'DecoMasters' expulsó a una de sus parejas más queridas y alzó a sus finalistas, entre lágrimas de Mar Flores
RTVE emitió la semifinal de DecoMasters con los Gemeliers, Mar Flores y Carlo Constanzia, Isa y Asraf y Belén Rodríguez y Raquel Meroño como protagonistas.
Las cuatro parejas salieron de su zona de confort para redecorar interiores de élite en zonas rurales que fueron más allá de la elegancia. Así como también se ocuparon de dormitorios infantiles, pensando en un futuro.
Dos pruebas que convirtieron a Mar y Carlo en los primeros finalistas de la edición. A los que siguieron Isa y Asraf, y Belén y Raquel. Tras una última prueba que dejó a las puertas de la final a los Gemeliers, que se convirtieron en los expulsados de la noche.
Mar y Carlo se convierten en los primeros finalistas
La semifinal comenzó con el mini reto de la semana. El jurado propuso a las parejas restaurar pantallas de lámparas en solo 15 minutos. Cada tulipa era un lienzo en blanco que tuvieron que transformar en una pequeña obra de arte: una pieza única, irrepetible y exclusiva. Los Gemeliers firmaron la creación más bonita y original, por lo que pudieron escoger espacio y a sus compañeros de equipo.
Isa y Asraf capitanearon junto a los Gemeliers, la redecoración del salón principal de una casa de campo; mientras Belén y Raquel se convirtieron en las jefas de Mar y Carlo para el salón pabellón, pensado para recibir a amigos y familiares con muchos niños. Todo ello con un presupuesto máximo de 3.500 euros.
El mayor reto era que los espacios se adaptaran al estilo de vida rural manteniendo una coherencia estética con el entorno natural que la rodea. Aunque lo más difícil fue repartirse los muebles y los complementos para trabajar, ya que se robaron mutuamente y acabaron a gritos.
La pareja que mejor lo hiciera se convertiría en la primera finalista, por lo que la tensión entre ambos equipos fue muy alta. Isa y Asraf marcaban lo que querían usar para su estancia y Raquel y Belén llegaban y les quitaban la etiqueta, y así continuamente. Hasta que se enfrentaron dialécticamente.
Acabadas las jornadas de trabajo, los jueces visitaron cada una de las estancias, valoraron el trabajo y se situaron frente a los concursantes. Aplaudieron las decisiones de Isa y Asraf, aunque no acertaron con las lámparas. Tampoco tuvieron ojo los Gemeliers al escoger el salón pequeño porque era menos vistoso. Y se pasaron por 1300 euros del presupuesto.
Mientras que Raquel y Belén renovaron su estancia con buena energía y mejor actitud. También estuvieron acertados Mar y Carlo. Sin embargo, también se pasaron de presupuesto, por lo que las jefas fueron a eliminación.
Ante tal situación, los jueces señalaron como el mejor espacio del reto el salón grande, por lo que Mar y Carlo se convertían en los primeros finalistas. La madre se echó a llorar de alegría. “Para mí es muy emocionante este momento, tener una medalla con mi hijo, ya que la vida no nos ha tratado con muchas medallas”, confesaba provocando las lágrimas de todos.
Prueba de eliminación con la salida de los Gemeliers
La última prueba de eliminación de la temporada, contuvo un desafío cargado de nostalgia y de recuerdos. Los Gemeliers, Raquel y Belén e Isa y Asraf tuvieron que encargarse de una habitación infantil, pensada para que crecieran niños en ella, funcional y capaz de mantener el estilo a lo largo del tiempo.
Para cada dormitorio pudieron invertir 1.500 euros, lo que les supuso aún más dificultades a la hora de escoger el mobiliario, colores y detalles.
Acabado el trabajo, llegó el momento de la valoración final. Los jueces aseguraron que los “tres cuartos estaban increíbles, a un nivel muy alto”. Dicho eso, el dormitorio que les conquistó fue el decorado por Isa y Asraf. Como también el de Raquel y Belén porque no se pasaron del presupuesto.
De forma que, los concursantes que abandonaban el talent y se quedaban a las puertas de la final fueron los Gemeliers. “Ha sido una experiencia fantástica” aseguraron los hermanos entre lágrimas.