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Chicote estrenó su 'Servicio secreto' en laSexta con muchas lágrimas y una tensa charla: “A tomar por culo la bicicleta”

laSexta estrenó este jueves 23 de abril Servicio secreto by Chicote, su nuevo programa con el afamado cocinero al frente. La dinámica, aunque similar a Pesadilla en la cocina, es un poco diferente, pues en esta ocasión Alberto Chicote observa todo lo que ocurre en el restaurante de turno desde una furgoneta repleta de pantallas, por las cuáles ve cómo se desarrolla en tiempo real un servicio de comidas en el local a mejorar. El chef solo puede entrar en el local cuando éste está cerrado, pero tiene a su disposición un topo en el equipo del establecimiento para que le informe con detalle sobre cómo funcionan ahí las cosas.

En la primera entrega, Chicote viajó hasta La Manga del Mar Menor (Murcia) para intentar reflotar el ZM Isla del ciervo, un restaurante que iba a la deriva y estaba “hecho mierda”. De hecho, justo eso, mierda y suciedad era lo que lastraba al local y lo que hizo que Chicote desalojara de repente a los comensales. Sin embargo, el mayor enemigo del ZM era “el pasotismo de Miguel”, dueño de este negocio junto a su hermano Josito. Entre los dos deben “90.000 o 100.000” euros, pero Miguel se mostró despreocupado por esta cifras, pues aseguró tener “propiedades” con las que saldar esta cuantía. De ahí que no mostrara un gran empeño por arreglar las cosas del local, que según él no funcionaba tan mal teniendo en cuenta que en otras partes del mundo se come mucho peor: “Me da por culo, porque tú y yo hemos estado a lo largo del mundo y tú te has comido cucarachas en una puta carretilla en Asia”, dijo en este sentido a Chicote.

El cocinero negó la mayor, así que Miguel se tomó la libertad de recomendarle que se diera una vuelta por el mundo: “Pues vete, así aprendes, colega. Así [estás], que no te enteras”. “Tú no haces más que decirme que no me entero”, se quejó el chef, cada vez más harto de que Miguel no le diera más detalles sobre los problemas que arrastraba el local. “Si yo pretendo que me cuentes algo, lo que no puedes hacer es contestarme diciéndome 'no tienes ni puta idea'”, añadió el presentador sin mucho éxito: “¿No quieres que te pregunte? Pues a tomar por culo la bicicleta”.

Muchas lágrimas y un final esperanzador

Lo único que consiguió Chicote en esta primera e incómoda charla fue que copropietario del ZM reconociera que estaba “en jaque” y “más quemado que la moto de un hippie”, así que poco después lo intentó de nuevo. A solas, sin Josito delante, Chicote pilló a Miguel con la guardia baja cuando le preguntó por su hermano, por el que siente auténtica devoción. De hecho, si abrió el restaurante fue por él y no por sí mismo, pues en aquel momento no necesitaba meterse en una aventura empresarial como ésta.

“Joer, tío, es que estos temas me ponen más tierno... Espérate un rato y te contesto, que se me pasa enseguida (...) Me tengo que mover un poco. Me has tocado la fibra. Esto no me lo esperaba”, señaló el dueño, cuya emoción acabó provocando que Chicote echara alguna que otra lágrima. Es más, las lágrimas fueron las protagonistas de este tramo del programa, pues además de emocionarse ante Chicote, Miguel también se emocionó en otro momento, mientras hablaba con una redactora sobre su hermano. Incluso se apartó un poco para que pararan la grabación. Josito también hizo un gesto en la misma línea, pues a él le preguntaron por Miguel y tampoco pudo reprimir las lágrimas.

Afortunadamente, la emisión acabó con un final feliz, con un lavado de cara para el restaurante y energías renovadas para Miguel, que tras haberse “dejado caer” y haber perdido la motivación se mostró dispuesto a sacar adelante el ZM.