Los secretos de 'Aquí no hay quien viva' para mantener su éxito 20 años después: de la TV al grito por una vivienda digna
Un edificio de tres plantas, dos casas por planta, un ático, una portería y un local comercial. Ese fue el decorado que acompañó a Aquí no hay quien viva (ANHQV) durante los tres años en que se emitió en Antena 3. Este 6 de julio se cumplen 20 años desde el final de la mítica serie, que a día de hoy sigue presente en siete plataformas con grandes cotas de audiencia y ha sido repuesta hasta en 55 ocasiones en la televisión. De ella quedan ilustraciones, frases convertidas en muletillas, tazas, memes, camisetas, felpudos y hasta pancartas que reivindican el derecho a la vivienda digna. ¿Qué tiene esta serie para ser ya un clásico vivo de nuestra historia más reciente?
Esa es la pregunta que se hizo Roberto Huertas, doctor en Investigación en Medios de Comunicación cuya tesis aborda la pervivencia de ANHQV en el imaginario común y su impacto cultural. “Todos conocemos a alguien que se pone la serie antes de dormir o de fondo mientras trabaja, o un día de resaca. También sabemos que las comedias televisivas son el único género que no solo sobrevive a un segundo visionado, sino que con el tiempo gana más adeptos”, apunta este experto en referencia a creaciones como Friends, The Office y Cheers.
Este profesor del departamento de Comunicación de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) ha indagado sobre aquellos placeres que despierta una serie como ANHQV en los diferentes públicos. Responder a qué es lo que une a ese chaval que descubre ahora esta creación de los hermanos Caballero y la ve en Netflix con aquella persona que hace más de dos décadas la disfrutaba junto a sus padres en el sofá de su casa obliga a tener en cuenta varios factores. El principal es la construcción de personajes y conflictos.
Las vicisitudes que los vecinos del número 21 de la calle Desengaño se ven obligados a sortear plantean relatos de convivencia de una cierta España diversa en clases sociales, género y edades. Ello tiene su origen en ese modelo televisivo de los años 2000 en que se intenta llegar a todo el mundo y que permite que casi cualquier espectador puede agarrarse a alguno de los personajes, explica Huertas. Y eso es algo que se nota en la frescura de los guiones, escritos por hombres jóvenes de algo más de 20 años y unos capítulos dirigidos casi en su mayoría por Laura Caballero.
Mismos problemas aún vigentes
Así lo piensa el mismo Alberto Caballero, uno de los creadores de la mítica serie, quien sostiene que el éxito vino tras tomar algunas decisiones acertadas. Se refiere en no introducir risas enlatadas, que el humor no se centrara demasiado en la actualidad y que no fueran muchos los chistes protagonizados por nombres propios en boga aquellos años. “Yo creo que retratamos al ser humano y a este país. Como tampoco se evoluciona tanto en el tiempo, parte de los problemas de entonces siguen vigentes, desgraciadamente”, dice a verTele el también artífice de La que se avecina.
La esencia de ANHQV, afirma su creador, se basaba en un conflicto intergeneracional en el que los jóvenes eran los agredidos y los mayores los agresores. También supuso cierto alegato contra el conservadurismo, una bocanada a favor del progreso. El mayor ejemplo de ello se ve reflejado en la pareja gay que formaron Fernando (Adrià Collado) y Mauri (Luis Merlo). “Todavía hay gente que nos dice que eso le ayudó a salir del armario”, apunta Caballero. De todas formas, los palos en las ruedas estaban ahí: “Nos costó mucho crear estos personajes. La televisión y las plataformas tienden a ser cobardes por naturaleza y es difícil encontrar esa intrepidez. Hubo marcas que cuando vieron el contenido de la serie dejaron de hacer product placement”.
Caballero afirma sin pudor que ANHQV, emitida desde septiembre de 2003, con cinco temporadas y más de 90 episodios, se ha convertido en un clásico vivo. No le falta razón. El mismo público se ha encargado de adaptar la serie a cada formato nuevo que ha ido surgiendo. Por eso es posible escuchar algunos audios de Mariano en vídeos de TikTok. “Esto ha sido el negocio del siglo para Antena 3, una cadena que no apostó por la serie. Actualmente, está en siete plataformas diferentes y eso es que la gente se identifica mucho con ella. Para cada Día de la Mujer, Navidad o San Juan hay una frase concreta de un personaje que sale a la palestra”, comenta el guionista.
Una frase para cada momento
El “un poquito de por favor” de Emilio (Fernando Tejero), el “vamos no me jodas” de Roberto (Daniel Guzmán), y el “soy Concha, entro”, por parte de la mítica Emma Penella, son apenas tres de las citas que en estas dos décadas no han dejado de repetirse. Eso lo sabe bien Raquel López, periodista recién graduada con un trabajo de fin de grado en el que ha analizado el aspecto intergeneracional de la serie. “Me sorprendió que había muchos adultos viendo ANHQV movidos por cierta nostalgia, como en su zona de confort, y que el consumo entre los jóvenes estaba en la franja de los 20 a los 25 años”, introduce.
López ha comprobado cómo el sector más joven de la población ve la serie de forma mucho más fragmentaria, aunque también termina enganchado a ella. En este sentido, concuerda con las demás fuentes: “Se hizo hace más de 20 años, pero sus temas siguen presentes, hablan del colectivo LGTBI, la especulación de la vivienda, la vejez, la sexualidad y hasta del feminismo”.
Incrustada en el día a día y en las conversaciones más banales, sus diálogos salen a relucir en los momentos menos esperados. Sin ir más lejos, López asegura que si en algún momento le pregunta a alguien que si ha entendido algo y no le responde que regular, es una persona que no está en la misma vibra, que no está en su onda. Alude a un diálogo entre Vicenta (Gemma Cuervo) y Marisa (Mariví Bilbao) que ha terminado inmortalizado en tazas y camisetas.
Los fans modulan e inmortalizan la serie
Huertas, el especialista en investigación en medios de comunicación, apunta que en ANHQV hay algo muy optimista de la época precrisis en España. Sigue lo ya explicitado por Caballero: “Para mí, las grandes comedias son aquellas capaces de poner a dialogar mundos opuestos, que los diferentes personajes puedan reírse juntos y hablar de los problemas que surgen de la convivencia”. Y eso es algo que nace de los temas más banales, pero que dejan de serlo cuando entran en conflicto, como el reciclaje, recuerda este investigador que se doctoró gracias a una ayuda financiada por el Estado dentro del grupo de investigación Televisión-Cine: memoria, representación e industria de la UC3M.
La universalidad y popularidad de la serie es otro de los aspectos que Huertas ha investigado. ¿Qué significa que un producto así perviva 20 años después y haya superado un cuarto del siglo XXI?, se preguntó. La respuesta está en los propios fans, en cómo el público había ido modificando y fragmentando el contenido para amoldarlo a cada forma de consumo. El experto ejemplifica en cómo Belén (Malena Alterio) ha terminado convertida en un icono de la precariedad juvenil.
Hasta partidos políticos de derecha e izquierda han aludido a la serie en algún momento. Cuando en mayo de 2021 Yolanda Díaz aseguraba en el Congreso de los Diputados que derogarían la reforma laboral del PP, Nadia Calviño, por entonces ministra de Economía, ponía los ojos en blanco. El mismo PP publicó en X un vídeo con estas imágenes y el siguiente texto: “Las caras, Juan, las caras”, una de las frases más conocidas de Paloma Cuesta (Loles León).
La sección joven de Más Madrid tampoco dejó pasar la oportunidad de repartir un panfleto en 2023 en el que aparecía el texto “así aquí no hay quien viva”, y la cita de “no tengo trabajo, no tengo casa, no tengo novio, no tengo nada”, que dice Belén. Y añaden en el pasquín: “20 años más tarde, Belén sigue siendo nuestro referente”.
De la reposición a la lucha por la vivienda digna
A ANHQV le han seguido otras creaciones de los hermanos Caballero como Machos Alfa y El pueblo en las que se plantean cuestiones como el feminismo o el ruralismo. Sin embargo, ninguna tan exitosa como aquella iniciada en Antena 3. “Yo creo que se ha convertido en nuestros Simpsons. Tenemos todo un repertorio común como sociedad al que nos referimos continuamente, y eso se consigue poniéndola una y otra vez”, compara el docente universitario.
Su análisis deja algunos datos sorprendentes. En total y hasta 2025, se han reemitido tanto en Antena 3 como en Neox 5.166 episodios de ANHQV. Si la serie tiene 93 episodios (contando dos recopilatorios), se programó en antena unas 55 ocasiones. En otras palabras: si se emitiera un capítulo al día, ANHQV estaría en pantalla durante más de 14 años. Es por eso que ahora no extraña que la serie sea fuente de inspiración para otros ámbitos, como el de la lucha por la vivienda digna. “En la manifestación de Madrid de octubre de 2024 me encontré con varios carteles que se basaban en la serie para expresar sus reivindicaciones. También esa es una bonita forma de mantenerla viva”, finaliza Huertas.