'La isla de las tentaciones' destroza a Nacho de Borbón, rompe la camisa de Rubén y vive la mayor lección de un novio

Los chicos en la hoguera de 'La isla de las tentaciones 11'

Paula Hergar

13 de octubre de 2026 02:08 h

La isla de las tentaciones 11 vivió la hoguera más dura para los novios. Sandra Barneda sentó frente a ella a Nacho de Borbón, a Kico, a Rubén, a Sergio y a Miguel para mostrarles las imágenes a las que más temían.

El primero fue Sergio que vio a Paola bailar y hablar mal de él, algo que le decepcionó. Lo que no sabía es que paralelamente ella se había fugado a buscarle a la villa, pero solo se encontró con las solteras que les estaban esperando.

El siguiente fue Rubén que alucinó al ver a Gema con su soltero, tan cerca de él que hasta lo metió en su cama. “Se me ha caído, Sandra, se me ha caído”, lamentaba él incrédulo y la presentadora le preguntaba cuál era la diferencia entre lo que había hecho él y ella. Rubén también se sintió dolido porque había sido ella “la primera” en tener sexo (o eso parecía) antes que él. Se desesperó, se fue a la orilla, empezó a correr, se rompió la camisa y volvió.

Uno de los mayores damnificados fue Miguel que, solo había llegado hacía dos días, y comprobó cómo Mara ya estaba besándose con Juanpi, durmiendo con él y teniendo sexo. En un primer momento, el novio se calentó y pateó la tablet, lloró destrozado en el suelo, abrazó a sus compañeros e intentó serenarse.

Cuando se tranquilizó recordó las palabras de su madre: “Te veo con Mara como no te he visto nunca con nadie, pero sé que si te deja te va a romper el corazón. Mara me dijo que no lo haría nunca y mira”. En ese instante se recompuso y dio una lección que pocos han dado en el reality: “¿Me cambia a mí por un tío que dice que lo mejor de ella es la air fryer como folla y lo buena que está? Qué poco se quiere. Yo voy a demostrar a España que, aunque te fallen, puedes amar a una persona y respetarle”.

Barneda le puso más imágenes, en el mismo tono que las anteriores, y él en vez de llorar ya sonreía: “Me alegro de no haberme ido, gracias con el corazón en la mano. Solo me da pena porque voy a destrozar a mi madre, porque nunca me había visto llorar, y aquí se va a hinchar. Esto me hace pensar en lo que quiero a mi familia. Me han tenido que romper el corazón para que consiga salirme un te quiero”, lamentó.

Le siguió Nacho que se temía ver a Náyades en el siguiente nivel: besando a Andrea. Y así fue. Al ver los besos se derrumbó incrédulo al ver cómo su novia ni se acordaba de él. Todos corrieron a animarle y hasta ahí llegó la entrega.

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