Chenoa cuenta la intrahistoria de sus Campanadas en RTVE antes de retomar 'The Floor': “Estuve mala dos días antes”
Chenoa ha empezado el 2026 por todo lo alto. Y además, literalmente. El pasado 1 de enero, a las 00:00 horas, la cantante y presentadora dio la bienvenida al nuevo año desde uno de los balcones de la madrileña Puerta del Sol. Lo hizo en RTVE, junto a Estopa y contra todo pronóstico, pues unas semanas antes sus planes de Nochevieja no pasaban por la capital de España, sino por Mallorca, donde llevaba de vacaciones desde el final de OT 2025.
Sin embargo, la renuncia de Andreu Buenafuente y Silvia Abril a presentar las Campanadas por la baja médica del presentador lo cambió todo. Y Chenoa, que no le dice que no a ningún reto, dijo que sí a ocupar su lugar. “Lo acepté sin dudar. Y encima con Estopa. Vamos, dónde va a parar”, asegura ahora en un encuentro con verTele y otros medios. A su respuesta afirmativa le siguió una carrera contrarreloj por llegar a punto el 31 de diciembre. De hecho, se probó el vestido sobre la bocina, justo antes de sobreponerse a un contratiempo que estuvo cerca de dejarla fuera de la retransmisión: “Estuve mala dos días antes de las Campanadas”.
Afortunadamente, todo acabó saliendo a pedir de boca para Chenoa, para Estopa y para RTVE, que fueron líderes de audiencia entre buenas críticas por parte del público. “No tuvimos una pretensión muy grande y a la gente le gustó”, señala la también juez de Tu cara me suena, que este miércoles 28 de enero estrena la segunda temporada de The Floor (La 1, 23:00h) mientras aguarda múltiples proyectos y, de paso, el 25 aniversario de Operación Triunfo, el programa con el que empezó todo. “Todo lo que he vivido son tres vidas en una. No puedo pedir nada más allá de lo que me va llegando, que lo pueda hacer bien y que a la gente le guste”, dice para resumir su prolífica carrera.
Lo primero de todo, enhorabuena por haber empezado tan bien el 2026 con las Campanadas.
Madre mía, sí, sí. Además, en plan sustitución, porque yo contaba con irme con mis padres.
¿Ya tenías los planes hechos cuando te llamaron de RTVE?
Sí. De hecho, yo ya estaba en Mallorca. Estaba en casa con los papis, que me echaban de menos. El 2025 ha sido un año muy fuerte, pero eso conlleva muchísimas horas de tu vida y de tu trabajo, al que yo me entrego al mil por mil. Pero, claro, eso ha supuesto muchas otras cosas, como no estar con la familia y con los amigos. Pero, bueno, es lo que hay.
Pero te ven por la tele.
Es lo que me dice mi madre: “Bueno, hija, por lo menos te veo”.
Aun así, el sueño de cualquier presentador es presentar las Campanadas, ¿no?
Lo acepté sin dudar. Y encima con Estopa. Vamos, dónde va a parar. Son compañeros desde hace 24 años ya y nos queremos mucho. De hecho, hice un concierto en Esplugues [de Llobregat, municipio de Barcelona], que fueron las fiestas en verano y vino David [Muñoz]. Vio que estaba y se vino con nosotros un ratito al backstage después del concierto. Y a los pocos meses nos llamaron para presentar las Campanadas.
¿Cómo fue esa llamada de RTVE?
Bueno, al principio me quedé un poco como... ¿Qué me estás contando? Pero luego dije que sí, que es lo que hago siempre.
¿No te habías visto en las quinielas para presentar las Campanadas?
¿Yo? No, no, no. Después de la rueda de prensa de OT, que es un programa muy potente, necesitaba ir a casa. Desconecté bastante y de repente apareció la oportunidad de presentar las Campanadas. De hecho, estuve mala dos días antes de las Campanadas, porque cuando estoy en casa bajo las defensas. Y enfermé, claro. Mi madre me dice “hija, te veo poco y siempre que te veo te pones mala”, pero es lo normal cuando el cuerpo se relaja. Luego me recuperé (ríe). Y nada, enseguida me puse las pilas con el vestido, que era de Alejandro de Miguel. Me dijo que era la primera vez que una presentadora se probaba uno de sus vestidos el día antes de las Campanadas.
Era impresionante, la verdad.
Bueno, cuando cerró la cremallera se le cayeron las lágrimas. Le dije “Alejandro, menos mal que he comido pocos polvorones”. Yo con los de limón y chocolate muero de amor, y resulta que mi padre me había comprado un montón y yo me los había comido en una tarde. El pobre Alejandro tenía unas medidas y no podía hacer mucho más. No tenía margen, pero estaba encantado. Es un tipo encantador y muy trabajador. Me decía “por favor, nómbrame a las costureras, que han estado en Toledo trabajando muchísimo”. Al final lo que se ve es el vestido, pero hubo mucha gente currando en él.
El diseñador me dijo que era la primera vez que una presentadora se probaba uno de sus vestidos el día antes de las Campanadas
Visto el resultado, ¿presentarías otra vez las Campanadas? Esta vez con más calma y sabiéndolo con más antelación.
Sí, sí. Yo lo que más agradezco es el cariño de la gente. No quise leer mucho porque me dan un poquito de miedo las lecturas de redes sociales últimamente (ríe), pero cuando empecé a leer y vi que la gente decía “es como estar en casa” dije “ah, que bien”. Era un poco lo que queríamos hacer con Estopa. No podíamos pretender hacer mucho más cuando no está nada preparado. Y tampoco aunque lo prepares. A veces se trata simplemente de acompañar a la gente que tiene sus historias, sus mochilas.
Y las anécdotas que contasteis entre vosotros.
No nos dimos ni cuenta. No me acuerdo ni qué me contaron ni qué les conté yo. Solo sabía que en un momento dado teníamos que explicar el mecanismo. Era lo único que sabíamos, decir lo del carrillón y todo eso, que nos lo habíamos aprendido de pe a pa porque era lo único que teníamos claro que tenía que salir bien. Lo demás era como la cháchara, ¿no? Por ejemplo, lo del villancico, que yo me había aprendido tres cosas de su villancico.
Y encima ganásteis en audiencias.
Bueno, eso brutal. Eso es lo que digo, que al final no tuvimos ninguna pretensión muy grande y a la gente le gustó. A veces funcionan estas cosas.
¿Pudiste hablar antes o después con Cristina Pedroche, que fue compañera tuya en 'Zapeando'?
Sí, sí, antes. Me dijo “ay, que estás en las Campanadas, qué guay”. Yo me llevo muy bien con ella. De hecho, en el balcón nos vimos y nos saludamos.
Y además sois compañeras, porque tú consigues lo que no consigue nadie, que es estar en diferentes canales a la vez.
Es verdad (ríe). Al final lo importante es que pasen los años y todo se haga con cierto cariño. Estamos aquí un poquito de regalado, que a veces nos olvidamos, y no siempre nos va bien. Esta es una carrera muy rápida, muy difícil y vosotros, que estáis aquí, habréis visto pasar a gente que aparece y que luego desaparece.
¿Pudiste hablar con Andreu Buenafuente y Silvia Abril?
Hablé con Silvia. Con Andreu hablaron los Estopa. Nos conocemos desde hace muchos años. Andreu nos ha entrevistado 3.000 veces a Estopa y a mí, y con Silvia he estado muchísimas veces en Tu cara me suena. Nosotros lo que queremos es que estén bien.
Llevas ya bastantes años en televisión sin parar, encadenando un éxito tras otro. ¿Cómo llevarías que, de repente, se frenara la rueda?
No lo he pensado. Si no tengo trabajo, lo provoco. Ese es mi objetivo. Mucha gente cuando me ve en un casting se sorprende, pero yo voy al casting igualmente y digo mi nombre. Me dicen que lo saben, pero aunque no lo sepan, por si acaso.
Es interesante esto porque para 'The Floor' hubo un casting de presentadores.
Sí, yo hago los castings con la sábana blanca detrás. Y aparte el casting me da mucho callo. Es algo muy duro, pero yo voy y si cuadro, genial. Pero no miro muy a largo plazo. De hecho, yo siempre pensé que con 50 nunca viviría un año tan maravilloso como ha sido este.
¿Ha sido uno de los mejores de tu vida?
Sí, sí, lo he dicho. Ha sido tan maravilloso cumplir la edad como cumplir la etapa y que me esté pasando lo que me está pasando. A veces hay que decirlo cuando te va bien, no solo cuando te va mal. Cuando las cosas van muy bien y funcionan estoy muy agradecida. Y además me van bien en formatos que no tienen nada que ver entre sí y que tienen targets diferentes.
Dog House, por ejemplo, ha sido una sorpresa de verano. Es un programa que yo pensé que iba a ir por la tarde, pero al final lo pusieron a las 23h y yo decía “¿pero quién va a ver los perros?” (ríe). Y mira, se vieron. Los niños tenían vacaciones y al final podían ver un programa. Yo lo hubiera puesto más temprano, pero salió bien. Los niños estaban encantados. Es un programa que no tiene nada más allá de la estructura del animal y los voluntarios, que realmente son los protagonistas y los que enganchan con su manera de contar las historias de los perros y con su manera de hacer los castings.
No tuvimos una pretensión muy grande en las Campanadas y a la gente le gustó
¿Y para 2026 qué planes tienes?
De momento aquí estamos con The Floor. Lo más llamativo de esta temporada es que los concursantes vienen muy estudiados. Eso provoca que los duelos sean muy, muy, muy frenéticos, al menos para mí. Yo me quedé muy impactada la primera vez que subieron a competir. El segundero no avanzaba, porque iban a por todas y era imposible manejar eso. De hecho, tenían que verbalizar bien, porque se aprendían incluso cómo restar tiempo en las respuestas y a veces no se les entendía. Pero son muy listos y eso hace que el programa enganche mucho.
Por otro lado, espero que tengamos una nueva temporada de Dog House. Lo tenemos que ver, pero espero que sí, porque tuvimos 40 adopciones y hay que ir a por 40 más. Vamos lentos con el tema de la adopción; sobre todo en España, porque en Europa van un poco más avanzados en leyes y demás. Pero aquí ya estamos empezando a dar visibilidad a lo que hay que mejorar. También tengo algunos conciertos cerrados y espero meterme en el estudio en algún momento, aunque no sé cuando. Y bueno, tengo muchas otras cosas.
¿Y 'Tu cara me suena'?
Sí, en principio se supone que sí. Sé que están con castings también y demás. Pero sí, sí. Yo manejo todos los proyectos a la vez. En cuanto a OT, descansa. El otro día estuve hablando con Juanjo y con Martin, que estaban con María Cruz, Crespo y Guille Toledano. O sea, que se han mezclado los de la anterior edición con los de esta, lo cual me encanta. Me llamaron a las once de la noche y yo estaba así [se lleva la mano al pecho, como si estuviera al borde de un infarto], porque soy como una madre. Y yo “Juanjo, dime, te voy a buscar donde estés”. Siempre les digo que me llamen si necesitan algo.
Y después del descanso, ¿te imaginas a 'OT' siguiendo en Prime Video o volviendo a RTVE?
Ni idea, yo no controlo tanto. En la ignorancia a veces se vive mejor, ¿eh?. Sobreinformada no estoy.
Este año que se cumplen 25 años de tu 'Operación Triunfo'...
Oh, sí.
¿Estáis preparando algo especial, algún homenaje?
Pues no me han dicho nada. Pero bueno, igual me dicen de aquí a una semana que tengo que grabar algo.
Pero sigues en el grupo de WhatsApp de 'OT', ¿no? ¿No estás preparando algo extra del grupo?
No, hombre, son 25 años. Es como si te digo si estás en tu grupo de EGB. Pero sí, vamos por los 25 años de OT 1... Madre de Dios, a veces lo veo cerca y otras, muy lejos. Vaya experiencia. Cuando pasa el tiempo dices “bueno, eso que me llevo”, que es lo que me pasa ahora con muchas de las cosas que me están pasando. ¿Que si quiero ir a las Campanadas? Venga, voy. ¿Que si quiero entrar en un concurso para cantar? Venga, voy. Siempre he sido así. No pido mucho permiso para entrar, entro.
¿Qué le dirías ahora, 25 años después, a esa Chenoa que entró el primer día en la Academia de 'OT'?
Pues lo mismo que decía en una canción que escribí, que todo irá bien. Al final, caerte también viene bien, al igual que levantarte y saber no vas a gustar siempre y que a veces habrá gente que intente ayudarte y otra que no.
¿Qué haces cuando tienes un rato libre?
Lo que suelo hacer es quedarme en mi casa. Necesito estar ahí, es lo normal. Como viajo tanto y me muevo tanto, me gusta mantener rutinas. Camino con mi perra una horita, hago deporte, me siento en un banco y contemplo la vida, como bien... No soy exigente, sino de muy bajo perfil cuando estoy tranquila. Todo lo que he vivido son tres vidas en una. No puedo pedir más más allá de lo que me va llegando, que lo pueda hacer bien y que a la gente le guste.
Has dicho que eres de las que entra en los sitios sin pedir permiso. ¿Ha habido alguna oferta en la que hayas dicho “ahí no entro”?
(Piensa) No, creo que no. Creo que no ha habido nada raro.
Vamos a por los 25 años de OT. A veces lo veo cerca y otras, muy lejos. Vaya experiencia
¿O que dijeras “no es un formato para mí”?
Puede ser que alguna vez haya dicho “uf, no termino de verlo”. Tampoco soy tonta. The Floor, por ejemplo, es un programa que está testado y que ha funcionado en 30 países, lo que pasa es que la mayoría de esos 30 países el presentador es un hombre. Yo soy la única mujer junto a la presentadora de Dinamarca. Eso sí me gustó (ríe). Dije “sí, este reto me gusta”.
De hecho, hay un detalle del que no hemos hablado y que vais a ver, y es que llevo el mismo traje de presentadora en todas las galas. En todas menos en la última, la final, que me cambio un poco para ser más festivo. Esto era una cuestión personal, porque creo que todos los hombres presentadores se visten igual desde hace 250.000 años y yo no tengo por qué ir estrenando outfits en un concurso cultural donde los que dan el colorido son los concursantes.
Nos han chivado que te vamos a ver en 'Top Chef' como invitada, ¿no?
Calla, es verdad.
¿Tú te animarías a ese tipo de formatos?
Yo ya lo hice [participó en Celebrity Bake Off, en Prime Video]. ¿Qué no he hecho yo? (ríe). He hecho El Desafío, me he tirado por los puentes, he cantado, me he puesto aquí, me he puesto allá... Lo he hecho todo. Y sí, cociné. Y quedé tercera, por cierto. Ni tan mal. Bueno, quedé segunda-tercera con Andrés Velencoso, que me hacía ilusión. Como es tan alto, miraba para arriba. Qué señor, ¿eh? ¡Buah! Vamos, se levantaba por la mañana y era guapo. Qué asco (ríe). Yo llevo diez horas intentando tener buena cara. Y Top Chef es un formato muy chulo de repostería y en el que está Alejandro Vergara, que es el que hace de doctor en La Promesa, serie de la que soy superfan. No me digáis nada, que voy por el capítulo doscientos y pico y tiene más de 700.
Él ha dicho que flipó cuando supo que tú fueras fan.
Hubo un momento que me dijieron “vete a donde están Natalia [Rodríguez], Roi [Méndez] y Alejandro”. Y yo “no, no puedo ir yo, que me da vergüenza”. Cuando lo vi, me miró y dije “El doctor” (ríe a carcajadas). Soy superseñora de telenovela, pero es que soy superfan. De Valle Salvaje y de La Promesa, de las dos. Creo que es la primera vez que aprendo algo de tecnología porque quería tener RTVE Play en mi televisión. Es que soy una señora muy mayor.
¿Y cuando ves los capítulos, si no tienes tiempo para esas cosas? ¿Los ves en el móvil?
No, no, no, los veo en la tablet. Como estoy todo el día viajando y me aburro, los veo ahí.
Los de Bambú Producciones podrían darte un papelito.
¿Te imaginas un cameo? Pero yo de señora de limpieza, que ya sabéis que yo me adapto con KH7, aunque no sea de esa época.