Lorena Castell recuerda en Telecinco su intento frustrado de ir con RTVE a Eurovisión: “Me ganó el Chikilicuatre”

Lorena Castell ha convertido la televisión en uno de los escenarios principales de una trayectoria profesional difícil de encasillar. La presentadora catalana, habitual del entretenimiento televisivo de los últimos años, ha pasado por distintos formatos y proyectos hasta construir un perfil caracterizado por la espontaneidad, el humor y una particular capacidad para moverse entre registros. Ahora, ha echado la vista atrás en Universo Calleja, el programa de Telecinco, para repasar junto a Jesús Calleja algunos de los episodios más singulares de su vida.

Entre las anécdotas que salieron a la luz en la emisión de este lunes 27 de julio hay una especialmente difícil de imaginar: el viaje que realizó sola a Los Ángeles cuando apenas tenía 21 años y que terminó llevándola a conocer a Paris Hilton y Adam Levine. Lo que inicialmente iba a ser una estancia de dos semanas terminó alargándose hasta el mes y medio. Y todo después de que la oportunidad laboral que había motivado su viaje se truncara.

Lejos de regresar a España, Castell se dejó llevar por una sucesión de encuentros fortuitos que la llevaron directamente a la noche angelina y a compartir fiesta con algunos de los rostros más conocidos del panorama internacional.

Un viaje que empezó con una oportunidad laboral frustrada

Castell explicó a Calleja que aquel viaje a Estados Unidos no estaba planteado inicialmente como una escapada de ocio. Con solo 21 años, decidió marcharse sola a Los Ángeles en busca de una oportunidad profesional que finalmente no salió adelante. La situación podría haber terminado con ella haciendo las maletas de vuelta a España, pero una casualidad terminó cambiando completamente sus planes. “Me quedé tirada y de repente conocí a una rusa. Me fui a un club y en la puerta me encontré a uno que estaba en un grupo con Pharrell Williams y lo paré”, relató.

El encuentro fortuito con aquel hombre terminó siendo la puerta de entrada a una noche que Castell difícilmente podía haber previsto. El chico decidió dejarla entrar a un local y una vez dentro, llegó la sorpresa. “Ahí conocí a Paris Hilton y a Adam Levine”, recordó la presentadora durante su conversación con Calleja. La anécdota, ya de por sí llamativa, todavía tenía un segundo capítulo. El viaje que Castell había planeado para dos semanas se fue prolongando hasta convertirse en una estancia de más de un mes. “Iba para dos semanas y me quedé un mes y medio de jaleo”, explicó entre risas. Una frase que resume perfectamente hasta qué punto aquella experiencia terminó alejándose de los planes iniciales de la joven que había viajado sola a Estados Unidos.

De la animación turística a la televisión

La historia de Los Ángeles no fue un episodio aislado dentro de una trayectoria marcada por los cambios de rumbo. Castell también recordó durante el programa cómo comenzó su relación con el mundo de la interpretación y la televisión, un camino que llegó después de una primera etapa profesional bastante alejada de los platós. “En vez de ir a la universidad hice un curso de animación turística. Me fui a trabajar a Mallorca en un hotel de ingleses y ahí aprendí inglés y me di cuenta de que me gustaba el palique y los shows nocturnos y dije: 'Lo que me gusta es la interpretación'”, contó.

A partir de ahí decidió formarse y comenzó a buscar oportunidades relacionadas con la interpretación y el entretenimiento. Su desembarco en televisión le permitió ponerse al frente de un programa musical y entrevistar a algunas de las grandes estrellas internacionales de la música. Por su pantalla pasaron artistas como Bon Jovi, Mariah Carey y Whitney Houston, nombres que dan una idea del particular recorrido que tuvo Castell desde sus primeros trabajos hasta consolidarse como rostro televisivo.

Con el paso de los años, la catalana ha desarrollado una carrera especialmente ligada al entretenimiento y a los formatos de humor. Su presencia en televisión se ha extendido a diferentes programas, como Got Talent, y cadenas, hasta convertirse en un rostro habitual para el público, siempre con un estilo marcado por la naturalidad y la ausencia de miedo a contar sus experiencias más personales.

Su intento frustrado de ir a Eurovisión

En Universo Calleja, Castell también abrió la puerta a su vida personal y habló de sus relaciones y de su experiencia como madre. “Tengo un hijo de seis años. Estoy separada de uno y luego el hijo es de otra persona con la que no me casé”, explicó al presentador. La frase con la que terminó definiendo su recorrido resume buena parte de las historias que compartió durante el programa: “He vivido muchas vidas en una sola vida”. No parece una descripción exagerada si se repasan algunos de los episodios de su biografía. De sus primeros trabajos en Mallorca , el pasó inesperado a la interpretación, después a la televisión y fugazmente también en la música.

Precisamente la música ocupa otro capítulo curioso de su trayectoria. Castell formó parte durante años del grupo Lorena C, y también llegó a participar en la preselección española para Eurovisión aunque su aventura en el proceso de selección no terminó con el viaje al festival. “No fui porque me ganó el Chikilicuatre”, recordó entre risas, en referencia a Rodolfo Chikilicuatre, personaje interpretado por David Fernández que ganó la preselección española de 2008 con Baila el Chiki Chiki.

También se enfrentó a su miedo al mar

El programa de Jesús Calleja permitió además a Lorena Castell enfrentarse a un reto inesperado. La presentadora reconoció durante la experiencia uno de sus mayores temores: el mar. A pesar del miedo que le provocan las aguas profundas, Castell terminó lanzándose a una inmersión en las Maldivas. Una experiencia que supuso para ella una pequeña victoria personal y que dejó uno de los mejores momentos de su paso por Universo Calleja.

Después de completar la inmersión, la presentadora no pudo ocultar su entusiasmo. “Es lo más bonito que he visto en mi vida”, afirmó. Así, entre recuerdos profesionales, confesiones personales y desafíos, cerró su participación en el programa de Jesús Calleja. Una filosofía que quizá explique mejor que ninguna otra la historia que llevó a una joven de 21 años a viajar sola a Los Ángeles por una oportunidad laboral y acabar, casi por casualidad, compartiendo noche con Paris Hilton y Adam Levine.