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    <title><![CDATA[elDiario.es - Lucas Melcón 'Malacara']]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/lucas-melcon/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Lucas Melcón 'Malacara']]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Magufos y papafritas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/magufos-papafritas_132_12024301.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/001ff1f5-7e15-46ca-bf41-b96be0afd491_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Magufos y papafritas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los negacionistas, o veracidistas, como se autodenominaba la zafia comandante de esta cuadrilla que ha utilizado el carnaval con el propósito exclusivo de darse bombo, forman parte del mal de nuestro tiempo. Tenemos que convivir con ellos. Como con el niño caprichoso que chilla en la mesa de al lado</p></div><p class="article-text">
        Les voy a contar una historia que est&aacute; ocurriendo &uacute;ltimamente. Hay un futbolista al que invitan a la tele a diario. Si no saben qui&eacute;n es, mejor para ustedes. Yo no voy a escribir su nombre. No lo invitan por futbolista -por lo visto era muy malo- sino porque dice que la tierra es plana, que en la Ant&aacute;rtida hay un muro de hielo gigante, como el de Juego de Tronos, y que los dem&aacute;s somos unos catetos.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, para contrastar la informaci&oacute;n, la tele llama a un experto, ya sea en geograf&iacute;a, en f&iacute;sica o en astronom&iacute;a para &ldquo;confrontar&rdquo; en directo con el futbolista magufo y explicar a la audiencia que lo que este dice es una barbaridad. El futbolista, que vive de generar una pol&eacute;mica absurda, no escucha y repite sus esl&oacute;ganes a lo loco. Y al cient&iacute;fico, que no est&aacute; en su medio y que no gana nada con esto, le es complicado improvisar un cuerpo te&oacute;rico riguroso, comprensible y sin simplezas ni ambig&uuml;edades en los cuarenta segundos de que dispone.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En ese momento, el moderador, que los ha dejado interrumpirse abundantemente, da por zanjado el debate porque el tiempo se agota. Las cosas de la tele, claro. Lo hace desde la equidistancia entre los participantes y buscando dejar -casi sembrar- una duda razonable en la audiencia. Empate t&eacute;cnico: las majader&iacute;as que el futbolista ha proferido quedan sin refutar. &ldquo;Hasta aqu&iacute; los datos, suyas son las conclusiones&rdquo;. Y al d&iacute;a siguiente, m&aacute;s de lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        Como es natural, la grand&iacute;sima mayor&iacute;a del p&uacute;blico no se traga estas magufadas. Pero, por pura probabilidad matem&aacute;tica, siempre hay alguno que comulga con el farsante. Y ah&iacute; comienza el problema, si uno cree que la tierra es plana, &iquest;por qu&eacute; no va a creer que el Gobierno de S&aacute;nchez o, incluso, que el propio S&aacute;nchez en persona a bordo del Falcon nos fumiga? &iquest;Por qu&eacute; no va a ver razonable que exista un plan para reemplazar a las etnias europeas por bereberes u otras gentes de <em>mal vivir</em>?
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Su técnica es muy simple. Dicen muchas tonterías. Después, llaman aborregados a todos los que creemos que la Tierra gira alrededor del sol (...). Y, finalmente se victimizan cuando se les responde.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Este &uacute;ltimo domingo, el Gran Teatro Falla viv&iacute;a una situaci&oacute;n inaudita que ten&iacute;a que ver con esta fauna. Una &ldquo;agrupaci&oacute;n&rdquo;, m&aacute;s mala que qu&eacute;, por cierto, de la que tampoco voy a decir el nombre, <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/bochorno-teatro-falla-publico-frena-abucheos-mensajes-negacionistas-chirigota_1_12014786.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">intentaba colar en las preliminares del COAC de 2025 sus consignas negacionistas.</a> Que si nos fumigan, que si las vacunas de la gripe tienen nanochips o que si los p&aacute;jaros no existen. No se les puede negar que son muy imaginativos y que tienen ese golpe divertido y loco que engancha, como un amor de verano. Intenso, poderoso y fugaz. &iquest;Fugaz? Ojal&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Al minuto del suceso, mi querido Twitter (me van a perdonar que siga utilizando la nomenclatura cl&aacute;sica) se llenaba de indignaci&oacute;n por el bochorno y tambi&eacute;n de reconocimiento al p&uacute;blico del Falla que imped&iacute;a, con c&aacute;nticos y peticiones en grito para bajar el tel&oacute;n, la difusi&oacute;n televisiva de los lemas negacionistas.
    </p><p class="article-text">
        Su t&eacute;cnica es muy simple. Dicen muchas tonter&iacute;as. Despu&eacute;s, llaman aborregados a todos los que creemos que la Tierra gira alrededor del sol -aunque no hayamos subido a la ionosfera para comprobarlo-, o que los <em>chemtrails </em>son columnas de vapor de agua en condensaci&oacute;n -aunque no hayamos metido la cabeza en ellos-. Y, finalmente se victimizan cuando se les responde.
    </p><p class="article-text">
        Tristemente, los negacionistas, o <em>veracidistas</em>, como se autodenominaba la zafia comandante de esta cuadrilla que ha utilizado el carnaval con el prop&oacute;sito exclusivo de darse bombo, forman parte del mal de nuestro tiempo. Tenemos que convivir con ellos. Como con el ni&ntilde;o caprichoso que chilla en la mesa de al lado.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;saben una cosa? De la misma manera que los ni&ntilde;os caprichosos, se alimentan de nuestra atenci&oacute;n. Por eso no escribo sus nombres aunque me los s&eacute;. Por eso les contesto con silencio cuando tengo la desgracia de coincidir con ellos. Y por eso este ser&aacute; el primer y &uacute;nico art&iacute;culo que les dedicar&eacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Porque son unos papafrita. Y dejan de existir cuando no se les echa cuenta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucas Melcón 'Malacara']]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/magufos-papafritas_132_12024301.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Feb 2025 21:23:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Magufos y papafritas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Negacionismo,Cádiz,Carnaval de Cádiz,Andalucía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Que paguen los guiris]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/opinion/paguen-guiris_132_11220691.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/db6fbaaf-8e81-4892-8e32-4e6431124358_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Que paguen los guiris"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No resultaría descabellado en este punto exigir una tasa turística por pernoctación a la altura de las necesidades de la ciudad y del desgaste que los forasteros generan. Con ella se podría financiar la reparación de la Plaza de España</p></div><p class="article-text">
        Se le ocurr&iacute;a hace unos d&iacute;as al alcalde poner unos tornos venecianos en la Plaza de Espa&ntilde;a para sacarle unas guineas a los guiris y tambi&eacute;n a los de Valladolid. Quiz&aacute;s molestos porque les tocaba pagar, hasta en el extranjero daban coba a la noticia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lejos de glosar sobre el episodio en cuesti&oacute;n, otro m&aacute;s del simp&aacute;tico anecdotario del primer edil, la sensaci&oacute;n que tengo es que, en alg&uacute;n momento, Sevilla ha dejado de ser nuestra. El intransitable Casco Antiguo de Sevilla es hoy usufructo privativo de turistas, algunos ataviados con sombreros de Indiana Jones, palos de senderista, botas de ca&ntilde;a alta, chalecos con bolsillos, br&uacute;julas y mapas en papel.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; arca perdida buscan? Me pregunto. Quiz&aacute;s anden a la caza de esa Andaluc&iacute;a salvaje y aut&eacute;ntica, la de los mercaderes fenicios, la de la Wallada, la de los intr&eacute;pidos bandoleros, la del rey Don Pedro y los Guzmanes, la del zoco, la de los bubones y las Cinco Llagas, de la que escribi&oacute; el manco de Lepanto y en la que fue encarcelado.
    </p><p class="article-text">
        Una ma&ntilde;ana de la pasada primavera me encontr&eacute; a una pareja de turistas de esta apariencia intr&eacute;pida que les comento con el mapa del rev&eacute;s. Lo s&eacute; porque caminaban en direcci&oacute;n contraria, es decir, hacia el N&uacute;cleo Residencial Las Aves, conocido tambi&eacute;n como Los Pajaritos. Lejos de advertirles, all&iacute; les dej&eacute; para que hicieran suyo el gozo de aventurarse en lo desconocido, convencido de que encontrar&iacute;an esa Andaluc&iacute;a agreste y selv&aacute;tica que andaban buscando, la de coraz&oacute;n indomable, lengua r&aacute;pida, brazo moreno y cortes de luz. La de verdad.
    </p><p class="article-text">
        En fin. Daba un paseo por Santa Mar&iacute;a la Blanca el otro d&iacute;a recordando la ide&iacute;ta de la Plaza de Espa&ntilde;a y pens&eacute;, mientras tropezaba con el tercer camarero, que el espacio p&uacute;blico hace alg&uacute;n tiempo que ya no es patrimonio del transe&uacute;nte, del ni&ntilde;o con la pelota o con la caja de cart&oacute;n a guisa de palio, o del que come pipas. Ser&aacute; de los turistas, de las cadenas hoteleras, de los hosteleros, de los clientes, de quien sea&hellip; menos del que no ten&iacute;a intenci&oacute;n de sacar la de Ubrique.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no solo a los turistas, que todo lo vampirizan con su sonrisa perenne y su falsa inocencia, se les puede imputar que hasta la &uacute;ltima acera sea una terraza con lamparita de luz tenue. Porque a los de aqu&iacute; tambi&eacute;n nos gusta. Precisamente por eso hay mucho hostelero que se forra a costa del asunto y no solo en el centro. Los profesionales y sus asociaciones presionan, con asombroso porcentaje de &eacute;xito, para ampliar, prorrogar o consolidar como veladores lo que antes era espacio de uso p&uacute;blico. Es su pan, no les culpo. Por eso se organizan en <em>lobbies</em>. Y por eso hay que pararles los pies. Y se lo dice uno que tiene amigos hosteleros y tambi&eacute;n amigos gays.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; quer&iacute;a llegar yo. Porque en la deriva de responsabilidades de que la Plazuela de Santa Ana sea en la totalidad de su superficie un enorme comedero, de que los camareros crucen sin mirar el carril bici en Luis Montoto, cargados de comandas, de que haya una zona en la Avenida de la Buhaira por la que no se puede ni transitar sin pegar codazos a pesar de tener uno de los acerados m&aacute;s anchos de la ciudad, de que en la Plaza de San Marcos haya mesas hasta en la mismita puerta de la iglesia o de que en la Plaza del Museo solo se pueda caminar por la calzada porque las mesas tienen secuestrada la acera, hay un hueco para el principal actor y colaborador necesario de todo esto: el Ayuntamiento.
    </p><p class="article-text">
        Habr&iacute;a que cortar el rollo de la barra libre de veladores y de mercantilizaci&oacute;n del espacio p&uacute;blico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Habr&iacute;a. Pero como eso no va a pasar y alguien tiene que pagar el cabreo de unos vecinos que ven c&oacute;mo el turismo solo quita y da poco a cambio para quien no se dedica a la hosteler&iacute;a, tengo una idea: que paguen los guiris.
    </p><p class="article-text">
        No resultar&iacute;a descabellado en este punto exigir una tasa tur&iacute;stica por pernoctaci&oacute;n a la altura de las necesidades de la ciudad y del desgaste que los forasteros generan. Con ella&nbsp;se podr&iacute;a financiar la reparaci&oacute;n de la Plaza de Espa&ntilde;a, en cochambroso estado seg&uacute;n el se&ntilde;or Sanz pero en la que se organiza desde hace varios a&ntilde;os un festival masivo con decenas de actuaciones y que dura todo el verano.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; se mont&oacute; tambi&eacute;n una gigantesca carpa para acoger no s&eacute; qu&eacute; movida de los premios Grammy de la que nunca me enter&eacute; y a la que no me invitaron y a usted tampoco, o un espectacular desfile de Christian Dior para el que hubo un enorme despliegue con catering de alto <em>standing</em>.
    </p><p class="article-text">
        Hay que cobrar a los guiris hasta que duden si venir. Una tasa tur&iacute;stica con la que pagarle a Endesa lo que pida - o con la que, ya puestos, comprar Endesa- para que deje de cortar la luz a los vecinos y vecinas del Cerro del &Aacute;guila. Una tasa para garantizar que mi querido servicio de limpieza pase a diario por todas las calles y para terminar una red de metro que lleva sesenta a&ntilde;os proyectada y sin ejecuci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y por si nada de esto ocurriese, cobremos una tasa tur&iacute;stica para comprarnos otra ciudad a la altura de Coria con m&aacute;s sombra y sin veladores premium porque, mucho me temo, esta ya no es nuestra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucas Melcón 'Malacara']]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/opinion/paguen-guiris_132_11220691.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Mar 2024 05:01:53 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Semáforos del demonio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/opinion/semaforos-demonio_132_10930389.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f1004c41-13d4-42eb-823a-166337d21010_16-9-discover-aspect-ratio_default_1089997.jpg" width="637" height="358" alt="Semáforos del demonio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aún queda mucho por hacer, lo sé, y por eso me mojo con esta mejora concreta porque, como dijo algún sabio alguna vez, los viejos también son personas</p></div><p class="article-text">
        El otro d&iacute;a se li&oacute; parda en la ronda del Tamarguillo. Una se&ntilde;ora mayor cruzaba por el sitio reglamentario la avenida a un paso bastante lento. Pobre mujer, a lo que daba la m&aacute;quina. Ayudada por un andador, trataba de salvar el trecho de seis carriles que separa el barrio obrero de Los Pajaritos de la orilla del ya noble Nervi&oacute;n. No sab&iacute;a la se&ntilde;ora que, a mitad de camino, aquel paso protegido por un sem&aacute;foro se iba a transformar en su particular pesadilla. En tan solo dos o tres segundos, el monigote hab&iacute;a pasado de verde a rojo y los motores hab&iacute;an comenzado a rugir cuando a&uacute;n le quedaba la mitad del trayecto por recorrer.
    </p><p class="article-text">
        De s&uacute;bito, algunos conductores empezaron a enfurecerse porque la se&ntilde;ora segu&iacute;a all&iacute;, en mitad de la pista, presas de ese embrutecimiento supino que asalta a muchas personas al sentarse al volante. Empezaron a tocar el claxon de forma violenta, a chillar de garrulas maneras. La se&ntilde;ora, visiblemente agobiada y sin mediana alguna en la que guarecerse del ritmo implacable del tr&aacute;fico, trataba de continuar la marcha clamando a voces por amparo a transe&uacute;ntes y conductores. Finalmente y, no sin sudor, lleg&oacute; a la meta. Tras de s&iacute;, veh&iacute;culos con el ce&ntilde;o fruncido y neum&aacute;ticos calientes volvieron a rodar por el asfalto. Solo por esta vez, hab&iacute;a sobrevivido. Aunque quiz&aacute;s le di&oacute; un peque&ntilde;o <em>jari</em>.
    </p><p class="article-text">
        La ciudad no est&aacute; pensada para la gente que camina y, mucho menos, para los viejos. En general, el mundo incrementa su hostilidad en la misma medida en que lo hace nuestra vulnerabilidad. Es hostil para los pobres, es hostil para la gente enferma, es hostil para los ni&ntilde;os y para los viejos, para los feos, para los gordos o para las personas sin papeles. De alguna manera, es m&aacute;s hostil para el que camina que para el que va en coche. Y, teniendo coche, es m&aacute;s hostil para el que tiene prisa y debe pagar una multa por exceso de velocidad que para ese otro que corre por placer porque su coche se lo permite y paga la misma multa. Es m&aacute;s hostil para el jornalero que para el latifundista. Es m&aacute;s hostil para la camarera de piso que para el ingeniero inform&aacute;tico, y tambi&eacute;n m&aacute;s para la jueza de l&iacute;nea que para el futbolista de primera divisi&oacute;n. Se podr&iacute;a decir, con la brocha gorda, que es m&aacute;s hostil cuanta menos pasta se tenga.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me gustaría proponerle al Ayuntamiento de Sevilla que revisase al alza el tiempo de duración de los semáforos para peatones y, en particular, de la duración del parpadeo. Dicho de otra manera, hay que darle una sobremesa al ámbar de los Ford Pierna</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Volviendo al tema que nos concierne, creo que estaremos de acuerdo en que la ciudad se vuelve jodida para los ancianos, para las personas con movilidad reducida o para cualquiera que lleve, por ejemplo, un carrito de la compra o empuje un cochecito con una criatura en su interior. Algunos edificios cuentan ya con adaptaciones, algunas de un gusto muy discutible, como <a href="https://twitter.com/anaisabel_jc/status/1225063312527974400" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aquel mamotreto falsamente brutalista en forma de rampa de Alcal&aacute; de Guada&iacute;ra</a>. Sin embargo, haciendo acopio de aquella frase tan trillada en la pol&iacute;tica,<em> a&uacute;n queda mucho por hacer</em>.
    </p><p class="article-text">
        De mis a&ntilde;os en Madrid - hoy tambi&eacute;n le toca cobrar -, recuerdo no demasiadas cosas positivas; mucha gente, mucho tr&aacute;fico, mucho ruido. Demasiao. Cuesti&oacute;n de gustos y de que cada uno cuenta la feria seg&uacute;n le va. Pero s&iacute; destaco una cosa positiva que me llam&oacute; poderosamente la atenci&oacute;n. A diferencia de Sevilla, los sem&aacute;foros para peatones duran lustro y medio. Lo recuerdo porque casi me atropellan en Luis Montoto una vez que volv&iacute; un fin de semana y hab&iacute;a olvidado c&oacute;mo funcionan las cosas aqu&iacute;, en el viejo oeste. Aprendizaje por contraste. Me di cuenta de que la gente de la capital cruza sin miedo la calzada porque sabe que, una vez que el <em>mo&ntilde;eco </em>comience a parpadear, a&uacute;n queda un rato antes de que el parque m&oacute;vil atosigue al viandante con acelerones y cl&aacute;xones entre el humo.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, hoy me estreno en esta columna con algo parecido al tradicional &ldquo;expone / solicita&rdquo;. Ah&iacute; va: me gustar&iacute;a proponerle al Ayuntamiento de Sevilla que revisase al alza el tiempo de duraci&oacute;n de los sem&aacute;foros para peatones y, en particular, de la duraci&oacute;n del parpadeo. Dicho de otra manera, hay que darle una sobremesa al &aacute;mbar de los Ford Pierna.
    </p><p class="article-text">
        La orograf&iacute;a de las ciudades y su paisaje son, en realidad, reflejo inequ&iacute;voco de la &eacute;poca en las que fueron construidas y del prop&oacute;sito para el que estaban pensadas. La mayor&iacute;a de las grandes ciudades en las que vivimos y su planificaci&oacute;n, esto ya lo sabe quien ha llegado a este punto del texto, responde a la necesidad de v&iacute;as anchas para el tr&aacute;fico rodado de finales del siglo XIX y de todo el siglo XX.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se trata de cuidar las aceras para que no se tuerzan botas y tobillos y no solo de asfaltar las calzadas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sin embargo, el necesario declive del coche privado en las grandes urbes en favor de formas de transporte menos contaminantes, m&aacute;s sanas o log&iacute;sticamente m&aacute;s optimizadas, como la bicicleta o el transporte p&uacute;blico, debe ir acompa&ntilde;ado de una mejora radical, de replanteamiento, del uso que se da al espacio p&uacute;blico en las infraestructuras para los peatones.
    </p><p class="article-text">
        Esto no va de <em>la d&eacute;croissance </em>por <em>la d&eacute;croissance</em>. Se trata de cuidar las aceras para que no se tuerzan botas y tobillos y no solo de asfaltar las calzadas. De comprometernos a tupir las calles con un arbolado sano y fuerte capaz de contrarrestar el infierno t&eacute;rmico que genera ese asfalto negro en verano. De instalar (&iexcl;y no quitar!) fuentes p&uacute;blicas en las que podamos beber. De repensar las ciudades en t&eacute;rminos de habitabilidad para el peat&oacute;n, para las madres con hijos, para quien vuelve de la compra, para las personas mayores, para las personas invidentes, para los animales de compa&ntilde;&iacute;a y la <a href="https://www.europapress.es/andalucia/sevilla-00357/noticia-coria-sevilla-instala-torre-150-nidos-aves-espacio-300-murcielagos-combatir-mosquitos-20230620130643.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fauna urbana que convive con nosotros</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n queda mucho por hacer, lo s&eacute;, y por eso me mojo con esta mejora concreta porque, como dijo alg&uacute;n sabio alguna vez, los viejos tambi&eacute;n son personas. Y si ustedes a&uacute;n no lo son, lo ser&aacute;n, tambi&eacute;n, con suerte, alg&uacute;n d&iacute;a. Y no querr&aacute;n ser avasallados en la ronda del Tamarguillo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucas Melcón 'Malacara']]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/opinion/semaforos-demonio_132_10930389.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Feb 2024 05:01:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Semáforos del demonio]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Buenas personas (and some burning cars)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/buenas-personas-and-some-burning-cars_132_10366118.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a44d1a32-4704-47fe-94c6-f07e314f891b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Buenas personas (and some burning cars)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">

En la era de las batallas culturales, hay que saber que ser buena gente significa a veces abandonar el tono conciliador y enfrentarse a los mensajes nocivos y decirles frontalmente que no</p></div><p class="article-text">
        Twitter tiene el pavo. Cosas de la edad, supongo. Pareciese que un mono con una ballesta coacciona al conductor, como en aquel anuncio. Por eso puede que sus persistentes fallos y el cada vez m&aacute;s cercano abismo hayan dejado en el com&uacute;n imaginario la percepci&oacute;n de que no hay nadie al volante en estos momentos.
    </p><p class="article-text">
        Yerra tambi&eacute;n en sus sugerencias, aunque creo que lo hace queriendo. A pesar de que rara vez bajo la guardia, el otro d&iacute;a consigui&oacute; mostrarme en un descuido un v&iacute;deo en el que aparec&iacute;a un hombrecillo explicando cosas con aparente seguridad y una frivolidad descorazonadora. Otro. Este lo hac&iacute;a en un podcast. No he llegado a comprender por qu&eacute; hay tanto podcast o si la gente los escucha, pero el hecho es que al haber tant&iacute;simo podcast acaba pillando micr&oacute;fono hasta el f&oacute;sforo menos brillante de la caja. Tanto es as&iacute; que hasta a m&iacute; me han invitado a participar en alguno.
    </p><p class="article-text">
        En el v&iacute;deo, el hombrecillo comentaba con sorna que hab&iacute;a que acabar con los carriles bici. Y continuaba la perorata con la indignaci&oacute;n que personalmente sent&iacute;a al ir por una carretera nacional y ver a un ciclista. Porque la carretera, dec&iacute;a, ha costado mucho dinero y no est&aacute; para esas mariconadas. O algo as&iacute;. Como si el ciclista no tuviera el mismo derecho que &eacute;l a circular por una v&iacute;a p&uacute;blica ni hubiera contribuido a su construcci&oacute;n y como si la carretera, en resumen, fuera suya y &eacute;l pudiese decidir qui&eacute;n puede transitarla. En Espa&ntilde;a hay gente buena. Mucha. Pero es levantar una piedra y aparece un particular dictando sentencia en la barra de un bar. Y ser&aacute; por bares.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> En España hay gente buena. Mucha. Pero es levantar una piedra y aparece un particular dictando sentencia en la barra de un bar. Y será por bares</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la monserga en cuesti&oacute;n, en un tono entre la broma y la confesi&oacute;n ebria, recordaba yo escuchando su inagotable verborrea a mi padre, veterano ciclista con m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os de bimba, parche y puertos de monta&ntilde;a. Tambi&eacute;n recordaba el v&iacute;deo que vi hace unos d&iacute;as de un energ&uacute;meno conduciendo un cami&oacute;n de gran tonelaje avasallando a un ciclista en una nacional. Y no pude evitar imaginar que algo as&iacute; pudiese sucederle a mi pap&aacute; que, aunque respetuoso y precavido, siempre ha estado expuesto a los peligros de la carretera, personificados en conductores imprudentes, temerarios o borrachos, que encuentran en las palabras del hombrecillo y de sus parroquianos la raz&oacute;n para, adem&aacute;s de hacer las cosas mal, envalentonarse y justificar que ser un cafre es una opci&oacute;n admisible.
    </p><p class="article-text">
        Con pesar reconozco, lo hice el otro d&iacute;a en un v&iacute;deo en el que pon&iacute;a mi ya habitual &ldquo;voz de perro&rdquo;, que ser buena persona no est&aacute; de moda. Los programas m&aacute;s vistos de la televisi&oacute;n y los algoritmos de Tiktok inculcan de forma repetitiva una visi&oacute;n conservadora o ultraconservadora de la realidad que pone en cuesti&oacute;n debates ya superados y que se entremezcla con un discurso liberal superficial, individualista e insolidario que pretende descapitalizar el poder del Estado, que todos compremos <em>cryptomonedas </em>y nos hagamos ricos, que no se paguen impuestos y que los pobres dejen de serlo y sansacab&oacute;. Que &ldquo;semos&rdquo; medios tontos y unas tristes.
    </p><p class="article-text">
        Qui&eacute;n sabe si quiz&aacute; hace unos a&ntilde;os el hombrecillo se habr&iacute;a explayado con esa alegr&iacute;a, porque am&eacute;n de que los podcast no brotaban entonces como n&iacute;scalos de oto&ntilde;o aunque nos parezca imposible, exist&iacute;a un consenso t&aacute;cito por el que los que hoy alardean de  incorrecci&oacute;n pol&iacute;tica escond&iacute;an celosamente algunos de sus pensamientos m&aacute;s h&uacute;medos porque sab&iacute;an que estaba mal expresarlos p&uacute;blicamente. Porque sab&iacute;an que eran injustos, no rompedores. Porque sab&iacute;an que eran ruines, no emancipadores. Se callaban, no porque le tuvieran miedo a las represalias de ir contra eso que ellos denominan &ldquo;el pensamiento &uacute;nico&rdquo;, sino porque sab&iacute;an que eran cosas que estaban mal. As&iacute; de simple.
    </p><p class="article-text">
        Esa red de seguridad contra la barbarie y la mezquindad sin l&iacute;mite que cre&iacute;amos tener... hoy no existe: la mayor de las animaladas encuentra en los medios m&aacute;s extendidos su altavoz y sus voceros, siempre dispuestos; y en esta ciudadan&iacute;a, a un p&uacute;blico a veces incapaz de filtrar los mensajes y amortiguar sus impactos, y otras veces simplemente asalvajado.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay que recuperar el ser buenas personas como una posición política y pública. Conseguir ponerlo de moda como la moda de hoy es ser un cretino</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sin embargo, no hay excusas. Tampoco agujas hipod&eacute;rmicas, que dec&iacute;a Lasswell. Porque la mayor parte de la gente no es gilipollas. Y porque puede que existan personas menos entrenadas que naturalmente merezcan m&aacute;s cuartelillo. Pero no es menos verdad que tambi&eacute;n hay en este mundo un montante nada desde&ntilde;able de gente que es m&aacute;s mala que un dolor y que est&aacute; deseando que le confirmen lo peor que puede pasarnos a los dem&aacute;s: que ser mala persona est&aacute; bien.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s -no digo que no- dejen de serlo en su entorno m&aacute;s cercano y por eso mismo la solidaridad, la empat&iacute;a o la generosidad han quedado de forma mayoritaria relegadas a la esfera de lo privado o, incluso, de lo estrictamente &iacute;ntimo.
    </p><p class="article-text">
        La reflexi&oacute;n que quiero compartir con ustedes es muy simple: hay que recuperar el ser buenas personas como una posici&oacute;n pol&iacute;tica y p&uacute;blica. Conseguir ponerlo de moda como la moda de hoy es ser un cretino. Dar las gracias, pedir las cosas por favor, no avasallar al ciclista con un cami&oacute;n de cinco toneladas, tratar bien al camarero. Y en la era de las batallas culturales, saber que ser buena gente significa a veces abandonar el tono conciliador y enfrentarse a los mensajes nocivos y decirles frontalmente que no: que los ciclistas tienen el mismo derecho que ellos a circular por las v&iacute;as p&uacute;blicas que han ayudado a crear de la misma manera que los peatones aguantamos el humo de sus coches aunque no los tengamos y paguemos sus carreteras, soportemos que las calles de nuestras ciudades y pueblos sean parkings sin una triste sombra y que los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as no tengan plazas o lugares seguros y gratuitos donde jugar y, en fin, aguantemos impert&eacute;rritos la insoportable temperatura del asfalto, la crispaci&oacute;n de sus bocinas o a esos garrulos de alma pobre que aparcan el Mercedes sobre la acera. Transigimos hasta con sus podcasts.
    </p><p class="article-text">
        Las ciudades, las calles, los espacios p&uacute;blicos, los lugares de ocio. El mundo del &uacute;ltimo siglo est&aacute; planificado y construido para los coches aunque a algunos no nos guste. Y aunque asistamos hoy a peligrosos anhelos salvajes de involuci&oacute;n en materia de movilidad sostenible o de responsabilidad medioambiental y escuchemos diariamente ese burdo negacionismo de la crisis clim&aacute;tica, no so&ntilde;amos, en compensaci&oacute;n, con ver arder una parte considerable del parque m&oacute;vil privado de este pa&iacute;s en los d&iacute;as pares y ser buenas personas en los impares.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque ser buena persona es m&aacute;s dif&iacute;cil. A veces es incluso m&aacute;s aburrido porque hay que intentar serlo todos los d&iacute;as. Pero creo que es m&aacute;s bonito. Y tambi&eacute;n se duerme mejor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucas Melcón 'Malacara']]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/buenas-personas-and-some-burning-cars_132_10366118.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Jul 2023 17:58:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Buenas personas (and some burning cars)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones Generales 23J 2023]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El genio de la RAE]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/genio-rae_132_10206779.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/05b1b5e3-1b54-4469-b386-1694431338f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El genio de la RAE"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las andaluzas siguen siendo un conjunto de hablas tremendamente perjudicadas, señaladas y marginadas en los medios de comunicación. En los informativos siguen siendo extraños los casos de presentadores andaluces que, en cualquier caso, tienen que disimularlo hasta la extinción</p><p class="subtitle">OPINIÓN - Zetas y setas</p></div><p class="article-text">
        En la RAE hay un se&ntilde;or que es un genio porque dice que no pondr&iacute;a a un ceceante a dar el telediario. Tambi&eacute;n dice que la gente de Granada deber&iacute;a tener mucho cuidado con no pronunciar las eses finales, como las que existen en la graf&iacute;a del plural de ni&ntilde;o, evitando decir &ldquo;ni&ntilde;oh&rdquo;. Tambi&eacute;n dice que, de ser andaluz, &eacute;l se borrar&iacute;a &ldquo;algunos de los rasgos&rdquo; fon&eacute;ticos del habla andaluza (no todos, a Dios gracias). Y tambi&eacute;n comenta, con un tono que me recuerda al que tendr&iacute;an los invitados de la Preysler en aquella recepci&oacute;n en la que el mayordomo repart&iacute;a bombones de chocolate con almendra, que hay grados en los que lo aceptable, por latitud, pasa a ser inaceptable. La expresi&oacute;n del buen gusto.
    </p><p class="article-text">
        Yo tengo claro que en la RAE no hay solo un genio, estoy seguro, pero s&iacute; que hay uno que es m&aacute;s genio que los dem&aacute;s, porque sale a la palestra a demostrarlo envalentonado, con la verborrea del ignorante y la mala baba del cretino. Sin embargo, lo importante no es el genio que demuestra serlo, sino la cantidad de gente a la que ese genio representa y que piensa exactamente igual que &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Las andaluzas siguen siendo un conjunto de hablas tremendamente perjudicadas, se&ntilde;aladas y marginadas en los medios de comunicaci&oacute;n. En los informativos siguen siendo extra&ntilde;os los casos de presentadores andaluces que, en cualquier caso, tienen que disimularlo hasta la extinci&oacute;n. Tambi&eacute;n <a href="https://www.publico.es/tremending/2020/05/05/la-elegante-respuesta-de-roberto-leal-a-pablo-motos-tras-ser-preguntado-sobre-su-acento-andaluz/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Roberto Leal tuvo que aguantar que Pablo Motos</a> le preguntase si iba a camuflar su acento. Y el humorista y presentador <a href="https://sevilla.abc.es/play/television/sevi-manu-sanchez-andaluz-vetaron-no-hablar-como-alguien-toledo-202103180228_noticia.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manu S&aacute;nchez fue vetado de Televisi&oacute;n Espa&ntilde;ola</a> por lo mismo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para el genio de la RAE, los andaluces estamos limitados por nuestra forma de hablar. Quizá tiene que ver con que olamos un poco a pobre</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en las pel&iacute;culas y series de televisi&oacute;n, el andaluz suele ser cortito, pobre o vago. Y cuando no es ninguna de esas cosas, y como librarnos no nos &iacute;bamos a librar, suele ser malo. Eso, cuando el actor es hombre, porque cuando es mujer el abanico se cierra y el papel que queda disponible casi siempre es el de la chacha (en los a&ntilde;os noventa y tristemente tambi&eacute;n en la actualidad). En general, son papeles en puestos de servicio, de subalternidad y nunca dirigentes o protagonistas los que esperan a andaluzas y andaluces que se aventuran en este mundo.
    </p><p class="article-text">
        Para el genio de la RAE, los andaluces estamos limitados por nuestra forma de hablar. Quiz&aacute; tiene que ver con que olamos un poco a pobre. Y esto me recuerda a aquello del &aacute;rabe y el moro, que son lo mismo, pero no lo son porque uno tiene dinero y el otro no.
    </p><p class="article-text">
        Para el genio de la RAE hay una sola cosa que los andaluces tenemos que hacer si queremos ser invitados a la casa de la Preysler: dejar de serlo.
    </p><p class="article-text">
        Igual es cierto que los andaluces tenemos que lavarnos la boquita un poco porque hablamos regular. O igual es que en Espa&ntilde;a hay demasiado genio limpiando, fijando y dando esplendor en la academia, y en productoras y cadenas de televisi&oacute;n. Demasiado genio, en general.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucas Melcón 'Malacara']]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/genio-rae_132_10206779.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 May 2023 18:31:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El genio de la RAE]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,RAE - Real Academia Española,Lenguaje]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pistolas para todos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/pistolas_132_9889121.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2dad0713-ba03-4199-927b-221189b7242f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pistolas para todos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Me encantaría tener una pistola. O dos. Pero, sobre todo, nada me haría más feliz que ustedes permanezcan desarmados. Que son ustedes un peligro y yo un good guy de toda la vida de Dios</p><p class="subtitle">Dios mío, dame paciencia (pero ya)</p></div><p class="article-text">
        Recientemente terminaba una serie de cuyo nombre no voy a acordarme para poder contar el final. A saber: el ni&ntilde;o mataba a su t&iacute;a con una pistola. Disparaba por error, dec&iacute;a &eacute;l, de puro nervio, cuando iba a recriminarle ciertos episodios incestuosos que no vienen al caso. Total, que una vez muerta la t&iacute;a a manos del sobrino, aunque esto no se desvela hasta el final, se arma la de Dios es Cristo en el pueblo acabando en la trena hasta el <em>apunta&oacute;</em>. Y el que no, <em>six feet deep</em>, que suelen decir estos yankis.
    </p><p class="article-text">
        Andaba yo buscando la moraleja de esta f&aacute;bula ambientada en Estados Unidos y no di con ella. Simplemente, vaya tela con el ni&ntilde;o, que si le faltaba calle,... Que si esa familia tiene muy mala uva. Que si esto y lo otro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y es que, al margen de que el ni&ntilde;o tuviera m&aacute;s o menos calle que un bordillo o que la familia fuera de esta o de aquella manera, nadie parec&iacute;a cuestionarse qu&eacute; carajo hac&iacute;a un cr&iacute;o de diez u once a&ntilde;os con una pistola. De hecho, los l&iacute;os de alcoba y los tejemanejes familiares dominan la trama porque es lo que verdaderamente importa y porque, a la vista est&aacute;, para ellos es algo completamente natural que un chaval pudiese coger un arma de fuego, disparar a su t&iacute;a, volverse a su casa y ver tranquilamente la Velada de Ibai.
    </p><p class="article-text">
        Lo de esta serie, ven&iacute;a a comentar y es algo que ustedes ya conocen sobradamente, no representa un hecho aislado. A pesar de los movimientos que abogan por una reducci&oacute;n de las armas y por dificultar su acceso a la poblaci&oacute;n a pesar tambi&eacute;n de la<a href="https://cnnespanol.cnn.com/2022/11/24/2022-tiroteos-masivos-ee-uu-trax/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> oleada de tiroteos en escuelas</a> o centros comerciales que llegaba a su cl&iacute;max hace unas semanas con el <a href="https://www.elperiodico.com/es/internacional/20230107/nino-seis-anos-dispara-profesora-80805604" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disparo de un ni&ntilde;o de seis a&ntilde;os a su profesora en una escuela infantil de Virginia</a>, la cultura de la <a href="https://www.independentespanol.com/noticias/eeuu/second-amendment-compra-armas-usa-b2115639.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Segunda Enmienda</a>, que garantiza a los ciudadanos la posesi&oacute;n de armas para su leg&iacute;tima defensa sigue muy presente y muy viva en los Estados Unidos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El ya incontable número de tiroteos que se producen prácticamente a diario en sus calles y la inseguridad urbana es cada vez mayor precisamente porque la gente común está armada</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Fue el presidente Obama, <a href="https://www.reuters.com/article/oestp-nobel-obama-resumen-idESMAE59814W20091009" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quien recibiera el premio Nobel de la Paz antes incluso de ponerse manos a la obra como presidente</a>, quien protagoniz&oacute; la intentona m&aacute;s seria por controlar y limitar el acceso a las armas de fuego. No lo logr&oacute;. Resulta parad&oacute;jico constatar c&oacute;mo, mientras lo intentaba en casa, <a href="https://www.nytimes.com/es/2016/05/18/espanol/el-inesperado-legado-de-obama-ocho-anos-de-guerra.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no hubo ni un solo d&iacute;a durante sus dos legislaturas en que Estados Unidos no estuviera inmerso en alguna guerra</a> lejana o bombardeando <a href="https://ethic.es/2021/09/20-anos-de-guerra-contra-el-terror-en-20-cifras/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desiertos y monta&ntilde;as donde algunos desgraciados tuvieron el infortunio de nacer</a>. Antibelicista, s&iacute;, pero de finales.
    </p><p class="article-text">
        Estados Unidos vive hoy una &eacute;poca convulsa, avivada, al igual que en Brasil, por recientes expresidentes megal&oacute;manos, narcisistas y s&aacute;dicos que abogan por armar a los <em>good guys</em> para combatir a los <em>bad guys</em>. No obstante, el ya incontable n&uacute;mero de tiroteos que se producen pr&aacute;cticamente a diario en sus calles y la inseguridad urbana es cada vez mayor precisamente porque la gente com&uacute;n est&aacute; armada. <a href="https://www.lavanguardia.com/hemeroteca/20210420/6965957/masacres-columbine-asesinatos-eric-dylan-estudiantes-escuelas-secundarias-institutos-tiroteos-centros-escolares-profesores-violencia.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El famoso tiroteo en el instituto Columbine</a> ocurrido en el a&ntilde;o 1999 y que dej&oacute; 13 fallecidos creando una enorme alarma social y al cual el director Michael Moore dedic&oacute; uno de sus documentales (<em>Bowling for Columbine</em>, 2002), ha sido relegado al puesto n&uacute;mero 15 de una lista infame que encabeza <a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-41466731" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la masacre de Las Vegas que dej&oacute; 58 asesinatos en 2017 a manos de un solo tirador.</a> Es un triste disparate que parece no tener fin.
    </p><p class="article-text">
        La polic&iacute;a tampoco parece tener mayores escr&uacute;pulos en acribillar o <a href="https://www.lavanguardia.com/internacional/20200709/482197033419/george-floyd-20-veces-no-puedo-respirar.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asfixiar hasta la muerte</a> a cualquiera que le resulte sospechoso, con mayores posibilidades para aquellos de pieles m&aacute;s oscuras. Y sin embargo, el argumento estrella de una parte importante de los republicanos y de los soci&oacute;patas de la Asociaci&oacute;n Nacional del Rifle (NRA) es que, para combatir esa inseguridad, nada mejor que facilitar el acceso a unas armas de fuego cada vez m&aacute;s letales. Tiene guasa el asunto.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me gustaría tener un arma con una sola condición: que los demás no la tengan. Porque entonces entraríamos en esta nefasta dinámica de la pescadilla que se muerde la cola que ya es imparable en Estados Unidos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sin embargo, no se trata solo de poner trabas en el momento de la compra de esas armas de fuego que se pueden adquirir incluso en supermercados y que <a href="https://cincodias.elpais.com/cincodias/2022/05/25/companias/1653475746_240563.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">batieron r&eacute;cord de ventas en 2020 y 2021</a>. Para afrontar la ra&iacute;z de este problema habr&iacute;a tambi&eacute;n que retirar las armas que ya hay en circulaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y el que tiene armas se niega a desarmarse, claro est&aacute;. Porque tener un arma est&aacute; del carajo. A m&iacute; mismo me encantar&iacute;a tener una pistola. O dos. Esto es lo que quer&iacute;a contarles. Porque hay veces que me siento desamparado. Y porque all&aacute; donde no llega el imperio de la ley, las balas s&iacute; que lo hacen. Cuando alguien se te cuela en el supermercado. Cuando un cretino no ha respetado un ceda al paso. Cuando la algazara de los borrachetes o las ri&ntilde;as nocturnas te despiertan en mitad de la noche.
    </p><p class="article-text">
        Me gustar&iacute;a tener un arma con una sola condici&oacute;n: que los dem&aacute;s no la tengan. Porque entonces entrar&iacute;amos en esta nefasta din&aacute;mica de la pescadilla que se muerde la cola que ya es imparable en Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Es muy f&aacute;cil de entender: si yo tengo una pistola, el caballero que se me cuela en el supermercado tiene que llevar una escopeta recortada para poder colarse a gusto y no sentirse intimidado. Y, posiblemente, en aras de mantener la paz y viendo que los clientes acuden con recortadas y pistolas al establecimiento, el de seguridad tenga que llevar un fusil de asalto. Y as&iacute;. Ya les dije que era f&aacute;cil de entender: es la profec&iacute;a autocumplida m&aacute;s antigua de la historia.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nada me haría más feliz que ustedes permanezcan desarmados. Que son ustedes un peligro y yo un good guy de toda la vida de Dios</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero a&uacute;n as&iacute;, me encantar&iacute;a tener una pistola. Y pasearla, y lucirla. Y que me inviten a caf&eacute;, y a alg&uacute;n pastel, claro. &iquest;Por qu&eacute; no? Y que me saluden por la calle. &iexcl;Se&ntilde;or Melc&oacute;n! &iexcl;Qu&eacute; buen d&iacute;a! Y devolver el saludo con cierta condescendencia, <a href="https://youtu.be/rMVAqU8fmio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con los aires de Don Fanucci (Gastone Moschin)</a>, quien fuera el l&iacute;der de la Mano Negra en Nueva York y al que un joven Vito Corleone (Robert de Niro) dio jaque en el rellano de su piso, en ese primer paso para convertirse en el gran Padrino. Y ense&ntilde;arla y decir que se mira pero que no se toca. Y contemplarla y volverla a tocar en un momento de f&aacute;lica intimidad.
    </p><p class="article-text">
        Suspiro profundamente. Me encantar&iacute;a tener una pistola. O dos. Pero, sobre todo, nada me har&iacute;a m&aacute;s feliz que ustedes permanezcan desarmados. Que son ustedes un peligro y yo un <em>good guy</em> de toda la vida de Dios.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucas Melcón 'Malacara']]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/pistolas_132_9889121.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Jan 2023 19:04:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pistolas para todos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Armas,Humor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dios mío, dame paciencia (pero ya)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/dios-dame-paciencia_132_9824423.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/432442cc-e4be-4704-b3c5-fba74b303ef4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dios mío, dame paciencia (pero ya)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La simplificación al absurdo de los mensajes, lo pueril de los argumentos y lo bronco del tono hacen que hasta la nada, esa nada de la hoy se habla a gritos, sea ensordecedora</p><p class="subtitle">Un relato andaluz - No se puede amar lo que no se conoce
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Haced pol&iacute;tica, porque si no la hac&eacute;is, alguien la har&aacute; por vosotros y, probablemente, contra vosotros&rdquo;, dec&iacute;a Antonio Machado. El lector me conceder&aacute;, sin embargo, que resulta cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil hacer pol&iacute;tica, involucrarse m&iacute;nimamente o incluso estar simplemente al d&iacute;a sin acabar siendo presa de la visceralidad. Sin pelearse con los amigos o familiares. Sin acabar zanjando apresuradamente la conversaci&oacute;n antes de lanzarnos el postre a la cara. Pero qu&eacute; le voy a contar yo al se&ntilde;or Machado, que tuvo que huir a Francia porque en este pa&iacute;s dieron un golpe de estado unos fascistas que desaparecieron, como por arte de magia, en el a&ntilde;o 1975.
    </p><p class="article-text">
        Ver&aacute;n, la pol&iacute;tica me resulta irrespirable desde hace unos a&ntilde;os, meses, semanas, d&iacute;as. No les estoy contando nada nuevo. El nivel de crispaci&oacute;n, de gritos y de verdades a medias (cuando no mentiras) genera ruido. El ruido, a su vez, desentendimiento y falta de encuentro, desafecci&oacute;n, odio.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de ello, hay mucho en juego. Y hay actitudes que ni a los amigos o familiares se les pueden tolerar. El nivel en que la irrupci&oacute;n de los cuatro <em>claims </em>de los neofacistas ha puesto de manifiesto lo permeable de la opini&oacute;n p&uacute;blica es simplemente aterrador. Cre&iacute;amos haber aprendido. Pero quiz&aacute;s no hab&iacute;amos aprendido del todo. O quiz&aacute;s no todos aprendimos. Quiz&aacute;s el espejismo de la opulencia y de la globalizaci&oacute;n (y las ganas de olvidarnos cuanto antes del blanco y negro) nos hizo olvidar demasiado r&aacute;pido y sin el debido luto los a&ntilde;os oscuros del tirano y de sus adl&aacute;teres, cuyos nietos, por cierto, copan hoy los consejos de administraci&oacute;n de AZCA. Y no los se&ntilde;alamos, y no pagaron por lo que hicieron. Y el que era juez en el a&ntilde;o 75 lo era tambi&eacute;n en el 80. Y lo que se rob&oacute; no se devolvi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Y de aquellos barros, estos lodos. Porque la reflexi&oacute;n general, la culpa y el arrepentimiento p&uacute;blico es trabajo, por regla general, de los que pierden. Y en Espa&ntilde;a ganaron los malos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La forma en la que se ha permitido la creación de noticias falsas y su difusión consciente y diaria por los canales de televisión es vergonzante para la profesión periodística. Todo ha valido y aquí primero paz y después gloria</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Una parte muy importante, fundamental, de la polarizaci&oacute;n y del incremento de la violencia verbal que sufrimos en estos d&iacute;as en el espectro pol&iacute;tico de nuestras vidas lo tiene una ultraderecha hecha a medida para gente con miedo, resentimiento y odio en el coraz&oacute;n a la que los medios de comunicaci&oacute;n han dado la palabra normalizando su discurso e incluy&eacute;ndolos en el abanico de los elegibles. Este nuevo fen&oacute;meno, encarnado en el partido de las tres letras, se arroga el haber superado el llamado &ldquo;discurso &uacute;nico&rdquo; o &ldquo;de lo pol&iacute;ticamente correcto&rdquo; cuando en realidad no superan nada: la sarta de barbaridades racistas, hom&oacute;fobas y machistas que incluyen en su infantil pero peligrosa diatriba es muy antigua. Es pol&iacute;tica, o mejor dicho, antipol&iacute;tica para bobos. Y lo siento por los bobos. Pero es mejor darse cuenta cuanto antes.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, la enorme irresponsabilidad de una derecha &ldquo;liberal&rdquo; o &ldquo;cristiana&rdquo; que se dice de Estado, pero que se ha echado en los brazos del discurso ga&ntilde;&aacute;n de los ultras y que ense&ntilde;a la patita de que nunca tuvo una vocaci&oacute;n realmente dem&oacute;crata, y que no ve l&iacute;mite en su ret&oacute;rica con acusaciones de deslegitimidad o golpismo a un gobierno democr&aacute;ticamente elegido, tiene un tufo insoportable a los a&ntilde;os treinta que yo prefiero no mirar muy de cerca para no sentir el miedo que sinti&oacute; Machado.
    </p><p class="article-text">
        Las palabras, sin ir m&aacute;s lejos, de <a href="https://www.antena3.com/noticias/espana/espinosa-de-los-montero-sobre-sacar-a-las-fuerzas-armadas-a-la-calle-el-ejercito-esta-para-hacer-guardar-la-constitucion_202001055e11e19e0cf22da6f2ac87df.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Iv&aacute;n Espinosa de los Monteros sugiriendo que el ej&eacute;rcito deb&iacute;a levantarse para expulsar a un presidente traidor y a un gobierno ileg&iacute;timo</a> habr&iacute;an supuesto la inhabilitaci&oacute;n en cualquier democracia seria o incluso algo m&aacute;s grave. Por el contrario, resulta mucho m&aacute;s atractivo para los medios de comunicaci&oacute;n dar a conocer la ubicaci&oacute;n y los pormenores de la casa en la que reside Pablo Iglesias o los planes de verano con sus hijos. Una verg&uuml;enza medi&aacute;tica imputable a la saturaci&oacute;n de disparates por minuto que sueltan esta pandilla que se compra las americanas con cuatro tallas menos. Porque, efectivamente, no a todo se le puede hacer caso, a cada bobada, a cada perogrullada, a cada fascistada. Pero la saturaci&oacute;n no debe afectar a unos medios de comunicaci&oacute;n y a unos partidos pol&iacute;ticos, en su conjunto, que han conseguido que sea admisible incluso lo inadmisible. Es responsabilidad de unos por acci&oacute;n, y de los otros por omisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Frente a la complacencia televisiva que se ha tenido con el mencionado partido del vicepresidente de comunidad sin competencias, de la arquitecta que firmaba obras sin licencia, del que se pone la camiseta de la legi&oacute;n pero no hizo la mili o de los que no pagaron la reforma de su casa, la persecuci&oacute;n medi&aacute;tica que ha sufrido Podemos desde su fundaci&oacute;n y que ha ido <em>in crescendo</em> desde hace cinco o seis a&ntilde;os no tiene comparaci&oacute;n en ning&uacute;n registro previo. Nunca hemos vivido algo igual. Y para decir esto no hay que tener un carnet en el que ponga Podemos. Ni siquiera tiene que gustarte Podemos. La forma en la que se ha permitido la creaci&oacute;n de noticias falsas y su difusi&oacute;n consciente y diaria por los canales de televisi&oacute;n es vergonzante para la profesi&oacute;n period&iacute;stica. Todo ha valido y aqu&iacute; primero paz y despu&eacute;s gloria.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La verdad no importa. Al “redactor” le da lo mismo. Al lector, en muchos casos, también. Ancha es Castilla y el presidente un genocida. ¿A ustedes les parece eso normal?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por otro lado pero siguiendo con este tema, la aparici&oacute;n de falsos medios de comunicaci&oacute;n -en realidad panfletos digitales afines a la ultraderecha m&aacute;s casposa- cuya parrilla de contenidos est&aacute; compuesta en su gran mayor&iacute;a de mentiras e inventos, no ayuda a atemperar el debate y arrojar luz, como reivindicaba Carles Francino al recoger la semana pasada un premio a su trayectoria, sino m&aacute;s bien a hacerlo imposible llen&aacute;ndolo de cieno y embarrando as&iacute; la agenda.
    </p><p class="article-text">
        Estos casos me hace pensar que pagan, tristemente, justos por pecadores, porque la credibilidad diluida y que dif&iacute;cilmente volver&aacute; no es s&oacute;lo de un medio en concreto sino que afecta, en mi opini&oacute;n, a la percepci&oacute;n que una parte importante de la sociedad tiene del gremio en su conjunto. Y eso no solamente es triste sino que es injusto. Porque son muchos los periodistas, muy probablemente una mayor&iacute;a, que s&iacute; se esfuerzan en hacer las cosas bien. Pero de injusticias est&aacute; lleno el mundo y eso no las hace menos reales.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, la serenidad, la templanza y la voluntad de encuentro se muestran como m&aacute;ximos hoy inalcanzables en el debate pol&iacute;tico. Mientras tanto, una inmensa mayor&iacute;a de la sociedad agradecer&iacute;a poder escuchar un di&aacute;logo abierto sobre hechos que, simplemente, sean verdad. Y esto tambi&eacute;n se nos niega. Se nos niega a todos, pero especialmente a las almas c&aacute;ndidas que d&iacute;a tras d&iacute;a acuden a esos blogs de desinformaci&oacute;n a por su dosis de bulos y trolas varias. All&iacute; abrevan, a por su veneno del d&iacute;a, con la voluntad de saciar su apetito de embustes. Sabiendo, incluso, que lo que leen y que luego comparten es falso. La verdad no importa. Al &ldquo;redactor&rdquo; le da lo mismo. Al lector, en muchos casos, tambi&eacute;n. Ancha es Castilla y el presidente un genocida. &iquest;A ustedes les parece eso normal?
    </p><p class="article-text">
        Por eso hay que hablar claro. No solo los partidos de este populismo ultraconservador tienen la culpa de la situaci&oacute;n: tambi&eacute;n la gente que los vota y que milita en su &oacute;rbita propagando su mensaje asume una importante carga de responsabilidad en el nivel de podredumbre de nuestra pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Al final, como dec&iacute;a, todo se vuelve irrespirable. Hay gente a la que le gusta e incluso entretiene, por el puro espect&aacute;culo, estoy convencido, pero sospecho que a una mayor&iacute;a nos resulta complicado ver destellos de luz en el lodazal en que se ha convertido el Congreso. Y me temo que muchas de las medidas llenas de cordura aprobadas por un gobierno progresista que se mantiene a flote en una espiral reaccionaria internacional queden empa&ntilde;adas por la verborrea infame de una legislatura de la que hay muchos que nos descolgamos hace tiempo.
    </p><p class="article-text">
        La simplificaci&oacute;n al absurdo de los mensajes, lo pueril de los argumentos y lo bronco del tono hacen que hasta la nada, esa nada de la hoy se habla a gritos, sea ensordecedora.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dios m&iacute;o, dame paciencia&hellip; &iexcl;pero ya!&rdquo; contaba aquel trovador con gafas oscuras subido a un taburete. Con los a&ntilde;os me voy pareciendo cada vez m&aacute;s al protagonista de los chistes de Eugenio. Porque necesito paciencia. Y la necesito ya.
    </p><p class="article-text">
        Les deseo un feliz 2023. Cojan por la sombra.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;----
    </p><p class="article-text">
        <em>El art&iacute;culo anterior de este autor ha sido rectificado a petici&oacute;n expresa de la familia de Juan Moneo &ldquo;El Torta&rdquo;. El autor reitera sus disculpas y les manda un saludo afectuoso.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucas Melcón 'Malacara']]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/dios-dame-paciencia_132_9824423.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Dec 2022 20:02:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dios mío, dame paciencia (pero ya)]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por los jereles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/jereles_132_9751156.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a3b993be-9875-4bc4-8471-97e468989785_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por los jereles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No hay que vanagloriarse en exceso ni dar palmas en los lugares comunes. De hecho, la meta no es que deje de haber poetas en Andalucía: el objetivo tiene que ser que haya, además, más científicos</p><p class="subtitle">Hablar es para siempre (en andaluz)</p></div><p class="article-text">
        La primera vez que escrib&iacute; este art&iacute;culo le hice, en jerga futbolera, una entrada sin bal&oacute;n a Rauw Alejandro. De esas que duelen al que las recibe y tambi&eacute;n al que las ve por la tele. La inesperad&iacute;sima reconciliaci&oacute;n entre los implicados en el caso del supuesto plagio a Space Surimi me hizo pedir que no se publicase porque sabr&iacute;a que saldr&iacute;a a destiempo y versar&iacute;a sobre una pol&eacute;mica ya zanjada. La direcci&oacute;n de esta casa acept&oacute;. Sin embargo, hab&iacute;a algunas consideraciones en &eacute;l que quer&iacute;a compartir con ustedes sin que ello supusiese hurgar innecesariamente en heridas que ya empiezan a cicatrizar. 
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as ve&iacute;a en el Festival de Sevilla <em>Siete Jereles,</em> la pel&iacute;cula-documental de Pedro G. Romero y Gonzalo Garc&iacute;a-Pelayo sobre la m&uacute;sica en Jerez. La pel&iacute;cula ofrece un recorrido por la vida musical jerezana, desde el rock hasta las tradicionales marchas de Semana Santa, si bien el flamenco es el gran protagonista del film, presentado al comp&aacute;s de una recua de yeguas paseando por el centro de la ciudad durante la noche. Me sorprendi&oacute; y me cautiv&oacute;. Pero, sobre todo, aprend&iacute;, porque aunque son cosas que uno tenga verg&uuml;enza de confesar, he visitado Jerez menos de lo que me gustar&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a el propio director y artista en una entrevista al Diario de Sevilla el a&ntilde;o pasado que el flamenco &ldquo;ni es patrimonio ni es andaluz&rdquo; porque &ldquo;Barcelona es m&aacute;s flamenca que Aracena&rdquo;. No entrar&eacute; en disquisiciones sobre lo que es o no patrimonio, a pesar de que la<a href="https://www.unesco.org/es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> UNESCO</a> declarase en 2010 al flamenco como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, pero creo que erraba cuando se&ntilde;alaba que el flamenco no es andaluz, por mucho que en Madrid se pueda escuchar m&aacute;s cante que en &Eacute;cija gracias a la existencia de m&aacute;s tablaos, m&aacute;s densidad de poblaci&oacute;n y, sobre todo, m&aacute;s <em>parn&eacute; </em>que en cualquier pueblo de nuestra tierra. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No hay que ser chovinista, de acuerdo, porque los orígenes del flamenco se remontan a un momento anterior a la configuración actual de Andalucía, pero tampoco hay que regalarle el mérito a nadie ni los gitanos tienen por qué hacerlo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El flamenco s&iacute; es andaluz. Es en esencia andaluz y gitano, sin perjuicio de que payos y forasteros puedan cantarlo, tocarlo y bailarlo (y hayan contribuido a llevarlo a un estadio sublime) en ocasiones con mayor acierto que los artistas nativos de esta tierra. De hecho, seg&uacute;n se dice, el comp&aacute;s se aprende en la m&aacute;s tierna infancia, pero yo siempre he tenido claro que como San Pedro no te bendiga el o&iacute;do, por pocas buler&iacute;as te vas a arrancar sin que el respetable empiece a mirar el m&oacute;vil. No hay que ser chovinista, de acuerdo, porque los or&iacute;genes del flamenco se remontan a un momento anterior a la configuraci&oacute;n actual de Andaluc&iacute;a, pero tampoco hay que regalarle el m&eacute;rito a nadie ni los gitanos tienen por qu&eacute; hacerlo. 
    </p><p class="article-text">
        Si bien es verdad que no todos podemos ser tan geniales como Juan Moneo, parece evidente que la necesidad que tristemente hemos padecido al sur del Guadiana ha agudizado nuestros sentidos y la creatividad que se necesita para sobrevivir. Es por ello, en mi opini&oacute;n, que por las fatigas dobles y las negras duquelas, y no por la comodidad de la abundancia y las posibilidades que brindan los recursos materiales, esta tierra ha sido cuna de innumerables artistas. De ah&iacute; que sea m&aacute;s f&aacute;cil encontrar, por ejemplo, a un Alberti que a una Marie Curie.
    </p><p class="article-text">
        Incluso en Polonia fue dif&iacute;cil encontrar a una Marie Curie, pues tuvo que ser precisamente en Francia, pa&iacute;s mucho m&aacute;s desarrollado, y no en su tierra natal, donde Maria Salomea Sk&#322;odowska pudo desarrollar todo su potencial como qu&iacute;mica, donde se doctor&oacute; y donde lleg&oacute; a ser la extraordinaria cient&iacute;fica ganadora de dos Nobel que se estudia hoy en los colegios. Es la prueba insalvable de que los medios condicionan decisivamente nuestra vida.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El capital material andaluz en según qué materias es escaso, pero mal se tiene que dar para que no nos llegue para boli y papel. Y el camino no es avergonzarse</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Es por ello que Andaluc&iacute;a no es un lugar especialmente propicio para que las personas que se dedican a las ciencias puras puedan desarrollarse plenamente, porque aqu&iacute; no se ha invertido demasiado en eso y los medios escasean. No lo es&hellip; o al menos no lo ha sido hist&oacute;ricamente (y que me perdonen las personas que se dedican a la ciencia en nuestra tierra, que las hay y muy competentes). Y s&iacute; lo es de gentes de letras, cantantes y artistas. Al fin y al cabo, el capital material andaluz en seg&uacute;n qu&eacute; materias es escaso, pero mal se tiene que dar para que no nos llegue para boli y papel. Y el camino no es avergonzarse. Tampoco vanagloriarse en exceso ni dar palmas en los lugares comunes. De hecho, la meta no es que deje de haber poetas: el objetivo tiene que ser que haya, adem&aacute;s, m&aacute;s cient&iacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; quiero decir con toda esta entradilla? El otro d&iacute;a le&iacute;amos que Rauw Alejandro, ganador de alg&uacute;n Grammy Latino, que son esos Grammy que le dan a los que no somos rubios, se hab&iacute;a inspirado para su &uacute;ltimo sencillo &ldquo;Saturno&rdquo; en el tema &ldquo;Follow the linier&rdquo;, del grupo jerezano Space Surimi, en un supuesto ejercicio de plagio por parte del artista puertorricense. Y entonces, yo escrib&iacute; un art&iacute;culo muy parecido a este en el que me met&iacute;a con Rauw Alejandro.
    </p><p class="article-text">
        Y, de repente, result&oacute; que lo que parec&iacute;a obvio ya no lo era, que ahora todos eran amigos y me qued&eacute; con la boca torcida. Por lo visto, mi pesadilla se hab&iacute;a hecho realidad: Rauw Alejandro no hab&iacute;a copiado a nadie y yo me vi mandando mensajes a mis amigos en el peri&oacute;dico a las dos de la ma&ntilde;ana para frenar la publicaci&oacute;n del presente texto.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Andalucía sigue siendo folclore y poco más. Y si bien hay que luchar para que eso deje de ser así, tenemos que defenderlo porque sigue y seguirá siendo nuestro</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Me gust&oacute; y no me gust&oacute; que todo hubiera sido una falsa alarma. Por un lado, no me gust&oacute; porque me obligaba a reescribir un art&iacute;culo que ten&iacute;a escrito, (este mismo que leen ustedes) cambiando el enfoque y las conclusiones porque tambi&eacute;n la realidad hab&iacute;a cambiado, en un caso sin parang&oacute;n de cura de humildad. Pero tambi&eacute;n me alegr&oacute; porque no se hab&iacute;a vuelto a borrar la autor&iacute;a de nuestros artistas y a esquilmar, como sucede habitualmente, lo poco que tenemos. 
    </p><p class="article-text">
        Porque, tristemente, sin unas expectativas realistas de que esta tierra se convierta verdaderamente en un motor econ&oacute;mico que no dependa de poner sangr&iacute;as <em>con hielo fresquito de Bielorrusia</em> (realidad de la que me hago eco infatigable y religiosamente en cada art&iacute;culo para esta casa) lo que nos queda es lo que buenamente podamos sacar de este mag&iacute;n nuestro, la espuma del agua y que Lorenzo quiera seguir brillando impert&eacute;rrito cinco d&iacute;as de cada cuatro.
    </p><p class="article-text">
        Andaluc&iacute;a sigue siendo folclore y poco m&aacute;s. Y si bien hay que luchar para que eso deje de ser as&iacute;, tenemos que defenderlo porque sigue y seguir&aacute; siendo nuestro.
    </p><p class="article-text">
        El flamenco s&iacute; es gitano y andaluz. Rauw Alejandro result&oacute; no copiarle a nadie, &iexcl;pero pod&iacute;a haberlo hecho! Yo reescrib&iacute; como pude un art&iacute;culo sobre un plagio que nunca existi&oacute;, pero que bien pudo perfectamente haber existido. Y a Manuel Laureano Rodr&iacute;guez S&aacute;nchez lo mat&oacute; un miura cuando le atraves&oacute; de una cornada la femoral, harto de tanta infamia. Fue en Linares, precisamente, e Isle&ntilde;o fue su nombre, como Camar&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En Andaluc&iacute;a tenemos lo que tenemos. No es mucho. Pero que no nos lo quiten. Bien, Rauw. Por esta vez no te comer&eacute;. Pero te tengo vigilao.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Siempre estoy tirao en la calle,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>en los bares y las esquinas.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Cambio la v&iacute;a por la muerte,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>ay, por la maldita hero&iacute;na.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucas Melcón 'Malacara']]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/jereles_132_9751156.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Nov 2022 19:05:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por los jereles]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Plagio,Andalucía,Ciencia,Poesía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La sonrisa va en el precio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/sonrisa-precio_132_9650552.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e8b03f4e-b125-4074-8a1e-3a9d5e072367_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La sonrisa va en el precio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Escarmentado ante las experiencias culinarias, gastronómicas o del bebercio que van más allá del propio producto en cuestión, a veces esquivo la mirada del camarero y me vuelvo también exiguo en la palabra, un poco asilvestrado y gruñón. Todo por no pagar de más</p><p class="subtitle">Andaluwashing</p></div><p class="article-text">
        Existe en Sevilla una especie muy reconocible de camarero tipo, de raza, parco en palabras, calvicie incipiente y polo corporativo del a&ntilde;o 2007 curtido en mil batallas y salpicaduras, y un malaje que tira <em>patr&aacute;s</em>.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo una ocasi&oacute;n, cenando con un amigo en cierta ciudad que no es Sevilla y que no mencionar&eacute;, pero que, sepan ustedes, es el destino, como si de salmones desovando se tratase, del mejor pescado de toda Espa&ntilde;a. En el momento en que, a punto de concluir la velada, sali&oacute; la cocinera al comedor a preguntarnos c&oacute;mo hab&iacute;a estado todo. Charlamos con ella durante bastantes minutos, aprovechando que el restaurante estaba ya casi vac&iacute;o, y acabamos riendo y bebiendo y contando an&eacute;cdotas y explicando nuestros gustos y deleit&aacute;ndonos de las experiencias del pasado de cada uno durante largo rato. Pedimos m&aacute;s chupitos y debatimos sobre la belleza, lo fugaz de la vida y la certeza de la muerte segundos antes de que otro empleado de la casa clavara en nuestra cerviz, precisamente, una espada en forma de cuenta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La charlita iba en el precio&rdquo;, le dije a mi acompa&ntilde;ante al salir del local, bien entrada ya la noche. &Eacute;l ri&oacute; con sorna, o quiz&aacute;s de m&iacute; por mi mal perder. Es desde aquel d&iacute;a que siento pavor cuando los camareros se comportan de manera excesivamente simp&aacute;tica y cuando la &ldquo;experiencia de cliente&rdquo; no se limita a que las viandas no sean precocinadas o que est&eacute;n preparadas con falta de cari&ntilde;o, sino cuando va m&aacute;s all&aacute; y te preguntan y te halagan y te miman y te sonr&iacute;en&hellip; hasta hacerte creer que eres amigo suyo. No digo que no me guste que me traten bien, pero temo que la afabilidad venga incluida en la cuenta, como efectivamente sucedi&oacute; en aquella noche infausta en cierta ciudad donde el mejor agua del mundo brota, de repente, con tan solo ejercer un peque&ntilde;o movimiento de mu&ntilde;eca sobre el grifo del cuarto de ba&ntilde;o.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Siento un sincero respeto por las personas que trabajan en la hostelería, más en estos tiempos que corren. Y me maravillo especialmente de su memoria prodigiosa registrando comandas interminables, de la destreza casi olímpica con que van y vienen cargados</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Escarmentado desde aquel d&iacute;a ante las experiencias culinarias, gastron&oacute;micas o del bebercio que van m&aacute;s all&aacute; del propio producto en cuesti&oacute;n, a veces esquivo la mirada del camarero y me vuelvo tambi&eacute;n exiguo en la palabra, un poco asilvestrado y gru&ntilde;&oacute;n. Todo por no pagar de m&aacute;s. Todo por evitar la fat&iacute;dica experiencia de que se porten educadamente conmigo en la creencia torpe de que eso evitar&aacute;, o al menos paliar&aacute;, la ulterior clavada. A veces, incluso, me pongo mi polo corporativo curtido en mil batallas (ya que la incipiente calvicie viene de serie) en un intento de asimilaci&oacute;n al camarero de raza antes descrito en una suerte de <em>habeas corpus</em> con la que trato de indicarle, a falta de bandera blanca, &ldquo;Se&ntilde;or, ten piedad&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Siento un sincero respeto por las personas que trabajan en la hosteler&iacute;a, m&aacute;s en estos tiempos que corren. Y me maravillo especialmente de su memoria prodigiosa registrando comandas interminables, de la destreza casi ol&iacute;mpica con que van y vienen cargados con monta&ntilde;as de delicado menaje y de la paciencia de quienes la ejercen en el sur, siendo como es una de las profesiones peor pagadas y, a la vez, una de las m&aacute;s exigentes y, dicho coloquialmente, de las m&aacute;s perras del pobre cat&aacute;logo de profesiones disponibles en nuestra tierra.
    </p><p class="article-text">
        Conocer&aacute;s a las personas por el modo en que se dirigen al camarero, suele decirse. Por eso a estos profesionales, hombres y mujeres, les doy las gracias cinco veces si cinco veces se acercan a mi mesa, y me despido cort&eacute;smente si es que tengo que marchar haci&eacute;ndolo extensible al personal de cocina.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sigo buscando, al superar cada esquina y aunque cada vez queden menos, esos bares de barra de chapa y lápiz en la oreja. De grito pelao y servilletero rojo. Porque el malaje puede salir gratis</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y de la misma manera pongo tierra de por medio si es que aflora de repente la amistad, porque mis fantasmas del pasado y el sentido com&uacute;n me advierten hoy, como no lo hicieran anta&ntilde;o, de que no se trata de amistad sino de unos est&aacute;ndares m&iacute;nimos de cortes&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es por eso, en conclusi&oacute;n, que sigo buscando, al superar cada esquina y aunque cada vez queden menos, esos bares de barra de chapa y l&aacute;piz en la oreja. De grito <em>pelao </em>y servilletero rojo. Porque el malaje puede salir gratis. Pero la sonrisa, mucho me temo, va en el precio.
    </p><p class="article-text">
        Con cari&ntilde;o, respeto y admiraci&oacute;n a todas las personas currantes de la hosteler&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucas Melcón 'Malacara']]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/sonrisa-precio_132_9650552.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Oct 2022 18:56:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La sonrisa va en el precio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Hostelería,Empleo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gracias por su visita]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/gracias-visita_132_9284944.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0405919a-3878-4c5b-8cc5-15da1e5a1375_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gracias por su visita"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se acaba agosto y comienza septiembre. Y de Ayamonte a San Juan de los Terreros se pueden contar por decenas, si no por cientos, las localidades que viven en exclusiva del turismo de veraneo y que se ven obligadas a mandar a su gente a una hibernación prácticamente literal desde hoy hasta mayo del año que viene</p><p class="subtitle">Merece la pena</p></div><p class="article-text">
        Asoman t&iacute;midas las primeras nubes de septiembre y los turistas rezagados se apresuran a llenar el maletero de su ranchera de atuendos playeros todav&iacute;a h&uacute;medos de alegres recuerdos, sombrillas y palas, restos de arena blanca y, sobre todo, la sensaci&oacute;n de no haber dejado un euro de m&aacute;s en esta tierra antes de que caigan las ansiadas gotas que anuncian el fin del verano.
    </p><p class="article-text">
        Las esculturales e infinitas playas de Andaluc&iacute;a reciben cada verano a millones de turistas que abandonan con la misma celeridad con que arribaron a sus apartamentos alquilados y sus habitaciones de hotel. La llegada de septiembre marca el fin de la temporada alta de nuestras playas, ind&oacute;mito para&iacute;so abarrotado, otro a&ntilde;o m&aacute;s, de quienes deciden disfrutar de sus d&iacute;as de expansi&oacute;n en esta tierra de sol implacable, vino a granel y precios ajustados.
    </p><p class="article-text">
        Andaluc&iacute;a es destino predilecto de millones de personas que repiten todos los a&ntilde;os, y de otros millones que, tambi&eacute;n cada a&ntilde;o, descubren que aqu&iacute; no se est&aacute; nada mal, que este es lugar de acogida, de puertas abiertas y de mantel de papel. El cari&ntilde;o que demuestran se agradece. Y el mismo impacto con que golpean nuestros corazones al llegar, acompa&ntilde;ado de jubiloso y llamativo estr&eacute;pito en forma de mestizaje de acentos y ganas de pasarlo bien, lo generan tambi&eacute;n al partir, dejando tras de s&iacute; el melanc&oacute;lico sosiego de un nuevo oto&ntilde;o y ese viejo conocido vac&iacute;o en nuestros corazones&hellip; y en nuestros bolsillos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Con la llegada de otro septiembre, decenas de miles de andaluces que trabajan en la hostelería vuelcan el bote de las propinas con la esperanza de encontrar monedas bicolor y algún billete oculto </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;Gracias por su visita!&rdquo;, les gritamos, aun a riesgo de parecer servilletas. Porque con su marcha, como todos saben, expiran tambi&eacute;n decenas de miles de contratos temporales, fijos discontinuos o como carajo se llamen los papeles que indican que una gran parte de Andaluc&iacute;a se va al paro nada m&aacute;s empezar septiembre. Eso, los que tienen la suerte de tenerlos, porque hay quienes tienen menos papeles que una liebre.
    </p><p class="article-text">
        Con la llegada de otro septiembre, decenas de miles de andaluces que trabajan en la hosteler&iacute;a vuelcan el bote de las propinas con la esperanza de encontrar monedas bicolor y alg&uacute;n billete oculto bajo el manto cobrizo de la calderilla que la cajera de alg&uacute;n supermercado tendr&aacute; la tarea de convertir en papel moneda.
    </p><p class="article-text">
        Se acaba agosto y comienza septiembre. Y de Ayamonte a San Juan de los Terreros se pueden contar por decenas, si no por cientos, las localidades que viven en exclusiva del turismo de veraneo y que se ven obligadas a mandar a su gente a una hibernaci&oacute;n pr&aacute;cticamente literal desde hoy hasta mayo del a&ntilde;o que viene.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La dependencia del turismo, como todas las dependencias en la historia de la humanidad, implica poner todos los huevos en la misma cesta. Y eso sí es peligroso</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Otra vez la matraca: el turismo no es malo; vivir solo de &eacute;l, s&iacute;. La industria tur&iacute;stica no es mala; que no exista otra, s&iacute;. La dependencia del turismo, como todas las dependencias en la historia de la humanidad, implica poner todos los huevos en la misma cesta. Y eso s&iacute; es&nbsp;peligroso.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s industria y que no nos quiten la poca que hay. M&aacute;s innovaci&oacute;n en sectores estrat&eacute;gicos. El camino hacia una econom&iacute;a m&aacute;s autosuficiente, menos voluble y que genere m&aacute;s valor a&ntilde;adido ser&aacute; largo. Pero m&aacute;s largo ser&aacute; si no empezamos nunca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gracias por su visita. Vuelvan el a&ntilde;o que viene: de momento les necesitamos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucas Melcón 'Malacara']]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/gracias-visita_132_9284944.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Sep 2022 04:00:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Gracias por su visita]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Turismo,Andalucía,Empleo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Merece la pena]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/merece-pena_132_9080336.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c16417dc-b267-4e62-bfe0-0195bcdaf508_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Merece la pena"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No dejemos la política solo a los políticos: nosotros y nosotras tenemos que convencer a quienes no piensan igual de que lo público merece la pena y hay que defenderlo</p><p class="subtitle">De autillos y calores</p></div><p class="article-text">
        Son las 18.45 de un mi&eacute;rcoles. Un hombre de mediana edad espera para cruzar en el sem&aacute;foro. Con la mirada perdida en la nada de la otra orilla, una l&aacute;grima se funde con el sudor de su frente a la altura de la mejilla. Es junio y hace un calor insoportable. A unos metros, una se&ntilde;ora mayor se queja amargamente de una cojera que padece. Es entonces cuando un chaval que estaba a su lado se da cuenta de que el autob&uacute;s que tiene que coger est&aacute; en la parada y corre para alcanzarlo antes de que se vaya. Sin &eacute;xito, el autob&uacute;s emprende la marcha. Toca esperar. En el interior del veh&iacute;culo, una ni&ntilde;a quiere explicarle a su madre que hoy no tuvo un buen d&iacute;a en el cole, que quiz&aacute;s se metieron con ella. Como no le salen las palabras y su madre sigue atendiendo una llamada del trabajo, no se lo cuenta y se guarda el testimonio en las tripas.
    </p><p class="article-text">
        Cuando paseo por la calle me cruzo sistem&aacute;ticamente con gente con problemas. No es que los problemas definan a estas personas, pero s&iacute; forman parte de su vida de alguna u otra manera. Es gente normal con problemas muy variados. Y a pesar de ser tan distintos, todos tienen algo en com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El hombre de mediana edad que esperaba para cruzar el sem&aacute;foro reanuda la marcha a su casa tras dejar a su hija con cuatro maletones en la estaci&oacute;n de tren rumbo a Madrid. Sabe que es posible que ella nunca regrese para vivir en esta tierra de sus amores que es yerma en oportunidades. Que los hijos se vayan de casa en alg&uacute;n momento es normal (se agradece). Que una mayor&iacute;a abrumadora de aquellos y aquellas que buscan un porvenir digno tengan que exiliarse, no. Sin unas pol&iacute;ticas de empleo valientes y sin un plan destinado a la reindustrializaci&oacute;n de esta tierra, su hija se ve abocada a abandonar Andaluc&iacute;a. Es el exilio o servir sangr&iacute;as por 700&euro;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Con una atención primaria cada vez más descuidada, unas listas de espera para la visita al especialista que duran meses o unas ayudas a la dependencia virtualmente inexistentes, el futuro de esta señora no pinta halagüeño</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La se&ntilde;ora hastiada de una dolencia cr&oacute;nica lleva meses esperando a que el especialista la vea. Mientras tanto, su cojera empeora. Su dolor se mezcla con el abismo de la incertidumbre al verse cada vez peor. Sola en casa, sospecha que en algunos a&ntilde;os no podr&aacute; valerse por s&iacute; misma si todo sigue as&iacute;, y que tendr&aacute; que solicitar alg&uacute;n tipo de asistencia. Sin embargo, prefiere no pensarlo demasiado, quiz&aacute;s conocedora de que 36.000 personas murieron en Andaluc&iacute;a en 2021 esperando una ayuda a la dependencia. Con una atenci&oacute;n primaria cada vez m&aacute;s descuidada, unas listas de espera para la visita al especialista que duran meses o unas ayudas a la dependencia virtualmente inexistentes, el futuro de esta se&ntilde;ora no pinta halag&uuml;e&ntilde;o. Es mayor y no tiene compa&ntilde;&iacute;a. Le duele la pierna y tambi&eacute;n tiene miedo. Esta es la realidad que viven muchos de nuestros y nuestras mayores: no interesan a la administraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el chico no corre hacia el autob&uacute;s por el puro gusto de hacer 'footing'. Lo hace porque sabe que los tiempos de espera en la parada son largos y porque le va a tocar aguardar al sol durante media hora. En unas ciudades que no terminan de transitar hacia la pr&aacute;ctica desaparici&oacute;n del coche privado y que descuidan sus espacios verdes, sus fuentes p&uacute;blicas y las sombras de sus calles, esperar al autob&uacute;s al sol en verano puede ser motivo de un golpe de calor. 
    </p><p class="article-text">
        Dentro del bus, la chiquilla que intenta decirle a su madre que hoy no tuvo un buen d&iacute;a tiene un nudo en el est&oacute;mago. Y s&iacute;, todos los ni&ntilde;os tienen d&iacute;as malos, es normal. Pero no es normal que muchos problemas se somaticen y acaben por crear un problema de salud mental que pueda ser peligroso a posteriori. La realidad es que vivimos en una pandemia de ansiedad y de j&oacute;venes (y no tan j&oacute;venes) con problemas de salud mental. En tal punto estamos que uno de cada cinco adolescentes dese&oacute; su propia muerte en 2021. No s&eacute; si se entiende la magnitud del problema y su m&aacute;s que probable alcance en unos a&ntilde;os. Aun as&iacute;, acudir a un especialista sigue siendo un privilegio para quien pueda pagarlo porque la sanidad p&uacute;blica da soluciones pobres o inexistentes a este tipo de problemas. Y deber&iacute;a ser un problema de Estado, a pesar de las mofas de algunos botarates de taberna en el Congreso. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando paseo por la calle me encuentro gente de todo tipo y todos tienen historias que merecen la pena. Cosas buenas, muchas. Pero también problemas… problemas que a pesar de ser diferentes pueden tener una respuesta común: lo público</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Su madre, que sabe que algo pasa, sigue al tel&eacute;fono. A pesar de que ya sali&oacute; del trabajo, su jefe la llama fuera de horario para concretar algunas cosas que podr&iacute;an esperar a ma&ntilde;ana. Podr&iacute;a no coger, pero coge. Y coge con todo el dolor de su coraz&oacute;n fuera de horario porque lo mejor es no enfadar a la patronal aunque se pasen tus derechos por el forro. La falta de cultura de la conciliaci&oacute;n por parte de las empresas y los pocos planes de corresponsabilidad por parte de la administraci&oacute;n, orientados en especial para mujeres que trabajan y cuidan a mayores y menores, hacen que muchas madres que tambi&eacute;n son hijas y que tambi&eacute;n trabajan necesiten del don de la ubicuidad para poder atender a todas las tareas del d&iacute;a. Otra vez m&aacute;s, ellas, con el peso de la sociedad entera en su espalda.
    </p><p class="article-text">
        Cuando paseo por la calle me encuentro gente de todo tipo y todos tienen historias que merecen la pena. Cosas buenas, muchas. Pero tambi&eacute;n problemas&hellip; problemas que a pesar de ser diferentes pueden tener una respuesta com&uacute;n: lo p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Porque lo p&uacute;blico podr&iacute;a haber hecho que la hija del se&ntilde;or que esperaba para cruzar en el sem&aacute;foro no se hubiera tenido que marchar. Con propuestas ambiciosas que devolviesen la carga de trabajo industrial a esta comunidad. Financiando y colaborando y apoyando activamente a aquellas actividades que dejasen alto valor a&ntilde;adido en esta tierra en el medio y largo plazo o protegiendo, al menos, la poca industria existente. Pero ni esto ocurre, como en el caso de Airbus Puerto Real. Y que no todo fuera poner tapas. Porque con un desempleo juvenil de casi el 50% se hace imposible tener ning&uacute;n tipo de expectativa de vida en esta tierra de la paz y la esperanza. Porque aqu&iacute; se cultiva talento y se lo llevan otros. Porque este territorio bald&iacute;o necesita del empuje de una industria de verdad. Alguna vez escucho aquello de &ldquo;Hay que abrir los ojos y dejarse de historias: el turismo es lo que tenemos&rdquo; y en alg&uacute;n lugar dentro de m&iacute; empieza a hervirme la sangre por culpa de esa mansedumbre que nos hace cautivos de nosotros mismos. &iquest;Qu&eacute; es eso de <em>es lo que tenemos</em>? &iquest;Por qu&eacute; no podemos albergar actividades econ&oacute;micas que no dejen cuatro duros, precariedad y temporalidad? &iquest;Somos conscientes del precio de nuestra propia resignaci&oacute;n? 
    </p><p class="article-text">
        Porque lo p&uacute;blico podr&iacute;a dar soluciones de verdad a los problemas relacionados con la salud de la gente de nuestra tierra. Que la pandemia ya pas&oacute; y las citas telef&oacute;nicas no se han marchado. Y son dos o tres semanas para ver al m&eacute;dico de familia. Y son meses para visitar al especialista. A&ntilde;os, incluso, para alguna intervenci&oacute;n. Adem&aacute;s, miles de personas mayores est&aacute;n solas y tienen miedo a morirse solas sin el apoyo de la administraci&oacute;n y del Estado que ellas y ellos ayudaron a construir. Una sociedad adulta y madura no puede tratar a sus viejos como una r&eacute;mora. Y lo mismo puede decirse de la salud mental, ya que lo p&uacute;blico es lo &uacute;nico que puede garantizar una soluci&oacute;n integral y duradera al problema. Con citas que cuestan entre 50 y 80 euros la hora, muchas personas deben decidir entre su salud mental o pagar el alquiler. Ah&iacute; tiene que estar lo p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Y tambi&eacute;n tiene que estar en las ciudades. Porque har&aacute; cada vez m&aacute;s calor y tienen que existir planes de verdad, con plazos, para sacar a los coches y para apostarlo todo a los transportes p&uacute;blicos y no contaminantes. Las ciudades tienen que ser lugares donde se pueda vivir. Hay que devolverle el espacio a la gente y retir&aacute;rselo al veh&iacute;culo privado. &iquest;Por qu&eacute; renunciamos a todo ese sitio que es nuestro? &iquest;Por qu&eacute; tiene que estar todo, siempre, en cualquier sitio, a cualquier hora, lleno de coches? Hay que pensar en lo que se nos viene, en veranos largos de calores insufribles. Lo p&uacute;blico tiene que dar respuesta a eso, o mejor dicho, lo p&uacute;blico es lo &uacute;nico que puede dar respuesta a eso. M&aacute;s toldos, m&aacute;s arboleda, m&aacute;s fuentes, m&aacute;s carriles bici, m&aacute;s bancos, m&aacute;s parques y menos coches. Las ciudades tienen que ser espacios de convivencia, caminables, disfrutables, soportables, vivibles. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo público es lo que nos separa del modelo estadounidense donde las coberturas en las que el Estado tiene competencias y puede aportar soluciones a la sociedad son prácticamente inexistentes y se restringen casi en exclusiva a la seguridad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La iniciativa privada mueve la rueda de la econom&iacute;a: compro. Aunque a veces no necesitemos tanto. Pero es la p&uacute;blica la red que ha sostenido a esta sociedad en los peores momentos. Es lo que ha hecho que en las peores crisis no se haya ca&iacute;do este castillo de naipes. Lo p&uacute;blico y la familia nos volvieron a salvar: otra vez m&aacute;s, soluciones colectivas. 
    </p><p class="article-text">
        Lo p&uacute;blico es lo que nos separa del modelo estadounidense donde las coberturas en las que el Estado tiene competencias y puede aportar soluciones a la sociedad son pr&aacute;cticamente inexistentes y se restringen casi en exclusiva a la seguridad. Aunque quiz&aacute;s quienes nos gobiernan quieren que nos parezcamos cada vez m&aacute;s a eso. P&uacute;blico, lo m&iacute;nimo. Todo privado. &iquest;No les va a interesar? Algunos tienen hasta acciones. 
    </p><p class="article-text">
        Andaluc&iacute;a necesita blindar sus servicios p&uacute;blicos, apostar por el empleo de calidad a largo plazo, comprometerse a adaptar las ciudades a un futuro de est&iacute;os sofocantes, pelear contra esta pandemia de la salud mental y fomentar el trabajar para vivir y no vivir para trabajar con un pacto por encima de ideolog&iacute;as (las ilusiones que se hace uno, pero por pedir que no quede). Y para eso es fundamental que tambi&eacute;n el votante conservador razonable (que alguno hay), que en esta tierra no es necesariamente rico, entienda que las opciones a las que vota sabotean, privatizan, maltratan, precarizan y se cargan lo que ma&ntilde;ana puede curarle el c&aacute;ncer a su hijo. Y que sepa lo que le costar&iacute;a en Estados Unidos un tratamiento privado. Y que mire la deriva de nuestra sanidad que ya es la segunda peor de toda Espa&ntilde;a. Y que presione. Y que se d&eacute; cuenta de que nos est&aacute;n meando en lo alto y a &eacute;l tambi&eacute;n. Porque yo ya lo s&eacute;. Y usted que me lee puede que tambi&eacute;n. Pero a lo mejor no su vecino, o su madre. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, y como es iluso pensar que quien vota al PP pueda ma&ntilde;ana votar a las opciones progresistas porque le dan mucha tirria (y esto hay que entenderlo), tiene que ser tarea de toda la sociedad convencer y luchar por lo que es objetivamente positivo para el conjunto de la mayor&iacute;a, que somos usted y yo independientemente del partido al que votemos. No dejemos la pol&iacute;tica solo a los pol&iacute;ticos: nosotros y nosotras tenemos que convencer a quienes no piensan igual de que lo p&uacute;blico merece la pena y hay que defenderlo.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hace falta aparcar el cortoplacismo electoral que ahoga cualquier proyecto que no dé una rentabilidad inmediata. Hace falta entender que los problemas colectivos no pueden ser solucionados con parches individuales</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hacen falta altura de miras y responsabilidad. Hace falta aparcar el cortoplacismo electoral que ahoga cualquier proyecto que no d&eacute; una rentabilidad inmediata. Hace falta entender que los problemas colectivos no pueden ser solucionados con parches individuales. Hacen falta muchas cosas pero sobre todo hace falta que nosotras y nosotros, tambi&eacute;n usted que me lee, tomemos conciencia de que nuestra vida podr&iacute;a ser mejor si abandonamos el miedo y el individualismo cobarde. Y que actuemos en consecuencia.
    </p><p class="article-text">
        No podemos dejar que conviertan lo p&uacute;blico en algo marginal. Solo as&iacute; el conjunto de esta sociedad estar&aacute; ma&ntilde;ana m&aacute;s sana que hoy y m&aacute;s feliz. No ser&aacute; un camino f&aacute;cil y no ser&aacute; un camino corto. Pero &iquest;no ser&iacute;a bonito ver a la gente m&aacute;s feliz por la calle? La alegr&iacute;a se contagia. Con suerte hasta a usted se le escapar&iacute;a una sonrisita. A pelear.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucas Melcón 'Malacara']]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/merece-pena_132_9080336.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Jun 2022 19:12:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Merece la pena]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones Andalucía 2022,Andalucía,Políticas públicas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De autillos y calores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/autillos-calores_132_8998015.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/19dd1a16-0d87-43d9-abc5-469549567bd2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De autillos y calores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ojalá nuestros nietos y nietas puedan escuchar el canto de la curuja: será señal de que no se ha marchado más al norte y que nuestra querida Andalucía no ha terminado finalmente por convertirse en un desierto con mucho arte y sangría barata</p></div><p class="article-text">
        <em>Cuando canta la curuja</em>, reza el refranero<em>, ni manta, ni mantuja</em>. La coruja o curuja, conocida m&aacute;s com&uacute;nmente como <a href="https://seo.org/ave/autillo-europeo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">autillo</a>, es el m&aacute;s peque&ntilde;o de los b&uacute;hos de nuestra geograf&iacute;a. No pesa m&aacute;s de cien gramos y puede vivir cerca de pueblos y ciudades. Se arrima con frecuencia a jardines, parques y vecindarios con cierta arboleda. De alguna manera tolera la bulla, podr&iacute;a decirse, la luz y un buen sarao. Como alguno que yo me s&eacute;. Por eso no es dif&iacute;cil escuchar su ulular dulce, mon&oacute;tono y parsimonioso en las noches calmas de verano, que es cuando viene a vivir a la pen&iacute;nsula. Tanto es as&iacute; que varios medios publicaron hace algunos a&ntilde;os que<a href="https://elcorreoweb.es/extra/el-buho-que-despierta-a-los-vecinos-del-paseo-de-la-castellana-HX3653922" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> se hab&iacute;a escuchado a un autillo en el Paseo de la Castellana</a>. Es decir, que de las decenas de miles de autillos que anidan en Espa&ntilde;a, se hizo famoso el de Madrid. Para que ustedes vean lo curiosas que son las cosas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lejos de Madrid y qued&aacute;ndose fuera ya del l&iacute;mite f&iacute;sico natural de lo noticiable, mis veranos han estado siempre unidos al sonido del autillo. Como en la mayor&iacute;a de las casas de esta zona de Andaluc&iacute;a, la ventana de mi cuarto permanec&iacute;a siempre abierta durante las noches estivales en la b&uacute;squeda optimista -c&aacute;ndida, m&aacute;s bien- de la brisa del Valle del Guadalquivir. Y as&iacute; fue como descubr&iacute; el canto tranquilizador del autillo. &ldquo;Ya est&aacute; aqu&iacute; el verano&rdquo;, parec&iacute;a querer decir, aunque estuvi&eacute;ramos en abril, &ldquo;ma&ntilde;ana, vete a por unos caracoles&rdquo;. Ahora que no vivo all&iacute;, he dejado a mi madre encargada de informarme puntualmente con la llegada del peque&ntilde;o rapaz. A tal punto llega mi obsesi&oacute;n que a veces me pongo el canto del autillo a toda cebolla en casa. Por la noche, claro. Esto ha generado, creo, una cierta reticencia por parte de mis nuevos vecinos a conocerme. Puede que piensen que estoy loco, lo cual puede que hasta sea verdad, o que ciertamente tengo un autillo en casa, algo que imagino que est&aacute; bastante prohibido. O loco o delincuente, me parece que ya voy entendiendo por qu&eacute; nunca me avisan de las reuniones de la comunidad. Pero como suele decirse (y esta vez se cumple), no hay mal que por bien no venga. As&iacute;, al menos, me ahorro lo de ser presidente.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En las ciudades andaluzas se pueden contar por decenas los barrios cuyas construcciones no están preparadas para soportar olas de temperaturas extremas todos los años</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En fin, como ven&iacute;a dici&eacute;ndoles, ya comienzan las calores y el autillo debe haber regresado a su nido, los caracoles a su caldo rico en comino y la gente de Andaluc&iacute;a&hellip; bueno, la gente de Andaluc&iacute;a tiene suficiente con no morirse de calor en los pr&oacute;ximos meses.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/el_tiempo/mayo-aparca-recuperacion-embalses-andaluces-tiempo-pleno-verano_1_8988751.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La regi&oacute;n m&aacute;s c&aacute;lida de Europa vuelve a enfrentar otro verano que se prev&eacute; de r&eacute;cord </a>y lo hace sin un proyecto s&oacute;lido que dote al entorno rural y a las ciudades de las herramientas para combatir estas calores que se vuelven insoportables y que cada a&ntilde;o ir&aacute;n a m&aacute;s. En otras latitudes lo llaman<em> estr&eacute;s t&eacute;rmico</em>. Nuestra econom&iacute;a de palabra, o quiz&aacute; que efectivamente nos estresamos menos que en otras provincias con forma de tri&aacute;ngulo, nos hace llamarlo &ldquo;la cal&oacute;&rdquo;, con todo lo que ello implica. Ya sabemos lo que significa.
    </p><p class="article-text">
        En las ciudades andaluzas se pueden contar por decenas los barrios cuyas construcciones no est&aacute;n preparadas para soportar olas de temperaturas extremas todos los a&ntilde;os. Salvo algunos esfuerzos t&iacute;midos por parte de la Administraci&oacute;n como la aprobaci&oacute;n de la<a href="https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2020-9344" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Ley de Bioclimatizaci&oacute;n de los centros educativos</a>, hay barrios enteros cuyos edificios, de obra barata y antigua, no cuentan con los est&aacute;ndares m&iacute;nimos de aislamiento o de eficiencia energ&eacute;tica. Esto provoca que en el interior de las viviendas, especialmente en los &uacute;ltimos pisos, donde Lorenzo endi&ntilde;a impiadoso la totalidad de los d&iacute;as del verano, se alcancen temperaturas que se pueden catalogar como insalubres para cualquier persona, especialmente para gente mayor y sin muchos recursos que&hellip; &iexcl;casualidad! es la que suele vivir en estos barrios.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, sin salir de la ciudad, la retirada masiva de fuentes p&uacute;blicas de los barrios m&aacute;s all&aacute; del centro, como ha ocurrido en Sevilla en la &uacute;ltima d&eacute;cada de forma injustificable, sumada a la tala indiscriminada de arboleda para construir una serie de plazas grises di&aacute;fanas muy de moda con bancos unipersonales para que a ning&uacute;n indeseable se le ocurra tumbarse, dejan estampas de meses de calles vac&iacute;as y propios y ajenos aferr&aacute;ndose a la poca y dura sombra que dejan los bloques de hormig&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el campo sigue adoleciendo de planes que retrasen el efecto del m&aacute;s que evidente proceso de desertizaci&oacute;n que sufre Andaluc&iacute;a. Los incendios, cada vez m&aacute;s frecuentes y cada vez m&aacute;s devastadores, contribuyen a acelerar un proceso para el que el Gobierno de Moreno Bonilla, <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/sostenibilidad/trabajadores-infoca-andalucia-iran-huelga-1-junio-presionar-situacion-laboral_1_8997374.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lejos de poner remedio, no acaba de estabilizar a los bomberos forestales.</a>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Andalucía necesita planes serios y un compromiso de verdad por parte de la administración autonómica y de cada uno de los ayuntamientos para sofocar el cambio climático que ya está en proceso</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A decir verdad, la famosa &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/revolucion-verde-andalucia-cambios-estructurales_1_7843407.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revoluci&oacute;n verde</a>&rdquo; de este nuevo y flamante Gobierno andaluz de los grandes gestores y las personas venidas de los negocios es una realidad. Su primera medida fue eliminar la Consejer&iacute;a de Medio Ambiente como tal (la integr&oacute; en Agricultura y Ganader&iacute;a), por aquello de no gastar en tonter&iacute;as, aventuro. Y la &uacute;ltima, una<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/parlamento-andaluz-bruselas-inicia-tramite-indultar-regadios-ilegales-donana_1_8732003.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> propuesta para legalizar una serie de regad&iacute;os para el cultivo que eran ilegales hasta antes de ayer en Do&ntilde;ana</a>, y que comprometen el mayor acu&iacute;fero del sur de Europa con miles de especies animales y vegetales que encuentran aqu&iacute; su casa, algo a lo que se han opuesto esos pesados de la oposici&oacute;n, la malvada Comisi&oacute;n Europea, la tendenciosa UNESCO, cientos de<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/sostenibilidad/millar-cientificos-espana-dan-voz-alarma-riesgo-donana-legalizacion-regadios_1_8858731.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> cient&iacute;ficos y ecologistas plastas</a> y los podemitas de los <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/sostenibilidad/principales-supermercados-europeos-reclaman-gobierno-andaluz-no-indulte-regadios-ilegales-donana_1_8849529.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">supermercados europeos como Tesco.</a>
    </p><p class="article-text">
        Andaluc&iacute;a necesita planes serios y un compromiso de verdad por parte de la administraci&oacute;n auton&oacute;mica y de cada uno de los ayuntamientos para sofocar el cambio clim&aacute;tico que ya est&aacute; en proceso. Es, seg&uacute;n la comunidad cient&iacute;fica, una de las regiones de todo el mundo que m&aacute;s lo sufrir&aacute;. En detenerlo hemos fracasado y a lo mejor no nos compet&iacute;a en exclusividad, pero ning&uacute;n secretario general de la <a href="https://www.un.org/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ONU</a> va a venir a plantarnos los &aacute;rboles que siguen haciendo falta, a colocarnos las fuentes que tienen que darnos de beber ni a ponernos m&aacute;s sombrita para que podamos salir de casa m&aacute;s de una hora al d&iacute;a. Tendremos que ser nosotros quienes pongamos nuestro empe&ntilde;o en exigir primero a nivel local, m&aacute;s tarde auton&oacute;mico y posteriormente estatal y europeo que se legisle y se pongan soluciones para hacer algo con la que se nos viene. Para que vivir sea posible dentro de unos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        En fin. Ojal&aacute; nuestros nietos y nietas puedan escuchar el canto de la curuja: ser&aacute; se&ntilde;al de que no se ha marchado m&aacute;s al norte y que nuestra querida Andaluc&iacute;a no ha terminado finalmente por convertirse en un desierto con mucho arte y sangr&iacute;a barata.
    </p><p class="article-text">
        U u u u u&hellip;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucas Melcón 'Malacara']]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/un-relato-andaluz/autillos-calores_132_8998015.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 May 2022 19:08:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De autillos y calores]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Emergencia climática,Andalucía,Animales,Cambio climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ese fascismo del que usted me habla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/euronautas/fascismo-habla_132_7887261.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/95f3a6d3-72f4-4a18-bc54-a1ffba4ea5c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ese fascismo del que usted me habla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No hay en este mundo Madrides ni Pamplonas ni Coniles ni Venecias cuando se trata de fascismo. El fascismo, la intolerancia y el culto a la ira y a la marginación del eslabón más débil de la sociedad deben ser perseguidos y erradicados desde todas las instancias. Tiene que existir una condena frontal e inequívoca por parte de los que se proclaman demócratas.</p></div><p class="article-text">
        Pese al incuestionable sobredimensionamiento medi&aacute;tico que se da a lo que sucede o deja de suceder en esa maravillosa villa multicultural que es Madrid, sea porque nieva, porque deja de nevar o porque Julio C&eacute;sar quisiera dedicarle a la hoy capital del reino un peque&ntilde;o gui&ntilde;o pasando por un p&aacute;ramo hace dos mil a&ntilde;os, debo confesar que las elecciones en Madrid me importaban tambi&eacute;n hace tres semanas. Antes de que los medios de comunicaci&oacute;n le cambiaran el titular a &ldquo;elecciones comunitarias con aires de final&rdquo;. En fin, parece que t<strong>odo se ha futbolizado en el &uacute;ltimo tiempo</strong>, no s&eacute; de qu&eacute; me extra&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esto de las elecciones son importantes las de Madrid como lo son las de Teruel, las de los distritos de Par&iacute;s o las de Maricopa. Y que no se malinterprete. Me importan bastante no porque yo resida en esos lugares en un ejercicio sin parang&oacute;n de omnipresencia, sino porque en todos ellos hay personas que sufren y que lo pasan mal, que son perseguidas y excluidas, y que tienen miedo y ven recortados sus derechos cuando, seg&uacute;n qu&eacute; energ&uacute;menos con qu&eacute; &iacute;nfulas, llegan al poder.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La ciudadanía del mundo debe permanecer unida en la condena del acoso, del señalamiento público, de la persecución, de la agitación contra el débil y el inmigrante, y de la exaltación del odio. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La ciudadan&iacute;a del mundo debe permanecer unida en la condena del acoso, del se&ntilde;alamiento p&uacute;blico, de la persecuci&oacute;n, de la agitaci&oacute;n contra el d&eacute;bil y el inmigrante, y de la exaltaci&oacute;n del odio. La cerraz&oacute;n de mente y las miras cortas no nos pueden impedir, al menos, empatizar con quien sufre la injusticia en otro lugar del mundo, e incluso asimilar que lo que pasa hoy en aquel lugar, ma&ntilde;ana puede pasar en este. Y en eso, estoy seguro, estar&aacute;n ustedes de acuerdo. En lo de no escupir para arriba.
    </p><p class="article-text">
        Cerrando un poco esta tesis internacionalista, en mi opini&oacute;n no hay en este mundo Madrides ni Pamplonas ni Coniles ni Venecias cuando se trata de fascismo.<strong> El fascismo, la intolerancia y el culto a la ira y a la marginaci&oacute;n del eslab&oacute;n m&aacute;s d&eacute;bil de la sociedad deben ser perseguidos y erradicados desde todas las instancias</strong>. Tiene que existir una condena frontal e inequ&iacute;voca por parte de los que se proclaman dem&oacute;cratas. Sea cual sea la latitud en la que les ha tocado vivir.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Pero los franquistas desaparecieron, &iquest;no?</strong></h3><p class="article-text">
        Por hacer justicia e intentar restarles algo de m&eacute;rito a esta tropa de abyectos personajes que hoy tenemos en tertulias en<em> prime time</em> habiendo ido a divertirse al Hormiguero, la historia ha dado, casi siempre, un paso hacia delante e inmediatamente dos hacia atr&aacute;s. El avance inexorable del tiempo no siempre ha coincidido con una conquista en t&eacute;rminos de bienestar, de optimismo, de alegr&iacute;a, de salud, de derechos y ni siquiera en lo que a t&eacute;cnica o tecnolog&iacute;a se pueda referir. La involuci&oacute;n por &eacute;pocas ha estado profundamente presente en muchos momentos del pasado, nunca mejor dicho, y las ganas de regresar a un esplendor perdido, abrazarlo de nuevo, inspir&oacute; a artistas y a una suerte de iluminados con la lengua muy larga que para desgracia generalizada del mundo han ido existiendo en cada tiempo.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, y a pesar del avance del fascismo en toda Europa, el error de los que nos hacemos llamar dem&oacute;cratas, sobre todo de los que son m&aacute;s talluditos que un servidor, ha sido -quiz&aacute;s por poner trapos calientes y por avanzar apresuradamente hacia la siguiente fase del juego- dejarle a la derecha de este pa&iacute;s pensar que, tambi&eacute;n tras la muerte del tirano, Espa&ntilde;a era suya y que al resto simplemente nos dejaban estar aqu&iacute; siempre que no hici&eacute;ramos mucho ruido y no toc&aacute;ramos lo que no ten&iacute;amos que tocar. Fuimos torpes y presas de la absurda convicci&oacute;n de que yendo m&aacute;s r&aacute;pido llegar&iacute;amos m&aacute;s lejos. Error. Aqu&iacute; estamos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El mito del Espíritu del 78 se sustentaba en que, de la noche a la mañana, políticos, judicatura, policía y todas las instituciones que existían en el tardofranquismo sufrirían una extraordinaria metamorfosis y pasarían de ser gusanos a mariposas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El mito de la transici&oacute;n y del famoso Esp&iacute;ritu del 78 se sustentaba en que, de la noche a la ma&ntilde;ana, los pol&iacute;ticos, la judicatura, la polic&iacute;a y todas las instituciones que exist&iacute;an en el tardofranquismo sufrir&iacute;an una extraordinaria metamorfosis y pasar&iacute;an de ser gusanos a mariposas, o lo que es lo mismo, de ser franquistas a no serlo. Y quiz&aacute;s el destape, las hombreras, las banderas de colores, y la fiesta de puros, copas de Ron Pampero, aeropuertos y Guggenheims que vinieron luego contribuyeron a despistarnos de que los franquistas no solamente no se hab&iacute;an muerto de la noche a la ma&ntilde;ana, sino que hab&iacute;an tenido hijos y nietos a los que les hab&iacute;an dicho que, en realidad, todo esto segu&iacute;a siendo suyo.
    </p><p class="article-text">
        Y ahora los tenemos aqu&iacute; y con su artiller&iacute;a desplegada: la ret&oacute;rica, eso s&iacute;. O al menos de momento. Porque las guerras no se fraguaron en un d&iacute;a, ni los golpes de Estado, ni los levantamientos militares, ni las persecuciones por cuesti&oacute;n de ideolog&iacute;a o de raza. El proceso de escalada hacia el clima de odio y violencia alimentadas con provocaciones, mentiras y mensajes frentistas e incendiarios es siempre gradual.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Sospechaban ustedes que iba a comentar lo de Hitler? Pues s&iacute;: voy a comentar lo de Hitler. Hitler no flet&oacute; miles de trenes para llenarlos de jud&iacute;os y de gitanos con destino a las c&aacute;maras de gas en un d&iacute;a. Le llev&oacute; un tiempo (m&aacute;s del que &eacute;l hubiera querido, me apuesto) convencer y hacer que su mensaje permease en las conciencias de un pueblo alem&aacute;n que, adem&aacute;s, se sent&iacute;a herido en su orgullo tras el periodo de entreguerras.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Son el vac&iacute;o, un monstruo que se alimenta de nuestra atenci&oacute;n</strong></h3><p class="article-text">
        Esto del fascismo va tambi&eacute;n de seducci&oacute;n. Va calando poco a poco. La primera vez que uno escucha a esta pandilla de desequilibrados con su discurso guerracivilista tiende a pensar que han salido de alg&uacute;n tipo de ficci&oacute;n hist&oacute;rica, que no puede ser real lo que est&aacute;n diciendo. La segunda suena a que son unos soci&oacute;patas y que deber&iacute;an estar en tratamiento. La tercera, que son mala gente. Y la cuarta uno empieza incluso a entenderlos y a equipararlos con los dem&aacute;s. Ese es su peligro.
    </p><p class="article-text">
        Hace dos a&ntilde;os no se atrev&iacute;an a decir lo que dec&iacute;an el a&ntilde;o pasado, y el a&ntilde;o pasado no se atrev&iacute;an a decir lo que dicen hoy. Y ma&ntilde;ana se envalentonar&aacute;n e ir&aacute;n a m&aacute;s diciendo m&aacute;s y m&aacute;s grandes disparates si no se les para y si siguen teniendo abierto el micr&oacute;fono connivente de los grandes medios y deseando a&ntilde;adir le&ntilde;a al fuego del bochornoso espect&aacute;culo en el que estamos convirtiendo nuestra democracia que tendr&iacute;a que ser sagrada y que hoy est&aacute; intoxicada hasta las trancas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No proponen nada. No les interesa nada. Se les llena la boca con España pero les da igual la gente que vive en España. Solo hablan de okupas y menas. Y de bajar impuestos de sucesiones. Quizás porque ellos heredan más de las 4 perras que vas a heredar tú</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esto es muy sencillo: a esta gentuza hay que pararla. Y hay que pararla cuanto antes porque lo que traen en sus escuet&iacute;simos panfletos de una carilla a los que tienen la poca verg&uuml;enza de llamar programas es una retah&iacute;la de salvajadas como expulsar a los inmigrantes (sobre todo si son ni&ntilde;os), poner muros m&aacute;s altos con muchos pinchos o que a los alumnos de primaria no se les pueda ense&ntilde;ar en clase que ser gay no es una enfermedad o que a las personas transexuales no se les pega. <strong>No proponen nada. No les interesa nada</strong>. Se les llena la boca con Espa&ntilde;a pero les da igual la gente que vive en Espa&ntilde;a. Solo hablan de okupas y de menas. Tambi&eacute;n hablan de bajar los impuestos de sucesiones. Pero eso es quiz&aacute;s porque ellos heredan m&aacute;s de las cuatro perras que vas a heredar t&uacute;. Que eres pobre y ellos no y quiz&aacute;s no te has enterado todav&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Son clasistas, son racistas, son machistas, son xen&oacute;fobos, son chulos, ego&iacute;stas y mal educados. Son los abusones del patio del colegio. Son los que se cuelan por el arc&eacute;n en los atascos. Los que aparcan en la plaza de minusv&aacute;lidos. Los que se creen por encima de cualquier norma y que todo esto es suyo. Los que llaman a alzamientos militares cada vez que pueden. Los que llaman criminales a quienes han sido elegidos democr&aacute;ticamente. Ellos dictan... porque son dictadores. Son, simplemente, malas personas. Son fascistas.
    </p><p class="article-text">
        Y si ellos avanzan, todo retrocede.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucas Melcón 'Malacara']]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 May 2021 19:29:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ese fascismo del que usted me habla]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fascismo,Vox,Elecciones Madrid 2021]]></media:keywords>
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