RTVE consolida 'Malas lenguas noche' ante la vorágine electoral que se avecina, tras intentos del pasado que no cuajaron

Jesús Cintora, presentador de 'Malas lenguas noche' en La 1 y La 2

Sergio Soriano

La televisión pública llevaba tiempo buscando un formato capaz de hacerse un hueco en prime time con la actualidad política como protagonista. Después de varios intentos con especiales sin demasiada continuidad y otras tertulias que no terminaron de cuajar en audiencias, Malas lenguas noche empieza a ser la respuesta. La apuesta de RTVE por trasladar la fórmula vespertina con Jesús Cintora al horario estelar del sábado está dando resultados, permitiendo que la corporación sea referencia con un género capitalizado hasta ahora por la competencia. Sin duda, jugará un papel mediático fundamental tras el adelanto electoral para el 29N anunciado por Pedro Sánchez.

No se trata de una cuestión menor, sino todo lo contrario. La esfera política ocupa un espacio cada vez más relevante en la conversación de la ciudadanía, pero convertir ese interés en un llamado a los espectadores durante el fin de semana para nada es tarea sencilla. Hace falta una combinación de actualidad, ritmo, colaboradores de impacto y una escaleta estructurada para convertir el debate en un atractivo para el espectador. Por este motivo, en verTele analizamos cómo esta unión de factores ha logrado que RTVE sea referencia en un momento tan convulso como el que atraviesa el país.

Sea como fuere, Malas lenguas noche no es una apuesta que parta de cero. La fórmula del programa se exportó al prime time después de demostrar su eficacia en la franja vespertina. Primero se consolidó en La 2 con su tramo más político. Después, asumió con acierto el relevo de La familia de la tele en la sobremesa antes de afianzarse también en las tardes de La 1 con un bloque más social. Con esta trayectoria como aval, RTVE puso en marcha una versión nocturna el pasado 25 de abril, concebida como una oportunidad para ampliar el alcance de una marca ya reconocible entre la audiencia.

Panorámica de 'Malas lenguas noche' en La 1

Una fórmula asentada que encuentra su sitio en prime time

El primer objetivo de Malas lenguas noche —desde La 2 entonces— era hacerse un hueco frente al dominio de una marca consolidada como laSexta Xplica en el terreno del análisis político. Durante los ocho primeros duelos directos, el programa de Atresmedia dominaba frente a su nuevo competidor. La distancia entre ambos se fue reduciendo con el paso de las semanas, hasta que el sábado 20 de junio se produjo un sorpasso: el espacio de Jesús Cintora (6.4% de cuota y 451.000 espectadores) se impuso al de José Yélamo (5% y 357.000), con una diferencia de +1.4 puntos y +94.000 seguidores.

Esta victoria ya tenía valor por sí misma, teniendo en cuenta que el volumen diario de espectadores que pasa por La 2 es sustancialmente inferior al de laSexta. Pero lo más relevante fue que RTVE comenzaba a consolidar un formato competitivo de análisis político en una franja que históricamente se le había resistido con este género. El paso de las semanas afianzó las posiciones, con Malas lenguas noche manteniéndose por encima de laSexta Xplica en 13 de 14 duelos directos, viviendo el 12 de septiembre un empate técnico.

La buena acogida de la tertulia nocturna motivó un movimiento inesperado el sábado 26 de septiembre, con la intención de informar sobre la "histórica" acampada en la madrileña Puerta del Sol. Decenas de miles de personas exigían en las calles que los políticos atajaran la crisis de vivienda que afecta a España tras el desahucio de Maricarmen. El programa de Jesús Cintora se trasladó a La 1 con un especial que, con el impulso de la victoria de España en la UEFA Nations League, firmó su máximo histórico (13.9% y 831.000).

Desde entonces, Malas lenguas noche se ha mantenido en la programación de la principal cadena de RTVE. De hecho, los mejores registros del formato coinciden con emisiones posteriores a partidos de La Roja en la competición europea. La actualidad, por tanto, no es el único factor que explica sus resultados —aunque sí uno de los más importantes—: el arrastre de las ofertas previas también es decisivo, como se demostró el pasado sábado. El reto será mantener el interés cuando la vorágine informativa funcione a menos revoluciones y su telonero en parrilla no tenga tanta relevancia.

Audiencia media de 'Malas lenguas noche' hasta la fecha:

  • Emisión íntegra en La 2 (21 entregas): 5.4% y 361.000
  • Emisión íntegra en La 1 (2 entregas + 1 especial): 11.1% y 690.000

El tono, los colaboradores y las mecánicas de plató

La actualidad se convierte en la materia prima tanto de Malas lenguas noche como de su precursor vespertino, pero la manera de contarla es clave en la experiencia televisiva de los espectadores. De hecho, el ritmo ágil durante sus extensas emisiones es una de sus grandes bondades. La fórmula del formato sí que ha cuajado respecto a otros proyectos previos de RTVE, exportando una marca reconocida y un nutrido grupo de analistas de renombre en nuestra pequeña pantalla. Tampoco puede perderse de vista que son figuras capaces de generar conversación con sus análisis.

Resulta significativo el papel de los presentadores en esta adaptación para el prime time. El adiós de Javier Ruiz a Mañaneros 360 en agosto de 2026 motivó un 'baile de presentadores', con Jesús Cintora cogiéndole el relevo en la franja matinal. Fue entonces cuando Gonzalo Miró asumió la conducción de Malas lenguas en La 2 junto a Esther Palomera —adjunta al director de elDiario.es— con un enfoque más político, mientras que Ana Hinestrosa se incorporó al bloque que combina actualidad y sociedad en La 1. La versión nocturna, sin embargo, conservó al rostro original con el que la audiencia conoció al formato para no renunciar a parte de su identidad.

Imagen reciente de 'Malas lenguas noche' en La 1

Los intentos anteriores de RTVE: de 'Mañaneros 360' a 'Directo a la gente'

El recorrido de Malas lenguas noche adquiere mayor dimensión al compararlo con otros intentos previos de la corporación pública. Entre los precedentes más recientes figura Directo a la gente, emitido únicamente el viernes 9 de enero para explicar con detalle la situación que atravesaba entonces Venezuela y la ofensiva estadounidense sobre Groenlandia. El especial presentado por Jesús Cintora, Marta Flich y Gonzalo Miró se conformó con flojas audiencias (6.9% y 602.000), recibiendo además el calificativo de “engendro informativo” por parte de María Escario.

Anteriormente, la fórmula de Mañaneros 360 también se exportó al prime time con dos especiales titulados 360. El mes de julio de 2025 trajo consigo un espacio “para analizar lo más destacado de la semana desde todos los ángulos”, con Javier Ruiz al frente tras el máximo histórico hasta entonces del espacio matinal. Su primera entrega, junto a Adela González, el sábado 14 de julio (7% y 556.000) logró mayor repercusión que la segunda una semana después (5.4% y 356.000) con Miriam Moreno. La tendencia de los datos no fue suficiente como para que la apuesta se consolidara.

Los intentos de RTVE por consolidar un espacio de debate político en prime time vienen de lejos, como demuestra el regreso de 59 segundos (6.7% y 563.000) en 2024. Más lejos quedan otros intentos como el polémico Así de claro (5.8% y 829.000) con Ernesto Sáenz de Buruaga en 2015, cancelado tras tres emisiones por sus pobres audiencias, o El debate de La 1 con Julio Somoano en 2014. Este último contó con otras etapas presentadas por María Casado, Pilar García Muñiz u Oriol Nolis. Todos respondieron a contextos televisivos diferentes, pero ninguno terminó de cumplir las expectativas.

'Directo a la gente', '360', '59 segundos' y 'Así de claro'

El reto de 'Malas lenguas noche' ante el adelanto electoral

El adelanto de las próximas elecciones generales al domingo 29 de noviembre anunciado por Pedro Sánchez sitúa a Malas lenguas noche en un escenario de especial relevancia mediática. Hasta que los ciudadanos depositen sus papeletas en las urnas, el calendario está copado por citas de gran interés. La actual precampaña y la posterior campaña, sin olvidarnos de la sucesión de debates en televisión, sitúan la actualidad política en el epicentro de la agenda diaria. En este contexto, el programa de Jesús Cintora se presenta como una ventana de relevancia para seguir las últimas horas.

Ya está abierto, por lo tanto, un nuevo ciclo informativo en el que los espacios de análisis responderán a una demanda de información intensa por parte de los espectadores. RTVE es consciente de esta realidad, motivo por el que el programa de Jesús Cintora se mantiene el sábado 17 de octubre en el prime time de La 1 por tercera semana consecutiva, tras un breve previo en La 2, su cadena original. La fórmula continuará siendo protagonista en la televisión estatal, con el enorme reto por delante de continuar fidelizando adeptos. Si la tendencia se mantiene como hasta ahora, la corporación pública habrá encontrado el formato que necesitaba para sus fines de semana tras diversos intentos pasados, independientemente de la cadena en la que acabe asentándose.

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