Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
El hospital de pandemias de Ayuso no sirve para acoger a los españoles del crucero
Moreno: “52 diputados serían un gran de resultado, pero voy a por la matrícula”
Opinión - 'La degeneración de la política y la ciudadanía', por Enric González

Juanma Moreno: “Si sacara 52 diputados y un 40% sería un pedazo de resultado, pero voy a por la matrícula de honor”

El presidente andaluz, tras la entrevista, a las puertas del Hotel Alfonso XIII de Sevilla.

Esther Palomera / Javier Ramajo

Sevilla —
9 de mayo de 2026 22:07 h

6

En la política del insulto, el bramido y las formas chuscas, Juanma Moreno Bonilla (Barcelona, 1970) es de los pocos dirigentes del PP que no se ha dejado arrastrar por las dinámicas dominantes de la conversación pública: “Puedo tener discrepancias absolutas con el señor Sánchez y las tengo, pero no se me pasa por la cabeza, como hizo el otro día el señor Abascal, proferir una descalificación personal de esa naturaleza. Con eso se envilece la política, se descalifica y se deteriora la credibilidad. No quiero participar en ese juego”.

Al barón popular le persiguen la crisis por los cribados de cáncer y las críticas al funcionamiento de la sanidad pública, aunque él no la ve como su talón de Aquiles. “Decir que están en riesgo los servicios públicos en Andalucía es tan falso que hiere la inteligencia del andaluz”, responde.

Bajo ese lustre de líder moderado, dialogante y de formas exquisitas, sus adversarios ven solo una versión blanca de Isabel Díaz Ayuso, con la que no hay que rascar mucho para comprobar que comparte poco, aunque trate de maquillar la distancia entre ambos con las distintas realidades sociológicas de Madrid y Andalucía. El presidente de la Junta no es Ayuso y tampoco Feijóo. En esta tierra, antaño hegemónica del socialismo, las encuestas confirman que volverá a ganar las elecciones el próximo domingo 17. Lo que está en duda es si lo hará o no con mayoría absoluta, como hace cuatro años; si necesitaría a Vox para formar gobierno y si volvería a suscribir o no el acuerdo que firmó con la ultraderecha en 2019. Por lo demás, en el universo popular le señalan como posible relevo al actual líder del PP. Algo que dice ni se plantea: “No se me pasa ni por la cabeza”. Veremos...

Teníamos dudas sobre si hacerle preguntas o traerle una guitarra para que nos deleite con su faceta de intérprete. ¿Cómo es eso de que el candidato grabe con su voz la canción que suena en sus mítines?

Bueno, todavía no está oficialmente... Yo lo único que quiero decir es que a mí me gusta mucho la música de siempre. Tuve una experiencia musical cuando era muy joven, con 16, 17, 18 años, y, por tanto, me gusta mucho. Tengo muchos amigos que tienen grupos y estoy muy vinculado a todo ello. Hacer una sintonía personalizada siempre suena mucho mejor.

Ironías aparte, le agradecemos que reciba a elDiario.es. ¿Sabe que en su partido no son partidarios de responder preguntas de medios que no son de su mismo espectro ideológico? ¿Cree que el Partido Popular puede crecer sin dirigirse a quienes no están en su misma órbita?

Yo desde luego no soy el que toma esas decisiones. Respeto las decisiones que cada uno adopte en el ámbito de sus responsabilidades y que considere más oportunas. Pero hay medios y medios. Todos respetables, pero algunos tienen un nivel de hostilidad hacia el Partido Popular prácticamente enfermizo. Yo mismo he tenido algunas experiencias donde no he visto un punto de objetividad sobre cosas hechas razonablemente bien. No todo lo hacemos mal. Y, al final, eso lo hace también el Gobierno con otros medios. Los candidatos y los partidos tienen el derecho a seleccionar qué vía les interesa desde el punto de vista informativo y si consideran que la vía o el canal de información es más efectivo uno que otro, opta por uno.

Este es un canal muy efectivo para dirigirse a los andaluces y aquí estamos dos periodistas sin hostilidad que solo queremos preguntar. ¿Qué comparte, más allá de las siglas, con Alberto Núñez Feijóo?

Comparto amistad, que es lo más importante. Lo conozco desde hace más de una década. Vino aquí a apoyarme cuando yo era presidente del PP de Andalucía y en una circunstancia para mí muy complicada. Ha venido en numerosas ocasiones a presentarme. Es una persona muy comprometida, es amigo de sus amigos y es una persona a la que yo le tengo mucho afecto. Después, comparto con él la ambición de un país mejor, esa la compartimos. Creo, además, que él está en condiciones de hacer un país mejor porque es muy buen gestor y lo ha demostrado en sus distintas etapas. Es verdad que mucha gente dice que Alberto es más gestor que político. En la gestión es donde él puede llegar a desarrollar, por así decir, la plenitud de su experiencia. Y estoy convencido, no me voy a equivocar, de que cuando sea presidente del Gobierno de España será mucho más valorada su gestión porque va a tomar decisiones y será más responsable. España lo que necesita es gestión. Menos ruido, menos voces y más gestión.

LUIS SERRANO / CARLOS MÁRQUEZ

Con Isabel Díaz Ayuso no comparte la misma amistad, supongo.

Bueno, con Isabel comparto también... La conozco desde muy jóvenes. Con ella coincido en muchas cosas. De joven me lo pasé muy bien con ella. He salido de cervezas por Madrid con ella. Es una mujer que se ha hecho a sí misma y eso tiene también su mérito en el sentido de que ha ido trabajando desde las bases, se ha ido abriendo un espacio, ha canalizado en gran medida el interés y la sintonía de los madrileños. Por eso tiene una mayoría social que la respalda. Tiene un valor.

La candidata del PSOE nos decía el otro día que usted es una versión blanda de Ayuso y que sus políticas son las mismas.

Eso tendrán que valorarlo los andaluces. Lo que creo es que nosotros militamos en un partido político que es liberal y que, como tal, no se nos pueden pedir políticas intervencionistas porque no nos gusta. Creemos en la empresa y en la libertad del individuo. Eso es así. Ahora bien, hay distintas maneras de interpretarlo. Quizá yo sea un liberal con más compromiso social o que la sociedad en la que yo vivo, que es la andaluza, tiene unas necesidades distintas a la madrileña. Madrid y Andalucía son distintas. Madrid tiene más renta. Madrid en una sola provincia concentra muchos recursos económicos, mucho poder político. Andalucía no es así, es heterogénea. Son dos realidades sociológicas distintas y, por tanto, dos maneras de gestionar esa realidad sociológica de modo distinto.

Y, además, usted no insulta, no descalifica y no busca el cuerpo a cuerpo. Quizá no tiene solo que ver con las necesidades sociológicas y sí con dos maneras de entender la política.

Es que yo creo que la confrontación, el insulto, y sobre todo la descalificación personal, no es positiva ni para el que la emite ni para la sociedad. A la sociedad no le ayudan a ese tipo de mensajes. No me gusta que se insulte. Puedo tener discrepancias absolutas con el señor Sánchez, y las tengo, pero no se me pasa por la cabeza, como hizo el otro día el señor Abascal, proferir una descalificación personal de esa naturaleza. Con eso se envilece la política, se descalifica y se deteriora la credibilidad. No quiero participar en ese juego.

¿Y cómo cree que hemos llegado aquí, a la permanente deshumanización del adversario político?

Bueno, se ha llegado por muchas razones. Porque la política, en términos generales, ha cambiado. Si vemos lo que sucede en países de Europa, vemos que ocurre algo muy parecido a lo de España, incluso en Estados Unidos. ¿Por qué? Por muchas razones, pero el ser humano es cada vez más individualista. Las redes sociales ejercen un poder y una influencia que a veces puede ser positiva, pero a veces es tremendamente negativa. Después del covid y de distintas crisis económicas, ha habido un aislamiento social, desafección, desencanto. La emergencia de los populismos.

Todo ese cóctel en el que está viviendo Occidente hace que estemos en uno de los momentos de mayor riesgo para las democracias liberales como las hemos conocido nosotros. A mí me sorprendió mucho lo que pasó en Corea del Sur, que es un país que tiene algunos años más de democracia que nosotros y que tuvo un intento de golpe de Estado. ¡Ojo! Porque esto que vemos tan natural de poder decir cada uno lo que queramos, de pensar lo que queramos, de vestir lo que queramos, de movernos con libertad, algunos lo cuestionan. Por eso tenemos que movernos [en la política] desde el respeto porque en el momento que perdamos eso, los populismos se hacen grandes.

¿Cómo calificaría las imágenes que hemos visto de la esposa del presidente del Gobierno siendo hostigada por Vito Quiles?

No me gusta ningún tipo de hostigamiento. Y también he visto hostigamiento de todo tipo aquí por parte de sectores de izquierda, por parte de agitadores de izquierda. A mí me han llamado asesino y cosas muy feas. Y por eso digo que ambas situaciones me parecen que no son para nada gratificantes, que no ayudan y que hay que sacar de la vida pública ese tipo de comportamientos. Al final, lo que tenemos que hacer es que cada uno pueda pedir la palabra y que los periodistas tengan derecho a presionar en el sentido de repreguntar. Y si la otra persona no quiere hablar o no quiere comunicar, hay que respetarla.

Podemos entrar en un largo debate sobre lo que es periodismo y lo que no lo es, pero no tenemos tiempo. Le diré que en mi opinión eso no es periodismo.

Se podría entrar, sí.

¿La sanidad pública es su talón de Aquiles?

No lo veo como mi talón de Aquiles. La sanidad pública puede ser mi gran oportunidad y ha sido mi gran oportunidad. Nosotros hemos hecho 100 infraestructuras sanitarias nuevas, introducido 30.000 profesionales sanitarios, estabilizado las plantillas en un 96%... Cuando llego a un centro de salud o a un hospital, después de mi experiencia de estos cuatro años, los profesionales sanitarios son supercordiales conmigo, supereducados y me agradecen el servicio.

Es más, después del debate de esta semana paré a tomar un café de camino a Málaga y había tres profesionales sanitarios que vinieron a saludarme y me dijeron: “Mira, presidente, hay cosas que mejorar, pero ni mucho menos estamos como estábamos en el pasado”. Ellos saben lo que estamos haciendo y una parte de la población también lo sabe. Y luego, si uno quiere hacer una campaña basada en la mentira, pues allá cada uno. Quizá el resultado que pueda obtener de ello sea doloroso porque la gente no es tonta. Decir que la sanidad es privada o que están en riesgo los servicios públicos en Andalucía es tan falso que hiere la inteligencia del andaluz. La señora Montero está asumiendo un riesgo muy elevado con esa estrategia de mentira, ya que puede taladrar el suelo del PSOE y eso, sin duda, le va a doler bastante a ella y a su partido.

Profesionales del hospital Virgen del Rocío decían que el principal problema en lo que respecta a los cribados del cáncer de mama fue la falta de recursos humanos. ¿Está usted de acuerdo?

No sé si los administrativos que tenían que trasladar la información fallaron. Es verdad que hemos tenido en algunas unidades administrativas falta de personal. Ahora mismo tenemos oposiciones pendientes, pero el problema fue de información, básicamente. Aquellas mujeres que tenían un diagnóstico, digamos, no claro o no concluyente tuvieron una falta de información. Y eso se detectó. Hacemos un millón de cribados en Andalucía y se producen errores, claro. Ahora, con el anterior gobierno y en el futuro, porque desgraciada y lamentablemente, a pesar de que ponemos todas las medidas, se producen errores. Nosotros lo que hicimos, en primer lugar, fue asumir el error, la responsabilidad política —que en España nadie lo hace y aquí fue renovada la cúpula entera del SAS— y atender a todas esas mujeres hasta el 30 de septiembre. Después, hemos hecho un plan de contratación de 500 profesionales con el que el sistema ha salido reforzado. Un problema y un drama lo hemos convertido en una oportunidad para evitar en un futuro que pueda ocurrir de nuevo el error.

¿Y por qué pese a todas las nuevas contrataciones, no estas a las que se ha referido ahora, Andalucía sigue liderando las listas de espera sanitarias?

No las lideramos nosotros, sino Aragón. Nosotros somos los cuartos, a pesar de una huelga que tenemos semanal del Sindicato Médico, y que cada día nos paraliza 50.000 actos médicos, entre ellos diagnósticos oncológicos. Llevamos casi un millón de actos médicos suspendidos. ¿De quién depende eso? De la ministra de Sanidad, que no se sienta con el Sindicato Médico y hay huelgas en toda España. El problema de la sanidad es un problema conjunto del país y por eso defendí un pacto de Estado, porque este problema que tenemos en Andalucía lo tienen todas las comunidades autónomas. La población ha envejecido muchísimo, la cartera de servicios se ha ampliado y nuestro sistema no está preparado.

LUIS SERRANO / CARLOS MÁRQUEZ

¿Va usted a reformar el Servicio Andaluz de Salud? Dijo que era meterse “en líos”. ¿Está ahora en su horizonte?

Sí, lo voy a hacer porque yo siempre he pensado que metiendo más profesionales y más recursos iba a solucionar los problemas. Sin embargo, hemos metido 8.000 millones más y no se soluciona. Tenemos el sistema público de salud más grande que hay en España. Cuando yo me hice cargo de la Sanidad, después de la etapa Montero, éramos los últimos en inversión por habitante. Ahora estamos por encima de la media. Hemos hecho una inversión de 30.000 profesionales más. Pensaba que con eso se solucionaba, pero cuál ha sido mi sorpresa al comprobar que no solamente con dinero funciona. ¿Qué significa? Que el modelo organizativo no es eficiente y no funciona bien. Está diseñado en los años 80, cuando había 15.000 médicos en paro, la cartera de servicios era menor y la población de Andalucía era más joven.

Vamos a hacer una reforma en profundidad del modelo organizativo para digitalizarlo e introducir inteligencia artificial para hacerlo más transparente. Esto de lo que estamos hablando de la información [respecto a los cribados] es porque en el SAS hay compartimentos estancos que ni siquiera el director del hospital sabe la información. Eso no puede ser. Vamos a hacer una reforma con los profesionales, una reforma para hacer un modelo del siglo XXI.

El otro día un amigo me dijo que esto es como la segunda vuelta de Macron-Le Pen. Yo soy la única opción de gobierno. Si la única opción es solo o acompañado, una parte de Andalucía irá al voto útil

Volviendo brevemente a la crisis de los cribados. ¿Sabe finalmente cuántas mujeres se han visto afectadas y si alguna ha fallecido?

Lo que me traslada el SAS es que ninguna mujer ha fallecido. De las 2.317, ninguna mujer fallecida. No se puede establecer causa-efecto. Hay personas diagnosticadas y personas que evolucionan de una manera y otras personas que evolucionan de otra que es distinta. No hay una causa-efecto. Y no ha fallecido ninguna.

¿Dijo usted que fue un 1%, en torno a 23 mujeres las afectadas?

Eso es lo que dice la estadística. Todas esas mujeres fueron monitorizadas y fueron atendidas, y se les hizo la nueva prueba a todas ellas, tal como nos comprometimos.

Seguro que le han hecho esta pregunta mil veces, pero ya sabe lo pesados que somos los periodistas y los andaluces querrán una respuesta. Si no suma mayoría absoluta el domingo 17, ¿está dispuesto a meter a Vox en su gobierno?

Ahora no me lo planteo. ¿Por qué? Porque no me lo planteé tampoco en 2022. Creo que las cosas cuando uno las piensa, se consiguen y cuando uno piensa lo negativo, también le pesa. No quiero plantearme ese escenario. No me lo planteé en el año 22, cuando nadie creía que podíamos tener una mayoría y la tuvimos. Y no me lo voy a plantear ahora cuando estoy cerca de esa mayoría. Estoy convencido de que los andaluces van a dar una mayoría suficiente. Conozco mucha gente de centro-izquierda, porque tengo una rama de mi familia y muchos amigos que son de izquierdas, y sé positivamente que van a utilizar el voto útil. El otro día un amigo me dijo que esto es como la segunda vuelta de Macron-Le Pen. Me dijo: “Mira, yo no apoyaría a Macron, los franceses no apoyarían a Macron, pero antes que a Le Pen, apoyaron a Macron”. Pues aquí es igual. Yo soy la única opción de gobierno. Montero no tiene ninguna posibilidad y ninguna alternativa de gobierno en la que sume. Por tanto, si la única opción es solo o acompañado, una parte de Andalucía, que es bastante inteligente sea de centro-izquierda o de centro-derecha, irá al voto útil.

¿El PP está intentando rebajar la expectativa para que los suyos no son confíen?

No, somos realistas. Vamos a ganar estas elecciones, tal como dicen las propias encuestas y tal como yo lo veo en la calle. Y si seguimos en esta tendencia de aquí al 17 de mayo, lo normal es que ganemos en las ocho provincias andaluzas. Podemos sacarle al segundo partido un porcentaje muy importante. Pero el problema es que te falte uno. Si nosotros fuéramos Murcia, Madrid o Cantabria, las posibilidades serían de un 90%. Pero, al tener ocho provincias con ocho restos, con una ley tan caprichosa y donde se presentan 20 formaciones políticas aunque no saquen representación, van restando. Entonces ahora mismo tenemos cuatro diputados que están en el aire. Cuatro, incluso podría haber un quinto.

Si la izquierda no quiere que Vox tenga posibilidad de gobierno, lo razonable sería que si me quedo a un margen escaso, se abstuvieran. Pero mucho me temo que no sucederá

¿Qué dice la lógica? Que lo normal no es que los cinco se vengan con nosotros, ni que los cinco se vayan hacia el otro lado. Lo normal es que se repartan. ¿Entonces, hasta dónde va a llegar ese reparto? Ahí es donde está la duda. Nos podemos quedar en 54-53. Si sacara 52 diputados sería un pedazo de resultado. Si hace siete años y medio, me dicen: “usted firmaría por una reelección en 2026 con 52 diputados por encima del 40% de los votos y ganando en las ocho provincias”. Hubiera firmado sin dudarlo. Lo que pasa es que ahora vamos a por la matrícula de honor. Pero si somos realistas, por la experiencia sabemos que podemos ir a un resultado por encima de la absoluta o por debajo.

¿Pedirá la abstención de los partidos de izquierda si se queda a 2-3 escaños de esa mayoría absoluta o pactaría con Vox, como ya hizo en 2019?

Bueno, yo voy a intentarlo. Y, desde luego, si la izquierda no quiere que Vox tenga posibilidad de gobierno lo razonable sería que, si me quedo a un margen tan escaso, se abstuvieran. Eso sería lo lógico y lo razonable. Pero mucho me temo que no sucederá.

¿Y si suma mayoría absoluta está preparado para ir a Madrid y saltar a la arena nacional en el horizonte medio?

No, para nada. No es que no esté preparado, es que no se me pasa ni por la cabeza. Yo he estado 18 años viviendo en Madrid, he participado en la dirección nacional en distintas etapas de mi partido y mis hijos mayores han estado mucho tiempo allí. Yo volví a mis raíces. He vuelto a una tierra en la que me siento feliz, donde estoy con los míos y que me provoca muchos sentimientos aspiracionales. Estoy muy motivado con el cambio de Andalucía y estoy plenamente ilusionado. No volvería a Madrid.

Si Alberto Núñez Feijóo no cuaja en el 2027, ¿qué recambio tiene el Partido Popular?

Lo tendrán que decidir los militantes del Partido Popular. Pero eso no a pasar porque Alberto no va a pinchar.

¿La prioridad nacional traspasa los límites constitucionales?

La prioridad nacional es un eslogan efectista en términos electorales. Pero es una frase hueca porque las leyes orgánicas están por encima de cualquier otra cosa. Los Estatutos de Autonomía, la Constitución y la Ley de Extranjería marcan lo que son los principios rectores de cualquier acción de gobierno. Lo que pasa es que ellos necesitan literatura para su electorado, y es razonable. [Vox] está haciendo un ejercicio exclusivamente de fuegos artificiales. Primero, porque en la comunidad autónoma no tenemos competencia migratoria. Y segundo, porque es ridículo. ¿Acaso se va a dejar de atender a un extranjero en nuestro servicio público de salud? Eso no es que sea ilegal, es que incluso es amoral.

Ha dicho en una entrevista reciente que al PP no le va a pesar, en cuanto a votos, el tema de la corrupción y que desde que es presidente “no ha habido casos de corrupción en Andalucía”. ¿Qué es entonces lo del expresidente de la Diputación de Almería que va a declarar en el juzgado en los próximos días?

Si los jueces lo estiman así, será corrupción. Pero no es mi administración.

Pero sí un exdirigente de su partido.

Un partido que es el PP más grande de España y donde hay ocho provincias. Cuando se tiene tanto poder, pueden ocurrir casos de corrupción, evidentemente. Vamos a ver si realmente es así, pero cuando se verifique. Lo que nosotros hemos hecho ha sido de libro, no como otros que tardaron 16 meses en expulsar al señor Ábalos, que volvió a repetir como diputado en el Congreso. Nosotros hemos suspendido de militancia, hemos forzado la dimisión y hemos metido mucha presión, desde la imputación, para que en una semana hubiera un cambio en la Diputación y en uno de los ayuntamientos en el que estaba implicado. Renovamos todo. Y a partir de ahí ellos ya tienen su legítimo derecho a defenderse.

Ya que habla de Ábalos, en su alegato final ante el Supremo, Koldo García dijo que el abogado del PP le propuso defenderse mintiendo para evitar la cárcel.

¡Viniendo de Koldo! Puede contar... Ha cambiado de criterio, ha mentido, ha dicho que miente la Guardia Civil, que miente el juez, el fiscal... Está en una situación de desesperación absoluta frente a una previsible condena y, por tanto, se agarra a lo que sea.

Imagino que igual que Aldama. Ambos tienen la misma credibilidad.

Según los investigadores, no se les otorga la misma credibilidad. De hecho, por eso mismo se ha protegido a Aldama, porque ha sido el que más información ha dado y más ha colaborado con la Justicia. Por eso puede que tenga incluso menos condena que el resto. No tengo ninguna información, pero por lo que he leído, el señor Aldama parece que ha facilitado más información o información más verosímil. Dicho de otra manera, Koldo dice que es inocente, Ábalos dice que inocente, pero el señor Aldama dice que es culpable, que es corruptor. Entonces, cuando alguien asume su responsabilidad y empieza a colaborar con la justicia, está en otro estadio.

Cambiando de tercio, ¿cómo puede un presidente autonómico renunciar a 5.700 millones de euros más para su territorio con el argumento de que el nuevo modelo de financiación ha sido acordado con Esquerra Republicana?

Porque es mentira. La diferencia que tenemos con Cataluña aumenta todavía más. Esto es muy sencillo: cuando un modelo de financiación solo lo aprueba la comunidad beneficiaria, ni siquiera Castilla-La Mancha y Asturias que las gobierna el PSOE, es que el sistema no es equilibrado ni ponderado. Cuando la propia ministra introduce elementos de ordinalidad y después da pasos atrás, lo que está es en contra de unos principios fundamentales que hemos defendido en el Parlamento de Andalucía una mayoría de los andaluces. Las encuestas que han aparecido no se creen ni mucho menos ese modelo.

No conozco a ningún español o andaluz que crea que el señor Junqueras está impulsando un proyecto de financiación que beneficia a Andalucía. Siempre sale perdiendo. Lo vemos en las inversiones, en las infraestructuras, en todo. ¡Ya quisiera yo tener los Rodalies que conectan las cuatro provincias catalanas! Nosotros tenemos un millón más de habitantes, el doble de territorio y solo tres ciudades con Cercanías. Es más, no se ha hecho un centímetro de Cercanías en Andalucía. Por eso creo que le va a ir mal al PSOE en estas elecciones. Y lo digo así porque tratan a los andaluces como tontos. La gente sabe perfectamente que para que Sánchez se mantenga en el poder tiene que pactar. E, igual que cuando pacta el PP con Vox, tiene que ceder, pero en este caso que pacta con independentistas separatistas, tiene que privilegiar a su territorio.

El PP pacta con la ultraderecha y también cede. ¿Qué gana?

Es el único pacto posible. Es que no hay otra opción. Me refiero a que cuando los ciudadanos deciden que hay una mayoría, no hay alternativa posible. No hay gobierno alternativo porque con el PSOE no hay posibilidades de entenderse. Desgraciadamente, no estamos en la sociología alemana de la que estamos lejos todavía, pero algún día pudiera ocurrir. Ahora mismo no estamos en ese episodio. Entonces solo hay una opción y esa es la dinámica de los pactos. Ahora, quien decide son los ciudadanos. Por eso yo he dicho en la tribuna que el veredicto es de ellos. Todos los días explico a los ciudadanos los problemas que nos generaría un acuerdo con Vox, que no deseo en absoluto. Ahora son ellos los que tienen que valorarlo y decidirlo en las urnas.

LUIS SERRANO / CARLOS MÁRQUEZ

¿De qué se siente más orgulloso, desde el punto de vista social, en estos cuatro últimos años al frente de la Junta?

En dependencia hemos hecho un importante trabajo. Hemos llegado a tener listas de espera en dependencia de 1.200 días en la etapa socialista y ahora estamos en 400, que es mucho. Exactamente, en 380. Es un esfuerzo brutal. Hemos tenido casi 300.000 más beneficiados de los que había antes. Se ha hecho un trabajo muy fino y duplicado el presupuesto. Hemos metido mucho más recursos humanos y, sobre todo, hemos dedicado mucha atención a las enfermedades raras.

Respecto a la vivienda, la Junta pone el límite de ingresos familiares para acceder a casas protegidas en los 59.000 euros. ¿Cree que esa es la realidad de las familias en Andalucía, con una media de ingresos de 30.000 euros?

Nosotros hemos hecho casi cuatro veces más viviendas de la que hizo la administración socialista, alrededor de 15.000 viviendas de protección. Somos la tercera comunidad en vivienda de protección oficial en España y ahora vamos a dar solución a 60.000 familias. Pero sí, vamos a modificar algunos de esos criterios, también en el ámbito fiscal porque las ayudas eran solamente para pisos en torno de los 150.000 euros, que son precios que ya no existen. Vamos a modificar tanto por arriba como por abajo para adaptarlo un poco a la realidad del mercado. Quizá necesite ajustes, pero se ha hecho mucho en esta materia. Pero al único sitio donde ha venido Pedro Sánchez a inaugurar viviendas ha sido a Andalucía porque es la comunidad que hace más casas de protección. Este problema en todo caso no se va a solucionar con ideología, ni de un lado ni de otro, sino con pragmatismo.

El precio de todos los ingredientes que tiene una vivienda es carísimo como consecuencia de la guerra de Irán, Ucrania... Tenemos un déficit de suelo de ordenación y de desarrollo urbano. Tenemos un país que no está superpoblado, con unas leyes hipergarantistas, con una burocracia horrible por una falta de suelo que no se puede utilizar. Nosotros en Andalucía estamos sembrando para que en muy poco tiempo multipliquemos por cinco el número de viviendas y yo creo que esa va a ser la solución: casar oferta y demanda. Y vuelvo a insistir lo del alquiler: en Madrid hay grandes tenedores, en Barcelona también los hay, pero aquí en Andalucía la mayoría que pone en alquiler una segunda vivienda son familias que han ido ahorrando y muchos de ellos no la alquilan por miedo a que se le ocupen, y eso hay que arreglarlo. ¿Y por qué tengo que echar un año y medio después, con lo lenta que es la justicia? ¿Es justo eso? ¿Y es motivante para que haya más pisos en alquiler? Evidentemente no. Eso falla y son cosas que hay que solventar, porque el problema va a seguir creciendo.

Aquí puedes ver la entrevista íntegra:

Etiquetas
stats