Amenábar recuerda en 'El Hormiguero' la noche en la que uno de sus Goya acabó en la basura: “Me moría de la vergüenza”

Alejandro Amenábar durante su entrevista en 'El Hormiguero'

Ada Sanuy

Alejandro Amenábar protagonizó este jueves en El Hormiguero una de las anécdotas más llamativas de la oferta televisiva. El cineasta recordó junto a Pablo Motos la noche en la que perdió uno de los dos premios Goya que había recibido personalmente y que terminó recuperando después de que dos jóvenes se presentaran en su casa y le dijeran que la estatuilla había aparecido en un contenedor de basura.

La historia se remonta al éxito de Tesis en los Goya. La ópera prima de Amenábar protagonizada por Ana Torrent (Cerrar los ojos), Fele Martínez (Gran Hotel) y Eduardo Noriega (Perfectos desconocidos) consiguió siete de los ocho premios a los que optaba, un resultado que ni el director ni su equipo esperaban. Precisamente por eso, según explicó en el programa de Antena 3, no habían organizado ninguna celebración para después de la ceremonia.

“Fue porque realmente no pensábamos que íbamos a ganar”, explicó Amenábar al recordar aquella noche. Sin una fiesta preparada para celebrar el resultado, el equipo terminó desplazándose hasta uno de los locales que frecuentaban en Malasaña, donde improvisaron la celebración de la cinta que este 19 de noviembre, 30 años después de su lanzamiento, se reestrenará en los cines.

Los Goya, junto al whisky y la tónica

El problema llegó con la peculiar decisión que tomaron una vez dentro. Los integrantes del equipo fueron dejando las estatuillas que habían recogido durante la gala en las estanterías del establecimiento, entre las botellas de las bebidas. “Todos los del equipo íbamos dejando los Goya en las estanterías, al lado de la tónica, del whisky, de todo”, relató el director.

Hacia las seis de la mañana, Amenábar fue a recoger sus dos premios y descubrió que solo quedaba uno. El cineasta reconoció que ni siquiera recuerda cuál había desaparecido, aunque sí sabe que se trataba de uno de los dos galardones que había recibido aquella noche, el de guion o el de dirección novel.

La situación colocó al director ante una perspectiva que ahora recuerda con humor, pero que entonces le provocó bastante apuro: tener que ponerse en contacto con la Academia de Cine inmediatamente después de la gala para explicar que ya había perdido una de sus estatuillas. “Me moría de la vergüenza”, admitió al recordar que tendría que pedir otro Goya apenas unas horas después de recibir los suyos.

Un Goya que terminó regresando a casa

Amenábar finalmente no tuvo que hacerlo. Dos chicos se presentaron en su casa y le dijeron que el Goya había aparecido en un contenedor de basura. El director, sin embargo, sigue teniendo dudas sobre que ese fuera realmente el recorrido que siguió la estatuilla hasta regresar a sus manos.

Su teoría es otra. Amenábar cree que alguien pudo llevarse el premio y decidir posteriormente que era mejor devolvérselo. “Yo creo que ahí alguien se llevó el Goya y dijo vamos a ir a ver si luego lo contactamos y le devolvemos el Goya a este chico”, explicó. El desenlace evitó que tuviera que acudir a la Academia para reconocer que había extraviado una estatuilla recién recibida. “Pero afortunadamente apareció”, concluyó.

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