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    <title><![CDATA[elDiario.es - Tu mejor yo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Tu mejor yo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Qué son los marcadores del envejecimiento humano y cómo mejorarlos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/marcadores-envejecimiento-mejorarlos_1_13419985.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fd7217b2-f17a-4721-a78a-0cfac99580f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x701y448.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué son los marcadores del envejecimiento y cómo mejorarlos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El envejecimiento no tiene una sola causa, sino muchas que influyen unas en otras, y pueden combatirse haciendo cambios en nuestro estilo de vida</p><p class="subtitle">Creatina: los mitos sobre el suplemento de moda que se resisten a desaparecer </p></div><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; envejecemos? Muchas veces la respuesta a esta pregunta es tautol&oacute;gica: envejecemos porque nuestro organismo se deteriora, y nuestro organismo se deteriora porque nos hacemos mayores. Pero envejecer es mucho m&aacute;s que cumplir a&ntilde;os. Hay personas que envejecen m&aacute;s lentamente que otras, es decir, tardan m&aacute;s en mostrar signos de deterioro y sufrir las enfermedades que com&uacute;nmente aparecen con la edad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Poca gente querr&iacute;a vivir 20 a&ntilde;os m&aacute;s a cambio de pasarlos enfermos, d&eacute;biles y dependientes de otras personas. No se trata, por tanto, de vivir m&aacute;s a&ntilde;os, sino de mantenerse sanos durante m&aacute;s tiempo a lo largo de la vida. Por eso, para poder prevenir o retrasar los estragos del envejecimiento es importante saber qu&eacute; est&aacute; ocurriendo en nuestro organismo a medida que nos hacemos mayores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este es precisamente el objeto de un estudio fundamental, que <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23746838/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicaron en 2013</a> en la prestigiosa revista Cell el investigador espa&ntilde;ol Carlos L&oacute;pez-Otin y su equipo, llamado <em>The Hallmarks of Aging </em>(las se&ntilde;as de identidad del envejecimiento). Este estudio identifica y describe las principales caracter&iacute;sticas biol&oacute;gicas que subyacen en el proceso de envejecimiento en los organismos.
    </p><p class="article-text">
        El equipo de investigaci&oacute;n dirigido por L&oacute;pez-Otin propuso que el envejecimiento se puede entender a trav&eacute;s de nueve &ldquo;sellos distintivos&rdquo; o &ldquo;marcas&rdquo;<em> (hallmarks)</em>, que son los siguientes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Inestabilidad gen&oacute;mica: a lo largo del tiempo, el ADN acumula da&ntilde;os debido a factores internos y externos, lo que contribuye al envejecimiento.</li>
                                    <li>Acortamiento de tel&oacute;meros: los tel&oacute;meros, una especie de 'tapones' que protegen los extremos de los cromosomas para evitar que se da&ntilde;en las partes de la cadena que codifican informaci&oacute;n, se acortan con cada divisi&oacute;n celular; lo que lleva a la senescencia (envejecimiento) celular o muerte celular.</li>
                                    <li>Alteraciones epigen&eacute;ticas: no son cambios en los genes mismos, sino cambios en la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/metilacion-desactivar-problemas-geneticos_1_8990306.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">regulaci&oacute;n de estos mismos genes</a> sin alterar la secuencia del ADN. Es decir, los genes pueden 'encenderse o apagarse' y esto afecta la funci&oacute;n de las c&eacute;lulas, lo que puede contribuir al envejecimiento.</li>
                                    <li>P&eacute;rdida de proteostasis: un deterioro de la capacidad de la c&eacute;lula para mantener las prote&iacute;nas que fabrica correctamente plegadas y funcionales, y que disminuye con la edad.</li>
                                    <li>Disfunci&oacute;n mitocondrial: las mitocondrias, que producen energ&iacute;a para la c&eacute;lula, se vuelven menos eficientes y generan m&aacute;s especies reactivas de ox&iacute;geno (radicales libres) con la edad.</li>
                                    <li>Senescencia celular: las c&eacute;lulas dejan de dividirse y entran en un estado de senescencia; se convierten en <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/celulas-zombie-envejecer-eliminarlas_1_9042060.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">c&eacute;lulas zombie</a>, contribuyendo a la inflamaci&oacute;n y disfunci&oacute;n de los tejidos.</li>
                                    <li>Agotamiento de las c&eacute;lulas madre: las c&eacute;lulas madre son necesarias para que se regeneren los tejidos del organismo todos los d&iacute;as, pero con la edad tanto su n&uacute;mero como su capacidad regenerativa disminuye, afectando la capacidad de los tejidos para repararse. Es algo que podemos ver todos los d&iacute;as en el espejo si tenemos arrugas.</li>
                                    <li>Comunicaci&oacute;n intercelular alterada: las c&eacute;lulas pierden la capacidad de comunicarse eficazmente entre s&iacute; a trav&eacute;s de mensajeros qu&iacute;micos, lo que puede llevar a inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica y otros problemas.</li>
                                    <li>Percepci&oacute;n alterada de nutrientes: se producen cambios en las v&iacute;as de se&ntilde;alizaci&oacute;n relacionadas con los nutrientes, en especial la insulina, que reacciona a los az&uacute;cares y otros hidratos de carbono, y esto afecta al metabolismo y la longevidad.</li>
                            </ul>
            </div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El envejecimiento es un proceso muy complejo, donde intervienen estas múltiples vías que actúan tanto en solitario como entrelazándose</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Clea Bárcena</span>
                                        <span>—</span> investigadora posdoctoral Ramón y Cajal
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En una revisi&oacute;n del estudio de 2022, casi diez a&ntilde;os m&aacute;s tarde, los cient&iacute;ficos que se encontraron en el congreso sobre el envejecimiento en Copenhague a&ntilde;adieron cinco marcadores m&aacute;s:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Fallos en la autofagia: la autofagia es el proceso por el que las c&eacute;lulas del cuerpo 'sacan la basura' y expulsan las partes defectuosas o da&ntilde;adas para que el sistema inmunitario se deshaga de ellas. Si este proceso falla, esa 'basura celular' produce inflamaci&oacute;n.</li>
                                    <li>Alteraci&oacute;n del microbioma: en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha comprobado no solo lo importantes que son los microorganismos que viven con nosotros, especialmente en el intestino, sino que estas colonias de bacterias, virus y otros seres vivos cambian con la edad, y dejan de ser tan beneficiosas.</li>
                                    <li>Alteraci&oacute;n de las propiedades mec&aacute;nicas: los tejidos conjuntivos del cuerpo, como tendones, cart&iacute;lagos o la piel, dependen de una estructura de fibras de col&aacute;geno que se deteriora con la edad.</li>
                                    <li>Desregulaci&oacute;n del <em>splicing:</em> el proceso de <em>splicing,</em> maduraci&oacute;n o empalme se produce cuando se 'lee' la secuencia de ADN dentro de la c&eacute;lula para producir ARN con el que luego se producen las prote&iacute;nas que necesitamos. Los fallos en el <em>splicing</em> de ARN est&aacute;n detr&aacute;s de casi todos los tipos de tumores.</li>
                                    <li>Inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica <em>(inflammaging)</em>: la inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica de bajo grado aumenta con la edad y est&aacute; asociada con muchas enfermedades relacionadas con el envejecimiento, como enfermedades cardiovasculares, neurodegenerativas y metab&oacute;licas.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s interesante del estudio y sus revisiones es que cada uno de estos sellos distintivos contribuye al envejecimiento en conexi&oacute;n con los dem&aacute;s, en una red. Esto tambi&eacute;n muestra el camino para frenar el proceso de envejecimiento y aumentar la salud y la longevidad desde distintos &aacute;ngulos.
    </p><p class="article-text">
        Clea B&aacute;rcena es investigadora postdoctoral Ram&oacute;n y Cajal que realiz&oacute; su tesis bajo la direcci&oacute;n de Carlos L&oacute;pez-Otin y actualmente trabaja en el laboratorio de la Universidad de Oviedo del que surgi&oacute; el estudio. &ldquo;Que podamos encontrar una &uacute;nica tecla que nos permitiera 'detener' el envejecimiento y todas las enfermedades asociadas es totalmente ut&oacute;pico&rdquo;, explica a elDiario.es. &ldquo;El envejecimiento es un proceso muy complejo, donde intervienen estas m&uacute;ltiples v&iacute;as que act&uacute;an tanto en solitario como entrelaz&aacute;ndose&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;hay alguno de estos doce factores que influyan m&aacute;s que los dem&aacute;s?. La doctora B&aacute;rcena indica que &ldquo;hay cinco que consideramos las claves &lsquo;primarias&rsquo;. Son aquellas cuya mera presencia conlleva en s&iacute; misma un da&ntilde;o. Entre ellas encontramos la inestabilidad gen&oacute;mica (es decir, la acumulaci&oacute;n de da&ntilde;o en nuestro ADN), el acortamiento de los tel&oacute;meros, las alteraciones epigen&eacute;ticas, la p&eacute;rdida de la proteostasis (y con ella, la estabilidad y funcionalidad del conjunto de nuestras prote&iacute;nas) y la desactivaci&oacute;n de la macroautofagia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, esto no le resta importancia a las otras siete claves. Seg&uacute;n explica B&aacute;rcena, estos factores se han seleccionado por tres caracter&iacute;sticas: todas ellas se presentan durante el proceso normal de envejecimiento, si se agravan, se acelera el envejecimiento y, por el contrario, si se mejoran, se retrasa el envejecimiento y mejora la salud.
    </p><h2 class="article-text">Cambiar tu vida para mover los marcadores del envejecimiento</h2><p class="article-text">
        &iquest;Hay algo que podamos hacer para influir en esos 12 jinetes del apocalipsis que nos hacen envejecer? El primer paso es conocerlos bien. &ldquo;Profundizar en el conocimiento de c&oacute;mo y por qu&eacute; envejecemos, de por qu&eacute; somos m&aacute;s susceptibles a ciertas enfermedades al envejecer, nos est&aacute; permitiendo entender los mecanismos por los cu&aacute;les se desarrollan estas dolencias&rdquo;, explica la doctora B&aacute;rcena.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero la forma en que envejecemos y c&oacute;mo nos afectan los marcadores y las enfermedades que resultan de ellos no es una loter&iacute;a, sino una consecuencia de c&oacute;mo hemos vivido. &ldquo;Lo que vemos es que con gran frecuencia lo hacen en respuesta a las agresiones previas que ha ido recibiendo nuestro organismo. A veces por el mero hecho de vivir, y otras por c&oacute;mo hemos vivido. Este conocimiento nos est&aacute; permitiendo desarrollar f&aacute;rmacos para tratar estas enfermedades, pero, adem&aacute;s, nos est&aacute; ofreciendo la posibilidad de adaptar nuestro estilo de vida y prevenir su aparici&oacute;n&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Llevar una vida sin demasiado estrés, con una alimentación saludable y sin excesos calóricos, tener una vida activa en la que realicemos ejercicio físico al menos 150 minutos por semana y que socialicemos, tiene efectos positivos en nuestro envejecimiento</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Clea Bárcena</span>
                                        <span>—</span> investigadora posdoctoral Ramón y Cajal
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los estudios corroboran que modificar el estilo de vida puede influir positivamente en los diversos marcadores del envejecimiento, y &ldquo;mover la aguja&rdquo; en cada uno de ellos para estar m&aacute;s sanos. &iquest;C&oacute;mo cambiar lo que hacemos en nuestra vida cotidiana para mejorar estos marcadores? Estos son algunos de los recientes hallazgos:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Ejercicio f&iacute;sico: seg&uacute;n <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23746838/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">un reciente estudio</a>, el ejercicio f&iacute;sico mejora de una forma u otra los nueve marcadores originales del envejecimiento, adem&aacute;s de reducir la inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica. Seg&uacute;n los autores, el ejercicio es gratis y no necesita f&aacute;rmacos, y aunque no frena el proceso de envejecimiento de por s&iacute;, mitiga sus efectos y mejora la funci&oacute;n de la mayor&iacute;a de los mecanismos implicados.</li>
                                    <li>Gesti&oacute;n del estr&eacute;s: el <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37586578/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">estr&eacute;s psicol&oacute;gico</a> cr&oacute;nico es capaz por s&iacute; solo de desencadenar signos distintivos del envejecimiento, como la senescencia celular, la inflamaci&oacute;n, el acortamiento de los tel&oacute;meros, la producci&oacute;n de especies reactivas del ox&iacute;geno (oxidaci&oacute;n), da&ntilde;o del ADN y los cambios epigen&eacute;ticos.&nbsp;</li>
                                    <li>Dieta: los estudios indican que <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1568163723000673" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">cambiando la dieta y restringiendo las calor&iacute;as</a>, especialmente mediante el ayuno intermitente, se influye positivamente en todos los marcadores del envejecimiento, en especial la autofagia. Otras estrategias como la dieta mediterr&aacute;nea y la dieta cetog&eacute;nica tienen efectos similares a la restricci&oacute;n cal&oacute;rica y tambi&eacute;n tienen efectos protectores.</li>
                                    <li>Sue&ntilde;o: el <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36583849/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">insomnio cr&oacute;nico est&aacute; relacionado</a> &iacute;ntimamente con los marcadores del envejecimiento, en concreto con los da&ntilde;os en el ADN, el desgaste de los tel&oacute;meros y los cambios epigen&eacute;ticos. Todos estos factores se agravan con la p&eacute;rdida de sue&ntilde;o de calidad y contribuyen a la obesidad y la p&eacute;rdida de masa muscular y la fragilidad a medida que envejecemos.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &ldquo;Las claves del envejecimiento son relativamente novedosas y aunque s&iacute; tenemos ya m&uacute;ltiples estudios de resultados satisfactorios hechos en modelos animales, a&uacute;n se est&aacute;n llevando a cabo las validaciones pertinentes en seres humanos&rdquo;, explica la doctora B&aacute;rcena. &ldquo;Lo que s&iacute; sabemos hoy es que llevar una vida sin demasiado estr&eacute;s, con una alimentaci&oacute;n saludable y sin excesos cal&oacute;ricos, tener una vida activa en la que realicemos ejercicio f&iacute;sico al menos 150 minutos por semana y, no menos importante, que socialicemos con otros seres humanos, tiene efectos positivos en nuestro envejecimiento&rdquo;, concluye.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/gp/product/8441542066/ref=as_li_tl?ie=UTF8&amp;tag=revistaquo-21&amp;camp=3638&amp;creative=24630&amp;linkCode=as2&amp;creativeASIN=8441542066&amp;linkId=1b00141385b4b42b5d008e6b60ad7c5c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em> publicado por Oberon.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/marcadores-envejecimiento-mejorarlos_1_13419985.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Jul 2026 09:02:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Bienestar,Envejecimiento,Longevidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mejor comer sardinas: las dudas sobre la efectividad de los suplementos de omega-3]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/mejor-comer-sardinas-dudas-efectividad-suplementos-omega-3_1_13403958.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3309942e-c799-4382-95c9-116fed5f4972_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mejor comer sardinas: las dudas sobre la efectividad de las cápsulas de omega-3"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A pesar de ser un suplemento que mueve miles de millones en el mundo, los ensayos clínicos más grandes realizados sobre estas cápsulas han dado resultados menos espectaculares de lo prometido</p><p class="subtitle">Creatina: los mitos sobre el suplemento de moda que se resisten a desaparecer</p></div><p class="article-text">
        Las c&aacute;psulas de aceite de pescado son uno de los suplementos m&aacute;s vendidos del mundo. Detr&aacute;s est&aacute; una de las conclusiones de salud m&aacute;s importantes y publicitadas de los &uacute;ltimos a&ntilde;os, que los &aacute;cidos grasos omega-3 son esenciales para el coraz&oacute;n, el cerebro y la inflamaci&oacute;n, que el organismo no puede fabricarlos solo, y que la dieta moderna no aporta suficiente cantidad. La c&aacute;psula de aceite de pescado promete cubrir esta deficiencia y darnos todos los beneficios de estos &aacute;cidos grasos, pero los ensayos cl&iacute;nicos m&aacute;s recientes tienen algo que decir.
    </p><h2 class="article-text">Espa&ntilde;a suspende en omega-3</h2><p class="article-text">
        El d&eacute;ficit de omega-3 es real y extendido, incluso en pa&iacute;ses que consumen mucho pescado como Espa&ntilde;a. Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36771269/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">an&aacute;lisis del estudio ANIBES</a> encontr&oacute; que el 83% de los adultos no alcanza la ingesta recomendada de los omega-3 EPA y DHA, y el 87% no llega al objetivo de ALA, el tercer omega-3. La ingesta mediana de EPA era de solo 0,03 g/d&iacute;a y de DHA de 0,06 g/d&iacute;a, muy por debajo del objetivo de 0,25-0,5 g/d&iacute;a de EPA+DHA que aconsejan las principales organizaciones cient&iacute;ficas.
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0163782724000195" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mapa mundial de omega-3 de 2024</a>, que midi&oacute; niveles de EPA+DHA en sangre en 342.864 personas de 48 pa&iacute;ses, sit&uacute;a a Espa&ntilde;a en la categor&iacute;a intermedia (nivel bajo a moderado). Esto representa una mejora respecto a mediciones anteriores, pero est&aacute; a&uacute;n lejos del nivel &oacute;ptimo que muestran Jap&oacute;n, Corea del Sur, Islandia y Noruega. Los pa&iacute;ses con niveles &oacute;ptimos de omega-3 en sangre son precisamente los que m&aacute;s pescado azul consumen, y esto no es causalidad.
    </p><h2 class="article-text">Los omega-3 y la diferencia entre EPA, DHA y ALA</h2><p class="article-text">
        Los &aacute;cidos grasos omega-3 son grasas poliinsaturadas que el organismo humano no puede sintetizar de forma suficiente y deben obtenerse de la dieta. Existen tres tipos relevantes: el ALA (&aacute;cido alfa-linol&eacute;nico), presente en vegetales como nueces y semillas de lino, y el EPA y el DHA, presentes principalmente en pescado azul, marisco y microalgas marinas.
    </p><p class="article-text">
        La distinci&oacute;n importa porque el ALA no equivale al EPA y al DHA. Aleix Sala-Vila, investigador del Instituto de Investigaci&oacute;n del Hospital del Mar (Barcelona) y del &aacute;rea de Fisiopatolog&iacute;a de la Obesidad y Nutrici&oacute;n del CIBER (CIBEROBN), lo aclara: &ldquo;Las nueces aportan omega-3, pero no son los mismos omega-3 que encontramos en el pescado, por lo que se recomienda comer ambos alimentos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Nuestro organismo puede convertir ALA en EPA y DHA, pero esa conversi&oacute;n es muy ineficiente (inferior al 5% en condiciones normales). Lo que importa para la salud es la ingesta directa de EPA y DHA, y esos son precisamente los omega-3 que se venden en c&aacute;psulas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchos de los beneficios de los omega-3 dependen de que estos ácidos grasos se incorporen a las membranas de las células de nuestro organismo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name"> Aleix Sala-Vila</span>
                                        <span>—</span> investigador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los &aacute;cidos grasos EPA y DHA <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5639365/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se incorporan a las membranas de todas las c&eacute;lulas</a>, regulan la inflamaci&oacute;n, participan en el desarrollo neurol&oacute;gico y modulan la presi&oacute;n arterial. &ldquo;Los beneficios de los &aacute;cidos grasos omega-3 cuentan con un amplio respaldo cient&iacute;fico&rdquo;, afirma Rodrigo Luis di Gregorio Sieira, dietista-nutricionista en Personal Diet. &ldquo;Se ha demostrado que ayudan a reducir el riesgo cardiovascular, disminuyen los triglic&eacute;ridos y ejercen efectos antiinflamatorios. Adem&aacute;s, algunos estudios han observado un ligero aumento del colesterol HDL&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, diferentes estudios <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3262608/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han demostrado que el EPA y el DHA</a> son necesarios para el correcto desarrollo fetal, controlar la inflamaci&oacute;n y reducir el riesgo de infartos. Adem&aacute;s, hay resultados prometedores para el control del peso y la funci&oacute;n cognitiva en personas con enfermedad de Alzheimer en fase inicial.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchos de los beneficios de los omega-3 dependen de que estos &aacute;cidos grasos se incorporen a las membranas de las c&eacute;lulas de nuestro organismo. La evidencia cient&iacute;fica muestra que el factor que m&aacute;s influye en esa incorporaci&oacute;n es la cantidad de omega-3 que consumimos de forma habitual&rdquo;, aclara Sala-Vila. &ldquo;Aunque intervienen otros factores, la ingesta es, con diferencia, el m&aacute;s importante. Por esta raz&oacute;n, en aquellas personas que no consumen pescado ni toman suplementos de omega-3, el cuerpo dispone de menos omega-3 y por tanto es probable que no obtengan en la misma medida algunos de los beneficios asociados a unos niveles adecuados de omega-3&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Lo que dicen los nuevos ensayos cl&iacute;nicos sobre las c&aacute;psulas</h2><p class="article-text">
        La suplementaci&oacute;n con omega-3 con aceite de pescado hace unos a&ntilde;os se consideraba casi una panacea, pero los estudios m&aacute;s recientes rebajan las expectativas de estos suplementos.
    </p><p class="article-text">
        Los tres grandes ensayos controlados publicados en 2018-2019 marcan el punto de inflexi&oacute;n. El estudio <a href="https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa1811403" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">VITAL</a>, con m&aacute;s de 25.000 participantes a lo largo de cinco a&ntilde;os, no encontr&oacute; reducci&oacute;n significativa de eventos cardiovasculares mayores con 1 g/d&iacute;a de aceite de pescado. Otro estudio denominado <a href="https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa1804989" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ASCEND</a>, con m&aacute;s de 15.000 personas con diabetes, tampoco mostr&oacute; reducci&oacute;n de eventos cardiovasculares. Tampoco lo encontr&oacute; el <a href="https://jamanetwork.com/journals/jama/fullarticle/2773120" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio STRENGTH</a>, que compar&oacute; el omega-3 con el aceite de ma&iacute;z como placebo. 
    </p><p class="article-text">
        Pero como en todo, la dosis es importante. Un extenso <a href="https://www.ahajournals.org/doi/10.1161/JAHA.119.013543" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis de 13 ensayos</a> publicado en 2019 encontr&oacute; efectos positivos en infarto de miocardio y muerte cardiovascular, pero dependientes de la dosis. Algo que se confirm&oacute; con el <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32212849/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ensayo REDUCE-IT</a>, que us&oacute; 4 g/d&iacute;a de EPA puro y mostr&oacute; reducci&oacute;n del 25% en eventos, usando un aceite mineral neutro como placebo.
    </p><p class="article-text">
        Las <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11697285/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">explicaciones de las discrepancias</a> son variadas: la dosis, el placebo, la duraci&oacute;n del experimento, y seguramente hacen falta m&aacute;s estudios para dilucidarlas. Pero, por otro lado, hay conclusiones de otros estudios de poblaci&oacute;n que son inequ&iacute;vocas: las personas que comen pescado azul, la principal fuente de omega-3, con regularidad tienen <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34505026/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">menor riesgo cardiovascular</a> de forma consistente. 
    </p><h2 class="article-text">Peces m&aacute;s que c&aacute;psulas</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Por lo general, se prefiere el consumo habitual de alimentos ricos en nutrientes frente a los suplementos, ya que los alimentos aportan una combinaci&oacute;n de nutrientes que act&uacute;an de forma conjunta, cosa que no ocurre con los suplementos&rdquo;, dice Sala-Vila. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Por lo general, se prefiere el consumo habitual de alimentos ricos en nutrientes frente a los suplementos, ya que los alimentos aportan una combinación de nutrientes que actúan de forma conjunta, cosa que no ocurre con los suplementos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Aleix Sala-Vila</span>
                                        <span>—</span> investigador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La hip&oacute;tesis m&aacute;s plausible es que el pescado aporta una matriz compleja de nutrientes (prote&iacute;nas, selenio, vitamina D, yodo, fosfol&iacute;pidos) que act&uacute;an en sinergia con los omega-3 de una forma que la c&aacute;psula aislada no puede replicar. Di Gregorio Sieira comparte la misma opini&oacute;n: &ldquo;Si tuviera que elegir entre tomar un suplemento o aumentar el consumo de pescado azul, siempre recomendar&iacute;a priorizar el alimento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las mejores fuentes de EPA y DHA son el pescado azul (sardina, caballa, arenque, salm&oacute;n, anchoa y at&uacute;n) y el marisco. En el caso del marisco, Di Gregorio Sieira advierte de un riesgo bien conocido para las personas con gota o hiperuricemia: &ldquo;Puede formar parte de una alimentaci&oacute;n saludable, pero algunas variedades contienen cantidades elevadas de colesterol y purinas, pudiendo as&iacute; aumentar la cantidad de &aacute;cido &uacute;rico en sangre&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Cu&aacute;ndo tiene sentido el suplemento</h2><p class="article-text">
        La dosis de omega-3, entendida como la suma de las cantidades de EPA y DHA, <a href="https://www.efsa.europa.eu/en/press/news/120727" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recomendada por la EFSA</a>, la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria, es a partir de 250 mg/d&iacute;a. Esta cantidad se considera de mantenimiento de la salud, y seg&uacute;n Sala-Vila, es f&aacute;cil de alcanzar con &ldquo;aproximadamente dos raciones de pescado azul a la semana&rdquo;. Sin embargo, la EFSA indica que si se toma con objetivos terap&eacute;uticos, la dosis pasa a ser de 2 a 4 gramos diarios, algo que est&aacute; m&aacute;s cercano a una o dos latas de sardinas al d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Los expertos consultados coinciden en que el suplemento de omega-3 tiene su lugar como segunda opci&oacute;n. &ldquo;Se recomienda consumir suplementos cuando no existe consumo de pescado, ya sea por motivos de salud (alergias), ambientales (sostenibilidad, miedo a la presencia de t&oacute;xicos), motivos &eacute;ticos (bienestar animal) o simplemente preferencias personales&rdquo;, indica Sala-Vila. Di Gregorio Sieira coincide: &ldquo;Cuando el consumo de pescado es insuficiente, la suplementaci&oacute;n puede ser una buena alternativa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para quienes no consumen productos de origen animal, Sala-Vila se&ntilde;ala que &ldquo;los suplementos a base de aceite de algas son una alternativa adecuada&rdquo;: aportan EPA y DHA directos, en lugar de ALA, y tienen perfiles de absorci&oacute;n similares a los del pescado, ya que las microalgas son la fuente original de la que el pescado los obtiene.
    </p><p class="article-text">
        Si comes sardinas, caballa o salm&oacute;n dos veces por semana, probablemente no necesitas ning&uacute;n suplemento. Si no lo haces, o no puedes, un suplemento de EPA+DHA es mejor que nada, pero no se puede esperar que la c&aacute;psula haga exactamente lo que hace el pescado.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/mejor-comer-sardinas-dudas-efectividad-suplementos-omega-3_1_13403958.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Jul 2026 19:41:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mejor comer sardinas: las dudas sobre la efectividad de los suplementos de omega-3]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación saludable,Pescado azul,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cronotipo y deporte: si eres un búho, no hagas ejercicio por la mañana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/cronotipo-deporte-si-buho-no-hagas-ejercicio-manana_1_13385408.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f910915b-b302-4380-916b-c2152787f082_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cronotipo y deporte: si eres un búho, no hagas ejercicio por la mañana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay personas que a las siete de la mañana son capaces de correr diez kilómetros, pero otras no pueden ni atarse los cordones, y no es pereza, sino el cronotipo</p><p class="subtitle">Noctámbulos o madrugadores: ¿quién es superior según la ciencia?</p></div><p class="article-text">
        Por desgracia, los horarios laborales suelen tener prioridad sobre todo lo dem&aacute;s. Algunas personas solo tienen tiempo para hacer ejercicio por la ma&ntilde;ana temprano, antes de ir al trabajo, y se obligan a salir a correr, pero van arrastrando los pies. Por la tarde, en cambio, est&aacute;n activas y despiertas. Para otras personas es exactamente al rev&eacute;s, y no tienen fuerzas para ir al gimnasio al terminar de trabajar. No es cuesti&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/fuerza-voluntad-no-ejercicio-habitos_1_11312973.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fuerza de voluntad</a>, sino de biolog&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; son los cronotipos</h2><p class="article-text">
        Somos animales diurnos. Nuestro reloj circadiano interno es la parte del cerebro que se sincroniza con el ciclo de luz y oscuridad, de actividad y descanso, marcado por la alternancia de la noche y el d&iacute;a. Pero cada persona puede tener diferencias particulares a la hora de seguir este ritmo.
    </p><p class="article-text">
        Estas diferencias afectan al rendimiento en el ejercicio f&iacute;sico. &ldquo;Hay tres cronotipos. Unos son los matutinos, que son los que rinden mejor por la ma&ntilde;ana. Otros, que son los vespertinos, que ser&iacute;an los que rinden mejor por la tarde. Y hay unos que son intermedios, que no les afecta tanto ese ritmo&rdquo;, explica La doctora Ana de la Torre, m&eacute;dico del deporte de la Cl&iacute;nica CEMTRO. &ldquo;Est&aacute; influenciado a nivel hormonal por el cortisol y la testosterona, que tienen ritmos circadianos, que nos ayudan a dormir por la noche y a estar despiertos durante el d&iacute;a. Tambi&eacute;n depende de la gen&eacute;tica&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los cronotipos reflejan diferencias biol&oacute;gicas en el momento del d&iacute;a en el que nuestro organismo alcanza determinados niveles de alerta, rendimiento f&iacute;sico y funcionamiento metab&oacute;lico&rdquo;, afirma la doctora Mar&iacute;a Jos&eacute; Mart&iacute;nez Madrid, coordinadora del Grupo de Cronobiolog&iacute;a de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Sue&ntilde;o y directora de Kronohealth. &ldquo;Un b&uacute;ho no es simplemente alguien que se acuesta tarde por costumbre, sino una persona cuyo reloj biol&oacute;gico tiende de forma natural hacia horarios m&aacute;s retrasados&rdquo;, aclara. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay tres cronotipos. Unos son los matutinos, que son los que rinden mejor por la mañana. Otros, que son los vespertinos, que serían los que rinden mejor por la tarde. Y hay unos que son intermedios, que no les afecta tanto ese ritmo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ana de la Torre</span>
                                        <span>—</span> médico del deporte
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">C&oacute;mo afecta el cronotipo al rendimiento f&iacute;sico y mental </h2><p class="article-text">
        Ser <a href="https://www.eldiario.es/era/noctambulos-madrugadores-superior-ciencia_1_12691852.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">b&uacute;hos o alondras</a> afecta a todos los aspectos de nuestra vida. &ldquo;Para las personas m&aacute;s matutinas, si sus entrenamientos o su trabajo principal lo hacen por la tarde, el rendimiento puede llegar a disminuir en un 5 o un 6%&rdquo;, advierte la doctora De la Torre. Un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6200828/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ensayo sobre cronotipos y rendimiento</a>, tanto f&iacute;sico como mental, confirm&oacute; que los vespertinos alcanzan su pico de rendimiento aer&oacute;bico hacia las 20:00 h, unas 11 horas despu&eacute;s de despertarse, mientras que los matutinos lo alcanzan hacia las 12.00 h.
    </p><p class="article-text">
        Estas diferencias tambi&eacute;n se manifiestan en los tipos de tarea. &ldquo;En deportes m&aacute;s de equipo, de toma de decisiones, lo ideal ser&iacute;a ajustarlo al cronotipo del deportista&rdquo;, afirma la doctora De la Torre. &ldquo;Los deportes que exijan m&aacute;s concentraci&oacute;n y m&aacute;s habilidad mental, si son matutinos, mejor por la ma&ntilde;ana. En cambio, la fuerza y el trabajo f&iacute;sico lo podr&iacute;an realizar m&aacute;s por la tarde, porque son trabajos m&aacute;s rutinarios, que no necesitan tomar decisiones&rdquo;, a&ntilde;ade. No hay que olvidar que en cualquier actividad f&iacute;sica, y m&aacute;s a&uacute;n en las que requieren coordinaci&oacute;n, el cerebro est&aacute; trabajando.
    </p><p class="article-text">
        El riesgo para los b&uacute;hos que entrenan temprano va m&aacute;s all&aacute; del rendimiento. Mart&iacute;nez Madrid advierte que &ldquo;si esa persona entrena muy temprano, especialmente si ha dormido poco para poder hacerlo, probablemente lo haga en un momento en el que su temperatura corporal, su activaci&oacute;n neuromuscular y su estado de alerta a&uacute;n no han alcanzado sus valores &oacute;ptimos. Esto puede traducirse en una mayor percepci&oacute;n del esfuerzo, menor rendimiento, m&aacute;s fatiga e incluso un mayor riesgo de lesi&oacute;n si el calentamiento no es suficiente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La evidencia en deportistas lo confirma. Un <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s41782-026-00340-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio cruzado con atletas</a> de resistencia <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/vo2-max-importante-mantenerte-joven_1_11576596.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">midi&oacute; su VO2m&aacute;x</a>, funci&oacute;n card&iacute;aca y rendimiento cognitivo en sesiones de ma&ntilde;ana y tarde. Los atletas vespertinos mostraron rendimiento significativamente superior en la sesi&oacute;n de tarde en todos estos valores, y lo mismo con los matutinos en la sesi&oacute;n de ma&ntilde;ana, independientemente de su nivel. Otro <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12405246/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ensayo de 2025</a> confirm&oacute; una excepci&oacute;n: la potencia y la capacidad de <em>sprint</em> son mayores en tarde y noche para la mayor&iacute;a de los perfiles.
    </p><p class="article-text">
        Para quien simplemente quiere hacer ejercicio con regularidad, el cronotipo afecta sobre todo a la adherencia. &ldquo;Un b&uacute;ho no debe forzarse a hacer ejercicio por la ma&ntilde;ana temprano. De hecho, obligar a una persona con un cronotipo claramente vespertino a realizar ejercicio muy temprano puede ser contraproducente&rdquo;, afirma la doctora Mart&iacute;nez Madrid. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El cronotipo tiene una base genética y no puede modificarse de manera radical. Un búho no se convierte en una alondra simplemente por madrugar durante unas semanas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María José Martínez Madrid</span>
                                        <span>—</span> coordinadora del Grupo de Cronobiología de la Sociedad Española de Sueño
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sin embargo, el ejercicio siempre va a ser beneficioso, y hacerlo a deshoras es mejor que no hacerlo. &ldquo;Si por motivos laborales ese es el &uacute;nico momento disponible, el ejercicio sigue siendo mucho m&aacute;s beneficioso que el sedentarismo. Lo importante es intentar dormir las horas necesarias y dar tiempo al organismo para activarse antes del entrenamiento&rdquo;, confirma Mart&iacute;nez Madrid.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Se puede cambiar de cronotipo?</h2><p class="article-text">
        La respuesta a esta pregunta admite matices: &ldquo;El cronotipo tiene una base gen&eacute;tica y no puede modificarse de manera radical. Un b&uacute;ho no se convierte en una alondra simplemente por madrugar durante unas semanas&rdquo;, explica Mart&iacute;nez Madrid. &ldquo;Lo que s&iacute; puede cambiar es la fase de sus ritmos circadianos. Es decir, podemos adelantar ligeramente el reloj biol&oacute;gico mediante determinados sincronizadores, especialmente la luz de la ma&ntilde;ana, horarios regulares y, en menor medida, el ejercicio f&iacute;sico realizado a primera hora&rdquo;, aclara. 
    </p><p class="article-text">
        El ejercicio act&uacute;a como un <em>zeitgeber</em>, es decir, uno de los factores que &ldquo;da la hora&rdquo; y ayuda a sincronizar el sistema circadiano. Su efecto es menor que la exposici&oacute;n a la luz, pero puede contribuir&aacute; adelantar el reloj biol&oacute;gico si se hace con regularidad. &ldquo;Una persona puede acostumbrarse a madrugar y sentirse mejor por la ma&ntilde;ana, pero eso no significa necesariamente que haya cambiado su cronotipo&rdquo;, puntualiza Mart&iacute;nez Madrid.
    </p><p class="article-text">
        La doctora de la Torre describe estas adaptaciones desde su pr&aacute;ctica cl&iacute;nica con deportistas profesionales: &ldquo;Si van a tener que jugar un partido por la ma&ntilde;ana y los entrenamientos van a ser de ma&ntilde;ana, lo ideal es que semanas previas se vayan adaptando a ese horario. Si ahora con el calor que hace hay que entrenar a las nueve de la ma&ntilde;ana, lo ideal ser&iacute;a que la semana anterior se levanten a esa hora, aunque no hagan ejercicio, para que el cuerpo se vaya activando y adaptando a esa situaci&oacute;n. No terminan de adaptarse nunca, pero s&iacute; que eso les ayuda a controlar mejor&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para las personas más matutinas, si sus entrenamientos o su trabajo principal lo hacen por la tarde, el rendimiento puede llegar a disminuir en un 5 o un 6%</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ana de la Torre</span>
                                        <span>—</span> médico del deporte
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La m&eacute;dico deportiva coincide en los h&aacute;bitos que facilitan esta adaptaci&oacute;n: &ldquo;Tener un horario regular, lo que hace que duermas y descanses durante la noche para que durante la ma&ntilde;ana est&eacute;s mejor&rdquo;. A esto suma las pr&aacute;cticas comunes de higiene del sue&ntilde;o. &ldquo;No utilizar pantallas antes de acostarte, bajar las persianas, y por la ma&ntilde;ana levantar las persianas, activarte, no estar todo el d&iacute;a con luz artificial, todas esas cosas tambi&eacute;n te ayudan a estar m&aacute;s activo&rdquo;, a&ntilde;ade la especialista.
    </p><p class="article-text">
        Seamos deportistas de &eacute;lite o &ldquo;guerreros de fin de semana&rdquo;, nos puede ayudar identificar nuestro cronotipo y, en la medida en que el horario permita, organizar el ejercicio cuando el cuerpo ya est&eacute; listo para ello. No para batir marcas, sino para que la experiencia sea lo suficientemente buena como para querer repetirla.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>

    </figure><p class="article-text">
        Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la <a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista Quo</a> y autor del libro<em> </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/cronotipo-deporte-si-buho-no-hagas-ejercicio-manana_1_13385408.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Jul 2026 21:01:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cronotipo y deporte: si eres un búho, no hagas ejercicio por la mañana]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f910915b-b302-4380-916b-c2152787f082_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ejercicio físico,Sueño,Biología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Creatina: los mitos sobre el suplemento de moda que se resisten a desaparecer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/creatina-mitos-suplemento-moda-resisten-desaparecer_1_13397129.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d4f65874-2d50-4add-8022-4682c7220fa5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Creatina, el suplemento de moda, y los mitos que se resisten a desaparecer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La creatina monohidrato es el suplemento deportivo con mayor respaldo científico de la historia, pero quedan muchas ideas equivocadas de épocas pasadas</p><p class="subtitle">La creatina más allá de los músculos: cómo puede combatir el envejecimiento</p></div><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os noventa, cuando se supo que varios atletas de las Olimpiadas de Barcelona de <a href="https://revistacientificasanum.com/wp-content/uploads/vol6n2/Vol6n2-Articulos-PDF/sanum_v6_n2_a7.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">1992 la hab&iacute;an usado</a>, la creatina pas&oacute; de los laboratorios al gran p&uacute;blico. Hoy es el suplemento ergog&eacute;nico (capaz de aumentar el rendimiento f&iacute;sico) m&aacute;s estudiado de la historia, con m&aacute;s de mil ensayos cl&iacute;nicos publicados. Lo que una vez fueron unos polvos para culturistas, hoy tienen aplicaciones en la salud que van mucho m&aacute;s all&aacute;.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; es la creatina y c&oacute;mo funciona</h2><p class="article-text">
        La creatina es un compuesto que el organismo sintetiza de forma natural en el h&iacute;gado, los ri&ntilde;ones y el p&aacute;ncreas a partir de los amino&aacute;cidos arginina, glicina y metionina, a un ritmo de aproximadamente un gramo al d&iacute;a. Se almacena principalmente en el m&uacute;sculo esquel&eacute;tico (el 95%) y en menor medida en el cerebro, el h&iacute;gado y los ri&ntilde;ones. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que m&aacute;s estudiado est&aacute; es que la creatina aumenta las reservas de fosfocreatina en m&uacute;sculo, con lo cual aumenta la potencia en los primeros segundos de una contracci&oacute;n muscular. Ese es el estudio m&aacute;s demostrado y con m&aacute;s evidencia cient&iacute;fica&rdquo;. As&iacute; lo explica el nutricionista Rodrigo Luis di Gregorio Sieira, de Personal Diet. Lo que se ha podido comprobar en los &uacute;ltimos a&ntilde;os es que la creatina sirve como una especie de &ldquo;bater&iacute;a externa&rdquo; para las mitocondrias, el sistema de producci&oacute;n de energ&iacute;a de las c&eacute;lulas, y no <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8838971/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">solo las c&eacute;lulas musculares</a>.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el ATP (la mol&eacute;cula que las c&eacute;lulas utilizan como energ&iacute;a) se agota durante el ejercicio intenso, la fosfocreatina dona su grupo fosfato para <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12665265/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">regenerar el ATP casi instant&aacute;neamente</a>. Ese mecanismo permite sostener el esfuerzo m&aacute;ximo durante m&aacute;s tiempo antes de que el rendimiento caiga. 
    </p><p class="article-text">
        Ser capaces de mantener la contracci&oacute;n muscular durante m&aacute;s tiempo &ldquo;hace que el m&uacute;sculo se desarrolle m&aacute;s, o sea, que tengamos m&aacute;s cantidad de m&uacute;sculo&rdquo;, dice la doctora Ana de la Torre, m&eacute;dico del deporte de la Cl&iacute;nica CEMTRO. &ldquo;Para cualquier persona, tener m&aacute;s masa muscular va a ayudar a que su cuerpo funcione mejor, tenga m&aacute;s fuerza y sea capaz de aguantar esfuerzos repetidos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para cualquier persona, tener más masa muscular va a ayudar a que su cuerpo funcione mejor, tenga más fuerza y sea capaz de aguantar esfuerzos repetidos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ana de la Torre</span>
                                        <span>—</span> médico del deporte
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La creatina no es un suplemento &ldquo;qu&iacute;mico&rdquo;, sino que est&aacute; presente en nuestra dieta de forma natural, y los alimentos con mayor contenido de creatina son la carne roja y el pescado. Las personas con dietas vegetarianas y veganas tienen dep&oacute;sitos musculares de creatina entre un 20% y un 30% menores, lo que hace que <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/creatina-suplemento-culturistas-necesitan-veganos_1_2790083.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">respondan especialmente bien a la suplementaci&oacute;n</a> tanto en rendimiento f&iacute;sico como en su funci&oacute;n cognitiva.
    </p><h2 class="article-text">Los usos de la creatina m&aacute;s all&aacute; del deporte</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Se pensaba que era para los culturistas, pero es algo que puede ser beneficioso para la salud en general, no solamente para hacer deporte&rdquo;, comenta la doctora De la Torre. En efecto, el espectro de poblaci&oacute;n que puede beneficiarse de la creatina se ha ampliado considerablemente en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Los estudios en los &uacute;ltimos a&ntilde;os parecen encontrar que la creatina no es solo para los m&uacute;sculos. Una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39070254/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reciente revisi&oacute;n de estudios</a> sugiere que la suplementaci&oacute;n con monohidrato de creatina puede tener beneficios para la funci&oacute;n cognitiva en adultos, especialmente para la memoria, la atenci&oacute;n y la velocidad de procesamiento de la informaci&oacute;n. Aun as&iacute;, los autores del estudio indican que es necesario investigar m&aacute;s estos beneficios neurol&oacute;gicos: &ldquo;Todav&iacute;a falta evidencia para poder afirmarlos con seguridad&rdquo;, admite Di Gregorio Sieira.
    </p><p class="article-text">
        Lo que la investigaci&oacute;n m&aacute;s reciente s&iacute; respalda es el papel de la creatina en el envejecimiento saludable. Una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11723027/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n narrativa de 2025</a> en la que se analiz&oacute; a poblaciones no deportistas comprob&oacute; que la creatina puede prevenir enfermedades del envejecimiento que, en realidad, tienen que mucho ver con los m&uacute;sculos: la sarcopenia o p&eacute;rdida de masa muscular con la edad, enfermedades como el Parkinson y el Huntington, las enfermedades cardiovasculares y el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/cansados-solucionarlo_1_12002579.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&iacute;ndrome de fatiga cr&oacute;nica</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Otra <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39509039/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n de 2024</a> da con la f&oacute;rmula concreta: la combinaci&oacute;n de creatina monohidrato de creatina y entrenamiento de fuerza aporta beneficios demostrados sobre la masa muscular y fuerza en personas mayores, lo que a su vez influye en la salud &oacute;sea y la funci&oacute;n cognitiva.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No hay un momento del día en el que sea mejor tomarla, aunque algunos estudios sugieren una ligera ventaja de tomarla después del entrenamiento</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Los mitos de la creatina que la ciencia ha desmentido</h2><p class="article-text">
        El entusiasmo por la creatina en los a&ntilde;os 90 y 2000 dej&oacute; una resaca de desinformaci&oacute;n que circulaba por los gimnasios, y que despu&eacute;s sigue circulando por redes sociales. Una publicaci&oacute;n <a href="https://link.springer.com/article/10.1186/s12970-021-00412-w" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de expertos de 2021</a> resume los malentendidos m&aacute;s frecuentes sobre la creatina:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La creatina da&ntilde;a los ri&ntilde;ones:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Es el mito m&aacute;s persistente y el m&aacute;s desmentido. La confusi&oacute;n tiene origen en la bioqu&iacute;mica: la creatina muscular se degrada a creatinina, que se excreta por orina. Las personas que tienen da&ntilde;o renal presentan niveles altos de creatinina s&eacute;rica, y por eso tener los niveles elevados puede ser alarmante para alguien que toma creatina como suplemento, pero no quiere decir que haya da&ntilde;o renal.
    </p><p class="article-text">
        En personas sanas la suplementaci&oacute;n a largo plazo no produce da&ntilde;os en los ri&ntilde;ones. La doctora De la Torre aporta un matiz importante: &ldquo;Si no estamos bien hidratados, podr&iacute;a ser un problema&rdquo;. La precauci&oacute;n no es tanto evitar la creatina, sino mantener una hidrataci&oacute;n adecuada durante su uso, especialmente en verano.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La creatina produce retenci&oacute;n de l&iacute;quidos:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La creatina arrastra agua hacia el interior de las c&eacute;lulas musculares (algo llamado retenci&oacute;n intracelular), lo que hace que los m&uacute;sculos parezcan m&aacute;s &ldquo;llenos&rdquo;, y produciendo un aumento de entre 0,5 a 1,5 kg en las primeras semanas. A largo plazo, m&uacute;ltiples estudios no han encontrado aumentos sostenidos del agua corporal total.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Hay que hacer una fase de carga:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Tomar una dosis m&aacute;s alta de creatina en los primeros d&iacute;as no es necesario para que sea efectiva. &ldquo;La carga de creatina se puede hacer en los primeros d&iacute;as o se puede tomar sin hacer esta carga&rdquo;, explica Di Gregorio Sieira. &ldquo;El beneficio es el mismo en las dos opciones. La gran diferencia es que en la fase de carga la reserva de creatina en m&uacute;sculo se llena m&aacute;s r&aacute;pido&rdquo;, aclara.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Hay formulaciones de creatina mejores que otras:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En el mercado se pueden encontrar creatina etil &eacute;ster, creatina tamponada, creatina nitrato y docenas de variantes que se venden con promesas de una mejor absorci&oacute;n. Sin embargo, no parecen aportar ventajas adicionales. &ldquo;Hay mucha controversia, pero la m&aacute;s estudiada y la mejor opci&oacute;n siempre es la creatina monohidrato&rdquo;, dice Di Gregorio Sieira, coincidiendo con las conclusiones de la revisi&oacute;n de estudios. Adem&aacute;s, es la forma m&aacute;s barata.
    </p><p class="article-text">
        La dosificaci&oacute;n de la creatina se basa en la composici&oacute;n corporal. Como explica Di Gregorio Sirera: &ldquo;Las dosis de creatina est&aacute;n reguladas por los kilos de masa muscular. Entre 3 y 5 gramos es lo que se recomienda tomar al d&iacute;a&rdquo;. Para la mayor&iacute;a de los adultos esto equivale a una cucharadita rasa al d&iacute;a de creatina monohidrato en polvo, que puede mezclarse con agua, zumo o cualquier bebida sin que se degrade. 
    </p><p class="article-text">
        Los estudios que relacionan la suplementaci&oacute;n con creatina con la protecci&oacute;n neurol&oacute;gica han <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12395611/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">empleado una dosis m&aacute;s alta</a>, de 10 gramos al d&iacute;a, sin registrar efecto adverso alguno. Tampoco hay un momento del d&iacute;a en el que sea mejor tomarla, aunque algunos estudios sugieren una ligera ventaja de tomarla despu&eacute;s del entrenamiento. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/creatina-mitos-suplemento-moda-resisten-desaparecer_1_13397129.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jul 2026 20:24:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Creatina: los mitos sobre el suplemento de moda que se resisten a desaparecer]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Suplementos dietéticos,Ejercicio físico,Envejecimiento]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué debes tener cuidado si estás intentando dejar de fumar este verano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/debes-cuidado-si-intentando-fumar-verano_1_13386622.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f58ef96b-93d7-4eea-a3ff-a957d7589a73_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1144y586.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué debes tener cuidado si estás intentando dejar de fumar este verano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las vacaciones de verano crean la ilusión de un cambio de rutina que puede ayudar a algunos fumadores a dejarlo, pero también concentran todos los factores que favorecen la recaída</p><p class="subtitle">Cuánto tiempo tarda tu cuerpo en recuperarse cuando dejas de fumar, órgano a órgano</p></div><p class="article-text">
        El comienzo del nuevo a&ntilde;o es &eacute;poca de prop&oacute;sitos y, en efecto, enero concentra la mayor&iacute;a de estos para abandonar el tabaco en Espa&ntilde;a, <a href="https://blog.contraelcancer.es/dejar-de-fumar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n la AECC</a>. El verano parece ocupar un lugar m&aacute;s ambivalente: hay quienes piensan que el cambio de rutina y el aire libre son el momento ideal para dejar el tabaco, pero tambi&eacute;n quienes llevan meses sin fumar y recaen entre las terrazas y las noches de verano. Ambas cosas ocurren, y las dos tienen explicaci&oacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">El tabaquismo en Espa&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la <a href="https://www.ine.es/dyngs/Prensa/ESdE2023.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Encuesta de Salud de Espa&ntilde;a 2023</a>, el 16,6% de la poblaci&oacute;n de 15 y m&aacute;s a&ntilde;os fuma a diario: un 20,2% de los hombres y un 13,3% de las mujeres, con un notable descenso en las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas. Aun as&iacute;, m&aacute;s de siete millones de personas en Espa&ntilde;a fuman de forma habitual, y la prevalencia sigue siendo una de las m&aacute;s altas de la Uni&oacute;n Europea. Los datos indican que el tabaco es la primera causa de muerte evitable en Espa&ntilde;a, con cerca de <a href="https://www.semfyc.es/actualidad/mas-de-50000-personas-mueren-al-ano-en-espana-por-el-tabaquismo-" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">50.000 muertes anuales</a>.
    </p><p class="article-text">
        Dejar de fumar no es f&aacute;cil, y las tasas de &eacute;xito al intentar dejar el tabaco (sin ayuda) son bajas en todo el mundo. Los datos del <a href="https://www.cdc.gov/mmwr/volumes/73/wr/mm7329a1.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">CDC de EEUU de 2022</a> muestran que menos del 10% de los fumadores que lo intentan tienen &eacute;xito en el primer a&ntilde;o, y solo el 38,3% us&oacute; alg&uacute;n tipo de apoyo (terapia o medicaci&oacute;n) en su &uacute;ltimo intento. La tasa de reca&iacute;da es igualmente elevada. Seg&uacute;n un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10720231/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio longitudinal publicado en 2024</a> en el Reino Unido, la tasa de reca&iacute;da fue del 83% en seguimiento a 12 meses, es decir, ocho de cada diez personas que dejaban de fumar volv&iacute;an antes de un a&ntilde;o.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; el tabaco es tan adictivo</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Soy adicta a la nicotina, no consumo, pero soy adicta a la nicotina&rdquo;, dice Olvido del Cerro, psic&oacute;loga sanitaria especializada en tabaquismo y exfumadora. Porque dejar de fumar no equivale a dejar de ser adicto: &ldquo;La nicotina entra en el cerebro, en los receptores nicot&iacute;nicos, a los siete segundos, y es algo muy potente. Los fumadores empezamos en la adolescencia, con lo cual nos ha ido acompa&ntilde;ando en todos los momentos dif&iacute;ciles. La sensaci&oacute;n de placer que da la nicotina permanece durante toda la vida. <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/fumar-adictivo-mejor-forma-dejarlo_1_13070085.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En cualquier momento puedes volver</a>&rdquo;, a&ntilde;ade la especialista.
    </p><p class="article-text">
        Ciertamente, la nicotina modifica el cerebro. Se une a <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32341069/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los receptores de la acetilcolina</a>, uno de los neurotransmisores m&aacute;s importantes, responsable entre otras muchas cosas del control de los m&uacute;sculos, mantener la atenci&oacute;n y facilitar el aprendizaje y la formaci&oacute;n de los recuerdos. La nicotina hace que el cerebro cree nuevos receptores para responder a la avalancha de estimulaci&oacute;n, y cuando no hay nicotina, el impulso para satisfacer esos receptores es muy potente.
    </p><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s hay asociaciones psicol&oacute;gicas que tambi&eacute;n reconfiguran el comportamiento. Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33773201/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio espa&ntilde;ol de 2021</a> identific&oacute; las principales causas de reca&iacute;da en el a&ntilde;o siguiente al abandono. Adem&aacute;s de la dependencia residual a la nicotina, los investigadores se&ntilde;alan al afecto positivo o negativo (situaciones placenteras y situaciones de estr&eacute;s mediadas por el tabaco) como los factores m&aacute;s frecuentes. Esto quiere decir que cualquier emoci&oacute;n intensa, agradable o desagradable, puede actuar como disparador para fumar. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cualquier emoción intensa, agradable o desagradable, puede actuar como disparador para fumar</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">El papel del entorno y la trampa del verano para los exfumadores</h2><p class="article-text">
        La teor&iacute;a de que un cambio de entorno ayuda a dejar de fumar tiene cierta l&oacute;gica: si se elimina el contexto, se eliminan los est&iacute;mulos condicionados. El problema es que no funciona de forma duradera. &ldquo;Es el error que cometen muchas personas&rdquo;, explica Del Cerro. &ldquo;De hecho, tengo pacientes que dicen, &lsquo;si yo estuviera en una isla donde no se pudiera fumar, no tendr&iacute;a problema&rsquo;, pero es que luego vuelves y vas a tener esos est&iacute;mulos que te van a incitar al consumo. Dejar de fumar es f&aacute;cil, lo dif&iacute;cil es mantenerse porque el tabaco se asocia con todo&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        El doctor Ra&uacute;l de Sim&oacute;n Guti&eacute;rrez, coordinador del Grupo de Trabajo de Tabaquismo de SEMERGEN, es testigo de esta problem&aacute;tica en su consulta: &ldquo;Las vacaciones de verano pueden influir en los h&aacute;bitos y las rutinas, lo que supone ventajas y riesgos. Para algunas personas, disponer de m&aacute;s tiempo, menos estr&eacute;s laboral y un cambio de ambiente facilita el abandono del tabaco. Para otras, en cambio, las reuniones sociales, el consumo de alcohol, los viajes o la relajaci&oacute;n de las rutinas aumentan el riesgo de reca&iacute;da&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para quien ya ha dejado de fumar, el verano concentra los factores de riesgo que m&aacute;s favorecen la reca&iacute;da: el alcohol reduce el autocontrol, las terrazas est&aacute;n llenas de fumadores y olor de tabaco, y tambi&eacute;n est&aacute; el estr&eacute;s de las vacaciones, que siempre es peor que la fantas&iacute;a del descanso.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En verano es dif&iacute;cil dejar de fumar, es una &eacute;poca donde cambia la cotidianeidad, est&aacute;n los ni&ntilde;os, la familia, y eso es algo muy estresante&rdquo;, sentencia Del Cerro. &ldquo;Tambi&eacute;n es muy f&aacute;cil recaer. Los adictos a la nicotina tienen ciclos. Est&aacute;n sin fumar un a&ntilde;o, dos, cinco o diez a&ntilde;os, y luego en un par&eacute;ntesis, por circunstancias, duelos, o problemas de todo tipo, recaen&rdquo;, advierte a psic&oacute;loga.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En verano es difícil dejar de fumar, es una época donde cambia la cotidianeidad, están los niños, la familia, y eso es algo muy estresante. También es muy fácil recaer. Los adictos a la nicotina tienen ciclos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Olvido del Cerro</span>
                                        <span>—</span> sicóloga sanitaria
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Qu&eacute; funciona para dejar de fumar</h2><p class="article-text">
        Dejar de fumar es un desaf&iacute;o que requiere una estrategia combinada. &ldquo;El tratamiento m&aacute;s eficaz combina el asesoramiento psicol&oacute;gico y conductual para cambiar comportamientos, con la medicaci&oacute;n cuando est&eacute; indicada&rdquo;, explica el doctor De Sim&oacute;n. &ldquo;Se reconocen como f&aacute;rmacos de primera l&iacute;nea la terapia sustitutiva con nicotina en todas sus presentaciones (parches, chicles, comprimidos para chupar o inhalador bucal), el bupropion [un antidepresivo], la citisiniclina y la vareniclina&rdquo;, enumera.
    </p><p class="article-text">
        Los dos &uacute;ltimos f&aacute;rmacos son compuestos que se unen a los mismos receptores que la nicotina, ayudando a reducir el deseo de fumar. &ldquo;Todos ellos tienen el m&aacute;ximo nivel de evidencia y, salvo la terapia sustitutiva con nicotina, los f&aacute;rmacos est&aacute;n actualmente financiados por el Sistema Nacional de Salud. En comparaci&oacute;n con intentarlo sin ayuda, estos tratamientos pueden duplicar o triplicar las probabilidades de &eacute;xito, especialmente cuando se acompa&ntilde;an de apoyo conductual&rdquo;, concluye el doctor De Sim&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los parches o chicles de nicotina y los f&aacute;rmacos tardan m&aacute;s en actuar en el cerebro, y no tienen el componente social y la asociaci&oacute;n con el placer o el alivio del estr&eacute;s. &ldquo;Dejar de fumar no es solo quitar el cigarrillo, sino que consiste tambi&eacute;n en reorganizar h&aacute;bitos que ayude a modular la dopamina, el estr&eacute;s y las rutinas&rdquo;, afirma De Sim&oacute;n. &ldquo;Hay que mantener una actividad f&iacute;sica regular, una correcta higiene del sue&ntilde;o, una adecuada alimentaci&oacute;n y t&eacute;cnicas de manejo del estr&eacute;s e identificaci&oacute;n de situaciones de riesgo&rdquo;, recomienda el especialista. 
    </p><p class="article-text">
        Sobre el momento del a&ntilde;o el doctor De Sim&oacute;n es categ&oacute;rico: &ldquo;La evidencia cient&iacute;fica no demuestra que exista una estaci&oacute;n del a&ntilde;o claramente mejor para dejar de fumar. La clave del &eacute;xito no es el momento del a&ntilde;o, sino contar con un alto nivel de motivaci&oacute;n, una estrategia personalizada y un seguimiento adecuado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A corto plazo, intentar evitar las tentaciones que ofrece el verano puede ser otra estrategia de inicio. &ldquo;Si soy una fumadora social y me voy con mi amiga a tomar una cervecita, a lo mejor durante un tiempo tengo que dejar de tomar esa cervecita, estar un poco m&aacute;s alerta a esos est&iacute;mulos&rdquo;, recomienda Del Cerro. Pero dejar el tabaco siempre funcionar&aacute; mejor con ayuda de especialistas, siempre que la motivaci&oacute;n est&eacute; ah&iacute;, en cualquier &eacute;poca del a&ntilde;o.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/debes-cuidado-si-intentando-fumar-verano_1_13386622.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Jul 2026 19:33:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué debes tener cuidado si estás intentando dejar de fumar este verano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tabaco,Tabaquismo,Verano]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué nos ponemos enfermos al empezar las vacaciones?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ponemos-enfermos-empezar-vacaciones_1_13371024.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4889f9dc-91cf-463e-a0aa-4ab6b09dab7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x665y417.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué nos ponemos enfermos al empezar las vacaciones?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay personas que comienzan el descanso en un estado que poco se parece al deseado en estas fechas, y no es un fenómeno aislado: "Muchas veces las vacaciones son el momento en que el cuerpo, por fin, puede expresar el desgaste acumulado"</p><p class="subtitle">¿Necesitas electrolitos? ¿El té refresca? ¿Es seguro beber cerveza? Cómo hidratarse durante una ola de calor</p></div><p class="article-text">
        Meses de trabajo intenso durante todo el a&ntilde;o, la emoci&oacute;n despu&eacute;s del &uacute;ltimo d&iacute;a de oficina, las maletas hechas, y entonces, al segundo o tercer d&iacute;a de vacaciones, aparecen el dolor de garganta, la fiebre o el malestar que estropean la primera semana. No es mala suerte ni una coincidencia. Es un patr&oacute;n con mecanismos biol&oacute;gicos y psicol&oacute;gicos muy bien estudiados.
    </p><h2 class="article-text">Las infecciones m&aacute;s frecuentes en verano</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Las infecciones respiratorias m&aacute;s frecuentes son las v&iacute;ricas, y muchos virus son estacionales&rdquo;, afirma el doctor Jos&eacute; Barber&aacute;n, especialista en medicina interna e infectolog&iacute;a del Hospital Universitario HM Montepr&iacute;ncipe. &ldquo;La gripe, los rinovirus, los adenovirus, son estacionales. Las infecciones respiratorias v&iacute;ricas son menos frecuentes en verano, exceptuando algunas que est&aacute;n todo el a&ntilde;o, como el COVID&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Las infecciones que s&iacute; tienen su pico en verano son otras. &ldquo;Las infecciones m&aacute;s frecuentes en verano son dos: las infecciones gastrointestinales y las infecciones de piel y partes blandas&rdquo;, explica el doctor Barber&aacute;n. En el caso de la piel, la explicaci&oacute;n sencilla: &ldquo;Hay m&aacute;s actividad f&iacute;sica, te erosionas la piel, tienes heridas, nadas, haces deporte, te arrastras por el suelo, puedes caerte en la playa o en la piscina. Entonces las bacterias que est&aacute;n en el medio ambiente pueden entrar&rdquo;, a&ntilde;ade el especialista. A todo eso se suman las infecciones propias de los meses c&aacute;lidos: las <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/proteger-oidos-infecciones-verano-otorrinos-no-recomendable-manipularlos-bastoncillos_1_12503271.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">infecciones de o&iacute;do externo</a> aumentan en verano por la exposici&oacute;n al agua de piscinas y mar.
    </p><p class="article-text">
        A esto se suman otros riesgos: &ldquo;Las picaduras de garrapatas y mosquitos, que transmiten enfermedades como el Lyme, dengue o el virus del oeste del Nilo, ya end&eacute;micas en la zona del Mediterr&aacute;neo&rdquo;, a&ntilde;ade Barber&aacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">Los alimentos y la <em>Salmonella </em></h2><p class="article-text">
        La segunda gran categor&iacute;a de las infecciones en verano son las gastroenteritis. &ldquo;Aqu&iacute; hay dos bacterias fundamentales, que son <em>Salmonella</em> y <em>Campylobacter&rdquo;</em>, se&ntilde;ala el doctor Barber&aacute;n. &ldquo;Todos los alimentos tienen bacterias, porque no hay ning&uacute;n alimento est&eacute;ril. La diarrea depende de la carga bacteriana. Si t&uacute; tienes una tortilla que la haces por la ma&ntilde;ana y la tienes durante 12 horas expuesta en el mostrador de un bar sin refrigerar, se van a multiplicar las bacterias. Cuando la ingieres, ingieres una gran carga bacteriana, y eso es lo que te produce la infecci&oacute;n&rdquo;, aclara.
    </p><p class="article-text">
        La ensaladilla rusa, los pinchos de tortilla y el marisco son alimentos de riesgo elevado en verano, no porque sean m&aacute;s peligrosos por s&iacute; mismos, sino porque el calor acelera la multiplicaci&oacute;n bacteriana cuando no se mantiene la cadena de fr&iacute;o. Un estudio de <a href="https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1139-76322015000100005" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">coprocultivos del ISCIII</a> (de heces) confirm&oacute; el aumento de las infecciones de <em>Salmonella</em> y <em>Campylobacter</em> en verano.
    </p><p class="article-text">
        En destinos ex&oacute;ticos, el riesgo se amplifica. La diarrea del viajero afecta a entre el 20% y el 50% de los turistas que visitan destinos de riesgo alto en Asia, &Aacute;frica y Am&eacute;rica Latina, donde la exposici&oacute;n a agua no potabilizada y alimentos de origen incierto es mucho mayor que en Espa&ntilde;a. Una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10766072/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">editorial m&eacute;dica reciente</a> confirma que la globalizaci&oacute;n de los viajes est&aacute; ampliando tanto la distribuci&oacute;n geogr&aacute;fica de los vectores como la frecuencia de brotes de enfermedades end&eacute;micas.
    </p><h2 class="article-text">El sistema inmune en verano, &iquest;debilitado o simplemente m&aacute;s expuesto?</h2><p class="article-text">
        Una de las explicaciones populares para las infecciones que se contraen en verano es que, con la disminuci&oacute;n del estr&eacute;s, el organismo &ldquo;relaja las defensas&rdquo;. El doctor Barber&aacute;n es esc&eacute;ptico: &ldquo;Por supuesto que el estr&eacute;s influye, pero el estr&eacute;s est&aacute; en verano y est&aacute; en invierno. La gente est&aacute; de vacaciones en verano, est&aacute; relajada. Desde mi punto de vista, la principal raz&oacute;n para tener estas infecciones es la exposici&oacute;n, no que el sistema inmune est&eacute; estresado o agotado en verano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, este aumento de exposici&oacute;n tambi&eacute;n puede llegar en el peor momento. Ana Sierra, psic&oacute;loga y jefa del Servicio de Psiconutrici&oacute;n de la Cl&iacute;nica Neogenia, describe el fen&oacute;meno desde su consulta: &ldquo;Es un fen&oacute;meno relativamente frecuente y tiene una explicaci&oacute;n fisiol&oacute;gica. Existe lo que se conoce como efecto <em>let-down</em> o enfermedad de la relajaci&oacute;n, que aparece tras semanas o meses de estr&eacute;s mantenido. Cuando el organismo sale bruscamente del estado de alerta al comenzar las vacaciones, pueden manifestarse procesos que hasta entonces estaban contenidos, como infecciones ya incubadas o un agotamiento acumulado&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Existe lo que se conoce como efecto &#039;let-down&#039; o enfermedad de la relajación, que aparece tras semanas o meses de estrés mantenido. Cuando el organismo sale bruscamente del estado de alerta al comenzar las vacaciones, pueden manifestarse procesos que hasta entonces estaban contenidos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ana Sierra</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Una <a href="https://www.mdpi.com/2077-0383/13/21/6394" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n de estudios de 2024</a> respalda parcialmente esta explicaci&oacute;n: el estr&eacute;s cr&oacute;nico suprime funciones inmunitarias a trav&eacute;s del eje hipot&aacute;lamo-hip&oacute;fisis-adrenal, reduciendo la actividad de las c&eacute;lulas inmunes aumentando la susceptibilidad a infecciones. Al mismo tiempo, el <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29596867/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estr&eacute;s de corta duraci&oacute;n refuerza</a> temporalmente el sistema inmunitario. Cuando perdemos esa tensi&oacute;n, los efectos cr&oacute;nicos prevalecen.
    </p><p class="article-text">
        El fen&oacute;meno fue <a href="https://repository.tilburguniversity.edu/server/api/core/bitstreams/fe3457b2-8b8b-456f-8b74-ebcfbe7c3068/content" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">descrito por primera vez en 2001</a> por los psic&oacute;logos Vingerhoets y Van Huijgevoort, que en una muestra de casi 2.000 adultos identificaron que alrededor del 3% enfermaba de forma recurrente al inicio de los fines de semana o vacaciones, con s&iacute;ntomas de cefalea, fatiga, dolor muscular y n&aacute;useas, y lo denominaron<em> &ldquo;leisure sickness&rdquo; </em>(enfermedad de la relajaci&oacute;n).
    </p><p class="article-text">
        El estr&eacute;s no act&uacute;a directamente como causa infecciosa, pero s&iacute; como modulador de la respuesta inmune. Sierra lo resume as&iacute;: &ldquo;El cuerpo negocia mientras puede y habla cuando ya no puede negociar. Muchas veces las vacaciones son el momento en que el cuerpo, por fin, puede expresar el desgaste acumulado&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Las conductas en vacaciones que agravan el problema</h2><p class="article-text">
        Sierra se&ntilde;ala que muchas personas a&ntilde;aden al rebote fisiol&oacute;gico un conjunto de h&aacute;bitos que lo empeoran: &ldquo;Muchas personas confunden descansar con desregularse. En vacaciones solemos cambiar de golpe los horarios de sue&ntilde;o, comer peor, beber m&aacute;s alcohol y az&uacute;cares, hidratarnos menos, exponernos m&aacute;s al sol o abandonar h&aacute;bitos de autocuidado y tratamientos, pensando que por unos d&iacute;as no pasa nada&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Frenar de golpe tambi&eacute;n puede ser una trampa frecuente en vacaciones. &ldquo;Pasar de una agenda completamente saturada a una inactividad absoluta&rdquo;, describe Sierra. &ldquo;Sin embargo, el organismo suele adaptarse mucho mejor a los cambios progresivos que a los extremos. Por eso, las vacaciones deber&iacute;an ser un cambio de ritmo, no un abandono del cuidado personal&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Recomendaciones para no enfermar en vacaciones</h2><p class="article-text">
        Conociendo las causas, es m&aacute;s f&aacute;cil prevenir la enfermedad en verano. Para las infecciones gastrointestinales es importante vigilar la cadena de fr&iacute;o en los alimentos, desconfiar de preparaciones que hayan estado mucho tiempo expuestas sin refrigerar, y extremar las precauciones con agua y comida en destinos de riesgo. Las infecciones de la piel se previenen limpiando, desinfectando y protegiendo las heridas del contacto con agua de piscinas o mar. 
    </p><p class="article-text">
        En el plano psicol&oacute;gico, Sierra propone una la soluci&oacute;n mucho antes de que empiece el verano: &ldquo;La mejor prevenci&oacute;n empieza antes de las vacaciones. Si pretendemos que dos semanas reparen el desgaste de todo un a&ntilde;o, el cuerpo no funciona as&iacute;&rdquo;.  Su propuesta es una receta para todos los d&iacute;as del a&ntilde;o: &ldquo;Incorporar peque&ntilde;as pausas de recuperaci&oacute;n durante el a&ntilde;o, dormir lo suficiente, mantener cierta regularidad en los h&aacute;bitos, cuidar la alimentaci&oacute;n y reservar espacios cotidianos de desconexi&oacute;n o practicar la meditaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n conviene rebajar la presi&oacute;n de vivir unas vacaciones perfectas, lo cual es una fuente de estr&eacute;s en s&iacute; misma. &ldquo;Las vacaciones no deber&iacute;an ser un rescate de &uacute;ltima hora, sino la continuidad de un autocuidado que hemos ido construyendo durante todo el a&ntilde;o&rdquo;, concluye Sierra.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ponemos-enfermos-empezar-vacaciones_1_13371024.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Jul 2026 20:07:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué nos ponemos enfermos al empezar las vacaciones?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Verano,Infecciones,Estrés]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El intestino, ¿"un segundo cerebro"? Así puede influir la microbiota en nuestro estado de ánimo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/intestino-segundo-cerebro-influir-microbiota-animo_1_13318442.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b41bf49-e3dd-4bf5-95a4-f6961adc68d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146707.jpg" width="2114" height="1189" alt="El intestino, ¿&quot;un segundo cerebro&quot;? Así puede influir la microbiota en nuestro estado de ánimo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La relación entre la microbiota intestinal y el cerebro es uno de los ámbitos de investigación más activos, pero no admite explicaciones simplistas</p><p class="subtitle">De la frecuencia para ir al baño a combatir los gases: qué recomiendan los expertos para una microbiota más sana</p></div><p class="article-text">
        La idea de que el intestino es &ldquo;el segundo cerebro&rdquo; lleva a&ntilde;os circulando en libros de divulgaci&oacute;n, podcasts de salud y redes sociales. La versi&oacute;n m&aacute;s simplificada sostiene que la microbiota intestinal, el conjunto de microorganismos que habitan nuestro tubo digestivo, controla el estado de &aacute;nimo, puede causar depresi&oacute;n y puede curarla si se toma el probi&oacute;tico adecuado. Sin embargo, aunque la conexi&oacute;n est&aacute; ah&iacute;, los mecanismos son m&aacute;s complejos y mucho m&aacute;s interesantes.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; es la microbiota y qu&eacute; hace</h2><p class="article-text">
        La microbiota intestinal est&aacute; formada por billones de microorganismos, principalmente bacterias, pero tambi&eacute;n hongos, virus y arqueas, que viven en nuestro tracto digestivo. Es una relaci&oacute;n de simbiosis: se alimentan de nosotros y, a cambio, nos ayudan a vivir. 
    </p><p class="article-text">
        Lejos de ser simples pasajeros, estos microbios nos prestan multitud de servicios: participan en la digesti&oacute;n de fibra, la producci&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/postbioticos-que-son_1_10652416.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&aacute;cidos grasos de cadena corta</a>, necesarios para el intestino, la regulaci&oacute;n del sistema inmune (aproximadamente el 70% de las c&eacute;lulas inmunes del organismo residen en el tejido asociado al intestino), en la s&iacute;ntesis de vitaminas y en la producci&oacute;n de neurotransmisores, como la serotonina, y sus precursores. 
    </p><p class="article-text">
        La microbiota no es est&aacute;tica. Las poblaciones de bacterias y otros microbios var&iacute;an con cada cambio en nuestro entorno. &ldquo;La microbiota depende mucho de lo que comamos, de d&oacute;nde estemos&rdquo;, afirma la dietista-nutricionista Leticia Garnica.&nbsp;&ldquo;Si no masticas bien, si no duermes bien, tienes estr&eacute;s o no bebes suficiente agua, todo esto produce cambios en la microbiota&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">El eje intestino-cerebro</h2><p class="article-text">
        La comunicaci&oacute;n entre la microbiota intestinal y el cerebro discurre por unas conexiones bien estudiadas, especialmente en el caso de una alteraci&oacute;n del sistema. Como resume Marina D&iacute;az Mars&aacute;, presidenta de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Psiquiatr&iacute;a y Salud Mental: &ldquo;Si se altera la microbiota, se altera la pared intestinal. Los metabolitos de las bacterias pasan al torrente sangu&iacute;neo, lo que puede producir una inflamaci&oacute;n del sistema nervioso central. Esa activaci&oacute;n de la cascada inflamatoria altera el eje hipot&aacute;lamo-hip&oacute;fisis-suprarrenal con liberaci&oacute;n de cortisol, y tambi&eacute;n altera el buen funcionamiento de los neurotransmisores, fundamentalmente serotonina y noradrenalina&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la inflamaci&oacute;n, existe una conexi&oacute;n directa a trav&eacute;s del <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/habitos-fisio-estimular-nervio-vago-estres-calma-xp_1_13286754.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nervio vago</a>, que conecta el intestino y otros &oacute;rganos con el tronco cerebral, y transmite informaci&oacute;n en ambas direcciones. El nervio vago es el &ldquo;pedal del freno&rdquo; del sistema nervioso encargado de reducir la activaci&oacute;n e inducir la calma. Una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40255763/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n publicada en 2025</a> que analiz&oacute; la evidencia disponible sobre el eje microbioma-intestino-cerebro identific&oacute; como mecanismos clave la s&iacute;ntesis microbiana de neurotransmisores (especialmente serotonina), la se&ntilde;alizaci&oacute;n a trav&eacute;s del nervio vago y la modulaci&oacute;n del eje hipot&aacute;lamo-hip&oacute;fisis-suprarrenal, es decir, el eje que controla la respuesta de estr&eacute;s.
    </p><h2 class="article-text">El cerebro tambi&eacute;n afecta a la microbiota</h2><p class="article-text">
        La comunicaci&oacute;n entre cerebro e intestino funciona en los dos sentidos. &ldquo;Una persona que tiene mucho estr&eacute;s altera el eje hipot&aacute;lamo-hipofisario, y a su vez ese eje puede producir una disfunci&oacute;n de la cascada inflamatoria y tambi&eacute;n de los neurotransmisores. El estr&eacute;s y la ansiedad pueden producir desde alteraciones en la ingesta hasta alteraciones en la propia microbiota&rdquo;, explica D&iacute;az Mars&aacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El estrés y la ansiedad pueden producir desde alteraciones en la ingesta hasta alteraciones en la propia microbiota</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marina Díaz Marsá</span>
                                        <span>—</span> presidenta de la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta bidireccionalidad es lo que hace del eje microbiota-intestino-cerebro algo especialmente complejo. Una alteraci&oacute;n en la microbiota puede contribuir a s&iacute;ntomas de ansiedad o depresi&oacute;n y, a su vez, la propia ansiedad o depresi&oacute;n <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33271426/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden alterar la microbiota</a>. Sin embargo, los mecanismos por los que esto se produce distan de estar claros.
    </p><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n entre disbiosis intestinal (alteraciones en la microbiota) y trastornos psiqui&aacute;tricos es uno de los campos de investigaci&oacute;n m&aacute;s activos de la psiquiatr&iacute;a contempor&aacute;nea. D&iacute;az Mars&aacute; se&ntilde;ala que &ldquo;hay diferentes estudios en depresi&oacute;n, esquizofrenia, trastornos de conducta alimentaria y trastornos l&iacute;mite de personalidad donde se evidencia esa disfunci&oacute;n inflamatoria y la alteraci&oacute;n de la regulaci&oacute;n del estr&eacute;s y de los neurotransmisores en el sistema nervioso central que pueden justificar esas alteraciones psiqui&aacute;tricas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero la especialista pone l&iacute;mites claros sobre lo que la evidencia permite afirmar. &ldquo;No podemos caer en el simplismo de decir que la alteraci&oacute;n de la microbiota, por s&iacute; sola, produce enfermedades mentales. Hay una serie de factores biol&oacute;gicos, psicol&oacute;gicos, gen&eacute;ticos y ambientales, en personas vulnerables, que van a condicionar la presencia de una enfermedad mental. La microbiota es una pieza m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta complejidad tambi&eacute;n limita las expectativas sobre los probi&oacute;ticos como tratamiento psiqui&aacute;trico. Una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10146621/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reciente revisi&oacute;n</a> admite que, aunque hay resultados positivos, a&uacute;n no se han determinado las dosis adecuadas de &aacute;cidos grasos omega-3, probi&oacute;ticos, prebi&oacute;ticos, simbi&oacute;ticos o postbi&oacute;ticos, por mencionar algunas de las intervenciones estudiadas. &ldquo;Todav&iacute;a no hay suficiente evidencia cient&iacute;fica para recomendar probi&oacute;ticos espec&iacute;ficos como &uacute;nico tratamiento est&aacute;ndar en los trastornos de ansiedad o en los trastornos depresivos&rdquo;, advierte D&iacute;az Mars&aacute;. Los ensayos cl&iacute;nicos disponibles son en su mayor&iacute;a peque&ntilde;os, con protocolos dispares y un alto riesgo de sesgo. Es decir, no es posible a&uacute;n generalizar sus resultados.
    </p><h2 class="article-text">Dieta, microbiota y estado de &aacute;nimo</h2><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n m&aacute;s s&oacute;lida y cl&iacute;nicamente aplicable es el v&iacute;nculo entre la dieta, la microbiota y estado de &aacute;nimo. Los <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35807749/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios en poblaciones</a> muestran de forma consistente que las dietas ricas en ultraprocesados, pobres en fibra, frutas y verduras, se asocian a mayor riesgo de depresi&oacute;n y ansiedad. Garnica lo constata en su consulta: &ldquo;S&iacute; que se ve una relaci&oacute;n entre estos casos de enfermedad mental y c&oacute;mo comes&rdquo;, comenta. &ldquo;Las personas que comen ultraprocesados suelen tener baja energ&iacute;a, y a su vez el estado de &aacute;nimo cambia muchas veces el tipo de alimentos que estamos eligiendo&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        La llamada <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/dieta-mediterranea-no-crees-debes-comer-beneficiar-salud_1_11601318.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dieta mediterr&aacute;nea</a>, que es rica en fibra, antioxidantes, &aacute;cidos grasos omega-3 y alimentos fermentados como el yogur, es el patr&oacute;n diet&eacute;tico con el mayor respaldo de evidencia cient&iacute;fica para la protecci&oacute;n de la microbiota y <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41194535/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en consecuencia, de la salud mental</a>, junto con los cambios de estilo de vida. &ldquo;La mejora de la dieta, la mejora del sue&ntilde;o, un mejor descanso, la mejora en las relaciones interpersonales, el ejercicio: todo eso al final influye en el sistema nervioso central y, por tanto, tambi&eacute;n en el intestino&rdquo;, recuerda D&iacute;az Mars&aacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No podemos caer en el simplismo de decir que la alteración de la microbiota, por sí sola, produce enfermedades mentales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marina Díaz Marsá</span>
                                        <span>—</span> presidenta de la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Garnica describe c&oacute;mo en consulta detecta a menudo h&aacute;bitos que deterioran la microbiota, como comer deprisa sin masticar bien, no beber suficiente agua (lo que produce estre&ntilde;imiento y alarga la exposici&oacute;n del colon a los desechos), las dietas pobres en vegetales y ricas en ultraprocesados, el estr&eacute;s cr&oacute;nico y los problemas de sue&ntilde;o deficiente. A menudo, eliminar alimentos solo agrava el problema: &ldquo;Hay pacientes que eliminan muchos alimentos porque todo les sienta mal. Reintroducir buenos h&aacute;bitos y ampliar el abanico de alimentos saludables les cambia la vida&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Las recomendaciones con mayor respaldo para mantener una microbiota diversa y funcional son bien conocidas. Por un lado, aumentar la diversidad de los alimentos vegetales en la dieta, incluyendo verduras, frutas, legumbres, frutos secos y semillas. M&aacute;s diversidad en la dieta quiere decir mayor diversidad de microorganismos en la microbiota.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la fibra soluble prebi&oacute;tica alimenta la microbiota. La avena, alcachofas, ajos, puerros, cebollas o pl&aacute;tano macho refuerzan la microbiota y protegen el intestino. Lo mismo ocurre con los alimentos fermentados como yogur, k&eacute;fir, kimchi, chucrut y kombucha que, adem&aacute;s, aportan microorganismos vivos beneficiosos.
    </p><p class="article-text">
        Pero no hay que olvidar que incluso una alimentaci&oacute;n muy cuidada no puede proteger completamente de los trastornos psiqui&aacute;tricos, ni contrarrestar los estragos que hacen el sue&ntilde;o deficiente, el estr&eacute;s u otras agresiones de nuestro entorno.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/intestino-segundo-cerebro-influir-microbiota-animo_1_13318442.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Jul 2026 19:42:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El intestino, ¿"un segundo cerebro"? Así puede influir la microbiota en nuestro estado de ánimo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[microbiología,Flora intestinal,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Kinesiofobia: por qué el miedo a moverse o caerse puede ser peor que una lesión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/kinesiofobia-miedo-moverse-caerse-peor-lesion_1_13329055.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bf816cde-af5f-452c-9940-360572cb34e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x605y247.jpg" width="1200" height="675" alt="Kinesiofobia: cómo el miedo a moverse o caerse es peor que una lesión"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La kinesiofobia es un miedo patológico al movimiento que afecta a muchas de las personas que padecen dolor crónico, y muchas ni saben que la tienen: "El paciente tiene una percepción distorsionada del riesgo de moverse"</p><p class="subtitle">¿Se puede hacer ejercicio cuando duelen las articulaciones? Cómo reconocer tus límites</p></div><p class="article-text">
        Suele ocurrir tras una operaci&oacute;n, por ejemplo, de rodilla. Han pasado los meses, los an&aacute;lisis son normales, y el cirujano dice que todo est&aacute; bien, pero el paciente no quiere caminar. Est&aacute; convencido de que el movimiento le va a romper algo, que el dolor va a ser insoportable, que es mejor quedarse quieto, a pesar de que su cuerpo ya est&aacute; curado. El miedo es real y sus consecuencias son terribles: mientras la persona permanece inm&oacute;vil, los m&uacute;sculos se atrofian, las articulaciones se quedan r&iacute;gidas y el dolor al que tanto tem&iacute;a empeora. 
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; es la kinesiofobia y por qu&eacute; aparece</h2><p class="article-text">
        La kinesiofobia es el miedo patol&oacute;gico a realizar ciertos movimientos porque se cree que producir&aacute;n dolor o empeorar&aacute;n una lesi&oacute;n, incluso cuando esa creencia no est&aacute; justificada porque la lesi&oacute;n no es tan grave o ya est&aacute; curada. &ldquo;Por mucho que t&uacute; le digas al paciente que no est&aacute; justificado, como su miedo es patol&oacute;gico, no lo mueve&rdquo;, explica la doctora Isabel Mar&iacute;a Alguacil Diego, m&eacute;dico rehabilitadora en HM Hospitales y catedr&aacute;tica de la Universidad rey Juan Carlos especializada en dolor cr&oacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        La doctora Alguacil distingue con claridad entre la respuesta normal y la patol&oacute;gica: &ldquo;Evitar un movimiento que te duele es una respuesta normal ante una lesi&oacute;n aguda. Si me acabo de torcer un tobillo, s&eacute; que no debo moverlo porque me va a doler, y gracias a eso la lesi&oacute;n se cura. El problema es cuando esa sensaci&oacute;n se prolonga m&aacute;s de lo necesario: la fractura ya se cur&oacute;, pero el paciente sigue convencido de que si se mueve le va a pasar algo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La kinesiofobia suele tener un desencadenante: una experiencia dolorosa previa, una lesi&oacute;n grave, un diagn&oacute;stico que son&oacute; peor de lo que era, o incluso el relato de la experiencia de otra persona. &ldquo;El paciente tiene una percepci&oacute;n distorsionada del riesgo de moverse, incluso si no te ha pasado a ti, pero tienes esa imagen&rdquo;, comenta Alguacil.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Evitar un movimiento que te duele es una respuesta normal ante una lesión aguda. El problema es cuando esa sensación se prolonga más de lo necesario</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name"> Isabel María Alguacil Diego</span>
                                        <span>—</span> médico rehabilitadora y catedrática especializada en dolor crónico
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Una fractura se ve en una radiograf&iacute;a, pero la kinesiofobia no tiene marcadores objetivos. Se diagnostica mediante un cuestionario, en concreto la Escala de Kinesiofobia de Tampa (TSK), desarrollada en 1991 y adaptada al espa&ntilde;ol. &ldquo;Es un cuestionario que tiene una fiabilidad demostrada: yo te lo paso hoy y ma&ntilde;ana y el resultado es el mismo. Se puede aplicar a muchos trastornos, no solo el dolor lumbar, sino la artrosis, fibromialgia o dolor cervical&rdquo;, explica Alguacil.
    </p><p class="article-text">
        La versi&oacute;n abreviada incluye once preguntas como &ldquo;&iquest;tienes miedo a lesionarte si haces ejercicio?&rdquo; o &ldquo;si me dejara vencer por el dolor, el dolor aumentar&iacute;a&rdquo;. A mayor puntuaci&oacute;n, mayor kinesiofobia. La prevalencia de la <a href="https://www.mdpi.com/2076-3417/15/4/2086" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">kinesiofobia asociada al dolor cr&oacute;nico</a> est&aacute; entre el 50% y el 90% de los pacientes seg&uacute;n los estudios. En rehabilitaci&oacute;n card&iacute;aca, donde el paciente tiene que volver a hacer ejercicio tras un infarto, la cifra <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11327283/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ronda el 60%</a>.
    </p><h2 class="article-text">La neurolog&iacute;a de la kinesiofobia</h2><p class="article-text">
        Algunos <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39147837/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">factores predisponen a desarrollar kinesiofobia</a> m&aacute;s all&aacute; de la gravedad de la lesi&oacute;n: depresi&oacute;n, ansiedad, baja tolerancia al dolor, catastrofismo, perfeccionismo en deportistas, edad avanzada o bajo nivel educativo. &ldquo;El paciente catastrofista, el que tiende a verlo todo negro, el que rumia con la enfermedad, es el perfil m&aacute;s frecuente&rdquo;, confirma Manuel Rozal&eacute;n, doctor en fisioterapia, habituado a ver este tipo de pacientes.
    </p><p class="article-text">
        En los casos de dolor cr&oacute;nico prolongado aparece un fen&oacute;meno que la doctora Alguacil describe como <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/dolor-articulaciones-movimiento-nuevos-tratamientos-evitan-reposo_1_13210228.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sensibilizaci&oacute;n central</a>: &ldquo;Llega a haber cambios pl&aacute;sticos en el cerebro cuando llevas mucho tiempo con dolor. Te duele sin que tengas ya esa lesi&oacute;n. Incluso si tuviste una lesi&oacute;n en el brazo izquierdo, cuando te tocan el brazo derecho tambi&eacute;n te duele. Ante un m&iacute;nimo est&iacute;mulo, el dolor que se desencadena es bestial y no est&aacute; justificado. Y esto no es algo ilusorio: con resonancias funcionales se puede ver c&oacute;mo las &aacute;reas cerebrales del dolor se activan de forma desproporcionada&rdquo;, explica la especialista. La kinesiofobia no est&aacute; simplemente &ldquo;en la cabeza&rdquo;, y no puede ignorarse. Hay cambios reales en c&oacute;mo el sistema nervioso central procesa las se&ntilde;ales del dolor.
    </p><p class="article-text">
        El principal impacto de la kinesiofobia en la salud es la inmovilidad cr&oacute;nica: p&eacute;rdida de masa muscular, rigidez articular, p&eacute;rdida de capacidad cardiovascular, deterioro funcional progresivo y, parad&oacute;jicamente, m&aacute;s dolor. &ldquo;Si no muevo el hombro porque me va a doler, y por no moverlo acaba apareciendo el hombro congelado, que es una patolog&iacute;a mucho peor&rdquo;, se&ntilde;ala Alguacil. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Algunos factores predisponen a desarrollar kinesiofobia más allá de la gravedad de la lesión: depresión, ansiedad, baja tolerancia al dolor, catastrofismo o edad avanzada</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;No se mueven, como no se mueven no salen, se deprimen, como se deprimen todo es malo. Al final es muy dif&iacute;cil&rdquo;, relata Rozal&eacute;n. &ldquo;Te dicen, no, no, esto no lo hago. &iquest;Por qu&eacute;? Porque me han dicho que esto es negativo. O porque esto lesion&oacute; a mi colega, o porque me siento inseguro. En algunas personas es extremo, de decir no voy al ba&ntilde;o por si me caigo&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        En el dolor lumbar cr&oacute;nico, el tratamiento con mayor evidencia es el ejercicio. Un paciente con kinesiofobia evita exactamente <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/dolor-espalda-analgesicos-moverse_1_1686132.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo que m&aacute;s le ayudar&iacute;a</a>. En personas mayores, las consecuencias son especialmente graves. Rozal&eacute;n lo describe desde su experiencia en consulta como &ldquo;la pescadilla que se muerde la cola&rdquo;. La inmovilidad no solo no resuelve el dolor, sino que lo cronifica y lo amplifica.
    </p><h2 class="article-text">El tratamiento de la kinesiofobia</h2><p class="article-text">
        Tanto Alguacil como Rozal&eacute;n coinciden en que el tratamiento de la kinesiofobia requiere un tratamiento psicol&oacute;gico adem&aacute;s de f&iacute;sico. &ldquo;Como no le quites el miedo, su pensamiento catastr&oacute;fico ante el dolor, no tienes nada que hacer. Es fundamental un abordaje cognitivo-conductual&rdquo;, afirma Alguacil. Rozal&eacute;n confirma que en casos cr&oacute;nicos la colaboraci&oacute;n con psicolog&iacute;a es imprescindible: &ldquo;Suelen tener depresi&oacute;n, y el movimiento ayuda a salir de la depresi&oacute;n, pero nosotros no somos psic&oacute;logos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No es algo ilusorio: con resonancias funcionales se puede ver cómo las áreas cerebrales del dolor se activan de forma desproporcionada</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name"> Isabel María Alguacil Diego</span>
                                        <span>—</span> médico rehabilitadora y catedrática especializada en dolor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La estrategia es, como suele ser en estos casos, una exposici&oacute;n gradual al movimiento. Practicar los movimientos que producen miedo en un entorno controlado, de menor a mayor dificultad, para que el paciente compruebe por s&iacute; mismo que esa cat&aacute;strofe que espera no llega a ocurrir. &ldquo;Si llevo meses sin agacharme por el dolor lumbar, y acabo de agacharme a coger algo que se ha ca&iacute;do y no me ha dolido, eso refuerza una actitud positiva&rdquo;, describe Alguacil.
    </p><p class="article-text">
        Una herramienta cada vez m&aacute;s usada y prometedora es la realidad virtual, usando los visores en tres dimensiones que se utilizan para jugar. &ldquo;El paciente se mueve a trav&eacute;s de un avatar. Es capaz de disociar su cabeza del movimiento y, mientras juega, su cerebro va asimilando que est&aacute; movi&eacute;ndose sin ning&uacute;n dolor, y cada vez le vas pidiendo m&aacute;s&rdquo;, explica Alguacil, que es coautora de un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38254147/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de 2024</a> con resultados positivos en el uso de estos dispositivos. 
    </p><p class="article-text">
        Rozal&eacute;n describe su enfoque humor&iacute;sticamente como &ldquo;torear&rdquo; al trastorno: identificar por d&oacute;nde viene el miedo del paciente, adaptarse a su punto de partida, y hacerle ganar confianza poco a poco. &ldquo;Si el paciente no se quiere recuperar, no se recupera. Pero cuando llegas a ese momento en que se siente mejor, ya te lo has ganado y es mucho m&aacute;s f&aacute;cil&rdquo;, concluye.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/kinesiofobia-miedo-moverse-caerse-peor-lesion_1_13329055.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Jul 2026 19:54:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Kinesiofobia: por qué el miedo a moverse o caerse puede ser peor que una lesión]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ejercicio físico,Lesiones,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del sueño a la secreción de hormonas: qué son los ritmos ultradianos y cómo aprovecharlos para sentirnos mejor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/sueno-secrecion-hormonas-son-ritmos-ultradianos-aprovecharlos-sentirnos-mejor_1_13324129.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1b1ad62e-2f54-4685-890d-bfa2428a8dba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué son los ritmos ultradianos y cómo aprovecharlos para estar mejor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cuerpo no rinde igual durante las 24 horas del día, tiene ciclos internos de menor duración que influyen en cómo trabajamos, descansamos y dormimos</p><p class="subtitle">Una neuróloga repasa los límites de los tratamientos para el insomnio: “Las benzodiacepinas no dan un sueño natural” </p></div><p class="article-text">
        Los ritmos circadianos ya forman parte del lenguaje cotidiano: son los ciclos de aproximadamente 24 horas que regulan el sue&ntilde;o, la temperatura corporal y las hormonas, y est&aacute;n determinados por la rotaci&oacute;n de la Tierra y la alternancia entre la noche y el d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Pero dentro de ese ciclo diario existen oscilaciones m&aacute;s cortas que pasan desapercibidas, aunque influyen de forma constante sobre la energ&iacute;a, la concentraci&oacute;n y el estado de &aacute;nimo. Se llaman ritmos ultradianos, y no solo ocurren durante el sue&ntilde;o, sino a lo largo de toda la jornada.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; son los ritmos ultradianos (y qu&eacute; no son)</h2><p class="article-text">
        Un ritmo biol&oacute;gico se define por su frecuencia. Los ritmos infradianos tienen frecuencias m&aacute;s bajas, con periodos superiores a 24 horas, como el ciclo menstrual o los ritmos estacionales. Los ritmos circadianos duran cerca de 24 horas, de ah&iacute; su nombre, y los ultradianos son los de una frecuencia m&aacute;s elevada, es decir, cualquier ciclo que se repita varias veces al d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los ritmos ultradianos son los de muy alta frecuencia. Un ejemplo cl&aacute;sico son los beb&eacute;s, que comen y duermen cada 3-4 horas. Otro son las fases del sue&ntilde;o&rdquo;, explica Marian Rol de Lama, catedr&aacute;tica de Fisiolog&iacute;a en la Universidad de Murcia, miembro del CIBERfes y del grupo de cronobiolog&iacute;a de la Sociedad Espa&ntilde;ola del Sue&ntilde;o. &ldquo;Pero no tienen que ser de hora y media. En realidad, con que est&eacute;n por debajo de 22 horas, se consideran ultradianos&rdquo;, aclara.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, hay un ritmo circasemidiano (dos veces al d&iacute;a) en la temperatura corporal y la funci&oacute;n cognitiva, correspondiente al d&iacute;a y la noche. Otros ritmos ultradianos incluyen la circulaci&oacute;n sangu&iacute;nea, el parpadeo, el pulso, la secreci&oacute;n de la hormona del crecimiento, el apetito o la micci&oacute;n, entre otros muchos.
    </p><p class="article-text">
        El del apetito es f&aacute;cil de identificar. Cuando pasan unas cuatro horas desde la &uacute;ltima comida, comienza un ciclo <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0143417904000563" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">regulado por el neurop&eacute;ptido Y</a>, que desata una cascada de hormonas que estimula el hambre. La excitaci&oacute;n a lo largo del d&iacute;a depende del <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4337656/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ciclo de la dopamina</a>, que dura unas cuatro horas, pero que puede alterarse por otros factores, como el consumo de drogas como anfetaminas. 
    </p><p class="article-text">
        Nada de esto tiene que ver con los llamados &ldquo;biorritmos&rdquo;, una palabra que describe un hecho real (los ritmos biol&oacute;gicos de cualquier tipo) pero que ha sido apropiada por algunas teor&iacute;as sin evidencia. &ldquo;En Espa&ntilde;a no utilizamos esta palabra porque se asocia precisamente a una pseudociencia que dice que en funci&oacute;n del momento en que naces, cambian tus ritmos emocionales, intelectuales y f&iacute;sicos van a ser as&iacute;&rdquo;, advierte Rol de Lama. Los ritmos ultradianos reales son fisiol&oacute;gicos y comunes a todos los seres humanos, independientemente de su fecha u hora de nacimiento.
    </p><h2 class="article-text">Los ritmos ultradianos durante el sue&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        Durante el sue&ntilde;o son m&aacute;s f&aacute;ciles de observar estos ritmos ultradianos. &ldquo;Los ciclos de sue&ntilde;o duran alrededor de hora y media. En cada ciclo pasamos por el sue&ntilde;o superficial, el sue&ntilde;o profundo y el sue&ntilde;o REM. Solemos tener entre dos y cuatro de estos ciclos durante la noche&rdquo;, explica la doctora Rybel Wix, neur&oacute;loga y especialista en Medicina del Sue&ntilde;o de la Unidad de Sue&ntilde;o HM. 
    </p><p class="article-text">
        Dentro de cada ciclo, cada fase cumple funciones distintas. El sue&ntilde;o profundo (fases N2 y N3) es cuando se secreta la mayor parte de la hormona del crecimiento, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/importancia-crucial-sueno-profundo_1_6466331.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">necesaria para la reparaci&oacute;n celular</a> y el metabolismo de las grasas. &ldquo;Si tenemos menos sue&ntilde;o profundo, tendremos menos hormona del crecimiento&rdquo;, advierte la doctora Wix. El sue&ntilde;o REM, concentrado en los ciclos de la segunda mitad de la noche, es la fase donde se <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/suenos-sirven-benefician_1_1500788.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">procesan las emociones</a> y se consolida la memoria.
    </p><p class="article-text">
        Las hormonas tambi&eacute;n siguen sus propios ciclos dentro de la noche y el d&iacute;a. &ldquo;El cortisol tiene un pico justo antes de despertarnos. Es la hormona que hace de despertador natural. La melatonina, en cambio, aumenta durante el per&iacute;odo de oscuridad con un pico m&aacute;ximo cerca de la hora de acostarnos, y luego va bajando progresivamente durante la noche&rdquo;, aclara Wix.
    </p><h2 class="article-text">El eje hipofisario-adrenal y los ritmos ultradianos</h2><p class="article-text">
        En nuestro cuerpo hay un complejo sistema que regula la respuesta de estr&eacute;s llamado eje hipot&aacute;lamo-hip&oacute;fisis-adrenal (HPA). Comienza en el cerebro, en el hipot&aacute;lamo, que decide si estamos o no en peligro. Si la respuesta es afirmativa, la hip&oacute;fisis, una gl&aacute;ndula en el cerebro, env&iacute;a la se&ntilde;al a las gl&aacute;ndulas suprarrenales para que liberen cortisol, la hormona del estr&eacute;s. Esta secreci&oacute;n es puls&aacute;til. &ldquo;Se llama as&iacute; porque aparecen picos err&aacute;ticos, sin cadencia determinada&rdquo;, explica Rol de Lama. Es decir, en principio la respuesta del estr&eacute;s aparece cuando se necesita: o bien cuando el cerebro detecta un peligro, o por las ma&ntilde;anas para despertarnos. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Normalmente, tienes un pico justo antes de levantarte o en los 30 minutos posteriores. Los niveles de cortisol tienen que ir decayendo a lo largo del d&iacute;a&rdquo;, corrobora la doctora Wix. Las alteraciones de ese patr&oacute;n, como ocurre en la depresi&oacute;n o el deterioro cognitivo, donde los niveles de la tarde no bajan lo suficiente, produce <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12647353/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trastornos metab&oacute;licos y psiqui&aacute;tricos</a>.
    </p><p class="article-text">
        Pero las investigaciones indican que estos no son los &uacute;nicos factores causantes de las fluctuaciones del cortisol. Parece haber un 'reloj' que hace que el circuito del estr&eacute;s se active y desactive durante el d&iacute;a. El eje hipot&aacute;lamo-hip&oacute;fisis-suprarrenal presenta un ritmo ultradiano caracterizado por pulsos de secreci&oacute;n de glucocorticoides que se producen aproximadamente una vez por hora en los roedores y <a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/03091900802185970" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cada 1-3 horas en los seres humanos</a>, algo que se pudo comprobar tomando muestras de sangre cada 10 minutos.
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os 60, Kleitman formul&oacute; la hip&oacute;tesis de que exist&iacute;a un ciclo b&aacute;sico de reposo y actividad que era el mismo ritmo de noventa minutos que organiza las fases del sue&ntilde;o, pero que se prolongaba durante la vigilia. En los a&ntilde;os 90, los <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/7870505/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios con EEG</a> (electroencefalograma) detectaron fluctuaciones en la actividad cerebral y el rendimiento cognitivo que segu&iacute;an un patr&oacute;n de doce ciclos por d&iacute;a, sin tener que ver con los ciclos del sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Durante el d&iacute;a tambi&eacute;n tenemos ciclos de hora y media en los que notamos que nos da un baj&oacute;n, que no conseguimos concentrarnos, y luego nos reactivamos&rdquo;, indica la doctora Wix. Se trata de una alternancia entre el sistema nervioso simp&aacute;tico (alerta y activaci&oacute;n) y el parasimp&aacute;tico (recuperaci&oacute;n). 
    </p><p class="article-text">
        Una forma de explicarlo es la hip&oacute;tesis del <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S030372071500074X" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">oscilador hipofisario-suprarrenal</a>. M&aacute;s que un reloj, se trata de un bucle de realimentaci&oacute;n, que no tiene que ver con la respuesta al estr&eacute;s. En el cerebro, la hip&oacute;fisis env&iacute;a la se&ntilde;al a las gl&aacute;ndulas suprarrenales para que secreten cortisol. Pero entre la se&ntilde;al y la producci&oacute;n del cortisol hay un retardo. Cuando suben los niveles de cortisol, hay una realimentaci&oacute;n negativa que inhibe a la hip&oacute;fisis. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Sirve para algo esta oscilaci&oacute;n? Parece que s&iacute;. El cortisol no solo se dedica al estr&eacute;s, sino que es necesario para activar algunos genes <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0303720719303545" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">necesarios para el funcionamiento del organismo</a>. Adem&aacute;s, puede que esta actividad mantenga nuestra respuesta al estr&eacute;s &ldquo;al ralent&iacute;&rdquo;, para que as&iacute; la respuesta, cuando sea necesaria, tambi&eacute;n sea m&aacute;s r&aacute;pida. Por &uacute;ltimo, estos pulsos de cortisol pueden ayudarnos con los procesos cognitivos como el aprendizaje y la memoria. 
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; ocurre cuando se ignoran los ritmos ultradianos</h2><p class="article-text">
        Lo anterior indica que, por un motivo y otro, a lo largo del d&iacute;a hay momentos de mayor o menor actividad. Forzar el trabajo durante la fase de recuperaci&oacute;n tiene un coste. &ldquo;Puede producir alteraciones en la concentraci&oacute;n, en la memoria o en el humor. Y a largo plazo favorece el aumento de peso, la resistencia a la insulina, la hipertensi&oacute;n y las enfermedades cardiovasculares&rdquo;, apunta la doctora Wix. 
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n empeora si adem&aacute;s no respetamos los ritmos circadianos de sue&ntilde;o y vigilia, en el llamado <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/jetlag-social-funcionas-mananas_1_3029919.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">jet lag social</a>. &ldquo;Si estamos activos hasta &uacute;ltima hora de la tarde, expuestos a la luz, nuestros ritmos circadianos se van a retrasar&rdquo; advierte Wix. &ldquo;Los ritmos ultradianos se benefician de un ritmo circadiano estable, cuidando del ritmo grande tambi&eacute;n cuidamos del peque&ntilde;o&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        La idea de estructurar el trabajo y el ejercicio en bloques de 90 minutos seguidos de pausas activas se ha empleado desde hace tiempo como una t&eacute;cnica de productividad. Sin embargo, no se trata de un mecanismo de relojer&iacute;a, ya que pueden variar entre personas y seg&uacute;n las circunstancias. Pero ser conscientes de que estos ciclos de activaci&oacute;n existen nos puede ayudar para hacer m&aacute;s trabajo cuando nos encontremos activos, hacer una pausa cuando notemos el agotamiento, y buscar ayuda si, en su lugar, notamos que <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/cansados-solucionarlo_1_12002579.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siempre estamos cansados</a>.
    </p><p class="article-text">
        Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la <a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista Quo</a> y autor del libro <a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tu mejor yo</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/sueno-secrecion-hormonas-son-ritmos-ultradianos-aprovecharlos-sentirnos-mejor_1_13324129.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Jun 2026 20:09:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del sueño a la secreción de hormonas: qué son los ritmos ultradianos y cómo aprovecharlos para sentirnos mejor]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Descanso,Estrés,Sueño]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuánto tiempo tarda tu cuerpo en recuperarse cuando dejas de fumar, órgano a órgano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/tiempo-tarda-cuerpo-recuperarse-dejas-fumar-organo-organo_1_13296479.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9deebef2-1d2e-4b35-a8d2-0daf9a95d28f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuánto tiempo tarda tu cuerpo en recuperarse cuando dejas de fumar, órgano a órgano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El tabaco causa millones de muertes al año en el mundo, pero la recuperación del organismo tras dejar de fumar es más rápida de lo que se piensa</p><p class="subtitle">El sueño como interruptor para construir músculo, quemar grasa y regenerar el cerebro </p></div><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, el tabaco mata a <a href="https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/tobacco" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">unos 7 millones de personas</a> al a&ntilde;o en todo el mundo, incluyendo 1,6 millones de fumadores pasivos expuestos al humo ajeno. En Espa&ntilde;a, el tabaco causa <a href="https://www.semfyc.es/actualidad/mas-de-50000-personas-mueren-al-ano-en-espana-por-el-tabaquismo-" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cerca de 50.000 muertes anuales</a>, lo que lo convierte en la primera causa de muerte evitable del pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        El consumo de tabaco est&aacute; relacionado causalmente con <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35816897/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de 35 enfermedades</a>, y la esperanza de vida de un fumador es, en promedio, al menos <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38329816/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">12 a&ntilde;os menor</a> que la de quien nunca ha fumado. Seg&uacute;n la <a href="https://www.ine.es/ss/Satellite?L=es_ES&amp;c=INESeccion_C&amp;cid=1259926698156&amp;p=%5C&amp;pagename=ProductosYServicios%2FPYSLayout&amp;param1=PYSDetalle&amp;param3=1259924822888" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Encuesta de Salud de Espa&ntilde;a</a>, el 20,2% de los hombres y el 13,3% de las mujeres fuman a diario, aunque se detecta un descenso en la poblaci&oacute;n m&aacute;s joven.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta que nos planteamos, por tanto, es si los da&ntilde;os producidos por el tabaco son permanentes, o si por el contrario nuestro organismo se puede recuperar una vez se deja de fumar, y cu&aacute;nto tiempo es necesario.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; hay en el humo del tabaco y por qu&eacute; da&ntilde;a el organismo</h2><p class="article-text">
        El humo del tabaco contiene m&aacute;s de 7.000 sustancias qu&iacute;micas, de las cuales, <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3084482/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al menos 70 son carcin&oacute;genas</a> conocidas. Tres grupos son especialmente relevantes para entender el da&ntilde;o. La nicotina, la sustancia adictiva, provoca vasoconstricci&oacute;n y eleva la presi&oacute;n arterial cada vez que se inhala. El mon&oacute;xido de carbono se une a la hemoglobina con m&aacute;s afinidad que el ox&iacute;geno, reduciendo la capacidad de la sangre para transportarlo. El alquitr&aacute;n, junto con las part&iacute;culas s&oacute;lidas del humo, se deposita en las v&iacute;as respiratorias, donde inflama los tejidos y da&ntilde;a directamente el ADN de las c&eacute;lulas.
    </p><p class="article-text">
        Pero el da&ntilde;o m&aacute;s desconocido del tabaco no es a los pulmones, como se cree, sino al sistema vascular, algo que explica la doctora Andrea Azc&aacute;rate, jefa de Servicio de Endocrinolog&iacute;a del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja: &ldquo;Uno de los efectos m&aacute;s importantes es el deterioro de los vasos sangu&iacute;neos. La nicotina y otras sustancias t&oacute;xicas del humo favorecen la vasoconstricci&oacute;n, aumentan la presi&oacute;n arterial y da&ntilde;an el endotelio, que es la capa interna de las arterias. Esto repercute directamente en &oacute;rganos como el coraz&oacute;n, el cerebro, el ri&ntilde;&oacute;n o las extremidades&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El da&ntilde;o del humo del tabaco, &oacute;rgano a &oacute;rgano</h2><p class="article-text">
        Como v&iacute;a de entrada, el pulm&oacute;n es el &oacute;rgano m&aacute;s directamente expuesto a los da&ntilde;os del humo. &ldquo;El tabaco provoca una inflamaci&oacute;n continua de las v&iacute;as respiratorias y un deterioro progresivo del tejido pulmonar. El humo da&ntilde;a los mecanismos naturales de limpieza de la v&iacute;a a&eacute;rea, incluidos los cilios, lo que aumenta el riesgo de infecciones como bronquitis o neumon&iacute;as&rdquo;, explica el doctor Pablo Turri&oacute;n, director m&eacute;dico del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja y especialista en medicina intensiva. 
    </p><p class="article-text">
        La enfermedad pulmonar obstructiva cr&oacute;nica (EPOC) es uno de los da&ntilde;os m&aacute;s frecuentes. &ldquo;Los bronquios se estrechan de forma persistente y el pulm&oacute;n pierde capacidad para mover el aire con normalidad, especialmente para expulsarlo&rdquo;, aclara el doctor Turri&oacute;n. La mayor&iacute;a de los casos de c&aacute;ncer de pulm&oacute;n est&aacute;n directamente vinculados al tabaco.
    </p><p class="article-text">
        El sistema cardiovascular es el segundo gran afectado. Azc&aacute;rate detalla que &ldquo;fumar favorece la formaci&oacute;n de placas de ateroma dentro de las arterias, aumenta la tendencia a formar trombos y reduce la capacidad de los vasos sangu&iacute;neos para adaptarse correctamente al flujo sangu&iacute;neo&rdquo;. Esto eleva el riesgo de infarto, ictus y enfermedad vascular perif&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Hay un impacto metab&oacute;lico y hormonal que es menos conocido pero igualmente relevante. &ldquo;Fumar influye sobre el metabolismo y la regulaci&oacute;n hormonal. Se ha relacionado con un mayor riesgo de resistencia a la insulina y diabetes tipo 2, especialmente cuando existe obesidad abdominal&rdquo;, explica Azc&aacute;rate.
    </p><p class="article-text">
        La doctora tambi&eacute;n desmonta un mito extendido: &ldquo;Muchas personas creen err&oacute;neamente que fumar controla el peso, pero en realidad el tabaco favorece una distribuci&oacute;n m&aacute;s perjudicial de la grasa corporal, especialmente a nivel abdominal, y empeora la sensibilidad a la insulina&rdquo;. A esto se suman la osteoporosis, la p&eacute;rdida progresiva de masa muscular, y efectos sobre la fertilidad, la menopausia (que se adelanta) y la funci&oacute;n tiroidea.
    </p><p class="article-text">
        Respecto al c&aacute;ncer, Azc&aacute;rate explica que el riesgo va mucho m&aacute;s all&aacute; del pulm&oacute;n: &ldquo;El humo del tabaco contiene numerosas sustancias carcin&oacute;genas que circulan por todo el organismo. Existe relaci&oacute;n demostrada con tumores de vejiga, p&aacute;ncreas, ri&ntilde;&oacute;n, laringe, es&oacute;fago, colon o cavidad oral. En algunos casos, adem&aacute;s, fumar empeora la respuesta a determinados tratamientos oncol&oacute;gicos y dificulta la recuperaci&oacute;n tras cirug&iacute;a o quimioterapia&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El orden de recuperaci&oacute;n de los &oacute;rganos al dejar de fumar</h2><p class="article-text">
        La buena noticia es que el cuerpo empieza a repararse casi de inmediato. &ldquo;La recuperaci&oacute;n comienza muy pronto despu&eacute;s de abandonar el tabaco&rdquo;, afirma la doctora Azc&aacute;rate. &ldquo;En las primeras horas, descienden la frecuencia cardiaca y algunos efectos vasoconstrictores de la nicotina&rdquo;, a&ntilde;ade. Turri&oacute;n confirma esa inmediatez desde la perspectiva respiratoria: &ldquo;La recuperaci&oacute;n comienza pr&aacute;cticamente desde las primeras horas despu&eacute;s del &uacute;ltimo cigarrillo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los primeros d&iacute;as son los m&aacute;s dif&iacute;ciles desde el punto de vista subjetivo. Turri&oacute;n explica que &ldquo;es habitual notar s&iacute;ntomas relacionados con la abstinencia, como irritabilidad, aumento del apetito, nerviosismo, dificultad para concentrarse o alteraciones del sue&ntilde;o&rdquo;. A nivel respiratorio, &ldquo;muchos pacientes refieren m&aacute;s tos o m&aacute;s mucosidad durante las primeras semanas. Esto no siempre es negativo, en ocasiones refleja que la v&iacute;a a&eacute;rea empieza a recuperar parte de su capacidad de limpieza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A partir de las primeras semanas llegan mejoras m&aacute;s perceptibles: &ldquo;Suele mejorar la sensaci&oacute;n de ahogo al caminar o subir escaleras. Tambi&eacute;n se recuperan progresivamente el olfato y el gusto&rdquo;, se&ntilde;ala Turri&oacute;n. En los meses siguientes, ambos especialistas coinciden en que disminuye la inflamaci&oacute;n de fondo. Azc&aacute;rate habla de una &ldquo;mejora progresiva de la funci&oacute;n circulatoria&rdquo; y un descenso del &ldquo;estado inflamatorio que el tabaquismo mantiene activo en el organismo&rdquo;, mientras que Turri&oacute;n confirma que &ldquo;disminuye la inflamaci&oacute;n bronquial y se reduce el riesgo de infecciones respiratorias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no se puede cuantificar con exactitud, ya que depende de cada persona, a medio y largo plazo, hay una reducci&oacute;n medible del riesgo de las enfermedades m&aacute;s graves. &ldquo;A nivel cardiovascular, dejar de fumar reduce de forma significativa el riesgo de infarto e ictus con el paso de los a&ntilde;os&rdquo;, indica Azc&aacute;rate. 
    </p><p class="article-text">
        Turri&oacute;n a&ntilde;ade que en pacientes con EPOC, &ldquo;abandonar el tabaco es la medida m&aacute;s eficaz para ralentizar la progresi&oacute;n de la enfermedad&rdquo;, aunque matiza que &ldquo;si ya existe da&ntilde;o estructural avanzado, como enfisema, no siempre se recupera todo lo perdido, pero s&iacute; se puede evitar que el pulm&oacute;n siga deterior&aacute;ndose al mismo ritmo&rdquo;. Con los a&ntilde;os, tambi&eacute;n &ldquo;disminuye progresivamente el riesgo de c&aacute;ncer de pulm&oacute;n y de otras enfermedades cardiovasculares&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        El da&ntilde;o del tabaco es acumulativo, y cuanto m&aacute;s a&ntilde;os se fume, m&aacute;s lenta ser&aacute; la recuperaci&oacute;n. &ldquo;Cuando el consumo se ha mantenido durante d&eacute;cadas pueden persistir secuelas permanentes, especialmente si ya existe enfermedad pulmonar, da&ntilde;o vascular avanzado o antecedentes oncol&oacute;gicos&rdquo;, explica la doctora Azc&aacute;rate. Pero eso no es un motivo para seguir fumando. &ldquo;Nunca es tarde para dejar de fumar, pero cuanto antes se haga, mayor es el beneficio&rdquo;, afirma Turri&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Vapear no es respirar aire limpio</h2><p class="article-text">
        Hay fumadores que recurren a alternativas como los cigarrillos electr&oacute;nicos, pensando en mitigar los da&ntilde;os, pero algunos riesgos permanecen. &ldquo;No son inocuos&rdquo;, afirma el doctor Turri&oacute;n. &ldquo;Estos dispositivos contienen sustancias irritantes que pueden producir inflamaci&oacute;n en las v&iacute;as respiratorias. El aerosol que se inhala puede contener nicotina, part&iacute;culas finas, compuestos qu&iacute;micos procedentes de los saborizantes y otras sustancias potencialmente da&ntilde;inas&rdquo;. Esto hace que algunos usuarios presenten &ldquo;tos, sequedad de garganta, sensaci&oacute;n de opresi&oacute;n tor&aacute;cica, sibilancias o empeoramiento de s&iacute;ntomas respiratorios previos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El impacto de estos productos alternativos es especialmente grave en los m&aacute;s j&oacute;venes. &ldquo;En consulta vemos casos de pacientes que nunca hab&iacute;an fumado tabaco convencional y que han desarrollado una dependencia a la nicotina a trav&eacute;s del vapeo, favorecida por una falsa percepci&oacute;n de bajo riesgo&rdquo;, dice Turri&oacute;n, pero el mensaje es claro: &ldquo;Vapear no equivale a respirar aire limpio. No hay ning&uacute;n beneficio que justifique iniciar su consumo&rdquo;, concluye. 
    </p><p class="article-text">
        Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la <a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista Quo</a> y autor del libro <a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tu mejor yo</a>.
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/tiempo-tarda-cuerpo-recuperarse-dejas-fumar-organo-organo_1_13296479.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Jun 2026 20:27:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuánto tiempo tarda tu cuerpo en recuperarse cuando dejas de fumar, órgano a órgano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tabaco,Salud,Prevención,Cáncer de pulmón,Cáncer,Problemas cardiovasculares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La pérdida del olfato: una señal que puede ayudar a prevenir enfermedades neurodegenerativas en el envejecimiento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/perdida-olfato-senal-ayudar-prevenir-enfermedades-neurodegenerativas-envejecimiento_1_13249281.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a8b8ee6d-ef7e-465f-85ee-01381b98eb1c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143816.jpg" width="1280" height="720" alt="El olfato y la prevención de las enfermedades neurodegenerativas en el envejecimiento"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las neuronas olfativas son especialmente sensibles dentro de nuestro sistema nervioso, eso las convierte en una señal de alarma para prevenir y quizá tratar enfermedades neurológicas</p><p class="subtitle">El sueño como interruptor para construir músculo, quemar grasa y regenerar el cerebro</p></div><p class="article-text">
        M&aacute;s de un mill&oacute;n de personas en Espa&ntilde;a conviven con alguna enfermedad neurodegenerativa, seg&uacute;n la <a href="https://sid-inico.usal.es/noticias/mas-de-un-millon-de-personas-tienen-alguna-enfermedad-neurodegenerativa-en-espana/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alianza Espa&ntilde;ola de Enfermedades Neurodegenerativas</a>. El Alzheimer, con alrededor de 800.000 diagn&oacute;sticos, y el Parkinson, con entre 150.000 y 300.000 afectados, son las m&aacute;s frecuentes, y se prev&eacute; que la poblaci&oacute;n global con demencia pr&aacute;cticamente se triplique en 2050. 
    </p><p class="article-text">
        Son enfermedades que avanzan de forma silenciosa durante a&ntilde;os antes de que aparezcan los s&iacute;ntomas que llevan a la consulta. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, varias investigaciones cient&iacute;ficas han identificado una se&ntilde;al que puede aparecer mucho antes: la p&eacute;rdida del olfato.
    </p><h2 class="article-text">Los sentidos que perdemos antes de saber que los perdemos</h2><p class="article-text">
        Una persona mayor que sufre de temblores puede ir a la consulta para saber si padece la enfermedad de Parkinson, o comprobar si tiene un diagn&oacute;stico de demencia cuando los olvidos cotidianos se vuelven m&aacute;s frecuentes. Pero mucho antes, esos pacientes han podido experimentar una p&eacute;rdida o alteraci&oacute;n del olfato. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo m&aacute;s llamativo es que muchas veces la alteraci&oacute;n olfativa es el s&iacute;ntoma m&aacute;s precoz. Estos pacientes, a&ntilde;os antes de desarrollar s&iacute;ntomas de Parkinson o Alzheimer, ya desarrollan la alteraci&oacute;n olfativa&rdquo;, dice la doctora Natalia Barbero, jefa de equipo territorial de Neurolog&iacute;a de HM Hospitales.
    </p><p class="article-text">
        La p&eacute;rdida del olfato puede ser cuantitativa (todo tiene menos olor) o cualitativa, y esta segunda forma es especialmente interesante desde el punto de vista diagn&oacute;stico. &ldquo;Hay pacientes que no tienen una hiposmia [t&eacute;rmino t&eacute;cnico para la p&eacute;rdida del olfato], sino una dificultad para reconocer olores: huelen, tienen la percepci&oacute;n del olfato, pero no saben reconocer a qu&eacute; huelen&rdquo;, explica la doctora Barbero. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por ejemplo, perciben el olor del caf&eacute;, pero no saben asociar ese olor al caf&eacute;&rdquo;. Esta incapacidad de identificar olores que s&iacute; se perciben puede ser una de las se&ntilde;ales m&aacute;s precoces de alteraci&oacute;n en los circuitos nerviosos que conectan el bulbo olfatorio con el sistema l&iacute;mbico y el c&oacute;rtex prefrontal.
    </p><p class="article-text">
        El v&iacute;nculo del olfato con el Parkinson es el mejor documentado. El profesor Rafael Franco del CIBERNED en la Universidad de Barcelona es coautor de una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38607054/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n sistem&aacute;tica reciente</a> sobre estas se&ntilde;ales neurol&oacute;gicas, que confirma que la alteraci&oacute;n del olfato precede en a&ntilde;os a los s&iacute;ntomas motores del Parkinson, como los temblores. El mecanismo neuroqu&iacute;mico es bastante conocido: la alfa-sinucle&iacute;na, una prote&iacute;na que se pliega de forma an&oacute;mala en el Parkinson y se deposita primero en el bulbo olfatorio del cerebro antes de extenderse por otras regiones cerebrales.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; las neuronas olfativas son &uacute;nicas</h2><p class="article-text">
        El sistema olfativo tiene propiedades que no comparte ninguna otra parte del sistema nervioso, y que lo convierten en objeto de estudio especial para la neurolog&iacute;a. &ldquo;Son neuronas expuestas al exterior: sus dendritas llegan hasta la superficie de la mucosa nasal. Son neuronas del sistema nervioso que miran directamente al ambiente exterior&rdquo;, explica el profesor Franco.
    </p><p class="article-text">
        Esa exposici&oacute;n al mundo tiene una explicaci&oacute;n en la evoluci&oacute;n de nuestra especie y de otros mam&iacute;feros. &ldquo;Otra caracter&iacute;stica muy importante es que son neuronas que se regeneran durante la vida adulta&rdquo;, se&ntilde;ala Franco. &ldquo;La regeneraci&oacute;n es a partir de c&eacute;lulas madre del epitelio olfativo. Esto tiene sentido porque est&aacute;n en una zona expuesta a virus, t&oacute;xicos, inflamaci&oacute;n y da&ntilde;o mec&aacute;nico&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Que las neuronas olfativas sean capaces de regenerarse es algo excepcional: la mayor parte de las neuronas del sistema nervioso central adulto no se reemplazan cuando mueren. Esta capacidad abre posibilidades para el campo de la neurolog&iacute;a. &iquest;Qu&eacute; tienen estas neuronas que otras no tienen? &iquest;Se puede aprender de ellas para regenerar circuitos da&ntilde;ados por la enfermedad?
    </p><p class="article-text">
        Franco subraya adem&aacute;s que los receptores olfativos no est&aacute;n solo en la nariz: &ldquo;Los receptores olfativos, que est&aacute;n en neuronas del sistema olfativo, est&aacute;n tambi&eacute;n en otras partes del cuerpo humano: en ri&ntilde;&oacute;n, pr&oacute;stata o intestino, entre otros. Se supone que estos receptores en esos &oacute;rganos reconocen mol&eacute;culas distintas a las que producen olor&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        No se conoce todav&iacute;a con exactitud qu&eacute; hacen esos <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29897292/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">receptores en &oacute;rganos que no son la nariz</a>, pero el que est&eacute;n presentes indica que el sistema olfativo tiene funciones m&aacute;s amplias de lo que se cre&iacute;a, y pueden tener que ver con c&oacute;mo se reconocen las c&eacute;lulas del organismo entre s&iacute;.
    </p><h2 class="article-text">El olfato como herramienta de diagn&oacute;stico precoz</h2><p class="article-text">
        Si la p&eacute;rdida del olfato puede preceder al Parkinson, la pregunta es si puede usarse como herramienta de diagn&oacute;stico temprano, pero la doctora Barbero pide cautela: &ldquo;Hay que ser muy prudente, porque la p&eacute;rdida del olfato es un s&iacute;ntoma muy inespec&iacute;fico. Puede aparecer por el envejecimiento normal, por una infecci&oacute;n respiratoria, sinusitis, tabaquismo, o por el COVID. No todos los pacientes que desarrollan una alteraci&oacute;n del olfato van a desarrollar enfermedades degenerativas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n trabaja precisamente en encontrar marcadores adicionales que, combinados con la alteraci&oacute;n del olfato, permitan identificar qu&eacute; personas est&aacute;n en riesgo real. Franco cita un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41467596/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis reciente</a> que confirma la relaci&oacute;n entre alteraci&oacute;n olfativa y el diagn&oacute;stico temprano de Parkinson, pero reconoce que el camino hacia un test de cribado fiable todav&iacute;a es largo. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el olfato, y no la p&eacute;rdida de &eacute;l, puede ayudar. Joy Milne, una enfermera escocesa con hiperosmia (un olfato excepcionalmente bueno) fue capaz de <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6487537/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">detectar el olor caracter&iacute;stico del Parkinson</a> en su marido a&ntilde;os antes del diagn&oacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si el Parkinson tiene olor, hay que identificar la mol&eacute;cula que huele a Parkinson&rdquo;, se&ntilde;ala Franco. &ldquo;Y los que huelen mejor que los humanos son los perros&rdquo;. En efecto, un <a href="https://journals.sagepub.com/doi/full/10.1177/1877718X251342485" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio reciente</a> ha mostrado que los perros entrenados pueden detectar el olor del Parkinson, lo que podr&iacute;a abrir una v&iacute;a completamente nueva para el diagn&oacute;stico precoz.
    </p><h2 class="article-text">El posible riesgo neurol&oacute;gico de la perdida de olfato </h2><p class="article-text">
        La p&eacute;rdida del olfato fue uno de los s&iacute;ntomas m&aacute;s frecuentes del COVID-19, y durante la pandemia surgi&oacute; la pregunta de si podr&iacute;a tener <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12464792/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">consecuencias neurol&oacute;gicas a largo plazo</a>. Seg&uacute;n el profesor Franco, &ldquo;hay mucha controversia, pero no parece que haya un pico de enfermedades neurodegenerativas post-COVID. Yo no creo que el COVID produzca alteraciones permanentes serias a nivel neurol&oacute;gico en la mayor&iacute;a de los casos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La doctora Barbero a&ntilde;ade un matiz interesante: la capacidad de regeneraci&oacute;n de las neuronas olfativas hace que la recuperaci&oacute;n del olfato tras el COVID sea posible en muchos pacientes, aunque no en todos. Lo que el COVID ha puesto sobre la mesa, de forma involuntaria, es el inter&eacute;s por la regeneraci&oacute;n neuronal olfativa como modelo para entender c&oacute;mo el sistema nervioso podr&iacute;a repararse a s&iacute; mismo en otros contextos.
    </p><p class="article-text">
        Con la evidencia actual, no se puede usar la p&eacute;rdida de olfato por s&iacute; sola en un test diagn&oacute;stico de enfermedades neurol&oacute;gicas, pero s&iacute; es algo que hay que tomarse en serio, especialmente en personas mayores. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El sistema olfatorio tiene conexiones directas con zonas cerebrales implicadas tanto en la memoria como en la emoci&oacute;n y en el movimiento&rdquo;, explica la doctora Barbero. &ldquo;Es un s&iacute;ntoma que hay que analizar con cautela&rdquo;. La especialista recomienda y ponerlo en conocimiento del m&eacute;dico, especialmente si se acompa&ntilde;a de otros cambios en el estado de &aacute;nimo, fatiga, alteraciones del sue&ntilde;o o rigidez muscular.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la p&eacute;rdida del sentido del olfato, la <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10454199/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prevenci&oacute;n</a> de las enfermedades neurodegenerativas depende de los mismos factores que protegen la salud en general: ejercicio f&iacute;sico regular, control de la dieta, la presi&oacute;n arterial, el colesterol y la glucemia, adem&aacute;s de la estimulaci&oacute;n cognitiva, como leer, aprender idiomas, o mantener relaciones sociales activas.
    </p><p class="article-text">
        La p&eacute;rdida del olfato no es como la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/si-no-oyes-cerebro-peligro-conservar-salud-auditiva-cognitiva_1_13134059.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p&eacute;rdida de audici&oacute;n</a>, ya que esta produce un aislamiento social que priva al cerebro de estimulaci&oacute;n, acelerando el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/audiologa-explica-indicios-perdida-auditiva-no-debes-ignorar-primeros-signos-suelen-sutiles-xp_1_13059120.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">deterioro cognitivo</a>. La p&eacute;rdida del olfato, m&aacute;s como un trastorno que tratar como prevenci&oacute;n, tiene valor como se&ntilde;al de alarma y para agendar una visita con el especialista.
    </p><p class="article-text">
        Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la <a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista Quo</a> y autor del libro <a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tu mejor yo</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/perdida-olfato-senal-ayudar-prevenir-enfermedades-neurodegenerativas-envejecimiento_1_13249281.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jun 2026 21:14:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La pérdida del olfato: una señal que puede ayudar a prevenir enfermedades neurodegenerativas en el envejecimiento]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Neurología,Enfermedades mentales,Envejecimiento]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El sueño como interruptor para construir músculo, quemar grasa y regenerar el cerebro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/sueno-interruptor-construir-musculo-quemar-grasa-regenerar-cerebro_1_13225003.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6f09b046-fc37-4022-be23-74f401149934_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El sueño como interruptor para construir músculo, quemar grasa y regenerar el cerebro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sueño es mucho más que descansar, es una parte imprescindible de los ciclos de secreción de hormonas que hacen que nuestro metabolismo funcione correctamente</p><p class="subtitle">Por qué nos cuesta más dormir el domingo y cómo remediarlo </p></div><p class="article-text">
        Hay un momento cada noche, generalmente en la primera mitad del sue&ntilde;o, en que el cerebro activa un interruptor que ordena al cuerpo hacer todo eso que deseamos: hacer crecer el m&uacute;sculo, quemar la grasa almacenada, consolidar los recuerdos y lo aprendido durante el d&iacute;a, y preparar el terreno para que el d&iacute;a siguiente funcionemos mejor. 
    </p><p class="article-text">
        Ese interruptor es la hormona del crecimiento (Growth Hormone, en ingl&eacute;s, o GH) y, si no se activa, porque nuestro sue&ntilde;o es deficiente, perdemos la mayor&iacute;a de sus beneficios. Los &uacute;ltimos estudios cient&iacute;ficos sobre este mecanismo han revelado lo importante que es para nuestra salud.
    </p><h2 class="article-text">El circuito que controla la reparaci&oacute;n del cuerpo</h2><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo estudio de la Universidad de Berkeley, publicado en la prestigiosa revista <em>Cell </em>el a&ntilde;o pasado, <a href="https://doi.org/10.1016/j.cell.2025.05.039" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">identific&oacute; el circuito neuronal</a> que regula la liberaci&oacute;n de hormona del crecimiento durante el sue&ntilde;o. El centro de control est&aacute; en el hipot&aacute;lamo, una parte del cerebro profundo que compartimos con todos los mam&iacute;feros. All&iacute;, dos grupos de neuronas especializadas act&uacute;an como acelerador y freno para la hormona del crecimiento. Un grupo de neuronas liberan GHRH (hormona liberadora de GH), mientras que otras segregan somatostatina para inhibirla. Este sistema regula la curva de hormona de crecimiento a lo largo del d&iacute;a y la noche.
    </p><p class="article-text">
        Marian Rol de Lama, catedr&aacute;tica de fisiolog&iacute;a en la Universidad de Murcia y miembro del grupo de cronobiolog&iacute;a de la Sociedad Espa&ntilde;ola del Sue&ntilde;o y del centro de investigaci&oacute;n CIBERfes, explica c&oacute;mo la hormona del crecimiento no sigue un ritmo circadiano en sentido estricto, sino que depende directamente del sue&ntilde;o: &ldquo;Si t&uacute; duermes la siesta durante el d&iacute;a y esa siesta entra a las fases profundas del sue&ntilde;o, tambi&eacute;n secretas la hormona del crecimiento. Pero si te privan del sue&ntilde;o, no secretas la hormona del crecimiento&rdquo;. En otras palabras, necesitamos dormir bien para que la hormona del crecimiento haga su trabajo. 
    </p><h2 class="article-text">La hormona de crecimiento m&aacute;s all&aacute; del desarrollo infantil</h2><p class="article-text">
        La hormona del crecimiento se conoce sobre todo por sus implicaciones en pediatr&iacute;a. Es la responsable de que los huesos largos crezcan y, cuando falta, los ni&ntilde;os no llegan a alcanzar la altura que les corresponde. Sin embargo, en los adultos, una vez cerrados los cart&iacute;lagos de crecimiento, esta hormona tiene una funci&oacute;n indispensable para regular el metabolismo y la regeneraci&oacute;n de los tejidos. &ldquo;Participa en la reparaci&oacute;n de tejidos, el mantenimiento de la masa muscular y el metabolismo&rdquo;, se&ntilde;ala la doctora Andrea Azc&aacute;rate, jefa de Servicio de Endocrinolog&iacute;a y Nutrici&oacute;n del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja.
    </p><p class="article-text">
        La hormona del crecimiento tiene tres efectos metab&oacute;licos principales: es anab&oacute;lica (favorece la s&iacute;ntesis de prote&iacute;nas y el mantenimiento de la masa muscular), lipol&iacute;tica (promueve la movilizaci&oacute;n de grasa como fuente de energ&iacute;a) y diabet&oacute;gena (eleva la glucosa en sangre en el corto plazo para proporcionar combustible a los tejidos en reparaci&oacute;n). 
    </p><p class="article-text">
        Nuestro cuerpo puede estar en un estado de actividad, con el cortisol elevado, con desgaste de tejidos; o en un estado de reparaci&oacute;n, pero no las dos cosas a la vez. Durante la noche, mientras duerme, el organismo aprovecha ese entorno hormonal que produce el sue&ntilde;o para hacer el mantenimiento de los da&ntilde;os y el desgaste que se producen durante el d&iacute;a. Pero los nuevos descubrimientos que han identificado los circuitos cerebrales que regulan este ciclo indican que hay algo m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La hormona del crecimiento no solo reconstruye m&uacute;sculo y hueso, sino que, al activar el <em>locus coeruleus</em> en el cerebro puede aumentar el nivel de alerta, la concentraci&oacute;n y el rendimiento mental al despertar al d&iacute;a siguiente. 
    </p><h2 class="article-text">Las consecuencias de la mala calidad de sue&ntilde;o para las hormonas</h2><p class="article-text">
        Si el sue&ntilde;o profundo es la se&ntilde;al para que la hormona del crecimiento haga su trabajo, la privaci&oacute;n del sue&ntilde;o o su fragmentaci&oacute;n tienen consecuencias directas y muy negativas sobre nuestro metabolismo. &ldquo;Cuando una persona duerme mal durante semanas o meses, puede notar m&aacute;s cansancio, peor recuperaci&oacute;n muscular, dificultad para concentrarse, m&aacute;s apetito o peor control del peso y de la glucosa&rdquo;, confirma la doctora Azc&aacute;rate.
    </p><p class="article-text">
        Sin sue&ntilde;o profundo no hay pico de hormona del crecimiento, lo que afecta a la reparaci&oacute;n muscular y el metabolismo de las grasas, es decir, acumulamos grasa y perdemos masa muscular. Pero, adem&aacute;s, la privaci&oacute;n de sue&ntilde;o hace que disminuya la sensibilidad a la insulina, lo que eleva el riesgo de diabetes tipo 2, altera las hormonas del hambre (aumenta la grelina y reduce la leptina, produciendo m&aacute;s apetito durante el d&iacute;a y mayor preferencia por alimentos cal&oacute;ricos) y mantiene el cortisol elevado cuando deber&iacute;a descender para dejarnos dormir. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando el sue&ntilde;o es insuficiente o muy irregular, el organismo puede mantenerse m&aacute;s activado incluso por la noche. Esto se traduce en cansancio durante el d&iacute;a, sensaci&oacute;n de tensi&oacute;n y peor descanso&rdquo;, explica la endocrin&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        La edad tambi&eacute;n influye en la hormona del crecimiento y el sue&ntilde;o, pero a&uacute;n no est&aacute; claro en qu&eacute; direcci&oacute;n. &ldquo;Con la edad se produce la somatopausia, que significa que la hormona del crecimiento va disminuyendo su secreci&oacute;n&rdquo;, advierte Rol de Lama. &ldquo;En paralelo, en las personas mayores disminuye el sue&ntilde;o de ondas lentas. Algunos autores han apuntado a la posibilidad de que sea esa disminuci&oacute;n del sue&ntilde;o de ondas lentas la responsable de que disminuya la secreci&oacute;n de hormona del crecimiento&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; inyectarse GH es una mala idea</h2><p class="article-text">
        La hormona de crecimiento tambi&eacute;n es conocida en el mundo del culturismo, ya que se utiliza para aumentar la masa muscular. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, tambi&eacute;n han aparecido secretagogos, compuestos que ayudan a que se segregue m&aacute;s GH, pero estos &ldquo;atajos&rdquo; no sustituyen dormir bien, y no est&aacute;n libres de riesgos. &ldquo;En personas sanas, utilizar hormona de crecimiento o secretagogos para ganar m&uacute;sculo, mejorar el rendimiento deportivo, acelerar la recuperaci&oacute;n o intentar frenar el envejecimiento no est&aacute; recomendado. Puede provocar retenci&oacute;n de l&iacute;quidos, hinchaz&oacute;n, dolor en articulaciones y m&uacute;sculos, s&iacute;ndrome del t&uacute;nel carpiano, aumento de la glucosa y mayor riesgo de resistencia a la insulina o diabetes&rdquo;, advierte la doctora Azc&aacute;rate.
    </p><p class="article-text">
        El estudio de Berkeley a&ntilde;ade otro riesgo: como la GH ex&oacute;gena activa el <em>locus coeruleus</em>, esto puede alterar el propio equilibrio sue&ntilde;o-vigilia. La hormona no mejora el sue&ntilde;o, al contrario, en concentraciones excesivas puede perturbarlo. &ldquo;La GH no es una mol&eacute;cula inductora del sue&ntilde;o. El sue&ntilde;o induce la secreci&oacute;n de hormona del crecimiento, pero no al rev&eacute;s&rdquo;, corrobora Rol de Lama.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo aprovechar el pico nocturno de hormona de crecimiento</h2><p class="article-text">
        La palanca m&aacute;s eficaz, y la &uacute;nica sin efectos secundarios, para optimizar nuestra hormona de crecimiento es mejorar nuestro sue&ntilde;o profundo. Estas son algunas recomendaciones:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Respetar 7-9 horas de sue&ntilde;o: el sue&ntilde;o de ondas lentas (fase N3) se concentra especialmente en la primera mitad de la noche. Acortar el tiempo de sue&ntilde;o reduce esta fase.</li>
                                    <li>Mantener horarios regulares: el hipot&aacute;lamo sincroniza la secreci&oacute;n de GHRH con el ciclo sue&ntilde;o-vigilia. Los horarios de sue&ntilde;o irregulares, como el jet lag social del fin de semana, reducen la cantidad y calidad del sue&ntilde;o de ondas lentas.</li>
                                    <li>Ejercicio de fuerza por la tarde: el entrenamiento de fuerza es uno de los est&iacute;mulos m&aacute;s potentes para la secreci&oacute;n de GH, y sus efectos se potencian cuando se entrena por la tarde, pero no antes de dormir, ya que puede interferir con sue&ntilde;o.</li>
                                    <li>Eliminar los postres despu&eacute;s de la cena: la hiperglucemia que produce el az&uacute;car inhibe la secreci&oacute;n de GH al estimular la somatostatina. Una cena ligera, con prote&iacute;na y grasas saludables, prepara el organismo para el pico nocturno.</li>
                                    <li>Evitar el alcohol: el alcohol suprime el sue&ntilde;o de ondas lentas incluso en dosis moderadas, reduciendo directamente la ventana de secreci&oacute;n de GH.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la <a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista Quo</a> y autor del libro <a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tu mejor yo</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/sueno-interruptor-construir-musculo-quemar-grasa-regenerar-cerebro_1_13225003.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Jun 2026 20:00:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El sueño como interruptor para construir músculo, quemar grasa y regenerar el cerebro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Salud,Descanso,Ejercicio físico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estas son las señales de que no comes la suficiente cantidad de proteínas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/son-senales-no-comes-suficiente-cantidad-proteinas_1_13283225.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bc94961d-5d8a-46aa-84b4-ab2beb2ff58d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Señales de que no comes suficientes proteínas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algunas personas consumen menos proteínas de las que su cuerpo necesita: "La necesidad de proteínas viene determinada por el peso corporal, el nivel de actividad física y la edad"</p><p class="subtitle">De la frecuencia para ir al baño a combatir los gases: qué recomiendan los expertos para una microbiota más sana</p></div><p class="article-text">
        Las prote&iacute;nas son, junto con el agua, el componente m&aacute;s abundante del cuerpo humano. Forman la estructura de m&uacute;sculos, huesos, piel, cabello y u&ntilde;as. Son el material del que est&aacute;n hechas las enzimas necesarias para todas las reacciones bioqu&iacute;micas, las hormonas que regulan el metabolismo, los anticuerpos que defienden nuestro organismo y las mol&eacute;culas que transportan ox&iacute;geno y nutrientes a nuestras c&eacute;lulas. Sin un aporte suficiente de prote&iacute;nas de la dieta, todo ese sistema se deteriora. 
    </p><h2 class="article-text">Las prote&iacute;nas, el componente fundamental de la dieta</h2><p class="article-text">
        Las prote&iacute;nas son mol&eacute;culas grandes que est&aacute;n compuestas por cadenas de amino&aacute;cidos, mol&eacute;culas m&aacute;s cortas. De los 20 amino&aacute;cidos que el cuerpo utiliza, nueve son esenciales: el organismo no puede sintetizarlos y solo puede obtenerlos de los alimentos. Cuando la dieta no aporta suficiente cantidad o calidad de prote&iacute;nas, el cuerpo recurre a degradar su propia masa muscular para obtener esos amino&aacute;cidos. Esto se llama catabolismo, y es el mecanismo de emergencia que el organismo activa cuando no tiene suficiente materia prima para regenerar la piel, el h&iacute;gado o los huesos, por ejemplo. 
    </p><p class="article-text">
        Las personas m&aacute;s vulnerables al d&eacute;ficit de prote&iacute;nas son las mayores de 65 a&ntilde;os (con mayor riesgo de sarcopenia, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/debe-cambiar-forma-alimentarnos-edad_1_10900448.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p&eacute;rdida de masa muscular</a>), las <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ejercicio-menopausia_1_11778302.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mujeres en la menopausia</a>, las embarazadas y lactantes, los ni&ntilde;os en crecimiento, los enfermos cr&oacute;nicos y las personas con enfermedades que producen catabolismo. 
    </p><p class="article-text">
        La doctora Rosa Mirete L&oacute;pez, especialista en endocrinolog&iacute;a y nutrici&oacute;n en la cl&iacute;nica ENEA, se&ntilde;ala que &ldquo;la necesidad de prote&iacute;nas viene determinada por el peso corporal, el nivel de actividad f&iacute;sica y la edad, independientemente del sexo. En la menopausia vemos una alteraci&oacute;n de la composici&oacute;n corporal, con un aumento de masa grasa y una disminuci&oacute;n de masa magra y fuerza muscular&rdquo;. En esa etapa, un aporte adecuado de prote&iacute;nas (y el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/envejecimiento-ejercicios-fuerza-entrenamiento_1_11630289.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ejercicio de fuerza</a>) previene el catabolismo muscular que produce la ca&iacute;da en picado de los estr&oacute;genos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las personas más vulnerables al déficit de proteínas son las mayores de 65 años, las mujeres en la menopausia, las embarazadas y lactantes, los niños en crecimiento, los enfermos crónicos y las personas con enfermedades que producen catabolismo </p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Cuando las recomendaciones de prote&iacute;nas se quedaron cortas</h2><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, la referencia oficial para adultos sanos fue 0,8 gramos de prote&iacute;na por kilo de peso corporal y d&iacute;a, establecida por la OMS y el Instituto de Medicina de Estados Unidos sobre la base de estudios de balance de nitr&oacute;geno. El m&eacute;todo med&iacute;a la diferencia entre el nitr&oacute;geno ingerido (procedente de prote&iacute;nas) y el excretado, buscando el umbral m&iacute;nimo para mantener el equilibrio. Pero este m&eacute;todo de medida ten&iacute;a limitaciones importantes y sobreestimaba la eficiencia con que el cuerpo absorb&iacute;a las prote&iacute;nas.
    </p><p class="article-text">
        A partir de la d&eacute;cada de 2000, se empez&oacute; a usar la t&eacute;cnica IAAO (oxidaci&oacute;n de amino&aacute;cidos indicadores) como m&eacute;todo de referencia. Una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37573015/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n de estudios de 2023</a> hall&oacute; que los requerimientos medidos resultaron bastante superiores a las recomendaciones oficiales actuales. La <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4997405/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estimaci&oacute;n basada en el m&eacute;todo IAAO</a> sit&uacute;a las necesidades reales de adultos en torno a 1,2 g/kg/d&iacute;a, un 40% m&aacute;s que la cifra oficial, sin diferencias entre hombres y mujeres. La doctora Mirete establece un rango para adultos activos entre 0,8 y 1,2 g/kg/d&iacute;a, repartidas en tres ingestas.
    </p><p class="article-text">
        Luc&iacute;a Almendros, nutricionista cl&iacute;nica en la Cl&iacute;nica Amaro y Castillo, trabaja habitualmente con umbrales superiores a los oficiales: &ldquo;Normalmente con mis pacientes es muy raro que yo trabaje con menos de 1,5 o 1,6 gramos por kilo de peso y d&iacute;a. Una cantidad de 1,5 gramos es, por ejemplo, para una mujer que va a pilates dos d&iacute;as a la semana. Pero en el momento en que se hagan tres d&iacute;as a la semana de gimnasio, ya se deber&iacute;a estar trabajando con 1,8 gramos&rdquo;. No obstante, lo recomendable es siempre consultar cada caso con un especialista.
    </p><h2 class="article-text">Se&ntilde;ales de que el aporte es insuficiente</h2><p class="article-text">
        El d&eacute;ficit de prote&iacute;nas en la dieta se manifiesta con terribles s&iacute;ntomas en los pa&iacute;ses que atraviesan hambrunas, pero en el mundo desarrollado las se&ntilde;ales son m&aacute;s sutiles. 
    </p><p class="article-text">
        La doctora Mirete describe el espectro cl&iacute;nico: &ldquo;Los s&iacute;ntomas y signos de d&eacute;ficit proteico son inespec&iacute;ficos y dependen tambi&eacute;n de si se acompa&ntilde;a de otros d&eacute;ficits de nutrientes. Podemos encontrar desde delgadez con desnutrici&oacute;n, p&eacute;rdida de masa muscular con debilidad en los movimientos, fatiga y cansancio, aumento en la frecuencia de infecciones, alteraciones cut&aacute;neas y, en casos graves, edema&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los síntomas y signos de déficit proteico son inespecíficos y dependen también de si se acompaña de otros déficits de nutrientes</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Dra. Rosa Mirete López</span>
                                        <span>—</span> especialista en endocrinología y nutrición
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Estos son algunas de las se&ntilde;ales de falta de prote&iacute;nas, de menor a mayor importancia: 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Fatiga y bajo rendimiento f&iacute;sico: es la se&ntilde;al m&aacute;s com&uacute;n en personas que hacen ejercicio, y la m&aacute;s ignorada porque tiene m&uacute;ltiples causas posibles. Cuando la prote&iacute;na es insuficiente, el cuerpo no puede reparar eficientemente el da&ntilde;o muscular producido por el esfuerzo, lo que alarga la recuperaci&oacute;n y reduce la capacidad de rendimiento en las sesiones siguientes.</li>
                                    <li>P&eacute;rdida de masa muscular y debilidad: el cuerpo degrada el m&uacute;sculo para obtener amino&aacute;cidos cuando el aporte de la dieta no cubre las necesidades. En personas que hacen ejercicio, puede manifestarse como estancamiento en el progreso. En personas sedentarias o mayores, como debilidad progresiva y dificultad para hacer tareas cotidianas.</li>
                                    <li>Mala cicatrizaci&oacute;n de heridas e infecciones frecuentes: el sistema inmune y la cicatrizaci&oacute;n dependen de la s&iacute;ntesis de prote&iacute;nas, por lo que es f&aacute;cil entender que un d&eacute;ficit mantenido se manifieste en &uacute;lceras o heridas que no se curan y mayor susceptibilidad a infecciones.</li>
                                    <li>Debilidad de piel, cabello y u&ntilde;as: son algunos de los tejidos que se renuevan con mayor rapidez y necesitan un constante aporte de prote&iacute;nas. Sin no llegan, el cabello se vuelve fr&aacute;gil y cae m&aacute;s, la piel pierde brillo y las u&ntilde;as se vuelven quebradizas. </li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">C&oacute;mo incluir suficiente prote&iacute;na en la dieta</h2><p class="article-text">
        Almendros se&ntilde;ala que la distribuci&oacute;n de la prote&iacute;na a lo largo del d&iacute;a importa tanto como la cantidad total: &ldquo;Nuestro cuerpo tiene una capacidad l&iacute;mite de absorci&oacute;n de prote&iacute;na por ingesta. Todo lo que comas en exceso no lo vas a poder absorber&rdquo;. Al mismo tiempo, hay unos m&iacute;nimos. Para que el cuerpo inicie el mecanismo de regeneraci&oacute;n de los tejidos hay una llave de arranque: <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/leucina-aminoacido-necesitas-musculos-salud_1_10111337.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la leucina</a>. Es necesario tomar al menos tres gramos del amino&aacute;cido leucina por comida y para garantizarlo, la cantidad de prote&iacute;nas por comida deber&iacute;a rondar los 30 gramos, equivalente a unos 120 gramos de pechuga de pollo, por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        Las fuentes con mayor densidad y calidad proteica son los alimentos de origen animal (huevos, pescado, carnes magras, l&aacute;cteos), que aportan todos los amino&aacute;cidos esenciales en proporciones adecuadas, pero no tienen por qu&eacute; ser la &uacute;nica fuente. La doctora Mirete recomienda por su parte que las prote&iacute;nas sean &ldquo;preferiblemente de origen vegetal (legumbres, frutos secos, semillas)&rdquo;, alimentos que pueden ayudar a cubrir las necesidades de amino&aacute;cidos esenciales sin depender completamente de fuentes animales.
    </p><p class="article-text">
        En general, los <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/necesitas-batidos-alimentos-enriquecidos-proteinas_1_11410593.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">batidos de prote&iacute;na y los alimentos enriquecidos</a> no son necesarios para la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n que puede cubrir sus necesidades con alimentos. Sin embargo, estos alimentos son &uacute;tiles en situaciones donde la ingesta diet&eacute;tica resulta dif&iacute;cil de alcanzar: personas mayores con poco apetito, atletas con requerimientos muy elevados de prote&iacute;nas o personas con dificultad para masticar o digerir prote&iacute;nas enteras.
    </p><p class="article-text">
        Cubrir las necesidades proteicas es la base de cualquier dieta, m&aacute;s que suplementos, requiere prestar atenci&oacute;n. Incluyendo en cada comida una fuente de prote&iacute;nas de calidad podemos asegurarnos ese total diario que proporcionar&aacute; a nuestro organismo los compuestos necesarios para reponer y reparar los tejidos, y protegernos de enfermedades.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/son-senales-no-comes-suficiente-cantidad-proteinas_1_13283225.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Jun 2026 07:54:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Estas son las señales de que no comes la suficiente cantidad de proteínas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación saludable,Nutrición,Alimentación,Proteínas,Ejercicio físico,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Resistencia a la insulina: el paso anterior a la diabetes que se puede revertir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/resistencia-insulina-paso-anterior-diabetes-revertir_1_13255574.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/24d8f1de-61a9-47e0-81f2-485e7c5f7b18_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Resistencia a la insulina, el paso anterior a la diabetes que se puede revertir"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre la salud metabólica perfecta y la diabetes hay pasos intermedios, y la investigación indica que se puede retroceder en la mayoría de ellos si se cambia el estilo de vida</p><p class="subtitle">Estas son las señales de que no comes la suficiente cantidad de proteínas</p></div><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la <a href="https://www.sediabetes.org/comunicacion/sala-de-prensa/espana-es-el-segundo-pais-con-mayor-prevalencia-de-diabetes-de-europa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sociedad Espa&ntilde;ola de Diabetes</a>, al menos un tercio personas que tienen diabetes tipo 2 a&uacute;n no lo saben, pero hay muchas m&aacute;s que est&aacute;n en el estadio previo, la resistencia a la insulina o prediabetes, sin haber recibido jam&aacute;s ese diagn&oacute;stico. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La diabetes est&aacute; infradiagnosticada porque no da la cara. No hay s&iacute;ntomas que hagan que la persona acuda al m&eacute;dico para hacerse pruebas&rdquo;, explica el doctor Miguel Ruiz-Canela, investigador del CIBER de obesidad del instituto de salud Carlos III y coautor del estudio <a href="https://www.predimedplus.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">PREDIMED Plus</a> sobre salud metab&oacute;lica y dieta mediterr&aacute;nea. Pero el hecho de que la resistencia a la insulina sea tan sigilosa es, parad&oacute;jicamente, una oportunidad: hay tiempo para actuar antes de que el da&ntilde;o sea irreversible.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo funciona la insulina y qu&eacute; ocurre cuando falla</h2><p class="article-text">
        La insulina es una hormona producida por las c&eacute;lulas beta del p&aacute;ncreas que tiene una misi&oacute;n fundamental: cuando el organismo extrae glucosa de la comida y este az&uacute;car pasa a la sangre, la lleva a las c&eacute;lulas para que la usen como combustible. 
    </p><p class="article-text">
        La insulina es como una llave que se une a receptores en la superficie de las c&eacute;lulas, especialmente musculares, hep&aacute;ticas y adiposas, para que abran las compuertas y dejen entrar a la glucosa. Si todo va bien, despu&eacute;s de comer se produce un pico de glucosa en sangre, seguido de cerca de un pico de insulina para procesarla. Al cabo de un par de horas, tanto la glucosa como la insulina vuelven a bajar.
    </p><p class="article-text">
        La resistencia a la insulina ocurre cuando esas c&eacute;lulas dejan de responder adecuadamente a esta se&ntilde;al. Los receptores siguen ah&iacute;, pero la 'cerradura' se atasca, y la glucosa se queda en la sangre. Para compensar, el p&aacute;ncreas produce m&aacute;s insulina. Esto puede funcionar durante a&ntilde;os, y la prueba m&aacute;s com&uacute;n (la glucemia en ayunas en el an&aacute;lisis de sangre) sale normal. Pero, a la larga, ese sobreesfuerzo deteriora las c&eacute;lulas beta del p&aacute;ncreas, que ya no pueden producir suficiente insulina y aparece la diabetes tipo 2.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; hace que las c&eacute;lulas se vuelvan 'sordas' a la insulina? Las <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10086443/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">causas que se ha podido identificar</a> para la resistencia a la insulina son, principalmente, a un exceso de &aacute;cidos grasos en circulaci&oacute;n, la inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica y el agotamiento de los receptores en las c&eacute;lulas.
    </p><p class="article-text">
        Los tejidos que pueden absorber m&aacute;s glucosa son los m&uacute;sculos (que captan el 70-80%), el h&iacute;gado y el tejido adiposo. Pero una dieta con demasiada az&uacute;car y grasa satura el sistema. El organismo no sabe d&oacute;nde poner la grasa y se acumula alrededor de los &oacute;rganos vitales, la llamada grasa visceral, y tambi&eacute;n empieza a acumularse en los m&uacute;sculos, como en el marmoleado de la carne. Esta grasa crea un entorno que hace que <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41098214/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las c&eacute;lulas se vuelvan resistentes a la insulina</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La obesidad abdominal es m&aacute;s peligrosa que la subcut&aacute;nea. Cuando la grasa se acumula en la zona donde est&aacute;n los &oacute;rganos vitales, tenemos una bomba de relojer&iacute;a. Esa grasa tiene una actividad bioqu&iacute;mica que interact&uacute;a de manera negativa con el h&iacute;gado y el coraz&oacute;n&rdquo;, explica el doctor Ruiz-Canela.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo se acelera y se frena la resistencia a la insulina</h2><p class="article-text">
        La resistencia se desarrolla durante a&ntilde;os, sobre todo por la influencia de factores de nuestro estilo de vida que podemos cambiar. El primero es la dieta. 
    </p><p class="article-text">
        Los <a href="https://quo.eldiario.es/salud/q2509758670/lista-de-los-peores-alimentos-ultraprocesados-y-de-los-menos-malos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alimentos ultraprocesados</a> suelen contener una gran cantidad de calor&iacute;as concentradas en forma de az&uacute;car y grasa. Estos alimentos, desde las golosinas hasta los aperitivos salados, producen picos de glucosa en sangre que exigen una secreci&oacute;n continua de insulina. 
    </p><p class="article-text">
        La inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica de bajo grado, especialmente asociada a la grasa visceral, deteriora directamente la se&ntilde;alizaci&oacute;n de la insulina. Por otro lado, la <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8516544/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">falta de ejercicio y el sedentarismo</a> reducen la masa muscular y la capacidad del m&uacute;sculo de captar glucosa, y contribuyen a la acumulaci&oacute;n de grasa intramuscular. El estr&eacute;s y la falta de sue&ntilde;o hacen que <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9331414/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumente el cortisol</a>, lo que tambi&eacute;n produce resistencia a la insulina.
    </p><p class="article-text">
        Sabiendo esto, las soluciones resultan evidentes. Una dieta rica en prote&iacute;nas, vitaminas, minerales, antioxidantes y fibra <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9505491/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reduce el riesgo</a> de desarrollar resistencia a la insulina. Pero, sin duda, la herramienta m&aacute;s efectiva para combatir la resistencia a la insulina es el ejercicio f&iacute;sico. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Caminar inmediatamente despu&eacute;s de comer puede mejorar el control gluc&eacute;mico al atenuar el pico de glucosa&rdquo;, explica doctora Marta March&aacute;n, endocrin&oacute;loga de la Unidad de Endocrinolog&iacute;a y Nutrici&oacute;n de Grupo Pedro Ja&eacute;n. &ldquo;La actividad f&iacute;sica postprandial [despu&eacute;s de comer], incluso de baja intensidad, incrementa la captaci&oacute;n de glucosa por el m&uacute;sculo esquel&eacute;tico mediante la translocaci&oacute;n de transportadores GLUT-4 inducida por la contracci&oacute;n muscular&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        En efecto, si los m&uacute;sculos son el principal destino de la glucosa despu&eacute;s de comer, activarlos los convierte en verdaderas esponjas, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/16036907/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumentando su sensibilidad a la insulina</a>, lo contrario de la resistencia. El ejercicio a lo largo del d&iacute;a, incluso simples paseos, permite controlar la glucosa en sangre a personas con prediabetes o incluso diabetes tipo 2, para quienes &ldquo;distribuir la actividad en varios paseos puede ser m&aacute;s eficaz para reducir la hiperglucemia que concentrar el ejercicio en una &uacute;nica sesi&oacute;n diaria&rdquo;, recomienda la doctora March&aacute;n.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Se puede revertir la resistencia a la insulina?</h2><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas se ense&ntilde;&oacute; en las escuelas de medicina que la diabetes tipo 2 era una enfermedad cr&oacute;nica progresiva e irreversible. Esa visi&oacute;n ha cambiado. Una<a href="https://diabetesjournals.org/care/article/48/12/2181/163414/Type-2-Diabetes-Remission-A-Systematic-Review-and" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;revisi&oacute;n sistem&aacute;tica de 2025</a>, con 18 ensayos cl&iacute;nicos de 11 pa&iacute;ses, concluy&oacute; que las intervenciones no farmacol&oacute;gicas (dieta m&aacute;s ejercicio m&aacute;s p&eacute;rdida de peso) produc&iacute;an remisi&oacute;n de la diabetes en una proporci&oacute;n significativa de pacientes, con una probabilidad 1,75 veces mayor que el tratamiento est&aacute;ndar con f&aacute;rmacos. 
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(17)33102-1/abstract" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio DiRECT</a>, un ensayo cl&iacute;nico con pacientes diagnosticados con diabetes tipo 2, demostr&oacute; que una intervenci&oacute;n de p&eacute;rdida de peso consegu&iacute;a remisi&oacute;n al a&ntilde;o en el 46% de los participantes, y hasta en el 86% de los que perd&iacute;an m&aacute;s de 15 kilos. La reducci&oacute;n de la grasa que rodeaba al h&iacute;gado y el p&aacute;ncreas hac&iacute;a que se reactivara la secreci&oacute;n de insulina.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el tiempo juega en contra. &ldquo;En un diagn&oacute;stico temprano, hay estudios que han demostrado que se puede revertir la enfermedad. Si una persona ya lleva muchos a&ntilde;os con diabetes tipo 2, no es pr&aacute;cticamente posible, pero en un diagn&oacute;stico temprano, s&iacute;&rdquo;, explica el doctor Ruiz-Canela. Cuanto antes se interviene, mayor es la probabilidad de reversi&oacute;n porque las c&eacute;lulas beta del p&aacute;ncreas no han sufrido a&uacute;n un da&ntilde;o irreparable.
    </p><h2 class="article-text">Ni dieta ni ejercicio, las dos cosas juntas</h2><p class="article-text">
        La mejora de la dieta en combinaci&oacute;n con el ejercicio tienen un efecto amplificado para eliminar la resistencia a la insulina. &ldquo;Hemos visto en an&aacute;lisis del estudio ese efecto sin&eacute;rgico. En el grupo en el que se cumpl&iacute;an los dos requisitos (p&eacute;rdida de peso con dieta mediterr&aacute;nea hipocal&oacute;rica y actividad f&iacute;sica), el efecto era mayor&rdquo;, explica Ruiz-Canela. Adem&aacute;s, la actividad f&iacute;sica tiene beneficios adicionales, mejora de la calidad del sue&ntilde;o, del estr&eacute;s, y la prevenci&oacute;n del deterioro cognitivo.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; dieta? El patr&oacute;n con m&aacute;s evidencia acumulada para la prevenci&oacute;n y reversi&oacute;n de la diabetes es la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/dieta-mediterranea-no-crees-debes-comer-beneficiar-salud_1_11601318.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llamada dieta mediterr&aacute;nea</a>, rica en aceite de oliva virgen extra, verduras, legumbres, frutos secos, pescado y cereales integrales, con consumo limitado de carnes rojas y procesadas. Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40716608/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">programa cl&iacute;nico de 12 meses</a>, consigui&oacute; remisi&oacute;n o mejora metab&oacute;lica significativa en participantes con diabetes tipo 2, prediabetes y resistencia a la insulina temprana usando como herramientas la dieta mediterr&aacute;nea y una combinaci&oacute;n de ejercicio de resistencia y aer&oacute;bico.
    </p><p class="article-text">
        La prediabetes no es un tobog&aacute;n sin freno hacia la diabetes tipo 2 y todos sus riesgos asociados, como los infartos, ictus, p&eacute;rdida de visi&oacute;n o incluso amputaciones. Las intervenciones de estilo de vida se han convertido en la primera l&iacute;nea de actuaci&oacute;n para los profesionales de la salud, y pueden cambiar el curso de una enfermedad que ya no es cr&oacute;nica ni irreversible.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>

    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/resistencia-insulina-paso-anterior-diabetes-revertir_1_13255574.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Jun 2026 20:30:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Resistencia a la insulina: el paso anterior a la diabetes que se puede revertir]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación saludable,Ejercicio físico,Diabetes,Alimentos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alimentación y envejecimiento: los cinco nutrientes que no puedes descuidar cuando vas cumpliendo años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/alimentacion-envejecimiento-cinco-nutrientes-no-puedes-descuidar-vas-cumpliendo-anos_1_13242859.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/462a98fd-a978-407c-aea2-e9d44fdcd020_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alimentación y envejecimiento: los cinco nutrientes que no puedes descuidar cuando vas cumpliendo años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A medida que se envejece, el cuerpo necesita más cantidad de ciertos nutrientes y, además, los absorbe peor</p><p class="subtitle">Estas son las señales de que no comes la suficiente cantidad de proteínas</p></div><p class="article-text">
        Cumplir a&ntilde;os siempre es mejor que la alternativa, pero la edad trae cambios fisiol&oacute;gicos que notamos en el d&iacute;a a d&iacute;a. La misma dieta que de j&oacute;venes nos manten&iacute;a en forma y con energ&iacute;a, ahora puede quedarse corta. 
    </p><p class="article-text">
        Con los a&ntilde;os el cuerpo procesa peor los alimentos: el est&oacute;mago produce menos &aacute;cido, la mucosa intestinal se vuelve menos eficiente, el h&iacute;gado y los ri&ntilde;ones procesan con m&aacute;s lentitud, y la capacidad de sintetizar ciertos compuestos a partir de sus precursores en la dieta disminuye. Todo eso ocurre mientras la cantidad de calor&iacute;as que el organismo necesita cae, lo que hace m&aacute;s dif&iacute;cil obtener suficientes nutrientes con menos comida. Y si esa comida es, adem&aacute;s, ultraprocesada y pobre en nutrientes, el problema se multiplica.
    </p><p class="article-text">
        En los pa&iacute;ses desarrollados, los <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/comer-ultraprocesados-ansiedad-depresion_1_10439409.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ultraprocesados han desplazado</a> progresivamente a los alimentos que m&aacute;s nutrientes concentran: legumbres, pescado, l&aacute;cteos enteros, verduras de hoja verde, frutos secos. En Espa&ntilde;a, el consumo de estos alimentos, hist&oacute;ricamente muy bajo, se ha triplicado para <a href="https://www.thelancet.com/series-do/ultra-processed-food" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alcanzar cerca del 20% de las calor&iacute;as</a>. El resultado es que la ingesta de calor&iacute;as puede ser excesiva, y al mismo tiempo producirse deficiencias de micronutrientes. 
    </p><p class="article-text">
        Estos son los nutrientes que no deber&iacute;amos pasar por alto en nuestra dieta en ning&uacute;n momento de la vida, pero muy especialmente a medida que cumplimos a&ntilde;os:
    </p><h2 class="article-text">Prote&iacute;nas: los materiales para tus m&uacute;sculos</h2><p class="article-text">
        La p&eacute;rdida de masa muscular (sarcopenia) es uno de los procesos que m&aacute;s afecta a la calidad de vida en la vejez. Si no se hace ejercicio de fuerza, a partir de los 40 a&ntilde;os se pierde entre el 1% y el 2% de masa muscular por a&ntilde;o, y ese ritmo se acelera con la edad. El sedentarismo <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/21792531/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es la principal causa de la p&eacute;rdida de masa muscular</a>. La consecuencia pr&aacute;ctica es fragilidad, mayor riesgo de ca&iacute;das, menor autonom&iacute;a y peor pron&oacute;stico ante cualquier enfermedad. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/son-senales-no-comes-suficiente-cantidad-proteinas_1_13239037.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prote&iacute;nas</a> adquieren un papel especialmente importante porque ayudan a conservar la masa muscular, la fuerza y la capacidad funcional&rdquo;, explica la doctora Gabriela Car&iacute;as Granados, especialista en Geriatr&iacute;a del Campus del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja. &ldquo;A partir de cierta edad el organismo metaboliza peor las prote&iacute;nas de la dieta, por lo que las necesidades aumentan incluso aunque la alimentaci&oacute;n no cambie demasiado&rdquo;, a&ntilde;ade. Su recomendaci&oacute;n para personas mayores sanas es de 1 a 1,2 gramos de prote&iacute;na por kilo de peso al d&iacute;a, con umbrales m&aacute;s altos en presencia de fragilidad, recuperaci&oacute;n de enfermedad o actividad f&iacute;sica intensa.
    </p><p class="article-text">
        La doctora Andrea Azc&aacute;rate, jefa de Servicio de Endocrinolog&iacute;a del citado hospital, subraya que la clave est&aacute; en la distribuci&oacute;n y la calidad de las prote&iacute;nas: &ldquo;La recomendaci&oacute;n no consiste &uacute;nicamente en comer m&aacute;s, sino en reorganizar la alimentaci&oacute;n para mantener la masa muscular y la salud &oacute;sea. En la pr&aacute;ctica, esto suele implicar asegurar una fuente de prote&iacute;na de calidad en cada comida, incluyendo huevos, pescado, l&aacute;cteos, legumbres, carnes magras o frutos secos&rdquo;. Azc&aacute;rate a&ntilde;ade que &ldquo;esta recomendaci&oacute;n suele acompa&ntilde;arse de ejercicio de fuerza adaptado y de un aporte adecuado de vitamina D y calcio, porque m&uacute;sculo y hueso est&aacute;n estrechamente relacionados durante el envejecimiento&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A partir de cierta edad el organismo metaboliza peor las proteínas de la dieta, por lo que las necesidades aumentan incluso aunque la alimentación no cambie demasiado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gabriela Carías Granados</span>
                                        <span>—</span> geriatra
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Vitamina D: protecci&oacute;n para los m&uacute;sculos y huesos</h2><p class="article-text">
        La vitamina D no es exactamente una vitamina: act&uacute;a como hormona y tiene receptores en pr&aacute;cticamente todos los tejidos del cuerpo. Regula la absorci&oacute;n de calcio en el intestino, modula la funci&oacute;n del sistema inmune, interviene en la s&iacute;ntesis de prote&iacute;nas musculares y tiene efectos sobre el sistema cardiovascular y el estado de &aacute;nimo. 
    </p><p class="article-text">
        La doctora Car&iacute;as Granados se&ntilde;ala la vitamina D como &ldquo;uno de los m&aacute;s importantes, especialmente en personas con poca exposici&oacute;n solar o movilidad reducida, ya que participa en la salud &oacute;sea y muscular&rdquo;. Pero su d&eacute;ficit en personas mayores es muy frecuente, y puede afectar a dos tercios de la poblaci&oacute;n, seg&uacute;n un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33866793/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio realizado en Espa&ntilde;a</a>.
    </p><p class="article-text">
        La vitamina D se sintetiza en la piel cuando recibe radiaci&oacute;n ultravioleta A del sol, pero, con la edad, la piel envejecida <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9607753/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es menos eficiente en la conversi&oacute;n</a> del colesterol a previtamina D. A eso se suman la menor exposici&oacute;n solar en personas con movilidad reducida y la menor absorci&oacute;n intestinal de la vitamina procedente de la dieta. Esto <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11643400/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumenta el riesgo</a> de osteoporosis, sarcopenia, miopat&iacute;a, ca&iacute;das y fracturas.
    </p><h2 class="article-text">Calcio: m&aacute;s all&aacute; de los huesos</h2><p class="article-text">
        El calcio es el mineral m&aacute;s abundante del organismo, y el 99% se almacena en huesos y dientes. Pero el 1% restante, presente en la sangre y los tejidos, desempe&ntilde;a funciones cr&iacute;ticas: regula la contracci&oacute;n muscular (incluida la del coraz&oacute;n), la transmisi&oacute;n de las se&ntilde;ales nerviosa y la coagulaci&oacute;n sangu&iacute;nea. El cuerpo mantiene los niveles sangu&iacute;neos de calcio con precisi&oacute;n milim&eacute;trica, y cuando la dieta no aporta suficiente, recurre a sacarlo del hueso, lo que a largo plazo reduce la densidad &oacute;sea y aumenta el riesgo de fracturas.
    </p><p class="article-text">
        A partir de los 65 a&ntilde;os, <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11643400/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la absorci&oacute;n intestinal de calcio baja</a> y su excreci&oacute;n a trav&eacute;s de la orina aumenta, y esto quiere decir que es necesario m&aacute;s calcio en la dieta. La doctora Car&iacute;as Granados advierte de que &ldquo;conviene vigilar el calcio para preservar la densidad &oacute;sea y reducir el riesgo de fracturas&rdquo;. La vitamina D es necesaria para la fijaci&oacute;n del calcio, y la combinaci&oacute;n de un d&eacute;ficit de las dos cosas es especialmente peligrosa.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es recomendable asegurar una fuente de proteína de calidad en cada comida, incluyendo huevos, pescado, lácteos, legumbres, carnes magras o frutos secos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Andrea Azcárate</span>
                                        <span>—</span> endocrinóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Vitamina B12: el nutriente invisible de la cognici&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La doctora Car&iacute;as Granados se&ntilde;ala la vitamina B12 como un nutriente que &ldquo;suele pasar desapercibido&rdquo;, y advierte que &ldquo;su absorci&oacute;n puede disminuir con la edad y un d&eacute;ficit mantenido puede favorecer anemia, cansancio o alteraciones neurol&oacute;gicas&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En efecto, la vitamina B12 es esencial para la s&iacute;ntesis del ADN, la formaci&oacute;n de gl&oacute;bulos rojos y el mantenimiento de la vaina de mielina que protege las fibras nerviosas. Su d&eacute;ficit produce anemia y puede terminar en <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7077099/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">da&ntilde;o neurol&oacute;gico</a> y favorecer la aparici&oacute;n de demencia.
    </p><p class="article-text">
        El problema en personas mayores no es la ingesta de vitamina B12, sino la absorci&oacute;n. Una <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/jppr.1897" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n de 2023</a> explica que las personas mayores presentan mayor riesgo de d&eacute;ficit de B12 por mala absorci&oacute;n asociada a cambios con la edad y el uso de f&aacute;rmacos que interfieren con su absorci&oacute;n, como la metformina y los <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/estomago-acidez_1_11659964.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inhibidores de la bomba de protones</a> (el famoso omeprazol). 
    </p><h2 class="article-text">Fibra: el nutriente que cuida el intestino y mucho m&aacute;s</h2><p class="article-text">
        La fibra no es un nutriente en sentido estricto (el cuerpo no la absorbe), pero su efecto sobre la salud justifica su inclusi&oacute;n en la lista. La fibra soluble alimenta a las bacterias beneficiosas del colon, produce &aacute;cidos grasos de cadena corta (especialmente <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/postbioticos-que-son_1_10652416.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">butirato</a>) que protegen la mucosa intestinal. Adem&aacute;s la fibra ralentiza la absorci&oacute;n de glucosa y mejora los niveles de colesterol. En personas mayores, el estre&ntilde;imiento y la deshidrataci&oacute;n son problemas frecuentes, y la doctora Car&iacute;as recomienda &ldquo;asegurar un aporte suficiente de fibra e hidrataci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La ingesta media de fibra en Espa&ntilde;a ronda los 17 gramos diarios, muy por debajo de los 25-30 gramos recomendados, y el problema se agrava en personas mayores que reducen la variedad de su dieta.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo incorporar los nutrientes a la dieta de cada d&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Cubrir estos cinco nutrientes no requiere en la mayor&iacute;a de los casos suplementos, sino prestar atenci&oacute;n a la estructura de cada comida. La doctora Azc&aacute;rate recomienda empezar por &ldquo;asegurar una fuente de prote&iacute;na de calidad en cada comida, incluyendo huevos, pescado, l&aacute;cteos, legumbres, carnes magras o frutos secos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A eso hay que a&ntilde;adir verduras de hoja verde (calcio, fibra), pescado azul dos o tres veces por semana (vitamina D, omega-3), l&aacute;cteos fermentados (calcio, B12) y cereales integrales y legumbres (fibra, prote&iacute;na vegetal). Si las deficiencias persisten, una consulta con un especialista puede determinar cu&aacute;l es la intervenci&oacute;n necesaria adaptada al caso particular de cada persona.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/alimentacion-envejecimiento-cinco-nutrientes-no-puedes-descuidar-vas-cumpliendo-anos_1_13242859.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jun 2026 20:12:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alimentación y envejecimiento: los cinco nutrientes que no puedes descuidar cuando vas cumpliendo años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación saludable,Dietas,Envejecimiento]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Contra el dolor de articulaciones, movimiento: por qué los nuevos tratamientos evitan el reposo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/dolor-articulaciones-movimiento-nuevos-tratamientos-evitan-reposo_1_13210228.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef957410-6e3a-4f44-8c36-233879bd9e9a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los nuevos tratamientos para el dolor articular basados en el movimiento"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hace años, ante cualquier dolor de articulaciones las recomendaciones eran calor, frío y reposo, pero la rehabilitación ha cambiado mucho y ahora toca moverse</p><p class="subtitle">¿Se puede hacer ejercicio cuando duelen las articulaciones? Cómo reconocer tus límites</p></div><p class="article-text">
        Hace treinta a&ntilde;os, una hernia lumbar o una lesi&oacute;n de rodilla sol&iacute;an recibir una prescripci&oacute;n que inclu&iacute;a abandonar el deporte, reposo prolongado y analg&eacute;sicos. No porque hubiera evidencia s&oacute;lida de que el reposo curase la columna o la rodilla, sino porque la l&oacute;gica parec&iacute;a evidente: si algo duele, hay que proteger esa parte. Pero en realidad, lo contrario puede ser lo m&aacute;s adecuado.
    </p><p class="article-text">
        El dolor articular es uno de los problemas de salud m&aacute;s extendidos del mundo. La artrosis, su causa m&aacute;s frecuente, afecta a <a href="https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/musculoskeletal-conditions" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">528 millones de personas en 2019</a>, seg&uacute;n datos de la OMS, y los n&uacute;meros aumentan por el envejecimiento de la poblaci&oacute;n y el aumento de la obesidad. En Espa&ntilde;a, <a href="https://www.ser.es/impacto-de-la-artrosis-en-espana/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el estudio EPISER 2021</a> de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Reumatolog&iacute;a sit&uacute;a la prevalencia de la artrosis en el 33,7% de la poblaci&oacute;n adulta. Adem&aacute;s, hay otras causas como las lesiones deportivas o la artritis reumatoide.
    </p><p class="article-text">
        El factor com&uacute;n m&aacute;s frecuente es mec&aacute;nico: sobrecarga repetida, malas posturas o p&eacute;rdida de la musculatura que protege la articulaci&oacute;n. Si no hay una causa sist&eacute;mica grave, el dolor de las articulaciones no requiere ni cirug&iacute;a ni reposo, sino movimiento.
    </p><h2 class="article-text">El reposo, el tratamiento por defecto durante a&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        La recomendaci&oacute;n de reposo ante el dolor articular respond&iacute;a a una intuici&oacute;n cl&iacute;nica razonable: si la articulaci&oacute;n se inflama o duele con el movimiento, al inmovilizarla se la protege. Al llegar al hospital con un esguince, se inmovilizaba con un vendaje o una escayola. A los pacientes con lumbalgia se los mandaba a la cama, y si hab&iacute;a una hernia discal se prohib&iacute;a el deporte.
    </p><p class="article-text">
        El doctor Jorge Madrid Gonz&aacute;lez, m&eacute;dico rehabilitador del Hospital Universitario Sanitas Virgen del Mar, describe ese cambio de paradigma: &ldquo;Antes era m&aacute;s habitual recomendar reposo prolongado o evitar determinados movimientos durante demasiado tiempo. Ahora se busca una rehabilitaci&oacute;n activa, con cargas controladas e implicaci&oacute;n del paciente en su propia recuperaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El giro comenz&oacute; a producirse en los a&ntilde;os noventa y en la primera d&eacute;cada de los 2000, cuando los estudios empezaron a mostrar que el reposo prolongado no solo no curaba el da&ntilde;o articular, sino que lo pod&iacute;a empeorar. Una <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3568719/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n de estudios de 2021</a> lo resume as&iacute;: &ldquo;Durante d&eacute;cadas, la inactividad y el reposo en cama fueron los pilares del tratamiento de muchas enfermedades; ahora existe evidencia creciente que apoya precisamente lo contrario&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ahora se busca una rehabilitación activa, con cargas controladas e implicación del paciente en su propia recuperación</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jorge Madrid González</span>
                                        <span>—</span> médico rehabilitador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El reposo atrofia la musculatura que rodea y sostiene las articulaciones, empeora la circulaci&oacute;n de la sangre en el tejido muscular, reduce la densidad &oacute;sea y produce rigidez. Una articulaci&oacute;n inmovilizada durante semanas puede acabar en peor estado que al empezar. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El problema del reposo es que nos atrofia la musculatura, cambia much&iacute;simo el sistema circulatorio y como consecuencia de ello tenemos problemas derivados en la musculatura, en la sujeci&oacute;n, en los &aacute;ngulos, en los ejes y en la vascularizaci&oacute;n del propio tejido muscular&rdquo;, corrobora el doctor Ghassan Elgeadi, traumat&oacute;logo y cirujano de la columna. &ldquo;Los problemas van m&aacute;s all&aacute; de que se baje el tono muscular&rdquo;, advierte.
    </p><h2 class="article-text">Cuando el reposo a&uacute;n tiene sentido</h2><p class="article-text">
        Todo lo anterior no significa que el reposo nunca est&eacute; indicado. En las primeras horas o d&iacute;as de una lesi&oacute;n aguda con inflamaci&oacute;n activa, como un esguince grave reci&eacute;n producido, una fractura o un brote de artritis, mover la articulaci&oacute;n puede agravar el da&ntilde;o y aumentar el dolor. Pero el doctor Madrid subraya que incluso ah&iacute; el reposo debe ser parcial y provisional: &ldquo;En general se combinan ejercicios para recuperar movilidad, reforzar la musculatura, mejorar el equilibrio e incrementar la resistencia de forma progresiva. Adem&aacute;s, no se trabaja solo la articulaci&oacute;n afectada de manera aislada, sino en conjunto&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La clave est&aacute; en pasar cuanto antes de la fase de protecci&oacute;n a la fase de recuperaci&oacute;n activa. El doctor Elgeadi advierte adem&aacute;s sobre los ejercicios demasiado intensos: &ldquo;El impacto quiz&aacute; no es el mejor ejercicio durante la fase de convalecencia de un dolor articular o una fractura. Es recomendable hacer deportes sin impacto, ya que el impacto puede provocar dolor y el dolor puede repercutir en que el m&uacute;sculo no responda adecuadamente&rdquo;. En estos casos, la piscina, la bicicleta est&aacute;tica, el yoga o el pilates permiten mantener el movimiento articular sin someter el cart&iacute;lago a fuerzas de impacto.
    </p><h2 class="article-text">Los tratamientos actuales basados en el movimiento</h2><p class="article-text">
        La rehabilitaci&oacute;n basada en el ejercicio es hoy la intervenci&oacute;n con mayor respaldo cient&iacute;fico para el dolor articular. Un <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC11669877/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis de 2024</a> con pacientes que ten&iacute;an artrosis de rodilla y cadera encontr&oacute; mejoras significativas tanto en dolor, funci&oacute;n de la articulaci&oacute;n y calidad de vida al aplicar ejercicios muy diferentes. El estudio compar&oacute; el ejercicio aer&oacute;bico, de resistencia, acu&aacute;tico, taich&iacute; y programas multimodales combinando los anteriores. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El problema del reposo es que nos atrofia la musculatura, cambia muchísimo el sistema circulatorio y como consecuencia de ello tenemos problemas derivados en la musculatura, en la sujeción, en los ángulos, en los ejes y en la vascularización del propio tejido muscular</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ghassan Elgeadi</span>
                                        <span>—</span> traumatólogo y cirujano de la columna
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Desde rehabilitaci&oacute;n se valora qu&eacute; articulaci&oacute;n est&aacute; afectada, qu&eacute; limitaciones presenta la persona y qu&eacute; nivel de carga tolera. A partir de ah&iacute; se dise&ntilde;a un programa de ejercicio progresivo&rdquo;, explica el doctor Madrid. &ldquo;El objetivo es reducir el dolor y recuperar seguridad en el movimiento para evitar el riesgo de reca&iacute;da&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        El fortalecimiento muscular es el principal objetivo de estas intervenciones. &ldquo;Una musculatura fuerte protege mejor las articulaciones, mejora el control del movimiento y mitiga el impacto de las sobrecargas&rdquo;, afirma el doctor Madrid. &ldquo;Cuando ya existe una lesi&oacute;n, el ejercicio permite recuperar funci&oacute;n de forma gradual, sin exponer la articulaci&oacute;n a esfuerzos para los que todav&iacute;a no est&aacute; preparada&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        Las m&aacute;quinas del gimnasio, que no necesariamente son las mejores herramientas para ponerse en forma, se convierten en una opci&oacute;n terap&eacute;utica muy &uacute;til, porque permiten regular el peso y progresar de forma totalmente controlada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las m&aacute;quinas est&aacute;n en rangos muy concretos, en pesos que podemos regular desde el m&aacute;s bajo y aumentar de manera progresiva&rdquo;, coincide el doctor Elgeadi. &ldquo;Puedo entender que si a los seis kilos me han empezado a doler, entonces tengo que volver a cuatro. Ese tipo de regulaci&oacute;n la hacemos muy bien con ejercicios controlados en <em>fitness&rdquo;,</em> a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del fortalecimiento, los programas actuales incluyen trabajo de movilidad articular (para recuperar el rango de movimiento perdido por la rigidez o el dolor), <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/propiocepcion-funciona-sexto-sentido-olvidado-mejorar-calidad-vida_1_12368276.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrenamiento de propiocepci&oacute;n</a> (para mejorar el control neuromuscular y reducir el riesgo de nuevas lesiones) y educaci&oacute;n terap&eacute;utica. Esta &uacute;ltima es quiz&aacute; el elemento m&aacute;s infravalorado. 
    </p><p class="article-text">
        El doctor Madrid considera la educaci&oacute;n una parte integral del tratamiento: &ldquo;Hay un cambio importante en la percepci&oacute;n del propio cuerpo. Cuando el paciente entiende qu&eacute; movimientos son seguros y comprueba que puede avanzar sin da&ntilde;arse, disminuye el miedo al ejercicio. Esa confianza tambi&eacute;n forma parte de la recuperaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El miedo al movimiento es uno de los factores que m&aacute;s ralentiza la recuperaci&oacute;n articular. Muchos pacientes con dolor cr&oacute;nico desarrollan una <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/dolor-espalda-analgesicos-moverse_1_1686132.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">kinesiofobia</a> (miedo al movimiento por temor a causar m&aacute;s da&ntilde;o) que los empuja hacia la inactividad. Esto lleva a su vez al desacondicionamiento, la debilidad muscular, y un empeoramiento del dolor en un ciclo vicioso, del que solo se sale, de nuevo, movi&eacute;ndose. La articulaci&oacute;n lesionada no necesita protegerse del movimiento, necesita aprender a moverse bien.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/dolor-articulaciones-movimiento-nuevos-tratamientos-evitan-reposo_1_13210228.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 May 2026 19:36:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Contra el dolor de articulaciones, movimiento: por qué los nuevos tratamientos evitan el reposo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fisioterapia,Ejercicio físico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cómo influye la postura en el estado de ánimo? Los cambios que puedes aplicar en tu día a día]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/influye-postura-animo-cambios-puedes-aplicar-dia-dia_1_13220339.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17b25dea-ea64-43d2-8386-8d283d5323bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cómo influye la postura en el estado de ánimo? Los cambios que puedes aplicar en tu día a día"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando estamos tristes o deprimidos, cambia nuestra postura, pero ¿funciona también al revés? ¿Cambiando la postura podemos cambiar cómo nos sentimos?</p><p class="subtitle">De la frecuencia para ir al baño a combatir los gases: qué recomiendan los expertos para una microbiota más sana</p></div><p class="article-text">
        Nuestro lenguaje cotidiano hace referencia a la postura constantemente. Alguien &ldquo;se dobla&rdquo; cuando est&aacute; bajo presi&oacute;n, o le decimos que &ldquo;saque pecho&rdquo; ante la adversidad. Estas referencias reflejan nuestra intuici&oacute;n de que hay una relaci&oacute;n entre lo que ocurre en nuestro cuerpo y nuestra mente. 
    </p><p class="article-text">
        En 2010, la psic&oacute;loga e investigadora de Harvard Amy Cuddy convirti&oacute; esa intuici&oacute;n en el segundo v&iacute;deo m&aacute;s visto de la historia de las conferencias TED. Cuddy <a href="https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/0956797610383437" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">public&oacute; un estudio</a> con 42 participantes con la hip&oacute;tesis de que adoptar posturas expansivas y &ldquo;de poder&rdquo; durante dos minutos produc&iacute;a un aumento del 20% en testosterona y una ca&iacute;da del 25% en cortisol. Es decir, planteaba que la postura pod&iacute;a influir sobre nuestras hormonas. 
    </p><p class="article-text">
        Pero en 2015 <a href="https://faculty.haas.berkeley.edu/dana_carney/ranehill.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un equipo de Z&uacute;rich</a> pudo replicar el efecto subjetivo (sentir mayor confianza) pero no encontr&oacute; ning&uacute;n cambio hormonal. Cuddy respondi&oacute; con <a href="https://psycnet.apa.org/record/2018-17548-015" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su propio metaan&aacute;lisis</a> de 54 estudios en 2018 confirmando que cambiar la postura pod&iacute;a mejorar las sensaciones subjetivas de poder y autoconfianza, aunque no los marcadores hormonales. El debate contin&uacute;a, pero la evidencia actual indica que la postura no reprograma el cerebro, aunque s&iacute; puede cambiar nuestra actitud. 
    </p><h2 class="article-text">As&iacute; puede influirnos la postura</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Si tienes una entrevista de trabajo y antes haces ejercicio, cuando sales del gimnasio vas a comerte el mundo m&aacute;s derecho que una vela&rdquo;, explica V&iacute;ctor S&aacute;nchez-Craus, fisioterapeuta especializado en reeducaci&oacute;n postural. &ldquo;Pero luego llegas a casa, te deprimes con dos problemas y te quedas igual que estabas&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        Un <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0005791616301719" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de 2017</a> con personas con sintomatolog&iacute;a depresiva leve encontr&oacute; que adoptar una postura erguida produc&iacute;a mayor afecto positivo (es decir, mejor estado de &aacute;nimo), menor fatiga y menor rumiaci&oacute;n (dar vueltas a las mismas ideas en la cabeza). Una de las <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32569503/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisiones m&aacute;s amplias</a>, publicada en 2022, compar&oacute; los efectos de una postura expansiva (erguidos, brazos abiertos) con una postura encogida y una normal. Los autores concluyeron que los efectos sobre el estado de &aacute;nimo eran m&aacute;s patentes al comparar la postura encogida con la normal, que la normal con la expansiva. Es decir, una postura &ldquo;negativa&rdquo; influye m&aacute;s en que nos sintamos peor. 
    </p><h2 class="article-text">Las emociones se manifiestan en el cuerpo, pero no se almacenan</h2><p class="article-text">
        Hay una idea que se propaga por redes sociales que postula que las emociones y los traumas se 'almacenan' f&iacute;sicamente en el cuerpo, en m&uacute;sculos, &oacute;rganos o tejidos. El libro <em>El cuerpo lleva la cuenta</em>, del psiquiatra Bessel van der Kolk, es responsable de la popularizaci&oacute;n de esta premisa. Sin embargo, una <a href="https://www.cambridge.org/core/journals/bjpsych-bulletin/article/evaluating-evidence-behind-popular-trauma-narratives-neurobiological-and-treatment-claims-in-the-body-keeps-the-score/5DE000F0254747495B1CAFF4051C3B75" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n cr&iacute;tica</a> concluy&oacute; que no hab&iacute;a evidencia suficiente sobre el da&ntilde;o neurol&oacute;gico duradero producido por el trauma. Lo que s&iacute; existe es <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8858870/#S53" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evidencia de que el trauma produce cambios</a> en la regulaci&oacute;n del sistema nervioso aut&oacute;nomo, y que esos cambios tienen expresi&oacute;n corporal: alteraciones en la respiraci&oacute;n, el tono muscular y&nbsp;la frecuencia card&iacute;aca entre otras. Es una diferencia sutil, pero importante a la hora del tratamiento.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;Las experiencias van afectando el sistema nervioso y por tanto afectan al resto del cuerpo&rdquo;, explica la doctora en psicolog&iacute;a Cristina Mu&ntilde;iz. &ldquo;Cuando tenemos miedo, tristeza o verg&uuml;enza, el cuerpo se contrae, y eso afecta a la postura&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando tenemos miedo, tristeza o vergüenza, el cuerpo se contrae, y eso afecta a la postura</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Cristina Muñiz</span>
                                        <span>—</span> doctora en psicología
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mu&ntilde;iz pone un ejemplo concreto: &ldquo;Si has aprendido a reprimir el enfado porque en tu familia no era bien recibido, pero s&iacute; era bien recibido que fueras cuidador, eso tiene una expresi&oacute;n postural. Una amiga m&iacute;a camina siempre con la cabeza estirada hacia adelante porque siempre est&aacute; pendiente de los dem&aacute;s&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La reeducaci&oacute;n postural</h2><p class="article-text">
        La reeducaci&oacute;n postural global (RPG) es un m&eacute;todo de fisioterapia que combina estiramientos, contracciones isom&eacute;tricas y trabajo respiratorio. S&aacute;nchez-Craus explica c&oacute;mo ha cambiado el entendimiento de por qu&eacute; funciona: &ldquo;Sus primeros preceptos se han ca&iacute;do un poco porque la ciencia ha avanzado. Ahora se explica porque ganas fuerza, haces contracciones isom&eacute;tricas y un control respiratorio&rdquo;. En efecto, las <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ejercicios-isometricos-puedes-ponerte-fuerte-apenas-moverte_1_10442328.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contracciones isom&eacute;tricas</a> (contraer los m&uacute;sculos sin movimiento) tienen <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/25979840/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">efecto analg&eacute;sico</a> documentado. El trabajo respiratorio activa el sistema parasimp&aacute;tico. En consecuencia, la mejora del dolor cr&oacute;nico supone una mejora en el estado de &aacute;nimo.
    </p><p class="article-text">
        La postura puede influir en este caso, pero indirectamente. &ldquo;Si mejoras ese problema de salud, obviamente luego te vas a sentir mejor, por ejemplo, si no dorm&iacute;as porque te dol&iacute;a algo y ahora puedes dormir&rdquo;, explica S&aacute;nchez-Craus. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la terapia som&aacute;tica no busca corregir la postura para mejorar el &aacute;nimo, sino explorar los patrones corporales como una fuente de informaci&oacute;n sobre los patrones emocionales aprendidos. &ldquo;No es que cambiar la postura te cambie el &aacute;nimo. Si solo trabajas desde la postura, el cambio va a ser muy moment&aacute;neo, temporal y superficial&rdquo;, aclara Mu&ntilde;iz. &ldquo;Tiene que ser en un contexto terap&eacute;utico con muchos m&aacute;s elementos. No es una terapia de ir al pasado, sino que desde el presente, desde la atenci&oacute;n al cuerpo, de manera inevitable van a venir recuerdos de nuestra vida y podemos volver a sentir las emociones que no pudimos sentir en esos momentos pasados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo creo que como herramienta, puede servir a lo mejor a un actor para interpretar un papel, e igual t&uacute; lo puedes utilizar como herramienta en un momento dado&rdquo;, aclara S&aacute;nchez-Craus. &ldquo;Pero no sustituye el trabajo de la terapia de un psic&oacute;logo, ni mucho menos&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">Usar la postura en el d&iacute;a a d&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Mejorar la postura tiene beneficios fisiol&oacute;gicos por s&iacute; mismo, y es algo que podemos practicar en nuestra vida cotidiana para encontrarnos un poco mejor:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La postura como modulador puntual:<strong> </strong>antes de una situaci&oacute;n exigente, como una entrevista de trabajo o hablar en p&uacute;blico, adoptar una postura abierta y erguida puede producir un cambio de estado de &aacute;nimo subjetivo que puede ser &uacute;til para rebajar la tensi&oacute;n. </li>
                                    <li>Evitar el encorvamiento de forma consciente: pasar horas con los hombros ca&iacute;dos activa sesgos cognitivos negativos y aumenta la fatiga, seg&uacute;n se ha comprobado en los estudios citados anteriormente. Levantarse y estirarse peri&oacute;dicamente es el cambio con el respaldo experimental m&aacute;s robusto y la intervenci&oacute;n m&aacute;s accesible para mejorar la fisiolog&iacute;a del cuerpo.</li>
                                    <li>Practica <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/yoga-efectivo-ciencia-detras-posturas_1_12911161.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">yoga</a> y otras disciplinas de movimiento consciente: un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11919030/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">metaan&aacute;lisis de 2025</a> que evalu&oacute; el yoga en 24 ensayos cl&iacute;nicos encontr&oacute; efectos significativos sobre la severidad de la depresi&oacute;n y la calidad de vida. El yoga combina postura, respiraci&oacute;n y atenci&oacute;n al cuerpo: los tres elementos que la investigaci&oacute;n vincula con la regulaci&oacute;n emocional.</li>
                                    <li>Si el malestar es persistente, busca ayuda profesional:<strong> </strong>ni la postura erguida ni ning&uacute;n trabajo corporal reemplaza la psicoterapia. La postura es, en el mejor de los casos, un modulador dentro de una estrategia m&aacute;s amplia.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El cuerpo y la mente se comunican en las dos direcciones. Eso es real y tiene implicaciones pr&aacute;cticas en la vida de las personas. Dicho esto, no por ponernos en jarras seremos capaces de regular nuestro cortisol, ni por abrir los brazos curaremos un trauma de infancia. La biolog&iacute;a y la neurolog&iacute;a son mucho m&aacute;s compleja, y mucho m&aacute;s interesantes, que cualquiera de esas recomendaciones simplistas.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/influye-postura-animo-cambios-puedes-aplicar-dia-dia_1_13220339.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 May 2026 19:52:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Cómo influye la postura en el estado de ánimo? Los cambios que puedes aplicar en tu día a día]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Terapia,Ejercicio físico,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los 15 pequeños cambios que puedes hacer en tu día a día para mejorar tu salud general]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/15-pequenos-cambios-puedes-dia-dia-mejorar-salud-general_1_13220624.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0273bf5-5294-4502-97ba-173e1ad4e4cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los 15 pequeños cambios que puedes hacer en tu día a día para mejorar tu salud general"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Antes de recurrir a carísimos tratamientos antienvejecimiento o a medicamentos, hay conductas cotidianas que podemos cambiar para mejorar nuestra salud </p><p class="subtitle">¿Es cierto que los pulmones se regeneran al dejar de fumar?</p></div><p class="article-text">
        Las enfermedades que m&aacute;s personas matan y enferman en las sociedades modernas tienen algo en com&uacute;n: en su mayor&iacute;a son prevenibles. Las principales son las enfermedades cardiovasculares, la diabetes tipo 2, varios tipos de c&aacute;ncer y las enfermedades metab&oacute;licas, que representan m&aacute;s del 70% de la mortalidad global. 
    </p><p class="article-text">
        Muchas de ellas comparten los mismos factores de riesgo: dieta de baja calidad, inactividad f&iacute;sica, tabaco, alcohol, sue&ntilde;o insuficiente y estr&eacute;s cr&oacute;nico. Seg&uacute;n <a href="https://www.healthdata.org/index.php/research-analysis/library/global-burden-disease-2023-findings-gbd-2023-study" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el estudio GBD 2023</a>, de la organizaci&oacute;n sin &aacute;nimo de lucro IHME, los riesgos diet&eacute;ticos por s&iacute; solos son el quinto factor de riesgo m&aacute;s importante para la mortalidad prematura en el mundo. 
    </p><p class="article-text">
        La neurociencia del comportamiento explica por qu&eacute; los cambios peque&ntilde;os funcionan mejor que las transformaciones radicales: los prop&oacute;sitos de a&ntilde;o nuevo duran hasta febrero porque sobrecargan la capacidad de autorregulaci&oacute;n del cerebro. Los cambios graduales, en cambio, se cuelan por la puerta de atr&aacute;s sin activar las alarmas. Estos son 15 de estos peque&ntilde;os ajustes, con respaldo cient&iacute;fico, que cualquiera puede introducir en su rutina cotidiana.
    </p><h2 class="article-text">Movimiento y actividad f&iacute;sica</h2><p class="article-text">
        1. Levantarse cada hora durante la jornada laboral: el tiempo que pasamos sentados es un factor de riesgo por s&iacute; mismo, independientemente del ejercicio que se haga, como pudo comprobar un amplio <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/27475271/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis en The Lancet</a>. Basta con levantarse, caminar un par de minutos y volver. Poner alarma cada hora si es necesario. 
    </p><p class="article-text">
        2. Subir siempre por las escaleras: &ldquo;En vez de subir por ascensor, subir por las escaleras. Si tienes que hacer llamadas telef&oacute;nicas, intenta moverte mientras hablas&rdquo;, dice la internista Samar Elgeadi. Es la forma m&aacute;s eficiente de aumentar el NEAT (gasto energ&eacute;tico de la actividad no relacionada con el ejercicio) sin cambiar la agenda del d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        3. Dar un paseo de diez minutos despu&eacute;s de comer: seg&uacute;n un metaan&aacute;lisis de 2022, una caminata de apenas cinco minutos despu&eacute;s de las comidas reduce de forma significativa los picos de glucosa en sangre, mejora la digesti&oacute;n y el estado de &aacute;nimo sin necesidad de sudar.
    </p><p class="article-text">
        4. Dos sesiones de fuerza a la semana y caminar 30 minutos diarios: seg&uacute;n el entrenador personal Edu Veiga, &ldquo;conviene hacer en torno a 30 minutos diarios de actividad moderada, caminar r&aacute;pido o montar en bicicleta, y dos o m&aacute;s sesiones de entrenamiento de fuerza por semana&rdquo;. Caminar entre 7.000 y 10.000 pasos diarios tiene un <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/hay-caminar-10-000-pasos-dia_1_11929644.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">beneficio cardiovascular</a> demostrado. El ejercicio de fuerza preserva la masa muscular y mejora la sensibilidad a la insulina. 
    </p><h2 class="article-text">Alimentaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        5. A&ntilde;adir una legumbre a la semana: las lentejas, los garbanzos o las alubias son una combinaci&oacute;n barata y bien documentada de fibra, prote&iacute;na vegetal y compuestos antiinflamatorios. Seg&uacute;n el <a href="https://www.healthdata.org/research-analysis/health-topics/diet" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">GBD 2023</a>, la baja ingesta de legumbres es uno de los factores diet&eacute;ticos m&aacute;s asociados a mortalidad cardiovascular. &ldquo;La mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n no consume suficiente cantidad de fibra&rdquo;, afirma el nutricionista Guillermo G&oacute;mez Vera. &ldquo;La forma m&aacute;s positiva es conseguirla a partir de los alimentos&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        6. Sustituir el zumo por la fruta entera: el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/zumo-naranja-no-alimento-saludable-creiamos_1_12644612.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">zumo de naranja natural</a> tiene casi los mismos az&uacute;cares que una Coca-Cola y pr&aacute;cticamente ninguna fibra. &ldquo;Esos carbohidratos solubles suponen una carga para el p&aacute;ncreas, sobre todo en personas que ya tienen cierta obesidad y son sedentarias&rdquo;, explica el endocrin&oacute;logo Miguel &Aacute;ngel Mart&iacute;nez Gonz&aacute;lez. Por el contrario, la fruta entera ralentiza la absorci&oacute;n de az&uacute;car, produce saciedad y produce un pico de insulina menor.
    </p><p class="article-text">
        7. Leer el primer ingrediente de los productos que compras: la lista de ingredientes se ordena de mayor a menor cantidad. Si el primero es az&uacute;car, jarabe de ma&iacute;z o harina refinada, el producto no es el m&aacute;s adecuado para el consumo habitual. Es el filtro m&aacute;s r&aacute;pido y eficaz para mejorar la compra sin muchos conocimientos de nutrici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        8. Distribuir las comidas a lo largo del d&iacute;a y comer sin pantallas: espaciar demasiado las comidas y comer grandes cantidades de alimentos altos en calor&iacute;as produce una &ldquo;monta&ntilde;a rusa&rdquo; de insulina con consecuencias negativas para la salud. &ldquo;Ning&uacute;n alimento te dura m&aacute;s de tres horas. Comer en tres o cuatro tomas espaciadas mantiene la glucemia estable, ni muy alta ni muy baja&rdquo;, explica el doctor Francisco Rueda, m&eacute;dico nutricionista. Adem&aacute;s, comer frente a la pantalla interfiere con la se&ntilde;al de saciedad y podemos pasarnos de cantidad.
    </p><p class="article-text">
        9. Beber un vaso de agua antes de cada comida: la deshidrataci&oacute;n leve se confunde con frecuencia con hambre. Beber agua antes de comer reduce la ingesta y mejora la digesti&oacute;n sin ning&uacute;n coste.
    </p><h2 class="article-text">Sue&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        10. Fijar una hora de despertar y no variarla los fines de semana: &ldquo;Lo m&aacute;s recomendable es tener una cierta regularidad, incluso en fines de semana&rdquo;, recomienda la neur&oacute;loga experta en cronobiolog&iacute;a Celia Garc&iacute;a Malo. El reloj circadiano se sincroniza principalmente con la hora de despertar, no con la de acostarse. Levantarse a la misma hora todos los d&iacute;as, incluidos s&aacute;bado y domingo, previene el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/jetlag-social-funcionas-mananas_1_3029919.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>jet lag</em></a><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/jetlag-social-funcionas-mananas_1_3029919.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> social</a> que produce insomnio el domingo por la noche y fatiga el lunes. 
    </p><p class="article-text">
        11. Apagar las pantallas 45 minutos antes de ir a la cama y dormir 7-9 horas: la luz azul de los tel&eacute;fonos y tabletas, y <a href="https://www.eldiario.es/era/pantallas-dormir-no-luz-azul-roba-sueno_1_12631920.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cualquier luz brillante</a>, suprimen la secreci&oacute;n de melatonina y retrasan el inicio del sue&ntilde;o, alargando a&uacute;n m&aacute;s la deuda de sue&ntilde;o acumulada. Una hora sin pantallas antes de acostarse es el cambio m&aacute;s sencillo para ganar tiempo de sue&ntilde;o real.
    </p><h2 class="article-text">Salud mental y estr&eacute;s</h2><p class="article-text">
        12. Cinco minutos de respiraci&oacute;n diafragm&aacute;tica al d&iacute;a. &ldquo;Por muy poco que le dediques vas a notar que esa pr&aacute;ctica te serena, te calma, te baja las pulsaciones, ayuda a reducir el ruido mental&rdquo;, explica el instructor de yoga Manuel Roca. La respiraci&oacute;n lenta y profunda <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/habitos-fisio-estimular-nervio-vago-estres-calma-xp_1_13218687.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">activa el nervio vago</a>, reduciendo la frecuencia card&iacute;aca y el cortisol en minutos. Una t&eacute;cnica sencilla consiste en inspirar durante cuatro segundos, retener dos, espirar en seis segundos, repitiendo el ejercicio varias veces.
    </p><p class="article-text">
        13. Exponerse a la luz natural al menos veinte minutos al d&iacute;a por la ma&ntilde;ana: la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/paseos-manana-dormir-mejor-noche_1_5961136.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">luz natural por la ma&ntilde;ana</a> sincroniza el reloj circadiano, regula la serotonina y activa la s&iacute;ntesis de vitamina D, deficitaria en m&aacute;s del 40% de los adultos europeos.
    </p><h2 class="article-text">Entorno y h&aacute;bitos cotidianos</h2><p class="article-text">
        14. Redise&ntilde;ar el entorno para que la opci&oacute;n saludable sea la m&aacute;s f&aacute;cil. La psicolog&iacute;a del comportamiento ha podido comprobar que el entorno importa m&aacute;s que la fuerza de voluntad. Poner fruta visible en la cocina, las zapatillas al lado de la cama, el m&oacute;vil fuera del dormitorio son cambios de contexto que eliminan la fricci&oacute;n entre la intenci&oacute;n y la conducta que queremos adoptar.
    </p><p class="article-text">
        15. Buscar la conexi&oacute;n social con regularidad:<strong> </strong>la soledad cr&oacute;nica tiene un impacto comparable en la mortalidad al de fumar, seg&uacute;n un <a href="https://www.hhs.gov/sites/default/files/surgeon-general-social-connection-advisory.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe de 2023</a>. Las relaciones sociales regulares pueden influir en la mejora del sue&ntilde;o y alargan la vida, indican todos los estudios longitudinales de largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        La doctora Elgeadi resume el impacto de estos peque&ntilde;os cambios y c&oacute;mo si se implementan pueden cambiar la salud: &ldquo;Se trata simplemente de mantener una dieta equilibrada, caminar y dormir. Si eres una persona joven y sana, sigue una buena dieta y haz ejercicio&rdquo;. Ninguno de estos cambios requiere una motivaci&oacute;n extraordinaria, y se pueden introducir de uno en uno, hasta que se vuelvan autom&aacute;ticos. La salud no se transforma a grandes golpes, sino a peque&ntilde;os empujones.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/15-pequenos-cambios-puedes-dia-dia-mejorar-salud-general_1_13220624.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 May 2026 22:49:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los 15 pequeños cambios que puedes hacer en tu día a día para mejorar tu salud general]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Ejercicio físico,Sueño,Alimentación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Fibermaxxing', la moda de maximizar la fibra en la dieta: cuándo puede ser beneficiosa y cuándo no]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/fibermaxxing-moda-maximizar-fibra-dieta-beneficiosa-no_1_13199089.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9b5cf749-9eec-4915-bea6-9e538e121283_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Fibermaxxing&#039;, la moda de maximizar la fibra en la dieta: cuándo puede ser beneficiosa y cuándo no"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La mayoría de los españoles toma menos de la mitad de la fibra recomendada. Una tendencia viral nos anima a tomar mucha más, pero hay que hacerlo con cautela</p><p class="subtitle">Beatriz Calvo, nutricionista: “El consumo moderado de chocolate rico en cacao puede influir en la longevidad”</p></div><p class="article-text">
        Cuando aparece una nueva moda diet&eacute;tica en redes sociales, normalmente se propone eliminar, ya sean aditivos, az&uacute;car, grasa o comidas diarias. Pero el<em> fibermaxxing,</em> al contrario, nos recomienda a&ntilde;adir. La idea, que ha generado <a href="https://www.tiktok.com/@trainbloom/video/7629452273411738893" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">millones de visualizaciones en TikTok</a> desde 2024, es simple: comer m&aacute;s fibra. 
    </p><p class="article-text">
        El <em>fibermaxxing</em> pide comer m&aacute;s legumbres, m&aacute;s fruta, m&aacute;s avena, m&aacute;s verduras. Para los nutricionistas, el punto de partida es correcto pero, como siempre, hay que tomar precauciones antes de cambiar la dieta.
    </p><h2 class="article-text">El problema real de la falta de fibra</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el <a href="https://www.fen.org.es/anibes/archivos/documentos/ANIBES_numero_18.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio ANIBES</a>, el consumo medio de fibra en Espa&ntilde;a es de unos 17 gramos diarios, muy por debajo de los 25 a 30 gramos que recomienda la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) para adultos. Las cantidades son similares en todo el mundo occidental. Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38011755/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis de 2023</a> confirm&oacute; que la mayor&iacute;a de las poblaciones no alcanza las recomendaciones de fibra, y que esa carencia tiene consecuencias medibles para la salud.
    </p><p class="article-text">
        Para el nutricionista cl&iacute;nico Guillermo G&oacute;mez Vera, &ldquo;el<em> fibermaxxing</em> es parte de una idea bastante positiva. La mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n no consume suficiente cantidad de fibra. Aumentar la ingesta mejora sobre todo la salud digestiva, la saciedad, el control de la glucosa y del colesterol&rdquo;. Seg&uacute;n los <a href="https://www.ine.es/jaxiT3/Datos.htm?t=25168" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos de INE</a>, las fuentes tradicionales de fibra, como legumbres, verduras y frutas, est&aacute;n cayendo al tiempo que aumenta el consumo de <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/teresa-armenta-endocrina-ultraprocesados-preocupante-alimentacion-comida-real-xp_1_12781367.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alimentos ultraprocesados</a>, pobres en fibra.
    </p><h2 class="article-text">Las ventajas de comer m&aacute;s fibra</h2><p class="article-text">
        Las ventajas de una dieta rica en fibra est&aacute;n muy estudiadas y fundamentadas. Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38011755/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis de 2023</a> recopil&oacute; datos de 64 estudios prospectivos, sumando m&aacute;s de 3,5 millones de sujetos, y encontr&oacute; que una mayor ingesta de fibra se asocia a una reducci&oacute;n del 23% en la mortalidad por cualquier causa, un 26% menos de mortalidad cardiovascular y una reducci&oacute;n del 22% en la mortalidad por c&aacute;ncer.
    </p><p class="article-text">
        Esta funci&oacute;n preventiva tiene su explicaci&oacute;n. Otra <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC9511151/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n de estudios de 2022</a>, que integr&oacute; 52 metaan&aacute;lisis con casi 50.000 participantes, confirm&oacute; que la fibra reduce de la glucosa en ayunas, la insulina, la hemoglobina glicada (una medida de la diabetes), el colesterol 'malo' LDL y la presi&oacute;n arterial.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La fibra produce una limpieza de células muertas en el colon. Alimentos como el salvado de avena o de trigo tienen incluso una función de integrar el resto de las cosas que comemos, creando un entorno ecológico favorable en el intestino</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José Francisco Rueda</span>
                                        <span>—</span> médico especializado en nutrición
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los mecanismos son distintos seg&uacute;n el tipo de fibra. La fibra soluble (presente en la avena, las legumbres, la manzana o la zanahoria) se disuelve en agua y forma un gel en el intestino que ralentiza la absorci&oacute;n de glucosa y atrapa &aacute;cidos biliares, lo que obliga al h&iacute;gado a consumir colesterol. 
    </p><p class="article-text">
        La fibra insoluble (salvado de trigo, piel de las verduras, cereales integrales) no se disuelve, pero a&ntilde;ade volumen a las heces, acelera el tr&aacute;nsito. Ambos tipos contribuyen, adem&aacute;s, a nutrir a las bacterias del colon que producen <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/flora-intestinal-obesidad-arreglarlo-dieta_1_1635365.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&aacute;cidos grasos de cadena corta como el butirato</a>, con efectos antiinflamatorios y protectores de la pared intestinal.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n apunta el doctor Jos&eacute; Francisco Rueda, m&eacute;dico especializado en nutrici&oacute;n, &ldquo;la fibra produce una limpieza de c&eacute;lulas muertas en el colon. Alimentos como el salvado de avena o de trigo tienen incluso una funci&oacute;n de integrar el resto de las cosas que comemos, creando un entorno ecol&oacute;gico favorable en el intestino&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Tomar suplementos de fibra concentrada puede ser contraproducente"
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                Tomar suplementos de fibra concentrada puede ser contraproducente                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Comer fibra s&iacute;, pero no de golpe</h2><p class="article-text">
        Si la fibra es tan beneficiosa, parece una buena idea tomar un buen mont&oacute;n de salvado de avena en nuestra pr&oacute;xima comida. Pero aqu&iacute; es donde el entusiasmo del <em>fibermaxxing </em>puede volverse contraproducente para algunas personas. El intestino humano necesita tiempo para adaptarse a un aumento brusco de la ingesta de fibra. La <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cosmos-abdomen-especialista-explica-diario-cuidar-microbiota-intestinal_1_12533233.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">microbiota</a>, que fermenta la fibra y produce gas como subproducto, puede verse desbordada si el cambio es demasiado r&aacute;pido.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El problema viene cuando esto se convierte en una obsesi&oacute;n y existe un patr&oacute;n de incluir esa fibra a toda costa y hacerlo de manera superr&aacute;pida, pasar de 0 a 100&rdquo;, explica Guillermo G&oacute;mez Vera, atendiendo a su experiencia en consulta. &ldquo;Lo que ocurre es que muchas veces no se cubren las cantidades necesarias con alimentos, sino que se recurre a suplementos para llegar a toda costa, y tampoco es buena idea&rdquo;, comenta. 
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias de un exceso brusco de fibra son conocidas para cualquiera que haya comido demasiada fabada: hinchaz&oacute;n, gases, dolor abdominal y, si la hidrataci&oacute;n es insuficiente, estre&ntilde;imiento parad&oacute;jico por compactaci&oacute;n de las heces. La <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9268622/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fibra insoluble en particular</a>, sin agua suficiente, puede agravar el problema que se pretende resolver.
    </p><p class="article-text">
        Los suplementos de fibra concentrada (psyllium, inulina, fructooligosac&aacute;ridos) pueden adem&aacute;s interferir con la absorci&oacute;n de minerales como el calcio, el hierro y el zinc cuando se consumen en grandes cantidades, un riesgo que no existe con la fibra procedente de alimentos enteros, donde el conjunto de nutrientes est&aacute; en proporciones equilibradas. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El problema viene cuando esto se convierte en una obsesión y existe un patrón de incluir esa fibra a toda costa y hacerlo de manera superrápida, pasar de 0 a 100</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Guillermo Gómez Vera</span>
                                        <span>—</span> nutricionista clínico
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Cu&aacute;ndo el exceso de fibra puede ser un problema </h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las molestias transitorias, hay situaciones cl&iacute;nicas en las que aumentar bruscamente la fibra puede ser perjudicial. &ldquo;Si una persona tiene diagnosticado un sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado (SIBO), esas fibras, que son alimento para los microorganismos del tubo digestivo, pueden empeorar much&iacute;simo la situaci&oacute;n y requerir una intervenci&oacute;n m&eacute;dica y nutricional&rdquo;, advierte G&oacute;mez Vera. 
    </p><p class="article-text">
        Hay otras patolog&iacute;as en las que aumento brusco de fibra est&aacute; desaconsejado, como la enfermedad de Crohn (donde el exceso de residuo puede irritar la mucosa ya inflamada), la estenosis intestinal (donde el volumen a&ntilde;adido puede obstruir un tramo estrecho del intestino), y ciertas formas de s&iacute;ndrome de intestino irritable en las que la fibra fermentable (los llamados FODMAPs) act&uacute;a como desencadenante de s&iacute;ntomas. En cualquiera de estos casos la cantidad de fibra en la dieta debe estar estrictamente supervisada por un profesional.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo introducir m&aacute;s fibra de forma sensata</h2><p class="article-text">
        La idea detr&aacute;s del<em> fibermaxxing</em> puede ser beneficiosa, pero el m&eacute;todo importa tanto como el objetivo final. Estas son las recomendaciones para incluir la fibra en la dieta con cabeza:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Aumentar la cantidad despacio:<strong> </strong>por ejemplo,<strong> </strong>empezar por<strong> </strong>a&ntilde;adir una porci&oacute;n adicional de un alimento rico en fibra por semana, no por d&iacute;a. El intestino tarda entre dos y cuatro semanas en adaptar su microbiota.</li>
                                    <li>Priorizar los alimentos sobre los suplementos: las legumbres, la fruta entera, las verduras, la avena y los cereales integrales aportan fibra junto con vitaminas, minerales, polifenoles y agua, un conjunto de nutrientes que tienen un efecto sin&eacute;rgico que un suplemento no puede reproducir.</li>
                                    <li>Beber m&aacute;s agua:<strong> </strong>la fibra adicional requiere agua para funcionar correctamente en el intestino. Sin hidrataci&oacute;n suficiente, tanto la fibra soluble como la insoluble pueden producir efectos adversos.</li>
                                    <li>Combinar ambos tipos de fibra: por ejemplo,<strong> </strong>combinar avena (soluble) y verduras (insoluble), ya que ambos tipos tienen funciones complementarias.</li>
                                    <li>Consultar antes de suplementar: si la dieta no llega a los 25 gramos y la persona tiene s&iacute;ntomas digestivos cr&oacute;nicos o sospecha de alguna patolog&iacute;a intestinal no diagnosticada, el primer paso es una consulta m&eacute;dica, no un bote de psyllium del herbolario.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La fibra no es una moda, sino uno de los nutrientes con mayor evidencia sobre sus beneficios. Lo mejor que se puede decir de la moda del<em> fibermaxxing</em> es que se est&aacute; hablando de ello. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/fibermaxxing-moda-maximizar-fibra-dieta-beneficiosa-no_1_13199089.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 May 2026 20:59:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Fibermaxxing', la moda de maximizar la fibra en la dieta: cuándo puede ser beneficiosa y cuándo no]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación saludable,Fibra vegetal,Alimentación,Comida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Se puede hacer ejercicio cuando duelen las articulaciones? Cómo reconocer tus límites]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ejercicio-duelen-articulaciones-reconocer-limites_1_13191890.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b5cc2e66-08ac-4347-97b8-be98d408d4b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Se puede hacer ejercicio cuando duelen las articulaciones? Cómo reconocer tus límites"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más de un tercio de los adultos españoles tiene dolor en alguna articulación, pero la solución no es el reposo, sino el ejercicio bien controlado</p><p class="subtitle">¿Es cierto que los pulmones se regeneran al dejar de fumar?</p></div><p class="article-text">
        A veces subir escaleras es como escalar el Everest, levantarse del sill&oacute;n como levantar un coche y poner la maleta en el compartimento superior del avi&oacute;n como sujetar el globo terr&aacute;queo con las manos. La molestia no solo viene por el peso, sino por el dolor y la rigidez en codos, rodillas o caderas. 
    </p><p class="article-text">
        El dolor de las articulaciones nos invita a desistir y quedarnos sentados. Parece l&oacute;gico: si algo duele, es mejor parar. Pero esta intuici&oacute;n, en el caso de las articulaciones, ha resultado ser equivocada. La evidencia cient&iacute;fica y la experiencia cl&iacute;nica de quienes trabajan a diario con pacientes apuntan en la otra direcci&oacute;n: si duele hay que moverse. Eso s&iacute;, con control.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; duelen las articulaciones</h2><p class="article-text">
        El dolor articular es una de las quejas de salud m&aacute;s extendidas en Espa&ntilde;a y en el mundo. <a href="https://www.ser.es/impacto-de-la-artrosis-en-espana/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seg&uacute;n el estudio EPISER 2021</a> de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Reumatolog&iacute;a, la artrosis (la degeneraci&oacute;n de los cart&iacute;lagos de las articulaciones, que es la causa m&aacute;s frecuente de dolor articular) afecta al 33,7% de la poblaci&oacute;n adulta espa&ntilde;ola, sobre todo en cervicales lumbares, rodilla, mano y cadera. Las mujeres, las personas con sobrepeso y los mayores de 50 a&ntilde;os son los grupos m&aacute;s vulnerables, aunque el estudio ya muestra que se extiende a personas de mediana edad.
    </p><p class="article-text">
        Pero la artrosis no es la &uacute;nica causa de los problemas de articulaciones. Hay que sumar la artritis reumatoide (una enfermedad autoinmune), la gota, infecciones y determinados f&aacute;rmacos. Por eso es tan importante consultar al especialista y saber la causa del dolor antes de plantearse cualquier programa de ejercicio.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Duele una articulaci&oacute;n o duelen todas?</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Si duele todo normalmente es algo sist&eacute;mico, inflamatorio&rdquo;, explica Manuel Rozal&eacute;n, doctor en Ciencias de la Salud y fisioterapeuta con 25 a&ntilde;os de experiencia cl&iacute;nica y docente. &ldquo;Cuando tienes una lesi&oacute;n puntual, por un golpe o de un exceso de carga, se produce una inflamaci&oacute;n local. Pero si no se trata, puede dar lugar a un dolor cr&oacute;nico&rdquo;, advierte.
    </p><p class="article-text">
        Rozal&eacute;n explica adem&aacute;s una distinci&oacute;n pr&aacute;ctica entre la artritis y la artrosis, las dos patolog&iacute;as articulares m&aacute;s frecuentes, que muchas personas confunden: &ldquo;La artritis es un brote que se da normalmente en articulaciones proximales o en las m&aacute;s grandes. Te levantas muy mal, pero a medida que va pasando el d&iacute;a te vas entonando. Con la artrosis pasa al contrario: te levantas sin inflamaci&oacute;n y a medida que pasa el d&iacute;a, vas empeorando&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando el dolor aparece en cinco o m&aacute;s articulaciones de forma simult&aacute;nea, suele tratarse de poliartritis, que puede estar acusada por enfermedades sist&eacute;micas, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36689970/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n revisiones cl&iacute;nicas recientes</a>, como la artritis reumatoide, el lupus o las artritis reactivas. Cuando hay una rigidez matutina que dura m&aacute;s de una hora, inflamaci&oacute;n visible con calor y enrojecimiento, un dolor que despierta por la noche o s&iacute;ntomas como fiebre, p&eacute;rdida de peso o fatiga intensa articular, <a href="https://www.merckmanuals.com/professional/musculoskeletal-and-connective-tissue-disorders/pain-in-and-around-joints/pain-in-multiple-joints" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">puede haber una enfermedad sist&eacute;mica</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si duele todo normalmente es algo sistémico, inflamatorio. Cuando tienes una lesión puntual, por un golpe o de un exceso de carga, se produce una inflamación local. Pero si no se trata, puede dar lugar a un dolor crónico</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Manuel Rozalén</span>
                                        <span>—</span> médico rehabilitador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">El dolor bueno y el dolor malo</h2><p class="article-text">
        Quienes practican deporte con regularidad conocen bien la sensaci&oacute;n de quemaz&oacute;n en los m&uacute;sculos durante una serie de sentadillas o al final de un estiramiento sostenido. Es una respuesta al esfuerzo y a la acumulaci&oacute;n de subproductos del metabolismo. No es dolor exactamente, desaparece en minutos y no deja rastro (m&aacute;s all&aacute; de las agujetas del d&iacute;a siguiente). 
    </p><p class="article-text">
        Pero quienes no tengan experiencia haciendo ejercicio pueden encontrar dif&iacute;cil distinguir esa sensaci&oacute;n de ardor del dolor que avisa de una lesi&oacute;n o que hemos traspasado nuestros l&iacute;mites. Manuel Rozal&eacute;n tiene una regla pr&aacute;ctica para distinguirlos: &ldquo;En una escala del 0 al 10 podemos trabajar hasta un dolor de nivel 4. Esa molestia que no llega a ser un dolor inc&oacute;modo. Si es m&aacute;s de 4, hay que parar&rdquo;, recomienda.
    </p><p class="article-text">
        Otro indicador de que estamos llevando el ejercicio m&aacute;s all&aacute; de lo recomendable es la p&eacute;rdida de la postura y la forma correcta al hacerlo. Por ejemplo, si en una sentadilla las rodillas se doblan hac&iacute;a dentro, o la espalda se redondea, hay m&aacute;s riesgo de lesi&oacute;n. C&oacute;mo nos encontremos el d&iacute;a siguiente puede dar a&uacute;n m&aacute;s pistas: &ldquo;Si al d&iacute;a siguiente est&aacute;s relativamente igual, te aguantas y sigues. Si est&aacute;s peor o mucho peor, hay que dejar de hacer el ejercicio&rdquo;, aconseja Rozal&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El dolor es, por un lado, una alarma que puede impedir hacer los ejercicios con la forma y postura correcta, y calmarlo con f&aacute;rmacos puede ser &uacute;til. Sin embargo, los analg&eacute;sicos nos hacen perder la referencia que nos indica cu&aacute;l es nuestro l&iacute;mite. Seg&uacute;n Dr. Manuel Rozal&eacute;n, m&eacute;dico rehabilitador, hay dos aproximaciones: &ldquo;Si el dolor es muy intenso y se acompa&ntilde;a de inflamaci&oacute;n y enrojecimiento, hay que dar antiinflamatorio y analg&eacute;sicos. Si el dolor es cr&oacute;nico y no hay signos de inflamaci&oacute;n aguda, con un analg&eacute;sico solo puede valer&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En una escala del 0 al 10 podemos trabajar hasta un dolor de nivel 4. Esa molestia que no llega a ser un dolor incómodo. Si es más de 4, hay que parar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Manuel Rozalén</span>
                                        <span>—</span> médico rehabilitador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los antiinflamatorios no esteroideos (NSAIDs, por sus siglas en ingl&eacute;s), como el diclofenaco o el ketoprofeno, se est&aacute;n usando con &eacute;xito, por ejemplo, en la rehabilitaci&oacute;n de la <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39020536/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">artritis de rodilla</a>. Algunos de estos medicamentos, como el ibuprofeno, se dispensan sin receta, y aqu&iacute; es donde hay un riesgo de abuso. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La persona, cuando le duele algo, quiere anular totalmente el dolor, y si no es consciente de que puede tener efectos secundarios, los toma indiscriminadamente y los mezcla sin control&rdquo;, advierte el doctor Rozal&eacute;n. Entre los efectos secundarios a largo plazo se encuentra el <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10950850/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mayor riesgo de accidentes cardiovasculares</a> e incluso un <a href="https://www.oarsijournal.com/article/S1063-4584(19)30706-X/fulltext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">empeoramiento de la artritis</a>. 
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; el reposo prolongado empeora las cosas</h2><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, el consejo est&aacute;ndar para el dolor articular fue el reposo. Hoy se sabe que ese enfoque, salvo en casos agudos, es contraproducente. El cart&iacute;lago articular no tiene vasos sangu&iacute;neos propios: se nutre por difusi&oacute;n del l&iacute;quido sinovial, y ese l&iacute;quido se produce y circula con el movimiento.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El ser humano est&aacute; hecho para moverse&rdquo;, afirma el fisioterapeuta Manuel Rozal&eacute;n. &ldquo;La vida es movimiento. Si est&aacute;s parado, no va a llegar bien la sangre, y entras en bucle: aumentas de peso y, como te cuesta m&aacute;s moverte, te cansas m&aacute;s y te mueves menos&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        La evidencia cient&iacute;fica respalda esta explicaci&oacute;n. <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC11669877/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un metaan&aacute;lisis de 2024</a> encontr&oacute; mejoras significativas en el dolor, la funci&oacute;n f&iacute;sica y la calidad de vida de las personas con artrosis de rodilla con todos los tipos de ejercicio analizados: aer&oacute;bico, de fuerza, acu&aacute;tico, taich&iacute; y programas multimodales. <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC10351144/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Otra revisi&oacute;n de 2023</a>, centrada en ejercicio para artrosis de rodilla, confirm&oacute; que incluso programas de bajo impacto realizados en casa reduc&iacute;an el dolor y mejoraban la funci&oacute;n articular.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo ejercitarse con dolor articular</h2><p class="article-text">
        La pregunta no es si hacer ejercicio, sino c&oacute;mo hacerlo, y aqu&iacute; la ayuda de un profesional es inestimable. &ldquo;Siempre te tienen que orientar, por lo menos para saber que los movimientos que haces no est&aacute;n mal hechos&rdquo;, subraya Manuel Rozal&eacute;n. &ldquo;Muchas veces la gente se pone un v&iacute;deo de YouTube y hace los movimientos de forma incorrecta&rdquo;, advierte el especialista. Sabiendo esto, las pautas para empezar a moverse, aunque duelan las articulaciones, son f&aacute;ciles de entender:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Empezar por el movimiento de bajo impacto, como la nataci&oacute;n, el aquagym, la bicicleta est&aacute;tica o el taich&iacute;, que minimizan la carga sobre el cart&iacute;lago al tiempo que fortalecen los m&uacute;sculos, como pudo comprobar <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10280533/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">una revisi&oacute;n de estudios de 2023</a>.</li>
                                    <li>Moverse con buena t&eacute;cnica: la musculatura que rodea las articulaciones principales es un sistema de protecci&oacute;n. Si queremos reducir la presi&oacute;n sobre la articulaci&oacute;n de la rodilla, por ejemplo, hay que fortalecer los cu&aacute;driceps y los isquiotibiales, con ejercicios <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/sentadilla-aprovecha-beneficios-maximo-evita-lesiones_1_12068053.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">como sentadillas y zancadas</a>.</li>
                                    <li>Constancia por encima de intensidad: hacer varias sesiones semanales, aunque sean de intensidad moderada, produce ya <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40175237/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">beneficios para las articulaciones</a> y son m&aacute;s efectivas que una sola sesi&oacute;n al l&iacute;mite de nuestras fuerzas. La recuperaci&oacute;n entre sesiones de ejercicio es fundamental.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El dolor articular se encuentra en una l&iacute;nea muy fina entre una se&ntilde;al de alarma para parar y una simple molestia que debemos soportar para mejorar nuestra forma y movilidad. Como siempre, el consejo de un profesional es la mejor forma de encontrar el punto justo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>

    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 May 2026 20:07:52 +0000]]></pubDate>
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