Tribunales

Gina Carano demanda a Disney tres años después de su despido de 'The Mandalorian', apoyada por Elon Musk

Justo cuando se cumplen tres años de su despido de The Mandalorian, Gina Carano ha presentado una demanda contra Disney y a Lucasfilm. Ahora bien, se asegura un crucial apoyo en esta batalla contra el gigante del entretenimiento, el del mismísimo Elon Musk.

La excampeona de la UFC acusa al conglomerado, y a su división, de despido improcedente y discriminación por género, y solicita que se la readmita y que se le pague al menos 75.000 dólares en daños, tal y como recoge Deadline. El texto, presentado este martes en una corte federal, pretende que se dirima el litigio en un juicio con jurado.

Un despido fulminante tras unos comentarios “aberrantes”

Carano, recordemos, fue una de las revelaciones de The Mandalorian, la primera serie del universo Star Wars. Su papel de la cazarrecompensas Cara Dune sirvió para que su carrera como actriz despegase a la estratosfera mediática tras varios años en producciones de acción directas a vídeo, en las que amortizaba su lustroso pasado como artista marcial de élite. La popularidad dio pie a que, tras dos temporadas emitidas, también se esperase su presencia en otro spin-off, Rangers of the New Republic.

Todo eso cambió durante el comienzo de 2021. De posturas políticas abiertamente conservadoras, la tejana había realizado comentarios en las que cuestionaba la derrota electoral de Donald Trump frente a Joe Biden y en las que también ironizaba sobre la existencia del coronavirus. No obstante, fue una publicación en Tik Tok, en la que comparaba la persecución hacia los judíos al establecerse el nazismo en Alemania con el odio hacia los republicanos en Estados Unidos. En apenas horas, Lucasfilm que no seguiría contando con ella por sus “aberrantes comentarios”. Del mismo modo, su agencia de representación, UTA, se desvinculó de ella.

Cabe decir que Carano se convirtió entonces en símbolo del sector de la industria más afín a Trump. Eso hizo, por ejemplo, que The Daily Wire, el portal ultraderechista de Ben Shapiro, le diese altavoz habitual y que la productora Bonfire Legend, compañía radicada en Dallas que surgió de los restos de Cinestate (Bone Tomahawk) y que se vinculó a Shapiro, le ofreciera un contrato para realizar una película para su lucimiento, Terror on the Prairie.

En el tiempo que ha transcurrido desde el despido, Carano también fue protagonista de My Son Hunter, una película dirigida por Robert Davi sobre los escándalos del hijo de Joe Biden, interpretado por otro actor de polémicas opiniones, el británico Laurence Fox. Sin embargo, y dejando de lado su aparición en convenciones de fans de Star Wars y a sus redes sociales, donde sí se prodiga y continúa con mensajes críticos con Biden, Carano no ha trabajado más en la industria. Es por ello que ahora emprende la iniciativa judicial.

Elon Musk sufraga su demanda

“Hace poco tiempo en una galaxia no muy lejana, los demandantes dejaron claro que solo había una ortodoxia aceptable de pensamiento y expresión en su imperio, y que aquellos que se atrevieran a cuestionarla o no se plegaran del todo a ella no serían tolerados. Eso ocurrió con Carano”, se lee en el documento judicial presentado por los abogados de Carano, que pide que Disney y Lucasfilm “asuman responsabilidades por sus acciones de acoso, discriminación y venganza”.

Estas acciones, prosigue la demanda, “han infligido no solo un sustancial daño emocional, sino también pérdidas de millones de dólares”.

Es importante señalar que, además, la demanda enfatiza en que Carano recibió un “tratamiento diferente al de sus compañeros masculinos de reparto”. Ahí, se citan ejemplos de comentarios públicos de Pedro Pascal y de Mark Hamill, quien comparó a Donald Trump con Hitler. “Los demandados no hicieron comentarios o condenaron públicamente los comentarios de Hamill”.

A través de redes sociales, Carano afirma que sus comentarios “han sido continuamente retorcidos para demonizarla y deshumanizante como una extremista”. Además, revela que Musk se está encargando de cubrir los costes del proceso en su nombre.

“Hace un par de meses, Elon Musk publicó que si te habían despedido por usar la plataforma X para ejercer tu derecho a la libertad de expresión, quería ofrecer a esas personas asistencia legal. Una oferta muy noble, pero nunca imaginé que nadie pudiera llevar mi caso”, reconoce.