Manuela Carmena se sentó frente a Sandra Sabatés, este miércoles, para una nueva entrega de Mujer tenía que ser. La exalcaldesa de Madrid promociona su nuevo libro 'Imaginar la vida' sobre su trayectoria vital y de eso mismo hablaron con la presentadora.
Arrancaron recordando que en 1982, el socialista José Barrionuevo le propuso entrar en política pero ella no aceptó el ofrecimiento. Sin embargo, en 2015 cambió de opinión para presentarse a la alcaldía de Madrid: “El ver que solamente había mujeres de una edad similar a la mía pero muy conservadoras y muy vinculadas a los partidos de la derecha o de la extrema derecha quienes tomaban la decisión de ser propuestas ejemplares en el cambio político. Quería que hubiera una persona parecida a ellas pero radicalmente distinta”.
Aunque en ocasiones ha dicho que si la hubieran conocido mejor quienes la animaron a presentarse “se lo hubiera pensado mejor”. Preguntada por lo que no conocían de ella: “Yo creo que no sabían que yo era bastante independiente”.
En su segunda candidatura, Carmena cambió de siglas, ya que compartió cartel con Íñigo Errejón. Sabatés recordó que en la actualidad el político está acusado de violencia sexual y preguntó a la entrevistada por cómo vivió el escándalo: “Una enorme desilusión. No le traté mucho y no he vuelto a tener relación con él. Pero eso no quita que en los meses que le conocí, me pareció una persona con una capacidad para el análisis político, el discurso público interesante y estupendo”.
Carmena añade que, en aquel momento, “no tuve ocasión de prever que podía tener un comportamiento personal, en lo íntimo, en su relación con las mujeres como parece ser que él mismo, en un momento determinado, aceptó y que está muy en contra de lo que es deseable en la vida que vivimos”.