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    <title><![CDATA[elDiario.es - Zona Crítica]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Zona Crítica]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Florentino Pérez y la condescendencia masculina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/florentino-perez-condescendencia-masculina_129_13217434.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/13c8c656-bc34-4677-b021-8c0ec09e0978_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Florentino Pérez y la condescendencia masculina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La rueda de prensa de Florentino Pérez fue una de esas ocasiones que nos permiten ver en pantalla grande lo que cada día pasa en la vida cotidiana: hombres desplegando su condescendencia hacia las mujeres, en muchas ocasiones sin ni siquiera darse cuenta porque no se han parado un segundo a hacer autocrítica, a escuchar, porque no lo ven necesario o porque sencillamente no quieren</p></div><p class="article-text">
        La virtud de que algo suceda delante de las c&aacute;maras es que podemos asistir a frases y comportamientos que, de otra manera, quedar&iacute;an ocultos, solo visibles para quien los vive. Cuando hablamos de machismo, esto cobra especial importancia: muchos gestos, a veces los peores, suceden en el espacio privado, a resguardo del juicio ajeno. Y si bien asistimos cada d&iacute;a a comentarios y conductas machistas que s&iacute; podemos ver y escuchar, tambi&eacute;n es cierto que hay quien intenta ocultar o disfrazar su lado machista todo lo posible. 
    </p><p class="article-text">
        La rueda de prensa de Florentino P&eacute;rez este martes para dar explicaciones sobre el Real Madrid fue una de esas ocasiones que nos permiten ver en pantalla grande lo que cada d&iacute;a pasa en la vida cotidiana: hombres desplegando su condescendencia hacia las mujeres, en muchas ocasiones sin ni siquiera darse cuenta. Ese no darse cuenta no les exime en absoluto de responsabilidad. Si no se dan cuenta es porque no se han parado un segundo a pensarse, a hacer autocr&iacute;tica, a escuchar, porque no lo ven necesario o porque sencillamente no quieren.
    </p><p class="article-text">
        Hay dos frases se&ntilde;aladas en el discurso de P&eacute;rez. Una, cuando le da la palabra a una periodista de esta manera: &ldquo;A ver, esa ni&ntilde;a, joder, que tambi&eacute;n tiene derecho a hablar. Que todos vosotros sois muy feos, &iexcl;joder!&rdquo;. Lo dice en tono jocoso y reivindicando, incluso, que una mujer tome la palabra en una rueda de prensa copada por hombres. Es un tipo de comentario machista t&iacute;pico que mezcla halago y algo, en principio, bueno, con cr&iacute;tica, desprecio o minusvaloraci&oacute;n. Es lo que hace Florentino P&eacute;rez con esta periodista, a la que le dice ni&ntilde;a y de la que menciona, indirectamente, su aspecto.
    </p><p class="article-text">
        Doy por descontado que para mucha gente este seguir&aacute; siendo un comentario inocente y sin ninguna importancia. Podemos reflexionar, entonces, sobre si los hombres soportan en sus contextos laborales alusiones directas o indirectas a su f&iacute;sico y su aspecto, si alguien suele referirse a ellos como 'ni&ntilde;os' o si escuchan frases infantilizadoras. La respuesta es que no: quitando casos particulares (que seguro los hay) para ellos esto no es la norma. Para las mujeres, en cambio, esta es la norma: ser tratadas como ni&ntilde;as, escuchar comentarios sobre su cuerpo, su ropa o su belleza, incluso cuando hablamos de contextos profesionales.
    </p><p class="article-text">
        Si Florentino P&eacute;rez quer&iacute;a darle la palabra a esta periodista pod&iacute;a hacerlo perfectamente sin necesidad de calificar el aspecto de nadie y sin referirse a ella como ni&ntilde;a. Llamar feos a los hombres presentes es un intento de quitarle importancia a lo que hace con ella, de generar una simetr&iacute;a ficticia. Primero, porque con ella individualiza el comentario y, segundo, porque para ellos la norma no es ser tratados as&iacute;, pero s&iacute; lo es para las mujeres. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/breve-texto-jorge-azcon-hombres_129_13098249.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Como escrib&iacute;a en este art&iacute;culo</a>, convertirse en una mujer es entender que eres un ser mirable, comentable y tocable. Que, por encima de tus ideas y de tus actos, por encima de qui&eacute;n eres, el cuerpo que tienes, tu pelo, tu manera de vestir y tu manicura siempre ser&aacute;n m&aacute;s relevantes. Como si algo o alguien nos tuviera que recordar siempre que, aunque nos creamos sujetos, estamos pensadas para ser objetos: objetos que mirar, comentar y juzgar, da igual el efecto que eso tenga en nosotras.
    </p><p class="article-text">
        La otra frase de Florentino P&eacute;rez fue esta: &ldquo;Miren, hoy mismo hay dos art&iacute;culos en el&nbsp;<em>ABC</em>&nbsp;contra el Madrid. Y f&iacute;jense qu&eacute; dos art&iacute;culos. Uno lo escribe una mujer que<strong>&nbsp;</strong>no s&eacute; ni si sabe de f&uacute;tbol, pero bueno&hellip;&rdquo;. El empresario destaca el art&iacute;culo escrito por una mujer y es de ella de quien duda que sepa de f&uacute;tbol. Si echamos un vistazo a los art&iacute;culos en primera persona <a href="https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/pregunta-complicada-creo-puedas-ayudarme_132_2132107.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escritos por mujeres en el blog Micromachismos</a> durante a&ntilde;os, nos encontraremos muchos ejemplos de lo que este martes vimos en pantalla grande. Camareras, ingenieras, periodistas, limpiadoras, abogadas... que soportan c&oacute;mo los hombres, a trav&eacute;s de comentarios m&aacute;s o menos expl&iacute;citos, ponen en duda sus conocimientos o su competencia para hacer lo que est&aacute;n haciendo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tengo una pregunta muy complicada, no creo que puedas ayudarme&rdquo;, <a href="https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/pregunta-complicada-creo-puedas-ayudarme_132_2132107.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escuch&oacute; Nerea</a>, ingeniera, de un cliente. <a href="https://www.eldiario.es/blog/micromachismos/pregunta-comentario-despues-charlas-formas-senores-explican-cosas-rato_1_11209155.html#:~:text=Agotador%20porque%20para,o%20seremos%20aleccionadas." data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En otro post</a>, la ingeniera inform&aacute;tica Lorena Fern&aacute;ndez &Aacute;varez contaba c&oacute;mo, cuando da charlas o comenta alg&uacute;n tema de actualidad en redes sociales, se encuentra con frecuencia con hombres que le responden con &ldquo;explicaciones condescendientes que hacen reflexiones muy b&aacute;sicas de la tem&aacute;tica tratada, reflexiones que hace a&ntilde;os ya superaste porque llevas tiempo form&aacute;ndote sobre eso&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ella escrib&iacute;a: &ldquo;Agotador porque para dar respuesta a esas explicaciones, que normalmente no persiguen un fin pedag&oacute;gico sino que son una forma de demostrar que t&uacute; te equivocas, buscas mil referencias y pierdes un tiempo muy valioso, cuando al otro lado han invertido del orden de un minuto y se han basado en un estudio del MIT (Mis Inmensos Test&iacute;culos). Luego hablamos del s&iacute;ndrome de la impostora y del impacto que tiene en ni&ntilde;as, j&oacute;venes y mujeres la falta de confianza, pero es que recibimos constantes mensajes record&aacute;ndonos que no nos &rdquo;vengamos muy arriba&ldquo;, que no alcemos la voz o seremos aleccionadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las experiencias de las mujeres muestran c&oacute;mo muchos hombres tienden, autom&aacute;ticamente, a dudar del conocimiento de ellas, aun siendo expertas. Esa duda, esa sospecha, esa necesidad de remachar que quiz&aacute; la que escribe, la que habla o la que nos interpela no sabe lo suficiente no aparece de la misma manera cuando el interlocutor es un hombre. A ellos se les presupone m&aacute;s f&aacute;cilmente la val&iacute;a, la competencia, la potestad de ocupar tal o cual espacio. A nosotras se nos presupone exactamente lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        La frases de Florentino P&eacute;rez son el ejemplo de un machismo cotidiano que no se cambia con leyes, sino con pr&aacute;ctica diaria, con educaci&oacute;n, con cr&iacute;tica, y grandes dosis de conciencia y autocr&iacute;tica masculina. Podemos pensar en si alguno de los hombres all&iacute; presentes expres&oacute; su desagrado por el trato que P&eacute;rez estaba dando a las mujeres. Y podemos pensar tambi&eacute;n en si los hombres que hoy se escandalizan al escucharle son capaces de mirarse a s&iacute; mismos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Requena Aguilar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/florentino-perez-condescendencia-masculina_129_13217434.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 May 2026 11:25:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Florentino Pérez y la condescendencia masculina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Florentino Pérez,Machismo,Fútbol]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así hablan los amos del universo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hablan-amos-universo_129_13216198.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2e6e62eb-ee95-4430-b239-0c218c210699_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Así hablan los amos del universo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Florentino, cual vulgar político, está enfadado con la prensa y sus campañas siempre negativas, nunca positivas. Campañas diciendo que está cansado, que está enfermo, que tiene cáncer, que no tiene futuro a sus 79 años, según dijo. Pero la gente no cree a la prensa, la gente le cree a él, afirmó</p></div><p class="article-text">
        Florentino P&eacute;rez se va a dar de baja del <em>Abc</em> porque algunos periodistas de ese viejo rotativo no paran de meterse con &eacute;l, aprovechando la crisis de resultados deportivos del Real Madrid. Tal fue el anuncio m&aacute;s reiterado en la tarde de este martes 12 de mayo por el presidente del club merengue y uno de los empresarios m&aacute;s poderosos de Espa&ntilde;a. Bueno, tambi&eacute;n dijo que iba a convocar elecciones anticipadas a la Junta Directiva del club, a las que piensa presentarse de nuevo.
    </p><p class="article-text">
        La historia es, no obstante, digna de contarse. La noticia de que Florentino convocaba una inesperada rueda de prensa en la Ciudad Deportiva del Real Madrid desplaz&oacute; de inmediato a todas las dem&aacute;s, incluidas las relacionadas con el hantavirus, en la agenda de los medios de comunicaci&oacute;n nacionales. &iquest;Iba a dimitir de modo fulminante? &iquest;Cab&iacute;a la posibilidad de que propusiera el nombre de alguno de sus tres hijos como candidato a su sucesi&oacute;n? &iquest;Anunciar&iacute;a el regreso de Mourinho como entrenador merengue tras el fracaso esta temporada de Xabi Alonso y &Aacute;lvaro Arbeloa? &iquest;Despedir&iacute;a <em>manu militari</em> a la superestrella Mbapp&eacute;?
    </p><p class="article-text">
        Las cadenas de televisi&oacute;n interrumpieron sus programaciones para dar en directo la rueda de prensa, como lo hubieran hecho ante la posibilidad de que el rey Felipe VI informara de su abdicaci&oacute;n o Pedro S&aacute;nchez del fin de la legislatura. Y es que, aunque ustedes, amigas y amigos lectores, no sean futboleros, saben sobradamente que Florentino es, junto a Amancio Ortega, el patr&oacute;n de Zara, y Juan Roig, el de Mercadona, uno de los aut&eacute;nticos amos del cortijo patrio.
    </p><p class="article-text">
        Seguramente, ustedes saben tambi&eacute;n que el Real Madrid lleva dos temporadas consecutivas sin ganar un solo t&iacute;tulo futbol&iacute;stico, y esto es muy duro para su afici&oacute;n. Justo las dos en las que el Bar&ccedil;a de Hansi Flick ha cosechado cinco t&iacute;tulos nacionales, el &uacute;ltimo la Liga 25-26 el pasado domingo en el Camp Nou frente, precisamente, al Real Madrid. Justo las dos que lleva en la plantilla merengue Kylian Mbapp&eacute;, por el que Florentino pag&oacute; en 2024 m&aacute;s de 100 millones de euros.
    </p><p class="article-text">
        Una y otra vez, Florentino dijo en su rueda de prensa que existe &ldquo;una campa&ntilde;a organizada&rdquo; para desprestigiarle personalmente, principalmente en el mundo de la prensa y muy en concreto en el <em>ABC</em>. Ante esta supuesta conjura, se jact&oacute; de ser el presidente del grupo ACS, que factur&oacute; 50.000 millones de euros el a&ntilde;o pasado, y, sobre todo, el del Real Madrid, el club de f&uacute;tbol de mayores ingresos del planeta y tambi&eacute;n el n&uacute;mero uno en t&iacute;tulos conseguidos a lo largo de su historia.
    </p><p class="article-text">
        No minti&oacute; Florentino ni en una ni en otra cosa. Es un triunfador en la jungla capitalista y los pol&iacute;ticos, empresarios y comunicadores del <em>establishment</em> espa&ntilde;ol y europeo se disputan el privilegio de acompa&ntilde;arle en el palco de honor del Bernab&eacute;u. En cuanto a las autoridades locales y auton&oacute;micas madrile&ntilde;as, sabido es que le tienden alfombra roja a todas y cada una de sus iniciativas. El que manda, manda, y Florentino manda mucho.
    </p><p class="article-text">
        Aunque a veces mande mal. Su obsesi&oacute;n en el cuarto de siglo que lleva al frente del Real Madrid es fichar a golpe de talonario a las estrellas rutilantes del momento futbol&iacute;stico: Gareth Bale, Cristiano Ronaldo, Zidane, Kak&aacute;, Vin&iacute;cius, Mbapp&eacute;&hellip; Hasta aficionados muy madridistas critican tal adicci&oacute;n con la f&oacute;rmula de que lo que importa a Florentino de verdad es vender <em>urbi et orbi</em> las camisetas de sus estrellas. Y no est&aacute;n equivocados: yo mismo he tenido que regalarles zamarras de astros merengues a los hijos de amigos m&iacute;os en distintos pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        Pero una colecci&oacute;n de genios gal&aacute;cticos no hace un equipo. Cuando Mbapp&eacute; se fue del Paris Saint-Germain (PSG) al Real Madrid, su entrenador, el espa&ntilde;ol&nbsp;Luis Enrique, afirm&oacute; sabiamente que su marcha privar&iacute;a al equipo parisino de un gran goleador, pero quiz&aacute; le ayudar&iacute;a a actuar como un equipo. Y as&iacute; ha sido: el PSG de Luis Enrique gan&oacute; su primera Champions el pasado a&ntilde;o, sin Mbapp&eacute;, y es el favorito para la pr&oacute;xima final de esta competici&oacute;n europea.
    </p><p class="article-text">
        A Florentino se le vio muy enfadado en la rueda de prensa, hasta el punto de enzarzarse en directo en una discusi&oacute;n con el periodista enviado por el <em>Abc</em>. Pero no parec&iacute;a enfadado por las dos temporadas consecutivas sin t&iacute;tulos, no por haber tenido que contratar sin &eacute;xito a dos entrenadores este curso, no por las peleas en el achicharrado vestuario merengue, que han llegado hasta el enfrentamiento f&iacute;sico, no por el pasotismo de Mbapp&eacute;, no por tener que plantearse a estas alturas el regreso al Bernab&eacute;u del agreste Mourinho.
    </p><p class="article-text">
        No, Florentino, cual vulgar pol&iacute;tico, est&aacute; enfadado con la prensa y sus campa&ntilde;as siempre negativas, nunca positivas. Campa&ntilde;as diciendo que est&aacute; cansado, que est&aacute; enfermo, que tiene c&aacute;ncer, que no tiene futuro a sus 79 a&ntilde;os, seg&uacute;n dijo.
    </p><p class="article-text">
        Pero la gente no cree a la prensa, la gente le cree a &eacute;l, afirm&oacute;. Lo proclam&oacute; Florentino y yo lo repito notarialmente: &ldquo;La gente me cree a m&iacute;&rdquo;. Que se presenten, pues, los aspirantes a su sucesi&oacute;n en las elecciones a la Junta Directiva que va a adelantar. &Eacute;l les concede generosamente la oportunidad de derrotarle. Aunque sabe que no lo lograr&aacute;n. &ldquo;Somos la admiraci&oacute;n del mundo&rdquo;, proclam&oacute;. Queridas lectoras, queridos lectores, as&iacute; hablan los aut&eacute;nticos amos del universo: &ldquo;Me tendr&aacute;n que echar a tiros&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Valenzuela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hablan-amos-universo_129_13216198.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 May 2026 20:19:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Así hablan los amos del universo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Florentino Pérez,Real Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sánchez desayuna leyendo prensa internacional]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/sanchez-desayuna-leyendo-prensa-internacional_129_13215356.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/963a4937-55ce-41ec-93ab-f6d4da121aa9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sánchez desayuna leyendo prensa internacional"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La distancia entre el brillo de Sánchez en el exterior y el discurso catastrofista de nuestras derechas no deja de agrandarse. Algo no cuadra, no pueden estar hablando unos y otros del mismo Pedro Sánchez. O en el exterior viven engañados, o en el interior nos quieren engañar</p></div><p class="article-text">
        Mariano Rajoy empezaba el d&iacute;a leyendo prensa deportiva para que las malas noticias no le amargasen el desayuno, y Pedro S&aacute;nchez puede hacer lo mismo con la prensa internacional. Se ahorrar&iacute;a el az&uacute;car en el caf&eacute;: &ldquo;A ver, a ver, qu&eacute; dicen hoy de m&iacute; por ah&iacute; afuera&hellip; Liderazgo&hellip; Solidaridad&hellip; Ejemplo &eacute;tico&hellip; Referente para la izquierda&hellip; No est&aacute; mal, no est&aacute; mal&hellip;&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo cap&iacute;tulo ha sido la crisis del hantavirus, con toda todita toda la comunidad internacional felicitando a Espa&ntilde;a por su gesti&oacute;n sanitaria, desde la ONU a la Comisi&oacute;n Europea pasando por el Papa. El director de la OMS <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/comunidad-internacional-felicita-espana-gestion-crisis-hantavirus_1_13212531.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha agradecido a S&aacute;nchez</a>, en persona y en p&uacute;blico, su liderazgo, compromiso, bondad, compasi&oacute;n, amabilidad y deber moral, para acabar concluyendo que &ldquo;todos deber&iacute;amos estar orgullosos&rdquo; de lo que ha hecho el gobierno espa&ntilde;ol. Solo le falt&oacute; gritarle: &ldquo;&iexcl;presidente, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=1KBQFLJn9hY" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">todos somos contingentes</a>, pero t&uacute; eres necesario!&rdquo; Ello mientras en Espa&ntilde;a la derecha pol&iacute;tica y medi&aacute;tica <a href="https://www.eldiario.es/politica/pp-agita-fantasma-pandemia-atacar-gobierno-hantavirus_1_13203799.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acusa al gobierno</a> de improvisaci&oacute;n, descoordinaci&oacute;n, caos, desinformaci&oacute;n, falta de transparencia, sobreactuaci&oacute;n, deslealtad institucional, montar un show&hellip;
    </p><p class="article-text">
        La distancia entre el brillo de S&aacute;nchez en el exterior y el discurso catastrofista de nuestras derechas no deja de agrandarse. El mismo presidente que de puertas adentro es retratado como un gobernante ileg&iacute;timo, corrupto, socio de terroristas, amigo de dictadores, enemigo de la independencia judicial y amenaza para la democracia; de puertas afuera es saludado como un l&iacute;der de fuertes convicciones &eacute;ticas, que defiende la legalidad internacional y los derechos humanos, referente moral contra el genocidio en Gaza, el que se planta frente a Trump, la gran esperanza de la izquierda europea&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Algo no cuadra, no pueden estar hablando unos y otros del mismo Pedro S&aacute;nchez. O en el exterior viven enga&ntilde;ados, o en el interior nos quieren enga&ntilde;ar. A no ser que tengamos un presidente con doble personalidad, un doctor Jekyll encantador, solidario y de firmes convicciones morales cuando sale de Espa&ntilde;a; y un mister Hyde tenebroso, antidemocr&aacute;tico y da&ntilde;ino para sus compatriotas. Que adem&aacute;s la disonancia no es solo de derecha: el mismo S&aacute;nchez <a href="https://www.eldiario.es/internacional/sanchez-lula-acuerdan-barcelona-defender-multilateralismo-frente-guerras-trump_1_13150364.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vitoreado en la reciente cumbre de l&iacute;deres progresistas</a> en Barcelona, el S&aacute;nchez saludado como <a href="https://www.eldiario.es/internacional/sanchez-convertido-nemesis-trump-prensa-internacional-destaca-enfrentamiento-espana-eeuu_1_13042532.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;l&iacute;der de la resistencia de izquierda en Europa&rdquo;</a>, el S&aacute;nchez al que querr&iacute;an votar los ciudadanos de izquierda de medio planeta..., se desangra cada vez que en Espa&ntilde;a se abren las urnas, tocando suelo en elecciones auton&oacute;micas, y con negras perspectivas electorales.
    </p><p class="article-text">
        Imagino el pasmo que deben de sentir en la derecha espa&ntilde;ola: pol&iacute;ticos, periodistas, tertulianos y votantes que ven c&oacute;mo su bestia negra es reconocida, agradecida y admirada en el exterior. Pero tambi&eacute;n el pasmo de quienes en la izquierda querr&iacute;amos ver todo ese liderazgo, compromiso, sensibilidad, energ&iacute;a y decisi&oacute;n cuando se trata de urgencias nacionales. Ojal&aacute; Lula y The New York Times le echasen las mismas flores por liderar mundialmente y ser el ejemplo a seguir en resolver la crisis de vivienda. Pero no.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isaac Rosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/sanchez-desayuna-leyendo-prensa-internacional_129_13215356.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 May 2026 20:19:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sánchez desayuna leyendo prensa internacional]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Hantavirus,Pedro Sánchez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Salvador Illa, de los problemas heredados a los errores propios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/salvador-illa-problemas-heredados-errores-propios_129_13215561.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b3df85ed-ce88-4268-9877-0be6839b73cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Salvador Illa, de los problemas heredados a los errores propios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Govern prometió gestionar mejor que sus antecesores, algo que no parecía difícil, pero en ámbitos como la educación ha pecado de soberbia pese a alcanzar niveles récord de inversión
</p><p class="subtitle">La nueva huelga educativa moviliza a miles de docentes en Barcelona: “Menos policía, más educación”</p></div><p class="article-text">
        Esta semana se cumplen dos a&ntilde;os de las &uacute;ltimas elecciones al Parlament. Las gan&oacute; Salvador Illa, que gracias al apoyo de ERC y los Comuns logr&oacute; convertirse en president. El l&iacute;der del PSC fij&oacute; como prioridades mejorar la gesti&oacute;n y rebajar la tensi&oacute;n pol&iacute;tica. Las promesas fueron bien recibidas, aunque probablemente no calibr&oacute; la magnitud de algunos de los problemas heredados. Si hubiera que se&ntilde;alar los dos m&aacute;s evidentes, ser&iacute;an el servicio de Rodalies y el malestar en el sector educativo.
    </p><p class="article-text">
        Los responsables de Transportes de la Generalitat, algunos veteranos en esa cartera, eran muy conscientes de la situaci&oacute;n cr&iacute;tica de la red catalana. Hoy, un trayecto en Rodalies desde Barcelona puede durar <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/trayecto-rodalies-barcelona-hoy-media-hora-lento-25-anos_1_13118770.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hasta media hora m&aacute;s que hace dos d&eacute;cadas</a>. A&ntilde;os de desinversi&oacute;n y un discurso condescendiente por parte de algunos responsables vinculados al actual Ministerio quedaron en evidencia tras el accidente de Gelida en el que muri&oacute; un conductor en pr&aacute;cticas. El posterior examen de los numerosos puntos negros evidenci&oacute; que cuando el Ejecutivo de Illa se quejaba en los despachos de Madrid estaba en lo cierto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Govern <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/govern-eleva-tono-ministerio-transportes-rodalies-situacion-acabar_1_12958719.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se encontr&oacute; atrapado</a> en medio del fuego cruzado entre Renfe y Adif y, adem&aacute;s, no estuvo especialmente &aacute;gil en su reacci&oacute;n. En algunos casos, m&aacute;s que informar, ha contribuido a desinformar, pese a que la consellera Silvia Paneque tuvo claro desde el principio que la atenci&oacute;n a los sufridos usuarios de Rodalies deb&iacute;a ser una prioridad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Ministerio asegura que, ahora s&iacute;, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/rodalies-radiografia-red-trenes-exhausta-falta-inversion-cronica_1_12938032.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el d&eacute;ficit hist&oacute;rico de inversiones</a> empieza a revertirse. Sin embargo, ocho a&ntilde;os de gobiernos progresistas son suficientes para pasar cuentas con los responsables actuales y no solo con los pasados. Nadie niega que el actual ritmo inversor sea mucho mejor que el de la etapa del PP, pero quiz&aacute;s siga siendo menor de lo necesario cuando una crisis como la iniciada el pasado 20 de enero contin&uacute;a generando problemas, cortes y retrasos cinco meses despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El otro gran incendio que le ha estallado a Illa es el de la educaci&oacute;n. No hay un &uacute;nico factor que explique el malestar de una parte muy importante del sector. Como ocurre con Rodalies, se trata tambi&eacute;n de un problema acumulado durante a&ntilde;os. Y, de nuevo, la inversi&oacute;n r&eacute;cord alcanzada por este Govern (no por los anteriores) no ha bastado para calmar a los docentes. Reclaman m&aacute;s recursos y mejores condiciones para afrontar las dificultades de ense&ntilde;ar en unas aulas cada vez m&aacute;s diversas. <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/radiografia-malestar-docente-catalunya-dificultades-aula-pesar-mayor-inversion_1_13203483.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Esta magn&iacute;fica radiograf&iacute;a</a> ayuda a entender que, aunque no tengan raz&oacute;n en todo, los profesionales de la educaci&oacute;n s&iacute; tienen muchos motivos para protestar.
    </p><p class="article-text">
        El Govern pec&oacute; de soberbia al presentar un pacto con UGT y Comisiones Obreras como un &ldquo;acuerdo de pa&iacute;s&rdquo; sin contar con la firma de USTEC, el sindicato principal y tambi&eacute;n uno de los m&aacute;s combativos. Pese a la negativa inicial de la Conselleria a reabrir las negociaciones, dif&iacute;cilmente podr&aacute; evitar sentarse con ellos si no quiere que las protestas vayan a m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Por si a este conflicto le faltaba combustible, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/mossos-evitan-confirmar-si-infiltraron-agentes-asamblea-profesores_1_13205260.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la presencia de agentes de los Mossos</a> en una de las asambleas de docentes en las que se preparaban las protestas de esta semana acab&oacute; de encender los &aacute;nimos del profesorado. No era para menos. La Conselleria de Interior pas&oacute; de no confirmar los hechos a defender la actuaci&oacute;n policial y, finalmente, a cuestionarse si hab&iacute;a sido una decisi&oacute;n &ldquo;proporcional&rdquo;. La respuesta parece bastante clara: no, no es proporcional que los Mossos esp&iacute;en a maestros. Ni proporcional, ni conveniente, ni explicable, por m&aacute;s que se argumente que la ley lo permite para prevenir altercados.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, los docentes tambi&eacute;n deber&aacute;n medir hasta qu&eacute; punto sus huelgas pueden acabar teniendo un efecto boomerang. Basta con leer algunos chats de familias para comprobar que no todo el mundo entiende que las movilizaciones se prolonguen tantos d&iacute;as. Porque, adem&aacute;s, los principales perjudicados por estas protestas son precisamente los alumnos a quienes m&aacute;s se deber&iacute;a proteger.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Neus Tomàs]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/salvador-illa-problemas-heredados-errores-propios_129_13215561.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 May 2026 20:19:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Salvador Illa, de los problemas heredados a los errores propios]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salvador Illa,Govern,Generalitat de Catalunya,Profesores,Rodalies]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El PP teme perder la mayoría en las elecciones andaluzas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/pp-teme-perder-mayoria-elecciones-andaluzas_129_13215107.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3b9c4bd4-7f34-4cc0-8db8-5c9001e358b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El PP teme perder la mayoría en las elecciones andaluzas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todas las encuestas dan ganador de las elecciones en Andalucía a Moreno Bonilla, pero nadie la certeza de una mayoría absoluta. El PP está inquieto, y se ha lanzado a hacer una campaña especialmente sucia y demagoga</p></div><p class="article-text">
        Todas las encuestas dan ganador de las elecciones en Andaluc&iacute;a a Moreno Bonilla, pero, dejando al margen el uso de una cierta inducci&oacute;n que suele hacerse de algunos de esos sondeos, nadie da la mayor&iacute;a absoluta que busca. El PP est&aacute; inquieto. Se dir&iacute;a que roza la desesperaci&oacute;n incluso, y se ha lanzado a hacer una campa&ntilde;a especialmente sucia y demagoga. Lanzar un producto tan viciado no ofrece en buena l&oacute;gica las mejores intenciones. Eso no es debate pol&iacute;tico, es otra cosa. 
    </p><p class="article-text">
        Pendientes durante el fin de semana de las noticias, de qui&eacute;n vencer&iacute;a en la lucha entre la solidaridad y el ego&iacute;smo, entre el deber de Estado y los ratones nadadores, nos vimos abrumados con grandes dosis de campa&ntilde;a electoral andaluza sin estar el resto de Espa&ntilde;a llamado a las urnas el pr&oacute;ximo domingo. Llov&iacute;a, adem&aacute;s, ca&iacute;an de hecho los cl&aacute;sicos chuzos de punta. No, en Andaluc&iacute;a y as&iacute; el PP pudo explayarse a gusto ante variadas multitudes, sobre lo que quiere e insinuar lo que teme. Espera ganar de nuevo, pero ve en el aire la mayor&iacute;a absoluta que deja las manos m&aacute;s libres -sobre todo si el socio es Vox- y el miedo a no conseguirlo viene te&ntilde;ido de una visible zozobra. Porque ganar as&iacute;, es perder. Menudo recital de improperios, mentiras, bajezas incluso, demagogia de esa resbaladiza de tan azucarada, han lanzado. 
    </p><p class="article-text">
        Entre trueno y trueno, granizo y lluvia sin m&aacute;s, roedores herc&uacute;leos y la prensa subvencionada zumbando sin tino, el barco avanzaba hacia la costa canaria como deb&iacute;a ser y los l&iacute;deres del PP hablaban sin cesar. Inasequible al desaliento, Moreno Bonilla, aspirante a la reelecci&oacute;n, presum&iacute;a de sus logros en sanidad sin asomo de pudor. Los fallidos cribados del c&aacute;ncer de mama, con muertes constatables, no existen para el presidente saliente. De hecho, en el &uacute;ltimo debate ha dicho que &ldquo;ninguna mujer muri&oacute; por esa crisis&rdquo;.&nbsp;Se acalla a las denunciantes y andando. A los estudios con datos se los ignora y ya est&aacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Y es que ha salido uno, con escasa difusi&oacute;n pero muy serias conclusiones, elaborado por dos investigadores andaluces: Juan Antonio C&oacute;rdoba, del Hospital Universitario de Jerez de la Frontera, y Antonio Escolar, miembro del Instituto de Investigaci&oacute;n Biom&eacute;dica de C&aacute;diz (INIBICA). Se&ntilde;ala el estudio que, <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/cancer-provoco-3-701-muertes-andalucia-esperables-2024_1_13202788.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entre los a&ntilde;os 2019 y 2024, murieron por c&aacute;ncer en Andaluc&iacute;a casi 4.000 personas m&aacute;s de lo esperable</a>. 1.297&nbsp;mujeres y 2.404 hombres. Este aumento va m&aacute;s all&aacute; del c&aacute;ncer de mama, tambi&eacute;n refiere al de colon f&aacute;cilmente detectable con colonoscopias a tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        Poco pasa si, como denunciaba una investigaci&oacute;n de elDiario.es, &nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/malaga/si-sale-caducado-no-tireis-instaba-material-obsoleto-analisis-hospital-publico-malaga_1_13204079.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el Hospital Comarcal p&uacute;blico de La Axarqu&iacute;a, M&aacute;laga, se instaba a usar material obsoleto para an&aacute;lisis</a>, seg&uacute;n relatan trabajadores y extrabajadores del laboratorio.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Y sin embargo, como <a href="https://ctxt.es/es/20260501/Firmas/53274/andalucia-elecciones-17-de-mayo-juanma-moreno-sanidad-gerardo-tece.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escribe el periodista andaluz GerardoTec&eacute;</a>, en sus cr&oacute;nicas de campa&ntilde;a, la realidad da un poco igual: &ldquo;La pandemia y Ayuso nos ense&ntilde;aron que cuando es mucha m&aacute;s la poblaci&oacute;n con ganas de beberse una cerveza que la poblaci&oacute;n con familiares abandonados en residencias, las cuentas salen&rdquo;, concluye. Y as&iacute; fue: la Comunidad de Madrid registr&oacute; el mayor aumento de la mortalidad por covid de toda Europa, logrando el despegue como l&iacute;der de la gran follonera Isabel D&iacute;az Ayuso. 
    </p><p class="article-text">
        Otro periodista andaluz de pura cepa y rigurosamente documentado,&nbsp;Juan Tortosa, recuerda: &ldquo;Andaluc&iacute;a sigue liderando el riesgo de pobreza y exclusi&oacute;n social en Espa&ntilde;a con un 35%, casi tres millones de personas; la pobreza infantil afecta a m&aacute;s del 40% de los menores andaluces, tenemos la renta per c&aacute;pita m&aacute;s baja del pa&iacute;s y el empleo creado sigue muy ligado a sectores precarios como el turismo, la agricultura o los servicios de bajo valor a&ntilde;adido. &iquest;De qu&eacute; demonios se jactan pues Moreno Bonilla y sus palmeros?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica sucia combate la verdad con mentiras y demagogia y as&iacute; el PP se ha explayado en este fin de semana tan intenso que hemos vivido. Sin apearse de la sonrisa, Moreno Bonilla apelaba a las m&aacute;s bajas pasiones: la ocupaci&oacute;n de pisos, por ejemplo como si fuera un problema masivo cuando masivo suele ser el n&uacute;mero de casas que tienen algunos dirigentes pol&iacute;ticos. &ldquo;No hay derecho a que t&uacute; pagues con tu esfuerzo y tu sacrificio durante toda la vida una vivienda y que despu&eacute;s llegue uno y te la ocupe&rdquo;, repet&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Tampoco se ha olvidado de excitar el presunto agravio de los andaluces respecto a los catalanes que tanto ha usado el PP con &eacute;xito de dudosa &eacute;tica. Para esta interpretaci&oacute;n de arrojo andaluz agraviado&nbsp;la sonrisa s&iacute; se diluye.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2053447568395280433?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Saltaban de cuando en cuando los portavoces del PP, lo suyo. Cuca Gamarra exigiendo, a cuenta del barco con hantavirus, una Agencia Estatal de Salud P&uacute;blica que el PP tumb&oacute; en marzo de 2025 con Vox y Junts. Los desprop&oacute;sitos no cesaban.
    </p><p class="article-text">
        Feij&oacute;o evidenci&oacute; reiteradamente la m&aacute;xima desesperaci&oacute;n y ese odio insano que demuestra al presidente del gobierno: &ldquo;Los espa&ntilde;oles no indultar&aacute;n a S&aacute;nchez&rdquo;&nbsp;por &ldquo;el da&ntilde;o que ha hecho a nuestro pa&iacute;s&rdquo;, como si ya lo tuviera en la c&aacute;rcel. Exigi&eacute;ndole que pida perd&oacute;n por la muerte en accidente de dos guardias civiles que persegu&iacute;an traficantes de drogas. Feij&oacute;o, el amigo de un capo del narcotr&aacute;fico precisamente. El que abraza a la alcaldesa de Marbella, con un hijo procesado por tr&aacute;fico de estupefacientes. El uso que se est&aacute; haciendo de las muertes por este desgraciado accidente demuestra la infinita hipocres&iacute;a del Partido Popular y un uso espurio del dolor de los familiares de las v&iacute;ctimas.&nbsp;&nbsp;No deja de ser curioso que, como tambi&eacute;n sali&oacute; a colaci&oacute;n en el &uacute;ltimo debate, Moreno Bonilla haya decretado un d&iacute;a de luto oficial en toda Andaluc&iacute;a por la muerte en accidente de estos dos guardias civiles cuando no lo hizo con los fallecidos en Barbate en un caso distinto: en la persecuci&oacute;n, fueron arrollados por los narcos. Canta demasiado, da verg&uuml;enza ajena. 
    </p><p class="article-text">
        Porque son trabajos de riesgo que merecen todo nuestro respeto -hace falta vocaci&oacute;n y coraje para realizarlos-, pero usar las desgracias como arma pol&iacute;tica no es decente. Haga cada uno lo que tenga que hacer para mejorar las condiciones de trabajo de cuantos son esenciales, pero esto de Feij&oacute;o con su historial es deleznable. El presidente, adem&aacute;s, de un partido, el PP, con hitos tan inolvidable como la guerra de Irak, los atentados del 11-M el Yak-42, las cloacas del Estado con la polic&iacute;a &ldquo;patri&oacute;tica&rdquo; para perseguir fraudulentamente a rivales, la burbuja inmobiliaria, la G&uuml;rtel o la Kitchen. Rencor tiene mucho, pero el da&ntilde;o lo siente &eacute;l por no haber podido reunir m&aacute;s votos S&aacute;nchez para llegar a La Moncloa.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2053466985241940037?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Mucho se juegan con estar al mando o no de los gobiernos, seg&uacute;n demuestran, pero para lograrlos &iquest;hay que llegar a estos extremos de bajeza? Las campa&ntilde;as electorales cada vez desnudan m&aacute;s a los candidatos, a sus apoyos, a sus promotores medi&aacute;ticos -ay, esta profesi&oacute;n nuestra tan prostituida a veces- ,y que se vean tal cual son es bueno para la democracia. Salvo por lo que dice Gerardo Tec&eacute;, a veces las cuentan les salen por poder beberse una cerveza en la calle durante un confinamiento, o un vaso bien lleno de odio o de infinita estupidez.
    </p><p class="article-text">
        Y mientras medio mundo felicita al gobierno espa&ntilde;ol por el operativo realizado con el crucero infectado y el PP se come muchos de los exabruptos que solt&oacute;, la reina de Chamber&iacute; vuelve de su resort mexicano, quejosa del peligro que corri&oacute; en ese &ldquo;abominable&rdquo; pa&iacute;s que <em>quer&iacute;a redimir</em> y la ha dejado en el m&aacute;s palmario rid&iacute;culo. Nueve personas acudieron a la manifestaci&oacute;n &ldquo;en desagravio de Ayuso&rdquo; convocada en Madrid el s&aacute;bado ante la embajada de M&eacute;xico. Deber&iacute;a haber aprendido a volver con los humos m&aacute;s sosegados que es demasiado cantoso quejarse de persecuciones inventadas cuando existen problemas reales bien claros para muchas personas. Pero si no es para que la atiendan, la mimen y la adulen &iquest;Para que paga, pues, con nuestro dinero tambi&eacute;n, a ciertos medios o informadores. D&eacute;jenme que cite a otro admirado compa&ntilde;ero periodista para poner una sonrisa a estos d&iacute;as llenos de tensi&oacute;n. &nbsp;&ldquo;Al final, como consecuencia del mal tiempo en la mar, el Hondius fondeado ha tenido que atracar en puerto, a lo que se opon&iacute;a el presidente canario. As&iacute; que podemos afirmar, literalmente, que el tiempo pone a cada uno en su sitio&rdquo;, escribi&oacute; en X&ldquo;. Esa literalidad que quisi&eacute;ramos para dar fin a tantos desatinos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa María Artal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/pp-teme-perder-mayoria-elecciones-andaluzas_129_13215107.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 May 2026 20:19:09 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No hay lobos en la luna]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/no-hay-lobos-luna_129_13214633.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df655098-27ff-42c9-85b6-93d56456b1d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No hay lobos en la luna"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay quien nos quiere hacer creer que en España no es posible implementar sistemas para coexistir con apenas 2.000 lobos sin prescindir de matarlos a balazos</p></div><p class="article-text">
        Cuando hace unas semanas, desde la nave Ori&oacute;n, nos llegaron im&aacute;genes de la cara oculta de la Luna, los consejeros auton&oacute;micos de las comunidades donde habitan lobos en Espa&ntilde;a respiraron con alivio: no hab&iacute;a lobos a la vista. Y es que en este 2026, en el que la humanidad ha sido capaz de desarrollar una tecnolog&iacute;a que permiti&oacute; llevar a cuatro personas a los confines de la Luna, los responsables de diversas regiones del norte de Espa&ntilde;a nos azotan semanalmente con la admonici&oacute;n de que la ganader&iacute;a est&aacute; en riesgo por culpa de los lobos. Somos capaces de poner una nave con cuatro personas a girar alrededor de la Luna, pero hay quien nos quiere hacer creer que en Espa&ntilde;a no es posible implementar sistemas para coexistir con apenas 2.000 lobos sin prescindir de matarlos a balazos.
    </p><p class="article-text">
        No es esta una afirmaci&oacute;n gratuita, se basa en declaraciones p&uacute;blicas que pueden leerse en la hemeroteca. Hace unos d&iacute;as as&iacute; lo expres&oacute; Marcelino Marcos, consejero de medio rural del Gobierno asturiano, tras el fallo del Tribunal Superior de Justicia de Asturias, que daba la raz&oacute;n a las demandas presentadas por organizaciones ecologistas contra las matanzas de lobos impulsadas por el Gobierno regional.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de declaraciones alarmistas son tambi&eacute;n habituales entre los responsables p&uacute;blicos de Galicia, de Cantabria y de La Rioja, comunidades que, como Asturias, abrazaron la matanza de lobos tras la desprotecci&oacute;n de la especie en marzo de 2025. Incluso en Euskadi y Arag&oacute;n, territorios donde la especie tiene una presencia testimonial, sus gobiernos se expresan en estos t&eacute;rminos. La pregunta que procede es si estas afirmaciones tienen alg&uacute;n rigor: &iquest;est&aacute; la ganader&iacute;a en riesgo por la presencia de los lobos? Analicemos algunas cifras.
    </p><p class="article-text">
        Asturias cerr&oacute; su censo bovino de 2025 con 337.000 animales; Galicia supera el medio mill&oacute;n; Cantabria cuenta con unas 250.000 vacas; y Euskadi con unas 150.000. Es decir, hablamos de m&aacute;s de un mill&oacute;n de vacas solo en las comunidades cant&aacute;bricas. A la vista de que la ganader&iacute;a bovina -que es la principal en esas regiones cuyos responsables son los impulsores de mensajes apocal&iacute;pticos- no est&aacute; en peligro, hablemos de los da&ntilde;os ocasionados por los lobos.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n distintos datos tomados de las comunidades aut&oacute;nomas, el n&uacute;mero de animales afectados anualmente por ataques de lobos se sit&uacute;a en unos 15.000 para el total de los territorios en que los lobos est&aacute;n presentes en la mitad norte de Espa&ntilde;a (porque en la mitad sur los eliminamos hace pocas d&eacute;cadas). En esos territorios, el censo ganadero total en extensivo supera los tres millones de animales. La afecci&oacute;n num&eacute;rica de esos 15.000 animales muertos atribuidos a los lobos supone el 0,5 % de la caba&ntilde;a ganadera total en extensivo. Las p&eacute;rdidas de animales por otras causas, como enfermedades o ingesti&oacute;n accidental de plantas t&oacute;xicas, supera esa cifra. Por poner un contraste, el brote de dermatosis nodular contagiosa (DNC) que afect&oacute; a Catalu&ntilde;a a finales de 2025 deriv&oacute; en el sacrificio de m&aacute;s de 2.000 vacas solo en Girona: algo m&aacute;s del 1,5 % del censo bovino de esa provincia.
    </p><p class="article-text">
        Bas&aacute;ndonos en datos, los da&ntilde;os de los lobos no son una amenaza para el sector ganadero. Esto no exime de que en casos muy determinados los da&ntilde;os pueden derivar en problemas puntuales en algunas explotaciones. Porque, m&aacute;s all&aacute; de las cifras globales, hay que observar los problemas individuales. Pero para ello est&aacute;n las medidas preventivas y compensatorias.
    </p><p class="article-text">
        Los da&ntilde;os de los lobos se pueden y se deben prevenir y minimizar. Para ello existen numerosas alternativas, desde el uso de perros de vigilancia bien entrenados hasta los vallados y sistemas de seguimiento con tecnolog&iacute;a de localizaci&oacute;n, medidas que tienen que ir acompa&ntilde;adas de un cuidado de los animales con cierres nocturnos y pastoreo presencial. Todas estas medidas deben contar con el apoyo de las administraciones, con acciones de formaci&oacute;n y suficiente respaldo econ&oacute;mico, medidas que adem&aacute;s pueden generar empleo en el medio rural. Tenemos como sociedad el reto de abordar esas medidas de coexistencia con la fauna salvaje, siendo conscientes de que en ciertos casos son complejas de implementar. Pero sabemos c&oacute;mo hacerlo, el objetivo es llevarlo a cabo sobre el terreno afrontando las dificultades que existen, analizando los casos individualmente y creando marcos de mediaci&oacute;n con la imprescindible participaci&oacute;n del sector ganadero.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, los da&ntilde;os de los lobos, como todos los de la fauna salvaje, deben ser indemnizados de manera &aacute;gil y contemplando otros efectos que conllevan los mismos. Esos da&ntilde;os ascienden actualmente a una cifra que se mueve entre ocho y diez millones de euros anuales para el total de las comunidades donde los lobos est&aacute;n presentes. Tambi&eacute;n leemos y escuchamos declaraciones en el sentido de que esos da&ntilde;os econ&oacute;micos son &ldquo;inasumibles&rdquo;. Solo el Gobierno de Asturias gast&oacute; en 2022 m&aacute;s de diez millones de euros en mejorar las instalaciones de una estaci&oacute;n de esqu&iacute;, la de Valgrande-Pajares, que desde entonces apenas pudo ser utilizada unas pocas semanas por falta de nieve, algo previsible en un contexto de cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s de todo esto, los lobos aportan lo que se ha venido a llamar servicios ecosist&eacute;micos. Esto quiere decir tambi&eacute;n beneficios que nos afectan de manera directa a las personas en nuestra vida cotidiana. Los grandes carn&iacute;voros regulan las poblaciones de herb&iacute;voros, como ciervos y jabal&iacute;es, cuya abundancia puede derivar en problemas de degradaci&oacute;n de vegetaci&oacute;n, de &iacute;ndole sanitario e incluso de seguridad vial.
    </p><p class="article-text">
        La poblaci&oacute;n de ciervos y jabal&iacute;es en parques nacionales como Caba&ntilde;eros o Monfrag&uuml;e est&aacute; generando graves problemas en el ecosistema de ambos espacios; el brote de peste porcina en Catalu&ntilde;a enfrenta a la administraci&oacute;n a un grave problema con consecuencias econ&oacute;micas elevad&iacute;simas; y los accidentes de tr&aacute;fico por atropello de fauna -principalmente ciervos, jabal&iacute;es y corzos- supusieron en Espa&ntilde;a m&aacute;s de 30.000 casos en 2024, con ocho personas fallecidas y m&aacute;s de 500 heridas, adem&aacute;s de un monto econ&oacute;mico que se estima en m&aacute;s de 100 millones de euros. En Norteam&eacute;rica la presencia de pumas en territorios que esta especie recoloniz&oacute;, redujo los accidentes de tr&aacute;fico con ungulados en un 22 %, lo que se estima que pudo salvar 155 vidas humanas y evitar m&aacute;s de 21.000 personas heridas.
    </p><p class="article-text">
        Tras la ignominiosa maniobra pol&iacute;tica impulsada en 2025 por el PP y Vox, abrazada por Junts y PNV, extrayendo al lobo del listado de especies protegidas, los gobiernos de Galicia, Asturias, Cantabria y La Rioja se lanzaron a matar lobos. Afortunadamente asistimos a pronunciamientos judiciales que vienen a confirmar lo que desde la ciencia se viene defendiendo, paralizando muchos de esos planes. Pero esas comunidades anuncian que no se detendr&aacute;n, que pese a los datos y las sentencias quieren imponer su relato, un relato en el que los apenas 2.000 lobos ib&eacute;ricos que habitan en Espa&ntilde;a son la causa de todos los males del medio rural.
    </p><p class="article-text">
        En las pr&oacute;ximas semanas, el Gobierno espa&ntilde;ol tiene que cumplir con la obligaci&oacute;n de remitir a la Comisi&oacute;n Europea el informe sobre el estado de conservaci&oacute;n del lobo, y algunas comunidades aut&oacute;nomas ya han anunciado que pretenden imponer un informe que les permita seguir matando lobos, un informe contrario al criterio del Ministerio de Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica y contrario a todos los informes cient&iacute;ficos que se&ntilde;alan que la poblaci&oacute;n de lobos sigue estando en una situaci&oacute;n fr&aacute;gil y vulnerable.
    </p><p class="article-text">
        Sabemos que no hay lobos en la Luna, que muy probablemente all&iacute; no exista ninguna forma de vida. Aqu&iacute;, en la Tierra, tenemos la fortuna de convivir con innumerables especies, muchas de las cuales est&aacute;n desapareciendo en una galopante crisis de biodiversidad, extinciones que estamos causando los humanos cazando, alterando h&aacute;bitats e incluso modificando las condiciones de vida del planeta a nivel global. Los lobos ib&eacute;ricos son uno de los mayores exponentes de la belleza natural del planeta que habitamos. Salvemos a los lobos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ernesto Díaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/no-hay-lobos-luna_129_13214633.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 May 2026 11:19:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No hay lobos en la luna]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lobos,Ecología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Violencia machista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/violencia-machista_129_13212071.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a063e2d5-b388-484a-9a04-a0ec5132bc2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Violencia machista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay que estar siempre dispuesto a dar ejemplo, a corregir comportamientos tóxicos, a no apartar la vista cuando vemos que algo está sucediendo frente a nosotros. Hay que ir por el mundo con los ojos abiertos para captar las señales de auxilio que puedan darse y actuar en consecuencia</p></div><p class="article-text">
        &Uacute;ltimamente se ve con frecuencia al llegar a una ciudad un cartel a la entrada que dice &ldquo;Villamarina (o como se llame la poblaci&oacute;n) contra de la violencia machista&rdquo;. Me parece muy loable y, por supuesto, estoy de acuerdo en condenar la violencia, la machista y todas las dem&aacute;s. Lo que no acabo de entender es por qu&eacute; o para qu&eacute; se hace.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Alguien piensa que cuando un violador o asesino en potencia entra con su coche en la primera rotonda de la localidad va a dar media vuelta, pensando &ldquo;Ah, pues si aqu&iacute; no aceptan la violencia machista, tendr&eacute; que irme a otra parte&rdquo;?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;O suponen que los habitantes varones de ese lugar van a recapacitar sobre sus intenciones de hacerle da&ntilde;o a una mujer al ver que la ciudad, representada por su Ayuntamiento, est&aacute; en contra de esas pr&aacute;cticas?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Tan mal estamos ya de valores morales que ahora tenemos que dejar claro por escrito que no nos parece bien golpear, violar, maltratar a las mujeres? &iquest;Vamos a empezar a poner carteles diciendo que los ladrones no son bienvenidos en nuestro pueblo? &iquest;Que no queremos estafadores, chantajistas? &iquest;Asesinos?
    </p><p class="article-text">
        Nuestro gobierno, con gran acierto, intenta endurecer las leyes para proteger a las mujeres de la violencia ejercida contra ellas por los hombres, pero tambi&eacute;n tenemos leyes contra muchos otros delitos y, a pesar de ello, las c&aacute;rceles est&aacute;n llenas de gente a la que, al parecer, no les resulta disuasoria la existencia de esas leyes.
    </p><p class="article-text">
        Nunca he entendido bien el uso de la violencia cuando, por fortuna, vivimos en una sociedad en la que hay tantas otras opciones para resolver conflictos, pero la violencia ejercida contra mujeres por el simple hecho de serlo es algo que me resulta absolutamente incomprensible. Y, sin embargo, se da cada vez con mayor frecuencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se lee que en gran parte se debe a la desorientaci&oacute;n de los varones en esta sociedad actual en la que ya no ocupan el lugar central, pero no debe de ser solo eso porque en una jerarqu&iacute;a laboral o militar los hombres no maltratan ni atacan a sus superiores por el hecho de serlo. Uno puede despotricar contra su jefe en el bar o entre sus amigos, pero no lo mata a cuchilladas. Tampoco lo mata cuando el jefe decide que va a prescindir de sus servicios y acaba de ser despedido. Sin embargo, cuando una mujer llega a la conclusi&oacute;n de que no quiere seguir manteniendo una relaci&oacute;n amorosa, er&oacute;tica o del tipo que sea, tiene muchas posibilidades de ser agredida por el hombre.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se trata entonces de un problema de posesi&oacute;n? &iquest;De que muchos varones piensan -o m&aacute;s bien sienten- que la mujer es un objeto de su propiedad, sin capacidad de decisi&oacute;n y que si otro hombre &ldquo;se la lleva&rdquo; se merece la muerte? Sin embargo, nadie destruye un coche que le han robado cuando lo ve pasar por la calle. Intenta recuperarlo, a ser posible sin un solo rasgu&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;De d&oacute;nde les viene a algunos, a muchos hombres, esa pulsi&oacute;n violenta, homicida? Hablo de hombres en general, aunque soy perfectamente consciente de que hay much&iacute;simos varones pac&iacute;ficos, cari&ntilde;osos y decentes, pero con las estad&iacute;sticas en la mano, est&aacute; claro que hay muchos m&aacute;s varones que matan mujeres que al contrario.
    </p><p class="article-text">
        No creo que el arte (digamos cine, literatura, videojuegos) est&eacute; en el origen de la violencia machista. Llevamos ya varios milenios de ejemplos reales de que los hombres pegan y matan y las mujeres son golpeadas y asesinadas, pero quiz&aacute; har&iacute;amos bien en concentrar nuestros esfuerzos para luchar contra la violencia machista m&aacute;s en la educaci&oacute;n de los ni&ntilde;os, de los futuros hombres, que en el castigo de los criminales cuando ya lo son.
    </p><p class="article-text">
        Habr&iacute;a que tomar medidas para que los ni&ntilde;os y j&oacute;venes no est&eacute;n constantemente expuestos a la violencia &ndash;con frecuencia unida al sexo- en redes sociales, en pel&iacute;culas de alto presupuesto, videojuegos e incluso en novelas juveniles, donde da la sensaci&oacute;n de que lo que m&aacute;s se usa es el antiqu&iacute;simo motivo literario de la lucha entre el bien y el mal, pero haciendo que la violencia y la brutalidad resulten atractivas, gloriosas, apetecibles&hellip; todo muy &ldquo;&eacute;pico&rdquo; como se ha dado en llamar ahora a lo que se refiere a grandes escenarios con seres hinchados de testosterona y una espada en la mano (o un subfusil, un machete, una ametralladora, cualquier cosa que mate).
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; m&aacute;s que probado que la publicidad hace que la gente use productos que hasta el momento no le hab&iacute;an hecho falta y adopte h&aacute;bitos nada saludables a fuerza de verlos anunciar y disfrazar de comportamientos deseables y llenos de glamour. El alcohol y el tabaco son buenos ejemplos de ello. Las empresas tabacaleras consiguieron que en las pel&iacute;culas de Hollywood cuando el cine a&uacute;n era en blanco y negro las mujeres m&aacute;s atractivas y deseables fumaran. El ritual de cortejo en el que la protagonista, elegante y bella, sacaba un cigarrillo y una mano masculina se lo encend&iacute;a mientras se miraban a los ojos a trav&eacute;s del humo fue un cl&aacute;sico imbatible durante generaciones.
    </p><p class="article-text">
        La famosa copa de bienvenida se convirti&oacute; tambi&eacute;n en un clich&eacute; en los a&ntilde;os cincuenta: el hombre volv&iacute;a a casa despu&eacute;s del trabajo y su esposa, arreglada y con tacones, le ayudaba a quitarse abrigo y sombrero e inmediatamente le suger&iacute;a con una sonrisa p&iacute;cara &ldquo;&iquest;una copa?&rdquo; y los dos se tomaban un Martini muy seco cargadito de ginebra que les ca&iacute;a en el est&oacute;mago vac&iacute;o para empezar la velada.
    </p><p class="article-text">
        Sabemos que ese tipo de publicidad tuvo su efecto en la sociedad occidental durante much&iacute;simas d&eacute;cadas y, sin embargo, ahora no queremos aceptar que tal vez ese empe&ntilde;o en mostrar la violencia en pel&iacute;culas y videojuegos pueda estar perjudicando a las generaciones j&oacute;venes y menos j&oacute;venes mostr&aacute;ndoles como deseable la sensaci&oacute;n de poder que se obtiene con un arma en la mano o con la intimidaci&oacute;n y violencia sexual ejercida contra una mujer, a ser posible d&eacute;bil y asustada.
    </p><p class="article-text">
        En las plataformas donde vemos series y pel&iacute;culas se nos advierte de que la que hemos elegido contiene &ldquo;sexo&rdquo;, &ldquo;drogodependencia&rdquo;, &ldquo;violencia&rdquo;, &ldquo;lenguaje inapropiado&rdquo; y otras cuantas cosas m&aacute;s. &iquest;Por qu&eacute; no ponen &ldquo;machismo&rdquo; o &ldquo;violencia machista&rdquo;? Quiz&aacute; porque tendr&iacute;an que retirar la mitad de los contenidos que ofrece la plataforma, ya que en la mayor parte de series y pel&iacute;culas criminales la v&iacute;ctima es una mujer.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;No ser&iacute;a m&aacute;s &uacute;til dar ejemplo y restringir el acceso a la visualizaci&oacute;n de la violencia que poner carteles a la entrada de los pueblos?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que deber&iacute;amos concentrarnos en dejar claro el mensaje de que estamos en contra de la violencia machista a trav&eacute;s de los comportamientos que los ni&ntilde;os van a tomar como modelo de lo que quieren ser cuando lleguen a la edad adulta. Podr&iacute;amos dejar de ensalzar en pel&iacute;culas, novelas y juegos a los machos brutales al presentarlos como h&eacute;roes. Podr&iacute;amos educar a nuestros hijos en el respeto a los dem&aacute;s, dej&aacute;ndoles claro que las mujeres tienen los mismos derechos que los varones y son exactamente iguales en dignidad; mostrarles que nunca est&aacute; justificado el uso de la violencia ni f&iacute;sica ni ps&iacute;quica y que nadie es propiedad de otra persona, por mucho que haya firmado en un acta de matrimonio o haya prometido amor eterno frente a una congregaci&oacute;n en una iglesia.
    </p><p class="article-text">
        Eso es trabajo de todos. Y es trabajo. Hay que hacerlo, no solo pensarlo. No basta con poner un cartel y &ldquo;condenar en&eacute;rgicamente&rdquo; las violaciones y los asesinatos. Hay que estar siempre dispuesto a dar ejemplo, a corregir comportamientos t&oacute;xicos, a no apartar la vista cuando vemos que algo est&aacute; sucediendo frente a nosotros. Hay que ir por el mundo con los ojos abiertos para captar las se&ntilde;ales de auxilio que puedan darse y actuar en consecuencia. Si los violentos ven que no es f&aacute;cil, que, como sociedad, no queremos, antes o despu&eacute;s, conseguiremos librarnos de esa tara.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elia Barceló]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/violencia-machista_129_13212071.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 May 2026 20:29:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Violencia machista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Violencia machista,Violencia de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Weimar no es nuestra condena]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/weimar-no-condena_129_13211737.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d951e27b-a06a-4916-aea1-29ea31269a8c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Weimar no es nuestra condena"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se trata simplemente de considerarla, a diferencia de los alquimistas del malestar y el fatalismo, no como un destino fatal e ineluctable de las democracias, sino como una lección para no repetir errores concretos del pasado</p></div><p class="article-text">
        Que en el mundo se viven tiempos siniestros salta a la vista. &ldquo;La humanidad nunca hab&iacute;a vivido un momento m&aacute;s peligroso que el actual&rdquo;, ha escrito Rafael Poch en el digital CTXT. Cita extensamente a un analista ruso, Dmitri Trenin, &ldquo;presidente del principal <em>think tank </em>del Kremlin&rdquo;, que advierte del peligro, no de una &ldquo;Tercera Guerra Mundial&rdquo; sino de algo nuevo, de &ldquo;otra cosa&rdquo;: un estado permanente de coexistencia de guerra y paz en el mundo, donde el &aacute;mbito de la paz va reduci&eacute;ndose y el campo de batalla va ampli&aacute;ndose. Estas ser&iacute;an sus caracter&iacute;sticas actuales: conflictos locales que se regionalizan (Ucrania, Oriente Medio en estado &ldquo;caliente&rdquo;; Asia en estado latente); uso b&eacute;lico de nuevas tecnolog&iacute;as (IA, drones, misiles, guerra digital); alianzas d&eacute;biles y compromisos ambiguos entre los pa&iacute;ses; debilitamiento progresivo de las normas e instituciones internacionales; riesgo creciente&nbsp;de proliferaci&oacute;n de las armas nucleares.
    </p><p class="article-text">
        En esta situaci&oacute;n, en los medios se repite a menudo que el mundo vive un &ldquo;momento Weimar&rdquo;, que estamos inmersos en un &ldquo;Weimar global&rdquo;. La analog&iacute;a se refiere a la Rep&uacute;blica alemana (1919-1933) que surgi&oacute; de las cenizas de la Primera Guerra Mundial y&nbsp;que, tras m&uacute;ltiples crisis, termin&oacute; con el ascenso de los nazis al poder. Peter Gay, buen historiador de la espl&eacute;ndida cosecha cultural de aquella Rep&uacute;blica de Weimar, dec&iacute;a que esta &ldquo;naci&oacute; en la derrota, vivi&oacute; en la agitaci&oacute;n y muri&oacute; en el desastre.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Qui&eacute;n hace unos a&ntilde;os puso en circulaci&oacute;n la analog&iacute;a hist&oacute;rica con Weimar fue Robert D. Kaplan, en su recomendable y discutible libro &ldquo;Tierra bald&iacute;a. Un mundo en crisis permanente&rdquo; (RBA 2025). Afirmaba Kaplan que &ldquo;Rusia y Estados Unidos, China y Estados Unidos, Rusia y China, por no hablar de las potencias medias o menores, todas est&aacute;n, debido a sus tensos enfrentamientos y a la forma en que la tecnolog&iacute;a contin&uacute;a estrechando la tierra, llevando a cabo una extra&ntilde;a simulaci&oacute;n de la Rep&uacute;blica de Weimar.&rdquo; El mundo interconectado de hoy ser&iacute;a c&oacute;mo un gran Weimar sin una verdadera gobernanza, donde cada pa&iacute;s est&aacute; ligado a los dem&aacute;s de manera tan profunda que una crisis en un solo lugar puede desencadenar un efecto domin&oacute; de consecuencias inmediatas en los otros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No faltan en estos d&iacute;as acontecimientos que abonan la percepci&oacute;n de esta interdependencia fulminante. Sin embargo, aunque los efectos de la guerra en el estrecho de Ormuz sobre el precio de nuestra gasolina permite&nbsp;comprobar&nbsp;cu&aacute;nto de cierto hab&iacute;a en las profec&iacute;as de Kaplan, no parece una buena idea seguir insistiendo&nbsp;en la analog&iacute;a hist&oacute;rica entre nuestro presente y el pasado de la Rep&uacute;blica de Weimar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin hablar de la creaci&oacute;n art&iacute;stica y literaria (donde la comparaci&oacute;n entre la rica producci&oacute;n de aquel per&iacute;odo y la sequ&iacute;a actual podr&iacute;a conducir a la melancol&iacute;a), las&nbsp;diferencias econ&oacute;micas, sociales y pol&iacute;ticas entre el desorden geopol&iacute;tico actual y las&nbsp;crisis de la Rep&uacute;blica de Weimar son enormes.&nbsp;En la Alemania de aquella &eacute;poca, la hiperinflaci&oacute;n fue tan colosal que convirti&oacute; el dinero en basura (&ldquo;Hubo d&iacute;as en los que pagu&eacute; cincuenta mil marcos por un peri&oacute;dico, y por la tarde cien mil&rdquo;, dej&oacute; escrito Stefan Zweig). Tambi&eacute;n era extrema la violencia pol&iacute;tica entre los partidos pol&iacute;ticos, marcados a derecha e izquierda por lo que Peter Gay llam&oacute; un &ldquo;hambre de totalidad&rdquo;. Por agobiante que sea en muchos aspectos nuestra sociedad actual, una&nbsp;equiparaci&oacute;n es imposible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s all&aacute; de estas diferencias, hay algo que tambi&eacute;n induce a desconfiar de la idea de &ldquo;Weimar&nbsp;global&rdquo; difundida por Kaplan. Su f&oacute;rmula tiene el atractivo de las medias verdades expresadas con talento period&iacute;stico y acentos prof&eacute;ticos, pero es tremendamente negativa, fatalista. Aunque no vislumbra en el horizonte ni un Hitler ni &ldquo;un Estado mundial totalitario&rdquo;, Kaplan advierte, como neoconservador pesimista que es (&ldquo;me doy cuenta de lo obsesivamente negativo que estoy siendo&rdquo;, escribe) que no debemos suponer &ldquo;que la pr&oacute;xima fase de la historia proporcionar&aacute; alivio alguno a la actual.&rdquo;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el frontispicio de la &ldquo;Tierra bald&iacute;a&rdquo; de Kaplan figura como ep&iacute;grafe una cita de Roger Scruton. La esperanza, dice all&iacute; el fil&oacute;sofo brit&aacute;nico, es &ldquo;un activo peligroso que amenaza no solo a quienes la aceptan, sino a todos los que se encuentran en el &aacute;mbito de sus ilusiones.&rdquo; &iquest;Hay que abandonar toda ilusi&oacute;n, toda esperanza? En estos asuntos hay que remitirse a la vieja sabidur&iacute;a popular y dejar a cada alma en su almario. Pero en los asuntos comunes, el &ldquo;activo peligroso&rdquo; que hoy nos amenaza no son quienes albergan la esperanza de otro mundo mejor, sino los que pretenden devorar desde dentro las democracias y alumbrar un mundo de aut&oacute;cratas y potentados sin ley (es decir, un mundo de forajidos). Oponerse a este destino, con esperanza o sin ella, es un deber democr&aacute;tico imperativo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, Weimar representa una lecci&oacute;n permanente de los errores a evitar.&nbsp;Entre ellos destacan dos inmensas equivocaciones concretas que no tuvieron nada de ineluctable. En primer lugar, el error de los servicios de informaci&oacute;n militar y de los magnates industriales y financieros que descubrieron a Hitler y lo apoyaron decisivamente, pensando que se trataba simplemente una moment&aacute;nea p&oacute;liza de seguro contra el comunismo. El segundo error fue el de las izquierdas, que obtuvieron 221 esca&ntilde;os en &uacute;ltimas elecciones de la Rep&uacute;blica de Weimar, superando a los 196 de los nazis, pero fueron v&iacute;ctimas de sus divisiones y enfrentamientos, antes de serlo de la represi&oacute;n hitleriana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las analog&iacute;as hist&oacute;ricas pueden servir para un fregado y para un barrido. Su atractivo, y tambi&eacute;n su riesgo, es que pueden llegar a tener una enorme fuerza simb&oacute;lica. La evocaci&oacute;n de los Acuerdos de M&uacute;nich de 1938 fue usada insistentemente por quienes (Kaplan entre ellos)&nbsp;alentaron al Tr&iacute;o de las Azores a cometer el insensato y tr&aacute;gico error de invadir Irak en el a&ntilde;o 2003. Los que entonces se opon&iacute;an a la guerra fueron tildados de &ldquo;muniqueses&rdquo;,&nbsp;de&nbsp;apaciguadores pazguatos frente a los dictadores. En sus versiones m&aacute;s extremas, el recurso a la fuerza simb&oacute;lica de estas evocaciones hist&oacute;ricas puede inducir a errores m&aacute;s inocuos pero a&uacute;n m&aacute;s disparatados (en 1987, Aznar lleg&oacute; a posar ante las c&aacute;maras disfrazado de Cid Campeador).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por encima de todo, la Rep&uacute;blica de Weimar es hoy un s&iacute;mbolo hist&oacute;rico que asociamos autom&aacute;ticamente, en nuestra memoria colectiva, a una derrota catastr&oacute;fica de la democracia. No es cuesti&oacute;n de no mentarla, como si de la bicha se tratara. Se trata simplemente de considerarla, a diferencia de los alquimistas del malestar y el fatalismo, no como un destino fatal e ineluctable de las democracias, sino como una lecci&oacute;n para no repetir errores concretos del pasado.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raimon Obiols]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/weimar-no-condena_129_13211737.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 May 2026 20:29:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Weimar no es nuestra condena]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un discurso para un premio: un premio para una redacción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/discurso-premio_129_13212052.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/334ca1f3-a961-4445-be65-ab0eae2eb015_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x717y449.jpg" width="1200" height="675" alt="Un discurso para un premio: un premio para una redacción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Traducción al castellano del discurso pronunciado el 9 de mayo por el periodista de elDiario.es José Precedo al recibir el XXII Premio Xornalistas de Liberdade de Prensa, en el que atribuyó la votación de los periodistas gallegos a un acto de solidaridad con una redacción amenazada e insultada por quienes pretenden ocultar la verdad</p></div><p class="article-text">
        Alcalde de Pontevedra, concejales, decana y miembros de la direcci&oacute;n del Colexio de Xornalistas:
    </p><p class="article-text">
        Gracias por organizar y acoger este acto en una &eacute;poca donde no est&aacute; de moda defender el periodismo. En estos tiempos donde hay quien trata de entender la libertad de expresi&oacute;n como el derecho a decir lo que me da la gana sin pruebas, en una era en la que hay intentos indisimulados de confundirlo todo no tanto para que la gente crea las mentiras, sino, probablemente, para que nadie crea ya nada.
    </p><p class="article-text">
        Sabemos bien que no es el tipo de agenda que vaya a dar votos a un pol&iacute;tico ni que haga vivir mejor a los periodistas que se implican en sus horas libres para organizar este tipo de actos.
    </p><p class="article-text">
        Gracias, porque solo se puede entender esta dedicaci&oacute;n como un compromiso moral que muchas veces nos acompa&ntilde;a a los periodistas y que se resume en cinco palabras<strong>: </strong>PORQUE ALGUIEN TIENE QUE HACERLO.
    </p><p class="article-text">
        Porque las cosas ir&iacute;an a&uacute;n peor si no lo hiciese nadie.
    </p><p class="article-text">
        Gracias por ocuparos. Y gracias tambi&eacute;n por el premio.
    </p><p class="article-text">
        Vaya por delante el agradecimiento al Colexio de Xornalistas, a quien haya propuesto la candidatura y a quienes decidisteis votarla. Estoy convencido de que Mary Bruce, la periodista de ABC News, y los compa&ntilde;eros Periodistas y Comunicadores Independientes de Nicaragua lo merec&iacute;an bastante m&aacute;s, as&iacute; que lo primero es compartirlo con ellos y desear que en Nicaragua y en tantos pa&iacute;ses del mundo se respeten la libertad de expresi&oacute;n y el derecho a la informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Digo Nicaragua porque de ah&iacute; proceden los nominados, pero podr&iacute;amos citar El Salvador, Guatemala, por supuesto Gaza, M&eacute;xico o Colombia, donde cada a&ntilde;o asesinan a compa&ntilde;eros.
    </p><p class="article-text">
        Y tambi&eacute;n a esas petrodictaduras que un d&iacute;a patrocinan mundiales de f&uacute;tbol y al siguiente trituran a periodistas en embajadas de pa&iacute;ses extranjeros. All&iacute; ya los trituran de verdad, en Madrid, de momento, solo amenazan con hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Y desde hace a&ntilde;o y medio, casi a la misma altura que esos pa&iacute;ses, hay que defender la libertad de expresi&oacute;n en los Estados Unidos, lo que algunos llamaron &ldquo;primera democracia del mundo&rdquo;, y donde vemos c&oacute;mo se ataca a los medios de comunicaci&oacute;n desde el poder y, tambi&eacute;n, desgraciadamente, c&oacute;mo algunas cabeceras hist&oacute;ricas han cedido a ese chantaje.
    </p><p class="article-text">
        Si repaso la lista de compa&ntilde;eros que recibieron antes este premio -Xos&eacute; Hermida, John Lee Anderson, Le Monde Diplomatique, Julia Otero, Manolo Rico, Lorenzo Mil&aacute;, Erika Reija, Marcos M&eacute;ndez, con quien coincid&iacute; hace case 30 a&ntilde;os en una redacci&oacute;n, y tantos y tantas profesionales tan grandes- solo puedo acabar agravando este s&iacute;ndrome del impostor de quien solo pretende ser un periodista. Y que me hace temer que un d&iacute;a llegue a Sig&uuml;eiro la brigada de periodistas de verdad para obligarme a devolver el premio, pedir perd&oacute;n y entregar el ordenador.
    </p><p class="article-text">
        Mientras eso no suceda, solo puedo entender el premio como la forma que encontraron muchos compa&ntilde;eros de empatizar seguramente con lo que est&aacute; m&aacute;s cerca. Y solo puedo recibirlo como un reconocimiento colectivo a una redacci&oacute;n, en este caso de&nbsp;<a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>,&nbsp;pero podr&iacute;an ser muchas otras, que se vio amenazada solo por hacer su trabajo, insultada en privado y, lo que es m&aacute;s grave, incluso ante el Tribunal Supremo. Insultada por presuntos servidores p&uacute;blicos que se supone que deber&iacute;an trabajar por el bien de todos.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que, si comparamos con el contexto global, en Espa&ntilde;a de momento no asesinan a periodistas, aunque s&iacute; los despiden y hay gente muy poderosa empe&ntilde;ada en hacernos la vida imposible.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; quiero detenerme un poco no tanto para hablar de m&iacute;, sino de todos nosotros: yo nunca imagin&eacute; que tendr&iacute;a que defender nada menos que ante el Supremo a una redacci&oacute;n que fue insultada en un juicio sin que los magistrados interrumpiesen al testigo que la estaba atacando. Ese d&iacute;a aprend&iacute; -algunas pistas ten&iacute;a ya de antes- que no todos somos iguales ante la Justicia; desde luego no ante ese Tribunal Supremo que interrumpe y corta a quien pide defender la dignidad de una redacci&oacute;n mientras da carta blanca a cargos p&uacute;blicos para insultar a compa&ntilde;eros y a medios enteros.
    </p><p class="article-text">
        No har&iacute;a falta explicar que a ning&uacute;n periodista, ni siquiera a uno que llega de Sig&uuml;eiro a Madrid, se le ocurrir&iacute;a amenazar a los magistrados del tribunal m&aacute;s alto del pa&iacute;s. Pero con la misma convicci&oacute;n insisto en que defender&eacute; siempre y ante quien sea la protecci&oacute;n de nuestras fuentes. Respetarlas y preservarlas no es solo un derecho constitucional, es tambi&eacute;n nuestra primera obligaci&oacute;n y nuestra raz&oacute;n de ser.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo vamos a mirarle a la cara a las fuentes? &iquest;C&oacute;mo nos miraremos al espejo si alguien que confi&oacute; en nosotros, que nos pidi&oacute; protecci&oacute;n, ve como revelamos su nombre en una tertulia, una barra de bar o el Tribunal Supremo?
    </p><p class="article-text">
        No hubo amenazas al Supremo pero tampoco ning&uacute;n comportamiento heroico. Defender a nuestras fuentes y mantener el secreto profesional es simplemente lo que hay que hacer. Lo que nos ense&ntilde;aron nuestros mayores, muchos de ellos presentes en esta sala hoy. Y cumplir con nuestro deber no puede pasar de moda.
    </p><p class="article-text">
        Me gustar&iacute;a compartir el premio, como dije, con el resto de los nominados y con la redacci&oacute;n de&nbsp;<a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>, que se vio insultada y amenazada solo por hacer su trabajo. Seguramente esa hermosa fotograf&iacute;a de Mercedes Moralejo se quedar&aacute; en mi casa, pero el cari&ntilde;o de la profesi&oacute;n tengo que compartirlo con todo un equipo, desde Ignacio Escolar y la direcci&oacute;n, que decidieron publicar pese a las presiones y amenazas, a los compa&ntilde;eros que trabajaron durante meses en esa sucesi&oacute;n de exclusivas: Marcos Pinheiro, Pedro &Aacute;gueda, Antonio V&eacute;lez, Alberto Pozas, Elena Herrera, Aitor Riveiro, al equipo de mesa, de redes, de podcast&hellip; En definitiva, a la redacci&oacute;n de&nbsp;<a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n quiero compartirlo con muchos de los compa&ntilde;eros que est&aacute;is aqu&iacute;, incluido alg&uacute;n hermano mayor, con quienes me ense&ntilde;ast&eacute;is el oficio durante estos a&ntilde;os, con los que he discutido y espero seguir haci&eacute;ndolo en los siguientes. Ya sab&eacute;is, todo el mundo lo sabe, qui&eacute;nes sois.
    </p><p class="article-text">
        Y me gustar&iacute;a extender este premio a otro colectivo que ya lo ha recibido pero que lo sigue mereciendo. Os Venres Negros, que llevan siete a&ntilde;os manifest&aacute;ndose por el derecho que tenemos todos a recibir una informaci&oacute;n de calidad en los medios p&uacute;blicos de Galicia. Dentro de este colectivo, que protesta por todos nosotros siguiendo esa m&aacute;xima,&nbsp;PORQUE ALGUIEN TIENE QUE HACERLO, quiero compartirlo con una persona a la que conoc&iacute; poco, que nunca fue amiga, <a href="https://www.eldiario.es/galicia/adios-mabel-montes-historica-periodista-tvg-rostros-lucha-manipulacion_1_12922131.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pero que ha sido un ejemplo. Donde est&eacute;s, Mabel Montes, &iexcl;gracias!</a>
    </p><p class="article-text">
        Que el premio sea esa fotograf&iacute;a fant&aacute;stica de Mercedes Moralejo que capt&oacute; ese instante en una de las mayores cat&aacute;strofes medioambientales que ha vivido Europa es importante para m&iacute; por tres o cuatro razones. La primera, porque el fotoperiodismo contribuy&oacute; tambi&eacute;n en aquel momento a sacar a la luz algo que miles de gallegos viv&iacute;an de primera mano y que docenas de tambi&eacute;n gallegos trataron de tapar desde los despachos: no solo desde despachos pol&iacute;ticos, tambi&eacute;n en los de algunas redacciones. La foto prueba adem&aacute;s lo viejos que nos hacemos: porque hace ya 23 a&ntilde;os de aquello, cuando and&aacute;bamos de playa en playa, llevando chapapote de la arena al coche, del coche al hotel y de nuevo a la playa&hellip;
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; me pill&oacute; en la Cadena Ser. Y entre todas las lecciones que el Prestige nos dej&oacute; a la sociedad hay una que dos personas no olvidaremos. Aqu&iacute; est&aacute; Ainhoa Apestegui, la compa&ntilde;era a la que el 13 de noviembre de 2002, aproximadamente sobre las siete de la tarde, yo le dije que supon&iacute;a que el teletipo ese del petrolero en problemas en la Costa da Morte seguramente quedar&iacute;a en nada. Ainhoa, con toda la raz&oacute;n, a&uacute;n me recuerda hoy semejante ejemplo de instinto period&iacute;stico. Y a m&iacute; me sirve para decirle a quienes empiezan que tambi&eacute;n hay segundas oportunidades, que uno puede cometer errores como ese, seguir viviendo de esto dos d&eacute;cadas despu&eacute;s&hellip; y hasta recibir un premio por parte de algunos incautos.
    </p><p class="article-text">
        El recuerdo de aquella tarde de noviembre me sirvi&oacute; despu&eacute;s para nunca m&aacute;s marcharme de una redacci&oacute;n cuando surg&iacute;a una alerta, por peque&ntilde;a que pareciera. Y ahora que lo pienso, cu&aacute;ntas horas perdidas en alertas falsas&hellip; Pero mejor estar que abandonar antes de tiempo una redacci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desde aquel error -otros vinieron despu&eacute;s- pasaron m&aacute;s de dos d&eacute;cadas. No voy a enga&ntilde;ar a nadie: durante muchos a&ntilde;os yo estuve convencido de que este era el mejor oficio del mundo. Ahora la verdad es que cuesta pensarlo, pero de lo que sigo convencido es de que cada vez es m&aacute;s necesario.
    </p><p class="article-text">
        En tiempos de propagandistas, agitadores y mentirosos profesionales hace falta m&aacute;s valent&iacute;a que nunca, no por parte de los periodistas, que normalmente lo son, sino por parte de las cabeceras y tambi&eacute;n de los lectores: entre todas las amenazas que tiene hoy este oficio tambi&eacute;n est&aacute; la de sucumbir a los que solo quieren leer aquello que les da la raz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En estas semanas varias veces me preguntaron por recetas para que el periodismo recupere el prestigio perdido y vuelva a ser esa profesi&oacute;n humilde de personas que contaban lo que les pasa a otras personas. Ojal&aacute; yo conociese la p&oacute;cima, no la tengo, pero mientras la seguimos buscando, en medio del aluvi&oacute;n de Inteligencia Artificial, infoespect&aacute;culo, medias verdades y mentiras completas difundidas a trav&eacute;s de grandes plataformas propiedad de tecno-oligarcas bien interesados en propagarlas, no estar&iacute;a de m&aacute;s volver a los or&iacute;genes.
    </p><p class="article-text">
        Los periodistas no sabemos lo que habr&aacute; que hacer en el futuro, pero s&iacute; sabemos seguro lo que no hay que hacer nunca. Dec&iacute;a hace pocas semanas Soledad Gallego, primera directora de <em>El Pa&iacute;s </em>y quien ya siempre ser&aacute; una maestra para todos, que el periodismo no puede prescindir de planteamientos &eacute;ticos en un mundo que est&aacute; cambiando como nunca.
    </p><p class="article-text">
        Coincido con ella y tambi&eacute;n con I&ntilde;aki Gabilondo, quien hace tiempo dijo que los trenes no cuelgan ya carteles de prohibido escupir en el suelo no porque ahora est&eacute; permitido escupir sino porque pens&aacute;bamos que estaba asumido por todos que esas cosas no se hacen.
    </p><p class="article-text">
        Si el periodismo fuese un tren, probablemente habr&iacute;a que volver a colgar los carteles de prohibido escupir en el suelo.
    </p><p class="article-text">
        Voy terminando, dicen que no se debe acabar un discurso de periodismo sin citar a Kapuscinski. Yo lo har&eacute; para llevar la contraria.
    </p><p class="article-text">
        Aseguraba el maestro de periodistas que los c&iacute;nicos no sirven para este oficio. Yo responder&iacute;a que puede que no sirvan, pero est&aacute;n por todas partes, cobran m&aacute;s y disponen de altavoces m&aacute;s potentes.
    </p><p class="article-text">
        Cierro con una pregunta, que es lo que nos ense&ntilde;aron en casa: t&uacute; cuando no sepas, pregunta. &iquest;C&oacute;mo hacemos ahora, maestro Kapuscinski, para sacar a los c&iacute;nicos de en medio antes de que nos lleven a todos por delante?
    </p><p class="article-text">
        Otra vez, esas cinco palabras:&nbsp;PORQUE ALGUIEN TIENE QUE HACERLO
    </p><p class="article-text">
        Autoridades. Amigos. Familia. Gracias por estar hoy. Pero sobre todo, gracias por estar siempre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Precedo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/discurso-premio_129_13212052.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 May 2026 20:29:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un discurso para un premio: un premio para una redacción]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Periodismo,elDiario.es,Premios,Galicia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Feijóo y el arte de callar a tiempo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/feijoo-arte-callar-tiempo_129_13212441.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/15df8990-8a81-447f-bedb-c855a6ebe7f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Feijóo y el arte de callar a tiempo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Al líder del PP parece asistirle cierto placer por el mal ajeno, especialmente si el impropio se llama Pedro Sánchez y el perjuicio deja el nombre de España por los suelos. Su deseo no era otro más que el fracaso del dispositivo para evacuar el MV Hondius y que la OMS, la UE y Naciones Unidas hubieran amonestado al Gobierno. Lo contrario, ha hecho que enmudezca
</p><p class="subtitle">El barco del hantavirus ya está en Canarias para desalojar a los pasajeros con un despliegue por tierra, mar y aire</p></div><p class="article-text">
        Siempre hay un tiempo para hablar y un tiempo para callar. Y para Feij&oacute;o y el PP, tras d&iacute;as de excitaci&oacute;n, locuacidad y verbo &aacute;gil a cuenta del hantavirus y el crucero MV Hondius que deb&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/fondeo-no-atraque-hantavirus-clavijo-barco-crucero-canarias-granadilla-puerto_1_13204319.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fondear en aguas de Tenerife,</a> ha llegado el momento del silencio. No por prudencia ni circunspecci&oacute;n, sino por temor a quedar en evidencia. O a descarrilar en la <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/seis-encuestas-situan-moreno-borde-reeditar-mayoria-absoluta-seis-dias-elecciones-andaluzas_1_13210490.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">campa&ntilde;a electoral de Moreno</a>, que el pr&oacute;ximo domingo se juega la mayor&iacute;a absoluta. Si ha habido o no un toque de atenci&oacute;n a la ofensiva de G&eacute;nova desde Andaluc&iacute;a, nunca lo sabremos.
    </p><p class="article-text">
        El caso es que la operaci&oacute;n ha resultado un &eacute;xito internacional como ha reconocido medio mundo, pese a que la conversaci&oacute;n de los populares y su sincronizada de guardia haya girado&nbsp;durante d&iacute;as en torno a un supuesto caos, opacidad y descoordinaci&oacute;n en el Gobierno de coalici&oacute;n. En estos tiempos de brocha gorda y polarizaci&oacute;n en los que el silencio no tiene quien lo practique, nada mejor que la exageraci&oacute;n, la mentira, los bulos y&nbsp;la desinformaci&oacute;n para infundir miedo, generar alarma y pedir una lluvia de dimisiones a destiempo. Total, cuando la verdad ha dejado de importar y la derecha ha decidido cabalgar a lomos del exabrupto, los de Feij&oacute;o saben que nadie espera ya de ellos una pizca de mesura, solidaridad o deber moral. Con Semper o sin Semper.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/opinion/anos-covid_131_8625877.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El recuerdo del covid</a> a&uacute;n en la memoria colectiva y la llegada en barco de otro virus abr&iacute;an a la derecha una nueva oportunidad para la sobreexposici&oacute;n verbal y el en&eacute;simo zarandeo a Pedro S&aacute;nchez y sus ministros. Todos, por cierto, al pie del ca&ntilde;&oacute;n, y no como Maz&oacute;n durante la Dana o <a href="https://www.eldiario.es/madrid/ayuso-cancela-viaje-mexico-acusa-gobierno-sheinbaum-boicotear-visita_1_13207178.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">D&iacute;az Ayuso, que adem&aacute;s de seguir sus vacaciones pagadas en M&eacute;xico y montar un bochinche indescriptible</a>, ni se interes&oacute; por la gesti&oacute;n de la crisis. En su ausencia, tuvo un digno suplente con el presidente canario, <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/top-secret/fernando-clavijo-hantavirus-ridiculo-universal_132_13206834.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fernando Clavijo, subido al carro de la desmesura y el populismo con peregrinas teor&iacute;as sobre ratones</a> nadadores que bien podr&iacute;an haberse perge&ntilde;ado desde la factor&iacute;a del <em>ayusismo.</em>
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en cuanto la comunidad internacional comenz&oacute; a elogiar al Ejecutivo de S&aacute;nchez por su solidaridad y su buen hacer, Feij&oacute;o y los suyos enmudecieron. 50 minutos de mitin dominguero en M&aacute;laga y ni una palabra del crucero, del virus o del dispositivo desplegado para evacuar y trasladar a sus pa&iacute;ses de origen a los pasajeros y la tripulaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Le&oacute;n XIV, Ursula von der Leyen, el secretario general de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, el de Naciones Unidas, el primer ministro de los Pa&iacute;ses Bajos, su ministro de Relaciones Exteriores, el primer ministro de Francia, el embajador del Reino Unido en Espa&ntilde;a, la ministra de Asuntos Exteriores de Canad&aacute; o el embajador de Turqu&iacute;a en Espa&ntilde;a se han deshecho en elogios con Espa&ntilde;a por el &eacute;xito del operativo coordinado con 23 pa&iacute;ses y dos organismos supranacionales, al margen del atronador ruido pol&iacute;tico y de una oposici&oacute;n abonada al aspaviento y atrapada en la inmediatez y la frustraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por lo que sea, a Feij&oacute;o parece asistirle un placer por el mal ajeno, especialmente cuando el impropio se llama Pedro S&aacute;nchez y el perjuicio pudiera dejar el nombre de Espa&ntilde;a&nbsp;por los suelos.&nbsp;Su deseo ante esta nueva crisis no era otro m&aacute;s que el fracaso del dispositivo y que la OMS, la UE y Naciones Unidas hubieran amonestado al Gobierno. Ocurri&oacute; todo lo contrario.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none" data-dnt="true"><a href="https://twitter.com/X/status/2053733210878550047?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Ant&oacute;nio Guterres, el secretario general de Naciones Unidas, ha agradecido el apoyo del Gobierno de Espa&ntilde;a por la gesti&oacute;n de estos d&iacute;as en coordinaci&oacute;n con la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud: &ldquo;Aunque el riesgo actual para la salud p&uacute;blica del virus sigue siendo bajo, es importante que los esfuerzos de salud internacionales garanticen la seguridad de todos, incluidos los pasajeros y la tripulaci&oacute;n del MV Hondius&rdquo;, escribi&oacute; en un mensaje que podr&iacute;a haber escrito Feij&oacute;o, y no lo hizo. Una muestra m&aacute;s de que sus obsesiones y el partidismo van muy por delante del inter&eacute;s general.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Palomera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/feijoo-arte-callar-tiempo_129_13212441.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 May 2026 20:29:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Feijóo y el arte de callar a tiempo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Hantavirus,Alberto Núñez Feijóo,PP - Partido Popular]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Informe Roedores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/informe-roedores_129_13210120.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1fcb83c8-8741-4904-9b80-c23a3ad37458_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Informe Roedores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Existe una forma muy precisa de ignorancia política —muy practicada en España— que es la ignorancia militante. Vamos, el político no es ignorante, sencillamente tiene la obstinación de llevar la contraria</p><p class="subtitle">El presidente de Canarias recurrió a la inteligencia artificial para defender ante la ministra de Sanidad que las ratas nadan</p></div><p class="article-text">
        Me imagino la escena tal que as&iacute;:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un presidente auton&oacute;mico, a las cinco de la tarde de un s&aacute;bado, tecleando en el buscador de su tel&eacute;fono m&oacute;vil la pregunta decisiva, la que va a plantar cara a la OMS, a veintitr&eacute;s pa&iacute;ses coordinados y a decenas de t&eacute;cnicos desplazados sobre el terreno:
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>ChatGPT: Hola, Fernando. &iquest;En qu&eacute; puedo ayudarte hoy?</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Fernando: Buenas tardes. Tan solo una pregunta: &iquest;Pueden las ratas nadar?</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        La IA responde entonces que s&iacute;, que las ratas son excelentes nadadoras, pueden recorrer largas distancias, algunas incluso bucean. ChatGPT no dice nada de que sean capaces de practicar apnea, pero quien sabe. Lo acompa&ntilde;a todo con un emoticono de una rata y otro de una gotita de agua, para ilustrar mejor el asunto. Y Fernando Clavijo hace una captura de pantalla convencido de su solidez argumentativa: El crucero no puede fondear frente a la costa canaria, no se&ntilde;or, las ratas pueden llegar nadando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ministra responde entonces con un documento llamado &ldquo;Informe Roedores&rdquo;, un episodio nacional que remite en s&iacute; mismo a los mejores d&iacute;as de Chiquito de la Calzada. El informe explica que los t&eacute;cnicos han inspeccionado el barco y no hay ratas. No hay, por cierto, ni siquiera ratas en el origen del problema, sino <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/colilargo-raton-silvestre-transmite-cepa-hantavirus-andes_1_13205084.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ratones colilargos silvestres</a>, que viven en bosques andinos y zonas cercanas a la estepa. Explica por qu&eacute; ning&uacute;n t&eacute;cnico considera la hip&oacute;tesis del rat&oacute;n andino espont&aacute;neamente nadador como amenaza. Explica que el barco es un crucero con todos los sistemas de prevenci&oacute;n de plagas y que la hip&oacute;tesis m&aacute;s s&oacute;lida apunta, no a roedores dentro del barco, sino al ornit&oacute;logo holand&eacute;s que hab&iacute;a recorrido Chile y Argentina antes de embarcar, y que probablemente llevaba el virus en el cuerpo. Fin del Informe Roedores.
    </p><p class="article-text">
        Existe una forma muy precisa de ignorancia pol&iacute;tica (muy practicada en Espa&ntilde;a) que es la ignorancia militante. Vamos, el pol&iacute;tico no es ignorante, sencillamente tiene la obstinaci&oacute;n de llevar la contraria. No hay una sola crisis en este pa&iacute;s en el que no haya aparecido la pol&iacute;tica trinchera, con la oposici&oacute;n por mandato sea cual sea la situaci&oacute;n o emergencia. Por supuesto, tambi&eacute;n Ayuso se sum&oacute; a esta noble tendencia desde su fallido retiro mexicano (&iquest;Habr&aacute; vuelto ya o seguir&aacute; por Riviera Maya a costa del contribuyente madrile&ntilde;o?), rechazando que un hospital ubicado en Madrid (que no un hospital de Madrid) acoja a los espa&ntilde;oles del crucero. &ldquo;No estoy de acuerdo&rdquo;, dijo. Imaginad lo extraordinario que hubiese resultado lo contrario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que el hantavirus est&aacute; dejando el list&oacute;n humanitario alt&iacute;simo estos d&iacute;as. A algunos s&oacute;lo les ha faltado pedir directamente que quemen el barco, como hubiesen hecho en La Edad Media cuando se cre&iacute;a que la enfermedad era un problema espiritual y el fuego la &uacute;nica respuesta que la teolog&iacute;a pon&iacute;a a disposici&oacute;n de la epidemiolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <em>&mdash;&iexcl;A la hoguera todo el mundo!</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&mdash;Ojo, pero tambi&eacute;n hay espa&ntilde;oles a bordo.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&mdash;Bueno, esos que no vayan a la hoguera, pero que desembarquen en otra parte.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Se habla mucho de las dos Espa&ntilde;as como si fuesen un fen&oacute;meno geogr&aacute;fico o ideol&oacute;gico indefinido, algo referente a la izquierda o derecha, norte o sur, Madrid y el resto del territorio. Pero esta semana las dos Espa&ntilde;as han tenido dos caras concret&iacute;simas. Una es la de quienes pusieron en marcha una operaci&oacute;n internacional <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/23-paises-coordinados-ue-oms-dispositivo-precedentes-evitar-propagacion-hantavirus_1_13203608.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">coordinada con veintitr&eacute;s pa&iacute;ses</a>, para dar cobertura y atenci&oacute;n a un grupo de seres humanos a la deriva. La otra es la de quienes se opusieron obstinadamente infiriendo que mejor cargarle el marr&oacute;n a otro. El temor es entendible, dada la pandemia reciente, pero precisamente por las lecciones que nos dej&oacute; aquello da pavor comprobar que algunos siguen reaccionando con exactamente los mismos reflejos pusil&aacute;nimes.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/informe-roedores_129_13210120.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 May 2026 20:59:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Informe Roedores]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Hantavirus,Canarias,Fernando Clavijo,Mónica García,Sanidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Ay, Carmela!, pero el 'ay' de 2026]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ay-carmela-ay-2026_129_13210100.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ac5f4c48-c13e-4a9b-8280-33580c2ab459_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¡Ay, Carmela!, pero el &#039;ay&#039; de 2026"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cómo ha cambiado la obra de Sanchís Sinisterra en sus cuarenta años de vida, sin necesidad de tocar ni una coma. La obra es siempre la misma, los espectadores y el mundo somos otros en cada temporada, y con nosotros la obra es otra también. En este 2026 la historia de Carmela y Paulino no nos habla ya de un pasado remoto, de casi un siglo atrás, sino también de nuestro tiempo</p></div><p class="article-text">
        Qu&eacute; bien ha envejecido <em>&iexcl;Ay, Carmela!</em>, la obra teatral de Jos&eacute; Sanch&iacute;s Sinisterra. O dicho de otra manera: qu&eacute; joven sigue siendo casi cuarenta a&ntilde;os despu&eacute;s de su primera representaci&oacute;n. Si nunca la viste en un escenario, busca un buen montaje, que siempre hay alguno en gira. Por ejemplo, el magn&iacute;fico de Caramba Teatro que dirige Yolanda Porras e interpretan Paula Iwasaki y Guillermo Serrano. Lleva m&aacute;s de diez a&ntilde;os girando, y tuve la fortuna de verlo este fin de semana en San Jos&eacute; de la Rinconada, cerca de Sevilla.
    </p><p class="article-text">
        No vale con que hayas visto la versi&oacute;n cinematogr&aacute;fica de Saura y Azcona, genial pero muy libre respecto al original; tienes que ir al teatro. Aparte de la brillantez literaria y esc&eacute;nica de Sanch&iacute;s Sinisterra, hay que verla en una sala oscura rodeado de decenas de personas que r&iacute;en, cantan, aplauden y finalmente se sobrecogen contigo. En pocas obras se siente con tanta fuerza esa emoci&oacute;n colectiva y compartida que el buen teatro consigue con m&aacute;s facilidad que otras artes.
    </p><p class="article-text">
        Llev&eacute; a dos de mis hijas, y salieron muy emocionadas. Mi hija mediana pas&oacute; los &uacute;ltimos minutos llorando, tras dos horas yendo y viniendo de la comedia al drama y vuelta, que en su caso fueron adem&aacute;s dos horas sinti&eacute;ndose interpelada (se llama Carmela, s&iacute;). Pero igual de emocionada estaban mi madre, de otra generaci&oacute;n, y mi amiga Paqui Maqueda, que lleva a&ntilde;os escuchando historias reales m&aacute;s duras que la de Carmela y Paulino (variedades a lo fino), incluida la de su propia familia. Y emocionado yo tambi&eacute;n, que ya hab&iacute;a visto otros montajes a&ntilde;os atr&aacute;s pero me sigue sacudiendo como la primera vez.
    </p><p class="article-text">
        Pensaba en c&oacute;mo ha cambiado <em>&iexcl;Ay, Carmela!</em> en sus cuarenta a&ntilde;os de vida, sin necesidad de tocar ni una coma. La obra es siempre la misma, los espectadores y el mundo somos otros en cada temporada, y con nosotros la obra es otra tambi&eacute;n. En sus primeras representaciones en 1987, con Jos&eacute; Luis G&oacute;mez y Ver&oacute;nica Forqu&eacute;, era una expl&iacute;cita reivindicaci&oacute;n de la memoria republicana y un homenaje a las Brigadas Internacionales, pues como tal fue escrita. En aquellos desmemoriados a&ntilde;os ochenta, la tragicomedia de Carmela y Paulino le recordaba a la joven democracia espa&ntilde;ola su deber con los muertos, que segu&iacute;an en las cunetas.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, en los noventa y primeros dos mil, los sucesivos montajes conectaban bien con el impulso dado a la memoria por las asociaciones de nietos y los historiadores m&aacute;s j&oacute;venes. M&aacute;s avanzado el nuevo siglo, la abundante conversaci&oacute;n p&uacute;blica sobre la memoria tal vez hizo que algunos espectadores encontrasen redundantes ciertas partes, y prefirieron verla como una historia universal y m&aacute;s humana que pol&iacute;tica, en la que resonaban todas las guerras, tambi&eacute;n las de nuestro tiempo.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; llegamos a estos a&ntilde;os veinte, y de pronto la historia de Carmela y Paulino no nos habla ya de un pasado remoto, de casi un siglo atr&aacute;s, sino de hoy mismo; no de los fascismos de entonces, sino tambi&eacute;n de los fascismos de hoy. Creo que as&iacute; la sentimos la otra noche los espectadores, de cualquier edad: quienes conocieron ese franquismo que hoy algunos blanquean; y las m&aacute;s j&oacute;venes como mis hijas, <a href="https://www.eldiario.es/era/jovenes-memoria-represion-franquista-tiktok_1_12777266.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">generaci&oacute;n que en redes sociales</a> usa precisamente la canci&oacute;n &ldquo;Ay, Carmela&rdquo; para resistir al neofranquismo.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el otro d&iacute;a aparecieron en escena la bandera nazi y la franquista del aguilucho, cuando o&iacute;mos nombrar a Franco, o cuando los brigadistas condenados a muerte empezaron a cantar &ldquo;El ej&eacute;rcito del Ebro, r&uacute;mbala, r&uacute;mbala&hellip;&rdquo;, la emoci&oacute;n que recorr&iacute;a el patio de butacas no era una emoci&oacute;n hist&oacute;rica, ni sentimental, ni siquiera &uacute;nicamente humana; era la emoci&oacute;n en carne viva de quienes habitamos este 2026 otra vez con miedo y dudando si humillarnos para sobrevivir, como Paulino, o rebelarnos y pagar un precio, como Carmela.
    </p><p class="article-text">
        Pero igual que combatimos, r&uacute;mbala, r&uacute;mbala rum-ba-l&aacute;, prometemos resistir, ay, Carmela, ay, Carmela&hellip;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isaac Rosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ay-carmela-ay-2026_129_13210100.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 May 2026 20:59:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡Ay, Carmela!, pero el 'ay' de 2026]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fascismo,Franquismo,Teatro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Entre herederos y desheredados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/herederos-desheredados_129_13209884.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c3a75fdb-b419-4cf7-9ca0-5a9cd2a0e8b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Entre herederos y desheredados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En España, país que, desde el franquismo, quiso sustituir la sociedad de proletarios por una sociedad de propietarios para reducir la conflictividad social, los hay que heredarán casas y los hay que heredarán deudas, o renunciarán a sus herencias</p><p class="subtitle">Una orden religiosa logra desahuciar con un gran despliegue policial a Mariano, jubilado de 67 años, de su casa en Madrid</p></div><p class="article-text">
        Todo aquel que venga al mundo se dar&aacute; cuenta un d&iacute;a de que existen las clases sociales. Hay formas m&aacute;s inmediatas y v&iacute;as postergadas, pero el hechizo de la igualdad es un hechizo, su conciencia eventualmente se rompe. Puedes reconocerlo desde pronto por haber vivido la pobreza, por la ausencia de algo que llevarte a la boca, por no tener luz, carecer de techo, convivir con la miseria. Puedes intentar negarlo viviendo en las alturas, alej&aacute;ndote del mundo, construyendo palacios fortificados, como todo barrio rico que se niega a que se cuele dentro lo real si no es en la forma del servicio; da igual, la ilusi&oacute;n no dura, la ilusi&oacute;n se acaba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Puedes creerte durante un tiempo el sue&ntilde;o de la clase media o vida mediana, pensar que todo el mundo m&aacute;s o menos se parece, que te encuentras entre semejantes: no importa, conforme m&aacute;s gente y m&aacute;s mundo conozcas m&aacute;s aparecer&aacute;n las diferencias, y si dedicas tiempo a contemplar las peque&ntilde;as, en las peque&ntilde;as habr&aacute; un abismo, un fractal, como si cada diferencia diminuta revelase las ramas de otras muchas diferencias eternas. La injusticia es ineludible. Se puede despu&eacute;s negar o tratar con cinismo, pero en alg&uacute;n momento cualquiera se encuentra con ella.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; sucede entonces? No es tanto que el mundo quede dividido, que lo queda, como que t&uacute; acabas encontr&aacute;ndote en una de sus orillas, descubriendo que los tr&aacute;nsitos tienden a ser defectuosos, que no hay buenos caminos de ida y vuelta. S&oacute;lo una parte del mundo estar&aacute; expuesta a ciertas cosas. El otro d&iacute;a, tras muchos intentos, <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/jovenes-cuelgan-casa-mariano-evitar-desahucio-madrid-promovido-orden-religiosa_1_13201715.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Venerable Orden Tercera de San Francisco de As&iacute;s desahuciaba a Mariano</a>, un jubilado, un pensionista de 67 a&ntilde;os; quedaba Mariano, por acci&oacute;n de la polic&iacute;a, sin casa, sin hogar, se abr&iacute;a la tierra bajo sus pies para trag&aacute;rselo. Existen quienes saben que eso es una posibilidad para ellos, quienes no cuentan con una red, o una red precaria, y luego existen quienes nunca conocer&aacute;n esa incertidumbre. Vivimos entre herederos y desheredados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a hacerse el experimento de coger cualquier grupo social y preguntarle a sus componentes: &iquest;t&uacute; en qu&eacute; orilla te encuentras, eres la cara o la cruz de la moneda? &iquest;Disfrutas de la vida como quien goza en sus certezas, sabes que el mundo se ocupar&aacute; bien de ti, que podr&aacute;s sufrir, pero no hundirte, o te encuentras entre quienes viven a un mal mes, un accidente, una tragedia, una distancia m&iacute;nima y peque&ntilde;a del infortunio? &iquest;No es esa la gran l&iacute;nea divisoria contempor&aacute;nea, el umbral de salvaci&oacute;n que nos separa? &iquest;No es una l&iacute;nea, cuando la sociedad fracasa, cuando el Estado del bienestar fracasa, capaz de descomponerlo todo, destruirlo todo, arrasar infinitamente tantas vidas posibles? &iquest;Qu&eacute; conciencia albergas de la fatalidad?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es una diferencia, en el fondo, tan grande que expresarla resulta hasta dif&iacute;cil. En Espa&ntilde;a, pa&iacute;s que, desde el franquismo, quiso sustituir la sociedad de proletarios por una sociedad de propietarios para reducir la conflictividad social, los hay que heredar&aacute;n casas y los hay que heredar&aacute;n deudas, o renunciar&aacute;n a sus herencias. Yo he habitado siempre el mundo de los desheredados y admiro la gracilidad de los a&eacute;reos, los herederos, c&oacute;mo pueden transitar la vida sin esa preocupaci&oacute;n mayor, sin reconocer la sombra que amenaza con com&eacute;rselos, como trag&oacute; la ballena a Jon&aacute;s. Hoy, que la vivienda y el alquiler marcan en nuestra sociedad nuevas l&iacute;neas divisorias, cuando la gran divisi&oacute;n futura de la juventud ser&aacute; esa, esa transferencia ineludible, que se acerca con el tiempo, &iquest;c&oacute;mo haremos frente a la conflictividad social que nazca cuando se separen del todo las orillas, cuando hereden unos y otros sean despose&iacute;dos? &iquest;Qu&eacute; amistades, amores y complicidades quedar&aacute;n rotos sin remedio al caer todas esas m&aacute;scaras?
    </p><p class="article-text">
        Hay quienes nacieron en su d&iacute;a como desheredados y han colocado todo el empe&ntilde;o de una vida en convertir a sus hijos en herederos. Los hay que no lo han logrado, los hay que lo consiguen. Hasta los herederos, si las l&iacute;neas de su destino se tuercen, pueden un d&iacute;a convertirse en desheredados. Si la paz social reposa sobre esa ilusi&oacute;n, ese misterio, &iquest;c&oacute;mo es posible que la pol&iacute;tica no haga todo lo posible por conservar esa magia, como la de los ni&ntilde;os que siguen creyendo en los Reyes Magos? Hoy vivimos en una sociedad donde la religi&oacute;n puede desahuciar a un jubilado. Vivimos en un mundo donde la crueldad es condici&oacute;n de lo posible. Hay algo en ese mundo tembloroso que es insostenible. Cuando llegue ese cataclismo, cuando la violencia quede desnuda, &iquest;de qu&eacute; lado estar&aacute;s? &iquest;Qu&eacute; habr&aacute;n parado nuestros pol&iacute;ticos y qu&eacute; barbaridades habr&aacute;n consentido? &iquest;Cu&aacute;nto m&aacute;s estamos dispuestos a permitir que el mercado inmobiliario doblegue nuestros futuros, convierta en imposibles los planes de millones de familias? Algo tiene que romperse. Algo tiene que caer. Podemos negarlo pensando que la inercia lo solucionar&aacute;, tratar el tema con cinismo; da igual, la ilusi&oacute;n no dura, la ilusi&oacute;n se acaba.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elizabeth Duval]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/herederos-desheredados_129_13209884.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 May 2026 20:59:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Entre herederos y desheredados]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desigualdad,Desigualdad económica,Vivienda,Desahucios,Religión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué es para ti la democracia?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/democracia_129_13184404.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1c79abce-db64-4917-87ae-900aa89ef581_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué es para ti la democracia?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La segregación escolar va de la mano de la urbanística y esta incluye el acceso a la sanidad o a la cultura. La educación, como la vivienda, es un derecho que se ha convertido en negocio. De todos los desafíos que tiene la democracia española, estos dos deberían ser prioritarios</p><p class="subtitle">Este artículo forma parte de nuestra revista '50 años de libertad'. Si quieres recibir nuestras revistas, hazte socio o socia de elDiario.es por 8 euros al mes y te las enviamos en papel o digital (como tú elijas)</p></div><p class="article-text">
        Siempre me hizo gracia ese concurso que todav&iacute;a hacen en las escuelas y que pregunta &lsquo;&iquest;Qu&eacute; es un rey para ti?&rsquo;. De peque&ntilde;a deseaba que lo hiciesen en mi clase porque habr&iacute;a respondido que era aquel se&ntilde;or al que mi abuela esperaba cada d&iacute;a para darle las buenas noches cuando sal&iacute;a de madrugada en la tele. De mayor, mi respuesta ser&iacute;a muy distinta y me temo que ella me reprender&iacute;a aunque s&eacute; por qu&eacute;, inocentemente, mi abuela lo hac&iacute;a: era su manera de asegurarse que no hab&iacute;a pasado nada, que pod&iacute;a acostarse tranquila porque no hab&iacute;a novedad, no retroced&iacute;a otra vez a la miseria del franquismo. Pero eso nunca fue m&eacute;rito de un rey que la tuvo enga&ntilde;ada a ella y a millones de espa&ntilde;oles durante d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Si la pregunta fuese otra, &lsquo;&iquest;Qu&eacute; es para ti la democracia?&rsquo;, contestar&iacute;a que es un r&eacute;gimen que debe regirse por el principio de igualdad, a menudo m&aacute;s aspiracional que real, y que a m&iacute;, como a tantos otros hijos de obreros, me permiti&oacute; ser la primera universitaria de mi familia. Pero es tambi&eacute;n un sistema que necesita una reforma en profundidad para no estar cada vez m&aacute;s al servicio de un modelo econ&oacute;mico que siega la equidad y favorece el nepotismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Libertad, justicia e igualdad. Eso es lo que nos ense&ntilde;aron que es o debe ser una democracia. Y la espa&ntilde;ola, que salt&oacute; del franquismo a una monarqu&iacute;a constitucional a una velocidad vertiginosa, sin hacerse demasiadas preguntas no fuese que las respuestas diesen al traste con el camino emprendido en la Transici&oacute;n, ha aprobado. Eso no significa que como todas las democracias consolidadas, y m&aacute;s con los vientos que soplan ahora mismo, no tenga problemas. Los tiene y no son pocos.
    </p><p class="article-text">
        El sistema educativo, que es el pilar b&aacute;sico para combatir las discriminaciones sociales, se ha convertido en un instrumento ideol&oacute;gico al servicio del gobierno de turno. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, con una desverg&uuml;enza sonrojante y con la Comunidad de Madrid como abanderada, no para de recortar la inversi&oacute;n en los centros p&uacute;blicos para favorecer a los privados y los m&aacute;s elitistas. El resultado es una mayor segregaci&oacute;n que reduce, todav&iacute;a m&aacute;s, las oportunidades de los alumnos m&aacute;s vulnerables. La segregaci&oacute;n escolar va de la mano de&nbsp;la urban&iacute;stica y esta incluye el acceso a la sanidad o a la cultura. La educaci&oacute;n, como la vivienda, es un derecho que se ha convertido en negocio. De todos los desaf&iacute;os que tiene la democracia espa&ntilde;ola, estos dos deber&iacute;an ser prioritarios. S&uacute;menle unas condiciones laborales mejores, una mayor transparencia por parte de las administraciones y una justicia menos politizada y completar&aacute;n buena parte de los deberes que tiene este pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El otro gran reto de Espa&ntilde;a, no resuelto pese a que ya lleve m&aacute;s de cuatro d&eacute;cadas en democracia, son las dificultades para reconocer su plurinacionalidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, los pesados de los catalanes y los vascos, cuyo encaje sigue sin estar bien resuelto. Ojo, que igual no tiene soluci&oacute;n y a lo &uacute;nico a lo que hay que aspirar es a no hacerse demasiado da&ntilde;o. A estas alturas ya deber&iacute;a entenderse que una cosa es descentralizar decisiones y competencias y otra reconocer que en Espa&ntilde;a conviven territorios con sentimientos nacionales distintos. No por molestar sino porque son los nuestros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Neus Tomàs]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/democracia_129_13184404.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 May 2026 20:59:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué es para ti la democracia?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Democracia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[MV Hondius: lo hacemos porque debemos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/mv-hondius-debemos_129_13209927.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d7499c3-9cc5-4bda-a69b-f621baf6e34b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="MV Hondius: lo hacemos porque debemos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si algo se puede achacar a este gobierno en esta crisis es no haber hecho desde el primer momento lo que está haciendo ahora y dejarse tentar por la idea de pasarle la emergencia a otro. No lo hacemos porque el riesgo sea bajo. Lo hacemos porque debemos y porque podemos. Si el riesgo fuese alto, ¿qué habríamos hecho? ¿Dejarlos a la deriva?</p><p class="subtitle">Los pasajeros españoles del MV Hondius aterrizan en Madrid mientras avanza la repatriación del resto de afectados</p></div><p class="article-text">
        Si Espa&ntilde;a es un desastre porque este gobierno es un desastre, entonces, ni este gobierno ni Espa&ntilde;a pueden hacer algo bien. Sobre esa sencilla pero efectiva premisa se construye toda la estrategia de la derecha y la ultraderecha desde hace casi una d&eacute;cada.&nbsp;L&oacute;gicamente el caos es la &uacute;nica realidad aceptable porque, lo contrario, que el Gobierno o Espa&ntilde;a hagan algo bien aunque sea por casualidad, destruye la validez de la premisa, adem&aacute;s de descomponer el algoritmo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El caos inevitable que ya generaba de por s&iacute; un crucero navegando hacia Canarias convertido en brote de un virus de alta letalidad, con un armador que no se ha distinguido precisamente por su honestidad en la gesti&oacute;n, no era suficiente.&nbsp;Hab&iacute;a que convertirlo en una pel&iacute;cula de terror de esas que pasan los s&aacute;bados por la tarde para echarnos la siesta, donde los que parec&iacute;an los buenos acaban siendo los malos y al rev&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Los expertos sanitarios de Vox y el PP, con Santiago Abascal y Esther Mu&ntilde;oz a la cabeza, lo tienen claro. Qu&eacute; sabr&aacute;n el piernas del Director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesu, o las autoridades de los 27 pa&iacute;ses que no han hecho otra cosa que coordinarse y confiar la gesti&oacute;n de un operativo sin precedentes a Espa&ntilde;a, una de las potencias sanitarias del mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si algo se puede achacar a este gobierno en esta crisis es no haber hecho desde el primer momento lo que est&aacute; haciendo ahora y dejarse tentar por la idea de pasarle la emergencia a otro. No lo hacemos porque el riesgo sea bajo. Lo hacemos porque debemos y porque podemos. Si el riesgo fuese alto &iquest;Qu&eacute; habr&iacute;amos hecho? &iquest;Dejarlos a la deriva?
    </p><p class="article-text">
        N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o ni se acuerda de aquel epidemi&oacute;logo en jefe que le hizo ganar su prestigio de estadista durante la pandemia. Ahora estamos en el negocio de pedir dimisiones antes de respirar. Si alguien conoce c&oacute;mo la gesti&oacute;n de las crisis sanitarias debe mutar continuamente para adaptarse a una situaci&oacute;n mutante, ese es N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o pues de esto sabe. Sorprende que no eligiese comportase con la misma inteligencia y sentido de la oportunidad que acredit&oacute; durante la pandemia desde la presidencia de la Xunta de Galicia. Prefiri&oacute; el carrusel de mentiras ofrecido por el presidente canario o la presidenta de Madrid, llorando porque nadie les llamaba mientras el tel&eacute;fono sonaba insistentemente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Trece espa&ntilde;oles y un gallego iban en el barco. Cuando vean y escuchen las cosas que se han dicho sobre su drama puede que se les quiten las ganas de seguir siendo espa&ntilde;oles. Santiago Abascal ha hecho una excepci&oacute;n en la idea de segregaci&oacute;n nacional y ni los ha mencionado; no son <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/elevan-guardias-civiles-muertos-colision-perseguian-narcolancha-huelva_1_13206028.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">guardias civiles tristemente muertos en acto de servicio</a>, son da&ntilde;os colaterales. Al presidente canario no le import&oacute; negarse a autorizar un fondeo que no ten&iacute;a que autorizar <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/politica/clavijo-recurrio-inteligencia-artificial-defender-ministra-sanidad-ratas-nadan_1_13209159.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">porque pod&iacute;a haber ratas en el barco y pod&iacute;an llegar nadando hasta la costa</a>. En el barco no se han detectado. En tierra ya es otra historia.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antón Losada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/mv-hondius-debemos_129_13209927.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 May 2026 20:59:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[MV Hondius: lo hacemos porque debemos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Hantavirus,Virus,Canarias,Fernando Clavijo,Gobierno,Pedro Sánchez,Isabel Díaz Ayuso,Santiago Abascal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En Canarias hoy la realidad se cobra su venganza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/canarias-hoy-realidad-cobra-venganza_129_13208825.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1aec7009-f318-4518-948b-f77e119336f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En Canarias hoy la realidad se cobra su venganza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"> Los estados-nación resultan cada vez más pesados: actúan como una prisión donde resulta difícil realizar las políticas necesarias para un mundo global y, además, dan mucho la lata. Sin embargo, algunos compran la idea de fortalecerlos, incluso cuando un virus viaja alegre por el planeta. ¿Por qué? Porque nuestras emociones paleolíticas comprenden bien las instituciones medievales</p></div><p class="article-text">
        El a&ntilde;o empez&oacute; muy bien para Canarias. En enero recibieron a m&aacute;s de 650.000 cruceristas en las llamadas &ldquo;islas afortunadas&rdquo;. As&iacute; es la geograf&iacute;a, la fortuna que te da unos d&iacute;as te la quita otros. No o&iacute;mos a nadie quejarse del desembarco de 650.000 personas en enero. Si los 150 pasajeros del Hondius hubieran llegado risue&ntilde;os, billetera en mano, les habr&iacute;an dado la bienvenida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El rechazo del presidente de Canarias, Fernando Clavijo, mostr&oacute; con toda su crudeza el abismo moral por el que nos despe&ntilde;amos: las personas vistas como medios &mdash;para dejar dinero, riqueza, empleo&mdash; y no como fines. Que vengan sanos y podamos medirlos por el gasto medio que hacen; la estad&iacute;stica de los virus que transportan nos resulta intolerable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me viene a la memoria la precisa descripci&oacute;n del bi&oacute;logo Edward O. Wilson: &ldquo;La humanidad actual tiene emociones paleol&iacute;ticas, instituciones medievales y tecnolog&iacute;a de dioses&rdquo;. Con el hantavirus la tr&iacute;ada ha actuado en todo su esplendor. Un barco de tecnolog&iacute;a divina para una expedici&oacute;n fabulosa (a unos 20.000 euros el pasaje). Y unos cerebros que se comportan como en el paleol&iacute;tico, con la am&iacute;gdala&nbsp;avivando miedos, el m&aacute;s irracional instinto de supervivencia: hablamos de personas que no est&aacute;n enfermas y ni pisar&aacute;n tierra canaria. Pero, &iquest;y si la brisa marina nos tra&iacute;a las miasmas a Tenerife, eh, eh? &iquest;Eso qu&eacute;?
    </p><p class="article-text">
        Hay una alerta sanitaria global que la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) est&aacute; gestionando. El mundo entero mira a Canarias. Las islas son por unos d&iacute;as el centro del universo conocido. &iquest;Y qu&eacute; hace el presidente auton&oacute;mico? Lucir su cerebro paleol&iacute;tico. Como siempre, la excusa de la am&iacute;gdala es la falta de informaci&oacute;n: quiz&aacute; le dieron la disponible en esos momentos. Elegimos gobernantes racionales que deben saber c&oacute;mo es una emergencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora voy a lo de las instituciones medievales, que es lo mollar. En efecto, los estados-naci&oacute;n resultan cada vez m&aacute;s pesados: act&uacute;an como una prisi&oacute;n donde resulta dif&iacute;cil realizar las pol&iacute;ticas necesarias para un mundo global y, adem&aacute;s, dan mucho la lata. Sin embargo, los cerebros paleol&iacute;ticos compran la idea de fortalecerlos, incluso cuando un virus viaja alegre por el planeta. &iquest;Por qu&eacute;? Porque nuestras emociones paleol&iacute;ticas comprenden bien las instituciones medievales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Donald Trump, el mejor representante paleol&iacute;tico, decidi&oacute; que EEUU abandonara la OMS en enero de este a&ntilde;o. La Argentina de Milei le sigui&oacute; en marzo. D&iacute;as despu&eacute;s el Hondius zarpaba de Ushuaia, en Argentina (s&iacute;, en Argentina). A bordo del Hondius, hay ciudadanos estadounidenses (se dice que 17, y un argentino), a los que la OMS abandonada por sus gobiernos est&aacute; cuidando.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; hay que hacer el par&eacute;ntesis de los n&uacute;meros para dar dimensi&oacute;n a lo que una escribe. EEUU era donante principal de la OMS: como consecuencia de su salida, la organizaci&oacute;n ha sufrido un recorte de en torno al 20% de su presupuesto. El verano pasado estuve en la sede de Ginebra y el ambiente era depresivo: programas cerrados, casi 2.000 personas en la calle, cientos de miles de abandonados a su suerte con enfermedades curables&hellip; No ha dado muchos titulares, pero la salida de EEUU de la OMS es una cat&aacute;strofe humana. Que ahora EEUU y Argentina la necesiten es la realidad cobr&aacute;ndose su venganza.
    </p><p class="article-text">
        La OMS no es una instituci&oacute;n medieval, por eso cuesta entenderla. Tiene una funci&oacute;n primordial de coordinaci&oacute;n global que se va a relegitimar con este incidente. Tedros viene a Canarias. Me reun&iacute; con &eacute;l en Ginebra en 2020 para hablar del deporte en la prevenci&oacute;n de la salud. No olvidar&eacute; su elogio al &ldquo;<em>humble leadership</em>&rdquo; de Espa&ntilde;a, nuestro &ldquo;liderazgo humilde&rdquo;. Lo hemos vuelto a hacer. Y me siento orgullosa: los virus no piden visado, son las instituciones las que deben prepararse para ello.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n de la coordinaci&oacute;n parece un problema administrativo, pero es netamente pol&iacute;tico. Los imperios son la forma medieval de coordinar: uno manda y los dem&aacute;s obedecen. La &uacute;ltima experiencia que tuvimos en Europa fue Hitler. No nos gust&oacute; y por eso inventamos el m&eacute;todo de coordinarnos y decidir en pie de igualdad. Nos sali&oacute; la Uni&oacute;n Europea, una organizaci&oacute;n multilateral.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este episodio de hantavirus nos recuerda cu&aacute;n vulnerables seguimos siendo. Pero no s&oacute;lo nuestro sistema inmune, tambi&eacute;n el pol&iacute;tico. Si se deja suelto, el esp&iacute;ritu paleol&iacute;tico acaba diciendo que Pedro S&aacute;nchez &ldquo;ha tra&iacute;do un virus mort&iacute;fero para distraer la atenci&oacute;n&rdquo;. Ejem. No hay mejor prueba de que necesitamos menos instituciones medievales y m&aacute;s multilaterales, pero ojo: los cerebros paleol&iacute;ticos no se rinden ante la realidad, para ellos s&oacute;lo existen las evidencias que confirman sus creencias. La batalla por los hechos es la m&aacute;s pol&iacute;tica de nuestro tiempo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene Lozano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/canarias-hoy-realidad-cobra-venganza_129_13208825.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2026 20:07:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En Canarias hoy la realidad se cobra su venganza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Hantavirus,Canarias,Fernando Clavijo,Argentina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ley antiterrorista para magufos y conspiranoicos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ley-antiterrorista-magufos-conspiranoicos_129_13208792.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/26e9a601-c0a6-4f60-ba04-878c0fc4c696_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ley antiterrorista para magufos y conspiranoicos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El líder de Vox dijo estos días que Pedro Sánchez quería crear una nueva pandemia con el crucero con hantavirus para que no hablemos de los casos de corrupción. Y lo dejamos pasar porque estamos acostumbrados al delirio, pero estas declaraciones que afectan a la salud pública son peligrosas</p></div><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a hoy son un mayor riesgo para la vida de los espa&ntilde;oles los mensajes conspiranoicos, anticient&iacute;ficos y negaciones de personajes como Santiago Abascal en pol&iacute;tica y periodistas cazafantasmas en los medios que el terrorismo yihadista o el de ETA. El l&iacute;der de Vox dijo estos d&iacute;as que Pedro S&aacute;nchez quer&iacute;a crear una nueva pandemia con el crucero con hantavirus para que no hablemos de los casos de corrupci&oacute;n. Y lo dejamos pasar porque estamos acostumbrados al delirio, pero estas declaraciones que afectan a la salud p&uacute;blica son peligrosas. Afectan a nuestra vida de manera concreta y tenemos que tomarlas como la amenaza seria para la convivencia que son.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El discurso negacionista, conspiranoico, antiintelectualista y anticient&iacute;fico cuesta vidas. Es, de forma concreta, un relato criminal. Las pseudoterapias est&aacute;n causando cada a&ntilde;o entre 1.210 y 1.460 muertes en Espa&ntilde;a. No estamos hablando de una situaci&oacute;n menor. Son m&aacute;s muertes en un a&ntilde;o que las que el terrorismo de ETA caus&oacute; en toda su historia. Se suele poner de ejemplo que en ciertos contextos un mensaje alarmista puede ser considerado un delito, como gritar fuego en una sala abarrotada de una discoteca y provocar as&iacute; una estampida que provoque muertos por aplastamiento. El problema siempre est&aacute; en establecer correlaci&oacute;n en el hecho. Pero que sea dif&iacute;cil no implica que no se tenga que perseguir penalmente y renunciar a hacerlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante la pandemia vivimos multitud de mensajes instando a no vacunarse, persiguiendo a los cient&iacute;ficos o amenazando a todos aquellos que en el debate p&uacute;blico defend&iacute;an la necesidad de la vacunaci&oacute;n para salir de la crisis. Obviamente es dif&iacute;cil establecer una correlaci&oacute;n directa entre esos mensajes y las personas que pudieron ser influidas para no vacunarse. Pero es una evidencia cr&iacute;tica que no hab&iacute;a rechazo relevante a las vacunas en Espa&ntilde;a antes de esos mensajes asociados a la pandemia del COVID. El Instituto de Salud Carlos III realiz&oacute;&nbsp;una encuesta entre personas no vacunadas&nbsp;en 2021 (m&aacute;s de 4 millones de adultos) y el&nbsp;60%&nbsp;asegur&oacute; que no se vacunar&iacute;a nunca. El mensaje conspiranoico en pol&iacute;tica y medios tiene consecuencias funestas sobre la vida de los dem&aacute;s y es un peligro para la salud p&uacute;blica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los premios Herman Cain son un producto sat&iacute;rico de la red que otorga este trofeo a personas que han compartido publicaci&oacute;n seudocient&iacute;fica, falsa, negacionista o antivacunas sobre el covid y acabaron muriendo. El nombre se debe a un pol&iacute;tico republicano americano que se erigi&oacute; en uno de los m&aacute;ximos exponentes de este discurso y acab&oacute; falleciendo por la enfermedad. No tendr&iacute;a nada contra quien muere fruto de sus propias decisiones si no tuvieran la capacidad para difundir ese mensaje influyendo a muchas otras personas. Por eso suicidarse no es delito pero s&iacute; lo es inducir al suicidio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un caso creciente es el de los padres que se niegan a que se les suministre a su beb&eacute; vitamina K en las primeras horas tras el nacimiento por el d&eacute;ficit que suelen tener al nacer. En el caso de no suministrarla pueden sufrir hemorragias en todos sus &oacute;rganos caus&aacute;ndoles da&ntilde;os cerebrales severos o la muerte, lo que se conoce como EHRN tard&iacute;a o enfermedad hemorr&aacute;gica del reci&eacute;n nacido. En EEUU el caso de negacionistas de los tratamientos ha aumentado de forma exponencial desde el a&ntilde;o 2017 a 2024, se estima que de m&aacute;s de cinco millones de reci&eacute;n nacidos analizados en EEUU al menos 200.000 no recibieron la inyecci&oacute;n por la negativa de sus padres. Lo que supone un incremento del 77% en menos de una d&eacute;cada. La negativa produce al menos 400 casos anuales de beb&eacute;s con <a href="https://pap.es/articulo.php?lang=es&amp;id=13379" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">EHRN tard&iacute;a con una mortalidad entre el 14% y el 25%</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La negativa a inyectar vitamina K a los beb&eacute;s nace de un bulo extendido en redes sociales que utiliza un estudio desmentido del a&ntilde;o 1992 que asociaba la inyecci&oacute;n de vitamina K a un aumento de leucemia infantil. No importa que aquel estudio fuera desmentido de manera rotunda por estudios cient&iacute;ficos serios. El estudio falso se sigue difundiendo en redes sociales generando cada vez m&aacute;s familias que se niegan a aplicar la inyecci&oacute;n a sus beb&eacute;s. En ese caso ya no se trata de la vida del que toma la decisi&oacute;n, sino de un ser humano indefenso que depende de la ignorancia de sus padres. Las sociedades liberales tienen que perseguir con diligencia todos estos discursos que niegan la ciencia y afectan de manera dram&aacute;tica a la vida de los dem&aacute;s ya sea un troll, un presentador de televisi&oacute;n o el l&iacute;der de un partido de extrema derecha. Todos los derechos est&aacute;n limitados por otros de igual cumplimiento, y no se puede apelar a la libertad de expresi&oacute;n cuando alguien con su altavoz provoca que haya muertos haciendo creer a muchas familias que su hijo tendr&aacute; c&aacute;ncer por ponerse una inyecci&oacute;n que puede salvarle la vida.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Maestre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ley-antiterrorista-magufos-conspiranoicos_129_13208792.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2026 20:07:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ley antiterrorista para magufos y conspiranoicos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Antiterrorismo,Teorías de la conspiración]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La generación Z y la trampa de la incertidumbre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/generacion-z-trampa-incertidumbre_129_13208740.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/24320900-cfa5-4c39-ab01-5efea4765bc8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1576y564.jpg" width="1200" height="675" alt="La generación Z y la trampa de la incertidumbre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Por qué a algunos les interesa el enfrentamiento generacional ahora? La respuesta corta es simple: el capitalismo en su versión (aún) más malista, populista y reaccionaria prepara recortes del estado del bienestar y en ese contexto es mejor tenernos enfrentados y polarizados que unidos</p></div><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo bestseller de ficci&oacute;n en EEUU es Yesteryear, de Caro Claire Burke. Cuenta la historia de Natalie, una influencer madre de cinco hijos y <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/tradwives-peligros-antifeminismo-camuflado-amor-cuidados-empieza-llegar-espana_1_11550957.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tradwife</a> (esposa tradicional) que vive en una bonita granja en Idaho donde cultiva verduras org&aacute;nicas, cr&iacute;a gallinas y prepara suculentas comidas para su marido vaquero, Caleb, y sus reto&ntilde;os, mientras graba tiktoks para millones de seguidores cautivados por su cosplay, incluidos nacionalistas blancos (trumpistas) que la consideran el &ldquo;verdadero sue&ntilde;o americano&rdquo;.&nbsp;La id&iacute;lica vida de Natalie se tuerce cuando un d&iacute;a se despierta en la &eacute;poca que dice adorar y a&ntilde;orar, esto es, en 1855. La influencer descubre que el pasado no es tan maravilloso para las mujeres (y para los hombres) como ella lo pinta en su teatralizada vida. El pasado es duro, es inh&oacute;spito, es cruel y adem&aacute;s no tiene redes sociales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las peripecias de Natalie (a la que pronto encarnar&aacute; Anne Hathaway en la versi&oacute;n cinematogr&aacute;fica) podr&iacute;an muy bien ilustrar las continuas quejas de una parte de la generaci&oacute;n Z (afortunadamente pocos, pero con notable &eacute;xito medi&aacute;tico) sobre la &eacute;poca que les ha tocado vivir y la guerrita generacional que han iniciado contra generaciones anteriores, especialmente contra los ego&iacute;stas y malvados boomers que tienen piso en propiedad y se niegan a dejar de cobrar la pensi&oacute;n que se han ganado y a morirse para que ellos hereden. Ojo, no digo que no tengan razones para quejarse: la vivienda, la precariedad y la desigualdad son problemas reales. Problemas reales que ya exist&iacute;an antes de que ellos nacieran y que han sufrido todas las generaciones de la historia, cada una con sus particularidades, algo que algunos se niegan a admitir con un notable adanismo, esto es, la falsa creencia de que lo que le pasa a uno no le ha pasado nunca a nadie en la historia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Anna Louie Sussman es autora del libro de pr&oacute;xima publicaci&oacute;n en EEUU &ldquo;Inconceivable: The Impossibility of Family in an Age of Uncertainty&rdquo; (Inconcebible: la imposibilidad de una familia en la edad de la incertidumbre). En este ensayo que resumi&oacute; en un reciente art&iacute;culo en The New York Times, Sussman defiende a esa generaci&oacute;n Z y concluye que nunca se ha vivido una &eacute;poca tan incierta para los j&oacute;venes como la actual. No estoy de acuerdo con la conclusi&oacute;n pero s&iacute; apunta claves muy interesantes para entender por qu&eacute;, por ejemplo, las parejas de treintaytantos son tan reticentes a tener hijos en todos los pa&iacute;ses occidentales, un &ldquo;problema&rdquo; demogr&aacute;fico que no depende de la clase social, los estudios ni de si el pa&iacute;s en el que viven da muchas ayudas a la natalidad o no da ninguna. Estas razones tienen que ver m&aacute;s con la percepci&oacute;n de los problemas que con la vivencia real: los j&oacute;venes actuales est&aacute;n m&aacute;s aislados socialmente, crecen en entornos que pierden la noci&oacute;n de comunidad y de bien com&uacute;n y, al mismo tiempo, socializan mayoritariamente a trav&eacute;s de redes sociales que sesgan su visi&oacute;n del entorno y los dem&aacute;s. Dos fen&oacute;menos, el auge de los movimientos populistas y la IA, tienden a agravar esas percepciones sesgadas, y a contemplar con terror preventivo fen&oacute;menos como la inmigraci&oacute;n, tan antiguos como la Humanidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sussman habla de que vivimos en una era de &ldquo;policrisis&rdquo;, de interacci&oacute;n de muchas crisis a la vez. El t&eacute;rmino fue acu&ntilde;ado en los a&ntilde;os 90 por los fil&oacute;sofos Edgar Morin y Anne Brigitte Kern, lo que viene a decirnos que en el siglo pasado ya se vivieron crisis m&uacute;ltiples y similares a las que estamos padeciendo ahora mismo. &iquest;Por qu&eacute; a algunos les interesa el enfrentamiento generacional ahora? La respuesta corta es simple: el capitalismo en su versi&oacute;n (a&uacute;n) m&aacute;s malista, populista y reaccionaria prepara recortes del estado del bienestar y en ese contexto es mejor tenernos enfrentados y polarizados que unidos. Como chivo expiatorio culpable de los males derivados de la creciente desigualdad no vale solo el inmigrante, hay que recurrir tambi&eacute;n al abuelo pensionista. Para difundir el mensaje cuentan con economistas y divulgadores que venden como datos fr&iacute;os y objetivos lo que es pura ideolog&iacute;a ultraliberal. A los chicos y chicas de la generaci&oacute;n Z que compran sus discursos, les vendr&iacute;a bien una cura tipo Natalie, la influencer protagonista de Yesteryear: que un d&iacute;a se levantaran en el siglo pasado viviendo de verdad la vida de sus abuelos. La vida de los que vivieron las reconversiones de la siderurgia de Altos Hornos de Sagunto y Vizcaya, de las cuencas mineras en Asturias y Le&oacute;n, de la industria naval del Cant&aacute;brico, del sector textil de Catalu&ntilde;a. Quiz&aacute;, pese a los que solo quieren vender su libro, se den cuenta de que se progresa a hombros de las generaciones anteriores, pero jam&aacute;s se avanza pisote&aacute;ndolas.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Marcos Oliva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/generacion-z-trampa-incertidumbre_129_13208740.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2026 20:07:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La generación Z y la trampa de la incertidumbre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Generación Z,Estados Unidos,Vivienda,Inmigración,Redes sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La degeneración de la política y la ciudadanía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/degeneracion-politica-ciudadania_129_13208726.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6c14dbbe-bf60-49cc-9e62-5eccd6a98985_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La degeneración de la política y la ciudadanía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si el poder puede matar, y puede, porque es el Poder, ¿por qué va a darle importancia al robo? No les aburriré con una historia de la corrupción política y el latrocinio institucional: podríamos colapsar Internet. Basta con prestar atención a algunos juicios en curso</p></div><p class="article-text">
        Lo siento. Hace falta citar por en&eacute;sima vez a Thomas de Quincey: &ldquo;Si uno se permite un asesinato, pronto no le da importancia al robo; el robo le conduce a beber y a faltar a misa, y desde ah&iacute; acaba cayendo en la descortes&iacute;a y en dejarlo todo para el d&iacute;a siguiente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El poder siempre se ha permitido asesinatos. Dejando de lado las dictaduras, esencialmente criminales, abundan los ejemplos en democracia. La polic&iacute;a francesa mat&oacute; a nueve personas el 8 de febrero de 1962, durante una manifestaci&oacute;n contra la extrema derecha; el 10 de julio de 1985, los servicios secretos pusieron bombas en un barco de Greenpeace y mataron a un fot&oacute;grafo. Ser&iacute;a demasiado extenso enumerar las muertes que sucesivos gobiernos brit&aacute;nicos causaron en Irlanda del Norte, o la cantidad de sangre derramada por los servicios secretos italianos durante los &ldquo;a&ntilde;os de plomo&rdquo;. Para qu&eacute; hablar de los asesinatos cometidos por el gobierno de Estados Unidos, dentro de su pa&iacute;s y en todo el mundo. Tambi&eacute;n ha matado el poder espa&ntilde;ol, ya en democracia: los GAL son un ejemplo entre varios.
    </p><p class="article-text">
        Nunca ocurre nada en estos casos. Hay razones de Estado. La lucha contra el terrorismo tiene estas cosas. La seguridad nacional es prioritaria. La democracia tambi&eacute;n se defiende en las cloacas. Etc&eacute;tera.
    </p><p class="article-text">
        Si el poder puede matar, y puede, porque es el Poder, &iquest;por qu&eacute; va a darle importancia al robo? No les aburrir&eacute; con una historia de la corrupci&oacute;n pol&iacute;tica y el latrocinio institucional: podr&iacute;amos colapsar Internet. Basta con prestar atenci&oacute;n a algunos juicios en curso.
    </p><p class="article-text">
        Parece que nos hemos habituado a estos delitos. Porque, ateni&eacute;ndonos a la evoluci&oacute;n general de los centros de poder del planeta, elecci&oacute;n tras elecci&oacute;n, hemos dejado de preocuparnos ante la dejadez de los dirigentes. A much&iacute;simos ciudadanos, seg&uacute;n confirman los votos, les hacen gracia los pol&iacute;ticos ignorantes y mal preparados. Nunca nos ha importado que beban o que no vayan a misa. &Uacute;ltimamente, lo fundamental es que mientan con salero.
    </p><p class="article-text">
        El siguiente escal&oacute;n en este descenso es la glorificaci&oacute;n del pol&iacute;tico zafio, soez y falt&oacute;n. El que llama &ldquo;hijos de puta&rdquo; a los &ldquo;zurdos&rdquo;. La que viaja a M&eacute;xico para explicar a los mexicanos c&oacute;mo escribir correctamente el nombre de su pa&iacute;s y <a href="https://www.eldiario.es/madrid/mestizaje-evangelizacion-hernan-cortes-ayuso-nacho-cano-celebran-acto-mexico-pese-protestas-grupos-indigenas_1_13195748.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para recordarles que las colonizaciones son gloriosas</a> (incluso cuando la propia naci&oacute;n colonizadora juzga al conquistador de turno por m&uacute;ltiples delitos).
    </p><p class="article-text">
        Y Donald Trump, compendio de todos los rasgos de la degeneraci&oacute;n pol&iacute;tica (y, por tanto, c&iacute;vica): un presunto violador de menores mentalmente perturbado que roba a manos llenas, apaliza a sus ciudadanos y va por ah&iacute; amenazando con masacres apocal&iacute;pticas.
    </p><p class="article-text">
        Llegado a este punto, el pol&iacute;tico no necesita hacer ning&uacute;n trabajo: sus c&oacute;mplices corporativos lo hacen por &eacute;l, engullendo poco a poco lo que sol&iacute;a ser p&uacute;blico y destruyendo a buen ritmo el entramado institucional. El pol&iacute;tico moralmente degradado suele presumir de que, gracias a &eacute;l, el pa&iacute;s vive &ldquo;una edad de oro&rdquo;, aunque se caiga a pedazos. En los casos de mayor vagancia, se limita a soltar una coletilla pegadiza. Del tipo &ldquo;gestionando&rdquo;. Y a otra cosa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/degeneracion-politica-ciudadania_129_13208726.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2026 20:07:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La degeneración de la política y la ciudadanía]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Política,Democracia,Corrupción política,Isabel Díaz Ayuso,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cachitos de democracia: apuntes para medio siglo de crónica sentimental]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/cachitos-democracia-apuntes-medio-siglo-cronica-sentimental_129_13181579.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b2b8a2fb-a094-45d5-aa85-1d33de7d2c58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x838y919.jpg" width="1200" height="675" alt="Cachitos de democracia: apuntes para medio siglo de crónica sentimental"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nuestros ochenta fueron lo que los sesenta a otros países occidentales, ya que no habíamos tenido revoluciones culturales y sociales en 1968. Había que acelerar para que la histórica entrada en la Comunidad Económica Europea no fuese un mero trámite: decir adiós al ‘Spain is different’</p><p class="subtitle">Este artículo forma parte de nuestra revista '50 años de libertad'. Si quieres recibir nuestras revistas, hazte socio o socia de elDiario.es por 8 euros al mes y te las enviamos en papel o digital (como tú elijas)</p></div><p class="article-text">
        No s&eacute; si existe eso que llamamos memoria sentimental, pues en una sociedad conviven muchas memorias, a veces contrapuestas. Esta es la de alguien que ha nacido en 1974, se ha criado en Extremadura en una familia obrera y de izquierdas, y que lleg&oacute; a la edad adulta en el Madrid del cambio de siglo. Quienes tengan m&aacute;s o menos a&ntilde;os, hayan vivido otras realidades familiares o en otros territorios, seguramente tengan su propia memoria sentimental. Pero creo que hay elementos compartidos por una mayor&iacute;a social en un tiempo y lugar. Son los que intento recoger aqu&iacute;, d&eacute;cada a d&eacute;cada.
    </p><h2 class="article-text"><strong>1981</strong></h2><p class="article-text">
        <strong>&iexcl;Chanquete ha muerto!</strong>
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;oles, Franco ha muerto. Espa&ntilde;oles, Chanquete ha muerto. La Transici&oacute;n se abre con una muerte y se cierra con otra. Las dos anunciadas en televisi&oacute;n, las dos recibidas con gran conmoci&oacute;n. Fin del paralelismo. En t&eacute;rminos pol&iacute;ticos podemos discutir si la Transici&oacute;n termina en realidad con la aprobaci&oacute;n de la Constituci&oacute;n, el golpe de Tejero o la victoria socialista. En t&eacute;rminos populares no ofrece discusi&oacute;n: &lsquo;Verano azul&rsquo; es la bisagra entre dos tiempos. Hasta aqu&iacute; la Transici&oacute;n, a partir de aqu&iacute; la democracia. Silba un poquito la sinton&iacute;a antes de seguir leyendo.
    </p><p class="article-text">
        La m&iacute;tica serie de Antonio Mercero ten&iacute;a algo de ingenier&iacute;a social: cap&iacute;tulo tras cap&iacute;tulo sus tramas daban carta de naturaleza a transformaciones que ya estaban en marcha, imparables pero que encontraban todav&iacute;a fuertes resistencias: voto ciudadano, protesta social, divorcio, madres solteras, emancipaci&oacute;n de la mujer, especulaci&oacute;n inmobiliaria, enfrentamientos generacionales&hellip; Todo en versi&oacute;n suave, para todos los p&uacute;blicos, que nadie se molestase. Una serie donde los polic&iacute;as eran bonachones (aquel entra&ntilde;able Barrilete); y que reinterpret&oacute; y desactiv&oacute; un cl&aacute;sico canto de la lucha obrera (&ldquo;No nos mover&aacute;n&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        Con <em>Verano azul</em>, estrenada en octubre de 1981, se acabaron las vacaciones pol&iacute;ticas como se acaban las vacaciones de la pandilla en Nerja, fin al tiempo de aventura y experimento que fue la Transici&oacute;n. Y con ella empieza la democracia, un tiempo de convivencia pac&iacute;fica que se quer&iacute;a guiado por el sentido com&uacute;n, la calma y la sabidur&iacute;a mediadora de un Chanquete.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los 80</strong></h2><p class="article-text">
        <strong>Ni la madre que la pari&oacute;</strong>
    </p><p class="article-text">
        A Espa&ntilde;a, tras la victoria socialista del 82, no la iba a conocer ni la madre que la pari&oacute;, profetiz&oacute; Alfonso Guerra. Y en efecto la d&eacute;cada de los ochenta fue una fuerte sacudida en la Espa&ntilde;a todav&iacute;a tardofranquista. La d&eacute;cada prodigiosa para algunos, el desencanto para otros, arras&oacute; astilleros y siderurgias en la reconversi&oacute;n industrial, barrios enteros con la hero&iacute;na y m&aacute;s de 400 vidas a manos de ETA. Los obreros levantaban barricadas en carreteras y pol&iacute;gonos, y los estudiantes se enfrentaban a pedradas con la polic&iacute;a mientras el ic&oacute;nico Cojo Manteca romp&iacute;a mobiliario urbano con la muleta. Los ochenta se llevaron tambi&eacute;n parte del ideario del PSOE, que una vez en el gobierno moder&oacute; sus posiciones (&ldquo;OTAN, de entrada no&rdquo;), se trag&oacute; sucesivos sapos ideol&oacute;gicos (la educaci&oacute;n concertada) y dej&oacute; la econom&iacute;a en manos de un neoliberal: Miguel Boyer. Su relaci&oacute;n con Isabel Preysler (ex de Julio Iglesias y del Marqu&eacute;s de Gri&ntilde;&oacute;n) mezcl&oacute; la pol&iacute;tica con la prensa rosa, y fue emblema de la &lsquo;Beautiful People&rsquo;: el coqueteo del socialismo gobernante con las clases altas y el poder financiero, para estupor de sus votantes m&aacute;s obreristas, que todav&iacute;a ten&iacute;an en la pared aquel p&oacute;ster naif dibujado por Jos&eacute; Ram&oacute;n S&aacute;nchez.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los 80 son la zona cero de toda la chatarra nostálgica que todavía hoy nos enternece: la generación EGB, ‘La Bola de Cristal’, Naranjito, el 12-1 a Malta, la muerte de Chanquete... </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero las palabras de Guerra se refer&iacute;an a la modernizaci&oacute;n de un pa&iacute;s que se sacud&iacute;a el atraso de d&eacute;cadas. Nuestros ochenta fueron lo que los sesenta a otros pa&iacute;ses occidentales, ya que no hab&iacute;amos tenido revoluciones culturales y sociales en 1968. Hab&iacute;a que acelerar para que la hist&oacute;rica entrada en la Comunidad Econ&oacute;mica Europea no fuese un mero tr&aacute;mite: decir adi&oacute;s al &lsquo;Spain is different&rsquo;. Mientras crec&iacute;a la poblaci&oacute;n universitaria y todav&iacute;a funcionaba el hoy a&ntilde;orado ascensor social, los j&oacute;venes daban salida a su rebeld&iacute;a por la v&iacute;a cultural, sobre todo musical.
    </p><p class="article-text">
        La Movida puso la dosis justa de transgresi&oacute;n y radicalidad, pero sin pasarse: centralizada sobre todo en Madrid (con episodios locales), pronto institucionalizada y patrocinada por los socialistas (con el alcalde Tierno diciendo aquello tan loco de &ldquo;el que no est&eacute; colocado, que se coloque&rdquo;), la Movida excitaba (y despolitizaba) a los j&oacute;venes y espantaba a los viejos, mientras opacaba una contracultura mucho m&aacute;s transgresora y menos publicitada. Ajenos a la Movida eran tambi&eacute;n quienes se integraban en tribus urbanas, tema habitual de la prensa de la &eacute;poca con su dosis de p&aacute;nico moral. Por no hablar de los &uacute;ltimos quinquis que dejaron huella en barrios marcados por la hero&iacute;na.
    </p><p class="article-text">
        A la Movida la mayor&iacute;a la vimos por la tele, como casi todos los grandes cambios. En la televisi&oacute;n p&uacute;blica triunfaban programas musicales como <em>Tocata </em>(m&aacute;s popular que el minoritario <em>La Edad de Oro) </em>que renovaban el m&aacute;s rancio <em>Aplauso </em>de los setenta, y cuya finalidad principal, ahora lo sabemos, era alimentar los <em>Cachitos</em> nost&aacute;lgicos del futuro. Para los no tan j&oacute;venes, los ochenta fueron los a&ntilde;os dorados de la canci&oacute;n socialdem&oacute;crata: Serrat, Sabina o Miguel R&iacute;os llenaban plazas de toros, mientras <em>La puerta de Alcal&aacute;</em> (V&iacute;ctor y Ana) qued&oacute; para toda una generaci&oacute;n como himno de la d&eacute;cada. Pensaba enumerar grupos del entonces pujante pop espa&ntilde;ol, pero la pr&aacute;ctica totalidad siguen en activo cuarenta a&ntilde;os despu&eacute;s, con la excepci&oacute;n del m&aacute;s popular entonces: Mecano. Si te digo &ldquo;no hay marcha en Nueva York&rdquo;, t&uacute; me contestas &ldquo;y los jamones son de York&rdquo;. Te vas a pasar el d&iacute;a cant&aacute;ndola, &oacute;diame.
    </p><p class="article-text">
        Volviendo a la Movida, mientras copi&aacute;bamos hombreras y cardados de aquellos artistas radicales &lsquo;ma non troppo&rsquo; (algunos acabar&iacute;an en la ultraderecha con el correr de los a&ntilde;os) y quer&iacute;amos ser chicas Almod&oacute;var y dedicarnos a trabajos creativos (&ldquo;&iquest;Estudias o dise&ntilde;as?&rdquo;, era el chiste), viv&iacute;amos una revoluci&oacute;n sexual (pese al SIDA), el divorcio y el aborto se normalizaban contra la resistencia de la derecha y de la iglesia cat&oacute;lica, la homosexualidad asomaba del armario (a riesgo de recibir una paliza), a nuestras ciudades llegaban las primeras familias inmigrantes y tambi&eacute;n los primeros hipermercados o los restaurantes chinos. Los j&oacute;venes segu&iacute;an haci&eacute;ndose hombres en la mili, las mujeres acced&iacute;an a profesiones antes vetadas (las primeras polic&iacute;as), cont&aacute;bamos chistes sobre el reci&eacute;n creado IVA, y envidi&aacute;bamos las vidas de ricos en culebrones como <em>Falcon Crest</em>.
    </p><p class="article-text">
        Por aquella televisi&oacute;n p&uacute;blica desfilaban Jes&uacute;s Hermida, Mercedes Mil&aacute;, Pedro Ruiz, Rosa Mar&iacute;a Sard&agrave;, la Trinca, Juan Tamariz con su inolvidable &ldquo;air-violin&rdquo;, Torrebruno, <em>Con las manos en la masa</em> (te has puesto a cantar la sinton&iacute;a, recon&oacute;celo), los &ldquo;zero points&rdquo; de Remedios Amaya en Eurovisi&oacute;n, Miguel Bos&eacute; con falda, y la mitificada La Clave de Jos&eacute; Luis Balb&iacute;n, donde se&ntilde;ores hablaban de cosas serias (nada que ver con los tertulianos de hoy) mientras fumaban sin parar en una Espa&ntilde;a que apestaba a Ducados en cines, autobuses y hospitales.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El fundido a negro de TVE el 14 de diciembre de 1988, en la huelga general , anticipó que bajo los grandes cambios crecía el malestar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En aquella tele cohesionadora vimos la muerte de Paquirri y a la Pantoja convertida en viuda de Espa&ntilde;a, la victoria de Perico en el Tour y de Arantxa en Roland Garros, Lola Flores pidiendo una peseta a cada espa&ntilde;ol, Camilo Jos&eacute; Cela contando que pod&iacute;a absorber un litro de agua por el ano, Montserrat Caball&eacute; en extra&ntilde;o d&uacute;o con Freddy Mercury, B&aacute;rbara Rey y &Aacute;ngel Cristo, los primeros pasos de un joven triunfador llamado Mario Conde y, por supuesto, a nuestra omnipresente Familia Real encabezada por un rey campechano al que respet&aacute;bamos y quer&iacute;amos. Y Felipe Gonz&aacute;lez, entonces un l&iacute;der carism&aacute;tico, popular, de izquierdas y hasta guapo a ojos de unos votantes que le dieron tres mayor&iacute;as absolutas.
    </p><p class="article-text">
        Los ochenta son tambi&eacute;n la zona cero de toda la chatarra nost&aacute;lgica que todav&iacute;a hoy nos enternece: la generaci&oacute;n EGB, &lsquo;La Bola de Cristal&rsquo;, &lsquo;Barrio S&eacute;samo&rsquo;, la SuperPop y la Teleindiscreta, la serie <em>V</em>, el <em>Un, dos, tres</em>, la teta de Sabrina, las empanadillas de Martes y Trece, los anuncios que hoy seguimos canturreando (Tu primera colonia Chispas, Tenemos chica nueva en la oficina&hellip;), Naranjito, el 12-1 a Malta, la vajilla Duralex, el walkman y el VHS&hellip; Una d&eacute;cada embellecida en el recuerdo, llena de conflictos sociales pero que hoy queremos recordar como despreocupada y hedonista, y que adem&aacute;s remat&oacute; con la ca&iacute;da del Muro y la promesa de un futuro mejor.
    </p><p class="article-text">
        Ya que los ochenta los vimos en televisi&oacute;n, el quiebro de la d&eacute;cada prodigiosa no pudo ser m&aacute;s simb&oacute;lico: el fundido a negro de TVE el 14 de diciembre de 1988, la gran huelga general que paraliz&oacute; el pa&iacute;s como recordatorio de que, bajo esa superficie de grandes cambios, crec&iacute;a el malestar.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los 90</strong></h2><p class="article-text">
        <strong>P&oacute;ntelo, p&oacute;nselo</strong>
    </p><p class="article-text">
        A la sombra de los a&ntilde;orados y coloridos ochenta, los noventa parecen en el recuerdo una d&eacute;cada gris. La Expo de Sevilla y los Juegos de Barcelona fueron el canto del cisne de la modernizaci&oacute;n: ahora s&iacute; que &eacute;ramos del todo europeos, incluso estrenamos el AVE, que nos hac&iacute;a parecer un pa&iacute;s rico. Pero la resaca de los grandes eventos fue tremenda: crisis econ&oacute;mica y corrupci&oacute;n con un gobierno socialista en descomposici&oacute;n y una sociedad que parec&iacute;a agotar su empuje transformador. Hasta la revoluci&oacute;n sexual parec&iacute;a acabada, pese a que los noventa arrancaron con el &lsquo;P&oacute;ntelo, p&oacute;nselo&rsquo; con que el gobierno escandalizaba otra vez a derecha e iglesia cat&oacute;lica (nunca fallan) repartiendo preservativos a los j&oacute;venes. Unos j&oacute;venes que escuchaban la llamada de la legendaria Ruta del Bakalao, demonizada por los medios. Otros se hac&iacute;an okupas, movimiento de gran fuerza, o se alistaban en una tribu en auge: los skinheads, nazis rapados que sal&iacute;an de cacer&iacute;a los fines de semana.
    </p><p class="article-text">
        La modernidad llegaba por el lado tecnol&oacute;gico: no nos cab&iacute;an en el bolso los primeros tel&eacute;fonos m&oacute;viles (ni pod&iacute;amos llamar por lo elevado de la factura), y entraban en nuestras casas las prehist&oacute;ricas conexiones al todav&iacute;a misterioso Internet (aquellos modems cuyo ruidito tienes ahora en la cabeza, lo s&eacute;). Apenas nos serv&iacute;a para enviar correos, Google no exist&iacute;a (ten&iacute;amos un buscador llamado&nbsp;Ol&eacute;), ni redes sociales para difundir memes y bulos. Eso no impidi&oacute; que convirti&eacute;semos en meme cualquier anuncio (&ldquo;hola, soy Edu, feliz navidad&rdquo;), o echase a rodar el mayor bulo de nuestra historia reciente, protagonizado por el cantante Ricky Martin, un perro y un tarro de mermelada.
    </p><p class="article-text">
        La televisi&oacute;n segu&iacute;a siendo nuestra ventana, ahora ampliada con las primeras cadenas privadas: Telecinco, Antena 3 y un Canal Plus al alcance de unos pocos (otros se dejaban los ojos viendo porno codificado). La riqueza y pluralidad de las nuevas teles se confirmaron pronto: las Mama Chicho nos daban las buenas noches, Jes&uacute;s Gil ten&iacute;a programa propio, el f&uacute;tbol era de pago, nos enganch&aacute;bamos a culebrones latinoamericanos (s&iacute;, yo tambi&eacute;n vi <em>Cristal</em>), y descubrimos la televisi&oacute;n basura: el fundacional &lsquo;T&oacute;mbola&rsquo;, Pepe Navarro y Javier Sard&aacute; compitiendo por escandalizar, la infame &ldquo;m&aacute;quina de la verdad&rdquo; de Juli&aacute;n Lago, o el morbo que aliment&oacute; la caza de brujas contra homosexuales famosos del &lsquo;Caso Arny&rsquo;, mientras Nieves Herrero cruzaba todas las l&iacute;neas rojas con la cobertura del asesinato de las ni&ntilde;as de Alc&agrave;sser.
    </p><p class="article-text">
        Por el lado m&aacute;s amable son los a&ntilde;os de Chiquito de la Calzada y Carlos Argui&ntilde;ano, Rafaella Carr&aacute; y el telecup&oacute;n de Carmen Sevilla, Farmacia de guardia y M&eacute;dico de familia reuniendo a las audiencias en un tiempo anterior a las plataformas, o los primeros programas del inmortal Jordi Hurtado. Y por supuesto las bodas reales, que prolongaban el idilio entre los espa&ntilde;oles y la Familia Real: las infantas se casaban con pompa, una de ellas con un rubio jugador de balonmano de cuyo nombre no quiero acordarme.
    </p><p class="article-text">
        Paco Lobat&oacute;n buscaba a desaparecidos en &lsquo;Qui&eacute;n sabe d&oacute;nde&rsquo;, mientras un terror m&aacute;s cotidiano se asomaba por primera vez a los hogares desde la televisi&oacute;n: la violencia machista, con la confesi&oacute;n de Ana Orantes, quemada viva por su exmarido d&iacute;as despu&eacute;s. Su asesinato fue el germen de cambios legales para proteger a las v&iacute;ctimas. La terrible muerte de Orantes, los detalles espeluznantes del triple asesinato de Alc&agrave;sser con la fantasmal huida de Antonio Angl&eacute;s, y la cruel ejecuci&oacute;n de Miguel &Aacute;ngel Blanco por ETA, conmocionaron a una Espa&ntilde;a deprimida econ&oacute;mica y socialmente. As&iacute; llegamos al final del siglo, pidiendo la hora para que acabase la d&eacute;cada y llegase el esperad&iacute;simo a&ntilde;o 2000.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los 2000</strong></h2><p class="article-text">
        <strong>Un euro, 166 pesetas</strong>
    </p><p class="article-text">
        El siglo XXI empez&oacute; con dos sobresaltos, uno de broma y otro terrible. El primero, el &lsquo;Efecto 2000&rsquo;, el fin del mundo que temimos hasta minutos antes de comernos las uvas, y solo respiramos aliviados (y hasta un poco decepcionados) cuando comprobamos que no se apagaban los sem&aacute;foros, ni se bloqueaban los cajeros ni ca&iacute;an los aviones en vuelo. El segundo susto, inesperado y terror&iacute;fico, derrib&oacute; las Torres Gemelas en directo (en el telediario, mientras com&iacute;amos) e inaugur&oacute; un tiempo oscuro y violento, que en Espa&ntilde;a tuvo su coletazo mortal el 11-M de 2004. &ldquo;P&aacute;salo&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En la primera década del siglo echamos muchas cuentas: para pasar a pesetas los euros y para tasar mentalmente nuestras viviendas
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Otro mundo se esfum&oacute;, un mundo econ&oacute;mico pero tambi&eacute;n popular: la Espa&ntilde;a de la peseta. &ldquo;Un euro, 166 pesetas&rdquo;, recordamos los que tenemos ya una edad. Nos pasamos la d&eacute;cada calculando mentalmente de pesetas a euros, redondeando para facilitar la operaci&oacute;n, aunque el verdadero redondeo fue el de unos precios que nos empobrecieron. Tras ser incondicionalmente europe&iacute;stas, empez&aacute;bamos a desencantarnos de una Europa que mostraba su rostro m&aacute;s neoliberal.
    </p><p class="article-text">
        En esta primera d&eacute;cada del siglo echamos muchas cuentas: no solo para pasar a pesetas los nuevos euros, tambi&eacute;n para tasar mentalmente nuestras viviendas que no dejaban de subir (nos cont&aacute;bamos una y otra vez el cuento de la lechera), recalcular la hipoteca en plena burbuja, o intentar entender cantidades astron&oacute;micas con la crisis financiera global que ven&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Mientras no nos alcanzaba la crisis, nos dimos el gusto de conquistar derechos como el matrimonio homosexual (con la oposici&oacute;n, oh sorpresa, de la derecha y la iglesia cat&oacute;lica), y una parte de la cultura vivi&oacute; un romance con el Gobierno Zapatero, los artistas de &ldquo;la ceja&rdquo;: ah&iacute; empieza la culturofobia de la derecha. El entonces pr&iacute;ncipe Felipe se cas&oacute; con una periodista, y dejamos de fumar en bares y espacios p&uacute;blicos cerrados. Pocos cambios tan radicales en lo que a usos y costumbres se refiere.
    </p><p class="article-text">
        Mientras esper&aacute;bamos el estallido de la burbuja, nos distra&iacute;amos con los muchos canales de la TDT. El mundo de ayer se derrumbaba entre la &ldquo;guerra contra el terrorismo&rdquo; y la crisis global, y nosotros nos atont&aacute;bamos con realities y talent shows, formatos triunfantes junto a las nacientes tertulias pol&iacute;ticas. Tiempo de &lsquo;Gran Hermano&rsquo; y &lsquo;Operaci&oacute;n Triunfo&rsquo;, las primeras ma&ntilde;anas de Ana Rosa, f&uacute;tbol diario y comedias para pasar el mal trago social (<em>7 vidas, Los Serrano </em>o <em>Aqu&iacute; no hay quien viva</em>). Adem&aacute;s, nos acostumbr&aacute;bamos a algo que durante todo el siglo XX hab&iacute;a sido una excentricidad: deportistas espa&ntilde;oles triunfando en competiciones internacionales, de Nadal a Fernando Alonso pasando por las selecciones de f&uacute;tbol y baloncesto.
    </p><p class="article-text">
        Algunos se evad&iacute;an de la fea realidad con atracones de pel&iacute;culas pirateadas (qui&eacute;n se acuerda de aquel eMule), en un tiempo en que se nos dec&iacute;a que la gente nunca pagar&iacute;a por ver cine o series pudiendo conseguirlas gratis. Ah, y en esos a&ntilde;os apareci&oacute; la familia Alc&aacute;ntara en TVE, cont&aacute;ndonos una versi&oacute;n edulcorada de nuestra historia reciente, en un tiempo en que el espanto presente (la serie <em>Cu&eacute;ntame </em>se estren&oacute; el 13 de septiembre de 2001, con las Torres Gemelas humeantes) nos empujaba a refugiarnos en la nostalgia del pasado.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los 2010</strong></h2><p class="article-text">
        <strong>Un pa&iacute;s de tertulianos</strong>
    </p><p class="article-text">
        Crisis era la palabra m&aacute;s repetida en la segunda d&eacute;cada del siglo. Todo entr&oacute; en crisis: la econom&iacute;a, el empleo, numerosos sectores y empresas, la banca, la vivienda, el periodismo, la cultura, el Estado auton&oacute;mico, el bipartidismo, la democracia y hasta la monarqu&iacute;a, con el rey borboneando a lo loco. El idilio del pueblo espa&ntilde;ol con don Juan Carlos termin&oacute; en la mayor de las decepciones, el episodio de Botsuana (&ldquo;Lo siento, me he equivocado, no volver&aacute; a ocurrir&rdquo;) y la posterior abdicaci&oacute;n. No solo el rey, tambi&eacute;n su familia, ca&iacute;da en desgracia desde el caso N&oacute;os que afectaba a aquel rubio jugador de balonmano que un d&iacute;a nos enamor&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La democracia espa&ntilde;ola acusaba fatiga de materiales. Hac&iacute;a aguas por todos lados, y mir&aacute;bamos al pasado con otros ojos: hasta la sacrosanta Transici&oacute;n empez&oacute; a ser cuestionada, sobre todo por los m&aacute;s j&oacute;venes que se sent&iacute;an estafados, llamados a ser &ldquo;generaci&oacute;n perdida&rdquo;, &ldquo;generaci&oacute;n de la crisis&rdquo; o &ldquo;la primera generaci&oacute;n que vivir&aacute; peor que sus padres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os en que la sociedad parec&iacute;a sacudirse una modorra de d&eacute;cadas y volver a interesarse por la pol&iacute;tica (el 15-M, aparec&iacute;a Podemos, que en pocos a&ntilde;os pate&oacute; el tablero pol&iacute;tico pero tambi&eacute;n la est&eacute;tica democr&aacute;tica. Solo unos a&ntilde;os antes hab&iacute;amos visto al presidente del Congreso (Jos&eacute; Bono) rega&ntilde;ar a un ministro (Miguel Sebasti&aacute;n) por quitarse la corbata, ahora la pol&iacute;tica se llenaba de gente corriente con aspecto de venir de la facultad, para felicidad de algunos y espanto de otros. Las mujeres, sobre todo las m&aacute;s j&oacute;venes, convert&iacute;an el feminismo en el movimiento transformador m&aacute;s fuerte de la d&eacute;cada. Tambi&eacute;n los balcones se llenaron de banderas de Espa&ntilde;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los 10 terminaron con un gesto tardío, pero altamente simbólico para la joven democracia: la salida de Franco del Valle de Cuelgamuros 
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Normal que las televisiones apostasen por la pol&iacute;tica-entretenimiento, multiplicando tertulias a primera hora, media ma&ntilde;ana, mediod&iacute;a, tarde, noche y fines de semana, mientras los espa&ntilde;oles tertuliane&aacute;bamos en las nacientes redes sociales, que llegaron para transformar la conversaci&oacute;n p&uacute;blica: a&uacute;n esper&aacute;bamos que Twitter o Facebook se convirtiesen en &aacute;gora democr&aacute;tica, plaza p&uacute;blica, espacio de encuentro y di&aacute;logo para organizar movilizaciones, compartir la creatividad, hacer amigos&hellip; No te r&iacute;as, anda.
    </p><p class="article-text">
        En el televisor ya no nos cab&iacute;an m&aacute;s canales cuando irrumpieron las plataformas, convirtiendo el ver la tele de toda la vida en un acto cultural y exento de culpa: era la edad de oro de las series, acu&eacute;rdate. Resultado: cada vez pas&aacute;bamos m&aacute;s horas delante de pantallas, ya fueran de televisi&oacute;n (viendo tertulias y debates electorales, pero tambi&eacute;n <em>Masterchef, First Dates o Amar en tiempos revueltos</em>), plataformas (<em>La casa de papel</em>, entre nosotros) o redes sociales. O en Tinder y otras apps de citas que transformaron tambi&eacute;n nuestra manera de ligar.
    </p><p class="article-text">
        La d&eacute;cada termin&oacute; con un gesto tard&iacute;o pero altamente simb&oacute;lico para la joven democracia: la salida de Franco del Valle de Cuelgamuros.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los 2020</strong></h2><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; quedar&aacute; de esta d&eacute;cada?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; llegamos a la d&eacute;cada actual, cuya memoria sentimental todav&iacute;a no podemos atesorar por falta de distancia. Dentro de unos a&ntilde;os seguramente recordaremos la pandemia, los aplausos en el balc&oacute;n o a Fernando Sim&oacute;n. Contaremos los maratones de series que nos met&iacute;amos cada fin de semana, la locura de los grandes conciertos y festivales, la turismofobia y la crisis de vivienda que obliga a los divorciados a seguir conviviendo. Veremos en qu&eacute; queda el &ldquo;nuevo punk&rdquo; de los j&oacute;venes seducidos por la ultraderecha. No sabremos a d&oacute;nde mirar para se&ntilde;alar referencias musicales compartidas, en tiempos de fragmentaci&oacute;n de audiencias y consumo bul&iacute;mico en Spotify. Hablaremos de youtubers y tiktokers, de adicciones digitales, del porno generalizado, de alg&uacute;n fen&oacute;meno social que no haya sido el en&eacute;simo vaticinio de suplemento dominical. Haremos recuento de monstruos y juguetes rotos. Recopilaremos memes y bulos, y se&ntilde;alaremos el miedo a la Inteligencia Artificial. Pero mira, este art&iacute;culo no lo podr&iacute;a haber escrito una IA, porque en eso tampoco es inteligente: no tiene memoria sentimental. Yo s&iacute;, y t&uacute; tambi&eacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isaac Rosa]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2026 20:07:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Series,Música,Cine,Televisión,España,Democracia,Transición española]]></media:keywords>
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