Sobre este blog

Vuelve el Top Secret de Carlos Sosa. Serás el primero en enterarte de los detalles que nadie más conoce.

El modo canario de hacer un ridículo universal

El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, sale del Ministerio de Sanidad, este jueves en Madrid.
10 de mayo de 2026 11:51 h

0

Canarias acaba de desaprovechar una oportunidad histórica para colocarse en el mapa de la modernidad, de la europeidad, de la vanguardia. De salir del aldeanismo en el que muchas de las autoridades que nos han gobernado y todavía nos gobiernan se empeñan en meternos y en dejarnos para que creamos que ellas mismas serán las que un día nos saquen. Les conviene que nos sintamos un pueblo inferior, sometido, doblegado por el yugo de la metrópoli, un pueblo incapaz de valerse por sí mismo y dar ejemplo al resto del planeta. 

Es lo que ha ocurrido con la desgraciada gestión política del Gobierno regional con la crisis del hantavirus y el traslado del barco donde se detectó este brote hasta la isla de Tenerife. Es “el modo canario de hacer política”, del que presumen Fernando Clavijo y su tropa de desquiciados y sectarios asesores. 

El episodio vivido la noche del pasado sábado en el puerto de Granadilla fue la guinda que coronaba la sucesión indecente y peligrosa de despropósitos que ha protagonizado este gobierno canario desde que estalló esta crisis. El destino, que es muy terco, quiso que fuera ese puerto el escenario del desenmascaramiento final de la profunda torpeza que adorna al presidente de Canarias. Granadilla es, conviene recordarlo, una de las manifestaciones más elocuentes de la corrupción de Coalición Canaria: un puerto inservible, levantado en una zona inadecuada con el único propósito del enriquecimiento de dirigentes y empresarios del régimen que previamente compraron todos los terrenos anexos para promover un gran polígono industrial al socaire de un puerto que pagaron todos los españoles.

Por primera vez en su historia de despropósitos, Granadilla va a servir para algo: para una operación sanitaria y humanitaria de importancia global y, a su vez, para que el resto del mundo señale a Canarias por la vergüenza que provocan sus dirigentes públicos.

Ver a Clavijo anunciando que su gobierno prohibía la entrada del Hondius porque las operaciones de desalojo del buque iban a tardar un día más de lo inicialmente previsto, fue, hasta ese momento, el espectáculo más bochornoso protagonizado por un presidente de Canarias. Pero, a continuación, saber que mantuvo por WhatsApp una discusión con la ministra de Sanidad, Mónica García, sobre la capacidad natatoria de las ratas aportando como gran prueba científica un contenido generado por inteligencia artificial superó cualquier previsión sobre la incapacidad manifiesta de este señor para seguir gobernándonos.

Sostiene Clavijo, en un alarde más de negligencia, que el barco puede tener ratas de las que contagian el virus objeto de esta crisis sanitaria, y que cuanto más tiempo pase fondeado en Granadilla, más peligro habrá de que alguna salte al agua y se venga nadando a la orilla para contagiarnos a todos mortalmente. Olvida Clavijo que el contagio cero se produjo en la Patagonia a través de excrementos de unos ratones concretos que se quedaron allá y que los dos pasajeros del buque fueron a ver aves, no ratones, y que por lo tanto, no se llevaron a ninguno al barco.

Sin ampararse en ningún informe científico, sin más aval que su propia ignorancia y la de la pandilla de indocumentados que le rodean, Clavijo ha transmitido a la población de Canarias una alarma absolutamente irresponsable con el único objeto de convertirse en el héroe defensor de la salud de la gente.

Desgraciadamente, la deriva irresponsable del presidente canario no comenzó con los lamentables episodios del sábado. Su negativa a que el buque viniera a Canarias aduciendo los mismos peligros de manera injustificada quedará para los anales de la irresponsabilidad institucional y de la carencia más absoluta de solidaridad y de empatía.

Se empeñó en que la decisión de traer el barco a las Islas era una imposición de Pedro Sánchez para joder a los canarios. Como todo el mundo sabe, menos él, fue una decisión legal y humanitaria acordada a partir de las indicaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que determinó que Cabo Verde, donde inicialmente estuvo fondeado el Hondius, no cuenta con los recursos sanitarios necesarios para manejar una emergencia epidemiológica de este calado que, descontrolada, podría haber afectado a toda África, y a continuación, al resto del mundo.

Por su cercanía geográfica, era Canarias el punto más cercano para atender la emergencia, y lo que debía llenarnos de orgullo y de sello de modernidad se convirtió de repente en motivo de vergüenza por la reacción absurda de nuestras autoridades. Cabo Verde tiene un PIB per cápita de 5.000 euros, frente a los 25.800 de Canarias. Invierte en Sanidad 157 euros por persona y año, frente a los 1.764 de Canarias. Los números cantan, pero la experiencia científica y hospitalaria, y las capacidades para cumplir con los protocolos, más todavía.

Aquí lo explicamos para personas interesadas en deshacer tanto bulo y callar a tanto hablamierda.

En vez de ofrecernos desde el primer momento como puerto, de levantar la bandera de la hospitalidad de la que siempre presumimos, Canarias eligió el camino de la insolidaridad y del rechazo a la acogida humanitaria como si fuéramos unos desalmados. Presumimos de ser un territorio europeo en medio del Atlántico, un hub tricontinental, la avanzadilla de Europa en África… y cuando tenemos que arrimar el hombro le decimos al mundo que lo mejor es Cabo Verde.

Para colmo, mandamos un mensaje al turismo muy preocupante: no estamos capacitados para atenderles en caso de que los turistas enfermen, y si se demostrase que en realidad sí que lo estamos, no queremos atenderles, así que vuelvan por donde han venido.

Tenerife es lo primero

Fernando Clavijo es un político con muy poca visión. Su alcance se limita a lo que pueda ocurrir en las próximas elecciones, que precisamente son el año que viene. Gobierna Canarias pese a haber perdido las elecciones gracias al respaldo del Partido Popular (que también se ha sumado a la mascarada) y a la Agrupación Socialista Gomera del poliédrico Casimiro Curbelo, que de momento no ha llegado tan lejos como hizo con la crisis del volcán de La Palma, cuando sugirió que lo mejor era movilizar a los cazas del Ejército del Aire y disparar misiles sobre la colada de lava para desviarla

La crisis del hantavirus se disparó realmente para Coalición Canaria en el momento en el que se decidió que el barco se dirigiera a Tenerife. Hasta ese momento, Clavijo no se había quejado de la falta de comunicación con el Gobierno de Pedro Sánchez, ni había tenido la desafortunada ocurrencia de proclamar al mundo que la sanidad canaria no está preparada para estas vicisitudes. Ahora ya sabemos cuántas fueron las llamadas que recibió de varios ministros y ministras, la información que manejó, lo conforme que estaba con la coordinación institucional… hasta que se mencionó la isla de Tenerife.

En Tenerife es donde tiene Coalición Canaria su mayor granero de votos, donde nació la Agrupación Tinerfeña de Independientes, el auténtico germen insularista que, con la suma de otras once parecidas inquietudes, dio lugar al partido que lleva casi 35 años de vida, la mayoría en el machito. Por eso, llevar ese barco a Tenerife supuso desde el principio para Clavijo y los ideólogos que le asesoran una oportunidad para agitar el avispero de las bajas pasiones y retomar la confrontación contra el Gobierno del Estado.

Cuando se entra en esa dinámica de desaforada confrontación se utilizan todas las herramientas, incluidas las que menos convienen al desaforado. Porque lo que se disputan Coalición Canaria y el Partido Popular en las próximas elecciones, particularmente en la isla de Tenerife, es un puñado de diputados autonómicos con Vox y perder a la única representante que tiene en el Congreso de los Diputados. Sí, aunque pueda parecer increíble, hay muchos votantes de Coalición Canaria que son de extrema derecha, que han heredado las palpitaciones de ATI desde las postrimerías del franquismo, que luchan denodadamente para que no se retire el monumento a Franco de la Avenida de Anaga, en Santa Cruz de Tenerife… Y a esos votantes va dirigida esta diatriba que tanto se parece a la que ha agitado estos días Santiago Abascal.

Por el mismo motivo se han sumado a esta chaladura el vicepresidente del Gobierno, Manuel Domínguez, que a su vez es presidente del Partido Popular de Canarias, y la presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, de CC, que también ha alarmado peligrosamente a la población con su discurso insolidario y plagado de falacias, exacerbando un sentimiento que a ATI siempre le ha resultado rentable políticamente: Tenerife, lo primero; Madrid nos agravia; Gran Canaria nos expolia… Porque, efectivamente, de paso, ya que están cabalgando a lomos de este caballo de fanatismo desbocado, han aprovechado para cargar contra autoridades grancanarias atribuyéndoles falsamente haber movido sus influencias para esquivar el buque.

Da igual la imagen grotesca que se ha transmitido de Canarias, convenientemente amplificada por los medios de comunicación de titularidad autonómica y los convenientemente alimentados con el presupuesto regional. De ser un pueblo hospitalario, abierto y cariñoso, hemos pasado a parecer insolidarios y rancios, además de desinformados y groseros.

Desgraciadamente para este pueblo, Fernando Clavijo sabe que no está solo. Le sigue como un ejército fiel un buen grupo de estómagos agradecidos, los que siempre han estado con el piquito abierto cuando gobierna Coalición Canaria y las garras afiladas haciendo todo lo posible para que retome el poder las pocas veces que lo ha perdido. Además de una amplia tropa de medios de comunicación que no quieren perder las prebendas que llegan puntualmente del presupuesto de la comunidad autónoma cada vez que llega Coalición Canaria a repartirlo sectariamente.

Pero con esta crisis del hantavirus, y especialmente con el papelón del sábado por la noche desde Granadilla, el presidente de Canarias ha firmado el final de su carrera política. Los mismos que todavía hoy le aplauden y le jalean le retirarán más pronto que tarde el respaldo cuando alcancen a apreciar el daño reputacional que va a suponer para Canarias la negligencia de este presidente y de todo el equipo que le ha seguido en esta deriva suicida hasta el final.

Sobre este blog

Vuelve el Top Secret de Carlos Sosa. Serás el primero en enterarte de los detalles que nadie más conoce.

Etiquetas
stats