Una concursante de 'El precio justo' se queda sin un coche y un viaje a Cuba por no escuchar al público

Manuela en 'El precio justo'.

Pau Mora

En los concursos de televisión, hay ocasiones en las que la diferencia entre llevarse un gran premio o quedarse a las puertas es muy pequeña. Manuela lo comprobó en primera persona durante su paso por El precio justo, donde consiguió superar todas las pruebas, superando sus rivales tanto en El termometro como en La Ruleta, y alcanzar el esperado escaparate final del programa de Telecinco. Sin embargo, cuando llegó el momento decisivo, no le acompañó la suerte. Decidió ignorar los consejos del público y terminó pagando caro su exceso de confianza.

La concursante se enfrentó al último reto con un margen de error especialmente reducido: apenas 500 euros. Ante ella tenía cuatro premios cuyo valor debía calcular para ganar el concurso. El reto no era sencillo. Manuela tenía que poner precio al lote sin salirse del margen. El primero consistía en un conjunto de guitarras, entre ellas una eléctrica y otra española. El segundo de un completo equipamiento gaming, con un ordenador de sobremesa de alto rendimiento, un monitor de más de 31 pulgadas con tecnología OLED y una silla ergonómica.

Aunque los dos últimos premios eran, sin duda, los que iban a marcar la diferencia. Por un lado, había un coche totalmente eléctrico, de cero emisiones. El vehículo contaba con una autonomía pensada para un día y un motor de 10 KW capaz de alcanzar los 90 kilómetros por hora. El otro gran premio era un viaje para dos personas a Cuba, ante el que Manuela se mostró visiblemente emocionada, con nueve días y siete noches de estancia, además de dos noches adicionales en Varadero cerca del mar.

El público estaba en lo correcto

La concursante estimó que el lote de guitarras costaba unos 1.500 euros. Para el equipo gaming calculó 3.500 euros, mientras que valoró el viaje a Cuba en unos 5.000 euros. Para el coche eléctrico calculó otros 12.000 euros. El resultado de todas sus estimaciones era de 22.000 euros. Fue entonces cuando el público intervino. Las reacciones desde las gradas hicieron evidente que, a su juicio, Manuela se había quedado demasiado alta en su valoración y que debía rebajar la cifra.

Carlos Sobera, en el 'El precio justo'.

Pero la concursante no estaba de acuerdo. “No, menos no”, respondió después de escuchar las indicaciones del público. Lejos de rebajar su apuesta, incluso se mostró todavía más convencida de sus cálculos. “Yo diría hasta más”, afirmó. Así que decidió aumentar su estimación en otros 500 euros y situó el precio final en 22.500 euros. La decisión podía parecer arriesgada, pero Manuela estaba convencida de que tenía posibilidades de acertar. Sin embargo, el momento de conocer el precio real terminó dando la razón al público.

Se pasó por apenas 968 euros

El valor real del escaparate era de 21.532 euros. Es decir, Manuela había calculado 968 euros por encima del precio correcto. Lo que quiere decir que, si se hubiera mantenido en los 22.000 euros de su primera apuesta, hubiera ganado el concurso. “Nos hemos pasado por muy poquito”, señaló Carlos Sobera, presentador del concurso, al comunicar el resultado. El público no iba errado cuando pidió a Manuela bajar de los 22.000 pero su aumento final acabó dejándola sin premio. Como mínimo se lleva una nevera con ruedas conseguida en la prueba de El termómetro, aunque seguro que le sabe a muy poco teniendo en cuenta que estuvo tan cerca de un viaje de una semana a Cuba y un coche eléctrico.

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