Cuatro

Antonio José y María Parrado reflexionaron con Ana Milán sobre ser un “niño prodigio” en TV: “Yo quería jugar”

Paula Hergar

26 de marzo de 2026 00:44 h

Este miércoles, 25 de marzo, Ex. La vida después emitió su segunda entrega en Cuatro, tras su estreno con Rosalía. En este programa Ana Milán se reunió con Juan José Ballesta, Jeannette y Juan y Medio para reflexionar sobre los niños prodigios en televisión.

De las tres entrevistas, la que contuvo más sorpresas fue la del presentador de Menuda noche que había dado tantas oportunidades a niños para que brillaran, que tenía sus propias conclusiones.

Y de entre todos los jóvenes a los que apoyó, Milán quiso sorprenderle con dos de los más conocidos: Antonio José y María Parrado. Ambos abrazaron a Juan y Medio, susurrándole que le querían.

Antonio José recordó que la primera vez que coincidió con el presentador fue después de representar a España en Eurovisión Junior, donde le había apuntado su madre. Mientras que Parrado explicó que estaba en el conservatorio cuando vio un casting para Menuda Noche y se apuntó, a pesar de le daba “pánico cantar delante de la gente”.

Los dos concordaron en que volverían “con los ojos cerrados” a vivir la experiencia de Menuda Noche, pero no tanto la de ser artista. Algo que Juan y Medio agradeció: “Ahora son estrellas y me alegro y lo disfruto con ellos, pero mi cometido era que se lo pasaran bien en Menuda noche".

Antonio José explicó que llegó un momento a los 13 años, que “hacía conciertos por toda España sin saber bien lo que hacía, y yo quería estar con mis amigos, quería jugar. Cuando se lo dije a mi madre cogió el teléfono para pedir la carta de libertad con la compañía. Y ese fue el gran triunfo de mi vida”.

Algo parecido le ocurrió a Parrado cuando ganó La Voz: “Mi padre me sentó con 12 años, y me dijo que Universal quería firmar un contrato con el que podría cantar, pero significaba sacrificar muchas cosas. Me cayeron los lagrimones, pero fue coherente plantearme lo que quería hacer”.

Dos momentos que ahora agradecían a sus padres, porque han visto cómo otros niños “se perdían por el camino por culpa de sus progenitores”. La cantante lamentó que “haya padres que focalizan en el hijo las carencias suyas”.