En las entrañas de 'Dog House', el programa de RTVE que ya impacta en una España “más empática y solidaria”
Dog House regresó a RTVE el pasado 21 de julio con su esperada segunda temporada, después de convertirse en la apuesta revelación del verano de 2025 en televisión. Un retorno que confirmó el enamoramiento del público con el programa presentado por Chenoa, ya que marcó récord de cuota de pantalla (2.8 puntos más que el estreno de su primera tanda) y firmó su tercera entrega más vista en La 1.
El formato producido Boxfish emocionó en su vuelta con la desgarradora historia de César, un hombre de 80 años que buscaba una familia para su perro al no poder seguir cuidándole por motivos de salud. La mascota, de nombre Curro, acabó encontrando una casa donde el antiguo dueño puede seguir acudiendo a visitarle.
Este final feliz terminó siendo de lo más viral y aplaudido por los espectadores, como también ocurre con otros casos de perros que han logrado tener una segunda oportunidad en la vida gracias a un programa como Dog House que es tan necesario en una cadena pública. Y es que tanto sus valores como la recepción de la audiencia ante ellos son una de las lecciones que nos está dando la TV este verano.
Para entender mejor el funcionamiento de las asociaciones que trabajan en Dog House, conocer si han notado un cambio en la mentalidad de las familias de la primera a la segunda temporada y saber cómo está ayudando la emisión del programa en RTVE, hemos hablado con Claudia, responsable de una de las tres organizaciones que colabora con el espacio de RTVE: ANAA (Asociación Nacional Amigos de los Animales).
Perros y humanos tenemos muchas más similitudes de las que imaginamos.
— RTVE Comunicación y Participación (@RTVE_Com) July 14, 2026
¿Preparado para volver a emocionarte? ¡Las puertas de #DogHouseTVE se vuelven a abrir!
🐶 El martes 21 de julio, estreno en @La1_tve pic.twitter.com/FzPfUlfYpz
¿Habéis notado un cambio en la segunda temporada respecto a la primera, tanto en el volumen de familias interesadas como en sus perfiles o su disposición?
Absolutamente. Por eso no dudamos cuando nos ofrecieron que ANAA participara en la segunda temporada. Gracias al programa, muchas personas han tomado conciencia de la importancia de la adopción y de la realidad que viven miles de animales en nuestro país. Hemos recibido familias que habían tenido perros durante toda su vida, pero que nunca habían adoptado porque hasta ahora no eran plenamente conscientes de la necesidad de hacerlo. También percibimos que las familias llegan con más información y una mayor conciencia sobre lo que implica convivir con un animal.
Uno de nuestros grandes temores es que se idealice demasiado la vida con un perro, pero el programa ha contribuido a mostrar también la responsabilidad y el compromiso que supone. Además, los adoptantes llegan mucho más abiertos a conocer la personalidad del animal y no únicamente sus características físicas. También observamos una mayor flexibilidad respecto a la edad: cada vez hay más personas que no se centran exclusivamente en adoptar un cachorro y que entienden que encontrar un perro con un carácter y un nivel de energía compatibles con su estilo de vida es mucho más importante.
¿En qué diríais que os ha ayudado la imagen que da 'Dog House' de vuestro trabajo?
Una de las labores más valiosas de Dog House ha sido su capacidad para concienciar e implicar a niños y jóvenes. Aunque no sea estrictamente un programa infantil, ha conseguido llegar a quienes pueden convertirse en un auténtico motor de cambio. Este año hemos recibido muchas familias que se han acercado porque sus hijos habían visto el programa y querían ayudar a un animal. En algunos casos esto se ha traducido en adopciones, pero también en otras formas de colaboración como apadrinar, ayudándonos económicamente al cuidado de un animal y visitarlo los sábados.
Algo similar ocurre con las Casas de Acogida. Hemos conocido familias que pueden y quieren cuidar de un animal, pero que por sus circunstancias no pueden asumir un compromiso para toda su vida. Estas familias deciden abrir temporalmente las puertas de su hogar y ofrecer un espacio cómodo, tranquilo y lleno de cariño a un animal que lo necesita.
'Dog House' nos ha permitido sentarnos en el salón de miles de familias para contarles la realidad que viven muchos animales en nuestro país y transmitirles que, entre todos, podemos cambiarla
¿Cómo de importante es que una cadena pública dé visibilidad a la adopción?
Para nosotros es vital. Dog House y la confianza de RTVE y Boxfish han supuesto un enorme altavoz para las asociaciones de protección animal, no solo para las tres que participamos directamente en el proyecto. El programa nos ha permitido, prácticamente, sentarnos en el salón de miles de familias para contarles la realidad que viven muchos animales en nuestro país y transmitirles que, entre todos, podemos cambiarla. Hemos podido llegar a públicos a los que probablemente nunca habríamos accedido de otra manera y lanzar mensajes fundamentales que hasta ahora nos resultaba muy difícil visibilizar con tanta fuerza.
Esta exposición también nos ha permitido romper numerosos mitos sobre la adopción y sobre las propias protectoras. Hemos podido enseñar una parte importante de nuestro día a día, nuestras instalaciones, los diferentes perfiles de animales que recibimos y la enorme diversidad de familias que pueden adoptar de manera responsable. Muchas personas se han sentido identificadas con las historias que han visto en el programa y, al comprobar que otras familias con circunstancias similares han podido adoptar y son felices con sus animales, se han animado finalmente a dar el paso.
En definitiva, Dog House ha conseguido mostrar a todo un país una realidad que necesitaba mucha visibilidad. Nos ha ayudado a ofrecer a la sociedad herramientas para contribuir al cambio y a construir una ciudadanía más empática, responsable y solidaria. Y, sobre todo, ha conseguido algo especialmente importante para nosotros: que la protección animal deje de percibirse como una cuestión que corresponde exclusivamente a quienes aman a los animales y pase a entenderse como un asunto que nos afecta y nos incumbe a todos como sociedad.
¿Qué preguntas son las más importantes a la hora de encontrar a la mejor familia para un perro?
Antes de presentar un perro a una familia necesitamos conocerla. Más que buscar respuestas concretas, tratamos de entender su contexto familiar, su estilo de vida y las rutinas que tendrá el animal una vez adoptado. Es importante conocer a todos los miembros de la familia o, al menos, asegurarnos de que todos están de acuerdo con la adopción y van a formar parte de la vida del perro: si hay niños en casa o si el animal va a convivir con ellos. No todos los perros son adecuados para familias con niños y, para nosotros, es fundamental que la experiencia de un niño o una niña con un perro sea positiva y especial, y que pueda marcar el comienzo de una vida de respeto y amor hacia los animales.
También es importante comprobar que la familia comprende la responsabilidad que supone incorporar un perro y que está dispuesta a atender sus necesidades durante toda su vida. Intentamos evitar una visión excesivamente idealizada: convivir con un perro es una experiencia maravillosa, pero también implica responsabilidad, esfuerzo y afrontar momentos difíciles, como puede ser una enfermedad.
Otro aspecto fundamental es saber cuánto tiempo pasará el animal solo porque los perros necesitan compañía. También valoramos que comprendan sus necesidades físicas, emocionales y veterinarias, así como su nivel de actividad. Y nos fijamos especialmente en la ilusión. Adoptar es una decisión voluntaria y nos encanta recibir a personas con ganas, entusiasmo y alegría por incorporar un nuevo miembro a su familia. En definitiva, cada adopción es diferente y siempre pueden surgir imprevistos. Por eso queremos que, antes de venir a conocernos, las familias sean conscientes de la aventura y del compromiso que están a punto de comenzar.
¿Qué es lo más difícil a la hora de buscar al perro ideal para una familia?
A veces resulta complicado encontrar al perro ideal porque algunas familias llegan con ideas muy preconcebidas sobre cómo debe ser el animal que quieren adoptar y acumulan muchos requisitos físicos. Los procesos más sencillos y especiales suelen producirse cuando las personas vienen dispuestas a dejarse sorprender y a conectar con un perro más allá de determinadas características.
Por supuesto, entendemos que las familias deben saber qué perfil de perro encaja en su vida y qué tipo de carácter o necesidades pueden asumir. De hecho, cuando la búsqueda se basa en la personalidad, la energía y el comportamiento del animal, suele ser mucho más sencillo encontrar una buena compatibilidad. Afortunadamente, aunque todavía queda mucho trabajo por hacer, en ANAA cada vez encontramos más adoptantes que entienden que una adopción no puede limitarse a una lista de requisitos. Las familias, cada vez, están más predispuestas a escuchar al personal de las asociaciones, dejarse asesorar y, sobre todo, dejarse sorprender por los animales.
¿Trabajáis con una protectora para encontrar al perro ideal o son varias entre las que os movéis?
En Dog House participamos principalmente tres asociaciones madrileñas: ANAA, ALBA y SPAP, aunque son las instalaciones de ANAA las que aparecen en el programa. Además, mantenemos una comunicación constante con otras asociaciones de diferentes lugares de España. Esta colaboración nos permite ayudar a más animales y también a más familias. Conocer los perfiles y las personalidades de perros de otras asociaciones amplía enormemente las posibilidades de encontrar ese match tan especial. La unión entre asociaciones que ha propiciado Dog House ha creado una red de apoyo muy importante. Nuestro objetivo de fomentar la adopción va mucho más allá de conseguir que se adopten únicamente los animales de ANAA. Lo que queremos es encontrar hogares responsables para todos los animales que los necesitan.
'Dog House' ha conseguido mostrar a todo un país una realidad que necesitaba mucha visibilidad. Nos ha ayudado a ofrecer a la sociedad herramientas para contribuir al cambio y a construir una ciudadanía más empática, responsable y solidaria
¿Qué perros se adoptan más y cuáles son los que más tiempo se quedan en las protectoras?
Todavía resulta difícil encontrar hogar para los perros grandes, en parte porque sigue existiendo el falso mito de que no pueden vivir en un piso. Muchas personas continúan decantándose por perros de tamaño pequeño, cuando en realidad el tamaño no determina necesariamente la capacidad de un perro para adaptarse a una vivienda. También resulta complicado encontrar una familia definitiva para los animales mayores, ya que muchas personas prefieren perros jóvenes pensando que podrán compartir más años con ellos. Desde ANAA insistimos siempre en que lo verdaderamente importante es la calidad del tiempo que vamos a compartir con ese animal y que, a la hora de elegir, aspectos como el carácter o el nivel de energía son mucho más relevantes que la edad.
También resulta más difícil encontrar familia para los perros con alguna necesidad veterinaria, aunque no sea especialmente grave. El miedo a la enfermedad o a tener que afrontar determinados cuidados hace que algunas familias prefieran animales completamente sanos. Pero, probablemente, los grandes olvidados siguen siendo los perros considerados PPP, o perros potencialmente peligrosos. Son animales que han sido etiquetados como peligrosos fundamentalmente por características físicas y que, con una educación y socialización adecuadas, pueden ser perros extraordinariamente nobles, fieles y cariñosos. Tristemente, se encuentran entre los perros más abandonados y menos adoptados. Además, muchos son animales especialmente sensibles que sufren mucho el estrés de permanecer en un Centro de Adopción, lo que puede provocar la aparición de conductas que dificulten todavía más su adopción. A ello se suman los requisitos administrativos y las condiciones específicas asociadas a su tenencia, que hacen que algunas familias terminen optando por otros animales.
¿Qué razones os hacen descartar a algunos adoptantes?
En ocasiones escuchamos que las protectoras ponemos demasiadas dificultades para adoptar. Es un comentario que puede resultar injusto para quienes dedicamos nuestro tiempo, esfuerzo y cariño a encontrar el hogar más adecuado para cada animal. Nuestro objetivo es encontrar familias que dispongan del tiempo, el compromiso y los medios necesarios para cuidar de un animal como un miembro más de la familia.
Por ejemplo, descartamos aquellas adopciones en las que el perro vaya a ser utilizado como animal de trabajo y no se pueda garantizar su bienestar y unas condiciones de vida adecuadas. Tampoco consideramos adecuadas aquellas situaciones en las que el perro vaya a vivir permanentemente fuera de la vivienda, sin formar parte de la vida cotidiana de la familia. Entendemos que un animal de compañía debe poder compartir tiempo y espacios con las personas con las que convive y no permanecer aislado o expuesto continuamente a las condiciones climáticas. También descartamos adopciones impulsivas, planteadas como un capricho o sin un compromiso real para toda la vida del animal.
Dicho esto, como puede verse en Dog House, actualmente existen modelos de familia muy diferentes y con circunstancias y necesidades muy diversas. Y, afortunadamente, en la inmensa mayoría de los casos podemos encontrar un perro compatible con ellas, siempre que se pueda garantizar su bienestar, su seguridad y el cariño que necesita.
¿Soléis acertar a la hora de emparejar a familias con un perro o tenéis muchos casos de devoluciones?
Afortunadamente, la tasa de devolución de animales en ANAA es muy baja. Nadie adopta pensando que va a devolver al animal. Sin embargo, en algunas ocasiones la convivencia puede complicarse o pueden surgir circunstancias inesperadas que hagan que una familia considere que ya no puede seguir haciéndose cargo de él. En esos casos, antes de que ese animal pueda terminar abandonado o desatendido, las puertas de ANAA siempre estarán abiertas para recibirlo de nuevo.
¿De qué manera se puede concienciar mejor a la sociedad sobre la responsabilidad de tener animales a su cargo?
Todavía queda mucho por hacer para concienciar a la sociedad y conseguir reducir el abandono y el maltrato animal. Para lograrlo son fundamentales los programas sólidos y continuados de sensibilización y educación. Debemos llegar al mayor número de personas posible, empezando también por los niños y los jóvenes, para explicar la importancia de una adopción responsable y transmitir qué supone realmente incorporar un animal a la familia. Esta labor debe ir acompañada de información sobre aspectos fundamentales como la esterilización, la vacunación y la identificación mediante microchip, herramientas esenciales para proteger a los animales y prevenir situaciones de abandono.
Del mismo modo, es imprescindible ofrecer formación especializada a todos los agentes implicados en la protección y el bienestar animal: administraciones y autoridades públicas, profesionales veterinarios, cuerpos de seguridad, rescatistas y asociaciones de protección animal. Una actuación coordinada y basada en el conocimiento permite mejorar tanto la prevención como la atención y la respuesta ante situaciones de abandono o maltrato.
Por último, todas estas acciones deben estar respaldadas por un marco legal sólido y por mecanismos eficaces que garanticen su cumplimiento y eviten que las situaciones de crueldad y maltrato hacia los animales queden impunes. Solo combinando educación, prevención, colaboración, responsabilidad y una aplicación efectiva de la ley podremos avanzar hacia una sociedad verdaderamente comprometida con el bienestar animal y reducir de manera significativa el abandono y el maltrato.