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    <title><![CDATA[elDiario.es - Alfonso Alba]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/alfonso-alba/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Alfonso Alba]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[España-Argentina: más que Messi vs Lamine, un choque de generaciones y maneras de entender el fútbol]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/espana-argentina-messi-vs-lamine-choque-generaciones-maneras-entender-futbol_1_13389270.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/192752bc-3324-408b-8556-d53622d99ba2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1503y240.jpg" width="1200" height="675" alt="España-Argentina: más que Messi vs Lamine, un choque de generaciones y maneras de entender el fútbol"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La edad media de la albiceleste supera los 29 años por los 26 de los españoles; Messi disputa su tercera final y cerrar su último baile a los 39 años, 20 más que la estrella emergente de España</p><p class="subtitle">Ni inteligencia artificial ni ficción: la fotografía de Messi bañando a Lamine Yamal es real y esta es su historia</p></div><p class="article-text">
        Cualquiera que se haya asomado a alguna red social en los &uacute;ltimos d&iacute;as se ha topado con la fotograf&iacute;a del diario <em>Sport </em>en 2007 en la que <a href="https://www.eldiario.es/spin/deportes/inteligencia-artificial-ficcion-fotografia-messi-banando-lamine-yamal-historia-pm_1_13384601.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Leo Messi ba&ntilde;a en un barre&ntilde;o a un beb&eacute; Lamine Yamal</a>. El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, pensaba que la fotograf&iacute;a estaba generada por inteligencia artificial, como muchos de los que la han visto por primera vez despu&eacute;s de que <a href="https://www.eldiario.es/mundial-2026/argentina-messi-remonta-inglaterra-batalla-epica-cita-espana-final_1_13383732.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Argentina se clasificase para la final del Mundial 2026 con Espa&ntilde;a</a>. En esa imagen de hace casi dos d&eacute;cadas, Messi tiene 20 a&ntilde;os,  un a&ntilde;o m&aacute;s de los que han llevado a Lamine Yamal a su primer Mundial.
    </p><p class="article-text">
        La fotograf&iacute;a, millones de veces compartida y reproducida, es el reclamo perfecto del gran espect&aacute;culo que se presenta para la final de este domingo, en el que Argentina intentar&aacute; ganar su cuarto Mundial (el segundo consecutivo) y Espa&ntilde;a coser en su escudo la segunda estrella: Un f&uacute;tbol veterano frente a otro joven. Y dos maneras muy diferentes de entender el juego, del indudable liderazgo de Messi al ejercicio colectivo de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Argentina es una de las selecciones m&aacute;s veteranas del Mundial 2026. La edad media de sus futbolistas convocados es de 29 a&ntilde;os, con el propio Messi ya a un a&ntilde;o de cumplir los 40. La edad media de los futbolistas espa&ntilde;oles es una de las m&aacute;s bajas del campeonato, con 26,7 a&ntilde;os. Solo ha habido cinco selecciones m&aacute;s j&oacute;venes: Costa de Marfil, Ecuador, Bosnia, Marruecos y T&uacute;nez. En cambio, los argentinos han sido los octavos m&aacute;s veteranos. Pero pod&iacute;an haber sido de los primeros de no haber contado con j&oacute;venes promesas que apenas han jugado como Nico Paz, Valent&iacute;n Barco o Alejandro Garnacho.
    </p><p class="article-text">
        En el once inicial de Espa&ntilde;a se han consolidado dos adolescentes sobre los que recae gran parte del juego: Lamine Yamal y Pau Cubars&iacute;, ambos con 19 a&ntilde;os salidos de La Mas&iacute;a, la factor&iacute;a que ya nutri&oacute; a los campeones del primer mundial. El m&aacute;s veterano de la convocatoria es Borja Iglesias, con 33 a&ntilde;os, una edad que en el f&uacute;tbol actual no es elevada. El delantero del Celta apenas ha jugado unos minutos. Junto a Messi, en Argentina, Otamendi, a sus 38 a&ntilde;os, es otro futbolista clave para la albiceleste.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del choque generacional, la final entre Espa&ntilde;a y Argentina decidir&aacute; el modelo de f&uacute;tbol que se consolida en el Mundial de 2026. Por un lado est&aacute; el juego coral de Espa&ntilde;a, donde el colectivo se impone frente a cualquier individualidad, en una selecci&oacute;n que se defiende con el bal&oacute;n, con pases muy r&aacute;pidos de una precisi&oacute;n quir&uacute;rgica y movimientos al espacio que agotan al rival.
    </p><p class="article-text">
        Del otro lado del campo est&aacute; el f&uacute;tbol de Argentina en el que Messi es el l&iacute;der indiscutible, capaz de cambiar un partido sac&aacute;ndose goles de la manga o asistiendo a compa&ntilde;eros de manera inveros&iacute;mil. Un juego <em>canchero </em>de toda la vida, en el que la t&aacute;ctica es importante, pero tambi&eacute;n el estado de &aacute;nimo, la lucha, la pelea y en el que incluso se juega al filo (durante buena parte del partido contra Inglaterra tambi&eacute;n por fuera) del propio reglamento.
    </p><p class="article-text">
        En todo el campeonato, Espa&ntilde;a, con fama de equipo ofensivo, no ha estado nunca por detr&aacute;s en el marcador. Su &uacute;nico tropiezo fue el partido inicial, el empate a cero frente a Cabo Verde. En todo el Mundial, solo ha recibido un gol, el de B&eacute;lgica en cuartos de final. Argentina, en cambio, ha tenido que luchar hasta el final, remontando uno tras otro partidos que ten&iacute;a perdidos a escasos minutos de acabar. Cabo Verde les forz&oacute; una pr&oacute;rroga en octavos de final, Egipto les ganaba uno a dos a siete minutos de que concluyesen los cuartos de final y por &uacute;ltimo la gesta contra Inglaterra cuando el partido y la propia albiceleste agonizaban. 
    </p><p class="article-text">
        En todos los encuentros Messi sacud&iacute;a su chistera y resolv&iacute;a sobre la bocina. Durante el campeonato y salvo con Cabo Verde a la selecci&oacute;n espa&ntilde;ola no se le ha visto sufrir, pero s&iacute; jugar con mucha paciencia, moviendo el bal&oacute;n hasta el agotamiento rival y con la esperanza de que tarde o temprano llegar&iacute;a el gol.
    </p><p class="article-text">
        Hay expectaci&oacute;n y se ha escrito mucho sobre c&oacute;mo ser&aacute; el partido de este domingo a las 21:00 en el MetLife de Nueva Jersey, de c&oacute;mo arrancar&aacute;. De si Argentina volver&aacute; a ese f&uacute;tbol intenso (y a ratos marrullero) de la semifinal, en el que en tres minutos le dej&oacute; dos recados a los futbolistas ingleses; de si el &aacute;rbitro ser&aacute; m&aacute;s o menos permisivo; sobre si Espa&ntilde;a dominar&aacute; con el bal&oacute;n; la albiceleste se encerrar&aacute; esperando su oportunidad o si veremos algo que se sale fuera de cualquier guion conocido hasta ahora en el Mundial.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, est&aacute;n los factores externos. La del domingo ser&aacute; la primera final con un descanso de media hora para que la FIFA pueda seguir facturando. El c&eacute;sped del estadio no es ni de lejos el mejor de este Mundial, con un terreno de juego muy duro. El coliseo es abierto, a diferencia de los estadios cerrados con aire acondicionado en los que se han jugado muchos partidos. Los futbolistas correr&aacute;n a pleno sol de la Costa Este de Estados Unidos, con una humedad alta y, es probable, respirar&aacute;n un aire contaminado por el humo de los incendios que est&aacute;n quemando Canad&aacute;. El alcalde de Nueva York ya le ha pedido a sus vecinos que salgan a la calle lo menos posible, aunque el s&aacute;bado se prev&eacute;n lluvias y que algo se alivie el ambiente.
    </p><p class="article-text">
        A la &eacute;pica de la final del Mundial se suma que Messi, para muchos el mejor jugador de la historia, est&aacute; ante su m&aacute;s que probable &uacute;ltimo baile con su selecci&oacute;n, como De Paul, Otamendi e incluso el Dibu Mart&iacute;nez. Mientras que la generaci&oacute;n de Lamine y Nico Williams tienen todo el f&uacute;tbol por delante si nada se tuerce. 
    </p><p class="article-text">
        Hace diecinueve a&ntilde;os nadie pod&iacute;a imaginar que aquel ni&ntilde;o desnudo dentro de un barre&ntilde;o acabar&iacute;a disputando un Mundial contra la estrella planetaria que lo sosten&iacute;a con las dos manos. La fotograf&iacute;a era entonces una simple sesi&oacute;n ben&eacute;fica para un calendario solidario. Hoy parece una met&aacute;fora escrita por un guionista demasiado imaginativo. El futbolista que marc&oacute; una era se enfrenta al que aspira a inaugurar la siguiente. Pase lo que pase el domingo, el f&uacute;tbol saldr&aacute; del MetLife con una certeza: el tiempo no se detiene.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/espana-argentina-messi-vs-lamine-choque-generaciones-maneras-entender-futbol_1_13389270.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Jul 2026 20:23:05 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['El codazo de Tassotti', el trauma del 94 que inspiró a un grupo de culto indie]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/codazo-tassotti-trauma-94-inspiro-grupo-culto-indie_1_13367956.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bf637e08-3551-4635-b934-14f503958645_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x799y190.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;El codazo de Tassotti&#039;, el trauma del 94 que inspiró a un grupo de culto indie"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se puede ganar perdiendo, y grabar un disco 'indie' con el fútbol como inspiración o excusa, algo que hizo Deneuve en 2007 para hacer justicia a Luis Enrique</p></div><p class="article-text">
        En el verano de 1994, Antonio Agredano ten&iacute;a 14 a&ntilde;os y estaba en su cuarto, viendo solo la tele que ten&iacute;a a&uacute;n en blanco y negro. Adolfo Carrillo estaba estudiando la asignatura de Derecho Civil, que no logr&oacute; aprobar en junio. Antonio Manuel vio aquel Italia-Espa&ntilde;a de madrugada, en casa de sus padres. &ldquo;Aquello fue una injusticia de narices&rdquo;, rememora este &uacute;ltimo. &ldquo;Llorar frente a la televisi&oacute;n siempre fue bastante ex&oacute;tico en mi casa. Y yo lo hac&iacute;a siempre que Espa&ntilde;a ca&iacute;a en un Mundial&rdquo;, recuerda Antonio Agredano. En 1994 a&uacute;n quedaban siete a&ntilde;os para que Deneuve se convirtiera en uno de los grupos pop de culto en Espa&ntilde;a. Y 13 para que aquel trauma futbol&iacute;stico que marc&oacute; a una generaci&oacute;n diera t&iacute;tulo a uno de esos discos que tanto se recuerdan en el ambiente <em>indie</em>.
    </p><p class="article-text">
        El 9 de julio de 1994, en el Foxboro Stadium, a 35 kil&oacute;metros de Boston, Espa&ntilde;a sucumbi&oacute; ante la Italia de Roberto Baggio y la ceguera del h&uacute;ngaro S&aacute;ndor Puhl. En el minuto 93, Italia ganaba por dos a uno a una Espa&ntilde;a que estaba jugando mejor. Goikoetxea se adentr&oacute; por la banda derecha. M&iacute;chel, que en el pasado hab&iacute;a ocupado esa zona del campo con la misma camiseta, comentaba en Televisi&oacute;n Espa&ntilde;ola junto a Jos&eacute; &Aacute;ngel de la Casa que Espa&ntilde;a ten&iacute;a que entregar hasta la &uacute;ltima gota de sangre. Fue premonitorio. Un centro llovido no pudo ser rematado por Luis Enrique. Tassotti, defensa del legendario Milan de Sacchi, solt&oacute; el codo y le revent&oacute; la nariz a Luis Enrique dentro del &aacute;rea. Era penalti. Pero el &aacute;rbitro lo ignor&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La sangre del asturiano sobre su cara y su camiseta, su recriminaci&oacute;n al propio Tassotti que se le pudo leer perfectamente en los labios y la impotencia de otra eliminaci&oacute;n en cuartos de final de aquel Mundial marc&oacute; a una generaci&oacute;n de aficionados al f&uacute;tbol. &ldquo;No creo que haya mejor met&aacute;fora de la situaci&oacute;n actual&rdquo;, insiste Antonio Manuel, a&uacute;n dolido por aquella &ldquo;injusticia de narices&rdquo;. 
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            </figure><p class="article-text">
        &ldquo;El f&uacute;tbol sirve para explicar metaf&oacute;ricamente casi todo&rdquo;, asegura Adolfo Carrillo, cantante de Deneuve, que responde a las preguntas de elDiario.es desde la Ciudad de la Justicia de C&oacute;rdoba, donde ejerce de funcionario. &ldquo;Adem&aacute;s, siempre ha estado muy presente nuestras composiciones. A m&iacute; hija, que lo detesta, trato de explicarle que el f&uacute;tbol es la cosa m&aacute;s importante de las cosas poco importantes. Ella dice que eso no tiene sentido. Probablemente tiene raz&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El t&iacute;tulo es del escritor Antonio Agredano, <em>el Agre</em> de Deneuve. &ldquo;Antonio Manuel hab&iacute;a dejado el grupo. &Eacute;l era fundador de Deneuve junto a Adolfo Carrillo, y el compositor musical de nuestras canciones. Fue una rotura de ligamentos su marcha. Seis meses parados sin saber si &iacute;bamos a volver a jugar. Nos sentamos a hablar y decidimos seguir. Se incorpor&oacute; David Molina y conmigo y con Santi Bosco empezamos a hacer nuevas canciones. En ese proceso de composici&oacute;n y ensayos, yo viv&iacute; una ruptura sentimental que me dej&oacute; muy tocado. De ah&iacute; salen canciones como <em>Cielo Drive</em>, <em>Brundle </em>o <em>Para vosotras</em>. Tanto dolor necesitaba un t&iacute;tulo, una idea que ilustrara tanto cambio, tanta impotencia&hellip; y surgi&oacute; <em>El codazo de Tassotti</em>. A veces, me sent&iacute;a como &eacute;l, levant&aacute;ndome del c&eacute;sped sangrando, pidiendo justicia o qu&eacute; s&eacute; yo&rdquo;.
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    </figure><p class="article-text">
        <em>El codazo de Tassotti</em> (Grabaciones en el Mar) supuso la consolidaci&oacute;n definitiva de Deneuve como una de las propuestas m&aacute;s personales del pop independiente espa&ntilde;ol del principio de milenio. Publicado el 29 de octubre de 2007, el &aacute;lbum re&uacute;ne once canciones en las que la banda cordobesa ampl&iacute;a su caracter&iacute;stico universo de referencias cinematogr&aacute;ficas, deportivas y culturales.
    </p><p class="article-text">
        Grabado entre enero y septiembre de 2007 en los estudios Sequentialee de And&uacute;jar y producido por Pedro Cantudo junto al propio grupo, el disco incorpor&oacute; una instrumentaci&oacute;n m&aacute;s rica gracias a la presencia de violines, flautas, banjo, mandolina, trompetas, teclados y percusiones. Temas como <em>Cielo Drive</em>, <em>Para vosotras</em>, <em>Jennifer Grey</em>, <em>Marble Arch</em> o <em>El puente de hierro</em> reflejan esa capacidad de Deneuve para convertir nombres propios y lugares en evocadoras historias cargadas de im&aacute;genes y emoci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestra el&aacute;stica roja&rdquo; se rep&igrave;te en el estribillo de <em>Electromec&aacute;nicas United</em>, otro tema inspirado en el f&uacute;tbol pero que habla de mucho m&aacute;s, como otros temas de Deneuve (cuyo nombre evoca a la inolvidable Cath&eacute;rine). Antonio Manuel form&oacute; parte de Deneuve precisamente hasta ese disco. Tuvo que abandonar el grupo por cuestiones personales. Pero recuerda c&oacute;mo el f&uacute;tbol siempre fue fuente de inspiraci&oacute;n para estos cordobeses que revolucionaron el Contepopr&aacute;nea. &ldquo;En Al fin octubre, que es el grupo germinal de Deneuve en el que est&aacute;bamos Adolfo y yo, ya hab&iacute;a una canci&oacute;n que se llamaba <em>Centrocampista</em>, que ten&iacute;a una base electr&oacute;nica y donde el f&uacute;tbol era completamente protagonista. Y sin lugar a dudas uno de los himnos de Deneuve es <em>Saint Dennis 3:0</em>, que alude a aquella final entre el Madrid y el Valencia y que realmente establece esta paradoja que nos ha perseguido durante toda la vida de que se puede ganar perdiendo o perder ganando&rdquo;.
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    </figure><p class="article-text">
        &iquest;Escuch&oacute; Luis Enrique el disco de la misma forma que a&ntilde;os despu&eacute;s acab&oacute; por perdonar a Tassotti? &ldquo;Nunca se nos pas&oacute; por la cabeza envi&aacute;rselo. &iquest;Deber&iacute;amos?&rdquo;, se pregunta Adolfo. &ldquo;Me cae bien. Mejor como entrenador que como futbolista. Me he pedido por internet este a&ntilde;o su camiseta blanca del 94. Pero me est&aacute; peque&ntilde;a. Es un buen recordatorio de que el tiempo pasa&rdquo;, responde Antonio Agredano, madridista confeso. 
    </p><p class="article-text">
        Aquel codazo, aquel partido de cuartos de final, ha perseguido a Luis Enrique desde 1994. En octubre de 2011, 17 a&ntilde;os despu&eacute;s, perdon&oacute; a Tassotti. Fue justo antes de un partido entre la Roma y el Milan. Lucho entrenaba a los romanos y Mauro era el segundo entrenador de los milaneses. La historia del defensa italiano tambi&eacute;n tuvo final amargo. Tassotti nunca m&aacute;s volvi&oacute; a vestir la <em>azzurra </em>tras aquel codazo a Luis Enrique. La FIFA actu&oacute; de oficio y castig&oacute; lo que no quiso ver el &aacute;rbitro en el campo: le impuso una sanci&oacute;n de ocho partidos sin jugar. En 1997 se retir&oacute; como futbolista, tras una larga crisis deportiva.
    </p><p class="article-text">
        Aquel codazo fue traum&aacute;tico en Espa&ntilde;a pero apenas es recordado en Italia. Del Mundial del 94, los italianos solo se acuerdan de aquella final con Brasil, del empate y del penalti fallado por Roberto Baggio, su mejor futbolista y el delantero que m&aacute;s brill&oacute; en aquel campeonato. Cuando acab&oacute; el partido de Espa&ntilde;a, el seleccionador Javier Clemente se fue a felicitar a Arrigo Sacchi, del que dijo esperar que ganase el Mundial. Tambi&eacute;n fue otra maldici&oacute;n.
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                    alt="Adolfo Carrillo y Antonio Manuel, esta semana tras reencontrarse en la Ciudad de la Justicia de Córdoba"
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                Adolfo Carrillo y Antonio Manuel, esta semana tras reencontrarse en la Ciudad de la Justicia de Córdoba                            </span>
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        Deneuve public&oacute; un disco m&aacute;s: <em>Sagrado Coraz&oacute;n</em> (2012). Y un recopilatorio, <em>Anticiclones y borrascas</em>. Pero se baj&oacute; de los escenarios hace ya m&aacute;s de una d&eacute;cada. Los miembros de este grupo de culto iniciaron sus caminos por separado. &ldquo;Estoy en la actualidad completamente alejado de cualquier actividad creativa. Soy un genio secuestrado por la vagancia. Todas las noches en mi cama escribo textos maravillosos que se diluyen al levantarme. As&iacute; llevo 15 a&ntilde;os&rdquo;, asegura Adolfo Carrillo. Antonio Agredano ha publicado varios libros y poemarios, y es colaborador habitual en radios (COPE), en Canal Sur y en diferentes medios de comunicaci&oacute;n. Antonio Manuel es profesor de Derecho, pero escribe libros y compone m&uacute;sica para pel&iacute;culas como <em>Pico Reja</em>. Adem&aacute;s, se ha convertido en un referente para el nuevo andalucismo cultural. Hay otros miembros como David Molina que organiza y corre pruebas de ultraciclismo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Volver? &ldquo;Me pasa como con mi literatura. Todas las noches fantaseo con ello, pero el disolvente vuelve a hacer estragos y me quedo dormido&rdquo;, responde Adolfo Carrillo. &ldquo;Me encantar&iacute;a volver a vernos y volver a encontrarnos y sobre todo volver a componer porque yo creo que lo m&aacute;s hermoso de Deneuve era la emoci&oacute;n de ver que est&aacute;bamos creando algo nuevo. Me encantar&iacute;a&rdquo;, asegura Antonio Manuel. &ldquo;Hablamos mucho de volver pero ser&aacute; dif&iacute;cil. Para tocar hace falta ensayar y tenemos la vida llena de aventuras cotidianas&rdquo;, resume Antonio Agredano.
    </p><p class="article-text">
        El f&uacute;tbol, como fuente de inspiraci&oacute;n, de injusticias, de alegr&iacute;as y tristezas siempre est&aacute; ah&iacute;. La obra del propio Agredano pivota mucho en torno al deporte rey: &ldquo;En mis libros siempre est&aacute; el f&uacute;tbol. <em>En lo mudable</em>, sobre el C&oacute;rdoba CF, en Libros del KO, o <em>Pr&oacute;rroga</em>, que edit&oacute; Panenka. Sigo escribiendo en <em>El Mundo</em> sobre f&uacute;tbol. Es un tema que nunca voy a dejar. Y pienso una cosa sobre Tassotti. La FIFA actu&oacute; de oficio. Ya no jug&oacute; las semifinales ni la final, que Italia perdi&oacute;. Y nunca m&aacute;s volvi&oacute; a vestir la <em>azzurra</em>. Aunque gan&oacute; aquel partido, realmente lo perdi&oacute;. Y nosotros perdimos, pero cuando muchos celebramos el gol de Iniesta, tuvimos a Luis Enrique y aquel dolor en el coraz&oacute;n. La vida es as&iacute;. Cada adi&oacute;s es una bienvenida&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Te invito a jugar conmigo la Copa de Europa.
Por esta vez no me importa que cantes victoria.
He de confesar que tiemblo si pienso que aceptas
que nuestro final no admita partido de vuelta</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Deneuve - &#039;Saint Dennis 3:0&#039;</span>
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          </div>

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            <span class="title">
                Presentación de &#039;Prórroga&#039; de Antonio Agredano                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/codazo-tassotti-trauma-94-inspiro-grupo-culto-indie_1_13367956.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jul 2026 19:44:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['El codazo de Tassotti', el trauma del 94 que inspiró a un grupo de culto indie]]></media:title>
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      <title><![CDATA[La Argentina de Messi remonta a Inglaterra en otra batalla épica y se cita con España en la final]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/argentina-messi-remonta-inglaterra-batalla-epica-cita-espana-final_1_13383732.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/26a4293f-6a0a-4517-920f-45ac5e6cc392_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2056y829.jpg" width="1200" height="675" alt="La Argentina de Messi remonta a Inglaterra en otra batalla épica y se cita con España en la final"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El partido más tenso e intenso del campeonato acaba con una victoria albiceleste agónica, con dos asistencias de Messi en los últimos minutos para asegurarse "el último baile"</p><p class="subtitle">Claro que son franceses... pero España fue más equipo y jugará la segunda final en su historia</p></div><p class="article-text">
        En 1982, cuando acab&oacute; la guerra de las Malvinas, no hab&iacute;a nacido ninguno de los futbolistas que han disputado la semifinal entre Inglaterra y Argentina. Tampoco en 1986. En aquellos cuartos de final de &ldquo;la mano de Dios&rdquo; y el mejor gol de la historia del f&uacute;tbol, el c&eacute;nit de Maradona, a Messi a&uacute;n le faltaba un a&ntilde;o para llegar al mundo. En 1998, Messi ten&iacute;a 11 a&ntilde;os. Harry Kane, cinco. Eran ni&ntilde;os en aquella eliminatoria en la que Argentina volvi&oacute; a tumbar a Inglaterra, y Simeone forz&oacute; la tarjeta roja a Beckham. Pero hay rivalidades que se heredan sin haberlas vivido ni sentido. De padres a hijos, de abuelos a nietos, ahora con v&iacute;deos de Youtube y TikTok, una disputa entre pa&iacute;ses que trasciende lo deportivo. 
    </p><p class="article-text">
        Argentina e Inglaterra han disputado el partido m&aacute;s tenso e intenso del Mundial, el de las cuentas pendientes. Se jugaba en el presente pero tambi&eacute;n contra el pasado. En la memoria de todo el planeta f&uacute;tbol estaban Maradona, Lineker, Tatcher, Simeone y Beckham, en el palco de Atlanta. Y, como casi siempre en los Mundiales (con la excepci&oacute;n de 1966), Argentina ha vuelto a ganar a Inglaterra en una eliminatoria. La albiceleste volvi&oacute; a remontar un partido que perd&iacute;a a cinco minutos del final y le dio la vuelta. Uno a dos, y billete a Nueva Jersey, donde espera Espa&ntilde;a el domingo en la final del Mundial.
    </p><p class="article-text">
        El partido fue muy caliente incluso antes de empezar. La primera batalla fue en los himnos. Los argentinos pitaron al <em>God save the King</em> y los ingleses le devolvieron el mal gusto. No hab&iacute;an pasado ni tres minutos del inicio del partido cuando Leandro Paredes ya le hab&iacute;a soltado una colleja a Bellingham, Enzo Fern&aacute;ndez a Rogers y Pickford a Giuliano Simeone (hiperactivo). Y diez minutos de la primera tangana. Los banquillos se gritaban. Para sorpresa de nadie.
    </p><p class="article-text">
        Cada duelo acababa en empujones, patadas, braceos. El &aacute;rbitro, el estadounidense Ismail Elfath, conocido por dejar jugar, racaneaba tarjetas. Como en el Uruguay-Espa&ntilde;a de la fase de grupos en la que los sudamericanos lesionaron a Yeremy Pino y Nico Williams. Con un mediador tan d&eacute;bil, la guerra estaba cantada y el f&uacute;tbol tard&oacute; en aparecer.
    </p><p class="article-text">
        La primera amarilla fue inglesa, para Anderson. Messi hab&iacute;a comenzado a regatear a media Inglaterra, en un amago del gol maradoniano, que el futbolista ingl&eacute;s cort&oacute; por lo criminal. M&aacute;s tangana. Inglaterra hab&iacute;a tenido dos faltas laterales, con centros convertidos en batallas en el &aacute;rea. Enzo Fern&aacute;ndez disparaba fort&iacute;simo pero alto desde fuera del &aacute;rea. La atenci&oacute;n estaba en las disputas. En la guerra. El partido se fue al descanso sin goles y con muy poco juego. Pero con 19 faltas en apenas 45 minutos (una cada dos minutos). Siete para Inglaterra y 12 para Argentina.  
    </p><h2 class="article-text">El descanso desat&oacute; el f&uacute;tbol</h2><p class="article-text">
        La reanudaci&oacute;n fue menos tensa pero m&aacute;s intensa. Sin himnos el segundo tiempo arranc&oacute; con menos agresividad y algo de f&uacute;tbol. Bien para el espect&aacute;culo. Argentina asedi&oacute;, con dos disparos consecutivos de Juli&aacute;n &Aacute;lvarez y un c&oacute;rner de Messi. Inglaterra arranc&oacute; a presionar, con un regate de infarto del Cuti Romero en su propia &aacute;rea, que acab&oacute; en aplausos al salir bien. 
    </p><p class="article-text">
        Pero Kane, el nueve de Inglaterra que juega de todo, se visti&oacute; de diez. Baj&oacute; a su campo a recibir e inici&oacute; una jugada que acab&oacute; en el primer gol de Gordon a centro de Rogers. Un contragolpe de manual del equipo de Tuchel con un fallo clamoroso de Nahuel Molina. 
    </p><p class="article-text">
        El gol despert&oacute; a Argentina, que inici&oacute; una presi&oacute;n asfixiante con una defensa inglesa bien plantada. Djed Spence le sac&oacute; un bal&oacute;n en el &aacute;rea a Giuliano Simeone que celebr&oacute; a&uacute;n m&aacute;s que el gol. A partir de ah&iacute;, comenz&oacute; un mon&oacute;logo albiceleste. 
    </p><p class="article-text">
        Messi, pr&aacute;cticamente in&eacute;dito hasta ese momento, fue entrando en el partido. La estrella del f&uacute;tbol mundial lanz&oacute; paredes, hizo de tiral&iacute;neas y puso un centro de 40 metros que remat&oacute; Nico Gonz&aacute;lez pero que sac&oacute; Pickford de la l&iacute;nea de gol. El astro argentino se resist&iacute;a a marcharse antes de tiempo de su sexto mundial. 
    </p><p class="article-text">
        Tras la &uacute;ltima pausa para la hidrataci&oacute;n de futbolistas y recaudaci&oacute;n de la Uefa, ya todo fue un asedio argentino. Messi por la izquierda abr&iacute;a el campo de una Inglaterra que defend&iacute;a con todos mientras ca&iacute;an los centros en su &aacute;rea. De Paul para Mac Allister dos veces, una al palo. Messi para Nico Gonz&aacute;lez, fuera (y fuera de juego).
    </p><p class="article-text">
        Tuchel asumi&oacute; el bombardeo que estaba sufriendo y decidi&oacute; colgar a los suyos del larguero, en una decisi&oacute;n t&aacute;ctica tan antigua casi como el propio f&uacute;tbol (el que inventaron los ingleses). Sac&oacute; a O'Really y al gigante Burn para defender los centros con altura. Argentina lo intentaba con centros y tambi&eacute;n desde lejos. A la salida de un c&oacute;rner, Messi recibi&oacute; y arrastr&oacute; a varios contrarios, gener&oacute; el espacio y cedi&oacute; el bal&oacute;n a Enzo Fern&aacute;ndez solo al borde del &aacute;rea que tuvo tiempo para pensarse un zapatazo con el que empat&oacute; el partido. Uno a uno a cinco minutos del final. El resultado hac&iacute;a justicia a un partido en el que ninguna selecci&oacute;n era superior a la otra. Mick Jagger en el palco negaba con la cabeza. <em>Simpathy for the devil</em>.
    </p><p class="article-text">
        Inglaterra sigui&oacute; encerrada, jugando a no perder, con un autob&uacute;s en el &aacute;rea. Mientras Argentina quer&iacute;a m&aacute;s. Hab&iacute;a estado contra las cuerdas otras veces. Messi  sigui&oacute; abriendo espacios con nueve minutos de descuento. Y como en el partido que ya hemos visto varias veces en este Mundial, lleg&oacute; la remontada. Tras un bal&oacute;n al palo de Mac Allister, lleg&oacute; otro centro al &aacute;rea del 10 que remat&oacute; a gol Lautaro Mart&iacute;nez. Explosi&oacute;n albiceleste en Atlanta. Cuentas pendientes otra vez. 
    </p><p class="article-text">
        El descuento pareci&oacute; m&aacute;s un partido del siglo XX que el Mundial de 2026. Inglaterra se enfoc&oacute; en el <em>patap&uacute;n pa'lante</em>. El portero ingl&eacute;s se dedic&oacute; a colocar balones al &aacute;rea desde su campo. La defensa argentina era un front&oacute;n ya con los ingleses volcados. Messi trataba de defender con el bal&oacute;n. Bellingham se encaraba con cualquier argentino que se le cruzase. El Dibu Mart&iacute;nez perd&iacute;a tiempo y la afici&oacute;n infartaba, antes de que el &aacute;rbitro pitase el final tras 12 minutos de descuento. Argentina regresa a la final, que gan&oacute; hace cuatro a&ntilde;os. Messi se cita en el &uacute;ltimo baile, con Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Otra vez m&aacute;s, y ya van tres, Argentina tumb&oacute; a Inglaterra en un Mundial. Esta vez no hubo mano de Dios ni una expulsi&oacute;n forzada. Un partido disputado, con f&uacute;tbol al final en el que gan&oacute; el equipo que quiso jugar. Y se recordar&aacute; como el de M&eacute;xico 86 o el de Francia 98. Otro trauma para los ingleses que recordar&aacute;n mucho tiempo los cambios ultradefensivos de Tuchel que no sirvieron para parar a Messi. Ni tampoco a Argentina.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/argentina-messi-remonta-inglaterra-batalla-epica-cita-espana-final_1_13383732.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Jul 2026 21:38:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Argentina de Messi remonta a Inglaterra en otra batalla épica y se cita con España en la final]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mundial de fútbol,Argentina,Inglaterra,Fútbol,Lionel Messi]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni Trump ni la FIFA pueden con el fútbol: Bélgica golea a Estados Unidos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/trump-fifa-futbol-belgica-golea-estados-unidos_1_13361098.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5afcbbce-39be-4970-846f-d65f7d7c4b81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x960y228.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni Trump ni la FIFA pueden con el fútbol: Bélgica golea a Estados Unidos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El delantero Folarin Balogun jugó para los americanos después de que se le suspendiera la sanción por la injerencia de la Casa Blanca pero apenas participó en un encuentro del que ha salido el rival de España en cuartos de final</p><p class="subtitle">Cómo la FIFA suspendió la sanción al delantero de EEUU Balogun tras tres llamadas de Trump y la amenaza de acciones legales</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Hablad ahora. No os escucho&rdquo;. Romelu Lukaku cerr&oacute; la goleada de B&eacute;lgica a Estados Unidos despu&eacute;s de la injerencia de Donald Trump para que la FIFA levantara la sanci&oacute;n al delantero Folarin Balogun, expulsado en el partido anterior ante Bosnia. Lukaku, delantero tanque del N&aacute;poles, marc&oacute; el cuarto para los <em>diablos rojos </em>(que vest&iacute;an de blanco), se march&oacute; corriendo al c&oacute;rner para celebrarlo llev&aacute;ndose una mano al o&iacute;do y despu&eacute;s se&ntilde;alando al palco. Al final, junto a sus compa&ntilde;eros, hicieron el famoso baile del Topo Gigio, popularizado por Trump.
    </p><p class="article-text">
        B&eacute;lgica hizo justicia al f&uacute;tbol en Seattle con todo en contra: el presidente de los Estados Unidos y la propia FIFA. Folarin Balogun jug&oacute; pero anduvo desaparecido, posiblemente afectado al verse en el ojo del hurac&aacute;n. Nunca en la historia de los Mundiales la FIFA, desde que existen las tarjetas rojas, le hab&iacute;a levantado una sanci&oacute;n en los despachos a un futbolista expulsado en el campo. Nacido en Estados Unidos durante un viaje de sus padres, de origen nigeriano pero que viv&iacute;an en Londres, Balogun se march&oacute; en el minuto 93 del partido casi in&eacute;dito. Seg&uacute;n las estad&iacute;sticas de la FIFA, apenas toc&oacute; 19 veces el bal&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ese fue uno de los res&uacute;menes de un encuentro en el que B&eacute;lgica se impuso en juego e intensidad a la Estados Unidos de Pochettino. De Ketelaere hizo un doblete, Vanaken se uni&oacute; a la fiesta en el 57 y Lukaku cerr&oacute; el partido ya en el descuento, para certificar una victoria que apartaba a Estados Unidos de su Mundial a la vez que Donald Trump embarcaba en el Air Force One camino de la cumbre de la OTAN en Ankara. El presidente estadounidense, que reconoc&iacute;a que hasta el otro d&iacute;a no sab&iacute;a lo que era una tarjeta roja, no ha acudido a ni un solo partido del Mundial. Tampoco a este, pese a la mayor de las injerencias pol&iacute;ticas sobre una competici&oacute;n en marcha.
    </p><p class="article-text">
        A pesar del apabullante dominio belga del encuentro, Tillman lleg&oacute; a empatar para Estados Unidos tras el lanzamiento de una falta (que no era) directa que dio en la barrera y que descoloc&oacute; a Thibaut Courtois. La reacci&oacute;n del conjunto local apenas dur&oacute; unos minutos. Trossard desbord&oacute; por el costado izquierdo, dej&oacute; atr&aacute;s a Dest y puso un centro perfecto para De Ketelaere, quien conect&oacute; un cabezazo para devolver la ventaja (2-1) al equipo de Rudi Garc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        De Ketelaere se visti&oacute; de h&eacute;roe belga. En el segundo tiempo, el portero de Estados Unidos Matt Freese cometi&oacute; un error. Control&oacute; el bal&oacute;n fuera del &aacute;rea junto a su defensa. Intent&oacute; un pase pero golpe&oacute; al suelo. Esa d&eacute;cimas de imprecisi&oacute;n le sirvieron a De Ketelaere para robarle el bal&oacute;n, que cay&oacute; en los pies de Vanaken (que hab&iacute;a entrado por el lesionado Onana) que desde fuera del &aacute;rea marc&oacute; a puerta vac&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Lukaku remat&oacute; la faena en un estadio ya mudo, en el que solo se escuchaban c&aacute;nticos belgas y en un palco presidido por Infantino. B&eacute;lgica, que anunci&oacute; que iba a impugar el partido si finalmente jugaba el delantero indultado, estar&aacute; en cuartos de final, donde <a href="https://www.eldiario.es/spin/deportes/juega-espana-belgica-horario-partido-cuartos-final-mundial-2026-pm_1_13361268.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se enfrentar&aacute; a Espa&ntilde;a el pr&oacute;ximo viernes </a>a las 21:00 (hora peninsular) en Los &Aacute;ngeles. Estados Unidos, que en la fase de grupos desarroll&oacute; un f&uacute;tbol brillante, se march&oacute; tras disputar el peor partido del Mundial, despu&eacute;s de la injerencia de Trump, al que se le espera para entregar la Copa del Mundo al campe&oacute;n en la final de Nueva Jersey, aunque nunca se sabe.
    </p><p class="article-text">
        Cuarenta a&ntilde;os despu&eacute;s, se repetir&aacute;n aquellos cuartos de final de M&eacute;xico 86. Entonces, B&eacute;lgica empat&oacute; a uno con Espa&ntilde;a, que cay&oacute; en los penaltis tras el fallo de Eloy que traumatiz&oacute; a una generaci&oacute;n. En el banquillo belga, como en el de Portugal, otro espa&ntilde;ol: Rudi Jos&eacute; Garc&iacute;a. Aunque hijo de espa&ntilde;oles, de Almer&iacute;a, emigrados a Francia, Rudi Garc&iacute;a lleva d&eacute;cadas entrenando en media Europa. &ldquo;B&eacute;lgica no se defiende a s&iacute; misma, sino al f&uacute;tbol mundial&rdquo;, lleg&oacute; a decir en la previa del partido frente a Estados Unidos. Y eso fue lo que ocurri&oacute; de madrugada en Seattle.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/trump-fifa-futbol-belgica-golea-estados-unidos_1_13361098.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Jul 2026 04:58:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Fútbol,Estados Unidos,Donald Trump,Bélgica,FIFA]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La rebelión de los pequeños y el nuevo orden del fútbol mundial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/rebelion-pequenos-nuevo-orden-futbol-mundial_1_13353744.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/59509b6b-50ef-4211-9b18-c06abf1fcd54_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x765y787.jpg" width="1200" height="675" alt="La rebelión de los pequeños y el nuevo orden del fútbol mundial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La fase de clasificación y los partidos de dieciseisavos de final están dejando un campeonato mucho más disputado de lo que se presuponía gracias a una globalización del fútbol que hace que en un once contra once ya no gane siempre Alemania</p><p class="subtitle">¿Está África dando la sorpresa en el Mundial o solo ocupa el espacio que históricamente se le ha negado?</p></div><p class="article-text">
        Durante <a href="https://www.eldiario.es/temas/mundial-de-futbol/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Mundial</a> de 2026, Gary Lineker ha tenido que actualizar su ic&oacute;nica frase sobre el f&uacute;tbol de selecciones: &ldquo;El f&uacute;tbol es un juego simple. Veintid&oacute;s hombres persiguen una pelota durante 90 minutos y al final los alemanes ya no siempre ganan. La versi&oacute;n anterior queda relegada a la historia&rdquo;. Lineker, un icono en Inglaterra, fue el m&aacute;ximo goleador del Mundial 86 y es ahora uno de los comentaristas deportivos m&aacute;s reputados en Reino Unido. Un 4 de julio de 1990, en Tur&iacute;n, Alemania Federal eliminaba en la tanda de penaltis a la Inglaterra de Lineker. A pie de campo, el ingl&eacute;s dej&oacute; para la posteridad una sentencia que defini&oacute; un deporte durante d&eacute;cadas: &ldquo;el f&uacute;tbol es un juego de once contra once en el que siempre gana Alemania&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En aquel Mundial de Italia la sorpresa fue la Camer&uacute;n de Roger Milla, que se col&oacute; en cuartos de final. Del sue&ntilde;o la despert&oacute; precisamente Inglaterra, que venci&oacute; a un equipo de futbolistas que apenas hab&iacute;a salido de &Aacute;frica, formados en campos de tierra y con escasos recursos. Aquella Camer&uacute;n fue m&iacute;tica y es dif&iacute;cil encontrar a alg&uacute;n aficionado al f&uacute;tbol que no fuese con ellos, desde el partido inaugural frente a Argentina hasta aquellos octavos de final en N&aacute;poles en los que eliminaron a Colombia.
    </p><p class="article-text">
        En 2026, la invencible Alemania se llev&oacute; el primer susto con Cura&ccedil;ao, un pa&iacute;s que es m&aacute;s peque&ntilde;o que muchas ciudades espa&ntilde;olas. En su debut mundialista, Cura&ccedil;ao le lleg&oacute; a empatar a Alemania en el minuto 21, con un gol de Livano Comenencia celebrado en todo el planeta futbol&iacute;stico. Los alemanes se repusieron y acabaron respondiendo con seis goles m&aacute;s. Pero cayeron en su &uacute;ltimo partido en el grupo frente a Ecuador y se marcharon a casa en dieciseisavos tras perder su primer tanda de penaltis de la historia de los mundiales, frente a Paraguay. Fue ah&iacute; cuando Lineker tuvo que actualizar su frase.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1012001314094682112?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El 7 de julio de 1974, el Estadio Ol&iacute;mpico de M&uacute;nich acogi&oacute; una de las grandes finales de los mundiales: Alemania occidental frente a la Holanda de Cruyff. Aquel partido convirti&oacute; a estas dos selecciones en la aristocracia del f&uacute;tbol. Alemania tiene cuatro Mundiales y Holanda una sola Eurocopa, pero dos finales y la certeza de que la Naranja mec&aacute;nica de 1974 cambi&oacute; la forma en que se practicaba ese deporte en todo el mundo. Unas horas despu&eacute;s de que Alemania perdiera en los penaltis frente a Paraguay, Holanda tambi&eacute;n hac&iacute;a las maletas. Derrota frente a Marruecos. Y en otra tanda de penaltis.
    </p><p class="article-text">
        La pentacampeona Brasil tuvo que sudar para remontar el gol inicial de Jap&oacute;n <a href="https://www.instagram.com/p/DaLpBDyguOW/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el partido so&ntilde;ado por Oliver Atom y su ficticio amigo Benji Price</a>. Y Harry Kane se invent&oacute; un golazo por la escuadra para levantar un partido que a Inglaterra se le hab&iacute;a atragantado frente al Congo. B&eacute;lgica remont&oacute; en cinco minutos ante Senegal y Noruega tambi&eacute;n necesit&oacute; del mejor Haaland para vencer a Costa de Marfil. Solo M&eacute;xico, Francia y Espa&ntilde;a han resuelto con solvencia sus partidos en unos dieciseisavos de final en los que ha quedado claro que &ldquo;si la pelotita no quiere entrar no hay rival peque&ntilde;o&rdquo;, como dej&oacute; dicho Di Stefano.
    </p><p class="article-text">
        Pero la admiraci&oacute;n en esta Copa del Mundo la provoc&oacute; Cabo Verde, otro pa&iacute;s debutante. En la madrugada del s&aacute;bado se visti&oacute; de Camer&uacute;n en 1990 y puso contra las cuerdas a la todopoderosa Argentina de Messi, campeona del mundo en 2022 y candidata a revalidar el t&iacute;tulo. Los africanos forzaron la pr&oacute;rroga y en el minuto 103 Lopes Cabral marc&oacute; el gol del Mundial con el que empataba de nuevo la eliminatoria. Solo un gol de Borges en propia puerta (que no jugaba para Argentina, sino para Cabo Verde), impidi&oacute; la que pod&iacute;a haber sido la gran gesta del campeonato. Y quiz&aacute;s de los &uacute;ltimos mundiales.
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                Los futbolistas de Cabo Verde celebran uno de los goles frente a Argentina.                            </span>
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        El f&uacute;tbol siempre es un deporte de once contra once, en el que gana el que m&aacute;s goles marca y menos encaja. Es un aforismo sencillo pero dif&iacute;cil de mantener incluso cuando la calidad de los once de enfrente es abrumadoramente superior. En pleno 2026 y con la globalizaci&oacute;n del deporte, no solo han evolucionado los futbolistas sino tambi&eacute;n las t&aacute;cticas. En un Mundial en el que <a href="https://www.instagram.com/p/DaLpBDyguOW/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno de cada cuatro futbolistas ha nacido en un pa&iacute;s diferente para el que juega</a> (muchos se han formado en las grandes escuelas europeas), los planteamientos t&aacute;cticos de algunos entrenadores pueden llegar a complicar mucho la vida a las favoritas.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.bbc.com/sport/football/articles/cr5jedp7ppyo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">BBC analiz&oacute; al detalle</a> el partido de Espa&ntilde;a (que figura entre las candidatas a ganar el Mundial) frente a Cabo Verde, un pa&iacute;s 200 veces m&aacute;s peque&ntilde;o. Pero tambi&eacute;n actuaciones como las de la propia Cura&ccedil;ao o Ghana, que han logrado sorprender a rivales de mayor fuste mediante sistemas defensivos muy compactos, evitando caer en la presi&oacute;n que buscaban provocar equipos claramente dominadores. Mantener juntas las l&iacute;neas, cerrar los espacios interiores y renunciar a una presi&oacute;n constante ha permitido a estos conjuntos neutralizar buena parte del potencial ofensivo de sus adversarios. Las selecciones modestas que mejores resultados est&aacute;n obteniendo combinan esa solidez defensiva con una salida de bal&oacute;n valiente y bien planificada. En lugar de recurrir &uacute;nicamente al juego directo, atraen la presi&oacute;n rival con pases cortos para despu&eacute;s buscar env&iacute;os largos hacia espacios libres, una estrategia que ha generado numerosas ocasiones de peligro. Y desatado la emoci&oacute;n en las gradas.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/mundial-2026/africa-dando-sorpresa-mundial-ocupa-espacio-historicamente-le-negado_1_13318594.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Moha Gerehou</a> se planteaba antes del Mundial si &Aacute;frica estaba despertando en los mundiales o directamente ocupando el lugar que le corresponde. Y recordaba que la primera opci&oacute;n que tuvo el continente de disputar uno fue en 1966, en Inglaterra, cuando la FIFA decidi&oacute; que hab&iacute;a una sola plaza para &Aacute;frica, Asia y Ocean&iacute;a. Y la gan&oacute; Corea del Norte. En 2026, con un Mundial de 48 selecciones, &Aacute;frica ha logrado clasificar para los dieciseisavos a nueve de sus diez equipos. Solo ha fallado T&uacute;nez. Europa ha metido a 13 selecciones en los cruces. Y &Aacute;frica ha superado a la Conmebol (cinco), a la Concacaf (Estados Unidos, Canad&aacute; y M&eacute;xico), a Asia (Jap&oacute;n) y a Ocean&iacute;a (Australia).
    </p><p class="article-text">
        Gran parte de los futbolistas africanos juegan en Europa (el 80% aproximadamente del total). E incluso algunos de los que actualmente lo hacen en &Aacute;frica o se han formado o alguna vez han jugado en el continente europeo. <a href="https://www.eldiario.es/mundial-2026/francia-mundial-viejo-mundo-nuevo_129_13345631.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Enric Gonz&aacute;lez escrib&iacute;a sobre el nuevo orden del Mundial</a> y recordaba c&oacute;mo la potencia futbol&iacute;stica europea est&aacute; en los clubes. Es una generaci&oacute;n que ha nacido en Europa, o ha crecido viendo los v&iacute;deos de Weah, Drogba, Eto'o o Essien. Que ha aprendido t&aacute;ctica en las mejores academias y que cada fin de semana se foguea contra los mejores clubes del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Al Mundial m&aacute;s largo de la historia a&uacute;n le quedan los octavos, cuartos, semifinales y final para determinar cuantos Goliats m&aacute;s van a caer y hasta d&oacute;nde puede llegar alg&uacute;n David. O si la balanza del f&uacute;tbol seguir&aacute; inclinada hacia esos grandes pa&iacute;ses que acumula estrellas sobre su escudo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/rebelion-pequenos-nuevo-orden-futbol-mundial_1_13353744.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Jul 2026 19:41:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La rebelión de los pequeños y el nuevo orden del fútbol mundial]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mundial de fútbol,Fútbol,Futbolistas,África,Cabo Verde,Argentina,Alemania,Ghana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Málaga a Marruecos, de Bilbao a Ghana: las historias de los españoles del Mundial que no juegan con España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/malaga-marruecos-bilbao-ghana-historias-espanoles-mundial-no-juegan-espana_1_13297213.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5e2ee086-bdf1-4142-bd2b-ba736ec835b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x287y52.jpg" width="1200" height="675" alt="De Málaga a Marruecos, de Bilbao a Ghana: las historias de los españoles del Mundial que no juegan con España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Achraf Hakimi, Brahim Díaz, Iñaki Williams o Nico Paz encabezan una lista que refleja las historias de inmigración y emigración de las últimas décadas</p><p class="subtitle">Mapa - El Mundial de la emigración: uno de cada cuatro futbolistas ha nacido en un país diferente al que representa</p></div><p class="article-text">
        El pionero en los Mundiales fue Benito Mussolini. Pero no el primero. Italia, como siempre, fue la primera selecci&oacute;n cuyos colores visti&oacute; un futbolista que no hab&iacute;a nacido en el pa&iacute;s. En 1914, el argentino Eugenio Mosso disput&oacute; un partido con los <em>azzurri</em>. Naci&oacute; en Mendoza, pero su padre era turin&eacute;s. Fue el primer <em>oriundi</em>, el t&eacute;rmino italiano que populariz&oacute; el fascismo italiano en su mundial de 1934 para nacionalizar a cuatro argentinos y un brasile&ntilde;o. Hab&iacute;an nacido fuera de Italia, pero por ascendencia ten&iacute;an el coraz&oacute;n <em>azzurri</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Espa&ntilde;a del franquismo tambi&eacute;n fich&oacute; a futbolistas extranjeros para la selecci&oacute;n, que poco o nada ten&iacute;an que ver con el pa&iacute;s antes de venir a jugar aqu&iacute;. Kubala, Di Stefano o Puskas defendieron los colores de la selecci&oacute;n espa&ntilde;ola. Lo hicieron tras nacionalizarse. Todos hab&iacute;an jugado antes con sus respectivas selecciones.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que siempre fue poco habitual es que jugadores nacidos en Espa&ntilde;a acabasen jugando en otras selecciones de otros pa&iacute;ses. En el Mundial 2026 se podr&iacute;a hacer un equipo entero. Once futbolistas que han nacido en Espa&ntilde;a representan a otros pa&iacute;ses en la competici&oacute;n. Algunos de ellos son estrellas mundiales. Sus historias retratan una realidad social, la de la inmigraci&oacute;n y, tambi&eacute;n, la de la propia emigraci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">El capit&aacute;n de Marruecos</h2><p class="article-text">
        Marruecos es, con diferencia, la selecci&oacute;n en la que juegan m&aacute;s futbolistas nacidos en Espa&ntilde;a. Su gran estrella y capit&aacute;n naci&oacute; en Getafe hace 27 a&ntilde;os. Achraf Hakimi es hijo de padres marroqu&iacute;es que emigraron a Espa&ntilde;a buscando un futuro mejor; su madre limpiaba casas y su padre era vendedor ambulante. Hoy es una de las grandes estrellas del f&uacute;tbol europeo Se form&oacute; en la cantera del Real Madrid y, tras pasar por el Borussia Dortmund y el Inter de Mil&aacute;n, es hoy una estrella consagrada del Paris Saint-Germain con el que gan&oacute; las dos &uacute;ltimas Champions League. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/futbolista-psg-achraf-hakimi-sera-juzgado-violacion-francia_1_13016054.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Est&aacute; pendiente de ser juzgado en Francia, acusado de una violaci&oacute;n a una joven en 2023</a>.
    </p><p class="article-text">
        Achraf s&iacute; tiene la nacionalidad espa&ntilde;ola, pero su caso evidencia c&oacute;mo en Espa&ntilde;a el nacimiento en el pa&iacute;s no te la da autom&aacute;ticamente (como ocurre en Estados Unidos). Para ser espa&ntilde;ol de nacimiento, se necesita que uno de los padres sea espa&ntilde;ol (o nacionalizado). Si ambos son extranjeros sin nacionalizar, no la obtendr&iacute;a hasta los 18 a&ntilde;os, aunque podr&iacute;a tramitarla antes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Brahim Díaz, con la selección española en las categorías inferiores.                            </span>
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        Quien s&iacute; que es espa&ntilde;ol de nacimiento y nacionalizado es otra de las estrellas de Marruecos: Brahim D&iacute;az. Naci&oacute; en M&aacute;laga. Su padre es melillense de ascendencia marroqu&iacute; y su madre es malague&ntilde;a. Brahim creci&oacute; en la cantera del M&aacute;laga CF antes de fichar por el Manchester City, pasar por el AC Milan y recalar en el Real Madrid. Aunque jug&oacute; amistosos con Espa&ntilde;a en el pasado, a principios de 2024 tom&oacute; la decisi&oacute;n definitiva de representar a los <em>Leones del Atlas</em>. Brahim esper&oacute; hasta el &uacute;ltimo minuto la llamada del seleccionador espa&ntilde;ol, Luis de la Fuente, que nunca se produjo. Su primera opci&oacute;n era Espa&ntilde;a, pero finalmente se inclin&oacute; por Marruecos. D&iacute;az quer&iacute;a seguir los pasos de las actuales estrellas de la selecci&oacute;n espa&ntilde;ola, como Lamine Yamal o Nico Williams. Los dos nacidos en Espa&ntilde;a de padres extranjeros.
    </p><p class="article-text">
        Por Marruecos tambi&eacute;n juega Munir Mohamedi, de 37 a&ntilde;os. Naci&oacute; en Melilla y ha desarrollado gran parte de su carrera en clubes espa&ntilde;oles como el Numancia y el M&aacute;laga. Por sus ra&iacute;ces familiares, eligi&oacute; a Marruecos desde sus inicios, siendo el portero titular en el Mundial de 2018 y una pieza clave de experiencia en la actual convocatoria.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ha sido convocado Chadi Riad (22 a&ntilde;os), nacido en Palma de Mallorca de padres marroqu&iacute;es. Este espigado central se form&oacute; en la academia del RCD Mallorca y del FC Barcelona. Tras destacar en el Real Betis, dio el salto al f&uacute;tbol europeo. Siempre tuvo claro su compromiso con las categor&iacute;as inferiores de Marruecos hasta llegar a la absoluta.
    </p><p class="article-text">
        Una de las grandes promesas de Marruecos es Ayoube Amaimouni (21 a&ntilde;os). Nacido el 30 de noviembre de 2004 en Vic (Barcelona), creci&oacute; en esta ciudad catalana y tiene ascendencia marroqu&iacute; por parte de sus padres. Act&uacute;a como extremo y, tras pasar por equipos juveniles en Alemania, fich&oacute; por el Eintracht Frankfurt a principios de 2026, firmando un contrato hasta 2031.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un caso diferente es el de Ismael Saibari (25 a&ntilde;os), que naci&oacute; en Terrassa (Barcelona), pero cuando ten&iacute;a solo seis a&ntilde;os su familia se mud&oacute; a B&eacute;lgica. A pesar de formarse futbol&iacute;sticamente entre B&eacute;lgica y los Pa&iacute;ses Bajos (actualmente es un jugador clave en el PSV Eindhoven), el centrocampista opt&oacute; por el pa&iacute;s de origen de sus padres.
    </p><h2 class="article-text">Un emigrante en el partido inaugural</h2><p class="article-text">
        Otro caso singular es el de &Aacute;lvaro Fidalgo, titular en el partido inaugural del Mundial 2026 con M&eacute;xico y uno de sus jugadores m&aacute;s destacados. Fidalgo naci&oacute; hace 29 a&ntilde;os en Hevia (Asturias). Su abuelo Rafael Fidalgo fue futbolista profesional y despunt&oacute; en el Real Oviedo. Fidalgo nieto se form&oacute; en la cantera del Real Madrid desde 2012 e incluso debut&oacute; con el primer equipo en 2018. Su vida cambi&oacute; cuando fich&oacute; por el Club Am&eacute;rica de M&eacute;xico, donde se convirti&oacute; en un &iacute;dolo ganando tres ligas. Tras obtener la nacionalidad mexicana y al no haber debutado con la selecci&oacute;n absoluta espa&ntilde;ola, la FIFA aprob&oacute; su cambio de federaci&oacute;n en febrero de 2026. Ese mismo a&ntilde;o regres&oacute; al f&uacute;tbol espa&ntilde;ol para jugar en el Real Betis.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n est&aacute; en Argentina Nico Paz, una de las grandes irrupciones del f&uacute;tbol albiceleste en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. El mediapunta naci&oacute; hace 21 a&ntilde;os en Santa Cruz de Tenerife, cuando su padre, el exfutbolista argentino Pablo Paz, jugaba en el CD Tenerife. Formado en la cantera del Real Madrid, Nico lleg&oacute; a debutar con el primer equipo blanco antes de continuar su carrera en Italia, ahora en las filas del Como. Aunque pas&oacute; por las categor&iacute;as inferiores de Espa&ntilde;a, el peso de la historia familiar y su estrecha vinculaci&oacute;n con Argentina hicieron que se decantara por la vigente campeona del mundo para jugar al lado de Messi.
    </p><p class="article-text">
        La historia de los Williams es una de las m&aacute;s simb&oacute;licas del Mundial. Naci&oacute; en Bilbao hace 31 a&ntilde;os despu&eacute;s de que sus padres emprendieran una dur&iacute;sima ruta migratoria desde Ghana hasta Espa&ntilde;a en busca de una vida mejor. El delantero del Athletic Club lleg&oacute; a debutar en un amistoso con la selecci&oacute;n espa&ntilde;ola, pero en 2022 decidi&oacute; representar al pa&iacute;s de origen de su familia. Desde entonces se ha convertido en uno de los referentes de las Estrellas Negras y en un s&iacute;mbolo de la di&aacute;spora africana. Su hermano, Nico, eligi&oacute; la roja y fue uno de los jugadores m&aacute;s destacados en la Eurocopa donde Espa&ntilde;a fue campeona.
    </p><p class="article-text">
        Uruguay cuenta tambi&eacute;n con un futbolista nacido en Espa&ntilde;a. Rodrigo Zalazar, de 26 a&ntilde;os, vino al mundo en Albacete, donde su padre, el hist&oacute;rico internacional uruguayo Jos&eacute; Luis Zalazar, era el &iacute;dolo absoluto del equipo manchego. El centrocampista desarroll&oacute; gran parte de su carrera en Alemania y Portugal, pero siempre tuvo claro que seguir&iacute;a la tradici&oacute;n familiar defendiendo la camiseta celeste.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo caso es el de Jeremy Sarmiento, internacional con Ecuador. El extremo naci&oacute; hace 24 a&ntilde;os en Madrid, aunque siendo todav&iacute;a un ni&ntilde;o se traslad&oacute; con su familia primero a Ecuador y posteriormente a Inglaterra. Formado en las categor&iacute;as inferiores del Charlton Athletic, el Benfica y el Brighton, se ha consolidado como uno de los futbolistas m&aacute;s desequilibrantes de la selecci&oacute;n ecuatoriana. Su elecci&oacute;n por la Tri estuvo marcada por las ra&iacute;ces familiares y por el tiempo que pas&oacute; en el pa&iacute;s sudamericano durante su infancia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/malaga-marruecos-bilbao-ghana-historias-espanoles-mundial-no-juegan-espana_1_13297213.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Jun 2026 19:01:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De Málaga a Marruecos, de Bilbao a Ghana: las historias de los españoles del Mundial que no juegan con España]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mundial de fútbol,Fútbol,Futbolistas,Nacionalidad,Selección española,Ghana,Marruecos,España,Inmigrantes,Emigración,Latinoamérica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Mundial de la emigración: uno de cada cuatro futbolistas ha nacido en un país diferente al que representa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/mundial-emigracion-cuatro-futbolistas-nacido-pais-diferente-representa_1_13308906.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8965bb99-c656-4725-a026-3adde20a1b4f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Mundial de la emigración: uno de cada cuatro futbolistas ha nacido en un país diferente al que representa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La diversidad de origen alcanza cifras récord en la Copa del Mundo 2026: mostramos en un mapa la procedencia de los 287 futbolistas que nacieron en un país distinto al que los va a alinear</p><p class="subtitle">¿Está África dando la sorpresa en el Mundial o solo ocupa el espacio que históricamente se le ha negado?</p></div><p class="article-text">
        Solo uno de los 26 futbolistas por Cura&ccedil;ao ha nacido en esta peque&ntilde;a isla del Caribe. De los 26 seleccionados por la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo, 20 vinieron al mundo fuera del pa&iacute;s. 19 de los 26 futbolistas de Marruecos han nacido tambi&eacute;n fuera de sus fronteras. Pero todos son hijos o nietos de emigrantes. De trabajadores que salieron de su tierra de origen en busca de una oportunidad. El campeonato de f&uacute;tbol sirve como retrato del mundo en 2026.
    </p><p class="article-text">
        El torneo que se disputa en M&eacute;xico, Estados Unidos y Canad&aacute; es el m&aacute;s global y diverso de todos los que se han jugado hasta ahora. No solo por el r&eacute;cord de selecciones nacionales que lo disputan (48, cuando hasta ahora fueron 32 desde el Mundial de 1998). Tambi&eacute;n porque por primera vez, pr&aacute;cticamente uno de cada cuatro futbolistas representa a un pa&iacute;s en el que no ha nacido, seg&uacute;n los datos recopilados <a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/09523367.2019.1581769#d1e240" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por una investigaci&oacute;n acad&eacute;mica</a>.
    </p><p class="article-text">
        Las 48 selecciones que compiten en esta edici&oacute;n han convocado a 1.248 futbolistas. De ese conjunto, y seg&uacute;n los datos recopilados por <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> a trav&eacute;s de las fichas de la FIFA, de Wikipedia y de Wikidata, al menos 287 jugadores han nacido en otro pa&iacute;s distinto al que van a defender. Esto supone un 23% sobre el total. En el siguiente mapa puedes ver el lugar de nacimiento de todos los futbolistas que participar&aacute;n en la Copa Mundial de la FIFA 2026, seg&uacute;n la informaci&oacute;n oficial disponible. &iquest;Qu&eacute; banderas te llaman la atenci&oacute;n?
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<h4 class="mundial-title">¿Dónde nacieron los jugadores del Mundial 2026?</h4>
<p class="mundial-subtitle">Cada icono marca el lugar de nacimiento de un jugador, con la bandera de la selección con la que juega.</p>
<div class="mundial-map-container"><div id="mapa-mundial"></div></div>

<p class="mundial-source">Fuente: elDiario.es con datos de Wikipedia y Wikidata</p>
</div>

<script>
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</script>
    </figure><p class="article-text">
        Los datos de 2026 suponen un nuevo hito en la diversidad de origen de los futbolistas mundialistas. En Qatar 2022 hubo 139 jugadores nacidos fuera del pa&iacute;s al que representaban. Eso s&iacute;, con menos selecciones nacionales. Representaban el 16% del total. En Rusia 2018 fueron 84 los nacidos fuera que disputaron el Mundial. En Brasil 2014, 85. Es una estad&iacute;stica que va consolidando una realidad en el mundo del f&uacute;tbol y tambi&eacute;n fuera de &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        En este Mundial, solo hay ocho pa&iacute;ses que jugar&aacute;n con el 100% de sus futbolistas nacidos en su territorio: Arabia Saud&iacute;, Rep&uacute;blica Checa, Brasil, Sud&aacute;frica, Suecia, Austria, Colombia y Panam&aacute;. En el resto, al menos uno de sus componentes ha nacido en otro pa&iacute;s. En el caso de Espa&ntilde;a es Aymeric Laporte, que naci&oacute; en Agen, Francia, en 1994, pero que se nacionaliz&oacute; espa&ntilde;ol tras ser incorporado a las categor&iacute;as inferiores del Athletic Club de Bilbao. Y esa es tambi&eacute;n una de las causas por la que tanto jugador nacido fuera de su pa&iacute;s juega con otras selecciones, la progresiva profesionalizaci&oacute;n del f&uacute;tbol, especialmente en los pa&iacute;ses m&aacute;s ricos.
    </p><p class="article-text">
        El caso m&aacute;s paradigm&aacute;tico es el de Francia. Los <em>bleus </em>disputan el Mundial con un futbolista nacido en Inglaterra, otro en Italia y otro en el Congo. Pero hay un total de 76 futbolistas nacidos en Francia que correr&aacute;n con las camisetas de otros pa&iacute;ses: 13 argelinos, 12 haitianos, 11 congole&ntilde;os y diez senegaleses, entre los m&aacute;s destacados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El siguiente pa&iacute;s que m&aacute;s futbolistas aporta en su conjunto al Mundial es Pa&iacute;ses Bajos, pero por <a href="https://www.eldiario.es/mundial-2026/cojones-curazao_1_13297750.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el caso de Cura&ccedil;ao</a>. 25 de los 26 jugadores de la selecci&oacute;n debutante han nacido en Holanda. Cabo Verde, <a href="https://www.eldiario.es/mundial-2026/debutante-cabo-verde-resiste-asedio-espana-gol_1_13305267.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la selecci&oacute;n que empat&oacute; con Espa&ntilde;a</a>, tiene a seis holandeses en sus filas. Turqu&iacute;a a tres y Marruecos a otros tres, entre otros. Inglaterra tambi&eacute;n aporta otros 24 futbolistas nacidos en ese pa&iacute;s a otras selecciones, Alemania 25 y Espa&ntilde;a 11.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la siguiente tabla se muestran todos los futbolistas de cada selecci&oacute;n que nacieron en un pa&iacute;s diferente. Cura&ccedil;ao, Congo, Marruecos y Bosnia lideran el ranking.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<h4 class="mundial-title">Los jugadores que juegan para una selección distinta a la de su país de nacimiento</h4>
<p class="mundial-subtitle">Cada caja es una selección (ordenadas de más a menos jugadores nacidos fuera) con el listado de esos jugadores y dónde nacieron.</p>
<div id="cajas-nacidos-fuera"></div>

<p class="mundial-source">Fuente: elDiario.es con datos de Wikipedia y Wikidata</p>
</div>

<script>
    ChartsMundial.initCajas();
</script>
    </figure><p class="article-text">
        En muchos casos, el origen de los futbolistas del Mundial dibuja tambi&eacute;n la di&aacute;spora geopol&iacute;tica. Hay 17 futbolistas de Bosnia que han nacido fuera del pa&iacute;s. La mayor&iacute;a lo ha hecho en Alemania, pero tambi&eacute;n en Suecia. Son estados que han acogido a muchos refugiados pol&iacute;ticos. Por ejemplo, hay cuatro iraqu&iacute;es que han nacido en Suecia, dos en Alemania y uno en Inglaterra, Noruega y Dinamarca. Alemania es tambi&eacute;n el principal origen de los futbolistas turcos (cinco).
    </p><p class="article-text">
        Pero es Francia el pa&iacute;s de procedencia de muchos de los jugadores cuyos padres o abuelos acudieron al Hex&aacute;gono en busca de un futuro mejor, muchos buscando el pa&iacute;s donde el idioma fuera importante. Es el caso de Marruecos, Senegal, Argelia o T&uacute;nez, antiguas colonias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A esa herencia colonial y migratoria se suman tambi&eacute;n las corrientes econ&oacute;micas de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Muchos futbolistas crecieron en pa&iacute;ses con estructuras deportivas m&aacute;s desarrolladas que las de sus lugares de origen familiar, lo que les permiti&oacute; acceder a academias profesionales y competir al m&aacute;ximo nivel. En numerosas ocasiones, la decisi&oacute;n de representar a una selecci&oacute;n u otra responde tanto a un v&iacute;nculo emocional como a las oportunidades deportivas disponibles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La expansi&oacute;n de las dobles nacionalidades y la flexibilizaci&oacute;n de algunas normativas para ser seleccionados han contribuido igualmente a este fen&oacute;meno. La FIFA permite desde hace a&ntilde;os que un jugador pueda cambiar de selecci&oacute;n en determinados supuestos si no ha disputado partidos oficiales absolutos con otro combinado, una medida que ha incrementado los casos de futbolistas que recuperan la nacionalidad de sus padres o abuelos para competir internacionalmente. 
    </p><p class="article-text">
        Son los casos de futbolistas como Brahim D&iacute;az, I&ntilde;aki Williams, Nico Paz o Achraf Hakimi. Todos nacidos en Espa&ntilde;a, desarrollados en las categor&iacute;as inferiores del f&uacute;tbol espa&ntilde;ol que ahora representan a pa&iacute;ses como Marruecos, Argentina o Ghana gracias a la doble nacionalidad.
    </p><p class="article-text">
        Michael Olise, una de las estrellas de la selecci&oacute;n francesa, es uno de los mayores ejemplos de esta nueva diversidad en el f&uacute;tbol. Nacido en Londres, su padre es brit&aacute;nico-nigeriano y su madre franco-argelina. Se form&oacute; en las categor&iacute;as del Reading F.C., en Inglaterra, pero juega para Francia a nivel internacional.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<div class="mundial-wrapper">
<h4 class="mundial-title">Buscador: ¿qué selecciones tienen más jugadores nacidos fuera?</h4>
<p class="mundial-subtitle">Porcentaje de jugadores de cada selección nacidos fuera de su país. Pulsa <b>+</b> para ver de qué países vienen y en qué países juegan sus clubes.</p>
<div id="buscador-selecciones"></div>

<p class="mundial-source">Fuente: elDiario.es con datos de Wikipedia y Wikidata</p>
</div>

<script>
    ChartsMundial.initBuscador();
</script>
    </figure><p class="article-text">
        Estados Unidos, uno de los tres pa&iacute;ses anfitriones, es tambi&eacute;n un ejemplo de esta realidad. Su selecci&oacute;n re&uacute;ne jugadores con ra&iacute;ces mexicanas, europeas, africanas y asi&aacute;ticas, reflejando la diversidad de una sociedad construida hist&oacute;ricamente por la inmigraci&oacute;n que ahora su presidente, Donald Trump, persigue y castiga. Una situaci&oacute;n similar se observa en Canad&aacute;, donde conviven futbolistas con or&iacute;genes caribe&ntilde;os, africanos y europeos.
    </p><p class="article-text">
        El fen&oacute;meno no solo afecta a las selecciones tradicionalmente asociadas a la inmigraci&oacute;n. Pa&iacute;ses que durante d&eacute;cadas fueron emisores de poblaci&oacute;n, como Croacia, Serbia o Portugal, tambi&eacute;n encuentran en sus comunidades en el exterior una fuente de talento y una manera de mantener el v&iacute;nculo con generaciones nacidas lejos de la tierra de sus antepasados.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es un Mundial que, m&aacute;s all&aacute; de la competici&oacute;n deportiva, act&uacute;a como un espejo de los movimientos de poblaci&oacute;n de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Las alineaciones cuentan historias de guerras, colonizaci&oacute;n, oportunidades econ&oacute;micas y reencuentros familiares. Sobre el c&eacute;sped, las fronteras nacionales siguen existiendo, pero las trayectorias personales de los futbolistas revelan un mundo cada vez m&aacute;s interconectado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba, Raúl Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/mundial-emigracion-cuatro-futbolistas-nacido-pais-diferente-representa_1_13308906.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Jun 2026 20:27:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Mundial de la emigración: uno de cada cuatro futbolistas ha nacido en un país diferente al que representa]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cambiar el "puto" por la ola: México pide a sus aficionados volver a 1986]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/cambiar-puto-ola-mexico-pide-aficionados-volver-1986_1_13306180.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a21bf7b5-9ba0-418d-becd-898deb43097f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cambiar el &quot;puto&quot; por la ola: México pide a sus aficionados volver a 1986"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La selección azteca ya ha tenido que jugar con gradas clausuradas y pagar grandes multas por los mensajes ofensivos que lanza gran parte del público</p></div><p class="article-text">
        El gol del siglo de Maradona, la mano de Dios y la ola en las gradas. Quiz&aacute;s por este orden el Mundial de 1986 es uno de los m&aacute;s recordados. No solo por el astro argentino, sino por la fiesta en las gradas. La conocida como &ldquo;ola mexicana&rdquo; no naci&oacute; en M&eacute;xico ni tampoco en un partido de f&uacute;tbol. Pero si hubo un evento que la populariz&oacute; fue aquel Mundial, una celebraci&oacute;n que se extendi&oacute; r&aacute;pidamente por los estadios de todo el planeta.
    </p><p class="article-text">
        Pero la Federaci&oacute;n Mexicana de F&uacute;tbol lleva casi una d&eacute;cada luchando contra otra manifestaci&oacute;n popular de las gradas de sus estadios (o de aquellos en los que juega su selecci&oacute;n nacional). Y no es una manifestaci&oacute;n de alegr&iacute;a, sino un descontento focalizado en un grito hom&oacute;fobo: &ldquo;Eh, puto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Brasil 2014, la FIFA ya advirti&oacute; a la federaci&oacute;n mexicana por lo que se escuch&oacute; en las gradas cada vez que jugaba (y perd&iacute;a o empataba) la selecci&oacute;n. Cuando el portero contrario se dispon&iacute;a a sacar de puerta, arrancaba el runr&uacute;n del &ldquo;eh&rdquo; alargado que conclu&iacute;a con el &ldquo;puto&rdquo; en cuanto golpeaba el bal&oacute;n. Es un grito similar al que tambi&eacute;n se ha escuchado en los estadios espa&ntilde;oles durante a&ntilde;os, pero que sustitu&iacute;a el &ldquo;puto&rdquo; por otro insulto con similar rima consonante. Aunque sin el tinte hom&oacute;fobo del adjetivo mexicano.
    </p><p class="article-text">
        Ya en 2018, la FIFA mult&oacute; a M&eacute;xico con 10.000 d&oacute;lares. Adem&aacute;s de las sanciones econ&oacute;micas, la selecci&oacute;n mexicana ha tenido que disputar encuentros con limitaciones de aforo e incluso con gradas clausuradas. Y la federaci&oacute;n ha tenido que ir pagando multas pr&aacute;cticamente en cada competici&oacute;n internacional que ha disputado. Pero ahora no solo es dinero lo que se juega la selecci&oacute;n, y m&aacute;s en su propio Mundial.
    </p><p class="article-text">
        En el partido inaugural, en el Estadio Azteca, M&eacute;xico gan&oacute; pl&aacute;cidamente a Sud&aacute;frica por dos goles a cero, en un partido que bien pod&iacute;a haber acabado con un resultado mucho m&aacute;s abultado. La selecci&oacute;n jug&oacute; bien y en la grada hubo mucha m&aacute;s fiesta que otra cosa. Nadie inici&oacute; el lamentable grito hom&oacute;fobo. Este jueves, M&eacute;xico venci&oacute; a Corea del Sur por la m&iacute;nima. Se clasific&oacute; a dieciseisavos con un partido pobre. La grada acab&oacute; en una fiesta, con el <em>Canta y no llores </em>que ya enton&oacute; contra Sud&aacute;frica, pero durante el partido y conforme avanzaban los minutos sin que los aztecas marcaran la grada se impacientaba y abucheaba a los suyos. De momento, sin rastro alguno del &ldquo;eh, puto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como en lo que va de Mundial, la anfitriona a&uacute;n no ha ido perdiendo, la Federaci&oacute;n Mexicana teme lo que pueda ocurrir si la cosa se tuerce. La FIFA ya ha advertido que los &aacute;rbitros tendr&aacute;n que aplicar el protocolo antiviolencia y antirracismo. Al primer grito, el &aacute;rbitro advertir&aacute; al delegado de campo de que eso no puede volver a ocurrir. Si se repite, ordenar&aacute; a los futbolistas que se vayan a los vestuarios. Si se grita por tercera vez, se suspender&aacute; el partido y se sancionar&aacute; gravemente a la selecci&oacute;n mexicana.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2057544723129057328?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Para evitar llegar a ese extremo, M&eacute;xico ha iniciado una campa&ntilde;a nacional, protagonizada por sus grandes futbolistas, desde el Memo Ochoa hasta Hugo S&aacute;nchez. Y que cuenta tambi&eacute;n con sus estrellas en M&eacute;xico 86.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En contraposici&oacute;n, la federaci&oacute;n est&aacute; reclamando a su afici&oacute;n que se comporte como hace cuatro d&eacute;cadas, cuando pusieron de moda la &ldquo;ola mexicana&rdquo;, y el pa&iacute;s se present&oacute; al mundo como un lugar especialmente alegre.
    </p><h2 class="article-text">Una palabra con tintes hom&oacute;fobos desde 'El Quijote'</h2><p class="article-text">
        En M&eacute;xico hay incluso informes universitarios sobre el motivo de este grito. El Jefe del Departamento de Psicolog&iacute;a B&aacute;sica, del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), doctor Francisco Jos&eacute; Guti&eacute;rrez Rodr&iacute;guez, consider&oacute; que este grito es reflejo de una cultura machista enquistada en la sociedad de nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;El grito homof&oacute;bico tiene que ver con nuestra cultura, donde una de las formas para degradar a otro es feminizarlo. Hay elementos de misoginia. Llamarle a alguien homosexual es un insulto en medio de una cultura machista, pero para algunos representa un escape de las tensiones de la vida cotidiana&rdquo;, agreg&oacute;, en el fragor de la pol&eacute;mica durante el Mundial de 2018.
    </p><p class="article-text">
        La Jefa del Departamento de Letras, doctora Patricia C&oacute;rdova Abundis, explic&oacute; que las palabras obscenas forman parte del bagaje ling&uuml;&iacute;stico de las comunidades y se utilizan en distintos contextos. En este caso, el grito tiene un significado idiom&aacute;tico, es decir, puede ser interpretado de distintas maneras entre los 500 millones de hablantes del espa&ntilde;ol, e incluso en M&eacute;xico tiene muchos significados. Algo similar a la palabra &ldquo;chingada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El &lsquo;puto&rsquo; aparece en la segunda parte de <em>El Quijote</em>. Sancho Panza se sorprende porque en una corrida de toros, gritan eso, &lsquo;&iexcl;puto!&rsquo;. Otro personaje, Sans&oacute;n Carrasco, le explica que eso se grita para decirles: &lsquo;&iexcl;Hey, qu&eacute; bien lo haces!&rsquo;. Pero Sancho, que es el pensamiento no ling&uuml;&iacute;stico, el pensamiento vulgar, lo toma como una ofensa. El letrado, el bachiller, le confirma que no es ofensa&rdquo;, dijo C&oacute;rdova Abundis.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h2 class="article-text">La ola mexicana que naci&oacute; en EEUU</h2><p class="article-text">
        Aunque en el &aacute;mbito del f&uacute;tbol internacional se asocie directamente con M&eacute;xico, la realidad es que la ola  fue concebida y perfeccionada en los Estados Unidos unos a&ntilde;os antes.
    </p><p class="article-text">
        La autor&iacute;a m&aacute;s respaldada y documentada pertenece a George Henderson, un animador profesional estadounidense conocido como <em>Krazy </em>George. A finales de la d&eacute;cada de los setenta y principios de los ochenta, Henderson se ganaba la vida asistiendo a estadios de diferentes deportes en Estados Unidos y Canad&aacute; para encender los &aacute;nimos del p&uacute;blico con un tambor, una especie de Manolo el del Bombo a la americana. El 15 de octubre de 1981, durante un partido de b&eacute;isbol de la Liga Americana entre los Oakland Athletics y los New York Yankees en California, logr&oacute; lo que llevaba tiempo ensayando en partidos de hockey: que una secci&oacute;n entera de las gradas se levantara con los brazos en alto y se sentara justo cuando la secci&oacute;n de al lado hac&iacute;a lo mismo. La onda expansiva visual dio la vuelta completa al estadio.
    </p><p class="article-text">
        A principios de los a&ntilde;os ochenta, la fuerte influencia de las transmisiones de deportes estadounidenses en los estados norte&ntilde;os de M&eacute;xico hizo que los aficionados locales conocieran esta peculiar forma de animar (que muchas veces se asocia a triunfos aplastantes del equipo local o al aburrimiento de la grada). Los seguidores de los Tigres de la UANL y de los Rayados de Monterrey empezaron a replicarla de manera rudimentaria en el Estadio Universitario (conocido como El Volc&aacute;n) y en el viejo Estadio Tecnol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        Para 1984, empresas como Coca-Cola ya utilizaban la coreograf&iacute;a en campa&ntilde;as publicitarias locales (&ldquo;La Ola de Coca-Cola&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, los estadios de M&eacute;xico 86 se convirtieron en el escenario ideal: recintos monumentales, un clima festivo y, en ocasiones, partidos pausados o mon&oacute;tonos que empujaban a la grada a buscar entretenimiento por su cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Fue en el colosal Estadio Azteca de la Ciudad de M&eacute;xico, ante m&aacute;s de 110.000 espectadores, donde la ola alcanz&oacute; su m&aacute;xima expresi&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">'Nature' lleg&oacute; a estudiar c&oacute;mo se forma</h2><p class="article-text">
        Pero la ola tiene su ciencia. En septiembre de 2002, la prestigiosa revista cient&iacute;fica <em>Nature</em> public&oacute; un art&iacute;culo titulado <em>Mexican waves in an excitable medium</em> (Olas mexicanas en un medio excitable). El estudio fue liderado por los f&iacute;sicos Ill&eacute;s Farkas y Tam&aacute;s Vicsek, de la Universidad E&ouml;tv&ouml;s Lor&aacute;nd de Budapest (Hungr&iacute;a), en colaboraci&oacute;n con el investigador alem&aacute;n Dirk Helbing.
    </p><p class="article-text">
        Los cient&iacute;ficos analizaron v&iacute;deos de 14 olas gigantes producidas en estadios de f&uacute;tbol con capacidades superiores a los 50.000 espectadores. Al introducir esos datos en simulaciones inform&aacute;ticas, revelaron la &ldquo;anatom&iacute;a exacta&rdquo; de la ola mexicana.
    </p><p class="article-text">
        Para arrancar tiene que haber una especie de chispa inicial. No basta con que una persona intente iniciarla, pero tampoco hace falta una multitud. El estudio demostr&oacute; que basta con un grupo cohesionado de solo 25 a 35 personas levant&aacute;ndose al un&iacute;sono para desencadenar el efecto domin&oacute; en todo un estadio de 100.000 asientos.
    </p><p class="article-text">
        Una vez que la ola se estabiliza, avanza a una velocidad sorprendentemente constante de 12 metros por segundo (lo que equivale a atravesar unas 20 butacas por segundo). Aunque parezca sencillo, no es f&aacute;cil evitar que la ola se desmadre.
    </p><p class="article-text">
        El frente de la ola (la cantidad de personas que est&aacute;n de pie al mismo tiempo en una secci&oacute;n) suele medir entre 6 y 12 metros de ancho, lo que equivale a unas 15 personas contiguas en estado &ldquo;activo&rdquo; simult&aacute;neamente.
    </p><p class="article-text">
        El 75% de las veces, la ola gira en el sentido de las agujas del reloj (de izquierda a derecha desde el punto de vista del espectador). Los cient&iacute;ficos atribuyeron esto a una ruptura espont&aacute;nea de la simetr&iacute;a humana, influenciada por la lateralidad (la mayor&iacute;a de la gente es diestra y tiende a mirar o reaccionar hacia la derecha) o por pura anticipaci&oacute;n visual.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/cambiar-puto-ola-mexico-pide-aficionados-volver-1986_1_13306180.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jun 2026 19:18:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cambiar el "puto" por la ola: México pide a sus aficionados volver a 1986]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mundial de fútbol,México,LGTBI,Homofobia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estadios sin acabar, partidos malditos, campeones vencidos y anfitriones humillados: México, la excepción inaugural]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/partido-inaugural-76-anos-historias-hablan-paises-anfitriones-competicion_1_13283773.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ec011b49-db86-43a7-bc68-c9366e8000c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estadios sin acabar, partidos malditos, campeones vencidos y anfitriones humillados: México, la excepción inaugural"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De Montevideo en 1930 al estadio Azteca en 2026, los encuentros iniciales de los Mundiales retratan no solo épocas, sino unas realidades muy complejas repletas de anécdotas y dramas</p><p class="subtitle">La inauguración del Mundial que no pasará a la historia: ni Shakira salva un espectáculo tópico y descafeinado
</p></div><p class="article-text">
        Estadios sin acabar, partidos malditos, campeones vencidos y anfitriones humillados. La historia de los partidos inaugurales de los mundiales est&aacute; trufada de an&eacute;cdotas, historias perif&eacute;ricas que muchas veces dicen m&aacute;s del pa&iacute;s donde el bal&oacute;n comienza a rodar.
    </p><p class="article-text">
        En Montevideo, en 1930, en un campeonato al que hubo muchas selecciones que no quisieron ir, comenz&oacute; todo, la historia del torneo deportivo que m&aacute;s atenci&oacute;n genera en el mundo, 6.000 millones de espectadores potenciales en la edici&oacute;n de este a&ntilde;o. Lo que sigue es un peque&ntilde;o resumen a trav&eacute;s de las an&eacute;cdotas de unos partidos que comenzaban a jugarse meses antes. Alguno de aquellos partidos todav&iacute;a no se ha acabado de disputar.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Uruguay, 1930, un estadio sin acabar construido sobre una ci&eacute;nega</strong></h2><p class="article-text">
        En el cenagal donde cinco meses antes pastaban las chivas de las chacras cercanas deb&iacute;a haberse disputado el primer partido de f&uacute;tbol de la historia de los mundiales. El estadio Centenario de Montevideo, un icono de Uruguay y una cancha prevista para acoger a 90.000 espectadores, deb&iacute;a estar rematado el 13 de julio de 1930. Pero arreciaron lluvias torrenciales, previas al nacimiento del realismo m&aacute;gico. &ldquo;Cuentan quienes conoc&iacute;an la zona que si se escuchaba atentamente pod&iacute;a o&iacute;rse correr agua&rdquo;, escribe Luis Prats en el libro La cr&oacute;nica celeste.
    </p><p class="article-text">
        La historia del primer partido de los mundiales, que arrancaron en Uruguay en 1930, es tambi&eacute;n la de la lucha contra el reloj de los pa&iacute;ses organizadores. La FIFA llevaba intentando organizar un Mundial desde 1905, pero no se lo tom&oacute; en serio hasta que no acab&oacute; la Primera Guerra Mundial y el f&uacute;tbol era ya un deporte global. En 1928, en &Aacute;msterdam, la FIFA aprob&oacute; organizar el primer torneo Mundial. En 1929, en Barcelona, se decidi&oacute; que fuera en Uruguay por dos motivos: la celeste hab&iacute;a ganado la medalla de oro en los Juegos Ol&iacute;mpicos de 1924 y 1928, y el pa&iacute;s se hab&iacute;a comprometido a correr con todos los gastos de desplazamiento y manutenci&oacute;n. Adem&aacute;s, de paso, en 1930 se celebraba el centenario de su Constituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;nica gran infraestructura que ten&iacute;a que construir Uruguay era precisamente un estadio monumental. La federaci&oacute;n eligi&oacute; al arquitecto Juan Antonio Scasso para dise&ntilde;ar el campo en julio de 1929. Dispon&iacute;a de un a&ntilde;o para levantarlo. Scasso entreg&oacute; los planos en noviembre. En febrero arrancaron las obras. Y para el 13 de julio, a causa de unas lluvias torrenciales y el cenagal en el que se levantaba, el Centenario estaba inacabado. Se abri&oacute; cinco d&iacute;as despu&eacute;s, para un Uruguay-Per&uacute;, justo el d&iacute;a en el que la Constituci&oacute;n charr&uacute;a cumpl&iacute;a un siglo. El cemento estaba tan fresco que los espectadores dejaron marcas en las gradas, seg&uacute;n las cr&oacute;nicas de la &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, el lugar en el que comenz&oacute; a rodar la pelota de los Mundiales de f&uacute;tbol no est&aacute; en el Centenario de Uruguay, sino a unos dos kil&oacute;metros, en el que es el estadio m&aacute;s antiguo de Am&eacute;rica y el d&eacute;cimo quinto del mundo: el Gran Parque Central. Fue el lugar en el que Estados Unidos y B&eacute;lgica le dieron las primeras patadas al bal&oacute;n de un Mundial, un coliseo en uso ininterrumpido desde 1900, sede del Nacional de Montevideo, el punto en el que Joseph Blatter coloc&oacute; una placa como el primer estadio mundialista y tambi&eacute;n el lugar en el que acampaba 115 a&ntilde;os antes <a href="https://www.eldiario.es/aragon/cultura/gervasio-artigas-heroe-historia-uruguay-raices-pueblo-zaragozano-puebla-alborton_1_10149931.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Gervasio Artigas</a> cuando sublev&oacute; a las provincias orientales del R&iacute;o de la Plata y sent&oacute; los cimientos del estado de Uruguay.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los &#039;azzurri&#039; haciendo el saludo romano antes de un partido de Italia 1934."
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            <span class="title">
                Los &#039;azzurri&#039; haciendo el saludo romano antes de un partido de Italia 1934.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Italia, 1934, la glosa al fascismo que necesit&oacute; a cinco extranjeros para ganar el Mundial</strong></h2><p class="article-text">
        La Italia fascista de Mussolini organiz&oacute; el Mundial de 1934. Uruguay se neg&oacute; a jugar, a pesar de ser el campe&oacute;n (el &uacute;nico que no ha disputado el siguiente). Pero no lo hizo en protesta contra el fascismo. Fue en venganza porque Italia se hab&iacute;a negado a jugar el de Uruguay.
    </p><p class="article-text">
        Italia no tuvo un partido inaugural, sino un carrusel. A las 16:30 del 27 de mayo de 1934, el bal&oacute;n rodaba a la vez en ocho estadios diferentes del pa&iacute;s. En Roma, en el bautizado como Estadio del Partido Nacional Fascista Italia goleaba a Estados Unidos por siete a uno. Espa&ntilde;a debutaba frente a Brasil, a la que ganaba tres a uno y marcaba su primer gol de penalti.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aquel Mundial es recordado por la omnipresencia de Mussolini, que cre&oacute; una Copa Duce que entreg&oacute; al vencedor y que era cuatro veces m&aacute;s grande que el trofeo de campe&oacute;n del mundo. Por el saludo fascista de la selecci&oacute;n italiana al principio de cada partido, que acompa&ntilde;aban tambi&eacute;n algunos &aacute;rbitros (muchos en n&oacute;mina del propio Mussolini). Y por la historia de los <em>Oriundi</em>, los cuatro argentinos y el brasile&ntilde;o que se nacionalizaron italianos en tiempo r&eacute;cord y que se convirtieron en campeones en un Mundial que deb&iacute;a haber ganado la Espa&ntilde;a de Zamora y L&aacute;ngara.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de aquellos <em>oriundi </em>era Luis Monti, que hab&iacute;a disputado la final con Argentina cuatro a&ntilde;os antes. En el Centenario de Montevideo confes&oacute; que lo hizo amenazado por la afici&oacute;n charr&uacute;a si ganaba. En Roma, quien lo amenaz&oacute; fue el propio Mussolini. Si perd&iacute;a. Las normas FIFA obligaban a que un jugador pod&iacute;a cambiar de selecci&oacute;n si llevaba al menos tres a&ntilde;os nacionalizado. Monti apenas llevaba uno. Tampoco cumpl&iacute;an los requisitos Raimundo Orsi, Enrique Guaita y Atilio Demar&iacute;a y el brasile&ntilde;o Guarisi. A Mussolini no le importaban tanto los reglamentos como ganar.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Francia, 1938, los abucheos a la Alemania nazi y La Marsellesa en el Parque de los Pr&iacute;ncipes</strong></h2><p class="article-text">
        Francia 1938 fue, sin duda, el Mundial m&aacute;s pol&iacute;tico de la historia. Europa se asomaba al abismo de la Segunda Guerra Mundial, Espa&ntilde;a se desangraba en la Guerra Civil y Alemania se acababa de anexionar Austria, clasificada por m&eacute;ritos propios para un Mundial que no pudo disputar.
    </p><p class="article-text">
        El partido inaugural se disput&oacute; el 4 de junio de 1938 en el Parque de los Pr&iacute;ncipes de Par&iacute;s entre Alemania (con cinco austr&iacute;acos en el once inicial) y Suiza. En la formaci&oacute;n inicial, los alemanes hicieron el saludo nazi y el Parque de los Pr&iacute;ncipes comenz&oacute; a tronar en abucheos, disturbios y a entonar La Marsellesa. Fue un ambiente similar al m&iacute;tico final de <em>Evasi&oacute;n o victoria</em> (ficci&oacute;n).
    </p><p class="article-text">
        Goebbels hab&iacute;a trazado un plan en el que afirmaba que ganar un partido del Mundial era m&aacute;s importante que tomar una ciudad del Este. El objetivo era id&eacute;ntico al de los Juegos Ol&iacute;mpicos de Berl&iacute;n en 1936: demostrar la superioridad de la raza aria. Y el plan era sumar la magia de los futbolistas austr&iacute;acos, el <em>Wunderteam</em> , una de las selecciones m&aacute;s brillantes del mundo, a la de los teutones. Pero hab&iacute;a un problema: los austr&iacute;acos y los alemanes no se soportaban. En el Mundial de 1934 disputaron un tenso partido por el tercer puesto que ganaron los alemanes por tres goles a dos. Y un segundo problema: la estrella del f&uacute;tbol austr&iacute;aco Matthias Sindelar, considerado uno de los mejores jugadores de f&uacute;tbol del mundo, aduc&iacute;a problemas f&iacute;sicos y no fue convocado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Matthias Sindelar.                            </span>
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        Sindelar hab&iacute;a disputado meses antes un amistoso entre Alemania y Austria frente a los jerarcas nazis. En la primera parte, fall&oacute; dos goles a prop&oacute;sito. En la segunda, marc&oacute; y lo celebr&oacute; ante el palco. Antes del Mundial de Francia dej&oacute; el f&uacute;tbol y mont&oacute; un caf&eacute; en Viena. En 1939 fue encontrado muerto junto a su novia en su apartamento. Oficialmente, fue un suicido. Pero siempre se sospech&oacute; que fue un asesinato de la Gestapo. A su funeral acudieron 20.000 austr&iacute;acos, en el primer desaf&iacute;o silencioso a la Alemania nazi.
    </p><p class="article-text">
        Aquel partido de junio de 1938 acab&oacute; en empate a uno entre Alemania y Suiza. No hab&iacute;a penaltis, as&iacute; que dos d&iacute;as despu&eacute;s se volvi&oacute; a jugar en el Parque de los Pr&iacute;ncipes. Esta vez Suiza gole&oacute; cuatro a dos y elimin&oacute; a la Alemania nazi en primera ronda. Los alemanes nunca volvieron a caer tan pronto en unos Mundiales hasta 2018, ochenta a&ntilde;os despu&eacute;s.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Brasil, 1950, el &aacute;rbitro m&aacute;s viejo de los Mundiales que no esperaba ni a los presidentes</strong></h2><p class="article-text">
        George Reader se jubil&oacute; dos veces como &aacute;rbitro. Primero en 1944 y despu&eacute;s en 1950. Reader era el &aacute;rbitro m&aacute;s conocido del mundo, en unos a&ntilde;os devastadores, con millones de muertos y pa&iacute;ses arrasados tras la II Guerra Mundial. Durante la contienda, Reader lleg&oacute; a arbitrar partidos en Inglaterra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Era maestro de escuela, pero su prestigio le persegu&iacute;a. Tanto que una vez retirado las selecciones de f&uacute;tbol le requer&iacute;an para sus amistosos. No se negaba. Tampoco cuando Inglaterra decidi&oacute; participar por primera vez en un Mundial de futbol, el de Brasil en 1950, y llevar al otro lado del Atl&aacute;ntico a lo mejor del deporte que hab&iacute;a inventado.
    </p><p class="article-text">
        Reader se hab&iacute;a retirado pero fue convencido para arbitrar aquel Mundial. Su silbato fue el primero que se escuch&oacute; en el gran Maracan&aacute;, en el partido inaugural en el que Brasil gan&oacute; a M&eacute;xico por cuatro a cero. Tambi&eacute;n lo &uacute;ltimo que escucharon los 200.000 brasile&ntilde;os que atestaban el estadio en la tarde del<em> Maracanazo</em>, aquel partido (que no final) que Brasil se promet&iacute;a ganar sin bajarse del autob&uacute;s pero en el que venci&oacute; Uruguay.
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                    alt="George Reader, a la derecha, en la famosa final del &#039;maracanazo&#039;."
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            <span class="title">
                George Reader, a la derecha, en la famosa final del &#039;maracanazo&#039;.                            </span>
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        Antes de aquel pitido final que dej&oacute; a un pa&iacute;s entero en depresi&oacute;n (hubo suicidios en el estadio), Reader hizo valer su condici&oacute;n de colegiado ingl&eacute;s. El partido inaugural comenz&oacute; a su hora, a pesar de que el presidente de Brasil Eurico Dutra a&uacute;n no hab&iacute;a llegado (lo hizo media hora m&aacute;s tarde). Y cuando se tuvo que emplear a fondo para sacar del c&eacute;sped a una nube de periodistas y fot&oacute;grafos despu&eacute;s de que Brasil marcase su primer gol en aquel Mundial.
    </p><p class="article-text">
        Reader se retir&oacute;, pero no del todo. Acab&oacute; siendo presidente del Southampton, una ciudad portuaria al suroeste de Londres. Y se sent&oacute; junto a Isabel II en 1976, el d&iacute;a en el que su equipo le gan&oacute; la FA Cup al Manchester United.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Suiza, 1954, el primer partido en directo retransmitido por la televisi&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        El 16 de junio de 1954 a&uacute;n quedaban dos a&ntilde;os para que naciera Televisi&oacute;n Espa&ntilde;ola. Por eso, la gran novedad del Mundial de f&uacute;tbol de Suiza no lleg&oacute; a Espa&ntilde;a. Los ciudadanos de Francia, Inglaterra, B&eacute;lgica, Italia, Dinamarca, Holanda, Suiza y Alemania s&iacute; pudieron ver lo nunca visto hasta entonces: f&uacute;tbol por televisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Suiza 1954 no tuvo partido inaugural como tal, sino otro carrusel de encuentros a la misma hora de la fase de grupos. Pero Eurovisi&oacute;n, que ya exist&iacute;a entonces, decidi&oacute; que el Yugoslavia-Francia fuese el primer partido de f&uacute;tbol de la historia retransmitido en directo por televisi&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una cámara de televisión en la inauguración de Suiza 1954."
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            <span class="title">
                Una cámara de televisión en la inauguración de Suiza 1954.                            </span>
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        Y como era de esperar, fue, quiz&aacute;s, el partido m&aacute;s aburrido de uno de los mundiales m&aacute;s recordados. Yugoslavia gan&oacute; por uno a cero, al inicio de un torneo que arroj&oacute; una media de 5,38 goles por partido. Se trata de un r&eacute;cord imbatido hasta la fecha. Un ejemplo, el partido de cuartos de final entre Austria y Suiza. El marcador final fue de siete a cinco para los austr&iacute;acos, que jugaron el final del partido con un portero afectado por un golpe de calor (entonces no hab&iacute;a cambios), que deambulaba de palo a palo de su propia porter&iacute;a, al que un auxiliar arrojaba agua desde el fondo y que al d&iacute;a siguiente no recordaba nada.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Suecia, 1958, el r&eacute;cord negativo de 'La Tota' Carbajal y M&eacute;xico</strong></h2><p class="article-text">
        M&eacute;xico, que este a&ntilde;o repite es, con diferencia, el pa&iacute;s que m&aacute;s partidos inaugurales ha disputado en toda la historia de los mundiales. La Tricolor ha disputado siete encuentros inaugurales: 1930, 1950, 1954, 1958, 1970, 2010 y 2026. Pero no pudo empezar peor. Lleg&oacute; a Suecia en 1958 con un triste balance: hab&iacute;a perdido todos los partidos disputados.
    </p><p class="article-text">
        M&eacute;xico contaba, adem&aacute;s, con un portero m&iacute;tico: Antonio <em>La Tota</em> Carbajal. El arquero se convert&iacute;a en el primer futbolista en disputar tres mundiales. Y a&uacute;n le quedar&iacute;an dos m&aacute;s. Pero llevaba ya un acumulado de 13 goles en apenas cuatro partidos.
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                Antonio Carbajal.                            </span>
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        Aquel 8 de junio de 1958, M&eacute;xico debutaba ante la anfitriona, Suecia, en un partido retransmitido para todo el mundo... que dispusiera de televisi&oacute;n. Los mexicanos se conjuraron para ara&ntilde;ar, al menos, su primer punto en los mundiales. Pero la cosa no pudo empezar peor. La Tota tuvo que acudir tres veces a recoger la pelota del fondo de su porter&iacute;a. Carbajal, que iba a ostentar durante a&ntilde;os el r&eacute;cord del jugador con m&aacute;s mundiales (cinco), bat&iacute;a un r&eacute;cord negativo: 16 goles recibidos en cinco partidos mundialistas.
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, M&eacute;xico al menos logr&oacute; arrancar en Suecia su primer punto. Fue tres d&iacute;as despu&eacute;s en un empate a uno frente a Gales. Una gesta que se celebr&oacute; por todo el pa&iacute;s. Tambi&eacute;n en Suecia.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Chile, 1962, &ldquo;porque nada tenemos, lo haremos todo&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        El 30 de mayo de 1962 arranc&oacute; el Mundial de Chile con cuatro partidos a la misma hora. Sin partido inaugural como tal, el Chile-Suiza en el Estadio Nacional de Santiago cont&oacute; con una peque&ntilde;a ceremonia, casi m&aacute;s luctuosa que festiva. 32 d&iacute;as antes hab&iacute;a muerto de manera repentina Carlos Dittborn, considerado como el responsable de que un pa&iacute;s como Chile acogiese un acontecimiento tan importante como un Mundial de f&uacute;tbol.
    </p><p class="article-text">
        Aquel 30 de mayo, sus dos hijos hicieron el saque de honor. La selecci&oacute;n de Chile, denominada entonces la Roja, luci&oacute; luto bajo su escudo. Y arranc&oacute; un Mundial que la historia considera que Dittborn, diplom&aacute;tico de carrera, le arrebat&oacute; a Argentina con una frase que en Chile sintetiza la deriva del propio pa&iacute;s. Y que se ha usado en multitud de contextos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Casas derrumbadas en el terremoto de Valdivia de 1960.                            </span>
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        La frase luce en el marcador del estadio de Arica, que lleva precisamente el nombre de Dittborn y que fue sede de un Mundial que casi no se celebr&oacute; por un terremoto dos a&ntilde;os antes. Dittborn se dirigi&oacute; as&iacute;, en cuatro idiomas, a la asamblea de la FIFA justo despu&eacute;s de que el presidente del f&uacute;tbol argentino dijese: &ldquo;Podemos organizar el Mundial ma&ntilde;ana mismo. Lo tenemos todo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Chile apenas ten&iacute;a estadios e infraestructuras. El Nacional de Santiago, que 11 a&ntilde;os despu&eacute;s se convirti&oacute; en el mayor centro de detenci&oacute;n tras el golpe de Pinochet, y poco m&aacute;s. El terremoto de Valdivia, dos a&ntilde;os antes, dej&oacute; 2.000 muertos y dos millones de afectados. El propio Dittborn plante&oacute; renunciar al Mundial y devolver el dinero. Pero el presidente Alessandri se neg&oacute;: &ldquo;El Mundial se hace s&iacute; o s&iacute;&rdquo;. Otra frase para la historia del pa&iacute;s andino.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Inglaterra, 1966, el trofeo que rescat&oacute; un perro</strong></h2><p class="article-text">
        Inglaterra invent&oacute; el f&uacute;tbol pero renunci&oacute; a los primeros Mundiales por esa flema tan brit&aacute;nica. Pero la enorme acogida de este torneo total les hizo recapacitar tanto que se apresuraron a organizar el suyo. En 1968, en plena efervescencia de la cultura anglosajona, Inglaterra inaugurar&iacute;a y ganar&iacute;a su propio Mundial, con un trofeo que perdi&oacute;, que encontr&oacute; un perro y en el que casi tiene que debutar con los suplentes.
    </p><p class="article-text">
        Wembley acogi&oacute; el partido inaugural el 11 de julio de 1966. Inglaterra se enfrentaba a Uruguay en un partido televisado en medio mundo, con su ceremonia de inauguraci&oacute;n y la presencia de la reina Isabel II. Apenas una hora antes, Harold Shepherdson, el utillero del equipo ingl&eacute;s, se dio cuenta de que se hab&iacute;a olvidado de los documentos de casi todo el equipo titular. Sin esas fichas no pod&iacute;an jugar. Los ingleses preparaban un debut con los suplentes, pero un motorista logr&oacute; cruzar Londres a toda velocidad y llegar a tiempo.
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                    alt="Pickles posa ante las cámaras con un balón tras encontrar la Copa del Mundo robada en Inglaterra 1966."
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            <span class="title">
                Pickles posa ante las cámaras con un balón tras encontrar la Copa del Mundo robada en Inglaterra 1966.                            </span>
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        Aquella fue la gran an&eacute;cdota de una final en la que Uruguay se encerr&oacute; atr&aacute;s para empatar (y lo logr&oacute;) y los periodistas ingleses escribieron que si tuviesen que presenciar m&aacute;s partidos as&iacute; acabar&iacute;an pidiendo el cambio de secci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero el gran protagonista fue un <em>border collie</em> mestizo llamado Pickles (pepinillos). Tres meses antes, un ladr&oacute;n rob&oacute; el trofeo, expuesto al p&uacute;blico en Londres. Aquello se vivi&oacute; como un drama e incluso un rid&iacute;culo mundial. Hasta que Pickles, de paseo con su due&ntilde;o, descubri&oacute; la copa envuelta en papel de peri&oacute;dico en el jard&iacute;n de una casa. El animal no solo recibi&oacute; una suculenta recompensa (que cobr&oacute; su amo), sino que acudi&oacute; a la celebraci&oacute;n del t&iacute;tulo, comi&oacute; lo mismo que los futbolistas y hasta se convirti&oacute; en una peque&ntilde;a estrella del cine.
    </p><h2 class="article-text"><strong>M&eacute;xico, 1970, un sovi&eacute;tico se lleva la primera tarjeta amarilla de la historia </strong></h2><p class="article-text">
        El 31 de mayo de 1970 a las 12 del mediod&iacute;a hac&iacute;a un calor imposible en el fastuoso estadio Azteca de Ciudad de M&eacute;xico. A esa hora, y para que se pudiera ver en Espa&ntilde;a, arrancaba un primer partido del Mundial de M&eacute;xico repleto de estrenos. Se estren&oacute; la televisi&oacute;n en color y los escasos telespectadores con esa tecnolog&iacute;a pudieron ver la primera tarjeta amarilla de la historia.
    </p><p class="article-text">
        El &aacute;rbitro alem&aacute;n Kurt Tschensche se la mostr&oacute; al sovi&eacute;tico Kakhi Asatiani por conducta antideportiva. Fue la primera tarjeta amarilla de la historia del f&uacute;tbol, bajo un sol abrasador.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El árbitro muestra, con disimulo, la primera tarjeta amarilla de la historia de los mundiales de fútbol.                            </span>
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        Los sovi&eacute;ticos, que hab&iacute;an intentado adaptarse al clima mexicano y a jugar en altura, protagonizaron otra an&eacute;cdota. Su seleccionador, Gavril Kachalin, vio que la ceremonia inaugural iba a durar mucho. Su once inicial ten&iacute;a que posar junto al de M&eacute;xico durante un buen rato a pleno sol. As&iacute; que decidi&oacute; sacar a todo el equipo suplente a posar para la posteridad. Poco antes de que comenzase el partido salieron los titulares.
    </p><p class="article-text">
        El encuentro acab&oacute; cero a cero, en un nuevo Mundial en el que M&eacute;xico iba a disputar el partido inaugural. A&uacute;n quedaban unos cuantos m&aacute;s. Y al menos dos en el estadio Azteca, al que cant&oacute; Calamaro. Pero al de 1986.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Alemania, 1974, la maldici&oacute;n del campe&oacute;n, la ausencia de Pel&eacute; y no le den de beber a los polic&iacute;as escoceses</strong></h2><p class="article-text">
        El Mundial de 1974 lo estren&oacute; el campe&oacute;n del campeonato anterior por primera vez, y no el anfitri&oacute;n. Brasil gan&oacute; el debut y abri&oacute; la maldici&oacute;n de los partidos inaugurales para los campeones. Los equipos que hab&iacute;an ganado el Mundial anterior no pasaban del empate en el partido inaugural. Al menos hasta Estados Unidos 1994.
    </p><p class="article-text">
        Aquel 13 de junio de 1974, en el Waldstadion de Frankfurt, era la primera vez que un campe&oacute;n y no un anfitri&oacute;n debutaba en el partido inaugural. Brasil frente a Yugoslavia, en un partido en el que no estaba la gran estrella del f&uacute;tbol mundial, Pel&eacute;. O Rei se ausent&oacute; despu&eacute;s de asombrar en los mundiales anteriores. Una d&eacute;cada despu&eacute;s dijo que no acudi&oacute; en protesta por la dictadura militar en su pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Pero la gran an&eacute;cdota de la ceremonia inaugural la protagoniz&oacute; un grupo de polic&iacute;as escoceses dentro de un enorme bal&oacute;n de f&uacute;tbol. Los fastos, muy castizos, consist&iacute;an en una ceremonia largu&iacute;sima en la que se homenajeaba a cada pa&iacute;s participante con una actuaci&oacute;n de su m&uacute;sica m&aacute;s t&iacute;pica. Obviamente, los escoceses acudieron con una banda de gaiteros ataviados como su kilt. Antes, hab&iacute;a barra libre de cerveza alemana. Los escoceses tuvieron que esperar 50 minutos dentro de un bal&oacute;n gigante de f&uacute;tbol antes de que este se abriese y pudieran salir a actuar. Pero hab&iacute;an bebido tanto que del bal&oacute;n no solo salieron gaitas y gaiteros. &ldquo;Lo peor era el olor&rdquo;, declararon, despu&eacute;s, cuando el mundo entero hab&iacute;a contemplado qu&eacute; es lo que hab&iacute;a al fondo de la pelota gigante.
    </p><p class="article-text">
        En el siguiente v&iacute;deo, a partir del minuto 47 comienza el espect&aacute;culo escoc&eacute;s:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h2 class="article-text"><strong>Argentina, 1978, a un kil&oacute;metro del mayor centro de torturas de la dictadura militar</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando la Junta de Comandantes abri&oacute; la ceremonia, decenas de detenidos desaparecidos escuchaban los gritos del festejo mientras conviv&iacute;an con el horror de las salas de tortura&rdquo;. Esta frase est&aacute; escrita en el Museo de la Memoria de Buenos Aires, en la sede de la ESMA, el mayor centro de tortura de la dictadura militar de Argentina.
    </p><p class="article-text">
        El 1 de junio de 1978, el Mundial arrancaba en el estadio Monumental de River Plate. Se enfrentaban Alemania Federal y Polonia, y los militares, con Videla a la cabeza, celebraban con entusiasmo el mayor acontecimiento deportivo que hab&iacute;a acogido Argentina. A diez manzanas de distancia estaba la ESMA. Dentro hab&iacute;a centenares de detenidos, que pod&iacute;an escuchar los gritos del Monumental y el entusiasmo de la inauguraci&oacute;n de un Mundial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Actual entrada a la antigua ESMA de Buenos Aires."
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            <span class="title">
                Actual entrada a la antigua ESMA de Buenos Aires.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Aquel d&iacute;a, a la misma hora en la que se jugaba el partido inaugural, un periodista holand&eacute;s acreditado para cubrir el Mundial decidi&oacute; marcharse a la Plaza de Mayo. Las madres de los desaparecidos se concentraban, como cada jueves, con los famosos pa&ntilde;ales de sus hijos anudados a la cabeza. &ldquo;Queremos saber d&oacute;nde est&aacute;n nuestros hijos, vivos o muertos. Hay miles y miles de hogares sufriendo mucha angustia y desesperaci&oacute;n. Ya no saben a qui&eacute;n recurrir. Les rogamos a ustedes, son nuestra &uacute;ltima esperanza, ay&uacute;dennos&rdquo;, le rogaban al periodista.
    </p><p class="article-text">
        La dictadura argentina sobrevivi&oacute; cinco a&ntilde;os m&aacute;s a aquel Mundial que gan&oacute; la albiceleste de Kempes y Menotti, en unos partidos que ve&iacute;an los torturados y los torturadores juntos. Los militares, incluso, llevaban a los presos a los partidos, por ver si hab&iacute;a alguien que los reconoc&iacute;a para secuestrarlos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Espa&ntilde;a, 1982, la Argentina de Maradona pierde ante B&eacute;lgica y al d&iacute;a siguiente su ej&eacute;rcito se rinde en las Malvinas</strong></h2><p class="article-text">
        Cuatro a&ntilde;os antes, como hizo Mussolini en 1934, la dictadura militar argentina hab&iacute;a usado el Mundial, su Mundial, para afianzarse y ganar cr&eacute;dito internacional. El 13 de junio de 1982, en el Camp Nou, un Diego Armando Maradona de 22 a&ntilde;os fue el segundo futbolista en tocar el bal&oacute;n durante el partido inaugural. La albiceleste defend&iacute;a t&iacute;tulo de campeona frente a B&eacute;lgica. Y contra todo pron&oacute;stico perdi&oacute; el partido. Un solitario gol de Erwin Vandenbergh congel&oacute; a los argentinos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        En la otra punta del planeta, miles de compatriotas argentinos se congelaban o se mor&iacute;an de hambre y penalidades. Al d&iacute;a siguiente del partido inaugural, el ej&eacute;rcito de Argentina se rend&iacute;a en las Malvinas. Hab&iacute;an muerto 650 compatriotas y se hab&iacute;a traumatizado a una generaci&oacute;n entera.
    </p><p class="article-text">
        Aquella rendici&oacute;n supuso el principio del fin de la dictadura militar argentina. La selecci&oacute;n de Kempes y Maradona gan&oacute; solo dos de los cinco partidos que disput&oacute; en Espa&ntilde;a. Ya volver&iacute;a a llegar su turno cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Imagen de los soldados argentinos en Puerto Stanley en las islas Malvinas cedida por Penguin News/Graham Bound. EFE                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>M&eacute;xico, 1986, nueve meses despu&eacute;s del terremoto y una &ldquo;rechifla&rdquo; hist&oacute;rica</strong></h2><p class="article-text">
        Nueve meses antes del 31 de mayo de 1986, un terremoto de una magnitud 8,1 mat&oacute; a miles de mexicanos. Las cifras oficiales calcularon 4.000 v&iacute;ctimas mortales. Otras, incluso, se fueron a m&aacute;s de 40.000. El se&iacute;smo da&ntilde;&oacute; o derrumb&oacute; cientos de edificios e infraestructuras. Pero la mayor&iacute;a de los estadios de f&uacute;tbol de un pa&iacute;s que 15 a&ntilde;os hab&iacute;a organizado un Mundial aguantaron.
    </p><p class="article-text">
        Aquel 31 de mayo el Mundial deber&iacute;a haber arrancado en Colombia, y no, de nuevo, en el estadio Azteca de Ciudad de M&eacute;xico. A las 12:00 del mediod&iacute;a, 90.000 mexicanos llenaban el coliseo y trataban de olvidar la pesadilla de nueve meses atr&aacute;s. Comenz&oacute; a llover y la ceremonia inaugural se celebr&oacute; en los m&aacute;rgenes del campo para no da&ntilde;ar el c&eacute;sped. Los mexicanos que llenaban el estadio apenas vieron nada de unos fastos producidos para la televisi&oacute;n. Aguantaron dos horas de aburrimiento hasta que iba a comenzar el f&uacute;tbol. La Italia campeona de Espa&ntilde;a 82 se enfrentaba contra Bulgaria. Pero quedaban los discursos.
    </p><p class="article-text">
        El presidente de M&eacute;xico era Miguel de la Madrid. Al dirigente apenas se le escuch&oacute; ni en televisi&oacute;n. La &ldquo;rechifla&rdquo; de la afici&oacute;n fue una de las m&aacute;s potentes que se recuerdan en el pa&iacute;s de la tricolor. El presidente lo achac&oacute; al aburrimiento de la afici&oacute;n. Los mexicanos, al descontento con su gesti&oacute;n tras el terremoto. El partido posterior acab&oacute; en bostezos. Italia empat&oacute; con Bulgaria en uno de los encuentros m&aacute;s tediosos del campeonato de la &ldquo;mano de Dios&rdquo;.
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            </figure><h2 class="article-text"><strong>Italia, 1990, la sorpresa de Camer&uacute;n frente a la Argentina de Maradona</strong></h2><p class="article-text">
        8 de junio de 1990. San Siro, Mil&aacute;n. El entonces mejor estadio del mundo acog&iacute;a la inauguraci&oacute;n de un Mundial que marc&oacute; a una generaci&oacute;n con el debut del tambi&eacute;n mejor futbolista de la &eacute;poca: Diego Armando Maradona, la estrella del N&aacute;poles, el equipo del sur que hab&iacute;a derrotado al norte, que lo odiaba.
    </p><p class="article-text">
        Argentina hab&iacute;a ganado aquel partido casi sin bajarse del avi&oacute;n. Enfrente estaba Camer&uacute;n. Su estrella era casi un anciano: Roger Milla. Aquel d&iacute;a, todo el planeta f&uacute;tbol iba con &ldquo;los leones indomables&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Camer&uacute;n gan&oacute; uno a cero aquel partido inaugural, confirmando la maldici&oacute;n del campe&oacute;n. Bilardo, el seleccionador, amenaz&oacute; con volverse a Argentina y estrellar el avi&oacute;n en el oc&eacute;ano si los suyos no comenzaban a jugar al f&uacute;tbol. El drama albiceleste se celebr&oacute; en el resto del mundo. El f&uacute;tbol volv&iacute;a a ser aquel deporte en el que al final no dejan de ser once contra once, y en el que a veces el d&eacute;bil doblega al m&aacute;s fuerte.
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            </figure><h2 class="article-text"><strong>Estados Unidos, 1994, el penalti que fall&oacute; Diana Ross</strong></h2><p class="article-text">
        La FIFA llevaba d&eacute;cadas intentando que el deporte rey lo fuese tambi&eacute;n en Estados Unidos, sin &eacute;xito. Al pa&iacute;s m&aacute;s rico del mundo no le gustaba el <em>soccer, </em>como sucede todav&iacute;a hoy. A sus aficionados le parec&iacute;a aburrido un deporte en el que se pod&iacute;a empatar. O ganar por uno a cero.
    </p><p class="article-text">
        Pero si algo se supone que sab&iacute;an organizar eran los espect&aacute;culos previos y el descanso de los partidos. Ya en 1994 la expectaci&oacute;n por lo que ocurr&iacute;a alrededor de la Superbowl era m&aacute;s importante que el propio encuentro, algo que le encantaba a la FIFA pero que odiaban los aficionados al f&uacute;tbol.
    </p><p class="article-text">
        El 17 de junio de 1994, en el Soldier Field de Chicago, iba a arrancar otro Mundial generacional (el del codazo de Tassotti). Alemania se enfrentaba a Bolivia, aunque antes con Bill Clinton en el palco Estados Unidos ten&iacute;a que demostrar que dominaba el espect&aacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        La actuaci&oacute;n principal estaba en manos de Diana Ross. La cantante ten&iacute;a planificada al mil&iacute;metro una coreograf&iacute;a con un gui&ntilde;o futbolero. La vocalista de The Supremes, estrella de la Motown, corr&iacute;a micr&oacute;fono en mano por un pasillo humano camino del &aacute;rea. La misi&oacute;n no era dif&iacute;cil: chutar un penalti con un portero que claramente se iba a dejar colar el gol y ante una porter&iacute;a acercada que en cuanto el bal&oacute;n entrase saltar&iacute;a en pedazos. Ross fall&oacute; el penalti, la porter&iacute;a se rompi&oacute; y el p&uacute;blico comenz&oacute; a abuchear a la artista. Poco despu&eacute;s, Alemania venci&oacute; por uno a cero a Bolivia, en otro partido aburrido pero en el que marc&oacute; el m&iacute;tico J&uuml;rguen Klissman.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h2 class="article-text"><strong>Francia, 1998, Ricky Martin y el debut de un tal Ronaldo</strong></h2><p class="article-text">
        En Estados Unidos 1994, Ronaldo (Nazario) ten&iacute;a 17 a&ntilde;os. Formaba parte de la selecci&oacute;n de Brasil que gan&oacute; aquel Mundial en la ag&oacute;nica final frente a Italia. Pero no jug&oacute; ni un solo minuto. El 10 de junio de 1998, Brasil inauguraba el Mundial de Francia frente a Escocia, con el esperad&iacute;simo debut de la estrella y su glorioso estado de forma.
    </p><p class="article-text">
        Como era de esperar, el partido inaugural fue poco vistoso y Brasil sufri&oacute; para superar a Escocia. Pero aquel partido fue el principio de El Fen&oacute;meno, que se encontr&oacute; a una inesperada estrella enfrente: Zinedine Zidane.
    </p><p class="article-text">
        Aquel fue el Mundial del Stade de France, de Saint Denis, y de un partido inaugural con una ceremonia a la francesa que se organiz&oacute; especialmente en las calles de Par&iacute;s. Pero en la que el planeta f&uacute;tbol andaba m&aacute;s pendiente de aquel chaval de 21 a&ntilde;os al que ya se comparaba con Pel&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Si hay una canci&oacute;n de los mundiales que se recordar&aacute; por los siglos de los siglos es la Copa de la vida de Ricky Martin, mil y una veces repetida en cualquier fiesta, verbena, bar, discoteca o sarao del planeta desde 1998 y hasta el infinito y m&aacute;s all&aacute;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h2 class="article-text"><strong>Corea y Jap&oacute;n, 2002, Francia pierde frente a Francia</strong></h2><p class="article-text">
        Francia hab&iacute;a ganado su Mundial, el de 1998, y la Eurocopa de 2000. En sus filas campaba el mejor Zidane y <em>les blues </em>so&ntilde;aban con una final con Argentina. En Se&uacute;l, en Corea del Sur, se disputaba el primer Mundial organizado por dos pa&iacute;ses, y tambi&eacute;n en el continente asi&aacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aquel fue el &uacute;ltimo partido inaugural que disput&oacute; la selecci&oacute;n vencedora del Mundial anterior y no la anfitriona. Enfrente, una especie de Francia B: Senegal. 21 de sus 23 convocados jugaban en la Liga Francesa y pr&aacute;cticamente o hab&iacute;an nacido en el Hex&aacute;gono o viv&iacute;an all&iacute; desde peque&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Francia sufri&oacute; la maldici&oacute;n de los partidos inaugurales y Senegal dio la gran sorpresa. Papa Bouba Diop es considerado un h&eacute;roe de Senegal por marcar el solitario gol que tumb&oacute; a aquella fabulosa Francia, que no pas&oacute; de la primera fase.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h2 class="article-text"><strong>Alemania, 2006, el doblete de Wanchope, leyenda de los Ticos </strong></h2><p class="article-text">
        Ganar perdiendo. Paulo Wanchope fue un futbolista pionero. De los primeros latinos en debutar en la Premier League, se convirti&oacute; en una leyenda del Manchester City previo a Guardiola. Pero es, de lejos, el jugador m&aacute;s importante de Costa Rica por un doblete en un partido que los Ticos perdieron.
    </p><p class="article-text">
        El Mundial de 2006 fue en Alemania. En el Allianz Arena de Munich, reci&eacute;n estrenado, se jug&oacute; el partido inaugural, que de nuevo disputaba la selecci&oacute;n germana. Enfrente, Costa Rica, un combinado modesto pero que contaba con un Wanchope ya venido algo a menos aunque lo acababa de fichar el M&aacute;laga.
    </p><p class="article-text">
        La Mannchasft acab&oacute; ganando aquel partido por cuatro a dos. Pero el doblete de Wanchope est&aacute; considerado como una de las grandes haza&ntilde;as de los Ticos, una selecci&oacute;n para nada extra&ntilde;a en los Mundiales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aquel Mundial lo acab&oacute; ganando Italia, en un campeonato que se recuerda especialmente por la m&uacute;sica y por c&oacute;mo los transalpinos adaptaron el <em>Seven nation army</em> de The White Straits al Siamo campioni dil mundo que hoy se escuchan en cualquier estadio del mundo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h2 class="article-text"><strong>Sud&aacute;frica, 2010, la tragedia que siempre persigui&oacute; a Nelson Mandela</strong></h2><p class="article-text">
        Sud&aacute;frica fue el primer Mundial de f&uacute;tbol que se disputaba en &Aacute;frica. Y como casi todo lo que ha ocurrido con multitud de eventos deportivos en el pa&iacute;s el responsable fue Nelson Mandela, que entendi&oacute; el deporte como una manera de coser su naci&oacute;n y de dejar atr&aacute;s las brechas del apartheid.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero la vida de Nelson Mandela fue siempre una tragedia. El 10 de junio de 2010, cuando ven&iacute;a de uno de los conciertos con motivo del Mundial de Sud&aacute;frica, Zenani Mandela, de 13 a&ntilde;os, sufri&oacute; un accidente de tr&aacute;fico y muri&oacute;. Zenani era biznieta de Mandela que, devastado, no acudi&oacute; a la ceremonia inaugural (s&iacute; que lo hizo en la hist&oacute;rica, para Espa&ntilde;a, final).
    </p><p class="article-text">
        Aquel partido inaugural lo disputaron la anfitriona Sud&aacute;frica frente a M&eacute;xico. Y es el mismo partido, pero al rev&eacute;s, que este jueves se ha disputado en el estadio Azteca de Ciudad de M&eacute;xico para inaugurar el Mundial de 2026.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Mandela, con la Copa del Mundo que ganó España en 2010.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Brasil, 2014, una ceremonia sin discursos para evitar las protestas</strong></h2><p class="article-text">
        Ni Dilma Roussef ni Blatter tomaron la palabra en la Arena de Sao Paulo durante la ceremonia inaugural del Mundial de Brasil de 2014. Meses atr&aacute;s, miles de personas se hab&iacute;an echado a la calle en todo el pa&iacute;s por la celebraci&oacute;n del campeonato mundial en el pa&iacute;s sudamericano, con diferencia el m&aacute;s laureado del f&uacute;tbol de selecciones.
    </p><p class="article-text">
        En 2013, en la Copa de Confederaciones que la FIFA organizaba, la torcida brasile&ntilde;a abuche&oacute; de manera contundente a su presidenta. Tambi&eacute;n a Blatter. Y ambos optaron por no arriesgarse en la ceremonia de 2014.
    </p><p class="article-text">
        Los mandatarios, eso s&iacute;, fueron abucheados cuando su imagen apareci&oacute; en el palco del estadio y en las pantallas. Aquel partido inaugural lo disputaron Brasil y Croacia. Ten&iacute;a que ser el Mundial de Neymar, que brill&oacute; con un doblete. Pero fue el de la mayor derrota de la canarinha en un campeonato. Y m&aacute;s en casa. Siete a uno frente a Alemania. Con el Maracanazo, la mayor humillaci&oacute;n de los mundiales para Brasil.
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            </figure><h2 class="article-text"><strong>Rusia, 2018, la peineta de Robbie Williams</strong></h2><p class="article-text">
        La ceremonia inaugural de Rusia en 2018 en el estadio Lukoil de Mosc&uacute; fue la m&aacute;s corta de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas: 15 minutos. Pero aun as&iacute;, el pr&oacute;logo de un campeonato que no se recordar&aacute; por el buen f&uacute;tbol dio mucho que hablar antes, durante y despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La Rusia de Putin contrat&oacute; como actuaci&oacute;n estelar al brit&aacute;nico Robbie Williams, icono del mundo LGTBi, estrella del rock y un fan declarado del f&uacute;tbol. Cuando una c&aacute;mara se le acerc&oacute;, mirando a plano lanz&oacute; una peineta. La antigua Twitter tard&oacute; apenas unos segundos en estallar y en tratar de descifrar ese desaf&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Aunque hubo quien pens&oacute; que se trataba de un gesto de solidaridad a las personas LGTBi de Rusia, brutalmente atacadas en el r&eacute;gimen de Putin, la tesis principal fue la de un gesto contra los <em>haters </em>de Williams que, precisamente, hab&iacute;an criticado que prefiriese el dinero a los derechos humanos. El cantante confes&oacute; cinco d&iacute;as despu&eacute;s que simplemente se le fue la pinza, que improvis&oacute; y que en ese momento no pens&oacute; en nada m&aacute;s que en que el partido iba a empezar y su actuaci&oacute;n ten&iacute;a que acabar.
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            </figure><h2 class="article-text"><strong>Qatar 2022, un Mundial en noviembre y el estreno m&aacute;s pol&eacute;mico del VAR</strong></h2><p class="article-text">
        Sobre el papel, un Qatar-Ecuador es un partido con un escaso inter&eacute;s a nivel mundial. Por mucho que se tratara del partido inaugural de todo un campeonato mundial de f&uacute;tbol, que se celebrase en el mes de noviembre para satisfacer a otro r&eacute;gimen de los petrod&oacute;lares y que a la vez los jugadores no desfalleciesen sobre el c&eacute;sped, le restaba cualquier tipo de inter&eacute;s. Aparte de la ceremonia inaugural estaba la curiosidad del estreno del VAR, la ayuda arbitral tecnol&oacute;gica que desde entonces concentra casi m&aacute;s atenci&oacute;n que el propio juego.
    </p><p class="article-text">
        Obviamente, el VAR se coron&oacute; en Qatar 2022, donde se estren&oacute; con la pronosticada pol&eacute;mica. Apenas hab&iacute;an pasado unos segundos desde el pitido inicial, cuando en una jugada extra&ntilde;a la defensa nerviosa de Qatar, un fallo del portero y el acierto de Ecuador hizo que el bal&oacute;n entrase en la porter&iacute;a local. Los ecuatorianos celebraron el que iba a ser el gol m&aacute;s tempranero de la historia en un partido inaugural de los mundiales. Pero ah&iacute; estaba el VAR para impedirlo.
    </p><p class="article-text">
        El italiano Daniele Orsato pit&oacute; fuera de juego tras la activaci&oacute;n del sistema semiautom&aacute;tico del VAR. Las im&aacute;genes posteriores arrojaron dudas sobre la posici&oacute;n real del delantero ecuatoriano frente al defensa (que era el pen&uacute;ltimo, ya que el portero estaba a&uacute;n m&aacute;s adelantado). Ecuador gan&oacute;, marcando un gol de penalti, pero las sospechas de ama&ntilde;o y de la influencia del r&eacute;gimen catar&iacute; no se escabulleron ante uno de los mundiales m&aacute;s extra&ntilde;os y a destiempo de la historia.
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            </figure><h2 class="article-text">M&eacute;xico, Estados Unidos y Canad&aacute;, 2026, el estadio que consagr&oacute; a Maradona pero que pita a los argentinos</h2><p class="article-text">
        Es escuchar Estadio Azteca y tararear a Calamaro y evocar a Maradona marcando el mejor gol de la historia de los Mundiales y, tambi&eacute;n, el m&aacute;s tramposo. La mano de Dios, con aroma a Sorrentino, siempre resonar&aacute; en el estadio que m&aacute;s partidos de un Mundial de f&uacute;tbol ha acogido, y que tambi&eacute;n coron&oacute; a Pel&eacute; en 1970.
    </p><p class="article-text">
        Pero pese a la enorme argentinidad que evoca su nombre fuera de M&eacute;xico, dentro del pa&iacute;s azteca el peor recuerdo de 1986 es, sin lugar a dudas, Argentina. En el descanso de un tedioso partido inaugural entre M&eacute;xico y Sud&aacute;frica (con dos sudafricanos y un mexicano expulsados) los organizadores del Mundial 2026 trataron de rendir homenaje a aquella Argentina que hace 40 a&ntilde;os se convirti&oacute; en el mejor equipo del mundo. Los mexicanos que llenaban el Estadio Azteca, ahora llamado Ciudad de M&eacute;xico, abuchearon ese peque&ntilde;o homenaje.
    </p><p class="article-text">
        El partido inaugural dej&oacute; otro hito: fue la primera vez en la historia que no cont&oacute; con la presidencia de la m&aacute;xima autoridad del pa&iacute;s. La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum no acudi&oacute;. Antes, explic&oacute; que nunca iba a partidos de f&uacute;tbol y decidi&oacute; sortear su entrada, que finalmente recay&oacute; en manos de la joven Yolett Cervantes.
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                Ceremonia inaugural del Mundial de 2026.                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Alba]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2026 19:46:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Estadios sin acabar, partidos malditos, campeones vencidos y anfitriones humillados: México, la excepción inaugural]]></media:title>
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