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    <title><![CDATA[elDiario.es - En abierto]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - En abierto]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[La violencia innovadora: cuando la ley es un arma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/violencia-innovadora-ley-arma_132_13412972.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/46120aa5-2339-4359-981e-dfe767c5d52a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x616y195.jpg" width="1200" height="675" alt="La violencia innovadora: cuando la ley es un arma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si un agresor instrumentaliza una ley concebida para proteger derechos fundamentales con una finalidad fraudulenta, puede interpretarse dicha conducta como una manifestación más de la violencia de control y de la violencia institucional ejercida contra la víctima</p></div><p class="article-text">
        Los maltratadores no dejan de innovar, por eso el terrorismo contra las mujeres es un problema estructural, transversal, una cuesti&oacute;n de Estado. Lo he visto con mis ojos, incr&eacute;dulos ante tanta miseria humana: un agresor condenado por delitos de violencia de g&eacute;nero, que utiliza la rectificaci&oacute;n registral relativa al sexo con la finalidad de neutralizar la competencia de los Juzgados de Violencia sobre la Mujer. Esta conducta constituye una prolongaci&oacute;n de la violencia ya declarada judicialmente, donde el ordenamiento jur&iacute;dico pasa a ser un mecanismo m&aacute;s de ejercicio de la violencia, tambi&eacute;n institucional.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El art&iacute;culo 1 de la </span><a href="https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2007-5585" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">Ley 3/2007, de 15 de marzo</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">, reguladora de la rectificaci&oacute;n registral de la menci&oacute;n relativa al sexo de las personas, reconoci&oacute; a las personas trans mayores de edad (y menores en ciertos casos) y de nacionalidad espa&ntilde;ola la posibilidad de modificar la asignaci&oacute;n registral de su sexo, sin necesidad de someterse a un procedimiento quir&uacute;rgico de reasignaci&oacute;n de sexo y sin procedimiento judicial previo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Posteriormente la Ley 4/23, de 28 de febrero, para la igualdad real y efectiva de las personas trans y para la garant&iacute;a de los derechos de las personas LGTBI, regula el procedimiento y requisitos para la rectificaci&oacute;n registral relativa al sexo y, en su caso, nombre de las personas, as&iacute; como sus efectos, y prev&eacute; medidas espec&iacute;ficas derivadas de dicha rectificaci&oacute;n en los &aacute;mbitos p&uacute;blico y privado</span>.
    </p><p class="article-text">
        Esta legislaci&oacute;n avanzada es utilizada por algunos maltratadores, en este caso uno condenado por un Juzgado de lo Penal hace ocho a&ntilde;os, y que ha perpetuado la violencia como modo de vida, que modifica su situaci&oacute;n registral con el prop&oacute;sito de alterar la respuesta judicial frente a sus agresiones. Como consecuencia, el Juzgado de Violencia sobre la Mujer n&ordm;5 de Sevilla (ahora Plaza n&ordm;5 de la Secci&oacute;n de Violencia), supuestamente especializado, declara la incompetencia de estos juzgados para asumir la causa y adoptar las medidas interesadas tras denuncia interpuesta con posterioridad al cambio registral, ya que ser&iacute;a un asunto entre dos mujeres, y quedar&iacute;a fuera de su &aacute;mbito de competencia.
    </p><p class="article-text">
        Esta decisi&oacute;n la toma al amparo del art&iacute;culo 46.2 de la Ley 4/23 que establece <em>&ldquo;La rectificaci&oacute;n registral permitir&aacute; a la persona ejercer todos los derechos inherentes a su nueva condici&oacute;n&rdquo;. </em>No ahonda m&aacute;s, no presta la diligencia debida, dejando desamparada a la v&iacute;ctima que acude buscando protecci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El debate no debe girar en torno a la identidad de género, ni al derecho de la personas trans a la rectificación registral, sino a la instrumentalización de la ley como mecanismo de dominación y de perpetuación de la misoginia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por si fuera poco, omite la aplicaci&oacute;n del art&iacute;culo 46.3 que constituye una cl&aacute;usula antifraude para casos de violencia de g&eacute;nero al establecer que<em> &ldquo;La rectificaci&oacute;n de la menci&oacute;n registral relativa al sexo y, en su caso, el cambio de nombre, no alterar&aacute;n el r&eacute;gimen jur&iacute;dico que, con anterioridad a la inscripci&oacute;n del cambio registral, fuera aplicable a la persona a los efectos de la </em><a href="https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2004-21760" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Ley Org&aacute;nica 1/2004, de 28 de diciembre</em></a><em>, de Medidas de Protecci&oacute;n Integral contra la Violencia de G&eacute;nero&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        En este caso la mujer, reconocida como v&iacute;ctima de violencia de g&eacute;nero por sentencia firme, queda despose&iacute;da de la tutela judicial efectiva que reconoce la Constituci&oacute;n espa&ntilde;ola cuando el Juez permite al maltratador sustraerse a la jurisdicci&oacute;n especializada, perdiendo el acceso a un sistema procesal dise&ntilde;ado para su protecci&oacute;n.		
    </p><p class="article-text">
        Interpretar que un cambio registral extingue la competencia especializada produce un deterioro de la protecci&oacute;n de la v&iacute;ctima, dif&iacute;cilmente conciliable con las obligaciones del Estado derivadas del Convenio de Estambul y con la doctrina constitucional sobre la tutela judicial efectiva. Entonces, &iquest;de qu&eacute; tutela hablamos? &iquest;a qu&eacute; protecci&oacute;n nos encomendamos si la violencia institucional prolonga la ejercida por el terrorista dom&eacute;stico?	 
    </p><p class="article-text">
        Y luego est&aacute; el fraude de ley. El art&iacute;culo 6.4 del C&oacute;digo Civil impide obtener ventajas procesales mediante el uso instrumental de una norma, y es el poder judicial el obligado a impedir que esto ocurra. Si un agresor instrumentaliza una ley concebida para proteger derechos fundamentales con una finalidad fraudulenta, puede interpretarse dicha conducta como una manifestaci&oacute;n m&aacute;s de la violencia de control y de la violencia institucional ejercida contra la v&iacute;ctima. 
    </p><p class="article-text">
        El debate no debe girar en torno a la identidad de g&eacute;nero, ni al derecho de la personas trans a la rectificaci&oacute;n registral, sino a la instrumentalizaci&oacute;n de la ley como mecanismo de dominaci&oacute;n y de perpetuaci&oacute;n de la misoginia. Pero la pregunta que debemos hacernos es si el ordenamiento jur&iacute;dico dispone de mecanismos suficientes para impedir que un maltratador condenado utilice ese derecho para seguir ejerciendo violencia. La respuesta es afirmativa, pero para ello har&iacute;an falta juzgados determinados a hacer bien su trabajo. Y no est&aacute;n, ni se les espera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Jesús Correa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/violencia-innovadora-ley-arma_132_13412972.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Jul 2026 18:56:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La violencia innovadora: cuando la ley es un arma]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Violencia machista]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las poetas en el Paseo de los Poetas de Sevilla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/poetas-paseo-poetas-sevilla_132_13383946.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9dd0cb4b-3144-448e-b749-a3f0a492f7ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x861y90.jpg" width="1200" height="675" alt="Las poetas en el Paseo de los Poetas de Sevilla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si entendemos la literatura como un acto de comunicación radical y como un compromiso con la verdad y con la belleza, la ausencia de las mujeres creadoras en los hitos conmemorativos de Sevilla no es solo un olvido administrativo; es una distorsión del relato cultural</p><p class="subtitle">En abierto - Sánchez Mejías no lo habría permitido
</p></div><p class="article-text">
        Recientemente, en mi art&iacute;culo <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/sanchez-mejias-no-habria-permitido_132_13326259.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;S&aacute;nchez Mej&iacute;as no lo habr&iacute;a permitido&rdquo;</a>, reflexionaba a prop&oacute;sito de la inauguraci&oacute;n del &ldquo;Paseo de los Poetas&rdquo; en la calle Tetu&aacute;n de Sevilla, y subrayaba la necesidad de que se actuara con ecuanimidad y justicia, para no convertir ninguna presencia (por adecuada que sea) en el contrapunto de omisiones que, de inmediato, deber&iacute;an repararse.
    </p><p class="article-text">
        Hoy deseo completar aquellas l&iacute;neas con otra posible ausencia que resultar&iacute;a igualmente clamorosa: la de las extraordinarias mujeres poetas, artistas, pensadoras del momento cultural que situamos en torno al 27. Para que no tengamos que preguntarnos, cuando las placas comiencen a proliferar, d&oacute;nde est&aacute;n las de aquellas mujeres que, codo a codo con sus compa&ntilde;eros de generaci&oacute;n, fraguaron la modernidad literaria y art&iacute;stica de nuestra cultura .
    </p><p class="article-text">
        Porque, aunque en la foto del Ateneo de diciembre de 1927 solo hay hombres, hay otras fotos igualmente significativas (como los homenajes a Lorca, Cernuda o Aleixandre) en las que la presencia de grandes creadoras es evidente e incuestionable. Y, sobre todo, ah&iacute; est&aacute;n sus importantes libros que las hacen merecedoras de figurar junto a los poetas de su generaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Ya Gerardo Diego fue consciente de ello cuando, en la segunda edici&oacute;n (1934) de su emblem&aacute;tica antolog&iacute;a <em>Poes&iacute;a espa&ntilde;ola</em>, dio un paso significativo -aunque claramente insuficiente- al incluir por primera vez a dos mujeres poetas -Josefina de la Torre y Ernestina de Champourc&iacute;n- corrigiendo la ausencia inexplicable de voces femeninas en la primera edici&oacute;n de 1932.
    </p><p class="article-text">
        Esta inclusi&oacute;n fue un t&iacute;mido gesto de reconocimiento hacia la creaci&oacute;n femenina de la generaci&oacute;n, aunque dej&oacute; fuera a otras voces igualmente valiosas como Concha M&eacute;ndez o Carmen Conde, por solo citar dos incuestionables. La propia Concha M&eacute;ndez expres&oacute; en sus memorias el dolor de esa exclusi&oacute;n, recordando c&oacute;mo muchos compa&ntilde;eros poetas las ve&iacute;an como &ldquo;las mujeres de&rdquo; sus maridos (Alberti, Altolaguirre, Domenchina, Oliver...), en lugar de como creadoras con voz propia. Y prepar&oacute; en 1935 la <em>Antolog&iacute;a de poetisas del 27</em> que solo hemos conocido en edici&oacute;n facs&iacute;mil, en 2018, gracias a Paloma Jim&eacute;nez del Campo y Christina Linares. Las poetas incluidas en este proyecto original eran Josefina de la Torre, Ernestina de Champourc&iacute;n, Carmen Conde, Concha M&eacute;ndez, Pilar de Valderrama, Dolores Catarin&eacute;u y Cristina de Arteaga. Es una muestra la autoconciencia de grupo y la voluntad de estas escritoras por constituirse en parte del canon, sin depender de la mirada masculina.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El espacio público es el gran escenario de la comunicación social. Por ello, la señalética urbana, las placas conmemorativas, cumplen una función pedagógica fundamental. Sevilla, que aspira a ser un referente literario mundial, Capital del 27, debe proyectar una imagen de rigor histórico</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Han tenido que pasar muchas d&eacute;cadas hasta el trabajo ejemplar de Pepa Merlo que, en  2010, ofrec&iacute;a <em>Peces en la tierra: Antolog&iacute;a de mujeres poetas en torno a la Generaci&oacute;n del 27</em>, con una importante relaci&oacute;n de veinte creadoras: Casilda de Ant&oacute;n del Olmet, Gloria de la Prada, Pilar de Valderrama, Luc&iacute;a S&aacute;nchez Saornil, Rosa Chacel, Concha M&eacute;ndez, Mar&iacute;a Luisa Mu&ntilde;oz de Buend&iacute;a, Cristina de Arteaga, Mar&iacute;a Cegarra, Elisabeth Mulder, Ernestina de Champourc&iacute;n, Mar&iacute;a Teresa Roca de Togores, Carmen Conde, Josefina de la Torre, Marina Romero, Josefina Romo Arregui, Dolores Catarin&eacute;u, Josefina Bolinaga, Esther L&oacute;pez Valencia y Margarita Ferreras. A estas alturas del siglo XXI resulta incuestionable la importancia de estas poetas convenientemente rescatadas (tambi&eacute;n, por cierto, en Sevilla). M&aacute;s recientemente Pepa Merlo ha ampliado la antolog&iacute;a en el volumen <em>Con un traje de luna. Di&aacute;logo de voces femeninas de la primera mitad del siglo XX</em> (2022).
    </p><p class="article-text">
        En 2022 se publicaba en la colecci&oacute;n Austral <em>Mujeres del 27. Antolog&iacute;a po&eacute;tica, </em>preparada por el poeta y ensayista Jos&eacute; Luis Ferris, autor de tres libros de referencia sobre mujeres del 27, que segu&iacute;a la estela abierta por Pepa Merlo. Como indica la editorial, se trata de una &ldquo;reveladora antolog&iacute;a con el prop&oacute;sito de contribuir al rescate y la restituci&oacute;n de la vida y la obra de diecisiete poetas que protagonizaron la cultura del primer tercio del siglo XX; diecisiete autoras que formaron parte del tejido de esa &eacute;poca, que se desenvolvieron con naturalidad entre los compa&ntilde;eros de su generaci&oacute;n y que, sin embargo, fueron borradas del tiempo, del recuerdo y del derecho a existir y a ser memoria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si entendemos la literatura como un acto de comunicaci&oacute;n radical y como un compromiso con la verdad y con la belleza, la ausencia de las mujeres creadoras en los hitos conmemorativos de Sevilla no es solo un olvido administrativo; es una distorsi&oacute;n del relato cultural. Reivindicar la presencia de estas escritoras no es una concesi&oacute;n a la correcci&oacute;n pol&iacute;tica, sino un ejercicio de ecuanimidad intelectual, &eacute;tica y est&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El espacio p&uacute;blico es el gran escenario de la comunicaci&oacute;n social. Por ello, la se&ntilde;al&eacute;tica urbana, las placas conmemorativas, cumplen una funci&oacute;n pedag&oacute;gica fundamental. Sevilla, que aspira a ser un referente literario mundial, Capital del 27, debe proyectar una imagen de rigor hist&oacute;rico. Incluir a estas mujeres en el &ldquo;Paseo de los Poetas&rdquo; es un acto de justicia y reparaci&oacute;n; de enriquecimiento de la propia ciudad. Tambi&eacute;n es necesario incorporar su presencia en el &ldquo;Jard&iacute;n de los poetas&rdquo; junto a la Puerta de Jerez.
    </p><p class="article-text">
        Leer y difundir a estas escritoras es, en &uacute;ltima instancia, trabajar por la dignidad de la cultura compartida. Hagamos que Sevilla, madre de poetas desde hace siglos, reconozca a estas grandes mujeres con la misma generosidad con la que el tiempo ha preservado su obra, a pesar de todos los silencios impuestos. Solo entonces, la palabra estar&aacute; verdaderamente habitada por la verdad, la bondad y la belleza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Ángel Vázquez Medel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/poetas-paseo-poetas-sevilla_132_13383946.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Jul 2026 03:30:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las poetas en el Paseo de los Poetas de Sevilla]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mujer,Igualdad de género,Literatura,Poesía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la corresponsabilidad a la exigencia: por qué la pregunta correcta no es qué me toca a mí sino qué le toca al poder]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/corresponsabilidad-exigencia-pregunta-correcta-no-toca-le-toca_132_13361424.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a01b8012-7e6d-4887-96d6-1e3d4a503700_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1025y614.jpg" width="1200" height="675" alt="De la corresponsabilidad a la exigencia: por qué la pregunta correcta no es qué me toca a mí sino qué le toca al poder"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No busquemos un único culpable porque es obvio que el sistema y el individuo interactúan. Pero no confundamos el análisis de sistemas con la exculpación de los actores</p></div><p class="article-text">
        El debate sobre discapacidad est&aacute; secuestrado por una falsa dicotom&iacute;a. Por un lado, el discurso del &ldquo;empoderamiento individual&rdquo; (&eacute;chale ganas, prep&aacute;rate) que, en el fondo, es una forma c&oacute;moda de victimizaci&oacute;n secundaria: si fracasas, fue por tu falta de actitud. Por otro lado, el discurso del &ldquo;sistema opresor&rdquo; que, aunque necesario, a veces se convierte en un paraguas bajo el que esconder cualquier fracaso personal, anulando la agencia del individuo.
    </p><p class="article-text">
        Realiza un ejercicio loable de s&iacute;ntesis apelando a la &ldquo;corresponsabilidad&rdquo;. Pero perm&iacute;tanme ser el abogado del diablo: ese &ldquo;punto medio&rdquo; sensato es, en muchas ocasiones, el mayor enemigo del cambio real. &iquest;Por qu&eacute;? Porque al apelar a la responsabilidad compartida sin se&ntilde;alar con claridad qui&eacute;n tiene el poder real para cambiar las reglas del juego, estamos repartiendo culpas de forma equitativa cuando el poder no es equitativo.
    </p><h2 class="article-text">El peligro del &ldquo;esfuerzo personal&rdquo; como coartada del poder</h2><p class="article-text">
        La preparaci&oacute;n es clave. Pero hay que ser brutalmente honestos: en un mercado laboral competitivo, la &ldquo;preparaci&oacute;n&rdquo; es el precio de entrada, no el factor diferenciador. Decirle a una persona con discapacidad que &ldquo;se prepare&rdquo; mientras existe una brecha salarial del 30% y una tasa de desempleo duplicada respecto a la norma, es casi un insulto maquillado de motivaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La cr&iacute;tica aqu&iacute; debe ser m&aacute;s afilada: el discurso del &ldquo;m&eacute;rito individual&rdquo; es el caballo de Troya del neoliberalismo en el &aacute;mbito de la discapacidad. Nos venden que si triunfas es por tu esfuerzo (y por tanto, eres un &ldquo;ejemplo&rdquo;), y si fracasas es por tu falta de resiliencia. Esto exime a las empresas de revisar sus sesgos inconscientes en los procesos de selecci&oacute;n, donde el &ldquo;fit cultural&rdquo; suele ser un eufemismo para &ldquo;normalidad&rdquo;. Prepararse est&aacute; bien, pero exigir preparaci&oacute;n como condici&oacute;n previa para ser tratado con dignidad es la antesala de la discriminaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">La autocr&iacute;tica interna: &iquest;unidad o canibalismo? Con valent&iacute;a las &ldquo;rivalidades y egos&rdquo; dentro del colectivo</h2><p class="article-text">
        Este es un punto inc&oacute;modo pero vital. He sido testigo de c&oacute;mo la lucha por la representaci&oacute;n leg&iacute;tima (&iquest;qui&eacute;n es m&aacute;s discapacitado?, &iquest;qui&eacute;n sufre m&aacute;s?) fragmenta movimientos que deber&iacute;an ser monol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hay que matizar: la diversidad de voces no es debilidad, es riqueza. El problema no es que haya diferencias de opini&oacute;n, sino que a menudo se confunde &ldquo;cr&iacute;tica interna&rdquo; con &ldquo;trabajo sucio del sistema&rdquo;. Cuando una organizaci&oacute;n de discapacitados pasa m&aacute;s tiempo pele&aacute;ndose por qui&eacute;n ocupa un esca&ntilde;o en un consejo asesor que exigiendo plazas de empleo real, estamos ante un s&iacute;ndrome del palco: se prefiere el privilegio de ser &ldquo;la voz oficial&rdquo; antes que la eficacia de ser &ldquo;la presi&oacute;n real&rdquo;. Pero ojo, que esta autocr&iacute;tica no sirva para desviar el foco: por muy divididos que estemos, el poder responsable de nuestra exclusi&oacute;n sigue siendo el mismo.
    </p><h2 class="article-text">La responsabilidad colectiva y el s&iacute;ndrome del &ldquo;tick legal&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Las organizaciones de las diferentes discapacidades dicen, y con raz&oacute;n, que las leyes deben cumplirse. Pero la cr&iacute;tica debe ir m&aacute;s all&aacute;: las leyes de accesibilidad en gran parte del mundo est&aacute;n dise&ntilde;adas para ser incumplidas. Son lo que llamo &ldquo;leyes de m&iacute;nimo impacto&rdquo;: exigen rampas, pero no exigen que el software de RRHH sea accesible; exigen plazas reservadas, pero no exigen que los equipos de trabajo sean inclusivos.
    </p><p class="article-text">
        La administraci&oacute;n p&uacute;blica no es solo &ldquo;responsable&rdquo;, es c&oacute;mplice por omisi&oacute;n cuando permite que el 80% de los edificios sigan siendo inaccesibles porque la multa es m&aacute;s barata que la obra. Por eso, se debe dice &ldquo;la inclusi&oacute;n necesita corresponsabilidad&rdquo;, me temo que est&aacute; poniendo al mismo nivel al ciudadano que no exige y al estado que no invierte. No es lo mismo el que se ahoga que el que mira desde la orilla. La responsabilidad del Estado es indelegable e innegociable, y no puede supeditarse a lo bien o mal que se organice la sociedad civil.
    </p><h2 class="article-text">La propuesta radical</h2><p class="article-text">
        Llegados a este punto, concluyo apelando a &ldquo;menos discursos enfrentados y m&aacute;s objetivos compartidos&rdquo;. Suena bonito, pero es ingenuo. El progreso social siempre naci&oacute; del conflicto y de preguntas inc&oacute;modas. Los derechos laborales, el sufragio femenino, los derechos civiles... ninguno lleg&oacute; por un &ldquo;reparto equilibrado de responsabilidades&rdquo;; llegaron porque un grupo oprimido dej&oacute; de preguntarse &ldquo;&iquest;Qu&eacute; m&aacute;s puedo hacer yo para encajar?&rdquo; y empez&oacute; a preguntar &ldquo;&iquest;Qu&eacute; le toca hacer a quien tiene el poder para cambiar esto?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, la propuesta que lanzo aqu&iacute;, y que debe ser el nuevo motor del activismo, es un cambio de eje radical. Dejemos de hacernos la pregunta c&oacute;moda y victimista: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; parte de responsabilidad me toca a m&iacute;?&rdquo; Empecemos a hacer la pregunta inc&oacute;moda y transformadora: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; parte le toca al que tiene el dinero, el poder y la capacidad de cambiar mi vida sin que yo tenga que demostrar nada?&rdquo; Esta pregunta duele, porque incomoda a los que mandan. Pero es la &uacute;nica que mueve monta&ntilde;as. &iquest;Qu&eacute; implica esto en la pr&aacute;ctica?
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Exigir el &ldquo;dise&ntilde;o universal por defecto&rdquo;. No se trata de que nos den un hueco si demostramos que valemos; se trata de que el hueco est&eacute; hecho para nosotros desde el minuto cero. Que el esfuerzo de adaptaci&oacute;n recaiga sobre la empresa o la instituci&oacute;n, no sobre el ciudadano. Si una web no es accesible, la multa debe ser tan alta como la de no pagar impuestos. Sin excusas. </li>
                                    <li>Exigir cuotas con control real. Las cuotas de empleo no sirven si no se auditan con lupa. Exijamos que los comit&eacute;s de selecci&oacute;n sean formados en sesgo inconsciente y que se publique el desglose de contrataciones por tipo de discapacidad. Si no hay datos, no hay compromiso. </li>
                                    <li>Exigir que el &ldquo;esfuerzo&rdquo; sea cosa del sistema. &iquest;Que una persona con discapacidad necesita un lector de pantalla para trabajar? Que no lo pague ella ni lo pida por favor. Que la empresa est&eacute; obligada a proveerlo en un plazo de 48 horas so pena de sanci&oacute;n. El &ldquo;esfuerzo personal&rdquo; es para crecer, no para sobrevivir a la burocracia.</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">Conclusiones: fuera el t&eacute;rmino medio, dentro la exigencia</h2><p class="article-text">
        No busquemos &ldquo;un &uacute;nico culpable&rdquo; porque es obvio que el sistema y el individuo interact&uacute;an. Pero no confundamos el an&aacute;lisis de sistemas con la exculpaci&oacute;n de los actores. La balanza debe inclinarse hacia la exigencia estructural, no por victimismo, sino por pragmatismo: las barreras no las pone el individuo, las pone el entorno. Y el entorno lo dise&ntilde;an quienes tienen el poder.
    </p><p class="article-text">
        El verdadero debate no es &ldquo;esfuerzo vs. sistema&rdquo;. El verdadero debate es &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n tiene el poder de cambiar el sistema?&rdquo;. Si la respuesta es &ldquo;todos&rdquo;, esa es una falacia. La respuesta real es &ldquo;los que dise&ntilde;an, legislan y contratan&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El esfuerzo personal es para sobrevivir; la responsabilidad colectiva es para garantizar la justicia. Pero la exigencia al poder es la &uacute;nica herramienta que garantiza que esa justicia llegue. Dejemos de buscar un punto de equilibrio c&oacute;modo para los que est&aacute;n arriba. Empecemos a desequilibrar la balanza hacia abajo, hacia donde realmente se sufre la exclusi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La pr&oacute;xima vez que alguien te diga &ldquo;&eacute;chale ganas&rdquo;, resp&oacute;ndele: &ldquo;Mejor ex&iacute;gele a quien puede cambiar mis condiciones sin que yo tenga que esforzarme para que me miren como humano&rdquo;. Esa es la cr&iacute;tica que duele, pero que, hist&oacute;ricamente, es la &uacute;nica que ha derribado muros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Varo Chamizo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/corresponsabilidad-exigencia-pregunta-correcta-no-toca-le-toca_132_13361424.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jul 2026 03:30:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De la corresponsabilidad a la exigencia: por qué la pregunta correcta no es qué me toca a mí sino qué le toca al poder]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Discapacidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['La caló', el cambio climático y la salud]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/calo-cambio-climatico-salud_132_13358372.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3fc08f62-d92e-4758-8214-8b524c327303_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;La caló&#039;, el cambio climático y la salud"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más de 50.000 hectáreas quemadas en España en el primer semestre. En 2023 murieron en España más de 8.300 personas debido a olas de calor</p></div><p class="article-text">
        Ya tenemos otra vez aqu&iacute; 'la cal&oacute;', as&iacute; tal como se pronuncia en andaluz el exceso de calor, con temperaturas diurnas por encima de 40 y 42 grados, y m&iacute;nimas nocturnas de imsomnio que no bajan de 26&ordm;C. Pienso en las criaturas que en barriadas marginales andaluzas no disponen de aire acondicionado, o no lo enchufan para que no les achicharre la factura. Hay que refrescarse, tener a mano un b&uacute;caro o la frasca de agua en la nevera, y no salir a pasear y hacer deporte, en las horas centrales del d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando esto escribo, en las tertulias televisivas y en los informativos se muestra una pantalla infernal, tras la mesa de los presentadores y tertulianos. Como la TV se ha convertido en espect&aacute;culo y hay que comprar audiencia con las im&aacute;genes, se titula sobre las llamas del fondo: &iexcl;Espa&ntilde;a arde! &iexcl;Toma ya, qui&eacute;n da m&aacute;s! Hay incendios en varios lugares pero no hay incendios en toda Espa&ntilde;a. Leo en la web de RTVE que los sat&eacute;lites de la Nasa detectaron en las &uacute;ltimas horas 114 focos de calor activos en 35 municipios de 18 provincias espa&ntilde;olas, que es mucho, pero el titular no deja lugar a dudas: &iexcl;Espa&ntilde;a arde! Mala contribuci&oacute;n hacemos al ejercicio noble de periodismo si lo convertimos en amarillismo y en sensacionalismo, que parece son las corrientes desinformativas imperantes en la sociedad de nuestro tiempo. Adem&aacute;s alarmamos a la poblaci&oacute;n y le metemos el miedo en el cuerpo. Una lecci&oacute;n de &eacute;tica period&iacute;stica es informar con veracidad y rigor pero, claro, ya vemos que, en general, son malos tiempos para la &eacute;tica, y tambi&eacute;n para la l&iacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Hasta el momento, en el primer semestre de 2026 se han quemado en Espa&ntilde;a m&aacute;s de 50.000 has, sin contar los incendios recientes. Desde que hay registros hist&oacute;ricos de temperatura, el pasado mes de junio ha sido el segundo m&aacute;s caluroso, con una media de 23,2&ordm;C, tras el de 2025, en el que se registr&oacute; una media de 23,6&ordm;C, con una anomal&iacute;a de 3,6&ordm;C por encima de la media hist&oacute;rica. La temperatura media de la Espa&ntilde;a peninsular en junio de 2026 ha sido, seg&uacute;n AEMET, de 23,2&ordm;C, 3,2&ordm;C por encima de la media del per&iacute;odo 1991-2020.
    </p><p class="article-text">
        En junio de 2026 m&aacute;s de un millar de muertes en Espa&ntilde;a se han relacionado con las altas temperaturas. En 2015 se empezaron  a registrar las muertes relacionadas con el calor, y la media de estos &uacute;ltimos 11 a&ntilde;os es de 330 muertes en junio en episodios que tienen que ver con las altas temperaturas. En Francia y B&eacute;lgica, se registraron m&aacute;s de 3.000 muertes relacionadas con las ola de calor extremo en este junio. En 2023, a&ntilde;o m&aacute;s c&aacute;lido a nivel mundial, se estima que murieron m&aacute;s de 47.000 personas en Europa debido a las altas temperaturas. De ellas, 8.300 muertes en Espa&ntilde;a. La AEMET constata que entre 1975 y 2000 se registraron dos olas de calor en junio en la Pen&iacute;nsula, mientras que en el per&iacute;odo 2000 - 2025, ha habido diez olas de calor. Los &uacute;ltimos 11 a&ntilde;os han sido los que han registrado la temperatura media m&aacute;s alta del planeta. El aumento de la mortalidad se relaciona tambi&eacute;n con la contaminaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Resulta indignante que en el pacto entre PP y VOX en Andalucía, para garantizar tranquilidad en el Gobierno de Moreno Bonilla, este haya aceptado imposiciones bestiales de los ultramontanos, como la propuesta que reza así: &quot;Rechazo a las imposiciones de agendas ideológicas en materia de cuidado del medio ambiente&quot;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las alteraciones meteorol&oacute;gicas producidas por el cambio clim&aacute;tico no son a futuro, son a presente, ya est&aacute;n aqu&iacute;, y se hace imprescindible aplicar medidas peventivas en invierno como el uso de los reba&ntilde;os de animales para limpiar el bosque, y aumentar las dotaciones presupuestarias y los efectivos en la lucha contra incendios. Hay que aclimatar las ciudades creando espacios verdes y plantando &aacute;rboles por doquier, no cometiendo arboricidios como se hace en muchos municipios andaluces y espa&ntilde;oles. Nos va la vida en ello. Por eso resulta indignante que en el pacto entre PP y VOX en Andaluc&iacute;a, para garantizar tranquilidad en el Gobierno de Moreno Bonilla, este haya aceptado imposiciones bestiales de los ultramontanos, como la propuesta que reza as&iacute;: &ldquo;Rechazo a las imposiciones de agendas ideol&oacute;gicas en materia de cuidado del medio ambiente&rdquo;. Vox le exige a Moreno Bonilla: &ldquo;La Junta de Andaluc&iacute;a revisar&aacute; la Ley 8/2018 de 8 de octubre con objeto de eliminar toda carga que perjudique al campo, la ganader&iacute;a, la pesca, la industria, los aut&oacute;nomos y los sectores productivos andaluces&rdquo;. &iexcl;Los negacionistas, almas negras carentes de raz&oacute;n, siguen a lo suyo que es el perjuicio para el futuro de todos, incluidos nuestros nietos!
    </p><p class="article-text">
        Recientemente, entregamos en el Ateneo de Mairena del Aljarafe, Sevilla, el V Premio para j&oacute;venes investigadores andaluces sobre Medio Ambiente y Cambio Clim&aacute;tico que lleva mi nombre, y organiza la Federaci&oacute;n Ateneos de Andaluc&iacute;a. El trabajo premiado ha reca&iacute;do en el joven investigador Eduardo Diz Mellado por su proyecto &ldquo;Patios andaluces frente al Cambio Clim&aacute;tico&rdquo;. El jurado, presidido por D. Miguel Delibes de Castro, y del que un servidor forma parte, considera que el proyecto resalta el valor de los patios como un elemento cultural de la arquitectura andaluza, con un n&iacute;tido valor ambiental y con efectos positivos sobre la salud humana. El acc&eacute;sit se concedi&oacute; al joven Alejandro Rom&aacute;n V&aacute;zquez por su trabajo &ldquo;Respuesta inteligente con drones e IA explicable para Cat&aacute;strofes&rdquo;, para evaluar los efectos de cat&aacute;strofes asociadas al cambio clim&aacute;tico o de otra naturaleza. Los dos trabajos distinguidos premian la investigaci&oacute;n ante los retos que nos plantea el cambio clim&aacute;tico. Mientras desde la sociedad civil se estimula la investigaci&oacute;n para ofrecer respuestas a los problemas ambientales de nuestro tiempo, hay partidos que tratan de anular los avances y las medidas legislativas que tratan de mitigar esos efectos, que deterioran el medio ambiente, y amenazan a la vida de las personas, aunque para Vox y el PP que las acepta, sean &ldquo;imposiciones de agendas ideol&oacute;gicas&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ezequiel Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/calo-cambio-climatico-salud_132_13358372.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Jul 2026 19:40:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['La caló', el cambio climático y la salud]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático,Incendios forestales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un pacto por la especulación: notas sobre el acuerdo PP-Vox en materia de vivienda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/pacto-especulacion-notas-acuerdo-pp-vox-materia-vivienda_132_13361318.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/10457c3e-b23f-41b4-9be1-dc245036c73d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x951y970.jpg" width="1200" height="675" alt="Un pacto por la especulación: notas sobre el acuerdo PP-Vox en materia de vivienda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una ley que busca criminalizar y castigar a los pobres y beneficiar apoyar a los ricos, que no solucionará el problema de la vivienda para las personas vulnerables y que persigue activamente acrecentar las desigualdades y la indefensión de las víctimas de un sistema de vivienda que no funciona y que va a seguir sin funcionar</p><p class="subtitle">Moreno recurre al Constitucional para deshacer el plan estatal que blinda las VPO y destina 1.200 millones a Andalucía</p></div><p class="article-text">
        El acuerdo de gobierno para Andaluc&iacute;a entre PP y Vox incluye muchas medidas previsibles, pero quiz&aacute;s las menos sorprendentes son las que tratan la cuesti&oacute;n de la vivienda. Es un planteamiento extremadamente reduccionista que acabar&aacute; redundando en alimentar el car&aacute;cter especulativo del mercado inmobiliario y que no ayuda a los hogares que realmente lo necesitan. Lo m&aacute;s triste es que se trata de un planteamiento continuista con la pol&iacute;tica que ha seguido la Junta de Andaluc&iacute;a hasta ahora en materia de vivienda, un &aacute;mbito donde hay una coincidencia casi total entre los dos partidos. Esto quiere decir que es un documento que insiste en los errores que se vienen cometiendo en los &uacute;ltimos 8 a&ntilde;os por el gobierno del PP, muchos de los cuales repiten los cometidos por los anteriores gobiernos del PSOE en la Junta.
    </p><p class="article-text">
        El acuerdo empieza por plantear el problema de la vivienda como un problema exclusivamente de oferta, que debe solucionarse agilizando los procesos de transformaci&oacute;n urban&iacute;stica, rebajando las cargas fiscales y agilizando el proceso edificatorio. Es decir, el texto respalda la explicaci&oacute;n monocausal, basada en un d&eacute;ficit de la construcci&oacute;n por un exceso de regulaci&oacute;n, que encontramos en el pre&aacute;mbulo de la ley de vivienda andaluza y los decretos anteriores. Esta explicaci&oacute;n, que ha alcanzado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os el rango de mantra en algunos c&iacute;rculos, es en extremo reduccionista e ignora la complejidad del mercado de la vivienda y la experiencia de este rubro en Espa&ntilde;a durante el &uacute;ltimo medio siglo. Oculta intencionadamente el rol que juega la vivienda como bien de inversi&oacute;n para particulares y empresas, la competencia de los alojamientos tur&iacute;sticos en el litoral y en las grandes ciudades y la infrautilizaci&oacute;n del parque de viviendas existente.
    </p><p class="article-text">
        De forma coherente con esto, en el acuerdo no hay menci&oacute;n alguna a la cuesti&oacute;n de las viviendas tur&iacute;sticas, apartamentos tur&iacute;sticos o sobrecarga de plazas tur&iacute;sticas en ciudades andaluzas. Tampoco se muestra voluntad por movilizar el parque de 600.000 viviendas vac&iacute;as en Andaluc&iacute;a. La oposici&oacute;n a la ley estatal de vivienda recogida en el pacto augura que seguir&aacute;n sin aplicarse la delimitaci&oacute;n de zonas tensionadas y los topes a la subida de los alquileres que establecen (medidas totalmente insuficientes por otro lado). Lo &uacute;nico que plantea frente a esta problem&aacute;tica es &ldquo;estudiar&rdquo; formulas disuasorias para compradores extranjeros y operaciones especulativas. La vaguedad de la redacci&oacute;n en este punto contrasta con la precisi&oacute;n de las medidas que se anuncian en el resto del documento, dando cuenta del escaso inter&eacute;s en esta v&iacute;a de actuaci&oacute;n por parte del futuro gobierno.
    </p><p class="article-text">
        La agilizaci&oacute;n administrativa sigue tambi&eacute;n la t&oacute;nica de los gobiernos anteriores (recordemos que para hacer un apartahotel en Andaluc&iacute;a basta con juntar tres viviendas en un bloque y hacer una declaraci&oacute;n responsable). Servir&aacute; para que algunos promotores inmobiliarios se enriquezcan m&aacute;s y de forma m&aacute;s r&aacute;pida, pero no va a servir para solucionar el problema de la inflaci&oacute;n del mercado de la vivienda en compra y alquiler. Tambi&eacute;n se utilizar&aacute;, previsiblemente, para justificar la flexibilidad urban&iacute;stica, cambios de uso y densificaci&oacute;n, ignorando los d&eacute;ficits dotacionales y de espacios libres, haciendo nuestras ciudades un poco menos vivibles.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El compromiso con los hogares acaudalados es tal, que el acuerdo se compromete una nueva bajada del impuesto de transmisiones patrimoniales, algo que ya había hecho el gobierno de Moreno con anterioridad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La &ldquo;oposici&oacute;n frontal&rdquo; y no razonada a la ley por el derecho a la vivienda espa&ntilde;ola resulta tambi&eacute;n continuista con lo que viene haciendo el gobierno del PP. La Junta recurri&oacute; esta norma de 2023 para evitar que el periodo de protecci&oacute;n de la vivienda se prolongase por un periodo m&iacute;nimo de 30 a&ntilde;os. <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/moreno-recurre-constitucional-plan-estatal-blinda-vpo-destina-1-200-millones-andalucia_1_13327550.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tambi&eacute;n ha recurrido el plan de vivienda estatal</a>, que establece una calificaci&oacute;n permanente para las viviendas financiadas con fondos p&uacute;blicos. El recurso contra la ley de vivienda ha permitido que en Andaluc&iacute;a se puedan seguir descalificando estas viviendas despu&eacute;s de siete a&ntilde;os, es decir, que las viviendas p&uacute;blicas puedan venderse en el mercado al precio que quieran los adjudicatarios en este tiempo.
    </p><p class="article-text">
        El acuerdo debe leerse en este sentido como un espaldarazo a la especulaci&oacute;n con el parque p&uacute;blico de vivienda. De esta manera, nada asegura que las &ldquo;al menos&rdquo; 20.000 nuevas viviendas que el acuerdo compromete durante la legislatura tengan precios prohibitivos como los que ya hemos visto en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en muchas ciudades andaluzas. Viviendas protegidas que acabar&aacute;n beneficiando a hogares con una buena situaci&oacute;n econ&oacute;mica (que son los que pueden hipotecarse) y que podr&aacute;n ser revendidas en el mercado pasados algunos a&ntilde;os, generando grandes ganancias especulativas para particulares a costa de fondos p&uacute;blicos. El compromiso con los hogares acaudalados es tal, que el acuerdo se compromete una nueva bajada del impuesto de transmisiones patrimoniales, algo que ya hab&iacute;a hecho el gobierno de Moreno con anterioridad. Esto implicar&aacute; reducciones de impuestos para los que hereden hasta 300.000 euros, con la justificaci&oacute;n de facilitar el acceso a la vivienda, pero para hogares que ya son extremadamente privilegiados. 
    </p><p class="article-text">
        La medida de excluir de la vivienda p&uacute;blica a cualquier persona que haya sido condenado por delito de usurpaci&oacute;n ya lo recog&iacute;an los borradores iniciales de la ley andaluza de vivienda. Si estos art&iacute;culos fueron excluidos es porque se trata de un disparate legal, que supondr&iacute;a castigar un delito dos veces, lo cual va en contra del ordenamiento jur&iacute;dico espa&ntilde;ol. Este af&aacute;n punitivista se ceba y criminaliza una familia que haya tenido que ocupar una vivienda vac&iacute;a para no quedarse en la calle, pero permite acceder a una vivienda p&uacute;blica a cualquier que haya violado, matado, realizado desfalcos p&uacute;blicos o cualquier otro delito, saltando del absurdo jur&iacute;dico al absurdo &eacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Se trata en definitiva de una ley que apoya y busca cimentar el car&aacute;cter especulativo del mercado inmobiliario, incluyendo el apoyo a la especulaci&oacute;n con la vivienda protegida, al tiempo que ignora la contribuci&oacute;n de cuestiones tan evidentes para la poblaci&oacute;n como la vivienda tur&iacute;stica. Una ley que busca criminalizar y castigar a los pobres y beneficiar apoyar a los ricos, que no solucionar&aacute; el problema de la vivienda para las personas vulnerables y que persigue activamente acrecentar las desigualdades y la indefensi&oacute;n de las v&iacute;ctimas de un sistema de vivienda que no funciona y que va a seguir sin funcionar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ibán Díaz Parra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/pacto-especulacion-notas-acuerdo-pp-vox-materia-vivienda_132_13361318.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Jul 2026 03:30:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un pacto por la especulación: notas sobre el acuerdo PP-Vox en materia de vivienda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Flora y el Polígono Sur]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/flora-poligono-sur_132_13358342.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1e446c76-88d2-4cb8-91c7-b16e2d9e368d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1073y421.jpg" width="1200" height="675" alt="La Flora y el Polígono Sur"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una iniciativa como la de la Residencia Flora Tristán, con sus estudiantes, trabajadoras y proyectos sociales (“joya de la corona” para la UPO en palabras de su exdirector, Juan Blanco) debe mantenerse en Polígono Sur como un espacio más del campus universitario y como un bloque más de viviendas donde residen vecinos y vecinas con ganas de colaborar, de enseñar y de aprender</p></div><p class="article-text">
        A inicios del presente siglo, cuando se planteaba la creaci&oacute;n de un Comisionado para el Pol&iacute;gono Sur y se preparaba el Diagn&oacute;stico para el Plan Integral, documento en el que pude colaborar, se hablaba del inter&eacute;s que podr&iacute;a tener para el barrio una iniciativa similar a la que se hab&iacute;a llevado a cabo en el valenciano barrio de La Coma, en Paterna. Aunque la inspiraci&oacute;n en el hist&oacute;rico &ldquo;Movimiento Settlement&rdquo; resultaba evidente, recuerdo que el libro de Javier Garc&iacute;a Roca, de 2002, &ldquo;J&oacute;venes, Universidad y Compromiso Social&rdquo;, en el que se describen los detalles de aquel proyecto del Colegio Mayor Universitario de La Coma, pod&iacute;a ser un referente cercano y muy apropiado para una residencia de estudiantes en el Pol&iacute;gono Sur de Sevilla. Y as&iacute; fue afortunadamente&hellip;, pero fue as&iacute; gracias a que las nuevas viviendas construidas junto a la Avda. de La Paz (Giralda Sur) no fueron destinadas finalmente al realojo de chabolistas del Vacie, como se hab&iacute;a previsto por el Ayuntamiento, sino que dio cobijo a esta otra esperanzadora propuesta que nac&iacute;a con el impulso de Rosario Valpuesta, primera rectora de la Universidad Pablo de Olavide. Las presiones en este sentido de la plataforma Nosotros Tambi&eacute;n Somos Sevilla (NTSS) hab&iacute;an tenido resultado.
    </p><p class="article-text">
        Lo que sucede despu&eacute;s es otra cuesti&oacute;n y tiene que ver con que la Residencia Flora Trist&aacute;n (&ldquo;La Flora&rdquo;), a pesar de sus objetivos originales y su consolidaci&oacute;n, con distintas orientaciones, en todos estos a&ntilde;os, solo ha podido constituir uno de los peque&ntilde;os oasis existentes en un desierto de intervenciones realmente transformadoras. Al poco tiempo de su nacimiento y del propio Comisionado, tuvo lugar la desastrosa gesti&oacute;n municipal para la erradicaci&oacute;n del asentamiento chabolista de Bermejales, lo que gener&oacute; nuevas tensiones en el vecindario, reyertas e incluso tiroteos mortales, agudizando un estigma que perdura hasta la actualidad; llegaron planes urban&iacute;sticos, reformas y rehabilitaciones que no mejoraron suficientemente la imagen conjunta del barrio; llegaron programas sociales que, en muchos casos, cayeron en saco roto como ayudas puntuales o intermitentes y bajo din&aacute;micas asistencialistas; nunca se soterr&oacute; el ferrocarril de Sevilla-C&aacute;diz (recordemos que esto estaba previsto seg&uacute;n la revisi&oacute;n del PGOU); nunca las naves y nuevos usos que separan del Cerro del &Aacute;guila lograron articular la comunicaci&oacute;n y encuentro con esa otra parte; y, m&aacute;s all&aacute; de la propia Flora, ning&uacute;n centro o equipamiento con un pretendido rango ciudad ha conseguido permeabilizar verdaderamente esta &aacute;rea urbana, admitamos que Factor&iacute;a Cultural no ha logrado tal prop&oacute;sito; como destaca por otro lado NTSS, se han eliminado la oficina de Correos y la Comisar&iacute;a, no hay metro y resulta muy deficiente el servicio de autobuses. En definitiva, las distancias f&iacute;sicas y simb&oacute;licas contin&uacute;an siendo inquebrantables.
    </p><p class="article-text">
        Los hechos f&iacute;sicos, econ&oacute;micos y sociales, tambi&eacute;n los institucionales y pol&iacute;ticos, contin&uacute;an enquistando la segregaci&oacute;n y marginaci&oacute;n que se vive en Pol&iacute;gono Sur, pero me detengo en un dato significativo que de alg&uacute;n modo encuentra relaci&oacute;n con la necesidad incidir en el factor educativo y formativo, tal como se reclama, desde hace a&ntilde;os, por la Asociaci&oacute;n Andaluza de Barrios Ignorados (AABI). A pesar de la lucha contra el absentismo y el fracaso escolar en los centros educativos, a pesar de la voluntad de un profesorado vocacional y de recursos espec&iacute;ficos puestos a disposici&oacute;n, a pesar de la existencia de dos universidades p&uacute;blicas y de la dotaci&oacute;n de becas, sigue habiendo amplios sectores del Pol&iacute;gono, concretamente los m&aacute;s desfavorecidos de Murillo y Mart&iacute;nez Monta&ntilde;&eacute;s, en los que las cifras de poblaci&oacute;n con estudios superiores siguen estando por debajo del 5%, algo que solo se repite, dentro de la ciudad, en la parte m&aacute;s oriental de Torreblanca.
    </p><p class="article-text">
        En este marco, proyectos sociales como el planteado por la Residencia Flora Trist&aacute;n resultan irrenunciables: &iquest;qu&eacute; puede significar que ni&ntilde;os y j&oacute;venes, tambi&eacute;n personas mayores, en circunstancias familiares y ambientales como las se&ntilde;aladas, interact&uacute;en cotidianamente a trav&eacute;s de distintas entidades con estudiantes universitarios de distintas disciplinas, procedentes de muy distintos pa&iacute;ses y que viven en su mismo barrio? &iquest;Qu&eacute; implica para todos ellos y ellas, que estos estudiantes, decenas de ellos, no solo colaboren en actividades sociales, culturales, festivas&hellip;, sino que adem&aacute;s compartan panader&iacute;a, farmacia, pista de baloncesto o parada de autob&uacute;s? &iquest;Cu&aacute;nta inspiraci&oacute;n pueden representar -mutuamente- estos contactos? &iquest;No es esta una manifestaci&oacute;n conspicua de ese compromiso social que deben desarrollar nuestras universidades? <a href="https://www.youtube.com/watch?v=CfHKPyTwTGk" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Una residencia as&iacute;</a>, que homenajea con su nombre a esta ilustre escritora franco-peruana, pionera de un socialismo feminista, es todo un orgullo para la Pablo de Olavide.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esta situación no puede comprenderse sin observar el marco de infrafinanciación de las universidades públicas y la apuesta por un modelo educativo -y no solo educativo- en el que se trata de limitar lo público y los derechos de ciudadanía que implican, para favorecer su sustitución paulatina por la gestión empresarial privada y sus beneficios particulares</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y es este el contexto en el que podemos situar el conflicto generado en estas semanas en relaci&oacute;n a la residencia Flora Trist&aacute;n, los graves problemas del edificio en que se ubica y las dificultades para mantener su desempe&ntilde;o en la misma l&iacute;nea en que ven&iacute;a produci&eacute;ndose. En la propia UPO, seg&uacute;n la percepci&oacute;n de una parte importante de la comunidad universitaria, se ha echado de menos mayor transparencia y apertura en este sentido por parte del rectorado, es decir, se ha incidido mucho en que se deb&iacute;a haber expuesto, con mayor detalle, cu&aacute;l era la situaci&oacute;n que ven&iacute;a sufriendo el edificio desde hace a&ntilde;os, saber hasta qu&eacute; punto esto pon&iacute;a en riesgo el mantenimiento de su uso residencial y social, y conocer, especialmente, la forma en que se ha tratado de abordar este problema derivando la gesti&oacute;n hacia una fundaci&oacute;n ajena a la universidad, te&oacute;ricamente sin &aacute;nimo de lucro. Las reacciones que se han producido desvelan claramente el modo en que la UPO ha interiorizado el valor emblem&aacute;tico de La Flora, su dimensi&oacute;n social en este contexto del Pol&iacute;gono Sur, y el de su objetivo propiamente residencial, aspecto que, dada la situaci&oacute;n de la vivienda, termina obteniendo un doble valor social.    
    </p><p class="article-text">
        Pero siendo as&iacute; lo anterior, tengo la impresi&oacute;n, y buscando de nuevo un paralelismo con aquel Colegio Mayor Universitario de La Coma, que termin&oacute; cerr&aacute;ndose en 2012 a causa de la crisis y los recortes de la Generalitat Valenciana, que lo que aqu&iacute; sucede implica tambi&eacute;n directamente a las administraciones p&uacute;blicas, a la Junta de Andaluc&iacute;a y Ayuntamiento. Es m&aacute;s, no se entiende que el Comisionado del Pol&iacute;gono Sur no defienda p&uacute;blicamente, con rotundidad, el mantenimiento y dir&iacute;a fortalecimiento y mayor desarrollo de esta iniciativa y otras similares. Esta situaci&oacute;n no puede comprenderse sin observar el marco de infrafinanciaci&oacute;n de las universidades p&uacute;blicas y la apuesta por un modelo educativo -y no solo educativo- en el que se trata de limitar lo p&uacute;blico y los derechos de ciudadan&iacute;a que implican, para favorecer su sustituci&oacute;n paulatina por la gesti&oacute;n empresarial privada y sus beneficios particulares.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello no puede comprenderse adem&aacute;s sin percatarnos de la injustificable perpetuaci&oacute;n de la desigualdad social y urbana que sufre Pol&iacute;gono Sur y otros barrios en la ciudad, siempre situados en la lista de los barrios &ldquo;m&aacute;s pobres&rdquo; de Espa&ntilde;a (v&eacute;ase el <a href="https://observatoriodesigualdadandalucia.org/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">V Informe del Observatorio de Desigualdad de Andaluc&iacute;a</a>). Podr&iacute;amos ejemplificarlo de diversas formas, pero insisto en la trascendencia del dato ofrecido anteriormente: ni nuestras universidades, ni nuestro sistema educativo al completo, ni las pol&iacute;ticas urbanas, ni las ayudas sociales, han permitido que se incrementen, como cabr&iacute;a esperar, los niveles formativos de la poblaci&oacute;n. Aunque estos -sabemos- no constituyen ya, per se, ninguna garant&iacute;a de promoci&oacute;n sociolaboral, s&iacute; suponen una desventaja que podr&iacute;amos calificar de estructural, que es s&iacute;ntoma y causa de una marginaci&oacute;n social persistente. Frente a ello, una iniciativa como la de la Residencia Flora Trist&aacute;n, con sus estudiantes, trabajadoras y proyectos sociales (&ldquo;joya de la corona&rdquo; para la UPO en palabras de su exdirector, Juan Blanco) debe mantenerse en Pol&iacute;gono Sur como un espacio m&aacute;s del campus universitario y como un bloque m&aacute;s de viviendas donde residen vecinos y vecinas con ganas de colaborar, de ense&ntilde;ar y de aprender. Debe mantener as&iacute; el car&aacute;cter que le dio origen hace m&aacute;s de veinte a&ntilde;os y seguir representando la semilla de la esperada transformaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco José Torres Gutiérrez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/flora-poligono-sur_132_13358342.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Jul 2026 03:30:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Flora y el Polígono Sur]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Universidades públicas,Estudiantes,polígono sur]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Ley Trans de Andalucía cumple 12 años: defenderemos con la vida lo que algunos quieren destruir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/ley-trans-andalucia-cumple-12-anos-defenderemos-vida-quieren-destruir_132_13359408.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e2558701-f8ed-4c34-ad6d-278965e4fd30_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x592y295.jpg" width="1200" height="675" alt="La Ley Trans de Andalucía cumple 12 años: defenderemos con la vida lo que algunos quieren destruir"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estamos orgullosas de que los derechos trans en España se escriban con acento andaluz y, frente a aquellos que nos quieren devolver a tiempos oscuros, con la vida los vamos a defender si es necesario</p><p class="subtitle">Diez años de la 'ley trans' andaluza, el espejismo del consenso entre el PP y las izquierdas por los derechos LGTBI+
</p></div><p class="article-text">
        Este martes conmemoramos el 12&ordm; aniversario de la Ley Trans de Andaluc&iacute;a, una conquista hist&oacute;rica de la que en ATA Sylvia Rivera nos sentimos profundamente orgullosas.
    </p><p class="article-text">
        Esta ley hizo posible, por primera vez, la despatologizaci&oacute;n de las identidades trans y el reconocimiento de la libre autodeterminaci&oacute;n de g&eacute;nero en Espa&ntilde;a y Europa, situando a las personas trans como aut&eacute;nticas sujetas de derechos.
    </p><p class="article-text">
        Doce a&ntilde;os despu&eacute;s, reafirmamos nuestro compromiso de seguir avanzando, defendiendo cada derecho conquistado frente a cualquier intento de recortarlo o de devolvernos a un pasado que la sociedad ya ha superado y NosoTrans tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Celebramos este hito hist&oacute;rico que cambi&oacute; la vida de las personas trans en Andaluc&iacute;a. Estamos orgullosas de que los derechos trans en Espa&ntilde;a se escriban con acento andaluz y, frente a aquellos que nos quieren devolver a tiempos oscuros, con la vida los vamos a defender si es necesario.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Que viva la Furia Trans!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mar Cambrollé]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/ley-trans-andalucia-cumple-12-anos-defenderemos-vida-quieren-destruir_132_13359408.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Jul 2026 03:30:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Ley Trans de Andalucía cumple 12 años: defenderemos con la vida lo que algunos quieren destruir]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Transexualidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La fuerza de los prejuicios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/fuerza-prejuicios_132_13332328.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/864c8ff3-7aaa-400a-a7b1-82ffca995eae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La fuerza de los prejuicios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El error no sólo ha dañado al hombre citado injustamente. También ha dejado sin respuesta a quienes buscaban protección. ¿Pero en qué se parecen el supuesto autor del acoso y el acusado? Ambos son negros. Y ambos son personas de escasos recursos</p></div><p class="article-text">
        La primera escena se desarrolla en una sala de espera. Todas las salas de espera conllevan un punto de inquietud; &eacute;sta, en unos Juzgados, eleva ese punto.
    </p><p class="article-text">
        Pasan las horas. Van entrando en la sala del juicio las personas que aguardan por sus diferentes casos. Son ya pocos los que quedan: una pareja joven, otra pareja de edades muy diferentes&hellip; La inquietud se exacerba.
    </p><p class="article-text">
        El hombre de la pareja joven se acerca a la pareja m&aacute;s dispareja y les pregunta si est&aacute;n all&iacute; para un juicio cuya referencia les da. La respuesta es afirmativa. Entonces mira al hombre que tiene delante y su reacci&oacute;n es inmediata: &ldquo;&iexcl;Pero t&uacute; no eres!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No era una frase cualquiera. Quer&iacute;a decir que aquel hombre no era la persona a la que la joven hab&iacute;a denunciado. No era quien aparec&iacute;a en los v&iacute;deos. No era quien, seg&uacute;n la denuncia, llevaba tiempo acos&aacute;ndola en la calle de su casa y amenazando a sus hijos.
    </p><p class="article-text">
        En esas se abre la puerta de la sala de vistas y el secretario pide a la denunciante y al denunciado que pasen.
    </p><p class="article-text">
        Segunda escena: la jueza advierte que algo raro pasa y les pregunta. La joven dice de inmediato que ella no conoce de nada a ese se&ntilde;or que aparece como denunciado; que ella ha denunciado a una persona que la acosa constantemente en la calle de su casa, que amenaza a sus hijos; que en la denuncia aport&oacute; v&iacute;deos con im&aacute;genes del acosador, y muestra algunos, cuyo nombre y datos personales desconoce.
    </p><p class="article-text">
        La persona que aparece en esos v&iacute;deos es manifiestamente distinta del se&ntilde;or al que han citado como acusado: m&aacute;s grueso, m&aacute;s bajo, m&aacute;s mayor.
    </p><p class="article-text">
        Una cierta estupefacci&oacute;n se instala durante algunos instantes, rota por una observaci&oacute;n aparentemente banal de la fiscal: &ldquo;pero si se le pone una gorra podr&iacute;an ser la misma persona&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La frase, precisamente por su banalidad, resultaba inquietante. Porque no explicaba el error: lo revelaba. Porque el error no naci&oacute; de un parecido verdadero, sino de una mirada que no quiso o no supo distinguir. All&iacute; donde deb&iacute;a haberse comprobado con rigor, se dio por buena una semejanza d&eacute;bil, sostenida por prejuicios. Y esa forma de mirar puede arruinar la vida de una persona.
    </p><p class="article-text">
        La jueza reacciona con la solvencia debida. Pide perd&oacute;n al acusado por el error y por la humillaci&oacute;n innecesaria a la que se le ha sometido. Indica que va a averiguar c&oacute;mo ha podido cometerse esa equivocaci&oacute;n. Y manifiesta que no procede celebrar juicio.
    </p><p class="article-text">
        Atr&aacute;s quedan semanas de inquietud para el acusado. Semanas en las que nunca pudo averiguar por qu&eacute; se le acusaba. Nadie le llam&oacute; o se interes&oacute; por identificarle. S&oacute;lo recibi&oacute; una notificaci&oacute;n escrita de citaci&oacute;n. Se le han generado unos antecedentes policiales que en nada le ayudar&aacute;n a futuro. Y queda adem&aacute;s la sensaci&oacute;n, dif&iacute;cil de reparar, de haber sido tratado como sospechoso antes de que nadie comprobara si realmente lo era.
    </p><p class="article-text">
        Aguarda algo m&aacute;s que una mera disculpa formal, por sincera y de coraz&oacute;n que fuera.
    </p><p class="article-text">
        Atr&aacute;s quedan tambi&eacute;n meses de inquietud en la familia objeto de acoso. Una familia que pensaba que el juicio pod&iacute;a empezar a resolver la situaci&oacute;n que envuelve su vida diaria, y que ahora ha de reemprender el proceso con el que trata de evitar la continuidad de esa angustia cotidiana en la que vive.
    </p><p class="article-text">
        Porque el error no s&oacute;lo ha da&ntilde;ado al hombre citado injustamente. Tambi&eacute;n ha dejado sin respuesta a quienes buscaban protecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero en qu&eacute; se parecen el supuesto autor del acoso y el acusado?
    </p><p class="article-text">
        Ambos son negros.
    </p><p class="article-text">
        Y ambos son personas de escasos recursos.
    </p><p class="article-text">
        Uno de ellos, el denunciado, se ha esforzado aprendiendo, adquiriendo las certificaciones profesionales que le ilusionaban, dando pasos s&oacute;lidos en un trabajo que ya le permite ganarse la vida dignamente, haciendo trabajos peligrosos e inc&oacute;modos que pocos espa&ntilde;oles quieren.
    </p><p class="article-text">
        El segundo, el acosador, perdido probablemente entre la pobreza y los desequilibrios mentales.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo se ha podido producir ese error en nuestro sistema judicial?
    </p><p class="article-text">
        Procedimientos de verificaci&oacute;n desatendidos o resueltos a la ligera. Ausencia de rigor por las personas que debieron proporcionar la filiaci&oacute;n del acusado. Prejuicios. Ignorancia. Refugio en banalidades. Comportamientos todos ellos nada honorables cuando lo que est&aacute; en juego es la supervivencia, la dignidad y la calidad de vida de varias personas.
    </p><p class="article-text">
        Porque cuando el prejuicio sustituye a la comprobaci&oacute;n, el da&ntilde;o no es un accidente: es una forma de injusticia.
    </p><p class="article-text">
        Escenas en Juzgados de Sevilla. Primavera de 2026.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio J. Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/fuerza-prejuicios_132_13332328.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Jul 2026 03:30:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La fuerza de los prejuicios]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Racismo,Migrantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Si no se me entiende, me lo subtitula]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/si-no-entiende-subtitula_132_13337017.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6dd38b0e-92fb-4713-b622-7ac106e87598_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Si no se me entiende, me lo subtitula"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es una desespacialización lingüística: quien subtituló se cree (absurdamente) en el vacío social y lingüístico; nuestras Charis (en este sentido, cada andaluz y andaluza es aquí Chari) tienen espacialidad. Es glotofobia y es, a la vez, racismo lingüístico</p><p class="subtitle">Manu Sánchez, crítico en RTVE por los subtítulos a la madre de Fabián Ruiz: “Este perro andaluz no va a callarse”</p></div><p class="article-text">
        Fabi&aacute;n Ruiz, a lo SFDK, ha marcado un gol socioling&uuml;&iacute;stico con magistral arte: si no se me entiende, me lo subtitula. Ha sucedido despu&eacute;s de que RTVE subtitulara a su madre, Chari Pe&ntilde;a, hablando como se habla en Los Palacios y Villafranca (Sevilla).
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/presidente-rtve-pide-perdon-madre-futbolista-fabian-ruiz-subtitular-acento-andaluz-duele_1_13333523.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">RTVE ha pedido disculpas</a>. Su presidente, Jos&eacute; Pablo L&oacute;pez, lo ha calificado como &ldquo;un gran error&rdquo;. Lo es y muy grave. No es una torpeza de edici&oacute;n, un despiste t&eacute;cnico, una an&eacute;cdota televisiva m&aacute;s o un intento inocente y fundado por facilitar la comunicaci&oacute;n. Subtitular selectivamente a una mujer andaluza activa una l&oacute;gica hist&oacute;rica de inferiorizaci&oacute;n: la que convierte una forma andaluza de hablar, sentir y estar en el mundo en algo que debe ser aclarado, corregido o mediado, mientras presenta como natural, transparente y leg&iacute;tima la forma ling&uuml;&iacute;stica y cultural asociada a lo castellano y a todo aquello que se le parece.
    </p><p class="article-text">
        Hay un fil&oacute;sofo colombiano, Santiago Castro G&oacute;mez, que hace a&ntilde;os habl&oacute; de la&nbsp;<em>hybris</em>&nbsp;del punto cero para explicar la constituci&oacute;n del racismo. Esa soberbia o desmesura de quien se constituye en lo que Frantz Fanon llam&oacute; zona del Ser es una condici&oacute;n de posibilidad de este tipo de pr&aacute;cticas glotopol&iacute;ticas. Es una desespacializaci&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica: quien subtitul&oacute; se cree (absurdamente) en el vac&iacute;o social y ling&uuml;&iacute;stico; nuestras Charis (en este sentido, cada andaluz y andaluza es aqu&iacute; Chari) tienen espacialidad. Es glotofobia y es, a la vez, racismo ling&uuml;&iacute;stico, que va m&aacute;s all&aacute; de la glotofobia, pues esta no tiene por qu&eacute; ser estructural y aquel s&iacute; lo es. La andalufobia es estructural, constituida hist&oacute;ricamente y sostenida institucionalmente.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esta ideología lingüística y estos y otros pilares que sustentan, como anverso, lo castellanocéntrico y, como reverso, lo andalufóbico, se reproduce a través del sistema educativo, incluido el superior</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La base de esa ideolog&iacute;a ling&uuml;&iacute;stica que lleva a una televisi&oacute;n a subtitular la variedad de la comunidad aut&oacute;noma m&aacute;s poblada del Estado espa&ntilde;ol siempre la hallamos en los conceptos que la sustentan y que circulan socialmente, empezando por el propio sistema educativo. No dir&eacute; que aqu&iacute; es donde est&aacute; la ra&iacute;z del problema, porque en mis clases universitarias hay denodados esfuerzos por descolonizar los conceptos y al estar tan normalizados la realidad es que est&aacute; lo que digo (y lo que muestro con decenas de autor&iacute;as y con atenci&oacute;n a hechos concretos), lo que ya se trae aprendido en niveles preuniversitarios y lo que dice Chat GPT, Perplexity u otros. A veces, siente uno que pregona en el desierto, pero este es otro asunto. Estamos ante herencias conceptuales. El problema est&aacute; en su plena aceptaci&oacute;n, sin la problematizaci&oacute;n y reflexividad conceptual y metodol&oacute;gica que debe mediar cualquier hecho y concepto cient&iacute;fico (en este caso, de lo concerniente a la ling&uuml;&iacute;stica, en tanto ciencia del lenguaje, las lenguas y sus hablantes).
    </p><p class="article-text">
        Esta ideolog&iacute;a ling&uuml;&iacute;stica y estos y otros pilares que sustentan, como anverso, lo castellanoc&eacute;ntrico y, como reverso, lo andaluf&oacute;bico, se reproduce a trav&eacute;s del sistema educativo, incluido el superior. Las ideolog&iacute;as ling&uuml;&iacute;sticas que inferiorizan y excluyen representan las diferentes variedades ling&uuml;&iacute;sticas en t&eacute;rminos de correctas/incorrectas, normativas/no-normativas, neutras/dialectales, est&aacute;ndar/no est&aacute;ndar, m&aacute;s comprensibles/menos comprensibles, bonitas/feas y ridiculeces por el estilo. Lo penoso es que esto y m&aacute;s se ense&ntilde;a y es recibido como conocimiento, contraviniendo principios fundamentales de la ciencia ling&uuml;&iacute;stica cuyas conclusiones saca (sacamos) de los hechos y no de la mera opini&oacute;n o el gusto, que es de otro orden y aqu&iacute; no pintan na (subtitulado: nada).
    </p><p class="article-text">
        Todas las variedades son funcionalmente correctas. Lo correcto no es de orden social (donde opera lo inadecuado, lo legitimado, etc.), sino de orden gramatical. La gram&aacute;tica (natural y ling&uuml;&iacute;stica) es el conjunto de relaciones formalizadas (constantes, est&aacute;ticas, sistem&aacute;ticas y abstractas) de unidades con significado. Lo agramatical, pues, no es de orden social sino ling&uuml;&iacute;sticamente cl&iacute;nico. Otra cosa es que, de manera aplicada, el sistema escolar hable de gram&aacute;tica normativa y ponga en valor determinadas relaciones formalizadas frente a otras, en sus formas din&aacute;micas, plenamente comunicativas y concretas, cuesti&oacute;n que no est&aacute; alejada de lo que aqu&iacute; criticamos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El acento neutro no solamente no existe, sino que no es un concepto lingüístico. Es un intruso epistemológico. Nadie habla con acento neutro y mucho menos en el cine, la radio o la televisión</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En cuanto a la norma, ning&uacute;n/a hablante est&aacute; alejado/a de una norma. Aunque haya quien guste hablar de &ldquo;la norma&rdquo; (hipostasi&aacute;ndola: &ldquo;la norma dice&rdquo;), lo cierto es que no hay una norma, sino muchas. La norma es lo normal, es decir, lo habitual que de manera situada, interaccional, social e hist&oacute;rica hacen las y los hablantes. Por ejemplo, el (llamado) ceceo de Chari Pe&ntilde;a y Fabi&aacute;n Ruiz es norma en su pueblo, como en tantos otros de Andaluc&iacute;a. Y lo mismo sucede con el seseo, el heheo (o jejeo), etc. Todo es norma y no hay nadie alejado de &ldquo;la norma&rdquo;, como tan sorprendentemente escucho a veces. En este punto y para completar la explicaci&oacute;n, conviene diferenciar la norma ling&uuml;&iacute;stica de la norma acad&eacute;mica. 
    </p><p class="article-text">
        Esta &uacute;ltima es una descripci&oacute;n de determinados usos de hablantes socialmente privilegiados y funciona como dispositivo de regulaci&oacute;n, correcci&oacute;n y legitimaci&oacute;n. En t&eacute;rminos de Bourdieu y Foucault, pero tambi&eacute;n de bell hooks, como un dispositivo de poder, de vigilancia y castigo. Nada que ver con la norma ling&uuml;&iacute;stica. Por lo tanto, las intervenciones sobre las realidades de los hablantes se&ntilde;al&aacute;ndolas como no normativas o alejadas de &ldquo;la norma&rdquo;, estigmatizan, desvalorizan y descapitalizan arbitrariamente en nombre del conocimiento, aunque se opere contra el conocimiento mismo y, peor a&uacute;n, contra los y las hablantes.
    </p><p class="article-text">
        Vinculado a todo esto, otra falacia es la del acento neutro frente a lo dialectal. El acento neutro no solamente no existe, sino que no es un concepto ling&uuml;&iacute;stico. Es un intruso epistemol&oacute;gico. Nadie habla con acento neutro y mucho menos en el cine, la radio o la televisi&oacute;n. Nadie neutraliza su forma de hablar. Lo que hace es cambiar parcial o totalmente de una variedad diat&oacute;pica a otra. T&eacute;cnicamente, lxs socioling&uuml;istas cr&iacute;ticxs lo llamamos muda ling&uuml;&iacute;stica. Adem&aacute;s, normalmente, lo expresado est&aacute; estil&iacute;sticamente caracterizado, con las entonaciones y silencios (expresivos) propios de la interpretaci&oacute;n dram&aacute;tica del doblaje, el cine, el teatro o la publicidad, as&iacute; como de las entonaciones de las noticias, los reportajes, las retransmisiones deportivas, la radio f&oacute;rmula, etc. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Así, no existe una variedad hablada que podamos llamar estándar, sino una variedad privilegiada. La variedad estándar o, más bien, estandarizada es la escrita y su dominio es de orden cultural y no natural</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Todo est&aacute; situado, no hay nada neutro. Erigirse como un punto cero es una soberbia ontol&oacute;gica y en t&eacute;rminos de ideolog&iacute;a ling&uuml;&iacute;stica supone aquel proceso de desespacializaci&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica: la persona se cree y dice de s&iacute; que habla con acento neutro, que su repertorio l&eacute;xico es neutro o que su fraseolog&iacute;a es neutra. Es una suerte de fantas&iacute;a con consecuencias sociales para la Otredad de primer orden.
    </p><p class="article-text">
        La otra falacia guarda una relaci&oacute;n muy estrecha con esta &uacute;ltima: la de hablar un est&aacute;ndar o, m&aacute;s soberbio y rid&iacute;culo a&uacute;n: hablar el est&aacute;ndar. Insistamos: nadie habla un est&aacute;ndar. No porque sea un ideal ni nada por el estilo. Lo est&aacute;ndar nunca es hablado sino escrito y cualquier sistema de escritura (alfab&eacute;tico, sil&aacute;bico o logogr&aacute;fico) y su ortograf&iacute;a (ya sea la de la RAE, la de Andr&eacute;s Bello, la propuesta de Garc&iacute;a M&aacute;rquez, la EPA o cualquiera de las ortograf&iacute;as de la ZEA, entre otras) es una estandarizaci&oacute;n en s&iacute; para poder cumplir su cometido material: ser producido, reconocido y reproducido. Se estandariza un trazo, que es orden material, gr&aacute;fico y representacional.
    </p><p class="article-text">
        Representa la lengua, pero no es la lengua en s&iacute;, y la representa con trazos (letras, logogramas, etc.) para el fin indicado: ser escritos y le&iacute;dos. Es una tecnolog&iacute;a. Pensar en lo hablado en estos t&eacute;rminos es absurdo, porque la diversidad es consustancial al hecho ling&uuml;&iacute;stico (y humano y natural) y, adem&aacute;s, cuando se pretende una uniformizaci&oacute;n nunca estamos ante una estandarizaci&oacute;n, sino ante el privilegio ling&uuml;&iacute;stico de una variedad y, por tanto, del modo de ser y estar en el mundo de sus hablantes impuesto al resto de la sociedad, excluyendo deliberada y arbitrariamente la mayor parte de la realidad ling&uuml;&iacute;stica. 
    </p><p class="article-text">
        En este punto, cabe resaltar que lo que se presenta ling&uuml;&iacute;sticamente como prestigioso no lo es: sencillamente, se privilegia, por razones que nada tienen que ver con lo ling&uuml;&iacute;stico. As&iacute;, no existe una variedad hablada que podamos llamar est&aacute;ndar, sino una variedad privilegiada. La variedad est&aacute;ndar o, m&aacute;s bien, estandarizada es la escrita y su dominio es de orden cultural y no natural, como es el caso de lo hablado, que es lo ling&uuml;&iacute;stico&nbsp;<em>per se</em>. Adem&aacute;s, lo escrito siempre es posterior a lo hablado y al ser una representaci&oacute;n es otra ignorancia epist&eacute;mica y absurda decir, como tambi&eacute;n se dice, que hay formas de hablar m&aacute;s cercanas a la escritura. De la fantas&iacute;a vamos a la paranoia.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a lo de m&aacute;s comprensibles/menos comprensibles es otra falacia m&aacute;s. Y burda. No hay variedades m&aacute;s o menos comprensibles. Esto est&aacute; vinculado con la competencia anal&iacute;tica, el&nbsp;<em>listening</em>. La familiaridad y, por tanto, la exposici&oacute;n y la inmersi&oacute;n respecto de cualquier variedad ling&uuml;&iacute;stica hacen posible la comprensi&oacute;n. Por tanto, no tiene tanto que ver con quien habla como con quien escucha. Dicho sencillamente: en su pueblo o comarca, todo el mundo se entiende y quien llega de fuera, no coge ni una. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se hace más necesario que nunca la creación de un Observatorio de la Diversidad Lingüística y los Derechos Sociolingüísticos en RTVE, que, por lo que he visto en un programa presentado por Iñaki Gabilondo, se dedica a ensalzamientos españolistas de una de las lenguas de España en lugar de cuidar de que la ideología lingüística de la desigualdad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta &uacute;ltima persona no ha socializado all&iacute;, no ha normalizado patrones ling&uuml;&iacute;sticos (fon&eacute;tico-fonol&oacute;gicos segmentales, pros&oacute;dicos, gramaticales, l&eacute;xicos, fraseol&oacute;gicos, etc.) y culturales. Tal vez otro tipo de educaci&oacute;n social nos ayudar&iacute;a a interpretar la realidad ajena de otra forma: no hay rarezas, solo otras formas de ser y estar en el mundo, de hacer y decir las cosas, equivalentes a las propias, que se tienen como normales simplemente porque est&aacute;n normalizadas. Vinculado a esto diremos, como en otras ocasiones, que no existen acentos cerrados y que este no es un t&eacute;rmino ling&uuml;&iacute;stico; puestos a usar conceptos no ling&uuml;&iacute;sticos, estar&iacute;amos ante o&iacute;dos cerrados. Te falta&nbsp;<em>listening</em>, chaval/a.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, tampoco existe eso de acentos feos o bonitos. Las percepciones son subjetivas y no dicen absolutamente nada de los hechos como tales, pero s&iacute; mucho de lo que media en tales percepciones.
    </p><p class="article-text">
        Muchos de estos pseudoconceptos son herencias del pasado, interpretaciones mediadas por clasismo metodol&oacute;gico, pero tambi&eacute;n por colonialismo y racismo metodol&oacute;gicos, as&iacute; como nacionalismo metodol&oacute;gico. Los conceptos no llueven de la nada y nunca se crean de una vez para siempre y en el vac&iacute;o. Siempre hay que problematizar sus condiciones sociales de producci&oacute;n, que implican la autor&iacute;a, su trayectoria intelectual, su lugar de enunciaci&oacute;n, el contexto y los hechos a partir de los cuales son producidos, la metodolog&iacute;a, entre otros. Que est&eacute;n generalizados e incluso admitidos por consenso solo los legitima en lo pol&iacute;tico del asunto, pero no los hace operativos como tales para el fin primero y &uacute;ltimo de la ciencia (en este caso, ling&uuml;&iacute;stica): describir y contribuir a la igualdad y la justicia social (es decir al bien de la humanidad).
    </p><p class="article-text">
        Se hace m&aacute;s necesario que nunca la creaci&oacute;n de un Observatorio de la Diversidad Ling&uuml;&iacute;stica y los Derechos Socioling&uuml;&iacute;sticos en RTVE, que, por lo que he visto en un programa presentado por I&ntilde;aki Gabilondo, se dedica a ensalzamientos espa&ntilde;olistas de una de las lenguas de Espa&ntilde;a en lugar de cuidar de que la ideolog&iacute;a ling&uuml;&iacute;stica de la desigualdad, mediada por ignorancias epist&eacute;micas como las se&ntilde;aladas, no jerarquice a las personas y sus grupos. La disculpa est&aacute; bien, pero la inacci&oacute;n para que no vuelva a suceder nunca m&aacute;s hace a la instituci&oacute;n c&oacute;mplice y responsable de contribuir a la injusticia socioling&uuml;&iacute;stica y de reproducir y reforzar las ignorancias se&ntilde;aladas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ígor Rodríguez Iglesias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/si-no-entiende-subtitula_132_13337017.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jun 2026 03:31:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Si no se me entiende, me lo subtitula]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lingüística]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sánchez Mejías no lo habría permitido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/sanchez-mejias-no-habria-permitido_132_13326259.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/745dc972-ead4-44f1-bef5-11da80147b3f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sánchez Mejías no lo habría permitido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando la cultura se convierte en escenografía, corre el riesgo de traicionar su función más elevada: la de ser conciencia crítica, faro de verdad y acta de justicia</p></div><p class="article-text">
        La reciente colocaci&oacute;n de una placa en homenaje a Ignacio S&aacute;nchez Mej&iacute;as en el llamado &ldquo;Paseo de los Poetas&rdquo; de Sevilla nos obliga a una serena pero firme reflexi&oacute;n sobre la verdad hist&oacute;rica. Porque, m&aacute;s all&aacute; de la indiscutible talla humana e intelectual del torero, dramaturgo y mecenas, se est&aacute; consumando una injusticia con Jos&eacute; Mar&iacute;a Romero Mart&iacute;nez, que clama al cielo de la cultura espa&ntilde;ola y que el propio S&aacute;nchez Mej&iacute;as, con su honda conciencia &eacute;tica, jam&aacute;s hubiera tolerado.
    </p><p class="article-text">
        Conviene recordar, y as&iacute; lo han acreditado, con todo rigor documental, investigadores como Rogelio Reyes, Eloy Navarro o Jos&eacute; Vallecillo, que el verdadero art&iacute;fice del encuentro po&eacute;tico de diciembre de 1927 en el Ateneo de Sevilla &mdash;aquel acto que servir&iacute;a para bautizar a la generaci&oacute;n m&aacute;s luminosa de nuestras letras, sufragado por la instituci&oacute;n&mdash; no fue otro que Jos&eacute; Mar&iacute;a Romero Mart&iacute;nez. M&eacute;dico humanista, responsable de la secci&oacute;n de Literatura del Ateneo, hombre de ciencia y de esp&iacute;ritu, fue &eacute;l quien concibi&oacute;, impuls&oacute; y materializ&oacute; aquella convocatoria que reuni&oacute;, entre otros, a Lorca, Alberti, Guill&eacute;n, D&aacute;maso Alonso, Gerardo Diego, Chab&aacute;s, Bergam&iacute;n, Bacarisse y al propio S&aacute;nchez Mej&iacute;as, que sin duda colabor&oacute; con su amigo Romero Mart&iacute;nez, como generoso anfitri&oacute;n, para rendir homenaje a G&oacute;ngora en su tricentenario y conocer las nuevas v&iacute;as de la poes&iacute;a del momento. Un encuentro que solo se explica sobre el trasfondo fecundo de la cultura sevillana de las primeras d&eacute;cadas del pasado siglo, en el que tambi&eacute;n hay que subrayar los nombres del Presidente del Ateneo, Manuel Blasco Garz&oacute;n, y del vicepresidente de la secci&oacute;n de Literatura, Alejandro Collantes de Ter&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el nombre de Romero Mart&iacute;nez ha sido silenciado, sepultado dos veces: la primera, de forma brutal, cuando el general Queipo de Llano, tras la entrada de las tropas sublevadas en Sevilla, lo hizo fusilar por su compromiso con la democracia y la Rep&uacute;blica; la segunda, mediante el olvido institucional que a&uacute;n mantiene sus restos en la fosa com&uacute;n del Monumento del Cementerio de Sevilla y borra o desdibuja su imprescindible papel en la gestaci&oacute;n de aquel episodio estelar de nuestra historia cultural. Afortunadamente, parece que este olvido comienza a repararse y acaba de aprobarse en el pleno del Ayuntamiento de Sevilla, por unanimidad, la rotulaci&oacute;n con su nombre de la placita que est&aacute; entre las calles Fern&aacute;n Caballero y Monsalves, solicitada hace un a&ntilde;o. El Ateneo le dedicar&aacute; una exposici&oacute;n, con presentaci&oacute;n de un nuevo e importante libro, escrito por su nieto, en oto&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Decir que S&aacute;nchez Mej&iacute;as no habr&iacute;a permitido que la primera placa del Paseo de los Poetas tuviera su nombre no es una concesi&oacute;n ret&oacute;rica, sino la expresi&oacute;n exacta de su talante. Fue Ignacio un esp&iacute;ritu libre, generoso y profundamente leal con sus amigos. Su amistad con Romero Mart&iacute;nez era de aquellas que se forjan en la admiraci&oacute;n mutua y en el amor compartido por el conocimiento. Habr&iacute;a considerado una afrenta a la verdad que su nombre figurara en placa alguna sin que, en primer t&eacute;rmino, apareciera el nombre del m&eacute;dico humanista que hizo posible aquel acontecimiento po&eacute;tico. Habr&iacute;a sentido, con su acostumbrada sensibilidad, que se le otorgaba un protagonismo usurpado, una centralidad que solo puede sostenerse sobre la losa del olvido ajeno.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La memoria de un hombre bueno y justo, fusilado por la barbarie, aguarda. Porque él es un símbolo de reconciliación. Y el testimonio moral de Ignacio Sánchez Mejías, tan vivo en su ausencia, nos recuerda que callar ante esta ignominia es traicionar su legado. Él, sencillamente, no lo habría permitido</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A esta primera omisi&oacute;n se suma otra que merece igual rechazo: no haber iniciado este paseo con la placa del poeta Vicente Aleixandre, el &uacute;nico Premio Nobel de Literatura nacido en Sevilla, cuya vinculaci&oacute;n con la ciudad y con aquella generaci&oacute;n es indisociable de su grandeza. Tampoco est&aacute;n a&uacute;n Luis Cernuda ni Joaqu&iacute;n Romero Murube (y no basta que se anuncien placas futuras), como si se fuera a trazar una cartograf&iacute;a caprichosa de la memoria, ajena al rigor y a la ecuanimidad, y dependiente de patrocinadores privados.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la cultura se convierte en escenograf&iacute;a, corre el riesgo de traicionar su funci&oacute;n m&aacute;s elevada: la de ser conciencia cr&iacute;tica, faro de verdad y acta de justicia. Lo c&oacute;modo es rendir homenaje a quien ya goza de reconocimiento; lo necesario es rescatar a quienes fueron silenciados injustamente. S&aacute;nchez Mej&iacute;as, que vivi&oacute; en la frontera entre la vida y la muerte, que conoc&iacute;a bien el sabor de la herida, sabr&iacute;a &mdash;lo supo siempre&mdash; que no hay homenaje aut&eacute;ntico si no se levanta sobre el fundamento de la verdad. Y la verdad, documentada, testaruda, insobornable, nos dice hoy que Jos&eacute; Mar&iacute;a Romero Mart&iacute;nez fue el arquitecto silencioso de aquella cita inmortal y que su nombre sigue esperando, desde la fosa com&uacute;n del olvido, la restituci&oacute;n que la historia le debe. Y S&aacute;nchez Mej&iacute;as no merece que se le utilice como arma arrojadiza ni por tirios ni por troyanos.
    </p><p class="article-text">
        La memoria de un hombre bueno y justo, fusilado por la barbarie, aguarda. Porque &eacute;l es un s&iacute;mbolo de reconciliaci&oacute;n. Y el testimonio moral de Ignacio S&aacute;nchez Mej&iacute;as, tan vivo en su ausencia, nos recuerda que callar ante esta ignominia es traicionar su legado. &Eacute;l, sencillamente, no lo habr&iacute;a permitido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Ángel Vázquez Medel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/sanchez-mejias-no-habria-permitido_132_13326259.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Jun 2026 19:53:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sánchez Mejías no lo habría permitido]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Educar en la era de la inteligencia artificial: retos para Andalucía en el siglo XXI]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/educar-inteligencia-artificial-retos-andalucia-siglo-xxi_132_13305891.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eb414d15-c663-4b24-8ff0-8e5fbf9f2e50_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Educar en la era de la inteligencia artificial: retos para Andalucía en el siglo XXI"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En torno a la encíclica 'Magnifica Humanitas' del papa León XIV y su proyección sobre el sistema educativo andaluz</p></div><p class="article-text">
        Vivimos en un momento sin precedentes. La inteligencia artificial (IA) ha pasado de ser una promesa del futuro a ser una realidad cotidiana que atraviesa nuestras escuelas, nuestros hogares y nuestras relaciones. Ante este escenario, la enc&iacute;clica <em>Magnifica Humanitas</em> del papa Le&oacute;n XIV formula una pregunta urgente: &iquest;c&oacute;mo debe ser la educaci&oacute;n en un mundo donde las m&aacute;quinas piensan, generan contenidos y toman decisiones? La respuesta no consiste en rechazar la tecnolog&iacute;a, sino en aprender a convivir con ella de manera cr&iacute;tica, consciente y profundamente humana.
    </p><p class="article-text">
        Andaluc&iacute;a, con m&aacute;s de un mill&oacute;n y medio de alumnos escolarizados, no puede permitirse ignorar este desaf&iacute;o. Las brechas digitales que ya existen entre territorios, entre tipos de centros y entre familias con distinto capital cultural y econ&oacute;mico convierten los retos de la enc&iacute;clica en una urgencia social de primer orden. 
    </p><p class="article-text">
        La digitalizaci&oacute;n no es neutral. Cuando llega a territorios con desigualdades previas &mdash;como los que abundan en Andaluc&iacute;a, con zonas rurales desfavorecidas, alta tasa de abandono escolar temprano y franjas significativas de pobreza infantil&mdash;, tiene la capacidad de ampliar las distancias existentes en lugar de reducirlas. La brecha digital no es solo una brecha tecnol&oacute;gica: es una nueva forma de exclusi&oacute;n que se superpone a las ya conocidas.
    </p><p class="article-text">
        Por eso la defensa de la escuela p&uacute;blica no es una posici&oacute;n ideol&oacute;gica, sino una exigencia &eacute;tica derivada del principio de igualdad de oportunidades. La escuela p&uacute;blica es el &uacute;nico espacio que, por mandato constitucional y por su cobertura universal, tiene la obligaci&oacute;n y la vocaci&oacute;n de llegar a todos: a los hijos de familias sin recursos, a los alumnos con necesidades especiales, a los j&oacute;venes de los pueblos m&aacute;s aislados de Sierra Morena o las Alpujarras. Ante los retos que plantea la IA, reforzar la escuela p&uacute;blica no es una opci&oacute;n entre otras: es la condici&oacute;n de posibilidad de una respuesta verdaderamente inclusiva.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todos los centros deben incorporar en sus proyectos curriculares objetivos explícitos de pensamiento crítico. Pero son los centros públicos —que acogen a la mayor diversidad de alumnado— los que más necesitan recursos y guía para hacerlo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ello requiere invertir en infraestructura digital con criterios de equidad, garantizar conectividad real en los centros m&aacute;s vulnerables, y dotar a los equipos docentes de los centros p&uacute;blicos de tiempo, recursos y formaci&oacute;n para afrontar esta transici&oacute;n sin quedar rezagados respecto a centros con mayor financiaci&oacute;n privada.
    </p><p class="article-text">
        La enc&iacute;clica identifica desaf&iacute;os que el conjunto del sistema educativo &mdash;p&uacute;blico, concertado y privado&mdash; debe asumir. Pero el &eacute;nfasis en la escuela p&uacute;blica no obedece a un rechazo de la pluralidad educativa, sino al reconocimiento de que cualquier agenda de calidad e igualdad tiene que empezar garantizando que los centros p&uacute;blicos cuentan con las mismas capacidades que el resto.
    </p><p class="article-text">
        La enc&iacute;clica describe c&oacute;mo la inmediatez de la IA &mdash;que ofrece respuestas antes de que el alumno haya formulado bien la pregunta&mdash; amenaza la curiosidad, el esfuerzo y el pensamiento profundo. En Andaluc&iacute;a, donde la implantaci&oacute;n tecnol&oacute;gica en las aulas ha crecido en equipamiento, pero no siempre en orientaci&oacute;n pedag&oacute;gica, este riesgo es inmediato. Todos los centros deben incorporar en sus proyectos curriculares objetivos expl&iacute;citos de pensamiento cr&iacute;tico. Pero son los centros p&uacute;blicos &mdash;que acogen a la mayor diversidad de alumnado&mdash; los que m&aacute;s necesitan recursos y gu&iacute;a para hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Las familias no pueden resistir solas la presi&oacute;n de plataformas dise&ntilde;adas para capturar la atenci&oacute;n. Se necesita la colaboraci&oacute;n del Estado, la escuela y la sociedad: marcos legislativos que limiten el acceso de menores a ciertas plataformas, y centros educativos que ofrezcan lo que la tecnolog&iacute;a no puede dar: relaciones humanas aut&eacute;nticas y procesos de madurez que exigen paciencia. Esta alianza es especialmente urgente en entornos socialmente vulnerables, donde la escuela p&uacute;blica es con frecuencia la &uacute;nica instituci&oacute;n de referencia para las familias.
    </p><p class="article-text">
        La enc&iacute;clica describe a los docentes como &ldquo;artesanos de la educaci&oacute;n&rdquo;: profesionales que adaptan su trabajo a cada alumno y cada contexto. La red de Centros del Profesorado (CEP) andaluza tiene la oportunidad y la responsabilidad de ofrecer formaci&oacute;n que vaya m&aacute;s all&aacute; del manejo de herramientas: formaci&oacute;n &eacute;tica, antropol&oacute;gica y pedag&oacute;gica sobre el uso de la IA. Esta formaci&oacute;n debe llegar con especial intensidad a los centros p&uacute;blicos que atienden mayor complejidad social.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El acceso temprano y sin supervisión a entornos digitales afecta negativamente al sueño, la atención y la regulación emocional, y expone a los menores al ciberacoso y a fenómenos de captación que la IA hace más insidiosos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La enc&iacute;clica propone que, as&iacute; como cuidamos la salud f&iacute;sica, debemos cuidar nuestra capacidad de atenci&oacute;n: con silencio, lectura pausada y reflexi&oacute;n. En una comunidad aut&oacute;noma donde la presi&oacute;n por los resultados en pruebas externas tiende a colonizar los horarios, abrir tiempo para la lentitud es casi contracultural. Los proyectos educativos de todos los centros deber&iacute;an incorporar programas concretos de educaci&oacute;n de la atenci&oacute;n, garantizando que estos espacios no sean un privilegio de los centros con m&aacute;s recursos.
    </p><p class="article-text">
        Ense&ntilde;ar cu&aacute;ndo y por qu&eacute; <em>no</em> usar la IA es tan importante como ense&ntilde;ar a usarla. La sobriedad digital &mdash;uso consciente y deliberado de la tecnolog&iacute;a&mdash; y la competencia cr&iacute;tica ante los medios &mdash;detectar bulos, narrativas sesgadas y manipulaciones&mdash; son habilidades que deben ense&ntilde;arse expl&iacute;citamente. En un contexto de polarizaci&oacute;n informativa creciente y de extensa penetraci&oacute;n de las redes entre los adolescentes andaluces, esta formaci&oacute;n no es opcional. Garantizar que llega por igual a todos los centros es una responsabilidad del sistema p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        El acceso temprano y sin supervisi&oacute;n a entornos digitales afecta negativamente al sue&ntilde;o, la atenci&oacute;n y la regulaci&oacute;n emocional, y expone a los menores al ciberacoso y a fen&oacute;menos de captaci&oacute;n que la IA hace m&aacute;s insidiosos. En Andaluc&iacute;a, los protocolos de actuaci&oacute;n existen, pero no se aplican con la misma eficacia en todos los centros. Es preciso crear equipos de referencia de protecci&oacute;n digital en todos los centros, articulados en red, con recursos garantizados por la Administraci&oacute;n y con especial atenci&oacute;n a los entornos de mayor vulnerabilidad social. 
    </p><p class="article-text">
        La propuesta de la enc&iacute;clica <em>Magnifica Humanitas</em> no es tecnof&oacute;bica. No propone volver atr&aacute;s ni ignorar las posibilidades de la IA. Propone algo m&aacute;s exigente: poner la tecnolog&iacute;a al servicio del desarrollo humano, y no al rev&eacute;s. Eso implica recuperar el valor del tiempo, del esfuerzo y de las relaciones; formar docentes capaces de acompa&ntilde;ar, familias empoderadas para guiar y sistemas legales dispuestos a proteger.
    </p><p class="article-text">
        Para Andaluc&iacute;a, esta propuesta tiene una condici&oacute;n de base sin la cual los dem&aacute;s retos quedan en papel mojado: una escuela p&uacute;blica fuerte, bien dotada y capaz de ofrecer a todos los ni&ntilde;os y j&oacute;venes, independientemente de su origen o condici&oacute;n, una educaci&oacute;n de calidad que los prepare para vivir con libertad y criterio en la era digital. Eso no puede delegarse al mercado ni a la iniciativa privada. Es la tarea irrenunciable del sistema p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva: apostar por una educaci&oacute;n igualitaria, inclusiva y cr&iacute;tica. Eso, m&aacute;s que cualquier aplicaci&oacute;n de inteligencia artificial, es lo que garantizar&aacute; que el futuro siga siendo profundamente humano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Gentil González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/educar-inteligencia-artificial-retos-andalucia-siglo-xxi_132_13305891.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jun 2026 20:07:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Educar en la era de la inteligencia artificial: retos para Andalucía en el siglo XXI]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación,Inteligencia artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué le llaman concordia cuando quieren decir silencio y olvido?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/le-llaman-concordia-quieren-decir-silencio-olvido_132_13299195.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b12679b5-8618-4021-8a88-e72c79edca5d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué le llaman concordia cuando quieren decir silencio y olvido?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sólo a los familiares de los olvidados, de los que nunca tuvieron reparación se nos exige una templanza y una piedad que jamás se les sugirió a los que llenaron el país de sepulturas</p><p class="subtitle">En memoria de la mayor fosa común de España
</p></div><p class="article-text">
        D&iacute;as pasados, en el marco de un homenaje municipal a Francisco Espinosa Jim&eacute;nez,&nbsp;primer presidente de la Asociaci&oacute;n contra el Silencio y el Olvido de M&aacute;laga, el alcalde de la ciudad no perdi&oacute; la ocasi&oacute;n de reivindicar la concordia como referente a salvaguardar en el antiguo cementerio de San Rafael.
    </p><p class="article-text">
        En funci&oacute;n del discurso que lanz&oacute;, parece que en la mente del alcalde va tomando cuerpo la idea de que el Centro de Interpretaci&oacute;n,que se est&aacute; construyendo a escasos metros de donde se ubicaban las fosas tambi&eacute;n se dedique a homenajear la &ldquo;concordia&rdquo;. Es conveniente recordar que de esa fosas <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/memoria-mayor-fosa-comun-espana_1_5084336.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se exhumaron los restos de 2.840 republicanos asesinados</a> durante la guerra y la postguerra. Seg&uacute;n los documentos oficiales, los fusilados en aquel lugar entre febrero de 1937 y marzo de 1948 fueron casi 4.500 &ndash;once a&ntilde;os de cr&iacute;menes impunes dan para mucho-, pero &ldquo;s&oacute;lo&rdquo; se recuperaron esos 2.840 que hoy en d&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/papa-polvora-hoy-enterrarte-despues_1_5080553.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reposan bajo la pir&aacute;mide levantada en el lugar</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Yo fui miembro fundacional de la Asociaci&oacute;n y permanec&iacute; como socio hasta que concluy&oacute; la exhumaci&oacute;n de restos. Hace, cosa de dos a&ntilde;os, ya jubilado, volv&iacute; a asociarme porque pienso que en estos momentos de vuelta de la extrema derecha estamos m&aacute;s obligados que nunca con quienes fueron asesinados y silenciados y contra quienes a&ntilde;oran el fascismo, aunque se disfrace con palabras tan sugerentes como &ldquo;concordia&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Para los que no sean de M&aacute;laga es preciso recordar que la exhumaci&oacute;n de las fosas del cementerio de San Rafael se acometi&oacute; con un acuerdo entre el gobierno central, la Junta de Andaluc&iacute;a y el Ayuntamiento de la ciudad. Las dos primeras administraciones estaban dirigidas en aquel momento por gobiernos del PSOE, pero en la capital gobernaba el PP con Francisco de la Torre como alcalde. Hace 20 a&ntilde;os dio un apoyo leal y sin condiciones al proceso de exhumaci&oacute;n de las v&iacute;ctimas del franquismo, algo muy raro en aquellos momentos, incluso en ayuntamientos gobernados por la izquierda. Tambi&eacute;n aceptaba que el parque que se iba a levantar en los terrenos del antiguo cementerio se dedicara a &ldquo;La memoria&rdquo; y que el centro de interpretaci&oacute;n explicara las fosas y la mayor exhumaci&oacute;n de Espa&ntilde;a hasta la fecha.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Francisco de la Torre sabe bien que no tenemos ni rencor ni espíritu de venganza; sirva como muestra la frase de Melchor Rodríguez que elegimos para coronar la pirámide con los nombres de todos los abandonados en las fosas comunes: “Se puede morir por la ideas, pero nunca matar por ellas”</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hace unos a&ntilde;os el alcalde&nbsp;de M&aacute;laga comenz&oacute; a hablar de &ldquo;concordia&rdquo;. Creo que fue uno de los pioneros en utilizar este t&eacute;rmino que posteriormente fue utilizado por su partido y por VOX para nombrar unas leyes que se opon&iacute;an a las leyes de Memoria Democr&aacute;tica. En paralelo, Francisco de la Torre fue incrementando su alusiones a ese t&eacute;rmino y comenz&oacute; a acusar a los que no recibimos con algarab&iacute;a su &ldquo;concordia&rdquo; de actuar con rencor. &Eacute;l sabe bien que no tenemos ni rencor ni esp&iacute;ritu de venganza; sirva como muestra la frase de Melchor Rodr&iacute;guez que elegimos para coronar la pir&aacute;mide con los nombres de todos los abandonados en las fosas comunes: &ldquo;Se puede morir por la ideas, pero nunca matar por ellas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se refiri&oacute; el se&ntilde;or alcalde, en varios momentos de sus dos intervenciones, a la necesidad de incluir a todos los muertos de la guerra en el memorial de San Rafael, como si los asesinados en la etapa republicana no hubieran tenido nunca un reconocimiento y eso es falso. Como bien sabe el alcalde -se refiri&oacute; a ello de pasada- los vencedores de la guerra tuvieron sus homenajes y sus memoriales antes incluso de que acabara la guerra, en pleno centro de la ciudad, en la catedral. All&iacute; quedaron inscritos sus nombres sin que nadie reclamara nunca que se ampliara la lista con los olvidados. Nadie, reclam&oacute; concordia, ni el propio Francisco de la Torre que fue presidente de la Diputaci&oacute;n en el Tardofranquismo. Nadie.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n tuvieron los &ldquo;ca&iacute;dos por Dios y por Espa&ntilde;a&rdquo; su propio relato de la historia, elaborado al dictado de la &ldquo;Causa General&rdquo;, y difundido durante d&eacute;cadas entre todos los espa&ntilde;oles ocultando y tergiversando lo que hab&iacute;a supuesto la Rep&uacute;blica, en la Historia de Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Los familiares de los represaliados en la zona republicana fueron recompensados con dinero, con propiedades y con puestos de trabajo lo que les permiti&oacute; capear de las hambrunas de la posguerra, especialmente las de los a&ntilde;os 1941 y 1946, mientras se segu&iacute;a asesinando a republicanos y sus familias se mor&iacute;an de hambre, porque se les negaba la posibilidad de trabajar por ser &ldquo;familia de rojos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando los seguidores de la dictadura rendían homenaje a su caídos, nadie, absolutamente nadie, les recordó que había que desechar el rencor</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cuando los seguidores de la dictadura rend&iacute;an homenaje a su ca&iacute;dos, nadie, absolutamente nadie, les record&oacute; que hab&iacute;a que desechar el rencor, es m&aacute;s continuaron asesinando a miles de compatriotas sometidos a unos juicios farsa que arrastraron por el barro la dignidad de la Justicia de este pa&iacute;s. Nunca se les alert&oacute;, ni se les alerta, sobre los peligros del rencor. S&oacute;lo a los familiares de los olvidados, de los que nunca tuvieron reparaci&oacute;n se nos exige una templanza y una piedad que jam&aacute;s se les sugiri&oacute; a los que llenaron el pa&iacute;s de sepulturas.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la concordia, tampoco estoy de acuerdo con la utilizaci&oacute;n que hacen del t&eacute;rmino las derechas espa&ntilde;olas. La palabra proviene del lat&iacute;n <em>con-cordis</em>, que se traduce literalmente como &ldquo;uni&oacute;n de corazones&rdquo;. Para que se produzca una verdadera uni&oacute;n es preciso que los corazones se encuentren en un mismo nivel. Es imposible que latan al mismo ritmo cuando a uno est&aacute; en un altar y el otro abandonado en una cuneta. La concordia no se alcanza por decreto. La concordia es un acto de voluntad que requiere una actitud activa de las personas en discordia. Pero antes de plantearse siquiera superar las heridas es imprescindible que todos conozcamos lo que realmente pas&oacute;. Luego llegar&aacute; el momento de la concordia y de que cada uno decida si quiere concordar o simplemente exige respeto por su dolor.
    </p><p class="article-text">
        Antes de plantearse una concordia habr&iacute;a que saber qu&eacute; cuerpos fueron trasladados al valle de Cuelgamuros a espaldas de sus familias; cu&aacute;ntos malague&ntilde;os fueron asesinados los primeros d&iacute;as de la <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/malaga/desbanda-incognitas-resolver-despues-masacre_1_1710011.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrada de los sublevados en los pueblos y en la capital sin juicio</a> y sin levantar acta; cu&aacute;ntos fueron los asesinados en la <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/infierno-camino_1_5034892.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carretera de Almer&iacute;a por el fuego de los buques de guerra</a> o por las balas de los aviones italianos, alemanes y espa&ntilde;oles que hostigaban a los civiles que hu&iacute;an; cu&aacute;ntos fueron capturados en Motril y qu&eacute; destino sufrieron; cu&aacute;ntos fueron asesinados y enterrados en fosas como la del Carrizal en &Oacute;rgiva o en otros pueblos de la Alpujarra. La mayor parte de estos datos nunca los conoceremos, bien porque no qued&oacute; rastro de ellos en ning&uacute;n archivo, bien porque fueron convenientemente destruidos en el ocaso de la dictadura.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay muchas m&aacute;s cosas que habr&iacute;a que investigar y rescatar del olvido antes de cerrar las heridas y hacer posible esa concordia que pregonan las derechas. El propio Papa, en su visita a Madrid, ha hecho hincapi&eacute; en el derecho de los padres a educar a sus hijos conforme a sus creencias, una reivindicaci&oacute;n que hab&iacute;a sido enarbolada en muchas ocasiones por los obispos de este pa&iacute;s. Y nadie parece acordarse de tantos y tantas ni&ntilde;os y ni&ntilde;as espa&ntilde;oles, hijos de republicanos, anarquistas, socialistas o comunistas que fueron educados en principios y valores contrarios a los de sus padres. Y se hizo en todo el pa&iacute;s con la colaboraci&oacute;n entusiasta de la Iglesia, la misma Iglesia que defiende hoy justo lo contrario de lo que realiz&oacute; ayer y, por su puesto, sin pedir perd&oacute;n ni mostrar arrepentimiento.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Se puede avanzar en la concordia sin antes recuperar el buen nombre y el buen hacer de tantos maestros y maestras que fueron asesinados, encarcelados o depurados por soñar con educar en libertad a sus alumnos? 
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &iquest;Se puede avanzar en la concordia sin antes recuperar el buen nombre y el buen hacer de tantos maestros y maestras que fueron asesinados, encarcelados o depurados por so&ntilde;ar con educar en libertad a sus alumnos? 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se puede avanzar en la reconciliaci&oacute;n al mismo tiempo que se oculta la labor que realizaron miles de presos republicanos internados en campos de trabajo esclavo, mientras que unos cuantos se enriquec&iacute;an con su sufrimiento? 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se puede hablar de perd&oacute;n, mientras desconocemos los trabajos de Vallejo N&aacute;gera con presas malague&ntilde;as y, sobre todo, los efectos que tuvieron esos trabajos en el asesinato de j&oacute;venes y en el robo masivo de ni&ntilde;os? &iquest;Y que decir de la labor miserable que desempe&ntilde;&oacute; el patronato de la Mujer en las tareas de sometimiento de la poblaci&oacute;n femenina a los esquemas machistas y patriarcales de los vencedores de la guerra?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Tenemos que olvidar el expolio y el pillaje que se legaliz&oacute; al abrigo de leyes tan arbitrarias como la Ley de Responsabilidades Pol&iacute;ticas? 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Tienen que seguir renunciado todos los que se jugaron la libertad o la propia vida en la lucha contra la dictadura y por la democracia y que, a&uacute;n hoy, siguen sin obtener amparo de una justicia que parece m&aacute;s preocupada de ocultar sus verg&uuml;enzas corporativas que de amparar a la ciudadan&iacute;a que sufri&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/malaga/sacas-represion-antigua-prision-ayuntamiento-malaga-destina-educacion-privada-entrabas_1_12749359.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">represi&oacute;n por actos que jam&aacute;s debieron ser considerados delitos</a>? 
    </p><p class="article-text">
        Por mucho que se empe&ntilde;e el alcalde, la palabra &ldquo;concordia&rdquo; es utilizada como se&ntilde;uelo para hacer digerible unas leyes totalmente indigestas. Las leyes de PP y VOX buscan el silencio y el olvido aunque lo disfracen de concordia. Uno de los primeros objetivos de las leyes que defienden PP y VOX es recuperar el relato de la guerra y del franquismo que realiz&oacute; la dictadura; echar otra paletada de tierra o de cal sobre los asesinados que han sido abandonados en fosas comunes y ocultar definitivamente a sus asesinos. &iquest;Cree alguien realmente que se puede llamar concordia a las maniobras para impedir que haya una respuesta verdadera a todas las preguntas de los p&aacute;rrafos anteriores? &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y no lo digo s&oacute;lo yo. Lo dijeron el Relator Especial y el Grupo de Trabajo sobre desapariciones forzadas de la ONU en un informe publicado en 2024 en el que alertan de que las leyes de concordia &ldquo;pueden acarrear l&iacute;mites al acceso a la verdad sobre el destino o paradero de las v&iacute;ctimas&rdquo; y &ldquo;pueden invisibilizar las graves violaciones de derechos humanos cometidos durante el r&eacute;gimen dictatorial franquista&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        No podemos callar, ni olvidar: &ldquo;Contra el Silencio y el Olvido&rdquo; fue el nombre que adopt&oacute; nuestra asociaci&oacute;n. M&aacute;s de 20 a&ntilde;os despu&eacute;s muchos mantenemos aquellos principios: ni odio, ni olvido, ni silencio. Pienso que la concordia, la verdadera concordia, esa que aproxima los corazones, s&oacute;lo es posible por voluntad libre de v&iacute;ctimas una vez que se hayan aclarado los hechos y los cr&iacute;menes, que la dictadura se afan&oacute; en enterrar y que las leyes que promueven ahora PP y VOX tratan de seguir ocultando. Se lo digo, SIN RENCOR, as&iacute; en may&uacute;sculas.
    </p><p class="article-text">
        <em>Antonio Somoza Barcenilla es periodista jubilado y autor del libro &ldquo;</em><a href="https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/cronicas-barbarie-libro-rompe-imaginario-impuso-franquismo_1_12693127.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cr&oacute;nicas de la Barbarie&rdquo;</em></a><em>, algunas de las cuales </em><a href="https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/legalizacion-saqueo-pillaje_132_12015957.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>ha publicado en elDiario.es Andaluc&iacute;a</em></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Somoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/le-llaman-concordia-quieren-decir-silencio-olvido_132_13299195.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Jun 2026 03:30:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué le llaman concordia cuando quieren decir silencio y olvido?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Málaga,Francisco de la Torre,Memoria Histórica,Franquismo,Crímenes del franquismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La plaza y el vacío: el peaje de la estabilidad en la era de la soledad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/plaza-vacio-peaje-estabilidad-soledad_132_13283505.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/619d91b0-9f89-4c66-be28-eab823e5efb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La plaza y el vacío: el peaje de la estabilidad en la era de la soledad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sistema nos genera un malestar profundo a través de la autoexigencia y luego nos ofrece soluciones puramente individuales, ignorando que el origen de nuestra angustia es estrictamente colectivo</p></div><p class="article-text">
        Quienes decidimos opositar lo hacemos, a menudo, no movidos por una gran llamada profesional, sino buscando una salida a la precariedad. Elegimos la seguridad por encima de la vocaci&oacute;n; la garant&iacute;a de poder pagar el alquiler prima sobre la romantizaci&oacute;n del trabajo so&ntilde;ado. Es un camino que tomamos por voluntad propia para intentar conquistar algo que hoy parece un lujo inalcanzable: la estabilidad. Pero la realidad es que, a algunas, el proceso nos quita mucho m&aacute;s de lo previsto. Sabemos que habr&aacute; sacrificios, pero jam&aacute;s imaginamos que el precio va a ser tan alto. Creemos que solo estamos poniendo nuestra vida en pausa por un tiempo, pero nadie nos prepara para el peaje emocional que conllevan el miedo, la incertidumbre y el aislamiento absoluto.
    </p><p class="article-text">
        No es una regla inquebrantable, y por supuesto hay quien logra transitar este camino manteniendo cierto equilibrio, pero para una gran parte de nosotras este proceso implica renunciar al ocio, a los fines de semana y a la presencia. En medio de ese encierro necesario, nuestras relaciones de pareja se resienten o, directamente, se rompen. Para algunas, nuestro mundo se encoge tanto que hasta nuestro pasado cambia de lugar. Durante esos a&ntilde;os, vivimos con la mirada tan fija en el temario que apenas nos damos cuenta de lo que sucede a nuestro alrededor. Y es justo al acabar, cuando la inercia se detiene y la adrenalina desaparece, cuando nos asaltan de golpe todos esos duelos pendientes que no pudimos atender. La vida de los dem&aacute;s, como es l&oacute;gico y sano, ha seguido su curso, pero para algunas de nosotras el regreso a la &ldquo;vida real&rdquo; suele ser un aterrizaje en un lugar que ya no existe.
    </p><p class="article-text">
        Muchas personas se desvanecen por el camino, y ah&iacute; reside una de las realidades m&aacute;s duras y silenciosas para quienes caemos en este aislamiento. Cuando por fin conseguimos la ansiada plaza y cruzamos la meta, miramos a nuestro alrededor y nos golpea la certeza de que ya no podemos celebrarlo con algunas personas que nos apoyaron al principio. El tiempo y la ausencia han hecho su trabajo, y algunos de los que estaban en la casilla de salida, d&aacute;ndonos aliento, ya no forman parte de nuestra vida. Es entonces cuando nos enfrentamos a una paradoja que nos bloquea: nos aterra el tiempo libre. No sabemos gestionarlo. Tras a&ntilde;os de nerviosismo y encierro, el simple hecho de tener que buscar planes para llenar ese vac&iacute;o agota profundamente. Nos produce un v&eacute;rtigo inmenso porque, al levantar por fin la vista de los apuntes, nos damos cuenta de que nos toca empezar de cero; tenemos que salir ah&iacute; fuera y volver a aprender a conocer gente para reconstruir una vida que el proceso dej&oacute; vac&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Asumimos la responsabilidad de nuestras renuncias, pero este encierro, aunque adopte la forma de una decisi&oacute;n individual, es en realidad el s&iacute;ntoma de una fractura mucho m&aacute;s profunda y colectiva. Creemos vivir en la era de la hiperconexi&oacute;n, pero cuando las exigencias productivas cesan, una realidad cruda y silenciosa se abre paso: la soledad no deseada se ha consolidado como la gran epidemia contempor&aacute;nea.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El capitalismo salvaje neoliberal no solo ha mercantilizado nuestros bienes, sino que ha colonizado nuestro tiempo, nuestros afectos y nuestras comunidades. Y aquí es donde nuestras historias personales se cruzan con lo estructural</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para entender la magnitud de este vac&iacute;o, hay que mirar de frente las cifras y dejar de tratar la soledad como un tab&uacute; o un simple d&eacute;ficit de habilidades sociales. Los datos del Observatorio Estatal de la Soledad No Deseada en Espa&ntilde;a arrojan una radiograf&iacute;a alarmante. Hoy, una de cada cinco personas en nuestro pa&iacute;s (un 20% de la poblaci&oacute;n) sufre soledad no deseada. Y no, no es una dolencia exclusiva de la tercera edad, como dicta el imaginario colectivo. Cerca del 35% de los j&oacute;venes de entre 18 y 24 a&ntilde;os afirma sentirse solo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; nos est&aacute; pasando? La respuesta reside en las estructuras materiales que rigen nuestro d&iacute;a a d&iacute;a. El capitalismo salvaje neoliberal no solo ha mercantilizado nuestros bienes, sino que ha colonizado nuestro tiempo, nuestros afectos y nuestras comunidades. Y aqu&iacute; es donde nuestras historias personales se cruzan con lo estructural. Aislarnos durante a&ntilde;os compitiendo por una plaza no deja de ser una estrategia de supervivencia frente a un sistema laboral hostil que no ofrece ninguna red de seguridad digna fuera del funcionariado.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, sufrimos la expropiaci&oacute;n del tiempo. El modelo actual exige una hiperproductividad constante que resulta incompatible con los cuidados y la creaci&oacute;n de v&iacute;nculos. Las jornadas extenuantes, el pluriempleo, o el aislamiento extremo que requiere alcanzar la ansiada estabilidad profesional, no dejan margen para la vida. Construir redes de apoyo requiere tiempo libre de calidad, un recurso que el sistema nos roba sistem&aacute;ticamente. Estamos demasiado cansados &mdash;o demasiado asustados por el futuro&mdash; para cuidarnos mutuamente.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, la precariedad econ&oacute;mica opera como un muro que a&iacute;sla. Seg&uacute;n los estudios, tener dificultades para llegar a fin de mes eleva la probabilidad de sentir soledad en casi un 40%. No poder permitirse participar en la vida social empuja al ostracismo. El sistema penaliza la falta de recursos, y el miedo a no tenerlos, con el aislamiento m&aacute;s cruel.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Necesitamos políticas públicas que pongan la vida en el centro: reducción de la jornada laboral, acceso garantizado a la vivienda y unas condiciones materiales que no nos obliguen a vivir para trabajar, ni a encerrarnos durante años asumiendo un coste personal devastador solo para lograr el derecho a respirar tranquilos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A esto se suma el desmantelamiento f&iacute;sico de la comunidad. Se nos vende el mito del individuo &ldquo;hecho a s&iacute; mismo&rdquo; (el que aprueba solo, el que triunfa solo, el que compite contra el resto) como el mayor de los &eacute;xitos y lo he podido sentir con la oposici&oacute;n. En realidad, ese discurso nos despoja de la interdependencia natural que nos define como seres humanos. El sistema nos genera un malestar profundo a trav&eacute;s de la autoexigencia y luego nos ofrece soluciones puramente individuales, ignorando que el origen de nuestra angustia es estrictamente colectivo.
    </p><p class="article-text">
        Combatir la soledad no deseada exige mucho m&aacute;s que pedirnos &ldquo;voluntad&rdquo; para salir de casa cuando nos toca empezar desde cero y ya no tenemos ni siquiera un refugio familiar cercano al que volver. Requiere una enmienda a la totalidad de c&oacute;mo organizamos nuestra sociedad. Necesitamos pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que pongan la vida en el centro: reducci&oacute;n de la jornada laboral, acceso garantizado a la vivienda y unas condiciones materiales que no nos obliguen a vivir para trabajar, ni a encerrarnos durante a&ntilde;os asumiendo un coste personal devastador solo para lograr el derecho a respirar tranquilos.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos la plaza y no nos arrepentimos de haber peleado por ella. Somos conscientes de que ahora nos toca la tarea, nada f&aacute;cil, de reconstruir nuestro entorno. El silencio en algunas de nuestras casas es ensordecedor, pero sabemos que no somos las &uacute;nicas que lo escuchamos. Romper la soledad hoy es, ante todo, un acto de resistencia pol&iacute;tica. Por eso, frente al individualismo voraz que nos rodea, la respuesta no pasa &uacute;nicamente por forzar planes de fin de semana, sino por recuperar los espacios compartidos y volver al activismo como forma de vida. En mi caso, retomar la militancia, encontrarme de nuevo en los movimientos sociales y tejer redes de apoyo mutuo es, ahora mismo, el faro que ilumina mi camino de vuelta. Reconstruir los lazos, apostar por lo colectivo, reclamar el derecho al tiempo vivo y politizar nuestros afectos es la &uacute;nica manera de derribar los muros de un sistema que nos quiere aislados, estresados y compitiendo, pero nunca acompa&ntilde;ados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Sanz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/plaza-vacio-peaje-estabilidad-soledad_132_13283505.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Jun 2026 19:24:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La plaza y el vacío: el peaje de la estabilidad en la era de la soledad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Empleo público,Oposiciones,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La salud mental y la falta de posicionamiento: una realidad política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/salud-mental-falta-posicionamiento-realidad-politica_132_13273114.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3b26972b-d99a-4fc3-966b-4af0d8c9288f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La salud mental y la falta de posicionamiento: una realidad política"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La temeridad no reside en los enfermos, sino en el estigma que se propaga deliberadamente sin ninguna base que fundamente los miedos de la sociedad</p></div><p class="article-text">
        C&oacute;mo de casual resulta que cada crimen tenga un nombre cl&iacute;nico: concretamente, una realidad psiqui&aacute;trica. El mensaje para la audiencia es claro: el diablo est&aacute; en todas partes. Le han otorgado libertad. 
    </p><p class="article-text">
        Pues no hay mejor titular que decir que un esquizofr&eacute;nico ha apu&ntilde;alado brutalmente a un sujeto. Porque claro, as&iacute; se genera miedo irracional hacia el colectivo. Dif&iacute;cilmente se sostiene en la evidencia cient&iacute;fica, pues son ejemplos de estigmas sociales. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un joven de 23 a&ntilde;os con autismo mata a pu&ntilde;aladas &hellip;&rdquo;. Un titular. El enemigo est&aacute; sentenciado, un colectivo a se&ntilde;alar por sus acciones porque resulta un titular que vende m&aacute;s. Ese es el valor principal: la moneda de cambio.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; no permiten verbalizar los diagn&oacute;sticos psiqui&aacute;tricos si estos no se limitan a la depresi&oacute;n o la ansiedad. Los medios de comunicaci&oacute;n se hacen eco de los trastornos tildando a las personas de peligrosas, agresivas e involucr&aacute;ndose en toda serie de cr&iacute;menes.
    </p><p class="article-text">
        En interpretaci&oacute;n de Erving Goffman, no existen personas que sean &ldquo;normales&rdquo; o &ldquo;estigmatizadas&rdquo; por naturaleza. Esas categor&iacute;as no son cualidades fijas de alguien, sino formas de ver e interpretar a las personas dentro de un contexto social.
    </p><p class="article-text">
        Un enfoque medi&aacute;tico que hace mella en la sociedad. Y despu&eacute;s se recibe un rechazo flagrante hacia los enfermos mentales, como si estuvi&eacute;semos a&uacute;n en 1940. En las instituciones psiqui&aacute;tricas, a&uacute;n existe un claro trato deshumanizado hacia los pacientes, propio de los manicomios de anta&ntilde;o.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Según un estudio realizado por el doctor y psiquiatra Mariano Hernández Monsalve, las personas que padecen enfermedades mentales graves tienen una probabilidad mucho mayor de terminar siendo víctimas que agresoras</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cala el mensaje hacia niveles cuestionables: una persona es indigna de compartir piso con otros inquilinos si tiene alg&uacute;n problema emocional. Quieren a personas socialmente determinadas como normales, no con taras psicol&oacute;gicas o psiqui&aacute;tricas. 
    </p><p class="article-text">
        Los prejuicios rondan tambi&eacute;n hospitales, cuando el trato a un paciente con diagn&oacute;stico de salud mental se responde con evasivas y no se toma en serio su palabra. Carece de toda credibilidad y evidentemente, tambi&eacute;n depende del diagn&oacute;stico con el que lo hayan clasificado.
    </p><p class="article-text">
        La temeridad no reside pues en los enfermos, sino en el estigma que se propaga deliberadamente sin ninguna base que fundamente los miedos de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un estudio realizado por el doctor y psiquiatra Mariano Hern&aacute;ndez Monsalve, las personas que padecen enfermedades mentales graves tienen una probabilidad mucho mayor de terminar siendo v&iacute;ctimas que agresoras.
    </p><p class="article-text">
        Y a&uacute;n existe el discurso del no posicionamiento hacia la salud mental, mientras somos bombardeados con noticias de este calibre. Si no estamos exentos de recibir esta informaci&oacute;n, &iquest;c&oacute;mo procesas entonces lo que recibes del exterior para decidir no posicionarte?
    </p><p class="article-text">
        Porque decir que no tienes opini&oacute;n al respecto, tambi&eacute;n es una forma de legitimar el estigma.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Moreno Guzmán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/salud-mental-falta-posicionamiento-realidad-politica_132_13273114.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jun 2026 03:30:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La salud mental y la falta de posicionamiento: una realidad política]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[IA y relaciones laborales: una mirada urgente y rigurosa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/ia-relaciones-laborales-mirada-urgente-rigurosa_132_13268347.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/186b6958-b285-42d9-9af6-9eb5b283817c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="IA y relaciones laborales: una mirada urgente y rigurosa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La transparencia no es lo que abunda en el mundo de las implantaciones de la IA: el ritmo con el que se extiende, los campos que atiende, sus efectos… Una falta de transparencia que, en el caso de Andalucía, afecta tanto al campo privado como al público</p></div><p class="article-text">
        Hace un a&ntilde;o y medio las palabras &ldquo;Inteligencia Artificial&rdquo; comenzaban a aparecer por todos los lados. Para la mayor&iacute;a de los miembros de nuestra Asociaci&oacute;n Nuevo Diagn&oacute;stico de Andaluc&iacute;a esas palabras ten&iacute;an entonces alcances difusos, s&oacute;lo visibles en la vida cotidiana mediante la incipiente expansi&oacute;n de sistemas ChatGPT. Inquietos por cuanto comenzaba a conocerse, nos unimos a otras personas de fuera nuestra asociaci&oacute;n para profundizar en un tema particular: la relaci&oacute;n entre la IA y las relaciones laborales en Andaluc&iacute;a. Este art&iacute;culo recoge tres de las principales consideraciones que hemos alcanzado, y lo sacamos en un momento coincidente con fuertes y agrias pol&eacute;micas en los Estados Unidos sobre el avance e impactos de la IA, y con <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/papa-advierte-riesgo-control-social-ia-condicionar-procesos-democraticos_1_13247005.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la publicaci&oacute;n por el Vaticano de la enc&iacute;clica sobre la IA Magnifica Humanitas</a>, que dice cosas muy importantes sobre ella, que pocos se atreven a se&ntilde;alar.
    </p><p class="article-text">
        Una observaci&oacute;n previa. La IA no son s&oacute;lo los sistemas ChatGPT, como muchos no tan j&oacute;venes y algunos j&oacute;venes se empe&ntilde;an en creer; es un conjunto de familias de aplicaciones, con cientos de miles de sistemas, que va desarroll&aacute;ndose a gran velocidad e implant&aacute;ndose en muchos aspectos de nuestras vidas.
    </p><h2 class="article-text">Un conjunto de sistemas de extraordinario impacto</h2><p class="article-text">
        Este enunciado parece una conclusi&oacute;n obvia, pero a menudo se olvida en la vida cotidiana y en las decisiones que configuran las vidas y las sociedades a corto plazo. 
    </p><p class="article-text">
        La IA es un conjunto de sistemas con un extraordinario impacto sobre el trabajo, ya y en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os: modificando los contenidos de los puestos de trabajo, cancelando parte de ellos, transformando la organizaci&oacute;n de las empresas e instituciones, requiriendo nuevos conocimientos, incorporando sistemas de control de los trabajadores hasta grados hasta ahora desconocidos, alterando la distribuci&oacute;n del trabajo en el territorio, anulando buena parte del marco de los derechos de propiedad intelectual, modificando profundamente el papel y el empleo de las administraciones p&uacute;blicas y de sus empleados&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        En las empresas capaces de obtener beneficios de las implantaciones de soluciones de IA, se extienden ya una pregunta muy relevante para los trabajadores: &iquest;c&oacute;mo se reparten los mayores resultados que aporta? &iquest;Van todos a la empresa? &iquest;Se comparten entre empresas y empleados?...Y, entre las empresas e instituciones que ven canceladas sus funciones, se extienden preguntas de similar calado: &iquest;C&oacute;mo sufragar los costes que conllevan los cierres totales o parciales? &iquest;C&oacute;mo mantener a las decenas de millones de empleados que perder&aacute;n sus puestos? &iquest;Y a los j&oacute;venes que no hallen ocupaci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Todo ello requiere una concepci&oacute;n diferente de la negociaci&oacute;n colectiva, de la regulaci&oacute;n laboral, del campo de acci&oacute;n sindical, de la definici&oacute;n de la acci&oacute;n p&uacute;blica, de las subvenciones&hellip;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Saber qué ocurre es obviamente muy relevante para poder perfilar las respuestas adecuadas: estrategias de capacitación, de adopción de innovaciones, de orientación personal, de protección de derechos… Medidas que arrojen luz se echan muy en falta, máxime cuando fuera de Andalucía y de España suenan tantas voces autorizadas que alertan sobre la relevancia de lo que se viene encima</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Andaluc&iacute;a no es ajena a esos impactos. Los empleos de las empresas inform&aacute;ticas establecidas en M&aacute;laga, Granada o Sevilla est&aacute;n expuestos particularmente a esos efectos. Como lo est&aacute;n los de las plataformas y actividades log&iacute;sticas que se extienden por todo nuestro territorio, los de los negocios de servicios a las empresas (jur&iacute;dicos, contables, marketing, recursos humanos&hellip;) y, no cabe olvidarlo, los numerosos empleos del sector p&uacute;blico en pr&aacute;cticamente todas sus ramas.
    </p><p class="article-text">
        Impactos que se manifestar&aacute;n en reducciones de plantilla, pero tambi&eacute;n en modificaciones sustanciales en sus modos de trabajo.
    </p><h2 class="article-text">Conocimiento muy limitado de las implantaciones de la IA en Andaluc&iacute;a</h2><p class="article-text">
        La transparencia no es lo que abunda en el mundo de las implantaciones de la IA: el ritmo con el que se extiende, los campos que atiende, sus efectos&hellip; Una falta de transparencia que, en el caso de Andaluc&iacute;a, afecta tanto al campo privado como al p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        No disponemos todav&iacute;a de encuestas ni de estudios s&oacute;lidos que den luz fiable sobre la difusi&oacute;n de las implantaciones de los distintos tipos de sistemas, ni sobre sus impactos, y tampoco de portales que informen, con la claridad que el marco normativo aconseja, sobre su uso en las administraciones p&uacute;blicas de la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Saber qu&eacute; ocurre es obviamente muy relevante para poder perfilar las respuestas adecuadas: estrategias de capacitaci&oacute;n, de adopci&oacute;n de innovaciones, de orientaci&oacute;n personal, de protecci&oacute;n de derechos&hellip; Medidas que arrojen luz se echan muy en falta, m&aacute;xime cuando fuera de Andaluc&iacute;a y de Espa&ntilde;a suenan tantas voces autorizadas que alertan sobre la relevancia de lo que se viene encima.
    </p><h2 class="article-text">Una fuente de amenazas y de oportunidades: vigilancia y atenci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El hecho de que los sistemas de IA est&eacute;n siendo generados y promovidos por muy pocas empresas &ndash;en su mayor&iacute;a al servicio del gobierno y del dictado de los Estados Unidos-, animadas con criterios &eacute;ticos muy discutibles, con m&eacute;todos que requieren ingentes recursos de todo tipo (espacio, energ&iacute;a, agua, procesadores, dinero&hellip;) y que generan colosales beneficios a sus promotores, cuyos procesos de funcionamiento y m&eacute;todos y contenidos de adiestramiento quedan por lo general fuera del alcance del conocimiento de usuarios y propietarios&hellip;constituye uno de los mayores riesgos de amenazas procedentes de la IA.
    </p><p class="article-text">
        Transparencia, soberan&iacute;a, regulaci&oacute;n&hellip;son clamores que saltan de inmediato ante la percepci&oacute;n de esos rasgos, que colocan en situaci&oacute;n de completa dependencia e indefensi&oacute;n a quienes utilizan los sistemas ante cualquier eventualidad que pueda ir contra los intereses de sus promotores: errores y sesgos de los propios sistemas, suspensiones y ca&iacute;das del servicio impuestas por las autoridades, manipulaci&oacute;n descontrolada de los datos aportados por los usuarios, severas dificultades para explicar los procesos que aportan&hellip;Amenazas que, en el marco de las relaciones de trabajo, pueden expresarse en el despliegue de m&eacute;todos de control de las personas, de m&eacute;todos de reclutamiento y despido de las mismas, de soluciones de organizaci&oacute;n del trabajo&hellip; contrarios a los derechos de las personas trabajadoras. Son amenazas inquietantes, m&aacute;xime cuando los sistemas de IA difunden los modos de pensar sobre la humanidad y la sociedad de los l&iacute;deres de esas pocas empresas, que adem&aacute;s desarrollan sus soluciones mediante el apropiamiento gratuito del legado de conocimiento de la humanidad, para el beneficio de su propio patrimonio, y del trabajo de quienes las emplean.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las plataformas que se han arbitrado hasta ahora en Andalucía para conocer la expansión de la IA y sus efectos apenas han salido del papel. Arbitrar plataformas de observación rigurosas de lo que sucede en Andalucía en esta materia, mediante una estrecha colaboración entre los agentes privados y públicos, en los diferentes planos de la sociedad (salud, educación, empleo…) es una obligación cada día más urgente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las ventajas de muchos de los sistemas que se desarrollan est&aacute;n abri&eacute;ndose tambi&eacute;n camino: rapidez en los an&aacute;lisis de datos y en la toma de decisiones, aprovechamiento del conocimiento de m&uacute;ltiples personas para resolver los problemas con que nos enfrentamos y para emplear mejor los recursos de que disponemos&hellip;Salud, educaci&oacute;n, atenci&oacute;n administrativa, gesti&oacute;n de redes de toda &iacute;ndole (energ&iacute;a, log&iacute;stica, movilidad, finanzas&hellip;) son campos donde la IA puede realizar aportaciones muy sobresalientes.
    </p><p class="article-text">
        Pero para su satisfactorio empleo por la humanidad, y por esta peque&ntilde;a parte de la humanidad que somos Andaluc&iacute;a, es imprescindible neutralizar los efectos perversos del actual r&eacute;gimen de propiedad que sostiene los avances de la IA, muy pr&oacute;ximo al monopolio, y de los efectos de la &ldquo;soberan&iacute;a estadounidense&rdquo; sobre este conglomerado de tecnolog&iacute;as cr&iacute;ticas para el futuro de la sociedad. Conocimiento, reglas del juego, esfuerzo creador&hellip; proporcionan los recursos de las posibles respuestas. Ello permitir&iacute;a el despliegue de una IA a escala humana, sin dejar en la cuneta a cientos y quiz&aacute;s miles de millones de personas.
    </p><p class="article-text">
        Las plataformas que se han arbitrado hasta ahora en Andaluc&iacute;a para conocer la expansi&oacute;n de la IA y sus efectos apenas han salido del papel. Arbitrar plataformas de observaci&oacute;n rigurosas de lo que sucede en Andaluc&iacute;a en esta materia, mediante una estrecha colaboraci&oacute;n entre los agentes privados y p&uacute;blicos, en los diferentes planos de la sociedad (salud, educaci&oacute;n, empleo&hellip;)&nbsp;es una obligaci&oacute;n cada d&iacute;a m&aacute;s urgente.
    </p><h2 class="article-text">En conclusi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Conocer como se aplica y extiende la IA en Andaluc&iacute;a, introducir la atenci&oacute;n a la IA en las estrategias sindicales en cuanto se refiere a los derechos de los trabajadores, cualificar a las personas de Andaluc&iacute;a en las t&eacute;cnicas y conocimientos que la IA precisa, fortalecer la transparencia de las aplicaciones IA en el marco p&uacute;blico, apoyar el despliegue regulador europeo en materia de la IA&hellip;son algunas de las tareas prioritarias para gobernantes, educadores, sindicalistas&hellip;y ciudadanos de esta tierra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio J. Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/ia-relaciones-laborales-mirada-urgente-rigurosa_132_13268347.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Jun 2026 04:00:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/186b6958-b285-42d9-9af6-9eb5b283817c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="361445" type="image/jpeg"/>
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      <media:title><![CDATA[IA y relaciones laborales: una mirada urgente y rigurosa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Llamamiento al profesorado andaluz: las familias no queremos ir solas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/llamamiento-profesorado-andaluz-familias-no-queremos-solas_132_13250117.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0c018a16-a9b0-4cd2-803a-346149efebf7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143846.jpg" width="1591" height="895" alt="Llamamiento al profesorado andaluz: las familias no queremos ir solas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La defensa de la escuela pública andaluza no puede ser un escudo humano hecho de familias ya agotadas. El futuro de la educación pública se defiende con la comunidad unida, profesorado y familias, codo con codo</p></div><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de cada cifra de abandono escolar, de cada aula p&uacute;blica que se cierra en nuestros barrios y de cada joven que se queda sin plaza para estudiar lo que sue&ntilde;a, estamos nosotras. Estamos las madres y los padres. Familias que no dormimos pensando que nuestros hijos e hijas ir&aacute;n ma&ntilde;ana a colegios convertidos en hornos, o pensando en c&oacute;mo luchar para que el <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/moreno-suma-protesta-campana-gestion-alumnos-vulnerables-abandonados_1_13185875.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alumnado con necesidades especiales tenga garantizado su derecho a una educaci&oacute;n de calidad</a> en igualdad de condiciones. 
    </p><p class="article-text">
        Nos hemos convertido, por pura supervivencia y amor, en el parachoques de un sistema educativo andaluz que se cae a pedazos. Soportamos el fr&iacute;o de las protestas, la frustraci&oacute;n de las promesas rotas y el peso de una responsabilidad que nadie nos deber&iacute;a exigir en exclusiva. 
    </p><p class="article-text">
        A veces miramos de reojo a la <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/hablan-directores-colegios-valencianos-dimitir-apoyo-huelga-instalaciones-1955_1_13239334.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Comunitat Valenciana</a> y se nos encoge el alma de admiraci&oacute;n y de envidia sana. All&iacute;, el profesorado ha decidido que no se puede delegar el dolor de la escuela p&uacute;blica en los hombros de las familias. <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/cien-equipos-directivos-centros-educativos-valencianos-presentan-dimision-basta-promesas-incumplidas_1_13238479.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&aacute;s de 200 directores y directoras han dimitido en bloque</a> y han parado el sistema junto a sus docentes en una <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/politica/estrategia-gobierno-valenciano-ultimatums-desprecio-docentes-fracasa-lleva-huelga-tercera-semana_1_13243428.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">huelga indefinida</a> valiente, demostrando que la defensa de la escuela p&uacute;blica es un acto de coraje absoluto que se asume en primera persona. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y en Andaluc&iacute;a? En nuestra tierra, lo que encontramos en la mayor parte del profesorado es una anestesia y un silencio que duelen. Frente a ratios imposibles, frente a la falta de recursos y medios para el alumnado con necesidades especiales, frente al goteo constante de aulas p&uacute;blicas suprimidas y frente a la escandalosa privatizaci&oacute;n de la Formaci&oacute;n Profesional (FP) &mdash;as&iacute; como el <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/gobierno-moreno-ultima-supresion-ciclos-fp-alumnos-dificultades-despues-andaluzas_1_13121086.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desmantelamiento de la FP espec&iacute;fica y adaptada para los chicos y chicas m&aacute;s vulnerables</a>&mdash;, la respuesta de quienes habitan las salas de profesores, en su mayor&iacute;a, se ha vuelto peligrosamente previsible. Se ha sustituido la movilizaci&oacute;n real por la queja de pasillo mientras la realidad nos pasa por encima. Quienes no act&uacute;an as&iacute; son, lamentablemente, la excepci&oacute;n. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Parece que la estrategia de algunos claustros es esperar sentados a que la desesperación de las familias prenda la mecha ante los problemas estructurales reales</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n resulta intolerable la alarmante estrategia de bastantes profesionales para justificar esta inacci&oacute;n. Desv&iacute;an de forma vergonzosa el foco hacia el eslab&oacute;n m&aacute;s d&eacute;bil, magnificando los problemas de convivencia, y poniendo el foco en situaciones excepcionales, criminalizando a los y las menores y dibujando las aulas como junglas ingobernables para tapar que, en realidad, miran hacia otro lado. Incluso tenemos que ver en las redes sociales a ciertos docentes reconvertidos en influencers lanzando odio y condescendencia sobre el alumnado y sus familias para buscar el aplauso f&aacute;cil.  
    </p><p class="article-text">
        Esta actitud se traslada a la gesti&oacute;n del d&iacute;a a d&iacute;a. Una parte importante del colectivo acepta acuerdos que reducen la participaci&oacute;n familiar al entorno online. Entienden la &ldquo;comunidad educativa&rdquo; como una notificaci&oacute;n unidireccional por iPasen y nos vetan en los debates profundos bajo el pretexto de que &ldquo;ellos son los profesionales&rdquo;. Olvidan que las familias llevamos le&iacute;da m&aacute;s normativa que muchas y muchos de ellos. No existe otro sector donde personas no profesionales se formen tanto para ejercer su derecho legal a opinar.  
    </p><p class="article-text">
        No se trata de un deseo de cuestionar la labor docente &mdash;como tantas veces se nos recrimina&mdash;, sino de una respuesta inevitable: suele decirse que el profesorado es el colectivo funcionarial que peor conoce su propia normativa. Una falta de formaci&oacute;n en sus obligaciones legales que, parad&oacute;jicamente, obliga a las familias a estudiar la ley para no quedar en el m&aacute;s absoluto desamparo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Por ese respeto infinito que les tenemos a los docentes, les pedimos que despierten, que salgan de su letargo, y que den un paso al frente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Parece que la estrategia de algunos claustros es esperar sentados a que la desesperaci&oacute;n de las madres y los padres prenda la mecha ante los problemas estructurales reales. Esperan que sigamos siendo nosotras las que pongamos el cuerpo, el desgaste emocional y las l&aacute;grimas de impotencia frente a la administraci&oacute;n, para luego sumarse ellos cuando el terreno ya est&eacute; ganado. 
    </p><p class="article-text">
        Nosotras amamos y respetamos profundamente a los maestros y maestras de nuestros hijos e hijas. Precisamente por ese respeto infinito, les pedimos que despierten, que salgan de su letargo, y que den un paso al frente. 
    </p><p class="article-text">
        La defensa de la escuela p&uacute;blica andaluza no puede ser un escudo humano hecho de familias ya agotadas. Si de verdad queremos salvar el futuro de la educaci&oacute;n p&uacute;blica, los maestros y maestras, el profesorado tiene que asumir las consecuencias de un conflicto real. 
    </p><p class="article-text">
        Las familias estamos dispuestas a vaciar aulas y a llenar las calles, nunca hemos dejado de hacerlo, pero no queremos ir solas en la vanguardia. El futuro de la educaci&oacute;n p&uacute;blica se defiende con la comunidad unida, profesorado y familias, codo con codo. O no se defender&aacute;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rocío Bejínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/llamamiento-profesorado-andaluz-familias-no-queremos-solas_132_13250117.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 May 2026 04:01:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Llamamiento al profesorado andaluz: las familias no queremos ir solas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación pública,Andalucía,Comunitat Valenciana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Prioridad democrática]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/prioridad-democratica_132_13241975.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c0408541-c177-404f-ac3b-65591ac0224f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Prioridad democrática"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En democracia hay momentos en los que las sociedades se ven obligadas a detenerse y preguntarse qué está realmente en juego. Andalucía vive uno de esos momentos</p><p class="subtitle">Las cuentas pendientes que Vox cobrará a Moreno: parar la ley de Memoria, legalizar pozos en Doñana e investigar los cribados</p></div><p class="article-text">
        <em>[Definici&oacute;n de la R.A.E. de fascismo: Movimiento pol&iacute;tico y social de car&aacute;cter totalitario que se desarroll&oacute; en Italia en la primera mitad del siglo XX, y que se caracterizaba por el corporativismo y la exaltaci&oacute;n nacionalista].</em>
    </p><p class="article-text">
        En democracia hay momentos en los que las sociedades se ven obligadas a detenerse, mirar alrededor y preguntarse qu&eacute; est&aacute; realmente en juego. Andaluc&iacute;a vive uno de esos momentos. M&aacute;s all&aacute; de los resultados electorales, lo que hoy se discute es la salud de nuestras instituciones y la fortaleza de un sistema democr&aacute;tico que ha costado d&eacute;cadas consolidar.
    </p><p class="article-text">
        Las instituciones no son un escenario neutro: son el armaz&oacute;n que sostiene derechos, libertades y convivencia. Por eso cuando aspiran a entrar en un gobierno auton&oacute;mico fuerzas que cuestionan principios b&aacute;sicos del Estado de derecho, la sociedad y los partidos pol&iacute;ticos democr&aacute;ticos deben reflexionar con profundidad. Debemos comprender que la democracia no solo se vota, tambi&eacute;n se protege.
    </p><p class="article-text">
        En un Parlamento fragmentado, la responsabilidad institucional recae en quienes <em>a priori</em> buscan la investidura. En ellos recae la responsabilidad de explorar las v&iacute;as que garanticen estabilidad, s&iacute;, pero tambi&eacute;n que garanticen el autogobierno y que preserven el marco democr&aacute;tico. Quienes <em>a priori</em> van a ejercer un papel de oposici&oacute;n, pueden y deben aportar an&aacute;lisis y advertencias, pero la primera iniciativa formal corresponde a quienes pretenden presidir la Junta.
    </p><p class="article-text">
        Esta no es una cuesti&oacute;n de simpat&iacute;as pol&iacute;ticas, sino de l&oacute;gica institucional: quien quiere gobernar est&aacute; obligado a asumir la responsabilidad de evitar escenarios que debiliten la convivencia democr&aacute;tica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La izquierda necesita tiempo para reorganizarse, actualizar su proyecto y reconectar con amplias capas sociales. Ese proceso sería mucho más difícil con nostálgicos del totalitarismo en el gobierno</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/moreno-enfrenta-investidura-inviable-si-no-pacta-vox-perder-mayoria-absoluta_1_13227817.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tras las elecciones andaluzas</a> existen razones por las que un gobierno en solitario podr&iacute;a resultar atractivo para el candidato conservador:
    </p><p class="article-text">
        Evitar&iacute;a el &ldquo;l&iacute;o&rdquo; del que &eacute;l mismo advirti&oacute; durante la campa&ntilde;a, reforzar&iacute;a su imagen de moderaci&oacute;n, y gobernar&iacute;a sin ataduras de fuerzas xen&oacute;fobas. Adem&aacute;s consolidar&iacute;a la llamada &ldquo;v&iacute;a andaluza&rdquo;, un camino propio dentro del panorama pol&iacute;tico nacional. Esta circunstancia <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/moreno-fija-clausulas-pactar-vox-pese-riesgo-bloqueen-gobierno-andaluz-divisiones-bronca_1_13234252.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">situar&iacute;a adem&aacute;s a Juan Manuel Moreno como el referente moderado</a> que pretende ser dentro de su partido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La memoria ofrece adem&aacute;s advertencias &uacute;tiles. En la Alemania de los a&ntilde;os treinta, la derecha moderada crey&oacute; que pod&iacute;a &ldquo;domesticar&rdquo; al partido de Hitler otorg&aacute;ndole responsabilidades institucionales. Ocurri&oacute; lo contrario: primero fue arrasada pol&iacute;ticamente y despu&eacute;s vino la destrucci&oacute;n del sistema democr&aacute;tico. Esta es una lecci&oacute;n hist&oacute;rica sobre c&oacute;mo funcionan las din&aacute;micas de poder cuando se cede espacio institucional a ciertas fuerzas pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, y desde una perspectiva democr&aacute;tica existen argumentos que explican por qu&eacute; la <em>a priori </em>oposici&oacute;n, podr&iacute;a optar por facilitar un gobierno:
    </p><p class="article-text">
        El machismo, la homofobia y el odio a la persona distinta ya tienen presencia social. Pero la entrada en un gobierno auton&oacute;mico de quienes defienden lo anterior supone un salto cualitativo: acceso a recursos, capacidad de condicionar pol&iacute;ticas, influencia en el legislativo y de forma indirecta, en el &aacute;mbito judicial, y como ya hemos comentado la experiencia hist&oacute;rica demuestra que cuando entran estas ideas en las instituciones, no se moderan, se fortalecen. 
    </p><p class="article-text">
        La influencia de la izquierda y de las pol&iacute;ticas que defiende necesariamente ser&aacute; mayor ante un gobierno en minor&iacute;a que ante un bloque PP-Vox cohesionado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/psoe-andaluz-aplaza-catarsis-despues-municipales-descarta-abstencion-tecnica-investidura-moreno_1_13229964.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La izquierda necesita tiempo para reorganizarse</a>, actualizar su proyecto y reconectar con amplias capas sociales. Ese proceso ser&iacute;a mucho m&aacute;s dif&iacute;cil con nost&aacute;lgicos del totalitarismo en el gobierno, que <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/cuentas-pendientes-vox-cobrara-moreno-parar-ley-memoria-legalizar-pozos-donana-e-investigar-cribados_1_13235116.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">impondr&iacute;an ritmos, prioridades y debates</a> dise&ntilde;ados para erosionar derechos y polarizar, obligando a la izquierda a estar en una posici&oacute;n permanentemente reactiva.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El argumento de “que entren en el gobierno y ya se enterará la sociedad de lo que son” es una falacia. Confiar en que la ciudadanía reaccionará tras verlos gobernar es una apuesta arriesgada</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el argumento de &ldquo;que entren en el gobierno y ya se enterar&aacute; la sociedad de lo que son&rdquo; es una falacia. Confiar en que la ciudadan&iacute;a reaccionar&aacute; tras verlos gobernar es una apuesta arriesgada. Los grandes medios y las redes sociales est&aacute;n fuertemente condicionados por marcos, cuanto menos, conservadores, por lo que esa reacci&oacute;n social no est&aacute; garantizada. La normalizaci&oacute;n del extremismo desde el poder no genera rechazo, sino habituaci&oacute;n. La persona votante de izquierdas incluso puede llegar a sentir que ha sido abandonada en manos de un gobierno contaminado con ideas autoritarias, y que eso se podr&iacute;a haber evitado.
    </p><p class="article-text">
        La democracia andaluza, como cualquier democracia, se sostiene sobre equilibrios que pueden ser fr&aacute;giles: respeto institucional, pluralismo, derechos fundamentales y convivencia. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, se puede y se debe defender que la prioridad debe ser impedir que quienes cuestionan muchos principios democr&aacute;ticos accedan a posiciones de poder que les permitan erosionarlos.
    </p><p class="article-text">
        La prioridad es la democracia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Sánchez Villegas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/prioridad-democratica_132_13241975.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 May 2026 20:16:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Prioridad democrática]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones Andalucía,Elecciones Andalucía 2026,Juan Manuel Moreno,Junta de Andalucía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las universidades ante el espejo: gobernar o dejarse gobernar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/universidades-espejo-gobernar-dejarse-gobernar_132_13219928.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c021cd72-c463-4861-9658-ee111c8edf45_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las universidades ante el espejo: gobernar o dejarse gobernar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El modelo universitario que conocemos lleva décadas funcionando con el piloto automático puesto. Ahora algo lo está sacudiendo, y la pregunta ya no es si cambiar, sino quién va a liderar ese cambio y cómo</p><p class="subtitle">El pulso universitario con el Gobierno de Moreno escala a una movilización a nivel andaluz que trasciende las elecciones
</p></div><p class="article-text">
        Imaginemos por un momento que la universidad es una ciudad antigua, de esas con murallas de piedra y calles que llevan siglos sin moverse. Dentro, la gente estudia, investiga, discute ideas. Todo tiene su orden, su ritual, su jerarqu&iacute;a. Fuera, en cambio, ha crecido un mundo completamente distinto: plataformas digitales que ense&ntilde;an lo que quieras en el momento que quieras, empresas que contratan sin pedir t&iacute;tulo, algoritmos que corrigen ex&aacute;menes y hasta explican conceptos mejor que algunos profesores. La muralla ya no protege. Y lo m&aacute;s urgente no es tirarla, sino decidir qui&eacute;n abre la puerta y hacia d&oacute;nde se sale.
    </p><p class="article-text">
        Esa es, en pocas palabras, la situaci&oacute;n en la que se encuentran hoy las universidades. Vivimos en la llamada &ldquo;sociedad del conocimiento&rdquo;, pero parad&oacute;jicamente las instituciones que durante siglos tuvieron el monopolio del saber est&aacute;n perdiendo peso. Ya no son las &uacute;nicas que forman, ni las &uacute;nicas que investigan, ni siquiera las &uacute;nicas que certifican que alguien sabe algo. Google ofrece certificados. Startups como ThePower tienen sus propios MBAs. Y millones de personas aprenden cada d&iacute;a en YouTube, podcasts y comunidades online sin que ning&uacute;n rector les haya dado permiso para ello.
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;a tentador reducir todo esto a un problema de digitalizaci&oacute;n. Actualizar los campus, poner las clases en streaming, usar inteligencia artificial para personalizar el aprendizaje... y listo. Pero eso ser&iacute;a quedarse en la superficie. Lo que est&aacute; en juego es algo m&aacute;s profundo: la legitimidad de la propia instituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En un contexto donde el populismo est&aacute; creciendo en muchos pa&iacute;ses, las universidades se han convertido en blanco f&aacute;cil. Se las acusa de ser &eacute;lites desconectadas de la gente real, de hacer ciencia para s&iacute; mismas y de ignorar los problemas cotidianos. Algo de eso, hay que reconocerlo, tiene una base real. Durante demasiado tiempo, buena parte de la investigaci&oacute;n acad&eacute;mica ha vivido encerrada en revistas de pago que nadie lee fuera del mundo acad&eacute;mico, evaluada por el n&uacute;mero de citas que recibe en lugar de por el impacto que tiene en la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta a esta crisis no puede ser el repliegue. Tiene que ser la apertura. La llamada Ciencia Abierta &mdash;que propone que los datos y los resultados de la investigaci&oacute;n sean accesibles para todos, no solo para quienes pagan suscripciones caras&mdash; es un paso en la buena direcci&oacute;n. Pero requiere un cambio de mentalidad que muchas universidades a&uacute;n no est&aacute;n dispuestas a asumir.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; es donde la conversaci&oacute;n se pone interesante, y tambi&eacute;n m&aacute;s inc&oacute;moda. Porque todos los problemas que acabamos de mencionar tienen algo en com&uacute;n: son, en gran medida, problemas de gobernanza. De qui&eacute;n decide, c&oacute;mo se decide y para qui&eacute;n se decide dentro de una universidad.
    </p><p class="article-text">
        Las universidades p&uacute;blicas espa&ntilde;olas cuentan, sobre el papel, con algo llamado Consejos Sociales: &oacute;rganos dise&ntilde;ados precisamente para conectar la instituci&oacute;n con la sociedad, el tejido empresarial y el mundo laboral. En teor&iacute;a, deber&iacute;an ser el puente entre lo que la universidad hace y lo que la sociedad necesita. En la pr&aacute;ctica, muchos de estos consejos han sido durante a&ntilde;os organismos m&aacute;s decorativos que funcionales, vistos con cierta desconfianza por los propios equipos rectorales, que los percib&iacute;an como una intromisi&oacute;n externa en sus asuntos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La idea de fondo es sencilla pero revolucionaria: la universidad no pertenece a los académicos. Es un servicio público. Y como tal, tiene que rendir cuentas a la sociedad que la financia y que necesita lo que ella produce</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero algo est&aacute; cambiando. Experiencias como la de la Universidad P&uacute;blica de Navarra demuestran que cuando un Consejo Social funciona de verdad &mdash;con liderazgo claro, voluntad real y colaboraci&oacute;n entre todos los actores&mdash; puede transformar una instituci&oacute;n sin necesidad de grandes reformas legales. Puede atraer financiaci&oacute;n privada, orientar la oferta acad&eacute;mica hacia donde el mercado laboral lo necesita, y convertir la transferencia del conocimiento en algo m&aacute;s que un slogan.
    </p><p class="article-text">
        La idea de fondo es sencilla pero revolucionaria: la universidad no pertenece a los acad&eacute;micos. Es un servicio p&uacute;blico. Y como tal, tiene que rendir cuentas a la sociedad que la financia y que necesita lo que ella produce.
    </p><p class="article-text">
        No se puede hablar del futuro de la universidad sin hablar de inteligencia artificial, aunque solo sea porque ya est&aacute; dentro de las aulas, lo reconozcan o no los profesores. Los estudiantes usan ChatGPT para hacer sus trabajos. Las plataformas educativas adaptan los contenidos en tiempo real seg&uacute;n el rendimiento de cada alumno. Y hay quien ya se pregunta en voz alta si el profesor humano tiene los d&iacute;as contados.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta no es si la IA va a cambiar la educaci&oacute;n universitaria &mdash;eso ya est&aacute; pasando&mdash; sino c&oacute;mo va a responder la instituci&oacute;n. La opci&oacute;n de prohibir o ignorar ya ha demostrado ser in&uacute;til. La opci&oacute;n inteligente es reimaginar qu&eacute; es lo que un ser humano puede aportar que una m&aacute;quina no puede: pensamiento cr&iacute;tico, empat&iacute;a, &eacute;tica, capacidad para navegar la incertidumbre. Justamente las cosas que m&aacute;s va a necesitar la sociedad en las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Si echamos la vista al horizonte del a&ntilde;o 2050, hay tres escenarios posibles para la universidad. El primero es la mercantilizaci&oacute;n total: instituciones convertidas en expendedoras de t&iacute;tulos r&aacute;pidos al servicio del mercado, sin esp&iacute;ritu cr&iacute;tico ni compromiso social. El segundo es la fragmentaci&oacute;n: universidades reducidas a actores marginales, incapaces de competir con plataformas digitales m&aacute;s &aacute;giles y baratas.
    </p><p class="article-text">
        El tercero &mdash;el deseable&mdash; es el de la universidad como infraestructura democr&aacute;tica. Un espacio que combina la apertura internacional con el compromiso local, que forma ciudadanos cr&iacute;ticos adem&aacute;s de profesionales competentes, y que sabe estar presente en los grandes debates de su tiempo. Una instituci&oacute;n que no vende conocimiento, sino que lo construye con la sociedad y para la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Para llegar ah&iacute; no hacen falta solo buenas ideas. Hacen falta l&iacute;deres dispuestos a incomodar a sus propias instituciones, &oacute;rganos de gobierno que funcionen de verdad, y una apuesta decidida por la transparencia y la rendici&oacute;n de cuentas. En definitiva, hacen falta universidades que dejen de mirarse el ombligo y empiecen a mirar al mundo.
    </p><p class="article-text">
        <em>Art&iacute;culo elaborado a partir de la Monograf&iacute;a &ldquo;El liderazgo de la universidad en el cambio de &eacute;poca&rdquo;. Fundaci&oacute;n CyD. 2026</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Gentil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/universidades-espejo-gobernar-dejarse-gobernar_132_13219928.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 May 2026 20:08:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las universidades ante el espejo: gobernar o dejarse gobernar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Universidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Veo, veo. ¿Me ves?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/veo-veo-ves_132_13224182.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3c7e0997-d3d3-40f4-a790-383505a45ab3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Veo, veo. ¿Me ves?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No son solo la pobreza y la violencia lo que no vemos como deberíamos: mejorar las políticas educativas destinadas a favorecer a los que se quedan atrás es crítico para contribuir a la igualdad de oportunidades para todos los niños y niñas</p><p class="subtitle">Entrevista - Javier Cuenca (Save the Children): “A este ritmo tardaremos 70 años en erradicar la pobreza infantil en Andalucía”</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Recuerdas si alguna vez te hicieron esta pregunta durante tu infancia: qu&eacute; poder te gustar&iacute;a tener? Si es as&iacute;, seguramente no te sonar&aacute; extra&ntilde;a la siguiente respuesta:&nbsp;querr&iacute;a ser invisible, poder atravesar las paredes y ver lo que hacen otras personas. As&iacute;, la invisibilidad, junto con volar, estar&iacute;a en el p&oacute;dium de nuestros sue&ntilde;os imposibles. Esta cualidad que, en nuestra ni&ntilde;ez, conceb&iacute;amos como algo extremadamente genial y que nos har&iacute;a muy poderosos, resulta ser que no es tal.&nbsp;Si, adem&aacute;s, has tenido la oportunidad de leer la obra de Herbert George Wells, <em>El hombre invisible</em>, recordar&aacute;s que Griffin, el protagonista de la novela, experimentaba su invisibilidad con una profunda angustia vital, azotado por dilemas morales y sufriendo el m&aacute;s tr&aacute;gico de los desenlaces.
    </p><p class="article-text">
        Y es que ser invisible no es en ning&uacute;n caso agradable. En nuestra sociedad actual, el t&eacute;rmino invisibilidad se asocia a personas, colectivos o temas que, por una u otra raz&oacute;n, simplemente no se ven, o no se quieren ver, y como consecuencia de ello, dejan de ser prioritarios o foco de atenci&oacute;n en las agendas pol&iacute;ticas y sociales.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.savethechildren.es/veoveo-elecciones/andalucia-2026" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Veo, veo. &iquest;Me ves?</em></a><strong>&nbsp;</strong>es la campa&ntilde;a que <a href="https://www.savethechildren.es/sedes-ong/andalucia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Save the Children</a> lanza con motivo de las elecciones al <a href="https://www.parlamentodeandalucia.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Parlamento de Andaluc&iacute;a</a> y que desembocar&aacute;n en la XIII legislatura en nuestra comunidad aut&oacute;noma.&nbsp;No se trata de una llamada de angustia, tal y como sufr&iacute;a Griffin en la obra de Wells, pero viene a dar luz a una realidad que puedo asegurar viven miles de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. Por un lado, experimentan con verdadera desesperaci&oacute;n y aflicci&oacute;n episodios de&nbsp;violencia en el &aacute;mbito escolar, en el entorno digital o en c&iacute;rculos cercanos. Una violencia perpetrada la mayor&iacute;a de las ocasiones por familiares o conocidos. Ellos nos est&aacute;n pidiendo como sociedad que visibilicemos su compleja realidad y las extremas dificultades a las que tienen que enfrentarse como v&iacute;ctimas de una violencia que a muchos de ellos adem&aacute;s les provoca graves problemas de salud mental.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mirar de frente a la violencia contra la infancia exige una respuesta integral desde el &aacute;mbito de las pol&iacute;ticas educativas y sociales, pero tambi&eacute;n del sector privado, donde las corporaciones tecnol&oacute;gicas juegan un rol fundamental, sin olvidarnos del deber que tiene la justicia adaptada a la infancia para con la infancia v&iacute;ctima, cuyos procesos se judicializan.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La pobreza infantil, en España y en Andalucía, sigue siendo la mayor aberración a la que un país con el nivel de desarrollo de España se puede enfrentar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por otro lado, <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/veo-veo-andalucia-mira-infancia-save-the-children-presenta-recomendaciones-cara-17m_1_13178136.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la campa&ntilde;a </a><a href="https://www.eldiario.es/andalucia/veo-veo-andalucia-mira-infancia-save-the-children-presenta-recomendaciones-cara-17m_1_13178136.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Veo, veo. &iquest;Me ves?</em></a>&nbsp;tambi&eacute;n podr&iacute;a ser una llamada a la esperanza, desde la invisibilidad. Una incitaci&oacute;n a retomar&nbsp;ese juego tan cl&aacute;sico de nuestra infancia, el Veo, Veo, con un anhelante deseo de que lo que veamos, entre otros, sea a los cientos de miles de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que viven en hogares que sufren dificultades cada mes para pagar los suministros b&aacute;sicos, hacer frente a los&nbsp;gastos de vivienda o, a&uacute;n m&aacute;s preocupante, poder enfrentar el coste de la crianza de sus hijos, y especialmente poder ofrecerles una alimentaci&oacute;n adecuada.
    </p><p class="article-text">
        Y es que la <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/pobreza-severa-familias-hijos-andalucia-9-mayor-hogares_1_12053693.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pobreza infantil</a>, en Espa&ntilde;a y en Andaluc&iacute;a, sigue siendo la mayor aberraci&oacute;n a la que un pa&iacute;s con el nivel de desarrollo de Espa&ntilde;a se puede enfrentar. No poder ver y entender esta realidad quiz&aacute;s nos convierte a todos en c&oacute;mplices por omisi&oacute;n de ayuda a la hora de combatir la pobreza infantil.
    </p><p class="article-text">
        Pero no son solo <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/javier-cuenca-save-the-children-ritmo-tardaremos-70-anos-erradicar-pobreza-infantil-andalucia_1_13032112.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la pobreza y la violencia</a> lo que no vemos como deber&iacute;amos. Mejorar las pol&iacute;ticas educativas destinadas a favorecer a los que se quedan atr&aacute;s es cr&iacute;tico para contribuir a la igualdad de oportunidades para todos los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. Si bien la educaci&oacute;n de 0 a 3 a&ntilde;os est&aacute; alcanzando la gratuidad universal, lo que supone un avance muy significativo para las familias que tiene hijos e hijas en esta etapa educativa, es necesario construir m&aacute;s escuelas p&uacute;blicas y gratuitas en las zonas m&aacute;s desfavorecidas para promover la escolarizaci&oacute;n de los m&aacute;s peque&ntilde;os en las familias que afrontan m&aacute;s dificultades econ&oacute;micas.
    </p><p class="article-text">
        En cursos superiores de Primaria y ESO est&aacute; demostrado que la repetici&oacute;n de curso, que afecta cuatro veces m&aacute;s a alumnos en riesgo de pobreza, no es una soluci&oacute;n, pues asoma a los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as al abismo del abandono educativo temprano y a la exclusi&oacute;n social en la edad adulta. No debemos olvidar que los datos indican que, si no actuamos con urgencia, el 80% de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que viven bajo el umbral de la pobreza seguir&aacute;n en esa situaci&oacute;n cuando alcancen la mayor&iacute;a de edad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Solo bajando la mirada y colocando a la infancia en el corazón de las políticas, podremos garantizar que todos los niños y niñas andaluces tengan las mismas oportunidades</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Poner a su vez a la infancia en el centro, poder verla con nitidez, significa asumir una acci&oacute;n de gobierno integral, a nivel local, auton&oacute;mico o estatal. Por eso, la acci&oacute;n coordinada de todas las administraciones y departamentos es el primer paso para el impulso de pol&iacute;ticas, planes y estrategias destinadas a mejorar la vida de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. 
    </p><p class="article-text">
        Y qu&eacute; mejor ejemplo que una emergencia. En el caso de Andaluc&iacute;a, cada a&ntilde;o sufrimos temperaturas m&aacute;s altas, adem&aacute;s de otros fen&oacute;menos extremos cada vez m&aacute;s frecuentes. Por eso, contar con un plan de acci&oacute;n ante contingencias clim&aacute;ticas con enfoque de infancia, con <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/3-500-centros-andaluces-recibiran-fondos-directos-adaptar-aulas-necesidades-climaticas_1_12755580.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">atenci&oacute;n prioritaria a los centros educativos</a> y al impacto que los fen&oacute;menos clim&aacute;ticos tienen en la infancia y adolescencia nos permitir&iacute;a minimizar los riesgos que los efectos clim&aacute;ticos tienen sobre los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Para construir una Andaluc&iacute;a m&aacute;s justa, debemos mirar donde realmente se decide el futuro: a un metro del suelo. Solo bajando la mirada y colocando a la infancia en el coraz&oacute;n de las pol&iacute;ticas, podremos garantizar que todos los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as andaluces tengan las mismas oportunidades para que, como sociedad, podamos avanzar en el camino correcto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Cuenca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/veo-veo-ves_132_13224182.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 May 2026 11:31:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Veo, veo. ¿Me ves?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones Andalucía,Elecciones Andalucía 2026,Save The Children,Infancia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La danza del estornino contra la judicatura indecente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/danza-estornino-judicatura-indecente_132_13200948.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/86719c76-6828-4f24-b882-68399c172d68_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La danza del estornino contra la judicatura indecente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los profesionales de la judicatura que escojan esta jurisdicción deben ser evaluados, tras una formación extensa, profunda y continuada, impartida por personas instruidas</p><p class="subtitle">El Poder Judicial investiga al juez del caso de la presunta violación del exDAO por sus declaraciones sobre las víctimas
</p></div><p class="article-text">
        He tenido que procesar las palabras del juez David Mam&aacute;n Benchimol, titular del Juzgado de violencia sobre la mujer n&ordm;8 de Madrid, vertidas el pasado 18 de febrero de 2026 en el Colegio de la Abogac&iacute;a de Madrid, donde impart&iacute;a una formaci&oacute;n a profesionales de la abogac&iacute;a en materia civil y penal en contextos de violencia de g&eacute;nero. Este magistrado habl&oacute; peyorativamente de las condiciones otorgadas por el sistema a las mujeres que necesitan denunciar por sufrir violencia en el &aacute;mbito de la pareja. Con un lenguaje inasumible en el ejercicio de su cargo, opt&oacute; por el negacionismo para explicar por qu&eacute; las mujeres <em>&ldquo;van a la caza de la orden&rdquo;</em>, cuestion&aacute;ndose qu&eacute; pierden al denunciar, y acus&aacute;ndolas de <em>&ldquo;lavar el coco&rdquo; </em>a sus hijos cuando se oponen al modelo de guarda y custodia compartida, obviando el hecho de que esos hijos e hijas tambi&eacute;n son v&iacute;ctimas y que, por supuesto, un maltratador no es un buen padre. Pero sobre todo el magistrado lo que exhibi&oacute; fue un profundo desconocimiento de la materia, poniendo al descubierto su incapacidad, peligrosidad y negligencia. 
    </p><p class="article-text">
        Mis pensamientos me llevaron a varias conclusiones: La primera, que este juez no est&aacute; capacitado para impartir justicia, mucho menos en un juzgado que requiere conocimientos en igualdad y en perspectiva de g&eacute;nero. Y no porque lo diga yo, sino porque lo prescribe la Ley Org&aacute;nica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, cuyo art&iacute;culo 4, sobre la <em>&ldquo;Integraci&oacute;n del principio de igualdad en la interpretaci&oacute;n y aplicaci&oacute;n de las normas&rdquo; </em>establece que<em> &ldquo;La igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres es un principio informador del ordenamiento jur&iacute;dico y, como tal, se integrar&aacute; y observar&aacute; en la interpretaci&oacute;n y aplicaci&oacute;n de las normas jur&iacute;dicas.&rdquo; </em>Con su verborrea evidencia que est&aacute; dejando de aplicar el ordenamiento jur&iacute;dico, de manera negligente y letal. Solo por esto debe ser sancionado y trasladado o suspendido.
    </p><p class="article-text">
        La segunda conclusi&oacute;n es que tampoco est&aacute; preparado para impartir formaci&oacute;n en un colegio profesional, porque resulta evidente que &eacute;l mismo no ha sido evaluado tras la escueta formaci&oacute;n que les dan a las juezas y jueces que optan por este destino. Resulta notorio que este magistrado no super&oacute; la materia y, en consecuencia, debe ir a otra jurisdicci&oacute;n. Por su parte, el Colegio de la Abogac&iacute;a de Madrid debe mostrar mayor celo en la elecci&oacute;n de sus ponentes, exigir mayor grado de conocimiento y sensibilidad. Ser&iacute;a oportuno saber si cobr&oacute; y cu&aacute;nto.
    </p><p class="article-text">
        Y la tercera, que este tipo de jueces y juezas est&aacute;n repartidos por todo el territorio nacional, no son todos afortunadamente, y no es siempre, pero siento decir que son m&aacute;s de los que nos podemos permitir, y no solo en juzgados de violencia sobre la mujer, tambi&eacute;n en los juzgados de familia, donde los estereotipos y los sesgos de g&eacute;nero campan a sus anchas, d&aacute;ndose la paradoja de que la mujer que acude a la Administraci&oacute;n de Justicia buscando protecci&oacute;n, no solo se tiene que defender del maltratador o de un progenitor negligente, sino tambi&eacute;n lo tiene que hacer del juez mis&oacute;gino. Inasumible.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ha llamado mi atención que el juez Mamán se sintiera legitimado para hacer estas manifestaciones en un lugar público, donde se vio reforzado e impune, llegando a olvidar que no estaba en la barra de un bar, o haciendo de cuñado en una reunión familiar, estaba formando a profesionales, o mejor dicho, estaba desinformándoles</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las y los profesionales que presenciamos estas situaciones somos conscientes de que no siempre la resoluci&oacute;n dictada es la so&ntilde;ada, pero esto no es un inconveniente si se trata de una resoluci&oacute;n motivada con conocimientos jur&iacute;dicos. El problema radica en el hecho de que la falta de capacidad en esta materia, puede dar lugar al dictado de resoluciones que no garantizan derechos fundamentales, revictimizan, agrandan el da&ntilde;o a v&iacute;ctimas y menores y, a veces, matan. 
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo ha llamado mi atenci&oacute;n que el juez Mam&aacute;n se sintiera legitimado para hacer estas manifestaciones en un lugar p&uacute;blico, donde se vio reforzado e impune, llegando a olvidar que no estaba en la barra de un bar, o haciendo de cu&ntilde;ado en una reuni&oacute;n familiar, estaba formando a profesionales, o mejor dicho, estaba desinform&aacute;ndoles, contagi&aacute;ndose como un virus, lo que provoc&oacute; que nadie le cuestionara.
    </p><p class="article-text">
        Concluyo mi reflexi&oacute;n reiterando que los profesionales de la judicatura que escojan esta jurisdicci&oacute;n deben ser evaluados, tras una formaci&oacute;n extensa, profunda y continuada, impartida por personas instruidas. Si no superan la materia no pueden ejercer en esta especialidad, y si dictan resoluciones que producen mayor dolor a menores y madres porque se han dictado al margen del orden jur&iacute;dico, que respondan por ello, y que vuelvan a ser evaluados o apartados.
    </p><p class="article-text">
        Dancemos al un&iacute;sono como los estorninos en invierno, que bailan juntos para espantar a los depredadores. Para que dejen de atacar. Dancemos unidas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Jesús Correa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/danza-estornino-judicatura-indecente_132_13200948.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 May 2026 19:53:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La danza del estornino contra la judicatura indecente]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mujer,Igualdad,Violencia de género]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
