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    <title><![CDATA[elDiario.es - Camilo Sánchez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/camilo-sanchez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Camilo Sánchez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El ultra De la Espriella gana la Presidencia de Colombia por la mínima al izquierdista Cepeda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ultra-espriella-gana-colombia-minima-izquierdista-cepeda_1_13322150.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/07bf1d7e-d6f7-4eea-940c-82a92409d07b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El ultra De la Espriella gana la Presidencia de Colombia por la mínima al izquierdista Cepeda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El abogado de extrema derecha, admirador de Trump y Milei, logra el giro político en el país tras un solo mandato de la izquierda liderada por Petro</p><p class="subtitle">Derecha y extrema derecha han ganado las diez últimas elecciones en Latinoamérica, y van a por más
</p></div><p class="article-text">
        Abelardo de la Espriella, abogado penalista admirador de Trump y Milei, se convirti&oacute; este domingo en el nuevo presidente de Colombia tras vencer en la segunda vuelta m&aacute;s re&ntilde;ida de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Con 47 a&ntilde;os, el aspirante libertario de la de extrema derecha obtuvo 12.959.542 votos (49,66%), superando por un estrecho margen al izquierdista Iv&aacute;n Cepeda, quien logr&oacute; el 48,70% (12.708.712 sufragios), seg&uacute;n el preconeto. En unos comicios con participaci&oacute;n hist&oacute;rica, los 377.076 votos en blanco resultaron decisivos, al superar la diferencia final entre ambos candidatos.
    </p><p class="article-text">
        El desenlace, sin embargo, tiene un panorama m&aacute;s complejo. De la Espriella llega a la Casa de Nari&ntilde;o sin experiencia en cargos p&uacute;blicos, tras obtener el mayor caudal de votos registrado, pero con apenas cuatro senadores propios en un Congreso de 103 esca&ntilde;os (curules). Su Gobierno depender&aacute; de la disciplina y las negociaciones con fuerzas que lo apoyaron en la segunda vuelta: el Centro Democr&aacute;tico, Cambio Radical y los partidos Liberal y Conservador, formaciones tradicionales con agendas propias y fracturas internas que condicionar&aacute;n su margen de maniobra.
    </p><p class="article-text">
        Bogot&aacute; manten&iacute;a una calma contenida cuando a las 16:00, siete horas m&aacute;s en Espa&ntilde;a, se cerraron los puestos de votaci&oacute;n. Fabio Jim&eacute;nez, taxista de 50 a&ntilde;os, record&oacute; que esa ma&ntilde;ana hab&iacute;a visto en varios puntos de la ciudad sucursales bancarias y concesionarios de veh&iacute;culos protegidos con vallas como medida visible de prevenci&oacute;n ante una jornada que se tem&iacute;a agitada. &ldquo;Los que saben de estas cosas desde ayer ya se prepararon&rdquo;, resumi&oacute; con la misma parsimonia con la que sortea un atasco en una de las ciudades m&aacute;s congestionadas del mundo. 
    </p><p class="article-text">
        A las 17:30, con el 99,58% de las mesas reportadas por la Registradur&iacute;a Nacional, el resultado ya se consideraba irreversible. El pa&iacute;s hab&iacute;a dado un vuelco pol&iacute;tico radical: de elegir por primera vez un Gobierno de izquierda, pasaba ahora a una Administraci&oacute;n de derecha extrema cuya agresividad ha despertado comparaciones hist&oacute;ricas. Algunos han se&ntilde;alado el parecido con Laureano G&oacute;mez (presidente entre 1950 y 1953), recordado por su ret&oacute;rica pugnaz y su admiraci&oacute;n por Francisco Franco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero el investigador de la London School of Economics Juan David Velasco se&ntilde;ala que De la Espriella se aproxima m&aacute;s al conservador Miguel Abad&iacute;a M&eacute;ndez (1926-1930), un mandatario proempresarial, alineado con los intereses de Estados Unidos, con un discurso incendiario y un enfoque represivo en materia de seguridad. Como Abad&iacute;a, recibe un pa&iacute;s endeudado y comparte su defensa de los valores tradicionales. La diferencia es que Abad&iacute;a lleg&oacute; al poder tras ejercer como ministro en siete carteras. De la Espriella nunca ha ocupado un cargo p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Reacciones de un pa&iacute;s fracturado en dos</strong>
    </p><p class="article-text">
        El presidente saliente, Gustavo Petro, reaccion&oacute; en X antes de que se completara el preconteo [recuento provisional] advirtiendo que, con los datos de la Registradur&iacute;a, la diferencia entre los candidatos era de apenas tres d&eacute;cimas. Seg&uacute;n su criterio, &ldquo;no se puede proclamar ning&uacute;n presidente&rdquo; hasta el escrutinio oficial. Y a&ntilde;adi&oacute; que la realidad mostraba &ldquo;un pa&iacute;s partido por la mitad&rdquo; y denunci&oacute; &ldquo;injerencia extranjera quit&aacute;ndonos la libertad&rdquo;. Pero al mismo tiempo asegur&oacute; que acatar&iacute;a las decisiones de la justicia.
    </p><p class="article-text">
        Mientras Petro cuestionaba los n&uacute;meros, en Barranquilla, en el Caribe colombiano, el tambi&eacute;n llamado &ldquo;Tigre&rdquo; Abelardo de la Espriella celebraba su triunfo ante una multitud agolpada frente a una urna de cristal blindada desde donde se dirigi&oacute; a su &ldquo;manada&rdquo; en un discurso de 45 minutos intercalado por breves pausas con m&uacute;sica circense. &ldquo;No existe libertad sin seguridad, no existe democracia sin la vida privada y no existe naci&oacute;n sin h&eacute;roes como nuestros polic&iacute;as y soldados&rdquo;, afirm&oacute;. Y a&ntilde;adi&oacute; entre saludos militares y : &ldquo;La verdadera paz nace de la justicia que, en el fondo, est&aacute; ocupada por nuestras fuerzas militares y la polic&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Iv&aacute;n Cepeda &mdash;quien suma 16 a&ntilde;os en el Congreso&mdash; anunci&oacute; desde Bogot&aacute; la impugnaci&oacute;n de 33.000 mesas de votaci&oacute;n, critic&oacute; el preconteo y convoc&oacute; a sus seguidores a movilizarse. La estrategia de objeci&oacute;n no es nueva: si en la primera vuelta del 31 de mayo fue Gustavo Petro quien cuestion&oacute; el escrutinio, en esta segunda ronda su candidato&nbsp;derrotado ha sido quien repiti&oacute; el libreto. Esto ocurre a pesar de que la Misi&oacute;n de Observaci&oacute;n Electoral de la Uni&oacute;n Europea calific&oacute; el proceso de &ldquo;transparente y cre&iacute;ble&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El exterior vota por el &lsquo;Tigre&rsquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Colombia rompi&oacute; este domingo su r&eacute;cord hist&oacute;rico de participaci&oacute;n electoral. Con un padr&oacute;n de 41 millones de votantes habilitados en el pa&iacute;s y en el exterior, el 64% ejerci&oacute; su derecho al sufragio: 26.509.263 depositaron su papeleta. La cifra pulveriz&oacute; el techo hist&oacute;rico del 59,02% registrado en la segunda vuelta de 1998, que hab&iacute;a resistido intacto durante casi tres d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta ha sido una elecci&oacute;n como nunca antes ha pasado, que ha dejado al pa&iacute;s 50-50&rdquo;, dijo el analista electoral Camilo Cruz, quien compar&oacute; el resultado con lo ocurrido en Honduras y Per&uacute;, democracias latinoamericanas que han vivido fracturas similares. Cruz plante&oacute; la pregunta que definir&aacute; los pr&oacute;ximos cuatro a&ntilde;os: &ldquo;El ganador tendr&aacute; que decidir si va a gobernar para su postura mayoritaria o si va a gobernar para todo el pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los matices fueron surgiendo con el paso de las horas. El analista Andr&eacute;s Sampayo se&ntilde;al&oacute; uno de ellos en X: dentro de Colombia, la diferencia entre los dos candidatos ha sido un empate t&eacute;cnico. Fue el voto en el exterior el que decidi&oacute; la presidencia. &ldquo;La elecci&oacute;n se est&aacute; definiendo por m&aacute;rgenes m&iacute;nimos dentro de Colombia y por una ventaja contundente por fuera de Colombia&rdquo;, escribi&oacute; Sampayo. De la Espriella gan&oacute; Colombia desde fuera de Colombia.
    </p><p class="article-text">
        Para Cruz, la jornada dej&oacute; dos lecciones. La primera: el voto en blanco fue significativo no por su volumen sino por su posici&oacute;n. &ldquo;Al final, la no distribuci&oacute;n del voto entre las dos preferencias finalistas termina, en una elecci&oacute;n tan cerrada, definiendo la victoria para un sector u otro&rdquo;, dijo. &ldquo;Hay un mensaje para el pa&iacute;s, pero ese mensaje todav&iacute;a no tiene rostro&rdquo;. La segunda es institucional: la participaci&oacute;n abierta del presidente Petro y de los alcaldes de Cali, Medell&iacute;n y Barranquilla en la campa&ntilde;a rompe una tradici&oacute;n de neutralidad que, advierte Cruz, anticipa un escenario muy conflictivo para futuras elecciones.
    </p><p class="article-text">
        Al cierre de la jornada, los temores de un estallido social en Bogot&aacute; se disiparon. Se registraron algunos fugaces disturbios y celebraciones callejeras que recordaban el reciente triunfo de la selecci&oacute;n nacional frente a Uzbekist&aacute;n en el Mundial. En el pudiente norte de la capital, Gilberto Gait&aacute;n, de 69 a&ntilde;os, resum&iacute;a con pragmatismo su postura por el nuevo presidente de extrema derecha mientras cerraba el servicio de aparcacoches que gestiona desde hace a&ntilde;os. &ldquo;Es un hombre de negocios; no necesita robar&rdquo;. El pa&iacute;s ya ha comenzado a medir el alcance de sus palabras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ultra-espriella-gana-colombia-minima-izquierdista-cepeda_1_13322150.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Jun 2026 05:00:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El ultra De la Espriella gana la Presidencia de Colombia por la mínima al izquierdista Cepeda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Gustavo Petro,Elecciones,Abelardo de la Espriella]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Elecciones en Colombia: el candidato ultra De la Espriella busca hacerse con la presidencia frente al progresista Cepeda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/elecciones-colombia-candidato-ultra-espriella-busca-hacerse-presidencia-frente-progresista-cepeda_1_13318722.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3178f40d-990b-4266-891b-0d48df52fc54_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Elecciones en Colombia: el candidato ultra De la Espriella busca hacerse con la presidencia frente al progresista Cepeda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los colombianos eligen este domingo en segunda vuelta al próximo presidente entre Abelardo de la Espriella, ganador de la primera ronda y favorito en las encuestas, e Iván Cepeda, del Pacto Histórico, el partido del presidente Petro
</p><p class="subtitle">Perfil - 'El tigre' De la Espriella: quién es el abogado de extrema derecha que ha ganado las elecciones en Colombia
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/internacional/colombia-vota-presidenciales-izquierda-favorita-extrema-derecha-rozando-segunda-vuelta_1_13261377.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Colombia bati&oacute; el pasado 31 de mayo su r&eacute;cord hist&oacute;rico de participaci&oacute;n electoral</a> sin que sus candidatos presidenciales debatieran una sola vez. En Bogot&aacute;, en Medell&iacute;n o la portuaria Barranquilla, los puestos de votaci&oacute;n amanecieron con filas m&aacute;s largas de lo habitual.
    </p><p class="article-text">
        El electorado <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ultra-espriella-gana-enfrentara-izquierdista-cepeda-segunda-vuelta-colombia-petro-cuestiona-resultado_1_13264548.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eligi&oacute; en primera vuelta al aspirante de la derecha radical,</a> Abelardo de la Espriella, quien lider&oacute; con 10,36 millones de votos (43,74%). Hoy su rival en las urnas ser&aacute; Iv&aacute;n Cepeda, el representante del oficialista Pacto Hist&oacute;rico, que sum&oacute; 9,69 millones (40,90%). Uno de los dos gobernar&aacute; los pr&oacute;ximos cuatro a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/internacional/tigre-espriella-abogado-extrema-derecha-ganado-elecciones-colombia_1_13264819.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Abelardo De la Espriella</a>, de 47 a&ntilde;os, llega a esta segunda vuelta con un impulso que muy pocos hab&iacute;an detectado en el radar. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/tigre-espriella-abogado-extrema-derecha-ganado-elecciones-colombia_1_13264819.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ning&uacute;n candidato hab&iacute;a alcanzado tantos votos en una primera ronda</a>, ni siquiera el influyente &Aacute;lvaro Uribe en sus dos victorias de principios de este milenio. Para hacerse una idea, hace tan solo dos meses las encuestas situaban al aspirante ultraderechista en tercer lugar. Pero el desplome de la senadora uribista Paloma Valencia, candidata de la derecha institucional que qued&oacute; tercera con menos del 7%, volc&oacute; hacia De la Espriella un caudal de votos y oblig&oacute; a rivales y analistas a recalibrar sus estrategias. 
    </p><p class="article-text">
        Entre tanto, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ivan-cepeda-denunciante-alvaro-uribe-iman-izquierda-proximas-elecciones-colombia_1_12732774.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Iv&aacute;n Cepeda, senador de izquierda de 62 a&ntilde;os, heredero del proyecto del presidente y defensor de derechos humanos</a>, hab&iacute;a encabezado las encuestas y su campa&ntilde;a lleg&oacute; a creer que podr&iacute;a ganar en primera vuelta. No fue as&iacute;. Su resultado traz&oacute; con exactitud los l&iacute;mites del izquierdista Pacto Hist&oacute;rico que Gustavo Petro construy&oacute; desde el poder: un bloque fiel, movilizado, pero incapaz de ir m&aacute;s all&aacute; de sus propias fronteras. El precio de ese repliegue qued&oacute; claro en la recta final y la formaci&oacute;n no logr&oacute; captar, en un intento tard&iacute;o y sin demasiada convicci&oacute;n, al electorado del centro pol&iacute;tico. 
    </p><h2 class="article-text">Voto por descarte m&aacute;s que por convicci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Por segunda vez consecutiva, el pa&iacute;s se debate entre extremos: un populismo de derecha con fuerte arraigo transversal y una izquierda que moviliza a los sectores m&aacute;s vulnerables. Aunque los partidos hist&oacute;ricos mantienen su poder en el Congreso mediante el clientelismo, la pugna por el Ejecutivo opera bajo otra l&oacute;gica. El polit&oacute;logo Gustavo Duncan (Universidad EAFIT) plantea una tesis: &ldquo;Los colombianos ya no conf&iacute;an en la pol&iacute;tica tradicional para la presidencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este tablero polarizado, el pol&iacute;tico tradicional pas&oacute; de ser el protagonista de la contienda a convertirse, en algunos casos, en un negociador en la sombra, indispensable para la gobernabilidad pero incapaz a la hora de cautivar al electorado de forma masiva en las urnas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La gente elegirá a quien represente una menor amenaza para su forma de ver la vida</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Bibiana Ortega</span>
                                        <span>—</span> Politóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Bibiana Ortega, polit&oacute;loga especialista en comportamiento electoral de la Universidad Javeriana, sostiene en conversaci&oacute;n con elDiario.es que el domingo se votar&aacute; m&aacute;s por descarte que por convicci&oacute;n. &ldquo;La gente elegir&aacute; a quien represente una menor amenaza para su forma de ver la vida, para su visi&oacute;n del Estado, para su percepci&oacute;n de seguridad y de los derechos&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        Se trata de la misma l&oacute;gica que oper&oacute; en 2022, cuando Gustavo Petro y el entonces &lsquo;outsider&rsquo; de derecha Rodolfo Hern&aacute;ndez se presentaron como rivales irreconciliables. Las encuestas actuales lo corroboran: seg&uacute;n la encuestadora CB Global Data, el 50,4% de los colombianos dice que jam&aacute;s votar&iacute;a por Cepeda y el 46,3% afirma lo mismo de De la Espriella.
    </p><p class="article-text">
        En esta elecci&oacute;n, m&aacute;s de la mitad del pa&iacute;s rechaza a uno de los dos candidatos en competencia. La campa&ntilde;a, adem&aacute;s, ha dejado cicatrices visibles. El presidente Gustavo Petro nunca reconoci&oacute; los resultados de la primera vuelta e insinu&oacute; que hubo fraude sin pruebas. Tambi&eacute;n dej&oacute; abierta la posibilidad de rechazar lo que ocurra este domingo 21 de junio. Su candidato, Iv&aacute;n Cepeda, tard&oacute; ocho d&iacute;as en admitir aquella derrota, pese a reconocer el 1 de junio que no hab&iacute;a hallado &ldquo;irregularidades de dimensiones suficientes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En la otra esquina, Abelardo De la Espriella celebr&oacute; su triunfo en Barranquilla, en el Caribe colombiano, con una advertencia: &ldquo;Vamos a defender la democracia por la raz&oacute;n o por la fuerza&rdquo;. Dos semanas despu&eacute;s inst&oacute; a las Fuerzas Militares a intervenir si Petro desconoc&iacute;a el resultado del balotaje. Entre tanto, los dos candidatos negociaron durante semanas las condiciones de un debate que nunca lleg&oacute; a celebrarse.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Negociaciones &ldquo;condicionadas&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Laura Wills, polit&oacute;loga de la Universidad de los Andes, observa que, pese a la polarizaci&oacute;n, las encuestas muestran que la mayor&iacute;a de los colombianos sigue considerando la democracia como el mejor sistema posible. El problema, apunta, es que cada polo ideol&oacute;gico la ha definido como un sastre a su medida. Por un lado, se presenta un espacio que debe protegerse de actores violentos, incluso con propuestas que estiran los l&iacute;mites del Estado de derecho o las libertades individuales. Por el otro, se concibe como el marco necesario para impulsar cambios estructurales, no siempre consensuados, hacia una sociedad m&aacute;s igualitaria.
    </p><p class="article-text">
        Wills descree que, una vez en el poder, los candidatos vayan a romper las reglas formales del juego democr&aacute;tico. Le preocupa, en cambio, que fallen los mecanismos de contrapeso de un sistema presidencialista como el colombiano. O que no exista una oposici&oacute;n con capacidad real de frenar excesos. De momento, el Congreso que heredar&aacute; el pr&oacute;ximo presidente est&aacute; fragmentado en cerca de una docena de partidos. Ninguno supera el 15% del poder pol&iacute;tico. &ldquo;Quien gane tendr&aacute; las herramientas para armar coaliciones&rdquo;, sostiene Wills. &ldquo;Pero las negociaciones vendr&aacute;n condicionadas: prebendas, ministerios y clientelismo&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La conversación va a estar muy degradada y con mucha confrontación, y eso no solía ser así en Colombia</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gustavo Duncan</span>
                                        <span>—</span> Doctor en Ciencias Políticas
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Gustavo Duncan comparte los reparos y plantea otros. Para el polit&oacute;logo y columnista del diario El Tiempo, el peligro no radica en una ruptura democr&aacute;tica, sino en un proceso m&aacute;s silencioso: la lenta oxidaci&oacute;n interna del sistema. Esto implica que gobernar se convierta en el arte de hostigar al adversario en lugar de administrar el pa&iacute;s con buen pulso. &ldquo;Lo m&aacute;s probable es que gane Abelardo y que haga pol&iacute;tica dura&rdquo;, afirma el tambi&eacute;n doctor en Ciencias Pol&iacute;ticas, quien advierte de que &ldquo;la conversaci&oacute;n va a estar muy degradada y con mucha confrontaci&oacute;n. Y eso no sol&iacute;a ser as&iacute; en Colombia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Juan David Velasco, coautor del exhaustivo libro <em>&iquest;Qui&eacute;n manda en Colombia?, </em>precisa que en casi el 44% de los municipios existe un electorado de derecha muy estable que vot&oacute; por &Aacute;lvaro Uribe en 2006, por el 'No' al acuerdo de paz en 2016 y por el ya fallecido ingeniero Rodolfo Hern&aacute;ndez en 2022. A este bloque ahora se sumaron otras &eacute;lites econ&oacute;micas impulsadas por el miedo. &ldquo;El 'Arca de No&eacute;' [como bautiz&oacute; la campa&ntilde;a de la extrema derecha su plan de choque fiscal y energ&eacute;tico] fue interpretado como un b&aacute;lsamo frente a temores como la ca&iacute;da de los ingresos petroleros, el riesgo de un apag&oacute;n y m&aacute;s impuestos al patrimonio&rdquo;, explica el acad&eacute;mico de la Universidad Javeriana. &ldquo;Al final, esas preocupaciones econ&oacute;micas pesaron m&aacute;s que las inquietudes sobre sus posturas antiliberales&rdquo;, concluye.
    </p><h2 class="article-text">Ventaja para De la Espriella</h2><p class="article-text">
        Los cat&oacute;licos ultraconservadores son, seg&uacute;n Bibiana Ortega, la novedad de esta campa&ntilde;a. Tras alejarse de Paloma Valencia, en parte por incluir en su propuesta una f&oacute;rmula vicepresidencial de la comunidad LGBTQ, este sector vio bajo amenaza sus principios sobre la familia tradicional. Su alternativa fue De la Espriella. Y para superar el hecho de que el candidato ultra no es evang&eacute;lico ni devoto, el liderazgo religioso construy&oacute; una justificaci&oacute;n teol&oacute;gica basada en el rey persa Ciro: el gobernante pagano instrumentalizado por la divinidad. De hecho, uno de sus gritos de batalla electoral ha sido convertir Colombia en una &lsquo;Patria milagro&rsquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El candidato colombiano ultraderechista Abelardo de la Espriella en un acto de campaña, en Cartagena.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Lo cierto es que las &uacute;ltimas encuestas coinciden: De la Espriella, a quien el presidente Donald Trump ha apoyado sin recato, lidera con una ventaja de entre cuatro y ocho puntos. Ninguna firma prev&eacute; un triunfo de Cepeda. En la recta final, el voto en blanco &mdash;que lleg&oacute; a rozar el 16%&mdash; se desinfl&oacute; hasta casi desaparecer. La incertidumbre se disip&oacute; y los datos sugieren que la mayor&iacute;a de los indecisos termin&oacute; inclin&aacute;ndose por el candidato de la ultraderecha que ha prometido &ldquo;destripar a la izquierda&rdquo; e importar el modelo de c&aacute;rceles de Bukele a las selvas colombianas.
    </p><p class="article-text">
        Pese al panorama, Bibiana Ortega rescata algunas razones para la esperanza. La polit&oacute;loga argumenta que el verdadero hito de este periodo no es el Gobierno actual, sino la madurez democr&aacute;tica que dej&oacute; a su paso. &ldquo;La derecha aprendi&oacute; a ser oposici&oacute;n; la izquierda, a gobernar. Y cuando las Cortes o el Congreso debieron frenar al Ejecutivo, lo hicieron&rdquo;, afirma. Asimismo, concluye, las instituciones locales se consolidaron al superar su mayor examen. El pa&iacute;s definir&aacute; este domingo si se suma a la tendencia de erosi&oacute;n democr&aacute;tica mundial o mantiene su rumbo a pesar de la ret&oacute;rica de fuerza que crece. &ldquo;A veces, da la impresi&oacute;n de que en Colombia pasa de todo&rdquo;, remata Ortega. &ldquo;Pero en realidad nada pasa&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/elecciones-colombia-candidato-ultra-espriella-busca-hacerse-presidencia-frente-progresista-cepeda_1_13318722.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Jun 2026 19:50:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Elecciones en Colombia: el candidato ultra De la Espriella busca hacerse con la presidencia frente al progresista Cepeda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Gustavo Petro,Ultraderecha,Ultraderecha en América Latina,Álvaro Uribe,Elecciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Claves de la victoria del candidato de extrema derecha en Colombia y qué puede pasar en la segunda vuelta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/claves-victoria-candidato-extrema-derecha-colombia-pasar-segunda-vuelta_129_13267157.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4dd878e6-f33e-49a3-a798-0ddd473708ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144309.jpg" width="5437" height="3058" alt="Claves de la victoria del candidato de extrema derecha en Colombia y qué puede pasar en la segunda vuelta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
Iván Cepeda, el candidato de izquierdas llega a la segunda vuelta con una herida y una oportunidad. La cicatriz visible es que no movilizó a su propio electorado y la oportunidad es que parte del apoyo de De la Espriella es pragmático y puede moverse</p><p class="subtitle">Qué legado social y político deja el primer gobierno de izquierdas de la historia de Colombia
</p></div><p class="article-text">
        Algo ya se ven&iacute;a cociendo en Colombia desde hace cuatro a&ntilde;os. En mayo de 2022, un ingeniero septuagenario millonario y exc&eacute;ntrico llamado Rodolfo Hern&aacute;ndez irrumpi&oacute; en la primera vuelta presidencial con casi seis millones de votos y estuvo a tres puntos de alcanzar el poder. Lo llamaron el &ldquo;Trump colombiano&rdquo;. Pero qued&oacute; descartado por sus excesos verbales y sus enredos judiciales a pesar de haber enarbolado la lucha anticorrupci&oacute;n como bandera de campa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Muchos creyeron que era una simple anomal&iacute;a. Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, un abogado penalista de extrema derecha de 47 a&ntilde;os y sin experiencia pol&iacute;tica llamado <a href="https://www.eldiario.es/internacional/tigre-espriella-abogado-extrema-derecha-ganado-elecciones-colombia_1_13264819.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Abelardo De la Espriella</a> ha hecho lo mismo, pero con <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ultra-espriella-gana-enfrentara-izquierdista-cepeda-segunda-vuelta-colombia-petro-cuestiona-resultado_1_13264548.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">10 millones de apoyos</a> y ganando la primera vuelta al favorito y candidato del oficialismo de izquierda Iv&aacute;n Cepeda. &iquest;C&oacute;mo se explica?
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s furor que ideolog&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Colombia no llega hasta aqu&iacute; sola. La izquierda sigue en el poder en M&eacute;xico, Brasil y Uruguay, pero al mismo tiempo emerge una nueva derecha que avanza all&iacute; donde el descontento cala m&aacute;s hondo: Milei en Argentina, Noboa en Ecuador y Bukele en El Salvador como una franquicia de exportaci&oacute;n. Colombia, de momento, ha tardado en sumarse a esa tendencia. El progresismo gobern&oacute; los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os y sigue siendo una fuerza pol&iacute;tica importante, con algo m&aacute;s de nueve millones y medio de votos. Pero el domingo no gan&oacute; la primera vuelta, ni siquiera con el empuje del presidente.
    </p><p class="article-text">
        El de De la Espriella no se trata de un fen&oacute;meno ideol&oacute;gico en sentido cl&aacute;sico. Es algo m&aacute;s visceral y m&aacute;s difuso. El polit&oacute;logo Camilo Cruz lo resume as&iacute;: la fractura entre quienes dependen del Estado y quienes aprendieron a prescindir de &eacute;l. En Colombia, esa brecha tiene un rostro concreto: la mitad de la fuerza laboral trabaja en la econom&iacute;a informal, entre ellos miles de abogados, m&eacute;dicos o ingenieros que en Espa&ntilde;a entrar&iacute;an en la categor&iacute;a de aut&oacute;nomos. Es decir, un segmento de profesionales independientes, ajeno a las estructuras estatales y desconfiado de su burocracia. Y, sobre todo, de sus promesas. El cuatrienio del gobierno de Petro los alej&oacute; a&uacute;n m&aacute;s y De la Espriella supo leerlos cuando nadie m&aacute;s lo hac&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El abogado ha seguido el guion utilizado por varios candidatos de la derecha radical desde finales de los a&ntilde;os 80: explotar la condici&oacute;n de &ldquo;outsider&rdquo; &mdash;cercano siempre al poder, nunca dentro de &eacute;l&mdash; para encarnar el hartazgo ciudadano y presentarse como el &uacute;nico salvador del &ldquo;abismo petrista&rdquo; o, en su defecto, del &ldquo;comunismo hispanoamericano&rdquo;. Mientras tanto,  presume de su fortuna en redes sociales, mostrado sus vuelos en jet privado, su Rolls-Royce Phantom y pasa largas temoradas en sus casas de Miami, Bogot&aacute; y la campi&ntilde;a toscana.
    </p><h2 class="article-text">El contexto regional</h2><p class="article-text">
        Hay una explicaci&oacute;n estructural a la victoria de De la Espriella. &ldquo;Colombia ha entrado en la din&aacute;mica latinoamericana&rdquo;, explica la analista Nadia P&eacute;rez Guevara. &ldquo;Debido a la existencia del conflicto armado interno, estuvimos un poco ajenos a las olas y a los debates regionales. Ahora no. Los temas relacionados con la violencia, la distribuci&oacute;n de la tierra y los derechos humanos ya no son ejes prioritarios&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, la guerra organiz&oacute; la pol&iacute;tica colombiana. La posici&oacute;n frente a las guerrillas o la paz movilizaba al electorado. Cuando esa l&oacute;gica empez&oacute; a disolverse, qued&oacute; libre un espacio que De la Espriella ocup&oacute; con otro lenguaje: seguridad urbana, antipol&iacute;tica, informalidad y valores conservadores. El mismo idioma que Milei habla en Buenos Aires o que Trump esgrime en Washington.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Colombia entra a la dinámica latinoamericana [...] Los temas relacionados con la violencia, la distribución de la tierra y los derechos humanos ya no son ejes prioritarios</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Nadia Pérez Guevara</span>
                                        <span>—</span> Analista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Hundimiento del uribismo</h2><p class="article-text">
        El polit&oacute;logo Yann Basset, de la Universidad del Rosario, asegura que hay cierta continuidad en la historia de hace cuatro a&ntilde;os con la candidatura del ingeniero Rodolfo Hern&aacute;ndez, condenado por corrupci&oacute;n en marzo de 2024 y fallecido en septiembre del mismo a&ntilde;o. &ldquo;En ambos casos [con Abelardo] se nota un vac&iacute;o de liderazgo de la derecha tradicional en el contexto posturibista. [El expresidente &Aacute;lvaro] Uribe sigue siendo una figura importante, pero ya no alcanza a ser el l&iacute;der hegem&oacute;nico que fue hace 20 a&ntilde;os&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        De cualquier forma, Paloma Valencia se mantuvo leal a su mentor pol&iacute;tico, se pleg&oacute; sin fisuras al expresidente y busc&oacute; atraer al electorado de centro con su f&oacute;rmula vicepresidencial, Juan Daniel Oviedo, un tecn&oacute;crata de perfil moderado. Sin embargo, la uni&oacute;n no cuaj&oacute;: el Centro Democr&aacute;tico pas&oacute; de 3,2 millones de sufragios en las primarias de marzo a 1,6 millones este domingo.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Y ahora qu&eacute;?</h2><p class="article-text">
        De la Espriella supo leer la coyuntura pol&iacute;tica. Se lanz&oacute; con un programa de apenas tres p&aacute;ginas y consigui&oacute; movilizar a un electorado que llevaba a&ntilde;os esperando un discurso de extrema derecha sin complejos. Pero Basset matiza: no todo su apoyo es ideol&oacute;gico. &ldquo;En la &uacute;ltima semana, la gente se dej&oacute; llevar por una especie de voto &uacute;til a la derecha que termin&oacute; de hundir a Valencia. Hay mucho voto pragm&aacute;tico de una derecha m&aacute;s tradicional que se acab&oacute; volcando hacia &eacute;l&rdquo;. As&iacute;, el tambi&eacute;n apodado Tigre llega a la segunda vuelta del 21 de junio con una coalici&oacute;n m&aacute;s heterog&eacute;nea de lo que parece. Es una fortaleza, pero tambi&eacute;n una fragilidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En la última semana, la gente se dejó llevar por una especie de voto útil a la derecha que terminó de hundir a Valencia. Hay mucho voto pragmático de una derecha más tradicional que se acabó volcando hacia él</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Yann Basset</span>
                                        <span>—</span> Politólogo de la Universidad del Rosario
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de su buen resultado hay dos apoyos que los expertos apenas empiezan a cartografiar: los j&oacute;venes conservadores de TikTok y otras redes sociales, y las iglesias evang&eacute;licas. &ldquo;Son j&oacute;venes que, por el acceso a la informaci&oacute;n v&iacute;a digital, han mirado hacia la derecha y hacia principios conservadores&rdquo;, explica P&eacute;rez Guevara. Este es, quiz&aacute;s, un matiz importante para quienes daban por hecho que todos los manifestantes que salieron a la calle durante el paro y el estallido social de 2021 estaban con la izquierda petrista. Al parecer, una parte de esa misma generaci&oacute;n conect&oacute; con el universo global de Trump y deposit&oacute; su vot&oacute; por el Tigre.
    </p><p class="article-text">
        El segundo bloque es a&uacute;n m&aacute;s silencioso. &ldquo;Las iglesias cristianas nunca hab&iacute;an logrado consolidarse como fuerza pol&iacute;tica en Colombia. Ahora s&iacute; lo hacen de manera abierta&rdquo;, analiza P&eacute;rez Guevara. De hecho, el jefe de debate de la Espriella es Jaime Andr&eacute;s Beltr&aacute;n, pastor cristiano e hijo de uno de los l&iacute;deres evang&eacute;licos m&aacute;s influyentes de Santander, en el noreste del pa&iacute;s. Y el propio De la Espriella, que en otros tiempos se declaraba ateo, lleg&oacute; a esta campa&ntilde;a rezando en p&uacute;blico. Las estructuras eclesi&aacute;sticas hicieron el resto del trabajo territorial que su movimiento Firmes por la Patria, con apenas un a&ntilde;o en pol&iacute;tica, no pod&iacute;a hacer solo.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, Iv&aacute;n Cepeda llega a la segunda vuelta con una herida y una oportunidad, tras sembrar en la jornada electoral la duda sobre los resultados y rectificar al d&iacute;a siguiente. &ldquo;No hemos encontrado en este momento evidencias sobre hechos de una dimensi&oacute;n o profundidad que merezcan un pronunciamiento sobre eventuales irregularidades&rdquo;, reconoci&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        La cicatriz visible es que no moviliz&oacute; a su propio electorado de izquierda. &ldquo;Hay un hueco de al menos un mill&oacute;n de votos recuperables solo en Bogot&aacute;&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; el domingo por la noche, durante un debate en YouTube, el polit&oacute;logo Ricardo Garc&iacute;a Duarte, exrector de la Universidad Distrital. &ldquo;Tambi&eacute;n en el Caribe y en el Valle del Cauca, donde hace cuatro a&ntilde;os la izquierda tuvo una votaci&oacute;n muy considerable&rdquo;. La oportunidad: parte del apoyo de De la Espriella es pragm&aacute;tico y puede moverse. 
    </p><p class="article-text">
        Garc&iacute;a Duarte advierte que para cambiar el rumbo Cepeda debe modificar su discurso. Cita un ejemplo: la izquierda no puede quedarse en la letan&iacute;a de las negociaciones de paz. El experto sugiere que, tras los <a href="https://www.eldiario.es/internacional/legado-social-politico-deja-primer-gobierno-izquierdas-historia-colombia_1_13261225.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fallos de la pol&iacute;tica de Paz Total</a> de Petro, debe garantizar seguridad y combinar la negociaci&oacute;n con la coerci&oacute;n institucional. 
    </p><p class="article-text">
        La polit&oacute;loga Nadia P&eacute;rez Guevara interpreta el triunfo de De la Espriella, por su parte, como un fen&oacute;meno multiclase que agrupa no solo a votantes afines a la ultraderecha, sino tambi&eacute;n a desafectos y ciudadanos c&iacute;nicos frente a la pol&iacute;tica y la democracia. Media Colombia llevaba ya algunos a&ntilde;os acumulando el descontento. Y el domingo en la noche, por primera vez, alguien lo tradujo en victoria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/claves-victoria-candidato-extrema-derecha-colombia-pasar-segunda-vuelta_129_13267157.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jun 2026 19:35:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Claves de la victoria del candidato de extrema derecha en Colombia y qué puede pasar en la segunda vuelta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Elecciones,Ultraderecha,Ultraderecha en América Latina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['El tigre' De la Espriella: quién es el abogado de extrema derecha que ha ganado las elecciones en Colombia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/tigre-espriella-abogado-extrema-derecha-ganado-elecciones-colombia_1_13264819.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f3835db8-b861-4804-893e-889ee0dee73c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;El tigre&#039; De la Espriella: quién es el abogado de extrema derecha que ha ganado las elecciones en Colombia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El candidato, que muestra una vida de lujo en redes y se adhiere al experimento radical de Milei y Bukele, ha sorprendido al obtener el mayor número de votos en la primera ronda de las presidenciales de este domingo, y se medirá en segunda vuelta con el izquierdista Iván Cepeda</p><p class="subtitle">El ultra De la Espriella gana y se enfrentará al izquierdista Cepeda en la segunda vuelta en Colombia mientras Petro cuestiona el resultado
</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Un libertario sin trayectoria pol&iacute;tica al frente del poder en Colombia durante los pr&oacute;ximos cuatro a&ntilde;os? Para llegar all&aacute;, Abelardo de la Espriella, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ultra-espriella-gana-enfrentara-izquierdista-cepeda-segunda-vuelta-colombia-petro-cuestiona-resultado_1_13264548.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">medi&aacute;tico abogado penalista de 47 a&ntilde;os, ha dado un paso este domingo </a>venciendo al izquierdista Iv&aacute;n Cepeda en la primera vuelta de las elecciones presidenciales. En un triunfo que ninguna encuesta predijo, De la Espriella ha obtenido 10,3 millones de votos (43,7%), por encima de Cepeda, con 9,6 millones de votos (40,9%). Los dos se medir&aacute;n el 21 de junio en la segunda vuelta.
    </p><p class="article-text">
        La candidatura de De la Espriella ha generado entusiasmo en sectores del conservadurismo local, que lo ven como el &uacute;nico dique efectivo contra el aspirante del oficialista Pacto Hist&oacute;rico, pero ha despertado inquietud en otras facciones por la vaguedad de sus propuestas y su adhesi&oacute;n al experimento radical <a href="https://www.eldiario.es/internacional/son-caras-ultraderecha-america-latina_1_13066758.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encarnado por Milei en Argentina, Kast en Chile y Bukele en El Salvador</a>.
    </p><p class="article-text">
        La tentaci&oacute;n del todo o nada con un recetario de extrema derecha inquieta a muchos en Colombia. Pero la trayectoria de De la Espriella tambi&eacute;n genera dudas. El lunar m&aacute;s visible es, quiz&aacute;s, su defensa jur&iacute;dica de Alex Saab, exministro de Industria de Venezuela hoy detenido en Nueva York: un turbio empresario colombiano condenado en Estados Unidos por blanqueo de dinero y conspiraci&oacute;n. La Administraci&oacute;n Biden lo indult&oacute; en 2023 en un canje de presos, pero m&uacute;ltiples investigaciones period&iacute;sticas lo se&ntilde;alan con fuerza como presunto testaferro de Nicol&aacute;s Maduro.
    </p><p class="article-text">
        De la Espriella, que se ha presentado por el incipiente movimiento Defensores de la Patria, ha intentado desmarcarse de su viejo cliente argumentando que su firma de abogados dej&oacute; de representar a Saab en 2019, cuando Washington lo incluy&oacute; en la Lista Clinton. Dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, sin embargo, el exministro chavista a&uacute;n lo recordaba como un &ldquo;gran abogado y amigo&rdquo;. No menos pol&eacute;mica fue su defensa de David Murcia Guzm&aacute;n, cerebro del mayor esquema Ponzi en Colombia: 200.000 v&iacute;ctimas &mdash;en su mayor&iacute;a de renta baja&mdash; y unos 1.200 millones de d&oacute;lares defraudados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que buscamos es demostrar que DMG no es una empresa criminal&rdquo;, afirm&oacute; en julio de 2012 el entonces joven apoderado, en referencia a la estafa piramidal, en una entrevista televisada. Poco despu&eacute;s se apart&oacute; tambi&eacute;n de ese caso, pero su papel dej&oacute; una estela de preguntas que han emergido en campa&ntilde;a electoral.
    </p><h2 class="article-text">La nueva piel del &lsquo;Tigre&rsquo;</h2><p class="article-text">
        Mucho antes de que adoptara el apodo de &ldquo;Tigre&rdquo;, en su c&iacute;rculo m&aacute;s cercano era conocido como &ldquo;Papucho&rdquo;: un sobrenombre que hoy solo reclama con derecho su madre, Mar&iacute;a Eugenia Otero. En Monter&iacute;a, ciudad media al norte de Colombia donde arraigan sus ra&iacute;ces, sus allegados resaltan el contraste: de aquel joven provinciano, inquieto y entra&ntilde;able, a una figura nacional en apariencia recia que usa el saludo militar como emblema pol&iacute;tico y promete castigar a los delincuentes sin ser &ldquo;pol&iacute;ticamente correcto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, desde hace tiempo escenifica en sus redes sociales una vida de vuelos frecuentes en jet privado, presume de su Rolls-Royce Phantom y pasa largas temporadas en sus casas de Miami, Bogot&aacute; o la campi&ntilde;a toscana. Un mundo alejado del de su infancia. Su padre, Abelardo, fue un discreto notario con alg&uacute;n cargo regional en las filas del Partido Liberal. Y su educaci&oacute;n, primero en el Colegio De La Salle de Monter&iacute;a y m&aacute;s tarde en la Universidad Sergio Arboleda de Bogot&aacute;, se asemeja m&aacute;s a la de cualquier chico de familia media colombiana.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Una parte de su auge se explica porque el uribismo, que dominó la derecha con el Partido Centro Democrático durante la última década, ha sufrido un desgaste evidente y aún no se recupera. En ese vacío de liderazgo emerge esta figura sin trayectoria política previa</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Yann Basset</span>
                                        <span>—</span> analista político de la Universidad del Rosario
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Su fortuna, sin a&uacute;n haber llegado a los 50 a&ntilde;os, es posterior a esa infancia austera y se sustenta en dos pilares: el despacho de abogados y una red creciente de empresas. En un principio fueron una marca de ron, una consultora inmobiliaria y una suerte de sastrer&iacute;a de lujo. Pero hoy suma una treintena de sociedades con todo tipo de accionistas &mdash;algunas de ellas en n&uacute;meros rojos&mdash;. &ldquo;Primero se da a conocer en un pa&iacute;s donde la pol&iacute;tica pasa por el mundo del derecho penal&rdquo;, explica Jorge Iv&aacute;n Cuervo, acad&eacute;mico de la Universidad Externado nombrado Ministro de Justicia hace poco. &ldquo;Sus estrategias de litigio lo acercaron a las &eacute;lites. Y ahora su objetivo es alcanzar el poder pol&iacute;tico por fuera de los partidos tradicionales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un guion seguido por varios candidatos de la derecha radical desde finales de los a&ntilde;os 80: explotar la condici&oacute;n de &ldquo;outsider&rdquo; &mdash;cercano siempre al poder, nunca dentro de &eacute;l&mdash; para encarnar el hartazgo ciudadano y presentarse como el &uacute;nico salvador del &ldquo;abismo petrista&rdquo; o, en su defecto, del &ldquo;comunismo hispanoamericano&rdquo;. Para moderar la imagen de provocador, present&oacute; al exviceministro de Hacienda Jos&eacute; Manuel Restrepo como f&oacute;rmula vicepresidencial: un rector universitario que pas&oacute; los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os refutando punto por punto las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas de Petro a trav&eacute;s de confrontaciones directas en la red social X.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de De la Espriella, sin embargo, resulta evidente que sus bases y su gu&iacute;a pol&iacute;tica son un calco del uribismo purasangre. Es decir, la del discurso militarista de mano dura y el &eacute;nfasis en conceptos decimon&oacute;nicos como la &ldquo;patria&rdquo; o la &ldquo;familia&rdquo; tradicional, que su amigo el expresidente &Aacute;lvaro Uribe ha empu&ntilde;ado. &Eacute;l mismo ha sintetizado su proyecto electoral como una amalgama entre la cruzada de Nayib Bukele contra la creciente inseguridad urbana y rural, con el mismo enfoque carcelario, y la motosierra burocr&aacute;tica del argentino Javier Milei, con la cual prev&eacute; cercenar en Colombia el n&uacute;mero de ministerios existentes, de los 19 actuales, a una decena (y eliminar 70.000 puestos estatales).
    </p><p class="article-text">
        De hecho, su cercan&iacute;a con el uribismo se remonta a 2005. En aquellos d&iacute;as fungi&oacute; como director y representante legal de la pol&eacute;mica Fundaci&oacute;n Iniciativas por la Paz (FIPAZ), donde combin&oacute; funciones de promoci&oacute;n y divulgaci&oacute;n del proceso de desmovilizaci&oacute;n de los ej&eacute;rcitos paramilitares, impulsado entonces por el Gobierno de &Aacute;lvaro Uribe V&eacute;lez. La Corte Suprema orden&oacute; m&aacute;s tarde a la Fiscal&iacute;a investigar a de De la Espriella por su rol en dicha ONG, descrita por excombatientes como el &ldquo;brazo ideol&oacute;gico&rdquo; de las sanguinarias Autodefensas Unidas de Colombia. Las indagaciones, sin embargo, se cerraron en 2012 por falta de pruebas.
    </p><h2 class="article-text">En busca de voz propia</h2><p class="article-text">
        De la Espriella oficializ&oacute; su candidatura el pasado 11 de diciembre en un mitin cargado de mesianismo pol&iacute;tico y fervor casi religioso. &ldquo;Una parte de su auge se explica porque el uribismo, que domin&oacute; la derecha con el Partido Centro Democr&aacute;tico durante la &uacute;ltima d&eacute;cada, ha sufrido un desgaste evidente y a&uacute;n no se recupera. En ese vac&iacute;o de liderazgo emerge esta figura sin trayectoria pol&iacute;tica previa&rdquo;, se&ntilde;ala Yann Basset, analista pol&iacute;tico de la Universidad del Rosario. Quienes admiran a De la Espriella lo hacen porque ha sabido transmitir una firmeza a&uacute;n hu&eacute;rfana de proyecto pol&iacute;tico claro. Su idea central es &ldquo;enfrentar y destripar&rdquo; a la izquierda. 
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con Alejandro Chala, polit&oacute;logo de la Universidad Nacional, la fuerza de De la Espriella reside precisamente en su indefinici&oacute;n. Su discurso carece de una l&iacute;nea ideol&oacute;gica n&iacute;tida, pero esa ambig&uuml;edad ha resultado funcional: le ha permitido aglutinar una coalici&oacute;n heterog&eacute;nea de votantes en busca de un proyecto ultraconservador. &ldquo;Abelardo, m&aacute;s all&aacute; del carisma, es un significante vac&iacute;o: un contenedor de diferentes tendencias cercanas a la derecha radical&rdquo;, sostiene Chala. &ldquo;Detr&aacute;s suyo convergen reservistas y retirados del Ej&eacute;rcito, sectores de las iglesias neopentecostales y evang&eacute;licas, algunas &eacute;lites regionales y libertarios de la escuela austr&iacute;aca, al estilo Milei&rdquo;.
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                Imagen de archivo del Abelardo de la Espriella el pasado mes de febrero.                            </span>
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        Para Yann Basset, el reto de De la Espriella ser&aacute; encontrar un estilo propio: &ldquo;La idea de la mano firme en seguridad, o del antiderroche en la esfera p&uacute;blica, no son nuevas y ya las utiliz&oacute; el presidente Uribe a principios de este milenio. Adem&aacute;s, el Estado en Colombia, a diferencia del caso argentino, si lo comparamos con Milei, no ha desempe&ntilde;ado tantas funciones ni ha representado un monstruo tan grande para la econom&iacute;a. Entonces una pregunta interesante es si ser&aacute; capaz de adaptar de alguna forma estas tem&aacute;ticas al contexto local&rdquo;, asegura el acad&eacute;mico francocolombiano.
    </p><h2 class="article-text">Aliado de Vox</h2><p class="article-text">
        De la Espriella recoge el testigo de Rodolfo Hern&aacute;ndez, el ingeniero que se present&oacute; hace cuatro a&ntilde;os como una suerte de Trump a la colombiana que, tras rozar la presidencia en la pugna electoral contra Gustavo Petro, termin&oacute; condenado por corrupci&oacute;n y muri&oacute; en septiembre de 2024 a los 79 a&ntilde;os. Jorge Iv&aacute;n Cuervo recuerda, sin embargo, que la diferencia es que Hern&aacute;ndez ten&iacute;a rodaje previo en la arena pol&iacute;tica. Antes hab&iacute;a sido alcalde, con una gesti&oacute;n aceptable, de una ciudad media: &ldquo;Su imagen era la del empresario exitoso que generaba empleo. Pero primero se gan&oacute; el reconocimiento pol&iacute;tico en su regi&oacute;n. El ascenso de la Espriella es distinto. Su marca se construye desde el &eacute;xito individual y la exhibici&oacute;n del lujo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Casado y padre de cuatro hijos, de De la Espriella naci&oacute; en Bogot&aacute; en 1978 durante un paseo de sus padres en la capital. Por ello, se ha encargado de subrayar que es un &ldquo;coste&ntilde;o de racamandaca&rdquo;: es decir, hijo de la costa Caribe hasta el tu&eacute;tano. Un origen que tambi&eacute;n ha utilizado como bandera pol&iacute;tica de la inconclusa descentralizaci&oacute;n que impulsar&aacute;. &ldquo;&Eacute;l representa una capa del electorado que ha logrado un ascenso social y no se ve reflejada en las &eacute;lites bogotanas tradicionales. Es una Colombia desideologizada que ve en &eacute;l a alguien que los representa, con sus trajes de marca, sus excentricidades o su faceta de cantante de boleros y tenor a la italiana con un disco propio&rdquo;, afirma Cuervo.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de matizar sus posturas, en enero firm&oacute; con el l&iacute;der de Vox, Santiago Abascal, la llamada Carta de Madrid, un documento que alinea su plataforma con las tesis &ldquo;antizquierda&rdquo;, a favor de la &ldquo;libertad de empresa&rdquo; y contra el &ldquo;totalitarismo comunista&rdquo; que la ultraderecha espa&ntilde;ola ha enarbolado. &ldquo;Un grande Santiago Abascal librando la batalla cultural, pol&iacute;tica y democr&aacute;tica para enfrentar al narcocomunismo que se impone desde el Foro de S&atilde;o Paulo y el Grupo de Puebla. Estamos juntos en esta lucha&rdquo;, public&oacute; d&iacute;as despu&eacute;s ante sus 960.000 seguidores de Instagram.
    </p><p class="article-text">
        El expresidente &Aacute;lvaro Uribe ha anunciado su apoyo a De la Espriella para la segunda ronda. Sin embargo, existe un electorado flotante de entre tres y tres millones y medio de votos, seg&uacute;n la estimaci&oacute;n del polit&oacute;logo Ricardo Garc&iacute;a Duarte, exrector de la Universidad Distrital, que a&uacute;n podr&iacute;a inclinar la balanza: &ldquo;En la primera vuelta uno vota por el que le gusta&rdquo;, record&oacute; el experto en el debate de Raz&oacute;n P&uacute;blica. &ldquo;En la segunda, el c&aacute;lculo es impedir que llegue el que m&aacute;s temes&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/tigre-espriella-abogado-extrema-derecha-ganado-elecciones-colombia_1_13264819.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jun 2026 09:01:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['El tigre' De la Espriella: quién es el abogado de extrema derecha que ha ganado las elecciones en Colombia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Gustavo Petro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El ultra De la Espriella gana y se enfrentará al izquierdista Cepeda en la segunda vuelta en Colombia mientras Petro cuestiona el resultado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ultra-espriella-gana-enfrentara-izquierdista-cepeda-segunda-vuelta-colombia-petro-cuestiona-resultado_1_13264548.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a1b696d-019d-4219-8a5c-5825725b3e72_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El ultra De la Espriella gana y se enfrentará al izquierdista Cepeda en la segunda vuelta en Colombia mientras Petro cuestiona el resultado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El abogado de extrema derecha da la vuelta a los sondeos y obtiene casi tres puntos de ventaja en la primera vuelta sobre el candidato oficialista</p><p class="subtitle">Quién es De la Espriella, el abogado de extrema derecha que ha ganado las elecciones en Colombia
</p></div><p class="article-text">
        Ninguna encuesta lo predijo. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/tigre-espriella-abogado-extrema-derecha-ganado-elecciones-colombia_1_13264819.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Abelardo De la Espriella</a>, el abogado penalista de extrema derecha sin experiencia en pol&iacute;tica, gan&oacute; este domingo la primera vuelta de las elecciones presidenciales colombianas con el 43,72% de los votos: m&aacute;s de diez millones, frente al 40,92% de Iv&aacute;n Cepeda. La diferencia de 656.033 sufragios convierte la noche del 31 de mayo en la mayor sorpresa electoral de Colombia en d&eacute;cadas. El candidato del oficialismo, que todos los sondeos daban primero, lleg&oacute; segundo. Los dos se medir&aacute;n el 21 de junio en una segunda vuelta que tendr&aacute; durante tres semanas al pa&iacute;s partido en dos polos radicales.
    </p><p class="article-text">
        Faltaban diez minutos para las once de la ma&ntilde;ana &mdash;las seis de la tarde, hora peninsular espa&ntilde;ola&mdash; cuando Iv&aacute;n Cepeda, de 63 a&ntilde;os, sali&oacute; de su edificio en Chapinero rumbo a su puesto de votaci&oacute;n en Kennedy, una localidad popular del sur de la ciudad donde pas&oacute; parte de su infancia. En la casa vecina, una imagen de un tigre acompa&ntilde;ada del eslogan y nombre del movimiento &ldquo;Firmes por la Patria&rdquo; se&ntilde;alaba la sede de campa&ntilde;a de su rival: Abelardo De la Espriella, de 47. Los polic&iacute;as que custodiaban la entrada del candidato de la ultraderecha llevaban horas all&iacute;. Al ver el abultado operativo del aspirante de la izquierda, con una caravana de veh&iacute;culos blindados, escudos y todo tipo de dispositivos, no pudieron contener la iron&iacute;a: &ldquo;Con esos vecinos&hellip;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Diez horas m&aacute;s tarde los resultados arrojaron otras historias. Paloma Valencia, la candidata de la derecha uribista, lleg&oacute; a esta campa&ntilde;a con 3,2 millones de votos tras la consulta interpartidista de marzo. Este domingo, sin embargo, obtuvo 1.625.563, menos de la mitad. Su 6,92% certifica el ocaso del uribismo institucional como fuerza electoral aut&oacute;noma. Las encuestas le daban entre el 14% y el 22%. La realidad le dio menos del 7%. Diez millones de colombianos votaron por el candidato que representa la nueva derecha. Algunos expertos ya han generalizado la etiqueta de &ldquo;posuribismo&rdquo; para caracterizar el ciclo que emerge m&aacute;s all&aacute; del legado de &Aacute;lvaro Uribe.
    </p><p class="article-text">
        Colombia acudi&oacute; a las urnas con una participaci&oacute;n del 57%, algo por encima de su media hist&oacute;rica pero insuficiente para las aspiraciones del oficialismo. &ldquo;A Cepeda lo derrot&oacute; la abstenci&oacute;n&rdquo;, sostuvo en Caracol Televisi&oacute;n el analista Hernando G&oacute;mez Buend&iacute;a. &ldquo;El Pacto Hist&oacute;rico no logr&oacute; movilizar a la inmensa mayor&iacute;a que ten&iacute;a en el papel&rdquo;, remat&oacute;. La firma encuestadora Invamer, en su &uacute;ltima medici&oacute;n antes del domingo, situaba a Cepeda en el 44,6% excluyendo a los indecisos. Las urnas le devolvieron 40,92%, casi cuatro puntos menos.
    </p><p class="article-text">
        Todo indica que De la Espriella record&oacute; algo que las encuestas no midieron. Colombia es un pa&iacute;s muy conservador: en sus valores, en el apego a la familia, a la propiedad privada, al trabajo como virtud y a la religi&oacute;n como ancla de todo ello. Conect&oacute; con esa ra&iacute;z cultural profunda en un lenguaje aspiracional: el del empresario exitoso y la gesti&oacute;n eficaz en un contexto de hast&iacute;o ciudadano con sus propios gobernantes. Lo hizo, adem&aacute;s, sin partido consolidado ni experiencia en el Estado, una carencia que sus rivales se&ntilde;alaron y sus votantes ignoraron. &ldquo;Recoger esas voces que no se sienten representadas por los partidos, pero que son conservadoras en esencia, fue un &eacute;xito rotundo de su campa&ntilde;a&rdquo;, afirm&oacute; la analista Paca Zuleta en Caracol.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y el polit&oacute;logo Camilo Cruz detall&oacute;, en un an&aacute;lisis para el portal de opini&oacute;n Raz&oacute;n P&uacute;blica: &ldquo;Detr&aacute;s de De la Espriella hay una serie de gremios muy relevantes, quiz&aacute;s abogados y abogadas que se mueven dentro de un medio precarizado e informal, al que los partidos tradicionales no alcanzaron a llegar. La izquierda tampoco&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s probable es que el pr&oacute;ximo presidente de Colombia sea Abelardo De la Espriella, vaticin&oacute; G&oacute;mez Buend&iacute;a. &ldquo;Los votos de Paloma Valencia son, fundamentalmente, votos de derecha. Este es un pa&iacute;s de derecha&rdquo;. La aritm&eacute;tica es n&iacute;tida: si los 1,6 millones de sufragios de la candidata uribista se suman a los del ganador de la primera vuelta, la izquierda quedar&aacute; sin apenas margen. Y Valencia reconoci&oacute; su derrota antes del cierre de los colegios electorales y anunci&oacute; que votar&aacute; personalmente por el candidato radical en la segunda vuelta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A pesar de los ataques y las heridas, tenemos el coraz&oacute;n dispuesto a servirle a Colombia&rdquo;, dijo Valencia al felicitar al ganador por lo que llam&oacute; una &ldquo;impresionante victoria&rdquo;. El expresidente &Aacute;lvaro Uribe tambi&eacute;n anunci&oacute; su apoyo a De la Espriella para la segunda ronda. Sin embargo, existe un electorado flotante de entre tres y tres millones y medio de votos, seg&uacute;n la estimaci&oacute;n del polit&oacute;logo Ricardo Garc&iacute;a Duarte, exrector de la Universidad Distrital, que a&uacute;n podr&iacute;a inclinar la balanza: &ldquo;En la primera vuelta uno vota por el que le gusta&rdquo;, record&oacute; el experto en el debate de Raz&oacute;n P&uacute;blica. &ldquo;En la segunda, el c&aacute;lculo es impedir que llegue el que m&aacute;s temes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Antes de conocerse el resultado oficial, el presidente Gustavo Petro tens&oacute; la noche desde su cuenta de X: &ldquo;Como presidente no acepto los resultados del preconteo de la firma privada&rdquo;, escribi&oacute;, cuestionando el sistema inform&aacute;tico de transmisi&oacute;n r&aacute;pida de resultados (que no tiene valor jur&iacute;dico vinculante). El escrutinio oficial, basado en actas f&iacute;sicas verificadas por jueces, es el &uacute;nico con validez legal. No obstante, la jornada hab&iacute;a sido supervisada por 1.330 observadores internacionales, la misi&oacute;n m&aacute;s numerosa en la historia electoral colombiana, de 80 organizaciones, entre ellas la OEA, la Uni&oacute;n Europea y el Centro Carter.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El polit&oacute;logo Camilo Cruz sintetiz&oacute; la aprehensi&oacute;n de medio pa&iacute;s en pocas palabras: &ldquo;No sabemos cu&aacute;l es el proyecto de pa&iacute;s de Abelardo De la Espriella&rdquo;. Y la analista Nadia Jim&eacute;nez a&ntilde;adi&oacute; en el mismo espacio de debate: &ldquo;No necesariamente es un votante bruto, o le est&aacute;n comprando el voto. Es la muestra de a lo que nos est&aacute; llevando el sistema. Hab&iacute;a un electorado suelto, no cautivo, que con esa campa&ntilde;a tan efectista de De la Espriella se logr&oacute; cautivar&rdquo;. En los telediarios, por su parte, las caras largas de la clase pol&iacute;tica tradicional lo dec&iacute;an todo.
    </p><p class="article-text">
        Desde una tarima en el Malec&oacute;n del R&iacute;o de Barranquilla, ciudad portuaria del Caribe, ante una multitud que ondeaba banderas, De la Espriella recibi&oacute; los resultados con tono &eacute;pico. Lleg&oacute; en una suerte de yate iluminado. Y dentro de una urna blindada, con la camiseta del equipo de f&uacute;tbol de Colombia, recit&oacute; la oraci&oacute;n a la bandera militar y cit&oacute; al Nobel de Literatura 1982. &ldquo;Como dir&iacute;a el gran Gabriel Garc&iacute;a M&aacute;rquez, el premio que acabo de recibir es saber que mi intento no ha sido en vano&rdquo;. Acto seguido llam&oacute; &ldquo;golpista&rdquo; a Petro y &ldquo;bandido&rdquo; y &ldquo;narco terrorista&rdquo; a Cepeda. Luego lanz&oacute; la advertencia que definir&aacute; las tres semanas que vienen: &ldquo;Vamos a defender la democracia, por la raz&oacute;n o por la fuerza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A casi mil kil&oacute;metros, en Bogot&aacute;, Iv&aacute;n Cepeda no concedi&oacute; una l&iacute;nea de moderaci&oacute;n. Con sus caracter&iacute;sticas camisas sin cuello calific&oacute; a De la Espriella de &ldquo;fascismo mafioso, de &rdquo;estafador de estafadores&ldquo;, y advirti&oacute; que bajo su eventual mandato los logros sociales del gobierno Petro &rdquo;ser&aacute;n pulverizados&ldquo;. Luego remat&oacute; con la frase que defini&oacute; su posici&oacute;n ante los resultados: &rdquo;Hoy obtuvimos diez millones de votos mal contados en Colombia&ldquo;. Y reclam&oacute;, en l&iacute;nea con el presidente, una comisi&oacute;n escrutadora. Al d&iacute;a siguiente por la ma&ntilde;ana, sin embargo, se enmend&oacute;. &rdquo;Hemos procedido a hacer las verificaciones y hasta ahora tengo que decir que no hemos encontrado en este momento evidencias sobre hechos de una dimensi&oacute;n o profundidad que merezcan un pronunciamiento sobre eventuales irregularidades&ldquo;, admiti&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        De esta forma dos pa&iacute;ses votaron este domingo en Colombia. Ninguno de los dos est&aacute; muy dispuesto a dialogar. Sin embargo Hernando G&oacute;mez Buend&iacute;a ofreci&oacute; el &uacute;nico consuelo de la noche: &ldquo;Aqu&iacute; hay divisi&oacute;n de poderes, la Registradur&iacute;a funcion&oacute;, en el Congreso nadie tiene la mayor&iacute;a y los jueces son independientes. Eso es lo que salva a Colombia&rdquo;. El 21 de junio, los colombianos volver&aacute;n a las urnas. Esta vez con los dos contendientes claros y un ambiente de tormenta que se podr&iacute;a prolongar cuatro a&ntilde;os m&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ultra-espriella-gana-enfrentara-izquierdista-cepeda-segunda-vuelta-colombia-petro-cuestiona-resultado_1_13264548.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jun 2026 05:11:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El ultra De la Espriella gana y se enfrentará al izquierdista Cepeda en la segunda vuelta en Colombia mientras Petro cuestiona el resultado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Gustavo Petro,Elecciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Colombia vota en unas presidenciales con la izquierda como favorita y la extrema derecha rozando la segunda vuelta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/colombia-vota-presidenciales-izquierda-favorita-extrema-derecha-rozando-segunda-vuelta_1_13261377.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7801c015-ef20-43a6-ba07-dcc6826b404f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Colombia vota en unas presidenciales con la izquierda como favorita y la extrema derecha rozando la segunda vuelta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El progresismo aspira a gobernar por segunda vez consecutiva, algo inédito en su historia, mientras la derecha y la ultraderecha se disputan el lugar para la segunda vuelta</p><p class="subtitle">Entrevista - Iván Cepeda, candidato de la izquierda en Colombia: “Trump no es un lunático, tiene una estrategia neofascista”</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/temas/colombia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Colombia</a> elige presidente. Si la abstenci&oacute;n se mantiene en su media hist&oacute;rica &mdash;por encima del 50%&mdash;, el nuevo mandatario ser&aacute; elegido por menos de uno de cada cuatro colombianos en edad de votar. El terreno pol&iacute;tico, adem&aacute;s, es farragoso: un cap&iacute;tulo m&aacute;s del conflicto armado en desarrollo, la segunda tasa de desigualdad m&aacute;s alta de Am&eacute;rica Latina, un sistema sanitario en crisis, la mitad de la fuerza laboral sumergida en la informalidad y un d&eacute;ficit p&uacute;blico hist&oacute;rico que inquieta a los mercados internacionales. Con ese paisaje de fondo, este domingo se celebra la primera vuelta de los comicios. Si las encuestas aciertan, el ganador definitivo se decidir&aacute; en la segunda vuelta fijada para el 21 de junio.
    </p><p class="article-text">
        Tres candidatos lideran la carrera. Iv&aacute;n Cepeda, senador de formaci&oacute;n gramsciana y defensor de derechos humanos, porta la antorcha del presidente saliente <a href="https://www.eldiario.es/temas/gustavo-petro/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gustavo Petro</a>, que aspira a consolidar la primera sucesi&oacute;n consecutiva de izquierda en la historia del pa&iacute;s. Abelardo De la Espriella, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/espriella-abogado-hizo-rico-defendiendo-criminales-ahora-quiere-presidente-ultra-colombia_1_13141486.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">abogado sin cargo p&uacute;blico previo, conocido por su ejercicio medi&aacute;tico del derecho</a>, encarna una ultraderecha que habla el idioma de Bukele y Milei pero con su propio 'acento Caribe'. Paloma Valencia, senadora uribista y nieta de un expresidente, defiende el marco constitucional y pol&iacute;tico que ha imperado en Colombia las &uacute;ltimas d&eacute;cadas con una visi&oacute;n conservadora.
    </p><p class="article-text">
        Hoy las encuestas sit&uacute;an a Cepeda en torno al 38-42%, a De la Espriella alrededor del 34-38% y a Valencia cerca del 18-22%. Pero las cifras, advierte el polit&oacute;logo Yann Basset, de la Universidad del Rosario, han variado mucho en las &uacute;ltimas semanas y excluyen a los indecisos del c&aacute;lculo, lo que infla de forma borrosa a los candidatos m&aacute;s consolidados. Por ello, los expertos han seguido el pulso de estas mediciones con bastante cautela, a pesar de que el pa&iacute;s cuenta con una nueva y rigurosa ley que exige mayores niveles de transparencia y precisi&oacute;n metodol&oacute;gica a las firmas.  
    </p><h2 class="article-text">Los tres principales rostros</h2><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ivan-cepeda-candidato-izquierda-colombia-trump-no-lunatico-estrategia-neofascista_128_12891720.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Iv&aacute;n Cepeda, del oficialista Pacto Hist&oacute;rico</a>,&nbsp;llega a este domingo como favorito con un estilo menos carism&aacute;tico que el del actual presidente y algunos interrogantes program&aacute;ticos. &ldquo;El petrismo es mucho m&aacute;s grande que la izquierda electoral tradicional&rdquo;, advierte el polit&oacute;logo Camilo Cruz, &ldquo;pero Cepeda, de 63 a&ntilde;os, ha sido tan cuidadoso de no marcar distancia frente a Petro, que esa estrategia le ha impedido crecer m&aacute;s all&aacute; del voto duro&rdquo;. Con el 40% consolidado no le dar&iacute;a para ganar en segunda vuelta, por eso necesita convencer<strong> </strong>al elector moderado. Pero buscarlo significa, al mismo tiempo, alejarse del presidente. &ldquo;Est&aacute; entre la espada y la pared&rdquo;, resume el investigador e historiador Fern&aacute;n Gonz&aacute;lez.
    </p><p class="article-text">
        De la Espriella, entre tanto, representa algo distinto al uribismo que domin&oacute; la derecha colombiana durante dos d&eacute;cadas. &ldquo;No es un calco de Bukele ni de Milei&rdquo;, precisa Cruz. Su modelo m&aacute;s cercano, seg&uacute;n el analista, es el ecuatoriano Daniel Noboa: el <em>outsider</em> que se hizo visible en los medios y apel&oacute; al emprendimiento y la mano dura como discurso. De 47 a&ntilde;os, libertario en lo econ&oacute;mico y reconvertido hace meses en conservador cristiano en lo moral, ha construido su campa&ntilde;a seduciendo a una Colombia que las estad&iacute;sticas no terminan de capturar: la del abogado independiente, el peque&ntilde;o comerciante, el m&eacute;dico que factura por cuenta propia, el profesional que prospera al margen de las estructuras formales. Se trata, en parte, de la Colombia del &ldquo;rebusque&rdquo;. Un universo informal, o sumergido. No necesariamente precario. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;Hay ciudadanos que consideran que Valencia se ha moderado demasiado”</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Yann Basset</span>
                                        <span>—</span> Politólogo de la Universidad de Rosario
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/internacional/paloma-valencia-delfin-uribe-quiere-devolver-derecha-colombia_1_13221293.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Valencia, de 49 a&ntilde;os, m&aacute;s que una candidata es un s&iacute;ntoma</a>. Durante dos d&eacute;cadas, el uribismo fue el eje organizador de la derecha colombiana y de buena parte de la pol&iacute;tica nacional. Hoy se fractura ante los ojos de &Aacute;lvaro Uribe V&eacute;lez, su poderoso fundador. &ldquo;Una parte de ese voto se va a De la Espriella por convicci&oacute;n porque hay ciudadanos que consideran que Valencia se ha moderado demasiado&rdquo;, dice Basset.
    </p><p class="article-text">
        La tensi&oacute;n entre ambos es, quiz&aacute;s, equiparable a la que destruy&oacute; al PRI mexicano, que desdibuj&oacute; a la Democracia Cristiana italiana o que licu&oacute; a los partidos tradicionales en media Europa: la derecha cl&aacute;sica devorada por un radicalismo que habla m&aacute;s alto y promete actuar m&aacute;s r&aacute;pido sin una partitura muy clara. El uribismo, sin embargo, a&uacute;n subsiste. Sus votos siguen ah&iacute;. Pero con De la Espriella emerge una fuerza que no necesita su nombre o sus ideas para existir.
    </p><p class="article-text">
        Lo que est&aacute; en juego, sin embargo, va m&aacute;s all&aacute; de los tres candidatos. La Constituci&oacute;n de 1991 &mdash;pluralista y participativa&mdash; aparece por primera vez en d&eacute;cadas como objeto de disputa. Cepeda ha moderado su propuesta de convocar a una asamblea constituyente, sin descartarla. De la Espriella, por su parte, ha planteado sacar a Colombia de la OEA y de la ONU, lo que alterar&iacute;a en la pr&aacute;ctica la arquitectura de la Carta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El país después de Petro va a ser políticamente diferente del país antes de Petro</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Fernán González</span>
                                        <span>—</span> Investigador jesuita
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Plantear un cambio constitucional hoy no solo refleja el tradicional &lsquo;cretinismo jur&iacute;dico&rsquo; que afecta a Am&eacute;rica Latina, sino que podr&iacute;a abrir el camino para una Constituci&oacute;n a imagen y semejanza del gobernante de turno, quebrando el consenso m&aacute;s amplio de la historia de Colombia&rdquo;, opina el historiador y polit&oacute;logo Eduardo Pizarro Le&oacute;n G&oacute;mez. Paloma Valencia defiende el marco vigente. Pero las encuestas, de momento, no le dan la raz&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Camino a la segunda vuelta</h2><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de este mapa electoral hay una generaci&oacute;n urbana que lo explica: la que sali&oacute; a las calles en el estallido social de 2021, quiz&aacute; el m&aacute;s largo y violento en d&eacute;cadas, y forj&oacute; su identidad pol&iacute;tica en las fisuras sociales del pa&iacute;s, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/masacre-guerrillera-colombia-mes-elecciones-expone-naufragio-decadas-politicas-paz_129_13197158.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y no en torno al miedo a la amenaza de la guerrilla</a>. Para ello hay dos razones: la primera, muchos a&uacute;n eran beb&eacute;s en los a&ntilde;os m&aacute;s crudos del conflicto, a finales de los 90; la segunda, el conflicto interno cambi&oacute;. &ldquo;La acci&oacute;n de los violentos ya no se encamina a la toma del poder, sino al control de la poblaci&oacute;n local en las regiones&rdquo;, explica el investigador jesuita Fern&aacute;n Gonz&aacute;lez, que lleva d&eacute;cadas estudiando la violencia desde las zonas m&aacute;s afectadas. &ldquo;Su dimensi&oacute;n pol&iacute;tica no es tan fuerte y no es nacional, sino local&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hay cierto consenso entre los expertos consultados: fue Gustavo Petro quien hizo visible lo que Colombia prefiri&oacute; mirar de soslayo durante d&eacute;cadas. &ldquo;El pa&iacute;s despu&eacute;s de Petro va a ser pol&iacute;ticamente diferente del pa&iacute;s antes de Petro&rdquo;, afirma Gonz&aacute;lez. &ldquo;Hizo visible la profunda desigualdad social de Colombia&rdquo;. Ese es su legado real.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El presidente de Colombia, Gustavo Petro, pronunciando un discurso en Medellín.                            </span>
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        Este domingo, sin embargo, solo se resolver&aacute; un primer asalto. El sistema colombiano exige mayor&iacute;a absoluta: seg&uacute;n las encuestas, ning&uacute;n candidato la alcanzar&aacute; y habr&aacute; una segunda vuelta el 21 de junio. Ah&iacute; la aritm&eacute;tica cambiar&iacute;a de golpe. En teor&iacute;a, seg&uacute;n las mediciones publicadas, Cepeda perder&iacute;a contra cualquiera de sus dos rivales. Por eso los dos finalistas tendr&aacute;n tres semanas para convencer a un pa&iacute;s que no los vio debatir ni una sola vez durante la campa&ntilde;a. Colombia celebr&oacute; m&aacute;s de 60 debates electorales en 2018. En 2026, los tres aspirantes punteros miraron hacia otro lado. &ldquo;De la sobresaturaci&oacute;n pasamos al silencio y los dos extremos enferman la democracia deliberativa por igual&rdquo;, dice Camilo Cruz.
    </p><p class="article-text">
        Lo que m&aacute;s preocupa, sin embargo, es el lunes. &ldquo;Basta que el perdedor ponga en duda la transparencia del conteo de los votos para desatar una crisis de consecuencias insospechadas&rdquo;, advierte Pizarro Le&oacute;n G&oacute;mez. Recuerda que no es un temor abstracto: en 2021, los seguidores de Trump tomaron el Capitolio. En 2023, los de Bolsonaro asaltaron la Plaza de los Tres Poderes en Brasilia. Colombia tiene una tradici&oacute;n civilista que la distingue de sus vecinos: es el pa&iacute;s latinoamericano que menos a&ntilde;os ha vivido bajo una dictadura. Pero la polarizaci&oacute;n tiene su propio peso en estos tiempos.
    </p><p class="article-text">
        Los tres candidatos punteros prometen salvar a la naci&oacute;n del abismo te&oacute;rico que representan sus contendientes. Los tres tambi&eacute;n le dan la espalda a la otra mitad del pa&iacute;s. &ldquo;La oposici&oacute;n se dedic&oacute; a torpedear sistem&aacute;ticamente casi todos los proyectos de Petro, fueran buenos o regulares, sin proponer nada alternativo&rdquo;, recuerda Fern&aacute;n Gonz&aacute;lez. Quince veces consecutivas, desde 1958 &mdash;cuando Colombia sali&oacute; de cinco a&ntilde;os aislado de dictadura bajo Gustavo Rojas Pinilla&mdash;, el pa&iacute;s ha elegido presidente sin falta. Hoy ser&aacute; la decimosexta. Pero la pol&iacute;tica colombiana no dar&aacute; respiro hasta el 21 de junio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/colombia-vota-presidenciales-izquierda-favorita-extrema-derecha-rozando-segunda-vuelta_1_13261377.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 May 2026 20:21:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Colombia vota en unas presidenciales con la izquierda como favorita y la extrema derecha rozando la segunda vuelta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Elecciones,Gustavo Petro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El último reportaje de Mateo Pérez, el joven periodista asesinado en una zona de Colombia asolada por la guerrilla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ultimo-reportaje-mateo-perez-joven-periodista-asesinado-zona-colombia-asolada-guerrilla_1_13248091.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dfa92820-8643-4b5e-816f-66a3e2f02721_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143792.jpg" width="7008" height="3942" alt="El último reportaje de Mateo Pérez, el joven periodista asesinado en una zona de Colombia asolada por la guerrilla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El reportero de 24 años cubría sin protección para su propio portal, El Confidente, la guerra silenciosa con las disidencias de las FARC que muy pocos se atreven a registrar</p><p class="subtitle">Una masacre guerrillera en Colombia a menos de un mes de las elecciones expone el naufragio de décadas de políticas de paz </p></div><p class="article-text">
        Nadie en su entorno sabe explicar muy bien por qu&eacute; Mateo P&eacute;rez tom&oacute; la decisi&oacute;n de viajar solo en su moto hacia una zona tan violenta como Brice&ntilde;o. Su primo Jorge Rueda lo intenta en entrevista con elDiario.es: era de esos reporteros, dice, a los que les gusta ir a las zonas m&aacute;s complejas, hablar con los pobladores, impulsar denuncias donde pocos lo hacen. &ldquo;Era muy tranquilo, pero muy <em>frentero</em> [intr&eacute;pido]&rdquo;, subraya. 
    </p><p class="article-text">
        Sali&oacute; de su casa por &uacute;ltima vez el 4 de mayo, pasadas las ocho de la ma&ntilde;ana. Se despidi&oacute; de su padre. Lo tranquiliz&oacute; con la esperanza vana de que hab&iacute;a presencia militar en aquel municipio monta&ntilde;oso de Antioquia, al noroeste del pa&iacute;s, donde los sanguinarios Clan del Golfo y Frente 36 de las disidencias de las FARC libran una <a href="https://www.eldiario.es/internacional/masacre-guerrillera-colombia-mes-elecciones-expone-naufragio-decadas-politicas-paz_129_13197158.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lucha a muerte</a> por el control de las rutas de la coca&iacute;na entre el interior y la costa del Caribe.
    </p><p class="article-text">
        El impulso detr&aacute;s de la decisi&oacute;n del joven reportero era el de siempre: traer una historia de vuelta a El Confidente, la revista digital que hab&iacute;a fundado tres a&ntilde;os atr&aacute;s y <a href="https://www.facebook.com/profile.php?id=100063937305425" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que difund&iacute;a por Facebook</a> e <a href="https://www.instagram.com/el_confidente_yarumal/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Instagram</a>, las &uacute;nicas plataformas que un periodista sin respaldo puede permitirse en estos tiempos. Informaci&oacute;n local, artesanal, hecha a mano y en solitario. Su primo Jorge Rueda confiesa que Mateo ni siquiera conoc&iacute;a Brice&ntilde;o, el pueblo ignoto donde lo mataron. Y, sin embargo, cuando unas horas m&aacute;s tarde lleg&oacute; a la zona en moto, tanto la polic&iacute;a como la personer&iacute;a municipal le advirtieron que no se alejara del casco urbano. Que no era seguro. Pero &eacute;l sigui&oacute; adelante.
    </p><p class="article-text">
        En casa de sus padres los tres d&iacute;as posteriores transcurrieron en silencio. Lo esperaban en Yarumal, a unos 120 kil&oacute;metros de Medell&iacute;n, sin noticias. Y con los malos presagios de un pa&iacute;s violento que nadie se atrev&iacute;a a nombrar. Hasta el viernes 8 de mayo, cuando una misi&oacute;n humanitaria de la Cruz Roja Internacional y la Defensor&iacute;a del Pueblo pudo entrar al lugar y hallar su cad&aacute;ver en la zona rural de Brice&ntilde;o. D&iacute;as despu&eacute;s, el Ej&eacute;rcito tambi&eacute;n recuper&oacute; la moto Boxer 100 en la que hab&iacute;a emprendido el viaje y en un camino veredal aleda&ntilde;o apareci&oacute; su carn&eacute; de periodista.
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                El carné de periodista de Mateo Pérez, colgado de un árbol tras su asesinato cerca de Briceño (Colombia).                            </span>
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        Seg&uacute;n testimonios cruzados de integrantes de la misi&oacute;n humanitaria y habitantes de la zona, Mateo se habr&iacute;a topado, en alg&uacute;n recodo de la carretera veredal, con hombres armados bajo las &oacute;rdenes de Chal&aacute;, nombre de guerra de Jhon &Eacute;dison Chal&aacute; Torrejano, un guerrillero de apenas 22 a&ntilde;os enviado desde el sur del pa&iacute;s por Alexander D&iacute;az, alias Calarc&aacute;, el m&aacute;ximo cabecilla del Frente 36, para endurecer el control territorial. Presuntamente, lo interrogaron, lo torturaron y lo mataron delante de algunos pobladores que miraban impotentes, seg&uacute;n afirm&oacute; el gobernador del departamento de Antioquia. 
    </p><p class="article-text">
        Su cad&aacute;ver permaneci&oacute; varios d&iacute;as all&iacute; mientras las autoridades, incapaces de entrar, negociaban a distancia la devoluci&oacute;n de sus restos con los grupos criminales.
    </p><h2 class="article-text">La &uacute;ltima llamada </h2><p class="article-text">
        A P&eacute;rez le restaba acreditar sus pr&aacute;cticas laborales para terminar Ciencias Pol&iacute;ticas en la Universidad Nacional sede Medell&iacute;n, la capital de Antioquia. Su situaci&oacute;n econ&oacute;mica era precaria. Con el objetivo de financiar su revista, que suma tan solo 4.600 seguidores en Facebook, vend&iacute;a zumos naturales y ensaladas en el garaje de la casa. En los &uacute;ltimos tiempos trabajaba en una empresa de mensajer&iacute;a. Su padre, Carlos P&eacute;rez, cont&oacute; en la prensa local que compart&iacute;a con su hijo la pasi&oacute;n por el ciclismo y que Mateo hab&iacute;a recorrido parte de Colombia en bicicleta. 
    </p><p class="article-text">
        Daniel Chaparro, subdirector de la Fundaci&oacute;n para la Libertad de Prensa (FLIP), conoc&iacute;a su situaci&oacute;n. La FLIP ya hab&iacute;a documentado dos alertas suyas: una en 2024 por acoso judicial y otra en 2025 por obstrucci&oacute;n al acceso a la informaci&oacute;n. Aun as&iacute;, no ten&iacute;a registros de amenazas. Por eso nadie lo monitoreaba ni sab&iacute;a que hab&iacute;a salido hacia Brice&ntilde;o aquella ma&ntilde;ana del 4 de mayo, cuando se convirti&oacute; en el primer periodista asesinado en Colombia en 2026 &ndash;desde 2022 van ocho&ndash;. El a&ntilde;o pasado, la misma ONG document&oacute; 496 agresiones contra reporteros en el pa&iacute;s, 192 de ellas amenazas de muerte dirigidas no solo a los informadores, sino tambi&eacute;n contra sus familias.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El periodista Mateo Pérez.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Para entender la tragedia hay que acercarse a Brice&ntilde;o, un pueblo cafetero de poco m&aacute;s de 8.000 habitantes en el norte de Antioquia (conocido como el &ldquo;Rinconcito amable&rdquo;). No obstante se trata de un enclave que ha vivido muy poco tiempo en paz. Algunos citan de memoria ese lapso en el que el miedo qued&oacute; arrinconado fugazmente: 2016 y 2017. 
    </p><p class="article-text">
        En aquel entonces el Frente 36 de las FARC se desmoviliz&oacute;. Dej&oacute; las armas tras el acuerdo de paz con el gobierno colombiano. Acto seguido el Estado impuls&oacute; los primeros intentos de programas de desminado y sustituci&oacute;n de cultivos de coca, uno de los pilares de la econom&iacute;a local. Pero la calma dur&oacute; muy poco: uno de los comandantes firmantes de aquel pacto volvi&oacute; a las armas y arrastr&oacute; consigo a buena parte de la tropa.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, seg&uacute;n relata a elDiario.es el periodista, abogado e investigador <a href="https://x.com/sermeca" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sergio Mesa</a>, la disputa por las rentas criminales no da tregua: por la miner&iacute;a ilegal, pero tambi&eacute;n el narcotr&aacute;fico. Se trata de un pulso sangriento en medio de un territorio inundado en sembrad&iacute;os de hoja de coca donde, incluso, los candidatos a la alcald&iacute;a han necesitado a menudo del visto bueno de los violentos. De hecho, el actual alcalde lleva refugiado semanas en Medell&iacute;n por amenazas. El secretario de Gobierno, tambi&eacute;n. Y el personero, que tiene algunas funciones similares al Defensor del Pueblo en Espa&ntilde;a, renunci&oacute; en abril. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pérez no tenía registros de amenazas. Por eso nadie lo monitoreaba ni sabía que había salido hacia Briceño aquella mañana del 4 de mayo, cuando se convirtió en el primer periodista asesinado en Colombia en 2026 –desde 2022 van ocho–</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ese es el pueblo donde el dinero del narco, la zozobra y el miedo se reparten el territorio. Y all&iacute; lleg&oacute; Mateo el lunes 4 de mayo por la tarde. Ten&iacute;a 24 a&ntilde;os &mdash;el 8 de junio habr&iacute;a cumplido 25&mdash;, una moto Boxer 100 y un m&oacute;vil como grabadora. Hoy se sabe que se registr&oacute; en el hotel El Campesino. Al d&iacute;a siguiente recorri&oacute; el casco urbano y habl&oacute; con funcionarios de la alcald&iacute;a, la polic&iacute;a y el hospital.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, su misi&oacute;n era llegar a la vecina vereda de Palmichal, donde d&iacute;as antes se hab&iacute;an librado combates entre el Ej&eacute;rcito y las disidencias. Ya en el camino se cruz&oacute; con dos pelotones del Ej&eacute;rcito que le recomendaron alejarse. &Eacute;l sigui&oacute;. Y a las tres de la tarde hizo la &uacute;ltima llamada: ped&iacute;a a la alcald&iacute;a que alguien respondiera por &eacute;l, que confirmara a sus captores que era periodista. Nadie lo hizo.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el relato de Sergio Mesa, construido sobre el terreno a partir de testimonios de pobladores, los criminales le preguntaron qui&eacute;n era. No le creyeron. Revisaron su tel&eacute;fono. Lo retuvieron. La personera municipal y el intendente Guillermo Zapata confirmaron que la &uacute;ltima se&ntilde;al de vida fue aquella llamada de las tres de la tarde. Se cree que lo mataron antes de caer la noche. Justo antes de que entrara en vigencia el toque de queda impuesto por los violentos: de las seis de la tarde a las seis de la ma&ntilde;ana nadie puede salir de sus casas en Brice&ntilde;o. Luego le ordenaron a algunos pobladores que lo enterraran. Ellos mismos dispersaron sus pertenencias por distintos caminos de esa zona monta&ntilde;osa. Y su carn&eacute; de prensa lo colgaron de la rama de un &aacute;rbol cualquiera.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En el camino se cruzó con dos pelotones del Ejército que le recomendaron alejarse. Él siguió. Y a las tres de la tarde hizo la última llamada: pedía a la alcaldía que alguien respondiera por él, que confirmara a sus captores que era periodista. Nadie lo hizo.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Jes&uacute;s Abad Colorado, fotoperiodista colombiano que lleva m&aacute;s de tres d&eacute;cadas documentando el conflicto interno, fue uno de los primeros en alertar del caso de Mateo. Por eso parti&oacute; hacia Brice&ntilde;o con Sergio Mesa para acompa&ntilde;ar a la familia y tratar de visibilizar el drama humano. Ten&iacute;a una raz&oacute;n personal: cuando en mayo de 1992 cubri&oacute; su primera emboscada de las FARC, ten&iacute;a la misma edad que el reportero asesinado. &ldquo;Era un pelado con ganas de comerse el mundo&rdquo;, recuerda. 
    </p><p class="article-text">
        Para Abad Colorado lo ocurrido en el norte de Antioquia refleja una contradicci&oacute;n de fondo que corroe el intento de paz del Gobierno Petro: las limitaciones de negociar con grupos armados que siguen asesinando civiles sin exigirles garant&iacute;as reales. &ldquo;Hay que poner reglas claras. Hay que verificar que se cumple. Dialogar entre las partes no puede ser a costa de matar a periodistas, maestros o l&iacute;deres sociales&rdquo;, apostilla. 
    </p><p class="article-text">
        Jorge Rueda guarda un detalle que ha contado poco. Cuando los guerrilleros del Frente 36 capturaron a su primo, reunieron a una treintena de pobladores y les preguntaron: &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n conoce a este hombre? &iquest;Qu&eacute; hacemos con &eacute;l?&rdquo;. Al parecer nadie habl&oacute;. El miedo que padecen las comunidades agobiadas por la guerra en Colombia no cabe en ning&uacute;n informe de ONG. Por eso al familiar a&uacute;n le cuesta procesar el dolor: &ldquo;Una sola llamada hubiera salvado la vida a Mateo&rdquo;. Lo &uacute;nico cierto es que el 10 de mayo, d&iacute;a de la madre en Colombia, Gloria Rueda enterr&oacute; a su hijo. Lo hizo entre flores amarillas y blancas, rodeada de cientos de vecinos que despidieron a un reportero valiente de Yarumal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ultimo-reportaje-mateo-perez-joven-periodista-asesinado-zona-colombia-asolada-guerrilla_1_13248091.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 May 2026 20:39:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El último reportaje de Mateo Pérez, el joven periodista asesinado en una zona de Colombia asolada por la guerrilla]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,FARC - Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia,Guerrilla,Periodistas,Asesinatos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paloma Valencia, la delfín de Uribe que quiere devolver a la derecha al poder en Colombia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/paloma-valencia-delfin-uribe-quiere-devolver-derecha-colombia_1_13221293.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ce19b9b6-57e2-4de8-9a40-b89ffffb2bfe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Paloma Valencia, la delfín de Uribe que quiere devolver a la derecha al poder en Colombia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La congresista se posiciona como la primera mujer con opciones reales de ganar la presidencia y le disputa el pase a la segunda vuelta al líder de la ultraderecha, Abelardo de la Espriella
</p><p class="subtitle">De la Espriella, el abogado que se hizo rico defendiendo a criminales y que ahora quiere ser presidente ultra de Colombia
</p></div><p class="article-text">
        Paloma Valencia (Popay&aacute;n, 48 a&ntilde;os) tiene todas las credenciales para cristalizar la gran obsesi&oacute;n de &Aacute;lvaro Uribe: devolver a la derecha dura al poder en Colombia. Senadora incisiva y oradora solvente. Es una de las pol&iacute;ticas m&aacute;s fieles al esp&iacute;ritu del Centro Democr&aacute;tico, la formaci&oacute;n conservadora fundada en 2013 por el l&iacute;der septuagenario. Hoy su ascenso en las encuestas es, quiz&aacute;s, el dato m&aacute;s sorprendente de la campa&ntilde;a presidencial. En noviembre pasado era casi invisible en la parrilla de salida. Ahora ronda el 20% de intenci&oacute;n de voto y se disputa el pase a la segunda vuelta con <a href="https://www.eldiario.es/internacional/espriella-abogado-hizo-rico-defendiendo-criminales-ahora-quiere-presidente-ultra-colombia_1_13141486.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el penalista ultra Abelardo de la Espriella</a>. La primera vuelta de las presidenciales se celebra el 31 de mayo.
    </p><p class="article-text">
        Su gran impulso electoral lleg&oacute; en marzo. Valencia gan&oacute; entonces con casi 3,2 millones de votos la nominaci&oacute;n en unas primarias celebradas por un pu&ntilde;ado de movimientos de centro y centroderecha <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ivan-cepeda-candidato-izquierda-colombia-trump-no-lunatico-estrategia-neofascista_128_12891720.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inquietos por el liderazgo de Iv&aacute;n Cepeda</a>, el candidato del izquierdista Pacto Hist&oacute;rico. El camino interno, sin embargo, ha sido pedregoso. Su elecci&oacute;n previa dentro del Centro Democr&aacute;tico gener&oacute; pol&eacute;mica debido al descontento de otros aspirantes con los procedimientos de la formaci&oacute;n conservadora. &ldquo;Los estatutos del partido dejan claro que la &uacute;ltima palabra la tiene su fundador, &Aacute;lvaro Uribe. Y si uno revisa sus pasados tres candidatos presidenciales, la conclusi&oacute;n es evidente: todos fueron designados a dedo&rdquo;, afirma el polit&oacute;logo de la Universidad Nacional Shameel Thahir Silva.
    </p><p class="article-text">
        Valencia se ha curtido en sus 12 a&ntilde;os en el Congreso. Su gran cruzada ha sido <a href="https://www.eldiario.es/internacional/masacre-guerrillera-colombia-mes-elecciones-expone-naufragio-decadas-politicas-paz_129_13197158.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rechazar el acuerdo de paz con las FARC</a>: lo combati&oacute; en las calles durante el plebiscito de 2016 y lo ha seguido atacando desde su esca&ntilde;o. Contra Petro ha sido implacable: denunci&oacute; sus esc&aacute;ndalos y bloque&oacute; sus reformas. En el Senado le lleva la contraria con una disciplina que sus rivales admiran en silencio. Y tiene una causa propia: la infancia. Ha presentado leyes contra el maltrato infantil.
    </p><p class="article-text">
        Hoy se opone a la adopci&oacute;n por parejas del mismo sexo, aunque no siempre fue as&iacute; y en 2016 afirmaba en el Congreso que no hab&iacute;a razones para impedirla. &ldquo;Paloma ha desarrollado una doble fama&rdquo;, explica el polit&oacute;logo Tom&aacute;s Molina. &ldquo;Por un lado, el de una pol&iacute;tica juiciosa que estudia los temas y apoya proyectos moderados: ha respaldado al sector agropecuario y la modernizaci&oacute;n del sistema de donaci&oacute;n de &oacute;rganos, por ejemplo. Por el otro, es inamovible en la defensa del ideario m&aacute;s radical del uribismo. Es leal a sus principios, de otra forma Uribe no la habr&iacute;a elegido&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los estatutos del partido dejan claro que la última palabra la tiene su fundador, Álvaro Uribe. Y si uno revisa sus pasados tres candidatos presidenciales, la conclusión es evidente: todos fueron designados a dedo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Shameel Tahir Silva</span>
                                        <span>—</span> Universidad Nacional
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No despierta odios enconados ni grandes pasiones. La gran inc&oacute;gnita de su campa&ntilde;a es <a href="https://www.eldiario.es/internacional/justicia-colombia-revoca-condena-soborno-expresidente-uribe_1_12702629.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hasta d&oacute;nde llegar&aacute; la sombra de Uribe</a>, su mentor y padrino pol&iacute;tico. Su f&oacute;rmula vicepresidencial ofrece pistas: Juan Daniel Oviedo, economista de 49 a&ntilde;os, exdirector del DANE (Departamento Administrativo Nacional de Estad&iacute;stica) y el m&aacute;s votado en la consulta interpartidista de marzo con 1,2 millones de sufragios &mdash;el doble que en su candidatura a la alcald&iacute;a de Bogot&aacute; en 2023&mdash;. Adem&aacute;s es gay, un dato que en el universo tradicional del Centro Democr&aacute;tico pesa. Valencia lo eligi&oacute; para seducir votantes que el partido nunca hab&iacute;a alcanzado.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo equipo despert&oacute; entusiasmo inicial en algunos votantes que ve&iacute;an una puerta para la moderaci&oacute;n. Sin embargo, Valencia, que busca el paso a segunda ronda, se ha estancado en torno al 20% en el promedio de las cinco principales encuestadoras, mientras De la Espriella la supera en las &uacute;ltimas semanas por cerca de cinco puntos. Pedro Medell&iacute;n, doctor en Ciencias Pol&iacute;ticas por la Universidad Par&iacute;s III, advierte las causas: &ldquo;La alianza con Oviedo nunca cuaj&oacute; en estrategia compartida. Nunca hubo conversaci&oacute;n previa ni agenda clara&rdquo;. El 25 de abril qued&oacute; en evidencia: en un mitin en Medell&iacute;n, Valencia propuso a Uribe como ministro de Defensa. Horas despu&eacute;s, en Bogot&aacute;, Oviedo dijo p&uacute;blicamente que no estaba de acuerdo.
    </p><p class="article-text">
        A los problemas de campa&ntilde;a se suman otros rezagos ideol&oacute;gicos. Alejandro Chala, polit&oacute;logo de la Universidad Nacional, advierte que el modelo de austeridad estatal y acento militar que llev&oacute; a Uribe al poder ya no responde a la Colombia de hoy: &ldquo;El conflicto armado tiene l&oacute;gicas distintas a las de principios de siglo. Los grupos violentos ya no buscan tomar el Estado, sino controlar econom&iacute;as y rentas criminales en territorios espec&iacute;ficos&rdquo;. Por eso los observadores que han revisado el plan de seguridad a&uacute;n lo califican de crudo: reducir ingresos mafiosos, robustecer la fuerza p&uacute;blica, reconquistar comunidades y reinsertar delincuentes.
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                    alt="La candidata a la presidencia de Colombia por el partido Centro Democrático, Paloma Valencia, y su fórmula vicepresidencial, Juan Daniel Oviedo."
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                La candidata a la presidencia de Colombia por el partido Centro Democrático, Paloma Valencia, y su fórmula vicepresidencial, Juan Daniel Oviedo.                            </span>
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        En opini&oacute;n del experto la discusi&oacute;n p&uacute;blica se ha desplazado, adem&aacute;s, hacia temas como la redistribuci&oacute;n econ&oacute;mica o las agendas identitarias. Y ah&iacute; Valencia navega inc&oacute;moda. Es nieta del expresidente conservador Guillermo Le&oacute;n Valencia y del fundador de la reputada y costosa Universidad de los Andes, Mario Laserna. Un linaje que a veces sirve como credencial y otras como lastre. Sobre todo porque hoy aspira a atraer a un electorado joven que no vivi&oacute; los a&ntilde;os de fervor uribista y que en 2022 eligi&oacute; por primera vez a un presidente de izquierda sin militancia en ning&uacute;n partido tradicional.
    </p><p class="article-text">
        No le favorecen tampoco algunas salidas en falso. En 2015 propuso en Twitter dividir el Cauca &mdash;su provincia natal&mdash; en dos zonas: una para ind&iacute;genas y otra para mestizos. Las redes sociales ardieron. La tacharon de racista. Varios juristas la calificaron de segregacionista. El contexto no es menor. El 21,5% de la poblaci&oacute;n del Cauca es ind&iacute;gena &mdash;una comunidad devastada por la pobreza y la violencia&ndash;. Los Valencia, a su vez, llevan siglos siendo el clan terrateniente e intelectual que ha predominado desde la pol&iacute;tica y la econom&iacute;a en esos territorios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tom&aacute;s Molina va m&aacute;s lejos: la ausencia de un proyecto fresco del Centro Democr&aacute;tico resulta inquietante en un pa&iacute;s con serios problemas fiscales, un maltrecho sistema de salud y una nueva oleada de violencia en curso. Paloma, en su opini&oacute;n, no inspira una visi&oacute;n de futuro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El contraste con de la Espriella es n&iacute;tido. Pedro Medell&iacute;n lo describe sin ambages: &ldquo;Abelardo tiene su estrategia clar&iacute;sima, un equipo centrado y nunca pierde el foco&nbsp;del electorado al que se dirige&rdquo;. El penalista ha construido una maquinaria que moviliza. Los desencuentros p&uacute;blicos entre los dos candidatos de la derecha han sido notorios en la recta final. Pero la aritm&eacute;tica electoral rara vez respeta las promesas de campa&ntilde;a. Y en segunda vuelta, tarde o temprano, tendr&aacute;n que sentarse a negociar para evitar el descalabro.
    </p><p class="article-text">
        Shameel Thahir Silva coincide: la propuesta de la primera mujer con opciones reales de llegar a la presidencia se reduce a defender un modelo institucional que estabiliz&oacute; el sector privado y los mercados, a costa de modestos y lentos avances sociales. Basta recordar que el PNUD y el Banco Mundial sit&uacute;an a Colombia como la tercera sociedad m&aacute;s desigual del mundo. No es casual que esa asimetr&iacute;a haya sido la mejor munici&oacute;n pol&iacute;tica de la izquierda. En especial desde el estallido social de abril de 2021. Ahora el pa&iacute;s afronta una pregunta profunda: si el p&eacute;ndulo pol&iacute;tico ha encontrado un nuevo e inesperado centro de gravedad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/paloma-valencia-delfin-uribe-quiere-devolver-derecha-colombia_1_13221293.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 May 2026 22:49:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Paloma Valencia, la delfín de Uribe que quiere devolver a la derecha al poder en Colombia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Gustavo Petro,Álvaro Uribe]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una masacre guerrillera en Colombia a menos de un mes de las elecciones expone el naufragio de décadas de políticas de paz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/masacre-guerrillera-colombia-mes-elecciones-expone-naufragio-decadas-politicas-paz_129_13197158.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4ee043d8-022c-47e3-8950-bc6249d1645b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una masacre guerrillera en Colombia a menos de un mes de las elecciones expone el naufragio de décadas de políticas de paz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A un mes de las presidenciales, el país busca respuesta a una vieja herida abierta: la mano dura de la derecha no doblegó a los grupos violentos y la 'Paz Total' de Petro les ha dado oxígeno</p><p class="subtitle">Ascienden a 19 los muertos por el ataque terrorista en la Vía Panamericana de Colombia </p></div><p class="article-text">
        Explosivos, drones cargados con detonadores y bloqueos viales. Disidencias guerrilleras de las FARC arreciaron, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/siete-muertos-17-heridos-ataque-terrorista-suroeste-colombia_1_13172862.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el pasado 25 y 26 de abril,</a> contra distintas zonas del suroeste de Colombia y dejaron una veintena de muertos y medio centenar de heridos. Se trata de una de las embestidas armadas m&aacute;s sangrientas contra civiles en una d&eacute;cada. Y ocurre en plena campa&ntilde;a electoral, a menos de un mes de las presidenciales, cuando ninguno de los tres candidatos con opciones para llegar al poder ha puesto sobre la mesa un remedio claro a la herida abierta m&aacute;s compleja del pa&iacute;s: &iquest;c&oacute;mo dejar atr&aacute;s la guerra? 
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://www.eldiario.es/temas/gustavo-petro/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gobierno de Gustavo Petro</a> respondi&oacute; con 1.200 soldados desplegados en el sur del pa&iacute;s. Las operaciones ya obtuvieron un primer resultado: la semana pasada fue capturado Alex Vitonc&oacute; Andela, alias Mi Pez, cabecilla de la Nueva Marquetalia &mdash;la principal disidencia de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia)&mdash; y se&ntilde;alado como uno de los mayores responsables de los atentados. Entre ellos, la detonaci&oacute;n de un cilindro bomba contra un bus intermunicipal que arrastr&oacute; a otra veintena de veh&iacute;culos y colaps&oacute; un tramo monta&ntilde;oso de la V&iacute;a Panamericana, la principal carretera que bordea el suroeste colombiano.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima ofensiva guerrillera expuso todas las fallas de la pol&iacute;tica de seguridad de Petro: organizaciones criminales que negocian con el Estado mientras siembran el terror en la poblaci&oacute;n. Los colombianos lo sufren: seg&uacute;n la encuestadora Invamer, el 66,2% se siente inseguro <a href="https://www.eldiario.es/internacional/toneladas-explosivos-detonadas-selva-desarme-grupo-disidente-farc-colombia_1_12709141.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con la &lsquo;Paz Total&rsquo;</a> que propugna el mandatario. Entre el electorado, adem&aacute;s, muchos echan de menos la primera d&eacute;cada del siglo. Es decir, los a&ntilde;os de mano dura en el Ministerio de Defensa, cuando los secuestros disminuyeron un 90% y la estrecha colaboraci&oacute;n con Washington aseguraba el flujo de ayuda a trav&eacute;s del denominado Plan Patriota. El problema, no obstante, viene de lejos.
    </p><h2 class="article-text">La coca&iacute;na acab&oacute; con la revoluci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Armando Borrero, especialista en defensa y seguridad nacional, recuerda que aquel modelo militar desarrollado por el expresidente &Aacute;lvaro Uribe &mdash;que compromet&iacute;a algunas garant&iacute;as civiles para restaurar el orden p&uacute;blico&mdash; ya mostraba sus l&iacute;mites al final del mandato, en 2010: &ldquo;Las FARC se estaban reestructurando. El reclutamiento de guerrilleros, despu&eacute;s de haber perdido casi el 50% del que hab&iacute;a sido el mayor ej&eacute;rcito irregular de Am&eacute;rica Latina desde la revoluci&oacute;n mexicana, con 18.000 hombres en armas, se recuperaba de forma acelerada&rdquo;. En ese momento Juan Manuel Santos subi&oacute; al poder e impuls&oacute; el proceso de paz que se firm&oacute; en 2016 con las FARC. El Estado y la insurgencia juzgaron que era el momento preciso para avanzar en una soluci&oacute;n negociada.
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                    alt="El presidente de Colombia Juan Manuel Santos (i), y el jefe máximo de las FARC, Rodrigo Londoño Echeverry, alias Timochenko (d), se felicitan luego de firmar el nuevo acuerdo de paz el 24 de noviembre de 2016 en Bogotá."
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            <span class="title">
                El presidente de Colombia Juan Manuel Santos (i), y el jefe máximo de las FARC, Rodrigo Londoño Echeverry, alias Timochenko (d), se felicitan luego de firmar el nuevo acuerdo de paz el 24 de noviembre de 2016 en Bogotá.                            </span>
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        Una d&eacute;cada despu&eacute;s, los n&uacute;meros hablan por s&iacute; solos. Los secuestros se dispararon un 80% en 2025 respecto al a&ntilde;o anterior. Los ataques a la Fuerza P&uacute;blica subieron un 85%. M&aacute;s de 119.000 personas permanecieron encerradas en sus territorios sin poder salir a comprar alimentos o acceder a servicios de salud debido a las amenazas o bloqueos. Un informe de la acreditada Fundaci&oacute;n Ideas para la Paz concluye que la &lsquo;Paz Total&rsquo; no solo no ha reducido la violencia, sino que ha creado una &ldquo;tormenta perfecta&rdquo; humanitaria en las zonas m&aacute;s vulnerables del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, la apuesta de Petro fue in&eacute;dita: negociar simult&aacute;neamente con todos los grupos violentos. Disidencias de las FARC, el Ej&eacute;rcito de Liberaci&oacute;n Nacional (ELN) y bandas de narcos, paramilitares o urbanas. Todos con el narcotr&aacute;fico como &uacute;nico horizonte com&uacute;n. Nadie lo hab&iacute;a intentado antes. Los resultados, opina Borrero, revelan un error de diagn&oacute;stico de fondo: &ldquo;El Gobierno no entendi&oacute; que los grupos armados de hoy no son las guerrillas pol&iacute;ticas del siglo XX. Ahora son estructuras transnacionales. El Clan del Golfo, por ejemplo, est&aacute; dirigido por el C&aacute;rtel de Sinaloa mexicano. Y el ELN es m&aacute;s venezolano que colombiano, como lo evidencia un documento del Ministerio de Defensa bolivariano en el que consagra que la insurgencia forma parte de su sistema de defensa&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">En el suroeste pocos conocen la paz</h2><p class="article-text">
        En este contexto, el suroeste colombiano es la regi&oacute;n que lleva a&ntilde;os absorbiendo parte de la sangr&iacute;a que el resto del pa&iacute;s prefiere mirar de soslayo. Durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os, el patr&oacute;n criminal ha sido el mismo: asesinatos selectivos contra l&iacute;deres sociales y combatientes desmovilizados. Una sangr&iacute;a quir&uacute;rgica. Invisible y casi rutinaria. Pero algo est&aacute; cambiando.
    </p><p class="article-text">
        La tasa de homicidios por cada 100.000 habitantes subi&oacute; de 24 en 2022 a 27 el a&ntilde;o pasado. Y la masacre de hace unas semanas supone un campanazo de alerta: es la matanza m&aacute;s letal contra civiles en esa regi&oacute;n en una d&eacute;cada. &ldquo;La violencia ha evolucionado hacia un crimen organizado con grupos fragmentados y econom&iacute;as il&iacute;citas diversificadas&rdquo;, explica el analista Jorge Mantilla, doctor en Criminolog&iacute;a, Derecho y Justicia de la Universidad de Illinois, en Chicago. Y agrega: &ldquo;Un panorama que se parece cada vez m&aacute;s al de M&eacute;xico o Brasil, con drones y tecnolog&iacute;a que van m&aacute;s r&aacute;pidas que el Estado colombiano&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El Gobierno no entendió que los grupos armados de hoy no son las guerrillas políticas del siglo XX. Ahora son estructuras transnacionales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Armando Borrero</span>
                                        <span>—</span> Especialista en defensa y seguridad nacional
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A menos de tres meses de acabar su cuatrienio, criticar la pol&iacute;tica de &lsquo;Paz Total&rsquo; de Petro es f&aacute;cil. Explicarla, mucho menos. Sobre todo porque procesos previos como Ralito y La Habana &mdash;que desmovilizaron paramilitares bajo Uribe y a las FARC bajo Santos&mdash; ya hab&iacute;an dejado suficientes ense&ntilde;anzas y cabos sueltos por recoger.
    </p><p class="article-text">
        Sarah Zukerman Daly, de la Universidad de Columbia, advierte que todo proceso de paz serio debe comprometer a los mandos medios: los combatientes que ejecutan las &oacute;rdenes de las c&uacute;pulas en el terreno. Colombia fall&oacute; ah&iacute;. Y en los intentos recientes &mdash;desde Ralito hasta la Paz Total&mdash;, recuerda el polit&oacute;logo Francisco Guti&eacute;rrez San&iacute;n, esos mismos cuadros fueron los primeros en rearmarse.
    </p><h2 class="article-text">Del Guaviare a Guinea-Bis&aacute;u</h2><p class="article-text">
        Cada grupo criminal tiene detr&aacute;s una cadena econ&oacute;mica que empieza en un cultivo de coca y termina en una decisi&oacute;n pol&iacute;tica. Colombia ya acumulaba 230.000 hect&aacute;reas sembradas cuando Petro lleg&oacute; al poder en 2022 (r&eacute;cord heredado de Duque). Ese a&ntilde;o, el nuevo presidente de izquierdas suspendi&oacute; las fumigaciones a&eacute;reas con glifosato &mdash;sin alternativas viables&mdash;, argumentando da&ntilde;os a las comunidades cocaleras. El resultado: 23.000 hect&aacute;reas m&aacute;s en un a&ntilde;o (media Catalunya tapizada de verde), hasta 253.000 en 2023, seg&uacute;n el monitoreo colombiano.
    </p><p class="article-text">
        El mismo acuerdo de La Habana que Petro hered&oacute;, que tiene rango constitucional, compromet&iacute;a al Estado a sustituir esos cultivos por desarrollo agr&iacute;cola en los territorios m&aacute;s devastados por la guerra. No hubo, sin embargo, ni recursos ni empuje pol&iacute;tico para cumplirlo. &ldquo;Lo cierto es que competir con productos como el cacao es muy dif&iacute;cil. Se ha vuelto un problema casi irresoluble&rdquo;, admite Borrero. &ldquo;Pero el pa&iacute;s no puede seguir siendo reh&eacute;n de la coca&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La violencia ha evolucionado hacia un crimen organizado con grupos fragmentados y economías ilícitas diversificadas, un panorama que se parece cada vez más al de México o Brasil, con drones y tecnología que van más rápido que el Estado colombiano</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jorge Mantilla</span>
                                        <span>—</span> Doctor en Criminología, Derecho y Justicia de Universidad de Illinois Chicago
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sin la presi&oacute;n de las fumigaciones, las disidencias de las FARC y otros grupos narcos fortalecieron sus lazos regionales. Tambi&eacute;n afianzaron rutas para sacar la droga desde regiones como el sure&ntilde;o Guaviare hacia Venezuela, de Venezuela a Brasil, de Brasil a Surinam. De Surinam a Guinea-Bis&aacute;u. Y de Guinea-Bis&aacute;u, etiquetado como el primer &ldquo;narco-Estado africano&rdquo;, a Europa.
    </p><p class="article-text">
        El mejor cliente, sin embargo, sigue siendo Estados Unidos. De poco han bastado los bombardeos de Trump contra supuestas narcolanchas en el Caribe y en el Pac&iacute;fico: una parte sustancial de la coca&iacute;na colombiana fluye hacia el gigante del norte (el mayor consumidor del mundo y el socio hist&oacute;rico en la lucha antinarc&oacute;ticos).
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, con Petro enfrentado pol&iacute;ticamente a Trump desde su toma de posesi&oacute;n, la relaci&oacute;n con la Casa Blanca no ha hecho sino tensarse. Uno de los resultados lleg&oacute; en 2025: por primera vez en tres d&eacute;cadas, Washington retir&oacute; a Colombia de su lista de pa&iacute;ses aliados que combaten el narcotr&aacute;fico. Con una salvedad reveladora: eximi&oacute; al pa&iacute;s de las sanciones econ&oacute;micas citando &ldquo;intereses nacionales vitales&rdquo;. Bogot&aacute; recibi&oacute; el castigo, pero la superpotencia evit&oacute; romper el lazo estrat&eacute;gico.
    </p><h2 class="article-text">Un ej&eacute;rcito moderno no basta</h2><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica de paz de Petro tiene, sin embargo, letra peque&ntilde;a. Los medios colombianos se han centrado en el evidente debilitamiento de las capacidades militares y de inteligencia durante este cuatrienio. Sin embargo, tambi&eacute;n han mirado de refil&oacute;n algunos matices: 2025 fue el ejercicio con m&aacute;s neutralizaciones de delincuentes en m&aacute;s de 10 a&ntilde;os: 13.971 entre muertos, capturados y desmovilizados, el doble del pico hist&oacute;rico de su predecesor, el derechista Iv&aacute;n Duque. Un incremento sin precedentes, seg&uacute;n las Fuerzas Militares. Armando Borrero matiza los n&uacute;meros: &ldquo;La reacci&oacute;n fue tard&iacute;a y selectiva. El Gobierno persigue a quienes traicionaron las mesas de negociaci&oacute;n. El Ej&eacute;rcito va detr&aacute;s de Iv&aacute;n Mordisco (el jefe disidente que abandon&oacute; la mesa en 2024) pero no de los hombres de Calarc&aacute;, que siguen negociando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de dos jefes del mismo origen guerrillero con distinto trato. Con un costo que el Gobierno prefiere no mencionar: en cuatro de los 13 bombardeos contra estructuras de Mordisco murieron 15 menores de edad. &ldquo;Ninguno de los modelos en realidad ha funcionado&rdquo;, zanja Guti&eacute;rrez San&iacute;n. &ldquo;Pero la escala de da&ntilde;o humano y deterioro del tejido social durante la Seguridad Democr&aacute;tica de Uribe fue inmensa. Los falsos positivos (cerca de 7.000 civiles asesinados por militares y disfrazados de guerrilleros muertos en combate) son solo un aspecto&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">2025 fue el ejercicio con más neutralizaciones de delincuentes en más de 10 años: 13.971 entre muertos, capturados y desmovilizados, el doble del pico histórico del predecesor de Petro, el derechista Iván Duque</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por eso el campo ha sido el epicentro de casi todos los cap&iacute;tulos de la violencia desde hace m&aacute;s de medio siglo. Cinco millones de personas han sido desplazadas de all&iacute; (solo Ucrania en guerra abierta supera esa cifra). Es una de las ra&iacute;ces enquistadas del problema, al que ning&uacute;n Gobierno ha encontrado soluci&oacute;n. Borrero lo explica sin rodeos: &ldquo;En muy pocas regiones hay una comunidad campesina estable, integrada, y eso es un factor de violencia fuerte. Muchas zonas nunca terminaron de constituirse como comunidades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y donde el Estado no ha logrado asentarse, otros han ocupado el terreno. No es una omisi&oacute;n menor: m&aacute;s de seis d&eacute;cadas de conflicto y 220.000 muertos. El narcotr&aacute;fico, los grupos armados y el clientelismo pol&iacute;tico se repartieron ese vac&iacute;o. El poder en Bogot&aacute;, entre tanto, lleva a&ntilde;os mirando el mapa desde lejos. Con otros l&iacute;os acumulados. La impunidad completa el cuadro: el 95% de las causas penales se quedan sin resolver.
    </p><p class="article-text">
        Mantilla va m&aacute;s a fondo. En los esfuerzos de pacificaci&oacute;n, la negociaci&oacute;n termin&oacute; girando casi siempre en torno a los grupos armados mientras las poblaciones quedaban al margen. &ldquo;Se permiti&oacute; que fueran los violentos quienes asumieran la representaci&oacute;n de las comunidades&rdquo;, explica. El costo sigue siendo visible. &ldquo;A Colombia, m&aacute;s que construir Estado, le sigue costando construir legitimidad&rdquo;. La evidencia es reveladora: el Clan del Golfo mantiene control sobre m&aacute;s de 200 municipios con apenas 9.800 combatientes. Unos 50 hombres por municipio frente a un Ej&eacute;rcito de 270.000 soldados activos.
    </p><h2 class="article-text">Fracaso sin bandera</h2><p class="article-text">
        La conclusi&oacute;n para los expertos es que el problema del Estado no es militar, sino de legitimidad. Eduardo Pizarro Le&oacute;n-G&oacute;mez, profesor em&eacute;rito de la Universidad Nacional de Colombia, recuerda que el pa&iacute;s latinoamericano fue una de las primeras naciones en alcanzar un acuerdo de desmovilizaci&oacute;n con una guerrilla, en 1990, con el M-19 (el movimiento de ra&iacute;z urbana donde milit&oacute; el presidente Gustavo Petro). 36 a&ntilde;os despu&eacute;s, el ciclo de violencia sigue abierto.
    </p><p class="article-text">
        Los estudiosos de la guerra coinciden en que nunca ha habido un proyecto estatal serio para ocupar el territorio ni garantizar el monopolio oficial de las armas. Las brechas regionales no han hecho sino crecer. Seg&uacute;n Oxfam, el 1% de los propietarios concentra m&aacute;s del 80% del suelo cultivable. Mientras tanto, buena parte de Occidente cerr&oacute; sus guerras internas tras la ca&iacute;da del Muro de Berl&iacute;n. Las guerrillas centroamericanas depusieron las armas, el IRA en Irlanda firm&oacute; la paz, ETA se disolvi&oacute; en Espa&ntilde;a. En Colombia, sin embargo, el conflicto hall&oacute; otro combustible indomable: la coca&iacute;na. Pizarro concluye que el fracaso de la 'Paz Total 'no es de Petro: &ldquo;Es de toda la naci&oacute;n colombiana&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/masacre-guerrillera-colombia-mes-elecciones-expone-naufragio-decadas-politicas-paz_129_13197158.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 May 2026 19:33:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una masacre guerrillera en Colombia a menos de un mes de las elecciones expone el naufragio de décadas de políticas de paz]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,FARC - Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia,Gustavo Petro,Narcotráfico,Iván Duque,Juan Manuel Santos,Álvaro Uribe,Cocaína,Venezuela,Guerrilla,Estados Unidos,Elecciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la Espriella, el abogado que se hizo rico defendiendo a criminales y que ahora quiere ser presidente ultra de Colombia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/espriella-abogado-hizo-rico-defendiendo-criminales-ahora-quiere-presidente-ultra-colombia_1_13141486.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9862a345-5f0c-4cad-a0b1-8ebf361ba9b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De la Espriella, el abogado que se hizo rico defendiendo a criminales y que ahora quiere ser presidente ultra de Colombia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El abogado, que muestra una vida de lujo en redes sociales, ha firmado un documento alineando sus posturas con las del partido ultra Vox</p><p class="subtitle">Iván Cepeda, candidato de la izquierda en Colombia: “Trump no es un lunático, tiene una estrategia neofascista”
</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Un libertario sin trayectoria pol&iacute;tica al frente del poder en Colombia durante los pr&oacute;ximos cuatro a&ntilde;os? Para llegar all&aacute;, Abelardo de la Espriella, medi&aacute;tico abogado penalista de 47 a&ntilde;os, deber&aacute; vencer primero al izquierdista Iv&aacute;n Cepeda en la primera vuelta del 31 de mayo. Ambos lideran las encuestas desde hace meses. Su candidatura genera entusiasmo en sectores del conservadurismo local, que lo ven como el &uacute;nico dique efectivo contra el aspirante del oficialista Pacto Hist&oacute;rico, pero despierta inquietud en otras facciones por la vaguedad de sus propuestas y su adhesi&oacute;n al experimento radical <a href="https://www.eldiario.es/internacional/son-caras-ultraderecha-america-latina_1_13066758.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encarnado por Milei en Argentina, Kast en Chile y Bukele en El Salvador</a>.
    </p><p class="article-text">
        La tentaci&oacute;n del todo o nada con un recetario de extrema derecha inquieta a muchos en Colombia. Pero la trayectoria de la Espriella tambi&eacute;n genera dudas. El lunar m&aacute;s visible es, quiz&aacute;s, su defensa jur&iacute;dica de Alex Saab, exministro de Industria de Venezuela hoy detenido en Nueva York: un turbio empresario colombiano condenado en Estados Unidos por blanqueo de dinero y conspiraci&oacute;n. La Administraci&oacute;n Biden lo indult&oacute; en 2023 en un canje de presos, pero m&uacute;ltiples investigaciones period&iacute;sticas lo se&ntilde;alan con fuerza como presunto testaferro de Nicol&aacute;s Maduro.
    </p><p class="article-text">
        De la Espriella, que se presenta por el incipiente movimiento Defensores de la Patria, ha intentado desmarcarse de su viejo cliente argumentando que su firma de abogados dej&oacute; de representar a Saab en 2019, cuando Washington lo incluy&oacute; en la Lista Clinton. Dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, sin embargo, el exministro chavista a&uacute;n lo recordaba como un &ldquo;gran abogado y amigo&rdquo;. No menos pol&eacute;mica fue su defensa de David Murcia Guzm&aacute;n, cerebro del mayor esquema Ponzi en Colombia: 200.000 v&iacute;ctimas &mdash;en su mayor&iacute;a de renta baja&mdash; y unos 1.200 millones de d&oacute;lares defraudados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que buscamos es demostrar que DMG no es una empresa criminal&rdquo;, afirm&oacute; en julio de 2012 el entonces joven apoderado, en referencia a la estafa piramidal, en una entrevista televisada. Poco despu&eacute;s se apart&oacute; tambi&eacute;n de ese caso, pero su papel dej&oacute; una estela de preguntas que ahora emergen en plena campa&ntilde;a electoral.
    </p><h2 class="article-text">La nueva piel del &lsquo;Tigre&rsquo;</h2><p class="article-text">
        Mucho antes de que adoptara el apodo de &ldquo;Tigre&rdquo;, en su c&iacute;rculo m&aacute;s cercano era conocido como &ldquo;Papucho&rdquo;: un sobrenombre que hoy solo reclama con derecho su madre, Mar&iacute;a Eugenia Otero. En Monter&iacute;a, ciudad media al norte de Colombia donde arraigan sus ra&iacute;ces, sus allegados resaltan el contraste: de aquel joven provinciano, inquieto y entra&ntilde;able, a una figura nacional en apariencia recia que usa el saludo militar como emblema pol&iacute;tico y promete castigar a los delincuentes sin ser &ldquo;pol&iacute;ticamente correcto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, desde hace tiempo escenifica en sus redes sociales una vida de vuelos frecuentes en jet privado, presume de su Rolls-Royce Phantom y pasa largas temporadas en sus casas de Miami, Bogot&aacute; o la campi&ntilde;a toscana. Un mundo alejado del de su infancia. Su padre, Abelardo, fue un discreto notario con alg&uacute;n cargo regional en las filas del Partido Liberal. Y su educaci&oacute;n, primero en el Colegio De La Salle de Monter&iacute;a y m&aacute;s tarde en la Universidad Sergio Arboleda de Bogot&aacute;, se asemeja m&aacute;s a la de cualquier chico de familia media colombiana.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una parte de su auge se explica porque el uribismo, que dominó la derecha con el Partido Centro Democrático durante la última década, ha sufrido un desgaste evidente y aún no se recupera. En ese vacío de liderazgo emerge esta figura sin trayectoria política previa</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Yann Basset</span>
                                        <span>—</span> analista político de la Universidad del Rosario
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Su fortuna, sin a&uacute;n haber llegado a los 50 a&ntilde;os, es posterior a esa infancia austera y se sustenta en dos pilares: el despacho de abogados y una red creciente de empresas. En un principio fueron una marca de ron, una consultora inmobiliaria y una suerte de sastrer&iacute;a de lujo. Pero hoy suma una treintena de sociedades con todo tipo de accionistas &mdash;algunas de ellas en n&uacute;meros rojos&mdash;. &ldquo;Primero se da a conocer en un pa&iacute;s donde la pol&iacute;tica pasa por el mundo del derecho penal&rdquo;, explica Jorge Iv&aacute;n Cuervo, acad&eacute;mico de la Universidad Externado nombrado Ministro de Justicia hace poco. &ldquo;Sus estrategias de litigio lo acercaron a las &eacute;lites. Y ahora su objetivo es alcanzar el poder pol&iacute;tico por fuera de los partidos tradicionales&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Un guion seguido por varios candidatos de la derecha radical desde finales de los a&ntilde;os ochenta: explotar la condici&oacute;n de &ldquo;outsider&rdquo; &mdash;cercano siempre al poder, nunca dentro de &eacute;l&mdash; para encarnar el hartazgo ciudadano y presentarse como el &uacute;nico salvador del &ldquo;abismo petrista&rdquo; o, en su defecto, del &ldquo;comunismo hispanoamericano&rdquo;. Para moderar la imagen de provocador, present&oacute; hace unas semanas al exviceministro de Hacienda Jos&eacute; Manuel Restrepo como f&oacute;rmula vicepresidencial: un rector universitario que pas&oacute; los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os refutando punto por punto las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas de Petro a trav&eacute;s de confrontaciones directas en la red social X.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de la Espriella, sin embargo, resulta evidente que sus bases y su gu&iacute;a pol&iacute;tica son un calco del uribismo purasangre. Es decir, la del discurso militarista de mano dura y el &eacute;nfasis en conceptos decimon&oacute;nicos como la &ldquo;patria&rdquo; o la &ldquo;familia&rdquo; tradicional, que su amigo el expresidente &Aacute;lvaro Uribe ha empu&ntilde;ado. &Eacute;l mismo ha sintetizado su proyecto electoral como una amalgama entre la cruzada de Nayib Bukele contra la creciente inseguridad urbana y rural, con el mismo enfoque carcelario, y la motosierra burocr&aacute;tica del argentino Javier Milei, con la cual prev&eacute; cercenar en Colombia el n&uacute;mero de ministerios existentes, de los 19 actuales, a una decena (y eliminar 70.000 puestos estatales).
    </p><p class="article-text">
        De hecho, su cercan&iacute;a con el uribismo se remonta a 2005. En aquellos d&iacute;as fungi&oacute; como director y representante legal de la pol&eacute;mica Fundaci&oacute;n Iniciativas por la Paz (FIPAZ), donde combin&oacute; funciones de promoci&oacute;n y divulgaci&oacute;n del proceso de desmovilizaci&oacute;n de los ej&eacute;rcitos paramilitares, impulsado entonces por el Gobierno de &Aacute;lvaro Uribe V&eacute;lez. La Corte Suprema orden&oacute; m&aacute;s tarde a la Fiscal&iacute;a investigar a de la Espriella por su rol en dicha ONG, descrita por excombatientes como el &ldquo;brazo ideol&oacute;gico&rdquo; de las sanguinarias Autodefensas Unidas de Colombia. Las indagaciones, sin embargo, se cerraron en 2012 por falta de pruebas.
    </p><h2 class="article-text">En busca de voz propia</h2><p class="article-text">
        De la Espriella oficializ&oacute; su candidatura el pasado 11 de diciembre en un mitin cargado de mesianismo pol&iacute;tico y fervor casi religioso. &ldquo;Una parte de su auge se explica porque el uribismo, que domin&oacute; la derecha con el Partido Centro Democr&aacute;tico durante la &uacute;ltima d&eacute;cada, ha sufrido un desgaste evidente y a&uacute;n no se recupera. En ese vac&iacute;o de liderazgo emerge esta figura sin trayectoria pol&iacute;tica previa&rdquo;, se&ntilde;ala Yann Basset, analista pol&iacute;tico de la Universidad del Rosario.
    </p><p class="article-text">
        Quienes admiran a De la Espriella lo hacen porque ha sabido transmitir una firmeza a&uacute;n hu&eacute;rfana de proyecto pol&iacute;tico claro. Su idea central es &ldquo;enfrentar y destripar&rdquo; a la izquierda. La &uacute;ltima encuesta de las firmas Guarumo y Ecoanal&iacute;tica, publicada a finales de marzo, lo sit&uacute;a en el 20,2% de intenci&oacute;n de voto, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ivan-cepeda-candidato-izquierda-colombia-trump-no-lunatico-estrategia-neofascista_128_12891720.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">diez puntos por detr&aacute;s de Cepeda</a> y en empate t&eacute;cnico con la aspirante Paloma Valencia, que irrumpi&oacute; con fuerza tras ganar las primarias de un grupo de formaciones de centro y centro derecha. Pero de momento ning&uacute;n candidato parece capaz de alcanzar a&uacute;n el 50% m&aacute;s uno de los votos v&aacute;lidos necesarios y lo m&aacute;s probable es que la decisi&oacute;n se dirima en segunda vuelta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Imagen de archivo del Abelardo de la Espriella el pasado mes de febrero."
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            <span class="title">
                Imagen de archivo del Abelardo de la Espriella el pasado mes de febrero.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        De acuerdo con Alejandro Chala, polit&oacute;logo de la Universidad Nacional, la fuerza de De la Espriella reside precisamente en su indefinici&oacute;n. Su discurso carece de una l&iacute;nea ideol&oacute;gica n&iacute;tida, pero esa ambig&uuml;edad ha resultado funcional: le ha permitido aglutinar una coalici&oacute;n heterog&eacute;nea de votantes en busca de un proyecto ultraconservador. &ldquo;Abelardo, m&aacute;s all&aacute; del carisma, es un significante vac&iacute;o: un contenedor de diferentes tendencias cercanas a la derecha radical&rdquo;, sostiene Chala. &ldquo;Detr&aacute;s suyo convergen reservistas y retirados del Ej&eacute;rcito, sectores de las iglesias neopentecostales y evang&eacute;licas, algunas &eacute;lites regionales y libertarios de la escuela austr&iacute;aca, al estilo Milei.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Para Yann Basset, el reto de la Espriella ser&aacute; encontrar un estilo propio: &ldquo;La idea de la mano firme en seguridad, o del antiderroche en la esfera p&uacute;blica, no son nuevas y ya las utiliz&oacute; el presidente Uribe a principios de este milenio. Adem&aacute;s, el Estado en Colombia, a diferencia del caso argentino, si lo comparamos con Milei, no ha desempe&ntilde;ado tantas funciones ni ha representado un monstruo tan grande para la econom&iacute;a. Entonces una pregunta interesante es si ser&aacute; capaz de adaptar de alguna forma estas tem&aacute;ticas al contexto local&rdquo;, asegura el acad&eacute;mico francocolombiano.
    </p><p class="article-text">
        Su intenci&oacute;n de voto alcanz&oacute; un pico a finales de febrero, pero desde entonces ha oscilado entre el 16 y el 22%, con ca&iacute;das y estancamientos que revelan los l&iacute;mites de su expansi&oacute;n electoral. Para el analista pol&iacute;tico Chala, el desgaste tiene una explicaci&oacute;n estructural: &ldquo;La p&eacute;rdida de popularidad est&aacute; relacionada con la fricci&oacute;n entre una amalgama de movimientos de derecha que, ante el ocaso de &Aacute;lvaro Uribe, compiten por fijar los elementos de un nuevo sentido com&uacute;n en torno a la familia, la identidad y la religi&oacute;n. Hoy existe un fen&oacute;meno nuevo y alternativo al Centro Democr&aacute;tico.&rdquo;
    </p><h2 class="article-text">Aliado de Vox</h2><p class="article-text">
        De esta forma los analistas pol&iacute;ticos esperan ver si el &ldquo;Tigre&rdquo; conseguir&aacute; revertir su inexperiencia pol&iacute;tica y sus problemas de imagen en puntos de fuerza. O si su prometedor arranque de campa&ntilde;a seguir&aacute; el camino de Rodolfo Hern&aacute;ndez, el ingeniero presentado hace cuatro a&ntilde;os como una suerte de Trump a la colombiana que, tras rozar la presidencia en la pugna electoral contra Gustavo Petro, termin&oacute; condenado por corrupci&oacute;n y muri&oacute; en septiembre de 2024 a los 79 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Jorge Iv&aacute;n Cuervo recuerda, sin embargo, que la diferencia es que Hern&aacute;ndez ten&iacute;a rodaje previo en la arena pol&iacute;tica. Antes hab&iacute;a sido alcalde, con una gesti&oacute;n aceptable, de una ciudad media: &ldquo;Su imagen era la del empresario exitoso que generaba empleo. Pero primero se gan&oacute; el reconocimiento pol&iacute;tico en su regi&oacute;n. El ascenso de la Espriella es distinto. Su marca se construye desde el &eacute;xito individual y la exhibici&oacute;n del lujo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Casado y padre de cuatro hijos, de la Espriella naci&oacute; en Bogot&aacute; en 1978 durante un paseo de sus padres en la capital. Por ello, se ha encargado de subrayar que es un &ldquo;coste&ntilde;o de racamandaca&rdquo;: es decir, hijo de la costa Caribe hasta el tu&eacute;tano. Un origen que tambi&eacute;n ha utilizado como bandera pol&iacute;tica de la inconclusa descentralizaci&oacute;n que impulsar&aacute;. &ldquo;&Eacute;l representa una capa del electorado que ha logrado un ascenso social y no se ve reflejada en las &eacute;lites bogotanas tradicionales. Es una Colombia desideologizada que ve en &eacute;l a alguien que los representa, con sus trajes de marca, sus excentricidades o su faceta de cantante de boleros y tenor a la italiana con un disco propio&rdquo;, afirma Cuervo.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de matizar sus posturas, en enero firm&oacute; con el l&iacute;der de Vox, Santiago Abascal, la llamada Carta de Madrid, un documento que alinea su plataforma con las tesis &ldquo;antizquierda&rdquo;, a favor de la &ldquo;libertad de empresa&rdquo; y contra el &ldquo;totalitarismo comunista&rdquo; que la ultraderecha espa&ntilde;ola ha enarbolado. &ldquo;Un grande Santiago Abascal librando la batalla cultural, pol&iacute;tica y democr&aacute;tica para enfrentar al narcocomunismo que se impone desde el Foro de S&atilde;o Paulo y el Grupo de Puebla. Estamos juntos en esta lucha&rdquo;, public&oacute; d&iacute;as despu&eacute;s ante sus 960.000 seguidores de Instagram.
    </p><p class="article-text">
        Por ahora, De la Espriella mantiene una distancia estrat&eacute;gica con Paloma Valencia, del Centro Democr&aacute;tico &mdash;la formaci&oacute;n que custodia el legado pol&iacute;tico de &Aacute;lvaro Uribe V&eacute;lez&mdash;. Pero el expresidente y voz tutelar ya ha revelado sus cartas: si su candidata no llega al balotaje, la maquinaria se volcar&aacute; hacia el &ldquo;Tigre&rdquo;. De la Espriella, por su parte, navega en su propio carril. Observa las alianzas que se tejen a su alrededor. Aguanta. Y deja que el tiempo trabaje a su favor mientras los ataques se acumulan y el duelo por la presidencia de Colombia apunta, inevitablemente, a resolverse en una segunda vuelta fijada para el 21 de junio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/espriella-abogado-hizo-rico-defendiendo-criminales-ahora-quiere-presidente-ultra-colombia_1_13141486.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 19:38:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De la Espriella, el abogado que se hizo rico defendiendo a criminales y que ahora quiere ser presidente ultra de Colombia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Gustavo Petro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Pacto Histórico de Petro revalida su liderazgo parlamentario y el uribismo resurge como segunda fuerza en Colombia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/legislativas-colombianas-situan-partido-petro-principal-fuerza-pais_1_13051661.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1e7eb37e-3453-4373-873c-5d5686e02b8a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Pacto Histórico de Petro revalida su liderazgo parlamentario y el uribismo resurge como segunda fuerza en Colombia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pacto Histórico tendrá unos 25 escaños, seguido por el Centro Democrático, con 17, que volverá a ser el mayor movimiento de la oposición en unas elecciones con especial atención por la convocatoria a las presidenciales de este año</p><p class="subtitle">Entrevista - Hernando Gómez Buendía, sociólogo de Colombia: “El principal avance de Petro fue canalizar la voz de los 'nadies”
</p></div><p class="article-text">
        Colombia vivi&oacute; este domingo unas elecciones legislativas con evidentes signos de tensi&oacute;n pol&iacute;tica. Los sondeos no erraron: el izquierdista Pacto Hist&oacute;rico se impuso en las urnas y retuvo el mayor n&uacute;mero de esca&ntilde;os en el Senado, con cinco m&aacute;s que en la legislatura anterior: obtuvo cerca de 4,4 millones de votos (22,82% de los sufragios). Pero el dato novedoso de la jornada fue el resurgir del uribista Centro Democr&aacute;tico, partido hundido al cuarto lugar en 2022 tras perder casi la mitad de sus esca&ntilde;os. Hoy est&aacute; de vuelta como segunda formaci&oacute;n del pa&iacute;s al sumar cerca de 3 millones de votos y el 15,63% en la c&aacute;mara alta. Lo anterior se traduce en 17 senadores, cuatro m&aacute;s que en 2022.
    </p><p class="article-text">
        Casi 42 millones de ciudadanos estaban convocados a renovar un Congreso bicameral de 285 esca&ntilde;os: 103 en el Senado y 182 en la C&aacute;mara de Representantes. A las 20.30 locales (2.30 en la Espa&ntilde;a peninsular), el oficialista Pacto Hist&oacute;rico ya despejaba el panorama. Los datos parciales dibujaban un crecimiento del progresismo de Gustavo Petro, con proyecciones de hasta 25 esca&ntilde;os en el Senado desde los 20 actuales. Al mismo tiempo, el Centro Democr&aacute;tico, fundado por el expresidente &Aacute;lvaro Uribe, se disparaba de 13 a 17 senadores.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El Pacto Histórico y el Centro Democrático son los grandes ganadores de la jornada. La tendencia en Colombia era que la bancada que apoyaba al gobierno saliente solía retroceder en las legislativas. Esta vez no ha sido el caso. El oficialismo ha logrado incluso progresar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Yann Basset</span>
                                        <span>—</span> Universidad del Rosario
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En la C&aacute;mara de Representantes, por su parte, la misma formaci&oacute;n de derechas protagoniz&oacute; un primer golpe de efecto: de deambular como cuarta fuerza durante la pasada legislatura se erigi&oacute; en el segundo partido m&aacute;s votado, con m&aacute;s de 2,2 millones de sufragios. La izquierda, entre tanto, mantuvo el pulso y se plant&oacute; como el bloque m&aacute;s fuerte, con 37 representantes. &ldquo;El Pacto Hist&oacute;rico y el Centro Democr&aacute;tico son los grandes ganadores de la jornada&rdquo;, apostilla Yann Basset, polit&oacute;logo de la Universidad del Rosario. Y a&ntilde;ade un matiz: &ldquo;La tendencia en Colombia era que la bancada que apoyaba al gobierno saliente sol&iacute;a retroceder en las legislativas. Esta vez no ha sido el caso. El oficialismo ha logrado incluso progresar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los primeros an&aacute;lisis advierten, en todo caso, que el pr&oacute;ximo gobierno deber&aacute; maniobrar con habilidad para construir una mayor&iacute;a parlamentaria en el Congreso que se estrene el pr&oacute;ximo 20 de julio. &ldquo;Sigue siendo un parlamento dividido. El Pacto Hist&oacute;rico y el Centro Democr&aacute;tico juntos no representan la mitad de los esca&ntilde;os, lo que demuestra que Colombia no es un pa&iacute;s polarizado entre dos fuerzas&rdquo;, precisa Basset. A ello se suma un factor estructural que la polit&oacute;loga Elisabeth Ungar pone sobre la mesa: en Colombia, donde rige un sistema presidencialista, la obligaci&oacute;n de votar en bancada se incumple con frecuencia. La estrategia de cada esca&ntilde;o, en definitiva, es una inc&oacute;gnita.
    </p><h2 class="article-text">Mirada a las presidenciales</h2><p class="article-text">
        A la legislativa se sum&oacute;, este mismo domingo, otra batalla con la vista puesta en el 31 de mayo: tres consultas interpartidistas que, a modo de primarias, definieron candidatos presidenciales en cada bloque ideol&oacute;gico. Los ganadores fueron la congresista Paloma Valencia por la derecha, el veterano Roy Barreras por una escisi&oacute;n de la izquierda y la exalcaldesa de Bogot&aacute; Claudia L&oacute;pez por el centro.
    </p><p class="article-text">
        Pero uno de los nombres de la noche fue el de Valencia. La senadora uribista arras&oacute; en la Gran Consulta por Colombia &mdash;una coalici&oacute;n de partidos conservadores y de centroderecha&mdash; con m&aacute;s de tres millones de votos, super&oacute; a sus nueve rivales y cerr&oacute; la jornada como una de las dos candidatas opositoras m&aacute;s fuertes junto al abogado ultra Abelardo de la Espriella &ndash;segundo en la mayor&iacute;a de sondeos&ndash;. En su discurso de victoria rindi&oacute; tributo a su mentor y gu&iacute;a pol&iacute;tico, &Aacute;lvaro Uribe, antes de proclamar su intenci&oacute;n de impulsar una econom&iacute;a m&aacute;s justa y reducir el tama&ntilde;o del Estado.
    </p><p class="article-text">
        El mismo Uribe hab&iacute;a hecho campa&ntilde;a para llegar por quinta vez al Congreso. El domingo, sin embargo, le depar&oacute; un contundente golpe simb&oacute;lico: el expresidente cosech&oacute; su primera derrota electoral en toda su vida pol&iacute;tica. Su estrategia de situarse en el puesto 25 dentro de una lista cerrada fall&oacute;. Los 17 senadores que obtuvo el Centro Democr&aacute;tico fueron insuficientes y el fundador e ide&oacute;logo de la derecha colombiana se qued&oacute; fuera del hemiciclo a sus 73 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        De momento solo hay una certeza. A partir de este lunes todos los esfuerzos electorales apuntan a una sola pregunta: <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ivan-cepeda-candidato-izquierda-colombia-trump-no-lunatico-estrategia-neofascista_128_12891720.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;qui&eacute;n frenar&aacute; al izquierdista Iv&aacute;n Cepeda?</a>, candidato del Pacto Hist&oacute;rico y l&iacute;der destacado en los sondeos. Desde el c&eacute;ntrico Hotel Tequendama de Bogot&aacute;, Cepeda no ocult&oacute; su euforia. &ldquo;Somos la principal fuerza pol&iacute;tica de Colombia, la que cuenta con la bancada m&aacute;s numerosa en el Senado y C&aacute;mara&rdquo;, proclam&oacute;, antes de lanzar un mensaje que son&oacute; a golpe sobre la mesa: &ldquo;El 31 de mayo ganaremos la Presidencia en primera vuelta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ya con las urnas cerradas, el registrador nacional Hern&aacute;n Penagos quiso dejar un mensaje de tranquilidad, pese al ruidoso choque con el presidente Petro, quien durante d&iacute;as hab&iacute;a denunciado un posible fraude en el software de escrutinio sin presentar pruebas concretas. La Registradur&iacute;a, de hecho, tuvo que repeler una ofensiva digital de hasta 300 millones de solicitudes simult&aacute;neas que buscaron colapsar el sistema. Tambi&eacute;n 30 intentos de suplantaci&oacute;n de la p&aacute;gina oficial. Por todo ello el responsable del censo electoral le ofreci&oacute; al primer mandatario, en tono retador, acceso a todas las actas para que verificara el proceso por s&iacute; mismo. Y cerr&oacute; con un parte de victoria: &ldquo;En Colombia hoy triunf&oacute; la democracia&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/legislativas-colombianas-situan-partido-petro-principal-fuerza-pais_1_13051661.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Mar 2026 06:17:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Gustavo Petro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hernando Gómez Buendía, sociólogo de Colombia: "El principal avance de Petro fue canalizar la voz de los 'nadies"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/hernando-gomez-buendia-sociologo-colombia-principal-avance-petro-canalizar-voz-nadies_128_13046256.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1846fd87-cfd2-4cae-9876-11b2d8c68912_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hernando Gómez Buendía, sociólogo de Colombia: &quot;El principal avance de Petro fue canalizar la voz de los &#039;nadies&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El veterano abogado, filósofo y economista analiza en 'Colombia después de Petro' los cuatro años del primer gobierno de izquierdas en el país sudamericano</p><p class="subtitle">ENTREVISTA - Iván Cepeda, candidato de la izquierda en Colombia: “Trump no es un lunático, tiene una estrategia neofascista” </p></div><p class="article-text">
        El polifac&eacute;tico Hernando G&oacute;mez Buend&iacute;a &mdash;abogado, fil&oacute;sofo, soci&oacute;logo y economista&mdash; cumpli&oacute; 80 a&ntilde;os en febrero. Su an&aacute;lisis afilado lo impuls&oacute; a publicar <em>Colombia despu&eacute;s de Petro </em>(Planeta), un estudio pol&iacute;tico del &ldquo;Gobierno del cambio&rdquo;. Admite que la investigaci&oacute;n lo convirti&oacute;, a marchas forzadas, en un experto en <a href="https://www.eldiario.es/temas/gustavo-petro/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el presidente Gustavo Petro</a> o, como describe &eacute;l ir&oacute;nicamente, en &ldquo;un <em>petr&oacute;logo</em> consumido, m&aacute;s que consumado&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        El entrevistado sonr&iacute;e afable en el sal&oacute;n de su casa, al oeste de Bogot&aacute;, y declara que tras el primer cuatrienio de un gobierno de corte progresista en dos siglos de vida republicana, &ldquo;el orden conservador &mdash;que a&uacute;n domina los medios, la gran empresa, las relaciones con Washington y los gremios&mdash; no ha descifrado a Petro. Ni tampoco hallado una propuesta alternativa para un pa&iacute;s que la necesita, sin duda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Colombia elige este domingo a los nuevos integrantes del Senado y de la C&aacute;mara de Representantes, antesala de las elecciones presidenciales del 31 de mayo, a las que llegan como favoritos, seg&uacute;n las encuestas, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ivan-cepeda-candidato-izquierda-colombia-trump-no-lunatico-estrategia-neofascista_128_12891720.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el senador de izquierdas Iv&aacute;n Cepeda,</a> del partido de Petro, y el abogado ultra Abelardo de la Espriella. Una victoria del candidato avalado por el presidente responder&iacute;a principalmente, seg&uacute;n el experto, al avance &ldquo;inusitado&rdquo; en la representaci&oacute;n de las clases desfavorecidas: &ldquo;ese pa&iacute;s que hab&iacute;a permanecido sumergido&rdquo; durante el largo dominio de formaciones tradicionales de derecha.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo explica su tesis de que Petro gan&oacute; hace cuatro a&ntilde;os la presidencia, pero no el poder?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un punto fundamental que repite la misma izquierda en Colombia. Para empezar, la tarea principal del presidente en nuestro pa&iacute;s es tratar de manejar el Congreso y a pesar de que el Pacto Hist&oacute;rico de Gustavo Petro logr&oacute; una bancada de izquierdas sin precedentes, no pudo sostener las alianzas para llevar a cabo su proyecto de cambio. Los sectores conservadores se dedicaron durante cuatro a&ntilde;os a domesticar la gran mayor&iacute;a de iniciativas y reformas sociales del oficialismo. Jugaron al desgaste, pero no quisieron comprender por qu&eacute; se hab&iacute;a dado esa ruptura hist&oacute;rica. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es, entonces, el mayor logro del Gobierno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hizo mucho m&aacute;s de lo que la oposici&oacute;n cree. Habiendo encontrado, adem&aacute;s, una p&eacute;sima situaci&oacute;n econ&oacute;mica. Pero para decirlo con claridad: el principal avance de Petro es simb&oacute;lico. Y fue canalizar la voz de una ciudadan&iacute;a que ha sido etiquetada como los &ldquo;nadies&rdquo;. Los de abajo. Cambi&oacute; la conversaci&oacute;n nacional y puso sobre la mesa problemas medulares como la pobreza, la desigualdad, los l&iacute;os ambientales o territoriales.
    </p><p class="article-text">
        Todo eso lo capt&oacute; en su discurso y, lejos de la temida revoluci&oacute;n comunista o castrochavista, impuls&oacute; un primer intento de agenda diferente de la que hab&iacute;an planteado sus antecesores. Llena de contradicciones, con una evidente incapacidad para ejecutar su programa de gobierno. Bajo el supuesto de que es el gran representante del pueblo, desarroll&oacute; una narrativa que emociona, pero que a menudo sacrifica la verdad por argumentos morales como la exclusi&oacute;n o la dignidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Podr&iacute;a profundizar en esa idea?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo: desde su campa&ntilde;a a la presidencia anunci&oacute; la necesidad de un acuerdo nacional para bajarle la tensi&oacute;n al nivel de polarizaci&oacute;n. Con un peque&ntilde;o detalle que no se ha entendido a&uacute;n: Petro se refiere a un di&aacute;logo con el pueblo, como si fuera uno e indivisible. No le interesan los tecn&oacute;cratas, ni los expresidentes como interlocutores. En un pa&iacute;s cuyos dirigentes han hablado siempre desde arriba, &eacute;l elige hacerlo desde abajo. Por eso divide e inc&oacute;moda, porque sigue actuando como un opositor desde el poder. Repite cada vez que puede que se siente mejor entre los pobres.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Petro confundió sus creencias sobre la violencia organizada con la realidad. Redujo la presión militar y como consecuencia se expandieron los grupos armados, el miedo y los cultivos de coca</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y cu&aacute;l ha sido su mayor fracaso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica de &ldquo;paz total&rdquo; es una equivocaci&oacute;n absoluta. Es su gran fracaso y quiz&aacute;s el que m&aacute;s da&ntilde;o le hizo a Colombia porque impidi&oacute; completar un proceso que nos hab&iacute;a costado 20 a&ntilde;os para reducir la violencia, desmovilizar a guerrilleros y paramilitares. Petro quiso romper el patr&oacute;n de las pol&iacute;ticas de seguridad de mano dura y negociar con los criminales en vez de reprimir, dignificar a los campesinos cocaleros, reformar el enfoque con un ministro de Defensa abanderado de los derechos humanos. Pero se equivoc&oacute; en el diagn&oacute;stico. Confundi&oacute; sus creencias sobre la violencia organizada con la realidad. Redujo la presi&oacute;n militar y como consecuencia se expandieron los grupos armados, el miedo y los cultivos de coca.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero respet&oacute; los cuatro l&iacute;mites del poder que usted identifica como l&iacute;neas rojas para no caer en una dictadura como la venezolana o la cubana.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Y aunque en algunos casos los empuj&oacute; hasta donde pudo, nadie puede decir que Petro no haya respetado la separaci&oacute;n de poderes, o que haya utilizado la fuerza para quedarse m&aacute;s tiempo en el poder. Adem&aacute;s, no tiene el control del Ej&eacute;rcito, que ha sido adiestrado en la lucha contrainsurgente. Es de derecha. En Colombia el &uacute;nico peligro de golpe militar habr&iacute;a sido contra &eacute;l. Por otra parte, su manejo macroecon&oacute;mico tambi&eacute;n mantuvo el equilibrio dentro de los l&iacute;mites de nuestra realidad. Donde quiz&aacute;s hubo m&aacute;s desaf&iacute;os fue en <a href="https://www.eldiario.es/internacional/petro-trump-hablan-telefono-plena-tension-diplomatica-colombia-eeuu_1_12892146.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la relaci&oacute;n con Estados Unidos</a>, un factor con el cual conviene no estrellarse porque Colombia no podr&iacute;a vivir jam&aacute;s bajo un bloqueo norteamericano.
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                Hernando Gómez Buendía, durante la entrevista.                            </span>
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        <strong>En su libro menciona que el pa&iacute;s est&aacute; atrapado en la c&aacute;rcel de las ideolog&iacute;as.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para empezar Petro, como todos, es prisionero de su pasado. Basta ver sus discursos. Insiste en que el Estado est&aacute; cooptado por unas &eacute;lites ego&iacute;stas que bloquearon el cambio. Tiene, sin duda, elementos populistas, pero sobre todo dogm&aacute;ticos. Descree de los expertos, de la ciencia, del mercado, porque supuestamente est&aacute;n todos al servicio del neoliberalismo. Al mismo tiempo simplifica la historia con un cuento que separa entre culpables del norte y v&iacute;ctimas pasivas del sur. 
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, la derecha sigue, a grandes rasgos, con la idea de que este Gobierno es un par&eacute;ntesis desorganizado, lleno de caos y corrupci&oacute;n que les va a quitar el manejo de los negocios. Pero en cuatro a&ntilde;os no quisieron enterarse ni romper sus propios sesgos. No pasaron del fastidio o del desconcierto y a&uacute;n no entienden que el discurso del presidente se legitima en las urgencias de unas mayor&iacute;as que pasan hambre o viven en medio de unas injusticias terribles, y eso es innegable.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Eso explica que Iv&aacute;n Cepeda, candidato de la izquierda, siga liderando la mayor&iacute;a de las encuestas para las presidenciales?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro. Los niveles de aprobaci&oacute;n de Petro, y el hecho de que Cepeda sea una opci&oacute;n con tanta fuerza, no se explican con la idea trivial, convencional, de que todo ha sido un fracaso. Para muchos es dif&iacute;cil verlo, pero si uno habla con una persona que se gana la vida limpiando parabrisas en un sem&aacute;foro, con los campesinos despojados de sus tierras o los ind&iacute;genas arrinconados en regiones olvidadas se encuentra que, quiz&aacute;s, la vida no les cambi&oacute; mucho en los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os, pero s&iacute; hubo un avance inusitado en la representaci&oacute;n de ese pa&iacute;s que hab&iacute;a permanecido sumergido. Solo as&iacute; se puede empezar a comprender de d&oacute;nde diablos sale el 30 o 35% de apoyo a Cepeda.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El orden conservador en Colombia aún es muy fuerte y ensayar grandes cambios es muy difícil. La reacción de la derecha también puede ser muy dura</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; responsabiliza a los medios colombianos de la baja calidad del debate?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las redacciones de los peri&oacute;dicos, la televisi&oacute;n y la radio se dedicaron a aturdir a la opini&oacute;n p&uacute;blica, m&aacute;s que a analizar. Otra vez volvemos al problema con las ideolog&iacute;as, que aciertan con nitidez en lo que ven y se equivocan en lo que dejan de ver. Los medios, en manos de los grandes empresarios tradicionales, se dedicaron a subrayar los retrasos del presidente, la improvisaci&oacute;n en sus discursos, sus trinos impertinentes de madrugada [sus tuits en la red X]. En general, se quedaron en la superficie y magnificaron asuntos que no eran de fondo. Fueron incapaces de mantener una conversaci&oacute;n bien argumentada y mientras enfatizaban las viejas verdades e intereses de sus due&ntilde;os, ignoraban otras realidades que les son inconvenientes. Por eso la democracia perdi&oacute; calidad y Petro aprovech&oacute; para denunciar la &ldquo;dictadura de los medios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Un segundo gobierno de izquierdas romper&iacute;a de verdad con la estructura pol&iacute;tica del orden conservador que ha regido durante dos siglos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esa es una pregunta abierta y la incertidumbre es muy grande todav&iacute;a. Pero claro, ocho a&ntilde;os empujando los l&iacute;mites de los que habl&eacute;&hellip; Retando a Trump, con un d&eacute;ficit fiscal delicado y creciente&hellip; Sin embargo, el orden conservador en Colombia a&uacute;n es muy fuerte y ensayar grandes cambios es muy dif&iacute;cil. La reacci&oacute;n de la derecha tambi&eacute;n puede ser muy dura. En concreto: pienso que el panorama es muy confuso porque ninguna de las propuestas de los candidatos es aterrizada. Ninguna aborda el principal problema que es la falta de generaci&oacute;n masiva de empleos productivos. Y sospecho que la peor tragedia que nos puede pasar es insistir en un pa&iacute;s que est&aacute; en una crisis m&aacute;s delicada de lo que imagina la clase dirigente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/hernando-gomez-buendia-sociologo-colombia-principal-avance-petro-canalizar-voz-nadies_128_13046256.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Mar 2026 21:37:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hernando Gómez Buendía, sociólogo de Colombia: "El principal avance de Petro fue canalizar la voz de los 'nadies"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Gustavo Petro,Elecciones presidenciales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El aumento histórico del salario mínimo anunciado por Petro desata un choque con la Justicia en Colombia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/aumento-historico-salario-minimo-anunciado-petro-desata-choque-maximo-tribunal-colombia_1_13007462.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/46039299-f108-48d1-8a45-e63c08f856bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El aumento histórico del salario mínimo anunciado por Petro desata un choque con la Justicia en Colombia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Consejo de Estado ha tratado de frenar el incremento del 23,7% del salario mínimo aprobado por Gustavo Petro en campaña electoral, pero el presidente insiste en la medida y moviliza a sus seguidores en las calles</p><p class="subtitle">Entrevista - Iván Cepeda, candidato de la izquierda en Colombia: “Trump no es un lunático, tiene una estrategia neofascista”
</p></div><p class="article-text">
        El presidente de Colombia, <a href="https://www.eldiario.es/temas/gustavo-petro/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gustavo Petro</a>, ha vuelto a tocar un nervio sensible en la realidad de un pa&iacute;s poco habituado, hasta ahora, a los cambios dr&aacute;sticos en el manejo de su pol&iacute;tica macroecon&oacute;mica. Petro anunci&oacute; en diciembre por decreto un alza del 23,78% del salario m&iacute;nimo oficial, la subida m&aacute;s alta en este siglo. Los gremios y grandes industriales pusieron el grito en el cielo. Y los centros de pensamiento advirtieron de los potenciales efectos en el costo de vida. A cinco meses y medio del fin de su Gobierno, sin embargo, el primer mandatario de izquierdas se mantuvo firme y subray&oacute; en m&uacute;ltiples declaraciones que se trata, en realidad, de un avance hist&oacute;rico en equidad social.
    </p><p class="article-text">
        La nueva tabla salarial supone, quiz&aacute;s, uno de los &uacute;ltimos pulsos del Gobierno en un pa&iacute;s polarizado. El Consejo de Estado, una de las m&aacute;ximas instancias judiciales, suspendi&oacute; el pasado 12 de febrero de forma provisional el decreto del salario m&iacute;nimo de Petro por falta de base econ&oacute;mica y jur&iacute;dica clara. El presidente ha utilizado la decisi&oacute;n judicial para convocar <a href="https://x.com/petrogustavo/status/2024737768941789480?s=20" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">protestas masivas el 19 de febrero</a> en las plazas del pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2024737768941789480?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Ni un peso atr&aacute;s&rdquo;, areng&oacute; el presidente a los manifestantes que llenaron la Plaza de Bol&iacute;var en Bogot&aacute;, el coraz&oacute;n pol&iacute;tico del pa&iacute;s. Acto seguido, el mandatario anunci&oacute; que hab&iacute;a firmado un nuevo decreto respaldado esta vez en los estudios t&eacute;cnicos ordenados por el tribunal y manteniendo el incremento inicial.
    </p><p class="article-text">
        La oposici&oacute;n ha le&iacute;do en su maniobra un n&iacute;tido contraataque electoral. Una t&aacute;ctica para unir a sus bases de cara a las legislativas del 8 de marzo. Y, en especial, la primera vuelta de las <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ivan-cepeda-candidato-izquierda-colombia-trump-no-lunatico-estrategia-neofascista_128_12891720.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">presidenciales del 31 de mayo</a>. &ldquo;Es salario vital si alcanza para llevar la canasta m&iacute;nima vital al hogar del trabajador promedio, calculada en 2.155.000 mensuales (unos 470 euros) seg&uacute;n los estudios t&eacute;cnicos que consideran una canasta familiar b&aacute;sica de 3 millones (unos 650 euros) para cuatro personas&rdquo;, enfatiz&oacute; el l&iacute;der progresista.
    </p><p class="article-text">
        En las semanas previas hab&iacute;a subrayado que su decisi&oacute;n forma parte de un &ldquo;pacto social de la vida y la paz&rdquo; frente al &ldquo;gran capital&rdquo;. La dura pelea que esconde el alza del 23,78%, sin embargo, encierra m&aacute;s de un punto ciego dentro de un fr&aacute;gil mercado laboral: &ldquo;El nivel del aumento es at&iacute;pico, incluso en un plano regional porque es de 4,5 veces el promedio de inflaci&oacute;n esperada para 2026 que se ubica en el 6%&rdquo;, explica el doctor en Econom&iacute;a por la Universidad del Rosario Andr&eacute;s Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la mesa tripartita que pacta el ajuste todos los a&ntilde;os, los sindicatos hab&iacute;an propuesto un aumento del 16% mientras que los empresarios plantearon un 7,21%. No hubo acuerdo. Y el Gobierno se ha escudado en un estudio con recomendaciones de la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo (OIT)&nbsp;para avanzar hacia un &ldquo;salario m&iacute;nimo vital&rdquo; que cubra una serie de gastos b&aacute;sicos de alimentaci&oacute;n, vivienda, servicios p&uacute;blicos, educaci&oacute;n y salud.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que en Colombia solo el 10,12% del total de ocupados (alrededor de 2,4 millones de personas) gana un salario m&iacute;nimo. Y el dato m&aacute;s alarmante es que el 48,9% &mdash;casi la mitad de la fuerza laboral&mdash; percibe ingresos inferiores. A saber: 11,3 millones de ciudadanos atrapados en el c&iacute;rculo vicioso del empleo informal, o &ldquo;rebusque&rdquo;, como se conoce en el pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta poblaci&oacute;n, desprotegida y sin seguro de paro, plantea los mayores interrogantes de fondo: &ldquo;La cifra actual de desempleo es muy buena para Colombia y, sin embargo, dobla el promedio de Am&eacute;rica Latina. La gran pregunta es c&oacute;mo podr&iacute;amos incluir a los trabajadores informales en el contrato social. Las normas de la OIT no aplican para ellos y tienen menos derechos laborales. No aportan, adem&aacute;s, al sistema de salud y pensiones&rdquo;, detalla el director del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana Mauricio Salazar.
    </p><p class="article-text">
        La tasa de desocupaci&oacute;n cerr&oacute; 2025 en un hist&oacute;rico 8,9%. El indicador m&aacute;s bajo en dos d&eacute;cadas. Pero la aguja de la mencionada informalidad apenas se ha movido. El mercado laboral patina desde hace d&eacute;cadas en un terreno desventajoso, sumergido y minado de carencias. El economista Hernando G&oacute;mez Buend&iacute;a concluye en su libro <em>Colombia despu&eacute;s de Petro</em> que ni el modelo econ&oacute;mico conservador predominante en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas ni las modificaciones del actual Gobierno de izquierdas han logrado impulsar una econom&iacute;a con empleos productivos y de calidad en forma masiva.
    </p><h2 class="article-text">Un problema estructural</h2><p class="article-text">
        Se trata de un debate que despierta&nbsp;intensas pol&eacute;micas. De todas formas, y pese al descontento inicial, esta semana los empresarios firmaron el nuevo decreto. Para ellos lo m&aacute;s sensato es mantener el alza inalterada. Una de las razones es que en Colombia el precio de los arriendos, de los programas de vivienda p&uacute;blica, los aportes a la seguridad social o el transporte, entre otros, se ajusta cada a&ntilde;o al ritmo del salario m&iacute;nimo. Y con febrero ya avanzado, muchos consideran que volver a reacomodar sus proyecciones solo generar&iacute;a m&aacute;s desorden y desconfianza en el mercado.
    </p><p class="article-text">
        Ahora el Consejo de Estado tendr&aacute; que resolver si el Gobierno corrigi&oacute; las deficiencias del decreto anterior. Para formarse una idea, el sueldo base en Colombia est&aacute;, con el incremento del 23,7%, en algo m&aacute;s de 2 millones de pesos (unos 450 euros), con un auxilio de transporte incluido. La Administraci&oacute;n de Gustavo Petro lo ha justificado en un c&aacute;lculo que prev&eacute; que una familia de tres a cuatro personas necesita 1,8 millones de ingresos b&aacute;sicos para cubrir sus costos esenciales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso, otro de los temas que ha irrumpido en el debate es cu&aacute;l ser&iacute;a la remuneraci&oacute;n vital que garantizar&iacute;a una vida digna en el pa&iacute;s sudamericano. Una pregunta que los t&eacute;cnicos del Ministerio de Hacienda hab&iacute;an tasado siempre con f&oacute;rmulas y modelos que se apoyaban en la productividad, el crecimiento y la inflaci&oacute;n. Pero Gustavo Petro ha dudado dos veces. Y ha privilegiado un estudio sobre el terreno &iquest;Los montos que ven&iacute;an funcionando alcanzaban de veras para cubrir la cantidad de calor&iacute;as diarias necesarias? &iquest;O pagar la factura de los servicios?. &ldquo;O, s&iacute;, por el contrario, podr&iacute;a reproducir condiciones de esclavismo en la medida que las personas trabajan por una remuneraci&oacute;n muy baja. Es una preocupaci&oacute;n pol&iacute;tica y econ&oacute;mica leg&iacute;tima&rdquo;, reflexiona Mauricio Salazar.
    </p><p class="article-text">
        No es menos cierto que el grueso de los economistas en Colombia asumen como verdad casi incontestable que un alza tan pronunciada tendr&aacute; un efecto negativo sobre el empleo. O la inflaci&oacute;n, que repunt&oacute; en febrero al 5,31% y se aleja de la meta fijada por el Banco de la Rep&uacute;blica en 3%.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Juliana Morad, especialista en derecho laboral, destaca: &ldquo;Hay cr&iacute;ticas porque el salario m&iacute;nimo, que antes representaba un 40 o 50% del salario medio, ahora se acerca al 70 u 80%. Es decir, quedan muy pr&oacute;ximos y puede empezar a funcionar como un tope&rdquo;. Y Andr&eacute;s Garc&iacute;a a&ntilde;ade: &ldquo;Es una pol&iacute;tica que podr&iacute;a ser restrictiva porque va dirigida a un grupo muy peque&ntilde;o de trabajadores formales en una econom&iacute;a bastante sumergida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo &uacute;nico claro hoy es que el terreno y la hondura del debate han cambiado. La economista Marta Juanita Villaveces, ex viceministra t&eacute;cnica del Ministerio de Hacienda en este Gobierno, abre m&aacute;s preguntas. A su juicio, un incremento importante es, en principio, una se&ntilde;al positiva para los trabajadores. Sin embargo, advierte que Gustavo Petro deja por fuera matices importantes: &ldquo;Solo mira un pedacito de Colombia, un pa&iacute;s tremendamente diverso con mercados laborales distintos entre ciudades, campo y regiones. No es lo mismo hablar de un trabajador urbano que de uno rural: por eso la carga de la medida afecta de manera distinta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa es una de las razones por las cuales el empresariado ha lanzado una voz de alerta. El 98% del tejido productivo colombiano est&aacute; formado por micro y peque&ntilde;as empresas de una a tres personas. Un enjambre de papeler&iacute;as de barrio, puestos de comida callejera, talleres mec&aacute;nicos o peluquer&iacute;as. En ese orden de ideas, Villaveces recuerda que no son los &ldquo;ricos&rdquo; a los que el discurso presidencial suele se&ntilde;alar quienes tendr&aacute;n que sortear el alza, sino los supervivientes de una econom&iacute;a fracturada. Por eso, advierte que las soluciones actuales son solo un &ldquo;parche&rdquo; para un sistema que deambula desde hace medio siglo sin reformas estructurales. Y lastrado por la informalidad cr&oacute;nica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/aumento-historico-salario-minimo-anunciado-petro-desata-choque-maximo-tribunal-colombia_1_13007462.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Feb 2026 20:55:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El aumento histórico del salario mínimo anunciado por Petro desata un choque con la Justicia en Colombia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Gustavo Petro,Salarios,Trabajo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alex Saab, el chacal financiero de la revolución bolivariana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/alex-saab-chacal-financiero-revolucion-bolivariana_1_12964495.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/57e1c5cf-e267-4410-9efe-663d3d2a5d49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2596y909.jpg" width="1200" height="675" alt="Alex Saab, el chacal financiero de la revolución bolivariana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El exministro de Industria venezolano pasó de gerenciar una modesta empresa textil en su natal Barranquilla, Colombia, a ser señalado por Estados Unidos por ser el presunto testaferro de Nicolás Maduro</p><p class="subtitle">Delcy Rodríguez: la vicepresidenta de Maduro e interlocutora con los empresarios que ha recibido el aval de Trump
</p></div><p class="article-text">
        La ca&iacute;da en desgracia de Alex Saab (Barranquilla, Colombia, 1971), el oscuro operador de Nicol&aacute;s Maduro apartado del poder por el nuevo Gobierno de Delcy Rodr&iacute;guez a finales de enero, dio un nuevo paso hacia el abismo este mi&eacute;rcoles. 
    </p><p class="article-text">
        Medios colombianos e internacionales informaron de su detenci&oacute;n en una operaci&oacute;n conjunta del nuevo Ejecutivo venezolano con EEUU, pero su paradero no est&aacute; claro. Las autoridades de ninguno de los dos pa&iacute;ses han confirmado p&uacute;blicamente la operaci&oacute;n y su abogado niega que haya sido detenido. Sin embargo, fuentes estadounidenses <a href="https://www.reuters.com/world/americas/venezuelan-official-saab-formerly-held-us-arrested-again-colombian-media-2026-02-04/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">han confirmado a Reuters</a> que est&aacute; arrestado y ser&aacute; extraditado a ese pa&iacute;s. Asimismo, fuentes de Washington y Caracas <a href="https://www.nytimes.com/2026/02/04/world/americas/venezuela-said-to-detain-maduro-allies-targeted-by-the-us.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">consultadas por The New York Times</a> confirman la detenci&oacute;n e interrogatorio de Saab, pero sostienen que desconocen su situaci&oacute;n legal actual.
    </p><p class="article-text">
        El rumbo del colombiano Saab hab&iacute;a sido inicialmente como el de cualquier comerciante en su natal Barranquilla. Su capacidad para moverse en la sombra, sin embargo, lo erigieron en una suerte de Rasput&iacute;n financiero del chavismo que ayud&oacute; a Maduro a moverse pese a las sanciones de EEUU que pretend&iacute;an ahogarlo. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy, m&uacute;ltiples informaciones establecen su participaci&oacute;n en negocios oscuros cuyos dividendos superan los 1.000 millones de d&oacute;lares. 
    </p><p class="article-text">
        A saber: el traslado irregular de lingotes de oro a Turqu&iacute;a, su rol como enlace para evadir sanciones entre la Revoluci&oacute;n Bolivariana y el ayatol&aacute; Al&iacute; Jamenei en Ir&aacute;n o su enriquecimiento mediante el suministro de cientos de kilos de leche en polvo adulterada a los ni&ntilde;os de los barrios populares en Venezuela, entre otros denunciados por la prensa. La inteligencia estadounidense, la Fiscal&iacute;a colombiana y diversos medios, como Armando.info, lo tienen fichado desde hace m&aacute;s de una d&eacute;cada. 
    </p><p class="article-text">
        Saab accedi&oacute; a la c&uacute;pula chavista en 2010 a trav&eacute;s de la fallecida pol&iacute;tica colombiana Piedad C&oacute;rdoba, cercana a Maduro. Buscaba por entonces recuperar 30 millones de d&oacute;lares adeudados por el CADIVI (Comisi&oacute;n de Administraci&oacute;n de Divisas de Venezuela), el engranaje estatal venezolano que reg&iacute;a el control cambiario. Cuando Ch&aacute;vez al fin liber&oacute; ese capital, el comerciante reflot&oacute; su arruinada textilera en Barranquilla e ide&oacute; un esquema funcional: env&iacute;os masivos y ficticios de ropa usada desde Colombia y Ecuador con el fin de capturar d&oacute;lares a una tasa preferente y luego revenderlos en el mercado negro con un retorno abultado. Se calcula que con este m&eacute;todo export&oacute; unos 296 millones de d&oacute;lares en bienes fantasma.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El lujo que desplegó incluyó noches de miles de dólares en los hoteles más lujosos de París, una flota de al menos cuatro aviones privados —de 28 millones en promedio cada uno—y apartamentos en Miami o Barranquilla</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Uno de sus primeros negocios en Venezuela fue el de los contratos para construir casas prefabricadas en 2012 a trav&eacute;s de la empresa Fondo Global [registrada en Bogot&aacute;]. Se deb&iacute;an entregar 5.000 unidades en 2014, que a d&iacute;a de hoy no se han terminado&rdquo;, asegura el reportero de Armando.info Roberto Deniz. El ascenso del anodino hijo de un liban&eacute;s y una descendiente de inmigrantes palestinos en la ciudad portuaria del Caribe colombiano fue mete&oacute;rico. 
    </p><p class="article-text">
        El lujo que despleg&oacute; incluy&oacute; noches de miles de d&oacute;lares en los hoteles m&aacute;s lujosos de Par&iacute;s, una flota de al menos cuatro aviones privados &mdash;de 28 millones en promedio cada uno&mdash;y apartamentos en Miami o Barranquilla. El periodista de investigaci&oacute;n de Univisi&oacute;n Gerardo Reyes escribe en su biograf&iacute;a de Saab que la &ldquo;paciencia de buey&rdquo; y &ldquo;adoraci&oacute;n por el dinero&rdquo; lo catapultaron al primer c&iacute;rculo de confianza de Nicol&aacute;s Maduro.
    </p><p class="article-text">
        Su buena racha, sin embargo, se vio truncada con la llegada de Donald Trump en 2017. El experto en seguridad nacional Marshall Billingslea &mdash;alta figura del Tesoro estadounidense&mdash; se obsesion&oacute; con la conducta sombr&iacute;a del multimillonario colombiano. Fue &eacute;l quien aceler&oacute; su cacer&iacute;a. &ldquo;A mediados de 2019, dio luz verde a cargos contra Saab y Pulido [su socio y narco confeso] en Miami, al tiempo que los inscribi&oacute; en la lista OFAC&rdquo;, relata Reyes. Detenido el 12 de junio de 2020 en Cabo Verde, Saab fue extraditado a petici&oacute;n de un juzgado estadounidense por delitos asociados al lavado de dinero y soborno y pas&oacute; tres a&ntilde;os en prisi&oacute;n. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Mientras pasaba en Venezuela como un próspero exportador de textiles que se hizo millonario de la noche a la mañana, sus empresas en Colombia estaban en la mira de la justicia penal</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para su defensa, desde 2013, hab&iacute;a elegido al medi&aacute;tico penalista Abelardo de la Espriella, hoy candidato de la extrema derecha a la presidencia de Colombia. Seg&uacute;n la biograf&iacute;a de Reyes: &ldquo;&Eacute;l domina a Saab; si Abelardo le dice que se tire por la ventana de un avi&oacute;n, se tira, que baile en la cabeza, pues baila&rdquo;. Se trata de un tema vidrioso para el actual aspirante. Por ello ha tenido que repetir en m&uacute;ltiples entrevistas que el v&iacute;nculo laboral se cerr&oacute; en 2019 tras las sanciones de la OFAC. Ahora esgrime que Saab era entonces un contratista privado y no un funcionario de Maduro.
    </p><p class="article-text">
        Los problemas judiciales de su cliente se apilaban en los tribunales desde hace a&ntilde;os, en todo caso. Mientras pasaba en Venezuela como un pr&oacute;spero exportador de textiles que se hizo millonario de la noche a la ma&ntilde;ana con el desembolso de CADIVI, sus empresas en Colombia estaban en la mira de la justicia penal. Una investigaci&oacute;n de la Fiscal&iacute;a en Bogot&aacute; hall&oacute; que el industrial barranquillero se hab&iacute;a dedicado, durante m&aacute;s de una d&eacute;cada, a &ldquo;enga&ntilde;ar al Gobierno de su pa&iacute;s con operaciones ficticias de comercio exterior y timos al sistema tributario&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">De regreso en Caracas, el líder —bajo la mirada desconfiada de la actual presidenta Delcy Rodríguez, que nunca lo ha visto con buenos ojos— premia su lealtad. En octubre de 2024 lo designa Ministro de Industria</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica internacional, sin embargo, a&uacute;n guardaba un par de giros inesperados. La Administraci&oacute;n dem&oacute;crata de <a href="https://www.reuters.com/world/americas/who-is-maduro-ally-alex-saab-who-was-granted-clemency-prisoner-swap-2023-12-20/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Joe Biden liber&oacute; a Saab en diciembre de 2023</a> como parte de un canje de prisioneros con Venezuela. El pacto permiti&oacute; a su vez la excarcelaci&oacute;n de Leonard Francis, alias <em>Fat Leonard </em>(Leonard el gordo) &mdash;ciudadano malayo condenado por sobornos a oficiales de la Marina estadounidense&mdash; y otros detenidos norteamericanos, a cambio del magnate colombiano. Su imagen carcelaria, reducido a uniforme naranja y gesto adusto, opac&oacute; al otrora empresario elegante que manejaba los circuitos del poder financiero.
    </p><p class="article-text">
        De regreso en Caracas, el l&iacute;der &mdash;bajo la mirada desconfiada de la actual presidenta Delcy Rodr&iacute;guez, que nunca lo ha visto con buenos ojos&mdash; premia su lealtad al r&eacute;gimen. &ldquo;Primero [en enero de 2024] lo nombra presidente del Centro Internacional de Inversi&oacute;n Productiva de Venezuela, un organismo que busca captar inversiones en Venezuela. Y en octubre de ese a&ntilde;o lo designa ministro de Industria, con la misi&oacute;n de reactivar el parque industrial expropiado por Ch&aacute;vez. Su tarea era reunirse con los empresarios y abrir procesos de licitaci&oacute;n. Para que te hagas una idea de su cercan&iacute;a con Maduro, en paralelo mantuvo una participaci&oacute;n en el tema de la comercializaci&oacute;n del petr&oacute;leo venezolano&rdquo;, recuerda Deniz.
    </p><p class="article-text">
        Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, tras cumplir otros tantos en una c&aacute;rcel estadounidense por lavado de dinero, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/gobierno-delcy-rodriguez-detiene-alex-saab-ex-ministro-afin-maduro-operacion-conjunta-fbi-venezuela_1_12964064.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alex Saab ha vuelto a ser capturado</a>. Fue este mi&eacute;rcoles en Caracas, en una operaci&oacute;n conjunta de las autoridades venezolanas y estadounidenses. La noticia marca, quiz&aacute;s, el &uacute;ltimo cap&iacute;tulo del chacal financiero. Una pieza seminal del rompecabezas. El que controlaba las exportaciones. Y canalizaba, seg&uacute;n confes&oacute; a los fiscales norteamericanos, la mitad de cada d&oacute;lar ganado en contratos para el chavismo hacia las cuentas bancarias de su incondicional Nicol&aacute;s Maduro. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/alex-saab-chacal-financiero-revolucion-bolivariana_1_12964495.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Feb 2026 18:14:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alex Saab, el chacal financiero de la revolución bolivariana]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Venezuela,Delcy Rodríguez,Donald Trump,Nicolás Maduro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gustavo Petro amputa 150 millones de euros a Sacyr en la mayor obra ambiental de Colombia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/gustavo-petro-amputa-150-millones-euros-sacyr-mayor-obra-ambiental-colombia_1_12959709.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/29b7709a-0632-4324-a17e-05b4a1c373cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gustavo Petro amputa 150 millones de euros a Sacyr en la mayor obra ambiental de Colombia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La decisión deja coja la recuperación del gran canal que debe proteger a miles de habitantes de las recurrentes inundaciones al norte del país</p><p class="subtitle">La política exterior de Trump desestabiliza las relaciones entre la UE y Latinoamérica</p></div><p class="article-text">
        La par&aacute;lisis de la mayor obra ambiental en Colombia tiene por protagonistas a la constructora espa&ntilde;ola Sacyr y al Gobierno del izquierdista Gustavo Petro. La construcci&oacute;n del Canal del Dique &mdash;adjudicada por concurso p&uacute;blico en noviembre de 2022&mdash; se halla estancada en una fase &ldquo;preoperativa&rdquo;. Mientras tanto, las poblaciones ribere&ntilde;as del norte del pa&iacute;s siguen sujetas al capricho e intensidad de las frecuentes lluvias y sus estragos. El proyecto, tasado en 690 millones de euros, resulta vital para contener el desborde de las aguas; o mejorar su calidad en este brazo artificial que conecta al mar Caribe, en la bah&iacute;a de Cartagena de Indias, con el r&iacute;o Magdalena, quiz&aacute;s el m&aacute;s importante del pa&iacute;s
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno de Petro y las autoridades ambientales y de infraestructura han mostrado algo de resistencia al plan social y ecol&oacute;gico de la constructora espa&ntilde;ola. Y aun as&iacute;, en Colombia no ha dejado de causar sorpresa el recorte unilateral por casi 150 millones de euros (al tipo de cambio actual) anunciado hace unos d&iacute;as por el Ministerio de Hacienda al presupuesto de la obra en 2025. Con esta medida, el Ejecutivo deja un agujero financiero del 83,61% a lo pactado para el a&ntilde;o pasado. Su avance entra una vez m&aacute;s en una zona gris.
    </p><p class="article-text">
        Las razones expuestas por Hacienda responden a la fr&aacute;gil situaci&oacute;n fiscal del Estado colombiano, agobiado por el pago de intereses de su alta deuda soberana, el creciente gasto p&uacute;blico y la a&uacute;n modesta recaudaci&oacute;n fiscal. Esos son, al parecer, los resortes tras el tijeretazo. Sacyr ha informado, a trav&eacute;s de una portavoz, que la empresa espa&ntilde;ola no dar&aacute; declaraciones&nbsp;porque el &uacute;nico &ldquo;autorizado&rdquo; es la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI). Con ello evidencia el tira y afloja habitual entre la operadora espa&ntilde;ola y un pu&ntilde;ado de despachos oficiales encargados de la inspecci&oacute;n y supervisi&oacute;n de una megaobra que acumula tensiones y retrasos.
    </p><p class="article-text">
        La ANI, agencia oficial adscrita al Ministerio de Transporte, ha salido al paso para sumar una dosis de confusi&oacute;n con un comunicado firmado el 28 de enero en el que precisa que, como gestora de la concesi&oacute;n, &ldquo;ha desembolsado m&aacute;s de 217.477 millones de pesos (unos 51 millones de d&oacute;lares, al tipo de cambio actual) al patrimonio aut&oacute;nomo, garantizando un manejo eficiente y responsable de los fondos p&uacute;blicos&rdquo;. El compromiso de la entidad, a&ntilde;ade, es pasar a la fase constructiva en el segundo semestre de 2026, pero no ha mencionado el hachazo de Hacienda.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por contra, el Tribunal de Cuentas colombiano s&iacute; ha expresado su inquietud por la deriva del proyecto ambiental. De acuerdo con un comunicado del ente de control publicado el pasado mi&eacute;rcoles, la medida del Gobierno progresista supone un riesgo fiscal enorme para la regi&oacute;n Caribe y el pa&iacute;s. Critica, as&iacute; mismo, que se haya tomado de manera unilateral. Y advierte de que el Estado colombiano se expone al pago de multas, intereses de demora y otras compensaciones no previstas en el presupuesto original.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En paralelo al pulso burocr&aacute;tico, la lista de afectaciones por las crecidas en los pueblos de la ribera del norte es cr&oacute;nica: miles de familias evacuadas, problemas sanitarios, viviendas inundadas y m&uacute;ltiples da&ntilde;os en los cultivos y la actividad pesquera. Se calcula que la poblaci&oacute;n en primera fila de vulnerabilidad asciende a unos 100.000 habitantes. &iquest;En qu&eacute; consiste la intervenci&oacute;n ambiental? Contempla, entre otras, la construcci&oacute;n de dos enormes compuertas con esclusas para atenuar o filtrar la entrada de sedimentos al caudal del r&iacute;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sacyr, sin embargo, ha tropezado una vez tras otra a la hora de acreditar los requisitos del Ministerio de Ambiente colombiano. &ldquo;Nunca presentaron un estudio de impacto ambiental. Ello a pesar de nuestro acompa&ntilde;amiento e insistencia. Eso quiere decir que, desde la perspectiva de la licencia necesaria para poder avanzar, van en la etapa cero&rdquo;, explica a elDiario.es, por mensaje de texto, la ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible&nbsp;de Colombia, Irene V&eacute;lez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algunos pobladores de la cuenca se han quejado, adem&aacute;s, de la supuesta discreta voluntad de la compa&ntilde;&iacute;a espa&ntilde;ola para cumplir con su obligaci&oacute;n legal de informar a la comunidad local sobre los impactos de la construcci&oacute;n. Se trata de pueblos campesinos, negros y palenqueros, descendientes directos de esclavos africanos del periodo colonial,&nbsp;con altos &iacute;ndices de pobreza y desigualdad. &ldquo;Adem&aacute;s de los t&eacute;rminos de referencia espec&iacute;ficos que fueron emitidos por la Agencia Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), hicimos un alcance en agosto de 2025 con el prop&oacute;sito de evitar que un proyecto grande y complejo como este termine por impactar a los habitantes. Era una medida de criterio para evitar lo que se conoce como racismo ambiental&rdquo;, subraya V&eacute;lez.
    </p><p class="article-text">
        Sacyr, presidida por Manuel Manrique Cecilia, deber&aacute; hacerse cargo de la operaci&oacute;n y mantenimiento de los 115 kil&oacute;metros de extensi&oacute;n del Canal del Dique durante 15 a&ntilde;os. No sin antes sortear los escollos regulatorios. Una situaci&oacute;n que no supone ninguna novedad. La empresa ya ha recibido m&aacute;s de una multa, librado varios pleitos y procesos de arbitraje internacional por sus obras en Colombia. Se trata de un operador que, desde 2012, ha adelantado un sinn&uacute;mero de proyectos de infraestructura vial y concesiones. Algunos han sido clave para mejorar la atrasada red de carreteras y autopistas del pa&iacute;s sudamericano. Otras, sin embargo, han tenido controversias por la modesta calidad constructiva, demoras en la entrega o sobrecostes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De cualquier forma, el ingeniero civil Rodrigo Fern&aacute;ndez, experto en licitaciones y miembro de la Sociedad Colombiana de Ingenieros, concluye subrayando un asunto de fondo: &ldquo;Los anuncios del Gobierno a veces crean desconcierto. Los par&aacute;metros y estructura de los contratos vigentes se deben cumplir de parte y parte. Es inaceptable que Petro utilice recursos que ya est&aacute;n comprometidos para una obra, escudado en la emergencia econ&oacute;mica, como si fuera una fuente de ahorro de la Naci&oacute;n&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/gustavo-petro-amputa-150-millones-euros-sacyr-mayor-obra-ambiental-colombia_1_12959709.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Feb 2026 21:48:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Gustavo Petro amputa 150 millones de euros a Sacyr en la mayor obra ambiental de Colombia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sacyr Vallehermoso,Colombia,Gustavo Petro,Construcción]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rota y heterogénea: qué puede pasar con la oposición venezolana después de que Trump haya descartado a Machado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/rota-heterogenea-pasar-oposicion-venezolana-despues-trump-haya-descartado-machado_129_12896686.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/12c98b96-5767-47a7-9dda-1b289c6795d5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rota y heterogénea: qué puede pasar con la oposición venezolana después de que Trump haya descartado a Machado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La fuerza real de la oposición, con Estados Unidos a cargo del control del poder en Caracas, se verá en las próximas semanas</p><p class="subtitle">ANÁLISIS - Por qué Trump necesita más a Delcy Rodríguez que a Corina Machado
</p></div><p class="article-text">
        El m&uacute;sculo pol&iacute;tico de la oposici&oacute;n venezolana afronta quiz&aacute;s su mayor desaf&iacute;o en tres d&eacute;cadas. Despu&eacute;s de que el presidente Donald Trump <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-necesita-delcy-rodriguez-corina-machado_1_12887148.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relativizara el rol de la Nobel de Paz y cabeza m&aacute;s visible</a> del antichavismo, Mar&iacute;a Corina Machado, todas las miradas se dirigen en esa direcci&oacute;n y su papel en un posible proceso de transici&oacute;n democr&aacute;tica. Lo m&aacute;s importante para el heterog&eacute;neo bloque opositor, tras 27 a&ntilde;os de represi&oacute;n oficial, ser&aacute; reacomodarse con celeridad en el nuevo tablero del poder. Con sus fricciones y contradicciones internas, la carrera para jugar las cartas y hallar la unidad es contrarreloj. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy lo &uacute;nico cierto es que la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/registran-explosiones-caracas-medio-tensiones-eeuu_1_12882787.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">operaci&oacute;n ilegal estadounidense</a> para apresar a Nicol&aacute;s Maduro en plena madrugada caraque&ntilde;a sorprendi&oacute; a una oposici&oacute;n fragmentada. En una conversaci&oacute;n con elDiario.es, la reportera venezolana Luz Mely Reyes identifica tres vertientes en el bloque opositor. La primera de ellas es la de los &lsquo;colaboracionistas&rsquo;, o leales a la revoluci&oacute;n, pero con cierto margen de independencia en sus posturas. Otras fuentes citan el caso del diputado Henri Falc&oacute;n, fundador del partido Avanzada Progresista. Un militante que, a pesar de haber surgido en las filas chavistas, se enfrent&oacute; en 2018 a Maduro en los comicios y luego anunci&oacute; su apoyo a Mar&iacute;a Corina Machado en 2025. 
    </p><p class="article-text">
        El segundo n&uacute;cleo est&aacute; representado por pol&iacute;ticos de perfil moderado. Entre ellos se halla<a href="https://www.eldiario.es/internacional/capriles-lenguaje-popular-indumentaria-chavismo_1_5637402.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Henrique Capriles,</a> quien despert&oacute; el inter&eacute;s internacional en 2012 cuando, con 40 a&ntilde;os reci&eacute;n cumplidos, desafi&oacute; en las urnas a Hugo Ch&aacute;vez &ndash;que, a pesar de hallarse debilitado por la enfermedad, gan&oacute; con el 55,07% de los votos frente al 44,31&#8239;% del joven aspirante de la coalici&oacute;n Mesa de Unidad Democr&aacute;tica (MUD)&ndash;. Por &uacute;ltimo, est&aacute; la vertiente radical, representada por Mar&iacute;a Corina Machado, l&iacute;der que se posicion&oacute; en 2010 tras ser elegida por el norte&ntilde;o estado de Miranda como la diputada m&aacute;s votada del pa&iacute;s. <a href="https://www.eldiario.es/temas/leopoldo-lopez/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Leopoldo L&oacute;pez</a>, hoy exiliado en Madrid, y <a href="https://www.eldiario.es/temas/juan-guaido/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan Guaid&oacute;</a>, en Miami, tambi&eacute;n forman parte del llamado flanco duro. 
    </p><h2 class="article-text">Discrepancias</h2><p class="article-text">
        Desde hace unos a&ntilde;os las discrepancias o pugnas dentro del universo opositor han girado en torno a la estrategia para enfrentarse al r&eacute;gimen: &iquest;librar la batalla electoral o apostar por la abstenci&oacute;n como herramienta de denuncia contra un sistema que consideran una &ldquo;farsa&rdquo;? &ldquo;Moderados, leales y radicales lograron, entre 2010 y 2015, agrupar hasta unos 30 partidos independientes en la MUD. Pero, quiz&aacute;s, tras el boicot electoral a las presidenciales de 2018, las diferencias conceptuales entre los movimientos quedaron muy claras&rdquo;, dice Luz Mely Reyes.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n pol&iacute;tica en Venezuela, adem&aacute;s, es un terreno minado para las voces disidentes. Y la maquinaria oficial no ha ahorrado recursos a la hora de adelantar detenciones arbitrarias, censurar a la prensa u otros m&eacute;todos de hostigamiento como armar a sus colectivos urbanos en algunos barrios. &ldquo;Esta es una coyuntura interesante para que muchas voces salgan de las catacumbas. Porque hoy buena parte de la oposici&oacute;n est&aacute; presa, o exiliada, o escondida&rdquo;, dice a este medio el historiador Pedro Ben&iacute;tez. El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodr&iacute;guez, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/venezuela-anuncia-liberacion-numero-importante-presos-consolidar-paz-convivencia_1_12894134.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anunci&oacute; el pasado jueves la liberaci&oacute;n de &ldquo;un n&uacute;mero importante&rdquo; de presos pol&iacute;ticos, venezolanos y extranjeros,</a> que present&oacute; como un &ldquo;gesto unilateral&rdquo; del Gobierno bolivariano.
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                La líder opositora María Corina Machado junto al candidato presidencial Edmundo González Urrutia.                            </span>
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        El historiador opina que se trata, en todo caso, de un sistema pol&iacute;tico tan &ldquo;particular&rdquo; que evaluarlo a la luz de un ejercicio democr&aacute;tico normal es inviable. Por eso, a&ntilde;ade que m&aacute;s all&aacute; de los anhelos de algunos pol&iacute;ticos como Machado, que aboga, por ejemplo, por una reapertura de la econom&iacute;a al sector privado, hoy la primera urgencia en el horizonte es m&aacute;s pedestre: &ldquo;Volver a tener unas elecciones libres&rdquo;. &ldquo;Para m&iacute;, tenemos que volver a empezar de cero&rdquo;, dice Ben&iacute;tez, que advierte, sin embargo, de que la historia ha sido convulsa: &ldquo;Entre 1830 y 1958 el pa&iacute;s solo tuvo cinco a&ntilde;os de gobiernos civiles. Todos los dem&aacute;s fueron administraciones de generales. Y el ensayo de 40 a&ntilde;os de institucionalidad que hubo antes de Ch&aacute;vez fue casi un milagro porque la tradici&oacute;n autoritaria y militar siempre ha estado presente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La oposici&oacute;n ha logrado algunas victorias desde que la revoluci&oacute;n bolivariana lleg&oacute; al poder en 1999. La primera fue en 2015, cuando la coalici&oacute;n Mesa de Unidad Democr&aacute;tica obtuvo el control del poder legislativo con 112 diputados frente a 55 del oficialismo. Sin embargo, de poco sirvi&oacute; que el Gobierno de Maduro reconociera aquella derrota sufrida en la Asamblea Nacional ya que poco despu&eacute;s el Tribunal Supremo de Justicia (controlado por el chavismo) tom&oacute; una serie de decisiones para quitarle dientes a dicho &oacute;rgano. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Con la extracción violenta de Nicolás Maduro tanto los más leales al régimen como los más radicales están fuera de la jugada</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Víctor Mijares</span>
                                        <span>—</span> Académico de la Universidad de los Andes
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        M&aacute;s enredados fueron los resultados de las presidenciales de julio de 2024. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/maduro-logra-reeleccion-venezuela-51-2-votos-recuento-oficial_1_11555040.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La versi&oacute;n del Consejo Nacional Electoral, alineado con el oficialismo, es que Nicol&aacute;s Maduro</a> gan&oacute; con el 51,2&#8239;% de los votos frente al 44,2&#8239;% de Edmundo Gonz&aacute;lez Urrutia, septuagenario diplom&aacute;tico de carrera impulsado por Mar&iacute;a Corina Machado. La Nobel de Paz hab&iacute;a sido inhabilitada para postularse e hizo causa com&uacute;n para endosarle parte de su creciente popularidad bajo las banderas del PUD en la papeleta. El programa, en todo caso, giraba en torno a los dos ejes de la pol&iacute;tica de 58 a&ntilde;os: una campa&ntilde;a para el retorno de millones de venezolanos en el exilio, bautizada de reunificaci&oacute;n, y un plan de recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Una parte importante de la comunidad internacional y varios organismos independientes cuestionaron la transparencia de un proceso electoral cuyas actas de votaci&oacute;n a&uacute;n se desconocen. Basados en un recuento alternativo de la oposici&oacute;n, el Parlamento Europeo, Estados Unidos o la OEA reconocieron a Gonz&aacute;lez como virtual ganador, con el 67% de los votos. &ldquo;La candidata real fue Mar&iacute;a Corina Machado, y eso gener&oacute; cierto resentimiento en sectores minoritarios de la oposici&oacute;n, como el que lidera Henrique Capriles&rdquo;, explica V&iacute;ctor Mijares, acad&eacute;mico de la Universidad de los Andes. 
    </p><h2 class="article-text">Incertidumbre</h2><p class="article-text">
        La fuerza real de la oposici&oacute;n, con Estados Unidos a cargo del control del poder en Caracas, se ver&aacute; en las pr&oacute;ximas semanas. Predomina el clima de zozobra e incertidumbre. Conscientes de que en Venezuela, como en la mayor&iacute;a de Am&eacute;rica Latina, se suele depositar esperanzas en liderazgos carism&aacute;ticos, las fuentes consultadas coinciden en que el bloque opositor deber&aacute; cambiar de relato.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con la extracci&oacute;n violenta de Nicol&aacute;s Maduro tanto los m&aacute;s leales al r&eacute;gimen como los m&aacute;s radicales est&aacute;n fuera de la jugada. Aunque Mar&iacute;a Corina Machado cuenta con el respaldo popular, hoy prevalece el dominio de los bastiones clave: el aparato militar y represivo, en manos de Diosdado Cabello, y el sector energ&eacute;tico, controlado por Delcy Rodr&iacute;guez&rdquo;, apostilla V&iacute;ctor Mijares.
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            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/del-ntrax-al-c-rtel-de-los-soles-mentiras-de-usar-y-tirar/embed?style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="180" frameborder="0" title="Del ántrax al Cártel de los Soles: mentiras de usar y tirar"></iframe>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/rota-heterogenea-pasar-oposicion-venezolana-despues-trump-haya-descartado-machado_129_12896686.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Jan 2026 20:35:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Venezuela,María Corina Machado,Nicolás Maduro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estados Unidos necesitará más de una década para resucitar El Dorado petrolero de Venezuela]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/estados-unidos-necesitara-decada-resucitar-dorado-petrolero-venezuela_1_12896905.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cfb3ddfc-5211-4e15-867d-82eecc1d5881_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estados Unidos necesitará más de una década para resucitar El Dorado petrolero de Venezuela"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El plan de Trump para reconstruir PDVSA contempla una inversión de hasta 100.000 millones de dólares en infraestructuras
</p><p class="subtitle">Miles de empleados y una apuesta millonaria pero menguante: qué se juegan las empresas españolas en Venezuela
</p></div><p class="article-text">
        Hubo un tiempo en que Petr&oacute;leos de Venezuela (PDVSA) fue considerada una de las tres grandes de la industria a nivel mundial. Pero los a&ntilde;os dorados de la fiebre petrolera se fueron evaporando en paralelo con la mala gesti&oacute;n de finales de los 90 del siglo pasado, primero, y luego con el saqueo de la compa&ntilde;&iacute;a estatal a manos de la corrupci&oacute;n, el r&eacute;gimen y los bandazos ocasionales en los precios internacionales del barril. As&iacute;, la riqueza se sec&oacute;. Las refiner&iacute;as se oxidaron. Y la ruina se extendi&oacute; hasta nuestros d&iacute;as. Los del secuestro y detenci&oacute;n del presidente Nicol&aacute;s Maduro a manos de un escuadr&oacute;n de &eacute;lite del ej&eacute;rcito estadounidense en plena madrugada profunda de Caracas.
    </p><p class="article-text">
        El presidente Donald Trump ha anunciado que Estados Unidos tomar&aacute; el control indefinido del negocio petrolero venezolano. A falta de m&aacute;s detalles, el economista Francisco Monaldi advierte de que revivir el El Dorado de los 60 o 70 demandar&aacute; m&aacute;s de una d&eacute;cada de trabajo: &ldquo;En ausencia de un cambio institucional genuino, Venezuela a&uacute;n podr&iacute;a atraer inversiones limitadas al alcance de la mano &mdash;proyectos de altos retornos a corto plazo y recuperaci&oacute;n r&aacute;pida de costos&mdash;. Y, si bien estos generar&iacute;an ganancias modestas, har&iacute;an poco por reconstruir la industria o restaurar la capacidad productiva del pa&iacute;s a largo plazo. Los grandes proyectos que exigen capital sustancial y horizontes extensos seguir&aacute;n siendo inalcanzables&rdquo;, escribe en su cuenta de Substack.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que Venezuela alberga bajo su subsuelo las mayores reservas probadas de crudo del mundo (un 19% del total). Esto equivale a 303.000 millones de barriles. Al ritmo actual de extracci&oacute;n, con un promedio de 920.000 unidades, estos yacimientos alcanzar&iacute;an para unos 828 a&ntilde;os de producci&oacute;n continua. Monaldi certifica que la geolog&iacute;a no supone un problema. Los verdaderos l&iacute;os est&aacute;n en la superficie, donde la mano negra de las intervenciones pol&iacute;ticas desde principios de siglo, la mala gesti&oacute;n t&eacute;cnica y financiera y la falta de inversi&oacute;n han arrastrado lentamente a PDVSA a la ruina actual.
    </p><p class="article-text">
        Para volver a alcanzar la velocidad de crucero de los a&ntilde;os 90, cuando el pa&iacute;s produc&iacute;a unos 3,5 millones de barriles diarios, expertos como el economista Luis Pacheco, de la Universidad de Rice, calculan que har&aacute; falta m&aacute;s de una d&eacute;cada de arduo trabajo sostenido en un contexto democr&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es muy curioso que Trump hable de la inversi&oacute;n de 100.000 millones de d&oacute;lares, porque esa es la cifra que hemos trabajado en los planes de recuperaci&oacute;n de gas y petr&oacute;leo. Lo que pasa es que la realidad sobre el terreno es m&aacute;s compleja. Tambi&eacute;n se debe reconstruir toda la cadena de valor industrial de los hidrocarburos que incluye el sector petroqu&iacute;mico, refino, remediaci&oacute;n ambiental, generaci&oacute;n el&eacute;ctrica, etc. Nada de esto va a suceder sin un cambio pol&iacute;tico e institucional. Porque ni PDVSA, ni el Estado, tienen dinero. Y el gran obst&aacute;culo para cualquier compa&ntilde;&iacute;a que quiera venir a invertir es la inestabilidad en las leyes. Por ahora, la direcci&oacute;n de los americanos en este &aacute;mbito parece correcta, falta ver cu&aacute;les son los detalles&rdquo;, afirma el acad&eacute;mico.  
    </p><p class="article-text">
        Monaldi se&ntilde;ala por su parte que el manto de crudo dormido bajo tierra es tan extenso, que con un marco contractual y fiscal adecuado &mdash;hoy inexistente&mdash; la explotaci&oacute;n petrolera ser&iacute;a rentable incluso con cotizaciones bajas de hasta 25-30 d&oacute;lares por barril (hoy el crudo cotiza ligeramente por encima de los 60 d&oacute;lares). 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El punto de partida para entender el deterioro de la infraestructura petrolera en Venezuela fue el despido masivo de trabajadores del sector en 2002&rdquo;, explica el economista Ricardi Villasmil, &ldquo;luego vienen los episodios grandes de corrupci&oacute;n. Cuando la compa&ntilde;&iacute;a financia directamente al Ejecutivo y se pierde la unidad del tesoro y todos los mecanismos de control financiero. Se abren infinitas oportunidades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El analista y economista venezolano Asdr&uacute;bal Oliveros recuerda que durante el Gobierno de Hugo Ch&aacute;vez, entre 1999 y 2013, el pa&iacute;s vivi&oacute; y malgast&oacute; el boom de las materias primas (alcanzando una cotizaci&oacute;n r&eacute;cord de 147 d&oacute;lares por barril en 2008): &ldquo;La empresa perdi&oacute; su perfil t&eacute;cnico, se politiz&oacute; y se convirti&oacute; en el sost&eacute;n econ&oacute;mico del Estado. Maduro no tom&oacute; los correctivos necesarios. PDVSA acab&oacute; endeudada y en insolvencia. Se desmantel&oacute; todo el circuito refinador de gasolina porque se cre&iacute;a que era mejor comprarla afuera para darle ox&iacute;geno al Fisco. Con las nacionalizaciones, adem&aacute;s, se expuls&oacute; al sector privado y hoy no tenemos c&oacute;mo mejorar nuestro crudo, que es pesado o extra pesado y m&aacute;s dif&iacute;cil de vender&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        PDVSA ha confirmado, a mediados de esta semana, que el Gobierno provisional a la cabeza de Delcy Rodr&iacute;guez ya ha sostenido conversaciones con el Ejecutivo estadounidense para vender vol&uacute;menes de petr&oacute;leo &ldquo;bajo esquemas similares a los vigentes con empresas internacionales, como Chevron&rdquo;. Un d&iacute;a antes, Donald Trump hab&iacute;a asegurado que Venezuela suministrar&iacute;a entre 30 y 50 millones de barriles de su producci&oacute;n anual (algo as&iacute; como el 12,7% del total). Tambi&eacute;n trascendi&oacute; que el Secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, mantuvo conversaciones con la presidenta encargada, Delcy Rodr&iacute;guez, en las que su Administraci&oacute;n le exigi&oacute; a Venezuela cortar sus lazos comerciales con China, Rusia, Ir&aacute;n o Cuba.
    </p><p class="article-text">
        Para Asdr&uacute;bal Oliveros, el panorama a&uacute;n resulta brumoso. Las palabras de Trump, a su juicio, deben someterse a la criba de la realidad. Advierte de que el negocio energ&eacute;tico mundial se ha diversificado. Y que el tipo de crudo venezolano es, justo, el m&aacute;s contaminante: &ldquo;Es probable un incremento modesto de las operadoras activas en Venezuela como Chevron, Repsol, ENI o Maurel &amp; Prom, elevando la producci&oacute;n actual de 1 mill&oacute;n de barriles diarios a 1,3 o 1,4 en el corto plazo. Sin embargo, para superar ese nivel, y no caer en apuestas petroleras ciegas, se requieren cambios institucionales profundos que van m&aacute;s all&aacute; del presidente de los Estados Unidos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/estados-unidos-necesitara-decada-resucitar-dorado-petrolero-venezuela_1_12896905.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Jan 2026 21:11:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Estados Unidos necesitará más de una década para resucitar El Dorado petrolero de Venezuela]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Venezuela,Petróleo,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Iván Cepeda, candidato de la izquierda en Colombia: "Trump no es un lunático, tiene una estrategia neofascista"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ivan-cepeda-candidato-izquierda-colombia-trump-no-lunatico-estrategia-neofascista_128_12891720.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/29ea83dc-9e19-4f99-a304-bba7f8339a81_16-9-discover-aspect-ratio_default_1133847.jpg" width="1018" height="572" alt="Iván Cepeda, candidato de la izquierda en Colombia: &quot;Trump no es un lunático, tiene una estrategia neofascista&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El candidato de la izquierda en Colombia para suceder al presidente Gustavo Petro denuncia la agresión ilegal de EEUU a Venezuela y alerta del peligro del trumpismo:  "Cuando surgió el nazismo, nadie creía que iba a ser lo que fue. Las peores cosas ocurren con la incredulidad de la gente, precisamente porque son muy graves"</p><p class="subtitle">Iván Cepeda, de denunciante de Álvaro Uribe a imán de la izquierda para las próximas elecciones de Colombia
</p></div><p class="article-text">
        Iv&aacute;n Cepeda, candidato de la izquierda oficialista y l&iacute;der en los sondeos para las elecciones presidenciales de mayo pr&oacute;ximo en Colombia, es un pol&iacute;tico de temperamento sereno y habla pausada. En el Congreso &mdash;donde ha ocupado un esca&ntilde;o en cuatro ocasiones consecutivas&mdash;, ha liderado la defensa de las v&iacute;ctimas de las violaciones ocurridas durante el conflicto armado en el pa&iacute;s latinoamericano. Considerado por algunos analistas como el interlocutor ideal para reunir las dispersas bases electorales del progresismo, este bogotano de 63 a&ntilde;os gan&oacute; las primarias de la coalici&oacute;n del Pacto Hist&oacute;rico para recibir el testigo del actual presidente, Gustavo Petro. 
    </p><p class="article-text">
        De momento ha anunciado que, por cuenta de los niveles de polarizaci&oacute;n en la contienda, no asistir&aacute; a debates. S&iacute; ha atendido a elDiario.es en Madrid, donde ha hecho escala para presentar su candidatura y denunciar la agresi&oacute;n ilegal de EEUU a Venezuela, pese a que su Gobierno no reconoci&oacute; los resultados oficiales de las elecciones presidenciales de 2024 que dieron la victoria a Nicol&aacute;s Maduro. &ldquo;Colombia no es una colonia ni protectorado de EEUU&rdquo;, dec&iacute;a claramente en la rueda de prensa previa a la entrevista. &ldquo;Hacemos un llamado de alerta de que EEUU est&aacute; intentando influir en nuestras elecciones. Buscan influir en la opini&oacute;n p&uacute;blica catalogando a nuestro presidente como narcotraficante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cepeda Castro cree que Europa y Am&eacute;rica Latina viven un momento decisivo en el que es necesario ser conscientes del peligro que representa Trump. &ldquo;Cuando surgi&oacute; el nazismo, nadie cre&iacute;a que iba a ser lo que fue. Las peores cosas ocurren con la incredulidad de la gente precisamente porque son muy graves&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una primera pregunta inevitable, &iquest;cu&aacute;l es su an&aacute;lisis de la agresi&oacute;n estadounidense a Venezuela y su interpretaci&oacute;n de la visi&oacute;n trumpista en pol&iacute;tica exterior hacia Am&eacute;rica Latina?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es muy importante entender a qu&eacute; nos estamos enfrentando. Un problema no se puede abordar si no hay una comprensi&oacute;n clara de qu&eacute; dimensi&oacute;n tiene, qu&eacute; tan profundo es y cu&aacute;les son sus consecuencias. Desde esa perspectiva, no es correcto entender todos y cada uno de los hechos y eventos que hemos venido constatando a lo largo de este segundo periodo de Donald Trump como si se tratara de hechos que son sencillamente inconexos, que provienen de estados an&iacute;micos o que son simplemente el resultado de una pol&iacute;tica que es desordenada y ca&oacute;tica. Trump no es un hombre desquiciado y lun&aacute;tico, sino la expresi&oacute;n de una realidad pol&iacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        Estamos hablando de una estrategia. Afortunadamente, ya la tenemos escrita para que podamos sacar las conclusiones necesarias. Esa estrategia es una estrategia de una caracter&iacute;stica muy clara: es la entronizaci&oacute;n de un modelo totalitario, yo dir&iacute;a neofascista, de comprensi&oacute;n del hemisferio occidental, entre otras cosas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando asumí esta responsabilidad —porque yo era reacio a ser candidato presidencial—, tuve que sentarme a pensar en lo que eso significa. Es decir, pensando incluso en los escenarios más catastróficos que pueden venir de una intervención militar o de una acción interna de golpe de Estado</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que una vuelta tan burda al expansionismo o imperialismo estadounidense puede tener alg&uacute;n efecto, no ya en la izquierda, sino en esos sectores que no est&aacute;n tan ideologizados?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando surgi&oacute; el nazismo, nadie cre&iacute;a que iba a ser lo que fue. Las peores cosas ocurren con la incredulidad de la gente precisamente porque son tan graves. Entonces, yo espero que se entienda que no son palabras, no son declaraciones y no son reacciones an&iacute;micas. Es una pol&iacute;tica que est&aacute; en ejecuci&oacute;n y todos deben entenderlo, no solo la izquierda ni los sectores con un m&iacute;nimo sentido de la dignidad nacional. Ese camino a lo que lleva es al desastre, al desastre econ&oacute;mico, pol&iacute;tico y social, as&iacute; que es nuestro deber oponernos a eso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Venimos de un periodo de fuertes tensiones entre Colombia y Estados Unidos tras a&ntilde;os de una alianza que parec&iacute;a inquebrantable. &iquest;C&oacute;mo va a abordar usted esa relaci&oacute;n con Washington y la Casa Blanca de seguir esta pol&iacute;tica exterior?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si llego a ser jefe de Estado, mi primer deber es cumplir la Constituci&oacute;n y nuestra Constituci&oacute;n es muy clara: Colombia es una naci&oacute;n soberana. Har&eacute; respetar su soberan&iacute;a. Colombia es una naci&oacute;n que est&aacute; a favor de la integraci&oacute;n latinoamericana, que obedece al principio de respeto por la soberan&iacute;a de otros pueblos y, por supuesto, que cultiva relaciones de cooperaci&oacute;n, de buen entendimiento y de colaboraci&oacute;n entre las naciones. Ahora bien, esos son los principios, pero habr&aacute; que ver las realidades a las cuales nos abocaremos. Si hay un intento de intervenci&oacute;n militar en Colombia, tendr&eacute; que tomar las decisiones que correspondan a esas circunstancias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ha recibido usted por parte de la Administraci&oacute;n Trump alg&uacute;n ataque o teme que sea atacado durante la campa&ntilde;a, tal y como lo ha sido el actual presidente, Gustavo Petro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con el secretario [de Estado, Marco] Rubio, ya ha habido episodios, especialmente cuando se desarroll&oacute; el proceso judicial contra &Aacute;lvaro Uribe V&eacute;lez. Un proceso en el cual yo he tenido el rol de v&iacute;ctima, el presidente Trump y el secretario Rubio hicieron declaraciones claramente intervencionistas a favor del expresidente, en contra de la Justicia y catalogando ese juicio como una especie de atentado o montaje judicial en su contra [Cepeda inici&oacute; una demanda contra Uribe, quien fue condenado en primera instancia, posteriormente absuelto y ahora el caso se enfrenta a su &uacute;ltimo recurso].
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El senador Iván Cepeda habla durante una entrevista con EFE en la sede del Congreso de la República el 18 de junio de 2024 en Bogotá (Colombia). EFE/Mauricio Dueñas Castañeda                            </span>
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        <strong>Es curioso c&oacute;mo la extrema derecha, que hace una defensa tan firme de la soberan&iacute;a de las naciones, est&aacute; ahora aplaudiendo en cierta medida una intervenci&oacute;n ilegal en otro pa&iacute;s. &iquest;Qu&eacute; opina de eso y c&oacute;mo se ha posicionado la oposici&oacute;n en Colombia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hemos escuchado voces intentando propiciar una intervenci&oacute;n en Colombia, comenzando por la del propio expresidente &Aacute;lvaro Uribe, quien este mismo mi&eacute;rcoles ha dicho que es necesario un cambio de gobierno lo m&aacute;s r&aacute;pidamente posible. Es decir, no a trav&eacute;s de las elecciones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El Gobierno de Petro no reconoci&oacute; los resultados oficiales de 2024 que dieron la victoria a Maduro en Venezuela. &iquest;C&oacute;mo abordar&iacute;a usted esa relaci&oacute;n bilateral y la crisis pol&iacute;tica y humanitaria en Venezuela?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En este momento, si es a eso a lo que nos referimos, hay que buscar una soluci&oacute;n incruenta, pol&iacute;tica y diplom&aacute;tica. Esa ha sido la convicci&oacute;n de mi Gobierno. Se han hecho esfuerzos m&uacute;ltiples en ese sentido para encontrar un di&aacute;logo entre la oposici&oacute;n y el Gobierno o lo que se llama el chavismo. Creo que mi Gobierno debe darle continuidad a sus esfuerzos, por supuesto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero hasta ahora no han tenido resultados.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, es cierto, pero en esto de los di&aacute;logos, se lo dice una persona que ha estado 15 a&ntilde;os sentado en mesas de negociaci&oacute;n, hay que ser perseverante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo responder&iacute;a usted ante una injerencia estadounidense en las elecciones de Colombia claramente en contra de su candidatura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues a trav&eacute;s, obviamente, de reacciones pol&iacute;ticas. Y una reflexi&oacute;n sobre eso: es muy equ&iacute;voca la idea de que agrediendo mi candidatura, como lo ha hecho la extrema derecha colombiana, se va a lograr debilitarla. M&aacute;s bien lo que he visto es que aumenta el nivel de simpat&iacute;a y el fortalecimiento. Las mentiras, las manipulaciones, las distorsiones de lo que somos y de lo que queremos hacer se hacen muy evidentes. Intentar presentarme a m&iacute; como una especie de vocero de las organizaciones armadas es un grav&iacute;simo equ&iacute;voco y lo han visto ya los sectores de extrema derecha.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una de las peores secuelas del neoliberalismo como modelo es que consideró al ser humano y sus derechos como una mercancía y dentro de la lógica económica. Ese estado de postración y degradación moral lleva a asumir de una manera banal el mal, como ya dijo Hannah Arendt. Necesitamos un despertar de la conciencia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Teme que Colombia pudiese ser el pr&oacute;ximo objetivo de Estados Unidos en caso de que el resultado electoral no fuese el favorable para la Administraci&oacute;n Trump?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En la medida en que eso afecta a mi pueblo y va a afectar a la regi&oacute;n, por supuesto. Pero m&aacute;s que temor, mi posici&oacute;n es totalmente firme: haremos todo lo necesario para evitarlo y buscaremos todas las alianzas y procesos pol&iacute;ticos que lo eviten. Pero obviamente, cuando yo asum&iacute; esta responsabilidad &mdash;porque yo era reacio a ser candidato presidencial y ha sido un proceso en el cual he recibido solicitudes y exigencias de los movimientos sociales con los que tengo una relaci&oacute;n muy estrecha, casi org&aacute;nica&mdash;, tuve que sentarme a pensar en lo que eso significa. Es decir, pensando incluso en los escenarios m&aacute;s catastr&oacute;ficos que pueden venir de una intervenci&oacute;n militar o de una acci&oacute;n interna de golpe de Estado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo caracterizar&iacute;a el tipo de izquierda que usted representa para darle contexto a un analista europeo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nuestra historia es la de una serie de corrientes pol&iacute;ticas que se han ido identificando en torno a unos prop&oacute;sitos muy claros. Queremos hacer de Colombia hoy por hoy una naci&oacute;n realmente democr&aacute;tica, pac&iacute;fica y en paz; una naci&oacute;n que tenga la condici&oacute;n de ser una naci&oacute;n equitativa y que tenga la posibilidad de desarrollar al m&aacute;ximo nuestro potencial. 
    </p><p class="article-text">
        Eso se expresa en la idea de que podemos ser una potencia mundial agroalimentaria. Somos una izquierda que est&aacute; claramente identificada con las transformaciones sociales, con la equidad social, con ser cada vez una naci&oacute;n m&aacute;s democr&aacute;tica y tambi&eacute;n una naci&oacute;n m&aacute;s pr&oacute;spera. Obviamente, en el sentido en que todo eso coincide con un humanismo y con un respeto de la naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted ha dicho que tendr&aacute; una l&iacute;nea continuista con el actual presidente. &iquest;Cu&aacute;l es el legado de esta presidencia en t&eacute;rminos sociales? &iquest;Qu&eacute; puede destacar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay un conjunto de logros que son el resultado del cumplimiento de nuestro programa. La reforma agraria ha tenido como resultado que, por primera vez, en Colombia se han entregado o se aspira a entregar 700.000 hect&aacute;reas porque ya est&aacute;n en poder del Estado. Tambi&eacute;n ha tenido una reforma laboral, una reforma tributaria con el respeto del principio constitucional de progresividad en los impuestos y una reforma de las pensiones. Las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas han sido claramente sociales, como por ejemplo la el aumento considerable del salario m&iacute;nimo, que en la &uacute;ltima decisi&oacute;n del Gobierno ha crecido un 23%, es decir, un alza hist&oacute;rica. Podr&iacute;a enunciar otras, pero es en ese terreno en el cual nuestro Gobierno ha tenido un signo distintivo evidente con otros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>A menudo se ha calificado de fracaso la pol&iacute;tica de paz total del presidente Gustavo Petro de negociar paralelamente con todos los grupos armados. &iquest;Cu&aacute;l es su an&aacute;lisis al respecto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que pasa es que en Colombia tenemos un conflicto armado que ha ido mutando en el tiempo. Tuvo un retroceso importante con el acuerdo de paz de 2016 y ha tenido procesos de di&aacute;logo que han ido desarroll&aacute;ndose en este tiempo. Pero esos procesos se enfrentan a realidades tambi&eacute;n que son muy graves: Una de ellas es que el narcotr&aacute;fico se ha globalizado como econom&iacute;a, es decir, lo que hemos visto en este cuarto de siglo es la emergencia de un narcotr&aacute;fico que tiene hoy m&uacute;ltiples mercados internacionales. Ya no es solamente Estados Unidos o Europa. Tambi&eacute;n estamos ante una muy fuerte econom&iacute;a ilegal de la explotaci&oacute;n del oro, porque el oro se ha ido convirtiendo poco a poco en pr&aacute;cticamente el fundamento de la divisa internacional sustituyendo al d&oacute;lar.
    </p><p class="article-text">
        Todos esos cambios tienen un impacto territorial donde est&aacute; el conflicto armado en su situaci&oacute;n m&aacute;s &aacute;lgida por precisamente la emergencia de esas econom&iacute;as o su fortalecimiento. Se han transnacionalizado no solamente los mercados, sino tambi&eacute;n las redes criminales. Desde la Patagonia hasta Alaska, hoy tenemos muchas m&aacute;s organizaciones, redes, ej&eacute;rcitos que est&aacute;n involucrados en las econom&iacute;as il&iacute;citas y eso ha impactado severamente a Colombia.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, que el conflicto armado y que la violencia se hayan recrudecido en ciertos lugares del pa&iacute;s no obedece a que haya fracasado una mesa de di&aacute;logo. Tal explicaci&oacute;n ser&iacute;a superficial. Estamos ante una realidad distinta. Necesitamos asumir que solamente la transformaci&oacute;n econ&oacute;mica de los territorios puede dar lugar a una pol&iacute;tica de paz o de seguridad exitosa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Plantea alg&uacute;n cambio notable respecto al actual mandato presidencial de Gustavo Petro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s que continuismo, dir&iacute;a que propongo una clara l&iacute;nea de profundizaci&oacute;n de los cambios sociales. Hay un acento muy importante. Comenc&eacute; hablando en mi campa&ntilde;a de una revoluci&oacute;n &eacute;tica. &iquest;Qu&eacute; entiendo por eso? Entiendo que en Colombia y en el mundo hay un estado de degradaci&oacute;n moral evidente. 
    </p><p class="article-text">
        Una de las peores secuelas del neoliberalismo como modelo es que se consider&oacute; al ser humano y sus derechos como una mercanc&iacute;a y dentro de una l&oacute;gica econ&oacute;mica. Eso tiene una grave consecuencia que en mi pa&iacute;s est&aacute; agudizada por el efecto de una muy prolongada violencia. Y es que el ser humano termina deshumaniz&aacute;ndose. Ese estado de postraci&oacute;n y degradaci&oacute;n moral lleva a asumir de una manera banal el mal, como ya dijo Hannah Arendt. Necesitamos un despertar de la conciencia y el despertar de la conciencia se puede dar si entendemos que es necesario salir de ese estado de tolerancia e insensibilidad moral. Eso se logra, por ejemplo, escuchando a las v&iacute;ctimas de la violencia, haciendo la memoria de lo que han sido las sociedades y escuchando la verdad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Que el conflicto armado y que la violencia se hayan recrudecido en ciertos lugares del país no obedece a que haya fracasado una mesa de diálogo. Tal explicación sería superficial. Estamos ante una realidad distinta. Necesitamos asumir que solamente la transformación económica de los territorios puede dar lugar a una política de paz o de seguridad exitosa</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Parte de esa degradaci&oacute;n moral es la corrupci&oacute;n. El haber convertido el Estado en objeto de la privatizaci&oacute;n ha provocado que cualquier privado pueda disponer del bien p&uacute;blico y eso ha estimulado que el Estado se convierta sencillamente en un bot&iacute;n. En Colombia no tenemos corrupci&oacute;n, tenemos la megacorrupci&oacute;n. Tenemos la toma de la corrupci&oacute;n en el Estado, en todas las ramas del poder p&uacute;blico, en todos los niveles, desde el Gobierno hasta las alcald&iacute;as. Debemos producir como parte de esa revoluci&oacute;n &eacute;tica una rebeli&oacute;n ciudadana contra la corrupci&oacute;n. Y ah&iacute; va a haber un acento distinto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En la relaci&oacute;n bilateral con Estados Unidos, Gustavo Petro ha adoptado un estilo m&aacute;s confrontacional con Donald Trump que otros l&iacute;deres de la regi&oacute;n &iquest;Cu&aacute;l ser&aacute; su estilo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mi comportamiento y conducta pol&iacute;tica la fijo no intentando diferenciarme del presidente. Soy una persona que se orienta por el respeto en la pol&iacute;tica. Respetar a todos, comenzando por los adversarios. As&iacute; que por mi parte no habr&aacute; ninguna clase de din&aacute;micas de insulto, palabras destempladas o concursos de qui&eacute;n dice la peor cosa del otro. Pero soy una persona que fija posiciones claras y argumentadas; posiciones que, una vez las asumo, las convierto tambi&eacute;n en norma. Es decir, si yo tomo la decisi&oacute;n de ser candidato presidencial es porque voy a hacer cumplir la Constituci&oacute;n y desde esa perspectiva vamos a asumir todas las decisiones, siendo por supuesto muy respetuoso en las formas, pero muy claro en el fondo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Biosca Azcoiti, Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ivan-cepeda-candidato-izquierda-colombia-trump-no-lunatico-estrategia-neofascista_128_12891720.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Jan 2026 21:14:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Iván Cepeda, candidato de la izquierda en Colombia: "Trump no es un lunático, tiene una estrategia neofascista"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Venezuela,Colombia,Estados Unidos,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trump no despeja las dudas sobre su plan de futuro para Venezuela más allá del petróleo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/trump-no-despeja-dudas-plan-futuro-venezuela-petroleo_1_12889215.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b4355128-8154-4c25-a0f6-ad800e237773_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Trump no despeja las dudas sobre su plan de futuro para Venezuela más allá del petróleo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presidente de EEUU no ha aclarado cuál va a ser la hoja de ruta en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro: el único plazo que ha fijado son 18 meses para que las petroleras estadounidenses vuelvan a operar ampliamente en el país caribeño</p><p class="subtitle">China, el petróleo y el precio del golpe al derecho internacional: las claves económicas del ataque de EEUU en Venezuela</p></div><p class="article-text">
        D&iacute;as despu&eacute;s de la agresi&oacute;n militar de EEUU contra Venezuela y de la captura ilegal de Nicol&aacute;s Maduro, el presidente Donald Trump ha dado pocas pistas sobre cu&aacute;l es su plan para el futuro gobierno de Venezuela, aparte de repetir que EEUU est&aacute; al mando del pa&iacute;s caribe&ntilde;o e interesado en explotar su petr&oacute;leo. De hecho, esta madrugada ha puesto cifras a esa explotaci&oacute;n. El presidente estadounidense asegur&oacute; este martes que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-dice-venezuela-entregara-30-50-millones-barriles-petroleo-eeuu_1_12889556.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Venezuela est&aacute; dispuesta a entregarles de 30 a 50 millones de barriles</a> que ser&aacute; vendido en el mercado estadounidense. Trump calific&oacute; en una publicaci&oacute;n de Truth Social los millones de barriles como &ldquo;petroleo de alta calidad y autorizados en los Estados Unidos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De momento, ha descartado la celebraci&oacute;n de elecciones en un plazo de 30 d&iacute;as &ndash;tal y como establece la legislaci&oacute;n venezolana&ndash; y se ha mostrado abierto a trabajar con la nueva presidenta <a href="https://www.eldiario.es/internacional/delcy-rodriguez-vicepresidenta-maduro-e-interlocutora-empresarios-recibido-aval-trump_1_12888413.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Delcy Rodr&iacute;guez, hasta ahora vicepresidenta de Maduro</a> y que el lunes jur&oacute; el cargo&nbsp;ante el presidente de la Asamblea Nacional, su hermano Jorge Rodr&iacute;guez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Primero tenemos que arreglar el pa&iacute;s. No se pueden celebrar elecciones. La gente ni siquiera podr&iacute;a votar&rdquo;, ha afirmado Trump en <a href="https://www.nbcnews.com/meet-the-press/video/trump-tells-nbc-news-he-will-be-top-person-in-charge-of-venezuela-255425605632" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una entrevista exclusiva con la cadena NBC News</a>. Las declaraciones de los &uacute;ltimos d&iacute;as hacen entrever que el mandatario no tiene prisa despu&eacute;s de haber derrocado a Maduro por la fuerza ni parece tener claros cu&aacute;les ser&aacute;n los pr&oacute;ximos pasos en Venezuela.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Trump se&ntilde;al&oacute; que varios de sus hombres de confianza van a integrar el equipo que se har&aacute; cargo de Venezuela, sin especificar cu&aacute;ndo ni c&oacute;mo lo har&aacute;. Entre los nombres que mencion&oacute; est&aacute;n los de su secretario de Estado, Marco Rubio, muy involucrado en la 'nueva doctrina Monroe' de Washington respecto a Am&eacute;rica Latina; y Pete Hegseth, secretario de Defensa y uno de los ide&oacute;logos del acoso militar a Venezuela, que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/registran-explosiones-caracas-medio-tensiones-eeuu_1_12882787.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">culmin&oacute; con la captura de Maduro el d&iacute;a 3</a>.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Donald Trump flanqueado por Peter Hegseth (dcha) y Marco Rubio (izq) durante una rueda de prensa en Mar-a-Lago, Florida, el 3 de enero de 2026."
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            <span class="title">
                Donald Trump flanqueado por Peter Hegseth (dcha) y Marco Rubio (izq) durante una rueda de prensa en Mar-a-Lago, Florida, el 3 de enero de 2026.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Por supuesto, a la cabeza del equipo estar&aacute; el propio Trump. Como en <a href="https://www.eldiario.es/internacional/plan-paz-trump-gaza-atasca-nadie-avanzar-problema-son-detalles-tecnicos_1_12835023.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el plan que dise&ntilde;&oacute; para Gaza</a> &ndash;que tres meses despu&eacute;s a&uacute;n no se ha aplicado por completo, en concreto, la parte relativa a la gobernanza y administraci&oacute;n de la Franja&ndash;, el presidente se ve como el l&iacute;der absoluto y quien debe tener la &uacute;ltima palabra sobre el destino de otros pueblos. Un dios en la tierra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El presidente de EEUU no ha cerrado la puerta a <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-necesita-delcy-rodriguez-corina-machado_1_12887148.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trabajar con Delcy Rodr&iacute;guez</a> y con el resto de altos mandos del r&eacute;gimen de Maduro que siguen en el poder en Caracas. Respecto a esas autoridades, Trump declar&oacute; que tiene la sensaci&oacute;n de que est&aacute;n cooperando, pero &ldquo;necesitan ayuda&rdquo;. Al igual que Rodr&iacute;guez: &ldquo;Tengo la sensaci&oacute;n de que ama a su pa&iacute;s y quiere que su pa&iacute;s sobreviva&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las compañías petroleras gastarán una cantidad muy sustancial de dinero. Pero les irá muy bien. Y al país le irá bien</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Donald Trump</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Al parecer, Trump habr&iacute;a optado por apoyar &ndash;al menos, de momento&ndash; a Rodr&iacute;guez <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ultima-hora-situacion-venezuela-agresion-militar-eeuu-directo_6_12888322_1117875.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tras una evaluaci&oacute;n de la CIA</a> y el asesoramiento de altos cargos de su Gobierno, como Rubio, seg&uacute;n han revelado medios estadounidenses. El peri&oacute;dico <em>The Wall Street Journal</em> ha se&ntilde;alado que una reciente evaluaci&oacute;n de inteligencia consideraba que figuras claves del chavismo estaban en una mejor posici&oacute;n para liderar un gobierno provisional y mantener la estabilidad a corto plazo en Venezuela, mientras que la oposici&oacute;n tendr&iacute;a dificultades para gobernar.
    </p><h2 class="article-text">18 meses para llegar a explotar el petr&oacute;leo</h2><p class="article-text">
        El &uacute;nico plazo temporal que ha fijado Trump para Venezuela tiene que ver con el petr&oacute;leo, el recurso m&aacute;s preciado del pa&iacute;s caribe&ntilde;o y que el presidente estadounidense ha dejado claro, desde el primer momento tras la captura de Maduro, que va a controlar y explotar a su antojo. El mandatario cree que la industria petrol&iacute;fera estadounidense podr&iacute;a poner en marcha operaciones en Venezuela en menos de 18 meses. &ldquo;Creo que podemos hacerlo en menos tiempo, pero costar&aacute; mucho dinero&rdquo;, agreg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las compa&ntilde;&iacute;as petroleras gastar&aacute;n una cantidad muy sustancial de dinero&rdquo;, admiti&oacute; Trump. &ldquo;Pero les ir&aacute; muy bien. Y al pa&iacute;s le ir&aacute; bien&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;. Incluso, se&ntilde;al&oacute; que el dinero que las compa&ntilde;&iacute;as se vayan a gastar en poner en marcha sus operaciones en Venezuela podr&iacute;a reembolsarlo su Administraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las grandes empresas petroleras de EEUU, por el momento, han evitado involucrarse en el plan de Trump y est&aacute;n a la espera de ver c&oacute;mo se desarrollan los acontecimientos en Venezuela, pa&iacute;s del que muchas se marcharon tras las medidas adoptadas por Hugo Ch&aacute;vez en 2007.
    </p><p class="article-text">
        Trump dijo a NBC News que &ldquo;las compa&ntilde;&iacute;as petroleras sab&iacute;an perfectamente&rdquo; que el Gobierno de EEUU estaba &ldquo;pensando en hacer algo&rdquo;. Pero afirm&oacute; que no les dijo que lo iban a hacer. A pesar de esas afirmaciones, <em>The Wall Street Journal </em>ha revelado que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-aviso-petroleras-eeuu-mes-operacion-maduro-preparense_1_12889171.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el presidente avis&oacute; a las petroleras de que se avecinaban &ldquo;grandes cambios&rdquo; en Venezuela</a>. Trump envi&oacute; un mensaje a un grupo de ejecutivos petroleros aproximadamente un mes antes de la operaci&oacute;n militar ilegal contra Maduro, dici&eacute;ndoles simplemente: &ldquo;Prep&aacute;rense&rdquo;. Aunque no proporcion&oacute; entonces m&aacute;s detalles de lo que estaba planificando, esa informaci&oacute;n es m&aacute;s de la que ofreci&oacute; al Comit&eacute; de Inteligencia del Congreso.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El mensaje que enviaron fue que esto no iba de un cambio de régimen… Dijeron que se trataba únicamente de una operación antidroga</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Chris Murphy</span>
                                        <span>—</span> senador estadounidense
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Soy miembro del grupo de los ocho y todav&iacute;a no he recibido ninguna llamada de nadie de la Administraci&oacute;n&rdquo;, afirmaba tras el ataque Jim Himes, el principal dem&oacute;crata de ese comit&eacute;. El reducido grupo est&aacute; conformado por los principales l&iacute;deres del Congreso de ambos partidos, que tradicionalmente son consultados sobre asuntos de seguridad nacional.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Literalmente nos mintieron a la cara&rdquo;, dec&iacute;a el domingo el senador Chris Murphy, en referencia a una sesi&oacute;n informativa sobre Venezuela que Marco Rubio realiz&oacute; en el Senado el mes pasado. &ldquo;El mensaje que enviaron fue que esto no iba de un cambio de r&eacute;gimen&hellip; Dijeron que se trataba &uacute;nicamente de una operaci&oacute;n antidroga&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Trump tampoco ofreci&oacute; entonces a las compa&ntilde;&iacute;as petroleras detalles de qu&eacute; planes ten&iacute;a para ellas en Venezuela ni tampoco les pidi&oacute; consejo sobre c&oacute;mo lograr sus objetivos: explotar el petr&oacute;leo venezolano y que el precio del crudo baje.
    </p><p class="article-text">
        Chevron es vista como la empresa que m&aacute;s puede beneficiarse de la campa&ntilde;a extractivista de Trump. El gigante energ&eacute;tico es la &uacute;nica gran compa&ntilde;&iacute;a estadounidense que ha logrado seguir operando en Venezuela d&eacute;cadas despu&eacute;s de la nacionalizaci&oacute;n del petr&oacute;leo, asegur&aacute;ndose una serie de excepciones a corto plazo frente a las sanciones estadounidenses. Consultado por <em>The Wall Street Journal</em>, un portavoz de la compa&ntilde;&iacute;a ha asegurado que siguen centrados &ldquo;en la seguridad y el bienestar de los empleados&rdquo; y no quiso especular sobre inversiones futuras. En los mismos t&eacute;rminos se pronunci&oacute; la compa&ntilde;&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/grandes-petroleras-eeuu-negocio-millonario-venezuela-patrocinado-trump_1_12884604.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en declaraciones a </a><a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/grandes-petroleras-eeuu-negocio-millonario-venezuela-patrocinado-trump_1_12884604.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Guardian</em></a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Recordemos que el petróleo venezolano requiere al menos unos 20 años de inversión continua y trabajo sostenido</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ronal Rodríguez</span>
                                        <span>—</span> analista de la Universidad del Rosario (Bogotá)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Otras dos petroleras estadounidenses con el tama&ntilde;o y la experiencia en crudo pesado necesarias para trabajar en Venezuela &mdash;ConocoPhillips y Exxon&mdash; no han dado se&ntilde;ales de que deseen volver a operar en el pa&iacute;s que expropi&oacute; sus activos despu&eacute;s de que rechazaran las condiciones del Gobierno de Ch&aacute;vez hace dos d&eacute;cadas. Desde ConocoPhillips, declararon al peri&oacute;dico econ&oacute;mico estadounidense que es prematuro especular sobre nuevas inversiones, mientras que desde Exxon han guardado silencio.
    </p><h2 class="article-text">Posibles escenarios en el medio y largo plazo</h2><p class="article-text">
        Ante la falta de un plan concreto por parte de Washington y su&nbsp;inter&eacute;s &uacute;nico en revivir la extracci&oacute;n de petr&oacute;leo &ndash;m&aacute;s all&aacute; de la cifra de barriles estimada por Trump que Venezuela entregar&aacute; a EEUU&ndash;, el analista de la Universidad del Rosario (Bogot&aacute;), Ronal Rodr&iacute;guez, plantea a elDiario.es varios posibles escenarios en el medio y largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        El primero es un pacto en el que Washington permita al r&eacute;gimen mantenerse en el poder a cambio de asumir el control en la reconstrucci&oacute;n de la infraestructura y en la explotaci&oacute;n y venta de petr&oacute;leo &ndash;potencias como Rusia, China o Turqu&iacute;a saldr&iacute;an afectadas&ndash;. Rodr&iacute;guez destaca que este escenario implicar&iacute;a una ruptura con el principal argumento para intervenir en pol&iacute;tica exterior que hasta ahora hab&iacute;a esgrimido EEUU, es decir, el de promover la democracia en el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Un segundo desenlace posible ser&iacute;a que el Gobierno chavista gane tiempo hasta la salida de Trump de la Casa Blanca en 2029. El tambi&eacute;n investigador y portavoz del Observatorio de Venezuela en Bogot&aacute; explica que, en el segundo caso, el Gobierno venezolano aceptar&iacute;a un alto grado de obediencia a las pol&iacute;ticas estadounidenses. A la vez, tendr&iacute;a una agenda paralela para  &ldquo;mantener el esp&iacute;ritu bolivariano vivo&rdquo;. Adem&aacute;s, por debajo de la mesa, conservar&iacute;a las relaciones con potencias extracontinentales afines a sus intereses. &ldquo;Esta opci&oacute;n es muy probable &ndash;afirma&ndash; porque Delcy Rodr&iacute;guez, la actual presidenta, sabe moverse en funci&oacute;n de sus intereses y del dogmatismo de la revoluci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El tercer escenario gira en torno a la posibilidad de que el r&eacute;gimen venezolano no cumpla los requisitos de Trump. Se trata de un panorama que obligar&iacute;a a Washington a ejercer de nuevo presi&oacute;n para lograr un segundo cambio en el poder e instalar en el Palacio de Miraflores, la sede presidencial, un actor obediente y que deje de hacer o&iacute;dos sordos a sus planes. Para el experto, es un escenario plausible.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, Ronal Rodr&iacute;guez no descarta que EEUU logre dirigir la situaci&oacute;n en los pr&oacute;ximos tres a&ntilde;os e impulse una transici&oacute;n democr&aacute;tica en Venezuela. Hasta ahora, sin embargo, ni el presidente Trump ni su secretario de Estado han privilegiado ese camino en su l&iacute;nea discursiva.&nbsp;El experto se&ntilde;ala que una de las caracter&iacute;sticas de la revoluci&oacute;n bolivariana ha sido la erosi&oacute;n de las instituciones y la capacidad productiva de un Estado que lleg&oacute; a ser rico. &ldquo;Si Venezuela enfrenta una emergencia humanitaria compleja y prolongada, es en buena medida porque la revoluci&oacute;n bolivariana no mide sus capacidades reales. Toma decisiones y dise&ntilde;a pol&iacute;ticas que a menudo desconocen las necesidades pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas. No son l&oacute;gicas desde el punto de vista t&eacute;cnico ni social y responden m&aacute;s a intereses de poder y a principios ideol&oacute;gicos&rdquo;, sostiene el analista.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os la Administraci&oacute;n Trump podr&iacute;a optar por impulsar una normalizaci&oacute;n democr&aacute;tica. O al menos un gobierno con otros cimientos institucionales. Con reglas claras y alejado de la estructura bolivariana. El objetivo ser&iacute;a crear las condiciones que el pa&iacute;s necesita para atraer inversi&oacute;n extranjera y el desarrollo de sus recursos en hidrocarburos. &ldquo;Recordemos que el petr&oacute;leo venezolano requiere al menos unos 20 a&ntilde;os de inversi&oacute;n continua y trabajo sostenido&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Gabriel García, Francesca Cicardi, Camilo Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/trump-no-despeja-dudas-plan-futuro-venezuela-petroleo_1_12889215.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Jan 2026 20:56:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Trump no despeja las dudas sobre su plan de futuro para Venezuela más allá del petróleo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Venezuela,Donald Trump,Nicolás Maduro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Delcy Rodríguez: la vicepresidenta de Maduro e interlocutora con los empresarios que ha recibido el aval de Trump]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/delcy-rodriguez-vicepresidenta-maduro-e-interlocutora-empresarios-recibido-aval-trump_1_12888413.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/244c41cb-d2c0-485e-83cd-57657dccdee9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Delcy Rodríguez: la vicepresidenta de Maduro e interlocutora con los empresarios que ha recibido el aval de Trump"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La presidenta provisional del Gobierno de Venezuela es hermana del todopoderoso presidente de la Asamblea Nacional y pieza incondicional de la revolución bolivariana
</p><p class="subtitle">Delcy Rodríguez toma posesión como primera presidenta de Venezuela: “Juro con dolor y con honor”</p></div><p class="article-text">
        Delcy Elo&iacute;na Rodr&iacute;guez, la pol&iacute;tica designada para asumir el mando provisional de Venezuela desde este lunes 5 de enero, es una abogada y diplom&aacute;tica que ha escalado en el poder de la mano del reci&eacute;n capturado Nicol&aacute;s Maduro. Tiene 56 a&ntilde;os. Y su andadura pol&iacute;tica despeg&oacute; en serio a partir de 2006. En aquel entonces asumi&oacute; el cargo de ministra del Despacho de la Presidencia del comandante socialista Hugo Ch&aacute;vez (1954-2013). Luego ocup&oacute; altos cargos al frente de carteras clave para, al fin, aterrizar en 2018 en la Vicepresidencia de la Rep&uacute;blica Bolivariana. Durante ocho a&ntilde;os fue la segunda figura en la l&iacute;nea de mando del proyecto revolucionario. La encargada, seg&uacute;n la Constituci&oacute;n, de suplir al jefe de Estado en caso de ausencia temporal o absoluta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vengo con dolor por el secuestro de dos h&eacute;roes que tenemos de rehenes en los Estados Unidos de Norteam&eacute;rica: el presidente, Nicol&aacute;s Maduro, y la primera combatiente, la primera dama de este pa&iacute;s, Cilia Flores. Vengo con dolor, pero debo decir que tambi&eacute;n vengo con honor (...)&rdquo;, dijo Rodr&iacute;guez este lunes <a href="https://www.eldiario.es/internacional/delcy-rodriguez-toma-posesion-primera-presidenta-venezuela-agresion-militar-eeuu_1_12887793.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">durante el acto de juramento ante la Corte Suprema como presidenta encargada</a> durante, seg&uacute;n la legislaci&oacute;n, los pr&oacute;ximos 90 d&iacute;as. Por eso, buena parte de la atenci&oacute;n internacional se ha centrado sobre el futuro de su gesti&oacute;n del que podr&iacute;a ser el ocaso de m&aacute;s de un cuarto de siglo de r&eacute;gimen chavista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su misi&oacute;n, de acuerdo con fuentes locales venezolanas, ser&iacute;a doble: acatar las directrices del presidente de Estados Unidos y evitar, en lo posible, el colapso del desgastado proyecto nacionalista. Ronal Rodr&iacute;guez, investigador del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario en Bogot&aacute;, trabaj&oacute; con ella en la mesa de negociaci&oacute;n cuando, durante el Gobierno de Juan Manuel Santos, se debi&oacute; solucionar la deportaci&oacute;n masiva de colombianos ordenada por Nicol&aacute;s Maduro en 2015: &ldquo;Cuando alcanzamos acuerdos, tras discusiones muy tensas, Delcy Rodr&iacute;guez sal&iacute;a a los medios y comunicaba algo distinto. Casi deshac&iacute;a lo que hab&iacute;amos pactado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La an&eacute;cdota puede dar pistas para entender los cortocircuitos de los &uacute;ltimos tres d&iacute;as entre Trump y Rodr&iacute;guez. La secuencia es la siguiente. El presidente estadounidense asegur&oacute; en principio desde Mar&#8209;a&#8209;Lago que la funcionaria venezolana mantuvo una larga conversaci&oacute;n con el secretario de Estado, Marco Rubio, en la que acept&oacute; hacer todo lo que Estados Unidos pidiera. M&aacute;s de un observador se mostr&oacute; extra&ntilde;ado ante la inusitada docilidad de una funcionaria que hab&iacute;a cultivado una imagen de total obediencia a la revoluci&oacute;n. Acto seguido, sin embargo, la presidenta provisional envi&oacute; un mensaje en un discurso televisado en el que ratific&oacute; su apoyo incondicional a Maduro.
    </p><p class="article-text">
        En cuesti&oacute;n de horas, con un tono m&aacute;s duro, Trump declar&oacute; a la revista <em>The Atlantic</em> que la venezolana pagar&iacute;a &ldquo;caro, probablemente m&aacute;s que Maduro, si no hace lo que debe hacer&rdquo;. Y Rodr&iacute;guez, a su vez, vel&oacute; armas y public&oacute; con celeridad un comunicado con un mensaje esta vez m&aacute;s suave: &ldquo;Extendemos la invitaci&oacute;n al Gobierno de los Estados Unidos a trabajar conjuntamente en una agenda de cooperaci&oacute;n, orientada al desarrollo compartido, en el marco de la legalidad internacional&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Revoluci&oacute;n y venganza?&nbsp;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Feliz de estar en la Revoluci&oacute;n Bolivariana, porque esa es nuestra venganza personal de esa &eacute;poca oscura&rdquo;. Esto dijo Delcy Rodr&iacute;guez (Caracas, 1969) en un programa televisivo de entrevistas, emitido en 2018, al referirse a su pasado familiar. En concreto, a la muerte de su padre, Jorge Antonio Rodr&iacute;guez, en julio de 1976 en Caracas, como consecuencia de las torturas aplicadas por las fuerzas de seguridad estatales que lo hab&iacute;an detenido por su presunta participaci&oacute;n en el secuestro de un empresario estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        Quienes conocen la biograf&iacute;a de los Rodr&iacute;guez saben que aquellos hechos dejaron una huella profunda. Dicen que ni Delcy ni su influyente hermano Jorge (Barquisimeto, 1965), psiquiatra de formaci&oacute;n y hoy presidente de la Asamblea Nacional, han matizado nunca su postura revanchista frente al sistema pol&iacute;tico de los a&ntilde;os 70: una &eacute;poca ya lejana en la que el petroestado venezolano funcionaba a toda m&aacute;quina y el bipartidismo de Acci&oacute;n Democr&aacute;tica (AD) y COPEI, las dos formaciones tradicionales, se repart&iacute;an las cartas pol&iacute;ticas del poder con el benepl&aacute;cito de Washington.
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                Delcy Rodriguez, durante la jura del cargo de presidenta encargada                            </span>
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        Por eso, algunos estudiosos de la historia pol&iacute;tica venezolana coinciden en que la trayectoria de su hermano es vital para rastrear el ascenso de la actual presidenta. &ldquo;Cuando muri&oacute; Ch&aacute;vez, Jorge ya presid&iacute;a el Consejo Nacional Electoral y, sin ser chavista de ra&iacute;z, empez&oacute; a acumular un gran poder. Ella, en ese momento, era una empleada p&uacute;blica sin relevancia. Luego, con Maduro, hubo un reacomodo en las alianzas y ambos &mdash;personas bien formadas, con buen dominio de idiomas y especializaciones&mdash; asumieron roles cada vez m&aacute;s importantes&rdquo;, precisa una fuente que pidi&oacute; mantener su nombre en reserva por razones de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        Jorge y Delcy Rodr&iacute;guez ahora forman parte de la &eacute;lite en un Gobierno autocr&aacute;tico que lleva en el poder m&aacute;s de dos d&eacute;cadas. &ldquo;Ella ha sido m&aacute;s discreta y ha tratado de mimetizarse dentro de la imagen de lo popular o, al menos, de posar con una actitud m&aacute;s cercana al pueblo. &Eacute;l, en cambio, viste trajes costos&iacute;simos y conduce un autom&oacute;vil Audi. Ambos pertenecen a una &lsquo;izquierda caviar&rsquo; que, quiz&aacute;s, es ajena a las posturas marxistas de la Liga Socialista fundada por su padre&rdquo;, a&ntilde;ade. De hecho, el progenitor lleg&oacute; a militar en dos frentes guerrilleros: en la FALN primero y luego en la organizaci&oacute;n Bandera Roja.
    </p><h2 class="article-text">Un buen alfil&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Con su tacto y discreci&oacute;n, que algunos venezolanos asocian a una supuesta falta de carisma, Delcy Rodr&iacute;guez fue un alfil funcional al Gobierno de Maduro en varios frentes. El m&aacute;s visible, quiz&aacute;s, en su papel como interlocutora con el gran empresariado tradicional, contra el que el chavismo impuls&oacute; expropiaciones masivas y al que a principios de siglo calific&oacute; de &ldquo;burgues&iacute;a parasitaria&rdquo;. Su gesti&oacute;n con gremios e industriales, sin lograr ni mucho menos su adhesi&oacute;n ideol&oacute;gica,&nbsp;s&iacute; consigui&oacute; en los &uacute;ltimos a&ntilde;os recuperar algo de estabilidad para el maltrecho aparato productivo.
    </p><p class="article-text">
        Ese es el otro pilar que explica su poder dentro del <em>madurismo</em>, cuyo aparato funciona por parcelas al estilo feudal. Mientras su hermano Jorge controla toda la esfera electoral, Delcy ha aprovechado su cercan&iacute;a con los poderes econ&oacute;micos y, en especial, su influencia sobre el tema petrolero. &ldquo;Es muy importante recordar que entre 2018 y 2020, cuando la hiperinflaci&oacute;n se desbord&oacute;, el Gobierno cedi&oacute; ante la ruina del bol&iacute;var y empez&oacute; a abrirse a la dolarizaci&oacute;n como v&aacute;lvula de escape; all&iacute; Delcy jug&oacute; un rol principal&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Por todo lo anterior, quiz&aacute;s, Estados Unidos ha apostado por pilotar el te&oacute;rico proceso de transici&oacute;n hacia la democracia con la mediaci&oacute;n de Delcy Rodr&iacute;guez como pieza clave. Por encima, incluso, de Mar&iacute;a Corina Machado, premio Nobel de la Paz. U otras figuras de la oposici&oacute;n. &ldquo;No s&eacute; si Estados Unidos entiende en realidad con qui&eacute;n est&aacute; negociando. O si en realidad le importa poco o nada la democracia, con tal de mantener el flujo de petr&oacute;leo y mejorar sus garant&iacute;as. Para lograrlo, sin embargo, har&iacute;a falta una fuerte estructura de inversi&oacute;n norteamericana. Y eso romper&iacute;a el discurso y la narrativa de la Revoluci&oacute;n Bolivariana, en la que Delcy Rodr&iacute;guez cree a fondo&rdquo;, apunta el investigador del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario en Bogot&aacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Camilo Sánchez]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Jan 2026 09:16:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Delcy Rodríguez: la vicepresidenta de Maduro e interlocutora con los empresarios que ha recibido el aval de Trump]]></media:title>
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