Dani Rovira y la “llamada de SOS” de RTVE tras la baja de Buenafuente: “Soy el perro verde que quería algo pequeñito en La 2”
Aunque dice que no es el medio en el que más cómodo se siente, el actor y humorista Dani Rovira ha vuelto a la televisión, a RTVE más concretamente. Desde el pasado 26 de febrero presenta Al margen de todo, un programa para el prime time de La 1 con un tipo de comedia que se aleja del politiqueo y las modas que tanto suenan en otros platós.
Rovira no tenía muchas ambiciones de cara a esta nueva etapa televisiva. “Soy el perro verde que quería un formatito pequeñito en La 2 para hablar de literatura, de comedia y de mil cosas”, asegura en una entrevista con verTele y otros medios de comunicación. Pero mientras se gestaba el proyecto a finales de 2025, RTVE perdió una de sus grandes estrellas: Andreu Buenafuente anunció su retirada temporal de los escenarios para cuidar de su salud mental, por lo que quedaba suspendida la emisión de Futuro imperfecto.
Dice Rovira que en ese momento recibió “una especie de llamada de SOS por parte de RTVE y El Terrat”. Ya no bastaba con que el malagueño hiciera un pequeño programa para La 2. Era necesario su salto al prime time de La 1. “A raíz de lo de Andreu, yo tomé esta decisión con muchísima humildad, respeto e incluso pudor”, cuenta el presentador. “El día que se ponga bueno, yo me piro”, llegó a bromear con Silvia Abril –la mujer de Buenafuente– mientras comentaba con ella este sorprendente giro de los acontecimientos. Por si fuera poco, un mes después se anunció la salida de Marc Giró rumbo a laSexta.
Rovira ha acabado asumiendo más protagonismo del que quería, pero no por ello ha renunciado a todas las aspiraciones que tenía. Su nuevo programa, del que este jueves 5 de marzo se emite una nueva entrega, está al margen de la política y de las modas. Tendrá invitados de renombre (José Sacristán fue el primero de ellos), pero no piensa ser un simple escaparate para aquellas celebridades que solo desean promocionar sus últimos libros o películas. El catalán quiere entrevistar a gente que, aun siendo desconocida para la mayoría de los espectadores, tiene grandes cosas que compartir con ellos. “Hay poner la cámara en lugares que están olvidados. Estamos en el ruido pero no en las nueces”, lamenta el presentador.
Dices que te sientes más cómodo en el teatro que en la televisión. Cuanto te ofrecieron este programa, ¿qué te empujó a aceptarlo?
Vengo de un momento vital en el que no me apetecía nada hacer este tipo de cosas, pero el camino se empieza a hacer andando. Una parte de mí decía: “En algún momento tendré que empezar a aceptar algunos proyectos”. RTVE, con la que llevábamos varios meses en contacto, quería que hiciera un formato de prime time, y yo, que soy el perro verde, quería un formatito pequeñito en La 2 para hablar de literatura, de comedia, de mil cosas... Pero las cosas sucedieron como sucedieron. Fue una especie de llamada de SOS por parte de RTVE y El Terrat. Además, en este momento es guay formar parte de RTVE, es un momento muy bonito para la televisión pública.
En las primeras conversaciones vi que podíamos hacer el programa entre todos, empezando de cero, y poco a poco me fui animando. Por responsabilidad dije: “Voy a echar una mano”. Y conforme ha ido sucediendo todo, también a raíz, que es una declaración de intenciones, empezamos a ver sinergias entre el canal, Rubén [el director del programa] y El Terrat. Me he ido ilusionando a medida que montábamos el castillo.
¿Qué es lo que te daba pereza de volver a estar en primer plano?
La exposición o petarlo con un formato es algo que ya ni me va ni me viene, pero supongo que son procesos vitales de cada cual. Siento que ya ni quiero ni tengo que demostrar nada. Han sido muchos años con el cuchillo entre los dientes para hacerme un hueco, pero ahora mis preferencias y mis felicidades van por otros derroteros. Estoy abierto a hacer cosas diferentes, y esto [Al margen de todo] era seguir por la misma senda.
Cuando me preguntan si estoy nervioso... pues estoy concentrado, activo, muy vivo, pero tanto como nervioso... no me va la vida en esto.
Tu intención era hacer un programa pequeñito. ¿Se engrandeció el proyecto cuando Andreu Buenafuente se dio de baja y Marc Giró se marchó a Atresmedia?
Mi intención era hacer un programa pequeñito que no fuera esto. Obviamente, cuando aceptas un late night después de La Revuelta entiendes que es un formato grande. A raíz de lo de Andreu yo tomé esta decisión con muchísima humildad, respeto e incluso pudor. Lo hablaba con Silvia [Abril]: “El día que se ponga bueno, yo me piro”. Cuando se supo lo de Marc Giró nosotros ya llevábamos un par de meses [con el proyecto], pero entiendo que, por la simultaneidad de ambas noticias, la gente pudo pensar que fue un cambio de estampitas, pero ni mucho menos.
Siento que ya ni quiero ni tengo que demostrar nada. Han sido muchos años con el cuchillo entre los dientes para hacerme un hueco
¿Cuándo se empieza a gestar 'Al margen de todo'?
Muy cerca de cuando sucedió lo de Andreu.
¿A finales de noviembre de 2025?
Sí, más o menos.
¿Qué valoración haces de esta etapa que vive la televisión pública con nuevos rostros y subida de audiencias?
Me parece una etapa muy chula. Se está haciendo una televisión de bastante calidad y se está apostando por contenidos que albergan a todo tipo de públicos más allá de su pensamiento político, que creo que es lo que tiene que hacer la televisión pública. David [Broncano] es muy amigo mío, nos queremos mucho y le está yendo muy bien. Poder compartir canal con él, con Intxaurrondo, Andreu e incluso con Marc Giró, que también formaba parte de ese elenco apetecible de la familia de la que voy a formar parte... Se está haciendo una televisión muy chula. De haber elegido un canal, RTVE es el que más me apetecía. Sobre todo, por intentar verter algo guay para la sociedad, no solo un programa de risas, que está muy bien, sino un refugio ante toda la hostilidad que hay.
Siempre estás vinculado al humor. ¿De qué te salva a ti el humor?
De la vida, ¿te parece poco? El humor es lo contrario al miedo, no a la tristeza. En un mundo que se está tornando un poco hostil, con muchas incertidumbres que se nos vienen encima, el humor es un paraguas que te libra de buenos granizados.
El humor también tiene cada vez más líneas rojas...
¿Vamos a entrar en el famoso debate de los límites del humor? ¿Estamos en esas otra vez? [ríe] Los límites de tu humor los pones tú; los límites del humor que yo hago, los pongo yo. Yo pongo las líneas rojas de mi programa bajo mi criterio, no bajo el criterio de lo que pueda pensar la gente porque, en ese caso, un artista muere. Creo que estoy lo suficientemente sensibilizado con todas las minorías y las desgracias que ocurren en el mundo como para no ser un zumbado de la cabeza y hacer cosas que estén fuera de lugar. A mí me gusta mucho el humor negro, pero necesita un contexto y lo hago en mi intimidad. El humor tiene más que ver no con lo que dices sino desde dónde nace. Puede que algún día haga algún tipo de humor que ofenda a algún colectivo, me censuren, me amenacen y me tenga que pirar, pero los límites de mi humor los pongo yo.
Yo pongo las líneas rojas de mi programa bajo mi criterio, no bajo el criterio de lo que pueda pensar la gente
No queréis invitados que vengan a promocionar sus proyectos. ¿Es eso una declaración de intenciones?
Sí, pero no queremos ser pretenciosos. Hemos tenido a Ana Hernández, una profesora que se ha presentado al Global Teacher Prize, al que van ciento treinta y tantos mil profesores, y ha quedado entre los 10 primeros. Es una mujer que entiende la docencia desde un lugar muy imaginativo, muy creativo y muy vocacional. Me parece básico que una persona así venga al programa, nos cuente cómo ve la enseñanza y mande un mensaje a los profesores. Creo que los invitados mediáticos tendrían que ser los entrenadores de fútbol de los chavales, los profesores... Sí, es una declaración de intenciones, es intentar poner la cámara en lugares que están olvidados. Estamos en el ruido pero no en las nueces.
'Al margen de todo' se emite justo después de 'La Revuelta', que es un programa con bastante público joven. ¿Crees que vais a enganchar a esos espectadores?
Ojalá. Mi intención es parasitar a David [Broncano] lo máximo posible. La Revuelta tiene un target bastante amplio y ojalá consigamos que parte de ese público se quede con nosotros, al margen de la edad que tenga. Es verdad que Al margen de todo, aunque es un programa de comedia, tiene una energía más reposada. Yo pedí a los mayores [a sus jefes de RTVE y El Terrat] que el tono sea otro. No voy a tocar el bombo, eso ya lo hace David que es joven [ríe]. El programa está abierto a que esto se desmadre, pero no está previsto por escaleta que aquí haya fuegos artificiales.
Dice Vox que entrará en Torrespaña con “lanzallamas”. ¿Os influye esto a los fichajes que llegáis a RTVE en la recta final de la legislatura?
No. Si pienso que dentro de un año me va a atropellar un coche, igual mi vida cambia. Vamos viviendo el día a día, y lo que tenga que pasar, pasará. La agenda política no puede condicionar una agenda cultural o de entretenimiento. Yo voy a seguir haciendo lo que hago mientras se pueda hacer. Además, el programa y yo huimos de la actualidad, así que me estás hablando de algo que está a 20.000 años luz. No me interesa nada.
¿Y te interesan las audiencias?
Me interesan poco. Entiendo cómo funciona esto: que si tienes mucha audiencia el programa sigue, que son muchos puestos de trabajo... Te lo digo desde la sorna, pero yo, personalmente, ya he vivido muchos programas en los que te levantas por la mañana viendo las audiencias y, de repente, condicionas tu manera de estar en el programa y los contenidos. Nosotros hacemos esto; si gusta seremos felices, y si no gusta diremos 'qué pena'. No quiero sonar frívolo, pero yo estoy bastante al margen de todo. La vida es otra cosa. Desde la tranquilidad es desde donde mejor se pueden hacer las cosas.
¿Vas a compaginar esto con algo más?
Sí, supongo que con algún rodaje que tenemos pendiente este año. Retomo un podcast en RTVE Play con Arturo González Campos y estoy en un proceso de escritura con mi show. Estamos con la fundación Ochotumbao, estoy apuntado en un club de lectura, estoy estudiando psicología... Voy haciendo lo que me va apeteciendo.
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