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    <title><![CDATA[elDiario.es - Fronteras]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Fronteras]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Séptima noche en la calle para veinte migrantes bloqueados en Canarias: "Queremos llegar a la Península"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/365-dias-de-migraciones/migrantes-calle-tenerife-acogida_132_6057287.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fcafced0-3404-4b27-88df-e11880ccce47_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Un grupo de migrantes que lleva cinco noches durmiendo en una calle de Tenerife."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los migrantes lamentan que las administraciones hayan "traicionado su confianza": "Al salir del CIE nos dijeron que podíamos movernos libremente por el país, pero luego no nos dejaron porque creen que otros africanos querrían hacer lo mismo"</p><p class="subtitle">CEAR pide que se reactive el traslado de migrantes de Canarias a la Península</p></div><p class="article-text">
        Era viernes de madrugada y 26 hombres de entre 18 y 22 a&ntilde;os echaron a andar desde Garachico, al norte de Tenerife, hasta la capital, Santa Cruz. M&aacute;s de 60 kil&oacute;metros. Su esperanza: poder, al fin, continuar con su proyecto migratorio. Despu&eacute;s de siete meses alojados en el centro de La Monta&ntilde;eta, gestionado por Cruz Roja y pensado como lugar de emergencia en el que los migrantes pueden pasar quince d&iacute;as, el grupo recorri&oacute; el anillo insular para llegar a Santa Cruz de Tenerife y all&iacute; buscar otras v&iacute;as para alcanzar la Pen&iacute;nsula. Despu&eacute;s, en algunos casos, la idea es avanzar hacia otros pa&iacute;ses de Europa, como Francia o Alemania.
    </p><p class="article-text">
        Anduvieron doce kil&oacute;metros, hasta que la ONG y la Guardia Civil los desplazaron en coche. Con pocas mantas en el suelo y bajo la sombra de algunos &aacute;rboles peque&ntilde;os, este jueves, los j&oacute;venes nacionales de Gambia, Senegal y Guinea Conakry que llegaron a las Islas en patera pasaron su s&eacute;ptima noche consecutiva en la calle. Algunos en ingl&eacute;s y otros en franc&eacute;s, intercalando alguna palabra en espa&ntilde;ol, reivindican que llevan demasiado tiempo en las Islas: &ldquo;Este no era nuestro objetivo. Queremos ir a la Pen&iacute;nsula, donde tenemos algunos familiares y esperamos estudiar y trabajar&rdquo;.&nbsp;
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        La jefa provincial de Cruz Roja, Mayte Pociello Marty, asegura que se trata de una decisi&oacute;n que a la ONG &ldquo;le ha quitado el sue&ntilde;o&rdquo;. &ldquo;Cuando abandonaron el centro fuimos caminando tras ellos para advertirles de que en la calle iban a estar en desamparo, y seis de ellos decidieron volver&rdquo;, ha explicado en declaraciones a este peri&oacute;dico. En la actualidad, 49 hombres permanecen en este recurso, todos de entre 18 y 22 a&ntilde;os. No hay ninguna mujer y ning&uacute;n menor. Respecto al tiempo que pueden estar las personas migrantes en un centro, fuentes de la Secretar&iacute;a de Estado de Migraciones han explicado a este medio que los recursos de acogida de emergencia est&aacute;n previstos para estancias temporales, y el tiempo de estancia depende de las circunstancias. &ldquo;Siempre teniendo en cuenta que acogemos con toda dignidad y profesionalidad con los recursos disponibles&rdquo;, subrayan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El objetivo de los adultos que abandonaron Garachico es poder cumplir el itinerario que planificaron antes de llegar a Canarias. Sin embargo, seg&uacute;n Cruz Roja, el Ministerio del Interior no ha autorizado su desplazamiento a otras comunidades aut&oacute;nomas. &ldquo;Despu&eacute;s lleg&oacute; el confinamiento y en ese caso ya no hay discusi&oacute;n. Se cierran las fronteras y no se puede ir a ning&uacute;n sitio&rdquo;. Pociello insiste en que la veintena de hombres que decidi&oacute; marchar tiene total libertad para hacerlo, pero recuerda que &ldquo;las puertas del centro siguen abiertas para cuando quieran&rdquo;. &ldquo;Les insistimos en que esto es una isla. Aqu&iacute; si empiezan a caminar no van a encontrar nada m&aacute;s&rdquo;, apunta la presidenta. El alcalde de Garachico, Jos&eacute; Heriberto Gonz&aacute;lez (Coalici&oacute;n Canaria), explica que viendo las im&aacute;genes de los j&oacute;venes andando por la autopista se ha sentido &ldquo;avergonzado&rdquo; y que no sab&iacute;a que eso iba a ocurrir. &ldquo;Si hubieran avisado al Ayuntamiento de que se iba a producir esa salida, se podr&iacute;a haber organizado un mejor desplazamiento&rdquo;, apunta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pociello subraya que en La Monta&ntilde;eta los j&oacute;venes pueden hacer deporte, reciben ropa, elementos b&aacute;sicos de higiene y alimentos. Adem&aacute;s, otra de las actividades que se desarrolla en el centro es la ense&ntilde;anza del espa&ntilde;ol. Sin embargo, los j&oacute;venes han expresado a esta redacci&oacute;n que sienten que las sesiones recibidas &ldquo;no han sido suficientes&rdquo;. &ldquo;Ten&iacute;amos clases una vez a la semana y despu&eacute;s de siete meses seguimos sin dominar el idioma. Queremos aprenderlo, porque sin &eacute;l no podemos hacer nada&rdquo;, lamenta un joven gambiano mientras un vecino de la capital se acerca para preguntarle si necesitan ropa o comida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los j&oacute;venes tambi&eacute;n han denunciado las dificultades para recibir asistencia m&eacute;dica y acceder a medicamentos. Uno de ellos asegura que durante tres meses tuvo un fuerte dolor en la boca y no le dejaron ir al dentista por la emergencia sanitaria provocada por la COVID-19. &ldquo;No lo entiendo, es una cuesti&oacute;n de salud&rdquo;, valora uno de los j&oacute;venes gambianos. Otro de los hombres se&ntilde;ala sus cholas y explica que en ocho meses es la primera vez que tiene unas. Se las han dado algunos vecinos de la capital tinerfe&ntilde;a, al igual que el resto de ropa y comida que ahora tienen. &ldquo;En La Monta&ntilde;eta ped&iacute; si pod&iacute;an darme unas para entrar en la ducha y evitar entrar con los pies descalzos, pero no me las dieron&rdquo;, asegura. &ldquo;Estamos muy agradecidos con la gente de aqu&iacute;, se comportan muy bien con nosotros. Algunos de nuestros amigos siguen en La Monta&ntilde;eta, esperamos que est&eacute;n bien&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algunos de ellos, al llegar a Tenerife y a Gran Canaria, fueron encerrados en los Centros de Internamiento de Extranjeros de Barranco Seco y de Hoya Fr&iacute;a. Al no poder tramitarse su expediente de expulsi&oacute;n, quedaron en libertad, tal y como recoge uno de los documentos que conservan y a los que ha podido acceder este medio. &ldquo;Son prisiones. Los funcionarios se comportan bien con nosotros, pero las condiciones son malas. Para ducharte te daban una botella de agua y terminabas con lesiones en la piel&rdquo;, recuerdan. Uno de los migrantes opina que Hoya Fr&iacute;a &ldquo;es mejor que La Monta&ntilde;eta&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/365diasmigraciones/CEAR-traslado-migrantes-Canarias-peninsula_6_1039806031.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La reactivaci&oacute;n de los traslados a la Pen&iacute;nsula de los migrantes que llegan a Canarias permitir&iacute;a, seg&uacute;n la Comisi&oacute;n Espa&ntilde;ola de Ayuda al Refugiado (CEAR), dar un alivio al sistema de acogida de las Islas</a>, que &ldquo;redimensiona sus plazas con cada patera&rdquo;. &ldquo;No deber&iacute;an convertirse en una especie de c&aacute;rcel&rdquo;, apunt&oacute; el coordinador de la ONG en Canarias, Juan Carlos Lorenzo, en la presentaci&oacute;n del informe anual. Lorenzo record&oacute; que la comunidad aut&oacute;noma es un territorio de paso para quienes alcanzan el territorio canario, que sit&uacute;an su proyecto de vida en la Europa continental donde intentan regularizar su situaci&oacute;n gracias a sus redes de apoyo. Este medio ha intentado, sin respuesta, conocer la valoraci&oacute;n del Ministerio del Interior sobre este asunto.&nbsp;
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                </figure><p class="article-text">
        El sistema de acogida en Canarias se ha encontrado con dificultades a&ntilde;adidas durante el estado de alarma provocado por la pandemia de la COVID-19, tiempo en el que los migrantes deb&iacute;an pasar una cuarentena obligatoria de 14 d&iacute;as en espacios en buenas condiciones sanitarias. Entre ellas, <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/365diasmigraciones/migrantes-suelo-almacen-puerto-cuarentena-Gran-Canaria_6_1034556552.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la habilitaci&oacute;n de una nave sucia, sin duchas ni camas en el Puerto de Las Palmas,</a>&nbsp;en la que fueron alojados m&aacute;s de 70 hombres.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de los j&oacute;venes de Tenerife, su &uacute;nico plan hasta el momento es esperar por el documento que les abra las puertas del territorio peninsular. &ldquo;Al salir del CIE nos dijeron que pod&iacute;amos movernos libremente por el pa&iacute;s, pero llegado el momento nos dijeron que no. Traicionaron nuestra confianza. Tambi&eacute;n nos han dicho que creen que, si nos dejan salir, otros j&oacute;venes africanos tambi&eacute;n querr&aacute;n hacerlo. Pero es que necesitamos trabajar. Solo queremos buscarnos la vida&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia G. Vargas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/365-dias-de-migraciones/migrantes-calle-tenerife-acogida_132_6057287.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Jun 2020 20:52:22 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Abierta la convocatoria de la II edición de los Premios Desalambre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/abierta-convocatoria-ii-premios-desalambre_1_6054634.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c2d1cec7-219b-48d5-87f6-cd4bb904ca87_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Abierta la convocatoria de la II edición de los Premios Desalambre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con este galardón, eldiario.es quiere reconocer por segundo año consecutivo el trabajo comprometido del periodismo y de la sociedad civil en la defensa de los derechos humanos</p></div><p class="article-text">
        Comienza la cuenta atr&aacute;s para la II edici&oacute;n de los Premios Desalambre. Desde ahora y hasta el 30 de septiembre de 2020&nbsp;<a href="https://l.eldiario.es/premiosdesalambre/edicion-2020/#lp-pom-image-1193" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>queda abierta la convocatoria</strong></a> de los galardones con los que&nbsp;eldiario.es&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/desalambre/Premios-Desalambre-encuentro-periodismo-sociedad_0_975703217.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quiere&nbsp;reconocer</a> el trabajo comprometido del periodismo y de la sociedad civil en la defensa de los derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        Los Premios Desalambre buscan promocionar y aplaudir la calidad profesional y la dedicaci&oacute;n personal en uno de los &aacute;mbitos informativos m&aacute;s trascendentales de nuestra &eacute;poca. El periodismo ha seguido la alerta lanzada desde hace d&eacute;cadas por las organizaciones sociales sobre los riesgos y retos fundamentales para nuestra sociedad. Estos premios quieren reconocer ese esfuerzo por mantener el foco en lo importante y en las historias de los m&aacute;s vulnerables.
    </p><p class="article-text">
        A su vez,&nbsp;eldiario.es quiere contribuir al desarrollo del tercer sector, dar visibilidad a sus proyectos y reconocer la labor de aquellas organizaciones que defienden causas de inter&eacute;s p&uacute;blico y general: la cooperaci&oacute;n al desarrollo, la atenci&oacute;n a la infancia, los derechos de los migrantes, la defensa del medio ambiente o el acceso universal a servicios esenciales como la educaci&oacute;n o la sanidad, especialmente en un a&ntilde;o tan complejo como el que vivimos a causa de la crisis del coronavirus.
    </p><p class="article-text">
        Podr&aacute;n presentarse los trabajos publicados entre el 1 de noviembre de 2019 y el 30 de septiembre de 2020 en cualquier medio de comunicaci&oacute;n profesional en Espa&ntilde;a. La documentaci&oacute;n requerida se solicitar&aacute; a trav&eacute;s del formulario de inscripci&oacute;n que encontrar&aacute;s en la web de la II edici&oacute;n de los Premios Desalambre, donde tambi&eacute;n se realizar&aacute; el anuncio de la selecci&oacute;n de trabajos galardonados.
    </p><p class="article-text">
        Desalambre es la publicaci&oacute;n especializada en derechos humanos de eldiario.es, premiada por su intensa cobertura sobre todas las dimensiones del fen&oacute;meno migratorio y punto de encuentro para los interesados en pol&iacute;ticas de cooperaci&oacute;n internacional.
    </p><p class="article-text">
        Los Premios Desalambre otorgan seis premios divididos en dos categor&iacute;as diferentes: Activismo y ONG y Periodismo. Por un lado, se reconocer&aacute; el trabajo de personas y organizaciones sociales que, desde el rigor y la honestidad, marquen la diferencia y sean determinantes en la transformaci&oacute;n social. Y por otro, se tratar&aacute; de promocionar los trabajos period&iacute;sticos de calidad con enfoque de derechos humanos. En las categor&iacute;as de Periodismo se dotar&aacute; tambi&eacute;n con 1.000 euros cada uno de los trabajos galardonados.
    </p><p class="article-text">
        Las categor&iacute;as son, en el &aacute;mbito del periodismo:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Premio Desalambre a la mejor cr&oacute;nica o reportaje escrito.&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Premio Desalambre al mejor trabajo gr&aacute;fico o multimedia.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Premio Desalambre a la perseverancia, un galard&oacute;n pensado para aplaudir la tenacidad y el compromiso en la rutina period&iacute;stica.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Las categor&iacute;as en el &aacute;mbito de las ONG son:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Premio Desalambre a la mejor campa&ntilde;a de una ONG.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Premio Desalambre al mejor trabajo de documentaci&oacute;n e investigaci&oacute;n de una ONG, con el que se quiere reconocer el trabajo de las ONG a la hora de hacer informes que luego los periodistas usan como materia prima fundamental.</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Premio Desalambre de activismo en defensa de los derechos humanos, un premio individual a una persona que por su labor haya destacado durante el a&ntilde;o.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Para m&aacute;s informaci&oacute;n sobre la presentaci&oacute;n de candidaturas <a href="https://l.eldiario.es/premiosdesalambre/edicion-2020/#lp-pom-image-1193" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">consulta la web de los Premios</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/abierta-convocatoria-ii-premios-desalambre_1_6054634.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Jun 2020 20:17:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Abierta la convocatoria de la II edición de los Premios Desalambre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Derechos Humanos,Periodismo,ONGs]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adiós a la "isla de los valientes": Interior cierra el controvertido CIE de Tarifa tras 14 años de denuncias por su estado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/cie-tarifa_1_6055394.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d2a4c03a-7613-4f8e-a3ac-52bc78cc78a9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Adiós a la &quot;isla de los valientes&quot;: Interior cierra el controvertido CIE de Tarifa tras 14 años de denuncias por su estado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Convertido desde 2006 en el apéndice del CIE de Algeciras, el viejo acuartelamiento militar de la Isla de las Palomas deja de ser lugar de privación de libertad sin delito</p><p class="subtitle">Interior anuncia el cierre definitivo del CIE de Tarifa</p></div><p class="article-text">
        El estado de alarma hizo que se quedara <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/inmigrantes-siguen-retenidos-CIE-Algeciras_0_1008949693.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">temporalmente vac&iacute;o</a> y, ahora, el Ministerio de Interior <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/Interior-anuncia-definitivo-CIE-Tarifa_0_1041495985.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cierra defintivamente sus puertas</a>. Durante muchos a&ntilde;os ha sido &ldquo;el anexo de Tarifa&rdquo;, el hermano peque&ntilde;o del Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Algeciras, en la Isla de Palomas (o Isla de Tarifa), punto m&aacute;s meridional de la Europa continental y enclave natural de privilegio dentro del Parque Natural del Estrecho. Enganchada por una carretera construida a principios del siglo XIX,&nbsp;<a href="http://www.migreurop.org/article1118.html?lang=fr" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desde 2006</a> ha sido testigo de las esperanzas de miles de inmigrantes que han pasado por all&iacute; tras arriesgar su vida en el mar y que, como la isla, se agarraban a la tierra del sue&ntilde;o europeo aunque fuera por el peque&ntilde;o camino que divide Atl&aacute;ntico y Mediterr&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        Para la historia quedan ya las innumerables quejas y denuncias de organizaciones sociales, del Defensor del Pueblo, del Juzgado de Instrucci&oacute;n n&uacute;mero 1 de Algeciras (con funciones de control jurisdiccional del CIE) acerca del estado de las instalaciones del viejo acuartelamiento militar, siempre sin resolver definitivamente, <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/CIE-rejas-derechos_humanos-inmigracion-Algeciras-tarifa_0_985152403.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la en&eacute;sima no hace demasiado tiempo</a>, o las sucesivas concentraciones exigiendo su cierre, la &uacute;ltima <a href="https://www.apdha.org/campogibraltar/?p=161" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el pasado octubre</a>. Ahora, el hermano mayor, el que todav&iacute;a vive en la vieja c&aacute;rcel que no serv&iacute;a para presos pero s&iacute; para inmigrantes, la que se ca&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/inmigracion/CIE-Algeciras-derrumbe-cierre_0_172183424.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a trozos</a>, la que no puede conocer de cerca la opini&oacute;n p&uacute;blica <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/CIE-Algeciras-Tarifa-visita_0_324417951.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a trav&eacute;s de la prensa</a>, engulle finalmente a su anexo al&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/Algeciras_0_1024348323.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seguir adelante la construcci&oacute;n del nuevo CIE en Algeciras</a> que hace innecesario su existencia, esa que siempre ha sido lamentada.
    </p><p class="article-text">
        Pero, sobre todo, como comenta Algeciras Acoge al conocer la noticia, para la historia quedan ya &ldquo;las historias de miles de hombres inmigrantes que ah&iacute; fueron encerrados, supervivientes del cruce del Estrecho, algunas veces muy deteriorados emocionalmente por haber presenciado la muerte en el mar del hermano, del amigo, de su pareja o de su propio hijo o hija... y otras, triunfantes por haber logrado su objetivo de pisar suelo europeo aunque con el temor marcando sus d&iacute;as de encierro por la posibilidad de la expulsi&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Desobediencia civil excepcional&rdquo;</h3><p class="article-text">
        No estar&iacute;a de m&aacute;s recordar qu&eacute; es un CIE y para qu&eacute; sirve, aunque sea brevemente. De momento, suele ser &ldquo;el primer destino de un inmigrante llegado en patera&rdquo;, como denunciaba&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/Andalucia-Acoge_0_592490850.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en esta entrevista</a> el secretario general de Andaluc&iacute;a, Jos&eacute; Miguel Morales. Son centros donde los migrantes, privados de libertad sin haber cometido delito alguno, aguardan su expulsi&oacute;n por una falta administrativa. La ley permite mantenerlos en un CIE hasta un m&aacute;ximo de dos meses. Si en ese tiempo no han sido devueltos, quedan en libertad. Muchos de ellos son encerrados para nada, ya que aproximadamente el 70% no es deportado, y otros muchos quiz&aacute;s no debieron ser internados al ser susceptibles de ser solicitantes de asilo.
    </p><p class="article-text">
        Como prosigue Algeciras Acoge, cuyos integrantes han visitado semanalmente las instalaciones desde hace a&ntilde;os para asesorar jur&iacute;dicamente y prestar un tiempo para escuchar como forma de aliviar un &ldquo;encarcelamiento injusto&rdquo;, algunos de esos migrantes &ldquo;siguieron adelante con su proyecto migratorio europeo, otros fueron expulsados viviendo ante los suyos la derrota del objetivo no cumplido, en ocasiones, con consecuencias tan extremas como el suicidio. Todos hombres valientes que se jugaron la vida en un acto de desobediencia civil excepcional frente a leyes migratorias que impiden el derecho a la libre circulaci&oacute;n para desarrollarse humanamente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los que mejor conoce el lugar por su &ldquo;lucha permanente&rdquo; desde la Asociaci&oacute;n Pro Derechos Humanos de Andaluc&iacute;a es <strong>Andr&eacute;s de la Pe&ntilde;a</strong>, que recorre de memoria la historia de la Isla de Tarifa, testigo de canteras y de gran cantidad de cuarteles durante el siglo XX, y aprecia principalmente su valor natural. &ldquo;Es un sitio precioso. El &uacute;nico problema que tiene, adem&aacute;s del CIE hasta ahora, es que como pegue el viento, bien sea poniente o sea levante, de all&iacute; sales volando&rdquo;, bromea.
    </p><p class="article-text">
        Lo que espera De la Pe&ntilde;a es que al enclave se le d&eacute; un uso &ldquo;para todos los ciudadanos y que sea sostenible&rdquo;, porque el CIE &ldquo;cerr&oacute; la isla a cal y canto&rdquo;. Grupos conservacionistas como Agaden o Ecoligistas en Acci&oacute;n tambi&eacute;n&nbsp;<a href="https://www.ecologistasenaccion.org/35296/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vienen pidiendo desde hace a&ntilde;os</a> un uso p&uacute;blico y ambiental. Como apunta el delegado de APDHA en el Campo de Gibraltar, estos a&ntilde;os se han realizado visitas a la isla casi siempre organizadas por empresas de turismo activo, previo pago, y tambi&eacute;n por otros colectivos, siempre por la parte de la isla m&aacute;s alejada al CIE para que los visitantes no tengan que presenciar el &ldquo;espect&aacute;culo&rdquo; de personas privadas de libertad. &ldquo;Siempre ha habido un frente amplio contra el CIE&rdquo;, se&ntilde;ala De la Pe&ntilde;a.
    </p><h3 class="article-text">Duchas colectivas</h3><p class="article-text">
        Recordando c&oacute;mo antes se les reten&iacute;a a los migrantes en el Puerto de Tarifa, las circunstancias que llevaron al CIE de Algeciras a ir albergando a menos personas otorg&oacute; m&aacute;s importancia a su anexo, que a partir de ahora dejar&aacute; de existir. En su lugar, seg&uacute;n cuenta De la Pe&ntilde;a, se est&aacute; estudiando ejecutar un centro de interpretaci&oacute;n. &ldquo;Lo que pedimos es que no se estropee en enclave natural que es y que sea sostenible&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Centro de atenci&oacute;n a inmigrantes en su momento, <strong>Pepe Villahoz</strong>, cofundador de Algeciras Acoge, su uso como anexo del CIE data &ldquo;m&aacute;s o menos de 2006&rdquo;. &ldquo;Alguna vez se utiliz&oacute; para otra cosa, para atenci&oacute;n de personas, pero nunca ha estado muy claro en los principios c&oacute;mo se utilizaba&rdquo;. Satisfecho por su cierre, no deja de mostrar su preocupaci&oacute;n &ldquo;porque sigan existiendo otros centros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s no est&eacute; de m&aacute;s recoger algunas de las peticiones que hac&iacute;a la jueza de Algeciras para mejorar las instalaciones del anexo de Tarifa, que se quedaron para siempre sin resolver a la espera de la construcci&oacute;n del nuevo CIE. Pese a su m&uacute;ltiples, antes de su &uacute;ltima visita el pasado a&ntilde;o no se hab&iacute;a habilitado a&uacute;n un lugar a las organizaciones sociales para que puedan visitar y asistir a las personas internas sin limitar las visitas a una duraci&oacute;n m&aacute;xima de tiempo, ni tampoco se hab&iacute;a instalado un sistema de climatizaci&oacute;n en todos los m&oacute;dulos y espacios comunes, ni la asistencia m&eacute;dica las 24 horas del d&iacute;a, ni se hab&iacute;an suprimido las duchas colectivas ni las habitaciones con m&aacute;s de tres internos, sin haberse instalado en cada una de ellas ducha, servicio con retrete y cisterna y lavabo, as&iacute; como pared o una puerta que cubra todo el cuerpo del interno.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco se hab&iacute;a cumplimentado en el anexo de Tarifa la disposici&oacute;n de la remisi&oacute;n, por parte del servicio m&eacute;dico, del parte de lesiones directamente al juzgado, o en su caso, en sobre cerrado a la direcci&oacute;n para su remisi&oacute;n a la autoridad judicial, ni el establecimiento de lo necesario para garantizar la realizaci&oacute;n, en el momento del internamiento, de las pruebas necesarias para la identificaci&oacute;n de, al menos, tuberculosis, VIH, s&iacute;filis, Hepatitis A, B, y C, sarcoptosis, pediculosis, scabiasis y par&aacute;sitos intestinales.
    </p><p class="article-text">
        El<a href="https://www.eldiario.es/desalambre/Gobierno-construccion-CIE-Algeciras-Rajoy_0_858464932.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> nuevo CIE de Algeciras</a> se edificar&aacute; sobre una parcela de 20.000 metros cuadrados que se encuentra junto a la carretera CA-9208, un terreno que fue cedido por el Ayuntamiento de la ciudad gaditana en mayo de 2017 pero sobre el que hasta este momento no se hab&iacute;a realizado ninguna actuaci&oacute;n concreta. Este nuevo centro, que contar&aacute; con 500 plazas, sustituir&aacute; hasta el que ahora ven&iacute;a siendo utilizado y al anexo de Tarifa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Ramajo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/cie-tarifa_1_6055394.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Jun 2020 19:11:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Adiós a la "isla de los valientes": Interior cierra el controvertido CIE de Tarifa tras 14 años de denuncias por su estado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigración,Tarifa,CIE - Centro de Internamiento de Extranjeros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Miles de migrantes, atrapados por la pandemia entre el muro de Trump y el crimen organizado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/hacinados-estancados-frente-muro-trump_1_6060445.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/93395f04-f921-43ca-8358-00ca4665d708_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Un par de veces por semana, Emilia Valle cruza a Estados Unidos a buscar algo de madera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más de 2.000 centroamericanos malviven desde hace meses en un campamento de la frontera norte en condiciones de hacinamiento e insalubridad frente al riesgo del coronavirus</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ratio ratio__16_9">
    
            <iframe src="https://www.dailymotion.com/embed/video/x7ulop6" style="border: 0; top: 0; left: 0; width: 100%; height: 100%; position: absolute;" allowfullscreen="" scrolling="no" allow="encrypted-media">        </iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Un par de veces por semana, Emilia Valle cruza a Estados Unidos a buscar algo de madera. Se quita las chancletas y la mascarilla y se sumerge en el r&iacute;o Bravo, el arremolinado afluente que separa a M&eacute;xico del Norte y que ha engullido a miles de migrantes. Esta guatemalteca de 52 a&ntilde;os tarda menos de dos minutos en nadar los treinta metros del peligroso caudal. El truco, dice, est&aacute; en mover las piernas en lugar de bracear.
    </p><p class="article-text">
        Llega a la orilla estadounidense, hurga entre el ca&ntilde;averal para amontonar un manojo de ramas y se regresa con el agua hasta el cuello. La vida en la frontera vale un pu&ntilde;ado de le&ntilde;a, un bien imprescindible para los m&aacute;s de&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/desalambre/Reynosa-infierno-secuestro-extorsion-migrantes_0_969753375.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2.000 centroamericanos acampados</a> frente al puente fronterizo de Matamoros, la ciudad mexicana en el extremo noreste.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Algunos d&iacute;as nos traen troncos pero no alcanzan para todos. Necesitamos la le&ntilde;a para cocinar o para el fr&iacute;o que hace de madrugada, para no enfermarnos&rdquo;, asegura Emilia. La mayor&iacute;a de los migrantes se adentran varios kil&oacute;metros por el bosque para conseguir unos palos, pero para ella resulta demasiado arriesgado ir sola, debido a la presencia del crimen organizado. Emilia sali&oacute; de Guatemala en 2016 junto a Corina, su hija de 11 a&ntilde;os, y ha avanzado por M&eacute;xico conforme al dinero que lograba ganarse ante la imposibilidad de pagar un coyote.
    </p><p class="article-text">
        La primera vez que cruz&oacute; el r&iacute;o Bravo un grupo de patrulleros estadounidenses se acerc&oacute; de inmediato pistola t&aacute;ser en mano. Ahora ya ni le prestan atenci&oacute;n y a veces conversan con ella mientras recoge sus ramas. La llaman, 'the crazy one' [la loca] o 'the blond one' [la rubia], seg&uacute;n el agente. En el otro margen la conocen como la G&uuml;era, por su cabello tintado de ocre.
    </p><p class="article-text">
        La G&uuml;era vive en la carpa gris, en el segundo pasillo del tercer toldo, frente a la tienda n&uacute;mero cuatro. El campamento improvisado hace nueve meses se ha vuelto otro barrio de Matamoros con abarrotes, cl&iacute;nica, lavander&iacute;a&hellip; pero todo entre lonas y barro. &ldquo;Con lo que hemos aguantado aqu&iacute;, la gente ya somos inmunes al virus&rdquo;, suelta Emilia esc&eacute;ptica.
    </p><h3 class="article-text">Estancados frente al virus</h3><p class="article-text">
        Con el tiempo se ha normalizado el hacinamiento, la insalubridad y la falta de servicios b&aacute;sicos, enemigos para prevenir la propagaci&oacute;n del coronavirus. &ldquo;Las condiciones han ido mejorando, pero a veces no hay agua, o por las noches hace mucho fr&iacute;o y los ni&ntilde;os se resfr&iacute;an. Ahora con lo del&nbsp;COVID nos preocupa mucho todo eso&rdquo;, se&ntilde;ala Larissa Bautista mientras ba&ntilde;a a cubetazos a su hijo de tres a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Las autoridades municipales han cercado el campamento con una valla de p&uacute;as para restringir la movilidad de los migrantes, aunque el mayor peligro est&eacute; afuera, en la ciudad del estado de Tamaulipas con mayor &iacute;ndice de contagios. De momento, la ardua labor de varias organizaciones humanitarias ha permitido evitar un brote, pero no deja de ser un potencial foco de infecci&oacute;n cuyo riesgo aumenta a diario en un pa&iacute;s donde el pico de la pandemia se extiende semana a semana.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n del gobierno estadounidense de suspender <em>sine die</em> la admisi&oacute;n de demandantes de asilo ha agravado la situaci&oacute;n para 25.000 migrantes estancados a lo largo de esa frontera norte. Antes, los solicitantes deb&iacute;an aguardar varios meses y hasta un a&ntilde;o en territorio mexicano su proceso de acogida en EEUU, bajo el programa &lsquo;Permanece en M&eacute;xico&rsquo;. Ahora la espera no tiene plazo ni fecha para retomarse.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos desanima bastante no saber hasta cu&aacute;ndo llegar&aacute; nuestra cita para el tr&aacute;mite, no tener una expectativa de futuro y estar viviendo as&iacute;&rdquo;, indica Larissa. Pese a esas dificultades y el riesgo de contraer el virus, no le queda m&aacute;s remedio que quedarse ah&iacute;. No puede regresar a Honduras porque su marido la matar&iacute;a. Emilia tampoco, porque una pandilla la amenaz&oacute; de muerte tras negarse a pagar una extorsi&oacute;n y ya hab&iacute;an asesinado a varios familiares cercanos. Y as&iacute; para el resto de esta comunidad de centroamericanos que afrontan una subsistencia cada vez m&aacute;s angustiante.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos detectado que la enorme ansiedad que sufren por el miedo al virus, al crimen organizado, ha agravado otras patolog&iacute;as que padec&iacute;an y ha crispado la tensi&oacute;n&rdquo;, explica Dylon Rojas, voluntario de la&nbsp;ONG Global Response Management que opera en ese recinto.
    </p><h3 class="article-text">Devoluciones en caliente sin garant&iacute;as</h3><p class="article-text">
        Por otro lado, el presidente Donald Trump emiti&oacute; un decreto a finales de marzo para expulsar de forma expr&eacute;s a cualquier detenido tratando de cruzar la frontera. La medida unilateral, prorrogada indefinidamente bajo el pretexto de la pandemia, permite a las autoridades estadounidenses efectuar retornos expeditos de extranjeros sin que pasen por las estaciones migratorias fronterizas, sin registro ni diferenciaci&oacute;n entre migrantes y solicitantes de asilo. Esto anula la posibilidad de pedir refugio e incumple as&iacute; las normas del derecho internacional.
    </p><p class="article-text">
        De las m&aacute;s de 20.000 devoluciones en caliente &ndash;aunque esa pr&aacute;ctica no se contemple en la jurisdicci&oacute;n de estos lindes&ndash; apenas se realizaron pruebas de coronavirus a quienes presentaron s&iacute;ntomas graves como fiebre. Lo mismo sucede para los cerca de 15.000 migrantes que permanec&iacute;an aprehendidos en centros de detenci&oacute;n estadounidenses y fueron deportados con el argumento de que resultaba imposible proteger su salud.
    </p><p class="article-text">
        Al principio, todas esas repatriaciones masivas se efectuaban por v&iacute;a terrestre y M&eacute;xico, que de nuevo acat&oacute; la imposici&oacute;n de Washington, trasladaba a los centroamericanos hasta su frontera sur, donde quedaban atrapados ante el cierre de los cruces a Guatemala. La ONU denunci&oacute; que esta situaci&oacute;n aumentaba su vulnerabilidad dada la falta de &ldquo;condiciones de voluntariedad, salubridad y dignidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces los centroamericanos son enviados en vuelos directos a sus pa&iacute;ses de origen. El gobierno guatemalteco reclam&oacute; a finales de abril que un centenar de los deportados dieron positivo, mientras que un migrante mexicano expulsado de Houston (Texas) contagi&oacute; a otros 14 en un albergue de Nuevo Laredo, en Tamaulipas, entidad que recibe a un 33% de los repatriados. En el puente fronterizo de Reynosa, a 100 km de Matamoros, las autoridades estadounidenses entregan entre 50 y 100 migrantes mexicanos al d&iacute;a, sin previo aviso y en ocasiones a altas horas de la noche.
    </p><h3 class="article-text">El doble peligro de la frontera: salud e inseguridad</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Es un riesgo que trasladen aqu&iacute; a personas desde ciudades (de EEUU) donde hay un alto &iacute;ndice de contagios. Es complicado dedicar espacios de aislamiento para ponerlos en cuarentena. Aqu&iacute; tambi&eacute;n es peligroso para ellos por el crimen organizado&rdquo;, se queja el responsable del instituto migratorio estatal, Ricardo Calder&oacute;n, quien a&ntilde;ade que ambos gobiernos hab&iacute;an pactado devolverlos v&iacute;a &aacute;rea a Ciudad de M&eacute;xico, pero el acuerdo a&uacute;n no se ha puesto en marcha.
    </p><p class="article-text">
        En las escaleras de la oficina de Migraci&oacute;n de Reynosa reposan varios j&oacute;venes, deca&iacute;dos, con los pantalones embarrados y las botas desgarradas. Cruzaron el r&iacute;o Bravo anoche y se arrastraron toda la ma&ntilde;ana para sortear a la guardia fronteriza. &ldquo;Nos agarraron al mediod&iacute;a y en una hora ya nos trajeron aqu&iacute;. Nos tomaron la temperatura, nos preguntaron si ten&iacute;amos diarrea o v&oacute;mitos y nada m&aacute;s&rdquo;, cuenta un muchacho de 21 a&ntilde;os, oriundo de Oaxaca, que prefiere ocultar su identidad. Teme m&aacute;s al crimen que al virus, que considera &ldquo;un invento para jodernos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Perdi&oacute; su empleo de comerciante por la contingencia y eso le empuj&oacute; a tirarse pal norte. Todos los ahorros que se gast&oacute; (unos 500 euros) en un coyote que lo cruzase a EEUU, se han reducido a un par de naranjas, unas galletas, una botella de agua y una mascarilla que ni siquiera lleva bien puesta: el kit de bienvenida que le dieron en esa oficina migratoria.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de <em>dreamers</em> mexicanos suele desembolsar unos 2.000 euros a los coyotes para disponer de varios intentos sucesivos de superar la frontera sin ser atrapados, pero los nuevos &lsquo;migrantes del covid&rsquo; apenas tuvieron tiempo de ahorrar para una sola oportunidad. A muchos ni siquiera les queda efectivo para regresar a su ciudad de origen, un trayecto de centenares de kil&oacute;metros que a veces los obliga a pagar otro coyote.
    </p><p class="article-text">
        El grupo de j&oacute;venes espera hasta la tarde al autob&uacute;s que les ofrece el gobierno de Tamaulipas para trasladarlos de manera segura al estado contiguo. Afuera de esa oficina merodean varios traficantes para captar a su pr&oacute;ximo cliente, voluntario o forzado. En Reynosa los migrantes viven con permiso de los criminales, a quienes pagan una cuota a cambio de que no los secuestren. Un negocio que suele involucrar a los propios agentes fronterizos.
    </p><h3 class="article-text">La&nbsp;Covid sirve a Trump para levantar su muro</h3><p class="article-text">
        Quedarse en Reynosa tampoco es m&aacute;s una opci&oacute;n. La mayor&iacute;a de albergues en la frontera norte han cerrado debido a la contingencia. El &uacute;nico abierto en esa ciudad, el Senda de Vida, ya no admite nuevos ingresos. Los 200 migrantes acogidos, la mayor&iacute;a haitianos, tienen prohibido salir. Si lo hacen, ya no pueden volver a entrar. &ldquo;Se ha puesto muy duro con lo del coronavirus, porque no podemos ir ni a comprar o buscar alg&uacute;n trabajo. A nuestros familiares tambi&eacute;n les ha afectado esta crisis y no pueden enviarnos casi dinero&rdquo;, afirma una joven venezolana, Ana Paola Gonz&aacute;lez, que carga en sus brazos a una ni&ntilde;a de dos a&ntilde;os y un beb&eacute;, con quienes pretend&iacute;a desde hace tres meses reunirse con su marido en Nueva York.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La Administraci&oacute;n estadounidense est&aacute; utilizando la pandemia para recrudecer sus medidas migratorias que ya eran muy restrictivas, pero al menos deber&iacute;an considerar brindar atenci&oacute;n m&eacute;dica a los migrantes que expulsan&rdquo;, asegura Valerio Granello, el coordinador de M&eacute;dicos Sin Fronteras en ese albergue. &ldquo;Los migrantes sufren una doble estigmatizaci&oacute;n y ahora se ven en estas ciudades como posibles portadores del virus. Eso provoca que estas personas, al presentar s&iacute;ntomas, se escondan y no accedan al sistema de salud&rdquo;, agrega Granello sobre una xenofobia que ya se hab&iacute;a disparado durante el &uacute;ltimo a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Ante la negligencia de Washington y el rechazo social, la&nbsp;ONG destin&oacute; un &aacute;rea de aislamiento para que los repatriados cumplan cuarentena, instalada dentro de un gimnasio habilitado para atender casos severos de COVID-19 entre la poblaci&oacute;n de Reynosa.
    </p><p class="article-text">
        Las urbes norte&ntilde;as han asumido un mayor riesgo frente al virus al mantener las f&aacute;bricas en funcionamiento, debido a la presi&oacute;n del gobierno y empresarios estadounidenses para reactivar la producci&oacute;n en M&eacute;xico de bienes intermedios de los que depende en gran medida la industria de EEUU.
    </p><p class="article-text">
        La frontera nunca cerr&oacute; al comercio, pero s&iacute; a la migraci&oacute;n, mientras que por el sur de M&eacute;xico dejaron de ingresar centroamericanos ante el candado echado por Guatemala. En la pr&aacute;ctica, la pandemia ha permitido a Trump culminar el endurecimiento de la pol&iacute;tica migratoria en su so&ntilde;ado muro, sin un horizonte para reabrirse.
    </p><p class="article-text">
        Antes de la contingencia, los d&iacute;as en el campamento de Matamoros pasaban en una cuenta atr&aacute;s hasta la pr&oacute;xima cita de asilo en EEUU. Semanas antes del tr&aacute;mite los migrantes se preparaban para acicalarse y se pegaban al tel&eacute;fono para darles a sus familias un motivo de esperanza. El Covid-19 no penetr&oacute; en este arrabal de carpas, pero asol&oacute; a sus dos millares de habitantes, sin reloj ni calendario, confinados entre concertinas sin la alternativa de regresar a sus pa&iacute;ses donde les espera una bala con su nombre.
    </p><p class="article-text">
        Los cruces de la G&uuml;era por el r&iacute;o Bravo son el mayor espect&aacute;culo para estos migrantes. Muchos se aglomeran para observarla nadar en esa trampa para tant&iacute;simos compatriotas. El vitoreo termina en aplauso cuando Emilia llega a suelo americano, como quien pisa la Luna, mientras su hija preadolescente se ruboriza frente a sus colegas. El pu&ntilde;ado de le&ntilde;a le servir&aacute; para cocinar huevos fritos durante tres d&iacute;as, cuando vuelva a distraer a sus vecinos de su eterno letargo, cuando les haga sentir un poco m&aacute;s cerca de Estados Unidos y olviden por unos instantes que su vida depende de una rama, una corriente o un estornudo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aitor Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/hacinados-estancados-frente-muro-trump_1_6060445.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Jun 2020 20:13:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Miles de migrantes, atrapados por la pandemia entre el muro de Trump y el crimen organizado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigración,Estados Unidos,Covid-19,México]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un caso de un inmigrante apaleado en Melilla en 2014 mantiene vivo el debate europeo sobre las devoluciones en caliente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/presentan-estrasburgo-falsedades-delegaciones-inmigrante_1_6065759.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/175299b9-0b0d-4a90-88ea-52edbb9608fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un caso de un inmigrante apaleado en Melilla en 2014 mantiene vivo el debate europeo sobre las devoluciones en caliente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Andalucía Acoge, representante del denunciante, ha registrado ante Estrasburgo una investigación internacional  y un escrito de alegaciones que busca evitar la aplicación en el 'caso Dany' de los argumentos con los que la Gran Sala avaló las devoluciones en caliente en febrero</p></div><p class="article-text">
        Mientras <a href="https://www.eldiario.es/politica/Constitucional-comision-especifica-resolver-discrepancias_0_1039396718.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el debate en el Constitucional</a> sobre las devoluciones en caliente permanece estancado, los migrantes que han sufrido estas pr&aacute;cticas en Ceuta y Melilla contin&uacute;an su lucha en Estrasburgo. Aunque la sentencia de la Gran Sala del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/Estrasburgo-devoluciones_en_caliente-derechos_humanos_0_994951426.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aval&oacute; las devoluciones en caliente</a> de N.T. y N.D., su argumentaci&oacute;n dej&oacute; una serie de grietas por las que intenta buscar una nueva condena a Espa&ntilde;a la defensa de Danny, un joven camerun&eacute;s que fue <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/VIDEOS-Guardiua-Civil-ilegalmente-inmigrante_0_314268729.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">apaladeado y devuelto a Marruecos</a>, aparentemente inconsciente, por agentes de la Guardia Civil en 2014 tras un salto a la valla melillense.
    </p><p class="article-text">
        Su caso se encuentra desde hace meses visto para sentencia en el TEDH, pero la Secci&oacute;n Tercera ha permitido a la ONG Andaluc&iacute;a Acoge, que representa al denunciante, el registro de alegaciones sobre la previsible aplicaci&oacute;n de los principios con los que la Gran Sala ampar&oacute; las devoluciones en caliente en febrero. El pasado viernes, la organizaci&oacute;n present&oacute; ante Estrasburgo un escrito con el que pretende desacreditar algunos de los argumentos de la sentencia, como la existencia de v&iacute;as legales de entrada a Espa&ntilde;a para los migrantes subsaharianos.
    </p><p class="article-text">
        A ello se suma el env&iacute;o a la Corte europea de una investigaci&oacute;n en v&iacute;deo realizada por el grupo <a href="https://forensic-architecture.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Forensic Architecture</a> en colaboraci&oacute;n con la ONG alemana ECCHR, que busca demostrar las &ldquo;falsedades&rdquo; sobre las que se basa el fallo europeo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ratio ratio__16_9">
    
            <iframe style="width: 100%; height: 100%; position: absolute; left: 0px; top: 0px; overflow: hidden;" frameborder="0" type="text/html" src="https://www.dailymotion.com/embed/video/x7ujk41" width="100%" height="100%" allowfullscreen=""> </iframe>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que agotar todas las posibilidades&rdquo;, sostiene el abogado de Dany, Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Candela. &ldquo;Explicamos al Tribunal por qu&eacute; consideramos que Espa&ntilde;a debe ser condenada por este caso, independientemente de la sentencia de febrero, y por qu&eacute; creemos que este caso es diferente al resuelto por la Gran Sala&rdquo;, a&ntilde;ade el letrado. &ldquo;En vista de otros episodios de rechazos en frontera pendientes ante el TEDH, su dictamen podr&iacute;a sentar un peligroso precedente en la demanda conocida como el caso Dany, advierten desde ECCHR, organizaci&oacute;n personada en la causa de N.D. y N.T.
    </p><p class="article-text">
        En octubre de 2014, la Guardia Civil devolvi&oacute; de forma inmediata a al menos dos personas, atadas de pies y manos, despu&eacute;s haber sorteado la totalidad de la valla de Melilla. Uno de los hombres, Dany, recibi&oacute; varios golpes por parte de los agentes cuando se dispon&iacute;a a descender de lo alto de la alambrada por una escalera colocada por el Instituto Armado, seg&uacute;n el v&iacute;deo difundido entonces por <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/VIDEOS-Guardiua-Civil-ilegalmente-inmigrante_0_314268729.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la ONG Prodein</a>. El camerun&eacute;s acaba cayendo al suelo, aparentemente inconsciente.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="//player.vimeo.com/video/109010316" width="643" height="371" frameborder="0" allowfullscreen=""></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        La violencia ejercida por los agentes es una de las particularidades resaltadas por Rodr&iacute;guez Candela en el escrito registrado en el Tribunal. Los golpes propinados al camerun&eacute;s, quien asegura no haber recibido asistencia sanitaria antes de ser retornado a Marruecos, tambi&eacute;n podr&iacute;an incumplir el art&iacute;culo tres del Convenio Europeo de Derechos Humanos, que proh&iacute;be la tortura y los tratos inhumanos y degradantes, sostiene el documento.
    </p><p class="article-text">
        El escrito a&ntilde;ade una serie de datos con el objetivo de desmentir uno de los principales argumentos por los que la Gran Sala decidi&oacute; anular la condena a Espa&ntilde;a en febrero: la supuesta existencia de v&iacute;as legales para que los migrantes subsaharianos puedan entrar en Espa&ntilde;a, algo negado por distintos organismos internacionales como el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur). Estrasburgo concluy&oacute; hace cinco meses que &ldquo;la falta de un estudio individualizado&rdquo; de cada expulsi&oacute;n, como obliga el Convenio Europeo de Derechos Humanos, &ldquo;pod&iacute;a atribuirse al hecho de que los solicitantes no hab&iacute;an utilizado los procedimientos oficiales de entrada existentes para ese fin, y que, por lo tanto, [la devoluci&oacute;n] hab&iacute;a sido una consecuencia de su propia conducta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la posibilidad de solicitar asilo en el puesto fronterizo de Beni Enzar (Melilla), uno de los canales regulares destacados en el fallo, Andaluc&iacute;a Acoge resalta ante la Corte que &ldquo;las cifras que figuran en la sentencia&rdquo; acerca de las demandas de protecci&oacute;n presentadas en este punto &ldquo;no se corresponden con las pruebas y alegaciones planteadas al respecto por las partes&rdquo; durante el procedimiento. &ldquo;Este extremo resulta fundamental dado que, a criterio del Tribunal, dichas cifras evidencian la posibilidad real y efectiva que ten&iacute;an las personas subsaharianas para entrar/solicitar asilo de forma legal en territorio espa&ntilde;ol&rdquo;, apunta el documento.
    </p><p class="article-text">
        Sobre las posibilidades con las que las personas negras cuentan para acceder a las oficinas de asilo del lado espa&ntilde;ol de la frontera, Rodr&iacute;guez Candela reitera en su escrito que esta v&iacute;a &ldquo;no era una opci&oacute;n real ni accesible para las personas subsaharianas, ni antes ni despu&eacute;s de la instalaci&oacute;n de la mencionada unidad especial encargada de las cuestiones de asilo&rdquo;. La ONG defiende ante Estrasburgo que los propios documentos presentados por el Gobierno de Espa&ntilde;a para defender la existencia de v&iacute;as legales de entrada &ldquo;vienen a confirmar que las solicitudes presentadas cada a&ntilde;o por personas subsaharianas fueron 0 en 2014 y 0 en el 2015&rdquo;, es decir, demuestra los obst&aacute;culos que se encuentran los migrantes negros a la hora de acceder a las oficinas de asilo de la frontera.
    </p><p class="article-text">
        El TEDH tambi&eacute;n determin&oacute; en febrero que, en caso de que los migrantes no tuviesen acceso a las oficinas de asilo en base a la actuaci&oacute;n de la polic&iacute;a marroqu&iacute;, no quedaba demostrada la responsabilidad de las autoridades espa&ntilde;olas al respecto. En este sentido, Andaluc&iacute;a Acoge defiende la responsabilidad espa&ntilde;ola derivada del &ldquo;incumplimiento de obligaciones positivas y negativas&rdquo; marcadas por el Convenio Europeo de Derechos Humanos&ldquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Apelando a esa responsabilidad de Espa&ntilde;a, la defensa de Dany resalta los obst&aacute;culos con los que se enfrentan las personas subsaharianas para acercarse a los consulados espa&ntilde;oles en Marruecos, otra de las supuestas v&iacute;as legales que, seg&uacute;n Estrasburgo, podr&iacute;an haber utilizado N.D. y N.T. &ldquo;El Estado demandado ten&iacute;a la obligaci&oacute;n positiva de desarrollar la ley espa&ntilde;ola de asilo, mediante un reglamento, obligaci&oacute;n que ha incumplido y que es de especial importancia por lo que se refiere a la posibilidad de solicitar asilo en embajadas&rdquo;, destaca el documento.  Adem&aacute;s, contin&uacute;a, el Estado espa&ntilde;ol pod&iacute;a  &ldquo;solicitar al Reino de Marruecos una aclaraci&oacute;n sobre las razones y circunstancias que llevaban a las fuerzas de seguridad de ese tercer pa&iacute;s a impedir llegar al puesto fronterizo a los migrantes subsaharianos&rdquo;. Andaluc&iacute;a Acoge cita varios acuerdos de cooperaci&oacute;n fronteriza que evidencian la colaboraci&oacute;n de ambos estados en los asuntos migratorios. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A la luz de la sentencia de la Gran Sala, consideramos que el Estado espa&ntilde;ol ten&iacute;a informaci&oacute;n suficiente, procedente de fuentes fiables nacionales e internacionales, relativa al hecho de que Marruecos estaba obstaculizando de forma sistem&aacute;tica&rdquo;, se&ntilde;ala el abogado de Dany en sus alegaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, desde Forensic Architecture sostienen que su estudio muestra que &ldquo;las autoridades espa&ntilde;olas y marroqu&iacute;es han establecido un sistema que niega a las personas negras subsaharianas cualquier posibilidad de solicitar asilo y protecci&oacute;n en Melilla o en las embajadas cercanas&rdquo;. El grupo de investigaci&oacute;n, con sede en la universidad de Londres, lamenta que &ldquo;Espa&ntilde;a hab&iacute;a alegado ante el TEDH ambas posibilidades. El Tribunal las acept&oacute; y se bas&oacute; en ellas al considerar que las devoluciones no violan el Convenio Europeo de Derechos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/presentan-estrasburgo-falsedades-delegaciones-inmigrante_1_6065759.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Jun 2020 20:12:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un caso de un inmigrante apaleado en Melilla en 2014 mantiene vivo el debate europeo sobre las devoluciones en caliente]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los CIE volverán a internar inmigrantes cuando los países de origen abran sus fronteras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/interior-internamientos-cie-principales-inmigracion_1_6017555.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7d5760b8-a948-4da1-b55a-bfeb40acee90_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los CIE volverán a internar inmigrantes cuando los países de origen abran sus fronteras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los CIE no se abrirán de forma inmediata con la finalización del estado de alarma, sino que Interior impulsará los internamientos cuando "haya una perspectiva real de retorno", es decir, que los principales países de origen abran sus fronteras</p><p class="subtitle">El CIE de Barcelona reabrirá un módulo para mujeres cuando vuelva a internar a extranjeros</p></div><p class="article-text">
        El&nbsp;cierre de los Centros de Internamiento para Extranjeros (CIE) ha sido un efecto m&aacute;s de la pandemia.&nbsp;A pesar de las denuncias de ONG que&nbsp;piden su cierre definitivo, la&nbsp;&ldquo;nueva normalidad&rdquo; tambi&eacute;n conllevar&aacute; la reactivaci&oacute;n de los internamientos de&nbsp;migrantes en situaci&oacute;n irregular, una vez que sus pa&iacute;ses de origen comiencen a abrir sus fronteras a vuelos procedentes de Espa&ntilde;a. No se har&aacute; de forma general e inmediata: aunque desde el Ministerio del Interior no&nbsp;detallan plazos concretos, apuntan&nbsp;que &ldquo;los futuros ingresos&rdquo; est&aacute;n &ldquo;supeditados a que haya una perspectiva real de retorno&rdquo;, algo que estudiar&aacute; &ldquo;de manera individualizada&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al igual que no hubo una orden de cierre (se fueron cesando internamientos de forma individualizada al poner en relaci&oacute;n las causas de ingreso con las capacidades reales de retorno), los futuros ingresos, tal y como establece la normativa, est&aacute;n supeditados a que haya una perspectiva real de retorno&rdquo;, explica a eldiario.es&nbsp;un portavoz del departamento dirigido por Fernando Grande-Marlaska.&nbsp;En el caso del CIE de Barcelona, el Gobierno confirm&oacute; a principios de junio&nbsp;que, de cara a los pr&oacute;ximos encierros, se habr&aacute;n finalizado las obras de&nbsp;ampliaci&oacute;n para la creaci&oacute;n de&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/CIE-Barcelona-reabrira-internar-extranjeros_0_1036246607.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un nuevo m&oacute;dulo de mujeres</a>,&nbsp;tras casi siete a&ntilde;os en los que todos los internos eran hombres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La&nbsp;&ldquo;perspectiva real de retorno&rdquo; citada por Interior depende&nbsp;especialmente de los&nbsp;gobiernos de los principales&nbsp;pa&iacute;ses de origen de las personas deportadas desde Espa&ntilde;a en los &uacute;ltimos a&ntilde;os: Argelia y Marruecos. A ambos&nbsp;Estados se a&ntilde;ade Mauritania, &nbsp;cuyo papel en el control migratorio hacia la ruta canaria ha sido reforzado&nbsp;desde principios de a&ntilde;o debido a las devoluciones de&nbsp;migrantes de distintas nacionalidades -especialmente de malienses- realizadas desde las islas en base a&nbsp;sus&nbsp;acuerdos de readmisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la finalizaci&oacute;n del estado de alarma en Espa&ntilde;a y la apertura de fronteras prevista para el 1 de julio -con restricciones-, el Gobierno volver&aacute; a impulsar los internamientos en los Centros de Internamiento para Extranjeros en funci&oacute;n de las nacionalidades de los migrantes, a medida que los correspondientes gobiernos de sus pa&iacute;ses de origen&nbsp;reabran sus fronteras.&nbsp;Con la aproximaci&oacute;n del verano y el aumento del flujo migratorio que suele conllevar la &eacute;poca estival, Interior mira hacia los planes de &ldquo;desescalada&rdquo; de sus&nbsp;gobiernos socios en materia fronteriza.
    </p><p class="article-text">
        Las previsiones de reapertura de&nbsp;sus principales aliados, sin embargo, a&uacute;n son inciertas. La semana pasada, Marruecos&nbsp;prorrog&oacute;&nbsp;el estado de alarma&nbsp;hasta el 10 de julio.&nbsp;El pa&iacute;s norteafricano ha registrado desde el inicio del brote 8.985 casos de COVID-19 y 212 fallecidos a causa del virus, a fecha del 17 de junio. Sus fronteras se encuentran cerradas desde el pasado 13 de marzo, sin apenas haber permitido regresar a sus hogares a sus nacionales atrapados en terceros pa&iacute;ses. Hace una semana, el Gobierno alau&iacute; anunci&oacute; la repatriaci&oacute;n de un primer bloque de marroqu&iacute;es atrapados en Espa&ntilde;a en &ldquo;situaci&oacute;n vulnerable&rdquo;, pero por el momento no ha dado una fecha acerca del regreso a la &ldquo;normalidad&rdquo; fronteriza, una informaci&oacute;n determinante para que Interior reanude los ingresos en los CIE de Espa&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2018, los CIE&nbsp;encerraron a 2.801 ciudadanos marroqu&iacute;es, que conforman la principal nacionalidad&nbsp;presente en&nbsp;estos centros debido en parte a sus altas posibilidades de ser repatriados,&nbsp;dados los acuerdos existentes entre Espa&ntilde;a y el Reino alau&iacute;. Le sigue Argelia, pa&iacute;s con&nbsp;el que Espa&ntilde;a tambi&eacute;n tiene una colaboraci&oacute;n fluida en materia migratoria: 2.513 argelinos fueron&nbsp;internados en el mismo periodo de tiempo, seg&uacute;n&nbsp;los &uacute;ltimos datos del <a href="https://www.defensordelpueblo.es/wp-content/uploads/2019/09/ANEXO_2_datos_estadistica_media_duracion.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mecanismo Nacional de Prevenci&oacute;n de la Tortura.</a>&nbsp;Interior no proporcion&oacute; a este organismo el desglose por nacionalidades de las cifras de deportaciones realizadas desde estos centros. El Gobierno argelino ha pospuesto el debate sobre la relajaci&oacute;n de su blindaje fronterizo hasta&nbsp;principios de julio, seg&uacute;n informen medios locales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El desconfinamiento total&nbsp;significa la reapertura de las fronteras, la reanudaci&oacute;n de las rutas a&eacute;reas&rdquo; y &ldquo;si tengo que abrir rutas a&eacute;reas, los aviones ir&aacute;n a pa&iacute;ses con 400.000 casos positivos y muchas muertes. As&iacute; que tengamos cuidado&rdquo;, respondi&oacute;&nbsp;hace diez d&iacute;as&nbsp;el presidente de la Rep&uacute;blica argelina, Abdelmadjid Tebboune, ante las voces que urg&iacute;an el final de la limitaci&oacute;n de circulaci&oacute;n por la COVID-19. Hasta este mi&eacute;rcoles, Argelia ha&nbsp;detectado alrededor de 11.100 contagios y 788 fallecidos a causa del coronavirus.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque a&uacute;n no hay cifras&nbsp;oficiales sobre el n&uacute;mero de migrantes devueltos a Mauritania desde Canarias, el pa&iacute;s africano ha disparado este a&ntilde;o su relavancia en la pol&iacute;tica migrantoria dirigida por Marlaska.&nbsp;Atendiendo al criterio de Interior de impulsar los internamientos en los centros de internamiento de manera &ldquo;individualizada&rdquo; en funci&oacute;n de la &ldquo;perspectiva real de retorno&rdquo;, de&nbsp;sus fronteras depender&aacute; en gran medida la reapertura de los CIE canarios, en un momento en el que las llegadas a las islas se hn multiplicado por seis en lo que va de a&ntilde;o con respecto al mismo periodo de 2019.
    </p><p class="article-text">
        Fuentes de Interior aseguran que su departamento no est&aacute;&nbsp;realizando negociaciones con terceros pa&iacute;ses enfocadas&nbsp;a favorecer deportaciones desde Espa&ntilde;a mientras&nbsp;los pa&iacute;ses de origen correspondientes a&uacute;n permanezcan&nbsp;blindados, a excepci&oacute;n de&nbsp;casos puntuales, como el grupo de tunecinos residentes en el CETI de Melilla que el Gobierno ha intentado repatriar durante el estado de alarma, seg&uacute;n confirm&oacute; el ministro Grande-Marlaska a finales de abril.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La &ldquo;perspectiva real de retorno&rdquo; que, seg&uacute;n explica Interior, marcar&aacute; la progresiva apertura de los CIE de Espa&ntilde;a no siempre ha sido atendida a la hora de&nbsp;ordenar el internamiento de una persona en situaci&oacute;n irregular. En 2017,&nbsp;el 65,5% del total de los extranjeros internados fueron finalmente puestos en libertad, un dato que evidenciaba la ineficacia de estos centros. Desde el cambio de Gobierno, el perfil de las personas ingresadas apunta a un aumento del porcentaje de expulsados desde estas dependencias policiales, primando el encierro de ciudadanos marroqu&iacute;es y argelinos por&nbsp;ser m&aacute;s probable la ejecuci&oacute;n de su expulsi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del &iacute;ndice de expulsi&oacute;n, las denuncias sobre las vulneraciones de derechos humanos ocurridas en&nbsp;el interior de los CIE no cesan. Con motivo del D&iacute;a por el Cierre de los Centros de Internamiento para Extranjeros, celebrado este lunes, las distintas plataformas de CIES NO en el estado espa&ntilde;ol han pedido al Gobierno la clausura definitiva&nbsp;de estas dependencias policiales, que encierran a migrantes en situaci&oacute;n irregular debido a su situaci&oacute;n administrativa, no por haber cometido delito alguno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los que van a ocupar los CIE son los h&eacute;roes de la pandemia, los que est&aacute;n cosiendo las batas, los que est&aacute;n cosiendo mascarillas, los que est&aacute;n cosiendo gorras de m&eacute;dico, los que est&aacute;n cuidando, los que est&aacute;n limpiando, los que est&aacute;n trabajando en el campo para permitir a los confinados de comer&rdquo;,&nbsp;ha indicado&nbsp;Lamine Sarr, portavoz del Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes de Barcelona.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A pesar de las numerosas voces que reclaman la regularizaci&oacute;n de todas las personas migrantes y la eliminaci&oacute;n del racismo institucional, el Estado pretende reabrir los CIE en cuanto se abran las fronteras. En el CIE de Barcelona, adem&aacute;s, con <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un m&oacute;dulo para encerrar mujeres</a>. No lo podemos permitir&rdquo;, han advertido desde la plataforma&nbsp;<a href="https://www.tanquemelscie.cat/2020/06/razones-para-exigir-un-cambio-radical.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tanquem els CIE</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/interior-internamientos-cie-principales-inmigracion_1_6017555.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jun 2020 19:57:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los CIE volverán a internar inmigrantes cuando los países de origen abran sus fronteras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigración]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Temporeras marroquíes, embarazadas y con bebés, bloqueadas en España: "Quiero volver a casa con mi familia"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/temporeras-embarazadas-huelva-volver-marruecos_1_6017625.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/48062878-107f-4ff8-97e5-6576c95c6b8d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Temporeras marroquíes, embarazadas y con bebés, bloqueadas en España: &quot;Quiero volver a casa con mi familia&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Después de tres meses de faena, Rachida y Fatima no pueden volver a casa: las fronteras siguen cerradas y sus nombres no forman parte de la lista de las 48 mujeres de "perfil vulnerable" a las que Marruecos permite ser repatriadas</p><p class="subtitle">Marruecos repatria a siete de las miles de jornaleras bloqueadas en España que quieren volver a su país</p></div><p class="article-text">
        Rachida y Fatima emprendieron el viaje desde el interior de Marruecos, Jenifra (a 160 kil&oacute;metros de Fez), a Huelva el 10 y 11 de marzo, pocos d&iacute;as antes de que el pa&iacute;s cerrase sus fronteras para hacer frente a la pandemia del coronavirus. En plena madrugada se subieron a un taxi colectivo rumbo a T&aacute;nger, cruzaron El Estrecho y montaron en un autocar que las deposit&oacute; en Cartaya (Huelva). Un largo viaje para trabajar unos meses recogiendo frutos de temporada en los campos onubenses, ganar unos miles de euros y regresar junto a su familia.
    </p><p class="article-text">
        A&nbsp;pesar de haber finalizado sus tres meses de faena no pueden volver a casa porque las fronteras permanecen cerradas y sus nombres no&nbsp;forman parte de&nbsp;la lista de las 48 mujeres de &ldquo;perfil vulnerable&rdquo; que Marruecos ha aprobado repatriar dentro de la operaci&oacute;n que emprendi&oacute; el pasado mi&eacute;rcoles el ministerio de Asuntos Exteriores. A sus ganas de reencontrarse con su familia, se suma la falta de trabajo en Huelva y su nerviosismo debido a gastos ligados a su estancia en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Por el momento, solo han llegado a Marruecos siete jornaleras del contingente de 7.028 (3.000 ya est&aacute;n inactivas) contratadas en origen, dos embarazadas y cinco mujeres que han dado a luz en Espa&ntilde;a, con sus beb&eacute;s. Seg&uacute;n explica la Delegaci&oacute;n del Gobierno en Andaluc&iacute;a, el poco margen de tiempo con el que el Gobierno marroqu&iacute; aprob&oacute; la repatriaci&oacute;n de un listado de 48 jornaleras hizo que la mayor&iacute;a no tuviese tiempo para realizar tr&aacute;mites necesarios antes de regresar a su pa&iacute;s, como cobrar su n&oacute;mina o cerrar sus cuentas bancarias.
    </p><p class="article-text">
        Fatima ya termin&oacute; la temporada. En los tres meses de recogida de ar&aacute;ndanos y frambuesas, ha conseguido ahorrar 3.000 euros, una vez descontados los gastos de mantenimiento. A pesar de que quiere volver a su pa&iacute;s, se muestra contenta porque recuerda que &ldquo;en Jenifra trabaja d&iacute;as sueltos en la agricultura, desde las 8 hasta las 17 horas, y gana&nbsp;seis euros. Somos una familia pobre y esta oferta es buena para sobrevivir durante el a&ntilde;o. En mi regi&oacute;n no hay empresas, ni ofertas de trabajo, solo agricultura&rdquo;, cuenta en una entrevista telef&oacute;nica con eldiario.es.
    </p><p class="article-text">
        Su preocupaci&oacute;n es volver junto a su marido de 58 a&ntilde;os ya retirado, y su hijo que est&aacute; en el paro. Le pesa la incertidumbre de cu&aacute;nto tiempo m&aacute;s va a tener que quedarse en Espa&ntilde;a sin trabajar.&nbsp;&ldquo;Quiero volver a casa con mi familia&rdquo;, dice Fatima. &ldquo;Si no puedo ir a Marruecos prefiero que me recoloquen, que estar sin hacer nada&rdquo;, a&ntilde;ade la jornalera.&nbsp;Aunque el alojamiento se lo proporciona el empresario, los gastos compartidos con otras dos amigas marroqu&iacute;es para la comida y la bombona del gas ascienden a&nbsp;100 euros, seg&uacute;n explica.
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        Como alternativa, algunos empresarios y asociaciones que aglutinan a varias fincas proponen extender la fecha de los visados, que caducan el 30 de junio, hasta finales de octubre, y trasladar a parte de las 3.000 mujeres inactivas a otras provincias con el benepl&aacute;cito de la Subdelegaci&oacute;n del Gobierno en Huelva. Apuntan a empresas en Segovia y Valladolid que necesitan mano de obra para crear las plantas de las fresas.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la Asociaci&oacute;n de Citricultores de la Provincia de Huelva (ACPH) ha intervenido para que una empresa socia contrate a 65 trabajadoras de otra de las compa&ntilde;&iacute;as del grupo en Ayamonte &ldquo;con la idea de que estuvieran el m&iacute;nimo tiempo posible sin trabajo&rdquo;, explica un empleado. El objetivo tambi&eacute;n es evitar que si el tiempo de espera se prolonga sin actividad decidan irse por su cuenta a otra provincia en busca de trabajo, y entren en un estado de irregularidad.
    </p><h3 class="article-text">Seis mujeres con beb&eacute;s comparten tres habitaciones</h3><p class="article-text">
        El sue&ntilde;o de Rachida es ver a su hija de&nbsp;nueve a&ntilde;os, que dej&oacute; en Marruecos a cargo de su abuela paterna. &ldquo;Estoy divorciada, mi madre muri&oacute; y mi padre se volvi&oacute; a casar; as&iacute; que vivimos solas. Quiero que mi hija estudi&eacute; y darle un buen porvenir&rdquo;, dice a eldiario.es.
    </p><p class="article-text">
        En su pa&iacute;s limpia una residencia de estudiantes cuatro horas al d&iacute;a por 70 euros mensuales. Un sueldo muy bajo, que la obliga a volver al campo de Huelva con un embarazo incipiente. Resisti&oacute; la temporada sin sobresaltos. A la espera de poder retornar, est&aacute; alojada en la Residencia Tariquejo en Cartaya, junto al menos otras dos embarazadas y seis madres con sus hijos reci&eacute;n nacidos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estas madres est&aacute;n preparadas para irse tan pronto como se les de la oportunidad. El hecho de que se haya repatriado solo a dos de ellas, nos pone en un problema porque el resto pregunta por qu&eacute; ellas no. Se cre&oacute; una discusi&oacute;n por la distinci&oacute;n, pero es cierto que las dos chicas que se fueron son las que m&aacute;s tiempo llevan con los ni&ntilde;os, dieron a luz en marzo&rdquo;, explica el trabajador social de la residencia. De hecho, la tarde del jueves segu&iacute;an pendientes de la llamada de las autoridades marroqu&iacute;es para viajar en nuevos vuelos de repatriaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esta residencia, gestionada por la ACPH, se ha convertido en un recurso asistencial urgente con la crisis del COVID_19 porque dispone de bastantes plazas libres y est&aacute; bien equipada. En la actualidad seis mujeres con beb&eacute;s comparten tres habitaciones preparadas para las trabajadores que dan a luz durante su estancia en Huelva.
    </p><p class="article-text">
        El complejo acoge igualmente a dos se&ntilde;oras mayores con discapacidad temporal, que llevan trabajando en&nbsp;la misma finca durante la campa&ntilde;a desde hace 12 a&ntilde;os. Los empresarios les prepararon la prestaci&oacute;n de la seguridad social despu&eacute;s de varias bajas para que reciban igualmente una parte del salario.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sonia Moreno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/temporeras-embarazadas-huelva-volver-marruecos_1_6017625.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jun 2020 20:19:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Temporeras marroquíes, embarazadas y con bebés, bloqueadas en España: "Quiero volver a casa con mi familia"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Precariedad,Coronavirus,Agricultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hana Jalloul, secretaria de Estado de Migraciones: "La política migratoria puede cambiar y la vamos a cambiar"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/politica-migratoria-puede-cambiar-vamos_128_6013524.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a931c4b-d7ce-4dcd-98ea-9fa0663a42f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hana Jalloul, secretaria de Estado de Migraciones: &quot;La política migratoria puede cambiar y la vamos a cambiar&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entrevista a Hana Jalloul, secretaria de Estado de Migraciones: "Creemos que nuestras medidas tendrán un mayor impacto que un proceso de regularización"</p><p class="subtitle">El Gobierno rebaja los requisitos económicos de las renovaciones y peticiones de residencia bloqueadas durante el estado de alarma</p></div><p class="article-text">
        Se disculpa de antemano por haber dormido poco. No es algo extra&ntilde;o, dice, se ha convertido en habitual en los &uacute;ltimos meses. Cuando Hana Jalloul (Zaragoza, 1978) lleg&oacute; a la Secretar&iacute;a de Estado de Migraciones se encontr&oacute; un sistema de acogida colapsado, una &ldquo;r&iacute;gida&rdquo; Ley de Extranjer&iacute;a y un aumento de las llegadas en patera a trav&eacute;s de la ruta canaria. Bajo el paraguas del Ministerio de Inclusi&oacute;n, Seguridad Social y Migraciones, empezaba a dibujar una reforma de las pol&iacute;ticas migratorias que dependen de ella, hasta que lleg&oacute; el coronavirus y, aparentemente, todo lo dem&aacute;s se par&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        O casi todo. Aunque las entradas irregulares al conjunto de Espa&ntilde;a se han reducido, la llegada de pateras a Canarias contin&uacute;a en aumento. A las ya escasas plazas existentes a su llegada, se ha sumado la necesidad de mayores espacios para atender las exigencias sanitarias ligadas a la pandemia. Durante cinco meses al frente de la Secretar&iacute;a de Estado, Jalloul ha dado respuesta a antiguas reivindicaciones de organizaciones sociales, como la concesi&oacute;n del permiso de trabajo a los menores extranjeros no acompa&ntilde;ados a partir de los 16 a&ntilde;os, la flexibilizaci&oacute;n de los requisitos de las reagrupaciones familiares y el permiso de empleo de dos a&ntilde;os a j&oacute;venes migrantes incorporados a la campa&ntilde;a agr&iacute;cola.
    </p><p class="article-text">
        Hana Jalloul concede a eldiario.es su primera entrevista como secretaria de Estado, d&iacute;as despu&eacute;s <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/Gobierno-requisitos-economicos-renovaciones-peticiones_0_1036246578.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de la aprobaci&oacute;n de una bater&iacute;a de instrucciones</a> que rebajan las exigencias econ&oacute;micas impuestas en las peticiones de residencia por arraigo y las renovaciones de los permisos registradas con anterioridad al estado de alarma. Las medidas, valoran algunos expertos, pueden suponer un paso hacia la prometida flexibilizaci&oacute;n de la monta&ntilde;a de condiciones a la que se enfrentan quienes intentan conseguir los papeles en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La secretaria de Estado reitera que el Gobierno &ldquo;no ha dejado a nadie atr&aacute;s&rdquo; en su respuesta a la emergencia de la COVID-19, mientras miles de migrantes en situaci&oacute;n irregular aseguran sentirse excluidos, pues no pueden acceder a ninguna de las ayudas econ&oacute;micas activadas por el Ejecutivo durante el estado de alarma. Jalloul no contempla por el momento el proceso de regularizaci&oacute;n solicitado por m&aacute;s de 200 colectivos. Seg&uacute;n defiende, &ldquo;aunque parezcan peque&ntilde;as&rdquo; sus medidas tendr&aacute;n &ldquo;a la larga&rdquo; un &ldquo;mayor impacto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En los &uacute;ltimos d&iacute;as, han sacado una serie de instrucciones que, seg&uacute;n expertos y organizaciones sociales, apuntan a un giro de las pol&iacute;ticas migratorias que dependen de este Ministerio. &iquest;Cree que es as&iacute;? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Ya hemos tomado medidas que no se han hecho nunca, hemos actuado en demandas cl&aacute;sicas en las migraciones, trabajando en su plena instrucci&oacute;n y por no dejarles atr&aacute;s. Iniciativas novedosas, vanguardistas y que demuestran que la pol&iacute;tica migratoria puede cambiar y que la vamos a cambiar. Esa es nuestra idea: modificar lo que se ha venido haciendo hasta ahora con una visi&oacute;n muy positiva del fen&oacute;meno migratorio, con itinerarios de inclusi&oacute;n. Con el tiempo esto se demostrar&aacute;, porque afecta a la vida de miles de migrantes y lo haremos a trav&eacute;s de cambios normativos y con las evaluaciones correspondientes. Queremos dejar un legado en positivo en el &aacute;mbito migratorio. Si ponemos en pr&aacute;ctica todas las medidas que hemos puesto en marcha y seguiremos poniendo, quedar&aacute; demostrado.
    </p><p class="article-text">
        Para nosotros, para todo el ministerio, es muy importante la inclusi&oacute;n y, por eso, seg&uacute;n llegamos en febrero dimos la autorizaci&oacute;n de trabajo a los menores no acompa&ntilde;ados que ten&iacute;an autorizaciones de residencia no lucrativas y otras medidas que hemos ido poniendo en marcha desde la alarma. Nuestra visi&oacute;n de la pol&iacute;tica migratoria es de inclusi&oacute;n socio-laboral. Ponemos siempre en valor la relevancia que tiene la diversidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su primera comparecencia, el ministro de Inclusi&oacute;n, Seguridad Social y Migraciones anunci&oacute; una reforma de la Ley de Extranjer&iacute;a, que aparenta ser muy ambiciosa. &iquest;Est&aacute;n trabajando en ella? &iquest;Cu&aacute;ndo planean tenerla?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Uno de nuestros grandes proyectos es la reforma de la Ley de Extranjer&iacute;a, pero tambi&eacute;n la reforma del reglamento. Nosotros nos vamos a enfocar en estas dos medidas, aparte de otras. Hemos estado mirando ya algunos puntos a modificar. Se respondi&oacute; a una carta al Defensor del Pueblo con art&iacute;culos concretos de reglamento y nosotros ya nos hemos sentado a hablar de eso [relativo al traspaso a la vida adulta de los menores migrantes no acompa&ntilde;ados, con el objetivo de evitar que se queden sin papeles al cumplir la mayor&iacute;a de edad]. Nos meteremos en la reforma integral un poquito m&aacute;s adelante, pero s&iacute; podemos decir que ya estamos trabajando en esto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son los principales puntos a modificar en los que ya est&aacute;n trabajando?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nos centraremos en primer lugar en los art&iacute;culos 196, 197 y 198 del Reglamento Extranjer&iacute;a [relativos a los menores extranjeros no acompa&ntilde;ados, cuya reforma pretende evitar que se queden sin papeles al cumplir la mayor&iacute;a de edad]. Lo que pasa que no me gustar&iacute;a hacer anuncios espec&iacute;ficos ahora, porque, quiz&aacute;, cuando nos pongamos surgen tambi&eacute;n otros cambios importantes. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n tenemos que tratarlo en su momento con otros ministerios que pudieran estar implicados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entre las instrucciones lanzadas esta semana hay una importante flexibilizaci&oacute;n de los requisitos para pedir la residencia por arraigo social y renovar los permisos de aquellas personas que hubiesen registrado su solicitud antes del estado de alarma. &iquest;Se plantean extender esa misma flexibilizaci&oacute;n a las pr&oacute;ximas peticiones de residencia, no solo con las varadas? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Estas instrucciones se han hecho con la previsi&oacute;n de lo que pod&iacute;a pasar despu&eacute;s del estado de alarma para intentar evitar una irregularidad sobrevenida. Sobre estos tres casos concretos, nosotros le hemos dado mucha importancia a aquellas solicitudes de arraigo que se hab&iacute;an quedado varadas. La relevancia que tiene la reagrupaci&oacute;n familiar con la flexibilizaci&oacute;n de criterios en relaci&oacute;n a los medios econ&oacute;micos de los que deben disponer las familias que lo solicitan.
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        <strong>Pero &iquest;estudian permitir que una persona que pida la residencia por arraigo una vez finalizado el estado de alarma pueda optar al permiso sin presentar necesariamente un contrato de trabajo sino con un informe de arraigo, como se ha aprobado en el caso de quienes ten&iacute;an bloqueadas sus solicitudes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso depende de la casu&iacute;stica. Tenemos que ver los casos concretos y saber si se puede o no, o si se pueden adaptar estas personas con sus expedientes a este tipo de instrucciones. Si se puede adaptar esta instrucci&oacute;n, que ya est&aacute; hecha, y que adem&aacute;s ofrece una seguridad jur&iacute;dica, por supuesto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Miles de personas en situaci&oacute;n irregular tambi&eacute;n han sido afectadas por la COVID-19, sin poder salir a la calle a trabajar para obtener lo poco que antes ganaban. No pueden acceder al Ingreso M&iacute;nimo Vital ni a ninguna de las ayudas de emergencia del Gobierno. &iquest;Han buscado alguna soluci&oacute;n para que estas personas no se queden atr&aacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las personas que est&aacute;n en situaci&oacute;n de irregularidad administrativa no entraban en el m&iacute;nimo vital porque la Ley de Extranjer&iacute;a no permite en su art&iacute;culo 14 que puedan acceder a una prestaci&oacute;n de la Seguridad Social. Es algo muy bien establecido en la ley, que no se puede esquivar. Para las personas en situaci&oacute;n de irregularidad, existen ONG que se encargan. Lo hacemos con un sistema de subvenciones amplias, como nuestro programa de atenci&oacute;n humanitaria: a estas personas que est&aacute;n en nuestro sistema nos encargamos de cuidarlas bien.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, tambi&eacute;n tenemos colaboraci&oacute;n con otras entidades que tratan este tipo de personas o, por ejemplo, con otras administraciones a nivel local, como pueden ser los ayuntamientos con los que colaboramos en distintas circunstancias para que estas personas sean atendidas. Esto ocurre, por ejemplo, en el tema de los asentamientos, donde hay poblaci&oacute;n irregular, aunque no es competencia nuestra sino de los ayuntamientos, pero s&iacute; que damos subvenciones a ciertas entidades sociales del tercer sector para que se proporcione comida, recursos sanitarios, educativos, etc&eacute;tera.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Me refer&iacute;a a las personas que ya no est&aacute;n en el sistema de atenci&oacute;n humanitaria [al que acceden generalmente los migrantes reci&eacute;n llegados de manera temporal], que llevan a&ntilde;os en situaci&oacute;n irregular debido precisamente a la Ley de Extranjer&iacute;a que el Ministerio pretende corregir y flexibilizar, debido a su rigidez, en palabras del ministro. &iquest;Se est&aacute;n haciendo gestiones para encontrar alguna v&iacute;a para que accedan a ayudas de emergencia en el contexto de la COVID-19?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las comunidades aut&oacute;nomas han recibido fondos para este tema. Eso ya pertenece a la labor que se realiza desde otras administraciones. No es tanto nuestra competencia y no puedo decirte otra cosa. Pero tu pregunta a lo mejor tiene un error de partida, porque quienes llevan a&ntilde;os en Espa&ntilde;a se pueden acoger al arraigo, si llevan tres a&ntilde;os en Espa&ntilde;a. Y tambi&eacute;n depende de la casu&iacute;stica. Pero sabemos que hay fondos para las comunidades para ese tipo de circunstancias y ellas tambi&eacute;n est&aacute;n trabajando en esto. Tambi&eacute;n est&aacute;n los servicios sociales de los ayuntamientos. O sea que yo creo que en Espa&ntilde;a, y sobre todo por parte del gobierno, no dejamos atr&aacute;s a nadie.
    </p><p class="article-text">
        <strong>200 ONG han pedido una regularizaci&oacute;n de este colectivo, a trav&eacute;s de un procedimiento de regularizaci&oacute;n como el lanzado por el Gobierno de Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero en 2005. Tambi&eacute;n ponen como ejemplo las regularizaciones aprobadas en el contexto de la crisis del coronavirus en Italia y Portugal. &iquest;Por qu&eacute; se ha descartado en el caso de Espa&ntilde;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Primero, en lo alto de la pir&aacute;mide, el Consejo de Europa no aconseja regularizaciones masivas, sino dependiendo de las personas, por razones econ&oacute;micas o humanitarias. No podemos comparar nuestro caso con el de Portugal e Italia. En Portugal la regularizaci&oacute;n ha sido para aquellos migrantes que no ten&iacute;an acceso a sanidad p&uacute;blica, que aqu&iacute; s&iacute; tienen, independientemente de su situaci&oacute;n administrativa. Y en Italia ha sido por el tema de jornaleros. La situaci&oacute;n de estos pa&iacute;ses es distinta a la que nosotros tenemos en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a hemos hecho un mont&oacute;n de medidas en relaci&oacute;n a las migraciones. Por ejemplo, dar autorizaci&oacute;n de trabajo a los menores entre 18 y 21 a&ntilde;os nacionales de terceros pa&iacute;ses que hasta entonces ten&iacute;an residencias no lucrativas, no pod&iacute;an trabajar. Esas personas ahora tienen la posibilidad de trabajar y han estado en campa&ntilde;as agr&iacute;colas y ahora se les va a renovar el permiso de residencia y trabajo por otros dos a&ntilde;os. Nosotros hemos adoptado medidas de las que esperamos un impacto mayor al que pueda tener una regularizaci&oacute;n, pues tendr&aacute;n una mayor duraci&oacute;n en el tiempo y proporcionar&aacute;n m&aacute;s seguridad jur&iacute;dica a la larga.
    </p><p class="article-text">
        Ahora estamos en el proceso de evaluaci&oacute;n de las medidas. No podemos hablar de otro tipo de cosas, como pueden ser la regularizaci&oacute;n, cuando no hemos evaluado otras medidas, como las &uacute;ltimas instrucciones que hemos emitido. De hecho, la renovaci&oacute;n de las pr&oacute;rrogas, la flexibilizaci&oacute;n de criterios de las pr&oacute;rrogas por la caducidad documental, etc., es solo una bater&iacute;a de medidas extensas, con mucha seguridad jur&iacute;dica y que creemos que tienen un efecto muy positivo en todo el &aacute;mbito migratorio. Vamos a evaluar c&oacute;mo funciona eso y c&oacute;mo este set de instrucciones mejora la vida de la gente y, en todo caso, podemos hablar de otras cosas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Est&aacute; prevista una reforma de la Ley de Asilo para esta legislatura. A Migraciones le corresponde las competencias de acogida de solicitantes de asilo. Escriv&aacute; anunci&oacute; &ldquo;un replanteamiento del procedimiento&rdquo; basado en &ldquo;priorizar a personas m&aacute;s vulnerables y con alto perfil de protecci&oacute;n internacional&rdquo;. &iquest;A qu&eacute; se refer&iacute;a? &iquest;C&oacute;mo es el nuevo modelo planteado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ya tenemos una idea m&aacute;s o menos de lo que queremos hacer, que todav&iacute;a la tenemos que plasmar en papel. Estamos trabajando sobre ello, porque llegamos en febrero y, enseguida, con el estado de alarma, nuestras prioridades han sido otras. Lo hemos tenido que desplazar, pero lo vamos a retomar de inmediato, en unas semanas. Est&aacute; en nuestro calendario de reformas normativas, junto con el reglamento y la Ley.
    </p><p class="article-text">
        No puedo detallar m&aacute;s, porque tenemos que sentarnos y consensuar los enfoques que cambiar&aacute;n esa forma de ver el propio sistema de acogida. Tenemos que evaluar la normativa existente, el modelo que nosotros queremos y sobre todo, tambi&eacute;n ver c&oacute;mo lo podemos sacar. Son procesos de trabajo que tenemos que llevar a cabo con el Ministerio del Interior, y ya hemos iniciado las conversaciones con Interior.
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        <strong>&iquest;Se plantea la descentralizaci&oacute;n del sistema de acogida y que sean las comunidades aut&oacute;nomas las que se encarguen de una parte de este sistema? &iquest;C&oacute;mo plantean ese nuevo modelo? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Esto viene en relaci&oacute;n a una sentencia. No lo llamar&iacute;a descentralizaci&oacute;n, sino un sistema de asunci&oacute;n de competencias por parte de las comunidades aut&oacute;nomas. Seg&uacute;n este dictamen judicial, las competencias en acogida pertenecen a las comunidades aut&oacute;nomas.
    </p><p class="article-text">
        Bueno, es una idea, por supuesto que est&aacute; en la mesa. Tuvimos reuniones con cada comunidad aut&oacute;noma. Creemos que la coordinaci&oacute;n con el resto de administraciones es fundamental. Nosotros nos hemos reunido con todas las comunidades y hemos hablado ya de este tema, pero hasta que no tengamos la idea clara no podemos hacer p&uacute;blico el detalle. Tenemos que analizar esas sentencias, analizar nuestro modelo, consensuarlo tambi&eacute;n con el resto de ministerios para coordinarnos y, luego, tendremos conclusiones claras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se piensa poner en la pr&aacute;ctica? &iquest;Qu&eacute; papel jugar&aacute; el Estado en ese nuevo modelo? Algunas organizaciones temen que tenga un efecto negativo en los solicitantes de asilo si las competencias pasan a las comunidades aut&oacute;nomas, como ocurre en el caso de los menores tutelados. </strong>
    </p><p class="article-text">
        No, no, no, no. Esto es algo distinto y no lo podemos comparar porque la competencia en menores es las comunidades aut&oacute;nomas. Esto es algo que se va a trabajar de manera muy distinta. Vamos a hacer un trabajo muy exhaustivo sobre esto. Nosotros creemos en la filosof&iacute;a del sistema acogida, que es un sistema generoso, de reparto equitativo. El Sistema Nacional de Acogida est&aacute; repartido entre todas comunidades aut&oacute;nomas, aunque es una competencia del Estado. Aunque se asuman las competencias en ciertas partes, como en integraci&oacute;n, la competencia en del Sistema Nacional de Acogida pertenece al Estado y seguir&aacute; as&iacute;. Solo estamos estudiando [el traspaso de] unas competencias concretas que, seg&uacute;n una sentencia, pertenecen a las comunidades aut&oacute;nomas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Cuando lleg&oacute; a la Secretar&iacute;a de Estado se encontr&oacute; un sistema de acogida de refugiados y solicitantes de asilo colapsado y un aumento de las llegadas en Canarias, con poca capacidad para recibirlas. En febrero, se comprometieron a abrir m&aacute;s plazas de acogida de manera urgente. &iquest;Qu&eacute; se ha hecho en este tiempo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un trabajo ingente... Seg&uacute;n llegamos, visitamos las islas Canarias en varias ocasiones. Hemos abierto la unidad de madres con m&aacute;s de 200 plazas. Hemos creado muchos dispositivos, debido al aumento de las llegadas que hemos tenido recientemente en Canarias. En 15 d&iacute;as, volver&eacute; a las islas para inaugurar otro dispositivo nuevo que tiene una capacidad de 800 plazas. Estamos tambi&eacute;n con otras dos instalaciones. Nuestro compromiso es m&aacute;ximo en aquellos sitios donde m&aacute;s se nos necesita, donde el sistema de acogida y el Gobierno de Espa&ntilde;a tiene que estar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Algunas organizaciones denuncian que a pesar de la apertura de nuevas plazas se necesitan m&aacute;s. Hay migrantes que se han tenido que quedar m&aacute;s de dos d&iacute;as en instalaciones policiales [aunque sin custodia policial pues la ley impide ser detenido sin orden judicial durante m&aacute;s de 72 horas] ante la falta de espacio en el sistema de acogida. A lo que se suma la obligaci&oacute;n de realizar cuarentena de 14 d&iacute;as a su llegada a Espa&ntilde;a&hellip; </strong>
    </p><p class="article-text">
        Nosotros estamos trabajando para no dejar a nadie atr&aacute;s. Hemos multiplicado las plazasde acogida un 2.000% en la isla, lo cual pone de manifiesto que nosotros hemos tenido capacidad por el a&ntilde;o, que debemos tener capacidad para atender a todas estas personas y no dejar a nadie atr&aacute;s. Y yo creo que nos hemos movido muy r&aacute;pido. Hemos abierto dispositivos muy r&aacute;pido. Creo que respondemos r&aacute;pido a las demandas que estamos viendo. En 15 d&iacute;as bajar&eacute; menos y abrimos un nuevo espacio temporal de acogida con capacidad para 800 plazas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ser&iacute;a m&aacute;s f&aacute;cil si Interior acelerase los traslados desde las islas Canarias y desde Melilla [cuyo centro de acogida est&aacute; saturado] a la Pen&iacute;nsula, donde hay m&aacute;s plazas liberadas? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Nosotros con Interior tenemos una coordinaci&oacute;n. De hecho, sacamos a 140 personas, como bien sabes, hace dos semanas desde Melilla. S&iacute;, claro. Siempre los traslados son una forma de facilitarlo para evitar cuellos de botella cuando tienes llegadas de personas irregulares m&aacute;s continuadas en el tiempo en ciertos lugares.
    </p><p class="article-text">
        El CETI de Melilla contin&uacute;a saturado. Es una prioridad nuestra. Para nosotros la dignidad de las personas es prioritaria y estamos trabajando en eso.
    </p><p class="article-text">
        Lo que te puedo decir es que nosotros, en lo que es el &aacute;mbito de nuestras competencias, estamos abriendo plazas para no dejar a nadie atr&aacute;s y creo que lo estamos haciendo bien.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/politica-migratoria-puede-cambiar-vamos_128_6013524.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Jun 2020 19:51:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hana Jalloul, secretaria de Estado de Migraciones: "La política migratoria puede cambiar y la vamos a cambiar"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigración]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Profesor en Senegal y vendedor ambulante en España: el emigrante que recibió la pandemia con 30 euros en el bolsillo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/profesor-senegal-ambulante-espana-emigrante_1_6025584.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/597e8e59-48fd-4af6-bd3f-d014b9ac36ee_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Pape Gueye, el profesor senegalés que trabaja como vendedor ambulante en Canarias."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para Pape Gueye, Canarias no está preparada para la inmigración, aunque por su posición geográfica y sus vínculos con África, el Archipiélago debería ser "el ejemplo de Europa": "Llegar y que te metan en un CIE no es ayudar. La clave es la formación"</p></div><p class="article-text">
        Pape Gueye estaba impartiendo clases de franc&eacute;s cuando, en 1998, su tel&eacute;fono empez&oacute; a sonar. Al otro lado del m&oacute;vil, un familiar le daba la noticia: su visado estaba listo y su vuelo hacia Europa despegar&iacute;a en cuesti&oacute;n de horas. Abandon&oacute; el aula y se apresur&oacute; hasta llegar a su casa en Pikine, Senegal. Ubicada en la periferia de Dakar, a once kil&oacute;metros del centro por la Route du Front de Terre, sus m&aacute;s de 940.000 habitantes hacen de ella la localidad m&aacute;s poblada del pa&iacute;s. La curiosidad y las ganas de &ldquo;probar suerte&rdquo; fueron sus compa&ntilde;eras de viaje. En su pa&iacute;s de origen, su sueldo como docente apenas alcanzaba los 200.000 francos CFA (300 euros). Cre&iacute;a que en Espa&ntilde;a su formaci&oacute;n se ver&iacute;a mejor recompensada, pero la realidad se alej&oacute; por completo de sus expectativas. La imposibilidad de homologar su t&iacute;tulo lo empuj&oacute; a la venta ambulante de bisuter&iacute;a en el sur de Gran Canaria. M&aacute;s de 20 a&ntilde;os despu&eacute;s, la inestabilidad de su trabajo hizo que la declaraci&oacute;n del estado de alarma lo pillara con apenas 30 euros en el bolsillo. &ldquo;Un mercader vive al d&iacute;a. Lo que ganas en una semana es lo que tendr&aacute;s para comer, pagar los gastos y enviar dinero a la familia. Esto nos pill&oacute; por sorpresa a todos&rdquo;, cuenta. 
    </p><p class="article-text">
        Vestido con traje de pantal&oacute;n y chaqueta y una corbata, el profesor pas&oacute; sus primeros d&iacute;as en Gran Canaria vendiendo collares y pulseras a turistas en Maspalomas en pleno verano. &ldquo;Lo primero que pensaban otros vendedores al verme era: &rdquo;Este es un reci&eacute;n llegado&ldquo;, bromea en una conversaci&oacute;n con este medio. Poco a poco fue aprendiendo c&oacute;mo funcionaba el negocio, que en semanas &rdquo;buenas&ldquo; le puede dejar 200 euros y, otras, apenas cinco euros o ning&uacute;n ingreso. Pape, que adem&aacute;s es vicepresidente de la coordinadora de asociaciones de senegaleses en las Islas, lamenta que algunos de sus compatriotas est&eacute;n en una situaci&oacute;n a&uacute;n m&aacute;s precaria y vulnerable. &rdquo;Hay mujeres a las que solo le quedaban dos euros cuando empez&oacute; la pandemia y con sus caseros detr&aacute;s para que paguen el alquiler&ldquo;, cuenta. El reparto de alimentos organizado por las organizaciones de la Federaci&oacute;n de Asociaciones Africanas de Canarias (FAAC) y el apoyo del diputado del PSOE Luc Andr&eacute; Diouf es lo que ha permitido que algunas comunidades de personas africanas en Canarias pudieran sobrevivir a la pandemia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tengo detr&aacute;s de m&iacute; a m&aacute;s de 50 familias que ahora mismo no tienen nada. Su situaci&oacute;n es cr&iacute;tica. La mayor&iacute;a son personas que no tienen papeles y son vendedores ambulantes que no ten&iacute;an ni contrato para poder acogerse a un ERTE&rdquo;, se&ntilde;ala. Por ello, Pape se ha puesto en contacto con el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria para obtener al menos una ayuda alimentaria: &ldquo;Es una necesidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La situaci&oacute;n es a&uacute;n peor para los inmigrantes que no pueden regularizar su situaci&oacute;n&rdquo;, insiste. &ldquo;Las leyes no permiten llegar y trabajar de forma regular. Por lo tanto, en situaciones como esta es imposible acogerse a cualquier tipo de ayuda&rdquo;. Ni siquiera la aprobaci&oacute;n del Ingreso M&iacute;nimo Vital podr&aacute; aliviarles. Algunos de los bulos que circulan desde que esta ayuda sali&oacute; adelante en el Congreso intentan hacer creer que todas las personas que llegan en patera podr&aacute;n acceder a ella. Sin embargo, para poder percibirla el solicitante debe llevar al menos un a&ntilde;o residiendo de manera regular en Espa&ntilde;a, salvo si se trata de una v&iacute;ctima de violencia de g&eacute;nero, de trata de seres humanos o de explotaci&oacute;n sexual. Una situaci&oacute;n que debe demostrarse y que no se aplica a quienes llegan al pa&iacute;s a trav&eacute;s de mafias. La saturaci&oacute;n de las administraciones, la barrera idiom&aacute;tica y las exigencias de la Ley de Extranjer&iacute;a tambi&eacute;n bloquean la inserci&oacute;n de la poblaci&oacute;n migrante. 
    </p><h4 class="article-text">El ejemplo de Europa </h4><p class="article-text">
        &ldquo;Canarias no est&aacute; preparada para la inmigraci&oacute;n&rdquo;, valora el docente. Aunque para &eacute;l, por su posici&oacute;n geogr&aacute;fica y sus v&iacute;nculos con &Aacute;frica, el Archipi&eacute;lago deber&iacute;a ser &ldquo;el ejemplo de Europa&rdquo;. Pape no solo tuvo que adaptarse a la vida del vendedor, sino tambi&eacute;n a la de ser africano en Espa&ntilde;a. Pocos a&ntilde;os despu&eacute;s de llegar, Konate recuerda c&oacute;mo un agente le par&oacute; sin motivo para ver si ten&iacute;a documentaci&oacute;n. &ldquo;Siguen a la poblaci&oacute;n negra porque dan por hecho que no tiene papeles&rdquo;, opina. En cuanto a la atenci&oacute;n a las personas que acceden por v&iacute;as irregulares al continente, Pape valora que gracias a servicios como Salvamento Mar&iacute;timo puedan llegar vivas, aunque &ldquo;lamentablemente hay muchas muertes en la ruta canaria&rdquo;. Sin embargo, una vez en tierra, la gesti&oacute;n es negativa: &ldquo;Buscar una vida mejor y apoyar a la familia. Eso es la inmigraci&oacute;n. Pero despu&eacute;s la realidad es m&aacute;s complicada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los Centros de Internamiento de Extranjeros son, para el senegal&eacute;s, un ejemplo de los &ldquo;errores&rdquo; de las pol&iacute;ticas migratorias espa&ntilde;olas: &ldquo;Son prisiones donde te quitan la libertad. Venir y que te encierren no es ayudar. Gracias a dios, en la actualidad no est&aacute;n abiertos&rdquo;. En abril, tanto el CIE de Barranco Seco, en Gran Canaria, como el de Hoya Fr&iacute;a, en Tenerife, cerraron por la imposibilidad de deportar a los internos por estar las fronteras cerradas con la declaraci&oacute;n del estado de alarma. Adem&aacute;s, varias personas fueron contagiadas en lo que era la antigua prisi&oacute;n provincial en Gran Canaria, por lo que el juez de control, Arcadio D&iacute;az Tejera, orden&oacute; su desalojo. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista de Pape, la soluci&oacute;n es clara: formaci&oacute;n y educaci&oacute;n. &ldquo;El campo y la construcci&oacute;n son los dos grandes sectores donde la poblaci&oacute;n migrante trabaja en la econom&iacute;a informal&rdquo;, explica. Por tanto, para &eacute;l,  los fondos podr&iacute;an dedicarse a abrir centros de formaci&oacute;n y profesionalizaci&oacute;n para que la mano de obra sea cualificada y puedan acceder a empleos dignos, con un contrato laboral que los respalde. A esto se suma la importancia de un &ldquo;cambio de mentalidad&rdquo; en la poblaci&oacute;n local.  &ldquo;Creemos que no, pero el racismo sigue existiendo&rdquo;, subraya. &ldquo;Los africanos toleramos m&aacute;s a la gente blanca cuando llega al continente que cuando sucede lo contrario. Aunque si mir&aacute;ramos atr&aacute;s y record&aacute;ramos la colonizaci&oacute;n, deber&iacute;amos ser m&aacute;s duros con Occidente. Recordar c&oacute;mo nos esclavizaron, duele&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia G. Vargas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/profesor-senegal-ambulante-espana-emigrante_1_6025584.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Jun 2020 20:44:46 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así ha adaptado el Gobierno el protocolo para los migrantes que llegan en patera durante la pandemia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/protocolo-pateras_1_6035020.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/121db6e8-e58f-47ee-ab32-6b71b8d93bf7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Así ha adaptado el Gobierno el protocolo para los migrantes que llegan en patera durante la pandemia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Secretaría de Estado de Migraciones ha formalizado en un protocolo todas las directrices con las que ha adaptado el sistema de recepción y atención humanitaria de migrantes a España durante la crisis sanitaria</p></div><p class="article-text">
        Durante el estado de alarma, la llegada de pateras a Espa&ntilde;a ha reducido su ritmo, pero no se ha paralizado. El protocolo habitual de recepci&oacute;n y acogida de migrantes ha tenido que adaptarse a la pandemia, para permitir el seguimiento de la cuarentena y controlar posibles casos importados de COVID-19 en el contexto de la inmigraci&oacute;n irregular. El Ministerio de Inclusi&oacute;n, Seguridad Social y Migraciones ha enviado este viernes a las delegaciones del Gobierno un protocolo espec&iacute;fico para aglutinar aquellas directrices generales que, salvo excepciones, ya se ven&iacute;an aplicando en cada entrada irregular. 
    </p><p class="article-text">
        Entre ellas, se encuentra el bloqueo de plazas destinadas a posibles casos positivos, la habilitaci&oacute;n de espacios adecuados para el seguimiento de la cuarentena o la exigencia de recabar informaci&oacute;n que permita seguir el trayecto de los ocupantes de cada patera por si fuese necesario tomar medidas espec&iacute;ficas ante un eventual caso positivo, seg&uacute;n el documento al que ha accedido eldiario.es. Adem&aacute;s, el documento obliga a las autoridades o entidades responsables a garantizar la dotaci&oacute;n de mascarillas y material higi&eacute;nico-sanitario a los migrantes y al personal de todos los centros de acogida, incluido los CETI de Ceuta y Melilla, cuya ocupaci&oacute;n supera con creces su capacidad desde hace meses. 
    </p><p class="article-text">
        El protocolo recoge las &ldquo;medidas anticipatorias&rdquo; y las actuaciones que deben llevarse a cabo durante la crisis sanitarias con todas las personas migrantes que acceden de manera irregular a trav&eacute;s de las costas espa&ntilde;olas y las fronteras terrestres de Ceuta y Melilla, explica el texto firmado por la secretaria de Estado de Migraciones, Hana Jalloul. El objetivo, apunta, &ldquo;es unificar la operatividad de las actuaciones del programa de atenci&oacute;n humanitaria y de los Centros de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETIS) para tratar de evitar de la manera m&aacute;s eficiente posible, la aparici&oacute;n de casos importados&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando una patera llega a las costas espa&ntilde;olas, Cruz Roja es la encargada de realizar una revisi&oacute;n m&eacute;dica a todas las personas rescatadas. Seg&uacute;n el plan de Migraciones, que bebe del protocolo elaborado por Sanidad Exterior, s&oacute;lo las personas que refieran s&iacute;ntomas compatibles con la enfermedad COVID-19 ser&aacute;n sometidas a un test diagn&oacute;stico en el momento de su llegada. Las Comunidades Aut&oacute;nomas, al contar con la competencia en materia sanitaria, tienen la posibilidad de someter a estas pruebas a todos los migrantes, como han decidido los gobiernos de Canarias (PCR) y Murcia (test r&aacute;pidos). 
    </p><p class="article-text">
        Si estas personas no presentan s&iacute;ntomas a su llegada, despu&eacute;s de ser identificados por la Polic&iacute;a y pasar a disposici&oacute;n judicial durante un m&aacute;ximo de 72 horas, los migrantes que lo necesiten deben ser atendidos a trav&eacute;s de la red de acogida gubernamental. Entonces, el personal encargado de la atenci&oacute;n a los residentes &ldquo;protocolizar&aacute; la toma de la temperatura a las personas a la llegada y a la salida del recurso, para detectar s&iacute;ntomas de enfermedades&rdquo;, reza el documento. Adem&aacute;s, debe establecer un &ldquo;mecanismo de monitoreo diario&rdquo; para la evaluaci&oacute;n de posibles casos sospechosos y priorizar el examen de salud de las personas con mayor riesgo de contagio, como los ancianos o las personas con enfermedades cr&oacute;nicas.  
    </p><h3 class="article-text">Cuarentena obligatoria en los centros</h3><p class="article-text">
        Desde el inicio de la cuarentena obligatoria de 14 d&iacute;as para todas las personas reci&eacute;n llegadas del extranjero, varias organizaciones como la Asociaci&oacute;n Pro Derechos Humanos de Andaluc&iacute;a (APDHA) ped&iacute;an la aprobaci&oacute;n de un protocolo que explicase la manera de proceder ante el confinamiento de los migrantes que no cuenten con redes familiares en Espa&ntilde;a. En la pr&aacute;ctica, las entidades sociales que forman parte del sistema de acogida sab&iacute;an la manera de proceder, aseguran las ONG consultadas, pero faltaba su formalizaci&oacute;n sobre el papel. 
    </p><p class="article-text">
        Sobre la cuarentena obligatoria, el protocolo emitido por la Secretar&iacute;a de Estado de Migraciones detalla que los migrantes tendr&aacute;n que permanecer en el interior de aquellos centros donde hayan sido derivados. Pueden salir, siguiendo las precauciones de distancia, lavado de manos y uso de mascarilla, para la adquisici&oacute;n de bienes de primera necesidad o causas de fuerza mayor, tal y como establece la orden del Ministerio de Sanidad para todas aquellas personas que entren en Espa&ntilde;a desde otro pa&iacute;s hasta el 1 de julio.
    </p><p class="article-text">
        Esta medida suele conllevar el aislamiento de grupos de personas provenientes de la misma patera en estancias espec&iacute;ficas de los lugares de acogida, aclaran fuentes de Migraciones, por lo que conlleva la activaci&oacute;n de un mayor n&uacute;mero de plazas. Seg&uacute;n establece la Secretar&iacute;a de Estado, se han bloqueado 706 plazas de un total de 5.931 y se est&aacute;n habilitando nuevas plazas &ldquo;para situaciones de aislamiento y para mantener las distancias&rdquo;. En este sentido, las Entidades sociales deben realizar peri&oacute;dicamente &ldquo;un an&aacute;lisis de las plazas actualmente bloqueadas por COVID 19, dependiendo de la evoluci&oacute;n de su provincia en el plan de desescalada, que podr&iacute;an ir siendo desbloqueadas, observando siempre las recomendaciones de las autoridades sanitarias, tanto estatales como auton&oacute;micas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante la cuarentena, el Gobierno permite el traslado de los migrantes de recurso de acogida en caso de que fuese  necesario debido a la disponibilidad de plazas, siempre que se cumplan las medidas de seguridad establecidas en el transporte para el resto de la poblaci&oacute;n. Si es preciso el desplazamiento a otra comunidad aut&oacute;noma, a&ntilde;ade el protocolo, se deber&aacute; informar a las autoridades sanitarias de la regi&oacute;n &ldquo;para asegurar su garantizar su trazabilidad&rdquo;, es decir, poder tomar medidas espec&iacute;ficas en caso de un eventual caso positivo entre sus compa&ntilde;eros de patera. 
    </p><p class="article-text">
        Con este mismo objetivo, los servicios de atenci&oacute;n m&eacute;dica de los CETI, el servicio de costas de cruz roja espa&ntilde;ola, los servicios de salud de las ciudades y comunidades aut&oacute;nomas, el INGESA y las entidades participantes en el programa de atenci&oacute;n humanitaria, tambi&eacute;n &ldquo;han de recabar los datos necesarios e informaci&oacute;n suficiente&rdquo; en caso de que sea necesario realizar un seguimiento de sus contactos. 
    </p><h3 class="article-text">El retraso de la activaci&oacute;n de plazas </h3><p class="article-text">
        Cuando una patera llega a suelo espa&ntilde;ol, los ocupantes de la embarcaci&oacute;n permanecen durante custodia policial por un m&aacute;ximo de 72 horas para ser identificados. Posteriormente, aquellas personas que carecen de un lugar donde quedarse, son acogidos en el sistema de atenci&oacute;n humanitaria, que depende del Ministerio dirigido por Jos&eacute; Luis Escriv&aacute;. En las &uacute;ltimas semanas, se han publicado varios casos en los que los reci&eacute;n llegados se ven empujados a permanecer en dependencias policiales m&aacute;s all&aacute; del plazo establecido -aunque dejen de estar bajo custodia-, hasta la localizaci&oacute;n de plazas disponibles para seguir la cuarentena. 
    </p><p class="article-text">
        En Canarias, varios migrantes han sobrepasado las 72 horas en una nave sucia y sin camas, habilitada por la Polic&iacute;a Nacional. Una vez superado dicho plazo, la Jefatura de Polic&iacute;a en las islas comunic&oacute; el final de su custodia policial. Sin embargo, esas personas no ten&iacute;an otro lugar adonde ir hasta que la Secretar&iacute;a de Estado de Migraciones no liberase plazas v&aacute;lidas para el seguimiento de la cuarentena. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la Secretar&iacute;a de Estado de Migraciones, encontrar los espacios adecuados en funci&oacute;n de los perfiles de los ocupantes de cada patera es una de las razones por las que, seg&uacute;n justifican, se est&aacute; retrasando el traslado de estas personas.
    </p><p class="article-text">
        Llevar a la pr&aacute;ctica la cuarentena de los reci&eacute;n llegados conlleva la adaptaci&oacute;n de los centros o pisos de acogida a las circunstancias de cada grupo de personas, seg&uacute;n coinciden desde Cruz Roja Espa&ntilde;ola. &ldquo;Lo que hemos hecho es adecuar nuestros centros de acogida para que las personas puedan pasar los 14 d&iacute;as&rdquo;, explican desde la organizaci&oacute;n. Durante este tiempo, en conversaciones con la Secretar&iacute;a de Estado de Migraciones, en cada llegada de pateras han despejado espacios para asegurarse de que solo compartan instalaciones comunes, como ba&ntilde;os o comedores, aquellas personas que han viajado en la misma embarcaci&oacute;n, describen desde la entidad humanitaria. 
    </p><p class="article-text">
        Desde Comisi&oacute;n Espa&ntilde;ola de Ayuda al Refugiado (CEAR) en Canarias tambi&eacute;n confirman que la falta de plazas, ligada en las islas a la negativa de Interior de realizar traslados a la Pen&iacute;nsula, acaba derivando en los retrasos de la derivaci&oacute;n de los migrantes al sistema de acogida. &ldquo;Esto ha dificultado m&aacute;s la acogida: tener que hacer una cuarentena supone que cada espacio tiene que ser distinto para cada llegada de pateras. En un contexto de falta de plazas, se complica&rdquo;, sostiene un portavoz de la organizaci&oacute;n. 
    </p><h3 class="article-text">Mascarillas, informaci&oacute;n y distancia</h3><p class="article-text">
        El texto emitido por Migraciones determina que el personal de los centros debe entregar a las personas acogidas la normativa referente a las medidas de prevenci&oacute;n e higiene del COVID-19 y garantizar el acceso a soluciones desinfectantes y mascarillas, as&iacute; como asegurar el distanciamiento social de dos metros. Durante el estado de alarma, organizaciones como el Alto Comisionado de las Naciones Unidas y Amnist&iacute;a Internacional han alertado de la dificultad de cumplir con las recomendaciones sanitarias en el CETI de Melilla, cuya ocupaci&oacute;n supera su capacidad desde el inicio del brote.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n establece el protocolo del Ministerio, los CETIS y las entidades beneficiarias del programa de atenci&oacute;n humanitaria &ldquo;deben asegurarse de tener las suficientes plazas para cumplir con los requisitos establecidos con este protocolo&rdquo;. Ante la escasez de plazas en la ciudad aut&oacute;noma, las ONG piden el traslado de migrantes a la Pen&iacute;nsula, donde hay m&aacute;s espacio de acogida, pero el Ministerio del Interior contin&uacute;a realiz&aacute;ndolos a cuentagotas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/protocolo-pateras_1_6035020.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jun 2020 20:04:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Así ha adaptado el Gobierno el protocolo para los migrantes que llegan en patera durante la pandemia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigración,Covid-19]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los migrantes llegados a Gran Canaria en patera pasan más de 72 horas bajo custodia policial, en el suelo de una nave sucia y sin duchas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/365-dias-de-migraciones/migrantes-suelo-almacen-puerto-cuarentena-gran-canaria_132_6032785.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/81d696d5-938a-44c5-a942-bcfe6e0106b2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Migrantes llegados a Gran Canaria que pasaron los primeros tres días de su cuarentena pernoctando en el suelo de un almacén portuario"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuatro personas han cumplido el plazo máximo de tres días retenidos que marca la Ley, pero no han sido trasladados a otros recursos donde pasar la cuarentena. La Delegación del Gobierno "sigue reforzando la coordinación de todas las administraciones" para evitar que queden "en desamparo"</p></div><p class="article-text">
        Una nave del Puerto de Las Palmas es la alternativa a las comisar&iacute;as escogida para la filiaci&oacute;n de los migrantes que llegan en patera a Canarias durante la pandemia. El hacinamiento, las malas condiciones de los calabozos y <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/365diasmigraciones/positivo-maspalomas-comisaria-migraciones-patera_6_1030007013.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el positivo</a> <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/365diasmigraciones/positivo-maspalomas-comisaria-migraciones-patera_6_1030007013.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por COVID-19 registrado en la Comisar&iacute;a de Maspalomas</a> condujeron a habilitar este espacio como una medida para velar por la salud p&uacute;blica. El 26 de mayo entraron los dos primeros grupos. Ese mismo d&iacute;a, los propios agentes de la Polic&iacute;a Nacional, encargada de custodiar el almac&eacute;n y de efectuar el registro, procedieron a barrer &ldquo;el polvo y los restos de cart&oacute;n y madera&rdquo; del suelo con &ldquo;una manguera y escobas&rdquo;, seg&uacute;n un oficio emitido por el Jefe Superior de Polic&iacute;a a la Delegaci&oacute;n del Gobierno. Desde entonces, los adultos llegados por v&iacute;a mar&iacute;tima a Gran Canaria han pasado por esa nave, prevista en un principio como lugar dedicado en exclusiva a la filiaci&oacute;n. Sin embargo, cuatro personas han superado ya el m&aacute;ximo de 72 horas retenidas que permite la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que solo contempla como excepci&oacute;n los casos de terrorismo. Ya no est&aacute;n bajo custodia policial, pero ninguna ONG los asiste y contin&uacute;an en la nave hasta el momento.
    </p><p class="article-text">
        De este modo, este jueves el espacio es compartido entre personas llegadas a las costas de la Isla en diferentes embarcaciones. Fuentes especializadas en el acompa&ntilde;amiento a poblaci&oacute;n migrante se&ntilde;alaron a esta redacci&oacute;n que el inmueble en el que las personas pasan sus primeros d&iacute;as de cuarentena solo cuenta con cuatro ba&ntilde;os port&aacute;tiles y no tiene duchas. Adem&aacute;s, los ocupantes duermen en colchonetas a ras de suelo. El documento emitido por la Polic&iacute;a tambi&eacute;n resalta que las colchonetas han sido trasladadas por parte de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana y desde la Comisar&iacute;a de Polic&iacute;a de Maspalomas se aportaron mantas. Tambi&eacute;n Seguridad Ciudadana facilita las raciones de comida.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, fuentes de la Delegaci&oacute;n del Gobierno han asegurado a este peri&oacute;dico que, junto con la Polic&iacute;a Nacional, &ldquo;han realizado un esfuerzo para dar respuesta a un problema puntual, habilitando unas instalaciones para poder realizar el pertinente e inicial procedimiento de rese&ntilde;a de los migrantes antes de derivarlos al sistema de acogida, velando en todo momento por que no se produzcan situaciones de desamparo&rdquo;. &ldquo;Se sigue reforzando e impulsando la coordinaci&oacute;n de todas las administraciones, locales, auton&oacute;mica y central, as&iacute; como del resto de actores implicados, para articular las medidas necesarias para la acogida de los migrantes que llegan a nuestras costas&rdquo;, a&ntilde;aden estas fuentes.
    </p><p class="article-text">
        No es la primera vez que los migrantes que pasan por el almac&eacute;n portuario superan el l&iacute;mite de tiempo legal retenidos. El primer grupo que la ocup&oacute; fue atendido y trasladado a otro recurso alojativo gestionado por Cruz Roja despu&eacute;s de que la Polic&iacute;a Nacional abandonara la nave. &ldquo;Se va a retirar el servicio policial establecido en dicho recinto, permaneciendo un veh&iacute;culo tipo Z en el exterior a fin de evitar cualquier altercado&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; el Jefe Superior de Polic&iacute;a en un comunicado oficial. Antes de su retirada, se realiz&oacute; una solicitud de acogida a la administraci&oacute;n competente, la Subdirecci&oacute;n General de Programas de Atenci&oacute;n Humanitaria y Centros de Migraciones, dependiente del Ministerio de Inclusi&oacute;n, Seguridad Social y Migraciones.
    </p><p class="article-text">
        Entre estas personas, dos dieron positivo en COVID-19, despu&eacute;s de que se realizaran los test a todas ellas. Una medida recientemente implantada y que se aplica a todos los migrantes llegados en patera o cayuco a las Islas. Los dos contagiados fueron aislados en el propio recinto. Los 15 posibles menores identificados en el grupo fueron trasladados a un espacio habilitado por la Direcci&oacute;n General de Protecci&oacute;n a la Infancia y la Familia del Gobierno de Canarias. La directora general de este departamento, Iratxe Serrano, insiste en que los menores &ldquo;nunca van a estar en esa nave&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La falta de recursos suficientes para albergar a los menores durante la cuarentena ha hecho que se habiliten lugares alternativos como la residencia escolar de la Cuermeja, en La Aldea de San Nicol&aacute;s, donde permanecen desde este mi&eacute;rcoles 16 ni&ntilde;os. Previamente, se les hicieron las pruebas de detecci&oacute;n del virus y todos han dado negativo. Su atenci&oacute;n estar&aacute; coordinada por la ONG y el Ayuntamiento ha insistido en que el municipio &ldquo;est&aacute; marcado por la emigraci&oacute;n de muchos vecinos que se vieron obligados a buscar una mejor vida lejos de su tierra&rdquo; y desde hace a&ntilde;os ofrece acogida a personas que viven situaciones de necesidad en sus pa&iacute;ses y que terminan en algunos casos estableci&eacute;ndose de forma definitiva en la localidad.
    </p><h4 class="article-text">Plazas de acogida</h4><p class="article-text">
        CEAR Canarias ha resaltado en su cuenta de Twitter que &ldquo;no puede ser una excusa la no existencia de plazas de acogida humanitaria para que las personas que llegan a Canarias acaben en naves industriales, almacenes, tirados en el suelo y excediendo la custodia policial&rdquo;. El traslado de migrantes a recursos de otras comunidades aut&oacute;nomas o su reagrupaci&oacute;n familiar en otros puntos de la Pen&iacute;nsula tampoco es una medida contemplada por el Ministerio del Interior,<a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/365diasmigraciones/migrantes-retenidos-Puerto-Palmas-ONG_6_1032106799.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> que afirm&oacute; a Canarias Ahora que ni durante el estado de alarma ni antes se preve&iacute;a ning&uacute;n desplazamiento</a> de inmigrantes desde el Archipi&eacute;lago a otras zonas del pa&iacute;s.
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        Mientras tanto, la ruta canaria contin&uacute;a activa, y tampoco la pandemia trunca el sue&ntilde;o europeo de miles de personas. Seg&uacute;n datos publicados por Efe, Canarias est&aacute; a punto de superar las cifras de entrada de inmigrantes en patera de 2019, cuando alcanzaron tierra firme 2.698 personas. A 4 de junio de 2020, ya se contabilizan 2.601 supervivientes. A esta cifra se suma tambi&eacute;n el dato invisible de fallecidos y embarcaciones desaparecidas.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima patera ha llegado este jueves a Lanzarote. Salvamento Mar&iacute;timo ha rescatado esta ma&ntilde;ana a 40 kil&oacute;metros del sur de Arrecife a 49 inmigrantes a bordo de una lancha neum&aacute;tica, entre ellos cuatro menores, procedente de Marruecos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia G. Vargas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/365-dias-de-migraciones/migrantes-suelo-almacen-puerto-cuarentena-gran-canaria_132_6032785.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jun 2020 16:49:48 +0000]]></pubDate>
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    <item>
      <title><![CDATA[Sin acceso a agua ni posibilidad de aislarse: los temporeros que viven como si no hubiera pandemia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/asentamientos-temporeros-andalucia-margen-covid-19_1_5963389.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/26ff475a-93c1-4139-a0d1-556887e0bab0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sin acceso a agua ni posibilidad de aislarse: los temporeros que viven como si no hubiera pandemia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Recogen una fruta en Huelva que se vende con todas las precauciones sanitarias en supermercados de España y Europa, pero ellos viven "peor que nunca"</p></div><p class="article-text">
        La declaraci&oacute;n del estado de alarma pill&oacute; a Sidiki entre fincas de frutos rojos. Lleg&oacute; a uno de los&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/huelva/asentamientos-Huelva_0_1013849274.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">38 asentamientos chabolistas de Huelva</a> cuando a&uacute;n era menor de edad. El campamento donde vive se asemeja a un barrio, dividido por calles perpendiculares unidas por una gran avenida principal con chamizos a un lado y al otro. Sus viviendas, fabricadas a base de pal&eacute;s, cartones y pl&aacute;sticos, impiden conservar la exigida distancia social. La&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/huelva/agua-asentamientos_0_1009999830.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">falta de acceso a agua</a> tampoco permite lavarse las manos con jab&oacute;n despu&eacute;s de recoger durante horas fruta y verdura que acabar&aacute; sobre las mesas&nbsp;de miles de hogares espa&ntilde;oles y europeos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos como antes. No hay cambios&rdquo;, escribe por mensaje Sikini,&nbsp;una de las miles de personas migrantes que subsisten durante la pandemia en los campamentos de jornaleros de Huelva ante las precarias condiciones en las que trabajan miles de migrantes sin papeles en la zona de forma cr&oacute;nica. Otros alertan de que la situaci&oacute;n actual es &ldquo;peor que nunca&rdquo;, debido a las restricciones de movimiento ligadas a la COVID-19. Decenas de empresas se nutren con mano de obra de personas en situaci&oacute;n irregular en Huelva y Almer&iacute;a,&nbsp;sin que&nbsp;sus&nbsp;compa&ntilde;&iacute;as respondan a&nbsp;las condiciones en las&nbsp;que se ven empujados a vivir debido a los precarios salarios percibidos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La caseta de Sidiki se encuentra&nbsp;al fondo del campamento, en una zona verde con abundantes &aacute;rboles. &ldquo;No hemos visto al doctor por aqu&iacute;. Una mujer que a menudo nos trae cosas, me dio una mascarilla&rdquo;, destaca este joven ghan&eacute;s al preguntarle por las medidas sanitarias durante la pandemia.
    </p><p class="article-text">
        Sin acceso a los medios de comunicaci&oacute;n, los voluntarios de&nbsp;distintas ONG ofrecen informaci&oacute;n para prevenir el contagio del virus, pero resulta complicado ponerlo en pr&aacute;ctica. Las recomendaciones del Ministerio de Sanidad no sirven en los asentamientos chabolistas: no tienen acceso al agua corriente para lavarse las manos, ni a productos de limpieza para desinfectar ni cuentan con recogida de residuos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El confinamiento es imposible, no re&uacute;nen las condiciones; y el protocolo si se dan los s&iacute;ntomas es complejo. Si hubiera un caso positivo ser&iacute;a muy complicado aislar a la persona contagiada&rdquo;, explica a eldiario.es Ignacio Romero, responsable del Proyecto de Intervenci&oacute;n de Asentamientos de Cruz Roja.
    </p><p class="article-text">
        Para proveerse de agua, deben recorrer largas&nbsp;distancias. En algunos asentamientos disponen de carritos de la compra para transportar las garrafas desde las fuentes. Los medios de protecci&oacute;n a los que han accedido durante el estado de alarma han llegado, principalmente, a trav&eacute;s de varias organizaciones sociales.
    </p><p class="article-text">
        La Cruz Roja ha suministrado en los &uacute;ltimos dos meses bidones de agua a 3.000 personas en Huelva y a 4.500 en Almer&iacute;a, donde existen 120 asentamientos, aunque algunos m&aacute;s peque&ntilde;os que los onubenses, con grupos de 10 y 15 personas. Una treintena de voluntarios de M&eacute;dicos del Mundo ofreci&oacute; informaci&oacute;n contrastada sobre el virus y atenci&oacute;n humanitaria, adem&aacute;s de repartir comida, jabones, lej&iacute;a, mascarillas a m&aacute;s de un millar de personas en los asentamientos de Almer&iacute;a. Seg&uacute;n la Secretar&iacute;a de Estado de Migraciones, el Gobierno financia parte del reparto de estos productos de higiene a trav&eacute;s del programa de atenci&oacute;n humanitaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Solo en uno de estos campamentos&nbsp;conviven hasta 800 hombres, mujeres y ni&ntilde;os de diferentes nacionalidades en un ambiente de inseguridad, insalubridad y sin recursos econ&oacute;micos. Desde all&iacute; acceden a trabajos espor&aacute;dicos durante las campa&ntilde;as agr&iacute;colas, se dedican a la venta ambulante en&nbsp;mercadillos o en los paseos mar&iacute;timos durante el verano.
    </p><p class="article-text">
        Los temporeros no han cambiado su rutina en los dos meses de estado de alarma, pero ahora arriesgan su salud sin contar con las precauciones establecidas por Sanidad. &ldquo;Hay muchas m&aacute;s personas trabajando que antes&rdquo;, afirma Sidiki.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos cansados aqu&iacute;. Si no tienes papeles no encuentras trabajo. No somos ladrones, s&oacute;lo buscamos una oportunidad laboral&rdquo;, dec&iacute;a Sikini dos d&iacute;as antes de la declaraci&oacute;n del estado de alarma. Entonces, ten&iacute;a la esperanza, &ldquo;si necesitan m&aacute;s personas -los empresarios- para recoger las frutas, igual nos llaman&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las chabolas, fabricadas con pal&eacute;s de madera en la base, cart&oacute;n en el interior y lonas de pl&aacute;stico, resulta&nbsp;in&uacute;til&nbsp;para protegerse de los d&iacute;as lluviosos. Otro enemigo es el fuego. Las llamas del &uacute;ltimo incendio, el 14 de abril en el asentamiento de Baldifresa (Palos de la Frontera), &ldquo;destruyeron 67 chabolas y desalojaron a 200 personas que perdieron su documentaci&oacute;n, ropa y enseres&rdquo;, denunci&oacute; en un comunicado la Asociaci&oacute;n Pro Derechos Humanos de Andaluc&iacute;a (APDHA).
    </p><p class="article-text">
        Enfrente de Sidiki, vive Malick (nombre ficticio), un joven maliense que prefiere revelar su verdadera identidad. Lleg&oacute; desde Barcelona para la campa&ntilde;a agr&iacute;cola hace dos a&ntilde;os y medio. En marzo, durante la visita de eldiario.es, constru&iacute;a con madera una morada m&aacute;s consistente. &ldquo;Si no tienes papeles, aunque tengas dinero, tampoco puedes acceder a una vivienda&rdquo;, asegura el joven. Trabaja en el campo con los documentos en regla de un 'hermano'. &ldquo;Me los pasa para ir unos d&iacute;as. Ahora es muy dif&iacute;cil que te llamen si no est&aacute;n en regla porque la polic&iacute;a controla las empresas&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        Se traslada al campo como&nbsp;lo hac&iacute;a antes de&nbsp;la propagaci&oacute;n del coronavirus: a pie&nbsp;o en bicicleta. Malick asegura que les pagan &ldquo;38 euros por d&iacute;a; y nos lo dan cada semana, pero cuando termina la temporada nos quedamos sin nada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El maliense&nbsp;se dedicaba al comercio en su pa&iacute;s, cuando decidi&oacute; invertir 1.500 euros para emprender la ruta a Italia,&nbsp;a trav&eacute;s de Libia. &ldquo;en Mal&iacute;&nbsp;tenemos muchas dificultades&rdquo;, sostiene el hombre. Vino con el compromiso de enviar dinero a su familia, por lo que pide&nbsp;regularizar su situaci&oacute;n. &ldquo;Necesitamos papeles. Si tenemos documentaci&oacute;n, vamos a encontrar trabajo&rdquo;, ped&iacute;a justo dos d&iacute;as antes de que se decretase el estado de alarma.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s tarde, las ONG y colectivos de defensa de los derechos humanos&nbsp;lanzaron la campa&ntilde;a #Regularizaci&oacute;nYa para exigir al gobierno espa&ntilde;ol que regularice&nbsp;a los migrantes. &ldquo;Elevar su estatus jur&iacute;dico ser&aacute; el primer paso para su protecci&oacute;n. Las medidas previstas hasta ahora, como las derivadas del Decreto agr&iacute;cola son absolutamente insuficientes y no van a resolver la recogida de las cosechas&rdquo;, mantiene la APDHA.
    </p><h3 class="article-text">Condiciones &ldquo;peores que&nbsp;en un campo de refugiados&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Desde la APDH Huelva consideran que la actuaci&oacute;n en los asentamientos no debe limitarse&nbsp;a la ayuda que puedan dar algunas organizaciones sociales.&nbsp; &ldquo;Se hace necesaria una resoluci&oacute;n gubernamental que, de una vez, solucione favorablemente su situaci&oacute;n dot&aacute;ndoles de permisos de trabajo sean temporales o por campa&ntilde;a, que permita regularizar su estado para poder ser contratados y reubicados en las viviendas que las fincas agr&iacute;colas poseen&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La&nbsp;COVID-19 ha puesto de nuevo de manifiesto la situaci&oacute;n de los asentamientos en Andaluc&iacute;a, pero no es un fen&oacute;meno nuevo. El defensor del pueblo andaluz en un informe en 2001 llamaba a los poderes p&uacute;blicos y a la sociedad de acogida &ldquo;a garantizar un alojamiento digno a todos los trabajadores temporeros, cualquiera que sea su nacionalidad&rdquo;. Entonces ya se reconoc&iacute;an importantes y graves carencias en materia de alojamiento para los trabajadores no acordes con los t&eacute;rminos de dignidad y adecuaci&oacute;n que exige el art&iacute;culo 47 de la Constituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las condiciones que yo vi all&iacute; eran <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/ONU-Espana-autoridades-condiciones-inmigrantes_0_993201498.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">peores que las de un campo de refugiados</a>&rdquo;, asegur&oacute; Philip Alston, relator especial de la ONU sobre la pobreza extrema y los derechos humanos, tras visitar seis comunidades aut&oacute;nomas durante dos semanas en el mes de febrero. En sus declaraciones, mencion&oacute; que lo que m&aacute;s le hab&iacute;a llamado la atenci&oacute;n es la situaci&oacute;n de los trabajadores migrantes en Huelva, subrayando su falta de acceso al agua, a la electricidad y a los saneamientos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sonia Moreno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/asentamientos-temporeros-andalucia-margen-covid-19_1_5963389.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 May 2020 20:11:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sin acceso a agua ni posibilidad de aislarse: los temporeros que viven como si no hubiera pandemia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Asentamientos,Covid-19,Inmigración,Estado de Alarma,Jornaleros,Andalucía,Huelva]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una jueza ordena a la Comunidad de Madrid acoger a un adolescente migrante al que echó a la calle dos días antes del estado de alarma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/ordena-comunidad-madrid-adolescente-migrante_1_5964557.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/92c8504e-ff02-4e8e-a2b2-36dce6119f6e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una jueza ordena a la Comunidad de Madrid acoger a un adolescente migrante al que echó a la calle dos días antes del estado de alarma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El joven fue expulsado del centro de acogida de Hortaleza después de que la Fiscalía decretase su mayoría de edad, pero no tuvo opción de apelar la decisión debido a las restricciones ligadas al estado de alarma</p></div><p class="article-text">
        Dos d&iacute;as antes de la declaraci&oacute;n del estado de alarma, cuando la Comunidad de Madrid hab&iacute;a anunciado el cierre de los colegios y empezaba a pedir a sus ciudadanos que se quedasen en casa, la Administraci&oacute;n regional dej&oacute; en situaci&oacute;n de calle a S.H.J, un adolescente extranjero no acompa&ntilde;ado acogido en el centro de menores de Hortaleza, despu&eacute;s de ser declarado mayor de edad por la Fiscal&iacute;a. Este mes, un juzgado ha ordenado al Gobierno madrile&ntilde;o la readmisi&oacute;n del menor gambiano en el sistema de protecci&oacute;n ante las circunstancias ligadas a la crisis de la COVID-19, seg&uacute;n la resoluci&oacute;n a la que ha accedido eldiario.es.
    </p><p class="article-text">
        Tras pedir la activaci&oacute;n medidas cautelares por parte de la Fundaci&oacute;n Ra&iacute;ces, el juzgado de primera instancia n&uacute;mero 80 de Madrid acord&oacute; el siete de mayo la suspensi&oacute;n de la resoluci&oacute;n administrativa de marzo por la que la Comunidad de Madrid acord&oacute; el cese de la tutela del menor.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, la jueza ha obligado a la Comisi&oacute;n de Tutela del Menor de la Consejer&iacute;a de Pol&iacute;ticas Sociales al reingreso inmediato del adolescente en sistema de protecci&oacute;n a la infancia hasta que, al menos, el joven pueda apelar en un procedimiento judicial el decreto por el que la Fiscal&iacute;a de Madrid concluy&oacute; a principios de marzo su mayor&iacute;a de edad. Debido a las restricciones ligadas al estado de alarma, el adolescente no ha tenido la oportunidad de recurrir la decisi&oacute;n en los juzgados.
    </p><p class="article-text">
        El pasaporte y el acta de nacimiento de S.H.J. marcan que naci&oacute; el 5 de marzo de 2003 en Gambia. A su llegada a Madrid, despu&eacute;s de pasar por un centro de menores en La L&iacute;nea de la Concepci&oacute;n, el joven ingres&oacute; en el sistema de protecci&oacute;n de la Comunidad, en el centro de Hortaleza. La Fiscal&iacute;a le impuso la realizaci&oacute;n de pruebas m&eacute;dicas, algunas invasivas como la exploraci&oacute;n de sus genitales, a lo que el menor de edad se neg&oacute;, ha expuesto ante el juzgado la Fundaci&oacute;n Ra&iacute;ces.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n recoge la resoluci&oacute;n judicial, la Fiscal&iacute;a decret&oacute; la mayor&iacute;a de edad del adolescente el 05 de marzo de 2020 en base a la &ldquo;forma de tramitaci&oacute;n y emisi&oacute;n del pasaporte no era la adecuada&rdquo;; a la negativa del joven a someterse a las pruebas de la edad; al supuesto hecho de que el adolescente, &ldquo;al entrar en Espa&ntilde;a, minti&oacute; a la polic&iacute;a sobre su pa&iacute;s de origen y minor&iacute;a de edad&rdquo; y a la consideraci&oacute;n de que su &ldquo;apariencia f&iacute;sica no era la de un menor de edad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La jurisprudencia del Tribunal Supremo determina que un menor migrante solo puede someterse a las pruebas de la determinaci&oacute;n de la edad en casos en los que este se encuentre indocumentado o en aquellos casos en los que se ponga en cuesti&oacute;n la fiabilidad del pasaporte y se dude razonablemente de la edad del menor. Seg&uacute;n denuncia la Fundaci&oacute;n Raices, la Fiscal&iacute;a no desvirtu&oacute; &ldquo;mediante prueba objetiva la validez del pasaporte que acredita la edad e identidad del menor&rdquo; ni consult&oacute; con las autoridades gambianas su veracidad&ldquo; antes de imponer la realizaci&oacute;n de pruebas m&eacute;dicas para concluir su edad, que cuentan con un amplio margen de error.
    </p><p class="article-text">
        Como consecuencia de la decisi&oacute;n de la Fiscal&iacute;a, la Comunidad de Madrid dio de baja al chaval en el sistema de protecci&oacute;n y le expuls&oacute; del Centro de Primera Acogida de Hortaleza el 12 de marzo, seg&uacute;n ha documentado Ra&iacute;ces. La Consejer&iacute;a de Asuntos Sociales dej&oacute; al adolescente en la calle en plena crisis sanitaria ocasionada por el coronavirus &ldquo;sin proporcionarle una m&iacute;nima alternativa&rdquo;, recoge la organizaci&oacute;n especializada en infancia.
    </p><p class="article-text">
        Por aquel entonces, el Gobierno regional ya ped&iacute;a a la poblaci&oacute;n madrile&ntilde;a la permanencia en casa, dos d&iacute;as despu&eacute;s de haber anunciado el cierre de los centros educativos por la crisis sanitaria. Durante este tiempo, el menor, &ldquo;ha tenido que ingeni&aacute;rselas por s&iacute; solo y, aunque ha solicitado plaza a varias organizaciones, le han rechazado por ser menor y por estar saturadas por la COVID-19&rdquo;, relata la Fundaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Solo ha conseguido refugiarse durante las &uacute;ltimas semanas en un piso ocupado, en condiciones de extrema precariedad, sin luz ni agua, saliendo diariamente para acudir a los ba&ntilde;os p&uacute;blicos a asearse y a conseguir comida de cualquier manera, a riesgo de ser sancionado por las autoridades&rdquo;, denuncia Ra&iacute;ces.
    </p><p class="article-text">
        El menor vivi&oacute; en Gambia hasta que migr&oacute; a Europa con 15 a&ntilde;os. Despu&eacute;s de atravesar varios pa&iacute;ses en su camino a Espa&ntilde;a, el adolescente lleg&oacute; a Algeciras en patera el 4 mayo de 2019.
    </p><p class="article-text">
        El 24 de marzo, d&iacute;as despu&eacute;s de la expulsi&oacute;n del menor gambiano, la Comunidad de Madrid anunci&oacute; que no expulsar&iacute;a a ning&uacute;n adolescente de sus centros de acogida en caso de cumplir 18 a&ntilde;os o ser declarados mayores de edad por la Fiscal&iacute;a. El Ministerio de Asuntos Sociales y Agenda 2030 emiti&oacute; el 27 de marzo un documento t&eacute;cnico en el que recomendaba asegurar la protecci&oacute;n de los j&oacute;venes tutelados en estas circunstancias. &ldquo; Ninguna de esas decisiones lleg&oacute; a tiempo de proteger a S.H.J., que ha tenido que acudir al auxilio judicial para ser protegido&rdquo;, sostiene su abogada, Paloma Garc&iacute;a de Viedma.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es urgente que el Gobierno revise su actuaci&oacute;n y modifique de manera inmediata un procedimiento de determinaci&oacute;n de la edad que va en contra de nuestro ordenamiento jur&iacute;dico, de las Recomendaciones del Defensor del Pueblo, de la jurisprudencia del Tribunal Supremo, de todas las gu&iacute;as de buenas pr&aacute;cticas europeas en esta materia y en contra de la Convenci&oacute;n de los Derechos del Ni&ntilde;o&rdquo;, denuncia la presidenta de la Fundaci&oacute;n Ra&iacute;ces, Lourdes Reyz&aacute;bal.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El Estado espa&ntilde;ol de manera sistem&aacute;tica niega la validez de estos documentos sin prueba alguna en contra, situando a los ni&ntilde;os en una absoluta indefensi&oacute;n, al no permitirles acreditar su verdadera edad por ninguno de los medios a su alcance&rdquo;, concluye Reyz&aacute;bal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/ordena-comunidad-madrid-adolescente-migrante_1_5964557.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 May 2020 22:02:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una jueza ordena a la Comunidad de Madrid acoger a un adolescente migrante al que echó a la calle dos días antes del estado de alarma]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migrantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las mujeres esenciales durante la pandemia que España puede expulsar en cualquier momento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/mujeres-esenciales-limpiadoras-cuidadoras-pandemia-espana_1_5966247.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fa8c5e6c-f411-4108-a942-ae9e12f885d2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La situación en la que viven las empleadas del hogar sin papeles se ha agravado durante el estado de alarma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Miles de mujeres migrantes sin papeles han salido a la calle durante el estado de alarma para ir a cuidar de personas mayores, corriendo el riesgo de que la policía les requiriera su documentación</p></div><p class="article-text">
        Fabiana (nombre ficticio) sale de su casa un poco antes de las nueve de la ma&ntilde;ana para dirigirse a pie hasta su trabajo en un municipio canario. Lo hace en alerta, un poco nerviosa. Esta joven de un pa&iacute;s de Latinoam&eacute;rica acude a una vivienda en la que cuida a una persona mayor, a la que le hace la comida, le da su medicaci&oacute;n y la acompa&ntilde;a durante doce horas. Esta rutina la ha seguido un d&iacute;a a la semana durante el estado de alarma. Fabiana es esencial en el hogar en el que trabaja pero se convierte en una persona expulsable desde que pone un pie en la calle. Se encuentra en situaci&oacute;n irregular, pero su caso no es el &uacute;nico ya que miles de mujeres migrantes sin papeles han cuidado a personas de la tercera edad durante el confinamiento arriesg&aacute;ndose a ser paradas por la polic&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Se estima que en Espa&ntilde;a hay 200.000 mujeres extranjeras sin papeles trabajadoras del hogar, seg&uacute;n datos de Comisiones Obreras y UGT. En este sector de por s&iacute; precarizado, ya que muchas empleadas cobran menos del salario m&iacute;nimo y no tienen derecho a paro, hay subgrupos incluso m&aacute;s vulnerables. En primer lugar est&aacute;n las extranjeras, y entre ellas, quienes se llevan la peor parte son las que est&aacute;n en situaci&oacute;n irregular. El periodo de pandemia ha conseguido visibilizar su labor esencial de cuidados y, al mismo tiempo, avivar el temor de muchas de estas mujeres a salir a la calle y a tener que ense&ntilde;ar su documentaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El primer d&iacute;a [del estado de alarma] que fui a trabajar me encontr&eacute; un coche de la polic&iacute;a y me asust&eacute;. Me dije: &iexcl;aqu&iacute; ya!, pero no me dijeron nada. Iba al trabajo con miedo, sin acercarme a la gente, viendo si estaba la polic&iacute;a&rdquo;, recuerda Fabiana, quien adem&aacute;s ya hab&iacute;a pensado una excusa por si un agente le preguntaba a d&oacute;nde iba. Una joven hondure&ntilde;a que trabaja como interna expresa que sent&iacute;a el mismo miedo a salir cuando iba a visitar a sus tres hijos menores a cargo de un adulto. &ldquo;Aunque yo solo ten&iacute;a que cruzar una calle, he tenido miedo, iba a la ligera. La verdad es que tenemos bastante temor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Carolina El&iacute;as, la presidenta de la asociaci&oacute;n Servicio Dom&eacute;stico Activo ( SEDOAC), subraya que el hecho de que una persona sea parada por la polic&iacute;a en lo que ella llama una &ldquo;redada racista&rdquo; supone una experiencia muy dura y traum&aacute;tica que ha dejado graves secuelas a quien la sufre, incluso antes del estado de alarma. &ldquo;Son redadas racistas porque aunque la polic&iacute;a diga que le piden papeles a todas las personas, el 99% de las personas que detienen tienen rasgos extranjeros, no son mujeres blancas&rdquo;, denuncia. Una opini&oacute;n muy parecida la sostiene Sylvia Villalba, la responsable de la Asociaci&oacute;n Claver de Sevilla, que apunta a que este temor no es infundado puesto que han notificado durante el confinamiento a una mujer que ahora mismo est&aacute; en shock sin poder afrontar esta situaci&oacute;n. &ldquo;Recibimos el caso de una se&ntilde;ora que fue a tirar el basura, le alcanz&oacute; la polic&iacute;a y le dieron una orden de expulsi&oacute;n. Y la familia con la que trabajaba, como ella est&aacute; en situaci&oacute;n irregular, dijo que no quer&iacute;a meterse en problemas y la despidi&oacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El&iacute;as tambi&eacute;n cuenta que hay una trabajadora que est&aacute; a la espera de que no le llegue la orden de expulsi&oacute;n. En esta ocasi&oacute;n tuvo que ser la propia empleada la que acudi&oacute; a la polic&iacute;a a interponer una denuncia en pleno estado de alarma. &ldquo;La chica decidi&oacute; quedarse a cuidar a la se&ntilde;ora mayor pero le pidi&oacute; a las hijas una retribuci&oacute;n por quedarse las 24 horas ah&iacute;. Una de ellas le grit&oacute;, la insult&oacute;, le dijo que la estaban manteniendo, cuando en realidad ella estaba ateniendo a la se&ntilde;ora, de manera que la hija no tenia que desplazarse a cuidarla. Lo peor es que la hija termin&oacute; golpe&aacute;ndola con el palo de la fregona y la chica tuvo que denunciarla. Y como no tiene papeles, cuando fue a la polic&iacute;a le dijeron: Es que sin papeles podemos tramitarle el expediente de expulsi&oacute;n&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Para reducir al m&aacute;ximo este riesgo, muchas empleadas han optado por trabajar en r&eacute;gimen de internas, y aquellas que ya lo eran, descansando a la semana 36 horas, han decido hacer confinamiento total en las casas en las que trabajan. En otros casos, han sido obligadas por sus empleadores. Esta situaci&oacute;n supone, seg&uacute;n diversos colectivos de mujeres extranjeras empleadas del hogar, una sobrecarga emocional, f&iacute;sica y ps&iacute;quica al trabajar pr&aacute;cticamente 24 horas al d&iacute;a sin poder desconectar. &ldquo;Algunas est&aacute;n desarrollando agorafobia, como el caso de una compa&ntilde;era que sali&oacute; a la farmacia y cuando regresaba le costaba respirar, las piernas se le entumecieron y le dio diarrea&rdquo;, desvela El&iacute;as, que adem&aacute;s subraya el &ldquo;machaque emocional&rdquo; que est&aacute;n padeciendo en familias ya de por s&iacute; estresadas por esta situaci&oacute;n o por cuidar a personas con alzh&eacute;imer o alg&uacute;n otro tipo de demencia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me dol&iacute;a la cabeza, el cuello, sent&iacute;a palpitaciones en el pecho y me alteraba f&aacute;cilmente&rdquo;, confiesa una empleada paraguaya de Gran Canaria que ha estado 49 d&iacute;as encerrada con la persona a la que cuida, una mujer con una discapacidad intelectual. &ldquo;Sent&iacute;a que ya no pod&iacute;a m&aacute;s, quer&iacute;a salir corriendo. Esto me superaba&rdquo;, exclama. Ha estado trabajando 24 horas al d&iacute;a ya que por la noche la mujer a la que cuida se despierta y hay que estar pendiente de ella. En su caso, fue su empleadora quien le pidi&oacute; que no saliera porque tem&iacute;a que trajera el virus a la casa y, al mismo tiempo, confiesa que tampoco hubiera ido a la calle al no disponer de documentaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, las trabajadoras internas tambi&eacute;n han visto que sus tareas se han multiplicado en &eacute;poca de confinamiento. &ldquo;Hay una chica contratada para cuidar a un se&ntilde;or mayor y con la pandemia se ha metido en la casa la hija, a quien le ha tenido que lavar la ropa y hacerle la comida. Hasta que la empleada se rebel&oacute; y dijo que solo la hab&iacute;an contratado para cuidar al se&ntilde;or y que era injusto que si, adem&aacute;s de no pagarle un extra al tener que estar encerrada los fines de semana, encima se le hab&iacute;a multiplicado el trabajo&rdquo;, se&ntilde;ala El&iacute;as.
    </p><h4 class="article-text">La Ley de Extranjer&iacute;a, en el centro de sus reivindicaciones</h4><p class="article-text">
        Los colectivos que trabajan con mujeres migrantes en el sector de cuidados coinciden en que la pandemia ha agravado una realidad plagada de adversidades. Uno de los principales riesgos que toman estas mujeres es a sufrir alg&uacute;n tipo de agresi&oacute;n sexual. Claudia Favela, t&eacute;cnica de la Fundaci&oacute;n Ellacuria, describe que al estar en situaci&oacute;n irregular estas mujeres acuden a la v&iacute;a informal para buscar trabajo, lo que las expone con mayor probabilidad a situaciones de violencia. Tienen constancia de casos en los que las mujeres han recibido &ldquo;llamadas lascivas&rdquo; o han sufrido alg&uacute;n intento de agresi&oacute;n sexual cuando se han presentado en la entrevista de trabajo. &ldquo;Esto nos dice en qu&eacute; punto de vulnerabilidad est&aacute;n por no tener reconocido su derecho al trabajo y por no poder hacerlo por los cauces que den una mayor protecci&oacute;n&rdquo;, sentencia.
    </p><p class="article-text">
        El&iacute;as alerta de que estas situaciones ocurren m&aacute;s de lo que la sociedad imagina y que demuestran c&oacute;mo puede entremezclarse de manera tr&aacute;gica ser mujer y no tener papeles. Esto lo constata tambi&eacute;n el informe del Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) `Visibilizar lo invisible, que especifica que un 40% de las mujeres encuestadas reconoce que la han obligado a hacer trabajos que no le corresponden y, entre otras cosas, se incluye el acoso sexual.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos el caso de una compa&ntilde;era que sufri&oacute; una agresi&oacute;n sexual del jefe. Ella quer&iacute;a salir de ah&iacute; y el abogado que le tramita sus papeles le dijo que no denunciara porque la pod&iacute;an echar del pa&iacute;s. Ella se encerr&oacute; en su habitaci&oacute;n una noche, ten&iacute;a mucho miedo. Durante el d&iacute;a el jefe se sentaba en frente de ella mientras planchaba y &eacute;l se masturbaba. Los problemas son no tener papeles, ser mujer y no tener redes de apoyo. Es horroroso&rdquo;, se lamenta El&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s, las empleadas del hogar migrantes sin contrato o con &eacute;l, se enfrentan a m&aacute;s vulneraciones de derechos, como aquellos relacionados con el pago de salarios bajos por largas jornadas de trabajo. El&iacute;as denuncia la existencia de una mentalidad &ldquo;de lo barato, de lo que est&aacute; en oferta, donde menos se gaste&rdquo;. Sostiene que hay muchos empleadores que en la entrevista solicitan a una mujer sin papeles porque no quieren pagar la seguridad social. &ldquo;Hay muchos que no pueden hacerlo y lo reconocemos, sobre todo aquellas personas mayores con pensiones muy bajas. Pero lo que sucede es que no tiene que ser que los cuerpos de las mujeres migrantes sin papeles den la soluci&oacute;n, tiene que ser el Estado. El Estado tiene la obligaci&oacute;n de garantizar cuidados de calidad a sus mayores, pero a la vez tiene que dar condiciones justas y dignas de trabajo.&rdquo;, sostiene El&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Villalba traza un perfil gen&eacute;rico seg&uacute;n la procedencia de las mujeres. Muchas de las que han llegado recientemente son de Centroam&eacute;rica que huyen de la violencia ejercida por las maras. Aunque tambi&eacute;n las hay de otros pa&iacute;ses del continente americano. Y del mismo modo que en la situaci&oacute;n de pandemia hay varias dimensiones de vulnerabilidad, dentro del sector de los cuidados las que m&aacute;s discriminaci&oacute;n racial reciben son las mujeres &aacute;rabes y las mujeres negras. El&iacute;as asegura que hay &ldquo;un odio hacia la piel negra&rdquo; y cuenta que en ocasiones reciben expresiones despectivas en sus trabajos acerca de sus cuerpos.
    </p><p class="article-text">
        La portavoz de SEDOAC apunta a la doble moral que subyace en toda esta problem&aacute;tica. &ldquo;Somos importantes porque cuidamos lo que m&aacute;s aman pero a las que cuidamos no nos valoran. Es impresionante porque lo primero que dicen es que les consigas una chica de confianza, que sea buena, que tenga carn&eacute; de conducir&hellip; pero pr&aacute;cticamente ninguno dice que va a pagar lo que corresponde. Esto pasa en todo el mundo, pero en nuestro caso como inmigrantes se suma la Ley de Extranjer&iacute;a. Ese es nuestro problema&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El marco jur&iacute;dico espa&ntilde;ol tambi&eacute;n se encuentra en el centro de las reivindicaciones para Villalba, quien denuncia que las personas extranjeras tienen que esperar tres a&ntilde;os para regularizar su estatus. &ldquo;Con la ley estamos atadas de pies y manos porque aunque haya una familia que quiera contratar, no puede hacerlo&rdquo;. El&iacute;as lamenta que la Ley de Extranjer&iacute;a haya naturalizado y favorecido estas pr&aacute;cticas y por eso reclama una modificaci&oacute;n de una normativa que considera &ldquo;racista&rdquo;. A&ntilde;ade que el Estado y la sociedad espa&ntilde;ola tienen una deuda con la poblaci&oacute;n migrante que realiza trabajos que los nacionales no quieren hacer. &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n acepta ganar menos del salario m&iacute;nimo, trabajar de 14 a 16 horas diarias, descansar 36 horas a la semana, para colmo recibir menosprecios y ser tratada como una esclava? Nadie. Ese es el problema, que el sector es mayoritariamente feminizado y de personas migrantes. Con y sin papeles hay discriminaci&oacute;n, pero sin papeles es peor todav&iacute;a&rdquo;. Por ello, para reivindicar sus derechos, alrededor de 200 colectivos antirracistas han lanzado durante el estado de alarma la campa&ntilde;a Regularizaci&oacute;n Ya para conseguir que se regularice de manera extraordinaria a todas las personas migrantes que no tiene permiso de residencia o trabajo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si hubiera tenido papeles la situaci&oacute;n hubiera sido diferente, m&aacute;s tranquila&rdquo;. Fabiana regresa a su casa despu&eacute;s de doce horas de trabajo. Durante el trayecto de 10 minutos desea no encontrarse con un coche de polic&iacute;a. Entra en casa y respira aliviada: &ldquo;Gracias a dios llegu&eacute; bien&rdquo;, suspira.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/mujeres-esenciales-limpiadoras-cuidadoras-pandemia-espana_1_5966247.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 May 2020 05:15:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las mujeres esenciales durante la pandemia que España puede expulsar en cualquier momento]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Interior considera que el cierre de fronteras por el coronavirus no impide las deportaciones masivas de inmigrantes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/familiares-tunecinos-marlaska-quiere-deportar_1_5955696.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/69c6c3df-7fb6-489a-b9c6-f85fec7cb425_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Interior considera que el cierre de fronteras por el coronavirus no impide las deportaciones masivas de inmigrantes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Familiares de los 600 migrantes a los que España quiere deportar en estado de alarma se manifiestan en Túnez</p></div><p class="article-text">
        Llevan meses atrapados en Melilla, deambulando por la calle y durmiendo en un centro totalmente desbordado. M&aacute;s de 600 tunecinos exigen desde entonces su traslado a la pen&iacute;nsula, pero no han logrado salir de la ciudad aut&oacute;noma ni en tiempos de coronavirus, cuando la sobreocupaci&oacute;n del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) impide mantener las normas exigidas para el resto de la poblaci&oacute;n. El Ministerio del Interior ha confirmado que sus planes para sacarlos de Melilla no pasan por un traslado a la pen&iacute;nsula, sino que trabajaba con el Gobierno tunecino para expulsarlos &ldquo;a la mayor brevedad posible&rdquo;, a pesar de que la pandemia ha provocado el cierre de fronteras y desaconseja la movilidad de la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El estado de alarma no es &oacute;bice para realizar tr&aacute;mites de devoluci&oacute;n si las partes implicadas as&iacute; lo acuerdan&rdquo;, han aclarado fuentes oficiales de Interior a eldiario.es, en referencia a un acuerdo con el Gobierno de T&uacute;nez. En rueda de prensa el 27 de abril sobre la crisis del coronavirus, Grande-Marlaska anunci&oacute; su intenci&oacute;n de deportar a los m&aacute;s de 600 tunecinos. Seg&uacute;n inform&oacute;, su expediente de expulsi&oacute;n estaba &ldquo;ya concluido y materializado&rdquo;. &ldquo;Estamos trabajando y coordin&aacute;ndonos con la embajada de T&uacute;nez en Madrid, as&iacute; como el Gobierno tunecino con el fin de proceder a la mayor brevedad posible a la repatriaci&oacute;n de estos ciudadanos&rdquo;, afirm&oacute; el ministro del Interior.
    </p><p class="article-text">
        La intenci&oacute;n del Ejecutivo de deportar a 600 migrantes tunecinos contrasta con la imagen de los Centros de Internamientos para Extranjeros (CIE) vac&iacute;os, ante la imposibilidad de expulsar a todas aquellas personas que se encontraban en su interior antes del estado de alarma debido al cierre de fronteras. Tras m&aacute;s de un mes y medio, todos los CIE de Espa&ntilde;a se quedaron sin un solo interno este mi&eacute;rcoles. Ninguno pudo ser deportado en este tiempo debido a las restricciones de circulaci&oacute;n para evitar la expansi&oacute;n de la COVID-19.
    </p><p class="article-text">
        Con la pandemia y 1.620 residentes en un centro que cuenta con 782 plazas, el Gobierno ha realizado traslados desde Melilla a la pen&iacute;nsula de migrantes subsaharianos, pero no de ciudadanos magreb&iacute;es, a pesar de que Amnist&iacute;a Internacional (AI) ha solicitado en repetidas ocasiones al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que &ldquo;act&uacute;e con urgencia&rdquo; y que &ldquo;descongestione el centro y acelere los traslados a la pen&iacute;nsula, especialmente a las personas m&aacute;s vulnerables o de las que ya cuentan con protecci&oacute;n internacional&rdquo;. &ldquo;A veces tardamos hasta dos horas, esperando en el pasillo, para poder entrar en el comedor, que est&aacute; llen&iacute;simo y donde es imposible mantener la distancia&rdquo; reglamentaria en el estado de alarma, denunci&oacute; una mujer tunecina a la organizaci&oacute;n internacional.
    </p><p class="article-text">
        Tanto las condiciones de hacinamiento en las que viv&iacute;an sus hijos en plena pandemia como la intenci&oacute;n de Espa&ntilde;a de deportarlos han reavivado las protestas de sus familiares en su pa&iacute;s de origen. &ldquo;No a la deportaci&oacute;n forzosa&rdquo;, &ldquo;&iquest;D&oacute;nde est&aacute; el presidente Kaid Saied?&rdquo;, &ldquo;Mi hijo fue a Espa&ntilde;a para mejorar su vida&rdquo;, clamaban varias madres, ante el Ministerio de Exteriores tunecino, aferradas a las fotos de sus hijos y con algunas mascarillas cubriendo sus rostros.
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        Aziza es la madre de Nejib. Ella vive en T&uacute;nez, &eacute;l reside en el CETI de Melilla. Hace un mes que no se comunican porque en este lugar,&nbsp;explica el hijo, perdi&oacute; &ldquo;todo&rdquo;. &ldquo;Incluso un tel&eacute;fono que ya no tengo&rdquo;, escribe a eldiario.es a trav&eacute;s de Messenger este joven que acaba de cumplir 26 a&ntilde;os. Es uno de los 650 tunecinos acogidos desde hace meses en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Melilla, que no consiguieron salir a la pen&iacute;nsula a pesar de su solicitud de asilo, y que ahora el gobierno espa&ntilde;ol pretende deportar a T&uacute;nez.
    </p><p class="article-text">
        Su madre es viuda, vive junto a sus otros tres hijos en una casa a medio construir en Ennhilet, una zona pobre del barrio popular de Ariana en la capital de T&uacute;nez, por la que paga 250 dinares (80 euros) de alquiler. La hija mayor, la &uacute;nica mujer, ya no est&aacute; con ellos desde que se cas&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Su preocupaci&oacute;n, adem&aacute;s de conseguir algo para comer, es el peque&ntilde;o de la familia, que dej&oacute; la casa y el pa&iacute;s hace nueve meses. &ldquo;Con un grupo de amigos del barrio parti&oacute; camino de Europa para trabajar&rdquo;, explica en una entrevista con eldiario.es.
    </p><p class="article-text">
        Aziza se&nbsp;sienta en una silla de pl&aacute;stico para contar la historia de su hijo Nejib, rodeada de trabas (sof&aacute;s marroqu&iacute;es) alzados sobre bloques de ladrillo a modo de patas, y con alg&uacute;n colch&oacute;n tirado en el suelo. Esta estancia tambi&eacute;n es el lugar donde duermen. Solo hay una habitaci&oacute;n con un armario lleno de ropa, pero sin cama.
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        Explica que la ilusi&oacute;n de su hijo es &ldquo;trabajar en una pasteler&iacute;a en Europa&rdquo; mientras busca cobertura para hablar con &eacute;l en una videoconferencia de WhatsApp. A Aziza se le ilumina la cara y se le dibuja una sonrisa cuando oye al otro lado a Nejib. Cuenta que en Melilla no est&aacute; bien, habla de &ldquo;discriminaci&oacute;n&rdquo; porque no los trasladan a la pen&iacute;nsula&nbsp;mientras ven c&oacute;mo se van los internos de otras nacionalidades.
    </p><p class="article-text">
        Desde Melilla, Nejib lamenta la situaci&oacute;n: &ldquo;S&eacute; que mi madre no est&aacute; bien&hellip; lloraba por m&iacute;. Estaba esperando para ayudarla, sin embargo...&rdquo;. Al preguntarle c&oacute;mo se encuentra &eacute;l: &ldquo;Yo tampoco, estoy muy cansado. No se apiadaron de nosotros, despu&eacute;s de todo lo que nos ha pasado, y el coronavirus&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mohamed, top&oacute;grafo de profesi&oacute;n, abandon&oacute; T&uacute;nez a finales de agosto de 2019, viaj&oacute; en avi&oacute;n a Casablanca, despu&eacute;s cogi&oacute; el tren a Beni Ensar y entr&oacute; a Melilla a pie. Solicit&oacute; asilo y no&nbsp;sabe exactamente qu&eacute; pasara ahora. &ldquo;No nos dicen nada&rdquo;, lamenta su amigo Nejib en la conversaci&oacute;n con eldiario.es.
    </p><p class="article-text">
        Los progenitores conoc&iacute;an la idea del chaval de migrar de forma irregular, despu&eacute;s de que le rechazar&aacute;n la petici&oacute;n de visado en la embajada de Francia para continuar sus estudios. &ldquo;Quer&iacute;a entrar en Europa, pero ojal&aacute; acceda a volver a casa porque en Melilla est&aacute;n en muy malas circunstancias. Perdi&oacute; 25 kilos y solo come una vez al d&iacute;a pan y galletas&rdquo;, lamentaba el padre antes de la &eacute;poca de Ramad&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Muchos tunecinos eligen llegar a Europa a trav&eacute;s de Marruecos y Espa&ntilde;a porque es &ldquo;una ruta m&aacute;s segura y hay muchos pasadores, traficantes de personas, que les proporcionan a la gente que llega all&iacute; la entrada a Melilla con documentaci&oacute;n falsa&rdquo;, explican desde el Foro Tunecino por los Derechos Econ&oacute;micos y Sociales (FTDES). Casi una tercera parte de los tunecinos que migraron irregularmente en 2019 eligieron este camino con las vistas puestas en Francia e Italia. FTDES ha contactado con organizaciones espa&ntilde;oles para encontrar una soluci&oacute;n o que alienten a las autoridades espa&ntilde;oles a resolver la situaci&oacute;n de estos 650 tunecinos de manera humanitaria.
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        El 17 de abril, ACNUR Espa&ntilde;a anunciaba su preocupaci&oacute;n por &ldquo;el hacinamiento de m&aacute;s de 1.650 personas en el CETI de Melilla, con una capacidad para 782 personas. Una semana despu&eacute;s, el 23 de abril se traslad&oacute; a medio centenar de residentes y de nuevo los tunecinos emprendieron una huelga de hambre, incluso uno se cosi&oacute; los labios para no beber ni comer, seg&uacute;n recogieron los medios locales.
    </p><p class="article-text">
        Desde T&uacute;nez, Romdhane Ben Amor, portavoz del Foro Tunecino por los Derechos Econ&oacute;micos y Sociales (FTDES), considera que &ldquo;la deportaci&oacute;n no respeta los derechos humanos ni los tratados internacionales&rdquo;. Esta organizaci&oacute;n, que acompa&ntilde;a en su desesperaci&oacute;n a las familias desde hace meses, expres&oacute; su indignaci&oacute;n ante las declaraciones del ministro que, a su juicio, &ldquo;violan los derechos de los migrantes y no respetan el principio de no devoluci&oacute;n&rdquo;. Seg&uacute;n denuncian, &ldquo;Madrid los utiliza para hacer presi&oacute;n a T&uacute;nez&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sonia Moreno]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/familiares-tunecinos-marlaska-quiere-deportar_1_5955696.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 May 2020 20:33:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Interior considera que el cierre de fronteras por el coronavirus no impide las deportaciones masivas de inmigrantes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigración,Melilla,Ministerio del Interior,Túnez,Estado de Alarma,Deportaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El estado de alarma coloca de nuevo a los menores extranjeros no acompañados en una eterna sala de espera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/menas-menores-extranjeros-coronavirus-estado-de-alarma_1_5968667.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2ea7a941-3bfc-43cb-b3d3-3250dc375080_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=" Confección de mascarillas solidarias en un centro de menores de la provincia de Huesca."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los menores extranjeros no acompañados que viven en centros tutelados en Aragón han fabricado mascarillas, enviado cartas con mensajes de ánimo a residencias y se han asomado a la posibilidad de un primer contrato laboral para trabajar en el campo que todavía no ha llegado</p></div><p class="article-text">
        El estado del alarma decretado por la pandemia de la COVID-19 ha modificado tambi&eacute;n la vida de los j&oacute;venes extranjeros no acompa&ntilde;ados bajo tutela del Gobierno de Arag&oacute;n; despertando expectativas para trabajar en el campo que hasta la fecha no han resultado y suspendiendo los tr&aacute;mites administrativos necesarios para regularizar su situaci&oacute;n. Las entidades que trabajan con ellos afirman que est&aacute;n cumpliendo las medidas de confinamiento desde la responsabilidad y solidaridad. 
    </p><p class="article-text">
        En Arag&oacute;n hay actualmente unos 260 menores extranjeros no acompa&ntilde;ados. La mayor&iacute;a son hombres y de origen marroqu&iacute; que llegaron durante el oto&ntilde;o e invierno de 2018. Arag&oacute;n fue una de las Comunidades Aut&oacute;nomas que, en el periodo de desbordamiento, sigui&oacute; abriendo plazas y aportando recursos, aunque el n&uacute;mero de ni&ntilde;os y adolescentes tutelados est&aacute; muy lejos de las cifras de Andaluc&iacute;a, Catalu&ntilde;a y el Pa&iacute;s Vasco.
    </p><p class="article-text">
        Chabier Gimeno es soci&oacute;logo y trabajador social, lleva a&ntilde;os investigando y trabajando con menores extranjeros no acompa&ntilde;ados. Destaca que, tras meses de ataques de la extrema de derecha y desinformaci&oacute;n, &ldquo;por fin estamos empezando a o&iacute;r en los medios de comunicaci&oacute;n noticias positivas sobre estos chavales que han sido injustamente demonizados por muchas personas&rdquo;. &ldquo;Han sido tratados como ni&ntilde;os peligrosos, cuando la realidad es que son ni&ntilde;os en peligro&rdquo;, declara.
    </p><p class="article-text">
        Su buen comportamiento durante el confinamiento por la pandemia de la COVID-19, su disposici&oacute;n para la fabricaci&oacute;n de mascarillas o el env&iacute;o de cartas a personas mayores que viven en residencias con mensajes de &aacute;nimo son algunos ejemplos que relatan las distintas organizaciones que gestionan los centros y pisos tutelados. &ldquo;Los chicos est&aacute;n viviendo el confinamiento con conciencia, tranquilidad y asumiendo sus obligaciones&rdquo;, explica Julia Ortega, responsable territorial en Arag&oacute;n de Accem.
    </p><p class="article-text">
        Desde la Fundaci&oacute;n para la Atenci&oacute;n Integral al Menor (FAIM), que gestiona seis centros de protecci&oacute;n de menores en Zaragoza, Teruel y Logro&ntilde;o, su gerente, Pedro Coduras, coincide con la valoraci&oacute;n de Accem: &ldquo;Est&aacute;n aguantando muy bien la cuarentena, pese a que todos los tr&aacute;mites administrativos est&aacute;n paralizados y los que est&aacute;n estudiando van a perder las pr&aacute;cticas, algo que estaban esperando. Desgraciadamente esta situaci&oacute;n los coloca una vez m&aacute;s en una eterna sala de espera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Coduras destaca la importancia que han tenido las familias de origen durante el confinamiento. &ldquo;Ellos tambi&eacute;n estaban al principio preocupados de que sus hijos estuvieran en el epicentro de la pandemia. Les han dicho que se cuidaran y que acataran las normas. Nuestros equipos educativos han establecido sobre todo con las madres de los chicos alianzas para reforzar su trabajo. El duro confinamiento que se impuso en Marruecos ayud&oacute; tambi&eacute;n a que ellos lo entendieran&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h3 class="article-text">Una oportunidad perdida para una regulaci&oacute;n amplia</h3><p class="article-text">
        El cierre de fronteras tras la declaraci&oacute;n del estado alarma cay&oacute; para el sector agr&iacute;cola como la peor de las tormentas. Decenas de miles de trabajadores no podr&iacute;an trasladarse desde sus hogares para recoger las cosechas. A principios de abril, el Gobierno anunci&oacute; un decreto ley para permitir contratar a extranjeros con permiso de residencia -pero sin permiso de trabajo- durante la campa&ntilde;a de recolecci&oacute;n de la fruta. Distintas organizaciones sociales, entre las que se encuentra Unicef, Save the Children y la Comisi&oacute;n de Ayuda al Refugiado (CEAR), solicitaron que esta medida se hiciera extensible a los j&oacute;venes migrantes no acompa&ntilde;ados en situaci&oacute;n irregular, ya que muchos de ellos, al cumplir los 18 a&ntilde;os, se quedan totalmente desprotegidos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando se abri&oacute; la posibilidad de las regularizaciones temporales pensamos que muchos de estos chavales no pod&iacute;an perder una primera oportunidad laboral, aunque no hab&iacute;a chicos suficientes para dar abasto a todo el trabajo que hac&iacute;a falta en el campo. A continuaci&oacute;n, nos planteamos si merec&iacute;a la pena que por un mes o dos de contrato abandonaran sus proyectos migratorios y profesionales. Finalmente decidimos hacer valoraciones individuales de cada caso&rdquo;, indica Ortega.
    </p><p class="article-text">
        Desde Accem, que gestiona un centro donde viven 14 adolescentes de hasta 17 a&ntilde;os y participa en el proyecto 17+ con un total de 37 plazas repartidas entre la provincia y capital de Zaragoza para j&oacute;venes con un elevado nivel de autonom&iacute;a que est&aacute;n cerca de los 18 a&ntilde;os, llegaron finalmente a esta conclusi&oacute;n: &ldquo;La mayor&iacute;a quer&iacute;a trabajar. Pero la realidad fue que solo algunos pod&iacute;an acceder, porque muchos no tienen permiso de residencia ni c&eacute;dula de identificaci&oacute;n. Luego nos encontramos con el problema del transporte. Ninguno est&aacute; trabajado hasta la fecha&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta es la situaci&oacute;n en la que se encuentran la totalidad de los menores extranjeros no acompa&ntilde;ados tutelados por el Gobierno de Arag&oacute;n, regi&oacute;n, en la que, seg&uacute;n informan desde la consejer&iacute;a de Ciudadan&iacute;a y Derechos Sociales, no hay ni un solo caso de regulararizaciones para el trabajo en el campo de j&oacute;venes extranjeros no acompa&ntilde;ados.
    </p><p class="article-text">
        Para Gimeno, &ldquo;la realidad es que estos chicos no han venido a recoger fruta. Har&aacute;n lo que haga falta para conseguir los papeles pero tambi&eacute;n tendr&aacute;n que lidiar con sus expectativas que son mucho m&aacute;s altas que la de los adultos. Son chavales que se han jugado la vida para llegar hasta aqu&iacute; y su regularizaci&oacute;n para el trabajo en el campo es s&oacute;lo abrir una ventana temporal. Es cruel. Esta hubiera sido una oportunidad para una regulaci&oacute;n amplia&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene Alconchel Ciria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/menas-menores-extranjeros-coronavirus-estado-de-alarma_1_5968667.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 May 2020 04:50:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El estado de alarma coloca de nuevo a los menores extranjeros no acompañados en una eterna sala de espera]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni la alarma por el virus detiene del todo la inmigración: las entradas irregulares han descendido solo un 32%]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/entradas-irregulares-confinamiento_1_5874381.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b791d1b6-b5bc-4ede-a4ea-00f414317733_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni la alarma por el virus detiene del todo la inmigración: las entradas irregulares han descendido solo un 32%"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque las llegadas de pateras a las costas andaluzas caen durante el estado de alarma, las entradas por Canarias han crecido más del doble</p></div><p class="article-text">
        Una noche m&aacute;s de abril durante el confinamiento, mientras las calles lucen desiertas y el 90% de la poblaci&oacute;n permanece en casa, cuarenta y tres personas piden auxilio desde el mar al pa&iacute;s con m&aacute;s casos detectados de COVID-19 en Europa.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la cifra total ha descendido, el coronavirus no ha paralizado las llegadas irregulares a las costas espa&ntilde;olas, especialmente la ruta de Canarias, donde el flujo de hecho se ha intensificado. Seg&uacute;n los datos de Interior, 829 personas han accedido al pa&iacute;s a trav&eacute;s de la v&iacute;a terrestre y mar&iacute;tima desde el inicio del estado de alarma, entre el 15 de marzo y el 15 de abril. Esta cifra supone un descenso de alrededor de un 32% con respecto a las cuatro semanas anteriores a la cuarentena obligatoria (entre el 15 de febrero y el 15 de marzo).
    </p><p class="article-text">
        La mayor parte de quienes han llegado al pa&iacute;s durante el estado de alarma, 551 migrantes, lo han hecho a trav&eacute;s de las Islas, el camino m&aacute;s activo en lo que va de a&ntilde;o, que no ha visto reducido su flujo desde el comienzo de las restricciones del movimiento ligadas a la pandemia. Durante el mes de confinamiento, el flujo por esta ruta se ha incrementado en un 148% con respecto a las cuatro semanas anteriores.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La ruta de Canarias contin&uacute;a&rdquo;, confirman desde el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur). &ldquo;Aunque, aumenta poco a poco, la tendencia al alza se mantiene. La llegada es constante y las razones de las variaciones de cifras entre una semana y otra van m&aacute;s all&aacute; del coronavirus, la meteorolog&iacute;a tambi&eacute;n es fundamental&rdquo;, explica su portavoz en Espa&ntilde;a, Mar&iacute;a Jes&uacute;s Vega.
    </p><p class="article-text">
        Acnur s&iacute; identifica un descenso en las llegadas a Espa&ntilde;a registradas en las costas andaluzas, donde el flujo se concentra ahora especialmente en la zona del Mar de Albor&aacute;n. Seg&uacute;n las cifras de Interior, 194 migrantes han entrado por v&iacute;a mar&iacute;tima a la Pen&iacute;nsula y Baleares durante el &uacute;ltimo mes, lo que supone una bajada de alrededor del 60% con respecto a los n&uacute;meros registrados entre el 15 de febrero y el 15 de marzo, casi 30 d&iacute;as antes de la aprobaci&oacute;n del estado de alarma.
    </p><p class="article-text">
        Para entender la disminuci&oacute;n de tr&aacute;nsito migratorio por este punto es importante mirar hacia Marruecos. El pa&iacute;s magreb&iacute; se encuentra en estado de emergencia desde el 20 de marzo. Con las calles vac&iacute;as, el movimiento clandestino de personas se complica a&uacute;n m&aacute;s. &ldquo;El traslado entre regiones o ciudades est&aacute; totalmente restringido, pues el movimiento de determinados grupos de entre 60 o 70 personas es bastante visible cuando hay no hay gente en la calle. Algunos migrantes se est&aacute;n desplazando en camiones frigor&iacute;fico a la zona de Canarias para esquivar los controles&rdquo;, explica la activista desde T&aacute;nger.
    </p><p class="article-text">
        Desde la Agencia de la ONU advierten de que, entre los reci&eacute;n llegados a Espa&ntilde;a, contin&uacute;a habiendo potenciales solicitantes de protecci&oacute;n internacional. &ldquo;A Canarias llegan muchas personas malienses, donde el conflicto contin&uacute;a&rdquo;, alerta Vega. No obstante, se ha detectado un un descenso del n&uacute;mero de ciudadanos de nacionalidad magreb&iacute; arribados a las costas andaluzas durante el estado de alarma, apuntan desde Acnur.
    </p><h3 class="article-text">Los naufragios no cesan</h3><p class="article-text">
        La activista Helena Maleno contin&uacute;a pendiente de las llamadas de auxilio enviadas desde alta mar. &ldquo;La ruta Canaria a pesar de la pandemia ha estado muy activa en este tiempo&rdquo;, describe la fundadora de la ONG Caminando Fronteras. A principios de abril, su tel&eacute;fono son&oacute;. Eran 58 adultos y cuatro ni&ntilde;os a bordo de una embarcaci&oacute;n neum&aacute;tica, detalla.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El naufragio pas&oacute; muy cerca de la costa, cuando intentaban volver hacia atr&aacute;s. Las mujeres que llamaban me dec&iacute;an: hay muchos muertos, hay muchos muertos&rdquo;, describe Maleno. 21 personas sobrevivieron y se localizaron dos cad&aacute;veres, seg&uacute;n sus datos. La ONG asegura que otra patera contin&uacute;a desaparecida desde la semana del 6 de abril y los familiares de sus ocupantes siguen a la espera de noticias. En lo que va de a&ntilde;o, 43 personas han fallecido en su intento de alcanzar las costas espa&ntilde;olas, seg&uacute;n los datos de la Organizaci&oacute;n Internacional de las Migraciones.
    </p><h3 class="article-text">Empeoramiento de las condiciones de vida</h3><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n migrante en los pa&iacute;ses de tr&aacute;nsito, como Marruecos, es otra de las principales preocupaciones de las organizaciones sociales. El estado de emergencia en el pa&iacute;s magreb&iacute; incluye la limitaci&oacute;n de las salidas del domicilio a la obtenci&oacute;n de un documento de las autoridades, que permite salir a trabajar en aquellos oficios permitidos o acudir a hacer la compra de productos b&aacute;sicos. Las personas en situaci&oacute;n irregular no pueden acceder a dicho documento, lo que est&aacute; empeorando las condiciones de vida de los subsaharianos en el pa&iacute;s marroqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Suelen vivir del d&iacute;a a d&iacute;a. Viven de la mendicidad, tienen peque&ntilde;os trabajos, etc. Pero ahora no pueden salir a ganarse la vida cada d&iacute;a. Las organizaciones piden al Reino de Marruecos que aporte a la poblaci&oacute;n la misma ayuda que est&aacute; entregando a hogares empobrecidos&rdquo;, sostiene la activista.
    </p><p class="article-text">
        Durante este periodo de tiempo, solo han entrado por la v&iacute;a terrestre de manera irregular 84 personas, entre las que se encuentra alrededor de medio centenar de migrantes que saltaron la valla de Melilla el pasado seis de abril. &ldquo;Por tierra est&aacute; pr&aacute;cticamente todo cerrado&rdquo;, valoran desde Acnur.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Buscan salir de situaciones m&aacute;s dif&iacute;ciles que la COVID&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &ldquo;El miedo al coronavirus no frena a la gente. La gente sigue intentando salir porque vive situaciones mucho m&aacute;s complicadas que el COVID-19. Son poblaciones que est&aacute;n acostumbradas a vivir en medio de guerras y de epidemias. Para ellos el brote no es lo mismo&rdquo;, argumenta Maleno.
    </p><p class="article-text">
        Desde la Agencia de la ONU para los refugiados ratifican sus palabras. &ldquo;Para much&iacute;sima gente, el coronavirus es el menos problem&aacute;tico de sus virus. El virus de la guerra, la persecuci&oacute;n, el del hambre y muchos otros son problemas mayores&rdquo;, alerta Mar&iacute;a Jes&uacute;s Vega. &ldquo;La gente lo sigue intentando porque est&aacute; en una situaci&oacute;n muy desesperada. El brote no los frena y no va a frenarlos, igual que no se est&aacute;n frenando los confictos ni las bombas&rdquo;, contin&uacute;a. Por esta raz&oacute;n, desde Acnur piden a los gobiernos europeos que permitan la llegada de personas que necesitan protecci&oacute;n internacional. &ldquo;Los Estados pueden tomar todas las medidas necesaria para los reci&eacute;n llegados, cuarentena y protocolos, pero deben permitir el acceso para pedir protecci&oacute;n&rdquo;, zanja Acnur.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/entradas-irregulares-confinamiento_1_5874381.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2020 19:56:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ni la alarma por el virus detiene del todo la inmigración: las entradas irregulares han descendido solo un 32%]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigración,Canarias,Pateras,Coronavirus]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Migrantes sin papeles, sin poder salir a trabajar y sin ayudas del Gobierno: "Pedimos una regularización"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/trabajadores-sumergida-gobierno-pedimos-regularizacion_1_2258549.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d2c29ad-11ef-49b4-a088-34130358dde8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Migrantes sin papeles, sin poder salir a trabajar y sin ayudas del Gobierno: &quot;Pedimos una regularización&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Trabajadores extranjeros en situación irregular, apoyados por más de 200 organizaciones, piden al Gobierno un proceso de regularización extraordinario para no ser excluidos de las medidas de protección social ante el estado de alarma</p></div><p class="article-text">
        La manta que daba de comer a Djiby y la familia que dej&oacute; en Senegal lleva un mes guardada en el armario. Bappy trabajaba de relaciones p&uacute;blicas en una conocida discoteca de Madrid. Por cada cliente captado y trasladado al local obten&iacute;a tres euros; no era mucho, lo suficiente para sobrevivir. Diana no ha pagado el alquiler ni la factura del tel&eacute;fono despu&eacute;s de dejar de limpiar dos casas ante el riesgo de contagio. Tras la declaraci&oacute;n del estado de alarma, el Gobierno ha insistido durante las &uacute;ltimas semanas que trabaja en un plan social para &ldquo;no dejar a nadie atr&aacute;s&rdquo; ante la emergencia del coronavirus. Ninguno de ellos se siente parte de ese &ldquo;nadie&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        No tienen papeles y sus &uacute;nicas posibilidades de empleo se escond&iacute;an en la econom&iacute;a sumergida. Viv&iacute;an &ldquo;al d&iacute;a&rdquo;, cuentan a eldiario.es varias personas en esta situaci&oacute;n. Ante el confinamiento obligatorio, muchos no pueden salir a trabajar pero tampoco acceden a las ayudas del plan de emergencia lanzado por el Ejecutivo para paliar las consecuencias sociales del estado de alarma. Son manteros, lateros, trabajadoras del hogar, empleados de restaurantes y otros trabajadores en la clandestinidad. Apoyados por m&aacute;s de 200 organizaciones, piden al Gobierno una regularizaci&oacute;n extraordinaria para personas migrantes en situaci&oacute;n irregular y aquellos solicitantes de asilo que llevan a&ntilde;os a la espera de la respuesta de su petici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Djiby sol&iacute;a trabajar horas y horas con su manta a cuestas en el centro de Madrid. El dinero obtenido le permit&iacute;a pagar el alquiler, comer y enviar el resto del salario a Senegal. Ahora pasa sus d&iacute;as en casa, como la mayor&iacute;a, acompa&ntilde;ado de sus cinco compa&ntilde;eros de piso, cuatro de ellos manteros. 
    </p><p class="article-text">
        Empieza la segunda quincena de abril y pagar el alquiler le resulta imposible. Las &uacute;ltimas semanas ha comido gracias a la caja de resistencia del Sindicato de Manteros y Lateros de Madrid, donde desde hace a&ntilde;os sus integrantes aportaban lo que pod&iacute;an para tener un colch&oacute;n en caso de necesidad. La crisis ligada a la pandemia ha disparado las peticiones de ayuda, por lo que Djiby ya empieza a tirar de las iniciativas de reparto de alimento de otras organizaciones vecinales. 
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l, a pesar de su situaci&oacute;n, se siente afortunado. Como miembro del Sindicato de Manteros y Lateros, recibe peticiones de ayuda de numerosas personas en circunstancias a&uacute;n m&aacute;s complicadas. &ldquo;Hay gente que acaba de llegar y no tiene nada. Yo ten&iacute;a algo guardado y redes que me apoyan, pero otros no tienen ni eso. As&iacute; que tambi&eacute;n estoy sacando de mi bolsillo para darles dinero para que hablen con su familia, comprarles comidas, ayudarles...&rdquo;, sostiene el ciudadano senegal&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Entre todos compartimos lo poco que tenemos. Si recibo una ayuda que me dura 15 d&iacute;as, solo me aguanta una semana porque lo reparto con mis vecinos que no llevan aqu&iacute; mucho tiempo, que no saben y tienen mucha hambre. Est&aacute;n sufriendo mucho&rdquo;, lamenta Djiby por tel&eacute;fono desde su hogar. 
    </p><p class="article-text">
        Vive en Espa&ntilde;a desde hace nueve a&ntilde;os y a&uacute;n no ha logrado regularizarse. Tras superar los tres a&ntilde;os de residencia en el pa&iacute;s -uno de los requisitos-, lo ha solicitado en tres ocasiones pero la Administraci&oacute;n se lo deniega debido a las duras condiciones impuestas por la Ley de Extranjer&iacute;a a los contratos laborales exigidos para demostrar el arraigo, una burocracia que el Ejecutivo actual se comprometi&oacute; a flexibilizar antes de la propagaci&oacute;n del virus. &ldquo;Todo esas ayudas que promete el Gobierno no valen para nosotros. Pedimos una regularizaci&oacute;n, porque si no, nos quedamos fuera&rdquo;, dice el hombre, de 35 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La crisis por el COVID-19 nos ha dejado en una situaci&oacute;n extremadamente dif&iacute;cil por la falta de recursos y la exclusi&oacute;n social&rdquo;, asegura Lamine Sarr, del Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes de Barcelona, que se ha unido a la petici&oacute;n. Desde su organizaci&oacute;n, reparte alimentos en muchos de esos hogares que no est&aacute;n incluidos en los planes de ayudas del gobierno por encontrarse en situaci&oacute;n irregular.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una situaci&oacute;n terrible, muy dif&iacute;cil. Si una persona sobrevive en funci&oacute;n de lo que consigue cada d&iacute;a, si no sale a trabajar no gana nada. &iquest;C&oacute;mo va a tener dinero para pagar sus necesidades?&rdquo;, se pregunta Sarr. &ldquo;Hay gente que ya sufre por la cuarentena, pero tienen dinero, tienen Netflix y todas sus necesidades cubiertas. Que imaginen lo que es no tener nada&rdquo;, apunta el portavoz de los manteros de Barcelona. 
    </p><h3 class="article-text">200 ONG piden una regularizaci&oacute;n extraordinaria</h3><p class="article-text">
        Alrededor de 200 organizaciones, entre las que se incluyen, Sos Racismo, la Comisi&oacute;n Espa&ntilde;ola de Ayuda al Refugiado, Alianza por la solidaridad, el SJM e Iridia, entre otras, han lanzado la campa&ntilde;a &ldquo;Regularizaci&oacute;n ya&rdquo; para apoyar su petici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La regularizaci&oacute;n amplia y extraordinaria de todos los migrantes que viven en territorio espa&ntilde;ol es la medida m&aacute;s &aacute;gil y exhaustiva para garantizar que todas las personas pueden hacer frente a esta crisis sanitaria y econ&oacute;mica&rdquo;, sostienen en un comunicado desde CEAR.<strong> </strong>El Gobierno ha prometido la aprobaci&oacute;n de un ingreso m&iacute;nimo vital en el marco del paquete de medidas de protecci&oacute;n social ligado al estado de alarma. &ldquo;No puede dejar a nadie atr&aacute;s. Promover el proceso de regularizaci&oacute;n es clave para lograrlo&rdquo;, apuntan. 
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno de Portugal anunci&oacute; a principios de abril una regularizaci&oacute;n extraordinaria de validez temporal a aquellos migrantes que ya hubiesen solicitado dicho tr&aacute;mite. La medida buscaba la cobertura sanitaria y social de estas personas ante la emergencia de la COVID-19. Seg&uacute;n aseguraron entonces fuentes del Ministerio de Inclusi&oacute;n, Seguridad Social y Migraciones a eldiario.es, el Ejecutivo ha descartado una medida similar. Tan solo han tanteado posibles regularizaciones de inmigrantes sin papeles para trabajar en aquellos sectores profesionales con mayor necesidad de mano de obra durante la crisis: <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/Medicos-extranjeros-espera-conocer-permiso_0_1011399600.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el agrario y el sanitario</a>. 
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Ahora no hay nada&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Bappy espera al final de una larga fila de personas formada a las puertas de una de las mezquitas del barrio madrile&ntilde;o de Lavapi&eacute;s. Como todos los que le rodean, aguarda su turno para recibir la bolsa de alimentos b&aacute;sicos proporcionada por la Asociaci&oacute;n Valiente Bangla. Tras tres a&ntilde;os en Espa&ntilde;a, hab&iacute;a empezado a activar su proceso de regularizaci&oacute;n poco antes de que la epidemia lo frenase todo. 
    </p><p class="article-text">
        Trabajaba sin contrato como relaciones p&uacute;blicas en una discoteca de Madrid. Su fluido ingl&eacute;s le permit&iacute;a conseguir camelar a los turistas angloparlantes. &ldquo;Es un local muy bonito, hablo con la gente me gusta el trabajo. Cobraba tres euros por cada cliente que llevaba&rdquo;, explica el ciudadano banglades&iacute;. Entre semana, su sueldo no sol&iacute;a superar los 10 euros al d&iacute;a. Los fines de semana pod&iacute;a conseguir &ldquo;diez, 20 o 20 clientes&rdquo;, detalla el joven con cierto orgullo. &ldquo;No es mucho dinero, pero me daba para vivir y mandar algo a mi familia. Ahora no hay nada&rdquo;, a&ntilde;ade el joven, quien estudi&oacute; M&aacute;rketing y Negocios en su pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El cierre de la discoteca le ha dejado sin empleo, como a todos sus compa&ntilde;eros de trabajo, pero Bappy no puede acceder a ninguna prestaci&oacute;n social. Solo cuenta con el apoyo de los movimientos vecinales organizados para acceder a quienes el Gobierno no llega. 
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        No es dif&iacute;cil encontrar a m&aacute;s compatriotas en su situaci&oacute;n. Delante de &eacute;l, Ahmed (nombre ficticio) aguarda su turno con su boca oculta tras una mascarilla. Tambi&eacute;n sin papeles, lleva tres meses en el pa&iacute;s, y no tuvo tiempo de conseguir un trabajo para salir del paso antes de que la vida se paralizase a causa del coronavirus. Sus compa&ntilde;eros de piso le sostienen para salir adelante.
    </p><p class="article-text">
        Unos metros m&aacute;s all&aacute;, Mohammed repite una historia similar. &Eacute;l s&iacute; consigui&oacute; un empleo en el poco tiempo que lleva en Espa&ntilde;a, aunque la declaraci&oacute;n empuj&oacute; a su jefe a pedirle que se quedase en casa. El negocio no ha cerrado, es una fruter&iacute;a, pero el due&ntilde;o tem&iacute;a que el aumento de la presencia policial en las calles se tradujese en una sanci&oacute;n por dar trabajo a una persona sin papeles. Y aqu&iacute; est&aacute;, esperando una bolsa de aceite, leche, huevos, verdura y legumbres donada por sus compatriotas. 
    </p><h3 class="article-text">Un mes sin empleo en las dos casas donde trabaja</h3><p class="article-text">
        Diana (nombre ficticio) lleva 25 a&ntilde;os trabajando en Espa&ntilde;a como empleada dom&eacute;stica y la propagaci&oacute;n del virus la forz&oacute; a quedarse en casa durante el &uacute;ltimo mes. En la casa donde limpiaba por las ma&ntilde;anas, varios miembros de la familia cayeron enfermos con COVID-19. &ldquo;Mi jefa me dijo que no viniese hasta que se recuperase&rdquo;, relata por tel&eacute;fono. Sus empleadores en la vivienda de las tardes le solicitaron que no acudiese para evitar el contacto con el exterior del anciano al que cuidaba y reducir el riesgo de contagio. 
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        &ldquo;Me dijeron que iban a pagarme, pero a&uacute;n no me he cobrado marzo&rdquo;, lamenta la mujer de nacionalidad paraguaya. Sin papeles, no puede acceder al subsidio extraordinario aprobado por el Gobierno para este colectivo, pues solo contempla a quienes est&aacute;n dadas de alta en la Seguridad Social. Seg&uacute;n UGT y Comisiones Obreras, m&aacute;s de 200.000 trabajadoras del hogar est&aacute;n en la econom&iacute;a sumergida. Tampoco tiene capacidad para presionar a sus empleadores, ante el temor de ser despedida sin ninguna garant&iacute;a. &ldquo;Siempre hemos sido invisibles, ahora no va a ser menos&rdquo;, cuestiona. 
    </p><p class="article-text">
        Este mes, Diana no ha podido pagar el alquiler ni la factura del tel&eacute;fono. &ldquo;No tengo ahorros porque todo lo que me sobra lo env&iacute;o a Paraguay, a mi hijo y a mi padre&rdquo;, apunta la trabajadora dom&eacute;stica, quien tambi&eacute;n tiene que mantener a otro de sus hijos que reside con ella. Ha financiado la comida gracias a la red de apoyo generada junto a otras compa&ntilde;eras paraguayas, tambi&eacute;n empleadas dom&eacute;sticas y el apoyo de la organizaci&oacute;n Servicio Dom&eacute;stico Activo (SEDOAC). Este lunes, la mujer se ha reincorporado en una de las casas, una vez que sus empleadores dieron negativo en coronavirus, explica.  
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchas trabajadoras del hogar se han quedado en la calle, para evitar tener contacto con personas de riesgo. Otras, internas, no pueden salir, no pueden disfrutar de sus descansos y no les pagan m&aacute;s dinero por trabajar m&aacute;s horas, pero no tienen capacidad para negociar porque saben que si se quedan en la calle, sin papeles, no tienen nada&rdquo;, critica Edith Espinola, portavoz de SEDOAC, otras de las organizaciones que exigen la regularizaci&oacute;n extraordinaria para paliar las circunstancias de exclusi&oacute;n que muchas familias en situaci&oacute;n irregular est&aacute;n viendo agravadas durante el estado de alarma.  
    </p><p class="article-text">
        Mientras Djiby, Diana, Bappy, Ahmed superan cada d&iacute;a gracias a la ayuda recibida por amigos, compatriotas, vecinos y organizaciones sociales que de forma voluntaria intentan mirar hacia donde el Ejecutivo de momento no se detiene. &ldquo;Desde el Gobierno, dicen que no van a dejar a nadie atr&aacute;s pero nos han dejado fuera de todas las medidas de emergencia social, por eso estamos ayudando, pero no es suficiente&rdquo;, cuestiona el portavoz de los vendedores ambulantes de Barcelona.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/trabajadores-sumergida-gobierno-pedimos-regularizacion_1_2258549.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Apr 2020 20:46:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Migrantes sin papeles, sin poder salir a trabajar y sin ayudas del Gobierno: "Pedimos una regularización"]]></media:title>
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    <item>
      <title><![CDATA[La agencia de control fronterizo de la Unión Europea alertó a la Comisión sobre los riesgos de colaborar con la Guardia Costera libia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/altos-union-europea-guardia-costera-libia_1_1036272.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dc8f7a2f-4bcb-4b10-8f9e-da8cb4f1b4f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La agencia de control fronterizo de la Unión Europea alertó a la Comisión sobre los riesgos de colaborar con la Guardia Costera libia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El director ejecutivo de Frontex advirtió de las consecuencias políticas que podía tener la ayuda de aviones europeos a los guardacostas libios para interceptar migrantes</p><p class="subtitle">Aviones españoles guían a los guardacostas libios para interceptar y devolver pateras en el Mediterráneo</p></div><p class="article-text">
        El director ejecutivo de Frontex, la agencia europea de control fronterizo, traslad&oacute; en febrero de 2019 a la Comisi&oacute;n europea su preocupaci&oacute;n por la colaboraci&oacute;n de aviones europeos con la Guardia Costera Libia en la interceptaci&oacute;n de migrantes, seg&uacute;n una carta a la que ha tenido acceso eldiario.es en una investigaci&oacute;n conjunta con <em>The Guardian</em> y <em>Mediapart.</em>
    </p><p class="article-text">
        Desde hac&iacute;a casi dos a&ntilde;os, tanto los aviones de Frontex como los de la operaci&oacute;n Sophia -una misi&oacute;n naval impulsada por la Comisi&oacute;n- sobrevolaban el Mediterr&aacute;neo y <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/Aviones-militares-guardacostas-interceptar-devolverlos_0_1003349772.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">avisaban a los guardacostas libio</a>s cuando ve&iacute;an una patera. La Guardia Costera los interceptaba y los devolv&iacute;a a ese pa&iacute;s, a pesar de que seg&uacute;n la legislaci&oacute;n internacional y los tribunales comunitarios no deber&iacute;an ser desembarcados en Libia porque no es considerado un lugar seguro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fabrice Leggeri, director ejecutivo de Frontex, ten&iacute;a dudas sobre las consecuencias que podr&iacute;a haber si se hiciera p&uacute;blica la estrecha colaboraci&oacute;n de las agencias europeas con los guardacostas libios, un cuerpo financiado por la Uni&oacute;n Europea (UE) pero que en principio act&uacute;a de manera aut&oacute;noma. La Guardia Costera de Libia ha sido acusada de torturas y malos tratos a los migrantes y de llevarles a unos centros de detenci&oacute;n donde se vulneran sistem&aacute;ticamente los derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El desarrollo de la Guardia Costera libia est&aacute; financiado por la Uni&oacute;n Europea, como bien sabes. Aun as&iacute;, la Comisi&oacute;n y en general las instituciones europeas podr&iacute;an tener que enfrentarse a cuestiones de naturaleza pol&iacute;tica como consecuencia del intercambio de informaci&oacute;n operacional [con la Guardia Costera libia]&rdquo;, aseguraba Leggeri en la carta dirigida a Paraskevi Michou, director general de migraciones de la Comisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.scribd.com/document/451257430/Carta-del-director-ejecutivo-de-Frontex-a-la-Comision-Europea#from_embed" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carta del director ejecutiv...</a> by <a href="https://www.scribd.com/user/151116894/eldiario-es#from_embed" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiario.es</a> on Scribd
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe class="scribd_iframe_embed" title="Carta del director ejecutivo de Frontex a la Comisión Europea" src="https://www.scribd.com/embeds/451257430/content?start_page=1&amp;view_mode=scroll&amp;show_recommendations=false&amp;access_key=key-ZNHpgG7akK0cxnX6Pj9A" data-auto-height="true" data-aspect-ratio="0.7091194968553459" scrolling="no" width="100%" height="600" frameborder="0"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        La misiva, escrita desde la sede de Frontex en Varsovia, demuestra que la colaboraci&oacute;n desde el aire con la Guardia Costera Libia para interceptar pateras -revelada por este peri&oacute;dico- no s&oacute;lo era habitual, sino que en algunos despachos europeos la situaci&oacute;n generaba cierta incomodidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La respuesta de Michou, el funcionario de mayor rango en asuntos migratorios de la UE, pretend&iacute;a tranquilizar al jefe de Frontex. En la carta, a la que tambi&eacute;n ha tenido acceso este peri&oacute;dico, le respond&iacute;a que los guardacostas libios contaban con el benepl&aacute;cito internacional y que avisarlos era lo correcto. Tambi&eacute;n le recordaba que la coordinaci&oacute;n de los aviones de la Operaci&oacute;n Sophia con esta Guardia Costera era habitual, algo que un portavoz de la Comisi&oacute;n neg&oacute; tajantemente a este peri&oacute;dico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchos de los avistamientos de migrantes [cerca de Libia] han sido proporcionados por activos a&eacute;reos de la operaci&oacute;n Sophia y fueron notificados directamente al Centro de Coordinaci&oacute;n de Rescate libio&rdquo;, admite Michou.
    </p><p class="article-text">
        Consultados por este peri&oacute;dico, desde la Comisi&oacute;n responden en cambio que &ldquo;los medios a&eacute;reos [de la UE]&rdquo; no ejercen &ldquo;ninguna coordinaci&oacute;n de los buques libios durante las operaciones de rescate&rdquo;. Desde Frontex no han respondido a las reiteradas peticiones de comentario.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe class="scribd_iframe_embed" title="Respuesta de la Comisión Europea a la carta de Frontex" src="https://www.scribd.com/embeds/451256976/content?start_page=1&amp;view_mode=scroll&amp;show_recommendations=false&amp;access_key=key-u1qYj4BsO8UaIHencOxE" data-auto-height="true" data-aspect-ratio="0.7074509803921568" scrolling="no" width="100%" height="600" frameborder="0"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la normativa mar&iacute;tima, cuando un avi&oacute;n o barco divisa una embarcaci&oacute;n en peligro tiene que avisar a la autoridad competente de la zona as&iacute; como a la embarcaci&oacute;n que est&eacute; m&aacute;s cerca y pueda llegar antes.
    </p><p class="article-text">
        Las ONG que operan en el Mediterr&aacute;neo como Sea Watch y Open Arms, sin embargo, aseguran a este peri&oacute;dico que a ellos nunca les contactan los aviones de Frontex o de la Operaci&oacute;n Sophia. &ldquo;Siempre les avisan a ellos por mucho que nosotros estemos m&aacute;s cerca&rdquo;, afirma Riccardo Gatti, jefe de misi&oacute;n del Open Arms. &ldquo;Los europeos no son solo c&oacute;mplices sino los directos responsables de las devoluciones a Libia&rdquo;, a&ntilde;ade Tamino B&ouml;hm, jefe de misi&oacute;n del Sea Watch.
    </p><h2 class="article-text">Los lazos con&nbsp;Libia: una &ldquo;bomba de relojer&iacute;a&rdquo;&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Fuentes de la UE consultadas por este peri&oacute;dico reconocen que la vinculaci&oacute;n entre la UE y estos guardacostas, que act&uacute;an al filo de la ley, es una &ldquo;bomba de relojer&iacute;a pol&iacute;tica&rdquo;, seg&uacute;n asegura un alto funcionario muy cercano a las relaciones con Libia. &ldquo;Entre devolver a alguien a un pa&iacute;s inseguro o pagar a alguien para que lo haga no hay mucha diferencia&rdquo;, a&ntilde;ade un funcionario relacionado con asuntos fronterizos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta 2012, devolver a los migrantes a Libia era algo habitual. Las embarcaciones italianas sol&iacute;an interceptar a migrantes y los retornaban a Tr&iacute;poli (la capital del pa&iacute;s) sin que hubiera consecuencias. Ese a&ntilde;o, sin embargo, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) resolvi&oacute; que Italia hab&iacute;a violado la obligaci&oacute;n internacional de no devolver a ninguna persona a un pa&iacute;s donde pueda correr el riesgo de sufrir abusos contra los derechos humanos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La sentencia Hirsi, que lleva el nombre de uno de los 11 eritreos y somal&iacute;es que presentaron la denuncia, implica que cualquier operaci&oacute;n de devoluci&oacute;n, incluso realizada por una fuerza de representaci&oacute;n, podr&iacute;a tener consecuencias jur&iacute;dicas si se demostrara que un organismo de la UE controla y dirige estas operaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras esa resoluci&oacute;n, la UE e Italia impulsaron en verano de 2017 la creaci&oacute;n de la Guardia Costera Libia, un cuerpo con capacidad para&nbsp;hacer lo que la UE no pod&iacute;a permitirse sin violar abiertamente la legislaci&oacute;n internacional: interceptar migrantes y devolverlos a ese pa&iacute;s. Italia proporcionar&iacute;a los buques mientras que la UE entrenar&iacute;a y pagar&iacute;a a los nuevos guardacostas.
    </p><p class="article-text">
        En ese momento Libia no ten&iacute;a una guarda costera centralizada ni capacidad para dirigir su propia zona de b&uacute;squeda y rescate. El pa&iacute;s se encontraba en medio de una guerra civil -que sigue a d&iacute;a de hoy- y la mayor&iacute;a de los que se enrolaron en la Guardia Costera eran contrabandistas y milicianos. Ante la incapacidad de este cuerpo para frenar a los migrantes, tanto desde Frontex como desde la Operaci&oacute;n Sophia desplegaron aviones en el Mediterr&aacute;neo para asistirles desde el aire.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La cooperaci&oacute;n era tan evidente, que a pesar de que se comunic&oacute; a la Organizaci&oacute;n Mar&iacute;tima Internacional que la Guardia Costera de Libia era una autoridad aut&oacute;noma con su propia zona de b&uacute;squeda y rescate, documentos judiciales hechos p&uacute;blicos en 2018 demostraron que el tel&eacute;fono de esta Guardia Costera era inicialmente un n&uacute;mero italiano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El secretario de Estado italiano de Asuntos Exteriores (2016-2018) que particip&oacute; en el dise&ntilde;o de la colaboraci&oacute;n con los libios, Mario Giro, opina de manera similar. En conversaci&oacute;n con este peri&oacute;dico, se&ntilde;ala que la obsesi&oacute;n para detener el flujo de migrantes era tan fuerte que se &ldquo;tomaron atajos&rdquo; en 2017. &ldquo;Todo el mundo quer&iacute;a una soluci&oacute;n r&aacute;pida e inmediata&rdquo;, a&ntilde;ade este antiguo alto cargo italiano, que reconoce que dejar en manos de milicianos y contrabandistas el control migratorio en el Mediterr&aacute;neo &ldquo;fue un error y punto.&rdquo;
    </p><h2 class="article-text">El horizonte judicial</h2><p class="article-text">
        Las posibles consecuencias legales de esta colaboraci&oacute;n con la Guardia Costera Libia empiezan a vislumbrarse en el horizonte. Una serie de acciones jur&iacute;dicas internacionales cuestionan ahora todos los aspectos de esta cooperaci&oacute;n: desde el presunto uso indebido del dinero de la UE hasta la verdadera implicaci&oacute;n que tiene Italia y la UE a la hora de dirigir las operaciones de rescate en alta mar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Italia trat&oacute; de burlar la sentencia del TEDH&nbsp;articulando un poder artificial en Libia, pero los tribunales podr&iacute;an demostrar que no se puede utilizar [a la Guardia Costera libia] para evadir la responsabilidad&rdquo;, se&ntilde;ala Itamar Mann, un abogado israel&iacute; que lidera los litigios contra la UE e Italia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Actualmente se han presentado cinco casos ante tribunales internacionales (desde La Haya hasta el TEDH) y dos en Italia en los que se acusa a la UE y a las autoridades italianas de financiar y dirigir una fuerza que vulnera la legalidad internacional.
    </p><p class="article-text">
        Esta misma semana se ha presentado otro caso ante el Tribunal de Cuentas Europeo, en el que se acusa a la UE de infringir sus propias leyes al canalizar 90 millones de euros a la Guardia Costera de Libia que en principio deb&iacute;an ir destinados a la lucha contra la pobreza.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n&nbsp;un grupo internacional de juristas&nbsp;que apoyan el caso,&nbsp;no existe ning&uacute;n tipo de supervisi&oacute;n ni transparencia en c&oacute;mo se est&aacute; gastando ese dinero. &ldquo;La operaci&oacute;n con Libia es completamente ilegal y debe cesarse&rdquo;, se&ntilde;ala este grupo de expertos, entre los que se encuentran profesores de la universidad de Harvard, Humboldt (Berl&iacute;n), NYU (Nueva York) y Helmut-Schmidt (Hamburgo).
    </p><p class="article-text">
        Un funcionario de la UE cercano al caso libio opina que la colaboraci&oacute;n con&nbsp;su Guardia Costera acabar&aacute;&nbsp;trayendo problemas a los socios comunitarios.&nbsp;&ldquo;Corrimos un gran riesgo para nuestra reputaci&oacute;n al ponernos en manos de delincuentes&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;Las consecuencias est&aacute;n llegando ahora&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pol Pareja, Zach Campbell, Daniel Howden, Apostolis Fotiadis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/altos-union-europea-guardia-costera-libia_1_1036272.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Mar 2020 11:55:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La agencia de control fronterizo de la Unión Europea alertó a la Comisión sobre los riesgos de colaborar con la Guardia Costera libia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libia,Frontex,Migraciones,Mar Mediterráneo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Quién tiene derecho a tener derechos en Europa?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/derecho-tener-derechos-europa_129_1001853.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5c38e5ab-ef71-4b1f-8baf-c251344fa84e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Quién tiene derecho a tener derechos en Europa?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La criminalización y vulneración de los derechos de la población migrante no es solo producto de una extrema derecha en auge o de unos cuantos políticos irresponsables, sino la consecuencia de políticas concretas de la UE</p></div><p class="article-text">
        Este mi&eacute;rcoles 18 de marzo se cumplen cuatro a&ntilde;os del &ldquo;acuerdo&rdquo; migratorio entre la Uni&oacute;n Europea y Turqu&iacute;a, m&aacute;s conocido como Acuerdo de la Verg&uuml;enza. Un acuerdo entrecomillado porque la UE como tal realmente nunca firm&oacute; nada parecido con Ankara, sino que se limit&oacute; a comunicar un acuerdo bilateral entre Grecia y Turqu&iacute;a. Legal y formalmente el acuerdo en s&iacute; no existe, y as&iacute; nos lo han dejado varias veces claro los tribunales comunitarios cuando hemos intentado denunciarlo. Pero en la pr&aacute;ctica ese &ldquo;statement&rdquo; de la Comisi&oacute;n bien que construye realidad, mueve miles de millones de euros y provoca consecuencias humanas y geopol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Independientemente del maquillaje con el que la UE intent&oacute; camuflar el no-acuerdo, su aplicaci&oacute;n supuso una subcontrataci&oacute;n en Turqu&iacute;a de la gesti&oacute;n de los flujos migratorios con destino a Europa. Esto ha convertido durante estos a&ntilde;os al gendarme turco en guardi&aacute;n fronterizo de Schengen, como ya ven&iacute;a ocurriendo desde tiempo atr&aacute;s con Marruecos y como desde entonces la UE intenta hacer con otros pa&iacute;ses de Oriente Medio y el Norte de &Aacute;frica. Pero, sin duda, el Acuerdo de la Verg&uuml;enza con Turqu&iacute;a constituy&oacute; una pieza central en el proceso de externalizaci&oacute;n de fronteras en la que se asienta la construcci&oacute;n de la Europa Fortaleza.
    </p><p class="article-text">
        Entre sus m&uacute;ltiples consecuencias est&aacute; el haber fortalecido y legitimado al r&eacute;gimen de Erdo&#287;an, tanto en su pol&iacute;tica exterior como interior de vulneraci&oacute;n de los derechos humanos. Desde 2016 la UE ha medido muy mucho cualquier cr&iacute;tica a Turqu&iacute;a por miedo a una represalia en forma de &ldquo;apertura del grifo migratorio&rdquo;. Y solo en las &uacute;ltimas semanas, cuando esta amenaza constante se ha vuelto realidad, hemos escuchado ciertas cr&iacute;ticas a Ankara desde Bruselas, ensombrecidas por la continuaci&oacute;n de las negociaciones con Turqu&iacute;a en la b&uacute;squeda de acuerdos que defiendan los intereses de ambas partes.
    </p><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s all&aacute; de sus impactos geopol&iacute;ticos y de vecindad, sin duda la principal consecuencia de aquel acuerdo tiene naturaleza humana, humanitaria, sobre los derechos de quienes huyen en b&uacute;squeda de refugio. Una mal llamada crisis &ldquo;de refugiados&rdquo; que esconde una crisis de los sistemas de refugio y asilo, de la gesti&oacute;n de los flujos migratorios y de las fronteras, y de los derechos de quienes migran. Una crisis por lo tanto esencialmente pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Un acuerdo que desmonta por en&eacute;sima vez aquel supuesto mito de la UE como garante de los Derechos Humanos y de las libertades dentro y fuera de sus fronteras. Otra pedrada en el espejo roto de aquel infame e incomprensible Premio Nobel de la Paz de 2012. Porque las devoluciones expr&eacute;s que impiden solicitar asilo no s&oacute;lo son injustas o inmorales, sino que vulneran directamente el derecho internacional y comunitario, como denunci&oacute; el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados en el propio Parlamento Europeo.
    </p><p class="article-text">
        En vez de asegurar un pasaje seguro para quienes huyen de la guerra, la miseria o el cambio clim&aacute;tico, la UE decidi&oacute; mirar para otro lado al externalizar en la gendarmer&iacute;a turca la gesti&oacute;n de parte de sus fronteras y los deberes de acogida a cambio de algo m&aacute;s de 6.000 millones de euros. En primer lugar, buscaba apartar de los focos medi&aacute;ticos y de las arenas p&uacute;blicas europeas una situaci&oacute;n que genera tensiones dentro y entre Estados miembros, y que pone al descubierto la falta de voluntad de las instituciones europeas para implantar mecanismos coordinados o al menos respuestas conjuntas al desaf&iacute;o migratorio.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, Europa mira para otro lado cuando Erdo&#287;an vulnera Derechos Humanos como parte de la deriva autoritaria de su gobierno que, con una mano, coarta la libertad de prensa y manifestaci&oacute;n y, con otra, bombardea y asedia ciudades kurdas dentro y fuera de Turqu&iacute;a. Hay un hilo te&ntilde;ido de sangre que conecta el hacinamiento de refugiados en las islas griegas, las personas ahogadas en el Mediterr&aacute;neo y las bombas que asolan el Kurdist&aacute;n: se llama miedo; se llama par&aacute;lisis institucional europea; se llama xenofobia institucional; se llama Europa Fortaleza.
    </p><p class="article-text">
        El poder, la capacidad de chantaje permanente y la carta blanca que la UE entreg&oacute; a Turqu&iacute;a con el Acuerdo de la Verg&uuml;enza, conoci&oacute; recientemente una vuelta de tuerca cuando Ankara volvi&oacute; a utilizar a las y los migrantes para extorsionar a la UE y para que esta tomara partido en su particular enfrentamiento geopol&iacute;tico en Siria. La diferencia con lo que ven&iacute;a ocurriendo estos a&ntilde;os atr&aacute;s es que, esta vez, Erdo&#287;an ha cumplido su amenaza de dejar de ejercer de gendarme migratorio. Y la llegada de miles de personas a las fronteras griegas (y en menor medida b&uacute;lgaras) est&aacute; siendo respondido por Atenas con una combinaci&oacute;n in&eacute;dita de xenofobia, fortalecimiento de todas las pol&iacute;ticas securitarias y suspensi&oacute;n de derechos fundamentales como el del asilo.
    </p><p class="article-text">
        Una pol&iacute;tica de vulneraci&oacute;n de derechos defendida con un lenguaje belicista por el primer ministro griego de Nueva Democracia, Kyriakos Mitsotakis, que afirmaba: &ldquo;nosotros protegeremos la soberan&iacute;a de nuestro pa&iacute;s, haciendo un servicio a las fronteras exteriores de la UE.&rdquo; Acciones y declaraciones respaldadas por la presidenta de la Comisi&oacute;n Europea, Ursula Von der Leyen, que desde la frontera de &Eacute;vros dio las gracias a Grecia por ser la &ldquo;aspida (escudo) europea en estos momentos&rdquo;, mientras que manten&iacute;a silencio sobre la inaudita suspensi&oacute;n del derecho de asilo en este pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Hoy la criminalizaci&oacute;n y vulneraci&oacute;n de los derechos de la poblaci&oacute;n migrante no es solo producto de una extrema derecha en auge o de unos cuantos pol&iacute;ticos irresponsables, sino la consecuencia de pol&iacute;ticas concretas de la UE y de sus gobiernos quienes, con guante blanco y de forma consciente y planificada, llevan a&ntilde;os ejerciendo una xenofobia institucional que persigue una degradaci&oacute;n de la protecci&oacute;n jur&iacute;dica y social del migrante y, en &uacute;ltima instancia, de su propia condici&oacute;n humana. Una pol&iacute;tica que, seg&uacute;n todos los indicios, va a reafirmarse con el tan esperado y temido Pacto de Migraci&oacute;n y Asilo, que propone y defiende la detenci&oacute;n, deportaci&oacute;n y externalizaci&oacute;n como indicadores en positivo de las futuras pol&iacute;ticas en este terreno, y que pr&aacute;cticamente abandona cualquier objetivo sobre el establecimiento de un reparto solidario de personas a nivel de Estados miembro.
    </p><p class="article-text">
        El &ldquo;populismo de las vallas&rdquo; recorre el mundo y en la UE funciona como un potente instrumento simb&oacute;lico a la hora de construir un imaginario de exclusi&oacute;n entre la &ldquo;comunidad&rdquo; y los &ldquo;extranjeros&rdquo;, tan antiguo como recurrente en la historia. Porque los muros no se construyen solo con cemento y concertinas, sino sobre el miedo al otro, a lo desconocido, contribuyendo a agrandar as&iacute; la brecha entre ellos y nosotros. Desde la llegada en julio pasado de Nueva Democracia (ND) al gobierno griego, asistimos a una pol&iacute;tica consciente de estigmatizaci&oacute;n y degradaci&oacute;n de las condiciones de vida de la poblaci&oacute;n migrante y/o demandante de asilo. Favoreciendo as&iacute; un caldo de cultivo para el ascenso y normalizaci&oacute;n de una pol&iacute;tica xen&oacute;foba que ha encontrado en la isla de Lesbos un laboratorio ideal. Solo as&iacute; podemos entender los ataques organizados por paramilitares en las &uacute;ltimas semanas contra activistas y ONGs en Lesbos, permitidos o directamente amparados por Atenas; o la defensa por parte de una secci&oacute;n de la izquierda de una supuesta cruzada en defensa de la naci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En el cuarto aniversario del Acuerdo de la Verg&uuml;enza con Turqu&iacute;a, asistimos en las fronteras y en el cuerpo de quienes intentan llegar a Europa, a una degradaci&oacute;n de una crisis de derechos que no solo afecta a personas refugiadas y migrantes, sino a todas y todos nosotros. Una crisis que nos plantea una pregunta clave en nuestro tiempo: &iquest;qui&eacute;n tiene hoy derecho a tener derechos en Europa? C&oacute;mo respondamos a esa pregunta determinar&aacute; gran parte del futuro. Empecemos al menos por plantearla y colocarla en el lugar central que merece. Porque fijar el campo de batalla es el primer paso para dar la pelea.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Urbán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/derecho-tener-derechos-europa_129_1001853.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Mar 2020 22:59:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Quién tiene derecho a tener derechos en Europa?]]></media:title>
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