En 'Ex. La vida después'

Andrea Levy habló en Cuatro de su adicción a las benzodiacepinas: “Nunca pensé que hacía nada malo”

Ana Milán dedicó este miércoles la nueva entrega de Ex. La vida después en Cuatro al drama de las adicciones. Para ello, la presentadora de Mediaset entrevistó y reunió a cuatro personajes famosos que han atravesado este tipo de problemas para conocer qué ocurre en el momento en el que logran poner nombre a lo que les pasa y deciden tomar acciones para revetir su situación. Así pues, la actriz se citó con el exvocalista de La Unión Rafa Sánchez, el nutricionista Pablo Ojeda, el sumiller David Seijas y la concejala del PP en Madrid Andrea Levy, que habló de su ya superada adicción a las benzodiacepinas.

“En mi caso, yo tengo una enfermedad crónica que provoca mucho dolor, que es la fibromialgia. Y le sumé un momento profesional en el que había que estar arriba en la ola todo el rato”, comenzó diciendo la entrevistada, recordando que tuvo un momento de máxima exposición pública durante su etapa como portavoz del Partido Popular.

Andrea Levy aseguró que en ese momento “no podía permitir pararme”: “Porque estaba en el lugar que quería, eso es lo que quería hacer. Entonces, ese dolor tenía que quedar apartado. Y la ansiedad que me provocaba fallar, la ansiedad que me provocaba no estar allí, también tenía que quedar apartada”, continuó relatando, explicando cómo los médicos le atribuían su ansiedad al estrés que le ocasionaba su cargo.

“Ahí admití que tenía que vivir con dolor, admití que tenía que vivir con ese estrés y admití que tenía que vivir ahí, en la zona de peligro”, prosiguió, confirmando que decidió mitigarlo a través del consumo de benzodiacepinas. “Es lo que todos conocemos, como el Valium, el Orfidal, Lorazepam, Lexatín...”, enumeró la política, confirmando que fueron los doctores los que se lo recetaron. “Lo que pasa es que llega un momento que un médico te puede recetar una porque te sienta bien, pero tú necesitas más”, añadió.

Andrea Levy pide conciencia con los ansiolíticos

Levy explicó que comenzó entonces a tener “el síntoma del cajón”: “Yo tenía que ir al cajón y encontrar ese momento de seguridad de: empieza el día y tengo un Lexatín; empieza el día y tengo un Lorazepam... O sea, eso lo necesitas porque si no, no vas a poder”, expresó la invitada, contando a Milán cómo saber que contaba con este tipo de medicamentos a su disposición le ayudaba a afrontar cada día.

“Nunca pensé que hacía nada malo. Y en el caso de las benzodiacepinas, el problema es que estamos tan familiarizados que eso no lo vemos como una sustancia peligrosa. Nos lo receta un bata blanca”, destacó. “Yo, la primera vez que me dijeron que era adicta, dije: '¿De qué? Si yo no me meto nada malo'”, reconoció Levy.

“Si tú tienes un episodio trágico en tu vida, un accidente, una pérdida, una enfermedad incurable, es normal que para ese trance tengas que prepararte y por lo tanto existen esos medicamentos. Pero si estás más de seis meses tomándolo, eres una adicta. No es algo para normalizar, no es algo para que te acompañe en tu vida cada día como cepillarse los dientes, no”, sentenció la polícita, intentando concienciar sobre el consumo de este tipo de sustancias.