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    <title><![CDATA[elDiario.es - Desdeelsur]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Desdeelsur]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Ya no vengo más: una oda a las vicisitudes del viaje]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/no-vengo-oda-vicisitudes-viaje_132_13414022.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c8151698-fbb1-46dd-8f6a-2ca479555344_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1650y359.jpg" width="1200" height="675" alt="Ya no vengo más: una oda a las vicisitudes del viaje"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando conducía un coche alquilado las dos horas y media del aeropuerto de Los Ángeles a mi casa en San Diego, me imaginaba como una extraña rociera, con todos los sacrificios del camino, pero ninguno de los disfrutes</p></div><p class="article-text">
        Haciendo yo las veces de cama humana en la Terminal 1 del Aeropuerto del Prat en Barcelona, mis pensamientos intrusivos me susurraban &ldquo;ya no vengo m&aacute;s, ya no vengo m&aacute;s&rdquo;, como un mantra. Justo en ese momento, el personal de puerta de embarque anunci&oacute; por megafon&iacute;a que la segunda pata de nuestro anual peregrinaje Sevilla-San Diego se cancelaba hasta el d&iacute;a siguiente. 
    </p><p class="article-text">
        De todo lo que vino antes y despu&eacute;s de ese momento no me explayar&eacute;: c&oacute;mo un ni&ntilde;o de cuatro a&ntilde;os se tiraba por los suelos del aeropuerto de Sevilla, habiendo despertado temprano el d&iacute;a despu&eacute;s del segundo triunfo de Espa&ntilde;a en la Copa Mundial de la FIFA. De c&oacute;mo nos citaron temprano un segundo d&iacute;a para el vuelo cancelado, solo para salir con 4 horas y media de retraso. De la pesadez del viaje, y de c&oacute;mo cuando elegimos viajar en avi&oacute;n nos sometemos a ser tratados como ganado, porcino o bovino, que ha de ser transportado. 
    </p><p class="article-text">
        No te lo cuento porque, supongo, te lo imaginas. A estas alturas de la globalizaci&oacute;n, el que m&aacute;s o el que menos ha pasado por una crisis de aeropuertos. Lo que s&iacute; me interesa contarte es acerca de ese mantra que resonaba en mi cabeza, y c&oacute;mo lleg&oacute; all&iacute;: &ldquo;Ya no vengo m&aacute;s. Ya no vengo m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por si acaso, mi querida lectora, no lo sabes, soy de Mairena del Aljarafe, Sevilla (un sitio raro para ser, un sitio casi de paso, pero de ah&iacute; soy), y llevo una d&eacute;cada viviendo en San Diego, California. De ah&iacute; el particular camino del Roc&iacute;o que realizo cada verano para dejar mi residencia a 20 minutos de la playa e inmiscuirme en el horno insufrible que es el Aljarafe sevillano en julio. 
    </p><p class="article-text">
        Este pasado martes, cuando conduc&iacute;a un coche alquilado las dos horas y media del aeropuerto de Los &Aacute;ngeles a mi casa en San Diego, me imaginaba como una extra&ntilde;a rociera, con todos los sacrificios del camino, pero ninguno de los disfrutes. Nadie que salte una reja para admirar una virgen al final de estas maratonianas 48 horas de viaje, ni que cante sevillanas o toque las palmas para entretenerme y que no me canse al volante. 
    </p><p class="article-text">
        Esta experiencia me devuelve a una interacci&oacute;n que tengo guardada en la memoria: no s&eacute; qui&eacute;n me lo dijo ni cu&aacute;ndo, pero creo atisbar que era un hombre mayor. &ldquo;Cuando planeamos el viaje, nos hace mucha ilusi&oacute;n&rdquo;, me dijo. Lo que no se habl&oacute; pero se dej&oacute; entender fue que el viaje, como acto, no es en realidad un acto de disfrute, sino de sufrimiento. En aquel momento de mi juventud no entend&iacute;, cuando me maravillaba yo de los glaciares en Argentina o los arrecifes de coral en Tahit&iacute;, qu&eacute; quer&iacute;a decir aquello. Pero ahora, a mis tiernos 38 a&ntilde;os, la memoria cobra sentido. Un viaje no es m&aacute;s ni menos que las expectativas que nos creamos alrededor de &eacute;l. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La parte racional de mi cerebro sabe que cambiaré de opinión. Que pronto, las neuronas encargadas de la memoria irán suavizando el relato, borrando las partes más dolorosas–aunque estas hayan sido particularmente dolorosas–del viaje para dejar solo las dulces. (Incisillo: este es el mismo mecanismo por el que algunas mujeres tenemos más de un hijo, si no, dime tú quién)</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cuando imaginamos un viaje, pensamos el disfrute, el descubrimiento, la algarab&iacute;a, pero no lo que nos costar&aacute; llegar. Nadie prev&eacute; las cancelaciones o huelgas de controladores, ni la due&ntilde;a del Airbnb que se confundi&oacute; y te cancel&oacute; la estancia sin decirte nada. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando eres (m&aacute;s) joven, y el mundo a&uacute;n te parece ins&oacute;lito, la dopamina que te produce ver cosas nuevas nubla lo pasado para llegar a ellas. Si a eso le sumas que viajar con ni&ntilde;os no es ir de vacaciones, sino mover tu trabajo a una segunda o posiblemente tercera residencia, pues t&uacute; me dir&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Recitan as&iacute; mis pensamientos intrusivos. &ldquo;Que ya no voy m&aacute;s, que no. Que ya no me meto m&aacute;s con dos ni&ntilde;os en un viaje de 24 horas en el mejor de los casos. Que no, no me da la gana, y ya est&aacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La parte racional de mi cerebro sabe que cambiar&eacute; de opini&oacute;n. Que pronto, las neuronas encargadas de la memoria ir&aacute;n suavizando el relato, borrando las partes m&aacute;s dolorosas&ndash;aunque estas hayan sido particularmente dolorosas&ndash;del viaje para dejar solo las dulces. (Incisillo: este es el mismo mecanismo por el que algunas mujeres tenemos m&aacute;s de un hijo, si no, dime t&uacute; qui&eacute;n).
    </p><p class="article-text">
        Dentro de unos meses recordar&eacute; a los ni&ntilde;os jugando con sus primos, las sobremesas que se alargan hasta que el calor afloja, el olor de los jazmines al caer la noche. Olvidar&eacute; el suelo de la Terminal 1, las cuatro horas y media de retraso y aquella carretera interminable entre Los &Aacute;ngeles y San Diego. Y volver&eacute; a buscar vuelos.
    </p><p class="article-text">
        Porque &ldquo;ya no vengo m&aacute;s&rdquo; no significa que no quiera volver. Significa que volver me cuesta cada vez m&aacute;s. Que tengo una casa a cada lado del mundo y que, para llegar a cualquiera de ellas, siempre tengo que alejarme de la otra.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que s&iacute;: ya no vengo m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Hasta el verano que viene.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María José Durán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/no-vengo-oda-vicisitudes-viaje_132_13414022.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Jul 2026 18:56:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ya no vengo más: una oda a las vicisitudes del viaje]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Viajes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los nazis como grupo de riesgo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/nazis-grupo-riesgo_132_13411183.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e357b811-c12d-4c7c-bc1e-4a2c9ed457c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x668y133.jpg" width="1200" height="675" alt="Los nazis como grupo de riesgo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para humanizarles, pondremos por Reyes a nuestros hijos maquetitas de Mauthausen, que echen humo negro con una tecla; o videojuegos en los que las Olimpiadas de Berlín de 1936 vuelvan a ganarlas los arios, a pesar de Jesse Owens. Urge remasterizar los discursos de Goebbels o de Queipo de Llano y lo mismo ganan el Grammy Latino</p></div><p class="article-text">
        Aparte de ministra de Ciencia, Innovaci&oacute;n y Universidades, Diana Morant es ingeniera de teleco, lo que suele ser una haza&ntilde;a mayor que superar el Alpe d&acute;Huez sin sudar el maillot. Sin embargo, tengo para m&iacute;, que habr&iacute;a cateado en historia. Sus declaraciones de la pasada semana, en las que compar&oacute; a los pactos entre PP y Vox con &ldquo;gobiernos criminales como el de Hitler&rdquo;, no dejan a mi humilde criterio demasiado bien parada a su perspectiva hist&oacute;rica. La egregia figura de Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o, que como el gran visir Iznogud sigue queriendo ser califa en lugar de califa, no me remite al frustrado pintamonas austriaco sino que se me antoja m&aacute;s bien un &eacute;mulo de Neville Chamberlain, aquel primer ministro brit&aacute;nico que se trag&oacute; que el III Reich se iba a contentar con los sudetes checos y, a partir de ah&iacute;, aqu&iacute; paz y despu&eacute;s gloria. Vox, que tampoco es el Partido Nazi quiz&aacute; porque le falten intelectuales de la talla de Alfred Rosenberg o, sobre todo, Martin Heidegger, no se quedar&aacute; tampoco en la Consejer&iacute;a de Turismo de la Junta de Andaluc&iacute;a, pasada por la prioridad nacional: si se sustituye la palabra musulm&aacute;n en sus discursos por la palabra jud&iacute;o, de anta&ntilde;o, la brocha gorda puede asimilar a los abascalistas con Reinhard Heydrich, pero tampoco es eso, tampoco es eso.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que no puede extra&ntilde;arnos que, con la oratoria pedestre que suele exhibir Ester Mu&ntilde;oz, portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Su Se&ntilde;or&iacute;a haya puesto el grito en el cielo porque, a su juicio, se trata de una &ldquo;estrategia muy calculada y muy medida&rdquo; por parte del actual Gobierno espa&ntilde;ol para &ldquo;deshumanizar&rdquo; a su formaci&oacute;n pol&iacute;tica. Como si llamarle Perro S&aacute;nchez al presidente fuera un piropo, enunciado con el artero prop&oacute;sito de que el bloque de la &uacute;ltima investidura vuelva a convertirse en el mejor amigo de los votantes. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando uno llama a nazi a otra persona, lo que quiere es deshumanizarle&rdquo;, acert&oacute; a decir la diputada del PP. Claro que a&ntilde;adi&oacute; un estrambote pintoresco:  &ldquo;Si a un nazi un d&iacute;a le pegan una paliza en la calle, 'es que era nazi'&rdquo;. Nunca se me habr&iacute;a ocurrido que los nazis constituyeran un grupo de riesgo de la violencia ideol&oacute;gica. Todos los d&iacute;as, una legi&oacute;n de sin techos, de moros, de gays, de feminazis o de zurdos sale a la calle con bates de beisbol para emprenderla a garrotazos con las pac&iacute;ficas mesnadas de Devenir Europeo o Alianza Nacional. 
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que hay cafres con carnet de cafres, para los que Bildu debe ser un partido cipayo. Como los que la emprendieron a mamporros contra un grupo de militares que ve&iacute;a en un bar de Berriozar el partido de la final del Mundial entre Espa&ntilde;a y Argentina. Golpeados con barras de hierro y porras extensibles, no debiera importar demasiado si la paliza se produjo por ser de la milicia o porque uno de ellos llevaba una camiseta neonazi de N&uacute;cleo Nacional, que tambi&eacute;n tendr&iacute;a que hac&eacute;rselo ver un servidor p&uacute;blico, aunque estuviese fuera de servicio. Por ser l&iacute;ricos, aquello fue una cabronada, como cuando los SHARP o cualquier pandilla de antifas de Orce se echan una pachanga de pu&ntilde;etazos con las bandas rivales.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ya veo las campañas gubernamentales cuando PP y Vox lleguen a la Moncloa: “Adopta a un nazi” o “Pon un nazi en tu vida”, o “Himler también tenía su corazoncito”</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por ello, quiz&aacute; tenga raz&oacute;n la parlamentaria Mu&ntilde;oz: hay que proteger a los nazis porque podr&iacute;an encontrarse en peligro de extinci&oacute;n, como el chorlitejo patinegro. De ah&iacute; que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado les protejan, acordonando sus actos para que no les agredan sus v&iacute;ctimas habituales, los supuestos seres inferiores por ideolog&iacute;a, color de piel, origen, nivel econ&oacute;mico, orientaci&oacute;n sexual, identidad de g&eacute;nero o creencia religiosa. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; los agentes protegen a quienes hist&oacute;ricamente han perseguido y atacado a los sectores m&aacute;s vulnerables de la poblaci&oacute;n?, se preguntaba recientemente Sergio Grac&iacute;a en estas mismas p&aacute;ginas virtuales. Quiz&aacute; porque piensen lo mismo que Ester Mu&ntilde;oz. Ya veo las campa&ntilde;as gubernamentales cuando PP y Vox lleguen a la Moncloa: &ldquo;Adopta a un nazi&rdquo; o &ldquo;Pon un nazi en tu vida&rdquo;, o &ldquo;Himler tambi&eacute;n ten&iacute;a su corazoncito&rdquo;. Para humanizarles, pondremos por Reyes a nuestros hijos maquetitas de Mauthausen, que echen humo negro con una tecla; o videojuegos en los que las Olimpiadas de Berl&iacute;n de 1936 vuelvan a ganarlas los arios, a pesar de Jesse Owens. Urge remasterizar los discursos de Goebbels o de Queipo de Llano y lo mismo ganan el Grammy Latino. 
    </p><p class="article-text">
        Hay que ser comprensivos con ellos: de ah&iacute;, quiz&aacute;, que la justicia haya condenado a 21 meses a los menores que quemaron a un sintecho y un puesto ambulante en Miranda del Ebro. No vaya a ser que se traumaticen los chiquillos. 
    </p><p class="article-text">
        Se le atribuye a Edgar Neville la frase de que la Espa&ntilde;a de Franco se estaba volviendo demasiado fascista, incluso para los fascistas. Quiz&aacute; a eso se refiriese Ester Mu&ntilde;oz, a que los nazis corren el peligro de que, de tanto deshumanizarles, hasta los propios nazis les den la del pulpo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Téllez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/nazis-grupo-riesgo_132_13411183.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Jul 2026 07:40:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los nazis como grupo de riesgo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nazis,Extrema derecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando perdimos el fuego]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/perdimos-fuego_132_13408050.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7965270a-a527-4063-b6b0-42856969194a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando perdimos el fuego"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No es solo la despoblación o el abandono del campo, es un urbanismo invasor que lleva avanzando y avanzando, devorando el medio con políticas depredadoras y avariciosas con el respaldo de políticos irresponsables que carecen de esa visión fraternal y respetuosa con la tierra madre que mantenían nuestros mayores</p><p class="subtitle">Opinión - A hacer puñetas
</p></div><p class="article-text">
        <em>En busca del fuego</em> es el t&iacute;tulo de una pel&iacute;cula de Jean-Jacques Annaud que vi hace muchos a&ntilde;os y que ahora rememoro. Contaba el viaje de nuestros antepasados en busca del fuego que hab&iacute;an perdido y sin el que no pod&iacute;an sobrevivir. Dominar, crear el fuego, quiz&aacute;, fue uno de los momentos civilizatorios m&aacute;s importantes de la humanidad.
    </p><p class="article-text">
        La agricultura empez&oacute; tambi&eacute;n as&iacute;, con el dominio del fuego, la agricultura de tala y roza era la pr&aacute;ctica m&aacute;s inteligente de producir desde un respeto absoluto y sostenible a la naturaleza. El hombre controlaba el fuego y estableci&oacute; con &eacute;l una amistad que hizo a la humanidad progresar. A&uacute;n hoy hay pistas s&oacute;lidas descubiertas por la paleoantropolog&iacute;a de esa pr&aacute;ctica milenaria en la Amazon&iacute;a, una regi&oacute;n que ha llegado a nuestros tiempos casi intacta si no fuera por los incendios, hoy salvajes, del hombre blanco, que se dice civilizado, cuya avaricia utiliza el fuego para destruir la naturaleza. 
    </p><p class="article-text">
        Todo esto me vino a la cabeza tras escuchar a un bombero forestal de Madrid explicar la contig&uuml;idad -si no invasi&oacute;n- entre el bosque y las urbanizaciones, muchas de ellas infelizmente tratadas por los incendios. Es decir, ya no es solo el medio rural como lo entendemos hasta ahora, la agricultura, la ganader&iacute;a, los aprovechamientos forestales, no, no es solo la despoblaci&oacute;n o el abandono del campo, es un urbanismo invasor que lleva avanzando y avanzando, devorando el medio con pol&iacute;ticas depredadoras y avariciosas con el respaldo de pol&iacute;ticos irresponsables que carecen de esa visi&oacute;n fraternal y respetuosa con la tierra madre que manten&iacute;an nuestros mayores. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En estos tiempos de desasosiego climático, las grandes jefas y jefes blancos ya no reciben cartas de los indios, insensibles se suman a la depredación, agreden a la tierra madre, riegan a los amigos, niegan el cambio climático y claman contra la Agenda 2030</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El gran jefe indio, Seatle, escribi&oacute; una carta al presidente de los EEUU que se ha convertido en el primer manifiesto ecologista de nuestro tiempo. Era 1854, a la propuesta de compra de sus tierras por parte del gran jefe Washington, respond&iacute;a entre otras cosas: &ldquo;C&oacute;mo podemos vender el frescor del aire ni el brillo del agua cristalina, no son nuestros, la tierra no pertenece al hombre. El hombre blanco no ve la tierra como una hermana sino como una enemiga a la que tenga que extraer sus frutos y toda su vida&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as de cat&aacute;strofe clim&aacute;tica y humana, discutimos sobre leyes, sobre pol&iacute;ticas. En realidad, hay leyes suficientes, desde la Constituci&oacute;n a los Estatutos de Autonom&iacute;a, desde estos a un complejo acervo de derecho derivado. Tambi&eacute;n hablamos de medios, de dispositivos, de carencias presupuestarias de poca voluntad pol&iacute;tica. Pero nadie habla del modelo humano que subyace en tanta pol&iacute;tica suicida.
    </p><p class="article-text">
        Prevalece un correlato de quejas y grandes mentiras sobre prohibiciones y fantasmas de fanatismos. Pero a nadie en nuestra pasada y perdida cultura, a nuestros salvajes antepasados, se le ocurrir&iacute;a discutir si se puede utilizar o no maquinaria agr&iacute;cola, con sus chipas, en determinadas estaciones, motores, pirotecnia, la quema de rastrojos a destiempo, hacer barbacoas&hellip;
    </p><p class="article-text">
        En estos tiempos de desasosiego clim&aacute;tico, las grandes jefas y jefes blancos ya no reciben cartas de los indios, insensibles se suman a la depredaci&oacute;n, agreden a la tierra madre, riegan a los amigos, niegan el cambio clim&aacute;tico y claman contra la Agenda 2030. Y todo ello, lo escriben en sus leyes, lo predican en su insurrecci&oacute;n clim&aacute;tica y lo plasman en sus presupuestos. 
    </p><p class="article-text">
        Termino con el gran jefe indio. &ldquo;D&oacute;nde est&aacute; el bosque espeso: desaparecido. Cualquier d&iacute;a morir&eacute;is sofocados por vuestros excrementos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El ser humano que para ser hombre control&oacute; el fuego, un gran momento civilizatorio, lo ha perdido por completo. Es su avaricia y son sus excrementos. El hombre padece su regresi&oacute;n y recrea su propia barbarie precivilizatoria. O &ldquo;quiz&aacute; yo sea un salvaje que no entienda vuestras cosas&rdquo;, (Gran Jefe Seatle).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Aroca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/perdimos-fuego_132_13408050.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Jul 2026 20:00:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando perdimos el fuego]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fuego,Incendio,Incendios,Incendios forestales,Andalucía,España,Clima]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ganadería extensiva, el cortafuegos natural que protege los montes andaluces]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/ganaderia-extensiva-cortafuegos-natural-protege-montes-andaluces_132_13407138.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5ce65bab-8cf5-49f1-b504-3c1d7c881352_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ganadería extensiva, el cortafuegos natural que protege los montes andaluces"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El pastoreo reduce el combustible vegetal, frena la propagación de los incendios y se convierte en una de las herramientas más eficaces de prevención frente al cambio climático</p><p class="subtitle">El calor asfixia a la ganadería andaluza: menos producción, más costes y un reto creciente para el sector
</p></div><p class="article-text">
        Cada verano, cuando el riesgo de incendios forestales alcanza su nivel m&aacute;ximo, los esfuerzos suelen centrarse en los medios a&eacute;reos, las brigadas de extinci&oacute;n y la capacidad de respuesta del dispositivo INFOCA. Sin embargo, la primera l&iacute;nea de defensa frente al fuego comienza mucho antes de que aparezca la primera llama y tiene como protagonistas a miles de ganaderos que, con su trabajo diario, contribuyen a mantener limpios los montes andaluces.
    </p><p class="article-text">
        El tr&aacute;gico incendio sufrido en Los Gallardos (Almer&iacute;a) pone de manifiesto la necesidad de recuperar la colaboraci&oacute;n entre la Administraci&oacute;n y el sector agrario en materia de gesti&oacute;n preventiva del territorio. La prevenci&oacute;n de los incendios no comienza cuando se declara un fuego, sino durante todo el a&ntilde;o, mediante la gesti&oacute;n activa del territorio. Por eso, la presencia de agricultores y ganaderos contribuye a reducir la acumulaci&oacute;n de biomasa, mantener un paisaje en mosaico que dificulta la propagaci&oacute;n de las llamas y conservar un entorno rural habitado y productivo
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del cambio clim&aacute;tico y de las imprudencias hay una causa que desde el sector agrario llevan a&ntilde;os denunciando: el abandono de las pr&aacute;cticas agr&iacute;colas y ganaderas tradicionales y la falta de gesti&oacute;n forestal activa han provocado una acumulaci&oacute;n masiva de combustible vegetal en el territorio. La despoblaci&oacute;n rural, la desaparici&oacute;n del mosaico de cultivos y pastos y la infrautilizaci&oacute;n de herramientas como el pastoreo, la trashumancia o las quemas prescritas han generado paisajes continuos y homog&eacute;neos, perfectos para que el fuego corra sin freno.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n se hace m&aacute;s cr&iacute;tica en los terrenos forestales que cuentan con alguna figura de protecci&oacute;n. Es el caso de la provincia de Ja&eacute;n, que alberga unas 645.000 hect&aacute;reas de superficie forestal (alrededor del 48% de su territorio), de las cuales m&aacute;s de 300.000 hect&aacute;reas son espacios naturales protegidos, lo que la convierte en la provincia con mayor porcentaje de territorio forestal protegido de Espa&ntilde;a (un 72%).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los ingenieros forestales recuerdan que cualquier incendio necesita tres elementos para desarrollarse: una fuente de ignición, oxígeno y combustible vegetal. Sobre los dos primeros apenas existe capacidad de actuación, pero sí es posible reducir el tercero mediante una adecuada gestión del territorio
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La ganader&iacute;a extensiva se ha consolidado como una de las herramientas m&aacute;s eficaces de prevenci&oacute;n de incendios. El motivo es sencillo: ovejas, cabras, vacas y caballos eliminan de forma natural gran parte de la vegetaci&oacute;n que alimenta el fuego durante los meses de verano.
    </p><p class="article-text">
        Los ingenieros forestales recuerdan que cualquier incendio necesita tres elementos para desarrollarse: una fuente de ignici&oacute;n, ox&iacute;geno y combustible vegetal. Sobre los dos primeros apenas existe capacidad de actuaci&oacute;n, pero s&iacute; es posible reducir el tercero mediante una adecuada gesti&oacute;n del territorio.
    </p><p class="article-text">
        Ese combustible est&aacute; formado, principalmente, por hierbas secas, matorral y peque&ntilde;os arbustos que, tras meses sin lluvias y con temperaturas superiores a los 35 grados, se convierten en un material altamente inflamable. Es precisamente esa vegetaci&oacute;n la que consume el ganado durante el pastoreo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La mejor forma de apagar un incendio es evitar que llegue a producirse&rdquo;, resumen numerosos especialistas en gesti&oacute;n forestal, que consideran el control de la biomasa una prioridad en la estrategia preventiva.
    </p><p class="article-text">
        El papel del ganado va mucho m&aacute;s all&aacute; de limpiar el campo. Al alimentarse de la vegetaci&oacute;n, rompe la continuidad del combustible, creando zonas donde las llamas encuentran mayores dificultades para avanzar. Esta circunstancia puede reducir considerablemente la velocidad de propagaci&oacute;n del fuego y facilitar el trabajo de los equipos de extinci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cada especie cumple una funci&oacute;n espec&iacute;fica. Las cabras destacan por su capacidad para controlar matorrales le&ntilde;osos como jaras, retamas o aulagas; las ovejas mantienen a raya los pastizales; el vacuno elimina vegetaci&oacute;n de mayor porte y favorece la apertura de claros, mientras que los equinos contribuyen al mantenimiento de zonas de monta&ntilde;a y espacios de dif&iacute;cil acceso.
    </p><p class="article-text">
        Los expertos consideran que la combinaci&oacute;n de diferentes especies constituye uno de los sistemas m&aacute;s eficaces de gesti&oacute;n forestal sostenible.
    </p><p class="article-text">
        Con m&aacute;s de 4,5 millones de hect&aacute;reas de superficie forestal, Andaluc&iacute;a es una de las comunidades aut&oacute;nomas con mayor riesgo de incendios de Espa&ntilde;a. El clima mediterr&aacute;neo, caracterizado por largos periodos de sequ&iacute;a, elevadas temperaturas y episodios de viento intenso, favorece la aparici&oacute;n de incendios de gran magnitud.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Además de su función ambiental, la ganadería extensiva mantiene vivo el medio rural. Genera empleo, fija población en municipios amenazados por la despoblación y conserva un modelo productivo estrechamente vinculado al territorio
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A ello se suma el abandono progresivo del medio rural y la acumulaci&oacute;n de biomasa en amplias zonas forestales, factores que incrementan el riesgo de los denominados grandes incendios forestales, aquellos que superan las 500 hect&aacute;reas y cuya extinci&oacute;n resulta especialmente compleja.
    </p><p class="article-text">
        La prevenci&oacute;n pasa por reducir esa carga de combustible antes de la llegada del verano. En este contexto, el pastoreo dirigido forma parte de las actuaciones de selvicultura preventiva junto a los desbroces, las podas, los clareos y las quemas prescritas.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de su funci&oacute;n ambiental, la ganader&iacute;a extensiva mantiene vivo el medio rural. Genera empleo, fija poblaci&oacute;n en municipios amenazados por la despoblaci&oacute;n y conserva un modelo productivo estrechamente vinculado al territorio.
    </p><p class="article-text">
        La presencia diaria de los ganaderos en el campo supone tambi&eacute;n una vigilancia permanente. Son, en muchas ocasiones, los primeros en detectar una columna de humo o una situaci&oacute;n de riesgo y dar aviso a los servicios de emergencia.
    </p><p class="article-text">
        Las administraciones p&uacute;blicas han comenzado a reforzar esta estrategia mediante programas de pastoreo preventivo y medidas de apoyo a la ganader&iacute;a extensiva, conscientes de que cada hect&aacute;rea gestionada por el ganado representa una hect&aacute;rea menos expuesta al avance del fuego.
    </p><p class="article-text">
        En un escenario marcado por el cambio clim&aacute;tico, con campa&ntilde;as de incendios cada vez m&aacute;s largas y virulentas, la prevenci&oacute;n adquiere un valor estrat&eacute;gico. Y en esa labor, la ganader&iacute;a extensiva demuestra que su contribuci&oacute;n va mucho m&aacute;s all&aacute; de la producci&oacute;n agroalimentaria: constituye un servicio ambiental esencial para la conservaci&oacute;n de los montes andaluces y una de las mejores inversiones para proteger el patrimonio natural de la comunidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/ganaderia-extensiva-cortafuegos-natural-protege-montes-andaluces_132_13407138.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Jul 2026 03:30:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ganadería extensiva, el cortafuegos natural que protege los montes andaluces]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Incendios,Fuego,Incendio Forestal,Andalucía,Ganadería]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo estás haciendo mal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/haciendo-mal_132_13404956.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/433216a3-e8fc-4514-98b5-16b510e46153_16-9-discover-aspect-ratio_default_1115633.jpg" width="4912" height="2763" alt="Lo estás haciendo mal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un sistema que consigue convencernos de que todo nuestro malestar se debe a nuestros propios fallos, no necesita defenderse. Se empodera mientras nos señala con el dedo y cambia la dirección de la vigilancia hacia nosotros mismos y hacia nuestros semejantes</p></div><p class="article-text">
        Mi madre tiene uno de esos relojes inteligentes (odio llamarlos as&iacute;) que te miden las horas de sue&ntilde;o, si has alcanzado los 10.000 pasos diarios y todas esas cosas. Si no ha cumplido los objetivos, le manda mensajes tipo: &ldquo;&iexcl;Todav&iacute;a est&aacute;s a tiempo de alcanzar tu meta diaria!&rdquo;, &ldquo;&iexcl;Vamos! Solo te quedan 2.000 pasos!&rdquo;, o &ldquo;tu calidad de sue&ntilde;o ha sido un poco peor que la de ayer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo que acab&eacute; borrando la aplicaci&oacute;n de Duolingo porque el b&uacute;ho de las narices no paraba de darme la brasa con que no hac&iacute;a lo suficiente. Me recriminaba que llevaba tres d&iacute;as sin practicar mi ingl&eacute;s, que iba a perder mi racha, que as&iacute; no iba a subir de nivel. Lo que me faltaba. Por si no fuera suficiente con mi voz interior, ahora va a venir el b&uacute;ho a recordarme lo mal que lo estoy haciendo.
    </p><p class="article-text">
        Si abro Instagram, la historia se repite. Aqu&iacute; el lenguaje ya es pel&iacute;n m&aacute;s agresivo. Decenas de creadores de contenido: entrenadores <em>online</em>, nutricionistas, <em>influencers</em>, psic&oacute;logos, gur&uacute;s del bienestar, te lanzan un: &ldquo;Lo est&aacute;s haciendo mal&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Te sientes hinchada despu&eacute;s de comer? Est&aacute;s comiendo mal&rdquo;, &ldquo;&iquest;No puedes conciliar el sue&ntilde;o? Te est&aacute;s yendo a la cama mal&rdquo;, &ldquo;&iquest;Tienes ojeras hasta el suelo? Est&aacute;s usando el retinol mal&rdquo;, &ldquo;&iquest;Te duelen los lumbares, las caderas, las rodillas y sientes que tu cuerpo apenas puede sostenerte? Est&aacute;s entrenando mal. Mal. Mal. Mal. Prueba estos tres <em>tips</em>&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Por supuesto, también me culpo por su existencia, porque tengo que aprender a no exigirme tanto, a tratarme mejor. Resulta que esto también lo hago mal. Y en este bucle infinito, empiezo a pensar de dónde sale esa vocecilla, qué la alimenta</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mientras sube el nivel de las aguas negras del pozo de la culpa, convencida de que no duermo bien porque miro pantallas antes de irme a la cama, de que mi dermatitis cr&oacute;nica se debe a que no s&eacute; gestionar bien el estr&eacute;s o que me duele terriblemente la espalda porque no dedico tiempo a activar el <em>core</em>, me doy cuenta de que dentro de mi cabeza vive una peque&ntilde;a tirana. Una que me abronca constantemente. Incluso en los peores momentos, cuando estoy triste, agotada, o sobrepasada, me dice: &ldquo;Por tu culpa, por tu culpa, por tu gran culpa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, tambi&eacute;n me culpo por su existencia, porque tengo que aprender a no exigirme tanto, a tratarme mejor. Resulta que esto tambi&eacute;n lo hago mal. Y en este bucle infinito, empiezo a pensar de d&oacute;nde sale esa vocecilla, qu&eacute; la alimenta. &iquest;Estuvo siempre ah&iacute;? &iquest;Y si no fuera m&iacute;a? &iquest;Y si es la voz de un sistema que nos hace creer que todo nuestro malestar es responsabilidad individual para que no nos d&eacute; por mirar hacia arriba?
    </p><p class="article-text">
        Porque claro, si mir&aacute;semos, aparecer&iacute;an los trabajos precarios, la inestabilidad laboral, la preocupaci&oacute;n por si el casero te subir&aacute; el alquiler el mes que viene, la falta de tiempo para pasear o estar con tus seres queridos, la hiperconectividad que nos hace tener que estar disponibles continuamente, la multitarea que merma nuestra capacidad de concentraci&oacute;n, la angustia por el auge del fascismo, el racismo y el machismo, el clima de violencia pol&iacute;tica y social...
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sospechar de la baja del compañero de trabajo en lugar de reconocernos en su dolor y unirnos para exigir unas condiciones más humanas, no solo nos convierte en una especie de policías del sistema, sino que acaba con la posibilidad de solidaridad y empatía</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y es que un sistema que consigue convencernos de que todo nuestro malestar se debe a nuestros propios fallos, no necesita defenderse. Se empodera mientras nos se&ntilde;ala con el dedo y cambia la direcci&oacute;n de la vigilancia hacia nosotros mismos y hacia nuestros semejantes. Sospechar de la baja del compa&ntilde;ero de trabajo en lugar de reconocernos en su dolor y unirnos para exigir unas condiciones m&aacute;s humanas, no solo nos convierte en una especie de polic&iacute;as del sistema, sino que acaba con la posibilidad de solidaridad y empat&iacute;a. Nos convierte en seres m&aacute;s solitarios y aislados.
    </p><p class="article-text">
        Me gusta pensar que una peque&ntilde;a forma de rebeli&oacute;n pueda ser decirnos: &ldquo;Lo est&aacute;s haciendo bien. Haces lo que puedes. Intentas ser buena gente, ganarte la vida, cuidar y ser feliz. No es nada f&aacute;cil y ah&iacute; est&aacute;s, intent&aacute;ndolo. Est&aacute; bien&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Contra la optimizaci&oacute;n constante de la vida, los contadores de pasos y horas de sue&ntilde;o o los algoritmos que nos exigen m&aacute;s, m&aacute;s y m&aacute;s, quiz&aacute; poder dedicarnos unas pocas palabras amables sea una acci&oacute;n m&aacute;s que significativa.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que con estas palabras me despido hasta septiembre, queridos lectores. Descansen, manden a paseo al b&uacute;ho del Duolingo, paseen por el placer de hacerlo, perm&iacute;tanse no ser una mejor versi&oacute;n de s&iacute; mismos, r&iacute;an, coman rico, disfruten de la familia y los amigos. Lo est&aacute;n haciendo bien.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Hojman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/haciendo-mal_132_13404956.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Jul 2026 19:00:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo estás haciendo mal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Capitalismo,Bienestar,Trabajo,Precariedad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Tiemblas, cuerpo mío?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/tiemblas-cuerpo_132_13399490.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d780ec25-2ea6-409a-ac2b-74e964852783_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x454y590.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Tiemblas, cuerpo mío?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No sabes nombrar esto que te pasa ahora, pero te recompones, das un paso al frente y lo empujas. Lo empujas como el animal salvaje al que han querido domesticar a base de palos. Su rostro se desfigura: es el miedo del hombre ante la mujer sin miedo</p></div><p class="article-text">
        Est&aacute;s cruzando el Puente de la Barqueta, uno de los rescoldos de la Expo 92. Se construy&oacute; en tierra firme en una de las orillas del Guadalquivir y lo giraron entero sobre el agua, como si un puente tambi&eacute;n pudiera cambiar de idea. Son las ocho de la ma&ntilde;ana y las chicharras hace tiempo que corean los &aacute;rboles. T&uacute; las escuchas de fondo, como una nana, como cuando tu madre te cantaba <em>Qu&eacute; bonita que es mi ni&ntilde;a cuando duerme</em> e iba bajando el volumen para que el sue&ntilde;o te llevara y eras t&uacute; la que lo llevabas a &eacute;l. En los auriculares suena <em>Punzadas Sonoras</em>. Caminas r&aacute;pido, llegas tarde a la oficina tras una noche en vela como se llega tarde a un funeral, desganada, con arenilla en el paladar. Ves a lo lejos un tipo en direcci&oacute;n contraria. No te gusta. Piensas: no me gusta. No se debe a que sea un tipo y es, precisamente, porque es un tipo. Piensas: aqu&iacute; est&aacute; de nuevo, el miedo. Sigues caminando por la misma vereda. Piensas: es un tipo. Solo es un tipo cualquiera.
    </p><p class="article-text">
        El puente es ahora r&iacute;o. Nadas mal desde peque&ntilde;a, desde ese miedo al agua que te inocularon los monitores lanz&aacute;ndote al centro de una piscina cuando eras chica. Agarras con determinaci&oacute;n el bolso. Por si acaso. Tensas el cuello, los hombros, las piernas. Tu cerebro enfocado en un reconocible <em>Por si acaso</em>. Levantas la mirada buscando compa&ntilde;&iacute;a. Por si acaso. Piensas: no s&eacute; d&oacute;nde comenz&oacute; el miedo. Ni qui&eacute;n labr&oacute; la tierra despu&eacute;s de sembrarlo.
    </p><p class="article-text">
        Bajas la mirada. Haces <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/dicen_132_11779178.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como te ense&ntilde;aron</a>, como aprendiste todos estos a&ntilde;os, baj&aacute;ndote la falda y evitando cualquier contacto visual para camuflarte con el asfalto y cantar como una chicharra.
    </p><p class="article-text">
        Bebes del vaso turbio de la memoria. En su caudal flotan tipos que conociste y que le cantaron a tu adolescencia. <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/nina-habla_132_13365749.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Te engollipas</a> de tanta agua en apenas unos segundos. Conociste a un tipo que te dijo: <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/eres-mia_132_12608894.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eres m&iacute;a</a>. M&iacute;a. Yo. A otro por el que te arrancaste cada noche las plumas de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cuarto-propio/novia-grulla_132_11560140.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">novia grulla</a>. Conociste a un tipo <a href="https://www.xeniagarcia.com/2013/12/12/el-largo-de-mi-falda/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que te agredi&oacute;</a> con Hyde Park de tel&oacute;n de fondo, como una pintura que temblaba. A otro que cuando aprendiste a montar en bicicleta te empujaba con sus manos en el sill&iacute;n mientras te sobaba el culo. A otro que se masturb&oacute; junto a ti en el autob&uacute;s. A otro que te sigui&oacute; una noche oscura de vuelta a casa y te hizo sentir el terror. A veces jugaste con ellos a <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/piedra-papel-tijera_132_10548322.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">piedra, papel o tijeras</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Será el continuo entrenamiento en la debilidad lo que nos hace débiles? Que el miedo de una mujer (al igual que el cuerpo) es opinable por todos, lo aprendiste bien pronto</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Con doce a&ntilde;os, viste a un tipo normal que le gritaba a su novia normal. Y no hiciste nada, el miedo enmara&ntilde;ando tus meninges. A&ntilde;os m&aacute;s tarde, conociste a un tipo normal que te gritaba a ti. Que exig&iacute;a poner tu cuerpo a su nombre. Y ah&iacute; estaba: el mismo miedo.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n tuviste amigos que te acompa&ntilde;aban a casa para que no volvieras sola. A otros que te descorcharon una botella de vino de tintilla que deshiciera tus penas. A otros con voz c&aacute;lida y abrazos que conten&iacute;an un mundo. A alguno que te retir&oacute; la silla para cederte el sitio. A <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/no-distraidos_132_12545099.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un hombre bueno</a> del que te enamoraste. Conociste a un tipo que no conociste. Y a otro que deseaste conocer. Y todas esas mujeres eres t&uacute;, pero no eres ninguna de ellas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Ser&aacute; el continuo entrenamiento en la debilidad lo que nos hace d&eacute;biles? Que el miedo de una mujer (al igual que el cuerpo) es opinable por todos, lo aprendiste bien pronto. 
    </p><p class="article-text">
        El tipo pasa a tu lado y sin ning&uacute;n motivo aparente te da un empuj&oacute;n que te lanza contra la barandilla del puente. Te falta el aliento. Te falta que tu cuerpo desacredite la par&aacute;lisis cerebral que sientes. &Eacute;l arremete contra Ofelia, pero en una sombra de enajenaci&oacute;n &mdash;sin saber por qu&eacute;, justo en este instante&mdash; t&uacute; invocas a Medea. Y ahora eres Medea.
    </p><p class="article-text">
        Quiero correr pero me quedo. Me apalanco agarrada a la barandilla. Respiro muy deprisa. Esta vez no es el miedo. Es una avidez, una bestia de <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/impostora_132_11546083.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">impostora</a>. Nunca antes, jam&aacute;s, has hecho algo as&iacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando llegas a casa, tu pareja está amasando pan con ímpetu, con bravura. Te acercas por la espalda. Le cuentas el incidente de la mañana y tu miedo. El empujón y tu miedo. Él continúa con la masa, golpeando, con la sombra de que, pese a todo nuestro empeño, -a la temperatura justa, a la masa madre, al punto exacto de sal- a veces no sale bien</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No sabes nombrar esto que te pasa ahora, pero te recompones, das un paso al frente y lo empujas. Lo empujas como el animal salvaje al que han querido domesticar a base de palos. Su rostro se desfigura: es el miedo del hombre ante la mujer sin miedo.
    </p><p class="article-text">
        Corres hacia la oficina. Pasas todo el d&iacute;a con un grosor creciente en la piel, con los codos como estropajos y las rodillas amenazando desempolvar las costras de la infancia, como si hubieras vuelto al patio del recreo, como si hubieras recuperado la torpeza y valent&iacute;a de una ni&ntilde;a. No es mi cuerpo, pero es un cuerpo m&iacute;o. Escribes algo, cualquier cosa. Te convocan a una reuni&oacute;n donde todos son tipos con corbata. Lees algunos titulares (pocos) sobre el mundial: los casos de violencia de g&eacute;nero <a href="https://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/0022427813494843#tab-contributors" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumentan un 26% </a>cuando el equipo del agresor gana o empata, y hasta un 38% cuando pierde. No es por el f&uacute;tbol. Tambi&eacute;n es con el f&uacute;tbol.
    </p><p class="article-text">
        De regreso, caminas bajo los m&aacute;s de cuarenta grados escuchando a Fernando Delgadillo: <em>Hoy ten miedo de m&iacute;</em>. Interrumpe la canci&oacute;n un aviso: En lo que va de a&ntilde;o, 33 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas en nuestro pa&iacute;s; 10 en Andalucia. En M&aacute;laga, Antequera, Madrid, Toledo. No se trata del calor y tambi&eacute;n es por el calor. Cuando llegas a casa, tu pareja est&aacute; amasando pan con &iacute;mpetu, con bravura. Te acercas por la espalda. Le cuentas el incidente de la ma&ntilde;ana y tu miedo. El empuj&oacute;n y tu miedo. &Eacute;l contin&uacute;a con la masa, golpeando, con la sombra de que, pese a todo nuestro empe&ntilde;o, -a la temperatura justa, a la masa madre, al punto exacto de sal- a veces no sale bien. 
    </p><p class="article-text">
        En su libro <em>Anatom&iacute;a del miedo</em>, te cuenta tu pareja, Jos&eacute; Antonio Marina narra la an&eacute;cdota del mariscal de Turenne, conocido por su valor, quien &laquo;antes de entrar en combate, sintiendo que temblaba de miedo, se dijo: <em>&iquest;Tiemblas, cuerpo m&iacute;o? Pues m&aacute;s temblar&iacute;as si supieras d&oacute;nde te voy a mete</em>r&raquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esa es nuestra condena y, a veces, nuestra fortaleza. Pero nunca basta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xenia García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/tiemblas-cuerpo_132_13399490.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2026 20:08:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Tiemblas, cuerpo mío?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Violencia machista,mujeres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Finjamos las bajas laborales!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/finjamos-bajas-laborales_132_13396888.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d3bee46b-e8fd-41e5-b255-f737dc3a0c39_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1107y455.jpg" width="1200" height="675" alt="¡Finjamos las bajas laborales!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ojalá en España sí hubiera un problema generalizado de falsas bajas laborales. Nos han colado, y con qué eficacia, la ética del trabajo, igual que si el curro de Lamine Yamal y el tuyo fueran la misma cosa</p><p class="subtitle">Los datos del aumento de bajas que desmienten el “fraude” masivo del “absentismo” del que habla Feijóo</p></div><p class="article-text">
        A estas alturas hasta el propio Feij&oacute;o se ha dado cuenta de su en&eacute;sima metedura de pata, ahora al llamar &ldquo;c&aacute;ncer&rdquo; a las bajas laborales y anunciar una legislaci&oacute;n espec&iacute;fica contra los trabajadores que las sufran. Casi me dio pena ver al inefable Borja Semper defender las palabras de su l&iacute;der, justo cuando se ha reincorporado de una baja laboral, precisamente por c&aacute;ncer, durante la que ha percibido el 100 % de su sueldo como diputado. A estas alturas, en efecto, tampoco tiene sentido abundar en los numeros&iacute;simos an&aacute;lisis que han <a href="https://www.eldiario.es/economia/datos-aumento-bajas-desmienten-fraude-masivo-absentismo-habla-feijoo_1_13364970.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desmentido la acusaciones de Feij&oacute;o</a>: ni hay abusos de bajas laborales, ni en Espa&ntilde;a se dan m&aacute;s que en nuestro entorno (m&aacute;s bien al contrario), ni los caraduras proliferan por nuestros centros laborales, a no ser en las altas escalas como, por cierto, en el Congreso de los Diputados.
    </p><p class="article-text">
        La izquierda institucional, la tuitera y la medi&aacute;tica, con datos bien espigados, contestaron de manera contundente, y qued&oacute; claro que somos currantes honrados, que apenas hacemos trampas para enga&ntilde;ar a nuestros empleadores, que incluso vamos al tajo en condiciones de salud poco recomendables, sobre todo las mujeres, a las que hasta hace poco ni siquiera se les reconoc&iacute;a dolencias espec&iacute;ficas, como las relacionadas con la regla. No tengo nada que objetar a esos argumentos perfectamente documentados, los doy por v&aacute;lidos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, durante estos &uacute;ltimos d&iacute;as me ha sorprendido cierto tufillo moralista. De repente, hasta izquierdistas supuestamente contestatarios daban por buena la &eacute;tica del trabajo, en la peor tradici&oacute;n del comunismo, y de pronto vender tu tiempo durante ocho horas al d&iacute;a para, no s&eacute;, pasar productos por una caja de un supermercado te convert&iacute;a en mejor persona que intentar escaquearte de esa labor enajenante. De repente, el trabajo se convert&iacute;a en un valor absoluto, la medida de nuestra moralidad. Lo mismo da limpiar ba&ntilde;os durante todo el d&iacute;a, o pasar un turno de noche vigilando un parking y destrozando tu ciclo de sue&ntilde;o, que compartir despacho con Patricia Bot&iacute;n para decidir el desahucio de unas cuantas familias. Total, es trabajo, y del trabajo no hay que escaquearse, que est&aacute; feo y somos gente buena y de izquierdas, aunque sea trabajo para el capitalismo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay trabajo de sobra para todos, y recursos para garantizar la vida digna más allá del chantaje del salario, de manera que solo los explotadores y los tontos se revuelven cuando se habla de reducir la jornada laboral o implantar alguna renta incondicional</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hace casi una d&eacute;cada la New Economics Foundation de Reino Unido compar&oacute; la contribuci&oacute;n social de distintas profesiones. Mientras un ejecutivo financiero que percib&iacute;a varios millones de libras al a&ntilde;o destru&iacute;a siete libras de valor social por cada libra ingresada, una trabajadora de guarder&iacute;a con un salario modesto generaba siete libras de beneficio colectivo por cada libra que cobraba. Y el alto ejecutivo trabajaba mucho menos. Disponemos desde hace d&eacute;cadas de la capacidad tecnol&oacute;gica y productiva suficiente para disminuir de modo significativo nuestro tiempo de trabajo, seguramente hasta esas quince horas semanales que pronosticaba Keynes. Hay trabajo de sobra para todos, y recursos para garantizar la vida digna m&aacute;s all&aacute; del chantaje del salario, de manera que solo los explotadores y los tontos se revuelven cuando se habla de reducir la jornada laboral o implantar alguna renta incondicional. &iquest;Por qu&eacute;? Porque nos han colado, y con qu&eacute; eficacia, la &eacute;tica del trabajo, igual que si el curro de Lamine Yamal y el tuyo fueran la misma cosa.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que lo dir&eacute; de forma directa. Ojal&aacute; en Espa&ntilde;a s&iacute; hubiera un problema generalizado de falsas bajas laborales, ya que ser&iacute;a s&iacute;ntoma de un saludable rechazo al trabajo. Ojal&aacute;, cuando se vuelva a hablar de las bajas laborales, en lugar de sacar pecho, nos lamentemos de lo dif&iacute;cil que en Espa&ntilde;a es fingirlas. Sospecho que todos estar&iacute;amos m&aacute;s de acuerdo con ese enfoque. Menos Bot&iacute;n, Feij&oacute;o y Semper.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Santi Fernández Patón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/finjamos-bajas-laborales_132_13396888.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2026 03:30:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡Finjamos las bajas laborales!]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[baja laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A hacer puñetas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/punetas_132_13391612.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7e9dd5e6-5f69-4369-9d88-00aff9f708fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x851y370.jpg" width="1200" height="675" alt="A hacer puñetas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De la lectura pausada y serena de las sentencias del TJUE se desprende una soberana lección y la esperanza de que prevalece el Estado de derecho sobre el carácter aventurero de los que se creen salvadores de la patria</p><p class="subtitle">Opinión - Arzobispo de España
</p></div><p class="article-text">
        Un magistrado a&uacute;n en ejercicio exhib&iacute;a sin disimular lo que dec&iacute;a: nos han mandado a hacer pu&ntilde;etas. Se refer&iacute;a a las recientes <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/tjue-avala-mayor-parte-ley-amnistia_1_13381549.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sentencias del Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea</a> en respuesta a sendas cuestiones prejudiciales presentadas por el Tribunal de Cuentas y la Audiencia Nacional. La verdad es que se barruntaba pero no se esperaba un tal revolc&oacute;n a la justicia espa&ntilde;ola por parte &ndash;si se me permite la expresi&oacute;n pelotera en estos d&iacute;as futboleros&ndash; del VAR de la justicia europea, a la que nos incorporamos con nuestra integraci&oacute;n en la hoy Uni&oacute;n Europea hace unas d&eacute;cadas. 
    </p><p class="article-text">
        Una alegor&iacute;a a las pu&ntilde;etas de los jueces vestidos con sus batas rituales, atav&iacute;os de dignidad seg&uacute;n la doctrina, a las que se refer&iacute;a mi airado compa&ntilde;ero de otras lides. &Eacute;l no se sum&oacute;, sino que se indign&oacute; con aquella muestra exuberante de la soberbia de algunos jueces cre&iacute;dos de que su poder es superior a los otros dos poderes, el ejecutivo y legislativo. Ni m&aacute;s ni menos que en algarada callejera, con toga y pu&ntilde;etas, los jueces mostraban su oposici&oacute;n a que el legislativo legislare, es decir, se situaban contra la voluntad popular expresada democr&aacute;ticamente en las urnas y, por ello, presente en el Congreso de los Diputados. 
    </p><p class="article-text">
        Una expresi&oacute;n de la juristocracia creciente en el Estado espa&ntilde;ol, no solo por la actitud insurrecta de ciertos jueces, sino tambi&eacute;n por la creencia de que ellos son los gobernantes e interpretan la voluntad popular desde su visi&oacute;n integrista de Espa&ntilde;a. Pero lo dicho, a la calle, con togas y a lo loco, en contra de la propia normativa vigente, adem&aacute;s, y cabe preguntarse: &iquest;se sienten estos jueces bajo el imperio de la ley?
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que de la lectura pausada y serena de <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/documento-consulta-sentencia-tjue-ley-amnistia_1_13384228.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las sentencias del TJUE</a> se desprende una soberana lecci&oacute;n y la esperanza de que prevalece el Estado de derecho sobre el car&aacute;cter aventurero de los que se creen salvadores de la patria. Ha sido demasiado tiempo de zozobra, y ello a pesar de la justicia constitucional, de anteriores pronunciamientos prejudiciales, del Consejo de Europa, de la Comisi&oacute;n de Venecia&hellip;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los temores intestinos del patriotismo, en juzgados, calles y plazas, papel prensa, ondas de todo tipo, y alguna que otra casa del pueblo, han sido acallados</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A pesar de los argumentos publicados de muchos jueces y magistrados, a pesar de la difusi&oacute;n por medios de comunicaci&oacute;n, r&iacute;os de tinta, terremotos editoriales, vapuleo tertuliano, la justicia europea ha hablado. Solo con estas palabras de uno de los fallos se impugna el n&uacute;cleo argumental de la justicia patri&oacute;tica: no se opone (al Derecho europeo) una ley nacional que, para reducir tensiones institucionales y pol&iacute;ticas y facilitar un escenario de reconciliaci&oacute;n, establece la extinci&oacute;n penal...
    </p><p class="article-text">
        Desde luego que los clamores publicados, los temores intestinos del patriotismo, en juzgados, calles y plazas, papel prensa, ondas de todo tipo, y alguna que otra casa del pueblo, han sido acallados. Aunque disimulen con el arte de la ocultaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Pero no bastar&aacute;, la verg&uuml;enza judicial no es recuperable ni su reputaci&oacute;n, dado su car&aacute;cter vengativo, ya a los pocos minutos de conocidos los pronunciamientos prejudiciales, sin filtraciones, porque debe ser que los periodistas europeos no son tan despiertos, el runr&uacute;n cortesano dice que los jueces no piensan cumplir o emplear&aacute;n todas su artiller&iacute;a procesal filibustera.
    </p><p class="article-text">
        De nada les valdr&aacute; el art&iacute;culo 4.3 del Tratado de la Uni&oacute;n Europea que a ellos tambi&eacute;n obliga ni la jurisprudencia sobre la primac&iacute;a del derecho europeo sobre el derecho nacional, expresada de manera contundente, por ejemplo, en la sentencia Costa-Enel, que es de julio de 1964, de la que se deriva una jurisprudencia constante, que insiste en que es condici&oacute;n fundamental de la existencia y funcionamiento de la UE la aplicaci&oacute;n uniforme y regular del Derecho comunitario en todos los Estados miembros. Claro que es de cuando en Espa&ntilde;a se inauguraba flamantemente el TOP con uno de los mayores registros de enjuiciamiento de pol&iacute;ticos disidentes. De aquellos polvos... Si los jueces no piensan cumplir, procede la misma pregunta de m&aacute;s arriba &iquest;est&aacute;n los jueces sometidos al imperio de la ley?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Aroca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/punetas_132_13391612.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Jul 2026 19:32:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A hacer puñetas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[TJUE - Tribunal de Justicia de la Unión Europea,Ley de amnistía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Creer en la Selección y en España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/creer-seleccion-espana_132_13388471.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9b575337-f79a-47eb-b747-26267a5224d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x669y878.jpg" width="1200" height="675" alt="Aficionados de la seleccion española de fútbol celebrando, en Pamplona, uno de los dos goles de la semifinal contra Francia."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Se puede, en la España de hoy, creer, con libertad, en el Dios que uno quiera y en ninguno? ¿O el PP y Vox imponen una España blanca, católica, y de sangre sin mezcla? Los españoles somos diversos, a mucha honra, como la selección de fútbol que nos representa


</p><p class="subtitle">El PP frena la gran mezquita de Sevilla ante la presión de Vox y pese a reconocer que cumple la ley
</p></div><p class="article-text">
        Hoy es la v&iacute;spera del Espa&ntilde;a-Argentina, en el Nueva York de Mamdani, en los EEUU de Trump. Un espect&aacute;culo de masas, global. Que mantendr&aacute; atentos a las radios y pantallas a millones en todo el planeta. A argentinos y espa&ntilde;oles, y a gente de todos los continentes, idiomas, colores, credos, profesiones, ideolog&iacute;as, g&eacute;neros&hellip; Al mundo diverso.
    </p><p class="article-text">
        Mientras, en la quinta ciudad m&aacute;s poblada de Espa&ntilde;a, en Sevilla, el ayuntamiento del PP est&aacute; cediendo a la presi&oacute;n de Vox para replantearse e impedir que se construya una mezquita. Obstaculizando un proyecto que boicotean hace 20 a&ntilde;os y del que ten&eacute;is <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/promotores-mezquita-sevilla-pediran-reunion-vox-esperamos-no-imponga-ideologia-ley_1_13384954.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">detalles en esta noticia de SevillaelDiario.es</a>. Y dir&eacute;is, &iquest;no puede haber una mezquita en Sevilla, la ciudad del alc&aacute;zar y del minarete que es La Giralda? Justo aqu&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Hasta el arzobispo de Sevilla ha querido pronunciarse de forma &ldquo;escueta y muy clara&rdquo; apuntando que la libertad religiosa est&aacute; garantizada por el art.18 de la <a href="https://www.un.org/es/about-us/universal-declaration-of-human-rights" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Declaraci&oacute;n Universal de los Derechos Humanos</a> y por el art.16 de la <a href="https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-1978-31229" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola</a>, y los ha le&iacute;do textualmente, como <a href="https://www.elcorreoweb.es/videos/2026/07/10/video-arzobispo-sevilla-nueva-mezquita-132339690.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pod&eacute;is ver aqu&iacute;</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz (PP), cediendo a las presiones de Vox, se plantea un referéndum para permitir o prohibir la construcción de una mezquita en Sevilla. Pero, ¿cómo va a depender la libertad religiosa de tal consulta? ¿Qué será lo siguiente, un plebiscito para prohibir o permitir el feminismo?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Este bloqueo municipal a la construcci&oacute;n, por parte del <a href="https://mezquitadesevilla.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centro Cultural Isl&aacute;mico de Sevilla</a>, de la mezquita del arquitecto V&aacute;zquez Consuegra, esta intolerancia, islamofobia y ataque a la libertad religiosa no es un hecho aislado. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="De izq. a dcha., Jalib Nieto, vicepresidente y portavoz de la Fundación Mezquita de Sevilla; Jadiya Martínez, consejera de la Fundación; Ibrahim Hernández, presidente de la Fundación; y Guillermo Vázquez Consuegra, arquitecto del Centro Cultural Islámico que se proyecta en el Polígono Sur."
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            <span class="title">
                De izq. a dcha., Jalib Nieto, vicepresidente y portavoz de la Fundación Mezquita de Sevilla; Jadiya Martínez, consejera de la Fundación; Ibrahim Hernández, presidente de la Fundación; y Guillermo Vázquez Consuegra, arquitecto del Centro Cultural Islámico que se proyecta en el Polígono Sur.                            </span>
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        Venimos de Feij&oacute;o y Ayuso negando el derecho a voto a espa&ntilde;oles de origen inmigrante; venimos de M.Rajoy diciendo que los jugadores de la selecci&oacute;n francesa no son franceses por negros; venimos del pacto en Andaluc&iacute;a entre Moreno Bonilla (PP) y Gavira (Vox) que en el punto 64 establece el &ldquo;Fin del Programa de Lengua &Aacute;rabe y Cultura Marroqu&iacute;&rdquo; porque dicen querer &ldquo;promover nuestros usos y costumbres&rdquo;, sin &ldquo;adoctrinamiento e injerencia extranjera o intento de diluir nuestra identidad&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Negar el Islam con furor converso</h2><p class="article-text">
        Voy a tunear los famosos versos de mi paisano, poeta rom&aacute;ntico, B&eacute;cquer: 
    </p><p class="article-text">
        <em>&iquest;Cu&aacute;l es nuestra identidad?, dices mientras clavas/En mi pupila tu pupila negr&iacute;sima./&iquest;Nuestra identidad? &iquest;Y t&uacute; me lo preguntas?/ Pues si no es Al-&Aacute;ndalus&hellip; ya me dir&aacute;s.</em>
    </p><p class="article-text">
        A ver, que yo he disfrutado de un exquisito t&eacute; a la menta en la <a href="https://www.grandemosqueedeparis.fr/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colosal Mezquita de Par&iacute;s</a>. Que he visto el celo con que agentes alemanes custodian la <a href="https://www.sgk.de/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sinagoga de Colonia</a>. Que en <a href="https://mezquitadegranada.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Granada lleva la Gran Mezquita</a> 23 a&ntilde;os en pleno Albaic&iacute;n. Y en pa&iacute;ses de mayor&iacute;a musulmana hay iglesias y catedrales. &iquest;Por qu&eacute; Sevilla esconde y niega sus ricas ra&iacute;ces diversas?
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Urge leer obras como &quot;La huella morisca&quot;, de Antonio Manuel, para entender por qué la islamofobia de la derecha española arranca de mentir diciendo que los musulmanes de Al Ándalus eran extranjeros y desemboca en negar nuestras raíces con el empeño del converso, ése obligado a fingir para sobrevivir.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No dej&eacute;is de leer, cuanto antes, <a href="https://almuzaralibros.com/fichalibro.php?edi=1&amp;libro=1012" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La huella morisca. El Al &Aacute;ndalus que llevamos dentro</em></a>, del pensador y autor cordob&eacute;s Antonio Manuel. Lectura que, de forma imperdonable, yo a&uacute;n ten&iacute;a pendiente y que ya tarda en incluirse en el programa educativo porque alumbra vivamente qui&eacute;nes somos.
    </p><p class="article-text">
        Y es que el libro revela que si vivimos tan de espaldas y ajenos a que nuestros &ldquo;Ojal&aacute;&rdquo; y &ldquo;Ole&rdquo; vienen de &ldquo;Insha&rsquo;Allah&rdquo; (&ldquo;si Dios quiere&rdquo;) y &ldquo;Allah&rdquo; (&ldquo;Dios&rdquo;), si cerramos los ojos al nexo de los tan castizos &ldquo;San Isidro&rdquo; y &ldquo;La Almudena&rdquo; con  el nombre propio &ldquo;Idriss&rdquo; y &ldquo;almudaina&rdquo; que significa &ldquo;ciudadela&rdquo;, si hablamos alto, llamamos &ldquo;hacer s&aacute;bado&rdquo; a limpiar a fondo y somos los campeones del jam&oacute;n serrano es porque los jud&iacute;os y musulmanes que, siendo tan de aqu&iacute; como el que m&aacute;s (mucho m&aacute;s peninsulares que los posteriores reyes Austria y Borb&oacute;n), tuvieron que fingir a fondo convertirse al catolicismo para evitar la expulsi&oacute;n y exterminio inquisitoriales. 
    </p><p class="article-text">
        No pod&iacute;an susurrar, ni estar inactivos en Sabbath, ni negarse a comer cerdo o resultar&iacute;an sospechosos. Para seguir viviendo, para procrear y legarnos sus genes, incontables antepasados tuvieron que hacer alardes de converso, alardes que se han seguido transmitiendo.
    </p><h2 class="article-text">Ganar la final de la vida en equipo</h2><p class="article-text">
        Qu&eacute; pena y qu&eacute; p&eacute;rdida tan grande la cantidad de veces en la historia en que una parte ha machacado a otros y les ha impuesto sus ideas, su fe, su idioma, su supuesta superioridad de sangre y color de piel. Tambi&eacute;n en el franquismo los fascistas obligaron al exilio, exterior o interior, al silencio, miedo y sometimiento so pena de tortura, prisi&oacute;n o exterminio. Pero, probada la libertad, la democracia, la diversidad, el respeto, la convivencia, &iquest;no son mucho m&aacute;s gustosos? &iquest;C&oacute;mo no preferirlos?
    </p><p class="article-text">
        El mundo de homogeneidad blanca, cat&oacute;lica, y de ra&iacute;ces sin mezcla, &iquest;d&oacute;nde est&aacute;? En el Mundial no, desde luego. Espa&ntilde;a, Francia, Inglaterra, B&eacute;lgica, Holanda, EEUU&hellip; tienen a jugadores de todos los colores y credos, cuentan con los mejores. En la selecci&oacute;n espa&ntilde;ola se combinan jugadores vascos, navarros, catalanes, andaluces, madrile&ntilde;os, valencianos, extreme&ntilde;os, gallegos y canarios... junto a Aymeric Laporte, nacido en Francia y nacionalizado. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Recreación de la gran mezquita de Sevilla proyectada por el arquitecto Guillermo Vázquez Consuegra.                            </span>
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        Unidos en su objetivo com&uacute;n, luego, cada cual se encomienda o no a dioses. Algunos, como Nico Williams, se santiguan y Lamine Yamal ha agradecido alg&uacute;n gol a Allah, arrodill&aacute;ndose. &Eacute;l celebr&oacute; la liga para el Bar&ccedil;a ondeando la bandera Palestina, Borja Iglesias destaca por sus posturas progresistas y pro colectivo LGTBIQ+ y Marcos Llorente por negar la evidencia cient&iacute;fica de que tomar el sol sin protecci&oacute;n causa c&aacute;ncer de piel.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de que todos sean id&eacute;nticos. O finjan serlo. Por presi&oacute;n, por miedo. Son tan diversos como nuestra sociedad. Con la salvedad de que el f&uacute;tbol masculino a&uacute;n no ha conquistado para sus jugadores la libertad de salir del armario. Ojal&aacute; la alcance pronto. 
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; ma&ntilde;ana disfrutemos todos de un gran partido. Y sobre todo ganemos. &iquest;La Copa del Mundo? Claro. Pero sobre todo, la oportunidad de ser eso que el seleccionador, Luis de la Fuente, declarado creyente cat&oacute;lico y creyente en sus jugadores, dice de ellos siempre: que son un equipo, una familia, buena gente. Seamos una sociedad diversa, respetuosa, de buena gente, libre, que, junta, trabaja y avanza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Iglesias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/creer-seleccion-espana_132_13388471.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Jul 2026 19:41:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Creer en la Selección y en España]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Racismo,Islamofobia,Selección española,Mezquita,PPE,Vox,Democracia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo previsible no es tragedia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/previsible-no-tragedia_132_13381807.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/245f5ce6-ad29-4709-a5c3-b6b66a339f28_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo previsible no es tragedia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En California hemos tenido que aprender a base de pueblos borrados del mapa que el fuego no se combate sólo cuando aparece la llama. Se combate durante todo el año</p><p class="subtitle">Vacaciones de verano y otras despedidas</p></div><p class="article-text">
        De las cosas que m&aacute;s recuerdo del piso en el que vivi&oacute; mi abuela materna en N&iacute;jar, Almer&iacute;a, es el viento. La brisa caliente del desierto entrando como un extra&ntilde;o por las rendijas, haciendo vibrar los cristales de aquel tercer piso sin ascensor. El poniente, m&aacute;s fr&iacute;o, silbando por las calles estrechas de mi infancia. El viento all&iacute; no era paisaje: era presencia. Una fuerza que se colaba en la casa, en el cuerpo, en la memoria.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, cuando le&iacute; que el ministro de la Presidencia F&eacute;lix Bola&ntilde;os hablaba de una &ldquo;virulencia inusitada&rdquo; para describir el incendio de Los Gallardos, que avanz&oacute; a m&aacute;s de cien metros por minuto y ha dejado al menos trece muertos, sent&iacute; una mezcla de pena y rabia. Pena por las vidas perdidas. Rabia por esa forma tan pol&iacute;tica de convertir lo previsible en fatalidad. 
    </p><p class="article-text">
        No lo digo desde la distancia. Justo el a&ntilde;o pasado, cuando pasaba por Los Gallardos de camino a las playas de Vera, una mirada a las ramblas amarillas de vegetaci&oacute;n seca me par&oacute;: &ldquo;si se quema esto, estamos listos&rdquo;, pens&eacute;. 
    </p><p class="article-text">
        He vivido los &uacute;ltimos once a&ntilde;os en California, tierra de incendios donde las haya. Durante seis de ellos fui editora y jefa de informativos en una cadena local de televisi&oacute;n. Esto es lo que he aprendido: Cuando hay vientos fuertes y ola de calor despu&eacute;s de una temporada de lluvias intensas, es cuando se crean las condiciones m&aacute;s peligrosas para los incendios. Y si lo s&eacute; yo, imag&iacute;nate si lo sab&iacute;an los bomberos de la regi&oacute;n, <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/incendio-mortal-almeria-sorprende-junta-retenes-incompletos-avisamos-tiempo_1_13365745.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quienes llevaban tiempo avisando de problemas enquistados en el servicio</a>. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Creo que la pregunta no es, una vez declarado el incendio, ¿se actuó rápido? ¿se debía o no enviar el mensaje de alerta? (en mi humilde opinión sí, la gente sabe leer) sino más bien, ¿qué debió haberse hecho antes, durante el invierno? </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A las 5:16 pm del 9 de julio posteaba por primera vez la cuenta del Servicio de Extinci&oacute;n de Incendios Forestales de Andaluc&iacute;a (INFOCA) en la red social X, declarando el incendio en Los Gallardos y el env&iacute;o de 48 efectivos por tierra, dos autobombas, dos aviones de carga en tierra y cinco helic&oacute;pteros. <a href="https://x.com/antoniosanz/status/2075279763736784899" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">A las 7:03 p.m.</a> ya publicaba Antonio Sanz que el incendio se elevaba a emergencia 1, y <a href="https://x.com/Plan_INFOCA/status/2075286829784256786" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">poco despu&eacute;s</a> se duplicaban los efectivos por tierra y a&ntilde;ad&iacute;an m&aacute;s medios, algunos del Ministerio de Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica y el Reto Demogr&aacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        Esto habla de una respuesta r&aacute;pida y de que las autoridades tomaron en serio el incendio. Me puedo imaginar, por haberlo vivido tantas veces desde la redacci&oacute;n, la adrenalina que sintieron desde los puestos de mando, la columna de humo en pantallas grandes desde distintos &aacute;ngulos, controlando el avance de las llamas.
    </p><p class="article-text">
        No me puedo imaginar, porque no lo he sentido, el trabajo de los bomberos en el campo, la lucha contra el viento ensordecedor que aviva las llamas, y que con material tan inflamable y que se quema tan r&aacute;pido como el de las laderas del desierto avanza a pasos agigantados. Sobre todo, cuando va cuesta arriba. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de todos estos medios y toda esta respuesta, a las 8 de la ma&ntilde;ana del d&iacute;a siguiente, 10 de julio, <a href="https://x.com/antoniosanz/status/2075474662700548131" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se anunciaban ya 11 de los 13 fallecidos</a>. Por eso creo que la pregunta no es, una vez declarado el incendio, &iquest;se actu&oacute; r&aacute;pido? &iquest;se deb&iacute;a o no enviar el mensaje de alerta? (en mi humilde opini&oacute;n s&iacute;, la gente sabe leer) sino m&aacute;s bien, &iquest;qu&eacute; debi&oacute; haberse hecho antes, durante el invierno? 
    </p><p class="article-text">
        En California hemos tenido que aprender a base de pueblos borrados del mapa que el fuego no se combate s&oacute;lo cuando aparece la llama. Se combate durante todo el a&ntilde;o. Se combate con franjas de seguridad, con limpieza de combustibles, con planes comunitarios, con simulacros, con sistemas de alerta que funcionan y con pol&iacute;ticos que entienden que el calentamiento global no es un eslogan sino una obligaci&oacute;n administrativa.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Invocar el cambio climático como si fuera una coartada también es irresponsable. Precisamente porque sabemos que el riesgo aumenta, la prevención debería aumentar con él. La emergencia climática no exime a nadie de responsabilidad: la multiplica</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El cambio clim&aacute;tico agrava los incendios, s&iacute;. Hace los veranos m&aacute;s largos, las olas de calor m&aacute;s duras, la vegetaci&oacute;n m&aacute;s inflamable y los vientos m&aacute;s peligrosos. Pero invocar el cambio clim&aacute;tico como si fuera una coartada tambi&eacute;n es irresponsable. Precisamente porque sabemos que el riesgo aumenta, la prevenci&oacute;n deber&iacute;a aumentar con &eacute;l. La emergencia clim&aacute;tica no exime a nadie de responsabilidad: la multiplica.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; por eso sigo pensando en el piso de mi abuela en N&iacute;jar. En aquellos cristales temblando. En el sonido del viento antes de que nadie lo llamara amenaza. Los ni&ntilde;os aprenden pronto lo que los adultos prefieren olvidar: que hay fuerzas que no se pueden controlar, pero s&iacute; respetar. El viento no se puede detener. El fuego tampoco siempre. Pero se puede planificar. Se puede avisar. Se puede limpiar. Se puede evacuar. Se puede gobernar pensando en lo peor antes de que ocurra.
    </p><p class="article-text">
        Lo que no se puede es seguir llamando tragedia a algo que pod&iacute;a verse venir. Porque un incendio en una zona rural en Andaluc&iacute;a en verano, es todo menos imprevisible, y lo previsible no se llora, se evita. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María José Durán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/previsible-no-tragedia_132_13381807.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Jul 2026 19:40:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo previsible no es tragedia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Incendios forestales,Plan INFOCA]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bye, bye, Verja de Gibraltar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/bye-bye-verja-gibraltar_132_13376310.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fcf34b82-4f96-49b5-952c-20030292bbda_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bye, bye, Verja de Gibraltar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los guardianes de la moral diplomática llevan varios años estornudando entre legajos dieciochescos para oponerse a un acuerdo que era inevitable porque su inexistencia hubiera conducido a un nuevo infierno</p></div><p class="article-text">
        Mientras los gobernadores militares del Reino Unido y de Espa&ntilde;a compart&iacute;an monter&iacute;as en La Almoraima, los ingleses levantaron, en 1908, la Verja de Gibraltar que ahora desaparece, un siglo y pico m&aacute;s tarde. No se si se dieron un caprichito para conmemorar el bicentenario de la toma del Pe&ntilde;&oacute;n en 1704 o del Tratado de Utrecht de 1713. O quiz&aacute; fuese otra vuelta de tuerca a lo Henry James, despu&eacute;s de la p&eacute;rdida espa&ntilde;ola de Cuba, Puerto Rico y Filipinas, diez a&ntilde;os antes. Pero lo cierto es que, no contentos con arramblar con parte del territorio que nunca fue cedido oficialmente, le pusieron oficialmente puertas al Campo de Gibraltar.
    </p><p class="article-text">
        No es otro muro de Berl&iacute;n, como a veces se arguye, pero es un muro de la verg&uuml;enza, por m&uacute;ltiples razones. Cuando Rafael Alberti se plant&oacute; all&iacute;, en el verano de 1982, con la cancela a&uacute;n cerrada, el gent&iacute;o que se reun&iacute;a en la parte espa&ntilde;ola para hablar a voces con sus familiares y amigos del otro lado, se arremolin&oacute; ante el poeta en la calle, vestido con una de sus irrepetibles camisas florales. La pareja de la Guardia Civil que vigilaba el per&iacute;metro acudi&oacute; a disolver aquella manifestaci&oacute;n espont&aacute;nea: &ldquo;D&eacute;jenme &ndash;grit&oacute; el autor de &rdquo;Rota Oriental Spain&ldquo;--, d&eacute;jenme, que no muerdo. Adem&aacute;s, si mordiese esa roca, de ella s&oacute;lo saldr&iacute;a sangre-sangre-sangre&rdquo;. El p&uacute;blico aplaudi&oacute; vivamente y fueron los agentes quienes se disolvieron a s&iacute; mismos.
    </p><p class="article-text">
        Antes de la Verja, ya hubo muertes: el sublime Jos&eacute; Cadalso, justo dos siglos antes, la palm&oacute; por un trozo de metralla que le golpe&oacute; en la sien derecha durante el Gran e in&uacute;til Asedio de 1782, mientras naufragaban las bater&iacute;as flotantes y la &uacute;ltima intentona de Espa&ntilde;a por recobrar manu militari el ansiado Pe&ntilde;&oacute;n. El dictador Francisco Franco quiso hacerlo a su manera y cerr&oacute; el paso fronterizo a cal y canto en 1969, pero no contento con ello le cort&oacute; tambi&eacute;n las l&iacute;neas telef&oacute;nicas y las comunicaciones mar&iacute;timas &ndash;de las a&eacute;reas, ni hablamos--. Fernando Mar&iacute;a de Castiella, a quien llamaron por Gibraltar &ldquo;el ministro del Asunto Exterior&rdquo;, pretend&iacute;a que la colonia cayese &ldquo;como fruta madura&rdquo;, pero lo &uacute;nico que logr&oacute; es que los yanitos o llanitos, o como quieran llamarse a s&iacute; mismos, se volvieran m&aacute;s brit&aacute;nicos, que no ingleses, y m&aacute;s antiespa&ntilde;oles, por antifranquistas. Intent&oacute; ser una reedici&oacute;n de Numancia, pero la poco diplom&aacute;tica diplomacia espa&ntilde;ola, s&oacute;lo obtuvo la hostilidad de los colonizados, mientras Manuel Fraga Iribarne, como ministro de Turismo, se desviv&iacute;a por seducir a los colonialistas del T&aacute;mesis para que invadieran la Costa del Sol, esta vez como turistas. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La ciudad donde pasaron su juventud Imperio Argentina, Angel María de Lera y John Galliano, se vio abocada a sobrevivir como pudo, y no siempre bajo el imperio de la ley: el contrabando existió antes de que se levantara la Verja, tanto a gran escala estilo Juan March, como en el menudeo de los calcetines llenos de chucherías con que José Luis Cano la cruzaba de niño</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aquel suceso marc&oacute; a varias generaciones de gibraltare&ntilde;os, pero tambi&eacute;n de campogibraltare&ntilde;os: muchos de ellos perdieron su trabajo y no lo recobraron nunca, otros acabaron de porteros en Chamber&iacute; o en la base de Rota, porque sab&iacute;an ingl&eacute;s &ndash;all&iacute; se mantiene a&uacute;n una caseta de linenses en la feria--. La L&iacute;nea fue la ciudad m&aacute;s perjudicada, porque no se benefici&oacute; del supuesto plan de Desarrollo que llen&oacute; de chimeneas a una de las bah&iacute;as m&aacute;s hermosas del mundo. La ciudad donde pasaron su juventud Imperio Argentina, Angel Mar&iacute;a de Lera y John Galliano, se vio abocada a sobrevivir como pudo, y no siempre bajo el imperio de la ley: el contrabando existi&oacute; antes de que se levantara la Verja, tanto a gran escala estilo Juan March, como en el menudeo de los calcetines llenos de chucher&iacute;as con que Jos&eacute; Luis Cano la cruzaba de ni&ntilde;o. Los pocos a&ntilde;os de Liana Romero, en cambio, durante la Segunda Guerra Mundial, le sirvieron a su madre, la legendaria agente doble Reina de Corazones, para camuflar los microfilmes que no le cab&iacute;an en el env&eacute;s de sus guantes de cabritilla. Tambi&eacute;n hubo muertes entonces, a manos de los carabineros que tiroteaban a quienes cruzaban la franja con una petaca llena de picadura de tabaco. 
    </p><p class="article-text">
        Durante el bloqueo de la Verja, s&oacute;lo hab&iacute;a un puente posible, Radio Gibraltar y los &ldquo;Saludos&rdquo; de Norma Delgado, que sirvieron para dedicar canciones o mensajes entre las familias separadas por primera los intereses de Estado sobre los intereses de las personas. Diez a&ntilde;os despu&eacute;s del cierre, un pacifista llamado Gonzalo Arias llev&oacute; a cabo varias acciones para reclamar que la incipiente democracia espa&ntilde;ola reabriese lo que hab&iacute;a cerrado la dictadura: le cost&oacute; la c&aacute;rcel y el descr&eacute;dito, pero se mantuvo fiel a sus convicciones y aquella Verja se abri&oacute; un 15 de diciembre de 1982, por decisi&oacute;n del primer Gobierno socialista y como una condici&oacute;n sensata para que Espa&ntilde;a pudiera ingresar en la Comunidad Econ&oacute;mica Europea: aquella medianoche, Carmen Word gritaba su nombre como una consigna para reivindicar, sin duda, su identidad, su condici&oacute;n mestiza, ciudadana de una frontera que ya podr&iacute;a cruzarse, entonces, al menos peatonalmente, hasta que en febrero de 1985, pasaron los coches y las mercanc&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        La Verja de Gibraltar desaparece a pesar de que gibraltare&ntilde;os y campogibraltare&ntilde;os parezcan celebrar un club de lectura, en torno a &ldquo;El miedo a la libertad&rdquo;, de Erich Fromm. Del lado brit&aacute;nico, temen que las puertas abiertas llenen sus calles de chorizos, de narcos y de sacamantecas, de ah&iacute; que hayan renovado la valla met&aacute;lica del resto del per&iacute;metro, como si fueran a saltarla los migrantes ilegales que nunca podr&aacute;n contraer domicilio en la Roca tras las estrictas normas de empadronamiento que han publicado las autoridades gibraltare&ntilde;as. Y del lado espa&ntilde;ol, los pavores son m&aacute;s abundantes, pues se teme &ndash;con raz&oacute;n&mdash;que el mercado inmobiliario se dispare en la comarca o que la econom&iacute;a de Gibraltar siga colonizando a la del resto. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Incluso cabe el albur de que un futuro Gobierno de la derecha y de la extrema derecha española intente abolirlo. ¿Se atreverán a hacerlo? De ser así, tendría que ser España y la Unión Europea quienes volvieran a levantar la Verja que hace un siglo y pico inventó la Pérfida Albión. ¿Se arriesgarán a hacerlo? </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sin embargo, los 15.000 trabajadores transfronterizos respiran con alivio; los jubilados creen que mejorar&aacute;n sus pensiones y que el ajuste de precios limitar&aacute; el contrabando de nicotina. Tambi&eacute;n, por primera vez en un siglo, Espa&ntilde;a tendr&aacute; algo que ver en el istmo, ya que sus agentes supervisar&aacute;n los controles Schengen en la terminal del aeropuerto del Pe&ntilde;&oacute;n, que tambi&eacute;n construy&oacute; una empresa espa&ntilde;ola. 
    </p><p class="article-text">
        El Tratado de la Concordia en torno al Pe&ntilde;&oacute;n de la Discordia, como le bautiz&oacute; George Hills. Pero la Verja cae por su aprobaci&oacute;n provisional. Queda por ver qu&eacute; ocurrir&aacute; en la Euroc&aacute;mara, en los meses venideros, porque el Partido Popular y Vox se est&aacute;n empleando a saco para que los parlamentarios europeos se nieguen a un acuerdo que forma parte indudable del reseteo en las relaciones entre Gran Breta&ntilde;a y la Uni&oacute;n Europea. Los guardianes de la moral diplom&aacute;tica llevan varios a&ntilde;os estornudando entre legajos dieciochescos para oponerse a un acuerdo que era inevitable porque su inexistencia hubiera conducido a un nuevo infierno.
    </p><p class="article-text">
        Cabe la posibilidad que finalmente se apruebe. E incluso cabe el albur de que un futuro Gobierno de la derecha y de la extrema derecha espa&ntilde;ola intente abolirlo. &iquest;Se atrever&aacute;n a hacerlo? De ser as&iacute;, tendr&iacute;a que ser Espa&ntilde;a y la Uni&oacute;n Europea quienes volvieran a levantar la Verja que hace un siglo y pico invent&oacute; la P&eacute;rfida Albi&oacute;n. &iquest;Se arriesgar&aacute;n a hacerlo? No me atrevo a responder a esa pregunta porque, visto lo visto, la sensaci&oacute;n de ser libres no parece ser una enfermedad contagiosa. En todo caso, hoy por hoy, <em>bye-bye</em>, Verja de Gibraltar. Y como dir&iacute;an en el Pe&ntilde;&oacute;n, por favor, <em>no me llames patr&aacute;s</em>. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Téllez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/bye-bye-verja-gibraltar_132_13376310.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jul 2026 03:30:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bye, bye, Verja de Gibraltar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gibraltar,Estrecho de Gibraltar,Campo de Gibraltar,Reino Unido]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Arzobispo de España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/arzobispo-espana_132_13374887.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e627e792-ce5a-4aa6-8ded-143c8572c79d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x815y273.jpg" width="1200" height="675" alt="Arzobispo de España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
El activismo y el politiqueo de los obispos es ya una realidad cotidiana insoportable en una sociedad democrática
</p><p class="subtitle">El presidente de los obispos tacha al Gobierno de “banda de ladrones” y argumenta: “A las pruebas me remito”
</p></div><p class="article-text">
        El arzobispo de <em>Fachadolid</em> ha realizado una atrevida razia en la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola. Disculpen los vallisoletanos, lo de <em>Fachadolid</em> no es cosa es m&iacute;a, es palabra del <a href="https://www.eldiario.es/politica/ignacio-dancausa-lider-juventudes-pp-fachadolid-sera-inicio-edad-dorada-nuevas-generaciones_1_13372678.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuevo l&iacute;der de las juventudes del PP que empieza con maneras</a>. En todo caso, no desmerece el t&iacute;tulo don Luis Arg&uuml;ello, presidente, adem&aacute;s, de la Conferencia Episcopal. En la inspiraci&oacute;n del titular, soy devoto deudor de <em>Faemino</em> <em>y</em> <em>Cansado</em>, en <a href="https://www.youtube.com/watch?v=kaqAj9SG7is" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un gag inolvidable</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Este se&ntilde;or castellano, sali&eacute;ndose de su pellejo pastoral, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/presidente-obispos-tacha-gobierno-banda-ladrones-argumenta-pruebas-remito_1_13368780.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha tildado al Estado espa&ntilde;ol de banda de ladrones</a>. No es un error menor ni no intencionado ni un desliz, el se&ntilde;or obispo es versado en leyes y en religi&oacute;n y, a pesar de ello, se sale de la predicaci&oacute;n pastoral del papa Le&oacute;n XIV para situarse abiertamente en la doctrina no de la Iglesia sino de la extrema derecha. Don Luis sabe las diferencias y sabe que &eacute;l es la m&aacute;xima autoridad en las di&oacute;cesis de Espa&ntilde;a, y tambi&eacute;n sabe que su ministerio depende del Papa, jefe de la Iglesia y del Estado del Vaticano.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La diosa Fortuna ha querido que, para que la razón tuitera y la común asocie sus palabras con un cierto sentir compartido, los exabruptos del arzobispo de España coincidan con la condena a cincuenta y dos años de prisión para un cura de Málaga por violación múltiple. Un caso no aislado
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El ministro F&eacute;lix Bola&ntilde;os, no s&eacute; si miembro de socialismo vaticano o seglar, ha sido suave y <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/bolanos-presidente-obispos-ataques-gobierno-si-calificasemos-iglesia-banda-agresores-sexuales_1_13369890.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">solo le ha dado un pellizco de monja postconciliar al citado arzobispo</a>. La diosa fortuna ha querido que, para que la raz&oacute;n tuitera y la com&uacute;n asocie sus palabras con un cierto sentir compartido, los exabruptos del arzobispo de Espa&ntilde;a coincidan con la <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/malaga/condenado-52-anos-prision-cura-malaga-sedar-violar-grabar-cuatro-mujeres-aprovechando-confianza_1_13367960.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">condena a cincuenta y dos a&ntilde;os de prisi&oacute;n para un cura de M&aacute;laga por violaci&oacute;n m&uacute;ltiple</a>. Un caso no aislado.
    </p><p class="article-text">
        Pero con todo, y sobrevolando sobre el intercambio epistolar, nunca mejor dicho, el activismo y el politiqueo de los obispos es ya una realidad cotidiana insoportable en una sociedad democr&aacute;tica. Desde luego que no se impugna su libertad de expresi&oacute;n sin sotana ni que defienda su doctrina, por otra parte, muy reaccionaria. Pero s&iacute; que, incluso con el dinero de nuestros  impuestos al C&eacute;sar, hagan pol&iacute;tica, la que complace a Dios, quiz&aacute;, pero sobre todo a su ideario pol&iacute;tico ultraconservador, tambi&eacute;n desde sus medios de comunicaci&oacute;n, cuyo m&aacute;ximo accionista es el Esp&iacute;ritu Santo, una competencia desleal se mire como se mire.
    </p><p class="article-text">
        Una vez me coment&oacute; un dirigente socialista turdetano, del convento hispalense, que en sus asambleas si sonara una campanilla, instrumento lit&uacute;rgico de autoridad para los beatos, m&aacute;s de la mitad del qu&oacute;rum se hincar&iacute;a de rodillas. Algunas de las debilidades vaticanas del socialismo ya se han podido observar en el sost&eacute;n tributario y fiscal, adem&aacute;s del jur&iacute;dico y de las cosas de la Iglesia, incluidas las responsabilidades penales, pero es conocida la presi&oacute;n e influencia del socialismo m&aacute;s beato, por ejemplo, en el asunto de las inmatriculaciones de los bienes patrimoniales, usurpados, o, es solo un ejemplo, en el papel deslucido jugado por la entonces vicepresidenta del Gobierno, Mar&iacute;a Teresa Fern&aacute;ndez de la Vega, en el dosier que acab&oacute; con una de las cajas de ahorro andaluza de raigambre cordobesa. Tan es as&iacute; que el hoy consejero de la Presidencia de la Junta de Andaluc&iacute;a, antes en la oposici&oacute;n, Antonio Sanz, chamuscado estos d&iacute;as por otros motivos, se&ntilde;al&oacute; airadamente el conchabeo entre Rodr&iacute;guez Zapatero y Manuel Chaves en aquellos asuntos <em>cajarios</em>. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sin la denuncia de los acuerdos con la Santa Sede, señor obispo de la Moncloa, es como decía Gonzalo Correas: &quot;Amor de monja y peo de fraile, todo es aire&quot;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En fin, que el vaticanismo socialista es proverbial, quiz&aacute; por eso le temen algunos m&aacute;s a Dios en secreto, en otra vida, que a la justicia terrenal, en &eacute;sta: unas avemar&iacute;as y al cielo. Sin embargo, el asunto merece una reflexi&oacute;n y ciertas decisiones sobre los Acuerdos con la Santa Sede, en vigor desde tres d&iacute;as despu&eacute;s de la entrada en vigor de la Constituci&oacute;n espa&ntilde;ola. 
    </p><p class="article-text">
        Sin duda una h&aacute;bil maniobra beat&iacute;fica  que ilustres juristas ha calificado como inconstitucional. Sin la denuncia de los acuerdos con la Santa Sede, se&ntilde;or obispo de la Moncloa, es como dec&iacute;a Gonzalo Correas: <em>&ldquo;Amor de monja y peo de fraile, todo es aire&rdquo;</em>. Se trata de acabar con los privilegios y no extenderlos a todos en un Estado que es aconfesional, en el que pertenecer a instituciones eclesi&aacute;sticas no puede ser un privilegio cr&iacute;tico contra las instituciones y el propio Estado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Aroca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/arzobispo-espana_132_13374887.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Jul 2026 20:07:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Arzobispo de España]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Iglesia,Conferencia Episcopal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El calor asfixia a la ganadería andaluza: menos producción, más costes y un reto creciente para el sector]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/calor-asfixia-ganaderia-andaluza-produccion-costes-reto-creciente-sector_132_13372573.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4b4c962a-1e7c-42f2-b7af-6d6cc0881807_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El calor asfixia a la ganadería andaluza: menos producción, más costes y un reto creciente para el sector"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las olas de calor obligan a transformar las explotaciones ganaderas para garantizar el bienestar animal y mantener la rentabilidad de un sector estratégico para Andalucía</p></div><p class="article-text">
        El calor extremo ha dejado de ser un episodio puntual del verano para convertirse en uno de los principales factores que condicionan el presente y el futuro de la ganader&iacute;a andaluza. Las altas temperaturas, cada vez m&aacute;s frecuentes, intensas y prolongadas, est&aacute;n modificando el funcionamiento de las explotaciones, reduciendo la productividad de los animales y aumentando considerablemente los costes de producci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de tratarse de una simple incomodidad, el denominado estr&eacute;s t&eacute;rmico constituye un problema que afecta al bienestar animal, a la econom&iacute;a de las explotaciones y, en &uacute;ltima instancia, a la estabilidad del conjunto de la cadena alimentaria. Vacas, ovejas, cabras, cerdos, abejas y aves responden de forma similar cuando las temperaturas superan los l&iacute;mites que su organismo puede soportar: comen menos, producen menos y son m&aacute;s vulnerables a enfermedades.
    </p><p class="article-text">
        En una comunidad como Andaluc&iacute;a, donde la ganader&iacute;a constituye uno de los pilares del desarrollo rural, el impacto del calor preocupa cada vez m&aacute;s a productores, veterinarios, investigadores y organizaciones agrarias.
    </p><p class="article-text">
        La ubicaci&oacute;n geogr&aacute;fica de Andaluc&iacute;a hace que sea una de las regiones europeas m&aacute;s expuestas a los episodios de calor extremo. En numerosas comarcas del valle del Guadalquivir y del interior oriental se registran temperaturas superiores a los 40 grados durante varios d&iacute;as consecutivos.
    </p><p class="article-text">
        A esta situaci&oacute;n se suma la reducci&oacute;n de las precipitaciones, la mayor frecuencia de sequ&iacute;as y el incremento de las noches tropicales, en las que la temperatura apenas desciende. Todo ello dificulta que los animales puedan recuperarse del calor acumulado durante el d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El problema afecta tanto a explotaciones intensivas como extensivas. Mientras las primeras deben invertir en sistemas de refrigeraci&oacute;n, ventilaci&oacute;n y climatizaci&oacute;n, las segundas sufren adem&aacute;s la p&eacute;rdida de pastos naturales, la escasez de agua y la disminuci&oacute;n de la calidad del alimento disponible en el campo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La energía que normalmente se destinaría a producir leche, desarrollar masa muscular o mantener la actividad reproductiva pasa a emplearse en conservar estable la temperatura corporal. El resultado es una disminución progresiva del rendimiento que puede prolongarse incluso semanas después de finalizar una ola de calor</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cada especie dispone de un rango de temperatura en el que desarrolla su m&aacute;xima capacidad productiva. Cuando ese l&iacute;mite se supera, el organismo activa mecanismos para intentar eliminar el exceso de calor. Los animales aumentan la frecuencia respiratoria, sudan en aquellas especies que pueden hacerlo, permanecen inm&oacute;viles durante las horas centrales del d&iacute;a, buscan la sombra y multiplican el consumo de agua. Sin embargo, mantener esa respuesta fisiol&oacute;gica exige un elevado gasto energ&eacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        La energ&iacute;a que normalmente se destinar&iacute;a a producir leche, desarrollar masa muscular o mantener la actividad reproductiva pasa a emplearse en conservar estable la temperatura corporal. El resultado es una disminuci&oacute;n progresiva del rendimiento que puede prolongarse incluso semanas despu&eacute;s de finalizar una ola de calor. 
    </p><p class="article-text">
        El vacuno lechero es uno de los sectores m&aacute;s sensibles al estr&eacute;s t&eacute;rmico. Cuando las temperaturas aumentan, las vacas reducen el consumo de materia seca y disminuye la producci&oacute;n diaria de leche. Adem&aacute;s, se altera su composici&oacute;n, reduci&eacute;ndose el porcentaje de grasa y prote&iacute;na, dos par&aacute;metros fundamentales para determinar la calidad y el valor comercial del producto.
    </p><p class="article-text">
        Las explotaciones con animales de alta producci&oacute;n son especialmente vulnerables, ya que generan una mayor cantidad de calor metab&oacute;lico y necesitan realizar un esfuerzo adicional para refrigerarse. En muchas granjas andaluzas, los ventiladores industriales, los sistemas de aspersi&oacute;n y los nebulizadores funcionan durante buena parte del d&iacute;a para mantener unas condiciones ambientales aceptables.
    </p><p class="article-text">
        En el ganado destinado a la producci&oacute;n de carne tambi&eacute;n aparecen importantes p&eacute;rdidas. Los animales reducen el consumo de pienso y el crecimiento se ralentiza. La consecuencia inmediata es una menor ganancia media diaria de peso y un retraso en la comercializaci&oacute;n. Cada d&iacute;a adicional que un animal permanece en la explotaci&oacute;n supone un incremento de los costes de alimentaci&oacute;n, mano de obra, energ&iacute;a y mantenimiento.
    </p><p class="article-text">
        En sistemas extensivos, el problema se agrava cuando los pastos se secan antes de tiempo y los ganaderos deben recurrir a la compra de forrajes y piensos para compensar la falta de alimento natural.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los efectos menos visibles, pero con mayor repercusi&oacute;n econ&oacute;mica, es el deterioro de la capacidad reproductiva. Las hembras presentan celos m&aacute;s cortos y menos evidentes, disminuyendo las posibilidades de inseminaci&oacute;n o cubrici&oacute;n en el momento adecuado. Tambi&eacute;n aumenta la mortalidad embrionaria temprana y disminuye el porcentaje de gestaciones viables. En los machos, el incremento de la temperatura afecta directamente a la producci&oacute;n esperm&aacute;tica y reduce la calidad del semen durante varias semanas. Todo ello retrasa los ciclos productivos y reduce la eficiencia global de las explotaciones.
    </p><p class="article-text">
        Garantizar el bienestar animal no solo responde a una obligaci&oacute;n &eacute;tica y normativa; constituye tambi&eacute;n una herramienta para mejorar la productividad. Los animales que permanecen en condiciones t&eacute;rmicas adecuadas presentan mejores &iacute;ndices de crecimiento, mayor fertilidad, menor incidencia de enfermedades y una producci&oacute;n m&aacute;s estable.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, muchas explotaciones est&aacute;n modificando sus instalaciones incorporando cubiertas aislantes, sistemas autom&aacute;ticos de ventilaci&oacute;n, ventiladores de gran caudal, nebulizadores, aspersores y zonas de sombra. En las explotaciones extensivas tambi&eacute;n se recuperan pr&aacute;cticas tradicionales como la plantaci&oacute;n de arbolado, la conservaci&oacute;n de dehesas y el aprovechamiento de refugios naturales.
    </p><p class="article-text">
        Durante los meses de verano el agua adquiere un valor estrat&eacute;gico. El consumo puede incrementarse de forma muy importante dependiendo de la especie y de las condiciones ambientales. Por ello, los bebederos deben proporcionar agua limpia, fresca y suficiente durante todo el d&iacute;a. La escasez de agua o el aumento de su temperatura incrementan r&aacute;pidamente el estr&eacute;s t&eacute;rmico y pueden desencadenar graves problemas sanitarios.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Andalucía cuenta con una larga tradición ganadera y con profesionales altamente cualificados, pero mantener ese liderazgo exigirá inversiones, investigación y políticas que acompañen al sector en esta transición. Porque el calor ya no representa únicamente una amenaza estacional. Se ha convertido en uno de los principales retos estructurales para la ganadería del siglo XXI</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En un contexto marcado por la sequ&iacute;a, garantizar este suministro constituye uno de los mayores desaf&iacute;os para muchas explotaciones andaluzas. La innovaci&oacute;n se ha convertido en una aliada del sector. Cada vez es m&aacute;s frecuente encontrar sensores ambientales que controlan temperatura y humedad en tiempo real, collares inteligentes que monitorizan la actividad de los animales o sistemas autom&aacute;ticos capaces de activar ventiladores y aspersores cuando se superan determinados umbrales t&eacute;rmicos.
    </p><p class="article-text">
        La alimentaci&oacute;n tambi&eacute;n evoluciona. Los nutricionistas ajustan las dietas durante el verano para reducir el calor generado por la digesti&oacute;n, incrementar la densidad energ&eacute;tica y compensar las p&eacute;rdidas minerales ocasionadas por el estr&eacute;s t&eacute;rmico.
    </p><p class="article-text">
        Todas estas medidas tienen un coste. El incremento del consumo el&eacute;ctrico, el mayor gasto en agua, las inversiones en climatizaci&oacute;n y el aumento del precio de los alimentos para el ganado reducen considerablemente los m&aacute;rgenes de rentabilidad. A ello se suma la incertidumbre derivada de la evoluci&oacute;n de los mercados y de la variabilidad clim&aacute;tica, que dificulta la planificaci&oacute;n de las explotaciones. Las organizaciones profesionales agrarias reclaman ayudas espec&iacute;ficas para modernizar las instalaciones, mejorar la eficiencia energ&eacute;tica y facilitar la adaptaci&oacute;n de la ganader&iacute;a a las nuevas condiciones clim&aacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Los expertos coinciden en que el cambio clim&aacute;tico obligar&aacute; a transformar buena parte de los sistemas de producci&oacute;n ganadera. Las explotaciones deber&aacute;n combinar innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, mejora gen&eacute;tica, eficiencia en el uso del agua y nuevas estrategias de manejo para seguir siendo competitivas.
    </p><p class="article-text">
        Andaluc&iacute;a cuenta con una larga tradici&oacute;n ganadera y con profesionales altamente cualificados, pero mantener ese liderazgo exigir&aacute; inversiones, investigaci&oacute;n y pol&iacute;ticas que acompa&ntilde;en al sector en esta transici&oacute;n. Porque el calor ya no representa &uacute;nicamente una amenaza estacional. Se ha convertido en uno de los principales retos estructurales para la ganader&iacute;a del siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        La capacidad para adaptarse marcar&aacute; la diferencia entre las explotaciones que logren mantener su rentabilidad y aquellas que tendr&aacute;n serias dificultades para afrontar un clima cada vez m&aacute;s extremo, veranos m&aacute;s largos y olas de calor cada vez m&aacute;s tempranas. Proteger a los animales frente al calor no solo significa mejorar su bienestar; supone garantizar el futuro de una actividad esencial para la econom&iacute;a andaluza, el empleo rural y la producci&oacute;n de alimentos de calidad. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/calor-asfixia-ganaderia-andaluza-produccion-costes-reto-creciente-sector_132_13372573.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Jul 2026 03:30:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El calor asfixia a la ganadería andaluza: menos producción, más costes y un reto creciente para el sector]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ola de calor,Ganadería]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Saca tu capitalismo de mi lucha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/saca-capitalismo-lucha_132_13372076.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6a52824d-92e1-40bd-88ad-12b53fd6ded1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Saca tu capitalismo de mi lucha"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las grandes corporaciones saben que hay un nicho de mercado para la memoria y no van a perder la ocasión de sacarle rentabilidad. Eso sí, pasando antes todos estos relatos por esos filtros de belleza que eliminan manchas, arrugas y fricciones</p></div><p class="article-text">
        No es ninguna sorpresa que el capitalismo lo absorbe todo. Vivimos un tiempo en el que todo se ha convertido en un producto consumible: nuestras vidas, los lugares a los que viajamos, la salud mental, la menopausia, la orientaci&oacute;n pol&iacute;tica, el malestar... Hagan la prueba y abran cualquier red social. El algoritmo, que les conoce mejor que su propia madre, les ofrecer&aacute;, con absoluta precisi&oacute;n, el contenido que mejor se ajuste a sus inquietudes. Si tienen insomnio porque viven asfixiados por la precariedad laboral, el precio de la vivienda, la falta de tiempo para mantener v&iacute;nculos sociales o la dificultad para conseguir asistencia m&eacute;dica, lo m&aacute;s probable es que terminen canalizando su angustia enganchados a un scroll infinito de reels que les hablar&aacute;n de cortisol, suplementos de magnesio, ritmos circadianos y pautas de alimentaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ese precioso tiempo de nuestra vida no lo dedicaremos a movilizarnos, y se lo regalaremos a Elon Musk, Mark Zuckerberg y todos estos se&ntilde;ores que sustentan los sistemas que nos oprimen. Les haremos m&aacute;s ricos con nuestra atenci&oacute;n. Y s&iacute;, tambi&eacute;n nos compraremos los suplementos, tengo toda una colecci&oacute;n en mi mesita de noche.
    </p><p class="article-text">
        Lo tengo m&aacute;s o menos asumido porque soy consciente de nuestra humanidad y vulnerabilidad. Sin embargo, hay algo que me resulta desolador por lo bien que funciona y lo peligroso que me parece, y es c&oacute;mo el capitalismo ha logrado hacerse tambi&eacute;n con nuestras luchas y movimientos sociales. Es toda una victoria, tomar aquello que era subversivo, que naci&oacute; para cuestionarlo y derribar sus estructuras, triturarlo y devolv&eacute;rnoslo en una forma domesticada, consumible e inocua.
    </p><p class="article-text">
        Lo vimos con el feminismo y el fen&oacute;meno &ldquo;girlboss&rdquo;. La protesta y la denuncia fueron sustituidas por la aspiraci&oacute;n individual a ser una jefaza, una triunfadora, una l&iacute;der emprendedora con &eacute;xito financiero. Para qu&eacute; destruir las estructuras si puedes formar parte de ellas mientras te pones una camiseta con el lema &ldquo;Girl Power&rdquo; fabricada bajo explotaci&oacute;n laboral.
    </p><p class="article-text">
        Como adolescente de los noventa, recuerdo perfectamente a las Spice Girls, abanderadas de ese lema y todav&iacute;a hoy, consideradas un icono cultural feminista, declararse admiradoras de Margaret Thatcher, a la que definieron como &ldquo;la primera Spice&rdquo;. (Breve recordatorio para lectores j&oacute;venes: su gobierno impuso un neoliberalismo salvaje, desmantel&oacute; el estado de bienestar, asfixi&oacute; a la clase trabajadora y apoy&oacute; dictaduras sangrientas).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hablaba Mark Fisher en su &#039;Realismo capitalista&#039; de esta absorción de la rebeldía. El mercado ya no trata de perseguir lo subversivo, sino de apropiárselo. Nos devuelve nuestra protesta envuelta en celofán y purpurina, atractiva, deseable, ligera, inofensiva. Lista para consumir. Así la desactiva</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lo vemos en los &uacute;ltimos tiempos con la mercantilizaci&oacute;n del Orgullo (ahora Pride, que recuerda menos a lucha y m&aacute;s a marca global), con sus buenas dosis de pinkwashing, sus carrozas de Idealista y fiestas patrocinadas por grandes marcas que han sabido ver el negocio en lo que naci&oacute; como una manifestaci&oacute;n pol&iacute;tica por los derechos, la memoria y la dignidad.
    </p><p class="article-text">
        Lo &uacute;ltimo, y confieso que esto no me lo vi venir, es la mercantilizaci&oacute;n de la memoria democr&aacute;tica. La creaci&oacute;n de productos culturales blancos que toman historias o personajes marcados por el exilio o la violencia de la Guerra Civil y la dictadura, despoj&aacute;ndolos de toda la rabia pol&iacute;tica que les dio origen para convertirlos en productos de entretenimiento descafeinado.
    </p><p class="article-text">
        Las grandes corporaciones saben que hay un nicho de mercado para la memoria y no van a perder la ocasi&oacute;n de sacarle rentabilidad. Eso s&iacute;, pasando antes todos estos relatos por esos filtros de belleza que eliminan manchas, arrugas y fricciones. Calculando con exactitud el porcentaje de memoria que no cuestione demasiado.
    </p><p class="article-text">
        Hablaba Mark Fisher en su <em>'Realismo capitalista'</em> de esta absorci&oacute;n de la rebeld&iacute;a. El mercado ya no trata de perseguir lo subversivo, sino de apropi&aacute;rselo. Nos devuelve nuestra protesta envuelta en celof&aacute;n y purpurina, atractiva, deseable, ligera, inofensiva. Lista para consumir. As&iacute; la desactiva.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; hacer ante esto? No tengo ni idea. Supongo que mantener los ojos abiertos, no dejarnos cegar por el brilli brilli, seguir buscando y protegiendo la grieta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Hojman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/saca-capitalismo-lucha_132_13372076.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Jul 2026 20:06:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Saca tu capitalismo de mi lucha]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Capitalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Niña, habla bien]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/nina-habla_132_13365749.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/37992911-7a22-4eaf-989e-b8a3c345c24d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x845y205.jpg" width="1200" height="675" alt="Niña, habla bien"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Jarta estoy de escuchar hablar de la pobreza de vocabulario de los andaluces como baza de una estigmatización lingüística, cuando sabemos que la riqueza léxica es una conquista del individuo, no de una frontera geográfica</p><p class="subtitle">En abierto - Si no se me entiende, me lo subtitula
</p></div><p class="article-text">
        Mi abuela naci&oacute; en 1924, a&ntilde;o en el que, seg&uacute;n algunos medios, se lanz&oacute; la campa&ntilde;a institucional de la &ldquo;Cruzada del bien hablar&rdquo;, una iniciativa negra llevada a cabo en Sevilla y otros puntos de Andaluc&iacute;a con el objetivo de ense&ntilde;ar a &ldquo;hablar bien&rdquo; a los andaluces. Se trata de un episodio tan poco documentado que apenas he encontrado dos o tres referencias. Sea como fuere, ella no asisti&oacute; a dicha escuela.
    </p><p class="article-text">
        Lo s&eacute; porque dec&iacute;a: <em>Esta casa es como el co&ntilde;o de la Bernarda</em>. Sobre todo despu&eacute;s de enfermar y de que la debilidad la desalojara, y recuerdo preguntarme c&oacute;mo ser&iacute;a la Bernarda, c&oacute;mo ser&iacute;a el co&ntilde;o de esa santera que todos nombraban, grana&iacute;na o sevillana, puta o santera, qu&eacute; m&aacute;s daba, pero c&oacute;mo, c&oacute;mo ser&iacute;a, todo eso me preguntaba acuclillada sobre las frescas baldosas de la casa. Sin embargo, nunca me hizo falta descifrarlo para comprender la respiraci&oacute;n de aquel enunciado.
    </p><p class="article-text">
        Mi abuela ten&iacute;a una vecina con el ojo a la virul&eacute; y otra que ve&iacute;a menos que Pepe Leches. Mi indagaci&oacute;n, por aquellos a&ntilde;os, se saciaba con la mera observaci&oacute;n. Un ojo amoratado o la miop&iacute;a galopante de un guardia municipal madrile&ntilde;o que le hac&iacute;a dar leches a diestro y siniestro eran taras de fuego que se me agarraban a la garganta. Y, sin embargo, las entend&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Desde peque&ntilde;a sent&iacute; un placer &iacute;ntimo por conocer de d&oacute;nde ven&iacute;an las palabras. Recuerdo a una amiga de mi madre que siempre sentenciaba: <em>Esto lo sabe hasta el sursuncorda</em>. Yo me acercaba a ella para preguntarle por lo bajini: &iquest;Y qui&eacute;n es el sursuncorda ese? No sol&iacute;a haber respuesta a mi curiosidad ab&uacute;lica, probablemente porque la se&ntilde;ora jam&aacute;s lo hil&oacute; con aquel &ldquo;Levantemos los corazones&rdquo; de la liturgia cat&oacute;lica, pero eso no imped&iacute;a que yo la comprendiera. Intu&iacute;a que quiz&aacute;s aquella autoridad estuviera emparentada con la Bernarda, o con que lo haga Rita la Cantaora, o con que no venga ni el Tato, o con el ojo Benito, seco como una mojama; personajes que andaban todo el d&iacute;a en boca de mi familia y vecinos pero a los que yo nunca hab&iacute;a visto, y siempre, siempre, obten&iacute;a la misma respuesta: ninguna. Fui una lectora tard&iacute;a, pero mi mundo era acaudalado porque por mi casa pululaban todos aquellos personajes. Y ya nunca, jam&aacute;s, le&iacute; ninguna obra con acento neutro, sencillamente porque no existe.
    </p><p class="article-text">
        En el patio de mi cole raro era el que no se hab&iacute;a <em>zoyao</em> alguna vez las rodillas. Y todos conoc&iacute;amos a alguien que se puso gordo como un sollo. Y todos nos code&aacute;bamos con alg&uacute;n <em>esabor&iacute;o</em>. Y con alguien que se hab&iacute;a <em>engollipao </em>con el bocadillo en el recreo.
    </p><p class="article-text">
        Yo, cuando era chica, por el espanto de que me acusaran una y otra vez de comerme las letras, empec&eacute; a hablar distinto. Tendr&iacute;a cinco a&ntilde;os y no hab&iacute;a o&iacute;do nada de la fonofagia ni de la fonoelipsis, pero un buen d&iacute;a comenc&eacute; a decir <em>platanado</em> en lugar de pl&aacute;tano, <em>Colacado</em> en lugar de Cola Cao, <em>cascaradas</em> en lugar de c&aacute;scaras. Y a a&ntilde;adir eses al final de casi todas las palabras, las tuvieran o no.
    </p><p class="article-text">
        De peque&ntilde;a, me dec&iacute;an: 
    </p><p class="article-text">
        <em>La leche que mamaste, ni&ntilde;a.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>A santo de qu&eacute;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Mira que eres jo&iacute;a.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&iexcl;Tequi&eacute;&iacute;yadaqu&iacute;!</em>
    </p><p class="article-text">
        Pero nunca, jam&aacute;s, abanderaron el himno de la Cruzada del bien hablar. Nunca, jam&aacute;s, me dijeron: <em>Ni&ntilde;a, habla bien</em>. S&iacute; lo escuch&eacute;, sin embargo, al viajar a otras ciudades; en el cole; y, por supuesto, en mis primeras pr&aacute;cticas de periodismo.
    </p><p class="article-text">
        La se&ntilde;ora que me cuida las plantas cuando no estoy en casa me pidi&oacute; hace unos d&iacute;as las pautas de riego para mi espatifilo porque -confes&oacute;- tem&iacute;a <em>enguachinarla</em>. No hizo falta traducci&oacute;n alguna porque a&uacute;n hoy d&iacute;a, cuando bebo mucha agua, pienso: <em>estoy enguachin&aacute;</em>, que hunde sus ra&iacute;ces en el lat&iacute;n y que proviene del t&eacute;rmino aguacha, que no es otra cosa que agua encharcada o lluvia fina. Siempre lo pienso y pocas veces lo digo. 
    </p><p class="article-text">
        Mi madre me dice a menudo que estoy como la jaca la Algaba. Tampoco fue necesario que ubicara la historia en los alrededores de Palma del R&iacute;o, ni que mencionara la fuente &ldquo;El Pilar de la Algaba&rdquo; cuyas aguas hac&iacute;an enloquecer a los animales que de ella beb&iacute;an, ni constatar que un d&iacute;a hubo una jaca que se volvi&oacute; indomable y su due&ntilde;o incapaz de controlarla.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n tengo un amigo gaditano que dice bastinazo. Y uno de M&aacute;laga que cuando le pregunto c&oacute;mo est&aacute; me dice que perita.
    </p><p class="article-text">
        Jarta estoy de escuchar hablar de la pobreza de vocabulario de los andaluces como baza de una estigmatizaci&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica, cuando sabemos que la riqueza l&eacute;xica es una conquista del individuo, no de una frontera geogr&aacute;fica. Jarta de nuestra guassa. Jarta de escuchar, cuando hablo ingl&eacute;s: <em>Qu&eacute; bien hablas ingl&eacute;s, no pareces andaluza</em> (n&oacute;tese: <em>bien </em>y <em>no pareces andaluza</em> en la misma frase), como si un londinense hablase ingl&eacute;s con el mismo acento que un oxoniense o un cantuariense, por m&aacute;s que se trate de imponer la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Received_Pronunciation" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>received pronunciation</em></a> (pronunciaci&oacute;n aceptada).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La pregunta, una vez más, no es por qué subtitulan a Chari Peña. La pregunta es para qué lo hacen. Y la respuesta brota en un molesto runrún: a la chita callando y a cencerros tapados. La respuesta a ese para qué la intuimos todos los andaluces que sabemos que en el andaluz, al igual que en todas las hablas, hay historia, cultura e identidad. Y que el problema de los subtítulos se sitúa más en la esfera política y socioeconómica que en la estrictamente lingüística. En la necesidad de afearnos para que otros parezcan ángeles. Seguimos aguantando mecha</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Yo nunca necesit&eacute; subt&iacute;tulo alguno en casa o en mi barrio. Me bast&oacute; emplear las t&eacute;cnicas del <em>listening </em>que cualquiera que se haya aventurado a otro idioma ha experimentado en su laringe y que combate el fetichismo de creer que la escritura fue antes que la palabra hablada. Como bien apunta <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/si-no-entiende-subtitula_132_13337017.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Iacute;gor Rodr&iacute;guez</a>, la comprensi&oacute;n no vive en la boca del que habla. Vive en la glotis, en el o&iacute;do, en la voluntad de quien escucha. Esto es: escuchar y querer, sobre todo, entender al que habla. Y en honor a la Bernarda, y al ojo Benito, y al sursuncorda, y a la arcans&iacute;a pre&ntilde;ada con los duros de los cumplea&ntilde;os, y a la zah&uacute;rda en la que convert&iacute;a mi habitaci&oacute;n de chiquilla, y a la locura que me contagi&oacute; aquella jaca d&rsquo;La Algaba y a todas las Chari Pe&ntilde;a de todos Los Palacios, recuerdo ahora algunos versos del poema &ldquo;El fe&iacute;co&rdquo; de Jos&eacute; Mart&iacute;nez &Aacute;lvarez de Sotomayor: 
    </p><p class="article-text">
        Yo s&eacute; porqu&eacute;'s eso. Lo tengo sab&iacute;o
    </p><p class="article-text">
        mucho tiempo hace...
    </p><p class="article-text">
        S&eacute; que soy mu feo...
    </p><p class="article-text">
        y que mi helmanico ti&eacute; cara de &aacute;ngel,
    </p><p class="article-text">
        y a su lao m&aacute;s feo paece que me g&uuml;elvo,
    </p><p class="article-text">
        y &eacute;l es m&aacute;s hermoso cuando estoy delante.
    </p><p class="article-text">
        Por eso he ven&iacute;o:
    </p><p class="article-text">
        No qui&oacute; m&aacute;s faberos, ni m&aacute;s apalgates,
    </p><p class="article-text">
        ni m&aacute;s escarpines.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Vengo a desnuarme,
    </p><p class="article-text">
        manque sea domingo!
    </p><p class="article-text">
        Q'al lao de ost&eacute;, madre,
    </p><p class="article-text">
        semos tos lo mesmo,
    </p><p class="article-text">
        y las mesmas fiestas a los dos nus hace
    </p><p class="article-text">
        y del mesmo bollo nus da que comamos,
    </p><p class="article-text">
        y los dos durmemos en el mesmo catre,
    </p><p class="article-text">
        manque sea fe&iacute;co;
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;manque no me mire ni me llame naide!
    </p><p class="article-text">
        Llevo en mis o&iacute;dos una de las m&uacute;sicas m&aacute;s bellas. Es mi propio latido. Hay algo m&aacute;gico en torcerle el brazo a una lengua para lograr agarrarla de la mano y caminar junto a ella sin sentirse inferior a otros, ambas con la palpitaci&oacute;n acompasada. Yo escuchaba a menudo las palabras de mi mundo en su musicalidad y ritmo, en el tono cantar&iacute;n de la gente de mi barrio como un recital que desarbola <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/no-aguantas-septiembre_132_10509504.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el sopor de una siesta en verano</a>. Exist&iacute;amos en ellas y eso bastaba. 
    </p><p class="article-text">
        La pregunta, una vez m&aacute;s, no es por qu&eacute; subtitulan a Chari Pe&ntilde;a. La pregunta es <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/debi-tirar-fotos-melanismo-periodistico_132_13291596.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para qu&eacute;</a> lo hacen. Y la respuesta brota en un molesto runr&uacute;n: a la chita callando y a cencerros tapados. La respuesta a ese <em>para qu&eacute;</em> la intuimos todos los andaluces que sabemos que en el andaluz, al igual que en todas las hablas, hay historia, cultura e identidad. Y que el problema de los subt&iacute;tulos se sit&uacute;a m&aacute;s en la esfera pol&iacute;tica y socioecon&oacute;mica que en la estrictamente ling&uuml;&iacute;stica. En la necesidad de afearnos para que otros parezcan &aacute;ngeles. Seguimos aguantando mecha. 
    </p><p class="article-text">
        Los andaluces no hablamos mal el castellano, cr&eacute;anme. Es que hablamos espa&ntilde;ol. Y andaluz. Aunque, dolorosamente, cada vez menos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xenia García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/nina-habla_132_13365749.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Jul 2026 19:31:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Niña, habla bien]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lenguaje]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Prioridad embrión nacional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/prioridad-embrion-nacional_132_13362031.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8aea017a-3cba-4c89-8d46-38a7433c43cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1196y447.jpg" width="1200" height="675" alt="Prioridad embrión nacional"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En esta ocasión, querido Juanma, se trata de eliminar, en primera instancia, ese incómodo tufillo a racismo de la prioridad nacional que nos has impuesto en Andalucía</p></div><p class="article-text">
        Me he levantado con el &aacute;nimo conciliador y, como s&eacute; que nuestro moderad&iacute;simo Juanma Moreno lo estar&aacute; pasando fatal por el pacto de gobierno con Vox, le traigo una propuesta para aliviarle el verano. Es cierto que a este preclaro centrista le cabe el honor de haber alcanzado el primer acuerdo con Vox en Espa&ntilde;a, all&aacute; en el lejano 2019. Sin embargo, en esta ocasi&oacute;n al pobre no le ha quedado m&aacute;s remedio que tragarse la ocurrencia de la prioridad nacional y meter a la extrema derecha en el gobierno. Eso s&iacute;, ha tenido el tino, el muy pillo, de entregar a los ultras una Consejer&iacute;a sin importancia alguna, la de Turismo, que en Andaluc&iacute;a no pinta nada. &iquest;O es que alguien ha visto en los &uacute;ltimos a&ntilde;os un turista por aqu&iacute;? En M&aacute;laga ni sabemos lo que es eso.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, ahora su jefe, el gallego con afici&oacute;n a los bulos, ha anunciado que si alguna vez toca poder, ejem, <a href="https://www.eldiario.es/politica/feijoo-anuncia-ley-nacional-concebido-ayuso-si-gobierna_1_13358644.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">va a extender a todo el pa&iacute;s lo del concebido no nacido,</a> &uacute;ltima salida antiabortista llegada desde Madrid. A nuestro querido Juanma le est&aacute;n saliendo iniciativas por todos lados, y &eacute;l no lidera ninguna, pero vengo a proponerle una que le haga ganar enteros. En realidad, m&aacute;s que una iniciativa, se trata de la combinaci&oacute;n de esas dos medidas tan particulares. Unamos, por tanto, la prioridad nacional con el concebido no nacido. Si alguien sabe c&oacute;mo cuadrar el c&iacute;rculo, ese eres t&uacute;, Juanma, &iquest;o acaso no acabas de <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/moreno-rinde-primer-homenaje-blas-infante-pactar-vox-derogacion-ley-andaluza-memoria_1_13358736.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pactar la derogaci&oacute;n de la ley andaluza de memoria al tiempo que rend&iacute;as homenaje a Blas Infante</a>?
    </p><p class="article-text">
        En esta ocasi&oacute;n, querido Juanma, se trata de eliminar, en primera instancia, ese inc&oacute;modo tufillo a racismo de la prioridad nacional que nos has impuesto en Andaluc&iacute;a. Si el racismo se define por la discriminaci&oacute;n de <em>personas,</em> ojo ah&iacute;, en funci&oacute;n de criterios &eacute;tnicos, actuemos, en lugar de sobre personas&hellip; &iexcl;sobre los embriones!, o mejor, sobre las intenciones de gestar. La propuesta es sencilla, pero exige algunas consideraciones previas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A fin de cuentas, como sabemos, si algo nos caracteriza a los españoles de abolengo es nuestra histórica pureza genética, libre de mezclas ni contactos entre pueblos. Se me ocurre un eslogan: “Andalucía para los andaluces. Libra a tu descendiente de la prioridad nacional”. ¡Que se chupen esa los de Vox y todos los demás!</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Igual te crees que estoy promoviendo un &ldquo;aborto pantone&rdquo;, ya sabes, solo entre aquellos que se sit&uacute;an en lado m&aacute;s oscurito de la paleta de colores. Dios me libre, que s&eacute; que t&uacute; eres &ldquo;provida&rdquo; (aunque sea principalmente vida nacional). Ahora bien, piensa un momento, &iquest;cu&aacute;l fue tu punto d&eacute;bil en la campa&ntilde;a electoral? Exacto, la sanidad p&uacute;blica. Pues bien, podemos matar dos p&aacute;jaros de un tiro, que la caza s&iacute; te mola m&aacute;s. &iquest;Ves por d&oacute;nde voy? En Espa&ntilde;a los cat&oacute;licos somos legi&oacute;n enfervorecida, como hemos visto con la visita del Papa Progre II. No obstante, admitamos que tambi&eacute;n llevamos muchos a&ntilde;os, en concreto desde 1968, obviando algunas doctrinas que nos pillan un poco a trasmano. Aquel fue el a&ntilde;o de la c&eacute;lebre enc&iacute;clica <em>Humanae vitae, </em>ese jarro de agua fr&iacute;a que Pablo VI arroj&oacute; sobre todos los listos que quer&iacute;an seguir la l&iacute;nea aperturista de Juan XXIII. Bajo el expl&iacute;cito subt&iacute;tulo de &ldquo;Sobre la regulaci&oacute;n de los nacimientos&rdquo;, la Iglesia rechazaba la contracepci&oacute;n artificial. Ni el Papa Progre I ni ahora el II le han tocado una sola coma, pero vamos, que menos los kikos, aqu&iacute; la que m&aacute;s o el que menos se pone un DIU o un cond&oacute;n. Y de momento Dios, pese a Pablo VI, lo ve con buenos ojos. &iquest;Lo pillas ya o tengo que ser m&aacute;s expl&iacute;cito? Bueno, te lo pongo negro sobre blanco en el siguiente p&aacute;rrafo.
    </p><p class="article-text">
        Reflotemos algunos servicios de la Sanidad P&uacute;blica mediante una campa&ntilde;a fuerte, con eficiencia y sin listas de espera. Esta es la campa&ntilde;a que te propongo, y que va a dejar boquiabiertos, ojipl&aacute;ticos, a la de Madrid y al gallego: ligaduras de trompa y vasectom&iacute;as a cargo de la seguridad social andaluza para todos los que no sean espa&ntilde;oles de pura cepa. A fin de cuentas, como sabemos, si algo nos caracteriza a los espa&ntilde;oles de abolengo es nuestra hist&oacute;rica pureza gen&eacute;tica, libre de mezclas ni contactos entre pueblos. Se me ocurre un eslogan: &ldquo;Andaluc&iacute;a para los andaluces. Libra a tu descendiente de la prioridad nacional&rdquo;. &iexcl;Que se chupen esa los de Vox y todos los dem&aacute;s!
    </p><p class="article-text">
        De nada, Juanma.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Santi Fernández Patón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/prioridad-embrion-nacional_132_13362031.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Jul 2026 03:30:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Prioridad embrión nacional]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[prioridad nacional,Derecho al aborto]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Curiosa memoria, ¿aún nos queda?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/curiosa-memoria-queda_132_13359426.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/340dd685-d468-4bd2-a61c-1b266ede7cc0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x865y253.jpg" width="1200" height="675" alt="Curiosa memoria, ¿aún nos queda?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La concordia y la vía andaluza no era más que eso: un programa de 150 puntos donde se potencia lo que nos separa y se huye de lo que nos une</p></div><p class="article-text">
        El otro d&iacute;a estaba en casa de mis suegros y me percat&eacute; de que hab&iacute;an quitado los azulejos del patio. Ahora era completamente blanco. Los azulejos llevaban 40 a&ntilde;os en esa casa, pero la persona m&aacute;s contenta de que se hubieran quitado era mi cu&ntilde;ada: dec&iacute;a que as&iacute; ser&iacute;a m&aacute;s f&aacute;cil vender la casa el d&iacute;a que ellos no est&eacute;n. As&iacute; la casa no ten&iacute;a tanta personalidad, seg&uacute;n ella. Ni identidad, seg&uacute;n yo.
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; cosa m&aacute;s grotesca celebrar que hayan quitado la historia de aquella casa y aquella familia para que parezca otra casa prefabricada m&aacute;s. Paredes blancas, muebles grises, como si m&aacute;s que de un hogar fuera un escaparate de lo que se tratase.
    </p><p class="article-text">
        Pero esas paredes blancas est&aacute;n en las calles, con un horno por asfalto, debido a la falta de tejido verde en las ciudades. Cada vez hay menos &aacute;rboles que te cobijen con su sombra, s&oacute;lo grandes edificios seg&uacute;n el c&oacute;digo postal.
    </p><p class="article-text">
        Casas de postal, calles de postal, a las que, si llegas a poder visitar, nada te impresionar&aacute; porque las habr&aacute;s visto mil veces en alguna publicaci&oacute;n de redes sociales. Donde todo es igual incluso el &aacute;ngulo, solo cambia quien figura en la foto. 
    </p><p class="article-text">
        No dejan de ser, al fin y al cabo, protocolos de desmemoria. Es justo decir que algo que nos ense&ntilde;&oacute; a todos nuestra querida Lucrecia Hevia fue la importancia de la memoria, algo reconocido por instituciones como cuando recibi&oacute; el &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/andalucia-premio-periodismo-compromiso-recuperacion_1_3686956.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Andaluc&iacute;a de Periodismo</a> por su compromiso con la recuperaci&oacute;n de la memoria hist&oacute;rica&rdquo; o &ldquo;Premio Plaza de Espa&ntilde;a por su defensa y difusi&oacute;n de los <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/lucrecia-hevia-directora-eldiario-andalucia-premio-plaza-espana-defensa-difusion-valores-democraticos_1_11879346.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">valores democr&aacute;ticos</a>&rdquo;. Pero quienes tuvimos la suerte de tenerla cerca fuimos contagiadas de su forma de tejer la memoria como clave de cualquier relaci&oacute;n democr&aacute;tica, desde la rigurosidad y el cari&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; esa visi&oacute;n estuviera m&aacute;s extendida. Quiero pensar que hubiera hecho mucho m&aacute;s dif&iacute;cil lo que est&aacute; pasando ahora: el derrumbe de toda memoria. La concordia y la v&iacute;a andaluza no era m&aacute;s que eso: un programa de 150 puntos donde se potencia lo que nos separa y se huye de lo que nos une. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ya he hablado muchas veces de lo frágil que se ha construido el Tercer Sector y lo que implica a nivel de explotación laboral. Son varias entidades que han tenido que echar el cierre, una en la que trabajo en marzo casi lo hace, pero total, no somos escuelas de tauromaquia, sólo trabajamos con personas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Uno de los puntos clave (bueno, en realidad son todos) es eso de &ldquo;no m&aacute;s menas&rdquo;. As&iacute;, sin anestesia, directo y al pie. Hace dos a&ntilde;os, el periodista <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/mena-convertido-palabra-racista-momento_129_11507457.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Moha Gerehou</a> ya escrib&iacute;a sobre c&oacute;mo este concepto era la muletilla racista del momento: &ldquo;j&oacute;venes pero no obligatoriamente menores de edad, de aspecto magreb&iacute; pero no necesariamente migrantes&rdquo;. Porque cuando hablan de que no quieren m&aacute;s MENAS, no est&aacute;n hablando desde un marco xen&oacute;fobo, sino racista. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo hemos llegado aqu&iacute;?, se preguntan algunos, se indignan otros y quienes hacen ambas, pero luego en sus programas y acciones no concretan nada, o est&aacute;n m&aacute;s preocupados en decir que el racismo no existe, excepto si es a la naci&oacute;n andaluza. Algo que la Vane, compa&ntilde;era gitana, y yo hablamos muchas veces, porque no llegamos a entender que, con la que tenemos encima, quieran pelearse por fingir que est&aacute;n igual o peor que nosotras al estilo catal&aacute;n, cuando la realidad es que vamos a tener que lidiar con una administraci&oacute;n que, de facto, reniega hasta de su propio Blas Infante. 
    </p><p class="article-text">
        El proceso de regularizaci&oacute;n extraordinaria ha dejado de manifiesto no s&oacute;lo el mill&oacute;n de deudas que tiene esta sociedad, a pesar de que aunque se quieran dar discursos de tener el coraz&oacute;n grande y defender unos derechos humanos, <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/andalucia-termina-regularizacion-extraordinaria-160-000-solicitudes-pese-barreras-proceso_1_13350929.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se ponen todas las medidas para fomentar la vulneraci&oacute;n de derechos</a>, como han denunciado permanentemente las ONGs durante todo el proceso.
    </p><p class="article-text">
        ONGs que, al no defender el programa de Vox, son llamados chiringuitos, y cuya supervivencia econ&oacute;mica pretenden que quede a&uacute;n m&aacute;s asfixiada. Ya he hablado muchas veces de lo fr&aacute;gil que se ha construido el Tercer Sector y lo que implica a nivel de explotaci&oacute;n laboral. Son varias entidades que han tenido que echar el cierre, una en la que trabajo en marzo casi lo hace, pero total, no somos escuelas de tauromaquia, s&oacute;lo trabajamos con personas.
    </p><p class="article-text">
        Aunque, siendo honesta, &iquest;a qui&eacute;n le importa nada de esto? Este nuevo gobierno andaluz ha firmado con bet&uacute;n el compromiso de pintar las paredes blancas, una vez que hayan terminado de quitar los azulejos de nuestra casa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iliassou Olalla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/curiosa-memoria-queda_132_13359426.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Jul 2026 03:30:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Curiosa memoria, ¿aún nos queda?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carta a Lucre, un año después]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/carta-lucre-ano-despues_132_13353076.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/92173a88-fcdf-48f5-b739-13bf5e79e938_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146634.jpg" width="1997" height="1123" alt="Carta a Lucre, un año después"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No quiero que se me olviden las lágrimas de aquel 7 de julio de 2025. Sigues muy presente, no solo por la foto tuya que pusimos en la pared (no en plan altar, tranquila) sino porque fueron muchos días los vividos juntos</p><p class="subtitle">Hasta siempre, Lucre</p></div><p class="article-text">
        Te echamos de menos, jefa. Te echo de menos. A ver si puedo juntar bien las letras aqu&iacute; porque, con los nuevos cometidos heredados, ahora la cosa tambi&eacute;n va de n&uacute;meros. Porque &ldquo;este proyecto editorial&rdquo;, como siempre lo llama Morente, tiene que seguir vivo. Y ahora m&aacute;s que nunca, seguro apostillar&iacute;as, a sabiendas de que la extrema derecha ha entrado en el Gobierno de tu Andaluc&iacute;a, esa que quisiste tanto aunque fuera tierra adoptiva.
    </p><p class="article-text">
        Pues s&iacute;, hace un a&ntilde;o que te fuiste, c&oacute;mo pasa el tiempo. Tu impronta, la que impusiste sin imponer nunca nada, all&aacute; en los comienzos de 2013, sigue muy viva, que lo sepas. Seguimos tratando de hacer un periodismo riguroso, honesto y con conciencia social. Y lo hacemos creo con m&aacute;s fuerza, si cabe, con m&aacute;s empe&ntilde;o. Por ti, porque s&eacute; que fue siempre tu pretensi&oacute;n, porque esta redacci&oacute;n lo sigue creyendo as&iacute;, y porque queremos hacer una sociedad mejor poniendo nuestros granitos de arena que a veces hacen monta&ntilde;a. Porque no hay otra forma de hacer m&aacute;s humano este mundo loco donde parece que cada vez importan menos las personas y a veces gana el postureo, la pose o el qu&eacute; dir&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y lo hacemos disfrut&aacute;ndolo. Echamos muchas horas a esto, bien lo sabes, pero tambi&eacute;n conciliamos y nos re&iacute;mos. Ya no resuenan tus carcajadas sinceras en nuestra sede, pero somos capaces de llorar de risa con alguna chorrada. Con pena pero con cari&ntilde;o, no quiero que se me olviden las l&aacute;grimas de aquel 7 de julio de 2025. Sigues muy presente, no solo por la foto tuya que pusimos en la pared (no en plan altar, tranquila, sino porque fueron muchos d&iacute;as los vividos juntos. Y muchas ma&ntilde;anas, muchas solos los dos. Por las tardes, trabajando pero en remoto. Porque, como me dijiste cuando me entrevistaste junto a Fernando, tambi&eacute;n quer&iacute;as ver crecer a tus hijas. Maldita enfermedad.
    </p><p class="article-text">
        Que sepas que te admiro m&aacute;s que antes, si cabe, porque esto de dirigir un peri&oacute;dico no es moco de pavo y los desvelos por hacer las cosas bien son mayores, sobre todo por la responsabilidad que conlleva. A los compa&ntilde;eros poco hay que decirles: son buenas personas y excelentes periodistas. Lo primero, por delante siempre. Grandes profesionales que se manejan en este oficio. Como t&uacute;, trato de capitanear el barco, pensando en que hagan su trabajo de la manera m&aacute;s sincera y feliz posible. Sin querer caer en lo naif, creo que la f&oacute;rmula funciona y, adem&aacute;s, otra cosa no me sale. Bien lo sabes, como usuaria tambi&eacute;n del 'portal de la transparencia' que tantas alegr&iacute;as nos dio desde el punto de vista informativo pero que a veces nos ha jugado malas pasadas en la vida real. Lo del disimulo no nos va.
    </p><p class="article-text">
        Antonio, Dani, N&eacute;stor, Sara, Pilar, Alberto... Qu&eacute; decirte de ellos que no vieras. Qu&eacute; manera tan acertada tuviste de componer una redacci&oacute;n, un equipo de trabajo, una familia para lo bueno y para lo malo, sobre todo para lo bueno. Te alegrar&aacute; saber que en noviembre, cuando tuve fuerzas para coger el tel&eacute;fono y llamar a alguien que hiciera mis temas &ldquo;de excluidos&rdquo;, Carla dijo que s&iacute;. No s&eacute; si a la redacci&oacute;n le hac&iacute;a falta aire fresco pero nuestra becaria canaria durante dos meses en 2021 se lo ha dado. Una alegr&iacute;a haberla fichado. Toda una todoterreno. Y una alegr&iacute;a mayor enterarme despu&eacute;s de que la hab&iacute;as tanteado hace un par de a&ntilde;os aunque no pudiste tra&eacute;rtela en ese momento porque los n&uacute;meros no daban. Un orgullo coincidir en eso. 
    </p><p class="article-text">
        Reley&eacute;ndolo, con los ojos h&uacute;medos y ese nudo otra vez en la garganta que no se va cuando te recuerdo, qu&eacute; bonito <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/lucre_132_12443865.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aquello que te escribimos entre todos hace justamente un a&ntilde;o</a>. Qu&eacute; bonito y qu&eacute; triste a la vez, &iquest;verdad, H&eacute;ctor? Qu&eacute; orgullo debes sentir y qu&eacute; fuerte est&aacute;s siendo para sacarlo todo adelante sin ella. Qu&eacute; injusta es a veces la vida. Por eso debemos seguir manteni&eacute;ndonos fuertes, en el d&iacute;a a d&iacute;a y en el peri&oacute;dico, para pelear contra las injusticias. Contra aquella no pudimos hacer nada. Ayer, por cierto, ganamos una: <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/malaga/justicia-ordena-reabrir-investigacion-muerte-haitam-durante-intervencion-policial-torremolinos_1_13359411.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la reapertura del caso de Haitam</a>. &ldquo;Los derechos humanos se pelean en todos lados, Javi, tambi&eacute;n en Andaluc&iacute;a&rdquo;, me escribiste en la dedicatoria de un libro.
    </p><p class="article-text">
        Nos queda tu legado, el mismo que nos hace denunciar en elDiario.es Andaluc&iacute;a lo que no es justo y el mismo que nos hace valorar las cosas que se hacen bien. Qu&eacute; gran idea los <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/eldiario-andalucia-entrega-iii-premios-gente-10-gala-puso-foco-infancia-futuro_1_12697932.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premios Gente10</a>, qu&eacute; acierto reconocer p&uacute;blicamente a la gente normal que hace cosas buenas por el bien com&uacute;n y qu&eacute; optimismo y agallas tuviste siempre, planteando una gala por la infancia y por el futuro desde aquella trist&iacute;sima habitaci&oacute;n de hospital cuando la vida se te iba y ninguno quisimos creerlo.
    </p><p class="article-text">
        Ya me despido, Lucre. Otra vez. Como aquella otra ma&ntilde;ana en el hospital donde dijimos que ya hablar&iacute;amos, que ten&iacute;amos que hablar de cosas, aunque quiz&aacute;s los dos ya sab&iacute;amos que ser&iacute;a dif&iacute;cil que hubiera una pr&oacute;xima vez. Ah, y gracias. Gracias por hacer un peri&oacute;dico tan bonito y con gente tan bonita que lo &uacute;nico que quiere es que las cosas se hagan bien, que haya m&aacute;s justicia social y m&aacute;s igualdad de oportunidades, con compromiso &eacute;tico y vigilante del poder. Aqu&iacute; seguiremos, aunque te echamos de menos, te echo de menos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Ramajo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/carta-lucre-ano-despues_132_13353076.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Jul 2026 18:20:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carta a Lucre, un año después]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Moreno no está contento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/moreno-no-contento_1_13357990.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4b50fcbd-c8fb-46d2-943c-e1ae37c5473d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1175y389.jpg" width="1200" height="675" alt="Moreno no está contento"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que pretende hacer Moreno y su vicepresidente de Vox es reproducir en Andalucía el programa de la extrema derecha más radical, la 2.O inaugurada por Viktor Orban en Hungría, felizmente derrotado recién en las urnas tras una experiencia desoladora. 
</p></div><p class="article-text">
        Moreno Bonilla no est&aacute; contento, casi dice que est&aacute; arrepentido de haber pactado con Vox. En su lamento incluso ha dejado correr una lagrimita, esa que tiene reciclable que lo mismo vale para los cribados de mama, Adamuz, Grazalema o Do&ntilde;ana. Pero ya no parece cre&iacute;ble, sus socios de gobierno quiz&aacute; lo hagan llorar de verdad m&aacute;s adelante, de momento, ya r&iacute;en de alegr&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Sus mayores de Madrid le van a echar una mano por su servil comportamiento; de inmediato, Miguel Tellado, el dicharachero portavoz popular &mdash;pronto lo seguir&aacute; el sobresaliente estival, Elias Bendodo&mdash;, ya ha calificado a la extrema derecha como de centro derecha, porque Omo lava m&aacute;s blanco, una apelaci&oacute;n tan falsa como fraternal. En realidad, Tellado llama centroderecha a Vox mientras encuentra una clasificaci&oacute;n para ellos mismos. Quiz&aacute; inclasificables e incalificables. 
    </p><p class="article-text">
        Moreno no est&aacute; contento aunque sus propios aliados medi&aacute;ticos ya lo mecen de costero a costero, como han venido haciendo esta legislatura visti&eacute;ndolo de moderado. Las palabras pueden contener un significado secreto, una suerte de c&aacute;bala; una de las acepciones de contento en el diccionario de la RAE es contenido, que se conduce con moderaci&oacute;n moderada. Y claro, las palabras tambi&eacute;n condenan, quiz&aacute; no haya sido balad&iacute; la lagrimita de Moreno. Al decir que no estaba contento querr&iacute;a decir que ya no es contenido, moderado, que ya no puede interpretar m&aacute;s ese papel.
    </p><p class="article-text">
        Desde luego que va a seguir pretendiendo que lo es pero, seg&uacute;n lo firmado, Moreno no ser&aacute; ya el tercer <em>Moderatus</em> de la historia de Andaluc&iacute;a, junto con <em>Moderatus</em> de Gades y el otro genial <em>Moderatus</em>, tambi&eacute;n gaditano, Columela. Sino m&aacute;s bien lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        No es necesario recordar que su gobierno en la legislatura que termin&oacute; solo fue moderada en el imaginario regado de ciertos medios de comunicaci&oacute;n que acabaron calando. Era su misi&oacute;n pero ahora mucho tendr&aacute;n que ser regados para que cale su imagen de moderado, gobernando con la extrema derecha m&aacute;s extrema de Europa, la andaluza, mucho m&aacute;s que las otras presentes en las dem&aacute;s comunidades aut&oacute;nomas del Estado en donde PP y Vox ya gobiernan de la mano.
    </p><p class="article-text">
        Los lamentos de Moreno no pueden ocultar lo firmado con Vox. Y no admite lecturas. Lo que pretende hacer Moreno y su vicepresidente es reproducir en Andaluc&iacute;a el programa de la extrema derecha m&aacute;s radical, la 2.O inaugurada por V&iacute;ktor Orb&aacute;n en Hungr&iacute;a, felizmente derrotado reci&eacute;n en las urnas tras una experiencia desoladora. 
    </p><p class="article-text">
        Si se repasa todo a lo que Moreno se ha comprometido, la democracia iliberal, el catecismo de la extrema derecha m&aacute;s radical de Europa est&aacute; ya entre nosotros. A su programa pol&iacute;tico de m&aacute;ximos ultraliberal, desregulador, privatizador, Moreno a&ntilde;ade el sue&ntilde;o h&uacute;medo, compartido como hermanos, seg&uacute;n Tellado, en materia de medio ambiente, inmigraci&oacute;n, dominaci&oacute;n de mujer, negaci&oacute;n de derechos humanos, anti LGTBI, por no olvidar la cruzada cultural contra el progreso, el antieurope&iacute;smo y el nativismo patri&oacute;tico de hojalata. En realidad, un V&iacute;ktor Orb&aacute;n con tauromaquia.
    </p><p class="article-text">
        No sabemos si Moreno reciclar&aacute; su l&aacute;grima para el D&iacute;a de Andaluc&iacute;a, el D&iacute;a de la Bandera, el aniversario de Blas Infante. A ver las caritas y las caras que pondr&aacute;n en los circuitos tur&iacute;sticos mundiales cuando sepan que la m&aacute;xima autoridad de la industria tur&iacute;stica de Andaluc&iacute;a, y su elevada participaci&oacute;n en su PIB, es un miembro de la extrema derecha de lo que queda de la h&uacute;ngara.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Aroca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/moreno-no-contento_1_13357990.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Jul 2026 19:42:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Moreno no está contento]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Juan Manuel Moreno,Vox]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El viaje que nos estamos perdiendo. Viajar en tiempos de saturación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/viaje-perdiendo-viajar-tiempos-saturacion_132_13356762.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d7f1c937-f999-45de-b5ee-89966f9ff619_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El viaje que nos estamos perdiendo. Viajar en tiempos de saturación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las redes sociales, los influencers, las series de televisión, el cine y las plataformas digitales han terminado por convertir el mapa turístico en un escaparate global. La fotografía perfecta en una cala escondida deja de ser un secreto para convertirse enn un destino saturado. </p></div><p class="article-text">
        Llegan las vacaciones y vuelve el mismo ritual. Despu&eacute;s de meses de trabajo, todos sentimos la necesidad de desconectar. &iquest;Cu&aacute;ndo hacerlo si no, cuando la mayor&iacute;a solo dispone de unos d&iacute;as en julio o agosto? El deseo de viajar es leg&iacute;timo. Descubrir lugares, cambiar de paisaje o compartir tiempo con quienes queremos forma parte de una vida plena. El problema es que cada vez viajamos m&aacute;s de la misma manera y a los mismos sitios. 
    </p><p class="article-text">
        Las redes sociales, los influencers, las series de televisi&oacute;n, el cine y las plataformas digitales han terminado por convertir el mapa tur&iacute;stico en un escaparate global. La fotograf&iacute;a perfecta en una cala escondida deja de ser un secreto para convertirse, en cuesti&oacute;n de semanas, en un destino saturado. Todos buscamos la misma playa, el mismo mirador, el mismo restaurante, la misma ruta de senderismo o el mismo crucero. El viaje deja de ser un descubrimiento para convertirse en un producto de consumo r&aacute;pido, casi de usar y tirar. 
    </p><p class="article-text">
        Andaluc&iacute;a conoce bien este fen&oacute;meno. Sevilla, M&aacute;laga, Granada o C&aacute;diz baten r&eacute;cords de visitantes a&ntilde;o tras a&ntilde;o. La Costa del Sol contin&uacute;a siendo uno de los principales destinos europeos y ciudades como Sevilla reciben durante algunos fines de semana m&aacute;s turistas que habitantes en su casco hist&oacute;rico. El &eacute;xito es indiscutible, pero conviene hacerse una pregunta inc&oacute;moda: &iquest;hasta d&oacute;nde puede crecer el turismo sin deteriorar aquello que lo hace atractivo? 
    </p><p class="article-text">
        No se trata de un problema exclusivamente andaluz. Las se&ntilde;ales de alarma aparecen en toda Europa. &Aacute;msterdam ha decidido trasladar su terminal de cruceros fuera del centro urbano para reducir la contaminaci&oacute;n y la presi&oacute;n tur&iacute;stica. Venecia prohibi&oacute; la entrada de grandes cruceros a su laguna. Barcelona limita nuevas licencias hoteleras y endurece la regulaci&oacute;n de las viviendas tur&iacute;sticas. Son decisiones que hace apenas una d&eacute;cada parec&iacute;an impensables y que hoy reflejan una evidencia: incluso las ciudades que viven del turismo han descubierto que todo tiene un l&iacute;mite. 
    </p><p class="article-text">
        Conviene recordar que el turismo constituye uno de los motores econ&oacute;micos de Espa&ntilde;a. Representa alrededor del 12 % del PIB nacional y millones de empleos dependen directa o indirectamente de esta actividad. Andaluc&iacute;a, adem&aacute;s, es una de las principales comunidades receptoras de visitantes. Nada de ello habr&iacute;a sido posible sin los enormes avances tecnol&oacute;gicos de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. La liberalizaci&oacute;n del transporte a&eacute;reo, el auge de las compa&ntilde;&iacute;as de bajo coste, las plataformas digitales de reserva y la facilidad para organizar cualquier viaje desde un tel&eacute;fono m&oacute;vil, han democratizado el acceso a viajar como nunca antes en la historia. 
    </p><p class="article-text">
        Ese progreso tiene enormes beneficios. Viajar ampl&iacute;a horizontes, favorece el intercambio cultural, genera riqueza y crea oportunidades econ&oacute;micas. Negarlo ser&iacute;a injusto. Pero tambi&eacute;n resulta ingenuo pensar que un crecimiento ilimitado puede mantenerse sin costes. 
    </p><p class="article-text">
        La masificaci&oacute;n deteriora espacios naturales, incrementa el consumo de agua en territorios especialmente vulnerables a la sequ&iacute;a como Andaluc&iacute;a y contribuye a aumentar las emisiones derivadas, sobre todo, del transporte a&eacute;reo. La proliferaci&oacute;n de viviendas tur&iacute;sticas reduce la oferta residencial, dispara el precio de los alquileres y expulsa progresivamente a los vecinos de sus propios barrios. Los comercios tradicionales desaparecen para dejar paso a interminables hileras de tiendas de recuerdos, franquicias y locales pensados para un visitante de paso. 
    </p><p class="article-text">
        Las ciudades tambi&eacute;n pierden parte de su identidad. El antrop&oacute;logo Marc Aug&eacute; escribi&oacute; que &ldquo;las ciudades y poblaciones tur&iacute;sticas se han convertido, especialmente para los que las habitan, en lo que defini&oacute; como &laquo;no lugares&raquo;&rdquo;: espacios donde resulta dif&iacute;cil reconocer la vida cotidiana porque todo gira alrededor del visitante. Basta pasear por algunos barrios hist&oacute;ricos andaluces para comprobarlo. En Sevilla, por ejemplo, empieza a resultar cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil encontrar bares donde todav&iacute;a se conserve una costumbre tan nuestra como tapear apoyados en la barra. Muchos establecimientos han sustituido ese modelo por cartas estandarizadas en varios idiomas, terrazas orientadas exclusivamente al turismo y horarios adaptados al flujo de visitantes. 
    </p><p class="article-text">
        Desde una interpretaci&oacute;n econ&oacute;mica convencional esto ser&iacute;a un modelo de &eacute;xito: aumenta el PIB, llegan inversiones y se crea empleo, el balance parece positivo. Pero el bienestar de una sociedad no puede medirse &uacute;nicamente por el dinero que genera. Quedan fuera de las estad&iacute;sticas la p&eacute;rdida de calidad de vida, el acceso a la vivienda, la cohesi&oacute;n vecinal o la conservaci&oacute;n del patrimonio natural y cultural. Adem&aacute;s, muchos de los empleos creados son temporales y precarios. Mujeres, j&oacute;venes y poblaci&oacute;n migrante siguen concentrando buena parte de estos trabajos. 
    </p><p class="article-text">
        Como resume el economista Josep Burgaya, &ldquo;estamos ante una industria donde el capital lo ponemos todos, igual que costes y molestias, y los beneficios ingentes solo los recogen unos cuantos&rdquo;. Una reflexi&oacute;n que invita a preguntarse qui&eacute;n gana realmente cuando una ciudad recibe cada vez m&aacute;s visitantes. Frente a este escenario comienzan a surgir alternativas. La Estrategia de Sostenibilidad Tur&iacute;stica en Destinos, impulsada por las administraciones p&uacute;blicas espa&ntilde;olas con financiaci&oacute;n europea, busca precisamente mejorar la gesti&oacute;n de los destinos tur&iacute;sticos, reducir su impacto ambiental y favorecer un modelo m&aacute;s equilibrado. Organizaciones como Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acci&oacute;n, o la Fundaci&oacute;n CONAMA llevan a&ntilde;os reclamando pol&iacute;ticas que compatibilicen la actividad tur&iacute;stica con la protecci&oacute;n del territorio y el bienestar de la poblaci&oacute;n local. 
    </p><p class="article-text">
        La soluci&oacute;n no puede recaer &uacute;nicamente sobre la responsabilidad individual de los viajeros. Tampoco pienso que baste con implantar tasas tur&iacute;sticas o hablar de atraer un turismo &ldquo;de calidad&rdquo; cuando, en demasiadas ocasiones, esa expresi&oacute;n acaba significando simplemente un turismo con mayor capacidad econ&oacute;mica. La sostenibilidad no deber&iacute;a depender del tama&ntilde;o de la cartera. 
    </p><p class="article-text">
        La regulaci&oacute;n de las viviendas tur&iacute;sticas resulta imprescindible, igual que una planificaci&oacute;n territorial rigurosa y l&iacute;mites de capacidad cuando un espacio los necesita. Un ejemplo interesante es la Playa de As Catedrais, en Galicia, donde el acceso durante determinadas &eacute;pocas del a&ntilde;o est&aacute; regulado mediante reserva gratuita y un aforo limitado para proteger el ecosistema. El objetivo no es excluir a quien pueda pagar m&aacute;s, sino repartir el uso de un bien com&uacute;n sin comprometer su conservaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; tambi&eacute;n convenga revisar nuestra propia manera de entender las vacaciones. El turismo actual, parad&oacute;jicamente, juega muchas veces en contra de la idea misma del descanso. Acumulamos destinos, fotograf&iacute;as y experiencias con la sensaci&oacute;n de que debemos aprovechar cada minuto. Al final regresamos agotados, casi necesitando otras vacaciones para recuperarnos de las primeras. 
    </p><p class="article-text">
        Con los a&ntilde;os he descubierto, que los recuerdos m&aacute;s valiosos de unas vacaciones, rara vez tienen que ver con el monumento m&aacute;s fotografiado. Permanecen las conversaciones sin prisas, las sobremesas interminables, los paseos compartidos y ese tiempo, tan escaso durante el resto del a&ntilde;o, dedicado simplemente a estar con quienes queremos. 
    </p><p class="article-text">
        Si realmente buscamos escapar del ritmo acelerado de la vida cotidiana, tal vez necesitemos justamente lo contrario: unas vacaciones m&aacute;s lentas. Viajar menos deprisa, permanecer m&aacute;s tiempo en un mismo lugar, observar, leer, conversar, caminar sin un itinerario obsesivo y desconectar durante unas horas del tel&eacute;fono m&oacute;vil. Frente al turismo enlatado, programado al minuto, existe otra forma de viajar que deja menos huella sobre el territorio y m&aacute;s huella en quienes lo viven. 
    </p><p class="article-text">
        Posiblemente el verdadero &eacute;xito de unas vacaciones no consista en acumular experiencias, sino en recuperar aquello que el ritmo cotidiano suele arrebatarnos: el descanso, la atenci&oacute;n, la curiosidad y el tiempo compartido con las personas que dan sentido a nuestra vida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Rodríguez Morilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/viaje-perdiendo-viajar-tiempos-saturacion_132_13356762.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Jul 2026 16:57:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El viaje que nos estamos perdiendo. Viajar en tiempos de saturación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Turismo]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
