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    <title><![CDATA[elDiario.es - Trastornos alimentarios]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/trastornos-alimentarios/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Trastornos alimentarios]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Los trastornos alimentarios crecen en Aragón: pocas unidades hospitalarias y afectados cada vez más jóvenes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/trastornos-alimentarios-crecen-aragon-unidades-hospitalarias-afectados-vez-jovenes_1_13169218.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84d81f28-f4fa-44aa-91f0-04d88f17c317_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los trastornos alimentarios crecen en Aragón: pocas unidades hospitalarias y afectados cada vez más jóvenes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la comunidad solo existen cuatro camas de hospitalización completa para estas enfermedades, y seis de hospital de día que se cierra en verano. Los profesionales alertan de casos en menores de nueve o diez años, al tiempo que aumetan los casos de bulimia en adultos 
</p><p class="subtitle">Los trastornos de conducta alimentaria en Navidad: “Es importante no hablar de la comida y el aspecto físico”
</p></div><p class="article-text">
        Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA), como la anorexia o la bulimia nerviosa, son enfermedades complejas que suponen un alto riesgo para la integridad f&iacute;sica y mental de las personas y afectan tambi&eacute;n a su entorno cercano. En Arag&oacute;n, la atenci&oacute;n hospitalaria dispone de recursos limitados &mdash;cuatro camas de hospitalizaci&oacute;n completa y seis plazas en hospital de d&iacute;a&mdash; en un contexto en el que, seg&uacute;n alertan los profesionales, la presi&oacute;n est&eacute;tica influye en su desarrollo y los casos se detectan a edades cada vez m&aacute;s tempranas, incluso en menores de nueve o diez a&ntilde;os, mientras aumentan tambi&eacute;n los diagn&oacute;sticos de bulimia en adultos.
    </p><p class="article-text">
        El doctor Pedro Manuel Ruiz ha sido durante a&ntilde;os responsable de la Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria (UTCA) para menores del Hospital Cl&iacute;nico de Zaragoza. Junto a otros profesionales, en 2022 particip&oacute; en la elaboraci&oacute;n de la gu&iacute;a de detecci&oacute;n temprana de TCA, el programa Zarima, dirigida a pacientes menores de edad. Este recurso, accesible online, est&aacute; orientado a la prevenci&oacute;n en el &aacute;mbito escolar y a la formaci&oacute;n de otros profesionales, como monitores de tiempo libre, educadores sociales o personal formativo.
    </p><p class="article-text">
        Ruiz explica la evoluci&oacute;n de los casos atendidos en los &uacute;ltimos a&ntilde;os: &ldquo;Tras la pandemia aumentaron las personas afectadas, y de los 70 casos en 2019 se pas&oacute; a 140 en 2021, un registro hist&oacute;rico en nuestra UTCA de referencia para menores de todo Arag&oacute;n. Los casos atendidos por la unidad se duplicaron en los meses de aislamiento por el COVID, aunque ahora en 2025 han vuelto a bajar a menos de 100. El problema es que tambi&eacute;n ha bajado la edad de inicio de estas enfermedades, antes aparec&iacute;an sobre los 16 y ahora es a los 12 o 13 a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Respecto a la evoluci&oacute;n de los pacientes, alrededor del 65% logra superar el trastorno a los cinco a&ntilde;os del inicio del tratamiento. Los indicadores de recuperaci&oacute;n incluyen &ldquo;un peso dentro de normalidad, el &iacute;ndice de masa corporal entre 18 y 24,9 Kg/M2, una conducta alimentaria sin patolog&iacute;a, con dieta variada y en compa&ntilde;&iacute;a disfrutando de los alimentos y el momento relacional, eutimia (estabilidad emocional) y una buena aceptaci&oacute;n corporal y desarrollo emocional y relacional.&rdquo;
    </p><h2 class="article-text">Detonantes multifactoriales y comorbilidad</h2><p class="article-text">
        Tanto Ruiz como el psic&oacute;logo Juan Novel coinciden en que los TCA tienen causas m&uacute;ltiples, que pueden agruparse en factores individuales, sociales y familiares. Entre los detonantes m&aacute;s frecuentes se&ntilde;alan el acoso, el bullying, acontecimientos vitales estresantes, duelos o traumas previos. Adem&aacute;s, es habitual la comorbilidad con otros problemas de salud mental. Ambos profesionales explican que &ldquo;van aparejados con depresi&oacute;n, ansiedad, autolesiones no suicidas, trastornos de d&eacute;ficit de atenci&oacute;n, de conductas obsesivas, del espectro autista (TOC, TDAH, TEA) o de neurodesarrollo, y los de personalidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para el psic&oacute;logo Juan Novel, que trabaja con pacientes adolescentes y adultos, la presi&oacute;n est&eacute;tica actual influye de forma directa en la aparici&oacute;n de estos trastornos: &ldquo;Encontramos pacientes cada vez m&aacute;s j&oacute;venes, con una media de edad de doce a&ntilde;os pero hemos tenido incluso casos de diez y realizamos intervenciones para que los pacientes reconozcan que tienen un problema&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, se&ntilde;ala que influye &ldquo;el modelo de belleza actual, que ejerce presi&oacute;n social especialmente en las mujeres y adolescentes con referentes sociales muy j&oacute;venes, m&uacute;sicos, actrices, cantantes, o campa&ntilde;as publicitarias con modelos con delgadez extrema o intervenciones quir&uacute;rgicas que generan un ideal de belleza inalcanzable&rdquo;. Tambi&eacute;n apunta a la recuperaci&oacute;n de &ldquo;ideales de belleza de &eacute;pocas pasadas&rdquo;, como la &ldquo;delgadez extrema de los a&ntilde;os noventa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El psic&oacute;logo a&ntilde;ade que esta presi&oacute;n tambi&eacute;n afecta a los adultos, con &ldquo;imposiciones del &rdquo;cuerpo fit&ldquo; o estar en forma y hacer mucho deporte pensando en ejercitarse para luego poder comer. Relata que los psic&oacute;logos encuentran conductas de &rdquo;ortorexia, o adicci&oacute;n al deporte; contabilizar las calor&iacute;as u obsesi&oacute;n por comer sano. La presi&oacute;n est&eacute;tica en nuestra sociedad es muy potente: por eso hablamos de gordofobia o encontramos estos casos de adicci&oacute;n al deporte&ldquo;.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Ruiz recuerda que los TCA son enfermedades psicosom&aacute;ticas relacionadas con &ldquo;el manejo de emociones negativas, el control y la identidad. Suelen ser m&aacute;s frecuentes en personalidades perfeccionistas obsesivas-evitativas en anorexia restrictiva, o con inestabilidad emocional e impulsividad en cuadros compulsivos y o purgativos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El abordaje de estos trastornos es multidisciplinar, con equipos integrados por psicolog&iacute;a, psiquiatr&iacute;a, nutrici&oacute;n, enfermer&iacute;a y trabajo social, y terapias de car&aacute;cter motivacional y cognitivo-conductual, muchas de ellas basadas en la familia. Pese a su complejidad, los profesionales coinciden en que se trata de un trabajo &ldquo;muy gratificante&rdquo;, con dos de cada tres pacientes recuperados.
    </p><p class="article-text">
        Ruiz subraya adem&aacute;s la importancia de la prevenci&oacute;n y destaca que el programa Zarima, impulsado junto al Instituto Aragon&eacute;s de la Juventud, ha sido pionero en Espa&ntilde;a. Su aplicaci&oacute;n en Arag&oacute;n, Cantabria, Galicia y Canarias ha demostrado su eficacia mediante un ensayo cl&iacute;nico aleatorizado, con una disminuci&oacute;n de casos en el grupo de intervenci&oacute;n al a&ntilde;o de seguimiento.
    </p><h2 class="article-text">Falta de medios y continuidad asistencial</h2><p class="article-text">
        El psiquiatra Daniel P&eacute;rez describe una evoluci&oacute;n similar en adultos, con &ldquo;casos disparados durante la pandemia por el estr&eacute;s a&ntilde;adido a los pacientes en tratamiento, y muchos m&aacute;s casos nuevos&rdquo;. Actualmente, los nuevos diagn&oacute;sticos han vuelto a niveles &ldquo;similares a los de 2019, pero la suma total es mayor y tambi&eacute;n se est&aacute;n dando m&aacute;s en adultos, por trastorno por atrac&oacute;n y en hombres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Arag&oacute;n, el tratamiento hospitalario de los TCA cuenta con cuatro camas de hospitalizaci&oacute;n completa y seis plazas en hospital de d&iacute;a, con horario de 09:00 a 14:30. En el caso de pacientes mayores de edad, P&eacute;rez a&ntilde;ade que &ldquo;uno de los traumas detonantes puede ser una agresi&oacute;n sexual en todas sus variantes&rdquo;, una situaci&oacute;n que podr&iacute;a afectar a entre el 30% y el 60% de las mujeres con TCA.
    </p><p class="article-text">
        El especialista recuerda que &ldquo;son enfermedades muy peligrosas a nivel f&iacute;sico y mental con un alto grado de mortalidad, y tambi&eacute;n asociadas a lesiones (cortes)&rdquo;. Asimismo, advierte de los efectos de la falta de continuidad asistencial: las pacientes no mantienen el mismo psiquiatra durante su tratamiento y &ldquo;asisten a un continuo desfile de profesionales, con periodos donde suelen quedar plazas sin sustituir durante varios meses, y recortes en verano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El periodo estival, a&ntilde;ade, es &ldquo;una &eacute;poca especialmente sensible para estos trastornos y donde perdemos porque se cierra el Hospital de D&iacute;a al no sustituir al personal en vacaciones.&rdquo; Aunque coincide en que se trata de un trabajo enriquecedor cuando los pacientes se recuperan, se&ntilde;ala que uno de los principales retos es que logren reconstruir un proyecto vital, ya que la enfermedad &ldquo;afecta a todas las partes de la vida, parejas, familia, carrera laboral. Es una carrera de fondo&rdquo;. Tambi&eacute;n apunta a la falta de recursos adicionales, como &ldquo;pisos asistidos donde residir o nutricionista&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Se&ntilde;ales de alerta y detecci&oacute;n temprana</h2><p class="article-text">
        Los signos de alerta pueden ser variados. Ruiz recomienda vigilar &ldquo;cambios de peso; prolongaci&oacute;n del tiempo de comidas; saltarse comidas; evitar grasas o hidratos de carbono; comer solo alimentos diet, light o saludables; ir al ba&ntilde;o siempre tras comer; cortar alimentos en trozos peque&ntilde;os y removerlos en el plato&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        P&eacute;rez advierte de que estas conductas pueden pasar desapercibidas en fases iniciales: &ldquo;obvias y muy f&aacute;ciles, pero es una trampa. Cuando se descubre un TCA normalmente ya es antiguo y casi siempre lleva meses instaurado. Al principio es sutil, comer sano, mejorar la alimentaci&oacute;n y cosas similares&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Insiste en que la &ldquo;trampa&rdquo; reside en que los pacientes &ldquo;se obsesionan con la alimentaci&oacute;n, y el deseo de control se convierte en otra cosa. Se pasa a considerar que no comer est&aacute; bien y comer est&aacute; mal. No comer es sin&oacute;nimo de controlar.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la gu&iacute;a del programa Zarima, la Fundaci&oacute;n APE y el Instituto de Investigaci&oacute;n Sanitaria de Arag&oacute;n encargaron en 2023 a la empresa zaragozana Imascono el desarrollo de una aplicaci&oacute;n para adaptar el test SCOFF de detecci&oacute;n temprana a un formato m&aacute;s accesible e intuitivo. ApeTest es un proyecto piloto gamificado en el que los estudiantes responden a las preguntas del cuestionario SCOFF &mdash;acr&oacute;nimo en ingl&eacute;s de Sick, Control, One, Fat y Food&mdash;, que eval&uacute;an aspectos como los v&oacute;mitos, el control de la ingesta, la p&eacute;rdida de peso, la percepci&oacute;n corporal o la preocupaci&oacute;n por la comida. Dos respuestas afirmativas constituyen una se&ntilde;al de alerta. La herramienta se ha utilizado ya en pruebas de detecci&oacute;n en varios centros educativos, con la participaci&oacute;n de alrededor de 800 estudiantes de secundaria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aitana Enciso Membrado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/trastornos-alimentarios-crecen-aragon-unidades-hospitalarias-afectados-vez-jovenes_1_13169218.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Apr 2026 22:18:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Trastornos alimentarios,Anorexia,Bulimia,Aragón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Comerás flores', uno de los libros del año muestra que el maltrato y la bulimia no solo son cosa de adolescentes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/comeras-flores-libros-ano-muestra-maltrato-bulimia-no-son-cosa-adolescentes_1_12792786.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6e3246db-407a-46d3-a116-4eefd7816381_16-9-discover-aspect-ratio_default_1131277.jpg" width="762" height="429" alt="&#039;Comerás flores&#039;, uno de los libros del año muestra que el maltrato y la bulimia no solo son cosa de adolescentes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lucía Solla Sobral escribe sobre el maltrato, la familia, la pérdida, la soledad y los TCA en una historia dura, realista y cruda; donde no ha renunciado a contar todos los matices, incluidos los más incómodos</p><p class="subtitle">Valeria Castro, tras su parón por salud mental: “El ruido externo nos hace pensar que hay que tirar para adelante como sea”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Cambiar de escenario no hace que los problemas desaparezcan. Los mueves de sitio, los paseas por parques diferentes, los llevas a otras terrazas, los enredas en tu coletero. Miradas nuevas, sonrisas nuevas, librer&iacute;as nuevas, pel&iacute;culas nuevas. El coraz&oacute;n late diferente y se nota desde fuera. Siempre parece que la temperatura es muy agradable y si llueve no pasa nada. Pero ah&iacute; est&aacute;n los problemas, abras&aacute;ndote la sangre&rdquo;. Porque de nada vale mirar hacia otro lado, sacarse el m&aacute;ster en 'tapar', desdibujarse, alejarse de los tuyos y de hasta de ti misma. Los problemas persisten, como experimenta Marina, la protagonista de <em>Comer&aacute;s flores</em> (Libros del Asteroide), la primera novela de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/leer-ahora-chimamanda-ngozi-adichie-isaac-rosa-julio-llamazares-dan-bienvenida-otono_1_12565504.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Luc&iacute;a Solla Sobral</a>.
    </p><p class="article-text">
        Marina es una joven que podr&iacute;a ser tantas de nosotras, tantas de nuestras amigas. Y Jaime, su nuevo novio, tantas de las parejas de nuestras amigas de las que les hemos recomendado alejarse lo m&aacute;ximo posible. Pero no todo es tan sencillo, no todo es 'A' o 'B', no todo se siente y nota desde la superficie, ni desde los inicios. Y ah&iacute; es donde est&aacute; uno de los grandes logros del libro de esta autora gallega: haber sabido captar todos los matices, sin renunciar a los m&aacute;s inc&oacute;modos, para hablar sobre el <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/amables-divertidos-comprometidos-maltratadores-son-hombres-normales_1_12786068.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">maltrato</a>, la familia, la p&eacute;rdida, la soledad y los <a href="https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/desarrolladora-basa-vida-crear-videojuego-cuenta-calorias-supone-alegato-gordofobia_1_12629499.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trastornos de la conducta alimentaria</a> (TCA). 
    </p><p class="article-text">
        Lo hace a trav&eacute;s del cuidado y del respeto absoluto a su protagonista. Una mujer que 'cae' en las garras del prototipo de 'hombre perfecto', mayor que ella, que acabar&aacute; por consumirla y vampirizarla. El punto de partida de la novela para la escritora fue leer <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/libro-carmen-maria-machado-cuenta-maltrato-sufrio-novia-posiblemente-no-volveria-escribir_1_8082282.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>En la casa de los sue&ntilde;os</em></a>, de Carmen Mar&iacute;a Machado, que aborda la violencia, pero entre mujeres. &ldquo;Me vol&oacute; la cabeza porque nunca lo hab&iacute;a pensado, me desbloque&oacute; muchas historias de mis amigos y m&iacute;as tambi&eacute;n&rdquo;, reconoce. 
    </p><p class="article-text">
        Aquello le llev&oacute; a darse cuenta de que no exist&iacute;an muchos relatos sobre el maltrato desde el punto de vista de la v&iacute;ctima, y por ello opt&oacute; por usar la primera persona y mostrar su complej&iacute;simo y doloroso viaje interior. &ldquo;Llega un punto en el que ella sabe que no est&aacute; bien lo que est&aacute; viviendo y me parec&iacute;a importante poner el foco ah&iacute;, intentar entenderla, porque parece que si eres lista, tienes una formaci&oacute;n y una hermana muy feminista, si aun as&iacute; caes ah&iacute;, &iquest;es que eres tonta?&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/87770d86-574e-4fc4-ad0a-45426e00900e_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Su maltratador no genera sospechas en un primer momento. &ldquo;Es un hombre guap&iacute;simo, modern&iacute;simo, con un mont&oacute;n de dinero y reconocimiento en la sociedad. No s&eacute; c&oacute;mo nos imaginamos a los maltratadores, pero seguramente no como superqueridos y reconocidos&rdquo;, explica, &ldquo;y adem&aacute;s tiene una hija que podr&iacute;a ser la que desentonara, pero que valida todos sus comportamientos porque ella tambi&eacute;n los sufre&rdquo;. En su descenso al horror, en ese poco a poco darse cuenta de lo que realmente est&aacute; ocurriendo, en la v&iacute;ctima operan elementos como la culpa y la verg&uuml;enza, que dificultan todav&iacute;a m&aacute;s la capacidad para pedir ayuda y encontrar una salida: &ldquo;No es capaz de contarle a su amiga que le est&aacute; haciendo da&ntilde;o porque se siente est&uacute;pida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al hablarlo con mis amigas ten&iacute;amos esa sensaci&oacute;n de que fue nuestra responsabilidad por haber accedido a eso [cada una con su situaci&oacute;n y circunstancias], porque somos chicas que nos creemos list&iacute;simas, vamos a manifestaciones y leemos un mont&oacute;n, pero por desgracia eso no te asegura nada&rdquo;, comenta. Claro que cuanto m&aacute;s sepas, &ldquo;m&aacute;s probabilidades hay de evitar esas 'red flags', pero si est&aacute;s en un mal momento o en uno en el que quieres amor, puedes acabar ah&iacute;&rdquo;. Luc&iacute;a Solla Sobral valora que la educaci&oacute;n afectiva recibida no ayuda, dado que &ldquo;si la m&aacute;xima aspiraci&oacute;n es acabar con el hombre de tus sue&ntilde;os y lo que tu familia espera es que encuentres al amor de tu vida, eso como si se creara una ceguera&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Dejar de comer para tapar</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Jaime es como un Frankenstein de los ex de todas las amigas que tengo&rdquo;, reconoce la escritora sobre la construcci&oacute;n del personaje. La parte de explicar la rabia que le generaba la existencia de hombres as&iacute; le result&oacute; &ldquo;sencillo&rdquo; de contar, pero no tanto la fase de enamoramiento: &ldquo;Mi mayor preocupaci&oacute;n era que no se la prejuzgara cuando se leyera, que t&uacute; sepas lo que va a pasar, pero que aun as&iacute; la acompa&ntilde;es y simpatices&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si por la educación afectiva que recibimos nuestra máxima aspiración es acabar con el hombre de tus sueños y lo que tu familia espera es que encuentres al amor de tu vida, esto crea una especie de ceguera</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lucía Solla Sobral</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Marina arranca el libro con el duelo por haber perdido a su padre, que aparentemente logra superar &ldquo;enganch&aacute;ndose&rdquo; a Jaime. Sin embargo, pronto es el sufrimiento que este le causa el que seguidamente necesita igualmente tapar. &ldquo;La &uacute;nica se&ntilde;al que da de que algo va mal es que adelgaza un mont&oacute;n, pero como la sociedad ve adelgazar como algo tan bueno, lo primero que recibe es un refuerzo positivo de que est&aacute; estupenda&rdquo;, describe. &ldquo;Me parec&iacute;a importante meter el cuerpo por la presi&oacute;n que tenemos social y dentro de nuestras parejas, de comentarios que nos hacen que parecen halagos. De hecho, Jaime siempre est&aacute; alabando su cuerpo&rdquo;, indica sobre un hecho que, siendo ella una mujer &ldquo;muy insegura&rdquo; acaba leyendo como que si en alg&uacute;n momento engorda, &ldquo;tendr&aacute; como castigo no gustarle m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este mecanismo es muy perverso, pero tristemente real, y muy poderoso. Los TCA engullen a quienes los padecen, consumi&eacute;ndoles y generando un problema muy grave, ideal para 'tapar' cualquier otro. &ldquo;Parece que tanto el maltrato psicol&oacute;gico como la bulimia son algo de adolescentes y que si tienes 20, 30, 40 o 60 a&ntilde;os no puedes tenerlos&rdquo;, opina advirtiendo sobre el peligro de &ldquo;normalizados&rdquo; que est&aacute;n. Para documentarse de cara a la novela, buce&oacute; en redes sociales al respecto y le espant&oacute; todo lo que encontr&oacute;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Lucía Solla Sobral, autora de &#039;Comerás flores&#039;                            </span>
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        Una de las escenas m&aacute;s crudas del libro relata c&oacute;mo la protagonista se enfrenta por primera vez al v&aacute;ter de su casa, para vomitar. &ldquo;Encontr&eacute; un mont&oacute;n de foros donde explican c&oacute;mo vomitar. En TikTok no se puede decir expl&iacute;citamente, pero s&iacute; que hay v&iacute;deos con fuentes de comida que acompa&ntilde;an con mantequilla porque por lo visto ayuda a que resbale mejor al provocarse el v&oacute;mito&rdquo;, se&ntilde;ala sobre algo que quedaba reflejado en comentarios en las publicaciones, donde una usuaria reconoc&iacute;a que gracias a la mantequilla una de las usuarias hab&iacute;a logrado perder ya veinte kilos con las purgas. Tambi&eacute;n encontr&oacute; trucos para evitar que se note que los dedos se van poniendo cada vez m&aacute;s amarillos por el mismo motivo. &ldquo;Todo esto est&aacute; ah&iacute; y est&aacute; abierto para que cualquiera lo busque. Igual que puedes buscar donde act&uacute;a hoy tu grupo favorito puedes buscar c&oacute;mo es m&aacute;s f&aacute;cil vomitar. Es terror&iacute;fico&rdquo;, lamenta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Igual que puedes buscar en Internet donde actúa hoy tu grupo favorito puedes buscar cómo es más fácil vomitar. Es terrorífico</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lucia Solla Sobral</span>
                                        <span>—</span> Escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;A lo mejor Marina vomita, pero cuando un d&iacute;a te comes una hamburguesa y al d&iacute;a siguiente lo compensas machac&aacute;ndote en el gimnasio y sinti&eacute;ndote mal, por mucho que no tengas 15 a&ntilde;os y no parezca que est&aacute;s anor&eacute;xica, hay un TCA. Puedes tener bulimia y sufrir maltrato a cualquier edad&rdquo;, apunta. El control sobre la alimentaci&oacute;n de Marina es otra de las capas del maltrato que ejerce Jaime sobre ella, que le obliga incluso a comer carne pese a que ella es vegana. Tambi&eacute;n le regala ropa m&aacute;s grande que necesita y compara su cuerpo con el de su hija. &ldquo;Todo eso va haciendo mella&rdquo;, afirma la autora.
    </p><p class="article-text">
        Pese a la complejidad de la historia, Luc&iacute;a Solla Sobral quiso dar tregua a su protagonista y no mostrar un discurso derrotista. &ldquo;Quer&iacute;a que pasara algo tambi&eacute;n bueno, porque es un machac&oacute;n tras otro. Tuve que equilibrar para que no fuese un final perfecto, pero s&iacute; que hubiera esperanza. No es un manifiesto ni un manual, pero quer&iacute;a que quien pasara por esto o tuviera a una amiga que le pasase, vea que se puede&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/comeras-flores-libros-ano-muestra-maltrato-bulimia-no-son-cosa-adolescentes_1_12792786.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Nov 2025 21:37:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Comerás flores', uno de los libros del año muestra que el maltrato y la bulimia no solo son cosa de adolescentes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Novela,Violencia machista,Bulimia,Escritores,Trastornos alimentarios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una desarrolladora se basa en su vida para crear un videojuego que cuenta calorías y que supone un alegato contra la gordofobia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/desarrolladora-basa-vida-crear-videojuego-cuenta-calorias-supone-alegato-gordofobia_1_12629499.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b910023e-a949-45ce-a41b-dd57276a891f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1126493.jpg" width="2397" height="1348" alt="Una desarrolladora se basa en su vida para crear un videojuego que cuenta calorías y que supone un alegato contra la gordofobia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'Consume Me' es un juego indie para PC sobre una adolescente con un trastorno alimenticio creado por Jenny Jiao Hsia y que le ha servido para superar su angustia con humor</p><p class="subtitle">El lado oscuro de los ‘cozy games’, el género de moda que muestra la cara amable del capitalismo
</p></div><p class="article-text">
        Pese a que existen pocos estudios recientes, las &uacute;ltimas investigaciones realizadas en el Espa&ntilde;a se&ntilde;alan que los Trastornos de Conducta Alimentaria (TCA) afectan al 4% de la poblaci&oacute;n adolescente. Estas enfermedades <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/comer/anorexia-trastornos-alimentarios-oido-hablar_1_1165544.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se pueden manifestar de distintas formas</a>, pero todas condicionan las vidas de quienes las padecen a trav&eacute;s de una relaci&oacute;n malsana con la comida. Por eso, el videojuego <em>Consume Me </em>convierte el control de calor&iacute;as en una mec&aacute;nica central que influir&aacute; a la joven protagonista en su paso a la edad adulta.
    </p><p class="article-text">
        Este t&iacute;tulo <em>indie</em> para PC (<a href="https://store.steampowered.com/app/2359120/Consume_Me/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disponible en Steam</a> desde el 25 de septiembre) podr&iacute;a haberse convertido en un relato dram&aacute;tico lleno de dolor o en una mera advertencia sobre las huellas duraderas del TCA. Pero Jenny Jiao Hsia se ha inspirado en sus propias vivencias para transformar la angustia a trav&eacute;s del humor, una herramienta que permite construir un relato cercano y muy divertido. &ldquo;La comedia es una buena forma de conectar con la gente, adem&aacute;s de que el contraste entre las partes ligeras y las pesadas es importante a la hora de contar una historia real&rdquo;, explica la desarrolladora.
    </p><p class="article-text">
        Su compa&ntilde;ero AP Thomson a&ntilde;ade en una entrevista para este diario que &ldquo;Jenny no habr&iacute;a sido honesta de no haber incluido mucho humor, porque es una persona muy divertida&rdquo;. Pero este enfoque no quita la sensibilidad frente a la tem&aacute;tica que estaban tratando. Por ello, el videojuego empieza con un aviso de contenidos y el conteo de calor&iacute;as se realiza mediante <em>bocados</em>, una unidad de medida ficticia. &ldquo;En los or&iacute;genes del proyecto, algunas personas, al probarlo, pensaban que se trataba de un t&iacute;tulo educacional para ense&ntilde;ar a perder peso. Como ese no era para nada el objetivo, quisimos dejar clara nuestra postura con una advertencia&rdquo;, relatan.
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            </figure><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, son &ldquo;conscientes de que la gente que ha experimentado des&oacute;rdenes alimenticios puede verse afectada por <em>Consume Me&rdquo;,</em> as&iacute; que no quer&iacute;an revivir ciertos malestares a trav&eacute;s de un reflejo muy realista, sino presentar &ldquo;una versi&oacute;n fantasiosa&rdquo; de las experiencias de la autora. Precisamente por su mezcla de iron&iacute;a y honestidad funciona como alegato contra la <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/universidad-indaga-gordofobia-medios-comunicacion-redes-sociales-afrontar-toxicidad-urgente_1_12245800.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gordofobia, un problema que consideran todav&iacute;a presente</a>. &ldquo;No creo que sea controvertido afirmar que nos encontramos en un punto de retroceso cultural, y que existe una cultura muy t&oacute;xica alrededor del <em>fitness </em>y el consumo de alimentos&rdquo;, conviene Thomson, quien asocia este fen&oacute;meno a la nostalgia por los inicios de los 2000. Hsia a&ntilde;ade que, &ldquo;aunque ha habido movimientos <em>body positive</em>, no se ha producido tanto progreso&rdquo;, y que este adem&aacute;s depende de la cultura. En su caso, al haber crecido como asi&aacute;ticoamericana, ha visto que sigue habiendo &ldquo;mucho &eacute;nfasis en la delgadez&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El puzle de la restricci&oacute;n alimentaria</h2><p class="article-text">
        <em>Consume Me</em> comienza durante las vacaciones de Jenny, una adolescente en su &uacute;ltimo a&ntilde;o de instituto que est&aacute; disfrutando del verano hasta que su madre critica su apariencia, gener&aacute;ndole una inseguridad que la acompa&ntilde;ar&aacute; durante a&ntilde;os. &ldquo;Eran cosas que mi madre me dec&iacute;a todo el rato, as&iacute; que escribirlas sali&oacute; de manera muy natural&rdquo;, comenta Hsia. &ldquo;En nuestro proceso de dialogar, Jenny sol&iacute;a venir con una historia o un di&aacute;logo inicial para que yo lo reescribiese, pero todas las escenas con su madre son suyas&rdquo;, completa Thomson.
    </p><p class="article-text">
        El videojuego, dividido en seis cap&iacute;tulos, consiste en mantener la estricta dieta de la protagonista mientras realiza otras tareas que le permitir&aacute;n conseguir sus objetivos, ya sean comprarse un ba&ntilde;ador para ir a una fiesta en la playa, estudiar para los ex&aacute;menes de acceso a la universidad o mantener viva la relaci&oacute;n a distancia con su novio. La estructura siempre es la misma: cada jornada se divide en bloques en los que enfrentarse a situaciones aleatorias, a citas fijas y a la gesti&oacute;n del tiempo libre, donde decide si cumplir con las obligaciones (desde realizar tareas del hogar hasta hacer deberes) o apostar por el ocio (pasando por maquillarse o perder horas haciendo <em>doomscrolling</em>). Al final de cada semana, ocurre alg&uacute;n evento clave para el que Jenny se ha estado preparando.
    </p><p class="article-text">
        Pero una de las actividades que se debe realizar a diario es comer, y de ello depender&aacute; el resto de la jornada. A golpe de <em>click</em> se controla todo el videojuego, muy inteligente en su construcci&oacute;n, pues para adentrar a quien juega en la mente de Jenny usa un minijuego estilo tetris, en el que hay que colocar piezas de alimentos en una bandeja de modo que encajen, hasta cubrir todos los huecos, pero sin pasarse de bocados, para evitar engordar. Por supuesto, este equilibrio es imposible, ya que si quedan espacios vac&iacute;os la protagonista tendr&aacute; hambre y no podr&aacute; realizar algunas actividades posteriormente o sufrir&aacute; atracones inevitables, mientras que si se salta la dieta dos d&iacute;as a la semana el juego llegar&aacute; a su fin, en un <em>game over</em> que obligar&aacute; a repetir dicho bloque.
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            <span class="title">
                Una pantalla del videojuego &#039;Consume Me&#039;                            </span>
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        Encima, a medida que crece, las tareas se complican y el control excesivo del trastorno alimenticio muestra sus garras. Para evitar dormir con el est&oacute;mago vac&iacute;o Jenny puede tomar un chicle saciante sin que aumente el gasto cal&oacute;rico, y para ingerir menos bocados puede aprender sobre dietas en revistas. Del mismo modo, la ropa que se pone mejora su &aacute;nimo y le otorga habilidades, como la de hacerle olvidar que no ha comido bien, y para lograr quemar bocados y estudiar al mismo tiempo puede desbloquear el hacer ejercicio mientras escucha apuntes, aunque esto consumir&aacute; m&aacute;s de su &aacute;nimo y energ&iacute;a, las otras dos variables junto al est&oacute;mago que hay que tener en cuenta para sobrevivir.
    </p><h2 class="article-text">Convertir una vida en minijuegos</h2><p class="article-text">
        Esta <em>gamificaci&oacute;n </em>tan bien medida permite profundizar en los peligros de los trastornos alimenticios. Adem&aacute;s, ofrece soluciones muy ingeniosas que transforman el videojuego en un ocurrente gestor de recursos. Por ejemplo, para que a Jenny le cunda m&aacute;s terminar los deberes, primero debe procrastinar, pues cuantas m&aacute;s actividades realice antes de ponerse a ello m&aacute;s palabras escribir&aacute; de seguido. Todas las tareas se realizan a trav&eacute;s de minijuegos variados de f&aacute;cil manejo, que recuerdan tanto a<em> WarioWare</em> como a las obras de<em> flash </em>que poblaban tantos portales web. De hecho, la saga protagonizada por el rival de Mario es una de las inspiraciones de Hsia, al igual que <em>PaRappa the Rapper</em> o <em>Rhythm Paradise</em>, todos videojuegos de estilos coloridos y adorables.
    </p><p class="article-text">
        Sobre su propia est&eacute;tica, la considera una consecuencia de sus referentes y habilidades. Le gusta dise&ntilde;ar a trav&eacute;s de peque&ntilde;as normas, lo que en este caso se tradujo en una paleta de cinco colores. El resultado es excelente, con una cuidada ambientaci&oacute;n a la que se suman las expresiones exageradas de la protagonista. Tambi&eacute;n se transmite mucho dinamismo a trav&eacute;s de la pantalla partida, recurso que nace fruto de la necesidad, pues comenzaron el desarrollo pensando en que ser&iacute;a una obra para m&oacute;viles.
    </p><p class="article-text">
        Algunos de los minijuegos son verdaderamente graciosos, como el de leer, donde se debe <em>clickar</em> velozmente el objeto para mantener la vista fija en sus p&aacute;ginas y evitar las distracciones que sobrevuelan la mente de Jenny, sean pensar en su perro, en la comida o en su <em>crush</em>. Muchos remiten a las obras breves que Hsia tiene <a href="https://www.eldiario.es/autores/elena-crimental/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">subidas en su perfil de itch.io</a>, donde cuenta con un simulador de relaciones a distancia, de yoga o de maquillaje; propuestas menos pulidas, pero en las que ya mostraba un estilo particular, de comedia expresiva a trav&eacute;s de la cual aprovechar la plasticidad del videojuego. &ldquo;<em>Consume Me</em> comenz&oacute; como una colecci&oacute;n de minijuegos porque era lo &uacute;nico que sab&iacute;a hacer; cuando se sum&oacute; AP, quisimos hacer algo que cubriese un periodo de tiempo amplio y contase una historia&rdquo;, confiesa la autora, quien de tanto pensar en c&oacute;mo &ldquo;convertir cada interacci&oacute;n en un minijuego divertido&rdquo; los ha acabado aborreciendo, como comenta entre risas.
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                Una pantalla del videojuego &#039;Consume Me&#039;                            </span>
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        Mientras estudiaba en el NYU Game Center Jenny Jiao Hsia conoci&oacute; a su compa&ntilde;ero AP Thomson, que se sum&oacute; al prototipo que estaba creando en 2018. Ambos recuerdan las largas conversaciones por videollamada que manten&iacute;an en plena pandemia, para buscar el n&uacute;cleo de su obra. M&aacute;s adelante, llegaron nuevos integrantes: en 2022 Ken &ldquo;coda&rdquo; Snyder entra para crear la m&uacute;sica, un tiempo despu&eacute;s Kelly Jie En Lee para trabajar en el arte adicional y por &uacute;ltimo Violet W-P, que en 2023 se encarg&oacute; del dise&ntilde;o de sonido. Este goteo se debe a que el desarrollo se ha alargado durante diez a&ntilde;os, algo que ha sido cansado y complejo. &ldquo;Empez&oacute; como un proyecto personal impulsado por la pasi&oacute;n, casi como un hobby, aunque en realidad fueran mis deberes. Pero, una vez conseguimos financiaci&oacute;n, dej&oacute; de ser divertido. No me di cuenta de que el videojuego se transformar&iacute;a en algo estresante, pero, a pesar de todo, ha sido gratificante&rdquo;, concluye su creadora.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo no consumirte al exponerte</h2><p class="article-text">
        <em>Consume Me </em>no se centra exclusivamente en la pasada relaci&oacute;n de Jenny con la comida. Este es un elemento que condiciona su juventud, pero el videojuego es un viaje a la adultez fragmentado, lleno de fracasos, inseguridades y ansiedad, que al mismo tiempo resulta esperanzador, agradable y tierno. Jugar transmite esa ansiedad vital de no saber si vas a llegar a todo y de pensar que tu cuerpo no es suficiente. Dicha frustraci&oacute;n demuestra que consigue adentrar a quien juega en la mente de Jenny.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me pregunto si me pasa algo malo, porque me da igual compartir mis experiencias. Siento que son humanas y que la mayor&iacute;a de la gente va a identificarse con ellas. Me encanta conectar con los dem&aacute;s y hacer cosas que les lleguen, as&iacute; que espero que quien lo juegue sienta que ha pasado un rato conmigo&rdquo;, razona. Por ese motivo, algunas decisiones en la ficci&oacute;n a veces parecen extra&ntilde;as o abruptas. As&iacute; sucede con el breve escarceo de la protagonista con la fe &mdash;que da lugar a curiosas escenas en las que aparece un gigantesco Jesucristo salvador&mdash; o con su final.
    </p><p class="article-text">
        A cambio, tiene una honestidad emocionante por c&oacute;mo a partir de algo tan personal construye un relato <em>coming of age </em>que resonar&aacute; con mucha gente. Es una pena que no termine de desmontar el peso de los c&aacute;nones femeninos, aunque algo se verbalice al final, ni que haya una reflexi&oacute;n mayor acerca del impacto de la gordofobia. Pero es reconfortante c&oacute;mo demuestra que el equilibrio es imposible, que la perfecci&oacute;n no existe y que la restricci&oacute;n alimentaria acaba pasando factura, aunque al principio pueda no parecerlo.
    </p><p class="article-text">
        La buena recepci&oacute;n de su <em>demo</em> y el haber ganado premios como el de Mejor Videojuego Independiente en los Independent Games Festival Awards indican el inter&eacute;s que <em>Consume Me</em> ha despertado. Pero sus creadores no parecen particularmente nerviosos por el lanzamiento. AP Thomson explica que de forma paralela hab&iacute;a estado trabajando en otro videojuego, que &ldquo;saldr&aacute; relativamente pronto&rdquo; y que incluye composiciones musicales suyas. Jenny Jiao Hsia, en su l&iacute;nea, da una respuesta poco ortodoxa y entusiasta, pues en vez de centrarse en su futuro laboral habla con emoci&oacute;n de sus planes: tejer aprovechando toda la lana que ha ido acumulando en estos a&ntilde;os de desarrollo y disfrutar de su nueva afici&oacute;n, el ballet, ya que interpreta <em>El Cascanueces</em> justo tras el estreno. &ldquo;Va a ser mi primera actuaci&oacute;n, quiz&aacute; haga un videojuego sobre ello, pero primero haremos otras cosas que no est&eacute;n directamente relacionadas con el desarrollo&rdquo;, concluye sonriente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Crimental]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/desarrolladora-basa-vida-crear-videojuego-cuenta-calorias-supone-alegato-gordofobia_1_12629499.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Sep 2025 20:12:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una desarrolladora se basa en su vida para crear un videojuego que cuenta calorías y que supone un alegato contra la gordofobia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Videojuegos,Comida,Alimentación,Trastornos alimentarios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Zara retira las fotos de una modelo "poco saludable" tras la queja de una asociación británica de publicidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/zara-retira-fotos-modelo-saludable-queja-asociacion-britanica-publicidad_1_12518617.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a149362e-5a6c-44b3-8c45-0d186dd41852_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Zara retira las fotos de una modelo &quot;poco saludable&quot; tras la queja de una asociación británica de publicidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Autoridad de Normas Publicitarias de Reino Unido dictaminó que las imágenes en la web de Zara que mostraban a una modelo "demacrada" eran anuncios "irresponsables"</p><p class="subtitle">Cuando la anorexia y la bulimia se vuelven crónicas: “Se asocia la delgadez al éxito y ciertos cuerpos con el fracaso”</p></div><p class="article-text">
        Zara, marca del grupo Inditex, ha retirado dos fotograf&iacute;as de su web despu&eacute;s de que la Autoridad de Normas Publicitarias (ASA) de Reino Unido, el organismo regulador de la publicidad, emitiera una queja porque, en su opini&oacute;n, las im&aacute;genes mostraban a dos modelos con una delgadez &ldquo;poco saludable&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Zara comunic&oacute; al propio organismo que ya ha modificado los listados de los productos en los que aparec&iacute;an esas fotos y ha eliminado las im&aacute;genes espec&iacute;ficas, seg&uacute;n recoge este mi&eacute;rcoles el regulador brit&aacute;nico de publicidad en su web.
    </p><p class="article-text">
        En la queja, el regulador brit&aacute;nico aseguraba haber estudiado cuatro im&aacute;genes y reclamaba a Zara que dos de esos anuncios no volvieran a aparecer &ldquo;en la forma denunciada&rdquo; y los productos se mostraran &ldquo;de forma responsable&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha indicado Zara a la ASA, la cadena ha eliminado esas im&aacute;genes, pese a no haber recibido ninguna otra queja directa sobre los anuncios. No obstante, ASA reclam&oacute; retirar dos de las cuatro fotograf&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        En el primer caso, la Autoridad de Normas Publicitarias (ASA) de Reino Unido insist&iacute;a en que &ldquo;la pose de la modelo y la elecci&oacute;n de la ropa en el anuncio daban la impresi&oacute;n de que la modelo era delgada de forma poco saludable&rdquo;, al mostrar que los brazos, hombros y pecho eran &ldquo;muy delgados.
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                    alt="Imágenes retiradas de la web de Zara"
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            <span class="title">
                Imágenes retiradas de la web de Zara                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En la segunda imagen, &ldquo;las sombras sobre las piernas (de la modelo) llamaban la atenci&oacute;n sobre ellas y las hac&iacute;an parecer notablemente delgadas&rdquo; y, &ldquo;debido al estilo del vestido que llevaba, la clav&iacute;cula de la modelo sobresal&iacute;a visiblemente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, &ldquo;el estilo, la iluminaci&oacute;n de la imagen y la elecci&oacute;n de la ropa hac&iacute;an que el anuncio diera la impresi&oacute;n de que la modelo era excesivamente delgada&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Zara                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Zara recalc&oacute; en su respuesta al regulador brit&aacute;nico que, al contratar modelos, segu&iacute;an las recomendaciones del informe 'Fashioning a Healthy Future' (Creando un futuro saludable) de Model Health Inquiry del Reino Unido.
    </p><p class="article-text">
        En concreto, afirm&oacute; haber seguido la recomendaci&oacute;n n&uacute;mero tres, por la que se recomienda pedir a las modelos que presenten un certificado m&eacute;dico para acreditar su buen estado de salud.
    </p><p class="article-text">
        Zara confirm&oacute; que ambas modelos ten&iacute;an certificados m&eacute;dicos que acreditaban su buen estado de salud y recalc&oacute; que ninguna de las im&aacute;genes hab&iacute;a sido modificada, salvo por peque&ntilde;os retoques en la iluminaci&oacute;n y el color.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, Zara ratific&oacute; haber cambiado los listados de productos y eliminado las im&aacute;genes espec&iacute;ficas de los cuatro anuncios.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/zara-retira-fotos-modelo-saludable-queja-asociacion-britanica-publicidad_1_12518617.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 Aug 2025 15:11:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Zara retira las fotos de una modelo "poco saludable" tras la queja de una asociación británica de publicidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Zara,Inditex,Publicidad,Trastornos alimentarios,Anorexia,Amancio Ortega]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La vigorexia, un trastorno disfrazado de salud y éxito: “Me veía asquerosamente mal, miraba al espejo y lloraba”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/vigorexia-trastorno-disfrazado-salud-exito-veia-asquerosamente-mal-miraba-espejo-lloraba_1_12236557.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d661cefa-66e3-49a3-9627-fe03d638d870_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La vigorexia, un trastorno disfrazado de salud y éxito: “Me veía asquerosamente mal, miraba al espejo y lloraba”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El auge de los influencers de 'fitness' que idealizan el cuerpo musculoso ha hecho aumentar los trastornos de dismorfia muscular, una conducta obsesiva por el aspecto perfecto mediante el deporte y que afecta sobre todo a hombres jóvenes
</p><p class="subtitle">“Es como una secta, te pilla vulnerable”: los fans arrepentidos de Llados que desmontan el discurso del pseudogurú financiero
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Empec&eacute; a hacer 25 kil&oacute;metros diarios en bicicleta, menos un d&iacute;a a la semana que hac&iacute;a 50&rdquo;, explica Mars, estudiante de auxiliar de veterinaria. &ldquo;Era completamente una obsesi&oacute;n, pensaba que si no terminaba la rutina me iba a convertir en una bola&rdquo;. Mars, que se define como persona no binaria, explica que por el acoso que recibi&oacute; en el instituto, empez&oacute; a hacer ejercicio de manera compulsiva.
    </p><p class="article-text">
        Desde maratones en bicicleta est&aacute;tica hasta retos de redes sociales como &ldquo;30 d&iacute;as de sentadillas&rdquo; que acababan con m&aacute;s de un centenar de repeticiones diarias. No le puso nombre a lo que le pasaba hasta que en un hospital de d&iacute;a en el que ingres&oacute; por sintomatolog&iacute;a depresiva e ideaci&oacute;n suicida, una enfermera sugiri&oacute; que podr&iacute;a padecer vigorexia.
    </p><p class="article-text">
        Este trastorno, tambi&eacute;n conocido como complejo de Adonis, es una dolencia que <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/gazteberri/obsesion-hipermusculada-alrededor-700-000-personas-sufren-vigorexia-espana_132_9235350.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en Espa&ntilde;a podr&iacute;a afectar a 700.000 personas</a> y que provoca una alteraci&oacute;n de la autopercepci&oacute;n f&iacute;sica, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/apologia-anorexia-burla-censura-telegram-whatsapp-dificil-rastrear_1_8696456.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como la anorexia o la bulimia</a>. Pero al contrario que estas, la vigorexia -que principalmente afecta a hombres j&oacute;venes- deriva en la obsesi&oacute;n por desarrollar mucha musculatura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mars, con tiempo y gracias a ponerle un nombre, consigui&oacute; salir de la obsesi&oacute;n con el ejercicio. &ldquo;Antes me ve&iacute;a asquerosamente mal, miraba al espejo y lloraba&rdquo;, recuerda. &ldquo;Ahora peso lo mismo, o incluso m&aacute;s, pero me veo divino&rdquo;. Actualmente, sigue haciendo deporte y quiere probar disciplinas nuevas que tengan un componente m&aacute;s l&uacute;dico y vayan m&aacute;s all&aacute; del gimnasio. Todo para enfocar el ejercicio desde una perspectiva diferente porque es consciente de que una reca&iacute;da en la vigorexia es f&aacute;cil para quienes ya la han padecido.
    </p><p class="article-text">
        Este trastorno es dif&iacute;cil de detectar porque a primera vista puede parecer una pr&aacute;ctica sana, pero el deporte en exceso y de forma obsesiva puede conllevar efectos perjudiciales. &ldquo;Dedicar much&iacute;simo tiempo al deporte, hacer dietas muy restrictivas o incluso ingerir esteroides es algo que va aislando socialmente de la familia, amigos y de otras actividades gratificantes, haciendo que a la larga se puedan tener problemas relacionados con sintomatolog&iacute;as depresivas&rdquo;, explica el psic&oacute;logo sanitario &Aacute;lex Melic.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia entre la pr&aacute;ctica deportiva com&uacute;n y la que obsesiona al que padece un trastorno de dismorfia muscular es la autoexigencia, normalmente derivada de una baja autoestima. Por ello, este experto explica que se ponen objetivos poco realistas y que se encuentran con que su autoestima no mejora con la adquisici&oacute;n de masa muscular.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los nuevos modelos: los </strong><em><strong>influencers </strong></em><strong>de </strong><em><strong>fitness</strong></em></h2><p class="article-text">
        &ldquo;La vigorexia suele empezar a partir de la comparaci&oacute;n con personas del entorno de las redes sociales o de los medios de comunicaci&oacute;n&rdquo;, explica Melic, que apunta al riesgo de querer parecerse a los modelos est&eacute;ticos y de conducta en los que se han convertido los <em>influencers </em>que relacionan el hecho de tener una apariencia considerada como &ldquo;ideal&rdquo; con conseguir m&aacute;s aceptaci&oacute;n social. 
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo de esto se encuentra en las cuentas de <em>influencers</em> como Llados, quien se autodefine como &ldquo;profesional del fitness&rdquo; y <a href="https://www.tiktok.com/@llados_suprem/video/7277973421827362080?lang=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se hizo viral por un v&iacute;deo</a> en el que criticaba a &ldquo;mileuristas&rdquo; con sus &ldquo;<em>fucking</em> panzas&rdquo;, frase que le hizo famoso y con la cual se han llegado a comercializar camisetas. 
    </p><p class="article-text">
        Llados vende la imagen de hombre millonario y exitoso a trav&eacute;s de sus redes sociales, donde aparece rodeado de mujeres, casas y coches de lujo y llega a relacionar el &eacute;xito con su apariencia f&iacute;sica. De hecho, es conocido por promover los <em>burpees</em>, una rutina de ejercicio para desarrollar un cuerpo musculado, lo que seg&uacute;n &eacute;l es clave para alejarse de una est&eacute;tica de &ldquo;perdedor&rdquo; y &ldquo;mileurista&rdquo;.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7443967988211961143"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        El peso de los <em>influencers, </em>sobre todo entre las personas m&aacute;s j&oacute;venes, va en aumento. En 2024 se lleg&oacute; a la cifra total de 207.000 en Espa&ntilde;a. Entre ellos destacan los que se dedican al <em>fitness, </em>que es la cuarta categor&iacute;a con m&aacute;s visualizaciones en Tiktok, cuyo contenido se centra en la pr&aacute;ctica deportiva con videos de ejercicios, retos y tutoriales. 
    </p><p class="article-text">
        Su alcance se cuenta en millones de personas y su contenido se puede encontrar en plataformas de v&iacute;deo como YouTube, pero tambi&eacute;n en redes sociales como Instagram o Tiktok. Dentro de esta categor&iacute;a hay dos tipos de creadores de contenidos: por un lado, gente como Patry Jord&aacute;n o Sergio Peinado, <em>influencers </em>que despegaron durante la pandemia y que se basan en su experiencia como entrenadores o atletas para promover la pr&aacute;ctica deportiva. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, por otro lado, hay usuarios como Amadeo Llados o <a href="https://www.youtube.com/@RafaMartinOficial/videos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rafa Mart&iacute;n</a>, que alaban una imagen musculosa como muestra del &eacute;xito social. El contenido de estos creadores, que abogan por la imagen del hombre proveedor, dominante y conquistador, es compartido entre la manosfera (sitios de Internet en los que se promueve la masculinidad enfatizada y en los que proliferan tesis mis&oacute;ginas, hom&oacute;fobas y xen&oacute;fobas). 
    </p><p class="article-text">
        En los foros de la manosfera se idolatra cada vez m&aacute;s el cuerpo hipermusculado y se llegan a promover tendencias como el <em>lookmaxxing, </em>que consiste en pr&aacute;cticas para conseguir una imagen m&aacute;s masculina. Sus contenidos van desde ejercicios para desarrollar la mand&iacute;bula (<em>mewing</em>), a consejos de cuidado e higiene personal o rutinas de gimnasio, pasando por la cirug&iacute;a est&eacute;tica, el uso de anabolizantes o pr&aacute;cticas desaconsejables como el <em>starvemaxxing</em>, que consiste en no comer para conseguir una imagen m&aacute;s definida.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo me he obsesionado con los entrenos. Me paso el d&iacute;a mirando el reloj para ver cu&aacute;nto he dormido y las calor&iacute;as que he quemado, si soy capaz de aumentar la frecuencia card&iacute;aca en los entrenos... Es como competir con uno mismo&rdquo;, dice un usuario de redes sociales en la secci&oacute;n de comentarios de un v&iacute;deo sobre ejercicios. &ldquo;Tanto ver [publicaciones sobre] abdomen plano, gl&uacute;teos perfectos... Tanto mensaje te hace quererlo y se mete en tu subconsciente&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="Aumenta la población que practica deporte semanalmente" aria-label="Barras agrupadas" id="datawrapper-chart-dorCI" src="https://datawrapper.dwcdn.net/dorCI/3/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="658" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}}))}();
</script>

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    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Entre los hombres se dan luchas de poder conscientes o inconscientes&rdquo;, explica Melic, &ldquo;cuanto m&aacute;s fuerte eres, cuanto mejor cuerpo tienes, m&aacute;s subes dentro del &aacute;mbito grupal y m&aacute;s te acercas al liderazgo&rdquo;. Este experto a&ntilde;ade que todos estos est&iacute;mulos son los que pueden llevar a que las personas con baja autoestima se pongan unas metas muy exigentes para poder destacar en el grupo y acaben cayendo en las garras de la vigorexia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Charlie, entrenador personal y t&eacute;cnico de sala del Club Nataci&oacute; Rub&iacute;, alerta de los peligros que pueden tener los v&iacute;deos y contenidos de los <em>influencers </em>de <em>fitness</em>. &ldquo;Nosotros, los entrenadores oficiales, estamos preparados, hemos estudiado&rdquo;, afirma. &ldquo;Muchos clientes vienen queriendo replicar v&iacute;deos de Instagram y puede que al <em>influencer </em>esa rutina le vaya bien porque tiene una buena condici&oacute;n f&iacute;sica, pero para alguien que acaba de empezar no es la mejor opci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        D&eacute;bora Do&ntilde;a, jefa del departamento f&iacute;sico del mismo club y encargada de la sala de <em>fitness</em>, explica que este perfil se ve sobre todo en adolescentes. Destaca que hay una tendencia en estas edades a ir al gimnasio durante m&aacute;s horas de las necesarias. &ldquo;Quieren una inmediatez, pero eso no se puede conseguir en el deporte. Se tiene que ir progresivamente&rdquo;, afirma.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="Así han cambiado los hábitos deportivos en los últimos años" aria-label="Gráfico de flechas" id="datawrapper-chart-HoeN7" src="https://datawrapper.dwcdn.net/HoeN7/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="282" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}}))}();
</script>


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    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Es positivo que la gente joven comience a hacer ejercicio, pero hay un envenenamiento. Un ni&ntilde;o de 15 a&ntilde;os no deber&iacute;a estar en un gimnasio&rdquo;, cuenta Do&ntilde;a, que asegura que deber&iacute;an hacer otro tipo de pr&aacute;cticas de equipo o al aire libre, m&aacute;s centradas en el bienestar y la activaci&oacute;n f&iacute;sica que no en el cultivo de la musculatura. &ldquo;Hay una l&iacute;nea muy fina que, si no se controla, es f&aacute;cil cruzar y acabar padeciendo un trastorno&rdquo;, asegura.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Dificultades para la detecci&oacute;n y el tratamiento</strong></h2><p class="article-text">
        La vigorexia es un trastorno que puede pasar desapercibido y es m&aacute;s desconocido que los trastornos de conducta alimentaria (TCA), tal como apuntan los expertos. De hecho, la vigorexia suele acabar derivando en alteraciones en las pautas a la hora de comer y es entonces cuando se hace visible a las personas del entorno. Pero si se ha llegado a este punto, es que el trastorno ha llegado ya muy lejos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los pacientes o sus familias suelen pedir ayuda por el trastorno de conducta alimentaria y no por la vigorexia en s&iacute;. Es ah&iacute; cuando el profesional, si est&aacute; formado, puede percatarse de que existe un trastorno dism&oacute;rfico corporal&rdquo;, asegura Melic.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si iba a comer a un restaurante, antes de ojear la carta, me dirigía al cuarto de baño, me quitaba la camiseta y, en función de mi aspecto físico pedía un tipo u otro de comida</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Si iba a comer a un restaurante, antes de ojear la carta, me dirig&iacute;a al cuarto de ba&ntilde;o, me quitaba la camiseta y, en funci&oacute;n de mi aspecto f&iacute;sico (distorsionado, por supuesto), me dispon&iacute;a a pedir un tipo u otro de comida&rdquo;, sostiene un usuario de redes sociales en un post que alerta sobre los riesgos de la vigorexia. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Compensaba los excesos para lucir un cuerpo de playa los 365 d&iacute;as del a&ntilde;o. Mi val&iacute;a era mi aspecto f&iacute;sico porque reflejaba una serie de h&aacute;bitos supuestamente valiosos. Y c&oacute;mo no normalizarlo si las personas que conforman tu c&iacute;rculo social m&aacute;s cercano refuerzan este tipo de comportamientos con un: <em>qu&eacute; bien te veo, est&aacute;s m&aacute;s fuerte</em>&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        Ante este tipo de mensajes, el psic&oacute;logo &Aacute;lex Melic destaca que la vigorexia est&aacute; vinculada al perfeccionismo y debe abordarse desde esa perspectiva. El problema es que, aunque el tratamiento es posible y efectivo, es dif&iacute;cil encontrar profesionales que conozcan este trastorno. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tengo una psic&oacute;loga y podr&iacute;a pedirle ayuda, pero no s&eacute; si sabe exactamente como tratar ese tema&rdquo;, explica Mars. Muchos pacientes se encuentran en situaciones similares, pues la vigorexia raramente se estudia durante la formaci&oacute;n de los profesionales. &ldquo;Los pacientes tienen que buscar especialistas muy concretos, no es un trastorno estudiado generalmente en las universidades, lo cual es una pena porque afecta cada vez a m&aacute;s personas&rdquo;, a&ntilde;ade Melic.
    </p><p class="article-text">
        La falta de profesionales supone un riesgo a&ntilde;adido a la hora de dejar este trastorno sin resolver. Melic explica que su sintomatolog&iacute;a puede acabar coincidiendo con la de un trastorno depresivo y que, aunque se trate ese trastorno, sin abordar la causa e incidir en el perfeccionismo del &aacute;mbito deportivo y f&iacute;sico de las personas que sufren vigorexia, a la larga, se repite la sintomatolog&iacute;a. &ldquo;Es un trastorno que se puede confundir con una salud f&iacute;sica un tanto restrictiva y que el profesional no vea el diagn&oacute;stico&rdquo;, declara el psic&oacute;logo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariona Jerez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/vigorexia-trastorno-disfrazado-salud-exito-veia-asquerosamente-mal-miraba-espejo-lloraba_1_12236557.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Jun 2025 20:36:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La vigorexia, un trastorno disfrazado de salud y éxito: “Me veía asquerosamente mal, miraba al espejo y lloraba”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trastornos alimentarios,Alimentación,Deportes,Deporte,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gwyneth Paltrow deja el Paleolítico y vuelve a comer macarrones: el cuento de nunca acabar de las dietas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/gwyneth-paltrow-carbohidratos-dieta-paleo_1_12361756.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cf1ddb74-d55a-4f54-970f-84b9639306eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gwyneth Paltrow deja el Paleolítico y vuelve a comer macarrones: el cuento de nunca acabar de las dietas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La imagen de gurú del bienestar marca tendencia entre quienes buscan fórmulas 'milagrosas' para verse y sentirse bien, pero su influencia es cuestionada por profesionales de la salud: “El alcance de algunos influencers o famosos es tal que una dieta puede hacerse viral solo con que la compartan” 
</p><p class="subtitle">No es salud, es lo de siempre: cómo la ‘operación bikini’ ha vuelto en su peor versión a través de las redes</p></div><p class="article-text">
        Gracias a su cultivada experiencia en la pol&eacute;mica, que Gwyneth Paltrow sea noticia casi no es noticia. Se libra de la irrelevancia gracias a su poder de captar la atenci&oacute;n del p&uacute;blico con el lanzamiento de alg&uacute;n nuevo producto estrafalario de su marca Goop, sus consejos sobre estilo de vida y, c&oacute;mo no, sus h&aacute;bitos alimentarios. La &uacute;ltima novedad en este &uacute;ltimo aspecto es que, despu&eacute;s de muchos a&ntilde;os, ha decidido abandonar la dieta paleo [basada en lo que com&iacute;an los humanos en el Paleol&iacute;tico] y abrir un poco sus men&uacute;s. Ahora se permite comer algo de pasta, pan de masa madre y hasta queso, seg&uacute;n <a href="https://www.tiktok.com/@dearmedia/video/7210104654460521774" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">explic&oacute;</a> en un episodio del podcast de Goop, que tambi&eacute;n conduce. Ella es la CEO de s&iacute; misma, un proyecto m&aacute;s que rentable.
    </p><p class="article-text">
        En 2023, Paltrow hab&iacute;a recibido un mont&oacute;n de cr&iacute;ticas tras su participaci&oacute;n en el programa <em>The Art of Being Well </em>(El arte de estar bien) de Will Cole &ndash;que se presenta como doctor, pero no est&aacute; titulado sino que es &lsquo;especialista&rsquo; en medicina funcional, un tipo de medicina alternativa sin evidencia cient&iacute;fica&ndash; donde explic&oacute; que su rutina alimenticia consist&iacute;a en ayuno intermitente al despertar, un caf&eacute; a mediod&iacute;a, comida a base de sopa (generalmente caldo de huesos) y una cena paleo temprana, compuesta principalmente por verduras. 
    </p><p class="article-text">
        Tras el aluvi&oacute;n de comentarios sobre lo peligrosa que parec&iacute;a su dieta &ndash;la nutricionista Sammi Haber declar&oacute; en BuzzFeed que &ldquo;esto definitivamente es un claro ejemplo de un trastorno alimentario&rdquo;&ndash;,  Paltrow explicit&oacute; en sus redes sociales que ese r&eacute;gimen, que estaba llevando junto a su marido Brad Falchuk, estaba elaborado junto a un m&eacute;dico con el objetivo de desintoxicar su cuerpo tras sufrir COVID-19. Fue una manera de responder a quienes la acusaban de incauta al promover h&aacute;bitos alimentarios peligrosos, una especie de &lsquo;no intenten hacerlo en su casa [no me hago responsable]&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la influencia de sus palabras es innegable: por algo su empresa est&aacute; valorada en m&aacute;s de 200 millones de d&oacute;lares (al igual que su propia fortuna). Como analizaron las periodistas Bego&ntilde;a G&oacute;mez Urz&aacute;iz y Noelia Ram&iacute;rez en su podcast <em>Amiga Date Cuenta</em> (RPS), todo el mundo necesita un gur&uacute; y la sociedad est&aacute; llena de <a href="https://open.spotify.com/episode/1qB0yRdSAZ7bk0XzJPIZt3" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&ldquo;pijas que te ordenan la vida&rdquo;</a>, dos conceptos que sientan como un guante a Gwyneth Paltrow. Puede explicar c&oacute;mo romper un matrimonio con un &lsquo;divorcio consciente&rsquo;, c&oacute;mo ejercitar los m&uacute;sculos vaginales con los <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/principales-gwyneth-paltrow-promociona-saludables_1_1632410.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">huevos de jade</a> y cuarzo de Goop, c&oacute;mo vestirse para ganar <a href="https://www.thecut.com/2023/03/gwyneth-paltrow-ski-trial-spectacle-analysis.html" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un juicio</a> o c&oacute;mo llevar una alimentaci&oacute;n en la que pr&aacute;cticamente no hace falta masticar. Todo ello sin perder los nervios y con una sonrisa.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, muestra en Internet c&oacute;mo la familia se pone las botas con pizzas, asados e incluso tortilla de patata con chorizo, una receta que aprendi&oacute; de su &ldquo;mam&aacute; espa&ntilde;ola&rdquo; (sic) Julia Ruiz Blanco. La actriz pas&oacute; una temporada en Talavera de la Reina para aprender espa&ntilde;ol cuando era adolescente y a&uacute;n mantiene el v&iacute;nculo con la familia que la acogi&oacute;. Quiz&aacute; en alg&uacute;n momento incluya la f&oacute;rmula en la carta de <a href="https://www.instagram.com/goopkitchen/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Goop Kitchen</a>, el &lsquo;restaurante fantasma&rsquo; que puso en marcha en 2021 y de momento solo funciona en Los Angeles, que ofrece ensaladas, pollos asados, pasta o pizza. Seg&uacute;n la compa&ntilde;&iacute;a, su comida est&aacute; &lsquo;limpia&rsquo; de az&uacute;cares refinados, alimentos procesados, gluten, l&aacute;cteos, ma&iacute;z, cacahuetes y conservantes, aunque si la due&ntilde;a se abri&oacute; al queso &iquest;por qu&eacute; no iba a hacerlo su empresa?
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/C7Hw94hO1DN/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text"><strong>Hamburguesa sin pan ni queso</strong></h2><p class="article-text">
        Como se dec&iacute;a al inicio, la dieta paleo se basa en la alimentaci&oacute;n que se cree que llevaban los seres humanos en la prehistoria. Es decir, se pueden consumir ingredientes que procedan de la caza o la recolecci&oacute;n como carne, pescado, huevos, fruta, semillas o frutos secos pero nada de alimentos que provengan de la agricultura como legumbres o granos. Tampoco est&aacute;n permitidos los l&aacute;cteos. No existen suficientes estudios como para afirmar con rotundidad si esta planificaci&oacute;n alimenticia es nociva o beneficiosa (o m&aacute;s o menos que otras) para todo el mundo, pero lo que s&iacute; parece bastante claro es que lo que come una <em>celebrity</em> no deber&iacute;a tomarse como una recomendaci&oacute;n sanitaria as&iacute; como as&iacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">El poder del alcance de algunos influencers o famosos es tal que en cuestión de días puede hacerse viral una dieta, creencia o idea solamente con el hecho de que la compartan o la validen</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Anna Díaz García </span>
                                        <span>—</span> psicóloga sanitaria especializada en trastornos alimentarios
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; tienen tanta influencia los h&aacute;bitos de los famosos o los <em>influencers</em> de las redes sociales? Para el dietista-nutricionista y divulgador <a href="https://juanrevenga.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan Revenga</a>, se debe a la idea de triunfo que reina en la sociedad. &ldquo;Se establecen relaciones irreales entre el &eacute;xito que ha alcanzado una persona y lo que te dice que le va bien. Piensas que teniendo &eacute;xito en una determinada &aacute;rea, pues va a hacerlo bien en cualquier otra. Eso lo explotan tanto las monjas como los <em>influencers </em>o las personalidades&rdquo;, se&ntilde;ala. Es decir: si sabe c&oacute;mo progresar en los negocios, tambi&eacute;n conocer&aacute; la mejor f&oacute;rmula para alimentarse (sin engordar, claro).
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.annadiazgarcia.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Anna D&iacute;az Garc&iacute;a</a>, psic&oacute;loga sanitaria especializada en trastornos alimentarios, opina en la misma l&iacute;nea que Revenga. &ldquo;El poder del alcance de algunos<em> influencers </em>o famosos es tal que en cuesti&oacute;n de d&iacute;as puede hacerse viral una dieta, creencia o idea solamente con el hecho de que la compartan o la validen&rdquo;, sostiene. La necesidad de pertenencia a un grupo a la par que la de crear o buscar una identidad propia &ndash;en la adolescencia pero tambi&eacute;n en la edad adulta&ndash; hacen que seguir las dietas, en este caso, satisfagan esas aspiraciones de sus seguidores. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Se manipulan titulares o montajes visuales para vender productos con el gancho de una cara conocida, aunque esa persona jamás haya probado el método en cuestión</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Júlia Farré</span>
                                        <span>—</span> dietista-nutricionista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque no es algo nuevo, ahora m&aacute;s que nunca entra en juego el factor de la informaci&oacute;n falsa, seg&uacute;n apunta la dietista-nutricionista <a href="https://www.centrojuliafarre.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">J&uacute;lia Farr&eacute;</a>. Para ella, hay que tener en cuenta que: &ldquo;Se manipulan titulares o montajes visuales para vender productos con el gancho de una cara conocida, aunque esa persona jam&aacute;s haya probado el m&eacute;todo en cuesti&oacute;n&rdquo;. Algunos medios, que explotan el tir&oacute;n del gancho que tiene la combinaci&oacute;n del nombre de un famoso y dieta para conseguir visitas a su p&aacute;gina web (o vender ejemplares en el caso, sobre todo, de revistas de estilo de vida), tambi&eacute;n son responsables de la popularizaci&oacute;n de pautas alimentarias cuestionables. 
    </p><p class="article-text">
        En ocasiones, los mismos personajes p&uacute;blicos son v&iacute;ctimas de su propia trampa. &ldquo;Realizar dieta es algo tan arraigado y extendido en nuestra sociedad que, tanto para los <em>influencers</em> como para sus seguidores, el hecho de promocionarlo se concibe como algo muy normal e, incluso, beneficioso&rdquo;, comenta D&iacute;az Garc&iacute;a. Por su parte, J&uacute;lia Farr&eacute; coincide en que algunos de los que promueven las dietas o productos relacionados con el adelgazamiento no tienen m&aacute;s inter&eacute;s que el de perder kilos como sus propios seguidores, pero eso no les exime de culpa.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DIww0WTzwQe/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text"><strong>La rueda de la dieta</strong></h2><p class="article-text">
        Revenga es tajante en sus consideraciones al respecto y afirma con contundencia que &ldquo;hacer dieta engorda&rdquo;. Esto se debe a algo de sobra conocido por aquellas personas que han intentado adelgazar en alg&uacute;n momento de su vida siguiendo un r&eacute;gimen que proh&iacute;be alimentos, algunos de ellos esenciales, con el &uacute;nico prop&oacute;sito de bajar cifras en la b&aacute;scula. &ldquo;Te pones una fecha de caducidad: &lsquo;cuando pierda 12 kilos, lo dejo&rsquo;, por ejemplo. Entonces, est&aacute;s sometido a un proceso diet&eacute;tico absolutamente restrictivo que sigues contra viento y marea para la consecuci&oacute;n de una meta ponderal sin atender a unos correctos h&aacute;bitos diet&eacute;ticos. As&iacute; que, cuando lo logras, vuelves al principio&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El ser humano quiere creer que las propuestas milagrosas son ciertas y compra todo lo que le interesa para conseguir su objetivo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Juan Revenga</span>
                                        <span>—</span> dietista-nutricionista y divulgador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sin embargo, pese a que muchas de las personas vuelven a su peso inicial o incluso ganan m&aacute;s kilos &ndash;el conocido como &lsquo;efecto rebote&rsquo;&ndash; de los que ten&iacute;an antes de la dieta, muchas personas siguen recurriendo a ellos. Aunque el t&eacute;rmino &lsquo;operaci&oacute;n bikini&rsquo; se haya quedado obsoleto y ahora se hable de <a href="https://www.eldiario.es/era/no-salud-operacion-bikini-vuelto-peor-version-traves-redes_1_12297270.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>summer glow up</em></a><em>,</em> el momento de guardar la ropa de invierno y probarse las prendas de verano contin&uacute;a siendo traum&aacute;tico. La percepci&oacute;n sobre <a href="https://www.eldiario.es/era/talla-mediana-tendencia-redes-desatado-debate-diversidad-corporal_1_12138425.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la gordura o la delgadez</a> a&uacute;n sigue presente y <a href="https://www.morningstar.co.uk/uk/news/260410/novo-nordisk-earnings-surge-in-obesity-treatments-boosts-outlook.aspx" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las ventas</a> de los medicamentos para la diabetes tipo 2 que permiten adelgazar a toda velocidad son una buena prueba de ello.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El ser humano quiere creer que las propuestas milagrosas son ciertas y compra todo lo que le interesa para conseguir su objetivo&rdquo;, desgrana Revenga. &ldquo;Pero si lo pens&aacute;semos fr&iacute;amente, ver&iacute;amos la cruda realidad de que existen, y no es broma, cerca de 750 m&eacute;todos adelgazantes milagrosos. Y si solamente uno funcionase, el resto no servir&iacute;a &ndash;contin&uacute;a&ndash; pero es un negocio muy rentable&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, el alto porcentaje de obesidad en la sociedad es un problema de salud p&uacute;blica a nivel mundial. &ldquo;En el a&ntilde;o 2015, <a href="https://www.thelancet.com/series-do/obesity-2015" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Lancet</a> public&oacute; un art&iacute;culo monogr&aacute;fico sobre este tema en el que indic&oacute; que en 40 a&ntilde;os ninguna administraci&oacute;n p&uacute;blica hab&iacute;a conseguido revertir de forma convincente y mantenida la obesidad de una poblaci&oacute;n&rdquo;, detalla el especialista, que a&ntilde;ade: &ldquo;Programas como la estrategia <a href="https://www.aesan.gob.es/AECOSAN/web/nutricion/seccion/estrategia_naos.htm" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">NAOS</a> (Nutrici&oacute;n, Actividad F&iacute;sica y Prevenci&oacute;n de la Obesidad) como el que promueve el Ministerio de Sanidad en Espa&ntilde;a no funcionan porque implica cambiar de h&aacute;bitos y eso no nos gusta&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Del paleo a la anorexia?</strong></h2><p class="article-text">
        Una de las alarmas que saltan cuando se detallan las restricciones de una dieta no pautada por un especialista es la de la posibilidad de desarrollar un trastorno alimentario como la anorexia o la bulimia, por ejemplo. Da igual que sea para adelgazar o para conseguir un objetivo &lsquo;saludable&rsquo; como la desintoxicaci&oacute;n de la que hablaba Paltrow. Sin embargo, &iquest;est&aacute; justificado ese temor? &iquest;Son un sin&oacute;nimo autom&aacute;tico de problema?
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En consulta vemos con frecuencia cómo estas modas alimentarias generan mucha ansiedad, distorsión corporal y miedo a comer ciertos alimentos, lo cual es una señal de alarma</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Anna Díaz García</span>
                                        <span>—</span> psicóloga sanitaria especializada en trastornos alimentarios
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;No es que una dieta por s&iacute; sola cause un Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA), porque estos son siempre multifactoriales&rdquo;, declara Farr&eacute;, &ldquo;pero s&iacute; pueden ser un factor desencadenante o un veh&iacute;culo que perpet&uacute;e un TCA ya existente&rdquo;. Los planes nutricionales como el paleo, el ayuno intermitente o la cetog&eacute;nesis <em>quiz&aacute;</em> tengan una base cient&iacute;fica que le d&eacute; sentido a su aplicaci&oacute;n en contextos concretos, pero si se siguen sin supervisi&oacute;n profesional podr&iacute;an tener efectos negativos tanto en la salud f&iacute;sica como emocional. Los reg&iacute;menes muy restrictivos que categorizan los alimentos en buenos y malos &ldquo;pueden generar culpa, obsesi&oacute;n y aislamiento social, sobre todo en personas vulnerables. En consulta vemos con frecuencia c&oacute;mo estas modas alimentarias generan mucha ansiedad, distorsi&oacute;n corporal y miedo a comer ciertos alimentos, lo cual es una se&ntilde;al de alarma&rdquo;, dice la nutricionista.
    </p><p class="article-text">
        Anna D&iacute;az tambi&eacute;n rese&ntilde;a que la persona que desarrolla un TCA tiene factores a nivel social, familiar, cultural o psicol&oacute;gico que la predisposicionan a ello. En determinado momento de su vida, surge alg&uacute;n acontecimiento o circunstancia que la llevan al problema. Sin embargo, &ldquo;el hecho de iniciar una dieta, sea del tipo que sea, es el factor precipitante m&aacute;s com&uacute;n&rdquo;, afirma. En lo relacionado con la salud mental, seguir una pauta alimentaria porque la hace alguna celebridad o <em>influencer</em> de Internet puede provocar frustraci&oacute;n si no se consigue el aspecto f&iacute;sico del referente. &ldquo;Es com&uacute;n tambi&eacute;n que se refuerce la insatisfacci&oacute;n corporal, la baja autoestima, bajo estado an&iacute;mico, aumento de la obsesi&oacute;n y restricci&oacute;n de los alimentos, etc&eacute;tera&rdquo;, concluye D&iacute;az. Gwyneth, date cuenta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/gwyneth-paltrow-carbohidratos-dieta-paleo_1_12361756.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Jun 2025 20:22:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Gwyneth Paltrow deja el Paleolítico y vuelve a comer macarrones: el cuento de nunca acabar de las dietas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trastornos alimentarios,Salud,Dietas,Salud psicológica,Alimentación saludable,Psicología,Dietética]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La universidad indaga en la gordofobia de medios de comunicación y redes sociales: “Afrontar la toxicidad es urgente”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/universidad-indaga-gordofobia-medios-comunicacion-redes-sociales-afrontar-toxicidad-urgente_1_12245800.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2e3a8df9-ba2b-433d-8635-e8658ca88ddb_16-9-discover-aspect-ratio_default_1116348.jpg" width="1239" height="697" alt="La UPV/EHU destapa la gordofobia de medios de comunicación y redes sociales: &quot;Afrontar la toxicidad es urgente&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Es responsabilidad de todos desafiar los estándares de belleza opresivos y garantizar que todos los cuerpos sean vistos con dignidad y respeto y la diversidad corporal sea celebrada en lugar de castigada", sostiene la profesora de Periodismo de la UPV/EHU, Miren Rodríguez </p><p class="subtitle">Unidas contra la gordofobia: “Dicen que es por nuestra salud, pero nos están jodiendo la vida”
</p></div><p class="article-text">
        Siete de cada diez personas&nbsp;consideran que las redes sociales transmiten una informaci&oacute;n negativa o muy negativa de la obesidad, mientras que seis de cada diez opina lo mismo pero en el caso de los medios de comunicaci&oacute;n tradicionales. Dentro de las redes sociales, Instagram es la que se lleva la peor parte, seguida de TikTok, Facebook, YouTube y, por &uacute;ltimo, X. Estas son algunas conclusiones del estudio &lsquo;Radiograf&iacute;a de la percepci&oacute;n social sobre la obesidad en Espa&ntilde;a&rsquo; publicado por el grupo de investigaci&oacute;n Mediaiker de la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicaci&oacute;n de la Universidad del Pa&iacute;s Vasco (UPV/EHU). 
    </p><p class="article-text">
        En la investigaci&oacute;n han participado 850 personas con el fin de conocer cu&aacute;l es la percepci&oacute;n que tiene la poblaci&oacute;n general sobre el reflejo en medios de comunicaci&oacute;n y redes sociales de la obesidad, un problema creciente de salud p&uacute;blica a escala global. Seg&uacute;n sus respuestas, el 68% de los encuestados considera que en redes sociales predomina el enfoque est&eacute;tico -de imagen corporal y est&aacute;ndares de belleza-, mientras que en los medios de comunicaci&oacute;n este porcentaje se reduce al 60%. 
    </p><p class="article-text">
        Esta visi&oacute;n se refuerza con el dato de que el 90% est&aacute; muy o bastante de acuerdo con que estas plataformas fomentan una mayor comparaci&oacute;n entre los cuerpos y que el 82% cree que la publicidad en televisi&oacute;n y los medios de comunicaci&oacute;n impresos promueven est&aacute;ndares de belleza poco realistas. En concreto, casi el 80% de los encuestados piensa que la prensa rosa y los programas de entretenimiento tratan la obesidad de forma sensacionalista.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los medios sociales como Instagram, Facebook y TikTok desempe&ntilde;an un papel determinante al amplificar y perpetuar los ideales de un cuerpo de apariencia perfecto al exponer a los usuarios de manera continuada al consumo de im&aacute;genes de belleza idealizada, facilitando adem&aacute;s la comparaci&oacute;n entre cuerpos. La consecuencia de salirse de la norma est&eacute;tica socialmente aceptable, sobre todo por parte de las j&oacute;venes adolescentes y mujeres frente al sexo masculino, es una distorsi&oacute;n de la imagen corporal, con graves problemas de autoestima; de desarrollo de competencias sociales y emocionales; de alimentaci&oacute;n desordenada y Trastornos de Conducta Alimentaria; de ansiedad y de depresi&oacute;n, entre otros&rdquo;, se&ntilde;ala la profesora del Departamento de Periodismo de la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicaci&oacute;n de la UPV/EHU, Miren Rodr&iacute;guez. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La delgadez es sinónimo de éxito, de deseabilidad, y que lo gordo es sinónimo de fracaso</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n se centra tambi&eacute;n en los sesgos de g&eacute;nero entre hombres y mujeres a la hora de sufrir gordofobia. El 80% de las personas que han participado en el estudio admite que la mayor presi&oacute;n social para ajustarse a los est&aacute;ndares de belleza actuales recae en las mujeres. Esta percepci&oacute;n se confirma con el hecho de que el n&uacute;mero de mujeres que afirma sentirse frecuentemente presionada por la publicidad de productos de diet&eacute;tica o programas de ejercicio para perder peso pr&aacute;cticamente dobla al de los hombres un 45% de mujeres frente al 26% de hombres. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La violencia est&eacute;tica actual es tal que las connotaciones gramaticales han involucionado hasta el punto de aceptarse socialmente que la delgadez es sin&oacute;nimo de &eacute;xito, de deseabilidad, y que lo gordo es sin&oacute;nimo de fracaso. La presi&oacute;n est&eacute;tica sobre el cuerpo femenino descansa sobre el presupuesto de un cuerpo delgado. Como consecuencia, se produce la invisibilizaci&oacute;n de hombres y mujeres considerados &lsquo;no normativos&rsquo;, con sobrepeso u obesidad y la sobrerrepresentaci&oacute;n de cuerpos delgados. Naomi Wolf en su obra &lsquo;El mito de la belleza&rsquo; ya explicaba que una fijaci&oacute;n cultural por la delgadez femenina no es una obsesi&oacute;n por la belleza de las mujeres, sino una obsesi&oacute;n por su obediencia. La norma de la delgadez entendida como una cuesti&oacute;n moral, de salud y belleza ataca a todos los cuerpos, pero sobre todo al de las mujeres&rdquo;, reconoce Rodr&iacute;guez. 
    </p><p class="article-text">
        El estudio recoge que la estigmatizaci&oacute;n de las personas gordas est&aacute; estrechamente vinculada a&nbsp;la identificaci&oacute;n de la obesidad como una consecuencia de decisiones individuales, muy alejada de la evidencia cient&iacute;fica, que define la obesidad como una realidad compleja y multifactorial.&nbsp;As&iacute;, el 47% de las personas encuestadas afirma que la obesidad es una cuesti&oacute;n de responsabilidad individual. &ldquo;Los medios de comunicaci&oacute;n y las redes sociales lo saben y son determinantes en la concepci&oacute;n de la belleza femenina, en la constituci&oacute;n de la imagen social sobre los cuerpos y en contribuir a la estigmatizaci&oacute;n de quienes no sigan o no puedan seguir las normas est&eacute;ticas actuales&rdquo;, relata la profesora de Periodismo.
    </p><p class="article-text">
        Rodr&iacute;guez alerta del peligro de los 'influencer' y de la toxicidad de las redes sociales. &ldquo;As&iacute;, la sobreexposici&oacute;n de los cuerpos profesionalmente cultivados y modificados, las fotograf&iacute;as retocadas, la invitaci&oacute;n de influencers a ser como ellos y a seguir un sinf&iacute;n de consejos de belleza, que pasan por que la industria de los productos de diet&eacute;tica y cosm&eacute;tica siga enriqueci&eacute;ndose, alejan el ideal de belleza y lo sit&uacute;an fuera del alcance de muchos y muchas adolescentes, que ya con 12&nbsp;a&ntilde;os utilizan cremas antienvejecimiento y piden como regalo hacerse cirug&iacute;as est&eacute;ticas.&nbsp;La toxicidad de esa red social se centra en mostrar una imagen irreal sometida a retoques y filtros, que cosifica los cuerpos femeninos y que se convierte en modelo a seguir para millones de personas que no dudan en maltratar su cuerpo a golpe de dietas, y de ayunos peligrosos, aunque est&eacute; en juego la salud f&iacute;sica, y mental, por no hablar del grado de intolerancia que se genera hacia los cuerpos diferentes, en concreto hacia las corporalidades gordas&rdquo;, denuncia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aunque el ‘body positive’ y el activismo antigordofobia han abierto espacios de resistencia y aceptación, la lucha no puede recaer únicamente en quienes sufren la discriminación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n finaliza preguntando a los participantes por posibles soluciones contra la obesidad, pero no contra la gordofobia. En este sentido, el 93,8% de los encuestados considera que el abaratamiento de los alimentos saludables puede ayudar a que haya menos personas con obesidad, el 87,2% considera que faltan campa&ntilde;as de concienciaci&oacute;n por parte de las instituciones p&uacute;blicas y el 83,7% pide una legislaci&oacute;n m&aacute;s estricta de los alimentos ultraprocesados y azucarados. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Afrontar la toxicidad de Instagram es una tarea urgente que requiere tanto cambios estructurales en la plataforma como una transformaci&oacute;n cultural m&aacute;s profunda. Aunque el &lsquo;body positive&rsquo; y el activismo antigordofobia han abierto espacios de resistencia y aceptaci&oacute;n, la lucha no puede recaer &uacute;nicamente en quienes sufren la discriminaci&oacute;n. Es responsabilidad de todos desafiar los est&aacute;ndares de belleza opresivos y garantizar que todos los cuerpos sean vistos con dignidad y respeto. Solo a trav&eacute;s de una acci&oacute;n colectiva se podr&aacute;n utilizar las redes como espacios inclusivos, donde la diversidad corporal sea celebrada en lugar de castigada&rdquo;, concluye Rodr&iacute;guez. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/universidad-indaga-gordofobia-medios-comunicacion-redes-sociales-afrontar-toxicidad-urgente_1_12245800.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Apr 2025 19:46:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La universidad indaga en la gordofobia de medios de comunicación y redes sociales: “Afrontar la toxicidad es urgente”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Gipuzkoa,Álava,Redes sociales,Alimentación,Trastornos alimentarios,Alimentación saludable,Medios de comunicación,Redes,Discriminación,Agresiones,Agresiones machistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un informe desvela el deterioro de la unidad de trastornos alimentarios de Granada por los "parches" de Salud]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/granada/informe-desvela-deterioro-unidad-trastornos-alimentarios-granada-parches-salud_1_12032585.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ba48fbd9-3ca9-4f5e-bd85-aa585fc2e6fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un informe desvela el deterioro de la unidad de trastornos alimentarios de Granada por los &quot;parches&quot; de Salud"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras cerrar el área de hospitalización, la memoria de actividad de 2024 denuncia malas prácticas. La gerencia del Hospital Virgen de las Nieves defiende que la hospitalización sigue funcionando para "casos extremos"</p><p class="subtitle">Salud mantiene cerrada desde hace más de un año la unidad de Granada para personas con trastornos alimentarios</p></div><p class="article-text">
        Un informe interno de la Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria (UTCA) de Granada desvela el deterioro que est&aacute; sufriendo por los &ldquo;parches&rdquo; de la Delegaci&oacute;n de Salud. Mientras el &aacute;rea de hospitalizaci&oacute;n permanece <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/granada/salud-mantiene-cerrada-ano-unidad-granada-personas-trastornos-alimentarios_1_11968804.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cerrada desde septiembre de 2023</a> por obras de remodelaci&oacute;n del Hospital Virgen de las Nieves, seg&uacute;n argumenta la gerencia del centro hospitalario, las consultas externas y el hospital de d&iacute;a no acaban de funcionar como desear&iacute;an los profesionales que est&aacute;n en estas &aacute;reas. As&iacute; queda patente en la memoria de trabajo que analiza todo lo ocurrido durante el a&ntilde;o 2024.
    </p><p class="article-text">
        En el documento, al que ha tenido acceso <a href="//elDiario.es/andalucia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es Andaluc&iacute;a</a> y firmado por el psiquiatra y coordinador de la UTCA Carlos Mart&iacute;nez Hinojosa, se habla de &ldquo;parches&rdquo;, &ldquo;pr&eacute;stamos&rdquo; o &ldquo;menoscabo en la atenci&oacute;n ofrecida&rdquo;. Un an&aacute;lisis exhaustivo que, adem&aacute;s de lamentar el cierre de la hospitalizaci&oacute;n por la p&eacute;rdida de recursos que conlleva, pone en tela de juicio la gesti&oacute;n de la Delegaci&oacute;n de Salud y la gerencia del Hospital Virgen de las Nieves sobre una unidad que da cobertura a unas 30.000 personas que sufren trastornos de la conducta alimentaria (TCA) en Andaluc&iacute;a oriental (Granada, Ja&eacute;n y Almer&iacute;a).
    </p><p class="article-text">
        La memoria detalla la p&eacute;rdida de recursos que ha seguido al cierre de la hospitalizaci&oacute;n de la que se hizo eco la Asociaci&oacute;n TCA Andaluc&iacute;a. Esta entidad fue la que m&aacute;s presion&oacute; durante a&ntilde;os para que se abriesen este tipo de unidades en Andaluc&iacute;a, logrando que M&aacute;laga y Granada contasen con una. Seg&uacute;n defiende la presidente de dicha asociaci&oacute;n, Patricia Cervera, que tiene una hija con TCA, &ldquo;sin atenci&oacute;n integral no se puede superar un TCA y eso pasa por la hospitalizaci&oacute;n&rdquo;. Es decir, las consultas externas o el hospital de d&iacute;a, que se mantienen en Granada, son &uacute;tiles para el &ldquo;seguimiento&rdquo; de los pacientes que est&eacute;n en proceso de superar esta enfermedad. De ah&iacute; la importancia de mantener abierta la hospitalizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, mientras Salud defiende que se mantienen tres camas &ldquo;para casos extremos&rdquo; y justifica el cierre del &aacute;rea de hospitalizaci&oacute;n, la memoria que firman los profesionales de la unidad no escatima ni en detalles ni en tirones de orejas a la propia gerencia del Hospital y por extensi&oacute;n a la <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/junta-rearma-nuevo-reglamento-defensa-juridica-servicio-andaluz-salud_1_12025837.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Consejer&iacute;a de Salud de la Junta de Andaluc&iacute;a</a>. 
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Mendigar hospitalizaciones&rdquo;</h2><p class="article-text">
        El documento no solo cuestiona la reducci&oacute;n de recursos, sino que describe con dureza el impacto que ha tenido en la atenci&oacute;n a pacientes. Se denuncia que la capacidad de hospitalizaci&oacute;n se ha visto &ldquo;dr&aacute;sticamente reducida&rdquo;, pasando de seis a tres camas, lo que ha supuesto una &ldquo;importante merma en la atenci&oacute;n ofrecida&rdquo;. El equipo se&ntilde;ala que han tenido que &ldquo;mendigar por las hospitalizaciones&rdquo;, vi&eacute;ndose obligados a &ldquo;parchear entre poco, mal y nada&rdquo; para intentar sostener el servicio con menos personal y menos medios. &ldquo;No solo son tres camas menos. Hemos pasado de la libre autonom&iacute;a para la gesti&oacute;n y organizaci&oacute;n de nuestros ingresos a tener que depender de pr&eacute;stamos de otros lugares y de otras personas&rdquo;, subrayan en la memoria.
    </p><p class="article-text">
        El hospital de d&iacute;a, que seg&uacute;n Salud sigue funcionando con normalidad, ha estado &ldquo;hipertrofiado&rdquo;, con sobreocupaci&oacute;n durante cuatro meses y sin margen para nuevas incorporaciones. Esto ha generado &ldquo;listas de espera&rdquo; y un sistema de admisi&oacute;n &ldquo;gota a gota&rdquo; en el que solo se pod&iacute;a ingresar una paciente cuando otra recib&iacute;a el alta. Adem&aacute;s, el absentismo ha alcanzado cifras preocupantes, con un 11,5% de pacientes que han faltado sin justificaci&oacute;n, superando los valores de a&ntilde;os anteriores.
    </p><p class="article-text">
        Las consultas externas tampoco han escapado a la sobrecarga. A pesar de que el n&uacute;mero de primeras consultas ha permanecido estable respecto a a&ntilde;os anteriores, los profesionales advierten de que la demanda sigue superando la capacidad de atenci&oacute;n. La p&eacute;rdida de personal ha impactado en la calidad asistencial y la falta de una nutricionista y una endocrin&oacute;loga a tiempo completo han dejado el comedor terap&eacute;utico &ldquo;sin una supervisi&oacute;n nutricional adecuada&rdquo;, a pesar de ser un pilar fundamental en la recuperaci&oacute;n de las pacientes.
    </p><h2 class="article-text">Pacientes y familias &ldquo;agotadas&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Otra de las preocupaciones del equipo es el aumento de las altas voluntarias en hospitalizaci&oacute;n. Seg&uacute;n la memoria, el 55,17% de los ingresos en 2024 terminaron en alta voluntaria, un porcentaje que casi duplica el del a&ntilde;o anterior. El equipo atribuye este dato al &ldquo;agotamiento de pacientes y familias&rdquo; ante la falta de recursos y la precarizaci&oacute;n del servicio, lo que ha hecho que algunas pacientes abandonen el tratamiento antes de completar su recuperaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En respuesta a estas cr&iacute;ticas, la gerencia del hospital defiende que la UTCA sigue operativa y que las pacientes que requieren hospitalizaci&oacute;n est&aacute;n &ldquo;perfectamente atendidas&rdquo; en la unidad de salud mental infanto-juvenil del Hospital Materno Infantil, donde disponen de &ldquo;tres camas en habitaciones individuales diferenciadas&rdquo;. Adem&aacute;s, el hospital subraya que el documento elaborado por los profesionales de la UTCA contiene &ldquo;valoraciones personales&rdquo; y que, al mismo tiempo, refleja &ldquo;datos objetivos sobre la alta actividad y mejoras incluidas en este servicio integral&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de ello, los profesionales insisten en que el cierre de la hospitalizaci&oacute;n y la falta de recursos han generado un &ldquo;grave perjuicio&rdquo; en la atenci&oacute;n a las pacientes con TCA. Desde la UTCA subrayan que su compromiso con las pacientes sigue intacto, pero advierten de la necesidad urgente de recuperar los <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/gobierno-andaluz-firma-prorroga-sanidad-privada-suma-5-anos-contratos-publicos-dedo-publicidad_1_11976682.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recursos perdidos</a> para garantizar una atenci&oacute;n adecuada y sin limitaciones estructurales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Álvaro López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/granada/informe-desvela-deterioro-unidad-trastornos-alimentarios-granada-parches-salud_1_12032585.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Mar 2025 20:41:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un informe desvela el deterioro de la unidad de trastornos alimentarios de Granada por los "parches" de Salud]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trastornos alimentarios,Sanidad pública,Psiquiatría]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Salud mantiene cerrada desde hace más de un año la unidad de Granada para personas con trastornos alimentarios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/granada/salud-mantiene-cerrada-ano-unidad-granada-personas-trastornos-alimentarios_1_11968804.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8e11280d-7ede-4d80-a91d-601e0f803d97_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Salud mantiene cerrada desde hace más de un año la unidad de Granada para personas con trastornos alimentarios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según denuncia la Asociación de pacientes con Trastornos de Conducta Alimentaria de Andalucía, el servicio de hospitalización dejó de prestarse en septiembre de 2023. La Consejería de Salud asegura que el cierre se debe a obras de mantenimiento</p><p class="subtitle">Los sindicatos recogen firmas en Andalucía “en defensa de la sanidad pública y la dignificación de sus profesionales”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Sin una atenci&oacute;n integral, los trastornos de conducta alimentaria (TCA) no se pueden superar&rdquo;, dice Patricia Cervera, presidenta de la Asociaci&oacute;n TCA Andaluc&iacute;a. Desde su entidad, denuncian que hace ya m&aacute;s de un a&ntilde;o que la Delegaci&oacute;n de Salud en Granada mantiene cerrada la unidad integral que hab&iacute;a en el Hospital Virgen de las Nieves y que ofrec&iacute;a la hospitalizaci&oacute;n a personas que padecen esta enfermedad. Pese a que la unidad granadina fue una de las pioneras y se abri&oacute; gracias a la presi&oacute;n social, a d&iacute;a de hoy solo ofrece consultas externas y hospitalizaci&oacute;n en horario de ma&ntilde;ana. Salud ha explicado a elDiario.es Andaluc&iacute;a que el hospital que la albergaba est&aacute; remodel&aacute;ndose y que en &ldquo;casos extremos&rdquo; hay tres camas disponibles en el Materno Infantil.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, la unidad de este &aacute;mbito que hay en Andaluc&iacute;a se encuentra en M&aacute;laga. La malague&ntilde;a abri&oacute; sus puertas como la granadina, gracias a la presi&oacute;n social ejercida por la Asociaci&oacute;n TCA de Andaluc&iacute;a, que se constituy&oacute; en 2019 con el objetivo de buscar atenci&oacute;n integral para este trastorno desde la sanidad p&uacute;blica. As&iacute;, se recogieron m&aacute;s de 315.000 firmas que sirvieron para que el primer Ejecutivo andaluz del popular Juan Manuel Moreno abriese ese mismo a&ntilde;o una primera unidad de consultas externas y hospital de d&iacute;a en M&aacute;laga. En julio de 2020, abri&oacute; la segunda en Granada con los mismos servicios.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los datos que maneja la asociaci&oacute;n, obtenidos a trav&eacute;s de la Consejer&iacute;a de Salud, este tipo de unidades son muy necesarias en la sanidad p&uacute;blica porque en Andaluc&iacute;a hay alrededor de 30.000 personas que sufren esta enfermedad. Por eso, que la unidad de hospitalizaci&oacute;n para TCA de Granada, que contaba con cuatro camas en el Hospital Virgen de las Nieves, no funcione desde septiembre de 2023, deja a 8.000 ciudadanos de Ja&eacute;n, Granada y Almer&iacute;a sin acceso a esta atenci&oacute;n a trav&eacute;s de la sanidad p&uacute;blica. &ldquo;Pueden recurrir a la privada, pero la hospitalizaci&oacute;n puede superar los 5.000 euros al mes&rdquo;, apunta Patricia Cervera.
    </p><h2 class="article-text">Una unidad esencial</h2><p class="article-text">
        En este contexto, la asociaci&oacute;n se muestra preocupada por la clausura de una unidad que ofrec&iacute;a atenci&oacute;n integral a aquellos pacientes que lo necesitaran en Andaluc&iacute;a oriental (Granada, Almer&iacute;a y Ja&eacute;n). Ahora, solo se ofrecen consultas externas y hospitalizaci&oacute;n &uacute;nicamente en horario de ma&ntilde;ana. Patricia Cervera sabe bien cu&aacute;nto se necesita justo lo que falta, que es la hospitalizaci&oacute;n con atenci&oacute;n integral, ya que su propia hija, que ahora ronda los 30 a&ntilde;os, sufre TCA desde hace casi 20, lo que le llev&oacute; a movilizarse para crear la organizaci&oacute;n y presionar a la Junta de Andaluc&iacute;a para que se abriesen estas unidades. &ldquo;Los TCA tienen que tratarse con hospitalizaci&oacute;n porque las consultas externas solo sirven para hacer seguimiento a las personas que est&aacute;n superando la enfermedad&rdquo;, apunta Cervera.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la presidenta de la asociaci&oacute;n, el cierre de la unidad de Granada no es un hecho aislado. A lo largo de los &uacute;ltimos a&ntilde;os, &ldquo;las condiciones de atenci&oacute;n a las personas con TCA han sido precarias y desiguales en toda Andaluc&iacute;a&rdquo;. La falta de hospitalizaci&oacute;n adecuada, como ocurre en la unidad de Granada, supone &ldquo;una pol&iacute;tica sanitaria que prioriza lo superficial y lo improvisado sobre lo realmente necesario para salvar vidas&rdquo;, seg&uacute;n apunta Cervera. &ldquo;Cuatro habitaciones en un pasillo compartido con oncolog&iacute;a no son suficientes para atender a personas que requieren tratamiento especializado y de larga duraci&oacute;n. Tampoco es la mejor opci&oacute;n si se trata de un pasillo sin buena iluminaci&oacute;n porque las personas que son ingresadas necesitan cuidar su salud mental&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, ahora tampoco est&aacute; esa posibilidad porque esas cuatro camas ya no funcionan: &ldquo;El protocolo de atenci&oacute;n a los trastornos de la conducta alimentaria sigue siendo insuficiente y mientras se siguen poniendo parches sin un enfoque integral, la situaci&oacute;n de los pacientes empeora&rdquo;. De hecho, el propio cierre de la unidad de hospitalizaci&oacute;n se ha producido, seg&uacute;n se&ntilde;alan desde la asociaci&oacute;n, a trav&eacute;s de &ldquo;excusas&rdquo; que han ido dilatando su reapertura. &ldquo;Nos han hablado de obras de mantenimiento o de problemas de <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/moreno-admite-colapso-lograr-cita-medica-ofrece-tirar-medicos-provincias-responder-72-horas_1_11892363.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">falta de profesionales</a> por las vacaciones, pero al final la realidad es que ha seguido cerrado&rdquo;, dice Cervera.
    </p><p class="article-text">
        A d&iacute;a de hoy, los pacientes que quieran recibir una atenci&oacute;n integral en Granada, sobre todo de Ja&eacute;n, Almer&iacute;a y la propia Granada que era el &aacute;rea de cobertura, deber&aacute;n acudir a la sanidad privada o esperar a que les deriven a la unidad de M&aacute;laga. &ldquo;Ni siquiera los propios m&eacute;dicos de cabecera conocen la existencia de estas unidades porque falta mucho trabajo por hacer en la divulgaci&oacute;n y concienciaci&oacute;n de los TCA&rdquo;, se&ntilde;alan desde la asociaci&oacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">Cerrada por &ldquo;obras&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Pese a todo, <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/sindicatos-recogen-firmas-andalucia-defensa-sanidad-publica-dignificacion-profesionales_1_11954372.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fuentes de Salud</a> se&ntilde;alan que la unidad est&aacute; cerrada porque el hospital es antiguo y se est&aacute;n haciendo obras de mantenimiento. Sin embargo, las fechas que se&ntilde;alan no coinciden con la realidad que expone la asociaci&oacute;n. Seg&uacute;n Salud, el hospital inici&oacute; su remodelaci&oacute;n en abril de 2024, pero la unidad de hospitalizaci&oacute;n, seg&uacute;n denuncian desde el colectivo, est&aacute; sin uso desde septiembre de 2023. En todo caso, las fuentes oficiales sostienen que en &ldquo;casos extremos&rdquo; hay tres camas disponibles en el &aacute;rea del Materno Infantil, algo &ldquo;insuficiente&rdquo; para la asociaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; pasa con los pacientes adultos?&rdquo;, se&ntilde;ala Patricia Cervera, presidenta. A su juicio, desde Salud est&aacute;n poniendo &ldquo;excusas&rdquo; porque, pese a que se&ntilde;alan que la voluntad es reabrir la hospitalizaci&oacute;n en el lugar en el que estaba, &ldquo;no ofrecen ninguna fecha concreta&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Álvaro López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/granada/salud-mantiene-cerrada-ano-unidad-granada-personas-trastornos-alimentarios_1_11968804.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Jan 2025 19:53:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Salud mantiene cerrada desde hace más de un año la unidad de Granada para personas con trastornos alimentarios]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Granada,Trastornos alimentarios,Salud pública,Sanidad pública,Junta de Andalucía,Andalucía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No estoy embarazada, estoy engordando]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/no-embarazada-engordando_132_11955937.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9e568e67-b45f-47bd-b3ba-c22cc74380f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x815y815.jpg" width="1200" height="675" alt="No estoy embarazada, estoy engordando"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estoy tomando un fármaco y el motivo por el que más ganas tengo de dejar de tomarlo es bajar de peso. Esto va más de gordofobia que de misoginia. Va de preguntarnos qué vamos a hacer para que engordar deje de darnos tanto miedo y para no alimentar el sufrimiento de las personas gordas</p><p class="subtitle">“Unos churros y se te pasa”, “nadie te tocaría ni con un palo”: yo soy gorda y lo tuyo es violencia política
</p></div><h2 class="article-text">Primer acto:</h2><p class="article-text">
        Control aleatorio de seguridad en el aeropuerto. El trabajador me dice con una sonrisa: &ldquo;&iquest;Viaja usted acompa&ntilde;ada?&rdquo;. &ldquo;No&hellip;&rdquo;. &ldquo;Me refer&iacute;a a si est&aacute; encinta&rdquo;. &ldquo;No, es que he engordado&rdquo;, me disculpo con una sonrisa. Bajo la mirada y veo su tripa prominente. &ldquo;&iquest;Y usted?&rdquo;. &ldquo;&iexcl;Yo tengo trillizos!&rdquo;, contesta con una risotada.
    </p><p class="article-text">
        Llevo mallas porque ya no me cabe casi ning&uacute;n pantal&oacute;n largo. Llevo top porque he decidido que me niego a dejar de usarlos. He engordado porque estoy tomando un f&aacute;rmaco para la ansiedad, y me da mucha rabia ser consciente de que el motivo por el que m&aacute;s ganas tengo de dejar de tomarlo es bajar de peso. Sigo comiendo m&aacute;s galletas de las que deber&iacute;a porque son mi &uacute;nica adicci&oacute;n, y hago poco ejercicio porque no me da la vida y estoy cansada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo te veo mejor, estabas demasiado delgada&rdquo;, me dice una persona querida. En el embarazo adelgac&eacute;, debido a la absurda dieta que me pusieron para controlar la diabetes gestacional. Me ve&iacute;a esbelta. En el puerperio segu&iacute;a flaca porque la lactancia me consum&iacute;a entera. Me sent&iacute;a agradecida. Me identifico con Irantzu Varela cuando comparti&oacute; la foto en la que m&aacute;s flaca estaba, de cuando m&aacute;s infeliz era, pero la delgadez nunca es un problema hasta que no reconoces que tienes un trastorno de la conducta alimentaria. Yo me miro en las fotos en las que m&aacute;s flaca estaba, y no me generan incomodidad, solo extra&ntilde;eza. Ahora, en el t&uacute;nel del avi&oacute;n, miro mi reflejo en el espejo y pienso que s&iacute;, que parece que est&eacute; embarazada.
    </p><p class="article-text">
        Que me haya pasado esto una vez en mi vida no es gordofobia. La presi&oacute;n est&eacute;tica que sufrimos todas las mujeres no tiene comparaci&oacute;n con el odio que enfrentan las personas gordas, si acaso porque, por m&aacute;s que me pese, por m&aacute;s que siga y admire a las activistas gordas, sigo odiando la idea de engordar. Gordofobia es probablemente mi valoraci&oacute;n del cuerpo de &eacute;l, el gusto de devolverle el dardo. &Eacute;l s&iacute; que est&aacute; gordo. &iquest;Qui&eacute;n ha agredido a quien?
    </p><h2 class="article-text">Segundo acto: </h2><p class="article-text">
        Anoche, de copas despu&eacute;s de una tertulia en una librer&iacute;a de Galicia, el novio de una de las feministas con las que fui de bares me pregunt&oacute; si estoy embarazada; yo con un licor de caf&eacute; en la mano y el sabor en la boca del cigarro que le hab&iacute;a pedido hac&iacute;a unos minutos. Le contest&eacute; que no, que hab&iacute;a echado tripa porque la vida&hellip; Y me propuse a m&iacute; misma cambiar de respuesta, alentada por mis colegas, que reaccionaron pirope&aacute;ndome. 
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, estoy embarazada. Estoy pre&ntilde;ada de vida. Mira qu&eacute; radiante estoy. Mira qu&eacute; tripita m&aacute;s preciosa tengo. &iquest;La quieres tocar, a ver si sientes las patadas?
    </p><p class="article-text">
         Soy una puta diosa de la fertilidad.
    </p><p class="article-text">
         Menos mal que soy (bi)bollera y no tengo semen en casa. 
    </p><h2 class="article-text">Tercer acto: </h2><p class="article-text">
        Una conocida del pueblo de dos mil habitantes en el que vivo me manda por Whatsapp el cartel de la txerriboda (comida basada en la matanza del cerdo) que organiza cada a&ntilde;o y me a&ntilde;ade un mensaje desconcertante: &ldquo;El otro d&iacute;a, cuando te vi en la plaza, no me dio tiempo a felicitarte! &iexcl;Lo celebro!&rdquo;. Fracas&eacute; en mi prop&oacute;sito de cambiar de respuesta y tir&eacute; por el ya cl&aacute;sico &ldquo;no estoy embarazada, estoy panzona&rdquo;. &ldquo;&iexcl;Ouch! Perdona si te he incomodado&rdquo;, respondi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        No, mujer. &iquest;Por qu&eacute; me iba a incomodar? 
    </p><p class="article-text">
        Intento convencerme a m&iacute; misma de que no hay nada de malo en esa confusi&oacute;n. Si los cuerpos de embarazada son bonitos, el m&iacute;o tambi&eacute;n lo es, &iquest;no? Adem&aacute;s, debo estar agradecida a mi madre y a mi abuela por esta herencia corporal: los kilos se nos concentran en el culo y en la tripa, pero con una consistencia extra&ntilde;amente firme, por el que tenemos trasero de Kardashian sin implantes ni entreno y una panza que parece de pre&ntilde;ada y no de gorda. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero qu&eacute; me molesta exactamente? &iquest;Que los hombres no tengan que pasar por estas interacciones cuando echan su tripita cervecera? &iquest;Que mi tripa est&eacute; creciendo por motivos menos prosaicos y celebrados que engendrar una nueva vida (los psicof&aacute;rmacos y los atracones, porque los psicof&aacute;rmacos mitigan pero no aplacan la ansiedad)? &iquest;Que eso me ha llevado a gastarme en ropa un dineral que no tengo en mi nueva vida de madre separada auton&oacute;ma y que en ese nuevo vestido largo negro que pretend&iacute;a que me estilizase luzco m&aacute;s premam&aacute; que nunca? 
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, la verdad es que me incomoda.
    </p><h2 class="article-text">Cuarto acto: </h2><p class="article-text">
        Le cuento todo esto a un padre delgado de la escuela mientras nuestras hijas corretean de la pista de patinaje a los columpios. &Eacute;l escucha educadamente mi mon&oacute;logo histri&oacute;nico. Llevo uno de los nuevos vaqueros que me he comprado, anchos, de tiro bajo y la costura retorcida, copia nost&aacute;lgica y barata de los Levi&rsquo;s de los noventa que anunciaba un spot con mu&ntilde;ecos de plastilina y la canci&oacute;n <em>Boombastic</em>. Lo combino con un top verde oliva de algod&oacute;n que permite a mi esplendorosa y tersa barriga darse un ba&ntilde;o de sol oto&ntilde;al. 
    </p><p class="article-text">
        Me est&aacute; bajando la regla, as&iacute; que me acaricio el trip&oacute;n; me divierte la idea de performar el embarazo que la sangre desmiente. Me acerco a darle la merienda a mi hija, y otro padre de clase me detiene, me agarra del brazo y me felicita (Zorionaaak!!!) con una gran sonrisa. De nuevo, me gustar&iacute;a darle las gracias y decirle que estoy muy emocionada con mi estado de buena esperanza, pero no me atrevo. Repito las explicaciones de siempre e intenta seguirme el rollo sin pillarme del todo. Mi hija tiene ganas de hacer pis, y en el ba&ntilde;o de la ludoteca me cuenta que una ni&ntilde;a del aula de cuatro a&ntilde;os tambi&eacute;n le ha preguntado si tengo un beb&eacute; dentro de la tripa. 
    </p><p class="article-text">
        De pronto, deseo tener un beb&eacute; en la tripa. 
    </p><p class="article-text">
        Me pregunto c&oacute;mo ser&aacute; que te pregunten si est&aacute;s embarazada cuando el volumen de tu tripa se debe a un aborto reciente o al en&eacute;simo tratamiento hormonal para favorecer la reproducci&oacute;n asistida. Imagino que esas mujeres llevan camisetas holgadas. 
    </p><p class="article-text">
        Mi hija tiene cinco a&ntilde;os, es panzona y le gustan los tops. Se pas&oacute; medio verano pidi&eacute;ndome que le comprase uno, y tambi&eacute;n un bikini de dos piezas: &ldquo;Ba&ntilde;ador no, que quiero que se me vea la tripa&rdquo;, me dijo toda empoderada, felizmente ajena a los comentarios recurrentes sobre su cuerpo que ya ha recibido en el patio de la escuela, en la familia, en la consulta pedi&aacute;trica y en la de una oste&oacute;pata que pregunt&oacute; si era tripita de beb&eacute;, que es una forma de decir que, si no se le adelgaza pronto, empezar&aacute; a ser un problema. 
    </p><p class="article-text">
        Me digo que voy a seguir ense&ntilde;ando la tripa por ella, por m&iacute;, por nosotras. 
    </p><p class="article-text">
        Le digo casi a diario lo bonita que es y lo mucho que me gusta su cuerpo, enterito: los mofletes, la naricita, las orejitas, las cejitas, tripontzi, culazo. Qu&eacute; cosa la gen&eacute;tica. Miro mis fotos con su edad y somos fotocopias, cara y cuerpo. Mi hija levantaba pesos cuando apenas estaba aprendiendo a caminar, era fuerte, redonda y fornida, como una peque&ntilde;a harrijasotzaile. A su otra madre le empez&oacute; a preocupar antes que a m&iacute; que empezase a recibir gordofobia desde peque&ntilde;a. Yo ten&iacute;a la tranquilidad de una proyecci&oacute;n narcisista: empezar&aacute; a estirarse y adelgazar paulatinamente, hasta alcanzar al cuerpo normativo con el que empec&eacute; primaria y que adelgac&eacute; en secundaria, cuando me jactaba de sustituir la asquerosa comida del comedor por una bolsa de Apetinas, un Lucky y un chicle de menta. 
    </p><p class="article-text">
        Crec&iacute; en la &eacute;poca de las top models y las Miss Espa&ntilde;a. La primera vez que cog&iacute; la cinta m&eacute;trica del costurero de mi madre para ver si me acercaba al 90-60-90, me llev&eacute; tremendo chasco porque con 14 era algo as&iacute; como 83-68-104. Pero entonces la talla 38 no me apretaba el chocho, y el culazo lo tapaba con la sudadera de <em>Fruits of the Loom</em> anudada. 
    </p><p class="article-text">
        Fui de las que vio el estreno de Titanic en el cine y se qued&oacute; prendada de las curvas de Kate Winslet m&aacute;s que del cuerpo escu&aacute;lido de Leonardo DiCaprio, aunque fuera su p&oacute;ster el &uacute;nico que pegu&eacute; en mi habitaci&oacute;n; en parte por ser una bisexual en el armario y en parte porque la SuperPop solo regalaba p&oacute;sters de chicos y de las Spice Girls. 27 a&ntilde;os despu&eacute;s, se hace viral el v&iacute;deo en el que una Winslet madura, bell&iacute;sima, llora recordando el acoso gord&oacute;fobo que vivi&oacute;, y me gustar&iacute;a que supiera lo que nos hizo sentir a tantas adolescentes s&aacute;ficas. 
    </p><p class="article-text">
        Pese a todo, me empe&ntilde;&eacute; en anclarme en una subjetividad delgada que chocaba con la rotundidad de mi espalda, de mi culo y de mis caderas. Ya era feminista militante cuando dej&oacute; de caberme la talla 38, y me jodi&oacute;, por m&aacute;s que llevase una d&eacute;cada coreando contra ese mandato. Nunca hice dieta, pero me pesaba temiendo acercarme a un l&iacute;mite mental autoimpuesto: 60 kilos. He sobrepasado ese l&iacute;mite este a&ntilde;o, y de pronto tambi&eacute;n el de los 70 kilos. Seg&uacute;n el euroc&eacute;ntrico &Iacute;ndice de Masa Corporal, ya es oficial: tengo sobrepeso y estoy rozando la &ldquo;pre-obesidad&rdquo;. Y no voy a hacer dieta, porque me repito que esos kilos son un s&iacute;ntoma (el menor de todos), no un problema.
    </p><p class="article-text">
        En casa hablamos mucho de que cada cuerpo es distinto y todos est&aacute;n bien. Mi hija, que es una estudiante aplicada, repite como un lorito las cantinelas de diversidad corporal que le cuento. Repasamos juntas los referentes de cuerpos de todos los tama&ntilde;os, colores y expresiones de g&eacute;nero que nos rodean y los elogiamos todos. Pero luego ponemos <em>Inside Out 2</em> y, como se&ntilde;ala Magda Pi&ntilde;eyro, los &uacute;nicos personajes gordos son Tristeza y Verg&uuml;enza. Ni Alegr&iacute;a ni Riley, que son las que le gustan. Menos mal que tambi&eacute;n le gusta Ira.
    </p><p class="article-text">
        Pero para m&iacute; el gran reto es la coherencia real, no el discurso de boquita. Quiero usar la certeza de que la devoci&oacute;n que siento por el cuerpo de mi cachorra no cabe en la faja de los can&oacute;nes gord&oacute;fobos para aplicarme el cuento, predicar con el ejemplo cuando me miro en el espejo y cuando la miro a ella. 
    </p><h2 class="article-text">Quinto acto: </h2><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Sabes lo que tengo tambi&eacute;n gordo? Tengo el papo muy gordo por el que me he pasado todas las cr&iacute;ticas estos d&iacute;as&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lalachus se convierte en nuestra &iacute;dola mientras un tropel de feministas flacas blancas (lo de blancas es importante porque son las mismas que desprecian la interseccionalidad) hacen el rid&iacute;culo con <em>reels</em> en los que equiparan la presi&oacute;n est&eacute;tica que sufrimos todas las mujeres con la gordofobia o sostienen que el odio que ha recibido en las redes tras el anuncio de que presentar&iacute;a las campanadas de Televisi&oacute;n Espa&ntilde;ola no es por ser gorda sino por ser mujer, porque Chicote y porque Ibai Llanos no lo sufrieron (seg&uacute;n ellas). 
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; est&aacute;n activistas gordas feministas como Magda Pi&ntilde;eyro, estriadafatactivism o Lorena F. Prieto haciendo pedagog&iacute;a gratis sobre el cruce entre gordo-odio y misoginia, pese al cansancio y la rabia. Escribe Prieto: &ldquo;La gordofobia, como discurso, alimenta la violencia est&eacute;tica y es lo que hace que para muchas mujeres su mayor pesadilla sea parecerse a nosotras, las gordas. Pero las consecuencias ESPEC&Iacute;FICAS de la gordofobia, como la discriminaci&oacute;n laboral, la violencia m&eacute;dica, la dificultad para encontrar ropa, el acoso o los estereotipos culturales da&ntilde;inos los sufrimos las personas gordas. Intentar invisibilizar eso es, de nuevo, gordofobia&rdquo;. Y, citando a Pi&ntilde;eyro, agrega la motivaci&oacute;n de las feministas que se empe&ntilde;an en invisibilizar la gordofobia: &ldquo;Muchas prefieren verlo desde un eje en el que ellas tambi&eacute;n puedan asumirse como v&iacute;ctimas y no tengan que pensar en c&oacute;mo contribuyen al sufrimiento de las dem&aacute;s&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Vestida, con mis piernas largas y mis brazos delgados, solo se me ven la tripota y el culazo, pero cuando me quito la ropa palpo con asombro mis novedades corporales: el pubis mullidito, las lorzas en la espalda, las costillas cubiertas por una capa de celulitis. Y sigo siendo, a efectos pol&iacute;ticos, flaca. No voy a perder oportunidades laborales por gorda, no voy a recibir insultos en redes por gorda, no voy a sentir las miradas de reprobaci&oacute;n si me como un bollo por la calle, no voy a sentir las miradas en la piscina ni en el gimnasio, no voy a saber lo que es no caber en los asientos de los aviones. La &uacute;nica experiencia com&uacute;n a las gordas que anticipo es no encontrar pantalones en la industria de la moda r&aacute;pida. 
    </p><p class="article-text">
        Acabo de cumplir 40 a&ntilde;os. Mi madre engord&oacute; m&aacute;s o menos con esta edad. En mi familia se ha celebrado que mi abuela haya adelgazado a partir de los 85 a&ntilde;os. No est&aacute; adelgazando, se est&aacute; consumiendo. En verano estuvo ingresada y le toc&oacute; compartir habitaci&oacute;n con una mujer muy gorda y poco recatada, que llevaba la bata medio abierta y hablaba en gallego con estruendo. Mi madre se refiri&oacute; a ella varias veces como &ldquo;la gorda esa&rdquo; delante de mi hija. Le dije que no lo hiciera.
    </p><p class="article-text">
        Quiero ser una buena aliada contra la gordofobia pero tengo que reconocer que, como casi toda aliada, soy un cuadro, un ser bastante parecido a esos nuevos masculinistas que tanto critico. He sido un cuadro, por ejemplo, cuando intentaba reconfortar a una amiga o una amante que me hablaba de la angustia de ir a comprar un ba&ntilde;ador nuevo. Ahora las entiendo un poco m&aacute;s y pienso que ten&iacute;a que haberme aplicado el &ldquo;callate, flaca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Comparto muchas stories sobre lo de Lalachus en Instagram. Subrayo mentalmente una frase de @estriadafatactivism: &ldquo;Que revienten. A m&iacute; es que esto no me lo quita ning&uacute;n magufo desubicado, ni ninguna mujer normativa con miedo a admitir que prefiere ser cualquier cosa antes que gorda&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa es la cuesti&oacute;n: qu&eacute; hacemos con el miedo a admitir que, ya seamos negacionistas de la gordofobia o aliadas del activismo gordo, nos horroriza la idea de llegar a ser gordas. 
    </p><p class="article-text">
        Llevo mal ser, por primera vez, la m&aacute;s gorda de la clase de twerk (y c&oacute;mo echo de menos a una compa., orgullosa bisexual, obrera y gorda, que ven&iacute;a el a&ntilde;o pasado), pese a que eso me convierte en el culazo que m&aacute;s se ve en las coreos que grabamos. 
    </p><p class="article-text">
        Le pregunto mucho a mi novia c&oacute;mo me ve habiendo engordado 10 kilos en los 11 meses que llevamos juntas. Me descubro una y otra vez temiendo que no me quiera gorda, porque es ese el discurso del odio que hemos mamado, que los cuerpos gordos no son dignos de ser amados ni deseados, por m&aacute;s que yo los haya amado y deseado. Pero ni su mirada es suficiente para reconciliarme con mi nuevo cuerpo, ni la m&iacute;a ha de pretender validar el de nadie.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que mejor invoco la fat serenity de la postal navide&ntilde;a que ha compartido Tatiana Romero (coordinadora del libro <em>(h)amor gordo</em>) en su Instagram. Invoco el perreo de Audry Funk. Invoco las ilustraciones de gordes queer am&aacute;ndose de @dacal_gz. Invoco el m&eacute;todo rumiante de Lucrecia Masson. Invoco a las vacas, las osas, las elefantas y las ballenas, me recuerdo que siempre me han fascinado los animales m&aacute;s orondos. Mi cuerpo necesita tanto el movimiento como la quietud, y quiero encontrar el equilibrio entre ambos sin pensar en la b&aacute;scula. Por eso, anoto en mi lista de prop&oacute;sitos de a&ntilde;o nuevo hacer escalada y pasear m&aacute;s, pero tambi&eacute;n cambiar el miedo a engordar por el agradecimiento a este cuerpo que me sostiene, este cuerpo que soy, cada d&iacute;a m&aacute;s redondo (&ldquo;como la tierra, que tantos mitos y leyendas encierra&rdquo;, que cantaban Krudas Cubensi), cada d&iacute;a m&aacute;s imponente y rotundo.
    </p><p class="article-text">
        Anoto tambi&eacute;n no olvidar cu&aacute;l es mi sitio como flaca a efectos pol&iacute;ticos: pensar en c&oacute;mo puedo dejar de contribuir al sufrimiento e incorporar a mi agenda activista las denuncias que nos acercan nuestras compas activistas gordas. Que las excluyen en las unidades de reproducci&oacute;n humana de los hospitales; que se ha concedido el Premio Princesa de Asturias a un f&aacute;rmaco para la diabetes reconvertido en remedio milagroso para adelgazar a costa de la salud (porque no nos quieren sanas, nos quieren flacas); que han adelgazado a la Virgen Roja y a su madre para convertir su historia en serie de moda que promocionan influencers flacas. Leed a las activistas y te&oacute;ricas gordas, escuchadlas, co&ntilde;o. Y ole sus papos gordos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[June Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/no-embarazada-engordando_132_11955937.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Jan 2025 22:13:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No estoy embarazada, estoy engordando]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Machismo,Trastornos alimentarios,Alimentación,Discriminación de género,Misoginia,Feminismo,Televisión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Santi Pisonero, sociólogo: "Viene una pandemia de infelicidad en las nuevas generaciones y el factor renta es clave"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/santi-pisonero-sociologo-viene-pandemia-infelicidad-nuevas-generaciones-factor-renta-clave_128_11868475.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/62866804-9968-407b-bc09-a0041dde9b2a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Santi Pisonero, sociólogo: &quot;Viene una pandemia de infelicidad en las nuevas generaciones y el factor renta es clave&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Hay una correlación entre renta y felicidad. Existen chascarrillos en los que se dice que la juventud de hoy es floja o que no aguantan las frustraciones, pero hay unas condiciones objetivables y materiales detrás que explican estas cifras", reconoce el sociólogo</p><p class="subtitle">El informe - Seis de cada diez jóvenes vascos y navarros han pensado en suicidarse y el 25% toma antidepresivos
</p></div><p class="article-text">
        Seis de cada diez j&oacute;venes de Euskadi y Navarra ha tenido pensamientos suicidas o autolesivos en alg&uacute;n momento de su vida y la falta de emancipaci&oacute;n, los pocos ingresos o el no saber gestionar los sentimientos est&aacute;n relacionados con esos pensamientos e incluso con las autolesiones. Adem&aacute;s, el 26% de esos j&oacute;venes ha consumido antidepresivos o ansiol&iacute;ticos en el &uacute;ltimo mes, el 20% de ellos sin prescripci&oacute;n m&eacute;dica. Estas son algunas de las conclusiones del informe&nbsp;<a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>&iquest;C&oacute;mo afecta la salud mental a los j&oacute;venes?&nbsp;</em></a><em>&nbsp;</em>presentado en el Parlamento Vasco por la plataforma Gurea Geroa y el soci&oacute;logo Santi Pisonero en el que han preguntado a 3.763 j&oacute;venes de entre 16 y 30 a&ntilde;os cuestiones como si se sienten felices, c&oacute;mo afrontan su futuro, c&oacute;mo gestionan sus sentimientos o los h&aacute;bitos que tienen. Pisonero explica a este peri&oacute;dico que entre los datos m&aacute;s alarmantes que encuentran est&aacute; el hecho de c&oacute;mo afecta el llamado &ldquo;factor renta&rdquo; y el acceso a profesionales de la salud mental a la hora de que los j&oacute;venes sean o no felices. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es el objetivo del informe?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ha sido un proceso no solo de diagn&oacute;stico, sino tambi&eacute;n explotario, de ver c&oacute;mo est&aacute; la juventud y d&oacute;nde puede estar el problema. El objetivo es poder incidir desde la pol&iacute;tica p&uacute;blica para evitar situaciones de riesgo. De ah&iacute; que toquemos temas tan aparentemente dispares como el consumo que realiza la juventud, ya que una de las hip&oacute;tesis de trabajo es que el hiperconsumismo genera frustraci&oacute;n. Tambi&eacute;n preguntamos por el uso de los filtros de las redes sociales o los transtornos de conducta alimenticia. Esta &uacute;ltima era una cuesti&oacute;n que ten&iacute;amos clara porque el Hospital de Basurto advierte de que hay una ola de problemas psiqui&aacute;tricos relacionados con los TCA y el uso del m&oacute;vil. Tenemos otra hip&oacute;tesis y es que el espejo irreal en el que nos miramos nos va generando ansiedad. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El informe concluye que seis de cada diez j&oacute;venes vascos y navarros han pensado en suicidarse y el 25% toma antidepresivos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, y el 20% de los que los han tomado lo han hecho sin receta. Algo que tambi&eacute;n me parece muy significativo. La muestra est&aacute; bien recogida y es representantiva. Nos permite hilar fino y ver las diferencias que hay entre distintos g&eacute;neros o territorios. Aunque a m&iacute; lo que me parece m&aacute;s relevante son las diferencias en cuanto a la renta. El foco de la infelicidad se sit&uacute;a en causas objetivables y materiales, como en la dificultad del acceso a la vivienda o en la dificultad de alcanzar un trabajo digno y bueno. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo afecta el factor de la renta a la hora de que los j&oacute;venes sean felices?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay una correlaci&oacute;n entre renta y felicidad, totalmente. Existen chascarrillos y conversaciones en las que se dice que la juventud de hoy es muy lila, que es floja o que no aguantan las frustraciones. Es cierto que las redes sociales y la dictadura de la felicidad que se refleja en ellas generan infelicidad en los j&oacute;venes porque est&aacute;n construyendo su personalidad, pero eso no lo explica todo. Hay unas condiciones objetivables y materiales detr&aacute;s que explican estas cifras que ya sab&iacute;amos que iban a ser una bomba. Despu&eacute;s de contrastarlo miles de veces nos hemos dado cuenta de que viene una pandemia de infelicidad en las nuevas generaciones. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y qu&eacute; diferencias se ven con respecto al territorio o al tipo de municipio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nos ha sorprendido que en municipios peque&ntilde;os hay m&aacute;s infelicidad que en los grandes. Esto va un poco en contra de lo que siempre hemos pensado sobre que en las ciudades est&aacute;s m&aacute;s anonimizado o hay m&aacute;s estr&eacute;s. Podemos pensar que afecta el hecho de que la figura del psic&oacute;logo en los pueblos est&aacute; m&aacute;s lejos o es m&aacute;s inaccesible. O que ahora mismo las expectativas que tiene la juventud pasan por interrelacionarse mucho y cambiar de gente. Seguiremos escarbando en este sentido.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Presentación del informe &#039;¿Cómo afecta la salud mental a los jóvenes&#039; en el Parlamento Vasco"
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            <span class="title">
                Presentación del informe &#039;¿Cómo afecta la salud mental a los jóvenes&#039; en el Parlamento Vasco                            </span>
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        <strong>El factor de g&eacute;nero tambi&eacute;n hace que los resultados sean unos u otros. </strong>
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; es. En general las mujeres sienten m&aacute;s angustia que los hombres. En cuanto a las redes sociales, ellas utilizan m&aacute;s filtros que ellos y es cierto que los hombres gestionan sus emociones de forma diferente. Es significativo el apoyo que tengan estos j&oacute;venes en cuanto a redes sociales anal&oacute;gicas, es decir, los amigos, la familia o el apoyo de la gente de su alrededor. Estas redes sociales pueden servir de soporte, pero tambi&eacute;n pueden generar infelicidad. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Los j&oacute;venes de hoy en d&iacute;a van al psic&oacute;logo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que la inmensa mayor&iacute;a de los encuestados ha acudido al psic&oacute;logo alguna vez en su vida, peor es cierto que hoy en d&iacute;a la figura del psic&oacute;logo est&aacute; muy normalizada e incluso se puede llegar a confundir con el orientador del instituto. No me ha parecido tan relevante el n&uacute;mero de j&oacute;venes que va al psic&oacute;logo como el hecho de que se ha dejado de estigmatizar el ir al psic&oacute;logo, la gente ya no tiene reparos en decir que va, aunque es cierto que los que van al psic&oacute;logo lo hacen cuando ya tienen mucha necesidad, no lo hacen de manera preventiva. Otro dato que me parece muy significativo es que el 89% de los que van al psic&oacute;logo dicen que ir&iacute;an m&aacute;s si fuera m&aacute;s barato.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tras los datos que aporta el informe &iquest;qu&eacute; se puede hacer? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Por parte de los progenitores y educadores controlar las redes sociales que utilizan. Tienen que ser capaces de trasladar a la juventud los efectos negativos que tienen cada aplicaci&oacute;n que utilizan. Que entiendan que lo que ven por las redes sociales, esa dictadura de la felicidad, no es real. Eso de 'si quieres puedes' no es cierto. A veces no puedes y necesitas apoyo. Debemos concienciar al sistema educativo y a los padres de que es su responsabilidad trasladar a la juventud el lado negativo de las redes sociales. No quiero demonizarlas, porque es cierto que tienen cosas muy buenas, no me gustar&iacute;a que se alimentara el discurso contra las pantallas o las redes sociales, pero los j&oacute;venes deben conocer los efectos negativos que tienen. Y, sobre todo, favorecer al acceso a los psic&oacute;logos, ya que estamos viendo que el dinero es un problema. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/santi-pisonero-sociologo-viene-pandemia-infelicidad-nuevas-generaciones-factor-renta-clave_128_11868475.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Dec 2024 20:46:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Álava,Gipuzkoa,Navarra,Jóvenes,Salud mental,Suicidios,Suicidio,Trastornos alimentarios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[ADANER reclama más personal para disminuir las listas de espera de pacientes con trastornos alimentarios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/adaner-reclama-personal-disminuir-listas-espera-pacientes-trastornos-alimentarios_1_11853001.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e0a0ada6-c999-4e60-a97f-781b7a188439_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="ADANER reclama más personal para disminuir las listas de espera de pacientes con trastornos alimentarios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Santander acoge las XV Jornadas sobre la atención a los trastornos alimentarios, cuyo número está aumentando</p></div><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n para la Defensa de la Atenci&oacute;n a la Anorexia Nerviosa (ADANER Cantabria) ha reclamado m&aacute;s personal para disminuir las listas de espera de pacientes con trastornos alimentarios.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las enfermas de trastornos de la conducta alimentaria, anorexia, bulimia, trastorno por atrac&oacute;n, necesitan una frecuencia inter visitas en principio, cuando est&aacute;n en fase grave, que no necesitan a lo mejor los otros enfermos. Es por esto que necesitar&iacute;an dotarse de personal suficiente en las unidades para que las listas de espera disminuyan y est&eacute;n bien atendidas&rdquo;, ha explicado la presidenta de ADANER Cantabria, Carmen Grandas.
    </p><p class="article-text">
        Igualmente, ha explicado que la asociaci&oacute;n dispone de una psic&oacute;loga que imparte talleres mediante una subvenci&oacute;n nominativa del ICASS, y que en ella se atiende a las enfermas cr&oacute;nicas, &ldquo;que son muchas&rdquo;, a las que llegan por primera vez, as&iacute; como a los padres. Asimismo dispone de un programa espec&iacute;fico para quienes padecen del trastorno por atrac&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, ha alertado del aumento de casos de trastornos alimentarios y ha pedido a las familias que est&eacute;n atentos a los signos de alarma como la tristeza, el aislamiento o la bajada del rendimiento escolar para acudir al pediatra y poder iniciar lo antes posible un tratamiento.
    </p><p class="article-text">
        Grandas ha participado este martes en una rueda de prensa en el Ayuntamiento de Santander para presentar las XV Jornadas sobre la atenci&oacute;n a los trastornos alimentarios, anorexia y bulimia nerviosas, organizadas por ADANER, que tendr&aacute;n lugar este viernes 29 en el edificio Tres Torres de la Universidad de Cantabria, con la participaci&oacute;n de prestigiosos expertos y profesionales en la materia.
    </p><p class="article-text">
        Unas jornadas que ha presentado junto a la concejala de Salud, Zulema Gancedo; el responsable de la Unidad de Trastornos de Conducta Alimentaria del Hospital Marqu&eacute;s de Valdecilla, Andr&eacute;s G&oacute;mez del Barrio; y la vicerrectora, Marta Garc&iacute;a Lastra.
    </p><p class="article-text">
        G&oacute;mez del Barrio ha indicado que para los expertos los objetivos principales son la prevenci&oacute;n y la detecci&oacute;n temprana, de forma que es fundamental intervenir antes de que estos trastornos se arraiguen profundamente en la vida de quienes los sufren.
    </p><p class="article-text">
        Y esto incluye no solo la detecci&oacute;n en el &aacute;mbito de la atenci&oacute;n primaria y los colegios, sino tambi&eacute;n en el mundo digital, donde las redes sociales pueden ejercer una influencia significativa en la percepci&oacute;n de uno mismo y en la relaci&oacute;n con la comida.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Gancedo ha destacado la importancia de estas jornadas, ya que se trata de un problema que genera una patolog&iacute;a f&iacute;sica y psicol&oacute;gica importante y que puede llegar a limitar el desarrollo de una vida adulta plena y satisfactoria.
    </p><p class="article-text">
        Tal y como ha detallado, los trastornos de la alimentaci&oacute;n pueden afectar a cualquier persona y a cualquier edad, y ha reconocido la importancia de la detecci&oacute;n precoz, aspecto al que estas jornadas se dedican a&ntilde;o tras a&ntilde;o.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Europa Press]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/adaner-reclama-personal-disminuir-listas-espera-pacientes-trastornos-alimentarios_1_11853001.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Nov 2024 13:08:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[ADANER reclama más personal para disminuir las listas de espera de pacientes con trastornos alimentarios]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Trastornos alimentarios,Listas de espera]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Haber nacido en la era digital no es suficiente: por qué los adolescentes se 'tragan' los bulos de las redes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/haber-nacido-digital-no-suficiente-adolescentes-tragan-bulos-redes_1_11685138.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2e456a40-2f93-4510-9415-f02e50eec9c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Haber nacido en la era digital no es suficiente: por qué los adolescentes se &#039;tragan&#039; los bulos de las redes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los datos desmienten el mito de que las generaciones zeta y alfa no necesitan formación digital porque ya tienen esas competencias; les faltan herramientas con las que enfrentarse a una desinformación y discursos de odio cada vez más sofisticados: "Hay que educarlos antes de su primer móvil”</p><p class="subtitle">Más de la mitad de los adolescentes tienen dificultades para detectar una noticia falsa
</p></div><p class="article-text">
        A pesar de haber nacido en la era digital, la mitad de las personas menores reconoce que no sabe identificar siempre si una informaci&oacute;n es falsa, con m&aacute;s de una de cada diez confesando que no podr&iacute;a se&ntilde;alar un bulo en ning&uacute;n caso, seg&uacute;n un informe de Save the Children publicado este jueves. Adem&aacute;s, una de cada cuatro personas adolescentes no contrasta nunca una <a href="https://www.eldiario.es/temas/bulos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informaci&oacute;n de la que recela</a> y, quienes s&iacute; lo hacen, recurren en la mayor&iacute;a de los casos a familia y amistades, que podr&iacute;an estar recibiendo el mismo tipo de <a href="https://www.eldiario.es/politica/reto-desinformacion-hay-diferenciar-periodismo-negocios_1_11424652.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desinformaci&oacute;n</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vivimos en una etapa donde la desinformaci&oacute;n cada vez es mayor, y distinguirla es m&aacute;s complicado para poblaciones vulnerables como las personas menores&rdquo;, explica Eva Herrero, profesora de Periodismo e investigadora de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M). Aunque la desinformaci&oacute;n sea tan antigua como la profesi&oacute;n period&iacute;stica, los bulos actuales se est&aacute;n sofisticando: las mayores capacidades tecnol&oacute;gicas que permiten los <em>deepfakes</em> o el hecho de que cualquier persona pueda crear una web con apariencia de medio de comunicaci&oacute;n, sumado a la mayor facilidad de viralizaci&oacute;n, hace m&aacute;s dif&iacute;cil la lucha contra la desinformaci&oacute;n en redes sociales. Estas ya se sit&uacute;an como el segundo medio principal de informaci&oacute;n para las personas adolescentes, solo por detr&aacute;s de familia y amistades y empatado con la televisi&oacute;n, expone el informe.
    </p><p class="article-text">
        Esta especialista en alfabetizaci&oacute;n medi&aacute;tica y adolescentes advierte de que incluso quienes se ven capaces de identificar un bulo sobreestiman ligeramente sus herramientas. En un estudio que realiz&oacute; entre estudiantes de Secundaria, <a href="https://www.revistacomunicar.com/pdf/73/c7308es.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 59% dijo saber distinguir la desinformaci&oacute;n, pero solo un 52% lo consigui&oacute;</a> en la prueba pr&aacute;ctica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las personas adolescentes sobreestiman ligeramente su capacidad de identificar la desinformación, que se está complejizando de la mano de los deepfakes o páginas web que permiten fingir ser un medio de comunicación</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Eva Herrero</span>
                                        <span>—</span> Profesora de Periodismo e investigadora de la Universidad Carlos III de Madrid
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para Mariaje Gonz&aacute;lez Flor, experta en contenidos digitales y alfabetizaci&oacute;n medi&aacute;tica, las plataformas de redes sociales tienen la responsabilidad de &ldquo;invertir en moderaci&oacute;n para controlar los contenidos que recurren a la emoci&oacute;n, pues es m&aacute;s f&aacute;cil que los compartamos sin pararnos a pensar&rdquo;. Los algoritmos de Instagram, TikTok u otros potencian el contenido que mejor despierta las emociones porque enganchan m&aacute;s y, por lo tanto, aumentan los beneficios de las empresas tecnol&oacute;gicas, como revelaron varios exempleados de grandes corporaciones en el documental de 2020 <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/critica-dilema-redes-sociales-documental-netflix_1_6238348.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El dilema de las redes</em></a>. Eso s&iacute;, aunque estas compa&ntilde;&iacute;as &ldquo;por supuesto&rdquo; que deben responsabilizarse de sus contenidos, Gonz&aacute;lez Flor subraya que la implicaci&oacute;n debe ir m&aacute;s all&aacute;: &ldquo;La ciudadan&iacute;a debe ser consciente del poder que tiene. Los individuos y la sociedad civil pueden pedir cambios a las plataformas, y al Estado, para que legisle&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Redes sociales y alfabetizaci&oacute;n medi&aacute;tica</strong></h2><p class="article-text">
        Dentro del ecosistema de las redes sociales, <em>Desinformaci&oacute;n y discursos de odio en el entorno digital</em>, el informe de Save the Children, apunta a que el 16% de los y las adolescentes considera que los creadores de contenido son siempre una fuente fiable. Un 70% adicional asegura que pueden serlo en determinadas ocasiones. &ldquo;No solo los adolescentes, sino todos debemos formarnos un criterio digital &mdash;el 34% de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola no tiene competencias digitales b&aacute;sicas, seg&uacute;n datos de la Comisi&oacute;n Europea&mdash;. Si te educas en la esfera de Internet, y te pones las gafas del criterio, hay un click en tu cabeza que se activa y que te pone alerta. As&iacute; es m&aacute;s dif&iacute;cil que te cuelen desinformaci&oacute;n&rdquo;, afirma Gonz&aacute;lez Flor.
    </p><p class="article-text">
        Este criterio digital que se&ntilde;ala la especialista pasa por una alfabetizaci&oacute;n medi&aacute;tica y digital m&aacute;s amplia que debe impartirse en la escuela, pero tambi&eacute;n en el hogar familiar: &ldquo;No podemos esperar al momento de darles su primer m&oacute;vil; hay que educar a nuestros hijos antes&rdquo;, se&ntilde;ala la experta, que tambi&eacute;n es formadora en alfabetizaci&oacute;n medi&aacute;tica.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cada generación tiene sus propias narrativas desinformadas y sus prácticas comunicativas que hace que sean más sensibles a determinados discursos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Raúl Magallón</span>
                                        <span>—</span> investigador de la UC3M especializado en desinformación
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y es que ha muerto el mito de que las generaciones zeta y alfa no necesitan formaci&oacute;n por haber nacido en la era digital: &ldquo;Durante mucho tiempo hemos pensado que tener competencias digitales era saber utilizar una aplicaci&oacute;n, pero ya reconocemos que hace falta un conocimiento m&aacute;s profundo. Hay que saber qu&eacute; pasa cuando compartimos datos o enviamos una foto&rdquo;, explica Herrero. &ldquo;Cada generaci&oacute;n tiene sus propias narrativas desinformadas y sus pr&aacute;cticas comunicativas que hace que sean m&aacute;s sensibles a determinados discursos&rdquo;, apostilla Ra&uacute;l Magall&oacute;n, investigador de la UC3M especializado en desinformaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, hay que educar en la importancia del uso, no solo del contenido. &ldquo;Hay contenidos que son il&iacute;citos, pero tambi&eacute;n otros a los que, sin ser nocivos por s&iacute; mismos, se les puede dar un mal uso. En principio no tiene nada de malo subir una foto con una amiga, pero hay que tener en cuenta que otras personas lo pueden usar para ciberacosar&rdquo;, explica Gonz&aacute;lez Flor.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Bulos y misoginia</strong></h2><p class="article-text">
        Internet ha democratizado el acceso a la informaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n ha permitido la proliferaci&oacute;n de discursos de odio. El estudio de Save the Children se&ntilde;ala que los chicos son m&aacute;s vulnerables a caer en ellos, y las chicas son mayormente destinatarias, &ldquo;lo que convierte el espacio online en m&aacute;s hostil para ellas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con el aumento de la misoginia y el <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/detras-negacionismo-violencia-genero-ultraderecha-lobbies-ultracatolicos-desafeccion-politica_1_10965121.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">negacionismo de la violencia de g&eacute;nero</a> en hombres j&oacute;venes en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, muchas personas han trazado la l&iacute;nea entre esos adolescentes e <em>influencers</em> machistas. El informe analiz&oacute; a varios creadores de contenido en la plataforma de <em>streaming </em>Twitch y encontr&oacute; &ldquo;conductas de riesgo&rdquo; en todos ellos, como comentarios cosificadores hacia las mujeres o rese&ntilde;as de videojuegos con contenido pornogr&aacute;fico. Adem&aacute;s, de los <em>influencers</em> del estudio, uno estaba vinculado con grupos de extrema derecha.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se suele plantear causalidad con seguir a una persona machista en Internet y tener actitudes misóginas, pero es solo un factor de riesgo más; hay que analizar cuáles pueden ser los otros</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Susana Piedra</span>
                                        <span>—</span> Psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A pesar de esto, Magall&oacute;n considera &ldquo;reduccionista&rdquo; culpar a los creadores de contenido de la misoginia creciente en la poblaci&oacute;n joven. Es un fen&oacute;meno &ldquo;m&aacute;s complejo&rdquo;, asegura, relacionado con la transformaci&oacute;n de la sociedad y el auge de los movimientos populistas. Se pronuncia en la misma l&iacute;nea Susana Piedra, psic&oacute;loga y coordinadora del programa de Prevenci&oacute;n de conductas de riesgo en ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes de la Uni&oacute;n de Asociaciones Familiares (UNAF): &ldquo;Se suele plantear causalidad con seguir a una persona machista en Internet y tener actitudes mis&oacute;ginas, pero es solo un factor de riesgo m&aacute;s; hay que analizar cu&aacute;les pueden ser los otros&rdquo;. La psic&oacute;loga a&ntilde;ade que, aunque el <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/grooming-acoso-sexual-online-menores-crece-agresor-les-aisla-no-cuenten_1_10748941.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>grooming</em></a> y el ciberacoso son los mayores miedos de las familias, cada vez hay m&aacute;s sensibilizaci&oacute;n y preocupaci&oacute;n sobre los discursos de odio.
    </p><p class="article-text">
        Para contrarrestar las actitudes machistas que pueda tener un hijo adolescente, Piedra, que tambi&eacute;n imparte talleres a familias, recomienda reflexionar sobre qu&eacute; comportamientos machistas puede haber en el propio hogar, romper estereotipos y favorecer una escucha activa que permita poner el foco de atenci&oacute;n en la persona adolescente y ver qu&eacute; est&aacute; &ldquo;latente&rdquo; tras las actitudes de discriminaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Insatisfacci&oacute;n corporal</strong></h2><p class="article-text">
        I&ntilde;aki est&aacute; preocupado. Su hija, Ofelia (nombre ficticio) muestra cada vez m&aacute;s insatisfacci&oacute;n con su cuerpo, una sensaci&oacute;n que, cree el padre, &ldquo;est&aacute; marcada por lo que ve a trav&eacute;s del m&oacute;vil&rdquo;. Ella tuvo su primer dispositivo m&oacute;vil con casi 12 a&ntilde;os por presi&oacute;n social &mdash;era la &uacute;nica sin m&oacute;vil de su grupo de amigas&mdash; y, tras un tiempo sin redes sociales, pidi&oacute; estar en Instagram para mantener el contacto con sus amistades. &ldquo;Ya mostraba inter&eacute;s por la est&eacute;tica antes de estar en redes, pero ahora me pide cosas que no necesita, como s&eacute;rum o tratamientos antiedad. Tiene 13 a&ntilde;os&rdquo;, cuenta I&ntilde;aki.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mi hija ya mostraba interés por la estética antes de estar en redes, pero ahora me pide cosas que no necesita, como sérum o tratamientos antiedad. Tiene 13 años</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Iñaki</span>
                                        <span>—</span> Padre de O.
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los est&aacute;ndares de belleza que se transmiten en redes sociales pueden considerarse desinformaci&oacute;n, dado que las <em>influencers</em> no son transparentes con si han usado un filtro, se han hecho cirug&iacute;as o se fotograf&iacute;an en ayunas para tener un vientre m&aacute;s plano. Y, en efecto, a mayor uso de redes sociales, mayor internalizaci&oacute;n de esos ideales de belleza a veces irreales. As&iacute; lo afirma un estudio de la Universidad Miguel Hern&aacute;ndez, que se&ntilde;ala que el uso de Facebook e Instagram est&aacute; asociado a menor satisfacci&oacute;n corporal, aunque pide estudios longitudinales sobre el tema para saber c&oacute;mo afecta a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las redes sociales normalizan est&aacute;ndares irreales y eso es un <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/anorexia-bulimia-ninas_1_10645409.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">factor de riesgo en TCA</a> [Trastornos de la Conducta Alimentaria]&rdquo;, apunta la conexi&oacute;n Susana Piedra, la psic&oacute;loga. Esto no quiere decir que la persona adolescente vaya a tener problemas con la comida, pero para mejorar la relaci&oacute;n con los alimentos recomienda a las familias &mdash;&ldquo;pues las madres y los padres siguen siendo los mayores <em>influencers</em>&rdquo;, dice&mdash; &ldquo;favorecer la aceptaci&oacute;n de la diversidad corporal, fomentar el pensamiento cr&iacute;tico de que no todo lo que ven en redes es real y ser coherentes: no podemos transmitir positividad y luego hacer comentarios como madre de que he engordado&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Deva Mar Escobedo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/haber-nacido-digital-no-suficiente-adolescentes-tragan-bulos-redes_1_11685138.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Sep 2024 20:29:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Haber nacido en la era digital no es suficiente: por qué los adolescentes se 'tragan' los bulos de las redes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trastornos alimentarios,Bulos,Desinformacion,Redes sociales,TikTok,Instagram,Fake News]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adolescentes que comen mal o no comen: España ha 'renunciado' al comedor escolar en Secundaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/adolescentes-comen-mal-no-comen-espana-renunciado-comedor-escolar-secundaria_1_11628670.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d1893022-a7a6-4837-83b3-cfedd1faeb06_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Adolescentes que comen mal o no comen: España ha &#039;renunciado&#039; al comedor escolar en Secundaria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Solo uno de cada seis institutos tiene servicio de comedor, según el último informe de la ONG Educo; además, el 63,7% de los hogares que necesitan una beca comedor y la solicitan no reciben esta ayuda </p><p class="subtitle">Un millón de niños y niñas se quedan sin beca de comedor: “Si me tengo que gastar 120 euros no llego a final de mes”</p></div><p class="article-text">
        Vivian es una madre soltera a cargo de una hija de 13 a&ntilde;os. Ambas viven juntas en una misma habitaci&oacute;n en un piso compartido de Madrid. El d&iacute;a a d&iacute;a de Vivian consiste en salir de casa a las siete de la ma&ntilde;ana y no regresar hasta las ocho y media de la noche. Trabaja realizando diferentes servicios de limpieza a lo largo del d&iacute;a y, nada m&aacute;s cruzar el umbral de la puerta, va directa a prepararle la cena a su hija, adem&aacute;s de la comida del d&iacute;a siguiente. La joven, reci&eacute;n entrada en la adolescencia, comer&aacute; en soledad al d&iacute;a siguiente. Y al siguiente. Y al siguiente. &ldquo;Yo le preparo la comida de tal forma que solo tenga que calentarla en el microondas y comer, pero ni as&iacute;. Hay veces que no come o que dice que se le pasa la hora&hellip; Entonces tienes que estar el doble de pendiente de ella en ese sentido&rdquo;, asegura. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando estuvo en el colegio la beca comedor de Educo fue su &ldquo;tabla de salvamento&rdquo;, pero ahora ha pasado al instituto y all&iacute; no hay comedor. Este no es un caso aislado: el 83,3% de los centros de secundaria espa&ntilde;oles no tienen este servicio, seg&uacute;n el &uacute;ltimo informe publicado por la ONG Educo <em>Vuelta al cole, &iquest;vuelta al comedor? Un inicio de curso dif&iacute;cil para la infancia m&aacute;s vulnerable y sus familias, </em>que recuerda que la escasez de comedores escolares se da, adem&aacute;s, bajo un contexto muy complicado: la cesta de la compra ha subido casi un 40% en los &uacute;ltimos 3 a&ntilde;os.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="Solo un 17 % de los centros de la ESO tienen comedor escolar" aria-label="Gráfico de barras" id="datawrapper-chart-0qL1h" src="https://datawrapper.dwcdn.net/0qL1h/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="865" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<e.length;r++)if(e[r].contentWindow===a.source){var i=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";e[r].style.height=i}}}))}();
</script>

<br>
    </figure><h2 class="article-text">El 54% de las familias tiene dificultades para llegar a fin de mes</h2><p class="article-text">
        Las familias que tienen dificultades para llegar a final de mes han aumentado el &uacute;ltimo a&ntilde;o hasta llegar al 54% de los hogares con hijos e hijas menores de edad, de las cuales el 28% reconoce tener &ldquo;ciertas dificultades&rdquo; y el 26% complicaciones severas. Casi un 10% m&aacute;s de familias respecto al a&ntilde;o pasado se encuentran en esta situaci&oacute;n de &ldquo;asfixia&rdquo;, sostiene la ONG. 
    </p><p class="article-text">
        Vivian y su hija llevan dos a&ntilde;os sin comer pescado porque no se lo pueden permitir, pero no son la excepci&oacute;n: m&aacute;s de 550.000 ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes y m&aacute;s de 333.000 hogares con hijos o hijas menores de 18 a&ntilde;os no pueden costearse comer carne, pollo o pescado (o sus equivalentes proteicos) cada dos d&iacute;as. Se trata del valor m&aacute;s alto desde hace dos d&eacute;cadas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La habitación que comparten Vivian y su hija.                            </span>
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        &ldquo;Una de las mam&aacute;s de la <a href="https://madresolteras.org/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Asociaci&oacute;n Solidaridad Madres Solteras</a>, pobrecita, fue al pediatra y &eacute;l le dijo que su hijo ten&iacute;a sobrepeso y que qu&eacute; le daba de comer. Ella se lo explic&oacute; y &eacute;l le dijo que 'eso no, que eso es comida chatarra', que no pod&iacute;a darle de desayunar, por ejemplo, una magdalena y dijo la mam&aacute; llorando: '&iquest;y qu&eacute; hago, si es lo &uacute;nico que me puede compensar para comprar en paquetes y no pasar hambre?'&rdquo;, cuenta Vivian. Otra madre de la asociaci&oacute;n, explica, tiene que sacar a su ni&ntilde;o del colegio a la hora de comer, darle en la calle &ldquo;cualquier cosa&rdquo;, y esperar a la hora de entrada para volverlo a dejar e irse corriendo a trabajar.
    </p><p class="article-text">
        Para las familias m&aacute;s pobres, con dos hijos o hijas menores de 14 a&ntilde;os, el coste del comedor escolar supone al menos el 16% (una sexta parte) de sus ingresos, subraya Educo. Tan solo uno de cada tres solicitantes de beca, la recibe. Es decir, el 63,7 % de quienes la necesitan y la solicitan no reciben esta ayuda. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="El 47% de los alumnos de Primaria acuden al comedor a diario" aria-label="Tabla" id="datawrapper-chart-XOvcb" src="https://datawrapper.dwcdn.net/XOvcb/5/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="766" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<e.length;r++)if(e[r].contentWindow===a.source){var i=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";e[r].style.height=i}}}))}();
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<br>
    </figure><h2 class="article-text">Los impactos en los ni&ntilde;os y adolescentes</h2><p class="article-text">
        Pilar Orenes, directora de Educo, explica que el comedor escolar no s&oacute;lo garantiza una comida saludable al d&iacute;a, sino que es tambi&eacute;n un entorno de protecci&oacute;n y de desarrollo, donde los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as resuelven conflictos, y donde se relacionan con adultos de otra manera. &ldquo;Es el comedor escolar y todo lo que ocurre a su alrededor. Esa es nuestra demanda: que sea considerado como parte de la educaci&oacute;n, como parte del proyecto de centro. Y, como es clave, tiene que estar garantizado para todos y, en especial, en aquellos que est&aacute;n en riesgo de pobreza y exclusi&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La buena o mala alimentación tiene consecuencias en la capacidad para concentrarse, para memorizar, para razonar, y en el comportamiento en el habla.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Albert Arcarons</span>
                                        <span>—</span> Sociólogo y ex director del Alto Comisariado contra la Pobreza Infantil
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Albert Arcarons, soci&oacute;logo y ex director de la Oficina del Alto Comisionado para la lucha contra la Pobreza Infantil (organismo que dej&oacute; de existir en noviembre del a&ntilde;o pasado, con la creaci&oacute;n del nuevo Ministerio de Juventud e Infancia), explica que los efectos de una pol&iacute;tica de comedores escolares van mucho m&aacute;s all&aacute; de la alimentaci&oacute;n. La buena o mala alimentaci&oacute;n tiene consecuencias en el rendimiento acad&eacute;mico, que se manifiestan en la capacidad para concentrarse, para memorizar, para razonar, hasta en el comportamiento y el habla.
    </p><p class="article-text">
        La ampliaci&oacute;n del servicio de comedores en la secundaria podr&iacute;a prevenir un sinf&iacute;n de situaciones de riesgo relacionadas con la adolescencia: &ldquo;Sabemos que cuando los ni&ntilde;os o adolescentes no acuden al comedor pasan m&aacute;s tiempo en su casa y no siempre todas estas casas tienen esta garant&iacute;a de protecci&oacute;n: a veces comen mal, poco, o en soledad. Hay m&aacute;s posibilidades de que, en vez de estar relacion&aacute;ndose con personas de su edad, pasen m&aacute;s tiempo con las pantallas. Se reducen sus posibilidades de socializaci&oacute;n&rdquo;, afirman desde Educo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En el colegio estaba segura de que estaba comiendo variado, de que la estaban viendo comer, pero la adolescencia no la estamos llevando nada bien</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Vivian, madre soltera de una adolescente de 13 años</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Un solo a&ntilde;o de diferencia, el que transcurre entre que un ni&ntilde;o o ni&ntilde;a pasa de sexto a primero de secundaria, puede bastar para poner patas arriba la vida de una familia: &ldquo;En el colegio estaba segura de que estaba comiendo variado, de que la estaban viendo comer, y de que se aseguraban de que comiese lo que ten&iacute;a que comer. Pero la adolescencia no la estamos llevando nada bien. Estos meses que ha pasado comiendo en casa he estado sintiendo much&iacute;simo el cambio. Es el doble de trabajo&rdquo;, lamenta Vivian. Se siente frustrada y antes no pod&iacute;a hablar de ello sin llorar en el intento. &ldquo;Mi miedo es que yo estoy sola y que se me descarrile totalmente ser&iacute;a&hellip;&rdquo;, comenta pavorosa. 
    </p><p class="article-text">
        Lidia Folgar, dietista-nutricionista&nbsp;especializada en psiconutrici&oacute;n y nutrici&oacute;n pedi&aacute;trica, expone otros beneficios del comedor: &ldquo;El efecto del grupo, de los iguales, es muy beneficioso a la hora de adquirir patrones diet&eacute;ticos. Si hay una comida establecida y todas las personas comen lo mismo, es la mejor manera de asumirlo como una normalidad y no como una imposici&oacute;n&rdquo;. El comedor tambi&eacute;n cobra un papel muy importante a la hora de detectar casos de TCA (Trastornos de la Conducta Alimentaria): &ldquo;El personal puede identificar comportamientos alterados con la comida en adolescentes, algo que no ocurre en casa si comen solos o a una hora diferente que el resto de la familia, ya que se pueden esconder con m&aacute;s facilidad. Pueden identificar se&ntilde;ales de alarma que permitan una intervenci&oacute;n precoz con los trastornos alimentarios&rdquo;, afirma la experta. S&oacute;lo un 3% de los adolescentes espa&ntilde;oles, se&ntilde;ala el estudio, disfrutan a d&iacute;a de hoy de un servicio de comedor escolar en sus institutos.
    </p><h2 class="article-text">El primer paso: garantizar las becas a quien las necesite</h2><p class="article-text">
        Desde Educo hablan de mirar a largo plazo sin descuidar el corto. Se&ntilde;alan como destino final un modelo de comedor universal y gratuito (algo que ya se realiza en pa&iacute;ses europeos como Suecia y Finlandia), pero el primer escal&oacute;n, el que m&aacute;s urgencia y atenci&oacute;n requiere, es otro: piden como medida indispensable que los Presupuestos Generales del Estado para 2025 incluyan de manera urgente una nueva l&iacute;nea de transferencia a las comunidades aut&oacute;nomas para ayudas de comedor de 468 millones de euros que, cofinanciadas por las comunidades aut&oacute;nomas, garanticen el acceso al comedor escolar gratuito a todos los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as bajo el umbral de la pobreza, acordando este umbral estatal como la m&iacute;nima renta para acceder a estas ayudas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Que todos los niños en situación de pobreza o exclusión social tengan acceso gratuito a los comedores escolares es algo que debería estar ocurriendo ya</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Albert Arcarons</span>
                                        <span>—</span> Sociólogo y ex director del Alto Comisariado contra la Pobreza Infantil
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Arcarons, a t&iacute;tulo personal, insiste en esto: &ldquo;Se han dado varios pasos importantes en Espa&ntilde;a, pero que todos los ni&ntilde;os en situaci&oacute;n de pobreza o exclusi&oacute;n social tengan acceso gratuito a los comedores escolares es algo que deber&iacute;a estar ocurriendo ya. Lo deber&iacute;an estar garantizando ya las autonom&iacute;as. Es lo que dice la <a href="https://www.eldiario.es/economia/gobierno-prepara-plan-pobreza-infantil-inversion-historica-527-millones_1_8381781.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Garant&iacute;a Infantil Europea</a>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Orenes (Educo) apunta que uno de los primeros pasos a dar es asegurar que haya estos servicios en todos los centros (tanto de primaria como de secundaria), ya que el 15% de los centros escolares de primaria en Espa&ntilde;a ni siquiera tienen comedor. 
    </p><h2 class="article-text">Un modelo universal y gratuito</h2><p class="article-text">
        En una <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/donald-bundy-comedor-escolar-gratuito-universal-no-idea-loca-ambiciosa_128_10705850.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista para elDiario.es</a> Donald Bundy, uno de los grandes expertos mundiales en nutrici&oacute;n escolar, aseguraba que &ldquo;el comedor escolar gratuito universal no es una idea ni tan loca ni tan ambiciosa&rdquo;, ya que &ldquo;la mayor&iacute;a de este tipo de comidas se dan en pa&iacute;ses de ingresos bajos o medios bajos&rdquo;. Entre otras cosas, la aplicaci&oacute;n de este modelo, asegura Arcorons, reduce la inseguridad alimentaria en la poblaci&oacute;n infantil ante crisis econ&oacute;micas o de inflaci&oacute;n, adem&aacute;s de en situaciones de guerra.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Menos abandono educativo temprano, una mayor probabilidad de realizar estudios universitarios, y un aumento de sus ingresos en la vida adulta.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Debido a que pa&iacute;ses como Suecia o Finlandia llevan muchos a&ntilde;os aplicando este sistema, hay datos suficientes que arrojan luz al asunto sacados de estudios que midieron el impacto a largo plazo en la vida de los ni&ntilde;os: menos abandono educativo temprano, una mayor probabilidad de realizar estudios universitarios, y un aumento de sus ingresos en la vida adulta.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un estudio de Educo de 2022, si el comedor fuera gratuito, la asistencia ser&iacute;a del 77,38% a nivel estatal. Desde la ONG afirman que para cumplir todos estos objetivos s&oacute;lo hace falta una concienciaci&oacute;n real por parte de la sociedad y voluntad pol&iacute;tica: &ldquo;Hay que asegurar que tengamos claro el aporte que da el comedor escolar para la infancia. Se tratar&iacute;a de un cambio casi cultural que tendr&iacute;a que acompa&ntilde;ar a los cambios m&aacute;s pr&aacute;cticos y operativos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Si se transicionase a un modelo m&aacute;s hol&iacute;stico, se&ntilde;ala el exdirector del Alto Comisariado para la Pobreza Infantil, se generar&iacute;a un cambio sist&eacute;mico tambi&eacute;n a otros niveles, como la inclusi&oacute;n social, la salud p&uacute;blica, la igualdad de g&eacute;nero, la conciliaci&oacute;n mercado laboral-vida familiar, y tambi&eacute;n se materializar&iacute;a en un posible impulso hacia la transformaci&oacute;n hacia un sistema agroalimentario m&aacute;s sostenible (poniendo en valor una producci&oacute;n Km 0, local, sostenible).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ariadna Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/adolescentes-comen-mal-no-comen-espana-renunciado-comedor-escolar-secundaria_1_11628670.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Sep 2024 08:07:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Adolescentes que comen mal o no comen: España ha 'renunciado' al comedor escolar en Secundaria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Infancia,Desnutrición infantil,Desnutrición,Derechos Humanos,Nutrición,Nutrición infantil,Comedores escolares,Educación,Salud mental,Trastornos alimentarios,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hacia el fin del “pesocentrismo” en la consulta médica: profesionales proponen ir más allá del índice de masa corporal (IMC)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/pesocentrismo-consulta-medica-profesionales-proponen-indice-masa-corporal-imc_1_11611186.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2426aa98-e6fb-4700-976d-7ef457b99367_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hacia el fin del “pesocentrismo” en la consulta médica: profesionales proponen ir más allá del índice de masa corporal (IMC)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Piden abordar los tratamientos de una forma más holística, que tenga en cuenta todos los condicionantes del paciente y deje atrás la mirada "gordófoba" de identificar estar flaco con estar sano: “Es más fácil culpar al paciente de falta de compromiso que al profesional de reduccionismo”</p><p class="subtitle">La anorexia y la bulimia alcanzan ya a las niñas: “Vemos casos con nueve años”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre se considera que el paciente tiene la raz&oacute;n y que hay que escucharle y creer sus s&iacute;ntomas o su historia. Las &uacute;nicas excepciones son las personas gordas y las personas psiquiatrizadas&rdquo;.&nbsp;Esta es la frase pronunciada por un profesor que se le qued&oacute; grabada a una estudiante de medicina. Y es solo una de las montones  de &ldquo;an&eacute;cdotas&rdquo; que ha escuchado de personas con las que ha hablado a lo largo de su trayectoria <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/claves-combatir-gordofobia-discrimina-causa-problemas-salud-mental-mujeres_1_7911568.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Magdalena Pi&ntilde;eyro</a>, fil&oacute;sofa, activista, y autora de libros como<em> 10 gritos contra la </em><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/unidas-gordofobia-dicen-salud-jodiendo-vida_1_9305219.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>gordofobia</em></a><em>. </em>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el informe <em>Mujeres j&oacute;venes y trastornos de la conducta alimentaria: impacto de los roles y estereotipos de g&eacute;nero</em>, la consulta del m&eacute;dico puede ser un territorio de conflicto para ellas, especialmente si se trata de personas cuyo peso se sale de lo definido como &ldquo;est&aacute;ndar&rdquo;. El estudio, publicado este mes por el Instituto de las Mujeres &ndash;y en el que muchas participantes contaban con cuerpos no normativos y padec&iacute;an o hab&iacute;an padecido trastornos de la conducta alimentaria&ndash;, destaca que el 63,6% de ellas hab&iacute;an sufrido situaciones de infravaloraci&oacute;n del personal sanitario sobre sus decisiones sobre alimentaci&oacute;n, sobre su peso (64,3%), sobre su aspecto f&iacute;sico (57,6%) y relacionadas con el ejercicio f&iacute;sico (56,5%). Consecuencias: las personas gordas retrasan o evitan ir al m&eacute;dico por miedo a ser humilladas y rega&ntilde;adas por su peso y, cuando deciden ir, se tienen que preparar mentalmente para poder afrontar la consulta m&eacute;dica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un abanico que va desde comentarios hirientes y fuera de lugar a diagn&oacute;sticos err&oacute;neos que llegan a poner en peligro nuestras vidas&rdquo;, asegura Pi&ntilde;eyro, que lleva a&ntilde;os estudiando los diferentes fen&oacute;menos asociados a la gordofobia. Relata c&oacute;mo el ejemplo m&aacute;s extremo de este sesgo el de una mujer a la que no le diagnosticaron un tumor en el &uacute;tero a tiempo y falleci&oacute;. &ldquo;Fue a consulta por dolor en el vientre y como era una persona gorda le dijeron que ten&iacute;a que adelgazar, que estar&iacute;a hinchada de las navidades&rdquo;. Pese a ser este el caso m&aacute;s alarmante, los testimonios son innumerables: desde ir con una gripe y que la primera recomendaci&oacute;n sea bajar unos kilos hasta llegar embarazada y que te culpen por estarlo asegurando que &ldquo;eres la futura asesina de tu hijo&rdquo; por tener sobrepeso.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las personas gordas evitan ir al médico por miedo a ser humilladas y regañadas por su peso</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Existe evidencia m&aacute;s que suficiente de c&oacute;mo los sesgos existentes en la sociedad afectan al conocimiento m&eacute;dico y a la pr&aacute;ctica de sus profesionales&rdquo;, anota Mario Font&aacute;n Vela, m&eacute;dico especializado en Medicina Preventiva y Salud P&uacute;blica y epidemi&oacute;logo. &ldquo;En la medicina existe una tendencia a moralizar las pr&aacute;cticas de las personas y su impacto en la salud y a juzgarlas desde esta &oacute;ptica. Esto responde, creo yo, a una carencia de formaci&oacute;n en epidemiolog&iacute;a social dentro de la medicina. Otro motivo es que generalmente es m&aacute;s f&aacute;cil aleccionar a una persona en una consulta que tratar de cambiar su contexto social, que requiere de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas encaminadas a mejorar la salud de las personas&rdquo;, explica, a la vez que denuncia que es el propio sistema el que fomenta tener h&aacute;bitos no saludables como el sedentarismo, el consumo de alcohol o el de tabaco.
    </p><h2 class="article-text">El &Iacute;ndice de Masa Corporal, demasiado reduccionista</h2><p class="article-text">
        Uno de los focos de este &ldquo;reduccionismo&rdquo; en la medicina es el IMC (&Iacute;ndice de Masa Corporal), nacido en el 1832. Se trata de un m&eacute;todo de evaluaci&oacute;n que consiste en dividir el peso de una persona en kilogramos entre el cuadrado de la estatura en metros. Dependiendo del resultado, se eval&uacute;a si una persona est&aacute; dentro de un &ldquo;peso normal&rdquo; o &ldquo;anormal&rdquo;. Es mediante esta f&oacute;rmula que se suele afirmar si una persona tiene &ldquo;sobrepeso&rdquo; o &ldquo;infrapeso&rdquo; y, en base a este resultado se suelen desplegar toda una serie de recomendaciones m&eacute;dicas. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Podemos tener personas con un IMC dentro del rango normal pero que, por ejemplo, acumulan mucho tejido adiposo en la zona abdominal y esto aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María del Mar Malagón</span>
                                        <span>—</span> Presidenta de SEEDO
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sin embargo, infinidad de profesionales de la salud est&aacute;n comenzando a demandar una ampliaci&oacute;n de la mirada, como ratifica Mar&iacute;a del Mar Malag&oacute;n, presidenta de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Estudio de la Obesidad (SEEDO): &ldquo;Lo que sabemos es que el IMC solo mide el peso y la altura, pero no determina c&oacute;mo est&aacute; nuestro tejido adiposo, d&oacute;nde est&aacute; distribuido, ni si ese tejido adiposo est&aacute; funcionando correctamente&rdquo;. No tanto el peso, sino la distribuci&oacute;n de la grasa corporal, es el factor atribuible al posible desarrollo de otras enfermedades. &ldquo;Podemos tener personas con un IMC dentro del rango normal pero que, por ejemplo, acumulan mucho tejido adiposo en la zona abdominal y esto aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular&rdquo;, afirman desde SEEDO. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las cr&iacute;ticas se pueden resumir en que es un indicador demasiado simple como para pretender que sintetice la multitud de factores que influyen en el estado metab&oacute;lico de una persona y, por tanto, predecir el riesgo de una persona para determinados resultados en salud&rdquo;, apostilla Font&aacute;n. Indicadores como el de la circunferencia de la cintura abdominal, el &iacute;ndice cintura-altura o cintura-cadera podr&iacute;an ofrecer m&aacute;s precisi&oacute;n, al ser combinados con el IMC y entre s&iacute;, asegura.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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</style>

<div id="g-grafico_determinantes-de-la-salud-box" class="ai2html">

	<!-- Artboard: D -->
	<div id="g-grafico_determinantes-de-la-salud-D" class="g-artboard" style="width:640px; height:549.285714285716px;" data-aspect-ratio="1.165" data-min-width="640">
<div style=""></div>
		<img id="g-grafico_determinantes-de-la-salud-D-img" class="g-grafico_determinantes-de-la-salud-D-img g-aiImg" alt="" src="https://static.eldiario.es/clip/7439858d-742a-4d6d-ae9d-609d55239c27_source-aspect-ratio_default_0.jpg"/>
		<div id="g-ai0-1" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:8.3745%;margin-top:-13px;left:0%;width:270px;">
			<p class="g-pstyle0">Determinantes de la salud</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-2" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:18.078%;margin-top:-10.3px;right:80.9415%;width:55px;">
			<p class="g-pstyle1">36%</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-3" class="g-Capa_1 g-aiAbs" style="top:20.026%;right:80.9375%;width:19.0625%;">
			<p class="g-pstyle2">Comportamiento individual</p>
			<p class="g-pstyle3">Actividad física, patrones </p>
			<p class="g-pstyle3">de sueño y de alimentación</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-4" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:24.2678%;margin-top:-10.3px;right:20.1722%;width:55px;">
			<p class="g-pstyle4">24%</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-5" class="g-Capa_1 g-aiAbs" style="top:26.762%;left:74.0585%;width:24.0625%;">
			<p class="g-pstyle5">Circunstancias sociales</p>
			<p>Cultura y tradición, educación </p>
			<p>en la infancia, calidad del apoyo del entorno, condiciones laborales</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-6" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:52.1222%;margin-top:-10.3px;right:69.4291%;width:54px;">
			<p class="g-pstyle6">22%</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-7" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:52.1222%;margin-top:-10.3px;right:34.9361%;width:50px;">
			<p class="g-pstyle7">11%</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-8" class="g-Capa_1 g-aiAbs" style="top:54.7984%;right:69.5267%;width:16.25%;">
			<p class="g-pstyle2">Biología y genética</p>
			<p class="g-pstyle3">Genética, estructura </p>
			<p class="g-pstyle3">y funcionalidad corporal</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-9" class="g-Capa_1 g-aiAbs" style="top:54.7984%;left:60.2642%;width:16.25%;">
			<p class="g-pstyle5">Cuidado Médico</p>
			<p>Calidad del sistema </p>
			<p>de salud, acceso</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-10" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:71.602%;margin-top:-10.3px;right:45.9695%;width:45px;">
			<p class="g-pstyle8">7%</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-11" class="g-Capa_1 g-aiAbs" style="top:73.7321%;left:50.1844%;width:18.9063%;">
			<p>Contaminación, ubicación, organización de la Ciudad</p>
		</div>
		<div id="g-ai0-12" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:94.2075%;margin-top:-7.5px;left:0%;width:163px;">
			<p class="g-pstyle9">GRÁFICO: IGNACIO SÁNCHEZ</p>
		</div>
	</div>

	<!-- Artboard: M -->
	<div id="g-grafico_determinantes-de-la-salud-M" class="g-artboard" style="max-width: 360px;max-height: 656px" data-aspect-ratio="0.549" data-min-width="0" data-max-width="639">
<div style="padding: 0 0 182.1398% 0;"></div>
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		<div id="g-ai1-1" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:7.0001%;margin-top:-11.9px;left:0.0248%;width:246px;">
			<p class="g-pstyle0">Determinantes de la salud</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-2" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:13.924%;margin-top:-10.3px;left:3.9772%;width:55px;">
			<p class="g-pstyle1">36%</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-3" class="g-Capa_1 g-aiAbs" style="top:15.5558%;left:3.9771%;width:36.9444%;">
			<p class="g-pstyle2">Comportamiento individual</p>
			<p>Actividad física, patrones </p>
			<p>de sueño y de alimentación</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-4" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:17.8892%;margin-top:-10.3px;right:34.9076%;width:55px;">
			<p class="g-pstyle3">24%</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-5" class="g-Capa_1 g-aiAbs" style="top:19.826%;left:55.9256%;width:42.7778%;">
			<p class="g-pstyle2">Circunstancias sociales</p>
			<p>Cultura y tradición, educación </p>
			<p>en la infancia, calidad del apoyo del entorno, condiciones laborales</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-6" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:58.6088%;margin-top:-10.3px;right:78.943%;width:54px;">
			<p class="g-pstyle4">22%</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-7" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:58.6088%;margin-top:-10.3px;right:18.3769%;width:50px;">
			<p class="g-pstyle5">11%</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-8" class="g-Capa_1 g-aiAbs" style="top:60.6982%;right:79.1667%;width:21.9444%;">
			<p class="g-pstyle6">Biología y genética</p>
			<p class="g-pstyle7">Genética, estructura y funcionalidad corporal</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-9" class="g-Capa_1 g-aiAbs" style="top:60.6982%;left:73.8452%;width:25.2778%;">
			<p class="g-pstyle2">Cuidado Médico</p>
			<p>Calidad del sistema de salud, acceso</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-10" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:74.7746%;margin-top:-10.3px;right:37.6854%;width:45px;">
			<p class="g-pstyle8">7%</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-11" class="g-Capa_1 g-aiAbs" style="top:76.7115%;left:55.9256%;width:22.7778%;">
			<p>Contaminación, ubicación, organización de la Ciudad</p>
		</div>
		<div id="g-ai1-12" class="g-Capa_1 g-aiAbs g-aiPointText" style="top:95.5414%;margin-top:-7.5px;left:-0.0001%;width:163px;">
			<p class="g-pstyle9">GRÁFICO: IGNACIO SÁNCHEZ</p>
		</div>
	</div>

</div>

<!-- End ai2html - 2024-08-27 14:58 -->
    </figure><p class="article-text">
        Malag&oacute;n explica que en la salud &mdash;as&iacute; como en la obesidad&mdash; interfieren multitud de factores, como la oferta de alimentaci&oacute;n hipercal&oacute;rica que hay en el mercado, factores biol&oacute;gicos, gen&eacute;ticos, ambientales, la falta de sue&ntilde;o o problemas psicol&oacute;gicos. &ldquo;Las personas con obesidad sufren diariamente el estigma social generalizado en todos los estratos, que se apoya sobre la idea de que este peso es la causa de todo y que, adem&aacute;s, tener un peso corporal determinado se debe a falta de disciplina y  es plena responsabilidad del individuo, pero ahora mismo sabemos que no existe un control voluntario de ese peso corporal&rdquo;, incide.
    </p><h2 class="article-text">Una mirada &ldquo;pesocentrista&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Calado Otero, psic&oacute;loga y autora del informe publicado por el Instituto de las Mujeres, incide en que &ldquo;hay salud y enfermedad en todos los pesos y formas corporales. Ese es el problema: que actualmente se est&aacute; asociando 'enfermedad' con 'persona gorda'&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Lo que está sucediendo es que en nombre de la salud se está vulnerando nuestra salud</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Magdalena Piñeyro</span>
                                        <span>—</span> Filósofa, activista contra la gordofobia y escritora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pi&ntilde;eyro recuerda que &ldquo;hay personas que no comen lo que recomienda la OMS y que no hacen el deporte que dice la OMS y sin embargo son flacas&rdquo; y pone en el centro la &ldquo;clara tendencia&rdquo; que tienen las personas gordas a tener problemas de salud mental tales como ansiedad, depresi&oacute;n, aislamiento, fobia social o <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/anorexia-bulimia-convierten-cronicas-transforma-vida-cadena-perpetua_1_11529989.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trastornos de la conducta alimentaria</a>: &ldquo;Se habla poco de toda la gordofobia que hay detr&aacute;s de la anorexia, la bulimia, los trastornos por atrac&oacute;n... La delgadez est&aacute; asociada al &eacute;xito y la gordura, asociada al fracaso. C&oacute;mo consigas la delgadez a esta sociedad le da igual. Le da igual que te enfermes, que te hagas operaciones terror&iacute;ficas, que pases hambre, que bajes de peso por una depresi&oacute;n. Buscamos la delgadez a cualquier precio y eso es uno de los problemas de salud que tenemos en esta sociedad. Lo que est&aacute; sucediendo es que en nombre de la salud se est&aacute; vulnerando nuestra salud&rdquo;, sentencia.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos de la Fundaci&oacute;n FITA, casi medio mill&oacute;n de personas sufren un Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA) en Espa&ntilde;a, y se espera que los casos aumenten un 12% durante los pr&oacute;ximos 12 a&ntilde;os. Estos diagn&oacute;sticos, adem&aacute;s, se dan cada vez en personas m&aacute;s j&oacute;venes, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/anorexia-bulimia-ninas_1_10645409.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rozando la infancia</a>. Los casos en infantes se dispararon un 61% entre 2018 y 2021, en base a los datos rescatados del Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya. &ldquo;Es posible que la pertinaz insistencia de algunos profesionales en situar el peso en el centro del tratamiento pueda ser un detonante en personas vulnerables para desarrollar un trastorno alimentario. Siempre es m&aacute;s f&aacute;cil culpar al paciente de falta de compromiso con el tratamiento que al profesional de reduccionismo&rdquo;, explica Antoni Grau, psic&oacute;logo y parte de la Junta Directiva de AEETCA (Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola para el Estudio de la Conducta Alimentaria). &ldquo;Me preocupa quiz&aacute;s m&aacute;s la falta de detecci&oacute;n de estos trastornos por parte de los profesionales de la salud por la creencia de que si no tienen un peso bajo es muy dif&iacute;cil que tengan un trastorno alimentario&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las recomendaciones médicas de dietas restrictivas o de altas dosis de ejercicio diario pueden ser un factor de riesgo a la hora de desencadenar un TCA</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María Calado Otero</span>
                                        <span>—</span> Psicóloga y autora del estudio &quot;Mujeres jóvenes y trastornos de la conducta alimentaria: Impacto de los roles y estereotipos de género&quot;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los s&iacute;ntomas de trastorno alimentario son m&aacute;s frecuentes en personas con sobrepeso que en personas con un peso &ldquo;est&aacute;ndar&rdquo; o infrapeso, aseguran desde AEETCA. Sin embargo tienen la mitad de posibilidades de recibir ese diagn&oacute;stico. Las recomendaciones m&eacute;dicas de dietas restrictivas o de altas dosis de ejercicio diario, muy normalizadas, pueden ser un factor de riesgo a la hora de desencadenar un TCA, afirma la psic&oacute;loga Calado Otero. &ldquo;Yo ten&iacute;a una nutricionista que a m&iacute; me hac&iacute;a pesar la comida, controlar los gramos, las calor&iacute;as, y llevar un registro en un cuaderno de cada cosa que yo com&iacute;a. Eso pod&iacute;a haber desatado un trastorno de la conducta alimentaria, perfectamente, seg&uacute;n me comenta mi psic&oacute;loga&rdquo;, remarca la fil&oacute;sofa Magdalena Pi&ntilde;eyro.
    </p><h2 class="article-text">La fuerte fiscalizaci&oacute;n del cuerpo de las mujeres</h2><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n tiene un protagonismo clave el g&eacute;nero: nueve de cada diez casos de TCA afectan a ellas: &ldquo;Tenemos identificados desde hace d&eacute;cadas cu&aacute;les son los factores de riesgo que inciden en la salud mental de las mujeres relacionados con la imagen corporal y los trastornos alimentarios, y no se est&aacute; haciendo nada. Eso es violencia, porque estamos viviendo un mont&oacute;n de situaciones que generan que nosotras enfermemos&rdquo;, afirma la psic&oacute;loga. &ldquo;Hace 15 o 20 a&ntilde;os se empezaron a hacer campa&ntilde;as sobre el tabaquismo porque se vivi&oacute; un proceso en el que la comunidad m&eacute;dica identific&oacute; que hab&iacute;a unos factores de riesgo para la poblaci&oacute;n general, que estaba siendo da&ntilde;ada, sobre los que se podr&iacute;a intervenir. Nosotras, para nuestros problemas de salud, queremos lo mismo&rdquo;, insiste en referencia a los trastornos desencadenados por la presi&oacute;n est&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora mismo los profesionales de la salud que est&aacute;n buscando una perspectiva 'antigordof&oacute;bica' se est&aacute;n teniendo que formar por fuera de las instituciones educativas oficiales. Buscan cursos privados, estudios&hellip; Y est&aacute;n teniendo, adem&aacute;s, que hacer un ejercicio de construcci&oacute;n de la mirada, porque est&aacute;n educados y educadas para mirarnos con esa perspectiva gordof&oacute;bica. Ellos y ellas est&aacute;n haciendo un esfuerzo enorme por mirarnos de otra manera y por cuidarnos y tratarnos de otra manera&rdquo;, agradece Pi&ntilde;eyro.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Creo que debemos hablar de hábitos de vida saludables relacionados con la alimentación, consumo de tabaco o alcohol, actividad física, etc., más que de IMC o peso como indicador de salud</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mario Fontán</span>
                                        <span>—</span> Médico especializado en Salud Pública y epidemiólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Font&aacute;n apunta que &ldquo;es contradictorio que lo que censuramos a nivel individual no lo demandemos a nivel pol&iacute;tico&rdquo;. Los diferentes expertos piden un cambio de paradigma mediante acciones como la construcci&oacute;n activa de sociedades y entornos saludables o la integraci&oacute;n de temarios que aborden todo lo referido a la salud p&uacute;blica &mdash;que no obvien el contexto social&mdash; en las facultades de Medicina. &ldquo;En t&eacute;rminos generales creo que debemos hablar de h&aacute;bitos de vida saludables relacionados con la alimentaci&oacute;n, consumo de tabaco o alcohol, actividad f&iacute;sica, etc., m&aacute;s que de IMC o peso como indicador de salud&rdquo;, recomienda el m&eacute;dico y epidemi&oacute;logo.
    </p><p class="article-text">
        Desde SEEDO piden un Plan Nacional contra la Obesidad que permita actuar de manera temprana, con grandes medidas de salud p&uacute;blica y campa&ntilde;as de concienciaci&oacute;n que sirvan para promover h&aacute;bitos de vida saludables, as&iacute; como campa&ntilde;as de concienciaci&oacute;n alimentaria para la poblaci&oacute;n general, donde se incluya un di&aacute;logo entre las sociedades cient&iacute;ficas y la industria alimentaria. Insisten, tambi&eacute;n, en una mayor difusi&oacute;n de informaci&oacute;n que contribuya a desestigmatizar a las personas gordas. Este a&ntilde;o han publicado la <a href="https://www.seedo.es/images/images/site/SEEDO_Gua_GIRO_final_v12_16072024.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Gu&iacute;a Giro, para el manejo integral y multidisciplinar de la obesidad en personas adultas</a> que trata de poner encima de la mesa todas estas cuestiones, adem&aacute;s de aportar soluciones para ampliar la mirada. 
    </p><p class="article-text">
        El citado estudio del Instituto de las Mujeres recomienda, entre otras cosas, regular a trav&eacute;s de leyes y normativas &ldquo;aquellas industrias que se est&aacute;n lucrando de las inseguridades corporales de las mujeres y del estigma de peso, como las industrias farmac&eacute;utica o alimenticia&rdquo;. &ldquo;Si la gente est&aacute; preocupada por nuestra salud y la gordofobia nos enferma y nos mata, parte del camino es dejar de ser gordof&oacute;bicos&rdquo;, sentencia Magdalena Pi&ntilde;eyro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ariadna Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/pesocentrismo-consulta-medica-profesionales-proponen-indice-masa-corporal-imc_1_11611186.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Aug 2024 19:17:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hacia el fin del “pesocentrismo” en la consulta médica: profesionales proponen ir más allá del índice de masa corporal (IMC)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Discriminación,Estética,Feminismo,Activismo,Obesidad,Trastornos alimentarios,Salud mental,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando la anorexia y la bulimia se vuelven crónicas: "Se asocia la delgadez al éxito y ciertos cuerpos con el fracaso"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/anorexia-bulimia-convierten-cronicas-transforma-vida-cadena-perpetua_1_11529989.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/67b5e984-5c41-4430-b262-d270d665e0e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando la anorexia y la bulimia se vuelven crónicas: &quot;Se asocia la delgadez al éxito y ciertos cuerpos con el fracaso&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una unidad para adultos en el Hospital Sagrat Cor de Martorell ofrece ingreso y tratamiento para el elevado porcentaje de personas que no logran dejar atrás los Trastornos de Conducta Alimentaria</p><p class="subtitle">La apología de la anorexia burla la censura en Telegram y Whatsapp: "Es muy difícil de rastrear"</p><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Bego&ntilde;a, de 49 a&ntilde;os, convive con un trastorno de conducta alimentaria desde que ten&iacute;a quince a&ntilde;os. Lo que al principio era anorexia deriv&oacute; con el paso del tiempo en bulimia y con trastorno de atracones. Desde su adolescencia, en los 90, hasta hoy, han pasado m&aacute;s de tres d&eacute;cadas. Ahora se aferra como &ldquo;&uacute;ltima esperanza&rdquo; a la unidad que trata estas enfermedades en el Hospital Sagrat Cor de Germanes Hospital&agrave;ries de Martorell, en Barcelona, la primera dedicada a adultos que lo sufren de forma cr&oacute;nica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un trastorno de conducta alimentaria (TCA) cr&oacute;nico puede transformar tu vida en una cadena perpetua&rdquo;, reafirma esta paciente. Una particularidad de esta condici&oacute;n, que en Catalunya afecta a unas 85.000 personas &ndash;seg&uacute;n la Encuesta de Salud de la Generalitat&ndash;, es que resulta muy complicado dejarla definitivamente atr&aacute;s. Cuatro de cada diez no se recuperan o lo hacen solo parcialmente, y el 25% de los atendidos en unidades de adultos son pacientes con una duraci&oacute;n del trastorno de m&aacute;s de diez a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los casos del centro de Martorell llevan m&aacute;s de 10 a&ntilde;os con el trastorno&rdquo;, cuenta el doctor Fernando Fern&aacute;ndez-Aranda, jefe de la Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria del Hospital Universitari de Bellvitge, encargado de coordinar el &aacute;rea de TCA del centro de Martorell, que &ldquo;quiere aportar esperanza a unos pacientes cuyos tratamientos previo ha fracasado&rdquo;. El facultativo combina su optimismo con el reconocimiento de que el tratamiento que se ofrece en la unidad a&uacute;n est&aacute; en una fase prematura para calibrar el alcance de su efectividad.
    </p><p class="article-text">
        A la nueva unidad, que dispone de 10 habitaciones dobles y otras 10 individuales, ingresan de forma voluntaria personas que pueden acumular entre cuatro o seis tratamientos previos fallidos. A trav&eacute;s de una hospitalizaci&oacute;n de tres a cuatro meses de duraci&oacute;n, los pacientes reciben una atenci&oacute;n que va m&aacute;s all&aacute; de la psicol&oacute;gica y del seguimiento de su peso o dieta, y que incluye terapia social y ocupacional, fisioterapia o enfermer&iacute;a.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Pacientes del Hospital Sagrat Cor Germanes Hospitalàries de Martorell                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Ana, 36 a&ntilde;os: &ldquo;Est&aacute; la voz del TCA y la voz de la raz&oacute;n&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &ldquo;En la seguridad social no solo no me aceptaron sino que me provocaron algo peor&rdquo;, explica Ana, de 36 a&ntilde;os. Ella tambi&eacute;n convivi&oacute; con un trastorno de conducta alimentaria, la bulimia, durante a&ntilde;os, en concreto 16, antes de que le fuera diagnosticado. Pero debido a que no cumpl&iacute;a los criterios de ingreso, uno de ellos el infrapeso, no le pudieron ofrecer soluciones efectivas. &ldquo;No tengo un cuerpo socialmente aceptado como paciente de TCA&rdquo;, explica. &ldquo;Me dijeron que no estaba para entrar en el centro y que no le tuviera miedo a engordar, que siempre me pod&iacute;a hacer un bypass g&aacute;strico&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muchas de las personas que sufren TCA no consiguen encontrar un tratamiento efectivo por diversas razones. As&iacute; lo detalla Denisa Praje, psic&oacute;loga especializada en conducta alimentaria e imagen corporal y autora del libro &lsquo;Tu cuerpo es para vivir&rsquo;.&nbsp; &ldquo;La primera dificultad de la mayor&iacute;a de casos de problemas de alimentaci&oacute;n es que no cumplen los criterios para ingresar&rdquo;, afirma la psic&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se&ntilde;ala Paraje una falta de personal para ello en la sanidad p&uacute;blica, lo que lleva a que las terapias no sean lo suficientemente continuadas en el tiempo para resolver el trastorno o que directamente no haya un acceso al tratamiento de forma temprana, lo que puede facilitar la cronificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga adem&aacute;s destaca la necesidad de trabajar desde el &aacute;mbito de la salud mental ya que luchar contra un TCA requiere deshacer aprendizajes vinculados con &ldquo;una cultura que ha asociado la delgadez con el &eacute;xito y que ciertos cuerpos son igual al fracaso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ana, a pesar de todo, pele&oacute; con su condici&oacute;n hasta que por voluntad propia decidi&oacute; acudir a un centro privado a trav&eacute;s de una mutua. &ldquo;Todo se ten&iacute;a mucho m&aacute;s en cuenta y varios especialistas funcionaban a la vez&rdquo;, relata. Especialmente destaca las actividades grupales en las que particip&oacute;, donde viendo a otros pacientes pudo sentirse acompa&ntilde;ada sin ser juzgada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las dem&aacute;s chicas ten&iacute;an limitaciones a la hora de hacer deporte o incluso de beber agua&rdquo;, explica. A ella, por suerte, le permitieron seguir participando en su forma de ejercicio f&iacute;sico predilecta: el <em>pole dance</em>.&nbsp;
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            <span class="title">
                Ana practica &#039;pole dance&#039;                            </span>
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        &ldquo;A los 26 a&ntilde;os, cuando apareci&oacute; en mi vida el <em>pole dance</em>, estaba en un punto bastante &aacute;lgido de mi TCA&rdquo;, relata. Ahora que lleva 10 a&ntilde;os practicando esta actividad f&iacute;sica, asegura que fue una gran ayuda para su recuperaci&oacute;n. &ldquo;Dej&eacute; de ir al gimnasio porque no me hac&iacute;a bien, pero el <em>pole dance</em> no ten&iacute;a nada que ver con mi trastorno alimentario&rdquo;, afirma ella,&ldquo;nunca me sent&iacute; juzgada como en un gimnasio a pesar que mi cuerpo no era el normativo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Actualmente Ana trabaja de profesora de yoga y <em>pole dance </em>y tambi&eacute;n es monitora infantil en un comedor escolar. Afirma que sigue peleando con el TCA, con el que ya se ha resignado a convivir y enfrentar d&iacute;a a d&iacute;a. &ldquo;Lo tratan como una adicci&oacute;n pero no es como el alcohol o el tabaco, que puedes evitarlo, tienes que enfrentarte a ello cada d&iacute;a varias veces porque necesitas la comida para sobrevivir&rdquo;, expone Ana.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Nuevos enfoques sin centrarse en el peso</strong></h3><p class="article-text">
        Denisa Praje relata que durante los tratamientos de la anorexia o la bulimia, lo que los profesionales buscan es generar nuevos aprendizajes. &ldquo;Cuanto m&aacute;s larga es la historia de aprendizaje y reproducci&oacute;n de unas ideas, m&aacute;s dif&iacute;cil es desaprenderlas&rdquo;, comenta, &ldquo;y tambi&eacute;n hay una parte que tiene que ver con la creaci&oacute;n de una identidad alrededor de los problemas de alimentaci&oacute;n al identificarse con esa forma de vivir y con el espacio mental que ocupa la comida y la preocupaci&oacute;n por el cuerpo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una prueba de este desarrollo la relata Ana. &ldquo;Nac&iacute; a finales de los ochenta y viv&iacute; el <em>boom</em> de la delgadez durante los noventa, los m&eacute;dicos le dec&iacute;an a mi madre que la ni&ntilde;a ten&iacute;a sobrepeso y me pon&iacute;an a dietas&rdquo;. Esa es la influencia que puede generar el contexto social, es decir, las presiones est&eacute;ticas y las modas, apuntan los expertos. A Ana le qued&oacute; grabado como la gente la felicitaba por su &ldquo;fuerza de voluntad&rdquo; cuando consegu&iacute;a seguir su pauta alimentaria. Pero cuando la dieta acababa, volv&iacute;a a ganar peso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, Ana, juntamente con su psic&oacute;logo, trabaja constantemente para desafiar lo que define como una conversaci&oacute;n constante con su mente. &ldquo;Est&aacute; la voz del TCA y luego la voz de la raz&oacute;n&rdquo;, describe.
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                Una sesión de terapia en la unidad de TCA de adultos en el hospital de Martorell                            </span>
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        Bego&ntilde;a, por su parte, fue paciente en centros p&uacute;blicos y privados sin lograr evitar una reca&iacute;da. &ldquo;Estaban muy centrados en la recuperaci&oacute;n del peso y en el castigo o la penalizaci&oacute;n si se repet&iacute;an determinados comportamientos patol&oacute;gicos&rdquo;, explica. En contraste, en la unidad de Martorell, cuenta la paciente, &ldquo;no existe esa obsesi&oacute;n por la recuperaci&oacute;n del peso, las terapias se centran principalmente en la ra&iacute;z del problema psicol&oacute;gico y emocional&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n explica que no se censuran actividades f&iacute;sicas siempre que sean con supervisi&oacute;n m&eacute;dica y que se les anima a practicar disciplinas como yoga, pilates o meditaci&oacute;n. Incluso se les alienta a realizar talleres de terapia ocupacional y fisioterapia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Poder retirar el foco del peso de los pacientes ayuda a su recuperaci&oacute;n ya que los problemas en la alimentaci&oacute;n suelen tener la salud mental como punto de origen. &ldquo;Un tratamiento peso-centrista resulta reduccionista y medir los avances con la balanza retroalimenta el elemento principal por el que se mantiene el problema&rdquo;, se&ntilde;ala Praje.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La unida hospitalaria de Martorell tambi&eacute;n involucra a las familias, que tienen permiso de visita y con las que se realiza una labor motivacional. Praje agrega que es importante ya que en muchas unidades y hospitales de d&iacute;a &ldquo;se pueden producir cambios dentro de ese contexto controlado que luego es complicado que se traduzcan a entornos naturales del paciente&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aplicando esta m&aacute;xima, la unidad de Martorell es de ingreso completamente voluntario. Eso implica que el mismo paciente es responsable de su recuperaci&oacute;n y por ello tiene la libertad de asumir las pautas que se le proponen por parte de los terapeutas cuando considere que est&aacute; preparado. &ldquo;Son ellas las que deben tener el protagonismo, tanto en la toma de decisiones como a la hora de consensuar su programa terap&eacute;utico personalizado&rdquo;, resume el doctor Fern&aacute;ndez-Aranda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariona Jerez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/anorexia-bulimia-convierten-cronicas-transforma-vida-cadena-perpetua_1_11529989.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jul 2024 20:46:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando la anorexia y la bulimia se vuelven crónicas: "Se asocia la delgadez al éxito y ciertos cuerpos con el fracaso"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Trastornos alimentarios,Sanidad pública,Anorexia,Bulimia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El PSOE pide a Sanidad que "recapacite" ante el recorte de 50.000 euros a una asociación para el tratamiento de la bulimia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/politica/psoe-pide-sanidad-recapacite-recorte-50-000-asociacion-tratamiento-bulimia_1_11347324.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed8a16db-382e-4098-80b5-de70509f91cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El PSOE pide a Sanidad que &quot;recapacite&quot; ante el recorte de 50.000 euros a una asociación para el tratamiento de la bulimia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La consejera de esta Área en el Gobierno de Canarias explica que la disminución  se debe a una equiparación de las ayudas que se destinan a las dos organizaciones provinciales que abordan los trastornos alimentarios</p><p class="subtitle">Coalición Canaria recorta 50.000 euros a una asociación para el tratamiento de la bulimia y la anorexia en Gran Canaria</p></div><p class="article-text">
        El recorte de 50.000 euros en la subvenci&oacute;n a la <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/conflictos-familiares-falsas-creencias-arrastran-trastorno-alimentario-asocie-exito-imagen_1_9078278.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asociaci&oacute;n&nbsp;Gull Las&egrave;gue</a> ha llegado en la ma&ntilde;ana de este martes al <strong>Parlamento de Canarias.</strong> La organizaci&oacute;n sin &aacute;nimo de lucro encargada del tratamiento de la anorexia y la bulimia en Gran Canaria lleva varios meses reclam&aacute;ndole a la <strong>Consejer&iacute;a de Sanidad </strong>esta rebaja y ahora la consejera Esther Monz&oacute;n (CC) ha tenido que justificar esta reducci&oacute;n durante el pleno parlamentario. La cuesti&oacute;n ha llegado a la C&aacute;mara a ra&iacute;z de que el diputado del Grupo Parlamentario Socialista Canario, Miguel &Aacute;ngel P&eacute;rez, formulase una pregunta para la consejera.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha informado EFE, durante la sesi&oacute;n plenaria Esther Monz&oacute;n ha alegado que la disminuci&oacute;n de 50.000 euros en la subvenci&oacute;n que se destina a Gull Las&egrave;gue se debe a razones de &ldquo;equidad&rdquo; e &ldquo;igualdad&rdquo;. As&iacute; tambi&eacute;n se lo hac&iacute;a saber la consejera <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/coalicion-canaria-recorta-50-000-euros-asociacion-tratamiento-bulimia-anorexia-gran-canaria_1_10966007.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a la asociaci&oacute;n</a>, meses atr&aacute;s, al argumentarles que esta merma de la ayuda se produc&iacute;a para redirigir el importe recortado a la Asociaci&oacute;n Alabente, encargada de tratar estos trastornos de la conducta alimentaria (TCA) en Tenerife, y de esta manera igualar la cantidad que reciben ambas organizaciones provinciales.
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                    alt="Esther Monzón (CC) durante una intervención en un pleno del Parlamento de Canarias."
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                Esther Monzón (CC) durante una intervención en un pleno del Parlamento de Canarias.                            </span>
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        Conforme a la informaci&oacute;n remitida por EFE, Monz&oacute;n ha explicado en el pleno del Parlamento que hasta el a&ntilde;o pasado, Gull Las&egrave;gue ha acaparado el 49,9% de las subvenciones destinadas al tratamiento y a la ayuda a personas con trastornos de conducta alimentaria. La consejera ha afirmado que seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos oficiales, en 2023 del total de personas diagnosticadas en Canarias con dichos trastornos, 632 eran de la provincia de Santa Cruz de Tenerife y 406 de la de Las Palmas. Por todo ello, resalta que &ldquo;no se puede hablar de discriminaci&oacute;n&rdquo; a pacientes ni asociaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Miguel &Aacute;ngel P&eacute;rez, considera que Gull Las&egrave;gue presta &ldquo;un servicio vital&rdquo; y por esta raz&oacute;n le ha pedido a Monz&oacute;n &ldquo;que recapacite&rdquo; y demuestre con hechos lo que pregona en cuanto a su objetivo de &ldquo;humanizar la sanidad&rdquo;, porque en realidad lo que hace es &ldquo;recortar servicios a la sociedad civil&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto desde la asociaci&oacute;n afectada a&uacute;n siguen esperando que llegue la soluci&oacute;n que la consejera les garantiz&oacute; que les dar&iacute;a en un plazo de dos meses. En su momento la Consejer&iacute;a tambi&eacute;n afirm&oacute; a <strong>Canarias Ahora</strong> que estaba &ldquo;buscando la f&oacute;rmula que compense la diferencia en la cuant&iacute;a respecto a lo que hab&iacute;a recibido el a&ntilde;o anterior&rdquo;. Sin embargo, ante la falta de una medida que contrarreste este recorte los familiares y los pacientes de Gull Las&egrave;gue se manifestaron el pasado 30 de abril frente a las puertas de la sede de la Presidencia del Gobierno de Canaria de la capital grancanaria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Noemi Castellano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/politica/psoe-pide-sanidad-recapacite-recorte-50-000-asociacion-tratamiento-bulimia_1_11347324.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 May 2024 16:55:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El PSOE pide a Sanidad que "recapacite" ante el recorte de 50.000 euros a una asociación para el tratamiento de la bulimia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trastornos alimentarios,Consejería de Sanidad,Recortes]]></media:keywords>
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