Stranger Things ya es historia. La ficción creada por los hermanos Matt y Ross Duffer ha lanzado este 1 de enero el octavo y último capítulo de su quinta temporada -divida en tres fechas clave-, que supone el final definitivo de la serie que llegó a Netflix en 2016 para convertirse muy pronto en el gran fenómeno que ayudó a la plataforma a su expansión global en todo el planeta. El desenlace, nueve años después ha traído consigo la batalla definitiva de los protagonistas contra el mal, varias muertes -una de ellas traumática- y un ambiguo epílogo que ha despertado todo tipo de teorías entre los fans de la franquicia.
Bajo el título de El mundo del derecho, y con 2 horas y 8 minutos de duración, el capítulo final de Stranger Things resolvió el esperado enfrentamiento de Eleven (Millie Bobby Brown), Will (Noah Schnapp), Mike (Finn Wolfhard), Dustin (Gaten Matarazzo), Lucas (Caleb McLaughlin) y el resto de la cuadrilla contra Vecna y el Azotamentes, llegando al final de su coral plan para colarse en el Abismo -ideado en el episodio 7 de la temporada- y salvar el mundo del apocalipsis impulsado por el mencionado gran villano.
¡ATENCIÓN! Este artículo contiene SPOILERS del final de Stranger Things en Netflix. Lea bajo su responsabilidad.
Stranger Things ofreció en su última entrega una espectacular pelea contra Vecna, con Eleven, Will, Max y Cali combatiendo al monstruo desde el interior de su mente; y con Mike, Dustin, Lucas, Nancy, Robin, Steve, Jonathan golpeando al antagonista -con el Azotamentes logrando encarnarse en su mayor y su más peligrosa versión- por todos los flancos posibles y con toda la artillería que llevaban tanto tiempo preparando.
La contienda acabó con Vecna y el Azotamentes derrotados, con Joyce (Winona Ryder) dando al villano el 'tiro de gracia' que lo llevó a la muerte. Esta no fue la única, ya que por el camino el episodio se cobró tres importantes vidas más. Antes, durante el desarrollo del plan, Kali cayó en batalla a manos de uno de los jefes del ejército de la Dra. Kay. Este también acabó sentenciado minutos después, con Eleven usando sus poderes para acabar con él y vengar así el asesinato de su hermana.
El destino tuvo un fatal desenlace también para Eleven (llamada Once en España), que decidió quedarse en el Mundo del Revés tras el regreso de la cuadrilla a Hawkins, desapareciendo junto a ese universo paralelo después de que los 'héroes' volaran por los aires el núcleo de ese Upside Down. No obstante, el ambiguo (y largo) epílogo del episodio, dejó un final 'semiabierto' para Stranger Things, que jugó con la posibilidad (poco probable) de que Eleven siguiera viva.
'Stranger Things' culminó la 'Operación habichuela mágica'
El octavo y último capítulo de Stranger Things arranca justo donde terminó el anterior: con los protagonistas comenzando su plan de batalla final contra Vecna, colándose en el Mundo del Revés tras una emboscada al cuartel del ejército que custodia ese gran portal que separa los dos universos. La Dra. Kay (Linda Hamilton) ordena entonces su persecución, con sus soldados persiguiendo dentro a los 'heroes' en su objetivo último de capturar a Eleven. Mientras tanto Henry continúa con su ritual con los niños secuestrados, iniciando el proceso de encarnación del Azotamentes y de la aproximación del Abismo a la Tierra, dispuesto a que el mal la domine.
Steve, Mike, Dustin y compañía logran huir de sus captores, llegando a esa gran antena de radio en la que ejecutarán la llamada Operación habichuela mágica. El plan consistía, por un lado, en aprovechar la aproximación del Abismo al Mundo del Revés para que la cuadrilla accediera a él escalando a través de la mencionada antena y, por otro, en introducirse en la mente de Vecna con Eleven -ayudada de Max y Kali- siendo sumergida para ello en la cápsula de los laboratorios.
Se produce entonces uno de los primeros momentos álgidos del episodio, con el Abismo colisionando contra la torre, provocando la caída al vacío de un Steve al que salva la vida Jonathan agarrando su mano en el último momento. En el interior del laboratorio, Vecna manipula mentalmente a Hopper, que dispara sin querer contra la cápsula, torpedeando la intervención de Eleven -y por tanto de Kali y de Max, que la acompañaban- para salvar a los niños capturados por el villano. La cosa se complica para ellos cuando el ejército llega al centro científico, usando su criptonita por tierra y aire para anular los poderes de Eleven y Kali, siendo esta última capturada por los soldados antes de que Hopper iniciara un tiroteo contra ellos para defenderla.
Sin embargo, Kali y Hopper son capturados y 'torturados' por el coronel para que les dijese dónde es econdía Eleven. Ante su negativa, el jefe encañona a Kali con su pistola al tiempo que, desde fuera, Murray lanza una granada contra el helicóptero de la armada, reventándolo en una onda expansiva que afecta al interior del laboratorio. La escena posterior desvela que el hombre no pudo evitar el disparo del soldado contra Kali, que termina muriendo desangrada. Eleven aparece entonces en la habitación, usando sus poderes para que el jefe del ejército se acabase disparando a si mismo en la cabeza, falleciendo también en el instante. “No llores Jane, mi historia siempre iba a terminar aquí”, dice la joven a Jane -nombre real del personaje de Millie Bobby Brown- antes de dar su último aliento.
La gran batalla contra Vecna y el Azotamentes
Con el plan de la cápsula fallido por culpa del ejército, Eleven propone a Hopper saltar con sus poderes a las rocas que la conducen a la grieta del Abismo, produciéndose una entrañable emotiva escena de despedida entre Jim y su 'hija' adoptiva por lo que pudiera pasar en la contienda. “Te convertiste en mi padre. Pero ya no soy una niña. Yo no soy Sara, ella no tuvo elección. Pero yo sí y necesito que confíes en que tomaré la decisión correcta. Necesito que creas en mí”, le pide, haciendo alusión a su hija biológica fallecida por una enfermedad.
En paralelo, Henry se adentra en la visión de aquel momento en el que mata a un doctor -del que no se dan muchos más detalles- para robarle un maletín que contenía en su interior una misteriosa piedra que fue la responsable de que se le otorgase un maligno poder. Will logra entonces hablar desde su mente con Henry y decirle que él también era un niño y que el mal también lo utilizó como siervo. Le hace ver que el Azotamentes también lo había manipulado a él para que no entrase en aquella cueva de su visión y así enterarse de lo que ha pasado. El hijo de Joyce termina pidiéndole que se una al bando de los buenos, algo que este rechaza.
En el Abismo se despliega al fin la gran bestia, ese monstruo arácnido gigante que hasta la fecha solo se había proyectado en forma de sombra. Arranca así la batalla final, con varios sustos para los protagonistas, que logran sortear la muerte a pesar de verse muy amenazados. En el instnate en el que están acorralados, al borde del juicio final, Eleven aparece en esecena en un momento 'deux ex machina' -no vimos ni su salto a través de las rocas- para salvar 'in extremis' la situación. Acto seguido, logra colarse en el interior del monstruo y enfrentarse cara a cara a un Vecna al que termina derrotando -con ayuda mental de Will- en una larga, intensa y épica lucha. Desde fuera, la cuadrilla se organiza para acabar con la bestia envolviéndola en fuego con un lanzallamas y varias bombas.
Pasados unos minutos, mientras Nancy y el resto tratan de salvar a los niños atrapados para nutrir al monstruo -con Holly volviendo al fin en sí-, Joyce acaba acercándose a Vecna para darle el golpe de gracia, vengándose por todo el daño que le causó a ella y su familia en el pasado. En ese instante, con los villanos aniquilados, Dustin avisa a Hopper para que inicie la detonación del nucleo que pondrá fin para siempre al Mundo del Revés. El que fuera sheriff de Hawkins inicia el proceso, a ritmo del When Doves Cry de Prince, con todos los personajes poniendo rumbo al Mundo del Derecho.
Pero al cruzar el umbral del portal, un nuevo contratiempo para los 'héroes' de la serie: el ejército les prepara una trampa, pinchando las ruedas de sus vehículos e interceptándolos nada más regresar. Los soldados buscan entonces a Eleven, que reaparece por sorpresa en el interior del Mundo del Revés, dispuesta a desaparecer con él en el momento de la explosión. Mike intenta ir tras ella, que se mete en su mente a distancia para despedirse de él en otra de las secuencias lacrimógenas de la entrega: “Esto no acabará nunca si yo sigo aquí”, trata de explicarle. “Tienes que hablar con los demás. Dales las gracias de mi parte, por ser tan generosos y enseñarme lo que son los amigos. Mike, tienes que ayudarlos a entender mi decisión”, le pide a su novio, que afirma no entenderla.
“Pero lo harás, algún día me entenderás, mejor que nadie. Desde siempre, desde el día que nos conocimos”, responde la joven mientras se proyectan los flashbacks de todo su pasado juntos a ritmo del Purple Rain de Prince. “Siempre estaré contigo. Te quiero”, sentencia Eleven antes de fundirse en un apasionado beso final. Con Mike de vuelta en sí mismo, la cuenta atrás llega a su fin, con todo reventando y el Mundo del Revés y Eleven desapareciendo ante los ojos de toda la cuadrilla.
El ambiguo epílogo final: ¿ha muerto realmente Eleven?
El capítulo final de Stranger Things resuelve así sus tramas principales cuando la entrega apenas rebasa la hora de metraje. A partir de ese momento, da comienzo un largo epílogo de 45 minutos que se apoya en la emoción y en la pausa de explicar qué fue de cada personaje 18 meses después del adiós al Mundo del Revés y a Eleven. La secuencia comienza con un Hawkins en reconstrucción que rinde homenaje a los muertos en el llamado “gran terremoto”.
El tramo final de Stranger Things deja a los chicos más jóvenes de la cuadrilla al borde de la graduación y muestra a Steve convertido en entrenador de béisbol, a Jonathan en un cineasta residente en Nueva York, a Nancy cumpliendo su sueño en Boston de ser periodista y a Robin el de ser estudiante universitaria en Massachusetts. Reunidos en la azotea de la radio, los cuatro amigos prometen verse una vez al mes en un punto intermedio para no romper su relación. En la escena no hay rastro de Vickie, la enfermera novia de Robin, aunque una frase suya deja entrever que pudieron dejarlo en el pasado.
Finalmente, llega la graduación de los chicos y, tras un discurso 'antisistema' de Dustin, el chirrido de un altavoz hace pensar a Mike -destrozado aún por la muerte de Eleven- en una teoría alternativa sobre su desenlace. Este termina compartiéndola con sus amigos en la última escena de la serie. Como no podía ser de otra manera, los personajes principales acaban reuniéndose de nuevo para jugar una última partida de Dragones y Mazmorras. El juego que lo inspiró y detonó todo sirve como cierre de la ficción, con Mike planteando al Dustin, Lucas, Max y Will que tal vez Eleven no murió con el final del Mundo del Revés.
El joven propone que, quizá, la chica -ayudada por el poder de Kali- proyectó una ilusión suya tras el muro, haciendo creer a todos que había muerto mientras huía a esconderse en el Mundo del Derecho. Para apoyarse en su tesis, Mike recuerda al resto -evocado por el mencionado chirrido del altavoz- que Eleven no pudo usar sus poderes al atravesar el portal, ya que allí le esperaban las antenas del ejército con su criptonita. Así, habría optado por proyectar un 'espejismo' suyo para que la dieran por muerta incluso sus propios amigos. Sólo así podría protegerlos.
De esta manera, el personaje deja en el aire un final alternativo para Eleven que los espectadores, como los propios personajes -a los que dan relevo en la partida Holly y sus amigos en el sótano-, pueden optar por creerse o no. “Yo creo”, asegura Mike en una lacrimógena secuencia final. De puertas para fuera, Netflix y los hermanos Duffer plantean así un final 'alternativo' con el que poder continuar la ficción en el futuro o en uno de los spin offs en los que ya trabajan los creadores. Con la historia de Hawkins dada por concluida, todo apunta a que la plataforma podrá seguir explotando su exitosa franquicia en una serie derivada que, tal y como han deslizado los guionistas, podría centrarse en ese origen de Henry que aquí ha quedado poco desarrollado. Habrá que esperar para comprobarlo.