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    <title><![CDATA[elDiario.es - Primera Página]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Primera Página]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Nos vemos en los tribunales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/vemos-tribunales_132_13623590.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7745c891-37d0-4d53-92e7-a12688e62686_16-9-discover-aspect-ratio_default_1154432.jpg" width="4618" height="2597" alt="Nos vemos en los tribunales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Vigilar a los poderosos, dar voz a la ciudadanía o contar qué hay detrás de muchas iniciativas públicas tiene un elevado coste para el periodismo independiente</p></div><p class="article-text">
        Vuelvo a asomarme por aqu&iacute; casi seis meses despu&eacute;s, tras un agradable par&oacute;n&nbsp;disfrutando de mi permiso de paternidad y observando la actualidad en la distancia como un mero espectador. La sensaci&oacute;n, sin embargo, es de cierto&nbsp;<em>d&eacute;j&agrave; vu</em> por lo poco que han cambiado las cosas en este tiempo. La recta final de la legislatura solo ha servido para dar un aceler&oacute;n en algunas de las pol&iacute;ticas m&aacute;s controvertidas del Gobierno de Cantabria: nueva promesa de reforma fiscal, liberalizaci&oacute;n del suelo r&uacute;stico en manos de promotores privados, macroproyectos urban&iacute;sticos de dudosa fiabilidad, apuesta extrema por el turismo como motor econ&oacute;mico y una privatizaci&oacute;n sanitaria cada vez m&aacute;s intensa.
    </p><p class="article-text">
        Sobre esto, con gran esfuerzo y profesionalidad, han escrito con todo lujo de detalles mis compa&ntilde;eras de Redacci&oacute;n en elDiario.es durante mi ausencia. Han dado exclusivas relevantes, han aportado informaci&oacute;n desconocida incluso para la oposici&oacute;n parlamentaria, han ofrecido an&aacute;lisis en profundidad y voces de especialistas para dar contexto a lo que estaba ocurriendo. Este trabajo period&iacute;stico ha tenido un alcance espectacular, batiendo r&eacute;cords de audiencia, pero tambi&eacute;n ha tenido repercusiones negativas para el peri&oacute;dico y me veo en la obligaci&oacute;n de cont&aacute;rtelo.
    </p><p class="article-text">
        La principal consecuencia ha sido que el Gobierno de Cantabria nos ha cerrado la puerta. En los casi 12 a&ntilde;os que llevamos desde que pusimos en marcha la edici&oacute;n de elDiario.es en la comunidad aut&oacute;noma nunca nos hab&iacute;an puesto tantas trabas para trabajar como ahora.&nbsp;Si no has le&iacute;do aqu&iacute;&nbsp;una entrevista con la presidenta, Mar&iacute;a Jos&eacute; S&aacute;enz de Buruaga, o con sus consejeros es porque no las aceptan. Conceder una entrevista es voluntario, pero proporcionar informaci&oacute;n de su gesti&oacute;n p&uacute;blica no puede eludirse. 
    </p><p class="article-text">
        A nosotros rara vez nos responden cuando pedimos aclaraciones o intentamos contrastar una noticia. Creemos saber por qu&eacute;. Nuestras informaciones les resultan inc&oacute;modas: los<a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/gobierno-pp-cantabria-destina-216-millones-privatizar-servicios-sanitarios-hospital-religioso-durante-15-anos_1_12682109.html?utm_source=cantabria&amp;utm_campaign=carta_cantabria&amp;utm_medium=cantabria&amp;mc_cid=*%7CCAMPAIGN_UID%7C*&amp;mc_eid=*%7CUNIQID%7C*" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/gobierno-pp-cantabria-destina-216-millones-privatizar-servicios-sanitarios-hospital-religioso-durante-15-anos_1_12682109.html?utm_source=cantabria&amp;utm_campaign=carta_cantabria&amp;utm_medium=cantabria&amp;mc_cid=*%7CCAMPAIGN_UID%7C*&amp;mc_eid=*%7CUNIQID%7C*" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">256 millones</a> destinados a privatizar servicios sanitarios en un hospital religioso durante 20 a&ntilde;os, la<a href="https://www.eldiario.es/cantabria/gobierno-cantabria-recalificara-100-000-metros-cuadrados-villaverde-pontones-surf-resort-piscina-olas-alojamiento-restaurantes_1_13341015.html?utm_source=cantabria&amp;utm_campaign=carta_cantabria&amp;utm_medium=cantabria&amp;mc_cid=*%7CCAMPAIGN_UID%7C*&amp;mc_eid=*%7CUNIQID%7C*" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://www.eldiario.es/cantabria/gobierno-cantabria-recalificara-100-000-metros-cuadrados-villaverde-pontones-surf-resort-piscina-olas-alojamiento-restaurantes_1_13341015.html?utm_source=cantabria&amp;utm_campaign=carta_cantabria&amp;utm_medium=cantabria&amp;mc_cid=*%7CCAMPAIGN_UID%7C*&amp;mc_eid=*%7CUNIQID%7C*" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recalificaci&oacute;n</a> de 100.000 metros cuadrados para un <em>resort </em>con piscina de olas o el d&iacute;a que el Gobierno present&oacute; un<a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/gobierno-buruaga-convoca-medios-informar-estudio-favor-proyecto-altamira-no-existe_1_12425445.html?utm_source=cantabria&amp;utm_campaign=carta_cantabria&amp;utm_medium=cantabria&amp;mc_cid=*%7CCAMPAIGN_UID%7C*&amp;mc_eid=*%7CUNIQID%7C*" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/gobierno-buruaga-convoca-medios-informar-estudio-favor-proyecto-altamira-no-existe_1_12425445.html?utm_source=cantabria&amp;utm_campaign=carta_cantabria&amp;utm_medium=cantabria&amp;mc_cid=*%7CCAMPAIGN_UID%7C*&amp;mc_eid=*%7CUNIQID%7C*" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio favorable</a> al centro de datos de Altamira que no existe. Por eso son reacios a facilitarnos informaci&oacute;n, y eso nos obliga a recurrir continuamente a peticiones de transparencia que, en la mayor&iacute;a de los casos, se quedan sin respuesta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Detrás de estas informaciones hay una redacción pequeña, con profesionales que vivimos en Cantabria y contamos lo que pasa aquí sin depender de bancos, fondos de inversión, ni intereses partidistas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n de boicot informativo se ha trasladado este a&ntilde;o a la exclusi&oacute;n de elDiario.es de las campa&ntilde;as de publicidad institucional y los patrocinios del Gobierno de Cantabria. Dinero p&uacute;blico que se invierte en los medios de comunicaci&oacute;n pero que se distribuye con criterios arbitrarios en vez de a trav&eacute;s de baremos objetivos y cuantificables como exige la ley. El Ayuntamiento de Santander lleva a&ntilde;os haciendo lo mismo, y hemos tenido que ir a los tribunales. El juzgado ya ha admitido a tr&aacute;mite nuestra demanda y esperamos tener buenas noticias muy pronto. Ahora tocar&aacute; hacer lo mismo con Buruaga y sus consejeros.
    </p><p class="article-text">
        Vigilar a los poderosos, dar voz a la ciudadan&iacute;a o contar qu&eacute; hay detr&aacute;s de muchas iniciativas p&uacute;blicas tiene un elevado coste para el periodismo independiente. Detr&aacute;s de estas informaciones hay una redacci&oacute;n peque&ntilde;a, con profesionales que vivimos en Cantabria y contamos lo que pasa aqu&iacute; sin depender de bancos, fondos de inversi&oacute;n, ni intereses partidistas. Si no lo contamos nosotros, muchas de estas historias no las contar&iacute;a nadie. Y necesitamos tu colaboraci&oacute;n para llegar m&aacute;s lejos. Por eso, si no lo eres ya, <a href="https://usuarios.eldiario.es/hazte_socio/?utm_source=cantabria&amp;utm_campaign=eell&amp;utm_medium=all" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">te pido que te hagas socio o socia o aumentes tu cuota</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laro García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/vemos-tribunales_132_13623590.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Oct 2026 19:53:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nos vemos en los tribunales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Periodismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hecho el PSIR (y pronto los PAT), hecha la trampa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/hecho-psir-pronto-pat-hecha-trampa_132_13616992.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9c15577f-b3b6-4e42-b556-c6ec2af5c6a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hecho el PSIR (y pronto los PAT), hecha la trampa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno del PP abusa de figuras de excepción como la de Proyecto Singular de Interés Regional (PSIR) instalando un estado de excepción jurídico para beneficio de unos pocos</p></div><p class="article-text">
        Que el Gobierno de Espa&ntilde;a caiga en manos del PP y Vox no es solo una cuesti&oacute;n de batallas culturales, por mucha importancia que estas tengan. Porque esas batallas culturales, en las que las derechas ponen tanto entusiasmo &mdash;los feminismos, las libertades y derechos del colectivo LGTBQ+, la identidad cultural &ldquo;espa&ntilde;ola&rdquo; y su tic racista, la memoria democr&aacute;tica&hellip;&mdash; se acompa&ntilde;an de una salvaje agenda econ&oacute;mica neoliberal que beneficia a las &eacute;lites sin necesidad de justificaci&oacute;n, de un modo extremista y program&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        En 2025, el <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/pp-vox-aprueban-cantabria-ley-simplificacion-administrativa-abre-puerta-vivienda-libre-psir_1_12138652.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">PP y Vox lograron la aprobaci&oacute;n en Cantabria de una Ley de Simplificaci&oacute;n Administrativa</a> que abr&iacute;a la puerta a incluir la vivienda libre entre los usos que autorizan la utilizaci&oacute;n de la figura de Proyecto Singular de Inter&eacute;s Regional (PSIR), m&aacute;s all&aacute; de las actuaciones tradicionalmente consideradas de verdadero &ldquo;inter&eacute;s&rdquo; para la Comunidad Aut&oacute;noma. En la oposici&oacute;n, regionalistas y socialistas votaban en contra de la que calificaron como &ldquo;ley de especulaci&oacute;n&rdquo; que, m&aacute;s all&aacute; de regular, &ldquo;desregula&rdquo;, efectuando un feliz cambio de rumbo, pues en la pasada legislatura contribuyeron a este tipo de pr&aacute;ctica cuando, gobernando en coalici&oacute;n, intentaron aprobar un PSIR, el del Bojar, entre Santa Cruz de Bezana y Camargo, para construir una ciudad artificial de m&aacute;s de un millar de viviendas. Una fort&iacute;sima oposici&oacute;n vecinal, que no acept&oacute; la expropiaci&oacute;n del territorio, sus casas y negocios, consigui&oacute; parar aquello: la CROTU no lo aprob&oacute; finalmente. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.youtube.com/watch?v=9ZnVyyEV6r4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Hecho el PSIR, hecha la trampa&rdquo;:</a> con este explicativo t&iacute;tulo se reun&iacute;a hace unos d&iacute;as una nutrida presencia vecinal en torno a la charla organizada por CNSV, con la presencia de Olga Ag&uuml;ero, decana del Colegio de Periodistas de Cantabria y periodista de elDiario.es; Carlos Garc&iacute;a, de la <a href="https://arcacantabria.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asociaci&oacute;n ecologista que ha salvado tantos espacios naturales de Cantabria, ARCA</a>, y &nbsp;la participaci&oacute;n de personas afectadas por los distintos PSIR &mdash;<a href="https://www.eldiario.es/cantabria/gobierno-recula-reduce-65-tamano-macroparque-industrial-laredo-avanzar-empresas-quieren-instalarse_1_12906253.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">macroparque industrial de Laredo</a>, <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/gobierno-cantabria-aprueba-interes-regional-proyecto-turistico-vinculado-surf-argumentos-promotor-privado_1_13605513.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Olucas</a>, <a href="https://www.facebook.com/salvarexcavadas/?locale=es_ES" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las Excavadas</a>, <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/propietarios-vecinos-crean-asociacion-afectados-psir-futuro-poligono-solia_1_13553052.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Marcha Gris</a>&hellip;&mdash;. Las intervenciones mostraron que el sentir popular creciente es avalado por los datos: desde que fue aprobado en 2001, la figura de PSIR no ha dejado de multiplicar su presencia hasta el punto de que se podr&iacute;a decir, como ha se&ntilde;alado la propia Ag&uuml;ero, que <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/legislatura-psir-gobierno-pp-impulsa-seis-proyectos-recalificacion-suelo-promotores-privados_1_13568249.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nos encontramos en la &ldquo;legislatura del PSIR</a>&rdquo;, en la que&nbsp;&ldquo;el Gobierno puede expropiar casas y propiedades de cualquier ciudadano para que un promotor privado haga negocio siempre que tambi&eacute;n a&ntilde;ada alguna equipaci&oacute;n p&uacute;blica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La proliferaci&oacute;n de proyectos de este tipo en Cantabria permite hacerse una idea de c&oacute;mo un instrumento concebido para actuaciones excepcionales se ha extendido a iniciativas de naturaleza muy diversa. Ah&iacute; est&aacute;n La Pasiega, el gran pol&iacute;gono log&iacute;stico e industrial que transforma suelo agr&iacute;cola en Pi&eacute;lagos <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/cantabria-aumenta-92-gasto-total-previsto-pasiega-superar-230-millones_1_13317618.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con un sobrecoste ya del 92%</a>; Las Excavadas (BISALIA), otro proyecto de suelo industrial en las mieses de Torrelavega y Cartes, fuertemente contestado por propietarios y colectivos vecinales; el <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/gobierno-recula-reduce-65-tamano-macroparque-industrial-laredo-avanzar-empresas-quieren-instalarse_1_12906253.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">PSIR industrial de Laredo</a>, que tambi&eacute;n afecta a terrenos de particulares; el <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/casa-inquisidor-hotel-boutique-lujo-gobierno-cantabria-acelera-privatizacion-patrimonio-historico_1_11769499.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hotel de lujo del Palacio de Corro, entre Santillana del Mar y Suances</a>, que pretende facilitar una actividad tur&iacute;stica privada mediante esta figura; Olucas Surf Center, el proyecto de piscina de olas y complejo tur&iacute;stico en Villaverde de Pontones, donde <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/cantabristas-despliega-pancarta-gigante-psir-olucas-terrenos-afectados-villaverde-pontones_1_13614519.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cantabristas ha llamado a manifestarse este pr&oacute;ximo 31 de octubre </a>&nbsp;con una gran pancarta; Bosques de Santander, <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/vecinos-rucandial-afectados-psir-real-piasca-seguimos-disponer-informacion-oficial-suficiente_1_13611390.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">macroproyecto urban&iacute;stico promovido por la empresa constructora Real de Piasca</a>, con una ya fort&iacute;sima respuesta vecinal; o el <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/gobierno-cantabria-activa-psir-suelo-rustico-construir-vivienda-libre-castro-pelotazo-urbanistico-legislatura-denuncio-prc_1_13332833.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proyecto residencial anunciado en Castro Urdiales</a>, con unas 1.700 viviendas previstas, aproximadamente la mitad de mercado libre. A ellos se suman actuaciones relacionadas con centros de datos, como Altamira, y sucesivas ampliaciones de espacios empresariales. Pol&iacute;gonos, hoteles, complejos recreativos, promociones residenciales son actividades muy distintas para las que se invoca una misma excepcionalidad urban&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de cada proyecto hay intereses privados privilegiados que consiguen sortear la planificaci&oacute;n urban&iacute;stica ordinaria mediante la legislaci&oacute;n de excepci&oacute;n, pues para nada m&aacute;s y menos que para eso puede utilizarse un PSIR. Para ver qu&eacute; intereses hay detr&aacute;s de cada uno, les remito a este mismo peri&oacute;dico y, para muestra un bot&oacute;n, <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/afectados-psir-unen-proyectos-interes-privado-impulsa-gobierno-cantabria_1_13583799.html?utm_source=chatgpt.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute; tienen una buena enumeraci&oacute;n</a> en uno de los reportajes de la ya citada Ag&uuml;ero. Delante de cada proyecto, por fortuna, <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/afectados-psir-unen-proyectos-interes-privado-impulsa-gobierno-cantabria_1_13583799.html?utm_source=chatgpt.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los especuladores se van a encontrar de frente con la vecinas y vecinos</a>&nbsp;que en Astillero, Villaescusa, Pi&eacute;lagos, Villaverde de Pontones, Laredo, Santander, Torrelavega, Ribamont&aacute;n al Monte&hellip; no piensan tolerar que se destroce su vida ni van a quitar la lupa para permitir un solo paso en falso. 
    </p><p class="article-text">
        De la mano del libertinaje econ&oacute;mico neoliberal del Partido Popular de Buruaga se est&aacute; instalando en esta tierra una secuencia recurrente, consistente en la multiplicaci&oacute;n y normalizaci&oacute;n de procedimientos que permiten excepcionar la planificaci&oacute;n com&uacute;n: los PSIR permiten introducir decisiones singulares que pueden prevalecer sobre la planificaci&oacute;n ordinaria, las sucesivas reformas del suelo ampl&iacute;an las posibilidades de intervenci&oacute;n y edificaci&oacute;n en terrenos r&uacute;sticos e instrumentos como el <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/plan-proteger-cantabria-lleno-excepciones-urbanisticas-permitir-construir-acantilado_1_13519888.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">futuro Plan Regional de Ordenaci&oacute;n Territorial (PROT</a>) del Gobierno de Cantabria, a cuyo anteproyecto <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/plan-proteger-cantabria-lleno-excepciones-urbanisticas-permitir-construir-acantilado_1_13519888.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cantabristas ha presentado alegaciones</a>, contempla herramientas como los Proyectos de Actuaci&oacute;n Territorial (PAT), que como ha se&ntilde;alado la organizaci&oacute;n pol&iacute;tica soberanista ser&aacute;n &ldquo;otra figura que desactiva la protecci&oacute;n&rdquo; amparada en &ldquo;un supuesto inter&eacute;s p&uacute;blico&rdquo;. Reglas de juego urban&iacute;sticas que convierten la excepci&oacute;n en v&iacute;a ordinaria.
    </p><p class="article-text">
        En filosof&iacute;a pol&iacute;tica hay una c&eacute;lebre formulaci&oacute;n de Carl Schmitt que ha dado para muchas glosas y reflexiones: &ldquo;Soberano es quien decide sobre el estado de excepci&oacute;n&rdquo;. Schmitt quer&iacute;a decir con esto, all&aacute; por 1922, entre otras cosas, que la verdadera esencia del poder pol&iacute;tico no se muestra en la administraci&oacute;n diaria de las leyes, sino en los momentos l&iacute;mite de crisis o peligro en los que la supervivencia del Estado est&aacute; en juego. Sin embargo, lo que otros autores han puesto de manifiesto, por ejemplo Giorgio Agamben en <em>Estado de excepci&oacute;n</em>, es que en nuestras maltrechas democracias la excepcionalidad tiende a dejar de ser una respuesta provisional a circunstancias extraordinarias para convertirse en un paradigma normal de gobierno. La paradoja es que la excepci&oacute;n no necesariamente destruye el orden jur&iacute;dico, puede operar desde &eacute;l, mediante procedimientos formalmente legales. &iquest;Les suena? Los PSIR &mdash;y, si nada lo remedia, pronto los PAT&mdash; no son una suspensi&oacute;n ilegal de las normas, sino la institucionalizaci&oacute;n legal de la excepci&oacute;n que amenaza con convertirse en una forma ordinaria de gobernar nuestro suelo.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el territorio deja de ser considerado la condici&oacute;n material de la vida compartida y se entiende como una superficie disponible para la realizaci&oacute;n de proyectos econ&oacute;micos particulares, cuando se utiliza como una mera oportunidad de negocio, son v&iacute;ctimas colaterales la participaci&oacute;n ciudadana, la autonom&iacute;a municipal y la deliberaci&oacute;n colectiva, en definitiva, la democracia.&nbsp;Las decisiones mediante herramientas democr&aacute;ticas se sustituyen as&iacute;, como desgraciadamente estamos viendo, por instrumentos singularmente antidemocr&aacute;ticos. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso conviene no perder de vista que las batallas culturales con las que las derechas ocupan buena parte del debate p&uacute;blico tienen su correlato en una ofensiva econ&oacute;mica contra las condiciones materiales de nuestra existencia. No solo se disputa c&oacute;mo debemos vivir, sino qui&eacute;n tiene derecho a decidir sobre aquello que hace posible nuestra vida en com&uacute;n, muy especialmente la tierra. Y, frente a quienes pretenden disponer de nuestro territorio como si fuera suyo, tendremos que ser el pueblo, c&aacute;ntabros y c&aacute;ntabras, quienes les hagamos entender, en el lenguaje de las calles, de los votos, de la cultura, y todos a la vez, que la tierra no se vende, se ama, se protege y se defiende.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Manrique]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/hecho-psir-pronto-pat-hecha-trampa_132_13616992.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Oct 2026 19:57:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hecho el PSIR (y pronto los PAT), hecha la trampa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,María José Sáenz de Buruaga,Urbanismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los derechos que nunca tuviste que pedir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/derechos-tuviste-pedir_1_13580833.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/de1bdad1-2d99-4c0a-bd41-5925a7941cca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los derechos que nunca tuviste que pedir"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 18 de octubre se vuelve a conmemorar el Día Europeo contra la Trata de Seres Humanos. Volveremos a hablar de víctimas. De derechos humanos. De explotación. Condenaremos la trata, como no puede ser de otra manera. Pero ¿qué ocurre con la prostitución? </p></div><p class="article-text">
        &laquo;Qu&eacute; suerte poder decidir si alguien merece los derechos que t&uacute; nunca has tenido que pedir&raquo;. Le&iacute; esta frase hace unos d&iacute;as y pens&eacute; en ellas. 
    </p><p class="article-text">
        Pens&eacute; en lo f&aacute;cil que resulta hablar de libertad cuando nunca has tenido que preguntarte cu&aacute;nto cuesta la tuya. Qu&eacute; generosos somos con la libertad de elecci&oacute;n cuando es el cuerpo de otras el que est&aacute; en juego. Qu&eacute; f&aacute;cil es convertir la vida de otras mujeres en un debate, una opini&oacute;n&hellip; O, en definitiva, en una cuesti&oacute;n para m&aacute;s adelante. Y precisamente de eso, de dejar para m&aacute;s adelante, sabemos bastante.
    </p><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as Santander ha vuelto a hablar de trata y explotaci&oacute;n sexual. Las IV Jornadas organizadas por el Ayuntamiento han puesto sobre la mesa la prostituci&oacute;n, la pornograf&iacute;a, la demanda y la abolici&oacute;n. Y dentro de unos d&iacute;as, el 18 de octubre, volveremos a conmemorar el D&iacute;a Europeo contra la Trata de Seres Humanos.
    </p><p class="article-text">
        Volveremos a hablar de v&iacute;ctimas. De derechos humanos. De explotaci&oacute;n. Condenaremos la trata, como no puede ser de otra manera. Pero &iquest;qu&eacute; ocurre con la prostituci&oacute;n? &iquest;Hasta cu&aacute;ndo vamos a seguir abordando una realidad sin atrevernos a mirar la otra?
    </p><p class="article-text">
        No hace falta irse muy lejos para comprender de qu&eacute; hablamos. Seg&uacute;n recoge la Fiscal&iacute;a de Cantabria, las entidades sociales contabilizan unos diez clubes y 45 pisos vinculados a la prostituci&oacute;n en nuestra comunidad. Sin embargo, son pocos los casos de trata y explotaci&oacute;n sexual que llegan a los tribunales. El miedo de las v&iacute;ctimas a denunciar y las dificultades para investigar lo que sucede en esos pisos ayudan a explicar esa distancia. Porque sospechar que una mujer puede estar sufriendo explotaci&oacute;n no siempre significa disponer de las pruebas necesarias para intervenir. Y esa puerta, mientras tanto, sigue cerrada.
    </p><p class="article-text">
        En el terreno legislativo seguimos distinguiendo qu&eacute; estamos dispuestos a abordar y qu&eacute; puede esperar. El Gobierno ha planteado una ley integral contra la trata y la explotaci&oacute;n de seres humanos, pero ha diferenciado expresamente esta iniciativa del debate sobre la abolici&oacute;n de la prostituci&oacute;n. La propuesta de Ley Org&aacute;nica Abolicionista del Sistema Prostitucional (LOASP), impulsada desde el movimiento feminista, plantea garantizar derechos y alternativas a las mujeres, perseguir el proxenetismo y actuar sobre quienes pagan por prostituirlas. Ese debate, una vez m&aacute;s, queda en otro lugar.
    </p><p class="article-text">
        Porque combatir la trata es imprescindible. Pero &iquest;de verdad podemos conformarnos con perseguir la explotaci&oacute;n sexual sin preguntarnos qui&eacute;n est&aacute; dispuesto a pagar por acceder al cuerpo de esas mujeres?
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; llevamos demasiado tiempo colocando toda la atenci&oacute;n sobre la elecci&oacute;n de ellas.
    </p><p class="article-text">
        Porque hay decisiones que se miran de otra manera cuando nunca has tenido que tomarlas. Cuando la necesidad nunca ha estrechado tanto tus opciones. Cuando nunca has tenido que preguntarte qu&eacute; estar&iacute;as dispuesta a hacer para salir adelante.
    </p><p class="article-text">
        Y entonces hablamos de libertad. De elecci&oacute;n. De consentimiento. Palabras enormes. Pero que no pesan lo mismo en todas las vidas.
    </p><p class="article-text">
        Nos preguntamos si ellas eligen. Cu&aacute;nto eligen. Por qu&eacute; lo hacen. Qu&eacute; alternativas ten&iacute;an. Si consideran que aquello es un trabajo. Si aceptar el dinero convierte autom&aacute;ticamente en libre aquello que ocurre despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; deber&iacute;amos empezar a mirar con la misma insistencia al otro lado. Porque ellos tambi&eacute;n eligen.
    </p><p class="article-text">
        Siempre habr&aacute; alguien atravesando una situaci&oacute;n de necesidad, pobreza o vulnerabilidad. Eso no convierte en inevitable que exista otra persona dispuesta a utilizar esa necesidad como una oportunidad para acceder sexualmente a su cuerpo. La prostituci&oacute;n necesita algo m&aacute;s que una mujer a la que preguntar una y otra vez por qu&eacute; est&aacute; ah&iacute;. Necesita a alguien dispuesto a pagar. Y esa decisi&oacute;n parece interesarnos bastante menos.
    </p><p class="article-text">
        Nos resulta m&aacute;s sencillo discutir durante horas sobre los l&iacute;mites de la libertad de una mujer que preguntarnos qu&eacute; concepci&oacute;n de la sexualidad permite a tantos hombres asumir que el deseo de la otra persona puede dejar de ser imprescindible cuando existe un precio que pueden pagar.
    </p><p class="article-text">
        Eso tambi&eacute;n es una elecci&oacute;n. Pero de esa hablamos mucho menos.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; por eso no basta con condenar la trata. Porque si nuestra respuesta termina cuando hemos identificado al tratante, al proxeneta o a la red criminal, dejamos intacta una pregunta anterior: &iquest;para qui&eacute;n existe ese mercado? &iquest;Qui&eacute;n lo demanda? &iquest;Por qu&eacute; seguimos considerando que esa parte del problema merece mucha menos atenci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Mientras discutimos sobre las palabras, hay mujeres viviendo realidades que cuesta incluso mirar de frente. Mujeres para las que cada d&iacute;a que aplazamos esta conversaci&oacute;n no es una espera te&oacute;rica. Es su vida. Y quiz&aacute; haya algo profundamente cruel en una sociedad capaz de conocer esa realidad, convivir con ella y seguir encontrando razones para dejarla para m&aacute;s adelante.
    </p><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo 18 de octubre volveremos a decir que la trata de seres humanos es intolerable. Y est&aacute; bien que lo hagamos. Quiz&aacute; deber&iacute;amos aprovechar tambi&eacute;n para preguntarnos cu&aacute;nto tiempo m&aacute;s vamos a ser capaces de condenar la explotaci&oacute;n sexual sin atrevernos a mirar de frente la demanda que la hace posible y el sistema prostitucional en el que encuentra compradores.
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; suerte poder llamar elecci&oacute;n a aquello que nunca figurar&aacute; entre tus propias opciones. Qu&eacute; suerte poder discutir sobre la libertad de una mujer cuyo cuerpo nunca tendr&aacute;s que poner t&uacute;. Qu&eacute; suerte, tambi&eacute;n, poder decidir que sus derechos pueden esperar.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; el privilegio no sea solamente disfrutar de derechos que otras tuvieron que conquistar.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; sea poder decidir que los de otras todav&iacute;a pueden esperar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Teresa Vélez. Doctora en Análisis de Problemas Sociales, educadora social y portavoz de la Plataforma Abolicionista de Cantabria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/derechos-tuviste-pedir_1_13580833.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Oct 2026 04:30:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los derechos que nunca tuviste que pedir]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pedro Luis Lobeto: el militante “expuesto y dispuesto”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/pedro-luis-lobeto-militante-expuesto-dispuesto_1_13576461.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/77097bbb-e533-4217-be2f-b2afae7bb8c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x824y390.jpg" width="1200" height="675" alt="Pedro Luis Lobeto: el militante “expuesto y dispuesto”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">«Nosotros éramos los apestados», recuerda el hijo de un militante comunista que estuvo entre rejas hasta 1956, con la conciencia de clase marcada a fuego</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://youtu.be/zehCQWUbkfs?si=r00TO9UoV9gnbLm1" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Pedro Luis Lobeto Santove&ntilde;a</a> naci&oacute; el 5 de septiembre de 1942 en Otero (Herrer&iacute;as), cerca del l&iacute;mite occidental de Cantabria con Asturias. Su memoria sit&uacute;a el comienzo en una precariedad concreta: una vivienda humilde que compara con &laquo;un portal de Bel&eacute;n&raquo; y una abuela, Andrea, que acudi&oacute; desde Camijanes para asistir a su hija en el parto. &laquo;Nac&iacute; en precario&raquo;. La suya no es solo una descripci&oacute;n de la casa. Cuando Pedro lleg&oacute; al mundo, su familia llevaba a&ntilde;os aprendiendo a vivir entre desplazamientos, trabajos inciertos y consecuencias pol&iacute;ticas que no hab&iacute;an terminado con el &uacute;ltimo parte de guerra de 1939.
    </p><p class="article-text">
        Su padre, Alfredo Lobeto Areces, nacido en 1907 en el entorno de Infiesto, era carpintero, de formaci&oacute;n en gran parte autodidacta, militante del Partido Comunista y, seg&uacute;n lo que Pedro le oy&oacute; contar, hab&iacute;a ejercido como comisario pol&iacute;tico durante la guerra. Su madre, Julia Santove&ntilde;a Pel&aacute;ez, nacida en 1915 y procedente de Posada de Llanes, apenas pudo acudir a la escuela: el cuidado de otros miembros de la familia y el trabajo ocuparon pronto ese lugar. Antes de Pedro hab&iacute;an nacido Luisa, Pepe y Lenin. Lenin muri&oacute; siendo todav&iacute;a ni&ntilde;o, despu&eacute;s de una neumon&iacute;a cuya falta de atenci&oacute;n qued&oacute; en la memoria familiar como una p&eacute;rdida evitable. Durante la guerra, Julia qued&oacute; al frente de los hijos y acogi&oacute; adem&aacute;s a su sobrina Aurina.
    </p><p class="article-text">
        Al terminar la guerra, Alfredo pas&oacute; por campos de concentraci&oacute;n y trabajos forzosos vinculados a obras p&uacute;blicas. Regres&oacute; alrededor de 1941. La familia se estableci&oacute; primero en Otero y despu&eacute;s en Puente Nansa, donde &eacute;l encontr&oacute; empleo como carpintero y encargado de encofrados en las obras hidroel&eacute;ctricas de los Saltos del Nansa. Aquellos grandes trabajos transformaban el valle mientras Espa&ntilde;a atravesaba una posguerra de escasez, control pol&iacute;tico y mano de obra sometida a fuertes desigualdades. En 1945 Alfredo fue detenido. Pedro ten&iacute;a unos tres a&ntilde;os. &Eacute;l vincula aquella detenci&oacute;n a la militancia de su padre y a sus contactos en un territorio donde continuaban existiendo redes de apoyo a la resistencia antifranquista. El relato familiar conserva los interrogatorios en el cuartel de Puente Nansa, los malos tratos, una grave lesi&oacute;n pulmonar, y el ingreso en Valdecilla, donde estuvo en riesgo de morir. Despu&eacute;s fue trasladado a la Prisi&oacute;n Provincial de Santander.
    </p><p class="article-text">
        La ausencia paterna se prolong&oacute; aproximadamente 11 a&ntilde;os: siete en prisi&oacute;n preventiva, a la espera de juicio, y cuatro m&aacute;s en El Dueso antes de recuperar la libertad en 1956. Hab&iacute;a sido condenado a pena de muerte, luego a diecisiete a&ntilde;os, pena que se fue reduciendo mediante los mecanismos de redenci&oacute;n por el trabajo. Pedro aprendi&oacute; que una c&aacute;rcel pod&iacute;a extenderse mucho m&aacute;s all&aacute; de sus muros. &laquo;Tortura no solamente al preso, sino a la familia&raquo;, explica. Las visitas exig&iacute;an dinero, viajes y horas que apenas ten&iacute;an. En Santander, las conversaciones se produc&iacute;an a voces entre dos rejas, separadas por un pasillo recorrido por un funcionario. Hab&iacute;a jornadas especiales de visita, pero llegar desde el Nansa segu&iacute;a siendo dif&iacute;cil. Pedro recuerda algo m&aacute;s &iacute;ntimo: su padre fabricaba objetos de madera para los hijos y, desde prisi&oacute;n, segu&iacute;a ejerciendo como padre y maestro. En las cartas correg&iacute;a faltas, planteaba problemas y vigilaba la caligraf&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Una de las escenas que mejor explica la infancia de los hijos de la represi&oacute;n ocurri&oacute; cuando Pedro ten&iacute;a unos siete a&ntilde;os. Julia le escondi&oacute; un documento entre el pie y el calcet&iacute;n y le orden&oacute; entreg&aacute;rselo a Alfredo &uacute;nicamente cuando estuviera solo. Ya dentro de la celda, el padre le pregunt&oacute; delante de otros presos qu&eacute; llevaba. Pedro mir&oacute; a los hombres y contest&oacute;: &laquo;&iquest;Y estos?&raquo;. Las carcajadas deshicieron por un instante la tensi&oacute;n. &Eacute;l no sab&iacute;a qu&eacute; conten&iacute;a el papel; s&iacute; hab&iacute;a aprendido que hab&iacute;a cosas que no pod&iacute;an mostrarse. La clandestinidad lleg&oacute; as&iacute; a su vida antes de que tuviera edad para comprenderla.
    </p><h2 class="article-text">Casi un nomadismo</h2><p class="article-text">
        La familia fue mud&aacute;ndose de Otero a Puente Nansa, Cades, Cabrojo, Ganzo, Camijanes y Vi&eacute;rnoles. Pedro habla de aquella infancia casi como de un nomadismo. Los traslados segu&iacute;an las posibilidades de trabajo, alojamiento y ayuda. Tambi&eacute;n arrastraban la marca de la familia pol&iacute;ticamente se&ntilde;alada. &laquo;Nosotros &eacute;ramos los apestados&raquo;. No todos los vecinos actuaron igual: hubo personas que ayudaron y hogares que sostuvieron a los Lobeto cuando m&aacute;s lo necesitaban. En Ganzo llegaron a convivir cuatro familias en una misma casa; cuando aquella situaci&oacute;n se volvi&oacute; imposible, los miembros del hogar se repartieron. Pedro se fue con su abuela Andrea a Camijanes.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; la econom&iacute;a dom&eacute;stica descansaba en lo que pod&iacute;a producirse o intercambiarse: una vaca, una novilla, alguna tierra, trabajos pagados a veces en especie. Andrea no sab&iacute;a leer ni escribir, pero manejaba las cuentas. Pedro, con diez u once a&ntilde;os, recorr&iacute;a por la ma&ntilde;ana unos tres kil&oacute;metros repartiendo diez o doce panes y acud&iacute;a a la escuela por la tarde. Ayudaba adem&aacute;s con el ganado y las labores del campo. Ese r&eacute;gimen de vida hac&iacute;a que la educaci&oacute;n dependiera tanto de la voluntad familiar como de la existencia de una escuela cercana. Do&ntilde;a Adela lo hab&iacute;a incorporado a clase en Cades antes de la edad reglamentaria; desde Cabrojo camin&oacute; hasta Puente Nansa, a veces con alpargatas de esparto que la lluvia deshac&iacute;a; y en Camijanes recuerda a Mari Carmen Mart&iacute;nez, una maestra que organiz&oacute; una funci&oacute;n teatral para reunir dinero con el que comprar libros de uso com&uacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La insistencia en estudiar ven&iacute;a tambi&eacute;n de casa. Julia, que apenas hab&iacute;a tenido escuela, no quer&iacute;a que los hijos la perdieran; Alfredo ejerc&iacute;a la tutela desde prisi&oacute;n. Pepe, siete a&ntilde;os mayor que Pedro, asumi&oacute; mientras tanto responsabilidades de adulto y se convirti&oacute;, en palabras de su hermano, en &laquo;un padre prematuro&raquo;. Fue pastor, trabaj&oacute; en los Saltos del Nansa y entr&oacute; como aprendiz en carpinter&iacute;a. De &eacute;l qued&oacute; una ense&ntilde;anza que Pedro coloca en el centro de su manera de vivir: &laquo;No hay que rendirse, que hay que luchar y luchar y que no te dan nada si no peleas&raquo;. Antes de convertirse en una convicci&oacute;n pol&iacute;tica fue una &eacute;tica familiar de supervivencia.
    </p><p class="article-text">
        En 1955 los Lobeto pudieron reagruparse en Vi&eacute;rnoles, en una comarca del Besaya que estaba creciendo al ritmo de f&aacute;bricas, minas, talleres y construcci&oacute;n. Julia encontr&oacute; trabajo en la f&aacute;brica textil de Las Caldas de Besaya y Pedro entr&oacute; all&iacute; antes de cumplir los catorce a&ntilde;os. Trabaj&oacute; con sacos y arpilleras, algunos destinados a Solvay, y pas&oacute; por tareas repetitivas y fr&iacute;as mientras esperaba una oportunidad para aprender un oficio mec&aacute;nico que no llegaba. Lo que quer&iacute;a era aprender, avanzar y cobrar por un trabajo reconocido.
    </p><p class="article-text">
        De Las Caldas pas&oacute; a Bodegas Ventureira. Le hab&iacute;an hablado de acompa&ntilde;ar al cami&oacute;n de reparto y aprender a conducir, pero recibi&oacute; una bicicleta con remolque para transportar garrafones por Torrelavega. Cuando entendi&oacute; que las horas y el salario no se correspond&iacute;an con lo acordado, se march&oacute;. Entr&oacute; despu&eacute;s en la construcci&oacute;n como pinche. Aprendi&oacute; alba&ntilde;iler&iacute;a practicando junto a oficiales y termin&oacute; realizando tareas que no se correspond&iacute;an con la categor&iacute;a por la que cobraba. Catorce j&oacute;venes hablaron de reclamarla; tres llegaron a pedir la cuenta y dos se fueron. Pedro encontr&oacute; trabajo en la obra de la Cl&iacute;nica Alba, donde una prueba pr&aacute;ctica le permiti&oacute; obtener la categor&iacute;a profesional y mejorar de manera decisiva el salario. Mucho antes de ocupar un cargo sindical, ya hab&iacute;a aprendido que la diferencia entre ser pe&oacute;n u oficial se traduc&iacute;a en dinero, autonom&iacute;a y dignidad.
    </p><p class="article-text">
        A los 19 a&ntilde;os comenz&oacute; el bachillerato nocturno en el Instituto Marqu&eacute;s de Santillana. Estudiaba despu&eacute;s de trabajar, en una trayectoria educativa hecha de interrupciones. El servicio militar fue una de ellas. Lo define como &laquo;un par&eacute;ntesis&raquo; que suspend&iacute;a empleo e ingresos. Se licenci&oacute; en octubre de 1965. Para entonces llevaba varios a&ntilde;os con Sara Herrera, a quien hab&iacute;a conocido en una romer&iacute;a de San Felices de Buelna cuando &eacute;l ten&iacute;a 19 a&ntilde;os y ella 17. Se casaron el 17 de diciembre de 1966. Su hija Bego&ntilde;a naci&oacute; en 1967 y luego Pedro, en 1970. Mientras formaban la familia fueron tambi&eacute;n levantando su casa en Vi&eacute;rnoles.
    </p><h2 class="article-text">La General</h2><p class="article-text">
        El 20 de diciembre de 1965 Pedro hab&iacute;a entrado en La General, la industria del neum&aacute;tico que en Puente San Miguel hab&iacute;a iniciado ese a&ntilde;o una nueva etapa fabril y que despu&eacute;s pasar&iacute;a a ser Firestone y Bridgestone. Empez&oacute; en trabajos f&iacute;sicos de producci&oacute;n y pronto se present&oacute; a una promoci&oacute;n interna para tres plazas de laboratorio y consigui&oacute; una de ellas. All&iacute; controlaba las mezclas de caucho y sus par&aacute;metros f&iacute;sico-qu&iacute;micos. La promoci&oacute;n le permiti&oacute; unir experiencia obrera y formaci&oacute;n t&eacute;cnica. Retom&oacute; los estudios, complet&oacute; el bachillerato y acab&oacute; titul&aacute;ndose como ingeniero t&eacute;cnico de Minas. Permanecer&iacute;a 39 a&ntilde;os en la empresa.
    </p><p class="article-text">
        La f&aacute;brica fue tambi&eacute;n uno de los grandes espacios de politizaci&oacute;n de la Espa&ntilde;a industrial. En el caso de Pedro, esa conciencia ven&iacute;a de casa, pero se convirti&oacute; en militancia propia durante los a&ntilde;os sesenta. Se vincul&oacute; al PCE y al movimiento de Comisiones Obreras. La actividad clandestina se sosten&iacute;a con reuniones peque&ntilde;as, propaganda, ejemplares de Mundo Obrero, nombres en clave y reglas de seguridad. Parte de la estrategia consist&iacute;a en utilizar los resquicios del sindicato vertical para ocupar puestos de enlace y jurado de empresa desde los que defender intereses obreros. En ese territorio coincidieron comunistas, sindicalistas y sectores de la Hermandad Obrera de Acci&oacute;n Cat&oacute;lica (HOAC). La represi&oacute;n franquista convirti&oacute; reuniones, asociaci&oacute;n y propaganda en materia policial y judicial.
    </p><p class="article-text">
        El 1 de mayo de 1968 Pedro particip&oacute; en Santander en una de aquellas acciones fugaces: gritos de &laquo;Libertad&raquo; y &laquo;Amnist&iacute;a&raquo;, dispersi&oacute;n inmediata y vigilancia. En noviembre llegaron las detenciones. El d&iacute;a 20, al salir del instituto nocturno, sab&iacute;a que pod&iacute;an ir a por &eacute;l. &laquo;Estoy expuesto y dispuesto&raquo;, respondi&oacute; a un compa&ntilde;ero. Dos polic&iacute;as lo esperaban antes de llegar a casa. En la comisar&iacute;a de Torrelavega lo esposaron a un radiador cuyas fijaciones hab&iacute;a colocado &eacute;l mismo a&ntilde;os atr&aacute;s como trabajador de la construcci&oacute;n. Despu&eacute;s pas&oacute; por dependencias policiales y la Prisi&oacute;n Provincial de Santander, dentro de una operaci&oacute;n que alcanz&oacute; a militantes comunistas, trabajadores y personas vinculadas a espacios obreros cristianos.
    </p><p class="article-text">
        Su causa lleg&oacute; al Tribunal de Orden P&uacute;blico, el &oacute;rgano creado por la dictadura para perseguir el disenso pol&iacute;tico. La petici&oacute;n inicial de condena fue mayor, pero tras el proceso y las reducciones qued&oacute; en un a&ntilde;o y medio. En octubre de 1972 ingres&oacute; para cumplirla. Pas&oacute; por Burgos y unos d&iacute;as por Carabanchel, donde coincidi&oacute; con presos relacionados con el Proceso 1001 &mdash;abierto contra la c&uacute;pula del entonces sindicato clandestino Comisiones Obreras&mdash;, y termin&oacute; en la c&aacute;rcel de Ja&eacute;n. Las medidas de indulto y la redenci&oacute;n de pena redujeron el tiempo efectivo y sali&oacute; en abril de 1973. Pedro relativiza esos meses cuando los compara con las condenas mucho m&aacute;s largas de otros compa&ntilde;eros. Lo que no relativiza son las consecuencias familiares.
    </p><p class="article-text">
        Sara se march&oacute; a B&eacute;lgica con Bego&ntilde;a y Pedro y trabaj&oacute; limpiando casas mientras su marido estaba en Ja&eacute;n. Cuando cuenta este episodio, Pedro se detiene para corregir una forma frecuente de narrar la oposici&oacute;n a la dictadura: demasiadas veces la historia se ocupa de los hombres que fueron detenidos y deja fuera a quienes hicieron posible que las familias siguieran existiendo. Julia hab&iacute;a quedado con sus hijos cuando Alfredo entr&oacute; en prisi&oacute;n; Sara sostuvo despu&eacute;s otra ausencia. En su memoria, la pol&iacute;tica clandestina se apoya tambi&eacute;n en trabajos mal pagados, crianza, cartas, viajes y cuidados que rara vez produjeron documentos oficiales.
    </p><p class="article-text">
        Al recuperar la libertad volvi&oacute; a la f&aacute;brica. La empresa hab&iacute;a descontado de su antig&uuml;edad el tiempo de prisi&oacute;n y Pedro reclam&oacute; despu&eacute;s su restituci&oacute;n al amparo de la Ley de Amnist&iacute;a de 1977. Aun as&iacute;, las huellas administrativas de la represi&oacute;n tardaron en desaparecer.
    </p><p class="article-text">
        La vida sindical entr&oacute; entonces en una fase abierta. Pedro fue enlace, representante de los trabajadores y dirigente de CCOO. Vivi&oacute; el cambio empresarial de mediados de los setenta y los 586 despidos que acompa&ntilde;aron aquella reestructuraci&oacute;n, observando c&oacute;mo un conflicto colectivo pod&iacute;a fragmentarse cuando cada trabajador sab&iacute;a si estaba dentro o fuera de la lista. Con la legalizaci&oacute;n de Comisiones Obreras, recibi&oacute;, seg&uacute;n su recuerdo, el primer carn&eacute; de CCOO expedido en Torrelavega. En 1978 afront&oacute; una huelga de dos meses en Firestone. Con el tiempo lleg&oacute; a presidir el comit&eacute; de empresa y a ejercer como liberado sindical. Convenios, negociaciones, cambios de propiedad, enfrentamientos entre modelos sindicales y la defensa de instrumentos como los fondos de pensiones formaron parte de una trayectoria en la que nunca separ&oacute; la condici&oacute;n de trabajador de la responsabilidad colectiva. Incluso jubilado contin&uacute;a ligado a Comisiones Obreras.
    </p><p class="article-text">
        La entrada en la pol&iacute;tica municipal lleg&oacute; en 1979 a trav&eacute;s de la Candidatura Popular Independiente, una agrupaci&oacute;n heterog&eacute;nea surgida en la primera etapa democr&aacute;tica local. Pedro no obtuvo el acta en el momento inicial, pero en 1980 sustituy&oacute; a Florencio Enr&iacute;quez y se incorpor&oacute; a aquella corporaci&oacute;n. Recuerda un Ayuntamiento en el que &laquo;estaba todo en mantillas&raquo;, con muchas necesidades de una ciudad y unos barrios que hab&iacute;an crecido con rapidez. Entre las tareas de aquellos a&ntilde;os estuvo la escolarizaci&oacute;n y la b&uacute;squeda de suelo para nuevos centros. Para alguien que hab&iacute;a repartido pan antes de ir a clase y hab&iacute;a retomado el bachillerato de adulto, garantizar plazas escolares ten&iacute;a una dimensi&oacute;n que iba m&aacute;s all&aacute; de la gesti&oacute;n administrativa.
    </p><p class="article-text">
        Tras la descomposici&oacute;n de la candidatura independiente, regres&oacute; al PCE. Fue concejal entre 1983 y 1987, junto a Emilio de Mier y Jes&uacute;s Cos. En 1987 ocup&oacute; el tercer puesto de la lista y no obtuvo acta. Volvi&oacute; en 1991 con Izquierda Unida, acompa&ntilde;ado por Jes&uacute;s Garc&iacute;a D&iacute;az, y permaneci&oacute; hasta 1999. En total fueron quince a&ntilde;os en el Ayuntamiento. Durante sus &uacute;ltimos ocho a&ntilde;os asumi&oacute; Ecolog&iacute;a y Medio Ambiente. Su manera de recordarlo es material. Habla de poner en marcha la recogida de papel y cart&oacute;n; de redactar, con el trabajo t&eacute;cnico de funcionarios municipales, ordenanzas sobre residuos, ruidos, tenencia de animales y convivencia urbana; de intentar que un problema de ruido pudiera medirse. Habla tambi&eacute;n de un punto limpio instalado en dependencias municipales detr&aacute;s de Correos, inspirado en una experiencia que hab&iacute;a visto en Suiza. Pedro lo recuerda como el primero de Cantabria.
    </p><p class="article-text">
        Otra campa&ntilde;a consisti&oacute; en repartir &aacute;rboles entre la poblaci&oacute;n bajo el lema &laquo;El &aacute;rbol es vida&raquo;. Pero el proyecto del que habla con mayor orgullo es el Aula Itinerante de Educaci&oacute;n Ambiental. La idea parti&oacute; de una inversi&oacute;n sencilla: si los colegios acud&iacute;an al Ayuntamiento para saber qu&eacute; hac&iacute;a la Concejal&iacute;a de Medio Ambiente, &iquest;por qu&eacute; no llevar el Ayuntamiento y sus servicios hacia los colegios? Lo m&aacute;s significativo es que el Aula sobrevivi&oacute; a sus impulsores: veinte y veinticinco a&ntilde;os despu&eacute;s el Ayuntamiento segu&iacute;a describi&eacute;ndola como una experiencia pionera y uno de los ejes de su educaci&oacute;n ambiental.
    </p><p class="article-text">
        En 1993 Pedro figur&oacute; como n&uacute;mero cuatro de la candidatura de Izquierda Unida de Cantabria al Congreso de los Diputados. No obtuvo esca&ntilde;o. Su forma de hacer pol&iacute;tica sigui&oacute;, sin embargo, mucho m&aacute;s cerca del municipio y de los problemas cotidianos. Particip&oacute; en movilizaciones y trabajos ciudadanos por la sanidad p&uacute;blica y colabor&oacute; durante a&ntilde;os con la Asociaci&oacute;n de Vecinos Virgen de las Nieves y con Jos&eacute; Manuel &laquo;Manel&raquo; Echaves, una de las figuras centrales del asociacionismo de Tanos.
    </p><h2 class="article-text">Lo que vino despu&eacute;s</h2><p class="article-text">
        El 1 de noviembre de 2004 dej&oacute; el trabajo. Pedro vacila incluso al nombrar aquel momento &mdash;&laquo;me jubilo en el 2004 [&hellip;] o prejubilo&raquo;&mdash;, pero recuerda perfectamente lo que vino despu&eacute;s. Un mes m&aacute;s tarde naci&oacute; su primer nieto y el tiempo empez&oacute; a organizarse de otra manera. &Eacute;l y Sara asumieron buena parte de los cuidados y, cuando a&ntilde;os despu&eacute;s naci&oacute; otro nieto en Santander, se desplazaban all&iacute; a diario mientras sus padres trabajaban. &laquo;El nacer los nietos es una experiencia &uacute;nica&raquo;, dice; &laquo;dan unas alegr&iacute;as enormes&raquo;. Despu&eacute;s de d&eacute;cadas atravesadas por la f&aacute;brica, los estudios nocturnos, el sindicato, la pol&iacute;tica y las reuniones, comenz&oacute; a alejarse de aquel ritmo sin hacerlo de golpe: &laquo;Te vas apartando poco a poco&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Apartarse no signific&oacute; desaparecer de la vida p&uacute;blica. En 2007 volvi&oacute; a encabezar una candidatura al Ayuntamiento de Torrelavega, esta vez por Convocatoria por Cantabria, coalici&oacute;n formada por IU y Bloque Regeneraci&oacute;n, y continu&oacute; vinculado al sindicalismo y al movimiento vecinal. En 2014 particip&oacute; como antiguo concejal en unas jornadas municipales sobre la Transici&oacute;n. Para entonces pod&iacute;a mirar atr&aacute;s desde muchos lugares a la vez: el ni&ntilde;o que hab&iacute;a repartido pan antes de acudir a la escuela, el obrero que estudi&oacute; de noche, el militante clandestino, el preso pol&iacute;tico, el sindicalista y el concejal. Sin presentarse como h&eacute;roe, resume aquel recorrido de una forma sencilla: &laquo;Yo creo que he hecho lo que ten&iacute;a que hacer&raquo;; &laquo;mi conciencia est&aacute; libre&raquo;. Y conserva otra herramienta que considera imprescindible: &laquo;Que no me falte [el] sentido del humor, porque es un arma de futuro&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los &uacute;ltimos a&ntilde;os trajeron tambi&eacute;n p&eacute;rdidas y otra conciencia del tiempo. Pedro hab&iacute;a atravesado un c&aacute;ncer, una experiencia que interpreta como &laquo;la segunda oportunidad&raquo; y de la que extrae una idea sencilla: &laquo;Hay que vivir cada momento&raquo;. En septiembre de 2018 muri&oacute; Sara &Aacute;ngeles Herrera D&iacute;az, con quien hab&iacute;a compartido m&aacute;s de medio siglo de vida. Pedro no se retir&oacute; de la vida colectiva. En 2022 fue una de las voces que impulsaron la entrega de 929 firmas para que el Centro C&iacute;vico de Tanos llevara el nombre de Jos&eacute; Manuel &laquo;Manel&raquo; Echaves, reconociendo una trayectoria inseparable de la historia vecinal del barrio.
    </p><p class="article-text">
        A los 84 a&ntilde;os, Pedro parece medir la vida menos por los cargos que ocup&oacute; que por aquello a lo que pudo contribuir. Desde la infancia conoci&oacute; una educaci&oacute;n conquistada con dificultad: una madre empe&ntilde;ada en que sus hijos fueran a la escuela, maestras que buscaban libros donde apenas los hab&iacute;a y un padre que, incluso desde prisi&oacute;n, segu&iacute;a corrigi&eacute;ndole ejercicios y faltas de ortograf&iacute;a. Quiz&aacute; por eso, cuando despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os de trabajo, militancia, c&aacute;rcel, pol&iacute;tica, familia y aprendizaje se le pregunta qu&eacute; dejar&iacute;a a quienes vienen detr&aacute;s, no elige una consigna pol&iacute;tica. Vuelve a los libros: &laquo;Que lean. Que lean&raquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Zhenya Popova Tikhonova]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/pedro-luis-lobeto-militante-expuesto-dispuesto_1_13576461.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Oct 2026 19:00:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pedro Luis Lobeto: el militante “expuesto y dispuesto”]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una guerra por el sentido común]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/guerra-sentido-comun_1_13561477.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/06584bcc-2a84-43f6-91a7-2401650469c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1047y983.jpg" width="1200" height="675" alt="Una guerra por el sentido común"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La batalla por la vivienda no se libra solo en decretos y alquileres: se disputa también en lo que estamos dispuestas a considerar moralmente aceptable</p></div><p class="article-text">
        &laquo;La vulnerabilidad, se&ntilde;ores, mata&raquo;, sentenciaba Olga Matute en su prof&eacute;tica intervenci&oacute;n en la Comisi&oacute;n de Estudio sobre la Salud Mental y las Adicciones del Parlament de Catalunya en condici&oacute;n de desahuciada. Ten&iacute;a 54 a&ntilde;os y dos hijas, y resisti&oacute; el desahucio por la hipoteca primero, y despu&eacute;s el del alquiler social que entonces logr&oacute;: el Sabadell hab&iacute;a vendido su hogar a un fondo buitre. El juez no dud&oacute; en dejarle clara su indefensi&oacute;n: &laquo;En ning&uacute;n caso est&aacute; previsto que sufrir situaciones de ansiedad permitan la suspensi&oacute;n de un lanzamiento&raquo;, sentenci&oacute;. <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/historia-olga-suicido-l-hospitalet-desahucio-personas-alegres-he-conocido_1_13557517.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, Olga se suicid&oacute;</a>. Se la llev&oacute; por delante nuestro mercado inmobiliario, ese que consentimos de una u otra manera entre todas.
    </p><p class="article-text">
        La precariedad, la vulnerabilidad econ&oacute;mica y la p&eacute;rdida definitiva de calidad de vida est&aacute;n detr&aacute;s de casi el 50 % de los suicidios o sus intentos, seg&uacute;n estima Aquimicasa.net, siendo el desahucio una de las circunstancias m&aacute;s prevalentes. La PAH cifr&oacute; en 2017 en m&aacute;s de 13.300 las <a href="https://www.eldiario.es/politica/suicidios-deshaucios_1_5585323.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">personas que hasta entonces se hab&iacute;an quitado la vida debido al llamado &laquo;terrorismo financiero&raquo;</a>. Algunos psiquiatras corrieron a corregirles y, a pesar de carecer de estudios que avalaran una conclusi&oacute;n en la direcci&oacute;n opuesta, se permitieron aseverar que no existe v&iacute;nculo entre desahucios y suicidios.
    </p><p class="article-text">
        Puede que s&iacute;, puede que no, que esos psiquiatras defendieran posiciones ideol&oacute;gicas, ejerciendo el poder de la &laquo;bata blanca&raquo; que sustituy&oacute; en torno al siglo XIX el de la &laquo;bata negra&raquo;, los curas. Michel Foucault explic&oacute; c&oacute;mo nuestras sociedades modernas incorporaron al viejo poder de &laquo;hacer morir y dejar vivir&raquo; otro poder, ahora predominante: el de &laquo;hacer vivir y dejar morir&raquo;. La permisividad con el c&iacute;rculo mortal de la deuda y los desahucios es una clara prueba de ello.
    </p><p class="article-text">
        Un sentido com&uacute;n, una idea compartida acerca de qu&eacute; est&aacute; bien y qu&eacute; est&aacute; mal &mdash;cosmolog&iacute;a, visi&oacute;n del mundo, hegemon&iacute;a&hellip; tiene muchos nombres&mdash; se construye desde diversos lugares y, a la postre, toda la sociedad es responsable de aquello que acabamos considerando moralmente aceptable. El capitalismo neoliberal ha conseguido instalar, desde los a&ntilde;os noventa, un consenso acerca de la vivienda que permite que, como tantas otras cosas elementales para la supervivencia, haya dejado de ser considerada ante todo un derecho para convertirse en un bien especulativo.
    </p><p class="article-text">
        Raquel Rolnik explica muy bien este proceso en <a href="https://www.redalyc.org/journal/748/74862087019/html/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La guerra de los lugares. La colonizaci&oacute;n de la tierra y la vivienda en la era de las finanzas</em></a><a href="https://www.redalyc.org/journal/748/74862087019/html/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">.</a> Quien fue relatora especial de Naciones Unidas para el Derecho a una Vivienda Adecuada describe &laquo;un largo proceso de deconstrucci&oacute;n de la habitaci&oacute;n como un bien social y de su transmutaci&oacute;n en mercanc&iacute;a y activo financiero&raquo;: la financiarizaci&oacute;n de la vivienda. Los Estados &mdash;impulsados por instituciones como el Banco Mundial&mdash; desmantelaron las pol&iacute;ticas de vivienda p&uacute;blica que garantizaban el techo como un derecho social y las familias de menores ingresos fueron empujadas a depender de un mercado financiero desregulado a trav&eacute;s del cr&eacute;dito hipotecario. Las hipotecas locales se conectaron as&iacute; con los mercados de capitales transnacionales, convirtiendo la necesidad de refugio en un campo de especulaci&oacute;n global. 
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; es donde se ubica, precisamente, la lucha que hoy simbolizan los <a href="https://www.instagram.com/sindicatoviviendacantabria/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sindicatos de vivienda</a> o inquilinas y las plazas ocupadas. Est&aacute;n librando lo que Rolnik denomina &laquo;guerra de los lugares&raquo;: una pelea por construir otro sentido com&uacute;n que coloque la vivienda donde le corresponde, como derecho y requisito indispensable para una vida digna. Y eso implica legislar para garantizarlo e impedir que los especuladores se lucren sin l&iacute;mite con un derecho b&aacute;sico. Y no solo los fondos buitres, porque la <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/rentismo-popular-casero-habita_132_12663140.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conducta de rapi&ntilde;a ha contagiado a peque&ntilde;os propietarios</a>: si las plazas ganasen esta disputa por la racionalidad dominante, a quien se atreviese a pedir un alquiler desmedido por un piso cutre se le caer&iacute;a la cara de verg&uuml;enza, y las legiones de peque&ntilde;os especuladores que presumen en las redes de comprar pisos para hacer negocio se pensar&iacute;an un poco m&aacute;s si exhibirlo. Porque las leyes importan, pero tambi&eacute;n importa lo que una sociedad aprende a considerar intolerable. 
    </p><p class="article-text">
        La derecha entendi&oacute; perfectamente que esta era una batalla por el sentido com&uacute;n all&aacute; por 2011. Y pele&oacute; con rabia el primer <em>round</em>, llenando medios, televisiones y hasta bloques publicitarios de <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/gran-mentira-ocupacion_132_12403039.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">okupas e inquiokupas</a> despu&eacute;s del 15M. De la mano del clima de las plazas, las PAH hab&iacute;an conseguido deslegitimar socialmente los desahucios, pero buena parte del ciclo reaccionario posterior se dedic&oacute; a recorrer el camino contrario: convertir a la persona vulnerable en amenaza y al rentismo en v&iacute;ctima, construyendo un p&aacute;nico moral alrededor de una sobredimensionada ocupaci&oacute;n que lleg&oacute; a hacer doblete con las migraciones. Pobres y m&aacute;s pobres en el <em>target</em>. Y la construcci&oacute;n de chivos expiatorios se convierte en un vaso comunicante entre rentismo y fascismo. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy se podr&iacute;a estar jugando un segundo <em>round de las plazas</em>, de Sol a la Porticada, pero no solo: hoy hay sindicatos de la vivienda y de inquilinos adem&aacute;s de las PAH, y quienes se preocupan de librar cotidianamente este pulso se autodenominan &ldquo;militantes&rdquo;, algo que podr&iacute;a ser un paso adelante respecto a la organizaci&oacute;n del 15M. Si el oto&ntilde;o o las multas minaran la permanencia sostenible en las plazas, quedar&iacute;an estructuras de trabajo que han mostrado su potencia colectiva, y parece que no hay esa letal obsesi&oacute;n por enfoques unitarios: todas las formas de lucha son necesarias y cada una debe sumarse a aquella con la que se sienta a gusto. Se trata, de facto, de una idea que asent&oacute; el 15M: aprender a trabajar por lo que nos une, minimizar lo que nos separa. Y hoy la vivienda tiene una potencia singular porque atraviesa a pr&aacute;cticamente todo el mundo: todo lo que se haga en su favor, sumar&aacute;. 
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n com&uacute;n es la necesidad de abrir paso a otra mirada acerca de qu&eacute; puede y qu&eacute; no puede aceptarse, qu&eacute; es bueno para la mayor&iacute;a social, qu&eacute; clase de mundo estamos construyendo cuando alguien puede enriquecerse indefinidamente a costa de una necesidad imprescindible y b&aacute;sica. Cualquiera, hasta el rentista m&aacute;s cerril y ego&iacute;sta, sabe que la vivienda no es una mera estructura f&iacute;sica, arquitect&oacute;nica e inmobiliaria, sino una prolongaci&oacute;n del cuerpo, de la vida, de nuestro mundo y nuestra identidad, respuesta a nuestras humanas necesidades de protecci&oacute;n y seguridad. Un mundo que habitamos y no solo ocupamos. Quien mira sin alma dice &lsquo;ocupaciones&rsquo; donde las m&aacute;s moramos en &lsquo;habitaciones&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/politica/junts-pp-vox-tumban-decretos-vivienda-congreso_1_13557141.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los decretos han deca&iacute;do</a>. Pero, a cambio, hemos descubierto, entre otras vitales cuestiones, que seguimos sabiendo luchar; que siempre podremos luchar juntas para torcer el brazo a quienes instauran consensos sociales que nos roban la vida a las mayor&iacute;as; y que la &laquo;Generaci&oacute;n Z&raquo;, esa que la exdiputada del PP y fil&oacute;sofa Montserrat Nebrera acus&oacute; de ser &laquo;de cristal&raquo;, no solo no se rompe por ser sensible y expresarlo sino que, adem&aacute;s, est&aacute; comandando un movimiento por la vivienda en el que podemos y debemos participar todas, y cuyo s&iacute;mbolo, unas llaves agitadas en el aire, podr&iacute;a transformar la (in)cultura de la vivienda en el Estado espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Porque, m&aacute;s all&aacute; y m&aacute;s ac&aacute; de la regulaci&oacute;n de los alquileres temporales y por habitaciones, que en Cantabria necesitamos como el agua; de una nueva moratoria de desahucios; de las compensaciones por impago cuando no se ofrece alternativa habitacional; de los l&iacute;mites &mdash;siempre parciales&mdash; a la especulaci&oacute;n; m&aacute;s all&aacute; de las medidas concretas, escasas, iniciales&hellip; se est&aacute; disputando algo sin lo cual ninguna de ellas puede sostenerse mucho tiempo: el sentido com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Batalla a batalla, luchando colectivamente, podremos ganar la &laquo;guerra de los lugares&raquo;. Amor para las que luchan.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Manrique]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/guerra-sentido-comun_1_13561477.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Oct 2026 21:20:02 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un BIC exprés para el monumento a Carrero Blanco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/bic-expres-monumento-carrero-blanco_1_13559952.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ddb4944a-3ee0-4817-9b6d-d9b6e0586a1a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x514y308.jpg" width="1200" height="675" alt="Un BIC exprés para el monumento a Carrero Blanco"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ningún político quiso inaugurar el monumento de Santoña, concebido y construido durante la dictadura como un homenaje al número dos del aparato franquista </p></div><p class="article-text">
        &iexcl;C&oacute;mo han cambiado las cosas! Seg&uacute;n la prensa de la &eacute;poca, entre 1975 y 1978, con Arias Navarro y con Su&aacute;rez al frente del Gobierno, ning&uacute;n pol&iacute;tico en ejercicio quiso inaugurar el Monumento a Luis Carrero Blanco en Santo&ntilde;a, un homenaje al n&uacute;mero dos de la dictadura franquista. Hoy, en pleno 2026, VOX, el PP y el PRC se ponen de acuerdo para intentar impedir que la Ley de Memoria Democr&aacute;tica de 2022 permita retirarlo o resignificarlo. Lo que en la Transici&oacute;n daba verg&uuml;enza, hoy, en una democracia desmemoriada, corre prisa. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hab&iacute;a muerto ya Franco. No era la dictadura. Hab&iacute;a muerto ya Franco&rdquo;, ha insistido en el Parlamento de Cantabria el diputado &Iacute;&ntilde;igo Fern&aacute;ndez (PP). Los hechos dicen otra cosa. El Ayuntamiento de Santo&ntilde;a aprob&oacute; levantar el monumento el 29 de diciembre de 1973, unos d&iacute;as despu&eacute;s del atentado de ETA que mat&oacute; a Carrero Blanco y casi dos a&ntilde;os antes de la muerte de Franco. El proyecto, encargado a Juan de &Aacute;valos, escultor del &ldquo;Valle de los Ca&iacute;dos&rdquo; (Cuelgamuros), se present&oacute; p&uacute;blicamente en febrero de 1975 y lo sustancial se ejecut&oacute; entre abril y octubre de ese a&ntilde;o. La prensa public&oacute; fotograf&iacute;as de la obra el 16 de noviembre, cuatro d&iacute;as antes de que muriera el dictador. Es, por tanto, un monumento concebido y construido durante la dictadura. Es un monumento franquista de arriba abajo. 
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que Franco no lleg&oacute; a inaugurarlo, pero lo habr&iacute;a hecho de no ser por sus problemas de salud y sus continuos cambios de agenda en el verano y el oto&ntilde;o de 1975. Primero anunci&oacute; su presencia para septiembre, aprovechando un viaje en el Azor desde San Sebasti&aacute;n a Santo&ntilde;a. Despu&eacute;s lo aplaz&oacute; a octubre, para acudir con el pr&iacute;ncipe Juan Carlos. Franco muri&oacute; el 20 de noviembre de 1975 sin haberlo inaugurado. 
    </p><p class="article-text">
        Tras su muerte, nadie quiso hacerlo. Eran los a&ntilde;os del desmontaje del r&eacute;gimen franquista, los de la llamada Transici&oacute;n, y ning&uacute;n cargo pol&iacute;tico, ni en Cantabria ni fuera de ella, se prest&oacute; a rendir homenaje a Carrero Blanco, s&iacute;mbolo perfecto del r&eacute;gimen dictatorial que se intentaba dejar atr&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese vac&iacute;o institucional lo ocup&oacute; la extrema derecha, que ha hecho del monumento uno de sus principales espacios de exaltaci&oacute;n del fascismo. Blas Pi&ntilde;ar, l&iacute;der de Fuerza Nueva, celebr&oacute; all&iacute; algunos actos entre 1976 y 1978, hasta llegar a escenificar, el 7 de mayo de 1978, una inauguraci&oacute;n de facto. &ldquo;No se puede servir a dos se&ntilde;ores a un tiempo&rdquo;, dijo entonces, en alusi&oacute;n a los ausentes, a quienes oscilaban entre la dictadura y la democracia. Casi medio siglo despu&eacute;s, esa frase de Blas Pi&ntilde;ar se vuelve contra quienes hoy se dicen dem&oacute;cratas y no act&uacute;an como tales: &iquest;Se puede ser dem&oacute;crata en 2026 y, mediante un ardid legal, blindar un monumento fascista para evitar que, ley en mano, una sociedad democr&aacute;tica deje de amparar la exaltaci&oacute;n del fascismo? 
    </p><p class="article-text">
        VOX, el PP y el PRC (este &uacute;ltimo, primero con un voto a favor y despu&eacute;s con una abstenci&oacute;n facilitadora) han aprobado avanzar en la declaraci&oacute;n del monumento como Bien de Inter&eacute;s Cultural (BIC). La iniciativa no busca proteger un patrimonio c&aacute;ntabro, sino bloquear la aplicaci&oacute;n de una ley estatal usando la Ley 11/1998, de 13 de octubre, de Patrimonio Cultural de Cantabria como herramienta, esa misma que mantienen escondida en un caj&oacute;n cuando se trata de proteger las caba&ntilde;as pasiegas o los palacios barrocos que acaban convertidos en hoteles. Por eso ya no lo llaman &ldquo;monumento a Carrero Blanco&rdquo;, sino &ldquo;escultura de Juan de &Aacute;valos&rdquo;, como si el arte flotara sobre la pol&iacute;tica y el escultor del &ldquo;Valle de los Ca&iacute;dos&rdquo; fuera un artista cualquiera.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Decenas de bienes patrimoniales c&aacute;ntabros esperan que la Consejer&iacute;a de Cultura, que dirige Luis Mart&iacute;nez Abad (PP), tramite y apruebe su declaraci&oacute;n de BIC; entre ellos, desde hace varios a&ntilde;os, la casa natal del escritor Jos&eacute; Mar&iacute;a de Pereda en Polancu. Para el monumento a Carrero Blanco no habr&aacute; lista de espera: ser&aacute; un BIC expr&eacute;s. Todo lo expr&eacute;s que haga falta para que VOX, el PP y el PRC impidan que se cumpla una ley democr&aacute;tica. VOX y el PP mantienen una conocida agenda reaccionaria, pero lo del PRC ha sorprendido mucho: pocos esperaban que este partido aprobara el uso espurio de las herramientas de protecci&oacute;n patrimonial para sostener la exaltaci&oacute;n p&uacute;blica de un r&eacute;gimen dictatorial y de la mano derecha de Franco. 
    </p><p class="article-text">
        Para alarmar sobre la orden de retirada recibida, VOX y quienes votan con ellos hablan constantemente de &ldquo;derribo&rdquo; y de &ldquo;demolici&oacute;n&rdquo;. La Ley 20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democr&aacute;tica permite algo mucho m&aacute;s interesante: la resignificaci&oacute;n. Es decir, la retirada del homenaje a la figura y a su pensamiento, y la resignificaci&oacute;n de la obra en un espacio p&uacute;blico plenamente democr&aacute;tico. Eso es lo que hacen las democracias maduras: no veneran los monumentos de sus dictaduras, ni ensalzan a los dictadores y a sus colaboradores, sino que los desactivan, reorientando el sentido de una evidencia material de la dictadura y de sus violencias. 
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os de la Transici&oacute;n, ning&uacute;n pol&iacute;tico en ejercicio quiso inaugurar el monumento a Carrero Blanco. En 2026, diputados/as electos/as de VOX, del PP y del PRC se disponen a blindar a ultranza uno de los principales s&iacute;mbolos de la dictadura franquista en Cantabria. En 2027 habr&aacute; elecciones, y votar ser&aacute; tambi&eacute;n elegir qu&eacute; Cantabria queremos: una plenamente democr&aacute;tica, libre del fantasma del fascismo y del franquismo, o una que le guarda el sitio a Carrero Blanco, pilar del aparato represivo de la dictadura. Hace casi medio siglo ning&uacute;n pol&iacute;tico en activo quer&iacute;a mancharse con este monumento. Hoy hay tres partidos en el parlamento c&aacute;ntabro, VOX, el PP y el PRC, con prisa por blanquearlo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Araceli González, investigadora del CSIC e integrante de la Coordinadora de Cantabristas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/bic-expres-monumento-carrero-blanco_1_13559952.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Oct 2026 20:02:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un BIC exprés para el monumento a Carrero Blanco]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un tiempo sin moral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/tiempo-moral_1_13534967.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a746076-992d-45e2-aed6-0a762d094564_16-9-discover-aspect-ratio_default_1134737.jpg" width="3648" height="2052" alt="Un tiempo sin moral"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una lista de espera no es una lista de la compra de la que se tacha lo que estorba. Presionar a un enfermo para que acepte lo que no quiere es vergonzoso, ilegal y, según cómo se ejecute, puede llegar a ser delictivo
</p></div><p class="article-text">
        En &ldquo;Eichmann en Jerusal&eacute;n. Un estudio sobre la banalidad del mal&rdquo;, Hannah Arendt&nbsp;sostuvo que el mal no necesita multitudes fan&aacute;ticas. Su tesis era m&aacute;s inc&oacute;moda: puede ejecutarse a trav&eacute;s de personas normales que han renunciado a pensar por su cuenta y no se permiten cuestionar lo que se les ordena. Eichmann, el funcionario que organizaba deportaciones alegando cumplir &oacute;rdenes superiores, fue juzgado en Jerusal&eacute;n y ejecutado en Ramla en 1962. Desde N&uacute;remberg el asunto est&aacute; zanjado: nadie puede escudarse en una orden para hacer algo ilegal. Y conviene recordar lo que suele olvidarse al citarla: alguien ide&oacute; esas &oacute;rdenes y alguien las firm&oacute;. El eslab&oacute;n intermedio quiz&aacute; no vea el final de la cadena; quien la dise&ntilde;a s&iacute; lo ve.
    </p><p class="article-text">
        La banalidad del mal admite grados muy distintos, con consecuencias incomparables. Decirlo no es equiparar situaciones, sino advertir de un mecanismo que reaparece en escalas modestas. Si entonces fueron los jud&iacute;os, hoy son los inmigrantes las cabezas de turco: en Ceuta, la avalancha de julio dej&oacute; 141 muertos seg&uacute;n Caminando Fronteras. El ICE de Trump est&aacute; provocando tragedias humanas a diario, ni&ntilde;os sin sus padres, deportaciones a pa&iacute;ses africanos de nativos sudamericanos.
    </p><p class="article-text">
        Cuando las reglas de convivencia entre pa&iacute;ses ceden ante el inter&eacute;s del m&aacute;s fuerte, la inmoralidad se contagia de lo grande a lo peque&ntilde;o: Trump secuestra a Maduro y dice que gobernar&aacute; Venezuela hasta nueva orden. Netanyahu, con una orden de detenci&oacute;n de la Corte Penal Internacional por cr&iacute;menes de guerra en Gaza, sigue protegido mientras se sanciona a los jueces de ese tribunal. El mensaje es que el poderoso hace lo que le conviene y a los dem&aacute;s nos toca obedecer.
    </p><p class="article-text">
        En Cantabria hemos sabido que los Servicios de Admisi&oacute;n de los hospitales p&uacute;blicos de la comunidad recibieron en abril una instrucci&oacute;n interna con el guion a seguir para derivar por tel&eacute;fono a pacientes en lista de espera al Hospital Santa Clotilde.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si el paciente se niega, debe inform&aacute;rsele de que los recursos de ese centro &ldquo;est&aacute;n considerados como propios del Servicio C&aacute;ntabro de Salud por el convenio singular existente&rdquo;; y si mantiene su negativa, &ldquo;entendemos que renuncia a la misma y procederemos a su anulaci&oacute;n&rdquo;. No se le mantiene en lista para lo que necesitara en un hospital p&uacute;blico: se le cancela la solicitud que un m&eacute;dico hab&iacute;a indicado.
    </p><p class="article-text">
        Santa Clotilde es un hospital privado que conserva estructura, organizaci&oacute;n y personal con independencia del SCS, y atiende a pacientes p&uacute;blicos al amparo de un convenio singular cuyo coste es de unos 16 millones de euros al a&ntilde;o durante los pr&oacute;ximos 16-20 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Que ese convenio permita computar sus recursos como de utilizaci&oacute;n p&uacute;blica no lo convierte en un centro propio, ni convierte en obligatoria una derivaci&oacute;n que la Consejer&iacute;a, por otra parte, presenta como voluntaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; est&aacute; lo insostenible: la instrucci&oacute;n fabrica una renuncia que el paciente nunca declar&oacute; y hace que Admisi&oacute;n anule una indicaci&oacute;n cl&iacute;nica que no le corresponde revocar.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n firm&oacute; la orden? &iquest;A qui&eacute;n beneficia?&nbsp;Caben muchas respuestas, pero a m&iacute; me interesa otra pregunta: &iquest;alguien se plante&oacute; el da&ntilde;o que provoca?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quien lleva meses esperando enfermo para ser atendido recibe una llamada de su hospital de siempre y escucha que, si no acepta ir a un centro privado que no conoce, se le niega esa atenci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El da&ntilde;o llega en el momento de m&aacute;xima vulnerabilidad, cuando del sistema en el que uno confi&oacute; toda la vida se espera amparo y no un ultim&aacute;tum. Una lista de espera no es una lista de la compra de la que se tacha lo que estorba. Presionar a un enfermo para que acepte lo que no quiere es vergonzoso, ilegal y, seg&uacute;n c&oacute;mo se ejecute, puede llegar a ser delictivo.
    </p><p class="article-text">
        No verlo as&iacute; al escribir esa orden, ni al cumplirla obedientemente, s&oacute;lo se explica por el clima del todo vale, en el que el ser humano com&uacute;n -el que s&oacute;lo pide comer, tener techo y ser atendido cuando enferma- cuenta como un cero a la izquierda. Hubo una &eacute;poca en que una instrucci&oacute;n as&iacute; habr&iacute;a provocado un rechazo un&aacute;nime. Que hoy haya que explicarla es la medida de lo que hemos perdido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Jiménez Gómez, médico]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/tiempo-moral_1_13534967.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Sep 2026 21:10:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un tiempo sin moral]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un antifascismo habitable contra el imperio del miedo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/antifascismo-habitable-imperio-miedo_1_13529466.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/45e9d448-6261-42dd-84e9-bd4cfd46c309_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x65y400.jpg" width="1200" height="675" alt="Un antifascismo habitable contra el imperio del miedo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Frente al miedo y la exclusión, el antifascismo necesita algo más que resistencia: necesita producir vínculos, comunidad y una vida común habitable
</p></div><p class="article-text">
        La vida social y la experiencia pol&iacute;tica no se desarrollan ni expresan exclusivamente a trav&eacute;s de discursos racionales: movilizan los afectos. Es algo que parece obvio pero nos ha llevado siglos entender filos&oacute;ficamente. Hoy no son pocos los autores y autoras que plantean modos de comprender las din&aacute;micas sociales en su nivel m&aacute;s fundamental como circuitos de afectos que nos hacen asumir ciertas posibilidades de vida y no otras. Que vivamos, por ejemplo, en una sociedad neoliberal que no solo justifica sino que bendice la competencia, la explotaci&oacute;n y una carrera despiadada en la que solo sobrevivan los m&aacute;s afortunados no deja de ser resultado de la aceptaci&oacute;n de cierta forma de vida, que valida unos afectos y no otros, y que necesita de esos afectos para seguir imponi&eacute;ndose.
    </p><p class="article-text">
        Dicho esto, no parece dif&iacute;cil admitir que, en la tesitura actual global, el miedo parece haberse convertido en un afecto pol&iacute;tico central en la construcci&oacute;n de nuestros v&iacute;nculos sociales, tanto desde la perspectiva de las relaciones interpersonales como desde la perspectiva m&aacute;s amplia de las relaciones pol&iacute;ticas. El auge actual de la extrema derecha muestra hasta qu&eacute; punto el miedo puede ser pol&iacute;ticamente movilizado, ayudada por demasiados altavoces medi&aacute;ticos que legitiman su marco mental criminalizando la pobreza o el propio fen&oacute;meno migratorio.
    </p><p class="article-text">
        El miedo es pol&iacute;ticamente relevante no tanto porque sea una emoci&oacute;n &ldquo;interior&rdquo; de individuos aislados, sino porque circula socialmente, se fija a ciertos cuerpos y objetos, y ayuda a producir fronteras entre un &ldquo;nosotros&rdquo; y un &ldquo;ellos&rdquo;. Si tengo miedo a perder el trabajo, a no poder pagar el alquiler o a que mi barrio sea inseguro puedo buscar a otros con quienes afrontar esa amenaza, ya que el miedo puede producir v&iacute;nculo y hacernos buscar protecci&oacute;n y proximidad; pero tambi&eacute;n, y este es el tipo de reacci&oacute;n al miedo que hoy se extiende, puede llevar a buscar un &ldquo;ellos&rdquo; al que culpabilizar, un chivo expiatorio, y construir una comunidad meramente reactiva, un &ldquo;nosotros&rdquo; cuya cohesi&oacute;n no proviene de la protecci&oacute;n rec&iacute;proca sino de la normalizaci&oacute;n de la idea de que hay que machacar a un tercero. En resumen, el mismo miedo puede producir cohesi&oacute;n colaborativa o por exclusi&oacute;n, lo que muestra que no determina la pol&iacute;tica por s&iacute; mismo: importa a qu&eacute; objeto se adhiere y qu&eacute; explicaci&oacute;n se construye alrededor de &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        La segunda de las salidas al miedo permite entender que el atractivo actual de la extrema derecha entre sectores populares y clases medias no responde a la brillantez de sus teor&iacute;as conspiranoicas, sino a que el miedo a la inseguridad econ&oacute;mica y la verg&uuml;enza por no alcanzar el &eacute;xito pueden alimentar resentimiento, ira y, finalmente, odio hacia personas migrantes pobres, junto con un repliegue identitario producto de la b&uacute;squeda de autoestima en pertenencias exclusivas y estables como la nacionalidad, la etnia, la religi&oacute;n o los roles tradicionales. Esta salida se acompa&ntilde;a, eso s&iacute;, de explicaciones sencillas y omniabarcantes que reducen el mundo a una batalla de &ldquo;ellos&rdquo; contra &ldquo;nosotros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, por ejemplo, el muy razonable miedo a no llegar a fin de mes o que nuestros hijos e hijas tengan peores condiciones de vida no produce solidaridad sino que lleva a buscar chivos expiatorios sobre la falsa presuposici&oacute;n de que no son los de arriba quienes acaparan m&aacute;s cada vez desposey&eacute;ndonos de todo al resto, sino los de m&aacute;s abajo, las personas migrantes pobres, quienes, reba&ntilde;ando migajas, nos empobrecen. Tal es la forma en que la derecha m&aacute;s extrema ha impulsado mentiras que cohesionan mediante el odio, desde la vieja ficci&oacute;n antisemita de una conspiraci&oacute;n jud&iacute;a mundial, explotada por el nazismo, a &ldquo;el gran reemplazo&rdquo;, teor&iacute;a conspirativa actual, tan absurda como funcional al capitalismo neoliberal, que sostiene, por supuesto sin hechos que la avalen, la existencia de una conspiraci&oacute;n para sustituir a los europeos por poblaci&oacute;n migrante. Denominan su respuesta &ldquo;Remigraci&oacute;n y reconquista&rdquo; y este pr&oacute;ximo fin de semana ser&aacute; reivindicada en las calles de Santander por nazifascistas de distintos puntos de Europa, junto con la defensa de una expulsi&oacute;n indiscriminada de menores migrantes que se encuentran desamparados y solos, ignorando deliberadamente las garant&iacute;as especiales de protecci&oacute;n que les corresponden. Disturbios antimigrantes en Reino Unido, atentados terroristas supremacistas en Alemania y asaltos racistas, razzias contra menores migrantes, azuzadas por activistas ultra, o la fractura de la convivencia que normaliza el se&ntilde;alamiento del diferente en Ceuta ilustran la realidad terror&iacute;fica que promueven.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante semejante panorama, no basta con salidas sencillas como creer que &ldquo;el fascismo se cura leyendo&rdquo; o su equivalente de considerar que todos los fascistas son est&uacute;pidos. De entrada, para que dejara de aspirar a convertirse en admisible para el sentido com&uacute;n &mdash; recuperando una fuerte censura social hacia el nazifascismo&mdash; ser&iacute;a esencial reducir las condiciones que causan el miedo, la inseguridad, la ira&hellip; tan relacionadas con la precariedad y la inseguridad. Desde luego promoviendo respuestas solidarias a esa crisis sist&eacute;mica permanente llamada capitalismo neoliberal e interviniendo en problemas como la vivienda, la precariedad laboral o el fortalecimiento de redes comunitarias de cuidados, pero tambi&eacute;n tratando de disminuir las condiciones sociales, discursivas, afectivas y materiales que hacen posible la difusi&oacute;n y el &eacute;xito de este tipo de ideas y actitudes. Toca preguntarse qu&eacute; relaciones, afectos, instituciones, formas de vida y formas de lo com&uacute;n habr&iacute;a que producir para hacer menos habitable esta ideolog&iacute;a nefasta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entonces, se vuelve evidente una cuesti&oacute;n: no es suficiente con combatir a los fascistas, identificando sus eventos y confront&aacute;ndolos mientras siga el miedo y las condiciones que permiten fijarlo a determinados cuerpos convertidos en amenaza. Porque, de hecho, podr&iacute;amos estar combatiendo a sujetos fascistas y, sin embargo, seguir reproduciendo l&oacute;gicas autoritarias, binarismos r&iacute;gidos, homogeneizaciones del grupo propio o fascinaci&oacute;n por el poder&hellip; Microfascismos que nos hacen ver que el adjetivo &laquo;fascista&raquo; no es aplicable &uacute;nicamente al otro exterior.
    </p><p class="article-text">
        Confrontar a quienes ya se han organizado pol&iacute;ticamente en torno al fascismo puede cumplir funciones t&aacute;cticas importantes como disputar el espacio p&uacute;blico, impedir su normalizaci&oacute;n, aumentar sus costes de organizaci&oacute;n, hacer visible el rechazo social o acompa&ntilde;ar a quienes son objeto de su violencia. Lo que no puede hacer, por s&iacute; solo, es desactivar las condiciones que producen nuevas adhesiones. Y hay que preguntarse si las habituales formas de construcci&oacute;n afectiva del espacio pol&iacute;tico resultan adecuadas para disminuir su atractivo social actual y permiten incorporar a la lucha antifascista a personas que hoy no participan.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a es imprescindible impedir que esta tendencia prospere, y debemos hacerlo todas aquellas personas que, de una manera u otra, creemos en la democracia y en un mundo en que quepamos todas las personas, por eso, la lucha antifascista debe ser acogedora tambi&eacute;n para las adultas mayores, o para quienes tienen miedo, o para quienes no pueden exponerse f&iacute;sicamente, no comparten una est&eacute;tica militante o, no siendo habituales en las calles, pueden aportar desde el sindicalismo, la cultura, los cuidados, la investigaci&oacute;n, el periodismo, el barrio o simplemente la presencia en momentos clave como este.
    </p><p class="article-text">
        Y esa es la l&iacute;nea en que me gustar&iacute;a ver florecer a partir de la manifestaci&oacute;n antifascista y antirracista que el s&aacute;bado 26 de septiembre partir&aacute; de la Plaza de los Derechos Humanos: un antifascismo habitable, para disputar la calle a los fascistas pero, sobre todo, para hacer m&aacute;s segura nuestra vida y nuestros barrios para ni&ntilde;os y adultos migrantes, personas LGTBIQ y cualquiera que se salga de la norma, que de una u otra manera, al final somos todas. Fuera racistas de nuestros barrios&hellip; dentro un com&uacute;n habitable para cualquiera.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Manrique]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/antifascismo-habitable-imperio-miedo_1_13529466.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Sep 2026 20:38:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un antifascismo habitable contra el imperio del miedo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El fuero de Santander]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/fuero-santander_132_13477346.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a2c9a263-7bdb-4a3b-aa8d-2241240d74d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El fuero de Santander"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay un desconocimiento mayoritario de los santanderinos sobre la existencia del fuero y de la escultura de Jesús Otero pues hay aspectos de nuestra historia local que desde las instituciones nunca han sido excesivamente promocionados</p></div><p class="article-text">
        <em>&laquo;&hellip; os doy y os concedo la villa de San Emeterio, para que la habit&eacute;is en sus accesos y salidas, tanto por tierra como por mar, a vosotros y a vuestros sucesores por derecho hereditario para que la pose&aacute;is para siempre&raquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que fue hace mucho, pero hubo un puerto en el Cant&aacute;brico que se llamaba San Emeterio. Cuando Alfonso VIII, rey de Castilla, cas&oacute; con Leonor Plantagenet, hija de Enrique II, rey de Inglaterra, y de Leonor de Aquitania, reina de Francia, le entreg&oacute; en carta de arras las rentas de ese puerto. Corr&iacute;a el a&ntilde;o 1170 y Leonor ten&iacute;a nueve.
    </p><p class="article-text">
        En 1187 el rey, influido sin duda por su mujer, otorga un fuero a la villa de San Emeterio. Le decimos fuero a la norma que regulaba determinados aspectos de la vida pol&iacute;tica, econ&oacute;mica, penal y social. Un fuero daba libertad frente a los se&ntilde;ores feudales a los acogidos a &eacute;l. El que nos ocupa promocionaba el comercio mar&iacute;timo por las costas del norte. Entre otros motivos porque era un f&aacute;cil medio de contacto con las posesiones de las que Leonor era titular, tanto en la Francia continental como en la Inglaterra insular que su familia gobernaba. 
    </p><p class="article-text">
        El fuero concedido fue una trasposici&oacute;n del de Sahag&uacute;n, con alguna variaci&oacute;n que ten&iacute;a en cuenta el car&aacute;cter costero de la poblaci&oacute;n. Por ello el art&iacute;culo 31 establec&iacute;a que &laquo;si alguna nave que viniera a la villa de San Emeterio fuera hundida y rota de todo lo que se pueda encontrar de su due&ntilde;o entre las cosas que conten&iacute;a la nave, nadie se la lleve ni intente cogerla por la fuerza&raquo;. Es decir, prohib&iacute;a el raque, para aportar seguridad al comercio mar&iacute;timo. Esta y otras medidas facilitaron el desarrollo de la villa durante la baja Edad Media, convirti&eacute;ndola en el aut&eacute;ntico puerto de Castilla.
    </p><p class="article-text">
        Ocho siglos despu&eacute;s la poblaci&oacute;n segu&iacute;a all&iacute;, en la costa cant&aacute;brica, pero hab&iacute;an cambiado algunas cosas. Su nombre, por ejemplo, hab&iacute;a evolucionado a Santander. Y su categor&iacute;a: ya no era una simple villa, sino una ciudad, capital de una regi&oacute;n. Ciudad que ten&iacute;a un ayuntamiento, perfectamente consciente del papel que el fuero hab&iacute;a jugado en la prosperidad de la poblaci&oacute;n. En consecuencia encarg&oacute; una obra que lo recordara al mejor escultor disponible por aqu&iacute;, Jes&uacute;s Otero. El monumento resultante es una obra sencilla, que exhibe el art&iacute;culo 31 mentado. Puede visitarse en la plaza del rey Alfonso XIII. 
    </p><p class="article-text">
        Entendemos el desconocimiento mayoritario de los santanderinos de la existencia de dichos fuero y escultura, pues hay aspectos de nuestra historia local que desde las instituciones nunca han sido excesivamente promocionados. Precisamente en sentido contrario, hace unos d&iacute;as se debati&oacute; en el Ayuntamiento de Santander una propuesta del Partido Socialista a fin de dar mayor relevancia a la obra que Otero esculpi&oacute; por encargo del propio ayuntamiento. La propuesta fue rechazada por 14 votos frente a 12. Como la existencia de dicho fuero nos parece un tema de absoluto inter&eacute;s, nos sentamos a reflexionar sobre el alcance de esta negativa.
    </p><p class="article-text">
        Recientemente, a instancia de la Fiscal&iacute;a, se sustituyeron algunos de los nombres del calllejero que el franquismo y gobiernos posteriores hab&iacute;an establecido en loor de los ganadores de la guerra civil. Uno de esos cambios fue dedicarle una calle a la reina Leonor Plantagenet, por primera vez en la historia de la ciudad. Una acci&oacute;n que nos complace. Pero no nos parece suficiente dedicarle una calle y que no haya ning&uacute;n tipo de explicaci&oacute;n, y eso es lo que vinculamos con la negativa de la mayor&iacute;a del consistorio a dar mayor relevancia al Fuero y a la obra de Otero. 
    </p><p class="article-text">
        La foto que encabeza este art&iacute;culo muestra que el estado de conservaci&oacute;n del monumento deja bastante que desear. Resolver esto ser&iacute;a la primera medida para mostrarle respeto. 
    </p><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s creemos que lo correcto en una ciudad contempor&aacute;nea -&iexcl;que se ha pasado lustros presumiendo de ser una Smart City!- ser&iacute;a colocar junto a todos los monumentos un QR, un recurso tan sencillo que la mayor parte de los bares lo tienen en sus cartas. Un QR que remitiera al usuario a toda la informaci&oacute;n pertinente. Como parte del argumento para rechazar la proposici&oacute;n del Partido Socialista es que la explicaci&oacute;n oportuna ya la daban las gu&iacute;as tur&iacute;sticas en las visitas guiadas, quedamos anonadados: se nos viene a indicar que cuando pasemos por delante de este monumento, o de cualquier otro, y queramos saber algo sobre &eacute;l, tenemos que ponernos en contacto no sabemos con cu&aacute;l de las empresas que se dedican al paseo de turistas por Santander. 
    </p><p class="article-text">
        Como los STV nunca vamos a hacer eso, significa que esa parte de la informaci&oacute;n, si de verdad existe, solamente se les entregar&aacute; a los turistas; que se privatiza esa parte de la cultura, del conocimiento y de nuestra historia para que la empresa de no s&eacute; qui&eacute;n se lo explique a los visitantes. Recordemos el apartado final del fuero: <em>&laquo;&hellip; os doy y os concedo la villa de San Emeterio, para que la habit&eacute;is en sus accesos y salidas, tanto por tierra como por mar, a vosotros y a vuestros sucesores por derecho hereditario para que la pose&aacute;is para siempre&raquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Para acabar: apoyamos la instalaci&oacute;n de QRs que remitan a la informaci&oacute;n del monumento. El Partido Socialista defendi&oacute; esto en el pleno. Y adem&aacute;s vamos a proponer otra medida que no ha aparecido, que sepamos, en lugar alguno.
    </p><p class="article-text">
        Cuando en 1987 se celebr&oacute; el octavo centenario, la plaza del Ayuntamiento estaba ocupada por la estatua ecuestre del dictador. Pero el Fuero es el origen de la hoy ciudad de Santander, y seguramente pocas ciudades espa&ntilde;olas tienen un origen tan marcado y relevante. El Fuero convirti&oacute; una aldea y territorio de poco m&aacute;s de tres leguas en una villa que es la ciudad actual. Constituy&oacute; un Concejo que sin soluci&oacute;n de continuidad es el presente Ayuntamiento: nos parece raz&oacute;n suficiente para que el monumento de Otero, cuyas modestas dimensiones no supondr&iacute;an un estorbo, sea instalado en la plaza en la que subsiste esa instituci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Gómez-Acebo, Jesús Ortiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/fuero-santander_132_13477346.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Sep 2026 11:57:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El fuero de Santander]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Privatizar la taquilla, socializar la sangre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/privatizar-taquilla-socializar-sangre_132_13397440.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b668221f-2338-4f8d-b0fa-8ef109446709_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Privatizar la taquilla, socializar la sangre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El bestial espectáculo de los toros es artificialmente protegido por las administraciones cántabras a pesar de la escasa y menguante implantación y el creciente rechazo popular</p></div><p class="article-text">
        Por vergonzoso y antidemocr&aacute;tico que pueda parecernos a una cantidad nada despreciable de c&aacute;ntabras y c&aacute;ntabros, el Ayuntamiento de Santander y el Gobierno de Cantabria siguen financiando con nuestro dinero la matanza espectacularizada y cruenta de toros de lidia. <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/santander-duplicara-2026-aportacion-plaza-toros-70-000-euros_1_12624834.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Este a&ntilde;o la aportaci&oacute;n del Ayuntamiento a la Plaza de Cuatro Caminos ha sido de 70.000 euros</a>, el doble que el a&ntilde;o anterior, algo que justifican por la elevaci&oacute;n de los costes de mantenimiento del recinto debido a su uso como Escuela Taurina. Si se toma como referencia el <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/fundacion-franz-weber-senala-escuela-taurina-santander-perdido-54-alumnado-anos_1_10472350.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;ltimo dato conocido &mdash;diez alumnos en 2023</a>&mdash;, esa cantidad equivaldr&iacute;a, a modo de comparaci&oacute;n, a 7.000 euros por estudiante:, un monto con el que se pod&iacute;an equipar, por ejemplo, varias ludotecas, con muchos m&aacute;s beneficiarios.  
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n resulta todav&iacute;a m&aacute;s grave porque no se trata solo de conservar un edificio o tolerar una afici&oacute;n adulta: las instituciones c&aacute;ntabras participan activamente en su reproducci&oacute;n infantil mediante <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/gobierno-cantabro-apoya-novillada-protagonizada-menores-edad-plaza-toros-santander_1_10463376.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entradas a novilladas para menores</a>, escuelas taurinas y productos como los <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/alcaldesa-santander-promueve-taurocromos-ninos-album-coleccionable-500-imagenes-taurinas_1_12428789.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>TauroCromos,</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/alcaldesa-santander-promueve-taurocromos-ninos-album-coleccionable-500-imagenes-taurinas_1_12428789.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> presentados por la propia alcaldesa</a>. Cantabria reproduce as&iacute; dos de los mecanismos denunciados por la Fundaci&oacute;n Franz Weber y otras organizaciones de protecci&oacute;n animal, en sus comunicaciones al Comit&eacute; de los Derechos del Ni&ntilde;o de Naciones Unidas: atraer a la infancia como p&uacute;blico y formarla para intervenir directamente en el hostigamiento y muerte de animales. Ya en 2018, este Comit&eacute; pidi&oacute; a Espa&ntilde;a apartar a los menores de tales espect&aacute;culos para prevenir efectos nocivos sobre su desarrollo psicol&oacute;gico y moral. 
    </p><p class="article-text">
        Pese a que no hay una encuesta p&uacute;blica reciente sobre el inter&eacute;s c&aacute;ntabro en el mantenimiento de las corridas taurinas, los datos disponibles dif&iacute;cilmente permiten presentarlas como expresi&oacute;n de la voluntad popular ni mucho menos como una fiesta con arraigo en nuestra tierra, como pretende el argumentario del Partido Popular. La <a href="https://www.cultura.gob.es/dam/jcr%3A515d224d-1945-48c2-9299-a8d8e2a20a1e/encuesta-de-habitos-y-practicas-culturales-2021-2022-espectaculos-o-festejos-taurinos.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Encuesta de H&aacute;bitos y Pr&aacute;cticas Culturales del Ministerio de Cultura</a> establec&iacute;a que apenas el 2,3% la poblaci&oacute;n c&aacute;ntabra hab&iacute;a asistido a alg&uacute;n festejo taurino en 2021-2022, frente al 11,8 % registrado dos d&eacute;cadas antes: una ca&iacute;da cercana al 80%. Los sondeos estatales recientes muestran que el 77% de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola considera inaceptable el uso de animales en las corridas.
    </p><p class="article-text">
        La tauromaquia es, en Cantabria, un claro ejemplo de privatizaci&oacute;n de los ingresos y socializaci&oacute;n de los costes. La empresa adjudicataria de la Plaza de Toros de Cuatro Caminos, Lances de Futuro, explota comercialmente la Feria de Santiago, pero la ciudad conserva el edificio, financia sus d&eacute;ficits y paga las obras necesarias para mantener operativo el &lsquo;coso&rsquo;. En 2015, la Feria finaliz&oacute; con un d&eacute;ficit de 76.000 euros, lo que llev&oacute; al Ayuntamiento de Santander a realizar una <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/sociedad/ayuntamiento-adicionales-presupuesto-plaza-toros_1_2469521.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aportaci&oacute;n adicional de 125.000 euros al presupuesto anual sumado a la partida de 100.000 euros que ya hab&iacute;a gastado</a> en los festejos taurinos del ejercicio, mientras la sociedad p&uacute;blica dependiente del Ayuntamiento repart&iacute;a m&aacute;s de 750 abonos de forma gratuita y de modo discrecional. En 2016, el propio gobierno local reconoc&iacute;a que <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/ayuntamiento-estudia-privatizar-feria-santiago_1_3872922.html?utm_source=chatgpt.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">necesitaba alrededor de 100.000 euros p&uacute;blicos para cerrar las cuentas a cero,</a> motivo por el cual se llev&oacute; a cabo la externalizaci&oacute;n. Pero despu&eacute;s llegaron <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/santander-invertira-300-000-euros-rehabilitar-ruedo-plaza-toros_1_10722097.html?utm_source=chatgpt.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">300.000 euros para rehabilitaci&oacute;n en 2023</a> sumados a las aportaciones municipales anuales. La &ldquo;Feria del Norte&rdquo; puede resultar rentable para la empresa que vende las entradas, pero la infraestructura municipal que la hace posible no ha demostrado autosuficiencia ni de lejos.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, el poder judicial, tan dado en los &uacute;ltimos tiempos  a dejarnos claro que sustenta sus decisiones en prejuicios ideol&oacute;gicos, v&iacute;a la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria, suspende la previa anulaci&oacute;n del contrato para garantizar que los festejos taurinos se desarrollen durante la Semana Grande se&ntilde;alando que <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/justicia-autoriza-feria-taurina-semana-grande-santander-quedaria-alicorta-deprimida-e-irreconocible_1_13371824.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">paralizarlos dejar&iacute;a la programaci&oacute;n festiva de la ciudad &ldquo;irreconocible&rdquo;</a>. Opina la sentencia, como si de un gestor cultural protaurino se tratase, que sin corridas la Semana Grande de Santander quedar&iacute;a <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&ldquo;alicorta&rdquo; o &ldquo;deprimida&rdquo;</a>, lo que obviamente no es una categor&iacute;a jur&iacute;dica ni un hecho probado sino una valoraci&oacute;n cultural que aventura la identificaci&oacute;n de toda la ciudadan&iacute;a con una afici&oacute;n particular. 
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://sites.google.com/nyu.edu/nydeclaration/declaration" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Declaraci&oacute;n de Nueva York sobre la Consciencia Animal</a>, firmada en abril de 2024 por investigadores l&iacute;deres en neurobiolog&iacute;a, etolog&iacute;a y filosof&iacute;a, ha establecido un consenso cient&iacute;fico sin precedentes a afirmar que existe una fuerte evidencia de consciencia no solo en mam&iacute;feros y aves, sino tambi&eacute;n una &ldquo;posibilidad realista&rdquo; en todos los vertebrados y muchos invertebrados, lo que exige considerarlos &eacute;ticamente en nuestras decisiones. En el caso del toro, la cuesti&oacute;n relevante estriba en establecer qu&eacute; estados negativos produce la lidia y qu&eacute; justificaci&oacute;n podr&iacute;a autorizar su producci&oacute;n deliberada. Ni la tradici&oacute;n, ni el arte, ni la conservaci&oacute;n de una raza, ni la libertad del espectador justifican su dolor, porque todos ellos son bienes humanos comparativamente secundarios frente al inter&eacute;s elemental de las v&iacute;ctimas animales de no ser atormentados y asesinados.
    </p><p class="article-text">
        Las investigaciones de neurocient&iacute;ficos como el estadounidense <a href="https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0021236" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jaak Panksepp, que estudi&oacute; los sistemas emocionales b&aacute;sicos compartidos por numerosos mam&iacute;feros</a>, permiten comprender que las emociones animales no son meras proyecciones antropom&oacute;rficas. La embestida del toro puede entenderse etol&oacute;gicamente como una combinaci&oacute;n de defensa, miedo, activaci&oacute;n, intento de eliminar una amenaza y respuesta al dolor en una plaza cerrada, donde el animal no puede escapar.
    </p><p class="article-text">
        La defensa taurina suele apoyarse en un estudio dirigido por Juan Carlos Illera para afirmar que el toro apenas siente dolor <a href="https://produccioncientifica.ucm.es/documentos/5d3999e829995206844581bb" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">porque libera grandes cantidades de endorfinas</a>. Pero, adem&aacute;s de ser un mero estudio preliminar que reconoce varias limitaciones metodol&oacute;gicas, tal conclusi&oacute;n no se sostiene: que el organismo active mecanismos naturales para soportar una agresi&oacute;n no significa que la agresi&oacute;n deje de doler. Una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8532837/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n veterinaria posterior, encabezada por Daniel Mota-Rojas</a>, muestra que las endorfinas no convierten el da&ntilde;o en ausencia de dolor: evidencian, m&aacute;s bien, un cuerpo tratando de sobrevivir a las agresiones que se le infligen. 
    </p><p class="article-text">
        La matanza p&uacute;blica de toros no es un vestigio aislado, sino una expresi&oacute;n extrema de lo que Horkheimer denomin&oacute; &ldquo;raz&oacute;n instrumental&rdquo;, que reduce la vida a recurso, mercanc&iacute;a o espect&aacute;culo. La misma l&oacute;gica que agota ecosistemas y convierte el planeta en materia disponible transforma aqu&iacute; el cuerpo, el miedo, la resistencia y la muerte de un animal en fuentes de emoci&oacute;n, identidad y rentabilidad. Y se trata de desprecio por la vulnerabilidad que tampoco se detiene en la frontera de especie, pues el poder ha animalizado y bestializado hist&oacute;ricamente a los seres humanos que quer&iacute;a excluir. La raz&oacute;n instrumental tampoco protege necesariamente a quien empu&ntilde;a la espada: hist&oacute;ricamente ha convertido tambi&eacute;n cuerpos masculinos de extracci&oacute;n popular en materia de riesgo, disciplina y promesa de ascenso social. Eso no iguala al torero con el animal &mdash;solo el primero puede consentir, decidir y, al menos formalmente, abandonar esa pr&aacute;ctica&mdash;, pero revela que el negocio taurino explota, de manera radicalmente desigual, la vulnerabilidad de ambos.
    </p><p class="article-text">
        Coincido con la l&uacute;cida y siempre &eacute;tica <a href="https://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/articulos-sobre-beneficencia-y-prisiones-volumen-iii--0/html/fefb5d1a-82b1-11df-acc7-002185ce6064_3.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Concepci&oacute;n Arenal, que, en sus </a><a href="https://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/articulos-sobre-beneficencia-y-prisiones-volumen-iii--0/html/fefb5d1a-82b1-11df-acc7-002185ce6064_3.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Art&iacute;culos sobre beneficencia y prisiones</em></a>, ya en 1877, sentenciaba: &ldquo;En la Plaza de Toros hay una fiera, s&iacute;, pero no es el toro, sino el p&uacute;blico. Esta es la grande y repugnante fiera, cruel e insensata&rdquo;. Arenal critic&oacute; con vehemencia el efecto moral de este espect&aacute;culo sangriento, que consigue &ldquo;disminuir en el hombre las dotes que le constituyen tal, la <em>facultad de conocer y de sentir&rdquo;</em>. Algo que se comprueba, por cierto, cuando se protesta ante ellos y ellas, como se har&aacute; de nuevo el 24 y 25 de julio a las 17.30 en la entrada de la Plaza. Y a quienes la horterada ceremonial que rodea el asesinato de v&iacute;ctimas animales los hace sentirse autorizados a hablar de &ldquo;arte&rdquo; les observo, de la mano de <a href="https://archive.org/details/juventudegolatra00baro" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">P&iacute;o Baroja, quien declaraba abiertamente en 1917 que la matanza ritualizada de toros le produc&iacute;a &ldquo;asco</a>&rdquo;, y que &ldquo;la crueldad, como la estupidez, cuanto m&aacute;s adornadas son m&aacute;s odiosas&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Manrique]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/privatizar-taquilla-socializar-sangre_132_13397440.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jul 2026 21:15:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Privatizar la taquilla, socializar la sangre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Toros,Santander,Infancia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuentos chinos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/cuentos-chinos_132_13371491.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e87a5b17-7e0f-4708-be1e-24474028a8ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x933y309.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuentos chinos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El dinero ha vencido nuevamente los escrúpulos de quienes denostan constantemente el comunismo -en este caso bajo el paraguas de una dictadura- y predican que es contrario a su ética</p></div><p class="article-text">
        Las reiteradas invocaciones del Gobierno del Partido Popular al fantasma del comunismo, se han evaporado esta semana cuando en Cantabria se ha recibido con todos los honores y parabienes al embajador de China, representante de una dictadura comunista. 
    </p><p class="article-text">
        La alergia a la ideolog&iacute;a, a la que nuestras autoridades del Partido Popular apelan con notable frecuencia para desacreditar toda pol&iacute;tica de regulaci&oacute;n del libre mercado, se ha disuelto en complacencia ante una oportunidad de hacer negocio. 
    </p><p class="article-text">
        El dinero ha vencido nuevamente los escr&uacute;pulos de quienes denostan constantemente el comunismo -en este caso bajo el paraguas de una dictadura- y predican que es contrario a su &eacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        El diplom&aacute;tico comunista desayun&oacute; con empresarios c&aacute;ntabros del sector de la automoci&oacute;n, visit&oacute; el Puerto de Santander y fue recibido por la presidenta Buruaga y el consejero de Industria Eduardo Arasti. Todos estrecharon su mano con naturalidad. &ldquo;Cantabria quiere ser un socio estrat&eacute;gico para las empresas chinas&rdquo;, declar&oacute; con entusiasmo la presidenta. Al se&ntilde;or Yao Ying se le ha intentado vender hasta La Pasiega.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; es que la referencia al comunismo ya se reduce exclusivamente a Cuba, que est&aacute; muerta de hambre y que resulta m&aacute;s f&aacute;cil utilizar como ejemplo de fracaso ideol&oacute;gico y social. A ella se refieren m&aacute;s directamente las cr&iacute;ticas. Cuando desde el Gobierno de Cantabria rechazan poner l&iacute;mites a los alquileres en las zonas tensionadas argumentando que es una medida comunista.
    </p><p class="article-text">
        Pero sucede que la realidad ha desmentido a quienes equ&iacute;vocamente equipararon el sistema capitalista con la libertad. China ha demostrado que el capitalismo es tan feroz que puede convivir en cualquier sistema -como una superbacteria resistente en cualquier ecosistema- y que, de hecho, funciona incluso con m&aacute;s eficiencia en una dictadura donde, entre otras cuestiones, no resultan tan molestos los derechos laborales como en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es verdad que a veces resulta facil abrazar el comunismo cuando ya se parece tanto al altavoz del capitalismo de la derecha, que llama absentismo a no ir a trabajar por estar enfermo o que pretende que los trabajadores cobren menos por una baja laboral. &ldquo;Tiene m&aacute;s raz&oacute;n que un santo&rdquo;, sentencia Ayuso sobre los cuentos chinos de su jefe Feij&oacute;o. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olga Agüero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/cuentos-chinos_132_13371491.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Jul 2026 20:23:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuentos chinos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El olvidado Cabildo de Arriba]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/olvidado-cabildo_132_13367359.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/339b133b-9279-4f92-9fe0-5d721aa9789a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El olvidado Cabildo de Arriba"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ese cerro conocido como Calzadas Altas está olvidado en las rutas turísticas que organiza el Ayuntamiento, olvidado por los jardineros municipales, carente de mobiliario urbano, de embellecimiento, de empedrado adecuado, de iluminación atractiva</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;En esta calle puedes herir a un hombre a navajazos&rdquo;, nos dijo un paisano mal encarado, con gran sobresalto nuestro: &iquest;era un amenaza? &iexcl;No hab&iacute;amos hecho m&aacute;s que pedir dos vinos y todav&iacute;a no hab&iacute;amos empezado a tomarlos!
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ya s&eacute; lo que est&aacute;is pensando&rdquo; -sigui&oacute; el tipo- &ldquo;Que eso es posible en todas. Pero aqu&iacute; adem&aacute;s puedes pasar el resto de tu vida sin salir de ella: primero te llevan al hospital a atender tus heridas; m&aacute;s tarde al juez, y despu&eacute;s a la c&aacute;rcel a cumplir condena&hellip;, y todo, todito, en la calle Alta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El paisano ten&iacute;a raz&oacute;n. Esa calle ten&iacute;a todas esas cosas porque era el centro de la vida en la ciudad. Hoy ha cambiado mucho. La prisi&oacute;n provincial, por ejemplo, que en tiempos alberg&oacute; a muchos amigos nuestros (ninguno de los cuales hab&iacute;a acuchillado a nadie), desapareci&oacute; completamente.
    </p><p class="article-text">
        Muchas otras cosas hab&iacute;an desaparecido antes, desde su nacimiento en el siglo xvi, cuando se llamaba <em>Fuera de la puerta',</em> nos cuenta Sim&oacute;n Cabarga. Entonces la ciudad estaba construida en aquella loma y al norte, sur y este s&oacute;lo hab&iacute;a marismas y bah&iacute;a, seg&uacute;n refleja perfectamente el libro <em>Santander seg&uacute;n Jos&eacute; Luis Casado Soto,</em> en el que se ve gr&aacute;ficamente la evoluci&oacute;n de la ciudad. 
    </p><p class="article-text">
        Pero otras permanecen. No ha desaparecido el hospital de san Rafael, fundado en 1791, uno de los edificios m&aacute;s antiguos de la ciudad. Aunque hoy no atender&iacute;an en &eacute;l a nuestro presunto navajero: los m&eacute;dicos que trabajan all&iacute; lo hacen como diputados del parlamento de Cantabria, que eso es lo que es actualmente. Tambi&eacute;n perdura el n&uacute;mero 30 de la misma calle, que pasa por ser el edificio habitado m&aacute;s antiguo de Santander. Y muy pr&oacute;xima se encuentra la iglesia de la Consolaci&oacute;n, el &uacute;nico edificio plenamente barroco de la ciudad, construida como tantas veces sobre los restos de otros edificios, en este caso sobre los de un antiguo hospital de san Pedro, el santo a quien se dedican las fiestas populares del barrio y da nombre a una de sus calles.
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os 60 del pasado siglo se construy&oacute; en la calle Alta el que fue durante d&eacute;cadas palacio de justicia y sede de los colegios de abogados y procuradores. Tampoco all&iacute; juzgar&iacute;an hoy al navajero: sigue siendo un edificio judicial, pero ahora lo ocupan los juzgados de lo social. El arquitecto Benlloch La Roda lo dise&ntilde;&oacute; de forma que en la fachada principal fueran encastrados 18 bajorrelieves con la justicia como motivo central, una de las obras m&aacute;s singulares del escultor de Santillana, Jes&uacute;s Otero, uno de los m&aacute;s importantes escultores de nuestra regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Mar&iacute;a Pereda, el escritor que dej&oacute; recogida la vida de santanderinos de su &eacute;poca en sus novelas costumbristas, situ&oacute; la m&aacute;s conocida en aquel entorno y calle, reflejando la vida de marineros y pescadores. Tanto es as&iacute; que la bajada de la calle Alta a lo que hoy es la plaza de las Estaciones y calle C&aacute;diz se hace a trav&eacute;s de una rampa antiguamente conocida como el pared&oacute;n y hoy como Rampa Sotileza, en cuyas paredes hay un texto recortado en papel aluminio de la obra hom&oacute;nima de Pereda, de la artista santanderina Concha Garc&iacute;a. En el mismo lugar se encuentra la escultura denominada Hacia el futuro, del portugu&eacute;s Baltazar Torres, consistente en una columna de hierro y bronce, coronada por una mujer vestida de rojo que mira con un catalejo hacia la bocana del puerto. La Sotileza de Pereda es tambi&eacute;n el motivo de un mural enorme dise&ntilde;ado por Jos&eacute; Ram&oacute;n S&aacute;nchez, en el 29 de la calle Alta.
    </p><p class="article-text">
        Hay algo que no mencion&oacute; nuestro amigo acuchillador, que pod&iacute;a hacerse en la calle Alta&hellip;, y durante un tiempo &uacute;nicamente all&iacute;: jugar a la quiniela. <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/bar-santander-invento-quiniela-primera-liga-futbol-1929_1_11642852.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un invento de uno de los hijos de Sota que llevaban el bar La Callealtera</a>. 
    </p><p class="article-text">
        La calle Alta tuvo la importancia que todo esto indica porque all&iacute; viv&iacute;an los mareantes, la gente de la mar, y por all&iacute; pasaban las carretas que aprovisionaban la ciudad. Dejando el camino de Becedo para pasear, nos cuenta Pepe Sim&oacute;n Cabarga. Y los mareantes eran parte tan esencial de la ciudad que constitu&iacute;an su propia organizaci&oacute;n, el cabildo, que legislaba y decid&iacute;a sobre lo que les afectaba en particular, en lo que la legislaci&oacute;n y las autoridades generales no entraban. Ten&iacute;an su propia autoridad, el alcalde de mar. A pesar de que las calles que formaron el cabildo de Arriba est&aacute;n muy deterioradas, puede apreciarse en ellas restos de la vida de entonces, al contrario de lo que ocurri&oacute; en el otro cabildo, el de Abajo, que desapareci&oacute; completamente en la reordenaci&oacute;n urbana. A cien metros del ayuntamiento, con un auge del turismo tan in&eacute;dito como descabellado, el cabildo de Arriba es hoy una golosina para promotores inmobiliarios: dentro de poco no quedar&aacute;n ni las ruinas. 
    </p><p class="article-text">
        Por todo lo dicho, y m&aacute;s que nos hemos dejado, no sorprende que los callealteros sigan llevando con orgullo eso de ser callealteros, ni que a algunos santanderinos se les llene el cuerpo de emoci&oacute;n cuando se habla del cabildo, y se dir&iacute;a que est&aacute;n dispuestos a ponerse manos a la obra para proceder a su inmediata rehabilitaci&oacute;n. Pero pongamos las cosas en su sitio: sabemos que eso no va a suceder, aunque la excusa de la lacra de la prostituci&oacute;n y de la droga ya no sirva, pues est&aacute;n pr&aacute;cticamente desaparecidas. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; resulta sorprendente, en cambio, es que una poblaci&oacute;n ilustre ignore y olvide su propia historia. Ese cerro conocido como Calzadas Altas, una calle que tiene en sus cimientos el pasado milenario de la ciudad, est&aacute; olvidado en las rutas tur&iacute;sticas que organiza el Ayuntamiento, olvidado por los jardineros municipales, carente de mobiliario urbano, de embellecimiento, de empedrado adecuado, de iluminaci&oacute;n atractiva. 
    </p><p class="article-text">
        A nuestro Cabildo de Arriba le debemos mucho m&aacute;s que eso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús Ortiz, Javier Gómez-Acebo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/olvidado-cabildo_132_13367359.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Jul 2026 18:57:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El olvidado Cabildo de Arriba]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Acoso escolar: exceso de complacencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/acoso-escolar-exceso-complacencia_132_13357683.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1aee1591-f0c4-4b01-9bbe-2af84a8d9c59_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x914y457.jpg" width="1200" height="675" alt="Acoso escolar: exceso de complacencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las conclusiones se quedan en el número de casos, no se informa a cerca de cuántos se resuelven, en qué plazo y sobre todo con qué resultado</p></div><p class="article-text">
        La Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n ha reunido al Observatorio de Convivencia para explicarnos que est&aacute; satisfecho aunque haya habido casi el doble de casos de acoso escolar en Cantabria. En su opini&oacute;n, hay los mismos que otros a&ntilde;os porque cada vez se detectan &ldquo;mejor&rdquo; -presume abiertamente- y por eso han subido de 16 a 31.
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; fuesen solo esos. No podemos ser tan ingenuos de pensar que todos los ni&ntilde;os y j&oacute;venes que lo sufren se atreven a denunciarlo. Sobre todo porque frecuentemente lo que viene despu&eacute;s tampoco soluciona ni alivia el conflicto. En ocasiones hay que soportar los recelos y desconfianza hacia la denuncia que con excesiva frecuencia se califica de 'chiquillada', una percepci&oacute;n com&uacute;n entre la propia inspecci&oacute;n educativa que se extiende entre la propia Fiscal&iacute;a de menores que en ocasiones zanja el asunto pidiendo al agresor que escriba una carta pidiendo perd&oacute;n a la v&iacute;ctima, lo que contribuye a que se sienta impune para poder seguir actuando as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Las conclusiones del consejero han sido extremadamente complacientes, pero se queda en la superficie de los datos de la denuncias. Nada informa a cerca de cu&aacute;ntos de esos casos se resuelven, en qu&eacute; plazo -los procesos en muchas ocasiones quedan en manos de profesores sin la formaci&oacute;n necesaria para ello y se dilatan durante un a&ntilde;o mientras la v&iacute;ctima sigue compartiendo espacio con los agresores- y sobre todo con qu&eacute; resultado. Que en la mayor&iacute;a de las veces es un fracaso, una derrota, porque es la v&iacute;ctima la que se tiene que ir del colegio. Por cierto, suele ser la primera opci&oacute;n que ofrecen las autoridades educativas. Ellos, los agresores, se quedan en el mismo colegio con el riesgo de que acosen al siguiente de la lista porque nadie trabaja con ellos y con sus familias un proceso de reeducaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; en sinton&iacute;a con cierta malentendida benevolencia que a menudo reduce el asunto a chiquilladas, los propios docentes son cada vez a menudo tambi&eacute;n v&iacute;ctimas de sus propios alumnos y reciben faltas de respeto o incluso agresiones. 
    </p><p class="article-text">
        Caer en la autocomplacencia y el aplauso cuando las cifras crecen a pesar de que muchas v&iacute;ctimas no se atreven a denunciar por temor a represalias mayores o a ponerse en el escaparate de la primera l&iacute;nea no contribuye a mejorar la situaci&oacute;n. Falta diligencia, protecci&oacute;n, sensibilidad y un proceso posterior de seguimiento y apoyo que cure a las v&iacute;ctimas y tambi&eacute;n ayude a los agresores a reconducir y examinar su conducta. 
    </p><p class="article-text">
        El consejero de Educaci&oacute;n &ldquo;celebra&rdquo; que el a&ntilde;o pasado no haya habido un caso tan medi&aacute;tico como el que se sufri&oacute; un menor con discapacidad en el IES Torres Quevedo de Santander. La cuesti&oacute;n no es si las v&iacute;ctimas recurren al escaparate de los medios de comunicaci&oacute;n, por desgracia muchas veces necesario para que las hagan caso y tomen medidas, sino que los patios de los colegios sean espacios seguros. Todas las casas parecen limpias cuando no se mira debajo de la alfombra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olga Agüero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/acoso-escolar-exceso-complacencia_132_13357683.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Jul 2026 19:18:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Acoso escolar: exceso de complacencia]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Turismo de simulacro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/turismo-simulacro_132_13346965.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed761be5-85cd-4e54-91df-91a0389f402d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Turismo de simulacro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La vida en un simulador si eres de la clase social ‘adecuada’, si tienes el dinero para evitar la vida real, el barro, el viento, los mosquitos, los resbalones</p></div><p class="article-text">
        No hay duda de que estamos instaladas en la cultura del simulacro. Todo se mueve en planos paralelos en los que el suced&aacute;neo es m&aacute;s jugoso que el original. Yogur sin yogur, salchichas sin carne, cerveza sin alcohol y piscinas para hacer surf a pocos kil&oacute;metros de las olas de verdad. 
    </p><p class="article-text">
        Todo empez&oacute;, quiz&aacute;, con los parques tem&aacute;ticos. Esos lugares en los que viajar por el mundo o por el pasado sin salir de un recinto en el que moverse con una pulsera m&aacute;gica que -una vez pagado el costoso importe- permite navegar sin subirse a barco alguno. Todo sigui&oacute;, quiz&aacute;, con las redes sociales, donde simulamos tener amigos y amigas que no abrazan, simulamos los di&aacute;logos sin conversar, simulamos los enfados en pantuflas y simulamos los activismos sin riesgos.
    </p><p class="article-text">
        La vida en un simulador si eres de la clase social &lsquo;adecuada&rsquo;, si tienes el dinero para evitar la vida real, el barro, el viento, los mosquitos, los resbalones. Vivir tiene eso: es hermoso y es inc&oacute;modo. Nunca entend&iacute; la gente que viajaba hasta el Caribe para luego regresar refunfu&ntilde;ando cargados de fotos y de quejas sobre los mosquitos, sobre la lentitud de los locales o con quejas sobre la gastronom&iacute;a local. Ahora, cada vez m&aacute;s, se puede ir al Caribe sin ir al Caribe. Sexo simulado a trav&eacute;s del porno cibern&eacute;tico, amor simulado a trav&eacute;s de mensajes desprovistos de sudor, escalada en roc&oacute;dromo para esquivar el viento y la rugosidad de las piedras de verdad.
    </p><p class="article-text">
        Y ahora, la &lsquo;genial&rsquo; idea de los que dise&ntilde;an este parque tem&aacute;tico llamado Cantabria es una piscina para hacer surf, lejos de los riesgos del mar, del olor a alga y de los picotazos de las medusas -que haberlas las hay-. Lo incre&iacute;ble no es que unos empresarios sin cabeza pero con ambici&oacute;n se les ocurra la idea y compren terrenos al lado de un cementerio. Lo alucinante es que sea el Gobierno el que presente la balsa como una nueva atracci&oacute;n para aquellos que vendr&aacute;n a Cantabria y no pisar&aacute;n la arena.
    </p><p class="article-text">
        Confieso que es desconcertante la ruta que se dibuja para nuestro territorio. Entre columpios gigantes, tirolinas con curvas, faros de colorines y realidad aumentada en el Faro Santander, la vida real s&oacute;lo quedar&aacute; como una condena para aquellas que, penando en la clase obrera, no puedan comprar la pulserita de marras o el acceso con huella a los recintos donde el simulacro se convierte en la otra realidad, la alternativa, la as&eacute;ptica, la triste, la est&eacute;ril.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Gómez Nadal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/turismo-simulacro_132_13346965.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Jul 2026 19:01:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Turismo de simulacro]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“La guerra es la paz”, Orwelll en Felisa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/guerra-paz-orwelll-felisa_132_13327039.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9e8f5e21-994c-4a0c-964d-881be8d9c92d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“La guerra es la paz”, Orwelll en Felisa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El desembarco del Ministerio de Defensa en la Feria del libro de Santander no es una mera anécdota cultural, es una forma de complicidad con el actual y espeluznante “régimen de guerra”</p></div><p class="article-text">
        En la fachada del Ministerio de la Verdad, &ldquo;Miniver&rdquo; en la neolengua de la distop&iacute;a orwelliana <em>1984</em>, se pod&iacute;an leer las tres consignas del Partido: &ldquo;La Guerra es la Paz&rdquo;, &ldquo;La Libertad es la Esclavitud&rdquo; y &ldquo;La Ignorancia es la Fuerza&rdquo;. La neolengua ten&iacute;a como objetivo manipular a la poblaci&oacute;n y para ello se dedicaban a cortar, simplificar y destruir palabras como medio para limitar el alcance del pensamiento. En la misma l&iacute;nea, llamaban Ministerio de la Paz o &ldquo;Minipax&rdquo; al encargado de gestionar los asuntos b&eacute;licos, a saber, la guerra eterna con otras superpotencias. No tan lejos de <em>1984</em>, nuestro actual Ministerio de la guerra se denomina Ministerio &ldquo;de Defensa&rdquo;, una forma de dulcificar la realidad que es, en s&iacute; misma, neolengua. 
    </p><p class="article-text">
        A Pedro S&aacute;nchez, que nos llen&oacute; de esperanza al entonar el &ldquo;No a la guerra&rdquo; para, a rengl&oacute;n seguido, aumentar el gasto en defensa, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/sanchez-cuestiona-retorica-ue-plan-rearme-espana-rebaja-ambicion-ayuda-ucrania_1_12148786.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no le gust&oacute; el t&eacute;rmino &ldquo;rearme&rdquo; del plan</a> para mejorar las capacidades militares de los pa&iacute;ses europeos <a href="https://www.eldiario.es/internacional/habla-habla-rearme-ue_1_12167967.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">propuesto por Von Der Leiden como </a><a href="https://www.eldiario.es/internacional/habla-habla-rearme-ue_1_12167967.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>&ldquo;Rearm Europe</em></a><em>&rdquo;.</em> &ldquo;Hay que dirigirse a la ciudadan&iacute;a de otra manera&rdquo;, manifestaba desde Bruselas. &iquest;Qu&eacute; pretend&iacute;a realmente con eso? &iquest;Se mostraba como un iluso, un c&iacute;nico o un fan de la neolengua de la Ocean&iacute;a orwelliana? Lo cierto es que hubo un poco de las tres opciones, pero su praxis, la de su gobierno, es de rearme, no hay duda. Finalmente, el plan se ha ido aprobando en fases con la as&eacute;ptica denominaci&oacute;n &ldquo;Preparaci&oacute;n 2030&rdquo;, y el enfoque del cambio ha sido meramente terminol&oacute;gico porque lo que nombra es el engranaje del r&eacute;gimen de guerra que se est&aacute; imponiendo mundialmente y contra el que son indispensables las decisiones m&aacute;s all&aacute; de las declamaciones.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, en Moncloa no convenc&iacute;a el t&eacute;rmino &ldquo;rearme&rdquo; pero las cifras de la Comisi&oacute;n Europea y de la OTAN han hecho que se imponga con severidad el principio de realidad: el gasto militar espa&ntilde;ol en 2025 creci&oacute; un 35% respecto al a&ntilde;o anterior. Espa&ntilde;a ha puesto en marcha el mayor proceso de rearme industrial y militar desde la profesionalizaci&oacute;n de las Fuerzas Armadas, que incluye una combinaci&oacute;n de nuevos Programas Especiales de Modernizaci&oacute;n del Ministerio de Defensa y el Plan Industrial y Tecnol&oacute;gico para la Seguridad y la Defensa del Ministerio de Industria. El plan <em>ReArm Europe, </em>que compromete 800.000 millones de euros &mdash;alimentado por ingenier&iacute;a contable para ocultar la deuda p&uacute;blica&mdash; y la exigencia aliada de elevar el gasto militar al 5% del PIB para 2035 constituyen el marco econ&oacute;mico de un giro b&eacute;lico atl&aacute;ntico en el que Espa&ntilde;a se sit&uacute;a a la cabeza del incremento presupuestario militar, con <a href="https://www.eldiario.es/internacional/gasto-militar-espanol-crece-50-40-200-millones-dolares-mayor-subida-top-15-mundial_1_13173677.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una subida hist&oacute;rica que ya se acerca el 3% del PIB</a>.
    </p><p class="article-text">
        Este panorama de rearme, disimulado o no, se financia mediante un indiscutible coste de oportunidad social y ya se traduce en Europa en recetas de austeridad selectiva: recortes en la ayuda al desarrollo, congelaci&oacute;n de pensiones, hachazos a las ayudas por discapacidad y globos sonda para retrasar la jubilaci&oacute;n a los 70 a&ntilde;os. Es la traslaci&oacute;n exacta de la consigna de <em>1984</em>: el bienestar social debe sacrificarse en el altar de la disuasi&oacute;n y, aunque el Gobierno asegure que no afectar&aacute;n a partidas de asuntos sociales como Seguridad Social, pensiones, Educaci&oacute;n o Sanidad, los gastos previstos representar&aacute;n un retroceso en el bienestar de la poblaci&oacute;n, porque afectaran indefectiblemente al resto de ministerios &nbsp;poniendo en peligro el ya maltrecho Estado de bienestar. S&uacute;mese que, seg&uacute;n denuncia el <em>Centre Del&agrave;s d&acute;estudis per la pau</em>, la inversi&oacute;n armament&iacute;stica destruye valor social y empleo en comparaci&oacute;n con la econom&iacute;a real: por cada mil millones de euros, el sector militar apenas genera 11.600 puestos de trabajo, frente a los 20.000 de la sanidad o los 29.000 de la educaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y este r&eacute;gimen de guerra tampoco se sostiene solo con partidas presupuestarias: necesita una profunda reconfiguraci&oacute;n cultural que devuelva el nacionalismo marcial al n&uacute;cleo de la identidad europea. La infosfera, hoy m&aacute;s que nunca, es un campo de continuaci&oacute;n y ampliaci&oacute;n de la escalada militar y se ocupa de atender al hecho de que el engranaje belicista necesita, adem&aacute;s de presupuestos milmillonarios, una masa humana que los ej&eacute;rcitos profesionales ya no logran captar de forma voluntaria. A ello se debe que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/europa-recupera-mili-frente-nordico-nuevo-proyecto-aleman_1_12561697.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el fantasma del servicio obligatorio &mdash;visto hace una d&eacute;cada como una reliquia del pasado&mdash; recorra de nuevo el continente:</a> desde los modelos n&oacute;rdicos de selecci&oacute;n forzosa hasta el reciente regreso de la &ldquo;mili&rdquo; en Letonia y Croacia, pasando por los modelos h&iacute;bridos de una Alemania que ya obliga a sus j&oacute;venes a censarse militarmente a los 18 a&ntilde;os y obliga a los <a href="https://www.eldiario.es/internacional/hombres-alemanes-17-45-necesitan-anos-permiso-ejercito-viajar-extranjero-tres-meses_1_13119440.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hombres de entre 17 y 45 a&ntilde;os a solicitar un permiso del Ej&eacute;rcito para salir</a> del pa&iacute;s m&aacute;s de tres meses. Dinamarca ha ampliado la duraci&oacute;n del servicio y ha extendido la obligatoriedad a las mujeres, para quienes hasta ahora era algo voluntario.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, aunque el discurso oficial niega la vuelta al cuartel forzoso, la maquinaria medi&aacute;tica y cultural ya est&aacute; en marcha para tantear a la opini&oacute;n p&uacute;blica. Aprovechando el 25 aniversario de la suspensi&oacute;n de la <em>mili &mdash;</em>que no est&aacute; abolida y sigue en la Constituci&oacute;n oculta tras el deber de defender Espa&ntilde;a&mdash; <em>El Pa&iacute;s Semanal </em>sacaba en portada su globo sonda con el reportaje &ldquo;&iquest;Luchar&iacute;as por tu pa&iacute;s?&rdquo; deslizando, de manera sibilina, debates sobre el alistamiento obligatorio o la necesidad ciudadana de combatir porque &ldquo;en tiempos de amenazas la cuesti&oacute;n es qu&eacute; tipo de ej&eacute;rcito necesitamos&rdquo;. As&iacute; opera lo que el an&aacute;lisis cr&iacute;tico denomina &ldquo;r&eacute;gimen de guerra&rdquo;, uno tal que quiere hacernos creer que la necesidad de rearme es indiscutible, para <a href="https://www.eldiario.es/economia/indra-cifra-10-000-millones-cartera-defensa-2026-copar-prestamos-dedo-0-sector_1_12726988.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">regocijo de empresas militares como Indra</a> o Air bus y para desdicha de la democracia. No se trata de una coyuntura, un momento o un episodio de las relaciones internacionales, sino de&nbsp;una tendencia y una decisi&oacute;n del capitalismo mundial. 
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de una est&eacute;tica pulcra de publirreportaje, <em>El Pa&iacute;s</em> nada inclu&iacute;a en sus p&aacute;ginas sobre el modo en que la maquinaria b&eacute;lica sigue cobr&aacute;ndose v&iacute;ctimas y no s&oacute;lo en los lugares en conflicto, tambi&eacute;n en los eslabones m&aacute;s vulnerables de la cadena que encuentran en el ej&eacute;rcito una forma de huir de la pobreza y la precariedad. Casos como el del joven legionario de origen boliviano Kevin Parra Mej&iacute;a, un muchacho de 23 a&ntilde;os fallecido en Ceuta tras sufrir un desvanecimiento en plena instrucci&oacute;n f&iacute;sica bajo las &oacute;rdenes de un superior que, seg&uacute;n declaraciones de compa&ntilde;eros, desoyendo sus s&iacute;ntomas con un c&iacute;nico &ldquo;esta pel&iacute;cula me la conozco yo&rdquo;, le oblig&oacute; a seguir corriendo hasta desplomarse. 
    </p><p class="article-text">
        Dentro de toda esta estrategia de normalizaci&oacute;n de la violencia y la guerra es donde cabe entender que este a&ntilde;o se haya colado un stand del Ministerio de Defensa en Felisa, Feria del libro de Santander. Y es en ese contexto donde hay que protestar en&eacute;rgicamente en contra de que un evento cultural se deje utilizar as&iacute;. Por ello, la Asamblea C&aacute;ntabra contra el Rearme ha puesto en marcha una <a href="https://www.change.org/p/fuera-ej%C3%A9rcito-de-la-feria-del-libro-de-santander?recruiter=17569457&amp;recruited_by_id=b89c0900-e4b1-012f-0516-4040aa777426&amp;utm_source=share_petition&amp;utm_campaign=psf_promote_or_share&amp;utm_medium=whatsapp&amp;share_id=yTrSFrM8KR" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">petici&oacute;n en Change.org para que se retire el Stand</a> y ha publicado <a href="https://www.briega.org/es/opinion/que-hace-ministerio-defensa-feria-libro" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su posicionamiento en Briega</a> denunciando c&oacute;mo la presencia de este Ministerio en Felisa &ldquo;responde en realidad a la necesidad de justificar y normalizar&nbsp;una pol&iacute;tica suicida, la carrera armamentista en la que estamos inmersos&rdquo;, invitando a acompa&ntilde;arles en su protesta&nbsp;los d&iacute;as 26 de junio y 3 de julio, a&nbsp;las 19 horas en la Plaza Porticada. 
    </p><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea de denuncia, el <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/agora-solidaria-cultura-memoria-luis-toca-critica-presencia-ministerio-defensa-feria-libro-santander_1_13321907.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Aacute;gora solidaria Cultura y Memoria Luis Toca ha lanzado un comunicado</a> en el que su presidenta, la escritora Mar&iacute;a Toca, ha ironizado adem&aacute;s: &ldquo;&rdquo;Si el Ministerio de Defensa participa en una feria literaria, quiz&aacute;s quienes nos dedicamos a la literatura deber&iacute;amos acudir a los desfiles militares a leer poemas de paz y amor&ldquo;. Toca ha criticado otro de los inexplicables errores de Felisa este a&ntilde;o, la presencia del defensor del sionismo Marcos Barnat&aacute;n. Y es que si la cultura permanece indiferente ante el genocidio palestino, ya no es que sea neutral, es que se convierte en c&oacute;mplice.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La iron&iacute;a de Toca desarma, con la precisi&oacute;n de la palabra, la puesta en escena de nuestro particular <em>Minipax</em> en el espacio p&uacute;blico. Que los tanques necesiten mimetizarse entre libros no es una an&eacute;cdota festiva sino la constataci&oacute;n de que el pensamiento cr&iacute;tico est&aacute; perdiendo la partida contra la neolengua del nuevo militarismo global. 
    </p><p class="article-text">
        Si Felisa permite que los manuales de instrucci&oacute;n militar ocupen el espacio del ensayo, y que la apolog&iacute;a de las armas desfile con impunidad por nuestra feria cultural, estar&aacute; contribuyendo a que la barbarie sea el &uacute;nico horizonte posible. Si hay quien quiere hacernos creer que la guerra es la paz, deberemos responder que la insumisi&oacute;n y la rebeld&iacute;a a esa oscura neolengua es nuestro orden.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patricia Manrique]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/guerra-paz-orwelll-felisa_132_13327039.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Jun 2026 21:58:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“La guerra es la paz”, Orwelll en Felisa]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Prioridad local en la Universidad de Cantabria: clasismo con dinero público]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/prioridad-local-universidad-cantabria-clasismo-dinero-publico_132_13321316.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e352fcb7-f410-4b54-ad24-34d252e3645e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Prioridad local en la Universidad de Cantabria: clasismo con dinero público"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si de verdad quisieran democratizar el acceso a la Universidad con dinero público rebajen la matrícula a todo el mundo de forma proporcional</p></div><p class="article-text">
        La universidad p&uacute;blica de Cantabria acaba de hacer un descubrimiento revolucionario que Einstein, Rawls y todos los fil&oacute;sofos de la justicia social se perdieron por el camino: el criterio definitivo de equidad es el c&oacute;digo postal. Primer a&ntilde;o de carrera gratis, pero solo para quien tiene la fortuna de residir bajo el sagrado techo auton&oacute;mico. Las dem&aacute;s, ya saben: matr&iacute;cula, alquiler, luz, transporte y la compra. Peque&ntilde;os detalles. Porque todas sabemos, desde tiempo inmemorial, que el derecho a la educaci&oacute;n no lo proclam&oacute; ninguna Constituci&oacute;n: lo otorga el padr&oacute;n municipal.
    </p><p class="article-text">
        Visualicen la po&eacute;tica estampa del aula magna: dos estudiantes comparten apuntes, escuchan al mismo profesorado y aspiran al mismo t&iacute;tulo. Sin embargo, est&aacute; qui&eacute;n estudia gratis por aquello de haber tenido la sabidur&iacute;a de nacer -o simplemente domiciliarse- en el territorio sagrado de la comunidad protectora que apoquina la tarifa completa -&iexcl;Ah, se siente! - &nbsp;&iexcl;Qu&eacute; forma tan sutil y elegante de implantar un&nbsp;apartheid&nbsp;financiero en las aulas! &iexcl;Chapeau! Y a los Cantabros y Cantabras que tengan que ir a estudiar a otros Campus, a esas criaturas, nada de nada. Por disidentes.
    </p><p class="article-text">
        Si de verdad quisieran democratizar el acceso a la Universidad con dinero p&uacute;blico -concepto que parece haberse vuelto marciano- la soluci&oacute;n es de primero de primaria:&nbsp;repartan el maldito presupuesto entre todo el alumnado. Rebajen la matr&iacute;cula a todo el mundo de forma proporcional. 
    </p><p class="article-text">
        Pero no, es mejor montar un apartheid financiero &iquest;para asegurar el voto de las familias locales? No, no, &iexcl;qu&eacute; mal pensada! Es pura vocaci&oacute;n pedag&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Qu&eacute; brillantez estrat&eacute;gica, qu&eacute; sarcasmo institucional, qu&eacute; obra de arte! Al que viene &ldquo;de fuera&rdquo; vamos, de Asturias, Castilla, Catalu&ntilde;a, Andaluc&iacute;a, Extremadura o de Sebastopol, ese intr&eacute;pido, esa audaz, que ya tiene que empe&ntilde;ar un ri&ntilde;&oacute;n para pagar una habitaci&oacute;n compartida en un piso compartido a precio de suite de hotel con mil estrellas, la brillante l&oacute;gica local les castiga cobr&aacute;ndoles las tasas &iacute;ntegras. En cambio, a quien no gasta un c&eacute;ntimo en vivienda ni manutenci&oacute;n se le exime del pago. Es una redistribuci&oacute;n de la riqueza invertida sencillamente magistral digna de manual. Total, &iexcl;qu&eacute; derecho tienen las periferias a venir a gastar su dinero en nuestros comercios si no votan a los politicastros de turno!
    </p><p class="article-text">
        Por favor, se&ntilde;ores y se&ntilde;oras estrategas: dejen de disfrazar el ego&iacute;smo electoralista con el noble traje de la &ldquo;democratizaci&oacute;n&rdquo;. Discriminar y repercutir econ&oacute;micamente a un alumno o alumna por su lugar de residencia no es defender la universidad p&uacute;blica, es montar un club privado con el dinero de toda la ciudadan&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Y una &uacute;ltima pregunta, guardada para el final, no vaya a ser que asuste al principio: &iquest;y si detr&aacute;s de la obsesi&oacute;n por premiar el empadronamiento no hubiera solo una pol&iacute;tica educativa clasista, casposa y brutalmente antidemocr&aacute;tica, sino una estrategia para atraer poblaci&oacute;n, justificar m&aacute;s suelo urbanizable y alimentar ese modelo tan conocido que convierte la vivienda en negocio y al vecindario de toda la vida en obst&aacute;culo a expoliar, &nbsp;-&iexcl;Uins! perd&oacute;n- a expropiar?
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, los precios suben, la ciudad pierde a su vecindario de siempre con sus costumbres y h&aacute;bitos y la especulaci&oacute;n sigue ganando. Casi nunca la guinda es el problema. El problema suele ser la tarta que se esconde debajo. Y, sobre todo, qui&eacute;n se la est&aacute; comiendo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marisa Maliaño, médica y divulgadora]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/prioridad-local-universidad-cantabria-clasismo-dinero-publico_132_13321316.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Jun 2026 19:30:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Prioridad local en la Universidad de Cantabria: clasismo con dinero público]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ‘debilidad’ ideológica del PRC]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/debilidad-ideologica-prc_132_13313219.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a7b211c-8e65-4606-8eb4-d77a2c0c9472_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ‘debilidad’ ideológica del PRC"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si el PRC no enmienda su ‘error’ antidemocrático al votar a favor de proteger el monumento que homenajea al muy franquista Carrero Blanco, entonces el problema del partido “sin ideología” es más profundo de lo que podría parecer</p></div><p class="article-text">
        Es extra&ntilde;o ser un partido de acumulaci&oacute;n. Quiero decir, que cuando una formaci&oacute;n pol&iacute;tica ha crecido alrededor de un liderazgo fuerte, de un discurso indentitario y de la consecuci&oacute;n de cuotas de poder, parece que la disoluci&oacute;n de las ideolog&iacute;as es una bendici&oacute;n. Todo el mundo cabe, todo es posible. Pero el todo es posible hace casi imposible la coherencia y las situaciones grotescas pueden germinar como setas.
    </p><p class="article-text">
        El Partido Popular no tiene problemas en esta materia. Tiene ideolog&iacute;a desde su fundaci&oacute;n tardofranquista, no la esconde, y s&oacute;lo tiende a profundizar en su origen &mdash;lo que lo empuja al nacionalcatolicismo casposo de Vox, su escisi&oacute;n <em>hooligan</em>&mdash;. En la otra banda, podr&iacute;amos afirmar que gran parte del problema del PSOE es su disoluci&oacute;n ideol&oacute;gica, la m&iacute;tica b&uacute;squeda del centro puede llevar a un viaje sin rumbo y a un caf&eacute; descafeinado con todos o para todo siempre que se preserven las cuotas de poder. Eso podr&iacute;a explicar el amor &lsquo;laico&rsquo; al Papa o a la familia real, la confusa posici&oacute;n en materia ecol&oacute;gica o el alineamiento con la patronal antes que con las y los trabajadores. El PSOE empez&oacute; hace casi siglo y medio siendo socialista, ahora, es un partido de poder (sea eso lo que sea).
    </p><p class="article-text">
        En el caso del PRC es m&aacute;s complicado. Naci&oacute; sin m&aacute;cula ideol&oacute;gica y eso, aunque usted no lo crea, ya es una ideolog&iacute;a. Naci&oacute; aferrado al territorio y eso, aunque usted s&iacute; lo crea, es una ideolog&iacute;a muy potente.
    </p><p class="article-text">
        La defensa de las identidades como raz&oacute;n de ser nos empuj&oacute; a conflictos terror&iacute;ficos a finales del siglo XIX y durante buena parte del XX. Ahora, en pleno siglo XXI, las identidades vuelven a ser eje tribal, im&aacute;n de votantes, lema para agitar sentimientos. Hace unos d&iacute;as, en un acto organizado, precisamente por el PRC, escuch&eacute; a un defensor de la identidad asegurar &mdash;con vehemencia, por cierto&mdash; que el patrimonio cultural de Cantabria es patrimonio f&oacute;sil, que tocarlo es un atentado contra el ser identitario. Eso es ideolog&iacute;a &mdash;como todo, por cierto&mdash;.
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute;, es verdad, qu&eacute; identidad se defiende cuando el partido se suma a <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/prc-apoya-indultar-monumento-franquista-carrero-blanco-santona-victima-terrorismo_1_13304290.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la defensa</a> del infame monumento a Carrero Blanco en Santo&ntilde;a. Esta ofensa a la democracia y a los derechos humanos no es justificable. El PRC ha tratado de explicar que como a Carrero Blanco lo mataron unos terroristas hay que salvar su homenaje. Imaginen si hubiera tenido &eacute;xito algunos de los intentos de matar a Adolf Hitler en Alemania. El PRC defender&iacute;a que merece salvar sus bustos porque fue &ldquo;v&iacute;ctima del terrorismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta votaci&oacute;n en el Parlamento no es anecd&oacute;tica. Muestra un &lsquo;despiste&rsquo; ideol&oacute;gico que termina defini&eacute;ndose como ideolog&iacute;a. Es imposible ser oposici&oacute;n y gobierno al tiempo &mdash;esto a lo que este partido de acumulaci&oacute;n lleva a&ntilde;os haciendo&mdash;, es imposible ser un defensor de los derechos humanos y, al tiempo, de los homenajes a los violadores de los mismos.
    </p><p class="article-text">
        Ya s&eacute; que hay un debate intenso sobre qu&eacute; hacer con ciertos monumentos que mancha calles y plazas. No solamente con aquellos que remiten a la dictadura o al golpe de Estado, sino los relacionados con las verg&uuml;enzas coloniales o con las tropel&iacute;as militares. Entiendo que es leg&iacute;timo pedir que se destruyan y que tambi&eacute;n lo es solicitar una resignificaci&oacute;n para que la ciudadan&iacute;a entienda la trazabilidad del personaje o de los hechos que se ensalzan. No es f&aacute;cil elegir en esta dicotom&iacute;a, pero lo que no es leg&iacute;timo es pedir que se declare Bien de Inter&eacute;s Cultural y que se &lsquo;proteja&rsquo; sin m&aacute;s. Ya vivimos un episodio parecido con la pir&aacute;mide de los italianos, en el Puerto del Escudo. Poco se pod&iacute;a hacer desde Cantabria ante una protecci&oacute;n oficial decidida en otra comunidad aut&oacute;noma ante la petici&oacute;n de una asociaci&oacute;n de ultraderecha. Pero lo de Santo&ntilde;a no tiene anchoa de Revilla que lo sostenga. &iquest;C&oacute;mo se explica que el PRC argumente su apoyo al gobierno del PP para hacer un cortafuegos a Vox y que, despu&eacute;s, vote a favor de proteger un monumento que est&aacute; a la derecha de Vox?
    </p><p class="article-text">
        La falta de ideolog&iacute;a es una ideolog&iacute;a y la laxitud en ciertas materias es la brecha por la que se expanden todos los virus antidemocr&aacute;ticos. Creo que el PRC est&aacute; a tiempo de rectificar y, aunque en este pa&iacute;s no d&eacute; puntos, muchos agradecer&iacute;amos un mea culpa p&uacute;blico. Excepto que apoyaran esta protecci&oacute;n a conciencia y&hellip; entonces&hellip; la cosa ser&iacute;a mucho peor &mdash;de lo que ya es&mdash;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Gómez Nadal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/debilidad-ideologica-prc_132_13313219.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jun 2026 19:15:43 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vox: Cuando la caricatura supera a la realidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/vox-caricatura-supera-realidad_132_13291603.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/444f9377-3ef8-4175-9516-5a7c8e5dbf2c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vox: Cuando la caricatura supera a la realidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es difícil sumarles tópicos, pero Emilio del Valle ha logrado agregar el edadismo al cóctel de racismo, de misoginia, de LGTBIfobia y de xenofobia con el que se presenta su partido. Pleno al 15 para una formación esperpéntica, espejo de una parte de la región y del país que viven fosilizadas.

</p></div><p class="article-text">
        Miguel &Aacute;ngel Revilla tiene muchas virtudes y muchos defectos. Como cualquier ser humano. Pero ninguno de ellos tiene que ver con su estatura, con el color de su piel, con su sexo o con&hellip; su edad. Pero cuando Revilla, ejerciendo un derecho arcaico conocido como &ldquo;libertad de expresi&oacute;n&rdquo; manifiesta en p&uacute;blico su opini&oacute;n sobre el partido pol&iacute;tico Vox, entonces su flamante diputado en el Congreso &mdash;de cuyo trabajo poco sabemos&mdash; y ex responsable de la formaci&oacute;n en Cantabria atribuye las declaraciones a una &ldquo;muy mala vejera&rdquo; y a que &ldquo;chochea mucho&rdquo;. M&aacute;s all&aacute; de la tremenda discriminaci&oacute;n por edad &mdash;edadismo&mdash; y de la falta de respeto y de educaci&oacute;n, Del Valle es el espejo de su propio partido y su partido es el espejo de la Cantabria y de la Espa&ntilde;a que decidi&oacute; instalarse en un tiempo que dej&oacute; de existir, en unos mitos que jam&aacute;s ocurrieron y en un futuro que debemos evitar que acontezca.
    </p><p class="article-text">
        La verdad es que a Vox le sobra mucha gente en esta regi&oacute;n. Deberemos expulsar a todos los que hayan nacido en terceros pa&iacute;ses y que no sean millonarios &mdash;esos no son extranjeros migrantes peligrosos, ya saben&mdash; y a todos los que hayan nacido en Burgos, en Palencia o en Cuenca &mdash;a ver si todo dios va a venir a chupar de una Cantabria que no es infinita&mdash;; deberemos recluir en las casas a las mujeres para que cr&iacute;en y limpien y sacarlas con mantilla s&oacute;lo en Semana Santa y en la feria de Julio; deberemos crucificar a cualquier cura que hable de bondad o de solidaridad; y, ahora, nos querr&aacute;n imponer que toda persona por encima de los 65 a&ntilde;os s&oacute;lo se dedique a gastar y a viajar mientras espera la muerte. De hecho, el propio Del Valle ya deber&iacute;a retirarse porque roza la edad de jubilaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Todo es tan demencial y esperp&eacute;ntico que parece una caricatura, material para el guion de un humorista. Pero Vox nos ha acostumbrado a que la caricatura supere a su propia realidad. Es cierto que su pol&iacute;tica vive de la l&oacute;gica de la &ldquo;verdad alternativa&rdquo; trumpiana y que a ellos y ellas la realidad no les atraviesa. Prefieren vender un humo t&oacute;xico antes que constatar que el mundo del que hablan no existe y el que prometen jam&aacute;s existir&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Su &ldquo;prioridad nacional&rdquo; es inviable con el marco legal vigente, as&iacute; que es postureo ultra, sacada de pecho de ultras sin m&aacute;s ideas. La nueva &ldquo;prioridad juvenil&rdquo; choca de frente con una sociedad de la longevidad que deber&iacute;a celebrar que personas de 80 u 85 a&ntilde;os sean activas en el arte, en la econom&iacute;a, en el tercer sector o en la pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Para Vox, Trump es un modelo aunque se duerma en las ruedas de prensa y sus h&eacute;roes cercanos o superan los 60 o est&aacute;n muertos y enterrados hace d&eacute;cadas o siglos. Pero a este partido la incoherencia no le afecta. Los ultras pueden insultar, escupir, agredir o incendiar el ya precario clima social, pero luego utilizan la t&eacute;cnica de la victimizaci&oacute;n para responder a los cuestionamientos &mdash;de hecho, hay que montar una ONG en apoyo a la pobre Leticia D&iacute;az por los ataques insoportables que recibe por haber fundado una ONG que ayuda a los menores migrantes&mdash;.
    </p><p class="article-text">
        Lo triste no es que un se&ntilde;or mayor como Del Valle ataque a otro se&ntilde;or mayor o que nieguen su propia gerontocracia arremetiendo contra aquellos que cuestionen sus estrategias o su ideario &mdash;ese revoltijo de t&oacute;picos racistas, xen&oacute;fobos, racistas, lgtbif&oacute;bicos y ahora edadistas&mdash;, sino que unos cuantos j&oacute;venes &mdash;minor&iacute;a, por suerte&mdash; y muchas personas adultas y mayores &mdash;en n&uacute;mero significativo&mdash; abracen la bandera de la bilis que les ofrece Vox a cambio de sentirse arropados por una gente que no dudar&aacute; en venderlos, traicionarlos o insultarlos en cuanto no les sean necesarios.
    </p><p class="article-text">
        Lo triste es que el partido de la supuesta derecha &lsquo;civilizada&rsquo; pacte y transija ante estos talibanes nacionales, lo lamentable es que con mis impuestos y los suyos el se&ntilde;or Del Valle viva como dios &mdash;con permiso del Papa&mdash; y utilice la tribuna p&uacute;blica para esparcir el veneno. 
    </p><p class="article-text">
        La identidad del odio y del insulto al &lsquo;otro&rsquo; que ofrece Vox es placebo para hoy y violencia para ma&ntilde;ana, es guerra cultural con alto riesgo de transicionar a guerra real, es banderita de Espa&ntilde;a en la mu&ntilde;eca como grillete identitario, es trinchera antisitema sin munici&oacute;n para responder a los desaf&iacute;os actuales y futuros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Gómez Nadal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/vox-caricatura-supera-realidad_132_13291603.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Jun 2026 19:07:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vox: Cuando la caricatura supera a la realidad]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En casa del obispo, báculo de palo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/casa-obispo-baculo-palo_132_13277835.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a9b2142-e276-4f99-8a43-3bcdb747150e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En casa del obispo, báculo de palo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El obispo de Santander critica a los políticos por no resolver el problema de la vivienda mientras su propio ministerio acaba de vender el edificio de los franciscanos, en la céntrica calle Perines de Santander, para hacer 24 pisos turísticos</p></div><p class="article-text">
        La generaci&oacute;n que estudi&oacute; forzosamente el catecismo sabe que los evangelios predican que la hipocres&iacute;a en un obst&aacute;culo para la fe y, por tanto, condenan duramente a los fariseos. El otro d&iacute;a, en la presentaci&oacute;n del informe anual de C&aacute;ritas se denunciaron los graves problemas de acceso a la vivienda, los alquileres abusivos y las dificultades para encontrar un techo que se multiplican cuando uno es de otro pa&iacute;s o tiene otro color de piel. 
    </p><p class="article-text">
        Result&oacute; que en ese contexto el obispo de Santander, de cuerpo presente en la rueda de prensa, enardeci&oacute; -se empoder&oacute;, en ese lenguaje influencer ya tan manido- y ech&oacute; una reprimenda a los pol&iacute;ticos porque no hacen nada para solucionar esta cuesti&oacute;n. Dijo que cada vez es m&aacute;s escandaloso y que se nos prometen cientos y miles de viviendas que no aparecen por ning&uacute;n lado. 
    </p><p class="article-text">
        Arturo Ros ten&iacute;a raz&oacute;n. Pr&aacute;cticamente todos los mortales comulgan con este serm&oacute;n, aunque no sean de su parroquia. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, a la vez, tal vez sea conveniente recordar a su eminencia la paja en ojo ajeno por un discurso imprudente, en el sentido de que lo que predica no concuerda con lo que hace. M&aacute;s all&aacute; de la innegable labor social que asume C&aacute;ritas, por la debilidad end&eacute;mica de un sistema estatal de protecci&oacute;n social que no ha sido nunca capaz de llegar a donde se necesita. 
    </p><p class="article-text">
        El obispo critica a los pol&iacute;ticos por no resolver el problema de la vivienda mientras su propio ministerio acaba de vender el edificio de los franciscanos, en la c&eacute;ntrica calle Perines de Santander, para hacer 24 pisos tur&iacute;sticos. Cuatro mil metros cuadrados -el Obispado se qued&oacute; solo con la iglesia y la sacrist&iacute;a- que han salido al mercado urban&iacute;stico y de lo que se ha beneficiado la iglesia cat&oacute;lica como, por otro lado, cualquier hijo de vecino en esta deshumanizada progresi&oacute;n especulativa. 
    </p><p class="article-text">
        Justificar&aacute; el obispo que la iglesia necesita dinero para mantener su obra social y sus propiedades exentas de impuestos, algunas de ellas procedentes de la avaricia -pecado capital- de las inmatriculaciones, pero a&uacute;n as&iacute; el discurso desafina de largo. M&aacute;s a&uacute;n cuando, esta emergencia de vivienda que &eacute;l denuncia nos invita a mirar de reojo a Corb&aacute;n, un may&uacute;sculo seminario desaprovechado por la falta de vocaciones -tambi&eacute;n campo de concentraci&oacute;n de la dictadura: otro disgusto para la alcaldesa Gema Igual-  que tal vez podr&iacute;a improvisarse para acoger a los exiliados de la especulaci&oacute;n urban&iacute;stica y tur&iacute;stica que no va a frenar. &ldquo;No vamos a estropear la gallina de los huevos de oro&rdquo;, espet&oacute; el otro d&iacute;a con franca ordinariez &eacute;tica la alcaldesa cuando los socialistas reclamaron que, al menos, s&iacute; vienen tantos turistas que paguen una tasa como en otras geograf&iacute;as nacionales.  
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s gracioso ha sido comprobar como aquellos personajes par&oacute;dicos, cercanos a la caricatura, que se sentaban en la primera fila en la misa del domingo siguen vigentes en lo contempor&aacute;neo manteniendo su cuota de hipocres&iacute;a. El consejero de Vivienda, Roberto Media, y la alcaldesa de Santander -como en una escena de Berlanga- no se dan por aludidos con el discurso del obispo y han girado la cabeza para mirar hacia los bancos de atr&aacute;s. C&oacute;mo va a ser que a ellos les se&ntilde;ale el dedo de Dios. La culpa es del demonio Pedro S&aacute;nchez que va directo al mismo infierno al que algunos quer&iacute;an enviar al Papa Francisco. 
    </p><p class="article-text">
        Tampoco cierta hipocres&iacute;a por parte del Obispado puede empa&ntilde;ar la escandalosa realidad que no se puede aliviar con pa&ntilde;os calientes. Como las 285 viviendas de alquiler social que nos lleva prometiendo el Gobierno de Buruaga toda la legislatura, una tirita insuficientemente rid&iacute;cula por mucho que dupliquen las que hab&iacute;a antes. 
    </p><p class="article-text">
        O como la tramitaci&oacute;n de una Ley de Vivienda enfocada hacia la 'okupaci&oacute;n' cuando el mayor de los problemas es el mercado tur&iacute;stico. Un texto legal que ni siquiera hace el esfuerzo de prohibir que se especule con la vivienda protegida aprobando su protecci&oacute;n permanente -como sucede desde hace veinte a&ntilde;os en el Pa&iacute;s Vasco- para que no pueda venderse en el mercado libre. 
    </p><p class="article-text">
        Tampoco contribuye a una soluci&oacute;n razonable que ahora tengamos que volver a comprar con dinero p&uacute;blico las viviendas de la SAREB -la sociedad que crearon los bancos para comercializar las viviendas que embargaron a sus propietarios- que ya hab&iacute;a comprado el Gobierno de Espa&ntilde;a para destinarlas por fin a quienes las necesiten. 
    </p><p class="article-text">
        Como predican en los p&uacute;lpitos, el que est&eacute; libre de pecado que tire la primera piedra. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Olga Agüero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/casa-obispo-baculo-palo_132_13277835.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Jun 2026 19:07:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En casa del obispo, báculo de palo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘La Nestle’ nunca ha sido “tu empresa”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/nestle-sido-empresa_132_13268470.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27147861-4d39-4e76-a36e-9b8cc05b9793_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘La Nestle’ nunca ha sido “tu empresa”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El problema no es que Nestlé S.A. quiera recortar puestos de empleo, el drama es el tipo de relación enfermiza que muchos trabajadores y trabajadoras y la mayoría de sindicatos han establecido con empresas como esta</p></div><p class="article-text">
        Hace muchos a&ntilde;os, una amiga se preguntaba de forma ret&oacute;rica para qui&eacute;n trabajaba y yo le ahorr&eacute; la respuesta punzante con cierta rotundidad hiperb&oacute;lica: &ldquo;Siempre se trabaja para el enemigo&rdquo;. Entre este extremo caricaturizado y la ingenuidad de quienes piensan que la compa&ntilde;&iacute;a que les emplea es &ldquo;su&rdquo; empresa hay un abismo que se agranda con la falta de conciencia de clase (de clase obrera, claro est&aacute;).
    </p><p class="article-text">
        Leo c&oacute;mo un supuesto sindicalista empleado en la factor&iacute;a de la multinacional Nestl&eacute; en La Penilla asegura a una periodista de este medio: &ldquo;Antes era nuestra empresa, era mi empresa... Desde el ERE es 'la' empresa': ha cambiado la empresa y cambiamos nosotros&rdquo;. Siento decirle al sindicalista sin conciencia de clase que ni antes era su empresa, ni ahora lo es. Nunca lo ha sido. 
    </p><p class="article-text">
        En otro pasaje del reportaje que analiza la relaci&oacute;n &ldquo;identitaria&rdquo; de la gente de La Penilla con la f&aacute;brica, un hombre &ldquo;que ha dedicado 40 a&ntilde;os de su vida&rdquo; a la compa&ntilde;&iacute;a, explica: &ldquo;Es que ha sido nuestra vida. Hemos estado ah&iacute; viviendo todo el valle de 'La Nestle'. Hab&iacute;a un cierto sentimiento de toda la gente como algo tuyo&rdquo;. Otro errado. Nada era tuyo, s&oacute;lo el tiempo y la mano de obra que le vend&iacute;as a la empresa por un salario a cambio de que alguien se forrara en Suiza, primero, y, ahora, vaya a saber usted d&oacute;nde.
    </p><p class="article-text">
        &lsquo;La Nestle&rsquo; es Nestl&eacute; S.A. y, adem&aacute;s de los accionistas individuales que compran y venden acciones en el mercado, sus principales &lsquo;due&ntilde;os&rsquo; corporativos son fondos de inversi&oacute;n privados como BlackRock, UBS Fund Management o The Vanguard &mdash;los mismos que nos estrangulan en otros sectores, como el financiero, el inmobiliario o el tecnol&oacute;gico&mdash; o el Norges Bank Investment Management &mdash;el fondo donde el Gobierno de Noruega &lsquo;juega&rsquo; con los ping&uuml;es beneficios del petr&oacute;leo o del gas que no siempre se explota en las condiciones m&aacute;s &eacute;ticas imaginables&mdash;.
    </p><p class="article-text">
        Pues eso, una vez aclarado de qui&eacute;n carajo es &lsquo;La Nestle&rsquo;, las y los trabajadores quiz&aacute; deben bajarse de ese &lsquo;v&iacute;nculo&rsquo; identitario porque es falso, torticero y hace mucho da&ntilde;o. El compromiso de un trabajador con una empresa &mdash;y m&aacute;s si es una multinacional sin una trazabilidad clara&mdash; se reduce &mdash;y no es poco&mdash; a cumplir lo firmado en el contrato. Pero, a partir de ah&iacute;, y armados de conciencia de clase obrera, lo que toca es defender los derechos, empujar a la propiedad para lograr mejoras, no consentir recortes injustificados o intentar &mdash;a punta de fuerza&mdash; que el modelo de negocio sea lo menos perverso posible.
    </p><p class="article-text">
        El problema no es que Nestl&eacute; S.A. quiera recortar puestos de empleo, el drama es el tipo de relaci&oacute;n enfermiza que muchos trabajadores y trabajadoras y la mayor&iacute;a de sindicatos han establecido con empresas como esta.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as sab&iacute;amos que hab&iacute;a m&aacute;s candidaturas a la &ldquo;salida voluntaria&rdquo; de Solvay que plazas negociadas entre empresas y sindicatos para el ERE propuesto. Las prejubilaciones encubiertas nos cuestan dinero a todos y todas y as&iacute; sectores como la industria pesada o la banca se han desembarazado de miles de empleados apoy&aacute;ndose en el sistema p&uacute;blico de prestaciones.
    </p><p class="article-text">
        La p&eacute;rdida de puestos de trabajo industriales no s&oacute;lo es un drama individual para cada una de las personas afectadas &mdash;cuando no es un medio regalo negociado&mdash;, sino que suponen para el territorio la p&eacute;rdida del &uacute;nico sector de empleo que puede generar mejoras en las condiciones de trabajo por la plusval&iacute;a que generan sus productos. Esto jam&aacute;s podr&aacute; ocurrir en la hosteler&iacute;a, en los cuidados o en el sector servicio, donde la mayor parte de la ganancia est&aacute; en la taca&ntilde;er&iacute;a con los contratos y con las condiciones de estos, no en el valor de la mercanc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Ni &lsquo;La Nestle&rsquo; ni ninguna empresa ha sido nuca &ldquo;tu empresa&rdquo;. Siempre son de uno o varios due&ntilde;os que se apoyan en un aparato coercitivo de empleados <em>premium</em> &mdash;normalmente denominado como departamento de Recursos Humanos y dirigidos por un CEO que sigue siendo un pinche empleado&mdash; para despedir, recortar o manipular a distancia mientras ellos vienen de vacaciones a una villa de lujo en Cantabria y reservan en esos restaurantes con estrella Michelin a los que probablemente ning&uacute;n empleado de &lsquo;La Nestle&rsquo; ha ido o ir&aacute; jam&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Gómez Nadal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/nestle-sido-empresa_132_13268470.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Jun 2026 19:20:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘La Nestle’ nunca ha sido “tu empresa”]]></media:title>
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