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    <title><![CDATA[elDiario.es - Malí]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/mali/]]></link>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Pamplona, otra ciudad con malienses durmiendo en la calle y con los vecinos ofreciéndoles el sustento básico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/pamplona-ciudad-malienses-durmiendo-calle-vecinos-ofreciendoles-sustento-basico_1_13277569.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1328159d-0ece-44d3-8d65-83b6d0351962_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144601.jpg" width="4032" height="2268" alt="Pamplona, otra ciudad con malienses durmiendo en la calle y con los vecinos ofreciéndoles el sustento básico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Alrededor de veinte personas procedentes de Malí duermen en la Vuelta del Castillo tras haber huido del conflicto en su país y han empezado a aprender castellano</p><p class="subtitle">Dar Etxea, un cobijo para jóvenes magrebíes en las frías noches de invierno en Pamplona
</p></div><p class="article-text">
        Como ocurre en Vitoria o antes en Donostia, en Pamplona tambi&eacute;n empieza a haber personas procedentes de Mal&iacute; pernoctando en la calle. Llevan ya unas semanas. Su pa&iacute;s est&aacute; sumido en una grave crisis, Espa&ntilde;a recomienda no viajar all&iacute;, pero quienes vienen huyendo del horror se encuentran con un tap&oacute;n burocr&aacute;tico para ser reconocidos como refugiados.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que el aula se encontraba a unos 25 grados, los doce alumnos a los que hoy Ana San Mart&iacute;n ha impartido su primera clase de castellano llevaban m&iacute;nimo tres capas. &ldquo;Por lo visto siempre tienen siempre fr&iacute;o&rdquo;, cuenta la voluntaria, maestra jubilada. Y es normal, porque en Mal&iacute; en ese mismo d&iacute;a hac&iacute;a 40 grados, la temperatura media diurna del pa&iacute;s durante la primavera. Bahamadou, Moussa o Kak&aacute; son algunos de sus alumnos, parte de la veintena inmigrantes malienses que desde hace dos meses viven a la intemperie en un extremo de un parque del centro de la capital de Navarra. Todo lo que tienen cabe debajo de un banco, que ese d&iacute;a, por primera vez desde abril, se qued&oacute; vac&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Les conoc&iacute; hace dos meses porque pas&eacute; por la zona con el coche&rdquo;, recuerda la vecina que los puso en contacto con el Punto de Informaci&oacute;n Para Personas Migradas (PIM-MIG). Los vio alrededor del banco, &ldquo;con botellas, bebiendo agua y zumos y lav&aacute;ndose en la fuente&rdquo;, describe. Tras &ldquo;darles un donativo&rdquo;, la mujer volvi&oacute; a casa y pens&oacute; que &ldquo;estar&iacute;an sin comer&rdquo;. As&iacute; que volvi&oacute; y &ldquo;con dos de ellos&rdquo; fue a un supermercado y compr&oacute; &ldquo;comida para los otros 18&rdquo;. &ldquo;Pan, queso, latas de pescado, fruta... Me dec&iacute;an que gastaba mucho&rdquo;, describe. La mujer, que no se conform&oacute; con esa acci&oacute;n puntual, una vez descarg&oacute; la compra llam&oacute; al PIM-MIG para poner en contacto a los malienses con los servicios disponibles. &ldquo;Imprim&iacute; un plano de Pamplona y, como pude, les dije a d&oacute;nde deb&iacute;an ir y cu&aacute;ndo. Y con los vecinos [del barrio] hemos conseguido de nuestros hijos ropa, calzado, mantas y dem&aacute;s cosas&rdquo;, explica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Banco en el que los inmigrantes malienses resguardan sus cosas                            </span>
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        &ldquo;Igual ahora en Pamplona hay 200 personas en la calle, pero no se nota porque est&aacute;n m&aacute;s escondidos. Sin embargo, estos se han plantado en medio de la ciudad, en un sitio muy c&eacute;ntrico, y no son una nacionalidad t&iacute;pica&rdquo;, explica Carmen Lacunza, miembro de PIM-MIG. A pesar de la llegada de la primavera y el aumento de las temperaturas, &ldquo;necesitan mantas y sacos de dormir&rdquo;. Desde la asociaci&oacute;n, tambi&eacute;n dan clases de castellano, actualmente el &uacute;nico lugar en donde apuntarse hasta septiembre y a las que los malienses han acudido en bloque. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La mayor&iacute;a son agricultores que, seg&uacute;n han contado, se les obligaba a pelear y a luchar. Y ellos no quer&iacute;an&rdquo;, traduce la profesora San Mart&iacute;n recuperando &ldquo;el poco franc&eacute;s que estudi&oacute; de peque&ntilde;a&rdquo; y que hoy ha hecho de int&eacute;rprete para este peri&oacute;dico. &ldquo;Dicen que el Gobierno no puede hacer nada con las guerrillas, que combaten en todas las regiones&rdquo;.<a href="https://www.eldiario.es/internacional/pasado-mali-ataques-qaeda-grupo-secesionista-sacuden-junta-militar_1_13176353.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Desde el golpe de Estado de 2021, Mali est&aacute; gobernado por una junta militar y la violencia contin&uacute;a marcando el pa&iacute;s</a>. La expansi&oacute;n de grupos yihadistas y la persistencia de la rebeli&oacute;n tuareg, origen de una crisis que se remonta a 2012, han agravado la inseguridad y los enfrentamientos armados en amplias zonas del territorio. Los malienses asentados en el parque frente a la Casa Misericordia llegaron a Espa&ntilde;a por separado entre noviembre y marzo, muchos de ellos en patera desde las costas de Argelia tras haber atravesado a pie el desierto del S&aacute;hara. Ahora, esperan poder tramitar sus peticiones de asilo, que ya en 2024 se dispararon un 700% en los ciudadanos malienses en Espa&ntilde;a. Y en 2025 han seguido creciendo.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n cuentan, &ldquo;en &Aacute;frica solo se habla de Espa&ntilde;a, no se piensa en ning&uacute;n otro [pa&iacute;s al que emigrar]&rdquo;. A pesar de la dificultad que supone no conocer el idioma, todos asienten cuando uno de ellos afirma que &ldquo;todo es m&aacute;s f&aacute;cil aqu&iacute;&rdquo; que en Francia. &ldquo;Aqu&iacute; no tengo miedo a ir al hospital o hablar con la Polic&iacute;a y con la gente, en Francia s&iacute;&rdquo;, cuenta uno de ellos, que tiene <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">esperanza en poder regularizarse para &ldquo;trabajar y traer a su mujer y a sus hijos&rdquo;</a>. &ldquo;Aqu&iacute; el Gobierno es mucho m&aacute;s f&aacute;cil todo&rdquo;, afirma otro, a pesar de dormir a ras de suelo con sacos de dormir, no tener dinero para comer y ser alguno de sus compatriotas analfabetos. &ldquo;La mayor&iacute;a son gente [culturalmente] inocente&rdquo;, comenta Lacunza sobre las expectativas de los malienses. La &ldquo;obsesi&oacute;n&rdquo; que ten&iacute;an al llegar a Pamplona era encontrar un lugar en donde poder dormir, pero &ldquo;todo est&aacute; desbordado&rdquo;, explica la miembro de PIM-MIG.
    </p><p class="article-text">
        PIM- MIG, Punto de Informaci&oacute;n para Personas Migradas, fue &ldquo;creado por activistas&rdquo; y voluntarios que &ldquo;defienden a las personas migrantes en la lucha por sus derechos&rdquo;. Muchos de ellos eran parte de Iru&ntilde;ea Ciudad de Acogida, una iniciativa ciudadana que buscaba &ldquo;movilizar la solidaridad&rdquo; hacia aquellas &ldquo;personas que sufren violencias&rdquo; de conflictos armados, hambrunas y falta de recursos. Sin embargo, no eran conscientes de lo que &ldquo;ocurr&iacute;a en el kil&oacute;metro cero&rdquo; porque el impacto no iba m&aacute;s all&aacute; de &ldquo;hacer concentraciones e imanes&rdquo;, explica Lacunza, miembro del punto de informaci&oacute;n desde su creaci&oacute;n. Todo cambio cuando &ldquo;desde Andaluc&iacute;a mandaron para acoger a un joven menor&rdquo;, el primero de Navarra. &ldquo;Fuimos a buscarle dos compa&ntilde;eros y yo y no sab&iacute;amos qu&eacute; hacer con &eacute;l. No sab&iacute;amos a d&oacute;nde mandarle ni a qu&eacute; ventanilla ir, que luego ni siquiera las hab&iacute;a. Entonces dijimos que hac&iacute;a falta crear esa ventanilla y montamos el punto de informaci&oacute;n para explicar qu&eacute; recursos hab&iacute;a [para las personas migrantes reci&eacute;n llegadas]&rdquo;, como la gesti&oacute;n del padr&oacute;n, el acceso a la Sanidad p&uacute;blica, clases de castellano o la petici&oacute;n de arraigo y asilo . 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el momento en el que empezamos a acompa&ntilde;ar [a esas personas a las instituciones y servicios] empez&oacute; a venir much&iacute;sima gente&rdquo;, la mayor&iacute;a de ellos marroqu&iacute;es y argelinos &ldquo;porque son los que tienen m&aacute;s dificultad de llegar a ninguna parte&rdquo;. A pesar de que se han impulsado desde las instituciones programas de acogida y algunas ONG tambi&eacute;n pueden darles cierto soporte, desde PIM-MIG denuncian que &ldquo;queda mucha gente por atender&rdquo; y que &ldquo;hay muchas dificultades&rdquo; para completar los tr&aacute;mites necesarios. Un problema que &ldquo;no solo se da en Pamplona&rdquo;, sino en &ldquo;todo extranjer&iacute;a de todo el Estado [espa&ntilde;ol]&rdquo;. &ldquo;Est&aacute; todo petado&rdquo;, tanto los lugares de acogida como puntos de informaci&oacute;n y comedores.  
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tambi&eacute;n ense&ntilde;amos castellano a muchos magreb&iacute;es, un ucraniano,&nbsp;hace poco ha llegado un ruso y otro d&iacute;a me llamaron para apuntar a un nigeriano&rdquo;. Al igual que Apoyo Mutuo, asociaci&oacute;n que, adem&aacute;s de guiar a los migrantes durante su proceso de regularizaci&oacute;n, atiende a personas sin hogar y proporcionan recursos b&aacute;sicos como alimentos y ropa, los integrantes de PIM-MIG reparten a los inmigrantes sin techo materiales para poder pasar la noche lo mejor posible o les indican donde est&aacute;n los comedores, organizando ellos mismos un comedor un d&iacute;a. &ldquo;Ten&iacute;amos muy claro desde el principio que queremos dar a todos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy lo que me han pedido es que les imprima vocabulario y apuntes para poder estudiar mientras est&aacute;n en la Vuelta del Castillo&rdquo;, cuenta San Mart&iacute;n de sus nuevos alumnos, que a pesar de jubilarse no se ha despegado de su vocaci&oacute;n. All&iacute;, donde la vecina que los ayud&oacute; por primera vez, intentar&aacute;n avanzar en el camino de querer &ldquo;ser espa&ntilde;oles&rdquo;. &ldquo;&iquest;Que c&oacute;mo son?&rdquo;, repite la mujer, &ldquo;educados, limpios (tanto ellos como con los residuos de la comida), amables, agradecidos, simp&aacute;ticos. No son pesados, siempre les parece bien todo lo que se les hace&rdquo;. Una imagen que, seg&uacute;n explica Lacunza, contrasta mucho con la impresi&oacute;n de otras personas personas que se cruzan con ellos. &ldquo;He oido decir que como vienen de Mal&iacute;, y hay una guerra, estar&aacute;n acostumbrados a asesinar. Ese es tambi&eacute;n problema nivel social&rdquo;, lamenta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fushan Equiza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/pamplona-ciudad-malienses-durmiendo-calle-vecinos-ofreciendoles-sustento-basico_1_13277569.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Jun 2026 19:46:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Navarra,Malí,Inmigración,Pateras,África,Terrorismo,Terrorismo yihadista,Solicitantes de asilo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La red vecinal habilita nuevos espacios para que los malienses no duerman en la calle en Vitoria tras el cierre de parroquias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/red-vecinal-habilita-nuevos-espacios-malienses-no-duerman-calle-vitoria-cierre-parroquias_1_13271027.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/205aaaeb-97bc-4ce2-8cdb-442d650a30a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La red vecinal habilita nuevos espacios para que los malienses no duerman en la calle en Vitoria tras el cierre de parroquias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Denuncian que dan un paso "al frente" por la inacción de las instituciones después de meses sin dar una respuesta a ese colectivo que huye de un grave conflicto en su país</p><p class="subtitle">Cierran por la llegada del verano las dos parroquias de Vitoria que permitían pernoctar a migrantes malienses</p></div><p class="article-text">
        La red vecinal Salburuko Harrera Sarea, que lleva meses atendiendo a los malienses que viven en la calle en la zona de Vitoria pr&oacute;xima a la comisar&iacute;a de la Polic&iacute;a Nacional en Beto&ntilde;o, ha anunciado este mi&eacute;rcoles la habilitaci&oacute;n de &ldquo;nuevos espacios de pernocta&rdquo; logrados por ellos mismos despu&eacute;s de que se cerraran, por la cercan&iacute;a del verano, <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/cierran-llegada-verano-parroquias-vitoria-permitian-pernoctar-migrantes-malienses_1_13266417.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las dos parroquias que hab&iacute;a cedido la Iglesia cat&oacute;lica, las de San Joaqu&iacute;n y Santa Ana en Salburua y la de Nuestra Se&ntilde;ora de las Nieves en Aranbizkarra</a>. A&ntilde;aden, igualmente, que ceder&aacute;n espacios para que CEAR y Zehar-Errefuxiatuekin puedan atender a este colectivo que huye del gran conflicto que vive Mal&iacute; y que se encuentra en Espa&ntilde;a con un tap&oacute;n burocr&aacute;tico a la hora de tramitar su condici&oacute;n de refugiados.
    </p><p class="article-text">
        Salburuko Harrera Sarea ha insistido en que &ldquo;una vez m&aacute;s&rdquo; es &ldquo;el movimiento popular&rdquo; el que da &ldquo;un paso al frente&rdquo; para tapar los huecos que no cubren las instituciones. <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/huir-terror-mali-dormir-calle-puertas-invierno-frente-comisaria-policia-nacional-vitoria_1_12771422.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los malienses empezaron a llegar a Vitoria hace un a&ntilde;o en modo importante</a>, as&iacute; como tambi&eacute;n a Donostia y a Pamplona. En este tiempo, centenares han pasado por la ciudad y, aunque el colectivo va rotando, no baja de medio centenar el grupo sin techo. Entrado el invierno, se acord&oacute; con el Obispado el uso de dos parroquias, con tres docenas de plazas, adem&aacute;s de la veintena disponible en la asociaci&oacute;n vecinal. Ahora, desaparecida la &ldquo;emergencia clim&aacute;tica&rdquo;, en palabras de fuentes de la di&oacute;cesis, se ha perdido esa posibilidad, aunque no cierran la puerta a retomar este formato en oto&ntilde;o, cuando vuelva el fr&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Los portavoces de la red vecinal destacan la &ldquo;altura pol&iacute;tica y humana de muchas personas y colectivos de Gasteiz, muy alejada de la inacci&oacute;n de las instituciones&rdquo;. La puesta en marcha de nuevos espacios &ldquo;no puede interpretarse como una soluci&oacute;n al problema&rdquo;. &ldquo;Las personas solicitantes de asilo contin&uacute;an en una situaci&oacute;n de exclusi&oacute;n y vulnerabilidad que ninguna instituci&oacute;n est&aacute; resolviendo&rdquo;, sostiene Cristina Riega, una de las portavoces.
    </p><p class="article-text">
        Y agregan: &ldquo;Todas las instituciones conoc&iacute;an la situaci&oacute;n [del cierre de las parroquias]. A todas les avisamos con tiempo de lo que iba a ocurrir. Y ninguna ha sido capaz de ofrecer una respuesta. Hemos tenido la sensaci&oacute;n permanente de asistir a un partido de 'ping-pong' donde cada administraci&oacute;n lanzaba la pelota a otra sin asumir responsabilidades&rdquo;. &ldquo;Seguiremos haciendo lo que hemos hecho hasta ahora porque hablamos de personas que forman parte de nuestro barrio y de nuestra ciudad. Seguiremos organizando solidaridad y acompa&ntilde;ando a quienes lo necesitan. Pero tambi&eacute;n seguiremos denunciando una situaci&oacute;n que tiene responsables pol&iacute;ticos. La solidaridad popular puede aliviar las consecuencias del problema, pero no puede sustituir indefinidamente a las instituciones&rdquo;, a&ntilde;aden.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos d&iacute;as ha trascendido que la Defensor&iacute;a Vecinal (instituci&oacute;n conocida como S&iacute;ndica) est&aacute; analizando el asunto, que la alcaldesa socialista Maider Etxebarria ha se&ntilde;alado que est&aacute;n muy encima del tema, aunque matizando que los recursos p&uacute;blicos son &ldquo;finitos&rdquo; y que la consejera Nerea Melgosa ha manifestado que el Gobierno vasco &ldquo;act&uacute;a y ha actuado desde el primer momento&rdquo; aunque &ldquo;no es su competencia&rdquo;. En Radio Vitoria, Zehar-Errefuxiatuekin indic&oacute; que en este a&ntilde;o han acogido a tantas personas como cinco veces la capacidad de sus centros de acogida en Tolosa y O&ntilde;ati, en Gipuzkoa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iker Rioja Andueza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/red-vecinal-habilita-nuevos-espacios-malienses-no-duerman-calle-vitoria-cierre-parroquias_1_13271027.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Jun 2026 10:01:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La red vecinal habilita nuevos espacios para que los malienses no duerman en la calle en Vitoria tras el cierre de parroquias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Vitoria,Álava,Malí]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cierran por la llegada del verano las dos parroquias de Vitoria que permitían pernoctar a migrantes malienses]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/cierran-llegada-verano-parroquias-vitoria-permitian-pernoctar-migrantes-malienses_1_13266417.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c0058752-0b42-4855-92de-4668c7336149_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cierran por la llegada del verano las dos parroquias de Vitoria que permitían pernoctar a migrantes malienses"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La solidaridad popular no puede convertirse en la coartada de la inacción institucional", insisten desde la red vecinal Salburuko Harrera Sarea</p><p class="subtitle">Presentan una queja por la falta de respuesta institucional a los malienses que llevan un año en la calle en Vitoria</p></div><p class="article-text">
        Un numeroso grupo de personas, cuya composici&oacute;n va cambiando pero que tienen como nexo com&uacute;n que huyen de los conflictos en Mal&iacute;, lleva <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/huir-terror-mali-dormir-calle-puertas-invierno-frente-comisaria-policia-nacional-vitoria_1_12771422.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alrededor de un a&ntilde;o en las calles de Vitoria</a> a la espera de citas de la Polic&iacute;a Nacional para acceder a su condici&oacute;n de refugiados. Este domingo a &uacute;ltima hora, un grupo de voluntarios cargaba en unas furgonetas ubicadas en el exterior de la parroquia de San Joaqu&iacute;n y Santa Ana del barrio de Salburua de Vitoria los colchones y otros enseres que han utilizado en los &uacute;ltimos meses los malienses que han podido pernoctar all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        La operaci&oacute;n se repet&iacute;a en la iglesia de Nuestra Se&ntilde;ora de las Nieves, en Aranbizkarra. &iquest;La raz&oacute;n? La llegada del verano, seg&uacute;n confirman fuentes del Obispado de Vitoria.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto significa que una situaci&oacute;n que ya era precaria se agrava todav&iacute;a m&aacute;s&rdquo;, ha denunciado el colectivo Salburuko Harrera Sarea, que lleva una larga temporada dando apoyo desinteresado a este colectivo, cuya bonhom&iacute;a destacan. Ahora mismo, solamente hay disponibles una veintena de plazas para estos migrantes, las de la asociaci&oacute;n de vecinos. &ldquo;Vuelven a dormir en la calle&rdquo;, lamentan desde la red vecinal, que echa en falta soluciones estructurales de las instituciones. Este domingo, en el barrio, hubo una peque&ntilde;a concentraci&oacute;n para reclamar una acogida digna.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Protesta vecinal en Salburua                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Desde la Iglesia cat&oacute;lica indican que la cesi&oacute;n de las dos parroquias m&aacute;s pr&oacute;ximas a la comisar&iacute;a de la Polic&iacute;a Nacional fue un acuerdo temporal, motivado por la &ldquo;emergencia&rdquo; meteorol&oacute;gica. Han podido pernoctar y cubrir otras necesidades b&aacute;sicas desde aproximadamente enero con alrededor de tres docenas de plazas en total, que se suman a la veintena ofrecida en los locales vecinales de Salburua. El Obispado destac&oacute; que incluso se hab&iacute;an permitido ritos propios musulmanes, la religi&oacute;n mayoritaria de los migrantes malienses, en templos cat&oacute;licos. Estas mismas fuentes agregan que, de cara al oto&ntilde;o, &ldquo;si se mantienen las necesidades&rdquo; estar&iacute;an dispuestos a retomar esta colaboraci&oacute;n, pero las iglesias est&aacute;n cerradas este verano.
    </p><p class="article-text">
        Salburuko Harrera Sarea recalca que &ldquo;estas personas no est&aacute;n en la calle porque quieren&rdquo; y &ldquo;tampoco porque no existan recursos&rdquo;. Y miran a las instituciones p&uacute;blicas, que &ldquo;no han sido capaces de dar respuesta a una situaci&oacute;n que llevan m&aacute;s de un a&ntilde;o conociendo&rdquo;. &ldquo;Son personas que tienen derecho a solicitar asilo. Sin embargo, mientras esperan poder ejercer ese derecho, est&aacute;n siendo obligadas a vivir en la calle [...]. La solidaridad popular no puede convertirse en la coartada de la inacci&oacute;n institucional&rdquo;, argumentan.
    </p><p class="article-text">
        Se de la circunstancia de que este grupo se ubica en una zona no lejana al centro de refugiados que prepara el Estado en la antigua Cl&iacute;nica Arana, que primero fue hospital, luego residencia de mayores y m&aacute;s tarde un espacio abandonado. Inicialmente, iba a tener 350 plazas. Luego se qued&oacute; en 200 y las &uacute;ltimas noticias apuntan a 120. Es un proyecto al que se han opuesto PP y Vox, pero tambi&eacute;n el PNV. La consejera Nerea Melgosa ha dicho desde hace tiempo que no comparte el modelo y, en una reciente respuesta en el Parlamento Vasco, lo ha reiterado. &ldquo;Me da igual 120, 300 &oacute; 500 [...]. Si fuese el Gobierno vasco el que tuviese las competencias, ese centro no existir&iacute;a. As&iacute;, directamente&rdquo;,<a href="https://www.eldiario.es/euskadi/pnv-vuelve-pedir-no-apertura-centro-refugiados-vitoria-rebaja-120-plazas_1_13221833.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> dijo hace unas semanas</a>.
    </p><p class="article-text">
        La pasada semana, la Defensor&iacute;a Vecinal (organismo conocido como S&iacute;ndica) inform&oacute; de que hab&iacute;an recibido <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/presentan-queja-falta-respuesta-institucional-malienses-llevan-ano-calle-vitoria_1_13257609.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una petici&oacute;n de la red de apoyo a los malienses para que evaluaran la respuesta institucional.</a> Seg&uacute;n la alcaldesa, Maider Etxebarria, del PSE-EE, la ciudad ha realizado &ldquo;seguimiento absoluto&rdquo; de la cuesti&oacute;n, &ldquo;viendo y enfocando las diferentes posibilidades de ayuda&rdquo;. Puso en valor en una rueda de prensa las &ldquo;muchas actuaciones&rdquo; llevadas a cabo &ldquo;desde las primeras semanas&rdquo;. Cit&oacute; como ejemplo los accesos a duchas en polideportivos o reuniones con la Polic&iacute;a Nacional para poder agilizar las citas. &ldquo;Con los recursos que tenemos se est&aacute; dando toda la ayuda que podemos&rdquo;, asegur&oacute;. Pero advirti&oacute;, igualmente, de que los recursos son finitos&ldquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iker Rioja Andueza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/cierran-llegada-verano-parroquias-vitoria-permitian-pernoctar-migrantes-malienses_1_13266417.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jun 2026 19:45:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cierran por la llegada del verano las dos parroquias de Vitoria que permitían pernoctar a migrantes malienses]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Vitoria,Álava,Malí,Iglesia católica,Maider Etxebarria,Nerea Melgosa,Centro de refugiados de Arana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Presentan una queja por la falta de respuesta institucional a los malienses que llevan un año en la calle en Vitoria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/presentan-queja-falta-respuesta-institucional-malienses-llevan-ano-calle-vitoria_1_13257609.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/57a6bcd7-6f32-44ea-9668-3db0233ec244_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Presentan una queja por la falta de respuesta institucional a los malienses que llevan un año en la calle en Vitoria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es "una tarea de difícil solución", plantea la Defensoría vecinal, que aún no ha emitido una resolución formal sobre la situación</p><p class="subtitle">La espera para operaciones en Euskadi se dispara a los 77 días y Osakidetza adelanta las derivaciones a la privada</p></div><p class="article-text">
        Miembros del <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/piden-implicacion-institucional-urgente-donativos-atender-malienses-calles-barrio-salburua-vitoria_1_13162647.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">grupo de solidaridad creado en el barrio de Salburua de Vitoria</a> han elevado una queja a la Defensor&iacute;a vecinal de la ciudad (instituci&oacute;n conocida como S&iacute;ndica) para demandar una mayor implicaci&oacute;n municipal en la atenci&oacute;n a los migrantes procedentes de Mal&iacute; que llevan casi un a&ntilde;o, desde el verano de 2025, <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/huir-terror-mali-dormir-calle-puertas-invierno-frente-comisaria-policia-nacional-vitoria_1_12771422.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">viviendo en la calle por el tap&oacute;n burocr&aacute;tico de la Polic&iacute;a Nacional para otorgarles su condici&oacute;n de refugiados</a>. La s&iacute;ndica en funciones, Ainara Mart&iacute;nez de Sabarte, ha dado acuse de recibo a la petici&oacute;n en una comisi&oacute;n municipal celebrada este jueves, aunque ha asumido que es &ldquo;un tarea de dif&iacute;cil soluci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La queja recalca que ha sido gente del barrio o de zonas cercanas la que ha dado el paso de ofrecer una respuesta &ldquo;humanitaria&rdquo; a quienes llegan huyendo de graves conflictos en su pa&iacute;s de origen y lamentan que las instituciones o &ldquo;no cubren&rdquo; las necesidades de los malienses u ofrecen respuestas &ldquo;insuficientes&rdquo; a las tres demandas b&aacute;sicas, techo, higiene y comida. Plantean que &ldquo;hay locales y pisos municipales que est&aacute;n vac&iacute;os&rdquo;, por ejemplo. <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/parroquias-vitoria-abren-puertas-pernocten-decenas-malienses-llevaban-meses-calle_1_13134398.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En los &uacute;ltimos meses s&iacute; han podido hacer uso de parroquias</a>.
    </p><p class="article-text">
        Explican que se ven obligados a usar una fuente p&uacute;blica para asearse, o a ir a casas de vecinos solidarios, mientras podr&iacute;an habilitarse espacios en los centros c&iacute;vicos o polideportivos de la zona. Plantean que, por ejemplo, es habitual que en fiestas se instalen cabinas de ba&ntilde;os port&aacute;tiles y que &eacute;sa podr&iacute;a ser una soluci&oacute;n temporal tambi&eacute;n. Y agregan que &ldquo;con una periodicidad razonable&rdquo; precisar&iacute;an de servicio de lavander&iacute;a, m&aacute;s all&aacute; de que personas del barrio les hagan el favor ocasionalmente. Se da una &ldquo;situaci&oacute;n de inhumanidad&rdquo; hacia &ldquo;gente educada y agradecida&rdquo;, que &ldquo;no molestan al barrio&rdquo; y son &ldquo;cuidadosos&rdquo;, concluyen. 
    </p><p class="article-text">
        No hay a&uacute;n una resoluci&oacute;n oficial de la S&iacute;ndica como respuesta a estas peticiones, pero Mart&iacute;nez de Sabarte s&iacute; ha puesto en evidencia que la ciudad aprob&oacute; en 2023 un &ldquo;plan de convivencia&rdquo; que pone los derechos humanos en el frontispicio. En todo caso, ha apuntado que existe tambi&eacute;n una queja en la zona donde se guarecen los malienses, dos soportales pr&oacute;ximos a la comisar&iacute;a de la Polic&iacute;a Nacional en Beto&ntilde;o, interpuesta por una persona que quiere abrir un negocio en una lonja y que no tiene acceso a ella. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iker Rioja Andueza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/presentan-queja-falta-respuesta-institucional-malienses-llevan-ano-calle-vitoria_1_13257609.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 May 2026 19:46:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Presentan una queja por la falta de respuesta institucional a los malienses que llevan un año en la calle en Vitoria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Malí,Vitoria,Álava]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La secretaria de Estado de Migraciones se reunirá con las instituciones locales para hablar del centro de refugiados de Vitoria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/secretaria-migraciones-reunira-instituciones-locales-hablar-centro-refugiados-vitoria_1_13197187.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3e282bf9-c806-4667-a5cf-1669c98b0a8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La secretaria de Estado de Migraciones se reunirá con las instituciones locales para hablar del centro de refugiados de Vitoria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El PSE-EE recalca que es un centro para personas que "huyen" de guerras y pide que la ciudad siga haciendo gala de la "acogida"</p><p class="subtitle">Multan con 900.000 euros a 31 empresas por “boicotear” al Gobierno vasco para ganar más con los autobuses escolares</p></div><p class="article-text">
        La secretaria de Estado de Migraciones, la socialista Pilar Cancela, se desplazar&aacute; pr&oacute;ximamente a Vitoria para mantener encuentros institucionales con cargos locales de cara a la puesta en marcha del nuevo centro de refugiados que el Estado prepara en la ciudad. Est&aacute; ubicado en la antigua Cl&iacute;nica Arana, sin uso durante a&ntilde;os, y ha motivado las cr&iacute;ticas de PP y Vox, mas tambi&eacute;n las del PNV y de colectivos vecinales.
    </p><p class="article-text">
        Javier Hurtado, en su condici&oacute;n de secretario general del PSE-EE en &Aacute;lava, ha dicho en una entrevista en la Cadena Ser este martes que la ronda responde al &ldquo;compromiso&rdquo; adquirido por el Gobierno central de ahondar en la &ldquo;coordinaci&oacute;n&rdquo; interinstitucional en torno a este proyecto. Se reunir&aacute; con el Ayuntamiento, con la Diputaci&oacute;n de &Aacute;lava y con el Gobierno vasco, seg&uacute;n ha indicado.
    </p><p class="article-text">
        Hurtado no ha concretado el momento concreto de la visita -ser&aacute; &ldquo;en pr&oacute;ximas fechas&rdquo;-, pero s&iacute; ha puesto en valor su importancia. Ha recordado que ya se acord&oacute; con la alcaldesa, Maider Etxebarria, la reducci&oacute;n de las plazas inicialmente previstas, 350, para que sean finalmente 200. Ha destacado su &ldquo;liderazgo&rdquo; en esta materia.
    </p><p class="article-text">
        El tambi&eacute;n consejero del Gobierno vasco ha indicado que el proyecto, con los cambios anunciados, estar&aacute; mejor integrado en el barrio. Pero ha remarcado que Vitoria ha de seguir siendo una &ldquo;ciudad de acogida&rdquo; -&ldquo;muchos somos tambi&eacute;n inmigrantes&rdquo;, ha manifestado sobre s&iacute; mismo, nacido en Madrid- y que los usuarios del nuevo recurso son personas que no migran por voluntad, sino que &ldquo;huyen de sus pa&iacute;ses&rdquo; por las guerras y las &ldquo;violaciones&rdquo; sistem&aacute;ticas de sus derechos b&aacute;sicos.
    </p><p class="article-text">
        Hurtado se ha referido tambi&eacute;n a los malienses que llevan meses pernoctando en la calle en una zona muy pr&oacute;xima a Arana, Salburua. Ha defendido que el Estado, que es el que tiene las principales competencias, est&aacute; &ldquo;abordando desde el primer momento&rdquo; el problema a pesar de las cr&iacute;ticas de colectivos vecinales. Ha apuntado que se han producido ya del orden de &ldquo;1.400 traslados&rdquo; o atenciones a este colectivo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iker Rioja Andueza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/secretaria-migraciones-reunira-instituciones-locales-hablar-centro-refugiados-vitoria_1_13197187.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 May 2026 15:31:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La secretaria de Estado de Migraciones se reunirá con las instituciones locales para hablar del centro de refugiados de Vitoria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Javier Hurtado,PSE - Partido Socialista de Euskadi,Centro de refugiados de Arana,Vitoria,Álava,Malí]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mali se desmorona: por qué los ataques contra la junta militar afectan a Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/mali-desmorona-ataques-junta-militar-afectan-europa_129_13183823.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0cf3a3e5-a55b-40f9-9c3c-9ce2d9bcaeca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mali se desmorona: por qué los ataques contra la junta militar afectan a Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La contribución al desarrollo social, político y económico de la región del Sahel es la mejor vía para evitar el desastre</p><p class="subtitle">Qué ha pasado en Mali: los ataques de Al Qaeda y un grupo secesionista sacuden a la junta militar</p></div><p class="article-text">
        Mali lleva mucho tiempo identificado como un foco de inquietud, tanto en t&eacute;rminos de desarrollo como de seguridad. Por eso, desgraciadamente, no resulta tan sorprendente<a href="https://www.eldiario.es/internacional/pasado-mali-ataques-qaeda-grupo-secesionista-sacuden-junta-militar_1_13176353.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el estallido violento registrado el pasado d&iacute;a 26, con una ofensiva general</a> en la que la milicia yihadista Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM) y la del Frente de Liberaci&oacute;n del Azawad (FLA) han sumado fuerzas para desafiar abiertamente a las Fuerzas Armadas malienses (FAMA), o, lo que es lo mismo, a la junta militar golpista liderada por el general Assimi Goita, que rige los destinos del pa&iacute;s desde 2020.
    </p><p class="article-text">
        No es sorprendente porque dicha junta no solo no ha sido capaz de resolver ninguno de los problemas heredados, sino que ha terminado por agravar otros. Su prioridad, una vez rotos todos los v&iacute;nculos tanto con Francia como con la CEDEAO (Comunidad Econ&oacute;mica de Estados del &Aacute;frica Occidental), ha sido consolidar el poder de la nueva &eacute;lite militar que se rebel&oacute; contra el presidente Ibrahim Boubacar Ke&iuml;ta. 
    </p><h2 class="article-text">El fracaso de la junta</h2><p class="article-text">
        Para ello han optado por una pol&iacute;tica de fuerza &ndash;centrada en controlar las principales ciudades del pa&iacute;s, mientras han seguido desatendiendo las necesidades de la poblaci&oacute;n rural&ndash;, apostando por Mosc&uacute; como nuevo aliado. As&iacute;, primero con <a href="https://www.eldiario.es/internacional/grupo-wagner-africa-atrocidades-apoyo-dictadores-explotacion-recursos-naturales_1_10336485.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los mercenarios rusos del Grupo Wagner</a>, sustituidos posteriormente por los uniformados del Africa Corps (dependientes del Ministerio de Defensa ruso), Goita y los suyos han tratado de proteger sus posiciones y de hacer frente a la amenaza real que suponen tanto el JNIM (ligada a Al Qaeda) como el Estado Isl&aacute;mico del Gran Sahara (EIGS, vinculado a D&aacute;esh), sin olvidar la din&aacute;mica independentista de los tuareg de Azawad.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No hay, de hecho, ningún aspecto de la vida nacional, incluyendo el campo de representación política, en el que Mali haya registrado mejora alguna en estos últimos años bajo la junta militar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El fracaso cosechado ha sido total. En el plano socioecon&oacute;mico, basta con recordar que Mali ocupa el puesto 188 (de un total de 191 pa&iacute;ses) en el &Iacute;ndice de Desarrollo Humano, con apenas el 45% de sus 26 millones de habitantes alfabetizados y una tasa de natalidad de 5,9 hijos por mujer en edad f&eacute;rtil &ndash;todo ello, mientras el crecimiento anual del PIB no ha logrado crecer por encima del 4% en lo que llevamos de d&eacute;cada&ndash;. 
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente, esa negativa situaci&oacute;n tiene sus fundamentos en etapas anteriores de la historia de un pa&iacute;s subordinado a agendas exteriores, con Francia como referencia capital, pero nada de eso resta responsabilidad a los actuales gobernantes, escasamente sensibles a las necesidades y demandas de una poblaci&oacute;n muy diversa, tanto en clave &eacute;tnica como religiosa. No hay, de hecho, ning&uacute;n aspecto de la vida nacional, incluyendo el campo de representaci&oacute;n pol&iacute;tica, en el que Mali haya registrado mejora alguna en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os bajo la junta militar.
    </p><h2 class="article-text">Triple ofensiva</h2><p class="article-text">
        Por lo que respecta al &aacute;mbito de la seguridad, sin olvidar la represi&oacute;n que las propias fuerzas armadas y policiales ejercen sobre sus ciudadanos, el resultado se resume en que Mali es el cuarto pa&iacute;s del planeta en el que la gravedad de la amenaza terrorista (yihadista, en este caso) es m&aacute;s alta, tanto en n&uacute;mero de atentados como de v&iacute;ctimas registradas. Por un lado, JNIM y EIGS compiten entre ellos por el control de buena parte del territorio nacional, buscando simpatizantes y combatientes, y por el control de los diversos comercios il&iacute;citos que pululan en una geograf&iacute;a en la que las FAMA nunca han logrado asentar su dominio. Por otro, ambos grupos desaf&iacute;an a Bamako, con pretensiones de imponer su particular visi&oacute;n del islam por la fuerza. Y a todo esto se a&ntilde;ade la din&aacute;mica independentista impulsada por el FLA, junto a otros grupos de menor capacidad operativa.
    </p><p class="article-text">
        Que ahora JNIM y el FLA hayan decidido coordinar sus acciones en una triple ofensiva que ha puesto de manifiesto tanto la debilidad de las FAMA como la falta de voluntad del Africa Corps para defender una causa que, en el fondo, no es la suya, supone un salto muy notable en sus planes de acci&oacute;n. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Por lejano que pueda parecernos, lo que ahora ocurre en Mali nos afecta muy directamente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Con la recuperaci&oacute;n del control de la ciudad de Kidal, expulsando a los mercenarios rusos, junto a los ataques contra Gao y Tombuct&uacute;, el FLA aumenta significativamente sus opciones para revitalizar su m&aacute;xima aspiraci&oacute;n de fracturar Mali, creando un Azawad independiente. Simult&aacute;neamente, la toma de Mopti, S&eacute;var&eacute; y buena parte de Bamako (incluyendo el aeropuerto internacional) por parte de JNIM, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ministro-defensa-mali-muere-ataque-residencia-ofensiva-qaeda-grupo-secesionista_1_13174062.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eliminando de paso al ministro de Defensa</a> en la toma de la guarnici&oacute;n militar de Kati, indica tanto la inoperatividad de las FAMA y de Africa Corps como la intenci&oacute;n de JNIM de ir m&aacute;s all&aacute; de lo que ya hicieron en 2012.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo nos afecta</h2><p class="article-text">
        Y si en aquel momento Francia &ndash;con la operaci&oacute;n Serval, primero, y posteriormente con la operaci&oacute;n Barhane&ndash; logr&oacute; frenar el avance yihadista sobre la capital y reducir durante un tiempo la pujanza b&eacute;lica tuareg, ahora Goita no parece en condiciones, ni solo ni con ayuda externa, de resistir la embestida. Nada justifica los errores acumulados por Francia durante los a&ntilde;os de la Fran&ccedil;afrique, apostando por gobernantes escasamente leg&iacute;timos que serv&iacute;an de socios para explotar las riquezas nacionales sin atender a las necesidades y demandas de la poblaci&oacute;n; pero llegados a este punto, ya no basta con mirar atr&aacute;s buscando responsables hist&oacute;ricos.
    </p><p class="article-text">
        Por lejano que pueda parecernos, lo que ahora ocurre en Mali nos afecta muy directamente. No solo se trata de asumir culpas hist&oacute;ricas por los errores y desmanes cometidos, sino de entender que el colapso de este pa&iacute;s (y de Burkina Faso y N&iacute;ger) ofrece una oportunidad extraordinaria para la expansi&oacute;n de la amenaza yihadista, tanto hacia el golfo de Guinea &ndash;y la navegaci&oacute;n por sus costas&ndash; como hacia el Norte de &Aacute;frica, es decir, hasta el Mediterr&aacute;neo y la Uni&oacute;n Europea. Terrorismo, comercios il&iacute;citos&hellip; Tambi&eacute;n puede tener consecuencias en los flujos migratorios hacia el continente. 
    </p><p class="article-text">
        Desde la Uni&oacute;n Europea, ser&iacute;a hora de entender que la respuesta securitaria no sirve para estabilizar esos pa&iacute;ses. Y si no lo hacemos por &eacute;tica y responsabilidad hist&oacute;rica, deber&iacute;amos hacerlo por puro ego&iacute;smo inteligente, entendiendo que la contribuci&oacute;n al desarrollo social, pol&iacute;tico y econ&oacute;mico de la regi&oacute;n del Sahel es la mejor v&iacute;a para evitar el desastre que, de otro modo, se avecina.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús A. Núñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/mali-desmorona-ataques-junta-militar-afectan-europa_129_13183823.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 May 2026 19:30:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mali se desmorona: por qué los ataques contra la junta militar afectan a Europa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Malí,Terrorismo yihadista,África,Crisis]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué ha pasado en Mali: los ataques de Al Qaeda y un grupo secesionista sacuden a la junta militar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/pasado-mali-ataques-qaeda-grupo-secesionista-sacuden-junta-militar_1_13176353.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a3dd4d3-365d-4a90-9f5a-527c3e784f58_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141785.jpg" width="5993" height="3371" alt="Un grupo de rebeldes tuaregs del Frente de Liberación del Azawad, en una rotonda en la ciudad maliense de Kidal el 26 de abril."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La caída de posiciones clave, la muerte del ministro de Defensa y una coordinación insurgente sin precedentes dibujan un escenario de inestabilidad en el país africano</p><p class="subtitle">El ministro de Defensa de Mali muere en un ataque contra su residencia en plena ofensiva de Al Qaeda y un grupo secesionista </p></div><p class="article-text">
        La ofensiva lanzada este pasado fin de semana en Mali por una coalici&oacute;n in&eacute;dita de rebeldes tuaregs y grupos yihadistas ha sacudido los cimientos del r&eacute;gimen militar que gobierna en el pa&iacute;s desde 2021. La ca&iacute;da de posiciones clave, la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ministro-defensa-mali-muere-ataque-residencia-ofensiva-qaeda-grupo-secesionista_1_13174062.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muerte del ministro de Defensa, Sadio Camara</a>, y la evidente coordinaci&oacute;n insurgente sin precedentes dibuja un escenario de inestabilidad en un pa&iacute;s azotado por la violencia.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; ha pasado en Mali?</h2><p class="article-text">
        En la madrugada del s&aacute;bado 25 de abril, Mali fue escenario de una ofensiva coordinada a escala nacional. El Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (tambi&eacute;n conocido como JNIM), afiliado a Al Qaeda, y el Frente de Liberaci&oacute;n del Azawad (FLA), un movimiento secesionista del norte del pa&iacute;s africano, lanzaron ataques simult&aacute;neos contra m&uacute;ltiples objetivos. 
    </p><p class="article-text">
        Las acciones de ambos grupos se extendieron desde el norte hasta el sur del pa&iacute;s, pasando por Kidal, Gao, Mopti, S&eacute;var&eacute; y Kati &mdash;esta &uacute;ltima a apenas 15 kil&oacute;metros de la capital del pa&iacute;s, Bamako&mdash; y afectando a infraestructuras estrat&eacute;gicas como bases militares y aeropuertos. El ataque sobre el aeropuerto de la capital provoc&oacute; su cierre temporal, mientras que, en Kati, sede del Ministerio de Defensa, se registraron combates intensos. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n varios analistas, el car&aacute;cter simult&aacute;neo y planificado de la ofensiva convierte al ataque en el m&aacute;s grave desde la rebeli&oacute;n tuareg de 2012. En este caso, los insurgentes <a href="https://mailchi.mp/thesoufancenter/al-qaeda-affiliate-in-the-sahel-could-topple-the-government-in-mali?e=04f5556732" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han combinado t&aacute;cticas convencionales e irregulares</a>, desde armas ligeras y artiller&iacute;a hasta coches bomba y drones, en una operaci&oacute;n que ha puesto a prueba la capacidad de respuesta del Ej&eacute;rcito maliense y de sus aliados rusos, seg&uacute;n analiza el Soufan Center.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Por qu&eacute; es tan importante la ca&iacute;da de Kidal, en el norte?</h2><p class="article-text">
        Kidal no solo es una ciudad al norte de un pa&iacute;s africano como Mali, sino tambi&eacute;n un s&iacute;mbolo hist&oacute;rico de la disputa entre el Estado maliense y los movimientos tuaregs que reclaman la independencia del Azawad. Fue un basti&oacute;n rebelde durante m&aacute;s de una d&eacute;cada hasta que, en noviembre de 2023, el Ej&eacute;rcito de Mali, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/grupo-wagner-africa-atrocidades-apoyo-dictadores-explotacion-recursos-naturales_1_10336485.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con apoyo de mercenarios rusos</a>, logr&oacute; recuperarla. 
    </p><p class="article-text">
        En su momento, dicha victoria fue presentada por la junta militar como un punto de inflexi&oacute;n en la &ldquo;reconquista&rdquo; del territorio. Sin embargo, la ofensiva del s&aacute;bado ha revertido ese s&iacute;mbolo en cuesti&oacute;n de horas y, seg&uacute;n im&aacute;genes difundidas en redes sociales pendientes de verificaci&oacute;n, el FLA asegura haber tomado el control total de la ciudad. 
    </p><p class="article-text">
        Las primeras informaciones apuntaban a una resistencia limitada por parte de fuerzas malienses y de la milicia rusa <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/grupo-wagner-africa-corps-transformacion-mercenarios-rusos-ano-despues-muerte-prigozhin_1_11467490.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Africa Corps</a>, atrincheradas en la antigua base de la misi&oacute;n de la ONU en el norte de Mali, la MINUSMA. Tras combates y negociaciones, <a href="https://www.france24.com/en/africa/20260426-new-fighting-erupts-in-north-mali-s-kidal-as-army-clashes-with-rebels" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los efectivos rusos acabaron retir&aacute;ndose escoltados por los propios rebeldes.</a>
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qui&eacute;nes est&aacute;n detr&aacute;s de los ataques y por qu&eacute; sorprende su alianza?</h2><p class="article-text">
        La ofensiva ha sido reivindicada por dos actores, el JNIM y el FLA, con distintas trayectorias, pero con arraigos hist&oacute;ricos entrelazados. El primero es la principal filial de Al Qaeda en el Sahel, mientras que el segundo agrupa a facciones tuaregs y &aacute;rabes que reclaman la independencia del Azawad.
    </p><p class="article-text">
        Aunque ya hab&iacute;an coincidido en terreno, especialmente en 2012, la cooperaci&oacute;n p&uacute;blica y ordenada entre ambos supone un salto cualitativo en el devenir de la guerra al norte del pa&iacute;s. En sus comunicados, tanto el JNIM como el FLA reconocen la participaci&oacute;n conjunta en los ataques y se muestran abiertos a coordinar estrategias para que fomenten <a href="https://x.com/sentdefender/status/2048109370391855520" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;una transformaci&oacute;n real que sirvan a los intereses de la religi&oacute;n, el pa&iacute;s y su gente&rdquo;.</a>
    </p><p class="article-text">
        Esta alianza tiene implicaciones destacables. Por un lado, refuerza la capacidad operativa de ambos actores, combinando conocimiento del terreno, redes locales y experiencia insurgente y, por otro lado, complica la lectura internacional del conflicto. Un movimiento secesionista con apoyos externos, cuyos <a href="https://www.eldiario.es/internacional/mercenarios-wagner-bandera-ucrania-desierto-crisis-diplomatica-pasado-mali_1_11580471.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">v&iacute;nculos con Ucrania</a> se han se&ntilde;alado en reiteradas ocasiones, se asocia con una organizaci&oacute;n terrorista. 
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; significa la muerte del ministro de Defensa?</h2><p class="article-text">
        El ataque alcanz&oacute; tambi&eacute;n el coraz&oacute;n del poder. Sadio Camara, ministro de Defensa y figura clave de la junta militar, muri&oacute; en un atentado con coche bomba contra su residencia en Kati, a las afueras de Bamako. Seg&uacute;n varias fuentes, el ataque, atribuido al JNIM, fue perpetrado por un suicida que empotr&oacute; el veh&iacute;culo cargado de explosivos contra el complejo, provocando una explosi&oacute;n. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Sadio Camara, a la derecha, junto al ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, durante una visita a Bamako."
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            <span class="title">
                Sadio Camara, a la derecha, junto al ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, durante una visita a Bamako.                            </span>
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        Sadio Camara no era un simple ministro o actor secundario; por el contrario, era considerado el arquitecto de la estrategia militar del r&eacute;gimen. Camara hab&iacute;a consolidado su influencia dentro del aparato de seguridad y promovido el giro geopol&iacute;tico hacia Rusia tras la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/retirada-francesa-mali-muestra-fracaso-vision-sahel_129_9264223.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ruptura con Francia</a>. Bajo su liderazgo se impuls&oacute; la salida de la operaci&oacute;n Barkhane y la entrada de mercenarios del Grupo Wagner, posteriormente sustituidos por los Africa Corps. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Camara lideraba la reciente <a href="https://www.theafricareport.com/416328/mali-death-of-sadio-camara-deals-a-heavy-blow-to-bamakos-military-junta/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">operaci&oacute;n &lsquo;Dougoukoloko&rsquo; o &lsquo;Reconquista del territorio&rsquo;</a>, destinada a reforzar el control estatal en zonas clave como Kidal o Tombuct&uacute;. Su muerte abre inc&oacute;gnitas sobre el transcurso de dicha estrategia y debilita la cohesi&oacute;n interna de la junta, donde manten&iacute;a un equilibrio complejo con el presidente de Mali, Assimi Go&iuml;ta. 
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; papel desempe&ntilde;an Rusia y la comunidad internacional?</h2><p class="article-text">
        Tras a&ntilde;os de presencia militar francesa sin resultados concluyentes en materia de antiterrorismo, la junta maliense opt&oacute; por estrechar lazos y fomentar sinergias de cooperaci&oacute;n militar con Mosc&uacute;, con los mercenarios rusos como protagonistas. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, su desempe&ntilde;o ha sido cuestionado. La incapacidad para proteger a figuras como Camara y la retirada de Kidal suponen un rev&eacute;s para Mosc&uacute;. Todo ello sumado a las acusaciones de violaciones de derechos humanos que han reca&iacute;do reiteradamente sobre las fuerzas rusas y a la ausencia de mejoras sustanciales de seguridad. 
    </p><p class="article-text">
        La regi&oacute;n del Sahel, y concretamente el Sahel Central (Mali, Burkina Faso y N&iacute;ger), se ha consolidado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os como el principal foco del terrorismo yihadista mundial, con la presencia no solo del JNIM, sino tambi&eacute;n de filiales del Estado Isl&aacute;mico activas en el resto de los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n africana. 
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Est&aacute; realmente en peligro la junta militar?</h2><p class="article-text">
        La ofensiva ha abierto un escenario de incertidumbre y debate. Algunos analistas consideran que la coordinaci&oacute;n y alcance de los ataques podr&iacute;a poner en riesgo la supervivencia de la junta, mientras que otros aseguran que el objetivo de los insurgentes no es necesariamente tomar el poder, sino forzar una negociaci&oacute;n o debilitar al Estado. 
    </p><p class="article-text">
        Por ahora, el Gobierno insiste en que la situaci&oacute;n est&aacute; &ldquo;bajo control&rdquo;, ha impuesto toques de queda y llama a la calma. Aun as&iacute;, lo que s&iacute; parece claro es que Mali entra en una nueva fase del conflicto y la historia del terrorismo en el pa&iacute;s y la regi&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/pasado-mali-ataques-qaeda-grupo-secesionista-sacuden-junta-militar_1_13176353.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Apr 2026 20:21:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué ha pasado en Mali: los ataques de Al Qaeda y un grupo secesionista sacuden a la junta militar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[África,Malí,Yihadismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El ministro de Defensa de Mali muere en un ataque contra su residencia en plena ofensiva de Al Qaeda y un grupo secesionista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ministro-defensa-mali-muere-ataque-residencia-ofensiva-qaeda-grupo-secesionista_1_13174062.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d419282-cccc-445d-aed7-5dfb5a4bbf52_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x4069y407.jpg" width="1200" height="675" alt="El ministro de Defensa de Mali muere en un ataque contra su residencia en plena ofensiva de Al Qaeda y un grupo secesionista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El asesinato de Sadio Camara se produce en medio de una operación más amplia en el norte del país contra el Gobierno de Mali, que ha decretado un toque de queda nocturno de tres días en todo el distrito de Bamako</p></div><p class="article-text">
        El ministro de Defensa de Mal&iacute;, Sadio Camara, fue asesinado en el ataque perpetrado este s&aacute;bado por el Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM, filial de Al Qaeda en el Sahel) contra su residencia cerca de la principal base militar en las afueras de Bamako, la capital del pa&iacute;s. Esta operaci&oacute;n form&oacute; parte de una ofensiva m&aacute;s amplia en el norte del pa&iacute;s contra el Gobierno de Mali y que estuvo coordinada por el secesionista Frente de Liberaci&oacute;n del Azawad (FLA), que reclama esa vasta regi&oacute;n del norte, junto al grupo terrorista, y que se ha saldado con la toma de la ciudad estrat&eacute;gica de Kidal.
    </p><p class="article-text">
        La muerte de Camara fue confirmada por la emisora de radio francesa RFI y por varios familiares consultados por <a href="https://www.reuters.com/world/africa/gunfire-persists-mali-town-un-urges-international-response-after-attacks-2026-04-26/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Reuters</a>. Su asesinato supone un duro golpe para los l&iacute;deres militares de Mal&iacute;. El gobierno actual, liderado por Assimi Goita, lleg&oacute; al poder tras los golpes de Estado de 2020 y 2021. Desde entonces, ha buscado <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/mercenarios-rusos-participaron-matanzas-civiles-ejercito-mali_1_8967209.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estrechar lazos con Rusia</a>, una estrategia que el ministro de Defensa promovi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La ofensiva coordinada de este s&aacute;bado contra el Gobierno de Mali reprodujo la alianza estrat&eacute;gica que desestabiliz&oacute; al r&eacute;gimen en 2012 y llev&oacute; a la toma del norte por los rebeldes. Los ataques sacudieron el s&aacute;bado Bamako y otros puntos del pa&iacute;s. El Gobierno maliense decret&oacute; un toque de queda nocturno de tres d&iacute;as en todo el distrito de la capital en respuesta a estos ataques.  El texto precisa que el toque de queda es &ldquo;prorrogable si fuera necesario&rdquo;. Fuentes locales informaron a EFE que el anuncio del toque de queda fue acompa&ntilde;ado de un gran despliegue de puestos de control de las fuerzas de seguridad en la capital maliense.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la toma de Kidal, la filial de Al Qaeda en el Sahel lanz&oacute; ataques unilaterales contra sedes civiles y cuarteles militares en Bamako y otras ciudades del centro del pa&iacute;s, y asalt&oacute; el aeropuerto internacional de la capital maliense, donde se suspendieron los vuelos debido a los hechos.
    </p><p class="article-text">
        El Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Mali confirm&oacute; que &ldquo;grupos armados terroristas&rdquo; intentaron atacar varias ciudades del pa&iacute;s, pero sufrieron &ldquo;reveses inmediatos&rdquo; a manos del Ej&eacute;rcito, y que la operaci&oacute;n se sald&oacute; con la &ldquo;neutralizaci&oacute;n&rdquo; de cientos de atacantes. Asimismo, asegur&oacute; que la situaci&oacute;n &ldquo;est&aacute; totalmente bajo control&rdquo; y llam&oacute; a la poblaci&oacute;n a mantener la calma.
    </p><p class="article-text">
        Desde 2020, Mali est&aacute; gobernado por una junta militar en un contexto marcado por la inestabilidad y la grave violencia que sufre el pa&iacute;s desde hace m&aacute;s de una d&eacute;cada a causa de los secesionistas norte&ntilde;os, que reclaman la regi&oacute;n del Azawad, y de grupos yihadistas afiliados al Estado Isl&aacute;mico y a Al Qaeda.&nbsp;El conflicto se origin&oacute; en enero de 2012 cuando el MNLA lanz&oacute; una ofensiva con el apoyo de yihadistas y tom&oacute; ciudades septentrionales como Kidal, Gao y Tombuct&uacute;.
    </p><p class="article-text">
        La incapacidad del entonces presidente Amadou Traor&eacute; de frenar a la alianza secesionista e yihadista provoc&oacute; un golpe de Estado el 21 de marzo de 2012, y el 6 de abril el MNLA proclam&oacute; unilateralmente la independencia del Azawad, una vasta zona des&eacute;rtica que representa casi dos tercios del territorio maliense. Inicialmente, los secesionistas se aliaron con grupos yihadistas como Ansar Dine, liderado por Iyad ag Ghali, quien hoy encabeza el JNIM. En mayo de 2012, ambos grupos firmaron un pacto para crear la Rep&uacute;blica Isl&aacute;mica de Azawad, pero apenas tres meses despu&eacute;s los yihadistas impusieron la 'shar&iacute;a' (ley isl&aacute;mica) y desplazaron a los secesionistas del MNLA del poder.
    </p><p class="article-text">
        Tras la intervenci&oacute;n militar francesa de 2013 (Operaci&oacute;n Serval), que expuls&oacute; a los yihadistas de las ciudades del norte, los independentistas volvieron a controlar estas urbes y firmaron en 2015 un acuerdo de paz con el Gobierno central, mediado por Argelia. El pacto, que garantiza que el Azawad seguir&aacute; integrado en Mali, responde a las aspiraciones auton&oacute;micas de la regi&oacute;n y promete soluciones socioecon&oacute;micas para la marginaci&oacute;n que sufr&iacute;a, pero fue sistem&aacute;ticamente incumplido.
    </p><p class="article-text">
        Entre 2020 y 2021 se produjeron dos golpes de Estado en Bamako y lleg&oacute; al poder la actual junta militar, que se alej&oacute; de Occidente y se acerc&oacute; a Rusia, mientras los grupos yihadistas, JNIM y el Estado Isl&aacute;mico (EI), se expand&iacute;an por casi todas las regiones del pa&iacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ministro-defensa-mali-muere-ataque-residencia-ofensiva-qaeda-grupo-secesionista_1_13174062.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Apr 2026 15:58:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El ministro de Defensa de Mali muere en un ataque contra su residencia en plena ofensiva de Al Qaeda y un grupo secesionista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Malí,Al Qaeda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Piden implicación institucional urgente y donativos para atender a los malienses en las calles del barrio de Salburua de Vitoria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/piden-implicacion-institucional-urgente-donativos-atender-malienses-calles-barrio-salburua-vitoria_1_13162647.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/205aaaeb-97bc-4ce2-8cdb-442d650a30a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Piden implicación institucional urgente y donativos para atender a los malienses en las calles del barrio de Salburua de Vitoria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La llegada del buen tiempo podría implicar el cierre de las dos parroquias habilitadas para que pernocten los refugiados, según confirman fuentes de la Iglesia</p><p class="subtitle">Dos parroquias de Vitoria abren sus puertas para que pernocten decenas de malienses que llevaban meses en la calle
</p></div><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n Salburuko Harrera Sarea, que lleva meses apoyando a los refugiados malienses en las calles del barrio de Salburua de Vitoria frente a la comisar&iacute;a de la Polic&iacute;a Nacional, donde hay un tap&oacute;n burocr&aacute;tico en las citas para hacer valer son condici&oacute;n, ha llamado a la &ldquo;colaboraci&oacute;n&rdquo; vecinal para atender una &ldquo;emergencia humanitaria&rdquo; que se viene dando desde el verano de 2025. Alertan, por ejemplo, de que con la llegada del tiempo m&aacute;s caluroso es posible que sean cerrados los dispositivos extraordinarios para las pernoctas que llevan algunas semanas cubriendo una parte de la demanda, dos parroquias de la Iglesia cat&oacute;lica, las de San Joaqu&iacute;n y Santa de Salburua y la de Nuestra Se&ntilde;ora de las Nieves en Arambizkarra. Asimismo, han activado tambi&eacute;n una cuenta corriente para captar donativos, la ES92 3035 0320 69 3201036515, porque se precisa comida, bolsas, ropa y calzado o utensilios de aseo.
    </p><p class="article-text">
        Salburuko Harrera Sarea, en el acto que ha sido su presentaci&oacute;n en sociedad, aunque ya funcionaba en redes sociales y &aacute;mbitos vecinales, ha lamentado que sea una plataforma ciudadana la que provea de atenci&oacute;n a estos migrantes ante la dejadez de las instituciones. Han asegurado, por ejemplo, que en casi un a&ntilde;o no tienen constancia de que la alcaldesa, Maider Etxebarria, el diputado general, Ramiro Gonz&aacute;lez, la consejera del ramo, Nerea Melgosa, u otras autoridades hayan pasado por la zona a conocer esta realidad. Reclaman &ldquo;una respuesta a la altura de esta emergencia humanitaria&rdquo; y, sobre todo, teniendo presente que en verano puede que se incrementen las llegadas y, a la vez, desaparezcan los espacios cerrados y seguros para dormir, que son los dos templos y la propia asociaci&oacute;n vecinal, unas 50 plazas en total. Fuentes de la Iglesia cat&oacute;lica confirman que eran instalaciones puestas en marcha para la temporada de fr&iacute;o y se&ntilde;alan que pr&oacute;xamente se tomar&aacute; una decisi&oacute;n sobre su continuidad o no, aunque aseguran que la compartir&aacute;n tanto con los colectivos de apoyo como con los propios afectados.
    </p><p class="article-text">
        La acumulaci&oacute;n en las calles de Vitoria de personas de Mal&iacute;, un pa&iacute;s sumido en conflictos internos y que expulsa a su poblaci&oacute;n, viene siendo una constante desde el pasado verano como antes lo fue en zonas de Donostia. Las citas que ha de ofrecerles la Polic&iacute;a Nacional, cuerpo con competencias en materia de documentaci&oacute;n y extranjer&iacute;a, son limitadas y se ha generado un tap&oacute;n. Sin esa primera atenci&oacute;n, no es posible acceder al circuito al que tienen derechos los refugiados. Asier Etxenike, uno de los portavoces de Salburuko Harrera Sarea y vestido con una camiseta de 'Inor ez da ilegala', ha manifestado que la Polic&iacute;a incluso ha cambiado el sistema de reparto de citas, eliminando la tramitaci&oacute;n presencial y abocando a personas que no dominan los idiomas oficiales a tr&aacute;mites digitales y que, adem&aacute;s, est&aacute;n sujetos a especulaci&oacute;n porque hay un &ldquo;numerus clausus&rdquo; de turnos cada vez que se ponen a disposici&oacute;n. Es un &ldquo;proceso especialmente complejo y opaco&rdquo;, ha agregado su compa&ntilde;era Cristina Riega.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Etxenike y Riega, este miércoles en Salburua                            </span>
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        La red, que se dice inspirada en la creada en su d&iacute;a en Ir&uacute;n para atender a los afectados por las devoluciones en caliente que practica Francia en la frontera con Hendaya, <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/euskadi/invisible-francia-devoluciones-caliente-europa_1_1997725.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hechos documentados por vez primera por este peri&oacute;dico en 2018</a>, sostiene que son un &ldquo;parche&rdquo; que sustituye a la ineficacia de las &ldquo;respuestas p&uacute;blicas&rdquo;. Por ello, piden la &ldquo;creaci&oacute;n urgente de una mesa institucional&rdquo; con el Estado, con el Ayuntamiento, con la Diputaci&oacute;n y con el Gobierno vasco, as&iacute; como con entidades sociales como CEAR o Zehar-Errefuxiatuekin, que llevan tambi&eacute;n meses encima de este asunto, al igual que otros colectivos sociales que colaboran con los malienses.
    </p><p class="article-text">
        Etxenike ha recordado que, dada la alta rotaci&oacute;n de este colectivo, &ldquo;igual han llegado m&aacute;s de mil personas&rdquo; en los &uacute;ltimos meses procedentes de Mal&iacute;. Ha destacado su buen comportamiento, todo lo &ldquo;positivo&rdquo; que aportan al barrio. La red, en todo caso, lamenta que la formaci&oacute;n de ultraderecha Vox haya usado esta realizada para sus campa&ntilde;as pol&iacute;ticas xen&oacute;fobas, incluso usando sin consentimiento de los migrantes sus im&aacute;genes. En paralelo, han brotado protestas por la inminente apertura en la cercana Arana de un centro de refugiados de 200 plazas.
    </p><p class="article-text">
        Salburuko Harrera Sarea prepara una &ldquo;asamblea abierta&rdquo; en el barrio, uno de los m&aacute;s populosos de Vitoria despu&eacute;s de Zabalgana o Lakua, para seguir haciendo un an&aacute;lisis de las &ldquo;necesidades&rdquo; e ir concretando las &ldquo;pr&oacute;ximas acciones&rdquo;. Han pedido a las personas interesadas en sumarse a la red solidaria que contacten por redes sociales o por correo electr&oacute;nico o bien que hagan aportaciones econ&oacute;micas en la cuenta bancaria habilitada. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iker Rioja Andueza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/piden-implicacion-institucional-urgente-donativos-atender-malienses-calles-barrio-salburua-vitoria_1_13162647.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 10:37:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Piden implicación institucional urgente y donativos para atender a los malienses en las calles del barrio de Salburua de Vitoria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Vitoria,Álava,Malí,Refugiados,Policía Nacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dos parroquias de Vitoria abren sus puertas para que pernocten decenas de malienses que llevaban meses en la calle]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/parroquias-vitoria-abren-puertas-pernocten-decenas-malienses-llevaban-meses-calle_1_13134398.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2129ac18-77d2-48ee-9717-4502d4ba204e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dos parroquias de Vitoria abren sus puertas para que pernocten decenas de malienses que llevaban meses en la calle"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Iglesia católica confirma que ha dispuesto con tres docenas de plazas los templos de San Joaquín y Santa Ana y Nuestra Señora de las Nieves con servicios básicos</p><p class="subtitle">Huir del terror en Malí para dormir en la calle en puertas del invierno frente a la comisaría de la Policía Nacional en Vitoria
</p></div><p class="article-text">
        Dos parroquias de Vitoria, la de San Joaqu&iacute;n y Santa Ana del barrio de Salburua y la de Nuestra Se&ntilde;ora de las Nieves de Aranbizkarra, han abierto sus puertas en las &uacute;ltimas semanas para que puedan pernoctar, asearse y tener un techo en ellas tres decenas de los malienses que llevan meses a la intemperie en las calles cercanas a la comisar&iacute;a de la Polic&iacute;a Nacional en Beto&ntilde;o ante el tap&oacute;n burocr&aacute;tico que les impide obtener citas para regularizar su situaci&oacute;n. La gran mayor&iacute;a son musulmanes. La Di&oacute;cesis de Vitoria se&ntilde;ala que est&aacute; siendo una &ldquo;experiencia gratificante&rdquo; para ambas partes.
    </p><p class="article-text">
        Desde agosto de 2025 hay un volumen importante de personas procedentes de Mal&iacute;, en su mayor&iacute;a varones j&oacute;venes, que llegan a Vitoria para buscar asilo, como antes ocurri&oacute; en Donostia. Sin embargo, la burocracia se ha convertido para ellos en un tap&oacute;n y se han visto forzados a pernoctar en la calle, aunque la entidad Zehar-Errefuxiatuekin sostiene que el 98% tendr&iacute;an derecho a protecci&oacute;n en Espa&ntilde;a. Aunque hay rotaci&oacute;n y llegadas y salidas constantes, se ha estabilizado un grupo amplio conviviendo en soportales de Salburua pr&oacute;ximos a la Polic&iacute;a Nacional. Ten&iacute;an dificultades incluso para poder ducharse. La comida que recib&iacute;an proced&iacute;a, en buena medida, de la solidaridad vecinal. En invierno, con noches muy fr&iacute;as, la situaci&oacute;n motiv&oacute; denuncias de falta de respuesta institucional.
    </p><p class="article-text">
        Desde la Iglesia confirman que han abierto las puertas de dos de los templos m&aacute;s pr&oacute;ximos a la Polic&iacute;a Nacional, el de San Joaqu&iacute;n y Santa Ana, de la calle de Viena, y el de Nuestra Se&ntilde;ora de las Nieves, de la calle de Valladolid. En la primera hay unas dos docenas de plazas y en la segunda otra docena, seg&uacute;n las fuentes consultadas. Les ofrecen cama, ducha, aseo y servicios b&aacute;sicos, como enchufe o microondas, dicen desde el Obispado. Explican que incluso siendo una instituci&oacute;n cat&oacute;lica ofrecieron facilidades en tiempo de Ramad&aacute;n, que finaliz&oacute; el 19 de marzo. Aunque ya ha pasado el invierno y en los &uacute;ltimos d&iacute;as las temperaturas han sido altas, se prev&eacute;n m&iacute;nimas de incluso 4 grados en Vitoria en las pr&oacute;ximas semanas.
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                La parroquia de San Joaquín y Santa Ana, en el barrio vitoriano de Salburua, este viernes                            </span>
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        Una voluntaria que lleva meses colaborando con los refugiados confirma la apertura de las dos iglesias, aunque insiste en que &ldquo;hay un mont&oacute;n&rdquo; a&uacute;n en la calle y que son necesarios m&aacute;s pasos. &ldquo;Vamos a seguir pico y pala, como siempre&rdquo;, afirma. Destaca de este colectivo que &ldquo;pese a sus situaciones de vulnerabilidad incre&iacute;bles&rdquo;, tanto en origen como por el proceso migratorio, &ldquo;siempre ofrecen una sonrisa&rdquo;. Su gran batalla actual es superar las nuevas dificultades que han encontrado para acceder a citas con la Polic&iacute;a Nacional. Esta voluntaria denuncia la existencia de &ldquo;mafias&rdquo; que acaparan los pocos turnos que se ofrecen y los revenden por cantidades muy elevadas, &ldquo;de hasta 300 euros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la zona, en paralelo, se ultiman las obras en la antigua Cl&iacute;nica Arana para que, a partir del verano, sea centro para refugiados. Tendr&aacute; finalmente 200 plazas y no 350, como se anunci&oacute;. El recurso ha recibido numerosas cr&iacute;ticas de PNV, PP o Vox, as&iacute; como de movimientos vecinales. En algunos &aacute;mbitos se ha asociado con delincuencia e inseguridad y se han formulado comentarios xen&oacute;fobos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iker Rioja Andueza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/parroquias-vitoria-abren-puertas-pernocten-decenas-malienses-llevaban-meses-calle_1_13134398.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Apr 2026 19:46:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dos parroquias de Vitoria abren sus puertas para que pernocten decenas de malienses que llevaban meses en la calle]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Malí,Vitoria,Álava,Iglesia católica,Policía Nacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Gobierno vasco concede 104.500 euros a Zehar-Errefuxiatuekin para atender a los malienses llegados a Euskadi]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/gobierno-vasco-concede-104-500-euros-zehar-errefuxiatuekin-atender-malienses-llegados-euskadi_1_12850748.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/33200a6a-4a24-474a-92b1-a72a94bd199d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Gobierno vasco concede 104.500 euros a Zehar-Errefuxiatuekin para atender a los malienses llegados a Euskadi"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde julio han llegado a Euskadi en torno a 600 personas de Malí, más de la mitad a Vitoria</p><p class="subtitle">Huir del terror en Malí para dormir en la calle en puertas del invierno frente a la comisaría de la Policía Nacional en Vitoria</p></div><p class="article-text">
        El Consejo de Gobierno vasco ha aprobado, en su reuni&oacute;n de este martes, la concesi&oacute;n de una subvenci&oacute;n directa de 104.500 euros a la asociaci&oacute;n Zehar-Errefuxiatuekin para atender, con car&aacute;cter urgente y excepcional, a todas aquellas personas, la mayor&iacute;a malienses, llegadas a Euskadi, principalmente a Vitoria. Seg&uacute;n ha indicado el Ejecutivo vasco, desde febrero de 2025 se ha observado una llegada progresiva de personas solicitantes de protecci&oacute;n internacional procedentes tanto de la frontera sur (Islas Canarias) como de la frontera norte, incluyendo personas devueltas desde Francia en aplicaci&oacute;n del Convenio de Dubl&iacute;n o que han regresado sin poder formalizar su solicitud.
    </p><p class="article-text">
        Estas personas, la mayor&iacute;a de ellas malienses, han comenzado a establecerse en Amara-Berri (Donostia) y en al menos tres localizaciones distintas de Vitoria, informa Europa Press. A partir de julio de 2025, ha reconocido el Gobierno vasco, la situaci&oacute;n &ldquo;se ha intensificado, contabiliz&aacute;ndose varias decenas de personas en situaci&oacute;n de calle en ambas ciudades, lo que incrementa de forma significativa la vulnerabilidad del colectivo y generando una crisis humanitaria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, ha se&ntilde;alado que &ldquo;muchas de las personas refugiadas y solicitantes de asilo procedentes de Mal&iacute; se han ido desplazando mayoritariamente a Vitoria-Gasteiz, atra&iacute;das por la creencia de que en la comisaria de la Polic&iacute;a Nacional Vitoria las citas para iniciar los tr&aacute;mites pod&iacute;an obtenerse con mayor agilidad, empujando a decenas de personas a tener que pernoctar en la calle&rdquo;. Seg&uacute;n las estimaciones, ha apuntado, el n&uacute;mero total de estas personas es en torno a varias decenas, repartidas por distintos puntos de la ciudad. Asimismo, y desde julio habr&iacute;an llegado a Euskadi en torno a 600 personas de Mal&iacute;, y m&aacute;s de la mitad lo habr&iacute;a hecho a Vitoria.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno vasco ha precisado que la concesi&oacute;n directa de esta ayuda responde a &ldquo;razones de inter&eacute;s p&uacute;blico, social y humanitario, de car&aacute;cter urgente y excepcional, con el objetivo de que ninguna persona solicitante de protecci&oacute;n internacional quede desatendida en un momento de especial vulnerabilidad&rdquo;. La concesi&oacute;n de esta ayuda, ha a&ntilde;adido, busca &ldquo;activar mecanismos &aacute;giles que permitan atender necesidades b&aacute;sicas y proteger derechos fundamentales, evitando situaciones de desamparo o exclusi&oacute;n social, y reforzando una acogida digna que contribuye a la cohesi&oacute;n social y al cumplimiento de los compromisos en materia de derechos humanos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Euskadi]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Dec 2025 17:07:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Gobierno vasco concede 104.500 euros a Zehar-Errefuxiatuekin para atender a los malienses llegados a Euskadi]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gobierno vasco,Malí,Refugiados,Álava,Gipuzkoa,Vitoria,Vitoria-Gasteiz,San Sebastián,Donostia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Huir del terror en Malí para dormir en la calle en puertas del invierno frente a la comisaría de la Policía Nacional en Vitoria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/huir-terror-mali-dormir-calle-puertas-invierno-frente-comisaria-policia-nacional-vitoria_1_12771422.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3a673a14-4bfd-480d-b41a-7a98461f9f92_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Huir del terror en Malí para dormir en la calle en puertas del invierno frente a la comisaría de la Policía Nacional en Vitoria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Decenas de refugiados malienses llevan meses pernoctando en el barrio de Salburua y las voluntarias que les apoyan con sus propios recursos hacen un llamamiento urgente a las instituciones ante la llegada del frío extremo y la nieve</p><p class="subtitle">Solidaridad vecinal en Donostia como respuesta al tapón burocrático de los migrantes de Malí que duermen en la calle</p></div><p class="article-text">
        Las previsiones meteorol&oacute;gicas auguran que, en los pr&oacute;ximos d&iacute;as, el fr&iacute;o extremo puede llegar a Vitoria. No se descartan los primeros copos de nieve de la temporada. Del martes al domingo, las m&iacute;nimas no pasar&aacute;n de 2 &oacute; 3 grados cent&iacute;grados, seg&uacute;n Aemet. En el barrio de Salburua, un grupo de voluntarias -porque en su mayor&iacute;a son mujeres- busca desesperadamente una soluci&oacute;n transitoria urgente en forma de lonja, local o lo que se tercie para dar techo a medio centenar de malienses que, ahora mismo, pasan las horas y pernoctan en los soportales frente a la comisar&iacute;a de la Polic&iacute;a Nacional o en otros cercanos al lado de un supermercado. 
    </p><p class="article-text">
        La ciudad que discute la necesidad de un centro para refugiados -que se construye a no m&aacute;s de cinco minutos a pie del complejo policial- y que se cuelga medallas en calidad de vida tiene desde hace al menos cuatro meses completamente abandonadas a su suerte a decenas de personas que huyen del r&eacute;gimen de terror en su pa&iacute;s de origen, Mal&iacute;, adonde Espa&ntilde;a pide no ir en ning&uacute;n supuesto por los atentados, minas, escasez de combustible, falta de libertades y &ldquo;bandidaje&rdquo;, entre otros problemas. &ldquo;Duermo en la calle. Tengo mucho fr&iacute;o&rdquo;, resume bajo varias capas y una capucha, en nombre de todo el grupo, el joven Yaya, de 17 a&ntilde;os, en el anochecer de una jornada todav&iacute;a con temperatuas templadas pero con fuerte viento.
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                Un migrante maliense, delante de la comisaría de la Policía Nacional de Vitoria                            </span>
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                Dos malienses, en la calle en Vitoria                            </span>
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        Es el benjam&iacute;n de un grupo heterog&eacute;neo, con personas tambi&eacute;n de mediana edad o rondando la cincuentena. Su vida entera se acumula en una maleta con ruedas -una de ellas con los colores del Real Madrid- y un tel&eacute;fono m&oacute;vil. Matan el tiempo escuchando m&uacute;sica o jugando al p&oacute;ker. Los m&aacute;s afortunados disponen de un 'camping gas' en el que hacer alguna comida caliente.
    </p><p class="article-text">
        Este peri&oacute;dico inform&oacute; a finales de julio de que las entidades sociales que trabajan con migrantes estaban empezando a detectar a <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/detectan-vitoria-primer-grupo-docena-refugiados-mali-pernoctando-calle_1_12500810.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un grupo de personas procedentes de Mal&iacute; en las calles de Vitoria</a>. Era exactamente el mismo problema ocurrido en Donostia en los meses anteriores, <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/solidaridad-vecinal-donostia-respuesta-tapon-burocratico-migrantes-mali-duermen-calle_1_12476395.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">solventado en buena medida con solidaridad vecinal</a>. Ya en 2024, a ra&iacute;z de los golpes de Estado de 2020 y 2021, las peticiones de asilo de ciudadanos malienses se dispararon un 700% en Espa&ntilde;a. Y en 2025 han seguido creciendo. 
    </p><p class="article-text">
        Conseguir una cita en la Polic&iacute;a Nacional, el cuerpo con competencias en materia de Extranjer&iacute;a, se ha convertido en un tap&oacute;n, aunque &ldquo;en un 98%&rdquo; los malienses tienen derecho a protecci&oacute;n, seg&uacute;n datos de Zehar-Errefuxiatuekin. Esta entidad, de hecho, acaba de denunciar que en Donostia cinco personas de esta nacionalidad han sido arrestadas y &ldquo;podr&iacute;a derivar en su expulsi&oacute;n&rdquo; de Espa&ntilde;a. Janire, una de las voluntarias de Vitoria, sostiene que est&aacute;n viendo casos de personas que reciben como propuesta para la primera cita en comisar&iacute;a fechas &ldquo;de 2028&rdquo;. Sin esos papeles, no hay m&aacute;s Sanidad que la atenci&oacute;n en Urgencias y se truncan los proyectos educativos o laborales.
    </p><p class="article-text">
        Es una respuesta muy diferente a la que se articul&oacute; en 2022 con las llegadas de refugiados de Ucrania tras la invasi&oacute;n de Rusia. Francia, potencia colonial en el pa&iacute;s y que se dice &ldquo;verdaderamente preocupada&rdquo; por la situaci&oacute;n en Mal&iacute;, seg&uacute;n ha trasladado esta misma semana, ha levantado desde hace a&ntilde;os un muro 'de facto' en pleno espacio Schengen de libre circulaci&oacute;n y bloquea por sistema las llegadas de migrantes sin documentaci&oacute;n en regla e incluso ha practicado 'devoluciones en caliente' en la frontera de Ir&uacute;n/Hendaya. <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/euskadi/durmiendo-calle_1_1996545.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En 2018, este peri&oacute;dico ya recogi&oacute; junto a la muga testimonios de malienses bloqueados</a>.
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                Un joven maliense, contando su experiencia                            </span>
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                Partida de cartas                            </span>
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        Aunque algunas personas de las que han pasado por Vitoria ya se han marchado a seguir con su periplo vital en alg&uacute;n otro lugar y otras han sido formalmente derivadas a recursos asistenciales oficiales, como el de O&ntilde;ati, la sensaci&oacute;n de las voluntarias es que las llegadas son constantes y que el grupo que pernocta en Salburua es mayor que nunca en estos momentos. Los soportales de la avenida de la cuenca del Deba, los &uacute;ltimos del barrio residencial y los que dan a la Polic&iacute;a Nacional, son donde se acumulan m&aacute;s personas. Es un punto de paso muy com&uacute;n, sobre todo en coche. Es el camino hacia los humedales del anillo verde, una zona de esparcimiento, o hacia el pabell&oacute;n Fernando Buesa Arena, donde juega el Baskonia. Pero la vida cotidiana de los vitorianos parece darles la espalda a los malienses. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay varias decenas de colchones perfectamente alineados en otro soportal, en la calle de Madrid, bajo otro bloque de viviendas de Salburua. Y algunas de las personas que les ayudan sostienen que hay grupos repartidos por otros puntos de la ciudad. En verano, por ejemplo, hab&iacute;a grupos igualmente en el entorno del ferrocarril, cerca de las oficinas de Zehar-Errefuxiatuekin y CEAR. 
    </p><p class="article-text">
        Como Janire, otras mujeres de edades dispares como Montse, Conchi, Leire o Anal&iacute;a dedican parte de su tiempo y hasta de sus recursos econ&oacute;micos para apoyar a los malienses. Se han ido conociendo en estos meses all&iacute; y ahora comparten un grupo de WhatsApp. Tambi&eacute;n se les ha unido Jacques, camerun&eacute;s de 36 a&ntilde;os, y que echa una mano como traductor al dominar el franc&eacute;s y el &aacute;rabe. &ldquo;Ellos vienen aqu&iacute; por la guerra. Gracias a Dios han podido cruzar [el mar que separa &Aacute;frica de Europa]. La mayor&iacute;a son hombres, pero tenemos tambi&eacute;n a alguna mujer&rdquo;, apunta se&ntilde;alando a la &uacute;nica que, ahora mismo, forma parte del grupo bajo los soportales frente la Polic&iacute;a Nacional, que tiene la mitad posterior de sus instalaciones completamente vac&iacute;a porque nunca se llegaron a necesitar ante la reducci&oacute;n de funciones por el despliegue de la Ertzaintza. En su momento, Stop Desahucios cifr&oacute; en 50 las viviendas que podr&iacute;an salir de all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Al comienzo de la llegada de malienses, el Ayuntamiento ofreci&oacute; a estas personas la posibilidad de que utilizaran las instalaciones de un centro c&iacute;vico, San Andr&eacute;s, para que se ducharan y asearan. Pero ahora ha cerrado el grifo, literalmente. Montse, que tiene una lonja solidaria desde hace dos d&eacute;cadas en el cercano barrio de Zaramaga, emplea los recursos que obtienen all&iacute; para pagar cada d&iacute;a la ducha a cinco de los refugiados en el polideportivo de Iparralde. Son 11 euros de su bolsillo al d&iacute;a. &iquest;Por qu&eacute; empez&oacute; a colaborar? Explica que un amigo suyo, de origen maliense, se encontr&oacute; en la mezquita con un vecino de su mismo pueblo ya en abril. &ldquo;Me dijo que estaban viviendo en la calle. Y en la lonja ayudamos a tres&rdquo;, apunta. La Polic&iacute;a de Vitoria tambi&eacute;n lleg&oacute; a impedirles instalar una lona como cortavientos contra el fr&iacute;o, denuncian las voluntarias. Los m&oacute;viles los cargan en bares de la zona que les abren sus puertas.
    </p><p class="article-text">
        Conchi, vecina de Salburua, es la cocinera oficiosa. &ldquo;Por las ma&ntilde;anas, les traigo pan y chocolate. Al mediod&iacute;a, preparamos dos kilos de arroz con verduras o algo de carne. O con un huevo cocido&rdquo;, explica. Si ella no puede, su marido se encarga de cocer el arroz. Tienen hasta bandejas y &ldquo;un carrito&rdquo; para las entregas. &ldquo;Lo compro yo todo. Se est&aacute; haciendo largo&rdquo;, se&ntilde;ala. Afirma que ella es &ldquo;cristiana y cat&oacute;lica practicante&rdquo; y que llam&oacute; a C&aacute;ritas para buscar ayuda. Enfadada, lamenta que le contestaran que no pod&iacute;an hacer nada porque le dijeron que las llegadas est&aacute;n organizadas por &ldquo;mafias&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ellos son humanos&rdquo;, se indigna apuntando hacia el grupo. &ldquo;Cuando me acuesto, siempre miro por la ventana y pienso en el fr&iacute;o que va a hacer. Rezo mucho para que no llueva. Se les mojan los colchones. Ahora viene el fr&iacute;o&rdquo;, se lamenta. Abandona la entrevista antes de tiempo porque el adolescente Yaya, que antes estaba en Miranda de Ebro y donde aprendi&oacute; algo de castellano, lleva todo el d&iacute;a sin comer y no lo puede tolerar. Anal&iacute;a, que se mueve en patinete y es de origen argentino, muestra una bolsa del Banco de Alimentos con piezas de fruta. Asegura que esta instituci&oacute;n es la &uacute;nica que entrega v&iacute;veres regularmente a este colectivo. 
    </p><p class="article-text">
        Leire es mucho m&aacute;s joven. Es del Sindicato Socialista de Vivienda. Agradece la existencia de una &ldquo;red solidaria&rdquo; frente a la &ldquo;dejadez incre&iacute;ble&rdquo; de las instituciones &ldquo;burguesas&rdquo;, con una respuesta &ldquo;claramente insuficiente&rdquo;. Lamenta el desenfoque de las reacciones al problema de la vivienda, con propuestas de construcci&oacute;n de pisos para las clases medias cuando en la misma ciudad hay colectivos vulnerables en la calle. &ldquo;Se pasan la pelota de unos a otros. Que si el Ayuntamiento, que si la Diputaci&oacute;n, que si ahora el Gobierno central...  Pero aqu&iacute; nadie hace nada&rdquo;, se queja.
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, la delegada del Gobierno de Espa&ntilde;a en Euskadi, la socialista Marisol Garmendia, preguntada por este peri&oacute;dico, asegura que el Estado lleva &ldquo;muchos meses trabajando&rdquo; en este asunto para &ldquo;dar la mejor respuesta&rdquo; a los malienses. &ldquo;Llegan a Euskadi a pedir refugio y asilo pol&iacute;tico. Y estamos agilizando todos los tr&aacute;mites con la Polic&iacute;a Nacional para que tengan una primera entrevista y puedan acceder a los servicios sociales y al circuito estatal [de protecci&oacute;n]&rdquo;, indica. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La llegada de malienses se ha m&aacute;s que duplicado en los &uacute;ltimos meses por razones pol&iacute;ticas de su pa&iacute;s, donde hay persecuci&oacute;n y guerra. Como digo, estamos trabajando en colaboraci&oacute;n el Ayuntamiento y con el Gobierno vasco para dar la mejor soluci&oacute;n&rdquo;, agrega Garmendia. Seg&uacute;n datos de CEAR, desde julio del orden de 500 personas de Mal&iacute; han llegado a Euskadi y, de ellas, m&aacute;s de la mitad lo han hecho a Vitoria.
    </p><h2 class="article-text">A cinco minutos del criticado centro de refugiados</h2><p class="article-text">
        &ldquo;En los discursos oficiales se presume de proteger a las personas refugiadas y promover la migraci&oacute;n regular, pero las personas que vienen de &Aacute;frica no cuentan, 'de facto', con v&iacute;as de acceso regulares ni seguras, y quienes emprenden tr&aacute;nsitos terrestres y mar&iacute;timos no son identificadas como personas en b&uacute;squeda de asilo o merecedoras de protecci&oacute;n internacional, sino como infractores de las leyes administrativas. Finalmente, la pr&aacute;ctica totalidad de &eacute;stas ven denegada la protecci&oacute;n si logran solicitarla, con la excepci&oacute;n precisamente de las personas que huyen del conflicto de Mal&iacute;, que en su pr&aacute;ctica totalidad obtienen la protecci&oacute;n subsidiaria&rdquo;, han expuesto SOS Racismo y Zehar-Errefuxiatuekin recientemente.
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                Un joven, la única mujer del grupo y otros malienses                            </span>
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                Las voluntarias, hablando con los malienses. Al fondo, la Policía Nacional                            </span>
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        El principal proyecto del Gobierno central en materia de migraci&oacute;n en Vitoria y en Euskadi es un nuevo centro para refugiados en el barrio de Arana, en una antigua cl&iacute;nica y residencia a no m&aacute;s de cinco minutos caminando del lugar donde ahora se guarecen los malienses. El proyecto ha concitado rechazos vecinales y pol&iacute;ticos -<a href="https://www.eldiario.es/euskadi/pp-inicia-recogida-firmas-centro-refugiados-vitoria-no-queremos-delincuentes-ciudad_1_12318813.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el PP ha recogido firmas y lo ha asociado a la delincuencia</a>, Vox enarbola la xenofobia y el PNV aboga por un &ldquo;modelo vasco&rdquo; que huya de &ldquo;macrocentros&rdquo;- y finalmente tendr&aacute; 200 plazas y no 350, como se anunci&oacute; inicialmente. Si bien la delegada Garmendia ha asegurado que &ldquo;con el centro de refugiados de Arana no se tendr&iacute;a esta crisis con los malienses&rdquo;, la alcaldesa, la tambi&eacute;n socialista Maider Etxebarria, explic&oacute; que adem&aacute;s de la reducci&oacute;n de plazas, que se ha publicitado como &ldquo;una buena noticia&rdquo;, el recurso iba a ser para &ldquo;familias&rdquo;. Estos migrantes, en su mayor&iacute;a, son personas solas. <a href="https://www.eldiario.es/temas/centro-de-refugiados-de-arana/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Se pueden leer aqu&iacute; todas las noticias relacionadas con este recurso</a>.
    </p><p class="article-text">
        Janire, que es una de las personas m&aacute;s activas de entre las voluntarias, alerta del racismo subyacente que tambi&eacute;n est&aacute; empezando a emerger. Recuerda que, hace unas semanas, Vox plant&oacute; una jaima para realizar su propaganda contra la &ldquo;delincuencia&rdquo; justo a unos metos de los soportales. Algunas voluntarias refieren haber escuchado frases &ldquo;si tanto te importa, &iquest;por qu&eacute; no te los llevas a tu casa?&rdquo;. &ldquo;Se criminaliza a estos colectivos cuando no son para nada los culpables. Es lo que persigue el racismo, hacerles responsables a ellos mismos de su miseria&rdquo;, apostilla Leire. 
    </p><p class="article-text">
        Pero a Janire, sobre todo, le preocupa el invierno. Como consecuencia del cambio clim&aacute;tico, Vitoria vive de sus a&ntilde;os m&aacute;s c&aacute;lidos y, hasta ahora, el oto&ntilde;o no ha sido especialmente beligerante. Pero esta semana todo va a cambiar. El mercurio se va a desplomar y puede llegar la nieve. Por eso pide que el mensaje final a la ciudadan&iacute;a de Vitoria sea de ayuda. Buscan mantas y sacos de dormir con urgencia. Y demandan que se habilite un espacio cerrado y bajo techo para que quienes ahora pernoctan en la calle puedan hacerlo con menos riesgo. &ldquo;&iquest;Tiene que morir alguien para que hagan algo?&rdquo;, se preguntan las voluntarias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iker Rioja Andueza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/huir-terror-mali-dormir-calle-puertas-invierno-frente-comisaria-policia-nacional-vitoria_1_12771422.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Nov 2025 20:46:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Huir del terror en Malí para dormir en la calle en puertas del invierno frente a la comisaría de la Policía Nacional en Vitoria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Vitoria,Álava,Malí,África,Centro de refugiados de Arana,Policía Nacional,Migrantes,Maider Etxebarria,Racismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Moussa llegó en cayuco a Canarias y murió trabajando en el edificio derrumbado en pleno centro de Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/moussa-llego-cayuco-canarias-murio-trabajando-edificio-derrumbado-pleno-centro-madrid_1_12674742.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/89b8b896-c649-4c6e-b178-110b9428c635_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Moussa llegó en cayuco a Canarias y murió trabajando en el edificio derrumbado en pleno centro de Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El refugiado maliense Moussa Dembele es una de las víctimas del edificio desplomado este martes en Madrid. Tras migrar a Canarias el año pasado, empezaba a tener cierta estabilidad cuando quedó sepultado bajo los escombros. De los cuatro fallecidos, tres eran extranjeros</p><p class="subtitle">El edificio derrumbado en el centro de Madrid era rehabilitado para abrir un hotel de cuatro estrellas con inversión saudí</p></div><p class="article-text">
        Como cada d&iacute;a, Moussa Dembel&eacute; se levant&oacute; temprano en el piso que compart&iacute;a con varios compatriotas malienses en el barrio madrile&ntilde;o de Lucero. Se visti&oacute; con la camiseta amarilla y naranja de la empresa para la que estaba contratado desde hac&iacute;a varios meses, Construcciones Anka, y se dirigi&oacute; al centro de Madrid, al n&uacute;mero 4 de la Calle Hileras, donde trabajaba en un antiguo edificio en proceso de rehabilitaci&oacute;n para ser convertido en <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/edificio-derrumbado-calle-hileras-madrid-rehabilitado-inversion-saudi-abrir-hotel-cuatro-estrellas_1_12664122.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un hotel de lujo</a>. Como acostumbraba a hacer desde su llegada a Espa&ntilde;a, habl&oacute; con su mujer por videollamada antes de empezar la jornada laboral.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La siguiente llamada con prefijo espa&ntilde;ol recibida por su familia en Mali se produjo antes de lo habitual, pero no era de Moussa, sino de su hermano Mamadou. Estaba en la Calle Hileras, frente a la fachada del edificio desplomado, rodeado de bomberos y polic&iacute;a. &ldquo;Llam&eacute; a un primo nuestro y le cont&eacute; lo que hab&iacute;a pasado, para que reuniese a su mujer e hijos y se lo contase all&iacute; con tranquilidad. No hab&iacute;an sacado el cuerpo a&uacute;n, pero &eacute;l estaba desaparecido&rdquo;, explica a elDiario.es. Moussa Dembel&eacute; es uno de los cuatro fallecidos del <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/tres-heridos-derrumbe-edificio-opera-pleno-centro-madrid-haber-atrapados_1_12663681.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">edificio derrumbado este martes en pleno centro de Madrid</a>. De las cuatro v&iacute;ctimas mortales, tres son extranjeras, lo que evidencia el peso de los trabajadores inmigrantes en uno de los sectores con mayor siniestralidad, el de la construcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El derrumbe tuvo lugar poco antes de las 13:00 horas. Por razones que todav&iacute;a se desconocen, varios forjados se vinieron abajo desde la parte superior del edificio, sin afectar a los exteriores. La &uacute;nica v&iacute;ctima espa&ntilde;ola, Laura, ocupaba el cargo de jefa de producci&oacute;n de la obra. Los tres hombres fallecidos eran todos obreros. Se llamaban Jorge, Diallo y Moussa Dembel&eacute;. Proced&iacute;an de Ecuador, Guinea y Mali respectivamente.&nbsp;Seg&uacute;n un portavoz de Anka, la compa&ntilde;&iacute;a responsable de la obra que acab&oacute; en siniestro, todos los empleados fallecidos ten&iacute;an la documentaci&oacute;n en regla y estaban contratados por la empresa. 
    </p><p class="article-text">
        Moussa Dembel&eacute; cumpli&oacute; 40 a&ntilde;os el pasado mes de junio y proced&iacute;a de un peque&ntilde;o pueblo de Mal&iacute;, donde su mujer y sus cinco hijos menores de edad lloran su muerte a m&aacute;s de 3.000 kil&oacute;metros de distancia. En 2024, el maliense se despidi&oacute; de su familia para dirigirse a Mauritania, donde se embarc&oacute; en un cayuco hacia Canarias, una de las principales rutas migratorias hacia el archipi&eacute;lago. Fue uno de los 46.843 migrantes que alcanzaron las islas el a&ntilde;o pasado, cuando el flujo de solicitantes de asilo malienses por esta v&iacute;a se increment&oacute; hasta llegar a ser la nacionalidad m&aacute;s frecuente en las llegadas a las costas canarias, por encima de la marroqu&iacute; y la senegalesa. 
    </p><p class="article-text">
        Debido al conflicto que vive su pa&iacute;s, Moussa hab&iacute;a solicitado asilo a su llegada a Espa&ntilde;a y, casi un a&ntilde;o despu&eacute;s, Interior le concedi&oacute; la protecci&oacute;n internacional,  con lo que obtuvo una tarjeta de residencia de larga duraci&oacute;n. Empezaba a tener cierta estabilidad en Madrid, con unos ingresos justos pero m&aacute;s o menos fijos que le permit&iacute;an enviar dinero a su familia, cuando el accidente laboral acab&oacute; con su vida.  
    </p><p class="article-text">
        Este martes, el d&iacute;a del derrumbe, Mamadou, hermano de la v&iacute;ctima, disfrutaba de un descanso de su jornada laboral cuando el tel&eacute;fono son&oacute;, pero no lo escuch&oacute;. Cuando pudo mirar su m&oacute;vil, acumulaba varias llamadas perdidas de un mismo n&uacute;mero, el de un compa&ntilde;ero de Moussa, tambi&eacute;n maliense. Marc&oacute; de vuelta y su voz sonaba nerviosa. &ldquo;No le entend&iacute;a bien. Me dijo que hab&iacute;a habido un accidente en la obra y se hab&iacute;a derrumbado. Dec&iacute;a, Moussa se ha quedado ah&iacute;. Moussa est&aacute; debajo&rdquo;, recuerda el hombre, que tambi&eacute;n se dedica al sector de la construcci&oacute;n. Bloqueado y angustiado, colg&oacute; y regres&oacute; a las profundidades del Metro de Madrid, a las obras de prolongaci&oacute;n de la l&iacute;nea 6 del suburbano donde trabaja, para pedir permiso a su jefe e intentar confirmar lo ocurrido en el lugar de los hechos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fui un rato despu&eacute;s. Le cont&eacute; a la Polic&iacute;a que era su hermano y me pidieron que le llamase por tel&eacute;fono. Su compa&ntilde;ero me hab&iacute;a dicho que estaba debajo de los escombros, pero le llam&eacute; igualmente. No contestaba. Insistimos y nada. No encontraron el cuerpo hasta despu&eacute;s&rdquo;, detalla el hombre, que desde entonces ha sido el enlace de comunicaci&oacute;n con su familia en Mali. Una familia que espera respuestas y ans&iacute;a la repatriaci&oacute;n de los restos mortales de su ser querido, para despedirle y enterrarle en su lugar de origen. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando Moussa dej&oacute; Mal&iacute;, su mujer estaba embarazada de su hijo menor, al que solo pudo conocer por videollamada. &ldquo;Su familia est&aacute; muy mal, no se puede creer que haya pasado esto cuando ya estaba en Madrid y trabajando. Esperan poder enterrar pronto su cuerpo all&iacute; para despedirlo&rdquo;, dice a elDiario.es su hermano en los alrededores de la funeraria encargada de realizar los tr&aacute;mites para la repatriaci&oacute;n del cad&aacute;ver, que ya ha sido identificado. Le acompa&ntilde;a su amigo Bakary y otro hermano de la v&iacute;ctima que vive en Par&iacute;s desde hace a&ntilde;os y ha viajado a Madrid tras enterarse de lo ocurrido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l permanecer&aacute; en Espa&ntilde;a hasta que el cuerpo de Moussa pueda ser repatriado. &ldquo;Viajar&aacute; a Mali con Moussa. Ser&aacute; el encargado de ir con el cuerpo y ocuparse de todo para llev&aacute;rselo a la familia&rdquo;, explica Bakary. Seg&uacute;n la funeraria, la tramitaci&oacute;n de la repatriaci&oacute;n tardar&aacute; unos diez d&iacute;as, si no surge ning&uacute;n problema. La empresa responsable de la obra ha asegurado, tanto a la familia como a elDiario.es, que se har&aacute; cargo de los gastos ligados a la repatriaci&oacute;n, que suelen rondar los 3.000 euros. Independientemente de la voluntad de la compa&ntilde;&iacute;a, en caso de accidente laboral, la empresa est&aacute; obligada a afrontar el coste y a indemnizar a las v&iacute;ctimas, lo que deber&iacute;a incluir una indemnizaci&oacute;n para la mujer y los cinco menores que lloran a Moussa en Mali.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Del cayuco a la obra</h2><p class="article-text">
        Tras la llegada de Moussa a Canarias, el maliense fue trasladado a Madrid, donde pas&oacute; una temporada en el campamento para migrantes de Carabanchel, uno de los espacios donde son alojados quienes llegan en patera a las costas espa&ntilde;olas una vez trasladados a Madrid. Despu&eacute;s de registrar su demanda de protecci&oacute;n internacional, Moussa fue albergado en un centro de la red estatal de acogida para demandantes de protecci&oacute;n internacional, ubicado en Almer&iacute;a. Cuando consigui&oacute; el asilo, con la consiguiente tarjeta de residencia de larga duraci&oacute;n que aseguraba un futuro en Espa&ntilde;a, llam&oacute; a sus familiares y amigos de Madrid.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bakary recuerda aquella llamada. &ldquo;Estaba contento porque ya ten&iacute;a sus papeles y aunque pod&iacute;a quedarse all&iacute; nos dijo que &eacute;l lo que quer&iacute;a era trabajar&rdquo;, cuenta el amigo de la v&iacute;ctima que, junto a Mamadou,&nbsp;abri&oacute; las puertas de la casa que compart&iacute;an en Madrid. Pronto encontr&oacute; empleo en la construcci&oacute;n, un oficio que aprendi&oacute; a su llegada a Espa&ntilde;a, seg&uacute;n explica su amigo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotros trabajamos en la construcci&oacute;n y le pod&iacute;amos ayudar a encontrar trabajo. Poco despu&eacute;s de mudarse con nosotros ya estaba trabajando&rdquo;, explica Babakar, su compa&ntilde;ero de piso desde entonces. &ldquo;En Madrid, la construcci&oacute;n es uno de los pocos sectores donde es m&aacute;s f&aacute;cil encontrar trabajo para nosotros&rdquo;, a&ntilde;ade. Con &ldquo;nosotros&rdquo; se refiere a inmigrantes, especialmente, a quienes proceden del continente africano. Seg&uacute;n los datos de afiliaci&oacute;n a la Seguridad Social, los trabajadores extranjeros ocupan ya un 22% de los empleos en la construcci&oacute;n, el sector con mayor siniestralidad en Espa&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El maliense trabajaba para Anka Construcciones desde hac&iacute;a &ldquo;varios meses&rdquo; y cobraba 1.100 euros, seg&uacute;n explica el amigo y compa&ntilde;ero de piso de la v&iacute;ctima. El edificio estaba siendo rehabilitado por esta compa&ntilde;&iacute;a, pero por encargo de la sociedad de origen saud&iacute; RSR Singular Assets Europe Socimi. Un inversor inmobiliario especializado en hoteles y apartamentos tur&iacute;sticos de alta gama en Espa&ntilde;a y Portugal, gestionado por Caler Advisory and Asset Management, que adquiri&oacute; el inmueble por 24,5 millones de euros.&nbsp;El proyecto contemplaba el cambio de la licencia de actividad de uso de oficinas a hospedaje, aprobado en diciembre de 2024, con la previsi&oacute;n de que abrir&aacute; al p&uacute;blico dentro de dos a&ntilde;os, como public&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/edificio-derrumbado-calle-hileras-madrid-rehabilitado-inversion-saudi-abrir-hotel-cuatro-estrellas_1_12664122.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Somos Madrid</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Bakary, tras casi siete a&ntilde;os en Espa&ntilde;a, siempre ha trabajado como obrero. Frente al edificio redondeado que aloja el Instituto de Medicina Legal de Madrid, donde horas antes hab&iacute;an confirmado la identificaci&oacute;n del cuerpo de Moussa, el maliense describe con rabia el riesgo que entra&ntilde;a su profesi&oacute;n, especialmente en el &aacute;mbito de la demolici&oacute;n. &ldquo;Es muy peligroso y muchas veces abusan de los negros&rdquo;, dice visiblemente enfadado. Desconoce las circunstancias espec&iacute;ficas en las que trabajaba la v&iacute;ctima del siniestro, pero describe algunas de las pr&aacute;cticas que &eacute;l mismo ha sufrido durante su lustro de experiencia, como la exigencia de realizar labores complicadas que no estar&iacute;an contempladas en las categor&iacute;as para las que son contratados y que requieren una cualificaci&oacute;n de la que algunos carecen, lo que incrementa el riesgo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Trabajar en demolici&oacute;n es muy duro y peligroso, yo ya no lo hago. En muchas empresas no respetan la categor&iacute;a&nbsp;o el nivel de formaci&oacute;n del obrero. Si eres pe&oacute;n o ayudante, te ponen a hacer labores para las que no est&aacute;n ni preparados ni lo suficientemente pagado, y eso es muy peligroso&rdquo;, explica el maliense. 
    </p><p class="article-text">
        Ya en el metro, de camino a casa, se arremanga el pantal&oacute;n y muestra una cicatriz para ejemplificar sus palabras: &ldquo;Esto me lo hice trabajando en una demolici&oacute;n. Yo, como pe&oacute;n, no sab&iacute;a usar la herramienta para picar y me hicieron utilizarla. Me desestabilic&eacute; y me ca&iacute;&rdquo;, detalla el hombre antes de recordar una de las &uacute;ltimas conversaciones que tuvo con Moussa. &ldquo;La noche anterior lleg&oacute; a casa muy cansado. Nos dijo que le hab&iacute;an puesto a picar y que estaba agotado. Pero &eacute;l no se quejaba, estaba contento por tener un empleo y poder enviar dinero a su familia. Nosotros si llevamos tan poco tiempo aqu&iacute;, no podemos quejarnos&rdquo;, sentencia el amigo del fallecido, minutos despu&eacute;s de facilitar toda la documentaci&oacute;n y datos de Moussa en una de las oficinas del tanatorio donde embalsamar&aacute;n el cuerpo de su amigo antes de proceder a la repatriaci&oacute;n. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/moussa-llego-cayuco-canarias-murio-trabajando-edificio-derrumbado-pleno-centro-madrid_1_12674742.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Oct 2025 20:20:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Moussa llegó en cayuco a Canarias y murió trabajando en el edificio derrumbado en pleno centro de Madrid]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migraciones,Accidentes,Siniestralidad laboral,Inmigración,Malí,Canarias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Crece el numero de malienses abocados a pernoctar en la calle en Vitoria y denuncian la pasividad municipal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/crece-numero-malienses-abocados-pernoctar-calle-vitoria-denuncian-pasividad-municipal_1_12531755.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0671c918-539e-403a-861a-78b49c0ca639_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Crece el numero de malienses abocados a pernoctar en la calle en Vitoria y denuncian la pasividad municipal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Zehar Errefuxiatuekin, que lleva semanas atendiendo a estos migrantes en la ciudad como antes ocurrió en Donostia, pide que se aseguren los derechos de las personas solicitantes de protección internacional y su derecho a la acogida</p><p class="subtitle">Detectan en Vitoria a un primer grupo de una docena de refugiados de Malí pernoctando en la calle
</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos d&iacute;as, en la zona de Vitoria pr&oacute;xima a las oficinas compartidas de CEAR y Zehar Errefuxiatuekin, se ha incrementado la presencia de migrantes procedentes de Mal&iacute;, pero tambi&eacute;n de otros pa&iacute;ses como Nigeria o Mauritania, que precisan de ayuda b&aacute;sica de subsistencia. Si eran una docena hace un par de semanas ahora son ya m&aacute;s de medio centenar, seg&uacute;n explican desde Zehar Errefuxiatuekin, que lamenta que las instituciones locales, en particular el Ayuntamiento, est&aacute;n haciendo o&iacute;dos sordos a sus llamamientos para poder buscar una salida temporal a este colectivo abocado a pernoctar en la calle y a pasar todo el d&iacute;a tambi&eacute;n a la intemperie en plena ola de calor. &ldquo;Desde la entidad pedimos que se aseguren los derechos de las personas solicitantes de protecci&oacute;n internacional y su derecho a la acogida&rdquo;, se&ntilde;alan.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un fen&oacute;meno que se detect&oacute; hace semanas en Donostia. All&iacute;, la asociaci&oacute;n vecinal de Amara Berri organiz&oacute; una acogida informal con repartos de comida y cobertura de otras necesidades b&aacute;sicas que se transform&oacute; en una convivencia natural que incluso deriv&oacute; en conciertos y otras actividades sociales. En Vitoria tambi&eacute;n est&aacute;n teniendo un &ldquo;comportamiento ejemplar&rdquo;, recalcan en Zehar Errefuxiatuekin. 
    </p><p class="article-text">
        La pasada semana se comunic&oacute; que las instituciones hab&iacute;an articulado<a href="https://www.eldiario.es/euskadi/derivan-onati-medio-centenar-migrantes-malienses-pernoctaban-calle-donostia_1_12522005.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una derivaci&oacute;n de medio centenar de estas personas a un centro en O&ntilde;ati</a>. All&iacute; hay ya tambi&eacute;n al menos ocho m&aacute;s derivadas desde Vitoria, indican las fuentes consultados. Este recurso tiene un centenar de camas. El centro de Zehar Errefuxiatuekin en Tolosa, tambi&eacute;n en Gipuzkoa, ha sido reabierto este verano y su treintena de plazas ya est&aacute; completa exclusivamente con varones j&oacute;venes con origen en Mal&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Francia se ha convertido en un tap&oacute;n para estos migrantes, tanto por las devoluciones en caliente que existen desde hace a&ntilde;os en la frontera de Ir&uacute;n y Hendaya como por el entorno hostil para determinadas nacionalidades, que hace que abandonden Francia para regresar a Espa&ntilde;a, el primer pa&iacute;s de la Uni&oacute;n Europea que pisaron al entrar generalmente por Canarias. La maliense es ya la m&aacute;s com&uacute;n entre los migrantes en tr&aacute;nsito en Euskadi, algo motivado por los problemas pol&iacute;ticos y econ&oacute;micos en su pa&iacute;s de origen. En Espa&ntilde;a, a su vez, tienen un tap&oacute;n burocr&aacute;tico para realizar sus solicitudes de asilo. Las citas de la Polic&iacute;a Nacional llegan con cuentagotas.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la situaci&oacute;n en Donostia fue de aut&eacute;ntico &ldquo;embudo&rdquo;, en definici&oacute;n de Zehar Errefuxiatuekin, algunos malienses empezaron a intentar acceder a la Polic&iacute;a Nacional en Vitoria, con menos carga de trabajo. Al final, las llegadas est&aacute;n siendo continuadas y &ldquo;van a ir a m&aacute;s&rdquo;, seg&uacute;n quienes colaboran con estas personas. Adem&aacute;s de CEAR y Zehar Errefuxiatuekin, Cruz Roja y C&aacute;ritas tambi&eacute;n est&aacute;n proporcionando recursos, pero no a&uacute;n las instituciones locales, seg&uacute;n las fuentes consultadas. Demandan que Vitoria d&eacute; &ldquo;la voz de alarma&rdquo; como la ha hecho Donostia. Las entidades sociales, por el momento, les ofrecen aseo, cargar el m&oacute;vil y agua, pero quedan desatendidos fuera del horario de oficina.
    </p><p class="article-text">
        Fuentes de la Delegaci&oacute;n del Gobierno de Espa&ntilde;a han se&ntilde;alado a Europa Press que se est&aacute; tratando de agilizar la concesi&oacute;n de citas para tramitar solicitudes de asilo. De su lado, el Ayuntamiento ha indicado que &ldquo;el equipo de educadoras de calle les visita, acompa&ntilde;a y asesora&rdquo; y que se coordina con otras instituciones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iker Rioja Andueza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/crece-numero-malienses-abocados-pernoctar-calle-vitoria-denuncian-pasividad-municipal_1_12531755.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Aug 2025 08:41:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Crece el numero de malienses abocados a pernoctar en la calle en Vitoria y denuncian la pasividad municipal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Vitoria,Malí,Álava,Donostia,Migrantes,Refugiados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cañonazo, recuerdo a los migrantes y protesta contra las corridas de toros en el arranque de la Aste Nagusia de Donostia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/canonazo-recuerdo-migrantes-protesta-corridas-toros-arranque-aste-nagusia-donostia_1_12525325.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d6c63bd1-7871-465e-9d85-5e88a48291e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cañonazo, recuerdo a los migrantes y protesta contra las corridas de toros en el arranque de la Aste Nagusia de Donostia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El alcalde Goia replica a la movilización antitaurina que su papel es "ofrecer la libertad que en este momento el marco legal da para que quien quiera organizar toros lo pueda hacer"</p><p class="subtitle">Cañonazo, abordaje pirata y fuegos artificiales: Donostia tiene ya programa completo para la Semana Grande</p></div><p class="article-text">
        Con el ya tradicional &ldquo;Artillero, dale fuego&rdquo; ha arrancado la Aste Nagusia de Donostia, que da continuidad al ciclo iniciado en Vitoria y que seguir&aacute; en Bilbao a partir de la semana pr&oacute;xima. Sin embargo, adem&aacute;s de la fiesta ha habido espacio para la protesta en la capital de Gipuzkoa. Decenas de personas han participado en una movilizaci&oacute;n convocada Gipuzkoa Antitaurina contra las corridas de toros, programadas en el coso de Illunbe durante la semana festiva, a diferencia de en Vitoria, por ejemplo. El alcalde, Eneko Goia, ha respondido que en la ciudad hay &ldquo;opiniones encontradas&rdquo; sobre el asunto y ha explicado que su papel es &uacute;nicamente el de &ldquo;ofrecer la libertad que en este momento el marco legal da para que quien quiera organizarlos lo pueda hacer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la tarde de este s&aacute;bado, representantes del Banco de Alimentos de Gipuzkoa, que recientemente se ha llevado la medalla de Donostia, y de la asociaci&oacute;n de vecinos de Amara Berri, muy protagonistas estas semanas por su atenci&oacute;n a los malienses que han estado pernoctando en la calle, han copado los focos en el ca&ntilde;onazo de inicio a la Aste Nagusia entonando el tradicional 'Artillero dale fuego'. Seg&uacute;n el programa de este a&ntilde;o, las fiestas contar&aacute;n con 387 actividades. Terminar&aacute;n el 16 de agosto. El concurso internacional de fuegos artificiales, el evento m&aacute;s concurrido, alcanza su sexag&eacute;sima edici&oacute;n este 2025. <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/canonazo-abordaje-pirata-fuegos-artificiales-donostia-programa-completo-semana-grande_1_12519688.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Se pueden consultar aqu&iacute; todos los actos</a>.
    </p><p class="article-text">
        Los vecinos de Amara Berri ya explicaron -<a href="https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/semana-grande-realmente-solidaria_132_12519571.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tambi&eacute;n en una carta publicada en este peri&oacute;dico</a>- que han acudido a la invitaci&oacute;n &ldquo;sin &aacute;nimo festivo&rdquo;. Ellos han atendido informalmente a decenas de migrantes en tr&aacute;nsito con el paso a Francia bloqueado y atascados en la burocracia en Espa&ntilde;a. Finalmente, este mismo jueves y despu&eacute;s de semanas de espera, la Diputaci&oacute;n anunci&oacute; que del orden de medio centenar de los malienses han sido trasladados a O&ntilde;ati.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n era reivindicativo el &aacute;nimo de Gipuzkoa Antitaurina. Seg&uacute;n informa Europa Press, su movilizaci&oacute;n ha partido a las seis de la tarde de la calle de Hernani bajo el lema 'Tauromaquia no'. Organizaciones como EH Bildu y Podemos, adem&aacute;s de grupos ecologistas, han secundado esta protesta. 
    </p><p class="article-text">
        Los manifestantes, entre otros puntos, han reclamado que el plan de reforma de Illunbe &ldquo;excluya cualquier posibilidad de uso para espect&aacute;culos taurinos&rdquo;. En opini&oacute;n de Gipuzkoa Antitaurina, &ldquo;destinar fondos p&uacute;blicos a la adecuaci&oacute;n de un recinto para corridas de toros es una decisi&oacute;n contraria a la voluntad mayoritaria de la ciudadan&iacute;a&rdquo;. Adem&aacute;s, han se&ntilde;alado que, &ldquo;actualmente, las corridas en la capital guipuzcoana se celebran &uacute;nicamente durante tres d&iacute;as al a&ntilde;o&rdquo; y que &ldquo;la gran mayor&iacute;a de la asistencia procede de fuera de la ciudad&rdquo;. &ldquo;Es momento de que las instituciones escuchen a la sociedad y pongan fin a los espect&aacute;culos que implican sufrimiento animal&rdquo;, ha clamado la portavoz de Gipuzkoa Antitaurina, Pilar Otegui, siempe seg&uacute;n las declaraciones recogidas por Europa Press.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1954216027383877835?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El alcalde de Donostia ha dicho en RNE, de su lado, que los espect&aacute;culos taurinos no son de su &ldquo;gusto ni disgusto&rdquo;, aunque ha indicado que no suele acudir a ellos. Donostia no tuvo toros durante la etapa de EH Bildu, de 2011 a 2015, pero se han recuperado con Goia, en el cargo desde 2015. Al reestreno acudi&oacute; incluso el anterior jefe del Estado, el ahora exiliado Juan Carlos I.
    </p><p class="article-text">
        Recientemente, la coalici&oacute;n abertzale se lo reproch&oacute; y &eacute;l replic&oacute; con los ejemplos de Azpeitia y Pamplona, dos localidades en manos de EH Bildu y que tienen la tauromaquia como eje de sus programas festivos sin que se plantee su desaparici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La principal fuerza de la oposici&oacute;n, en todo caso, ha participado en la convocatoria de protesta. Y ha se&ntilde;alado en X que una mayor&iacute;a &ldquo;amplia&rdquo; de la ciudadan&iacute;a, que ha cuantificado en un 71%, no desea corridas en la programaci&oacute;n festiva. &ldquo;De 2011 a 2015, escuchando a la ciudadan&iacute;a, no hubo toros. En el nuevo Illunbe tambi&eacute;n ser&iacute;a posible que fuera as&iacute;&rdquo;, han manifestado en euskera.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un espect&aacute;culo que respeto. Hay opiniones encontradas pero a m&iacute; me corresponde ofrecer la libertad que en este momento el marco legal nos da para que, si alguien quiere organizar este tipo de espect&aacute;culos -y en el caso de Donostia hay quien lo quiere hacer-, lo pueda hacer&rdquo;, ha insistido Goia. Tras el arranque festivo, el primer edil del PNV ha apelado tambi&eacute;n a unas fiestas &ldquo;libres y seguras&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1953416896398692353?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iker Rioja Andueza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/canonazo-recuerdo-migrantes-protesta-corridas-toros-arranque-aste-nagusia-donostia_1_12525325.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Aug 2025 17:57:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cañonazo, recuerdo a los migrantes y protesta contra las corridas de toros en el arranque de la Aste Nagusia de Donostia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Donostia,Aste Nagusia,Gipuzkoa,Malí,Eneko Goia,Toros,EH Bildu,Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Derivan a Oñati a medio centenar de migrantes malienses que pernoctaban en la calle en Donostia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/derivan-onati-medio-centenar-migrantes-malienses-pernoctaban-calle-donostia_1_12522005.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d3311cf-5808-4d65-baa8-d298dad4b9c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Derivan a Oñati a medio centenar de migrantes malienses que pernoctaban en la calle en Donostia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El recurso tiene capacidad para acoger a 50 personas migrantes que se encuentran en situación de calle, mientras la Diputación espera poder iniciar los trámites para solicitar protección internacional</p><p class="subtitle">Opinión - 'Por una Semana Grande realmente solidaria', por Xabier Berridi, de la Asociación Vecinal de Amara Berri</p></div><p class="article-text">
        La Diputaci&oacute;n de Gipuzkoa, en coordinaci&oacute;n con el Ayuntamiento de Donostia, ha habilitado de forma extraordinaria y temporal un recurso de alojamiento en O&ntilde;ati, ante la situaci&oacute;n de calle que est&aacute;n viviendo varias personas migrantes, en su mayor&iacute;a procedentes de Mal&iacute; y actualmente ubicadas en el barrio donostiarra de Amara Berri. Seg&uacute;n ha informado la instituci&oacute;n foral, el recurso tiene capacidad para acoger a 50 personas migrantes que se encuentran en situaci&oacute;n de calle, mientras esperan poder iniciar los tr&aacute;mites para solicitar protecci&oacute;n internacional.
    </p><p class="article-text">
        Esta actuaci&oacute;n se enmarca en la coordinaci&oacute;n interinstitucional y tiene como objetivo ofrecer una respuesta urgente a una necesidad social &ldquo;apremiante&rdquo;, ha apuntado, seg&uacute;n recoge Europa Press. No obstante, ambas instituciones consideran &ldquo;preocupante&rdquo; la &ldquo;inacci&oacute;n y la falta de iniciativa del Gobierno espa&ntilde;ol ante esta situaci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;La insuficiencia del sistema estatal de acogida est&aacute; dejando en una situaci&oacute;n de vulnerabilidad a decenas de personas migrantes&rdquo;, han alertado.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n han destacado, ante esta &ldquo;falta de respuesta&rdquo; por parte del Gobierno espa&ntilde;ol, son las instituciones vascas las que &ldquo;han asumido, una vez m&aacute;s, la responsabilidad de ofrecer una soluci&oacute;n inmediata y urgente, de car&aacute;cter provisional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Diputaci&oacute;n y Ayuntamiento han subrayado la necesidad de que el Gobierno espa&ntilde;ol agilice los procedimientos y active los recursos necesarios para garantizar una acogida &ldquo;digna&rdquo; y evitar situaciones de desprotecci&oacute;n. En este sentido, ambas instituciones han reiterado su disposici&oacute;n a colaborar con el Gobierno estatal para articular una respuesta &ldquo;estructural, eficaz y coordinada, que permita abordar esta realidad desde el compromiso y con garant&iacute;as de protecci&oacute;n&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Euskadi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/derivan-onati-medio-centenar-migrantes-malienses-pernoctaban-calle-donostia_1_12522005.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Aug 2025 07:21:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Derivan a Oñati a medio centenar de migrantes malienses que pernoctaban en la calle en Donostia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gipuzkoa,Donostia,San Sebastián,Diputaciones,Inmigrantes,Inmigración,Migraciones,Migrantes,Malí]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Detectan en Vitoria a un primer grupo de una docena de refugiados de Malí pernoctando en la calle]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/detectan-vitoria-primer-grupo-docena-refugiados-mali-pernoctando-calle_1_12500810.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1af7bb4c-2c72-4caf-8bb5-36428dec4cac_16-9-discover-aspect-ratio_default_1122955.jpg" width="4026" height="2265" alt="Detectan en Vitoria a un primer grupo de una docena de refugiados de Malí pernoctando en la calle"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Zehar Errefuxiatuekin, a cuyas oficinas están acudiendo, explica que por el momento su presencia "no es tan notoria" como en Donostia pero sí se ha comprobado que es "el mismo perfil y las mismas circunstancias"</p><p class="subtitle">Solidaridad vecinal en Donostia como respuesta al tapón burocrático de los migrantes de Malí que duermen en la calle
</p></div><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n Zehar Errefuxiatuekin ha detectado &ldquo;en las &uacute;ltimas dos semanas&rdquo; un grupo de &ldquo;diez o doce&rdquo; j&oacute;venes varones procedentes de Mal&iacute; &ldquo;pernoctando en la calle o donde buenamente pueden&rdquo; en Vitoria. Es una reproducci&oacute;n a menor escala de lo que viene sucediendo desde hace &ldquo;varios meses&rdquo; en Donostia. Francia mantiene un f&eacute;rreo control de sus fronteras con los migrantes en tr&aacute;nsito y este colectivo se topa en Espa&ntilde;a con la burocracia para completar sus solicitudes de asilo.
    </p><p class="article-text">
        Mal&iacute; est&aacute; sumido en una suerte de guerra civil tras el golpe de Estado en 2020, que sucedi&oacute; al de 2013. Sobre el terreno operan filiales de las organizaciones yihadistas Daesh y Al Qaeda, y las salidas de refugiados son &ldquo;masivas&rdquo;, dicen en Zehar Errefuxiatuekin. Explican a este peri&oacute;dico que la llegada a Vitoria, por el momento, &ldquo;no es tan notoria&rdquo; como a Donostia pero s&iacute; se ha comprobado que es &ldquo;el mismo perfil y las mismas circunstancias&rdquo;, es decir, que probablemente hayan hecho el &ldquo;mismo recorrido&rdquo; desde &Aacute;frica. Seg&uacute;n datos del Estado recogidos en mayo por Efe, el volumen de llegadas de malienses a Canarias ha crecido un 543% y ha pasado a ser el primer pa&iacute;s de origen.
    </p><p class="article-text">
        En las instalaciones de Zehar Errefuxiatuekin en Vitoria, en la zona del ferrocarril, junto a la iglesia de San Crist&oacute;bal, ofrecen a estas personas -varones veintea&ntilde;eros, en su mayor&iacute;a- una ayuda &ldquo;b&aacute;sica&rdquo;. &ldquo;Llegan a nuestras oficinas a asearse y a cargar los m&oacute;viles&rdquo;, explican desde la entidad. &ldquo;Vienen durante el d&iacute;a un par de veces. Siempre son los mismos. &iquest;Dormir? En la calle o donde buenamente pueden&rdquo;, agregan. &ldquo;No sabemos si esto ir&aacute; a m&aacute;s o no, pero sobre todo en Donostia llevamos meses recibiendo much&iacute;simas personas de Mal&iacute;&rdquo;, indican.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Donostia, efectivamente, el asunto se ha convertido en notorio. En este caso se congregan tambi&eacute;n en torno a las oficinas de Zehar Errefuxiatuekin en el barrio de Amara Berri. En todo caso, lejos de los brotes racistas acontecidos en Torre Pacheco o incluso en la cercana Hernani, buena parte del barrio se ha volcado en el apoyo a este colectivo, con entregas de comida e incluso actividades sociales y conciertos. <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/solidaridad-vecinal-donostia-respuesta-tapon-burocratico-migrantes-mali-duermen-calle_1_12476395.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Se puede leer aqu&iacute; m&aacute;s sobre ello</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iker Rioja Andueza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/detectan-vitoria-primer-grupo-docena-refugiados-mali-pernoctando-calle_1_12500810.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 Jul 2025 19:46:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Detectan en Vitoria a un primer grupo de una docena de refugiados de Malí pernoctando en la calle]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Vitoria,Álava,Malí,Refugiados,Migrantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Solidaridad vecinal en Donostia como respuesta al tapón burocrático de los migrantes de Mali que duermen en la calle]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/solidaridad-vecinal-donostia-respuesta-tapon-burocratico-migrantes-mali-duermen-calle_1_12476395.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/defcedeb-1824-4b77-a1a1-5bfb6a033356_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Solidaridad vecinal en Donostia como respuesta al tapón burocrático de los migrantes de Mali que duermen en la calle"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En un contexto de brotes xenófobos en Torre Pacheco pero también en Hernani, el barrio de Amara Berri sustituye a las instituciones y ofrece desayunos y apoyo a los refugiados y ellos se lo devuelven cocinando o con un concierto</p><p class="subtitle">Un tren en la ventana cada tres minutos: con los vecinos de Donostia que demandan la cubrición de las vías de Amara
</p></div><p class="article-text">
        En un contexto de brotes racistas y xen&oacute;fobos &mdash;no hace falta acudir a Torre Pacheco; a finales de junio, en Hernani se produjeron algunos ataques de parte de unos j&oacute;venes del pueblo contra otros de origen magreb&iacute;&mdash;, en el barrio de Amara de Donostia, los vecinos plantean otra manera de acercarse a los llegados de Mali. Este grupo, taponado por la frontera de Francia y la burocracia espa&ntilde;ola, se ha llegado a ver forzado a pernoctar en la calle. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En estos momentos de tanto racismo y del auge de la extrema derecha, se est&aacute; generando un relato y un discurso diferente en el barrio. Hay un modelo que es el de Amara, que se basa en verles con dignidad&rdquo;, comenta Ulises Flores, vecino del barrio. &ldquo;Se deja a un lado el relato de miedo y odio, y nos centramos en aproximarnos, conocer sus nombres y saber sus historias&rdquo;, explica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Uno de los malienses en una mañana en el barrio de Amara Berri                            </span>
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        La situaci&oacute;n de conflicto armado que se vive en Mali desde el a&ntilde;o 2012 ha hecho que muchas de sus v&iacute;ctimas hayan tenido que salir del pa&iacute;s africano para buscar asilo en destinos europeos. Para la petici&oacute;n de asilo pol&iacute;tico, al llegar a las costas comunitarias, si optan por quedarse en Espa&ntilde;a, no hay ning&uacute;n problema burocr&aacute;tico. Sin embargo, si se dirigen hacia Francia la cosa cambia. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Oihana Galardi de la red de acogida Irungo Harrera Sarea, &ldquo;desde el mes de marzo los malienses que han ido a Francia han sido expulsados al pedir asilo, ya que Francia aplica los diferentes acuerdos que existen a nivel europeo (Tratado de Dubl&iacute;n) y que Espa&ntilde;a ha aceptado&rdquo;. Seg&uacute;n estos acuerdos, el demandante de asilo debe pedir la petici&oacute;n en el pa&iacute;s de la Uni&oacute;n Europea por el que ha entrado. En realidad, Francia lleva m&aacute;s de un lustro con un muro policial para los migrantes en tr&aacute;nsito. Ha practicado devoluciones en caliente y han llegado a fallecer varios j&oacute;venes que han explorado rutas peligrosas, como las aguas del r&iacute;o Bidasoa que separa Ir&uacute;n de Hendaya.
    </p><p class="article-text">
        Desde el mes de marzo cada vez m&aacute;s malienses expulsados desde por Francia comenzaron a hospedarse en la plaza de las Cofrad&iacute;as Donostiarras del barrio de Amara Berri. Era b&aacute;sicamente por dos razones: una, por la proximidad con la frontera francesa y, dos, porque all&iacute; se encuentra CEAR (Comisi&oacute;n Espa&ntilde;ola de ayuda al Refugiado).
    </p><p class="article-text">
        Itziar Peque&ntilde;o, de CEAR, explica la funci&oacute;n de la entidad. &ldquo;Somos la puerta que les da acceso al sistema de acogida, al sistema de asilo y al sistema de refugio. Nos ocupamos de darles orientaci&oacute;n, informaci&oacute;n, ayudarles a tramitar las citas con la polic&iacute;a y darse de alta en el sistema&rdquo;, apunta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Músicos malienses en el concierto celebrado en la plaza de las Cofradías Donostiarras                            </span>
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        Seg&uacute;n Peque&ntilde;o, en la Uni&oacute;n Europea Mali es la segunda nacionalidad en solicitudes de asilo y en Espa&ntilde;a la tercera. &ldquo;Se encuentran en posiciones muy altas. De hecho, desde marzo la principal nacionalidad de llegadas a Canarias es de malienses. Todo este contexto hace que al final estemos en esta situaci&oacute;n&rdquo;, explica. CEAR les ayuda de todas las maneras posibles. &ldquo;Les dejamos que entren a cargar los m&oacute;viles, usen el ba&ntilde;o y dem&aacute;s necesidades. Estamos ah&iacute; para lo que necesiten&rdquo;, dice Peque&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a de la semana (normalmente los lunes) los demandantes disponen de dos horas para cerrar una cita con la Polic&iacute;a Nacional, el cuerpo que gestiona las competencias de extranjer&iacute;a. La petici&oacute;n se realiza por tel&eacute;fono. &ldquo;El sistema actual de citas lleva a que los solicitantes est&eacute;n durante dos horas pendientes del tel&eacute;fono, venga a llamar. Y si una persona no lo consigue en ese determinado momento, est&aacute; abocada a estar en la calle una semana m&aacute;s con la incertidumbre de no saber si la semana siguiente lo conseguir&aacute;&rdquo;, explica Galardi. Peque&ntilde;o, por otro lado, es clara con este asunto: &ldquo;Faltan plazas para la petici&oacute;n de asilo, el sistema est&aacute; saturado&rdquo;. Esto hace que cada vez haya m&aacute;s malienses acumulados en el barrio.
    </p><p class="article-text">
        Una vez que una persona consigue la cita ante la Polic&iacute;a Nacional y manifiesta su voluntad de pedir asilo, el propio cuerpo reconoce esa voluntad y genera un documento que significa una identificaci&oacute;n m&iacute;nima para acceder a derechos, entre ellos el de no poder ser expulsado. Galardi comenta que &ldquo;se est&aacute; hablando de un derecho muy b&aacute;sico que se est&aacute; reduciendo desde la Polic&iacute;a Nacional, desde el Ministerio del Interior, y se est&aacute; generando una situaci&oacute;n de mayor vulnerabilidad para las personas que quieren hacer esa demanda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Comparando con el anterior sistema de petici&oacute;n, Galardi comenta que &ldquo;antes era mucho m&aacute;s factible acercarse a la Polic&iacute;a&rdquo;. &ldquo;Ahora, no se puede hacer de manera presencial, solamente de manera telef&oacute;nica y no es posible que lo hagan todos a la vez o con una cita real&rdquo;, apunta. Esto genera situaciones como las de Amara, &ldquo;en que los vecinos terminan por preocuparse por los derechos y necesidades m&aacute;s b&aacute;sicas de las personas que est&aacute;n abocadas en la calle&rdquo;.
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                Vecinos del barrio comparten cultura y gastronomía                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Una semana de traslados y promesas</h2><p class="article-text">
        El viernes 11 de julio, la delegada del Gobierno de Espa&ntilde;a en Euskadi, Marisol Garmendia, se&ntilde;al&oacute; que ante el incremento de petici&oacute;n de asilo pol&iacute;tico de los malienses en Donostia se buscar&iacute;a &ldquo;agilizar&rdquo; los primeros tr&aacute;mites que deb&iacute;an de hacer ante la Polic&iacute;a Nacional, que son los que les da derecho y cobertura a acceder a la red de acogida. Por otro lado, afirmaba que los refugiados estaban siendo trasladados a diferentes centros del territorio vasco y nacional, alrededor de una treintena. &ldquo;Las migraciones son muy cambiantes y dependen, en este caso, de la situaci&oacute;n de la guerra civil que sufre Mali&rdquo;, apunt&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Tres d&iacute;as despu&eacute;s, el lunes 14 de julio, CEAR confirm&oacute; que hubo 11 citas nuevas telef&oacute;nicas, doblando el n&uacute;mero de la semana anterior. Adem&aacute;s, seg&uacute;n la entidad, un autob&uacute;s sali&oacute; con una veintena de malienses rumbo a C&aacute;diz y otros seis a otros dispositivos de acogida en Euskadi. Cecilia Casado, vecina del barrio, dejaba claro que, efectivamente, &ldquo;han llevado a 33 personas al sur, pero no de Amara Berri, sino del albergue de O&ntilde;ati que gestiona, Zehar-Errefuxiatuekin&rdquo;. De hecho, de Amara Berri &ldquo;no han sacado ni uno&rdquo;. &ldquo;Te lo digo yo, que les he dado de desayunar a 47 esta ma&ntilde;ana&rdquo;, comentaba Casado el mismo lunes.
    </p><p class="article-text">
        Dos d&iacute;as despu&eacute;s, el n&uacute;mero de los malienses que fueron a solicitar el desayuno creci&oacute; a 60. &ldquo;Estamos a punto de explotar&rdquo;, comenta Casado. Ese mismo d&iacute;a, ante la pasividad de las instituciones, la asociaci&oacute;n de vecinos de Amara Berri se reuni&oacute; con la Diputaci&oacute;n para dar cauce una soluci&oacute;n a una situaci&oacute;n cada vez m&aacute;s insostenible. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Mamadou Telly Diallo, uno de los malienses hablando al barrio                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Mamadou Telly Diallo: sin techo, pero con esperanza</h2><p class="article-text">
        Foussenou Traor&eacute; acaba de terminar el desayuno que los vecinos le han brindado en una de las ma&ntilde;anas lluviosas de su barrio. Se encuentra tranquilo. &ldquo;Hace tres semanas llegu&eacute; a Espa&ntilde;a&rdquo;, comenta. Luego, se acomoda, cambia de postura y comienza con su historia, mientras, de fondo, muchos de sus compa&ntilde;eros piensan en c&oacute;mo afrontar otro d&iacute;a m&aacute;s en la plaza de las Cofrad&iacute;as Donostiarras. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;He salido de mi pa&iacute;s porque no tengo familia. Mi padre muri&oacute; cuando ten&iacute;a 12 a&ntilde;os y mi madre cuando ten&iacute;a 11. A los 11 a&ntilde;os sal&iacute; de mi casa, porque estaba realmente solo. Ahora tengo 25 a&ntilde;os&rdquo;, narra Traor&eacute;. &ldquo;He pasado por Mali, Argelia y Marruecos para llegar a Espa&ntilde;a. Llegu&eacute; en barco a M&aacute;laga. Cuando llegu&eacute; a Andaluc&iacute;a estuve dos meses con una asociaci&oacute;n y despu&eacute;s me fui seis meses a Tarragona. Estuve un tiempo en Almer&iacute;a trabajando en el campo, y finalmente quise acercarme a Francia&rdquo;, narra. Es ah&iacute; cuando comenzaron los problemas. &ldquo;Hablaba franc&eacute;s, pero ellos no me quer&iacute;an. Me dijeron que tendr&iacute;a que vivir en Espa&ntilde;a&rdquo;, agrega. Y as&iacute; es como termin&oacute; a Donostia. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Llevo tres meses en esta ciudad. Cuando llegu&eacute; aqu&iacute;, CEAR me dijo que deb&iacute;a llamar a la Polic&iacute;a y tener una cita para buscar papeles para protecci&oacute;n internacional. Ahora, tengo que esperar tres meses a la cita&rdquo;, prosigue. Cuando se le pregunta acerca de sus planes de futuro, el joven africano comenta lo siguiente: &ldquo;Primero tengo que integrarme. Realmente me encantar&iacute;a vivir en Donostia, me gusta mucho la ciudad. Pero, &iquest;sabes qu&eacute;? Quiero estar bien, no hay dignidad, mira c&oacute;mo estamos &mdash;dice mientras mira a su alrededor&mdash; esto no es vida. Tengo 25 a&ntilde;os y quiero trabajar, porque he sufrido mucho en mi vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Traor&eacute; entr&oacute; en Europa cuando ten&iacute;a 18 a&ntilde;os. Se considera discreto. &ldquo;Soy t&iacute;mido, tengo que respetar a la gente, integrarme, tener una casa, trabajar, realmente no s&eacute; c&oacute;mo lo puedo hacer&rdquo;, describe. Comienza a llover en el barrio, Traor&eacute; hace un suspiro y vuelve a repetir: &ldquo;Quiero formarme para trabajar, he sufrido demasiado para estar en la calle&rdquo;.
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                Vecinos del barrio bailan junto a los malienses                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Amara Berri: humanidad en tiempos de frontera</h2><p class="article-text">
        Todos los d&iacute;as a las 9.20 algunos vecinos del barrio se re&uacute;nen en el Eroski de la calle de Podavines para comprar el desayuno para los malienses. Pan, sardinas o pl&aacute;tanos. Despu&eacute;s, se sit&uacute;an en un lado de la plaza, donde a las 9:30 todos los malienses se encuentran en fila. Esta escena se repite a diario.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Son aportaciones voluntarias y personales. No se ha hecho ninguna campa&ntilde;a para recolectar dinero entre los vecinos. Todo es espont&aacute;neo&rdquo;, comenta Casado, la persona encargada de gestionar los desayunos. &ldquo;Desde hace dos d&iacute;as el banco de alimentos ha empezado a compartirnos pan, leche y huevos. Colaboran desde siempre con las cenas solidarias y ahora van a intentar echar una mano con los desayunos&rdquo;, relata.
    </p><p class="article-text">
        A esa hora se encuentran vecinos como Xabier Berridi, Ram&oacute;n Rubio, Ulises Flores y Txaro Garc&iacute;a, que es la persona que empez&oacute; con los desayunos. &ldquo;Hace mes y algo comenc&eacute; comprando media docena de pl&aacute;tanos y comenzaron a venir m&aacute;s y m&aacute;s. Un d&iacute;a vi a Cecilia, se implic&oacute; y me ech&oacute; una manita. Poco a poco, ha ido creciendo la solidaridad en el barrio&rdquo;, comenta Garc&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Flores, &ldquo;en este barrio hay otra sensibilidad&rdquo;. &ldquo;Con toda la ola de odio y racismo que hay en Espa&ntilde;a, aqu&iacute; se ha elegido el camino de acercamiento hacia las personas vulnerables&rdquo;, repite. Seg&uacute;n &eacute;l, se est&aacute; invirtiendo la l&oacute;gica que suele ocurrir normalmente en este tipo de casos, que es de arriba hacia abajo, donde los locales ayudan a los necesitados. &ldquo;El domingo ellos nos prepararon la comida. No hicimos nada, nos formamos y nos dieron de comer&rdquo;, cuenta. 
    </p><p class="article-text">
        Este hecho para el barrio supone &ldquo;un proceso de humanizar&rdquo;. &ldquo;Es acercarnos y darnos cuenta de que los prejuicios que se han construido sobre ellos, no son reales&rdquo;, dice Flores. &ldquo;En el fondo, te encuentras un ser humano con las mismas necesidades de techo y vivienda que tienes t&uacute;. Entre los malienses hay profesionales, abogados, m&eacute;dicos, profesores, ... El otro d&iacute;a estuvo la Polic&iacute;a municipal identificando y el sargento nos dijo que hab&iacute;a profesionales de todo tipo&rdquo;, comenta Rubio.
    </p><p class="article-text">
        Rita y Gaizka son un matrimonio que vive en la plaza &lsquo;naranja&rsquo; &mdash;otra forma de denominar a la plaza de las Cofrad&iacute;as Donostiarras&mdash; que antiguamente hab&iacute;an trabajado en alfabetizaci&oacute;n y castellano con poblaci&oacute;n migrante. &ldquo;En el primer &lsquo;hamaiketako&rsquo; que el vecindario realiz&oacute; con ellos, bajaron y dijeron que estaban dispuestos para ense&ntilde;arles castellano&rdquo;, se&ntilde;alan. CEAR medi&oacute; con la directora del centro de cultura Ernest Lluch para ceder el espacio. &ldquo;Llevamos dos semanas con las clases&rdquo;, cuenta una de las profesoras. Las clases se dan en tres d&iacute;as a la semana, lunes, mi&eacute;rcoles y viernes.
    </p><p class="article-text">
        Mientras Flores y otros vecinos han terminado con la organizaci&oacute;n del desayuno y hablan sobre las novedades del d&iacute;a, un vecino se les acerca. Quiere comentar a Flores que la due&ntilde;a del bar Gaizka &ndash;ubicado en la plaza&ndash; quiere colaborar en el concierto que se va a celebrar el s&aacute;bado. El evento ser&aacute; en la plaza a las 12.00, &ldquo;hay m&uacute;sicos tradicionales entre ellos, gente que lleva en su familia 600 a&ntilde;os tocando el mismo instrumento&rdquo;, comenta Flores. En los pr&oacute;ximos d&iacute;as, los m&uacute;sicos malienses van a ensayar en casa de Flores, mientras que otros m&uacute;sicos del barrio les van a prestar los instrumentos y amplificadores. 
    </p><p class="article-text">
        En otra ocasi&oacute;n, se decidi&oacute; organizar una comida por parte de los malienses en forma de agradecimiento por toda la ayuda recibida. Flores comenta: &ldquo;Ellos elaboraron la comida. Se celebr&oacute; en la plaza tambi&eacute;n. Nos prepararon un estofado de arroz, patata y zanahoria con ternera, cordero o pollo que a&ntilde;adieron la salsa 'arachide'&rdquo;. Por otro lado, el lunes 14 de julio, a las 20.00 de la tarde, se puso a jarrear y la gente del vecindario baj&oacute; a llevarles mantas y ropa. A pesar de todo el trabajo de acogida por parte del barrio, Berridi, presidente de la asociaci&oacute;n de vecinos de Amara Berri, explica que no es suficiente. &ldquo;La labor de acogida me parece estupenda, pero la administraci&oacute;n tiene que mover ficha&rdquo;.
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                Músicos malienses tocan sus canciones en el barrio Amara Berri                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Dos culturas, una melod&iacute;a en com&uacute;n</h2><p class="article-text">
        A las 12:00 del mediod&iacute;a del 19 de julio, los vecinos se amontonan en una parte de la plaza 'naranja' para el evento m&aacute;s importante relacionado con los malienses en el barrio. Algunos de los organizadores se encuentran cerrando los &uacute;ltimos permisos para el acto, mientras que a escasos metros algunos malienses ofrecen diferentes comidas y bebidas a los vecinos. Como contrapunto, tambi&eacute;n vecinos han tra&iacute;do su comida preparada desde casa. Estefania Qu&iacute;lez, una persona clave en la movilizaci&oacute;n social del barrio, comenta: &ldquo;En el primer &lsquo;hamaiketako&rsquo; que hicimos, al ver c&oacute;mo la m&uacute;sica funcion&oacute; como v&iacute;nculo, decidimos que pod&iacute;amos realizar un concierto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Gracias por todo lo que est&aacute;is haciendo por nosotros&rdquo;, dice Telly Diallo, en la presentaci&oacute;n del concierto, como agradecimiento por la ayuda constante. Despu&eacute;s comienza el espect&aacute;culo. Una banda de m&uacute;sicos malienses comienza a mezclar guitarras, tambores e instrumentos de origen maliense. Uno de ellos aplaude, se dirige al p&uacute;blico e invita a bailar a los presentes. En unos pocos segundos, todos bailan en el centro, mientras que los dem&aacute;s observan la escena con felicidad. &ldquo;Es un gran momento&rdquo;, narra Flores, mientras ve la secuencia. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de unas canciones que gustaron a los presentes, la segunda parte se centra en una 'jam session'. Los malienses comienzan a tocar los temas, mientras los m&uacute;sicos &lsquo;amaratarras&rsquo; responden con punteos y fraseos con sus guitarras. La m&uacute;sica que se escucha tiene una influencia muy oriental, parecida a la introducci&oacute;n de 'The End' de The Doors.  &ldquo;Yo sab&iacute;a que Amara Berri era un barrio solidario. Creo que la sociedad vasca en general tambi&eacute;n lo es. Por diferentes razones pol&iacute;ticas, es una sociedad solidaria y activa a nivel de luchas sindicales, vecinales, estudiantiles, pol&iacute;ticas...&rdquo;, comenta Qu&iacute;lez.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El concierto nos ha parecido una oportunidad bonita de que ellos desarrollen la faceta art&iacute;stica, que igual la tienen m&aacute;s apartada por su situaci&oacute;n de prioridades. Nos parece bonito que el barrio vea que detr&aacute;s de cada persona, cada mirada, cada rostro, hay un m&uacute;sico, un artista&rdquo;, a&ntilde;ade. Un artista sensible, con sus emociones, sue&ntilde;os, deseos, esperanzas, apostilla. &ldquo;Yo tengo mi privilegio y t&uacute; tu opresi&oacute;n, pues nos juntamos y juntos lo que hacemos es m&aacute;s bonito que simplemente ayudar. Es como completar esa interacci&oacute;n, hacerla m&aacute;s integral, humana y amplia&rdquo;, cierra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mattin Izaguirre Eguiguren]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/solidaridad-vecinal-donostia-respuesta-tapon-burocratico-migrantes-mali-duermen-calle_1_12476395.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Jul 2025 19:46:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Solidaridad vecinal en Donostia como respuesta al tapón burocrático de los migrantes de Mali que duermen en la calle]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migraciones,Refugiados,Malí,Donostia,Gipuzkoa,Euskadi,África,Vecinos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Lotus desteñido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/lotus-destenido_132_12274248.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/10e87ed6-3d23-434a-9cd6-3d0804c17019_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Lotus desteñido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No fabrican armas contra animales, ni extraterrestres, ni para alimentar a una población que en su mayoría vive con menos de un dólar al día. Las fabrican para matar personas inocentes que ni siquiera saben cómo se construye un arma</p></div><p class="article-text">
        En un desierto que se extiende hasta donde alcanza la vista, bajo la oscuridad de la noche, cuando la Estrella Polar despliega su mirada, muchos j&oacute;venes que sue&ntilde;an con dormir en el para&iacute;so europeo se preguntan:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; han dejado la tierra que los alimentaba?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; han dejado a sus padres, que los hicieron crecer como lo hace un jardinero con su Lotus al amanecer?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; se alejaron de sus amigos, con quienes hab&iacute;an forjado v&iacute;nculos de todo tipo?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas preguntas son comunes a quienes cruzan esta parte del mundo situada al sur del desierto del S&aacute;hara. Entre los pa&iacute;ses que lo componen, Mali se ha convertido en un campo de batalla, una batalla pol&iacute;tica donde los vendedores de armas m&aacute;s sofisticadas son tratados como dioses y sus mandatarios, como profetas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mali, pa&iacute;s del que el explorador Ibn Battuta dijo: <em>&ldquo;La sal viene del norte, el oro del sur, la plata de la tierra de los hombres blancos, pero la palabra de Dios, el conocimiento y los cuentos bellos solo los encontramos en Tombuct&uacute;&rdquo;</em>, ha visto c&oacute;mo este s&iacute;mbolo del islam aut&eacute;ntico era destruido por grupos armados. Destruir Tombuct&uacute; fue el inicio de una lucha sin fin cuyas consecuencias se sienten hoy en todos los pa&iacute;ses protegidos por las alas sahelianas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tres mil hombres, seg&uacute;n informaron radios y televisiones, iniciaron la lucha contra la Rep&uacute;blica de Mali, liderados por personas que hab&iacute;an trabajado en la administraci&oacute;n p&uacute;blica y en organismos internacionales. Para evitar la conquista total, el gobierno solicit&oacute; apoyo a&eacute;reo a Francia, con el fin de que las tropas en tierra pudieran actuar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; Francia? El pensador Cheikh Anta Diop explicaba que el excolonizado se parece al esclavo del siglo XVIII: una vez liberado, se detiene en la puerta sin saber hacia d&oacute;nde ir. Eso fue lo que ocurri&oacute;. Antes de buscar soluciones internas o abrir un di&aacute;logo digno de su nombre, Mali deposit&oacute; toda su confianza en las corporaciones internacionales, como hacen muchos pa&iacute;ses africanos. Mirar, copiar y pegar lo que diga el maestro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El frente se abri&oacute;. El canto de las armas se volvi&oacute; moneda corriente. Muchos perdieron brazos, piernas o cabezas. Los campos fueron quemados, los pueblos arrasados, los hu&eacute;rfanos se multiplicaron. El pa&iacute;s qued&oacute; en desolaci&oacute;n. S&aacute;lvese quien pueda. Algunos se vieron forzados a alinearse con los grupos armados; otros no pudieron resistirse a la tentaci&oacute;n del dinero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero de d&oacute;nde sacan estos terroristas sus armas? &iquest;Qui&eacute;n los financia?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una pregunta crucial. Si volvemos la vista atr&aacute;s, cada vez que Dios envi&oacute; a un profeta fue para enfrentarse a una autoridad que no respetaba sus normas. La Tor&aacute; dice que Mois&eacute;s fue enviado porque el Fara&oacute;n se hab&iacute;a desviado del camino. La Biblia dice que Jes&uacute;s fue enviado porque los jud&iacute;os ya no respetaban las Escrituras. El Cor&aacute;n se&ntilde;ala que Mahoma fue enviado porque ni jud&iacute;os ni cristianos cumpl&iacute;an los mandatos divinos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De forma parecida, en 2011, cuando los dioses de las finanzas y los negocios internacionales quisieron vender m&aacute;s armas &mdash;es decir, matar a m&aacute;s personas&mdash;, eligieron a un nuevo Sat&aacute;n: el coronel Gadafi. La OTAN puso precio a su cabeza. El diablo fue abatido, los dioses se instalaron en el desierto y las armas se pusieron en promoci&oacute;n.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando muchas personas se quejan de la llegada de malienses, nosotros respondemos con la Resolución S/RES/1973 (2011) del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Cuando nos preguntan por qué no vuelven a Mali, respondemos que los países fabricantes de armas están incrementando sus presupuestos militares</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por eso, cuando muchas personas se quejan de la llegada de malienses, nosotros respondemos con la Resoluci&oacute;n S/RES/1973 (2011) del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Cuando nos preguntan por qu&eacute; no vuelven a Mali, respondemos que los pa&iacute;ses fabricantes de armas est&aacute;n incrementando sus presupuestos militares del 2 al 5&#8239;% del PIB. Y no fabrican armas contra animales, ni extraterrestres, ni para alimentar a una poblaci&oacute;n que en su mayor&iacute;a vive con menos de un d&oacute;lar al d&iacute;a. Las fabrican para matar personas inocentes que ni siquiera saben c&oacute;mo se construye un arma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No caemos en la falacia de quienes afirman que la OTAN o las potencias armament&iacute;sticas se arman para protegerse. Como dec&iacute;a Kwame Nkrumah, <em>&ldquo;nadie est&aacute; a salvo si un pueblo est&aacute; en peligro&rdquo;</em>. Como prueba, en julio de 2024 <a href="https://www.eldiario.es/internacional/mercenarios-wagner-bandera-ucrania-desierto-crisis-diplomatica-pasado-mali_1_11580471.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las autoridades ucranianas reconocieron haber ayudado a grupos armados en Mali</a> como respuesta al <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/mercenarios-rusos-participaron-matanzas-civiles-ejercito-mali_1_8967209.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">apoyo militar ruso al gobierno maliense</a>. El propio presidente Emmanuel Macron afirm&oacute; que &ldquo;no debemos dejar de ayudar a Ucrania porque Rusia nos ha arrebatado nuestro inter&eacute;s estrat&eacute;gico: &Aacute;frica&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin lugar a dudas, un aumento del 2 al 5% del presupuesto militar, tendr&aacute; como consecuencia un aumento de la huida de esta poblaci&oacute;n que no tiene defensa y no sabe defenderse a la vez contra el hambre y las armas. Como consecuencia de las antiguas resoluciones:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muchos j&oacute;venes, al igual que un Lotus&#8239;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        se vieron deste&ntilde;idos en el desierto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;frica fue fragmentada y&#8239;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        no se habla del modus operandi.&#8239;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los padres&#8239;desesperados&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ya no recogen que ob&uacute;s&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los escritores con miedo&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        han perdidos el focus&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los m&uacute;sicos sin manos&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        componen con repel&uacute;s&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los j&oacute;venes sin esperanza&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ya no creen en el nimbus&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El pa&iacute;s en decadencia&#8239;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        llama a Horus.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yacouba Sacko]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/lotus-destenido_132_12274248.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 May 2025 04:01:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Lotus desteñido]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Malí,Conflictos armados,África,Migraciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Raouf Farrah, investigador argelino: "Estamos a las puertas de cambios geopolíticos en el Sahel"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/raouf-farrah-investigador-argelino-puertas-cambios-geopoliticos-sahel_128_11754170.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f1200b9d-62af-40ea-95a9-c0e29f7daa81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Raouf Farrah, investigador argelino: &quot;Estamos a las puertas de cambios geopolíticos en el Sahel&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El analista e investigador argelino sobre crimen transnacional asegura que los últimos golpes de Estado en Mali, Níger y Burkina Faso, junto con la inestabilidad política y la presencia de grupos rebeldes, están cambiando la región del Sahel</p><p class="subtitle">Marruecos busca convertirse en la puerta del Atlántico para los países del Sahel</p></div><p class="article-text">
        Raouf Farrah es investigador y analista principal de la <a href="https://globalinitiative.net/profile/raouf-farrah/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Transnacional</a> (GI-TOC), especializado en migraciones y econom&iacute;a criminal en el norte de &Aacute;frica y el Sahel. Es cofundador del medio de comunicaci&oacute;n independiente Twala y colabora regularmente con medios de comunicaci&oacute;n internacionales y africanos, y ha trabajado con varias organizaciones internacionales, como el PNUD y la OCDE.&nbsp;Tambi&eacute;n es activista de la sociedad civil en Argelia, el Norte de &Aacute;frica y todo el continente africano.
    </p><p class="article-text">
        Farrah acudi&oacute; a Espa&ntilde;a para participar en el ciclo Aula &Aacute;rabe Universitaria de Casa &Aacute;rabe en Madrid e imparti&oacute; la conferencia &ldquo;Geopol&iacute;tica del S&aacute;hara-Sahel: &iquest;Hacia un nuevo paradigma?&rdquo;, centrada en las implicaciones humanas, de seguridad y geopol&iacute;ticas de ese nuevo paradigma para los pa&iacute;ses del Magreb y las regiones fronterizas que los unen. El aumento de la violencia extremista, la retirada de la misi&oacute;n francesa (Barkhane) y de la de la ONU en Mal&iacute; (MINUSMA), as&iacute; como la irrupci&oacute;n de actores como Rusia o Turqu&iacute;a, han marcado el desarrollo de los acontecimientos en la zona del Sahel en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es el nuevo paradigma en esta regi&oacute;n tan convulsa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En la situaci&oacute;n en el Sahel, hay continuaciones y disrupciones. Las continuaciones son, sin duda, los problemas que persisten como la actividad de los grupos violentos extremistas o la inestabilidad pol&iacute;tica. Pero tambi&eacute;n hay disrupciones, por ejemplo, los pa&iacute;ses que han vivido una serie de golpes de Estado como son N&iacute;ger, Burkina Faso y Mali &ndash;y que han pujado por cambios en la soberan&iacute;a&ndash;, ahora han formado una nueva alianza de seguridad y pol&iacute;tica: la Alianza de Estados del Sahel despu&eacute;s de retirarse de la Comunidad de Estados de &Aacute;frica Occidental [tambi&eacute;n conocida por sus siglas, CEDEAO].
    </p><p class="article-text">
        A estas disrupciones se le suma la desaparici&oacute;n de los aliados occidentales. Por ejemplo, en Mali, el Gobierno ha empujado a la Misi&oacute;n Multidimensional Integrada de Estabilizaci&oacute;n de Naciones Unidas en Mali (MINUSMA) fuera del pa&iacute;s, igual que a la cl&aacute;sica <a href="https://www.eldiario.es/internacional/retirada-francesa-mali-muestra-fracaso-vision-sahel_129_9264223.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Operaci&oacute;n Barkhane de Francia</a>. Adem&aacute;s, hay una serie de actores como Rusia, Turqu&iacute;a o Ir&aacute;n que, de manera estructural u oportunista, est&aacute;n cambiando el tablero. 
    </p><p class="article-text">
        Por todas estas razones, creo que estamos a las puertas de cambios geopol&iacute;ticos no solo a nivel macro, sino tambi&eacute;n a nivel local.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En este nuevo paradigma, entran actores como Rusia, Turqu&iacute;a, Emiratos &Aacute;rabes Unidos o Ir&aacute;n, entre otros. Pero, &iquest;cu&aacute;l es el papel y el objetivo de Rusia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ahora mismo, el papel de Rusia es de asistencia pol&iacute;tica y militar. Hay varios pa&iacute;ses que est&aacute;n en esta puja por la soberan&iacute;a pol&iacute;tica y Mosc&uacute; ha jugado con el imaginario de que no tiene un pasado de colonizaci&oacute;n. Todo lo contrario, Rusia es m&aacute;s bien un viejo aliado de pa&iacute;ses como Mali durante la &eacute;poca de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Al principio, el Grupo Wagner ten&iacute;a una idea muy simple sobre qu&eacute; hacer en Mali, que consist&iacute;a b&aacute;sicamente en ayudar a la junta militar a acceder al poder y ofrecer servicios militares en contrapartida de una fractura pol&iacute;tica y social. Pero, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/jefe-wagner-lista-pasajeros-avion-estrellado-autoridades-rusas_1_10461538.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con la muerte del l&iacute;der Yevgueni Prigozhin</a>, su papel ha cambiado. La <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/grupo-wagner-africa-corps-transformacion-mercenarios-rusos-ano-despues-muerte-prigozhin_1_11467490.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nueva estrategia con &Aacute;frica Corps</a> [que ha sustituido a Wagner en &Aacute;frica] consiste en centralizar los esfuerzos, armonizar los pa&iacute;ses y optimizar las actuaciones regionales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo crees que ha influido la presencia de las tropas de la MINUSMA en la seguridad regional del Sahel? </strong>
    </p><p class="article-text">
        El retiro de la MINUSMA es un tema muy delicado. A pesar de que fue una de las misiones m&aacute;s mort&iacute;feras, tambi&eacute;n fue un instrumento que permiti&oacute; la organizaci&oacute;n de operaciones en terrenos inaccesibles, la monitorizaci&oacute;n de la situaci&oacute;n del pa&iacute;s y la interacci&oacute;n entre las fuerzas armadas para mantener &ndash;hasta cierto punto&ndash; una paz relativa. Pero no hay que olvidar que la propia MINUSMA era el objetivo de los grupos violentos.
    </p><p class="article-text">
        La MINUSMA tambi&eacute;n era muy importante para los derechos humanos porque hab&iacute;a una unidad dedicada exclusivamente a ellos. Sus informes eran una fuente de informaci&oacute;n relevante que ya no tenemos. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n jug&oacute; un papel fundamental en el acuerdo de Argel [acuerdo de paz y reconciliaci&oacute;n entre el Gobierno de Mali y la Coordinaci&oacute;n de los Movimientos de Azawad, que busca establecer un estado independiente de Mali], que cont&oacute; con el apoyo de la comunidad internacional a trav&eacute;s de un departamento de mediaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        No hay que olvidar que la primera interacci&oacute;n armada entre las Fuerzas Armadas de Mali y los grupos rebeldes fue sobre la recuperaci&oacute;n de una base de la MINUSMA.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; representa el auge del soberanismo en el Sahel Central, especialmente en Mali y N&iacute;ger?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este auge de soberanismo llega desde dos factores. El primero, por la sed de cambio, con ciudadanos que se creen libres. El segundo factor radica en la frustraci&oacute;n entre las fuerzas armadas de estos pa&iacute;ses respecto a la idea de que todo va a venir de Francia o del exterior, y que creen que est&aacute;n trabajando para la agenda de otros.
    </p><p class="article-text">
        Estos ser&iacute;an los dos factores principales, pero tambi&eacute;n hay un &aacute;mbito que favorece a ambos y que genera un efecto domin&oacute;: el primer golpe de Estado fue en Mali, en 2020, seguido por otro, un a&ntilde;o despu&eacute;s. A continuaci&oacute;n, hubo otro golpe en N&iacute;ger y Burkina Faso, sumando un total de siete golpes. Aun as&iacute;, la poblaci&oacute;n del Sahel est&aacute; decepcionada porque el nivel general de vida no ha cambiado; al contrario, ha empeorado. En una ciudad como Bamako [capital de Mali], hay interrupciones regulares en el suministro el&eacute;ctrico y problemas de saneamiento del agua. No es seguro que en unos a&ntilde;os estos hombres puedan mantener la misma popularidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su opini&oacute;n, &iquest;por qu&eacute; Europa debe prestar atenci&oacute;n a lo que ocurre en el Sahel?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Vivimos en un mundo radicalmente interconectado. Un problema que ocurre en la otra parte del mundo va a afectarnos. Lo hemos visto con la pandemia o con el cambio clim&aacute;tico. La situaci&oacute;n en el Sahel repercute inmediatamente en Europa, no solo en cuanto a la inmigraci&oacute;n clandestina, sino tambi&eacute;n en la capacidad que tienen los Gobiernos y organizaciones regionales de mantener la cooperaci&oacute;n internacional. Adem&aacute;s, la mayor&iacute;a de los proyectos econ&oacute;micos a nivel micro-local est&aacute;n financiados por otras organizaciones que est&aacute;n financiadas por la UE o por pa&iacute;ses europeos.
    </p><p class="article-text">
        Pero por lo general, tenemos que recordar y aprender las lecciones que nos ha dado la experiencia de la &uacute;ltima d&eacute;cada. Una de ellas es que necesitamos algo de humildad cuando tenemos relaciones diplom&aacute;ticas y pol&iacute;ticas con pa&iacute;ses complejos; la otra es tener &ndash;tambi&eacute;n&ndash; la voluntad de establecer un di&aacute;logo equitativo hasta un cierto nivel.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hablamos de Europa, pero &iquest;c&oacute;mo le afecta lo que ocurre en el Sahel al norte de &Aacute;frica y a pa&iacute;ses como Argelia o Libia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tendemos a pensar que&nbsp;los cambios solo repercuten<strong> </strong>a los propios&nbsp;pa&iacute;ses o a los pa&iacute;ses&nbsp;europeos, sin caer en el impacto que tienen en la regi&oacute;n del&nbsp;Magreb. La situaci&oacute;n en Libia es muy diferente a la de Argelia. La frontera de Libia con N&iacute;ger y Chad no est&aacute; controlada de una manera permanente; su porosidad es real. Los hombres, los grupos armados y los bienes pueden circular de una manera r&aacute;pida. En Libia, los grupos rebeldes que controlan la regi&oacute;n del Fez&aacute;n (sudoeste) tienen la voluntad de tener el control de todo aquello que roza la frontera, sin embargo, no tienen un control concreto.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al papel que est&aacute; jugando Libia con Rusia, hay un inter&eacute;s por mandar un mensaje de que las fuerzas armadas libias pueden imponer la ley y el orden en esta regi&oacute;n. Por ejemplo, organizaron una operaci&oacute;n militar llamada 'Operaci&oacute;n Global' para combatir a los mineros ilegales que trabajaban en la mina de Kilinche o en el paso de Salvador, cerca de la frontera con Chad, donde hay mucho oro. En Libia, el principal riesgo es sobre el control de las fronteras.
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, en Argelia, la situaci&oacute;n es muy diferente. Este pa&iacute;s tiene unas fuerzas armadas muy fuertes, pero su frontera con Mali y N&iacute;ger tiene casi 2.000 kil&oacute;metros. Recientemente, Argel ha militarizado sus fronteras del sur por la inestabilidad que hay en el norte de Mali. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n ha aceptado la llegada de refugiados del norte de Azawad, puesto que los considera como a un pueblo hermano de Argelia, al mismo tiempo que mantiene una relaci&oacute;n cultural, social y econ&oacute;mica con el contrabando de mercanc&iacute;as. Todo lo que se consume en el norte de Mali llega desde Argelia.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, en ambos casos, no debemos subestimar la capacidad de los rebeldes. Los rebeldes tienen el conocimiento de c&oacute;mo hacer la guerra. Pueden navegar por la noche con las estrellas. Conocen el desierto, roca por roca. No tenemos que subestimarlos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 Nov 2024 20:50:05 +0000]]></pubDate>
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