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Ezel: 5 razones para no perderse la versión turca del conde de Montecristo

Por Betty M. Martínez

Primero llegó el trauma emocional de Fatmagül. Después vino la trama policíaca de Amor de contrabando (Kara para Ask). Ahora llega la venganza de Ezel. Tres historias totalmente diferentes, pero con una misma etiqueta: Made in Turquía. La primera arrasó. La segunda está funcionando bastante bien. ¿Cómo le irá a la recién llegada? Visto su arranque, podemos decir que la versión turca del conde de Montecristo apunta muy buenas maneras.

¡¡CUIDADO SPOILERS!!

¿Quién es ese tipo?

Comencemos por el principio. Ezel. ¿Quién es Ezel? Lo primero, “guapo, rico y elegante”. Lo segundo, un misterioso jugador de póker. Lo tercero, y más importante para los espectadores, es la nueva identidad de Omër. ¿Y quién era Ömer? Pues un humilde ayudante de mecánico que sueña con casarse con la mujer de su vida, pero que termina en la cárcel tras ser acusado de un crimen que no cometió.

Pero del argumento de Ezel hablaremos más adelante. Centrémonos ahora en el Ezel personaje. Apenas hemos visto un capítulo y ya hemos descubierto muchas cosas y muy interesantes.

La primera, que es Ezel quien nos cuenta su historia y también la de Ömer, pero curiosamente esta última la relata en tercera persona, como quien cuenta la vida de alguien diferente. Por ejemplo, tal y como yo estoy haciendo sobre él. Esto ya nos da una pista de la personalidad de Ezel. Es como si quisiera marcar distancias con su yo anterior.

Esa sería una primera aproximación, pero pronto nos damos cuenta de que no es tanto así. ¿Por qué? Porque Ezel no va a jugar a ese casino precisamente por casualidad. Va allí porque allí están los mejores amigos y, a la vez, peores enemigos de Ömer.

Y, además, en ese peculiar grupo está la que parecer ser la criptonita particular de Ezel: Eysan. Fue cruzar una simple mirada con ella y toda la seguridad, el temple y claridad de ideas que tenía el protagonista desaparecieron. Ezel es fuerte, tiene claros sus objetivos, pero tiene una debilidad. Los sentimientos que aún conserva Ömer.

¿Cómo va a lidiar con esa dualidad de emociones? ¿Será capaz de mantener puesta la coraza emocional que ha creado o sucumbirá ante el hecho de que no ha podido olvidarla?

Por cierto, impresionante como en apenas un pestañeo Kenan Imirzalioglu es capaz de pasar de una personalidad a otra. Con apenas un par de detalles hemos visto como el alma de Ömar afloraba por las rendijas de la armadura de Ezel. Da gusto ver a un actor que consigue transmitir con tanta intensidad las emociones de un personaje tan complejo. Si esto ya es así cuando sólo hemos asistido a una toma de contacto, qué nos esperará cuando empiece a interactuar con el resto de personajes.

La incógnita femenina

Eysan es la criptonita de Ezel porque es la mujer con la que Ömer planeó toda su vida y, a pesar de habérselo quitado todo, de haber destruido su vida (fue su testimonio el que terminó de condenarlo), todavía la recuerda.

Si la evolución de Ezel es una incógnita que nos intriga, Eysan es ya un misterio en sí misma. Hay que reconocer que Cansu Dere ha conseguido en un único capítulo que no sepamos qué pensar de ella. Hay momentos en que parece que sus sentimientos hacia Ömer son sinceros, pero al segundo se le contrae el rostro y se transforma en otra persona completamente distinta. Hay secuencias en las que parece un auténtico témpano de hielo, pero durante el juicio hay instantes en que parece asustada, arrepentida.

¿Quién es Eysan? ¿Una víctima de las circunstancias? ¿La mujer fría e insensible que parece ser en otros momentos? ¿De verdad quería a Ömer? ¿Ha descubierto ya la verdadera identidad de Ezel? ¿Qué debemos sentir hacia ella? ¿Empatía? ¿Rechazo? A día de hoy, no tengo ni idea. Y lo mejor es que tampoco sé qué esperar. ¿Por qué es lo mejor? Porque tiene la capacidad de sorprenderme. ¿Hay algo mejor a la hora de empezar una serie o telenovela que encontrarte con un personaje al que no eres capaz de catalogar como bueno o malo? ¿Del que no sabes qué esperar? No hay nada más interesante que un personaje que te desconcierta. Y Eysan es absolutamente desconcertante

Una nueva visión de un clásico

Y vayamos con el argumento. En versión breve, es la versión turca de El conde de Montecristo de Alejandro Dumas. Por si hay alguien que no conozca el libro. Un hombre humilde es traicionado por su mejor amigo y acaba condenado a cadena perpetua tras ser acusado de un crimen que no cometió. Consigue huir de la cárcel y regresa para vengarse de todos los que lo traicionaron, incluida la mujer con la que iba a casarse y que ahora es la esposa de su ex mejor amigo y actual mayor enemigo. Hace años que leí la novela, pero creo que en esencia era así.

Por lo que hemos visto, la versión de Ay Yapim mantiene la línea argumental básica, aunque hay que reconocer que es muy interesante que la historia se nos cuente a base de flashbacks. De haberlo hecho de forma lineal tal vez hubiera producido cierto hastío en los primeros momentos al ser una trama muy conocida. Con los constantes avances y retrocesos en el tiempo no sólo conocemos los hechos e identificamos a los personajes, sino que también se nos presentan dudas y preguntas. Y esa es la clave de que funcione el primer capítulo. Sabemos la historia base, pero nos intriga ver qué han cambiado o cómo la han adaptado.

Por ejemplo, sabemos que Ömer es ahora Ezel, pero ¿cómo ha pasado eso? ¿Cómo escapó de prisión? ¿Cómo acabó convertido en un jugador de póker? ¿Fueron las circunstancias o lo buscó él para poder “infiltrarse” en el casino de sus enemigos?

Si hubiéramos empezado desde el principio, a estas horas aún estaría escribiendo sobre las trampas que le pusieron a Ömer, pero gracias a esos saltos temporales ya sabemos qué ha pasado con cada personaje, lo que nos puede ayudar a entenderlos…

O, al menos, a intentarlo porque da la impresión de que no estamos ante unos personajes planos de blanco o negro. Hemos visto muy poco, pero ya hemos adivinado varias tonalidades grises. Ezel arrancó con toda una declaración de intenciones. “He venido aquí para vengarme”, pero en su primer movimiento le temblaron las piernas así que su voluntad no es tan firme como creíamos. Y, como ya he dicho, Eysan es toda una incógnita.

Con amigos así…

Y de los dos ex mejores amigos hay poco que decir por ahora. Aparte de que se cumple el refrán de que con amigos así no se necesitan enemigos. Si a Eysan no logramos entenderla, a Ali y Cengiz los aborrecemos desde el mismo instante en que comprendemos que son los causantes de la desgracia de Ömer.

Ali era peligroso en el pasado con unas pinzas en la mano y es peligroso ahora porque es muy consciente de que la falta de información en un negocio como el suyo es una mala noticia. No sabe por qué, pero su instinto ya le dice que Ezel está demasiado limpio como para oler bien. ¿Habrá tapado bien Ezel su rastro o habrá dejado alguna huella sin limpiar? Por cierto, ¿por qué Ali participa en la trama contra Ömer si antes lo había defendido de las ofensas del cliente millonario? ¿Era una máscara para ocultar su verdadera personalidad o es que realmente apreciaba a su amigo?

En cuanto a Cengiz es otro que se mueve en el claroscuro. En el pasado parecía el típico bocazas que no hacía más que meterse en líos por inconsciente, pero puede que todo fuese una fachada porque se cuidó mucho de usar la chaqueta de Ömer y de ponerse guantes para sostener la pistola. Además, ha pasado de ser un mero empleado en un casino a ser el dueño de uno. Eso sí, parece que comparte algo con Ömer. ¿Es Eysan su debilidad?

Y una pregunta más que ha sobrevolado todo el capítulo. ¿Quién es el misterioso hombre con el que estaban reunidos Cengiz y Ali en el taller cuando llega Ömer y que también estaba en el juicio durante la declaración de Eysan? ¿Un cómplice necesario? ¿El ideólogo de la operación?

El eje central

Y, por ahora, hay poco más que decir. Apenas que en un único capítulo ya hemos identificados a los principales personajes, pero habrá que tomarse algún tiempo para conocerlos porque apenas hemos recibido una primera impresión y parece que ocultan varias capas.

Por otro lado, aún nos quedan por saber muchos detalles de la línea argumental básica y, por supuesto, habrá que comprobar cómo se desarrolla una de las claves básicas de la historia: la lucha interior de Ezel entre el corazón y la venganza. Llegó clamando venganza, pero también ha reconocido que el amor aún le pesa. ¿Qué podrá más? ¿Seguirá su plan de terminar con todos los que terminaron con Ömer? ¿Renunciará a su venganza para recuperar a la mujer de su vida? ¿Es Eysan la mujer de su vida o su principal enemiga?

El personaje que interpreta Kenan Imirzalioglu reconoce que “no sé cómo terminará esta historia, pero sí sé cómo empezó”. Los espectadores estamos justo en la misma posición, pero con un ligero matiz. Sabemos cómo empieza, no sabemos cómo termina, pero queremos saber cómo termina la historia de Ezel.

Por Betty M. Martínez

Primero llegó el trauma emocional de Fatmagül. Después vino la trama policíaca de Amor de contrabando (Kara para Ask). Ahora llega la venganza de Ezel. Tres historias totalmente diferentes, pero con una misma etiqueta: Made in Turquía. La primera arrasó. La segunda está funcionando bastante bien. ¿Cómo le irá a la recién llegada? Visto su arranque, podemos decir que la versión turca del conde de Montecristo apunta muy buenas maneras.