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    <title><![CDATA[elDiario.es - Cultura]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Cultura]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Muere Joan Roca, el bajista que marcó el sonido de Antònia Font]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/muere-joan-roca-bajista-banda-mallorquina-antonia-font-larga-enfermedad_1_13399487.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9981a4c3-6177-44e8-a0e2-77d47fe24f3c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1194y282.jpg" width="1200" height="675" alt="Grupo Antònia Font en un concierto en Palma. Imagen de archivo/ Europa Press"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El fallecimiento del músico conmociona al panorama musical balear y catalán, que despide a uno de sus artistas más queridos y respetados</p><p class="subtitle">Más allá del éxito de Oques Grasses: ¿qué otros grupos de música en catalán están triunfando?</p></div><p class="article-text">
        Joan Roca, el bajista del conocido grupo mallorqu&iacute;n Ant&ograve;nia Font y del tr&iacute;o de jazz contempor&aacute;neo Geometrical Sardine, ha fallecido este mi&eacute;rcoles a los 54 a&ntilde;os de edad tras una larga enfermedad.
    </p><p class="article-text">
        Su muerte ha causado una gran conmoci&oacute;n en el mundo de la m&uacute;sica catalana y en el panorama balear. Nacido en 1972 en la barriada palmesana de Son Sardina, Joan Roca fue uno de los impulsores de Ant&ograve;nia Font, la banda que fund&oacute; en 1997 junto a Pau Debon (voz), Joan Miquel Oliver (guitarra), Jaume Manresa (teclados), Pere Debon (bater&iacute;a) y Pere Estarellas, a quien sustituy&oacute; al bajo desde los primeros compases del proyecto. 
    </p><p class="article-text">
        Con el paso de los a&ntilde;os, el grupo se convirti&oacute; en una de las formaciones m&aacute;s influyentes y queridas de la m&uacute;sica en catal&aacute;n. Tras 17 a&ntilde;os de trayectoria y ocho discos, Ant&ograve;nia Font anunci&oacute; su disoluci&oacute;n en noviembre de 2013 para emprender proyectos personales. Sin embargo, en 2022 la banda regres&oacute; a los escenarios, recuperando la complicidad y la energ&iacute;a que la hab&iacute;an convertido en un referente para varias generaciones.
    </p><p class="article-text">
        Su compa&ntilde;ero de banda, el guitarrista y compositor Joan Miquel Oliver, se ha despedido de &eacute;l en un mensaje publicado en sus redes sociales: &ldquo;Joan, hemos compartido los a&ntilde;os buenos. No te quer&iacute;as ir, has sido fuerte, dejas un agujero enorme y dejas cosas buenas. Pensaremos mucho en ti. Descansa si puedes, un abrazo eterno&rdquo;, ha escrito el m&uacute;sico mallorqu&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Roca contaba con estudios superiores de contrabajo cl&aacute;sico y, adem&aacute;s de su trabajo junto a Ant&ograve;nia Font, fue colaborador habitual de ensambles de m&uacute;sica cl&aacute;sica y formaciones de jazz. Adem&aacute;s de m&uacute;sico era esposo y padre de dos hijas.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Vuelta alto, querid&iacute;simo </strong><em><strong>Roccoso</strong></em><strong>&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Su fallecimiento ha provocado una oleada de reacciones en el &aacute;mbito cultural balear, donde su figura era ampliamente reconocida y admirada. Artistas, grupos musicales, entidades e instituciones han inundado las redes sociales de mensajes de despedida, condolencias y agradecimiento, destacando tanto su calidad como m&uacute;sico como su dimensi&oacute;n humana. 
    </p><p class="article-text">
        Artistas como Dinamo, el grupo del que form&oacute; parte tras la separaci&oacute;n de Ant&ograve;nia Font, han lamentado este fallecimiento: &ldquo;Con el coraz&oacute;n roto anunciamos la partida de este mundo de nuestro hermano Joan Roca&rdquo;, escrib&iacute;a la banda en su p&aacute;gina de Facebook. &ldquo;Durante 8 a&ntilde;os tuvimos la suerte de contar con su amistad, m&uacute;sica, vehemencia y empuje infinito&rdquo;, contin&uacute;an, se&ntilde;alando que se va &ldquo;uno de los buenos de verdad&rdquo;. &ldquo;Vuelta alto, querid&iacute;simo <em>Roccoso</em>. Nunca te olvidaremos&rdquo;, subrayan.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n el grupo Psiconautas han dado su adi&oacute;s diciendo que Joan Roca nos ha dejado para &ldquo;irse a otra dimensi&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Bendito seas hermano. Vuela alto&rdquo;, a&ntilde;aden.
    </p><p class="article-text">
        El Auditorium de Palma se ha sumado a los mensajes de cari&ntilde;o a trav&eacute;s de sus redes sociales: &ldquo;Nuestro cari&ntilde;o y condolencias a su familia, amigos y compa&ntilde;eros. Descansa en paz, Joan&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, el Teatre Principal de Palma se ha despedido con estas palabras: &ldquo;Siempre te recordaremos as&iacute;, Joan Roca. Tocando el bajo con precisi&oacute;n y elegancia. Como tambi&eacute;n recordamos los conciertos de despedida de Ant&ograve;nia Font en el Teatro Principal en diciembre de 2013 o el concierto de presentaci&oacute;n de Lamparetes en 2011. Siempre te recordaremos y ser&aacute; algo m&aacute;s jodido &rdquo;viure sense tu&ldquo; (&rdquo;vivir sin ti&ldquo;).
    </p><p class="article-text">
        A las condolencias por la muerte del m&uacute;sico se han sumado dirigentes pol&iacute;ticos como la secretaria de Estado de Turismo, Rosario S&aacute;nchez, quien ha hecho alusi&oacute;n a la &ldquo;huella&rdquo; que deja su talento y que &ldquo;perdurar&aacute; por siempre&rdquo;, o el diputado de M&eacute;s en el Congreso, Vicen&ccedil; Vidal, quien le ha definido como &ldquo;una gran persona y un artista total&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Armengol: &ldquo;Perdemos un artista excepcional y una gran persona&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        La presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol, tambi&eacute;n ha lamentado la muerte del bajista, que ha considerado una noticia &ldquo;terrible&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Perdemos un artista excepcional y a una gran persona. Su m&uacute;sica con Ant&ograve;nia Font forma parte de la banda sonora de muchas vidas y tambi&eacute;n de la identidad cultural de nuestras islas. Mi afecto a su familia y a sus compa&ntilde;eros. Gracias por tanto, Joan. Descansa en paz&rdquo;, ha escrito en su cuenta de X.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la presidenta del Govern balear, Marga Prohens, tambi&eacute;n ha lamentado su fallecimiento en un mensaje publicado esta ma&ntilde;ana en su cuenta de la red social X. &ldquo;Gracias, Joan, por hacernos cantar, bailar, reir y so&ntilde;ar. Por hacernos sentir tanta alegr&iacute;a y por formar parte de nuestras vidas a trav&eacute;s de la m&uacute;sica. Tus notas y tu legado perdurar&aacute;n por siempre&rdquo;, ha escrito.
    </p><p class="article-text">
        Prohens ha trasladado su afecto a la familia de Roca, a sus amigos y a todos los integrantes de Ant&ograve;nia Font, que ha definido como &ldquo;la banda sonora de grandes momentos y tantas historias&rdquo;. Tambi&eacute;n ha hecho alusi&oacute;n a una estrofa de la canci&oacute;n 'Tristesa', incluida en el disco 'Alegria' (2002). &ldquo;Hoy todos cambiamos la alegr&iacute;a por la tristeza. A partir de hoy, esta canci&oacute;n ya no sonar&aacute; igual sin el sonido inconfundible de tu bajo&rdquo;, ha dicho.
    </p><p class="article-text">
        El Govern otorg&oacute; el Premio Ramon Llull en 2009 a Ant&ograve;nia Font, en reconocimiento a su original personalidad musical, por su talento en la experimentaci&oacute;n musical y el esp&iacute;ritu l&uacute;dico de las vanguardias. Adem&aacute;s, el Ejecutivo reconoci&oacute; su brillante aportaci&oacute;n a la cultura propia, reinterpretada en su obra con esp&iacute;ritu universal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Neus Bonacasa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/muere-joan-roca-bajista-banda-mallorquina-antonia-font-larga-enfermedad_1_13399487.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2026 16:05:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Música,Muerte,guitarra,Govern,Cultura,Mallorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Justicia rechaza la suspensión del Mallorca Live y Es Jardí solicitada por los empresarios del ocio nocturno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/justicia-rechaza-suspension-mallorca-live-jardi-solicitada-empresarios-ocio-nocturno_1_13399762.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d21c8577-0f41-4f8f-bdcd-749d55afeec2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Justicia rechaza la suspensión del Mallorca Live y Es Jardí solicitada por los empresarios del ocio nocturno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La programación de Mallorca Live y Es Jardí Mallorca se continuará desarrollando con total normalidad, ofreciendo seguridad jurídica a la organización, a los artistas, a los trabajadores, a las empresas colaboradoras, a los patrocinadores y al público asistente</p><p class="subtitle">
Más de 18.000 asistentes vibran en el Mallorca Live Occident de Viva Suecia, Dani Fernández y The Prodigy</p></div><p class="article-text">
        Un juzgado de lo contencioso-administrativo de Palma ha desestimado la suspensi&oacute;n de las autorizaciones municipales concedidas por el Ayuntamiento de Calvi&agrave; para la celebraci&oacute;n del Mallorca Live y Es Jard&iacute; que hab&iacute;a solicitado la Asociaci&oacute;n Balear de Ocio y Entretenimiento (Abone).
    </p><p class="article-text">
        En su resoluci&oacute;n, el juzgado concluye que el recurrente no ha acreditado la existencia de unos perjuicios que justifiquen la adopci&oacute;n de una medida cautelar como la suspensi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es por ello que las autorizaciones vigentes se mantendr&aacute;n vigentes mientras se resuelve el procedimiento principal, seg&uacute;n ha informado el organizador de los eventos musicales, La Isla &amp; Co, en un comunicado.
    </p><p class="article-text">
        De este modo, la programaci&oacute;n de Mallorca Live y Es Jard&iacute; Mallorca se continuar&aacute; desarrollando con total normalidad, ofreciendo seguridad jur&iacute;dica a la organizaci&oacute;n, a los artistas, a los trabajadores, a las empresas colaboradoras, a los patrocinadores y al p&uacute;blico asistente.
    </p><p class="article-text">
        Los promotores de ambos proyectos han valorado muy positivamente esta decisi&oacute;n judicial, que respalda la continuidad de una programaci&oacute;n musical que genera &ldquo;un importante impacto econ&oacute;mico, tur&iacute;stico y social para Calvi&agrave; y para el conjunto de Mallorca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, la organizaci&oacute;n ha reiterado que su compromiso va &ldquo;m&aacute;s all&aacute; del estricto cumplimiento de la normativa&rdquo;, pues continuar&aacute;n han trabajado con las administraciones p&uacute;blicas para garantizar el correcto desarrollo de la actividad y su compatibilidad con la convivencia social.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Europa Press]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2026 15:41:20 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El yacimiento talayótico que esconde una gran casa andalusí en Menorca: "Encontramos una maravilla"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/yacimiento-talayotico-esconde-gran-casa-andalusi-menorca-encontramos-maravilla_1_13397144.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9fa5a8f4-b12d-4ecb-80d5-604a0526cc15_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El yacimiento talayótico que esconde una gran casa andalusí en Menorca: &quot;Encontramos una maravilla&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un equipo de investigadores, liderado por la doctora Amalia Pérez-Juez, ha hallado una alquería datada durante la ocupación medieval islámica de la isla, una etapa que "sigue siendo la gran olvidada"</p><p class="subtitle">La UNESCO declara un nuevo Patrimonio de la Humanidad: así son los talayots, el 'tesoro prehistórico' de Menorca</p></div><p class="article-text">
        La &uacute;ltima campa&ntilde;a arqueol&oacute;gica que se desarrolla en el yacimiento megal&iacute;tico de Torre d'en Galm&eacute;s, en el municipio menorqu&iacute;n de Alaior, ha dado un salto trascendental este mes de julio tras el hallazgo de los restos de una gran casa andalus&iacute; datada entre los siglos XII y XIII &ndash;durante la ocupaci&oacute;n medieval isl&aacute;mica de la isla&ndash;. La investigaci&oacute;n corre a cargo de Amalia P&eacute;rez-Juez, doctora en Prehistoria y Arqueolog&iacute;a por la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid y directora de la Boston University Study Abroad Programs, conjuntamente con Alexander J. Smith, antrop&oacute;logo estadounidense y profesor de la Universidad Estatal de Nueva York - Brockport. Ambos acad&eacute;micos forman parte del proyecto Menorca Archeological Map (MAP) que articula esfuerzos de las mencionadas casas de altos estudios estadounidenses con el Consell Insular de Menorca y la agencia Menorca Talay&oacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        Durante seis semanas los investigadores han estado presentes en Menorca para participar de las excavaciones junto a un equipo interdisciplinar que, seg&uacute;n aseguran, continuar&aacute;n durante el a&ntilde;o pr&oacute;ximo. P&eacute;rez-Juez ha resaltado la importancia del descubrimiento por su &ldquo;excepcional estado de conservaci&oacute;n&rdquo;, as&iacute; como por la variedad de &ldquo;objetos de uso dom&eacute;stico&rdquo; encontrados en el interior de la construcci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha explicado la arque&oacute;loga a elDiario.es, el yacimiento se trata de una &ldquo;gran alquer&iacute;a&rdquo; organizada en torno a un patio central perfectamente conservado. &ldquo;Durante las excavaciones hemos podido constatar que se trata de una ocupaci&oacute;n rural que, adem&aacute;s, conserva restos de una ocupaci&oacute;n anterior. Es decir, es un yacimiento dentro de otro. Para aproximarnos a la fecha de construcci&oacute;n de la alquer&iacute;a hemos hecho todo tipo de dataciones con una multiplicidad de t&eacute;cnicas como radiocarbono, estudios de bot&aacute;nica y micromorfolog&iacute;a de suelos, entre otras&rdquo;, ha explicado en di&aacute;logo con este diario.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Durante las excavaciones hemos podido constatar que se trata de una ocupación rural que, además, conserva restos de una ocupación anterior. Es decir, es un yacimiento dentro de otro. Para aproximarnos a la fecha de construcción de la alquería hemos hecho todo tipo de dataciones con una multiplicidad de técnicas como radiocarbono, estudios de botánica y micromorfología de suelos, entre otras</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Amalia Pérez-Juez</span>
                                        <span>—</span> Arqueóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Como comenta la directora de la excavaci&oacute;n, una de las principales conclusiones que se desprenden de este hallazgo es que la alquer&iacute;a estuvo ocupada en distintos momentos durante la dominaci&oacute;n musulmana de Menorca, un per&iacute;odo que se prolong&oacute; durante m&aacute;s de cuatro siglos. &ldquo;La prueba de carbono 14 nos ha permitido datar las vigas y las cubiertas de las casas &mdash;construidas con madera y teja&mdash; entre los siglos XII y XIII, aproximadamente. Adem&aacute;s, hemos encontrado cer&aacute;mica caracter&iacute;stica del per&iacute;odo almohade, lo que ratifica esta dataci&oacute;n&rdquo;, ha a&ntilde;adido la investigadora. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El equipo de investigadores y voluntarios de la excavación de Torre d&#039;en Galmés ha estado durante seis semanas en Menorca coordinando esfuerzos para documentar la alquería."
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            <span class="title">
                El equipo de investigadores y voluntarios de la excavación de Torre d&#039;en Galmés ha estado durante seis semanas en Menorca coordinando esfuerzos para documentar la alquería.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;A las tejas tambi&eacute;n les hemos aplicado t&eacute;cnicas de dataci&oacute;n por termoluminiscencia, que han arrojado fechas incluso anteriores. Por ello, consideramos muy probable que ya existieran asentamientos en Torre d&rsquo;en Galm&eacute;s en torno al a&ntilde;o mil. Lo que ocurre es que, en arqueolog&iacute;a, los hallazgos suelen corresponder a las &uacute;ltimas fases de ocupaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La prueba de carbono 14 nos ha permitido datar las vigas y las cubiertas de las casas —construidas con madera y teja— entre los siglos XII y XIII, aproximadamente. Además, hemos encontrado cerámica característica del período almohade</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Amalia Pérez-Juez</span>
                                        <span>—</span> Arqueóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        P&eacute;rez-Juez tambi&eacute;n ha destacado otros descubrimientos relevantes en el yacimiento: &ldquo;Hemos encontrado una hebilla de cintur&oacute;n con las barras de la Corona de Arag&oacute;n y un amuleto de plomo con una inscripci&oacute;n en &aacute;rabe, ambos en la misma vivienda, lo que nos indica que se trata de objetos correspondientes al momento de la conquista cristiana de Menorca, en 1287&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El poblado está ubicado en el municipio de Alaior.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>La Menorca musulmana sigue oculta</strong></h2><p class="article-text">
        El hallazgo de Torre d'en Galm&eacute;s ha sacado a la luz nuevamente una parte del riqu&iacute;simo patrimonio arqueol&oacute;gico de Menorca. Se trata de un descubrimiento que evidencia las posibilidades que se abren para conocer c&oacute;mo era la vida de la isla durante el per&iacute;odo andalus&iacute;. As&iacute; lo ha reconocido P&eacute;rez Juez y ha subrayado la importancia de abordar con mayor &eacute;nfasis las investigaciones sobre esta etapa hist&oacute;rica. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este hallazgo es clave porque el per&iacute;odo andalus&iacute; en Menorca est&aacute; totalmente abandonado y olvidado. Existe una <em>damnatio memoria</em> impresionante. La narrativa oficial muchas veces pasa de la construcci&oacute;n de las bas&iacute;licas paleocristianas a la conquista de Alfonso III, obviando toda la etapa medieval musulmana que fue clave para la isla y que dur&oacute; m&aacute;s de cuatro siglos&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Este hallazgo es clave porque el período andalusí en Menorca está totalmente abandonado y olvidado. Existe una damnatio memoria impresionante. La narrativa oficial muchas veces pasa de la construcción de las basílicas paleocristianas a la conquista de Alfonso III, obviando toda la etapa medieval musulmana que fue clave para la isla y que duró más de cuatro siglos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Amalia Pérez-Juez</span>
                                        <span>—</span> Arqueóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La arque&oacute;loga sostiene que &ldquo;Menorca destac&oacute; much&iacute;simo en este per&iacute;odo, al punto de tener una corte propia que promovi&oacute; iniciativas fundamentales para la isla como, por ejemplo, el cultivo e irrigaci&oacute;n de los barrancos, una t&eacute;cnica que permiti&oacute; la producci&oacute;n de berenjenas, algo tan importante como nodal en la cocina menorquina, adem&aacute;s de otros productos como el algod&oacute;n o el caf&eacute;, que fueron introducidos en la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica y se comerciaron por el Mediterr&aacute;neo gracias a los musulmanes de Al-&Aacute;ndalus&rdquo;, concluye. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La arqueóloga Amalia Pérez-Juez dirige a los investigadores que desarrollan una variedad de técnicas para la datación y catálogo de los restos                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        P&eacute;rez-Juez, quien se desempe&ntilde;a como investigadora desde hace m&aacute;s de veinte a&ntilde;os, especializada en yacimientos que van desde la Edad del Hierro hasta el siglo XX, se&ntilde;ala que la conquista de las entonces conocidas como las &ldquo;islas orientales de al-&Aacute;ndalus&rdquo;, en torno al a&ntilde;o 900, marc&oacute; el inicio de un per&iacute;odo de profunda transformaci&oacute;n para Menorca bajo el control del Emirato de C&oacute;rdoba. A partir de ese momento, comenta, la isla experiment&oacute; una importante revitalizaci&oacute;n econ&oacute;mica y social, con la reactivaci&oacute;n de la agricultura y el comercio y la fundaci&oacute;n de <em>Madina Manurqa</em>, la actual Ciutadella. &ldquo;Era una ciudad boyante, llena de mezquitas, con el gran palacio del Rais y las <em>makbaras</em> que se han ido encontrando en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Tambi&eacute;n se construye el castillo de Santa &Agrave;gueda, que es una maravilla arquitect&oacute;nica&rdquo;, destaca.
    </p><p class="article-text">
        Ese crecimiento urbano, afirma, tuvo un reflejo directo en el medio rural con la proliferaci&oacute;n de asentamientos agr&iacute;colas conocidos como alquer&iacute;as. La descubierta en Torre d'en Galm&eacute;s constituye, a su juicio, un ejemplo excepcional que permite un estudio amplio de la vida de la &eacute;poca. En la cocina, relata, el equipo encontr&oacute; el espacio pr&aacute;cticamente intacto: &ldquo;El <em>tabak</em> &mdash;el cuenco donde se coc&iacute;a el pan&mdash;, todo tipo de menaje y utensilios de cocina y servicio, desde jarras, platos, vasos y jarrones hasta tinajas y hornillos, tal cual estaba hace siglos&rdquo;. En el sal&oacute;n-dormitorio aparecieron un pavimento de cal y paredes encaladas sobre las que a&uacute;n se conservaban restos de pintura roja. &ldquo;Una maravilla de casa&rdquo;, resume.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Encontramos una maravilla de casa. El tabak —el cuenco donde se cocía el pan—, todo tipo de menaje y utensilios de cocina y servicio, desde jarras, platos, vasos y jarrones hasta tinajas y hornillos, tal cual estaba hace siglos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Amalia Pérez-Juez</span>
                                        <span>—</span> Arqueóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La investigadora subraya, adem&aacute;s, que la vivienda se levant&oacute; reutilizando piedras procedentes del antiguo asentamiento talay&oacute;tico, aunque siguiendo una concepci&oacute;n arquitect&oacute;nica completamente distinta. &ldquo;La casa estaba construida con piedras reaprovechadas del yacimiento arqueol&oacute;gico talay&oacute;tico, pero organizada y construida seg&uacute;n sus propios patrones y necesidades&rdquo;, explica. A diferencia de las construcciones prehist&oacute;ricas, los habitantes musulmanes prescindieron de las estructuras circulares y optaron por espacios m&aacute;s compartimentados, levantados con piedras de menor tama&ntilde;o, paredes encaladas y cubiertas de teja.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Las tareas de excavación continuarán durante el año que viene bajo la coordinación del programa Menorca Archeological Map."
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                Las tareas de excavación continuarán durante el año que viene bajo la coordinación del programa Menorca Archeological Map.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>El castillo de Santa &Aacute;gueda</strong></h2><p class="article-text">
        A&uacute;n con el gran impacto que supone el hallazgo de Torre d&rsquo;en Galm&eacute;s para el campo arqueol&oacute;gico, otras iniciativas locales buscan profundizar el conocimiento cient&iacute;fico sobre el per&iacute;odo andalus&iacute;. Carlos Salort, arque&oacute;logo e historiador menorqu&iacute;n, es el encargado de las excavaciones que buscan poner en valor el castillo de Santa &Aacute;gueda, &uacute;ltimo basti&oacute;n almohade de Menorca, hoy en ruinas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El foco en la Menorca isl&aacute;mica existe, aunque a veces no sea tan visible. Desde principios de siglo han aparecido por toda la isla diferentes <em>makbaras</em>, cementerios y otras construcciones de poblaci&oacute;n andalus&iacute; e incluso dos de las publicaciones acad&eacute;micas m&aacute;s importantes sobre este per&iacute;odo se produjeron durante el siglo XX. En todo caso, creo que el hallazgo de Torre d&rsquo;en Galm&eacute;s es muy interesante porque habla de la continuidad de habitaje en los mal llamados asentamientos talay&oacute;ticos, que no eran asentamientos, sino construcciones diacr&oacute;nicas, es decir, que estuvieron habitados con continuidad en el tiempo&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El foco en la Menorca islámica existe, aunque a veces no sea tan visible. Desde principios de siglo han aparecido por toda la isla diferentes makbaras, cementerios y otras construcciones de población andalusí e incluso dos de las publicaciones académicas más importantes sobre este período se produjeron durante el siglo XX</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carlos Salort</span>
                                        <span>—</span> Arqueólogo e historiador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que Torre d&rsquo;en Galm&eacute;s y Santa &Aacute;gueda son dos piezas complementarias &ndash;junto con otros hallazgos&ndash; porque, por un lado, tenemos un gran recinto defensivo, de car&aacute;cter militar y c&iacute;vico como es el castillo y, del otro, un domicilio completo. Hay excavaciones en ambos lados, que nos permiten entrelazar y catalogar, seriar, sistematizar toda esa materialidad&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, Salort tambi&eacute;n destaca el extraordinario valor del conjunto de materiales recuperados. Se&ntilde;ala que el repertorio cer&aacute;mico de los siglos XII y XIII permitir&aacute; establecer comparaciones con otros enclaves medievales de la isla y pone el acento en algunas piezas singulares halladas durante la excavaci&oacute;n. &ldquo;Los juguetes o el contenedor para amasar pan son hallazgos s&uacute;per interesantes. Ojal&aacute; pudi&eacute;ramos encontrar elementos similares en Santa &Agrave;gueda&rdquo;, afirma. A su juicio, disponer de varios yacimientos contempor&aacute;neos estudiados de forma coordinada resulta esencial para comprender mejor la realidad material de la Menorca isl&aacute;mica: &ldquo;Tener diferentes frentes espaciales para abordar el mismo periodo, y que exista di&aacute;logo y colaboraci&oacute;n entre investigadores, permite dimensionar mucho mejor ese pasado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del inter&eacute;s arqueol&oacute;gico, Salort cree que estos descubrimientos tambi&eacute;n obligan a revisar la manera en que los menorquines interpretan su propia historia. Recuerda que la sociedad actual es heredera de la conquista de 1287 y que, durante siglos, el relato hist&oacute;rico se construy&oacute; desde la perspectiva de los vencedores, relegando el pasado andalus&iacute; a un papel secundario o incluso antag&oacute;nico. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El castillo de Santa Águeda fue el ultimo bastión de la dominación musulmana en la isla y se prevé que sea restaurado y abierto al público                            </span>
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        Sin embargo, explica que la historiograf&iacute;a de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas ha comenzado a incorporar otras miradas. &ldquo;Hemos empezado a hablar del otro, a hacer historia desde otros lugares&rdquo;, comenta, un cambio que permite reconocer que <em>Medina Manurqa </em>y la sociedad musulmana tambi&eacute;n forman parte de la historia de Menorca y contribuyen a comprender mejor la identidad de la isla.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, el arque&oacute;logo advierte de que esta revisi&oacute;n no debe desembocar en una idealizaci&oacute;n del per&iacute;odo andalus&iacute;. Del mismo modo que, a su juicio, la historiograf&iacute;a menorquina tendi&oacute; durante a&ntilde;os a mitificar la etapa brit&aacute;nica, considera que tampoco conviene caer en una visi&oacute;n rom&aacute;ntica de la Menorca musulmana. &ldquo;Todo tiene sus m&aacute;s y sus menos&rdquo;, resume.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, Salort defiende que este patrimonio reciba una atenci&oacute;n institucional equiparable a la dedicada a la Menorca Talay&oacute;tica. Considera que las investigaciones sobre Santa &Agrave;gueda, Torre d'en Galm&eacute;s y otros yacimientos medievales, as&iacute; como los restos andalus&iacute;es localizados bajo los n&uacute;cleos urbanos, merecen un mayor esfuerzo de financiaci&oacute;n y conservaci&oacute;n. &ldquo;Todo esto merece todo y m&aacute;s; merece un trato como los dem&aacute;s&rdquo;, concluye.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Posible apertura al p&uacute;blico</strong></h2><p class="article-text">
        Los yacimientos de las diferentes etapas de Menorca siguen susurrando las historias del pasado a todos aquellos que quieran entender c&oacute;mo vivieron las muchas civilizaciones que pasaron por la isla durante siglos. De cara al futuro, el equipo de Amalia P&eacute;rez-Juez conf&iacute;a en que el yacimiento de Torre d&rsquo;en Galm&eacute;s pueda abrirse al p&uacute;blico una vez concluya la pr&oacute;xima campa&ntilde;a de excavaci&oacute;n, aunque insiste en que todav&iacute;a queda mucho trabajo por hacer. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Queremos que se visite, nos interesa que la gente pueda acercarse a conocer c&oacute;mo viv&iacute;an los habitantes de Menorca de ese per&iacute;odo&rdquo;, afirma. A su juicio, el recorrido permitir&iacute;a comprender de forma excepcional la evoluci&oacute;n hist&oacute;rica de la isla en un mismo espacio: &ldquo;Creo que ser&iacute;a una visita hermosa poder pasar por los per&iacute;odos m&aacute;s importantes de la isla en un mismo lugar, comenzando por los talayots, luego la taula y acabar por la alquer&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La arque&oacute;loga considera, adem&aacute;s, que el hallazgo merece un importante esfuerzo de conservaci&oacute;n y puesta en valor. Recuerda que este tipo de yacimientos suelen afrontarse mediante dos opciones: restaurarlos o volver a cubrirlos para garantizar su preservaci&oacute;n. En este caso, se inclina claramente por la primera: &ldquo;Creo que hay que restaurarlo. Estamos ante una oportunidad incre&iacute;ble de poner en valor la Menorca musulmana y, aunque ser&iacute;a un esfuerzo tit&aacute;nico, creo que vale la pena&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Santiago Torrado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/yacimiento-talayotico-esconde-gran-casa-andalusi-menorca-encontramos-maravilla_1_13397144.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jul 2026 20:24:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El yacimiento talayótico que esconde una gran casa andalusí en Menorca: "Encontramos una maravilla"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Menorca,Prehistoria,Arqueología,Musulmanes,Patrimonio de la Humanidad,Patrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia olvidada de los trabajadores que levantaron Ibiza: “Los hijos de los inmigrantes no existimos culturalmente”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/historia-olvidada-trabajadores-levantaron-ibiza-hijos-inmigrantes-no-existimos-culturalmente_1_13368869.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b6b9ee71-1e73-4189-9cc6-61639a1638eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x242y281.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia olvidada de los trabajadores que levantaron Ibiza: “Los hijos de los inmigrantes no existimos culturalmente”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">José Morella rompió con ‘West End’ el relato oficial del boom turístico. El libro ganó el Premio Café Gijón, pero no tuvo apenas promoción al publicarse justo antes de la pandemia</p><p class="subtitle">Trabajadores hacinados en sótanos y jornadas sin descanso: la historia silenciada del 'boom' turístico en Balears</p></div><p class="article-text">
        Algunas reflexiones salen de las entra&ntilde;as: &ldquo;Los hijos de los inmigrantes andaluces en Ibiza no existimos culturalmente&rdquo;. Jos&eacute; Morella Miranda pronuncia la frase desde la terraza del T&aacute;mesis.<strong> </strong>Este pub es uno de los seis que se concentran en las cuatro calles que fueron el casco hist&oacute;rico de Sant Antoni de Portmany, la bah&iacute;a donde desembarc&oacute; el turismo en la isla m&aacute;s tur&iacute;stica del Mediterr&aacute;neo. Un tsunami que lo cambi&oacute; todo en apenas dos d&eacute;cadas. Hasta el nombre de aquel barrio. Los vecinos dejaban su sitio a los veraneantes brit&aacute;nicos; sa Raval se convert&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/calle-multicolor-371-000-euros-echar-hooligans-preocupa-vecinos-ibiza-subira-alquiler_1_12106707.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el West End</a>. El mismo t&iacute;tulo que Morella eligi&oacute; para el libro que lo convirti&oacute; en un &ldquo;conocido escritor desconocido&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El mensaje de <em>West End</em> sigue siendo pionero seis a&ntilde;os despu&eacute;s de su publicaci&oacute;n. Cuando Morella se sent&oacute; a escribir, se sorprendi&oacute; de la poca literatura que exist&iacute;a sobre el boom tur&iacute;stico en las Illes Balears. Contada, claro, desde los ojos de quienes dejaron la azada para coger la bandeja: los trabajadores que llegaron desde el tercio sur de la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica. <em>Peninsulars</em> para los menorquines, <em>forasters</em> para los mallorquines, <em>murcianos</em> para los ibicencos.<strong> </strong>Extra&ntilde;os en un para&iacute;so que se acababa de poner de moda. Como su familia materna.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si para algo sirve una novela es para dar existencia a las cosas que nombra. Catalunya, por ejemplo, es una sociedad mucho m&aacute;s porosa que cualquier sociedad insular y, all&iacute;, los charnegos llevan mucho tiempo narr&aacute;ndose. Adem&aacute;s de estrellas de la m&uacute;sica, hay novelistas, directores y guionistas de cine, fot&oacute;grafos que han utilizado sus obras para explicarse a s&iacute; mismos. Aqu&iacute;, por varias circunstancias, eso no ha empezado a ocurrir hasta hace muy poco. Todav&iacute;a nos queda mucho para poder escribir algo tan potente como la obra de Brigitte Vasallo. Pero algo que tengo claro es que, si no nos historiamos nosotros mismos, no vendr&aacute; alguien de fuera a contar nuestra historia&rdquo;, dice Morella.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Catalunya es una sociedad mucho más porosa que cualquier sociedad insular y, allí, los charnegos llevan mucho tiempo narrándose. Aquí, por varias circunstancias, eso no ha empezado a ocurrir hasta hace muy poco</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José Morella Miranda</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El recorrido de<em> West End </em>es rocambolesco y &ndash;todav&iacute;a&ndash; no ha terminado. En 2019, gan&oacute; el Caf&eacute; Gij&oacute;n, uno de los premios m&aacute;s prestigiosos y mejor dotados de la literatura espa&ntilde;ola (descontando los que convoca Planeta o Aena); se public&oacute; en una editorial tan interesante como Siruela (<em>El infinito en un junco</em>, <em>La pen&iacute;nsula de las casas vac&iacute;as</em>...); toda una premio Cervantes como Elena Poniatowska le dedic&oacute; un piropo para enmarcar: &ldquo;Est&aacute; escrita con sencillez po&eacute;tica, su antisolemnidad es una lecci&oacute;n a seguir&rdquo;; quiz&aacute;s se haya le&iacute;do m&aacute;s en Francia que en la isla que retrata; acaba de pasar a la final del David Bellos, un premio de traducci&oacute;n al ingl&eacute;s que, en caso de ganarlo, podr&iacute;a abrirle las puertas de los mercados literarios del Reino Unido o Estados Unidos. Pero lleg&oacute; a las librer&iacute;as en febrero de 2020. Un desastre a nivel promocional. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="José Morella (padre) y Carmen Miranda, los padres del escritor, junto a sus familiares en el día de su boda, hacia 1969-1970."
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            <span class="title">
                José Morella (padre) y Carmen Miranda, los padres del escritor, junto a sus familiares en el día de su boda, hacia 1969-1970.                            </span>
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        &ndash;&iquest;Si no la hubiera atropellado el confinamiento, ser&iacute;a un <em>long seller</em>, uno de esos libros que venden de forma constante durante mucho tiempo?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iexcl;Primero tendr&iacute;a que llegar a ser un <em>seller</em>! [<em>r&iacute;e</em>] Pero el frenazo de la pandemia fue dif&iacute;cil de llevar &ndash;contesta el escritor&ndash; porque una novela es un viajazo. Yo tardo mucho en terminarlas: tengo que estar muy seguro de lo que escribo, soy muy perfeccionista. No s&eacute; cu&aacute;nto habr&aacute; vendido, pero me ha dado muchas alegr&iacute;as y me ha llevado a sitios donde no cre&iacute;a que llegara nunca. Entrar en una librer&iacute;a independiente de un pueblecito de Normand&iacute;a y ver que ah&iacute; hay personas que han le&iacute;do tu novela y tienen ganas de comentarte qu&eacute; les ha parecido es algo dif&iacute;cil de explicar.
    </p><p class="article-text">
        <em>West End</em> no se pudo presentar en el West End hasta septiembre de 2024. Como ya no quedan librer&iacute;as en Sant Antoni, la charla se celebr&oacute; en Los Gatos, una antigua bodega que entonces era la sede de la asociaci&oacute;n cultural que organiz&oacute; el acto. Un pol&iacute;tico nacional &ndash;Juanjo Ferrer, senador pitiuso por una candidatura unitaria de izquierdas&ndash; lo moder&oacute;, pero ning&uacute;n pol&iacute;tico local &ndash;en el ayuntamiento y en el Consell Insular gobierna con mayor&iacute;a absoluta el PP&ndash; acudi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Claro que me hubiera gustado que alguna de las personas que dirigen o representan la cultura ibicenca se hubiera acercado o me hubiera llamado por tel&eacute;fono, no te lo voy a negar &ndash;dice Morella.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;Ignoraron la novela porque no santifica el turismo? El relato oficial describe los a&ntilde;os del boom como un per&iacute;odo en el que los ibicencos mostraron su lado m&aacute;s hospitalario. Muy rara vez, sin embargo, nombra a los miles de migrantes que llegaron a la isla para levantar la industria tur&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Veo mucha queja respecto al turismo y mi visi&oacute;n es muy ambivalente. [<em>Hace una pausa</em>] Es muy humana la contradicci&oacute;n de que nos irrite lo que nos da de comer, quejarse del tipo de turismo que tenemos en San Antonio mientras vivimos, indirectamente, de las borracheras y las drogas. La izquierda, cuando es muy de sal&oacute;n, puede sostener posiciones m&aacute;s arriesgadas porque no se juega tanto. Obvio que me asusta el capitalismo voraz. Fui el primer universitario de la familia, al ser el primo mayor, pero luego otros miembros de mi familia han podido estudiar y no viven mejor que sus padres. Desde Barcelona veo c&oacute;mo para la generaci&oacute;n de mis sobrinos, o de mi hermano peque&ntilde;o, que tiene treinta y tres, la tensi&oacute;n inmobiliaria es brutal. La boca del embudo se hace cada d&iacute;a m&aacute;s estrecha: quien no sea hijo o nieto de personas que hayan podido reunir una cierta cantidad de propiedades tiene que largarse de la isla. Eso es terrible porque no era as&iacute;. Los nuestros vinieron aqu&iacute; para sobrevivir, para trabajar, y lo consiguieron. Por eso, <em>West End</em>, aunque cuente cosas muy duras y no edulcore realidades, est&aacute; escrita desde el cari&ntilde;o, no desde la rabia.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Veo mucha queja respecto al turismo y mi visión es muy ambivalente. [Hace una pausa] Es muy humana la contradicción de que nos irrite lo que nos da de comer, quejarse del tipo de turismo que tenemos en San Antonio mientras vivimos, indirectamente, de las borracheras y las drogas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José Morella Miranda</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Una historia de migrantes</strong></h2><p class="article-text">
        Rute, sur de C&oacute;rdoba. Un oto&ntilde;o de mediados de los sesenta. Una mujer adulta, una chica y un chico alrededor de un hombre maduro. El patriarca tiene cincuenta y largos, pero las faenas del campo lo han envejecido prematuramente. Como a tantos otros jornaleros de aquel pueblo de casas blancas que se recuestan en la serran&iacute;a Subb&eacute;tica. La esposa y los hijos sueltan encima de la mesa un fajo de billetes. El padre nunca ha visto tantas pesetas juntas. Colapsa. En s&oacute;lo unos meses currando de sol a sol &ndash;hacer camas, servir comidas&ndash; en un hotel de la Costa Brava, sus familiares han reunido mucho m&aacute;s dinero de lo que ganar&iacute;a &eacute;l deslom&aacute;ndose &ndash;varear olivos, recoger aceitunas&ndash; durante a&ntilde;os. Mientras &eacute;l se quedaba guardando a la hija y al hijo peque&ntilde;os, los mayores y su mujer le han adelantado por la izquierda. La suerte est&aacute; echado. La primavera siguiente, todos se marchar&aacute;n a Eivissa. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esa es una de las historias que, como si fuera una radio que tienes de fondo, le escuch&eacute; contar a mi madre durante a&ntilde;os&rdquo;, explica Morella. &ldquo;Para m&iacute;, es una escena fundacional, el salto para escapar de la precariedad. Cambia para siempre el destino de mi familia y de cientos de miles de familias en toda Espa&ntilde;a. El San Antonio que conocemos hoy lo construyeron esos hombres y mujeres que llegaron para trabajar en los hoteles, en los bares y restaurantes, en la obra... Un mundo tan diferente que mi abuelo nunca lleg&oacute; a entenderlo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La incomprensi&oacute;n de Nicomedes Miranda hacia el destino al que le hab&iacute;an llevado a la fuerza le dio a su nieto un hilo. Su abuelo era bipolar. La familia de aquel inmigrante cargaba, por tanto, con un tab&uacute;, entonces, todav&iacute;a m&aacute;s silenciado que en la actualidad. Los locos causaban verg&uuml;enza. Morella no se conform&oacute; con escribir una historia de los suyos. Como ya hab&iacute;a hecho en sus novelas anteriores, mezcl&oacute; lo particular con lo general, la cr&oacute;nica con el ensayo. Al leer <em>West End</em>, digresiones sobre el psicoan&aacute;lisis de Freud o <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/gobierno-retira-gran-cruz-sanidad-psiquiatra-vallejo-najera-teorias-eugenesicas-justificaron-represion-franquista_1_13361455.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los inhumanos tratamientos de Vallejo-N&aacute;gera</a> permiten al lector entender qu&eacute; le pasaba a su abuelo y c&oacute;mo le hab&iacute;an hecho sufrir en los manicomios donde lo internaron cuando en la mili tuvo sus primeros brotes esquizofr&eacute;nicos. El &uacute;nico tratamiento era la reclusi&oacute;n en el domicilio. Si no se ve, el problema no existe. 
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                    alt="Nicomedes Miranda coge en brazos a sus nietos mayores: José Morella (a la izquierda) y su prima Sara. Los bebés nacieron con sólo tres días de diferencia."
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            <span class="title">
                Nicomedes Miranda coge en brazos a sus nietos mayores: José Morella (a la izquierda) y su prima Sara. Los bebés nacieron con sólo tres días de diferencia.                            </span>
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        Y, luego, est&aacute;n los secundarios con los que el escritor acab&oacute; de pintar el paisaje &ldquo;de un territorio virgen donde todo parec&iacute;a posible porque, en cierta forma, lo era; luego lleg&oacute; el capitalismo y lo orden&oacute;. En orden de beneficios, claro&rdquo;. <em>West End </em>va m&aacute;s all&aacute; de las paellas y los bikinis, de las pintas de cerveza y las excursiones en barca, de los taxis que se amontonan a la puerta de garitos transformados en discotecas. Del Mediterr&aacute;neo feliz cuando calienta el sol. El mito del hedonismo ibicenco aparece sin perfumes ni maquillajes en la novela. 
    </p><p class="article-text">
        Alcaldes pose&iacute;dos por la fiebre del oro y entregados al tejemaneje de la especulaci&oacute;n. Funcionarios judiciales condenados a no administrar justicia. C&oacute;nsules brit&aacute;nicos que huyen de una isla que se ha reencarnado en Gomorra. Un buen m&eacute;dico que, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/balcon-viajes-premio-mar-adentro-humor-negro-concienciar-balconing_1_11507987.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aburrido de lucrarse con los partes de lesiones que causan las noches de borrachera</a>, se deja seducir por las pseudociencias. Un gur&uacute; holand&eacute;s que est&aacute; a punto de convencerlo para que se deje taladrar el cr&aacute;neo con la promesa de hacerle ver la luz. Los personajes de este fresco tardofranquista estaban basados en hechos reales. Muchos nac&iacute;an del anecdotario que el padre del novelista tra&iacute;a a casa despu&eacute;s de pasar la noche en el ret&eacute;n de la polic&iacute;a local: &ldquo;&Eacute;l fue el primer municipal que hubo en el pueblo; hasta esa profesi&oacute;n se la tuvieron que inventar porque, antes del turismo, no hac&iacute;a falta&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un hogar biling&uuml;e</strong></h2><p class="article-text">
        Los Morella no eran del sur espa&ntilde;ol, sino de T&agrave;rrega, Lleida. Otro pueblo de agricultores y ganaderos. De all&iacute; se march&oacute; una mujer a principios de los cincuenta para servir en una casa burguesa de Barcelona. A sus dos hijos gemelos los intern&oacute; en la Llars Mundet. Un hospicio gigantesco en el que se perpetraron abusos de todo tipo, hecho que marcar&iacute;a de por vida el car&aacute;cter de Morella padre, que creci&oacute; y, muy joven, salt&oacute; a Eivissa. No le cost&oacute; adaptarse a la isla. Pod&iacute;a entenderse con los nativos. Utilizaban la misma lengua con acentos diferentes. Toda una ventaja en un microcosmos que se abr&iacute;a al mundo despu&eacute;s de siglos de autarqu&iacute;a y autoabastecimiento. El mismo catal&aacute;n que hablaba aquel polic&iacute;a municipal es el mismo que sigue hablando su hijo mayor, nacido en 1972, fruto de su matrimonio con Carmen, la hija de Nicomedes Miranda. Aquella familia de peninsulares en la que se mezclaban dos lenguas era una anomal&iacute;a en un pueblo que no dejaba de crecer al calor del turismo. 
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Hay un momento en <em>West End </em>en el que acompa&ntilde;as a tu madre a comprar a un comercio y una comadre le reprocha: &ldquo;Hija, qu&eacute; poco andaluz es tu hijo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Es que yo fui un ni&ntilde;o muy introvertido, todo para adentro. Eso me hac&iacute;a raro en la cultura que representaba mi madre; donde todo es extroversi&oacute;n, lo raro es querer estar solo para concentrarte en el libro que est&aacute;s leyendo. Los inmigrantes peninsulares, sobre todo los andaluces, ten&iacute;an hiper potenciado el recuerdo y las costumbres de su pueblo. Yo he tra&iacute;do de visita a parejas que han flipado. Asociaban Ibiza a todos los t&oacute;picos de la fiesta y las discotecas, y al entrar en mi casa se encontraban...
    </p><p class="article-text">
        &ndash;... un plat&oacute; de Canal Sur.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;[<em>r&iacute;e</em>] Algo as&iacute;. Tengo una relaci&oacute;n ambivalente con los m&iacute;os porque, como buen clan, abrazan pero ahogan. Respetaron que hiciera preguntas para escribir aquella novela, pero creo que les da cierto pudor aparecer en ella.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El escritor se pagó sus estudios de Teoría Literaria y Literatura Comparada trabajando en un chiringuito de playa ibicenco durante los veranos."
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            <span class="title">
                El escritor se pagó sus estudios de Teoría Literaria y Literatura Comparada trabajando en un chiringuito de playa ibicenco durante los veranos.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Una sociedad segregada</strong></h2><p class="article-text">
        Sant Antoni triplica su poblaci&oacute;n entre 1960 y 1980, de 5.000 a 15.000 habitantes. Los nuevos ibicencos son, en su mayor&iacute;a, temporeros que echan el paro cuando cierra el hotel, que votan a Felipe o Anguita en las generales, pero no se inmiscuyen demasiado en los asuntos de la pol&iacute;tica municipal, que sufren con el Betis y el Sevilla, que le rezan a la Virgen del Roc&iacute;o y no pierden el deje porque nadie les exige que aprendan la lengua de la isla donde ya est&aacute;n echando ra&iacute;ces, abriendo negocios propios, viendo crecer a sus hijos. El empresariado local es quien reclama aquel terremoto demogr&aacute;fico. Hay que cubrir plantillas, dar servicio a los turistas, ir cada verano a m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Como el ret&eacute;n de polic&iacute;a, los servicios p&uacute;blicos se improvisaron para acoger a los reci&eacute;n llegados. El curr&iacute;culo acad&eacute;mico del propio Morella da fe de ello: empez&oacute; la Primaria en un colegio y la termin&oacute; en otro que se acababa de construir, empez&oacute; la Secundaria en un instituto y la acab&oacute; en otro que se acababa de construir. All&iacute; coincidir&aacute; con profesores y profesoras &ndash;de Filosof&iacute;a, de Historia&hellip;&ndash; que le hablar&aacute;n de libros que avivar&aacute;n el deseo de huir de una tierra donde, aunque la mezcla fuera inevitable, el mestizaje era m&iacute;nimo. &ldquo;Cuando, con quince o diecis&eacute;is a&ntilde;os, sales de casa con 200 pesetas en el bolsillo y tus amigos, que ya viven en una casa con piscina, salen con 2.000, es dif&iacute;cil mantener esas relaciones. A m&iacute; me pas&oacute; y, de forma inconsciente, dej&eacute; de juntarme con algunas personas&rdquo;, confiesa Morella. Hoy, la renta per c&aacute;pita es un abismo a&uacute;n m&aacute;s grande en Sant Antoni, un pedazo fundamental para entender<a href="https://www.foessa.es/blog/32-000-personas-en-ibiza-sufren-algun-tipo-de-exclusion-social/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una isla en la que la quinta parte de la poblaci&oacute;n es pobre</a>. Las segundas y terceras generaciones de latinoamericanos y magreb&iacute;es ejemplifican una divisi&oacute;n entre comunidades tan evidente como profunda en un municipio que no ha dejado de expandirse: 28.000 habitantes, 19.000 plazas tur&iacute;sticas legales. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando, con quince o dieciséis años, sales de casa con 200 pesetas en el bolsillo y tus amigos, que ya viven en una casa con piscina, salen con 2.000, es difícil mantener esas relaciones. A mí me pasó y, de forma inconsciente, dejé de juntarme con algunas personas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José Morella Miranda</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Dice el escritor:
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Yo vengo de una clase social humilde; una clase en la que todos los pasos ya est&aacute;n trazados previamente; voten a izquierda o derecha, las personas trabajadoras de esa generaci&oacute;n son conservadoras: lo poco que tienen hay que conservarlo. Quiz&aacute;s en las otras clases tambi&eacute;n sea as&iacute;, pero uno conoce el camino que su entorno le pide expl&iacute;citamente que recorra. Cuando ten&iacute;a diecisiete a&ntilde;os, mi padre lleg&oacute; con los papeles para que me fuera a &Aacute;vila a la academia de Polic&iacute;a Nacional. El disgusto cuando le dije que no&hellip; fue grande. Pero m&aacute;s grande fue cuando, a los diecinueve, comuniqu&eacute; que me iba a la universidad. &ldquo;Pues no te doy un duro&rdquo;. Pude estudiar gracias a las becas de los gobiernos socialistas de entonces y a que echaba el verano currando en un chiringuito de playa. Que estudiara una carrera de letras, que me dedicara a escribir&hellip; para mis padres era un riesgo. El riesgo de la pobreza de la que ellos hab&iacute;an huido. Si vienes de una familia de abogados y les dices que quieres dedicarte a escribir, quiz&aacute;s no les haga gracia porque pensar&aacute;n que vas a ganar mucho menos dinero, pero creo que, al menos, no les sonar&aacute; a chino. Fil&oacute;sofos como Pierre Bourdieu o Chantal Jaquet explican muy bien c&oacute;mo, en todas las familias, tiene que haber un tr&aacute;nsfuga de clase. Yo lo he sido en mi familia. Para m&iacute; es un triunfo publicar libros y dar clases de escritura, que es de lo que vivo. Quiz&aacute;s, por ello, cuando vengo de visita a San Antonio no puedo escribir una l&iacute;nea. S&oacute;lo escucho.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Que estudiara una carrera de letras, que me dedicara a escribir… para mis padres era un riesgo. El riesgo de la pobreza de la que ellos habían huido. Filósofos como Pierre Bourdieu o Chantal Jaquet explican muy bien cómo, en todas las familias, tiene que haber un tránsfuga de clase. Yo lo he sido en mi familia.</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José Morella Miranda</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;Tu padre lleg&oacute; a leer <em>West End</em>?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;No, muri&oacute; en 2018, dos a&ntilde;os antes de que se publicara. <em>Asuntos propios</em>, mi primera novela [<em>semifinalista del Premio Herralde y publicada por Anagrama</em>], s&eacute; que se la ley&oacute; y que le gust&oacute;, aunque, por supuesto, nunca me dijera nada.
    </p><p class="article-text">
        Antes de levantarse y perderse por las calles por las que sal&iacute;a de fiesta con sus amigos en la adolescencia, Morella evocar&aacute; como uno de los momentos m&aacute;s felices de su infancia las noches de verano en las que su madre, su hermana y &eacute;l bajaban al paseo de Sant Antoni a comer un cono de patatas fritas esperando que se les uniera su padre si, con suerte, hab&iacute;a poco jaleo en el ret&eacute;n. En la fachada del pub est&aacute;n estampados los sellos conmemorativos del Mundial de Espa&ntilde;a. En los altavoces se escuchan los giros de <em>Yes, Sir, I Can Boogie</em>.<em> </em>Vuelve a ser 1982. Por un instante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Sierra del Sol, Marcelo Sastre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/historia-olvidada-trabajadores-levantaron-ibiza-hijos-inmigrantes-no-existimos-culturalmente_1_13368869.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Jul 2026 20:53:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La historia olvidada de los trabajadores que levantaron Ibiza: “Los hijos de los inmigrantes no existimos culturalmente”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Ibiza,Trabajadores,Turismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Orgull Llonguet anuncia que no habrá Canamunt i Canavall 2026 por falta de apoyo social, económico e institucional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/orgull-llonguet-anuncia-no-habra-canamunt-i-canavall-2026-falta-apoyo-social-economico-e-institucional_1_13343745.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b12c1a02-2076-413a-a02b-a87c1e3210d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Orgull Llonguet anuncia que no habrá Canamunt i Canavall 2026 por falta de apoyo social, económico e institucional"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ajuntament de Palma sostiene que este año no ha cambiado las condiciones para organizar la fiesta y asegura que sería Orgull Llonguet quien habría desistido de su preparación</p><p class="subtitle">El 'tardeo turístico' del PP que acaba con la histórica reivindicación del Orgullo de Palma</p></div><p class="article-text">
        Orgull Llonguet ha comunicado que este a&ntilde;o no organizar&aacute; la fiesta de Canamunt i Canavall ante la dificultad de encontrar voluntarios para organizar la fiesta, recursos econ&oacute;micos y apoyo del Ayuntamiento de Palma.
    </p><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n ha anunciado esta &ldquo;dif&iacute;cil&rdquo; decisi&oacute;n en una publicaci&oacute;n en su cuenta de Instagram, aunque han recalcado que se trata de &ldquo;un paso atr&aacute;s&rdquo; para &ldquo;continuar adelante&rdquo;, ya que necesitan &ldquo;parar, repensar y reorganizarse&rdquo; porque han considerado que en 'Ciutat' &ldquo;a&uacute;n hay mucho trabajo por hacer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Orgull Lloguet ha recordado que en su nacimiento ten&iacute;an la &ldquo;clara misi&oacute;n&rdquo; de &ldquo;hacer pueblo en 'Ciutat'&rdquo;, por lo que empezaron reivindicando el mote 'llonguet' y continuaron con las &ldquo;fiestas participativas&rdquo; de Sant Sebasti&agrave;.
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o 2015 dieron el paso de poner en marcha de Canamunt i Canavall como una &ldquo;fiesta de verano con elementos de una historia poco conocida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Canamunt i Canavall no es una batalla de agua, es historia de Palma. Es sentirse 'canamunter' y 'canavaller' y luchar por tu bando. Es uni&oacute;n y es hacerte amigo del enemigo cuando se acaba el agua y bailamos todos juntos&rdquo;, han resaltado.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, han apuntado que para organizar Canamunt i Canavall necesitan &ldquo;gente implicada&rdquo;, tanto voluntarios de Orgull Llonguet, como participantes, 'colles' y se&ntilde;ores, es decir &ldquo;gente que sepa qui&eacute;n es Jaume Joan de Berga&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los requisitos que han destacado es el dinero, puesto que &ldquo;hacer cosas como asociaci&oacute;n autogestionada cada d&iacute;a es m&aacute;s dif&iacute;cil&rdquo;; y &ldquo;ayuda por parte del Ayuntamiento de Palma o un m&iacute;nimo inter&eacute;s&rdquo;, algo que han recocido que, &ldquo;por desgracia&rdquo;, desde hace dos o tres a&ntilde;os conseguir estas cosas es &ldquo;muy dif&iacute;cil&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es dif&iacute;cil tener comunidad cuando los 'llonguets' ya no se pueden permitir vivir en Palma y es dif&iacute;cil hacer 'colles' cuando la vida y la sociedad nos hace ser individualistas. Es dif&iacute;cil hacer cultura si las instituciones est&aacute;n m&aacute;s preocupadas de vender la ciudad, que en apoyar a asociaciones que s&iacute; que trabajan por el tejido, como las asociaciones vecinales, las 'colles de dimonis', Ben Amics o el Bar Flexas&rdquo;, han puntualizado.
    </p><p class="article-text">
        Por estos motivos, han alegado que, sin todo esto, Canamunt i Canavall &ldquo;pierde su esencia y se desvirt&uacute;a&rdquo;, de modo que ha llegado a un punto en el que sienten que la fiesta &ldquo;ya no les representa&rdquo;, porque todo lo que para Orgull Llonguet deber&iacute;a ser &ldquo;ilusi&oacute;n y orgullo&rdquo;, se convierte en &ldquo;una carrera de obst&aacute;culos que les consume&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A modo de conclusi&oacute;n c&oacute;mica del comunicado, la asociaci&oacute;n ha ironizado con que en esta ocasi&oacute;n &ldquo;dejan las armas, pero nunca la lucha&rdquo;.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DaK1ff-gLlG/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text"><strong>La versi&oacute;n del Ajuntament</strong></h2><p class="article-text">
        Por su parte, el Ajuntament de Palma ha mantenido que este a&ntilde;o no ha cambiado las condiciones para organizar Canamunt i Canavall y asegura ser&iacute;a Orgull Llonguet quien habr&iacute;a desistido de su preparaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desde la corporaci&oacute;n municipal han explicado que el &aacute;rea de Participaci&oacute;n Ciudadana ha abierto la convocatoria p&uacute;blica para organizar este tipo de eventos el 11 junio, cuando en 2025 fue el 29 de mayo.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, han afirmado que se han enterado por la prensa que Orgull Llonguet no hab&iacute;a presentado solicitud para la presente edici&oacute;n y han recalcado que no les hab&iacute;an manifestado que tuvieran &ldquo;problemas&rdquo; con el Ayuntamiento.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, el Consistorio ha aclarado que en esta convocatoria se propon&iacute;a repetir la misma operativa de otros a&ntilde;os, que consist&iacute;a en la dotaci&oacute;n de Polic&iacute;a Local, servicio espec&iacute;fico de limpieza de Emaya, el dise&ntilde;o del plan de autoprotecci&oacute;n o permitir el acceso a Cort para dar inicio a las fiestas.
    </p><p class="article-text">
        De este modo, han concretado que simplemente Orgull Llonguet no se habr&iacute;a presentado a este procedimiento administrativo y, consultados por si se habr&iacute;an planteado ofrecer alg&uacute;n tipo de subvenci&oacute;n, han indicado que la entidad tampoco les ha pedido otro tipo de ayuda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Europa Press]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/orgull-llonguet-anuncia-no-habra-canamunt-i-canavall-2026-falta-apoyo-social-economico-e-institucional_1_13343745.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Jun 2026 07:18:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Orgull Llonguet anuncia que no habrá Canamunt i Canavall 2026 por falta de apoyo social, económico e institucional]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Palma,Mallorca,Fiestas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 'tardeo turístico' del PP que acaba con la histórica reivindicación del Orgullo de Palma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/tardeo-turistico-pp-acaba-historica-reivindicacion-orgullo-palma_1_13333486.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a23e6af4-85fe-48ff-a4fb-34e488075ab6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El &#039;tardeo turístico&#039; del PP que acaba con la histórica reivindicación del Orgullo de Palma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ruptura entre el Ayuntamiento, condicionado por las políticas de Vox, y la asociación Ben Amics pone fin a una década de coorganización de la fiesta, que se celebraría este domingo. La entidad LGTBI+ denunciará al Consistorio por posibles "irregularidades y tráfico de influencias"</p><p class="subtitle">Dos décadas de verbenas queer en el bar de La Terremoto de Alcorcón: “Vecinas y travestis comparten más que una fiesta”</p></div><p class="article-text">
        Luan Maestre tiene 20 a&ntilde;os. Es un joven transexual no binario que recuerda, todav&iacute;a emocionado, c&oacute;mo pas&oacute; de sentir que no encajaba en la sociedad hasta, al fin, dar con una comunidad que le apreciaba. Sucedi&oacute; hace cuatro a&ntilde;os, en su instituto, durante la visita de una educadora social de la asociaci&oacute;n LGTBI+ de las Illes Balears, Ben Amics. &ldquo;Aquello me marc&oacute; much&iacute;simo, porque despu&eacute;s contact&eacute; con ella y me ofreci&oacute; participar en un grupo donde empec&eacute; a hacer amistades&rdquo;, cuenta. &ldquo;Desde entonces me abr&iacute; m&aacute;s a un movimiento que antes no sent&iacute;a como algo propio&rdquo;, explica, como uno de los m&aacute;s de cuarenta voluntarios de la entidad que est&aacute;n terminando de cerrar los &uacute;ltimos detalles de este Orgullo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Maestre percibe este a&ntilde;o un cambio profundo en el modo en que se vive esta reivindicaci&oacute;n en la ciudad, un giro que, a su juicio, no puede separarse del conflicto institucional en torno a su organizaci&oacute;n. &ldquo;El a&ntilde;o pasado hice voluntariado ayudando a organizar la manifestaci&oacute;n, las mesas informativas y despu&eacute;s la verbena. Este a&ntilde;o hemos tenido que juntarnos m&aacute;s porque se nos ha apartado de una parte de todo aquello que reivindicamos&rdquo;, relata. &ldquo;La gente est&aacute; muy enfadada, con muchas ganas de cambiar las cosas y de movilizarse&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Su testimonio abre una grieta m&aacute;s &iacute;ntima dentro de un conflicto que, en paralelo, se ha ido trasladando cada vez con mayor fuerza al terreno administrativo y pol&iacute;tico. La verbena del Orgullo en Palma, que sol&iacute;a realizarse tras la manifestaci&oacute;n del 28 de junio, ya no se celebrar&aacute; bajo el modelo de coorganizaci&oacute;n entre el Ayuntamiento y Ben Amics que se hab&iacute;a mantenido durante una d&eacute;cada. El Consistorio, gobernado por el Partido Popular (PP) con el apoyo de Vox, ha impulsado una fiesta este 27 de junio sin contar con la entidad LGTBI+, que denuncia como un gesto de &ldquo;pinkwashing&rdquo; a trav&eacute;s de un &ldquo;tardeo tur&iacute;stico&rdquo; que viene a significar, seg&uacute;n Ben Amics, la &ldquo;ruptura unilateral de un modelo hist&oacute;rico de colaboraci&oacute;n&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El Ayuntamiento de Palma ha impulsado una fiesta sin contar con la asociación LGTBI+ de las Illes Balears, Ben Amicsm que denuncia como un gesto de &#039;pinkwashing&#039; a través de un &#039;tardeo turístico&#039;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para una parte del activismo, el conflicto trasciende la organizaci&oacute;n de una verbena y afecta al propio significado pol&iacute;tico del Orgullo. Seg&uacute;n Maestre, la estrategia municipal busca proyectar una imagen de apoyo al colectivo, pero sin contar con &eacute;l. &ldquo;Incluso m&aacute;s frustrante que recibir una negativa directa es que te ignoren, porque de esta forma se lavan la cara&rdquo;, sostiene. &ldquo;Es precisamente lo que est&aacute; pasando con la verbena que proponen. Lo hacen excluyendo a las asociaciones que llevan a&ntilde;os trabajando y luchando por los derechos del colectivo. Simplemente hacen una fiesta para parecer LGTBI+ friendly, pero la realidad es que no lo son&rdquo;, concluye.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Simplemente hacen una fiesta para parecer LGTBI friendly, pero la realidad es que no lo son</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Luan Maestre</span>
                                        <span>—</span> Miembro de Ben Amics
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Para los activistas LGTBI, el conflicto trasciende la organización de una verbena y afecta al propio significado político del Orgullo.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Cr&oacute;nica de una cancelaci&oacute;n anunciada</strong></h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Ben Amics, el cambio no es solo organizativo, sino el resultado de una &ldquo;obstaculizaci&oacute;n administrativa sostenida&rdquo; que se ha ido repitiendo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. El origen del conflicto en esta ocasi&oacute;n se remonta a inicios de a&ntilde;o. &ldquo;El 27 de enero enviamos la petici&oacute;n de ocupaci&oacute;n de v&iacute;a p&uacute;blica para organizar la verbena, en febrero enviamos un correo, en marzo enviamos dos m&aacute;s y finalmente en abril comunicamos abiertamente que el Orgullo estaba en riesgo porque el Ayuntamiento no nos respond&iacute;a&rdquo;, relata Jan G&oacute;mez, coordinador de Ben Amics, quien apunta que &ldquo;legalmente, se supone que el silencio administrativo para este tipo de tr&aacute;mites es negativo a los 90 d&iacute;as, por lo que el 27 de abril nuestra solicitud ya estaba denegada de facto&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El 27 de enero enviamos la petición de ocupación de vía pública para organizar la verbena, en febrero enviamos un correo, en marzo enviamos dos más y finalmente en abril comunicamos abiertamente que el Orgullo estaba en riesgo porque el Ayuntamiento no nos respondía</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jan Gómez</span>
                                        <span>—</span> Coordinador de Ben Amics
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Incluso el reglamento de participaci&oacute;n ciudadana del Ayuntamiento establece que las propuestas ciudadanas que realizan entidades que est&aacute;n inscritas en el registro municipal de entidades tienen que tener una respuesta en un m&aacute;ximo de 30 d&iacute;as. Hablamos de cuestiones que est&aacute;n en la norma sobre papel, no de si el alcalde es m&aacute;s LGTBIf&oacute;bico o no, algo que podr&iacute;a ser subjetivo y a valorar&rdquo;, a&ntilde;ade G&oacute;mez.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La defensora de la Ciudadanía de Palma ya ha aceptado investigar el caso tras la queja formal presentada, según la entidad Ben Amics</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tras ser consultado por este peri&oacute;dico, el Ayuntamiento de Palma remite a sus comunicados de los d&iacute;as 5 y 9 de mayo, donde lamentaban &ldquo;que Ben Amics renuncie a la celebraci&oacute;n de la verbena del Orgullo pese a las garant&iacute;as, alternativas y apoyo ofrecidos por el Consistorio&rdquo; tras haber asegurado su &ldquo;voluntad&rdquo; de coorganizar la verbena con la entidad. En este sentido, el Ayuntamiento afirm&oacute; haber<em> </em>&ldquo;remitido un requerimiento a Ben Amics&rdquo; para que confirmase su participaci&oacute;n, seg&uacute;n el Consistorio. 
    </p><p class="article-text">
        Ben Amics afirma haber respondido al requerimiento, alegando que &ldquo;estaba fuera de plazo administrativo&rdquo;, y se&ntilde;ala errores de forma y contenido en el documento, como la &ldquo;propuesta de una fecha para la celebraci&oacute;n para el 27 de enero, fecha de nuestra solicitud inicial y no de la verbena a organizar&rdquo;, seg&uacute;n Jan G&oacute;mez. Todos estos hechos se encuentran recogidos en una carta enviada recientemente a la Defensora de la Ciudadan&iacute;a de Palma, que ya ha aceptado investigar el caso tras la queja formal presentada, seg&uacute;n la entidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, el Ayuntamiento refiere al pleno celebrado el reciente 25 de junio, donde la regidora de Igualdad, Lourdes Roca, reafirm&oacute; el &ldquo;compromiso&rdquo; del equipo del gobierno con el colectivo, asegurando que &ldquo;una entidad [Ben Amics] no puede apropiarse del Orgullo y del movimiento LGTBI, por mucho que sea la de referencia&rdquo; y que &ldquo;fueron ellos quienes quisieron romper las negociaciones desde el primer minuto&rdquo;. &ldquo;Entiendo que la anterior legislatura se paseasen como perro por su casa dentro de este Ayuntamiento y se les dejase hacer lo que quer&iacute;an, pero ya est&aacute; bien&rdquo;, concluy&oacute; Roca.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Cartel de la manifestación convocada por Ben Amics el 28 de junio, realizada por la ilustradora Lluïsa Febrer."
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            <span class="title">
                Cartel de la manifestación convocada por Ben Amics el 28 de junio, realizada por la ilustradora Lluïsa Febrer.                            </span>
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        Ante este escenario de m&aacute;xima tensi&oacute;n, Ben Amics ha decidido mantener la manifestaci&oacute;n del Orgullo el 28 de junio en Palma, que terminar&aacute; precisamente frente al Ayuntamiento, pero trasladar&aacute; a otras zonas de la isla algunas de sus actividades previstas, como la gala de premios Siurell i Dimoni Rosa, que tendr&aacute; lugar este 27 de junio en Manacor. La hist&oacute;rica verbena, sin embargo, est&aacute; completamente cancelada por parte de la entidad, que rechaza el nuevo modelo propuesto por el consistorio.
    </p><p class="article-text">
        En el trasfondo del conflicto se encuentra tambi&eacute;n un marco normativo que, seg&uacute;n explican desde Ben Amics, ha condicionado desde hace a&ntilde;os la organizaci&oacute;n de este tipo de eventos en el espacio p&uacute;blico. La entidad sit&uacute;a el origen de estas dificultades en la reforma impulsada durante el Govern de Jos&eacute; Ram&oacute;n Bauz&aacute; (PP) en 2013, con la aprobaci&oacute;n de la Ley 7/2013 de r&eacute;gimen jur&iacute;dico de instalaci&oacute;n, acceso y ejercicio de actividades en las Illes Balears, que reforz&oacute; los requisitos de autorizaci&oacute;n y la carga administrativa para la celebraci&oacute;n de eventos en v&iacute;a p&uacute;blica, especialmente aquellos de gran aforo o impacto en la movilidad y la seguridad. Seg&uacute;n la lectura que hace la asociaci&oacute;n, este marco habr&iacute;a endurecido la gesti&oacute;n de lo que de forma gen&eacute;rica se denomina &ldquo;macroeventos&rdquo;, complicando la organizaci&oacute;n de celebraciones como la verbena del Orgullo.
    </p><p class="article-text">
        Un a&ntilde;o despu&eacute;s, en 2014, Ben Amics acept&oacute; formalizar la coorganizaci&oacute;n con el Ayuntamiento de Palma, un modelo que, seg&uacute;n recuerda Jan G&oacute;mez, &ldquo;nunca ha sido sencillo&rdquo; y que ya entonces iba acompa&ntilde;ado de la petici&oacute;n de crear una comisi&oacute;n espec&iacute;fica para la organizaci&oacute;n del evento. Desde la entidad explican adem&aacute;s que la gesti&oacute;n del Orgullo se ha vinculado habitualmente al &aacute;rea de Igualdad del Consistorio, una decisi&oacute;n que cuestionan. En palabras del coordinador de Ben Amics, &ldquo;ser&iacute;a m&aacute;s razonable que recayera en el &aacute;rea de Participaci&oacute;n Ciudadana, con mayor experiencia en la organizaci&oacute;n de eventos de gran formato&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Cartel promocional de la fiesta organizada por el Ayuntamiento.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Un pulso por la historia del movimiento LGTBI+</strong></h2><p class="article-text">
        De esta manera, Ben Amics y otras organizaciones mantienen el pulso en defensa de un Orgullo m&aacute;s contundente en un momento donde hay mucho en juego: &ldquo;La historia del movimiento LGTBI y la preservaci&oacute;n de su fecha m&aacute;s emblem&aacute;tica, que es la celebraci&oacute;n del d&iacute;a del Orgullo&rdquo;, seg&uacute;n manifest&oacute; G&oacute;mez en rueda de prensa el pasado 1 de junio. Una frase que hace alusi&oacute;n al hecho de que el Ayuntamiento de Palma haya decidido organizar su fiesta por el Orgullo el 27 de junio, cuando, seg&uacute;n G&oacute;mez, siempre han defendido &ldquo;la celebraci&oacute;n el 28 de junio, cayese en el d&iacute;a que cayese&rdquo;, respetando el homenaje hist&oacute;rico a la fecha de la Revuelta de Stonewall en 1969 que marc&oacute; el inicio del movimiento moderno por los derechos LGTBI.
    </p><p class="article-text">
        Para las entidades del colectivo, el debate se enmarca en un contexto donde la discriminaci&oacute;n contin&uacute;a siendo una realidad palpable. Seg&uacute;n datos del Ministerio del Interior, Baleares registr&oacute; 57 delitos e incidentes de odio en 2023, un 46% m&aacute;s que el a&ntilde;o anterior. Ocho de ellos estuvieron vinculados a la orientaci&oacute;n sexual o la identidad de g&eacute;nero. En este contexto, las asociaciones defienden que el Orgullo mantiene una funci&oacute;n pol&iacute;tica y reivindicativa que siempre va m&aacute;s all&aacute; de su dimensi&oacute;n festiva. Una preocupaci&oacute;n que comparte Natalia Astu&aacute;cas, activista feminista y defensora de los derechos LGTBI originaria de Costa Rica, que lleg&oacute; a Mallorca hace cuatro a&ntilde;os. Desde entonces, explica, hab&iacute;a percibido las islas como un &ldquo;espacio m&aacute;s seguro&rdquo; que su pa&iacute;s de origen, aunque asegura que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha comenzado a detectar cambios que le preocupan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, asegura que &ldquo;todo empieza con discursos de odio, con determinadas declaraciones, y despu&eacute;s se normaliza que desaparezcan de la agenda p&uacute;blica actividades y reivindicaciones LGTBI+. Sabemos perfectamente d&oacute;nde pueden conducir esas din&aacute;micas&rdquo;. Asimismo, la activista alerta sobre el hecho de que &ldquo;lo que est&aacute; ocurriendo en Palma no es un hecho aislado. Lo estamos viendo en otros lugares de Espa&ntilde;a y tambi&eacute;n en otros pa&iacute;ses, responde a una estrategia pol&iacute;tica m&aacute;s amplia y no &uacute;nicamente a un conflicto local&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que está ocurriendo en Palma no es un hecho aislado. Lo estamos viendo en otros lugares de España y también en otros países, responde a una estrategia política más amplia y no únicamente a un conflicto local</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Natalia Astuácas</span>
                                        <span>—</span> Activista feminista y defensora de los derechos LGTBI 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        De esta forma, la pol&eacute;mica por la celebraci&oacute;n del Orgullo se suma ahora a la lista de las &uacute;ltimas quejas manifestadas por Ben Amics en el &uacute;ltimo a&ntilde;o, como la eliminaci&oacute;n del &aacute;rea LGTBI municipal, la supresi&oacute;n de subvenciones para proyectos dedicados al colectivo, la eliminaci&oacute;n de campa&ntilde;as de sensibilizaci&oacute;n, el bloqueo de los talleres de PalmaEduca, as&iacute; como el <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/politica/presidente-ultra-parlament-balear-insiste-vetar-bandera-arcoiris-fachada-recurre-nuevo-via-judicial_1_13288343.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reciente pulso judicial del presidente del Parlament balear Gabriel Le Senne</a> contra el izado de la bandera LGTBI o <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/bar-flexas-cancela-historica-fiesta-parc-mar-acusa-ayuntamiento-imponer-condiciones-inviables_1_13258103.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la cancelaci&oacute;n del Aniversario del Bar Flexas</a> de Palma.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un informe elaborado por Ben Amics en Palma concluyó que cerca de siete de cada diez personas LGTBI habían sufrido algún tipo de discriminación."
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            <span class="title">
                Un informe elaborado por Ben Amics en Palma concluyó que cerca de siete de cada diez personas LGTBI habían sufrido algún tipo de discriminación.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>La construcci&oacute;n de un Orgullo revolucionario</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;A nosotros el Ayuntamiento de Palma nos sorprende poco&rdquo;, cuenta Ll. V., uno de los portavoces de Orgull Cr&iacute;tic Mallorca, que prefiere identificarse &uacute;nicamente mediante sus iniciales. &ldquo;Entendemos que mucha gente se haya llevado las manos a la cabeza, pero no nos sorprende que act&uacute;e como lo que es, una pata del Estado espa&ntilde;ol, el mismo que reprime movimientos sociales, env&iacute;a fuerzas policiales contra huelgas o mantiene centros de internamiento de extranjeros&rdquo;, asevera.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DLkUKngtkv2/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        El Orgull Cr&iacute;tic de Mallorca cumple ahora dos a&ntilde;os como un bloque alternativo a la manifestaci&oacute;n oficial por el Orgullo. &ldquo;Nos organizamos por la falta de un espacio que situara la lucha LGTBI+ dentro de una lucha m&aacute;s amplia y desde una izquierda revolucionaria contra el auge reaccionario que estamos viviendo&rdquo;, seg&uacute;n su portavoz. En este sentido, el bloque cr&iacute;tico ha convocado una manifestaci&oacute;n el mismo 28 de junio para &ldquo;resistir contra la reacci&oacute;n, el retroceso de derechos y la amenaza fascista&rdquo; donde, adem&aacute;s de la marcha, tendr&aacute; lugar la lectura de un manifiesto y habr&aacute; actuaciones de artistas locales LGTBI+. Asimismo, el mismo d&iacute;a tambi&eacute;n tendr&aacute; lugar una fiesta en el Parc de la Mar de Palma organizada por la asociaci&oacute;n transfeminista Egua de Troia, que contar&aacute; con actuaciones de Maria Khan, L.E.G.S. DosRombos y Jordi Maranges.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El &uacute;ltimo rifirrafe: acusaciones y denuncias</strong></h2><p class="article-text">
        Recientemente, el choque entre Ben Amics y el Ayuntamiento de Palma ha escalado hasta situarse de lleno en el plano pol&iacute;tico y medi&aacute;tico. La entidad LGTBI+ ha anunciado que denunciar&aacute; al Consistorio por la v&iacute;a administrativa y judicial por posibles &ldquo;irregularidades y tr&aacute;fico de influencias&rdquo; en la organizaci&oacute;n de la fiesta del Orgullo, ya que la promoci&oacute;n del evento se habr&iacute;a realizado antes de que el Ayuntamiento de Palma adjudicara formalmente el contrato menor a la empresa organizadora AgenciaCom, que ha rechazado hacer declaraciones para esta pieza de elDiario.es.
    </p><p class="article-text">
        El Ayuntamiento respondi&oacute; pocas horas despu&eacute;s con la publicaci&oacute;n del programa de su verbena del Orgullo, prevista para el 27 de junio, con conciertos, actuaciones drag y espacios de animaci&oacute;n. Para Cort, el evento mantiene &ldquo;su car&aacute;cter festivo y abierto a la ciudadan&iacute;a&rdquo;, aunque ya sin la coorganizaci&oacute;n con la entidad LGTBI+. El conflicto ha derivado adem&aacute;s en acusaciones cruzadas sobre presuntas presiones a artistas. El Ayuntamiento de Palma ha denunciado en un comunicado &ldquo;amenazas&rdquo; a varios participantes en la verbena, asegurando que han recibido &ldquo;llamadas y mensajes para intentar frenar su actuaci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, la regidora de Igualdad, Lourdes Roca, ha afirmado que &ldquo;ni este Ayuntamiento ni los artistas del Orgullo pueden aceptar amenazas de una entidad que deber&iacute;a defender la libertad, la diversidad y el respeto&rdquo;, seg&uacute;n el comunicado del Consistorio. Desde Ben Amics rechazan estas acusaciones y sostienen que su actuaci&oacute;n se ha limitado a &ldquo;trasladar a los artistas el contexto del conflicto&rdquo; y las supuestas irregularidades en la contrataci&oacute;n. A su vez, el Consistorio ha anunciado la revisi&oacute;n de los expedientes administrativos de las &uacute;ltimas diez ediciones del Orgullo, incluidos los vinculados a barras y actividades econ&oacute;micas asociadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, en el tejido asociativo LGTBI+ se abre un escenario de incertidumbre: una parte del colectivo teme una p&eacute;rdida de capacidad de incidencia en el contenido pol&iacute;tico del Orgullo, mientras otra interpreta la ruptura como una oportunidad de replantear la relaci&oacute;n con las instituciones. En este contexto, la edici&oacute;n de este a&ntilde;o se celebra ya sin el modelo de coorganizaci&oacute;n de la &uacute;ltima d&eacute;cada, en un escenario que se consolida como un espacio de disputa sobre qui&eacute;n organiza el Orgullo, pero tambi&eacute;n sobre qui&eacute;n define su significado.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/tardeo-turistico-pp-acaba-historica-reivindicacion-orgullo-palma_1_13333486.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Jun 2026 20:01:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El 'tardeo turístico' del PP que acaba con la histórica reivindicación del Orgullo de Palma]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,LGTBI,Orgullo LGTBI,Palma,Mallorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cardenal Despuig, el coleccionista de antigüedades que excavó Roma: "Fue preso de la fiebre del momento"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/cardenal-despuig-coleccionista-antiguedades-excavo-roma-preso-fiebre-momento_1_13325788.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/00fb2558-0f62-4fe1-9a6b-873bd4004c55_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x308y184.jpg" width="1200" height="675" alt="El cardenal Despuig, el coleccionista de antigüedades que excavó Roma: &quot;Fue preso de la fiebre del momento&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La colección que uno de los eclesiásticos españoles más poderosos de todos los tiempos trajo de Italia a Mallorca acabó repartida entre museos de Boston, Berlín o Copenhague. Sólo en los últimos años han empezado a estudiarse las piezas que permanecieron en la isla </p><p class="subtitle">La masificación del centro de Palma liquida la utopía de la librería Literanta: “Los cruceristas son como una muralla”</p></div><p class="article-text">
        Aguas del Mediterr&aacute;neo (entre Niza y Marsella), 1798. Tres escultores navegan en un bergant&iacute;n. La bodega est&aacute; repleta de m&aacute;rmol. Estatuas, bustos, frisos, l&aacute;pidas con inscripciones latinas. Es la colecci&oacute;n personal de uno de los personajes m&aacute;s poderosos de El Vaticano. El mismo hombre con el que los tres escultores han firmado un contrato (escrito en castellano, traducido al italiano, y con una apostilla en lat&iacute;n) unos meses antes. Reunidos en el despacho del abogado Lorenzo Torrelli, Antoni Despuig i Dameto, por un lado, y Pascual Cort&eacute;s, Lugi Melis y Joan Trivelli, por otro, se establecen las condiciones econ&oacute;micas: &ldquo;25, 13 y 10 escudos por cabeza por trabajar nueve horas en invierno, siete en verano&rdquo;. A cambio, estos tres maestros del cincel se comprometen a restaurar, ensamblar y pulir los tesoros que su empleador ha ido reuniendo a trav&eacute;s de excavaciones y compras en los mercados de antig&uuml;edades de Roma. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora, a bordo, Cort&eacute;s, Melis y Trivelli deben culminar la misi&oacute;n. Viajar con los tesoros hasta Mallorca, la isla en la que naci&oacute; este cardenal que &ndash;con sus idas y venidas&ndash; lleva varias d&eacute;cadas siendo una correa de transmisi&oacute;n entre los Estados Papales y la monarqu&iacute;a de Carlos IV, el borb&oacute;n que reina en Espa&ntilde;a. Un detalle a tener en cuenta cuando al barco que navega por el Mediterr&aacute;neo repleto de m&aacute;rmol lo obliguen a amarrar en Saint-Tropez. H&eacute;rcules o Atenea est&aacute;n a punto de provocar un conflicto diplom&aacute;tico milenios despu&eacute;s de que dejen de guerrar en su nombre. La geopol&iacute;tica, siempre al mando. Para escapar de los franceses, el nombre del bergant&iacute;n, tal vez, les echara un cable: <em>Virgen de los Remedios</em>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La colecci&oacute;n Despuig estuvo retenida desde marzo a abril de 1798. Una fragata francesa la intercept&oacute; y, como en aquel momento, Napole&oacute;n ya hab&iacute;a invadido la Pen&iacute;nsula It&aacute;lica, no quedaba claro si todas aquellas piezas pod&iacute;an sacarlas de all&iacute;. Falt&oacute; muy poco para que las confiscaran, el Saqueo de Roma, de hecho, se acababa de producir [<em>fue el 15 de febrero de aquel a&ntilde;o en el que Napole&oacute;n se lanz&oacute; sobre Egipto y sus pir&aacute;mides</em>]. Despu&eacute;s de muchas gestiones consiguieron llevarlas a Barcelona y, luego, a Mallorca, donde las guardaron en la <em>possessi&oacute; </em>de Raixa por deseo del cardenal&rdquo;, explica al otro lado de la pantalla Ant&ograve;nia Soler i Nicolau. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La famosa (y cinéfila) escalera de los jardines de Raixa, diseñados por Despuig a la manera de las villas del Neoclasicismo romano. Consorci Serra de Tramuntana."
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            <span class="title">
                La famosa (y cinéfila) escalera de los jardines de Raixa, diseñados por Despuig a la manera de las villas del Neoclasicismo romano. Consorci Serra de Tramuntana.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Esta profesora de lat&iacute;n y griego es, &ldquo;de rebote&rdquo; y gracias a una tesis doctoral, una de las mayores especialistas en el estudio cruzado entre la vida pol&iacute;tica y la pulsi&oacute;n arqueol&oacute;gica de Despuig. <em>El fons epigr&agrave;fic de la col&middot;lecci&oacute; Despuig d&rsquo;escultura cl&agrave;ssica</em>, publicado en 2011, demuestra que sin una faceta no se entiende la otra. Y que este personaje que vivi&oacute; a caballo entre el Despotismo Ilustrado, la Revoluci&oacute;n Francesa y el retorno del absolutismo no fue una rara avis, sino &ldquo;un personaje de su tiempo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;A lo largo del siglo XVIII &ndash;cuenta la doctora Soler&ndash; se va poniendo de moda entre la nobleza poseer una colecci&oacute;n de antig&uuml;edades, forma parte de su estatus. Empiezan entonces las excavaciones, sobre todo en Italia, que m&aacute;s que af&aacute;n historiogr&aacute;fico ten&iacute;an un prop&oacute;sito ornamental.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;Recrear la Roma o la Grecia cl&aacute;sicas en pleno Neoclasicismo?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Exacto. Por eso se manda reconstruir unas esculturas que se suelen encontrar incompletas. O, incluso, como no todos encuentran de todo, tambi&eacute;n ordenan copiar lo que ven en otros palacios. A veces, para congraciarse con el due&ntilde;o del original, como el propio Despuig con una hermafrodita que se ve en Villa Borghese y es inmensa. La del cardenal apenas mide treinta cent&iacute;metros.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;C&oacute;mo termina una fil&oacute;loga cl&aacute;sica sumergi&eacute;ndose en la biograf&iacute;a de un personaje as&iacute;?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iexcl;Por las inscripciones de la colecci&oacute;n Despuig! Cuando las empec&eacute; a estudiar tuve que acercarme tambi&eacute;n a la vida del cardenal y es imposible no engancharse. Estamos acostumbradas a leer a Cicer&oacute;n &ndash;y a su secretario&ndash; a trav&eacute;s de las copias que se hicieron de sus obras y tratados, como m&iacute;nimo, cinco o seis siglos despu&eacute;s... y ya eran copias de otras copias. Sin embargo, las l&aacute;pidas tra&iacute;das por Despuig y los pedestales de muchas esculturas contienen textos escritos, o que se mandaron escribir, por personas que tuvieron el lat&iacute;n como lengua materna. A nivel filol&oacute;gico es un material interesant&iacute;simo y, como proviene de la metr&oacute;polis, es mucho m&aacute;s rico y complejo que lo se ha encontrado en Mallorca, al nivel de los restos de Tarraco o Emerita Augusta. El d&iacute;a que me enter&eacute; de que ten&iacute;amos una colecci&oacute;n as&iacute; en la isla todav&iacute;a por estudiar, casi me da algo. Y todo fue por casualidad...
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos acostumbradas a leer a Cicerón a través de las copias que se hicieron de sus obras y tratados, como mínimo, cinco o seis siglos después... y ya eran copias de otras copias. Sin embargo, las lápidas traídas por Despuig y los pedestales de muchas esculturas contienen textos escritos, o que se mandaron escribir, por personas que tuvieron el latín como lengua materna</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Dra. Antònia Soler i Nicolau</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Una investigaci&oacute;n que marca una vida</strong></h2><p class="article-text">
        Caixa F&ograve;rum (Palma), 2000. El doctor Miquel Mayer i Oliver pronuncia una conferencia sobre epigraf&iacute;a cl&aacute;sica. Es un reputado fil&oacute;logo que, en aquel momento, ejerce como director general de Patrimoni Cultural en la Generalitat de Catalunya. Ant&ograve;nia Soler fue su alumna en la Universitat Aut&ograve;noma de Catalunya. Cuando se saludan, Mayer le comenta que acaba de leer unos ep&iacute;grafes en el Castell de Bellver que le han impresionado. Son los restos de la colecci&oacute;n Despuig. 
    </p><p class="article-text">
        Inventariada por el cronista Joaquim Maria Bover en <em>Los tesoros de Despuig</em> (1849), las piezas que permanecen en Mallorca resurgen despu&eacute;s de un siglo &ndash;el XX&ndash; en el que se han vendido al capital extranjero, han nutrido a la propaganda fascista al final de la Guerra Civil (los golpistas las colocaron al final de La Rambla palmesana para ponerle ojitos a Mussolini) y, sobre todo, han pasado mucho tiempo ocultas en la oscuridad de los s&oacute;tanos. En 1974, el Ajuntament de Palma &ndash;que hab&iacute;a adquirido las piezas en 1923&ndash; hizo unas reformas en el museo de Bellver y las dej&oacute; guardadas&hellip; hasta 1999.
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo el consejo de Meyer i Oliver, la doctoranda fue a ver la colecci&oacute;n Despuig y, a ella, lig&oacute; su destino. &ldquo;Es irremediable. El tema de tu tesis te acompa&ntilde;a toda la vida&rdquo;, confiesa. Ma&ntilde;anas de s&aacute;bado buceando en el Arxiu del Regne de Mallorca, donde se conserva el papeleo del eclesi&aacute;stico: diarios de viaje, letras jur&iacute;dicas &ldquo;y las cartas que le enviaba a la persona que coordinaba las excavaciones de la villa romana que hall&oacute; en Ariccia&rdquo;, al sur del Lazio. Gracias a esos documentos, Ant&ograve;nia Soler descubri&oacute; que &ldquo;<em>Can Despuig</em>, el lugar donde guardaba las piezas antes de transportarlas a la isla, fue el Palazzo N&uacute;&ntilde;ez-Torlonia, cerca de la Plaza de Espa&ntilde;a, y no el Palacio de la Canciller&iacute;a, donde le hubiera correspondido vivir como auditor del Tribunal de La Rota, el cargo con el que lleg&oacute; a Roma&rdquo;. Una ciudad que la fil&oacute;loga cl&aacute;sica parece conocer al dedillo. 
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                    alt="Inscripción epigráfica expuesta en el Castell de Bellver: &quot;De Cayo Brucio Telesforión, liberto de Cayo Brucio Presente, varón de ilustre memoria que fue cónsul por segunda vez (…) Este monumento lo hice con mis propios y modestos recursos; y vosotros, los demás amigos, además de los que arriba están escritos, perdonad (que diga que) este monumento no admitirá ningún extraño para ser enterrado en él&quot;."
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            <span class="title">
                Inscripción epigráfica expuesta en el Castell de Bellver: &quot;De Cayo Brucio Telesforión, liberto de Cayo Brucio Presente, varón de ilustre memoria que fue cónsul por segunda vez (…) Este monumento lo hice con mis propios y modestos recursos; y vosotros, los demás amigos, además de los que arriba están escritos, perdonad (que diga que) este monumento no admitirá ningún extraño para ser enterrado en él&quot;.                            </span>
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        Otra visita a Barcelona le vali&oacute; para hojear la biblioteca del cardenal, que termin&oacute; en manos de los Caputxins de Sarri&agrave;, y charlar con Fra Valent&iacute; Serra. Horas infinitas descomponiendo frases que relatan el entierro de un se&ntilde;or con sus esclavos, extra&iacute;das de las l&aacute;pidas expuestas en Bellver. La complicidad labrada con personas como Magdalena Rossell&oacute; &ndash;la directora, ya jubilada, del museo del castillo palmesano&ndash; o con Manuela Dom&iacute;nguez Ruiz, una historiadora del Arte que tambi&eacute;n investiga el legado del cardenal: juntas, est&aacute;n inmersas ahora en un proyecto europeo para analizar las representaciones femeninas en el arte romano. A trav&eacute;s de la colecci&oacute;n Despuig, claro.
    </p><p class="article-text">
        Como parte de ese trabajo, la experta en Despuig vuelve a tomar la lupa &ndash;o a hacer zoom en la pantalla&ndash; para acercarse a las docenas de cabezas petrificadas que aparecen en una imagen en blanco y negro. El ambiente es abigarrado, rococ&oacute;. Puro horror vacui. Las esculturas est&aacute;n tan cerca que, si una cayera, activar&iacute;a un efecto domin&oacute; que ser&iacute;a tan c&oacute;mico como fatal. &ldquo;Como para ir de excursi&oacute;n con una clase de adolescentes&rdquo;, dice con media sonrisa una profesora que imparte Lenguas Cl&aacute;sicas a los estudiantes de Humanidades del instituto de Manacor, el pueblo en el que naci&oacute;. La fotograf&iacute;a la localiz&oacute; en el Arxiu Amatller de Barcelona y se dispar&oacute; en el sal&oacute;n se&ntilde;orial de Raixa. La doctora Soler la data &ldquo;entre 1900 y 1910&rdquo;. Para entonces, un pedazo de las antig&uuml;edades y reconstrucciones tra&iacute;das por Despuig de Italia ya se hab&iacute;a esparcido por Europa. De Mallorca se fue la parte del le&oacute;n. 
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                Huertos y fachada de la possessió de Raixa. Consorci Serra de Tramuntana.                            </span>
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        &ldquo;L&oacute;gicamente, cuando se empezaron a vender las antig&uuml;edades, se llevaron las piezas buenas. Es ir&oacute;nico, pero aqu&iacute; tenemos las cosas que no se han vendido, igual que ocurre cuando una tienda cierra: lo bueno se vende r&aacute;pido y el resto se queda&rdquo;, reflexiona la fil&oacute;loga, interesada, tambi&eacute;n, por el artista que sirvi&oacute; de enlace a los descendientes de Despuig para liquidar el patrimonio del cardenal. &ldquo;Lloren&ccedil; Rossell&oacute; era un escultor que muri&oacute; muy joven, a los treinta y un a&ntilde;os. Si no, hubi&eacute;ramos escuchado hablar m&aacute;s de &eacute;l. Era mallorqu&iacute;n, pero viv&iacute;a y ten&iacute;a muchos contactos en Par&iacute;s. All&iacute; se vendieron las mejores esculturas y, tambi&eacute;n, muchos de los cuadros que acumul&oacute; Despuig en vida y que hizo traer a Raixa. Deb&iacute;a ser una pinacoteca impresionante. Bover la document&oacute;, y alguna obra sigue en posesi&oacute;n de los herederos de esta familia, pero la mayor&iacute;a de cuadros no se sabe d&oacute;nde est&aacute;n: hablamos de murillos, de riberas&hellip; Mucho y buen Barroco. Y es que el cardenal, que reconoc&iacute;a que no hab&iacute;a podido formarse demasiado porque desde muy joven le impulsaron a escalar en la jerarqu&iacute;a eclesi&aacute;stica, s&iacute; era muy aficionado al dibujo: sus cuadernos de viaje est&aacute;n llenos de bocetos de su autor&iacute;a&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">La mayoría de cuadros no se sabe dónde están: hablamos de murillos, de riberas… Mucho y buen Barroco. Y es que el cardenal, que reconocía que no había podido formarse demasiado porque desde muy joven le impulsaron a escalar en la jerarquía eclesiástica, sí era muy aficionado al dibujo: sus cuadernos de viaje están llenos de bocetos de su autoría</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Dra. Antònia Soler i Nicolau</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>La decadencia de los descendientes del cardenal</strong></h2><p class="article-text">
        1900, H&ocirc;tel Drouot (entre los bulevares y la &Oacute;pera Nacional). Una subasta empaqueta un retrato del emperador Augusto hasta el Museo de Bellas Artes de Boston y otro de su enemiga Cleopatra hasta los Museos Estatales de Berl&iacute;n. Pero es un hombre llamado Carl Jacobsen quien puja m&aacute;s fuerte que nadie entre los millonarios reunidos en aquella casa de subastas fundada en 1852. Este cervecero dan&eacute;s adorna su colecci&oacute;n privada con un rostro de Egisto, estatuas de Apolo y Dionisio, m&aacute;s un busto del emperador Adriano. Un siglo y cuarto m&aacute;s tarde, aquellas compras se exponen en el museo que esta empresa &ndash;convertida en multinacional&ndash; tiene en Copenhague: el Ny Carlsberg Glypotek. Uno de los pocos lugares donde ha terminado lo mejor de la colecci&oacute;n Despuig que la doctora Soler &ldquo;todav&iacute;a&rdquo; no ha podido visitar.
    </p><p class="article-text">
        El despiece ocurri&oacute; en un momento clave para comprender la Mallorca que se abrazar&aacute; al turismo cincuenta a&ntilde;os despu&eacute;s. La nobleza que hund&iacute;a sus ra&iacute;ces en la conquista catalana estaba en horas muy bajas. Acuciada por las deudas, malvend&iacute;a su patrimonio. La decadencia de dinast&iacute;as como los Despuig iban a convertirse en inspiraci&oacute;n literaria para la burgues&iacute;a que estaba tomando el poder. El libro que mejor refleja esa sustituci&oacute;n &ndash;o renovaci&oacute;n&ndash; de &eacute;lites fue <em>Bearn o La sala de mu&ntilde;ecas </em>(Lloren&ccedil; Villalonga, 1961). No parece un capricho que el rodaje de su versi&oacute;n cinematogr&aacute;fica eligiera Raixa como decorado. Cuando &ndash;a principios de los ochenta&ndash; la c&aacute;mara de Jaime Ch&aacute;varri entr&oacute; en aquella villa que el cardenal Despuig quiso ajardinar a la manera de los Albani o los Borghese &ndash;los grandes apellidos romanos a los que frecuent&oacute;&ndash;, de las antig&uuml;edades no quedaba ni rastro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Colección Despuig, expuesta, como era deseo del cardenal, en la ‘possessió’ de Raixa: desde allí se disgregó a finales del siglo XIX y principios del XX."
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            <span class="title">
                Colección Despuig, expuesta, como era deseo del cardenal, en la ‘possessió’ de Raixa: desde allí se disgregó a finales del siglo XIX y principios del XX.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ndash;Doctora Soler, el cardenal Despuig so&ntilde;aba con retirarse a la <em>possessi&oacute;</em> que su familia ten&iacute;a a los pies de la Serra de Tramuntana con sus esculturas, pero s&oacute;lo las pudo disfrutar tres a&ntilde;os, de 1804 a 1807, porque luego vuelve a Roma, acompa&ntilde;a a P&iacute;o VII al exilio de Francia cuando Napole&oacute;n los saca de Italia, y s&oacute;lo lo dejan salir cuando, ya enfermo, se traslada a Lucca, donde muere en 1813. Es como si hubieran terminado quitando a sus herederos lo que &eacute;l se llev&oacute; de Ariccia. A este personaje, &iquest;se le puede considerar un expoliador? <a href="https://historia-hispanica.rah.es/biografias/12800-antonio-despuig-y-dameto" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En el art&iacute;culo que le dedican en la Real Academia de Historia no son nada piadosos con &eacute;l</a>: lo describen como un codicioso que ten&iacute;a un &ldquo;aur&iacute;voro apetito por las antig&uuml;edades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;No se puede pretender que Despuig razone como un personaje del siglo XXI porque vivi&oacute; en un tiempo muy diferente al nuestro. Fue preso de la fiebre de un momento donde, como hizo &eacute;l, se convirti&oacute; en tendencia comprar el derecho a excavar fincas cercanas a la V&iacute;a Apia. All&iacute; es donde descubren una villa romana que Galvin Hamilton &ndash;un pintor, arque&oacute;logo y marchante de arte escoc&eacute;s&ndash; no consigui&oacute; encontrar unos a&ntilde;os antes. &iexcl;Eso levant&oacute; muchas suspicacias en su momento, dec&iacute;an que a Despuig le hab&iacute;an colocado los restos para que los encontrara! [<em>r&iacute;e</em>] La cuesti&oacute;n del patrimonio hist&oacute;rico y art&iacute;stico, de cualquier &eacute;poca, es muy complicada. Si hubiera un consenso mundial al respecto, nos tocar&iacute;a devolverlas, pero no lo hay. Lo que s&iacute; se debe hacer, y, afortunadamente, se han dado muchos pasos al respecto en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, es conservar, museizar, estudiar y divulgar lo que tenemos. Porque a trav&eacute;s de esas &eacute;pocas se entiende c&oacute;mo era el siglo XVIII. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No se puede pretender que Despuig razone como un personaje del siglo XXI porque vivió en un tiempo muy diferente al nuestro. Fue preso de la fiebre de un momento donde, como hizo él, se convirtió en tendencia comprar el derecho a excavar fincas cercanas a la Vía Apia</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Dra. Antònia Soler i Nicolau</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ndash;Una &eacute;poca fundamental para entender la Edad Contempor&aacute;nea. Mallorca est&aacute; llena de personajes que salieron de la isla e influyeron en lo que ocurr&iacute;a en Europa o Am&eacute;rica. Por ejemplo, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/mapas-americanos-biblioteca-britanica-dibujo-cartografo-espanol-perseguido-borbones_1_12896969.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el marino y ge&oacute;grafo Felip Bauz&aacute; (igual que le ocurri&oacute; a Despuig, la Corona no quiso comprar su archivo cartogr&aacute;fico)</a>. Varios historiadores de la Universitat de les Illes Balears reconocen que, en clave insular, el Siglo de las Luces est&aacute; todav&iacute;a por estudiar. &iquest;Cu&aacute;l cree que es la raz&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Puede que no sea tan complejo. A veces, le damos poca importancia a lo nuestro, simplemente, porque lo tenemos cerca.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Sierra del Sol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/cardenal-despuig-coleccionista-antiguedades-excavo-roma-preso-fiebre-momento_1_13325788.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Jun 2026 04:01:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El cardenal Despuig, el coleccionista de antigüedades que excavó Roma: "Fue preso de la fiebre del momento"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Mallorca,Arte,Roma,coleccionismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Un nazi forzoso? La calle dedicada a Will Faber, el gran pintor incluido en las listas de Hitler, divide a los expertos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/nazi-forzoso-calle-dedicada-will-faber-gran-pintor-incluido-listas-hitler-divide-expertos_1_13325463.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/59fb60df-3b92-41ae-8306-66ac0e4e7f31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Un nazi forzoso? La calle dedicada a Will Faber, el gran pintor incluido en las listas de Hitler, divide a los expertos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La aparición del artista entre los afiliados al Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán plantea la continuidad de su nombre en el callejero en Ibiza. Algunos expertos ven incompatible el homenaje público a quien militó en una organización antidemocrática y otros reclaman contextualizar su afiliación</p><p class="subtitle">El enigma de Will Faber: la ficha nazi que cuestiona la biografía del pintor alemán vinculado a la Ibiza bohemia</p></div><p class="article-text">
        El nombre de Will Faber se refleja, t&iacute;midamente, en el r&oacute;tulo de una calle sin salida de Talamanca, en una ramificaci&oacute;n de la calle de es Vedr&agrave;, cerca de la bah&iacute;a. All&iacute; lleva d&eacute;cadas, escondido, sin llamar la atenci&oacute;n: &ldquo;Wil Faber&rdquo;. Hasta ahora. La aparici&oacute;n de este mismo nombre en los registros de la afiliaci&oacute;n al Partido Nazi -conservados en los Archivos Nacionales de Estados Unidos, con millones de inscritos, y desclasificados en marzo- ha generado revuelo entre los expertos de memoria hist&oacute;rica de la isla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No solo por el debate alrededor de hacer honor a una personalidad af&iacute;n a los ideales de Hitler, sino tambi&eacute;n porque el artista se hab&iacute;a vinculado hasta el momento a las vanguardias europeas. Amigo de artistas e intelectuales refugiados en la Eivissa de preguerra y figura habitual de la vida art&iacute;stica pitiusa durante buena parte del siglo XX, su trayectoria parec&iacute;a ampliamente documentada hasta la aparici&oacute;n de los nuevos datos en la biograf&iacute;a de Faber.
    </p><p class="article-text">
        La ficha, a la que ha podido acceder elDiario.es, sit&uacute;a a Faber entre los miembros del Partido Nacionalsocialista Obrero Alem&aacute;n (NSDAP), a los que se afili&oacute; en 1939, cuando ten&iacute;a 38 a&ntilde;os y justo antes de volver primero a Barcelona y luego a Eivissa para asentarse indefinidamente, donde su c&iacute;rculo de amistades inclu&iacute;a a izquierdistas y jud&iacute;os, como <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/walter-benjamin-ibiza-fascinacion-isla-virgen-exiliarse-nazismo_1_10694862.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Walter Benjamin</a> o Raoul Haussmann.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Will Faber formó parte del Grupo Ibiza 59, formado por artistas de vanguardia de variopintas nacionalidades."
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            <span class="title">
                Will Faber formó parte del Grupo Ibiza 59, formado por artistas de vanguardia de variopintas nacionalidades.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que analizar el contexto [en que el artista se afili&oacute;], pero miembros del expresionismo alem&aacute;n, como Walter Gropius, no solo cedieron obras suyas para la propaganda, sino que colaboraron directamente con el r&eacute;gimen&rdquo;, se&ntilde;ala Antonio Vi&ntilde;ar&aacute;s, historiador y experto en Memoria Democr&aacute;tica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay que analizar el contexto [en que el artista se afilió], pero miembros del expresionismo alemán, como Walter Gropius, no solo cedieron obras suyas para la propaganda, sino que colaboraron directamente con el régimen</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Antonio Viñarás</span>
                                        <span>—</span> Historiador y experto en Memoria Democrática
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>La Bauhaus: involucrada con los nazis</strong></h2><p class="article-text">
        Entre ellos, Kandinsky, docente de la Bauhaus alemana, que escribi&oacute; una carta para que los miembros de la Escuela -fundada en 1919 en Alemania- brindaran apoyo al ministro del Reich, Alfred Rosenberg, y tambi&eacute;n comisario de actividades intelectuales, encargado de confiscar las obras art&iacute;sticas que no fueran en l&iacute;nea con el pensamiento establecido por el nazismo de Hitler, sigue el historiador.
    </p><p class="article-text">
        Al principio, la Bauhaus lleg&oacute; a ser incluso colaboradora del r&eacute;gimen, que, por otro lado, no estaba nada de acuerdo con su filosof&iacute;a funcionalista. Sin ir m&aacute;s lejos, Fritz Ertl, arquitecto austr&iacute;aco formado en la Bauhaus de Dessau, fue subjefe de la oficina de construcci&oacute;n y particip&oacute; en el dise&ntilde;o t&eacute;cnico de instalaciones y barracones.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Sin título. 1985. Óleo sobre lienzo.                            </span>
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        &ldquo;Puede ser que no les quedase opci&oacute;n&rdquo;, baraja Vi&ntilde;ar&aacute;s. Pero, claro, &iquest;qu&eacute; hacemos con estos descubrimientos?&ldquo;. Es la pregunta que se hacen los historiadores y expertos de memoria democr&aacute;tica de Balears tras el hallazgo. Un d&iacute;a, el profesor e investigador de turismo Joan Buades, decidi&oacute; buscar personalidades reconocidas de las islas en <a href="https://www.zeit.de/wissen/2026-04/nazi-party-search-engine-membership-records-ancestors-english" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el buscador habilitado por el peri&oacute;dico alem&aacute;n Die Zeit</a> y vinculado a la base de datos contingente de las afiliaciones. Fue entonces cuando, entre ellos, encontr&oacute; a Will Faber.
    </p><p class="article-text">
        Vi&ntilde;ar&aacute;s reflexiona sobre el hecho de que la ciudad de Eivissa mantenga la v&iacute;a en honor al pintor despu&eacute;s de que se haya hecho esta averiguaci&oacute;n y lo compara con otros intelectuales. Mari&agrave; Villang&oacute;mez, por ejemplo, que apoy&oacute; temporalmente al r&eacute;gimen franquista, o Isidor Macabich, quien &ldquo;alababa continuamente a Franco&rdquo;. As&iacute; como el seminarista Vicent Serra Orvay, promotor y defensor del catal&aacute;n, pero que durante la dictadura prohibi&oacute; el catal&aacute;n en el seminario, con una calle con su nombre en Vila, como se conoce a la ciudad de ibiza.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El grado de implicaci&oacute;n: &iquest;la clave?</strong></h2><p class="article-text">
        El Govern le pidi&oacute; durante el primer mandato de Francina Armengol (2015-2019) al historiador un informe para valorar la posibilidad de revocar del callejero balear todos los nombres de aquellas personas colaboradoras o vinculadas de alg&uacute;n modo con el r&eacute;gimen franquista. En ese sentido, el experto diferencia grados, entre los implicados directamente en la dictadura y manchados &ldquo;con delitos de sangre&rdquo; y aquellos intelectuales, artistas y otras personalidades que expresaban su afinidad con el franquismo, pero no fueron, en ning&uacute;n momento, part&iacute;cipes de su pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Will Faber se afili&oacute; tard&iacute;amente (a sus 38 a&ntilde;os) al partido nazi, que en la Alemania de entonces -con una moral muy baja por las derrotas de la Primera Guerra Mundial-, levant&oacute; &ldquo;euforia&rdquo; entre la poblaci&oacute;n. &ldquo;Por ejemplo Faber, si hubiera apoyado el exterminio, hubiera dise&ntilde;ado pol&iacute;ticas para el r&eacute;gimen de Hitler, o se hubieran encontrado escritos antisemitas redactados de su pu&ntilde;o y letra, creo que s&iacute; hubiera cruzado una l&iacute;nea&rdquo;, considera Vi&ntilde;ar&aacute;s.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Por ejemplo Faber, si hubiera apoyado el exterminio, hubiera diseñado políticas para el régimen de Hitler, o se hubieran encontrado escritos antisemitas redactados de su puño y letra, creo que sí hubiera cruzado una línea</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Antonio Viñarás</span>
                                        <span>—</span> Historiador y experto en Memoria Democrática
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Llu&iacute;s Ruiz, representante del F&ograve;rum de Mem&ograve;ria Hist&ograve;rica, por su parte, no contempla grados de implicaci&oacute;n: para &eacute;l, en caso de comprobarse que Faber era simpatizante del nazismo, la calle que le honra en Talamanca se tendr&iacute;a que retirar. Desde su punto de vista, en un pa&iacute;s con un r&eacute;gimen democr&aacute;tico, no se puede homenajear bajo ning&uacute;n concepto a una persona que &ldquo;tenga o haya tenido ideas antidemocr&aacute;ticas&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lluís Ruiz, representante del Fòrum de Memòria Històrica, cree que se debería retirar la calle a Faber si se demuestra que era simpatizante del nazismo</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Levitación. 1974. Óleo sobre lienzo.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Euforia&rdquo; por el partido de Hitler</strong></h2><p class="article-text">
        Los motivos por los que el artista alem&aacute;n se afili&oacute; al partido son por ahora desconocidos. Lo que s&iacute; se conoce es que, despu&eacute;s de 1939 -a&ntilde;o en que se afili&oacute;- nunca m&aacute;s volvi&oacute; a Alemania. Una de las hip&oacute;tesis es la fiebre y el patriotismo que sacudi&oacute; a la poblaci&oacute;n alemana en un contexto hist&oacute;rico de derrota y en un momento en que el pa&iacute;s ten&iacute;a unos niveles educativos m&aacute;s elevados de Europa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A los pocos a&ntilde;os de que Hitler fuera canciller, m&aacute;s de ocho millones de personas de todas las clases sociales se hab&iacute;an inscrito en el partido. Sucedi&oacute; con otros reg&iacute;menes similares, como la Italia de Mussolini.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El periodista del diario alem&aacute;n <em>Mallorca Magazin</em> y autor del libro <em>Mallorca bajo la cruz gamada. 1933- 1945</em>, Alex Sepasgosarian, precisa que, efectivamente, en el 39 hab&iacute;a una &ldquo;euforia patri&oacute;tica&rdquo; desencadenada por el nazismo y acentuada por la reciente conquista de Polonia. &ldquo;En el caso de Faber parece m&aacute;s una cuesti&oacute;n oportunista, para quedar bien con las autoridades alemanas y tambi&eacute;n con las autoridades espa&ntilde;olas y poder continuar con sus objetivos vitales&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En el caso de Faber parece más una cuestión oportunista, para quedar bien con las autoridades alemanas y también con las autoridades españolas y poder continuar con sus objetivos vitales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alex Sepasgosarian</span>
                                        <span>—</span> Periodista del diario alemán Mallorca Magazin y autor del libro &#039;Mallorca bajo la cruz gamada. 1933- 1945&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En abril de 1939, el Bando Nacional -af&iacute;n al r&eacute;gimen hitleriano- hab&iacute;a derrotado al bando republicano. Durante el conflicto, los alemanes, que ya profesaban amor por Balears y se hab&iacute;an asentado en Espa&ntilde;a, huyeron por miedo, ayudados incluso por la Marina Alemana. &ldquo;Pero, cuando termin&oacute; la guerra, la mayor&iacute;a quer&iacute;a volver al mar y al sol, y muchos lo hicieron&rdquo;, sigue el periodista.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Ruiz explica que a los historiadores de Balears les sorprendi&oacute;, en general, el descubrimiento. &ldquo;Es un personaje que llega a Eivissa en los a&ntilde;os 30 y forma parte de los movimientos contraculturales, lo que los nazis consideraban un arte degenerado. No nos cuadraba&rdquo;, expresa. Desde la casa madrile&ntilde;a Subastas Segre se&ntilde;alan que Faber se dedicaba sobre todo a hacer informalismos, un movimiento art&iacute;stico abstracto y gestual que surgi&oacute; en Europa durante la segunda posguerra mundial.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La ficha del registro en el partido nazi.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Perfil de &ldquo;v&iacute;ctima&rdquo; de persecuci&oacute;n nazi</strong></h2><p class="article-text">
        Tiene, de hecho, el perfil de ser una v&iacute;ctima de esta persecuci&oacute;n. Cuando llega a la isla adem&aacute;s se junta con otros artistas de izquierdas, algunos de ellos jud&iacute;os. No solo se le homenaje&oacute; con una v&iacute;a en Eivissa, sino que recibi&oacute; varios premios, otorgados alguno de ellos por el Museu d&rsquo;Art Contemporani d&rsquo;Eivissa (MACE) -donde hay algunos de sus cuadros- y en Barcelona, por ejemplo, recibi&oacute; la Medalla d&rsquo;Or.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Faber, que se juntó con otros artistas de izquierdas, incluso judíos, en Eivissa, también ha recibido premios del Museu d’Art Contemporani d’Eivissa y la Medalla d&#039;Or de Barcelona</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Surge la duda, por lo tanto, de si antes de que surgiera el r&eacute;gimen ya ten&iacute;a esta ideolog&iacute;a y lo llevaba de manera disimulada, o todo lo contrario, que llegado el momento, por necesidad, decidiera afiliarse para encubrirse, como hac&iacute;an muchos alemanes.&nbsp;En Espa&ntilde;a, sucedi&oacute; tambi&eacute;n con los simpatizantes de la izquierda o afiliados a ciertos sindicatos, que luego aparec&iacute;an inscritos en la Falange, solamente para &ldquo;salvar el pellejo&rdquo; una vez instaurada la dictadura franquista. &ldquo;Era una forma de poder vivir de manera tranquila&rdquo;, aclara Ruiz.
    </p><p class="article-text">
        En la isla conviv&iacute;an personas contrarias al r&eacute;gimen nazi, pero tambi&eacute;n alemanes que estaban a favor del nazismo. Sobre todo, cuando tras la Segunda Guerra Mundial se celebraron los juicios de Nuremberg y muchos de ellos fueron perseguidos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Sin título. 1966. Óleo sobre lienzo                            </span>
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        En ese momento, en Eivissa empezaba a arrancar -en los 60- el movimiento <em>hippy</em>, huyendo de la guerra de Vietnam cuando Espa&ntilde;a estaba bajo el r&eacute;gimen de Franco, pero no supon&iacute;an ninguna amenaza. Era una isla primitiva y barata, caracter&iacute;sticas que hab&iacute;an hecho que los extranjeros desearan vivir su bohemia: se hab&iacute;a puesto de moda.
    </p><p class="article-text">
        Ruiz recuerda que hace alrededor de una d&eacute;cada varios historiadores del  F&ograve;rum de Mem&ograve;ria Hist&ograve;rica organizaron dos exposiciones. La &uacute;ltima, en 2016, era sobre Eivissa y Formentera republicanas y uno de los temas que trataba eran los artistas que hab&iacute;an huido del nazismo y que pertenec&iacute;an a corrientes art&iacute;sticas revolucionarias y por eso viv&iacute;an aqu&iacute;, en libertad: &ldquo;No sab&iacute;amos nada de esto y por eso introducimos informaci&oacute;n de Will Faber&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De momento, los motivos de su afiliaci&oacute;n son una inc&oacute;gnita. El Ayuntamiento de Vila no ha respondido a la consulta de este diario sobre qu&eacute; a&ntilde;o se inaugur&oacute; la calle con el nombre del pintor ni tampoco si se plantean cambiarlo en el caso que se confirme que su tendencia pol&iacute;tica era af&iacute;n al partido de Hitler.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángela Torres Riera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/nazi-forzoso-calle-dedicada-will-faber-gran-pintor-incluido-listas-hitler-divide-expertos_1_13325463.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Jun 2026 20:35:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Un nazi forzoso? La calle dedicada a Will Faber, el gran pintor incluido en las listas de Hitler, divide a los expertos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Adolf Hitler,Nazis,Nazismo,Memoria Histórica,Ibiza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aina Ferrero, la directora de museo que lucha contra la 'McDonalización': "Lo que más interesa es lo que nos hace únicos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/aina-ferrero-directora-museo-lucha-mcdonalizacion-interesa-unicos_1_13310016.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6381879d-03e6-4251-a7c6-a12cfd32744e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145444.jpg" width="6960" height="3915" alt="Aina Ferrero, la directora de museo que lucha contra la &#039;McDonalización&#039;: &quot;Lo que más interesa es lo que nos hace únicos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La museóloga y responsable del Museu del Calçat i de la Indústria d'Inca publica '12+1 herejías museológicas', un ensayo en el que cuestiona los dogmas del sector artístico y reivindica instituciones más abiertas, críticas y conectadas con la sociedad</p><p class="subtitle">El PP gastó el triple de lo declarado para que la ciudad de Palma fuera candidata a capital europea de la cultura</p></div><p class="article-text">
        1. Amar&aacute;s al museo sobre todas las cosas. 2. Honrar&aacute;s a tu comunidad. 3. No consentir&aacute;s elitismos impuros. Estos son algunos de los antimandamientos de <em>12+1 herej&iacute;as museol&oacute;gicas</em>, el nuevo libro de Aina Ferrero Horrach (Palma, 1985), publicado por Ediciones Asim&eacute;tricas, que propone una bater&iacute;a de propuestas para convertir los museos en espacios m&aacute;s abiertos, cr&iacute;ticos y conectados con la sociedad. La muse&oacute;loga y directora del Museu del Cal&ccedil;at i de la Ind&uacute;stria d'Inca lleva a&ntilde;os defendiendo una idea que todav&iacute;a incomoda a gran parte del sector art&iacute;stico: que los museos no deber&iacute;an limitarse a conservar objetos, sino convertirse en espacios vivos, capaces de dialogar con las comunidades a las que sirven.
    </p><p class="article-text">
        En este ensayo breve e ilustrado, la autora enfrenta la &ldquo;McDonalizaci&oacute;n&rdquo; de los museos con una firme apuesta por la autenticidad, las experiencias con sentido y los relatos situados en el territorio, adem&aacute;s de desmontar algunos de los dogmas que han marcado la evoluci&oacute;n de los museos contempor&aacute;neos. Con humor y voluntad de provocar debate, Ferrero plantea una serie de &ldquo;antimandamientos&rdquo; para &ldquo;romper con la liturgia&rdquo; de quien entra a un museo como si entrase en una iglesia con miedo a molestar y a no entender lo que pasa all&iacute; dentro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La publicaci&oacute;n se suma a una trayectoria investigadora que incluye trabajos sobre la memoria de los presos republicanos en el Castell de Bellver (Mallorca) durante el franquismo, la coordinaci&oacute;n de una obra dedicada a la museograf&iacute;a industrial y un nuevo volumen, derivado de su tesis doctoral, que ver&aacute; la luz a finales de este a&ntilde;o. <em>12+1 herej&iacute;as museol&oacute;gicas</em> se presentar&aacute; el pr&oacute;ximo 24 de junio en un encuentro online organizado la editorial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El libro &#039;12+1 herejías museológicas&#039; desmonta algunos de los dogmas que han marcado la evolución de los museos contemporáneos."
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                El libro &#039;12+1 herejías museológicas&#039; desmonta algunos de los dogmas que han marcado la evolución de los museos contemporáneos.                            </span>
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        <strong>&iquest;C&oacute;mo surge la idea del libro? Tiene un tono muy diferente al de trabajos anteriores. Puede leerse como m&aacute;s personal y vinculado a experiencias laborales.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La idea parte, de alguna forma, de mi tesis doctoral. Cuando publicas una tesis te das cuenta de que son textos largu&iacute;simos, dif&iacute;ciles de leer para el gran p&uacute;blico, y muy pocas acaban llegando realmente a la gente. Transform&eacute; una parte de esa investigaci&oacute;n en este libro y en otro algo m&aacute;s especializado, que se publicar&aacute; a finales de este a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Siempre he pensado que quienes trabajamos en cultura tenemos tambi&eacute;n la responsabilidad de hacer accesible el conocimiento. La cultura elitista me incomoda. De hecho, una de las razones por las que me fui alejando de ciertos &aacute;mbitos del arte fue precisamente porque los encontraba demasiado cerrados, demasiado dirigidos a expertos y, en ocasiones, incluso intimidantes.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La cultura elitista me incomoda. De hecho, una de las razones por las que me fui alejando de ciertos ámbitos del arte fue precisamente porque los encontraba demasiado cerrados, demasiado dirigidos a expertos y, en ocasiones, incluso intimidantes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Entonces, ha aplicado el anti-mandamiento de la accesibilidad a su propia tesis.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro. Quer&iacute;a intentar comunicar de una forma m&aacute;s &uacute;til y cercana. La idea de fondo es sencilla: si creemos que los museos no deben intimidar a la gente, el libro tampoco pod&iacute;a hacerlo. Quer&iacute;a escribir una especie de manifiesto contra la solemnidad. Un ensayo que rompiera con la liturgia de entrar en un museo como quien entra en un santuario.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Quería escribir una especie de manifiesto contra la solemnidad. Un ensayo que rompiera con la liturgia de entrar en un museo como quien entra en un santuario</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Una de las ideas centrales del libro es precisamente esa visi&oacute;n del museo como una especie de catedral laica. &iquest;Cu&aacute;l es hoy el principal dogma que sigue impidiendo que los museos conecten con la sociedad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que uno de los principales obst&aacute;culos es precisamente la percepci&oacute;n social que todav&iacute;a existe sobre los museos. Cuando mucha gente piensa en ellos imagina silencio, seriedad y normas. Esa imagen forma parte del imaginario colectivo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero esa percepci&oacute;n es tambi&eacute;n construida por las instituciones.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde luego, es construida tambi&eacute;n por los propios museos. Te pondr&eacute; un ejemplo muy sencillo. Hace poco le&iacute;a un cuento a mi hija, que tiene dos a&ntilde;os. En la historia, el personaje viajaba por el mundo, llegaba a Roma, entraba en un museo, se aburr&iacute;a inmediatamente y se iba a comer un helado. Desde muy peque&ntilde;os vamos interiorizando la idea de que los museos son lugares aburridos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Romper ese imaginario es una tarea educativa, pero tambi&eacute;n una responsabilidad de los propios museos. Todos hemos estado en un museo donde un vigilante nos manda callar de inmediato. Eso refuerza la idea de que seguimos entrando en una especie de templo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Aina Ferrero Horrach es museóloga y directora del Museu del Calçat i de la Indústria d&#039;Inca desde 2017.                            </span>
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        <strong>En el libro se invita a entrar en los museos como herejes. &iquest;Cu&aacute;l ser&iacute;a hoy la herej&iacute;a m&aacute;s urgente y necesaria?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Probablemente la m&aacute;s importante sea entender que el objeto no puede ser lo &uacute;nico relevante. Los objetos son fundamentales. Son la raz&oacute;n de ser de los museos, igual que respirar es esencial para vivir. Pero no pueden situarse por encima de las personas. Los museos tienen que tender puentes con quienes construyen la memoria colectiva porque los objetos, por s&iacute; solos, no dicen nada. Necesitan contexto, mediaci&oacute;n y mucho m&aacute;s di&aacute;logo. El problema aparece cuando se presentan objetos sin ning&uacute;n tipo de acompa&ntilde;amiento, como si todo el mundo tuviera las mismas herramientas para interpretarlos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El problema aparece cuando se presentan objetos sin ningún tipo de acompañamiento, como si todo el mundo tuviera las mismas herramientas para interpretarlos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Esa visi&oacute;n exige tiempo, recursos y personal. En un contexto de precariedad cultural, &iquest;es realista pensar en procesos de mediaci&oacute;n m&aacute;s ambiciosos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Precisamente ah&iacute; est&aacute; parte del problema. Cuando entendamos que conectar con la sociedad no es una tarea secundaria, sino el n&uacute;cleo de nuestro trabajo, quiz&aacute; empezaremos a priorizar de otra manera. Tal vez sea mejor hacer una exposici&oacute;n menos al a&ntilde;o y dedicar m&aacute;s esfuerzos a construir v&iacute;nculos con la comunidad. La relevancia social de los museos depende de ello. Vivimos en una cultura de la inmediatez, de los <em>likes</em> y del consumo acelerado de contenidos. Los museos todav&iacute;a pueden ser espacios de resistencia cultural frente a esa l&oacute;gica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Vivimos en una cultura de la inmediatez, de los likes y del consumo acelerado de contenidos. Los museos todavía pueden ser espacios de resistencia cultural frente a esa lógica</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Siempre pongo el mismo ejemplo: prueba a situarte delante de una obra durante siete segundos. Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis y siete. Siete segundos es apenas el tiempo m&iacute;nimo para empezar a percibir detalles. Cuanto m&aacute;s observas, m&aacute;s entiendes y m&aacute;s disfrutas. Sin embargo, hoy estamos acostumbrados a pasar de una imagen a otra constantemente. Los museos todav&iacute;a pueden ofrecer una experiencia distinta, basada en la atenci&oacute;n, la reflexi&oacute;n y el tiempo lento.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El libro se presentará el próximo 24 de junio en un encuentro online organizado la editorial.                            </span>
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        <strong>El libro cuestiona muchas inercias del sector cultural. &iquest;Ha sentido v&eacute;rtigo al publicarlo en un &aacute;mbito donde no siempre abundan las cr&iacute;ticas p&uacute;blicas y mucho menos la autocr&iacute;tica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La verdad es que no. Hasta que vi el t&iacute;tulo definitivo ni siquiera me hab&iacute;a planteado que pudiera resultar inc&oacute;modo. Adem&aacute;s, creo que muchas de las instituciones a las que podr&iacute;a interpelar ni siquiera se sienten aludidas. Dicho esto, tambi&eacute;n creo que se est&aacute;n haciendo muchas cosas bien y que cada vez est&aacute; m&aacute;s extendida la idea de que los museos no pueden seguir funcionando como palacios cerrados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace poco, </strong><a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/arte-servicio-turismo-creadores-comision-europea-critican-modelo-cultural-pp-palma_1_13155739.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>varios artistas cr&iacute;ticos con el modelo cultural de Palma explicaban en este diario que les cuesta expresar determinadas cr&iacute;ticas por miedo a quedar excluidos del circuito art&iacute;stico</strong></a><strong>. &iquest;Entiende esa preocupaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, la entiendo perfectamente. Yo, por suerte, me siento bastante libre porque nunca he tenido una vinculaci&oacute;n pol&iacute;tica p&uacute;blica con nadie y, adem&aacute;s, soy una persona bastante directa. Digo lo que pienso. Pero entiendo que muchos artistas se sientan condicionados. El mundo del arte funciona a menudo a trav&eacute;s de redes de afinidad, de relaciones personales y de posicionamientos. Comprendo que exista miedo a criticar determinadas pol&iacute;ticas porque existe la sensaci&oacute;n de que eso puede tener consecuencias.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El mundo del arte funciona a menudo a través de redes de afinidad, de relaciones personales y de posicionamientos. Comprendo que exista miedo a criticar determinadas políticas porque existe la sensación de que eso puede tener consecuencias</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El problema es que, si nadie se atreve a expresar lo que piensa, terminamos perpetuando determinadas din&aacute;micas. Y entonces pasa lo que pasa: se impulsan proyectos que no funcionan o que no responden a las necesidades reales del territorio y nadie lo cuestiona hasta que llegan las cr&iacute;ticas desde fuera.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, las ayudas p&uacute;blicas de las que viven muchos artistas son necesarias y positivas, pero tambi&eacute;n generan dependencias. No es algo nuevo. Hist&oacute;ricamente los artistas siempre han dependido de alg&uacute;n tipo de mecenas. Hoy muchas veces ese papel lo desempe&ntilde;an las administraciones p&uacute;blicas. Hay una parte muy positiva, pero tambi&eacute;n una dimensi&oacute;n que puede limitar la libertad cr&iacute;tica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las ayudas públicas de las que viven muchos artistas son necesarias y positivas, pero también generan dependencias</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En esa l&iacute;nea, </strong><a href="https://www.eldiario.es/galicia/xunta-ignora-expertos-asalta-direccion-principal-centro-arte-contemporaneo-galicia_1_13251893.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>casos recientes como el del Centro Galego de Arte Contempor&aacute;neo (CGAC) en Galicia</strong></a><strong> han reabierto el debate sobre las buenas pr&aacute;cticas en la elecci&oacute;n de direcciones de museos. &iquest;Siguen siendo una referencia &uacute;til?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que, sin una normativa que las respalde, las buenas pr&aacute;cticas corren el riesgo de quedarse en una declaraci&oacute;n de intenciones. Ojal&aacute; existieran mecanismos legales que obligaran a cumplir determinados criterios porque, de lo contrario, vemos constantemente c&oacute;mo se incumplen sin consecuencias.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ferrero Horrach  enfrenta en este ensayo la “McDonalización” de los museos con una firme apuesta por la autenticidad y los relatos situados.                            </span>
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        <strong>Para terminar. Una cuesti&oacute;n muy presente en el libro cuando se refiere a la McDonalizaci&oacute;n de los museos: el uso del arte como herramienta de promoci&oacute;n tur&iacute;stica. &iquest;Le preocupa esa tendencia? En el caso de Palma, se dan ejemplos como la idea de llevar la colecci&oacute;n del Thyssen a Gesa o las grandes exposiciones en la Llotja de Palma.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No me parece negativo que la cultura se convierta en un atractivo tur&iacute;stico. Al contrario. Ojal&aacute; cada vez m&aacute;s personas visiten Mallorca por su patrimonio, su arte o sus tradiciones. La cuesti&oacute;n es qui&eacute;n decide qu&eacute; cultura se promociona y con qu&eacute; criterios. &iquest;Se han realizado estudios de p&uacute;blicos? &iquest;Se ha consultado a la comunidad? &iquest;Se han valorado las necesidades reales del territorio? Ah&iacute; est&aacute; el problema. No estoy diciendo que determinadas iniciativas deban hacerse o no hacerse. Lo que reclamo es rigor, reflexi&oacute;n y participaci&oacute;n. Ya tenemos un museo de arte contempor&aacute;neo en Palma &iquest;Necesitamos otro? Quiz&aacute; s&iacute;. Pero antes deber&iacute;amos preguntarnos qu&eacute; aportar&aacute;, qu&eacute; necesidades cubre y qu&eacute; quiere realmente la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Los turistas que m&aacute;s nos interesan son precisamente aquellos que buscan aquello que nos hace &uacute;nicos. Por eso creo que debemos apostar por propuestas vinculadas a nuestra historia, nuestra identidad y nuestras particularidades culturales. Y tambi&eacute;n dir&eacute; una cosa: Mir&oacute; est&aacute; muy bien, pero despu&eacute;s de Mir&oacute; han pasado muchas cosas. Quiz&aacute; ha llegado el momento de refrescar un poco el relato y mirar tambi&eacute;n hacia otras propuestas y otros creadores.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/aina-ferrero-directora-museo-lucha-mcdonalizacion-interesa-unicos_1_13310016.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Jun 2026 20:27:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Aina Ferrero, la directora de museo que lucha contra la 'McDonalización': "Lo que más interesa es lo que nos hace únicos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Mallorca,Cultura,Arte,Museos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Consulta la programación oficial para la Revetla de Sant Joan 2026 de Palma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/consulta-programacion-oficial-revetla-sant-joan-2026-palma_1_13308095.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0a34946-0d35-43ca-a4ff-3781b8707ea4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Consulta la programación oficial para la Revetla de Sant Joan 2026 de Palma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La celebración contará con correfocs, 'ball de bot' y un concierto de Xanguito</p></div><p class="article-text">
        La Revetla de Sant Joan de Palma contar&aacute; con correfocs infantiles y para adultos, m&uacute;sica tradicional, 'ball de bot' y un concierto del grupo mallorqu&iacute;n Xanguito, dentro de la programaci&oacute;n organizada en el Parc de la Mar el pr&oacute;ximo 23 de junio.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n han anunciado este martes la regidora de Educaci&oacute;n, Servicios Sociales, Participaci&oacute;n Ciudadana, Juventud e Igualdad, Lourdes Roca, en rueda de prensa, la celebraci&oacute;n tambi&eacute;n incluir&aacute; el encendido del 'foguer&oacute;' mediante la llegada de la Flama de la Llengua, un preg&oacute;n y la participaci&oacute;n de una docena de colles y b&egrave;sties de foc en el correfoc principal de la noche.
    </p><p class="article-text">
        La jornada comenzar&aacute; a las 20.00 horas con el encendido del foguer&oacute; mediante la Flama de la Llengua, que contar&aacute; con la participaci&oacute;n de la Obra Cultural Balear (OCB).
    </p><p class="article-text">
        Quince minutos despu&eacute;s (20.15 horas) arrancar&aacute; un correfoc infantil con la participaci&oacute;n de las colles Enfocats, Kinfumfa, Patits Encabritats y Realment Cremats.
    </p><p class="article-text">
        A las 21.00 horas tendr&aacute; lugar una actuaci&oacute;n de m&uacute;sica tradicional y 'ball de bot' a cargo del grupo Al-Mayurqa. A continuaci&oacute;n, a las 22.00 horas, se celebrar&aacute; el preg&oacute;n de la fiesta y, veinte minutos despu&eacute;s, la Federaci&oacute;n de Asociaciones de Vecinos de Palma dirigir&aacute; un saludo institucional a los asistentes.
    </p><p class="article-text">
        El correfoc principal arrancar&aacute; a las 22.30 horas con la participaci&oacute;n de las colles y b&egrave;sties de foc Enfocats, Realment Cremats, Kinfumfa, Ses Germanies, Illa Galera, Male&iuml;ts Encabritats, Drac i Guardians de Sant Jordi, &Ograve;liba de la Real, Es Drac de na Coca, Trabucats, Es Cau des Boc Negre e Incubus. La programaci&oacute;n concluir&aacute; a las 23.30 horas con un concierto de Xanguito.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Europa Press]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/consulta-programacion-oficial-revetla-sant-joan-2026-palma_1_13308095.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Jun 2026 10:51:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Consulta la programación oficial para la Revetla de Sant Joan 2026 de Palma]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Mallorca,Fiestas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La masificación del centro de Palma liquida la utopía de la librería Literanta: “Los cruceristas son como una muralla”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/masificacion-centro-palma-liquida-utopia-libreria-literanta-cruceristas-son-muralla_1_13304285.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/42774c2c-d97c-4ccb-aa5a-9243414f2e20_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La masificación del centro de Palma liquida la utopía de la librería Literanta: “Los cruceristas son como una muralla”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La bajada de ventas que ha comportado la masificación turística de los barrios antiguos de la ciudad obliga a cerrar tras dos décadas de historia un negocio que agitó la vida cultural de la capital mallorquina debido</p><p class="subtitle">No, no es cierto que la mitad de los libros publicados en España no venda ni un ejemplar al año</p></div><p class="article-text">
        Por las ventanas del edificio de al lado se escapa una cadena de acordes menores que recuerda a los primeros compases de <em>Into My Arms</em>. M&aacute;s que coincidencia, parece justicia po&eacute;tica. La balada de Nick Cave es un cl&aacute;sico de funeral; lo que est&aacute; ocurriendo al otro lado de ese umbral pintado de rojo que linda con una escuela de piano &ndash;de ah&iacute; la m&uacute;sica en vivo&ndash; es un adi&oacute;s. Cierra Literanta, una de las librer&iacute;as que han agitado la cultura de Palma durante el siglo XXI y decenas de lectores acuden a dar el p&eacute;same. De paso, curiosean y aligeran un cat&aacute;logo que se liquida con un 30% de descuento. 
    </p><p class="article-text">
        Son cientos de libros, decenas de g&eacute;neros, tem&aacute;ticas y formatos. Econom&iacute;a, metaf&iacute;sica, viajes, arquitectura, ficci&oacute;n, feminismo, historia. Novela, poes&iacute;a, ensayo, cr&oacute;nica period&iacute;stica, fotolibros, revistas &ndash;<em>Panenka</em>, <em>L&iacute;bero</em>&ndash; que en estas semanas mundialistas recuerdan que el f&uacute;tbol tambi&eacute;n es narrativa. Hay novedades, hay cl&aacute;sicos y hay algunos ejemplares de d&eacute;cadas pasadas. El dise&ntilde;o de las cubiertas de los libros m&aacute;s viejos trasladan al mir&oacute;n a &eacute;pocas ya no tan&nbsp;recientes. 2010, por ejemplo. En julio de aquel a&ntilde;o, Patti Smith charl&oacute; con sus seguidores mallorquines mientras les dedicaba <em>&Eacute;ramos unos ni&ntilde;os</em>, donde relat&oacute; su amistad y su romance con el fot&oacute;grafo Robert Mapplethorpe. Tiempos felices que quedaron atr&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy cuesta creerlo, pero la matriarca del punk firm&oacute; en Literanta. Fueron las p&aacute;ginas doradas de una historia finiquitada por la gentrificaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La librería ya tuvo que trasladarse en 2018 de un local que contaba con una cafetería a un espacio mucho más pequeño."
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            <span class="title">
                La librería ya tuvo que trasladarse en 2018 de un local que contaba con una cafetería a un espacio mucho más pequeño.                            </span>
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        &ldquo;Cada vez hay m&aacute;s turistas y menos habitantes, personas que hagan barrio&rdquo;, explica Sergio Gonz&aacute;lez, el &uacute;ltimo librero de Literanta. Al poco de llegar a Mallorca, este leon&eacute;s pas&oacute; de ser un simple &ldquo;aficionado a la lectura&rdquo; a un &ldquo;prescriptor de libros que se deja influir por los gustos y recomendaciones de los clientes, lo m&aacute;s bonito del oficio&rdquo; cuando entr&oacute; a trabajar como empleado en la librer&iacute;a a la que acaba de bajar la persiana. Fue en 2005, cuando arranc&oacute; este proyecto en el Carrer Can Fortuny, a apenas unos metros del Carrer des Call, donde se traslad&oacute; en 2018. Literanta no escap&oacute; del antiguo gueto jud&iacute;o de Palma &ndash;calles empedradas, contraventanas verdosas, puertas de madera noble&ndash; pero, seg&uacute;n algunos clientes, la mudanza fue un golpe para el negocio.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cada vez hay más turistas y menos habitantes, personas que hagan barrio</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sergio González</span>
                                        <span>—</span> El último librero de Literanta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Mantuvieron el esp&iacute;ritu, pero en un espacio mucho m&aacute;s peque&ntilde;o. El primer local ten&iacute;a patio y una barra donde te pod&iacute;as tomar un caf&eacute; o un vino: hubo all&iacute; muchas primeras citas. Esta barriada estaba llena de vida; muchos vecinos y funcionarios acababan tomando algo all&iacute; y comprando libros. Ahora, excepto turistas, ya no pasa casi nadie por aqu&iacute; delante. No dir&eacute; que estemos en una ciudad tem&aacute;tica, pero a veces es dif&iacute;cil reconocer algunos rincones de Palma&rdquo;, explica Josep Maria Aguil&oacute;. Este veterano periodista se ha despedido del librero Gonz&aacute;lez llev&aacute;ndose bajo el brazo dos lecturas de cin&eacute;filo &ndash;una sobre <em>westerns</em>, otra sobre Grace Kelly&ndash; y con la misma sensaci&oacute;n que el poeta Josep Vidal &ndash;que ha optado por el pensamiento filos&oacute;fico en su &uacute;ltima compra: Az&uacute;a, Sartre&hellip;&ndash;: de la ciudad que conocieron cuando eran m&aacute;s j&oacute;venes ya no quedan ni las raspas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Josep Maria Aguiló cree que el casco antiguo de Palma se ha convertido  en una ciudad temática."
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            <span class="title">
                Josep Maria Aguiló cree que el casco antiguo de Palma se ha convertido  en una ciudad temática.                            </span>
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        &ndash;Son ciclos, pero siempre es una pena cuando cierra una librer&iacute;a &ndash;dice Vidal&ndash; porque en este bajo me imagino que si abre un negocio, ser&aacute; de otro tipo. Vengo de pasar doce d&iacute;as en Par&iacute;s por un tema de unas traducciones que me han encargado y me ha gustado ver que all&iacute;, pese al turismo, las librer&iacute;as siguen siendo un lugar de reuni&oacute;n. Literanta tambi&eacute;n lo ha sido. En febrero, sin ir m&aacute;s lejos, di un taller sobre Cort&aacute;zar y la respuesta fue buena, pero es cierto que ya no era lo mismo que en otros tiempos. Entiendo la decisi&oacute;n de Sergio.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Son ciclos, pero siempre es una pena cuando cierra una librería –dice Vidal– porque en este bajo me imagino que si abre un negocio, será de otro tipo. Vengo de pasar doce días en París por un tema de unas traducciones que me han encargado y me ha gustado ver que allí, pese al turismo, las librerías siguen siendo un lugar de reunión. Literanta también lo ha sido</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Josep Vidal</span>
                                        <span>—</span> Poeta 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Josep Vidal es un poeta y traductor que ha impartido talleres literarios en un espacio que fue un punto de encuentro para la cultura palmesana."
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            <span class="title">
                Josep Vidal es un poeta y traductor que ha impartido talleres literarios en un espacio que fue un punto de encuentro para la cultura palmesana.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>El librero se marcha a la universidad</strong></h2><p class="article-text">
        A Gonz&aacute;lez le cost&oacute; muy poco escribir el punto y final de Literanta, sin embargo. No s&oacute;lo influ&iacute;a la deriva tur&iacute;stica &ndash;de la ciudad y del barrio&ndash;&nbsp;o el haberse quedado sin socios al frente de un negocio que implica subir y bajar la persiana de lunes a s&aacute;bado, realizar pedidos y hacer devoluciones, liquidar las ventas al distribuidor, organizar presentaciones, cursos, conversaciones, y, a ser posible, leer, leer mucho. El punto de no retorno para este aut&oacute;nomo fue una oferta de la Universitat de les Illes Balears. El oficio que aprendi&oacute; en Literanta lo desarrolla ahora como asalariado en la librer&iacute;a del campus. &ldquo;Si alg&uacute;n d&iacute;a le toca subir a la universidad, all&iacute; nos veremos&rdquo;, le dice a una clienta que ha ido a despedirse acompa&ntilde;ada de su hijo adolescente. Durante los &uacute;ltimos tres meses ha compaginado los dos trabajos. Hasta el fin de semana pasado:&nbsp;&ldquo;Un estr&eacute;s, pero ha valido la pena&rdquo;. 
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                    alt="Sergio González pasará a trabajar en la librería de la Universitat de les Illes Balears."
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                Sergio González pasará a trabajar en la librería de la Universitat de les Illes Balears.                            </span>
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        Mientras liquida unas estanter&iacute;as que vuelve a llenar en cuanto se vac&iacute;an, el librero no esconde una sonrisa. Los lectores responden y bromea con ellos. A un par les recuerda que tambi&eacute;n se est&aacute; deshaciendo del mobiliario y les anima a llevarse la mesa de billar que ocupa el centro de una sala interior decorada con retratos de escritores y un cartel que recoge las &ldquo;nueve maneras de ense&ntilde;ar a los ni&ntilde;os a odiar la lectura&rdquo; que dict&oacute; el pedagogo italiano Gianni Rodari: 1. Presentar El libro como una alternativa a la televisi&oacute;n 2. Presentar al libro como una alternativa a los c&oacute;mics, (...), 9. Obligarlos a leer.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Si una tarde cualquiera entre semana fuera normal tanto movimiento, &iquest;no cerrar&iacute;as, no?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iexcl;No, claro que no! Los cruceristas y la masificaci&oacute;n se hab&iacute;an convertido en una especie de muralla que hac&iacute;a que a muchos palmesanos les resultara inc&oacute;modo llegar hasta estas calles. Cuando anunci&eacute;, un martes, en las redes sociales de la librer&iacute;a que iba a cerrar, me esperaba que viniera gente, pero no tanta como la que est&aacute; apareciendo&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;Echar&aacute;s de menos esta librer&iacute;a?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;No. Es una historia que, como todo, ten&iacute;a que terminar alguna vez.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los últimos clientes de Literanta curiosean las estanterías de un catálogo en liquidación."
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                Los últimos clientes de Literanta curiosean las estanterías de un catálogo en liquidación.                            </span>
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    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando anuncié, un martes, en las redes sociales de la librería que iba a cerrar, me esperaba que viniera gente, pero no tanta como la que está apareciendo…</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sergio González</span>
                                        <span>—</span> El último librero de Literanta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Las librer&iacute;as independientes, en riesgo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mallorca tiene una red de librer&iacute;as nada despreciable. El Gremi de Llibreters cuenta con treinta comercios asociados. S&oacute;lo en la ciudad hay una veintena. Pero el cierre de Literanta es un aviso a navegantes: los espacios independientes lo tienen complicado para sobrevivir. La Biblioteca de Babel &ndash;fundada por Jos&eacute; Luis Mart&iacute;nez, uno de los impulsores originales de Literanta&ndash; o Quart Creixent son las librer&iacute;as que resisten en el cogollo de Palma para quien no quiere recurrir a El Corte Ingl&eacute;s o a FNAC. 
    </p><p class="article-text">
        2025 confirm&oacute; &ndash;paradoja&ndash; que el mercado libresco espa&ntilde;ol &ndash;91.000 t&iacute;tulos, 3.037 millones de euros&ndash; publica m&aacute;s que nunca y factura a niveles de 2008, cuando estall&oacute; la pen&uacute;ltima burbuja inmobiliaria. La especulaci&oacute;n actual eleva los alquileres de locales en el centro hist&oacute;rico de Palma por encima de los 2.000 euros al mes. Una cantidad dif&iacute;cil de asumir en un sector donde los precios de venta est&aacute;n tasados. Un factor que deber&iacute;a favorecer a los peque&ntilde;os libreros frente a los gigantes de internet, pero que tambi&eacute;n estrecha los m&aacute;rgenes. Al salir de Literanta con su compra final &ndash;el evangelio ap&oacute;crifo que relata la infancia de Jes&uacute;s de Nazaret&ndash;, Jaime V&aacute;zquez resume as&iacute; el contexto:
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Lo digital nos absorbe y la inteligencia artificial, me temo, acabar&aacute; con negocios como este.
    </p><p class="article-text">
        Hasta que se cumplan los temores de este profesor de Periodismo que ense&ntilde;a en el Centro de Ense&ntilde;anza Superior Alberta Gim&eacute;nez (CESAG) quedar&aacute; la memoria. Que es viajera. Elena y Samantha llevar&aacute;n el recuerdo de Literanta a Concord, New Hampshire, y a Moncton, New Brunswick, el este de Estados Unidos y Canad&aacute;. Son fil&oacute;logas, han venido a Palma para asistir a unas conferencias sobre Estudios Hisp&aacute;nicos y, de rebote, han conocido la librer&iacute;a el d&iacute;a que cierra. 
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                    alt="El profesor de Periodismo Jaime Vázquez cree que &quot;lo digital acabará con las librerías físicas&quot;"
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                El profesor de Periodismo Jaime Vázquez cree que &quot;lo digital acabará con las librerías físicas&quot;                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Las turistas tambi&eacute;n compran libros</strong></h2><p class="article-text">
        Samantha, que es canadiense, buscaba las ediciones en castellano de las dos novelas m&aacute;s famosas de Carme Riera, <a href="https://ca.wikipedia.org/wiki/Te_deix,_amor,_la_mar_com_a_penyora" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Te deix, amor, la mar com a penyora</em></a> y <a href="https://ca.wikipedia.org/wiki/Dins_el_darrer_blau" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Dins el darrer blau</em></a>, pero no ha tenido suerte. Aunque no se lleve nada, el espacio le ha encantado porque le recuerda a las &ldquo;peque&ntilde;as librer&iacute;as que el BookTok de algunos <em>influencers</em> est&aacute;n poniendo de moda en ciudades peque&ntilde;as&rdquo; de su pa&iacute;s: &ldquo;En Montreal o Toronto casi no quedan este tipo de negocios&rdquo;. &ldquo;Tampoco en Boston, que est&aacute; a hora y media de donde vivo&rdquo;, responde Elena saltando del castellano al valenciano. &ldquo;Pero, mira, yo soy de Santa Pola y para comprar un libro de literatura er&oacute;tica de los a&ntilde;os veinte, que es lo que me interesa [<em>r&iacute;e</em>] te tienes que ir a Alacant&hellip; o pedirlo por internet&rdquo;.
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                Teresa, Samantha y Elena, tres turistas que conocen Literanta justo antes de que cierre la librería.                            </span>
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        Y, entonces, Teresa, que tambi&eacute;n es santapolera y fil&oacute;loga, sale de la librer&iacute;a con una bolsa de papel marr&oacute;n a reventar. Sus amigas le exigen un <em>unboxing </em>mientras ella exclama: &ldquo;&iexcl;Las turistas tambi&eacute;n compramos libros!&rdquo;. Un novel&oacute;n de Laura Gallego para su hija de once a&ntilde;os; unos ensayos de Mar&iacute;a Zambrano, un diccionario de lugares comunes de Flaubert. Y las memorias de Virginia Woolf, un imprescindible que buscaba hace tiempo. Cuando Teresa lo sac&oacute; de la estanter&iacute;a de Literanta, la novelista que hace casi cien a&ntilde;os reclam&oacute; una habitaci&oacute;n para que las mujeres pudieran narrar el mundo con mirada propia la observaba &ndash;los ojos esc&eacute;pticos, la palma de la mano izquierda apoyada en la mejilla&ndash; desde una fotograf&iacute;a en blanco y negro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Sierra del Sol, Francisco Ubilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/masificacion-centro-palma-liquida-utopia-libreria-literanta-cruceristas-son-muralla_1_13304285.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jun 2026 20:14:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La masificación del centro de Palma liquida la utopía de la librería Literanta: “Los cruceristas son como una muralla”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Mallorca,Palma,Librerías,Libros,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los papeles de Gaudí salen a la luz: las cartas, facturas y técnicas del 'arquitecto de Dios' en Mallorca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/papeles-gaudi-salen-luz-cartas-facturas-tecnicas-arquitecto-dios-mallorca_1_13296104.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b95fae1-680d-4dcd-9bf2-aa3a6d8e3f74_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los papeles de Gaudí salen a la luz: las cartas, facturas y técnicas del &#039;arquitecto de Dios&#039; en Mallorca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La catalogación de más de 900 documentos permite seguir el rastro cotidiano de la reforma de la Catedral impulsada por el genio catalán entre 1904 y 1915. "Muchas de las ideas que después desarrolló en la Sagrada Familia ya estaban presentes en la isla", comenta el cineasta Cesc Mulet</p><p class="subtitle">El Papa bendice la Sagrada Família y reivindica el templo de Gaudí como “faro abierto al Mediterráneo”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;No vale la pena hacer nada que no sea eterno&rdquo;. Tan rotunda y tan rom&aacute;ntica, la frase hist&oacute;ricamente atribuida al arquitecto Antoni Gaud&iacute; (1852-1926) cobra nueva vida en el centenario de su muerte. El motivo es la apertura al p&uacute;blico de m&aacute;s de 900 documentos &mdash;muchos de ellos hasta ahora inaccesibles para la ciudadan&iacute;a y para buena parte de la comunidad investigadora&mdash; que permiten reconstruir, m&aacute;s de un siglo despu&eacute;s, una de las transformaciones arquitect&oacute;nicas m&aacute;s profundas que ha vivido la Catedral de Mallorca, conocida popularmente como La Seu.
    </p><p class="article-text">
        Entre facturas, cartas, presupuestos, recibos y correspondencia administrativa se conserva una parte fundamental de la historia contempor&aacute;nea de la Seu. Son los papeles de la reforma impulsada por el obispo Pere Joan Campins y ejecutada por Gaud&iacute; entre 1904 y 1915, una intervenci&oacute;n que modific&oacute; radicalmente el espacio interior del templo y que hoy sigue siendo una de las obras m&aacute;s singulares de la arquitectura espa&ntilde;ola del siglo XX.
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                    alt="La Catedral de Mallorca es uno de los mayores exponentes del estilo gótico."
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            <span class="title">
                La Catedral de Mallorca es uno de los mayores exponentes del estilo gótico.                            </span>
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        Coincidiendo con el centenario de la muerte del arquitecto catal&aacute;n y con la celebraci&oacute;n del D&iacute;a Internacional de los Archivos, el Arxiu Capitular de Mallorca ha puesto a disposici&oacute;n de investigadores y p&uacute;blico estos materiales en un momento especialmente relevante. Todo ello se enmarca en el denominado A&ntilde;o Gaud&iacute; 2026, una iniciativa con la que pretenden reivindicar la importancia de la reforma mallorquina dentro del conjunto de la obra del &ldquo;arquitecto de Dios&rdquo; &mdash;un apelativo popularizado tras su muerte en 1926 y revitalizado recientemente por el impulso del papa Francisco a su proceso de canonizaci&oacute;n, que en 2025 reconoci&oacute; oficialmente sus virtudes heroicas&mdash;.
    </p><p class="article-text">
        La catalogaci&oacute;n ha sido realizada durante m&aacute;s de siete a&ntilde;os de trabajo por el responsable de &aacute;rea del Arxiu Capitular, Rafel Morro, quien destaca a elDiario.es que el principal valor del fondo radica precisamente en las m&uacute;ltiples lecturas que permite. &ldquo;Un historiador del arte encontrar&aacute; unas cosas; un fil&oacute;logo, otras; un especialista en vitrales o en t&eacute;cnicas constructivas se fijar&aacute; en aspectos distintos&rdquo;, explica, a&ntilde;adiendo que &ldquo;cada documento abre nuevas posibilidades de investigaci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un historiador del arte encontrará unas cosas; un filólogo, otras; un especialista en vitrales o en técnicas constructivas se fijará en aspectos distintos. Cada documento abre nuevas posibilidades de investigación</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Rafel Morro</span>
                                        <span>—</span> Responsable de área del Arxiu Capitular
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        De esta manera, los materiales permiten seguir el rastro de arquitectos, artesanos, proveedores, obreros y empresas implicadas en la reforma. El fondo tambi&eacute;n muestra qu&eacute; materiales se utilizaron, c&oacute;mo se financiaron determinadas actuaciones y cu&aacute;les fueron los desaf&iacute;os cotidianos de una obra que se prolong&oacute; durante m&aacute;s de una d&eacute;cada. Se trata de una colecci&oacute;n que ayuda a comprender no solo el resultado final de las obras, sino tambi&eacute;n los procesos que las hicieron posibles.
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                El fondo, recientemente catalogado, reúne más de 900 documentos.                            </span>
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                Rafel Morro ha trabajado en la catalogación del archivo desde el año 2019.                            </span>
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      <p class="quote-text">Los documentos permiten conocer los arquitectos, los artesanos, los proveedores, los obreros y las empresas implicadas en la reforma, así como los materiales utilizados o cuáles fueron los desafíos cotidianos de la obra</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>La gran transformaci&oacute;n de la Seu</strong></h2><p class="article-text">
        Cuando Gaud&iacute; lleg&oacute; a Mallorca ya era una figura reconocida dentro de la arquitectura espa&ntilde;ola. Su desembarco en la Catedral respond&iacute;a al deseo del obispo Campins de impulsar una profunda renovaci&oacute;n lit&uacute;rgica del templo. La intervenci&oacute;n modific&oacute; de manera radical el espacio interior de la Seu. El arquitecto elimin&oacute; elementos a&ntilde;adidos durante siglos, ampli&oacute; el presbiterio, recuper&oacute; ventanales cegados, reorganiz&oacute; el mobiliario y dise&ntilde;&oacute; nuevas piezas destinadas a reforzar la dimensi&oacute;n simb&oacute;lica y ceremonial del edificio.
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            <span class="title">
                El imponente rosetón gótico de La Seu destaca por su tamaño y colores.                            </span>
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        Entre sus creaciones m&aacute;s conocidas figuran el baldaquino suspendido sobre el altar mayor, las l&aacute;mparas colgantes, diversas barandillas de hierro forjado, el revestimiento cer&aacute;mico del presbiterio, abri&oacute; ventanales con nuevas vidrieras, introdujo sistemas de iluminaci&oacute;n y distintos elementos de mobiliario lit&uacute;rgico desarrollados junto a colaboradores como Joan Rubi&oacute; i Bellver y Josep Maria Jujol. En este sentido, la reforma gener&oacute; debate desde el primer momento. Algunas de sus decisiones fueron recibidas con recelo por quienes consideraban excesivas las modificaciones introducidas en un templo g&oacute;tico de enorme valor hist&oacute;rico. Con el paso de los a&ntilde;os, sin embargo, la intervenci&oacute;n ha sido reconocida como una de las aportaciones m&aacute;s singulares al patrimonio de la Catedral.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La reforma generó debate al inicio, ya que algunas de las decisiones de Gaudí fueron recibidas con recelo, pero, con el paso de los años, la intervención ha sido reconocida como una de las aportaciones más singulares</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para la historiadora del arte Merc&egrave; Gamb&uacute;s, la intervenci&oacute;n de Gaud&iacute; fue profundamente &ldquo;radical&rdquo;. La especialista sit&uacute;a el origen de la reforma en las transformaciones lit&uacute;rgicas impulsadas por la Santa Sede a partir del Concordato de 1851, que promov&iacute;a la reorganizaci&oacute;n de los espacios catedralicios y la supresi&oacute;n de los coros situados en el centro de las naves. Seg&uacute;n explica, la Catedral de Mallorca constituye adem&aacute;s una excepci&oacute;n dentro de toda la trayectoria profesional del arquitecto catal&aacute;n. &ldquo;Fue la &uacute;nica catedral y el &uacute;nico gran edificio hist&oacute;rico en el que intervino una vez ya levantado&rdquo;, se&ntilde;ala. Mientras otras restauraciones contempor&aacute;neas apostaban por criterios neog&oacute;ticos y conservacionistas, Gaud&iacute; aplic&oacute; en la Seu una visi&oacute;n moderna y experimental guiada por criterios lit&uacute;rgicos compartidos con el obispo Campins.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Fue la única catedral y el único gran edificio histórico en el que intervino Gaudí una vez ya levantado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mercè Gambús</span>
                                        <span>—</span> Historiadora del arte
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Asimismo, Gamb&uacute;s considera que la experiencia mallorquina desempe&ntilde;&oacute; un papel decisivo en la evoluci&oacute;n creativa del arquitecto. Durante los a&ntilde;os en que trabaj&oacute; en la Catedral, entre 1904 y 1915, Gaud&iacute; desarrollaba simult&aacute;neamente algunos de los conceptos espaciales y simb&oacute;licos que despu&eacute;s llevar&iacute;a a la Sagrada Familia. El ejemplo m&aacute;s visible es el baldaquino del altar mayor, concebido inicialmente como una estructura ef&iacute;mera y convertido con el tiempo en una de las im&aacute;genes m&aacute;s reconocibles de la reforma. Para la historiadora, esta pieza anticipa soluciones que el arquitecto utilizar&iacute;a posteriormente en Barcelona.
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                Retrato de Antoni Gaudí en 1878, por Pablo Audouard Deglaire.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>La inminente exposici&oacute;n gaudiniana&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Uno de los principales ejes del A&ntilde;o Gaud&iacute; en la isla ser&aacute; la exposici&oacute;n <em>Gaud&iacute; en la Seu de Mallorca. Liturgia, Arte y Modernidad</em>, que se inaugura el pr&oacute;ximo 18 de junio y que pretende acercar al gran p&uacute;blico una intervenci&oacute;n arquitect&oacute;nica que, pese a su relevancia internacional, sigue siendo poco conocida para buena parte de la sociedad mallorquina. Comisariada por las t&eacute;cnicas de gesti&oacute;n cultural Cristina Ortiz, Marta de Castro y Aina Rotger, la muestra ha sido concebida con un marcado car&aacute;cter divulgativo y con especial atenci&oacute;n a la accesibilidad de los contenidos. &ldquo;A veces nos damos cuenta de que la propia sociedad mallorquina es la que tiene una mayor falta de conocimiento sobre su propia historia, su propio patrimonio y su propia identidad&rdquo;, explica Ortiz. &ldquo;La idea es dar a conocer la reforma de Gaud&iacute; al gran p&uacute;blico&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        La muestra se articula en tres espacios complementarios que permiten conocer en profundidad la huella de Gaud&iacute; en la Catedral. El recorrido comienza en el propio templo, donde se muestran las principales intervenciones del arquitecto a trav&eacute;s de paneles, im&aacute;genes y piezas originales como maquetas previas a la reforma, mobiliario lit&uacute;rgico, atriles, bancos y una singular escalera considerada una de las joyas del arte gaudiniano conservadas en Mallorca.
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                    alt="Cartel promocional de la Catedral de Mallorca para el Año Gaudí."
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            <span class="title">
                Cartel promocional de la Catedral de Mallorca para el Año Gaudí.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El claustro acoge el n&uacute;cleo interpretativo de la muestra, con fotograf&iacute;as, planos y documentos que reconstruyen el contexto hist&oacute;rico de la reforma, desde las transformaciones del siglo XIX hasta la influencia posterior de la obra de Gaud&iacute; en creadores como Miquel Barcel&oacute;.&nbsp;&ldquo;Es la parte m&aacute;s interpretativa de la muestra&rdquo;, se&ntilde;ala la comisaria, que resume el objetivo del recorrido como una forma de explicar &ldquo;todo lo que fue y supuso la reforma de Gaud&iacute;&rdquo;. Finalmente, la exposici&oacute;n se completa en el Museu d&rsquo;Art Sacre de Mallorca, donde se exhibir&aacute;n vitrales, elementos de hierro forjado y otras piezas dise&ntilde;adas por el arquitecto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, este proyecto constituye solo una parte de la programaci&oacute;n que han dise&ntilde;ado desde la Seu para el A&ntilde;o Gaud&iacute;. La instituci&oacute;n prepara tambi&eacute;n un podcast divulgativo sobre la reforma, un amplio programa de visitas guiadas y actividades educativas que arrancar&aacute; a partir de septiembre, as&iacute; como propuestas espec&iacute;ficas dirigidas a centros escolares, familias y colectivos en situaci&oacute;n de vulnerabilidad. Adem&aacute;s, el programa alcanzar&aacute; su punto m&aacute;s alto el pr&oacute;ximo 8 de diciembre con un gran acto conmemorativo que recordar&aacute; la inauguraci&oacute;n de la primera fase de la reforma impulsada por Gaud&iacute; y Campins.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Antoni Gaudí realizó una reforma en La Seu entre 1904 y 1915."
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            <span class="title">
                Antoni Gaudí realizó una reforma en La Seu entre 1904 y 1915.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Los documentos detr&aacute;s del mito</strong></h2><p class="article-text">
        La nueva accesibilidad del fondo documental permite adem&aacute;s aproximarse a una imagen menos idealizada de Gaud&iacute;. Frente a la figura del genio aislado, los documentos muestran el funcionamiento cotidiano de una gran obra colectiva. Las cartas, facturas y contratos reflejan negociaciones, encargos, problemas t&eacute;cnicos y decisiones pr&aacute;cticas que rara vez aparecen en los relatos tradicionales sobre la arquitectura. Tambi&eacute;n permiten identificar a numerosos profesionales cuya contribuci&oacute;n result&oacute; indispensable para materializar las ideas del arquitecto.
    </p><p class="article-text">
        Esa dimensi&oacute;n humana y coral de la reforma fue uno de los aspectos explorados en el documental <em>El Bisbe, l'arquitecte i el baldaqu&iacute;. Gaud&iacute; a la Catedral de Mallorca</em>, dirigido por Cesc Mulet en 2015. La producci&oacute;n reconstruy&oacute; el proceso de transformaci&oacute;n de la Seu mediante testimonios de especialistas en patrimonio, historia del arte y arquitectura. Mulet recuerda aquel proyecto como una inmersi&oacute;n en uno de los momentos m&aacute;s fascinantes de la historia contempor&aacute;nea de la Catedral.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div style="padding:56.25% 0 0 0;position:relative;"><iframe src="https://player.vimeo.com/video/118699367?badge=0&amp;autopause=0&amp;player_id=0&amp;app_id=58479" frameborder="0" allow="autoplay; fullscreen; picture-in-picture; clipboard-write; encrypted-media; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" style="position:absolute;top:0;left:0;width:100%;height:100%;" title="TRAILER El Bisbe, l&#039;Arquitecte i el Baldaquí. Gaudí a la Catedral de Mallorca"></iframe></div><script src="https://player.vimeo.com/api/player.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica el cineasta a elDiario.es, la investigaci&oacute;n permiti&oacute; descubrir hasta qu&eacute; punto la estancia de Gaud&iacute; en Mallorca coincidi&oacute; con una &eacute;poca de profundas transformaciones t&eacute;cnicas, sociales y culturales. &ldquo;Era un momento de cambio comparable a las revoluciones tecnol&oacute;gicas actuales&rdquo;, se&ntilde;ala el cineasta, que destaca c&oacute;mo la reforma de la Seu &ldquo;convivi&oacute; con la llegada de la electricidad, los avances industriales y una nueva concepci&oacute;n de la arquitectura religiosa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mulet, quien recuerda con gracia y cari&ntilde;o interpretar al obispo Campins en el documental, considera, adem&aacute;s, que la intervenci&oacute;n mallorquina funcion&oacute; como un aut&eacute;ntico &ldquo;laboratorio creativo&rdquo; para Gaud&iacute;. Durante el rodaje pudo acceder a espacios normalmente inaccesibles y observar de cerca elementos como el baldaquino del altar mayor o las intervenciones decorativas realizadas junto a Josep Maria Jujol. Del mismo modo que Merc&egrave; Gamb&uacute;s, asegura que &ldquo;muchas de las ideas que despu&eacute;s desarroll&oacute; en la Sagrada Familia ya estaban presentes en Mallorca&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchas de las ideas que después desarrolló en la Sagrada Familia ya estaban presentes en Mallorca</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Cesc Mulet </span>
                                        <span>—</span> Director del documental &#039;El Bisbe, l&#039;arquitecte i el baldaquí. Gaudí a la Catedral de Mallorca&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Archivos que explican una sociedad</strong></h2><p class="article-text">
        La apertura de este fondo coincide con una creciente reivindicaci&oacute;n del papel de los archivos como herramientas fundamentales para preservar y comprender la memoria colectiva. La celebraci&oacute;n del D&iacute;a Internacional de los Archivos ha servido tambi&eacute;n para visibilizar otros proyectos de conservaci&oacute;n patrimonial en las islas, como el <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/gran-coleccion-fotografica-europea-boom-turistico-borde-olvido_1_12401154.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Archivo de Casa Planas</a>. Considerado uno de los fondos fotogr&aacute;ficos m&aacute;s importantes vinculados a la construcci&oacute;n del imaginario tur&iacute;stico del Mediterr&aacute;neo, conserva millones de im&aacute;genes que documentan la evoluci&oacute;n social, econ&oacute;mica y paisaj&iacute;stica de Baleares desde la d&eacute;cada de 1940.
    </p><p class="article-text">
        Tras a&ntilde;os de reclamaciones para garantizar su conservaci&oacute;n, el archivo ha iniciado recientemente una primera fase de catalogaci&oacute;n e inventariado gracias al apoyo del Govern. El proyecto pretende ordenar miles de postales, registrar centenares de miles de im&aacute;genes y sentar las bases para futuras tareas de digitalizaci&oacute;n y conservaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La comparaci&oacute;n entre ambos casos revela una misma preocupaci&oacute;n: la necesidad de proteger y hacer accesible un patrimonio documental que resulta esencial para comprender la historia de las Islas. Si el archivo de la Catedral permite reconstruir la transformaci&oacute;n de uno de los edificios m&aacute;s emblem&aacute;ticos de Mallorca, el de Casa Planas ayuda a explicar c&oacute;mo se construy&oacute; la imagen tur&iacute;stica que acabar&iacute;a definiendo buena parte de la econom&iacute;a y la identidad contempor&aacute;nea de las islas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/papeles-gaudi-salen-luz-cartas-facturas-tecnicas-arquitecto-dios-mallorca_1_13296104.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Jun 2026 20:13:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los papeles de Gaudí salen a la luz: las cartas, facturas y técnicas del 'arquitecto de Dios' en Mallorca]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Gaudí,Mallorca,Catedrales,Palma,Arquitectura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El enigma de Will Faber: la ficha nazi que cuestiona la biografía del pintor alemán vinculado a la Ibiza bohemia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/enigma-will-faber-ficha-nazi-cuestiona-biografia-pintor-aleman-vinculado-ibiza-bohemia_1_13276365.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cd88125d-5340-46b9-a98b-a390ea22f358_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El enigma de Will Faber: la ficha nazi que cuestiona la biografía del pintor alemán vinculado a la Ibiza bohemia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La publicación de millones de registros del NSDAP, el partido de Adolf Hitler, ha sacado a la luz la afiliación en 1939 del pintor, artista de la vanguardia ibicenca cuya trayectoria se ha asociado siempre a los círculos culturales antifascistas que encontraron refugio en la isla</p><p class="subtitle">El paraíso como trampa para los judíos perseguidos por los nazis: “Mallorca fue una ratonera de disidentes alemanes”</p></div><p class="article-text">
        Durante casi ochenta a&ntilde;os, los Archivos Nacionales de Estados Unidos han guardado un secreto hist&oacute;rico: la identidad de m&aacute;s de doce millones de personas afiliadas al Partido Nacionalsocialista Obrero Alem&aacute;n (NSDAP) fundado por Adolf Hitler en enero de 1933, en fichas dispersas entre microfilmes y fondos parcialmente inaccesibles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La publicaci&oacute;n de estos registros en marzo de 2026 gener&oacute; un revuelo p&uacute;blico, sobre todo, despu&eacute;s de que cabeceras alemanas como <em>Die Zeit</em> lo pusieran a&uacute;n m&aacute;s f&aacute;cil para rastrear la informaci&oacute;n, hasta el momento solo disponible si se solicitaba espec&iacute;ficamente a los Archivos Federales Alemanes. El peri&oacute;dico ide&oacute; <a href="https://www.zeit.de/wissen/2026-04/nazi-party-search-engine-membership-records-ancestors-english" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un buscador</a> para bucear f&aacute;cilmente en la base de datos tan solo utilizando el nombre y el lugar de nacimiento de los antepasados en cuesti&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Alguno de sus familiares &mdash;su padre, su abuela o su bisabuelo&mdash; perteneci&oacute; al Partido Nacionalsocialista Obrero Alem&aacute;n (NSDAP), los nazis?&rdquo;, preguntan ret&oacute;ricamente en la p&aacute;gina principal de la herramienta, pensada para descubrir la historia de las familias y su vinculaci&oacute;n con el partido que termin&oacute; materializando -con continuas atrocidades, cuya m&aacute;xima expresi&oacute;n fue el Holocausto- la ideolog&iacute;a supremacista de los nazis.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al profesor e investigador mallorqu&iacute;n Joan Buades, cuando se hizo eco de la desclasificaci&oacute;n, se le ocurri&oacute; una manera muy diferente de utilizar el buscador, m&aacute;s vinculada a la investigaci&oacute;n hist&oacute;rica: &iquest;qu&eacute; personalidades de origen alem&aacute;n, relacionadas con la Balears de esa &eacute;poca de entreguerras, pod&iacute;an aparecer?
    </p><p class="article-text">
        Entonces descubri&oacute; que la huella del nazismo se escond&iacute;a tras biograf&iacute;as individuales tan inusitadas como la del pintor alem&aacute;n de Will Faber, que lleg&oacute; por primera vez a Eivissa cuando ya sonaban tambores de Guerra Civil en territorio espa&ntilde;ol. Casi de forma simult&aacute;nea, en su pa&iacute;s natal, Hitler ascend&iacute;a al poder.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Will Faber formó parte del Grupo Ibiza 59, formado por artistas de vanguardia de variopintas nacionalidades."
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            <span class="title">
                Will Faber formó parte del Grupo Ibiza 59, formado por artistas de vanguardia de variopintas nacionalidades.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Como consecuencia de este nuevo r&eacute;gimen, se produc&iacute;a una di&aacute;spora de poblaci&oacute;n alemana, jud&iacute;a y no jud&iacute;a -gente de izquierdas y dem&oacute;cratas-, contrarias a la ideolog&iacute;a del nuevo r&eacute;gimen, que recal&oacute; en algunos casos en Barcelona y tambi&eacute;n en Mallorca y Eivissa, muy baratas en aquella &eacute;poca. La capital catalana, primera ciudad de exilio del artista alem&aacute;n, era, por otro lado, uno de los bastiones nazis, estrat&eacute;gicos, en Espa&ntilde;a, para controlar las rutas mar&iacute;timas del Mediterr&aacute;neo Occidental.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Barcelona vivi&oacute; Faber hasta 1936, cuando decidi&oacute; volver a Alemana coincidiendo con el estallido de la Guerra Civil. Tres a&ntilde;os m&aacute;s tarde, en diciembre de 1939, se inscrib&iacute;a al NSDAP utilizando su direcci&oacute;n barcelonesa: Carolinas, n&uacute;mero 11, seg&uacute;n el documento oficial al que ha accedido elDiario.es. &ldquo;Es bastante extra&ntilde;o porque pertenec&iacute;a a un grupo de artistas que hac&iacute;an arte -el de las nuevas corrientes- que para los nazis era considerado degenerado. Vienen a las islas a refugiarse, alguno de ellos, como el tambi&eacute;n alem&aacute;n Erwin Broner, eran jud&iacute;os&rdquo;, explica Lluis Ruiz, presidente del F&oacute;rum per la Mem&ograve;ria Hist&oacute;rica en las Pitiusas.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es bastante extraño porque pertenecía a un grupo de artistas que hacían arte -el de las nuevas corrientes- que para los nazis era considerado degenerado. Vienen a las islas a refugiarse, alguno de ellos, como el también alemán Erwin Broner, eran judíos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lluís Ruiz</span>
                                        <span>—</span> Presidente del Fórum per la Memòria Histórica en las Pitiüses
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Una imagen vinculada a la vanguardia</strong></h2><p class="article-text">
        Junto a sus datos personales, se reflejan, en la ficha hecha p&uacute;blica por los archivos estadounidenses, su profesi&oacute;n: &ldquo;Maler&rdquo; -pintor, en alem&aacute;n- junto a la abreviatura &ldquo;Graph&rdquo; -gr&aacute;fico-, lo que revoca las posibilidades de que -como especula Ruiz con incredulidad- pueda tratarse de otra persona y no del mismo artista que aterriz&oacute; en la vida cultural ibicenca de la segunda mitad del siglo XX y se arrop&oacute; en la bohemia de sus tribus extranjeras.
    </p><p class="article-text">
        Faber lleg&oacute; a convertirse en una de las figuras m&aacute;s reconocibles de la isla: pintor e ilustrador, su trayectoria autodidacta estuvo marcada por los desplazamientos entre pa&iacute;ses y la experimentaci&oacute;n art&iacute;stica de una carrera que se forj&oacute; principalmente en las ciudades de M&uacute;nich y Berl&iacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El pintor alemán fue una de las figuras más reconocibles de la isla y su carrera se forjó principalmente en Múnich y Berlín</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Naci&oacute; en 1901 y, aunque primero trabaj&oacute; como herrero, pronto orient&oacute; su actividad hacia el arte, recoge la Enciclop&egrave;dia d&rsquo;Eivissa i Formentera, que le dedica un apartado a su biograf&iacute;a como parte de las personalidades que pasaron entonces por la pitiusa. Su carrera arranc&oacute; con t&eacute;cnicas de grabado sobre madera y a finales de aquellos felices a&ntilde;os 20 contrajo matrimonio con Emma Kaiser en la capital alemana. Precisamente, una de las hip&oacute;tesis con m&aacute;s peso de que aparezca en los registros al partido nazi es que lo hiciera para, de alg&uacute;n modo, salvar a su mujer y no por afinidades reales con el nazismo.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una de las hipótesis con más peso de que aparezca en los registros al partido nazi es que lo hiciera para, de algún modo, salvar a su mujer y no por afinidades reales con el nazismo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La pareja se estableci&oacute; en 1932 en Barcelona, donde Faber trabaj&oacute; como dise&ntilde;ador gr&aacute;fico e ilustrador antes de viajar a Eivissa para una estancia corta que terminar&iacute;a prolongando. All&iacute; coincidi&oacute; con algunos de los artistas e intelectuales europeos que hab&iacute;an encontrado refugio en la isla, entre ellos el dada&iacute;sta vien&eacute;s Raoul Hausmann y el arquitecto Erwin Broner, antes de marcharse a su pa&iacute;s de origen hasta el 39 -a&ntilde;o en que se afilia al partido de Hitler-. Inmediatamente despu&eacute;s se embarc&oacute; por segunda vez el mismo recorrido: primero la ciudad catalana y luego Balears. Esta vez para quedarse.
    </p><p class="article-text">
        Su obra empez&oacute; a exponerse de manera habitual en galer&iacute;as y espacios art&iacute;sticos de Eivissa. El pintor hab&iacute;a bebido del expresionismo alem&aacute;n y recibido influencias del racionalismo espacial de la Bauhaus -que primero colabor&oacute; con el nazismo, pero m&aacute;s tarde fue prohibida por el mismo- y lleg&oacute; a formar parte de instituciones como el Museu d&rsquo;Art Contemporani d&rsquo;Eivissa (MACE), que todav&iacute;a alberga alguna de sus colecciones. As&iacute; como en instituciones muse&iacute;sticas catalanas (lleg&oacute; a recibir la Medalla d&rsquo;Or en Barcelona).
    </p><h2 class="article-text"><strong>Eivissa: refugio de artistas europeos</strong></h2><p class="article-text">
        La llegada del pintor vanguardista a la isla se produjo en un contexto mundial en que la pitiusa atra&iacute;a a numerosos artistas e intelectuales europeos, fugitivos de la inestabilidad pol&iacute;tica y del avance de los reg&iacute;menes fascistas. Entre ellos Haussmann o el fil&oacute;sofo jud&iacute;o Walter Benjamin, quien vivi&oacute; durante una temporada en Sant Antoni y termin&oacute; suicid&aacute;ndose por la continua persecuci&oacute;n de la Gestapo.&nbsp;Tambi&eacute;n la -menos conocida- pintora jud&iacute;a-austriaca Lene Schneider-Kainer residi&oacute; en Eivissa entre 1933 y 1936 despu&eacute;s de que el Partido Nacionalsocialista Obrero Alem&aacute;n se convirtiera en la principal fuerza pol&iacute;tica de su pa&iacute;s.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">La llegada del pintor vanguardista a la isla se produjo en un contexto mundial en que la pitiusa atraía a numerosos artistas e intelectuales europeos, fugitivos de la inestabilidad política y del avance de los regímenes fascistas, como el filósofo judío Walter Benjamin</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El existencialista argelino -y de ascendencia menorquina- <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/blogs/opinion/albert-camus-hijo-noble-linaje-menorquin_132_10120695.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Albert Camus</a> se asent&oacute; igualmente en el para&iacute;so mediterr&aacute;neo, junto a literatos nacionales de la generaci&oacute;n del 27, como <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/cueva-refugio-rafael-alberti-maria-teresa-leon-caian-bombas-guerra-civil_1_9573640.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rafael Alberti o Mar&iacute;a Teresa Le&oacute;n</a>, en un grupo vanguardista que complementaban los arquitectos Broner y el catal&aacute;n Josep Llu&iacute;s Sert.
    </p><p class="article-text">
        Eivissa se convierte as&iacute; en un punto de encuentro para creadores europeos que buscaban desarrollar su trabajo en un entorno alejado de las tensiones pol&iacute;ticas que sacud&iacute;an el continente. &ldquo;Durante la Segunda Rep&uacute;blica hubo una presencia significativa de intelectuales for&aacute;neos que propagaron esta visi&oacute;n paradis&iacute;aca de la isla al exterior&rdquo;, explic&oacute; Rosa Rodr&iacute;guez, licenciada en Historia del Arte y autora de <em>La construcci&oacute; d&rsquo;un mite. Cultura i franquisme (1936-1975)</em>, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/franco-utilizo-artistas-extranjeros-blanquear-dictadura-isla-libertad-placer_1_9812831.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para otro reportaje de elDiario.es publicado en 2022.</a>
    </p><h2 class="article-text"><strong>El grupo &lsquo;Ibiza 59&rsquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Pese a que muchos huyeron con el estallido de la Guerra Civil -y antes fueron perseguidos o represaliados por los reg&iacute;menes nazi-fascistas-, otros como Faber siguieron encontraron refugio en <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/historia-cultura-hippie-ibiza-habia-represion-franco-isla-daba-libertad_1_9081243.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la isla hippie</a>, que, por otro lado, estaba atada al yugo de una dictadura que hab&iacute;a sido apoyada por las mismas que les hab&iacute;an obligado a huir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las particulares circunstancias terminaron creando, a finales de los cincuenta, el <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/franco-utilizo-artistas-extranjeros-blanquear-dictadura-isla-libertad-placer_1_9812831.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Grupo Ibiza 59</a>, formado por artistas de vanguardia de variopintas nacionalidades que compart&iacute;an un inter&eacute;s por el arte contempor&aacute;neo, especialmente por las corrientes renovadoras europeas y la abstracci&oacute;n geom&eacute;trica de posguerra.
    </p><p class="article-text">
        A esta cuadrilla de tendencia izquierdista pertenec&iacute;a Faber, que, cuando se afili&oacute;, por otro lado, al Partido Nazi, ten&iacute;a 38 a&ntilde;os y ya hab&iacute;a pertenecido a este ecosistema bohemio de la isla. &ldquo;A esa edad, ya no era demasiado joven, sino que ya deb&iacute;a tener una conciencia pol&iacute;tica plena&rdquo;, considera Buades. Fue en el a&ntilde;o 36, tras el estallido de la contienda civil en Espa&ntilde;a, cuando el pintor volvi&oacute; a Alemania, a Saarbr&uuml;cken, la capital del <em>land</em> alem&aacute;n de Sarre, de donde era oriundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este territorio fronterizo con la regi&oacute;n francesa de Lorena y que pas&oacute; a ser administrado por Francia como represalia tras la Primera Guerra Mundial, pero recuperado por Hitler en 1935, vivi&oacute; Faber cuando se afili&oacute; al NSDAP. Por su g&eacute;nero y su edad, le habr&iacute;a correspondido ir al frente -escalaba el segundo conflicto b&eacute;lico a nivel mundial-. Sin embargo, volvi&oacute; a las islas posteriormente.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El artista, que perteneció a una cuadrilla de tendencia izquierdista -el Grupo Ibiza 59-, abandonó España en el 36 tras el estallido de la Guerra Civil. Volvió a Alemania, desde donde se afilió al Partido Nazi con 38 años de edad. Regresó a la isla años más tarde</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Su predilecci&oacute;n fidedigna por Eivissa y su presunta identidad rupturista con el fascismo le merecieron al pintor una calle en el barrio de ses Figueretes de Vila que todav&iacute;a conserva su nomenclatura. Pero el nuevo hallazgo levanta la cuesti&oacute;n sobre el reconocimiento, que ahora suscita contrariedad de opiniones entre los expertos en memoria hist&oacute;rica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras su hallazgo en la base de datos de Die Zeit, el mismo Buades intent&oacute; rectificar la informaci&oacute;n sobre el artista en Viquip&egrave;dia -la versi&oacute;n catalana de Wikipedia-, pero la persona responsable del perfil de Faber revoc&oacute; los nuevos archivos que el profesor hab&iacute;a publicado y demostraban su afiliaci&oacute;n al partido nazi, as&iacute; como parte de la informaci&oacute;n que hab&iacute;a a&ntilde;adido, cuenta a elDiario.es.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Afiliarse la partido: una decisi&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Por ahora, solo existen especulaciones e inc&oacute;gnitas respecto a los motivos que le condujeron a inscribirse en un partido aparentemente tan contrario a sus ideales y los de sus afines. Por otro lado, no era obligatorio inscribirse a los NSDAP. &ldquo;De hecho, durante largos periodos suspendieron las nuevas afiliaciones para evitar una avalancha de oportunistas&rdquo;, se&ntilde;ala Joan Buades. Es decir, evitar que la poblaci&oacute;n alemana se registrara para protegerse de recibir represalias por parte del r&eacute;gimen.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la p&aacute;gina oficial de los Archivos Nacionales de Alemania, la mayor&iacute;a de las solicitudes datan del per&iacute;odo 1936-37 -previamente no estaban permitidas-, antes de la reapertura de la membres&iacute;a al p&uacute;blico en general en 1939. Fue entonces, durante el mes de diciembre, cuando Faber se inscribi&oacute;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La ficha del registro en el partido nazi."
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            <span class="title">
                La ficha del registro en el partido nazi.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Le dieron acceso en el a&ntilde;o 40, entr&oacute; bastante tard&iacute;o. Muchos alemanes se afiliaron por motivos oportunistas, porque era m&aacute;s f&aacute;cil conseguir trabajo, obtener encargos por parte del Gobierno y entrar a las ofertas p&uacute;blicas de empleo&rdquo;, detalla Alex Sepasgosarian, periodista del diario alem&aacute;n <em>Mallorca Magazin</em> y autor del libro <em>Mallorca bajo la cruz gamada. 1933- 1945</em>. Otra de las razones por las que la gente se inscrib&iacute;a era que era m&aacute;s f&aacute;cil salir de Alemania y gestionar los visados, lo que podr&iacute;a explicar la decisi&oacute;n del artista.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Le dieron acceso en el año 40, entró bastante tardío. Muchos alemanes se afiliaron por motivos oportunistas, porque era más fácil conseguir trabajo, obtener encargos por parte del Gobierno y entrar a las ofertas públicas de empleo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alex Sepasgosarian</span>
                                        <span>—</span> Periodista de &#039;Mallorca Magazin&#039; y autor del libro &#039;Mallorca bajo la cruz gamada. 1933- 1945&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hitler hab&iacute;a desplegado organizaciones del partido por el extranjero, incluido Balears, que contaba con su filial. En el caso de Mallorca, ten&iacute;a su propia Org-Gruppe (grupo de organizaci&oacute;n), que se fund&oacute; en verano de 1932, medio a&ntilde;o antes de que Hitler llegara a la Canciller&iacute;a. Tambi&eacute;n hab&iacute;a una en Eivissa, eso s&iacute;, con un n&uacute;mero de miembros mucho menor porque la pitiusa no era un destino tan popular entre los alemanes -a d&iacute;a de hoy, su principal mercado tur&iacute;stico sigue siendo el brit&aacute;nico-. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En Ibiza hab&iacute;a un roce ideol&oacute;gico entre el grupo de germanos exiliados, de hecho, el grupo de organizaci&oacute;n ibicenco se puso en contacto con el de Mallorca para presentar una queja -por la existencia de una especie de disidencia contra el NSDAP- que lleg&oacute; hasta el c&oacute;nsul&rdquo;, pormenoriza el periodista de <em>Mallorca Magazin</em>.
    </p><p class="article-text">
        En datos, seg&uacute;n <a href="https://www.researchgate.net/publication/317689474_Review_of_Junge_Kampfer_alte_Opportunisten_by_Jurgen_Falter_ed" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un art&iacute;culo</a> de 2017 publicado en la Revista de Estudios Pol&iacute;ticos del Centro de Estudios Pol&iacute;ticos y Constitucionales, entre mayo 1937 y 1942 se afiliaron m&aacute;s de 4.800.000 personas al partido. La cifra hab&iacute;a crecido escandalosamente cuando termin&oacute; la Segunda Guerra Mundial: el partido nazi ten&iacute;a 8,8 millones de afiliados en todo el territorio bajo su control; esto es el 15% de la poblaci&oacute;n con derecho al voto. El principal requisito era ser ario, y secundariamente, no tener antecedentes penales, contar con un trabajo &ldquo;honesto&rdquo; y no haberse convertido al islam, entre otros.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una &ldquo;fiebre patri&oacute;tica&rdquo; derivada del nazismo</strong></h2><p class="article-text">
        Uno de los episodios m&aacute;s llamativos del &uacute;ltimo periodo de Faber en Espa&ntilde;a fue su amistad con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/censor-censurado-camilo-jose-cela_1_4002270.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Camilo Jos&eacute; Cela, censor durante el franquismo</a>. Ambos se conocieron en 1960, cuando Faber obtuvo un premio de pintura organizado por la galer&iacute;a El Corsario y que estaba presidido por el escritor gallego. La relaci&oacute;n se prolong&oacute; durante a&ntilde;os y estuvo marcada por encuentros frecuentes durante las visitas de Cela a Eivissa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En realidad, esto muestra que estaba muy arropado por gente del r&eacute;gimen y que, a&uacute;n as&iacute;, ha podido mantener esta ficci&oacute;n -&eacute;l como figura rupturista- hasta hoy, cuando los americanos han hecho p&uacute;blica la base de datos de afiliados&rdquo;, conjetura Buades. Por su parte, el experto en memoria hist&oacute;rica Antonio Vi&ntilde;ar&aacute;s a&ntilde;ade que, cuando emergi&oacute;, hab&iacute;a una &ldquo;fiebre absoluta&rdquo; por el partido de Hitler: &ldquo;La gente estaba euf&oacute;rica, confiaba en que iba a traer grandes cambios a la sociedad alemana&rdquo;. Lo compara, ahora, con el auge de la ultraderecha en Europa.
    </p><p class="article-text">
        Sepasgosarian precisa que, efectivamente, en el 39 hab&iacute;a una &ldquo;euforia patri&oacute;tica&rdquo; desencadenada por el nazismo y acentuada por la reciente conquista de Polonia. &ldquo;En el caso de Faber parece m&aacute;s una cuesti&oacute;n oportunista, para quedar bien con las autoridades alemanas y tambi&eacute;n con las autoridades espa&ntilde;olas y poder continuar con sus objetivos vitales&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        En abril de 1939 el Bando Nacional -af&iacute;n al r&eacute;gimen hitleriano- hab&iacute;a derrotado al bando republicano. Durante el conflicto, los alemanes, que ya profesaban amor por Balears y se hab&iacute;an asentado en Espa&ntilde;a, huyeron por miedo, ayudados incluso por la Marina Alemana. &ldquo;Pero, cuando termin&oacute; la guerra, la mayor&iacute;a quer&iacute;a volver al mar y al sol, y muchos lo hicieron&rdquo;, a&ntilde;ade el periodista.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángela Torres Riera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/enigma-will-faber-ficha-nazi-cuestiona-biografia-pintor-aleman-vinculado-ibiza-bohemia_1_13276365.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2026 20:27:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El enigma de Will Faber: la ficha nazi que cuestiona la biografía del pintor alemán vinculado a la Ibiza bohemia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Nazismo,Adolf Hitler,Ibiza,Arte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dos décadas de verbenas queer en el bar de La Terremoto de Alcorcón: “Vecinas y travestis comparten más que una fiesta"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/decadas-verbenas-queer-bar-terremoto-alcorcon-vecinas-travestis-comparten-fiesta_1_13278413.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/878ef4f5-722e-434d-9b0d-e497fbffd9d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144685.jpg" width="1029" height="579" alt="Dos décadas de verbenas queer en el bar de La Terremoto de Alcorcón: “Vecinas y travestis comparten más que una fiesta&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En palabras de Pepa Charro, el Flexas "siempre ha sido un sitio muy libre y muy transversal"</p><p class="subtitle">Deseo, VIH y autodestrucción en tiempos de Grindr con Marcos Augusto: “El amor necesita su dosis de mentira”</p></div><p class="article-text">
        Hace m&aacute;s de 20 a&ntilde;os, una pareja alquil&oacute; el m&iacute;tico Bar Flexas. Tras estar cerrado durante a&ntilde;os, cargado de viejas botellas sin abrir y una taza de caf&eacute; todav&iacute;a sobre la barra, sus puertas volvieron a abrirse. Ante el descr&eacute;dito de los vecinos de una zona completamente degradada, el local ech&oacute; a andar en 2004. Y lo hizo con tal entusiasmo que, justo un a&ntilde;o despu&eacute;s, tuvo lugar la primera edici&oacute;n de su propia fiesta, una celebraci&oacute;n veraniega y reivindicativa que crecer&iacute;a sin parar hasta desbordar del todo la ciudad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La primera verbena fue en la calle frente al bar. Al a&ntilde;o siguiente, la fiesta se expandi&oacute; a dos calles. Al siguiente, se traslad&oacute; a una plaza cercana. Finalmente, en 2009 tuvo que mudarse al Parc de la Mar ante el creciente n&uacute;mero de asistentes, convirti&eacute;ndose as&iacute; en uno de los eventos veraniegos m&aacute;s multitudinarios de Palma. 
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito de esta hist&oacute;rica fiesta del bar, impulsado por Pepa Charro &mdash;La Terremoto de Alcorc&oacute;n&mdash; y Xavier Aloy se debe, en gran parte, a la uni&oacute;n de dos ingredientes fundamentales: su papel en la revitalizaci&oacute;n del barrio de Canamunt y su esp&iacute;ritu reivindicativo, cabaretero e inclusivo.&nbsp;
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                El espíritu de la fiesta defiende un espacio intergeneracional donde &quot;caben todas las formas de ser, de vestir, de bailar, de existir&quot;, según Pepa Charro.                            </span>
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                    alt="En el quinto aniversario participaron La Prohibida, Óscar (Las Fellini) y María Jesús con su acordeón."
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            <span class="title">
                En el quinto aniversario participaron La Prohibida, Óscar (Las Fellini) y María Jesús con su acordeón.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Con una media de 15.000 asistentes en sus &uacute;ltimas ediciones, a lo largo de m&aacute;s de dos d&eacute;cadas han pasado por sus escenarios artistas como Falete, Az&uacute;car Moreno, Massiel, Leo Bassi,&nbsp;Samantha Fox, Ni&ntilde;o de Elche, Rodrigo Cuevas, Ladilla Rusa o Tomeu Penya. &ldquo;Lo que pas&oacute; fue un milagro muy bonito: de repente el barrio entero se llen&oacute; de gente que no conoc&iacute;amos, que se mezclaba con las vecinas de siempre, con travestis, con curiosos, con gente mayor que sal&iacute;a al balc&oacute;n. Y ah&iacute; entendimos que aquello no era solo una fiesta, era algo que estaba creando comunidad&rdquo;, explica Pepa Charro a elDiario.es, quien recuerda que empezaron en el bar y acabaron &ldquo;recibiendo a miles de personas, fue muy loco&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A lo largo de más de dos décadas han pasado por sus escenarios artistas como Falete, Azúcar Moreno, Massiel, Leo Bassi, Samantha Fox, Niño de Elche, Rodrigo Cuevas, Ladilla Rusa o Tomeu Penya</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La uni&oacute;n de cultura, espect&aacute;culo y activismo LGTBI han estado siempre en el centro del bar, que, en palabras de Charro, &ldquo;siempre ha sido un sitio muy libre y muy transversal&rdquo;. &ldquo;Eso ha hecho que la fiesta tambi&eacute;n sea un sitio donde caben todas las formas de ser, de vestir, de bailar, de existir. Y eso, aunque ahora suene muy f&aacute;cil de decir, durante muchos a&ntilde;os no lo era tanto en Palma&rdquo;, recuerda la cantante y actriz espa&ntilde;ola.
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            </figure><p class="article-text">
        La Fiesta del Flexas ha funcionado siempre, seg&uacute;n sus organizadores, como una mezcla muy precisa entre caos organizado y una red afectiva tejida a base de favores, complicidades y una log&iacute;stica casi artesanal. &ldquo;Aqu&iacute; nunca ha habido un gran cach&eacute; ni una producci&oacute;n convencional; hab&iacute;a gente que ven&iacute;a de toda Espa&ntilde;a a pedirte cantar dos canciones, literalmente dos, y con eso constru&iacute;amos una noche que pod&iacute;a tener perfectamente veinte o m&aacute;s actuaciones&rdquo;, recuerda Pepa Charro, que subraya c&oacute;mo esa acumulaci&oacute;n de mini-intervenciones era parte del ADN de la fiesta. &ldquo;Era un desfile continuo, sin jerarqu&iacute;as, donde lo mismo te sub&iacute;a un artista consagrado que una amiga que llevaba semanas ensayando en su casa&rdquo;, concluye.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que pasó fue un milagro muy bonito: de repente el barrio entero se llenó de gente que no conocíamos, que se mezclaba con las vecinas de siempre, con travestis, con curiosos, con gente mayor que salía al balcón. Y ahí entendimos que aquello no era solo una fiesta, era algo que estaba creando comunidad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pepa Charro</span>
                                        <span>—</span> La Terremoto de Alcorcón
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Uno de los sellos m&aacute;s celebrados de estas noches de verano era el famoso &ldquo;artista sorpresa internacional&rdquo;, cuya identidad no se desvelaba ni a parte del equipo hasta el &uacute;ltimo momento. Tambi&eacute;n estuvieron llenas de enamoramientos que hoy todav&iacute;a perduran, en parejas que celebran su aniversario asistiendo cada a&ntilde;o a la fiesta. As&iacute; como de actuaciones tan inesperadas&nbsp;como la de Massiel, quien visit&oacute; la fiesta sin querer cantar tras haberse retirado y que, sin embargo, tras escuchar cantar <em>El Noa, Noa </em>al p&uacute;blico no pudo resistirse a subir al escenario.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ha habido actuaciones tan inesperadas como la de Massiel, quien visitó la fiesta sin querer cantar tras haberse retirado y que, sin embargo, tras escuchar cantar &#039;El Noa, Noa&#039; al público no pudo resistirse a subir al escenario</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El bar Flexas se encuentra en Canamunt, un barrio del centro de Palma en transformación por la presión inmobiliaria y la turistificación."
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            <span class="title">
                El bar Flexas se encuentra en Canamunt, un barrio del centro de Palma en transformación por la presión inmobiliaria y la turistificación.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Una red de apoyo entre vecinos</strong></h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del escenario, el impacto del Flexas se extiende al barrio de Canamunt y no puede entenderse sin la dimensi&oacute;n comunitaria que ha generado a lo largo del tiempo. Una de las voces m&aacute;s cercanas al Flexas es Tina Codina, vecina del bar y colaboradora durante muchos a&ntilde;os en sus actividades. Ella sit&uacute;a la fiesta como un elemento que ayud&oacute; a articular la vida vecinal en un momento de transformaci&oacute;n urbana: &ldquo;Cuando llegamos, el barrio estaba completamente degradado y el Flexas ayud&oacute; a crear una red, junto a la asociaci&oacute;n de vecinos, y regenerar una forma de vida que despu&eacute;s se ha ido perdiendo con la gentrificaci&oacute;n&rdquo;, apunta.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando llegamos, el barrio estaba completamente degradado y el Flexas ayudó a crear una red, junto a la asociación de vecinos, y regenerar una forma de vida que después se ha ido perdiendo con la gentrificación</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Tina Codina</span>
                                        <span>—</span> Vecina y colaboradora de actividades
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En los primeros a&ntilde;os, antes de que existieran redes sociales, los organizadores recurrieron a m&eacute;todos casi anal&oacute;gicos para implicar al vecindario: &ldquo;Dejaron cartas en los portales de la zona para localizar a la antigua asociaci&oacute;n de vecinos y saber qui&eacute;n segu&iacute;a all&iacute;&rdquo;, recuerda Codina. Aquella b&uacute;squeda deriv&oacute; en el renacer de una entidad vecinal que llevaba a&ntilde;os pr&aacute;cticamente inactiva, en un contexto de reconstrucci&oacute;n del tejido comunitario del barrio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Momento en el que reabren, por primera vez, el local del bar Flexas en 2004."
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            <span class="title">
                Momento en el que reabren, por primera vez, el local del bar Flexas en 2004.                            </span>
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            <span class="title">
                Una de las fiestas celebradas en el interior del reconocido bar palmesano.                            </span>
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        Esa tensi&oacute;n entre arraigo y transformaci&oacute;n atraviesa toda la historia del Flexas. Codina lo resume como una resistencia cotidiana: &ldquo;Vivimos rodeados de cambios muy fuertes, edificios comprados por fondos extranjeros, casas convertidas en una sola vivienda, gente que desaparece del barrio&hellip; y, en ese contexto, espacios como el Flexas te hacen sentir que todav&iacute;a perteneces a alg&uacute;n sitio&rdquo;, se&ntilde;ala. Esa dimensi&oacute;n de refugio, casi dom&eacute;stica, ha sido clave para entender por qu&eacute; la fiesta ha trascendido lo puramente festivo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Vivimos rodeados de cambios muy fuertes, edificios comprados por fondos extranjeros, casas convertidas en una sola vivienda, gente que desaparece del barrio… y, en ese contexto, espacios como el Flexas te hacen sentir que todavía perteneces a algún sitio</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Tina Codina</span>
                                        <span>—</span> Vecina y colaboradora de actividades
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En esa misma l&iacute;nea, el legado de uno de los grandes colaboradores en las fiestas Fernando Estrella, fallecido en 2023, sigue muy presente en el imaginario del bar. M&uacute;sico de la movida madrile&ntilde;a, fundador de Peor Impossible y figura central del proyecto, su personalidad excesiva, performativa y profundamente libre ha sido recientemente recuperada en el documental &ldquo;Estrella, cometa, sat&eacute;lite y planeta&rdquo;, dirigido por Pedro de Echave. El filme re&uacute;ne testimonios de amistades cercanas y repasa su papel como alma creativa del Flexas, adem&aacute;s de su trayectoria como artista, cocinero y activista LGTBI. Para quienes lo conocieron, Estrella representaba la fiesta como forma de vida, una idea que a&uacute;n hoy atraviesa la identidad del espacio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de su historia, la intensa trayectoria del bar Flexas le ha valido numerosos reconocimientos: en 2017 el Ayuntamiento declar&oacute; la fiesta Actividad de Inter&eacute;s P&uacute;blico; en 2019 el establecimiento fue incorporado al Cat&aacute;logo de Locales Emblem&aacute;ticos de Palma; y en 2022 recibi&oacute; un Solete Repsol, renovado posteriormente, consolidando su prestigio como uno de los espacios culturales y sociales m&aacute;s singulares de la ciudad.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El legendario músico de la movida madrileña Fernando Estrella (en el centro) sigue muy presente en el imaginario del bar.                            </span>
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                    alt="Momento de una actuación de diferentes niñas en el escenario frente al público en el Parc de la Mar"
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            <span class="title">
                Momento de una actuación de diferentes niñas en el escenario frente al público en el Parc de la Mar                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;San Reprimonio Bendito&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        La historia del Flexas forma parte de una tradici&oacute;n mucho m&aacute;s larga de activismo y cultura LGTBI en Mallorca. Antes de que existieran las celebraciones institucionales del Orgullo, colectivos como el Front d'Alliberament Gai de les Illes Balears (FAGI) protagonizaban acciones reivindicativas en plena Transici&oacute;n. El periodista y escritor Marcos Augusto recuerda que aquellos primeros movimientos ten&iacute;an un car&aacute;cter &ldquo;profundamente contracultural&rdquo; y &ldquo;estaban muy alejados de las estructuras institucionales actuales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre los episodios m&aacute;s recordados figura el llamado &ldquo;San Reprimonio Bendito&rdquo;, una singular protesta a mediados de los a&ntilde;os ochenta organizada tras el cierre de varios locales de ambiente en Palma. &ldquo;Se vistieron todas las maricas de aquel momento como si fueran a un paso de Semana Santa y llevaron a un santo que simbolizaba al alcalde&rdquo;, cuenta Augusto. Mientras recorr&iacute;an las calles coreaban consignas como &ldquo;Ram&oacute;n, te asusta, a ti tambi&eacute;n te gusta&rdquo;, en referencia al entonces alcalde socialista Ram&oacute;n Aguil&oacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Las fiestas en el mítico bar siempre han mantenido un espíritu reivindicativo, cabaretero e inclusivo.                            </span>
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        Aquellas movilizaciones mezclaban s&aacute;tira, irreverencia y reivindicaci&oacute;n pol&iacute;tica. Una f&oacute;rmula que d&eacute;cadas m&aacute;s tarde reaparecer&iacute;a en el universo Flexas. El periodista tambi&eacute;n recuerda figuras como Juanito L&oacute;pez, hist&oacute;rico activista vinculado al movimiento de liberaci&oacute;n gay, que recorr&iacute;a Palma con falda a finales de los a&ntilde;os setenta desafiando las convenciones sociales de la &eacute;poca. Aunque las formas han cambiado, existe un hilo conductor entre aquellas primeras expresiones de resistencia y el esp&iacute;ritu que acab&oacute; convirtiendo al Flexas en un s&iacute;mbolo cultural de la ciudad.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fernando Estrella en una de sus actuaciones en las fiestas organizadas por el bar                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>De la movilizaci&oacute;n al &ldquo;tardeo tur&iacute;stico&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Sin embargo, pese al &eacute;xito de todas sus convocatorias y reconocimiento social, este verano la historia de sus fiestas de aniversario se ha detenido por primera vez. Los organizadores han anunciado la cancelaci&oacute;n de la 22&ordf; edici&oacute;n tras semanas de negociaciones con el Ayuntamiento de Palma. Mientras el Consistorio sostiene que ofreci&oacute; apoyo suficiente para garantizar la celebraci&oacute;n, los organizadores consideran que las condiciones planteadas hac&iacute;an inviable mantener el modelo que caracteriza al evento.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="En 2009 la histórica fiesta se mudó al Parc de la Mar, donde llegó a alcanzar una media de más de 15.000 asistentes."
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                En 2009 la histórica fiesta se mudó al Parc de la Mar, donde llegó a alcanzar una media de más de 15.000 asistentes.                            </span>
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                Las fiestas del Flexas en el Parc de la Mar han llegado a alcanzar los 15.000 asistentes.                            </span>
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        La situaci&oacute;n adquiere una dimensi&oacute;n mayor porque coincide con otra circunstancia que ha sacudido recientemente al movimiento LGTBI de Balears. Apenas unos d&iacute;as antes, la asociaci&oacute;n Ben Amics anunciaba tambi&eacute;n la cancelaci&oacute;n de la tradicional verbena del Orgullo en Palma tras romper las negociaciones con el Ayuntamiento. Para Jan G&oacute;mez, coordinador de la asociaci&oacute;n Ben Amics &ldquo;esto no son dos problemas aislados&rdquo;. &ldquo;Forma parte de una estrategia de desmantelamiento de las pol&iacute;ticas LGTBI del PP y Vox&rdquo;, afirma a este diario.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La capital mallorquina no celebrará ni el Orgullo LGTBI ni la fiesta del bar Flexas este año</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Este equipo de gobierno ha querido quitarnos de en medio para poder organizar un tardeo tur&iacute;stico vac&iacute;o de contenido, cr&iacute;tica y defensa de derechos&rdquo;, critica G&oacute;mez, quien se&ntilde;ala adem&aacute;s la desaparici&oacute;n de actividades de visibilidad y programas educativos en esta legislatura. Seg&uacute;n el coordinador de Ben Amics, lo que est&aacute; en juego va mucho m&aacute;s all&aacute; de una fiesta: &ldquo;Estamos hablando de la movilizaci&oacute;n de miles de personas con un enorme valor social y cultural para la ciudad&rdquo;. En este sentido, Ben Amics mantendr&aacute; la manifestaci&oacute;n del Orgullo el 28 de junio, aunque trasladar&aacute; parte de sus actos principales a Manacor tras la invitaci&oacute;n de ese municipio.&nbsp;El Orgullosament Inca de este a&ntilde;o tambi&eacute;n acoger&aacute; actividades LGTBI en la isla.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Cartel de la decimotercera edición del aniversario, con un fotomontaje dedicado a Elvis Presley.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Resistir en la ciudad cambiante&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        La cancelaci&oacute;n de la Fiesta del Flexas llega adem&aacute;s en un momento especialmente delicado para el barrio que vio nacer el proyecto. Veinte a&ntilde;os despu&eacute;s de la reapertura del bar, Canamunt atraviesa una transformaci&oacute;n acelerada marcada por la presi&oacute;n inmobiliaria, la turistificaci&oacute;n y la llegada de inversores internacionales. &ldquo;Llegaron las clases creativas, se dinamiz&oacute; el barrio y despu&eacute;s vino la especulaci&oacute;n&rdquo;, resume Codina, que argumenta diferentes esfuerzos del barrio a trav&eacute;s del reparto de comida a personas vulnerables o una asamblea pedag&oacute;gica para ni&ntilde;os y ni&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Veinte a&ntilde;os despu&eacute;s de aquella primera fiesta improvisada frente al bar, el Flexas sigue representando mucho m&aacute;s que una verbena multitudinaria. Es la historia de una ciudad que encontr&oacute; en la diversidad, el humor y la cultura popular una forma de construir comunidad. Su cancelaci&oacute;n deja un vac&iacute;o en el calendario estival de Palma, pero tambi&eacute;n plantea una pregunta m&aacute;s profunda: qu&eacute; lugar ocupan hoy los espacios que durante d&eacute;cadas han servido para celebrar la diferencia, tejer v&iacute;nculos y resistir frente a la uniformidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/decadas-verbenas-queer-bar-terremoto-alcorcon-vecinas-travestis-comparten-fiesta_1_13278413.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jun 2026 20:29:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dos décadas de verbenas queer en el bar de La Terremoto de Alcorcón: “Vecinas y travestis comparten más que una fiesta"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Mallorca,Palma,LGTBI,Orgullo LGTBI,Vox,PP - Partido Popular]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Antonio Pampliega, periodista: "El mal son los talibanes, no el Islam"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/antonio-pampliega-periodista-mal-son-talibanes-no-islam_1_13266037.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bc0e0232-2ea7-4cce-b695-2651f5a9a61a_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144278.jpg" width="851" height="479" alt="Antonio Pampliega, periodista: &quot;El mal son los talibanes, no el Islam&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pampliega ha publicado Flores para Ariana (Ediciones La Tormenta, 2026), una novela que sitúa en Afganistán: en la protagonista están condensadas muchas de las historias femeninas que este escritor ha recogido en sus coberturas en tierra afgana</p><p class="subtitle">La nueva vida de Sodaba en Zaragoza tras huir de Afganistán: “Las mujeres allí no tienen derecho a nada”</p></div><p class="article-text">
        Alexievich, Svetlana: el alfabeto ha querido que <em>Los muchachos de zinc: Voces sovi&eacute;ticas de la guerra de Afganist&aacute;n</em> sea el primero de los trece libros de la bibliograf&iacute;a que aparece al terminar <em>Flores de Ariana</em>, pero no es casualidad. A la manera de la periodista bielorrusa, la &uacute;ltima novela de Antonio Pampliega Rodr&iacute;guez (Madrid, 1982) tambi&eacute;n est&aacute; narrada en primera persona. 
    </p><p class="article-text">
        La voz de la protagonista, sin embargo, son las voces de muchas mujeres. Es un libro de ficci&oacute;n, s&iacute;, pero se alimenta de decenas de historias reales. Fusiona escenas, recuerdos, datos o sentimientos que este periodista especializado en cr&oacute;nicas de larga distancia incluy&oacute; &ndash;o descart&oacute;&ndash; en los reportajes que film&oacute; y escribi&oacute; durante los ocho a&ntilde;os que estuvo viajando a Afganist&aacute;n. Entre 2010 y 2018 parec&iacute;a que el pa&iacute;s se hab&iacute;a liberado del terror de los talibanes. Un espejismo.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Flores para Ariana</strong></em><strong> comienza con una imagen muy potente: septiembre de 1996, recibimiento triunfal a los talibanes en las calles de Kabul.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esa imagen nos hace entender que los afganos lo que quer&iacute;an era vivir en paz. Llevaban en guerra desde el 73, veintitr&eacute;s a&ntilde;os. Salieron a recibir a los talibanes como si fueran h&eacute;roes: en internet puedes encontrar las fotograf&iacute;as y ver c&oacute;mo engalanaron sus tanques. Obviamente, luego la cosa se torci&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay represi&oacute;n moral sin corrupci&oacute;n sist&eacute;mica?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando acaba una guerra, adem&aacute;s de los ajustes de cuentas entre vencedores y vencidos, el poder se sustenta en una red clientelar. No s&oacute;lo ha ocurrido con el r&eacute;gimen talib&aacute;n. He vivido unas cuantas posguerras y creo que ni se estudian lo suficiente ni se les da el espacio que merecen en los medios. Al terminar la invasi&oacute;n sovi&eacute;tica, en el 89, de Afganist&aacute;n nos fuimos todos y all&iacute; los dejamos hasta el 2001&hellip; y porque los talibanes ayudaron a Osama [Bin Laden]&nbsp;a tirar las Torres Gemelas. Si no, seguir&iacute;an en aquel agujero negro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;ndo se dio cuenta de que todas las historias de las mujeres afganas eran la misma?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sobre todo cuando hice un reportaje para Cuatro que se llama <em>Matrimonio infantil</em>, 2018 todas las entrevistadas son el eco de la voz de Ariana, la protagonista de la novela. Da igual que sean de Kabul, de Mazar e-Sharif, de Herat: las historias se van repitiendo y son todas terribles. Ah&iacute; me doy cuenta de que hay un problema muy grande con las mujeres. Las &iacute;bamos a dejar olvidadas. Los talibanes ya ten&iacute;an el 80% del pa&iacute;s bajo su control.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                En la novela se refleja la deshumanización de unos niños criados en la cultura de la violencia que imponen los talibanes.                            </span>
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        <strong>&iquest;El matrimonio concertado es el punto de no retorno para la mujer afgana? Es lo que motiva a las protagonistas de su novela a intentar la huida a Pakist&aacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las familias se desprenden de sus hijas porque son una especie de mercanc&iacute;a que se compra. Quiz&aacute;s el padre o el hermano les den un poco de libertad para estudiar o trabajar, pero en el momento en que se casen dependen de la voluntad del marido. Cuando se les plantea a las protagonistas &ndash;&ldquo;os vais a casar&rdquo;&ndash; es el momento en que se tienen que ir: eso pasa en la vida real. En mis &uacute;ltimos viajes ya ten&iacute;a m&aacute;s experiencia y contactos y me era m&aacute;s sencillo acceder a las mujeres afganas. Para un hombre es complicado entrar en esa cultura. Uno de los casos que vimos en 2018 fue el de una chica &ndash;diecis&eacute;is a&ntilde;os&ndash; que el padre quer&iacute;a casar con un se&ntilde;or de treinta y cuatro. La chica huy&oacute; &ndash;porque quer&iacute;a seguir estudiando&ndash;, la cogieron en la frontera entre Afganist&aacute;n e Ir&aacute;n y la metieron dos a&ntilde;os en un reformatorio acusada de prostituci&oacute;n. Despu&eacute;s de la condena, la obligaron a casarse con ese se&ntilde;or. Por todo ello, Afganist&aacute;n es uno de los pa&iacute;ses donde la tasa de suidicio entre las mujeres es m&aacute;s alta. El matrimonio, en muchos casos, es una condena a muerte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Ramera&rdquo; o &ldquo;prostituta&rdquo; son de las palabras que, de forma muy despectiva, utilizan los hombres, m&aacute;s radicalizados o con m&aacute;s poder para insultar a las protagonistas femeninas de su novela. Sin embargo, en el escenario que pinta, la doble moral es el pan de cada d&iacute;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los talibanes incumplen sus normas sin esconderse porque saben que la poblaci&oacute;n les tiene miedo, que nadie les va a toser. A Ariana y su hermana Parvana les llaman prostitutas, pero los talibanes consienten que haya un prost&iacute;bulo en Kabul donde ellos van a tener relaciones sexuales a cambio de dinero. Pero la doble moral no afecta s&oacute;lo a las mujeres en aquel pa&iacute;s. El <em>bacha bazi</em> &ndash;literalmente, jugar con ni&ntilde;os&ndash; es una tradici&oacute;n: se les obliga a danzar y luego se los somete&hellip; Como ocurre una sociedad donde la homosexualidad est&aacute; perseguida y penada con la muerte, se disfraza a ni&ntilde;os de ni&ntilde;as para enmascarar lo que est&aacute;n haciendo. La doble moral es una de las cosas que quer&iacute;a poner en valor en la novela. &iquest;Son radicales? S&iacute;, pero para los que ellos quieren.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La reacci&oacute;n de Salem, el amigo de Ariana, cuando descubre que su padre es ped&oacute;filo puede resultar familiar en cualquier parte del mundo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por desgracia, los ni&ntilde;os, cuando hay dinero de por medio, son moneda de cambio. Lo he visto en el Congo &ndash;donde se usaba a ni&ntilde;os peque&ntilde;os y se mataba a chicas v&iacute;rgenes para hacer rituales atroces&ndash;, por ejemplo. El problema de Afganist&aacute;n es que coincide todo en un mismo pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se explica entonces Afganist&aacute;n? &iquest;Las experiencias que acumul&oacute; en Siria, Egipto, Iraq o, incluso, Hait&iacute; le ayudaron a contar un pa&iacute;s que, desde el siglo XIX, es una casilla codiciada en el tablero geopol&iacute;tico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La repercusi&oacute;n que han tenido los occidentales es clave para entenderlo. Ya fuera con las pugnas entre los imperios Brit&aacute;nico y Ruso hace m&aacute;s de cien a&ntilde;os o durante la Guerra Fr&iacute;a. Adem&aacute;s, Afganist&aacute;n es un estado fallido desde el golpe que se dio contra la monarqu&iacute;a absolutista [<em>de Mohamed Zahir Sha, 1973</em>]. Desde entonces nadie ha sabido darle una soluci&oacute;n. Los veinte a&ntilde;os (2001-2021) que estuvieron las tropas de la OTAN fueron un fracaso absoluto: nunca se invadi&oacute; Afganist&aacute;n con la intenci&oacute;n de estabilizarlo. Simplemente, hab&iacute;a que responder a unos atentados que causaron 3.000 muertos. El objetivo siempre fue Iraq. En 2003, cuando se sacan tropas para moverlas a suelo iraqu&iacute;, los afganos se dan cuenta de que los americanos no han venido para quedarse. &iquest;En qui&eacute;n te refugias? En se&ntilde;ores de la guerra y se&ntilde;ores de la droga: gente corrupta. En los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os, la producci&oacute;n de opio se ha potenciado a niveles de los a&ntilde;os ochenta, cuando la guerra contra los sovi&eacute;ticos. A nadie le ha interesado nunca pacificar aquel pa&iacute;s y, ahora, ya no interesa nada de nada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Las flores son la riqueza y la condena de los afganos? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente. En Kabul existe una calle dedicada a las flores. A los afganos les encanta tenerlas en su casa. A m&iacute; me llamaba la atenci&oacute;n ese contrapunto colorido a un pa&iacute;s tan gris. Y, a la vez, sin las amapolas de Afganist&aacute;n no habr&iacute;a llegado a Europa o a Am&eacute;rica toda la hero&iacute;na que se lleva consumiendo desde los a&ntilde;os sesenta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La literatura sobre el simbolismo de la flor en la cultura isl&aacute;mica es extensa. &iquest;Qu&eacute; obras le sirvieron de ancla para desarrollar el argumento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La primera vez que viaj&eacute; a Afganist&aacute;n fue en 2010, a ra&iacute;z de haber le&iacute;do <em>Mil soles espl&eacute;ndidos</em> y <em>Cometas en el cielo</em>, de Khaled Hosseini. Me enamor&eacute; del pa&iacute;s y ahora tengo una estanter&iacute;a s&oacute;lo de libros afganos. Todo lo que va saliendo sobre el pa&iacute;s me lo compro. Me interesa mucho. L&oacute;gicamente, adem&aacute;s de la documentaci&oacute;n, las entrevistas sobre el terreno fueron clave para ambientar la historia.
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                    alt="A Pampliega le llama la atención el contrapunto colorido que representan las flores en un país tan gris."
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                A Pampliega le llama la atención el contrapunto colorido que representan las flores en un país tan gris.                            </span>
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        <strong>Hace hincapi&eacute; en la diversidad afgana. Recuerda al lector, por ejemplo, que resisten minor&iacute;as hind&uacute;es en un territorio dominado por una teocracia. &iquest;Era imposible esconder al corresponsal detr&aacute;s del novelista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de ficcionar las historias que me han ido contando durante a&ntilde;os, tambi&eacute;n quer&iacute;a que los lectores tuvieran una visi&oacute;n general de Afganist&aacute;n. A riesgo de ser pesado, quer&iacute;a ser pulcro a la hora de dar datos y cifras. Creo que eso le da realismo a la acci&oacute;n. El editor me dec&iacute;a que en algunos pasajes sent&iacute;a como si lo transportaran a Kabul y, claro, es que he estado en esa ciudad muchas veces. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Esa forma tan visual de escribir, tirando de frases cortas y directas, est&aacute; relacionada con los trabajos para televisi&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quien me recomend&oacute; escribir con frases cortas fue Ram&oacute;n Perell&oacute;, el editor de Pen&iacute;nsula, con quien saqu&eacute; mi primer libro [<em>En la oscuridad</em>], donde contaba el secuestro. &ldquo;Antonio, sujeto, verbo y predicado. Ya est&aacute;, esa es la mejor forma de escribir&rdquo;. Desde entonces, esa es la f&oacute;rmula que utilizo en todos los textos que escribo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es un m&eacute;todo sencillo para explicar cuestiones complejas? </strong><em><strong>Flores para Ariana </strong></em><strong>est&aacute; repleta de contradicciones: las protagonistas, pese a estar sometidas por una teocracia, tienen fe en Al&aacute;. Y lo expresan.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, s&iacute;. Amigas afganas como Latifah, que est&aacute; en Madrid como refugiada, aunque es chi&iacute;ta y no sunita como los talibanes, siguen creyendo. Lo mismo ocurre con muchos sirios, aunque el Estado Isl&aacute;mico eliminara a miles de personas musulmanas. Al final, la religi&oacute;n no hace a la persona sino que la persona es quien hace a la religi&oacute;n. Lo f&aacute;cil hubiera sido demonizar al Islam. Era importante poner el foco en que el mal son los talibanes, no la confesi&oacute;n religiosa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo influyen dictaduras como la afgana para que la islamofobia permee en la sociedad occidental a trav&eacute;s del discurso de partidos que no son s&oacute;lo de ultraderecha?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las noticias que nos llegan de pa&iacute;ses como Afganist&aacute;n son fuego y gasolina para seguir encendiendo a la gente. Cuando hay un asesinato de una mujer, lo primero que muchos preguntan es: &ldquo;&iquest;De d&oacute;nde es el asesino?&rdquo; Si resulta que es marroqu&iacute;, aprovechan el dato para atacar al Islam. Obviar que los talibanes o el Estado Isl&aacute;mico son musulmanes es un error, pero tambi&eacute;n hay que contar que hay muchos musulmanes que est&aacute;n en contra de ese terror. Los kurdos luchan contra ellos, los sirios combat&iacute;an contra ellos, Ahmad Masud [el l&iacute;der del Frente de Resistencia en Afganist&aacute;n] tambi&eacute;n combati&oacute; contra ellos&hellip; Pero quien es racista va a comprar el discurso de la islamofobia y no se va a preguntar los porqu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Volviendo a su libro, esas contradicciones que nos encontramos en cualquier sociedad sirven para que el relato avance. Un ejemplo es el padre de las protagonistas: un hombre religioso y conectado a las tradiciones, pero de ideolog&iacute;a comunista y due&ntilde;o de una librer&iacute;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ese se&ntilde;or existi&oacute;. Era el padre de una jugadora de baloncesto en silla de ruedas que se llama Nilofar Bayat [<em>qued&oacute; inv&aacute;lida cuando ten&iacute;a dos a&ntilde;os por el impacto de un cohete contra su casa, un ataque talib&aacute;n en el que muri&oacute; uno de sus hermanos</em>]. &Eacute;l no tuvo problema para darle permiso a su hija para que siguiera estudiando y jugando al baloncesto. Los hermanos intentaron vetarla, pero el padre dijo que no. &iquest;Por qu&eacute;? &Eacute;l ten&iacute;a una cultura y una formaci&oacute;n que no ten&iacute;an sus hijos, que se hab&iacute;an criado en un ambiente talib&aacute;n. La cultura machista &ndash;inculcada por el r&eacute;gimen y por el car&aacute;cter afgano de pura cepa&ndash; sobrevivi&oacute; a la invasi&oacute;n americana. Hay que combatir que ese pensamiento arraigue en las segundas y terceras generaciones de musulmanes que viven en Europa. 
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                Nilofar Bayat lanza a canasta. La historia de su familia una de las que inspiran &#039;Flores para Ariana&#039;.                            </span>
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        <strong>Ocurre tambi&eacute;n con las crisis econ&oacute;micas o, incluso, con los cambios de gobierno: la edad que uno tenga cuando empieza una guerra determina tu manera de ser, tu conducta, tus valores. Muchos de los ni&ntilde;os que aparecen al inicio de la novela est&aacute;n totalmente deshumanizados.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es muy complicado ponerse en la piel de los personajes, pero si eres tan peque&ntilde;o y has visto lo que has visto, el grado de violencia que se vivi&oacute; en la guerra civil afgana &ndash;del 92 al 96, una aut&eacute;ntica carnicer&iacute;a&ndash;&nbsp;te tiene que afectar de alguna manera. &iquest;C&oacute;mo? Muchos acabaron abrazando la ideolog&iacute;a talib&aacute;n. Eran h&iacute;per violentos. Luego est&aacute; Salem, una rara avis, que ve a Ariana como una igual. En cambio, el resto de ni&ntilde;os del barrio le tiran piedras porque la odian. Es imposible avanzar si no se ve un &aacute;pice de esperanza. Lo tuvieron durante veinte a&ntilde;os, pero ha desaparecido.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Salem, al principio, se enfrenta al poder talib&aacute;n sin ejercer violencia, pero luego le vemos disparar un rifle. &iquest;Con ese personaje quer&iacute;a recordar al lector que llega un momento en el que para sobrevivir no queda m&aacute;s remedio que mancharse las manos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por desgracia, s&iacute;. No s&eacute; si matar, pero s&iacute; hacer cosas de las que no est&aacute;s orgulloso con tal de conseguir tu objetivo. &iquest;Cu&aacute;l era el de Salem? Encontrar a Ariana. &iquest;Que se tuvo que afiliar a los talibanes? Lo hizo. &iquest;El bien mayor est&aacute; por encima? Yo te dir&iacute;a que s&iacute;. Ese hombre, a pesar de las cosas que ha hecho, le dio una segunda oportunidad a su amiga&hellip; y a su hija.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; representa el conocimiento, la cultura, la lectura, la escritura en un pa&iacute;s donde incluso est&aacute;n prohibidas las muestras de afecto en p&uacute;blico o salir de casa con las u&ntilde;as pintadas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Son esas ventanas que puedes abrir de par en par e imaginarte ese mundo que te est&aacute; siendo vetado. Si Ariana no pod&iacute;a darle un abrazo a su amigo, recurre a la literatura, a trav&eacute;s, por ejemplo, de <em>El Principito</em>. Escribir y so&ntilde;ar es algo que no nos van a poder robar nunca. En muchas partes del mundo es as&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ah&iacute; est&aacute; tambi&eacute;n la red de escuelas clandestinas.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay que poner en valor que no todos los hombres son talibanes. Much&iacute;simos est&aacute;n en contra de lo que se est&aacute; haciendo. Tambi&eacute;n se juegan la vida permitiendo que se eduque de forma oculta a las mujeres en sus casas. El machismo puede venir de cualquier parte. Recuerdo, por ejemplo, la historia de Narges: la casaron con un chico de quince cuando ella ten&iacute;a s&oacute;lo ocho a&ntilde;os. En su nuevo hogar fueron su suegra y su cu&ntilde;ada quienes le hicieron la vida imposible porque sent&iacute;an que hab&iacute;a llegado para robarles el sitio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En las p&aacute;ginas de cortes&iacute;a, Ediciones La Tormenta ha reproducido una de las p&aacute;ginas que escribi&oacute; en un cuaderno durante su secuestro (2015-2016). &iquest;C&oacute;mo era </strong><em><strong>Flores para Ariana</strong></em><strong> cuando Al Qaeda le liber&oacute; despu&eacute;s de casi trescientos d&iacute;as?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eran retazos, pero no me he desviado mucho de aquel manuscrito. El embri&oacute;n que saqu&eacute; de Siria son los cimientos de la novela. Ya ten&iacute;a el t&iacute;tulo puesto y los personajes perfilados. Luego fui completando con el acceso a los documentos y a Internet que, l&oacute;gicamente, no ten&iacute;a durante el secuestro. Es cierto que el final nunca lo escrib&iacute; porque pens&eacute;: en el momento en que termine y ponga el punto final a Ariana, tambi&eacute;n me lo voy a poner a m&iacute;.
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                    alt="Durante su secuestro en Siria, el periodista se evadía escribiendo sus recuerdos en ciudades como Kabul."
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                Durante su secuestro en Siria, el periodista se evadía escribiendo sus recuerdos en ciudades como Kabul.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Como Sherezade en </strong><em><strong>Las mil y una noches</strong></em><strong>. Fabulando para sobrevivir.</strong>
    </p><p class="article-text">
        [<em>R&iacute;e</em>]&nbsp;Es que soy bastante supersticioso. Escribir fue una manera de salir adelante dentro de la celda. Me imaginaba paseando por Kabul, donde hab&iacute;a vivido seis meses, y describ&iacute;a el ambiente de sus plazas y avenidas&hellip; Cuando dejo de escribir, de hecho, caigo en una depresi&oacute;n bastante importante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No reescribi&oacute; ni edit&oacute; demasiado el manuscrito?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;a escritas dos terceras partes de la novela cuando vino el viaje a Afganist&aacute;n, en 2018, donde pude acceder a las historias de muchas mujeres. A petici&oacute;n de los editores decid&iacute; pasar la narraci&oacute;n de tercera a primera persona. Me dijeron: tiene much&iacute;sima m&aacute;s fuerza si te lo cuenta Ariana, que es una adolescente que est&aacute; sufriendo en carne propia. S&oacute;lo mantuve la tercera en los cap&iacute;tulos que se centran en Parvana porque quer&iacute;a pon&eacute;rselo f&aacute;cil al lector al diferenciar las dos voces. Entre ellas he intentado plasmar que en un pa&iacute;s donde no hay amor, el amor entre dos hermanas est&aacute; por encima de todo. Publicar esta historia despu&eacute;s de que los documentos hayan estado guardados durante casi diez a&ntilde;os es un regalo para mi hermana Alejandra. Cuando la escrib&iacute; no pensaba que pudiera llegar a leerla.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se est&aacute;n contando a s&iacute; mismas las mujeres afganas? &iquest;A qu&eacute; escritoras deber&iacute;amos leer para conocer lo que usted ha contado desde su propia perspectiva?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay muy pocas mujeres afganas que hayan contado su historia, pero ahora mismo tenemos a Khadija Naim, la autora de <em>Sin velo</em>: donde cuenta c&oacute;mo le obligaron a casarse cuando su sue&ntilde;o era ser periodista y escap&oacute; para venir a Espa&ntilde;a, desde donde lucha para recuperar a sus tres cr&iacute;os. Es una voz s&uacute;per potente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Sierra del Sol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/antonio-pampliega-periodista-mal-son-talibanes-no-islam_1_13266037.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jun 2026 12:31:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Antonio Pampliega, periodista: "El mal son los talibanes, no el Islam"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Afganistán,Talibanes,Islam,Islamofobia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Miró era visto como un catalán y un rojo": Mallorca rechazó (al principio) al artista universal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/miro-visto-catalan-rojo-mallorca-rechazo-principio-artista-universal_1_13255715.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/73e617ef-8168-4236-aa95-3ea66831b2bf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Miró era visto como un catalán y un rojo&quot;: Mallorca rechazó (al principio) al artista universal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando el pintor se instaló en la isla fue ignorado en ciertos círculos y se le negó incluso la instalación de obras públicas como unos vitrales en la Catedral de Palma y unas esculturas en el Parc de la Mar</p><p class="subtitle">La obra de Joan Miró, el artista de formas simples y fuerza simbólica: “No solo fue un gran pintor, era muy generoso”</p></div><p class="article-text">
        No todo fue armon&iacute;a entre Joan Mir&oacute; y Mallorca. Cuando el artista decidi&oacute; hacer de la isla su casa, a mediados de los a&ntilde;os 50, el paisaje era distinto al que&nbsp;puede verse hoy. A pesar de las campa&ntilde;as institucionales recientes, especialmente las vinculadas a la candidatura de Palma como capitalidad cultural europea de 2031, que han tendido a reforzar una imagen de &iacute;ntima conexi&oacute;n, diversos especialistas coinciden en que el v&iacute;nculo del artista con la isla fue complejo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de ellos es el periodista cultural y bi&oacute;grafo del artista Josep Massot, autor de&nbsp;<em>Mir&oacute;, el ni&ntilde;o que hablaba con los &aacute;rboles</em>, quien plantea una lectura cr&iacute;tica sobre la acogida que recibi&oacute; el artista a su llegada. Considera que no fue recibido con los brazos abiertos en una Mallorca que estaba lejos de reunir las condiciones necesarias para reconocer la dimensi&oacute;n internacional del creador. Pese a que ya hab&iacute;a expuesto en medio mundo, a su llegada Mir&oacute; apenas cont&oacute; con un c&iacute;rculo cercano de amistades. De ah&iacute; que sea un t&oacute;pico la idea de que, en la isla, Mir&oacute; era solo el marido de do&ntilde;a Pilar. 
    </p><p class="article-text">
        Massot, que particip&oacute; recientemente en un simposio dedicado a la figura de Mir&oacute; celebrado en la Fundaci&oacute; Mir&oacute; de Palma, destaca que entre sus primeros apoyos se encontr&oacute; el editor Pere A. Serra, una figura que supo &ldquo;comprender la relevancia del creador&rdquo;. A este se le sumaron otras personas, como Ferran Cano, fundador de la antigua galer&iacute;a 4 Gats. Pero entre todas ellas cabe destacar a Nini Quetglas. La fundadora, junto a su exmarido, Pep Pinya, de la galer&iacute;a Pelaires de Palma reconoci&oacute; que Mir&oacute; se convirti&oacute; en su &ldquo;protector&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Quetglas explica que, cuando le propusieron al Ajuntament de Palma la donaci&oacute;n de la escultura&nbsp;<em>Nancy</em>, de Calder, que hoy luce en los jardines de S&rsquo;Hort del Rei, el alcalde de entonces les dijo &ldquo;que si al Ayuntamiento le iba a costar una sola peseta&rdquo; se la pod&iacute;an &ldquo;llevar&rdquo;. Algo que resulta sintom&aacute;tico de c&oacute;mo funcionaban las cosas a principios de los 70 en una ciudad que tendr&iacute;a que esperar algunos a&ntilde;os para la llegada de la modernidad.&nbsp;La prensa de la &eacute;poca tampoco contribuy&oacute; a facilitar la integraci&oacute;n del artista. Algunas cr&iacute;ticas fueron abiertamente hostiles.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Retrato del artista Joan Miró.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Las litograf&iacute;as de Mallorca</strong></h2><p class="article-text">
        Esa tensi&oacute;n, seg&uacute;n el bi&oacute;grafo, se refleja en las litograf&iacute;as de la serie&nbsp;<em>Mallorca.&nbsp;</em>Se trata<em>&nbsp;</em>de<em>&nbsp;</em>una de las m&aacute;s conocidas entre la abundante obra gr&aacute;fica mironiana, realizada en el a&ntilde;o 1973. Lejos de interpretarlas como un homenaje, estas piezas evidenciar&iacute;an el malestar ante la transformaci&oacute;n acelerada del territorio. En ellas se percibe una preocupaci&oacute;n por la p&eacute;rdida de identidad cultural, la erosi&oacute;n del paisaje y el retroceso de la lengua propia. 
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                Imágenes de la serie Mallorca.                            </span>
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        Cabe destacar que, entre las exposiciones que se han celebrado en torno a la figura de Mir&oacute;, Magdalena Aguil&oacute;, exdirectora de la Fundaci&oacute;n Mir&oacute; y actual comisaria independiente, mostr&oacute; la serie completa en el Museo de Mallorca en el marco del &ldquo;A&ntilde;o Mir&oacute;&rdquo;, impulsado por todas las instituciones de la isla. Fue una m&aacute;s de las exposiciones que mostraron &ldquo;la importancia de Mallorca para Mir&oacute;&rdquo;, sin entrar en las tensiones que el artista vivi&oacute; con la isla. 
    </p><p class="article-text">
        En el texto publicado por el propio Consell de Mallorca se destaca el inter&eacute;s en &ldquo;poner en valor el legado de Joan Mir&oacute; y su v&iacute;nculo con Mallorca, donde vivi&oacute;, trabaj&oacute; y dej&oacute; un patrimonio que hoy forma parte del paisaje art&iacute;stico&rdquo;. Justamente la deformaci&oacute;n de otro paisaje, en este caso f&iacute;sico, fue la fuente de las cr&iacute;ticas que el artista verti&oacute; sobre la isla. Ahora, la instituci&oacute;n insular anunci&oacute; hace unas semanas que comprar&aacute; la serie completa de obra gr&aacute;fica, por 400.000 euros, para depositarla en el Museo de Mallorca.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Exterior de Son Boter, uno de los talleres de Miró.                            </span>
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        Aparte de los testimonios de las personas que le trataron, existe un texto publicado de una conversaci&oacute;n del artista con <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/cela-casona-tudanca-culturacantabria-tudanca_1_11825436.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Camilo Jos&eacute; Cela</a>, recogida en la revista&nbsp;<em>Papeles de Son Armadans</em>. En &eacute;l, deja claro su malestar con unos mallorquines que han dejado morir la tierra y no&nbsp;respetan su propia cultura.&nbsp;El escritor resid&iacute;a, por aquel entonces, cerca de Cala Major, en el barrio de la Bonanova, y no era ajeno al crecimiento que se estaba produciendo en toda esa zona.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En la publicación Papeles de Son Armadans, Miró conversó con Camilo José Cela y le manifestó su malestar con unos mallorquines que dejaron morir la tierra y no respetaban su propia cultura</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Mir&oacute;, rechazado</strong></h2><p class="article-text">
        Las diferentes negativas a proyectos presentados por el artista tambi&eacute;n son un s&iacute;ntoma de la manera en la que fue entendido. Mir&oacute; mantuvo contactos con el obispado para realizar unos vitrales en la Catedral, pero se le deneg&oacute; el permiso. De esta manera, la intervenci&oacute;n mironiana hubiera dialogado con una previa, ejecutada en la capilla central y firmada por Antoni Gaud&iacute;, y con otra posterior, la capilla de Sant Pere, de Miquel Barcel&oacute;. Pero el pintor catal&aacute;n no obtuvo la respuesta que ansiaba. Su intervenci&oacute;n, impulsada por el&nbsp;<em>canonge</em>&nbsp;Baltasar Coll, se vio frenada por los sectores conservadores, que ve&iacute;an su pintura como algo &ldquo;infantil&rdquo;, seg&uacute;n se coment&oacute; entonces. En 1979, el pintor abandon&oacute; definitivamente el proyecto.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los sectores conservadores veían la pintura de Miró como algo &quot;infantil&quot; y por ello el Obispado de Mallorca negó al artista la oportunidad de realizar unos vitrales en la Catedral</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tampoco obtuvo permiso para instalar unas esculturas en el Parc de la Mar, de nuevo de la mano de Nini Quetglas. El artista pens&oacute; en una&nbsp;pieza situada frente a la Catedral, as&iacute; como un mosaico. Con otro proyecto, este de car&aacute;cter privado, le ocurri&oacute; lo mismo. Se trata de un nuevo edificio a escasos metros&nbsp;del taller Sert, pensado para la producci&oacute;n de obra gr&aacute;fica. Mir&oacute; realizaba sus litograf&iacute;as y grabados en el sur de Francia, pero quer&iacute;a acercar el espacio de producci&oacute;n para que le fuera m&aacute;s c&oacute;modo y no tener que desplazarse a otro pa&iacute;s. Pese a estar visado por el Colegio de Arquitectos, el proyecto le fue denegado sin demasiadas aclaraciones. El responsable del mismo, el arquitecto Antoni Juncosa, que particip&oacute; en el citado simposio de la Fundaci&oacute;n Mir&oacute;, fue contundente: &ldquo;Mir&oacute; era visto como un catal&aacute;n y un rojo&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Interior del taller Sert.                            </span>
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        Cabe destacar que el artista rechaz&oacute; cualquier reconocimiento por parte de la dictadura, manteniendo una distancia radical respecto al franquismo. Esta actitud refuerza la dimensi&oacute;n pol&iacute;tica de su figura y ayuda a entender su voluntad de no vincularse, ni siquiera de forma simb&oacute;lica, con el r&eacute;gimen. No en vano, una de sus im&aacute;genes m&aacute;s conocidas fueron los carteles que ejecut&oacute; de apoyo a la Segunda Rep&uacute;blica espa&ntilde;ola.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El artista rechazó cualquier reconocimiento por parte de la dictadura, manteniendo una distancia radical respecto al franquismo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Massot se&ntilde;al&oacute; en diversas ocasiones el peligro que existe de que Mir&oacute; se convierta en una &ldquo;marca de ciudad&rdquo;. En este sentido, cabe recordar la propuesta de Palma 2031 que articulaba sobre Mir&oacute; como uno de los ejes de la&nbsp;capitalidad cultural que propon&iacute;a el Ajuntament de Palma. El bi&oacute;grafo apunta &ldquo;que no basta con pronunciar el nombre de Mir&oacute; para impulsar su visibilidad ni el entendimiento de su obra&rdquo;, a la vez que considera que Mallorca debe reivindicar &ldquo;el retorno de la obra del artista, cuando se cumplan los 50 a&ntilde;os de la muerte&rdquo; de un creador que, pese a fundar un lenguaje universal, no encontr&oacute; una v&iacute;a de comunicaci&oacute;n directa con ciertos sectores de la isla.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Augusto Lladó]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/miro-visto-catalan-rojo-mallorca-rechazo-principio-artista-universal_1_13255715.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 May 2026 20:21:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Miró era visto como un catalán y un rojo": Mallorca rechazó (al principio) al artista universal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Artistas,Pintura,Mallorca,Arte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Deseo, VIH y autodestrucción en tiempos de Grindr con Marcos Augusto: "El amor necesita su dosis de mentira"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/deseo-vih-autodestruccion-tiempos-grindr-marcos-augusto-amor-necesita-dosis-mentira_1_13247070.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/091a33de-a6c8-4095-9edf-6b3540f46693_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Deseo, VIH y autodestrucción en tiempos de Grindr con Marcos Augusto: &quot;El amor necesita su dosis de mentira&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor mallorquín debuta en la novela con Te hice dios (Random House), una historia sobre deseo, enfermedad y pulsión de muerte que se publica el próximo 4 de junio y que el autor presentará el 6 de junio en Palma junto al crítico literario Nadal Suau</p><p class="subtitle">Alana S. Portero revisa y pone luz a 'Mi querida señorita': “Hay más personas intersexuales que pelirrojos”</p></div><p class="article-text">
        Marcos Augusto (Palma) se r&iacute;e nervioso antes de empezar la entrevista. &ldquo;Estoy nervioso de verdad&rdquo;, admite al tel&eacute;fono mientras intenta quitar hierro a la situaci&oacute;n y pelea con el cord&oacute;n de una bota que no deja de soltarse mientras camina. Despu&eacute;s de a&ntilde;os dedicado a la gesti&oacute;n cultural y a la pol&iacute;tica institucional &mdash;fue director general de Promoci&oacute;n y Difusi&oacute;n Cultural del Ayuntamiento de Palma entre 2019 y 2023&mdash;, el escritor mallorqu&iacute;n encara ahora otro tipo de exposici&oacute;n, si cabe, todav&iacute;a mayor: la de publicar su primera novela.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta el momento hab&iacute;a transitado el territorio de la poes&iacute;a con t&iacute;tulos como <em>Barriga</em> (C&aacute;ntico, 2020), <em>Suceden tardes</em> (Sloper, 2021) o <em>Palmer</em> (2023), junto al pintor Tom&aacute;s Piz&aacute;, pero <em>Te hice dios</em> (Random House) supone un salto bien distinto: una historia atravesada por el deseo, la enfermedad, la mentira y la autodestrucci&oacute;n que parte de una premisa radical &mdash;un joven quiere infectarse de VIH y otro promete contagi&aacute;rselo&mdash; para explorar las formas contempor&aacute;neas del amor y de la intimidad queer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Augusto presentar&aacute; la novela en la Fira del Llibre de Palma junto al cr&iacute;tico Nadal Suau&nbsp;el pr&oacute;ximo 6 de junio y posteriormente en la Feria del Libro de Madrid, donde ya tiene agendadas diferentes firmas y presentaciones. Lo har&aacute; mientras empieza a enfrentarse a algo bien distinto a lo conocido hasta ahora: el lanzamiento de una primera novela que incomoda, atraviesa ciertos consensos sobre el deseo y el amor contempor&aacute;neo y que se adentra en algunos de los m&aacute;rgenes menos transitados de la experiencia LGTBI+.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La novela parte de una premisa muy extrema: alguien quiere infectarse de VIH y otra persona promete contagi&aacute;rselo. Pero da la sensaci&oacute;n de que el verdadero tema del libro es otro mucho m&aacute;s profundo: la necesidad de amar incluso cuando eso implica entregarse al deseo de muerte. &iquest;Era esa la idea?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, totalmente. Lo llamativo puede parecer la historia en su sentido m&aacute;s literal, pero evidentemente hay much&iacute;simas capas. Est&aacute; la pulsi&oacute;n de muerte, el deseo, la mentira&hellip; La idea de la mentira es un elemento que pivota en toda la narraci&oacute;n y resulta muy importante.
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute;, todas las historias consisten en traducir universales a partir de particulares. Entonces, desde su propia singularidad, la novela habla de la autodestrucci&oacute;n, del amor, de qu&eacute; estamos dispuestos a hacer por amor o hasta qu&eacute; punto es l&iacute;cito mentir. Son diferentes l&iacute;neas que constituyen el n&uacute;cleo del libro. S&eacute; que lo m&aacute;s llamativo puede ser la historia de los <em>bugchasers</em> -personas que practican el riesgo de buscar activamente contraer una infecci&oacute;n de transmisi&oacute;n sexual- u otras pr&aacute;cticas, pero la novela habla efectivamente de otra cosa.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Sé que lo más llamativo puede ser la historia de los bugchasers -personas que practican el riesgo de buscar activamente contraer una infección de transmisión sexual- u otras prácticas, pero la novela habla efectivamente de otra cosa</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En la literatura y el cine queer existe, a veces, una necesidad de representar deseos &ldquo;correctos&rdquo;, relaciones sanas o identidades muy legibles. Esta novela, en cambio, se sit&uacute;a casi en el lugar opuesto. &iquest;Interesaba incomodar ciertos consensos dentro del propio &aacute;mbito LGTBI?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, claro. Dentro de la producci&oacute;n LGTBI ha habido un momento en el que se busc&oacute; una visibilidad muy concreta y adem&aacute;s en un sentido positivo. Muchas editoriales han hecho un trabajo estupendo publicando narrativa queer con una voluntad de normalizaci&oacute;n. Pero mi novela entronca m&aacute;s con otra tradici&oacute;n. Est&aacute; ligada, quiz&aacute;, a cierta literatura de los a&ntilde;os setenta en el sentido de que propone una ruptura. Y eso tambi&eacute;n tiene una traducci&oacute;n pol&iacute;tica y activista.
    </p><p class="article-text">
        Antes de que la reivindicaci&oacute;n principal fuese el matrimonio homosexual, una parte del activismo queer planteaba directamente abolir el matrimonio. Luego esa l&iacute;nea dej&oacute; de ser prioritaria y pas&oacute; a imponerse una l&oacute;gica m&aacute;s integradora. Creo que esas dos corrientes &mdash;la ruptura y la asimilaci&oacute;n&mdash; tambi&eacute;n se pueden leer en la literatura. Existe una narrativa LGTBI m&aacute;s integrada y otra que reivindica espacios propios, marginales o inc&oacute;modos. Pienso en ciertas pel&iacute;culas de John Cameron Mitchell o en <em>El desconocido del lago</em>, que s&iacute; hablan espec&iacute;ficamente de espacios de la comunidad queer.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Antes de que la reivindicación principal fuese el matrimonio homosexual, una parte del activismo queer planteaba directamente abolir el matrimonio. Luego esa línea dejó de ser prioritaria y pasó a imponerse una lógica más integradora</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Pese a dureza la trama, el libro transmite mucha luz y empat&iacute;a desde sus personajes.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que eso tiene que ver con el lenguaje. Aunque la historia sea dura, la narraci&oacute;n tiene una dimensi&oacute;n muy l&iacute;rica y po&eacute;tica. Hay p&aacute;rrafos donde la tensi&oacute;n l&iacute;rica es muy intensa y eso suaviza la lectura o, al menos, la desplaza hacia otro lugar emocional. Quien se quede &uacute;nicamente con el resumen de la trama pensar&aacute; que se trata de una novela mucho m&aacute;s agresiva o fr&iacute;a de lo que realmente es.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Portada de Te hice dios (Random House), un libro que explora las relaciones queer contemporáneas atravesadas por el deseo, la enfermedad y la mentira."
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            <span class="title">
                Portada de Te hice dios (Random House), un libro que explora las relaciones queer contemporáneas atravesadas por el deseo, la enfermedad y la mentira.                            </span>
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        <strong>Otro de los espacios importantes del libro son las aplicaciones. Grindr no aparece solo como escenario, sino como una atm&oacute;sfera emocional muy concreta del presente.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro. Las aplicaciones forman parte de esos espacios protot&iacute;picos de lo queer contempor&aacute;neo. Y adem&aacute;s me interesaba escribir una novela sobre el VIH desde el presente. &iquest;C&oacute;mo se escribe hoy una novela sobre el VIH en tiempos de la PrEP, de los indetectables y de la idea de &ldquo;indetectable es igual a intransmisible&rdquo;? Eso cambia completamente la narrativa. Con el COVID lo vimos muy claro. Las historias que pod&iacute;an contarse al principio de la pandemia no son las mismas que aparecieron despu&eacute;s, cuando lleg&oacute; la vacuna o cuando empezamos a hablar del COVID persistente. Las narrativas cambian con el contexto hist&oacute;rico y m&eacute;dico.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las aplicaciones forman parte de esos espacios prototípicos de lo queer contemporáneo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Con el VIH sucede igual. No tiene nada que ver escribir antes de los tratamientos antirretrovirales que hacerlo ahora. Por eso me interesaban autores como Herv&eacute; Guibert, Reinaldo Arenas o Pedro Lemebel, que hablan desde contextos hist&oacute;ricos muy distintos. En ese sentido, la novela habla de Grindr porque sit&uacute;a esas relaciones en el presente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En la historia conviven constantemente el pensamiento cient&iacute;fico y una especie de pensamiento m&aacute;gico. &iquest;Cree que cuando se habla del cuerpo o de la enfermedad se hace de una manera menos racionales de lo que se cree?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, completamente. Esa es una de las ideas centrales del libro. El pensamiento cient&iacute;fico convive constantemente con rituales, supersticiones o mecanismos emocionales que usamos para intentar controlar aquello que nos desborda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo vimos tambi&eacute;n durante la pandemia. Hab&iacute;a una necesidad de creer que ciertas conductas o ciertos rituales pod&iacute;an protegernos. Introduzco esa dimensi&oacute;n del pensamiento m&aacute;gico muy influido por Joan Didion y por su manera de entender c&oacute;mo las met&aacute;foras o el propio lenguaje sirven para intentar sostener el dolor o el duelo. La novela est&aacute; llena de elementos que remiten a esa idea.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay una frase en la sinopsis del libro que llama mucho la atenci&oacute;n: &ldquo;una novela sobre las mentiras sobre las que a veces se construyen las historias de amor&rdquo;. &iquest;El amor necesita siempre alg&uacute;n grado de ficci&oacute;n o de autoenga&ntilde;o?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que detr&aacute;s de eso tambi&eacute;n hay una reivindicaci&oacute;n de la autonom&iacute;a individual. Tendemos a pensar el amor como una entrega total y absoluta. Incluso el amor rom&aacute;ntico m&aacute;s cl&aacute;sico est&aacute; atravesado por esa idea de disoluci&oacute;n en el otro. Y s&iacute;, creo que el amor necesita cierta dosis de mentira. La cuesti&oacute;n es qu&eacute; tipo de mentira estamos dispuestos a aceptar y hasta d&oacute;nde queremos llegar con ella. Al final, incluso puedes mentirle a alguien para evitar que se haga da&ntilde;o a s&iacute; mismo. Ah&iacute; aparece una pregunta profundamente moral: si el fin justifica los medios. Es un planteamiento muy maquiav&eacute;lico.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Tendemos a pensar el amor como una entrega total y absoluta</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>El propio t&iacute;tulo, &lsquo;Te hice dios&rsquo;, parece hablar tambi&eacute;n de la contemporaneidad y el af&aacute;n incesante de protagonismos: convertir al otro en una deidad, idealizarlo, necesitar que&nbsp;salve. &iquest;Qu&eacute; significa &ldquo;hacer dios&rdquo; a alguien hoy?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El t&iacute;tulo funciona en varios niveles. Por un lado est&aacute; esa idea literal de convertir al otro en una deidad, de glorificar al ser amado. Pero tambi&eacute;n me interesaba la figura de Dios como dador de vida y de muerte. En la novela todo pivota constantemente entre la vida y la muerte, y el virus ocupa precisamente ese lugar ambiguo. De alguna forma, &ldquo;te hice dios&rdquo; tambi&eacute;n significa &ldquo;te di la vida y te di la muerte&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="“Mi novela no pretende juzgar a sus personajes. No hay una carga moral cerrada”, explica Marcos Augusto"
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                “Mi novela no pretende juzgar a sus personajes. No hay una carga moral cerrada”, explica Marcos Augusto                            </span>
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        <strong>M&aacute;s all&aacute; de la ficci&oacute;n y como persona del colectivo LGTBI, &iquest;c&oacute;mo cree que deber&iacute;a posicionarse hoy el colectivo ante el auge de las extremas derechas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que el activismo tiene que hacer una reflexi&oacute;n amplia y tambi&eacute;n preguntarse qui&eacute;n est&aacute; quedando fuera de determinados discursos. Por ejemplo, cuando hablamos de &ldquo;indetectable es igual a intransmisible&rdquo;, es una herramienta important&iacute;sima para combatir el estigma. Pero tambi&eacute;n me preguntaba: &iquest;qu&eacute; pasa con quienes no tienen acceso a la medicaci&oacute;n? &iquest;Qu&eacute; ocurre con quienes siguen siendo transmisibles? En la novela me interesaba precisamente mirar hacia esos m&aacute;rgenes y preguntarme qui&eacute;n queda fuera de los relatos oficiales o m&aacute;s visibles.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En Baleares se est&aacute; produciendo, adem&aacute;s, un conflicto alrededor de la organizaci&oacute;n del Orgullo en Palma que la organizaci&oacute;n Ben Amics est&aacute; criticando al Ayuntamiento.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde luego, me parece terrible. Una de las reivindicaciones de Ben Amics era algo tan simb&oacute;lico como colgar la bandera LGTBI en el Ayuntamiento de Palma y se les dijo que no. A cambio se propusieron <em>opis</em> repartidos por la ciudad, pero no es lo mismo. La bandera en la fachada del Ayuntamiento tiene un valor institucional y simb&oacute;lico evidente. Era algo que llevaba haci&eacute;ndose durante a&ntilde;os y que ahora, con un PP influido por Vox, se ha eliminado. Eso demuestra muy poca voluntad pol&iacute;tica de llegar a acuerdos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/deseo-vih-autodestruccion-tiempos-grindr-marcos-augusto-amor-necesita-dosis-mentira_1_13247070.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 May 2026 07:10:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Deseo, VIH y autodestrucción en tiempos de Grindr con Marcos Augusto: "El amor necesita su dosis de mentira"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Mallorca,LGTBI]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Biel Mesquida, poeta: "Falta inteligencia política, incluso por parte de la izquierda, con la literatura que no es castellana"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/biel-mesquida-poeta-falta-inteligencia-politica-parte-izquierda-literatura-no-castellana_1_13216734.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d2357299-4b41-49cc-b016-4ae6a325b7c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142993.jpg" width="1099" height="618" alt="Biel Mesquida, poeta: &quot;Falta inteligencia política, incluso por parte de la izquierda, con la literatura que no es castellana&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Premi d’Honor de les Lletres Catalanes reivindica la importancia de las lenguas: “Debería existir una política clara de protección del gallego, euskera y catalán y una de traducciones potente”</p><p class="subtitle">Grandes escritores de la lengua catalana del siglo XX tienen por fin su “casa” en Mallorca</p></div><p class="article-text">
        Lo primero que llama la atenci&oacute;n del escritor Biel Mesquida (Castell&oacute; de la Plana, 1947) es su entusiasmo. La forma&nbsp;de maravillarse con cada palabra. Las paladea, como si fuera la primera vez que se topa con ellas. El autor est&aacute; estos d&iacute;as de enhorabuena: le acaban de conceder el Premi d&rsquo;Honor de les Lletres Catalanes, el galard&oacute;n m&aacute;s importante que puede obtener un autor en esa lengua, que este a&ntilde;o recae en ese &ldquo;creador de mots&rdquo; [creador de palabras], tal y como lo defini&oacute; Nicolau Dols en las jornadas que le dedic&oacute; la Universitat de les Illes Balears. 
    </p><p class="article-text">
        En ellas se repas&oacute; toda su obra. Los participantes coincidieron en que Mesquida es, sobre todo, poeta. En sus silencios, mientras contesta cada pregunta con voz grave, sigue con atenci&oacute;n el lenguaje, como el poeta que es. Ese mismo lenguaje que verti&oacute; en t&iacute;tulos como&nbsp;<em>Llefre de tu</em>,&nbsp;<em>L&rsquo;adolescent de sal</em>&nbsp;o&nbsp;<em>Acrollam</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Acaba de recibir el Premi d&rsquo;Honor de les Lletres Catalanes. &iquest;Qu&eacute; supone para usted?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde que me dijeron que me lo daban, hasta ahora, he estado bastante desbordado. Pens&eacute; que era una maravilla, porque representa algo que forma parte de mi vida m&aacute;s &iacute;ntima: yo escribo porque amo. Escribo para ser amado, escribo porque me atrevo a escribir. El otro d&iacute;a, en Sant Jordi, en Barcelona, vino una se&ntilde;ora a verme. Ten&iacute;a una presencia muy fuerte, casi como Carmen Amaya, con una energ&iacute;a tremenda. Estaba nerviosa, emocionada. Me cogi&oacute; las manos y me dijo: &ldquo;Gracias por estas manos&rdquo;. Fue un momento intenso, no me hab&iacute;a pasado nunca algo as&iacute;. Un premio como este significa que hay un jurado amplio, de catorce personas, que ha decidido que t&uacute; eres esa persona cuya obra merece ese reconocimiento. En el fondo es un gesto de amor colectivo. Y eso me impresion&oacute; mucho. No es un hecho abstracto, es un grupo de gente que cree en lo que has hecho.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ese escribir para ser amado condiciona su escritura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo siempre digo que soy un lector profesional y escritor amateur. El otro d&iacute;a apunt&eacute; en mi cuaderno una cosa que me gust&oacute; mucho: me considero un debutante eterno. Siempre escribo como si empezara. Eso me anima, porque te mantiene en la incertidumbre, sin certezas, sin equilibrio. Si me fuera a un lugar, a una isla desierta, donde nadie me leyese nunca m&aacute;s, no escribir&iacute;a. Leer&iacute;a otras cosas: el mar, el sol, las palmeras. Me perder&iacute;a en esas lecturas.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Mesquida en el acto de entrega de los premios.                            </span>
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        <strong>Escribe para que le lean, pero tambi&eacute;n ocupa un lugar muy importante como referente para una generaci&oacute;n de escritores LGTBIQ+. Su figura va m&aacute;s all&aacute; de la literatura.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; y no. Yo no me considero un referente en ese sentido. Tengo un pensamiento muy libre. No escribo desde una ideolog&iacute;a concreta, aunque mi obra pueda ayudar a determinadas luchas. Mi territorio es la libertad. Cuando escrib&iacute;&nbsp;<em>El bell pa&iacute;s</em>, no pensaba en hacer un libro militante. Pero en los a&ntilde;os setenta, en plena dictadura, hablar abiertamente del deseo homosexual ya era revolucionario. El libro fue prohibido. No se pod&iacute;a publicar. Pero hubo gente que lo defendi&oacute;, que lo quiso. Se hicieron ediciones clandestinas, ciclostiladas, que circularon de mano en mano. Yo no ten&iacute;a ni derechos ni control: lo importante era que el libro existiera.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No escribo desde una ideología concreta, aunque mi obra pueda ayudar a determinadas luchas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n hubo momentos de conflicto o rechazo, como la publicaci&oacute;n de&nbsp;</strong><em><strong>L&rsquo;adolescent de sal</strong></em><strong>, un libro rupturista que hoy est&aacute; considerado como uno de los m&aacute;s importantes de la literatura catalana de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, claro. Cuando haces algo que rompe con lo establecido, hay rechazo. Hubo gente que no entendi&oacute; ni el&nbsp;<em>El bell pa&iacute;s&nbsp;</em>ni<em>&nbsp;L&rsquo;adolescent de sal</em>, que los vieron como algo monstruoso, incluso ofensivo. Era una &eacute;poca muy reprimida. Y de repente aparece un libro que rompe con todo. Es normal que generara incomodidad. Yo ten&iacute;a 26 a&ntilde;os cuando gan&eacute; el premio Prudenci Bertrana y tuve que esperar algunos a&ntilde;os m&aacute;s, por la censura, para ver el libro publicado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Luego est&aacute; la cuesti&oacute;n de la traducci&oacute;n. En las jornadas que le dedic&oacute; la universidad se habl&oacute; mucho de lo poco traducida que est&aacute; la literatura catalana, incluso al castellano.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un problema importante. Es un mal estructural del Estado espa&ntilde;ol. Las literaturas que no son castellanas han sido marginadas hist&oacute;ricamente. Y no solo por la dictadura, tambi&eacute;n despu&eacute;s. Ha faltado inteligencia pol&iacute;tica, incluso por parte de la izquierda. Deber&iacute;a existir una pol&iacute;tica clara de protecci&oacute;n de las lenguas gallega, euskera y catalana. Y tambi&eacute;n una pol&iacute;tica de traducciones potente, en ambas direcciones. Eso es lo normal en otros lugares y aqu&iacute; no sucede. Pa&iacute;ses peque&ntilde;os como Dinamarca o Noruega lo tienen muy claro. Si no hay traducci&oacute;n, no hay circulaci&oacute;n. Y si no hay circulaci&oacute;n, la literatura queda encerrada.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Debería existir una política clara de protección de las lenguas gallega, euskera y catalana. Y también una política de traducciones potente, en ambas direcciones. Eso es lo normal en otros lugares y aquí no sucede</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>De hecho, hay autores catalanes con una dimensi&oacute;n literaria extraordinaria que no tienen esa proyecci&oacute;n internacional.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exacto. Y no es una cuesti&oacute;n de calidad. Hay literaturas m&aacute;s peque&ntilde;as que han conseguido una presencia internacional mucho mayor. Falta estructura, falta pol&iacute;tica cultural. Yo tengo traducidos tres libros:&nbsp;<em>Acrollam,&nbsp;</em>en Aleph Editores<em>, Excelsior</em>, en Anagrama, y el &uacute;ltimo me lo public&oacute; Letraversal hace unos a&ntilde;os:&nbsp;<em>El hermoso pa&iacute;s donde los hombres desean a los hombres.</em>&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Biel Mesquida: &quot;Las literaturas que no son castellanas han sido marginadas históricamente&quot;"
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                Biel Mesquida: &quot;Las literaturas que no son castellanas han sido marginadas históricamente&quot;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>En cuanto a generaciones literarias, se habla mucho de la del 70, de la modernidad en catal&aacute;n&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, pero eso es m&aacute;s bien una construcci&oacute;n escolar. Sirve para explicar &eacute;pocas, pero a m&iacute; no me interesa. Me interesan los escritores individualmente. Cada autor es un universo. Yo no me considero parte de una generaci&oacute;n, ni de los 70 ni de ninguna otra. &iquest;Grupo de Bloomsbury? Pues a m&iacute; me gusta la Woolf y la Sitwell, no Vita Sackville-West, por ejemplo.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las generaciones de escritores son más bien una construcción escolar. Sirve para explicar épocas, pero a mí no me interesa. Me interesan los escritores individualmente. Cada autor es un universo. Yo no me considero parte de una generación, ni de los 70 ni de ninguna otra</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Algo que creo que tiene un toque generacional es el di&aacute;logo entre artes: fotograf&iacute;a, pintura, cine.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Soy muy curioso. Me habr&iacute;a gustado ser como Leonardo da Vinci, alguien que no separa disciplinas. Desde peque&ntilde;o tuve esa inquietud. A mis padres les dijeron que serv&iacute;a tanto para las ciencias como para las letras. La literatura, en mi caso, forma parte de un conjunto m&aacute;s amplio de pr&aacute;cticas creativas. He publicado trabajos con artistas, algo que tiene como punto de partida la amistad, como es el caso de Miquel Barcel&oacute; o Steva Terrades, de Taller Llun&agrave;tic.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Del Mesquida artista, &iquest;qu&eacute; me podr&iacute;a decir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        He trabajado la fotograf&iacute;a, por ejemplo. Siempre digo que me ha ense&ntilde;ado a mirar. Si no hiciera fotos, no ver&iacute;a el mundo igual. Y ahora muchas de mis im&aacute;genes est&aacute;n intervenidas digitalmente y luego las cuelgo en Instagram. En ese sentido, es para m&iacute; casi un espacio creativo. Tambi&eacute;n hice cine en Super-8, hace muchos a&ntilde;os. A&uacute;n conservo las pel&iacute;culas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hablando de cine, firm&oacute; el guion de&nbsp;</strong><em><strong>El mar</strong></em><strong>, la novela de Blai Bonet, con Agust&iacute; Villaronga y Antoni Aloy.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, el proyecto lo iniciamos Toni y yo, y se sum&oacute; poco despu&eacute;s Agust&iacute;. Todos los cambios ten&iacute;an que estar aprobados por los tres. Luego le entregamos el resultado a Blai Bonet que nos respondi&oacute; con un &ldquo;I ol&eacute;&rdquo;, escrito al final del texto. Tambi&eacute;n nos dio algunas anotaciones. Pero muri&oacute; de repente antes de que pudiera ver el resultado. Para m&iacute; era fundamental la fidelidad al texto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n su trabajo de activismo cultural ha sido fundamental, especialmente con el Festival de Poesia de la Mediterr&agrave;nia, en el que cada invitado recitaba en su propia lengua sin traducci&oacute;n.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los festivales son muy repetitivos. No quer&iacute;a centrarme solo en el significado del poema, sino en su m&uacute;sica. Que el p&uacute;blico escuchara, aunque no entendiera todo. Era un festival muy libre, muy f&iacute;sico. Importaba la voz, la presencia. No la recitaci&oacute;n perfecta, sino la autenticidad. Un poeta puede tener una voz &ldquo;incorrecta&rdquo;, pero profundamente verdadera. Cada poeta tiene su propia m&uacute;sica. Me interesaba el significante. Luego, si quieres, lees el texto y accedes al significado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n ha recitado su trabajo con m&uacute;sica y en formatos h&iacute;bridos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, pero siempre con cuidado. A veces la m&uacute;sica puede enriquecer el poema, pero otras lo destruye. Depende de c&oacute;mo dialoguen. Lo m&aacute;s importante es saber si aporta. Recuerdo una vez que me propusieron acompa&ntilde;ar un poema con m&uacute;sica y dije que no, porque era un poema muy narrativo que necesitaba la voz sola. La compositora me propuso acompa&ntilde;arme solo con su cuerpo, como percusi&oacute;n, y eso me pareci&oacute; maravilloso y funcion&oacute; muy bien.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Soy muy curioso. Me habría gustado ser como Leonardo da Vinci, alguien que no separa disciplinas&quot;, asegura el poeta."
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                &quot;Soy muy curioso. Me habría gustado ser como Leonardo da Vinci, alguien que no separa disciplinas&quot;, asegura el poeta.                            </span>
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        <strong>Sobre su escritura, tengo la sensaci&oacute;n de que le interesa mucho la reescritura.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, pero cada vez menos. Volviendo a la m&uacute;sica, ahora trabajo como en el jazz: hay un tema inicial y a partir de ah&iacute; improviso, vuelvo, modifico. Es un proceso continuo. Soy un escritor lento. Muy lento. Por eso lo del &ldquo;debutante eterno&rdquo;: siempre estoy empezando. Escribo en cuadernos y luego los repaso.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Soy un escritor lento. Muy lento. Por eso lo del “debutante eterno”: siempre estoy empezando. Escribo en cuadernos y luego los repaso</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En ese sentido, su trabajo en los medios de comunicaci&oacute;n le sirve como espacio de trabajo o bit&aacute;cora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, porque te obligan a tener disciplina. Soy una persona muy dispersa, curiosa, muy hedonista. Incluso un poco perezosa. Si no me disciplinara, no escribir&iacute;a. Y los medios te obligan: hay que entregar, hay que concretar, hay que cerrar. Los he utilizado como un laboratorio. No tienes la libertad absoluta de un libro, pero debes operar en ese margen. Y eso me ha ayudado mucho a construir una forma de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un punto fundamental de su obra es el retrato que hace de Mallorca.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, me sirve para darle forma a mis historias. Hablo de lo que conozco y creo que podr&iacute;a decirse que, hasta cierto punto, la isla es tambi&eacute;n mi laboratorio. Considero que es literatura documental. Hace poco escuch&eacute; que alguien hablaba de poes&iacute;a documental y me encant&oacute; la idea. Hace a&ntilde;os que comenc&eacute; se&ntilde;alando al turismo, cuando no era tan habitual hacerlo. Ahora la gente ya entiende el problema, pero hubo una &eacute;poca en la que no se entend&iacute;a. No era tan f&aacute;cil hablar del turismo entonces.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hace años que comencé señalando al turismo, cuando no era tan habitual hacerlo. Ahora la gente ya entiende el problema, pero hubo una época en la que no se entendía. No era tan fácil hablar del turismo entonces</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Sobre&nbsp;</strong><em><strong>Trast</strong></em><strong>, su &uacute;ltimo libro, sorprende su dimensi&oacute;n pol&iacute;tica en el contexto actual.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No pienso en eso cuando escribo. No calculo el impacto. Simplemente escribo. Lo escrib&iacute; en unos siete meses. Fue r&aacute;pido para m&iacute;. Ten&iacute;a la necesidad de hacerlo en ese momento. Es un libro unitario, como un gran poema. Tambi&eacute;n escucho lo que escribo, lo leo en voz alta. La m&uacute;sica es muy importante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Augusto Lladó]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/biel-mesquida-poeta-falta-inteligencia-politica-parte-izquierda-literatura-no-castellana_1_13216734.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 May 2026 21:31:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Biel Mesquida, poeta: "Falta inteligencia política, incluso por parte de la izquierda, con la literatura que no es castellana"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Literatura,Poesía,Catalán]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Barro, cal y tres colores: el universo del 'siurell' que fascinó a Joan Miró]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/barro-cal-tres-colores-universo-siurell-fascino-joan-miro_1_13213610.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/73ca798f-204f-4632-b9e1-2c0ee931310b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Barro, cal y tres colores: el universo del &#039;siurell&#039; que fascinó a Joan Miró"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El artista encontró en estas figuras un lenguaje mediterráneo, cercano, hecho de la misma tierra que pisaba cada día</p><p class="subtitle">El PP gastó el triple de lo declarado para que la ciudad de Palma fuera candidata a capital europea de la cultura</p></div><p class="article-text">
        En el silencio luminoso del Taller Sert, en Cala Major, hab&iacute;a un objeto que parec&iacute;a pasar desapercibido entre pinceles, telas y cer&aacute;micas. Era peque&ntilde;o, encalado, con manchas rojas y verdes sobre la cal. Un juguete popular, dir&iacute;an algunos. Un t&oacute;tem mediterr&aacute;neo, dir&iacute;a Joan Mir&oacute;. El pintor lo observaba constantemente. Lo estudiaba como quien estudia un rostro.
    </p><p class="article-text">
        Ese objeto era un <em>siurell </em>mallorqu&iacute;n. Y su origen estaba a pocos kil&oacute;metros del taller, en las manos de las mujeres artesanas de Sa Cabaneta (Marratx&iacute;). Un v&iacute;nculo humilde y profundo que conecta a uno de los artistas m&aacute;s universales del siglo XX con una de las tradiciones populares m&aacute;s antiguas de Mallorca. Una historia que hoy contin&uacute;a viva en talleres como el de Ca Mad&ograve; Bet des Siurells, donde Coloma Ca&ntilde;ellas, nieta de la legendaria siurellera de cabecera del propio Mir&oacute;, sigue modelando barro con las manos e insuflando vida a las mismas figuras que realizaba su abuela y fascinaron al pintor.
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                Coloma Cañellas trabaja en su taller de Sa Cabaneta modelando artesanalmente figuras de siurell, una de las expresiones más emblemáticas de la cerámica popular mallorquina.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Un juguete de cuatro mil a&ntilde;os</strong></h2><p class="article-text">
        Para entender qu&eacute; vio Mir&oacute; en el siurell hay que entender primero qu&eacute; es. Y no es f&aacute;cil reducirlo a una definici&oacute;n, porque el siurell es muchas cosas a la vez: juguete, silbato, amuleto, ofrenda, recuerdo de romer&iacute;a y pieza de coleccionista. Su origen se pierde en el tiempo. Los estudiosos apuntan a influencias fenicias y a paralelismos con figuritas de la Edad de Bronce halladas en m&uacute;ltiples yacimientos mediterr&aacute;neos, incluida la civilizaci&oacute;n minoica de Creta. Mallorca, encrucijada de culturas y rutas comerciales durante milenios, parece haber conservado en este objeto humilde una memoria muy antigua. Una memoria que las manos de las artesanas de Marratx&iacute; han transmitido de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n sin apenas interrupciones hasta nuestros d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        La producci&oacute;n tradicional del siurell era un trabajo familiar y de roles bien definidos. Las mujeres modelaban las figuras &mdash;hombres a caballo, m&uacute;sicos, figuras con los brazos alzados en forma de cuernos&mdash;. Todo a mano, sin moldes, con una arcilla extra&iacute;da de las fincas cercanas. Cada artesana ten&iacute;a su propio repertorio de formas y su manera particular de combinar los colores. La pieza m&aacute;s popular, entonces y ahora, es el cavallet: un jinete sobre su montura que resume en pocos cent&iacute;metros toda la econom&iacute;a de signos del siurell. Durante siglos, estas figuras circularon por las romer&iacute;as de la isla como objetos de devoci&oacute;n popular y entretenimiento infantil, vendidas por los propios artesanos en los puestos de feria. Con el tiempo fueron perdiendo su funci&oacute;n de juguete y el <em>boom </em>del turismo de los a&ntilde;os sesenta y setenta las rescat&oacute; de un declive que podr&iacute;a haber sido definitivo, reconvirti&eacute;ndolas en souvenir y pieza de coleccionista.
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                    alt="Figura policromada de siurell mallorquín perteneciente al Arxiu de la Fundació Miró Mallorca. Realizada en barro cocido y pintada en blanco, rojo y verde, la pieza refleja la estética simbólica y esquemática característica de la cerámica popular tradicional de Mallorca."
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                Figura policromada de siurell mallorquín perteneciente al Arxiu de la Fundació Miró Mallorca. Realizada en barro cocido y pintada en blanco, rojo y verde, la pieza refleja la estética simbólica y esquemática característica de la cerámica popular tradicional de Mallorca.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>El encuentro en la romer&iacute;a de la Bonanova</strong></h2><p class="article-text">
        Joan Mir&oacute; se reencontr&oacute; con el siurell en una romer&iacute;a, la de la Bonanova de Palma. Fue en los a&ntilde;os cincuenta donde el pintor &mdash;ya entonces uno de los grandes nombres de la vanguardia europea, afincado en la isla desde hac&iacute;a a&ntilde;os&mdash; coincidi&oacute; por primera vez con l'amo Felip, que acud&iacute;a a vender las piezas creadas en el taller familiar de Sa Cabaneta. Un encuentro aparentemente casual, entre m&uacute;sica y puestos de artesan&iacute;a, que terminar&iacute;a convirti&eacute;ndose en algo mucho m&aacute;s significativo.
    </p><p class="article-text">
        Porque Mir&oacute; no se limit&oacute; a comprar una pieza y seguir su camino. Quiso saber m&aacute;s, de d&oacute;nde ven&iacute;an aquellas figuras, qui&eacute;n las hac&iacute;a y c&oacute;mo. As&iacute; que se desplaz&oacute; a Sa Cabaneta, al taller de Felip y Bet. Coloma Ca&ntilde;ellas &mdash;nieta del matrimonio, que hoy regenta el taller familiar con el nombre de su abuela&mdash; recuerda la visita: &ldquo;No vino solo. Lo acompa&ntilde;aba <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/deia-refugio-robert-graves-escaparate-turistas-lujo_1_12449101.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Robert Graves</a>&rdquo;, el poeta y novelista brit&aacute;nico afincado en Dei&agrave;, uno de los intelectuales extranjeros que m&aacute;s profundamente se hab&iacute;a enamorado de Mallorca y de su cultura popular. Fue all&iacute; donde conocieron a mad&ograve; Bet y pudieron ver con sus propios ojos c&oacute;mo trabajaba. Graves, autor de <em>La Diosa Blanca</em> &mdash;obra en la que el siurell aparece mencionado&mdash;, compart&iacute;a con Mir&oacute; esa fascinaci&oacute;n por los objetos que conservan una memoria arcaica, anterior a las convenciones del arte culto.
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                    alt="Joan Miró sopla un siurell durante el documental Miró: Theatre of Dreams, dirigido por Robin Lough para la BBC en 1978."
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            <span class="title">
                Joan Miró sopla un siurell durante el documental Miró: Theatre of Dreams, dirigido por Robin Lough para la BBC en 1978.                            </span>
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        La visita no fue la de un turista en busca de souvenirs, sino la de un artista en busca de algo que las vanguardias europeas, con toda su sofisticaci&oacute;n, no hab&iacute;an sabido proporcionarle. &ldquo;Las cosas m&aacute;s simples me dan ideas&rdquo;, dir&iacute;a el propio Mir&oacute;. &ldquo;Mi abuela les ense&ntilde;&oacute; lo que hac&iacute;a&rdquo;, recuerda Coloma, y lo que mad&ograve; Bet hac&iacute;a &mdash;modelar barro con las manos, pintar con tres colores, dar vida a figuras con cara y actitud propias&mdash; era exactamente el tipo de conocimiento que Mir&oacute; llevaba d&eacute;cadas buscando. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El arte popular me conmueve siempre&rdquo;, confes&oacute; en una entrevista de 1959. &ldquo;Hay una gran unidad entre los siurells de Mallorca y las cosas griegas&rdquo;. Para Coloma, la atracci&oacute;n de Mir&oacute; por el siurell ten&iacute;a una explicaci&oacute;n clara: &ldquo;Lo que le atra&iacute;a era la sencillez de las cosas del pueblo. Los siurells son muy na&iuml;f, muy humildes, pero al mismo tiempo muy expresivos y eso le fascinaba&rdquo;. Y a&ntilde;ade: &ldquo;A &eacute;l el uso de los colores tambi&eacute;n le atra&iacute;a mucho y los colores de los siurells son muy caracter&iacute;sticos&rdquo;. Ese d&iacute;a, el pintor se llev&oacute; piezas del taller, algunas sin pintar y otras acabadas, tal como sal&iacute;an de las manos de mad&ograve; Bet.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que le atraía era la sencillez de las cosas del pueblo. Los siurells son muy naïf, muy humildes, pero al mismo tiempo muy expresivos y eso le fascinaba</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Coloma Cañellas</span>
                                        <span>—</span> Artesana
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/joan-punyet-miro-nieto-joan-miro-abuelo-no-pintaba-hacerse-millonario-especulacion_1_12532944.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Joan Punyent, nieto del pintor</a>, explica la admiraci&oacute;n de Mir&oacute; por los trabajos manuales: &ldquo;Mir&oacute; trabaj&oacute; siempre muy cerca de artesanos con los que estampaba, realizaba cer&aacute;mica, fund&iacute;a en bronce o hac&iacute;a tapices y recalcaba a menudo que no dejaba de aprender con ellos y lo enriquecedor que le resultaba&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Retrato de Joan Miró realizado por el fotógrafo Oscar Pipkin.                            </span>
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        Los siurells que mad&ograve; Bet entreg&oacute; a Mir&oacute; se incorporaron a ese universo de &ldquo;chispas m&aacute;gicas&rdquo; que siempre aliment&oacute; su b&uacute;squeda creativa: objetos encontrados, regalos de la naturaleza, arte primitivo y popular, personajes del entorno, momentos y lugares que marcan un punto de inflexi&oacute;n. Es precisamente esa dimensi&oacute;n la que explor&oacute; la exposici&oacute;n <em>La guspira m&agrave;gica</em> de la Fundaci&oacute; Mir&oacute; Mallorca, dedicada a la importancia del encuentro fortuito y del hallazgo inesperado en la concepci&oacute;n de su obra, recuperando peque&ntilde;as figurillas que poblaban los estudios del pintor en Par&iacute;s, Mont-roig y Cala Major.
    </p><p class="article-text">
        Aquellas peque&ntilde;as piezas blancas cruzaron as&iacute; la frontera entre el taller popular de Sa Cabaneta y la colecci&oacute;n de uno de los artistas m&aacute;s importantes del siglo XX, donde hoy forman parte del fondo de la Fundaci&oacute;. Punyent explica lo que representaban estas figuras en el espacio de trabajo de su abuelo: &ldquo;Cuando se instal&oacute; en Mallorca, a&uacute;n maravillado y entusiasmado con el estudio que le hab&iacute;a construido Sert, le result&oacute; dif&iacute;cil habituarse, trabajar&hellip; hasta que poco a poco los objetos artesanales empezaron a apropiarse del espacio y, entre ellos, estaban los siurells&rdquo;. Fueron esas figuras de barro &mdash;junto a otros objetos de diversa &iacute;ndole que poblaban sus estudios&mdash; las que convirtieron aquel espacio de l&iacute;neas racionalistas en un lugar habitable para su imaginaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando se instaló en Mallorca, le resultó difícil habituarse, trabajar… hasta que poco a poco los objetos artesanales empezaron a apropiarse del espacio y, entre ellos, estaban los siurells</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Joan Punyent</span>
                                        <span>—</span> Nieto de Miró
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Joan Miró en Mallorca durante los últimos años de su vida. Oscar Pipkin.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Lo que Mir&oacute; encontr&oacute; en el barro</strong></h2><p class="article-text">
        Desde muy joven, Mir&oacute; hab&iacute;a sentido una atracci&oacute;n poderosa por las llamadas artes primitivas: las m&aacute;scaras africanas, las <em>kachinas</em> de los pueblos nativos norteamericanos, las figuras precolombinas. En todos esos objetos encontraba la capacidad de condensar en un gesto m&iacute;nimo una presencia m&aacute;xima. Cuando lleg&oacute; a Mallorca y entr&oacute; en contacto profundo con los siurells, reconoci&oacute; en ellos ese mismo lenguaje. Un lenguaje mediterr&aacute;neo, cercano, hecho de la misma tierra que pisaba cada d&iacute;a. &ldquo;Para m&iacute; estos ninots tienen una importancia extraordinaria&rdquo;, confes&oacute; en una entrevista.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para mí estos ninots tienen una importancia extraordinaria</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Joan Miró</span>
                                        <span>—</span> Pintor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El siurell entr&oacute; en el proceso de trabajo de Mir&oacute;, apareci&oacute; en sus bocetos e inform&oacute; decisiones formales concretas. Fue, en el sentido m&aacute;s preciso del t&eacute;rmino, una fuente. La paleta es el primer lugar donde esa afinidad se hace visible. Los siurells emplean tres colores sobre el blanco de la cal: rojo, verde y, a veces, negro. La pintura de Mir&oacute; orbit&oacute; durante d&eacute;cadas alrededor de exactamente esa misma combinaci&oacute;n. El blanco no como ausencia, sino como espacio de respiraci&oacute;n. El rojo como estallido de energ&iacute;a. El verde como acento vital. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Figura de caballo inspirada en la tradición del siurell mallorquín conservada en el Arxiu de la Fundació Miró Mallorca."
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                Figura de caballo inspirada en la tradición del siurell mallorquín conservada en el Arxiu de la Fundació Miró Mallorca.                            </span>
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        Pero, m&aacute;s all&aacute; del color, lo que Mir&oacute; y el siurell comparten es una gestualidad, una actitud ante la forma, lo que el pintor llamaba &ldquo;una peque&ntilde;a alma&rdquo;. Punyent confirma que esta influencia dej&oacute; rastros concretos en la obra de su abuelo: &ldquo;Es visible en pintura, obra gr&aacute;fica, cer&aacute;mica, escultura&hellip; y en alg&uacute;n caso totalmente relacionado, como lo prueba alg&uacute;n boceto para proyecto de escultura&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Figura de barro cocido sin policromar inspirada en la tradición del siurell mallorquín.                            </span>
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        Un ejemplo especialmente revelador. Entre 1972 y 1975, Mir&oacute; concibi&oacute; una de las obras m&aacute;s ambiciosas y menos conocidas de su trayectoria: una escultura monumental destinada a un parque infantil de Central Park, impulsada por Margit Rowell, conservadora del Guggenheim Museum. El proyecto no lleg&oacute; a materializarse, pero la documentaci&oacute;n conservada &mdash;maquetas, fotomontajes, cartas y notas&mdash; revela una idea sorprendente: Mir&oacute; quer&iacute;a convertir el siurell mallorqu&iacute;n en un t&oacute;tem universal en el coraz&oacute;n de Nueva York.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Mesa de trabajo de Joan Miró en Cala Major                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La maqueta del proyecto muestra una figura claramente emparentada con los siurells de Marratx&iacute;: cuerpo blanco, textura de arcilla, colores primarios, ojos circulares y brazos alzados. Mir&oacute; imaginaba una pieza gigantesca, de entre quince y veinte metros de altura &mdash;muy por encima de lo que propon&iacute;an los promotores&mdash;, con la intenci&oacute;n de que actuara como un protector simb&oacute;lico del juego y la infancia. A trav&eacute;s de fotomontajes, imagin&oacute; la figura emergiendo en medio del c&eacute;sped de Central Park como un guardi&aacute;n mediterr&aacute;neo transportado a la gran metr&oacute;poli.
    </p><p class="article-text">
        La complejidad t&eacute;cnica y las discrepancias sobre la escala hicieron inviable su construcci&oacute;n. Aun as&iacute;, el episodio ejemplifica c&oacute;mo un objeto humilde, creado en los talleres de Sa Cabaneta, pod&iacute;a convertirse en s&iacute;mbolo universal en pleno Manhattan. El barro de Marratx&iacute;, en la imaginaci&oacute;n de Mir&oacute;, no ten&iacute;a l&iacute;mites geogr&aacute;ficos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Recorte de prensa del siglo XX con ilustraciones de siurells mallorquines en el estudio de Miró                            </span>
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                    alt="Recorte de prensa sobre el homenaje francés a Joan Miró con una gigantesca tarta inspirada en un siurell mallorquín, símbolo del vínculo del artista con la cultura popular de Mallorca."
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                Recorte de prensa sobre el homenaje francés a Joan Miró con una gigantesca tarta inspirada en un siurell mallorquín, símbolo del vínculo del artista con la cultura popular de Mallorca.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>El nombre como legado, el taller como continuidad</strong></h2><p class="article-text">
        Coloma Ca&ntilde;ellas no es solo una de las guardianas de la cer&aacute;mica popular mallorquina. Es tambi&eacute;n alguien que entiende que una tradici&oacute;n que no evoluciona termina por convertirse en reliquia. Por eso en su taller conviven las figuras de siempre &mdash;el cavallet, el m&uacute;sico, el personaje con los brazos alzados&mdash; con incorporaciones innovadoras que dialogan con la cultura popular m&aacute;s contempor&aacute;nea: figuras de mujeres que recuerdan a la pintora Frida Kahlo, demonios pintados en negro y rojo que evocan a Darth Vader de <em>Star Wars</em>, piezas que ampl&iacute;an el imaginario sin romper la gram&aacute;tica esencial del objeto. Sus manos hacen hoy lo mismo que hac&iacute;an las de mad&ograve; Bet: tomar un pu&ntilde;ado de barro y decidir qu&eacute; forma merece existir.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Nuevos diseños de siurells inspirados en Darth Vader y la Princesa Leia reinterpretan el imaginario tradicional mallorquín desde una estética contemporánea y pop."
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            <span class="title">
                Nuevos diseños de siurells inspirados en Darth Vader y la Princesa Leia reinterpretan el imaginario tradicional mallorquín desde una estética contemporánea y pop.                            </span>
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        Esta tensi&oacute;n entre preservaci&oacute;n y renovaci&oacute;n es, curiosamente, otro de los puntos de contacto m&aacute;s profundos con la figura de Mir&oacute;. Porque el pintor tampoco fue nunca un conservador ni un rupturista puro. Fue alguien que buscaba en lo m&aacute;s antiguo la energ&iacute;a para ir m&aacute;s lejos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Fraile]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/barro-cal-tres-colores-universo-siurell-fascino-joan-miro_1_13213610.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 May 2026 19:53:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Barro, cal y tres colores: el universo del 'siurell' que fascinó a Joan Miró]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Joan Miró,Mallorca,Arte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De darle la mano a Nelson Mandela a fotografiar la Ibiza hippie: "Estuve en el lugar correcto en el momento indicado"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/darle-mano-nelson-mandela-fotografiar-ibiza-hippie-estuve-lugar-correcto-momento-indicado_1_13206691.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/42a17253-1b86-4678-875b-1da7b143c139_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142608.jpg" width="997" height="561" alt="De darle la mano a Nelson Mandela a fotografiar la Ibiza hippie: &quot;Estuve en el lugar correcto en el momento indicado&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El estadounidense Allan Tannenbaum documentó la escena musical del Nueva York de los setenta, justo después de viajar por placer en 1970 a una isla a la que regresa ahora para exponer por primera vez en España</p><p class="subtitle">Freddie Mercury en la isla del exceso: “Fue la persona más grande que he conocido en mi vida”</p></div><p class="article-text">
        La vida de Allan Tannenbaum habr&iacute;a sido diferente, tal vez, si no hubiera viajado hasta Eivissa con una c&aacute;mara en las alforjas de aquella Norton Commando que compr&oacute; en Londres y terminar&iacute;a rodando por las calles de Manhattan. Era el verano de 1970: la carrera de este fot&oacute;grafo &ndash;retratista de la contracultura de Nueva York en los setenta, periodista internacional en los ochenta y noventa, archivero de su propio banco de im&aacute;genes desde entonces&ndash; todav&iacute;a no hab&iacute;a comenzado. &ldquo;Yo era un joven americano, graduado en Bellas Artes y con muchas ganas de ver mundo que viajaba a Europa por primera vez y quer&iacute;a conocer el Mediterr&aacute;neo. Aquella ruta en moto que termin&oacute; en Ibiza fue muy importante para m&iacute;, en efecto. En los c&iacute;rculos universitarios de Estados Unidos en los que me hab&iacute;a movido se hablaba bastante de un lugar que, a diferencia de Mallorca, todav&iacute;a no hab&iacute;a estropeado del todo el turismo&rdquo;, cuenta Tannenbaum, explicando por qu&eacute; condujo mil quinientos kil&oacute;metros hacia el sur para embarcarse hacia una isla que dio un giro a su vida: &ldquo;La semana que pas&eacute; all&iacute; me marc&oacute; mucho, fue el inicio de todo lo que vino despu&eacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Luce un frondoso bigote, canoso como el remolino de pelo que le crece en las cejas y la cabeza: Tannenbaum se conecta a la entrevista desde una habitaci&oacute;n decorada con fotograf&iacute;as en blanco y negro. Es el recuerdo de un trabajo que no cesa: mantiene perfiles en redes sociales y sigue saliendo de casa con una c&aacute;mara al hombro. Por ejemplo, una Hasselblad anal&oacute;gica que compr&oacute; por internet hace unos a&ntilde;os a un se&ntilde;or &ldquo;de Kiev&rdquo;. Saluda en castellano &ndash;el mismo idioma que usa para interrumpir un minuto la charla con una excusa de peso: &ldquo;Tengo que sacar un pescado que tengo en el horno&rdquo;&ndash;, aunque pide cort&eacute;smente pasarse al ingl&eacute;s para conversar sobre fotograf&iacute;a, m&uacute;sica, pol&iacute;tica. El acento de Tannenbaum es yanqui, s&iacute;, pero sin exagerar. Desde hace una d&eacute;cada, s&oacute;lo vive en Nueva York la mitad del a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Ahora el fot&oacute;grafo est&aacute; en Nazar&eacute;, Portugal. Frente a la ola m&aacute;s grande del Oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico, su mujer y &eacute;l pasan los meses m&aacute;s c&aacute;lidos, disfrutan de la jubilaci&oacute;n, aprovechan para recorrer en coche la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica: &ldquo;Nos encanta Nerja, en M&aacute;laga&rdquo;. Cumplidos los ochenta, el fot&oacute;grafo parece no haber perdido la pulsi&oacute;n que lo llev&oacute; de El Salvador a Filipinas o de Bagdad a Gaza, cuando document&oacute; conflictos b&eacute;licos al final de la Guerra Fr&iacute;a. De hecho, su maleta est&aacute; preparada para partir de nuevo. Cuando acabe la entrevista con elDiario.es, un taxi lo recoger&aacute; para llevarlo al aeropuerto de Lisboa. Har&aacute; &ndash;otra vez&ndash; escala en Barcelona y regresar&aacute; a Eivissa: &ldquo;M&aacute;s de medio siglo despu&eacute;s, qui&eacute;n lo dir&iacute;a&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Entre su amplio archivo rockero, el fotógrafo elige esta imagen del guitarrista John Cale –ex Velvet Underground– junto a Nico: “Creo que tiene sentido que salga porque ella vivió y murió en Ibiza”."
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                Entre su amplio archivo rockero, el fotógrafo elige esta imagen del guitarrista John Cale –ex Velvet Underground– junto a Nico: “Creo que tiene sentido que salga porque ella vivió y murió en Ibiza”.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Un carrete repleto de momentos &uacute;nicos</strong>&nbsp;</h2><p class="article-text">
        El segundo viaje a la isla servir&aacute;, adem&aacute;s, para inaugurar la primera exposici&oacute;n que realiza en Espa&ntilde;a. Contrast Ibiza lo invit&oacute; hace unos meses y el fot&oacute;grafo no se lo pens&oacute;. Como la filosof&iacute;a de este festival que ya suma seis ediciones es escarbar en la historia del <em>rock and roll</em>, la obra de Tannenbaum le iba al evento como anillo al dedo. En los setenta fue editor de fotograf&iacute;a de la revista<em> SoHo Weekly News</em>. Ese trabajo le permiti&oacute; ser testigo directo de unos a&ntilde;os vibrantes para la industria musical sin tener que salir apenas de su barrio neoyorquino. Casi todo suced&iacute;a en aquel rinc&oacute;n de la Gran Manzana. Valgan algunos ejemplos:
    </p><p class="article-text">
        James Brown pegando un bote en medio de una avenida de Manhattan. Bruce Springsteen y Steve Van Zandt &ndash;guitarras al aire&ndash; acompa&ntilde;ando un solo de saxo de Clerence Clemons. Muhammad Al&iacute; preparando su picadura de abeja frente a un espejo. Jack Nicholson repantingado en un sof&aacute; regal&aacute;ndole al objetivo la m&aacute;s dura de sus miradas. Una Patti Smith angelical rasgando con desgana una el&eacute;ctrica mientras John Belushi le pasa un brazo por encima del hombro. Bob Marley &ndash;c&oacute;mo no&ndash; en chaqueta de ch&aacute;ndal. El flequillo de Joe Strummer asomando por la ventanilla de un taxi amarillo. John y Yoko, de paseo feliz por Central Park. Mick Jagger haciendo muchas cosas &ndash;jangueando en Studio 54 con su esposa Bianca, aleteando los brazos como un ganso a la sombra de un rascacielos, dej&aacute;ndose abrazar por Dolly Parton en un camerino, abriendo la boca mientras comparte un piti y un trago junto al resto de los Rolling Stones&hellip;&ndash; y ninguna sobrio. O, simplemente, el <em>skyline</em> del <em>downtown </em>neoyorquino un atardecer cualquiera.
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                Brooklyn, acaba el verano de 1970: el viajero acaba de regresar de Eivissa a Nueva York con la motocicleta con la que fue desde Londres hasta la isla.                            </span>
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        El material que se muestra en la sala de exposiciones Walter Benjamin de Sant Antoni de Portmany est&aacute; repleto de momentos &uacute;nicos. Pero en el carrete de Tannenbaum habr&aacute; tambi&eacute;n una foto fuera de lugar y, al mismo tiempo, muy cercana para el p&uacute;blico ibicenco. En esa imagen aparecen casas de paredes encaladas. Es una calla sin asfaltar. En primer plano, casi comi&eacute;ndose el objetivo, el morro de una camioneta Barreiros. A su izquierda, de culo, un Renault L4 y, en el costado derecho, tambi&eacute;n de culo, un escarabajo de la casa Volkswagen. Todos los veh&iacute;culos comparten matr&iacute;cula: PM, Palma de Mallorca. Tras el amasijo de hierros se entrev&eacute; una terraza. Sillas y mesas llenas de gente en manga corta. Es un bar del que cuelga un letrero: <em>English Pub</em>. 
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                    alt="Coches y turistas en la parte vieja de Eivissa: la modernidad y el pasado chocaban en una isla que ya había descubierto el turismo."
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            <span class="title">
                Coches y turistas en la parte vieja de Eivissa: la modernidad y el pasado chocaban en una isla que ya había descubierto el turismo.                            </span>
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        En la Eivissa de 1970, la Eivissa que conoci&oacute; Allan Tannenbaum, lo nuevo y lo viejo chocaban sin remedio. 
    </p><p class="article-text">
        &ndash;He elegido esa imagen &ndash;explica el fot&oacute;grafo&ndash;&nbsp;porque me gusta especialmente. Transmite mucho. Realmente, la isla era un lugar que parec&iacute;a sacado de otra &eacute;poca&hellip; y al mismo tiempo, todo era muy moderno. La historia de Espa&ntilde;a no me era ajena y, cuando, despu&eacute;s de parar en Par&iacute;s y atravesar Francia, cruc&eacute; los Pirineos, de noche, antes de alojarme tres d&iacute;as en una pensi&oacute;n de Las Ramblas y coger el barco para llegar a la isla, sab&iacute;a que entraba en un pa&iacute;s bajo una dictadura. Lo primero que me llam&oacute; la atenci&oacute;n fueron esos sombreros de tres picos que llevaba la Guardia Civil.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;El tricornio.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iexcl;Eso mismo! En Ibiza, ve&iacute;as a las parejas de la Guardia Civil cruz&aacute;ndose con aquellos carros tirados por animales en los que a&uacute;n se mov&iacute;an los habitantes de la isla. Y, entre ellos, turistas como nosotros.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Almuerzo turístico en s’Aigua Blanca, una de las playas salvajes en las que se bañó el fotógrafo cuando visitó Eivissa en 1970."
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                Almuerzo turístico en s’Aigua Blanca, una de las playas salvajes en las que se bañó el fotógrafo cuando visitó Eivissa en 1970.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Un &aacute;lbum hedonista </strong></h2><p class="article-text">
        Antes de la entrevista, Tannenbaum ha enviado algunas fotograf&iacute;as por <em>WhatsApp </em>para ir abriendo boca. Es su &aacute;lbum ibicenco: dos chicas descienden en bici por el Portal de ses Taules, unos cuerpos desnudos se tuestan en el tejado de una casa, unos ba&ntilde;istas almuerzan con los pies metidos en la arena dorada de s&rsquo;Aigua Blanca... Utiliz&oacute; un objetivo de 50 mm, fijo a un aparato de la marca Mamiya Sekor. La t&eacute;cnica y el equipo no son los que utilizar&aacute; despu&eacute;s, cuando se convierta en un profesional, pero ya se intuye una mirada documentalista en sus postales mediterr&aacute;neas. Dos a&ntilde;os antes de aquella aventura inici&aacute;tica, Tannenbaum hab&iacute;a congelado algunos momentos de una concentraci&oacute;n antib&eacute;lica en San Francisco con una Miranda de 35mm. Fue su primera experiencia como fot&oacute;grafo amateur. Ard&iacute;a Vietnam y los j&oacute;venes a quienes sus padres se lo pod&iacute;an costear escapaban del reclutamiento para entrar en aquel matadero. No pocos se acabar&iacute;an ocultando en la Serra de Tramuntana o en los campos ibicencos. El c&oacute;ctel que vendr&iacute;a despu&eacute;s es de sobras conocido: naturaleza, amor libre, LSD. El poder de las flores.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Dos chicas descienden con sus bicis por el Portal de ses Taules, la entrada principal de las murallas renacentistas de Dalt Vila.                            </span>
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        &ndash;&iquest;Era cierto el mito hippie o se magnific&oacute;? 
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Bueno&hellip; Mi <em>chance</em> para venir a la isla fue un amigo que hab&iacute;a alquilado una villa en el campo, bastante lejos de la ciudad. Como no ten&iacute;a mucho dinero, depend&iacute;a bastante de su hospitalidad, as&iacute; que nos pasamos una semana tomando el sol, tocando la guitarra, ba&ntilde;&aacute;ndonos en playas salvajes. Recuerdo que pint&eacute; mucho y pas&eacute; horas escribiendo un diario. Para el visitante, aquella Eivissa era id&iacute;lica: todo estaba anclado en el pasado y, al mismo tiempo, todo era muy libre. Se respiraba hedonismo y no hac&iacute;a falta salir de fiesta para disfrutarlo.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;En 1970, todav&iacute;a no exist&iacute;an las discotecas, s&oacute;lo algunos bares que pinchaban vinilos en Sant Antoni o en el puerto de Vila. Ahora, en cambio, hay decenas, quiz&aacute;s cientos de lugares, que podr&iacute;amos llamar discoteca: en cualquier restaurante de playa pinchan electr&oacute;nica y ya han empezado la temporada. &iquest;Te animar&iacute;as a dar una vuelta por la fiesta ibicenca? Es un buen ejercicio antropol&oacute;gico.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Para el visitante, aquella Eivissa era idílica: todo estaba anclado en el pasado y, al mismo tiempo, todo era muy libre. Se respiraba hedonismo y no hacía falta salir de fiesta para disfrutarlo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Allan Tannenbaum</span>
                                        <span>—</span> Fotógrafo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ndash;[<em>piensa unos segundos</em>]&nbsp;Quiz&aacute;s ya est&eacute; un poco mayor para eso&hellip; &iquest;Sabes qu&eacute; pasa? Yo viv&iacute; una &eacute;poca de efervescencia en el Soho. El barrio se desindustrializa, la ciudad no tiene un duro, los &iacute;ndices de criminalidad son alt&iacute;simos, el coste de la vida est&aacute; por los suelos. Entonces, much&iacute;simas mentes brillantes &ndash;escultores, pintores, poetas, m&uacute;sicos&ndash; se establecen en el mismo lugar y hay una explosi&oacute;n creativa. Yo pude fotografiarlo. Siento que estuve en el lugar correcto en el momento indicado.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;La m&uacute;sica disco, los inicios del rap, el auge de la salsa como g&eacute;nero comercial: parece que en el Nueva York de finales de los setenta todo el mundo se la pas&oacute; bailando. &iquest;Sucedi&oacute; as&iacute;?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;[<em>sonr&iacute;e</em>] &iexcl;Con Tito Puente lo pasamos muy bien! Qu&eacute; tiempos. Curiosamente, creo que ya no quedan lugares a los que la gente vaya s&oacute;lo a bailar cerca de otras personas. En los conciertos, a los j&oacute;venes ahora parece que les interese m&aacute;s sacarse selfies o grabar v&iacute;deos para sus redes. &iexcl;No prestan atenci&oacute;n a lo que ven! 
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;Las redes sociales y los m&oacute;viles han matado la espontaneidad con la que se comportan los artistas en vuestra &eacute;poca&hellip; o es otro mito que tenemos los millennials? 
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Yo creo que es cierto.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Entonces, aquella famosa sesi&oacute;n que hizo con John Lennon y Yoko Ono abraz&aacute;ndose desnudos bajo unas s&aacute;banas blancas hoy ser&iacute;a impensable. Sin ir demasiado lejos: los fot&oacute;grafos est&aacute;n vetados en los conciertos de Rosal&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Mira, yo no he vuelto a Ibiza, pero he tratado de seguir todo lo que ha ido ocurriendo en la isla durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas a trav&eacute;s de reportajes y documentales. Todo se ha convertido en un negocio. &iquest;Qu&eacute; pas&oacute; con el Nueva York de los setenta? Lo mismo. La ciudad nunca ser&aacute; aburrida, pero el &eacute;xtasis de esa &eacute;poca ya no volver&aacute;. Desapareci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;La culpa fue de los yuppies que sal&iacute;an en pel&iacute;culas como <em>Wall Street</em>?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Empez&oacute; a haber dinero, las conversaciones cambiaron &ndash;se hablaba de activos y de acciones&ndash; y los espacios adorables se convirtieron en una fuente de ingresos. Vivimos de primera mano lo que luego se llam&oacute; gentrificaci&oacute;n y se ha extendido por el resto del planeta. Algunos galeristas se hicieron ricos, pero muchos artistas tuvieron que marcharse del barrio. No pod&iacute;an pagar el alquiler. Aquellos cambios, en los noventa, se hicieron profund&iacute;simos. Fue entonces cuando se puso de moda gastarse setecientos d&oacute;lares en una botella de champ&aacute;n y presumir de ello. La imagen que tengo en la memoria para definir esa &eacute;poca es la de unos tipos trajeados fum&aacute;ndose un puro a bordo de una limusina en busca de luces rojas. Pero, para entonces, yo ya me dedicaba a otra cosa.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En Nueva York vivimos de primera mano la gentrificación. Algunos galeristas se hicieron ricos, pero muchos artistas tuvieron que marcharse del barrio. No podían pagar el alquiler. Aquellos cambios, en los noventa, se hicieron profundísimos. La imagen que tengo en la memoria para definir esa época es la de unos tipos trajeados fumándose un puro a bordo de una limusina en busca de luces rojas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Allan Tannenbaum</span>
                                        <span>—</span> Fotógrafo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La semana ibicenca de aquel licenciado en Bellas Artes no necesitó de discotecas para considerarse “hedonista”: “En la isla se respiraba libertad pese a que España estaba bajo una dictadura”."
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                La semana ibicenca de aquel licenciado en Bellas Artes no necesitó de discotecas para considerarse “hedonista”: “En la isla se respiraba libertad pese a que España estaba bajo una dictadura”.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Dos d&eacute;cadas cubriendo conflictos</strong></h2><p class="article-text">
        A finales de los setenta, el fot&oacute;grafo estaba colapsado por las luces de Nueva York. Hab&iacute;a pasado demasiadas noches fotografiando bajo los focos del Studio54 donde a Diana Ross, Truman Capote o Jacqueline Onassis se les hac&iacute;a de d&iacute;a. Hab&iacute;a entrado cientos de veces con la c&aacute;mara al hombro en su garito preferido: el Mad Club, donde seg&uacute;n cuenta, hab&iacute;a &ldquo;menos postureo&rdquo; que en la discoteca fetiche de Andy Warhol. &ldquo;Necesitaba un cambio&rdquo;, explica. Otro viaje &ndash;a Israel, en 1979&ndash; se lo conceder&iacute;a. Se quit&oacute; la chupa de cuero y se visti&oacute; con ropa de camuflaje. Reorient&oacute; su carrera al periodismo de larga distancia, se meti&oacute; en meollos bastante menos pac&iacute;ficos que una gira de una banda de rock. La Revoluci&oacute;n Sandinista (1980-1990), la Primera Intifada (1987), la Primera Guerra del Golfo (1990-1991) o la ca&iacute;da de Kabul en manos de los talibanes (1996) fueron algunos de los episodios que Tannenbaum reporte&oacute; para la agencia Sigma Photo News. &ldquo;Ucrania o Ir&aacute;n son palabras mayores. &iquest;Est&aacute; peor la escena geopol&iacute;tica ahora que entonces?&rdquo;, se pregunta para responderse a s&iacute; mismo: &ldquo;Pues no s&eacute; qu&eacute; decir. Por desgracia, el mundo es un lugar loco y agresivo. Por eso, hay que aferrarse a la esperanza. Eso fue lo que sentimos en Sud&aacute;frica&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El Mad Club de Nueva York fue para el editor jefe de la revista SoHo Weekly un templo “de la música en directo y del baile: no había postureo”.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Allan Tannenbaum no quiere colgar sin hablar antes del <em>apartheid</em>. La primera vez que recorri&oacute; el pa&iacute;s &ndash;1985&ndash; el supremacismo blanco resultaba incontestable. Pese al bloqueo internacional. &ldquo;He estado en varias guerras, pero creo que aquel es el contexto con m&aacute;s violencia que me ha tocado vivir. La represi&oacute;n que pudimos documentar era terrible&rdquo;, dice. Sus fotograf&iacute;as acabaron en una carpeta que el gobierno sudafricano &ndash;profundamente anticomunista&ndash; llev&oacute; a denegarle el visado durante un lustro. No fue hasta febrero de 1990 cuando pudo volver a Ciudad del Cabo, el epicentro del poder boer. Ya hab&iacute;a ca&iacute;do el Muro de Berl&iacute;n, la URSS estaba al borde de la desaparici&oacute;n, las guerras yugoslavas a&uacute;n no se hab&iacute;an desatado, iban a liberar a Mandela despu&eacute;s de veintisiete a&ntilde;os preso en Robben Island.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Allan Tannenbaum estuvo un lustro vetado de Sudáfrica por sus fotografías, que acabaron siendo el pretexto de un gobierno profundamente anticomunista</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;Mandela desprend&iacute;a la misma sensaci&oacute;n delante de la c&aacute;mara que todas esas estrellas del rock a las que hab&iacute;as fotografiado antes?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Era un tipo ic&oacute;nico, un s&iacute;mbolo de libertad para todos los sudafricanos que estaban oprimidos. Cuando lo liberaron, yo sent&iacute;, como pocas veces, que aquel d&iacute;a se estaba escribiendo una p&aacute;gina de la Historia. Creo que hay que agarrarse a lo que representan personajes como aquel.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es 12 de febrero de 1990, un d&iacute;a despu&eacute;s de que el guerrillero que acab&oacute; apostando por la reconciliaci&oacute;n pac&iacute;fica en Sud&aacute;frica haya salido de la c&aacute;rcel. Los Mandela &ndash;Nelson y Winnie, su esposa&ndash; est&aacute;n sentados en la parte de atr&aacute;s de un coche que circula por una pista de aeropuerto. Despu&eacute;s de haberse reunido en Ciudad del Cabo con el arzobispo Desmond Tutu, vuelan hacia Johannesburgo. Un enjambre de c&aacute;maras los rodean. La ventanilla se baja y un tipo en sus cuarenta y cinco &ndash;luce un bigote frondoso, que ya canea, como el remolino de pelo que le crece en las cejas y la cabeza&ndash;&nbsp;dibuja una sonrisa de oreja a oreja. Al fotoperiodista, en vez de apretar el bot&oacute;n de su Canon, le sale del alma estrechar la mano al futuro presidente de Sud&aacute;frica. Wim de Vos, un camar&oacute;grafo neerland&eacute;s de la CBS, capta el momento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Allan Tannenbaum parece tenerle tanto cari&ntilde;o a esa instant&aacute;nea sudafricana como a otra imagen que enviar&aacute; despu&eacute;s por correo electr&oacute;nico. Quiere que aparezca en este reportaje. En la fotograf&iacute;a, el fot&oacute;grafo aparece sentado, la espalda ligeramente encorvada, en el asiento de una Norton Commando comprada en Londres. Luce un frondoso bigote, negro como el remolino de pelo que le crece en las cejas y la cabeza &ndash;lo lleva largo, con un <em>look</em> que recuerda a Frank Zappa&ndash; y su rostro parece cansado. Mira a c&aacute;mara, como si desde esos portales de Brooklyn estuviera acord&aacute;ndose de Eivissa, la isla a la que ha tardado cincuenta y cinco a&ntilde;os en regresar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Sierra del Sol]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 May 2026 20:22:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De darle la mano a Nelson Mandela a fotografiar la Ibiza hippie: "Estuve en el lugar correcto en el momento indicado"]]></media:title>
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