<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Periodismo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/periodismo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Periodismo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1000508/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Interior elaboró en 2024 un listado con perfiles de tertulianos para "consumo" de su departamento de Comunicación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/interior-elaboro-2024-listado-perfiles-tertulianos-consumo-departamento-comunicacion_1_13494553.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1f936b89-2d4f-411d-bd45-868794c32edf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1219y902.jpg" width="1200" height="675" alt="Interior elaboró en 2024 un listado con perfiles de tertulianos para &quot;consumo&quot; de su departamento de Comunicación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aparecen decenas de periodistas y profesionales de otros sectores que participan en tertulias con una fotografía, su tendencia política y, en ocasiones, sus opiniones sobre temas de actualidad</p></div><p class="article-text">
        El departamento de Comunicaci&oacute;n del Ministerio del Interior elabor&oacute; un listado con breves perfiles de decenas de participantes en tertulias de televisi&oacute;n y radio que inclu&iacute;a su tendencia pol&iacute;tica y otras cuestiones como su posici&oacute;n respecto de las Fuerzas de Seguridad o con asuntos de actualidad, <a href="https://www.elconfidencial.com/espana/2026-09-08/equipo-marlaska-dosier-secreto-periodistas-ideologia_4419190/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n ha revelado este martes El Confidencial.</a>
    </p><p class="article-text">
        El listado se elabor&oacute; en el seno del departamento de Comunicaci&oacute;n y fuentes del mismo explican a elDiario.es que nunca sali&oacute; de ese &aacute;mbito ni se utiliz&oacute; para ejercer presi&oacute;n alguna sobre las composiciones de las tertulias o el trabajo de los periodistas que aparecen en el mismo. Se trataba, seg&uacute;n las mismas fuentes, de incorporarlo al &ldquo;seguimiento de medios&rdquo; que tiene encomendado dicha secci&oacute;n. &ldquo;Fue para consumo del propio departamento&rdquo;, aseguran. 
    </p><p class="article-text">
        En el citado listado no solo aparec&iacute;an periodistas en activo, tambi&eacute;n los que participan en tertulias, y profesionales que no pertenecen al oficio y s&iacute; aparecen en radio y televisi&oacute;n, como polit&oacute;logos y otros expertos. Tambi&eacute;n figuran expol&iacute;ticos que integran algunas de esas tertulias. 
    </p><p class="article-text">
        Las fuentes consultadas aseguran que el listado no trascendi&oacute; al departamento y que el ministro, Fernando Grande-Marlaska, no lo conoce. El titular del departamento, preguntado al respecto de la publicaci&oacute;n, ha insistido en rueda de prensa que se trataba de un documento de &ldquo;trabajo interno y nada m&aacute;s&rdquo;. &ldquo;Como conoc&eacute;is bien quienes trat&aacute;is con el Ministerio, en modo alguno se hacen diferencias entre medios o entre periodistas a la hora de contestar, faltar&iacute;a m&aacute;s&rdquo;, ha defendido.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n informa El Confidencial, al lado de los nombres y fotograf&iacute;as de los tertulianos aparecen comentarios como  &ldquo;Apoya al Gobierno&rdquo;, &ldquo;alineado con posiciones de derechas&rdquo;, &ldquo;defiende las pol&iacute;ticas del PSOE&rdquo; o &ldquo;reconocido &lsquo;anti-sanchista&rdquo;. El documento lleva por t&iacute;tulo &ldquo;Tertulianos. Radio y Televisi&oacute;n&rdquo; y el sello de la Oficina de Comunicaci&oacute;n del Ministerio del Interior, seg&uacute;n el citado medio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/interior-elaboro-2024-listado-perfiles-tertulianos-consumo-departamento-comunicacion_1_13494553.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Sep 2026 10:50:40 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1f936b89-2d4f-411d-bd45-868794c32edf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1219y902.jpg" length="2242184" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1f936b89-2d4f-411d-bd45-868794c32edf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1219y902.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2242184" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Interior elaboró en 2024 un listado con perfiles de tertulianos para "consumo" de su departamento de Comunicación]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1f936b89-2d4f-411d-bd45-868794c32edf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1219y902.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ministerio del Interior,Periodismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sergio Molina, nuevo delegado del rector para comunicación institucional de la UCLM]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/universidades/sergio-molina-nuevo-delegado-rector-comunicacion-institucional-uclm_1_13494092.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7e71b506-a2c6-4d8d-a95c-3ff40064cf30_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x813y262.jpg" width="1200" height="675" alt="Sergio Molina, nuevo delegado del rector para comunicación institucional de la UCLM"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Imparte docencia en la Facultad de Comunicación del campus de Cuenca, centro en el que coordina el Grado de Periodismo</p><p class="subtitle">Su antecesora, Azahara Cañedo, fue nombrada directora general de la Radio Televisión del Principado de Asturias </p></div><p class="article-text">
        El profesor e investigador Sergio Molina ha sido designado delegado del rector para comunicaci&oacute;n institucional de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM).
    </p><p class="article-text">
        Imparte docencia en la Facultad de Comunicaci&oacute;n del campus de Cuenca, centro en el que coordina el Grado de Periodismo y al que tambi&eacute;n pertenece la anterior delegada, Azahara Ca&ntilde;edo, ahora al mando de la radiotelevisi&oacute;n p&uacute;blica asturiana.
    </p><p class="article-text">
        Desde su responsabilidad como delegado del rector, Sergio Molina apoyar&aacute; en esta &aacute;rea en la planificaci&oacute;n y coordinaci&oacute;n de la comunicaci&oacute;n de la UCLM, aprovechando su experiencia en esta materia en distintas instituciones.
    </p><h2 class="article-text">Colaborador en medios</h2><p class="article-text">
        Molina escribe de forma asidua en medios de comunicaci&oacute;n nacionales como El Pa&iacute;s, Nueva Tribuna o CTXT. Adem&aacute;s, colabora en el diario argentino El Ciudadano y es columnista de opini&oacute;n en La Vanguardia y El Diario, ha informado la UCLM en nota de prensa.
    </p><p class="article-text">
        Sergio Molina forma parte del comit&eacute; de organizaci&oacute;n de la Revista Historia Actual, del Grupo de Investigaci&oacute;n Historia de las Relaciones Internacionales (GHISTRI) y de la C&aacute;tedra Jean Monet Historia de Europa y de la Integraci&oacute;n Europea.
    </p><p class="article-text">
        Cuenta con m&aacute;s de una veintena de publicaciones en revistas especializadas, cinco monograf&iacute;as, cinco libros coordinados, multitud de conferencias en universidades e instituciones como el Instituto Cervantes de Par&iacute;s o el Parlamento Europeo, adem&aacute;s de en exposiciones divulgativas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/universidades/sergio-molina-nuevo-delegado-rector-comunicacion-institucional-uclm_1_13494092.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Sep 2026 07:58:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7e71b506-a2c6-4d8d-a95c-3ff40064cf30_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x813y262.jpg" length="234917" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7e71b506-a2c6-4d8d-a95c-3ff40064cf30_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x813y262.jpg" type="image/jpeg" fileSize="234917" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Sergio Molina, nuevo delegado del rector para comunicación institucional de la UCLM]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7e71b506-a2c6-4d8d-a95c-3ff40064cf30_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x813y262.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Universidad de Castilla-La Mancha,Universidades públicas,Periodismo,Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No nos pagan por esto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/no-pagan_132_13493118.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb687f29-874c-4e75-9995-0d307048b60c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x788y83.jpg" width="1200" height="675" alt="No nos pagan por esto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando ya ha dejado de contrastarse la información y sucumbimos a los cantos de sirena de los telepredicadores, ¿qué nos queda? Tienen que venir a zurrarnos la badana para que volvamos a sentirnos periodistas y a cerrar filas por lo que somos y por lo que fuimos</p><p class="subtitle">laSexta condena la oleada de ataques a sus reporteros y a los de RTVE en las manifestaciones: “Hartos de agresiones”
</p></div><p class="article-text">
        Este mi&eacute;rcoles, de la mano del Colegio de Periodistas, sus militantes nos concentraremos en se&ntilde;al de protesta por las agresiones, f&iacute;sicas o verbales, que han sufrido algunos colegas en las &uacute;ltimas semanas. Y no en balde piden que se sume a las mismas la ciudadan&iacute;a que quiera o que pueda. Como la sanidad p&uacute;blica o la educaci&oacute;n, el periodismo tambi&eacute;n est&aacute; en peligro.
    </p><p class="article-text">
        La protesta se convoca, en este caso, al socaire de la espiral m&aacute;s patriotera que patri&oacute;tica, derivada de los inconcebibles sucesos de Ceuta, en los que el Gobierno ha tenido, por omisi&oacute;n m&aacute;s que por acci&oacute;n, un indeseable papel protagonista; todo ello, sin restarle un &aacute;pice de responsabilidad &ndash;que no de culpa, porque es un concepto religioso&mdash;a otras instituciones, desde la propia Ciudad Aut&oacute;noma a las autonom&iacute;as que siguen neg&aacute;ndose a aplicar la  ley que les obligar&iacute;a a aceptar menores no acompa&ntilde;ados en sus centros de protecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Que la emprendan contra plumillas y foteros no es nuevo, ya que la historia de la profesi&oacute;n est&aacute; jalonada de sucesos similares y a&uacute;n peores: 128 periodistas murieron en acto de servicio y a escala mundial en 2025, seg&uacute;n la FIP, la mayor&iacute;a de ellos en Gaza. Los nombres de Juantxu Rodr&iacute;guez, Jos&eacute; Couso o Julio Anguita Parrado siguen estremeci&eacute;ndonos a aquellos que todav&iacute;a contamos con un &aacute;pice de memoria compa&ntilde;era. Cierto que, en Espa&ntilde;a, todav&iacute;a no llega la sangre al r&iacute;o, aunque a veces haya llegado: Jos&eacute; Mar&iacute;a Portell, Jos&eacute; Luis L&oacute;pez de la Calle o Santiago Oleaga, todos ellos asesinados a manos de ETA, o el gallego Gerino N&uacute;&ntilde;ez, en muy extra&ntilde;as circunstancias, son tan s&oacute;lo algunos ejemplos escalofriantes. 
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; te llamen bastardo o intenten pegarte quiz&aacute; no sea para tanto, pero por algo se empieza: frente al Estado de felicidad permanente por el que abogaba Georges Mustaki, hemos pasado al Estado del rencor frecuente, que parece ense&ntilde;orearse de la vida cotidiana en Espa&ntilde;a. En ese contexto, hemos transcurrido de los escraches a pol&iacute;ticos al le&ntilde;a al mono periodista, que es de goma. Podr&iacute;amos explicarlo por un efecto l&oacute;gico de la polarizaci&oacute;n, aunque unos polaricen m&aacute;s que otros. Pero habr&iacute;a que decirle al somat&eacute;n que, machacando a los profesionales de la informaci&oacute;n, est&aacute; peg&aacute;ndose un tiro en el pie, en el del propio derecho a informarse con cierta veracidad, que sigue siendo constitucional mientras no se demuestre lo contrario.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aunque no falten parachoques –como diría Tom Wolfe de aquellos que se aprestan a defender de serie al poderoso--, también hay una larga hornada de quienes la emprenden a mandobles con los tres poderes clásicos de la democracia, con un denuedo que uno añora a la hora de que enjuicien también al cuarto</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El maestro Jorge Mart&iacute;nez Reverte titul&oacute; &ldquo;Nos pagan por esto&rdquo; una c&eacute;lebre columna suya en el diario &ldquo;El Pa&iacute;s&rdquo;. Se refer&iacute;a al periodismo, al que dedic&oacute; un suculento ensayo &ldquo;Perro Come Perro: Guia Para Leer Los Periodicos&rdquo;, que, aunque editado en 2002, sigue teniendo vigencia, porque por lo com&uacute;n los periodistas son escasamente cr&iacute;ticos no tanto con su oficio sino con respecto a los due&ntilde;os de sus medios de producci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque no falten parachoques &ndash;como dir&iacute;a Tom Wolfe de aquellos que se aprestan a defender de serie al poderoso--, tambi&eacute;n hay una larga hornada de quienes la emprenden a mandobles con los tres poderes cl&aacute;sicos de la democracia, con un denuedo que uno a&ntilde;ora a la hora de que enjuicien tambi&eacute;n al cuarto: quiz&aacute; si hubiera existido ese esp&iacute;ritu cr&iacute;tico con respecto a nosotros mismos, ahora la canalla no ser&iacute;a tan irrelevante, salvo en aquellos casos que hayan practicado el exabrupto en vez del an&aacute;lisis, el grito m&aacute;s que el susurro, la brocha gorda en vez de la pincelada fina. 
    </p><p class="article-text">
        Los medios de comunicaci&oacute;n atraviesan, a escala mundial, una crisis sist&eacute;mica, en gran parte derivada de la desaparici&oacute;n progresiva del papel y de la imposibilidad de lograr un sost&eacute;n econ&oacute;mico duradero a trav&eacute;s del mundo digital. Pero tambi&eacute;n acontece en la radio, abocada a la hipoteca publicitaria de las instituciones, cada vez m&aacute;s escoradas a la ultraderecha, o sucede con las televisiones convencionales, ninguneadas por breves videos y, a menudo manipulados, en tik-tok. 
    </p><p class="article-text">
        El cambio de lenguaje en el que prima lo audiovisual frente a lo escrito o lo hablado tambi&eacute;n tiene mucho que ver en esta profunda depresi&oacute;n a la que nos vemos abocados como profesionales y como receptores de la conversaci&oacute;n p&uacute;blica. Sin embargo, hay algo mucho peor que todo ello: la creciente falta de credibilidad que suscitamos nosotros mismos, bajo empleos precarios que afectan directamente a nuestra capacidad cr&iacute;tica con respecto a nuestros jefes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Les hemos abierto la casa de la comunicación a pseudoperiodistas, a influencers de la trola, a bulistas homologados en los mentideros de la mendacidad. ¿Qué queremos entonces? </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Vengo de un mundo en el que los reporteros no s&oacute;lo se jugaban un despido, sino la libertad misma, bajo penas de c&aacute;rcel, o quien sabe qu&eacute; otras condenas posibles cuando la dictadura y el postfranquismo todav&iacute;a afilaba sus dientes de tibur&oacute;n liberticida. Sin embargo, comprendo que no est&aacute; el horno para los bollos del hero&iacute;smo y a&ntilde;oro turbiamente los tiempos en que el suplemento cultural del &ldquo;Arriba&rdquo; era coordinado por dos periodistas que a  la vez fueron compa&ntilde;eros de viaje del PCE; cuando Moncho Alpuente corr&iacute;a por los pasillos del diario &ldquo;Pueblo&rdquo; cada  vezque le ped&iacute;a aumento de sueldo a su redactor jefe, que esgrim&iacute;a en su contra una pistola Luger de sus tiempos en la Divisi&oacute;n Azul; cuando en cualquier peri&oacute;dico o emisora, uno pod&iacute;a encontrar opiniones distintas y contrastadas, con independencia de quien ostentara la propiedad de los mismos. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora, hasta el conserje de recepci&oacute;n se ve obligado a fingir que piensa igual que su CEO. Y los lectores, los oyentes, los telespectadores que quedan, no buscan en sus cabeceras favoritas, informaciones y opiniones diversas que pongan en cuesti&oacute;n las suyas propias, sino que confirmen sencillamente sus prejuicios y les den munici&oacute;n dial&eacute;ctica para erigirse en speakers cornes en cualquier barra de bar o parada de autob&uacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Les hemos abierto la casa de la comunicaci&oacute;n a pseudoperiodistas, a influencers de la trola, a bulistas homologados en los mentideros de la mendacidad. &iquest;Qu&eacute; queremos entonces? Cuando aceptamos las pr&aacute;cticas del peor amarillismo &ndash;hace unos d&iacute;as, un peri&oacute;dico digital llamaba &ldquo;invasor&rdquo; a un menor muerto por hipoglucemia en Ceuta--, cuando carecemos de la cohesi&oacute;n gremial suficiente para pedir dignidad, que no s&oacute;lo entra&ntilde;a una mejor paga sino objeci&oacute;n de conciencia y salvaguarda efectiva del secreto profesional; cuando los medios p&uacute;blicos siguen siendo gubernamentales &ndash;y no me refiero en exclusiva a RTVE, para la que ya est&aacute;n preparando la motosierra quienes siempre la manipularon a su antojo--; cuando ya ha dejado de contrastarse la informaci&oacute;n y sucumbimos a los cantos de sirena de los telepredicadores, &iquest;qu&eacute; nos queda? Tienen que venir a zurrarnos la badana para que volvamos a sentirnos periodistas y a cerrar filas por lo que somos y por lo que fuimos. Ya vendr&aacute;n las urnas a golpearnos para convocar las honras f&uacute;nebres por la libertad perdida. La de los profesionales y la de todos. 
    </p><p class="article-text">
        En el entre tanto, no nos pagan por ser bufones, y que tire la primera piedra el que no lo haya sido. No nos pagan por aceptar que la post-verdad no es una mentira. No nos pagan por ser las voces de nuestros amos. No nos pagan por poner sordina a los desvar&iacute;os del Gobierno y de la oposici&oacute;n, de los empresarios o de los sindicatos, de los jueces o de los militares, del espa&ntilde;olismo o de los segregacionistas, de los chiquilicuatres nazis o de los majarones de izquierdas. No se por qu&eacute; nos pagan, pero no nos pagan por esto.
    </p><p class="article-text">
        En las vi&ntilde;etas de Lucky Luke, aparec&iacute;a un peri&oacute;dico al que sol&iacute;an quemar los hermanos Dalton. Su lema era &ldquo;Always independent. Never neutral&rdquo;, &ldquo;Independiente, siempre; imparcial, nunca&rdquo;. En la vida real, lo est&aacute;n volviendo a quemar. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Téllez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/no-pagan_132_13493118.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Sep 2026 03:30:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bb687f29-874c-4e75-9995-0d307048b60c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x788y83.jpg" length="211269" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bb687f29-874c-4e75-9995-0d307048b60c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x788y83.jpg" type="image/jpeg" fileSize="211269" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[No nos pagan por esto]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bb687f29-874c-4e75-9995-0d307048b60c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x788y83.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Periodistas,Periodismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo The Sun se convirtió en el periódico más vendido a golpe de sexo y morbo, y destrozó el periodismo para siempre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/the-sun-convirtio-periodico-vendido-golpe-sexo-morbo-destrozo-periodismo_129_13481944.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/06c02f60-2f95-4f02-aabe-93958520e26a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x538y323.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo The Sun se convirtió en el periódico más vendido a golpe de sexo y morbo, y destrozó el periodismo para siempre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Danny Boyle inaugura el Festival de Venecia con una efectista mirada al punto de inflexión del periodismo: la unión de Rupert Murdoch y Larry Lamb</p><p class="subtitle">George Clooney critica la IA desde Venecia: “No me gustaría estar en un anuncio de tampones 20 años después de muerto”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Cinco cosas que no sab&iacute;as <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/t2-trainspotting-hace-veinte-anos_1_3562232.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sobre </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/t2-trainspotting-hace-veinte-anos_1_3562232.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Trainspotting,</em></a> &iexcl;la cuarta te sorprender&aacute;!&rdquo;. Encontrarse un titular as&iacute; es, ahora mismo, lo m&aacute;s habitual. Tambi&eacute;n ver en muchos peri&oacute;dicos c&oacute;mo el sexo, la sangre, lo rocambolesco y los sucesos escabrosos se venden a gran tama&ntilde;o. El sensacionalismo lleg&oacute; para quedarse y ahora no est&aacute; solo instalado en los medios escritos. Ahora hay muchas ventanas nuevas para contar historias que quiz&aacute; no sean verdad, pero venden. La pregunta es, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/mario-vargas-llosa-genio-literario_1_12221342.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como dir&iacute;a Mario Vargas Llosa</a> en <em>Conversaci&oacute;n en la Catedral</em>, &iquest;en qu&eacute; momento se jodi&oacute; el Per&uacute;?, o en este caso, en qu&eacute; momento el periodismo inici&oacute; una bajada a los infiernos en pos de vender m&aacute;s ejemplares y, posteriormente, lograr m&aacute;s clics. 
    </p><p class="article-text">
        Para responder a esa pregunta, el cineasta Danny Boyle, autor de t&iacute;tulos fundamentales del cine moderno como<em> Trainspotting,</em> adapta la obra de teatro <em>Ink, </em>de James Graham, en una pel&iacute;cula que ha inaugurado el Festival de Venecia y que sit&uacute;a el punto de inflexi&oacute;n en 1969, cuando<a href="https://www.eldiario.es/opinion/rupert-murdoch-peste-vino-sol_129_12840956.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Rupert Murdoch </a>compra el peri&oacute;dico brit&aacute;nico The Sun y le da su direcci&oacute;n al ambicioso Larry Lamb. A golpe de talonario fich&oacute; un plantel que llegaba de los tabloides de la competencia y que ya bordeaban el temido sensacionalismo. As&iacute; construye un peri&oacute;dico (y la primera piedra de un gran imperio) cuya misi&oacute;n, a priori imposible, era convertirse en el medio m&aacute;s vendido del mundo, superando al Daily Mirror.
    </p><p class="article-text">
        Para ello deciden que eso de las cinco W est&aacute; bien, pero que lo m&aacute;s importante es contarle a la gente normal, de la calle, las cosas que les interesan. En una de las mejores escenas de la versi&oacute;n de Boyle, el equipo cuenta qu&eacute; hacen ellos en su tiempo libre: beber, follar, ver f&uacute;tbol&hellip; pues eso es lo que le dar&aacute;n a los lectores. En vez de hacer que la gente se interese por lo que ellos deciden que es importante (la pol&iacute;tica internacional, el problema de la vivienda...), invertir&aacute;n el orden para hacer que los hobbies se conviertan en historias. Escudados en un falso mantra de darle el poder a la gente convirtieron las noticias en un pozo donde cambiaron las reglas para siempre.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/497b1884-ca10-4cd4-a415-7350f48d478a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/497b1884-ca10-4cd4-a415-7350f48d478a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/497b1884-ca10-4cd4-a415-7350f48d478a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/497b1884-ca10-4cd4-a415-7350f48d478a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/497b1884-ca10-4cd4-a415-7350f48d478a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/497b1884-ca10-4cd4-a415-7350f48d478a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/497b1884-ca10-4cd4-a415-7350f48d478a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Guy Pearce, Claire Foy, Jack O&#039;Connell y Danny Boyle en Venecia"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Guy Pearce, Claire Foy, Jack O&#039;Connell y Danny Boyle en Venecia                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Lo hicieron a golpe de sexo &mdash;nunca antes se hab&iacute;an mostrado mujeres desnudas en un peri&oacute;dico&mdash;, hor&oacute;scopo y mucho suceso. La sangre y la muerte venden. A cambio, tambi&eacute;n vendieron sus principios: acabaron con la uni&oacute;n sindical que proteg&iacute;a a los trabajadores de la imprenta y apoyaron un Gobierno de los conservadores que acab&oacute; con la victoria de Margaret Thatcher. Al final, The Sun fue un caballo de Troya que hizo que la clase obrera terminara respaldando a pol&iacute;ticos que legislaban en contra de sus propios intereses. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Ink </em>se hab&iacute;a vendido como un <em>biopic </em>de Rupert Murdoch, y sin embargo Murdoch &mdash;al que da vida Guy Pearce&mdash; acaba siendo un secundario que cede el protagonismo, y hasta la culpa, a Larry Lamb &mdash;un excesivo Jack O&rsquo;Connell&mdash;, el periodista con complejo de clase obsesionado con ganar y que cruz&oacute; todas las l&iacute;neas rojas posibles, hasta dar informaci&oacute;n sensible del secuestro de la mujer de un compa&ntilde;ero del peri&oacute;dico o mostrar un desnudo frontal &mdash;algo hasta entonces prohibido&mdash; y sacar a las esposas de los futbolistas para alentar el cotilleo. 
    </p><p class="article-text">
        El problema es que para denunciar el sensacionalismo, para criticar c&oacute;mo todo se ha convertido en historias de consumo r&aacute;pido, sin poso y que solo buscan el efecto inmediato, se ha elegido al director m&aacute;s efectista y, llev&aacute;ndolo al l&iacute;mite, sensacionalista posible. Danny Boyle tira de todo su arsenal de recursos: montaje fren&eacute;tico, banda sonora a todo trapo, fundidos, im&aacute;genes distorsionadas, cartelas&hellip; para contar lo que critica.<em> Ink </em>es una pel&iacute;cula contradictoria, que abusa de fuegos artificiales para contar algo que merec&iacute;a m&aacute;s calma y m&aacute;s rigor. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-BROAzK8oP9U-4473', 'youtube', 'BROAzK8oP9U', document.getElementById('yt-BROAzK8oP9U-4473'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-BROAzK8oP9U-4473 src="https://www.youtube.com/embed/BROAzK8oP9U?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Porque Graham &mdash;que escribe el guion adaptando su propia obra&mdash; y Boyle aciertan en el diagn&oacute;stico, pero fallan en las formas y en dejar escapar con vida a sus protagonistas, a los que otorgan coartadas morales todo el tiempo. Especialmente a ese Murdoch que acab&oacute; haciendo lo mismo en Fox, destrozando el panorama medi&aacute;tico mundial, y al que solo se le presenta como un empresario que no ve con buenos ojos lo que hace Lamb, pero que calla ante el aumento de peri&oacute;dicos vendidos. 
    </p><p class="article-text">
        Solo les sale el colmillo en una &uacute;ltima escena en la que tiende un puente con el presente y donde vemos el eco de todo aquello: influencers, redes sociales, Elon Musk, Mark Zuckerberg, Donald Trump y un ecosistema donde la verdad ya no importa nada.
    </p><h2 class="article-text">La pel&iacute;cula que nadie quer&iacute;a hacer</h2><p class="article-text">
        En la rueda de prensa del filme, Danny Boyle cont&oacute; que nadie quer&iacute;a producir la pel&iacute;cula, y que fueron Canal + y StudioCanal quienes decidieron apostar por una historia que, &ldquo;aunque est&eacute; ambientada en 1969, la intenci&oacute;n era que se sintiera actual y tratara sobre el mundo moderno&rdquo;. Adem&aacute;s, agradecieron a Alberto Barbera que tambi&eacute;n se arriesgara a inaugurar el certamen con la pel&iacute;cula de Boyle.
    </p><p class="article-text">
        El director subray&oacute; algo que se ve en el filme, y es que no ha querido &ldquo;convertir en monstruo&rdquo; a Murdoch, e incluso reconoci&oacute; que en aquel momento su llegada &ldquo;representaba un soplo de aire fresco en una sociedad brit&aacute;nica muy r&iacute;gida&rdquo;. &ldquo;Todo comienza con algo divertido y diferente, algo que desaf&iacute;a un orden establecido... Por eso para nosotros era importante que el p&uacute;blico se sintiera c&oacute;mplice&rdquo;, subray&oacute; sobre su estilo visual que entronca con la monta&ntilde;a rusa que supon&iacute;a leer The Sun. Pese a ello, defendi&oacute; el periodismo como &ldquo;uno de los grandes pilares de cualquier civilizaci&oacute;n&rdquo;, y a los periodistas que dentro de la profesi&oacute;n &ldquo;se enfrentan al poder y dicen la verdad, personas realmente importantes para la sociedad&rdquo;, afirm&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Jack O'Connell elev&oacute; la culpa de su personaje y dej&oacute; claro que &eacute;l era solo una parte m&aacute;s de un engranaje y de una sociedad donde primaba &ldquo;el consumismo y el capitalismo&rdquo; y se daban &ldquo;unas condiciones que Larry explota para su propio beneficio y su propio prop&oacute;sito&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Zurro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/the-sun-convirtio-periodico-vendido-golpe-sexo-morbo-destrozo-periodismo_129_13481944.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Sep 2026 20:23:34 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/06c02f60-2f95-4f02-aabe-93958520e26a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x538y323.jpg" length="90354" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/06c02f60-2f95-4f02-aabe-93958520e26a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x538y323.jpg" type="image/jpeg" fileSize="90354" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cómo The Sun se convirtió en el periódico más vendido a golpe de sexo y morbo, y destrozó el periodismo para siempre]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/06c02f60-2f95-4f02-aabe-93958520e26a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x538y323.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Mostra de Venecia,Festivales de cine,Periodismo,Medios de comunicación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ali Lmrabet, periodista marroquí: “¿Para qué sirven 70 años de independencia si hemos sido incapaces de gobernarnos?”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/ali-lmrabet-periodista-marroqui-sirven-70-anos-independencia-si-hemos-sido-incapaces-gobernarnos_128_13473423.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/740d86c9-bd6a-410e-8414-316be9851dd7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x748y178.jpg" width="1200" height="675" alt="Ali Lmrabet, periodista marroquí: “¿Para qué sirven 70 años de independencia si hemos sido incapaces de gobernarnos?”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista marroquí, represaliado por el régimen y residente en España desde hace 25 años, asegura que la brecha entre ricos y pobres “se ha agigantado” y denuncia que el país vive entre una imagen de modernidad hacia el exterior y una realidad marcada por la falta de oportunidades
</p><p class="subtitle">Las niñas marroquíes que llegaron a Ceuta relatan el miedo y dibujan el futuro: las imágenes
</p></div><p class="article-text">
        Ali Lmrabet conoce <a href="https://www.eldiario.es/temas/marruecos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marruecos</a> desde dentro y tambi&eacute;n desde la distancia. Periodista, escritor y profesor, lleva d&eacute;cadas denunciando las restricciones a la libertad de prensa y ha sido represaliado por sus cr&iacute;ticas al r&eacute;gimen. Desde la localidad oscense de Castej&oacute;n de Sos, donde ha participado en el XXIV Encuentro de Periodismo de Altura, ha analizado el presente de su pa&iacute;s y su relaci&oacute;n con Espa&ntilde;a en un contexto marcado por la inmigraci&oacute;n, la seguridad y el creciente peso internacional de Marruecos.
    </p><p class="article-text">
        Lmrabet sostiene en una entrevista a <a href="https://www.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> que el pa&iacute;s vive una fractura social entre una imagen de modernizaci&oacute;n que se proyecta hacia el exterior y una realidad muy diferente para buena parte de la poblaci&oacute;n. En este sentido, afirma que &ldquo;hay dos Marruecos, el que se ense&ntilde;a a los extranjeros y el real&rdquo; y, bajo su punto de vista, detr&aacute;s de las grandes infraestructuras y del crecimiento de determinadas ciudades existe &ldquo;una terrible ansia de abandonar el pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, asegura que &ldquo;en Madrid y Bruselas creen que los marroqu&iacute;es no somos aptos para disfrutar de las libertades tal y como se conocen en Europa&rdquo;, ya que &ldquo;nos consideran tontos brutos que hay que gobernar con mano dura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lleva d&eacute;cadas ejerciendo el periodismo entre Espa&ntilde;a y Marruecos. &iquest;Qu&eacute; cree que deber&iacute;amos entender mejor hoy sobre lo que est&aacute; ocurriendo en su pa&iacute;s y sobre su papel en el escenario internacional?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que est&aacute; ocurriendo es que la brecha entre los que se han enriquecido de manera escandalosa y los que se han empobrecido se ha agigantado. Hay dos Marruecos, el que se ense&ntilde;a a los extranjeros y el real. Hay universidades car&iacute;simas, estaciones de tren modernas y una Casablanca muy europea y muy cara. Y no muy lejos hay derribos de casas, hospitales inh&oacute;spitos, falta de agua para beber y una terrible ansia de abandonar el pa&iacute;s. Volvemos a la vieja idea colonial francesa que separaba el Marruecos &uacute;til del Marruecos in&uacute;til. En Europa y, sobre todo en Espa&ntilde;a, quieren creer que todo va estupendamente bien hasta que ocurren estallidos como el de Ceuta, donde se descubre que todo el mundo quiere escaparse de Marruecos. Esa es la aut&eacute;ntica y verdadera proyecci&oacute;n internacional de los marroqu&iacute;es.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Marruecos aparece con frecuencia como un socio estrat&eacute;gico imprescindible para Espa&ntilde;a en cuestiones como inmigraci&oacute;n o seguridad. &iquest;Hasta qu&eacute; punto esa importancia estrat&eacute;gica condiciona la capacidad de Espa&ntilde;a y de Europa para exigirle responsabilidades en materia de derechos humanos y libertad de prensa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un &ldquo;socio estrat&eacute;gico imprescindible&rdquo; porque lo han decidido los pol&iacute;ticos europeos y no los expertos. Nuestros muy activos servicios secretos, el exterior en 2014 y el interior en 2026, han demostrado que son incapaces de proteger sus propios archivos y memoria, <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/grupo-hackers-echa-gasolina-crisis-ceuta-atacar-servicio-secreto-marroqui-amenazar-sanchez_1_13465260.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que han sido expuestos al p&uacute;blico despu&eacute;s de su robo por unos misteriosos hackers</a>. Hoy en d&iacute;a conocemos hasta el n&uacute;mero m&oacute;vil personal, la copia del DNI, la cuenta bancaria y los bienes inmobiliarios de todos los jefes de esos servicios secretos tan &ldquo;imprescindibles&rdquo; para Europa. &iquest;Qu&eacute; servicio secreto contin&uacute;a siendo secreto cuando todo el mundo conoce sus secretos?
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a exigir responsabilidades a nuestro Estado por la situaci&oacute;n de los derechos humanos y de la libertad de prensa, tengo la firme convicci&oacute;n de que en Madrid y en Bruselas est&aacute;n convencidos de que nosotros, los marroqu&iacute;es, no somos aptos para disfrutar de las libertades tal como las conocen los europeos. Nos consideran tontos brutos que hay que gobernar con mano dura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Conoce muy bien la relaci&oacute;n entre Marruecos y Espa&ntilde;a y tambi&eacute;n ha hablado de la existencia de v&iacute;nculos entre sus servicios de inteligencia. &iquest;Qu&eacute; cree que desconoce la ciudadan&iacute;a sobre esa relaci&oacute;n entre ambos pa&iacute;ses?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que la ciudadan&iacute;a espa&ntilde;ola no sabe que el Centro Nacional de Inteligencia espa&ntilde;ol no considera a sus hom&oacute;logos marroqu&iacute;es como una entidad amiga. Puedo hasta decir que hay un peque&ntilde;o conflicto, opaco y poco visible, entre ellos. Especialmente algunos golpes bajos, de una parte y de otra de la frontera.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace apenas unas semanas fue detenido durante 72 horas despu&eacute;s de regresar a Marruecos y calific&oacute; lo ocurrido de &ldquo;secuestro ilegal&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; fue lo que m&aacute;s le preocup&oacute; de aquella detenci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hace tiempo que ya no me preocupo por las artima&ntilde;as y complots de los servicios secretos de mi pa&iacute;s. Las acusaciones eran tontas. Por ejemplo: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; afirma usted que existe una estructura oculta que gobierna secretamente el pa&iacute;s?&rdquo;. Porque existe. Su sin&oacute;nimo es &ldquo;Estado profundo&rdquo; y he dado los nombres y apellidos de sus principales miembros.
    </p><p class="article-text">
        El trato recibido fue brutal al comienzo, sobre todo en el aeropuerto de T&aacute;nger. Sin embargo, en Casablanca, en la sede de la Brigada Nacional de Polic&iacute;a Judicial, se han comportado correctamente.
    </p><p class="article-text">
        Marruecos sigue persiguiendo a los periodistas independientes que intentan solamente ejercer su labor de informaci&oacute;n. Para la &ldquo;estructura oculta&rdquo; somos el &uacute;ltimo reducto de lo que ella llama la oposici&oacute;n al r&eacute;gimen. Otra insensatez. Somos periodistas, no pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay algo que un periodista no pueda negociar nunca, ni siquiera cuando est&aacute; en juego su propia libertad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, el nombre de mis fuentes y el de los colaboradores que montan mis v&iacute;deos. Obviamente, no he respondido a ninguna de esas preguntas. Responder hubiera sido no solamente una traici&oacute;n a principios elementales, sino tambi&eacute;n un suicidio profesional. Y no ten&iacute;a ganas de suicidarme.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Decidi&oacute; volver a Marruecos pese a llevar 25 a&ntilde;os viviendo en Espa&ntilde;a y sabiendo los riesgos que pod&iacute;a asumir. &iquest;Qu&eacute; tiene un pa&iacute;s que puede llegar a expulsarte y, al mismo tiempo, seguir siendo el lugar al que quieres regresar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Soy un ciudadano franc&eacute;s que reside en Espa&ntilde;a, pero en realidad soy simplemente un tipo de all&iacute;, de Marruecos. De Tetu&aacute;n. Mis abuelos paternos, mis padres, mi hermano y mi hermana est&aacute;n enterrados all&iacute;, en una colina desde donde se puede ver el lejano mar. Nadie puede privarme de visitar sus tumbas, que para nosotros son la prueba de que existimos. Sin tumbas no hay pasado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La inmigraci&oacute;n vuelve a estar en el centro del debate cada vez que se produce una crisis en la frontera. &iquest;Qu&eacute; estamos dejando fuera cuando reducimos el fen&oacute;meno migratorio a mafias, fronteras y cifras?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estamos dejando fuera una verdad que nadie puede acallar y es que el r&eacute;gimen de Marruecos ha sido incapaz de proporcionar a sus ciudadanos una vida digna y la esperanza de un futuro mejor. Todo el mundo quiere irse de Marruecos. Lo hemos visto el 30 de julio. Es un tremendo fracaso. Y no quiero culpar a nadie m&aacute;s que a nosotros mismos por esta situaci&oacute;n. &iquest;Para qu&eacute; han servido 70 a&ntilde;os de independencia de Francia y Espa&ntilde;a si hemos sido incapaces de gobernarnos correcta y eficazmente durante todo este tiempo?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Conoce personalmente las rutas migratorias y ha explicado que hace 26 a&ntilde;os cruz&oacute; en una zodiac desde la costa marroqu&iacute;. &iquest;Qu&eacute; ha cambiado desde entonces y qu&eacute; sigue exactamente igual para los j&oacute;venes marroqu&iacute;es que quieren marcharse?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que ha cambiado es que las pateras o zodiacs son menos visibles y casi inoperantes. Los candidatos montan ahora motos acu&aacute;ticas y asaltan, violenta o pac&iacute;ficamente, los puestos fronterizos. En este &uacute;ltimo caso, esto se llama desesperaci&oacute;n acumulada. Si las cosas no cambian, si nuestros dirigentes contin&uacute;an mostr&aacute;ndose incapaces de gobernar el pa&iacute;s y de solucionar los problemas de los marroqu&iacute;es, vamos a ir hacia males mayores.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una de las cifras que m&aacute;s llama la atenci&oacute;n es la cantidad de j&oacute;venes marroqu&iacute;es que se plantean emigrar. &iquest;Estamos ante un problema migratorio o, en realidad, ante el s&iacute;ntoma de un problema mucho m&aacute;s profundo dentro de Marruecos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los dos. El segundo alimenta el primero. Los j&oacute;venes dicen que, si no hay futuro para ellos en Marruecos, lo mejor ser&iacute;a abandonar el pa&iacute;s y juntarse con las legiones de personas que avanzan hacia Europa, hasta el presunto El Dorado europeo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si tuviera que explicar a un espa&ntilde;ol qu&eacute; empuja hoy a un joven marroqu&iacute; a jugarse la vida para llegar a Europa, m&aacute;s all&aacute; de la falta de dinero, &iquest;qu&eacute; le dir&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aparte de unas perspectivas de futuro mejorables, porque muchos quieren formar un hogar e independizarse de su familia, si a&ntilde;adimos un poco de dignidad, una seguridad social eficiente y menos polic&iacute;a pol&iacute;tica que conculca libertades supuestamente fundamentales, creo que muchos j&oacute;venes marroqu&iacute;es se quedar&iacute;an en su pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En un contexto en el que las redes sociales permiten a los ciudadanos informarse y movilizarse, pero tambi&eacute;n son objeto de vigilancia y manipulaci&oacute;n, &iquest;qui&eacute;n controla hoy el relato sobre Marruecos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay un doble control que se contradice continuamente. Desde Marruecos, donde el Gobierno no pinta nada y ya no tenemos prensa independiente, las redes son estrechamente vigiladas y manipuladas en su momento por la polic&iacute;a pol&iacute;tica, para fines propagand&iacute;sticos, se entiende.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, desde el extranjero algunos youtubers arremeten de manera constante contra el r&eacute;gimen, contradiciendo sus afirmaciones y denunciando atropellos y esc&aacute;ndalos. Como no residen en Marruecos, el r&eacute;gimen no puede alcanzarlos salvo casos concretos en que puso querellas contra ellos en Europa o Am&eacute;rica del Norte.
    </p><p class="article-text">
        El problema reside en el hecho de que esos youtubers no son periodistas, no saben manejar y contrastar una informaci&oacute;n y algunas veces se dejan llevar por la facilidad de verter insultos e improperios. Muchos vituperan de buena fe o difunden informaci&oacute;n no veraz contra el r&eacute;gimen solamente porque &ldquo;se lo dijo alguien&rdquo;. Tienen &eacute;xito, pero es un problema porque imitan en muchos casos a los voceros del Majz&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En alg&uacute;n momento ha sentido miedo suficiente como para pensar que quiz&aacute; hab&iacute;a llegado el momento de dejar el periodismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hace tiempo que ya no me preocupo por las artima&ntilde;as y complots de los servicios secretos de mi pa&iacute;s. El trato que recib&iacute; fue brutal al comienzo, sobre todo en el aeropuerto de T&aacute;nger, pero sigo ejerciendo el periodismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Despu&eacute;s de todo lo que ha vivido, &iquest;qu&eacute; significa hoy para usted la palabra libertad de prensa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Opini&oacute;n libre e informaci&oacute;n veraz. Y siempre respetando esas reglas internacionales comunes para todos los periodistas. No tengo el derecho de opinar atentando contra el honor de cualquiera, sea rey o camarero. No puedo publicar o difundir una informaci&oacute;n a sabiendas de que es falsa aunque eso me traiga centenares de miles de visitantes y likes. Y si me equivoco, tiene que ser de buena fe.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y mirando hacia adelante, &iquest;qu&eacute; tendr&iacute;a que cambiar en Marruecos para que un periodista pudiera volver a ejercer all&iacute; sin miedo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El r&eacute;gimen marroqu&iacute; tiene que entender que, si no cambia su idiosincrasia, el pa&iacute;s ir&aacute; a peor. Tiene que sacarse esa mentalidad muy del siglo XX de que, &ldquo;al que se mueve, le rompemos los huesos&rdquo;. No le puedo decir lo que significa ese &ldquo;peor&rdquo;. Lo intuyo y me da terror algunas veces. En Marruecos necesitamos ideas, soluciones, reparto equitativo de las riquezas porque no somos un pa&iacute;s pobre y una verdadera nueva era de democracia. En realidad, queremos lo que en Occidente ten&eacute;is, aunque sea el 10% o el 20% de lo que disfrut&aacute;is todos los d&iacute;as.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Naiare Rodríguez Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/ali-lmrabet-periodista-marroqui-sirven-70-anos-independencia-si-hemos-sido-incapaces-gobernarnos_128_13473423.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Sep 2026 19:22:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/740d86c9-bd6a-410e-8414-316be9851dd7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x748y178.jpg" length="204301" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/740d86c9-bd6a-410e-8414-316be9851dd7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x748y178.jpg" type="image/jpeg" fileSize="204301" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ali Lmrabet, periodista marroquí: “¿Para qué sirven 70 años de independencia si hemos sido incapaces de gobernarnos?”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/740d86c9-bd6a-410e-8414-316be9851dd7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x748y178.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Marruecos,Inmigración,Ceuta,Mohamed VI,UE - Unión Europea,Periodistas,Periodismo,Redes sociales,Desigualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Extremadura gana voz en la nueva temporada de la radio pública]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/extremadura-gana-voz-nueva-temporada-radio-publica_1_13472301.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c6adf321-99e5-4225-ac4d-190e5f63b8c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x643y193.jpg" width="1200" height="675" alt="Extremadura gana voz en la nueva temporada de la radio pública"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lara Hermoso se pone al frente del ‘24 Horas’, Isabel Gemio mantiene ‘El último tren’ donde Pilar Boyero se incorpora como colaboradora, mientras Pepa Bueno consolida su apuesta por los nuevos formatos de RTVE y en Radio 5</p><p class="subtitle">Lara Hermoso, el acento extremeño en las mañanas de Radio Nacional de España</p></div><p class="article-text">
        La nueva temporada de Radio Nacional de Espa&ntilde;a arranca este lunes con una presencia extreme&ntilde;a que no responde a una simple coincidencia en la parrilla, sino a una l&iacute;nea de continuidad que atraviesa generaciones, formatos y maneras de entender la radio p&uacute;blica. La cacere&ntilde;a Lara Hermoso asumir&aacute; desde ma&ntilde;ana la conducci&oacute;n del 24 Horas, uno de los principales espacios informativos de RNE y donde hace no tantos a&ntilde;os trabaj&oacute; como becaria; Isabel Gemio continuar&aacute; al frente de El &uacute;ltimo tren; y la cantante y divulgadora cacere&ntilde;a Pilar Boyero se incorporar&aacute; como colaboradora al programa nocturno con una secci&oacute;n de copla todos los jueves. A ellas se suma Pepa Bueno, periodista nacida en Badajoz y estrechamente vinculada a los or&iacute;genes de RNE en Extremadura, que mantiene su presencia en RTVE con La Semana, un videop&oacute;dcast de actualidad que combina radio, televisi&oacute;n y narrativas digitales.
    </p><p class="article-text">
        Para Hermoso no es una temporada m&aacute;s. La periodista extreme&ntilde;a, que el &uacute;ltimo curso form&oacute; parte de Las ma&ntilde;anas de RNE, da ahora un salto a uno de los puestos de mayor responsabilidad de la radio p&uacute;blica: ser&aacute; la encargada de conducir 24 Horas, el informativo de referencia de la franja nocturna. Su llegada a este espacio culmina un recorrido que empez&oacute; en la informaci&oacute;n territorial y que la ha llevado, paso a paso, a la programaci&oacute;n nacional. El tr&aacute;nsito de las ma&ntilde;anas al informativo nocturno la sit&uacute;a ahora en un lugar donde la actualidad pol&iacute;tica, econ&oacute;mica, social e internacional marca el pulso de cada emisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ese cambio se produce pr&aacute;cticamente puerta con puerta radiof&oacute;nica con otro nombre ligado a Extremadura: Isabel Gemio. La periodista continuar&aacute; esta temporada al frente de El &uacute;ltimo tren, el magac&iacute;n nocturno que RNE emite de lunes a viernes entre las 23.30 y las 2.00 horas. El programa mantiene su apuesta por la conversaci&oacute;n pausada, las historias personales, la cultura, la ciencia, la literatura, el cine y la m&uacute;sica, adem&aacute;s de reservar un papel importante a los oyentes. Gemio regres&oacute; a la radio p&uacute;blica la pasada temporada y RNE ha decidido mantener su espacio en la nueva parrilla, que se estrena este lunes.
    </p><p class="article-text">
        Esta vez, adem&aacute;s, el programa tendr&aacute; una nueva conexi&oacute;n directa con Extremadura. La cantante cacere&ntilde;a Pilar Boyero ser&aacute; colaboradora de El &uacute;ltimo tren. Su trayectoria est&aacute; vinculada desde hace d&eacute;cadas a la recuperaci&oacute;n y divulgaci&oacute;n de la copla, y en los &uacute;ltimos meses ha reforzado su presencia en la radio p&uacute;blica con intervenciones en distintos espacios de RNE. Este verano volvi&oacute; a pasar por los micr&oacute;fonos de la cadena para hablar de una de sus especialidades: la historia de la copla y sus int&eacute;rpretes. Su incorporaci&oacute;n ampl&iacute;a la presencia extreme&ntilde;a en la franja nocturna y suma al programa de Gemio una voz procedente del &aacute;mbito musical y cultural. La nueva parrilla oficial de RNE no detalla a&uacute;n las caracter&iacute;sticas concretas de su colaboraci&oacute;n, por lo que ser&aacute; su participaci&oacute;n efectiva la que permita conocer contenido y periodicidad.
    </p><h2 class="article-text">Nuevos formatos</h2><p class="article-text">
        El recorrido de Pepa Bueno a&ntilde;ade otro cap&iacute;tulo a esta historia. Nacida en Badajoz y formada profesionalmente en RNE Extremadura, su trayectoria la llev&oacute; a asumir responsabilidades en distintos territorios y posteriormente a dar el salto a TVE, donde present&oacute; espacios como Los Desayunos y el Telediario. Hoy su relaci&oacute;n con RTVE se desarrolla tambi&eacute;n en los nuevos formatos digitales. La Semana, el videop&oacute;dcast que conduce, combina las posibilidades de la radio y la televisi&oacute;n con una narraci&oacute;n pensada para el consumo digital. El programa aborda asuntos de actualidad con protagonistas, personas afectadas y especialistas, buscando contexto y tiempo para la conversaci&oacute;n frente a la velocidad de los formatos informativos tradicionales. Bueno y Hermoso han coincidido en contenidos de RTVE y han conversado sobre el oficio period&iacute;stico, la relaci&oacute;n con la audiencia y la necesidad de explicar c&oacute;mo se construye la informaci&oacute;n, una conexi&oacute;n que enlaza pasado y presente de la radio p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        El v&iacute;nculo entre Extremadura y las grandes voces de RNE no empieza esta temporada. Bueno es uno de los ejemplos m&aacute;s claros de c&oacute;mo una trayectoria puede comenzar en los servicios territoriales y terminar ocupando puestos de gran responsabilidad. Gemio tambi&eacute;n inici&oacute; su carrera radiof&oacute;nica en Extremadura antes de convertirse en uno de los rostros m&aacute;s reconocibles de la radio y la televisi&oacute;n espa&ntilde;olas. Y ahora Hermoso protagoniza una nueva generaci&oacute;n de ese recorrido: su llegada a 24 Horas no es solo un cambio de programa, sino la entrada de una periodista vinculada a Extremadura en uno de los micr&oacute;fonos desde los que RNE contar&aacute; cada noche lo que ocurre en Espa&ntilde;a y en el mundo.
    </p><h2 class="article-text">Mapa profesional extreme&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        La nueva temporada mantiene una estructura amplia de espacios informativos, culturales y de entretenimiento, con buena parte de los nombres que ya formaban parte de la cadena e importantes novedades en algunas franjas. En ese escenario, Extremadura no aparece como una nota al pie. Est&aacute; presente en distintos lugares y generaciones: en el informativo que abre la noche, en el magac&iacute;n que la cierra, en la cultura y la m&uacute;sica, y tambi&eacute;n en los nuevos formatos digitales. El mapa, por tanto, no es &uacute;nicamente geogr&aacute;fico: es profesional. Lara Hermoso desde la informaci&oacute;n; Isabel Gemio desde la conversaci&oacute;n; Pilar Boyero desde la m&uacute;sica y la divulgaci&oacute;n; y Pepa Bueno desde el an&aacute;lisis y los nuevos formatos. Cuatro trayectorias distintas que, desde Extremadura, forman parte de una misma radio p&uacute;blica que este lunes estrena temporada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Moreno Quintanilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/extremadura-gana-voz-nueva-temporada-radio-publica_1_13472301.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 31 Aug 2026 06:42:46 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c6adf321-99e5-4225-ac4d-190e5f63b8c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x643y193.jpg" length="64988" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c6adf321-99e5-4225-ac4d-190e5f63b8c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x643y193.jpg" type="image/jpeg" fileSize="64988" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Extremadura gana voz en la nueva temporada de la radio pública]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c6adf321-99e5-4225-ac4d-190e5f63b8c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x643y193.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Radio,Empresas públicas,Cáceres,Periodistas,Periodismo,Badajoz]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Luke Harding: "Trump se comporta como si fuera un activo ruso"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/luke-harding-trump-comporta-si-fuera-activo-ruso_1_13472240.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ca9710c1-0f08-44d0-95c9-9e6844bf67ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x995y579.jpg" width="1200" height="675" alt="Luke Harding: &quot;Trump se comporta como si fuera un activo ruso&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El veterano periodista de The Guardian acaba de publicar 'Betrayal', un libro sobre la traición de Estados Unidos a Europa, la extraña relación entre Trump y Putin y el imperialismo de un mundo que se parece más al siglo XIX que a la Guerra Fría</p><p class="subtitle">Un complot frustrado con una bomba en Polonia desenmascaró a un espía, pero ¿para quién trabajaba?</p></div><p class="article-text">
        Luke Harding, reportero internacional de The Guardian, ha pasado gran parte de los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os en Ucrania. Ha contado el pa&iacute;s desde sus primeras visitas hace dos d&eacute;cadas. Fue corresponsal del peri&oacute;dico en Mosc&uacute; entre 2007 y 2011, cuando fue expulsado de Rusia despu&eacute;s de publicar <a href="https://www.theguardian.com/world/2010/dec/01/wikileaks-cables-alexander-litvinenko-murder" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">telegramas de WikiLeaks sobre Vlad&iacute;mir Putin</a> y el asesinato del exesp&iacute;a Alexander Litvinenko. 
    </p><p class="article-text">
        Harding estaba en Kiev la noche de febrero de 2022 en que el Ej&eacute;rcito de Putin lanz&oacute; su ataque masivo contra Ucrania y desde entonces ha visto c&oacute;mo ha cambiado el pa&iacute;s y tambi&eacute;n el mundo.<a href="https://www.faber.co.uk/product/9781783353378-betrayal/?srsltid=AfmBOor8HDMakfSQhj-2tz9kGsiwIRyxaizJrW-My57hlVcIr1aDmaNu" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> </a><a href="https://www.faber.co.uk/product/9781783353378-betrayal/?srsltid=AfmBOor8HDMakfSQhj-2tz9kGsiwIRyxaizJrW-My57hlVcIr1aDmaNu" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Betrayal: Trump, Putin and the New Age of Conquest</em></a>, ('Traici&oacute;n: Trump, Putin y la nueva era de conquista'), el libro que acaba de publicar en ingl&eacute;s, es la cr&oacute;nica de ese cambio y la b&uacute;squeda de respuestas. Entre ellas, la misteriosa relaci&oacute;n entre Putin y Donald Trump. 
    </p><p class="article-text">
        No olvida que esto no es una serie de esp&iacute;as y recuerda a las personas que sufren las consecuencias de la guerra, que retrata con detalles y humanidad. Sea la historia de los norcoreanos capturados mientras luchaban contra Ucrania, la de una artista que envuelve las paredes en papel burbuja para sobrevivir a los ataques rusos en invierno o la del soldado ucraniano desarmado y atrapado en una trinchera rusa que logra convencer a su enemigo armado de que se entregue.
    </p><p class="article-text">
        Esta es parte de nuestra conversaci&oacute;n, editada por claridad y extensi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; eligi&oacute; la palabra &ldquo;traici&oacute;n&rdquo; como t&iacute;tulo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me gustan los t&iacute;tulos cortos y directos. La situaci&oacute;n actual exige llamar a las cosas por su nombre. El t&eacute;rmino funciona en varios niveles.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, la traici&oacute;n de Estados Unidos a Ucrania con la Administraci&oacute;n de Donald Trump, pero tambi&eacute;n la renuncia a los propios principios fundacionales de Estados Unidos, como el liderazgo global, la defensa de la democracia, la libertad y la soberan&iacute;a internacional. Como escribo en el libro, Estados Unidos se ha convertido en un codicioso depredador y poco fiable con otros pa&iacute;ses, lejos de su ideal de referente democr&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; tambi&eacute;n la traici&oacute;n a Europa: se rompe una alianza pol&iacute;tica, econ&oacute;mica y de seguridad que garantiz&oacute; la estabilidad del continente durante toda la posguerra. No se trata solo del corte de la ayuda militar a Ucrania; se percibe un distanciamiento estrat&eacute;gico de la defensa europea y una visi&oacute;n hacia Europa casi como un rival ideol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        Y luego las traiciones individuales: el libro detalla casos concretos de corrupci&oacute;n, como el del <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/extrema-derecha-pro-brexit-fajos-dinero-rusia-historia-secreta-eurodiputado-britanico-nathan-gill_1_12747494.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eurodiputado brit&aacute;nico Nathan Gill</a>, que cobr&oacute; dinero en efectivo a cambio de discursos redactados por terceros.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/34a269c8-8f5d-44f4-bf5b-c5d55e5338a5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/34a269c8-8f5d-44f4-bf5b-c5d55e5338a5_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/34a269c8-8f5d-44f4-bf5b-c5d55e5338a5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/34a269c8-8f5d-44f4-bf5b-c5d55e5338a5_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/34a269c8-8f5d-44f4-bf5b-c5d55e5338a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/34a269c8-8f5d-44f4-bf5b-c5d55e5338a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/34a269c8-8f5d-44f4-bf5b-c5d55e5338a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El periodista Luke Harding en Londres."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El periodista Luke Harding en Londres.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;ndo empez&oacute; a romperse la lealtad hacia Ucrania y Europa? En el libro se&ntilde;ala que la relaci&oacute;n de Biden con Zelenski tampoco era perfecta y cuenta los errores de EEUU. </strong>
    </p><p class="article-text">
        No podemos achacar el desmoronamiento del orden global y del sistema posterior a 1945 &uacute;nicamente a Donald Trump. Ha hecho m&aacute;s por acelerar su ca&iacute;da que ning&uacute;n otro presidente estadounidense, pero es evidente que el deterioro empez&oacute; tras el cambio de milenio, en los a&ntilde;os 2000, con la invasi&oacute;n de Irak. Cundi&oacute; la sensaci&oacute;n de que hay reglas, pero las grandes potencias se las pueden saltar. 
    </p><p class="article-text">
        La guerra de Irak fue un desastre estrat&eacute;gico y una guerra elegida que choc&oacute; contra todo tipo de principios. La primera guerra del Golfo, al menos, cont&oacute; con autorizaci&oacute;n de la ONU para una operaci&oacute;n limitada en Kuwait; en Irak no hubo nada de eso. Toda la &ldquo;guerra contra el terrorismo&rdquo; llev&oacute; a Estados Unidos a hacer cosas muy oscuras que minaron el orden mundial.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No podemos achacar el desmoronamiento del orden global y del sistema posterior a 1945 únicamente a Donald Trump. Ha hecho más por acelerar su caída que ningún otro presidente estadounidense, pero es evidente que el deterioro empezó tras el cambio de milenio, en los años 2000, con la invasión de Irak</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, vivimos el ascenso de China y Rusia desafiando lo que Putin critic&oacute; en su<a href="https://securityconference.org/en/publications/books/selected-key-speeches-volume-i/2000-2009/speech-vladimir-putin-2007/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> famoso discurso de M&uacute;nich</a> [en 2007] como un sistema unipolar. El orden mundial ya estaba en apuros, pero con Trump da la sensaci&oacute;n de que, al menos por ahora, ha terminado como concepto global. Lo que intento retratar en el libro &mdash;y es algo extraordinario&mdash; es c&oacute;mo Estados Unidos y Rusia se han convertido en coimperialistas. Es como si tuvieran un pacto para repartirse el mundo. Ha vuelto un nacionalismo expansionista que no ve&iacute;amos desde el siglo XIX.
    </p><p class="article-text">
        Trump proclama que Am&eacute;rica Latina es su dominio, que los europeos no pintan nada all&iacute;, que Groenlandia o Canad&aacute; le pertenecen y que el lago Ontario ahora es el &ldquo;lago Am&eacute;rica&rdquo;. Y mientras tanto tenemos a Rusia, que ya no es una gran potencia, pero a la que Trump trata como si lo fuera, promoviendo su doctrina imperial de que Ucrania le pertenece y que Europa del Este debe volver a ser su zona de influencia. Lo asombroso es que est&aacute;n de acuerdo. En el libro, cito <a href="https://www.theguardian.com/world/2025/mar/28/putins-endorsement-of-trumps-greenland-takeover-reflects-their-vision-of-a-new-world-order" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un discurso de Putin</a> al que casi nadie prest&oacute; atenci&oacute;n donde le dice a los estadounidenses: &ldquo;Quedaos con Groenlandia, es vuestra; nosotros nos quedamos con Ucrania&rdquo;. Parece <a href="https://blogs.bodleian.ox.ac.uk/maps/2015/06/04/cartoon-maps/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esa vi&ntilde;eta de James Gillray </a>del siglo XIX donde se ve a las potencias sentadas a la mesa con cuchillo y tenedor trinchando el mapa del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Es bastante aterrador estar en este tipo de mundo. Pero lo hacen mal en situaciones peligrosas, son imperialistas chapuceros. 
    </p><p class="article-text">
        Ambas potencias comparten la misma soberbia y los mismos errores de c&aacute;lculo. Trump pensaba que pod&iacute;a derrocar al r&eacute;gimen iran&iacute; en cuesti&oacute;n de d&iacute;as, de la misma forma que Putin cre&iacute;a que tomar&iacute;a Kiev en tres d&iacute;as, derrocar&iacute;a a Zelenski y pondr&iacute;a la bandera rusa. En ambos casos fallaron. Los estadounidenses est&aacute;n atrapados en otro cenagal en Oriente Medio y los rusos, tras casi cinco a&ntilde;os, no est&aacute;n ni cerca de conseguir sus objetivos en Ucrania. Son potencias que est&aacute;n empezando a chocar con los l&iacute;mites de su propio poder.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Su incompetencia evita una situaci&oacute;n todav&iacute;a peor?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una base un poco fr&aacute;gil sobre la que construir la esperanza, pero por qu&eacute; no. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estados Unidos y Rusia comparten la misma soberbia y los mismos errores de cálculo. Trump pensaba que podía derrocar al régimen iraní en cuestión de días, de la misma forma que Putin creía que tomaría Kiev en tres días, derrocaría a Zelenski y pondría la bandera rusa... Son potencias que están empezando a chocar con los límites de su propio poder.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Sobre la relaci&oacute;n tan extra&ntilde;a entre Trump y Putin, &iquest;cu&aacute;l es la explicaci&oacute;n m&aacute;s convincente? </strong>
    </p><p class="article-text">
        En el libro planteo tres. Las m&aacute;s evidentes son: la ideolog&iacute;a, la coincidencia entre el movimiento MAGA y la idea que tienen de Rusia como un basti&oacute;n conservador del cristianismo y la ortodoxia, donde los hombres pueden abofetear a las mujeres, y puedes odiar libremente a las feministas y a los izquierdistas... todo eso en lo que Putin se apoya tratando de presentarse como una especie de defensor del conservadurismo global; y la envidia del l&iacute;der fuerte, <a href="https://www.businessinsider.com/fiona-hill-trump-has-a-bad-case-of-autocrat-envy-2021-10" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la teor&iacute;a de Fiona Hill</a> de que a Trump le encantar&iacute;a tener el poder de Putin para encerrar a sus enemigos o saquear el Estado a su antojo.
    </p><p class="article-text">
        Y luego est&aacute; el asunto del <em>kompromat</em> (material comprometedor)... El comportamiento tan extra&ntilde;o de Trump ante Putin es algo evidente que los medios estadounidenses prefieren ignorar. Te guste o no Trump, necesitamos una explicaci&oacute;n de por qu&eacute; se muestra tan sumiso y servil cada vez que ve a Putin.
    </p><p class="article-text">
        Empec&eacute; a escribir este libro durante <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-putin-terminan-reunion-alaska-acuerdo-ucrania_1_12538099.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la cumbre de Alaska</a>. Vi una y otra vez las im&aacute;genes de Trump esperando a que Putin bajara del avi&oacute;n: a Trump se le ve nervioso, inquieto, falto de energ&iacute;a. Y, en cuanto aparece Putin, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=4OTVNkdJ2ow" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">empieza a aplaudir</a>. Es una reacci&oacute;n espont&aacute;nea. Hay un elemento claro de temor: sea consciente o inconscientemente, Trump le tiene miedo a Putin.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta es por qu&eacute;. Una respuesta muy plausible es que el KGB sovi&eacute;tico reuni&oacute; informaci&oacute;n sobre Trump durante mucho tiempo. He visto archivos en Praga de la antigua polic&iacute;a secreta que demuestran que hab&iacute;a una operaci&oacute;n de vigilancia, espionaje y recopilaci&oacute;n de informaci&oacute;n bastante extensa que se remonta a la d&eacute;cada de 1970, cuando se cas&oacute; con una mujer del bloque sovi&eacute;tico. Una organizaci&oacute;n afiliada al KGB lo llev&oacute; a Mosc&uacute; en 1987. 
    </p><p class="article-text">
        Hay un expediente enorme sobre Donald Trump en alg&uacute;n lugar de Mosc&uacute;. Pueden ser papeles y fotos polvorientos, puede ser digitalizado, puede estar destruido. No sabemos en qu&eacute; estado se encuentra, pero s&iacute; que ha habido una operaci&oacute;n que se remonta a cinco d&eacute;cadas para recopilar informaci&oacute;n sobre Trump y que era de inter&eacute;s para Mosc&uacute; porque era una de las personas que identificaron que podr&iacute;an ser &uacute;tiles. Puedes llamarlo un contacto confidencial, un agente de influencia o un activo en toda regla.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sea consciente o inconscientemente, Trump le tiene miedo a Putin.
La pregunta es por qué. Una respuesta muy plausible es que el KGB soviético reunió información sobre Trump durante mucho tiempo.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Al final, la conclusi&oacute;n a la que llego es que da igual el t&eacute;rmino t&eacute;cnico que usemos. Habr&aacute; registros, Trump probablemente se haya olvidado de qu&eacute; hizo hace todos esos a&ntilde;os. Pero Putin, un exagente del KGB, tiene sin duda una visi&oacute;n detallada de qu&eacute; hizo Trump. Y Trump sabe que Putin sabe. Y eso explica su poder. No es el &uacute;nico factor. Pero el hecho es que Trump se comporta como si fuera un activo ruso. 
    </p><p class="article-text">
        Y esto no es solo pol&iacute;tica o una serie de esp&iacute;as de Netflix, tiene consecuencias reales: significa que Ucrania no recibe interceptores Patriot y que mueren familias por misiles rusos porque los ucranianos ya no pueden derribarlos. La cifra de civiles muertos ha aumentado dr&aacute;sticamente desde que Trump volvi&oacute; al poder. En cierta forma, la guerra de Ucrania se ha convertido en la guerra de Trump, porque la inacci&oacute;n tiene una carga &eacute;tica tan grave como hacer algo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La cifra de civiles muertos ha aumentado drásticamente desde que Trump volvió al poder. En cierta forma, la guerra de Ucrania se ha convertido en la guerra de Trump, porque la inacción tiene una carga ética tan grave como hacer algo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Pero con esta inacci&oacute;n o incluso apoyo en la cumbre de Alaska, Rusia tampoco ha ganado la guerra. &iquest;Se sobreestima el poder de Estados Unidos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Totalmente. Putin y su entorno han sido v&iacute;ctimas de sus propias mentiras desde 2022. Se creyeron su propia propaganda de que los ucranianos los recibir&iacute;an con flores. Su asunci&oacute;n geopol&iacute;tica es que Estados Unidos maneja los hilos y que Zelenski es un t&iacute;tere a sus &oacute;rdenes, lo cual es un clich&eacute; sovi&eacute;tico rid&iacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        La raz&oacute;n por la que Ucrania no ha ca&iacute;do se debe en parte a la ayuda occidental, pero sobre todo a que los ucranianos se niegan a someterse. Vieron lo que pas&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/internacional/exhumacion-fosas-comunes-bucha-impulsa-investigacion-internacional-posibles-crimenes-guerra_1_8916335.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en Bucha en 2022</a>, donde estuve a los pocos d&iacute;as de marcharse las tropas rusas: violaciones, ejecuciones de civiles, familias ametralladas en sus coches... Todo el mundo en Ucrania sabe lo que significa la ocupaci&oacute;n rusa, as&iacute; que no se van a rendir. 
    </p><p class="article-text">
        Ucrania ha desarrollado una industria de drones con la que est&aacute;n destruyendo refiner&iacute;as y almacenes dentro de Rusia. Putin se equivoc&oacute; de plano. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el hecho de que Estados Unidos no est&eacute; enviando ayuda militar le quita poder de presi&oacute;n sobre Zelenski. Las dos principales contribuciones de Estados Unidos a Ucrania ahora son el acceso a Starlink y la inteligencia. Si se interrumpen, ser&iacute;a un golpe muy duro para Ucrania. Pero m&aacute;s all&aacute; de eso, la Administraci&oacute;n Trump no est&aacute; haciendo casi nada.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Que Estados Unidos maneja los hilos y que Zelenski es un títere a sus órdenes es un cliché soviético ridículo... La razón por la que Ucrania no ha caído se debe en parte a la ayuda occidental, pero sobre todo a que los ucranianos se niegan a someterse</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; sugiere el </strong><a href="https://www.eldiario.es/internacional/director-cia-visita-moscu-kremlin-niega-reunion-putin_1_13467389.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>&uacute;ltimo viaje del director de la CIA </strong></a><strong>a Mosc&uacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nadie sabe exactamente a qu&eacute; fue. La versi&oacute;n del <a href="https://www.wsj.com/politics/policy/cia-chiefs-surprise-moscow-trip-was-to-warn-russia-not-to-attack-nato-c2d997f3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Wall Street Journal</em></a> es la m&aacute;s preocupante: que los rusos podr&iacute;an estar planeando un ataque contra otro pa&iacute;s de la OTAN, probablemente en los b&aacute;lticos, y que tambi&eacute;n se les pidi&oacute; que dejen de compartir inteligencia con Ir&aacute;n sobre objetivos estadounidenses.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, este tipo de viajes parten de la premisa falsa de que el Kremlin act&uacute;a de forma racional o que va a hacer caso a las advertencias de Estados Unidos. Ya enviaron a William Burns en 2021 para advertirles de que no invadieran Ucrania y no sirvi&oacute; de nada. El Kremlin miente todo el tiempo, as&iacute; que lo que le hayan dicho al director de la CIA probablemente no sea verdad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ve peligro de una mayor escalada en Europa? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Ya hay una campa&ntilde;a continua de sabotaje y desinformaci&oacute;n de Rusia contra Europa. Ocurre en el Reino Unido, en Alemania, en Francia y tambi&eacute;n en Espa&ntilde;a. Cortan cables submarinos, mandan drones se&ntilde;uelo a Polonia o ponen bombas en aviones de carga.
    </p><p class="article-text">
        A eso se suma la guerra de desinformaci&oacute;n para polarizarnos y hacer que nos tiremos de los pelos por disputas culturales. Y luego est&aacute; el apoyo financiero a partidos euroesc&eacute;pticos de extrema derecha y prorrusos. No conozco la situaci&oacute;n en Espa&ntilde;a, pero estoy seguro de que tambi&eacute;n sucede. Eso pasa en Italia, en Alemania, en Francia, en el Reino Unido... Pasa con cualquier cosa que socave la solidaridad en la Uni&oacute;n Europea.
    </p><p class="article-text">
        Putin sabe que tiene una ventana de oportunidad donde Estados Unidos no mover&aacute; un dedo. Si hay una provocaci&oacute;n en la frontera con Estonia, Trump no va a enviar tropas. Pensar que la guerra hoy en d&iacute;a consiste en tanques entrando por la frontera es un error; en nuestro mundo interconectado puedes hacer much&iacute;simo da&ntilde;o con ciberataques, sabotajes a infraestructuras clave o cortes de suministros sin necesidad de una invasi&oacute;n tradicional.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Putin sabe que tiene una ventana de oportunidad donde Estados Unidos no moverá un dedo. Si hay una provocación en la frontera con Estonia, Trump no va a enviar tropas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Usted ha pasado gran parte de los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os en Ucrania. &iquest;C&oacute;mo ha cambiado el pa&iacute;s en este tiempo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ucrania cambia constantemente, nunca he visto un pa&iacute;s que evolucione tan r&aacute;pido. Estuve all&iacute; en 2008. Entonces se parec&iacute;a m&aacute;s a Rusia: era un pa&iacute;s muy olig&aacute;rquico, corrupto y dividido entre grupos del este y el oeste.
    </p><p class="article-text">
        Pero en los &uacute;ltimos 25 a&ntilde;os ha quedado claro que Ucrania quiere ser un pa&iacute;s proeuropeo, normal y pr&oacute;spero, quiere ser un pa&iacute;s como Espa&ntilde;a. Y Rusia ha hecho todo lo posible por evitarlo. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando empez&oacute; la invasi&oacute;n a gran escala, cerca de donde me alojaba en Kiev hab&iacute;a una estatua dorada de un piloto sovi&eacute;tico; en 2023, volv&iacute; y la hab&iacute;an quitado. Lo mismo pas&oacute; con otra estatua de un cosmonauta. La identidad ucraniana se ha reafirmado a una velocidad incre&iacute;ble. Putin se queja de que Ucrania se ha convertido en un proyecto &ldquo;antirruso&rdquo;, sin entender que ha sido &eacute;l mismo quien lo ha provocado. 
    </p><p class="article-text">
        En 2014, en zonas del Donb&aacute;s como Donetsk, quiz&aacute;s un 30% de la poblaci&oacute;n &mdash;sobre todo gente mayor&mdash; sent&iacute;a nostalgia por el pasado sovi&eacute;tico. Hoy en d&iacute;a ya nadie quiere saber nada de Rusia, porque Rusia significa muerte, destrucci&oacute;n y vivir en condiciones medievales. Hay una nueva generaci&oacute;n que exige democracia y reformas; es una sociedad muy din&aacute;mica. La gente est&aacute; exhausta y quiere que la guerra pare, pero jam&aacute;s bajo los t&eacute;rminos de Rusia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se ha debilitado la posici&oacute;n de Zelenski por las </strong><a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/zelenski-cesa-popular-ministro-defensa-ucrania-seis-meses-cargo_1_13384039.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>disputas internas en su Gobierno</strong></a><strong> y los</strong><a href="https://www.eldiario.es/internacional/antiguo-numero-zelenski-imputado-lavado-dinero-trama-sobornos-ucrania_1_13217462.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong> casos de corrupci&oacute;n</strong></a><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay dos Zelenski. Est&aacute; el Zelenski internacional &mdash;el que va a Madrid, Par&iacute;s o Londres&mdash;, que encandila a todo el mundo. Lo he entrevistado dos veces en los &uacute;ltimos diez meses y es carism&aacute;tico, brillante en las distancias cortas y domina la c&aacute;mara de forma intuitiva.
    </p><p class="article-text">
        Y luego est&aacute; el Zelenski dom&eacute;stico, que escucha a un grupo muy reducido de asesores que a menudo le aconsejan mal y le llevan a tomar decisiones impulsivas. 
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la corrupci&oacute;n, Rusia exagera el tema para dar la imagen de que Ucrania es un Estado fallido, pero el problema existe. Zelenski quiere frenarlo, aunque es dif&iacute;cil hacerlo en mitad de una guerra existencial. Sin embargo, la propia sociedad le exige que limpie el sistema ya, sin esperar a la paz. Pese a todo, no creo que haya un movimiento de masas para echarlo. He entrevistado a los j&oacute;venes que se manifiestan delante de su oficina. Piden reformas. Luego se arrodillan y cantan el himno nacional. Guardan dos minutos de silencio por los muertos... Y luego vuelven a gritar consignas. El patriotismo esencial permanece. La cuesti&oacute;n es c&oacute;mo se gobierna en tiempos de guerra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ve alg&uacute;n posible sucesor para &eacute;l?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Zelenski tiene la costumbre de quitarse de encima a cualquiera que se vuelva demasiado popular mand&aacute;ndolo de embajador fuera, como pas&oacute; con <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/valeri-zaluzhni-admirado-general-ucrania-convertido-embajador-ven-sucesor-zelenski_1_12557869.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Zaluzhni en el Reino Unido</a>. Fedorov [el exministro de Defensa] se ha convertido en su verdadero oponente pol&iacute;tico. Pero no habr&aacute; elecciones hasta que acabe la guerra y Putin no va a parar, as&iacute; que de momento es una pregunta puramente hipot&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; tendr&iacute;a que pasar para que acabe la guerra?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que la guardia de honor saque a Putin del Kremlin en un ata&uacute;d. Putin no va a parar. No soy psiquiatra, pero, en mi opini&oacute;n, es un psic&oacute;pata rodeado de gente aterrorizada que solo le dice lo que quiere o&iacute;r. Su c&aacute;lculo es que Rusia puede aguantar m&aacute;s dolor que Ucrania y Occidente, y que prevalecer&aacute; cueste las vidas que cueste. Ya hablamos de m&aacute;s de un mill&oacute;n de soldados rusos muertos o heridos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Qué tendría que pasar para que acabe la guerra?

– Que la guardia de honor saque a Putin del Kremlin en un ataúd. Putin no va a parar.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Todo su proyecto grandilocuente y desacertado no tiene sentido. He estado en el Donb&aacute;s muchas veces y ahora es una ruina donde nadie podr&aacute; vivir en 20 a&ntilde;os: no hay agua, no hay luz, solo escombros y minas. Putin seguir&aacute; luchando hasta el final. Pero cuando &eacute;l muera, habr&aacute; una pausa en la guerra. La &eacute;lite rusa y los oligarcas sancionados querr&aacute;n volver al verdadero proyecto que ha dominado Rusia desde la independencia: hacer dinero, robarlo y disfrutarlo de forma segura. El proyecto de la cleptocracia volver&aacute; a ponerse por encima del nacionalismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Despu&eacute;s de cinco a&ntilde;os informando sobre la guerra, &iquest;qu&eacute; tipo de historias busca para mantener el inter&eacute;s del p&uacute;blico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Busco nuevas formas de contar la historia. A veces hago temas medioambientales: en un viaje,<a href="https://www.theguardian.com/environment/2026/may/20/owl-casualty-of-russia-war-ukraine-birds" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> fui a ver a un b&uacute;ho</a> que hab&iacute;a perdido un ojo y un ala por un misil ruso. Y sobre todo me centro en historias humanas potentes.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o <a href="https://www.theguardian.com/news/ng-interactive/2026/may/03/youre-not-one-of-us-are-you-how-a-ukrainian-soldier-survived-two-weeks-in-a-russian-dugout" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la mejor historia que escrib&iacute; </a>fue la de un soldado ucraniano llamado Vadym. Bombardearon su trinchera, mataron a su compa&ntilde;ero y &eacute;l salt&oacute; a otro refugio al otro lado de la l&iacute;nea de frente. All&iacute; se encontr&oacute; a un soldado ruso apunt&aacute;ndole con un arma. Estuvieron dos semanas viviendo juntos bajo tierra; el ruso ten&iacute;a la pistola y el ucraniano, no. Durante ese tiempo, a base de psicolog&iacute;a y empat&iacute;a, el ucraniano convenci&oacute; al ruso para que se entregara a las fuerzas ucranianas. Es una historia surrealista y muy inusual porque los soldados rusos y los ucranianos casi nunca interact&uacute;an entre s&iacute;. La l&iacute;nea del frente es tan grande que casi nunca se ven las caras. Casi todos los heridos son por drones. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Ramírez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/luke-harding-trump-comporta-si-fuera-activo-ruso_1_13472240.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Aug 2026 19:57:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ca9710c1-0f08-44d0-95c9-9e6844bf67ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x995y579.jpg" length="1273619" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ca9710c1-0f08-44d0-95c9-9e6844bf67ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x995y579.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1273619" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Luke Harding: "Trump se comporta como si fuera un activo ruso"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ca9710c1-0f08-44d0-95c9-9e6844bf67ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x995y579.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ucrania,Rusia,Estados Unidos,Periodismo,Libros,Volodímir Zelenski,Vladímir Putin,Donald Trump,The Guardian]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La investigación sobre Julio Iglesias de elDiario.es y Univision Noticias, finalista en los Online Journalism Awards]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/redaccion/investigacion-julio-iglesias-eldiario-univision-noticias-finalista-online-journalism-awards_132_13473778.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df7bd2ed-3e82-479a-b4be-7c940dd2b867_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x828y266.jpg" width="1200" height="675" alt="La investigación sobre Julio Iglesias de elDiario.es y Univision Noticias, finalista en los Online Journalism Awards"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este trabajo compite con otros de prestigiosos medios como NBC, BBC o ProPublica</p><p class="subtitle">Toda la investigación sobre Julio Iglesias en elDiario.es</p></div><p class="article-text">
        Los Online Journalism Awards (OJA) destacan cada a&ntilde;o, desde hace m&aacute;s de 25, lo mejor del periodismo digital en el mundo. Este viernes, la Online News Association (ONA), la organizaci&oacute;n de Estados Unidos que concede los premios, ha anunciado sus<a href="https://awards.journalists.org/winners/2026/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> finalistas</a> de 2026. <a href="https://awards.journalists.org/entries/the-other-side-of-paradise-two-women-accuse-julio-iglesias-of-sexual-abuse/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Entre ellos, y en dos categor&iacute;as, se encuentra la investigaci&oacute;n sobre Julio Iglesias</a> llevada a cabo por elDiario.es junto a N+ Univision (antes, Univision Noticias, la divisi&oacute;n informativa de la cadena TelevisaUnivision).
    </p><p class="article-text">
        La ONA, con sede en Washington y fundada en 1999, es la mayor asociaci&oacute;n de prensa digital del mundo. 
    </p><p class="article-text">
        Las categor&iacute;as en las que ha sido seleccionada la investigaci&oacute;n son <em>Digital Video Storytelling </em>(narrativa de v&iacute;deo digital), dentro de la subsecci&oacute;n <em>Long Form </em>(piezas largas), y en <em>Feature </em>(cr&oacute;nica), en la subsecci&oacute;n <em>Small Newsroom </em>(medios de tama&ntilde;o peque&ntilde;o).
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n que desvel&oacute; en enero de 2026 las acusaciones de agresiones sexuales de Julio Iglesias por parte de dos de sus extrabajadoras, compite, en la categor&iacute;a de v&iacute;deo, con los prestigiosos medios NBC (<a href="https://awards.journalists.org/entries/filmed-in-gaza/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por el documental </a><a href="https://awards.journalists.org/entries/filmed-in-gaza/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Filmed in Gaza</em></a><em>)</em>, BBC (por <em>Meow Meow: Inside Russia&rsquo;s Mephedrone Teen Crisis,</em> <a href="https://awards.journalists.org/entries/meow-meow-inside-russias-mephedrone-teen-crisis/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sobre la drogadicci&oacute;n de los j&oacute;venes en Rusia</a>), ProPublica (por <em>Status: Venezuelan,</em> sobre los venezolanos en EEUU), Business Insider (por <em>The true cost of data centers, </em>sobre <a href="https://awards.journalists.org/entries/the-true-cost-of-data-centers-2/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">qu&eacute; esconden los centros de datos</a>) y una alianza entre Bellingcat, Evident, FRONTLINE (PBS) y The Washington Post, para<em> Strike on Iran: The Nuclear Questio</em>n, sobre <a href="https://awards.journalists.org/entries/strike-on-iran-the-nuclear-question/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los ataques de Israel</a> a las infraestructuras nucleares iran&iacute;es.
    </p><p class="article-text">
        En la <a href="https://awards.journalists.org/entries/sexual-assault-allegations-at-julio-iglesias-mansions/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">categor&iacute;a de cr&oacute;nica</a> (medios peque&ntilde;os), adem&aacute;s del art&iacute;culo <em>Sexual assault allegations at Julio Iglesias&acute; mansions</em> (traducci&oacute;n al ingl&eacute;s de <a href="https://www.univision.com/especiales/noticias/infografias/2026/julio-iglesias-abusos-sexuales/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Testimonios de agresiones sexuales contra Julio Iglesias</em></a>) han quedado finalistas <a href="https://awards.journalists.org/entries/saving-sinking-homes-mourning-land-that-leaves/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Saving Sinking Homes &amp; Mourning Land that Leaves</em></a><a href="https://awards.journalists.org/entries/saving-sinking-homes-mourning-land-that-leaves/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>de The Margin,<a href="https://awards.journalists.org/entries/the-price-of-progress-the-dark-side-of-critical-minerals-in-the-amazon-2/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> The Price of Progress: The Dark Side of Critical Minerals in the Amazon</em></a> de Amazon Underworld y <a href="https://awards.journalists.org/entries/the-state-of-coca/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The State of Coca</em></a> tambi&eacute;n de Amazon Underworld.
    </p><p class="article-text">
        Los testimonios de dos mujeres que acusaron a Julio Iglesias de agresiones sexuales se publicaron como parte de una investigaci&oacute;n que se prolong&oacute; durante tres a&ntilde;os y en la que fue entrevistada cerca de una quincena de extrabajadores del cantante en sus residencias de Punta Cana, Bahamas y Espa&ntilde;a. Estas dos extrabajadoras del cantante presentaron una denuncia ante la Fiscal&iacute;a de la Audiencia Nacional, la cual fue archivada por falta de competencia de la Justicia espa&ntilde;ola. Aun as&iacute;, Rebeca y Laura anunciaron que seguir&iacute;an buscando una v&iacute;a de acceso a la justicia.
    </p><p class="article-text">
        En esta serie de reportajes participaron las periodistas Elena Cabrera, Ana Requena Aguilar, Raquel Ejerique, Mar&iacute;a Ram&iacute;rez, Natalia Chientaroli e Izaskun P&eacute;rez de elDiario.es y Federica Narancio, Esther Poveda, Gerardo Reyes, Margarita Rabin, Jose &Aacute;ngel Gonzalo y Daniel Coronell, de TelevisaUnivision.
    </p><p class="article-text">
        El pasado mes de julio, Julio Iglesias <a href="https://www.eldiario.es/politica/julio-iglesias-querella-eldiario-director-cuatro-periodistas_1_13397000.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">present&oacute; una querella</a> contra elDiario.es, su director Ignacio Escolar y los periodistas Juan Luis S&aacute;nchez, Mar&iacute;a Ram&iacute;rez, Ana Requena y Elena Cabrera &ldquo;por la presunta comisi&oacute;n de delitos de injurias con publicidad y calumnias, y de un delito contra la integridad moral&rdquo;, una <a href="https://www.eldiario.es/politica/querella-julio-iglesias-eldiario-falsedades-acusaciones-fundamento_129_13397281.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">querella plagada de falsedades</a> y acusaciones sin fundamento. Organizaciones period&iacute;sticas nacionales e internacionales, desde la Federaci&oacute;n de Asociaciones de Periodistas de Espa&ntilde;a hasta el Instituto Internacional de Prensa, entre muchas otras, han respaldado el trabajo de este peri&oacute;dico y han se&ntilde;alado el &ldquo;car&aacute;cter intimidatorio&rdquo; de acciones penales como esta. Unas ofensivas judiciales que buscan &ldquo;silenciar el periodismo leg&iacute;timo de inter&eacute;s p&uacute;blico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los premios OJA, que se suman de esta manera al reconocimiento de la integridad de este trabajo period&iacute;stico, reconocen a los principales medios de comunicaci&oacute;n, sitios web internacionales e independientes, y a los profesionales que producen trabajos innovadores en el &aacute;mbito de la narraci&oacute;n digital. Los evaluadores y jueces de estos premios dan especial importancia a las candidaturas que demuestran dominio de las caracter&iacute;sticas espec&iacute;ficas y las tecnolog&iacute;as emergentes del periodismo digital, seg&uacute;n indican en sus bases.
    </p><p class="article-text">
        Los finalistas y ganadores se seleccionan mediante un proceso de dos fases. Primero, periodistas y profesionales de los medios digitales l&iacute;deres en la industria eval&uacute;an las candidaturas para determinar a los semifinalistas. Segundo, un jurado compuesto por profesionales del periodismo de alto nivel se reuni&oacute; en el mes de agosto para seleccionar a los finalistas y ganadores.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/redaccion/investigacion-julio-iglesias-eldiario-univision-noticias-finalista-online-journalism-awards_132_13473778.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Aug 2026 20:32:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/df7bd2ed-3e82-479a-b4be-7c940dd2b867_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x828y266.jpg" length="112511" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/df7bd2ed-3e82-479a-b4be-7c940dd2b867_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x828y266.jpg" type="image/jpeg" fileSize="112511" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La investigación sobre Julio Iglesias de elDiario.es y Univision Noticias, finalista en los Online Journalism Awards]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/df7bd2ed-3e82-479a-b4be-7c940dd2b867_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x828y266.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Julio Iglesias,Premios,Periodismo,Periodismo digital]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Etiopía al Donbás y de Guinea a los EEUU de Trump: las fotos de guerras y migraciones atraviesan el 'Visa pour l’image']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/etiopia-donbas-guinea-eeuu-trump-fotos-guerras-migraciones-atraviesan-visa-pour-l-image_130_13439698.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a6e76d5-c322-42d1-8c3f-ac05d198c650_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x892y791.jpg" width="1200" height="675" alt="De Etiopía al Donbás y de Guinea a los EEUU de Trump: las fotos de guerras y migraciones atraviesan el &#039;Visa pour l’image&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El festival de fotografía de Perpiñán premia al reportero palestino Khames Alref por su retrato del sufrimiento civil en Gaza y un trabajo sobre los desafíos de Siria tras el fin del conflicto
</p><p class="subtitle">La imagen de una familia separada por el ICE, foto del año del World Press Photo 2026
</p></div><p class="article-text">
        Desde la Segunda Guerra Mundial, nunca el mundo hab&iacute;a registrado un n&uacute;mero tan elevado de conflictos armados. As&iacute; lo constata el Peace Research Institute Oslo (PRIO) en su informe de 2026. En 2025 se contabilizaron 65 conflictos armados, que han dejado cientos de miles de muertos, aunque el dato no incluye otros escenarios de violencia, como algunos choques regionales entre guerrillas.
    </p><p class="article-text">
        De todas estas guerras, las de mayor cobertura medi&aacute;tica y las m&aacute;s olvidadas, da cuenta una vez m&aacute;s el &lsquo;Visa pour l&rsquo;image&rsquo;, el festival internacional de fotoperiodismo de Perpi&ntilde;&aacute;n (Francia), que centra tambi&eacute;n su mirada en los fen&oacute;menos migratorios. En su 38a edici&oacute;n, destacan sus exposiciones sobre las guerras de Gaza, Ir&aacute;n o Ucrania, pero tambi&eacute;n las que desangran a Sud&aacute;n o a Etiop&iacute;a en &Aacute;frica, as&iacute; como el conflicto entre Tailandia y Camboya. 
    </p><p class="article-text">
        Como es tambi&eacute;n habitual entre sus organizadores, aprovechan para reivindicar la labor period&iacute;stica de documentaci&oacute;n y verificaci&oacute;n frente al auge de las <em>fake news</em> y la Inteligencia Artificial (IA). &ldquo;Ya sean pol&iacute;ticas o tecnol&oacute;gicas, estas poderosas fuerzas nos temen o, por el contrario, nos necesitan. Por eso esperamos contar con el apoyo de todos aquellos que a&uacute;n comparten nuestra visi&oacute;n: ser &iacute;ntegros, o enderezarnos, pero siempre firmes y fieles a los valores de la libertad y el periodismo&rdquo;, defiende su director Jean Fran&ccedil;ois Leroy.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d693a5d1-a118-4539-97db-a0841774b1f6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d693a5d1-a118-4539-97db-a0841774b1f6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d693a5d1-a118-4539-97db-a0841774b1f6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d693a5d1-a118-4539-97db-a0841774b1f6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d693a5d1-a118-4539-97db-a0841774b1f6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d693a5d1-a118-4539-97db-a0841774b1f6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d693a5d1-a118-4539-97db-a0841774b1f6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Varias explosiones violentas en el vecindario han provocado un corte de suministro eléctrico. Una abuela y sus nietos están sentados a oscuras, tomando té y hablando sobre la guerra. Teherán, 28 de marzo de 2026. © Hashem Shakeri."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Varias explosiones violentas en el vecindario han provocado un corte de suministro eléctrico. Una abuela y sus nietos están sentados a oscuras, tomando té y hablando sobre la guerra. Teherán, 28 de marzo de 2026. © Hashem Shakeri.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/190fad9b-045c-40f1-b79b-e8f3d3d3469b_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/190fad9b-045c-40f1-b79b-e8f3d3d3469b_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/190fad9b-045c-40f1-b79b-e8f3d3d3469b_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/190fad9b-045c-40f1-b79b-e8f3d3d3469b_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/190fad9b-045c-40f1-b79b-e8f3d3d3469b_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/190fad9b-045c-40f1-b79b-e8f3d3d3469b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/190fad9b-045c-40f1-b79b-e8f3d3d3469b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Muchas de las personas desplazadas de sus hogares destruidos probablemente nunca podrán regresar. Las misiones de evacuación han sido suspendidas debido a que los riesgos, tanto para los evacuados como para quienes llevan a cabo las evacuaciones, son demasiado elevados. Kostiantynivka, Ucrania, 12 de octubre de 2025. © Tyler Hicks / The New York Times."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Muchas de las personas desplazadas de sus hogares destruidos probablemente nunca podrán regresar. Las misiones de evacuación han sido suspendidas debido a que los riesgos, tanto para los evacuados como para quienes llevan a cabo las evacuaciones, son demasiado elevados. Kostiantynivka, Ucrania, 12 de octubre de 2025. © Tyler Hicks / The New York Times.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Premios al retrato civil en Gaza y Siria</strong></h2><p class="article-text">
        Con <em>Civiles: las primeras v&iacute;ctimas</em>, el fotorreportero palestino Khames Alref se ha llevado el Premio Visa d&rsquo;Or Humanitario del Comit&eacute; Internacional de la Cruz Roja (CICR) por su retrato del sufrimiento civil de la invasi&oacute;n israel&iacute; de Gaza. &ldquo;Invita al espectador a considerar una verdad sencilla y devastadora: detr&aacute;s de cada imagen de una guerra hay una vida civil interrumpida, desarraigada o perdida&rdquo;, describen.
    </p><p class="article-text">
        Alref, fot&oacute;grafo <em>freelance</em>, documenta una sociedad al borde del colapso de la que &eacute;l forma parte. &ldquo;Esta cercan&iacute;a confiere a su trabajo una especial urgencia y fuerza emocional&rdquo;, destaca el jurado del certamen. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3d2374a-7481-4aef-90bb-d59acccedc6d_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3d2374a-7481-4aef-90bb-d59acccedc6d_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3d2374a-7481-4aef-90bb-d59acccedc6d_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3d2374a-7481-4aef-90bb-d59acccedc6d_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3d2374a-7481-4aef-90bb-d59acccedc6d_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c3d2374a-7481-4aef-90bb-d59acccedc6d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c3d2374a-7481-4aef-90bb-d59acccedc6d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="En la ciudad de Gaza, un niño observa a distancia cómo una densa columna de humo se eleva desde un edificio alcanzado por un misil. 27 de septiembre de 2025. © Khames Alrefi. Ganador del Premio Visa d’Or Humanitario 2026 del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR)."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En la ciudad de Gaza, un niño observa a distancia cómo una densa columna de humo se eleva desde un edificio alcanzado por un misil. 27 de septiembre de 2025. © Khames Alrefi. Ganador del Premio Visa d’Or Humanitario 2026 del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7c57eb6-cd8d-41e5-8d2f-a26a02f3e3a1_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7c57eb6-cd8d-41e5-8d2f-a26a02f3e3a1_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7c57eb6-cd8d-41e5-8d2f-a26a02f3e3a1_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7c57eb6-cd8d-41e5-8d2f-a26a02f3e3a1_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7c57eb6-cd8d-41e5-8d2f-a26a02f3e3a1_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7c57eb6-cd8d-41e5-8d2f-a26a02f3e3a1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e7c57eb6-cd8d-41e5-8d2f-a26a02f3e3a1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="En una escena que se repite a diario en los puntos de distribución de Gaza, una multitud de mujeres y niños se agolpa y avanza, levantando sus recipientes con la esperanza de recibir una comida. 24 de agosto de 2025. © Khames Alrefi. Ganador del Premio Visa d’Or Humanitario 2026 del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR)."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En una escena que se repite a diario en los puntos de distribución de Gaza, una multitud de mujeres y niños se agolpa y avanza, levantando sus recipientes con la esperanza de recibir una comida. 24 de agosto de 2025. © Khames Alrefi. Ganador del Premio Visa d’Or Humanitario 2026 del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El otro galard&oacute;n destacado es para el fot&oacute;grafo Phil&eacute;mon Barbier por su trabajo en Siria para medios como <em>Le Monde</em> y<em> Le Figaro</em>. Su mirada capta el gran desaf&iacute;o del pa&iacute;s que sufri&oacute; una guerra de 13 a&ntilde;os, pacificar los distintos grupos armados del pa&iacute;s. &ldquo;En un pa&iacute;s fracturado y traumatizado, las heridas del pasado han vuelto a aflorar en forma de cenizas a lo largo del primer a&ntilde;o de transici&oacute;n&rdquo;, dice el reportero.
    </p><p class="article-text">
        Esas cenizas son los coletazos de la guerra y los conflictos reabiertos tras la toma del poder de Hayat Tahrir al-Sham a finales de 2024. Choques entre las facciones proturcas del Ej&eacute;rcito Nacional Sirio (SNA) y las Fuerzas Democr&aacute;ticas Sirias (SDF), de mayor&iacute;a kurda, no cesaron, y estallaron enfrentamientos entre tribus beduinas y grupos drusos al sur del pa&iacute;s, describe Barbier. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7015f9ba-1285-4a4f-a8a4-5d30989b541c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7015f9ba-1285-4a4f-a8a4-5d30989b541c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7015f9ba-1285-4a4f-a8a4-5d30989b541c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7015f9ba-1285-4a4f-a8a4-5d30989b541c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7015f9ba-1285-4a4f-a8a4-5d30989b541c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7015f9ba-1285-4a4f-a8a4-5d30989b541c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7015f9ba-1285-4a4f-a8a4-5d30989b541c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un niño permanece frente a una pared acribillada a balazos en el campamento para personas desplazadas internas del estadio de Tabqa. Noreste de Siria, 17 de febrero de 2025. © Philémon Barbier / Hors Format. Ganador del Premio Visa d’Or Ville de Perpiñán Rémi Ochlik 2026."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un niño permanece frente a una pared acribillada a balazos en el campamento para personas desplazadas internas del estadio de Tabqa. Noreste de Siria, 17 de febrero de 2025. © Philémon Barbier / Hors Format. Ganador del Premio Visa d’Or Ville de Perpiñán Rémi Ochlik 2026.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>La 'generaci&oacute;n Donb&aacute;s' y las guerras en segundo plano</strong></h2><p class="article-text">
        Una de las series m&aacute;s particulares es la de Marion P&eacute;h&eacute;e: <em>Donb&aacute;s, una generaci&oacute;n marcada por la guerra. </em>Sus im&aacute;genes capturan los estragos que han causado a&ntilde;os de guerra en una pandilla de amigos adolescentes de Shchastia, una ciudad ucrania del Donb&aacute;s castigada por los combates con las fuerzas prorrusas no desde 2022, sino desde 2014. 
    </p><p class="article-text">
        P&eacute;h&eacute;e retrat&oacute; al grupo de colegas hace una d&eacute;cada y ahora regresa a buscarlos en una ciudad capturada por las tropas rusas. &ldquo;La pandilla de adolescentes que parec&iacute;a tan unida ha tomado caminos diferentes: unos viven en los territorios ocupados, otros en Rusia, en Ucrania o en el extranjero&rdquo;, explica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d6e47802-7de6-43b1-875a-91359e3dd5f7_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d6e47802-7de6-43b1-875a-91359e3dd5f7_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d6e47802-7de6-43b1-875a-91359e3dd5f7_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d6e47802-7de6-43b1-875a-91359e3dd5f7_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d6e47802-7de6-43b1-875a-91359e3dd5f7_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d6e47802-7de6-43b1-875a-91359e3dd5f7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d6e47802-7de6-43b1-875a-91359e3dd5f7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Serhiy, Lera y Oleg durante un acto en el instituto Taras Shevchenko. Serhiy era soldado, Lera era estudiante y Oleg formaba parte de una unidad de autodefensa encargada de patrullar la ciudad. Shchastia, región de Lugansk, Ucrania, mayo de 2017. © Marion Péhée. Ganadora de la Beca Canon para Fotoperiodistas Mujeres 2025."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Serhiy, Lera y Oleg durante un acto en el instituto Taras Shevchenko. Serhiy era soldado, Lera era estudiante y Oleg formaba parte de una unidad de autodefensa encargada de patrullar la ciudad. Shchastia, región de Lugansk, Ucrania, mayo de 2017. © Marion Péhée. Ganadora de la Beca Canon para Fotoperiodistas Mujeres 2025.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Otro pa&iacute;s atrapado en una guerra desde hace a&ntilde;os es Sud&aacute;n, cuyo conflicto suele tener espacio en el <em>Visa pour l&rsquo;image</em>. Abdulmonam Eassa, fot&oacute;grafo para<em> Le Monde</em>, reportajea desde ese pa&iacute;s africano desde 2020, tras la revoluci&oacute;n que derroc&oacute; al dictador Omar al Bashir y que en 2023 deriv&oacute; en un choque entre el Ej&eacute;rcito y fuerzas paramilitares. &ldquo;Con el paso de los a&ntilde;os, el breve periodo de libertad que vivieron los sudaneses se transform&oacute; en una de las peores crisis humanitarias del mundo&rdquo;, declara Eassa. 
    </p><p class="article-text">
        Desde la vecina Etiop&iacute;a, el fot&oacute;grafo parisino Robin Tutenges resalta con sus instant&aacute;neas el que describe como &ldquo;una de las guerras menos visibles del mundo&rdquo;. <em>El reino de Fano </em>es una exposici&oacute;n sobre los estragos causados por el conflicto entre la milicia regional amhara Fano y el Gobierno federal. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las fuerzas federales enviadas desde Ad&iacute;s Abeba han llevado a cabo numerosos bombardeos contra civiles amhara, adem&aacute;s de detenciones arbitrarias y actos de violencia sexual&rdquo;, describe Tutenges. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6ef8e51-9ab1-4494-9367-bb85ccb794d6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6ef8e51-9ab1-4494-9367-bb85ccb794d6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6ef8e51-9ab1-4494-9367-bb85ccb794d6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6ef8e51-9ab1-4494-9367-bb85ccb794d6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6ef8e51-9ab1-4494-9367-bb85ccb794d6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e6ef8e51-9ab1-4494-9367-bb85ccb794d6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e6ef8e51-9ab1-4494-9367-bb85ccb794d6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="A pesar de que se han firmado acuerdos de paz, la inseguridad persiste en la región de Darfur, en Sudán. En el campamento de Shaddad, cerca de 700 familias han construido refugios improvisados. El 13 de febrero de 2021, diez días después de su llegada, todavía no habían recibido ninguna ayuda. Campamento de Shaddad, Sudán, 13 de febrero de 2021. © Abdulmonam Eassa para Le Monde."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                A pesar de que se han firmado acuerdos de paz, la inseguridad persiste en la región de Darfur, en Sudán. En el campamento de Shaddad, cerca de 700 familias han construido refugios improvisados. El 13 de febrero de 2021, diez días después de su llegada, todavía no habían recibido ninguna ayuda. Campamento de Shaddad, Sudán, 13 de febrero de 2021. © Abdulmonam Eassa para Le Monde.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9955d31-cf9d-4f46-a887-a708b6801677_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9955d31-cf9d-4f46-a887-a708b6801677_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9955d31-cf9d-4f46-a887-a708b6801677_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9955d31-cf9d-4f46-a887-a708b6801677_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9955d31-cf9d-4f46-a887-a708b6801677_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9955d31-cf9d-4f46-a887-a708b6801677_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e9955d31-cf9d-4f46-a887-a708b6801677_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los líderes de Fano juegan a las damas en un restaurante de un pueblo utilizando tapones de botellas de cerveza de sorgo. Forman parte de los 15.000 miembros de las fuerzas especiales regionales que se unieron a la milicia después de que el Gobierno intentara desmantelar su unidad. Aportaron sus armas y su experiencia militar, lo que ha contribuido a fortalecer el movimiento. North Wollo, región de Amhara, Etiopía, 8 de mayo de 2025. © Robin Tutenges"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los líderes de Fano juegan a las damas en un restaurante de un pueblo utilizando tapones de botellas de cerveza de sorgo. Forman parte de los 15.000 miembros de las fuerzas especiales regionales que se unieron a la milicia después de que el Gobierno intentara desmantelar su unidad. Aportaron sus armas y su experiencia militar, lo que ha contribuido a fortalecer el movimiento. North Wollo, región de Amhara, Etiopía, 8 de mayo de 2025. © Robin Tutenges                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Migraciones en Guinea y en Massachussets</strong></h2><p class="article-text">
        Dos historias sobre migraciones se han colado tambi&eacute;n entre las 25 exposiciones que se reparten por Perpi&ntilde;&aacute;n. Una, de David Guttenfelder para <em>The New York Times</em>, sobre los disturbios en Minneapolis a cuenta de las deportaciones del ICE de Donald Trump. La otra, de Herv&eacute; Lequeux para distintos medios, la de los j&oacute;venes de Guinea Conakry que huyen de su pa&iacute;s para llegar a Francia. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b32ec825-2924-4d33-8990-153311fd2bc2_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b32ec825-2924-4d33-8990-153311fd2bc2_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b32ec825-2924-4d33-8990-153311fd2bc2_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b32ec825-2924-4d33-8990-153311fd2bc2_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b32ec825-2924-4d33-8990-153311fd2bc2_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b32ec825-2924-4d33-8990-153311fd2bc2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b32ec825-2924-4d33-8990-153311fd2bc2_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El hielo aparece sobre la máscara de un manifestante mientras un grupo de personas se concentra, bajo temperaturas de hasta -30 °C, frente al Aeropuerto Internacional de Minneapolis-Saint Paul para mostrar su oposición a las operaciones migratorias en el estado. 23 de enero de 2026. © David Guttenfelder / The New York Times."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El hielo aparece sobre la máscara de un manifestante mientras un grupo de personas se concentra, bajo temperaturas de hasta -30 °C, frente al Aeropuerto Internacional de Minneapolis-Saint Paul para mostrar su oposición a las operaciones migratorias en el estado. 23 de enero de 2026. © David Guttenfelder / The New York Times.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/66c19b81-5aff-457c-9519-0a42efdee032_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/66c19b81-5aff-457c-9519-0a42efdee032_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/66c19b81-5aff-457c-9519-0a42efdee032_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/66c19b81-5aff-457c-9519-0a42efdee032_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/66c19b81-5aff-457c-9519-0a42efdee032_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/66c19b81-5aff-457c-9519-0a42efdee032_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/66c19b81-5aff-457c-9519-0a42efdee032_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Agentes federales armados detienen a un manifestante en una calle de Minneapolis cubierta por una nube de gases lacrimógenos, después de que Alex Pretti fuera tiroteado y muerto por agentes. 24 de enero de 2026. © David Guttenfelder / The New York Times."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Agentes federales armados detienen a un manifestante en una calle de Minneapolis cubierta por una nube de gases lacrimógenos, después de que Alex Pretti fuera tiroteado y muerto por agentes. 24 de enero de 2026. © David Guttenfelder / The New York Times.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/edb8775e-82f6-4b8f-bb0d-07cd43eedc8d_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/edb8775e-82f6-4b8f-bb0d-07cd43eedc8d_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/edb8775e-82f6-4b8f-bb0d-07cd43eedc8d_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/edb8775e-82f6-4b8f-bb0d-07cd43eedc8d_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/edb8775e-82f6-4b8f-bb0d-07cd43eedc8d_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/edb8775e-82f6-4b8f-bb0d-07cd43eedc8d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/edb8775e-82f6-4b8f-bb0d-07cd43eedc8d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cientos de jóvenes trabajan hasta diez horas al día bajo temperaturas de 40 grados para extraer tierra aurífera. Esto les permite ganar unos pocos euros a la semana para financiar su viaje a Europa. Mina artesanal de Fatoya, Guinea, 7 de mayo de 2025. © Hervé Lequeux / CNAP / Le Figaro Magazine."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cientos de jóvenes trabajan hasta diez horas al día bajo temperaturas de 40 grados para extraer tierra aurífera. Esto les permite ganar unos pocos euros a la semana para financiar su viaje a Europa. Mina artesanal de Fatoya, Guinea, 7 de mayo de 2025. © Hervé Lequeux / CNAP / Le Figaro Magazine.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ef72907-7eb8-43d2-a9d5-29df4c7e7185_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ef72907-7eb8-43d2-a9d5-29df4c7e7185_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ef72907-7eb8-43d2-a9d5-29df4c7e7185_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ef72907-7eb8-43d2-a9d5-29df4c7e7185_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ef72907-7eb8-43d2-a9d5-29df4c7e7185_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ef72907-7eb8-43d2-a9d5-29df4c7e7185_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3ef72907-7eb8-43d2-a9d5-29df4c7e7185_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Migrantes se esconden de la policía para cruzar ilegalmente a pie la frontera francesa. Algunos menores se niegan a separarse de sus acompañantes mayores de 18 años y también asumen el riesgo de cruzar la frontera a pie. Entre Clavière (Italia) y Montgenèvre (Francia), 9 de noviembre de 2025. © Hervé Lequeux / CNAP / Mediapart."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Migrantes se esconden de la policía para cruzar ilegalmente a pie la frontera francesa. Algunos menores se niegan a separarse de sus acompañantes mayores de 18 años y también asumen el riesgo de cruzar la frontera a pie. Entre Clavière (Italia) y Montgenèvre (Francia), 9 de noviembre de 2025. © Hervé Lequeux / CNAP / Mediapart.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La batalla de la poblaci&oacute;n de Minneapolis frente a las fuerzas federales del ICE, seg&uacute;n el diario estadounidense &ldquo;muestran la fortaleza de una comunidad frente al dolor y la incertidumbre&rdquo;. Las protestas se desataron a ra&iacute;z del asesinato de varios manifestantes a manos de esos agentes. M&aacute;s de 4.000 inmigrantes fueron detenidos en ese episodio. 
    </p><p class="article-text">
        Con <em>Guinea Free, el exilio de menores guineanos</em>, Lequeux sigue con su c&aacute;mara a los j&oacute;venes emigrantes desde la ciudad de Conakry hasta Francia, pasando por el desierto, T&uacute;nez, el Mediterr&aacute;neo e Italia. &ldquo;<em>Boza</em> es la palabra que se env&iacute;a por las redes sociales cuando un joven consigue llegar a Europa&rdquo;, explica el fot&oacute;grafo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pau Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/etiopia-donbas-guinea-eeuu-trump-fotos-guerras-migraciones-atraviesan-visa-pour-l-image_130_13439698.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Aug 2026 19:45:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1a6e76d5-c322-42d1-8c3f-ac05d198c650_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x892y791.jpg" length="2873619" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1a6e76d5-c322-42d1-8c3f-ac05d198c650_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x892y791.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2873619" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De Etiopía al Donbás y de Guinea a los EEUU de Trump: las fotos de guerras y migraciones atraviesan el 'Visa pour l’image']]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1a6e76d5-c322-42d1-8c3f-ac05d198c650_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x892y791.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Fotografía,Periodismo,Ucrania,Sudán,Gaza,Siria,Guerras,Migraciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Fallece la periodista riojana Teresa Alonso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/fallece-periodista-riojana-teresa-alonso_1_13468580.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6afc3be0-de36-4af9-8a69-b7305275e891_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x846y552.jpg" width="1200" height="675" alt="Fallece la periodista riojana Teresa Alonso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ha fallecido a los 70 años</p></div><p class="article-text">
        La periodista Teresa Alonso, una de las voces referentes de la radio en La Rioja, ha fallecido este mi&eacute;rcoles a los 70 a&ntilde;os. La Asociaci&oacute;n de la Prensa en La Rioja la ha definido as&iacute;: &ldquo;Siempre contundente y precisa, br&uacute;jula profesional para varias generaciones de periodistas, Tere es el ejemplo perfecto de todo lo que se puede conseguir con el buen desempe&ntilde;o del periodismo: una carrera exitosa, beneficios para la profesi&oacute;n y la posibilidad de cultivar grandes amistades dentro del colectivo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Teresa Alonso desarroll&oacute; su carrera profesional en los estudios de Radio Rioja (Cadena SER), donde durante casi 38 a&ntilde;os de trabajo ininterrumpido en la emisora, fue la encargada de trasladar a los oyentes a la actualidad pol&iacute;tica, social y cultural de Logro&ntilde;o y La Rioja. Tras una dilatada trayectoria profesional marcada por la rigurosidad y la cercan&iacute;a, la periodista se retir&oacute; de los micr&oacute;fonos en diciembre de 2017. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mujer referente en el periodismo riojano y una de las voces m&aacute;s influyentes de la radio en nuestra regi&oacute;n, Teresa no se conform&oacute; con defender nuestra profesi&oacute;n desde los micr&oacute;fonos de Radio Rioja, sino que siempre sac&oacute; tiempo para trabajar por el colectivo desde esta Asociaci&oacute;n de la Prensa que tanto le debe&rdquo;, ha se&ntilde;alado el colectivo de periodistas al informar de su fallecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Teresa Alonso de Hojas y su inseparable compa&ntilde;era y amiga Ana Gonz&aacute;lez fueron las primeras periodistas tituladas de Radio Rioja Cadena SER donde durante 38 a&ntilde;os Tere ejerci&oacute; el oficio que tanto amaba hasta su prejubilaci&oacute;n. Paralelamente Tere form&oacute; parte desde sus inicios en la profesi&oacute;n de la primera junta de la Asociaci&oacute;n de la Prensa del actual periodo democr&aacute;tico que presidi&oacute; Luis Gonz&aacute;lez de Garay y que fue la directiva que reactiv&oacute; la Asociaci&oacute;n y la convirti&oacute; en lo que hoy conocemos. 
    </p><p class="article-text">
        En el Primera Plana con el que la Asociaci&oacute;n homenajea a sus asociados en el momento de su jubilaci&oacute;n, Ana Gonz&aacute;lez recordaba sus primeros a&ntilde;os juntas en Radio Rioja donde ambas aprendieron las bases del oficio arropadas por los profesionales de la casa. &ldquo;Despu&eacute;s yo me fui a TVE y ella sigui&oacute; en Radio Rioja, donde ha hecho de todo, ha sido de todo y ha disfrutado y sufrido por todo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La radio fue su pasi&oacute;n, por eso incluso ya jubilada ha seguido colaborando con su casa radiof&oacute;nica, al igual que con la de los periodistas, lo que le permit&iacute;an sus viajes familiares a Australia donde reside su otra gran pasi&oacute;n, su hija Clara.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n recog&iacute;a aquel texto de su jubilaci&oacute;n su dedicaci&oacute;n al colectivo no solo como vocal de varias directivas que modernizaron la Asociaci&oacute;n llegando a construir la actual sede que justo este a&ntilde;o celebra su 25 aniversario, sino tambi&eacute;n como asociada de base. &ldquo;Disfrutamos entusiasmadas junto con otros compa&ntilde;eros reci&eacute;n llegados como nosotras (Luisen, Chefo, Montse, Luis) con el relanzamiento de la Asociaci&oacute;n de la Prensa de La Rioja que hoy te rinde este homenaje. Buscamos sede, presencia en la sociedad riojana, tener voz junto con otros colectivos. Dejamos constancia de la necesidad del Periodismo y poco a poco, nuestro trabajo y el de otros nos ha tra&iacute;do hasta aqu&iacute;, hasta esta Casa de los Periodistas, lugar de encuentro y de debate&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Referencia radiof&oacute;nica, periodista comprometida y una gran persona, elegante pero sencilla, imponente pero servicial, inteligente y lista pero muy amorosa, Teresa era la voz honesta que nos cont&oacute; a varias generaciones lo que ocurr&iacute;a y as&iacute; lo record&aacute;bamos entonces en aquel texto. &ldquo;La Tere ha contado y vivido lo extraordinario combin&aacute;ndolo, como dir&iacute;a Georges Perec, con lo &rdquo;infraordinario&ldquo;, los grandes acontecimientos con las peque&ntilde;as historias, que son las m&aacute;s en ciudades como &eacute;sta, intentando ser honesta en su oficio y en la vida...Creo, mi querida Mari Tere, que has hecho &rdquo;honestamente&ldquo; lo que te tocaba, porque adem&aacute;s no te quedaba otra. Como vuelve a decir Kapuscinski, &rdquo;para ser periodista hay que ser buena persona&ldquo; y eso, querida Mari Tere, lo has cumplido a rajatabla&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n de la Prensa de La Rioja pierde con su partida &ldquo;una mano de las que se arremangan y una fuente de buenos consejos&rdquo;, han lamentado a la vez que han trasladado el p&eacute;same a su familia y millones de amigos y, en especial, a su marido Carlos, a su hija Clara y Cameron y sus nietos Leo y Lucas. &ldquo;Y a nosotros mismos, conscientes de cu&aacute;nto perdemos&rdquo;, han dicho desde la Casa de los Periodistas. La familia recibe en la sala n&uacute;mero 5 del tanatorio M&eacute;mora Pastrana de Logro&ntilde;o ma&ntilde;ana jueves 27 de agosto de 10.00 a 13.30 y de 17.00 a 20.00 horas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rioja2]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/fallece-periodista-riojana-teresa-alonso_1_13468580.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Aug 2026 15:00:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6afc3be0-de36-4af9-8a69-b7305275e891_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x846y552.jpg" length="715977" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6afc3be0-de36-4af9-8a69-b7305275e891_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x846y552.jpg" type="image/jpeg" fileSize="715977" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Fallece la periodista riojana Teresa Alonso]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6afc3be0-de36-4af9-8a69-b7305275e891_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x846y552.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Fallecidos,Periodismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cerrado por vacaciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/cerrado-vacaciones_132_13463349.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f1b4ada-b844-49f8-80f7-efc84448af24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cerrado por vacaciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Fantaseo con cerrar el mundo todo el mes de agosto para ver si se arregla algo y los problemas se calman como se calma en septiembre el canto de la chicharra"</p><p class="subtitle">Todos los artículos del Blog 'Dialogando con la Sociología y las Ciencias Políticas'</p></div><p class="article-text">
        Cuando era peque&ntilde;a no me gustaba mucho el mes de agosto porque empezaba a notar la decadencia del verano. Me produc&iacute;a el mismo efecto que un domingo, notaba como los d&iacute;as se iban acortando y en cierto modo comenzaba la cuenta atr&aacute;s para la vuelta al colegio. Pero quiz&aacute;s lo m&aacute;s aburrido de esos agostos ochenteros y noventeros era que todo estaba cerrado por vacaciones. Hab&iacute;a menos gente por las calles, los comercios del barrio y los bares echaban el cierre por unos d&iacute;as y la vida parec&iacute;a detenerse alternando los calurosos d&iacute;as de primeros de agosto con las tormentas de finales de mes que me recordaban a&uacute;n m&aacute;s que la vuelta a la rutina estaba al caer. 
    </p><p class="article-text">
        Ya en mis a&ntilde;os universitarios, haciendo las pr&aacute;cticas de Periodismo, agosto me segu&iacute;a pareciendo un mes insulso, la agenda pol&iacute;tica era bastante relajada, los pol&iacute;ticos quer&iacute;an disfrutar de sus &ldquo;merecidas&rdquo; vacaciones, y yo me quedaba cubriendo las olas de calor (el calentamiento global ya empezaba a hacerse notar), las plagas de cucarachas y el elevado coste de organizar una boda en verano. 
    </p><p class="article-text">
        Una vez entr&eacute; de lleno en el mundo laboral perd&iacute; esa noci&oacute;n del tiempo y aunque el mes de agosto lo pasaba trabajando, segu&iacute;a siendo un mes anodino en el que me parec&iacute;a que la vida se deten&iacute;a y se nos daba un respiro en el ajetreo cotidiano. Las noticias eran ligeras, sin grandes sobresaltos en la esfera pol&iacute;tica nacional e internacional, ya vendr&iacute;a septiembre para retomar los problemas o crear unos nuevos. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, a partir de la pandemia del COVID, tengo la sensaci&oacute;n de que agosto ha dejado de ser un periodo tranquilo de terrazas y helados. Recuerdo ese mes de agosto de 2020 teletrabajando a destajo desde el sal&oacute;n de mi casa, pensando que toda esa carga laboral ven&iacute;a dada por los meses anteriores de incertidumbre por la pandemia. Ese mismo mes de agosto explotaban dos mil setecientas toneladas de nitrato de amonio en el puerto de Beirut, dejando centenares de muertos, heridos y personas sin hogar. 
    </p><h2 class="article-text">De la pandemia a los extremismos</h2><p class="article-text">
        La pandemia lleg&oacute; a su pico m&aacute;s alto super&aacute;ndose los 25 millones de contagios a nivel mundial y en la selva Amaz&oacute;nica se contabilizaron m&aacute;s de 10.000 incendios antes de la primera quincena de agosto, lo que supon&iacute;a el mayor n&uacute;mero de los registrados en la &uacute;ltima d&eacute;cada.
    </p><p class="article-text">
        A partir de aqu&iacute; (o quiz&aacute; es que yo he empezado a ser m&aacute;s consciente), agosto ha venido acompa&ntilde;ado de noticias malas, injustas o tristes. El 15 de agosto de 2021, tras la retirada de las tropas estadounidenses, los talibanes volvieron a tomar Kabul, restableciendo un r&eacute;gimen caracterizado por la inexistencia de derechos humanos, especialmente para la mujer. 
    </p><p class="article-text">
        Apenas un a&ntilde;o m&aacute;s tarde, el 12 de agosto de 2022, el escritor de origen indio Salman Rushdie, autor de la pol&eacute;mica obra 'Los versos sat&aacute;nicos' que le cost&oacute; una<em> fatwa</em> del Ayatol&aacute; Jomeini por considerarla una blasfemia, era apu&ntilde;alado m&uacute;ltiples veces durante una conferencia en el estado de Nueva York. Como consecuencia del ataque terrorista Rushdie perdi&oacute; un ojo y la movilidad en un brazo y sufri&oacute; da&ntilde;os graves en el cuello y el abdomen. El incidente no ha privado al autor de seguir escribiendo, pero ese mes de agosto se volvi&oacute; a poner sobre la mesa los atentados contra la libertad de expresi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Agosto de 2023, las chicas de la selecci&oacute;n espa&ntilde;ola de f&uacute;tbol ganaban el Mundial Femenino, pero la celebraci&oacute;n se vio ensombrecida por el beso que el entonces presidente de la Real Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de F&uacute;tbol, Luis Rubiales, dio a la centrocampista Jenni Hermoso durante la entrega de trofeos. El hecho tuvo repercusi&oacute;n internacional, enfrentamientos entre defensores y detractores de Jenni Hermoso y Luis Rubiales y la renuncia en masa de las jugadoras a la selecci&oacute;n nacional espa&ntilde;ola, entre otras cosas. El 'caso Rubiales' sobrepas&oacute; el mes de agosto, pero eclips&oacute; un paso deportivo muy importante para el f&uacute;tbol femenino. 
    </p><p class="article-text">
        En agosto de 2024 se produjo el atentado terrorista m&aacute;s mort&iacute;fero de la historia de Burkina Faso. El ataque perpetrado por el grupo yihadista JINIM, vinculado a Al-Qaeda, acab&oacute; con la vida de algo m&aacute;s de cuatrocientas personas entre militares y civiles.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">He cruzado los dedos toda la primavera para tener un agosto tedioso, aburrido, en el que las noticias más interesantes fueran mirar en televisión el elevado precio de las bodas o que la gente prefiere casarse en invierno. No los he cruzado bien</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Un a&ntilde;o m&aacute;s tarde, en agosto de 2025 una oleada de incendios forestales arras&oacute; grandes superficies en Castilla Le&oacute;n y Galicia, m&aacute;s de treinta mil personas fueron evacuadas y hubo cuatro fallecidos. Adem&aacute;s, a finales de mes, Naciones Unidas publicaba un informe en el que alertaba de la terrible situaci&oacute;n de hambruna en Gaza donde el 90% de la poblaci&oacute;n sufr&iacute;ainanici&oacute;n, situaci&oacute;n que se cebaba especialmente con los ni&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Y llegamos a agosto de 2026. He cruzado los dedos toda la primavera para tener un agosto tedioso, aburrido, en el que las noticias m&aacute;s interesantes fueran mirar en televisi&oacute;n el elevado precio de las bodas o que la gente prefiere casarse en invierno. No los he cruzado bien. Agosto comenz&oacute; con una crisis migratoria entre Espa&ntilde;a y Marruecos sin precedentes. M&aacute;s de 40.000 migrantes marroqu&iacute;es llegaron a Ceuta a nado o en flotadores bordeando el espig&oacute;n de la playa de El Tarajal. El hecho ha abierto crisis a nivel pol&iacute;tico, geopol&iacute;tico y social salpicando no solo a Marruecos y Espa&ntilde;a, sino a toda la Uni&oacute;n Europea y sacudiendo una vez m&aacute;s los cimientos del acuerdo Schengen. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, sigue con su tira y afloja en el conflicto que inici&oacute; hace ya unos meses con Ir&aacute;n. Y un terremoto de gran magnitud ha sacudido el oeste de Colombia. En el momento de escribir estas l&iacute;neas la cifra de muertos supera los doscientos a lo que hay que a&ntilde;adir los centenares de heridos y los miles de desaparecidos. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, cierro el peri&oacute;dico con desaz&oacute;n, escucho cantar a la chicharra y vienen a mi mente esos carteles de los agostos de anta&ntilde;o, cuando el mundo me parec&iacute;a &ldquo;m&aacute;s amable, m&aacute;s humano, menos raro&rdquo;, en los que se le&iacute;a por todas partes &ldquo;Cerrado por vacaciones&rdquo;. Y fantaseo con cerrar el mundo todo el mes de agosto para ver si se arregla algo y los problemas se calman como se calma en septiembre el canto de la chicharra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Fernández Sebastián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/cerrado-vacaciones_132_13463349.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Aug 2026 10:03:46 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0f1b4ada-b844-49f8-80f7-efc84448af24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1120752" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0f1b4ada-b844-49f8-80f7-efc84448af24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1120752" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cerrado por vacaciones]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0f1b4ada-b844-49f8-80f7-efc84448af24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vacaciones,Verano,Medios de comunicación,Periodismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Linchamientos y guerras culturales en el caso de Jason Arday]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/guerra-eterna/linchamientos-guerras-culturales-caso-jason-arday_132_13449107.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4fe8ee80-dfa3-406b-8453-b84afcdd08fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x620y205.jpg" width="1200" height="675" alt="Linchamientos y guerras culturales en el caso de Jason Arday"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los ataques en las guerras culturales tienen más violencia verbal que real, más teatro que sangre. Eso permite que los ataques sean intensos y personales. Sin misericordia. Pero con el profesor británico Jason Arday se llegó hasta el final y el escándalo acabó con su suicidio</p></div><p class="article-text">
        Encontrar la expresi&oacute;n 'guerra cultural' se ha convertido en una tarea sencilla en los peri&oacute;dicos y declaraciones de pol&iacute;ticos en Europa y EEUU. En algunos pa&iacute;ses, se ha convertido en un elemento m&aacute;s de la confrontaci&oacute;n diaria. Hay pol&iacute;ticos en Espa&ntilde;a que lo intentan de forma reiterada, no siempre con &eacute;xito. Aparentemente, es una guerra con m&aacute;s violencia verbal que real, con m&aacute;s teatro que sangre. Eso permite que los ataques sean intensos y personales. Sin misericordia. 
    </p><p class="article-text">
        El precio de esa tendencia en su versi&oacute;n m&aacute;s brutal se ha hecho presente este mes en Reino Unido. Jason Arday, de 41 a&ntilde;os, recibi&oacute; una oleada de acusaciones de plagio &ndash;algunas fundamentadas, otras no&ndash; y fue presentado contra su voluntad como un s&iacute;mbolo de algo que hab&iacute;a que destruir. Pag&oacute; por sus pecados y los de la Universidad de Cambridge y de los que piden mayor diversidad en las grandes instituciones educativas brit&aacute;nicas. Dimiti&oacute; de su puesto de profesor, pero eso no alivi&oacute; la presi&oacute;n. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/encuentran-muerto-casa-jason-arday-profesor-estrella-cambridge-dimitio-acusaciones-plagio_1_13449154.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Apareci&oacute; muerto en su casa.</a> Aunque a&uacute;n no hay confirmaci&oacute;n por la investigaci&oacute;n policial, todo el mundo dio por hecho que se hab&iacute;a suicidado.
    </p><p class="article-text">
        Con 37 a&ntilde;os, hab&iacute;a sido elegido profesor de Sociolog&iacute;a de la Educaci&oacute;n con plaza fija, una posici&oacute;n no muy diferente a la de un catedr&aacute;tico en Espa&ntilde;a. Su nombramiento, por unanimidad en una comisi&oacute;n que entrevist&oacute; a varios candidatos, fue celebrado como un triunfo del empe&ntilde;o de Cambridge por aumentar el n&uacute;mero de profesores de minor&iacute;as. Era el profesor negro m&aacute;s joven elegido en los 800 a&ntilde;os de historia de la universidad. Su historia de superaci&oacute;n personal &ndash;en su infancia le diagnosticaron autismo y pr&aacute;cticamente no pronunci&oacute; una palabra hasta los once a&ntilde;os&ndash; recibi&oacute; una gran atenci&oacute;n y cobertura en los medios. 
    </p><p class="article-text">
        Todo comenz&oacute; a torcerse cuando recibi&oacute; acusaciones de plagio por su tesis doctoral. La persona que las hizo contaba con un historial de opiniones racistas sobre la inferioridad de los negros que hab&iacute;an hecho que perdiera su empleo de investigador postdoctoral en Cambridge. Aun as&iacute;, las similitudes exist&iacute;an en algunos casos. La universidad de Liverpool que le concedi&oacute; el doctorado lleg&oacute; a la conclusi&oacute;n de que se trataba de errores de no atribuci&oacute;n de citas que no son raros en las tesis. De todas formas, hab&iacute;a otras acusaciones por el mismo motivo en relaci&oacute;n a sus art&iacute;culos en publicaciones cient&iacute;ficas. 
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de denuncias no son ins&oacute;litas en las universidades brit&aacute;nicas, ni siquiera en las mejores, y no siempre acaban bien para la persona se&ntilde;alada. Se arriesgan a perder su empleo y reputaci&oacute;n, lo que no es poco, pero <a href="https://x.com/ISASaxonists/status/2088682223767834951" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en muchos casos ni eso.</a> 
    </p><p class="article-text">
        Con Arday fue diferente. No se acusaba simplemente a una persona concreta. Aparec&iacute;a como un emblema de las pol&iacute;ticas que se resumen en las iniciales DEI (Diversidad, Equidad e Inclusi&oacute;n. Diversity, Equity, and Inclusion) que la derecha norteamericana califica de intento de subvertir la meritocracia que deber&iacute;a regir un centro universitario. Como se puede imaginar, es uno de los campos de batalla habituales en las guerras culturales. La Administraci&oacute;n de Donald Trump ha adoptado como misi&oacute;n acabar con todos los programas de diversidad existentes en las empresas y universidades. 
    </p><p class="article-text">
        La idea de meritocracia aparec&iacute;a de forma reiterada en la prensa. No es un principio al que haya que oponerse en principio. Pero sostener que siempre existi&oacute; en el pasado es algo que est&aacute; fuera de la realidad. Mary Beard, historiadora experta en la Roma cl&aacute;sica, afirma lo contrario y es porque conoce muy bien qui&eacute;nes eran los profesores y los alumnos tiempo atr&aacute;s. Por eso, record&oacute; que a mediados de los setenta, cuando ella era estudiante, s&oacute;lo hab&iacute;a un 10% de mujeres matriculadas en los 'colleges' de Oxford y Cambridge: <a href="https://www.the-tls.com/regular-features/mary-beard-a-dons-life/were-universities-once-more-meritocratic-blog-post" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Cambridge no me parec&iacute;a</a> muy meritocr&aacute;tica y ciertamente no lo era&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La cobertura period&iacute;stica fue la que encabez&oacute; la ofensiva contra Arday. Varios diarios publicaron decenas de art&iacute;culos sobre el caso, encabezados <a href="https://x.com/MishalHusain/status/2088915711544508481" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por The Times (59 art&iacute;culos),</a> Daily Mail (42) y Telegraph (39). Nadie puede discutir que una acusaci&oacute;n de plagio es un asunto lo bastante grave como para justificar una investigaci&oacute;n period&iacute;stica. En Espa&ntilde;a, El Pa&iacute;s public&oacute; varios art&iacute;culos en 2024 sobre las pr&aacute;cticas fraudulentas del rector de la Universidad de Salamanca, Juan Manuel Corchado. Un informe del Comit&eacute; Espa&ntilde;ol de &Eacute;tica de la Investigaci&oacute;n certific&oacute; <a href="https://elpais.com/ciencia/2024-09-23/un-informe-para-el-comite-espanol-de-etica-confirma-la-manipulacion-sistematica-del-curriculum-del-rector-de-salamanca.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la &ldquo;manipulaci&oacute;n deliberada&rdquo;</a> y &ldquo;sistem&aacute;tica&rdquo; de su curr&iacute;culum acad&eacute;mico. A pesar de esa &ldquo;manipulaci&oacute;n deliberada&rdquo;, Corchado contin&uacute;a siendo hoy rector de su universidad. No es dif&iacute;cil encontrar casos parecidos en Europa y EEUU. 
    </p><p class="article-text">
        En total, se publicaron 249 art&iacute;culos sobre el caso de Arday en 22 d&iacute;as en la prensa brit&aacute;nica. Si el n&uacute;mero puede parecer excesivo, el tratamiento, en especial en los tres medios citados, no dejaba dudas sobre la intencionalidad. Era otro caso de correcci&oacute;n pol&iacute;tica o de ideas &ldquo;woke&rdquo; en las universidades que hab&iacute;a que desterrar. Las referencias a su raza eran constantes. <a href="https://www.ft.com/content/5f927594-03a1-4652-8189-2aa7a19dcec4?syn-25a6b1a6=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Un art&iacute;culo lo describi&oacute;</a> como 'el profesor negro acusado de plagio', como si lo m&aacute;s importante no fuera el plagio, sino la temeridad de ser negro al mismo tiempo&rdquo;, escribi&oacute; Stephen Bush en el Financial Times. A ese periodista no le cab&iacute;a duda de que si Arday hubiera sido un profesor blanco, habr&iacute;a conservado el puesto. Frente a los que dec&iacute;an que Cambridge hab&iacute;a ido demasiado lejos en su pol&iacute;tica de diversidad, Bush destac&oacute; que el 0,4% del personal acad&eacute;mico de esa universidad es negro. 
    </p><p class="article-text">
        Si nos vamos a EEUU, donde el debate es mucho m&aacute;s intenso, las cifras tampoco ofrecen un triunfo generalizado de las pol&iacute;ticas DEI durante los a&ntilde;os de la presidencia de Joe Biden, como alegan los partidarios de Trump. El porcentaje de profesores negros con plaza fija en las principales universidades ha pasado del 3,4% en 2020 <a href="https://theinfinitesimal.substack.com/p/what-actually-happened-to-faculty" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al 4,8% en 2024.</a> No parece un incremento espectacular. Desde 2001, el porcentaje de profesores de raza blanca ha experimentado un claro descenso, del 84,5% al 69,8%. La gran diferencia se debe al aumento de profesores de origen asi&aacute;tico, que en su mayor parte se refiere fundamentalmente a personas nacidas fuera de EEUU, que llegaron al pa&iacute;s como inmigrantes o eran hijos de inmigrantes o que fueron fichados por las universidades. 
    </p><p class="article-text">
        La Universidad de Cambridge hab&iacute;a defendido a Arday, pero la presi&oacute;n medi&aacute;tica le hizo ceder y el 5 de agosto anunci&oacute; que realizar&iacute;a una investigaci&oacute;n interna sobre su nombramiento. Ese mismo d&iacute;a, <a href="https://www.theguardian.com/education/2026/aug/05/cambridge-professor-jason-arday-resigns-amid-accusations-of-plagiarism" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el profesor present&oacute; su dimisi&oacute;n.</a> &ldquo;Tengo una familia (estaba casado y ten&iacute;a dos hijos). Quiero estar presente (en su vida). Quiero recuperar algo de paz, algo de privacidad y algo parecido a una vida normal. No quiero sentirme como alguien que est&aacute; sometido a un escrutinio p&uacute;blico constante, donde cada aspecto de mi vida privada est&aacute; sujeto al examen y juicio p&uacute;blicos&rdquo;, dijo en un comunicado. 
    </p><p class="article-text">
        Ese escrutinio inclu&iacute;a hechos que no ten&iacute;an nada que ver con la vida acad&eacute;mica. Se escribi&oacute; como motivo de burla que era imposible que hubiera corrido treinta maratones en un corto espacio de tiempo, como hab&iacute;a afirmado. Esas carreras formaban parte de iniciativas para recaudar dinero en favor de asociaciones ben&eacute;ficas. No se ha demostrado que fuera mentira y de hecho hay <a href="https://x.com/peterjukes/status/2089256770556321862" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pruebas fotogr&aacute;ficas</a> en medios locales de que <a href="https://www.middleeasteye.net/news/jason-ardays-marathon-challenge-and-football-claims-found-be-true-after-his-death" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">particip&oacute; en maratones</a> cuando era mucho m&aacute;s joven. 
    </p><p class="article-text">
        Hay un dato que revela las intenciones de esos art&iacute;culos en la prensa conservadora que apuntaron directamente a Arday. Se supon&iacute;a que la dimisi&oacute;n iba a ser el final de la historia. Ocurri&oacute; lo contrario. <a href="https://x.com/newscord_org/status/2088449042283909206" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">188 de esos 249 art&iacute;culos</a> escritos sobre Arday se publicaron entre los d&iacute;as que pasaron desde la dimisi&oacute;n hasta su muerte. El cerco se intensific&oacute;, como si la renuncia no fuera un castigo suficiente. El 14 de agosto, la Polic&iacute;a encontr&oacute; su cad&aacute;ver en su domicilio. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2088621097163825247?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Pocos superaron el nivel de crueldad de Julia Hartley-Brewer, presentadora de un programa de radio, que escribi&oacute; que la familia de Arday <a href="https://x.com/MrsNickyClark/status/2088946657161298293" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pod&iacute;a pagar el funeral</a> sin problemas con el dinero por su libro publicado en EEUU por Simon &amp; Schuster. Todo porque se hab&iacute;a lanzado una campa&ntilde;a para recaudar fondos con ese fin. La periodista ya hab&iacute;a dictaminado en una columna en The Sun que hab&iacute;a conseguido su puesto en Cambridge <a href="https://x.com/peterjukes/status/2088769159115010370" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&oacute;lo porque era negro.</a> 
    </p><p class="article-text">
        El Daily Mail public&oacute; un art&iacute;culo de un psiquiatra para que <a href="https://x.com/lowles_nick/status/2088642439049338899" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especulara sobre la mente de Arday,</a> una persona autista que nunca hab&iacute;a recibido un escrutinio tan negativo y masivo en su vida. 
    </p><p class="article-text">
        Antes, otros columnistas o profesores no ocultaban su gozo por lo que estaban haciendo con el profesor. Un columnista del Telegrah dijo que Arday era &ldquo;un s&iacute;ntoma de la guerra de los laboristas contra la excelencia acad&eacute;mica&rdquo;. Y eso que Arday obtuvo su puesto de profesor cuando gobernaban los tories. Nadie dir&iacute;a que Cambridge es un lugar dominado por la izquierda, pero eso es precisamente lo que denuncian los cruzados de la guerra cultural en EEUU y Europa.
    </p><p class="article-text">
        The Times lleg&oacute; a publicar un art&iacute;culo an&oacute;nimo de una persona que dec&iacute;a haber sido alumno de las clases de Arday ocho a&ntilde;os atr&aacute;s. <a href="https://x.com/agodliveshere/status/2088613912862237155" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Yo fui estudiante</a> de Jason Arday. Llegaba tarde a clases y s&oacute;lo soltaba tonter&iacute;as&rdquo;. El peri&oacute;dico pag&oacute; para que ese art&iacute;culo &ndash;de valor discutible al no estar firmado&ndash; apareciera como contenido patrocinado en Twitter. Era una decisi&oacute;n tan comercial como ideol&oacute;gica. En la guerra por los 'clicks', publicar art&iacute;culos sobre temas controvertidos tiene una traducci&oacute;n en el n&uacute;mero de visitas. 
    </p><p class="article-text">
        Los que m&aacute;s hicieron por convertir a Arday en s&iacute;mbolo de un fraude institucionalizado decidieron tras su muerte que la culpa s&oacute;lo pod&iacute;a ser de los que le hab&iacute;an contratado o defendido. En la revista The Spectator, un columnista afirm&oacute; que el profesor <a href="https://x.com/spectator/status/2088891022071804343" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;hab&iacute;a sido destruido</a> por la cruel maquinaria de DEI&rdquo;. Qu&eacute; decir de una revista que se lanz&oacute; sobre el tema con el &uacute;nico enfoque de que Arday era un ejemplo de todo lo que est&aacute; mal en la sociedad brit&aacute;nica o que deb&iacute;a ser investigado por la polic&iacute;a. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5033636-70c0-4491-855b-5954fd329c81_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5033636-70c0-4491-855b-5954fd329c81_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5033636-70c0-4491-855b-5954fd329c81_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5033636-70c0-4491-855b-5954fd329c81_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5033636-70c0-4491-855b-5954fd329c81_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c5033636-70c0-4491-855b-5954fd329c81_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c5033636-70c0-4491-855b-5954fd329c81_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Algunos de los artículos publicados por The Spectator sobre Arday."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Algunos de los artículos publicados por The Spectator sobre Arday.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Todo val&iacute;a para humillar a Arday. Era el s&iacute;mbolo al que hab&iacute;a que dar una lecci&oacute;n. Los datos no confirman la realidad de que las universidades han sido secuestradas por lo que llaman &ldquo;el virus woke&rdquo;. Por eso, suele ser tan necesario convertir cada historia personal en un esc&aacute;ndalo. M&aacute;s all&aacute; de todos los errores que pudo cometer en su carrera universitaria, Arday pag&oacute; con su vida esa ley de hierro de las guerras culturales. No hay piedad una vez que la maquinaria se pone en movimiento. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iñigo Sáenz de Ugarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/guerra-eterna/linchamientos-guerras-culturales-caso-jason-arday_132_13449107.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Aug 2026 19:21:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4fe8ee80-dfa3-406b-8453-b84afcdd08fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x620y205.jpg" length="84396" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4fe8ee80-dfa3-406b-8453-b84afcdd08fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x620y205.jpg" type="image/jpeg" fileSize="84396" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Linchamientos y guerras culturales en el caso de Jason Arday]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4fe8ee80-dfa3-406b-8453-b84afcdd08fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x620y205.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Reino Unido,Racismo,Periodismo,Universidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nacida en 1875, esta exploradora y escritora es considerada una de las mujeres pioneras de la fotografía de naturaleza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/nacida-1875-exploradora-escritora-considerada-mujeres-pioneras-fotografia-naturaleza-pm_1_13456937.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1f8ce483-edd7-4228-9eb8-c1620f57cc65_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149546.jpg" width="1229" height="692" alt="Nacida en 1875, esta exploradora y escritora es considerada una de las mujeres pioneras de la fotografía de naturaleza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Harriet Chalmers Adams cultivó un enorme interés por la geografía, las ciencias, la historia, la arqueología y la antropología</p><p class="subtitle">Esta química y Premio Nobel es considerada toda una pionera de la cristalografía de rayos X</p><p class="subtitle">La arqueóloga que hablaba ocho idiomas, fue consejera de Lawrence de Arabia y realizó una gran expedición a Mesopotamia en 1909</p></div><p class="article-text">
        Fue una de las m&aacute;s grandes <strong>exploradoras</strong> de la historia moderna, y su extraordinaria trayectoria combin&oacute; la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica, el periodismo de combate y la <a href="https://www.eldiario.es/temas/fotografia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fotograf&iacute;a</a> documental de naturaleza en una &eacute;poca en la que el mundo de la exploraci&oacute;n pertenec&iacute;a casi exclusivamente a los hombres. Nacida en Stockton, California, el 22 de octubre de 1875, <strong>Harriet Chalmers Adams</strong> creci&oacute; de una forma muy distinta a las mujeres de su &eacute;poca. Hija de Alexander Chalmers y Frances Wilkens, Harriet recibi&oacute; desde peque&ntilde;a una educaci&oacute;n orientada a la exploraci&oacute;n y los deportes al aire libre. A los ocho a&ntilde;os de edad, realiz&oacute; un viaje a caballo por Sierra Nevada con su padre que marcar&iacute;a su esp&iacute;ritu aventurero para siempre. 
    </p><p class="article-text">
        Pocos a&ntilde;os despu&eacute;s, con tan solo once a&ntilde;os, asombr&oacute; al nadar 457 metros sin descanso en Santa Cruz antes de abandonar su educaci&oacute;n formal para formarse con tutores privados. De esta manera, Harriet logr&oacute; dominar de manera fluida el <strong>espa&ntilde;ol, portugu&eacute;s, alem&aacute;n, franc&eacute;s e italiano</strong>, al mismo tiempo que cultiv&oacute; un enorme inter&eacute;s por <strong>la geograf&iacute;a, las ciencias, la historia, la arqueolog&iacute;a y la antropolog&iacute;a</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El cinco de octubre de 1899, Harriet contrajo matrimonio con Franklin Pierce Adams, con quien compart&iacute;a su gran pasi&oacute;n por la aventura. Cinco a&ntilde;os m&aacute;s tarde, la pareja emprendi&oacute; su primera expedici&oacute;n trascendental: un periplo de tres a&ntilde;os alrededor de <strong>Am&eacute;rica del Sur </strong>en el que recorrieron m&aacute;s de 64 mil kil&oacute;metros a caballo, a pie, en canoa y en tren. Durante esta traves&iacute;a, visitaron cada uno de los pa&iacute;ses sudamericanos y cruzaron la cordillera de los Andes a caballo en cuatro ocasiones. En el camino de monta&ntilde;a, superaron enormes picos y sobrevivieron a una helada tempestad de tal magnitud que congel&oacute; por completo los p&aacute;rpados de Harriet. El viaje no detuvo su incansable deseo de ver el mundo, sino que sirvi&oacute; para dar inicio a su notable trayectoria profesional.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8357c77a-8071-40d7-ae50-a36c037af978_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8357c77a-8071-40d7-ae50-a36c037af978_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8357c77a-8071-40d7-ae50-a36c037af978_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8357c77a-8071-40d7-ae50-a36c037af978_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8357c77a-8071-40d7-ae50-a36c037af978_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8357c77a-8071-40d7-ae50-a36c037af978_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8357c77a-8071-40d7-ae50-a36c037af978_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="A lo largo de sus tres décadas de expediciones, Harriet recorrió y fotografió lugares sumamente remotos del planeta"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                A lo largo de sus tres décadas de expediciones, Harriet recorrió y fotografió lugares sumamente remotos del planeta                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A su regreso a los Estados Unidos, se establecieron en la ciudad de Washington, donde Harriet present&oacute; sus extraordinarias historias a la joven <strong>National Geographic Society</strong>. As&iacute; comenz&oacute; una fruct&iacute;fera carrera de treinta a&ntilde;os como colaboradora de la prestigiosa revista, para la cual redact&oacute; 21 art&iacute;culos ilustrados con sus propias im&aacute;genes entre 1907 y 1935. Entre sus textos m&aacute;s destacados sobresalen t&iacute;tulos como &ldquo;Algunas vistas maravillosas en los Andes&rdquo;, &ldquo;Caleidoscopio La Paz: ciudad de nubes&rdquo; o &ldquo;Paraguay rodeada de r&iacute;os&rdquo;. Adem&aacute;s, se convirti&oacute; en una de las conferenciantes m&aacute;s c&eacute;lebres y solicitadas de la geograf&iacute;a, cautivando a miles de personas con su gran elocuencia, energ&iacute;a, humor y el uso innovador de diapositivas en color y pel&iacute;culas. 
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de sus tres d&eacute;cadas de expediciones, Harriet recorri&oacute; lugares sumamente remotos del planeta como <strong>Siberia</strong>, <strong>Sumatra</strong> y el inh&oacute;spito desierto de <strong>Gobi</strong>. En Am&eacute;rica Latina, se consagr&oacute; como la primera mujer en realizar el viaje por tierra desde el <strong>Amazonas</strong> hasta la <strong>Guayana Francesa</strong> y en coronar la cima del volc&aacute;n Misti en el <strong>Per&uacute;</strong>. Asimismo, cruz&oacute; Hait&iacute; a caballo y recolect&oacute; raros ejemplares de solenodonte, un roedor venenoso que entreg&oacute; personalmente a los zool&oacute;gicos de Nueva York y Washington. Su lente captur&oacute; instantes &uacute;nicos de la geograf&iacute;a humana y natural, documentando la vida cotidiana de familias araucanas en el sur de Chile o la maternidad en las islas Filipinas. 
    </p><p class="article-text">
        La audacia de Harriet Chalmers Adams no se limit&oacute; &uacute;nicamente a los espacios salvajes y a la naturaleza, sino que tambi&eacute;n la llev&oacute; hasta los frentes de la <strong>Primera Guerra Mundial</strong>. Contratada por Harper's Magazine, se desempe&ntilde;&oacute; como corresponsal en Europa y se convirti&oacute; en la primera y <strong>&uacute;nica mujer periodista autorizada</strong> a trabajar en primera l&iacute;nea de las trincheras. Durante tres meses enteros, Harriet recorri&oacute; las operaciones de combate en las trincheras francesas, tomando valiosas fotograf&iacute;as y enviando cr&oacute;nicas conmovedoras sobre el conflicto. A pesar de sufrir graves accidentes en su vida, como la fractura de dos de sus v&eacute;rtebras, jam&aacute;s detuvo su marcha por los continentes. 
    </p><h2 class="article-text">Prestigio y discriminaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Aunque Harriet gozaba de un enorme <strong>prestigio</strong> internacional y fue admitida en la Royal Geographical Society de Londres en 1913, en su propio pa&iacute;s se enfrent&oacute; a la <strong>discriminaci&oacute;n</strong>. El selecto Explorers Club de Nueva York le cerr&oacute; las puertas de acceso debido &uacute;nicamente a su condici&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/temas/mujer/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mujer</a>, ignorando su vasto bagaje profesional. Esta injusta exclusi&oacute;n encendi&oacute; en Harriet una fuerte conciencia sobre los derechos femeninos y la necesidad de visibilizar el trabajo cient&iacute;fico de las mujeres. Frente a las adversidades de g&eacute;nero de la &eacute;poca, ella defendi&oacute; con gran valent&iacute;a el rol de las investigadoras profesionales y de las activistas que conoci&oacute; en sus viajes. Harriet sosten&iacute;a con orgullo que nunca se hab&iacute;a topado en su camino con una dificultad que una mujer, exactamente igual que un hombre, no pudiera llegar a superar.
    </p><p class="article-text">
        Como firme respuesta al rechazo del club neoyorquino, Harriet lider&oacute; en 1925 la fundaci&oacute;n de la <strong>Sociedad de Mujeres Ge&oacute;grafas</strong>. Harriet presidi&oacute; esta crucial organizaci&oacute;n durante seis a&ntilde;os, dedic&aacute;ndose a reclutar a las aventureras y cient&iacute;ficas m&aacute;s destacadas del planeta. Gracias a su constante empe&ntilde;o, la sociedad sum&oacute; a figuras tan emblem&aacute;ticas de la historia como la aviadora Amelia Earhart o la antrop&oacute;loga Margaret Mead. Bajo su direcci&oacute;n, la bandera de la asociaci&oacute;n, creada para visibilizar a las mujeres en las misiones cient&iacute;ficas, lleg&oacute; a flamear en la cima del Kilimanjaro. 
    </p><p class="article-text">
        Hacia el final de su vida, Harriet Chalmers Adams se estableci&oacute; junto a su esposo en el sur de Francia, donde continu&oacute; escribiendo. Falleci&oacute; en la ciudad de Niza en 1937 a la edad de sesenta y un a&ntilde;os. Su esposo Franklin traslad&oacute; sus cenizas de regreso a su California natal, donde reposan en la Capilla de las Campanadas en Oakland. Antes de partir, Harriet solicit&oacute; que su invaluable colecci&oacute;n de <strong>libros</strong> fuera donada a la biblioteca de Stockton, su querida ciudad de origen.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/nacida-1875-exploradora-escritora-considerada-mujeres-pioneras-fotografia-naturaleza-pm_1_13456937.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Aug 2026 08:31:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1f8ce483-edd7-4228-9eb8-c1620f57cc65_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149546.jpg" length="160638" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1f8ce483-edd7-4228-9eb8-c1620f57cc65_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149546.jpg" type="image/jpeg" fileSize="160638" width="1229" height="692"/>
      <media:title><![CDATA[Nacida en 1875, esta exploradora y escritora es considerada una de las mujeres pioneras de la fotografía de naturaleza]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1f8ce483-edd7-4228-9eb8-c1620f57cc65_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149546.jpg" width="1229" height="692"/>
      <media:keywords><![CDATA[Mujer,Fotografía,Historia,Periodismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jam, colega]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/jam-colega_1_13454277.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/030ea1f2-2f2b-413b-925e-06be7708f62e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x651y290.jpg" width="1200" height="675" alt="Jam, colega"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Su pérdida de salud nos volvió a acercar, con todo el respeto mutuo posible y ninguna intención más allá de compartir aquello que nos apasiona</p><p class="subtitle">Se apaga la voz del grupo Farmacia de Guardia: muere Jam Albarracín a los 66 años</p></div><p class="article-text">
        Ayer, de madrugada, antes de tener noci&oacute;n de si hab&iacute;a amanecido o no, y ni siquiera conseguir abrir los ojos, mi pareja me anunci&oacute;: &ldquo;Amorcito, tengo una mala noticia que darte, Jam ha muerto&rdquo;. &iexcl;Joder! &iquest;No ten&iacute;amos suficiente con perder a V&iacute;ctor <a href="https://www.eldiario.es/galicia/muere-victor-coyote-musico-dibujante-creador-imposible-etiquetar_1_13445916.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'Coyote' </a>Aparicio? Aunque lo de mi paisano no me haya sorprendido tanto, me ha tocado mucho m&aacute;s el coraz&oacute;n. Al relevante m&uacute;sico gallego e ilustrador &ndash;entre otras artes y dotes&ndash; se lo encontraron fallecido regresando en bicicleta de ver el eclipse solar. Nuestro igualmente m&uacute;sico y, adem&aacute;s, cr&iacute;tico musical se fue apagando en el hospital hasta los &uacute;ltimos minutos del domingo 16 de agosto.
    </p><p class="article-text">
        Tras la quincena vacacional por excelencia en la que nos hab&iacute;amos ausentado de Murcia, acab&aacute;bamos de regresar suficientemente desconectados de las redes pero reconectados con eso que tambi&eacute;n es vivir. Porque, aunque a quienes de esto escribimos nos cuesta pensar lo contrario, hay vida m&aacute;s all&aacute; de la m&uacute;sica. As&iacute; de mal iniciaba la semana y ademas hab&iacute;a una cita laboral que cubrir, a la cual Rafita de Silbato asisti&oacute; vistiendo una camiseta negra de Farmacia de Guardia para presentar la XXX edici&oacute;n del Lemon Pop. Justamente, al tiempo que la familia de quien fuera la voz de 'Cazadora de cuero' o 'Ella es demoledora' abr&iacute;a un espacio funerario para velarlo por ocho horas, antes de la improvisada y sentida ceremonia laica de conmemoraci&oacute;n. Coincidiendo, por capricho del destino y a distancia, con el de 'Mr. Abundancia' en una iglesia en Tuy (Pontevedra). Me consta que ac&aacute; nuestra alcaldesa fue de las primeras en presentarse con su p&eacute;same, y el concejal de Cultura a su lado. No es para menos, cuando se trata de un baluarte, el cargo obliga.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b2e4376-4efd-4e9e-a25e-97b1256b897a_16-9-aspect-ratio_50p_1149466.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b2e4376-4efd-4e9e-a25e-97b1256b897a_16-9-aspect-ratio_50p_1149466.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b2e4376-4efd-4e9e-a25e-97b1256b897a_16-9-aspect-ratio_75p_1149466.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b2e4376-4efd-4e9e-a25e-97b1256b897a_16-9-aspect-ratio_75p_1149466.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b2e4376-4efd-4e9e-a25e-97b1256b897a_16-9-aspect-ratio_default_1149466.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b2e4376-4efd-4e9e-a25e-97b1256b897a_16-9-aspect-ratio_default_1149466.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5b2e4376-4efd-4e9e-a25e-97b1256b897a_16-9-aspect-ratio_default_1149466.jpg"
                    alt="&#039;Veneno rojo&#039; de Farmacia de Guardia"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &#039;Veneno rojo&#039; de Farmacia de Guardia                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Llegar temprano al <em>tanata</em> y ver a Ada, la hija de Jos&eacute; &Aacute;ngel ya hecha toda una licenciada en lengua (hisp&aacute;nica) &ndash;un legado, el del amor por las palabras, bien heredado&ndash;, me trajo entra&ntilde;ables recuerdos con su padre, muchos incluso anteriores a que Gabi estuviera embarazada de ella. Pero no consigo recordar el momento en que comenzamos a frecuentarnos. Obviamente, s&iacute; s&eacute; cu&aacute;ndo le puse ese careto de p&iacute;caro guaperas: fue tras adquirir en Discos Zona su &aacute;lbum <em>Veneno Rojo</em> [DRO, 1987], costeado con lo que el Kimba y el Tino me daban por pinchar en el Bache a primera hora.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, cierto parang&oacute;n nos fue uniendo. Yo pinchaba y &eacute;l escrib&iacute;a canciones que defend&iacute;a como un gran <em>frontman.</em> Ambos obten&iacute;amos suculentos beneficios vendiendo mercanc&iacute;a discogr&aacute;fica, yo puerta a puerta a los bares de periferias y &eacute;l bajo pedido a las tiendas de m&uacute;sica. Por lo que con los a&ntilde;os, entre su pasajero curro como representante de BMG-Ariola y los de redactor, nos fuimos aproximando. Concretamente, ser&iacute;an los d&iacute;as de <em>Violencia o Imaginaci&oacute;n</em> [DRO, 1992], en los que volvi&oacute; a lucirse al frente de Arma Joven. Una &uacute;ltima oportunidad para llegar a ser una <em>rock 'n' roll star</em>, pero hay vicios que ni siquiera malvendiendo discos (propios y ajenos) son saciados. Yo lo aprend&iacute; de observar y &eacute;l de protagonizar. Debut&eacute; en Onda Regional de Murcia escribiendo sobre conciertos el 24 de mayo de 1993 y a &eacute;l lo contrataron en oto&ntilde;o de 1995 como colaborador en un diario cuyo nombre dio pie durante d&eacute;cadas a m&aacute;s de un juego de palabras entre sus cr&iacute;ticos. Un cuarto de siglo, hasta el t&eacute;rmino de la anterior d&eacute;cada, en el que firm&oacute; cientos de atractivos art&iacute;culos y entrevistas y apoy&oacute; a  buena parte de la escena local. Una agradecida labor que ejerci&oacute; hasta el final de sus d&iacute;as.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/84936546-04d2-4222-bc8f-51b7183c050c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/84936546-04d2-4222-bc8f-51b7183c050c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/84936546-04d2-4222-bc8f-51b7183c050c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/84936546-04d2-4222-bc8f-51b7183c050c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/84936546-04d2-4222-bc8f-51b7183c050c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/84936546-04d2-4222-bc8f-51b7183c050c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/84936546-04d2-4222-bc8f-51b7183c050c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Zapatos de Jam Albarracín (izqda) y Miguel Tébar A. (dcha)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Zapatos de Jam Albarracín (izqda) y Miguel Tébar A. (dcha)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pese a los trece a&ntilde;os de diferencia que nos llev&aacute;bamos, durante la mayor&iacute;a de mi veintena, incluso en las &eacute;pocas en que viv&iacute; fuera de Murcia asist&iacute;amos juntos a conciertos, sobre todo por la simbiosis que tan gustosamente hab&iacute;amos establecido, gracias a su acreditaci&oacute;n +1 y a mi VW escarabajo. Tras la gran crisis a mis treinta y seis pasamos de ser amigos a camaradas. Segu&iacute;amos vi&eacute;ndonos, compartiendo siempre ideolog&iacute;a y los pormenores de la maravillosa profesi&oacute;n en peligro de extinci&oacute;n que hab&iacute;amos elegido, aunque desde nuestros respectivos &aacute;mbitos territoriales distantes, frecuentemente con diferente apreciaci&oacute;n y evidente resultado.
    </p><p class="article-text">
        Su p&eacute;rdida de salud nos volvi&oacute; a acercar, con todo el respeto mutuo posible y ninguna intenci&oacute;n m&aacute;s all&aacute; de compartir aquello que nos apasiona. El 15 de marzo del a&ntilde;o pasado, auspiciados por LocoLoco Vintage, tuve el placer de entrevistarlo &ndash;por vez primera&ndash; con motivo de la <a href="https://bit.ly/JamAlbarracin_x_MTebarA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">presentaci&oacute;n del disco</a> <em>Archivos</em> [Subterfuge Records, 2025], a nombre de su memorable banda. La &uacute;ltima vez que nos saludamos fue recientemente, en La Mar de M&uacute;sicas que tanto nos uni&oacute; (y descubri&oacute;). Anecd&oacute;ticamente, esta es la segunda necrol&oacute;gica que redacto, la anterior fue en las p&aacute;ginas de la Rockdelux cuando nos dej&oacute; Paquito Mart&iacute;n y a quien tanto apreci&aacute;bamos ambos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e3a64eed-c14f-4c4c-b7f6-89863777b537_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e3a64eed-c14f-4c4c-b7f6-89863777b537_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e3a64eed-c14f-4c4c-b7f6-89863777b537_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e3a64eed-c14f-4c4c-b7f6-89863777b537_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e3a64eed-c14f-4c4c-b7f6-89863777b537_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e3a64eed-c14f-4c4c-b7f6-89863777b537_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e3a64eed-c14f-4c4c-b7f6-89863777b537_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Solapa y corbata de Jam Albarracín"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Solapa y corbata de Jam Albarracín                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En lugar de hacer acopio por ac&aacute; de todos los recuerdos que nuestro ecosistema musical ha inundado las redes sociales en las &uacute;ltimas veinticuatro horas, he preferido dar espacio a un par de bellas personas y citar las palabras de otros dos periodistas que, junto al siempre entretenido Jach&uacute;a Cruces, desde la acaecida y forzosa ruptura, se quisieron despedir p&uacute;blicamente de Jos&eacute; &Aacute;ngel. Y valga decir, para a quienes la curiosidad les mate, que nuestro compa&ntilde;ero &Aacute;ngel H. Sopena tambi&eacute;n lo hizo, en cuerpo presente y pluma. Una reconciliaci&oacute;n deseable para quienes navegamos en un mismo barco, pero la precariedad nos mantiene en rivalidad constante.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Brillante, ingenioso, elegante y mordaz. Amigo leal y generoso. Tuve la suerte de conocerlo hace veinticinco a&ntilde;os, cuando yo era un chaval de apenas dieciocho, e influy&oacute; de forma determinante en mi vida. Me siento privilegiado por haber vivido tantos grandes momentos con &eacute;l: cientos de conciertos juntos y alguno que otro ba&ntilde;o en el mar, otra de sus grandes pasiones. Jam era un referente, un maestro, un genio. Y era mi amigo&rdquo;.&mdash; Javier Arabit, amigo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Conoc&iacute; a Jam Albarrac&iacute;n mucho antes de conocer a Jam. De joven le&iacute;a sus cr&iacute;ticas en los peri&oacute;dicos y admiraba su manera de entender y contar la m&uacute;sica. Para m&iacute; era un referente como cr&iacute;tico musical. M&aacute;s adelante, tuve la suerte de contar con su amistad. Sab&iacute;a contar la m&uacute;sica con voz propia y fue una de las personas que apoy&oacute; desde el principio mi proyecto art&iacute;stico. Compart&iacute;amos la m&uacute;sica, convers&aacute;bamos largo sobre ella, sobre todo y sobre nada, y fue precisamente en esas conversaciones donde pude conocer de cerca a la persona que hab&iacute;a detr&aacute;s del periodista: alguien cercano, generoso y, sobre todo, bueno. Hace no tanto tiempo le pasaba grabaciones con ideas de temas que se me ocurr&iacute;an y le preguntaba: &laquo;&iquest;Te gusta, Jam? &iquest;Ves esta idea como tema? &iquest;Sigo adelante con ella?&raquo;. Y &eacute;l siempre respond&iacute;a: &laquo;Todo lo que t&uacute; hagas va a estar bien&raquo;. Me quedo con eso, con su apoyo, con su amistad y, por supuesto, con sus imperdibles, ese peque&ntilde;o gui&ntilde;o tan suyo&rdquo;.&mdash; Elena S&aacute;enz de Tejada, m&uacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy me toca a m&iacute;, Jam... No se trata devolverte el favor, porque entre amigos los favores no existen. Aquel d&iacute;a te pusiste nervioso cuando le&iacute;as tus propias palabras. Era la duda de la emoci&oacute;n; de la emotividad... algo que te acompa&ntilde;aba siempre, hicieras lo que hicieras. Estoy muy triste, Jam, mucho. Pero recuerdo un d&iacute;a que me dijiste &rdquo;la tristeza y la melancol&iacute;a, son sentimientos tan puros que nos acercan a la persona que llevamos dentro. Duelen mucho, pero son tan puros que tenemos que intentar disfrutar de ellos, incluso en el dolor&ldquo;. Porque son sentimientos bellos. En aquellas palabras que le&iacute;ste el d&iacute;a de mi boda, escribiste textualmente: &rdquo;Todo lo verdaderamente importante en la vida se hace por amor&ldquo;. Y por amor estamos hoy aqu&iacute;, Jam. Por amor a ti, por admiraci&oacute;n a ti y por mil sentimientos m&aacute;s que has sido capaz de despertar en todos nosotros. Ha sido un honor estar contigo hasta tu &uacute;ltimo suspiro, que me llamaras amigo, que confiaras ciegamente en m&iacute; para todo. Este mundo es ahora un lugar mucho m&aacute;s estrecho sin ti. Aunque no te vas, porque nos acompa&ntilde;ar&aacute;s siempre&rdquo;.&mdash; Rafa Llorente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5be918e4-6a43-4094-81ab-76ddec23b1b6_16-9-aspect-ratio_50p_1149467.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5be918e4-6a43-4094-81ab-76ddec23b1b6_16-9-aspect-ratio_50p_1149467.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5be918e4-6a43-4094-81ab-76ddec23b1b6_16-9-aspect-ratio_75p_1149467.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5be918e4-6a43-4094-81ab-76ddec23b1b6_16-9-aspect-ratio_75p_1149467.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5be918e4-6a43-4094-81ab-76ddec23b1b6_16-9-aspect-ratio_default_1149467.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5be918e4-6a43-4094-81ab-76ddec23b1b6_16-9-aspect-ratio_default_1149467.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5be918e4-6a43-4094-81ab-76ddec23b1b6_16-9-aspect-ratio_default_1149467.jpg"
                    alt="Arma Joven"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Arma Joven                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy tambi&eacute;n es un d&iacute;a hermoso, porque recordamos el legado de un profesional, quiero recalcar la generosidad que Jam siempre tuvo con aquellas personas que est&aacute;bamos empezando en el &aacute;mbito musical y period&iacute;stico. D&aacute;ndonos los mejores consejos y permiti&eacute;ndonos leer sus cr&iacute;ticas. Fue un faro absoluto para quienes le ten&iacute;amos como referente e incluso como c&oacute;mplice. En cualquier lugar, en cualquier situaci&oacute;n que te encontrabas con &eacute;l, se presentaba con una sonrisa y un abrazo. Y siempre que le preguntabas c&oacute;mo se encontraba, fuera mejor o peor, te respond&iacute;a &laquo;Bien, bien, aqu&iacute; disfrutando&raquo;, del concierto o de lo que estuviera haciendo. A nivel personal, es un ser humano absolutamente inolvidable, el tipo con m&aacute;s talento que he conocido nunca, la referencia absoluta. Y seguramente, m&aacute;s a&uacute;n para quienes intentamos escribir con palabras algo tan indescriptible como la m&uacute;sica o el arte&rdquo;.&mdash; Alberto Frutos.
    </p><p class="article-text">
        Llegado a este punto me parece innecesario a&ntilde;adir alg&uacute;n otro elogio m&aacute;s al buen hombre que fue mi colega Jos&eacute; &Aacute;ngel Mart&iacute;nez Albarrac&iacute;n. Permitidme que nuestras an&eacute;cdotas y conversaciones me las reserve para el espacio de lo privado. D. E. P.
    </p><p class="article-text">
        P. D. Sirva como recuerdo y homenaje la <a href="https://open.spotify.com/playlist/6FkiXy0UDAIv1FC6SD1b5j" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sesi&oacute;n</a> que M. Lacroix le prepar&oacute; el d&iacute;a de la citada entrevista.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Tébar A.]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/jam-colega_1_13454277.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Aug 2026 16:10:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/030ea1f2-2f2b-413b-925e-06be7708f62e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x651y290.jpg" length="103189" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/030ea1f2-2f2b-413b-925e-06be7708f62e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x651y290.jpg" type="image/jpeg" fileSize="103189" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Jam, colega]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/030ea1f2-2f2b-413b-925e-06be7708f62e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x651y290.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Música,Crítica,Punk,Punk español,Periodismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más de 300 cabeceras francesas denuncian a Google por competencia desleal con sus resúmenes de IA]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/300-cabeceras-francesas-denuncian-google-competencia-desleal-resumenes-ia_1_13440772.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/91d5e1bf-159c-42fa-a441-465b136bfc38_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más de 300 cabeceras francesas denuncian a Google por competencia desleal con sus resúmenes de IA"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Alianza de la Prensa de Información General lleva al gigante estadounidense a los juzgados tras la introducción del 'Modo IA' en Francia a finales de julio</p><p class="subtitle">Google activa su 'Modo IA' en España, el mayor cambio de la historia de su buscador
</p></div><p class="article-text">
        La Alianza de Prensa de Informaci&oacute;n General (APIG), principal asociaci&oacute;n francesa de editores de diarios, ha denunciado este martes a Google ante la Autoridad de la Competencia del pa&iacute;s galo, por el despliegue de su herramientas de elaboraci&oacute;n de res&uacute;menes de prensa con inteligencia artificial (IA).
    </p><p class="article-text">
        En un comunicado, esta federaci&oacute;n que re&uacute;ne a unas 300 cabeceras del pa&iacute;s considera desleal el lanzamiento de AI Overviews y AI Mode (las herramientas que hacen res&uacute;menes de IA de los contenidos de las p&aacute;ginas web) por parte de Google. Acusan al gigante estadounidense de no querer compartir los beneficios generados por estas dos herramientas, en contra de la ley francesa de 2019, que &ldquo;subordina el uso de contenidos de prensa a la autorizaci&oacute;n previa y a una remuneraci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los editores no pedimos que se detenga esta innovaci&oacute;n. Pedimos que este valor sea compartido y que el uso de sus contenidos sea remunerado, tal y como exige la ley&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; el presidente de la APIG, Marc Feuill&eacute;e.
    </p><p class="article-text">
        Las nuevas herramientas, lanzadas en Francia el pasado 22 de julio tras haberlas introducido ya en otros pa&iacute;ses (<a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/google-activa-ia-espana-mayor-cambio-historia-buscador_1_12663163.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en Espa&ntilde;a se activaron en octubre de 2025</a>), permiten a los usuarios dialogar con una IA en la b&uacute;squeda de contenidos y solo difunden los enlaces directos a las webs de los peri&oacute;dicos en la parte baja, lo que puede generar una importante p&eacute;rdida de tr&aacute;fico digital y por consiguiente, de ingresos publicitarios. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n varios organismos franceses, citados en el comunicado, en los pa&iacute;ses donde ya se han introducido esas herramientas la ca&iacute;da del tr&aacute;fico se ha evaluado entre un 33 y un 38%. Un peligro que acecha a un sector ya muy afectado en Francia por la ca&iacute;da de la publicidad, lo que les ha obligado a reducir sus plantillas.
    </p><p class="article-text">
        La introducci&oacute;n de estas herramientas se produce, adem&aacute;s, antes de que comenzaran las negociaciones a las que Google estaba obligado, indican los editores, lo que les lleva a recurrir a las instituciones reguladoras. 
    </p><p class="article-text">
        La Autoridad de la Competencia ya sancion&oacute; en 2020 al gigante estadounidense por pr&aacute;cticas desleales y le impuso la obligaci&oacute;n de negociar con los peri&oacute;dicos. Dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde le impon&iacute;a una multa de 500 millones de euros por no haber respetado esos compromisos, lo que llev&oacute; a Google a abrir contactos y llegar a un acuerdo para la remuneraci&oacute;n de sus contenidos v&aacute;lido hasta 2027.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El despliegue unilateral de nuevos usos de los contenidos de prensa sin autorizaci&oacute;n previa contraviene esos compromisos&rdquo;, consideran los editores. La APIG dice que est&aacute; &ldquo;abierta a la negociaci&oacute;n&rdquo; que permita el uso de los contenidos de prensa, &ldquo;indispensables para los servicios de IA generativa&rdquo;, pero &ldquo;en un marco fundado en una autorizaci&oacute;n negociada y una remuneraci&oacute;n a la altura de su valor&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es / EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/300-cabeceras-francesas-denuncian-google-competencia-desleal-resumenes-ia_1_13440772.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Aug 2026 12:28:46 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/91d5e1bf-159c-42fa-a441-465b136bfc38_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="305948" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/91d5e1bf-159c-42fa-a441-465b136bfc38_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="305948" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Más de 300 cabeceras francesas denuncian a Google por competencia desleal con sus resúmenes de IA]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/91d5e1bf-159c-42fa-a441-465b136bfc38_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Google,Periódico,Prensa,Periodismo,Inteligencia artificial,Francia,Publicidad,Internet]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Amedrentar, que algo queda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/opinion-amedrentar-algo-queda_132_13437096.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ff88dc7c-8dc1-4b2c-b5fb-9705608744bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Amedrentar, que algo queda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Federación de Sindicatos de Periodistas sostiene que las querellas de Julio Iglesias y González Amador buscan intimidar a los profesionales y limitar su labor informativa</p></div><p class="article-text">
        El secretario general de la Federaci&oacute;n de Sindicatos de Periodistas (FeSP),<strong> Agust&iacute;n Yanel</strong>, considera que hechos tales como la <a href="https://www.eldiario.es/politica/julio-iglesias-querella-eldiario-director-cuatro-periodistas_1_13397000.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">querella del artista espa&ntilde;ol Julio Iglesias contra el director de </a><a href="https://www.eldiario.es/politica/julio-iglesias-querella-eldiario-director-cuatro-periodistas_1_13397000.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>elDiario.es</em></a><a href="https://www.eldiario.es/politica/julio-iglesias-querella-eldiario-director-cuatro-periodistas_1_13397000.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, Ignacio Esolar</a>; y la que ha anunciado <strong>Alberto Gonz&aacute;lez Amador,</strong> la pareja de <strong>Isabel D&iacute;az Ayuso</strong>, presidenta de la Comunidad de Madrid, contra el director editorial de <em>infolibre.es</em>, <strong>Jes&uacute;s Mara&ntilde;a</strong>, son un intento de amedrentar a los citados profesionales para que no informen sobre ellos, o lo que es igual, no pretenden aclarar informaciones que consideren err&oacute;neas o perjudiciales sino atemorizar o infundir cierto miedo.
    </p><p class="article-text">
        Lo ha escrito Yanel en un art&iacute;culo publicado en un digital de Casilla la Mancha, titulado <em>Contra el periodismo y contra el derecho a la informaci&oacute;n</em>:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando un personaje millonario, o poderoso por otros motivos, se querella contra unos periodistas porque no le gusta algo que han publicado o han dicho, o porque lo consideran inexacto y perjudicial para &eacute;l, no lo hace para aclarar los hechos. No. Si quisiera corregir lo err&oacute;neo de una informaci&oacute;n, les enviar&iacute;a un escrito de rectificaci&oacute;n, acogi&eacute;ndose a la Ley Org&aacute;nica 2/1984, que regula ese derecho. Pero si interpone una querella y solicita penas de c&aacute;rcel para los informadores, su objetivo est&aacute; claro: amedrentar a esos profesionales para que no informen sobre &eacute;l&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ese es el camino emprendido por el cantante y por el novio de la presidenta madrile&ntilde;a que se querellar&aacute;, seg&uacute;n ha anunciado, contra Mara&ntilde;a, si no rectifica unas afirmaciones que hizo en TVE. El director de <em>infolibre.es</em>, en su opini&oacute;n, aprecia una doble vara de medir por parte de la Justicia y la diferente velocidad en la que son tramitados los asuntos en sede judicial, dependiendo de qui&eacute;n sea la persona acusada.
    </p><p class="article-text">
        A la vista de los argumentos de las partes y de la jurisprudencia del Tribunal Constitucional (TC) sobre la prevalencia del derecho a la informaci&oacute;n frente a otros, el criterio principal es que cuando el periodista recaba informaci&oacute;n que es de inter&eacute;s general con la diligencia profesional exigible, como parece ser que han hecho en elDiario.es, se puede presumir -a la espera de la decisi&oacute;n de sus se&ntilde;or&iacute;as- ninguno de los dos casos concluir&aacute; favorablemente para sus promotores en los juzgados.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, la FeSP ha sostenido p&uacute;blicamente que las acciones legales afrontadas ranto por Julio Iglesias como por Gonz&aacute;lez Amador representan un ataque al periodismo y al derecho a la informaci&oacute;n. &ldquo;Los periodistas deben rectificar cuando se equivocan pero no se les puede pedir que dejen de informar sobre un asunto de inter&eacute;s general&rdquo;, consigna Agust&iacute;n Yanel en su an&aacute;lisis.
    </p><p class="article-text">
        A primera vista, se trata de dos claros de las conocidas como &lsquo;demandas estrat&eacute;gicas&rsquo; contra la participaci&oacute;n p&uacute;blica. Claro, que la normativa de aplicaci&oacute;n parece gustar poco, como lo prueba que, por un lado, el Reglamento Europeo sobre la Libertad de los Medios deber&iacute;a estar incorporada a la legislaci&oacute;n espa&ntilde;ola desde el 7 de mayo del presente a&ntilde;o pero ni, por otro, tal reglamento ni otra directiva relacionada, tambi&eacute;n de rango comunitario, b&aacute;sicos para defender el derecho a la informaci&oacute;n, se est&aacute;n valorando y teniendo en cuenta tal inhibici&oacute;n, por llamarla de alguna manera, no es de extra&ntilde;ar que las previsiones explicitadas sean pura ilusi&oacute;n.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Salvador García Llanos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/opinion-amedrentar-algo-queda_132_13437096.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Aug 2026 14:43:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ff88dc7c-8dc1-4b2c-b5fb-9705608744bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="40140" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ff88dc7c-8dc1-4b2c-b5fb-9705608744bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="40140" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Amedrentar, que algo queda]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ff88dc7c-8dc1-4b2c-b5fb-9705608744bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Periodismo,Julio Iglesias,Alberto González Amador]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Live Nation fulmina cuatro medios musicales y sus lectores piden venganza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/live-nation-fulmina-cuatro-medios-musicales-lectores-piden-venganza_129_13434638.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aecc0f88-c0aa-4fbf-b27b-07a5454d8456_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1433y816.jpg" width="1200" height="675" alt="Live Nation fulmina cuatro medios musicales y sus lectores piden venganza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Veeps, la empresa de los hermanos de Good Charlotte propiedad del gigante de la música en vivo, anuncia despidos masivos en el querido BrooklynVegan y otras tres revistas más</p><p class="subtitle">Este artículo forma parte del Boletín de Cultura, que puedes recibir los viernes en tu buzón si te suscribes gratuitamente</p><p class="subtitle">Los mejores planes para el fin de semana: fiestas, conciertos, libros y canciones</p></div><p class="article-text">
        Mala semana para el periodismo musical, o para la m&uacute;sica en general. Cuatro medios (BrooklynVegan, Alternative Press, Revolver y Goldmine) han sido desmantelados con un dr&aacute;stico recorte de personal, que lo m&aacute;s probable es que conlleve su desaparici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.brooklynvegan.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">BrooklynVegan</a>, fundado en 2004, se hab&iacute;a convertido en un referente para el rock m&aacute;s interesante, poniendo especial atenci&oacute;n en la escena neoyorquina. Revolver es una revista dedicada al hard rock y el metal creada en el a&ntilde;o 2000. Goldmine es una revista en papel dedicada a los coleccionistas. Alternative Press es la m&aacute;s decana de los cuatro, fundada en Cleveland en 1985, y ha estado dedicado al rock alternativo.
    </p><p class="article-text">
        Lo que tienen en com&uacute;n es que fueron compradas por Veeps, la empresa de los hermanos Benji y Joel Madden (miembros del grupo Good Charlotte), creada en 2017 como plataforma para retransmitir conciertos en <em>streaming </em>bajo pago. Y Veeps, oh sorpresa, <a href="https://variety.com/2021/music/news/live-nation-acquires-livestream-veeps-1234887841/?utm_source=elDiario.es&amp;utm_campaign=7c991fb1fd-EMAIL_CAMPAIGN_2026_08_06_12_22&amp;utm_medium=email&amp;utm_term=0_-7c991fb1fd-63797609&amp;mc_cid=7c991fb1fd&amp;mc_eid=3675118dc1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue comprada</a> por Live Nation en 2021.
    </p><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as <a href="https://x.com/imonlyhuman1999/status/2085047477602820344" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se public&oacute; un mensaje privado</a> de Joel Madden que aseguraba a una persona que quer&iacute;a escribir en BrooklynVegan que la web estaba &ldquo;activa y en funcionamiento&rdquo; y que pod&iacute;a escribir a su fundador, Dave Levine, para colaborar. Pitchfork comprob&oacute; que todos los correos de los trabajadores del medio ven&iacute;an de vuelta, salvo los dirigidos a Levine. Pero es rid&iacute;culo pensar que una sola persona puede hacer una web como BrooklynVegan.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las fusiones arruinan la cultura&rdquo;, ha dicho <a href="https://weareumaw.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">UMAW</a>, el sindicato de m&uacute;sicos de EEUU.  La cantante Hayley Williams ha mostrado su decepci&oacute;n con gracia: &ldquo;Cada d&iacute;a perdemos recetas a manos de idiotas que simplemente no saben cocinar. Ansiosa por la inevitable venganza del<em> underground&rdquo;.</em> Una revista cl&aacute;sica, Rock Sound, ha mostrado su apoyo revelando que cuando estuvieron a punto de cerrar, por un cambio de manos de su propiedad, los responsables de Alt Press y de Revolver ofrecieron trabajo a sus <em>freelances</em> para que no se quedaran en la calle. Y el bueno de Elijah Wood ha puesto el emoji de la mano en la cara al conocer la noticia. En general, la gente est&aacute; bastante enfadada.
    </p><p class="article-text">
        Con la fusi&oacute;n entre Live Nation y Ticketmaster se cre&oacute; una gran compa&ntilde;&iacute;a, Live Nation Entertainment, dotada de una voracidad sin l&iacute;mites que no ha hecho m&aacute;s que crecer y crecer. Live Nation lleva vendidos 143 millones de tickets en lo que llevamos de a&ntilde;o en todo el mundo. Ha ganado en este medio a&ntilde;o 6.600 millones de euros, lo que supone un 9% m&aacute;s de los beneficios que gener&oacute; el a&ntilde;o pasado en el mismo periodo. Crecer y crecer.
    </p><p class="article-text">
        Al respecto de esta gran megacompa&ntilde;&iacute;a, que seg&uacute;n la justicia de EEUU <a href="https://www.eldiario.es/cultura/jurado-eeuu-declara-live-nation-ticketmaster-operan-monopolio_1_13146573.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">opera en condiciones de monopolio</a>, la familia del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/adios-robe-poeta-enseno-belleza-adolescente-dolor-destruccion-cat_1_12833005.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fallecido cantante de Extremoduro</a>, Robe Iniesta, ha dicho esta semana que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/familia-robe-iniesta-anuncia-pesadilla-relacion-live-nation-encaminada-llegar-pronto-final_1_13428882.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;la pesadilla va encaminada a llegar pronto a su final&rdquo;.</a> Han dicho en el comunicado que &ldquo;se cumplir&aacute; lo que Robe m&aacute;s necesitaba y deseaba, poner fin por completo a su relaci&oacute;n con Live Nation e I&ntilde;aki Ant&oacute;n (Uoho)&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Antes de morir, el m&uacute;sico se enfrent&oacute; contra el gigante, que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/robe-iniesta-vence-live-nation-muerte-justicia-tumba-reclamacion-millonaria_1_13099464.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">le reclamaba</a> 4,2 millones de euros (1,3 de una fianza que hab&iacute;a cobrado Iniesta por la frustrada <a href="https://www.eldiario.es/cultura/extremoduro-vuelve-suspender-gira-despedida_1_7321463.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gira de despedida</a> de Extremoduro en 2021) y 2,9 millones por supuestos da&ntilde;os y perjuicios. Robe gan&oacute; en primera instancia en un juzgado de Pamplona, pero Live Nation recurri&oacute;. La Audiencia Provincial de Navarra confirm&oacute; en marzo la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/robe-iniesta-vence-live-nation-muerte-justicia-tumba-reclamacion-millonaria_1_13099464.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sentencia a favor del m&uacute;sico</a>. Desconocemos si Live Nation recurri&oacute; esta sentencia tambi&eacute;n ante el Tribunal Supremo, pero seg&uacute;n el comunicado de la familia, pronto tendremos m&aacute;s noticias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Cabrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/live-nation-fulmina-cuatro-medios-musicales-lectores-piden-venganza_129_13434638.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Aug 2026 13:06:04 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/aecc0f88-c0aa-4fbf-b27b-07a5454d8456_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1433y816.jpg" length="3824358" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/aecc0f88-c0aa-4fbf-b27b-07a5454d8456_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1433y816.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3824358" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Live Nation fulmina cuatro medios musicales y sus lectores piden venganza]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/aecc0f88-c0aa-4fbf-b27b-07a5454d8456_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1433y816.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Industria musical,Periodismo,Extremoduro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La niña que huyó de la Guerra Civil en el barco de Neruda: “No sabíamos lo que dejábamos ni lo que íbamos a encontrar”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/nina-huyo-guerra-civil-barco-neruda-no-sabiamos-dejabamos-ibamos-encontrar_1_13392985.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27615c66-b360-4fa7-95d4-bd77f08e7640_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147795.jpg" width="3000" height="1688" alt="La niña que huyó de la Guerra Civil en el barco de Neruda: “No sabíamos lo que dejábamos ni lo que íbamos a encontrar”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lola Patau, de 92 años, rememora su huida del franquismo en el barco Winnipeg fletado por el poeta y cómo se acabó convirtiendo en la primera mujer periodista titulada de Chile</p><p class="subtitle">Los “indeseables”: así fueron acogidos los refugiados españoles</p></div><p class="article-text">
        La casa de Lola Patau, en Vilassar de Mar (Barcelona), parece construida a partir de la memoria. Objetos llegados de Chile y de otras partes del mundo, cuadros pintados por su marido, muebles que esconden mucha historia y fotograf&iacute;as familiares llenan una vivienda donde cada rinc&oacute;n parece tener algo que contar. 
    </p><p class="article-text">
        A sus 92 a&ntilde;os, Lola conserva una lucidez extraordinaria y una memoria capaz de reconstruir con precisi&oacute;n episodios ocurridos hace m&aacute;s de ocho d&eacute;cadas. Su historia trasciende su biograf&iacute;a; es tambi&eacute;n la de miles de espa&ntilde;oles <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/indeseables-acogidos-refugiados-espanoles_1_3944157.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">obligados a abandonar su pa&iacute;s tras la Guerra Civil</a>.
    </p><p class="article-text">
        El 3 de septiembre de 1939 el barco Winnipeg llegaba al puerto chileno de Valpara&iacute;so con casi 2.300 refugiados gracias a la iniciativa impulsada por el poeta Pablo Neruda. Mientras Europa asist&iacute;a al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, aquel viejo carguero, con capacidad para &uacute;nicamente ochenta pasajeros, se convert&iacute;a en el s&iacute;mbolo de un s&iacute;mbolo de salvaci&oacute;n, el &ldquo;mejor y m&aacute;s bello poema&rdquo; para Neruda.
    </p><p class="article-text">
        Entre aquellos pasajeros, viajaba una ni&ntilde;a de apenas cinco a&ntilde;os, Lola Patau. Cuando rememora ahora aquella traves&iacute;a, lo primero que aparece no es el miedo, sino la mirada limpia de una ni&ntilde;a que todav&iacute;a no alcanzaba a comprender la dimensi&oacute;n de lo que estaba ocurriendo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El viaje fue muy bonito&rdquo;, recuerda. Mientras los adultos cargaban con la incertidumbre y las renuncias, la <em>canalla </em>[los m&aacute;s j&oacute;venes] pasaba el d&iacute;a corriendo de un lado a otro del barco. &ldquo;Hab&iacute;a profesoras y personas que se ocupaban de los ni&ntilde;os mientras los mayores intentaban mantener una cierta normalidad con trabajos varios en mitad del oc&eacute;ano&rdquo;, cuenta. 
    </p><p class="article-text">
        El barco tuvo dificultades para atravesar el canal de Panam&aacute; porque no se hab&iacute;an abonado los derechos de paso. Un problema que termin&oacute; resolvi&eacute;ndose gracias a la ayuda de los cu&aacute;queros &ndash;movimiento cristiano que defiende una relaci&oacute;n directa con Dios, sin jerarqu&iacute;as&ndash; y a las gestiones realizadas por Neruda y su mujer, Delia del Carril. Tambi&eacute;n hubo pasajeros que lograron embarcar como polizones despu&eacute;s de no haber sido seleccionados oficialmente para una embarcaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ff4ac985-a604-4557-92c8-52c1be401ce5_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ff4ac985-a604-4557-92c8-52c1be401ce5_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ff4ac985-a604-4557-92c8-52c1be401ce5_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ff4ac985-a604-4557-92c8-52c1be401ce5_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ff4ac985-a604-4557-92c8-52c1be401ce5_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ff4ac985-a604-4557-92c8-52c1be401ce5_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ff4ac985-a604-4557-92c8-52c1be401ce5_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un grupo de niños en la cubierta del Winnipeg."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un grupo de niños en la cubierta del Winnipeg.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>El paso previo por Francia</strong></h2><p class="article-text">
        La Guerra Civil apenas ocupa espacio en los recuerdos infantiles de Lola. &ldquo;Lo que permanece es una sucesi&oacute;n de despedidas&rdquo;, dice. Antes del Winnipeg, hubo una Barcelona que se derrumbaba, una frontera atravesada a toda prisa y una familia separada por la guerra.
    </p><p class="article-text">
        Su padre, que trabajaba como jefe de Finanzas de la Generalitat y simpatizaba con Esquerra Republicana, nunca milit&oacute; en ning&uacute;n partido. Cuando comprendi&oacute; que la ca&iacute;da de Barcelona &ldquo;era inevitable&rdquo; decidi&oacute; cruzar la frontera. Aquella decisi&oacute;n cambi&oacute; para siempre su destino: &eacute;l consigui&oacute; llegar a Francia, mientras su mujer y la peque&ntilde;a Lola permanecieron todav&iacute;a un tiempo en Catalunya.
    </p><p class="article-text">
        El recibimiento al otro lado de los Pirineos estuvo muy lejos de ser un refugio. &ldquo;Los franceses no fueron nada amables con las personas que se exiliaron all&iacute;&rdquo;, resume sin rastro de resentimiento Patau. Su padre se vio obligado a trabajar en el campo, mientras una bronquitis &ldquo;horrorosa&rdquo; lo iba arrastrando.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi madre cruz&oacute; sola la frontera espa&ntilde;ola para reunirse con mi padre en Argel&egrave;s-sur-Mer y poco despu&eacute;s, a su regreso de nuevo a Espa&ntilde;a para recogerme, volvimos definitivamente al pa&iacute;s galo&rdquo;, expone con voz de emoci&oacute;n. La familia termin&oacute; instal&aacute;ndose en Toulouse, donde unos familiares regentaban un laboratorio. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La tranquilidad dur&oacute; poco&rdquo;, destaca. Europa volv&iacute;a a prepararse para otra guerra y el padre de Lola ten&iacute;a claro que no estaba dispuesto a vivir un segundo exilio. Fue entonces cuando el destino de miles de republicanos espa&ntilde;oles se cruz&oacute; con el de un poeta chileno destinado en Par&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Neruda, por aquel entonces agregado cultural de la embajada chilena en la capital francesa, convenci&oacute; a su Gobierno para acoger a miles de refugiados espa&ntilde;oles. Junto a su esposa, entrevist&oacute; personalmente a buena parte de quienes aspiraban a embarcar en el Winnipeg. Lola Patau habla de todo ello mientras conserva todav&iacute;a la lista con los nombres de quienes lograron subir al barco. 
    </p><p class="article-text">
        La peque&ntilde;a Lola no era consciente de que abandonaba para siempre el pa&iacute;s donde hab&iacute;a nacido. Solo sab&iacute;a que sus padres segu&iacute;an caminando porque no ten&iacute;an otra alternativa. &ldquo;No sab&iacute;amos lo que dej&aacute;bamos, pero tampoco lo que &iacute;bamos a encontrar&rdquo;, resume.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a81276d1-0f04-43a9-be19-35e3de04d75f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a81276d1-0f04-43a9-be19-35e3de04d75f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a81276d1-0f04-43a9-be19-35e3de04d75f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a81276d1-0f04-43a9-be19-35e3de04d75f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a81276d1-0f04-43a9-be19-35e3de04d75f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a81276d1-0f04-43a9-be19-35e3de04d75f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a81276d1-0f04-43a9-be19-35e3de04d75f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Ruta del Winnipeg: Pauillac (04-08-1939) - Valparaíso (03-09-1939)."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Ruta del Winnipeg: Pauillac (04-08-1939) - Valparaíso (03-09-1939).                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>La llegada a Chile</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;La suerte quiso que el Winnipeg ya navegara en aguas de jurisdicci&oacute;n chilena cuando comenz&oacute; la Segunda Guerra Mundial&rdquo;, remarca la nonagenaria, plenamente consciente de la importancia de aquel detalle. Si el conflicto hubiera estallado antes, el barco podr&iacute;a haberse visto obligado a regresar a Europa y el destino de aquellos pasajeros habr&iacute;a sido muy distinto.
    </p><p class="article-text">
        La llegada a Valpara&iacute;so, no obstante, tampoco fue tan id&iacute;lica como muchos podr&iacute;an imaginar. En el puerto aparecieron carteles de &ldquo;no queremos a rojos aqu&iacute;&rdquo; y circularon rumores que aseguraban que los refugiados llegaban con enfermedades como el tifus. 
    </p><p class="article-text">
        Junto a ese rechazo, sin embargo, tambi&eacute;n hubo una recepci&oacute;n institucional que los pasajeros nunca olvidar&iacute;an. En el puerto les esperaban el presidente Pedro Aguirre Cerda, Salvador Allende &mdash;entonces ministro de Sanidad&mdash; y, el de Exteriores, Abraham Ortega, a quien Lola sigue considerando uno de los grandes impulsores pol&iacute;ticos de la llegada del Winnipeg a Chile y con cuya nieta, que vive en la provincia de Barcelona, mantiene a d&iacute;a de hoy una bonita amistad.
    </p><p class="article-text">
        Superadas las barreras y los abrazos, Lola y sus padres se instalaron en Santiago de Chile. El padre encontr&oacute; trabajo junto a otro empresario dedicado al mundo del vino y, poco a poco, comenzaron a reconstruir una vida que la guerra hab&iacute;a interrumpido.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La ni&ntilde;a del Winnipeg que hizo historia en el periodismo chileno</strong></h2><p class="article-text">
        Chile dej&oacute; pronto de ser un pa&iacute;s de acogida para convertirse en un hogar. All&iacute; Lola Patau fue al colegio, hizo amistades y construy&oacute; una vida que ya no estaba &ldquo;marcada &uacute;nicamente por el recuerdo del exilio&rdquo;, asegura. La ni&ntilde;a que hab&iacute;a cruzado el Atl&aacute;ntico con apenas cinco a&ntilde;os creci&oacute; en Santiago, aprendi&oacute; a mirar el pa&iacute;s que la acog&iacute;a como propio y termin&oacute; escribiendo una peque&ntilde;a p&aacute;gina de la historia del periodismo chileno.
    </p><p class="article-text">
        Su padre imaginaba para ella una carrera como farmac&eacute;utica, pero tras comenzar esos estudios, Lola se dio cuenta de que aquel no era su camino. Apenas un a&ntilde;o despu&eacute;s, se matricul&oacute; para estudiar periodismo y encontr&oacute; el oficio que mejor encajaba con su forma de mirar el mundo. 
    </p><p class="article-text">
        Lola form&oacute; parte de la primera promoci&oacute;n en la que el Periodismo se impart&iacute;a como estudios reglados en Chile. Aquella generaci&oacute;n abri&oacute; el camino de una profesi&oacute;n que hasta entonces se aprend&iacute;a principalmente dentro de las redacciones, cuenta. Al terminar la carrera, se convirti&oacute; en la primera mujer periodista titulada del pa&iacute;s. Lo relata sin solemnidad, pero con el sentimiento de orgullo y satisfacci&oacute;n que caracteriza a quien ha formado parte de un gran logro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d344daf4-4270-425b-906c-b953cdfae701_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d344daf4-4270-425b-906c-b953cdfae701_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d344daf4-4270-425b-906c-b953cdfae701_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d344daf4-4270-425b-906c-b953cdfae701_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d344daf4-4270-425b-906c-b953cdfae701_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d344daf4-4270-425b-906c-b953cdfae701_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d344daf4-4270-425b-906c-b953cdfae701_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Patau fue la primera profesional femenina egresada de la Escuela de Periodismo de Santiago de Chile."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Patau fue la primera profesional femenina egresada de la Escuela de Periodismo de Santiago de Chile.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Su talento no tard&oacute; en hacerse evidente. Durante el segundo curso, obtuvo un premio de periodismo que consist&iacute;a en viajar a Cuba junto a los directores de los principales medios de comunicaci&oacute;n de Santiago de Chile. Ten&iacute;a poco m&aacute;s de veinte a&ntilde;os y aquel viaje coincidi&oacute; con uno de los momentos m&aacute;s convulsos de la historia reciente de la isla: la dictadura de Fulgencio Batista afrontaba sus &uacute;ltimos meses.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Recuerdo una sociedad profundamente desigual y un ambiente de vigilancia permanente que impregnaba incluso las escenas m&aacute;s cotidianas&rdquo;, destaca, a la vez que explica que en el ascensor del Hotel Intercontinental de La Habana nadie se atrev&iacute;a a mantener una conversaci&oacute;n. Nunca se sab&iacute;a qui&eacute;n pod&iacute;a estar escuchando. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n recuerda c&oacute;mo la polic&iacute;a anotaba las matr&iacute;culas de los veh&iacute;culos y c&oacute;mo el miedo condicionaba la vida diaria. &ldquo;Viv&iacute; c&oacute;mo todo el mundo esperaba a Fidel con impaciencia porque la dictadura de Batista era horrorosa&rdquo;, afirma. Casi sin propon&eacute;rselo, termin&oacute; siendo testigo directo de uno de los episodios pol&iacute;ticos m&aacute;s importantes del siglo XX latinoamericano.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una democracia que hoy parece imposible</strong></h2><p class="article-text">
        Cuando habla del Chile donde comenz&oacute; a ejercer el periodismo, Lola utiliza una palabra que repite varias veces a lo largo de la conversaci&oacute;n: &ldquo;maravillosa&rdquo;. As&iacute; define la democracia que conoci&oacute; durante aquellos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Hay una escena que resume el pa&iacute;s que recuerda: hab&iacute;a ido al cine con unas amigas. Al salir comenz&oacute; a llover con fuerza y, mientras esperaba un taxi, un coche se detuvo a su lado. Al volante iba el entonces presidente de Chile, Gabriel Gonz&aacute;lez Videla. No llevaba escolta. Conduc&iacute;a &eacute;l mismo y viajaba acompa&ntilde;ado por su esposa, que a&ntilde;os antes hab&iacute;a dirigido el instituto donde Lola hab&iacute;a estudiado. El presidente le ofreci&oacute; acercarla a casa y ella acept&oacute; con absoluta naturalidad. La sorpresa lleg&oacute; al abrir la puerta de su vivienda. 
    </p><p class="article-text">
        Su padre no entend&iacute;a c&oacute;mo hab&iacute;a conseguido regresar completamente seca en medio de aquel diluvio. &ldquo;Cuando le expliqu&eacute; a mi padre que el presidente de la Rep&uacute;blica me hab&iacute;a llevado en coche, reaccion&oacute; con incredulidad con un &rdquo;calla, calla&ldquo;; no se lo pod&iacute;a creer&rdquo;, a&ntilde;ade durante la entrevista.
    </p><p class="article-text">
        Lola Patau trabaj&oacute; en cabeceras como<em> </em>El Mercurio y La Naci&oacute;n, dos de los peri&oacute;dicos m&aacute;s importantes de Chile, y m&aacute;s tarde obtuvo una beca que la llev&oacute; de nuevo a Espa&ntilde;a como representante de El Mercurio. Aquella estancia le permiti&oacute; ejercer tambi&eacute;n como corresponsal de El Debate chileno y reencontrarse, por primera vez desde el exilio, con el pa&iacute;s donde hab&iacute;a nacido.
    </p><p class="article-text">
        La primera vuelta a Espa&ntilde;a no respondi&oacute; a un deseo de regresar definitivamente. En 1955 la familia decidi&oacute; viajar a Barcelona porque la abuela de Lola estaba gravemente enferma. &ldquo;Muchas personas nos recomendaron que no lo hici&eacute;ramos debido a la situaci&oacute;n pol&iacute;tica, pero finalmente embarcamos con destino a una ciudad que yo apenas recordaba&rdquo;, rememora. &ldquo;Antes incluso de desembarcar comprendieron que aquel no ser&iacute;a un viaje cualquiera&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c93ed243-e525-4f0a-89f7-5e2be37913df_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c93ed243-e525-4f0a-89f7-5e2be37913df_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c93ed243-e525-4f0a-89f7-5e2be37913df_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c93ed243-e525-4f0a-89f7-5e2be37913df_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c93ed243-e525-4f0a-89f7-5e2be37913df_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c93ed243-e525-4f0a-89f7-5e2be37913df_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c93ed243-e525-4f0a-89f7-5e2be37913df_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Portada de &#039;españa democrática&#039; anunciado la llegada de los refugiados."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Portada de &#039;españa democrática&#039; anunciado la llegada de los refugiados.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Solo hab&iacute;an recibido autorizaci&oacute;n para entrar en Espa&ntilde;a, no para salir despu&eacute;s. La polic&iacute;a subi&oacute; al barco para inspeccionar a los pasajeros y el capit&aacute;n advirti&oacute; al padre de Lola de que, si cre&iacute;a que pod&iacute;a tener alg&uacute;n problema, era mejor que permaneciera a bordo. &Eacute;l decidi&oacute; bajar. Nunca hab&iacute;a participado en la guerra ni ten&iacute;a delitos de sangre y estaba convencido de que no hab&iacute;a cometido ning&uacute;n acto por el que debiera esconderse. 
    </p><p class="article-text">
        Al d&iacute;a siguiente, toda la familia fue citada en la comisar&iacute;a de V&iacute;a Laietana de Barcelona. No exist&iacute;a ninguna causa contra &eacute;l, pero el miedo ya no los abandon&oacute; durante el resto de la estancia. Permanecieron tres meses y medio en Espa&ntilde;a con la sensaci&oacute;n de estar siendo observados y regresaron a Chile convencidos de que todav&iacute;a no hab&iacute;a llegado el momento de volver definitivamente. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El contraste entre ambos pa&iacute;ses result&oacute; evidente desde el primer d&iacute;a&rdquo;, afirma. En Catalunya, Lola conduc&iacute;a un coche, vest&iacute;a pantalones vaqueros y llevaba bikini con absoluta normalidad, costumbres que despertaban sorpresa e incluso rechazo en la Espa&ntilde;a franquista. Recuerda c&oacute;mo algunos taxistas con un &ldquo;mujer ten&iacute;a que ser&rdquo; llegaron a increparla al verla conducir, mientras sus primas esperaban con ilusi&oacute;n la visita de &ldquo;la prima de Am&eacute;rica&rdquo;, fascinadas por aquella joven que tra&iacute;a consigo una manera mucho m&aacute;s moderna y abierta de entender la vida.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Ya hemos quemado todas las naves&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        El v&iacute;nculo con Catalunya de la familia Patau nunca desapareci&oacute;. En 1963 tomaron la decisi&oacute;n de regresar definitivamente a Espa&ntilde;a, determinaci&oacute;n motivada por el delicado estado de salud del padre de Lola y que contaba en Espa&ntilde;a con facultativos de su confianza. &Eacute;l mismo la resumi&oacute; con una frase que nunca olvidar&iacute;a, evocando a Hern&aacute;n Cort&eacute;s: &ldquo;Ya hemos quemado todas las naves&rdquo;. No habr&iacute;a marcha atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n implicaba renunciar a una vida c&oacute;moda. Dejaban una bodega de vinos, un latifundio al sur de Santiago, un piso en la capital, otro en Vi&ntilde;a del Mar, ch&oacute;fer y servicio dom&eacute;stico. &ldquo;Est&aacute;bamos muy bien&rdquo;, recuerda Lola antes de guardar unos segundos de silencio. &ldquo;Qu&eacute; cambio, eh; qu&eacute; cambio&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        De vuelta a Espa&ntilde;a, retom&oacute; durante un tiempo el periodismo, pero la vida volvi&oacute; a cambiar de rumbo. Conoci&oacute; a Jaume Gallach Prat, con quien se acabar&iacute;a casando y formar&iacute;a una familia con tres hijos. Poco despu&eacute;s, la enfermedad de su marido oblig&oacute; a reorganizar por completo la vida familiar.  Lola dej&oacute; el periodismo para cuidar posteriormente de sus tres hijos (Marta, Josep y M&ograve;nica) y de &eacute;l hasta su fallecimiento, a la edad de 86 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        La familia acab&oacute; instal&aacute;ndose en Vilassar de Mar. Entre ese municipio y el centro de Barcelona es donde hoy recibe, con un Pisco Sour de bienvenida, a quienes quieren escuchar su historia. La casa del Maresme re&uacute;ne recuerdos de Chile y de Catalunya, como si ambas orillas del Atl&aacute;ntico hubieran aprendido a convivir bajo un mismo techo. Cuando habla de su vida nunca siente la necesidad de elegir entre un pa&iacute;s y otro. Ambos forman parte de su identidad. &ldquo;He vivido dos vidas, tengo dos corazones&rdquo;, resume.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9610431-22c8-43b2-9657-eb360c8bacf6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9610431-22c8-43b2-9657-eb360c8bacf6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9610431-22c8-43b2-9657-eb360c8bacf6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9610431-22c8-43b2-9657-eb360c8bacf6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9610431-22c8-43b2-9657-eb360c8bacf6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e9610431-22c8-43b2-9657-eb360c8bacf6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e9610431-22c8-43b2-9657-eb360c8bacf6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Lola Patau, en 1937, con tres años de edad."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Lola Patau, en 1937, con tres años de edad.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Cuando el Winnipeg volvi&oacute; a llamar a su puerta</strong></h2><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, el Winnipeg qued&oacute; como un recuerdo &iacute;ntimo. Hasta que en 2020 volvi&oacute; a aparecer de la forma m&aacute;s inesperada. Un cartel anunciando una obra de teatro sobre el barco llam&oacute; su atenci&oacute;n en Barcelona. Un familiar coment&oacute; a los responsables de la representaci&oacute;n que una de las pasajeras, Lola, estaba all&iacute;, entre el p&uacute;blico. Nadie daba cr&eacute;dito. Aquella tarde comenz&oacute; una relaci&oacute;n que la llev&oacute; a participar en homenajes, encuentros y proyectos dedicados a preservar la memoria del exilio republicano.
    </p><p class="article-text">
        El pasado 10 de julio se estren&oacute; la pel&iacute;cula de animaci&oacute;n <em>Winnipeg, el barco de la esperanza</em>, en varias salas de Barcelona, Figueres, Girona, Lleida y otros municipios o ciudades catalanes. Su testimonio formar&aacute; tambi&eacute;n parte del proyecto Mem&ograve;ries Sint&egrave;tiques de la Universitat de Barcelona, una iniciativa que utiliza inteligencia artificial para conservar las voces de quienes todav&iacute;a pueden contar en primera persona algunos de los grandes episodios del siglo XX. 
    </p><p class="article-text">
        La periodista que dedic&oacute; su vida a narrar la historia de los dem&aacute;s ser&aacute; ahora quien ayude a preservar la suya para las generaciones futuras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[A. Lliteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/nina-huyo-guerra-civil-barco-neruda-no-sabiamos-dejabamos-ibamos-encontrar_1_13392985.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Aug 2026 21:12:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/27615c66-b360-4fa7-95d4-bd77f08e7640_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147795.jpg" length="3156305" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/27615c66-b360-4fa7-95d4-bd77f08e7640_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147795.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3156305" width="3000" height="1688"/>
      <media:title><![CDATA[La niña que huyó de la Guerra Civil en el barco de Neruda: “No sabíamos lo que dejábamos ni lo que íbamos a encontrar”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/27615c66-b360-4fa7-95d4-bd77f08e7640_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147795.jpg" width="3000" height="1688"/>
      <media:keywords><![CDATA[Exilio,Chile,Guerra Civil Española,Sudamérica,Periodismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Protección de Datos multa a La Directa por las investigaciones sobre policías infiltrados en movimientos sociales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/proteccion-datos-multa-directa-investigaciones-policias-infiltrados-movimientos-sociales_1_13413992.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e60edf88-cc1e-465c-afd8-8f3b82773386_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148368.jpg" width="4270" height="2402" alt="Protección de Datos multa a La Directa por las investigaciones sobre policías infiltrados en movimientos sociales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El organismo actúa a petición de los agentes y considera que los reportajes desvelaron información personal de los infiltrados, por lo que exige borrar buena parte de los artículos</p><p class="subtitle">Policías infiltrados: una actividad sin control judicial en el escenario post-ETA</p></div><p class="article-text">
        La Agencia Espa&ntilde;ola de Protecci&oacute;n de Datos (AEPD) ha incoado una sanci&oacute;n de 7.000 euros al semanario La Directa a ra&iacute;z de los reportajes de investigaci&oacute;n en los que se desvelaba que hasta seis diferentes agentes de la Polic&iacute;a Nacional se hab&iacute;an infiltrado en movimientos sociales independentistas, por el derecho a la vivienda u organizaciones vecinales, en ciudades como Barcelona, Girona o Val&egrave;ncia.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha informado el medio de comunicaci&oacute;n sancionado durante una rueda de prensa, el organismo que vela por las dadas personales ha abierto un expediente a petici&oacute;n de cuatro de los polic&iacute;as que fueron descubiertos durante su infiltraci&oacute;n. El procedimiento sancionador, al que ahora La Directa presentar&aacute; alegaciones, parte de una denuncia que fue inicialmente desestimada pero que despu&eacute;s se acept&oacute; tras formular recursos los polic&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        La AEPD reclama adem&aacute;s que La Directa borre cualquier imagen de los polic&iacute;as, tambi&eacute;n aquellas en las que no se les puede reconocer, y elementos identificativos como tatuajes o marcas, lo que supondr&iacute;a eliminar los elementos centrales de hasta una decena de los art&iacute;culos publicados por el medio. 
    </p><p class="article-text">
        La resoluci&oacute;n exige incluso la eliminaci&oacute;n de las identidades falsas bajo las que se infiltraron los agentes. Una forma de &ldquo;censura&rdquo;, en palabras del miembro de La Directa, Jes&uacute;s Rodr&iacute;guez, que entiende que el organismo &ldquo;contra el mensajero&rdquo; por fiscalizar al poder.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que est&aacute; en juego no es solo la posibilidad de hacer periodismo en la redacci&oacute;n de La Directa. El conjunto de la sociedad no puede permitir que se amordace la democracia y que se destrocen las libertades p&uacute;blicas&rdquo;, ha indicado Rodriguez. 
    </p><p class="article-text">
        Desdee La Directa consideran &ldquo;revelador&rdquo; que la unica investigaci&oacute;n abierta desde organismos del Estado a ra&iacute;z de sus publicaciones haya sido a petici&oacute;n de los polic&iacute;as infiltrados y &ldquo;para criminalizar el medio de comunicaci&oacute;n que lo destap&oacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Rodriguez ha comparado el caso de infiltraciones de la Polic&iacute;a Nacional con uno an&aacute;logo ocurrido en el Reino Unido, que tambi&eacute;n fue destapado por los medios de comunicaci&oacute;n y que gener&oacute; un gran esc&aacute;ndalo pol&iacute;tico. &ldquo;En estos momentos en las p&aacute;ginas de The Guardian o la BBC contin&uacute;an apareciendo las identidades reales de los polic&iacute;as descubiertos, hubo una condena penal y el Gobierno pidi&oacute; disculpas por un caso que nunca debi&oacute; ocurrir&rdquo;, ha ilustrado para comparar con su caso.
    </p><p class="article-text">
        Junto a Rodr&iacute;guez ha participado en la rueda de presa S&ograve;nia Olivella, del centro Iridia, quien ha considerado que la difusi&oacute;n de ciertos datos personales est&aacute; perfectamente justificada por la relevancia informativa de los reportajes. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo se puede demostrar si no una infiltraci&oacute;n policial que el Gobierno niega?&rdquo;, se ha preguntado Olivella. Las alegaciones que formular&aacute;n, ha asegurado, remarcar&aacute;n la prevalencia del derecho a la informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Otra de las cuestiones en las que Iridia incidir&aacute; para defender al medio de comunicaci&oacute;n es que los polic&iacute;as no actuaban como agentes encubiertos en el curso de una investigaci&oacute;n judicial, sino como agentes de inteligencia sin otra misi&oacute;n concreta que reportar informaci&oacute;n sobre movimientos sociales a la Comisar&iacute;a de Informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La Directa comenz&oacute; con estas investigaciones a ra&iacute;z de un primer caso, de un militante en la entidad vecinal por el derecho a la vivienda Resistim al G&ograve;tic que fue descubierto por sus compa&ntilde;eros. A partir de entonces, entre los a&ntilde;os 2022 y 2025, el medio public&oacute; una decena de reportajes en los que desenmascaraba a hasta 5 agentes de polic&iacute;a m&aacute;s, todos ellos trabajando bajo identidades falsas fuera del control judicial.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Arturo Puente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/proteccion-datos-multa-directa-investigaciones-policias-infiltrados-movimientos-sociales_1_13413992.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Jul 2026 09:03:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e60edf88-cc1e-465c-afd8-8f3b82773386_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148368.jpg" length="1700540" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e60edf88-cc1e-465c-afd8-8f3b82773386_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148368.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1700540" width="4270" height="2402"/>
      <media:title><![CDATA[Protección de Datos multa a La Directa por las investigaciones sobre policías infiltrados en movimientos sociales]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e60edf88-cc1e-465c-afd8-8f3b82773386_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148368.jpg" width="4270" height="2402"/>
      <media:keywords><![CDATA[Policía Nacional,Protección de datos,Periodismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las Federaciones Internacional y Europea de Periodistas se solidarizan con elDiario.es ante la querella de Julio Iglesias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/federaciones-internacional-europea-periodistas-solidarizan-eldiario-querella-julio-iglesias_1_13412262.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/68ebbb1e-34fe-41d3-aa89-2730f4f93ec5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1134465.jpg" width="3662" height="2060" alt="Las Federaciones Internacional y Europea de Periodistas se solidarizan con elDiario.es ante la querella de Julio Iglesias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Esta demanda abusiva pone claramente de manifiesto un desequilibrio de poder y pretende no solo intimidar a los y las periodistas de elDiario.es, sino también disuadir a otros de investigar a quienes ocupan puestos de poder", señalan estas organizaciones profesionales</p><p class="subtitle">La querella de Julio Iglesias contra elDiario.es: falsedades y acusaciones sin fundamento
</p></div><p class="article-text">
        El respaldo a elDiario.es por parte de diferentes organizaciones de la profesi&oacute;n period&iacute;stica sigue en aumento. Este martes, las <a href="https://www.ifj.org/es/sala-de-prensa/noticias/detalle/category/comunicados-de-prensa/article/espana-fip-fep-solidarizan-eldiarioes-querella-julio-iglesias" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Federaciones Internacional y Europea de Periodistas (FIP-FEP) han mostrado su solidaridad</a> ante la <a href="https://www.eldiario.es/politica/julio-iglesias-querella-eldiario-director-cuatro-periodistas_1_13397000.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">querella</a> que ha presentado Julio Iglesias contra el medio, su director y cuatro de sus periodistas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Resulta profundamente alarmante que se est&eacute;n utilizando procedimientos penales por difamaci&oacute;n contra periodistas por informar sobre graves acusaciones de inter&eacute;s p&uacute;blico&rdquo;, dicen ambas organizaciones en un comunicado. Este tipo de demanda penal &ldquo;constituye un ataque al periodismo y al derecho del p&uacute;blico a la informaci&oacute;n&rdquo;, recalcan.
    </p><p class="article-text">
        El pasado 21 de julio, el cantante present&oacute; una querella en la que acusa a Ignacio Escolar, director de elDiario.es y presidente de su empresa editora, y los periodistas Juan Luis S&aacute;nchez, Mar&iacute;a Ram&iacute;rez, Ana Requena y Elena Cabrera, de la presunta comisi&oacute;n de delitos de injurias con publicidad y calumnias, y de un delito contra la integridad moral. El motivo es la publicaci&oacute;n de una serie de informaciones en las que <a href="https://www.eldiario.es/julio-iglesias/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dos extrabajadoras del cantante le denunciaban</a> por presuntas agresiones sexuales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La persistencia del acoso sexual contra las mujeres pone de relieve el papel fundamental que desempe&ntilde;a el periodismo a la hora de informar sobre este tipo de casos, especialmente cuando el presunto autor es una figura p&uacute;blica&rdquo;, dice Mar&iacute;a &Aacute;ngeles Samperio, presidenta del Consejo de G&eacute;nero de la Federaci&oacute;n Internacional de Periodistas (FIP).
    </p><p class="article-text">
        Debido a este indispensable papel de los medios de comunicaci&oacute;n, el Consejo de G&eacute;nero de la FIP &ldquo;apoya plenamente a los y las periodistas de elDiario.es en su investigaci&oacute;n&rdquo;. Este Consejo anima a otros periodistas &ldquo;a que sigan dando voz a las mujeres que sufren acoso sexual, al tiempo que mantienen los m&aacute;s altos est&aacute;ndares de &eacute;tica period&iacute;stica mediante una verificaci&oacute;n rigurosa y precisa de los hechos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        elDiario.es public&oacute; esta investigaci&oacute;n, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/tres-anos-investigacion-julio-iglesias_1_13397295.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que se realiz&oacute; durante tres a&ntilde;os</a>, conjuntamente con el medio estadounidense Univision Noticias. Ambos medios practicaron un proceso de verificaci&oacute;n period&iacute;stica e intentaron contrastar con todas las partes los principales detalles de lo difundido. De igual manera, con el objetivo de incorporar la respuesta del aludido, se realizaron 80 contactos o intentos de contacto con Julio Iglesias o personas de su entorno desde once d&iacute;as antes de publicar.
    </p><p class="article-text">
        Recientemente, <a href="https://www.eldiario.es/redaccion/fundacion-gabo-nomina-investigacion-eldiario-julio-iglesias-prestigiosos-premios-periodismo_132_13294589.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Fundaci&oacute;n Gabo nomin&oacute; esta cobertura</a> a sus prestigiosos premios de periodismo, entre los diez mejores trabajos publicados en espa&ntilde;ol en el &uacute;ltimo a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta demanda abusiva pone claramente de manifiesto un desequilibrio de poder y pretende no solo intimidar a los y las periodistas de elDiario.es, sino tambi&eacute;n disuadir a otros de investigar a quienes ocupan puestos de poder. No se debe criminalizar el periodismo. Nos solidarizamos con elDiario.es, su director y sus periodistas, que se enfrentan a un proceso penal simplemente por cumplir con su labor de informar al p&uacute;blico&rdquo;, recalcan desde las organizaciones FIP y FEP, que engloban entidades espa&ntilde;olas como FAPE, FeSP, FSC-CCOO, FeSMC-UGT y ELA.
    </p><p class="article-text">
        En d&iacute;as anteriores, elDiario.es y sus periodistas tambi&eacute;n han recibido el <a href="https://www.eldiario.es/politica/instituto-internacional-prensa-defiende-eldiario-dice-querella-julio-iglesias-caracter-intimidatorio_1_13404423.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amparo del Instituto Internacional de Prensa</a>, de la <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/asociacion-prensa-sevilla-dice-querella-julio-iglesias-eldiario-contraria-libertad-informacion_1_13404060.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asociaci&oacute;n de la Prensa de Sevilla</a>, la F<a href="https://www.eldiario.es/politica/fape-ampara-eldiario-frente-abusiva-e-intimidatoria-querella-julio-iglesias-objetivo-impedir-libre-ejercicio-periodismo_1_13399572.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ederaci&oacute;n de Asociaciones de Periodistas de Espa&ntilde;a</a> (FAPE), la Asociaci&oacute;n de la Prensa de Madrid (APM), el Club Abierto de Editores (CLABE) o el <a href="https://www.eldiario.es/politica/sindicato-periodistas-madrid-pide-archivar-querella-julio-iglesias-eldiario-ataque-periodismo_1_13404294.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sindicato de Periodistas de Madrid.</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/federaciones-internacional-europea-periodistas-solidarizan-eldiario-querella-julio-iglesias_1_13412262.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Jul 2026 12:46:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/68ebbb1e-34fe-41d3-aa89-2730f4f93ec5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1134465.jpg" length="1183284" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/68ebbb1e-34fe-41d3-aa89-2730f4f93ec5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1134465.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1183284" width="3662" height="2060"/>
      <media:title><![CDATA[Las Federaciones Internacional y Europea de Periodistas se solidarizan con elDiario.es ante la querella de Julio Iglesias]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/68ebbb1e-34fe-41d3-aa89-2730f4f93ec5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1134465.jpg" width="3662" height="2060"/>
      <media:keywords><![CDATA[Julio Iglesias,Periodismo,Periodistas]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
