'Casados a primera vista' resucitó en Telecinco con perfiles muy 'Tentaciones' (con 10 años más) y un Cupido con mejor puntería
Casados a primera vista regresó a la televisión este lunes, 19 de enero, ocho años después de su cuarta temporada en Antena 3. En esta ocasión, el renacer del formato fue en Telecinco, en colaboración con Bulldog TV.
La primera entrega del dating presentó a sus protagonistas: seis mujeres y seis hombres muy atractivos, con un perfil similar al de La isla de las tentaciones, pero con diez años más. Tan perfectos todos ellos que hacían que te preguntaras ¿qué necesidad tenían de estar allí?
Los comentarios superficiales tipo “parece la de 'Una rubia muy legal', pero en versión española”, “es la Frozen”, “él es el más guapo de todos”, o los nombres extranjeros, como Milton o Stefan, tampoco ayudaron a sentir como “reales” a los participantes, que parecían extraídos del mundo de Instagram, más que del real.
Sin embargo, la elección de los cuatro protagonistas de la primera entrega fue todo un acierto. La intrahistoria de cada uno fue tan emotiva que logró romper la barrera de las apariencias y empatizar a más niveles con todos ellos. Más aún cuando la química entre las dos parejas traspasó la pantalla, demostrando que en esta nueva etapa, el nuevo Cupido - junto a los expertos Nayara Malnero, Raúl López y Cecilia Martín- tiene mejor puntería que en la anterior.
Dos historias de amor que eclipsaron a los Beckham: Ana y Luija y Marc y Ainoa
El programa arrancó con la “despedida de solteros”. Las seis mujeres se conocieron en una terraza en la que todas se presentaron, contaron su historia y hasta se emocionaron con la de Ana, que se quedó viuda en 2019 del amor de su vida.
Lo que llamó la atención de este primer encuentro es que casi todas ellas hablaron bien de sus exparejas y/o padres de sus hijos, en una conversación poco común en programas de este tipo.
También los hombres hicieron su propia celebración, describiéndose a ellos mismos e imaginando a su futura mujer ideal. Palabras de las que habían tomado nota los expertos y, al menos con las dos primeras parejas hicieron un match 100%.
La primera boda fue la de Ana y Luija, ambos de Málaga, con la familia sorprendida ante la decisión de casarse con un desconocido, pero apoyándolos a ambos. Al verse por primera vez se gustaron mutuamente. Y, aunque ella no quiso besarse en la ceremonia, sí que acabaron bailando y ella explicándole el drama de su vida. Él lloró, y a ella le conmovió.
La segunda boda fue la de Marc y Ainoa, él de Barcelona y ella de Madrid. Los dos con una idea de pareja muy convencional, tradicional y similar. Así como muy cuidados y atractivos físicamente.
Por eso al verse vestidos de boda, ambos sintieron un flechazo rotundo y hasta se besaron en la boca cuando tocó. “Te voy a regalar una historia de amor que va a eclipsar a la de los Beckham”, le prometió Marc a Ainoa. Ahora tocará ver qué tal la Luna de Miel.