Risto Mejide se despidió de 'Got Talent' para siempre, cerró una etapa crucial en su carrera y saldó “una deuda pendiente”
Después de haber anunciado su retirada en más de una ocasión, anoche le llegó el momento de decir adiós: Risto Mejide ya no forma parte de la familia de Got Talent. Tal y como estaba previsto, el showman se despidió de la audiencia este sábado 2 de mayo durante la gala final de la undécima edición, en la que compartió protagonismo con la victoria del grupo de baile AM Dance Studio.
Risto llegó a Got Talent en el año 2017 para hacer lo que tanta fama le dio durante su paso por Operación Triunfo en 2006: juzgar el talento de los demás. Pero ahora dice estar convencido de que debe utilizar sus afiladas críticas no para dejar en evidencia a los concursantes de los programas de televisión, sino para poner contra las cuerdas “a los poderosos”. Quiere centrarse en su faceta como productor y presentador de formatos de actualidad.
Así se lo explicó a verTele el pasado mes de enero cuando anunció su deseo de poner fin a esta larga etapa que ha durado dos décadas. Ha sido el juez más veterano y polémico de Got Talent, el único superviviente de cuantos han pasado por el panel del jurado. “Todo empezó aquí y todo acaba aquí”, reaccionó anoche cuando llegó el momento de la despedida.
Dedicó unas últimas palabras de agradecimiento “a todos los concursantes” que se han sometido a sus temidas “valoraciones”. Se “alegra” de haberse “equivocado” con algunos de ellos (“les dije que 'no', y la vida les ha dicho que 'sí'”), y asegura que tiene “una deuda pendiente” con aquellos que, después de recibir una valoración negativa en Got Talent, tampoco han tenido mejor suerte fuera del escenario. “Decirles que no desistan, que sigan fracasando porque, si algo me ha enseñado este talent show, es que fracasar es la manera que tiene la vida de preguntarte cuánto deseas lo que deseas”, reflexionó el catalán.
Este es uno de los “aprendizajes” que ha adquirido a lo largo de estos 20 años en los que se ha dedicado, entre otras cosas, a “valorar el trabajo” de los demás. Pero también ha aprendido que “incluso el mejor de los críticos, es peor que el peor de los creativos”. “Porque un creativo”, añadió, “solo pretende dejar el mundo un poco más bello de lo que se lo encontró”.
Aunque se le notaba emocionado, no soltó ni una sola lágrima, al menos delante de las cámaras. Sí lo hicieron Lorena Castell y Paula Echevarría, sus compañeras del jurado.
Carlos Latre puso la guinda con el último de los homenajes que se produjeron a lo largo de la gala. Antes de que los focos se apagaran definitivamente, el famoso imitador pidió la palabra para agradecer a su “querido Risto” que haya hecho “tanta y tan buena televisión”.