El Gobierno de Cantabria aprueba el “interés regional” de un proyecto turístico vinculado al surf con los argumentos del promotor privado
El Boletín Oficial de Cantabria (BOC) ha publicado el acuerdo del Consejo de Gobierno que aprobó la semana pasada el “interés regional” del PSIR de 'Olucas Surf Center' en la localidad de Villaverde de Pontones. Un documento -firmado no por Urbanismo, sino por la consejera de Presidencia, Isabel Urrutia- que no aporta más motivación que los argumentos del propio promotor privado y un extracto de los informes de las direcciones generales de Deporte y Turismo apoyando la iniciativa.
De este modo, el Gobierno de Cantabria aprueba inicialmente el Plan Singular de Interés Regional (PSIR) para construir el complejo deportivo y hostelero 'Olucas' en Villaverde Pontones, pese al rechazo de los vecinos y pese a que un informe del Ayuntamiento de Ribamontán al Monte cuestiona el suministro de agua y los accesos.
El proyecto -que considera de interés público una piscina de surf privada- se presentó el 26 de junio y en menos de cuatro meses ya ha recibido la autorización del Ejecutivo del Partido Popular. La tramitación ha sido tan rápida que se ha adelantado a la movilización prevista para el sábado 31 de octubre en el pueblo de Villaverde de Pontones, una manifestación convocada por Cantabristas con el apoyo de los vecinos afectados para plantar cara a la especulación urbanística y a la masificación turística que consideran que traerá 'Olucas'.
El proyecto despierta el rechazo vecinal y hace unos días se constituyó la Asociación de Afectados por el PSIR Olucas Surf Center. Los afectados -que defienden el patrimonio rural, paisajístico y cultural- argumentan que no necesitan una piscina artificial para atraer visitantes. “Necesitamos conservar lo que nos hace únicos”, proclaman los carteles difundidos por el colectivo contra el PSIR del Gobierno de Cantabria.
Las quejas se centran en el precio para Villarverde de un proyecto “que puede cambiar el pueblo para siempre” y se preguntan si realmente responde es una iniciativa de desarrollo para la comunidad o, por el contrario, “es un negocio para unos pocos”. “Ganan los grandes propietarios de los terrenos, los promotores inmobiliarios y los operadores turísticos y pierden los vecinos que soportarán el tráfico y los ruidos, el incremento del precio de la vivienda, mayor presión sobre los servicios públicos y la pérdida de identidad del pueblo”, señalan. “Las olas vienen y van pero las decisiones sobre nuestro territorio permanecen”.
El proyecto plantea una piscina de surf privada con alojamientos, tienda y restaurante que se proyecta sobre un yacimiento paleolítico con la misma protección que un Bien de Interés Cultural y que no se podría autorizar con la normativa municipal. Por ello, el Ejecutivo cántabro recurre a esta figura administrativa que permite recalificar y expropiar el terreno para permitir el proyecto.
El promotor privado tiene el 70% del terreno sobre el que el Gobierno de Cantabria ya ha aprobado un PSIR para recalificar 100.000 metros cuadrados de suelo rústico.
Nuevo paso adelante
El Boletín Oficial de Cantabria (BOC) ha publicado el acuerdo del Consejo de Gobierno autorizando el PSIR con los informes preceptivos. En el texto figura que el Ayuntamiento de Ribamontán al Monte considera que antes de la aprobación definitiva de 'Olucas' es necesario resolver dos cuestiones: el agua y los accesos.
El informe municipal considera prioritario que el desarrollo de la actuación quede condicionado a la adecuada resolución de estas dos cuestiones “de especial trascendencia municipal”. La primera es la garantía de abastecimiento de agua y la suficiencia de las infraestructuras hidráulicas y de saneamiento, tanto para la situación actual como para el incremento de demanda previsible que se producirá en los próximos años.
En este sentido, el municipio ya ha sufrido restricciones este verano que han afectado al pueblo de Liermo. Según señala el proyecto, la piscina de surf necesita una cantidad de agua equivalente a diez piscinas olímpicas.
La segunda cuestión son los accesos al complejo turístico que tendrán que hacerse a través del pueblo, por el estrecho vial que atraviesa el barrio Trapa y que resulta insuficiente para canalizar a la puerta de las viviendas el tráfico de vehículos que pronostican las expectativas: 200.000 visitantes al año. Lo que, en opinión del Ayuntamiento de Ribamontán al Monte, implica construir otro acceso independiente “que evite el paso del tráfico generado por el mismo por el núcleo de Villaverde de Pontones”.
El informe municipal considera que estas condiciones deben convertirse en compromisos para que “las infraestructuras necesarias para atender el incremento de demanda y tráfico generado por la actuación queden suficientemente definidas, justificadas y garantizadas con carácter previo a su aprobación definitiva”.
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