Muy contundente

Carlota Corredera carga contra “la foto de la vergüenza”: “No vais a callar a Rocío Carrasco”

Redacción

Este viernes 30 de abril dejó una imagen llamativa de la salida de Rocío Carrasco del juzgado. La hija de Rocío Jurado tuvo que prestar declaración ante el juez por una denuncia que interpuso contra ella su exmarido, Antonio David Flores, y al abandonar los tribunales se topó con un reducido grupo de personas que protestaba contra las “feminazis”.

Estos pocos señores que organizaron la protesta portaban algunas pancartas de “Stop feminazis” y persiguieron a Rocío Carrasco durante unos minutos para que los fotógrafos pudieran captar el mensaje que les convenía transmitir. Al ver la escena, Carlota Corredera no ha podido más que condenar la actitud de este reducidísimo grupo de manifestantes.

“No voy a compartir la foto de la vergüenza, la que se ha producido esta mañana en los juzgados de Alcobendas con Rocío Carrasco. No la vais a callar, no nos vais a callar. Stop maltratadores, Stop machistas, Stop negacionistas, Stop ventajistas”, ha escrito la presentadora de Sálvame en su perfil de Twitter.

Corredera, presentadora también de la serie documental Rocío, contar la verdad para seguir viva, concluye su mensaje con una muestra de apoyo incondicional hacia la protagonista de la docuserie: “Rocío, yo sí te creo”.

La emisión del documental ha provocado un amplio debate social con multitud de aristas que culpan o victimizan –dependiendo de quién haga la lectura– a todos los protagonistas de la historia. Tras la emisión del primer capítulo, Telecinco prescindió de Antonio David como colaborador de los programas en los que llevaba años cargando contra su exmujer. Además, las declaraciones de Rocío Carrasco provocaron la intervención de varios políticos en contra de la violencia machista que sufren en silencio muchas mujeres. Desde Mediaset, este delicado asunto se está abordando con frivolidad en muchos casos –como ha denunciado incluso Jorge Javier Vázquez– y con una clarísima ambivalencia que responde a la 'guerra' existencia entre las productoras que trabajan para Telecinco.