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    <title><![CDATA[elDiario.es - Zona Crítica]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Zona Crítica]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La acampada por los desahucios no es el 15M]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/acampada-desahucios-no-15m_129_13541359.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f7c6fb0a-be6c-4462-a494-2c642c22f82f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1145y976.jpg" width="1200" height="675" alt="La acampada por los desahucios no es el 15M"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
El 15M no vino por fallos de la socialdemocracia, ni lo organizó Podemos -que tardó tres años en formarse- y no propició en sí mismo el triunfo de Rajoy en todas las elecciones: generales, municipales, autonómicas y al parlamento europeo.
   
</p></div><p class="article-text">
        La acampada por el desahucio de Mari Carmen no es el 15M. No desmerece en absoluto la iniciativa, pero conviene asentarse sobre bases ciertas en toda acci&oacute;n que se emprende, y es algo que tambi&eacute;n se est&aacute; perdiendo. De momento, ha eclipsado la manifestaci&oacute;n ultra de la ma&ntilde;ana, y ha vuelto a poner el foco con rotundidad en el problema de la vivienda en Espa&ntilde;a que precisa urgente soluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Asombra que en solo 15 a&ntilde;os desde el 15M se muestre tal desconocimiento de lo ocurrido porque esta vez ni siquiera parece la intenci&oacute;n habitual de manipular. Pero, desde luego, aquello no vino de fallos de la socialdemocracia, como dicen, ni lo organiz&oacute; Podemos -que tard&oacute; tres a&ntilde;os en formarse- y no propici&oacute; en s&iacute; mismo el triunfo absoluto del PP de Rajoy en todas las elecciones que siguieron: generales, municipales, auton&oacute;micas y al parlamento europeo.
    </p><p class="article-text">
        En el 15M, solo y nada menos, cristaliz&oacute; un hartazgo supremo que ven&iacute;a precedido de varios factores de enorme peso (no es que ahora falten ni mucho menos, pero no son exactamente los mismos). En primer lugar, la crisis del capitalismo de 2008, que nos hicieron pagar en recortes a los ciudadanos. &nbsp;A &ldquo;la socialdemocracia&rdquo; precisamente la cruji&oacute; la Troika para que se callara. Es decir, la Comisi&oacute;n Europea, el Banco Central Europeo y el FMI. A Grecia la machacaron y se ensa&ntilde;aron con Portugal y Espa&ntilde;a. El PP contribuy&oacute; a da&ntilde;ar a nuestro pa&iacute;s en su l&iacute;nea habitual. Rajoy se iba a Bruselas a poner las cosas peor de lo que estaban. &ldquo;Europa ha cantado las cuarenta a Zapatero&rdquo;, declar&oacute; de inmediato, en l&iacute;nea con toda la plana mayor de su partido. Desde hac&iacute;a tiempo ped&iacute;an menos gasto p&uacute;blico, algo que aplic&oacute; a rajatabla cuando lleg&oacute; a La Moncloa. Hasta <em>el bueno de Obama</em> llam&oacute; a Zapatero para que claudicara e impusiera tambi&eacute;n recortes. &nbsp;Y lo hizo. Hasta reformar la Constituci&oacute;n, a medias con Rajoy, &nbsp;para fijar como norma -y mantener el principio de &ldquo;estabilidad presupuestaria&rdquo;- pagar a los acreedores antes que atender las necesidades de los ciudadanos. &ldquo;Su pago gozar&aacute; de prioridad absoluta&rdquo;, dice textualmente. Y esto ocurri&oacute; ya en agosto, con las plazas llenas. Rajoy sab&iacute;a lo que firmaba, parece que sus votantes no.
    </p><p class="article-text">
        Pero hab&iacute;a mucho m&aacute;s. Las primaveras &aacute;rabes en particular, como precedente. All&iacute; fructificaba el esc&aacute;ndalo, revelado con pruebas por Wikileaks, de c&oacute;mo sus dictadores les hab&iacute;an robado mientras les manten&iacute;an en la pobreza. Las trampas reveladas influyeron en la revuelta en T&uacute;nez, el primer pa&iacute;s en estallar. Wikileaks confirm&oacute; que la familia de Ben Ali atesoraba un 60% del PIB de todo el pa&iacute;s. Y a ellos les hab&iacute;an subido un 50% el precio del pan. 
    </p><p class="article-text">
        El precio del pan fue decisivo en todas las revoluciones, es un cl&aacute;sico. Tambi&eacute;n conflu&iacute;a en 2010/11 una crisis alimentaria, especulativa, de productos b&aacute;sicos como el trigo y el ma&iacute;z en los mercados internacionales -donde cotizan y fluct&uacute;an-, paralela a la crisis financiera. El detonante fue en&nbsp;Tunez. Por el suicido de un joven de 26 a&ntilde;os, Mohamed Bouazizi, vendedor ambulante de fruta. La polic&iacute;a le confisc&oacute; su carrito violentamente. Y &eacute;l se inmol&oacute; prendi&eacute;ndose fuego. Sus llamas terminaron de prender la mecha. Una chispa que incendi&oacute; una reseca pradera de despotismo, corrupci&oacute;n y desigualdad social que iba -y sigue yendo- desde Marruecos al golfo P&eacute;rsico.
    </p><p class="article-text">
        Otros pa&iacute;ses levantaron su indignaci&oacute;n tambi&eacute;n a primer plano, a su manera y con sus problemas. Con el com&uacute;n denominador del hartazgo por el abuso del sistema sobre la sociedad. El FMI, solo o en compa&ntilde;&iacute;a de otros -la UE desde luego-, repart&iacute;a cr&eacute;ditos y tijera.
    </p><p class="article-text">
        El 15M espa&ntilde;ol -tambi&eacute;n hubo un Occupy WallStreet- fue considerado el movimiento m&aacute;s serio y riguroso de todos. All&iacute;, en aquellos c&iacute;rculos improvisados en el suelo, mucha gente aprendi&oacute; nociones de econom&iacute;a b&aacute;sica para saber detectar los cuentos de los que se vale la codicia para ejercer su explotaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Todo eso, como m&iacute;nimo, es el poso del 15M. Pero imaginen al sistema ante semejante perspectiva de una ciudadan&iacute;a informada y con el temple de no dejarse enga&ntilde;ar m&aacute;s. Y, como si hay dos Espa&ntilde;as, la otra, la derecha, se asust&oacute; en serio y corri&oacute; a votar al PP en todas las elecciones. Esta es la lecci&oacute;n que hay que aprender ahora. Porque en este tiempo, en estos 15 a&ntilde;os, han aprendido a protegerse mejor y se han extendido los bulos y con ellos la opini&oacute;n que quiere disolver toda idea con fundamento. Mientras se manten&iacute;an algunos problemas y se a&ntilde;ad&iacute;an otros. La vivienda como gran negocio para la especulaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Los lemas del 15M, sin siglas, ni partidos, iban directos a un cambio profundo: &ldquo;No somos mercanc&iacute;a en manos de pol&iacute;ticos y banqueros&rdquo;. Votar al PP de Rajoy supuso mucha m&aacute;s tijera y rescatar con dinero p&uacute;blico al sistema bancario. No creo que ni uno solo del 15M votara eso pero parece que son m&aacute;s los acomodaticios, los cobardes, los que van directamente a apoyar a los especuladores porque a menudo algo les toca.
    </p><p class="article-text">
        Hay que solucionar el problema de la vivienda con la valent&iacute;a del 15M, con sus soluciones imaginativas, y con mucha menos ingenuidad para detectar los peligros. Andaban tambi&eacute;n por las calles de Madrid en la ma&ntilde;ana del domingo y, los que no en ese momento pero s&iacute; son iguales, se parapetan en sus c&oacute;mplices y hasta sicarios medi&aacute;ticos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa María Artal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/acampada-desahucios-no-15m_129_13541359.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Sep 2026 09:42:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La acampada por los desahucios no es el 15M]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[15M,Maricarmen,Vivienda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La culpa es de Maricarmen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/culpa-maricarmen_129_13540726.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/68ace7cb-fc0e-42ec-8984-5ee9b700ad7e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x936y448.jpg" width="1200" height="675" alt="La culpa es de Maricarmen"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Defender que no se puede poner de patitas en la calle a octogenarias que no han dejado de pagar el alquiler un solo mes de su vida supone, para algunos, defender que cada uno puede vivir donde le plazca sin pagar un euro y a costa de sufridos propietarios, que no serán fondos buitres pero parecen buitres sin fondo</p><p class="subtitle">Las 'otras' Maricarmen en vilo por la amenaza del desahucio: “De aquí no me muevo, es mi hogar y voy a defenderlo”</p></div><p class="article-text">
        Por no haber ahorrado, por vivir por 500 euros durante 70 a&ntilde;os en una de las mejores zonas de Madrid, por no haber previsto la crueldad del sistema, perd&oacute;n, la seguridad jur&iacute;dica que le esperaba en la &uacute;ltima etapa de su vida; por aprovecharse de leyes franquistas, por ir contra el sacrosanto derecho de propiedad, por privilegiada y por caradura y por dejarse utilizar por la izquierda perroflauta. Todo esto se ha dicho y escrito en redes sociales, digitales truchos, columnas de opini&oacute;n y tertulias varias, y se ha expresado a voz en grito y sin ahorrar calificativos porque est&aacute; de moda la crueldad y porque muchos buenos ciudadanos se est&aacute;n reposicionando a toda pastilla ante la posible llegada a la Moncloa de Feij&oacute;o y Abascal despu&eacute;s de 8 a&ntilde;os de comunismo bolivariano, es decir, de socialdemocracia flojita. Todos muy molestos porque, sin previo aviso, a la derecha c&oacute;modamente instalada en la crisis de Ceuta le ha salido una Maricarmen que desbarata su agenda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con el auge de la extrema derecha en Europa y la llegada de Trump al poder en su&nbsp;segundo mandato culmin&oacute; un proceso de descalificaci&oacute;n de la empat&iacute;a y el altruismo que ya se ven&iacute;a rumiando en un Occidente atravesado por diferentes crisis econ&oacute;micas, sociales y de identidad. Se impuso el &ldquo;malismo&rdquo; como contraposici&oacute;n al &ldquo;buenismo&rdquo;, un neologismo peyorativo usado por la derecha para hablar de posturas &eacute;ticas y solidarias que, seg&uacute;n ellos, son irreales y poco eficaces cuando no causan males mayores de los que pretenden remediar. Criticas que podr&iacute;an haber sido constructivas (alegar que la inmigraci&oacute;n es positiva, pero puede tener consecuencias negativas que hay que prever y paliar, tanto en las comunidades de acogida como en los propios inmigrantes) derivaron r&aacute;pidamente en crueldad y lo que Borges denominaba &ldquo;la l&oacute;gica peculiar que da el odio&rdquo; (la soluci&oacute;n es cazar y expulsar al inmigrante que viene a robar nuestros recursos y crear inseguridad).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se escribieron art&iacute;culos y libros sobre la empat&iacute;a t&oacute;xica, y a ese tren se subieron trumpistas y oligarcas, etnonacionalistas y populistas, neoliberales y antiguos conservadores, porque no hay nada m&aacute;s eficaz y que consuma menos esfuerzo que hablar a las tripas del votante y no a su capacidad cr&iacute;tica. Consensos y valores universales como los derechos humanos, la cooperaci&oacute;n y la ayuda a pa&iacute;ses y personas m&aacute;s vulnerables se han convertido en debilidades ideol&oacute;gicas propias de personas manipulables o, en el peor de los casos, manipuladoras. Ajenos a una realidad cada vez m&aacute;s desigual, se imponen las visiones de suma cero: si alguien gana algo es porque otro lo pierde. El progreso de todos es una utop&iacute;a: o eres cazador o eres cazado, si no quieres ser verdugo te convertir&aacute;s en v&iacute;ctima. Esa l&oacute;gica lo destruye todo, desde la cooperaci&oacute;n entre naciones a la convivencia en los barrios y se ha visto con toda crudeza en el desahucio de Maricarmen, s&iacute;mbolo de un problema estructural grav&iacute;simo en la mayor&iacute;a de pa&iacute;ses desarrollados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Defender que no se puede poner de patitas en la calle a octogenarias que no han dejado de pagar el alquiler un solo mes de su vida supone, para algunos, defender que cada uno puede vivir donde le plazca sin pagar un euro y a costa de sufridos propietarios como los protagonistas de esta historia, que no ser&aacute;n fondos buitres pero parecen buitres sin fondo. Las derechas (y el PSOE) saben que muchos espa&ntilde;oles llevan un rentista codicioso dentro, aunque a duras penas lleguen a fin de mes, y que viven el cuento de la lechera disfrutando de la subida de los precios de su modesta vivienda en propiedad, olvidando que siempre necesitar&aacute;n un techo para ellos mismos y sus hijos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El trasvase brutal de rentas de inquilinos a propietarios contradice los relatos alarmistas de personas arruinadas porque el inquilino les dej&oacute; de pagar un alquiler tan excesivo que deber&iacute;a considerarse usura. La posibilidad de alquilar a precios no abusivos existe, pero no la utiliza ni el modesto due&ntilde;o de un trastero. El &uacute;ltimo argumento es que la defensa de Maricarmen acabar&aacute; perjudicando a las otras Maric&aacute;rmenes que no encontrar&aacute;n quien las alquile. Sorpresa: eso ya est&aacute; pasando, con Maricarmen o sin ella, desde hace a&ntilde;os. Hay herederos como los caseros de Paquita, otra anciana con orden de desalojo de su casa del madrile&ntilde;o barrio de La Latina, deseando que esas viejas que han construido comunidad se larguen de una vez, a una residencia o al otro barrio, para trufar el suyo de pisos tur&iacute;sticos. El que no vea que puede ser el pr&oacute;ximo o pr&oacute;xima Maricarmen est&aacute; ciego de solemnidad. Los centros de las ciudades no pueden ser coto exclusivo de ricos, expats y turistas en busca de sensaciones y experiencias porque el 90 por ciento de los ciudadanos acabaremos en guetos, sin posibilidad de prosperar y sin movilidad social, viajando cada d&iacute;a a los barrios pudientes para trabajar y dar servicio. No solo se heredan los pisos, tambi&eacute;n la desigualdad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El p&aacute;nico que la movilizaci&oacute;n social ha causado en formaciones como Junts puede permitir al gobierno aprobar el decreto de vivienda que hab&iacute;a quedado enterrado. Quedan 48 horas para negociar, con la esperanza puesta en el pr&oacute;ximo martes y en un momento clave de final de legislatura. Si sale adelante tambi&eacute;n ser&aacute; culpa de Maricarmen, y su dignidad y lucha de a&ntilde;os para que no la echen de su casa y de su vida.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/culpa-maricarmen_129_13540726.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Sep 2026 21:06:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La culpa es de Maricarmen]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maricarmen,Desahucios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cucarachas para los buitres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/cucarachas-buitres_129_13540777.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5d71118b-7700-458c-ae80-aebf10ec511f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1147y977.jpg" width="1200" height="675" alt="Cucarachas para los buitres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mari Carmen nos ha enseñado que funciona la presión social. Que si conocemos el nombre de los buitres que se esconden tras un fondo, sicav o pyme vamos a organizarnos para señalarlos, presionarlos y hacerles la vida igual de jodida que ellos se la quieren hacer a quienes pueden perder sus casas</p><p class="subtitle">Las súplicas que ignoró Urbagestión antes del desahucio de Maricarmen: “Os ruego, por favor, que escuchéis la propuesta”
</p></div><p class="article-text">
        Un periodista contaba en Onda Cero que Ricardo Alonso Fern&aacute;ndez y Fernando Alonso Fuentes, los buitres que han desahuciado a Mari Carmen, estaban devastados porque cre&iacute;an que su empresa ir&iacute;a a la quiebra por la mancha de reputaci&oacute;n. Estaban asustados porque no paraban de recibir correos y llamadas que le ten&iacute;an la centralita colapsada y que hasta recibi&oacute; en la sede de la empresa el obsequio de una caja de animales vivos que inclu&iacute;a cientos de cucarachas. Al fin y al cabo no solo de Maric&aacute;rmenes se alimentan los buitres e igual necesitan m&aacute;s prote&iacute;na. 
    </p><p class="article-text">
        Gente a la que quiero mucho y que se encuentra de baja m&eacute;dica se ha dedicado estos d&iacute;as a llamar todo el tiempo a la empresa de los dos buitres desde la cama, a inundarlos de correos, a darles por saco lo que le ha permitido su situaci&oacute;n porque no pod&iacute;a a ir a manifestarse a su empresa. No son bots, son gente indignada que ha realizado un ejercicio de activismo para demostrar que somos muchos los que estamos dispuestos a hacerles sudar sangre a quienes crean que pueden hacer lo que quieren, destruir la vida de la gente humilde y continuar con sus negocios de mierda sin que les genere ning&uacute;n coste. 
    </p><p class="article-text">
        Los dos empresarios, los dos buitres, tuvieron miedo, solo un poco del que han hecho pasar estos a&ntilde;os a Mari Carmen y lanzaron un comunicado para decir que igual ahora s&iacute; dejaban que se quede a vivir en esa casa con un alquiler normal. Es tarde. Ya sabemos lo que pretenden cuando el miedo los ha acongojado, cuando se ha empezado a hablar de expropiarles el inmueble. Se cre&iacute;an que esta iba a ser otra vez m&aacute;s de esas que suceden con normalidad en la que pod&iacute;an humillar y machacar a una pobre mujer indefensa dej&aacute;ndole sin su techo. Se pensaban que era rutina, que mandar&iacute;an a la polic&iacute;a a dar hostias, que le dejar&iacute;an en la calle con los recuerdos de los &uacute;ltimos 70 a&ntilde;os y su cuerpo maltrecho en una silla de ruedas y que podr&iacute;an seguir con su miserable negocio esperando sacar beneficio del inmueble y seguir buscando otra vivienda con alg&uacute;n inquilino muerto de hambre dentro para comprarlo m&aacute;s barato, cambiarle las condiciones el alquiler de manera unilateral, joderle la vida y as&iacute; seguir girando la rueda de los beneficios a costa de la vida de la clase trabajadora. Pero esta vez no, esta vez nos ha encontrado organizados, valientes y con la rabia enquistada entre los dientes. 
    </p><p class="article-text">
        El Sindicato de Inquilinas tiene la capacidad de canalizar el miedo, la frustraci&oacute;n, el odio y la incertidumbre hacia la acci&oacute;n pol&iacute;tica y la autodefensa. La mayor&iacute;a de gente que est&aacute; a punto de perder su vivienda llama a esa puerta desesperada por encontrar alguna salida colectiva a su infierno individual. Y el sindicato se lo proporciona y cada vez tiene m&aacute;s fuerza. Ahora hay muchos rentistas, desalmados, propietarios, grandes o peque&ntilde;os, que saben que como se les ponga en frente esa masa colectiva que es el inquilinato organizado tiene que tener mucho miedo porque van a poner su cuerpo, van a tener un ej&eacute;rcito de hormigas tocacojones y van a se&ntilde;alarlos en sus propias casas y empresas. 
    </p><p class="article-text">
        Mari Carmen nos ha ense&ntilde;ado que funciona la presi&oacute;n social. Que si conocemos el nombre de los buitres que se esconden tras un fondo, sicav, pyme o su puta madre con siglas, vamos a organizarnos para se&ntilde;alarlos, presionarlos y hacerles la vida igual de jodida que ellos se la quieren hacer a quienes pueden perder sus casas. Vamos a ense&ntilde;ar vuestros nombres, vuestras caras, vamos a seguiros all&aacute; donde teng&aacute;is la empresa, os vais a quedar sin ese anonimato que os protege del mismo modo que hac&eacute;is que toda Espa&ntilde;a vea la intimidad desnuda de personas como Maricarmen. Os lo vais a tener que pensar dos veces antes de poneros enfrente del hartazgo de aquellas personas a las que despoj&aacute;is de todo. 
    </p><p class="article-text">
        Ser unos buitres no os va a salir a cuenta, ser un canalla no va a valer la pena y antes de que invirt&aacute;is para comprar una casa con un inquilino dentro tendr&eacute;is que meter en la cuenta de resultados lo que os va a costar limpiar las oficinas de cucarachas y el precio para el abogado que vais a usar para perseguir a los miles de ciudadanos que vais a tener detr&aacute;s haci&eacute;ndoos entender que cuando toc&aacute;is a uno toc&aacute;is a todos. Ya que la clase pol&iacute;tica no es capaz de dar soluci&oacute;n a las exigencias de quienes pueden perderlo todo vamos a hacer que esas empresas que quieren ganar dinero con la miseria ajena tengan que valorar si es conveniente tocar a otra Maricarmen, porque igual es el &uacute;ltimo negocio que hacen. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Maestre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/cucarachas-buitres_129_13540777.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Sep 2026 21:06:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cucarachas para los buitres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maricarmen,Vivienda,Fondos buitre]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una inversión está más protegida que tu abuela]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/inversion-protegida-abuela_129_13540537.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/69a01c29-74d6-40ae-bf33-0253195a71c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x225y132.jpg" width="1200" height="675" alt="Una inversión está más protegida que tu abuela"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La única manera en que los dirigentes del PP o Junts pueden contrariar a sus votantes es ocultando el problema de la vivienda: por eso hablan de okupas e 'inquiokupas' y no de desahucios. Maricarmen acabó en una escena de Ken Loach y el país entero se conmocionó
</p></div><p class="article-text">
        Era una historia de Ken Loach, protagonizada por alguien peque&ntilde;o e indefenso golpeado en los huesos por el sistema: porque el porcentaje de discapacidad se quedaba corto, la fecha del contrato no entraba en el plazo correcto y, sobre todo, los buitres hab&iacute;an decidido ensa&ntilde;arse. Los personajes de Loach son maltratados hasta la extenuaci&oacute;n por gente sin cara. El agotamiento dio con Maricarmen en el hospital. Confieso que estaba convencida de que no ocurrir&iacute;a. Pens&eacute; que a la jueza se le ablandar&iacute;a el coraz&oacute;n, o que las instituciones presionar&iacute;an. Pero no. Acab&oacute; mal, como las pel&iacute;culas de Ken Loach.
    </p><p class="article-text">
        Para los pol&iacute;ticos hay un momento arriesgado: cuando la realidad entra en escena por la fuerza. Los partidos se esfuerzan en imponer en la agenda los temas m&aacute;s convenientes y el marco de discusi&oacute;n m&aacute;s favorable. El desahucio de Maricarmen es la realidad haciendo saltar por los aires todo c&aacute;lculo narrativo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace m&aacute;s de 15 a&ntilde;os, cuando el 15M ocup&oacute; las plazas, el debate sobre la vivienda se centraba en los desahucios. Poco despu&eacute;s vimos c&oacute;mo se forzaba la narrativa de la <em>okupaci&oacute;n</em> para hablar de vivienda. Hab&iacute;a mucho inter&eacute;s pol&iacute;tico y medi&aacute;tico en convencernos de que el gran problema era ese. Faltaban los hechos: 25.000 desahucios anuales, frente a 15.000 denuncias de ocupaci&oacute;n. Con una gran diferencia: los desahucios son el eslab&oacute;n m&aacute;s violento del problema de los precios de la vivienda, que condiciona a millones de personas. Tambi&eacute;n fue una gran oportunidad de negocio para las aseguradoras y los vendedores de alarmas.
    </p><p class="article-text">
        La realidad de los desahucios ha regresado, pero no seguimos en el mismo sitio, sino en uno peor: hemos dado muchas vueltas, hemos perdido 15 a&ntilde;os y mucha gente est&aacute; sufriendo. Que se vea esta realidad incomoda a muchos, porque da igual que uno sea izquierdista o de derechas: los desahucios, sobre todo de gente vulnerable, nos averg&uuml;enzan. No constituyen un modelo conservador de sociedad, sino un modelo cruel, con el que casi nadie se identifica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En las encuestas del CIS, la vivienda figura como problema grave, primero o segundo, incluso entre quienes se ubican en el 6 y el 7 ideol&oacute;gico, es decir, derecha y centro-derecha. La &uacute;nica manera en que los dirigentes del PP o Junts pueden contrariar a sus votantes es reenmarcando el problema de la vivienda: por eso hablan de <em>okupas </em>e<em> inquiokupas</em>.
    </p><p class="article-text">
        Maricarmen acab&oacute; en una escena de Ken Loach, saliendo de su casa en camilla, y el pa&iacute;s entero se conmocion&oacute;. En su rostro cristaliz&oacute; la pregunta que a&uacute;n nos estamos haciendo todos: &iquest;vivimos en un pa&iacute;s donde, legalmente -y esta legalidad es lo m&aacute;s siniestro-, se protege m&aacute;s la inversi&oacute;n de dos se&ntilde;ores que a una se&ntilde;ora de 87 a&ntilde;os con un 50% de discapacidad?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Salvo gente como Ayuso y Milei, casi nadie quiere vivir en un pa&iacute;s as&iacute;. Pero esa es la realidad que ha quedado al descubierto esta semana: no queremos vivir en un pa&iacute;s que protege m&aacute;s una inversi&oacute;n que a nuestra abuela. Y eso multiplica la presi&oacute;n sobre todos los partidos para alcanzar un acuerdo. El PSOE y Sumar se sienten urgidos a aprobar un decreto ley el pr&oacute;ximo martes y, en las semanas siguientes, el resto de los partidos tendr&aacute;n que pronunciarse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El mismo d&iacute;a del desahucio de Maricarmen, la prensa pregunt&oacute; a Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o sobre ello: &ldquo;Vengo a otra cosa&rdquo;, dijo. Lo malo con Feij&oacute;o es que no sabemos bien a qu&eacute; ha venido. Con Ayuso no hay duda: vino a continuar dando guiones a Ken Loach mediante la operaci&oacute;n en la que lleva m&aacute;s de una d&eacute;cada el PP de Madrid. Vendieron casi 5.000 viviendas p&uacute;blicas a fondos buitre en 2012 y 2013. El efecto llamada fue inmediato: desde entonces en el cielo de Madrid sobrevuelan gentes sin rostro que no nos ven como una ciudad con personas dentro, sino como un recurso a explotar.
    </p><p class="article-text">
        Somos un pa&iacute;s que avanza cuando los medios humanizan un problema complejo. Ocurri&oacute; con el asesinato de Ana Orantes en 1997. Su muerte oblig&oacute; a mirar una realidad violenta que el juez hab&iacute;a ordenado legalmente. Espero que la desgracia de Maricarmen surta el mismo efecto. Y esto vale para el Gobierno progresista: si ha venido a algo es a solucionar este problema.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene Lozano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/inversion-protegida-abuela_129_13540537.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Sep 2026 21:06:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una inversión está más protegida que tu abuela]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Desahucios,15M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aplicar las leyes con entusiasmo y violencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/aplicar-leyes-entusiasmo-violencia_129_13538018.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a29f2f60-19d5-4a48-8c0c-663bae8350a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1131y814.jpg" width="1200" height="675" alt="Aplicar las leyes con entusiasmo y violencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ley permite desahuciar a Maricarmen, evidentemente. Lo que no hace la ley es obligar a desahuciarla, ni que haya que hacerlo pase lo que pase y caiga quien caiga; la ley solo abre una puerta, pero cruzarla o no es cosa de cada uno; en ese trecho que va de lo que se puede hacer a lo que uno decide hacer es donde cada cual se retrata</p></div><p class="article-text">
        Uno de los mantras que m&aacute;s he escuchado acerca del desahucio de la se&ntilde;ora Maricarmen es que la situaci&oacute;n de su alquiler estaba &ldquo;fuera de derecho&rdquo;. No segu&iacute; el caso desde el principio, pero cuando estuve leyendo los pormenores de lo que hab&iacute;a ocurrido en torno a su piso del barrio de Retiro pens&eacute; que, s&iacute;, seguramente y sobre el papel, el alquiler que la se&ntilde;ora, recordemos, de ochenta y siete a&ntilde;os, estaba pagando, no se ajustaba a derecho; cosa de la que, por otro lado, tampoco estoy seguro porque no soy jurista.
    </p><p class="article-text">
        Como es evidente, tengo est&oacute;mago, coraz&oacute;n y alma y, por m&aacute;s que Urbagesti&oacute;n, con la ley en la mano, pueda tener raz&oacute;n en que el piso es suyo y puede disponer de &eacute;l como quieran, no me entra en la cabeza c&oacute;mo alguien puede dormir tranquilo despu&eacute;s de sacar en camilla a una se&ntilde;ora de ochenta y siete a&ntilde;os de la casa en la que ha vivido setenta; una casa a la que lleg&oacute; a mediados de los a&ntilde;os cincuenta con un contrato firmado por su padre y de la que se ha largado a mediados de los dos mil veinte con una sentencia firmada por una jueza. Entre ambas firmas cabe un pa&iacute;s entero.
    </p><p class="article-text">
        Menos todav&iacute;a me entra en la cabeza los que lo aplauden desde fuera, los que defienden a capa y espada a los propietarios y, en &uacute;ltimo pero no menos miserable lugar, los que frivolizan con el drama de esta se&ntilde;ora. Hay que elegir y ser coherentes: o &ldquo;prioridad nacional&rdquo; o &ldquo;yo a esa vieja no la conozco&rdquo;. Hay toda una cadena de desalmados, que empieza por quien solicita el desahucio, pasa por quien lo firma, quien se pone un uniforme de polic&iacute;a y lo ejecuta, y acaba con quien lo jalea en Twitter. Esa gente tiene un argumento, y ese argumento es la ley. La ley es la ley, dicen, con la satisfacci&oacute;n del que acaba de encontrar la frase que le ahorra todas las dem&aacute;s; es un argumento lapidario que aparece para cerrar la conversaci&oacute;n, como un salvoconducto con el que uno puede atravesar un desahucio sin mancharse los zapatos y sin tener que preguntarse &mdash;porque pa' qu&eacute;&mdash; qu&eacute; va a ser de una se&ntilde;ora con una pensi&oacute;n de 1.300 euros en el Madrid de hoy en d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Porque, adem&aacute;s, la ley permite desahuciar a Maricarmen, evidentemente. Lo que no hace la ley es obligar a desahuciarla, ni que haya que hacerlo pase lo que pase y caiga quien caiga; la ley solo abre una puerta, pero cruzarla o no es cosa de cada uno; en ese trecho que va de lo que se puede hacer a lo que uno decide hacer es donde cada cual se retrata. Porque no es lo mismo cumplir la ley a rega&ntilde;adientes y sabiendo que algo falla en el sistema, que presentarte voluntario para aplicarla o jalearla, con entusiasmo y violencia, a cada m&iacute;nima ocasi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Lo curioso es que, durante siete d&eacute;cadas, la ley ha estado de lado de Maricarmen, pero ahora los devotos de la legalidad, que adem&aacute;s, por lo que sea, son todos de derechas, han estado calificando su contrato de renta antigua de chollo injusto; la ley se ha vuelto sagrada y perfecta el d&iacute;a en que empez&oacute; a jugar a favor del propietario. Pasa la misma cosa cuando la norma se inclina, aunque sea un poquito, hacia el lado de los que menos tienen: un tope &mdash;legal&mdash; a los precios del alquiler es intervencionismo; si un comit&eacute; de la ONU cuyas resoluciones Espa&ntilde;a se ha comprometido a atender pide que se suspenda un desahucio, es una injerencia o papel mojado; si se prorroga una moratoria para familias vulnerables, es un regalo a los okupas. En esos casos, da igual. La ley solo es la ley cuando jode a los de siempre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aldo Conway]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/aplicar-leyes-entusiasmo-violencia_129_13538018.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Sep 2026 20:36:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Aplicar las leyes con entusiasmo y violencia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El triunfo de la dignidad y la presión social]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/triunfo-dignidad-presion-social_129_13538925.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/18887350-28b1-4f45-a11b-c6f09103f7fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x692y359.jpg" width="1200" height="675" alt="El triunfo de la dignidad y la presión social"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La gente indignada por el desahucio de Mari Carmen parece haber llegado al límite de lo soportable. Ha sido tal el impacto que los propietarios buscan rectificar pero la bola ya ha salido y no será fácil pararla porque contiene demandas irrenunciables ya </p></div><p class="article-text">
        Nos dej&oacute; petrificados, indignados, conmovidos. La dignidad de Mari Carmen, la anciana desahuciada a los 87 a&ntilde;os del que ha sido su hogar durante casi toda su vida. Su padre le dijo que no se rindiera nunca. Y ella, a pesar de su dolor, contagiaba su fortaleza&nbsp;incluso sentada en una silla de ruedas dado que las piernas ya no la sostienen. Lo cierto es que el impacto de este desahucio ha movido voluntades como nunca, aqu&iacute; y fuera. Medio mundo sabe lo ocurrido con ella, lo han contado las principales cabeceras internacionales y ha protestado hasta la relatora de la ONU que hab&iacute;a pedido proteger a la anciana espa&ntilde;ola y ha censurado a la jueza que ejecut&oacute; la orden de desalojo. Ha tenido tal efecto que l<a href="https://www.eldiario.es/economia/urbagestion-ofrece-ahora-ayuntamiento-madrid-piso-maricarmen-desahuciarla_1_13538741.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">os due&ntilde;os de Urbagesti&oacute;n, dos primos leoneses, se retractaban y ofrec&iacute;an este viernes al Ayuntamiento de Madrid el piso de Mari Carmen para que le implemente un alquiler social</a>. Y tras haber rechazado incluso cobrar el abusivo total que ped&iacute;an, facilitado por personas que fueron a parar el desahucio. El Ayuntamiento de Madrid rechaza la oferta de Urbagesti&oacute;n para el piso de Maricarmen, porque dice no cumple los requisitos necesarios, pero se abre una mediaci&oacute;n. Suena a hueca la oferta. Pero la bola ya ha salido y no va a ser f&aacute;cil pararla porque  contiene razones irrenunciables ya. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Por ejemplo y no es en absoluto accesorio: un fallo grave de la operaci&oacute;n ha sido permitir abusos como los ejecutados por la polic&iacute;a nacional contra los activistas que intentaban parar el desahucio, de gran violencia en algunos momentos. Hasta personas que pasaban por all&iacute; <a href="https://twitter.com/manelmarquez/status/2103176845642666320" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sufrieron un trato inadmisible</a>. La delegaci&oacute;n del Gobierno en Madrid ha abierto una investigaci&oacute;n, dice. Aqu&iacute; hay un ministro que sobra, Grande Marlaska, tambi&eacute;n por acciones impropias de la polic&iacute;a en Ceuta. E igualmente Margarita Robles, por las palizas de militares a migrantes en la ciudad aut&oacute;noma, <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/videos-confirman-palizas-militares-migrantes-ceuta_1_13536621.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acreditados en los videos que ha ofrecido en primicia elDiario.es</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Frente a todo eso, y movidos por el desahucio de Maricarmen, lo llamativo -y alentador- es que hay miles de j&oacute;venes entre quienes le han mostrado su apoyo en las calles. No todos son, ni mucho menos, alevines de fascistas como gusta destacarse. Estos comprenden el problema de la vivienda porque tambi&eacute;n lo sufren, y afortunadamente parece que han encontrado en Mari Carmen un motivo para no rendirse. La empat&iacute;a y la humanidad tambi&eacute;n cuentan y es reconfortante comprobarlo.
    </p><p class="article-text">
        Hay una serie de puntos b&aacute;sicos en el marco general de la vivienda. Espa&ntilde;a apost&oacute; siempre por situarla como un producto de mercado, sujeto a especulaciones, que como un bien social. A diferencia de otros pa&iacute;ses europeos, por cierto. Tambi&eacute;n por la propiedad frente al alquiler, porque &ldquo;alquilar es tirar el dinero&rdquo;, se dec&iacute;a. Hasta que se ha ido imponiendo la codicia del lucro m&aacute;ximo, abierto a todo tipo de inversionistas, usureros y agiotistas y ya es inaccesible tanto comprar como alquilar. Al tiempo, convert&iacute;an las ciudades, sobre todo el centro, en parques tem&aacute;ticos para turistas expulsando a los vecinos de toda la vida. Con el benepl&aacute;cito o el dejar hacer de la pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Tarea ardua revertir semejante dislate, con tanto dinero y poder detr&aacute;s. Pero se impone hacerlo. Y existen ya quienes se han propuesto conseguirlo, tanto pol&iacute;ticos como sus votantes. Nueva York ha apostado por ello eligiendo a Zohran Mamdani. Y Berl&iacute;n, esa isla en medio de la propia Alemania. Siempre fue diferente tambi&eacute;n en esto. 
    </p><p class="article-text">
        Miguel &Aacute;ngel Garc&iacute;a, corresponsal de TVE en Berl&iacute;n entonces, elabor&oacute; una excelente informaci&oacute;n en el verano de 2011 ante la fuerte demanda de vivienda que se estaba dando en la capital alemana, incluso por parte de espa&ntilde;oles. Elena Noman, de inmobiliaria Brickberlin, declaraba: &ldquo;Por el precio de una plaza de garaje en una ciudad como Madrid o Barcelona de 30.000 &oacute; 50.000 euros, te compras un apartamento en Berl&iacute;n&rdquo; y &ldquo;por el precio de un piso bien ubicado en una zona buena de Madrid o Barcelona, aqu&iacute; te compras un edificio completo&rdquo;. Lo mostraba con un ejemplo gr&aacute;fico: acababa de vender una vivienda de 50 m2 a un inversor espa&ntilde;ol. Esa vivienda estaba ya alquilada por 550 euros al mes, aportando una rentabilidad anual bruta del 10%.
    </p><p class="article-text">
        La candidata de Die Linke, la izquierda, Elif Eralp, acaba de ganar las elecciones en Berl&iacute;n con las expropiaciones de vivienda a grandes tenedores inmobiliarios como bandera, habla de propietarios de m&aacute;s de 3.000 viviendas, que los hay. Por supuesto con indemnizaciones. El 80% de los berlineses viven de alquiler y tambi&eacute;n han padecido un brutal aumento de sus mensualidades. 
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, el canciller Merz, el gran derrotado, el que est&aacute; hundiendo a la conservadora CDU a niveles no conocidos por el partido, se ha revuelto como suele hacerlo el establishment y acelera una ley para detener las pretensiones de Die Linke. Los socialdem&oacute;cratas alemanes est&aacute;n con &eacute;l. El debate est&aacute; siendo duro estos d&iacute;as, pero Die Linke afirma que &ldquo;el Gobierno federal no lograr&aacute; imponer la prohibici&oacute;n de las expropiaciones&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
           Se puede. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2103225661246644368?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Y, si les parece &ldquo;muy fuerte&rdquo; la expropiaci&oacute;n -que no deber&iacute;a para determinados casos-,  se ha de&nbsp;implementar una legislaci&oacute;n que al menos acabe con los abusos en los desahucios. De propietarios particulares grandes tenedores, de fondos buitre sin duda y de bancos, pero otra vez nos topamos con el trato reverencial del que gozan por parte de los pol&iacute;ticos. No reflexionamos sobre el hecho de que, si cuesta lograr mayor&iacute;as sobre vivienda, es porque una buena parte del Congreso entiende que su p&uacute;blico electoral est&aacute; con los especuladores. Y habr&iacute;a que ser mucho m&aacute;s consciente de lo que se vota, y m&aacute;s coherente. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Y no digamos en las Comunidades Aut&oacute;nomas. Cuando Ayuso habla con desprecio del caso de Mari Carmen -a quien ni siquiera cit&oacute; por su nombre-, una anciana m&aacute;s de quien prescindir, por cierto, es porque tiene muy claro para qui&eacute;n gobierna. Al parecer, muchos de sus votantes, no. Esto de 2025 lo repite cuando tiene ocasi&oacute;n, de hecho estuvo en una reuni&oacute;n de fondos buitre la v&iacute;spera del desahucio de Mari Carmen con similar discurso. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/1977283033440174399?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Vivimos, a otros niveles, en un c&iacute;rculo vicioso. Si por las medidas de este Gobierno, sociales -nada radicales-, est&aacute;n haciendo al mandato de Aznar lo que pueden hacer quienes disponen de poder desestabilizador, y sufrimos una amenaza permanente de golpe de mano, &iquest;se puede ir m&aacute;s?
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, y se debe. Algunos lo intentan, y ya empieza a ser un clamor en la sociedad reclamarlo. Esas calles que se siguen llenando de gente indignada por el desahucio de Mari Carmen parecen haber llegado al l&iacute;mite de lo soportable. Y hay m&aacute;s signos de hartazgo incluso a altos niveles. No es ninguna an&eacute;cdota que la Asamblea general de la ONU casi se vaciara cuando iba a tomar la palabra el genocida Netanyahu.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2103185001810444636?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Algo s&iacute; est&aacute; ocurriendo y no sabemos si va a ser una actitud permanente de fuerza o algo que logren disolver los pol&iacute;ticos del sistema y los esbirros medi&aacute;ticos que trabajan para ellos que bien a fondo se emplean. Est&aacute; por ver si es el hartazgo extremo irrenunciable o volver&aacute; a ser apaciguado. As&iacute; lo han hecho otras veces. Desde luego, dudosamente la rectificaci&oacute;n de Urbagesti&oacute;n -caso de concretarse en t&eacute;rminos efectivos que en este momento est&aacute; bastante en duda- va a parar la indignaci&oacute;n desatada, hasta que no se resuelvan los problemas existentes.  Lo cierto es que afectan a muchas m&aacute;s personas. Hay desahucios todos los d&iacute;as, y dificultades para adquirir o alquilar una vivienda. Y es un tema de imprescindible y urgente soluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Con gran dolor por su parte, partiendonos el coraz&oacute;n a muchos verla abandonar su hogar, el detonante ha sido esa anciana de voluntad f&eacute;rrea, valiente como se es cuando se tienen muchos a&ntilde;os bien vividos, con coherencia precisamente. Ojal&aacute; vuelva en efecto a su casa, y le ayuden a limpiar el polvo mugriento que dej&oacute; su violenta expulsi&oacute;n. Y ojal&aacute; la pol&iacute;tica se dirija de verdad al bienestar de las personas. Ayuda el seguir en la brecha.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa María Artal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/triunfo-dignidad-presion-social_129_13538925.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Sep 2026 20:36:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El triunfo de la dignidad y la presión social]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Desahucios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La fórmula Mamdani]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/formula-mamdani_129_13535707.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/07aa6483-4d3d-42d9-bc0b-6f03a94c707f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x944y394.jpg" width="1200" height="675" alt="La fórmula Mamdani"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El héroe de la izquierda en Estados Unidos y en Europa no ha gastado su tiempo en insultar a rivales políticos –y tiene muchos– ni a los fondos buitre, sino en actuar más allá de las palabras y sin dejarse atar por las etiquetas</p><p class="subtitle">Trump visita a Mamdani en Nueva York: “Espero que llegue a ser un gran alcalde, tiene un gran potencial”</p></div><p class="article-text">
        El encuentro <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-visita-mamdani-nueva-york-espero-llegue-gran-alcalde-gran-potencial_1_13527538.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta semana de Zohran Mamdani y Donald Trump</a> fue de nuevo entre extra&ntilde;o e hipnotizador. La habilidad de flautista de Hamel&iacute;n del alcalde de Nueva York para gestionar el ego y la ira del presidente de Estados Unidos es digna de estudio. Pero hab&iacute;a algo importante m&aacute;s all&aacute; del espect&aacute;culo. Mientras sorteaba las preguntas sobre los ataques a la prensa y su relaci&oacute;n con Trump, Mamdani ten&iacute;a un foco claro, que repet&iacute;a sin parar: Sunnyside Yard.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sunnyside Yard, en Queens, en Nueva York, es el patio ferroviario m&aacute;s concurrido de Estados Unidos y tambi&eacute;n el nombre de un sue&ntilde;o urban&iacute;stico que puede definir el pr&oacute;ximo cap&iacute;tulo de la ciudad. El proyecto complejo y costoso, que requiere enterrar las v&iacute;as, necesita la autorizaci&oacute;n y la ayuda del Gobierno federal. Mamdani asegura que puede haber m&aacute;s de 12.000 viviendas asequibles en un nuevo barrio con parques, escuelas y cl&iacute;nicas. Necesita permisos y dinero del Gobierno para un plan de 21.000 millones de d&oacute;lares que ha despertado entusiasmo y escepticismo en el distrito.
    </p><p class="article-text">
        Vaya como vaya este proyecto, desde que lleg&oacute; al ayuntamiento en enero <a href="https://www.eldiario.es/cultura/debate-abundancia-debe-izquierda-atajar-problema-vivienda-ganar-elecciones_1_12803142.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mamdani tiene el foco claro: la vivienda</a>. Y, para ello, una de sus apuestas es construir m&aacute;s, no solo poner m&aacute;s impuestos a los propietarios m&aacute;s ricos -que tambi&eacute;n- o proteger a los inquilinos m&aacute;s vulnerables -que sin duda-. De hecho, algunas de sus iniciativas clave est&aacute;n dirigidas a la construcci&oacute;n, sea utilizando terrenos p&uacute;blicos, sea financiando a promotores inmobiliarios que construyen viviendas asequibles o sea recortando burocracia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El h&eacute;roe de la izquierda en Estados Unidos y en Europa no ha gastado su tiempo en insultar a rivales pol&iacute;ticos &ndash;y tiene muchos&ndash; ni a los fondos buitre, sino en act&uacute;ar m&aacute;s all&aacute; de las palabras, hasta d&oacute;nde puede y sin dejarse atar por las etiquetas. Su foco es construir, tambi&eacute;n con empresas privadas, y hacer pagar m&aacute;s impuestos a quien m&aacute;s puede y sobre todo a quien m&aacute;s da&ntilde;o ocasiona a los vecinos, incluidos los fondos que quieran hacer negocio a toda costa con la vivienda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mamdani, como casi cualquiera en pol&iacute;tica p&uacute;blica que se arremanga, sabe que no es ni f&aacute;cil ni inmediato resolver el problema de la vivienda en una gran y deseada ciudad. Y a la vez que hay que ponerse a ello, con paciencia y proyectos que tal vez den fruto cuando otros est&eacute;n en el poder. Todav&iacute;a es dif&iacute;cil saber si conseguir&aacute; aliviar, cu&aacute;ndo y cu&aacute;nto el agujero en la vida de la gran ciudad, pero la prioridad est&aacute; clara. No valen excusas sobre la falta de competencias o lo malo que es el de enfrente (y mira que tiene argumentos).
    </p><p class="article-text">
        Le gusta hablar del arreglo de <a href="https://www.nytimes.com/2026/09/19/nyregion/mamdani-management-report.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">229.000 baches</a> en el &uacute;ltimo a&ntilde;o, un 27% m&aacute;s que en el mismo periodo del a&ntilde;o anterior. &ldquo;La pol&iacute;tica de los baches va a devolverle a los neoyorquinos la confianza en su Gobierno&rdquo;, dec&iacute;a una portavoz hace unos d&iacute;as. &ldquo;Si no podemos arreglar las cosas peque&ntilde;as, &iquest;c&oacute;mo van los neoyorquinos a confiar en nosotros para arreglar las grandes?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las grandes requieren m&aacute;s tiempo, pero Mamdani tambi&eacute;n ha acelerado el n&uacute;mero de viviendas asequibles y ha ofrecido m&aacute;s plazas para personas que viv&iacute;an en la calle.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El insulto y la simplificaci&oacute;n en los que viven instalados pol&iacute;ticos de todo pelaje en Espa&ntilde;a pueden servir para movilizar a los m&aacute;s fieles, incluso para ganar elecciones. Pero no resolver&aacute;n los problemas m&aacute;s graves, que se hacen bola y estallan de la manera m&aacute;s inesperada y a menudo a favor del autoritarismo. Eso es lo que ha entendido y pone en pr&aacute;ctica Mamdani.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las sonrisas, la cercan&iacute;a y el saber estar del alcalde socialista ayudan a que amigos y enemigos bailen a su son. Pero lo que determinar&aacute; su &eacute;xito o su fracaso son las acciones concretas, sobre todo para lo que m&aacute;s afecta a la vida diaria e inmediata de las personas. Por eso no para. Por eso hace lo que haga falta con una concentraci&oacute;n impecable en el objetivo. Los imitadores pueden tomar nota.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Ramírez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/formula-mamdani_129_13535707.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Sep 2026 20:29:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La fórmula Mamdani]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estados Unidos,Nueva York,Vivienda,Zohran Mamdani]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La desnutrición moral que el PP aplaude]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/desnutricion-moral-pp-aplaude_129_13535839.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/813bfdc6-139e-41af-bea6-d7ad13283e2a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1374y344.jpg" width="1200" height="675" alt="La desnutrición moral que el PP aplaude"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ovación casi unánime que la popular Ana Vázquez recibió de sus compañeros de grupo parlamentario tras exhibir un bote de gas pimienta convierte una abyecta acción individual en un problema de partido. Más aún cuando ha trascendido que la dirección del PP conocía sus intenciones y nadie la disuadió de un disparate que podría tener consecuencias penales</p><p class="subtitle">Qué dice la ley sobre el spray de gas pimienta que ha llevado la diputada del PP al Congreso</p></div><p class="article-text">
        Varias instalaciones clausuradas, m&aacute;s de una docena de intoxicados, entre 150 y 200 comidas tiradas a la basura, <a href="https://www.eldiario.es/politica/diputada-pp-introduce-spray-pimienta-congreso-fuerza-bronca-armengol_1_13530865.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una denuncia en comisar&iacute;a, una empleada </a>de baja m&eacute;dica durante una semana, una retah&iacute;la de versiones contradictorias y varias mentiras&hellip; Ni fue una performance, ni fue una an&eacute;cdota que mereciera una cerrada ovaci&oacute;n de la bancada popular, como captaron las c&aacute;maras del hemiciclo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo de la diputada del PP Ana V&aacute;zquez, que nunca se caracteriz&oacute; ni por su exquisitez sem&aacute;ntica ni por sus amables formas, merece, adem&aacute;s de la m&aacute;s contundente sanci&oacute;n de cuantas prev&eacute; el Reglamento de la C&aacute;mara Baja, el oprobio de sus correligionarios. No pasar&aacute;. Todos p&iacute;an en privado contra la parlamentaria gallega, pero ninguno se atreve a hacerlo en p&uacute;blico. Por cobard&iacute;a o por una mal entendida lealtad a las siglas.
    </p><p class="article-text">
        Que alguien como Ana V&aacute;zquez represente, en el Parlamento o en los plat&oacute;s de televisi&oacute;n, a un partido que aspira a regresar alg&uacute;n d&iacute;a al Gobierno de Espa&ntilde;a mancha al PP, mancha la pol&iacute;tica y mancha la democracia. <a href="https://www.eldiario.es/politica/pp-enreda-contradicciones-justificar-fiasco-gas-pimienta_1_13533206.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Entrar al hemiciclo con un bote de gas pimienta, exhibirlo alegremente desde el esca&ntilde;o</a>, mentir sobre su contenido y, despu&eacute;s, endosarle el marr&oacute;n a un subordinado que al manipularlo provoc&oacute; varias intoxicaciones y el cierre de algunas dependencias, refleja el grado de desnutrici&oacute;n moral que se puede alcanzar en la vida p&uacute;blica. Y tambi&eacute;n hasta d&oacute;nde la derecha est&aacute; dispuesta a llegar en su proceso de hermanamiento con Vox.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si los de Feij&oacute;o -porque el caso que nos ocupa solo les afecta a ellos- no est&aacute;n dispuestos a hacer una reflexi&oacute;n sobre la responsabilidad institucional que comporta ocupar un esca&ntilde;o y sobre los l&iacute;mites que no debieran&nbsp;cruzarse en una democracia parlamentaria es que han perdido todo sentido cr&iacute;tico y les importan un bledo las consecuencias de lo provocado por su infame diputada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ni han pedido perd&oacute;n ni exigir&aacute;n a Ana V&aacute;zquez que dimita y entregue el acta de diputada, que es lo que en buena l&oacute;gica corresponde. Cualquier partido que presume de defender las instituciones y la ley -y el PP lo hace hasta la n&aacute;usea- tendr&iacute;a que ser el primero en exigirlo. Pero en lugar de ello, los populares jalearon y ovacionaron la astracanada de su colega.
    </p><p class="article-text">
        V&aacute;zquez no es una diputada cualquiera, es secretaria nacional de Interior del PP, miembro de su Comit&eacute; Ejecutivo Nacional y la persona que G&eacute;nova 13 ha designado para que represente al partido en varios programas de televisi&oacute;n. Si Feij&oacute;o entiende que quien introduce en la C&aacute;mara un arma de defensa personal es un ejemplo a seguir, es que definitivamente ha renunciado a la palabra, a la pol&iacute;tica y a la decencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dicho de otro modo: el aplauso casi un&aacute;nime que recibi&oacute; Ana Bel&eacute;n V&aacute;zquez de sus compa&ntilde;eros de grupo parlamentario convierte una abyecta acci&oacute;n individual en un problema de partido, mucho m&aacute;s cuando ha trascendido que la direcci&oacute;n del PP conoc&iacute;a las intenciones de la diputada y nadie la disuadi&oacute; de semejante disparate.
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute; que esperar a conocer el atestado policial que los servicios de seguridad de la C&aacute;mara Baja entregar&aacute;n en breve al secretario general y a la Presidencia, adem&aacute;s de los informes de los servicios m&eacute;dicos y de otros departamentos del Parlamento que se vieron afectados. Luego, la Mesa, previsiblemente el pr&oacute;ximo martes, abordar&aacute;&nbsp;el asunto y determinar&aacute; la sanci&oacute;n que merece V&aacute;zquez, que debiera sin duda alguna ser la m&aacute;xima, de acuerdo al Reglamento.&nbsp;El art&iacute;culo 101 es claro y rotundo sobre los supuestos en que se puede determinar la suspensi&oacute;n &nbsp;temporal de&nbsp;la condici&oacute;n de diputado o diputada por razones disciplinarias. Y uno de ellos es &ldquo;cuando portare armas dentro del recinto parlamentario&rdquo;.&nbsp;Si no se aplicara este precepto, &iquest;qu&eacute; ser&iacute;a lo siguiente?
    </p><p class="article-text">
        Y ya, luego, que la diputada V&aacute;zquez se defienda en un hipot&eacute;tico proceso penal, que tampoco es descartable, ya que con una denuncia de por medio de una de las afectadas por el gas pimienta, el Congreso tendr&aacute; que dar traslado a la Fiscal&iacute;a del esperpento vivido esta semana en el Congreso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Palomera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/desnutricion-moral-pp-aplaude_129_13535839.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Sep 2026 20:29:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La desnutrición moral que el PP aplaude]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Congreso de los Diputados,PP - Partido Popular,Alberto Núñez Feijóo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No estoy llorando, es gas pimienta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/no-llorando-gas-pimienta_129_13536205.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/512c19af-8f65-47ed-a1a2-fed5c7661a37_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No estoy llorando, es gas pimienta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los últimos días el gas pimienta ha entrado de lleno en la conversación pública, para contento de los fabricantes de sprays, que están agotando existencias. En Ceuta, donde la crisis es azuzada por el alarmismo y los discurso de odio; en el desahucio de Maricarmen, donde la policía lo empleó contra activistas y vecinos; y en el Congreso, donde la diputada del PP y su torpe asistente montaron una charlotada digna de Mortadelo</p></div><p class="article-text">
        Alguien del PP que vierte gas pimienta en el Congreso, envenena el aire, y todo termina en gente llorando y con dificultad para respirar. Huyo de las met&aacute;foras f&aacute;ciles, pero esta es de las que no puedes rodear, te tropiezas con ella por mucho que quieras esquivarla. Necesit&aacute;bamos un s&iacute;mbolo de estos tiempos irrespirables y que mueven al llanto, y alguien le dio al botoncito: ffffsssssss...
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos d&iacute;as el gas pimienta ha entrado de lleno en la conversaci&oacute;n p&uacute;blica, para contento de los fabricantes de sprays que <a href="https://cadenaser.com/galicia/2026/09/24/se-incrementan-las-ventas-de-spray-pimienta-en-las-armerias-hemos-llegado-a-quedarnos-sin-stock-radio-lugo/?outputType=amp" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">est&aacute;n agotando existencias</a>. Empez&oacute; en Ceuta, donde la crisis fronteriza, azuzada por el alarmismo y los discursos de odio, ha llenado bolsos y algunas mochilas escolares con esta arma de autodefensa; pero tambi&eacute;n ha acabado en los ojos y v&iacute;as respiratorias de menores migrantes, <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/militares-rocian-gas-pimienta-menores-migrantes-ceuta-caminan-vuelven-comprar-comida_1_13531196.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rociado por militares</a>. El mismo gas irritante corri&oacute; alegremente durante el desahucio de Maricarmen, donde activistas y vecinos fueron <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/enorme-despliegue-policial-madrid-fondo-inversion-pueda-desahuciar-maricarmen_1_13530697.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tambi&eacute;n gaseados</a> por la polic&iacute;a, adem&aacute;s de arrastrados y apaleados. Y alcanz&oacute; las portadas y los memes cuando la diputada del PP y su torpe asistente <a href="https://www.eldiario.es/politica/pp-enreda-contradicciones-justificar-fiasco-gas-pimienta_1_13533206.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">montaron en el Congreso</a> una charlotada digna de Mortadelo: &ldquo;El caso del gas pimienta&rdquo;, se titula el tebeo, aunque Ib&aacute;&ntilde;ez lo rebautizar&iacute;a como &ldquo;El caso del gas boniato&rdquo;, en su estilo.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ah&iacute; la broma, que no es el gas de la risa. Hablamos de una sustancia t&oacute;xica que provoca llanto y asfixia, y que desde los lavabos del Congreso debe de haberse propagado por las calles y de paso por los medios, tertulias y redes sociales, de ah&iacute; las ganas de llorar que muchos tenemos, y lo irrespirable que se nos est&aacute; quedando el pa&iacute;s, el mundo, la vida.
    </p><p class="article-text">
        Ser&aacute; por el gas que nos pican tanto los ojos cuando vemos el desahucio de Maricarmen,&nbsp;que es un solo caso entre miles, pero que re&uacute;ne y representa todo lo que est&aacute; mal en la crisis de vivienda, de ah&iacute; su fuerza ic&oacute;nica y su capacidad movilizadora. Si a una mujer octogenaria y de salud delicada, la sacan por la fuerza una empresa, una juez y un ej&eacute;rcito de antidisturbios delante de las c&aacute;maras, qu&eacute; no sufrir&aacute;n quienes a diario pierden sus casas y acaban compartiendo piso o regresando con los padres a edades impropias, alquilando habitaciones que un d&iacute;a tampoco podr&aacute;n pagar, o viviendo en caravanas, tiendas de campa&ntilde;a y sitios peores. Y todo ello teniendo trabajo y n&oacute;mina, no quiero pensar d&oacute;nde acabar&aacute;n viviendo otros en peor situaci&oacute;n econ&oacute;mica. <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/economia/crisis-vivienda-lleva-personas-hogar-dormir-cementerios-ibiza-nichos-lapidas_1_13520482.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En un cementerio</a>, por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        Ser&aacute; tambi&eacute;n por el gas que nos pican los ojos y nos arde la garganta, no de pena sino de coraje, cuando leemos y o&iacute;mos todo lo que ayer mismo se dec&iacute;a sobre la propia Maricarmen pocas horas despu&eacute;s de desahuciada: &ldquo;quer&iacute;a vivir en el Retiro por 500 euros, as&iacute; yo tambi&eacute;n&rdquo;, &ldquo;no era precisamente una pobrecita&rdquo;, &ldquo;anda que no habr&aacute; ahorrado en tantos a&ntilde;os de alquiler barato&rdquo;, &ldquo;la se&ntilde;ora no quer&iacute;a irse a una residencia&rdquo;, &ldquo;la izquierda instrumentalizando el dolor&rdquo;, &ldquo;mucha pena, pero qu&eacute; pasa con el derecho a la propiedad privada&rdquo;, &ldquo;ahora algunos echan de menos las leyes franquistas&rdquo;, &ldquo;en qu&eacute; casoplones vive esa izquierda que se indigna tanto&rdquo;, &ldquo;utilizan a Maricarmen para tapar Ceuta&rdquo;&hellip; Y todo esto en medios y tertulias habituales, no hablo de redes sociales. Viendo la miseria e impiedad de algunos, es cuando adem&aacute;s de l&aacute;grimas y asfixia, me puede el asco. Ser&aacute; tambi&eacute;n por el gas pimienta ambiental.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isaac Rosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/no-llorando-gas-pimienta_129_13536205.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Sep 2026 20:29:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No estoy llorando, es gas pimienta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[PP - Partido Popular,Ceuta,Desahucios,Vivienda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Quién se cree Maricarmen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/cree-maricarmen_129_13536294.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/87152a32-87e8-464e-865b-02def6d564ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1175y763.jpg" width="1200" height="675" alt="Quién se cree Maricarmen"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras desahuciaban a Maricarmen, bastantes personas decían, con insondable humanidad, que cómo se le ocurría a una anciana pretender seguir viviendo por unos quinientos euros al mes enfrente del Retiro</p></div><p class="article-text">
        Mientras desahuciaban a Maricarmen en una camilla, la empresa Urbagesti&oacute;n Desarrollo e Inversi&oacute;n S.L rechazaba las alternativas que se hab&iacute;an planteado para evitar su salida. Hab&iacute;an recibido ofertas externas para asumir el alquiler de 2.650 euros, pero la cuesti&oacute;n no era ya cu&aacute;nto pod&iacute;a pagar Maricarmen (o quien lo hiciese por ella), sino cu&aacute;nto podr&iacute;a llegar a valer potencialmente la vivienda sin MariCarmen dentro.
    </p><p class="article-text">
        Mientras desahuciaban a Maricarmen, a poca distancia se celebraba en Madrid el gran encuentro internacional de inversi&oacute;n inmobiliaria &lsquo;The District&rsquo;. Era la primera vez que el evento se celebraba en Madrid y all&iacute; estaban invitados algunos de los principales l&iacute;deres y directivos del Real Estate, el nombre que se le da ahora al negocio inmobiliario para que parezca que los edificios son un valor sin vecinos. Me gusta lo de &lsquo;The District&rsquo; porque inevitablemente me recuerda a los distritos de &lsquo;Los juegos del hambre&rsquo;, con los que resulta sencillo establecer ciertas analog&iacute;as. Isabel D&iacute;az Ayuso afirmaba desde &lsquo;The District&rsquo; que ella est&aacute; en contra de intervenir los precios de la vivienda y a&ntilde;ad&iacute;a que cada vez m&aacute;s propietarios tienen miedo de poner sus viviendas en alquiler porque &ldquo;todos son problemas&rdquo;. No iba a tenerlos todos Maricarmen. Tambi&eacute;n hay que pensar en la angustia de ver subir el precio de la vivienda que te paga otro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras desahuciaban a Maricarmen, bastantes personas dec&iacute;an, con insondable humanidad, que c&oacute;mo se le ocurr&iacute;a a una anciana pretender seguir viviendo por unos quinientos euros al mes enfrente del Retiro. &iexcl;Nada menos que enfrente del Retiro! &iexcl;Qui&eacute;n se cree Maricarmen, acaso una nueva rica extranjera del barrio de Salamanca! Como si cuando su familia se mud&oacute; a ese piso, hace m&aacute;s de 70 a&ntilde;os, aquella zona fuese lo que es hoy, como si una mujer de 87 a&ntilde;os no deseara &uacute;nicamente seguir viviendo en el hogar de toda su vida y no en una residencia ajena a ella.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras desahuciaban a Maricarmen, la ministra de Vivienda explicaba que el Gobierno hab&iacute;a intentado mediar con la empresa propietaria y hab&iacute;an tratado de &ldquo;hacerles entender&rdquo;, como si fuese un ni&ntilde;o que deja los juguetes tirados por el sal&oacute;n. Que Isabel Rodr&iacute;guez suela apelar a la solidaridad o al entendimiento, all&iacute; donde se esperan leyes, alimenta bastante el hartazgo.
    </p><p class="article-text">
        Mientras desahuciaban a Maricarmen, V&iacute;ctor Soriano, asesor adscrito a la Secretar&iacute;a Primera del Senado, dec&iacute;a que &ldquo;Tener 87 a&ntilde;os no te da derecho a vivir a costa de otros en una vivienda noble de un barrio burgu&eacute;s&rdquo;. Hay afirmaciones que se explican solas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras desahuciaban a Maricarmen tambi&eacute;n hab&iacute;a otros desahucios, naturalmente. A pocos kil&oacute;metros tambi&eacute;n se desahuci&oacute; a David y a su hijo de un piso de obra social adquirido por un fondo buitre que ni siquiera se sent&oacute; con los vecinos. Ellos apenas merecieron espacio en la prensa porque a veces parece que necesitamos que una historia re&uacute;na circunstancias extraordinarias para recordar que las ordinarias (y los desahucios por desgracia lo son) est&aacute;n a la orden del d&iacute;a.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras desahuciaban a Maricamen, y a David a su hijo (entre otros), se dilu&iacute;a un poquito m&aacute;s el concepto de hogar. Porque cuando expulsan a alguien de su casa no lo expulsan solo de unas paredes con vigas, sino de todas sus referencias emocionales, su barrio, sus comercios, sus vecinos, su anclaje, sus recuerdos. Da la sensaci&oacute;n de que hemos perdido el concepto de &ldquo;hogar&rdquo;, convertido en &ldquo;vivienda&rdquo; y despu&eacute;s en &ldquo;activo&rdquo;. Y ya sab&eacute;is que los hogares tienen personas, mientras que los activos tienen rentabilidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras desahuciaban a Maricarmen, muchos juristas recordaban que la ley es la ley y que, jur&iacute;dicamente, el procedimiento ha sido impecable. Y es verdad, pero llama la atenci&oacute;n que algunos muestren siempre el legalismo m&aacute;s solemne en causas en las que quien sufre es el de abajo.
    </p><p class="article-text">
        Y no exactamente mientras desahuciaban a Maricarmen, pero pocos d&iacute;as antes, Albert Rivera propon&iacute;a como soluci&oacute;n al problema de la vivienda irse a vivir una o dos horas de Madrid. Acabo con esto porque parece que hemos aceptado como inevitable que quienes trabajan, estudian, cuidan, consumen, sostienen, socializan y moldean una ciudad quiz&aacute; ya no puedan vivir en ella. Y no puede ser.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/cree-maricarmen_129_13536294.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Sep 2026 19:57:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Quién se cree Maricarmen]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Una nueva batalla de Wad-Ras?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/nueva-batalla-wad-ras_129_13533221.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/97d4a1e1-8ec2-471c-85b4-e9a3241a2273_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1169y366.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Una nueva batalla de Wad-Ras?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Arrojarse a los brazos de los Estados Unidos de Trump y el Israel de Netanyahu no es tan inteligente como quizá algunos piensen al sur del Estrecho. Trump y Netanyahu no tienen amigos, tan solo vasallos. ¿Y está seguro el majzén de que los marroquíes se han olvidado de los palestinos? Además, la geografía es la que es: desde el Mirador de los Perezosos de Tánger se ve España, no Nueva York</p></div><p class="article-text">
        Nunca le he prestado demasiada atenci&oacute;n a las elecciones legislativas en Marruecos, s&eacute; perfectamente qui&eacute;n manda all&iacute;: Hassan II en mis a&ntilde;os mozos de corresponsal en Rabat, su hijo Mohamed VI desde 1999. A lo sumo, estos comicios, que suelen tener una escasa participaci&oacute;n popular, sirven para reflejar la correlaci&oacute;n de fuerzas en el seno del majz&eacute;n, la &eacute;lite del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Leo que las legislativas celebradas este mi&eacute;rcoles 23 de septiembre pueden concluir con el nombramiento como primer ministro de Fouki Lekjaa, el presidente de la Real Federaci&oacute;n Marroqu&iacute; de F&uacute;tbol. No me extra&ntilde;ar&iacute;a: los excelentes resultados de la selecci&oacute;n marroqu&iacute; en los dos &uacute;ltimos mundiales han sido alegr&iacute;as compartidas por la gran mayor&iacute;a de sus compatriotas. A&uacute;n m&aacute;s, la participaci&oacute;n como organizador de Marruecos, junto a Espa&ntilde;a y Portugal, en el mundial de 2030 es el gran pretexto para la actual mejora de las infraestructuras en el pa&iacute;s magreb&iacute;, algo semejante a lo que supusieron para Espa&ntilde;a los fastos de 1992.
    </p><p class="article-text">
        Pero no solo de balompi&eacute; vive el ser humano. A comienzos del oto&ntilde;o de 2025, ya se registraron en Marruecos protestas callejeras de los m&aacute;s j&oacute;venes, la llamada generaci&oacute;n Z. Ped&iacute;an que se gastara menos dinero en construir estadios de f&uacute;tbol y m&aacute;s en sanidad y educaci&oacute;n p&uacute;blicas, en fomento del empleo y aumento de los salarios. Y hace dos meses, m&aacute;s de 70.000 chavales y chavalas se anticiparon a las legislativas al escapar de Marruecos y penetrar a la brava en Ceuta.
    </p><p class="article-text">
        Acaba de decir Pedro S&aacute;nchez en Nueva York que las autoridades marroqu&iacute;es fallaron a finales de julio en materia de control de su frontera con Ceuta. Es una perogrullada y supongo que, si S&aacute;nchez no la hab&iacute;a explicitado antes, fue tan solo por no liarla m&aacute;s. Al fin y al cabo, se necesita la colaboraci&oacute;n marroqu&iacute; para repatriar a la mayor parte posible de esos miles de migrantes que todav&iacute;a deambulan por Ceuta.
    </p><p class="article-text">
        Por acci&oacute;n, omisi&oacute;n o ambas cosas a la vez, Marruecos meti&oacute; mucho la pata facilitando el asalto masivo a Ceuta. No solo porque ha prendido fuego a la le&ntilde;a de la morofobia y la islamofobia de la derecha carpetovet&oacute;nica, que ni de co&ntilde;a quiere que se resuelva esta crisis. No solo porque ha puesto en serios apuros a un Gobierno de S&aacute;nchez que ven&iacute;a practicando la pol&iacute;tica de buena vecindad con el pa&iacute;s magreb&iacute;. Tambi&eacute;n, y sobre todo, porque ha desvelado clamorosamente el malestar de la juventud marroqu&iacute;. Pese al discurso oficial sobre lo bien que va el pa&iacute;s, decenas de miles de ni&ntilde;os, adolescentes y j&oacute;venes est&aacute;n dispuestos a jugarse sus vidas para alcanzar lo que ellos ven como el sue&ntilde;o espa&ntilde;ol y europeo.
    </p><p class="article-text">
        El Marruecos de Mohamed VI es mejor que el de Hassan II, lo dice alguien que vivi&oacute; all&iacute; en los llamados a&ntilde;os de plomo. Pero ese alguien, un servidor de ustedes, constata tambi&eacute;n con pesar que el reinado de Mohamed VI no ha suplido las enormes carencias de Marruecos en materia de libertades, derechos y justicia social. Aunque menos asfixiante que tantos otros pa&iacute;ses &aacute;rabes y musulmanes, resulta evidente que Marruecos no es un Canad&aacute; democr&aacute;tico que pueda asociarse de modo natural a la Uni&oacute;n Europea.
    </p><p class="article-text">
        Siempre esperp&eacute;ntica, Isabel D&iacute;az Ayuso ha dicho que, de ser ella presidenta del Gobierno espa&ntilde;ol, habr&iacute;a roto las relaciones con Marruecos. Es una tremenda gilipollez, cr&eacute;anme. Entre incorporar a Marruecos a la Uni&oacute;n Europea y romper relaciones con el vecino septentrional, media ese espacio de pragmatismo y conllevancia por el que han transitado Felipe Gonz&aacute;lez, Zapatero, Rajoy y S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        A Espa&ntilde;a no le conviene estar a la gre&ntilde;a con Marruecos, digan lo que digan los que ahora parecen pregonar una repetici&oacute;n de la toma de Tetu&aacute;n y la batalla de Wad-Ras de 1860 o, si no, de la guerra del Rif de 1909-1927. A los espa&ntilde;oles las broncas con Marruecos solo nos han tra&iacute;do muerte, pobreza, insurrecci&oacute;n popular y golpismo militar. La diplomacia se invent&oacute; para cosas como negociar y, si es preciso, reconvenir en privado.
    </p><p class="article-text">
        Marruecos seguir&aacute; reclamando la soberan&iacute;a de Ceuta y Melilla, pero los espa&ntilde;oles no tenemos que echarnos al monte por ello. Tambi&eacute;n nosotros decimos que Gibraltar es espa&ntilde;ol, &iquest;no? Mientras esa reclamaci&oacute;n sea ret&oacute;rica, como lo es la espa&ntilde;ola respecto al pe&ntilde;&oacute;n, los dos pa&iacute;ses pueden sostener relaciones comerciales, econ&oacute;micas, humanas y culturales mutuamente provechosas. Y si les interesa mi opini&oacute;n, les dir&eacute; que yo creo que Ceuta y Melilla deben ser lo que deseen sus poblaciones, al igual que Gibraltar. As&iacute; que el mejor seguro de espa&ntilde;olidad para Ceuta y Melilla es que tambi&eacute;n sus musulmanes quieran ser ciudadanos espa&ntilde;oles, como los llanitos prefieren ser brit&aacute;nicos.
    </p><p class="article-text">
        Un &uacute;ltimo apunte: arrojarse en los brazos de los Estados Unidos de Trump y el Israel de Netanyahu no es tan inteligente como quiz&aacute; algunos piensen al sur del Estrecho. En primer lugar, Trump y Netanyahu no tienen amigos, tan solo vasallos. En segundo, &iquest;est&aacute; seguro el majz&eacute;n de que los marroqu&iacute;es se han olvidado de Jerusal&eacute;n y los palestinos? Y por &uacute;ltimo, la geograf&iacute;a es la que es: desde el Mirador de los Perezosos de T&aacute;nger se ve Espa&ntilde;a, no Nueva York o Tel Aviv.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Valenzuela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/nueva-batalla-wad-ras_129_13533221.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Sep 2026 20:22:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Una nueva batalla de Wad-Ras?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Maricarmen somos todos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/maricarmen_129_13533334.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/74cb4e0d-4148-4050-b332-663893c3b964_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1264y942.jpg" width="1200" height="675" alt="Maricarmen somos todos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que le pasó este miércoles a Maricarmen no es una especie de lotería de la mala suerte que le toca a una persona concreta. Es un fenómeno estructural que nos afecta a todos. Cada vez que uno de estos fondos se hace con un trozo de ciudad, nos desahucia un poco a todos: del bar donde nos tomamos el café, de la clínica donde nos tratan los dolores...</p></div><p class="article-text">
        Una imagen vale m&aacute;s que mil palabras. Y las de ayer, en las que una mujer de 87 a&ntilde;os era sacada a la fuerza de su casa por una empresa que pretende cobrar hasta seis veces m&aacute;s al pr&oacute;ximo inquilino, lo dec&iacute;an todo sobre la situaci&oacute;n a la que hemos llegado en materia de vivienda.
    </p><p class="article-text">
        Viendo a Maricarmen abandonar su casa en camilla, no pude evitar recordar otra instant&aacute;nea de los a&ntilde;os posteriores a 2008 en los que las primeras familias empezaban a ser desalojadas de sus viviendas tras no haber podido hacer frente a la hipoteca. En uno de aquellos desahucios alguien capt&oacute; una imagen que tambi&eacute;n acert&oacute; a explicarlo todo: mostraba a una familia en la calle, esperando no se sabe muy bien qu&eacute;, los ni&ntilde;os sentados sobre unas cuantas maletas y, a su lado, una peque&ntilde;a monta&ntilde;a hecha con las pertenencias que hab&iacute;an podido sacar de su casa.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, como ahora con Maricarmen, hab&iacute;a un cierto reflejo de pensar que aquello era un caso l&iacute;mite, una rareza, algo que solo le pasaba a un pu&ntilde;ado de gente atrapada en una sucesi&oacute;n de catastr&oacute;ficas desdichas. Como cuando te dicen que un pariente lejano tiene c&aacute;ncer y te pones a hacer preguntas como para poder construir la ficci&oacute;n de que esa persona tiene algo que la hace m&aacute;s vulnerable a la enfermedad que t&uacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Har&iacute;amos bien en no repetir el error. Lo que le pas&oacute; este mi&eacute;rcoles a Maricarmen no es una especie de loter&iacute;a de la mala suerte que le toca a una persona concreta. Es un fen&oacute;meno estructural que nos afecta a todos.
    </p><p class="article-text">
        La cosa es esta.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos quince a&ntilde;os, y sobre todo desde la pandemia, en el panorama financiero confluyen dos fuerzas opuestas. Por un lado, los tipos bajos, los est&iacute;mulos y las inyecciones de liquidez de los bancos centrales de pr&aacute;cticamente todo el mundo han inundado el planeta de dinero barato. Por otro lado, la digitalizaci&oacute;n y la emergencia de una generaci&oacute;n entera de t&eacute;cnicos y profesionales universitarios han cambiado de arriba abajo las reglas del juego econ&oacute;mico: han llevado al l&iacute;mite la capacidad productiva de los pa&iacute;ses y, con ello, han hundido los precios de los bienes que hab&iacute;an sido el centro de las econom&iacute;as industriales. Resultado: una monta&ntilde;a de dinero barato que se ha quedado sin destino productivo.
    </p><p class="article-text">
        De la suma de ambas cosas sale lo que podr&iacute;amos llamar una &ldquo;burbuja total&rdquo;: una masa inmensa de capital ocioso que no encuentra acomodo en la econom&iacute;a productiva y que busca por d&oacute;nde colarse, no para crear valor, sino para extraer rentas como sea y de donde sea, de los Estados o de los ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias m&aacute;s crudas y m&aacute;s evidentes son la gran burbuja inmobiliaria que se ha producido en todo Occidente y en China y el crecimiento de la bolsa estadounidense, que muchos hemos tildado de burbuja. Pero detr&aacute;s de estos dos grandes fen&oacute;menos, hay uno menos conocido, que es el que estamos observando en el caso de Maricarmen. El <em>private equity</em> es un tipo de fondo de inversi&oacute;n que acumula capital para comprar empresas que no cotizan en bolsa. En un sentido amplio, formar&iacute;an parte de este tipo de inversi&oacute;n tanto la empresa que ha desahuciado a esta octogenaria, como Housers, esa &ldquo;startup&rdquo; que se vend&iacute;a como una bicoca y acaba de dejar a sus inversores en la ruina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En estos a&ntilde;os el <em>private equity</em> ha tenido su propia fiebre del oro. En 2021 bati&oacute; todos los r&eacute;cords de operaciones y, solo en Estados Unidos, en 2025 volvi&oacute; a superar el bill&oacute;n de d&oacute;lares invertidos en un a&ntilde;o. Estos fondos acumulan en todo el mundo 7,5 billones de d&oacute;lares &ndash;algo as&iacute; como el 12% de toda la riqueza global&ndash;, de los que 2,7 billones son fondos que sus inversores ya han comprometido y que todav&iacute;a no han sabido d&oacute;nde colocar. En la jerga lo llaman <em>dry powder</em>, p&oacute;lvora seca. Y esa p&oacute;lvora caduca: si no la gastan dentro del plazo pactado, pierden el dinero y las comisiones. La presi&oacute;n por invertir es enorme.
    </p><p class="article-text">
        Como las grandes industrias ya tienen due&ntilde;o, esa p&oacute;lvora se ha ido metiendo donde ha podido: en peque&ntilde;os negocios dispersos y de proximidad; esos de los que ninguno podemos prescindir. En Espa&ntilde;a lo han hecho con las cl&iacute;nicas veterinarias, con las dentales &ndash;donde <a href="https://www.expansion.com/empresas/2017/09/04/59ad4519468aeb95518b4665.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un solo fondo controla unas 300</a>&ndash; con las residencias de mayores, donde la mayor operadora, en manos de un fondo, suma m&aacute;s de 18.000 camas; con las tiendas y los centros comerciales, donde <a href="https://www.savills.es/publicaciones/noticias/388986/la-inversion-en-retail-en-espa%C3%B1a-alcanzara-record-en-el-primer-semestre-de-2026" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la inversi&oacute;n creci&oacute; un 30%, hasta rozar los 2.700 millones de euros el a&ntilde;o pasado, un 50% por encima de la media de los cinco a&ntilde;os anteriores</a>; y con la vivienda, donde el estadounidense Blackstone se ha convertido en uno de los mayores caseros del pa&iacute;s. Solo en 2025, el capital privado invirti&oacute; en Espa&ntilde;a m&aacute;s de 7.000 millones de euros en m&aacute;s de mil operaciones, un r&eacute;cord hist&oacute;rico. Todo lo que tiene un local, una clientela fija y un barrio que depende de &eacute;l est&aacute; en el objetivo de estos fondos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta burbuja del <em>private equity</em> est&aacute; detr&aacute;s de la subida generalizada de los precios (y del deterioro de los servicios) que hoy puede observarse en cualquier gran ciudad del mundo. Desde el aumento de los alquileres de los locales comerciales, que ha obligado a<a href="https://www.elespanol.com/sociedad/20260417/espana-pierde-comercios-cierran-negocios-subida-alquiler-genera-crisis-sector/1003744206489_0.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://www.elespanol.com/sociedad/20260417/espana-pierde-comercios-cierran-negocios-subida-alquiler-genera-crisis-sector/1003744206489_0.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cerrar a varios centenares de ellos este a&ntilde;o</a> y que<a href="https://cadenaser.com/cmadrid/2026/05/25/el-80-de-las-librerias-madrilenas-amenazadas-por-la-crisis-de-la-vivienda-se-venden-muchos-libros-clubes-de-lectura-con-lista-de-espera-y-no-es-suficiente-radio-madrid/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://cadenaser.com/cmadrid/2026/05/25/el-80-de-las-librerias-madrilenas-amenazadas-por-la-crisis-de-la-vivienda-se-venden-muchos-libros-clubes-de-lectura-con-lista-de-espera-y-no-es-suficiente-radio-madrid/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amenaza al 80% de las librer&iacute;as madrile&ntilde;as</a>, hasta la subida de las tarifas de las empresas que, una vez adquiridas por los fondos, soportan enormes presiones para dar m&aacute;s beneficios.
    </p><p class="article-text">
        Todos estamos probando ya, en peque&ntilde;as dosis, un aperitivo de lo que le ha pasado a Maricarmen. Cada vez que uno de estos fondos se hace con un trozo de ciudad, nos desahucia un poco a todos: del bar donde nos tomamos el caf&eacute;, de la cl&iacute;nica donde nos tratan los dolores, del dentista donde les ponen la ortodoncia a nuestros hijos. Y no nos desahucian para innovar ni para traer algo nuevo, ni para sustituir un servicio anticuado por otro mejor, sino para dejar las cosas como est&aacute;n, llevarse un pedazo mayor de la tarta y volver a invertirlo en m&aacute;s desahucios, o repartirlo en otro sitio. A veces, a miles de kil&oacute;metros de aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        En 2011 nos llev&oacute; varios a&ntilde;os, muchos m&aacute;s desahucios, un rescate y darnos de bruces con la factura que nos dejaron los convidados a aquella fiesta, darnos cuenta de que los desahuciados no eran solo los de la foto. Ojal&aacute; no cometamos esta vez el mismo error: Maricarmen somos todos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/maricarmen_129_13533334.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Sep 2026 20:22:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Maricarmen somos todos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Desahucios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Maricarmen no se va: se la llevan leyes injustas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/maricarmen-no-llevan-leyes-injustas_129_13531377.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ecdc0ec4-8d06-4f94-878b-7e0bfed5268e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Maricarmen no se va: se la llevan leyes injustas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No hay política de izquierdas creíble si la vivienda sigue siendo un paraíso para los rentistas. La alternativa va por grados, pero existe. Para empezar, contratos indefinidos, como los que protegieron a la familia de Maricarmen durante medio siglo y que una ley, y no la fuerza de la naturaleza, extinguió</p></div><p class="article-text">
        El desahucio de Maricarmen, de 87 a&ntilde;os, es una fotograf&iacute;a exacta del sistema en el que vivimos. Una mujer que lleg&oacute; con diecisiete a&ntilde;os a una vivienda del barrio madrile&ntilde;o de El Retiro en 1956, y en la que ha vivido desde entonces. Esa casa est&aacute; llena de sus vivencias y de sus recuerdos, incluyendo el de sus padres, que fallecieron all&iacute;. El Estado, con jueces y polic&iacute;as, ha ejecutado el desahucio para garantizar el derecho a la propiedad de sus actuales propietarios, que adquirieron el edificio entero para hacer negocio con &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Los diferentes gobiernos no han estado a la altura de la situaci&oacute;n. Seg&uacute;n se recoge en prensa, el ayuntamiento de Madrid ha ofrecido llevarla a un centro de acogida o buscarle una habitaci&oacute;n en una residencia a m&aacute;s de 30 kil&oacute;metros de su casa y por un precio que no puede pagar. El alquiler que ten&iacute;a que abonar Maricarmen en su vivienda de toda la vida era de 500 euros mensuales, pero los nuevos propietarios le exigen ahora 2.650 euros y su pensi&oacute;n de unos 1.350 euros no llega a tanto; tampoco para ninguna residencia. Por su parte, el gobierno de Espa&ntilde;a asegura haber intentado comprar la vivienda, pero que el fondo lo rechaz&oacute;. Y ya est&aacute;, como si eso fuera todo el abanico de opciones por parte de la pol&iacute;tica. El resultado es una forma de inercia institucional que convierte la impotencia gubernamental en el resultado habitual.
    </p><p class="article-text">
        Se dice que el Gobierno no puede hacer m&aacute;s dentro de la ley, lo que es una verdad a medias. Con las leyes actuales puede hacer poco, pero las leyes se cambian, y adem&aacute;s no son tan estrechas como se pretende. Para empezar, la Constituci&oacute;n establece que la funci&oacute;n social de la propiedad delimita su contenido y admite incluso la expropiaci&oacute;n por causa de inter&eacute;s social. El problema es que decir que no hay margen es aceptar que las normas actuales son las correctas. Y resulta que es bastante obvio, especialmente en el caso de la vivienda, que el marco jur&iacute;dico sigue otorgando a la propiedad privada una capacidad de extracci&oacute;n de rentas que, la mayor&iacute;a de las veces, entra en conflicto con la funci&oacute;n social de la vivienda. Un entramado jur&iacute;dico que antepone el derecho a emplear la vivienda como inversi&oacute;n antes que como derecho humano a un techo digno es un desprop&oacute;sito que crea casos como el de Maricarmen de manera recurrente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El caso de Maricarmen es en cierta medida excepcional porque, gracias a su incansable y costosa lucha &mdash;los que la conocen afirman que en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os ha visto gravemente mermada su salud&mdash;, hemos podido poner cara y relato a su caso concreto. Pero como ella hay decenas de miles de familias que se ven obligadas a abandonar sus viviendas por la codicia de los propietarios, que a veces son fondos de inversi&oacute;n pero otras veces son otros ciudadanos que creen que tener una propiedad les da derecho a seguir exprimiendo los bolsillos de sus compatriotas. Y cuando las familias no quieren o no pueden aceptar la subida de los alquileres, que detraen el dinero que podr&iacute;a dedicarse a m&aacute;s bienestar, la inmensa mayor&iacute;a de estas familias abandonan sus viviendas de alquiler en silencio, pero con los sue&ntilde;os rotos y mayor incertidumbre de futuro. En este sentido, el desahucio de Maricarmen encarna un problema de &eacute;poca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La inmensa mayor&iacute;a de las veces las viviendas se han encarecido sin que medie ninguna reforma que justifique esa elevaci&oacute;n de precio. No es que los propietarios hayan realizado una reforma y ahora la casa valga m&aacute;s. El precio ha subido, o m&aacute;s bien disparado, porque el suelo es escaso y porque la acumulaci&oacute;n de inversi&oacute;n p&uacute;blica, actividad econ&oacute;mica, infraestructuras y densidad social del entorno lo ha convertido en un lugar deseado. As&iacute;, el precio aumentado de las viviendas se debe a la comunidad entera, que ha progresado. Ponga esa misma vivienda en el desierto y ver&aacute; que no vale ni un euro m&aacute;s de lo que cost&oacute; construirlo. Su extraordinario valor es posicional, vinculado al lugar del suelo. As&iacute;, la vivienda de Maricarmen vale tanto porque su barrio es hoy algo mucho m&aacute;s activo y din&aacute;mico que en 1956. No es m&eacute;rito del propietario, que simplemente aprovecha esta circunstancia &mdash;debida a la comunidad, es decir a todos&mdash; para enriquecerse a costa de los inquilinos y, en este caso, de una mujer de 87 a&ntilde;os. Y la ley lo permite.
    </p><p class="article-text">
        Si ante todo esto el gobierno es incapaz de cambiar las leyes, poniendo orden en el mercado para que la vivienda deje de ser un activo financiero con el que hacer dinero y se limita a ser el lugar donde se satisface el derecho humano a vivir bajo techo, entonces estar&aacute; siendo c&oacute;mplice de un estado de las cosas absolutamente injusto. En Espa&ntilde;a se da la circunstancia de que gobierna una coalici&oacute;n de izquierdas, que adem&aacute;s se encuentra desde hace a&ntilde;os bajo asedio por todas las derechas del pa&iacute;s &mdash;no solo las pol&iacute;ticas&mdash;, y que, adecuadamente, alerta sobre el crecimiento de la extrema derecha y la posibilidad de que lleguen al gobierno. Pero, &iquest;qu&eacute; ofrece este gobierno en materia de vivienda que sea efectivamente distinto que lo que proponen las derechas radicalizadas y la extrema derecha? &iquest;Qu&eacute; tipo de soluci&oacute;n real propone este gobierno progresista al hecho de que para una parte creciente de la poblaci&oacute;n poder tener una vivienda, o mantenerla, dependa de la bondad de sus propietarios?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se me objetar&aacute;, con raz&oacute;n, que el gobierno ha dado algunos pasos en los &uacute;ltimos a&ntilde;os y que, por ejemplo, ha empezado a desarrollar pol&iacute;ticas de vivienda p&uacute;blica y ha destinado recursos crecientes al parque p&uacute;blico. Pero la pregunta real es si esas medidas tienen una escala suficiente para alterar la estructura de un mercado en el que la vivienda sigue funcionando fundamentalmente como activo de inversi&oacute;n. Mi respuesta es que no, y que eso es precisamente lo que el gobierno buscaba, es decir, no molestar demasiado la rutina de los agentes econ&oacute;micos que conceptualizan la vivienda como una inversi&oacute;n. Y no se puede soplar y sorber a la vez.
    </p><p class="article-text">
        No hay pol&iacute;tica de izquierdas cre&iacute;ble si la vivienda sigue siendo un para&iacute;so para los rentistas. La alternativa va por grados, pero existe. Para empezar, contratos indefinidos, como los que protegieron a la familia de Maricarmen durante medio siglo y que una ley, y no la fuerza de la naturaleza, extingui&oacute;. Tambi&eacute;n derecho p&uacute;blico de tanteo y retracto en las ventas de edificios enteros. En tercer lugar, que la comunidad recupere por v&iacute;a fiscal las plusval&iacute;as del suelo que ella misma genera. Y, en cuarto lugar, un parque p&uacute;blico de vivienda a la altura de los pa&iacute;ses que lo tienen. Nada de eso es realmente radical. Lo violento, radical e inhumano es sacar de su casa a una mujer de 87 a&ntilde;os porque el barrio que ayud&oacute; a construir se ha vuelto demasiado caro para ella y hay agentes financieros deseando hacerse millonarios a costa del resto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Garzón Espinosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/maricarmen-no-llevan-leyes-injustas_129_13531377.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Sep 2026 20:22:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Maricarmen no se va: se la llevan leyes injustas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Desahucios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Maricarmen, la anciana desahuciada en Madrid que no tiene un aticazo porque no se llama Isabel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/maricarmen-anciana-desahuciada-madrid-no-aticazo-no-llama-isabel_129_13530909.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/af9ba1e3-18e4-4647-b739-a075ed6e9b38_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Maricarmen, la anciana desahuciada en Madrid que no tiene un aticazo porque no se llama Isabel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mismo 'sistema' que avanza inexorable en el cumplimiento de las leyes que dejan en la calle a una mujer de 87 años es el que blanquea el capricho de un ático para la Comunidad de Madrid. Porque el sistema, en realidad, son personas</p><p class="subtitle">Un fondo desahucia a Maricarmen a sus 87 años tras un enorme despliegue policial y pese a la presión vecinal
</p></div><p class="article-text">
        Maricarmen lleva a&ntilde;os con una garra de acero en el est&oacute;mago, una espada de Damocles encima, aunque en realidad tenga edad para regar sus plantas, ver las noticias y dar paseos por su barrio mientras charla con sus vecinos de toda la vida. Ahora vivir&aacute; en un albergue, en casa de alg&uacute;n familiar o de la caridad de alguna escritora an&oacute;nima. Pero no es lo mismo vivir que durar. 
    </p><p class="article-text">
        Nunca dej&oacute; de pagar sus 500 euros de alquiler, pero<a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/enorme-despliegue-policial-madrid-fondo-inversion-pueda-desahuciar-maricarmen_1_13530697.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la empresa que compr&oacute; su piso quiere m&aacute;s de 2.000</a> y lo ha conseguido gracias a una maniobra judicial para dar por acabado un contrato de renta antigua que estaba en vigor. Este mi&eacute;rcoles han pesado m&aacute;s esos 2.000 euros mensuales para una empresa acaudalada con unos buenos abogados que una vida humilde y digna que se apaga. <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/gran-fiesta-celebra-maricarmen-horas-desahucio-gente-no-quiere-aticos-quiere-pisos-vivir_1_13525567.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Miles de personas en la calle no se quieren adaptar a esa injusticia.</a> Millones de espa&ntilde;oles, desde sus casas, tampoco. 
    </p><p class="article-text">
        Preguntados los actores del sistema &ndash;desde los juzgados a la polic&iacute;a, ayuntamiento, empresa&ndash; revelan que no pueden dejar de hacer lo que est&aacute;n haciendo. &iquest;No es acaso una empresa una entidad cuya l&oacute;gica existencial es la rentabilidad? &iquest;Acaso puede un juzgado desobedecer las instrucciones que salen de su mismo coraz&oacute;n? &iquest;No es la polic&iacute;a un brazo org&aacute;nico para que se cumplan las leyes? &iquest;No es cierto que el Ayuntamiento de Madrid tiene problemas para encontrar &ldquo;alternativas habitacionales&rdquo;? Si el PP, Vox y Junts hicieron caer a principio de a&ntilde;o la moratoria de desahucios, &iquest;qu&eacute; pueden hacer las administraciones desamparadas de normativa? Pero, &iquest;no se arreglaba todo con &ldquo;prioridad nacional&rdquo; y los espa&ntilde;oles, como la castiza Maricarmen, iban primero?
    </p><p class="article-text">
        El &ldquo;sistema&rdquo;, que es un conjunto de decisiones imbricadas que toman las personas, est&aacute; hecho para perdurar y tiene, a veces, pereza procesal. A menos que alguien de esa cadena se arriesgara y se plantara para cortocircuitar lo que puede ser tan legal como inmoral e injusto. Un gesto pol&iacute;tico, una presi&oacute;n para extirpar y romper el cable que ha llevado a Maricarmen a la acera de su calle. Descolgar el tel&eacute;fono y llamar a Urbagesti&oacute;n. La sentencia de la que parte todo es un clavo no extirpable, pero hay muchos actores que pueden tomar medidas de modulaci&oacute;n, y lo har&iacute;an si Maricarmen fuera su madre. 
    </p><p class="article-text">
        No hace una semana que conoc&iacute;amos los detalles de c&oacute;mo la Comunidad de Madrid hab&iacute;a comprado un &aacute;tico, no muy lejos de la casa de esta mujer, con una necesidad desconocida y una finalidad dudosa, por m&aacute;s de 6 millones de euros. Para que se quedaran a dormir autoridades de visita (&iquest;y los hoteles?) o para autoridades de Madrid (&iquest;no tienen casa?). Mientras, los ciudadanos las pasan canutas para vivir de alquiler y mantenerlo, que es ya todo un reto. 
    </p><p class="article-text">
        Este &ldquo;sistema&rdquo; &ndash;palabra como coartada para esconder la incapacidad o falta de agallas de las personas que manejan sus palancas y no se atreven a quebrar el camino o hacerlo transitable para las personas normales&ndash; es capaz de perpetuar una injusticia como el desahucio de Maricarmen porque se pone fino y dice que no puede hacer otra cosa. 
    </p><p class="article-text">
        Pero cuando quiere, no es tan fino y es capaz de rubricar y blanquear una operaci&oacute;n administrativa dudosa, mal justificada (seg&uacute;n la propia interventora) y permitir que se lleve adelante, como la compra del aticazo. Porque el sistema es, en realidad, los poderosos que lo conocen y tienen informaci&oacute;n. El sistema es una construcci&oacute;n, un espejo para que no podamos mirar a un culpable a los ojos.
    </p><p class="article-text">
        El desahucio de Maricarmen no se resolv&iacute;a hoy. Se debi&oacute; resolver en el Congreso hace a&ntilde;os, y con gobiernos centrales, comunidades y ayuntamientos comprometidos hace d&eacute;cadas en aumentar viviendas y limitar la especulaci&oacute;n salvaje. Con un alcalde de Madrid y una presidenta dispuestos a tomar cartas y parte defendiendo a la que deb&iacute;a de ser &ldquo;una de los suyos&rdquo;. Tomar parte es algo m&aacute;s que poner al Samur a la puerta de quien va a acabar sus &uacute;ltimos a&ntilde;os desvalida y despojada del apoyo institucional que merec&iacute;a. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Ejerique]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/maricarmen-anciana-desahuciada-madrid-no-aticazo-no-llama-isabel_129_13530909.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Sep 2026 09:49:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Maricarmen, la anciana desahuciada en Madrid que no tiene un aticazo porque no se llama Isabel]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Una feria de inversión inmobiliaria en Madrid? Dime que es una broma de los 'Yes Men']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/feria-inversion-inmobiliaria-madrid-dime-broma-yes-men_129_13529937.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d59d610b-53d8-43f1-b5bb-708d45039435_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x458y468.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Una feria de inversión inmobiliaria en Madrid? Dime que es una broma de los &#039;Yes Men&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando todavía humea el escándalo de su ático millonario, Díaz Ayuso inaugura un evento de inversores que buscan “oportunidades de negocio” en los juegos del hambre de la vivienda madrileña y española. Y en la misma semana en que pretenden desahuciar a Maricarmen. No puede ser verdad, tiene que ser una parodia de activistas</p></div><p class="article-text">
        Un portavoz de la Organizaci&oacute;n Mundial del Comercio propone la vuelta a la esclavitud en &Aacute;frica. Un directivo de una petrolera anuncia en rueda de prensa un plan para convertir a los muertos por contaminaci&oacute;n en petr&oacute;leo. Altos funcionarios desvelan planes demenciales, ejecutivos de multinacionales confiesan acciones criminales.
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os noventa y principios de siglo, el <a href="https://magis.iteso.mx/nota/la-rebeldia-the-yes-men/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">colectivo activista</a> <em>Yes Men</em> montaba performances a medio camino entre el arte y el activismo para desenmascarar al gran capital. Su estrategia siempre era la misma: sus dos cabecillas, Jacques Servin e Igor Vamos, se hac&iacute;an pasar por ejecutivos de grandes empresas, altos funcionarios o portavoces ministeriales, perfectamente trajeados y con la acreditaci&oacute;n colgada al cuello, se colaban en encuentros internacionales y ruedas de prensa para lanzar discursos que parec&iacute;an aut&eacute;nticos, hasta que se descubr&iacute;a que era una s&aacute;tira. En Youtube pueden encontrar v&iacute;deos de acciones como las del primer p&aacute;rrafo.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os los <em>Yes Men</em> perdieron gas, porque la vida pol&iacute;tica y empresarial se volvi&oacute; en s&iacute; misma par&oacute;dica, y cada vez costaba m&aacute;s saber si est&aacute;bamos ante una broma o no. Para entendernos, Trump parece una creaci&oacute;n de los <em>Yes Men</em>, y algunos seguimos esperando el momento en que se desvele la gran broma.
    </p><p class="article-text">
        Parec&iacute;an ya fuera de juego, pero los <em>Yes Men</em> han vuelto por la puerta grande: se han plantado en Madrid, haci&eacute;ndose pasar por organizadores (jaja) de una cumbre de &ldquo;l&iacute;deres mundiales de inversi&oacute;n inmobiliaria&rdquo; (jaja), a la que han llamado &ldquo;The District&rdquo; (jaja), y han troleado al Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid para que les dejen celebrarla <a href="https://www.ifema.es/the-district" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">en Ifema</a> (jaja), y convencido a los CEOs de fondos de inversi&oacute;n y empresas de capital riesgo de todo el mundo para que participen (ja, ja y ja). Se lo deben haber pasado bomba redactando <a href="https://www.thedistrictshow.com/agenda-2026/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un programa lleno</a> de t&eacute;rminos en ingl&eacute;s totalmente inventados: Affordability, PropTech, Investment Resilience, Crowdlending&hellip; Risas, risas, risas.
    </p><p class="article-text">
        Para poner la guinda a la gran broma, han convencido a Isabel D&iacute;az Ayuso <a href="https://www.eldiario.es/madrid/ayuso-defiende-no-intervenir-mercado-alquiler-vez-propietarios-miedo_1_13528542.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para que inaugure</a> el evento <em>fake</em>. Cuando todav&iacute;a humea el esc&aacute;ndalo de su &aacute;tico millonario, los cachondos de los <em>Yes Men</em> han hecho creer a la presidenta madrile&ntilde;a que aquello es de verdad un evento de inversores que buscan &ldquo;oportunidades de negocio&rdquo; en los juegos del hambre de la vivienda madrile&ntilde;a y espa&ntilde;ola, y el mejor foro para que ella haga una defensa del libre mercado. Y todo en la misma semana en que pretenden <a href="https://www.eldiario.es/economia/gobierno-exige-almeida-ayuso-frenen-desahucio-maricarmen_1_13528971.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desahuciar a Maricarmen</a>. Mis aplausos, muchachos.
    </p><p class="article-text">
        Imagino que los sindicatos de inquilinas y colectivos vecinales <a href="https://www.eldiario.es/economia/interrumpen-visita-ayuso-feria-inmobiliaria-the-district-manana-desahuciar-senora-87-anos_1_13528346.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que protestan</a> contra The District est&aacute;n en el ajo, gui&ntilde;o-gui&ntilde;o, codazo-codazo, y hacen como que est&aacute;n indignad&iacute;simos de que se monte <a href="https://www.eldiario.es/economia/mayor-feria-inmobiliaria-aterriza-madrid-bendicion-ayuso-hostilidad-inquilinos_1_13525227.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una feria del inversor inmobiliario</a> en una de las ciudades m&aacute;s despiadadas de Europa en materia de vivienda. Estoy deseando que destapen por fin la farsa, que salgan en mitad de una de las conferencias y hagan pedorretas, saquen pancartas, tiren confeti y desvelen que s&iacute;, que hemos picado, que era todo un montaje para desenmascarar el monopoly que hace dinero gordo con nuestra miseria.
    </p><p class="article-text">
        Porque lo contrario, que no fuese una parodia y de verdad nos montasen en toda la cara un sal&oacute;n de capital inmobiliario a la b&uacute;squeda de &ldquo;oportunidades de negocio&rdquo;, amadrinado por Ayuso, significar&iacute;a que los que hoy se r&iacute;en son ellos, de nosotros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isaac Rosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/feria-inversion-inmobiliaria-madrid-dime-broma-yes-men_129_13529937.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Sep 2026 20:08:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Una feria de inversión inmobiliaria en Madrid? Dime que es una broma de los 'Yes Men']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Isabel Díaz Ayuso,Vivienda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El nacionalismo catastrofista y los problemas enquistados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/nacionalismo-catastrofista-problemas-enquistados_129_13529325.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4dfbe01b-47ac-4bab-bc61-c8da3931d98f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1187y396.jpg" width="1200" height="675" alt="El nacionalismo catastrofista y los problemas enquistados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La extrema derecha asegura preocuparse por los problemas cotidianos de la gente. Pero para solucionarlo echa mano del 'nacionalismo catastrofista', que se caracteriza por una fijación por las fantasías del colapso y, sobre todo, por la canalización del resentimiento y la humillación individuales —económicas y sociales— hacia una nueva política de la crueldad</p><p class="subtitle">Tiembla Alemania</p></div><p class="article-text">
        Friedrich Mertz alud&iacute;a a la creciente &ldquo;fascinaci&oacute;n que despierta el autoritarismo en nuestra sociedad&rdquo; para justificar la debacle de los democristianos en las recientes elecciones de Mecklemburgo-Pomerania Occidental. Por primera vez desde la fundaci&oacute;n de la Rep&uacute;blica Federal, en 1949, la CDU se queda fuera de un parlamento regional. Se convierte en fuerza extraparlamentaria, como lo hab&iacute;a sido la extrema derecha alemana hasta agosto de 2014, cuando consigui&oacute; entrar en el parlamento de Sajonia (sin Anhalt) con el 9,7% de los votos. Doce a&ntilde;os despu&eacute;s. Alternativa por Alemania (AfD) roz&oacute; el 44% de los votos en Sajonia-Anhalt y el 38,2% en Mecklemburgo-Pomerania Occidental.
    </p><p class="article-text">
        Es el mundo al rev&eacute;s, sin duda, pero no puede decirse que sea un hecho inesperado, uno de esos cisnes negros sobre los que especulaba Nicholas Taleb. Esta &mdash;tambi&eacute;n&mdash; es la historia de una muerte anunciada. Y lo peor es que no tiene visos de solucionarse si los an&aacute;lisis descansan de manera simplista y simplificadora sobre esa nueva &ldquo;fascinaci&oacute;n por el autoritarismo&rdquo; que le sirve al canciller para meter en el mismo saco a AfD y a Die Linke, cuya candidata fue la m&aacute;s votada en las elecciones municipales de Berl&iacute;n con un programa centrado en la crisis de la vivienda y del alquiler en la capital de la Rep&uacute;blica, proponiendo medidas semejantes a las que sirvieron a Zohran Mamdani para ganar en Nueva York. Elif Eralp, futura alcaldesa de Berl&iacute;n, es hija de padres turcos exiliados. Mamdani, por su parte, tiene or&iacute;genes ugandeses y sobre todo indios. Parece que la nueva pol&iacute;tica de izquierdas es cosa de expatriados, de <em>outsiders</em> de un sistema pol&iacute;tico cuyos principales representantes &ndash;conservadores, socialdem&oacute;cratas y liberales&mdash; se han estado pasando la patata caliente de la gobernabilidad sin dar respuesta a los cada vez m&aacute;s acuciantes y concretos problemas de una ciudadan&iacute;a harta de o&iacute;r que &ldquo;no hay alternativa&rdquo; a un capitalismo desenfrenado que lo convierte todo en mercanc&iacute;a susceptible de ser vendida o comprada atendiendo exclusivamente a la maximizaci&oacute;n de beneficios. En 1987, el Gordon Gekko de Oliver Stone afirmaba que &ldquo;la codicia era buena&rdquo;. En 2010 rubric&oacute; la frase asegurando que &laquo;ahora es legal&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        El programa de la extrema derecha alemana, como el de todos sus correligionarios, tambi&eacute;n asegura preocuparse por los problemas cotidianos de la gente, incluida la vivienda. Pero para solucionarlo echan mano de lo que el soci&oacute;logo Richard Seymour ha llamado &ldquo;nacionalismo catastrofista&rdquo; (<em>disaster nationalism</em>), que se caracteriza por una fijaci&oacute;n por las fantas&iacute;as del colapso y, sobre todo, por la canalizaci&oacute;n del resentimiento y la humillaci&oacute;n individuales &mdash;econ&oacute;micas y sociales&mdash; hacia una nueva pol&iacute;tica de la crueldad y una violencia compartida hacia colectivos m&aacute;s vulnerables: los inmigrantes, sobre todo. Es lo que Pablo Stefanoni llama en su reciente y muy recomendable libro, <em>Un fantasma recorre el mundo</em>, el &laquo;malismo&raquo;. Y es, exactamente, lo que est&aacute; pasando en Ceuta. La agresi&oacute;n a una diputada ceut&iacute;, a un activista y a una abogada especializada en derechos humanos es una buena muestra de que las palabras exaltadas acaban provocando mucho m&aacute;s que simples incendios verbales. Hablar de &ldquo;invasi&oacute;n&rdquo; por parte de Vox es un ardid electoralmente interesado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque el monocultivo informativo del problema ceut&iacute; &mdash;que existe, sin duda&mdash; no solo beneficia a la extrema derecha patria y a unos populares que intentan darles caza con m&aacute;s dosis de tremendismo y dejando que el problema se le enquiste al Gobierno. Lo peor es que desplaza el foco de atenci&oacute;n de otros problemas que urge solucionar cuanto antes, a riesgo de que el colapso deseado por los extremistas acabe con los andariveles de la democracia, ya tambaleantes. Por ejemplo, la pobreza laboral. En 2025, el porcentaje de personas que, a pesar de tener trabajo, estaban en riesgo de exclusi&oacute;n social subi&oacute; hasta casi el 16%. Si tenemos en cuenta que hemos alcanzado el r&eacute;cord de afiliaci&oacute;n activa a la Seguridad Social, con 22,5 millones de personas, es evidente que la distancia entre las boyantes cifras macroecon&oacute;micas y las depauperadas econom&iacute;as dom&eacute;sticas es una de las claves que m&aacute;s y mejor explican ese malestar que sirve de combustible electoral a las extremas derechas aqu&iacute; y en todo el mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; decir de la vivienda? La semana pasada, el PSOE se abstuvo en una proposici&oacute;n de ley que abogaba por prohibir que empresas y fondos buitres compraran casas y edificios con fines especulativos. Los socialistas arguyeron que la propuesta generaba inseguridad jur&iacute;dica y que es mejor aumentar la fiscalidad a compras de extranjeros no residentes y penalizar los pisos vac&iacute;os, cosas que no han hecho hasta el momento. Pero el mayor obst&aacute;culo para solventar el problema de la vivienda en Espa&ntilde;a es legislativo: nuestro marco regulador se ha orientado durante d&eacute;cadas a proteger la seguridad del tr&aacute;fico mercantil y la rentabilidad de la inversi&oacute;n inmobiliaria. Aqu&iacute; el inversor siempre gana y por eso se invierte a espuertas. Hace pocos d&iacute;as hemos sabido que las ejecuciones hipotecarias del segundo trimestre de este a&ntilde;o han aumentado un &mdash;brutal&mdash; 27,5% interanual: m&aacute;s de la mitad se firmaron en plena burbuja inmobiliaria, entre 2005 y 2008.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Veinte a&ntilde;os pagando una hipoteca para acabar perdiendo el dinero y la casa. Eso tambi&eacute;n es una cat&aacute;strofe.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Anna López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/nacionalismo-catastrofista-problemas-enquistados_129_13529325.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Sep 2026 20:08:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El nacionalismo catastrofista y los problemas enquistados]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alemania,Extrema derecha,Elecciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A un paso del precipicio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/paso-precipicio_129_13529464.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/70c44695-9e7e-4454-81a3-6dc711fd6130_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A un paso del precipicio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La violencia en Ceuta y otros lugares da pistas bien claras. Algunas actuaciones judiciales que se ofrecen con el mismo descaro y ante las que nadie que puede hace nada. Oposición torticera, tibieza del Gobierno y zancadillas del PSOE "pata negra" </p></div><p class="article-text">
        Se acrecienta la sensaci&oacute;n de apocalipsis tras mucho tiempo de no hacer nada por evitarlo, aun alertando de c&oacute;mo se gestaba. Fuera tenemos a un individuo que tira bolsas de basura rotuladas con los nombres de medios informativos que le disgustan, desde la Casa Blanca donde reside. Los que -dice- &ldquo;hablan mal de &eacute;l&rdquo;. Trump, el presidente de los Estados Unidos, es responsable de grandes da&ntilde;os a la econom&iacute;a mundial como la subida de precios de los combustibles, por ejemplo, que repercute en mucho y en todas partes. Adem&aacute;s de dar grandes pasos en la destrucci&oacute;n de la democracia. Aqu&iacute;, el panorama es de una tensi&oacute;n tal que hasta los m&aacute;s proclives a venerar lo establecido parecen algo preocupados. Esto, en nuestro pa&iacute;s se solventa repartiendo culpas y cargando tintas.
    </p><p class="article-text">
        Es para preocuparse. El estallido de violencia ultra en Ceuta, hasta con agresiones a personas a cargo de una turba exaltada supone un hito de trascendencia. Fueron estimuladas por bulos, nada casuales, en absoluto democr&aacute;ticos, por varios medios de intoxicaci&oacute;n, tambi&eacute;n llamados eufem&iacute;sticamente informativos. Han crecido por esporas. Con toda impunidad. Porque su siembra de odio no tiene nada que ver con la libertad de expresi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Lo peor es que a la bulosfera oficial se suman medios digamos normales. Programas como Espejo P&uacute;blico, incluso Telemadrid, tambi&eacute;n difundieron los bulos sobre la identidad de quienes terminaron asaltados en Ceuta.&nbsp;La desinformaci&oacute;n termina siendo masiva. Y, cuando hace da&ntilde;o a personas y a la propia sociedad, ha de ser punible, cueste lo que cueste. No es libertad de expresi&oacute;n, insistamos, son mentiras con intenci&oacute;n de ocasionar un perjuicio. 
    </p><p class="article-text">
        La actitud del PP est&aacute; siendo deplorable. Evidencia una vez m&aacute;s su objetivo de conseguir la Moncloa a cualquier precio. Ha sido una sucesi&oacute;n de renuncios a sus propias palabras, de obstaculizar soluciones, de estimular la confrontaci&oacute;n y con ella la violencia, para poner ahora una tirita (verbal) sobre las heridas abiertas y pensar que as&iacute; cumplen. 
    </p><p class="article-text">
        Solo en eso se puede fundamentar la marcha, que secundando<a href="https://www.eldiario.es/politica/gobierno-manifestaciones-convocadas-derecha-menores-no-salen-ceuta-no-quiere-pp_1_13529003.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> a Vox y a la ultraderechista Sociedad Civil Espa&ntilde;ola</a>, plantea el PP para dar un &ldquo;ultim&aacute;tum&rdquo; al Gobierno: convocar elecciones antes del 15 de noviembre o &ldquo;paralizar el pa&iacute;s&rdquo;. &iquest;Ultim&aacute;tums en democracias? Esto es pura oclocracia: el gobierno de las turbas, claramente inspirado por lo que creen haber logrado en Ceuta, sobre todo a partir del ataque a la diputada y las ONG. Huele todo a acci&oacute;n premeditada y con decisivos concurrentes.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez es m&aacute;s siniestra la sombra de lo que se avecina con un gobierno PP/Vox (o viceversa) que tantos dan por hecho. Preocupante por cualquier lado que se mire. Existe otra vida fuera de este t&uacute;nel oscuro que puede verse perturbada. Un equipo del hospital de La Paz ha descubierto una t&eacute;cnica que podr&iacute;a eliminar la inmunosupresi&oacute;n en pacientes trasplantados, que tanto condiciona su vida. Ante este gran avance m&eacute;dico, piensas que esto tambi&eacute;n se acabar&aacute; en el reinado de la codicia de esta derecha espa&ntilde;ola, una de las m&aacute;s sucias del planeta. Estas cosas son las que importan, no las pugnas de partidos, aunque el que triunfa en estas es quien condiciona todo lo dem&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Se suman las amenazas de otro cariz, sus vendettas, su desinformaci&oacute;n que es la t&oacute;nica ya de los medios a los que subvencionan o apuestan sin tapujos por esa v&iacute;a de gobierno para Espa&ntilde;a. Hasta exilio y c&aacute;rcel. La violencia en Ceuta y ya en otros muchos lugares da pistas bien claras. Y tambi&eacute;n algunas actuaciones judiciales que se ofrecen con el mismo descaro y ante las que nadie que puede hace nada. Nadie, nada &iquest;lo vemos claro?
    </p><p class="article-text">
        El gobierno de S&aacute;nchez act&uacute;a con una tibieza preocupante ante las amenazas que se ciernen sobre este pa&iacute;s. Claro que su presidente est&aacute; siendo acosado a unos niveles que se asemejan a los sufridos por Lula Da Silva en Brasil. Y parece bastante ingenuo -no s&eacute; si es la palabra adecuada- creer que las urnas le resarcir&aacute;n de tanto atropello. Lo del juicio a su mujer, con un premeditado escarnio p&uacute;blico ante un jurado es el sumun. Los hitos medi&aacute;ticos de las resoluciones de Peinado, que demuestran la impune animadversi&oacute;n de este individuo en funciones de juez, al hacerlos coincidir con viajes internacionales del presidente. Y el que nadie -de quienes pueden- est&aacute; dispuesto a detener este esc&aacute;ndalo. &ldquo;El juez Peinado ha llevado adelante <a href="https://www.eldiario.es/autores/carlos-lopez-keller/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una instrucci&oacute;n sesgada y rid&iacute;cula contra Bego&ntilde;a G&oacute;mez que, m&aacute;s que retratarle a &eacute;l, retrata al Poder Judicial que lo ha consentido</a>&rdquo;, define aqu&iacute; el abogado Carlos L&oacute;pez-Keller. Terrible retrato pues.
    </p><p class="article-text">
        Dice el portavoz del PP Borja Semper que los insultos se acabar&aacute;n cuando el PP trinque el poder total -me permito traducirlo a mensaje real-. Puede que ni aun as&iacute;, pero es triste gracia admitir estos m&eacute;todos. Porque son ejemplo de toda una trayectoria pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        En Ceuta el Gobierno lo ha hecho mal. El PP lo hubiera hecho peor y lo est&aacute; haciendo como &ldquo;oposici&oacute;n&rdquo; de forma torticera. Y si alguien cree que, como Vox, se va a oponer a lo que mande el amo Trump en idilio con Marruecos e Israel es que vive en otro mundo. 
    </p><p class="article-text">
        Feo panorama tenemos. En donde los socios del gobierno priman a veces sus intereses electorales sobre los intereses de la sociedad, cuando con este panorama no hay mucho que esperar y como si tuvi&eacute;ramos todo el tiempo del mundo. 
    </p><p class="article-text">
        La futura alcaldesa de Berl&iacute;n, hija de emigrantes turcos, promete intervenir los precios de los alquileres y socializar las viviendas de los fondos de inversi&oacute;n. &Eacute;se es el camino. La vivienda, y, tambi&eacute;n, liberar a la sanidad de las garras de la especulaci&oacute;n que le imprime el PP. La lista de cuanto se debe hacer. Y no se hace.
    </p><p class="article-text">
        He dejado para el final al PSOE &ldquo;pata negra&rdquo; que, por cierto, la est&aacute; sacando estos d&iacute;as para posicionarse. Y para ponerla delante de S&aacute;nchez a ver si tropieza y cae del todo. Encabritados con el ministro &Oacute;scar Puente que no se calla ante nada, no se les oye ni media palabra cr&iacute;tica de acciones flagrantes de otras personas y partidos. Pero, sobre todo, no paro de preguntarme cuando leo lo de los Page, Gonz&aacute;lez, &iexcl;hasta Corcuera sale! y sus periodistas que los tiene &iquest;A qu&eacute; PSOE reivindican las viejas glorias del partido? &iquest;Al que maquill&oacute; con notable efectividad de democracia este pa&iacute;s y dej&oacute; intactas las estructuras del franquismo? La justicia, el ej&eacute;rcito en su momento, el poder de fuerzas empresariales que se hab&iacute;an forrado con el r&eacute;gimen se conserv&oacute; tal cual estaba. La justicia conserv&oacute; grandes zonas de lo que ya se llama &ldquo;el marchenismo&rdquo;, crecidas incluso en estas d&eacute;cadas, y as&iacute; nos vemos. 
    </p><p class="article-text">
        Te dec&iacute;as entonces: claro, es que no se puede ir m&aacute;s all&aacute; dadas las circunstancias, que es la excusa que se pone siempre, siempre, para perdonar lo que no se hace. &nbsp;&iquest;Qui&eacute;n lo arregla ahora? Entre zancadillas por un lado y puente de plata con todo tipo de soportes para el otro. 
    </p><p class="article-text">
        Hay una pregunta m&aacute;s, s&iacute;. Es necesario saber si la jefatura del Estado todo lo que tiene que hacer cuando la democracia se derrumba es poner cara seria ante las soberbias autoexculpaciones del Poder Judicial, de ser ese el motivo del gesto.
    </p><p class="article-text">
        Es de extrema urgencia reaccionar ante lo que ataca a la democracia y debe hacerlo el gobierno en primer lugar con contundencia. Aunque algunas de las acciones m&aacute;s en&eacute;rgicas dependan de las peculiaridades que se avistan en la justicia en algunos casos cuando rozan los temas pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Algunos no tenemos tiempo de pasar otra vez por varios a&ntilde;os de democracia &ldquo;org&aacute;nica&rdquo; como dec&iacute;a Franco. Nadie merece pasar por ese calvario salvo quienes se aprovechan de &eacute;l. Al borde del precipicio, no implica caerse, ni tirarse con los ojos cerrados: cabe darse la vuelta.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa María Artal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/paso-precipicio_129_13529464.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Sep 2026 20:08:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A un paso del precipicio]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mamdani y Elif Eralp, el triunfo de la esperanza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/mamdani-elif-eralp-triunfo-esperanza_129_13527892.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/419b31f6-7607-4bd9-97a6-3669fa24eca7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1074y354.jpg" width="1200" height="675" alt="Mamdani y Elif Eralp, el triunfo de la esperanza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El alcalde de Nueva York y la candidata de Die Linke en Berlín han transmitido ilusión con sus programas, sin dejarse llevar por la condescendencia ni limitarse a azuzar el miedo a la extrema derecha
</p><p class="subtitle">El grito de Bernie Sanders en vísperas de la Asamblea de la ONU: “Nunca antes tan pocas personas han concentrado tanta riqueza y tanto poder”</p></div><p class="article-text">
        De todas las frases que el alcalde de Nueva York, Zorhan Mamdani, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/discurso-completo-zohran-mamdani-victoria-trump-viendo-sube-volumen_1_12742282.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pronunci&oacute; tras ganar las elecciones</a>, hubo una que resumi&oacute; el esp&iacute;ritu de su campa&ntilde;a y por qu&eacute; logr&oacute; obtener m&aacute;s de un mill&oacute;n de votos: &ldquo;La esperanza sigue viva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Menos de un a&ntilde;o despu&eacute;s, Elif Eralp, una admiradora suya, ha logrado imponerse en Berl&iacute;n. Ahora <a href="https://elpais.com/internacional/2026-09-22/la-izquierda-rompe-la-alternancia-en-berlin-y-acaricia-la-alcaldia-con-la-promesa-de-abaratar-la-vivienda.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">debe forjar una coalici&oacute;n</a> con Los Verdes y el SPD para poder gobernar. La ciudad alemana ser&aacute; un basti&oacute;n frente a la extrema derecha, como otras grandes capitales, desde Roma a Par&iacute;s, Londres o Barcelona. La excepci&oacute;n es Madrid, en manos de una derecha con unas formas y un programa intercambiables con el de la extrema derecha.
    </p><p class="article-text">
        Ambos, Mamdani y Eralp, cuya personalidad va m&aacute;s all&aacute; de las siglas de sus partidos, han sido capaces de transmitir ilusi&oacute;n en las formas, con campa&ntilde;as modernas, y en los mensajes, sin temor a ser tildados de radicales por referirse a &ldquo;la clase trabajadora&rdquo; o prometer medidas que s&iacute; son ambiciosas para frenar la crisis de vivienda. 
    </p><p class="article-text">
        En Nueva York se va a congelar, a partir del pr&oacute;ximo octubre, el alquiler de un mill&oacute;n de apartamentos. Por su parte, la candidata de Die Linke ha abierto la puerta a la expropiaci&oacute;n de m&aacute;s de 200.000 viviendas en manos de fondos privados. El tiempo dir&aacute; si las medidas son efectivas, pero al menos intentan romper con la percepci&oacute;n de que hay poco que hacer por falta de competencias o de convicci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, los dos son pol&iacute;ticos que han entendido algo que en Espa&ntilde;a parece que ni el PSOE ni los que se sit&uacute;an a su izquierda acaban de comprender: una cosa es que la extrema derecha sea un peligro (que lo es) y otra es pensar que solo con el discurso del miedo basta para retener a los votantes. En el pasado funcion&oacute;, pero ya no es as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco la condescendencia es una f&oacute;rmula que sirva para retener al electorado y evitar que se vaya a la abstenci&oacute;n o cambie de papeleta. Es algo que el propio Mamdani subray&oacute; tambi&eacute;n en ese primer discurso como ganador. El trato paternalista, la simpleza de que cada vez m&aacute;s electores &ldquo;votan mal&rdquo; o minimizar los errores propios tambi&eacute;n pasan factura.
    </p><p class="article-text">
        En la entrevista que concedi&oacute; recientemente a<a href="https://elpais.com/eps/2026-09-13/zohran-mamdani-la-democracia-no-sirve-si-la-gente-no-puede-cubrir-sus-necesidades.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://elpais.com/eps/2026-09-13/zohran-mamdani-la-democracia-no-sirve-si-la-gente-no-puede-cubrir-sus-necesidades.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El Pa&iacute;s</em></a>, el alcalde de Nueva York citaba unas prioridades que ser&iacute;an replicables en otras ciudades. Una de sus iniciativas estrella, los supermercados p&uacute;blicos que ahora el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, quiere copiar, es de las m&aacute;s llamativas. No solo el bolsillo explica el avance de la extrema derecha, pero sin atender a las conversaciones diarias de la calle, donde preocupa m&aacute;s la cesta de la compra que las instrucciones judiciales controvertidas, tampoco se entiende por qu&eacute; las perspectivas electorales en Espa&ntilde;a son las que son.
    </p><p class="article-text">
        Otra de las promesas de Mamdani es mejorar el transporte p&uacute;blico. Aqu&iacute;, solo hace falta intentar moverse en Rodalies para que se entienda que el enfado de sus usuarios, que no se resuelve con mensajes del ministro del ramo en X, est&aacute; m&aacute;s que justificado.
    </p><p class="article-text">
        La extrema derecha espa&ntilde;ola no es distinta de la del resto. Se alimenta de propagar el racismo y alimentar una imagen nost&aacute;lgica de un pa&iacute;s que solo existe en su imaginario sepia. A su favor juega una derecha que le copia medidas y que le ha dado entrada en las instituciones. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy en Espa&ntilde;a no ha emergido a&uacute;n una nueva figura que sea parecida a Mamdani o a Eralp. Alguien que contrarreste con aire fresco el vendaval reaccionario, que hable de manera desacomplejada de seguridad o calidad de vida sin emular las recetas de la derecha, pero sin entregarles esas banderas ni embarrar m&aacute;s el debate p&uacute;blico. Un discurso que permita pasar de lo antiguo a lo nuevo, en expresi&oacute;n del alcalde de Nueva York.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Neus Tomàs]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/mamdani-elif-eralp-triunfo-esperanza_129_13527892.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Sep 2026 20:08:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mamdani y Elif Eralp, el triunfo de la esperanza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Zohran Mamdani,Elif Eralp,Berlín,Nueva York,Izquierda,Socialdemocracia,Extrema derecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Menores en redes sociales: prohibir, limitar...]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/menores-redes-sociales-prohibir-limitar_129_13527168.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bcd28848-2f3d-4356-a439-08937bda5e9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Menores en redes sociales: prohibir, limitar..."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las limitaciones tienen razón de ser, pero la prohibición total no es la solución, pues no cabe ya poner puertas al campo, sino que ha de limitarse, controlar y educar, que siempre es más difícil y más costoso en todos los sentidos que la prohibición drástica y generalizada</p></div><p class="article-text">
        No es en absoluto nuevo el debate sobre el acceso de menores a los instrumentos de nuevas tecnolog&iacute;as, notablemente el tel&eacute;fono m&oacute;vil, las tabletas y los ordenadores. Cuando digo nuevo lo hago en relaci&oacute;n con el tiempo que estos elementos llevan aqu&iacute;. Y, desde luego, tampoco es novedoso el debate sobre la relaci&oacute;n de nuestros menores con internet y con las redes sociales. Aunque, en realidad, todo es lo mismo, pues ninguno de esos instrumentos tendr&iacute;a el inter&eacute;s que tiene si no nos proporcionara la puerta de acceso a internet y a las redes.
    </p><p class="article-text">
        Ciertamente, se ha generado un gran debate sobre el acceso a espacios cuyo control no tenemos ni parece que podamos tener. Y me refiero tanto a la ciudadan&iacute;a como a los poderes p&uacute;blicos, en los que parece que ahora existe una enorme preocupaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Preocupaci&oacute;n l&oacute;gica derivada de la situaci&oacute;n en la que nos hallamos: dominaci&oacute;n y poder de la tecnolog&iacute;a, en lo que se ha venido en llamar &ldquo;tecnodominaci&oacute;n&rdquo;; invasi&oacute;n de pr&aacute;cticamente todos nuestros espacios vitales; falta de formaci&oacute;n suficiente y adecuada para su manejo consciente, &uacute;til y controlado; escaso conocimiento de los sujetos que dominan realmente estas redes; el inmenso poder de las corporaciones en estos sectores, constituyendo un nuevo capitalismo -el &ldquo;tecnocapitalismo&rdquo;- absolutamente carente de regulaci&oacute;n eficaz; la casi nula implicaci&oacute;n p&uacute;blica interna e internacional y la correspondiente falta absoluta de control p&uacute;blico de estos espacios, pese a haberse dedicado grandes inversiones de dinero p&uacute;blico para equipamientos varios que han permitido que el &ldquo;ciberespacio&rdquo; haya ocupado todo el terreno y, en cierta medida, tambi&eacute;n nos haya facilitado la vida y el acceso al conocimiento.
    </p><p class="article-text">
        No es desde&ntilde;able la realidad de que, por supuesto, las nuevas tecnolog&iacute;as nos permiten acceder ampliamente a bienes y servicios de todo tipo y que constituyen una ventana al mundo como nunca antes en la historia. Y que ello ha permitido tambi&eacute;n &ldquo;democratizar&rdquo; esos valores.
    </p><p class="article-text">
        Y, por tanto, de esta manera, si bien hubo un tiempo en que cre&iacute;mos que este &ldquo;ciberespacio&rdquo;, adem&aacute;s de ilusionarnos, captar toda nuestra atenci&oacute;n y generar esperanza, podr&iacute;a ser un bien de dominio p&uacute;blico o cuasi p&uacute;blico, lo cierto es que de ello ya no existe casi ni el recuerdo, pues resulta algo imposible de imaginar cabalmente en la actualidad. Ahora, este espacio genera beneficios econ&oacute;micos imposibles de calcular y, adem&aacute;s, permite el control y la dominaci&oacute;n de ideas y personas. O sea, se ha hecho una buena aver&iacute;a. Y, por supuesto, sin la necesaria intervenci&oacute;n p&uacute;blica para su regulaci&oacute;n y control -en ninguna parte-.
    </p><p class="article-text">
        Pensemos en la Inteligencia Artificial (IA) y todo el debate suscitado en torno a ella. Pensemos en los intereses existentes en torno a su no regulaci&oacute;n o a su regulaci&oacute;n y las diferentes posiciones de los Estados Unidos y China, por poner un ejemplo -el ejemplo-. Recordemos que la UE aprob&oacute; en 2024 la primera norma en el planeta sobre esta materia, el Reglamento por el que se establecen normas armonizadas en materia de inteligencia artificial, con un calendario gradual de aplicaci&oacute;n que llegar&aacute; hasta agosto de 2028 y que, a estas alturas, ya debe estar siendo aplicado en su mayor parte. &iquest;Alguien ha percibido algo? &iquest;Tiene la UE capacidad de garantizar, como dicho Reglamento pretende, en esencia, que los sistemas de IA sean seguros, &eacute;ticos y respeten los derechos fundamentales? M&aacute;s bien parece que no ser&aacute; as&iacute;, dado que los n&uacute;cleos reales de decisi&oacute;n nos pillan realmente lejos, tanto que no sabemos d&oacute;nde se encuentran.
    </p><p class="article-text">
        Pues si ya para la poblaci&oacute;n adulta la cosa est&aacute; complicada, hay una evidencia clara de su especial afectaci&oacute;n a las personas menores. Los datos son apabullantes, muy similares en diversas fuentes: en Espa&ntilde;a, m&aacute;s del 80% de los ni&ntilde;os entre 10 y 12 a&ntilde;os y hasta un 98% de los adolescentes tienen presencia o est&aacute;n registrados en al menos una red social; la edad media en la que un menor recibe su primer tel&eacute;fono m&oacute;vil con acceso a internet se sit&uacute;a en los 9,6 a&ntilde;os; el 78,3% de los alumnos en los &uacute;ltimos cursos de Educaci&oacute;n Primaria ya utiliza alguna red social, dato que asciende al 92,5% en la adolescencia, y un 75,8% participa en tres o m&aacute;s plataformas de manera activa. Y, en cuanto al tiempo de uso, tambi&eacute;n la cosa es muy seria: entre los 8 y 12 a&ntilde;os, el 29% de los ni&ntilde;os y el 23% de las ni&ntilde;as usan redes sociales entre una y dos horas al d&iacute;a, con un control parental mayor en estas edades que en la adolescencia, claro est&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Conocemos tambi&eacute;n los graves problemas de agresiones y vejaciones de todo tipo por estos medios, as&iacute; como la difusi&oacute;n no consentida de im&aacute;genes. Y los nuevos problemas psicol&oacute;gicos de ansiedad por desconexi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pues si todo esto ya lo conoc&iacute;amos, el debate se ha acentuado tras conocerse las conclusiones del Informe PISA el pasado 8 de septiembre, a cuyo tenor Espa&ntilde;a cae y llega a m&iacute;nimos hist&oacute;ricos en lectura, matem&aacute;ticas y ciencias, habiendo el alumnado de 4 de la ESO retrocedido en tres a&ntilde;os el equivalente a un a&ntilde;o escolar, y estando por debajo de la media de la OCDE.
    </p><p class="article-text">
        Lo destacable de ello es que, a lo que ahora interesa, entre las causas m&aacute;s relevantes de estos tremendos resultados, se subraya el uso abusivo de &ldquo;las pantallas&rdquo; tanto en los hogares como en las aulas y su consecuencia inmediata de dificultades para leer y comprender textos de m&aacute;s de 400 palabras, con peores resultados en los menores de familias con mejores condiciones econ&oacute;micas y que, por tanto, tienen mayor acceso a dispositivos electr&oacute;nicos. Realmente, los datos son muy ilustrativos de la situaci&oacute;n real.
    </p><p class="article-text">
        Y ahora comienza de verdad la carrera por la regulaci&oacute;n, la limitaci&oacute;n y, en su caso, la prohibici&oacute;n de acceso de los menores a los entornos digitales. Una carrera en la que Espa&ntilde;a no estaba mal posicionada, toda vez que algunas medidas limitativas -acceso a las redes sociales de los menores de 16 a&ntilde;os- ya constan en el &ldquo;Proyecto de Ley Org&aacute;nica para la protecci&oacute;n de las personas menores de edad en los entornos digitales&rdquo;, cuya tramitaci&oacute;n fue aprobada el 10 de septiembre de 2025 por el Congreso de los Diputados. Tramitaci&oacute;n que, al parecer, contin&uacute;a, sin que, un a&ntilde;o despu&eacute;s la Ley se haya aprobado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una carrera que comenz&oacute; en Australia, pa&iacute;s en el que, desde diciembre de 2025, rigen medidas importantes contra el uso de redes por los menores, sin que consten resultados especialmente esperanzadores. Y que sigui&oacute; en Francia, que aprob&oacute; el 21 de julio del presente a&ntilde;o una Ley prohibiendo el acceso a las redes sociales de los&nbsp;menores de 15 a&ntilde;os. Ley dejada sin efecto a los pocos d&iacute;as, el 14 de agosto, por el&nbsp;Consejo Constitucional -&iexcl;qu&eacute; envidia que en tan breve tiempo se decida sobre la adecuaci&oacute;n de una Ley a la Constituci&oacute;n!- por entender que la norma conten&iacute;a una vulneraci&oacute;n desproporcionada de la libertad de expresi&oacute;n y de comunicaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n juvenil y por considerar que la medida en cuesti&oacute;n no es &ldquo;adecuada, necesaria ni proporcionada&rdquo;. Veremos lo que sucede en adelante, dado que el presidente Macron ha pedido al primer ministro que formule una nueva medida &ldquo;jur&iacute;dicamente s&oacute;lida&rdquo; que tenga en cuenta las indicaciones del m&aacute;ximo tribunal de Francia.
    </p><p class="article-text">
        Carrera a la que se suma ahora la UE que, por boca de la presidenta de su Comisi&oacute;n, la Sra. Von der Leyen, anunci&oacute; la pasada semana en su discurso sobre el Estado de la Uni&oacute;n una propuesta para fijar reglas comunes sobre el acceso de los menores a las redes sociales, avanzando la distinci&oacute;n por edades, negando tal acceso antes de los 13 a&ntilde;os y permitiendo cuentas personales a partir de los 15 a&ntilde;os, as&iacute; como medidas reforzadas de protecci&oacute;n hasta alcanzar al mayor&iacute;a de edad. Aunque no conviene olvidar que no se trata de una aut&eacute;ntica novedad, pues la posible adopci&oacute;n por la UE de medidas similares ya se hab&iacute;a aprobado el pasado 26 de noviembre de 2025 al votar los miembros del Parlamento Europeo un informe -con 483 votos a favor, 92 en contra y 86 abstenciones- en el que se expresa la profunda preocupaci&oacute;n por los riesgos para la salud f&iacute;sica y mental de los menores en el entorno digital y se propone una edad m&iacute;nima armonizada en toda la UE para el acceso a redes sociales y plataformas, edad que ser&iacute;a de 16 a&ntilde;os en general y de 13 a&ntilde;os para el caso de contar con el consentimiento parental. Ahora falta materializar la propuesta.
    </p><p class="article-text">
        Y, en lo que m&aacute;s cerca me toca, el pasado jueves, el lehendakari Pradales anunci&oacute; en el debate de pol&iacute;tica general en el Parlamento Vasco, que Euskadi se sumar&aacute; a la estrategia europea en este terreno, proponiendo la prohibici&oacute;n de acceso a las redes a los menores de 15 a&ntilde;os y anunciando un Acuerdo Social de uso responsable de las pantallas en los centros educativos y en los hogares.
    </p><p class="article-text">
        No tengo duda de que por esta senda van a transitar otros l&iacute;deres pol&iacute;ticos e institucionales, porque es &ldquo;lo que toca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, entiendo que tambi&eacute;n corresponde ahora tomar otras decisiones de las que se habla menos, pues son menos efectistas y m&aacute;s dif&iacute;ciles de implantar. Ciertamente, la cuesti&oacute;n no es si los menores deben dar la espalda a las nuevas tecnolog&iacute;as, sino si es o no prudente entregar dispositivos m&oacute;viles a menores, herramientas que muchos adultos ni siquiera sabemos controlar. Hoy ya no es posible -ni conveniente ni deseable- dar la espalda a las ventajas de los dispositivos que permiten acceder a internet, pues pueden facilitar el aprendizaje, la creatividad y la participaci&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        Pero ello exige una aut&eacute;ntica alfabetizaci&oacute;n digital que quienes ahora somos adultos no hemos recibido -y, desde luego, se nota-. La clave est&aacute; en educar a los menores para desenvolverse en el mundo digital, con conocimiento de sus potencialidades y de todos sus riesgos. Solamente as&iacute; podr&aacute;n superarse los problemas que se derivan de su estrecho contacto con el entorno digital de manera prematura sin educaci&oacute;n espec&iacute;fica. Y ello, por cuanto que el mundo digital no est&aacute; pensando en modo alguno en el superior inter&eacute;s del menor sino en la captaci&oacute;n de usuarios, extracci&oacute;n de datos y ganancias millonarias.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, las limitaciones tienen raz&oacute;n de ser, pero la prohibici&oacute;n total no es la soluci&oacute;n, pues no cabe ya poner puertas al campo, sino que ha de limitarse, controlar y educar, que siempre es m&aacute;s dif&iacute;cil y m&aacute;s costoso en todos los sentidos que la prohibici&oacute;n dr&aacute;stica y generalizada.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, una decisi&oacute;n de limitaciones y/o prohibiciones sin formaci&oacute;n espec&iacute;fica en pensamiento cr&iacute;tico va a dificultar un acceso seguro y razonable al entorno digital al alcanzar la mayor&iacute;a de edad.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, pensemos tambi&eacute;n en nuestro papel de adultos y nuestra relaci&oacute;n con el contexto digital y su influencia en los menores que nos rodean. &iexcl;Alguna responsabilidad tenemos tambi&eacute;n, sin duda, en toda esta situaci&oacute;n!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Garbiñe Biurrun Mancisidor]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/menores-redes-sociales-prohibir-limitar_129_13527168.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Sep 2026 20:03:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Redes sociales,Menores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo que PISA no puede contar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/pisa-no-contar_129_13526607.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/61d955b5-7b6f-46ce-a00d-d5dda7bab0a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo que PISA no puede contar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando el indicador se convierte en la meta, deja de medir lo que decía medir. Y de paso, queda a la vista lo que sería la operación de fondo, o sea, decidir quién entra en la muestra es decidir qué alumnado "cuenta" como sistema educativo</p></div><p class="article-text">
        Cada tres a&ntilde;os se repite la liturgia. Se publican los resultados de PISA. Tiemblan los cimientos del sistema educativo. Los titulares decretan el hundimiento o la remontada. Cada actor encuentra en las cifras la confirmaci&oacute;n de lo que ya pensaba, y, a las tres semanas, el debate se apaga hasta la siguiente entrega. Pasada ya la tormenta de la &uacute;ltima edici&oacute;n, con sus malos datos para Espa&ntilde;a en general y para algunas comunidades en particular, quiz&aacute; sea buen momento para preguntarnos &iquest;qu&eacute; estamos midiendo exactamente cuando medimos, y qu&eacute; dejamos de discutir cuando aceptamos que la medida o la cifra alcanzada acaba siendo el debate?
    </p><p class="article-text">
        La polit&oacute;loga <a href="https://www.ippapublicpolicy.org/book/counting-how-we-use-numbers-to-decide-what-matters/43" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Deborah Stone</a> lleva d&eacute;cadas insistiendo en algo que parece obvio y no lo es. Los n&uacute;meros que cada uno utiliza no son inocentes. Antes de contar hay que clasificar, y clasificar es decidir qu&eacute; cosas cuentan como descripci&oacute;n de lo que queremos analizar. Toda cifra acaba siendo el resultado final de una cadena de decisiones previas. &iquest;Qu&eacute; se pregunta?, &iquest;a qui&eacute;n?, &iquest;c&oacute;mo se agregan los resultados?, &iquest;qu&eacute; se deja fuera de la cuantificaci&oacute;n?, e incluso &iquest;qu&eacute; desaparece de la vista en cuanto el n&uacute;mero se publica?. Los n&uacute;meros, dice Stone, no hablan por s&iacute; solos como muchas veces decimos. Lo que nos dicen, finalmente, es en qu&eacute; pensaban quienes los dise&ntilde;aron. Y, sin embargo, a pesar de todo esto, funcionan en el debate p&uacute;blico como si fueran la realidad misma. Son simult&aacute;neamente evidencia y argumento, son dato y acaban siendo sentencia.
    </p><p class="article-text">
        El caso PISA es un ejemplo de manual. Fij&eacute;monos en dos episodios recientes. El primero el que aparentemente llev&oacute; a algunos responsables de la cosa en Catalu&ntilde;a de retocar la muestra de alumnos examinados para dejar fuera a quienes previsiblemente har&iacute;an bajar los resultados. M&aacute;s all&aacute; del juicio que merezca la ocurrencia, lo revelador es lo que parece que justificar&iacute;a el desaguisado, es decir que el objetivo ya no ser&iacute;a conocer el sistema sino mejorar el marcador. Cuando el indicador se convierte en la meta, deja de medir lo que dec&iacute;a medir. Y de paso queda a la vista lo que ser&iacute;a la operaci&oacute;n de fondo, o sea decidir qui&eacute;n entra en la muestra es decidir qu&eacute; alumnado &ldquo;cuenta&rdquo; como sistema educativo. Pero aquellos con m&aacute;s desventajas, por mucho que quieras hacerlos invisibles, son aquellos que precisamente deber&iacute;an ser los m&aacute;s relevantes pedag&oacute;gicamente hablando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El otro tema tambi&eacute;n es relevante. La conversaci&oacute;n p&uacute;blica sobre los &uacute;ltimos resultados acab&oacute; girando casi monogr&aacute;ficamente en torno a las pantallas culp&aacute;ndolas de todas las desgracias. Aunque, curiosamente, el propio informe no les dedicaba un gran espacio y desde luego no establec&iacute;a las relaciones causales que luego se les atribuy&oacute;. &iquest;C&oacute;mo se explica? Lo que muestra es que el n&uacute;mero, la cifra, una vez se ha publicado, acaba siendo un recipiente vac&iacute;o que cada cual llena con lo que es su diagn&oacute;stico favorito. La cifra da la alarma y el relato lo ponen otros desde sus posiciones de partida. En ese sentido el relato de las pantallas re&uacute;ne todas las ventajas. Es m&aacute;s o menos intuitivo, acaba se&ntilde;alando un culpable que es exterior a la escuela, permite proponer medidas visibles e inmediatas y, sobre todo, no obliga a hablar de todo lo que queda oculto tras las pantallas. Ni de obsolescencia del modelo educativo, ni de financiaci&oacute;n, ni de segregaci&oacute;n escolar, ni de condiciones del profesorado, ni de la relaci&oacute;n entre pobreza infantil y aprendizaje. Variable esta &uacute;ltima que es precisamente la que m&aacute;s pesa en los propios datos de PISA y la que menos titulares ha generado.
    </p><p class="article-text">
        Este es el mecanismo que Stone describe. En el baile de cifras no discutimos m&aacute;s, discutimos menos. La aparente objetividad del n&uacute;mero facilita que clausuremos precisamente las preguntas que deber&iacute;amos mantener abiertas. &iquest;Qu&eacute; escuela queremos? &iquest;Cu&aacute;l es su papel en una sociedad atravesada por la incertidumbre, la diversidad y la desigualdad? &iquest;Qu&eacute; debe saber y saber hacer alguien que tendr&aacute; que vivir en ese nuevo mundo en el que estamos entrando aceleradamente? PISA mide, con solvencia t&eacute;cnica, una porci&oacute;n acotada de competencias en tres &aacute;mbitos, en un momento dado, con pruebas estandarizadas. Es informaci&oacute;n valiosa. Pero no mide el v&iacute;nculo, ni la convivencia, ni la capacidad de la escuela para compensar or&iacute;genes, ni la formaci&oacute;n de ciudadan&iacute;a, ni casi nada de lo que cualquier familia considerar&iacute;a esencial al elegir d&oacute;nde educar a sus hijos. Confundir el term&oacute;metro con el diagn&oacute;stico, y el diagn&oacute;stico con el proyecto, es el error que tendemos a repetir cada tres a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Con todo ello no queremos decir que debemos renunciar a medir. Se trata de recordar que toda medida es una representaci&oacute;n entre muchas posibles, y de preguntar qui&eacute;n estaba en la habitaci&oacute;n cuando se decidi&oacute; qu&eacute; contar. &iquest;Estaban los docentes? &iquest;Las familias de los barrios donde se concentra el fracaso? &iquest;O solo quienes necesitan rankings comparables entre pa&iacute;ses? Un sistema educativo que trate de gobernarse a golpe de PISA acabar&aacute; pareci&eacute;ndose a lo que PISA puede medir. Que, no nos enga&ntilde;emos, es bastante menos que lo que la educaci&oacute;n debe ser.
    </p><p class="article-text">
        La calidad de un sistema educativo no cabe en una cifra por resultona que sea. Discutir sobre calidad es establecer una conversaci&oacute;n plural sobre equidad, sobre el sentido de educar, sobre qu&eacute; sociedad queremos que la escuela haga posible. Esa conversaci&oacute;n exige datos, muchos y buenos, usados como representaciones discutibles y no como veredictos. Contar, dec&iacute;a Stone, no sustituye el hablar. Cada tres a&ntilde;os lo olvidamos. Quiz&aacute; va siendo hora de invertir la liturgia y conseguir que las cifras abran el debate en lugar de cerrarlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Subirats]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/pisa-no-contar_129_13526607.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Sep 2026 20:03:45 +0000]]></pubDate>
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