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    <title><![CDATA[elDiario.es - Historia]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Historia]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La Mandrágora, la cueva cultural que estrenó a Sabina y a Almodóvar cuya memoria se desvanece en un mural]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/mandragora-cueva-cultural-estreno-sabina-almodovar-cuya-memoria-desvanece-mural_1_13038806.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eada603a-c081-4446-985d-f69cf7b2a6b5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Mandrágora, la cueva cultural que estrenó a Sabina y a Almodóvar cuya memoria se desvanece en un mural"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el sótano de lo que hoy es un bar de pinchos en la Cava Baja estuvo un epicentro de la cultura nocturna de la Transición. Abierta por los artistas Manuel Paniagua y Enrique Cavestany, se recuerda por el disco de Sabina, Krahe y Alberto Pérez, pero pasaron por allí cineastas, magos, actores e intelectuales. El mural de Cascorro que lo recuerda lleva años esperando ser rehabilitado</p><p class="subtitle">El Despertar, café de la comunidad jazzística de Madrid y museo de los artesanos desaparecidos de Antón Martín</p></div><p class="article-text">
        Entre los a&ntilde;os 1978 y 1982, una de las cuevas habituales en los edificios de la Cava Baja se convirti&oacute; en un secreto que corr&iacute;a de boca en boca por los ambientes de un Madrid que inauguraba con ah&iacute;nco el t&oacute;pico 'ciudad que no duerme'. Eran los a&ntilde;os de la hoy tan manoseada Movida. Pero los chavales m&aacute;s j&oacute;venes de la Nueva Ola, con estilismo de SEPU y pelos de color tropical, no eran los &uacute;nicos que estrenaban pa&iacute;s. La Mandr&aacute;gora, en el n&uacute;mero 42 de la calle, fue el local que aglutinaba a una generaci&oacute;n un poco m&aacute;s mayor &ndash;sus fundadores estaban en la treintena&ndash;, acaso de perfil m&aacute;s intelectual.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la experiencia no dur&oacute; mucho, su recuerdo fue rebotando en las paredes del tiempo gracias a <em>La Mandr&aacute;gora</em>, un disco publicado en 1981 con canciones grabadas en el s&oacute;tano de la Cava Baja por los cantautores Joaqu&iacute;n Sabina, Alberto P&eacute;rez y Javier Krahe. En el aire de grabaci&oacute;n casual del disco, se cuelan las risas de la noche 'mandragorera' y el tintineo de los vasos. Casi se puede oler el humo de los cigarrillos de Krahe.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el viaje a trav&eacute;s de un pu&ntilde;ado de canciones desternillantes oculta el resto de las actividades que, durante a&ntilde;os, convirtieron el local en centro neur&aacute;lgico de la movida cultural. La Mandr&aacute;gora fue el proyecto de los artistas Manuel Paniagua y <a href="https://enriquecavestany.com/sobre-mi/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Enrique Cavestany</a><a href="https://enriquecavestany.com/sobre-mi/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>, Enrius</em></a><em>, </em>que le dedic&oacute; un libro llamado<em> Una cueva diluvial en la Cava Baja. </em>
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2014433507578085517?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Cavestany rememora c&oacute;mo conoci&oacute; a Paniagua y a su pareja, Piluca Pascual &ndash;tambi&eacute;n pionera en la aventura&ndash;, en el obituario <a href="https://elpais.com/diario/2005/04/08/agenda/1112911210_850215.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">que los dedic&oacute;</a> despu&eacute;s de que ambos fallecieran en un desgraciado accidente de tr&aacute;fico en 2005<em>: </em>&ldquo;Nos conocimos hace 30 a&ntilde;os y Bego&ntilde;a me los present&oacute; como unos padres del Colegio Siglo XXI, de Moratalaz, lo que en aquella &eacute;poca formaba parte de nuestras se&ntilde;as de identidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En su libro, narra tambi&eacute;n el primer encuentro con Joaqu&iacute;n Sabina, que se produjo al poco tiempo de abrir las puertas del local: &ldquo;Ser&iacute;an las once y media cuando Manolo me dijo que un tipo quer&iacute;a hablar con el baranda. Sal&iacute; de la cocina donde estaba terminando de fabricar un gazpacho y junto a la barra me encontr&eacute; con un individuo carniseco, pero flamenco, con un voluminoso &aacute;lbum de fotos bajo el brazo. Se present&oacute; como vecino del barrio y confes&oacute; de manera desenfadada que su mujer le hab&iacute;a informado acerca de la reciente apertura de nuestro peque&ntilde;o local, al tiempo que le hac&iacute;a ver la urgente necesidad de procurarse algunos ingresos para afrontar los apremios alimenticios de las pr&oacute;ximas horas&rdquo;.
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            <span class="title">
                El sótano, actualmente en el establecimiento Lamiak, de la Cava Baja                            </span>
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        Empezaron una colaboraci&oacute;n que al principio se pagaba a 1.500 pesetas la noche y la mitad de la recaudaci&oacute;n por las copas. &ldquo;A las pocas semanas sus actuaciones en la cueva conoc&iacute;an un &eacute;xito muy por encima de nuestras expectativas y atra&iacute;an a otros vocalistas y acr&oacute;batas, as&iacute; como a un p&uacute;blico devoto que celebraba generosamente sus interpretaciones&rdquo;, explicaba.
    </p><p class="article-text">
        Fueron muchos los que fueron llegando al local al socaire de las actuaciones y se quedaron. Entre ellos, Pancho Varona, un joven aspirante a funcionario que, a fuerza de acudir todas las semanas a las actuaciones, se hizo amigo de Sabina y acab&oacute; acompa&ntilde;&aacute;ndole en el escenario &ndash;y en la composici&oacute;n del repertorio&ndash; durante varias d&eacute;cadas.
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                    alt="La caída de Sódoma (1975) pudo de ser uno de los cortos de Almodóvar que se pasaran en La Mandrágora"
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                La caída de Sódoma (1975) pudo de ser uno de los cortos de Almodóvar que se pasaran en La Mandrágora                            </span>
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        Se unieron a la fiesta Javier Krahe y el bolerista Alberto P&eacute;rez. Las actuaciones de los cantautores se fueron haciendo cada vez m&aacute;s famosas, especialmente cuando el cr&iacute;tico Alberto Caffaratto les dedic&oacute; un elogioso art&iacute;culo en la Gu&iacute;a del Ocio.&nbsp;Los cantantes, haciendo gala de guasa, le entregaron una noche un jam&oacute;n de jabugo durante el transcurso de una actuaci&oacute;n. Luego, vinieron las apariciones en el programa de Garc&iacute;a Tola, el revuelo nacional cuando Krahe pronunci&oacute; por primera vez en pantalla la palabra 'gilipollas' durante la interpretaci&oacute;n de Marieta&hellip; Y el resto es historia.
    </p><p class="article-text">
        En La Mandr&aacute;gora hab&iacute;a mucho m&aacute;s que aquellos conciertos de los s&aacute;bados, a los que a veces se apuntaba tambi&eacute;n el cantautor ma&ntilde;o y disc&iacute;pulo de Labordeta Joaqu&iacute;n Carbonell. Otro de los espect&aacute;culos m&aacute;s recordados era el que desempe&ntilde;aba Juan Tamariz, entonces uno de los j&oacute;venes que estaba renovando la magia espa&ntilde;ola. All&iacute; tuvieron lugar tambi&eacute;n las proyecciones en Super-8 de Almodovar, que se recuerdan como desternillantes, o las de Jaime Ch&aacute;varri. Hab&iacute;a sitio para el tarot de Flora Pino o las representaciones teatrales de algunos de los grupos de teatro experimental que abundaban en la &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        Entre la clientela, podr&iacute;amos anotar a los Alberto Coraz&oacute;n, Forges, Luis Eduardo Aute, Maruja Torres, Montxo Almendariz, Chicho S&aacute;nchez Ferlosio, Vainica Doble o Manolo Tena, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        La Mandr&aacute;gora se enfrent&oacute; a problemas administrativos antes de su cierre. En 1980 el Ayuntamiento lo clausur&oacute; temporalmente por denuncias de ruido. El 18 de marzo, el diario El Pa&iacute;s <a href="https://elpais.com/diario/1980/03/18/opinion/322182010_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicaba una carta</a> firmada por Joaqu&iacute;n Sabina, Juan Tamariz y otros abajo firmantes habituales de La Mandr&aacute;gora:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta vez, la represi&oacute;n econ&oacute;mico-cultural la ha perpetrado el Ayuntamiento contra un local, La Mandr&aacute;gora, en el que los abajo firmantes actu&aacute;bamos, con regularidad unos, espor&aacute;dicamente otros. Los muy reglamentarios y no menos confusos motivos por los que se ha decidido privarnos de unos minipuestos de trabajo y diversi&oacute;n, si se aplicaran coherentemente, y nadie pide esa coherencia, llevar&iacute;an a clausurar centenares de discotecas, <em>puticlub</em>s, salas de fiesta, y, por supuesto, talleres, industrias, ayuntamientos, etc&eacute;tera. Pero no; cerrar&aacute;n La Mandr&aacute;gora porque, en su peque&ntilde;a dimensi&oacute;n, no es un local adocenado, sino con esquemas singulares, donde las sonrisas, risas y &laquo;risotadas&raquo; provienen de una actitud cr&iacute;tica no alineada. Ese cierre no es &eacute;tico. Queremos que se nos abra La Mandr&aacute;gora y una docena m&aacute;s de lugares similares&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El s&oacute;tano queda a la izquierda cuando uno baja al ba&ntilde;o en el bar de pinchos que ocupa hoy el n&uacute;mero 42 de la Cava Baja. Sin embargo, el esp&iacute;ritu de La Mandr&aacute;gora sigue muy vivo en el imaginario colectivo y cada cierto tiempo es reivindicado por espacios de marchamo cultural que se quieren herederos de la experiencia de la Cava Baja. Es el caso de distintos espacios culturales con barra que, en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, han tratado de convertirse en refugio habitual de cuadrillas noct&aacute;mbulas desafectas a las grandes pistas de baile.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, de La Juntada de La Realidad Club, un <em>Open Mic</em> que comenz&oacute; el pasado 19 de febrero y pretende reunir con &ldquo;el esp&iacute;ritu de La Mandr&aacute;gora&rdquo; cada dos jueves a poetas, m&uacute;sicos y artistas. Se anuncia como &ldquo;espacio de resistencia cultural&rdquo; porque la oposici&oacute;n en la ciudad de Madrid quiz&aacute; est&aacute; hoy en otras coordenadas diferentes a las que atravesaba la postransici&oacute;n, pero sigue habiendo espacio para una cultura contestataria.
    </p><h2 class="article-text">Un mural para recordar el esp&iacute;ritu de La Mandr&aacute;gora</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Mural de Cavestany en el número 3 de la calle Embajadores                            </span>
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        Una medianera en la cercana plaza de Cascorro invoca, con colores desva&iacute;dos, al paisanaje de La Mandr&aacute;gora. <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/noticias/rastro-aguarda-restauracion-gran-mural-cavestany-comprometio-ayuntamiento-no-hay-dinero_1_8527061.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cocktail Grand Luxe</em></a> es un fresco humano encargado en tiempos de Tierno y pintado por el propio Enrique Cavestany en junio de 1983, con La Mandr&aacute;gora ya cerrada.
    </p><p class="article-text">
        El pintor incluy&oacute; en el mural de 17 metros de altura y 5 de ancho el r&oacute;tulo verde del local y a mucha de la clientela; 35 personajes que desfilan por los puestos del El Rastro entre los que se distingue a Joaqu&iacute;n Sabina, Alberto Coraz&oacute;n, Juan Luis Cebri&aacute;n o el propio Manolo Paniagua, que tambi&eacute;n tuvo puesto en el mercadillo y aparece tumbado.
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                Manolo Paniagua, fundador de La Mandrágora y vendedor del Rastro                            </span>
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        Cavestany lleva m&aacute;s de veinte a&ntilde;os intentando que el mural se restaure y a la empresa se uni&oacute; tambi&eacute;n la asociaci&oacute;n Nuevo Rastro. Durante el gobierno de Ahora Madrid en el Ayuntamiento, se les inst&oacute; a que incluyeran <a href="https://decide.madrid.es/presupuestos/presupuestos-participativos-2019/proyecto/15406" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la propuesta en los presupuestos participativos</a>, pero fue desestimada estar sobre una propiedad privada.
    </p><p class="article-text">
        Posteriormente, ya con el Partido Popular en Cibeles, se anunci&oacute; que la rehabilitaci&oacute;n se har&iacute;a en el segundo trimestre de 2020, pero con la pandemia se instauraron la excepcionalidad y el borr&oacute;n y cuenta nueva. A&uacute;n se volver&iacute;a a anunciar una vez m&aacute;s, habl&aacute;ndose incluso de un presupuesto de 40.000 euros y la colaboraci&oacute;n de una entidad bancaria. Sin embargo, hasta la fecha no se ha producido la ansiada recuperaci&oacute;n y los fantasmas de La Mandr&aacute;gora se desvanecen poco a poco, a la vista de todos.
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
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      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/mandragora-cueva-cultural-estreno-sabina-almodovar-cuya-memoria-desvanece-mural_1_13038806.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 20:01:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Mandrágora, la cueva cultural que estrenó a Sabina y a Almodóvar cuya memoria se desvanece en un mural]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Joaquín Sabina,Javier Krahe,Música,Cultura,Murales,Restaurantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La relación entre el símbolo de la paz, Francisco de Goya y la Guerra de la Independencia en Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/relacion-simbolo-paz-francisco-goya-guerra-independencia-madrid_1_12887215.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f7b5f090-0834-4b2e-b385-4d17bf1d701f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La relación entre el símbolo de la paz, Francisco de Goya y la Guerra de la Independencia en Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El popular símbolo fue diseñado Gerald Holtom como logotipo de la Campaña Británica para el Desarme Nuclear (CND) en el Reino Unido y, posteriormente, se universalizó como símbolo contra la guerra y en general en todo el planeta. Aunque tiene otra lecturas, el autor explicó que se inspiró en el personaje del popular cuadro de Goya de los fusilamientos del 3 de mayo durante la Guerra de la Independencia en Madrid</p></div><p class="article-text">
        Recientemente, el Museo Goya-Fundaci&oacute;n Ibercaja, con sede en Zaragoza, publicaba un mensaje en redes sociales con el reclamo &ldquo;&iquest;Sab&iacute;as que el s&iacute;mbolo de la paz naci&oacute; inspirado en un cuadro de Goya?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        La publicaci&oacute;n se refiere al s&iacute;mbolo circulado con tres l&iacute;neas en su interior que hizo fortuna a finales de los a&ntilde;os cincuenta, particularmente relacionado con la contracultura y el movimiento hippie.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DTAnyd3EUsO/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/DTAnyd3EUsO/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; 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margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/DTAnyd3EUsO/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de Museo Goya (@museogoya)</a></p></div></blockquote>
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    </figure><p class="article-text">
        El s&iacute;mbolo fue dise&ntilde;ado Gerald Holtom como logotipo de la Campa&ntilde;a Brit&aacute;nica para el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Desarme_nuclear" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Desarme Nuclear</a> (CND) en el Reino Unido y se extendi&oacute; posteriormente en el &aacute;mbito de la lucha contras la guerra del Vietnam.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; tiene que ver el c&iacute;rculo con el pintor Francisco de Goya? El s&iacute;mbolo se puede leer como la superposici&oacute;n las iniciales de Nuclear Disarmament seg&uacute;n el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Sem%C3%A1foro_(alfabeto)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">abecedario sem&aacute;foro</a>. En este c&oacute;digo, la N se representa con ambos brazos hacia abajo (uno a un lado y otro al otro) y la D con un brazo vertical hacia arriba y otro vertical hacia abajo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Primera utilización en el contexto de la lucha antinuclear                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Aparentemente, el pintor de Zaragoza sigue sin aparecer en escena. Sin embargo, su propio dise&ntilde;ador declar&oacute; que el cuadro<em> Los fusilamientos del 3 de mayo</em>, de Goya, y concretamente el personaje central que aparece con los brazos en alto, le sirvieron de inspiraci&oacute;n. As&iacute; se lo relataba por carta a Hugh Brock, editor de <em>Peace News</em>:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estaba desesperado. Profundamente desesperado. Me dibuj&eacute; a m&iacute; mismo: la representaci&oacute;n de un individuo desesperado, con las palmas de las manos extendidas hacia afuera y hacia abajo, como el campesino de Goya ante el pelot&oacute;n de fusilamiento. Formalic&eacute; el dibujo en una l&iacute;nea y lo rode&eacute; con un c&iacute;rculo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El personaje de Goya, sin embargo, tiene los brazos extendidos hacia arriba por lo que hay que entender que la formalizaci&oacute;n final del s&iacute;mbolo se invirti&oacute; para adecuarlo a la referencia N y D. La cruz cristiana tambi&eacute;n estaba entre los elementos que Holtom baraj&oacute;, aunque fue desaconsejado utilizarla tal cual por la organizaci&oacute;n antinuclear.
    </p><p class="article-text">
        <em>Los fusilamientos del 3 de mayo</em> se conserva en el Museo del Prado y muestra, a trav&eacute;s de ajusticiamientos en la monta&ntilde;a de Pr&iacute;ncipe P&iacute;o, una escena descarnada en el contexto de la lucha del pueblo de Madrid contra los franceses durante la Guerra de la Independencia. El que ense&ntilde;a otro cuadro del autor, <em>La carga de los Mamelucos</em> o <em>El 2 de mayo en Madrid</em>.
    </p><p class="article-text">
        Gerard Holtom fue un dise&ntilde;ador profesional profundamente antimilitarista, que fue opositor a la Segunda Guerra Mundial y objetor de conciencia. Una de las razones por las que el s&iacute;mbolo se universaliz&oacute; fue que no lo protegi&oacute; bajo licencia alguna. El s&iacute;mbolo se utiliz&oacute; por primera vez en una gran marcha antinuclear desde Londres hasta Aldermaston, donde se fabricaban armas nucleares brit&aacute;nicas.
    </p><p class="article-text">
        La referencia parcial al cuadro de Goya hace que dos de los s&iacute;mbolos universales por la paz tengan una estrecha relaci&oacute;n con pintores espa&ntilde;oles. Este del que hemos hablado y la paloma de la paz pues, aunque el s&iacute;mbolo es anterior, se populariz&oacute; despu&eacute;s de la Segunda Guerra Mundial a trav&eacute;s de una litograf&iacute;a de Pablo Ruiz Picasso.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
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      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/relacion-simbolo-paz-francisco-goya-guerra-independencia-madrid_1_12887215.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Jan 2026 17:00:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La relación entre el símbolo de la paz, Francisco de Goya y la Guerra de la Independencia en Madrid]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Los autómatas que creó Juanelo para Carlos I y Felipe II viajaron muy lejos de Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/caminando-por-madrid/automatas-creo-juanelo-carlos-i-felipe-ii-viajaron-lejos-madrid_132_12673933.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef8ba2bc-041c-47c3-9b6f-c2be525a91d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los autómatas que creó Juanelo para Carlos I y Felipe II viajaron muy lejos de Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los muñecos de Turriano se hallan en colecciones particulares en Washington, Budapest, Munich y Viena, sin que se sepa cómo llegaron hasta allí</p><p class="subtitle">BLOG - Lee más curiosidades históricas de la capital en Caminando por Madrid</p></div><p class="article-text">
        Caminando por el Rastro, llego a la calle de Juanelo, una v&iacute;a que homenajea al relojero de Carlos I y Felipe II. Juanelo Turriano (Cremona-Italia/1500 - Toledo 1585) fue un cient&iacute;fico y relojero cuyas creaciones entusiasmaron a los emperadores espa&ntilde;oles. Su especialidad eran los mu&ntilde;ecos aut&oacute;matas, movidos por mecanismos de relojer&iacute;a. Uno de estos mu&ntilde;ecos camin&oacute; por las calles de Toledo pasando la gorra a los transe&uacute;ntes para recabar sus limosnas. Este hecho, adem&aacute;s de dar origen a la calle del Hombre de Palo, propici&oacute; una investigaci&oacute;n por parte de la Inquisici&oacute;n que percib&iacute;a algo un tanto diab&oacute;lico en estos prodigios. Se habla tambi&eacute;n de un aut&oacute;mata que llevaba una bandeja con el desayuno al emperador.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, al menos cuatro aut&oacute;matas construidos por Juanelo para los reyes espa&ntilde;oles han sobrevivido medio milenio, y siguen funcionando como el primer d&iacute;a; pero ya no se hallan entre nosotros, puesto que su facultad de caminar, suponemos que sea eso, les ha llevado muy lejos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de ellos es el &ldquo;Monje Franciscano&rdquo;, un mu&ntilde;eco de madera y hierro del a&ntilde;o 1562, de cuarenta cent&iacute;metros de alto, provisto de sofisticados mecanismos de relojer&iacute;a. Representa a un monje franciscano que camina en varias direcciones, mueve la cabeza y los ojos, abre la boca como si estuviera rezando, se da golpes de pecho en se&ntilde;al de contrici&oacute;n con una mano y hace el adem&aacute;n de imponer una cruz con la otra. Dicho monje estaba inspirado en San Diego de Alcal&aacute;, cuyas reliquias hab&iacute;an sido colocadas junto al lecho de Felipe II cuando este sufri&oacute; una enfermedad, contribuyendo, al parecer, a su curaci&oacute;n. Bien, el caso es que este mu&ntilde;eco aut&oacute;mata abandon&oacute; un d&iacute;a El Escorial y emprendi&oacute; viaje con rumbo ignorado. Nadie logr&oacute; seguir sus pasos porque, como hemos dicho, el monje ten&iacute;a la facultad de caminar en varias direcciones. Nada se sab&iacute;a de &eacute;l hasta que en los a&ntilde;os setenta fue a parar al Smithsonian Institute de Washington, a donde lleg&oacute; procedente de Ginebra.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Dama española con laúd y su interior, la autómata elaborada por Juanelo                            </span>
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        Existe otra mu&ntilde;eca denominada: &ldquo;Aut&oacute;mata musical de una dama de la corte espa&ntilde;ola con&nbsp;la&uacute;d&rdquo;. Las medidas, la factura y los mecanismos son muy similares al anterior, aunque en este caso la mu&ntilde;eca hace adem&aacute;n de tocar un la&uacute;d.&nbsp;La dama reside en el Kunsthistorisches Museum de&nbsp;Viena.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro monje-aut&oacute;mata de las mismas caracter&iacute;sticas, solo que con barba, datado hacia 1560, se halla en el Germanisches Nationalmuseum de Munich. Y a un cuarto aut&oacute;mata, denominado &ldquo;El campanillero&rdquo; nos lo encontramos en el Museo de Artes Aplicadas de Budapest. Este &uacute;ltimo es un monje barbado y calvo que sujeta una campanilla con una mano, la cual suena cuando se pone en movimiento.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El campanillero de Juanelo, en Budapest                            </span>
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        Los cuatro aut&oacute;matas de Juanelo Turriano salieron un d&iacute;a de Espa&ntilde;a para conocer mundo y a&uacute;n no han regresado. Es una verdadera l&aacute;stima, porque si tuvi&eacute;ramos en nuestra tierra al menos uno de estos mu&ntilde;ecos, nos servir&iacute;a para rendir homenaje a uno de nuestros genios, pionero de la rob&oacute;tica, pudiendo as&iacute; fomentar el inter&eacute;s por la ciencia en nuestros j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        Juanelo, italiano de origen aunque espa&ntilde;ol por su larga vida en nuestra tierra, es uno de los personajes m&aacute;s interesantes de nuestra historia cient&iacute;fica. Juanelo muri&oacute; en Toledo en 1585, en esa cruda realidad que Espa&ntilde;a, tantas veces, ha reservado para sus grandes genios: en la pobreza. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Osorio]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Oct 2025 04:00:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los autómatas que creó Juanelo para Carlos I y Felipe II viajaron muy lejos de Madrid]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia,Automatización]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El año que los vecinos de Lavapiés montaron una torre Eiffel de quince metros por las fiestas de San Lorenzo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/ano-vecinos-lavapies-montaron-torre-eiffel-quince-metros-fiestas-san-lorenzo_1_12513574.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/53319937-8da5-4041-9bee-f60f54f1436a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El año que los vecinos de Lavapiés montaron una torre Eiffel de quince metros por las fiestas de San Lorenzo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 1889, muy poco después de la inauguración del icono parisino en una exposición universal, una imitación se instaló en la calle de Ave María. Aquel año, que la prensa tildaba de renacer de las verbenas madrileñas, los vecinos de Lavapiés se lo tomaron muy en serio</p></div><p class="article-text">
        Las fiestas populares siempre han sido una buena excusa para cultivar el orgullo de barrio aunque pocas veces estas demostraciones de organizaci&oacute;n colectiva nos han dejado im&aacute;genes tan espectaculares como la que hoy vamos a recordar. En 1889, con motivo de las fiestas de San Lorenzo, los vecinos de Lavapi&eacute;s montaron toda una Torre Eiffel en la confluencia de las calles del Ave Mar&iacute;a y San Sim&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El seis de mayo hab&iacute;a dado comienzo la famosa Exposici&oacute;n Universal de Par&iacute;s para la que construy&oacute; el ingeniero su torre y los medios de comunicaci&oacute;n espa&ntilde;oles hab&iacute;an seguido con inter&eacute;s su construcci&oacute;n e inauguraci&oacute;n. Esto debi&oacute; avivar el ingenio vecinal.
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;a quince metros de altura (aunque por ah&iacute; se reduce a once metros y medio y en alg&uacute;n lugar se eleva a dieciocho o incluso veinte). Seg&uacute;n el peri&oacute;dico El Estandarte, la idea surgi&oacute; de un tal Francisco Mu&ntilde;oz, que decidi&oacute; contactar con un hojalatero de la calle Ave Mar&iacute;a de nombre Francisco Ferm&iacute;n para poner en marcha la propuesta.
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                Primitivo Carcedo. La Ilustración nacional                            </span>
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        El centro de reuni&oacute;n de comerciantes y vecinos organizadores de las fiestas &ndash;hab&iacute;a una comisi&oacute;n por calle&ndash; era el Caf&eacute; de Morales, donde por la noche se reun&iacute;an para ultimar los detalles de la verbena. Era habitual que en las comisiones de fiestas fueran los comerciantes, hombres de prestigio y de mayor poder adquisitivo quienes figuraban a la cabeza, aunque eran conocedores de que, finalmente, ser&iacute;a el barrio entero el que ejecutar&iacute;a y, llegado el caso, juzgar&iacute;a con severidad el resultado. En este caso el presidente era Narciso Casal, antiguo concejal del Ayuntamiento de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Fue en este caf&eacute; &ndash;donde, por cierto, se colocar&iacute;a un arco con la Puerta de Alcal&aacute;&ndash; donde se decidi&oacute; construir la torre Eiffel, abriendo una suscripci&oacute;n popular de 526 pesetas entre los vecinos para sufragar el adorno, cuyo cose finalmente se elev&oacute; a las mil pesetas. Estaba iluminada por dos focos de gas y se comenz&oacute; a construir el 31 de julio con la participaci&oacute;n de carpinteros, pintores y talleres del entorno.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay noticia de que se acord&oacute; en la comisi&oacute;n de fiestas hacer una reproducci&oacute;n del submarino de Isaac Peral, que se coloc&oacute; en la misma calle del Ave Mar&iacute;a. As&iacute; mismo, se emprendieron otras ideas ambiciosas, como una imitaci&oacute;n de la Giralda para uno de los arcos, entre otros alardes arquitect&oacute;nicos.
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                Calle madrileña engalanada (en la verbena de San Lorenzo)                            </span>
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        Seg&uacute;n se desprende de las notas de la &eacute;poca, los vecinos de Madrid se encontraban inmersos en una competencia barrial por hacer de sus fiestas las m&aacute;s atractivas de la ciudad. Poco antes, hab&iacute;an sido las de Santa Mar&iacute;a Magdalena en la zona chispera de la calle de Hortaleza, que hab&iacute;an maravillado a los asistentes. El Imparcial del 4 de agosto, por ejemplo, lo relataba hablando de &ldquo;la resurrecci&oacute;n de las verbenas madrile&ntilde;as&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estos alardes ven&iacute;an a acompa&ntilde;ar a la decoraci&oacute;n habitual, compuesta por gallardetes, arcos de follaje &ndash;hubo que traer vegetaci&oacute;n extra de la Casa de Campo&ndash; , farolillos, banderas y mantones de Manila. Los integrantes de la Junta Directiva de la Comisi&oacute;n de Fiestas se pasaban por el Almac&eacute;n de la Villa a recabar objetos para adornar las calles, que luego repart&iacute;an a los vecinos para su colocaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La Gazeta Universal cifraba en 67 los arcos construidos en las calles de Lavapi&eacute;s, &ldquo;sin contar los peque&ntilde;os que los vecinos levantan a las puertas de sus casas&rdquo;. Seg&uacute;n las noticias de prensa, un comercial de la calle de Valencia quiso encargar a un pintor escen&oacute;grafo apellidado Muriel cuatro lienzos con motivos arquitect&oacute;nicos para otros tantos arcos, pero este se encontraba ocupado por el estreno de una obra teatral. 
    </p><p class="article-text">
        La impostada torre Eiffel debi&oacute; convertirse en un punto central de la fiesta, puesto que frente a ella se colocaron cuca&ntilde;as coronadas por un gallo (premio el que lo alcanzara) y un trampol&iacute;n, donde se divert&iacute;an los m&aacute;s peque&ntilde;os. El primer piso era un estrado desde donde el Orfe&oacute;n Madrile&ntilde;o y la orquesta del Asilo de San Bernardino actuaban. Seg&uacute;n dicen, los vecinos de Lavapi&eacute;s no tardaron en rebautizar con guasa la arquitectura ef&iacute;mera como &ldquo;La Torre Infiel&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero, insistimos, el esfuerzo por hacer de aquellas fiestas las mejores de Madrid estaba repartido, y los vecinos de La Paloma y otros barrios tomaban notas, pues pronto les tocar&iacute;a a ellos ejercer de anfitriones. Los bailes se hac&iacute;an en la calle de Argumosa y en la del Olivar con Lavapi&eacute;s coronaba el arco dispuesto un San Lorenzo hecho con pan y horneado por un tahonero de la zona. El personal de algunos teatros de Madrid mont&oacute; una cabalgata en honor a San Lorenzo con carrozas; abundaban las murgas, los pianos de manubrio, los puestos de dulces (y vino), y los vecinos abr&iacute;an sus patios y casas para festejar con todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        De aquella torre Eiffel y el &iacute;mpetu de las fiestas a finales del XIX queda el recuerdo, al menos, de un lienzo pintado al &oacute;leo que se conserva en el Museo de Historia de Madrid y una ilustraci&oacute;n de Primitivo Carcedo para <em>La Ilustraci&oacute;n Nacional </em>que la biblioteca digital <a href="https://memoriademadrid.blogspot.com/2017/07/la-torre-eiffel-o-infiel-de-madrid-la.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Memoria de Madrid rescat&oacute; de la Hemeroteca Municipal.</a> Todo un reto intentar estar a la altura.
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            <aside class="news-outlook">
                
    
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/ano-vecinos-lavapies-montaron-torre-eiffel-quince-metros-fiestas-san-lorenzo_1_12513574.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Aug 2025 23:01:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Fiestas Madrid,Fiestas populares,Monumentos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Consuelo Zabala, la desconocida vida de una importante ateneísta durante la guerra entre Lavapiés y la Ventilla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/consuelo-zabalza-desconocida-vida-importante-ateneista-durante-guerra-lavapies-ventilla_1_12164507.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b21674f9-c89c-4c4d-bc65-b752490ee08a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x434y0.jpg" width="1200" height="675" alt="Consuelo Zabala, la desconocida vida de una importante ateneísta durante la guerra entre Lavapiés y la Ventilla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fue una de las figuras más importante del ateneismo libertario durante la guerra. La publicación reciente de dos trabajos recupera parte de su rastro junto con el de otros militantes anónimos de vida increíble que también precisan de una urgente puesta en valor histórica</p><p class="subtitle">La infancia madrileña de Federica Montseny, entre el Madrid rural y el intelectual</p></div><p class="article-text">
        La historia de este pa&iacute;s est&aacute; tejida por un listado sin fin de biograf&iacute;as rese&ntilde;ables que casi nadie conoce. Abuelos y abuelas que nos dejaron sin recibir sus merecidos homenajes ni, lo que es peor, la escucha atenta que la sociedad necesitaba. Es el caso de Consuelo Zabalza Mart&iacute;nez (1920-2004), una mujer que, siendo casi una ni&ntilde;a, fue pionera en el campo pol&iacute;tico y de la cultura obrera.
    </p><p class="article-text">
        En 2024 salieron dos libros que, al menos parcialmente, recuperan el rastro de Consuelo Zabalza. Su figura est&aacute; presente en <a href="https://www.unebook.es/es/ebook/la-voz-de-los-vencidos_E1000027156" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La voz de los vencidos: doce entrevistas con anarquistas que vivieron la Guerra Civil en Espa&ntilde;a</a>, de Lily Litvak, y <em>Los ateneos libertarios de Madrid. Desde sus or&iacute;genes hasta 1939</em>, de Francisco Javier Ant&oacute;n Burgos.
    </p><p class="article-text">
        En el primer cap&iacute;tulo de la monograf&iacute;a de Litvak accedemos a las vivencias de Zabalza a trav&eacute;s de sus propias palabras y las de su pareja, el destacado militante de CNT &Aacute;ngel Urzaiz. Consuelo naci&oacute; en la calle Tribulete en 1920 en una familia humilde. Su padre, Francisco Zabalza, trabajaba en el Mercado Central de Frutas y Verduras, uno de los principales centros laborales del sur de Madrid, donde era conocido por sus veleidades sindicalistas. Fue comunista &ndash;durante la dictadura de Primo de Rivera fue encarcelado por su militancia&ndash;, aunque luego ingresar&iacute;a en el Sindicato &Uacute;nico de la construcci&oacute;n de CNT.
    </p><p class="article-text">
        A Consuelo le pill&oacute; el golpe de Estado franquista con solo diecis&eacute;is a&ntilde;os y se ech&oacute; a la calle y al ruedo de la pol&iacute;tica obrera. Deb&iacute;a vivir por entonces en el norte de Madrid, pues contaba que se alist&oacute; en las Juventudes Libertarias de Chamart&iacute;n de la Rosa (lleg&oacute; a ser su secretaria general) e ingres&oacute; en el Ateneo Libertario de la Ventilla, donde tambi&eacute;n fue secretaria.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Puestos a buscar una figura atene&iacute;sta femenina se&ntilde;alada, esa ser&iacute;a la de la acreditada anarquista Consuelo Zabala Mart&iacute;nez&rdquo;, explica Ant&oacute;n Burgos en su estudio sobre los ateneos madrile&ntilde;os, donde detalla c&oacute;mo Zabalza se empe&ntilde;&oacute; en conseguir del Ayuntamiento un local amplio para las escuelas del ateneo de la calle Cedros, que entonces se llamaba de Ferm&iacute;n Gal&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El autor hace referencia a otras mujeres destacadas en la labor atene&iacute;sta durante los a&ntilde;os treinta en toda la geograf&iacute;a madrile&ntilde;a, todas trabajadoras. Algunas de ellas ocuparon tambi&eacute;n cargos, como Cristina Mart&iacute;n, que fue secretaria del cercano Ateneo Libertario del barrio de La Vi&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Al terminar la guerra, se vio junto con otros j&oacute;venes en una comisar&iacute;a de la calle Jorge Juan. All&iacute;, la desnudaron, la raparon y golpearon. Los polic&iacute;as dec&iacute;an &ldquo;estas mujeres libres son unas zorras&rdquo;, recordaba en la entrevista de Litvak.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Fue juzgada por <em>Auxilio a la rebeli&oacute;n</em> por su militancia y por haber hablado en tres ocasiones en el apartado semanal reservado a los ateneos en Radio Madrid. Se vio con el juez militar casi a a la vez que las famosas Trece Rosas y, siendo menor de edad, estuvo seis meses en la prisi&oacute;n de las Ventas.
    </p><p class="article-text">
        Estando presa, una compa&ntilde;era le sugiri&oacute; que empezara a escribirse con un compa&ntilde;ero que estaba cumpliendo pena de prisi&oacute;n en esos momentos, &Aacute;ngel Urzaiz Sim&oacute;n, militante de Guindalera y Prosperidad, a quien en ese momento a&uacute;n no le hab&iacute;an conmutado la pena de muerte a la que hab&iacute;a sido condenado.
    </p><p class="article-text">
        &acute;Cuando sale de la c&aacute;rcel, Zabaleta contin&uacute;a colaborando con la organizaci&oacute;n en la clandestinidad, ayudando a los presos pol&iacute;ticos. Se re&uacute;ne con &Aacute;ngel, que ser&aacute; su compa&ntilde;ero de toda la vida y con quien tuvo dos hijos. &Eacute;l ser&aacute; detenido de nuevo en 1947 (permanecer&aacute; encerrado hasta 1959) y trasladado a una c&aacute;rcel valenciana, lo que har&aacute; que se traslade a vivir all&iacute;, donde trabaja en un restaurante mientras contin&uacute;a con sus labores pol&iacute;ticas. En su casa, por ejemplo, se refugi&oacute; el anarquista Cipriano Mera camino del exilio franc&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la muerte de Franco, la pareja contribuy&oacute; a la reconstrucci&oacute;n de su organizaci&oacute;n y particip&oacute; del encuentro intergeneracional que permiti&oacute; romper la cesura hist&oacute;rica provocada por el siniestro socav&oacute;n del franquismo. En 1996, prolog&oacute; el libro <em>La mujer en la prensa anarquista. Espa&ntilde;a (1900-1939)</em>, de Mar&iacute;a A. Garc&iacute;a-Maroto. &Aacute;ngel Urzaiz hab&iacute;a fallecido en 1988 y ella nos dej&oacute; en 2004 en la ciudad de Madrid. Consuelo Zabalza merece un trabajo monogr&aacute;fico que ponga su nombre en el lugar que se merece. Muchas, muchos, tambi&eacute;n esperan el rescate de su memoria y las ense&ntilde;anzas que, sin hacerse notar demasiado, nos dejaron en herencia.
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 <p class="article-text"><hr/></p>

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    </figure><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/tetuan/consuelo-zabalza-desconocida-vida-importante-ateneista-durante-guerra-lavapies-ventilla_1_12164507.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Apr 2025 23:00:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Consuelo Zabala, la desconocida vida de una importante ateneísta durante la guerra entre Lavapiés y la Ventilla]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Despertar, café de la comunidad jazzística de Madrid y museo de los artesanos desaparecidos de Antón Martín]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/despertar-cafe-comunidad-jazzistica-madrid-museo-artesanos-desaparecidos-anton-martin_1_11834100.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d75e808a-a1c8-4f20-ad6b-cb06a585365c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1106350.jpg" width="639" height="359" alt="El Despertar, café de la comunidad jazzística de Madrid y museo de los artesanos desaparecidos de Antón Martín"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hablamos con Carolina Ruiz, segunda generación de uno de los locales de jazz más especiales de la ciudad. Su nombre obedece al momento de cambio –personal y político– en el que fue fundado por su padre en 1981</p><p class="subtitle">Bomberos, chulapos y mantones de Manila: estampas de las viejas fiestas de La Paloma en blanco y negro</p></div><p class="article-text">
        Hay en el esquinazo de las calles Torrecilla del Leal y Tres Peces un secreto escondido a la vista de todos. <a href="https://cafeeldespertar.com" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Un caf&eacute; modernista </a>con tantos detalles decorativos que es imposible acab&aacute;rselo. Cuenta con una peque&ntilde;a sala de conciertos en su interior donde la cercan&iacute;a del p&uacute;blico con los m&uacute;sicos subidos a la tarima es tal que uno puede casi verse reflejado en las gotas de sudor del saxofonista. Un espacio m&aacute;gico que lleva abierto 43 a&ntilde;os y que, si saliera en una pel&iacute;cula sobre la era dorada del jazz, aparecer&iacute;a fotografiada llena de humo.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;El Despertar es un poco ese sue&ntilde;o que todos tenemos y que, de alguna manera, lo has conseguido&rdquo;. Con esas palabras comenzaba un reportaje documental de hace once a&ntilde;os en el que Juan Ruiz Cuevas, creador del caf&eacute;, explicaba su idiosincrasia. &Eacute;l, que ahora vive en un peque&ntilde;o pueblo de Cantabria, dedic&oacute; la vida a El Despertar hasta la llegada de la pandemia, cuando cogi&oacute; el relevo su hija, Carolina Ruiz, con quien hemos mantenido una conversaci&oacute;n sobre el sitio de los sue&ntilde;os de su familia.
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                Juan, Carolina y Mercedes, la familia de El Despertar                            </span>
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        &nbsp;Ella no hab&iacute;a nacido a&uacute;n cuando su padre, que era ingeniero e hijo de la posguerra, empez&oacute; a viajar y a descubrir la m&uacute;sica. Acababan de morir sus padres y esto, unido a los vientos de cambio y libertad que arreciaban, le lanz&oacute; a cambiar de vida. La madre de Carolina, Mercedes Garc&iacute;a, tambi&eacute;n se unir&aacute; desde el principio al proyecto. &nbsp;&ldquo;Y yo siempre estuve all&iacute; ayudando a mi padre en todo, viendo c&oacute;mo se relacionaba con los m&uacute;sicos, los conciertos.. He tenido la suerte de poder venir a refugiarme aqu&iacute;, iba a la facultad y luego volv&iacute;a. Todo eso me ha nutrido y me parec&iacute;a imposible no seguir con ello&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;El Despertar como lugar es tambi&eacute;n un museo vivo. Juan Ruiz es ingeniero y un gran dibujante t&eacute;cnico, lo que le ayud&oacute; a concebir su proyectoen base a alzados y planos. As&iacute;, convirti&oacute; el local de una gran tienda de alimentaci&oacute;n de barrio llamada Las siete puertas en El Despertar y lo hizo en conexi&oacute;n con el ambiente que bull&iacute;a en el barrio durante aquellos a&ntilde;os.
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                Concierto en el teatro del café                            </span>
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        &nbsp;&nbsp;&ldquo;El Despertar cuenta mucho de c&oacute;mo debieron ser los primeros ochenta en Madrid, de la explosi&oacute;n en &eacute;poca de La Movida, tambi&eacute;n de los talleres en Torrecilla del Leal, Esperanza, Tres Peces, Escuadra&hellip;Eran todo talleres de oficios, muchos abiertos por gente que entonces ten&iacute;a la edad de mi padre (alfarer&iacute;as, ceramistas, metalistas&hellip;). &Eacute;l ten&iacute;a amigos restauradores &ndash;uno hizo la barra &ndash; y fue encargando a todos estos talleres los elementos del caf&eacute;, con sus dibujos, que denotan su pasi&oacute;n por el art dec&oacute; y el modernismo, . Los azulejos de la fachada con el globo terraqueo, la cenefas con pinturas griegas de bailarines y m&uacute;sicos del sal&oacute;n, los tiradores de las puertas con la clave de sol&hellip;todo son piezas encargadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Durante la pandemia, Carolina estuvo ordenando papeles viejos y encontr&oacute; todo un archivo con los dibujos de su padre. No fue casual que ideara un espacio para la tertulia, &ldquo;por fin se empezaba a hablar de todo&rdquo;, explica. Un caf&eacute; de tertulia que tambi&eacute;n es un lugar para la m&uacute;sica en vivo. A ella, que es historiadora y restauradora de bienes culturales, le lleg&oacute; la vocaci&oacute;n por el local familiar y, ahora que es la capitana de la nave, aplica su conocimiento a mimar cada elemento del caf&eacute;. &ldquo;Siempre est&aacute; en restauraci&oacute;n&rdquo;, dice.
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            </figure><p class="article-text">
        &nbsp;Pero hay en El Despertar un espacio especialmente m&aacute;gico, en el que un trabajador te acomoda llegada la hora de la actuaci&oacute;n, quiz&aacute; compartiendo mesa con un desconocido. Esl teatro, una cueva para el jazz semi esondida donde &ldquo;se produce comunidad cuando suena la m&uacute;sica y todos empiezan a mezclarse; las miradas, las sinergias, una magia que hace que todo el mundo salga con la misma cara: m&uacute;sicos, p&uacute;blico y trabajadores&rdquo;, cuanta con tono apasionado Carolina.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Es ella misma quien se ocupa de todo, tal y como hac&iacute;a su padre, tirando de los mimbres aprendidos del oficio a lo largo de toda una vida. &ldquo;Sigo haci&eacute;ndolo como lo hac&iacute;a &eacute;l, con una agenda&rdquo;, cuenta divertida. Los m&uacute;sicos ya tienen su contacto y, los que no, les contactan a trav&eacute;s de la web. &ldquo;El Jazz es un circuito muy peque&ntilde;o, cuando vienen m&uacute;sicos del extranjero a tocar a un festival buscan un espacio m&aacute;s peque&ntilde;o y aut&eacute;ntico para entrar en contacto con el resto de los m&uacute;sicos. Es el lugar de Madrid donde se cultiva el circuito local del jazz&rdquo;, asevera. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;E igual que sucede con los artistas, pasa con la clientela. &ldquo;Ese es el rollo del caf&eacute; &ndash;as&iacute; lo llamo yo en casa y entre amigos&ndash;, que sigue siendo un refugio. Vienen parejas de Nueva York que se conocieron aqu&iacute;, gente del barrio que viene con los hijos y los hijos con los novios&hellip;&rdquo; 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Resulta dif&iacute;cil sacar a Carolina actuaciones destacables, &ldquo;cuatro conciertos a la semana durante cuatro d&eacute;cadas, imag&iacute;nate si es dif&iacute;cil destacar uno&rdquo;, dice con satisfacci&oacute;n. Luego, ejemplifica con un par de nombres que le vienen a la cabeza y que son buena muestra de la calidad de la comunidad de m&uacute;sicos que pasa por su esenario. &ldquo;Han venido desde m&uacute;sicos de much&iacute;sima calidad y que son muy conocidos, como Jorge Pardo, hasta j&oacute;venes emergentes, como Daniel Juarez, un saxofonista de primera que lleva viniendo desde que ten&iacute;a diecis&eacute;is o diecisiete y acaba de cumplir 32 y publicar su tercer o cuarto disco. Pero te podr&iacute;a nombrar un mont&oacute;n&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Durante esto d&iacute;as de Festival de Jazz de Madrid &ndash;&ldquo;aunque me pasa como con el Ocho de Marzo, que el festival son todos los d&iacute;as en El Despertar&rdquo;, dice Carolina&ldquo;&ndash; intenta programar siguiendo la m&aacute;xima de hacerlo para ella misma. Empezaron el mes de festival con Alvaro del Valle y Sara Nilu, &nbsp;Baldo Mart&iacute;nez, o &nbsp;Dani Gonz&aacute;lez. Quedan a&uacute;n las formaciones de dos grandes saxofonistas, Guillem Ferrer el d&iacute;a 23 de noviembre e Inoidel Gonz&aacute;lez, el d&iacute;a 30 para cerrar. &rdquo;Observo a los m&uacute;sicos que vienen al caf&eacute; durante todo el a&ntilde;o, sus proyectos, y cuando va llegando el verano voy haciendo la selecci&oacute;n&ldquo;, cuenta desgranando su receta para programar la gran cita anual.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;En el caf&eacute; modernista de Ant&oacute;n Mart&iacute;n se rod&oacute; una escena de la pel&iacute;cula <em>Cara de acelga</em> en la que Marisa Paredes le dice a Pepe Sacrist&aacute;n, &ldquo;Me pone triste que la gente se haga vieja&rdquo;. La ciudad, sin embargo, necesita de lugares como El Despertar &ndash;cl&aacute;sicos, que no viejos&ndash;, importantes para ayudarnos a no perdernos en la uniformidad de una ciudad en la que suene toda igual.
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
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      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/despertar-cafe-comunidad-jazzistica-madrid-museo-artesanos-desaparecidos-anton-martin_1_11834100.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Nov 2024 15:30:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Despertar, café de la comunidad jazzística de Madrid y museo de los artesanos desaparecidos de Antón Martín]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lavapiés]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los otros estudios madrileños de Joaquín Sorolla, de Tirso de Molina a Chamberí]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/chamberi/estudios-madrilenos-joaquin-sorolla-tirso-molina-chamberi_1_11675941.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e41993c1-22c7-424b-bc9b-fa5a7aaabd70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los otros estudios madrileños de Joaquín Sorolla, de Tirso de Molina a Chamberí"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Antes de construirse su casa-taller en el paseo del Obelisco (hoy General Martínez Campos) Joaquín Sorolla estuvo en la plaza del Progreso, en el hoy desaparecido Pasaje de la Alhambra y en la calle Miguel Ángel</p></div><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo uno de octubre cerrar&aacute; temporalmente el Museo Sorolla, en el distrito de Chamber&iacute;, para someter el palacete del Paseo del General Mart&iacute;nez Campos a una reforma y ampliaci&oacute;n que sumar&aacute; 2000 metros cuadrados al museo, situado en el edificio dise&ntilde;ado por el arquitecto Enrique Mar&iacute;a de Repull&eacute;s para ser casa y taller del pintor. El inmueble es conocido por conservar los espacios y ambientes de la biograf&iacute;a de Sorolla y no abundaremos aqu&iacute; en sus innegables virtudes, sino que recordaremos brevemente los otros estudios que el pintor valenciano tuvo en la ciudad de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Sorolla llega a Madrid tras su experiencia italiana &ndash;en la casa de As&iacute;s de Jos&eacute; Benlliure y Gil se aficionar&aacute; a la pintura costumbrista&ndash; y una breve estancia en Valencia, previo paso fugaz por Par&iacute;s, donde asisti&oacute; a una Exposici&oacute;n Universal. Arriba a la capital con Clotilde Garc&iacute;a del Castillo, su esposa, con la que se hab&iacute;a casado un a&ntilde;o antes. Este mismo a&ntilde;o nacer&aacute; Mar&iacute;a, la primera de los tres hijos que tendr&aacute; la pareja.
    </p><p class="article-text">
        Joaqu&iacute;n Sorolla abri&oacute; en 1889 su estudio en el n&uacute;mero 9 de la plaza del Progreso (hoy Tirso de Molina). Lleg&oacute; a la c&eacute;ntrica calle con 26 a&ntilde;os y permaneci&oacute; all&iacute; hasta los 31. Al poco de llegar a esta casa se presentar&aacute; a la Exposici&oacute;n Nacional de Bellas Artes de 1890 con <em>Boulevard de Par&iacute;s, </em>que refleja los aires de su reciente visita a la capital de Francia (obtendr&aacute; una segunda medalla); y a la Exposici&oacute;n Universal de Par&iacute;s del mismo a&ntilde;o, donde presentar&aacute; seis obras en el Pabell&oacute;n de Espa&ntilde;a. Durante los a&ntilde;os siguientes, viajar&aacute; frecuentemente a Par&iacute;s y otros pa&iacute;ses, empap&aacute;ndose de las corrientes pict&oacute;rica de la &eacute;poca. All&iacute; donde va y expone, obtiene galardones nacionales e internacionales.
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            <span class="title">
                Tormenta sobre Peñalara, 1906                            </span>
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        Posteriormente (1893), se traslad&oacute; al Pasaje de la Alhambra (no lo busquen, hoy en no existe), junto a la calle de Augusto Figueroa. Todav&iacute;a tuvo el taller en otra ubicaci&oacute;n antes de recabar en el conocido caser&oacute;n de la calle del General Mart&iacute;nez Campos. Fue en 1903 cuando abri&oacute; casa en un estudio de la calle Miguel &Aacute;ngel. Como se ve, ya se apuntaba la idea de salir del centro de la ciudad hacia las nuevas zonas nobles del ensanche norte, donde poder disfrutar de un jard&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En 1905 hab&iacute;a adquirido el solar del Paseo del Obelisco (as&iacute; se conoc&iacute;a a Mart&iacute;nez Campos), aunque el edificio no estar&iacute;a concluido hasta finales de 1911. A partir de este momento esta ser&iacute;a su casa y estudio &ndash;lo que era una novedad para &eacute;l&ndash; aunque tambi&eacute;n trabaj&oacute; temporalmente en numerosos lugares de Espa&ntilde;a &ndash;obviamente, en Valencia de forma especial&ndash; con motivo de distintos encargos.
    </p><p class="article-text">
        Los &uacute;ltimos momentos del pintor valenciano los pas&oacute; en otro lugar de la regi&oacute;n madrile&ntilde;a, en Cercedilla, donde su hija Mar&iacute;a ten&iacute;a una casa&ndash;Villa Sorolla&ndash; en la calle que hoy lleva su nombre en el pueblo serrano. El pintor y su familia hab&iacute;an llegado a la localidad buscando los beneficios del aire de la sierra para su hija, afectada de tuberculosis. Aunque no es un hecho muy conocido, el paisaje de la sierra del Guadarrama fue tambi&eacute;n uno de sus estudios ocasionales. En 1923 la muerte le encontr&oacute; en esta casa, aquejado de las secuelas de la hemiplejia que sufri&oacute; en 1920 estando en su jard&iacute;n de la casa de General Mart&iacute;nez Campos.
    </p><p class="article-text">
        Clotilde Garc&iacute;a del Castillo cedi&oacute; en 1925, a trav&eacute;s de su testamento, la casa y los bienes al Estado con la condici&oacute;n de que sirviera como la casa museo que hoy conocemos. La instituci&oacute;n abri&oacute; sus puertas en 1931, a ra&iacute;z de una Real Orden que clasific&oacute; la instituci&oacute;n como &ldquo;Fundaci&oacute;n ben&eacute;fico-docente de car&aacute;cter particular&rdquo;, aunque hoy en d&iacute;a est&aacute; plenamente integrada en la red de museos estatales. Mientras se desarrolla la reforma, se llevar&aacute; a cabo una programaci&oacute;n sobre el pintor titulada <em>El Museo fuera del Museo</em>. Hoy hemos hecho un breve recorrido por el museo antes del museo.
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 <p class="article-text"><hr/></p>

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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/chamberi/estudios-madrilenos-joaquin-sorolla-tirso-molina-chamberi_1_11675941.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Sep 2024 17:00:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los otros estudios madrileños de Joaquín Sorolla, de Tirso de Molina a Chamberí]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Teatro Monumental: cuando Rosendo hacía cola para ver a Rory Gallagher y el PCE pedía la unidad popular]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/teatro-monumental-rosendo-cola-ver-rory-gallagher-pce-pedia-unidad-popular_1_10842747.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b2fe75f0-77e2-4efc-afca-0041ea951760_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Teatro Monumental: cuando Rosendo hacía cola para ver a Rory Gallagher y el PCE pedía la unidad popular"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El auditorio del número 65 de la calle Atocha cumpe un siglo de existencia. El cine-teatro más grande de Madrid en su tiempo, pronto empezó a ofrecer conciertos que buscaban democratizar la música sinfónica. De los treinta hay fotos de importantes mítines políticos y en los setenta fue uno de los lugares para escuchar rock internacional. Actualmente alberga los conciertos de la Orquesta y Coro de RTVE</p><p class="subtitle">El Europa: un cine en el que cabe la historia política del siglo XX español</p></div><p class="article-text">
        Paseando por la calle Atocha llama la atenci&oacute;n, a la altura de Ant&oacute;n Mart&iacute;n y frente al grupo escult&oacute;rico El Abrazo, la portada sobria del Teatro Monumental, llamado as&iacute; porque en su momento fue el m&aacute;s grande de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, una fachada que nada tiene que ver con la original, de inspiraci&oacute;n regionalista. Tras sucesivas reformas a lo largo de sus cien a&ntilde;os de historia, se podr&iacute;a decir que solo queda del primer coso la ordenaci&oacute;n en planta y que la fachada actual data de la reforma del a&ntilde;o 72.
    </p><p class="article-text">
        El Monumental Cinema, que es como se llam&oacute; al principio, fue dise&ntilde;ado por el arquitecto Teodoro Anasagasti, que utiliz&oacute; por primera vez el hormig&oacute;n armado en una obra de nuestra ciudad ajena a la ingenier&iacute;a civil.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Actual imagen del Teatro Monumental                            </span>
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        En la web Cines de Madrid se relata <a href="https://cinesdemadrid.blogspot.com/2009/11/el-monumental-cinema-anasagasti-vs.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una divertida an&eacute;cdota</a> relacionada con su inauguraci&oacute;n:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una ma&ntilde;ana como otra cualquiera del fr&iacute;o mes de Octubre de 1923, caminaban hacia la obra, el Sr. Teodoro Anasagasti arquitecto del edificio y algunos compa&ntilde;eros, cuando en un cartel vieron que se anunciaba la apertura inminente del que ser&iacute;a el cinemat&oacute;grafo m&aacute;s grande de la capital, el Monumental Cinema. &iquest;Ser&iacute;a posible? &iquest;Qui&eacute;n habr&iacute;a mandado colocar aquellos carteles? &iquest;C&oacute;mo iba a abrir este edificio en el que a&uacute;n falta trabajo para al menos tres meses? 
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            <span class="title">
                Fachada original del Monumental Cinema                            </span>
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        Cuando llegaron a la obra el trabajo era inusitado, todos corr&iacute;an de un lado para otro, el pintor, el carpintero, el cerrajero, el electricista, todos marchaban con la ambici&oacute;n de acabar lo antes posible. El presidente del consejo, el Sr. Ricardo Urgoiti, se encontraba en la obra acompa&ntilde;ado de sus consejeros y secretarios. &iexcl;Deseng&aacute;&ntilde;ense ustedes, esta es la &uacute;nica forma de acabar! En dos d&iacute;as este local estar&aacute; rebosante de gente, as&iacute; que sea como sea tiene que estar acabado&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;En el Monumental Cinema convivieron desde el principio las pel&iacute;culas con la m&uacute;sica por su gran aforo (entre 3.000 y 4.000 localidades, seg&uacute;n las versiones) y su buena ac&uacute;stica. Ya en 1923 comenzaron los conciertos dominicales del maestro Arb&oacute;s y su Orquesta Sinf&oacute;nica de Madrid, que pretend&iacute;a llevar la m&uacute;sica a las clases populares a precios asequibles.
    </p><p class="article-text">
        La Orquesta Nacional de Espa&ntilde;a, creada despu&eacute;s de la guerra, actu&oacute; en el Monumental hasta que en 1966 se traslad&oacute; al Teatro Real. El edificio recuperar&aacute; en 1988 su tradici&oacute;n musical cuando la Orquesta Sinf&oacute;nica y Coros de RTVE lo toma como sede al cerrar el Teatro Real para ser reacondicionado como &oacute;pera. Sufre entonces una importante reforma que le da su configuraci&oacute;n actual.
    </p><p class="article-text">
        En 2017 parte del techo se desprendi&oacute;, cayendo sobre el patio de butacas. Por suerte, el teatro se encontraba cerrado y hoy en d&iacute;a sigue ofreciendo los conciertos de la Orquesta y Coro de RTVE.
    </p><h3 class="article-text">El Monumental y el comunismo</h3><p class="article-text">
        De la tradici&oacute;n musical del lugar informa una placa del Ayuntamiento que recuerda el estreno de una obra del ucraniano Sergu&eacute;i Prok&oacute;fiev en 1935: el <em>Concierto para viol&iacute;n n.&ordm; 2 en sol menor</em>, <em>opus 63.</em> El prestigioso m&uacute;sico, que estren&oacute; en las mejores &oacute;peras de Europa y colabor&oacute; en el <em>Iv&aacute;n el T</em>errible de Eisenstein, perdi&oacute; la confianza del r&eacute;gimen estalinista por <em>formalista </em>y su mujer, la madrile&ntilde;a Lina Llubera, fue recluida en un gulag durante ocho a&ntilde;os tras ser acusada de esp&iacute;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La Pasionaria en un mitin en el Monumental Cinema en 1937                            </span>
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        M&aacute;s all&aacute; de lo perif&eacute;rico y circunstancial del nexo anterior, el teatro tuvo relaci&oacute;n con el PCE. Durante los a&ntilde;os de la Segunda Rep&uacute;blica y la guerra fue, como otros cines y teatros, un espacio pol&iacute;tico de primer orden, en este caso especialmente ligado a la biograf&iacute;a del partido. El 2 de junio de 1935 tuvo lugar all&iacute; un importante mitin por la unidad de la izquierda &ndash;que acabar&iacute;a en el Frente Popular de enero del 36&ndash; en el que el dirigente Jos&eacute; D&iacute;az empez&oacute; su discurso diciendo &ldquo;Camaradas: Obreros socialistas y anarquistas, antifascistas todos: os saludo cordial y fervorosamente, en nombre del Partido Comunista&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En el Monumental tendr&iacute;an lugar otros m&iacute;tines importantes durante la guerra y a ese escenario volver&iacute;an los comunistas durante la Transici&oacute;n: en 1977 con los Marcelino Camacho, Carlos Par&iacute;s o V&iacute;ctor D&iacute;az Cardiel.
    </p><h3 class="article-text">Los setenta y el rock <em>melenudo</em>: cuando Rosendo hizo cola para comprar la primera entrada de Rory Gallagher</h3><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os setenta, el Monumental se convirti&oacute; en una de las sedes del rock de la ciudad. En 1972 Miguel R&iacute;os graba varias actuaciones en el teatro para sacar el que posiblemente sea el primer concierto de rock grabado en directo en Espa&ntilde;a, <em>Conciertos de Rock y amor</em>. El &nbsp;artista granadino ya se atrev&iacute;a a hacer alusiones pol&iacute;ticas al p&uacute;blico como &ldquo;que se enteren en la Puerta del Sol que estamos vivos&rdquo;, seg&uacute;n ha contado en alguna entrevista.
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            </figure><p class="article-text">
        En 1975 empiezan a abrirse paso en la cartelera algunas producciones musicales controvertidas, como el <em>Jesucristo Superstar</em> de Camilo Sesto, y en el Teatro Monumental se estrena <em>Hair</em>, que tuvo un gran &eacute;xito pese a que muchos advert&iacute;an que el prometido desnudo integral del espect&aacute;culo <em>hippie</em> quedaba literalmente ensombrecido por la oscuridad del escenario.
    </p><p class="article-text">
        Hacia mitad de la d&eacute;cada solo hab&iacute;a en Madrid tres escenarios donde poder ver grupos internacionales del rock progresivo que se abr&iacute;a paso: Alcal&aacute; Palace (King Crimsom, por ejemplo); &nbsp;la discoteca &nbsp;M&amp;M, ubicada en Diego de Le&oacute;n (toc&oacute;, entre muchos, Nico) y el Monumental, donde ya hab&iacute;a actuado Santana en 1973 y lleg&oacute; en 1975 Rory Gallagher.
    </p><p class="article-text">
        Organizar grandes conciertos de rock en el Madrid de la &eacute;poca no era tarea sencilla, como se desprende de las palabras del promotor Gay Mercader, recogidas <a href="http://salvadordominguez.blogspot.com/2012/06/el-rock-progresivo-en-espana-1969-1973.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la p&aacute;gina del m&uacute;sico Salvador Dom&iacute;nguez</a>:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aqu&iacute; no hab&iacute;a nada. Por no haber no hab&iacute;a ni escenarios, que eran de fiesta mayor, de setenta cent&iacute;metros de alto, algo rid&iacute;culo. Evidentemente, imag&iacute;nate algo as&iacute;. Por otra parte estaba el tema del R&eacute;gimen, que yo ignoraba porque ven&iacute;a de Par&iacute;s. Desconoc&iacute;a el nivel de represi&oacute;n de la dictadura. Quiz&aacute; por esto hice lo que hice...
    </p><p class="article-text">
        En un concierto en el cine Monumental de Madrid nos dijeron que los amplificadores no pod&iacute;an estar en la boca del escenario, porque si no vendr&iacute;a el comisario para prohib&iacute;rnoslo personalmente. Esto, naturalmente, me espoleaba a&uacute;n m&aacute;s, y les dec&iacute;a: `bueno, que venga ese comisario, a ver qu&eacute; pasa&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        El primer concierto de Rory Gallagher en nuestro pa&iacute;s, grabado y emitido por Televisi&oacute;n Espa&ntilde;ola en dos partes, se celebr&oacute; el 7 de marzo del 75 y tuvo influencia notable en toda una generaci&oacute;n de m&uacute;sicos incipientes de la ciudad. Entre ellos, podemos contar a un joven Rosendo Mercado, que ha contado que era tan fan del guitarrista que hizo cola para ser <a href="https://cadenaser.com/ser/2012/05/13/cultura/1336864629_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el primero en poder comprar la entrada del concierto</a>. Pocos a&ntilde;os despu&eacute;s, <a href="https://www.rockfm.fm/al-dia/noticias/dia-que-rosendo-conocio-rory-gallagher-unos-majaras-que-estan-locos-por-20220302_1936126" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">coincidir&iacute;a con el irland&eacute;s</a> en un estudio de grabaci&oacute;n de Londres, donde hab&iacute;a acudido a grabar con Le&ntilde;o, y este les invitar&iacute;a a unas latas de cerveza calientes.
    </p><p class="article-text">
        En el Monumental tocar&iacute;an tambi&eacute;n algunos de los pioneros patrios, como Asfalto aquel mismo a&ntilde;o, pero las cosas no eran sencillas para los <em>melenudos</em>. Un asistente al&nbsp;concierto de Gallagher lo comentaba en la p&aacute;gina <a href="https://www.rockliquias.com/2014/12/rory-gallagher-live-madrid-1975.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rockliquias</a>: &ldquo; Y a la salida, como siempre, cuatro o cinco Land Rovers con los grises desplegados a lo largo de una hilera paralela a la entrada del teatro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las cosas tampoco se pusieron mucho m&aacute;s f&aacute;ciles con la muerte de Franco ese mismo a&ntilde;o. En <a href="https://elpais.com/diario/1978/03/05/sociedad/257900408_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">1978 el diario El Pa&iacute;s rese&ntilde;aba</a> las dificultades que el rock ten&iacute;a para encontrar escenarios a prop&oacute;sito de la negativa del Monumental de albergar un concierto de Jaume Sisa: &ldquo;ocurre que tras el cierre de la discoteca M&amp;M hace unos meses y el reciente del Alcal&aacute; Palace, debido a los conciertos de <em>rock</em> que all&iacute; se celebraban, han conseguido amedrentar al resto de los empresarios hasta tal punto, que prefieren dejar de ganar dinero antes que contar en sus recintos con manifestaciones musicales tan <em>peligrosas</em>&rdquo;. Los conciertos grandes ten&iacute;an que mudarse a recintos deportivos como el pabell&oacute;n del Real Madrid o <em>esconderse</em> en colegios mayores como el San Juan Evangelista, <em>Johnny</em>.
    </p><p class="article-text">
        Cine, pol&iacute;tica, m&uacute;sica &ndash;cl&aacute;sica y rock, a veces ambos sinf&oacute;nicos&ndash; , en eso se han ido cien a&ntilde;os de vigilar una calle tan populosa como la de Atocha y ofrecer, de puertas &nbsp;hacia dentro, sus butacas a los madrile&ntilde;os.
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
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      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/teatro-monumental-rosendo-cola-ver-rory-gallagher-pce-pedia-unidad-popular_1_10842747.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Jan 2024 00:00:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Teatro Monumental: cuando Rosendo hacía cola para ver a Rory Gallagher y el PCE pedía la unidad popular]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Conciertos]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Rompamos el silencio, el movimiento activista que antecedió al 15M: orígenes, okupaciones sorpresa y victorias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/rompamos-silencio-movimiento-activista-antecedio-15m-origenes-okupaciones-sorpresa-victorias_1_10781514.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/98a5fbde-cdec-462b-a7da-a408f89e5358_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x796y281.jpg" width="1200" height="675" alt="Rompamos el silencio, el movimiento activista que antecedió al 15M: orígenes, okupaciones sorpresa y victorias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con dos etapas diferentes entre los años noventa y dosmil, la Semana de lucha social-Rompamos el silencio, fue una reunión de movimientos sociales autónomos que, cada año, tomaba la calle para señalar con imaginativas acciones de desobediencia civil pacífica las costuras del sistema</p><p class="subtitle">La “revolución” también fue en los barrios y su historia desmiente algunos tópicos sobre el movimiento 15M</p></div><p class="article-text">
        El 29 de junio de 2006, unas sesenta personas entraron en la sede de la Sociedad General de Autores (SGAE) con caretas del cantante Ramonc&iacute;n. Protestaban por el entonces famoso canon que establec&iacute;a la Ley de Propiedad Intelectual (se paga al comprar los CD v&iacute;rgenes o equipos capaces de grabar m&uacute;sica). Arrojaban billetes fotocopiados de 100 euros por los aires y profer&iacute;an lemas como &ldquo;&iexcl;Luchar, crear cultura popular!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se trataba de una de las acciones de Rompamos el silencio, una iniciativa que, aunque no era completamente nueva, pill&oacute; por sorpresa a los medios de comunicaci&oacute;n, que titubeaban a la hora de delimitar las siluetas de los activistas. &iquest;Okupas? &ndash;la Semana hab&iacute;a comenzado con la okupaci&oacute;n temporal de los abandonados cines Bogart el d&iacute;a anterior&ndash;, &ldquo;grupo de personas&rdquo;, &ldquo;j&oacute;venes antisistema&rdquo;&hellip; quiz&aacute; por ello, el movimiento creo su propio <a href="https://www.centrodemedios.org" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Centro de medios en internet</a>, una demostraci&oacute;n m&aacute;s de su b&uacute;squeda de la autonom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Rompamos el Silencio era una reuni&oacute;n temporal &ndash;aunque preparada durante bastante tiempo&ndash; de colectivos e individuos de la izquierda aut&oacute;noma y anticapitalista bajo el eslogan <em>Semana de lucha social. Rompamos el silencio (ReS)</em>. Tuvo dos etapas, entre 1998 y 2000, para despu&eacute;s retomar de 2005 a 2011. En medio, la eclosi&oacute;n <em>antiglobi </em>y las contracumbres, que dieron paso a un relevo generacional que, sin embargo, mantuvo los ejes rectores de la experiencia.
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            <span class="title">
                Okupación cines Bogart                            </span>
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        Las actividades se articulaban entorno a ejes tem&aacute;ticos, se desarrollaban asambleas, talleres de activismo y se articulaban acciones puntuales en el espacio p&uacute;blico que se comunicaban en el &uacute;ltimo momento y por medio de redes informales.
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a dos constantes, la aparici&oacute;n sorpresiva de un nutrido grupo de activistas en distintos puntos de la ciudad y la okupaci&oacute;n temporal de un inmueble, que serv&iacute;a de centro neur&aacute;lgico de la semana. Tambi&eacute;n fueron habituales irrupciones en puntos neur&aacute;lgicos del sistema, como la de la bolsa de Madrid o la sede de la SGAE.
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                Careta de Ramonción                            </span>
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        Los pasacalles reivindicativos de Rompamos el Silencio eran primos cercanos del movimiento <em>Reclaim the Streets</em>, surgido en Londres en los noventa, y sus formas de desobediencia civil festiva y de ocupaci&oacute;n de la calle continuar&iacute;an en los Movimientos Antiglobalizaci&oacute;n. A principios de la d&eacute;cada, se hizo com&uacute;n en Inglaterra protestar contra la construcci&oacute;n de carreteras con okupaciones creativas de los espacios en conflicto. Al llegar en 1993 la ola a la autopista M11, que atravesaba un &aacute;rea residencial del noroeste de Londres, las protestas se desplazaron del campo a la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Un grupo de activistas mantuvo durante meses una <em>performance,</em> okupando permanentemente Claremont Road. Se instalaron objetos art&iacute;sticos susceptibles de transformarse repentinamente en barricadas e hicieron falta 1300 antidisturbios para desalojarlos. Hab&iacute;a nacido una forma de protesta con anclajes culturales en la idea de Zona Temporalmente Aut&oacute;noma de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Hakim_Bey" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hakim Bey</a>, la cultura <em>rave</em> (la localizaci&oacute;n de los RtS se difund&iacute;a en el &uacute;ltimo momento tambi&eacute;n), o la muy brit&aacute;nica referencia popular a los <em>enclosures </em>(cercamientos) que pronto anidar&iacute;a en los c&iacute;rculos pol&iacute;ticos hispanos con una referencia constante al <em>procom&uacute;n</em>. Y los Relcaim the Streets, por supuesto, se extendieron por todo el mundo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Siempre hay antecedentes, m&aacute;s o menos directos, de un movimiento o suceso social. Si Rompamos el Silencio fue uno de los hermanos mayores del 15M &ndash;como veremos&ndash; a la semana de lucha le hab&iacute;an antecedido otros, como cuenta David Garc&iacute;a Aristegui en <em>Tomar y hacer en vez de pedir y esperar. Autonom&iacute;a y movimientos sociales. Madrid, 1985-2011</em>:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los antecedentes de una Semana de Lucha Social con tem&aacute;ticas similares a lo que ser&iacute;a el ReS de 1998 (b&aacute;sicamente la exclusi&oacute;n social) podr&iacute;an remontarse a 1977, cuando la Coordinadora de Grupos Marginales de Madrid, donde hab&iacute;a colectivos como la COPEL (Coordinadora de Presos en Lucha, pr&oacute;xima a la CNT de la &eacute;poca), organiz&oacute; una Semana de Lucha contra la ley de Peligrosidad Social, sustituta de la Ley de vagos y maleantes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A ello, habr&iacute;a que sumar experiencias inmediatamente anteriores como la acampada durante una semana frente al Ministerio de Salud en mayo 1996 (s&iacute;, en mayo) o la okupaci&oacute;n simb&oacute;lica durante varios d&iacute;as de la catedral de la Almudena en diciembre de 1997.
    </p><p class="article-text">
        Pero en las llamativas acciones de las Semana de lucha social tambi&eacute;n influyeron otras experiencias, como las okupaciones de Oficinas de Empleo y hoteles de lujo que hab&iacute;an llevado las Asambleas de Parados en Francia. Y, por supuesto, estaban envueltos en las formas de lucha aut&oacute;ctonas, de gran tradici&oacute;n asamblearia. Fueron actores fundamentales la Coordinadora de Barrios, que ten&iacute;a su cuartel general en la parroquia de Entrev&iacute;as (San Carlos Borromeo), Madres contra la droga, el movimiento contra el tratado de Maastrich, Traperos de Ema&uacute;s&hellip;
    </p><p class="article-text">
        A este magma hubieron de sumarse los distintos nodos de los que se vino a llamar la Autonom&iacute;a, un movimiento juvenil ajeno a partidos pol&iacute;ticos de gran importancia en la d&eacute;cada de los noventa. Se coordinaban a trav&eacute;s de Lucha Aut&oacute;noma y desarrollaban la mayor&iacute;a de su actividad en okupas, como el Centro Social El Laboratorio.
    </p><p class="article-text">
        En la primera etapa, por ejemplo, se okuparon los antiguos cuarteles de Daoiz y Velarde, reclamados por el vecindario como equipamientos sociales, y las Madres contra la Droga llenaron de ata&uacute;des de cart&oacute;n las puertas de la sede de Instituciones Penitenciarias, en la Calle Alcal&aacute;, y la de la casa del director general de Instituciones Penitenciarias.
    </p><h3 class="article-text">De Vallecas al Centro</h3><p class="article-text">
        La segunda etapa de ReS empieza en 2005 y tiene un punto de continuidad claro en el lugar donde se prepara: de nuevo, San Carlos Borromeo. Como sede de la Semana se okup&oacute; un edificio vac&iacute;o en el n&uacute;mero 41 de la calle de San Bernardo, que a d&iacute;a de hoy va camino de convertirse en un gran hotel. Al a&ntilde;o siguiente, se hizo lo propio con los cines Bogart (al ladito del Congreso de los Diputados) pero la acci&oacute;n que m&aacute;s revuelo form&oacute; fue la okupaci&oacute;n temporal de la SGAE a la que nos refer&iacute;amos al principio.&nbsp;En 2007, a diferencia del resto de ediciones, la okupaci&oacute;n se convertir&iacute;a en permanente. Hab&iacute;a nacido el Patio Maravillas (en su primera sede, en un colegio de la calle Acuerdo 8), un espacio social que tendr&iacute;a una importancia crucial en los movimientos sociales madrile&ntilde;os durante varios a&ntilde;os.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Malasa&ntilde;a fue uno de los barrios donde se vivieron m&aacute;s acciones de la Semana de lucha social. En 2008 se tapi&oacute; la sede de Triball, una empresa que hab&iacute;a comprado numerosos locales en la zona de Ballesta e intentaba poner de moda el barrio y la identificaci&oacute;n del barrio con su marca. La gentrificaci&oacute;n hab&iacute;a llegado.
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a en 2009 nuestro medio Somos Malasa&ntilde;a tuvo tiempo de ser testigo de <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/malasana/los-luna-reabren-sus-salas_1_6435835.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la okupaci&oacute;n</a> por parte de medio centenar de activistas y la reapertura de los Cines Luna durante tres d&iacute;as. En la misma edici&oacute;n, se trat&oacute; de okupar el Casino de Madrid de la calle Alcal&aacute;, con la deteci&oacute;n de 52 activistas, puestos en libertad tras declarar ante el juez.
    </p><p class="article-text">
        En 2011, Rompamos el Silencio fue uno de los antecedentes directos del 15M. El 30 de abril se hizo un pasacalle que part&iacute;a de la plaza de las Comendadoras. Algunos de los <em>hashtags</em> que animaban la convocatoria en <em>twitter</em> anticipaban lo que suceder&iacute;a poco despu&eacute;s: #Nolesvotes #sinmiedo #juventudsinfuturo o #democraciarealya. Como en otras ocasiones, el paseo reivindicativo &ndash;planteado como una suerte de pre&aacute;mbulo del Primero de Mayo&ndash;acab&oacute; con la okupaci&oacute;n express de la antigua sede del INEM en el n&uacute;mero 20 de Alberto Aguilera, que llevaba dos a&ntilde;os cerrada. En esta ocasi&oacute;n, la polic&iacute;a desaloj&oacute; el inmueble en solo unas horas.
    </p><p class="article-text">
        El edificio donde estaba la oficina era la antigua casa de socorro y Tenencia de Alcald&iacute;a del Distrito de Universidad, que estuvo a punto de ser la sede cedida al Patio Maravillas en la &eacute;poca de Carmena y acab&oacute; siendo en 2018 <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/malasana/alberto-aguilera-20-la-casa-de-socorro-que-puede-ser-el-nuevo-patio-maravillas_1_6434400.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la actual de la Casa de M&eacute;xico</a>.
    </p><p class="article-text">
        Poco antes, hab&iacute;a sido la manifestaci&oacute;n seminal de Juventud Sin Futuro y quince d&iacute;as despu&eacute;s la convocatoria de Democracia Real Ya y otras organizaciones que acab&oacute; en acampada&hellip;y en cambio de ciclo dentro de los movimientos sociales, que sin embargo continuaron con el m&eacute;todo asambleario y las din&aacute;micas de okupaci&oacute;n de la calle que hab&iacute;an caracterizado a Rompamos el Silencio y que, durante un tiempo, se convirtieron en masivas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/rompamos-silencio-movimiento-activista-antecedio-15m-origenes-okupaciones-sorpresa-victorias_1_10781514.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Jan 2024 21:28:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rompamos el silencio, el movimiento activista que antecedió al 15M: orígenes, okupaciones sorpresa y victorias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Okupas,Movimientos sociales,Movimientos ciudadanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El día que llegaron la estatua de El Abrazo de Genovés y el 'tamayazo' a Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/dia-llegaron-estatua-abrazo-genoves-tamayazo-madrid_1_10616624.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0975245f-08b4-4af9-9056-37a0ad36e2d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El día que llegaron la estatua de El Abrazo de Genovés y el &#039;tamayazo&#039; a Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hace veinte años coincidieron en una misma mañana el episodio de transfuguismo más conocido de nuestro país y la inauguración del grupo escultórico que recuerda a los abogados laboralistas asesinados durante la Transición en la calle Atocha. Un símbolo de la vergüenza democrática y otro de la lucha por las libertades</p><p class="subtitle">La hoz y el martillo de flores sobre su cabeza: reconstruyendo la foto de la despedida a los abogados de Atocha</p></div><p class="article-text">
        El 10 de junio de 2003 un grupo de figuras pol&iacute;ticas llegaban con resuello a la plaza de Ant&oacute;n Mart&iacute;n, donde confluyen las calles Atocha, Magdalena, Santa Isabel y la calle del Le&oacute;n. El a&uacute;n alcalde en funciones, Jos&eacute; Mar&iacute;a &Aacute;lvarez del Manzano, el pintor Juan Genov&eacute;s y miembros del sindicato Comisiones Obreras, entre otras personalidades, se dispon&iacute;an a inaugurar el que hoy es uno de los conjuntos escult&oacute;ricos m&aacute;s populares de la capital: la versi&oacute;n de <em>El Abrazo</em>, del propio Genov&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no conocemos el contenido de las conversaciones de la comitiva, no cabe duda de que el tema del d&iacute;a era un acontecimiento que varios de ellos acababan de presenciar en directo en la Asamblea de Madrid, y que cambiar&iacute;a el curso de la pol&iacute;tica madrile&ntilde;a por muchos a&ntilde;os: el acto de transfuguismo en el que dos miembros del PSOE, Eduardo Tamayo y Mar&iacute;a Teresa S&aacute;ez, impidieron con su abstenci&oacute;n en la segunda votaci&oacute;n de investidura la elecci&oacute;n de Rafael Simancas como nuevo presidente de la Comunidad de Madrid. Aquella ma&ntilde;ana, una celebraci&oacute;n simb&oacute;lica de la democracia espa&ntilde;ola quedaba opacada por uno de los espect&aacute;culos m&aacute;s bochornosos de la democracia madrile&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Francisco <a href="https://elblogdejavierlopez.com/historia/el-abrazo-de-los-de-atocha/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Javier L&oacute;pez Mart&iacute;n</a>, secretario general de CCOO de Madrid entre los a&ntilde;os 2000 y 2013, explica que el sindicato traslad&oacute; al alcalde Jos&eacute; Mar&iacute;a &Aacute;lvarez del Manzano la idea, masticada desde hace tiempo internamente, que Madrid deber&iacute;a contar con un monumento que reconociera la figura de los abogados del PCE y CCOO asesinados el 24 de enero de 1977 en el despacho de la calle Atocha, 55.
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            <span class="title">
                El famoso cuadro de Juan Genovés                            </span>
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        Dos a&ntilde;os atr&aacute;s, se hab&iacute;a empezado a debatir el asunto, a recoger firmas y se hab&iacute;an unido a la propuesta la Federaci&oacute;n Regional de Asociaciones de Vecinos y los grupos municipales de IU y PSOE. Finalmente, la iniciativa fue aprobada por unanimidad por el pleno del ayuntamiento madrile&ntilde;o en 2002.
    </p><p class="article-text">
        El plan contaba ya con la aprobaci&oacute;n del pintor, cuya obra era inequ&iacute;vocamente adecuada por el significado simb&oacute;lico que ya atesoraba y porque en el despacho de los abogados laboralistas hab&iacute;a colgada una l&aacute;mina de <em>El Abrazo/Amnist&iacute;a</em>. Fue la primera y &uacute;nica obra escult&oacute;rica de Genov&eacute;s, que adapt&oacute; &eacute;l mismo su cuadro. 
    </p><p class="article-text">
        La empresa no fue trivial a nivel t&eacute;cnico. Se hubo que llevar a cabo obras para reforzar la estructura del metro para aguantar un volumen de cuatro metros de altura con una base de piedra blanca. El monumento lo pag&oacute; el propio sindicato con el complemento de una suscripci&oacute;n popular y aportaciones del Ayuntamiento de Madrid, los colegios de arquitectos y abogados y la Federaci&oacute;n Regional de Asociaciones de Vecinos. En 2007, aprovechando el 30 aniversario del atentado, se coloc&oacute; una placa que explica el significado del monumento de forma expl&iacute;cita a los paseantes. Pone, en una inscripci&oacute;n inusualmente extensa para el g&eacute;nero:
    </p><p class="article-text">
        <em>LOS ABOGADOS DE ATOCHA. Si el eco de su voz se debilita, pereceremos (Paul Elouard)</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>El 24 de enero de 1977, en un despacho de Abogados Laboralistas que estaba situado en el n&uacute;mero 55 de esta misma calle Atocha, fueron asesinados cuatro abogados y un sindicalista, dejando malheridos a cuatro abogados m&aacute;s. Todos ellos miembros del PCE y de CCOO.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Esta escultura reproduce el cuadro de Juan Genov&eacute;s conocido como &ldquo;El Abrazo&rdquo;, s&iacute;mbolo de la restauraci&oacute;n de la libertad. Fue inaugurado por el Ayuntamiento de Madrid el 10 de junio.</em>
    </p><p class="article-text">
        El acr&iacute;lico de dos metros por metro y medio que sirvi&oacute; de modelo fue elegido por el antiguo dirigente comunista Jos&eacute; Sandoval en el propio estudio de Genov&eacute;s para publicitar la Junta Democr&aacute;tica (estructura pol&iacute;tica de oposici&oacute;n al franquismo), en la que pol&iacute;tico y pintor colaboraban. El problema es que un soplo en la imprenta acab&oacute; con la incautaci&oacute;n de los ejemplares y el pintor encerrado una semana en los tr&iacute;stemente famosos bajos de la DGS, en la Puerta del Sol. El cuadro comenz&oacute; a conocerse popularmente como <em>Amnist&iacute;a</em>, pues se utiliz&oacute; para esta reclamaci&oacute;n. Tambi&eacute;n fue durante a&ntilde;os el s&iacute;mbolo de Amnist&iacute;a Internacional, que sufrag&oacute; los gastos de su primera sede madrile&ntilde;a vendiendo l&aacute;minas con la imagen impresa.
    </p><p class="article-text">
        No ha faltado quien ha analizado el paso de <em>Amnist&iacute;a</em> a <em>El Abrazo</em> como reflejo del cambio de calado en la atm&oacute;sfera pol&iacute;tica del pa&iacute;s durante la Transici&oacute;n, si bien es cierto que el propio pintor lo denominaba informalmente como El Abrazo antes de ofrecerlo para fines pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        La vida del cuadro no ha sido f&aacute;cil, en todo caso, lo que ofrece testimonio de las costuras mal cosidas del relato can&oacute;nico de la transici&oacute;n espa&ntilde;ola. En manos de un coleccionista norteamericano durante a&ntilde;os, fue recuperado por el gobierno de Adolfo Su&aacute;rez. Sin embargo, al llegar al Museo Espa&ntilde;ol de Arte Contempor&aacute;neo, en la Ciudad Universitaria (donde hoy est&aacute; el Museo del Traje), se esfum&oacute;. Apareci&oacute; perdido en una caja abandonada gracias a la voluntad indagadora de trabajadores de la instituci&oacute;n afiliados a Comisiones. En 1986&nbsp;fue trasladado al Reina Sof&iacute;a, donde estuvo relegado en los almacenes, de donde lo sacaban de vez en cuando para que alg&uacute;n periodista interesado lo fotografiara, seg&uacute;n contaba con resignaci&oacute;n el propio Genov&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En 2016 El Abrazo lleg&oacute; al Congreso, donde -Genov&eacute;s se lamentaba de ello- tampoco es f&aacute;cilmente visto por el pueblo (aunque ha vuelto al Reina Sof&iacute;a para exposiciones). En la Sala Constitucional de Carrera de San Jer&oacute;nimo ha servido de marco a fotograf&iacute;as como el pacto abortado entre Pedro S&aacute;nchez y Albert Rivera en 2016, o en la cumbre de la OTAN de 2022, que es razonable pensar no habr&iacute;a gustado al autor, fallecido en 2020.
    </p><p class="article-text">
        Cada 24 de enero el monumento se llena de coronas de flores y cientos de personas recuerdan a los asesinados en el cercano piso de la calle Atocha. De cara a las espaldas del grupo de hombres p&eacute;treos &ndash;hay una mujer que, dec&iacute;a el autor, abraza al futuro&ndash; unidos por los brazos. Nadie relaciona, menos mal, el hito urbano con el <em>tamayazo, </em>aunque muchos de quienes se paran con una mezcla de pesar y orgullo frente a &eacute;l no lo han olvidado en absoluto.
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
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      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/dia-llegaron-estatua-abrazo-genoves-tamayazo-madrid_1_10616624.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Oct 2023 23:00:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El día que llegaron la estatua de El Abrazo de Genovés y el 'tamayazo' a Madrid]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[La Familia Lavapiés o la militancia maoísta del arte durante el final del franquismo y la Transición]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/familia-lavapies-militancia-maoista-arte-durante-final-franquismo-transicion_1_10420156.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/95bf054a-88f7-4dca-927a-d909aff0f8a9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Familia Lavapiés o la militancia maoísta del arte durante el final del franquismo y la Transición"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Conjugaron el éxito de crítica con entradas y salidas de la cárcel por su militancia política; bebieron de la cultura popular de la época y de su tradición militante, del rock y de Miguel Hernández</p><p class="subtitle">La Cari, Edmond de Bries y 'madame' Berges, tres historias de Lavapiés contadas por el único sereno que sigue en activo en Madrid</p></div><p class="article-text">
        Al leer hoy juntas estas tres palabras, la-familia-Lavapi&eacute;s, pensaremos que es una manera literaria de referirse a uno de los barrios de Madrid con una identidad m&aacute;s definida, cohesionada y de mayor tradici&oacute;n pol&iacute;tica de izquierdas. Sin embargo, se trata tambi&eacute;n del nombre de una importante c&eacute;lula de activismo pol&iacute;tico-cultural que oper&oacute; a finales de los a&ntilde;os setenta.
    </p><p class="article-text">
        La trayectoria de La Familia Lavapi&eacute;s es muy desconocida hoy, seguramente por sus v&iacute;nculos con grupos de la izquierda radical de la &eacute;poca, alguno de ellos incluso practicante de la lucha armada. Tambi&eacute;n, es posible, porque en la historia del marxismo, fuera del PCE hace m&aacute;s fr&iacute;o. Durante los a&ntilde;os finales del franquismo y los primeros de la <a href="https://www.eldiario.es/murcia/politica/murcia-exhumo-primeras-franquismo-transicion_1_2179333.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">transici&oacute;n</a>, la militancia pol&iacute;tica y la cultural eran un todo indiferenciado, y por ello LFL tuvieron v&iacute;nculos tanto con la Uni&oacute;n Popular de Artistas (UPA), formada en 1972 en Par&iacute;s, como con el FRAP o el PC (marxista-leninista).
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            <span class="title">
                Exposición Artecontradicción, en 1975                            </span>
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        La casa de la artista Amelia Moreno, en el n&uacute;mero 50 de la calle Embajadores, se acab&oacute; convirtiendo en el centro neur&aacute;lgico de militantes de extrema izquierda que formaron La Familia Lavapi&eacute;s en 1975. Decidieron tomar el nombre del barrio donde llevaban a cabo parte de su actividad pol&iacute;tica y donde se ve&iacute;an. &ldquo;Con el nombre queremos expresar una idea y un deseo sobre el lugar y la clase social a quienes dirigimos nuestros documentos&rdquo;, se pod&iacute;a leer en una entrevista realizada por Joaqu&iacute;n Estefan&iacute;a para Informaciones en 1975.
    </p><p class="article-text">
        No debi&oacute; ser f&aacute;cil compaginar, dentro de la c&eacute;lula militante, la permebilidad cultural de los agitados setenta con la verticalidad del mao&iacute;smo, disonancia que lleg&oacute; a convivir en algunas de sus obras. As&iacute;, en la obra CL QR de Dar&iacute;o Corbeira (integrante del grupo) se componen acciones revolucionarias llevadas a cabo por el FRAP en la Complutense o Lavapi&eacute;s con referencias a Led Zeppelin, The Who, Ovidi Monllor o Yes, entre otros conjuntos de la &eacute;poca.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Mural en Orihuela. En Contra la Transición «pelele»: La Familia Lavapiés como síntoma contracultural de la izquierda radical"
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            <span class="title">
                Mural en Orihuela. En Contra la Transición «pelele»: La Familia Lavapiés como síntoma contracultural de la izquierda radical                            </span>
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        El arte se pon&iacute;a al servicio del proyecto pol&iacute;tico y del pueblo, como ya hab&iacute;a sucedido en la primera mitad del siglo XX, pero ahora el <em>agit-prop</em> llegaba contaminado de los postulados semi&oacute;ticos del sesentayochimo franc&eacute;s, el arte pop y, desde luego, la cultura popular juvenil, bien representada en el rock. Participaban, de alguna manera, del esp&iacute;ritu libertario de la &eacute;poca, parad&oacute;jicamente encuadrados en una organizaci&oacute;n estalinista.
    </p><p class="article-text">
        Dar&iacute;o Corbeira, uno de los fundadores del grupo, expresaba as&iacute; las distintas militancias cruzadas en un documento de la revista <em>Desacuerdos</em>:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&hellip; en oto&ntilde;o de 1974 vi la luz. El primer concierto de King Crimson en Madrid me abri&oacute; los ojos: 'O milito con creatividad o me marcho'. Me qued&eacute;, y nos quedamos. De alg&uacute;n modo Robert Fripp embaraz&oacute; a la madre de La Familia Lavapi&eacute;s. El rock era, ya para siempre, un filtro luminoso que te ayudaba a hacer m&aacute;s llevadera la mili revolucionaria&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Acción en el barrio madrileño de Portugalete. En Contra la Transición «pelele»: La Familia Lavapiés como síntoma contracultural de la izquierda radical"
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            <span class="title">
                Acción en el barrio madrileño de Portugalete. En Contra la Transición «pelele»: La Familia Lavapiés como síntoma contracultural de la izquierda radical                            </span>
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        La primera acci&oacute;n del grupo fue una exposici&oacute;n en la Galer&iacute;a Antonio Machado llamada <em>Artecontradicci&oacute;n</em>, que llam&oacute; mucho la atenci&oacute;n y reuni&oacute; a bastante gente en la inauguraci&oacute;n (la polic&iacute;a no falt&oacute; a la cita). La muestra fue girando por distintos colegios mayores hasta acabar en una galer&iacute;a de Cuenca, donde prendieron fuego al material, quiz&aacute; para exorcizar los cantos de sirena y ofertas expositivas propiciadas por el inesperado &eacute;xito. Sin embargo, la actividad p&uacute;blica segu&iacute;a compagin&aacute;ndose con detenciones y el arte de guerrilla en las barriadas.
    </p><p class="article-text">
        Llegar a los barrios obreros fue una prioridad para la izquierda radical de la &eacute;poca, lo que se resuelve dentro de la actividad del grupo con la realizaci&oacute;n de murales en barrios perif&eacute;ricos, organizaci&oacute;n de charlas, acciones en fiestas (como las del barrio de Portugalete, donde colaboraron con la asociaci&oacute;n vecinal haciendo un mural que inclu&iacute;a un fragmento de El Guernika y el lema &ldquo;la ciudad debe ser nuestra&rdquo; o una performance sobre las condiciones materiales de la clase trabajadora). Tambi&eacute;n llevaron a cabo acciones similares en otros barrios, como La Ventilla, en oposici&oacute;n a los planes urban&iacute;sticos que pretend&iacute;an acabar con la barriada sin garant&iacute;as para el realojo de los vecinos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Parte de una larga serie que incluía imágenes de manifestaciones y referencias al rock sobreimpresas"
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                Parte de una larga serie que incluía imágenes de manifestaciones y referencias al rock sobreimpresas                            </span>
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        La memoria de la Guerra Civil estaba muy presente en el arte pol&iacute;tico de la LFL, lo que resulta evidente al ver el recurso constante al poeta Miguel Hern&aacute;ndez, sobre cuya figura basaron diversas acciones e, incluso, hicieron un mural en Orihuela.
    </p><p class="article-text">
        Tocaron muchos palos. Desde fotomontajes que reproduc&iacute;an la portada del entonces popular peri&oacute;dico de sucesos El Caso, performances con caretas en manifestaciones, exposiciones (Arte-contradicci&oacute;n, en 1975), pintadas pol&iacute;ticas&hellip;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Cartel diseñado por Paco Gámez para un acto de la candidatura del Frente por la Unidad de los Trabajadores en las elecciones legislativas de junio de 1977. En Contra la transición pelele..."
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                Cartel diseñado por Paco Gámez para un acto de la candidatura del Frente por la Unidad de los Trabajadores en las elecciones legislativas de junio de 1977. En Contra la transición pelele...                            </span>
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        Eran muy j&oacute;venes y la mayor&iacute;a de ellos ni ten&iacute;a formaci&oacute;n art&iacute;stica ni hicieron del arte una profesi&oacute;n en ese momento. Seg&uacute;n Jaime Vindel, que ha escrito sobre el grupo, &ldquo;la extracci&oacute;n social de sus integrantes era la clase obrera emigrada a Madrid durante el per&iacute;odo desarrollista, un aspecto que era extensible a numerosos militantes de la UPA y el FRAP. A excepci&oacute;n de Corbeira, con estudios universitarios, el resto de los miembros se hab&iacute;a autoformado en sus oficios y proven&iacute;a de barrios humildes de la ciudad&rdquo;. Los miembros fundadores, provenientes de la militancia en la UPA, se conocieron en reuniones clandestinas en lugar de en inauguraciones de exposiciones y no usaban nombres ficticios por impostura art&iacute;stica sino por los dictados del catecismo de la clandestinidad. Montaron La Familia Lavapi&eacute;s con voluntad de autonom&iacute;a, por lo que manten&iacute;an una relaci&oacute;n de constante tira y afloja con el PC (m-l). Fueron Santiago Aguado, Dar&iacute;o Corbeira, Javier Flor&eacute;n, Amelia Moreno y F&eacute;lix de la Torre Fajardo.
    </p><p class="article-text">
        La Familia Lavapi&eacute;s se disolvi&oacute; a finales de 1976 o principios de 1977 y lo hizo de forma dada&iacute;sta: enviando por correo su obra a un destinatario ficticio, con un remitente falso. Algunos de sus miembros continuaron su militancia. Por ejemplo, Paco G&aacute;mez hizo en 1977 un cartel en el que Marx bailaba con un travesti. Otros de sus integrantes han continuado tambi&eacute;n con una carrera en el mundo del arte, como Amelia Moreno o el propio Corbeira. Su legado se encuentra a buen recaudo en el <a href="https://www.archivolafuente.com/obra-artistica/1945-1989/espana/la-familia-lavapies/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Archivo Lafuente</a> de Santander, el nombre del grupo aparece citado en cada vez m&aacute;s estudios culturales sobre la transici&oacute;n y, de vez en cuando, su legado forma parte de muestras, como sucedi&oacute; con <a href="https://www.teatrofernangomez.es/actividades/exposicion-el-pintor-de-canciones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El pintor de canciones</em></a>, que se pudo ver en el Centro Cultural de la Villa en 2018. La arqueolog&iacute;a de la memoria reciente encuentra, de vez en cuando, metralla <em>agit-prop</em> de La Familia Lavapi&eacute;s y la data en una &eacute;poca, no muy lejana, en la que el arte pol&iacute;tico era algo m&aacute;s que hablar de pol&iacute;tica en el arte.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/familia-lavapies-militancia-maoista-arte-durante-final-franquismo-transicion_1_10420156.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Aug 2023 19:46:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Familia Lavapiés o la militancia maoísta del arte durante el final del franquismo y la Transición]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Franquismo,Transición,Fotografía,Música,Cultura,Memoria Histórica,Dictadura franquista,Víctimas del franquismo,Represión franquista,Crímenes del franquismo,Lavapiés,Arte,Artistas,Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El origen de las verbenas: de las recolectas de flores por San Juan a las fiestas más aclamadas del verano madrileño]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/origen-verbenas-recolectas-flores-san-juan-fiestas-aclamadas-verano-madrileno_1_10419941.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/97d1ee53-9f42-4b4f-b1ec-3281aeeaf906_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El origen de las verbenas: de las recolectas de flores por San Juan a las fiestas más aclamadas del verano madrileño"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante la primera quincena de agosto tienen lugar los tres festejos estivales de la capital por excelencia: San Cayetano, San Lorenzo y La Paloma. Su celebración es una tradición de lo más castiza que tiene más de 20 siglos de historia y todavía conserva vestigios de lo que fue. Desvelamos su procedencia y evolución a lo largo de los años</p><p class="subtitle">Fiestas de San Cayetano, San Lorenzo y La Paloma 2023: fechas, horarios, conciertos y programa completo</p></div><p class="article-text">
        En Madrid no hay verano sin verbenas. Desde San Isidro, a mediados de mayo, hasta La Paloma, en agosto, la capital encadena una fiesta con otra al ritmo del chotis. Durante m&aacute;s de cuatros meses las calles de los barrios madrile&ntilde;os se transforman en la pasarela por la que desfilan chulapos y chulapas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En las plazas m&aacute;s emblem&aacute;ticas de la ciudad suenan los &eacute;xitos indispensables de cualquier orquesta que se precie, desde la<em> Sarandonga </em>de Lolita hasta la <em>Fiesta Pagana </em>de Mag&ouml; de Oz, sin olvidar el <em>hit</em> rey de cualquier fiesta espa&ntilde;ola, <em>Paquito el chocolatero</em>. Peque&ntilde;os y mayores, sin discriminaci&oacute;n alguna, se lanzan a la pista de baile para darlo todo hasta que salga el sol.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las verbenas no son algo &uacute;nico de Madrid, de hecho, es una tradici&oacute;n veraniega que se extiende por todo el territorio nacional, aunque eso no las hace menos especiales. A pesar del crecimiento que ha experimentado la capital desde hace varias d&eacute;cadas, sigue conservando sus fiestas m&aacute;s castizas, que con el paso de los a&ntilde;os se han ido adaptando a los nuevos tiempos sin olvidar su esencia. Una mezcla de tradici&oacute;n y modernidad que sigue siendo el momento m&aacute;s esperado de cada verano para los madrile&ntilde;os.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Calles decoradas para la verbena de San Cayetano.                            </span>
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        Detr&aacute;s de las fiestas, las orquestas y el reparto de limonada y rosquillas hay mucha historia. Las verbenas tal y como las conocemos en la actualidad son algo relativamente reciente, poco tienen que ver con sus or&iacute;genes. Para conocer de d&oacute;nde vienen estos festejos estivales es necesario trasladarse a la &eacute;poca del Imperio Romano. La planta de la verbena es la que da nombre a esta celebraci&oacute;n, una flor de colores rosas y rojizos que hace m&aacute;s de 20 siglos se utilizaba para preparar remedios caseros aprovechando sus propiedades curativas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La recolecta de la verbena ten&iacute;a lugar durante el solsticio de verano, coincidiendo con la festividad de San Juan. Adem&aacute;s de hacer todo tipo de ung&uuml;entos con la planta, tambi&eacute;n se organizaban ofrendas y rituales en honor a los dioses paganos, que comenzaban a medianoche y terminaban con la salida del sol. Con la llegada de la Iglesia Cat&oacute;lica, todas estas celebraciones fueron eliminadas o sustituidas por fiestas de car&aacute;cter religioso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A pesar del nuevo significado que adoptaron estos rituales, la flor de la verbena nunca dej&oacute; de estar presente. En la Edad Media, durante la noche de San Juan se utilizaba la planta en ofrendas para atraer el amor y la fertilidad. Varios siglos despu&eacute;s, esta flor lleg&oacute; a los jardines madrile&ntilde;os convirti&eacute;ndose en un s&iacute;mbolo de cortejo.
    </p><p class="article-text">
        De nuevo, por San Juan, los j&oacute;venes recolectaban estas flores del campo para confeccionar coronas con ellas y celebrar la noche m&aacute;s corta del a&ntilde;o cantando a sus amadas. Los poderes curativos y m&aacute;gicos que se atribu&iacute;an a esta planta segu&iacute;an siendo los mismos desde la antig&uuml;edad, era casi un imprescindible de la medicina natural y un s&iacute;mbolo protector en el &aacute;mbito amoroso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con el tiempo, recolectar estas plantas la noche del 23 al 24 de junio tom&oacute; m&aacute;s sentido. Se cre&iacute;a que ten&iacute;a m&aacute;s poder a la hora de curar si se cog&iacute;a coincidiendo con el inicio del verano y de esta forma se termin&oacute; fijando San Juan como el d&iacute;a para hacerse con la verbena. La popularidad que alcanz&oacute; la recolecta de flores termin&oacute; derivando en una celebraci&oacute;n multitudinaria en la que se com&iacute;a, se beb&iacute;a y se festejaba: el germen de la verbena actual.
    </p><p class="article-text">
        Dejando atr&aacute;s el Siglo de Oro hasta aterrizar en el XIX, la verbena se convirti&oacute; en una fiesta del pueblo. Los madrile&ntilde;os y madrile&ntilde;as aprovechaban el verano para reunirse con sus seres queridos y celebrar la llegada de la nueva estaci&oacute;n. En este punto la fiesta tom&oacute; otro significado, ya no se iba al campo, los festejos se colaban en las calles de la ciudad, engalanadas para la ocasi&oacute;n con pa&ntilde;uelos, mantones de manila y guirnaldas.
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                    alt="Escenario en montaje en una corrala de Lavapiés para representar &#039;La verbena de La Paloma&#039; en 1955."
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            <span class="title">
                Escenario en montaje en una corrala de Lavapiés para representar &#039;La verbena de La Paloma&#039; en 1955.                            </span>
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        La verbena se hab&iacute;a convertido en un encuentro cargado de m&uacute;sica, comida y bebida, dejando atr&aacute;s los rituales iniciales. A las fiestas en las antiguas corralas&nbsp;asist&iacute;an los madrile&ntilde;os de clase m&aacute;s baja, desde las cigarreras de Lavapi&eacute;s hasta los organilleros que tocaban los primeros chotis.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con el paso del tiempo la fiesta fue adquiriendo mayor popularidad, cambiando los patios de las corralas por las plazas m&aacute;s emblem&aacute;ticas de la capital. La celebraci&oacute;n crec&iacute;a y se transformaba pero hab&iacute;a algo que no mutaba: la flor de la verbena segu&iacute;a siendo parte del evento. Los hombres llevaban un ramillete de la planta en la solapa de sus trajes y las mujeres adornando su escote.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, el nombre de la flor termin&oacute; bautizando a la fiesta. A principios del siglo XX, la celebraci&oacute;n adquiri&oacute; un significado religioso, consagrando cada verbena a un santo o virgen. San Juan, San Antonio de la Florida, la Virgen de El Carmen, <a href="https://www.eldiario.es/guia-ocio/fiestas-san-cayetano-san-lorenzo-paloma-2023-fechas-horarios-conciertos-programa-completo_1_10405774.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">San Cayetano, San Lorenzo o la Virgen de La Paloma</a> son algunas de las m&aacute;s populares actualmente. Al mismo tiempo adquirieron un car&aacute;cter m&aacute;s vecinal, los patios de las corralas se sustitu&iacute;an por el barrio entero, al que acud&iacute;an cientos de personas.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Chulapas y chulapos en la verbena de La Paloma en 1985.                            </span>
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        En el siglo XX se introducen <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/ocaso-orquestas-verbenas-explicado-yakarta-morir-musica-dejando-existir_1_10296420.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las primeras orquestas</a> en las verbenas, bandas que tocaban versiones de los artistas del momento y animaban la fiesta hasta la madrugada. Actualmente, los barrios de Lavapi&eacute;s y La Latina son el epicentro de las verbenas madrile&ntilde;as, que contin&uacute;an reuniendo a miles de vecinos cada verano en la plaza Vara de Rey, la plaza de Cascorro o la calle del Oso.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>El germen de la trilog&iacute;a festiva del agosto madrile&ntilde;o</strong></h3><p class="article-text">
        San Cayetano, San Lorenzo y La Paloma son la sant&iacute;sima trinidad de las fiestas de verano en la capital. Tienen lugar durante la primera quincena de agosto y se celebran unas seguidas de las otras. A pesar de tener unas caracter&iacute;sticas muy similares, cada una tiene su historia y origen independiente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los primeros en celebrarse son los festejos de San Cayetano. Cada 7 de agosto, los vecinos de Lavapi&eacute;s veneran a su patr&oacute;n y cumplen con la tradici&oacute;n de besar el pie derecho a la imagen del santo y atrapar una flor del trono durante la procesi&oacute;n para tener buena suerte en el &aacute;mbito laboral. Esto se debe a que San Cayetano es el patr&oacute;n de los desempleados y se tiene la creencia de que consigue trabajo a los que no tienen.
    </p><p class="article-text">
        Sin movernos de Lavapi&eacute;s, el 10 de agosto tienen lugar las fiestas de San Lorenzo. El origen de su veneraci&oacute;n, al igual que con San Cayetano, tambi&eacute;n tiene que ver con su humildad. En este caso, el santo reparti&oacute; entre los pobres los bienes del Papa que acababa de fallecer y entreg&oacute; a sus superiores a los leprosos de la ciudad como parte del patrimonio de la Iglesia. Su generosidad le llev&oacute; a morir quemado en una parrilla un 10 de agosto, el d&iacute;a en el que se venera y se recuerda al santo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima de todas las fiestas, consagrada a la Virgen de La Paloma, tiene un origen muy diferente. El germen de esta festividad del barrio de La Latina se remonta al siglo XVIII. Concretamente a 1787, cuando Isabel TIntero, una mujer devota, encontr&oacute; en la calle a unos ni&ntilde;os jugando con un cuadro que ten&iacute;a la imagen de una virgen. La mujer tom&oacute; el objeto y lo restaur&oacute; para colgarlo en la puerta de su casa. Toda persona que pasaba admiraba la imagen. Tal fue la fama que alcanz&oacute;, que terminaron construyendo una iglesia para acoger a los numerosos fieles que se acercaban al lugar para ver a la virgen, que termin&oacute; recibiendo el nombre de La Paloma por la calle en la que todav&iacute;a se encuentra. 
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nerea Díaz Ochando]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/origen-verbenas-recolectas-flores-san-juan-fiestas-aclamadas-verano-madrileno_1_10419941.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Aug 2023 23:00:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El origen de las verbenas: de las recolectas de flores por San Juan a las fiestas más aclamadas del verano madrileño]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Verbenas,Fiestas Madrid,Fiestas populares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Cari, Edmond de Bries y 'madame' Berges, tres historias de Lavapiés contadas por el único sereno que sigue en activo en Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/historia/cari-edmond-bries-madame-berges-tres-historias-lavapies-contadas-unico-sereno-sigue-activo-madrid_1_10214690.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/084e10c2-a8af-4a51-9f91-9c071175fd2e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Cari, Edmond de Bries y &#039;madame&#039; Berges, tres historias de Lavapiés contadas por el único sereno que sigue en activo en Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sonia Taravilla publica 'Por las calles de Madrid', compendio de microhistorias castizas y "homenaje a quienes hicieron Madrid"</p></div><p class="article-text">
        Resulta que el &uacute;nico sereno que sigue en activo en esta Villa y Corte es vecino de Lavapi&eacute;s desde hace seis a&ntilde;os y en su rondar diario lo que ilumina, m&aacute;s que calles y plazas, son conocimientos sobre Madrid y lo que abre no son puertas de casas sino de saberes olvidados. 
    </p><p class="article-text">
        Resulta tambi&eacute;n que este sereno, que en verdad es una serena que responde al nombre de Sonia Taravilla, ha tenido a bien escribir un libro repleto de contenidos in&eacute;ditos o poco conocidos: <em>Por las calles de Madrid</em>. Por &eacute;l desfilan personas, paisajes e historias de mediados del XIX y del siglo XX, principalmente.
    </p><p class="article-text">
        Taravilla es licenciada en Humanidades, diplomada en Turismo, M&aacute;ster en Gesti&oacute;n Cultural y conocida, sobre todo, por su &aacute;lter ego digital, <em>El sereno de Madrid</em>, personaje creado una d&eacute;cada atr&aacute;s -con web y <a href="https://twitter.com/Unsereno" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">redes sociales propias</a>-, a trav&eacute;s del cual realiza una infatigable tarea de divulgaci&oacute;n sobre aspectos hist&oacute;ricos, art&iacute;sticos, de patrimonio y sociales de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        De <em>Por las calles de Madrid</em> le pedimos que extrajera tres historias relacionadas con Lavapi&eacute;s antes de hablar m&aacute;s sobre su libro y Sonia, ante un caf&eacute; y tras cantar la hora y el tiempo atmosf&eacute;rico -&ldquo;las diez y media y sereno&rdquo;-, nos present&oacute; a Caridad Serradell, Edmond de Bries y a Augusta Berges y su <em>Pulga</em>.
    </p><h2 class="article-text">La Cari</h2><p class="article-text">
        Cuenta Taravilla que fue Caridad Serradell fue la casta&ntilde;era m&aacute;s famosa del centro de Madrid, con puesto en la plaza del Progreso (actual Tirso de Molina). Tanto fue as&iacute; que recibi&oacute; homenajes en vida por parte de los alcaldes Tierno Galv&aacute;n y &Aacute;lvarez del Manzano. 
    </p><p class="article-text">
        Nacida en 1904 en lo que hoy es Malasa&ntilde;a, esta madre soltera de 6 hijos vivi&oacute; en el n&uacute;mero 11 de la calle Mes&oacute;n de Paredes, estableci&eacute;ndose cerca como frutera. Adem&aacute;s de a la venta de casta&ntilde;as se dedic&oacute; a la de otros productos fuera de la temporada de estas y hasta despach&oacute; peque&ntilde;os juguetes y cromos y cer&aacute;mica en el Rastro. 
    </p><p class="article-text">
        Esta mujer sigui&oacute; al pie del ca&ntilde;&oacute;n como casta&ntilde;era hasta su muerte, en 1990, fecha para la que ya ostentaba el t&iacute;tulo oficioso de decana de las casta&ntilde;eras de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Su desaparici&oacute;n fue motivo de art&iacute;culos de prensa y a su velatorio acudieron famosos como Tony Leblanc.
    </p><h2 class="article-text">Edmond de Bries</h2><p class="article-text">
        Nacido en Cartagena como Asensio Marsal Mart&iacute;nez, en la &uacute;ltima d&eacute;cada del XIX, este hombre recal&oacute; con su madre y su hermana en una pensi&oacute;n de la calle Relatores pegada a la entonces plaza del Progreso (Tirso de Molina). Trabaj&oacute; como modista y sastre de cupletistas para, seguidamente, triunfar a lo grande como transformista con el nombre art&iacute;stico de Edmond de Bries, primero siendo imitador de las grandes de la canci&oacute;n y luego actuando con repertorio propio. 
    </p><p class="article-text">
        Su exitosa carrera en el mundo del espect&aacute;culo tuvo su debut en el lavapiesero Teatro de la Encomienda, situado en el n&uacute;mero 16 de la calle del mismo nombre. 
    </p><p class="article-text">
        Sus d&iacute;as de mayores &eacute;xitos, en los que incluso lleg&oacute; a girar por las Am&eacute;ricas, los vivi&oacute; en la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 20, llegando a cobrar importantes cantidades por sus actuaciones y destacando por el vestuario de sus espect&aacute;culos, que &eacute;l mismo confeccionaba.
    </p><h2 class="article-text">La Pulga de <em>madame</em> Berges</h2><p class="article-text">
        Uno de los cupl&eacute;s m&aacute;s famosos y p&iacute;caros, cuya fama llega a&uacute;n hasta nuestros d&iacute;as, fue el de La Pulga. Esta canci&oacute;n se escuch&oacute; por vez primera, a finales del XIX, en un peque&ntilde;o teatro de la calle de la Primavera, el Barbieri, en la voz de Augusta Berges. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El cupl&eacute; en cuesti&oacute;n era una polka italiana que esta cantatriz cantaba en franc&eacute;s durante el intermedio de las representaciones, provocando aullidos entre el p&uacute;blico&rdquo;, escribe Taravilla en su libro para, citando al empresario y actor Enrique Chicote, afirmar que Berges lograba llenar aquel teatro muchas noches con La Pulga. La canci&oacute;n, interpretada posteriormente en espa&ntilde;ol por las principales divas del cupl&eacute;, se converti&oacute; en un &eacute;xito arrollador.
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            <span class="title">
                Portada del libro                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Compendio de microhistorias de Madrid</h2><p class="article-text">
        En <em>Por las Calles de Madrid</em> hay mucho m&aacute;s Lavapi&eacute;s que lo anteriormente expuesto, nombres como el de La Sarasate, una vecina de la calle de La Ruda y una de las protagonistas del llamado Mot&iacute;n de las Verduleras de 1892; colectivos como los de las lavanderas del Manzanares y las trabajadoras de La Tabacalera, etc. Pero no es un libro sobre Lavapi&eacute;s, sino sobre Madrid. 
    </p><p class="article-text">
        Estructurado en cinco cap&iacute;tulos, rescata nombres e historias de modas y modistas, de cosas del comer, de pioneros de la fotograf&iacute;a y del cine y de oficios de otros tiempos, entre otros. Es un compendio de &ldquo;microhistorias que hacen la historia&rdquo; -en palabras de la autora- y un &ldquo;homenaje a quienes han ayudado a construir la ciudad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Encontramos en &eacute;l un gran protagonismo de las clases trabajadoras, as&iacute; como de lugares y personas an&oacute;nimas, o casi an&oacute;nimas, de las que no suelen aparecer en los libros pero que tambi&eacute;n son memoria de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando en septiembre de 2021 desde la editorial Espasa me animaron a escribir un libro sobre Madrid tuve claro que no quer&iacute;a contar nada relacionado con reyes ni con episodios que ya se hab&iacute;an contado muy bien en otras muchas publicaciones. As&iacute; que me centr&eacute; en una &eacute;poca, ech&eacute; mano de los conocimientos y de los contactos que hab&iacute;a acumulado a lo largo de los 10 a&ntilde;os que llevo alimentando mis cuentas de El Sereno e investigu&eacute; en lugares como el Archivo de la Villa, el Archivo General de Palacio, el Archivo Regional de la Comunidad de Madrid, la Filmoteca espa&ntilde;ola, su biblioteca de la calle Magdalena y en la Biblioteca Nacional. En la prensa hist&oacute;rica es donde he encontrado la mayor&iacute;a de datos y de informaci&oacute;n que presento en el libro y, luego, he tenido la suerte de completar todo ese trabajo de documentaci&oacute;n con la generosidad de algunas de las familias y descendientes de las personas de las que hablo en el libro, que me han contado muchos episodios que hasta ahora hab&iacute;an permanecido ocultos&rdquo;, cuenta Sonia Taravilla, quien destaca la gran cantidad de material in&eacute;dito que contiene un libro ameno, reivindicativo y carente de nostalgia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Pérez, Somos Lavapiés]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 May 2023 16:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Cari, Edmond de Bries y 'madame' Berges, tres historias de Lavapiés contadas por el único sereno que sigue en activo en Madrid]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Madrid,Lavapiés]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las mazmorras de la calle de la Cabeza: vestigios visitables de la Cárcel de la Corona]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/historia/mazmorras-calle-cabeza-carcel-corona_1_10181418.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9c46b500-8281-47cd-94ab-959caa4a43d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las mazmorras de la calle de la Cabeza: vestigios visitables de la Cárcel de la Corona"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La historia del pasado insospechado del actual Centro Municipal de Mayores Antón Martín se esconde en su sótano, abierto al público curioso bajo demanda. En este lugar murió a martillazos el cura Matías Vinuesa</p></div><p class="article-text">
        En el n&uacute;mero 14 de la calle de la Cabeza, escondidos bajo lo que hoy es el Centro Municipal de Mayores Ant&oacute;n Mart&iacute;n, permanecen los vestigios de lo que en su d&iacute;a fue la C&aacute;rcel de la Corona: 5 angostas celdas visitables en las que no debieron pasarlo nada bien quienes las habitaron en su d&iacute;a y que, al menos en una conocida ocasi&oacute;n, fueron asaltadas por una turba enfurecida para linchar, en 1821, al cura de Tamaj&oacute;n, Mat&iacute;as Vinuesa, en un conocido episodio especialmente cruel, seg&uacute;n el relato del mismo que ha llegado hasta nuestros d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Basta informar al conserje del centro de que se quiere ver las mazmorras de la vieja prisi&oacute;n para que, despu&eacute;s de tomar los datos del visitante, le franquee la entrada hacia el subsuelo del edificio, al que se llega de inmediato a trav&eacute;s de una estrecha escalera. 
    </p><p class="article-text">
        Rehabilitadas en el a&ntilde;o 2011, cuando tras una inversi&oacute;n de 1,8 millones de euros se transform&oacute; en espacio dotacional esta antigua corrala del siglo XVII, las celdas se han dejado con el aspecto que tuvieron en origen, si bien han desaparecido las argollas que hab&iacute;a en las paredes para encadenar a los presos, as&iacute; como las puertas que las cerraban de forma individual.
    </p><p class="article-text">
        El recorrido por las mazmorras se puede completar en unos pocos minutos y conectar&aacute; al visitante con una de las insospechadas historias que encierra el viejo Lavapi&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Las celdas tienen alrededor de metro y medio de ancho por tres y pico metros de profundidad y est&aacute;n unidas entre s&iacute; por unos peque&ntilde;os ventanucos enrejados. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/Cr6OY8VKcoM/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/Cr6OY8VKcoM/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/Cr6OY8VKcoM/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida por Somos Lavapiés (@somos.lavapies)</a></p></div></blockquote> <script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><h2 class="article-text">De c&aacute;rcel a viviendas, tasca y centro municipal de mayores</h2><p class="article-text">
        La C&aacute;rcel de la Corona fue concebida para encerrar a miembros de la Iglesia que hubieran cometido delitos civiles para, posteriormente, ser tambi&eacute;n utilizada por la Inquisici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Si bien se cree que en el momento de su creaci&oacute;n pudo haber estado en otra calle de Lavapi&eacute;s, en el siglo XVII ya se la sit&uacute;a en Cabeza, donde permaneci&oacute; como tal hasta finales del primer cuarto del siglo XIX, cuando fue transformada en una corrala de vecindad en una fecha poco precisa pero que <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Somos Lavapi&eacute;s</em></a><em> </em>ha podido acotar entre 1821 (a&ntilde;o del asesinato del mencionado cura de Tamaj&oacute;n) y 1826.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n leemos en el <em>Diario de Avisos de Madrid</em> del 30 de marzo de 1826, un anuncio habla de &ldquo;una vivienda al lado de la que fue c&aacute;rcel de la Corona&rdquo;, por lo que en esa fecha la prisi&oacute;n ya habr&iacute;a dejado de serlo. M&aacute;s adelante, en la misma publicaci&oacute;n del d&iacute;a 22 de septiembre de 1831 encontramos el siguiente aviso, que da cuenta de su completa transformaci&oacute;n: &ldquo;En la calle de la Cabeza , casa que fue c&aacute;rcel de le Corona, cuarto bajo, se hace almoneda durante estas ferias de cuadros , libros ,manuscritos, estampas antiguas, cosas chinescas, y un magn&iacute;fico biombo, con otras varias cosas de gusto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Benito P&eacute;rez Gald&oacute;s, al referirse muchos a&ntilde;os despu&eacute;s a los hechos relacionados con el ajusticiamiento de Vinuesa, dej&oacute; escritos m&aacute;s detalles sobre c&oacute;mo era la c&aacute;rcel, seg&uacute;n recogi&oacute; <a href="http://pedernalmurallamadridaustrias.blogspot.com/2012/12/cmm-anton-martin-la-carcel-de-la-corona.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rafael Mart&iacute;n en su blog 'La Muralla reciclada'</a>: <em>&ldquo;Un portal&oacute;n daba entrada al patio, que no hab&iacute;a sufrido variaciones esenciales y ten&iacute;a en dos de sus lados columnas de piedra para sostener la cruj&iacute;a alta. Las prisiones estaban en el piso bajo y en los s&oacute;tanos, y consist&iacute;an en calabozos inmundos, algunos con rejas a la calle. Dos puertecillas abiertas a un lado y otro del zagu&aacute;n indicaban el cuerpo de guardia y las</em>&nbsp;<em>habitaciones de algunos empleados de la c&aacute;rcel. Todas y cada una de las partes del edificio, dentro y fuera, arriba y abajo, ofrec&iacute;an repugnante aspecto de incuria, descuido y degradaci&oacute;n&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Con el tiempo el pasado carcelario del inmueble se fue perdiendo hasta quedar &uacute;nicamente visible en los s&oacute;tanos de una edificaci&oacute;n que en a&ntilde;os mucho m&aacute;s recientes alberg&oacute; la Taberna del Avapi&eacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Taberna del Avapiés, en una imagen de 2008                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En 2005, el Ayuntamiento de Madrid inici&oacute; la expropiaci&oacute;n de los 1.336 metros cuadrados de superficie del edificio del n&uacute;mero 14 de la calle Cabeza, en tiempos de Ruiz-Gallard&oacute;n en la alcald&iacute;a. El 19 mayo de aquel a&ntilde;o el diario <a href="https://12ft.io/proxy?&amp;q=https%3A%2F%2Felpais.com%2Fdiario%2F2005%2F05%2F20%2Fmadrid%2F1116588263_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El Pa&iacute;s</em></a> daba cuenta del acuerdo que se hab&iacute;a alcanzado en junta de gobierno al respecto indicando lo siguiente: &ldquo;Todav&iacute;a no hay acuerdo con la veintena de vecinos que habita el inmueble, a los que el Ayuntamiento ofrecer&aacute; viviendas p&uacute;blicas que pertenezcan al Consistorio, seg&uacute;n anunci&oacute; Gallard&oacute;n. Se trata de un paso m&aacute;s en el Plan de Urbanismo para la Revitalizaci&oacute;n del centro urbano, con el que se crean dotaciones que impulsen la actividad social y econ&oacute;mica del casco antiguo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Pérez, Somos Lavapiés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/historia/mazmorras-calle-cabeza-carcel-corona_1_10181418.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 May 2023 22:30:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las mazmorras de la calle de la Cabeza: vestigios visitables de la Cárcel de la Corona]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lavapiés]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Entierro de la Sardina, la madrileña tradición recuperada por anticuarios de El Rastro que mantiene la Alegre Cofradía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/historia/entierro-sardina-tradicion-anticuarios-rastro-alegre-cofradia_1_9965111.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/949c3db7-4cd7-4861-9ade-0e6edd26b489_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Entierro de la Sardina, la madrileña tradición recuperada por anticuarios de El Rastro que mantiene la Alegre Cofradía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Serafín Villén, primer presidente de La Alegre Cofradía del Entierro de la Sardina fue clave para la recuperación de un acto con el que se cierra el Carnaval y que se remonta al siglo XVIII</p></div><p class="article-text">
        Como cada Mi&eacute;rcoles de Ceniza, el Entierro de la Sardina dar&aacute; por concluida la celebraci&oacute;n del Carnaval. Este cerrojazo festivo, que ha prosperado en muchos lugares de la geograf&iacute;a espa&ntilde;ola, tuvo origen capitalino, concretamente en 1768, en el Madrid de Carlos III, y una nueva vida a partir de 1962 gracias a Seraf&iacute;n Vill&eacute;n y otros cuatro amigos, anticuarios y guitarreros de El Rastro, que rescataron este acto del ostracismo al que lo hab&iacute;a enviado el franquismo cuando todav&iacute;a estaba prohibida en Espa&ntilde;a la fiesta de don Carnal.  
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, <a href="http://elentierrodelasardina.es/entierrodelasardina/Inicio.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Alegre Cofrad&iacute;a del Entierro de la Sardina</a>, una laica hermandad con sede en el edificio del mismo n&uacute;mero en el que estuvo la antigua almoneda de Vill&eacute;n (calle Rodrigo de Guevara, 4), se encarga de la organizaci&oacute;n anual de la ceremonia, lo cual explica por qu&eacute; la jornada arranca en la popular plaza de Cascorro para finalizar por la tarde junto a la Fuente de los Pajaritos de la Casa de Campo -no sin antes haber hecho distintas paradas en el centro de la ciudad, entre las que destaca la oficial en la plaza de la Villa-, con <a href="https://www.eldiario.es/guia-ocio/entierro-sardina-2023-horarios-recorrido-actividades_1_9941899.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el acto en s&iacute;</a> del entierro, que parte a las 18 horas desde el n&uacute;mero 5 del Paseo de la Florida, frente a la ermita de San Antonio. 
    </p><p class="article-text">
        Siendo la Alegre Cofrad&iacute;a del Entierro de la Sardina una hermandad a la que s&oacute;lo pueden pertenecer hombres, desde los a&ntilde;os 80 en este acto tambi&eacute;n participan mujeres agrupadas en la Alegre Cofrad&iacute;a del Boquer&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad son 90 los cofrades que la componen, estando abierta a nuevas incorporaciones, para lo que los candidatos tan s&oacute;lo necesitar&aacute;n llegar apadrinados por tres miembros actuales de la cofrad&iacute;a, algo f&aacute;cil de conseguir, seg&uacute;n Jes&uacute;s Hidalgo, actual presidente e hijo de uno de los cinco originales fundadores de la cofrad&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Como curiosidad, cabe a&ntilde;adir que todos los alcaldes y alcaldesas de Madrid son nombrados cofrades honor&iacute;ficos por el hecho de ser los primeros ediles de la ciudad.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/CamU7bBq_bO/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/CamU7bBq_bO/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; 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margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/CamU7bBq_bO/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida por Somos Lavapiés (@somos.lavapies)</a></p></div></blockquote> <script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><h2 class="article-text">&ldquo;El Pr&iacute;ncipe de El Rastro&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Como ya hemos apuntado, fue a Seraf&iacute;n Vill&eacute;n, bautizado por Gonz&aacute;lez Ruano y Ram&oacute;n G&oacute;mez de la Serna -habitual de los encuentros que se organizaban en <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/blogs/gatos-curiosos/que-son-los-encierres-de-un-edificio_1_6412388.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el encierre</a> que tuvo en la calle de Santa Ana- con el sobrenombre de &ldquo;Pr&iacute;ncipe de El Rastro&rdquo;, a quien se le puso entre ceja y ceja rescatar esta tradici&oacute;n y as&iacute; lo hizo. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando le dio por recuperar la mascarada llevaba ya este hombre a sus espaldas una amplia trayectoria como miembro, animador e instigador de peri&oacute;dicas y variopintas reuniones de amigos y tertulias, en las que el comer y el beber eran santo y se&ntilde;a, algo que sabemos gracias a un art&iacute;culo que sobre &eacute;l public&oacute; Jos&eacute; Luis P&eacute;cker en 1973, en la extinta revista municipal <em>Villa de Madrid</em>: miembro de la &ldquo;Sociedad de los Lupandas&rdquo;, formada por panaderos; de la pe&ntilde;a de Casa Paco (calle del Humilladero), donde jugaban a cartas semanalmente; de la pe&ntilde;a &ldquo;Los Marcianos&rdquo;, que se juntaba en la Taberna de Antonio S&aacute;nchez (calle Mes&oacute;n de Paredes); director del grupo &ldquo;Exploradores&rdquo;, que organizaba anualmente safaris fotogr&aacute;ficos en la Casa de Campo y una suelta de caracoles; y alma m&aacute;ter de las  reuniones que en su propia casa juntaba a escultores, pintores, escritores y periodistas, m&eacute;dicos, matadores de toros...
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Serafín Villén, pintando en Ribera de Curtidores un día de Rastro                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Ese mismo art&iacute;culo tambi&eacute;n nos sirve para confeccionar una breve semblanza del personaje: nacido casi con el siglo XX en Torrelac&aacute;rcel, Teruel, Seraf&iacute;n Vill&eacute;n lleg&oacute; de ni&ntilde;o a Madrid para trabajar muchos a&ntilde;os repartiendo pan hasta que qued&oacute; atrapado por las pinturas que hallaba en El Rastro y revend&iacute;a delante del Museo del Prado y, poco despu&eacute;s, por todo tipo de antig&uuml;edades que encontraba recorriendo los pueblos de Espa&ntilde;a y que acab&oacute; ofreciendo primero en la calle de Santa Ana y finalmente en la de la Chopa, actual calle Rodrigo de Guevara.
    </p><h2 class="article-text">En tiempos de prohibici&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Seraf&iacute;n Vill&eacute;n fue el primer presidente de la Alegre Cofrad&iacute;a del Entierro de la Sardina, que no pudo ser inscrita como asociaci&oacute;n hasta a&ntilde;os despu&eacute;s de su fundaci&oacute;n, una vez que la celebraci&oacute;n del Carnaval, prohibida en Espa&ntilde;a entre 1937 y 1977, volvi&oacute; a ser tolerada por las autoridades.
    </p><p class="article-text">
        Cuenta Jes&uacute;s Hidalgo que estaban Vill&eacute;n y otros cuatro amigos de El Rastro tomando algo en Casa Mingo (Paseo de la Florida, 34) cuando vieron pasar por la calle a una persona que llevaba ensartada una sardina en un palo y que fue entonces cuando decidieron recuperar el Entierro: &ldquo;En sus primeras reuniones para recuperar la tradici&oacute;n se ve&iacute;an rodeados por la polic&iacute;a armada, que les ped&iacute;a la documentaci&oacute;n, pero uno de esos a&ntilde;os los descubri&oacute; el general Guerra, quien tras interesarse por lo que hac&iacute;an pidi&oacute; unirse a la cofrad&iacute;a. A partir de entonces la polic&iacute;a consider&oacute; que habiendo un militar de alto rango del ej&eacute;rcito espa&ntilde;ol entre los celebrantes no pod&iacute;an estar tramando nada malo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Con capa y chistera</h2><p class="article-text">
        La capa espa&ntilde;ola con la que siempre vest&iacute;a Vill&eacute;n es tambi&eacute;n el atuendo oficial de los miembros de la Alegre Cofrad&iacute;a: capistas con traje oscuro, chistera y lazo madrile&ntilde;o alrededor del cuello. No es que adoptaran esta indumentaria por influencia de Seraf&iacute;n Vill&eacute;n sino que &ldquo;era la vestimenta de los enterradores y no hemos de olvidar que lo que celebramos es un sepelio&rdquo;, recuerda el actual presidente de la cofrad&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Con ese atuendo no es de extra&ntilde;ar que cada a&ntilde;o la comitiva epate a cuanto ciudadano de a pie y visitante se cruce en tan se&ntilde;alada fecha, algo a lo que ayudan los c&aacute;nticos, estandartes, cadenas y el ata&uacute;d art&iacute;stico-sardinero propios de este singular cortejo f&uacute;nebre.
    </p><p class="article-text">
        El rastro del actual Entierro de la Sardina se encuentra, como tantas otras cosas del ayer, en el Rastro de Madrid, donde tiene adem&aacute;s museo propio que se muestra bajo demanda y en el que, entre otras cosas, se exhibe la <a href="http://elentierrodelasardina.es/entierrodelasardina/Feretros.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colecci&oacute;n de ata&uacute;des en los que cada a&ntilde;o se transporta a la sardina de turno hacia su sepelio</a>. 
    </p><h2 class="article-text">Exposici&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Actualmente, y hasta el 30 de marzo, una muestra en la sala de exposiciones Quinta del Sordo, en el n&uacute;mero 17 de la calle del Rosario, hace un recorrido por la historia de la cofrad&iacute;a y por el de la tradici&oacute;n del Entierro de la Sardina.
    </p><p class="article-text">
        Titulada<em> Sardina: De Goya al Arte urbano, </em>la muestra puede visitarse gratis, de lunes a viernes, entre las 10:00 y las 19:30 horas.
    </p><p class="article-text">
        Esta exposici&oacute;n nos acerca a la tradici&oacute;n del Entierro de la Sardina de Madrid a trav&eacute;s de una mirada contempor&aacute;nea en la que el arte urbano y la etnograf&iacute;a se entrelazan. Pyramid,&nbsp;artista urbano, integrante de&nbsp;<em>Puppetmindz&nbsp;</em>y actual cofrade, ha trabajado conjuntamente con la Alegre Cofrad&iacute;a del Entierro de la Sardina y con otros artistas que intervendr&aacute;n en la exhibici&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la muestra se pueden ver por primera vez muchas fotograf&iacute;as y elementos hist&oacute;ricos que la Alegre Cofrad&iacute;a del Entierro de la Sardina ha ido recopilando desde 1967, con el deseo de conmemorar esta tradici&oacute;n madrile&ntilde;a y otorgarle una revisi&oacute;n contempor&aacute;nea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A la vez,  se podr&aacute; disfrutar del trabajo de m&aacute;s de 20 artistas urbanos y contempor&aacute;neos con murales, obras, acciones&nbsp;y el proyecto&nbsp;Sardina Paste Up<strong>,</strong>&nbsp;un proyecto&nbsp;espec&iacute;fico en el que se ha invitado a artistas urbanos de primer nivel a que reinterpreten la sardina de carnaval.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Pérez, Somos Lavapiés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/historia/entierro-sardina-tradicion-anticuarios-rastro-alegre-cofradia_1_9965111.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Feb 2023 17:01:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Entierro de la Sardina, la madrileña tradición recuperada por anticuarios de El Rastro que mantiene la Alegre Cofradía]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El payaso Eduardini y sus siete artistas de baja estatura: de “los artistas del estiércol” al cine de Ingmar Bergman]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/payaso-eduardini-siete-artistas-baja-estatura-artistas-estiercol-cine-ingmar-bergman_1_9798583.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6d132496-50de-473a-aa79-cd5cc5cc2b75_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El payaso Eduardini y sus siete artistas de baja estatura: de “los artistas del estiércol” al cine de Ingmar Bergman"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nació en Lavapiés, tomó contacto con la gente del circo en el extrarradio madrileño, veló sus primeras armas con otros aspirantes a artistas en una peculiar escuela callejera de Moncloa y acabó sus días en San Sebastián de los Reyes, donde tiene calle. Su compañía de “pequeños”, como él los llamaba con respto, llegó a salir en una película del genio sueco del cine</p><p class="subtitle">Ramper, el payaso que se las vio con todos antes de la guerra </p></div><p class="article-text">
        Poca gente recuerda el nombre de Eduardo Guti&eacute;rrez Almela (1902-1982), pero <em>Eduardini</em>, el art&iacute;stico, ha pasado a la historia del circo, al callejero de San Sebasti&aacute;n de los Reyes y al repertorio del anecdotario madrile&ntilde;o del siglo XX, a veces solo y a veces acompa&ntilde;ado de una <em>troupe </em>de artistas de peque&ntilde;a estatura con la que compart&iacute;a pista.
    </p><p class="article-text">
        Guti&eacute;rrez Almesa naci&oacute; en el n&uacute;mero 36 de la calle Salitre, en Lavapi&eacute;s. Su familia ten&iacute;a relaci&oacute;n con la guarda y arreglo de coches de caballos y la trata de estos animales. A diferencia de otros compa&ntilde;eros de profesi&oacute;n, no proven&iacute;a de una familia de tradici&oacute;n circense, aunque podr&iacute;amos decir que fund&oacute; su propia dinast&iacute;a, pues varios de sus siete hermanos peque&ntilde;os se dedicaron a ello, al igual que algunos de sus sobrinos e hijos.
    </p><p class="article-text">
        Muchos payasos proven&iacute;an de los barrios populares. Lo saben bien en Vallecas, donde tienen calles dedicadas a Mariano Carpi y su mujer Teresa Lloret &ndash;Los Carpi&ndash; fundadores de una dinast&iacute;a. Es el caso de Eduardini, su familia es originaria, como hemos dicho, del barrio popular de Lavapi&eacute;s y se interes&oacute; por las artes circenses cuando se mudaron a Tetu&aacute;n, en el extrarradio madrile&ntilde;o, pues en sus solares sin urbanizar acampan z&iacute;ngaros, con sus animales, y pululaban artistas circenses.
    </p><p class="article-text">
        Era habitual que los j&oacute;venes de barrio que quedaban prendados del <em>mayor espect&aacute;culo del mundo</em> aprendieran el oficio y comenzaran a actuar en las calles, para luego conseguir acceder a las pistas. De esta forma, el joven Eduardo aprendi&oacute; los resortes de la comicidad y la disciplina acrob&aacute;tica practicando en La Casa de Labor, un solar para caballos de La Moncloa tambi&eacute;n conocido como &ldquo;los artistas del esti&eacute;rcol&rdquo;.
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                    alt="Eduardini con su característico bogote postizo junto a Pablo Celis &quot;el Bombero Torero&quot;"
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                Eduardini con su característico bogote postizo junto a Pablo Celis &quot;el Bombero Torero&quot;                            </span>
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        Las hemerotecas han dejado rastro de otro Eduardini, un <em>clown</em> que actuaba en las pistas de los circos a principios de siglo, en el que seguramente se inspir&oacute; Eduardo Guti&eacute;rrez para italianizar su nombre. Nuestro Eduardini debut&oacute; en la verbena de Atocha con el Circo Ruso a espaldas de su familia en 1921 y hacia 1925 ya ejerc&iacute;a la profesi&oacute;n por los pueblos con otros titiriteros. Su nombre comienza a ser muy frecuente en los viejos recortes de &eacute;poca en los a&ntilde;os veinte y treinta, donde le encontramos trabajando con distintas parejas (Rosina, Elestico, Pocholito y otros).
    </p><p class="article-text">
        Pero el joven Eduardini aprendi&oacute; todo sobre ser <em>augusto de soir&eacute;e</em> de Machuca, un payaso importante de la &eacute;poca. En el anuncio de una actuaci&oacute;n en Almer&iacute;a con el Gran Circo Alegr&iacute;a se hace alusi&oacute;n al car&aacute;cter de su personaje: &ldquo;Eduardini, el tozudo, siempre, que entretiene y gusta&rdquo;. La descripci&oacute;n se corresponde con la definici&oacute;n que Ram&oacute;n G&oacute;mez de la Serna hizo del <em>augusto de soir&eacute;e,</em> &ldquo;tozudo de la hilaridad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A Eduardini le dedic&oacute; un apartado Alfredo Marquer&iacute;e en una especie de memorias curiosas llamadas <em>Personas y personajes</em>. En ellas le describe as&iacute;: &ldquo;estent&oacute;reo vozarr&oacute;n, las enormes cejas unidas, como un pajarraco posado entre la frente y los ojos, la cara encendida y arrebatada, y la c&oacute;mica nariz, que parec&iacute;a postiza pero que era la suya, Eduardini solo usaba como caracterizaci&oacute;n en la pista un falso bigote de esos que venden en las verbenas, lo que le daba aspecto de guardia urbano o de sereno de fin de siglo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                En el rodaje de “El silencio” (1963) de Ingmar Bergman                            </span>
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        Marquer&iacute;e tambi&eacute;n describe en sus memorias el cuarto que &ldquo;la tropa de los augustos&rdquo; ten&iacute;an en el circo Price, &ldquo;lleno de pelucas estrafalarias, de trajes y de objetos raros y estramb&oacute;ticos&rdquo;. All&iacute; discut&iacute;an sobre sus n&uacute;meros e ideaban, con una bota de vino pasando de mano en mano, las bromas que infringir&iacute;an ese d&iacute;a al resto del personal del circo.
    </p><p class="article-text">
        En 1937 Walt Disney hab&iacute;a sacado <em>Blancanieves y los siete enanitos</em>, el primer largometraje de animaci&oacute;n. La pel&iacute;cula debi&oacute; tener un impacto importante en Eduardini, pues en 1950 se le ocurri&oacute; montar una compa&ntilde;&iacute;a de personas con enanismo para emular la c&eacute;lebre pel&iacute;cula. El gancho c&oacute;mico del n&uacute;mero era muy evidente: el contraste entre su voluminoso cuerpo y la menuda figura de sus compa&ntilde;eros. A tales efectos, reclut&oacute; personas de peque&ntilde;a estatura en toda la geograf&iacute;a espa&ntilde;ola (para ello, lleg&oacute; a poner anuncios en la prensa). No siempre eran los mismos siete, pero siempre sumaban este n&uacute;mero. Posteriormente, se embarcaron en espect&aacute;culos de toreo bufo, donde tambi&eacute;n tuvieron mucho &eacute;xito. En una ocasi&oacute;n, se le fueron todos los artistas al espect&aacute;culo de Pablo Celis (el c&eacute;lebre Bombero Torero) pero no tard&oacute; en contratar a otros. La singular <em>troupe </em>viaj&oacute; por toda Europa y lleg&oacute; a salir en 1963 en la pel&iacute;cula <em>El silencio</em>, del sueco Ingmar Bergman.
    </p><p class="article-text">
        Lleg&oacute; a tener su propio circo, que qued&oacute; destruido en 1958 por un viento huracanado. Eduardini fue una persona muy famosa, cuya figura puede rastrearse en la cultura popular. &Eacute;l mismo particip&oacute; en la pel&iacute;cula <em>Aventuras y desventuras de Eduardini</em> (1948), &oacute;pera prima (y &uacute;nica cinta) de Fernando Robles Polo. Aparece en distintas novelas como <em>El s&eacute;ptimo velo</em>, de Juan Manuel de Prada, o <em>El asesino inconformista</em>, de Carlos Bardem.
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            </figure><p class="article-text">
        Las tascas eran tambi&eacute;n h&aacute;bitat de Eduardini. Bien el conocido bar Hesp&eacute;ride, en la Plaza del Rey junto al Price, donde se reun&iacute;an los artistas de circo; bien en el Madue&ntilde;o de la calle de Hortaleza, donde al parecer armaba buenas risotadas colectivas con sus compa&ntilde;eros. No muy lejos de all&iacute;, por San Ant&oacute;n, colaboraba para que el d&iacute;a del desfile del santo no faltaran todos los animales ex&oacute;ticos de los circos de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Guti&eacute;rrez Almela sigui&oacute; siendo un personaje popular y bien relacionado durante a&ntilde;os. Ortega Cano, que le conoci&oacute; en San Sebasti&aacute;n de los Reyes cuando su familia emigr&oacute; a Madrid, contaba que su amistad con &eacute;l e le permiti&oacute; hacer realidad su sue&ntilde;o de entrar en el mundo del toreo participando en la parte seria de las charlotadas taurinas, donde templaron capote muchos aspirantes a diestro que luego se hicieron conocidos.
    </p><p class="article-text">
        Algunos problemas de salud aconsejaron su retirada en 1970 y cinco a&ntilde;os m&aacute;s tarde recibi&oacute; un bonito homenaje en el circo Price, donde tantas veces hab&iacute;a actuado, con un acto presentado por la c&eacute;lebre trapecista Pinito del Oro y el periodista Jos&eacute; Luis P&eacute;cker. Se descubri&oacute; una placa en su recuerdo en el mismo circo y, como no pod&iacute;a ser de otra manera, hubo un n&uacute;mero con 22 artistas de talla peque&ntilde;a que el mismo dirigi&oacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis de la Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/payaso-eduardini-siete-artistas-baja-estatura-artistas-estiercol-cine-ingmar-bergman_1_9798583.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Dec 2022 00:01:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El payaso Eduardini y sus siete artistas de baja estatura: de “los artistas del estiércol” al cine de Ingmar Bergman]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Un paseo por el Madrid de las mujeres trabajadoras: de las chalanas de Plaza Mayor a las cigarreras de Lavapiés]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/guia-ocio/paseo-madrid-mujeres-trabajadoras-chalanas-plaza-mayor-cigarreras-lavapies_1_9754127.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/730ebcce-793e-48ec-88f7-c64b8d6547a2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un paseo por el Madrid de las mujeres trabajadoras: de las chalanas de Plaza Mayor a las cigarreras de Lavapiés"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La visita guiada ‘El Madrid de las trabajadoras madrileñas’ propone una forma de recorrer el centro de Madrid muy diferente, un paseo entre la Plaza Mayor y Lavapiés contado a través de los ojos de las mujeres que vivían y trabajaban en la capital hace más de cuatro siglos</p><p class="subtitle">Un libro y una ruta para descubrir a los hombres según Lorca</p></div><p class="article-text">
        Los barrios de Sol, La Latina y Lavapi&eacute;s fueron el epicentro de la vida de la clase trabajadora madrile&ntilde;a del siglo XVII al XIX. En un mundo hecho a la imagen y semejanza de los hombres, las mujeres se hac&iacute;an hueco poco a poco, consiguiendo colarse en los mercados, los talleres y los negocios. La Plaza Mayor, <a href="https://www.eldiario.es/madrid/rastro-madrid_1_6398270.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Rastro</a>, La Tabacalera y el r&iacute;o Manzanares fueron testigos de la incipiente revoluci&oacute;n de las trabajadoras madrile&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Madres, esposas, viudas, pobres, j&oacute;venes o forasteras, no importaba ni el origen, ni la edad, ni el estado civil: la cuesti&oacute;n era sobrevivir en una ciudad que crec&iacute;a a pasos agigantados y en la que la esperanza de vida se situaba en los 35 a&ntilde;os de edad. En una &eacute;poca de cambio social, de hambruna y de pobreza era necesario encontrar la forma de comer aunque fuese una sola vez al d&iacute;a. Las condiciones de vida eran nefastas para todo el pueblo, pero todav&iacute;a lo eran m&aacute;s cuando no hab&iacute;a posibilidad de llevarse ni un solo pedazo de pan a la boca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 8 de mayo de 1561, el Rey Felipe II tom&oacute; la decisi&oacute;n de establecer la corte de forma permanente en Madrid. De esta forma, la ciudad se convierte en capital. Para este momento, m&aacute;s del 80% de las madrile&ntilde;as se dedicaban a servir y el resto formaban parte de la servidumbre o trabajaban de forma &ldquo;no oficial&rdquo; en talleres y gremios. A principios del siglo XVII, las mujeres comienzan a introducirse en el mundo laboral, del que hab&iacute;an sido vetadas tiempo atr&aacute;s.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>La vida en el mercado&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        La Plaza Mayor se convierte en el gran mercado de la capital de martes a s&aacute;bado y las mujeres se vuelven las caras visibles de los puestos. Aunque exist&iacute;a una prohibici&oacute;n que complicaba todo, las menores de 40 a&ntilde;os no pod&iacute;an trabajar en el mercado. Con una esperanza de vida tan baja, era dif&iacute;cil que una mujer llegase a regentar su propio negocio, por lo que solo unas pocas llegaban a hacerlo, en su mayor&iacute;a viudas que necesitaban mantenerse de alguna forma tras la p&eacute;rdida de sus maridos.&nbsp;
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            <span class="title">
                Antes y después de la Plaza Mayor (siglo XVII - actualidad)                            </span>
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        Paralelamente a esta prohibici&oacute;n, nace la figura de las chalanas o regatonas, mujeres que trabajaban en mercados ambulantes donde no se pagaban impuestos. Expertas en regatear y en vender cualquier cosa, esta figura comienza a hacerse cada vez m&aacute;s notable. Fuera del mercado, en los portales de la Plaza Mayor se instalan los grandes gremios, que por entonces eran los joyeros, los sastres y comerciantes de seda y telas, los merceros, los especieros y los drogueros. Y con ello se crea la figura del maestro, un puesto al que, una vez m&aacute;s, las mujeres no pod&iacute;an aspirar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque no como maestras, las hijas y esposas de maestros ayudaban de forma desinteresada en el negocio familiar, es decir, sin recibir ninguna remuneraci&oacute;n. Las mujeres contin&uacute;an siendo la sombra de los hombres, pero con la llegada de los borbones algo cambia. La nueva familia real trae desde Francia las &uacute;ltimas tendencias en ropa y complementos, y con ello, son muchas las francesas que deciden emprender en Madrid con negocios de alta costura dirigidos a la clase alta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los sastres ven peligrar sus negocios y se deciden a mandar a sus hijas a los talleres de costura de las francesas para que aprendan. En 1766 se produce el Mot&iacute;n de Esquilache, con la excusa de protestar por la prohibici&oacute;n del uso de sombreros redondos y capas largas, las clases populares salieron a las calles a manifestar su descontento por la especulaci&oacute;n con el grano y el aumento de impuestos. Por primera vez, las mujeres que trabajaban en los mercados y las costureras se unen a la protesta. Sin &eacute;xito, vuelven a ser vetadas.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>M&aacute;s all&aacute; de la Plaza Mayor</strong></h3><p class="article-text">
        En un momento en el que casi cualquier cosa serv&iacute;a como excusa para mandar a las mujeres a la c&aacute;rcel, el miedo les frena. Al lado de la Plaza Mayor, donde ahora se ubica el Ministerio de Asuntos Exteriores, se encontraba una de las c&aacute;rceles de mujeres de Madrid. All&iacute; iban muchas inocentes y pocas criminales. Mendigar siendo menor de 25 a&ntilde;os era motivo de c&aacute;rcel, los abortos se consideraban infanticidios y el concubinato era una raz&oacute;n m&aacute;s que l&oacute;gica para ir entre rejas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando se cruzaban los arcos de la Plaza Mayor, la vida de mercado se quedaba dentro. Al salir, nodrizas, peones y mano de obra, mucha mendicidad y mucha vida nocturna. Por estas calles hab&iacute;a gente que ven&iacute;a de otras partes de Espa&ntilde;a a buscarse la vida, como es el caso de las nodrizas, una figura esencial para toda familia noble. Estas mujeres, en su mayor&iacute;a del norte del pa&iacute;s, dejaban a sus hijos y se ven&iacute;an a la capital a amamantar a los hijos de la nobleza. Durante algo m&aacute;s de 18 meses disfrutaban de buenas ropas, comida, higiene y un techo, una oportunidad a la que no pod&iacute;an aspirar todas.
    </p><p class="article-text">
        En la calle de la Cava Baja, se encontraban las posadas, donde todos los forasteros buscaban asilo. A partir de la medianoche colgaban pa&ntilde;uelos blancos de los balcones en se&ntilde;al de cama libre. En su mayor&iacute;a, en casas de viudas que necesitaban buscar alguna forma de hacer dinero. A cambio de algunas monedas, lavaban, guisaban y daban un lugar donde dormir a hombres que no pod&iacute;an permitirse una habitaci&oacute;n en una posada.&nbsp;
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                Antes y después del Rastro de Madrid (siglo XVIII - actualidad)                            </span>
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        M&aacute;s adelante, bajando por la Cava Baja, en las inmediaciones de La Latina, las madrile&ntilde;as se vuelven expertas en trabajar la carne. La sangre corr&iacute;a por la calle despu&eacute;s de la matanza y el surco que dejaba dio nombre a otro gran punto comercial de la capital, El Rastro. Las mujeres solo se ten&iacute;an a ellas mismas y descubrieron que la mejor forma de hacer entender a la sociedad del siglo XVIII que merec&iacute;an respeto eran los motines. Se&ntilde;aladas por todo lo que hac&iacute;an, llegaron incluso a ser culpabilizadas de traer el c&oacute;lera. El Mot&iacute;n de la Alcachofa sirvi&oacute; de precedente para todo lo que vendr&iacute;a despu&eacute;s. Con este acto revolucionario, las verduleras del Mercado de la Cebada consiguieron abaratar los precios de la verdura, pero a&uacute;n quedaba mucho por hacer.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Ser mujer en el Madrid de la industrializaci&oacute;n</strong></h3><p class="article-text">
        Unidas en hermandades se cuidaban unas a otras. En un momento en el que el aborto era delito, las mujeres se reun&iacute;an en la calle de la Ruda y en absoluto secreto ayudaban a abortar a aquellas que no pod&iacute;an hacerse cargo de un ni&ntilde;o. Esta calle se consideraba una de las m&aacute;s asquerosas de Madrid, por el misterio que la envolv&iacute;a y por el mal olor que desprend&iacute;a la planta abortiva que le da nombre, la ruda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tener un hijo en el Madrid del siglo XVIII no era tarea f&aacute;cil. Exist&iacute;a una mortalidad infantil del 80% y la mayor&iacute;a no consegu&iacute;an superar los siete a&ntilde;os de edad. Muchos quedaban hu&eacute;rfanos por las enfermedades, la hambruna y las complicaciones durante el parto. Era entonces cuando se les destinaba a La Inclusa, donde mujeres que viv&iacute;an en la calle hac&iacute;an de nodrizas para los reci&eacute;n nacidos. Las beb&eacute;s que consegu&iacute;an salir adelante pasaban a hacer dulces durante su adolescencia en el Colegio de Las Ni&ntilde;as de la Paz y cuando ya eran adultas la industria de Lavapi&eacute;s les esperaba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 1809, durante el reinado de Jos&eacute; Bonaparte, abre La Tabacalera. El famoso centro cultural de Lavapi&eacute;s fue antes el coraz&oacute;n de la revoluci&oacute;n femenina madrile&ntilde;a. La industrializaci&oacute;n hab&iacute;a llegado y el mercado hab&iacute;a pasado a otro plano. Durante 200 a&ntilde;os esta f&aacute;brica de tabaco se convierte en el centro de trabajo de miles de mujeres que daban vida al barrio. Las condiciones eran p&eacute;simas y comienzan a protestar para mejorarlas. La primera victoria fue conseguir que un hombre les llevase agua hasta la f&aacute;brica. La segunda, una sala de lactancia para poder amamantar a sus hijos.&nbsp;
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                Antes y después de La Tabacalera de Lavapiés (siglo XX - actualidad)                            </span>
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        Se vuelven cabezas de familia y son ellas las que mantienen a sus maridos. Comienzan a meterse en pol&iacute;tica y consiguen mejores condiciones salariales. Muchas de ellas se hacen sindicalistas y por esa misma raz&oacute;n pierden su trabajo tras la Guerra Civil Espa&ntilde;ola. Para terminar este paseo por la capital, una &uacute;ltima figura que nace junto al r&iacute;o Manzanares: las lavanderas. El agua corriente no llega a Madrid hasta finales del siglo XIX, por lo que todo el mundo lava la ropa en el r&iacute;o. Las lavanderas se encargan de limpiar la ropa de familias pudientes por muy poco dinero. Estas casi 5.000 mujeres no ten&iacute;an donde vivir, por lo que crearon un poblado de chabolas que termin&oacute; convirti&eacute;ndose en el barrio de Los C&aacute;rmenes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El nacimiento de los barrios madrile&ntilde;os, de profesiones nuevas y de grandes mejoras laborales se debe a la lucha de mujeres corrientes que quer&iacute;an una vida mejor. En la historia de Madrid existen grandes iconos femeninos que han luchado por mejorar la ciudad. <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/malasana/las-mujeres-del-dos-de-mayo-lo-que-cada-cual-ha-querido-contar-de-ellas_1_6413880.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manuela Malasa&ntilde;a</a>, Clara Campoamor o las Sinsombrero, son nombres que por fin suenan en la historia, pero detr&aacute;s de ellas y de sus grandes logros tambi&eacute;n hay regatonas, carniceras, modistas, <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/malasana/verduleras-un-sujeto-politico-por-redescubrir_1_6425880.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">verduleras</a>, cigarreras o <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/madrid-tendra-parque-memoria-lavanderas-sujeto-decorativo-fotos-viejo-madrid_1_9564036.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lavanderas</a>.
    </p><p class="article-text">
        Esta es la historia de Madrid contada por mujeres. Beatriz Quir&oacute;s, gu&iacute;a oficial del Ayuntamiento de la capital, es la encargada de narrarla en una de las visitas m&aacute;s originales y sorprendentes que hay ahora mismo en la ciudad. Cada rinc&oacute;n entre la Plaza Mayor y Lavapi&eacute;s tiene algo de las mujeres trabajadoras del Madrid de los siglos XVII, XVIII y XIX. El motor de la econom&iacute;a urbana eran ellas y aunque este no sea el relato que aparece en los libros, tiene mucho m&aacute;s de realidad que de ficci&oacute;n.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nerea Díaz Ochando]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/guia-ocio/paseo-madrid-mujeres-trabajadoras-chalanas-plaza-mayor-cigarreras-lavapies_1_9754127.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Dec 2022 21:38:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un paseo por el Madrid de las mujeres trabajadoras: de las chalanas de Plaza Mayor a las cigarreras de Lavapiés]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rutas guiadas,Feminismo,Historia,Manzanares,Madrid,Trabajo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Stolpersteine' de Lavapiés: las 13 baldosas doradas que recuerdan a otros tantos vecinos enviados a campos de exterminio nazis]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/noticias/stopersteine-lavapies_1_9621941.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1c3f61a9-0e9e-4417-a4b6-ae329d52ef7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1058077.jpg" width="967" height="544" alt="&#039;Stolpersteine&#039; de Lavapiés: las 13 baldosas doradas que recuerdan a otros tantos vecinos enviados a campos de exterminio nazis"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Itinerario para rescatar la memoria de Ángel, Victoriano, Juan, Fermín, José, Fausto, Manuel, Constanza, Enrique...</p></div><p class="article-text">
        Este viernes y el pr&oacute;ximo viernes <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/stolpersteine-medico-espanol-dachau-deportados-madrilenos-campos-nazis_1_9616784.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se estar&aacute;n colocando 17 nuevas stolpersteine en las calles del distrito Centro de Madrid. </a>Las <em>stolpersteine</em> son piedras de la memoria que, a modo de peque&ntilde;as baldosas doradas con leyenda, recuerdan en el suelo, delante de los domicilios en los que vivieron, a aquellas personas que fueron deportadas a campos de concentraci&oacute;n nazis durante la Segunda Guerra Mundial.  
    </p><p class="article-text">
        Estas piedras salpican los pavimentos de distintas ciudades de Europa en una lucha contra el olvido gracias a la fundaci&oacute;n creada por el alem&aacute;n Gunter Demnig y a sus voluntarios y simpatizantes, personas como Isabel Mart&iacute;nez y Jes&uacute;s Rodr&iacute;guez, que son los encargados de organizar estos actos de homenaje en Madrid.
    </p><p class="article-text">
        En Lavapi&eacute;s-Embajadores, desde mediados de 2021, hay colocadas 13 piedras de la memoria que, directamente, conectan el barrio con el horror de Mauthausen-Gusen, campo en el que acabaron algunos de sus vecinos. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque est&aacute;n listas para que tropecemos con ellas y con su significado en nuestro deambular por la ciudad, a trav&eacute;s de la siguiente gu&iacute;a de las <em>stolpersteine</em> de Embajadores podremos, adem&aacute;s de leer el nombre y los breves datos biogr&aacute;ficos que contienen de cada homenajeado, asomarnos a los retazos de las historias de sus vidas que han podido rescatar los responsables en Madrid de esta iniciativa internacional.
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                Stopersteiner colocadas en las calles de Lavapiés - Embajadores                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">&Aacute;ngel Hern&aacute;ndez Garc&iacute;a, Concepci&oacute;n Jer&oacute;nima 6</h3><p class="article-text">
        La familia de &Aacute;ngel Hern&aacute;ndez Garc&iacute;a regentaba una peluquer&iacute;a en uno de los bajos del n&uacute;mero 6 de la calle Concepci&oacute;n Jer&oacute;nima y en ese mismo n&uacute;mero viv&iacute;a &Aacute;ngel con sus padres y hermanos. Hern&aacute;ndez pas&oacute; la Guerra Civil como sanitario del ej&eacute;rcito republicano. Exiliado en Francia, fue detenido hacia 1943 y enviado a Mauthausen en 1944. De all&iacute; logr&oacute; salir con vida para no volver a pisar nunca m&aacute;s Espa&ntilde;a. Morir&iacute;a a principios de los a&ntilde;os 90, despu&eacute;s de haber vivido en Par&iacute;s y en Perpignan.
    </p><p class="article-text">
        Ana Hern&aacute;ndez, sobrina de &Aacute;ngel Hern&aacute;ndez, fue quien en julio de 2021 coloc&oacute; la piedra dedicada a su t&iacute;o y quien relat&oacute; su historia. &Aacute;ngel, tras sobrevivir a Mauthausen, estuvo trabajando como enfermero en Par&iacute;s, pero las secuelas psicol&oacute;gicas de su sufrimiento le obligaron a cambiar de oficio. Recuper&oacute; entonces la formaci&oacute;n que tuvo en la peluquer&iacute;a familiar para ganarse de ese modo la vida y, m&aacute;s tarde, una vez jubilado, se dedic&oacute; a mostrar al mundo lo que fue el horror del campo de concentraci&oacute;n a trav&eacute;s de la pintura y de la escultura, artes con las que tambi&eacute;n hab&iacute;a coqueteado en su juventud en Madrid. Sus obras est&aacute;n distribuidas en distintos museos franceses y parte de sus esculturas, en el Centro Documental de la Memoria Hist&oacute;rica de Salamanca.
    </p><h3 class="article-text">Victoriano Valencia, Zurita 9</h3><p class="article-text">
        De Victoriano Valencia no se ha encontrado familia alguna. Nacido el 4 de julio de 1916, se sabe que en 1935 viv&iacute;a junto a su madre viuda, Dolores Javalera, en el n&uacute;mero 9 de la calle Zurita y que muri&oacute; en Mauthausen, concretamente en Gusen.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ndo se enterar&iacute;a Dolores de que su hijo hab&iacute;a sido asesinado. Lo llegar&iacute;a a saber? Adem&aacute;s de recordar a las v&iacute;ctimas, las <em>stopersteine</em> nos hace recordar a sus familias y su sufrimiento.
    </p><h3 class="article-text">Juan Garc&iacute;a Rodr&iacute;guez, Santa Isabel 17</h3><p class="article-text">
        Sin familia conocida, al igual que Victoriano Valencia, Juan Garc&iacute;a Rodr&iacute;guez, nacido en 1912, viv&iacute;a con su madre viuda, Sebastiana Rodr&iacute;guez, y con su hermana &Aacute;urea en la porter&iacute;a del n&uacute;mero 17 de la calle Santa Isabel, seg&uacute;n el censo municipal de 1935. Ellas se dedicaban a &ldquo;sus labores&rdquo;, mientras que &eacute;l era jornalero.
    </p><p class="article-text">
        Juan Garc&iacute;a muri&oacute; el 8 de noviembre de 1941 en el campo de Gusen.
    </p><h3 class="article-text">Ferm&iacute;n Luis Garc&iacute;a, Santa Isabel 41</h3><p class="article-text">
        En la misma calle que Juan Garc&iacute;a y en la misma &eacute;poca, separados por unos pocos n&uacute;meros, vivi&oacute; Ferm&iacute;n Luis Garc&iacute;a, en el n&uacute;mero 41 de Santa Isabel. 
    </p><p class="article-text">
        El hermano peque&ntilde;o de Ferm&iacute;n, Eusebio Luis, y su sobrino Enrique Luis, visiblemente emocionados, estuvieron presentes en la colocaci&oacute;n de la stopersteine de su familiar y hablaron de la necesidad de &ldquo;verdad, justicia y reparaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ferm&iacute;n, quien fue novillero, futbolista y, sobre todo, &ldquo;un luchador por los desfavorecidos&rdquo;, seg&uacute;n sus familiares, fue capturado en su exilio en Francia y enviado a Mauthausen en 1941. Pese a llegar vivo a la liberaci&oacute;n del campo, las secuelas de lo que hab&iacute;a pasado en &eacute;l lo hicieron enfermar y fue eso lo que acab&oacute; con su vida.
    </p><p class="article-text">
        Sus familiares le perdieron la pista en un hospital franc&eacute;s, una vez finalizada la contienda mundial. Sin saber d&oacute;nde fue enterrado, desde entonces buscan el paradero definitivo de sus restos.
    </p><h3 class="article-text">Jos&eacute; Galinier Mu&ntilde;oz, Doctor Fourquet 20</h3><p class="article-text">
        Justo a la entrada del espacio vecinal Esta es una plaza, en el n&uacute;mero 20 de Doctor Fourquet est&aacute; la piedra de Jos&eacute; Galinier Mu&ntilde;oz, quien vivi&oacute; en ese lugar junto a sus hermanos Isabel y Federico y su padre, Carlos, fallecido en 1927. De Galinier poco m&aacute;s se sabe adem&aacute;s de que muri&oacute; el 6 de septiembre de 1941 en Mauthausen, donde fue deportado.
    </p><p class="article-text">
        Si bien a su hermano se le perdi&oacute; la pista a partir del padr&oacute;n municipal de 1925, a su hermana se la encuentra en sucesivos domicilios de Lavapi&eacute;s, como un par que tuvo en la calle Dos Hermanas y en Miguel Servet.
    </p><h3 class="article-text">Fausto Parra Galiana, Sombrerer&iacute;a 7</h3><p class="article-text">
        Nacido en Madrid, la historia de Fausto Parra Galiana apunta a que en 1939 pas&oacute; a Francia despu&eacute;s de haber luchado en el bando republicano en la Guerra Civil, dejando en Espa&ntilde;a mujer -Dominga- y tres hijos -Fausto, C&aacute;ndido y Luisa. Internado en un campo de trabajo, fue deportado a Mauthausen durante la ocupaci&oacute;n alemana y asesinado en Gusen.
    </p><p class="article-text">
        En la colocaci&oacute;n de la&nbsp;<em>stolpersteine</em>&nbsp;que lo recuerda estuvo presente su hija Luisa, nietos y biznietos. Fausto Parra Guzm&aacute;n, su hijo mayor, ya fallecido y que contaba con 11 a&ntilde;os en el momento del asesinato de su padre, coloc&oacute; una placa en su memoria en Gusen, un recuerdo que hoy se complementa con el que qued&oacute; instalado en su propio barrio.
    </p><h3 class="article-text">Manuel Rodr&iacute;guez P&eacute;rez, Argumosa 14</h3><p class="article-text">
        Manuel Rodr&iacute;guez P&eacute;rez segu&iacute;a censado en el n&uacute;mero 14 de la calle Argumosa en 1940, pero figurando como &ldquo;ausente en Francia&rdquo;. En diciembre de ese mismo a&ntilde;o hab&iacute;a sido deportado desde el Stalag V-D (Estrasburgo) al campo de concentraci&oacute;n de Mauthausen. En febrero de 1941 fue trasladado al campo de Gusen, donde ser&iacute;a asesinado el 10 de diciembre de 1941.
    </p><h3 class="article-text">Constanza Mart&iacute;nez Prieto, Argumosa 5</h3><p class="article-text">
        En el n&uacute;mero 5 de la misma calle que Manuel Rodr&iacute;guez, Argumosa, naci&oacute; -en 1917- y vivi&oacute; Constanza Mart&iacute;nez Prieto, &uacute;nica mujer entre los homenajeados en Embajadores. Tambi&eacute;n fue ella la &uacute;nica que acab&oacute; en 1944 en el campo de Ravensbr&uuml;ck, primero, y despu&eacute;s en el de Sch&ouml;nefeld &ndash; Leipzig, donde trabaj&oacute; en la f&aacute;brica de armamento Harrag.
    </p><p class="article-text">
        La historia de Mart&iacute;nez Prieto est&aacute; bien documentada, sobre todo por el hecho de que sobrevivi&oacute; a su encierro y a que acabar&iacute;a muriendo en Barcelona, en 1997, habiendo sido, adem&aacute;s, vicepresidenta del Amical de Mauthausen.
    </p><p class="article-text">
        Hu&eacute;rfana a temprana edad, pudo estudiar y aprendi&oacute; franc&eacute;s, taquigraf&iacute;a y mecanograf&iacute;a. Fue militante de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) y en 1939 se fue a Par&iacute;s. All&iacute;, aunque fue contratada por los alemanes, hizo de enlace con el PCE y, finalmente, detenida el 27 de junio de 1942 en una redada en la que cayeron m&aacute;s de 150 espa&ntilde;oles, enviada a prisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tras su liberaci&oacute;n regres&oacute; a Par&iacute;s, donde tuvo dos hijos y vivi&oacute; con su marido, el tambi&eacute;n exiliado y deportado espa&ntilde;ol Juan Escuer, hasta que en 1972 se instal&oacute; en la localidad barcelonesa de Sentmenat.
    </p><h3 class="article-text">Enrique Mart&iacute;nez Barona, Ave Mar&iacute;a 43</h3><p class="article-text">
        Enrique Mart&iacute;nez Barona naci&oacute; en 1913 y vivi&oacute; en el n&uacute;mero 43 de la calle Ave Mar&iacute;a. Exiliado en Francia, acab&oacute; deportado a Mauthausen y, finalmente, asesinado en el castillo de Hartheim el 10 de febrero de 1942. Es uno de los vecinos a los que no se le han encontrado familiares.
    </p><h3 class="article-text">Manuel Garc&iacute;a Garc&iacute;a, Mes&oacute;n de Paredes 60</h3><p class="article-text">
        Nacido el 4 de enero de 1915 en Salmoral (Salamanca), Manuel Garc&iacute;a Garc&iacute;a se traslad&oacute; con 15 a&ntilde;os a Madrid donde se fue formando en el arte de la reposter&iacute;a hasta llegar a trabajar en el Hotel Internacional y en el Hotel Nacional hasta el verano de 1936. Desde 1931 estuvo afiliado al Sindicato de Artes Blancas Alimenticias de UGT y lleg&oacute; a ser un activo sindicalista.
    </p><p class="article-text">
        Cuando estall&oacute; la Guerra Civil se alist&oacute; voluntario en las milicias populares, siendo sargento. Su pista se pierde en el frente de Arag&oacute;n, donde se le dio por desaparecido, creyendo que particip&oacute; en la Batalla del Ebro y que habr&iacute;a cruzado a Francia posteriormente. En Espa&ntilde;a dej&oacute; mujer e hijo reci&eacute;n nacido.
    </p><p class="article-text">
        Garc&iacute;a fue deportado a Mauthausen el 25 de enero de 1941 y trasladado a Gusen el 8 de abril de 1941, campo en el que morir&iacute;a, tras 15 meses de internamiento, el 3 de julio de 1942. Causa oficial de la muerte: &ldquo;tuberculosis pulmonar&rdquo;
    </p><h3 class="article-text">Rub&eacute;n Tabares Hern&aacute;ndez, Carlos Arniches 17</h3><p class="article-text">
        Nacido en 1919 en Santa Cruz de Tenerife, Rub&eacute;n Tabares Hern&aacute;ndez vivi&oacute; con sus padres y hermana desde el a&ntilde;o 1934 en el n&uacute;mero 17 de la calle Carlos Arniches. Al estallar la Guerra Civil luch&oacute; en el bando republicano con s&oacute;lo 17 a&ntilde;os. En 1940 se le sit&uacute;a en el campo franc&eacute;s de Angulema.
    </p><p class="article-text">
        Lleg&oacute; a Mauthausen el 24 de agosto de ese mismo a&ntilde;o y el 24 de enero de 1941 fue trasladado a Gusen, donde muri&oacute; el 1 de mayo de 1942. No fue hasta el a&ntilde;o 2013 que la familia de Tabares tendr&iacute;a constancia oficial de su muerte.
    </p><h3 class="article-text">Manuel Nieto Sainz y Juan Antonio Garc&iacute;a Acero, Huerta del Bayo 5</h3><p class="article-text">
        En el n&uacute;mero 5 de la calle Huerta del Bayo vivieron dos vecinos que acabaron sus d&iacute;as en el mismo campo de exterminio nazi, Gusen una vez m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el Padr&oacute;n Municipal del a&ntilde;o 1935, Manuel Nieto Sainz, hijo &uacute;nico, viv&iacute;a con sus padres en un piso del n&uacute;mero 5 de Huerta del Bayo. Fue uno de los 927 republicanos espa&ntilde;oles refugiados en Angulema al terminar la Guerra Civil que fueron deportados, en agosto de 1940, al campo de concentraci&oacute;n de Mauthausen. De all&iacute; se le envi&oacute; a Gusen, donde fue asesinado el 4 de enero de 1942. Su familia emigr&oacute; a Venezuela.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Juan Antonio Garc&iacute;a Acero, carabinero de profesi&oacute;n, se mantuvo fiel a la Rep&uacute;blica cuando se produjo la sublevaci&oacute;n del 18 de julio y durante la contienda, por m&eacute;ritos de guerra, alcanz&oacute; el rango de teniente. Siendo viudo y padre de seis hijos tuvo que cruzar a Francia tras la Guerra Civil. Enviado a finales de 1940 a Mauthausen y en febrero de 1941 a Gusen muri&oacute; en diciembre de 1941.
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                Algunas de las piedras de la memoria que están colocadas en el barrio de Embajadores                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Los vecinos que para Franco ya no eran espa&ntilde;oles</h2><p class="article-text">
        Cuando dentro de dos viernes acabe esta nueva fase de colocaci&oacute;n de <em>stolpersteine</em> de la que hemos hablado, en las calles de la capital habr&aacute; casi medio centenar de ellas. En total se cree que fueron entre 600 y 700 los vecinos de Madrid que acabaron en campos de concentraci&oacute;n nazis de los alrededor de 9.000 espa&ntilde;oles que sufrieron id&eacute;ntica suerte. La intenci&oacute;n de la secci&oacute;n madrile&ntilde;a de las <em>stolpersteine</em> es llegar a colocar, al menos, 450 piedras de la memoria.
    </p><p class="article-text">
        Muchos de los espa&ntilde;oles que huyeron de las represalias franquistas al terminar la Guerra Civil, cruzando los Pirineos en el invierno de 1939, acabaron en campos de detenci&oacute;n franceses primero y, luego, en campos de exterminio alemanes. 
    </p><p class="article-text">
        El gobierno franquista no quiso saber nada de los capturados por los nazis en Francia. Dijo que ya no eran espa&ntilde;oles. Desentendi&eacute;ndose de ellos y convirti&eacute;ndolos en ap&aacute;tridas fue como facilit&oacute; que acabaran en campos de concentraci&oacute;n nazis.
    </p><p class="article-text">
        La gran mayor&iacute;a de los deportados fueron enviados a Mauthausen y a su campo sat&eacute;lite, Gusen, situado a cinco kil&oacute;metros. Ambos centros eran considerados los m&aacute;s duros de Europa. En Gusen se calcula que murieron 4.000 espa&ntilde;oles. La mayor&iacute;a de los deportados antes de 1942 no salieron de all&iacute; con vida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Somos Lavapiés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/noticias/stopersteine-lavapies_1_9621941.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 Oct 2022 23:04:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Stolpersteine' de Lavapiés: las 13 baldosas doradas que recuerdan a otros tantos vecinos enviados a campos de exterminio nazis]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lavapiés]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los cuatro Nobel de Literatura españoles que fueron alumnos de un mismo instituto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/noticias/cuatro-nobel-literatura-alumnos-instituto-san-isidro_1_9259970.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8354fdcd-1a2e-41c5-abcd-fefc78d6aca4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los cuatro Nobel de Literatura españoles que fueron alumnos de un mismo instituto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El madrileño instituto San Isidro de Madrid tiene mucho de lo que presumir. Situado en el barrio de Embajadores desde hace más de 400 años es el primero del mundo en número de futuros literatos premiados por la Academia Sueca</p></div><p class="article-text">
        Pocos institutos de educaci&oacute;n secundaria del mundo pueden presumir de que por sus aulas haya pasado alg&uacute;n futuro premio Nobel, pero si buscamos los centros que hayan tenido como alumnos a m&aacute;s de uno, esos pocos se convierten en poqu&iacute;simos. 
    </p><p class="article-text">
        Entre esa minor&iacute;a privilegiada de institutos, de la que destacan especialmente dos como el parisino Liceo Louis le Grand y la neoyorquina Bronx High School of Science -con ocho ex alumnos galardonados cada uno-, tambi&eacute;n se encuentra el Instituto de Educaci&oacute;n Secundaria San Isidro, que con cuatro futuros premios Nobel entre quienes fueron sus alumnos es el centro a nivel mundial con m&aacute;s galardonados en Literatura, pues todos ellos fueron distinguidos en esa disciplina.
    </p><h2 class="article-text">Echegaray, Benavente, Aleixandre y Cela</h2><p class="article-text">
        Echegaray, Benavente, Aleixandre y Cela, por ese orden, fueron los antiguos estudiantes de este instituto que recibieron el Nobel de Literatura que entrega la Academia Sueca.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Echegaray logr&oacute; el cuarto premio&nbsp;Nobel&nbsp;de Literatura que se entreg&oacute; en la historia. Fue en 1904 y se convirti&oacute; en el primer espa&ntilde;ol en obtenerlo. Echegaray complet&oacute; sus estudios de Secundaria en el Instituto San Isidro, del que fue alumno desde 1846, habiendo completado antes parte de esa etapa educativa en Murcia.
    </p><p class="article-text">
        El dramaturgo Jacinto Benavente tambi&eacute;n fue distinguido por la Academia Sueca con el Nobel de Literatura. Corr&iacute;a el a&ntilde;o 1922 cuando eso sucedi&oacute;. Su vinculaci&oacute;n con el San Isidro queda constatada, cuanto menos, en los ex&aacute;menes de bachillerato que tuvo que hacer en el centro.
    </p><p class="article-text">
        Vicente Aleixandre, Nobel 1977, tambi&eacute;n pas&oacute; una temporada en sus aulas, acabando un ciclo de secundaria que habr&iacute;a comenzado en M&aacute;laga.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el gallego Camilo Jos&eacute; Cela tambi&eacute;n termin&oacute; sus estudios en el San Isidro desde el a&ntilde;o 1934. El premio Nobel de Literatura lo obtuvo en el a&ntilde;o 1989.
    </p><p class="article-text">
        Situado en el n&uacute;mero 39 de la calle Toledo, en la cabecera de el Rastro y, oficialmente, en el barrio de Embajadores, a lo largo de sus m&aacute;s de 400 a&ntilde;os de historia -se dice del San Isidro que es la instituci&oacute;n de ense&ntilde;anza m&aacute;s antigua de Madrid-, el centro ha tenido otros alumnos ilustres, muchos de los cuales -como los mism&iacute;simos Quevedo o Lope de Vega- tambi&eacute;n forman parte de la historia de la Literatura espa&ntilde;ola y universal. Eso s&iacute;, tocados por el galard&oacute;n sueco s&oacute;lo los que hemos nombrado.
    </p><p class="article-text">
        Sobre los or&iacute;genes del instituto San Isidro, hay consenso en situarlos en 1603, cuando de la mano de los jesuitas, y gracias a la concesi&oacute;n de unos terrenos por parte de Mar&aacute; de Austria, se crea en ellos un centro de ense&ntilde;anza que, ya en 1625 y con Felipe IV en el trono, pas&oacute; a llamarse Reales Estudios de San Isidro, no siendo hasta el a&ntilde;o 1845 cuando pas&oacute; a ser Instituto San Isidro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Somos Lavapiés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/noticias/cuatro-nobel-literatura-alumnos-instituto-san-isidro_1_9259970.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Aug 2022 22:05:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Nobel de Literatura,Premios Nobel,Lavapiés]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando la prensa dio cuenta de la inauguración de un Teatro Pavón que no sabe si llegará a cumplir 100 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/historia/prensa-dio-cuenta-inauguracion-teatro-pavon-no-si-llegara-cumplir-100-anos_1_8683156.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4f93de14-5089-4326-bbc3-9bd98b23fbab_16-9-discover-aspect-ratio_default_1039265.jpg" width="835" height="470" alt="Cuando la prensa dio cuenta de la inauguración de un Teatro Pavón que no sabe si llegará a cumplir 100 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Pavón abrió sus puertas el 11 de abril de 1925, Sábado de Gloria, con una función benéfica a la que asistió Alfonso XIII. Por aquel entonces ya se hablaba de que el teatro en España estaba en plena crisis, con un Madrid saturado de salas, con más ofertas que cualquier otra capital europea. No debió de importar mucho eso a Francisca Pavón Casas, la empresaria que ordenó su edificación y de la que tomó su nombre</p><p class="subtitle">El rey del filete y el ladrillo de El Bierzo compra la mitad del Pavón</p></div><p class="article-text">
        La noticia de la reciente <a href="https://www.eldiario.es/cultura/rey-filete-ladrillo-bierzo-compra-mitad-teatro-pavon_1_8677755.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">venta de la mitad del Teatro Pav&oacute;n al inversor inmobiliario Oliver Garc&iacute;a Leo</a> hace temer por el futuro cultural de este espacio de altos y bajos a lo largo de su historia. Amaya Curieses habr&iacute;a cedido su 50% a cambio de 2,1 millones de euros, mientras que su antiguo socio, Jos&eacute; Maya, con quien compr&oacute; un Pav&oacute;n en ruinas en 1999, conserva su parte de una propiedad tasada en 5,9 millones y en declaraciones a elDiario.es ha hecho p&uacute;blica su intenci&oacute;n de conservarla de ser posible.
    </p><p class="article-text">
        El Pav&oacute;n, construido por Teodoro Anasagasti y una de las primeras muestras de art dec&oacute; edificadas en Madrid, no est&aacute; declarado Bien de Inter&eacute;s Cultural y su protecci&oacute;n s&oacute;lo es estructural. En tres a&ntilde;os cumplir&aacute; un siglo de existencia. Esta instituci&oacute;n, nacida con vocaci&oacute;n popular y de barrio, se asoma a esa cota sin garant&iacute;a alguna de alcanzarla teniendo un uso cultural.
    </p><p class="article-text">
        El Pav&oacute;n se levant&oacute; a lo largo de 1924 sobre unos terrenos de la calle Embajadores propiedad de Francisca Pav&oacute;n Casas, finalizando su construcci&oacute;n en marzo de 1925, pocos d&iacute;as antes de su estreno, que coincidi&oacute; con el S&aacute;bado de Gloria, fecha en la que los teatros de Madrid de los a&ntilde;os 20 del pasado siglo acostumbraban a inaugurar su temporada de primavera.
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                Teatro Pavón, poco después de su inauguración                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Popular, especializado en zarzuela y sainetes</h2><p class="article-text">
        Poco antes de la puesta de largo del Teatro Pav&oacute;n la prensa de la &eacute;poca ya anunciaba su llegada con bastante detalle. As&iacute;, <em>El Heraldo de Madrid</em> del 18 marzo de 1925 anticipaba lo siguiente: &ldquo;El pr&oacute;ximo S&aacute;bado de Gloria se inaugurar&aacute; un nuevo teatro, situado en la calle de Embajadores, esquina a la plaza de Nicol&aacute;s Salmer&oacute;n. Sus propietarios, la viuda e hijos de Pav&oacute;n , han tenido el feliz acuerdo de dedicar el magn&iacute;fico local al g&eacute;nero l&iacute;rico. Al frente de la compa&ntilde;&iacute;a figurar&aacute; como director art&iacute;stico el maestro Luna y como primer actor Ram&oacute;n Pe&ntilde;a, nombres ambos que son las mayores garant&iacute;as de una brillante temporada. Entre los artistas ya contratados est&aacute; Rosario Leon&iacute;s, el bar&iacute;tono Murcia, la caracter&iacute;stica Sof&iacute;a Romero y otros varios de s&oacute;lido renombre. Como gerente de la Empresa ir&aacute; el conocido hombre de teatro D. Julio Poveda. Piensan cultivar la zarzuela y el sainete y cuentan ya con obras de los m&aacute;s prestigiosos autores. Por lo pronto ya han conseguido autorizaci&oacute;n de Arniches y el maestro Guerrero para que &lsquo;Don Quint&iacute;n el Amargao&rsquo; se represente en la funci&oacute;n inaugural. Deseamos al nuevo negocio la pr&oacute;spera vida que merece&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a despu&eacute;s <em>La &Eacute;poca</em> destacaba que el Pav&oacute;n ser&iacute;a &ldquo;un coliseo eminentemente popular&rdquo; y que podr&iacute;a &ldquo;sostener los espect&aacute;culos a precios econ&oacute;micos&rdquo; gracias a su considerable tama&ntilde;o y a sus 1200 butacas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>El Imparcial</em> del 19 de marzo a&ntilde;ad&iacute;a: &ldquo;Este nuevo teatro, uno de los m&aacute;s espaciosos y c&oacute;modos que tendremos (...) est&aacute; situado en uno de los barrios m&aacute;s populares&rdquo;. Despu&eacute;s, constataba la fuerza con la que la propuesta irrumpir&iacute;a en la ciudad ensalzando el gran cartel de primeras figuras art&iacute;sticas con las que har&iacute;a su debut, previendo que todo ello era &ldquo;garant&iacute;a segura de que el negocio del teatro Pav&oacute;n ser&aacute; colosal, art&iacute;stica y pecuniariamente&rdquo;. Un d&iacute;a despu&eacute;s este medio volv&iacute;a a hablar del teatro de la siguiente manera: &ldquo;Se han efectuado las pruebas de resistencia de este nuevo edificio, con los resultados satisfactorios que eran de esperar, dada su magn&iacute;fica construcci&oacute;n. Autoridades, artistas y diferentes personalidades que con este motivo han visitado el nuevo teatro, han elogiado mucho sus excelentes condiciones de capacidad, higiene y seguridad&rdquo;.
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                    alt="Francisca Pavón Casas en 1925, empresaria que levantó el teatro de la calle Embajadores y que le da nombre"
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            <span class="title">
                Francisca Pavón Casas en 1925, empresaria que levantó el teatro de la calle Embajadores y que le da nombre                            </span>
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        Por su parte, <em>El Liberal</em>, dec&iacute;a del nuevo edificio: &ldquo;Cuentan y no acaban de esplendidez en el decorado, buen gusto y excelentes condiciones ac&uacute;sticas, sin mengua de sus dimensiones de teatro popular, que lo ser&aacute; en seguida seguramente. Situado en el mismo barrio que otros teatros populares, les aventaja en cantidad de localidades y re&uacute;ne muchas condiciones indispensables ya para el gusto del p&uacute;blico, que no se satisface f&aacute;cilmente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, esta cabecera elogiaba a Julio Poveda, gerente del teatro, y a los artistas que hab&iacute;a logrado reunir para su puesta en marcha: &ldquo;A la importancia del teatro corresponder&aacute; la val&iacute;a de los artistas (...) que garantizan la brillantez del espect&aacute;culo l&iacute;rico, a base de sainetes y zarzuelas, unas conocidas y otras in&eacute;ditas, que nos ofrecer&aacute;n para nuestro esparcimiento y solaz&rdquo;. &ldquo;Julio Poveda, este inteligente &lsquo;hombre de teatro&rsquo;, que permaneci&oacute; en Am&eacute;rica algunos meses al frente de la compa&ntilde;&iacute;a del maestro Vives, ha regresado a Espa&ntilde;a y apenas ha llegado a Madrid ha organizado una notable agrupaci&oacute;n art&iacute;stica y una empresa que inaugure el nuevo teatro Pav&oacute;n, situado en la Cabecera del Rastro, a la entrada, de la calle de Embajadores&rdquo;.
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                    alt="El primer actor de la compañía en el estreno del Pavón, Ramón Peña (izquierda), y el maestro Luna"
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            <span class="title">
                El primer actor de la compañía en el estreno del Pavón, Ramón Peña (izquierda), y el maestro Luna                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">El estreno ben&eacute;fico y real de un coliseo de barrio</h2><p class="article-text">
        Finalmente, la inauguraci&oacute;n del Pav&oacute;n se produjo en la fecha prevista: 11 de abril de 1925, S&aacute;bado de Gloria. Se estren&oacute; con una funci&oacute;n ben&eacute;fica e &ldquo;&iacute;ntima&rdquo; -privada, ajena a las clases populares a las que se dirigir&iacute;a posteriormente el teatro- en favor de la Asociaci&oacute;n Matritense de Caridad. Entre los asistentes, grandes nombres.
    </p><p class="article-text">
        En la cr&oacute;nica de la inauguraci&oacute;n publicada en <em>El Heraldo de Madrid</em>, encontramos m&aacute;s detalles sobre el aspecto interior del teatro: &ldquo;Anoche, y en funci&oacute;n privada, se inaugur&oacute; &lsquo;&iacute;ntimamente&rsquo; el nuevo teatro Pav&oacute;n, instalado en la calle de Embajadores. La sala, de tonos claros y de sobria y elegante decoraci&oacute;n, es de las m&aacute;s capaces y c&oacute;modas de la corte . Tiene dos pisos de palcos y unas butacas d e anfiteatro &mdash;en n&uacute;mero de 900&mdash; , desde las que se abarca perfectamente la escena y se oye sin ning&uacute;n esfuerzo. Los vest&iacute;bulos son amplios, y las dependencias, tanto las destinadas a los espectadores como las del escenario para el servicio de los artistas, espaciosas y profusamente iluminadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>El Imparcial</em>, en su edici&oacute;n del 12 de abril dec&iacute;a:<em> </em>&ldquo;Magn&iacute;fica result&oacute; la funci&oacute;n inaugural del nuevo teatro de la calle de Embajadores, contribuyendo a la mayor brillantez la presencia de los Reyes, que el p&uacute;blico recibi&oacute; con un&aacute;nimes aplausos y entusiastas vivas. El programa lo constitu&iacute;an la zarzuela El asombro de Damasco y el sainete Don Quint&iacute;n el Amargao y el lucido espect&aacute;culo se daba a beneficio de la Asociaci&oacute;n Matritense de Caridad. La sala, completamente llena, presentaba el aspecto de las grandes solemnidades. Muy bien interpretada la zarzuela del maestro Luna, fueron justamente aplaudidos todos los artistas y al cantar los conocidos cupl&eacute;s del segundo acto Rosario Leon&iacute;s y Ram&oacute;n Pe&ntilde;a, con letras alusivas a los Soberanos, el p&uacute;blico tribut&oacute; una clamorosa ovaci&oacute;n a Sus Majestades, que saludaron sonrientes, agradeciendo la espontaneidad del homenaje. Con los Reyes estaban el Pr&iacute;ncipe de Asturias, los marqueses de Carisbroolie, la duquesa de Alba y el duque de Vistahermosa. A fuer de imparciales debemos consignar que el sainete de Arniches obtuvo una interpretaci&oacute;n incomparable, que mereci&oacute; sinceros elogios. La Empresa da! Pav&oacute;n puede pavonearse de la excelente compa&ntilde;&iacute;a que ha formado, y como el coliseo es bonito, las localidades c&oacute;modas y los precios baratos, seguramente no va a darse cuenta de la crisis teatral&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sobre los precios baratos a los que hac&iacute;a alusi&oacute;n el art&iacute;culo de el Imparcial, en el <em>ABC</em> de la &eacute;poca encontramos que la butaca del Pav&oacute;n costaba 0,75 pesetas, mientras que el palco cotizaba a 8 pesetas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La Leonís, tiple de la compañía que estrenó el Pavón                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">700.000 pesetas de coste y un aforo de 1.700 personas</h2><p class="article-text">
        Un mes despu&eacute;s del estreno del teatro, en la revista de arquitectura<em> La Construcci&oacute;n Moderna</em> se public&oacute; que su construcci&oacute;n hab&iacute;a costado 700.000 pesetas y que ten&iacute;a capacidad para 1700 personas, aforo muy superior al que tiene en la actualidad.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, se daban m&aacute;s detalles sobre el edificio: &ldquo;Est&aacute; emplazado en los n&uacute;meros 11 a 15 de la calle de Embajadores con vuelta a la de Dos Hermanas, habi&eacute;ndose instalado en la planta baja un bar en comunicaci&oacute;n directa con el teatro, que tiene el car&aacute;cter de popular y de barrio o sector. Respondiendo a este car&aacute;cter, su decoraci&oacute;n interior es muy sobria, reflejando, no obstante, la sala, y m&aacute;s especialmente las fachadas, la originalidad que se destaca en todas las producciones del autor del proyecto y director de las obras, arquitecto Sr. Anasagasti, al que se deben el Real Cinema, el Monumental Cinema y el teatro cine del Cisne, adem&aacute;s de la terminaci&oacute;n del magn&iacute;fico teatro Fontalba, que empez&oacute; su padre pol&iacute;tico, el arquitecto decano del Ayuntamiento de Marlrid, Sr, L&oacute;pez Salaberry&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Calle Embajadores, a la izquierda, el teatro Pavón en una imagen de 1961                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Nacido bajo el signo de la crisis teatral</h2><p class="article-text">
        A principios de 1925 la prensa no dejaba de publicar art&iacute;culos sobre la mala situaci&oacute;n que estaba atravesando el teatro en Espa&ntilde;a y, concretamente, las salas de Madrid. As&iacute; pues, podemos afirmar que el Pav&oacute;n ya naci&oacute; en plena crisis del sector, como si se tratase de una premonici&oacute;n sobre lo dif&iacute;cil que iban a ser los d&iacute;as de la vida que le esperaban, con brillantes luces pero, a la vez, con demasiadas sombras y prolongados per&iacute;odos de ausencias y cierres que hacen pensar que el hecho de que est&eacute; a punto de llegar a su centenario tiene mucho de milagroso.
    </p><p class="article-text">
        Los peri&oacute;dicos apuntaban a que aquella crisis teatral se deb&iacute;a, sobre todo, a que en Madrid hab&iacute;a demasiados teatros y demasiadas funciones (m&iacute;nimo dos al d&iacute;a en cada espacio) para el p&uacute;blico existente.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El Pavón vino a ser el número 35 de los teatros existentes en Madrid</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La repetici&oacute;n de las propuestas y poca originalidad de las que se sub&iacute;an a escena -c&oacute;micas en su mayor&iacute;a y cosa de lo que se culpaba a autores y a empresarios- tambi&eacute;n eran factores que habr&iacute;an favorecido la tan cacareada crisis teatral.
    </p><p class="article-text">
        El 26 de marzo de 1925, Luis Araquistain, firmaba un art&iacute;culo en <em>La Voz</em><strong> </strong>(<em>Diario independiente de la noche</em>) sobre este tema. En <em>La crisis teatral es provechosa</em>, especificaba que hab&iacute;a demasiados teatros, sobre todo en la capital:&nbsp; &ldquo;Su n&uacute;mero sobrepasa a los que funcionan en cualquier capital europea, incluso Londres, cuya poblaci&oacute;n es siete u ocho veces mayor que la de Madrid&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>La &Eacute;poca</em>, el 13 abril de 1925, publicaba: &ldquo;Ci&ntilde;&eacute;ndonos a la crisis que a la industria teatral se refiere, y que es la que pretendemos estudiar, basta con que recordemos los teatros que a cambio de uno o dos que han desaparecido, hemos visto levantarse en Madrid en unos cuantos a&ntilde;os. No son menos de una docena: Centro, Coliseo Imperial, Fuencarral, Latina, Reina Victoria, Infanta Isabel, Alk&aacute;zar, Rey Alfonso, Eldorado, Cisne, Fontalba, y el recientemente inaugurado teatro Pav&oacute;n. Probablemente me olvidar&eacute; de alguno. Este n&uacute;mero, sobre los existentes y sobre las salas de los cines -naturalmente, nuevas todas tambi&eacute;n, por ser tan moderno este g&eacute;nero de espect&aacute;culo-, es la raz&oacute;n primera y principal del actual estado de cosas. No hay p&uacute;blico para tanto teatro. Y, adem&aacute;s y sobre todo, no hay p&uacute;blico para tanta funci&oacute;n&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Interior del Pavón el año de su inauguración                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <em>La Construcci&oacute;n Moderna</em> recog&iacute;a que el Pav&oacute;n vino a ser el n&uacute;mero 35 de los teatros existentes en Madrid, sin contar las dos docenas de cines que hab&iacute;a en la ciudad. El d&iacute;a siguiente a su inauguraci&oacute;n <em>El Liberal</em> escrib&iacute;a un art&iacute;culo titulado<em> Diecis&eacute;is teatros y un circo inauguraron ayer la temporada de primavera</em>.
    </p><p class="article-text">
        Otras razones de aquella crisis teatral en mitad de la cual naci&oacute; el Pav&oacute;n <a href="http://hemerotecadigital.bne.es/issue.vm?id=0002084076&amp;page=27&amp;search=teatro+pav%C3%B3n&amp;lang=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la apuntaba </a><a href="http://hemerotecadigital.bne.es/issue.vm?id=0002084076&amp;page=27&amp;search=teatro+pav%C3%B3n&amp;lang=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nuevo Mundo</em></a><a href="http://hemerotecadigital.bne.es/issue.vm?id=0002084076&amp;page=27&amp;search=teatro+pav%C3%B3n&amp;lang=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> en su edici&oacute;n del 10 de abril de 1925</a>, exigiendo soluciones radicales e intervencionistas: la carest&iacute;a de la vida, los excesivos impuestos al teatro del Estado y, en gran medida, la avaricia de algunos due&ntilde;os de salas y dem&aacute;s promotores e intermediarios, todo lo cual repercut&iacute;a en el ascenso de los precios de las entradas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una de las causas que en mayor proporci&oacute;n encarecen el espect&aacute;culo teatral es el precio excesivo de los locales y la libertad que sus due&ntilde;os dan a los arrendadores para subarrendarlos. iSe hace preciso prohibir el subarriendo en condiciones m&aacute;s altas de las que se establecieron en el contrato de alquiler, o indispensable obligar a los propietarios a reducir el precio a proporciones l&iacute;citas, ya que la ley de Alquileres no prove&iacute;a este caso de abuso y les dej&oacute; en libertad de subir el precio en la proporci&oacute;n que se les antojara, y claro es que esta libertad equivale a dar rienda suelta a la codicia&rdquo;.
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 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
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      <dc:creator><![CDATA[Antonio Pérez, Somos Lavapiés]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Jan 2022 15:40:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando la prensa dio cuenta de la inauguración de un Teatro Pavón que no sabe si llegará a cumplir 100 años]]></media:title>
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