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    <title><![CDATA[elDiario.es - Belleza]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/belleza/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Belleza]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[La fiebre por Sephora desata una enorme cola en Gran Canaria en su esperado estreno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/apertura-sephora-triana-gran-canaria-cola-estreno_1_13469934.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17fbe67d-9ed5-4574-bc65-718aef2e6466_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149955.jpg" width="5712" height="3213" alt="La fiebre por Sephora desata una enorme cola en Gran Canaria en su esperado estreno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cientos de personas se agolpan desde primera hora en la calle Mayor de Triana para conocer la nueva tienda y hacerse con los regalos preparados por la firma con motivo de su apertura</p></div><p class="article-text">
        Oficialmente, <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/cuando-abre-sephora-triana-agosto_1_13465586.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Sephora ya est&aacute; en Canarias</strong></a>. El <strong>gigante internacional de la belleza</strong> ha abierto sus puertas este jueves 27 de agosto, a las 10.00 horas, en el n&uacute;mero 33 de la calle Mayor de Triana, en Las Palmas de Gran Canaria. Lo ha hecho rodeado de una gran expectaci&oacute;n, que ya se hac&iacute;a evidente desde primera hora de la ma&ntilde;ana.
    </p><p class="article-text">
        Una larga cola de clientes y clientas se ha formado frente a la tienda y se ha extendido <strong>hasta el final de la v&iacute;a</strong> durante las primeras horas de esta esperada jornada de estreno, convirtiendo a la emblem&aacute;tica calle comercial en el punto de encuentro para cientos de personas deseosas de conocer de primera mano el nuevo establecimiento de <strong>1.000 metros cuadrados </strong>ubicado<strong> </strong>en el <strong>hist&oacute;rico edificio de los Elefantes.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quienes pasan por la zona no pueden evitar preguntarse a qu&eacute; responde tanto alboroto. La respuesta de quienes esperan pacientemente en la cola no es otra que <strong>los regalos que Sephora ha preparado con motivo de su apertura</strong>. Y es que, adem&aacute;s de conocer por fin la esperada tienda, muchos de los asistentes esperan hacerse con alguno de los obsequios y muestras de belleza que la firma est&aacute; entregando durante esta jornada inaugural.
    </p><p class="article-text">
        La anfitriona elegida para este d&iacute;a recibe a las miles de personas que se acercan a la tienda con una c&aacute;lida bienvenida y con una noticia especialmente atractiva para quienes realizan sus primeras compras. Por un importe m&iacute;nimo, los clientes recibir&aacute;n <strong>muestras de productos de belleza como regalo</strong>, unos detalles que ya est&aacute;n preparados para ser entregados en caja.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Sephora organizar&aacute; un evento especial el 10 de septiembre</strong></h2><p class="article-text">
        La celebraci&oacute;n, adem&aacute;s, no termina con la apertura de este jueves. Para quienes no puedan acercarse durante la jornada inaugural o quieran disfrutar de una experiencia especial, Sephora ya prepara una nueva cita para el pr&oacute;ximo <strong>10 de septiembre</strong>. Ese d&iacute;a tendr&aacute; lugar un gran evento con <strong>regalos beauty, sorpresas y diferentes propuestas</strong> para continuar celebrando la llegada de la firma a Canarias. En algunas ocasiones, la multinacional invita a creadores de contenido para conocer todas las novedades de las mejores marcas y hacerles algunas preguntas.
    </p><p class="article-text">
        En la <strong>inauguraci&oacute;n de Madrid</strong>, la tienda instal&oacute; incluso un fotomat&oacute;n para todas aquellas personas que quisieran llevarse un recuerdo. Adem&aacute;s, maquillaban a los clientes con todas las novedades.
    </p><p class="article-text">
        La apertura de Sephora supone as&iacute; el desembarco oficial en el Archipi&eacute;lago de una de las grandes referencias internacionales del sector de la belleza, que se suma a los espacios que la firma mantendr&aacute; en los dos centros de <strong>El Corte Ingl&eacute;s</strong>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlota Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/apertura-sephora-triana-gran-canaria-cola-estreno_1_13469934.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Aug 2026 10:23:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La fiebre por Sephora desata una enorme cola en Gran Canaria en su esperado estreno]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Consumo,Belleza,Triana,Gran Canaria,Las Palmas de Gran Canaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 'looksmaxxing' y los riesgos de los escáneres faciales para recomendar tratamientos estéticos: “Es muy destructivo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/destructivo-mujeres-pagan-escaneres-faciales-les-dicen-tratamientos-esteticos-hacerse_1_13431910.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fc658162-89cd-44b5-9b6f-81d14756eb4f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x939y478.jpg" width="1200" height="675" alt="El &#039;looksmaxxing&#039; y los riesgos de los escáneres faciales para recomendar tratamientos estéticos: “Es muy destructivo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cultura del 'looksmaxxing', que busca maximizar la imagen propia, ha propiciado el auge de los servicios de análisis facial, pero los expertos advierten de que no tienen base científica y pueden resultar perjudiciales para quienes los usan</p><p class="subtitle">Leticia Sala, escritora: “El poder envejecer en paz va a pertenecer solo a las clases más privilegiadas”</p></div><p class="article-text">
        Danielle, de 37 a&ntilde;os, no siempre tuvo problemas con su imagen corporal: antes era modelo y recuerda haber recibido mucha atenci&oacute;n positiva por parte de los hombres. Sin embargo, cuando dos a&ntilde;os de desempleo la sumieron en un periodo de inseguridad econ&oacute;mica, su confianza se desvaneci&oacute;. &ldquo;Era f&aacute;cil preguntarme: si fuera m&aacute;s guapa, si algunos de mis rasgos fueran diferentes, &iquest;eso ayudar&iacute;a?&rdquo;, coment&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, cuando vio en TikTok v&iacute;deos sobre un servicio de &ldquo;an&aacute;lisis facial&rdquo; que afirmaba poder ofrecerle consejos para mejorar su aspecto &ldquo;respaldados por la ciencia&rdquo;, no lo dud&oacute; ni un segundo y lo contrat&oacute;. Trescientos treinta d&oacute;lares m&aacute;s tarde, tras enviar unos selfis para que los analizaran, Danielle recibi&oacute; su informe personalizado de 30 p&aacute;ginas de la empresa Qoves.
    </p><p class="article-text">
        Qoves evalu&oacute; todo, desde la forma de sus orejas hasta la feminidad de sus rasgos. Le recomend&oacute; someterse a una rinoplastia, una blefaroplastia inferior, una cantopexia, implantes de ment&oacute;n y una malarplastia. Adem&aacute;s:<em> microblading</em>, extensi&oacute;n de pesta&ntilde;as, relleno en las sienes y las mejillas, una combinaci&oacute;n de relleno y b&oacute;tox en el ment&oacute;n y la mand&iacute;bula, y b&oacute;tox alrededor de la boca.
    </p><p class="article-text">
        Danielle, que ahora trabaja en el sector tecnol&oacute;gico en Colorado, est&aacute; posponiendo cualquier cirug&iacute;a est&eacute;tica hasta que salde la deuda de la tarjeta de cr&eacute;dito acumulada durante los dos a&ntilde;os que estuvo sin sueldo; una vez que lo haya hecho, le gustar&iacute;a viajar a M&eacute;xico para someterse a intervenciones en la nariz y los p&aacute;rpados. Adem&aacute;s, recientemente ha consultado a un especialista en tratamientos con b&oacute;tox y rellenos.
    </p><p class="article-text">
        Qoves afirma que las personas atractivas &ldquo;reciben un mejor trato en todas partes, desde el hospital hasta los tribunales&rdquo; y sostiene que les resulta m&aacute;s f&aacute;cil encontrar trabajo y ganar dinero. Hay algo de verdad en esto: el &ldquo;efecto halo&rdquo; es un fen&oacute;meno documentado por el que las personas atractivas son percibidas como m&aacute;s inteligentes y sociables que aquellas de aspecto normal, y hay estudios que relacionan el atractivo con mejores salarios. Para Danielle, que pidi&oacute; aparecer con su nombre de pila &uacute;nicamente por motivos de privacidad, esta ventaja material prometida fue un factor decisivo: &ldquo;Me dio una motivaci&oacute;n que no ten&iacute;a antes, que era ver en ello una ayuda potencial para mi carrera y mi seguridad econ&oacute;mica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La cirug&iacute;a pl&aacute;stica y <a href="https://www.eldiario.es/era/primer-pinchazo-vez-gente-pasa-crema-antiarrugas-jeringuilla_1_12208879.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los tratamientos est&eacute;ticos no quir&uacute;rgicos</a>, como el <a href="https://www.eldiario.es/era/botox-dentista-rellenos-pausa-almuerzo-momento-han-normalizado-tratamientos-esteticos_1_13276210.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">b&oacute;tox</a>, han ganado popularidad de forma indiscutible en las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas, hasta el punto de que la est&eacute;tica de la belleza &ldquo;comprada&rdquo; se ha convertido en algo ineludible en las redes sociales. Esto ha abierto la puerta a los<em> influencers </em>del <em>&ldquo;looksmaxxing&rdquo;</em> [maximizaci&oacute;n de la imagen], que llevan la obsesi&oacute;n por la apariencia al extremo. Reunidos en torno al lenguaje de la ciencia y la &ldquo;superaci&oacute;n personal&rdquo;, los <em>&ldquo;looksmaxxers&rdquo;</em> afirman que el atractivo se puede cuantificar, que los rasgos individuales deben analizarse y puntuarse de forma emp&iacute;rica, y que se deben realizar mejoras f&iacute;sicas cuando sea necesario. El objetivo final es alcanzar la &ldquo;armon&iacute;a facial&rdquo;, es decir, las proporciones ideales entre la nariz, los ojos y otros rasgos en relaci&oacute;n entre s&iacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La estética de la belleza &#039;comprada&#039; se ha convertido en algo ineludible en las redes sociales</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En la actualidad, una gran cantidad de servicios de an&aacute;lisis facial se est&aacute;n beneficiando de la filosof&iacute;a del <em>&ldquo;looksmaxxing&rdquo;</em>, aprovechando las inseguridades de las personas respecto a su apariencia con el pretexto de ayudarles a convertirse en <a href="https://www.eldiario.es/era/mejor-version-desarrollo-personal_1_10862658.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la mejor versi&oacute;n de s&iacute; mismas</a>. Qoves, el servicio que utiliz&oacute; Danielle, cita investigaciones revisadas por pares para dar credibilidad a su idea de la belleza cuantificable. Ofrece an&aacute;lisis tanto para hombres como para mujeres y, por 150 d&oacute;lares, recomienda cambios &ldquo;no quir&uacute;rgicos&rdquo;, como inyectables, con una opci&oacute;n de ampliaci&oacute;n de 180 d&oacute;lares para recibir recomendaciones quir&uacute;rgicas. Herramientas m&aacute;s econ&oacute;micas, como Facemaxify y Epica, utilizan la inteligencia artificial para puntuar los componentes del rostro de un usuario seg&uacute;n un criterio opaco de armon&iacute;a facial. Adem&aacute;s de recomendar procedimientos costosos, estos servicios suelen ofrecer suscripciones de pago. La especialidad de Epica son los planes de cuidado de la piel y maquillaje para mujeres, y redirige a los usuarios a enlaces de afiliados de cosm&eacute;ticos y productos de aseo personal.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que el ideal de belleza que he alcanzado es imposible de conseguir sin gastarse miles de d&oacute;lares&rdquo;, afirma Danielle, se&ntilde;alando que su confianza disminuy&oacute; cuando empez&oacute; a usar TikTok. &ldquo;Todas las personas a las que veo [en las redes sociales] y que me parecen guapas se han sometido a cirug&iacute;a est&eacute;tica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Oc&eacute;ane, de 25 a&ntilde;os, descubri&oacute; Qoves a trav&eacute;s de uno de sus v&iacute;deos de belleza en YouTube, donde cuenta con m&aacute;s de un mill&oacute;n de suscriptores. La imagen que ten&iacute;a de s&iacute; misma era una preocupaci&oacute;n que arrastraba desde hac&iacute;a tiempo: &ldquo;Siempre me ha encantado la belleza, el maquillaje y la apariencia f&iacute;sica, pero nunca me ha gustado realmente mi propia imagen. Mis padres siempre me menospreciaban&rdquo;, explic&oacute;. &ldquo;Mi madre quer&iacute;a pagarme una rinoplastia cuando cumpliera los 18 a&ntilde;os&rdquo;. En el colegio, los ni&ntilde;os se met&iacute;an con ella. &ldquo;Me llamaban &rdquo;delf&iacute;n&ldquo; por mi nariz&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Oc&eacute;ane, que vive en Francia, pag&oacute; 80 d&oacute;lares adicionales por el env&iacute;o urgente y recibi&oacute; los resultados de Qoves en dos d&iacute;as. Esto le proporcion&oacute; una sensaci&oacute;n de alivio: el informe no recomendaba ning&uacute;n cambio en su nariz y, por lo dem&aacute;s, &ldquo;confirm&oacute; lo que ya sab&iacute;a sobre mis defectos&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        La Dra. Tracy Vaillancourt es profesora de psicolog&iacute;a en la Universidad de Ottawa y una de las muchas acad&eacute;micas a las que Qoves cita en sus materiales promocionales. Ella ha expresado su preocupaci&oacute;n por el impacto psicol&oacute;gico negativo que los servicios de an&aacute;lisis facial pueden tener en la autoestima. &ldquo;Esto es lo que m&aacute;s inseguridad genera en las mujeres: su aspecto&rdquo;, afirma. &ldquo;Habr&aacute; algunas a las que se les diga que tienen mejor aspecto de lo que pensaban, y eso est&aacute; muy bien. &iquest;Pero se mantendr&aacute; realmente esa sensaci&oacute;n con el paso del tiempo?&rdquo;. En otras palabras, &iquest;puede un servicio que hace hincapi&eacute; en el aspecto f&iacute;sico como medida de la autoestima proporcionar a alguien una tranquilidad duradera, o lo que hace es perpetuar un ciclo de autocr&iacute;tica?
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, aunque Qoves y Epica limitan sus servicios a adultos mayores de 18 a&ntilde;os, las restricciones de edad son f&aacute;ciles de eludir para los menores. Se espera que los usuarios de Qoves informen por s&iacute; mismos de sus problemas de autoimagen, y existen pocas medidas de seguridad para disuadir a quienes padecen trastorno dism&oacute;rfico corporal antes de que se les presente un listado de sus defectos. &ldquo;Se puede eludir eso con tanta facilidad que solo les dar&aacute; la apariencia de que act&uacute;an con la debida diligencia y de que se aseguran de no explotar a personas vulnerables, pero, en &uacute;ltima instancia, estar&aacute;n explotando a personas vulnerables&rdquo;, apunta Vaillaincourt. &ldquo;Este tipo de cosas son muy destructivas para las personas que padecen dismorfia corporal, disforia, antecedentes de trastornos alimentarios y para quienes tienen baja autoestima&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Puede un servicio que hace hincapié en el aspecto físico como medida de la autoestima proporcionar a alguien una tranquilidad duradera, o lo que hace es perpetuar un ciclo de autocrítica?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Qoves hizo referencia al trabajo de Vaillancourt en un v&iacute;deo titulado <em>The Cost of Being Too Pretty</em> (El precio de ser demasiado guapa) para demostrar que las mujeres guapas se enfrentan a los celos de los dem&aacute;s. Pero Vaillancourt no es una investigadora especializada en belleza: su trabajo se centra en el acoso escolar, la salud mental y la prevenci&oacute;n de la violencia. Aunque Qoves interpret&oacute; correctamente su investigaci&oacute;n sobre el aspecto f&iacute;sico y la hostilidad, a ella le inquieta que estudios como el suyo se utilicen para servicios de pago como el de Qoves, que, en su opini&oacute;n, pueden perjudicar la salud mental de las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la investigaci&oacute;n de Vaillancourt, las aplicaciones de la &ldquo;ciencia&rdquo; utilizadas para respaldar estos servicios de an&aacute;lisis facial son, en el mejor de los casos, poco s&oacute;lidas.
    </p><p class="article-text">
        Qoves clasifica los rasgos de los clientes en funci&oacute;n de &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/era/no-hay-avergonzarse-vanidoso-auge-estandares-belleza-masculina-imposibles_1_13060297.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cualidades faciales masculinas</a> y femeninas&rdquo;, seg&uacute;n explica en un v&iacute;deo en el que hace referencia a un art&iacute;culo de 2018 publicado en la revista Frontiers of Psychology. El Dr. Justin Mogilski, profesor de psicolog&iacute;a en la Universidad de Carolina del Sur-Salkehatchie, fue coautor de dicho art&iacute;culo. Sin embargo, su investigaci&oacute;n ofrec&iacute;a una visi&oacute;n limitada de c&oacute;mo un grupo de estadounidenses, en su mayor&iacute;a de edad universitaria, percib&iacute;a ciertos rasgos como masculinos o femeninos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Se pueden generalizar hallazgos como los m&iacute;os a todas y cada una de las poblaciones que conforman el mundo o un pa&iacute;s? &iquest;O a todos los contextos en los que el atractivo de un rasgo determinado puede variar en funci&oacute;n de la ecolog&iacute;a o la cultura locales? No&rdquo;, afirma Mogilski. &ldquo;Por lo tanto, &iquest;har&iacute;a sugerencias [para mejoras faciales] basadas en nuestros datos o en los de cualquier otra persona? No lo har&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Algunos servicios ni siquiera pretenden tener en cuenta la ubicaci&oacute;n o los est&aacute;ndares culturales a la hora de cuantificar la belleza. En su p&aacute;gina web, Epica manifiesta su compromiso con la diversidad y la inclusi&oacute;n, aunque no queda claro c&oacute;mo refleja esto su metodolog&iacute;a, sobre todo teniendo en cuenta que las herramientas de IA son cada vez m&aacute;s criticadas por perpetuar los prejuicios raciales. Qoves insiste en que sus an&aacute;lisis son adecuados para todas las etnias y afirma que &ldquo;tendr&aacute; en cuenta los rasgos faciales &uacute;nicos y las caracter&iacute;sticas comunes a tu grupo demogr&aacute;fico&rdquo; a la hora de elaborar un informe. En realidad, como han se&ntilde;alado algunas personas en Internet, sus materiales promocionales suelen reproducir concepciones euroc&eacute;ntricas de la belleza: narices finas y ojos grandes con doble p&aacute;rpado para las mujeres, por ejemplo. Como coment&oacute; una persona en un v&iacute;deo de Qoves en el que se analizaban los rostros de las mujeres de Banglad&eacute;s: &ldquo;Lo que se muestra aqu&iacute; parece reflejar un ideal de belleza m&aacute;s que la diversidad real de las mujeres de Banglad&eacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La falta de transparencia en torno a los m&eacute;todos y par&aacute;metros que utilizan estos servicios para medir el atractivo es un problema en s&iacute; mismo. &ldquo;Estos servicios tienen la obligaci&oacute;n, tanto para con sus clientes como para consigo mismos &mdash;si quieren ser considerados cre&iacute;bles&mdash;, de poder demostrar cient&iacute;ficamente&rdquo; cu&aacute;les son sus m&eacute;todos, se&ntilde;ala el Dr. Mitch Brown, profesor adjunto de Ciencias Psicol&oacute;gicas en la Universidad de Arkansas, que lleva m&aacute;s de una d&eacute;cada estudiando la ciencia de la atracci&oacute;n. Seg&uacute;n expertos como Brown, la bibliograf&iacute;a disponible sobre el atractivo es demasiado heterog&eacute;nea, lo que hace cuestionables las generalizaciones universales que abarcan a toda la poblaci&oacute;n. Y, aunque sepamos que una comunidad concreta considera atractivas ciertas caracter&iacute;sticas, &iquest;son estos hallazgos lo suficientemente duraderos como para justificar un cambio en la apariencia? &iquest;Son lo suficientemente s&oacute;lidos como para respaldar la recomendaci&oacute;n de un servicio de pago?
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La falta de transparencia en torno a los métodos y parámetros que utilizan estos servicios para medir el atractivo es un problema en sí mismo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;No creo que la ciencia est&eacute; lo suficientemente avanzada como para hacer eso. Yo desaconsejar&iacute;a a cualquiera que lo hiciera&rdquo;, dice Brown.
    </p><p class="article-text">
        En un correo electr&oacute;nico enviado a The Guardian, Epic declar&oacute;: &ldquo;No podemos revelar informaci&oacute;n confidencial relativa a nuestras metodolog&iacute;as algor&iacute;tmicas, marcos t&eacute;cnicos o detalles internos sobre el desarrollo de productos&rdquo;. Y a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;Revisamos y perfeccionamos continuamente nuestra plataforma para garantizar que nuestros servicios ofrezcan una experiencia solidaria, justa y positiva a todos los usuarios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Qoves no respondi&oacute; a nuestra solicitud de comentarios.
    </p><p class="article-text">
        Compr&eacute; mi propio informe con Qoves y sub&iacute; mis selfies a Epica para ver qu&eacute; ofrec&iacute;an realmente estas herramientas.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Qoves, me pidieron que marcara unas casillas para confirmar que no ten&iacute;a &ldquo;preocupaciones relacionadas con el trastorno dism&oacute;rfico corporal&rdquo; y que me sentir&iacute;a c&oacute;moda recibiendo recomendaciones para perder peso; a continuaci&oacute;n, me pidieron que subiera fotos de mi cara y de mi perfil lateral.
    </p><p class="article-text">
        Un par de d&iacute;as m&aacute;s tarde, Qoves me present&oacute; un an&aacute;lisis de 18 pesta&ntilde;as sobre cada uno de mis rasgos, junto con un &ldquo;protocolo est&eacute;tico&rdquo; de 16 p&aacute;ginas, que inclu&iacute;a una inquietante simulaci&oacute;n de c&oacute;mo quedar&iacute;a mi cara si aplicara sus recomendaciones: una buena dosis de relleno labial, maquillaje y las cejas excesivamente depiladas que luc&iacute;a en 4&ordm; de ESO.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Epica, me preguntaron con qu&eacute; frecuencia me maquillo y si quiero tener m&aacute;s control sobre mi aspecto. Al instante, obtuve una puntuaci&oacute;n de &ldquo;salud de la piel&rdquo; del 61%, en la que se destacaba la textura irregular como principal motivo de preocupaci&oacute;n y aparec&iacute;a en mi pantalla una avalancha de anuncios de s&eacute;rums para solucionarlo. A continuaci&oacute;n, me sent&eacute; en el sof&aacute;, me volv&iacute; a hacer un selfi con otra iluminaci&oacute;n y vi c&oacute;mo mi puntuaci&oacute;n de salud de la piel se disparaba hasta el 81%.
    </p><p class="article-text">
        Antes de recibir estos informes, nunca me hab&iacute;a planteado si mi boca est&aacute; hacia arriba o si es ancha, ni si el b&oacute;tox, a mi avanzada edad de 26 a&ntilde;os, me resultar&iacute;a beneficioso. No hab&iacute;a considerado que los estilos de maquillaje &ldquo;femeninos oscuros&rdquo; encajaran con mi estilo. Pero ahora me encontraba cuestion&aacute;ndome lo que ve&iacute;a en el espejo. &iquest;Hasta qu&eacute; punto mi boca parec&iacute;a estar realmente hacia abajo para quienes me rodeaban? &iquest;C&oacute;mo cambiar&iacute;an el b&oacute;tox o un mont&oacute;n de maquillaje nuevo unos rasgos por los que antes no me hab&iacute;a preocupado?
    </p><p class="article-text">
        El lenguaje del <em>&ldquo;looksmaxxing&rdquo; </em>se hab&iacute;a instalado en mi cabeza, y no me gustaba.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En &uacute;ltima instancia, habr&aacute; consecuencias para la salud mental&rdquo;, dice Vaillancourt, &ldquo;y tendr&aacute; que ver con la comparaci&oacute;n social: no sentirse nunca lo suficientemente bien, no alcanzar nunca lo necesario&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura O'Connor]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/destructivo-mujeres-pagan-escaneres-faciales-les-dicen-tratamientos-esteticos-hacerse_1_13431910.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Aug 2026 19:18:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El 'looksmaxxing' y los riesgos de los escáneres faciales para recomendar tratamientos estéticos: “Es muy destructivo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Belleza,Cirugía estética,Estética,Apps,Redes sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La tiranía del cuerpo seco: "El sudor de las mujeres se percibe como un defecto de personalidad"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/tirania-cuerpo-seco-sudor-mujeres-percibe-defecto-personalidad_1_13419024.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b667dd30-4f46-450f-a4b7-62280506fc52_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x481y244.jpg" width="1200" height="675" alt="La tiranía del cuerpo seco: &quot;El sudor de las mujeres se percibe como un defecto de personalidad&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En ‘Sudor’, la artista visual Mariela Sancari convierte la hiperhidrosis severa en una investigación política y estética que desafía los cánones de la asepsia moderna y el mandato de la productividad capitalista: "No sudar se ha convertido en sinónimo de estar 'bien', equilibrado"</p><p class="subtitle">Leticia Sala, escritora: “El poder envejecer en paz va a pertenecer solo a las clases más privilegiadas”</p></div><p class="article-text">
        Una joven frente al espejo de su ba&ntilde;o se aplica una capa de maquillaje impecable. En las redes sociales, miles de creadoras de contenido comparten este ritual bajo la etiqueta de la est&eacute;tica <a href="https://www.eldiario.es/era/clean-girls-estetica-portuguesa-obsesion-categorizarse-constantemente_1_12388524.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>clean girl,</em></a><em> </em>un canon que exige piel de porcelana y cabellos perfectamente colocados. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, fuera de c&aacute;mara, el fen&oacute;meno ha provocado que miles de personas, especialmente mujeres, hayan sentido la imperiosa necesidad de recurrir a la intervenci&oacute;n m&eacute;dica: el uso de microinyecciones de toxina botul&iacute;nica en el labio superior, conocido popularmente como b&oacute;tox del bigote, se ha viralizado como el &uacute;ltimo truco para evitar que las gotas de sudor cuarteen la base de maquillaje durante los meses de verano.
    </p><p class="article-text">
        La tendencia actual pasa por anular por completo una funci&oacute;n fisiol&oacute;gica vital para encajar en el modelo de un cuerpo impermeable y plastificado.
    </p><p class="article-text">
        Frente a esta tiran&iacute;a de la asepsia y la sequedad absoluta, la Editorial Comisura acaba de publicar <a href="https://edicionescomisura.com/producto/sudor/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Sudor</em></a>, un libro h&iacute;brido de la artista Mariela Sancari (Buenos Aires, 1976), afincada entre Barcelona y Ciudad de M&eacute;xico, que a trav&eacute;s de una propuesta que mezcla el ensayo cr&iacute;tico, el fragmento autobiogr&aacute;fico, la poes&iacute;a y el archivo visual, desplaza el sudor del terreno de lo desagradable hacia una dimensi&oacute;n pol&iacute;tica, afectiva y com&uacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La autora, que confiesa sudar desde que tiene uso de raz&oacute;n, transforma la hiperhidrosis severa que siempre ha padecido en una herramienta de resistencia contra las normas sociales de discreci&oacute;n, limpieza, productividad y control.
    </p><h2 class="article-text">El cuerpo impermeable y productivo</h2><p class="article-text">
        El deseo contempor&aacute;neo de bloquear los poros para mantener una apariencia inalterable responde a din&aacute;micas profundas de control sobre la fisionom&iacute;a humana (y especialmente femenina) que, aunque hay ejemplos desde la antig&uuml;edad, se han intensificado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las <a href="https://www.eldiario.es/era/pincharse-botox-cada-vez-mas-jovenes_1_10302491.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inyecciones de b&oacute;tox</a> en el bigote me parecen un ejemplo m&aacute;s de c&oacute;mo ciertas modas se presentan como h&aacute;bitos de cuidado cuando en realidad representan formas de disciplinamiento hacia nuestros cuerpos&rdquo;, explica Mariela Sancari. &ldquo;Estas inyecciones y otros procedimientos similares son parte de las 'narrativas del bienestar' que patologizan funciones vitales de los cuerpos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que el deseo de convertir el cuerpo en una superficie impermeable&rdquo;, contin&uacute;a, &ldquo;responde a la l&oacute;gica de producci&oacute;n de subjetividades normativas y tiene una continuidad hist&oacute;rica. Como menciono en el libro, las industrias de cosm&eacute;ticos y productos de higiene no solo venden mercanc&iacute;as para agradar, como desodorantes, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/sabor-agradable-zona-intima-cono-no-problema-pesar-anuncios_129_11924313.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">duchas vaginales</a> o cremas, sino que prescriben modos de ser y construyen modelos de cuerpos homog&eacute;neos, discretos y aceptables&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta b&uacute;squeda de la asepsia se traduce en un mercado que comercializa soluciones para cualquier rastro de humedad biol&oacute;gica, desde parches absorbentes para las axilas hasta tejidos sint&eacute;ticos de alta tecnolog&iacute;a dise&ntilde;ados para repeler el agua. El imperativo es claro: transpirar equivale a perder el control sobre uno mismo, un fallo est&eacute;tico que debe enmendarse de inmediato para no romper la ilusi&oacute;n de perfecci&oacute;n digital y eficiencia laboral.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Las inyecciones de bótox en el bigote me parecen un ejemplo más de cómo ciertas modas se presentan como hábitos de cuidado cuando en realidad representan formas de disciplinamiento hacia nuestros cuerpos</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">El sesgo de g&eacute;nero en las pol&iacute;ticas de la limpieza</h2><p class="article-text">
        La forma en que la sociedad mira nuestras funciones biol&oacute;gicas, y en particular el sudor, cambia por completo seg&uacute;n el g&eacute;nero. Existe una doble vara de medir muy clara: mientras que en los hombres el sudor se tolera y se asocia con la virilidad, el &eacute;xito deportivo o el trabajo duro, en las mujeres se vigila con lupa. Para ellas, transpirar se etiqueta r&aacute;pidamente como una falta de higiene, un descuido o una p&eacute;rdida de la compostura.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el imaginario visual colectivo y desde la primera menci&oacute;n en la Biblia: &lsquo;Te ganar&aacute;s el pan con el sudor de tu frente', el sudor de los hombres se ha asociado con el trabajo esforzado y no solo es bien visto, sino tambi&eacute;n valorado&rdquo;, se&ntilde;ala Sancari. &ldquo;Al de las mujeres, sin embargo, se le ha negado esa lectura y se le vincula con una falta que necesita repararse. El sudor del cuerpo de las mujeres se sigue percibiendo como un defecto de personalidad, una forma de desidia y hasta una falta de respeto hacia las dem&aacute;s. El rigor al que contin&uacute;a sometido el cuerpo de las mujeres es sistem&aacute;tico y la presi&oacute;n social no para de encontrar nuevas maneras de aparecer y presentar nuevas fallas que corregir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El bombardeo publicitario de las marcas de cosm&eacute;ticos y los v&iacute;deos de las<em> influencers</em> en las redes sociales refuerzan esta divisi&oacute;n todos los d&iacute;as. Los anuncios dirigidos a las mujeres plantean la transpiraci&oacute;n como una amenaza vergonzosa, mostrando esa mancha oscura en la ropa como algo que destruye el atractivo f&iacute;sico y la seguridad en una misma. Es una exigencia est&eacute;tica que presiona para tener cuerpos secos.
    </p><h2 class="article-text">Del castigo divino a la m&aacute;quina productiva</h2><p class="article-text">
        Pero para entender c&oacute;mo el sudor se convirti&oacute; en un tab&uacute;, hay que mirar atr&aacute;s, hacia las normas de higiene que transformaron las ciudades en el siglo XIX. En ese momento, dejar ver las humedades del cuerpo pas&oacute; de ser algo normal a considerarse un s&iacute;ntoma de mala educaci&oacute;n o de pereza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El mensaje de las campa&ntilde;as publicitarias de desodorantes y productos de 'higiene personal' vinculados al sudor lo contraponen al progreso laboral con frases lapidarias como '&eacute;xito s&iacute;, sudor no'&rdquo;, analiza la autora. &ldquo;Un cuerpo con hiperhidrosis o con sudoraci&oacute;n excesiva se lee como un cuerpo que no sabe regularse y del que es necesario desconfiar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En varios de los ensayos del libro la autora expone la relaci&oacute;n entre sudor, trabajo y productividad. &ldquo;En el siglo XIX, en el contexto del surgimiento del higienismo en Europa, el sudor pas&oacute; de ser una funci&oacute;n fisiol&oacute;gica com&uacute;n a todos a un signo de desorden moral y enfermedad&rdquo;, explica. &ldquo;Aunque se present&oacute; como un proyecto filantr&oacute;pico y m&eacute;dico, el higienismo tambi&eacute;n respond&iacute;a a l&oacute;gicas de control y biopoder. Cambi&oacute; tambi&eacute;n la percepci&oacute;n del olor corporal y desde entonces la correcci&oacute;n social exige que controlemos nuestras emanaciones, sobre todo en los espacios y las actividades relacionadas con el trabajo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa mentalidad sigue muy viva en las empresas actuales. En las oficinas modernas, pasar del calor de la calle o del metro a una reuni&oacute;n implica mantener una temperatura impecable. Si alguien muestra gotas de sudor en una entrevista de trabajo o al exponer un proyecto, se suele interpretar de forma negativa, como si estuviera desbordado por los nervios o fuera incapaz de aguantar la presi&oacute;n profesional.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">El sudor de los hombres se ha asociado con el trabajo esforzado y no solo es bien visto, sino también valorado. Al de las mujeres, sin embargo, se le ha negado esa lectura y se le vincula con una falta que necesita repararse</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La fantas&iacute;a de la autonom&iacute;a individual</h2><p class="article-text">
        El empe&ntilde;o por no sudar ha influido tambi&eacute;n decisivamente en la forma en que construimos las casas, las ciudades y las oficinas, donde comenzamos a depender casi por completo del aire acondicionado. Vivimos metidos en burbujas clim&aacute;ticas artificiales que nos a&iacute;slan del tiempo que hace fuera y de los ritmos de nuestra propia biolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vivimos evitando el calor, el fr&iacute;o, la lluvia, el propio clima de nuestro cuerpo. No sudar se ha convertido en sin&oacute;nimo de estar 'bien', equilibrado. Uno de los ensayos del libro parte de la expresi&oacute;n 'aguar la fiesta' para explorar c&oacute;mo el lenguaje asocia lo l&iacute;quido con lo negativo: diluir, desbordar, arruinar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de sus equivalentes en ingl&eacute;s, especialmente <em>killjoy</em>, con su carga violenta del verbo matar, la autora introduce el concepto de Sara Ahmed sobre la &ldquo;feminista aguafiestas&rdquo;: &ldquo;La que se niega a sumarse al consenso social de la felicidad y que, por eso, es vista como quien echa a perder el ambiente&rdquo;, explica Sancari. &ldquo;A partir de ah&iacute;, reflexiono sobre c&oacute;mo la felicidad se ha convertido en un mandato social, una vara con la que se miden las decisiones de vida como correctas o equivocadas. Como menciono en el libro, ser felices supondr&iacute;a permanecer secos. Cuestionar ese mandato y la constante exigencia de no incomodar se lee entonces como un acto l&iacute;quido: algo que salpica, empapa o desborda el orden esperado de las cosas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese rechazo a los fluidos se nota tambi&eacute;n en las relaciones personales y de pareja, donde mostrar ciertas humedades naturales todav&iacute;a da reparo. En su obra, Sancari cuenta que conoci&oacute; a una mujer que ten&iacute;a el problema contrario, una incapacidad absoluta para transpirar, y que esta le pregunt&oacute; con mucha curiosidad c&oacute;mo lograba gestionar la hiperhidrosis durante los encuentros &iacute;ntimos. El miedo a que nos rechacen viene de lo mucho que nos cuesta aceptar que los cuerpos no son herm&eacute;ticos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="En lugar de esconder las marcas de la transpiración, el libro funciona como un objeto de arte en el que la autora ha utilizado su propio sudor para crearlo."
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            <span class="title">
                En lugar de esconder las marcas de la transpiración, el libro funciona como un objeto de arte en el que la autora ha utilizado su propio sudor para crearlo.                            </span>
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        &ldquo;Lo l&iacute;quido y lo fluido representan lo que no se puede controlar ni contener, al menos no del todo&rdquo;, reflexiona Sancari. &ldquo;Pero lo vivo gotea, huele, tiembla, suda. Asumirnos como 'cuerpos de agua' implicar&iacute;a aceptar que estamos formados del mismo material que nuestro entorno y que nuestras humedades se encuentran en constante proceso de intercambio y renovaci&oacute;n. As&iacute; se diluye la fantas&iacute;a de que somos individuos aut&oacute;nomos y autocontenidos: si somos agua, entonces tambi&eacute;n somos porosos, permeables, capaces de mezclarnos con otros cuerpos de formas que no siempre podemos anticipar ni dominar. Hablar de humedecer las relaciones, el t&iacute;tulo de uno de mis ensayos, es en definitiva una manera de politizar los fluidos&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El sudor convertido en huella f&iacute;sica</h2><p class="article-text">
        En lugar de esconder las marcas de la transpiraci&oacute;n, el libro funciona como un objeto de arte en el que la autora ha utilizado su propio sudor para crearlo. Sancari entr&oacute; en el cuarto oscuro para crear fotogramas tocando directamente el papel fotogr&aacute;fico con su sudor, consiguiendo unas im&aacute;genes que dejan constancia real de su experiencia. El libro propone mirar esta funci&oacute;n corporal sin asco y sin tratarla como una enfermedad, sino entendi&eacute;ndola como una forma de reconciliarnos con nuestra naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que me interesaba con esto es pensar cr&iacute;ticamente el imaginario vinculado al sudor y reflexionar por qu&eacute; algunas formas de representaci&oacute;n visual tienen m&aacute;s peso o aceptaci&oacute;n que otras&rdquo;, explica la artista. &ldquo;Tiene poco tiempo que retom&eacute; mi pr&aacute;ctica anal&oacute;gica, revelando e imprimiendo en el cuarto oscuro. En una de esas ocasiones, decid&iacute; intentar crear un fotograma de mi sudor (fotograf&iacute;as hechas sin c&aacute;mara, generadas a partir del contacto directo del sudor con el papel fotosensible y los qu&iacute;micos) y, para mi sorpresa, s&iacute; result&oacute; en una imagen, fascinante, una mancha amorfa que me abri&oacute; un campo de exploraci&oacute;n muy grande&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El mensaje de las campañas publicitarias de desodorantes y productos de &#039;higiene personal&#039; vinculados al sudor lo contraponen al progreso laboral con frases lapidarias como &#039;éxito sí, sudor no&#039;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Estos fotogramas la condujeron a una de las preguntas que propone en el libro: &iquest;por qu&eacute; se maravillaba ante la imagen de su sudor en el papel fotogr&aacute;fico y no ante la que aparece en su ropa, en su cara, en el rastro de lo que tocaba? &ldquo;Producir una imagen a partir del encuentro del sudor con el papel fotogr&aacute;fico me ha llevado a pensar en la piel como una superficie sensible, que nos envuelve y comunica con el mundo a la vez que nos muestra. Estos fotogramas buscan ampliar el espectro de lo que puede ser fotografiado y ofrecer una imagen distinta o nueva al repertorio visual del sudor que nos impone el orden social&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Narrar desde lo que no encaja</h2><p class="article-text">
        <em>Sudor</em> es tambi&eacute;n un viaje hacia los recuerdos familiares. En un apartado del libro titulado &ldquo;Mi &aacute;lbum y yo&rdquo;, Sancari revisa las fotos de cuando era peque&ntilde;a para entender c&oacute;mo los rasgos que heredamos y la memoria del cuerpo marcan nuestra autoestima, la forma de vestir, el trabajo y las relaciones con los dem&aacute;s. Su propuesta consiste en aprovechar la sensaci&oacute;n de no encajar en las modas actuales para escribir y pensar con libertad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las personas que sudamos mucho o tenemos hiperhidrosis sabemos que la asociaci&oacute;n obligada del sudor con el esfuerzo reduce el espectro de la experiencia de sudar&rdquo;, sostiene Sancari. &ldquo;Sabemos que se puede sudar, y lo hacemos, en un rango de circunstancias y situaciones mucho m&aacute;s amplio que no necesariamente supone alg&uacute;n tipo de esfuerzo. Cuando uno est&aacute; inc&oacute;modo, es consciente de los l&iacute;mites del cuerpo con el entorno, tiene mayor claridad de la manera en que no encaja en el ambiente o situaci&oacute;n. La incomodidad de sudar tanto me ha hecho agudamente consciente&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En consecuencia&rdquo;, contin&uacute;a, &ldquo;dir&iacute;a que es preciso narrar esa incomodidad, hablar de lo que no se ajusta, de lo que no cuadra completamente. Es lo que intent&eacute; hacer en este libro. M&aacute;s all&aacute; de la serie de ensayos que analizan desde diferentes perspectivas el sudor, tambi&eacute;n comparto muchos recuerdos de mi infancia y adolescencia en relatos con fotograf&iacute;as de mi archivo fotogr&aacute;fico familiar. Me he dejado producir por el sudor. Soy una mujer chorreante, l&iacute;quida, inestable, salada, pegajosa, que se desborda&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Villalba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/tirania-cuerpo-seco-sudor-mujeres-percibe-defecto-personalidad_1_13419024.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Jul 2026 20:27:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La tiranía del cuerpo seco: "El sudor de las mujeres se percibe como un defecto de personalidad"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Belleza,Ensayos,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Exfolia, usa hielo y no intentes disimular las bolsas: varios maquilladores explican cómo lucir genial a cualquier edad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/exfolia-hielo-no-intentes-disimular-bolsas-maquilladores-explican-lucir-genial-edad_1_13415934.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/148c00cf-8998-441f-8052-40f9993a4f15_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1203y167.jpg" width="1200" height="675" alt="Exfolia, usa hielo y no intentes disimular las bolsas: varios maquilladores explican cómo lucir genial a cualquier edad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si te sientes estancada en tu rutina de maquillaje o acabas de empezar a usar cosméticos, los expertos nos cuentan cómo encontrar los productos adecuados para ti</p><p class="subtitle">Entrevista - Leticia Sala, escritora: “El poder envejecer en paz va a pertenecer solo a las clases más privilegiadas”</p></div><p class="article-text">
        Las tendencias de maquillaje cambian con el tiempo, y nuestra piel tambi&eacute;n. &iquest;C&oacute;mo puedes sacar partido a lo que tienes y renovar tu imagen? Varios maquilladores comparten sus consejos b&aacute;sicos para maquillarse a cualquier edad.
    </p><h2 class="article-text">Apuesta por una buena rutina de cuidado de la piel</h2><p class="article-text">
        Sea cual sea tu edad, &ldquo;lo primero y m&aacute;s importante es el cuidado de la piel&rdquo;, afirma Kate Hughes, que trabaja como maquilladora aut&oacute;noma en Londres e Ibiza. &ldquo;Sin un buen cuidado de la piel, no hay buen maquillaje. Y punto. Soy una firme defensora de esto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hughes, especializada en belleza para personas maduras, explica que, a medida que envejecemos, la renovaci&oacute;n celular se ralentiza. &ldquo;Las c&eacute;lulas muertas permanecen en la superficie de la piel, lo que te da ese aspecto apagado, y lo que queremos es lucir frescas; 'luminosa' es la palabra de moda&rdquo;. La gente suele decirle que tiene la piel radiante y le preguntan c&oacute;mo lo consigue a sus 56 a&ntilde;os. &ldquo;Es porque me exfolio tres o cuatro veces a la semana, a veces incluso todos los d&iacute;as&rdquo;. Si empiezas desde cero, Hughes sugiere exfoliarte una vez a la semana al principio y luego ir aumentando poco a poco. &ldquo;Podr&iacute;as empezar con discos exfoliantes, desde los de la propia marca Boots hasta los de First Aid Beauty, y luego pasar a un exfoliante l&iacute;quido, como el exfoliante l&iacute;quido con BHA al 2% de Paula&rsquo;s Choice&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Si empiezas joven, usa el maquillaje con moderaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Las ni&ntilde;as se inician en el mundo de los cosm&eacute;ticos cada vez <a href="https://www.eldiarioar.com/sociedad/sephora-kids-ineludible-mandato-juventud-edades-impensadas_1_11860518.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">a edades m&aacute;s tempranas</a>. &ldquo;No creo que haya una edad 'adecuada' para empezar a maquillarse&rdquo;, afirma la maquilladora Bobbi Brown, fundadora de Jones Road Beauty y de la marca de cosm&eacute;ticos Bobbi Brown, que vive en Nueva Jersey. &ldquo;Depende de la ni&ntilde;a, de su madurez y, sinceramente, de su inter&eacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Brown aconseja no complicarse: &ldquo;Un poco de brillo de labios, una crema hidratante con color y, quiz&aacute;, un toque de colorete o r&iacute;mel cuando sean mayores. El objetivo no es parecerse a otra persona, sino parecer t&uacute; misma, solo que un poco m&aacute;s arreglada. El maquillaje es excesivo cuando empiezas a sentir que te est&aacute;s ocultando en lugar de realzar lo que ya tienes. La confianza en ti misma siempre ser&aacute; lo mejor que puedas lucir&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">No te centres en disimular las imperfecciones</h2><p class="article-text">
        Desde la adolescencia en adelante, a menudo nos centramos en ocultar las imperfecciones. &ldquo;El mayor error que veo es que la gente intente cubrir cada imperfecci&oacute;n con una capa gruesa de maquillaje&rdquo;, afirma Brown. &ldquo;Normalmente, eso acaba llamando a&uacute;n m&aacute;s la atenci&oacute;n sobre ellas. Utiliza un producto ligero para el cutis si quieres unificar el tono de la piel, pero no sientas que necesitas una cobertura total en todas partes. Aplica el corrector solo donde lo necesites, utilizando uno que se adapte a tu tono de piel, y luego difumina los bordes para que se funda con la piel. Menos es casi siempre m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El corrector puntual es una de las t&eacute;cnicas sobre las que m&aacute;s me preguntan&rdquo;, afirma Lisa Eldridge, una maquilladora nacida en Nueva Zelanda y afincada en Londres que recibi&oacute; un MBE por su trabajo en 2025. &ldquo;Mi filosof&iacute;a consiste en resistir la tentaci&oacute;n de aplicar una capa gruesa que cubra toda la piel, y en corregir con precisi&oacute;n solo aquellas zonas que consideres absolutamente necesarias disimular, centrando la atenci&oacute;n en la piel que rodea las zonas problem&aacute;ticas&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;Aplica el corrector solo donde lo necesites&quot;, afirma Bobbi Brown.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Cuando haga calor, opta por un &ldquo;maquillaje s&aacute;ndwich&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Hughes est&aacute; pasando el verano trabajando en Ibiza, donde a las nueve de la ma&ntilde;ana hay un 80% de humedad y 30&deg;C. &iquest;C&oacute;mo se puede evitar que el maquillaje se derrita? &ldquo;Utiliza una prebase fijadora &mdash;Maybelline tiene una fabulosa&mdash;; despu&eacute;s, roc&iacute;a tu rostro con un fijador en espray, apl&iacute;cate el maquillaje y vuelve a rociar. Si aplicas el maquillaje en capas, te durar&aacute; m&aacute;s con el calor. Lo llamamos el &rdquo;m&eacute;todo s&aacute;ndwich&ldquo;&rdquo;. Pero esto es m&aacute;s para ocasiones especiales que para el d&iacute;a a d&iacute;a, a&ntilde;ade Hughes.
    </p><p class="article-text">
        Hughes tambi&eacute;n destaca la importancia de usar un factor de protecci&oacute;n solar alto y evitar el sol: &ldquo;Si me siento al aire libre, lo hago a la sombra. Llevo una gorra de b&eacute;isbol y gafas todo el tiempo. Me aplico protector solar en el cuerpo y en la cara sin falta. Los protectores faciales con factor 50 son geniales ahora: Nivea ha sacado un par que son como prebases. No da la sensaci&oacute;n de llevar crema solar debajo del maquillaje, lo que puede resultar agobiante. Un dermat&oacute;logo me dijo que o bien tienes buena piel o bien est&aacute;s bronceada. No se pueden tener ambas cosas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">No intentes disimular las bolsas de los ojos</h2><p class="article-text">
        Las bolsas de los ojos son un problema habitual a partir de la mediana edad, debido al envejecimiento de la piel y al cansancio. Puede resultar tentador querer ocultarlas. &ldquo;A medida que envejecemos, la piel debajo de los ojos se vuelve m&aacute;s fina y seca, por lo que los correctores densos tienden a acumularse en las l&iacute;neas de expresi&oacute;n y a resaltar la textura&rdquo;, explica Brown. &ldquo;En su lugar, c&eacute;ntrate primero en la hidrataci&oacute;n. Una buena crema para el contorno de los ojos y una crema hidratante har&aacute;n que cualquier maquillaje que te apliques quede mejor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si tienes ojeras, lo fundamental es encontrar la crema para el contorno de ojos adecuada para ti&rdquo;, coincide Antonio Cruz, un maquillador venezolano afincado en M&aacute;nchester. &ldquo;Las cremas para el contorno de ojos con cafe&iacute;na son fant&aacute;sticas. Hay que ser constante, porque mucha gente compra una crema, la usa una vez, no est&aacute; segura [de si funciona] y la deja a un lado&rdquo; &mdash;y entonces, desde luego, no va a funcionar. &ldquo;Hay que usarla durante al menos 28 d&iacute;as&rdquo;, afirma Cruz. &ldquo;No hace falta que sea cara. Lo que importa es la constancia con la que te apliques esa crema para el contorno de los ojos, la crema hidratante o el retinol. Cuanto m&aacute;s cuides tu piel, menos maquillaje necesitar&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que regular el sue&ntilde;o&rdquo;, afirma Hughes, aunque eso puede ser m&aacute;s f&aacute;cil de decir que de hacer. &ldquo;Las bolsas bajo los ojos provienen del interior, no del exterior. Si he dormido mal por la noche, utilizo unos rodillos de hielo que tengo en el congelador: reducen la hinchaz&oacute;n y tensan mucho la piel&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Uno de mis remedios favoritos para refrescar los ojos cansados son los cubitos de t&eacute; verde caseros&rdquo;, afirma Eldridge. &ldquo;Son estupendos para estimular la circulaci&oacute;n y drenar el l&iacute;quido de debajo de los ojos. Prepara una taza de t&eacute; verde fuerte, d&eacute;jalo enfriar y, a continuaci&oacute;n, vi&eacute;rtelo en una bandeja para cubitos de hielo. Una vez congelado, envuelve un solo cubito en un trozo de muselina o gasa y util&iacute;zalo para masajear y presionar suavemente debajo y alrededor de los ojos durante unos minutos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Despu&eacute;s hay que ser bastante creativa con el corrector&rdquo;, dice Hughes. &ldquo;Busca un corrector muy hidratante y con buena pigmentaci&oacute;n. De nuevo, apl&iacute;calo en capas. Pon un poco, difum&iacute;nalo y luego a&ntilde;ade m&aacute;s. Probablemente me pongo entre cuatro y cinco capas de corrector en la cara. Si no lo difuminas bien entre cada capa, quedar&iacute;a horrible. Puedes usar Rimmel o Chanel: el acabado ser&aacute; el mismo. La clave est&aacute; en la aplicaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Aplica la base de maquillaje con una brocha</h2><p class="article-text">
        &ldquo;A mucha gente le gusta aplicarse la base con las manos&rdquo;, afirma Cruz, &ldquo;pero las cerdas de una brocha difuminan mejor la base sobre la piel&rdquo;, lo que proporciona un efecto m&aacute;s uniforme. Una esponja como la Beauty Blender puede funcionar bien, se&ntilde;ala Hughes, pero en general su consejo es &ldquo;usa lo que mejor te vaya a ti&rdquo;, aunque s&iacute; destaca que, si utilizas las manos, se desperdiciar&aacute; bastante maquillaje en ellas. &ldquo;Algunos d&iacute;as me aplico el corrector con los dedos porque tengo prisa. Utilizo pinceles si quiero conseguir un acabado realmente bueno&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">No sientas que tienes que disimular las arrugas</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Tu objetivo no deber&iacute;a ser borrar todas las l&iacute;neas de expresi&oacute;n o arrugas&rdquo;, afirma Brown. &ldquo;A medida que la piel cambia, creo que, por lo general, se ve mejor con menos maquillaje. C&eacute;ntrate en el cuidado de la piel, la hidrataci&oacute;n y las f&oacute;rmulas ligeras que dejen que se vea tu piel. Una base de maquillaje densa y un exceso de polvos pueden hacer que la piel parezca m&aacute;s vieja&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si te preocupan los signos de la edad, c&eacute;ntrate en tus rasgos favoritos, aconseja Hughes. &ldquo;Mucha gente me dice: &rdquo;Hay algo de m&iacute; que realmente no me gusta&ldquo;. Pues bien, ponte un pintalabios de color vivo o hazte unos ojos ahumados muy suaves, y eso desviar&aacute; la atenci&oacute;n de lo que no te gusta&rdquo;.
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                    alt="Las cerdas de una brocha difuminan mejor la base sobre la piel."
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                Las cerdas de una brocha difuminan mejor la base sobre la piel.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Mantente al d&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Cruz sol&iacute;a trabajar para YSL en el Trafford Centre de M&aacute;nchester y ve&iacute;a a clientas que &ldquo;probablemente aprendieron a maquillarse en los a&ntilde;os 70 y 80 y simplemente siguieron utilizando esas t&eacute;cnicas&rdquo;. Para actualizar tu imagen, aconseja hablar con los maquilladores de los mostradores de belleza y, quiz&aacute;, apuntarte a una clase de maquillaje (consejo clave: lleva contigo lo que ya tienes en lugar de comprar todo nuevo), o buscar inspiraci&oacute;n en Internet.
    </p><p class="article-text">
        Hughes recomienda recrear el &uacute;ltimo maquillaje de ojos de la actriz Zendaya que se hizo viral: &ldquo;sombra de ojos en el lagrimal que te da un aspecto fresco y luminoso&rdquo;. Para pieles m&aacute;s maduras, en lugar de una sombra brillante, opta por &ldquo;un corrector m&aacute;s claro, bien difuminado, que realmente abra la mirada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A Linasha Kotalawala, maquilladora y creadora de contenido de belleza del oeste de Londres, le encanta la tendencia de los delineadores y m&aacute;scaras de pesta&ntilde;as de colores vivos: &ldquo;Me encanta un delineador de NYX en un tono met&aacute;lico azulado tipo sirena &mdash;queda precioso en la piel&mdash; y luego aplico encima la m&aacute;scara de pesta&ntilde;as azul de Marc Jacobs&rdquo;. Afirma que, tras la est&eacute;tica <a href="https://www.eldiario.es/era/clean-girls-estetica-portuguesa-obsesion-categorizarse-constantemente_1_12388524.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;clean girl</a>&rdquo; de la era pos-COVID, el renovado inter&eacute;s por el color est&aacute; &ldquo;haciendo que el maquillaje vuelva a ser divertido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Quienes alcanzaron la mayor&iacute;a de edad a principios de la d&eacute;cada de los 2000 quiz&aacute; sigan obsesionadas con el trazo de ojo de gato, que puede parecer anticuado. &iquest;C&oacute;mo puedes dejar de usarlos? &ldquo;Unos peque&ntilde;os ajustes pueden marcar una gran diferencia&rdquo;, afirma Eldridge. &ldquo;El delineador negro que quiz&aacute; te haya encantado durante d&eacute;cadas puede empezar a cerrar ligeramente el ojo, mientras que suavizar el tono o elevar la l&iacute;nea puede crear una mirada m&aacute;s fresca y despierta. O bien, podr&iacute;as aplicar una sombra en polvo sobre el delineador l&iacute;quido para suavizarlo sin perder impacto; un truco que utilizo para la alfombra roja porque queda precioso en las fotos&rdquo;.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7663261152503221505"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">El maquillaje tambi&eacute;n es para los hombres</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Te sorprender&iacute;a saber a cu&aacute;ntos hombres les encanta, o les encanta en secreto&rdquo;, afirma Cruz, a quien personalmente le gusta ir &ldquo;full glam&rdquo; para demostrar su pericia. &ldquo;Normalmente les digo en broma a los hombres: &rdquo;No te preocupes, no vas a quedar como yo&ldquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cruz maquill&oacute; al primer ministro Andy Burnham para una entrevista en la BBC hace tres a&ntilde;os: &ldquo;Ya hab&iacute;a estado en ese programa de televisi&oacute;n unas cuantas veces, as&iacute; que sab&iacute;a de qu&eacute; iba la cosa. Te sorprender&iacute;a la cantidad de hombres que, despu&eacute;s de que les apliquemos un poco de polvos o algo as&iacute;, notan la diferencia y eso les da un subid&oacute;n de confianza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Eldridge afirma: &ldquo;Uno de los productos m&aacute;s populares para los hombres es el corrector. Todos necesitamos ayuda a veces para disimular una noche de trasnochar o una imperfecci&oacute;n pasajera. Al igual que con todo el mundo, lo principal que hay que evitar es cualquier producto que refleje demasiado la luz. La piel de los hombres tiende a ser m&aacute;s gruesa que la de las mujeres, por lo que cualquier producto espeso o que reseque ser&aacute; demasiado visible. Si lo que buscas es una cobertura imperceptible, opta por texturas ligeras&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La pr&aacute;ctica hace al maestro</h2><p class="article-text">
        Cuando compres nuevos productos de maquillaje, aseg&uacute;rate de practicar c&oacute;mo aplicarlos en casa y no los uses por primera vez justo cuando est&eacute;s a punto de salir, aconseja Cruz. A menudo, &ldquo;la gente solo se maquilla cuando sus amigos les est&aacute;n esperando o tienen que coger un tren, y lo hacen con mucha prisa, como si fuera algo de &uacute;ltima hora&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Encuentra tu producto ideal</h2><p class="article-text">
        Elegir correctamente una base de maquillaje es una de las cosas m&aacute;s dif&iacute;ciles de hacer, afirma Kotalawala, quien recomienda las marcas Fenty, Mac y Est&eacute;e Lauder por su amplia gama de tonos.
    </p><p class="article-text">
        Cruz afirma: &ldquo;No hace falta que te apliques el producto en la piel; basta con acercar el envase a la cara para ver cu&aacute;l te llama m&aacute;s la atenci&oacute;n&rdquo;. Tambi&eacute;n recomienda ponerse la ropa que se va a llevar puesta para ver el efecto final de un tono concreto.
    </p><p class="article-text">
        Para encontrar el color de labios perfecto, dice Brown, &ldquo;el truco m&aacute;s sencillo es morderse los labios y fijarse en el color que adquieren de forma natural&rdquo;, explica Brown. &ldquo;Ese suele ser el tono de labios que m&aacute;s te favorece. A partir de ah&iacute;, busca una barra de labios o un b&aacute;lsamo que se acerque a ese rubor natural. Realzar&aacute; tus rasgos sin restarles protagonismo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Si tienes que elegir un solo producto para tu neceser de maquillaje, que sea&hellip;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;El colorete&rdquo;, dice Cruz. &ldquo;Si te sientes mal, ponte un poco m&aacute;s de colorete. Si tienes un d&iacute;a triste, ponte un poco de colorete. Yo misma lo hago. El colorete te hace parecer un poco m&aacute;s despierta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Busca un producto en crema multiusos que puedas aplicarte en las mejillas y en los labios&rdquo;, dice Hughes. &ldquo;MUA tiene un b&aacute;lsamo colorete en muchos colores diferentes. Puedes aplic&aacute;rtelo en las mejillas para dar un toque de color al instante, y puedes presionarlo sobre los labios para aportarles frescura y color&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un <em>'blonzer',</em> a medio camino entre un colorete y un bronceador&rdquo;, dice Kotalawala, y en concreto uno que aporte una calidez rojiza, que &ldquo;queda incre&iacute;ble en los tonos de piel m&aacute;s oscuros&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sarah Phillips]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/exfolia-hielo-no-intentes-disimular-bolsas-maquilladores-explican-lucir-genial-edad_1_13415934.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Jul 2026 19:52:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Exfolia, usa hielo y no intentes disimular las bolsas: varios maquilladores explican cómo lucir genial a cualquier edad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Belleza,cosméticos,The Guardian]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Menos pastillas y más zapatillas”: cómo la delgadez “sin esfuerzos” de Ozempic se ha convertido en otra forma de juicio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/pastillas-zapatillas-delgadez-esfuerzos-ozempic-convertido-forma-juicio_1_13369385.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb55d844-6ff7-4ea3-89d6-80d6424bb26c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x383y229.jpg" width="1200" height="675" alt="“Menos pastillas y más zapatillas”: cómo la delgadez “sin esfuerzos” de Ozempic se ha convertido en otra forma de juicio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El uso cada vez más accesible de los fármacos agonistas del GLP-1 ha generado un nuevo estigma. Estar delgado ya no es suficiente, hay que ganárselo: “Lograr un cuerpo delgado tiene que requerir esfuerzo, sufrimiento, renuncias y dolor"</p><p class="subtitle">“Estarás irreconocible para julio”: llega el verano y las redes vuelven a convertir tu cuerpo en un problema</p></div><p class="article-text">
        Cuando Nathy Peluso mostr&oacute; en sus redes sociales su nueva figura, varias tallas menos de lo habitual, entre los emoticonos de fueguitos, las declaraciones de amor y los &ldquo;divina&rdquo;, &ldquo;guapa&rdquo;, &ldquo;reina&rdquo; se colaron las cr&iacute;ticas por haber utilizado Ozempic para adelgazar. Es decir, le echaron en cara haber tomado la v&iacute;a f&aacute;cil, a lo que ella respondi&oacute; con un v&iacute;deo en el que aseguraba, con su particular estilo comunicativo, que ese cuerpo era fruto del esfuerzo. &ldquo;Gimnasio, cardio, piso, pilates, escaleras, 10.000 pasos al d&iacute;a o m&aacute;s, pollo, pescado, esp&aacute;rragos, boniato, papa (...) Yo soy una perra laburadora&rdquo;, enumera la artista de origen argentino como los ingredientes de la receta que ha seguido. O &lsquo;la verdad de la milanesa&rsquo;, expresi&oacute;n que utilizan en su pa&iacute;s natal para indicar que esos son los hechos reales y que ella ha incluido en el texto de su publicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Este es solo uno de los m&uacute;ltiples ejemplos del juicio p&uacute;blico al que se someten las <em>celebrities</em> cada vez que realizan un cambio radical en su aspecto. A la cirug&iacute;a est&eacute;tica para rejuvenecer o librarse de grasa inc&oacute;moda para el canon de belleza, se han unido estos f&aacute;rmacos agonistas del GLP-1 como el mencionado Ozempic, Mounjaro o Wegovy, entre otros, que anulan la sensaci&oacute;n de hambre y facilitan la p&eacute;rdida de peso de forma r&aacute;pida. En un principio estaban orientados al tratamiento de personas con diabetes de tipo II, pero cuando se comprob&oacute; que tambi&eacute;n podr&iacute;an ser de ayuda para pacientes con obesidad o sobrepeso su fama se extendi&oacute;. Primero entre los personajes p&uacute;blicos; ahora entre la poblaci&oacute;n an&oacute;nima que los puede conseguir con una receta (en Estados Unidos ni siquiera es necesaria) o comprarlos en el mercado negro a un precio que ronda los 230 euros.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DY0C9uhiF-S/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/DY0C9uhiF-S/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/DY0C9uhiF-S/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida por Nathy Peluso (@nathypeluso)</a></p></div></blockquote>
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        Su utilizaci&oacute;n es tan frecuente que ya se ha reflejado en series de ficci&oacute;n como <em>And Just Like That</em>, la secuela de <a href="https://www.eldiario.es/era/he-visto-sexo-nueva-york-primera-vez-ahora-he-alucinado-arrugas-protagonistas_129_11727354.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Sexo en Nueva York</em></a>, donde el personaje de Lisa le dice a su marido que use Ozempic &ldquo;como todo el mundo&rdquo; y deje de llorar por sus kilos. Y, en la pasada Super Bowl, el evento deportivo estadounidense que funciona como una jugosa plataforma publicitaria, abundaron los anuncios de este tipo de medicamentos. Entre ellos estaba el de la marca Ro, protagonizado por la tenista Serena Williams, que asegura haber perdido 14 kilos con su ayuda y sentirse mucho mejor. La campa&ntilde;a coincide en el tiempo con su vuelta al tenis profesional tras casi cuatro a&ntilde;os de retiro.
    </p><p class="article-text">
        Pero pese a su popularizaci&oacute;n, el estigma por su uso contin&uacute;a. Seg&uacute;n la compa&ntilde;&iacute;a Ro (de la que el marido de Williams, Alexis Ohanian, es socio inversor), para la deportista el uso de su producto no ha sido nunca una mera cuesti&oacute;n de adelgazamiento sino un proceso que &ldquo;tiene que ver con su mente, su cuerpo y su autoestima&rdquo;. Mindy Kaling, una de las primeras en aparecer &lsquo;menguada&rsquo; en p&uacute;blico, se defendi&oacute; de las cr&iacute;ticas que recibi&oacute; en su momento alegando que no se hab&iacute;a quitado kilos por vanidad sino para vivir m&aacute;s tiempo y poder cuidar a sus hijos. Ariana Grande, cuya delgadez actual es extrema, declar&oacute; que su p&eacute;rdida de peso se debe a que ha dejado el alcohol y los antidepresivos. La lista de famosos que han perdido volumen es tan larga como las cr&iacute;ticas negativas que han generado con su nueva imagen. 
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7659816051139480854"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">Sin esfuerzo no vale</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Voy a confesar que en momentos de enajenaci&oacute;n total he pensado &lsquo;pues yo tambi&eacute;n me pincho y a cascarla&rsquo;&rdquo;, dice Paula a elDiario.es al respecto de la influencia que las celebridades pueden tener en el p&uacute;blico con su imagen. Ella considera que &ldquo;nos est&aacute;n generando una necesidad&rdquo; y que todo el trabajo que hab&iacute;a hecho para aceptar su f&iacute;sico &ldquo;se va a la mierda porque ahora todo el mundo est&aacute; esquel&eacute;tico. Empiezas a encontrarte todos los defectos y acabas pensando que, si todo el mundo lo hace, t&uacute; tambi&eacute;n podr&iacute;as y te quitas de encima los complejos&rsquo;&rdquo;. Adem&aacute;s, le parecen mal las famosas que &ldquo;te cuentan milongas, tipo Mindy Kaling&rdquo; acerca de c&oacute;mo ha perdido peso cuando &ldquo;claramente se est&aacute;n pinchando. Pero como no lo puedo demostrar, me callo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Diana coincide con ella en que es imposible que consigan esos resultados a base de entrenamiento y dieta sana. &ldquo;F&iacute;jate t&uacute; que cuando lo hac&iacute;an antes del Ozempic, por lo que sea, no se pon&iacute;an as&iacute; de flacas&rdquo;, sostiene. Con esto se refiere a &ldquo;Nathy Peluso o Mindy Kaling&rdquo; pero tambi&eacute;n a las que antes de perder peso ya se consideraba que estaban delgadas como Ariana Grande o Emma Stone. &ldquo;Ahora parecen mood boards de Tumblrs pro-ANA [siglas que identifican lugares online con contenido que incita a la anorexia o la bulimia, que se popularizaron especialmente en la d&eacute;cada pasada]&rdquo;, manifiesta. Ella no ha pensado en utilizar estos medicamentos &ldquo;de momento&rdquo;, pero tiene un amigo que &ldquo;toma Mounjaro&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lograr un cuerpo delgado tiene que requerir esfuerzo, sufrimiento, renuncias y dolor. Uno de los comentarios que analizamos lo resumía de forma muy gráfica: ‘menos pastillas y más zapatillas&#039;</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Maria Castellví-Lloveras</span>
                                        <span>—</span> profesora de la Facultad de Comunicación de la Universitat Pompeu Fabra
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque mayoritariamente el foco se pone en las mujeres, el Ozempic y derivados han llegado a todos los g&eacute;neros. Actores como Andrew Garfield y Pedro Pascal han mostrado sus nuevos cuerpos reducidos con los consiguientes rumores de uso de agonistas del GLP-1, aunque ninguno de los dos lo ha reconocido y han hecho declaraciones sobre vida saludable por &lsquo;exigencias de guion&rsquo;. La pol&eacute;mica tambi&eacute;n ha afectado al streamer Ibai Llanos, que ha perdido alrededor de 70 kilos (seg&uacute;n dice) y ha generado mucho contenido relacionado con sus sufrimientos en el gimnasio para lograr su objetivo. Mucha gente le ha acusado de utilizar medicaci&oacute;n, algo que siempre ha negado y hasta se someti&oacute; a una prueba de pol&iacute;grafo para demostrar que no ment&iacute;a (m&aacute;s contenido para sus canales, por otro lado). 
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7658720094402514178"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        De hecho, pese a su empe&ntilde;o en demostrar que no ha &lsquo;hecho trampa&rsquo;, el rumor a&uacute;n circula: &ldquo;Sol&iacute;an salirme v&iacute;deos del Ibai ese entrenando y diciendo lo mal que lo estaba pasando pero que el esfuerzo le iba a valer la pena y que si el entrenador y todo eso&rdquo;, declara John, &ldquo;pero el otro d&iacute;a me enter&eacute; de que tom&oacute; Ozempic para el proceso de adelgazamiento y pens&eacute; &lsquo;qu&eacute; decepci&oacute;n, ya me extra&ntilde;aba&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Llanos aleg&oacute; en algunas de sus intervenciones que utilizar alguno de esos productos farmac&eacute;uticos le daba temor por los posibles efectos secundarios y que hubiese sido su &uacute;ltima opci&oacute;n. Ver&oacute;nica tambi&eacute;n considera que puede haber peligro porque se trata de &ldquo;medicamentos para la diabetes con efectos secundarios muy graves. Y se sabe&rdquo;. Adem&aacute;s, se pregunta qui&eacute;n querr&iacute;a no poder disfrutar de la comida y quitarse el hambre por estar delgada con una pastilla. &ldquo;Yo s&eacute; que la anorexia es una enfermedad muy seria. Y se parece mucho esto. Da miedo&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        La cantante Lola &Iacute;ndigo se cuestion&oacute; lo mismo en un <a href="https://www.tiktok.com/@pijayquinqui/video/7654204194278100246" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">episodio reciente</a> del podcast <em>La pija y la quinqui</em> aunque aclar&oacute; que se refer&iacute;a a personas con un cuerpo normativo, no con problemas de obesidad. Una acotaci&oacute;n que consider&oacute; necesaria despu&eacute;s de que el pasado mes de abril revolucionase la opini&oacute;n p&uacute;blica con <a href="https://x.com/navepop/status/2049026259947012319" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">unas declaraciones</a> en contra de la utilizaci&oacute;n de este medicamento. &ldquo;Entre comer y ser feliz y tener mi cuerpo normal a no comer y ser una desgraciada para ponerme flaca, prefiero comer&rdquo;, manifest&oacute; en aquel momento.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7654204194278100246"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">Espa&ntilde;a, un pa&iacute;s gordof&oacute;bico</h2><p class="article-text">
        El pasado mes de febrero, Lara Martin-Vicario, profesora de la Facultad de Ciencias de la Comunicaci&oacute;n de la Universitat Internacional de Catalunya (UIC,) y Maria Castellv&iacute;-Lloveras, profesora de la Facultad de Comunicaci&oacute;n de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) publicaron <a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/21604851.2026.2630514" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio</a> titulado <em>F&aacute;rmacos GLP-1 y la rearticulaci&oacute;n del estigma de la gordura en Espa&ntilde;a: respuestas p&uacute;blicas a la farmaceuticalizaci&oacute;n de la grasa</em>. Para su elaboraci&oacute;n analizaron 648 comentarios de lectores de diversos peri&oacute;dicos, incluidos este, publicados entre 2022 y 2024. Su intenci&oacute;n era comprobar c&oacute;mo el mensaje acr&iacute;tico o positivo difundido por las farmac&eacute;uticas, de manera m&aacute;s o menos encubierta, ha permeado en el debate p&uacute;blico sobre el adelgazamiento y la vigilancia sobre los cuerpos gordos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cre&iacute;amos importante centrar el estudio en el contexto espa&ntilde;ol, teniendo en cuenta que la gran mayor&iacute;a de investigaci&oacute;n sobre los GLP-1s se ha realizado desde una perspectiva anglosajona o americana. En Espa&ntilde;a hay un marco de <a href="https://www.eldiario.es/era/combatir-gordofobia-filosofa-kate-manne-mujer-nina-gorda-peores-insultos-posibles_1_13032628.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pensamiento profundamente gordof&oacute;bico</a>, instaurado como una forma de sentido com&uacute;n en la que el cuerpo gordo es un cuerpo enfermo, pero, adem&aacute;s, irresponsable, y que tiene que aprender a autorregularse y corregirse&rdquo;, explica Lara Martin-Vicario. Lo que observaron en su investigaci&oacute;n es que al proceso que se lleva a cabo para lograr esa correcci&oacute;n se le aplica un juicio moral. &ldquo;Lograr un cuerpo delgado tiene que requerir esfuerzo, sufrimiento, renuncias y dolor. Uno de los comentarios que analizamos lo resum&iacute;a de forma muy gr&aacute;fica: &lsquo;menos pastillas y m&aacute;s zapatillas&rsquo;&rdquo;, se&ntilde;ala Maria Castellv&iacute;-Lloveras. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, la sociedad somete a un doble juicio a las personas cuyo peso no encaja en los c&aacute;nones normativos. Ellas lo relacionan con la moral de tradici&oacute;n cristiana.<strong> </strong>&ldquo;En la gran mayor&iacute;a de comentarios que hemos analizado los usuarios exigen un proceso de redenci&oacute;n en el que las personas gordas tienen que ganarse el premio que representa tener un cuerpo delgado&rdquo;, desarrolla Martin-Vicario y a&ntilde;ade que &ldquo;Es una forma de juicio que ya hab&iacute;a aparecido anteriormente, por ejemplo con la cirug&iacute;a bari&aacute;trica&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque esa vigilancia de los famosos afecte tambi&eacute;n a las celebridades masculinas, quienes est&aacute;n sometidas a un escrutinio m&aacute;s estricto son las femeninas y las personas con identidades de g&eacute;nero no normativas. &ldquo;A ellas se les pide responder a un doble est&aacute;ndar muy contradictorio: por una parte, la industria del entretenimiento y medi&aacute;tica les pide ajustarse a unos c&aacute;nones de belleza muy limitantes y, al mismo tiempo, que todo el trabajo est&eacute;tico que conlleva esto no se note o que no sea visible&rdquo;, formula Castellv&iacute;-Lloveras.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En la gran mayoría de comentarios que hemos analizado los usuarios exigen un proceso de redención en el que las personas gordas tienen que ganarse el premio que representa tener un cuerpo delgado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lara Martin-Vicario</span>
                                        <span>—</span>  profesora de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UIC
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En el caso de las famosas con cuerpos no normativos que hicieron de su figura una forma de resistencia, como la cantante Lizzo, la cr&iacute;tica ha sido mucho m&aacute;s despiadada cuando han adelgazado dr&aacute;sticamente. &ldquo;A aquellas que no encajan en estos patrones hegem&oacute;nicos se les exige que sean coherentes y que no traicionen sus ideales. Todo esto bajo una mirada profundamente individualista y neoliberal, que tiende a obviar las presiones estructurales que afectan a estas mujeres, y enmarca este trabajo est&eacute;tico como &lsquo;decisiones personales&rsquo;, completa la profesora de la UPF.
    </p><p class="article-text">
        Para Lara Martin-Vicario, estas figuras p&uacute;blicas que tienen tanta exposici&oacute;n medi&aacute;tica tienen responsabilidad a la hora de contribuir al estereotipo de un cuerpo deseable, correcto y aspiracional. &ldquo;Son figuras con muchos privilegios y recursos econ&oacute;micos, que tienen agencia para incidir positivamente en diversificar las representaciones que vemos en las pantallas&rdquo;, comenta. Pero en lugar de ayudar a la aceptaci&oacute;n de que todos los f&iacute;sicos son v&aacute;lidos, se ha terminado por establecer un canon de belleza basado en la <a href="https://www.eldiario.es/era/eterno-retorno-culto-delgadez-extrema_129_10572891.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">delgadez extrema</a>. Todos los logros del movimiento<em> body positive</em> se han esfumado en cuesti&oacute;n de meses.
    </p><p class="article-text">
        Pero las acad&eacute;micas tambi&eacute;n creen que es importante ir m&aacute;s all&aacute; y analizar el fen&oacute;meno de manera m&aacute;s estructural. No son solo las famosas &ndash;como construcciones sociales, no como personas individuales&ndash; las que fomentan este modelo de belleza sino que es la suma de muchos m&aacute;s factores que van desde las tallas de la ropa del <em>fast fashion</em> a la convenci&oacute;n social que considera un piropo comentar la bajada de peso de alguien. &ldquo;En Espa&ntilde;a queda much&iacute;simo trabajo por hacer para desmontar un imaginario social gordof&oacute;bico que representa una grave amenaza para la salud de todas&rdquo;, concluye Castellv&iacute;-Lloveras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/pastillas-zapatillas-delgadez-esfuerzos-ozempic-convertido-forma-juicio_1_13369385.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Jul 2026 20:53:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Menos pastillas y más zapatillas”: cómo la delgadez “sin esfuerzos” de Ozempic se ha convertido en otra forma de juicio]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bb55d844-6ff7-4ea3-89d6-80d6424bb26c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x383y229.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Tendencias,Belleza,Ozempic]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“La incomodidad pesa más que las ganas de playa”: mujeres que cancelan sus planes para esconder su cuerpo en verano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/mujeres-cancelan-planes-esconder-cuerpo-verano_1_13347284.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/86a3539d-78cf-4b3d-b0eb-9fd5ff3dddbb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“La incomodidad pesa más que las ganas de playa”: mujeres que cancelan sus planes para esconder su cuerpo en verano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los bikinis, los vestidos, los pantalones cortos o una tarde en la piscina pueden convertirse en amplificadores de inseguridades que durante el resto del año están menos presentes. Un informe reciente confirma cómo ese malestar se materializa: casi una de cada tres mujeres se bajan de un plan por ello</p><p class="subtitle">“Estarás irreconocible para julio”: llega el verano y las redes vuelven a convertir tu cuerpo en un problema</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Mi relaci&oacute;n con mi cuerpo cambia completamente en el momento en el que saco la ropa de verano&rdquo;. &ldquo;La playa y la piscina son los planes que m&aacute;s inseguridad me han generado&rdquo;. &ldquo;En verano soy m&aacute;s consciente de las cosas que me molestan de mi cuerpo&rdquo;. Con la llegada del calor no solo empiezan las vacaciones y los d&iacute;as de playa. Para muchas mujeres tambi&eacute;n comienza <a href="https://www.eldiario.es/micromachismos/mujeres-ocultar-cuerpo-verano_1_10440894.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una negociaci&oacute;n constante con su propia imagen</a>. Elegir qu&eacute; ponerse, cambiarse varias veces antes de salir de casa, evitar quedarse en bikini o incluso renunciar a un plan son situaciones que tienden a hacerse m&aacute;s frecuentes durante los meses de verano.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de ser experiencias aisladas, estas vivencias reflejan una realidad compartida. Un <a href="https://imagesdevbloom.blob.core.windows.net/images/2026/07/Informe-BLOOM_El-healthmaxxing-en-las-mujeres-@bebloomers.pdf" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe</a> publicado recientemente por la plataforma Bloom sobre salud e imagen femenina revela que el 51% de las mujeres &mdash;de una muestra de 800 de entre 18 y 55 a&ntilde;os&mdash; ha pensado alguna vez en renunciar a un plan social por no sentirse c&oacute;moda con su cuerpo; casi una de cada tres reconoce haberlo hecho finalmente.
    </p><p class="article-text">
        Es el caso de Carla<strong>,</strong> una joven de 26 a&ntilde;os que, al igual que el resto de testimonios de este art&iacute;culo, prefiere ocultar su identidad. Cuenta que en su c&iacute;rculo familiar y de amistades han sido varias las mujeres que &ldquo;hemos tratado de evitar e incluso hemos cancelado planes de viajes a la playa o ir a la piscina. La incomodidad de mostrar mi cuerpo pesaba m&aacute;s que la satisfacci&oacute;n o las ganas de ese plan&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Casi una de cada tres mujeres de entre 18 y 55 años han renunciado a planes sociales para evitar mostrar su cuerpo, según un informe reciente de Bloom</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">El verano no crea el problema, pero lo hace visible</h2><p class="article-text">
        Los bikinis, los vestidos, los pantalones cortos o una tarde en la piscina pueden convertirse en amplificadores de inseguridades que no hab&iacute;an estado tan presentes durante el resto del a&ntilde;o. El cuerpo parece ocupar el centro de las miradas en los meses estivales.<strong> </strong>Y as&iacute; lo demuestra el <a href="https://www.eldiario.es/era/estaras-irreconocible-julio-llega-verano-redes-vuelven-convertir-cuerpo-problema_1_13325452.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aluvi&oacute;n de anuncios y v&iacute;deos que plagan las redes</a> en estas fechas incitando a buscar un cambio f&iacute;sico &ndash;siempre a trav&eacute;s de la compra o consumo de un producto, claro&ndash; que se enmarcan en el contexto de la archiconocida <a href="https://www.eldiario.es/era/no-salud-operacion-bikini-vuelto-peor-version-traves-redes_1_12297270.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">operaci&oacute;n bikini</a>.
    </p><p class="article-text">
        Irene Pareja, CEO y cofundadora de Bloom, define el verano como un &ldquo;catalizador&rdquo; de las inseguridades corporales. Aunque estas no nacen con la llegada de las vacaciones, s&iacute; se intensifican por dos motivos: el cambio de armario &mdash;que implica una mayor exposici&oacute;n del cuerpo con prendas m&aacute;s ligeras o ajustadas&mdash; y la ruptura de las rutinas habituales, como el ejercicio, la alimentaci&oacute;n o los horarios de descanso. &ldquo;Es cuando m&aacute;s dif&iacute;cil resulta esconderlas&rdquo;, resume.
    </p><p class="article-text">
        Esther<strong>, </strong>madrile&ntilde;a de 25 a&ntilde;os, lo corrobora: &ldquo;Quiz&aacute;s me siento m&aacute;s insegura y descontenta con mi cuerpo al llevar ropa que deja ver m&aacute;s de m&iacute;. Siento que necesito &lsquo;mejorarlo&rsquo; para poder ense&ntilde;arlo&rdquo;. Coincide con ella Paola (26 a&ntilde;os), para quien el verano hace evidente &ldquo;si tienes tripa, tienes las piernas m&aacute;s gordas o m&aacute;s flacas&hellip; Te fijas en muchos m&aacute;s detalles que cuando es invierno, que puedes ir m&aacute;s tapada&rdquo;.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7639555907717778719"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Para Ana, de 28 a&ntilde;os,<strong> </strong>probarse la ropa del a&ntilde;o pasado es un momento inc&oacute;modo<strong>: </strong>&ldquo;Mi relaci&oacute;n con mi cuerpo cambia completamente en el momento en el que saco la ropa de verano. En mi cabeza creo que me va a quedar de una forma o pienso que me va a quedar como el a&ntilde;o anterior y a veces no es as&iacute;. En invierno se disimula m&aacute;s&rdquo;. Ana no ha llegado nunca a cancelar ning&uacute;n plan por no estar c&oacute;moda con su cuerpo &mdash;s&iacute; tiene amigas que han renunciado a viajes con amigos por este motivo&mdash;, pero, aun as&iacute;, reconoce estar muy condicionada: &ldquo;Por ejemplo, si hay un plan de barbacoa y piscina, pues pienso en estar en bikini el tiempo justo y necesario. En el momento que salgo de la piscina me planto mi toalla, mi pareo o un pantal&oacute;n y camiseta para estar m&aacute;s c&oacute;moda&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mi relación con mi cuerpo cambia completamente en el momento en el que saco la ropa de verano. En mi cabeza creo que me va a quedar de una forma o pienso que me va a quedar como el año anterior y a veces no es así</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ana</span>
                                        <span>—</span> 28 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Una presi&oacute;n que se intensifica entre las m&aacute;s j&oacute;venes</h2><p class="article-text">
        El 47% de las mujeres entre 18 y 24 a&ntilde;os han cancelado o reorganizado planes sociales por no estar c&oacute;modas con su aspecto, seg&uacute;n el citado informe de Bloom. Este identifica una tendencia especialmente marcada en este grupo de edad, considerado el m&aacute;s vulnerable ante la presi&oacute;n est&eacute;tica externa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Beatriz Madrid Mart&iacute;nez, psic&oacute;loga sanitaria, ha observado que esta problem&aacute;tica es m&aacute;s com&uacute;n en generaciones j&oacute;venes que en mayores. Asegura que el problema no est&aacute; en la edad, &ldquo;sino en la visi&oacute;n que tiene la persona de s&iacute; misma&rdquo;. Sin embargo, s&iacute; que advierte &ldquo;momentos m&aacute;s cr&iacute;ticos&rdquo; en la juventud y en la adolescencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Paola, seg&uacute;n su propia experiencia, observa esa preocupaci&oacute;n en las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes, pero no por ello cree que las adultas queden al margen del escrutinio<strong>: </strong>&ldquo;No creo que sea una cosa de generaciones, creo que tiene m&aacute;s que ver con el g&eacute;nero. Las mujeres estamos sometidas a much&iacute;sima presi&oacute;n, sin importar la edad que tengamos. Vemos a <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/obsesionadas-skin-care-12-anos-he-visto-ninas-compraban-productos-retinol_1_10613208.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ni&ntilde;as peque&ntilde;as haci&eacute;ndose el </a><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/obsesionadas-skin-care-12-anos-he-visto-ninas-compraban-productos-retinol_1_10613208.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>skin care </em></a>o gente m&aacute;s mayor que siente que tiene que ponerse a punto para el verano&rdquo;. Esther tambi&eacute;n cree que es algo transversal a todas las edades: &ldquo;Dir&iacute;a que las mujeres mayores de mi entorno son las que m&aacute;s cr&iacute;ticas son con su cuerpo, aunque creo que ninguna cancelar&iacute;a planes por ello. Por poner un ejemplo, yo salgo en cortos y sin depilar y est&aacute; bien, pero mi madre no llevar&iacute;a cortos a no ser que estuviera depilada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La preocupaci&oacute;n y la inseguridad por la imagen corporal tampoco es algo exclusivo de un tipo de cuerpo concreto. Seg&uacute;n expone Julia Vidal, psic&oacute;loga sanitaria y directora de la Cl&iacute;nica de<strong> </strong><a href="https://www.areahumana.es" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Aacute;rea Humana Psicolog&iacute;a,</a> este &ldquo;miedo y desagrado por el propio cuerpo&rdquo; lo pueden sentir personas con &ldquo;normopeso, sobrepeso o infrapeso. Esto no entiende de siluetas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, aunque las expertas advierten de la dureza de la presi&oacute;n, el juicio y las expectativas sobre el cuerpo de las mujeres, tambi&eacute;n subrayan el creciente impacto que est&aacute; teniendo en los hombres. Madrid Mart&iacute;nez se&ntilde;ala: &ldquo;Los <a href="https://www.eldiario.es/era/no-hay-avergonzarse-vanidoso-auge-estandares-belleza-masculina-imposibles_1_13060297.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hombres</a> cada vez est&aacute;n siendo m&aacute;s part&iacute;cipes de los problemas de imagen; ya no se imponen estereotipos de belleza solo a las mujeres, cada vez son m&aacute;s los chavales que empiezan a tener una visi&oacute;n negativa de su cuerpo por no lograr parecerse a los modelos de hombres que se supone que deber&iacute;an ser&rdquo;.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7549519345366355203"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">Redes sociales y comparaci&oacute;n constante</h2><p class="article-text">
        TikTok e Instagram se han convertido en el escaparate donde muchas mujeres buscan inspiraci&oacute;n para cuidar su imagen, pero tambi&eacute;n en uno de los espacios donde m&aacute;s se alimenta la comparaci&oacute;n constante. Seg&uacute;n el informe de Bloom, cuatro de cada diez mujeres siguen de forma habitual contenidos relacionados con <a href="https://www.eldiario.es/era/necesitamos-rutina-momento-dia_1_12240316.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rutinas de belleza</a> o transformaciones f&iacute;sicas y un 37% reconoce sentirse peor despu&eacute;s de consumir este tipo de contenido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Marian Blanco-Ruiz, profesora de la Universidad Rey Juan Carlos y experta en g&eacute;nero, habla de c&oacute;mo estas plataformas han amplificado una presi&oacute;n est&eacute;tica que ya exist&iacute;a y han conseguido trasladarla al d&iacute;a a d&iacute;a de millones de mujeres. Y subraya que, aunque en los &uacute;ltimos a&ntilde;os tambi&eacute;n han aumentado las exigencias est&eacute;ticas sobre los hombres, la apariencia f&iacute;sica sigue teniendo un peso mucho mayor en la forma en la que socialmente se valora a las mujeres. Esa presi&oacute;n se mantiene incluso en un contexto en el que el discurso sobre la diversidad corporal es cada vez m&aacute;s visible: &ldquo;Aunque se hable de<em><strong> </strong></em><a href="https://www.eldiario.es/era/talla-mediana-tendencia-redes-desatado-debate-diversidad-corporal_1_12138425.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>body positive,</em></a> las mujeres siguen inmersas en una comparaci&oacute;n constante&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuatro de cada diez mujeres siguen de forma habitual contenidos relacionados con rutinas de belleza o transformaciones físicas y un 37% reconoce sentirse peor después de consumirlos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los referentes han cambiado pero la comparaci&oacute;n se ha mantenido: antes las mujeres a las que aspirar eran las modelos de las revistas, y ahora la comparaci&oacute;n se produce a trav&eacute;s de redes con otras mujeres que parecen &ldquo;iguales a nosotras&rdquo;. Seg&uacute;n explica la experta en g&eacute;nero, esa aparente cercan&iacute;a no hace m&aacute;s que reforzar la sensaci&oacute;n de que sus cuerpos son alcanzables, lo que aumenta la presi&oacute;n por parecerse a ellos.
    </p><p class="article-text">
        Paola es un ejemplo de ello: asegura que estas plataformas &ldquo;afectan a la relaci&oacute;n con mi cuerpo. He dejado incluso de seguir a much&iacute;simas <em>influencers</em> y famosas porque ten&iacute;an unos est&aacute;ndares que no se asemejan a la realidad y no me hac&iacute;an bien&rdquo;. Es el caso tambi&eacute;n de Ana<strong>, </strong>quien, incluso siendo consciente de que lo que se ve en redes sociales &ldquo;no es una realidad&rdquo;, no puede evitar compararse: &ldquo;S&iacute; que he sentido que [a trav&eacute;s de redes] me he invitado a adelgazar, tonificar o cambiar algo de mi cuerpo, y m&aacute;s cuando llega el verano y la famosa operaci&oacute;n bikini&rdquo;. En este sentido, la psic&oacute;loga Madrid Mart&iacute;nez habla de estas aplicaciones como &ldquo;una apertura al mundo&rdquo; que multiplica la exposici&oacute;n a nuevos referentes y favorece la comparaci&oacute;n. Esa exposici&oacute;n constante, explica, hace que muchas personas empiecen a percibir como carencias aspectos de su cuerpo que, sin esas plataformas, probablemente nunca habr&iacute;an considerado un problema.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las redes sociales no son &uacute;nicamente un espacio de comparaci&oacute;n. Para Irene Pareja existe una &ldquo;dicotom&iacute;a&rdquo;. Por un lado, es consciente de que pueden resultar especialmente perjudiciales para las mujeres m&aacute;s j&oacute;venes, que por su momento vital son m&aacute;s vulnerables a los contenidos sobre transformaciones f&iacute;sicas, rutinas de belleza o <em>glow up</em>. Pero por otro, sostiene que tambi&eacute;n han permitido crear comunidades donde las mujeres comparten experiencias sobre salud desde una perspectiva m&aacute;s realista y libre de exigencias est&eacute;ticas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">He dejado incluso de seguir a muchísimas &#039;influencers&#039; y famosas porque tenían unos estándares que no se asemejan a la realidad y no me hacían bien</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Paola</span>
                                        <span>—</span> 26 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Son muchas las usuarias y creadoras de contenido que utilizan sus redes para <a href="https://www.tiktok.com/@u.use123r/video/7549519345366355203?is_from_webapp=1" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">compartir experiencias</a> relacionadas con la <a href="https://www.tiktok.com/@lennethmonroy/video/7639555907717778719?is_from_webapp=1" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inseguridad</a> y el impacto que esta tiene en su vida cotidiana. Un ejemplo es Mara Jim&eacute;nez, <em>influencer</em> y activista contra la gordofobia, quien ha hablado en varias ocasiones sobre c&oacute;mo la <a href="https://www.tiktok.com/@mara__jimenez/video/6981919045360585985?is_from_webapp=1&amp;sender_device=pc" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">presi&oacute;n social condicionaba</a> especialmente sus veranos: &ldquo;Yo s&eacute; lo que es anular planes que te apetece much&iacute;simo hacer solo por miedo a exponerme&rdquo;. Sin embargo, las redes sociales tambi&eacute;n dejan espacio para mensajes positivos y de apoyo. Actualmente, Mara comparte c&oacute;mo la terapia y el trabajo en su autoestima le han permitido recuperar la confianza en s&iacute; misma y anima a sus seguidoras a no dejar que la presi&oacute;n social limite sus vidas.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="6981919045360585985"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">Aplazar la vida</h2><p class="article-text">
        Esperar a tener el &ldquo;cuerpo ideal&rdquo; para empezar a disfrutar del verano, ponerse un bikini con tranquilidad o aceptar una invitaci&oacute;n a la playa es la realidad de muchas mujeres. Madrid Mart&iacute;nez explica que en consulta observa c&oacute;mo muchas pacientes no rechazan planes, sino que directamente dejan de hacerlos. Cuando esa espera se vuelve constante, la vida acaba quedando en pausa mientras se persigue un ideal f&iacute;sico que, en muchos casos, nunca llega.
    </p><p class="article-text">
        Renunciar a planes hasta &ldquo;estar mejor&rdquo; no es algo que deba subestimarse. Las especialistas advierten de que esta din&aacute;mica tiene un gran impacto.<strong> </strong>&ldquo;Si alguien cancela un plan &uacute;nicamente por su cuerpo, ya es una se&ntilde;al de alarma a la que habr&iacute;a que atender&rdquo;, afirma tajante Vidal.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La idea de que no puedes mostrarte ‘imperfecta’, que tu cuerpo tiene que esconderse o que eres culpable de no cambiarlo, puede tener graves consecuencias</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Julia Vidal</span>
                                        <span>—</span> psicóloga sanitaria
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;La idea de que no puedes mostrarte &lsquo;imperfecta&rsquo;, que tu cuerpo tiene que esconderse o que eres culpable de no cambiarlo, puede tener graves consecuencias&rdquo;, advierte la psic&oacute;loga. No salir y no relacionarse puede &ldquo;hacer perder v&iacute;nculos y est&iacute;mulos, pudiendo da&ntilde;ar el &aacute;nimo e incrementando la insatisfacci&oacute;n corporal, entrando en un c&iacute;rculo cada vez m&aacute;s complejo de abandonar&rdquo;. Alargar esta conducta puede &ldquo;desarrollar desde mayor inseguridad, depresi&oacute;n y ansiedad hasta trastorno del comportamiento alimentario o de la imagen corporal&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, la CEO y cofundadora de Bloom considera que la l&iacute;nea roja se cruza cuando &ldquo;el autocuidado deja paso a la autoexigencia&rdquo;. Y resume: &ldquo;Lo importante es conocerte y cuidarte, pero sin obsesionarte&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Porque el objetivo del bienestar, coinciden las expertas, no deber&iacute;a ser cumplir un ideal est&eacute;tico, sino dejar de renunciar a experiencias por miedo a c&oacute;mo se percibe el propio cuerpo. Que ir a la playa, ponerse un ba&ntilde;ador o aceptar una invitaci&oacute;n deje de depender de sentirse &ldquo;suficientemente bien&rdquo; para, simplemente, disfrutar del verano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anabel Cuevas Vega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/mujeres-cancelan-planes-esconder-cuerpo-verano_1_13347284.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Jul 2026 19:54:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“La incomodidad pesa más que las ganas de playa”: mujeres que cancelan sus planes para esconder su cuerpo en verano]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/86a3539d-78cf-4b3d-b0eb-9fd5ff3dddbb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Belleza,Salud mental,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mantenerse calvo en un mundo que quiere que te pongas pelo a toda costa: “Me han dicho que es como rendirse muy pronto”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/mantenerse-calvo-mundo-quiere-pongas-pelo-costa-han-dicho-rendirse-pronto_1_13280619.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3336779e-2439-4d7c-9583-ced0efeaf21f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mantenerse calvo en un mundo que quiere que te pongas pelo a toda costa: “Me han dicho que es como rendirse muy pronto”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La proliferación de anuncios y clínicas que promocionan los injertos de pelo incitan a los hombres calvos a operarse en un momento en que la alopecia ha pasado a verse como un defecto a remediar más que como lo que es: una patología que no entraña ningún riesgo</p><p class="subtitle">Entrevista - Leticia Sala, escritora: “El poder envejecer en paz va a pertenecer solo a las clases más privilegiadas”</p></div><p class="article-text">
        Motivo de ligera chanza, que los hombres pierdan pelo a edades tempranas ha dejado de ser un fen&oacute;meno visto como algo natural a ser tratado como un defecto a remediar. La proliferaci&oacute;n de cl&iacute;nicas y publicidad que incitan al injerto comienza a hacer su efecto en unos varones que se debaten entre aceptar su naturaleza o intentar retocarla, en ocasiones derivado de la presi&oacute;n externa. El incremento del uso de medicamentos como el minoxidil y la finasterida dan buena cuenta de c&oacute;mo la preocupaci&oacute;n por la alopecia ha ido a m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La calvicie tiene ahora otra lectura social. El psic&oacute;logo Glen Jankowski, profesor en la Universidad de Dubl&iacute;n, investiga precisamente eso: en <em>Branding Baldness</em> (Construyendo la imagen de la calvicie), expone c&oacute;mo esa insatisfacci&oacute;n masculina ha sido explotada con la proliferaci&oacute;n de medicamentos y tratamientos est&eacute;ticos en los &uacute;ltimos a&ntilde;os hasta reconfigurar su percepci&oacute;n. Lo que antes se asum&iacute;a como destino, ahora se presenta como elecci&oacute;n. En una entrevista con The New York Times, el investigador explic&oacute; que los hombres calvos saben que su apariencia f&iacute;sica es normal, &ldquo;pero se encuentran en un entorno que les dice que eso es un problema, que les acabar&aacute; afectando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a es el pa&iacute;s con m&aacute;s calvos del mundo, <a href="https://medihair.com/es/estadisticas-47-paises-con-mas-hombres-calvos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 44,5% de los hombres</a> presenta alg&uacute;n grado de calvicie, seg&uacute;n la plataforma Medihair. Adem&aacute;s, el 90% de los casos se debe a la alopecia andr&oacute;gina, impulsada por factores gen&eacute;ticos y hormonales. Pablo Garc&iacute;a, que vive en Madrid y tiene 58 a&ntilde;os, es uno de ellos. Cuando estaba a punto de dejar los 40 atr&aacute;s, empez&oacute; a notar ca&iacute;da del cabello: &ldquo;Yo he sido siempre muy pel&oacute;n, as&iacute; que fue una putada. La tentaci&oacute;n es peinarte de tal forma que se tapen los espacios sin pelo, pero no es una soluci&oacute;n definitiva&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La experiencia que vivi&oacute; un amigo que se someti&oacute; a los injertos anim&oacute; a este profesional de la publicidad a repetir la haza&ntilde;a hace tres a&ntilde;os. &ldquo;Desde entonces hago un proselitismo descarado. Lo digo hasta en el vestuario del gimnasio. Veo a alguien joven que se empieza a quedar sin pelo y pienso que d&oacute;nde va as&iacute;, que se vaya a la cl&iacute;nica ya&rdquo;, dice.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Veo a alguien joven que se empieza a quedar sin pelo y pienso que dónde va así, que se vaya a la clínica ya</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pablo García</span>
                                        <span>—</span> excalvo, 58 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Hacerse fuerte en la calvicie</h2><p class="article-text">
        Esta falta de pudor a la hora de hablar de los injertos de pelo que marca las palabras de Garc&iacute;a &mdash;&eacute;l mismo reconoce que llega a ser &ldquo;obsceno&rdquo; con el tema&mdash; se contrapone a otras experiencias ligadas a la alopecia. La aparici&oacute;n de las distintas opciones para combatir la calvicie se ha convertido en una forma de presi&oacute;n est&eacute;tica hacia los varones. V&iacute;ctor Yusty empez&oacute; a perder pelo con 22 a&ntilde;os. Ahora tiene 31 y, tras &ldquo;aguantar de las rentas un tiempo&rdquo;, como recuerda, al final decidi&oacute; raparse. &ldquo;Vi c&oacute;mo se hac&iacute;an los injertos, me dio grima y pas&eacute;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la presi&oacute;n lleg&oacute; por parte de su madre, que le dec&iacute;a que ten&iacute;a que tener pelo s&iacute; o s&iacute;, o hacer algo para evitar su ca&iacute;da. Este vigilante de seguridad tambi&eacute;n se vio expuesto a numerosos anuncios sobre cl&iacute;nicas de injerto capilar que le aparec&iacute;an en redes sociales, col&aacute;ndose entre <em>storie</em> y <em>storie</em> de Instagram, y que llegaban a mostrar fotos del antes y el despu&eacute;s de un hombre que se hab&iacute;a realizado injertos. &ldquo;Como estaba buscando informaci&oacute;n sobre lo que me pasaba, el algoritmo me ense&ntilde;aba esa publicidad&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Cuando hace cuatro a&ntilde;os Iv&aacute;n cumpli&oacute; los 24, se le empez&oacute; a caer el pelo. &Eacute;l ya sospechaba que podr&iacute;a pasar: todos los varones de su familia han experimentado un proceso similar. &ldquo;Cuando pas&oacute;, a m&iacute; me doli&oacute;. Fue un momento chunguillo&rdquo;, se sincera este profesor de academia. A pesar de que se inform&oacute;, descart&oacute; el injerto porque le parec&iacute;a una cosa &ldquo;desagradable en todos los sentidos&rdquo;. &ldquo;S&iacute; tuve algo de miedo cuando pensaba en ligar, pero eso es algo de tu autopercepci&oacute;n, no tanto por los dem&aacute;s&rdquo;, a&ntilde;ade este onubense vecino de Sevilla.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;la alopecia es un problema que va m&aacute;s all&aacute; de la cuesti&oacute;n est&eacute;tica? Mar&iacute;a Garayar Cantero, dermat&oacute;loga y tric&oacute;loga, la define como una patolog&iacute;a capilar: &ldquo;Se produce porque los receptores de los fol&iacute;culos pilosos experimentan un adelgazamiento progresivo hasta que se hacen tan finos que desaparecen&rdquo;. De todas formas, apunta que la alopecia no entra&ntilde;a ning&uacute;n peligro para la salud, m&aacute;s all&aacute; de que se pierde protecci&oacute;n contra el sol en la cabeza.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Iván, de 28 años, cuenta que cuando se empezó a quedar calvo le dolió –‘fue un momento chunguillo’–, pero descartó el implante por parecerle ‘desagradable en todos los sentidos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta experta precisa que cada vez es mayor la preocupaci&oacute;n en los hombres j&oacute;venes: &ldquo;Es positivo porque se puede tratar m&aacute;s a tiempo y poner medidas menos invasivas&rdquo;. De cara a un posible injerto, Garayar afirma que es una cirug&iacute;a capilar &ldquo;bastante segura y con pocos riesgos&rdquo;. Y apunta que muchos pacientes le han comentado c&oacute;mo despu&eacute;s de ponerse pelo han recuperado su confianza, autoestima y seguridad.
    </p><h2 class="article-text">Los medicamentos como cortapisas</h2><p class="article-text">
        Al alicantino Francisco Ruzafa, tambi&eacute;n de 31 a&ntilde;os, le empieza a clarear la cabeza. Siempre fue de los que menos pelo y densidad tuvo en su entorno: &ldquo;Cuando lo pensaba con unos 18 a&ntilde;os, s&iacute; me era algo m&aacute;s limitante. Me ve&iacute;a muy mayor para lo joven que era&rdquo;. No ha decidido raparse porque piensa que se ver&aacute; con mucha cabeza. Y es que, en el mundo de los calvos, tener el coco redondo parece que tambi&eacute;n se premia. &ldquo;Esto hay que llevarlo con dignidad y no forzar las cosas. Mi padre tuvo una cortinilla de cuatro pelos, en plan Torrente, y yo por supuesto que me rapar&iacute;a antes de llegar a ese punto&rdquo;, confiesa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&iacute; que me he visto incitado a ponerme pelo, no tanto presionado. Algo que s&iacute; que me han dicho es que estar calvo a esta edad es como rendirse muy pronto a ser mayor. Ahora todos queremos alargar la etapa de la juventud y tener moto, y ser calvo es un lastre para eso&rdquo;, desarrolla este ingeniero industrial afincado en Madrid, que reconoce que la obligatoriedad de medicarse durante a&ntilde;os con minoxidil y finasterida tras el implante le aleja de la idea operarse.
    </p><p class="article-text">
        Jordi Magriny&agrave;, vocal del Col&middot;legi de Farmac&egrave;utics de Barcelona (COFB), precisa que &ldquo;son medicamentos que uno los tiene que tomar con la prescripci&oacute;n exacta del m&eacute;dico y la indicaci&oacute;n del dermat&oacute;logo, ya que tienen muchos posibles efectos secundarios que desde la farmacia comentamos a la hora de dispensarlos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En los dos últimos años, casi se ha duplicado el uso de productos como el minoxidil y la finasterida</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jordi Magrinyà</span>
                                        <span>—</span> Col·legi de Farmacèutics de Barcelona
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pudiera parecer que los calvos se hacen fuertes a la hora de aceptar su realidad, y lo es sin duda en algunos casos, pero la experiencia de los especialistas en consulta apunta en otra direcci&oacute;n. El mismo Magriny&agrave; confirma que desde hace a&ntilde;os se ha visto un gran incremento de aquellos j&oacute;venes que a partir de los 24 a&ntilde;os comienzan a tratarse las alopecias. &ldquo;En los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os, casi se ha duplicado el uso de productos como el minoxidil y la finasterida&rdquo;, asegura el tambi&eacute;n farmac&eacute;utico comunitario. Asimismo, sostiene que en este fen&oacute;meno opera una &ldquo;gran presi&oacute;n est&eacute;tica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un estudio que <a href="https://www.actasdermo.org/es-prescribing-habits-for-androgenetic-alopecia-articulo-S0001731026000281" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">analiz&oacute;</a> la prescripci&oacute;n para la alopecia andr&oacute;gina entre m&aacute;s de 200 dermat&oacute;logos espa&ntilde;oles en 2024 se&ntilde;ala que el minoxidil oral fue el tratamiento m&aacute;s prescrito (89,1%) para este tipo de patolog&iacute;a. En comparaci&oacute;n con los datos recogidos en 2019-2020, se aprecia c&oacute;mo aumenta la prescripci&oacute;n de minoxidil oral y una disminuci&oacute;n en el uso de minoxidil t&oacute;pico, pues en aquella ocasi&oacute;n el minoxidil oral fue prescrito por el 50,6% de los encuestados.
    </p><p class="article-text">
        La misma investigaci&oacute;n certifica que la dutasterida oral ha reemplazado a la finasterida como el antiandr&oacute;geno m&aacute;s recetado para esta alopecia. Y si hace siete a&ntilde;os solo el 4,9% de los dermat&oacute;logos afirmaron realizar trasplantes capilares, en 2024 la cifra aument&oacute; al 18,5%. &ldquo;Este aumento podr&iacute;a reflejar una mayor concienciaci&oacute;n y demanda de procedimientos de restauraci&oacute;n capilar, si bien no se puede descartar un posible sesgo en la encuesta&rdquo;, apuntan.
    </p><h2 class="article-text">Calva con gusto no pica</h2><p class="article-text">
        La presi&oacute;n externa por ponerse pelo se ha dejado ver hasta en artefactos de entretenimiento como el <em>docureality</em> <em>Pombo</em>, que sigue la vida de la familia de la archiconocida <em>influencer</em> patria Mar&iacute;a Pombo, donde el marido de Luc&iacute;a Pombo, el empresario &Aacute;lvaro L&oacute;pez Huerta, acaba accediendo a hacerse un injerto de pelo por insistencia de la piloto. En el v&iacute;deo en el que la pareja anuncia su embarazo, as&iacute; como en otras apariciones en sus redes sociales, L&oacute;pez Huerta aparece con las marcas propias de la cabeza posinjerto.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esto hay que llevarlo con dignidad y no forzar las cosas. Mi padre tuvo una cortinilla de cuatro pelos, en plan Torrente, y yo por supuesto que me raparía antes de llegar a ese punto</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Francisco Ruzafa</span>
                                        <span>—</span> 31 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por el contrario, Pep Molina es un ac&eacute;rrimo defensor de los calvos como &eacute;l. Este mallorqu&iacute;n de 33 a&ntilde;os, guionista y creador digital, lleg&oacute; a parodiar la primera convenci&oacute;n de calvos con barba de Espa&ntilde;a, un <em>sketch</em> que realiz&oacute; para El Peri&oacute;dico. &ldquo;Yo empec&eacute; muy pronto con la alopecia, a los 12 a&ntilde;os, y justo me empez&oacute; a salir barba a saco&rdquo;, recuerda. Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, decidi&oacute; dejar de tratarse con productos como el minoxidil. En torno a los 20 a&ntilde;os se decant&oacute; por el rapado. &ldquo;Soy extrovertido, pero mis interacciones estaban condicionadas por el hecho evidente de que me estaba quedando calvo y era demasiado joven&rdquo;, reconoce.
    </p><p class="article-text">
        Se define antes como calvo que rapado. &ldquo;Una parte de mi cabeza es terreno yermo donde han echado sal&rdquo;, comenta con gracia. Aquella inseguridad juvenil ha quedado atr&aacute;s. Tanto, que Molina convoc&oacute; a varios calvos con barba para abordar lo que &eacute;l denomina como &ldquo;tribu urbana sin diagnosticar, en donde hay una compensaci&oacute;n rara entre el pelo que tienes en la barba en comparaci&oacute;n con el de la cabeza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A partir de un<em> frame</em> de aquella producci&oacute;n alg&uacute;n avispado cre&oacute; el meme ya convertido en <em>sticker</em> en el que aparecen varios de los participantes abrazados con el texto &ldquo;qu&eacute; calvario&rdquo;. La misma sorna aparece en el meme que tilda de &ldquo;barbarie&rdquo; a los calvos con barba, a quienes Jordi Ganchitos dedic&oacute; una canci&oacute;n: &ldquo;Calvo con barba, si justifica lo que falta en la calva, tiene el cabello del rev&eacute;s. Al&eacute;jate de un calvo con barba bailando reguet&oacute;n en una disco de pachanga, al&eacute;jate de un calvo con barba y si lleva un pendiente mejor huye para tu casa&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Qué calvario, en versión &#039;sticker&#039;.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las bromas sobre los hombres que sufren alopecia, la proliferaci&oacute;n de cl&iacute;nicas est&eacute;ticas que ofertan injertos capilares y su publicidad supone una de las principales presiones est&eacute;ticas para aquellos que no tienen pelo en la cabeza. Mientras que unos aseguran que han recuperado la seguridad en s&iacute; mismos tras someterse a la intervenci&oacute;n, otros pugnan por mejorar su autopercepci&oacute;n y superar c&aacute;nones superficiales. Sea como sea, la cuesti&oacute;n es gustarse a uno mismo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/mantenerse-calvo-mundo-quiere-pongas-pelo-costa-han-dicho-rendirse-pronto_1_13280619.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Jun 2026 19:52:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mantenerse calvo en un mundo que quiere que te pongas pelo a toda costa: “Me han dicho que es como rendirse muy pronto”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tendencias,Belleza,Estética,Dermatología,Cabello]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bótox en el dentista y rellenos en la pausa del almuerzo: ¿en qué momento se han normalizado los tratamientos estéticos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/botox-dentista-rellenos-pausa-almuerzo-momento-han-normalizado-tratamientos-esteticos_1_13276210.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9ed66562-2488-4de7-9839-f6a0f226b10f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bótox en el dentista y rellenos en la pausa del almuerzo: ¿en qué momento se han normalizado los tratamientos estéticos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los tratamientos estéticos para combatir el envejecimiento, que antes se asociaban con la riqueza y la fama, se han vuelto más habituales. ¿Cómo están afectando a los cánones de belleza?</p><p class="subtitle">Leticia Sala, escritora: “El poder envejecer en paz va a pertenecer solo a las clases más privilegiadas”</p></div><p class="article-text">
        El primer tratamiento cosm&eacute;tico no quir&uacute;rgico de Mary Munson no fue el resultado de un plan ni de una decisi&oacute;n concreta. Ella lo describe como una forma de saciar su curiosidad. Munson, de 41 a&ntilde;os, estaba en una cl&iacute;nica para alargarse las pesta&ntilde;as cuando una empleada le habl&oacute; de un procedimiento al que se refer&iacute;a como &ldquo;baby b&oacute;tox&rdquo; &mdash;que, de hecho, era b&oacute;tox&mdash;. Desde que decidi&oacute; probarlo, no ha mirado atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Solo fue una prueba para ver c&oacute;mo era, y me di cuenta de que me gustaba. Y, para ser sincera, no noto un gran cambio&rdquo;, dice Munson, que ten&iacute;a 37 a&ntilde;os cuando comenz&oacute; con los tratamientos. Aunque cree que sus genes filipinos y escoceses &ldquo;me dan buena piel&rdquo;, Munson empez&oacute; a someterse a otros tratamientos adem&aacute;s de las inyecciones regulares de Botox, como la terapia con plasma rico en plaquetas (PRP) (a veces conocida como &ldquo;facial de vampiro&rdquo;, en la que se extraen plaquetas de la propia sangre del paciente), as&iacute; como la fibrina rica en plaquetas (PRF), un tratamiento similar que estimula el col&aacute;geno.
    </p><p class="article-text">
        Munson es profesora y madre de dos hijos. Por tel&eacute;fono se muestra alegre y simp&aacute;tica, y se describe a s&iacute; misma, seg&uacute;n dice, como &ldquo;una persona muy corriente y normalita&rdquo;. Seg&uacute;n cuenta, de su grupo de once amigas, todas de unos cuarenta a&ntilde;os, tres se someten habitualmente a estos tratamientos. Ella forma parte de un cambio en el que los tratamientos cosm&eacute;ticos no quir&uacute;rgicos &mdash;o las m&aacute;s discretas &ldquo;intervenciones est&eacute;ticas&rdquo;&mdash;, antes asociados a la riqueza y a las celebridades, se est&aacute;n volviendo m&aacute;s comunes, redefiniendo las percepciones de la belleza para las mujeres de a pie. La papada y las arrugas, los signos cotidianos del envejecimiento, se est&aacute;n convirtiendo en algo opcional para un n&uacute;mero cada vez mayor de mujeres.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No he intentado cambiar la forma de mi cara ni nada dr&aacute;stico. Simplemente no quiero tener arrugas&rdquo; &mdash;dice Munson entre risas&mdash;. &ldquo;Adem&aacute;s, me voy a casar por primera vez el a&ntilde;o que viene, as&iacute; que estoy intentando que mi piel est&eacute; lo mejor posible&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No he intentado cambiar la forma de mi cara ni nada drástico. Simplemente no quiero tener arrugas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mary Munson</span>
                                        <span>—</span> 41 años
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mientras paseo por la calle principal de mi barrio, en una zona de S&iacute;dney que antes era de clase trabajadora y que ahora se ha convertido en un lugar de moda, me fijo en una cl&iacute;nica dental que anuncia, en letra sans serif, tratamientos de medicina est&eacute;tica inyectable junto a la extracci&oacute;n de muelas del juicio; una cl&iacute;nica &mdash;situada junto a una pasteler&iacute;a&mdash;, con las cortinas corridas, que proclama el eslogan &ldquo;cambio real, confianza real&rdquo;. Este tipo de anuncios proliferan en los centros comerciales y las calles principales de todo el pa&iacute;s. El a&ntilde;o pasado, en la sala de espera de un dermat&oacute;logo del centro de la ciudad, atendida por recepcionistas con cejas impecables, me desconcert&oacute;, al principio, la presencia de palabras como &ldquo;rel&aacute;jate&rdquo; y &ldquo;renu&eacute;vate&rdquo; en un contexto m&eacute;dico. El lenguaje neoliberal del <a href="https://www.eldiario.es/era/si-autocuidado-autocuidado-dorada-industria-bienestar-culpa_1_10765220.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">autocuidado</a> ha sido adoptado para describir tratamientos est&eacute;ticos no quir&uacute;rgicos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para m&iacute;, es como tener algo bonito o como ir al gimnasio&rdquo;, dice Bianca Lorena Saldes, de 38 a&ntilde;os, que empez&oacute; a usar inyectables cuando comenz&oacute; a trabajar como enfermera est&eacute;tica y ahora dirige una cl&iacute;nica llamada BLC Aesthetics, donde conoci&oacute; a Munson. Desconf&iacute;a de las presiones que empujan a las mujeres a someterse a esos tratamientos o les hacen sentir que son necesarios. &ldquo;No quiero pensar: &rdquo;necesito esto para estar espectacular&ldquo;. Es igual que cuando nos damos un masaje&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Una encuesta realizada por la Sociedad Internacional de Cirug&iacute;a Pl&aacute;stica Est&eacute;tica revel&oacute; que en 2024 se llevaron a cabo 20,5 millones de procedimientos cosm&eacute;ticos no quir&uacute;rgicos, lo que supone un aumento del 44% con respecto a 2020, a&ntilde;o en el que las horas que pasamos vi&eacute;ndonos a nosotros mismos mientras observ&aacute;bamos a los dem&aacute;s a trav&eacute;s de Zoom fomentaron una mayor autovigilancia de nuestra propia apariencia. En junio del a&ntilde;o pasado, la Agencia Australiana de Regulaci&oacute;n de los Profesionales de la Salud endureci&oacute; la normativa, pero debido a la naturaleza descentralizada del sector, es dif&iacute;cil encontrar estad&iacute;sticas concluyentes y existen normas estrictas sobre c&oacute;mo se pueden anunciar estos procedimientos.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres, por supuesto, siempre se han sometido a tratamientos de belleza y han luchado contra la presi&oacute;n de mantener la ilusi&oacute;n de la juventud en un mundo en el que los cuerpos femeninos de m&aacute;s edad se consideran menos valiosos y menos visibles. Por muchas <em>influencers</em> de melena canosa que veamos, e independientemente de que actrices como <a href="https://www.theguardian.com/culture/2025/feb/23/pamela-anderson-baywatch-last-showgirl-liam-neeson" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pamela Anderson aparezcan sin maquillaje</a>, sigue existiendo un p&aacute;nico generalizado al &ldquo;envejecimiento natural&rdquo; &mdash;como demuestra la reacci&oacute;n negativa que recibi&oacute; la actriz Rachel Ward, de 68 a&ntilde;os, cuando en enero public&oacute; <a href="https://www.instagram.com/reels/DSgt5TtkfBY/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en redes</a> una imagen de su cara sin retocar, con arrugas que reflejaban el paso del tiempo&mdash;.
    </p><p class="article-text">
        La Dra. Renae Fomiatti, investigadora s&eacute;nior del Centro Australiano de Investigaci&oacute;n sobre Sexo, Salud y Sociedad de la Universidad La Trobe, lleva casi dos a&ntilde;os estudiando la aceptaci&oacute;n de las intervenciones est&eacute;ticas. &ldquo;Son f&aacute;cilmente accesibles y la gente puede acudir durante la pausa para comer; el tiempo de recuperaci&oacute;n es m&iacute;nimo&rdquo;, afirma. &ldquo;Pero esto pasa por alto lo invasivos que son los mensajes culturales y la presi&oacute;n que se ejerce en torno al envejecimiento&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">[Estos tratamientos] son fácilmente accesibles y la gente puede acudir durante la pausa para comer; el tiempo de recuperación es mínimo. Pero esto pasa por alto lo invasivos que son estos mensajes culturales y la presión que se ejerce en torno al envejecimiento</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Renae Fomiatti</span>
                                        <span>—</span> investigadora (Universidad La Trobe)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Fomiatti, una acad&eacute;mica feminista, cree que es importante cuestionar la dicotom&iacute;a de que existen formas naturales y antinaturales de envejecer para las mujeres. &ldquo;El cuerpo es social&rdquo;, afirma. &ldquo;Siempre ha habido intervenciones est&eacute;ticas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El papel de muchas mujeres contempor&aacute;neas se ha descrito como el de &ldquo;emprendedoras est&eacute;ticas&rdquo;, cuyos cuerpos reflejan la l&oacute;gica de mercado en el sistema neoliberal.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchas de las mujeres a las que entrevist&eacute; describieron sentirse vulnerables ante el envejecimiento, en lo que respecta al mercado laboral y a las oportunidades profesionales a medida que se hac&iacute;an mayores&rdquo;, afirma Fomiatti. &ldquo;La gente recurre a estos tratamientos para mitigar el sufrimiento que les produce el envejecimiento, pero al hacerlo, tambi&eacute;n se est&aacute;n alineando con las normas dominantes de belleza juvenil y de raza blanca, y eso hace que se sientan mejor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero ya no se trata solo de evitar parecer viejas y cansadas, afirma Fomiatti. Ahora nos enfrentamos a una avalancha de datos que nos permite mapear nuestros rostros, ya sea virtualmente mediante IA o f&iacute;sicamente con tratamientos cosm&eacute;ticos: &ldquo;No hay ninguna parte del cuerpo o del rostro que no est&eacute; sometida a la imperiosa necesidad constante de optimizar, mejorar y realzar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Felicity West, que comenz&oacute; su carrera en una cl&iacute;nica de est&eacute;tica de lujo y ahora trabaja en el barrio de Brunswick, en Melbourne, ha observado que, a medida que los tratamientos est&eacute;ticos se han normalizado y son cada vez m&aacute;s indetectables, tambi&eacute;n est&aacute;n siendo adoptados por un sector m&aacute;s amplio de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No es ning&uacute;n secreto entre las mujeres de entre 30 y 40 a&ntilde;os; lo comentan con sus amigas y comparan a los profesionales&rdquo;, afirma West, quien a&ntilde;ade que los hombres representan una proporci&oacute;n cada vez mayor de su clientela. &ldquo;No hace mucho tiempo, si te somet&iacute;as a un tratamiento&hellip; no se te mov&iacute;a ni un m&uacute;sculo de la cara, pero ahora nos inclinamos por tratamientos m&aacute;s sutiles e imperceptibles y, literalmente, no hay nadie a quien no haya atendido: mujeres j&oacute;venes, mujeres maduras, abogadas, trabajadoras sociales, camareras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Algo que tienen estos nuevos procedimientos es que parecen intencionadamente m&aacute;s accesibles que antes, pero esa accesibilidad a veces puede hacer que las mujeres se sientan peor&rdquo;, afirma la Dra. Jasmine Fardouly, profesora titular de Psicolog&iacute;a en la Universidad de S&iacute;dney. La llegada de las intervenciones est&eacute;ticas al dentista, al centro comercial &mdash;en lugar de a la cl&iacute;nica de lujo en el barrio de alto <em>standing</em>&mdash; ha hecho que su aire de exclusividad se desvanezca, pero ha posicionado los tratamientos como una opci&oacute;n de consumo habitual, al igual que un corte de pelo o una manicura.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que tambi&eacute;n hay una reacci&oacute;n contraria a la cantidad de dinero y tiempo que las mujeres dedican a su aspecto f&iacute;sico. Esto puede crear una brecha de clase, ya que solo las mujeres que pueden permitirse estos tratamientos pueden alcanzar esos ideales&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La llegada de las intervenciones estéticas al dentista o al centro comercial ha hecho que su aire de exclusividad se desvanezca, pero ha posicionado los tratamientos como una opción de consumo habitual, al igual que un corte de pelo o una manicura</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Munson afirma que, como profesora suplente, el salario de un d&iacute;a le da para un solo tratamiento de b&oacute;tox. &ldquo;Es una cantidad importante para nosotras, pero mi pareja se encarga de la econom&iacute;a del hogar&rdquo;, dice. &ldquo;Recuerdo que, cuando era adolescente, iba a depilarme las cejas. A medida que te haces mayor, al llegar a los 20, empiezas a hacerte tratamientos faciales m&aacute;s intensivos. Es lo normal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tania Zanetich, de 45 a&ntilde;os, una profesional del mundo de las finanzas que irradia un glamour discreto, me cuenta por Zoom que ha observado que las intervenciones est&eacute;ticas se han vuelto m&aacute;s habituales entre sus amigas y compa&ntilde;eras.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tengo amigas de todas las culturas, edades y presupuestos; algunas tienen los labios muy marcados, parecen haberse sometido a alg&uacute;n tratamiento y quieren dar una imagen de riqueza, mientras que otras somos m&aacute;s sutiles&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Zanetich lleva inyect&aacute;ndose b&oacute;tox y rellenos desde mediados de los treinta. Al principio, lo que la impuls&oacute; fueron los dolores de cabeza y las arrugas del entrecejo que hab&iacute;a notado que se le estaban formando. &ldquo;Me lo presentaron como una medida preventiva contra el envejecimiento, al tiempo que me ayudaba cl&iacute;nicamente, y disfrut&eacute; de los beneficios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ahora lo percibe como una forma de proyectar confianza y competencia al mundo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El otro d&iacute;a, bromeando con mi contable, le dije que, sin duda, el btox deber&iacute;a ser deducible de impuestos, porque en el trabajo parece que no puedo fruncir el ce&ntilde;o&rdquo;, dice riendo. &ldquo;Si alguien dice algo en una reuni&oacute;n, parezco serena. Creo que, en un entorno corporativo, si eres madre de dos ni&ntilde;os peque&ntilde;os, cuando te presentas con cierto decoro, esa imagen se traduce en un nivel de competencia que podr&iacute;a extenderse a mi capacidad para hacer bien mi trabajo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres que aceptan o se resisten a las intervenciones est&eacute;ticas suelen ser objeto de polarizaci&oacute;n en el debate cultural. Sin embargo, la lenta generalizaci&oacute;n de estos procedimientos pone de manifiesto una larga historia de c&oacute;mo las mujeres han sabido lidiar con dilemas complejos. Lo que antes era una opci&oacute;n poco habitual se est&aacute; replanteando ahora como una elecci&oacute;n personal o una decisi&oacute;n profesional.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las mujeres de mi entorno dicen: 'Si tuviera que elegir entre mi b&oacute;tox o comprar comida, recortar&iacute;a en la comida' por c&oacute;mo les hace sentir y c&oacute;mo les permite afrontar el d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo;, sonr&iacute;e Zenetich. &ldquo;No juzgo a nadie. Creo que la sociedad ya juzga lo suficiente a las mujeres como para que nos juzguemos unas a otras&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Neha Kale]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/botox-dentista-rellenos-pausa-almuerzo-momento-han-normalizado-tratamientos-esteticos_1_13276210.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jun 2026 20:12:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bótox en el dentista y rellenos en la pausa del almuerzo: ¿en qué momento se han normalizado los tratamientos estéticos?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tendencias,Bótox,Estética,Belleza,Consumo,The Guardian]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cómo responder a mis amigas cuando critican su propio peso y aspecto?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/responder-amigas-critican-propio-peso-aspecto_1_13199475.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a67285f2-8c56-4d92-bad2-64857129dfc0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cómo responder a mis amigas cuando critican su propio peso y aspecto?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estos comentarios negativos sobre el cuerpo y el rostro están muy extendidos en la sociedad y pueden dar lugar a conversaciones difíciles con amigos</p><p class="subtitle">No es salud, es lo de siempre: cómo la ‘operación bikini’ ha vuelto en su peor versión a través de las redes</p></div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Cómo respondo a mis amigas cuando critican su cuerpo, su rostro o su piel?</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Confusa con las conversaciones</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <em>Una amiga se queja a menudo de su peso. Me parece que ser&iacute;a paternalista decirle que est&aacute; contribuyendo al negocio de la industria de la belleza y reforzando un statu quo que mantiene a las mujeres obsesionadas con su aspecto f&iacute;sico. Pero decirle &ldquo;&iexcl;eres guapa!&rdquo; me parece superficial. Otra amiga me dijo que necesita ponerse m&aacute;s b&oacute;tox pronto porque odia sus arrugas de la frente. Le dije (sinceramente) que yo no ve&iacute;a ninguna arruga, pero me ignor&oacute;, diciendo que era culpa de la luz y que yo estaba siendo demasiado complaciente. &iquest;C&oacute;mo puedo abordar estas conversaciones? </em>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; es lo &uacute;nico que la cultura de la belleza contempor&aacute;nea odia m&aacute;s que a una mujer fea? A una mujer que juzga, sobre todo si tiene una opini&oacute;n sobre los h&aacute;bitos de belleza de otras mujeres. Hoy en d&iacute;a, <a href="https://www.instagram.com/p/DXP2LIukWQs/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cualquier</a> cr&iacute;tica a los cosm&eacute;ticos debe ir acompa&ntilde;ada de la advertencia: &ldquo;&iexcl;Pero sin juzgar, claro!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Personalmente, creo que a todos nos vendr&iacute;a bien un juicio m&aacute;s severo sobre los est&aacute;ndares opresivos que sustentan la industria de las dietas, de <a href="https://finance.yahoo.com/news/global-weight-management-market-reach-123000630.html?guce_referrer=aHR0cHM6Ly93d3cuZ29vZ2xlLmNvbS8&amp;guce_referrer_sig=AQAAALXK6fhJI7xKAfVP7ina2b87cpqR7EhBF4QUKV9ClozGXqqhhewTXD5as-CG19XNIyhPd6zBsbkUCrrAYqeDNuUo4Dq0UL-ymJ9nF7ecMK6IEcUFLhmcHiaugmubGs7pUAfozNV1WmtC8ZO47I_00m5I0VtS6gM-ouXwEw7deIQr&amp;guccounter=2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">427.000 millones de d&oacute;lares</a>, y la industria de la belleza, de <a href="https://explodingtopics.com/blog/beauty-industry-stats" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">700.000 millones de d&oacute;lares</a>, pero tambi&eacute;n creo que tienes raz&oacute;n. Cuando una amiga te dice que le preocupa su peso, &ldquo;eres una agente del patriarcado&rdquo; no es una respuesta &uacute;til.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;Eres guapa!&rdquo; tampoco es una gran respuesta: refuerza la idea de que la belleza individual es la soluci&oacute;n a la inseguridad que la cultura de la belleza genera en todos nosotros. S&iacute;, tu aspecto determina tu valor, es lo mismo que decir: &iexcl;Pero t&uacute; eres guapa, as&iacute; que no es tu problema!
    </p><p class="article-text">
        Hace ya tiempo que no he tenido que enfrentarme a una situaci&oacute;n como esta. (Cuando eres una cr&iacute;tica cascarrabias del sector, tu comunidad sabe perfectamente cu&aacute;l es tu postura respecto a las inyecciones de esperma de salm&oacute;n para rellenar la piel &mdash;&iexcl;funcionan de maravilla!&mdash;). As&iacute; que me puse en contacto con algunas colegas para conocer su opini&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No intento disuadirles de su punto de vista… porque nunca seré más persuasiva que la voz crítica que vive en su cabeza</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Val Monroe</span>
                                        <span>—</span> periodista de belleza
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Estos momentos pueden parecer la oportunidad perfecta para cuestionar los c&aacute;nones de belleza&rdquo;, afirma la periodista especializada en belleza <a href="https://facevaluenewsletter.substack.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Zeynab Mohamed</a>. &ldquo;Pero, en realidad, rara vez son el momento adecuado para ese tipo de conversaci&oacute;n y pueden salir muy mal&rdquo;. En su lugar, aconseja: &ldquo;Escucha sin juzgar y sin compensar en exceso con cumplidos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Intercambios como estos son se&ntilde;ales para entablar m&aacute;s conversaciones relacionadas con la belleza. &ldquo;La clave es que las conversaciones sean m&aacute;s frecuentes, para que no se perciban como un ataque&rdquo;, dice Mohamed. En lugar de centrar estas charlas en sus (o tus) supuestas deficiencias est&eacute;ticas, &ldquo;s&eacute; m&aacute;s proactiva a la hora de tener conversaciones [generales] sobre la industria de la belleza, la presi&oacute;n que interiorizamos y los c&aacute;nones por los que nos esforzamos tanto por cumplir y mantener&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Invita a una amiga a ver <em>La sustancia</em> o <em>American Psycho</em> y, despu&eacute;s, analizad los temas relacionados con la belleza mientras os tom&aacute;is una botella de vino. Comparte un libro o un episodio de podcast cr&iacute;tico en el chat del grupo. (<em>&ldquo;&iexcl;</em><a href="https://www.eldiario.es/era/combatir-gordofobia-filosofa-kate-manne-mujer-nina-gorda-peores-insultos-posibles_1_13032628.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Irreductibles,</em></a><a href="https://www.eldiario.es/era/combatir-gordofobia-filosofa-kate-manne-mujer-nina-gorda-peores-insultos-posibles_1_13032628.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de Kate Manne</a>, me ha dejado alucinada! &iquest;Alguien quiere leerlo y comentarlo?&rdquo;). Comparte este v&iacute;deo de Tressie McMillan Cottom sobre la <a href="https://www.instagram.com/p/DWez9rbis_F/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;eugenesia cotidiana</a>&rdquo; de los GLP-1 en tu historia de Instagram y mira qui&eacute;n responde.
    </p><p class="article-text">
        Otra opci&oacute;n: conectar y compadecerse. &ldquo;No intento disuadirles de su punto de vista&hellip; porque nunca ser&eacute; m&aacute;s persuasiva que la voz cr&iacute;tica que vive en su cabeza&rdquo;, comparte la periodista de belleza <a href="https://valeriemonroe.substack.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Val Monroe. </a>&ldquo;Pero les cuento c&oacute;mo respondo a mi propia insatisfacci&oacute;n ocasional con mi aspecto, lo cual, en su mayor parte, implica mirar hacia fuera&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En lugar de asegurarles a mis amigas que son guapas, les pregunto por qué les importa tanto. ¿Me querrías o me respetarías menos si mi aspecto cambiara? ¿Te mereces que te traten mejor por tener una piel joven o un rostro simétrico?</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Moshtari Hilal</span>
                                        <span>—</span> autora de &#039;Ugliness&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo lidias con tu insatisfacci&oacute;n? &iexcl;Comp&aacute;rtelo con la clase! Puede ser tan sencillo como: &ldquo;S&eacute; a qu&eacute; te refieres. Una vez estaba tan obsesionada con mis patas de gallo en una llamada de Zoom que tuve que desactivar la funci&oacute;n de v&iacute;deo con espejo y meditar durante 20 minutos despu&eacute;s del trabajo. &iexcl;De hecho, me ayud&oacute;! En cualquier caso, es m&aacute;s barato que una m&aacute;scara de luz roja&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Virginia Sole-Smith, autora del bolet&iacute;n sobre liberaci&oacute;n corporal <a href="https://www.patreon.com/cw/virginiasolesmith" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Burnt Toast</a>, recomienda adoptar una mentalidad del tipo &ldquo;odia el juego, no al jugador&rdquo;. &ldquo;Intento recurrir a respuestas como: &rdquo;&iquest;No ser&iacute;a genial si no tuvi&eacute;ramos que dedicar tanto tiempo y dinero a todo esto?&ldquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n est&aacute; bien no entrar al trapo. &ldquo;Si tu amiga habla de estas cosas de una forma que te resulte conflictiva, creo que es muy v&aacute;lido decir: &rdquo;Lo siento, te quiero, pero no soy la amiga adecuada para hablar de b&oacute;tox&ldquo;&rdquo;, dice Sole-Smith. &ldquo;Establece ese l&iacute;mite&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si tu interlocutora parece dispuesta a debatir, &ldquo;intenta llevar la conversaci&oacute;n hacia la pol&iacute;tica que hay detr&aacute;s&rdquo;, sugiere Moshtari Hilal, autora de <a href="https://bookshop.org/p/books/ugliness-moshtari-hilal/4bc1a37360c12843?ean=9781954404281&amp;next=t" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Ugliness.</em></a><em> </em>&ldquo;En lugar de asegurarles a mis amigas que son guapas, les pregunto por qu&eacute; les importa tanto&rdquo;, dice. &ldquo;&iquest;Me querr&iacute;as o me respetar&iacute;as menos si mi aspecto cambiara? &iquest;Te mereces que te traten mejor por tener una piel joven o un rostro sim&eacute;trico?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No, estas preguntas no son f&aacute;ciles. S&iacute;, podr&iacute;an dar lugar a conversaciones dif&iacute;ciles. La mayor&iacute;a de los c&aacute;nones de belleza actuales tienen sus ra&iacute;ces en la supremac&iacute;a blanca, el colonialismo, el capitalismo, el sexismo y otras fuerzas destructivas. Pero, como dice Hilal, &iquest;no &ldquo;esperas cierta profundidad e integridad en tus amistades&rdquo;?
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las investigaciones demuestran que participar en conversaciones sobre la apariencia, o simplemente escucharlas, puede aumentar la insatisfacción con el cuerpo y la ansiedad, lo que a su vez puede conducir a comportamientos perjudiciales en materia de dieta y belleza</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Romper con el patr&oacute;n de las &ldquo;conversaciones sobre la imagen&rdquo; podr&iacute;a beneficiar a todos los involucrados. Estos comentarios negativos sobre el cuerpo y el rostro impregnan la sociedad. Piensa en tu madre llam&aacute;ndose a s&iacute; misma &ldquo;mala&rdquo; por pedir postre o en <a href="https://www.youtube.com/watch?v=ZZDQYVU8o9M" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la escena</a> de autocr&iacute;tica como v&iacute;nculo social de<em> Mean Girls</em>. Pero no es inofensivo. Las <a href="https://www.psychologytoday.com/us/blog/mind-your-body/202504/why-appearance-talk-isnt-just-small-talk" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones</a> demuestran que participar en conversaciones sobre la apariencia, o simplemente escucharlas, puede aumentar la insatisfacci&oacute;n con el cuerpo y la ansiedad, lo que a su vez puede conducir a comportamientos perjudiciales en materia de dieta y belleza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estas ideas son contagiosas&rdquo;, afirma Hilal.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Podr&iacute;a ser contagioso tambi&eacute;n el hecho de dejar de centrar la negatividad en los cuerpos y los rostros individuales para dirigirla hacia los sistemas y las estructuras? Por supuesto. Las feministas de la segunda ola lo llamaban &ldquo;concienciaci&oacute;n&rdquo;. Charlar con tus amigas sobre la discriminaci&oacute;n por edad inherente al antienvejecimiento no va a cambiar el mundo &mdash;eso lo consiguen la organizaci&oacute;n y la legislaci&oacute;n contra la discriminaci&oacute;n&mdash;, pero podr&iacute;a ayudar a exteriorizar la verg&uuml;enza que genera la cultura de la belleza, cuestionar creencias err&oacute;neas y aliviar la ansiedad por la apariencia.
    </p><p class="article-text">
        Puede que a algunas amigas no les apetezca analizar Ozempic por mensaje. Quiz&aacute;s tu mejor amiga, <a href="https://www.eldiario.es/era/primer-pinchazo-vez-gente-pasa-crema-antiarrugas-jeringuilla_1_12208879.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fan&aacute;tica del b&oacute;tox</a>, solo quiera un cumplido por su frente reci&eacute;n congelada y nada m&aacute;s. Depende de ti c&oacute;mo manejar eso.
    </p><p class="article-text">
        A Hilal le resulta dif&iacute;cil estar rodeada de gente que se obsesiona con, por ejemplo, las arrugas o la forma del cuerpo. &ldquo;Si tu miedo a la 'fealdad' no te lleva al cuidado o la compasi&oacute;n, sino a reproducir esos est&aacute;ndares como si fueras su vendedor, tengo que dar un paso atr&aacute;s en la relaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Oye, aqu&iacute; no se juzga a nadie.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jessica DeFino]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/responder-amigas-critican-propio-peso-aspecto_1_13199475.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 May 2026 20:07:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Cómo responder a mis amigas cuando critican su propio peso y aspecto?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Belleza,Cosmética,Salud mental,Relaciones,The Guardian]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Controlar la inflamación y rutinas para pieles perfectas: ya no es solo la delgadez, hay nuevos estándares de belleza para torturar a las mujeres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/controlar-inflamacion-rutinas-pieles-perfectas-no-delgadez-hay-nuevos-estandares-belleza-torturar-mujeres_129_13129585.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ccc9c6d6-dcb2-46f7-83db-70c0b911bc51_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Controlar la inflamación y rutinas para pieles perfectas: ya no es solo la delgadez, hay nuevos estándares de belleza para torturar a las mujeres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los mandatos estéticos se disfrazan ahora de salud y bienestar, y crean un nuevo canon, también imposible, que genera obsesión, problemas de autoestima e inseguridad: ¿es casualidad o es parte de un momento de reacción conservadora que busca en la belleza una manera de someter a las mujeres?</p><p class="subtitle">“Consigue un sabor agradable en tu zona íntima”: tu coño no es el problema a pesar de los anuncios
</p></div><p class="article-text">
        Parches para tapar la boca mientras duermes. Tiras de sujeci&oacute;n para contener la papada. Dietas anti inflamatorias para combatir la grasa o mejorar tu aspecto. Bebidas especiales, dietas y suplementos para contribuir a ese mismo objetivo. Rutinas de limpieza e hidrataci&oacute;n de cara que incluyen decenas de pasos y productos, por la ma&ntilde;ana y por la noche, para conseguir pieles perfectas. Cualquier mujer que se encuentre entre la adolescencia y la vejez se habr&aacute; topado, y con frecuencia, con algunas de estas tendencias. La delgadez extrema de los 90 y primeros de los 2000 fue el canon de belleza en el que crecimos las j&oacute;venes de entonces. Lejos de relajarse, el est&aacute;ndar de la delgadez se renueva: lo hace a trav&eacute;s de conceptos que suenan a salud y medicina, y lo hace mezclado con nuevos ideales de belleza imposibles de alcanzar, como los que hablan de pieles 'de cristal', sin poros e imperfecciones, y para los que el mercado nos ofrece cientos de productos, rutinas y tratamientos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La persecuci&oacute;n de la delgadez nunca ha desaparecido. Lo que estamos viendo es una intensificaci&oacute;n y una reformulaci&oacute;n. Los est&aacute;ndares est&eacute;ticos imposibles no son nuevos. Lo que ocurre es que se transforman constantemente. Cuando parece que estamos m&aacute;s cerca de alcanzar un ideal &mdash;en esa promesa de que ahora s&iacute; es posible&mdash;, ese ideal se redefine y se desplaza. Cambian las reglas del juego: ya no es solo estar delgada, sino estar delgada, tonificada, sin 'inflamaci&oacute;n', con piel perfecta&hellip; No es que el canon desaparezca o se democratice, sino que se vuelve m&aacute;s complejo y, en cierto modo, m&aacute;s exigente&rdquo;, resume la psic&oacute;loga experta en alimentaci&oacute;n, imagen corporal y trauma Roc&iacute;o Rodr&iacute;guez.
    </p><p class="article-text">
        Para muchas pensadoras feministas, el auge de estos nuevos c&aacute;nones no es casual, sino que est&aacute; relacionado con un momento de reacci&oacute;n conservadora contra la efervescencia feminista y los avances sociales empujados por las mujeres. Ya lo escribi&oacute; la intelectual Naomi Wolf en <em>El mito de la belleza</em> hace 35 a&ntilde;os: la obsesi&oacute;n por la delgadez y la belleza femenina no es una cuesti&oacute;n meramente est&eacute;tica, sino una manera de disciplinar y controlar a las mujeres, que quedan absorbidas y anestesiadas por estos mandatos. Es m&aacute;s complicado sentirse sujeto de derechos y tener tiempo y energ&iacute;a para pelearlos si te hacen sentir mal contigo misma constantemente. El culto a la delgadez y a un tipo concreto de belleza es una manera de conseguir la sumisi&oacute;n femenina.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, el discurso de seguir tal o cual dieta para adelgazar ha sido sustituido por el relato de la inflamaci&oacute;n. &ldquo;Te dicen 'haz esto para desinflamarte', 'para regular tu cuerpo', 'para cuidar tu salud'. Pero en muchos casos, el objetivo de fondo sigue siendo el mismo: la p&eacute;rdida de peso o el acercamiento a un ideal corporal concreto&rdquo;, prosigue Rodr&iacute;guez, que asiste a un auge de la palabra inflamaci&oacute;n en su consulta, un concepto amplio y poco definido &ldquo;que permite envolver de legitimidad m&eacute;dica pr&aacute;cticas que, en esencia, no son tan diferentes de las dietas de siempre&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Patologizar el cuerpo</h2><p class="article-text">
        La nutricionista Azahara Nieto lleva tiempo advirtiendo de esta tendencia que encubre, dice, un culto a la delgadez. Kate Moss y Claudia Schiffer en revistas y pasarelas. Christina Aguilera o Britney Spears en la m&uacute;sica. Nicole Kidman o Angelina Jolie en las pantallas. Ellas fueron las referentes de la belleza de los 90 y comienzos de los dos mil. Si ese canon pareci&oacute; relajarse durante un tiempo, ahora vuelve disfrazado de preocupaci&oacute;n por la salud y el bienestar. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora nos dicen que estamos gordas a trav&eacute;s de la inflamaci&oacute;n. Ese discurso se sit&uacute;a mucho en la &eacute;poca de perimenopasia y menopausia, que siempre han sido algo vergonzoso y en las que el cuerpo va cambiando, y desde ah&iacute; nos est&aacute;n vendiendo una dieta que restringe un mont&oacute;n de alimentos porque supuestamente inflaman, aunque no haya evidencia, que se recomienden un mont&oacute;n de suplementos...&rdquo;, apunta Nieto. 
    </p><p class="article-text">
        A la inflamaci&oacute;n, se suma el &eacute;nfasis en la microbiota o el cortisol. &ldquo;Este uso de t&eacute;rminos m&eacute;dicos fuera de contexto lo que genera es una hipervigilancia corporal tremenda y, por lo tanto, tambi&eacute;n much&iacute;sima ansiedad con el cuerpo. Porque en muchos casos lo que ocurre es que se patologizan sensaciones corporales que responden a la normalidad. Adem&aacute;s, se est&aacute; produciendo una medicalizaci&oacute;n de la vida cotidiana: procesos fisiol&oacute;gicos b&aacute;sicos como la digesti&oacute;n, los cambios hormonales a lo largo del ciclo menstrual, la retenci&oacute;n de l&iacute;quidos o incluso el cansancio dejan de percibirse como parte de la variabilidad normal del cuerpo y pasan a interpretarse como se&ntilde;ales de que algo no funciona bien. Esto empuja a muchas mujeres a sentirse constantemente en falta, como si su cuerpo necesitara ser corregido o intervenido de manera permanente&rdquo;, explica la psic&oacute;loga Roc&iacute;o Rodr&iacute;guez.
    </p><h2 class="article-text">Locura por la 'glass skin'</h2><p class="article-text">
        La locura por conseguir una 'glass skin' -una piel extremadamente luminosa e hidratada, sin manchas, granos ni marcas- lleva tiempo inundando las redes sociales y las publicaciones sobre tendencias y belleza. La psic&oacute;loga Roc&iacute;o Rodr&iacute;guez percibe en consulta la obsesi&oacute;n, incluso el desarrollo de trastornos &ldquo;ligados al culto a la piel y al <em>skincare routine&rdquo;. </em>La distancia entre la percepci&oacute;n propia y c&oacute;mo creemos que deber&iacute;a ser nuestra piel o nuestro cuerpo, dice, abre una brecha en la que pueden verse afectadas la autoestima y el autoconcepto y llegar a provocar la aparici&oacute;n de s&iacute;ntomas ansioso-depresivos. Esos s&iacute;ntomas, sostenidos en el tiempo, pueden desembocar en trastornos de la conducta alimentaria o en trastorno dism&oacute;rfico corporal.
    </p><p class="article-text">
        <em> </em>&ldquo;Claramente hay problem&aacute;ticas psicol&oacute;gicas que se relacionan con este tipo de conductas. Por ejemplo, el trastorno dism&oacute;rfico corporal, que implica una preocupaci&oacute;n intensa por percibir alguna parte del cuerpo como defectuosa o incorrecta, o los trastornos de la conducta alimentaria, muy vinculados a la insatisfacci&oacute;n corporal. Al final, cuando aumenta la obsesi&oacute;n con una parte concreta del cuerpo &mdash;como la piel&mdash; o con el cuerpo en general, aparece esa necesidad constante de mejorar, optimizar y acercarse a determinados est&aacute;ndares de belleza. Y eso suele generar una insatisfacci&oacute;n creciente, sobre todo cuando comparamos nuestro cuerpo percibido con el ideal que creemos que deber&iacute;amos alcanzar&rdquo;, afirma la experta.
    </p><p class="article-text">
        La escritora Aida Gonz&aacute;lez Rossi acaba de publicar 'Gorda sinverg&uuml;enza. Usar el lenguaje para habitar el cuerpo'<em> </em>(Debate). Para la autora, la violencia est&eacute;tica toma nuevas formas, ahora bajo la apariencia &ldquo;de cuidarnos, invertir en nosotras, ser mejores&rdquo;. &ldquo;Al final, esto no es m&aacute;s que obligarnos a tener una especie de canon de nosotras mismas (que es, por supuesto, la versi&oacute;n nuestra que m&aacute;s se acerque a los mandatos sociales y al canon general, que adem&aacute;s siempre es blanco, cis, etc.), un poco como si fu&eacute;ramos bloques que hay que picar para llegar a la escultura, el verdadero yo que nos dar&iacute;a todas las respuestas&rdquo;, dice. 
    </p><p class="article-text">
        La historiadora feminista Tatiana Romero ha preparado un taller para repensar la belleza. Con <em>Clean look y u&ntilde;as acr&iacute;licas: la colonialidad de la belleza y la (im)posibilidad de desconolizar el deseo</em> quiere reflexionar sobre c&oacute;mo la idea de belleza est&aacute; atravesada por una mirada de g&eacute;nero y colonial: los estereotipos y mandatos est&aacute;n pensados desde esos par&aacute;metros y, por tanto, dejan necesariamente fuera a un mont&oacute;n de sujetos. Pone como ejemplo como desde el racismo cient&iacute;fico hab&iacute;a quien defin&iacute;a lo bello como &ldquo;parecerse lo m&aacute;s posible a la cabeza de una escultura griega&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tener miles de rutinas de belleza, las <em>skin routine</em> interminables, las correas para sujetar papadas o la normalizaci&oacute;n de medicamentos como Ozempic le parece a Romero un paso m&aacute;s en la violencia est&eacute;tica, &ldquo;un disciplinamiento de los cuerpos que, una vez m&aacute;s, es funcional al capitalismo que estamos viviendo ahora mismo&rdquo;. La moda del 'clean look', una apariencia elegante pero discreta, que parece invitar a mostrar la clase y el estatus pero sin que se note mucho, que en su nombre en ingl&eacute;s se equipara a 'lo limpio', nos dice que eso es 'lo bello' y lo correcto frente a otras tendencias que convierten a muchas mujeres en sujetos que solo pueden ser ex&oacute;ticos, imperfectos, menos interesantes y deseables.
    </p><p class="article-text">
        A Gonz&aacute;lez Rossi le llama la atenci&oacute;n la moda de ponerse pegatinas sobre los granos (peque&ntilde;os adhesivos para, por ejemplo, cicatrizar r&aacute;pido o suavizar el aspecto). &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; priorizamos tanto que cicatricen lo m&aacute;s r&aacute;pido posible? Esos parches tambi&eacute;n pueden ser transparentes. Al final es una forma de establecer un tab&uacute;, de colocar un s&iacute;mbolo de 'esto no deber&iacute;a estar aqu&iacute;, as&iacute; que no lo tomes como parte de mi rostro' cuando el <em>skincare</em> 'falla' y no nos lleva del todo hacia esa escultura que deber&iacute;amos ser. Es como si ya no fuera solamente el hecho de que no sea vea el grano, sino el gesto p&uacute;blico de corregirlo, de ocultarlo. Lo mismo pasa cuando somos gordas y sentimos la necesidad de manifestar todo el rato que estamos haciendo dieta, o ejercicio&rdquo;, concluye. Porque si no consigues llegar al ideal, al menos tienes que demostrarle al mundo que lo est&aacute;s intentando con todas tus fuerzas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/controlar-inflamacion-rutinas-pieles-perfectas-no-delgadez-hay-nuevos-estandares-belleza-torturar-mujeres_129_13129585.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 20:22:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Controlar la inflamación y rutinas para pieles perfectas: ya no es solo la delgadez, hay nuevos estándares de belleza para torturar a las mujeres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Belleza,Estética]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["No hay que avergonzarse de ser vanidoso": el auge de los estándares de belleza masculina imposibles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/no-hay-avergonzarse-vanidoso-auge-estandares-belleza-masculina-imposibles_1_13060297.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3c34a7a0-eb85-49e2-884d-3e8297cb82a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;No hay que avergonzarse de ser vanidoso&quot;: el auge de los estándares de belleza masculina imposibles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los rostros de los hombres están más vigilados que nunca, y cada vez son más los que se someten a procedimientos cosméticos. ¿Qué hay detrás de este cambio repentino y significativo?</p><p class="subtitle">Entrevista - Clara Nuño, periodista y escritora: “A la gente guapa se la trata mejor, pero es un arma de doble filo”</p></div><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes son familiares: hombres blancos de mand&iacute;bula cuadrada, rostros severos, que transmiten fuerza y autoridad. Durante la &uacute;ltima semana, mientras Estados Unidos intensificaba su campa&ntilde;a militar en Oriente Medio, el rostro del secretario de Defensa Pete Hegseth ha aparecido en una pantalla tras otra pronunciando la ret&oacute;rica del <a href="https://www.eldiario.es/internacional/jefe-pentagono-advierte-hoy-sera-vez-dia-intenso-ataques-iran_1_13055765.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">patriarca guerrero</a>. Es un rostro ya conocido por otras actuaciones: posando en el gimnasio junto a Robert F. Kennedy Jr. para el canal de YouTube del Departamento de Guerra; dando una charla a los militares sobre los &laquo;generales gordos&raquo;; presentando un programa de fin de semana en Fox News. 
    </p><p class="article-text">
        Pero aqu&iacute;, aprovechando la gloria de las tropas, Hegseth present&oacute; la m&aacute;scara del general &mdash;la mand&iacute;bula prominente, la mirada inquebrantable&mdash; aunque, seg&uacute;n sugieren algunos cr&iacute;ticos, sin la experiencia militar ni el juicio estrat&eacute;gico que suele acompa&ntilde;ar a esa imagen. Donald Trump tambi&eacute;n ha ofrecido su propia versi&oacute;n del rostro del hombre fuerte: la presencia imponente, blanca e inflexible, aunque &uacute;ltimamente la gente se ha fijado m&aacute;s en su nueva <a href="https://www.theguardian.com/us-news/2026/mar/02/trump-neck-rash" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">erupci&oacute;n del cuello</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Elon Musk y la &quot;cara MAGA&quot;.                            </span>
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        Trump y su gabinete est&aacute;n ejerciendo el poder militarista en el momento preciso en que el rostro masculino blanco se ha convertido en su propio escenario de autoridad. Otros iconos del movimiento Maga (Make America Great Again), como Elon Musk, tambi&eacute;n han tenido &laquo;cambios radicales&raquo; p&uacute;blicos. Incluso JD Vance se reinvent&oacute; pol&iacute;ticamente con una barba durante su candidatura al Senado en 2022 para enfatizar su rudeza de clase obrera. Ahora se le conoce en el TikTok chino como el &laquo;hombre del <em>eyeliner&raquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Los rostros de los hombres est&aacute;n m&aacute;s escrutados que nunca, tanto en posiciones de poder cultural como pol&iacute;tico: en las alfombras rojas, en los primeros planos de la prensa sensacionalista, en las redes sociales y en las pel&iacute;culas, series de televisi&oacute;n y anuncios. Sus rasgos son objeto de especulaciones, analizados y diseccionados. &iquest;Bradley Cooper se ha puesto relleno? &iquest;Brad Pitt tiene una nueva mand&iacute;bula? <a href="https://www.theguardian.com/film/2026/mar/02/cesar-awards-boss-rejects-jim-carrey-clone-conspiracy-theories" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;Ese es Jim Carrey?</a>
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                    alt="La &quot;mirada inquebrantable&quot;, por Pete Hegseth."
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                La &quot;mirada inquebrantable&quot;, por Pete Hegseth.                            </span>
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        El escrutinio del rostro no es nada nuevo, pero hist&oacute;ricamente han sido <a href="https://www.eldiario.es/era/no-paro-compararme-cuerpos-caras-maquillajes-veo-redes-salgo-bucle_129_13055557.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los rostros de las mujeres</a> los que han acaparado la atenci&oacute;n de los medios, que suelen cuestionar si se han sometido a cirug&iacute;a est&eacute;tica y qui&eacute;n parece m&aacute;s mayor, m&aacute;s joven, m&aacute;s gorda o m&aacute;s delgada. En el caso de las mujeres, la homogeneizaci&oacute;n de los est&aacute;ndares de belleza est&aacute; bien documentada: antes de tener la &laquo;cara Mar-a-Lago&raquo; &mdash;que sirve para mostrar el trabajo, la riqueza y la blancura que conlleva estar tan pulida, tonificada y conservada&mdash;, ten&iacute;amos la cara de Instagram, con un repertorio de rasgos estereotipados que dificultaban distinguir un rostro de otro.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n se ha producido un cambio paralelo en los rostros de los hombres, hacia algo m&aacute;s esculpido, cuidado y consciente de s&iacute; mismo. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os hemos asistido a una explosi&oacute;n de productos de cuidado personal, <em>&laquo;gymfluencers&raquo;, &ldquo;body hacks&rdquo;,</em> <a href="https://www.eldiario.es/era/carillas-alineadores-dientes-invisibles-low-cost-peligros_1_11364883.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carillas dentales</a> (&laquo;dientes turcos&raquo; en Reino Unido, &laquo;dientes mexicanos&raquo; en Estados Unidos). La cirug&iacute;a est&eacute;tica tambi&eacute;n ha entrado en la esfera p&uacute;blica para los hombres, sobre todo en 2021 con el <em>lifting</em> facial del dise&ntilde;ador Marc Jacobs. &laquo;No hay que avergonzarse de ser vanidoso&raquo;, anunci&oacute; Jacobs, subiendo <em>selfies</em> en los que se ve&iacute;an tubos de drenaje llenos de sangre a ambos lados de su cabeza vendada.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;esto es vanidad? La b&uacute;squeda de mand&iacute;bulas marcadas y &laquo;ojos de cazador&raquo; explica en parte el aumento de la proporci&oacute;n de intervenciones de cirug&iacute;a est&eacute;tica masculina, que han contribuido a un incremento global del 40% desde 2020. Los hombres se preocupan m&aacute;s que nunca por su rostro. Pero, &iquest;qu&eacute; es lo que les preocupa?
    </p><p class="article-text">
        Esa pregunta le hice a Dan Saleh, destacado cirujano pl&aacute;stico y est&eacute;tico y fundador de The Face Institute en el Beverley Hospital and Clinic de Gateshead. Tras la pandemia, la cl&iacute;nica de Saleh experiment&oacute; un notable aumento de las consultas masculinas en comparaci&oacute;n con las femeninas: una de cada cinco, en lugar de una de cada diez antes de la pandemia. A sus clientes les preocupan las bolsas en los ojos, la flacidez de la piel y la &laquo;papada de Zoom&raquo;, que se convirti&oacute; en un problema con el auge de las videollamadas. Los estiramientos faciales tambi&eacute;n tienen m&aacute;s demanda, a menudo relacionados con medicamentos GLP-1 como Ozempic, que provocan flacidez en el rostro. Saleh no cree que los hombres se est&eacute;n volviendo m&aacute;s vanidosos, sino que la cirug&iacute;a est&eacute;tica forma parte ahora m&aacute;s firmemente del &aacute;mbito del &laquo;bienestar&raquo; y una opci&oacute;n de consumo.
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            <span class="title">
                Kristi Noem y la &quot;cara Mar-a-Lago&quot;.                            </span>
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        Sin embargo, en este mercado, no todos los rostros son iguales. El contorno de la mand&iacute;bula, los ojos de cazador y los rasgos angulosos que impulsan el debate sobre la belleza masculina representan una est&eacute;tica occidental europea que se est&aacute; universalizando a trav&eacute;s de los algoritmos de las redes sociales y la cirug&iacute;a est&eacute;tica. Si interpretamos el nuevo inter&eacute;s por los rostros masculinos como vanidad, como un producto inevitable de las redes sociales o incluso como una especie de <em>schadenfreude </em>basado en el g&eacute;nero &mdash;con los hombres experimentando lo que las mujeres han soportado durante siglos&mdash;, estamos pasando por alto lo importante. Y es que, aunque el rostro se ha convertido en un objeto de consumo tanto para hombres como para mujeres, los motivos y las consecuencias son diferentes.
    </p><p class="article-text">
        Los rostros de las mujeres siempre se han valorado en t&eacute;rminos de belleza. Los rostros de los hombres pueden ser admirados por su atractivo visual, pero tambi&eacute;n son figuras representativas, tanto literal como simb&oacute;licamente, y centros de poder pol&iacute;tico. Incluso m&aacute;s que la cara Mar-a-Lago, los rostros masculinos nos muestran el impacto del neoliberalismo en nuestra pol&iacute;tica, en nuestras pantallas y en las consultas de nuestros cirujanos.
    </p><p class="article-text">
        No podemos entender ni explicar esto sin recurrir a la historia olvidada del rostro humano. Durante siglos, como muestro en mi libro <em>The Face: A Cultural History [El rostro: una historia cultural], </em>los rostros se han utilizado para evaluar el valor humano. Antes de la &laquo;raza&raquo;, la blancura y la simetr&iacute;a se celebraban en la Biblia y en el mundo cl&aacute;sico; Isa&iacute;as 1:18 proclama &laquo;aunque vuestros pecados sean como la grana, quedar&aacute;n blancos como la nieve&raquo;, mientras que Arist&oacute;teles afirmaba que la piel negra era sin&oacute;nimo de cobard&iacute;a. La fisonom&iacute;a tambi&eacute;n encontr&oacute; &laquo;pruebas&raquo; de que la moralidad, la inteligencia y la virtud de una persona se reflejaban en la forma de su nariz y la curva de su frente.
    </p><p class="article-text">
        Estas reglas se introdujeron en el arte y la cultura, as&iacute; como en la acu&ntilde;aci&oacute;n de monedas. Arist&oacute;teles dec&iacute;a que los hombres con ojos peque&ntilde;os carec&iacute;an de visi&oacute;n y que los que ten&iacute;an barbillas d&eacute;biles eran malos l&iacute;deres; en consecuencia, la acu&ntilde;aci&oacute;n de monedas de su disc&iacute;pulo, Alejandro Magno, mostraba de perfil la mirada abierta y la mand&iacute;bula decidida del l&iacute;der.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Moneda con el perfil de Alejandro Magno.                            </span>
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        Las figuras decorativas no pretend&iacute;an capturar el realismo, la personalidad o la belleza convencional. Las arrugas, las cejas fruncidas y la piel fl&aacute;cida eran signos de autoridad, reflejando la convenci&oacute;n art&iacute;stica del verismo &mdash;la representaci&oacute;n hiperrealista de cada l&iacute;nea, arruga e imperfecci&oacute;n&mdash; que en el retrato romano hac&iacute;a de la edad y la experiencia signos visibles de autoridad y aptitud para gobernar. No era as&iacute; en el caso de las mujeres, que ocasionalmente eran esculpidas, pero en gran medida como adornos para los hombres, con rostros estilizados a imagen de las diosas.
    </p><p class="article-text">
        Aparte de los gobernantes, muy pocas personas ve&iacute;an representados visualmente sus rostros en la antig&uuml;edad. Tampoco estaban familiarizadas con sus propios rostros: antes del siglo XVI, la mayor&iacute;a de las personas nunca se hab&iacute;an visto en un espejo (no ser&iacute;a hasta el siglo XIX cuando la producci&oacute;n en masa lo populariz&oacute;).
    </p><p class="article-text">
        A partir del Renacimiento se prest&oacute; m&aacute;s atenci&oacute;n a los rostros, ya que el humanismo los consideraba reflejos de la verdad interior. El retrato pas&oacute; a centrarse en el parecido psicol&oacute;gico; la fisonom&iacute;a era importante, pero tambi&eacute;n lo era el realismo. Un ment&oacute;n fuerte, una mirada firme y la simetr&iacute;a segu&iacute;an siendo signos de juicio, racionalidad y liderazgo. Lo mismo ocurr&iacute;a con la blancura: a medida que la expansi&oacute;n colonial revelaba rostros humanos m&aacute;s diversos, la blancura se codific&oacute; como un signo de &laquo;civilizaci&oacute;n&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta codificaci&oacute;n se intensific&oacute; en el siglo XVIII, cuando el retrato presentaba la blancura como biol&oacute;gica y moralmente superior. Los mercados masivos del consumismo y la cultura urbana reforzaron el &laquo;cuidado personal&raquo; como prueba de la civilidad masculina: una barba y unas cejas bien cuidadas eran, junto con la piel blanca, signos de riqueza, ocio y respetabilidad.
    </p><p class="article-text">
        A medida que surg&iacute;an nuevas tecnolog&iacute;as relacionadas con el rostro, estas se extend&iacute;an por todas las jerarqu&iacute;as existentes, al igual que lo har&iacute;an las redes sociales. Las jerarqu&iacute;as raciales y de belleza tradicionales se vieron reforzadas por la fotograf&iacute;a, lo que permiti&oacute; a los antrop&oacute;logos crear mediciones cada vez m&aacute;s elaboradas para respaldar las nociones de supremac&iacute;a blanca. Francis Galton, fundador de la eugenesia, utiliz&oacute; la fotograf&iacute;a compuesta para crear &laquo;tipos criminales&raquo; y &laquo;tipos raciales&raquo;, clasificando el valor humano seg&uacute;n los rasgos faciales. Los rostros negros se interpretaban como prueba de &laquo;salvajismo&raquo;, mientras que los rostros blancos significaban &laquo;civilizaci&oacute;n&raquo;, c&oacute;digos que se han incorporado a los algoritmos sesgados del reconocimiento facial moderno.
    </p><p class="article-text">
        El nacimiento de Hollywood y de la publicidad amplific&oacute; la celebraci&oacute;n del rostro perfecto. El primer plano lo cambi&oacute; todo. Pionero en los inicios del cine, aport&oacute; una intimidad sin precedentes a los rostros, revelando poros, asimetr&iacute;as y los m&aacute;s m&iacute;nimos destellos de emoci&oacute;n: un labio tembloroso, un ligero temblor. Esto se vendi&oacute; como autenticidad, pero tambi&eacute;n magnific&oacute; cada defecto y estableci&oacute; nuevos est&aacute;ndares imposibles.<strong> </strong>El primer plano promet&iacute;a verdad al tiempo que exig&iacute;a perfecci&oacute;n, y la industria respondi&oacute; con nuevas tecnolog&iacute;as de control: maquillaje, iluminaci&oacute;n, lentes de enfoque suave y, en la d&eacute;cada de 1950, cirug&iacute;a est&eacute;tica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los primeros planos de los actores de Hollywood como Cary Grant desataron la tendencia hacia la perfección facial.                            </span>
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        Hoy en d&iacute;a podemos observar los mismos factores en la valoraci&oacute;n de la belleza masculina. Instagram promueve ideales fisiogn&oacute;micos pseudocient&iacute;ficos, como las mand&iacute;bulas cuadradas en los hombres, como &laquo;naturales&raquo; y deseables, alegando que utiliza el antiguo principio de la &laquo;proporci&oacute;n &aacute;urea&raquo; para definir lo que se considera atractivo, centr&aacute;ndose en la forma y la posici&oacute;n de la nariz, la mand&iacute;bula y los ojos para determinar el rostro ideal y sim&eacute;trico.
    </p><p class="article-text">
        Esta informaci&oacute;n tambi&eacute;n se ha incorporado a los sistemas de IA, dando forma a sus algoritmos, y ha sido adoptada por muchos cirujanos pl&aacute;sticos como la verdad absoluta. Pero debe ser desmentido: la simetr&iacute;a no es lo &uacute;nico que hace que un rostro sea atractivo, y la proporci&oacute;n &aacute;urea es un concepto est&eacute;tico occidental europeo obsoleto.
    </p><p class="article-text">
        La fisonom&iacute;a tambi&eacute;n ha vuelto injustificadamente: cada d&iacute;a juzgamos qui&eacute;n es digno de confianza y qui&eacute;n no, bas&aacute;ndonos en marcadores aceptados que a menudo son fundamentalmente racistas. Tambi&eacute;n est&aacute; presente en forma digital, en los algoritmos de IA desarrollados para &laquo;leer&raquo; los rostros e inferir emociones, rasgos de car&aacute;cter, orientaci&oacute;n sexual y criminalidad. Cesare Lombroso, el crimin&oacute;logo italiano del siglo XIX que cre&iacute;a que los &laquo;criminales natos&raquo; eran identificables por su estructura facial, estar&iacute;a orgulloso.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Si la atracción estuviera programada genéticamente, seguiríamos considerando que una peluca empolvada es lo más sexy del mundo&quot;. Adolf Fredrik, 1710-1771, rey de Suecia."
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                &quot;Si la atracción estuviera programada genéticamente, seguiríamos considerando que una peluca empolvada es lo más sexy del mundo&quot;. Adolf Fredrik, 1710-1771, rey de Suecia.                            </span>
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        Junto con los cirujanos pl&aacute;sticos y los<em> influencers</em> de las redes sociales, los psic&oacute;logos evolutivos han reforzado y reciclado los valores faciales tradicionales, afirmando que las mujeres se sienten &laquo;naturalmente&raquo; atra&iacute;das por los ojos de cazador, los mentones marcados y los niveles elevados de testosterona. Se presentan ideales hist&oacute;ricos espec&iacute;ficos como algo natural e inmutable. Pero la suposici&oacute;n de que los rasgos &laquo;depredadores&raquo; equivalen a aptitud gen&eacute;tica dice m&aacute;s de nuestro momento cultural que de la naturaleza humana.
    </p><p class="article-text">
        Seamos realistas, si la atracci&oacute;n estuviera programada gen&eacute;ticamente, todos seguir&iacute;amos enamor&aacute;ndonos de las pantorrillas bien torneadas y cubiertas de seda de un comerciante del siglo XVIII y encontrar&iacute;amos que las pelucas empolvadas son lo m&aacute;s sexy. Las barrigas gordas eran deseables en &eacute;pocas de escasez, y las patillas eran deseables en los caballeros victorianos mucho antes de que las recuperaran los hipsters de Hoxton.
    </p><p class="article-text">
        La tendencia actual hacia un ideal juvenil y abiertamente masculino es un signo de nuestros tiempos. La l&oacute;gica del neoliberalismo es que nos tratemos a nosotros mismos como proyectos que requieren una inversi&oacute;n y una mejora constantes. No es de extra&ntilde;ar que haya transformado el rostro masculino en capital: es un activo comprensible (pero depreciable), como las criptomonedas, en un mundo en el que el poder se percibe como algo abstracto y fuera de nuestro alcance.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">La lógica del neoliberalismo es que nos tratemos a nosotros mismos como proyectos que requieren una inversión y una mejora constantes. No es de extrañar que haya transformado el rostro masculino en capital: es un activo comprensible (pero depreciable),</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por eso no es solo el rostro masculino, sino un tipo concreto de rostro masculino, el que acapara toda la atenci&oacute;n. La &laquo;experiencia&raquo; que se refleja en las arrugas no es necesaria en la era de las startups; el estatus ya no est&aacute; garantizado por la experiencia, la propiedad de tierras o los cargos institucionales.
    </p><p class="article-text">
        Esta l&oacute;gica es especialmente poderosa en la &laquo;manosfera&raquo;, donde existe un nexo entre el &laquo;looksmaxxing&raquo; [maximizaci&oacute;n de la apariencia] y el nacionalismo blanco. Pero incluso fuera de la &laquo;manosfera&raquo;, la blancura sigue siendo influyente. Puede que todos los rostros sean mercanc&iacute;as, pero no todos tienen el mismo valor a la hora de vender un producto, una pel&iacute;cula o una ideolog&iacute;a.
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            <span class="title">
                Una nueva generación de rompecorazones de Hollywood. Jacob Elordi.                            </span>
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        Los rostros blancos, por haber sido siempre la norma con la que se juzga a los dem&aacute;s, se consideran neutros y m&aacute;s f&aacute;ciles de dotar de significados diversos. Quiz&aacute;s por eso la nueva generaci&oacute;n de galanes de Hollywood &mdash;Jacob Elordi, Timoth&eacute;e Chalamet, Austin Butler&mdash; encarna una est&eacute;tica masculina similar: blanca, sim&eacute;trica y angulosa. Adem&aacute;s, todos ellos han sido elegidos para interpretar a protagonistas rom&aacute;nticos melanc&oacute;licos, en Saltburn, Bones and All y The Bikeriders, respectivamente, que proyectan una fantas&iacute;a de depredaci&oacute;n: deseables, pero peligrosos. Estos rostros no son del todo nuevos. Se hacen eco de un arquetipo m&aacute;s antiguo &mdash;la autoridad impasible y cincelada de un Clint Eastwood antes de que el tema del g&eacute;nero se complicara&mdash;, filtrado a trav&eacute;s de los algoritmos de Instagram y optimizado para una &eacute;poca que exige que el poder masculino sea inflexible y se pueda comprar.
    </p><p class="article-text">
        No todos los rostros se ajustan al tipo. Por cada Jacob Elordi habr&aacute; un andr&oacute;gino David Bowie, un Steve Buscemi &laquo;feo-sexy&raquo; y un musculoso Dwayne &laquo;The Rock&raquo; Johnson. Pero el rostro blanco, anguloso y de Europa occidental que representa el neoliberalismo moderno se considera lo suficientemente neutro como para ocupar el espacio central. Tambi&eacute;n es lo suficientemente fluido como para convivir con las contradicciones.
    </p><p class="article-text">
        Lo cual nos lleva de nuevo a JD Vance. Esa barba tan cuidadosamente recortada podr&iacute;a transmitir una masculinidad ruda a una base pol&iacute;tica que idealiza los roles de g&eacute;nero &laquo;tradicionales&raquo; y se burla de la idea del g&eacute;nero como algo que se representa. Pero el propio rostro de Vance &mdash;y sus ojos, aparentemente marcados por las arrugas&mdash; es pura representaci&oacute;n. En un registro diferente se sit&uacute;a el de Hegseth: un cuerpo esculpido en el gimnasio, una mirada fija, listo para las c&aacute;maras. El propio rostro de Trump cuenta una historia diferente &mdash;el bronceado de los a&ntilde;os 80, el pelo a punto de caer, la base de maquillaje que se detiene en la l&iacute;nea de la mand&iacute;bula&mdash;menos guerrero de mand&iacute;bula cuadrada que soberano pintado. El rostro masculino de la autoridad nunca es solo naturaleza, sino tambi&eacute;n teatro, mercado, significado y espect&aacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        <em>La doctora Fay Bound-Alberti es profesora de Historia Moderna en el King&rsquo;s College de Londres y su libro The Face: A Cultural History ha sido publicado por Allen Lane en Reino Unido.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fay Bound-Alberti]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/no-hay-avergonzarse-vanidoso-auge-estandares-belleza-masculina-imposibles_1_13060297.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Mar 2026 21:36:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["No hay que avergonzarse de ser vanidoso": el auge de los estándares de belleza masculina imposibles]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Belleza,Hombre,Cosmética,Cirugía estética,Tendencias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["No paro de compararme con los cuerpos, las caras y los maquillajes que veo en redes, ¿cómo salgo del bucle?"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/no-paro-compararme-cuerpos-caras-maquillajes-veo-redes-salgo-bucle_129_13055557.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/81012827-df46-4ac8-b1e6-f4f6e8427764_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;No paro de compararme con los cuerpos, las caras y los maquillajes que veo en redes, ¿cómo salgo del bucle?&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'Muchas me estáis preguntando' es un espacio de intercambio y conversación ligera entre quienes tenemos algo en común: acudir a Internet cuando estamos bajas de moral, perdidas, distraídas o con ganas de procrastinar, es decir, siempre</p><p class="subtitle">En primera persona - He visto 'Sexo en Nueva York' por primera vez ahora (y he alucinado con las arrugas de las protagonistas)</p></div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Andrea, no paro de compararme con los cuerpos, las caras y los maquillajes de Instagram y TikTok. ¿Cómo salgo del bucle? Gracias🫂</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sandra, 25</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<div class="capitular">
<p>1.</p>
</div>
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        Salgo de ver <em>Hamnet</em> triste y conmovida, pero con una idea que me da vueltas y necesito confirmar al llegar a casa. Abro Google Im&aacute;genes y busco fotos recientes de Jessie Buckley, la actriz que interpreta a Agnes Shakespeare en la pel&iacute;cula. Las ampl&iacute;o. Hago zoom en los labios. Me fijo en los surcos que rodean su boca, en las arruguitas debajo de los ojos. No entiendo nada. En mitad de las escenas dram&aacute;ticas, cuando toda la platea conten&iacute;a la respiraci&oacute;n viendo sufrir a esa mujer por sus hijos, yo no pod&iacute;a apartar la vista de su boca. Tiene mis labios, que es lo mismo que decir: no tiene labios. &iquest;Sabes cuando ves en otra aquello que tanto te ofusca de tu propio cuerpo? Pues as&iacute; pas&eacute; los ciento veinticinco minutos que dura la pel&iacute;cula: pensando en la normalidad de esa cara y en cu&aacute;nto hac&iacute;a que <a href="https://www.eldiario.es/era/carillas-alineadores-dientes-invisibles-low-cost-peligros_1_11364883.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no ve&iacute;a algo igual en la gran pantalla</a>.
    </p><p class="article-text">
        La normalidad ha sido secuestrada por caras inexpresivas, labios hinchados y pieles planchadas. Me gustar&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/era/he-visto-sexo-nueva-york-primera-vez-ahora-he-alucinado-arrugas-protagonistas_129_11727354.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no sorprenderme al ver en la tele a mujeres a la que se les mueve la frente</a> mientras hablan, pero lo que veo cada d&iacute;a detr&aacute;s de la pantalla de mi m&oacute;vil no me deja otra opci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Jessie Buckley, ojalá tengas trabajo hasta el fin de tus días."
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                Jessie Buckley, ojalá tengas trabajo hasta el fin de tus días.                            </span>
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<div class="capitular">
<p>2.</p>
</div>
    </figure><p class="article-text">
        Sandra, eres joven. Absurdamente joven para hacerme esta pregunta, lo que la hace m&aacute;s preocupante. Y, aun as&iacute;, comprensible. Porque estamos todas igual, vaya esto por delante.
    </p><p class="article-text">
        S&eacute; que la teor&iacute;a te la sabes. Todas hemos le&iacute;do sobre <em>body positive </em>y <em>body neutral</em> (no solo que todos los cuerpos son v&aacute;lidos, sino que nuestro valor no depende de ello); sobre la perversi&oacute;n de <a href="https://www.newyorker.com/culture/decade-in-review/the-age-of-instagram-face" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la </a><a href="https://www.newyorker.com/culture/decade-in-review/the-age-of-instagram-face" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Instagram-face</em></a> (esa estandarizaci&oacute;n de rasgos que lleg&oacute; con la explosi&oacute;n de las redes sociales); sobre los males de la industria del bienestar y belleza (te recomiendo leer, si no lo haces ya, a <a href="https://jessicadefino.substack.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jessica DeFino</a>, periodista especializada en cosm&eacute;tica, muy cr&iacute;tica y divertida en sus aproximaciones al mundo de las <em>beauty influencers</em>; y a <a href="https://substack.com/@palomaabad" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paloma Abad</a>, ex redactora jefe de Vogue que en su <em>newsletter</em> nos acerca a mujeres interesantes que hacen lo que pueden con sus cremas y sus caras).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En fin, andamos todas muy le&iacute;das sobre que hay que desaprender lo normativo y que la belleza est&aacute; en el interior. Tambi&eacute;n sabemos que hay mucho se&ntilde;or empresario haciendo dinero a base de explotar nuestras inseguridades. Todo esto lo sabemos. Pero solo ha servido para cambiar la mirada hacia el otro: aceptamos, comprendemos y comentamos menos los cuerpos ajenos. Nunca vamos a darle la raz&oacute;n a una amiga cuando nos pregunte por <em>(rellenar con cualquier defecto menor que le provoque inseguridad)</em>.
    </p><p class="article-text">
        Siempre es m&aacute;s divertida Nora Ephron cuando lo cuenta:
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fragmento del libro &#039;No me gusta mi cuello&#039;, de Nora Ephron, publicado por Libros del Asteroide con traducción de Catalina Martinez Muñoz.                            </span>
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<div class="capitular">
<p>3.</p>
</div>
    </figure><p class="article-text">
        El problema es que la teor&iacute;a no permea en nosotras. Porque no se trata tanto de c&oacute;mo miramos al otro, sino de c&oacute;mo te miras t&uacute;. No hay repugnancia mayor que la que puede sentir una mujer al mirarse a un espejo. Es dif&iacute;cil expresarlo desde la racionalidad: hay algo animal en ese brutalismo con el que nos observamos. Un asco que quiere ser devastador, que pretende acabar con esa cara, cuerpo, esas piernas, pechos, arrugas, orejas, nariz, piel colgante de los brazos, papada, cartucheras, flacidez abdominal&hellip; y no sigo para no recrearme. Hemos perdido toda capacidad de mirarnos al espejo y sonre&iacute;r. No creo que haya una sola mujer que no haya apartado la mirada al verse reflejada en el espejo del ascensor &iquest;Qui&eacute;n es esa zarrapastrosa y por qu&eacute; me est&aacute; mirando?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me miro en el espejo y no me gusto. No es que no me reconozca, me reconozco y es espantoso&rdquo;, escribe Eva Baltasar en su &uacute;ltima novela <a href="https://www.goodreads.com/book/show/246148110-peixos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Peixos</em></a><em>.</em>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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</style>
<div class="capitular">
<p>4.</p>
</div>
    </figure><p class="article-text">
        Sandra, &iquest;no te parece que es ante profesionales de la salud y de la imagen donde sufrimos las mayores humillaciones? Porque una puede intentar renunciar a la presi&oacute;n social, luchar contra cremas virales de TikTok y silenciar los anuncios de Instagram, para luego sentarse frente al dentista, el dermat&oacute;logo o el peluquero sabiendo que va a ser juzgada. Eres inspeccionada, preguntada, interpelada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y como yo no tengo mesura, salgo de estas consultas con un: &ldquo;&iquest;Ah, s&iacute;? Pues ahora vas a ver&rdquo;. Como el d&iacute;a que fui al dentista y me dijo que no me cepillaba bien, que no llegaba bien a la enc&iacute;a y que ten&iacute;a demasiada placa. Aparec&iacute; al mes siguiente con las enc&iacute;as en carne viva, sangrando, desgarradas. Cuando me vio la dentista no daba cr&eacute;dito: pero, &iquest;qu&eacute; has hecho?. Limpiarme, limpiarme de forma disciplinada (qu&eacute;date con esto de la disciplina, que luego volver&eacute; a ello). Nos empujan al abismo para luego decir: te ped&iacute; que te deslizaras, no que saltaras. Pues expl&iacute;cate mejor, y, sobre todo, no me humilles cuando estoy tumbada en una camilla.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Porque tú y yo sabemos que esas caras que vemos en la pantalla del móvil son inalcanzables. Ese ideal de belleza dominante no es más que una suma de dinero, productos regalados, intervenciones carísimas y poquísimo estrés</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<div class="capitular">
<p>5.</p>
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    </figure><p class="article-text">
        Fui hace un a&ntilde;o y medio a hacerme una limpieza facial por primera vez. Me temblaban las piernas, ya no porque supiera que iba a ser juzgada, sino porque iba con una sensaci&oacute;n similar a la de no haberse duchado en cinco d&iacute;as. &iquest;Sabr&iacute;a esa persona que iba a limpiar unos barrillos que llevaban conmigo desde que nac&iacute;? &iquest;Cu&aacute;nto tiempo convive con nosotras la suciedad que acumula nuestra piel? &iquest;Estar&iacute;amos hablando de quistes?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, cuando llegu&eacute; no hice ninguna de estas preguntas. Me limit&eacute; a obedecer, callar, asentir y confirmar que, efectivamente, no ten&iacute;a ni idea de qu&eacute; tipo de piel ten&iacute;a y que todas las cremas de mi ba&ntilde;o hab&iacute;an sido compradas sin m&aacute;s criterio que una captura de TikTok sobre pieles grasas. No tienes la piel grasa, solt&oacute;. &iquest;Y todo este brillo que veo en las fotos?, pregunt&eacute;. Es suciedad. Tragu&eacute; saliva. Me fui con la cabeza gacha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        He sido una buena estudiante, Sandra, te lo prometo. Sent&iacute; que era un golpe bajo. Yo que soy ordenada en mis trabajos y organizada en mis quehaceres, &iquest;por qu&eacute; leches no iba a poder enfrentarme a una rutina de cuatro pasos para tener la piel tersa? Un minuto antes de salir por la puerta de aquel examen facial, me gir&eacute;, y le supliqu&eacute;: por favor, sin decirme marcas, d&iacute;game qu&eacute; ingredientes necesita mi piel. Me fui de all&iacute; con apuntes. Ahora mismo tengo un esquema, en letra peque&ntilde;a, pegado en la pared del ba&ntilde;o con tres pasos a seguir. Nada del otro mundo: limpiar, hidratar y proteger del sol.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La cara guapa ahora no solo denota privilegio sino que hay mucha disciplina tambi&eacute;n, y mucha ideolog&iacute;a&rdquo;, dec&iacute;an el otro d&iacute;a en un episodio divertid&iacute;simo sobre el t&eacute;rmino &ldquo;guapa&rdquo; en el podcast <a href="https://open.spotify.com/episode/5Bgm6niUwf2s9hZt9AsJhr?si=545bf7f5aa1d4dc5" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amiga Date Cuenta</a>. Y dieron en el clavo. Si ahora s&eacute; distinguir entre vitamina C y retinol es por disciplina. Porque en m&iacute; no tiene efecto la <em>influencer</em> de turno, sino la sensaci&oacute;n de que debo estar a la altura. Que si quieren que me masajee la cara &mdash;&iquest;has o&iacute;do hablar del yoga facial?, mira, me r&iacute;o por no llorar&mdash; lo har&eacute; como la que m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me compr&eacute; un utensilio de estos de tortura llamado Gua Sha, que no es m&aacute;s que un trozo de pl&aacute;stico que imita un mineral y con el que, supuestamente, tras untarte la cara en un aceite pringoso, masajeas y <em>voil&agrave;. </em>Pens&eacute;: a obediente no me gana nadie. As&iacute; que me tom&eacute; ese cacharro como un desaf&iacute;o personal. Total, que el otro d&iacute;a decid&iacute; que, en lugar de los diez minutos recomendados, lo usar&iacute;a durante la hora y media que dura la serie que estoy viendo. &iquest;Podr&iacute;an avisar de los efectos secundarios de la Gua Sha en manos de personas mortificadas? Cuando me mir&eacute; al espejo no es que tuviera la piel m&aacute;s firme y tersa, es que casi me la hab&iacute;a arrancado. De nuevo, no me acerques al abismo, que me tiro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;Hay demasiados esfuerzos, dinero y campañas invertidos en que tú y yo estemos comparándonos entre nosotras&quot;.                            </span>
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<p>6.</p>
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        Hablando de consejos. Uno de mis preferidos es el de Dakota Johnson cuando le preguntaron por su secreto de belleza &mdash;buen&iacute;sima pregunta para el siglo XXI&mdash; y respondi&oacute;: dormir catorce horas seguidas. Risotada general en el vag&oacute;n de metro, lleno de gente apretujada, con el t&aacute;per vertido en el bolso a las ocho de la ma&ntilde;ana. Lo peor es que la segunda vez que la escuch&eacute; hablar del tema a&ntilde;adi&oacute; que beb&iacute;a un vaso de agua caliente cada ma&ntilde;ana. Al tercer d&iacute;a de levantarme arrastrando los pies y tener una arcada en la cocina mientras le&iacute;a los primeros mails, me pregunt&eacute;: &iquest;Para qu&eacute;? &iquest;Por qu&eacute; estoy haciendo todo esto?. Porque t&uacute; y yo sabemos que esas caras que vemos en la pantalla del m&oacute;vil son inalcanzables. Ese ideal de belleza dominante no es m&aacute;s que una suma de dinero, productos regalados, intervenciones car&iacute;simas y poqu&iacute;simo estr&eacute;s. No tienen arrugas en la frente porque hace a&ntilde;os que nada les hace fruncir el ce&ntilde;o. Ni sienten ni padecen. Mentira: padecer, padecen un rato. Pero por aquello de que para lucir hay que sufrir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me apareci&oacute; el otro d&iacute;a la noticia de que una de las<em> influencers </em>m&aacute;s famosas que tenemos por estos lares se hab&iacute;a sometido a una operaci&oacute;n est&eacute;tica complicadilla. La noticia no era la operaci&oacute;n, por supuesto, sino &ldquo;su honestidad&rdquo; al compartirlo. Vamos, que nos lo contaba todo por unos <em>likes.</em> La honradez consist&iacute;a en publicar v&iacute;deos y fotos que rozaban el cine de terror. Escup&iacute; el caf&eacute;. No he querido saber m&aacute;s, sent&iacute; pena por ella, por todas, por la idea de tumbarse en una camilla y dejar que te abran la cara para tensar tejidos, m&uacute;sculos y lo que sea que hay debajo la piel. Como cuando estiras el edred&oacute;n al hacer la cama, pero por dentro de tus orejas. Mira, me mareo solo de pensarlo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<div class="capitular">
<p>7.</p>
</div>
    </figure><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s perverso de todo es que esta industria ha decidido adaptar la ilusi&oacute;n de la belleza a todos los bolsillos. Es importante no dejar a nadie atr&aacute;s. La estandarizaci&oacute;n de la belleza ideal pasa por incluir a todo el mundo en la posibilidad de mejora: conseguir otra cara es posible con un cup&oacute;n de tres sesiones de fotorejuvenecimiento facial l&aacute;ser por 24,99&euro;. Y todo ello en una proliferaci&oacute;n de establecimientos s&oacute;rdidos que se multiplican en nuestras ciudades: negocios de est&eacute;tica sin apenas regulaci&oacute;n, titulaciones de dudosa procedencia y m&aacute;quinas no homologadas con muchas lucecitas (un l&aacute;ser siempre queda bien).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">También podemos darle la vuelta a todo esto, y reírnos. Que de tan siniestro y perverso acabe dándonos pena. Que con cada imagen de una chica matándose a hacer pesas en el gimnasio o enseñando las cicatrices recientes de una operación, no nos quede otra que sentir compasión</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Da igual que sea bioestimulaci&oacute;n, ultrasonido, criolip&oacute;lisis, sesiones de Emsculpt, polinucle&oacute;tidos o liposonix (no s&eacute; ni qu&eacute; estoy diciendo, parecen los personajes de la pr&oacute;xima peli de Marvel, pero te aseguro que son ofertas reales de distintos centros). Da igual el tratamiento: todos se ofrecen en el mismo bajo sin ventilaci&oacute;n con una chica amabil&iacute;sima que, a mitad de sesi&oacute;n, dir&aacute;: <a href="https://open.spotify.com/episode/5Bgm6niUwf2s9hZt9AsJhr?si=545bf7f5aa1d4dc5&amp;nd=1&amp;dlsi=859d29c005cd4f27" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Guapa, con esto no va a ser suficiente&rdquo;</a>. Porque siempre hay una m&aacute;quina mejor, diez sesiones m&aacute;s &mdash;las buenas&mdash; y un c&oacute;ctel de vitaminas verdaderamente milagroso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras las celebridades se estiran la cara en cl&iacute;nicas con parquet, ventanales y paredes blancas, sus seguidoras creen que podr&aacute;n lograr algo similar si se meten en un traje de succi&oacute;n que &ldquo;moviliza los tejidos y la grasa&rdquo; en el local &lsquo;Mari Carmen, cl&iacute;nica sin dolor&rsquo; que han abierto debajo de su casa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo de esta industria que campa a sus anchas sin apenas supervisi&oacute;n entre lo que promete y que ofrece, deber&iacute;a acabar en los juzgados. Pero, mientras tanto, ah&iacute; estamos: cada segundo, una nueva mujer escribiendo en el buscador &ldquo;mesoterapia con relleno t&eacute;rmico para qu&eacute; sirve y cu&aacute;nto cuesta&rdquo;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<div class="capitular">
<p>8.</p>
</div>
    </figure><p class="article-text">
        No s&eacute; c&oacute;mo sacarte del bucle porque hay demasiados esfuerzos, dinero y campa&ntilde;as invertidos en que t&uacute; y yo estemos compar&aacute;ndonos entre nosotras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay una opci&oacute;n que es lanzar el m&oacute;vil al mar. No va a ocurrir. Tambi&eacute;n podemos darle la vuelta a todo esto, y re&iacute;rnos. Que de tan siniestro y perverso acabe d&aacute;ndonos pena. Que con cada imagen de una chica mat&aacute;ndose a hacer pesas en el gimnasio o ense&ntilde;ando las cicatrices recientes de una operaci&oacute;n, no nos quede otra que sentir compasi&oacute;n. Estar convencidas no solo de que no alcanzaremos ese ideal, sino de que lanzamos la toalla mucho antes. Y s&iacute;, lo s&eacute;, no somos inmunes. Quiz&aacute; en la pr&oacute;xima cena con amigas nos preguntaremos qui&eacute;n ser&aacute; la primera en operarse las bolsas de las ojeras. Y otra dir&aacute; que ha encontrado la crema definitiva y le pediremos que pase la foto por el grupo. Porque nos pasamos el rato hablando de otras caras a las que queremos parecernos. Pero es importante sacudirnos colectivamente esta inseguridad permanente. Aferrarnos a otros temas, otras conversaciones, a otros referentes. Que cuando tu amiga te diga que ha le&iacute;do sobre la importancia de tomar col&aacute;geno por las ma&ntilde;anas, pod&aacute;is re&iacute;ros y preguntar: &iquest;Para qu&eacute;? Si con esta botella de vino blanco que nos hemos bajado la deshidrataci&oacute;n facial solo puede ir a m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        P&aacute;satelo bien y bebe mucha agua. Poco m&aacute;s puedo decirte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Siempre tuya,
    </p><p class="article-text">
        Andrea
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HRVXX6RKGY5EJKSGHGV2XDEK"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
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      <dc:creator><![CDATA[Andrea Gumes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/no-paro-compararme-cuerpos-caras-maquillajes-veo-redes-salgo-bucle_129_13055557.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Mar 2026 21:14:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["No paro de compararme con los cuerpos, las caras y los maquillajes que veo en redes, ¿cómo salgo del bucle?"]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un concurso de belleza de camellos en Omán expulsa a veinte animales tras detectar bótox, rellenos e implantes prohibidos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/concurso-belleza-camellos-oman-expulsa-veinte-animales-detectar-botox-rellenos-e-implantes-prohibidos-pm_1_13044903.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b3c03130-0918-44c5-afbc-6e0ef90b2781_16-9-discover-aspect-ratio_default_1138094.jpg" width="1730" height="973" alt="Un concurso de belleza de camellos en Omán expulsa a veinte animales tras detectar bótox, rellenos e implantes prohibidos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Escándalo - Los equipos veterinarios detectaron sustancias añadidas antes de la prueba en Omán y dejaron fuera a los participantes implicados, lo que expuso a sus dueños a castigos económicos</p><p class="subtitle">Este animal sobrevive bebiendo agua tóxica en un desierto radiactivo que aniquila casi toda forma de vida</p></div><p class="article-text">
        Los animales usados en concursos de cr&iacute;a pueden convertirse en s&iacute;mbolo de riqueza y prestigio cuando un sector social los valora por su aspecto f&iacute;sico. Los <strong>dromedarios y camellos</strong> entran en ese grupo en varios pa&iacute;ses de<strong> Oriente Medio</strong>, donde criadores y familias influyentes los presentan en <strong>cert&aacute;menes</strong> que premian rasgos concretos del animal.
    </p><p class="article-text">
        El reconocimiento que otorgan esos premios puede <strong>elevar el precio de un ejemplar y aumentar el prestigio del propietario</strong> dentro de c&iacute;rculos de cr&iacute;a. Esa presi&oacute;n por destacar empuja a algunos participantes a<strong> manipular el aspecto de los animales</strong>. El resultado aparece cuando los organizadores detectan alteraciones y deben intervenir.
    </p><h2 class="article-text">Los organizadores del festival de Al Musanaa expulsaron a veinte ejemplares</h2><p class="article-text">
        Veinte camellos quedaron fuera del <em><strong>Camel Beauty Show Festival</strong></em> de 2026 en Al Musanaa, Om&aacute;n, despu&eacute;s de que inspectores veterinarios detectaran manipulaciones en su apariencia. Seg&uacute;n informaron <em>Vice</em> y <em>Forbes</em>, los controles previos a la competici&oacute;n revelaron<strong> tratamientos est&eacute;ticos aplicados a varios ejemplares</strong>. Los animales afectados no pudieron competir y sus propietarios quedaron expuestos a sanciones por alterar el aspecto natural exigido en el certamen.
    </p><p class="article-text">
        Los concursos de belleza de camellos se rigen por criterios concretos relacionados con la apariencia del animal. Los jueces observan el brillo y el color del pelaje, adem&aacute;s de la forma del cuello y de la cabeza. Tambi&eacute;n examinan los labios, las pesta&ntilde;as y la forma de la joroba. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El jurado revisa color del pelo, forma del cuello, cabeza, labios, pestañas y joroba                            </span>
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        Seg&uacute;n <em>Forbes</em>, estas competiciones atraen turistas, inversores y criadores con larga tradici&oacute;n familiar. Los premios en met&aacute;lico pueden elevar el valor comercial de los ejemplares ganadores y mejorar la reputaci&oacute;n de sus propietarios dentro de esas redes de cr&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">Los veterinarios alertan de da&ntilde;os graves</h2><p class="article-text">
        Los veterinarios han advertido que las intervenciones est&eacute;ticas en animales pueden provocar<strong> consecuencias m&eacute;dicas graves</strong>. Inyecciones o implantes aplicados sin necesidad cl&iacute;nica pueden causar dolor intenso y procesos infecciosos. Los especialistas tambi&eacute;n mencionan inflamaciones prolongadas, da&ntilde;os en tejidos y hematomas que tardan semanas en desaparecer. En algunos casos se forman <strong>abscesos capaces de poner en riesgo la vida del animal</strong>. Estas complicaciones explican la vigilancia creciente en los concursos de belleza animal.
    </p><p class="article-text">
        Los inspectores que revisaron los camellos en Om&aacute;n encontraron<strong> diversas sustancias </strong>empleadas para modificar el aspecto del rostro y del cuerpo. Algunos animales recibieron<strong> &aacute;cido hialur&oacute;nico en los labios</strong> con el objetivo de aumentar su volumen. Otros presentaban <strong>rellenos d&eacute;rmicos y silicona colocada en la nariz o en la cara</strong>. Los informes tambi&eacute;n mencionan aplicaciones de <strong>b&oacute;tox</strong> para alterar la expresi&oacute;n del rostro. En ciertos casos se detect&oacute;<strong> cera de silicona utilizada para inflar la joroba y mejorar la postura del animal</strong> ante los jueces.
    </p><h2 class="article-text">Arabia Saud&iacute; ya vivi&oacute; expulsiones masivas por pr&aacute;cticas similares en ediciones anteriores</h2><p class="article-text">
        El caso de Om&aacute;n encaja en una serie de episodios parecidos registrados en concursos de la regi&oacute;n. En Arabia Saud&iacute;, el festival<em> King Abdulaziz Camel Festival </em>ha afrontado pol&eacute;micas similares durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os. En 2018, los organizadores <strong>expulsaron a doce camellos</strong> por haber recibido inyecciones de b&oacute;tox aplicadas por criadores de caballos.
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                Las organizaciones animalistas denuncian que estos tratamientos convierten a los camellos en simples instrumentos                            </span>
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        Tres a&ntilde;os despu&eacute;s, en 2021,<strong> cuarenta animales quedaron bajo sospecha</strong> por intervenciones destinadas a alargar la nariz. Seg&uacute;n una declaraci&oacute;n citada por <em>The Guardian </em>y difundida por la<em> Saudi Press Agency</em>, los responsables del festival afirmaron que &ldquo;el club est&aacute; decidido a<strong> detener todos los actos de manipulaci&oacute;n y enga&ntilde;o</strong> en el embellecimiento de los camellos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las organizaciones de defensa animal mantienen sus duras cr&iacute;ticas contra estas intervenciones. <strong>Jason Baker</strong>, vicepresidente s&eacute;nior de PETA Asia, explic&oacute; en declaraciones a <em>News24 </em>que &ldquo;someter a cualquier animal a procedimientos cosm&eacute;ticos es una <strong>crueldad extrema</strong>&rdquo;. Baker a&ntilde;adi&oacute; que operaciones como<strong> cortar orejas, retirar u&ntilde;as o inyectar rellenos</strong> convierten a los animales en herramientas de competici&oacute;n humana.
    </p><p class="article-text">
        La cr&iacute;tica apunta al mismo punto que se&ntilde;alan muchos veterinarios. Los<strong> camellos no obtienen ning&uacute;n beneficio </strong>de estas alteraciones y soportan los riesgos m&eacute;dicos derivados de tratamientos aplicados para ganar premios.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/concurso-belleza-camellos-oman-expulsa-veinte-animales-detectar-botox-rellenos-e-implantes-prohibidos-pm_1_13044903.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Mar 2026 14:36:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un concurso de belleza de camellos en Omán expulsa a veinte animales tras detectar bótox, rellenos e implantes prohibidos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Belleza,Animales,Corrupción]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Combatir la gordofobia, según la filósofa Kate Manne: "Para una mujer o una niña, 'gorda' es uno de los peores insultos posibles"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/combatir-gordofobia-filosofa-kate-manne-mujer-nina-gorda-peores-insultos-posibles_1_13032628.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/01c66d83-eca6-43ad-906b-21074cda6cac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Combatir la gordofobia, según la filósofa Kate Manne: &quot;Para una mujer o una niña, &#039;gorda&#039; es uno de los peores insultos posibles&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Cuántas personas han pensado que un cuerpo gordo es menos saludable? ‘Irreductibles’ (Capitán Swing) examina la gordofobia como forma de discriminación arraigada y defiende el derecho a ocupar espacio —literal y simbólicamente— sin pedir perdón</p><p class="subtitle">No es salud, es lo de siempre: cómo la ‘operación bikini’ ha vuelto en su peor versión a través de las redes</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;S&eacute; lo que pesaba en cada una de las ocasiones importantes de mi vida desde los diecis&eacute;is en adelante. S&eacute; exactamente lo que pesaba el d&iacute;a de mi boda, el d&iacute;a que present&eacute; mi tesis doctoral, el d&iacute;a que me hice profesora en la universidad o el d&iacute;a que naci&oacute; mi hija. La respuesta: demasiado, demasiado, demasiado y mucho m&aacute;s que demasiado, seg&uacute;n lo entend&iacute;a yo entonces&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; comienza <a href="https://capitanswing.com/catalogo/irreductibles/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Irreductibles</em></a><a href="https://capitanswing.com/catalogo/irreductibles/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (Capit&aacute;n Swing)</a>, el ensayo en el que Kate Manne convierte una experiencia &iacute;ntima &mdash;la memoria obsesiva del propio peso&mdash; en una reflexi&oacute;n pol&iacute;tica. Lo que comienza como una confesi&oacute;n personal es, en realidad, la puerta de entrada a un an&aacute;lisis m&aacute;s amplio: c&oacute;mo la gordofobia se instala en la vida cotidiana, c&oacute;mo nos ense&ntilde;a a medirnos constantemente y<strong> </strong>c&oacute;mo desplaza la atenci&oacute;n de los logros hacia el tama&ntilde;o del cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        Fil&oacute;sofa y profesora en la Universidad de Cornell, Manne desmonta mitos persistentes &mdash;que los cuerpos gordos son perezosos, poco saludables o carentes de voluntad&mdash;, cuestiona la doble vara de medir con la que juzgamos los diferentes tama&ntilde;os de cuerpos y analiza c&oacute;mo la llamada &ldquo;industria del bienestar&rdquo; no es sino el <em>rebranding</em> de la vieja industria de la dieta. Su propuesta no pasa por mejorar la autoestima individual, sino por interpelar estructuras que siguen castigando determinados cuerpos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Deja claro desde el primer momento que </strong><em><strong>Irreductibles</strong></em><strong> es una intervenci&oacute;n pol&iacute;tica y estructural para hacer frente a la gordofobia, no un texto de l&oacute;gica psicol&oacute;gica e individualista.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Creo que a menudo caemos en el error de pensar que esto es solo un problema de autoestima, que la soluci&oacute;n es que la gente mejore su imagen corporal o se quiera m&aacute;s. Y, por supuesto, eso ser&iacute;a algo positivo; puede ser una peque&ntilde;a pieza del puzle. Pero no va a frenar la discriminaci&oacute;n que sufren las personas de mayor tama&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Lo que de verdad necesitamos es combatir la discriminaci&oacute;n en todas sus formas estructurales, en lugar de limitarnos a decirles a las personas gordas que se sientan bien consigo mismas. Eso es pedirles un imposible mientras las estructuras sociales siguen ah&iacute;, atacando y denigrando sus cuerpos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Este libro es especialmente relevante en el contexto actual, donde estudios demuestran que la gordofobia est&aacute; en auge mientras que otros sesgos relacionados con la raza, orientaci&oacute;n sexual o discapacidad parecen mejorar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exacto. Los estudios que cito demuestran que el sesgo impl&iacute;cito contra las personas gordas &mdash;un t&eacute;rmino que yo uso de forma neutral, no insultante&mdash; va en aumento. Es alarmante, porque es el &uacute;nico tipo de prejuicio que est&aacute; creciendo seg&uacute;n estas mediciones, a diferencia de lo que ocurre con la raza, la etnia, la discapacidad o la orientaci&oacute;n sexual. Curiosamente, estos estudios no analizaron el g&eacute;nero, aunque creo que se podr&iacute;a argumentar que la misoginia tambi&eacute;n est&aacute; repuntando en ciertos sectores.
    </p><p class="article-text">
        Creo que existe una especie de complacencia con la gordofobia. Incluso en entornos progresistas, la gente no est&aacute; tan 'en guardia' contra este prejuicio como deber&iacute;a estarlo. No solo no estamos avanzando; la realidad es que estamos retrocediendo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Creo que existe una especie de complacencia con la gordofobia. Incluso en entornos progresistas, la gente no está tan &#039;en guardia&#039; contra este prejuicio como debería estarlo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En el libro dedicas mucha reflexi&oacute;n a la relaci&oacute;n entre la gordofobia y la salud. Denuncias que la supuesta &ldquo;preocupaci&oacute;n&rdquo; por el bienestar ajeno es, en realidad, una forma de control y humillaci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En cuanto un cuerpo gordo aparece en p&uacute;blico, es visto fugazmente o se convierte en tema de conversaci&oacute;n, el movimiento autom&aacute;tico que hace la gente es pensar que esa persona es poco saludable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En realidad, no est&aacute;n preocupados por la salud de esa persona, porque no est&aacute;n preocupados por cu&aacute;nto duerme, o si tiene acceso a todos los factores necesarios para llevar una vida saludable y plena. Lo que realmente est&aacute;n diciendo es que creen que esa persona es perezosa, descuidada e irresponsable. Y est&aacute;n atacando a esa persona muchas veces bas&aacute;ndose en su peso sin tener el m&aacute;s m&iacute;nimo conocimiento de su presi&oacute;n arterial, sus &uacute;ltimos an&aacute;lisis de sangre u otros marcadores fisiol&oacute;gicos de buena salud. As&iacute; que yo quer&iacute;a defender la idea de que la relaci&oacute;n entre el peso y la salud es, en primer lugar, algo entre t&uacute; y tu m&eacute;dico; no es asunto de nadie m&aacute;s. Y a&ntilde;adir&iacute;a que, por desgracia, muchos m&eacute;dicos tienen algunos de estos sesgos gord&oacute;fobos que, en s&iacute; mismos, son realmente problem&aacute;ticos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n entre el peso y la salud es una cuesti&oacute;n compleja, donde, en realidad, resulta que las personas que est&aacute;n en la categor&iacute;a de &ldquo;sobrepeso&rdquo; seg&uacute;n las tablas del IMC son, de media, las m&aacute;s saludables, estad&iacute;sticamente hablando. Y, sin embargo, a pesar de que no tienen un mayor riesgo de mortalidad, se les dice que pierdan peso.
    </p><p class="article-text">
        Yo s&eacute; que estoy mucho menos saludable de lo que podr&iacute;a estar, sobre todo en los momentos en los que estoy trabajando m&aacute;s. Pero nadie suele preocuparse, por ejemplo, por el hecho de que yo pase noches en vela escribiendo y trabajando. Las personas son mucho m&aacute;s r&aacute;pidas a la hora de atacar el peso, y eso es porque es un arma, no una preocupaci&oacute;n genuina, compasiva y considerada por el estado real de salud de alguien.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>A trav&eacute;s de estudios cient&iacute;ficos, demuestra que las dietas restrictivas tienen una tasa de fracaso abrumadora y que sus riesgos para la salud f&iacute;sica y mental superan sus escasos beneficios a largo plazo, &iquest;por qu&eacute; cree que seguimos venerando la dieta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es muy desalentador en cierto modo, porque muchas personas, yo incluida, han puesto sus esperanzas y su fe en las dietas para reducir el tama&ntilde;o de su cuerpo. Pero, a largo plazo, hacer dieta es un muy buen predictivo de aumento de peso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si bien es posible perder peso con casi cualquier m&eacute;todo a corto plazo, nuestro organismo es extraordinariamente eficiente recuper&aacute;ndolo en cuanto detecta una restricci&oacute;n. El cuerpo humano no distingue entre una dieta &ldquo;saludable&rdquo; para adelgazar y una situaci&oacute;n de hambruna real; para nuestra biolog&iacute;a, la escasez de energ&iacute;a es una amenaza de supervivencia. Ante esta se&ntilde;al de alerta, el cuerpo reacciona activando mecanismos de restauraci&oacute;n del peso, lo que explica por qu&eacute; tantas personas recuperan lo perdido.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En realidad no están preocupados por la salud de esa persona (...) Lo que realmente están diciendo es que creen que esa persona es perezosa, descuidada e irresponsable</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En este sentido, menciona que a d&iacute;a de hoy la industria de la dieta ha sufrido un</strong><em><strong> rebranding </strong></em><strong>y ha pasado a conocerse como la industria del bienestar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una estrategia de marketing brillante: ya no dices que est&aacute;s a dieta, sino que emprendes un &ldquo;viaje de bienestar&rdquo;. Por supuesto, todos queremos que las personas florezcan y se sientan bien, pero la realidad es que muchas de estas intervenciones est&aacute;n dise&ntilde;adas para extraer nuestro tiempo, dinero y energ&iacute;a. Nos empujan a aspirar a una p&eacute;rdida de peso que, para la mayor&iacute;a de los cuerpos, es inalcanzable sin una intervenci&oacute;n m&eacute;dica agresiva.
    </p><p class="article-text">
        Es puro eufemismo. Reempaquetan una dieta como algo dise&ntilde;ado para aumentar el bienestar, y a menudo no lo hace. Y esta industria del bienestar es para todo el mundo: personas gordas, personas delgadas&hellip; Todo el mundo deber&iacute;a estar en el &ldquo;bienestar&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Habla tambi&eacute;n de una doble vara de medir: admiramos a quienes asumen riesgos de salud (como escalar el Everest o hacer salto BASE), pero juzgamos a quien tiene un cuerpo m&aacute;s grande por disfrutar del placer de comer.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente. En cuanto intentas argumentar que no deber&iacute;amos juzgar a nadie por su tama&ntilde;o, surge el mismo reproche: &ldquo;&iquest;Pero no est&aacute;s asumiendo un riesgo para tu salud?&rdquo;. Aun si acept&aacute;ramos esa premisa, lo cierto es que somos extremadamente tolerantes con much&iacute;simos otros riesgos voluntarios.
    </p><p class="article-text">
        Admiramos a quien corre carreras de coches o practica buceo de profundidad porque entendemos que esas actividades forman parte de lo que ellos consideran una &ldquo;buena vida&rdquo;. Es parte de una buena vida ser aventurero, practicar escalada, monta&ntilde;ismo&hellip; &iquest;Y por qu&eacute; no podr&iacute;a ser parte de una buena vida comer de una manera placentera, disfrutar realmente de la comida, compartirla con los seres queridos, cocinar y participar activamente en los placeres culinarios?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; seas un poco menos saludable por eso, pero, &iquest;y qu&eacute;? Puede ser una elecci&oacute;n que alguien haga de manera bastante racional, priorizando el placer sobre estar en perfecta salud.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>De hecho, menciona c&oacute;mo la gordofobia considera los cuerpos m&aacute;s gordos como inferiores no solo en t&eacute;rminos de salud, sino tambi&eacute;n en lo que respecta al estatus moral, sexual e intelectual.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que la mejor definici&oacute;n de gordofobia es entenderla como un sistema que degrada injustamente a las personas bas&aacute;ndose solo en su tama&ntilde;o. Se cuestiona su valor est&eacute;tico, su salud, su moral e incluso su capacidad intelectual. &iquest;Por qu&eacute; alguien iba a ser menos inteligente por tener un cuerpo m&aacute;s grande? Es absurdo. No tiene ning&uacute;n sentido, y, sin embargo, es un prejuicio que sigue marcando c&oacute;mo juzgamos el valor de los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Escribe c&oacute;mo, al igual que todos los sistemas de opresi&oacute;n, la gordofobia se entrecruza con otra serie de realidades, entre ellas el racismo, el sexismo, el machismo, el clasismo, el capacitismo, el edadismo&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me alegra que saques este tema, porque mi opini&oacute;n es que la gordofobia no opera de forma aislada; es una pieza clave que se entrelaza. Hist&oacute;ricamente, ha funcionado como una herramienta de exclusi&oacute;n racial, pero tambi&eacute;n es un arma de control mis&oacute;gino extremadamente eficaz.
    </p><p class="article-text">
        Para una mujer o una ni&ntilde;a, que te llamen &ldquo;gorda&rdquo; suele percibirse como uno de los peores insultos posibles. Esto ocurre porque nuestra sociedad sigue vinculando el valor femenino casi exclusivamente a la apariencia y al capital sexual dentro de un mercado de citas o matrimonio. As&iacute; que es una forma muy poderosa de denigrar a las mujeres, y tambi&eacute;n lleva a que las mujeres &mdash;y de nuevo las ni&ntilde;as&mdash; se vigilen a s&iacute; mismas y dediquen enormes cantidades de tiempo, dinero, energ&iacute;a y recursos mentales a hacerse m&aacute;s peque&ntilde;as de lo que naturalmente ser&iacute;an, en lugar de dedicarlos a cosas que pueden ser m&aacute;s satisfactorias, m&aacute;s importantes, m&aacute;s valiosas y, francamente, m&aacute;s divertidas que empezar otra dieta m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dedica las &uacute;ltimas reflexiones de su obra a reivindicar lo positivo de que existan cuerpos gordos, pues forman parte de la valiosa diversidad humana.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me encanta esto, porque a menudo nos quedamos en un argumento limitado: &ldquo;Debemos ser amables con las personas gordas&rdquo;. Y aunque la bondad b&aacute;sica escasea demasiado, es solo el primer paso. La verdadera justicia social va m&aacute;s all&aacute; de la cortes&iacute;a o de las reformas estructurales; implica reimaginar el cuerpo grande como una contribuci&oacute;n valiosa a la diversidad humana.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es puro eufemismo. Reempaquetan una dieta como algo diseñado para aumentar el bienestar, y a menudo no lo hace</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En el libro cito una idea que me apasiona: ver un cuerpo grande como una oportunidad emocionante. Puede ser en el &aacute;mbito de la moda o del baile (pensar un cuerpo gordo bailando de formas que pueden ser absolutamente estimulantes y distintas a las de un cuerpo delgado). No se trata de establecer jerarqu&iacute;as de &ldquo;mejor o peor&rdquo;, sino de reconocer una belleza y una forma de estar en el mundo que es &uacute;nica. Si ya celebramos la diversidad &eacute;tnica, la discapacidad o lo <em>queer</em> como fuentes de valor social, tiene todo el sentido del mundo entender la gordura bajo esos mismos t&eacute;rminos de riqueza humana.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y, por &uacute;ltimo, despu&eacute;s de todas las investigaciones que ha realizado, de todas las reflexiones y an&aacute;lisis, &iquest;se queda con algo positivo? &iquest;Hay esperanza?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que parece que estamos retrocediendo en el movimiento de liberaci&oacute;n corporal, hay algo que me da mucha esperanza: la solidaridad. Me inspira profundamente ver c&oacute;mo se crean conexiones entre personas que, debido al peso de la verg&uuml;enza, sol&iacute;an bajar la mirada y desear desaparecer.
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que tantos activistas y personas gordas se est&eacute;n uniendo para establecer ese &ldquo;contacto visual&rdquo;, metaf&oacute;rico y real, es un contrapeso poderoso. Decir: &ldquo;Yo he pasado por esto, &iquest;t&uacute; tambi&eacute;n?&rdquo;, nos saca del aislamiento. La conexi&oacute;n es, en &uacute;ltima instancia, lo que disuelve la verg&uuml;enza y nos permite creer que la acci&oacute;n social y pol&iacute;tica es posible.
    </p><p class="article-text">
        Eso me da esperanza. Aunque no creo que estemos yendo en la direcci&oacute;n correcta socialmente, siempre hay aspectos de la cultura que se oponen a esas fuerzas problem&aacute;ticas, y creo que podemos encontrar mucha esperanza ah&iacute;. En otras palabras: &ldquo;Busca a quienes ayudan&rdquo;. Busca a las personas que est&aacute;n haciendo este buen trabajo, aunque sea dif&iacute;cil.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anabel Cuevas Vega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/combatir-gordofobia-filosofa-kate-manne-mujer-nina-gorda-peores-insultos-posibles_1_13032628.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Mar 2026 21:43:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Combatir la gordofobia, según la filósofa Kate Manne: "Para una mujer o una niña, 'gorda' es uno de los peores insultos posibles"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Belleza,Sociedad,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Clara Nuño, periodista y escritora: “A la gente guapa se la trata mejor, pero es un arma de doble filo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/clara-nuno-periodista-escritora-gente-guapa-trata-mejor-arma-doble-filo_1_13016793.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d4a635a0-d3cc-44b2-8d5c-a30d265d44c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Clara Nuño, periodista y escritora: “A la gente guapa se la trata mejor, pero es un arma de doble filo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿A qué niña con vestido no le han dicho que cierre las piernas porque se le ven las bragas? ¿Qué mujer no se ha sentido insegura por su físico? 'Las niñas guapas no pagan dinero' (Aguilar) es una novela sobre la presión estética que acompaña a las mujeres</p><p class="subtitle">Esclavas de la belleza: pínchate los labios, María, pínchate</p></div><p class="article-text">
        Si una lectora de unos treinta o cuarenta y pocos a&ntilde;os se entrega al libro <em>Las ni&ntilde;as bonitas no pagan dinero</em> de la periodista y escritora Clara Nu&ntilde;o sin informaci&oacute;n adyacente, podr&iacute;a pensar que se trata de un ensayo. De uno que describe quiz&aacute; no todas, pero s&iacute; muchas de las situaciones a las que se han tenido que enfrentar cantidad de mujeres desde su infancia hasta su edad actual. Y los lectores varones tampoco se librar&iacute;an del espejo, aunque no sean los protagonistas. Sin embargo, es una novela y acaba de llegar a las librer&iacute;as de la mano de la editorial Aguilar.
    </p><p class="article-text">
        Pese a que se expone en la cubierta posterior del volumen, casi como una presentaci&oacute;n &ndash;&ldquo;Este libro es una gran farsa. Salvo cuando no lo es&rdquo;&ndash;, la autora ha plasmado tantas escenas o posibles conversaciones que pudieron ser reales que no parece que haya mentira sino recuerdo. &iquest;A qu&eacute; ni&ntilde;a con vestido no le han dicho que cierre las piernas porque se le ven las bragas? &iquest;Qu&eacute; adolescente no se ha preocupado por la rapidez o lentitud de su desarrollo corporal? &iquest;Qu&eacute; mujer no se ha sentido insegura por su f&iacute;sico? &iquest;A cu&aacute;ntos hombres han rechazado pese a ser el &lsquo;novio perfecto&rsquo;? &iquest;Y qui&eacute;n no pierde horas y horas haciendo <em>scroll</em> en su m&oacute;vil?
    </p><p class="article-text">
        Todo eso est&aacute; en la obra de Clara Nu&ntilde;o, cuya intenci&oacute;n principal era plasmar en ella las presiones sobre el f&iacute;sico que reciben las mujeres desde la ni&ntilde;ez a trav&eacute;s de la trayectoria hasta que cumple 33 a&ntilde;os. &ldquo;Es ficci&oacute;n y las ficciones son mentiras. Est&aacute;n sacadas de tu imaginaci&oacute;n o de c&oacute;mo t&uacute; manipulas la vida, el mundo&rdquo;, comenta a elDiario.es. Pero matiza que hay elementos reales, como cosas que les sucedieron a sus amigas o que ha escuchado a lo largo del tiempo: &ldquo;Hay muchas veces que oigo por la calle o estoy escuchando a alguien contar una historia y pienso que eso es narrativa, es literatura&rdquo;. Confiesa que tiene la aplicaci&oacute;n de notas de su m&oacute;vil llena de frases, comentarios o an&eacute;cdotas que le han contado otras personas: &ldquo;Lo t&iacute;pico, una quedada en un bar y alguien dice algo que le pas&oacute; a su t&iacute;a en los 80&rdquo;. Eso quiz&aacute; llegue a ser un relato de Nu&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Pero ese origen real solo es el escenario y el pie de una trama que despu&eacute;s desfila por los caminos que la escritora escoge: &ldquo;Por un lado est&aacute;s contando algo que ocurri&oacute;, pero por otro te est&aacute;s inventando algo a ra&iacute;z de un apunte que te han dado&rdquo;. De hecho, el germen de este trabajo fue un art&iacute;culo period&iacute;stico (es decir, hechos reales y contrastados) que se public&oacute; en este mismo medio titulado <a href="https://www.eldiario.es/era/esclavas-de-la-belleza_1_11547830.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Esclavas de la belleza: p&iacute;nchate los labios, Mar&iacute;a, p&iacute;nchate</em></a><em>.</em> &ldquo;En principio iba a ser un reportaje normal sobre c&oacute;mo se est&aacute; democratizando la cirug&iacute;a est&eacute;tica en mujeres menores de 30 a&ntilde;os&rdquo;, explica, &ldquo;antes lo ve&iacute;as en las famosas o en cierto tipo de &eacute;lites y ahora es algo que ha llegado a la gente de a pie, porque sigue siendo caro pero est&aacute; m&aacute;s cerca del p&uacute;blico&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero aquel trabajo al uso, deriv&oacute; en un ejercicio de periodismo &lsquo;gonzo&rsquo; y acudi&oacute; en persona a una cl&iacute;nica est&eacute;tica sin desvelar su profesi&oacute;n para ver qu&eacute; tratamientos le recomendaban a una mujer de 27 a&ntilde;os como ella. Finalmente, el art&iacute;culo mezcl&oacute; ambos formatos y funcion&oacute; muy bien, as&iacute; que apareci&oacute; la editorial Aguilar con una propuesta para escribir un libro sobre esta tem&aacute;tica: el resultado est&aacute; ahora en las librer&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        En la novela este tema aparece aunque de forma residual, porque la parte de la infancia, adolescencia y primera juventud tienen m&aacute;s peso y se desarrolla entre finales de los a&ntilde;os 90 y primera d&eacute;cada de los 2000. Pero si la narradora hubiese sido adolescente a d&iacute;a de hoy, habr&iacute;a sido una tem&aacute;tica inevitable que quiz&aacute; se hubiese sumado a <a href="https://www.eldiario.es/era/eterno-retorno-culto-delgadez-extrema_129_10572891.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la de la delgadez a toda costa</a>, porque los focos de presi&oacute;n sobre la normatividad del cuerpo no se alternan, se acumulan. Durante una escena, ense&ntilde;a a sus amigas a vomitar en una especie de taller de inicio a la bulimia, sin ser consciente de ello. Hoy, posiblemente despu&eacute;s de haber vaciado sus entra&ntilde;as, habr&iacute;an seguido con la rutina de <a href="https://www.eldiario.es/nidos/adolescentes-once-anos-skin-care-peluqueria-frustracion_1_12716882.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>skincare.</em></a>&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Antes veías la cirugía estética en las famosas o en cierto tipo de élites, y ahora es algo que ha llegado a la gente de a pie, sigue siendo caro pero está más cerca del público</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Esto es una generalizaci&oacute;n, pero se venden un mont&oacute;n de cosas que no te hacen falta a <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/obsesionadas-skin-care-12-anos-he-visto-ninas-compraban-productos-retinol_1_10613208.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cr&iacute;as de 12 o 13 a&ntilde;os</a>&rdquo;, sostiene Nu&ntilde;o y afirma que cualquier dermat&oacute;logo te recomienda tener la piel hidratada y utilizar protecci&oacute;n solar y punto. &ldquo;Yo creo que las chicas que tienen ahora 15 o 16 a&ntilde;os, por el momento concreto en el que estamos viviendo, lo tienen m&aacute;s dif&iacute;cil que las de aquella generaci&oacute;n&rdquo;, apunta.
    </p><h2 class="article-text">El lujo de la belleza natural</h2><p class="article-text">
        Hay un detalle muy importante en el relato y es que la protagonista es guapa y lo sabe. Su madre siempre ha sido bella y se ha esforzado para que la edad no &lsquo;estropee&rsquo; su aspecto, consciente del poder que tiene la imagen de una persona en la sociedad. Aunque su descendiente no lo es desde el principio, cuando llega a la pubertad y se desarrolla, se convierte en su viva imagen. Y se somete a los rituales que le transmite sin maldad, como si fuesen una receta de cocina, que van desde pasar un poquito de hambre a la tortura de la depilaci&oacute;n con cera o m&aacute;quina depiladora, nunca con cuchilla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nu&ntilde;o dice en el libro que para sobrevivir matamos a la madre y casi nunca al padre: &ldquo;Al final, las mujeres tienen esa carga impuesta socialmente de ser las encargadas del criado, de la manutenci&oacute;n, de moldear a los hijos y a las hijas sobre c&oacute;mo deben ser. Entonces recaen sobre ella las violencias y los amores&rdquo;. Aunque la autora se&ntilde;ala que ahora hay muchos m&aacute;s hombres implicados en la crianza, es &ldquo;algo sist&eacute;mico y a ellas se las culpabiliza m&aacute;s de las cosas. Puede que ellos no les digan nada a las hijas porque, en primer lugar, ya saben que va a haber alguien que lo va a hacer, entonces no tienen que ejercer esa presi&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, su progenitora ha crecido con la ense&ntilde;anza generalizada de que &ldquo;es la mujer la que se expone, la que se muestra, la que es el pavo real ante el mundo&rdquo; y se lo transmite a ella. Ambas han tenido la &ldquo;ventaja evolutiva de la belleza&rdquo;, un aspecto que quiso explorar porque &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/era/belleza-face-card-problema-ultimo-cumplido-viral_1_12845549.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">A la gente guapa se la trata mejor</a>, se le hace m&aacute;s caso, es posible que lleguen a mejores puestos de trabajo&rdquo;, manifiesta pero tambi&eacute;n se&ntilde;ala que: &ldquo;Es un arma de doble filo&rdquo;.<strong> </strong>Pone como ejemplo de ese peligro casos de abusos a j&oacute;venes que quieren ser modelos y encontrar su sitio en la industria de la moda, o a los hombres que exhiben a sus parejas femeninas bellas como trofeos. Con su personalidad, la narradora es el ejemplo perfecto de esa vulnerabilidad: &ldquo;Yo quer&iacute;a jugar con una persona que es perfectamente consciente de d&oacute;nde est&aacute;, del poder que tiene, pero sigue cayendo en todas las violencias que est&aacute;n preparadas para todas las mujeres&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A día de hoy, socialmente la pareja también es un complemento, entre muchas otras cosas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Le ocurre con sus parejas masculinas, a las que no siempre escoge por lo bien que la tratan porque sus criterios de selecci&oacute;n no se mueven en esos par&aacute;metros. Le gusta gustar y que quien la acompa&ntilde;e en su cotidianidad entre dentro de su canon de belleza. Eso hace que, a veces, haga da&ntilde;o y que otras muchas, se lo hagan a ella. &ldquo;A d&iacute;a de hoy, socialmente la pareja tambi&eacute;n es un complemento, entre muchas otras cosas&rdquo;, manifiesta Nu&ntilde;o, &ldquo;entonces ella va buscando un chico guapo, que le quede bien. &iquest;Qu&eacute; pasa? Que te puede quedar bien est&eacute;ticamente, pero luego puede ser pues no tan bonito como parece&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al tratarse de una trama que se desarrolla entre la ni&ntilde;ez y la primera juventud, la amistad tiene un gran peso en ella. Sobre todo esa que, en algunas ocasiones se parece casi a una relaci&oacute;n de pareja por el nivel de intensidad en los sentimientos que se profieren. La protagonista tiene amigas que desaparecen de forma natural con el paso de los a&ntilde;os por los caminos que toman las vidas y otras con las que rompe de manera m&aacute;s abrupta y dolorosa. &ldquo;La amistad es amor y yo creo que muchas personas hemos sufrido m&aacute;s <a href="https://www.eldiario.es/era/duelo-ruptura-amistad_1_10651861.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p&eacute;rdidas de grandes amistades</a> que de amores&rdquo;, declara Nu&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La narraci&oacute;n llega hasta los 33 a&ntilde;os de la protagonista, una cifra que no es aleatoria. La novela ten&iacute;a que estar centrada en personas que hubiesen nacido a finales de los 90, adultos j&oacute;venes hoy. Hasta el final, la escritora no sab&iacute;a con qu&eacute; edad quer&iacute;a despedirse de ella pero finalmente pens&oacute;: &ldquo;Qu&eacute; mejor edad que la de Jesucristo&rdquo;, comenta, entre risas. La situaci&oacute;n en la que la deja no es la ideal, pero el final es abierto: &ldquo;Mi idea es que quede a gusto del consumidor. Si la quieres maltratar, puedes. Si le quieres dar una salvaci&oacute;n, tambi&eacute;n. Yo creo que juego ah&iacute; con que ella siempre tiene una v&iacute;a de escape, algo a lo que agarrarse&rdquo;, concluye. Y cada cual escoge si la toma o no. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/clara-nuno-periodista-escritora-gente-guapa-trata-mejor-arma-doble-filo_1_13016793.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Feb 2026 21:20:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Clara Nuño, periodista y escritora: “A la gente guapa se la trata mejor, pero es un arma de doble filo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Belleza,Cosmética,Estética]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué es la belleza de la 'face card'? El problema tras el último cumplido viral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/belleza-face-card-problema-ultimo-cumplido-viral_1_12845549.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fdb97baf-aa63-493f-b745-bd76b66b2310_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué es la belleza de la &#039;face card&#039;? El problema tras el último cumplido viral"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De Young Miko a Beyoncé, el término ha pasado de las pistas del ballroom a las pantallas de TikTok, donde adquiere nuevos significados ligados a la belleza, la visibilidad y la hegemonía estética</p><p class="subtitle">Entre polémicas y popularidad: ¿por qué todo el mundo habla de 'La casa de los gemelos 2'?
</p></div><p class="article-text">
        Zendaya, Mia Goth, Rihanna, Megan Fox, L&eacute;a Seydoux, Madison Beer y Claudia Arenas, T&eacute;you y Olivia, concursantes de Operaci&oacute;n Triunfo 2025, tienen algo en com&uacute;n: a todas ellas Internet les ha atribuido <em>face card</em>. Este concepto, popularizado en TikTok por la generaci&oacute;n Z, se usa para referirse a un tipo de belleza &mdash;sobre todo femenina, aunque no exclusivamente&mdash; que genera un impacto inmediato. El t&eacute;rmino implica que, quien la posee, acumula un tipo de capital social que facilita ciertos accesos, desde validaci&oacute;n hasta mayores oportunidades.
    </p><p class="article-text">
        Aunque los criterios para otorgar el privilegio de la <em>face card</em> no son uniformes, todas estas figuras comparten atributos vinculados con las nociones cl&aacute;sicas de belleza: simetr&iacute;a, proporci&oacute;n y armon&iacute;a. Rasgos estructurales que el cerebro humano tiende a leer como &ldquo;agradables&rdquo;, tal y como ha estudiado la psic&oacute;loga Nancy Etcoff. En su ensayo, <em>Survival of the prettiest: the science of beauty</em> [<em>La supervivencia de los m&aacute;s guapos: la ciencia de la belleza</em>], Etfcoff escribe: &ldquo;El juicio de la belleza humana puede ser influenciado por la cultura y la historia individual, pero las caracter&iacute;sticas geom&eacute;tricas generales de una cara que da lugar a la percepci&oacute;n de belleza pueden ser universales&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, a pesar de que se hayan estudiado estas nociones cl&aacute;sicas de belleza, &iquest;c&oacute;mo coexisten con un canon profundamente cultural y cambiante? &iquest;Qu&eacute; significa que sigamos elevando un tipo de rostro tan espec&iacute;fico? &iquest;A qu&eacute; identidades y cuerpos beneficia esta idea de la <em>face card</em>? &iquest;Y c&oacute;mo se transforma nuestra percepci&oacute;n de lo deseable cuando los algoritmos nos exponen a este tipo de belleza una y otra vez?
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7480549349018193207"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">La popularizaci&oacute;n musical de la <em>face card</em></h2><p class="article-text">
        Aunque el t&eacute;rmino <em>face card</em> se ha popularizado en redes sociales, varias artistas llevan tiempo integr&aacute;ndolo en sus canciones como una forma de sintetizar el poder social que adquiere la belleza. Por ejemplo, la cantante urbana Young Miko adapta en espa&ntilde;ol la expresi&oacute;n <em>tu</em> <em>face card no declina</em> &mdash;otra manera de decir que una persona es excepcionalmente bella&mdash; en su canci&oacute;n <em>WASSUP</em>, lanzada este mismo a&ntilde;o. En ella, la <em>face card</em> opera como otra forma de divisa simb&oacute;lica dentro de un imaginario de <em>rich lifestyle </em>[estilo de vida rico], fama y joyer&iacute;a personalizada. La belleza como capital que abre puertas.
    </p><p class="article-text">
        En 2023, el cantante Troye Sivan tambi&eacute;n incorpor&oacute; el t&eacute;rmino en <em>One of Your Girls</em>, una canci&oacute;n que explora la homofobia interiorizada en hombres que se identifican como heterosexuales, pero muestran inter&eacute;s en chicos gay como &eacute;l &mdash;especialmente identidades <em>twink</em> m&aacute;s feminizadas&mdash;. En el videoclip, Sivan utiliza el drag para construir una &ldquo;versi&oacute;n fantasiosa&rdquo; de s&iacute; mismo: una mujer hermosa &mdash;con <em>face card</em>&mdash; que esos mismos hombres s&iacute; mostrar&iacute;an p&uacute;blicamente con orgullo. Aqu&iacute; la <em>face card</em> act&uacute;a como una forma de validaci&oacute;n est&eacute;tica que se niega a las masculinidades <em>queer.</em>
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el verdadero aterrizaje del t&eacute;rmino en el panorama musical contempor&aacute;neo lleg&oacute; en 2022 de la mano de Beyonc&eacute; con <em>HEATED</em>. En esta canci&oacute;n, la artista despliega una expresi&oacute;n teatralizada del yo &mdash;a trav&eacute;s de las joyas, marcas caras y mucha actitud&mdash; que se utiliza como una herramienta para reforzar el valor en una misma. La cantante utiliza los t&eacute;rminos <em>your face card never declines </em>y <em>give me face </em>dentro de un registro que evoca &mdash;en la canci&oacute;n y en el disco al completo&mdash; la <a href="https://www.eldiario.es/guia-ocio/kiki-balls-irrumpen-madrid-hay-sentarse-mirar-aprender-animarse-participar_1_8870682.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escena </a><a href="https://www.eldiario.es/guia-ocio/kiki-balls-irrumpen-madrid-hay-sentarse-mirar-aprender-animarse-participar_1_8870682.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>ballroom:</em></a><em> </em>una subcultura <em>queer, </em>trans, negra y latina nacida en Nueva York, donde &ldquo;casas&rdquo; y comunidades compiten en <em>balls</em> a trav&eacute;s de categor&iacute;as de baile, moda y <em>performance</em> como una forma de resistencia, familia elegida y expresi&oacute;n identitaria. Pero, aunque Beyonc&eacute; busca &mdash;presuntamente&mdash; homenajear esta genealog&iacute;a hist&oacute;rica <em>queer, </em>su inclusi&oacute;n en la cultura <em>mainstream</em> termina desplazando su significado.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7270709382768282922"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Julieta Vartabedian, profesora de Antropolog&iacute;a Social en la Universidad Complutense de Madrid, e investigadora en cuerpos, belleza e identidades trans, explica que en la escena <em>ballroom</em> <em>the category is&hellip; face </em>no era simplemente una celebraci&oacute;n de la belleza, sino una forma de resistencia cultural: un espacio donde personas excluidas por el racismo, la transfobia, la pobreza y la homofobia pod&iacute;an reclamar dignidad y prestigio a trav&eacute;s del cuerpo. En ese contexto, posar, caminar o <em>give face</em> (&ldquo;dar cara&rdquo;) era un acto profundamente pol&iacute;tico. Sin embargo, cuando estas tendencias terminan siendo asimiladas por lo <em>mainstream</em>, &ldquo;suelen desprenderse de ese contexto hist&oacute;rico. Se convierten en gestos est&eacute;ticos, en tendencias virales y carecen de la memoria del mundo que las cre&oacute;. Esa apropiaci&oacute;n sin anclaje puede tener un efecto de despolitizaci&oacute;n&rdquo;, explica Vartabedian.
    </p><h2 class="article-text">Las implicaciones hist&oacute;ricas y pol&iacute;ticas de la <em>face card</em></h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la despolitizaci&oacute;n que atraviesa al t&eacute;rmino, y de las nociones cl&aacute;sicas de belleza que lo integran, lo cierto es que la forma de entender la <em>face card</em> como tendencia digital est&aacute; profundamente marcada por los significados culturales de lo hegem&oacute;nico. Incluso cuando la <em>face card</em> se atribuye a mujeres trans como Hunter Schafer o Indya Moore &mdash;que son celebradas por su belleza y &eacute;xito profesional&mdash;, Vartabedian explica que &ldquo;sus trayectorias est&aacute;n atravesadas por privilegios que no aparecen en la experiencia cotidiana de la mayor&iacute;a de las travestis&rdquo; con las que ella ha trabajado durante sus estancias en Brasil: &ldquo;Mujeres negras, pobres, con muy poca escolarizaci&oacute;n, expulsadas tempranamente de sus hogares, trabajando en el mercado sexual y con dificultades para acceder a derechos b&aacute;sicos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando los usuarios ven ejemplos repetidos de belleza face card, tienden a escrutar sus propios rasgos con mayor dureza</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La belleza para estas mujeres &mdash;al igual que lo fue para las mujeres de la escena del <em>ballroom </em>de los 80&mdash; act&uacute;a como una forma de reconocimiento est&eacute;tico por parte de la sociedad cuanto m&aacute;s se aproximan al canon hegem&oacute;nico tradicional. Sin embargo, &ldquo;sus encarnaciones, precisamente por surgir desde posiciones marginalizadas y sexualizadas, son profundamente subversivas: redefinen lo que se entiende por 'ser bella', desaf&iacute;an los marcos dominantes de la feminidad y desestabilizan las normas heteronormativas desde su propia existencia encarnada&rdquo;, afirma la antrop&oacute;loga.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7561306036334824759"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        En el contexto actual, por el contrario, la <em>face card</em> act&uacute;a m&aacute;s como un recordatorio de belleza aspiracional. Si hace unos a&ntilde;os se popularizana el concepto del <em>pretty privilege</em>, que, precisamente, cuestionaba las ventajas sociales que recib&iacute;an las personas consideradas f&iacute;sicamente atractivas por los est&aacute;ndares de belleza dominantes, la <em>face card</em> nos lleva a volver a otorgar todav&iacute;a m&aacute;s poder simb&oacute;lico a aquellas personas que entran dentro de ese canon. Vartabedian habla sobre la importancia de &ldquo;cuestionar qu&eacute; rostros y qu&eacute; tipos de belleza son celebrados masivamente en plataformas como TikTok. No suelen ser cuerpos gordos o diversos, ni belleza negra, ni expresiones no binarias o corporalidades fuera de la norma&rdquo;. Por ejemplo, a la actriz Barbie Ferreira se le empez&oacute; a atribuir <em>face card</em> en el imaginario popular <em>mainstream</em> &uacute;nicamente despu&eacute;s de haber adelgazado, a pesar de que su rostro tambi&eacute;n respond&iacute;a a esos mismos ideales cuando encarnaba una corporalidad gorda.
    </p><p class="article-text">
        Para una generaci&oacute;n como la Z, que vive atravesada por la autoevaluaci&oacute;n, los filtros y la imagen visual, estar expuesta continuamente a estos impactos de belleza puede tener un &ldquo;efecto dual&rdquo;, explica Janella Eshiet, doctora en Comunicaci&oacute;n por la Universidad de Chapman en California, cuyo trabajo se centra en las redes sociales y la percepci&oacute;n de la belleza. Eshiet, autora de la <a href="https://digitalcommons.chapman.edu/communication_dissertations/16/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tesis</a> <em>M&aacute;s que un espejo: investigando el papel de las redes sociales en la configuraci&oacute;n de las comparaciones sociales y la identidad en torno a las percepciones de la belleza, </em>asegura que no hay que criminalizar por completo las comparaciones a las que incitan las redes sociales ya que, en ellas, tambi&eacute;n es posible encontrar contenido que empuje a &ldquo;abrazar tu pelo natural, mejorar tu rutina de cuidado de la piel o aprender nuevas t&eacute;cnicas y estilos de peinado y maquillaje&rdquo;. Sin embargo, el problema se encuentra en el contenido que se vuelve &ldquo;relevante&rdquo; para los algoritmos. Por ejemplo, &ldquo;una mujer negra debe escribir espec&iacute;ficamente en el buscador 'maquillaje para chicas negras' o 'belleza de piel oscura', porque si no, la plataforma le muestra contenido de creadoras con tonos de piel m&aacute;s claros&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1964850363313618966?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Esta tambi&eacute;n es la raz&oacute;n por la que mujeres como Zendaya o Rihanna s&iacute; entran en la categor&iacute;a aceptada como <em>face card, </em>&ldquo;ambas son mujeres de tez m&aacute;s clara e, hist&oacute;ricamente, en los medios y la cultura, &mdash;especialmente en contextos occidentales&mdash; la piel clara se ha centrado como ideal de belleza&rdquo;, explica Eshiet. Cuando la exposici&oacute;n se centra constantemente en un tipo determinado de belleza &mdash;aquel que m&aacute;s se viraliza&mdash;, esto termina por generar un sentimiento de infelicidad e inadecuaci&oacute;n. &ldquo;Cuando los usuarios ven ejemplos repetidos de belleza <em>face card</em>, tienden a escrutar sus propios rasgos con mayor dureza. Hacen<em> zoom </em>mental &mdash;o literalmente&mdash; en las partes de su apariencia que perciben como imperfectas. Con el tiempo, esta exposici&oacute;n puede moldear y estrechar lo que el usuario considera 'bello', especialmente si no se ve reflejado en ese contenido&rdquo;, concluye Eshiet.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De esta forma, mientras la <em>face card</em> circula como halago aparentemente inofensivo, no debemos olvidar que act&uacute;a tambi&eacute;n como frontera: define qui&eacute;n puede ser visto como deseable y qui&eacute;n sigue siendo expulsado de la imagen de belleza dominante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Proenza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/belleza-face-card-problema-ultimo-cumplido-viral_1_12845549.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Dec 2025 20:28:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué es la belleza de la 'face card'? El problema tras el último cumplido viral]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Belleza,Redes sociales,TikTok,Tendencias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La polémica que ha salpicado a Miss Universo 2025 en Tailandia: Miss México fue humillada y varias concursantes abandonan un evento posterior]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/polemica-salpicado-miss-universo-2025-tailandia-miss-mexico-humillada-concursantes-abandonan-evento-posterior-pm_1_12747715.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/852e15d5-ac01-468a-8563-91bfd137ad56_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La polémica que ha salpicado a Miss Universo 2025 en Tailandia: Miss México fue humillada y varias concursantes abandonan un evento posterior"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El video viral de la humillación del presidente de Miss Universo en Tailandia ya ha derivado en consecuencias directas en la organización de la final</p><p class="subtitle">La decisión de Netflix sobre Henry Cavill y ‘The Witcher’ que ha enfurecido a los fans de la serie: “Como si nunca existieron”</p></div><p class="article-text">
        Un video en el que se ve&iacute;a como el presidente de <strong>Miss Universo</strong> en <strong>Tailandia</strong>, sede final del certamen, humillaba a la candidata de <strong>Miss M&eacute;xico </strong>al tildarla de &ldquo;tonta&rdquo; y a la que reprim&iacute;a que no le hab&iacute;a dado &ldquo;permiso de hablar&rdquo;, incluso llamando a la seguridad para que la sacara del recinto, se viraliz&oacute; este martes.
    </p><p class="article-text">
        Esta humillaci&oacute;n a Miss M&eacute;xico debido a que esta no public&oacute; contenido sobre <a href="https://www.eldiario.es/viajes/dia-mundial-playas-cinco-miticas-aparecieron-cine-pm_1_12614941.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tailandia</a> ha hecho que varias concursantes se solidarizaran con ella y abandonaran un evento posterior como forma de protesta, lo que ha provocado que la organizaci&oacute;n tome cartas en el asunto para que la pol&eacute;mica no siga salpicando el concurso.
    </p><h2 class="article-text">La humillaci&oacute;n a Miss M&eacute;xico en Miss Universo Tailandia</h2><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo 21 de noviembre en Tailandia se coronar&aacute; a Miss Universo, pero antes, como previa se organiz&oacute; un evento este martes 4 de noviembre en el que las candidatas recib&iacute;an una banda para la ceremonia, en la que fue humillada Miss M&eacute;xico, <strong>F&aacute;tima Bosch</strong>, por el presidente de la sede.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1985964562403741784?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Nawat Itsaragrisil, el organizador en Tailandia increp&oacute; a Miss M&eacute;xico por no subir contenido del pa&iacute;s en sus redes sociales, como se pudo apreciar a trav&eacute;s de un video que se volvi&oacute; viral, y que tuvo lugar en el gran sal&oacute;n del <strong>hotel Chatrium Riverside Bangkok</strong>, en el que el clima se volvi&oacute; tan tenso que algunas de sus compa&ntilde;eras salieran como muestra de solidaridad.
    </p><p class="article-text">
        A su vez, el director de Miss Universo Tailandia gritaba a las que abandonaban la sala con un &ldquo;Alto, alto&rdquo; y amenazaba que &ldquo;si quieren seguir participando se deben sentar&rdquo;, mientras aseguraba tambi&eacute;n que hab&iacute;a expulsado al director de Miss M&eacute;xico, <strong>George Figueroa, </strong>por &ldquo;comportamiento grosero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>F&aacute;tima Bosch</strong>, Miss <a href="https://www.eldiario.es/viajes/mexico-celebra-hoy-dia-muertos-pm_1_12728012.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&eacute;xico</a> y una de las protagonistas del altercado, declar&oacute; a los medios de comunicaci&oacute;n que no hab&iacute;a entendido porque hab&iacute;a sucedido y que lo consideraba inaceptable: &ldquo;Me llam&oacute; tonta, porque &eacute;l tiene problemas con la organizaci&oacute;n. No se me hace justo. Me grit&oacute;, me mand&oacute; callar. El mundo tiene que ver esto, porque somos mujeres empoderadas y esta es una plataforma para usar nuestra voz. Y nadie podr&aacute; callar mi voz&rdquo;. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1985740209540014342?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de lo sucedido, Bosch junto con la organizaci&oacute;n de Miss M&eacute;xico publicaron un comunicado de prensa en redes sociales en el que pidieron respeto, a la vez que la candidata agradeci&oacute; las muestras de apoyo: &ldquo;Yo no soy una mu&ntilde;eca para estarla maquillando, peinando y cambi&aacute;ndole la ropa. Vine aqu&iacute; a ser una voz para todas las mujeres y ni&ntilde;as que luchan por causas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Las consecuencias de la pol&eacute;mica en Miss Universo</h2><p class="article-text">
        El trato del director de la organizaci&oacute;n de Miss Universo en Tailandia ya ha generado consecuencias en el certamen, con su final el 21 de noviembre, no solo con que varias concursantes abandonaran un evento despu&eacute;s del altercado, sino que tambi&eacute;n la organizaci&oacute;n se ha puesto manos a la obra.
    </p><p class="article-text">
        La conducta de Nawat Itsaragrisil ha hecho que la organizaci&oacute;n env&iacute;e una delegaci&oacute;n de ejecutivos internacionales para hacerse cargo del concurso, y limitar&aacute;n la participaci&oacute;n de este al m&aacute;ximo o incluso lo eliminar&aacute;n, a la vez que emprender&aacute;n acciones legales contra &eacute;l. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/polemica-salpicado-miss-universo-2025-tailandia-miss-mexico-humillada-concursantes-abandonan-evento-posterior-pm_1_12747715.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Nov 2025 16:16:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La polémica que ha salpicado a Miss Universo 2025 en Tailandia: Miss México fue humillada y varias concursantes abandonan un evento posterior]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Polémica,México,Belleza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pueblo de Asturias que pocos conocen y que esconde más de 20 palacios indianos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblo-asturias-esconde-20-palacios-indianos_1_12112386.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3d701762-ee6e-4c5a-b384-bf0ee6aa9c16_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El pueblo de Asturias que pocos conocen y que esconde más de 20 palacios indianos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el corazón de Asturias, alejado de las zonas más turísticas, se esconde Somao, un lugar que sorprende a quienes lo descubren</p><p class="subtitle">El bonito pueblo asturiano donde hacer una ruta para conocer sus casas indianas que recuerdan a La Habana
</p></div><p class="article-text">
        En el coraz&oacute;n de Asturias, alejado de las zonas m&aacute;s tur&iacute;sticas, se esconde un pueblo que sorprende a quienes lo descubren. <a href="https://www.turismoasturias.es/-/blogs/asi-es-somao-pueblo-ejemplar-de-asturias-2020" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Somao</a>, situado en el concejo de Pravia, destaca por su impresionante concentraci&oacute;n de palacios y casonas construidos por los indianos, emigrantes que hicieron fortuna en Am&eacute;rica y regresaron para dejar su huella en su tierra natal. Con m&aacute;s de 20 incre&iacute;bles residencias, este rinc&oacute;n es uno de los grandes exponentes del legado indiano en Espa&ntilde;a, rivalizando incluso con Colombres, tradicionalmente reconocido como el epicentro de este patrimonio.
    </p><p class="article-text">
        Somao se encuentra en una zona monta&ntilde;osa y rural, lo que le convierte en un entorno pintoresco y tranquilo, ideal para disfrutar de su patrimonio arquitect&oacute;nico y natural. Las mansiones cuentan con diversos patrones arquitect&oacute;nicos donde sus fachadas exhiben influencias modernistas, neocl&aacute;sicas y coloniales, mientras que en sus jardines crecen especies ex&oacute;ticas tra&iacute;das del otro lado del Atl&aacute;ntico, como palmeras y secuoyas. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Somao tambi&eacute;n refleja su legado indiano en las infraestructuras comunitarias como la iglesia, la escuela unitaria o el antiguo cine, transformado en centro social. Actualmente, el pueblo conserva su esencia gracias a la excelente conservaci&oacute;n de sus edificios y a las visitas guiadas que permiten adentrarse en su historia. No te pierdas este espectacular enclave cargado de belleza e historia.
    </p><h2 class="article-text">La emigraci&oacute;n indiana y su legado arquitect&oacute;nico</h2><p class="article-text">
        Muchos asturianos emigraron a Am&eacute;rica, en especial a Cuba, en busca de nuevas oportunidades durante el siglo XIX y principios del XX. Quienes pudieron hacer fortuna, regresaron a Somao e invirtieron en la construcci&oacute;n de grandes residencias, reflejando tanto su &eacute;xito como las influencias culturales adquiridas en ultramar.
    </p><p class="article-text">
        Estas casas indianas se caracterizan por su eclecticismo arquitect&oacute;nico, combinando estilos modernistas, neocl&aacute;sicos y coloniales. Actualmente, estas residencias siguen siendo un s&iacute;mbolo del esplendor indiano de Somao, un pueblo que conserva su historia a trav&eacute;s de su arquitectura.
    </p><h2 class="article-text">Ruta por las casas indianas m&aacute;s emblem&aacute;ticas de Somao</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La Casona y el Panteón                            </span>
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        Este pintoresco pueblo asturiano contiene una impresionante colecci&oacute;n de casas indianas cargadas de diferentes estilos. Por eso, no te puedes perder esta ruta para descubrir las casas indianas m&aacute;s emblem&aacute;ticas de Somao:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li><a href="https://www.praviaturismo.es/info-33-somao-chalet-solis-o-marciel/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">El Marciel o Chalet Sol&iacute;s</a> (1910): se trata de una casa que refleja la influencia de la arquitectura francesa, t&iacute;pica de muchos de los indianos que regresaron de Cuba. Su fachada se encuentra revestida de azulejos rosados y destaca por sus l&iacute;neas delicadas y detalles ornamentales, que lo hacen una de las m&aacute;s representativas de la zona. </li>
                                    <li><a href="https://www.praviaturismo.es/info-32-somao-casa-torre-o-amarilla/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Casa de la Torre o Casa Amarilla</a> (1912): se encuentra a pocos minutos de El Marciel y fue dise&ntilde;ada por el arquitecto asturiano Manuel del Busto en 1912. Contiene una torre que domina el horizonte del pueblo y se le atribuye el sobrenombre de 'la torre Eiffel de Somao' gracias a que su estructura es vista desde casi toda la localidad. Adem&aacute;s, su torre cuenta con una c&uacute;pula met&aacute;lica, aportando un detalle de la &eacute;poca.</li>
                                    <li>El Noceo: se trata de una de las casas m&aacute;s antiguas de todo el pueblo y fue la vivienda natal de Jos&eacute; Men&eacute;ndez Vi&ntilde;a, un indiano que emigr&oacute; a Cuba y regres&oacute; con una gran fortuna. Aunque no es posible ingresar a la vivienda, los jardines que rodean la casa ofrecen una visi&oacute;n general de su grandeza. Adem&aacute;s, en su recinto se puede visitar <a href="https://www.praviaturismo.es/servicio-68-museo-cuadrona/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">La Cuadrona</a>, un museo de arte contempor&aacute;neo asturiano con las colecciones m&aacute;s importantes de la regi&oacute;n.</li>
                                    <li>La Marroquina: esta casa destaca por su elegante galer&iacute;a acristalada, permiti&eacute;ndote disfrutar del paisaje que la rodea mientras te resguardas de las adversidades del tiempo. </li>
                                    <li>La Casina: es una de las casas m&aacute;s pintorescas del pueblo que contiene una fachada blanca con detalles en azul. En el pasado, fue utilizada como escuela, lo que a&ntilde;ade una capa hist&oacute;rica interesante a su ya fascinante arquitectura.</li>
                                    <li><a href="https://www.praviaturismo.es/info-35-somao-casona/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">La Casona</a>: se trata de uno de los palacios m&aacute;s impresionantes de Somao, siendo una finca que destaca tanto por su gran tama&ntilde;o como por los detalles que contiene, convirti&eacute;ndola en una de las m&aacute;s bonitas. Este palacio cuenta con una gran secuoya importada de Norteam&eacute;rica y una galer&iacute;a de columnas de hierro que refuerzan su aspecto monumental. Uno de sus elementos m&aacute;s llamativos es su pante&oacute;n modernista, con una c&uacute;pula azul tan vibrante como las que adornan las iglesias del Egeo.&nbsp;</li>
                                    <li>La Casa de Do&ntilde;a Basilisa y La Casa de la Pe&ntilde;a: estas dos casas de menor tama&ntilde;o, pero aun as&iacute; espectaculares, contienen un dise&ntilde;o neocl&aacute;sico y modernista. Tambi&eacute;n cuentan al igual que muchas otras del pueblo, con jardines perfectamente cuidados y detalles arquitect&oacute;nicos que siguen el gusto por el lujo de la &eacute;poca.</li>
                                    <li>La Casa de las Columnas y La Casa de la Capilla: la Casa de las Columnas es una imponente mansi&oacute;n que toma su nombre de las impresionantes columnas que adornan su entrada.&nbsp;Junto a esta casa, encontramos la Casa de la Capilla, una vivienda que est&aacute; rodeada de amplios jardines.</li>
                            </ol>
            </div><h2 class="article-text">Otros patrimonios indianos en Somao</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La Casa de la Torre o Casa Amarilla                            </span>
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        El legado de los indianos en Somao no se limita &uacute;nicamente a impresionantes viviendas, sino que tambi&eacute;n cuenta con otros elementos del patrimonio local que reflejan el impacto social, cultural y econ&oacute;mico que estos emigrantes tuvieron en la comunidad. 
    </p><p class="article-text">
        Estas son las infraestructuras locales que no te puedes perder en tu visita a Somao:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El <a href="https://www.praviaturismo.es/info-34-somao-escuelas-unitarias/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">edificio de las Escuelas Unitarias</a>: se trata de un centro educativo que sigue en funcionamiento actualmente. Este edificio fue donado por los indianos a la comunidad, con el objetivo de ofrecer educaci&oacute;n a los ni&ntilde;os del pueblo. Su arquitectura destaca por su parecido a las escuelas cubanas de la &eacute;poca, conteniendo un tejado a dos aguas, balcones de hierro forjado y una estructura de l&iacute;neas sencillas.</li>
                                    <li>La iglesia de Santa Eulalia de M&eacute;rida: este edificio religioso fue financiado por aquellos que regresaron de Am&eacute;rica. La iglesia cuenta con elementos arquitect&oacute;nicos que dan cuenta de las influencias de la &eacute;poca y de la riqueza de los indianos, como sus vidrieras, sus detalles ornamentales y su altar mayor.</li>
                                    <li>El Centro Social del pueblo: se trata del antiguo cine de Somao, ahora reconvertido en el Centro Social del pueblo. En &eacute;l se celebran diversas actividades culturales, sociales y recreativas, convirti&eacute;ndose en un lugar de encuentro en el pueblo. </li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sofía Alcahud]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblo-asturias-esconde-20-palacios-indianos_1_12112386.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Oct 2025 05:45:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El pueblo de Asturias que pocos conocen y que esconde más de 20 palacios indianos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Turismo,Belleza,Naturaleza,Historia,Escapadas,Pueblos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La película que muestra la violencia hacia las mujeres de realities como 'La isla de las tentaciones']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/pelicula-muestra-violencia-mujeres-realities-isla-tentaciones_1_12462636.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c20f9604-892e-4388-8a15-6033c7a51393_16-9-discover-aspect-ratio_default_1121729.jpg" width="1911" height="1075" alt="La película que muestra la violencia hacia las mujeres de realities como &#039;La isla de las tentaciones&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La película 'Diamante en bruto', de Agathe Ridinger, muestra la obsesión por la belleza y por la fama de una joven que es seleccionada para participar en un programa llamado 'La isla de los milagros'</p><p class="subtitle">Oliver Laxe, Alba Flores, Luis Tosar y Sorogoyen, entre los más de 1.200 profesionales de la cultura que piden a Sánchez el embargo de armas a Israel
</p></div><p class="article-text">
        El reencuentro de los concursantes del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/series/unreal-feminismo-telebasura_1_3937448.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reality show</a> <em>La isla de las tentaciones</em> el pasado 10 de marzo tuvo <a href="https://www.eldiario.es/vertele/audiencias-tv/lunes-10-marzo-2025-la-isla-de-las-tentaciones-se-corona-reencuentro-montoya-anita-vive-mejor-noche-2021_1_12121106.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un 26,9% del llamado share </a>que mide las audiencias televisivas. Es decir, 1 de cada 4 espectadores estaban viendo el programa en el que varias parejas son separadas y tentadas por una serie de hombres y mujeres con la finalidad de que sean infieles. Si uno mira el desglose por franja de edades el dato es a&uacute;n m&aacute;s abultado. Un 37,9% de los j&oacute;venes de entre 13 y 24 a&ntilde;os vieron de media la &uacute;ltima temporada de este show que luego alimenta de personajes el resto de programas de Telecinco, la cadena que lo emite.
    </p><p class="article-text">
        Casi todos ellos tienen asegurados unos cuantos directos tras la finalizaci&oacute;n del show, y aquellos que han dado m&aacute;s juego &mdash;que suelen ser los que se han puesto los cuernos o los que han protagonizado alguna pol&eacute;mica&mdash; suelen tener m&aacute;s futuro con visitas a otros realities como <em>Supervivientes</em> o convertidos en personajes para las revistas y programas del coraz&oacute;n. La mayor parte de los protagonistas son j&oacute;venes de cuerpos musculados y mujeres que cumplen con todas las normas que dictan los c&aacute;nones de belleza habituales. 
    </p><p class="article-text">
        La presi&oacute;n hacia su cuerpo, especialmente al de las mujeres, se ampl&iacute;a desde que hace ediciones varias cl&iacute;nicas de cirug&iacute;a est&eacute;tica aprovechan esas nuevas celebridades ef&iacute;meras para promocionarse. Los j&oacute;venes pasan, con apenas 20 a&ntilde;os, por cl&iacute;nicas para cambiarse el rostro, ponerse pechos o someterse a otros cambios est&eacute;ticos para seguir en el candelero de la fama y para mantener la belleza que les ha hecho ser famosas.
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            </figure><p class="article-text">
        <em>La isla de las tentaciones</em> no es el &uacute;nico programa del estilo. Una de las franquicias m&aacute;s rentables de Netflix es <em>Too hot to handle.</em> En este reality, j&oacute;venes del mismo perfil que el del programa de Telecinco, en esta ocasi&oacute;n solteros, deben permanecer c&eacute;libes hasta su t&eacute;rmino. Cada interacci&oacute;n f&iacute;sica supone la p&eacute;rdida de dinero del bote acumulado. Ha habido ediciones en cada pa&iacute;s y una de las &uacute;ltimas en llegar ha sido la de Espa&ntilde;a, que bajo el nombre de <em>Jugando con fuego</em> se ha vendido con el reclamo de que es en la que los concursantes han perdido m&aacute;s dinero. Es decir, en la que m&aacute;s sexo ha habido.
    </p><p class="article-text">
        Para los j&oacute;venes estos programas son vistos como catapultas r&aacute;pidas y f&aacute;ciles a la fama y a un estatus social que desean y que les es inalcanzable, y es en ese fallo del sistema, en esa imposibilidad de salir de otro modo de la precariedad, donde coloca su c&aacute;mara la cineasta Agathe Riedinger en su estupenda &oacute;pera prima<em> Diamante en bruto,</em> que tras competir en Cannes en 2024 llega este viernes a las salas. Lo hace contando la historia de una joven de 19 a&ntilde;os, de un barrio con alta exclusi&oacute;n social y cuya obsesi&oacute;n es la belleza y ser famosa a trav&eacute;s de las redes sociales, algo que cree que puede llegar gracias a un reality show llamado&hellip; <em>La isla de los milagros. </em>
    </p><p class="article-text">
        Una estupenda pel&iacute;cula que no juzga a su protagonista, que no cae en condescendencias ni en miserabilismos, sino que intenta entender. Eso s&iacute;, sin restar crudeza a un relato que escuece al mostrar la otra cara de esos programas. Ver a una joven de 19 a&ntilde;os gastando su dinero en modificar su cuerpo y que un m&eacute;dico se aproveche de esa situaci&oacute;n para sacar dinero es justo lo que no se suele ver en la televisi&oacute;n, pero que es una consecuencia directa de estos espect&aacute;culos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Quería denunciar el sistema que produce esos reality shows, pero también el desprecio de clase y la hipersexualización de las mujeres que se produce dentro de ellos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Agathe Riedinger</span>
                                        <span>—</span> Cineasta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La cineasta confiesa que el inicio de su pel&iacute;cula nace de querer &ldquo;denunciar el sistema que produce esos reality shows&rdquo;, pero tambi&eacute;n &ldquo;el desprecio de clase y la hipersexualizaci&oacute;n hacia las mujeres que se produce dentro de esos programas&rdquo;. Por eso quiso incluso &ldquo;celebrar a las candidatas&rdquo;, porque eso le ayudaba a &ldquo;plantear muchas preguntas feministas sobre el uso del cuerpo y la belleza, especialmente en nuestro tiempo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Agathe Ridinger se preguntaba si su protagonista era &ldquo;una mezcla entre el resultado de mandatos patriarcales muy antiguos que exigen que una mujer sea bella para valer algo, o si es que ella tambi&eacute;n usa su belleza, su atractivo, su apariencia y su imagen para ascender socialmente como muchas otras mujeres lo han hecho antes que ella&rdquo;. &ldquo;Considero que esta pregunta es especialmente importante en nuestra sociedad actual, en la que el culto a la imagen, el culto a la persona, a la belleza&hellip; son cada vez m&aacute;s importantes debido a las redes sociales. Pero las redes son la herramienta. Todav&iacute;a hoy tenemos que sufrir para ser bellos y esa violencia a&uacute;n es aceptada en el inconsciente colectivo. Mi protagonista cree que la belleza puede ser un arma para salir de su clase&rdquo;, explica la directora.
    </p><p class="article-text">
        En Francia ve que la cosa va a peor a&ntilde;o tras a&ntilde;o, y eso en parte es por la &ldquo;accesibilidad a la cirug&iacute;a est&eacute;tica, la popularizaci&oacute;n de la explotaci&oacute;n de los cuerpos y el hecho de que ahora chicas muy j&oacute;venes empiecen a tener cuentas de MyM y Only Fans por ejemplo, y se sientan protegidas por el hecho de tener una pantalla para poder ganar dinero con sus propios cuerpos&rdquo;. &ldquo;Esto est&aacute; sucediendo a edades cada vez m&aacute;s tempranas y de una manera cada vez m&aacute;s extrema, y eso tambi&eacute;n es una respuesta a la ansiedad general y a las dificultades sociales que encontramos. En todos los pa&iacute;ses las cosas se est&aacute;n volviendo m&aacute;s radicales. Los problemas se est&aacute;n volviendo m&aacute;s radicales, por lo que las soluciones tambi&eacute;n se est&aacute;n volviendo m&aacute;s radicales. Y la trivializaci&oacute;n de todo esto lo que resulta aterrador&rdquo;, subraya.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Fotograma de &#039;Diamante en bruto&#039;                            </span>
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        Uno de los aciertos de la realizadora es no mirar por encima del hombro a su joven protagonista. Ten&iacute;an claro que &ldquo;no se iba a sexualizar a un personaje que, de por s&iacute; ya est&aacute; hipersexualizado y, sobre todo, no la iba a convertir en un fetiche&rdquo;. &ldquo;Hab&iacute;a que decidir c&oacute;mo colocar el cuerpo en el marco y qu&eacute; luz &iacute;bamos a colocar sobre &eacute;l. Se trata de la representaci&oacute;n misma del personaje. Tambi&eacute;n quer&iacute;amos mostrar su imperfecci&oacute;n, su humanidad, y para eso trabajamos la piel, sus imperfecciones cut&aacute;neas, la oleosidad de su cabello, mostrar su camiseta mal ajustada, la etiqueta que sale de sus vaqueros&hellip;&rdquo;, describe.
    </p><p class="article-text">
        La otra clave fue &ldquo;mostrar toda esa violencia&rdquo; sin caer en un exceso de dramatismo. &ldquo;Es un personaje que cree en ese sue&ntilde;o. El miserabilismo era una trampa que pod&iacute;a caer en ella de forma gigantesca. Igual que no sexualic&eacute; su cuerpo, no hice una caricatura ni me recre&eacute; en eso y para ello el trabajo del equipo de decoraci&oacute;n e iluminaci&oacute;n fue clave. No quer&iacute;amos resaltar algo en la imagen que dijera al espectador, &lsquo;mira la miseria que hay en este lugar&rsquo;&rdquo;, a&ntilde;ade. De momento el tema de la belleza seguir&aacute; centrando su inter&eacute;s, porque de sus dos proyectos en desarrollo uno es una serie con Rebecca Zlotowski sobre lo que llaman &ldquo;trabajadores de la belleza&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/pelicula-muestra-violencia-mujeres-realities-isla-tentaciones_1_12462636.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Jul 2025 20:20:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Estrenos de cine,Televisión,Adolescentes,Belleza,Machismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La campaña que quiere sacar el edadismo de los anuncios de cosmética: "Esta discriminación nos afecta a todos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/campana-quiere-sacar-edadismo-anuncios-cosmetica-discriminacion-afecta_1_12413455.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/72aff6de-b9c8-41d9-a4d6-e01b6bb15dfb_16-9-discover-aspect-ratio_default_1120603.jpg" width="1603" height="902" alt="La campaña que quiere sacar el edadismo de los anuncios de cosmética: &quot;Esta discriminación nos afecta a todos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El edadismo no solo afecta nuestra autoestima, sino también la salud mental, la inclusión social y la forma en que nos relacionamos, aumentando el riesgo de soledad y exclusión</p><p class="subtitle">Tu cerebro ha cambiado: las razones por las que ahora confías más en los productos de marca blanca en el supermercado </p></div><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, se ha construido un mercado de la belleza basado en el culto a la juventud, donde la vejez y sus signos naturales son presentados como enemigos a combatir. Este enfoque se ha encapsulado en expresiones y conceptos que ya forman parte del lenguaje com&uacute;n especialmente en marcas de cosm&eacute;tica, lo que lleva a perpetuar estereotipos da&ntilde;inos. Para luchar contra ello, una nueva iniciativa propone sacar el edadismo y el vocabulario &ldquo;<a href="https://libredeedadismo.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que convierte la edad en un enemigo</a>&rdquo; de la publicidad de los productos de cosm&eacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay una sensaci&oacute;n de de que a partir de una edad no importa tu historia, no importa lo que has vivido, no importa lo que tienes que ofrecer&rdquo;, afirma Ana Torrent, actriz y protagonista de la iniciativa por una cosm&eacute;tica<em> 'Libre de edadismo&rsquo;</em>, impulsada por la Fundaci&oacute;n Grandes Amigos, que tiene como objetivo abrir un debate sobre el uso del lenguaje edadista en la publicidad, la comunicaci&oacute;n y los productos de un sector. 
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de acciones son especialmente importantes teniendo en cuenta que, en el a&ntilde;o 2050, Espa&ntilde;a ser&aacute; el pa&iacute;s m&aacute;s envejecido del planeta, con un 40% de su poblaci&oacute;n por encima de los 60 a&ntilde;os, seg&uacute;n <a href="https://www.un.org/development/desa/pd/sites/www.un.org.development.desa.pd/files/files/documents/2021/Nov/undesa_pd_2002_wpa_1950-2050_web.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Naciones Unidas.</a> Y es que el colectivo de las personas mayores tiene cada vez un mayor peso en la sociedad, pero que se enfrenta a graves problemas de exclusi&oacute;n social, agudizados por un estilo de vida que vincula juventud con &eacute;xito y envejecimiento con fracaso.
    </p><h2 class="article-text">Cuando el miedo a envejecer es un problema de salud y exclusi&oacute;n social</h2><p class="article-text">
        En la sociedad de consumo actual, se ha normalizado un discurso que promueve mantenerse joven, evitar el paso del tiempo o revertir sus efectos, como si envejecer fuera algo negativo o evitable. &ldquo;&iquest;Pero qu&eacute; dir&iacute;a toda esa gente, sobre todo a mujeres j&oacute;venes y mayores que viven con inseguridad, con temor, ese paso del tiempo?&rdquo;, se cuestiona Torrent. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay una sensación de de que a partir de una edad no importa tu historia, no importa lo que has vivido, no importa lo que tienes que ofrecer</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ana Torrent</span>
                                        <span>—</span> actriz y protagonista de la iniciativa ‘Por una cosmética libre de edadismo’
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Mar&iacute;a Mart&iacute;nez, co-fundadora y CEO de Laconicum, &ldquo;esta causa siempre ha estado dedicada a las mujeres, lo que acaba afectando profundamente en c&oacute;mo percibimos a los dem&aacute;s y a nosotras mismas&rdquo;, generando rechazo hacia el envejecimiento y alimentando una angustia innecesaria frente a un proceso natural que deber&iacute;a asumirse con serenidad y dignidad. 
    </p><p class="article-text">
        Loles D&iacute;az-Aledo, presidenta del Patronato de la Fundaci&oacute;n Grandes Amigos, coincide en que &ldquo;muchas personas, especialmente mujeres, a&uacute;n no han interiorizado que envejecer no deber&iacute;a limitar lo que podemos hacer. Incluso mujeres j&oacute;venes temen cumplir a&ntilde;os y rechazan su imagen al envejecer, como si eso les quitase valor&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al envejecer, muchas personas caen en la llamada 'profec&iacute;a autocumplida': creen que al llegar a cierta edad, como los 65 o la jubilaci&oacute;n, ya no tienen nada que aportar, afectando su salud, su autoestima y su forma de relacionarse con el mundo&rdquo;, apunta D&iacute;az-Aledo. Esta idea da&ntilde;ina limita vidas, refuerza estereotipos y promueve &ldquo;un lenguaje que convierte la edad en un problema, que excluye, y al excluir a&iacute;sla, y al aislar entramos en la soledad&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchas personas, especialmente mujeres, aún no han interiorizado que envejecer no debería limitar lo que podemos hacer</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Loles Díaz-Aledo</span>
                                        <span>—</span> Presidenta del Patronato de la Fundación Grandes Amigos
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El edadismo es una forma de discriminaci&oacute;n muy extendida, pero poco reconocida, denuncia: &ldquo;Se nos reduce a nuestra edad, como si eso nos definiera por completo, olvidando que, ante todo, somos personas. Lo m&aacute;s parad&oacute;jico es que esta discriminaci&oacute;n nos afecta (o llegar&aacute; a afectarnos) a todos por igual, porque llegar a viejos, en realidad, es lo mejor que nos puede pasar&rdquo;, apunta D&iacute;az-Aedo.
    </p><h2 class="article-text">El edadismo y la salud mental</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Los participantes durante el acto de la campaña &#039;Cosmética Libre de Edadismo&#039;.                            </span>
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        Sin embargo, la cuesti&oacute;n gira en torno a c&oacute;mo podemos frenar esta tendencia que est&aacute; desembocando en un creciente n&uacute;mero de problemas de salud mental, afirma Elena Del Barrio, Directora de Pol&iacute;ticas y Contextos Sociales de Matia Instituto. Seg&uacute;n ella, el edadismo no solo contribuye a la soledad (un tema que ya tenemos muy identificado), sino tambi&eacute;n a una autopercepci&oacute;n cada vez m&aacute;s negativa del paso del tiempo. Es decir, muchas personas empiezan a sentir rechazo hacia su propia edad o a experimentar malestar por cumplir a&ntilde;os, lo cual nos preocupa profundamente. 
    </p><p class="article-text">
        Un <a href="https://www.apa.org/news/press/releases/2002/07/longevity#:~:text=The%20study%20found%20that%20older,positive%20self%2Dperceptions%20of%20aging." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> realizado por la Asociaci&oacute;n Americana de Psicolog&iacute;a y liderado por quienes conceptualizaron el t&eacute;rmino &ldquo;edadismo&rdquo;, demostr&oacute; que las personas con actitudes negativas hacia envejecer pueden ver reducida su esperanza de vida hasta en siete a&ntilde;os y medio, en comparaci&oacute;n con quienes lo afrontan de forma positiva. El edadismo no solo afecta a nuestra autoestima, sino tambi&eacute;n a la salud mental, la inclusi&oacute;n social y la forma en que nos relacionamos, aumentando el riesgo de soledad y exclusi&oacute;n. Su impacto en la salud y en la calidad de vida es profundo y real.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es una idea absurda que maneja la cosmética, pero que tiene mucho que ver con la visión de servicio hacia la mujer: se espera que ella esté siempre bien, arreglada y con voluntad firme</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Susi Sánchez</span>
                                        <span>—</span> Vicepresidenta 2ª de La Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En nuestro pa&iacute;s, seg&uacute;n esta <a href="https://www.cis.es/-/el-68-9-de-los-encuestados-cree-que-los-mayores-de-65-anos-tienen-muchos-o-bastantes-problemas-" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> realizada por el CIS, el 68,9% de los encuestados afirman que las personas mayores de 65 a&ntilde;os tienen &ldquo;muchos o bastantes problemas&rdquo;. El 50,4% de los encuestados dice estar &ldquo;muy de acuerdo o de acuerdo&rdquo; con la afirmaci&oacute;n &ldquo;los j&oacute;venes actualmente tienen muchas m&aacute;s oportunidades de las que tuvieron sus padres a su edad&rdquo;. Un 89,3% est&aacute; &ldquo;muy de acuerdo o de acuerdo&rdquo; con que &ldquo;las personas mayores por lo general sufren m&aacute;s soledad que los j&oacute;venes&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Para denunciar el edadismo, no hay fecha de caducidad</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Los participantes durante el acto de la campaña &#039;Cosmética Libre de Edadismo&#039;.                            </span>
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        Susi S&aacute;nchez, Vicepresidenta 2&ordf; de La Academia de las Artes y las Ciencias Cinematogr&aacute;ficas de Espa&ntilde;a, defiende que &ldquo;hasta que las mujeres no acepten de forma regular e intelectual los puestos de poder y puedan colaborar equitativamente con los hombres, esto no va a cambiar&rdquo;. Este tipo de promociones, afirma, las hacen los hombres, tambi&eacute;n con el consentimiento de las mujeres, por una cuesti&oacute;n de educaci&oacute;n y porque en la sociedad de consumo actual la abstinencia no es una opci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Esta filosof&iacute;a de vida de &ldquo;mantente como est&aacute;s&rdquo; lleva a la conformidad, a la normalizaci&oacute;n, aunque ya no tiene sentido pensar que una persona pueda permanecer joven eternamente. &ldquo;Es una idea absurda que maneja la cosm&eacute;tica, pero que tiene mucho que ver con la visi&oacute;n de servicio hacia la mujer: se espera que ella est&eacute; siempre bien, arreglada y con voluntad firme&rdquo;, afirma S&aacute;nchez, quien reconoce que esto sucede, especialmente, en el mundo del espect&aacute;culo. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El sector cosmético tiene una oportunidad extraordinaria para transformarse en uno más sensible y comprometido con los graves efectos del edadismo. </p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jorge Martínez</span>
                                        <span>—</span> ideólogo y co-director creativo de la campaña ‘Libre de Edadismo’
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;En parte, tiene sentido que sea as&iacute;, pero lo cierto es que es un mundo de ilusiones, de luces y colores, pero no es un mundo real, aunque la gente disfrute vi&eacute;ndolo como si estuvieran dentro de una bola de cristal m&aacute;gica&rdquo;, a&ntilde;ade la actriz. Pero nunca es tarde para promover una aproximaci&oacute;n m&aacute;s sincera y sensible en la forma en que hablamos del envejecimiento de romper la din&aacute;mica que se ha establecido hasta entonces. 
    </p><p class="article-text">
        Los responsables de la iniciativa por una cosm&eacute;tica 'libre de edadismo&rsquo; proponen ir m&aacute;s all&aacute; de eliminar t&eacute;rminos como &ldquo;antiedad&rdquo; o &ldquo;antienvejecimiento&rdquo;, y apuestan por comprender de d&oacute;nde viene ese lenguaje, qu&eacute; efectos tiene y c&oacute;mo podemos transformarlo sin prohibir, sino proponiendo alternativas m&aacute;s cuidadosas y respetuosas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No se trata de prohibir, de ir en contra de ello sino de cambiar el lenguaje para aprender a querernos y vivir con dignidad. No podemos vivir angustiadas por una batalla contra el tiempo que no se puede ganar. Tener 60, 70, 80 es algo que hay que celebrar. Aqu&iacute; estamos para contarlo, para vivirlo, para dar consejos&rdquo;, resalta Torrent. 
    </p><p class="article-text">
        Con ello, proponen prestar atenci&oacute;n a las maneras en las que el lenguaje en la publicidad y los productos cosm&eacute;ticos vulnera derechos, aunque a veces se presente bajo una apariencia protectora, paternalista o &ldquo;comprensiva&rdquo;. Tal y como recuerda Jorge Mart&iacute;nez, ide&oacute;logo y co-director creativo de la campa&ntilde;a &lsquo;Por una cosm&eacute;tica libre de Edadismo&rsquo;, &ldquo;el sector cosm&eacute;tico tiene una oportunidad extraordinaria para transformarse en uno m&aacute;s sensible y comprometido con los graves efectos del edadismo. Porque algo que est&aacute; hecho para cuidarnos, no deber&iacute;a hacernos da&ntilde;o&rdquo;. As&iacute;, la tarea de acompa&ntilde;amiento tambi&eacute;n podr&iacute;a centrarse en descubrir, proteger y dar foco a quienes envejecen en soledad a trav&eacute;s de aproximaciones mucho m&aacute;s sinceras y sensibles. A&uacute;n queda mucho por visibilizar, pero dar el primer paso es clave.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Del Peso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/campana-quiere-sacar-edadismo-anuncios-cosmetica-discriminacion-afecta_1_12413455.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Jun 2025 09:59:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La campaña que quiere sacar el edadismo de los anuncios de cosmética: "Esta discriminación nos afecta a todos"]]></media:title>
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