Fallecida
Muere a los 33 años Carla Jeffery, actriz de 'iCarly', 'Shake It Up' o 'Zombies'
La actriz Carla Jeffery ha muerto a los 33 años. La intérprete falleció este martes 1 de septiembre, según confirmó su representante, Carla Alexander, a través de un comunicado publicado en redes sociales. Por el momento, no se ha hecho pública la causa de la muerte.
La noticia pone fin de forma inesperada a una trayectoria que Jeffery comenzó cuando apenas tenía 12 años. Durante más de dos décadas dentro del mundo de la actuación, la profesional fue construyendo una carrera tanto en series como en cine hasta convertirse en uno de los rostros más reconocibles de la franquicia musical Zombies de Disney Channel. “Carla era más que una clienta; era familia”, señaló Alexander al comunicar su fallecimiento, recordando a la intérprete como una mujer “hermosa, vibrante e increíblemente talentosa” y destacando la sonrisa y la energía que, según su representante, la caracterizaban.
De empezar con 12 años a convertirse en una estrella de Disney
Nacida en Houston, Texas, el 10 de julio de 1993, Carla Jeffery se inició en la interpretación durante su infancia. Su primer crédito llegó con Phat Girlz, la comedia protagonizada por Mo'Nique estrenada en 2006. A partir de ahí, fue encadenando pequeños papeles y apariciones televisivas en títulos como iCarly, Miss Guided, Southland, Curb Your Enthusiasm, Men of a Certain Age, Good Luck Charlie y Shake It Up.
Su salto definitivo llegaría años después con Zombies. Jeffery interpretó a Bree, una de las animadoras del instituto Seabrook High y amiga de Addison, el personaje protagonista encarnado por Meg Donnelly. La actriz estuvo presente en las tres primeras películas de la franquicia y también puso voz al personaje en Zombies: The Re-Animated Series. Además, participó en la cuarta entrega de la saga, Zombies 4: Dawn of the Vampires, que llegó a la plataforma de Disney+ en 2025.
Una actriz que decidió hablar de su epilepsia
Más allá de su trabajo en pantalla, Carla Jeffery utilizó su propia experiencia personal para hablar públicamente de una enfermedad que durante años había mantenido en un segundo plano. Sufría de epilepsia. En 2022, la actriz compartió con la Epilepsy Foundation que comenzó a sufrir convulsiones a los 18 años. En aquella entrevista explicó que, cuando estaba empezando en la profesión, le preocupaba que revelar su diagnóstico pudiera perjudicar su carrera y hacer que dejara de recibir oportunidades. Temía incluso sufrir una crisis durante una audición o mientras trabajaba en un rodaje.
Justamente fue una crisis epiléptica mientras trabajaba en Zombies lo que llevó a Jeffery a explicar su caso. Contó que llegó a despertarse dentro de una ambulancia y que aquella experiencia la llevó a decidir que ya no quería ocultar su enfermedad. A partir de ese momento se dedicó a hablar de lo que le pasaba para que otras personas no sintieran que debían esconder una discapacidad para poder desarrollar sus proyectos profesionales o personales. La actriz defendía que la epilepsia formaba parte de su vida, pero no debía convertirse en aquello que la definiera. Su testimonio también buscaba animar a otras personas a no renunciar a aquello que querían hacer por miedo a su condición.
Buscar ser una inspiración
En estos últimos años, Jeffery también reflexionó sobre el impacto que había tenido Bree en las nuevas generaciones. En una entrevista concedida en agosto de 2025 para Occupy Cinema, explicó emocionada que “nunca pensé que llegaría a verme a mí misma como la inspiración de alguien. Después de que se estrenara Zombies y ver a las niñas vestidas como Bree me hizo pensar que realmente había gente que se inspira en mí”. Especialmente importante para ella era el hecho de que “haya niñas negras que te miren como referente... Eso es lo que quiero seguir haciendo”. Jeffery habló entonces de su deseo de continuar inspirando a esas niñas y de demostrarles que podían imaginarse ocupando un lugar en la industria del entretenimiento como había hecho ella.
El fallecimiento de Carla Jeffery llega cuando apenas había cumplido 33 años y después de más de veinte años de carrera profesional. Su agencia, que la representaba desde que tenía 12, pidió respeto para sus familiares y allegados durante el duelo. La causa de su muerte todavía no ha trascendido. Mientras tanto, queda el recuerdo de una actriz que comenzó a trabajar siendo una niña, encontró en Disney el papel que la convirtió en un rostro conocido internacionalmente y decidió utilizar su visibilidad para hablar abiertamente de la epilepsia y reivindicar que esta condición no tiene por qué impedir a nadie perseguir aquello que desea.