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    <title><![CDATA[elDiario.es - Carme Colomina]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/carme-colomina/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Carme Colomina]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El mundo que se avecina: del intervencionismo expansionista a la “diplomacia de amiguismo” en la nueva era Trump]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/mundo-avecina-intervencionismo-expansionista-diplomacia-amiguismo-nueva-trump_129_12877560.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eb7b2572-8e44-4548-ab8a-138108d7013e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El mundo que se avecina: del intervencionismo expansionista a la “diplomacia de amiguismo” en la nueva era Trump"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 2026 se consagrará la máxima de la ley del más fuerte mientras arrecia la carrera global por diversificar alianzas en un momento de instrumentalización de la coerción económica y tecnológica</p><p class="subtitle">Trump presume de haber acabado con ocho guerras, pero ¿cuál es la realidad?
</p></div><p class="article-text">
        2026 consagrar&aacute;&nbsp;la m&aacute;xima de la ley del m&aacute;s fuerte. Arrecia la competici&oacute;n por los recursos.&nbsp;Pero tambi&eacute;n la carrera global por diversificar alianzas. El retorno <a href="https://www.eldiario.es/temas/donald-trump/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de Donald Trump</a> a la Casa Blanca marc&oacute; el inicio de una nueva era en la instrumentalizaci&oacute;n de la coerci&oacute;n econ&oacute;mica y tecnol&oacute;gica, y ahora veremos qui&eacute;n se adapta mejor a este nuevo orden ca&oacute;tico. En el fragor de la <a href="https://www.eldiario.es/temas/guerra-comercial/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">resaca arancelaria</a>, del intervencionismo expansionista y la transaccionalidad,&nbsp;asistiremos a una aceleraci&oacute;n de la reconfiguraci&oacute;n global de las conexiones comerciales, financieras y geopol&iacute;ticas.&nbsp;Y todo ello, en pleno derribo de los marcos de gobernanza y de la legalidad internacional por parte de grandes potencias, que aumenta el riesgo de agresiones oportunistas, o incluso de errores de c&aacute;lculo.
    </p><p class="article-text">
        2025 se cierra con una <a href="https://www.eldiario.es/internacional/maduro-rinda-estrategia-trump-venezuela_1_12850460.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acumulaci&oacute;n militar en el Caribe</a> sin precedentes en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. La Administraci&oacute;n Trump ha emprendido&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/internacional/primera-denuncia-formal-asesinatos-extrajudiciales-ordenados-trump-aguas-caribe_1_12816057.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ataques militares extrajudiciales</a> contra supuestas narcolanchas en el Caribe y el Pac&iacute;fico; ha desafiado con intervenir militarmente en&nbsp;M&eacute;xico&nbsp;y&nbsp;Colombia, o con tomar el control del canal de Panam&aacute;; y ha puesto precio a la ca&iacute;da del l&iacute;der venezolano Nicol&aacute;s Maduro. Sus refriegas militares han llegado<a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/ataques-eeuu-nigeria-supuesta-persecucion-cristianos-alega-trump_1_12870942.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;incluso hasta&nbsp;Nigeria</a>, pa&iacute;s al que&nbsp;acusa de violencia religiosa.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No estamos ante simples episodios de la llamada &ldquo;diplomacia del ca&ntilde;onero&rdquo;. Trump simboliza la creciente ola de Estados&nbsp;que se sit&uacute;an al margen de la ley. En plena desintegraci&oacute;n del multilateralismo, el retorno de las esferas de influencia se defiende a ca&ntilde;onazos, como ocurre en <a href="https://www.eldiario.es/temas/ucrania/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ucrania</a>, <a href="https://www.eldiario.es/temas/gaza/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gaza </a>o Cisjordania.
    </p><p class="article-text">
        La impunidad ha convertido el intervencionismo militar en un instrumento m&aacute;s al alcance de gobiernos o actores internacionales dispuestos a hacer uso de una violencia cada vez m&aacute;s desregulada. No es un recurso exclusivo de las grandes potencias. Cada vez son m&aacute;s los pa&iacute;ses tentados a sacar r&eacute;dito mediante la fuerza. 2025 nos deja una serie de conflictos de estallido r&aacute;pido, contenidos en territorio y duraci&oacute;n, con objetivos poco certeros, pero que llevan a una escalada militar breve y a un acuerdo de cese de hostilidades apresurado y endeble: desde la ofensiva de las milicias M23 apoyadas por Ruanda contra la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo (RDC) en enero; a la escalada entre India y Pakist&aacute;n en la regi&oacute;n de Cachemira en abril; los intercambios de misiles durante una semana entre&nbsp;Pakist&aacute;n y Afganist&aacute;n&nbsp;en octubre; o&nbsp;el <a href="https://www.eldiario.es/internacional/tailandia-camboya-acuerdan-cese-fuego-frontera-20-dias-hostilidades_1_12872537.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conflicto fronterizo entre Camboya y Tailandia reavivado en diciembre.</a>
    </p><h2 class="article-text">La privatizaci&oacute;n de la paz</h2><p class="article-text">
        En 2026 volveremos a hablar de paz y de diplomacia, pero en t&eacute;rminos muy distintos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La diplomacia tradicional ha sido <a href="https://www.eldiario.es/internacional/dinero-lugar-guerra-negocia-trump-paz-ucrania-zelenski-putin_129_12825724.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sustituida por&nbsp;acuerdos entre magnates.</a>&nbsp;Es una &ldquo;diplomacia de amiguismo&rdquo; al servicio de lucros particulares. El primer aviso lleg&oacute; con la idea peregrina de un Trump reci&eacute;n reelegido de comprar Groenlandia, una propuesta que ya revelaba su visi&oacute;n de una pol&iacute;tica exterior que concibe la diplomacia como&nbsp;una transacci&oacute;n y la soberan&iacute;a como&nbsp;una propiedad negociable. Una obsesi&oacute;n que <a href="https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/trump-groenlandia-orden-mundial-general_129_12867035.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha vuelto a la agenda</a> de la Casa Blanca al finalizar el a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo orden trumpista refuerza la tentaci&oacute;n de reducir las negociaciones de paz a un mero ejercicio de conflicto de intereses y, en muchos casos, no se trata de los intereses de las partes enfrentadas, sino los del propio negociador. En el mundo de la transaccionalidad, la paz se ha convertido en un activo con r&eacute;dito econ&oacute;mico.&nbsp;Pero, &iquest;qui&eacute;n monetiza la paz?&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los oportunistas del nuevo orden han hallado acomodo o incluso coyunturas favorables para ganar influencia geopolítica, ya sea desde la afinidad ideológica o desde un pragmatismo desacomplejado</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta nueva concepci&oacute;n de la mediaci&oacute;n se acompa&ntilde;a de acuerdos comerciales. No se trata de ir a la ra&iacute;z de los conflictos ni de intentar superar agravios hist&oacute;ricos, sino de crear espacios que favorezcan el desarrollo econ&oacute;mico y las inversiones extranjeras. En <a href="https://www.business-humanrights.org/en/latest-news/israelopt-companies-linked-to-rebuild-gaza-plan-presented-to-trump-administration-claim-no-knowledge-or-involvement-with-the-plan/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gaza</a>, en la <a href="https://www.theguardian.com/world/2025/jun/27/rwanda-drc-peace-deal-us-trump-m23" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo</a>, o en el acercamiento entre <a href="https://www.reuters.com/business/energy/azeri-socar-sign-agreements-with-exxon-mobil-bp-soon-three-sources-tell-reuters-2025-06-02/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Azerbaiy&aacute;n</a> y <a href="https://www.gmfus.org/news/tripp-toward-peace-through-armenias-highlands" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Armenia</a>, por ejemplo, la mediaci&oacute;n internacional se acompa&ntilde;&oacute; de suculentos acuerdos en favor de grandes empresas privadas. No se trata solo de Estados Unidos, las grandes fortunas del Golfo P&eacute;rsico se afianzan como los&nbsp;<a href="https://rihlaadvisory.com/rihla-atlas/the-arab-gulf-states-mediation-tracker/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuevos mediadores</a>&nbsp;en la b&uacute;squeda de una&nbsp;<em>paz</em>&nbsp;estrat&eacute;gica y con intereses regionales y globales. En 2025, Qatar, Arabia Saud&iacute; y Emiratos &Aacute;rabes Unidos se involucraron en las negociaciones entre&nbsp;<a href="https://www.iai.it/it/pubblicazioni/c10/small-state-niche-diplomacy-work-mediation-uae-and-qatar-russia-ukraine-war" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ucrania y Rusia</a>,&nbsp;<a href="https://mofa.gov.qa/en/latest-articles/statements/pakistan-and-afghanistan-agree-to-an-immediate-ceasefire-during-a-round-of-negotiations-in-doha" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pakist&aacute;n</a>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://thediplomat.com/2025/12/saudis-also-fail-to-defuse-pakistan-afghan-taliban-crisis/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Afganist&aacute;n</a>,&nbsp;<a href="https://www.panarmenian.net/eng/news/328713/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Azerbaiy&aacute;n</a>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://www.aljazeera.com/news/2025/7/10/draft-deal-to-end-bitter-conflict-agreed-4-months-ago-but-timeline-for-sealing-complex-deal-remains-uncertain" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Armenia</a>,&nbsp;<a href="https://www.jeuneafrique.com/1745454/politique/le-qatar-peut-il-acheter-la-paix-en-rdc/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la RDC y el M23</a>,&nbsp;<a href="https://www.chathamhouse.org/2025/03/ukraine-talks-show-saudi-arabia-now-major-diplomatic-player" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rusia y Estados Unidos</a>&nbsp;y, en Gaza.
    </p><p class="article-text">
        De aquellos &ldquo;dividendos de la paz&rdquo; que Occidente populariz&oacute; terminada la Guerra Fr&iacute;a para apoyar una desescalada militar, que ofrec&iacute;a ganancias en crecimiento econ&oacute;mico y recursos para el bienestar social, recorremos ahora el camino contrario, y de manera acelerada. No solo por el rearme&nbsp;al que asistimos, sino porque la transaccionalidad que impregna los acuerdos recientemente negociados engrosa, en primer lugar,&nbsp;manos privadas y a reg&iacute;menes autocr&aacute;ticos.&nbsp;
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                    alt="Una reunión ministerial sobre el alto el fuego en Gaza, en Estambul, con representantes de Qatar, Pakistán, Arabia Saudí, Turquía, Jordania, Indonesia y Emiratos Árabes Unidos. "
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                Una reunión ministerial sobre el alto el fuego en Gaza, en Estambul, con representantes de Qatar, Pakistán, Arabia Saudí, Turquía, Jordania, Indonesia y Emiratos Árabes Unidos.                             </span>
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        En este contexto, los oportunistas del nuevo orden han hallado acomodo o incluso coyunturas favorables para ganar influencia geopol&iacute;tica, ya sea desde la afinidad ideol&oacute;gica o desde un pragmatismo desacomplejado. En plena crisis del multilateralismo, personajes como Trump, Erdogan, o Xi Jinping, y pa&iacute;ses como Qatar, Arabia Saud&iacute; o Emiratos &Aacute;rabes Unidos se han atribuido la funci&oacute;n de ser los nuevos&nbsp;<em>brokers</em>&nbsp;del poder.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La industria armament&iacute;stica, beneficiada</h2><p class="article-text">
        Otra gran beneficiada de este nuevo orden es la industria armament&iacute;stica. Los ingresos procedentes de la venta de armas alcanzaron <a href="https://www.sipri.org/media/press-release/2025/sipri-top-100-arms-producers-see-combined-revenues-surge-states-rush-modernize-and-expand-arsenals" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en 2024</a> un total de 679.000 millones de d&oacute;lares, la cifra m&aacute;s alta desde 1989. Las empresas militares estadounidenses se llevaron el 49,19% de los beneficios globales, y las europeas un 22,24% de los ingresos totales. Pero estas cifras no incluyen la emergencia de nuevas industrias militares, como la inversi&oacute;n&nbsp;en el desarrollo de aplicaciones de IA,&nbsp;destinadas a la toma de decisiones o a la identificaci&oacute;n de objetivos. Seg&uacute;n estimaciones de&nbsp;<a href="https://www.eurodev.com/blog/defense-industry-ai-transformation" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">EuroDev</a>, el gasto militar en IA podr&iacute;a superar los 30.000 millones de d&oacute;lares en 2028, con Estados Unidos y China a la cabeza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2026 se intensifica el rearme tecnol&oacute;gico. El uso de drones ya ha registrado una explosi&oacute;n en&nbsp;contextos&nbsp;de conflicto, m&aacute;s all&aacute; de Ucrania y Gaza: desde episodios de violencia criminal&nbsp;<a href="https://www.nytimes.com/2025/06/17/us/haiti-drones-gangs.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en Hait&iacute;</a>&nbsp;o&nbsp;<a href="https://english.elpais.com/international/2025-09-01/colombia-on-alert-as-dissident-groups-ramp-up-drone-attacks.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Colombia</a>, hasta&nbsp;situaciones de&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/world/2025/oct/08/this-is-europe-russia-hybrid-war-destabilise-europe" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desestabilizaci&oacute;n h&iacute;brida</a>&nbsp;en Europa. En Asia, por ejemplo, los drones est&aacute;n redefiniendo la escalada militar&nbsp;<a href="https://thediplomat.com/2025/06/drone-warfare-is-redefining-india-pakistan-rivalry/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entre Pakist&aacute;n e India;</a>&nbsp;su presencia es continua en el&nbsp;<a href="https://www.scmp.com/news/china/diplomacy/article/3334927/drones-are-rise-over-south-china-sea-shift-data-driven-strategies" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar de China Meridional,</a>&nbsp;y son cruciales en el desarrollo de la guerra civil en&nbsp;<a href="https://acleddata.com/report/war-sky-how-drone-warfare-shaping-conflict-myanmar" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Myanmar.</a>&nbsp;La robotizaci&oacute;n de la violencia por control remoto est&aacute; cambiando la guerra, propiciando una nueva carrera por los drones. Seg&uacute;n datos del Atlantic Council, China domina alrededor del&nbsp;<a href="https://www.atlanticcouncil.org/in-depth-research-reports/issue-brief/a-global-strategy-to-secure-uas-supply-chains/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">80% del mercado global de drones</a>, tanto en su&nbsp;producci&oacute;n final como en la&nbsp;fabricaci&oacute;n de sus componentes. Incluso la Uni&oacute;n Europea, con la puesta en marcha de&nbsp;su&nbsp;<a href="https://www.consilium.europa.eu/es/policies/european-defence-readiness/timeline-european-defence-readiness/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Plan para la preparaci&oacute;n en materia de defensa</a>,&nbsp;espera dar el pistoletazo de salida, en los primeros seis meses de 2026, a dos de sus cuatro&nbsp;<a href="https://euractiv.es/news/whats-in-the-commissions-defence-readiness-roadmap/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proyectos insignia</a>: la Iniciativa Europea de Defensa contra Drones y la creaci&oacute;n de una vigilancia del flanco este.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se va reforzando la idea de que la hegemonía de las grandes tecnológicas ha alimentado un &#039;capitalismo con esteroides&#039;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Todo este proceso de militarizaci&oacute;n entra&ntilde;a, adem&aacute;s, un cambio profundo en la&nbsp;<a href="https://carnegieendowment.org/research/2025/12/ukraine-war-tech-companies?lang=en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relaci&oacute;n entre mercado y Ej&eacute;rcito</a>. Hoy en d&iacute;a, las grandes empresas de tecnolog&iacute;a de defensa conservan el control exclusivo sobre los sistemas basados&nbsp;en datos, fundamentales para las operaciones militares. Sus tecnolog&iacute;as no se&nbsp;transfieren&nbsp;simplemente al Estado, sino que son las empresas las que se integran en la arquitectura de la toma de decisiones relacionadas con la guerra. Actores tecnol&oacute;gicos como&nbsp;la compa&ntilde;&iacute;a estadounidense Palantir, por ejemplo, est&aacute;n incrustadas en la econom&iacute;a de guerra de Ucrania. Y no es el &uacute;nico caso. Bajo la bandera de la &ldquo;tecnolog&iacute;a patri&oacute;tica&rdquo;, los expertos alertan de que una serie de empresas e inversores est&aacute;n &ldquo;<a href="https://mondediplo.com/2025/11/02tech" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">privatizando la soberan&iacute;a</a>&rdquo; estadounidense.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La socioeconom&iacute;a del miedo</h2><p class="article-text">
        El crecimiento econ&oacute;mico mundial ha dado muestras de una notable&nbsp;<a href="https://policy.desa.un.org/publications/world-economic-situation-and-prospects-2025-september-update" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">resistencia</a>&nbsp;en 2025, a pesar del vendaval Trump. Sin embargo, las proyecciones apuntan a un estancamiento, en 2026, y es probable que el miedo y la volatilidad impacten, todav&iacute;a m&aacute;s, en las agendas econ&oacute;micas y sociales. En este contexto, 2026 pondr&aacute; a prueba la resistencia de unas sociedades bajo el peso&nbsp;de la incertidumbre y de la erosi&oacute;n del bienestar.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para empezar, todo este desarrollo tecnol&oacute;gico ha disparado la tensi&oacute;n entre la concentraci&oacute;n de beneficios y los costes sociales. En Estados Unidos, el sector tecnol&oacute;gico acapara m&aacute;s del 10% del consumo energ&eacute;tico en varias regiones. La IA impacta directamente en los precios de la electricidad. Los hogares estadounidenses est&aacute;n pagando m&aacute;s cara que nunca su factura el&eacute;ctrica, tras registrarse en 2025 el mayor aumento de precios en casi dos a&ntilde;os. Y se prev&eacute; que los costos de la energ&iacute;a aumenten a&uacute;n m&aacute;s en 2026.
    </p><p class="article-text">
        Se va reforzando la idea de que la hegemon&iacute;a de las grandes tecnol&oacute;gicas ha alimentado un &ldquo;<a href="https://es.weforum.org/stories/2025/04/4-puntos-de-tension-clave-en-tiempos-de-capitalismo-con-esteroides/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">capitalismo con esteroides</a>&rdquo;. Es un problema de magnitud. Si estas inversiones millonarias se frenan, la econom&iacute;a estadounidense y, en consecuencia, la econom&iacute;a global sufrir&aacute;n un impacto en su crecimiento. Adem&aacute;s, el espejo del modelo chino, que est&aacute; obteniendo muy buenos resultados con un menor acceso a chips avanzados, se&ntilde;ala el&nbsp;<a href="https://www.cidob.org/publicaciones/deepseek-ia-chips-es-posible-contener-tecnologicamente-china" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tal&oacute;n de Aquiles</a>&nbsp;del desarrollo tecnol&oacute;gico de Estados Unidos.&nbsp;
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                El presidente de EEUU, Donald Trump y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En la Uni&oacute;n Europea, la cesta de la compra cuesta hoy un 34% m&aacute;s que en 2019, seg&uacute;n c&aacute;lculos del Banco Central Europeo (BCE), y la vivienda se ha convertido en el agujero negro que se traga la mejora de las rentas. En 2026, una UE desorientada estrat&eacute;gicamente, que brega con los obst&aacute;culos para impulsar su autonom&iacute;a estrat&eacute;gica y que se ha visto superada por el uso de la fuerza econ&oacute;mica y el menosprecio geopol&iacute;tico de su principal aliado, est&aacute; obligada a decidir d&oacute;nde est&aacute;n los l&iacute;mites de su claudicaci&oacute;n. La&nbsp;<a href="https://www.whitehouse.gov/wp-content/uploads/2025/12/2025-National-Security-Strategy.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Estrategia de Seguridad Nacional de 2025</em></a><em>&nbsp;</em>de Donald Trump, publicada en diciembre, redobla el desaf&iacute;o. Por primera vez, una administraci&oacute;n estadounidense se fija como objetivo &ldquo;corregir&rdquo; la trayectoria pol&iacute;tica de Europa, fomentar &ldquo;la creciente influencia de los partidos patri&oacute;ticos europeos&rdquo; y se ofrece a &ldquo;cultivar la resistencia&rdquo; interna en sus Estados miembros. Trump se erige, as&iacute;, en el acelerador todopoderoso de las fuerzas desintegradoras que erosionan la UE desde dentro.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, en 2026 aumentar&aacute;n las voces internas a favor de adoptar una respuesta m&aacute;s firme ante estas amenazas, pero al mismo tiempo se incrementar&aacute; el apoyo a las fuerzas euroesc&eacute;pticas y de extrema derecha, que avanzan inexorablemente en cada convocatoria electoral.&nbsp;La UE se enfrenta a su propio trilema: c&oacute;mo impulsar el crecimiento econ&oacute;mico, contener los enormes d&eacute;ficits p&uacute;blicos y aumentar la inversi&oacute;n en defensa, sin que la austeridad avive a&uacute;n m&aacute;s el apoyo a los partidos de extrema derecha. Esta tensi&oacute;n se agravar&aacute; en 2026 con las crecientes dificultades para&nbsp;<a href="https://www.cidob.org/sites/default/files/2025-12/859_OPINION_VI%CC%81CTOR%20BURGUETE_CAST.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">financiar a Ucrania</a>&nbsp;y la negociaci&oacute;n del futuro marco presupuestario para 2028-2034.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esta sensaci&oacute;n de desorden que arrastra al mundo a un reajuste forzado es menos ca&oacute;tica y vol&aacute;til que la incertidumbre que provoca. Es un replanteamiento global del orden internacional con agenda propia: involuci&oacute;n en el terreno de los derechos, fragmentaci&oacute;n en las relaciones comerciales, y desconfianza en la gobernanza multilateral.&nbsp;En 2026 las cartas ya est&aacute;n sobre la mesa. La&nbsp;<a href="https://unctad.org/news/uncertainty-new-tariff-costing-global-trade-and-hurting-developing-economies" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incertidumbre</a>&nbsp;comercial y pol&iacute;tica es la nueva normalidad. Empieza un a&ntilde;o que pondr&aacute; a prueba los l&iacute;mites y los instrumentos para lidiar con una&nbsp;<a href="https://www.sciencespo.fr/recherche/en/brutality-predation-and-techno-utopia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">geopol&iacute;tica brutal</a>.
    </p><p class="article-text">
        --
    </p><p class="article-text">
        <em>Carme Colomina Sal&oacute; es investigadora s&eacute;nior en </em><a href="https://www.cidob.org/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Barcelona Centre for International Affairs (CIDOB). </em></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carme Colomina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/mundo-avecina-intervencionismo-expansionista-diplomacia-amiguismo-nueva-trump_129_12877560.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Dec 2025 20:21:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El mundo que se avecina: del intervencionismo expansionista a la “diplomacia de amiguismo” en la nueva era Trump]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Estados Unidos,UE - Unión Europea,Aranceles,Geopolítica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[2025, el año de la 'egopolítica' y la ofensiva diplomática]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/2025-ano-egopolitica-ofensiva-diplomatica_129_11935000.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e0944d8f-1cf6-4e5f-980b-8be6054caac9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1108857.jpg" width="2809" height="1580" alt="2025, el año de la &#039;egopolítica&#039; y la ofensiva diplomática"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La antipolítica se consolida ante unos partidos tradicionales cada vez más alejados de sus votantes históricos y augura un nuevo año de ofensiva diplomática personalista acompañado de un progresivo desmantelamiento de las instituciones internacionales</p><p class="subtitle">Después de EEUU, objetivo Alemania: revuelo por la injerencia de Elon Musk a mes y medio de las elecciones
</p></div><p class="article-text">
        2025 arranca bajo los efectos de una profunda resaca poselectoral. Es el a&ntilde;o del regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos. Un a&ntilde;o de gesticulaci&oacute;n pol&iacute;tica y personalismos, de imprevisibilidad y de reconfiguraci&oacute;n del poder, tanto p&uacute;blico como privado, simbolizado todo ello por la alianza de intereses del nuevo inquilino de la Casa Blanca y el magnate m&aacute;s rico del mundo, Elon Musk. 
    </p><p class="article-text">
        Ellos son los principales exponentes de esta &ldquo;<a href="https://ecfr.eu/article/the-age-of-ego-politics-elon-musk-and-the-power-of-the-tech-giants/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">egopol&iacute;tica</a>&rdquo; que ha salido reforzada de las urnas. Es el triunfo del narcisismo sobre el carisma. La antipol&iacute;tica se consolida ante unos partidos tradicionales cada vez m&aacute;s alejados de sus votantes hist&oacute;ricos. Pero, &iquest;estamos ante un Trump factor de cambio o ante aspavientos y fuegos de artificio pol&iacute;tico?
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; por ver hasta qu&eacute; punto nos adentramos en un a&ntilde;o que reforzar&aacute; todav&iacute;a m&aacute;s los diques de contenci&oacute;n y repliegue que han ido bunquerizando las sociedades y fragmentando la hiperconectividad global; o, por el contrario, veremos emerger una a&uacute;n t&iacute;mida voluntad de pensar pol&iacute;ticas alternativas que den respuestas a las verdaderas causas del malestar e intenten recomponer consensos cada vez m&aacute;s fr&aacute;giles. 
    </p><p class="article-text">
        De momento, el cicl&oacute;n electoral de 2024 nos ha dejado la democracia un poco <a href="https://www.idea.int/gsod/2024/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s magullada</a> y un mundo movilizado desde el enojo, el malestar o el miedo. <a href="https://www.idea.int/initiatives/the-2024-global-elections-supercycle" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Muchos de los 1.600 millones</a> de votantes que pasaron por las urnas lo hicieron, en general, para castigar a los partidos en el poder: en Estados Unidos, Francia, Irlanda, Portugal, Reino Unido, Uruguay o Panam&aacute;. Incluso aquellos que han resistido han salido debilitados, como atestiguan el descalabro electoral del Gobierno de Ishiba Shigeru en Jap&oacute;n, o las coaliciones necesarias en la India de Narendra Modi y la Sud&aacute;frica de Cyril Ramaphosa.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n la nueva andadura institucional en la Uni&oacute;n Europea est&aacute; cimentada en unos apoyos parlamentarios hist&oacute;ricamente d&eacute;biles, pendiente de Alemania, que pasar&aacute; por las urnas en febrero con su modelo econ&oacute;mico gripado, un malestar social rampante, y con dudas sobre la fortaleza pol&iacute;tica que puedan arrojar unas elecciones que tienen a los ultras de Alternativa por Alemania (AfD) como segunda fuerza en intenci&oacute;n de voto en los sondeos.
    </p><p class="article-text">
        La volatilidad democr&aacute;tica de Occidente colisiona con la hiperactividad geopol&iacute;tica del Sur Global y la virulencia de los focos de conflicto b&eacute;lico.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Treguas sin paz</strong></h2><p class="article-text">
        La convulsi&oacute;n geopol&iacute;tica global cierra el a&ntilde;o con el <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/espionaje-censura-castigos-brazo-propagandistico-bashar-asad-siria_1_11934316.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colapso inesperado del r&eacute;gimen sirio de Bashar al Assad</a>. Pero, tambi&eacute;n, con el encuentro a tres bandas entre Donald Trump, Volod&iacute;mir Zelenski y Emmanuel Macron en Par&iacute;s en el marco de la reapertura de Notre Dame. 
    </p><p class="article-text">
        Los compases diplom&aacute;ticos y la aceleraci&oacute;n b&eacute;lica colisionan en las agendas pol&iacute;ticas internacionales. Y Rusia, convertida en el hilo conductor que hilvana los &uacute;ltimos acontecimientos en Siria y Ucrania, se encarga de mandar el recordatorio de que cualquier movimiento diplom&aacute;tico deber&aacute; pasar tambi&eacute;n por Mosc&uacute;. En este contexto, en 2025 se hablar&aacute; de alto el fuego, pero no de paz.
    </p><p class="article-text">
        Los anuncios electorales de un Trump decidido a acabar con la guerra en Ucrania &ldquo;en 24 horas&rdquo; llevaron, de entrada, a una intensificaci&oacute;n b&eacute;lica sobre el terreno. Y, si bien en 2025 la ofensiva diplom&aacute;tica ganar&aacute; terreno, est&aacute; por ver cu&aacute;l es el plan, qui&eacute;n se sentar&aacute; a la mesa y que disposici&oacute;n real de llegar a un acuerdo tendr&aacute;n las partes. Para la Uni&oacute;n Europea se trata de una batalla esencial, para no verse excluida de una posible negociaci&oacute;n sobre el futuro inmediato de un Estado llamado a ser miembro de la UE y en el cual se decide, en estos momentos, la seguridad del continente.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, Oriente Medio ha demostrado ya la fragilidad y el cr&eacute;dito limitado de esta estrategia de cese de hostilidades sin capacidad ni consensos suficientes para buscar soluciones duraderas. 2025 arranca con un cambio de objetivos en la regi&oacute;n, pero sin pacificaci&oacute;n. La guerra civil siria, enquistada desde las revueltas &aacute;rabes de 2011, entra en una nueva fase. 
    </p><p class="article-text">
        Asistimos a una recomposici&oacute;n geopol&iacute;tica regional profunda porque Siria llevaba a&ntilde;os convertida en un campo de batalla indirecto en las relaciones de Estados Unidos con Rusia, Ir&aacute;n y Arabia Saud&iacute;. Nos encontramos, por tanto, ante unos escenarios completamente abiertos, donde cualquier propuesta de negociaci&oacute;n que se plantee tendr&aacute; m&aacute;s de movimiento estrat&eacute;gico que de paso previo para abordar las causas fundamentales de los conflictos. Y, sin embargo, estos movimientos diplom&aacute;ticos &ndash;que responden, sobre todo, a iniciativas individuales y personalistas&ndash; pondr&aacute;n a prueba, una vez m&aacute;s, un sistema internacional lastrado por la ineficacia a la hora de lograr amplios consensos globales o de servir como plataformas para resolver disputas. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, incluso si en 2025 el mundo fija su mirada en las oportunidades de negociaci&oacute;n o de cese de hostilidades, el desacomplejamiento de este mundo sin normas seguir&aacute; su propia aceleraci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Desmantelamiento institucional global</strong></h2><p class="article-text">
        En 2025 la crisis de la cooperaci&oacute;n multilateral puede llegar a su punto m&aacute;s &aacute;lgido si el personalismo toma la delantera y da&ntilde;a, todav&iacute;a m&aacute;s, los espacios consensuados de resoluci&oacute;n de conflictos, desde Naciones Unidas, a la Corte Penal Internacional o la Organizaci&oacute;n Mundial del Comercio, que cumple 30 a&ntilde;os desde su creaci&oacute;n y lo hace con una <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">amenaza de guerra comercial en el horizonte</a> que refleja el estado de crisis institucional que bloquea al &aacute;rbitro del comercio internacional. 
    </p><p class="article-text">
        Estamos en un mundo ya de por s&iacute; menos cooperativo y m&aacute;s defensivo, pero ahora el debate sobre la financiaci&oacute;n de esta arquitectura institucional posterior a 1945 puede contribuir a redoblar la debilidad estructural del multilateralismo.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, los pa&iacute;ses buscan fortalecer sus posiciones a trav&eacute;s de una pluralidad de alianzas. El mundo es cada vez m&aacute;s plurilateral. India expande sus acuerdos de libre comercio con el Reino Unido y en Am&eacute;rica Latina. La UE, por su parte, afrontar&aacute; finalmente este a&ntilde;o una dif&iacute;cil carrera de obst&aacute;culos para ratificar el largamente negociado acuerdo con Mercosur. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el trumpismo refuerza esta transaccionalidad: alimenta la posibilidad de alianzas m&aacute;s imprevisibles y la necesidad de adaptaci&oacute;n, especialmente ante una rivalidad chino-estadounidense que puede derivar en una guerra comercial y tecnol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        En 2025 veremos como el proteccionismo ir&aacute; ganando adeptos. Pa&iacute;ses del Sur Global han empezado a introducir aranceles contra la industria tecnol&oacute;gica china, aunque con otros objetivos. Mientras pa&iacute;ses como M&eacute;xico y Turqu&iacute;a instrumentalizan los aranceles para tratar de forzar nuevas inversiones chinas en su territorio &ndash;especialmente en el &aacute;mbito de los veh&iacute;culos el&eacute;ctricos&ndash;, otros, como Sud&aacute;frica, lo hacen para proteger a sus productores locales. En este contexto, es de esperar un incremento de la inseguridad econ&oacute;mica y una aceleraci&oacute;n de la fragmentaci&oacute;n de la econom&iacute;a global, donde ya es observable el mayor acercamiento entre pa&iacute;ses afines.
    </p><p class="article-text">
        El miedo, como din&aacute;mica que impregna pol&iacute;ticas tanto en el campo migratorio como en las relaciones internacionales, gana terreno en 2025: desde la aceleraci&oacute;n de las deportaciones al rearme global; desde el nuevo auge en la nuclearizaci&oacute;n a la expansi&oacute;n del crimen organizado.
    </p><p class="article-text">
        La velocidad y profundidad de los cambios geopol&iacute;ticos multiplican los interrogantes tanto para los analistas como para los propios actores de las relaciones internacionales. Ante este horizonte, los esfuerzos de multialineamiento que muchos pa&iacute;ses del mundo intentan desplegar, con la seguridad como n&uacute;cleo central, se vuelven cada vez m&aacute;s complejos a medida que arrecia la confrontaci&oacute;n entre las grandes potencias globales.
    </p><p class="article-text">
        <em>Carme Colomina Sal&oacute;, investigadora s&eacute;nior en CIDOB, Barcelona Centre for International Affairs. Este art&iacute;culo es parte de la reflexi&oacute;n colectiva del equipo investigador de CIDOB &ldquo;</em><a href="https://www.cidob.org/publicaciones/el-mundo-en-2025-diez-temas-que-marcaran-la-agenda-internacional" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El mundo en 2025: diez temas que marcar&aacute;n la agenda internacional</em></a><em>&rdquo;</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carme Colomina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/2025-ano-egopolitica-ofensiva-diplomatica_129_11935000.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Dec 2024 18:14:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[2025, el año de la 'egopolítica' y la ofensiva diplomática]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Gaza,Israel,Rusia,Ucrania,Crisis Ucrania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un año de urnas y armas: qué temas marcarán el rumbo del mundo en 2024]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ano-urnas-armas-temas-marcaran-rumbo-mundo-2024_129_10802208.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a94f9b05-5dd4-4e94-b296-4852ce8071cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un año de urnas y armas: qué temas marcarán el rumbo del mundo en 2024"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los más de 70 procesos electorales marcados en el calendario de este nuevo año pondrán a prueba tanto el sistema democrático como la multiplicidad de conflictos que alimenta la inestabilidad global</p><p class="subtitle">Qué está pasando en la guerra de Ucrania: Kiev se atrinchera mientras el invierno llega al frente con Rusia a la ofensiva
</p></div><p class="article-text">
        Hay elecciones que pueden definir guerras. Pero, los m&aacute;s de 70 procesos electorales marcados en el calendario de 2024 ser&aacute;n un test de estr&eacute;s tanto para el sistema democr&aacute;tico como para la multiplicidad de conflictos que alimenta la inestabilidad global. Con guerras abiertas <a href="https://www.eldiario.es/temas/crisis-ucrania/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en Ucrania</a>, <a href="https://www.eldiario.es/temas/gaza/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Palestina</a>, <a href="https://www.eldiario.es/temas/sudan/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sud&aacute;n</a> o <a href="https://www.eldiario.es/temas/yemen/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Yemen</a>, el mundo concentra <a href="https://www.theatlantic.com/international/archive/2023/11/conflicts-around-the-world-peak/676029/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la mayor cantidad de conflictos activos</a> desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Por eso, la agenda geopol&iacute;tica de los pr&oacute;ximos meses se entreteje a partir del impacto mutuo entre los distintos conflictos b&eacute;licos y el veredicto de las urnas.
    </p><p class="article-text">
        En solo 12 meses, la violencia pol&iacute;tica en el mundo <a href="https://acleddata.com/acled-conflict-index-mid-year-update/#q1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha aumentado un 27%</a>. Crece en intensidad y en frecuencia. La sensaci&oacute;n de impunidad y de menosprecio por la legislaci&oacute;n internacional se ha agravado. No solo en Gaza. El enquistamiento de la guerra en Ucrania, la expulsi&oacute;n de la poblaci&oacute;n de<a href="https://www.eldiario.es/desalambre/ultimos-armenios-nagorno-karabaj-final-republicas-autoproclamadas-mundo_1_10567645.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> origen armenio de Nagorno Karabaj</a>; o la sucesi&oacute;n de golpes de estado vividos <a href="https://www.eldiario.es/internacional/gabon-suma-ola-golpes-excolonias-francesas-africa-manda-mensaje-viejas-dictaduras-familiares_129_10475699.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en seis pa&iacute;ses africanos</a> en los &uacute;ltimos 36 meses dan buena cuenta de este momento de &ldquo;<a href="https://www.lemonde.fr/international/article/2022/04/01/ghassan-salame-cela-fait-vingt-ans-que-le-monde-souffre-de-la-deregulation-de-la-force_6120177_3210.html#xtor=AL-32280270-%5Btwitter%5D-%5Bios%5D" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desregulaci&oacute;n del uso de la fuerza</a>&rdquo;, que se ha ido fraguando durante a&ntilde;os de erosi&oacute;n de las normas internacionales.
    </p><p class="article-text">
        La sensaci&oacute;n de desorden no es nueva, ni siquiera su aceleraci&oacute;n. Pero cada a&ntilde;o se acent&uacute;a la erosi&oacute;n de las normas internacionales vigentes y aumenta la imprevisibilidad. El mundo es cada vez m&aacute;s descentralizado, diversificado y multidimensional. Se consolida este &ldquo;<a href="https://www.cambridge.org/core/journals/ethics-and-international-affairs/article/after-liberal-hegemony-the-advent-of-a-multiplex-world-order/DBD581C139022B1745154175D2BEC639" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">orden m&uacute;ltiplex</a>&rdquo; &ndash;como Amitav Acharya lo describi&oacute; ya en 2017&ndash; porque todo ocurre simult&aacute;neamente. 
    </p><p class="article-text">
        Y, sin embargo, seguimos ante un redise&ntilde;o del mundo todav&iacute;a abierto porque esta simultaneidad de cambios concentra distintas pugnas en liza. Las consecuencias pol&iacute;ticas <a href="https://www.eldiario.es/internacional/20-000-muertos-gaza-esperanzas-tregua-navidad_1_10787475.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de la brutal ofensiva israel&iacute; en Gaza </a>o el estancamiento<a href="https://www.eldiario.es/internacional/pasando-guerra-ucrania-kiev-atrinchera-invierno-llega-frente-rusia-ofensiva_1_10788721.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> del frente de guerra ucraniano</a> tambi&eacute;n dependen de la carrera presidencial en Estados Unidos. Las grietas en la unidad transatl&aacute;ntica y las cada vez m&aacute;s categ&oacute;ricas acusaciones de doble rasero en las lealtades de Occidente no son ajenas a lo que ocurra el 5 de noviembre de 2024 en las urnas estadounidenses. Incluso, antes. El mismo Joe Biden ha visto c&oacute;mo su apoyo a Israel puede <a href="https://www.bbc.com/news/world-us-canada-67808808" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">influir en la movilizaci&oacute;n electoral</a> de los votantes dem&oacute;cratas m&aacute;s j&oacute;venes. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/pelea-impopulares-eeuu-prepara-entusiasmo-nuevo-duelo-biden-trump_1_10675453.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un retorno de Donald Trump a la Casa Blanca</a> modificar&iacute;a por completo las relaciones de fuerza y la posici&oacute;n de Washington en cada uno de estos conflictos, desde el suministro de armamento al Gobierno ucraniano, al apoyo a Israel, o en la confrontaci&oacute;n con Rusia o China.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Intensidad electoral sin precedentes</h3><p class="article-text">
        Pero no se trata solo del futuro de la democracia estadounidense: m&aacute;s de 4.000 millones de personas ir&aacute;n a las urnas en 76 pa&iacute;ses, casi el 51% de la poblaci&oacute;n mundial. La Uni&oacute;n Europea, India, Pakist&aacute;n, Indonesia, Taiw&aacute;n, M&eacute;xico, Venezuela, Sud&aacute;frica o Senegal&hellip; grandes actores con peso demogr&aacute;fico y/o influencia geopol&iacute;tica protagonizar&aacute;n un a&ntilde;o de una intensidad electoral sin precedentes, que definir&aacute; un mundo en plena transici&oacute;n global del poder y en claro retroceso humanitario y de derechos fundamentales. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, tanta concentraci&oacute;n de elecciones no significa m&aacute;s democracia. Estamos en tiempos de inteligencia artificial (IA) y de sofisticaci&oacute;n extrema de la manipulaci&oacute;n que amenazan la fiabilidad de las urnas y alimentar&aacute;n todav&iacute;a m&aacute;s el desfase entre sociedad, instituciones y partidos pol&iacute;ticos. Los sistemas h&iacute;bridos ganan terreno, y est&aacute; por ver si el ciclo electoral de 2024 acaba siendo un momento de degradaci&oacute;n o de resistencia democr&aacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n el futuro de una Uni&oacute;n Europea, que afronta este invierno con dos guerras en su vecindario, se decidir&aacute; en las urnas. Adem&aacute;s de las elecciones al Parlamento Europeo, que se celebrar&aacute;n entre el 6 y el 9 de junio de 2024, 12 Estados miembros tambi&eacute;n tienen comicios. Las elecciones generales en B&eacute;lgica, Portugal o Austria ser&aacute;n un buen term&oacute;metro para medir la fuerza de la extrema derecha, que aspira a salir reforzada de las elecciones a la Euroc&aacute;mara. 
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                El primer ministro polaco, Donald Tusk.                             </span>
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        Si los comicios de 2019 determinaron el fin de la gran coalici&oacute;n que, desde los or&iacute;genes del Parlamento Europeo, hab&iacute;a garantizado a socialdem&oacute;cratas y democristianos una mayor&iacute;a de esca&ntilde;os en el pleno de Estrasburgo, ahora el gran interrogante est&aacute; en saber d&oacute;nde quedar&aacute;n los l&iacute;mites de la derechizaci&oacute;n de la UE.&nbsp;A finales de 2023, las urnas europeas dieron una de cal y otra de arena, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/primeros-sondeos-polonia-dan-bloque-oposicion-liderado-tusk-mayoria-gobernar_1_10599846.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con la victoria de la oposici&oacute;n polaca</a>, por un lado, y los buenos resultados <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/wilders-ultraderechista-ganado-elecciones-paises-bajos-quiere-prohibir-mezquitas-coran_1_10710263.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del islam&oacute;fobo Geert Wilders en Pa&iacute;ses Bajos,</a> por el otro. Pero el intenso ciclo electoral de 2024 ser&aacute; decisivo para saber si se consolida la contestaci&oacute;n, la fragmentaci&oacute;n y el auge del extremismo pol&iacute;tico que han transformado las democracias tanto en Europa como a nivel global, o bien si el sistema resiste.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este test democr&aacute;tico, el voto de las mujeres y los j&oacute;venes ser&aacute; clave. Lo fueron <a href="https://www.bbc.com/news/world-europe-67156864" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en Polonia</a>, como castigo a las pol&iacute;ticas reaccionarias del Partido Ley y Justicia (PIS). <a href="https://elpais.com/internacional/2023-10-27/datos-la-ola-de-la-extrema-derecha-solo-encuentra-un-dique-el-voto-femenino.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En Brasil o Austria</a>, por ejemplo, el apoyo de los hombres a fuerzas de extrema derecha es 16 puntos superior al de las mujeres. En Estados Unidos, la movilizaci&oacute;n de <a href="https://www.brookings.edu/articles/how-younger-voters-will-impact-elections-young-latino-voters-will-be-vital-to-the-outcome-of-the-2024-election/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las juventudes de origen latino</a> ser&aacute; especialmente relevante. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, m&aacute;s de 4,7 millones de j&oacute;venes hispanos han obtenido el derecho a voto y su papel va a ser significativo en estados claves como Nevada o Arizona. Sin embargo, el <a href="https://6389062.fs1.hubspotusercontent-na1.net/hubfs/6389062/Canva%20images/Democracy%20Perception%20Index%202023.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">miedo a unas elecciones injustas</a> ha aumentado dram&aacute;ticamente entre los estadounidenses (del 49% en 2021 al 61% en 2023). 
    </p><p class="article-text">
        Aunque la desigualdad econ&oacute;mica sigue siendo la principal amenaza percibida (69%) entre los votantes de EEUU, seg&uacute;n una encuesta del Pew Research Center, el mayor desaf&iacute;o en esta carrera electoral es, probablemente, la presencia de Trump, no solo porque su futuro inmediato est&aacute; en manos de los tribunales, sino tambi&eacute;n porque, si su candidatura llegara a materializarse, significar&iacute;a que el Partido Republicano habr&iacute;a decidido entregar su futuro al hombre que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-asalto-capitolio-pruebas-incriminan-expresidente_129_10394129.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">intent&oacute; revertir los resultados electorales de hace cuatro a&ntilde;os</a> y al que el propio comit&eacute; del Congreso, que investig&oacute; la toma del Capitolio del 6 de enero de 2020, acus&oacute; de &ldquo;insurrecci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hay un hilo conductor en muchos de los puntos anteriores que hilvana un mundo cada vez m&aacute;s diverso y (des)ordenado a trav&eacute;s de intereses y alianzas cambiantes. La crisis del orden liberal, agudizada por la reacci&oacute;n internacional a los &uacute;ltimos conflictos, y la erosi&oacute;n del multilateralismo &ndash;<a href="https://www.eldiario.es/internacional/israel-redobla-desafio-onu-ignorar-resoluciones-durante-decadas_1_10636672.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con el desaf&iacute;o expl&iacute;cito a Naciones Unidas</a>&ndash; alimentan todav&iacute;a m&aacute;s esta sensaci&oacute;n de dispersi&oacute;n del poder global hacia una variedad de potencias medianas din&aacute;micas, capaces de ayudar a moldear el entorno internacional en las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas. Arranca un a&ntilde;o clave para evaluar la capacidad de resistencia de unos sistemas democr&aacute;ticos sometidos, desde hace tiempo, a una profunda erosi&oacute;n. Estaremos pendientes del resultado de las urnas, y de los l&iacute;mites de la impunidad con que act&uacute;an, cada vez m&aacute;s desacomplejadamente, las armas. 
    </p><p class="article-text">
        --
    </p><p class="article-text">
        <em>Carme Colomina Sal&oacute; es investigadora s&eacute;nior en el 'think tank' CIDOB, Barcelona Centre for International Affairs. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carme Colomina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ano-urnas-armas-temas-marcaran-rumbo-mundo-2024_129_10802208.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 Dec 2023 18:50:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un año de urnas y armas: qué temas marcarán el rumbo del mundo en 2024]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gaza,Israel,Crisis Ucrania,Rusia,Elecciones Europeas,Elecciones EEUU 2024]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Frente digital en Ucrania: propaganda y competición tecnológica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/frente-digital-ucrania-propaganda-competicion-tecnologica_129_9982105.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d479411c-ca97-4606-b463-1db49cc6c740_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Frente digital en Ucrania: propaganda y competición tecnológica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tik Tok se ha convertido en la red social del frente, donde los vídeos de escaramuzas y combates se mezclan con coreografías de los soldados ucranianos; donde la exhibición de armamento y camaradería tiene un claro objetivo motivacional</p></div><p class="article-text">
        La &ldquo;operaci&oacute;n especial&rdquo; de Vladimir Putin en Ucrania ha acabado convertida en una guerra de resistencia; en un conflicto de trincheras, con una l&iacute;nea de frente claramente definida que se disputa palmo a palmo. Europa vuelve a ser un campo de batalla f&iacute;sico, que eclipsa la competici&oacute;n estrat&eacute;gica que se juega en dimensiones <em>intangibles</em>. Pero hace tiempo que la l&oacute;gica militar y la transformaci&oacute;n tecnol&oacute;gica confluyeron en un espacio digital donde Internet se ha convertido en uno de los frentes esenciales para la desestabilizaci&oacute;n.&nbsp;La invasi&oacute;n rusa de Ucrania ha consagrado el poder de las plataformas tecnol&oacute;gicas como actores estrat&eacute;gicos en esta guerra, all&iacute; donde la divisoria entre la fuerza militar convencional y las capacidades tecnol&oacute;gicas de disrupci&oacute;n es cada vez m&aacute;s difusa. 
    </p><p class="article-text">
        Gigantes del Silicon Valley como Microsoft o Amazon Web han facilitado servicios en la nube, apoyo tecnol&oacute;gico o datos de inteligencia al gobierno ucraniano contra los ciberataques. Starlink, los terminales de internet satelital de Elon Musk, han sido &laquo;la columna vertebral de las comunicaciones en Ucrania, especialmente en la l&iacute;nea del frente&raquo;, como reconoc&iacute;a el magnate en twitter. Aunque ahora Space X, responsable de poner en &oacute;rbita los sat&eacute;lites, ha decidido imponer restricciones para evitar su uso con fines militares &mdash;por ejemplo, para el control de drones y la ubicaci&oacute;n de tropas rusas&mdash;. Mientras las grandes plataformas norteamericanas ejercen su poder tecno-econ&oacute;mico en Ucrania, la verdadera capacidad cibern&eacute;tica ofensiva rusa, sin embargo, ha seguido centrada en la inteligencia y la subversi&oacute;n, herramientas clave de su estrategia disruptiva desde 2014. Pero, en todo este tiempo, Ucrania tambi&eacute;n ha acelerado la preparaci&oacute;n de sus propias huestes digitales. Miles de<em> hacktivistas</em> en todo el mundo han participado en campa&ntilde;as de disrupci&oacute;n para hackear medios rusos o interferir en las estrategias de desinformaci&oacute;n online del Kremlin, desdibujando las l&iacute;neas divisorias entre actores civiles y militares.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El (des)control del relato</strong></h3><p class="article-text">
        Este ha sido un a&ntilde;o de invasi&oacute;n viralizada; retransmitida en tiempo real a trav&eacute;s de las redes sociales; narrada a partir de fragmentos de im&aacute;genes que, en pocos segundos, intentan reflejar amenazas, miedos, heroicidades y devastaci&oacute;n.&nbsp;Las redes sociales han transformado c&oacute;mo la guerra puede ser narrada, experimentada y comprendida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Telegram se ha convertido en un instrumento perfecto para medir el choque de narrativas sobre la invasi&oacute;n. La plataforma rusa se ha posicionado como una herramienta de informaci&oacute;n muy &uacute;til para periodistas y activistas ucranianos sobre todo para la creaci&oacute;n de canales de noticias, pero tambi&eacute;n ha funcionado como espacio de movilizaci&oacute;n del apoyo a las tropas rusas.
    </p><p class="article-text">
        Ante el tel&oacute;n de censura digital impuesto por el Kremlin, la audiencia de Telegram creci&oacute;, de golpe, un 66% durante los primeros compases de la invasi&oacute;n. Seg&uacute;n una investigaci&oacute;n de Forbes.ru, la red de mensajer&iacute;a fundada por Pavel Durov pas&oacute; de 25 millones de usuarios en enero de 2022 a 41,5 millones de personas en julio de 2022. Un estudio del <a href="https://cyber.fsi.stanford.edu/news/full-spectrum-propaganda-ukraine" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Stanford Internet Observatory</a> constat&oacute;, adem&aacute;s, la conexi&oacute;n entre las narrativas que impulsan los medios estatales y los pseudomedios de propaganda rusa con el contenido distribuido a trav&eacute;s de canales de Telegram no atribuidos.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Ucrania y la capacidad comunicativa del presidente Volod&iacute;mir Zelenski parecen haber conquistado Twitter. Tik Tok se ha convertido en la red social del frente, donde los v&iacute;deos de escaramuzas y combates se mezclan con coreograf&iacute;as de los soldados ucranianos; donde la exhibici&oacute;n de armamento y camarader&iacute;a tiene un claro objetivo motivacional. Las redes sociales han impuesto un nuevo lenguaje, con l&iacute;neas difusas entre realidad y ficci&oacute;n, entre el valor t&aacute;ctico y el propagand&iacute;stico. Pero la viralizaci&oacute;n digital del conflicto tambi&eacute;n puede generar una enorme cantidad de datos potencialmente &uacute;tiles, cuando llegue el momento, para la rendici&oacute;n de cuentas de los cr&iacute;menes de guerra.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carme Colomina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/frente-digital-ucrania-propaganda-competicion-tecnologica_129_9982105.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Feb 2023 21:40:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Frente digital en Ucrania: propaganda y competición tecnológica]]></media:title>
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