Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
El PP de Feijóo da un paso más en su entendimiento con la ultraderecha
De la Alemania nazi a los países bálticos: la ley de nietos no es excepción
Opinión - 'En ocasiones, ve socialistas', por Esther Palomera
Sobre este blog

La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía, constituida en 1990, es una asociación de carácter privado, sin ánimo de lucro, cuyo fundamento lo constituye la Declaración Universal de los Derechos Humanos, proclamada por la ONU en 1948. Aunque el ámbito de afiliación de la APDHA y su área directa de actuación sea el territorio andaluz, su actividad puede alcanzar ámbito universal porque los Derechos Humanos son patrimonio de toda la Humanidad.

Puedes seguir a la APDHA en redes sociales:

Facebook

Twitter

Instagram

Youtube

Por un 28 de junio con reconocimiento de derechos y orgullo crítico

Iris Bellamy Estévez

0

Sobre este blog

La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía, constituida en 1990, es una asociación de carácter privado, sin ánimo de lucro, cuyo fundamento lo constituye la Declaración Universal de los Derechos Humanos, proclamada por la ONU en 1948. Aunque el ámbito de afiliación de la APDHA y su área directa de actuación sea el territorio andaluz, su actividad puede alcanzar ámbito universal porque los Derechos Humanos son patrimonio de toda la Humanidad.

Puedes seguir a la APDHA en redes sociales:

Facebook

Twitter

Instagram

Youtube

Este junio las calles volverán a llenarse con el Orgullo LGTBIQ+ para celebrar las libertades conseguidas. Desde la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía volvemos a señalar que las violencias y la vulneración de derechos siguen presentes y que por ello, y más que nunca, es necesario reconocer a quienes sostienen y luchan por esos derechos y señalar a quienes los ponen en peligro. Este 2026 continúa marcado por los intentos de recortar y mermar el cumplimiento de derechos, con ayuntamientos eliminando ayudas a colectivos LGTBI, con instituciones que vacían de reivindicación fechas que se constituyeron para visibilizar al colectivo y con, ahora más que nunca, la alerta por el crecimiento de las agresiones.

La normalización de discursos que animan a esconderse, a vivir en silencio, a no denunciar las desigualdades, permite y legitima acciones que castigan expresarse y exigir los mismos derechos. Ser y existir. Muestra de ello da el informe Estado del Odio 2026, que recoge que más del 50% de las personas LGTBIQ+ ha sufrido algún acto de odio en el último año. Más del 20% han sido agresiones físicas. La preocupación por una agresión se ha triplicado en los últimos 2 años, especialmente en espacios públicos: calles, espacios de trabajo y de ocio. Las personas trans, con cifras de agresiones muy superiores al resto del colectivo, seguidas por las jóvenes, las más precarias, las racializadas, las que tienen alguna diversidad funcional. La pertenencia a varios colectivos vulnerables multiplica la exposición a sufrir actos de odio.

Vemos que se perpetúa un sistema que vertebra las desigualdades. Desigualdades territoriales, con leyes por la no discriminación en un territorio y el vacío absoluto en el colindante. Institucionales, con la gran falta de formación en diversidad sexual y de género en profesionales que deben garantizar el cumplimiento de derechos. Desigualdades sociales, que señalan que de tu dirección depende un acceso más o menos igualitario a servicios públicos básicos. Desigualdades en el propio cumplimiento de derechos, pues la comunidad LGTBIQ+ también vive el proceso de Regularización, personas que demandan que se garanticen sus derechos fundamentales. La falta de rotundidad en el rechazo a actos discriminatorios hacia la comunidad LGTBIQ+, medios de comunicación que presentan la vulneración de derechos como casos aislados e irrelevantes, o la irresponsabilidad de representantes políticos que criminalizan actos homofóbicos al mismo tiempo que mantienen discursos contra la igualdad, son ejemplos cotidianos.