<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Racisme]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/racisme/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Racisme]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1000614/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Louisa Yousfi, escritora francoargelina: “A la izquierda sólo le gustan los negros y los árabes cuando son víctimas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/louisa-yousfi-escritora-francolibanesa-izquierda-le-gustan-negros-arabes-son-victimas_128_11916277.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/af403c30-5f68-40b2-bd22-b34c62ff9079_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Louisa Yousfi, escritora francoargelina autora de &#039;Seguir siendo bárbaro&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La periodista y crítica literaria publica 'Seguir siendo bárbaro', un ensayo contundente y directo sobre la migración y las consecuencias "alienantes" de la voluntad integradora de las sociedades poscoloniales</p><p class="subtitle">La demografía y la economía desmontan el discurso racista: “La migración es necesaria en Catalunya”
</p></div><p class="article-text">
        Louisa Yousfi (Cannes, 1988) tiene una mirada penetrante e intensa. Igual que lo son sus palabras. Habla de manera directa, sin rodeos y no le importa ser pol&eacute;mica. Quiz&aacute;s, hasta lo busca: sonr&iacute;e cuando sus argumentos incomodan al lector blanco. Nacida en Francia, reivindica su origen argelino y se erige como portavoz de un movimiento. &ldquo;Mi palabra es colectiva. Es del movimiento poscolonial&rdquo;, afirma. 
    </p><p class="article-text">
        Yousfi es periodista y cr&iacute;tica literaria y entr&oacute; por la puerta grande al panorama literario franc&eacute;s en 2022 con un ensayo corto pero directo.<em> </em><a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/nuevos-cuadernos-anagrama/seguir-siendo-barbaro/9788433927637/NCA_77" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Seguir siendo b&aacute;rbaro</em></a><em> </em>(editado dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde en castellano por Anagrama y en catal&aacute;n por Manifest) ensalza las ra&iacute;ces de las comunidades migradas y las anima a no sucumbir a la integraci&oacute;n -o &ldquo;domesticaci&oacute;n&rdquo;, como ella lo define-. Un escrito que incomoda a la sociedad blanca y de derechas, pero que tambi&eacute;n puede dejar mal cuerpo a ciertos movimientos de izquierda. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; significa ser b&aacute;rbaro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La barbarie es una identidad pol&iacute;tica sumamente peyorativa en la que la poblaci&oacute;n procedente de la migraci&oacute;n poscolonial ha sido encarcelada. Viene a decir que procedemos de culturas indignas e inferiores a la occidental, blanca y cristiana. Y el imperio lo ha usado para justificar la continuaci&oacute;n colonial. 
    </p><p class="article-text">
        Pero creo que se puede fundar una forma de dignidad en el mismo lugar en el que se produce nuestra humillaci&oacute;n. Cuando nos llaman b&aacute;rbaros, lo que dicen es que no nos han domesticado como les hubiera gustado. Que hay cosas de nosotros que no han conseguido integrar porque no tenemos la vocaci&oacute;n de desaparecer en la norma occidental. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dice que est&aacute; en contra de la integraci&oacute;n. &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mi libro es la historia de la integraci&oacute;n. Todos los descendientes de la migraci&oacute;n estamos integrados, pero eso no es, como pretenden hacernos creer, una buena noticia. Todo lo contrario. Es lo que nos ha estropeado y es responsable de todos nuestros problemas y conflictos interiores. 
    </p><p class="article-text">
        La integraci&oacute;n se basa en la idea de que para existir en esta sociedad tenemos que negar todo lo que sustenta nuestra identidad. Debemos dejar de ser como somos, vaciarnos de nuestro idioma, nuestra religi&oacute;n y nuestra forma de vida para no abrazar nada a cambio. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Algo vendr&aacute; a llenar ese vac&iacute;o&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los valores del capitalismo y someternos a la ley del mercado. Lo que se nos impone es una violencia total. Pero m&aacute;s all&aacute; de eso, el problema es que las condiciones de la integraci&oacute;n se han renegociado constantemente. Cada vez que hemos hecho un esfuerzo para que nos incluyan, se nos ha impuesto una norma m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Nos hablan de integraci&oacute;n y estamos integrados, pero nunca lo suficiente. As&iacute; que se nos ve como monstruos. Somos el fallo dentro de una matriz. Por eso, desde hace unos 20 a&ntilde;os en Francia vemos un movimiento que se para y cuestiona este proceso integracionista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; significa para usted ser franc&eacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es que precisamente no somos nosotros quienes decidimos eso. Para nosotros ser franc&eacute;s no significa nada. De hecho, ni siquiera nos interesa serlo. Es una cuesti&oacute;n totalitaria que determina el Estado. En teor&iacute;a, basta con tener papeles, pero luego se establecen normas y l&iacute;mites como dominar la lengua, ser laico, dejar de ser musulm&aacute;n&hellip; Son condiciones cada vez m&aacute;s excluyentes. Consideramos que hay que desmantelar el Estado-naci&oacute;n y destruir las nacionalidades.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ha hablado antes de la violencia que se impone a las personas provenientes de la migraci&oacute;n y en el libro afirma que &ldquo;la violencia es la &uacute;nica forma de relaci&oacute;n igualitaria&rdquo;. &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que cuando se oprime a alguien de todas las formas posibles, a nivel econ&oacute;mico, f&iacute;sico, geogr&aacute;fico, cultural y moral; cuando se reprime su expresi&oacute;n y su protesta; cuando se le impide constituirse como fuerza pol&iacute;tica, lo &uacute;nico que queda es ponerse al mismo nivel y reproducir la violencia que se le impone. 
    </p><p class="article-text">
        No es algo que yo justifique moralmente, simplemente es algo que constato y que, adem&aacute;s, creo que es racional. Si siembras violencia e impides cualquier otra v&iacute;a de resistencia, pues se viene un efecto <em>boomerang</em>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El sistema tiene los medios para oprimir sin que cause un efecto espectacular. En cambio, la violencia del pobre nos parece peor, mucho más terrible</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Decir que las personas migradas son violentas es, seg&uacute;n usted, una profec&iacute;a autocumplida?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Totalmente. El Estado crea las condiciones para seguir justificando la violencia estructural, invisible. Esto es importante porque el sistema tiene los medios para oprimir sin que cause un efecto espectacular. En cambio, la violencia del pobre nos parece peor, mucho m&aacute;s terrible. Pero si se le somete a tanta violencia, el pobre se va a vengar. 
    </p><p class="article-text">
        La violencia del pobre es provocada. Y eso se usa para perpetuar un c&iacute;rculo mort&iacute;fero permanente que no deja de sembrar destrucci&oacute;n. Y autodestrucci&oacute;n. Es por eso que digo que nosotros no estamos aqu&iacute; para que nos salven, sino para salvaros a vosotros. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Resistiendo. El mundo se autodestruye sembrando una destrucci&oacute;n que rebota. Resistir, para nosotros, es evitar la posibilidad y el destino que se nos ha dado de convertirnos en monstruos. La violencia que se nos impone hace que todos podamos acabar petando, volvi&eacute;ndonos locos y haciendo alguna locura. Tenemos que aferrarnos a la barbarie desde el sentido m&aacute;s noble del t&eacute;rmino, politiz&aacute;ndolo y haciendo que no sea un motor de destrucci&oacute;n. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5276174f-8ac5-4e00-bfc6-9b53cb84bb48_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5276174f-8ac5-4e00-bfc6-9b53cb84bb48_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5276174f-8ac5-4e00-bfc6-9b53cb84bb48_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5276174f-8ac5-4e00-bfc6-9b53cb84bb48_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5276174f-8ac5-4e00-bfc6-9b53cb84bb48_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5276174f-8ac5-4e00-bfc6-9b53cb84bb48_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5276174f-8ac5-4e00-bfc6-9b53cb84bb48_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Louisa Yousfi, durante la entrevista en la sede de la editorial Anagrama en Barcelona"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Louisa Yousfi, durante la entrevista en la sede de la editorial Anagrama en Barcelona                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Los atentados tambi&eacute;n forman parte de esta profec&iacute;a autocumplida?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En Francia ha habido, evidentemente, atentados y episodios muy violentos por parte de personas procedentes de barrios populares que actuaban en nombre del Islam. Despu&eacute;s de los atentados, el relato dominante siempre ha sido el de buscar una explicaci&oacute;n en su cultura, en su arabidad o islamidad, en el Cor&aacute;n o en el origen de la familia del terrorista. 
    </p><p class="article-text">
        Pero en ning&uacute;n momento nadie dice que estas personas, en realidad, son un producto puro de Francia. Son hijos de Francia. Cuando hay un atentado, Occidente se encuentra consigo mismo, no con el otro. Se encuentra con un producto de su propia pol&iacute;tica violenta que se erige contra &eacute;l.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando hay un atentado, Occidente se encuentra con un producto de su propia política violenta que se erige contra él</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Antes de esta entrevista, quise leer las cr&iacute;ticas que le hicieron los medios de derecha. Hay algunas que aseguran que usted &ldquo;lleg&oacute; a Francia a morder la mano de la Rep&uacute;blica que la salv&oacute; de una muerte civil&rdquo;. O que su libro es un &ldquo;libelo contra Occidente y contra la democracia&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; le parece?</strong>
    </p><p class="article-text">
        [R&iacute;e] Me parece genial. Muy propio de la ideolog&iacute;a racista de base, esa que cree que deber&iacute;amos dar gracias a Francia por salvarnos de nuestro destino salvaje. Pero hay que recordar que si estamos aqu&iacute; es porque los franceses estuvieron all&iacute; antes. Nosotros no le hemos pedido nada a Francia. Pero Francia ha reducido a polvo pa&iacute;ses y civilizaciones enteras; las ha convertido en analfabetas y las ha hecho incapaces de construirse econ&oacute;micamente. 
    </p><p class="article-text">
        Sus habitantes tuvieron que irse para sobrevivir. Pero adem&aacute;s Francia volvi&oacute; a esos pa&iacute;ses que destroz&oacute; para buscar mano de obra. Deber&iacute;a darnos las gracias porque hemos construido este pa&iacute;s que nos ha oprimido durante 130 a&ntilde;os y deber&iacute;a estar muy agradecida de que hayamos sido tan d&oacute;ciles tanto tiempo. Pero las nuevas generaciones hemos roto con eso. Es una batalla y ya ni hablamos con una parte del tablero pol&iacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su libro est&aacute; plagado de afirmaciones pol&eacute;micas que encienden a la derecha, pero tambi&eacute;n incomodan a la izquierda blanca. &iquest;Por qu&eacute; es tan cr&iacute;tica con la izquierda? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque ha pasado demasiado tiempo considerando que defender a los &aacute;rabes y a los negros pasaba por tutelar sus reivindicaciones. Le gusta hablar de ellos s&oacute;lo cuando son v&iacute;ctimas y no tienen medios para defenderse. Pero no los soportan cuando resisten, cuando adoptan sus propias referencias. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La izquierda ha pasado demasiado tiempo considerando que defender a los árabes y a los negros pasaba por tutelar sus reivindicaciones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>P&oacute;ngame un ejemplo. </strong>
    </p><p class="article-text">
        El Islam. Es un tema que divide mucho y la izquierda no quiere considerar que pueda ser emancipador. Con esta y tantas otras cosas que no le entran en la cabeza, la izquierda ha sido la primera en sabotear la autonom&iacute;a de las luchas antirracistas. Creo que es porque le molesta que haya ciertos aspectos que no pueda controlar. 
    </p><p class="article-text">
        La izquierda nos quiere s&oacute;lo cuando estamos a disposici&oacute;n de su programa. Pero cuando tenemos nuestra propia agenda pol&iacute;tica, considera que somos adversarios. Y, evidentemente, hemos tenido que luchar contra ella tambi&eacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; le molesta m&aacute;s, el odio o el paternalismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No es cuesti&oacute;n de qu&eacute; nos molesta m&aacute;s. El enemigo, evidentemente, son los fascistas. Y nuestro horizonte de alianzas es con la izquierda, porque est&aacute; claro que los negros y los &aacute;rabes no vamos a tener el poder. Por eso, nuestro primer desaf&iacute;o es enfrentarnos a la izquierda, porque es nuestro socio privilegiado y, por lo tanto, nuestro primer adversario. 
    </p><p class="article-text">
        Una alianza es algo que se establece en igualdad de condiciones, no en una relaci&oacute;n de subordinaci&oacute;n. Y eso es algo que no siempre tenemos claro. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted denuncia mucho la instrumentalizaci&oacute;n que hace el sistema de ciertas voces racializadas contestatarias al ponerlas al servicio del sistema. &iquest;Es por eso que expresiones culturales como el rap o el trap est&aacute;n ahora en boga?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El sistema rechaza todo lo que no entiende. Por eso, durante muchos a&ntilde;os el rap se ha considerado sub m&uacute;sica, algo menospreciable. Pero siempre llega un momento en que el sistema tiene que adaptarse para intentar entender lo que tiene delante e integrarlo. Y en ese momento pasa algo que me parece muy interesante. Para integrar a la bestia, debes abrirle un poco la puerta, aunque no tengas muy claro qu&eacute; va a hacer. 
    </p><p class="article-text">
        El problema es que, normalmente, cuando el sistema se fija en algo, acaba neutraliz&aacute;ndolo. Por eso, uno de nuestros mayores desaf&iacute;os no es tanto la hostilidad de los fascistas, sino la contraofensiva neoliberal que quiere poner nuestras luchas al servicio de la meritocracia y de esa idea de que todo el mundo, si lo desea, puede salir adelante. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Al final, habla de luchar contra la esencia misma del capitalismo. &iquest;C&oacute;mo propone hacerlo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El motor del neoliberalismo es la atomizaci&oacute;n de las comunidades. Lo mejor para luchar contra &eacute;l es aferrarse a lo colectivo. El sistema no integra nunca comunidades enteras, sino individuos. Los puede poner en un escaparate para decir: &ldquo;Mira, somos progresistas&rdquo;. Pero jam&aacute;s conseguir&aacute; tener de su lado a un grupo entero. Por eso nos quieren solos y aislados. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay muchos escritores occidentales que se jactan de decir que no pertenecen a ningún dogma y no rinden cuentas a nadie. Pero yo sí tengo cuentas que rendir. Soy un soldado del movimiento decolonial</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Usted se ha hecho un hueco en el panorama cultural franc&eacute;s y ahora est&aacute; becada en Roma, donde lleva a cabo una residencia literaria en un palacio renacentista. &iquest;Se considera una de esas </strong><em><strong>enfants terribles</strong></em><strong> del sistema?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. Mi manera de luchar contra la domesticaci&oacute;n es mantenerme vinculada a organizaciones de lucha. Me niego a ser un electr&oacute;n libre. Hay muchos escritores occidentales que se jactan de decir que no pertenecen a ning&uacute;n dogma y no rinden cuentas a nadie. Pero yo s&iacute; tengo cuentas que rendir. Soy un soldado del movimiento decolonial y por eso no soy 100% recuperable. Creo que, mientras mantenga el v&iacute;nculo con mi familia pol&iacute;tica, todo ir&aacute; bien. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dedica el &uacute;ltimo cap&iacute;tulo a las mujeres y habla de la tendencia del sistema de usarlas como iconos capitalistas. Desde el entretenimiento, pero tambi&eacute;n desde la academia. Y asegura: &ldquo;el trato de favor es nuestra plaga&rdquo;. &iquest;Por qu&eacute; ese altavoz es un regalo envenenado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque lo que se nos propone es que podemos formar parte del sistema siempre y cuando rechacemos a nuestros hermanos, padres o parejas, a nuestra comunidad y cultura. Que rechacemos a nuestros hombres a pesar de ser los m&aacute;s oprimidos. Ellos son los verdaderos b&aacute;rbaros a los que no se propone ning&uacute;n tipo de redenci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Son ellos los que est&aacute;n en la c&aacute;rcel, quienes son v&iacute;ctimas de controles varias veces al d&iacute;a, a quien los medios se&ntilde;alan, los que est&aacute;n en el paro&hellip; Y a nosotras nos piden que nos sumemos a esta violencia en nombre de nuestro propio inter&eacute;s de que nos reconozcan. 
    </p><p class="article-text">
        Tenemos que rechazar esta separaci&oacute;n de g&eacute;nero porque s&eacute; que mi liberaci&oacute;n no ser&aacute; si no se libera tambi&eacute;n a mi hermano. Si reproducimos entre nosotros la violencia, no arreglaremos nada. Por eso molesta tanto el velo: para el Estado es un s&iacute;mbolo de fidelidad a los hombres de la comunidad. Su temor de verdad no es que la mujer est&eacute; sometida, sino que est&eacute; sometida al mal amo. Lo que no soportan es que est&eacute;n sometidas a sus hombres, en lugar de estarlo al Estado-naci&oacute;n. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El velo molesta tanto al Estado porque es un símbolo de fidelidad a los hombres de la comunidad. Su temor no es que la mujer esté sometida, sino que esté sometida al mal amo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Desde este punto de vista, &iquest;cree que molesta m&aacute;s la mujer migrada que no se declara feminista o la que s&iacute; se reivindica como tal, pero sigue llevando el velo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En realidad da igual, porque el feminismo es un t&eacute;rmino vac&iacute;o. Es una arma civilizadora del Estado. No se interesa por las mujeres, simplemente es un medio para entrar en los barrios populares y continuar con la misi&oacute;n civilizadora y divisora de la comunidad. 
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres que se declaran feministas y llevan el velo plantean un problema real, porque obligan al sistema a reconfigurar el discurso. Creo que el feminismo de verdad es, realmente, antirracismo y no necesita declararse feminista. Es un pensamiento materialista que habla de las condiciones concretas de las mujeres, en lugar de dar grandes declaraciones abstractas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/louisa-yousfi-escritora-francolibanesa-izquierda-le-gustan-negros-arabes-son-victimas_128_11916277.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Jan 2025 20:30:40 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/af403c30-5f68-40b2-bd22-b34c62ff9079_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="6408083" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/af403c30-5f68-40b2-bd22-b34c62ff9079_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="6408083" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Louisa Yousfi, escritora francoargelina: “A la izquierda sólo le gustan los negros y los árabes cuando son víctimas”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/af403c30-5f68-40b2-bd22-b34c62ff9079_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Racistas,Racisme,Racismo,Discriminación racial,Francia,Ensayos,Argelia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El doble malson dels migrants sense regularitzar víctimes de la DANA: perdre-ho tot i tindre por de demanar ajuda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/ultradreta-aprofita-dana-per-sembrar-odi-les-persones-sense-regularitzar-tenen-d-anar-per-menjar-perque-senten-insegures_1_11804730.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5363b831-15d1-44c5-bf05-a7af214a07dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El doble malson dels migrants sense regularitzar víctimes de la DANA: perdre-ho tot i tindre por de demanar ajuda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Diverses associacions i organitzacions sense ànim de lucre, com Casa Marroc o Metges del Món, s’han mobilitzat fins a les zones afectades per a donar resposta i assistir aquest col·lectiu vulnerabilitzat</p><p class="subtitle">Expulsen migrants d’un hostal a Torrent: “No tenim on anar; també som supervivients de la DANA”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Tenen por de ser deportades perqu&egrave; veuen que hi ha un desplegament policial molt rellevant. S&oacute;n els ve&iuml;ns els que els porten aliments i aigua. &Eacute;s una realitat que sempre els ha passat, per&ograve; que ara es veu agreujada per la DANA&rdquo;. Parla Andrea Sixto, presidenta de Metges del M&oacute;n Comunitat Valenciana. Aquest col&middot;lectiu tan vulnerable es troba en una posici&oacute; de desassossec constant: &ldquo;Es veuen obligats a deambular a la recerca de refugi, sovint en barris amb una forta pres&egrave;ncia policial i militar. Prefereixen no eixir o exposar-se p&uacute;blicament. Ens preocupa profundament el seu benestar, ja que no sabem amb certesa com sobreviuen ni com gestionen les seues necessitats b&agrave;siques&rdquo;, confessa.
    </p><p class="article-text">
        Els migrants sense regularitzar que han patit la DANA intenten defugir qualsevol tr&agrave;mit amb les administracions, perqu&egrave; tenen por del seu futur, tal com conta Sixto, i assegura que diverses persones els han traslladat que les forces de seguretat buscaven a perfils racialitzats pels actes de pillatge en el centre comercial de Bonaire.
    </p><p class="article-text">
        Des de fa m&eacute;s de 30 anys, l'organisme internacional s'ha responsabilitzat d'assistir a col&middot;lectius m&eacute;s vulnerables, com les persones sense llar, les que es troben en situaci&oacute; irregular i les dones en situaci&oacute; de prostituci&oacute; i d'explotaci&oacute; sexual: &ldquo;Som 140 voluntaris i volunt&agrave;ries, la majoria amb un perfil sociosanitari. Hem estat realitzant un seguiment de les persones amb les quals ja treballem per a detectar les seues necessitats en relaci&oacute; amb la cat&agrave;strofe, especialment sobre els subministraments b&agrave;sics, salut f&iacute;sica i salut mental&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/1854301000229867639?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        A m&eacute;s, expliquen que la &ldquo;coordinaci&oacute; amb altres entitats del tercer sector&rdquo; suposa un treball de xarxa necessari: &ldquo;Hem activat els ressorts de col&middot;laboraci&oacute; a partir de la v&egrave;rtper a compartir problem&agrave;tiques comunes. I amb Farmamundi igual, en aquest cas, per a detectar algun mena de necessitat relacionat amb els f&agrave;rmacs&rdquo;. A aix&ograve;, afig que en solitari seria impossible avan&ccedil;ar en q&uuml;estions d&rsquo;aquest calibre.
    </p><p class="article-text">
        Boutaina El Hadri, vicepresidenta de Casa Marroc, gerent en JoveS&oacute;lides i vicepresidenta del Consell Valenci&agrave; d'Immigraci&oacute;, explica a elDiario.es que en un primer moment, des de l'associaci&oacute; marroquina, van decidir enfocar-se en tasques urgents com la neteja de les vivendes inundades o la distribuci&oacute; de menjar i aigua potable. Ara, amb l'equip de volunt&agrave;ries, s'encarreguen de preparar plats calents i donar productes de neteja i higiene; i mantes i roba per a cobrir les necessitats m&eacute;s b&agrave;siques. Si &eacute;s el cas, des de Casa Marroc el menjar que manipulen &eacute;s totalment halal perqu&egrave; &ldquo;moltes de les fam&iacute;lies&rdquo; no poden proveir-se dels aliments que es repartixen, ja que la majoria inclouen carn de porc o no &ldquo;complixen amb els requisits&rdquo; permesos en la religi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Moltes persones desconeixen aquesta realitat. La comunitat musulmana s&rsquo;enfronta a una gran dificultat, perqu&egrave; la major part de les carnisseries d&rsquo;aquestes zones s&rsquo;han fet malb&eacute;. A Val&egrave;ncia tamb&eacute; experimentem una escassetat del subministrament&rdquo;, manifesta El Hadri.
    </p><h2 class="article-text">Desconeixement sobre drets fonamentals</h2><p class="article-text">
        La barrera d'informaci&oacute; &eacute;s un dels principals problemes als quals ha de fer front la comunitat migrant. Senten desemparament o desconeixement sobre els drets als quals poden accedir. Un d'ells &eacute;s l'acc&eacute;s a la salut universal i moltes vegades s&oacute;n les pr&ograve;pies organitzacions els qui fan d'altaveu per a traslladar-los eixes dades: &ldquo;Aix&ograve; es deu a una falta de mecanismes clars o una atenci&oacute; espec&iacute;fica per a ells&rdquo;, compten la portaveu de l'ONG.
    </p><p class="article-text">
        Despr&eacute;s d&rsquo;aquest primer mur, l&rsquo;Administraci&oacute;, representada a gran escala per l&rsquo;empadronament, suposaria un pes m&eacute;s en el seu desenvolupament com un ciutad&agrave; m&eacute;s del territori. Simbolitza una porta d&rsquo;entrada a la resta dels &agrave;mbits socials, entre els quals est&agrave; la targeta sanit&agrave;ria: &ldquo;Ja era un tema complicat abans de la DANA, per&ograve; ara es dificulta, perqu&egrave; els recursos han d&rsquo;arribar tamb&eacute; a aquestes persones que tamb&eacute; necessiten mantindre el seu benestar. Des de les institucions han de fer una atenci&oacute; especial a aix&ograve;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Altres v&egrave;rtexs que tamb&eacute; destaquen des de Metges del M&oacute;n &eacute;s la possible falta de xarxa de suport familiar o social o la barrera idiom&agrave;tica o cultural que poden experimentar les persones migrants, cosa que els impedeix compartir les seues mancances: &ldquo;Els fa anar-se&rsquo;n per on han vingut sense res, perqu&egrave; ning&uacute; compr&eacute;n el seu idioma&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="twitter-tweet" data-media-max-width="560"><p lang="es" dir="ltr">¡Echa un vistazo al vídeo de Ainhoa Samy! <a href="https://twitter.com/hashtag/TikTok?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#TikTok</a> <a href="https://t.co/fyHTVTwhPH">https://t.co/fyHTVTwhPH</a></p>&mdash; Zeben Acosta (@ZAAZZA77) <a href="https://twitter.com/ZAAZZA77/status/1854466888601845843?ref_src=twsrc%5Etfw">November 7, 2024</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
    </figure><h2 class="article-text">Condicions prec&agrave;ries</h2><p class="article-text">
        Abans de la devastaci&oacute; per la gran riuada, molts nuclis familiars ja vivien en condicions baixes, en barris situats en la perif&egrave;ria i emmarcats en zones de classe obrera. Ara, desenes d&rsquo;aquests afectats han hagut de presenciar com els seus estris personals quedaven inutilitzables, i fins i tot, n&rsquo;hi ha que han hagut d&rsquo;afrontar una p&egrave;rdua familiar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si abans ja tenien una situaci&oacute; de vivenda prec&agrave;ria, les condicions en les quals viuen ara s&oacute;n molt pitjors. Ens han arribat alguns casos que han pogut allotjar-se en llocs habilitats com a pavellons o albergs&rdquo;, assenyala Sixto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La preocupaci&oacute; per la desaparici&oacute; de persones sense regularitzar &eacute;s cr&iacute;tica. Des de les associacions en qu&egrave; opera El Hadri exploren a hores d&rsquo;ara iniciatives per a &ldquo;col&middot;laborar amb altres entitats i xarxes de suport per a facilitar la identificaci&oacute; i la localitzaci&oacute; de persones sense regularitzar&rdquo; sense que supose un perjudici legal. &ldquo;La prioritat ha de ser salvaguardar el seu confort i assegurar el seu acc&eacute;s a l&rsquo;ajuda necess&agrave;ria&rdquo;, aclareix.
    </p><p class="article-text">
        A m&eacute;s, denuncia que, durant la primera setmana del desastre natural, els mitjans no inclo&iuml;en en les seues agendes les persones migrants o racialitzades, eclipsant &ldquo;la diversitat real de la societat&rdquo; en l&rsquo;imaginari col&middot;lectiu.
    </p><h2 class="article-text">La ultradreta incita l'odi</h2><p class="article-text">
        Per a m&eacute;s inri, ni en el pitjor escenari ha deixat la ultradreta d'atiar l'odi. Ha passat m&eacute;s d'una setmana de la riuada i comptes en X, canals de Telegram i tot tipus de mitjans afins s'han encarregat de difondre faules amb una &uacute;nica finalitat: crear p&agrave;nic entre la poblaci&oacute; i manipular l'opini&oacute; p&uacute;blica per a criminalitzar a un col&middot;lectiu perseguit sempre amb arguments racistes i xen&ograve;fobs.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cal promoure una cultura de la den&uacute;ncia per a afrontar les faules, alguna cosa que encara falta dins del nostre col&middot;lectiu. Les entitats ens encarreguem de desmentir estos rumors. Solem compartir hist&ograve;ries de les persones migrants per a visibilitzar-les&rdquo;, manifesta El Hadri.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En l&iacute;nia similar, la portaveu d&rsquo;aquestes organitzacions insisteix que tota la societat t&eacute; l&rsquo;obligaci&oacute; de frenar aquesta mena de delictes d&rsquo;odi que estigmatitzen un grup de la poblaci&oacute; en concret i que &ldquo;agreugen encara m&eacute;s la vulnerabilitat en qu&egrave; ja es troben&rdquo;. &ldquo;En moments de crisis, la solidaritat ha de prevaldre sobre el rebuig, i per aix&ograve; intentem publicar testimoniatges de persones afectades per la DANA, aix&iacute; com les persones que han fet costat a la gent mitjan&ccedil;ant donacions, faenes de neteja o altres tasques per a conscienciar i promoure l&rsquo;empatia i la col&middot;laboraci&oacute;&rdquo;, destaca.
    </p><p class="article-text">
        L'atribuci&oacute; de robatoris amb frases com &ldquo;sempre s&oacute;n els mateixos&rdquo; o &ldquo;s&oacute;n els seus costums&rdquo;; o &ldquo;els privilegis que els atorga el Govern de S&aacute;nchez enfront dels espanyols&rdquo; s&oacute;n algunes de les desinformacions que inunden les xarxes i que es propaguen amb facilitat, desviant l'atenci&oacute; dels estralls que ha provocat la DANA en centenars &eacute;ssers humans. Regularitzats o no.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1851937232338178428?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Leila El Moudni Guerrero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/ultradreta-aprofita-dana-per-sembrar-odi-les-persones-sense-regularitzar-tenen-d-anar-per-menjar-perque-senten-insegures_1_11804730.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 Nov 2024 05:06:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5363b831-15d1-44c5-bf05-a7af214a07dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="441390" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5363b831-15d1-44c5-bf05-a7af214a07dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="441390" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El doble malson dels migrants sense regularitzar víctimes de la DANA: perdre-ho tot i tindre por de demanar ajuda]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5363b831-15d1-44c5-bf05-a7af214a07dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[DANA,Vox,Racisme,Xenofobia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Detenidos dos neonazis por agresiones xenófobas en el metro de Barcelona]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/detenidos-neonazis-agresiones-xenofobas-metro-barcelona_1_11443787.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5e040472-8818-4ff2-8b3f-b40a042c4f7a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Detenidos dos neonazis por agresiones xenófobas en el metro de Barcelona"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los dos hombres insultaron e increparon a diversos pasajeros y agredieron al guardia de seguridad que intentó interponerse</p><p class="subtitle">De un mitin de Vox al banquillo: el librero neonazi Pedro Varela convierte su juicio en un ataque a la Fiscalía
</p></div><p class="article-text">
        Los Mossos d'Esquadra han detenido a dos hombres, de 32 y 33 a&ntilde;os, por haber realizado agresiones xen&oacute;fobas en el metro de Barcelona el pasado abril. Los detenidos ten&iacute;an antecedentes por delitos contra el patrimonio y est&aacute;n vinculados a movimientos supremacistas blancos. 
    </p><p class="article-text">
        Los hechos investigados ocurrieron el pasado 16 de abril cuando los detenidos insultaron e increparon a diversos pasajeros racializados. 
    </p><p class="article-text">
        Un vigilante de seguridad, que intervino para evitar esta situaci&oacute;n discriminatoria, tambi&eacute;n fue agredido por los detenidos, quienes le tiraron al suelo de un fuerte empuj&oacute;n, mientras que uno de ellos le intentaba estrangular con las manos. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n recibi&oacute; insultos por parte de los agresores por su condici&oacute;n de extranjero, adem&aacute;s de sufrir algunas lesiones como consecuencia de la agresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n se inici&oacute; el mismo d&iacute;a de la agresi&oacute;n, cuando el vigilante de seguridad puso los hechos en conocimiento de la polic&iacute;a. Investigadores de la Unidad Central de Delitos de Odio y Discriminaci&oacute;n de la Comisar&iacute;a General de Informaci&oacute;n se hicieron cargo de las gestiones, que han permitido identificar a los dos autores y detenerlos este martes en la ciudad de Barcelona. Ambos pasaron a disposici&oacute;n judicial este mi&eacute;rcoles por la ma&ntilde;ana.
    </p><p class="article-text">
        Los Mossos contin&uacute;an trabajando para identificar a otras v&iacute;ctimas, ya que las personas detenidas podr&iacute;an haber perpetrado agresiones similares en la calle.
    </p><p class="article-text">
        Cabe destacar que los dos detenidos tienen una vinculaci&oacute;n ideol&oacute;gica con movimientos extremistas supremacistas y neonazis violentos, y en el momento de la agresi&oacute;n mostraban simbolog&iacute;a propia de ese espectro ideol&oacute;gico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Catalunya]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/detenidos-neonazis-agresiones-xenofobas-metro-barcelona_1_11443787.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Jun 2024 14:40:40 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5e040472-8818-4ff2-8b3f-b40a042c4f7a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="156797" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5e040472-8818-4ff2-8b3f-b40a042c4f7a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="156797" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Detenidos dos neonazis por agresiones xenófobas en el metro de Barcelona]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5e040472-8818-4ff2-8b3f-b40a042c4f7a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Racisme,Racistas,Racismo,Xenofobia,Barcelona]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La demografía y la economía desmontan el discurso racista: “La migración es necesaria en Catalunya”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/demografia-economia-desmontan-discurso-racista-migracion-necesaria-catalunya_1_11347875.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/87e7eaa2-ab4b-4525-9df4-d3904f160e78_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para mantener la masa salarial, en los próximos 25 años deberían llegar cinco millones de migrantes, pero los expertos alertan de que se necesita acabar con la economía sumergida para que el sistema no colapse</p><p class="subtitle">El Banco de España quiere que trabajes más años y que se sumen más inmigrantes al mercado laboral
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;No somos ni uno, ni dos, ni tres, ni cuatro, ni cinco. Somos seis millones&rdquo;. As&iacute; rezaba el anuncio institucional que la Generalitat realiz&oacute; en 1987, con Jordi Pujol como president, para congratularse de que se hab&iacute;an superado los seis millones de habitantes. Aquellas cifras fueron un hito, pero en menos de cuarenta a&ntilde;os quedaron pulverizadas. En noviembre de 2023 <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/catalunya-alcanza-8-millones-habitantes-gracias-20-poblacion-migrada_1_10654221.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Catalunya alcanzaba los 8 millones</a>, aunque con una poblaci&oacute;n muy diferente a la que gobern&oacute; Pujol.
    </p><p class="article-text">
        Desde 1987 Catalunya ha envejecido y se ha vuelto m&aacute;s diversa. La natalidad est&aacute; en m&iacute;nimos hist&oacute;ricos, as&iacute; que el porcentaje de personas ancianas ha crecido en siete puntos, alcanzando casi el 20%. Y los nacidos en el extranjero han pasado de ser el 1,1% a suponer el 17,4%. Es decir, casi uno de cada cinco catalanes ha nacido fuera de Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        La gran mayor&iacute;a de estas personas han llegado en dos grandes olas migratorias: la que fue desde 2001 hasta la recesi&oacute;n econ&oacute;mica de 2007 y la que empez&oacute; con la recuperaci&oacute;n en 2014 y acab&oacute; con la crisis del covid en 2020. En Catalunya siempre ha habido migraci&oacute;n, pero el siglo pasado proven&iacute;a del resto de Espa&ntilde;a. As&iacute; que no fue hasta la llegada de personas nacidas en el extranjero que afloraron discursos racistas y la cuesti&oacute;n migratoria se convirti&oacute; en parte del debate pol&iacute;tico, usada por diversas formaciones para capitalizar voto.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; ha sido tambi&eacute;n en estas elecciones al Parlament. Antes de que empezara la campa&ntilde;a, mientras <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/junts-pacta-gobierno-traspaso-competencias-inmigracion-cambio-no-bloquear-decretos-anticrisis_1_10827043.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Junts reclamaba para Catalunya las competencias en inmigraci&oacute;n</a>, fuerzas xen&oacute;fobas como Vox o la independentista Alian&ccedil;a Catalana abogaban por expulsiones en masa de migrantes, vincul&aacute;ndolos directamente con la delincuencia y la inseguridad.
    </p><p class="article-text">
        Pero fuera del ruido de las declaraciones racistas, la realidad es muy diferente. Y la resume Carles Puig de Travy, degano del Col&middot;legi d'Economistes de Catalunya (CEC): &ldquo;La migraci&oacute;n es inevitable y necesaria en Catalunya&rdquo;. Y es que, combinando el envejecimiento acelerado de la sociedad y su modelo econ&oacute;mico, Catalunya precisa toda la mano de obra migrante que ya tiene y, de hecho, va a requerir de algunos millones m&aacute;s en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Así ha aumentado la población en Catalunya" aria-label="Interactive area chart" id="datawrapper-chart-MinND" src="https://datawrapper.dwcdn.net/MinND/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="523" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<e.length;r++)if(e[r].contentWindow===a.source){var i=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";e[r].style.height=i}}}))}();
</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        Seg&uacute;n las proyecciones de poblaci&oacute;n elaboradas por el Idescat (el instituto de estad&iacute;stica de la Generalitat), la poblaci&oacute;n en 2050 podr&iacute;a llegar a los 8,7 millones. En ese escenario y teniendo en cuenta los bajos &iacute;ndices de natalidad y que se calcula que cerca de la mitad de poblaci&oacute;n en edad activa se habr&aacute; jubilado para entonces, se necesitar&aacute;n 4,8 millones m&aacute;s de migrantes para mantener la masa salarial.
    </p><p class="article-text">
        Pero la cifra todav&iacute;a es m&aacute;s extrema si lo que se busca es mantener la relaci&oacute;n de dependencia. Es decir: que el sistema de pensiones siga funcionando. Para ello, Catalunya necesitar&aacute; 14,5 millones de migrantes, seg&uacute;n un c&aacute;lculo del <a href="https://www.eldiario.es/economia/banco-espana-quiere-trabajes-anos-sumen-inmigrantes-mercado-laboral_1_11309464.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Banco de Espa&ntilde;a</a>.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Faltan o sobran trabajadores?</strong></h3><p class="article-text">
        Catalunya es la comunidad que m&aacute;s migrantes tiene y una de las que cuenta con m&aacute;s proporci&oacute;n de poblaci&oacute;n nacida en el extranjero, s&oacute;lo superada por Illes Balears. De hecho, la llegada de extranjeros a Espa&ntilde;a se concentra en el Levante por un motivo muy claro: el turismo. 
    </p><p class="article-text">
        El sector de los servicios se lleva el 67% de la mano de obra migrante, lo cual dibuja un escenario en el que llegan a Catalunya muchos trabajadores poco cualificados. Y eso no tiene visos de cambiar ya que, aunque se haya nacido aqu&iacute;, el origen de la familia y los recursos tienen mucho peso a la hora de determinar el grado de formaci&oacute;n al que se puede llegar. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="La inmigración se concentra en el levante" aria-label="Mapa" id="datawrapper-chart-heDGF" src="https://datawrapper.dwcdn.net/heDGF/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="488" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<e.length;r++)if(e[r].contentWindow===a.source){var i=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";e[r].style.height=i}}}))}();
</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un informe del centro de an&aacute;lisis Funcas, el 32% de personas nacidas en Espa&ntilde;a de entre 25 y 29 a&ntilde;os tiene un t&iacute;tulo de educaci&oacute;n superior. Esa cifra baja al 23% en el caso de migrantes latinoamericanos, al 17% en el caso de los asi&aacute;ticos y se desploma al 6% si se habla de personas de ascendencia africana. Adem&aacute;s, la tasa de abandono escolar entre los migrantes es del 30%, una cifra que triplica a la de los estudiantes aut&oacute;ctonos. Y eso, en un escenario en el que la mitad de ni&ntilde;os que nacen en Catalunya tienen padres migrados no sugiere un futuro de trabajadores formados. 
    </p><p class="article-text">
        A todo esto, se debe sumar otro dato. Si bien se ha visto que, para que las pensiones den cobertura a una poblaci&oacute;n que en un futuro va a estar muy envejecida hacen falta 14,5 millones de migrantes, la otra cara de la moneda es que el modelo econ&oacute;mico catal&aacute;n, tal como es hoy en d&iacute;a, no da para m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Las estimaciones auguran que en 2050 sobrar&aacute;n 627.000 puestos de trabajo, seg&uacute;n c&aacute;lculos realizados por el secretario de asuntos econ&oacute;micos y fondos europeos del Departament de Econom&iacute;a de la Generalitat, Miquel Puig, y que fueron presentados en una conferencia en el CEC. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="La mitad de los bebés nacidos en Catalunya son de madres extranjeras" aria-label="Interactive line chart" id="datawrapper-chart-CveoO" src="https://datawrapper.dwcdn.net/CveoO/3/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="500" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<e.length;r++)if(e[r].contentWindow===a.source){var i=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";e[r].style.height=i}}}))}();
</script>
<br>
    </figure><h3 class="article-text"><strong>Catalunya, entre Jap&oacute;n y Andorra</strong></h3><p class="article-text">
        La pregunta que se hacen dem&oacute;grafos y economistas es c&oacute;mo mantener el sistema en pie. Puig plantea que hay dos opciones radicales, que se ejemplifican en el modelo de Jap&oacute;n y en el de Andorra. El pa&iacute;s nip&oacute;n tiene unas pol&iacute;ticas migratorias muy restrictivas y s&oacute;lo el 1,9% de su poblaci&oacute;n viene del exterior. Los pocos que consiguen entrar est&aacute;n muy formados y participan de sectores t&eacute;cnicos. Por contra, en Andorra el 58,5% de sus habitantes son nacidos en el extranjero y se dedican, mayoritariamente, al sector servicios. 
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos cincuenta a&ntilde;os, el PIB de ambos pa&iacute;ses se ha triplicado. Pero en el caso de Andorra es porque ha crecido la poblaci&oacute;n y, de hecho, el PIB per c&aacute;pita se ha estancado. Lo contrario sucede en Jap&oacute;n, donde hay menos habitantes -y mucho m&aacute;s envejecidos-, pero el PIB per c&aacute;pita ha aumentado. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las opciones existen, ambas son v&aacute;lidas, y dependen del modelo productivo&rdquo;, asegura Puig, que recuerda que ambos ejemplos se ven tambi&eacute;n en Espa&ntilde;a. Tenemos comunidades industrializadas como el Pa&iacute;s Vasco, que reciben menos extranjeros y m&aacute;s formados, y otras como les Illes Balears, que tienen muchos m&aacute;s migrantes, pero menos formados. En ambas, el PIB ha crecido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, pero en el Pa&iacute;s Vasco tambi&eacute;n ha aumentado el PIB per c&aacute;pita, mientras que en Balears no.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Catalunya está entre las regiones con más extranjeros" aria-label="Tabla" id="datawrapper-chart-mWFgY" src="https://datawrapper.dwcdn.net/mWFgY/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="838" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<e.length;r++)if(e[r].contentWindow===a.source){var i=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";e[r].style.height=i}}}))}();
</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        El modelo catal&aacute;n tiende hacia Andorra, motivo por el que Puig tambi&eacute;n se muestra de acuerdo en que la migraci&oacute;n es necesaria, pero apunta a que hay que ir con cuidado, ya que una gran llegada de personas puede tener &ldquo;afectaciones&rdquo; en ciertos aspectos como la vivienda o el mismo mercado laboral. &ldquo;Muchos migrantes tienden a estar dispuestos a trabajar en peores condiciones&rdquo;, con lo que pueden perjudicar a las arcas p&uacute;blicas y a los trabajadores nacionales, seg&uacute;n el economista. 
    </p><p class="article-text">
        Que hay que hacer algunos cambios en el sistema es un punto de encuentro entre diversos expertos. Para Judith Vall, profesora de Econom&iacute;a en la Universitat de Barcelona y tambi&eacute;n presente en la conferencia organizada en el CEC, &eacute;stos deben transversales. Por ejemplo apuesta por regular precios de la vivienda, para mejorar la renta disponible de la ciudadan&iacute;a, garantizar mejores condiciones de trabajo del sector servicios o regularizar a todos los trabajadores migrantes que no tengan permiso de trabajo, lo cual permitir&iacute;a engordar &ldquo;considerablemente&rdquo; las arcas p&uacute;blicas. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; se vio en la regularizaci&oacute;n masiva de medio mill&oacute;n de migrantes que llev&oacute; a cabo el gobierno de Zapatero en 2005, tras la cual cada trabajador aport&oacute; 5.000 euros de media en impuestos. Y sin coste adicional, al contrario de lo que aseguran los discursos xen&oacute;fobos, que apuntan a que regularizar migrantes colapsar&aacute; los servicios p&uacute;blicos. De hecho, seg&uacute;n <a href="https://www.upf.edu/es/web/focus/noticies/-/asset_publisher/qOocsyZZDGHL/content/id/243481460/maximized" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio elaborado por la UPF</a>, quienes carec&iacute;an de permiso de trabajo s&iacute; ten&iacute;an acceso a la sanidad y la educaci&oacute;n p&uacute;blica a trav&eacute;s del padr&oacute;n, as&iacute; que no se encontr&oacute; ning&uacute;n factor diferencial tras la regularizaci&oacute;n masiva. 
    </p><p class="article-text">
        Este es el mismo escenario que persigue ahora el colectivo Regularizaci&oacute;n Ya! pero, igual que la profesora Vall, hacen incidencia en la necesidad, no s&oacute;lo de dar permisos, sino de garantizar condiciones de trabajo dignas, cosa que tambi&eacute;n va a ser necesaria para mantener el sistema de pensiones. Y es que, mientras <a href="https://www.eldiario.es/economia/regularizacion-extranjeros-elevaria-ingresos-publicos-2-000-millones_129_10926710.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los regularizados en 2005 contribuyeron con 5.000 euros cada uno</a>, la media de un trabajador nacido en Espa&ntilde;a fue de 10.600. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, uno de los puntos clave es garantizar el fin de los contratos y partes de jornadas en B. De hecho, seg&uacute;n el FMI en Espa&ntilde;a la econom&iacute;a sumergida equivale el 24% del PIB. Y s&oacute;lo el sector servicios supone entre el 10 y el 15%. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tiene que evolucionar la cultura asociada al sector&rdquo;, asevera Ramon Gonz&aacute;lez, secretario de la Federaci&oacute;n de Servicios de CCOO. Para el sindicalista es &ldquo;esencial&rdquo; que un sector que genera una cuarta parte del PIB espa&ntilde;ol tenga un retorno y no sea una v&iacute;a de explotaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La econom&iacute;a informal debe emerger. No hay sistema que aguante esto&rdquo;, asegura. Para &eacute;l, la regularizaci&oacute;n de la mano de obra migrante y una buena pol&iacute;tica de inspecciones para garantizar las condiciones dignas en el sector servicio es una necesidad &ldquo;moral, pol&iacute;tica y econ&oacute;mica&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La realidad siempre desmonta los discursos xen&oacute;fobos&rdquo;, resume Gonz&aacute;lez. Discursos que aseveran que los migrantes vienen a quitarnos el trabajo o que no hay suficientes servicios p&uacute;blicos para todos. Faltan trabajadores y m&aacute;s que faltar&aacute;n, pero para que las necesidades del sistema sean cubiertas no sirve explotar mano de obra barata, sino que se requieren trabajadores regularizados y sin riesgo de caer en la pobreza a pesar de tener un sueldo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/la-catalunya-de-2024-no-es-la-de-2017-1/embed" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="180" frameborder="0" title="La Catalunya de 2024 no es la de 2017"></iframe>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente, Victòria Oliveres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/demografia-economia-desmontan-discurso-racista-migracion-necesaria-catalunya_1_11347875.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 May 2024 20:40:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/87e7eaa2-ab4b-4525-9df4-d3904f160e78_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="518110" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/87e7eaa2-ab4b-4525-9df4-d3904f160e78_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="518110" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La demografía y la economía desmontan el discurso racista: “La migración es necesaria en Catalunya”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/87e7eaa2-ab4b-4525-9df4-d3904f160e78_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Elecciones Cataluña,Elecciones Catalunya 2024,Migracions,Migraciones,Pensionistas,Pensiones,Economía,Racisme,Racismo,Racistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["No me llames 'paki', llámame Malik": la campaña que pone nombre a trabajadores de bares y comercios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/no-llames-paki-llamame-malik-campana-pone-nombre-trabajadores-bares-comercios_1_10863287.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c617dc4e-8974-405e-8738-c3a9574bface_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;No me llames &#039;paki&#039;, llámame Malik&quot;: la campaña que pone nombre a trabajadores de bares y comercios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La campaña #TengoNombre engancha carteles en las puertas de establecimientos barceloneses para concienciar a clientes y vecinos sobre el racismo que supone nombrar a empleados o negocios por su nacionalidad</p><p class="subtitle">Zona Crítica - No son 'cuentos chinos', es racismo
</p></div><p class="article-text">
        Su Dang Lu se multiplica a s&iacute; misma tras la barra del bar 104 del Poblenou de Barcelona. Es la hora del almuerzo en este barrio lleno de oficinas. Se recoge el pelo mientras saca caf&eacute;s y bocadillos y saluda a clientes. Lleva 9 a&ntilde;os trabajando en el mismo local, que compr&oacute; tras haber llegado de China, una d&eacute;cada atr&aacute;s. Pero hace un par de semanas algo cambi&oacute; en su d&iacute;a a d&iacute;a. Esos clientes a los que lleva a&ntilde;os sirviendo y sonriendo ahora la llaman por su nombre.
    </p><p class="article-text">
        Es gracias a unos estudiantes de dise&ntilde;o que han ideado una campa&ntilde;a llamada <a href="https://www.instagram.com/tengonombre_/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">#TengoNombre</a>. Es una idea sencilla pero eficaz, que consiste en colgar carteles que rezan &ldquo;No soy el 'chino'. Me puedes llamar...&rdquo;, seguido de un espacio para que el propietario del local o sus trabajadores escriban su nombre. 
    </p><p class="article-text">
        Laia S&aacute;nchez y Alex Porras son los j&oacute;venes detr&aacute;s de la iniciativa. Son estudiantes en la escuela de creatividad Brother Ad de Barcelona. &ldquo;Nos dimos cuenta de que expresiones como 'comprar en un paki' o 'un bar chino' son racistas. Nunca lo hab&iacute;amos pensado, pero engloban a una persona en un grupo y lo victimizan&rdquo;, explica S&aacute;nchez. Reconoce que ella misma ha usado estas f&oacute;rmulas m&aacute;s de una vez, aunque su hermana siempre la correg&iacute;a. &ldquo;Yo pensaba que no era para tanto, pero s&iacute; lo es. Se trata de ponerse en la piel de los dem&aacute;s&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fccc1d45-4753-405a-ad2e-05bf306d4969_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fccc1d45-4753-405a-ad2e-05bf306d4969_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fccc1d45-4753-405a-ad2e-05bf306d4969_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fccc1d45-4753-405a-ad2e-05bf306d4969_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fccc1d45-4753-405a-ad2e-05bf306d4969_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fccc1d45-4753-405a-ad2e-05bf306d4969_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/fccc1d45-4753-405a-ad2e-05bf306d4969_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Su Dang Lu, propietaria del bar 104 del barrio de Poblenou de Barcelona, junto al cartel de la campaña #TengoNombre"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Su Dang Lu, propietaria del bar 104 del barrio de Poblenou de Barcelona, junto al cartel de la campaña #TengoNombre                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Un gesto tan f&aacute;cil como preguntar el nombre o referirse a estos establecimientos simplemente como bar, tasca, colmado o supermercado supone una gran diferencia para personas como Dang. &ldquo;Es muy ofensivo que nos llamen 'chino'. Y ya no te digo 'chinito'&rdquo;, dice en referencia a sus hijos, que estudian en una escuela del barrio, &ldquo;Todos los compatriotas decimos a los ni&ntilde;os que no hagan caso ni digan nada, porque no queremos problemas&rdquo;, explica esta hostelera.
    </p><p class="article-text">
        Pero, gracias al cartel rojo que luce en la puerta de su bar, ha cambiado de opini&oacute;n. Ahora s&iacute; insta a sus hijos a quejarse. Igual que ella empieza a reprender a los clientes que la llaman 'china'. &ldquo;Una cosa es que me lo digan de manera cari&ntilde;osa, como yo llamo 'gallego' a Miguel, el propietario de un bar de aqu&iacute; al lado. Porque est&aacute; orgulloso de ser gallego igual que yo de ser china, pero no me lo digas porque te d&eacute; igual c&oacute;mo me llame. Soy una persona y tengo nombre&rdquo;, reivindica.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&ldquo;No tengo un nombre tan dif&iacute;cil&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Pues no, no lo sab&iacute;a y no me lo hab&iacute;a preguntado nunca&rdquo;, confiesa uno de los clientes del bar de Dang, preguntado por si conoc&iacute;a el nombre de la mujer que cada ma&ntilde;ana le pone el caf&eacute; a &eacute;l y a sus compa&ntilde;eros, trabajadores de una oficina cercana. Dice que ahora &ndash;&ldquo;por supuesto, qu&eacute; menos&rdquo;&ndash; la llamar&aacute; por su nombre, y se acerca a mirar el cartel, para memorizar las tres s&iacute;labas: Su Dang Lu. &ldquo;Es que, adem&aacute;s, no tengo un nombre tan dif&iacute;cil de pronunciar&rdquo;, ironiza la hostelera.
    </p><p class="article-text">
        Malik tampoco entiende por qu&eacute; a la gente &ldquo;le cuesta tanto&rdquo; aprender un simple nombre. Este tendero de un colmado cercano lleg&oacute; de Pakist&aacute;n hace 5 a&ntilde;os, con 17 y, desde entonces, ha trabajado siempre en este tipo de tiendas. Poco a poco ha ido progresando y tiene la suya propia, con diversos trabajadores. Pero su verdadero sue&ntilde;o est&aacute; a punto de cumplirse: en pocos d&iacute;as abrir&aacute; un restaurante de comida pakistan&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Han sido muchos a&ntilde;os de trabajo duro. Me he esforzado, conozco a la gente del barrio, voy a darles de comer... Pero seguir&eacute; siendo 'el paki'&rdquo;, se lamenta Malik. Por eso est&aacute; contento de tener un cartel como el de Dang en la puerta, en su caso amarillo y con el nombre de Al&iacute;, uno de sus trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos aprendido el idioma y trabajamos aqu&iacute;, pero nos dicen que no nos integramos. Es muy triste que nos lo diga gente que no se molesta ni en aprenderse nuestro nombre&rdquo;, se lamenta el joven. Tanto &eacute;l como Dang saben que se trata de un peque&ntilde;o gesto. &ldquo;No es muy importante, pero son cosas como estas las que pueden cambiar el mundo&rdquo;, dice, esperanzada, la hostelera.
    </p><p class="article-text">
        Estos peque&ntilde;os cambios son los que persiguen Laia y Alex, los creadores de la campa&ntilde;a. &ldquo;No queremos convencer a nadie, simplemente generar debate y hacer que la gente se cuestione cosas que tiene muy asumidas y que, aunque crean que son inofensivas, s&iacute; ofenden&rdquo;, aseguran.
    </p><p class="article-text">
        Ahora hay una decena de carteles colgados por el barrio y <a href="https://www.instagram.com/tengonombre_/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en su perfil de Instagram</a> han subido los materiales para que quien quiera pueda replicar el gesto. A pesar de que algunos comerciantes les han comunicado que sus carteles han sido arrancados o vandalizados, se muestran esperanzados. Eso demuestra que se trata de una campa&ntilde;a necesaria. Y, por eso, mucha otra gente ha respondido de manera favorable.
    </p><p class="article-text">
        En menos de una semana han conseguido m&aacute;s de 7.000 seguidores y tienen pendientes colaboraciones con diversas entidades antirracistas. Tambi&eacute;n quieren ampliar la campa&ntilde;a y no s&oacute;lo denunciar microrracismos. &ldquo;Una cosa que tienen en com&uacute;n los colectivos minoritarios y marginalizados es que no se los llama por su nombre&rdquo;, reflexiona Laia, que apunta que eso afecta a mujeres, trabajadores precarios, y a muchas otras personas en las que ni siquiera hemos reparado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/no-llames-paki-llamame-malik-campana-pone-nombre-trabajadores-bares-comercios_1_10863287.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Jan 2024 20:47:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c617dc4e-8974-405e-8738-c3a9574bface_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2852906" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c617dc4e-8974-405e-8738-c3a9574bface_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2852906" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA["No me llames 'paki', llámame Malik": la campaña que pone nombre a trabajadores de bares y comercios]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c617dc4e-8974-405e-8738-c3a9574bface_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Catalunya,Racisme,Racistas,Racismo,Barcelona]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Música negra, negocio blanco: el racismo se esconde en los despachos de la industria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/musica-negra-negocio-blanco-racismo-esconde-despachos-industria_1_10714706.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27acc58e-f77c-4d44-a91d-22d941a4962f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Música negra, negocio blanco: el racismo se esconde en los despachos de la industria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Acadèmia Catalana de la Música creará una mesa de trabajo para desactivar el racismo en el entorno musical tras el alarmante diagnóstico obtenido durante las jornadas 'Música i pluralitat'</p><p class="subtitle">Las estrellas de la música española siguen siendo blancas </p></div><p class="article-text">
        Supremac&iacute;a blanca en la industria, educaci&oacute;n desde una perspectiva colonizadora, racismo entre m&uacute;sicos, racismo en la mirada de los medios de comunicaci&oacute;n y las instituciones&hellip; El panorama expuesto en las jornadas<em> M&uacute;sica i pluralitat </em>organizadas por la Acad&egrave;mia Catalana de la M&uacute;sica no ha dado lugar al matiz o la r&eacute;plica. Se han aportado datos y experiencias personales que confirman una doble evidencia: vivimos en un pa&iacute;s racista y la industria musical no es una excepci&oacute;n, sino uno de sus m&aacute;s sutiles aliados. La expresi&oacute;n que mejor lo resume es: <em>black music, white business</em>. O, dicho en t&eacute;rminos pol&iacute;ticamente m&aacute;s correctos: m&uacute;sica racializada, vale, pero siempre en manos gente no racializada.
    </p><p class="article-text">
        Si las conclusiones resultaron tan apabullantes fue, en buena parte, porque los ponentes en el s&eacute;ptimo foro tem&aacute;tico que acogi&oacute; la sede barcelonesa de la SGAE fueron principalmente racializados: gitanos, guineanos, senegaleses, cubanos, nigerianos, colombianos y, tambi&eacute;n, catalanes y espa&ntilde;oles con ra&iacute;ces en Argelia, Venezuela o Mozambique que llevan a&ntilde;os desarrollando su trabajo en los sonidos afrobeats, el soul, el jazz, el flamenco, el funk, el bolero, el rap, el trap, el afropop o las m&uacute;sicas del Magreb, pero cuya condici&oacute;n de artistas y empresarios no blancos los sit&uacute;a la mayor parte del tiempo fuera del sistema.
    </p><p class="article-text">
        La expresi&oacute;n <em>&ldquo;black music, white business&rdquo;</em> la puso sobre la mesa el rostro p&aacute;lido Javier Zarco. Tras impulsar la carrera de Ojos de Brujo y dem&aacute;s grupos de la onda mestiza de finales de los a&ntilde;os 90, Zarco sabe de lo que habla porque dirige desde hace una d&eacute;cada Slow Walk, plataforma de artistas africanos afincados en Espa&ntilde;a como Nakany Kant&eacute; (otra ponente) y Alma Afrobeat Ensemble. &Eacute;l ha sido uno de los instigadores del foro y, seg&uacute;n su experiencia, es un milagro encontrar personas racializadas en puestos de responsabilidad en la industria musical. Programadores, <em>bookers</em>, <em>managers</em>, directores de festivales, discogr&aacute;ficas o gestores culturales son gremios blancos pr&aacute;cticamente al 100%. Por ello tambi&eacute;n califica de &ldquo;supremac&iacute;a blanca&rdquo; la situaci&oacute;n que vive el sector.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Espa&ntilde;a ya no es blanca</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que entender que Catalunya ya no es blanca&rdquo;, proclam&oacute; Edna Sey, componente del tr&iacute;o de soul-funk The Sey Sisters, con la certeza de quien sabe que la misma frase es aplicable al resto de Espa&ntilde;a y Europa. No entender que vivimos en una sociedad plural facilita anomal&iacute;as como que se organicen festivales de m&uacute;sicas negras en cuyo equipo de programaci&oacute;n solo hay profesionales blancos y en cuyos carteles los m&uacute;sicos negros apenas tengan presencia. Casualidad o no, el p&uacute;blico de este tipo de cert&aacute;menes es blanco en su pr&aacute;ctica totalidad. A veces, en ciudades con altos &iacute;ndices de afrodescendientes en su censo. Esta din&aacute;mica era comprensible d&eacute;cadas atr&aacute;s, pero la realidad demogr&aacute;fica ha cambiado mucho en los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os. Seg&uacute;n cifras del INE de 2022, el 16% de los habitantes de Espa&ntilde;a no ha nacido en Espa&ntilde;a. Y en grandes urbes como Madrid y Barcelona, los porcentajes llegan al 26% y 31%, respectivamente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/38f39656-e0c5-4b04-b6eb-5b4b735ee929_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/38f39656-e0c5-4b04-b6eb-5b4b735ee929_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/38f39656-e0c5-4b04-b6eb-5b4b735ee929_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/38f39656-e0c5-4b04-b6eb-5b4b735ee929_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/38f39656-e0c5-4b04-b6eb-5b4b735ee929_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/38f39656-e0c5-4b04-b6eb-5b4b735ee929_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/38f39656-e0c5-4b04-b6eb-5b4b735ee929_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Nakany Kanté (cantante), Olamide Adisa (del colectivo Voodoo Club), Aron Diatta (del colectivo Nea Onnim) y Ramón Giménez (ex Ojos de Brujo) en las jornadas ‘Música i pluralitat’ organizadas por la Acadèmia Catalana de la Música"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Nakany Kanté (cantante), Olamide Adisa (del colectivo Voodoo Club), Aron Diatta (del colectivo Nea Onnim) y Ramón Giménez (ex Ojos de Brujo) en las jornadas ‘Música i pluralitat’ organizadas por la Acadèmia Catalana de la Música                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        No es habitual que desde las instituciones culturales se aborde ese asunto, pero la Acad&egrave;mia Catalana de la M&uacute;sica ha asumido el reto organizando un foro tem&aacute;tico para, en sus propias palabras, &ldquo;desactivar el racismo en el entorno musical&rdquo;. Y es que, contra lo que pueda parecer, el mundo de la m&uacute;sica no ha resuelto ni mucho menos este problema. Marc Ayza es un prestigioso baterista catal&aacute;n negro criado en Barcelona. &ldquo;Yo nunca he vivido violencia racista de forma f&iacute;sica. Podr&iacute;a haberme tocado, pero he tenido suerte. Sin embargo, no hay lugar donde haya sufrido m&aacute;s el racismo que en el mundo de la m&uacute;sica&rdquo;, afirm&oacute; en una de las ponencias. Y no se refer&iacute;a &uacute;nicamente a los profesionales de la industria o a los medios de comunicaci&oacute;n. &ldquo;Hablemos de racismo entre los m&uacute;sicos&rdquo;, propuso. &ldquo;Porque si ese primer escal&oacute;n ya se tambalea&hellip;&rdquo;. Y s&iacute;, se tambalea.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La cuota y el fetiche</strong></h3><p class="article-text">
        Uno de los sentimientos m&aacute;s compartidos entre los ponentes racializados de las jornadas fue ser conscientes de que son vistos como cuotas o <em>tokens</em> para las fechas se&ntilde;aladas. El joven Aron Diatta, del colectivo afroqueer Nea Onnim, sabe que llueven ofertas de trabajo cuando se acerca el Black History Month o cualquier celebraci&oacute;n oficial de la diversidad. &ldquo;Somos un accesorio, un fetiche&rdquo;, lament&oacute;. En ese contexto, Edna Sey lanz&oacute; una advertencia: &ldquo;Quiz&aacute;s ya nos hemos cansado de ser el cupo de mujeres negras que tocan en festivales&rdquo;. Ese ha sido, a menudo, su rol y el de sus hermanas. Funcionar siempre como excepci&oacute;n ex&oacute;tica, pese a haber nacido en este pa&iacute;s, desgasta. Por ello Diatta lanz&oacute; otra de las frases m&aacute;s demoledoras: &ldquo;Europa no es un continente m&aacute;s abierto que &Aacute;frica&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec04f65e-d1c2-41a8-abec-03fb6f671111_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec04f65e-d1c2-41a8-abec-03fb6f671111_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec04f65e-d1c2-41a8-abec-03fb6f671111_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec04f65e-d1c2-41a8-abec-03fb6f671111_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec04f65e-d1c2-41a8-abec-03fb6f671111_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec04f65e-d1c2-41a8-abec-03fb6f671111_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ec04f65e-d1c2-41a8-abec-03fb6f671111_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="B4mba (del colectivo Jokkoo) y Koko-Jean Davis (cantante) en la jornada ‘Música i pluralitat’"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                B4mba (del colectivo Jokkoo) y Koko-Jean Davis (cantante) en la jornada ‘Música i pluralitat’                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La sensaci&oacute;n de abandono, de negaci&oacute;n y de hartazgo era tan visible entre los ponentes con larga experiencia como entre los que empiezan a moverse en el sector. &ldquo;&iquest;Quieres utilizarme? &iexcl;Utilic&eacute;monos mutuamente!&rdquo;, escup&iacute;a la rapera Crotchet Fiona desde el m&aacute;s desesperado pragmatismo. Y aport&oacute; ejemplos de veladas en las que ha aceptado ser la cuota racializada para luego volver a casa &ldquo;llorando de impotencia&rdquo; por el menosprecio recibido. &ldquo;Este sistema te ense&ntilde;a a avergonzarte de quien eres&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; alguien desde el p&uacute;blico. Algunos artistas, tras darse de bruces una y otra vez con esta realidad, han decidido ya replegarse en espacios m&aacute;s seguros: sus respectivas comunidades de gente migrada y/o racializada. &ldquo;Sentirte acompa&ntilde;ada es lo &uacute;nico que te permite renovar fuerzas para poder seguir adelante explicando tus historias&rdquo;, reconoc&iacute;a Sey. No es agradable programar veladas de m&uacute;sicas de origen africano en clubs en los que te han negado la entrada por ser negro. Y eso tambi&eacute;n lo ha vivido el joven Aron Diatta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo no sab&iacute;a que era negro hasta que llegu&eacute; Espa&ntilde;a; cre&iacute;a que era nigeriano&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; Olamide Adisa, miembro del colectivo Voodoo Club afincado en Barcelona. Su comentario despert&oacute; sonoras carcajadas, incluso entre el p&uacute;blico racializado, pero se entendi&oacute; bien lo que quer&iacute;a decir. B4mba, discjockey franco-senegal&eacute;s <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/jokkoo-politica-antirracista-pistas-baile_1_8843980.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del colectivo Jokkoo</a> record&oacute; que la primera artista afrodescendiente que conoci&oacute; en Espa&ntilde;a fue la mallorquina Concha Buika. &ldquo;Fue una revelaci&oacute;n para m&iacute;&rdquo;, reconoce, aunque su inter&eacute;s principal sean los ritmos electr&oacute;nicos africanos. Cabe preguntarse cu&aacute;ntos artistas racializados han alcanzado la relevancia musical de Buika en la &uacute;ltima d&eacute;cada y en cu&aacute;ntos puede inspirarse hoy las nuevas generaciones de esta sociedad espa&ntilde;ola cada d&iacute;a m&aacute;s racializada.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Otra educaci&oacute;n musical</strong></h3><p class="article-text">
        Ademas de m&uacute;sicos, programadores, discogr&aacute;ficas y salas de conciertos, las jornadas <em>M&uacute;sica i pluralitat</em> han buscado voces m&aacute;s all&aacute; de la industria musical para dibujar un diagn&oacute;stico m&aacute;s completo. Una de las ponencias gir&oacute; en torno a la docencia; una precuela a la entrada en el mundo profesional donde la realidad es tan o m&aacute;s compleja. Ester Bonal, pedagoga musical, se habitu&oacute; hace tiempo a dar clase a alumnos de 20 nacionalidades distintas en centros de alta complejidad. Fue ella quien rememor&oacute; la siguiente vivencia: &ldquo;Un alumno me dijo que deb&iacute;a ser una profesora mal&iacute;sima si me hab&iacute;an mandado a una escuela tan cutre a ense&ntilde;ar a gente cutre como &eacute;l&rdquo;. Miles de j&oacute;venes crecen asumiendo su condici&oacute;n de descastados en una sociedad que les da la espalda. &ldquo;No estamos educando para convivir sino, en el mejor de los casos, para coexistir&rdquo;, lament&oacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e641747-52f5-44be-8009-68f67e425913_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e641747-52f5-44be-8009-68f67e425913_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e641747-52f5-44be-8009-68f67e425913_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e641747-52f5-44be-8009-68f67e425913_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e641747-52f5-44be-8009-68f67e425913_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e641747-52f5-44be-8009-68f67e425913_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5e641747-52f5-44be-8009-68f67e425913_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los miembros del colectivo de dj, músicos y programadores Jokkoo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los miembros del colectivo de dj, músicos y programadores Jokkoo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Bonal, Premi Nacional de Cultura e impulsora de proyectos socioeducativos como Xamfr&agrave; y EducARTs, asume que se est&aacute; educando &ldquo;desde una mirada blanca y colonizadora&rdquo; que obstaculiza el desarrollo de la sensibilidad musical de alumnos procedentes de otras culturas. &ldquo;La m&uacute;sica es un arma de construcci&oacute;n masiva&rdquo;, proclam&oacute;, pero urge replantea los m&eacute;todos de docencia antes de que las nuevas generaciones se encierren en sus respectivos guetos. &ldquo;Debemos revisar los instrumentos con los que educamos&rdquo;, aconsej&oacute; Sergio Ramos, percusionista en la Orquestra &Agrave;rab de Barcelona y gestor cultural. Incorporar instrumentos de otras culturas altera el marco de aprendizaje, dijo, porque &ldquo;todos los repertorios van cargados de &eacute;tica y de pol&iacute;tica&rdquo;. Adem&aacute;s de bater&iacute;a, Marc Ayza es profesor de jazz y se esfuerza en dar a conocer m&uacute;sicos negros a su alumnado. Conoce de sobra el &lsquo;s&iacute;ndrome Larry Bird&rsquo; seg&uacute;n el cual, incluso en una m&uacute;sica de ra&iacute;z afroamericana, el gran genio siempre ser&aacute; un instrumentista blanco.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8c8dbfd-8119-455f-9d11-1acfc10faf3a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8c8dbfd-8119-455f-9d11-1acfc10faf3a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8c8dbfd-8119-455f-9d11-1acfc10faf3a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8c8dbfd-8119-455f-9d11-1acfc10faf3a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8c8dbfd-8119-455f-9d11-1acfc10faf3a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8c8dbfd-8119-455f-9d11-1acfc10faf3a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d8c8dbfd-8119-455f-9d11-1acfc10faf3a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Marc Ayza (baterista), Edna Sey (de The Sey Sisters) y A. Inquieto (rapero)"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Marc Ayza (baterista), Edna Sey (de The Sey Sisters) y A. Inquieto (rapero)                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La rapera mexicana Masta Quba y el compositor de origen indio Vignesh Melwani aportaron sustanciosas reflexiones para reconsiderar el eurocentrismo en el que sigue instalado en el mundo educativo. Pocas veces se han visto foros de reflexi&oacute;n cultural con tanta riqueza y pluralidad de voces. Y desde fuera incluso del &aacute;mbito educativo, Vivi Alfons&iacute;n, de la plataforma #Regularizaci&oacute;nYa insisti&oacute; en que &ldquo;existe una voluntad pol&iacute;tica de mantener a las personas racializadas y migrantes fuera del sistema&rdquo;. En charlas precedentes incluso se hab&iacute;a propuesto abandonar de una vez el t&eacute;rmino &ldquo;inclusi&oacute;n&rdquo; para adoptar el de &ldquo;no exclusi&oacute;n&rdquo;. El primero es paternalista. El segundo implica asumir cierta culpa.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Dos mundos separados</strong></h3><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s valioso de estas jornadas ha sido que personas migradas ocuparon el estrado mientras representantes de la industria y las instituciones fueron, por una vez, simples oyentes. En las primeras filas ha habido representantes de departamentos de promoci&oacute;n cultural y empresas culturales de la Generalitat, as&iacute; como de TV3. Y su reacci&oacute;n era de absoluto estupor. Parec&iacute;a que jam&aacute;s hab&iacute;an escuchado discursos de este calibre por parte de sus conciudadanos. Desde la televisi&oacute;n p&uacute;blica se enton&oacute; un instant&aacute;neo <em>mea culpa</em>: en una plantilla con m&aacute;s de mil trabajadores solo hay dos personas racializadas. Alg&uacute;n representante pol&iacute;tico coment&oacute; lo interesante que ser&iacute;a trasladar estas reflexiones a los despachos. Acto seguido solt&oacute;: &ldquo;aquello es otro mundo&rdquo;, refiri&eacute;ndose al d&iacute;a a d&iacute;a de la pol&iacute;tica. Y, en efecto, lo es. Un mundo completamente ajeno a la realidad. De ah&iacute;, el impacto recibido. De ah&iacute;, la importancia de haber asistido a estas jornadas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd30e190-0f99-4844-9d74-df2c2b70518e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd30e190-0f99-4844-9d74-df2c2b70518e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd30e190-0f99-4844-9d74-df2c2b70518e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd30e190-0f99-4844-9d74-df2c2b70518e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd30e190-0f99-4844-9d74-df2c2b70518e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dd30e190-0f99-4844-9d74-df2c2b70518e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dd30e190-0f99-4844-9d74-df2c2b70518e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La rapera mexicana Masta Quba toma la palabra desde el público durante las jornadas ‘Música i pluralitat’"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La rapera mexicana Masta Quba toma la palabra desde el público durante las jornadas ‘Música i pluralitat’                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Diego Salazar, gestor cultural colombiano afincado en Espa&ntilde;a desde hace dos d&eacute;cadas, arroj&oacute; los datos que ayudan a comprender esta realidad multicultural tan invisibilizada. La media anual de ingresos de los extranjeros que residen en Barcelona es de 25.400, mientras que la de los espa&ntilde;oles es 34.000. Y, contra lo que pueda suponerse, un 36% de estos extranjeros tienen estudios superiores, mientras el porcentaje de espa&ntilde;oles con id&eacute;ntica titulaci&oacute;n es de un 31%. Es el racismo estructural explicado en cifras. Un racismo que en el entorno musical no solo se perpet&uacute;a sino que se acent&uacute;a. Y en ese contexto, la demanda m&aacute;s recurrente en estas jornadas fue <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/estrellas-musica-espanola-siguen-blancas_1_8411212.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la imperiosa necesidad de incorporar personas racializadas en los puestos de responsabilidad</a> para combatir el <em>black music, white business. </em>No solo sobre el escenario, sino tambi&eacute;n detr&aacute;s. No solo para aplicar una mirada plural en la docencia, sino tambi&eacute;n en los medios de comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La sensaci&oacute;n de urgencia ha sido tan palpable que, a ra&iacute;z de estas jornadas, la Acad&egrave;mia Catalana de la M&uacute;sica ya ha creado una mesa de trabajo permanente desde la que seguir abordando estas problem&aacute;ticas. Ser&aacute; una mesa de trabajo principalmente integrada, no puede ser de otro modo, por personas racializadas. Tambi&eacute;n desde la Generalitat se han tendido puentes inmediatos con el grupo motor de las jornadas para trasladar el debate a otros foros culturales. Fomentar y preservar la diversidad es algo que, como record&oacute; el experto en derechos culturales Sergio Ramos, forma parte de las obligaciones de los estados. &ldquo;Si no visibilizamos otras expresiones culturales perdemos capacidad de mirada&rdquo;, alert&oacute;. Y es esa mirada lo primero que urge replantear y enriquecer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nando Cruz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/musica-negra-negocio-blanco-racismo-esconde-despachos-industria_1_10714706.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Nov 2023 21:49:29 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/27acc58e-f77c-4d44-a91d-22d941a4962f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="8149862" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/27acc58e-f77c-4d44-a91d-22d941a4962f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="8149862" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Música negra, negocio blanco: el racismo se esconde en los despachos de la industria]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/27acc58e-f77c-4d44-a91d-22d941a4962f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[SGAE - Sociedad General de Autores,Industria musical,Racisme]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Anjimile, músico: “A las facturas que pagar, súmale la presión social por tu raza”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/anjimile-musico-facturas-pagar-sumale-presion-social-raza_128_10654118.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/77330713-18fb-493e-bbe3-d52c30d04c04_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Anjimile, músico: “A las facturas que pagar, súmale la presión social por tu raza”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estar racializado y ser trans no es fácil en un país como Estados Unidos y esa rabia ha sido el motor para la creación de 'The King', un disco que denuncia todo tipo de abusos</p><p class="subtitle"> Un libro explica cómo la industria musical destroza la salud de los artistas </p></div><p class="article-text">
        <em>The King </em>es uno de los discos m&aacute;s atractivos entre los publicados por artistas norteamericanos durante 2023. Como algunas de las <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/lil-nas-x-retrata-reto-adolescente-gay-afrodescendiente_1_8353121.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">obras firmadas por artistas negros</a> en los &uacute;ltimos a&ntilde;os &#8213;Serpentwithfeet, Yves Tumor, Moses Sumney, Blood Orange, Sudan Archives&#8213;, ofrece mezclas y mutaciones de estilos que eluden las categor&iacute;as f&aacute;ciles. No es r&amp;b ni soul ni ning&uacute;n otro estilo habitualmente asociado al artista afroamericano. Pero combina con audacia cualquiera de estas t&eacute;cnicas para denunciar la opresi&oacute;n contra la comunidad racializada y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/villano-antillano-neutral-no-posicion-artista-real_1_10280920.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el colectivo trans. </a><em>The King</em> es un disco de protesta que no suena ni a folk ni a <a href="https://www.eldiario.es/temas/hip-hop/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hip hop</a>, porque lo que hace es crear un idioma propio. &ldquo;Vivir puede ser agotador, eso es algo com&uacute;n a cualquier persona&rdquo;, afirma Anjimile.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay facturas que pagar, demasiadas cosas que hacer, responsabilidades de todo tipo. Y luego hay quienes a eso tenemos que sumarle presi&oacute;n social a causa de tu raza y tu identidad&rdquo;. Nacido hace 30 a&ntilde;os en Dallas, Anjimile Chithambo se crio en Boston con sus padres, dos estrictos cristianos presbiterianos que no aceptaron que su hija se declarara como lesbiana trans. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/cakes-da-killa-referente-hip-hop-queer-empece-musica-gente-homofoba_128_10427342.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El miedo a aceptar su identidad </a>se manifest&oacute; a trav&eacute;s del consumo de drogas y alcohol. Por eso, el verano previo a su ingreso en la universidad lo pas&oacute; encerrado en casa por castigo de sus padres. Durante aquellos d&iacute;as, descubri&oacute; la Biblia y cay&oacute; rendido ante el Antiguo Testamento, una lectura que ha terminado filtr&aacute;ndose en su nuevo &aacute;lbum: &ldquo;Siempre me gust&oacute; leer, pero esas historias me cautivaron mucho. Algunas son muy extra&ntilde;as y confusas, pero el lenguaje me pareci&oacute; muy hermoso. Esas expresiones de moralidad que aparecen de repente y que resultan sorprendentemente po&eacute;ticas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una de las cosas que destacan en <em>The King</em> es el sonido. Rompe deliberadamente con la l&iacute;nea de su primer &aacute;lbum, <em>Giver Taker</em>, aparecido en 2020. El productor Shawn Everett tuvo un papel determinante en este cambio, que result&oacute; ser fundamental a la hora de destacar todo aquello que Anjimile quer&iacute;a expresar. Porque si <em>Giver Taker</em> ha sido definido como un disco de oraciones, <em>The King</em> ha sido descrito como un &aacute;lbum de maldiciones: &ldquo;Shawn y yo busc&aacute;bamos crear una sonoridad que destacara la emotividad de las letras. Grabamos en un estudio que ofrec&iacute;a un mont&oacute;n de posibilidades t&eacute;cnicas, pero &eacute;l insisti&oacute; en hacer de mi guitarra ac&uacute;stica el instrumento fundamental, casi el &uacute;nico de la grabaci&oacute;n. Cre&oacute; una situaci&oacute;n de restricci&oacute;n extrema. Es decir, nos empuj&oacute; a buscar maneras posibles de sacarle partido al instrumento sin que sonara como una guitarra ac&uacute;stica. De este modo potenciamos al m&aacute;ximo nuestra creatividad. Shawn lo clav&oacute;&rdquo;. Ese sonido ind&oacute;mito y extra&ntilde;o ha terminado siendo una met&aacute;fora de las intenciones del &aacute;lbum al cual representa: &ldquo;Nos volvimos locos buscando las herramientas posibles para alcanzar esas sonoridades. Y, a consecuencia de ello, trasladar todo eso al directo ha resultado complicado. Cada miembro de la banda se ha convertido en un ingeniero de sonido intentando manipular su instrumento. En concierto somos como un circo, un circo sonoro muy serio&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-koT_FF4BUi0-2585', 'youtube', 'koT_FF4BUi0', document.getElementById('yt-koT_FF4BUi0-2585'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-koT_FF4BUi0-2585 src="https://www.youtube.com/embed/koT_FF4BUi0?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Anjimile siente que con este &aacute;lbum est&aacute; cerca de<a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/negro-pepel-blanco_1_4831402.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la tradici&oacute;n de m&uacute;sicos negros que a trav&eacute;s de su m&uacute;sica han denunciado la violencia que se ejerce contra su raza:</a> &ldquo;Me gusta mucho c&oacute;mo James Brown acu&ntilde;&oacute; expresiones que proclamaban el orgullo de ser negro. Mi m&uacute;sica no se parece a la suya, pero si comparto con &eacute;l esa necesidad. &Eacute;l dec&iacute;a &rdquo;dilo alto, soy negro y estoy orgulloso. Se expresaba con mucha franqueza. Y luego est&aacute; Nina Simone. <em>Mississippi Goddam</em> es mi canci&oacute;n favorita de todos los tiempos. Usamos su versi&oacute;n de <em>I Put A Spell On You</em> como gu&iacute;a vocal para grabar el tema <em>G&eacute;nesis&ldquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        El t&iacute;tulo del &aacute;lbum, <em>The King</em> [El rey], tambi&eacute;n proviene de esa tradici&oacute;n empoderadora que los m&uacute;sicos de su raza han venido cultivando desde hace muchas d&eacute;cadas: &ldquo;Cuando eres negro y te refieres a ti mismo como el rey, te est&aacute;s concediendo a ti mismo un poder. Es una costumbre que se remonta a los d&iacute;as del jazz. Duke Ellington y Cunt Basie se hac&iacute;an llamar reyes&rdquo;. De los artistas afroamericanos m&aacute;s recientes, Anjimile destaca a<a href="https://www.eldiario.es/cultura/musica/generacion-cambio-decada-suena-musica-actual_1_8452987.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Kendrick Lamar</a>, &ldquo;porque habla constantemente sobre la raza y la opresi&oacute;n que sufrimos&rdquo;. Tambi&eacute;n habla de Anderson Paak, &ldquo;un artista m&aacute;s festivo que tambi&eacute;n tiene canciones m&aacute;s comprometidas como <em>King James,</em> la cual adoro&rdquo;. Tambi&eacute;n recomienda a la banda punk Soul Glo, al tr&iacute;o de mujeres negras Big Joanie y a Nnmanda, un artista de Chicago del cual dice que hace &ldquo;m&uacute;sica extra&ntilde;a, muy bella y a veces tambi&eacute;n con carga pol&iacute;tica&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f223ac2-a865-42df-9d84-856ab401742d_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f223ac2-a865-42df-9d84-856ab401742d_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f223ac2-a865-42df-9d84-856ab401742d_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f223ac2-a865-42df-9d84-856ab401742d_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f223ac2-a865-42df-9d84-856ab401742d_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8f223ac2-a865-42df-9d84-856ab401742d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8f223ac2-a865-42df-9d84-856ab401742d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El músico Anjimile"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El músico Anjimile                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em>Animal </em>es una de las canciones del disco cuya letra denuncia directamente la violencia contra los afroamericanos. Como la gran mayor&iacute;a del disco, fue compuesta durante el periodo de confinamiento que impuso la COVID-19. Unos meses que en Estados Unidos coincidieron con un incremento de la violencia policial hacia ciudadanos negros. &ldquo;Aunque estuvi&eacute;semos encerrados en casa, la brutalidad que se ejerc&iacute;a contra nosotros qued&oacute; igualmente registrada por las c&aacute;maras. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/tres-anos-despues-muerte-george-floyd-vuelto-igual-familia-resto-mundo_1_10277049.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fue lo que ocurri&oacute; con George Floyd. </a>Su muerte a manos de la polic&iacute;a fue filmada y, aun as&iacute;, se debat&iacute;a p&uacute;blicamente acerca de si hab&iacute;a sido asesinado o no. Fue exasperante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las referencias b&iacute;blicas reaparecen cuando Anjimile hace referencia a la peste negra: &ldquo;Es una analog&iacute;a que establezco con la peste bub&oacute;nica y la plaga que se ceb&oacute; con las vidas negras durante la pandemia. La polic&iacute;a estaba masacrando a los m&iacute;os. Necesitaba que <em>The King</em> fuese un disco de denuncia, se&ntilde;alar directamente a los culpables de toda esta injusticia&rdquo;. Tampoco se calla a la hora de dar su opini&oacute;n sobre la situaci&oacute;n que Israel ha provocado en Palestina: &ldquo;No es una situaci&oacute;n que pueda compararse a la que sufren los afroamericanos. Pero lo que est&aacute; claro es que se est&aacute; cometiendo un genocidio. La situaci&oacute;n es horrible, David contra un Goliat que cuenta con el apoyo de los Estados Unidos. Gaza es una prisi&oacute;n al aire libre en la que antes la gente apenas pod&iacute;a vivir. Lo que est&aacute;n haciendo ahora es matarlos&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nunca había compuesto una canción desde la furia. Mi relación se vino abajo entre otras cosas porque no era capaz de gestionar mi rabia. Fue un momento clave porque gracias a eso asumí que la rabia es una emoción que sí puede expresarse de una manera sana</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Anjimile</span>
                                        <span>—</span> Músico
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La letra de <em>Animal </em>proyecta la rabia ante la injusticia, pero tambi&eacute;n contiene la reacci&oacute;n emocional a una ruptura sentimental: &ldquo;Nunca hab&iacute;a compuesto una canci&oacute;n desde la furia. Mi relaci&oacute;n se vino abajo entre otras cosas porque no era capaz de gestionar mi rabia. Fue un momento clave porque gracias a eso asum&iacute; que la rabia es una emoci&oacute;n que s&iacute; puede expresarse de una manera sana. Puede ser un catalizador para el cambio. Aprend&iacute; la lecci&oacute;n, fue muy terap&eacute;utico&rdquo;. Otras canciones del &aacute;lbum son m&aacute;s personales. En<em> Mother </em>y<em> Father,</em> Anjimile libera los sentimientos encontrados sobre sus progenitores. Y <em>Anybody </em>es fruto del estado emocional en que se sumi&oacute; tras verse rechazado por ellos despu&eacute;s de que les anunciara su condici&oacute;n de hombre trans: &ldquo;Tuve que procesar ese momento durante los meses siguientes. Intent&eacute; ignorarlo y seguir adelante con mi vida, porque era algo que no ten&iacute;a vuelta atr&aacute;s&rdquo;. En uno de los versos de <em>Anybody, </em>Anjimile canta: &ldquo;Si no encuentras tus heridas, tus heridas te encontrar&aacute;n a ti&rdquo;. Sus heridas, internas y externas son las que han dado forma a <em>The King</em>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafa Cervera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/musica/anjimile-musico-facturas-pagar-sumale-presion-social-raza_128_10654118.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Nov 2023 21:49:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/77330713-18fb-493e-bbe3-d52c30d04c04_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2018081" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/77330713-18fb-493e-bbe3-d52c30d04c04_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2018081" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Anjimile, músico: “A las facturas que pagar, súmale la presión social por tu raza”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/77330713-18fb-493e-bbe3-d52c30d04c04_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Racismo,Transexualidad,LGTBI,Discriminación,Racisme,Discriminación racial,Discriminación de género,Artistas,Industria musical]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El racisme a la porta de casa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/racisme-porta-casa_1_6064958.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7965e772-c9df-4ae2-988a-6f04aa0931fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El racisme a la porta de casa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sense drets, en precari i amb por de l’expulsió per la Llei d’estrangeria, així viuen milers de migrants a Espanya, víctimes principals del mig miler de delictes de xenofòbia registrats oficialment i de la precarietat laboral: “Fins que no tens NIE, no et sents amb capacitat de reclamar”</p></div><p class="article-text">
        Quan l&rsquo;Organitzaci&oacute; Mundial de la Salut va tipificar el coronavirus amb epicentre a Wuhan (la Xina) com a pand&egrave;mia, la comunitat xinesa va fer una campanya en qu&egrave; recordava: &ldquo;No som un virus&rdquo;. L&rsquo;estat d&rsquo;alarma i el confinament van portar aparellats centenars d&rsquo;acomiadaments de treballadores dom&egrave;stiques, moltes d&rsquo;elles migrants, que, regulars o no, no tenien dret a indemnitzaci&oacute;. Amb la prohibici&oacute; de la venda no sedent&agrave;ria, dels mercats ambulants, molta poblaci&oacute; gitana va quedar sense ingressos. En els serveis de <em>delivery</em> se sublloguen els comptes en les aplicacions a persones migrants que assumien el risc de treballar en plena pand&egrave;mia amb protecci&oacute; ben escassa.
    </p><p class="article-text">
        Desenes de col&middot;lectius van reclamar la regularitzaci&oacute; de les 600.000 persones que estan en uns llimbs legals a Espanya per a poder accedir a la sanitat sense por de ser expulsats i poder sol&middot;licitar ajudes d&rsquo;emerg&egrave;ncia per la pand&egrave;mia. El tancament del camp va deixar migrants sense possibilitat de manteniment econ&ograve;mic. Molts d&rsquo;ells viuen en infrahabitatges o assentaments. Es queden fora, per exemple, de l&rsquo;Ingr&eacute;s M&iacute;nim Vital. En els &uacute;ltims anys s&rsquo;han succe&iuml;t protestes i atacs contra centres de menors no acompanyats en diferents localitats, com la pallissa a dos joves magribins a D&eacute;nia. La ultradreta carrega contra els migrants acusant-los falsament d&rsquo;agressions sexuals grupals o atacant els &lsquo;mena&rsquo;, un terme que col&middot;loca menors en una sigla que els deshumanitza. 
    </p><p class="article-text">
        El grau de xenof&ograve;bia en un pa&iacute;s &eacute;s dif&iacute;cil de mesurar i quantificar. Hi ha estudis sobre el nivell de toler&agrave;ncia d&rsquo;una societat, que solen ser a trav&eacute;s de preguntes volunt&agrave;ries, m&eacute;s pr&ograve;ximes a un estudi psicol&ograve;gic que no sociol&ograve;gic. No obstant aix&ograve;, s&iacute; que poden constatar-se pr&agrave;ctiques institucionals o difer&egrave;ncies estructurals que suposen una discriminaci&oacute;, com el grau de pobresa. L&rsquo;enquesta de condicions de vida que elabora l&rsquo;INE situa el percentatge de persones per davall del llindar de risc de pobresa o exclusi&oacute; social en el 23,1% per als espanyols, el 47,7% per als estrangers de la Uni&oacute; Europea i del 56,0% per a les persones extracomunit&agrave;ries.
    </p><p class="article-text">
        C&agrave;ritas Val&egrave;ncia va explicar dimarts passat en el seu informe anual que el 61% dels atesos s&oacute;n persones migrants: &ldquo;Ens preocupa la situaci&oacute; de les persones estrangeres, ja que la condici&oacute; de la situaci&oacute; administrativa irregular &eacute;s un dels factors clau d&rsquo;exclusi&oacute; &ndash;especialment en poblaci&oacute; extracomunit&agrave;ria&ndash;&rdquo;, assenyalava el seu responsable.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;s complex tindre dades de males pr&agrave;ctiques o pr&agrave;ctiques irregulars en un treball no regulat; &eacute;s missi&oacute; impossible que una persona que no &eacute;s considerada ciutadana &ndash;mal anomenada &lsquo;sense papers&rsquo;&ndash; puga denunciar determinades pr&agrave;ctiques en una comissaria. Les persones que pateixen viol&egrave;ncia institucional o discriminaci&oacute; laboral solen tindre por de denunciar, apunta Paco Sim&oacute;n, coordinador d&rsquo;Igualtat de Tracte a Val&egrave;ncia Acull. Una opini&oacute; a qu&egrave; donen suport Isabel Cruz i Mar L&oacute;pez, responsables de Migracions i de la Federaci&oacute; de Serveis d&rsquo;UGT, respectivament. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una altra forma de racisme &eacute;s l&rsquo;infraregistre&rdquo; expressa Sim&oacute;n, que afig que &eacute;s dif&iacute;cil provar el vincle laboral&ldquo; en casos sense contracte i moltes persones tenen por de perdre la faena o que s&rsquo;&ograve;briga un expedient d&rsquo;expulsi&oacute; si reclamen els seus drets. Les representants sindicals expliquen que, quan es t&eacute; coneixement de casos d&rsquo;abusos laborals, &rdquo;&eacute;s molt complicat de demostrar, perqu&egrave; la seua veracitat sempre est&agrave; en dubte&ldquo;, com passa amb altres col&middot;lectius.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fins que no tens NIE, no et sents amb capacitat de reclamar. Has d&rsquo;arribar a uns m&iacute;nims de cotitzaci&oacute; per a renovar els permisos. Hi ha dones que tenen fills a c&agrave;rrec i no tenen altres fonts d&rsquo;ingressos, tenen por que els seus fills es quedaran sense estudiar&rdquo; si prenen alguna mesura, explica Dolores Jacinto, pertanyent a l&rsquo;Associaci&oacute; Intercultural de Professionals de la Llar i de les Cures. Aquest col&middot;lectiu lluita per la inclusi&oacute; d&rsquo;aquesta faena en l&rsquo;Estatut dels Treballadors i l&rsquo;adaptaci&oacute; dels convenis de l&rsquo;Organitzaci&oacute; Internacional del Treball que Espanya va subscriure la d&egrave;cada passada. La majoria de les seues companyes professionals s&oacute;n migrants, moltes d&rsquo;elles en situaci&oacute; irregular, que denuncien que la Llei d&rsquo;estrangeria les aboca a l&rsquo;economia submergida durant tres anys fins a poder formalitzar un contracte. Calculen que, de 600.000 treballadores &ndash;9 de cada 10 s&oacute;n dones&ndash; el 30% treballen en B. 
    </p><p class="article-text">
        Dolores conta que hi ha dones a qui les seues ocupadores amenacen de cridar a la policia, que s&rsquo;abusa de les condicions de les internes, es confon cures a majors amb faenes de neteja, s&rsquo;estenen les jornades a 14 hores i en alguns casos s&rsquo;obliga a portar un uniforme &ldquo;com a distintiu de classe&rdquo;, que sol ser extragran i inc&ograve;mode per a la faena.
    </p><p class="article-text">
        El camp &eacute;s un altre dels sectors on es registren abusos m&eacute;s greus. Segons la responsable d&rsquo;Ind&uacute;stria d&rsquo;UGT al Pa&iacute;s Valenci&agrave;, gran part del frau es comet en empreses de prestaci&oacute; de serveis &ndash;les que subcontracten treballadors per a campanyes agr&iacute;coles&ndash; que declaren cotitzacions molt per davall de les hores de faena dutes a terme. La discriminaci&oacute; varia per sectors i nacionalitats; per exemple, en el cas de la campanya de la taronja, m&eacute;s controlada, el frau habitual &eacute;s en la cotitzaci&oacute;, mentre que en les zones d&rsquo;horta la m&agrave; d&rsquo;obra no t&eacute; contracte i moltes vegades no coneix l&rsquo;idioma, com &eacute;s el cas dels migrants del Pakistan. A m&eacute;s de la barrera ling&uuml;&iacute;stica, explica Rosa Ben&iacute;tez, les comunitats solen moure&rsquo;s molt, cosa que dificulta les den&uacute;ncies i les inspeccions. &ldquo;Demostrar la relaci&oacute; laboral &eacute;s complicat&rdquo;, atesa la temporalitat i l&rsquo;abs&egrave;ncia de documentaci&oacute;, assenyala la responsable, que considera que &ldquo;el cercle de precarietat es basa en la desprotecci&oacute;&rdquo;. Moltes vegades, les persones migrants no coneixen les estructures sindicals i veuen la Policia com un perill en compte d&rsquo;una ajuda.
    </p><p class="article-text">
        Comissions Obreres va presentar el desembre passat un informe sobre l&rsquo;impacte de la poblaci&oacute; estrangera i migrant a Espanya. Amb dades del 2018, assenyala que el 77% de la poblaci&oacute; estrangera resideix des de fa m&eacute;s de 7 anys a Espanya. I ocupa els escalons m&eacute;s baixos en l&rsquo;escala laboral. &ldquo;Salaris m&eacute;s baixos, temporalitat, desigualtat d&rsquo;oportunitats, precarietat i treball en sectors i ocupacions m&eacute;s inestables, caracteritzen a l&rsquo;ocupaci&oacute; estrangera&rdquo;, va assenyalar la representant sindical Lola Santillana.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b9de0b6a-354c-4988-a1e3-68251e16d746_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b9de0b6a-354c-4988-a1e3-68251e16d746_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b9de0b6a-354c-4988-a1e3-68251e16d746_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b9de0b6a-354c-4988-a1e3-68251e16d746_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b9de0b6a-354c-4988-a1e3-68251e16d746_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b9de0b6a-354c-4988-a1e3-68251e16d746_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b9de0b6a-354c-4988-a1e3-68251e16d746_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        L&rsquo;estudi reflecteix que hi ha una bretxa salarial entre la poblaci&oacute; espanyola i l&rsquo;estrangera, m&eacute;s gran quan es tracta de persones extracomunit&agrave;ries i m&eacute;s encara si s&oacute;n dones: en el cas de les persones d&rsquo;origen afric&agrave; o de pa&iuml;sos americans, el salari mitj&agrave; &eacute;s entre un 37% i un 39% inferior. La poblaci&oacute; estrangera est&agrave; ocupada majorit&agrave;riament en els sectors m&eacute;s inestables i tamb&eacute; en les ocupacions menys qualificades, com ara agricultura, comer&ccedil;, hostaleria i servei dom&egrave;stic, amb importants taxes de temporalitat, treball a temps parcial i rotaci&oacute; en l&rsquo;ocupaci&oacute;, destaca l&rsquo;informe.
    </p><p class="article-text">
        Aquesta mateixa setmana s&rsquo;ha presentat l&rsquo;informe anual de CIEs No, la plataforma que lluita pel tancament d&rsquo;aquests centres des de fa 10 anys, espais que consideren un forat negre dels drets humans. L&rsquo;informe s&rsquo;ha presentat quan es compleix un any de la mort de Marouane Abouobaida en el centre del carrer de Sapadors, a Val&egrave;ncia, causa sota investigaci&oacute; judicial. Segons el document, la meitat de persones que passen pels CIE tenen menys de 30 anys i procedeixen del Magrib i l&rsquo;&Agrave;frica subsahariana. Durant l&rsquo;any passat es va denunciar l&rsquo;expulsi&oacute; d&rsquo;un intern vene&ccedil;ol&agrave; amb VIH que no tenia garantit el tractament, condicions deplorables en el centre, es va fer una vaga de fam de 48 hores, s&rsquo;ha denunciat l&rsquo;internament de menors i una agressi&oacute; policial en un cotxe patrulla. 
    </p><p class="article-text">
        La matinada del 17 de juliol de 2018, despr&eacute;s de dies a la deriva i rebutjats en diferents ports de la Mediterr&agrave;nia, l&rsquo;Aquarius va desembarcar a Espanya en una operaci&oacute; sense precedents amb 600 persones a bord. Del grup de migrants que es va quedar a Espanya, 374 van sol&middot;licitar protecci&oacute; internacional i nom&eacute;s s&rsquo;han resolt 66 expedients, dels quals nou s&rsquo;han arxivat, huit acceptats i 49 denegats. Els representants de l&rsquo;associaci&oacute; Aquarius Supervivientes 2018 van explicar en una roda de premsa dimarts passat que despr&eacute;s de 18 mesos amb ajuda del Govern, ja no estan inclosos en el programa d&rsquo;acolliment i la targeta roja de sol&middot;licitants d&rsquo;asil, que els permet residir i treballar legalment a Espanya, els causa problemes per a trobar una ocupaci&oacute;. Les empreses i els arrendataris no coneixen la targeta i no es fien de la validesa legal de document, i els neguen l&rsquo;acc&eacute;s. Malgrat la seua situaci&oacute; tan delicada, persones com F&eacute;lix, nascut a Sierra Leone, treballen com a voluntaris en la Creu Roja Val&egrave;ncia durant la pand&egrave;mia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bc5aeb0d-9cca-44fb-bff4-16395b9cc74c_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bc5aeb0d-9cca-44fb-bff4-16395b9cc74c_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bc5aeb0d-9cca-44fb-bff4-16395b9cc74c_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bc5aeb0d-9cca-44fb-bff4-16395b9cc74c_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/bc5aeb0d-9cca-44fb-bff4-16395b9cc74c_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/bc5aeb0d-9cca-44fb-bff4-16395b9cc74c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/bc5aeb0d-9cca-44fb-bff4-16395b9cc74c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><h3 class="article-text">Delictes d&rsquo;odi</h3><p class="article-text">
        Les den&uacute;ncies i les condemnes s&oacute;n la punta de l&rsquo;iceberg de la discriminaci&oacute;. No totes les persones que pateixen viol&egrave;ncia f&iacute;sica o abusos laborals tenen possibilitat de denunciar, ni tots els agredits inicien procediments judicials. Segons l&rsquo;Informe del Ministeri d&rsquo;Interior del 2018, entre els denominats delictes d&rsquo;odi, la major part s&oacute;n per motius ideol&ograve;gics (581 del total de 1.557), per&ograve; el segon grup el conformen delictes que tenen a veure amb la xenof&ograve;bia. Exclusivament com a delicte de xenof&ograve;bia se&rsquo;n comptabilitzen 463, als quals se&rsquo;n sumen 60 per creences o pr&agrave;ctiques religioses &ndash;generalment lligats a l&rsquo;origen de la persona o a la racialitzaci&oacute; d&rsquo;aquesta&ndash;. Les amenaces i les lesions s&oacute;n el tipus delictiu que es dona en m&eacute;s mesura i el 80% de detinguts i investigats per incidents de &ldquo;delictes d&rsquo;odi&rdquo; s&oacute;n de nacionalitat espanyola. La Comunitat Valenciana va registrar 125 delictes d&rsquo;odi, 48 dels quals per xenof&ograve;bia, amb una taxa del 2,5 per cada 100.000 habitants. Sobra dir que els informes oficials nom&eacute;s recullen els fets que s&rsquo;han denunciat.
    </p><p class="article-text">
        Segons la Mem&ograve;ria de la Fiscalia valenciana del 2018 presentada en les Corts Valencianes, a Castell&oacute; es va dictar una sent&egrave;ncia condemnat&ograve;ria per un &ldquo;delicte de lesions amb instruments perillosos amb concurr&egrave;ncia de la circumst&agrave;ncia agreujant de discriminaci&oacute; per ra&oacute; de ra&ccedil;a&rdquo;; a Alacant, el pare d&rsquo;un menor d&rsquo;&egrave;tnia gitana va denunciar a trav&eacute;s del Secretariat del Poble Gitano un professor del col&middot;legi a qui acusava de comportaments racistes respecte del seu fill &ndash;pendent de resoldre en la data de redacci&oacute; de la Mem&ograve;ria&ndash; i a Val&egrave;ncia, la secci&oacute; especialitzada de la Fiscalia per a la Igualtat i la No-discriminaci&oacute; registra m&eacute;s activitat. Respecte a les sent&egrave;ncies, el 2018 es van dictar 12 sent&egrave;ncies condemnat&ograve;ries per delicte contra els drets fonamentals. En els jutjats d&rsquo;Instrucci&oacute; i Penal 1, es va dictar una sent&egrave;ncia per delicte de lesions amb agreujant de discriminaci&oacute; per motius racistes, una altra per delicte de lesions amb l&rsquo;agreujant de discriminaci&oacute; per motius d&rsquo;orientaci&oacute; sexual i nacionalitat, de conformitat, i una altra per delicte d&rsquo;amenaces amb l&rsquo;agreujant de discriminaci&oacute; per motius de racistes. El 2019, a falta de l&rsquo;informe definitiu, s&rsquo;estima que nom&eacute;s a Val&egrave;ncia es van obrir 40 dilig&egrave;ncies per delictes d&rsquo;odi i contra la integritat moral &ndash;que agrupa q&uuml;estions &egrave;tniques i ideol&ograve;giques&ndash;. La Fiscalia Provincial de Val&egrave;ncia recalca que mant&eacute; reunions constants amb el Grup d&rsquo;Informaci&oacute; de la Policia Nacional, la Policia Judicial, la Gu&agrave;rdia Civil i la Policia Local i que aquestes mostren un &ldquo;alt grau de comprom&iacute;s&rdquo; amb les q&uuml;estions relatives a la discriminaci&oacute;, tant que la majoria dels procediments s&rsquo;obrin a causa de les seues inst&agrave;ncies.
    </p><p class="article-text">
        La Mem&ograve;ria esmentada va ser la primera a dedicar un cap&iacute;tol concret al tr&agrave;fic i la persecuci&oacute; de l&rsquo;explotaci&oacute; sexual. La fiscal Superior, Teresa Gisbert, la va considerar &ldquo;una agressi&oacute; als drets humans&rdquo; i va elaborar una radiografia en qu&egrave; es conclou que les dones v&iacute;ctimes de tr&agrave;fic solen ser origin&agrave;ries de Nig&egrave;ria, Romania, Bulg&agrave;ria, Paraguai o el Brasil, el seu nivell socioecon&ograve;mic i cultural &eacute;s baix i arriben a Espanya a trav&eacute;s de persones que es guanyen la seua confian&ccedil;a. El perfil coincidia amb l&rsquo;explicat per Vivian Nith, supervivent de tr&agrave;fic resident a Val&egrave;ncia, que va explicar el seu cas en l&rsquo;especial &lsquo;L&rsquo;Espanya dels migrants&rsquo; d&rsquo;eldiario.es. 
    </p><p class="article-text">
        Al voltant de 600.000 persones a Espanya no tenen drets. No s&oacute;n considerades ciutadanes i queden fora de tota protecci&oacute;. &ldquo;No deixar ning&uacute; arrere &eacute;s un esl&ograve;gan&rdquo; sentencia Dolores. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/racisme-porta-casa_1_6064958.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Jun 2020 22:14:23 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7965e772-c9df-4ae2-988a-6f04aa0931fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3893041" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7965e772-c9df-4ae2-988a-6f04aa0931fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3893041" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El racisme a la porta de casa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7965e772-c9df-4ae2-988a-6f04aa0931fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Racisme]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Verí]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/adolf-beltran-opinio-odi-racisme_132_1002557.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ee3e666d-e20d-4792-b33d-19f17ef1a18b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La policía alemanya investiga el tiroteig a la ciutat de Hanau. / Europa Press"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Atemptats racistes com el de Hanau, a Alemanya, són símptomes extrems d'un discurs de l'odi que l'esquerra i la dreta democràtiques estan obligades a combatre a Europa</p></div><p class="article-text">
        &Eacute;s dif&iacute;cil expressar-ho amb m&eacute;s efic&agrave;cia. &ldquo;L'odi &eacute;s ver&iacute;&rdquo;, ha sentenciat la canceller alemanya Angela Merkel despr&eacute;s de l'atemptat de qu&egrave; han sigut v&iacute;ctimes en dos bars freq&uuml;entats per membres de les minories turca i kurda a la ciutat de Hanau nou persones, aix&iacute; com la mateixa mare de l'autor de la massacre, un racista obsessionat que la va matar abans de su&iuml;cidar-se.
    </p><p class="article-text">
        Emmarcada en una s&egrave;rie de crims d'extremistes de la dreta nacionalista blanca en diverses parts del m&oacute;n, alimentats per les teories supremacistes i conspirat&ograve;ries de la ultradreta als Estats Units, en referir-se a la massacre de Hanau, no obstant, Merkel apuntava m&eacute;s enll&agrave;. A l'activitat preocupant de grups neonazis, per&ograve; tamb&eacute; a la deriva de sectors significatius de l'opini&oacute; p&uacute;blica que est&agrave; espentant electoralment els ultres d'Alternativa per Alemanya, amb els quals el seu propi partit, la CDU, va tindre la temptaci&oacute; fa poc de pactar a Tur&iacute;ngia, en un episodi que la mateixa canceller es va veure en el tr&agrave;ngol de tallar d'arrel. &ldquo;El racisme &eacute;s ver&iacute;. L'odi &eacute;s ver&iacute;. I aquest ver&iacute; existeix en la nostra societat i ja &eacute;s responsable de massa delictes&rdquo;, ha dit amb contund&egrave;ncia la dirigent democratacristiana.
    </p><p class="article-text">
        Siga a Alemanya, a Noruega, al Regne Unit, a Nova Zelanda o als Estats Units, el fenomen global dels assassinats racistes reflecteix un preocupant corrent de fons alimentat per la polaritzaci&oacute; dels missatges que s'emeten des de certs &agrave;mbits pol&iacute;tics i certs mitjans de comunicaci&oacute;, que es difonen per les xarxes i que han assumit fins i tot alguns partits tradicionals com un instrument v&agrave;lid de confrontaci&oacute; en el si de les seues societats.
    </p><p class="article-text">
        El llenguatge de la pol&iacute;tica al m&oacute;n, tamb&eacute; a Europa, s'ha anat omplint en els &uacute;ltims temps d'expressions d'odi contra els refugiats, contra els immigrants, contra els estrangers, contra els altres. S'ha anat omplint de ver&iacute;. &ldquo;M'odien, i aix&ograve; no t&eacute; import&agrave;ncia; per&ograve; m'obliguen a odiar-los, i aix&ograve; s&iacute; que en t&eacute;&rdquo;, va escriure Joan Fuster fa ja molts anys a prop&ograve;sit de la intoler&agrave;ncia.
    </p><p class="article-text">
        Quan parlem d'odi, no ens referim nom&eacute;s a la pol&iacute;tica m&eacute;s o menys marginal, de grups extraparlamentaris, sin&oacute; a aqueixa ona de dirigents que ha ocupat escons, tribunes i governs per a acusar els immigrants de tots els crims; a les feministes i els homosexuals, de tots els seus complexos; a les ONG, de totes les seues obsessions; als ecologistes, de tots els seus abusos; a l'esquerra i, al cap i a la fi, als dem&ograve;crates i els liberals, de totes les seues pors.
    </p><p class="article-text">
        La por i la frustraci&oacute;, la ra&ccedil;a, la p&agrave;tria, la bandera i la religi&oacute; formen un c&ograve;ctel que pot combinar els seus ingredients de diverses maneres, sempre perilloses. En el per&iacute;ode hist&ograve;ric entre la primera i la segona guerres mundials es va decantar una &ldquo;transversalitat&rdquo; entre les dretes reaccion&agrave;ries i el feixisme que va portar al desastre. Quina pot ser la f&oacute;rmula t&ograve;xica que es decante en aquest per&iacute;ode marcat per la precaritzaci&oacute; del treball, la revoluci&oacute; tecnol&ograve;gica, el brutal desenvolupament del capitalisme financer internacional, la bretxa creixent entre rics i pobres, els grans moviments migratoris i el desprestigi de les institucions representatives?
    </p><p class="article-text">
        Sabem que la modernitat genera monstres a partir del desarrelament, la desigualtat i la injust&iacute;cia. I aqueix monstre, ara com ara, el gesta una ultradreta que no necessita presentar-se com a antidemocr&agrave;tica per a tindre opcions de soscavar la democr&agrave;cia. Hi ha un projecte que puguen compartir les esquerres i les dretes democr&agrave;tiques per a fer front a aqueix engendre que va prenent forma i del qual s&oacute;n s&iacute;mptomes esgarrifosos crims com el de Hanau?
    </p><p class="article-text">
        Tal vegada aqueix projecte es diga Europa, i tal vegada nom&eacute;s siga possible si, a m&eacute;s de combatre amb dignitat el ver&iacute; de la intoler&agrave;ncia, es fa alguna cosa per evitar el replegament en els estats (amb desercions dram&agrave;tiques com la del Regne Unit), per eixir de la rutina pol&iacute;tica i la descoratjadora discussi&oacute; d'un pressupost de la Uni&oacute; poc ambici&oacute;s, del dogma neoliberal i de la cotilla de l'austeritat en les pol&iacute;tiques fiscals. Alguna cosa, en definitiva, per a posar en valor la diversitat real de les societats i la solidaritat entre els pobles i superar aquesta &ldquo;incapacitat col&middot;lectiva d'imaginar alternatives&rdquo; sobre la qual va alertar Tony Judt amb eloq&uuml;&egrave;ncia al comen&ccedil;ament del nostre mil&middot;lenni.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adolf Beltran]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/adolf-beltran-opinio-odi-racisme_132_1002557.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Feb 2020 21:22:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ee3e666d-e20d-4792-b33d-19f17ef1a18b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="8593028" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ee3e666d-e20d-4792-b33d-19f17ef1a18b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="8593028" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Verí]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ee3e666d-e20d-4792-b33d-19f17ef1a18b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Adolf Beltran,Opinió,Racisme]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Quatre detinguts i tretze investigats per insults racistes i xenòfobs en partits de futbol juvenil de l'Horta Nord]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/comarques/quatre-detinguts-investigats-racistes-nord_1_2095092.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/10e1a9b5-e634-4994-9b97-be49df0801b0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="L&#039;operatiu ha sigut desenvolupat per la Guàrdia Civil de Massamagrell"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">S'ha obert procediment per un delicte contra els drets fonamentals i llibertats públiques per incitació a l'odi en esdeveniments esportius</p></div><p class="article-text">
        La Gu&agrave;rdia Civil ha detingut a quatre homes i investigat a altres tretze en la comarca de l'Horta Nord per incitar a l'odi en partits de futbol de juvenils en proferir insults racistes i xen&ograve;fobs cap a jugadors en diverses ocasions.
    </p><p class="article-text">
        S'ha obert procediments contra aquestes 17 persones per un delicte contra els drets fonamentals i llibertats p&uacute;bliques per incitaci&oacute; a l'odi en esdeveniments esportius.
    </p><p class="article-text">
        L'operatiu, que ha sigut desenvolupat per la Gu&agrave;rdia Civil de Massamagrell, es va iniciar a l'abril del passat any, quan es va tenir coneixement de la suspensi&oacute; d'un partit de futbol de la categoria segona regional juvenil en un municipi de l'Horta Nord com a conseq&uuml;&egrave;ncia d'insults racistes cap a un dels jugadors.
    </p><p class="article-text">
        Aquests fets es van tornar a repetir durant els partits celebrats enguany, que van haver de ser suspesos novament pels insults xen&ograve;fobs a certs jugadors d'equips del regional juvenil.
    </p><p class="article-text">
        Finalment, es va poder identificar als responsables dels fets i entre el 22 i 25 de maig es va procedir a la detenci&oacute; de quatre persones i la recerca d'altres tretze, tots ells de nacionalitat espanyola i amb edats compreses entre els 16 i 22 anys.
    </p><p class="article-text">
        Les dilig&egrave;ncies han sigut lliurades en el Jutjat de Gu&agrave;rdia de Massamagrell, Fiscalia de Menors i Fiscal Delegat Provincial per a la tutela penal de la igualtat i contra la discriminaci&oacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Toni Cuquerella]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/val/comarques/quatre-detinguts-investigats-racistes-nord_1_2095092.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 Jun 2018 08:01:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/10e1a9b5-e634-4994-9b97-be49df0801b0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="47530" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/10e1a9b5-e634-4994-9b97-be49df0801b0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="47530" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Quatre detinguts i tretze investigats per insults racistes i xenòfobs en partits de futbol juvenil de l'Horta Nord]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/10e1a9b5-e634-4994-9b97-be49df0801b0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Guardia Civil,Racisme,Xenofobia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[«Bravo» a qui s’implica en contra de l’odi]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/bravo-qui-simplica-lodi_132_3209581.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/53359473-ad7f-44e3-b1e4-cdfcadd6aae2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="«Bravo» a qui s’implica en contra de l’odi"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">L’increment de les manifestacions d’odi a la nostra societat és un problema social i polític de primer nivell, que demana la implicació de tothom, societat civil i administracions</p></div><p class="article-text">
        La setmana dels atemptats de Barcelona i Cambrils l&rsquo;equip del Servei d&rsquo;Atenci&oacute; i Denuncies (SAiD) de SOS Racisme va registrar un increment important tant del nombre de notificacions de continguts islam&ograve;fobs publicats a les xarxes socials, com del nombre de persones que demanaven informaci&oacute; i orientaci&oacute; respecte a com poder denunciar o contrarestar amb un discurs diferent.
    </p><p class="article-text">
        Per qui es dedica a estudiar aquests fets, aix&ograve; no suposar&agrave; cap sorpresa: en efecte, l'experi&egrave;ncia dels &uacute;ltims anys ens diu que &eacute;s justament en les hores i dies que segueixen fets particularment greus i violents, com un atemptat terrorista, quan l&rsquo;odi (i en particular la islamof&ograve;bia) m&eacute;s creix a les xarxes socials. El mateix dia de l'atemptat de Manchester, el passat mes de maig, organitzacions brit&agrave;niques actives contra el <em>hate speech</em> van registrar un increment del 500% de den&uacute;ncies per casos de discurs islam&ograve;fob a les xarxes. 
    </p><p class="article-text">
        No obstant aix&ograve;, podem dir que la islamof&ograve;bia i l&rsquo;odi s&oacute;n el &laquo;producte&raquo; de situacions greus com els recents atemptats terroristes viscuts Catalunya? Encara que els n&uacute;meros mostrin clarament com aquests fets actuen de &laquo;catalitzadors&raquo; de l&rsquo;odi, la realitat &eacute;s m&eacute;s complexa i mereix ser analitzada m&eacute;s en profunditat (sobretot si considerem les poques fonts rigoroses d&rsquo;informaci&oacute; de qu&egrave; disposem i la necessitat de conduir m&eacute;s recerca sobre aquest tema).
    </p><p class="article-text">
        En efecte, l'experi&egrave;ncia del SAiD ens ensenya que l&rsquo;odi i la islamof&ograve;bia s&oacute;n realitats socials ben presents a Catalunya, i que en el dia a dia (i no solament l'endem&agrave; d&rsquo;un atemptat) es poden manifestar de maneres i amb nivells d'impacte molt diferents, en les persones que les pateixen. Agressions, amenaces, tractes degradants que vulneren la integritat moral de la persona vulnerada, aix&iacute; com la discriminaci&oacute; i la denegaci&oacute; de drets b&agrave;sics, com per exemple el d'ingr&eacute;s a llocs d&rsquo;oci com bars i discoteques, s&oacute;n nom&eacute;s alguns exemples de les conductes que m&eacute;s es denuncien al SAiD i que, d&rsquo;acord amb el codi penal de l&rsquo;estat, poden constituir un <strong>delicte d&rsquo;odi</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Els delictes d&rsquo;odi, val la pena recordar-ho breument, s&oacute;n activitats delictives, previstes pel codi penal i motivades en un <strong>prejudici </strong>de les persones que els perpetren cap a una o m&eacute;s caracter&iacute;stiques de les persones que els pateixen (per exemple, el color de la pell, la religi&oacute;, l&rsquo;orientaci&oacute; sexual, l'edat etc.). &Eacute;s aquesta &laquo;motivaci&oacute;&raquo; l&rsquo;element que els diferencia d&rsquo;un delicte ordinari, i que determina el seu particular impacte en les persones que el pateixen i la seva perillositat de cara a la cohesi&oacute; i conviv&egrave;ncia en el marc de la nostra societat.
    </p><p class="article-text">
        De la mateixa manera, a Catalunya, el <strong>discurs d&rsquo;odi</strong> i islam&ograve;fob ja estava ben present a les xarxes socials abans dels atemptats dels &uacute;ltims dies; i desafortunadament en augment, d&rsquo;acord amb l'escassa informaci&oacute; disponible (produ&iuml;da principalment per organitzacions de defesa dels drets humans dels col&middot;lectius m&eacute;s vulnerats).
    </p><p class="article-text">
        Per&ograve;, de qu&egrave; estem parlant quan fer servir l&rsquo;expressi&oacute; discurs d&rsquo;odi? D&rsquo;acord amb la definici&oacute; de la Comissi&oacute; Europea contra el Racisme i la Intoler&agrave;ncia, estem parlant de continguts que fomenten, promouen o instiguen l&rsquo;odi, la humiliaci&oacute; o el menyspreu, aix&iacute; com l&rsquo;assetjament, les amenaces, l'estigmatitzaci&oacute; i la difusi&oacute; d'estereotips negatius, dirigits cap a una persona o d&rsquo;un grup de persones per una o m&eacute;s de les seves caracter&iacute;stiques.
    </p><p class="article-text">
        Evidentment, els continguts en l&iacute;nia poden incorporar &laquo;nivells&raquo; d&rsquo;odi molt diferents i alguns, particularment greus, poden fins i tot arribar a constituir un delicte. Per&ograve; s&oacute;n una minoria dels casos. Majorit&agrave;riament, l&rsquo;odi es mou dins dels l&iacute;mits de la <strong>llibertat d&rsquo;expressi&oacute;</strong>, agafant formes variables: rumors, not&iacute;cies falses, generalitzacions sense base, simplificacions extremes, enraonaments capciosos, etc. I en el cas espec&iacute;fic dels atemptats de Barcelona i Cambrils (com en els de Par&iacute;s, Londres, Manchester, etc.), &laquo;carregant&raquo; a un conjunt espec&iacute;fic de persones la responsabilitat d&rsquo;uns pocs individus.
    </p><p class="article-text">
        En pres&egrave;ncia de continguts embeguts d&rsquo;odi, doncs, abans de preguntar-nos si estan permesos o no per la llei, ens hem de preguntar qu&egrave; podem fer perqu&egrave; l&rsquo;odi no ompli els espais quotidians de la nostra vida. En aquest sentit, com b&eacute; assenyalava Laia Serra <a href="http://www.eldiario.es/tribunaabierta/Judicializacion-discurso-odio-efecto-boomerang-HazteOir_6_624747562.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en un article a eldiario.es, la resposta social a l&rsquo;odi</a> i, en particular, la capacitat de contraargumentar i desenvolupar narratives alternatives a partir de la nostra intel&middot;lig&egrave;ncia col&middot;lectiva com societat civil, s&rsquo;ha de considerar molt m&eacute;s &agrave;gil i efectiva que l'estrictament legal.
    </p><p class="article-text">
        Internet &eacute;s un dels principals &laquo;espais&raquo; de comunicaci&oacute; entre persones, per la seva facilitat d'acc&eacute;s i pel seu nivell potencial d&rsquo;abast, i pot resultar un amplificador particularment efica&ccedil; per la divulgaci&oacute; de missatges hostils i discriminatoris i, fins i tot, per la incitaci&oacute; a la viol&egrave;ncia cap a determinats col&middot;lectius. Per&ograve; tamb&eacute; &eacute;s un espai sense precedents per construir i difondre noves maneres de veure i entendre el m&oacute;n i de fomentar el respecte pels drets humans.
    </p><p class="article-text">
        Aix&iacute; mateix, les xarxes socials semblen oferir a les <em>haters</em> (les persones que &laquo;odien&raquo; en l&iacute;nia, les que es dediquen a fer circular comentaris potencialment delictius) la possibilitat d&rsquo;amagar-se darrere de l'anonimat o d&rsquo;identitats falses, cosa que pot dificultar enormement el control social i la sanci&oacute; per part de les autoritats. Ara b&eacute;, la impunitat a la xarxa &eacute;s m&eacute;s un mite que una realitat, ja que gaireb&eacute; sempre &eacute;s possible determinar l&rsquo;autoria de qualsevol missatge, imatge o <em>meme</em> dif&oacute;s a Internet.
    </p><p class="article-text">
        Per&ograve; el repte de fons, encara m&eacute;s crucial, &eacute;s fer cr&eacute;ixer <strong>el rebuig social</strong> i pol&iacute;tic cap a tot tipus de manifestacions d&rsquo;odi, amb el comprom&iacute;s de tothom, incloses les administracions i els partits, prevenir-les i combatre-les obertament, quan sigui necessari. I aix&ograve; dep&egrave;n, en primer lloc, de la urg&egrave;ncia amb qu&egrave; la societat en demana la intervenci&oacute;. En altres paraules, la reacci&oacute; i la reactivitat de totes les persones que considerem inacceptable &laquo;perdre Internet davant de la cultura de l&rsquo;odi&raquo;, com titulava en una famosa portada la revista Time fa un any, &eacute;s un requisit indispensable per conv&egrave;ncer les administracions i els representants pol&iacute;tics que encara no ho estan del perill que l&rsquo;odi suposa per la conviv&egrave;ncia en el marc d&rsquo;un estat democr&agrave;tic de dret.
    </p><p class="article-text">
        Per aquesta ra&oacute;, un &laquo;bravo!&raquo; a totes les persones que durant les &uacute;ltimes setmanes van considerar necessari actuar en primera persona per contrarestar l&rsquo;odi i la islamof&ograve;bia en l&iacute;nia (i no nom&eacute;s en l&iacute;nia). Hem de tenir al cap que &eacute;s una lluita de cada dia, i que com m&eacute;s serem, abans la guanyarem. 
    </p><p class="article-text">
        Crec que val la pena acabar aquest article amb una consideraci&oacute; final. A la &laquo;societat de la comunicaci&oacute;&raquo;, alguns actors segueixen tenint un paper particularment rellevant en la reproducci&oacute; i difusi&oacute; de l'odi cap a determinats col&middot;lectius, degut al seu nivell de visibilitat i a la legitimaci&oacute; social de la funci&oacute; que desenvolupen. &Eacute;s el cas, per exemple, de representants pol&iacute;tics i professionals de la informaci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        En efecte, pol&iacute;tics i professionals dels mitjans de comunicaci&oacute; (tamb&eacute; en la seva versi&oacute; digital) desenvolupen un paper fonamental en la creaci&oacute; i reproducci&oacute; d'estereotips i prejudicis, actuant tot sovint amb una notable <strong>manca de responsabilitat</strong>. L'espai que ocupen en el sistema comunicatiu i el valor que la majoria de poblaci&oacute; atorga a les &laquo;declaracions dels pol&iacute;tics&raquo;, a la &laquo;lletra impresa&raquo; dels diaris o als informatius televisius segueix sent extraordinari, de manera que desmuntar un estereotip amplificat i legitimat per aquests actors es converteix en una tasca tit&agrave;nica. En aquest sentit, apel&middot;lar a la responsabilitat de pol&iacute;tics i mitjans i, m&eacute;s en general, dels <em>opinion makers, </em>&eacute;s imprescindible per aconseguir una societat m&eacute;s oberta, cohesionada i respectuosa amb els drets humans.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edoardo Bazzaco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/bravo-qui-simplica-lodi_132_3209581.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 Sep 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/53359473-ad7f-44e3-b1e4-cdfcadd6aae2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="83860" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/53359473-ad7f-44e3-b1e4-cdfcadd6aae2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="83860" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[«Bravo» a qui s’implica en contra de l’odi]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/53359473-ad7f-44e3-b1e4-cdfcadd6aae2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Racisme,Islamofobia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Racisme institucional: al carrer i al jutjat]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/racisme-institucional-carrer-jutjat_132_3341974.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4897a51f-42f5-4f01-9a06-44887aaa04f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Racisme institucional: al carrer i al jutjat"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Recentment s’ha donat una noticia extraordinària. Un agent de la Guàrdia Urbana de Barcelona ha estat condemnat per un delicte de lesions a un any de presó per haver agredit gratuïtament a un veí bengalí de la nostra ciutat</p></div><p class="article-text">
        El racisme institucional existeix aqu&iacute; i ara. &Eacute;s un racisme no declarat expl&iacute;citament, encobert, que &eacute;s exercit directament per l&rsquo;Estat i les seves institucions per&ograve; de forma velada. &Eacute;s un racisme tramp&oacute;s i, per tant, covard, que s&rsquo;exerceix a trav&eacute;s de pr&agrave;ctiques que discriminen i inferioritzen als ciutadans depenent del seu origen &egrave;tnic o color de pell per&ograve; que intenten amagar la seva ess&egrave;ncia discriminadora amb altres suposats objectius i finalitats, habitualment apel&middot;lant a l&rsquo;ordre i a la seguretat.
    </p><p class="article-text">
        Racisme institucional &eacute;s no complir els mandats que obliguen als jutges i als fiscals a refor&ccedil;ar el dret a tutela judicial efectiva quan un ciutad&agrave; denuncia haver patit algun tipus d&rsquo;agressi&oacute; per part d&rsquo;un agent de l&rsquo;autoritat. L'experi&egrave;ncia ens demostra que l&rsquo;estament judicial actua oposadament a aquest mandat, aplicant la mal anomenada presumpci&oacute; de veracitat davant les versions policials i una no declarada, per&ograve; molt vigent, presumpci&oacute; de culpabilitat davant les v&iacute;ctimes que acostumen a veure&rsquo;s acusades pels agents d&rsquo;acord amb atestats infestats de mentides i confeccionats per a encobrir precisament l&rsquo;actuaci&oacute; policial irregular, el que possibilita els abusos d&rsquo;autoritat i l&rsquo;exercici il&middot;leg&iacute;tim de viol&egrave;ncia, que s&oacute;n tamb&eacute; racisme institucional.
    </p><p class="article-text">
        Recentment, per&ograve;, s&rsquo;ha donat una noticia extraordin&agrave;ria. Un agent de la Gu&agrave;rdia Urbana de Barcelona ha estat condemnat per un delicte de lesions a un any de pres&oacute; per haver agredit gratu&iuml;tament a un ve&iacute; bengal&iacute; de la nostra ciutat. La sent&egrave;ncia estableix com a fets provats que la patrulla el va aturar a prop de la parada de metro de Liceu, li varen demanar la documentaci&oacute; i com que no la portava a sobre el van traslladar a comissaria, sent all&agrave; on l&rsquo;agent li va propinar un cop de puny que li va trencar la mand&iacute;bula. L&rsquo;autor de l&rsquo;agressi&oacute; va intentar encobrir l&rsquo;acci&oacute; ocultant la intervenci&oacute; policial, no registrant-la al llibre d'entrada de la comissaria i establint en el seu full d&rsquo;activitats que estava patrullant pel Parc de la Ciutadella en el moment en que les c&agrave;meres de comissaria i el GPS del vehicle policial estableixen que es trobava a comissaria amb la v&iacute;ctima.
    </p><p class="article-text">
        En aquest cas l&rsquo;agressi&oacute; no ha quedat impune perqu&egrave; hi ha hagut una associaci&oacute; al costat de la v&iacute;ctima. Fins i tot la sent&egrave;ncia reconeix la tasca de l'acusaci&oacute; particular i la seva determinaci&oacute;. Sense la pres&egrave;ncia de SOS Racisme el procediment judicial mai hagu&eacute;s estat reobert (evidentment es va arxivar en un primer moment). No s&rsquo;hagu&eacute;s portat a terme una instrucci&oacute; exhaustiva, ja que va ser l&rsquo;acusaci&oacute; particular qui va instar repetidament a practicar una investigaci&oacute; detallada dels fets, tot i l&rsquo;oposici&oacute; frontal de la jutgessa d&rsquo;instrucci&oacute; que va arribar a acusar a la v&iacute;ctima i al seu advocat -jo mateix- de denunciar per algun motiu d&rsquo;estrangeria.
    </p><p class="article-text">
        Ara b&eacute;, tot i que la resoluci&oacute; reconeix el deplorable acte perpetrat per l&rsquo;agent i estableix que no hi ha hip&ograve;tesi alternativa raonable que expliqui com pot ser que alg&uacute; entri a comissaria sa i minuts despr&eacute;s es trobi a l&rsquo;hospital amb la boca partida (la defensa de l&rsquo;agent va tornar a intentar sembrar el dubte de que des de SOS Racisme manipulem a la gent perqu&egrave; es parteixi la cara i despr&eacute;s denunci&iuml; a la policia), la sent&egrave;ncia queda lluny de configurar-se com un acte complet de rescabalamiento de la v&iacute;ctima. No reconeix que l&rsquo;agressi&oacute; va suposar tamb&eacute; un atemptat contra la integritat moral de la v&iacute;ctima, ni que la conducta es va veure agreujada pel fet de que el seu autor es prevalgu&eacute;s de la condici&oacute; de funcionari p&uacute;blic per a perpetrar-la, ni que ho fes per motius racistes. La resoluci&oacute; estableix que no es pot pretendre definir tota agressi&oacute; contra un estranger com un acte racista, obviant l&rsquo;evid&egrave;ncia: el policia sap que per ser precisament la v&iacute;ctima estrangera l&rsquo;actuaci&oacute; policial tindr&agrave; una justificaci&oacute; m&eacute;s senzilla, la capacitat de la v&iacute;ctima per a denunciar es veur&agrave; minvada i que els tribunals tendiran a creure la versi&oacute; d&rsquo;un agent de policia que la d&rsquo;un estranger sense papers. I en aquesta inferioritzaci&oacute; de la v&iacute;ctima &eacute;s on resideix el racisme. La falta d&rsquo;agreujants ha perm&egrave;s imposar una condemna no superior a dos anys, el que comportar&agrave; una m&eacute;s que probable suspensi&oacute; de condemna.
    </p><p class="article-text">
        De racisme institucional malauradament en tenim exemples ben propers. Dirigeixin les seves mirades cap als interns dels CIE, cap als seus ve&iuml;ns aturats per la policia pel simple fet de no ser blancs, cap als venedors ambulants agredits i criminalitzats i, en definitiva, cap a totes aquelles v&iacute;ctimes d&rsquo;ab&uacute;s policial a les que les hi s&oacute;n arxivades les denuncies i que han d&rsquo;enfrontar atestats policials plens de mentides que nom&eacute;s en comptades ocasions queden al descobert.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Josep Granados]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/racisme-institucional-carrer-jutjat_132_3341974.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Jun 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4897a51f-42f5-4f01-9a06-44887aaa04f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="243382" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4897a51f-42f5-4f01-9a06-44887aaa04f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="243382" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Racisme institucional: al carrer i al jutjat]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4897a51f-42f5-4f01-9a06-44887aaa04f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Racisme,Guardia Urbana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Sharpeville a l'Europa fortalesa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/sharpeville-leuropa-fortalesa_132_3515616.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/58904fed-4fdb-45e5-ae2f-0a68a82776f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De Sharpeville a l&#039;Europa fortalesa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El racisme és estructural: el racisme està sostingut per les institucions i per les lleis; és un sistema polític, econòmic, social i cultural. El racisme és prejudici més poder</p><p class="subtitle">57 anys després de la massacre de Sharpeville, és inevitable que la Llei de Passis no ens faci pensar en moltes de les mesures implantades en la construcció de l'Europa fortalesa</p></div><p class="article-text">
        El 21 de mar&ccedil; de 1960 es va produir, a Sud-&agrave;frica, la massacre de Sharpeville. El r&egrave;gim de l'apartheid sud-afric&agrave; havia imposat la Llei de Passis, que consistia en el control dels despla&ccedil;aments de la poblaci&oacute; negra dins del pa&iacute;s mitjan&ccedil;ant un document que havien de portar amb ells. Aquests passis determinaven a quines zones podien accedir i quines eren les &agrave;rees nom&eacute;s per a blancs. Incomplir aquesta Llei podia suposar penes de pres&oacute;. En una manifestaci&oacute; a Sharpeville la policia va obrir foc contra els assistents, deixant un balan&ccedil; de 68 persones assassinades i 180 ferides. Aquesta massacre li va donar nom al Dia Internacional de l'Eliminaci&oacute; de la Discriminaci&oacute; Racial.
    </p><p class="article-text">
        Avui &eacute;s el dia mundial contra el racisme, i encara avui &ldquo;racisme&rdquo; tendeix a ser redu&iuml;t a prejudici o a actituds i accions individuals i puntuals. Per&ograve; el racisme &eacute;s m&eacute;s que aix&ograve;. El racisme &eacute;s estructural: el racisme est&agrave; sostingut per les institucions i per les lleis, &eacute;s un sistema pol&iacute;tic, econ&ograve;mic, social i cultural. El racisme &eacute;s prejudici m&eacute;s poder. I cinquanta-set anys despr&eacute;s de la massacre de Sharpeville, &eacute;s inevitable que la Llei de Passis no ens faci pensar en moltes de les mesures implantades en la construcci&oacute; de l'Europa fortalesa.
    </p><p class="article-text">
        Fa poques setmanes ens arribaven, des de Brussel&middot;les, les &uacute;ltimes directrius de la Comissi&oacute; Europea en mat&egrave;ria d'expulsi&oacute; i deportaci&oacute; de persones migrades. La Comissi&oacute; demana <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Bruselas-gobiernos-detencion-inmigrantes-CIE_0_618038942.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">augmentar les deportacions a trav&eacute;s de l'ampliaci&oacute; dels per&iacute;odes d'internament en els Centres d'Internament d'Estrangers (</a><a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Bruselas-gobiernos-detencion-inmigrantes-CIE_0_618038942.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">CIE</a><a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Bruselas-gobiernos-detencion-inmigrantes-CIE_0_618038942.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">)</a> fins als 18 mesos. Un any i mig de detenci&oacute; sense haver com&egrave;s cap delicte, nom&eacute;s la falta administrativa d'estar en territori europeu de forma irregular. A l'Estat espanyol, el per&iacute;ode d'internament actual &eacute;s de 60 dies: multiplicar fins a tal envergadura suposar&agrave;, a m&eacute;s de la mateixa privaci&oacute; de llibertat, perpetuar l'exposici&oacute; de les persones que es troben al CIE a les deplorables condicions i violacions de drets humans que en ells es donen. Una altra de les mesures que la Comissi&oacute; va demanar va ser reduir els terminis de recurs contra les ordres d'expulsi&oacute;, un nou atac contra els drets m&eacute;s b&agrave;sics, en aquest cas el de defensa. Un m&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Si en alguna cosa ha complert l'Estat espanyol amb la Uni&oacute; Europea, arribant a convertir-se en un model a exportar a la resta dels seus pa&iuml;sos membres, ha estat en el control de fronteres. Moltes de les mesures repressives, i fins i tot els mateixos filats, emprats en les zones frontereres del sud d'Europa s&oacute;n &ldquo;made in spain&rdquo;. Poques imatges exemplifiquen m&eacute;s visualment el privilegi blanc com les tanques de Ceuta i Melilla. Persones que han aconseguit burlar o saltar la tanca ens recorden que, a m&eacute;s d'una necessitat, &eacute;s un acte de desobedi&egrave;ncia enfront dels privilegis i al sistema racista.
    </p><p class="article-text">
        D'entre els centenars de persones ofegades a la Mediterr&agrave;nia des de principi d'any, va agafar especial rellev&agrave;ncia a mitjans de gener el cas de V&eacute;ronique Nzazi i el seu fill Samuel, de nom&eacute;s quatre anys. V&eacute;ronique patia un tumor des de feia 18 anys i la UE li va negar el visat que havia demanat amb la intenci&oacute; de fer-se el tractament necessari. Despr&eacute;s del naufragi, el cos de Samuel va ser arrossegat fins a Cadis i el de la seva mare fins a Alg&egrave;ria. En aquesta ocasi&oacute;, el pare va poder obtenir un visat per viatjar amb la intenci&oacute; d'identificar els cossos i assistir al funeral. No van poder fer el mateix els familiars de les catorze v&iacute;ctimes del Tarajal; en aquesta ocasi&oacute; l'Estat va considerar que el seu viatge no estava justificat.
    </p><p class="article-text">
        Encara que menys visibilitzat, el racisme antigitano t&eacute; una llarga hist&ograve;ria de discriminaci&oacute; a Europa. El poble gitano &eacute;s la comunitat racialitzada m&eacute;s nombrosa i antiga d'Europa i ha estat cont&iacute;nuament exclosa de la societat, discriminada judicialment o segregada a les escoles. A Fran&ccedil;a, els &uacute;ltims anys han marcat un per&iacute;ode d'incessants expulsions i fustigacions als precaris assentaments del poble gitano. Des&nbsp;d'Eslov&agrave;quia i Rep&uacute;blica Txeca han sortit a la llum nombrosos casos d'esterilitzaci&oacute; for&ccedil;ada de dones gitanes. Dos exemples de com l'antigitanisme no &eacute;s tan sols un conjunt de t&ograve;pics i prejudicis, sin&oacute; la suma d'aquests al poder, que institucionalitza el racisme.
    </p><p class="article-text">
        A Espanya, les condicions per a la poblaci&oacute; migrada&nbsp;que aconsegueix establir-se no s&oacute;n molt encoratjadores. En el millor dels casos aconseguiran regularitzar la seva situaci&oacute; administrativa i passaran a estar subjectes a la Llei d'Estrangeria. El r&egrave;gim de permisos que aquesta Llei estableix sotmet a milers de treballadores i treballadors, pel fet de ser persones migrades, a una viol&egrave;ncia socioecon&ograve;mica i laboral. Obligats a mantenir contractes d'explotaci&oacute; laboral per poder seguir renovant els seus permisos de resid&egrave;ncia, ens trobem davant un sistema de control migratori que redueix les persones a simple m&agrave; d'obra. Tot aquest sistema de control social no es podria mantenir sense la funci&oacute; legitimadora que s'exerceix des del poder pol&iacute;tic i medi&agrave;tic, criminalitzant permanentment&nbsp;la immigraci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Que no es respectin els drets m&eacute;s b&agrave;sics de la poblaci&oacute; migrada no hauria d'apartar del focus que tamb&eacute; han de ser subjectes de drets socials, civils i pol&iacute;tics. &Eacute;s urgent reclamar el ple reconeixement del dret a la participaci&oacute; pol&iacute;tica: &eacute;s un principi democr&agrave;tic b&agrave;sic que aquells que contribueixen a una societat i viuen baixos seves lleis han de poder participar de manera plena en la presa de decisions d'aquesta. No pot seguir normalitzat que una part de la poblaci&oacute; que viu, participa, treballa i paga els seus impostos com la resta vegi negat el seu dret a participar pol&iacute;ticament en igualtat de condicions.
    </p><p class="article-text">
        Recentment s'ha condemnat al manter Sidil Moctar a cinc anys de pres&oacute;, commutats per l'expulsi&oacute; de l'Estat espanyol i per la prohibici&oacute; de retorn durant deu anys. Tal com va manifestar <a href="http://www.eldiario.es/catalunyaplural/barcelona/Cinc-per-colpejar-policia-Barcelona_0_619788835.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el seu propi advocat, &ldquo;el component racial&rdquo; ha tingut especial import&agrave;ncia</a>&nbsp;al llarg de tot el procediment. Les persones migrades&nbsp;s'han convertit en un dels principals destinataris de les pol&iacute;tiques penals, com prova la seva sobrerepresentaci&oacute; a les presons de l'Estat. Des del principi del seu proc&eacute;s judicial, Sidil ha estat recl&uacute;s en situaci&oacute; de pres&oacute; preventiva. Tot i no comptar amb xifres oficials, diferents fonts apunten que aquesta mesura s'aplica a la poblaci&oacute; estrangera de forma totalment desproporcionada en comparaci&oacute; a l'espanyola.
    </p><p class="article-text">
        En aquest context ens trobem davant un auge del racisme social i dels partits d'extrema dreta a tot Europa. A l'Estat espanyol l'evoluci&oacute; dels delictes d'odi en els &uacute;ltims anys ha crescut, i el racisme &eacute;s la primera causa que els explica. M&eacute;s concretament, la islamof&ograve;bia se situa com el principal delicte d'odi. A m&eacute;s de les xifres oficials, no hem de perdre de vista que molts d'aquests episodis no es denuncien per la creen&ccedil;a que no &eacute;s efectiu fer-ho, per por o per desconfian&ccedil;a en la policia. Les dones musulmanes s&oacute;n les que principalment pateixen la islamof&ograve;bia. Un dels casos m&eacute;s medi&agrave;tics dels &uacute;ltims mesos va ser el de dos ultres que van agredir una dona embarassada de vuit mesos que portava nicab, en ple centre de Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        En el dia contra el racisme recordem la matan&ccedil;a de Sharpeville i la resist&egrave;ncia de totes les persones que van sortir a manifestar-aquest dia i que es van reunir davant de les comissaries de policia per cremar&nbsp;els seus passis com a forma de protesta contra el r&egrave;gim de l'apartheid. Anys despr&eacute;s, la massacre es repetiria a Soweto. Avui, com ahir, els que s'enfronten di&agrave;riament al racisme s&oacute;n els que el pateixen en pr&ograve;pia pell. En llargs viatges, burlant fronteres o creuant la Mediterr&agrave;nia. Resistint als vols de deportaci&oacute; i organitzant vagues de fam en els CIE.
    </p><p class="article-text">
        A Nova Orleans, el mateix any que la massacre de Sharpeville, Ruby Bridges es convertia, a l'edat de sis anys, en la primera nena afroamericana a trencar amb la segregaci&oacute; racial a les aules. Ruby va assistir a una escola reservada exclusivament a la poblaci&oacute; blanca. Durant tot l'any va ser escortada per agents federals i el primer dia va rebre amenaces i insults durant tot el cam&iacute;. En arribar a l'escola, va trobar l'aula buida i aix&iacute; va passar la resta d'any. El s&iacute;mbol de Ruby es va enfrontar als prejudicis, a l'odi, a la segregaci&oacute; i al racisme, i els va derrotar. I aix&iacute; fins que el Dia Internacional de l'Eliminaci&oacute; de la Discriminaci&oacute; Racial tingui un sentit ple.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Campabadal Graus, Júlia Trias Jurado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/sharpeville-leuropa-fortalesa_132_3515616.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Mar 2017 05:00:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/58904fed-4fdb-45e5-ae2f-0a68a82776f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="137279" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/58904fed-4fdb-45e5-ae2f-0a68a82776f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="137279" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De Sharpeville a l'Europa fortalesa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/58904fed-4fdb-45e5-ae2f-0a68a82776f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Racisme]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Racisme invisible i impune]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/racisme-invisible-impune_132_3515519.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/650421d9-7f20-4d79-a117-07be9d56a668_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Racisme invisible i impune"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El racisme és invisible, i ho és fonamentalment perquè no hi ha voluntat política ni institucional per fer-lo aflorar</p></div><p class="article-text">
        Parlar de racisme &eacute;s parlar en primera inst&agrave;ncia d&rsquo;un sistema de dominaci&oacute;, i &eacute;s fonamental enfocar-ho des d&rsquo;aquesta perspectiva perqu&egrave; si no ho fem aix&iacute;, correm el perill de no entendre tota la problem&agrave;tica que planteja, i per tant no ser conscients de l&rsquo;envergadura de la nostra lluita. El racisme juntament amb el patriarcat i el classisme, s&oacute;n elements fonamentals per a fer perdurar les desigualtats i per tant eines molt estimades i utilitzades per aquells que volen mantenir el seu poder.
    </p><p class="article-text">
        Parlar de racisme &eacute;s parlar de no recon&egrave;ixer a l&rsquo;altre com a igual, negar-li la condici&oacute; de persona, de ciutadana, de ve&iacute; o de ve&iuml;na. I aquesta negaci&oacute; de l&rsquo;altre com a igual &eacute;s la que obre la porta a l&rsquo;insult, la vexaci&oacute;, la discriminaci&oacute; i l&rsquo;agressi&oacute;. I tamb&eacute; a no respectar, protegir i garantir els seus drets en igualtat de condicions.
    </p><p class="article-text">
        El racisme &eacute;s invisible, i ho &eacute;s fonamentalment perqu&egrave; no hi ha voluntat pol&iacute;tica ni institucional per fer-lo aflorar. I ho &eacute;s perqu&egrave;, en general, les persones desconeixem els nostres drets i els mecanismes per a defensar-los. La suma de la desconfian&ccedil;a en les institucions i en el sistema i del desconeixement dels propis drets, suposa que la majoria de situacions de racisme, i altres vulneracions, quedin silenciades i amagades. Fet que suposa una greu conseq&uuml;&egrave;ncia: per fer pol&iacute;tiques p&uacute;bliques contra el racisme &eacute;s necessari quantificar-ho, per&ograve; cal que aquesta quantificaci&oacute; sigui oficial. De nou la manca de comprom&iacute;s pol&iacute;tic i institucional &eacute;s bona part de l'impediment.
    </p><p class="article-text">
        Els darrers tres anys entre un 34 i un 41% de les situacions de racisme que han arribat al Servei d'Atenci&oacute; i Den&uacute;ncia per a v&iacute;ctimes de racisme de SOS Racisme no han estat denunciades. I en la majoria de casos (al voltant del 60%) &eacute;s la persona victimitzada que decideix no seguir amb la den&uacute;ncia, per por, per desconfian&ccedil;a... En moltes ocasions perqu&egrave; pensa que no servir&agrave; per a res.
    </p><p class="article-text">
        Per&ograve; si la invisibilitat &eacute;s un greu problema, tamb&eacute; ho &eacute;s la impunitat, fins i tot poden ser part d'una mateixa moneda, en tant que si socialment no es reconeix el racisme com un problema &eacute;s m&eacute;s f&agrave;cil que aquest quedi impune.
    </p><p class="article-text">
        La impunitat tamb&eacute; la podem desgranar des de diferents perspectives. Sovint, i sobretot des de la nostra tasca com acusaci&oacute; particular en casos de racisme, assenyalem l'administraci&oacute; de just&iacute;cia com a responsable d'aquesta impunitat. Tot i que no &eacute;s l&rsquo;&uacute;nica, t&eacute; certa rellev&agrave;ncia en una societat que d&oacute;na valor al sistema judicial, utilitzant la via penal per a solucionar una gran diversificaci&oacute; de situacions.
    </p><p class="article-text">
        De la impunitat de l'administraci&oacute; de just&iacute;cia destacaria dues idees, la ceguesa davant el racisme, quan no es veu el racisme en el fet que s'est&agrave; jutjant, quan sembla que fem ci&egrave;ncia ficci&oacute; si parlem d'atemptat contra la integritat moral o quan directament ens arxiven casos, perqu&egrave; entre altres q&uuml;estions no es consideren que siguin rellevants. L'altra idea a destacar &eacute;s l'actuaci&oacute; en desacord a la jurisprud&egrave;ncia de drets humans, i obviant lleis i normatives o sent&egrave;ncies anteriors, no es tenen en compte les peculiaritats dels fets. Totes dues situacions s&oacute;n molt greus, perqu&egrave; en definitiva ens impossibiliten denunciar el racisme, evidenciant que el codi penal no &eacute;s una eina &uacute;til per defensar drets humans.
    </p><p class="article-text">
        Per&ograve; tamb&eacute; hi ha impunitat davant el racisme en els governs, estatals, nacionals i municipals, una impunitat que pot ser directa: quan &eacute;s la mateixa administraci&oacute; la que perpetra la vulneraci&oacute;, per exemple els abusos per part de la policia que es donen en situaci&oacute; d'encobriment i opacitat. I indirecta, quan l'administraci&oacute; mira cap a un altre cant&oacute; i no concep el racisme com una problem&agrave;tica greu; i en conseq&uuml;&egrave;ncia desaten la seva responsabilitat que &eacute;s fer pol&iacute;tica p&uacute;blica per combatre el racisme i atendre, protegir i acompanyar a les persones que el pateixen.
    </p><p class="article-text">
        El racisme t&eacute; moltes cares, i el perill &eacute;s que una bona part d'aquestes estiguin ocultes i amagades, que altres no es deixen veure i una altra bona part siguin tapades. El racisme existeix, no &eacute;s abstracte i forma part de la vida de moltes persones. I el racisme, a m&eacute;s, t&eacute; responsables: els que perpetuen la vulneraci&oacute;, els que no fan res per condemnar-les i impedir-les, i els que callen.
    </p><p class="article-text">
        Posar el focus en invisibilitat i impunitat t&eacute; la voluntat de fer una crida a la corresponsabilitat, perqu&egrave; el racisme t&eacute; unes v&iacute;ctimes directes, per&ograve; ens afecta a totes, perqu&egrave; condiciona la democr&agrave;cia, la igualtat i la llibertat.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alba Cuevas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/racisme-invisible-impune_132_3515519.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Mar 2017 05:00:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/650421d9-7f20-4d79-a117-07be9d56a668_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="203805" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/650421d9-7f20-4d79-a117-07be9d56a668_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="203805" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Racisme invisible i impune]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/650421d9-7f20-4d79-a117-07be9d56a668_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Racisme]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un 34% de les persones que van patir racisme a Catalunya el 2016 no ho va denunciar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/persones-van-racisme-catalunya-denunciar_1_3514915.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/822e3753-69cc-4d35-88b5-115ce15020dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un 34% de les persones que van patir racisme a Catalunya el 2016 no ho va denunciar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un 62% de les persones que no van interposar denúncia van al·legar "desconfiança en el sistema" o "por" per no actuar per la via legal</p><p class="subtitle">Els cossos policials protagonitzen el 31% de casos de discriminació racista, segons el vuitè informe de l'Estat del Racisme a Catalunya</p></div><p class="article-text">
        La invisibilitzaci&oacute; del racisme es mant&eacute;. Aquesta &eacute;s una de les principals conclusions del vuit&egrave; informe sobre l'Estat del Racisme a Catalunya, publicat aquest dimarts per l'entitat SOS Racisme Catalunya amb dades del 2016. L'estudi destaca que un 34% de les persones que van patir racisme en territori catal&agrave; l'any passat, no ho van denunciar. M&eacute;s de la meitat no ho va fer per &ldquo;desconfian&ccedil;a en el sistema&rdquo;, &ldquo;por&rdquo; o &ldquo;normalitzaci&oacute; dels casos de discriminaci&oacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        D'aquesta manera, el percentatge de persones que no van denunciar davant d'una situaci&oacute; de racisme a Catalunya s'ha mantingut en els &uacute;ltims anys en prop d'un ter&ccedil; dels casos gestionats per SOS Racisme. Si b&eacute; el 2014 van ser un 34%, mateixa xifra que aquest any, la dada va escalar fins al 42% el 2015.
    </p><p class="article-text">
        La creen&ccedil;a que denunciar &eacute;s in&uacute;til segueix fent efecte en les v&iacute;ctimes de racisme. &ldquo;No servir&agrave; de res&rdquo;, &eacute;s la resposta que m&eacute;s troben els treballadors del Servei d'Atenci&oacute; i Den&uacute;ncia per a les V&iacute;ctimes de Racisme i Xenof&ograve;bia (SAID), segons recull el mateix informe de SOS Racisme.
    </p><p class="article-text">
        L'entitat destaca a m&eacute;s que, el fet que &ldquo;no hi hagi reconeixement social ni penal de les situacions de racisme com a vulneraci&oacute; de drets&rdquo;, fa que les v&iacute;ctimes es facin enrere a l'hora d'interposar una den&uacute;ncia, un cop comuniquen el cas al SAID. L'entitat lamenta tamb&eacute; que la despenalitzaci&oacute; &ndash;a causa de la reforma del Codi Penal del PP&ndash; d'insults i inj&uacute;ries tamb&eacute; hagi creat un buit de den&uacute;ncia en aquestes tipologies de discriminaci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;n precisament els casos d'insults i inj&uacute;ries els que m&eacute;s associem al dia a dia. Encara que l'informe analitza que el 59% de les discriminacions racistes se segueix donant en &agrave;mbits quotidians: en el laboral (14% dels casos), en l'acc&eacute;s a drets socials (14%) o tamb&eacute; en l'acc&eacute;s a serveis privats (15 %).
    </p><p class="article-text">
        L'informe sobre l'Estat del Racisme a Catalunya de SOS Racisme, una eina per a &ldquo;la lluita antiracista&rdquo;, anir&agrave; aquest any acompanyat d'una campanya (&ldquo;In visibles&rdquo;), a m&eacute;s d'una taula amb deu veus expertes &ndash;Pape Diop, del Sindicat Popular de Venedors ambulants; Najat Azzouzi, membre de Musulmans contra la Islamof&ograve;bia; o Adama Boiro, mediadora comunit&agrave;ria&ndash; en discriminacions i una concentraci&oacute; a les 20h d'aquest dimarts a la Pla&ccedil;a Sant Jaume de Barcelona sota el lema &ldquo;Ens rebenta el racisme&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">La policia, protagonista dels casos de racisme</h3><p class="article-text">
        <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/protagoniza-denuncias-discriminaciones-agresiones-racistas_0_495900983.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un any m&eacute;s, l'apartat de casos d'agressions o abusos dels cossos policials segueix sent el m&eacute;s nombr&oacute;s</a>. Malgrat un lleuger descens, d'un 35% passen a un 31% (respecte a 2015), la policia protagonitza per vuit&egrave; any consecutiu els casos de discriminaci&oacute; racista. Fins a 80 en un any; un 26% d'aquests casos mai es van denunciar.
    </p><p class="article-text">
        L'informe fa especial &egrave;mfasi en la incid&egrave;ncia del racisme sobre <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/Manteros-denuncian-Guardia-Urbana-metro_0_572543204.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el col&middot;lectiu de venedors ambulants, que afligeix especialment l'activitat de la Gu&agrave;rdia Urbana</a>, que registra el 44% dels casos de racisme dels cossos policials catalans. En relaci&oacute; a la policia, SOS Racisme critica la impunitat policial dels cossos de seguretat i tamb&eacute; la poca independ&egrave;ncia de la just&iacute;cia. &ldquo;Els jutges atribueixen principi de veracitat a la policia i posen en dubte la versi&oacute; de la v&iacute;ctima&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yeray S. Iborra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/persones-van-racisme-catalunya-denunciar_1_3514915.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Mar 2017 05:00:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/822e3753-69cc-4d35-88b5-115ce15020dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="525250" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/822e3753-69cc-4d35-88b5-115ce15020dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="525250" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un 34% de les persones que van patir racisme a Catalunya el 2016 no ho va denunciar]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/822e3753-69cc-4d35-88b5-115ce15020dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Racisme,Policía,Discriminación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Enfocant els “digitals d'odi”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/enfocant-els-digitals-dodi_132_3518076.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dd2f7fac-e88e-4f79-90c1-d99a80716ffe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Enfocant els “digitals d&#039;odi”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A més de mesures judicials, cal construir una contranarrativa col·lectiva i social que faci front als missatges d'odi. El periodisme d'investigació, aquell que dóna veu a les persones afectades i no només en el rol de víctimes, podria ser un camí</p></div><p class="article-text">
        El discurs d'odi est&agrave; de moda. El racisme, la xenof&ograve;bia, l'antigitanisme, la LGTBIQf&ograve;bia i tantes altres f&ograve;bies, s'encasellen ara rere aquest paraigua, amb el perill de perdre la mirada estructural, l'enfocament que pensa aquestes discriminacions com a part d'un sistema d'opressi&oacute; que t&eacute; or&iacute;gens hist&ograve;rics, econ&ograve;mics, pol&iacute;tics, culturals i socials. Per&ograve; com tot all&ograve; que est&agrave; de moda (com ara la categoria &ldquo;refugiats&rdquo;), t&eacute; almenys un petit avantatge: es posa al centre medi&agrave;tic i for&ccedil;a debats necessaris. 
    </p><p class="article-text">
        Qu&egrave; &eacute;s el discurs d'odi? Una pregunta sense consens, encara. Segons la definici&oacute; del Comit&egrave; Europeu de Ministres, el discurs d'odi cobreix totes les formes d&rsquo;expressi&oacute; que difonen, inciten, promouen o justifiquen l&rsquo;odi racial, la xenof&ograve;bia, l&rsquo;antisemitisme o altres formes d&rsquo;odi basades en la intoler&agrave;ncia, incloent-hi: intoler&agrave;ncia expressada per nacionalisme agressiu i etnocentrisme, discriminaci&oacute; i hostilitat cap a minories, migrants i persones d&rsquo;origen immigrant (la Recomanaci&oacute; 97(20) 1997).
    </p><p class="article-text">
        El discurs d'odi s'emmarca dins dels anomenats delictes d'odi. Organitzacions com ara SOS Racisme Catalunya o el Movimiento contra la Intolerancia fa anys que denuncien que aquesta tipologia de delictes (els crims contra persones per motiu del seu origen, color de pell, &egrave;tnia, religi&oacute;, etc.) continuen fortament invisibilitzats a l&rsquo;Estat espanyol i les mesures que s&rsquo;han portat a terme (legals, governamentals, policials) estan encara lluny de donar una resposta efectiva al problema.
    </p><p class="article-text">
        En l'encausament penal del discurs d'odi, a m&eacute;s, hi entra en joc un altre element: els l&iacute;mits amb la llibertat d'expressi&oacute;. A aix&ograve; s'hi ha de sumar que el paraigua legal del &ldquo;discurs d'odi&rdquo; comporta una doble vara de mesurar: ja s'est&agrave; fent servir actualment per un objectiu ben diferent al de defensar la no discriminaci&oacute;: l'acusaci&oacute; o encausament d'activistes d'esquerres, com el cas dels activistes propalestins.
    </p><p class="article-text">
        L'advocada Laia Serra, <a href="https://directa.cat/judicialitzar-en-clau-penal-missatge-del-bus-dhazte-oir-es-un-error-estrategic" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una entrevista a La Directa</a>, apel&middot;lava fa uns dies a les recomanacions del relator de Nacions Unides en relaci&oacute; al discurs d'odi: m&eacute;s que mesures judicials, cal construir una contranarrativa col&middot;lectiva i social que faci front als missatges d'odi. El periodisme d'investigaci&oacute;, aquell que d&oacute;na veu a les persones afectades i no nom&eacute;s en el rol de v&iacute;ctimes, podria ser un cam&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        En la vig&iacute;lia del dia internacional contra el racisme, el Grup de Periodistes Ramon Barnils presenta una eina per combatre els discursos discriminatoris als mitjans: l'Observatori del discurs d'odi als mitjans de comunicaci&oacute;, centrat en els discursos de racisme/xenof&ograve;bia, islamof&ograve;bia, antigitanisme i catalanof&ograve;bia, i posa el focus en vuit mitjans digitals d'&agrave;mbit estatal i amb un paper m&eacute;s aviat &ldquo;marginal&rdquo;, amb alguna excepci&oacute;: <em>Alerta Digital, Baluarte Digital, Dol&ccedil;a Catalunya, Gaceta, Libertad Digital, Mediterraneo Digital, Ok Diario i Periodista Digital</em>. A l'acte hi participar&agrave; <a href="http://www.eldiario.es/autores/moha_gerehou/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Moha Gerehou</a>, periodista de eldiario.es.
    </p><p class="article-text">
        Aquests &laquo;digitals d&rsquo;odi&raquo; tenen un pes creixent per&ograve; relatiu. Amb un p&uacute;blic m&eacute;s aviat fidel i certa capacitat de viralitzar algunes not&iacute;cies, no s&oacute;n capa&ccedil;os de marcar l&rsquo;agenda medi&agrave;tica ni influir en el debat p&uacute;blic m&eacute;s generalista. O potser s&iacute;? Fins a quin punt l&rsquo;emerg&egrave;ncia del discurs ultra a internet i la seva translaci&oacute; en resultats pol&iacute;tics sobretot als EUA per&ograve; tamb&eacute; a Europa- est&agrave; influint en el llenguatge i la tem&agrave;tica dels mitjans tradicionals generalistes?
    </p><p class="article-text">
        Cada mitj&agrave; &eacute;s diferent: no t&eacute; res a veure el to d'Alerta Digital amb Ok Diario. Tots els mitjans fan servir l'estrat&egrave;gia de visibilitzar de l'origen, religi&oacute;, color de pell, &egrave;tnia o cultura en not&iacute;cies de delinq&uuml;&egrave;ncia o terrorisme en les quals aquesta dada no &eacute;s rellevant i tots els portals fan el que n'hem anomenat una &ldquo;pesca internacional de not&iacute;cies&rdquo; que confirmin els prejudicis del mitj&agrave;. &ldquo;<em>Musulmanes ejecutan a una ni&ntilde;a y a una mujer embarazada</em>&rdquo; (<em>Mediterr&aacute;neo Digital</em>, 02/02/2017). En aquest cas, no tan sols es busca la not&iacute;cia de l'Afganistan, sin&oacute; que es criminalitza el col&middot;lectiu religi&oacute;s dels musulmans, quan en realitat es parlava d'un grup talib&agrave;.
    </p><p class="article-text">
        A vegades es pesquen fins i tot fotografies descontextualitzades (qu&egrave; hi fa una fotografia d'un casament palest&iacute; per il&middot;lustrar el cas d'un imam de Vit&ograve;ria acusat d'abusos sexuals a una menor?). L'&uacute;s d'imatges i videos &eacute;s una de les altres t&egrave;cniques d'aquests mitjans: en alguns casos s'editen amb &ldquo;t&iacute;tols&rdquo; i adjectius crinaders (<em>&ldquo;espeluznante video&rdquo;, &ldquo;indignante video&rdquo;</em>). El Periodista Digital &eacute;s el mitj&agrave; que m&eacute;s recorre a aquest recurs audiovisual, i &eacute;s el portal amb un to m&eacute;s pujat. De fet, &eacute;s en aquest mitj&agrave; on es detecten gaireb&eacute; tots els insults proferits cap a algun col&middot;lectiu, en aquest cas insults islam&ograve;fobs (&ldquo;macarras musulmanes&rdquo;). En cap de les not&iacute;cies analitzades durant el mes d'an&agrave;lisi no s&rsquo;ha detectat incitaci&oacute; directa a la viol&egrave;ncia.
    </p><p class="article-text">
        La reproducci&oacute; acr&iacute;tica del discurs d'actors d'extrema dreta &eacute;s una de les altres estrat&egrave;giques detectades (des de Marine Lepen, algun cardenal ultracat&ograve;lic, fins al l&iacute;der del Partit per a la Llibertat d'Holanda, Gert Wilders, que recentment ha obtingut uns preocupants 20 escons). L'altra cara de la moneda &eacute;s deslegitimar els actors que ells consideren defensors del &ldquo;multiculturalisme&rdquo;, com ara la cancellera alemanya Angela Merkel, i alertar dels perills d'una suposada &ldquo;islamitzaci&oacute; d'Europa&rdquo;. La victimitzaci&oacute; de la poblaci&oacute; aut&ograve;ctona europea &eacute;s un fenomen observat de forma recurrent, un grup victimitzat que passa a ser la poblaci&oacute; castellanoparlant a Catalunya en not&iacute;cies en les quals el tema de debat &eacute;s llengua catalana (CatalApp, una aplicaci&oacute;n separatista para marginar al comercio en castellano, de <em>La Gaceta</em>). Una darrera estrat&egrave;gia observada s&oacute;n les not&iacute;cies que barregen opini&oacute; i informaci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Per fer un rep&agrave;s per mitjans, <em>Periodista Digital</em> i <em>Dol&ccedil;a Catalunya</em> s&oacute;n els que vehiculen el discurs d'odi de forma m&eacute;s expl&iacute;cita, recorrent a l'insult si &eacute;s necessari, el segon centrat a l'odi contra els catalans. <em>Alerta Digital</em> i <em>Mediterr&aacute;neo Digital</em> inclouen not&iacute;cies islam&ograve;fobes, m&eacute;s que en d'altres mitjans, per&ograve; el segon mitj&agrave; recorre a t&egrave;cniques menys dures que el primer. En <em>La Gaceta</em> s'empra un discurs m&eacute;s neutre; ara b&eacute;, fan una tria de les not&iacute;cies que confirmin els prejudicis del mitj&agrave;. Per exemple, durant aquest mes nom&eacute;s s'han publicat hist&ograve;ries de viol&egrave;ncia masclista i violacions si els agressors s&oacute;n estrangers. 
    </p><p class="article-text">
        <em>OK Diario</em> t&eacute; un to que intenta equiparar-se m&eacute;s a la premsa convencional. Utilitza t&egrave;cniques m&eacute;s sofisticades per difondre la l&iacute;nia editorial: tria de temes i enfocaments, pesca d'informacions internacionals o connexi&oacute; tem&agrave;tica entre terrorisme i refugiats (sense dir mai que els segons siguin tots terroristes). &Eacute;s un dels mitjans que penetra m&eacute;s enll&agrave; del p&uacute;blic af&iacute; per la projecci&oacute; p&uacute;blica del seu propietari, Eduardo Inda.
    </p><p class="article-text">
        Mentre llegiu aquestes ratlles us preguntareu: amb aquest observatori ampliant no estem ampliant l'abast dels &ldquo;digitals d'odi&rdquo;, fent-los fins i tot difusi&oacute;? &Eacute;s l'etern debat del cord&oacute; sanitari a les institucions davant l'entrada de formacions d'extrema dreta. Cal parlar-ne, cal posar-los contra la paret, cal donar eines als i les professionals i a la ciutadania per deconstruir estereotips i prejudicis. I evitar una possible contaminaci&oacute; cap als mitjans massius.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mar Carrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/enfocant-els-digitals-dodi_132_3518076.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Mar 2017 05:00:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/dd2f7fac-e88e-4f79-90c1-d99a80716ffe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="99049" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/dd2f7fac-e88e-4f79-90c1-d99a80716ffe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="99049" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Enfocant els “digitals d'odi”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/dd2f7fac-e88e-4f79-90c1-d99a80716ffe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islamofobia,Racisme,Xenofobia,Periodismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Les denúncies per xenofòbia i homofòbia es van disparar a Barcelona el 2016]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/denuncies-xenofobia-homofobia-disparar-barcelona_1_3567011.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5054cec0-dce5-42a2-8d4c-5e796800f03e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Les denúncies per xenofòbia i homofòbia es van disparar a Barcelona el 2016"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Les dades del balanç de l'activitat policial a la capital catalana mostren un creixement del 37% de les denúncies per delicte d'odi i discriminació</p><p class="subtitle">Les denúncies per xenofòbia pugen un 76,2% i per motius homòfobs un 42,9% i ho fan, en part, per "l'anonimat a Internet"</p><p class="subtitle">Els furts a la ciutat també repunten, per primera vegada en sis anys, i es desplacen del metro a les botigues i centres comercials</p></div><p class="article-text">
        <span id="edi-body"></span>Les den&uacute;ncies per xenof&ograve;bia van augmentar un 76,2% el 2016 a Barcelona respecte al 2015; les presentades per motius hom&ograve;fobs, un 42,9%. Aquestes s&oacute;n dues de les conclusions del balan&ccedil; de l'activitat policial a la capital catalana que l'Ajuntament de Barcelona, acompanyat de la Gu&agrave;rdia Urbana i els Mossos d'Esquadra, ha presentat aquest dimecres. Segons el comissari dels Mossos d'Esquadra, Joan Carles Molinero, aquestes den&uacute;ncies han crescut &ldquo;en part emparades per l'anonimat a Internet&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <span id="result_box"></span>&ldquo;Els casos relacionats amb l'homof&ograve;bia i la xenof&ograve;bia es produeixen algunes vegades sota l'anonimat de les xarxes socials i tamb&eacute; a trav&eacute;s d'Internet&rdquo;, diu l'informe elaborat pels Mossos d'Esquadra i la Gu&agrave;rdia Urbana, que destaca que el creixement de la xenof&ograve;bia i l'homof&ograve;bia s'emmarca en l'augment &ndash;del 37%&ndash; de les den&uacute;ncies per delicte d'odi i discriminaci&oacute; (79 casos el 2015 i 109 el 2016).
    </p><p class="article-text">
        Sobre aquest tipus de delictes, el consistori i les policies auton&ograve;mica i local han insistit en la necessitat de seguir denunciant. &ldquo;Cal denunciar: si no coneixem els delictes, no podem actuar&rdquo;, ha afirmat Joan Carles Molinero. Fa unes setmanes, Barcelona va anunciar que, precisament per combatre aquest tipus de delictes, <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/Barcelona-Guardia-Urbana-detectar-islamofobia_0_602640598.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">formaria als agents de la policia local en la detecci&oacute; de casos d'islamof&ograve;bia i odi</a>.
    </p><p class="article-text">
        El de delictes per odi i discriminaci&oacute; no &eacute;s l'&uacute;nic indicador que creix a la ciutat. Tamb&eacute; pugen els abusos i agressions sexuals; en 2016 hi va haver un augment del 30%, uns 500 casos m&eacute;s que l'any anterior. 
    </p><p class="article-text">
        Segons les dades presentades pel consistori, dels 170.000 fets delictius a la ciutat l'any 2016, els casos d'abusos van representar un 0,2%. Mossos d'Esquadra i Gu&agrave;rdia Urbana han afegit que l'increment dels abusos es produeixen sobretot en el transport. Les dues policies han destacat estar treballant per &ldquo;minimitzar&rdquo; les conductes lesives en bus, metro i tren.
    </p><h3 class="article-text">M&eacute;s furts, per&ograve; en altres llocs</h3><p class="article-text">
        Els furts tornen a cr&eacute;ixer a la ciutat de Barcelona per primera vegada en sis anys. Ho fan lleugerament (4,8% m&eacute;s) i &ldquo;es desplacen&rdquo;. Segons Joan Carles Molinero, la policia auton&ograve;mica catalana ha observat un &ldquo;canvi de metodologia&rdquo; en aquest tipus de delictes. &ldquo;La pressi&oacute; policial de Mossos i Gu&agrave;rdia Urbana al metro ha provocat un efecte mobilitat dels lladres&rdquo;, ha dit Molinero.
    </p><p class="article-text">
        Segons el comissari, els &ldquo;delinq&uuml;ents habituals&rdquo; han fugit del metro per centrar-se ara en els clients de botigues i centres comercials. Els 4.600 furts m&eacute;s que es van produir en 2016 respecte a 2015 se centren en la &ldquo;franja d'estiu&rdquo;. Segons el comissionat de Seguretat, Amadeu Recasens, el turisme influiria en aquest repunt: en la ciutat van dormir, nom&eacute;s en 2016, 10 milions de visitants (a m&eacute;s dels que van venir a passar nom&eacute;s unes hores).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yeray S. Iborra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/denuncies-xenofobia-homofobia-disparar-barcelona_1_3567011.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Feb 2017 13:12:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5054cec0-dce5-42a2-8d4c-5e796800f03e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="243715" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5054cec0-dce5-42a2-8d4c-5e796800f03e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="243715" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Les denúncies per xenofòbia i homofòbia es van disparar a Barcelona el 2016]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5054cec0-dce5-42a2-8d4c-5e796800f03e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ajuntament de Barcelona,Mossos d'Esquadra,Guardia Urbana,Racisme,Homofobia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[CSQP demana que el Parlament reprovi García Albiol per les seves "actituds racistes"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/csqp-parlament-garcia-albiol-actituds_1_3612839.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/487901c1-0317-4315-b758-d3269b0d41a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="CSQP demana que el Parlament reprovi García Albiol per les seves &quot;actituds racistes&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El líder del PP català ha acusat a una regidora de Badalona de culpar-pels atacs racistes que ha patit en l'últim any per "tapar la seva incompetència"</p></div><p class="article-text">
        Catalunya S&iacute; Que es Pot (CSQP) ha presentat aquest dimarts una proposta de resoluci&oacute; perqu&egrave; el Parlament declari al l&iacute;der del PPC, Xavier Garc&iacute;a Albiol, &ldquo;persona non grata&rdquo; i el reprovi per les seves &ldquo;actituds i comportaments racistes i xen&ograve;fobs&rdquo;, que &ldquo;no caben en democr&agrave;cia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La regidora de Badalona (Barcelona) F&agrave;tima Taleb, membre <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/politica/Guanyem-Badalona-Fatima-Taleb-islamofobos_0_607189555.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del govern per Guanyem Badalona, ha denunciat haver patit &ldquo;actes de racisme i islamof&ograve;bia&rdquo;</a> durant l'&uacute;ltim any i mig, actes que, opina, s&oacute;n &ldquo;fruit de la pol&iacute;tica&rdquo; de l'anterior alcalde , Xavier Garc&iacute;a Albiol, per haver &ldquo;sembrat l'odi&rdquo;, haver vinculat a les persones estrangeres a l'&ldquo;atur i falta de seguretat&rdquo; i haver relacionat &ldquo;el terrorisme a l'Islam&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Poc despr&eacute;s d'aquestes afirmacions, Albiol va acusar Taleb de culpar-pels &ldquo;actes de racisme i islamof&ograve;bia&rdquo; que ha patit en l'&uacute;ltim any i mig per aix&iacute; &ldquo;tapar la seva incompet&egrave;ncia&rdquo;. Posteriorment tamb&eacute; ha reprovat els insults racistes que Taleb va rebre.
    </p><p class="article-text">
        En roda de premsa al Parlament, el portaveu de Catalunya S&iacute; Que &eacute;s Pot, Joan Coscubiela, ha anunciat que el seu grup ha registrat avui una proposta de resoluci&oacute; perqu&egrave; la cambra catalana reprovi a Albiol per &ldquo;actituds i comportaments racistes i xen&ograve;fobs&rdquo; i li declari &ldquo;persona non grata&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&Eacute;s imprescindible que el Parlament denunci&iuml; aquests comportaments per acabar amb ells d'una vegada per totes&rdquo;, ha afirmat. Coscubiela ha considerat que Albiol va intentar un &ldquo;experiment de laboratori lepenista&rdquo; durant el seu mandat al capdavant de l'Alcaldia de Badalona i que, ara, &ldquo;lluny de cessar aquestes actituds, les justifica, les tolera i les alimenta&rdquo;, ha criticat. &ldquo;Justificar la xenof&ograve;bia i el racisme no cap en democr&agrave;cia, i menys si ho fa un representant pol&iacute;tic&rdquo; com Albiol, ha dit Cosbubiela.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Catalunya]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/csqp-parlament-garcia-albiol-actituds_1_3612839.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Jan 2017 12:45:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/487901c1-0317-4315-b758-d3269b0d41a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="463577" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/487901c1-0317-4315-b758-d3269b0d41a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="463577" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[CSQP demana que el Parlament reprovi García Albiol per les seves "actituds racistes"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/487901c1-0317-4315-b758-d3269b0d41a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Xavier García Albiol,Racisme,Xenofobia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Barcelona crea un protocol per evitar discriminacions a entitats religioses a l'espai públic]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/barcelona-protocol-discriminacions-entitats-religioses_1_3781831.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c7b4b287-d507-4c4f-9dce-f6bd3c76ac88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Barcelona crea un protocol per evitar discriminacions a entitats religioses a l&#039;espai públic"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">L'Ajuntament argumenta que, fins ara, la disparitat de criteris i situacions en l’accés a l’àmbit públic generava "discriminació"</p><p class="subtitle">A més, el consistori augmentarà en un 50% les subvencions per adequar els espais de culte en "situació de precarietat"</p></div><p class="article-text">
        L&rsquo;Ajuntament de Barcelona defensar&agrave; per mitj&agrave; d'un protocol &ndash;una mesura de govern&ndash; que les demandes de celebraci&oacute; d&rsquo;activitats puntuals per part d&rsquo;entitats religioses a equipaments municipals o a la via p&uacute;blica siguin respostes amb criteris t&egrave;cnics. &ldquo;De forma justa i equ&agrave;nime&rdquo;, ha defensat el consistori aquest dilluns. Segons l'Ajuntament, fins ara, la disparitat de criteris en l'acc&eacute;s a l'espai p&uacute;blic provocava situacions discriminat&ograve;ries.
    </p><p class="article-text">
        Una process&oacute;, la visita d'un l&iacute;der religi&oacute;s o una representaci&oacute; religiosa al carrer. Fins ara aquestes manifestacions eren motiu de respostes desiguals per la manca d'un document que especifiqu&eacute;s quina d'aquestes complia amb les exig&egrave;ncies de l'Ajuntament i quina no. La resoluci&oacute; d'aquestes situacions requeia en personal t&egrave;cnic sense una directriu clara. El protocol pret&eacute;n facilitar als treballadors municipals aquesta tasca: &ldquo;Volem proporcionar eines als treballadors municipals que gestionen les peticions i a les entitats que demanen organitzar activitats a l&rsquo;espai p&uacute;blic&rdquo;, ha destacat el consistori.
    </p><p class="article-text">
        En la mateixa l&iacute;nia, l'Ajuntament tamb&eacute; destinar&agrave; 30.000 euros a l'elaboraci&oacute; d'un pla de formaci&oacute; en diversitat religiosa i unes guies per a la gesti&oacute; de la diversitat religiosa.
    </p><p class="article-text">
        Amb aquesta aposta l'Ajuntament remarca com <a href="http://www.eldiario.es/catalunyaplural/barcelona/prioritats-obligacio-Barcelona-linici-politic_0_556444967.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de les seves prioritats</a> el ple exercici del dret a la llibertat religiosa. Per aquest motiu, tamb&eacute; augmentar&agrave; en un 50% les subvencions per adequar espais de culte que es trobin en &ldquo;situaci&oacute; de precarietat&rdquo;. Actualment es compten 513 centres de cultes de 21 tradicions religioses diferents (la meitat de Cristianisme Cat&ograve;lic).
    </p><p class="article-text">
        Com ja va avan&ccedil;ar la Comissionada d&rsquo;Immigraci&oacute;, Interculturalitat i Diversitat, Lola L&oacute;pez, en una <a href="http://www.eldiario.es/catalunyaplural/barcelona/Permetre-ambulant-manters-politica-racista_0_559594218.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista amb Catalunya Plural</a>, l'Ajuntament &ldquo;no cedeix espais de cap tipus ni construeix [en refer&egrave;ncia a <a href="http://www.eldiario.es/catalunyaplural/barcelona/Islamofobia-Ajuntament_de_Barcelona-Lola_Lopez_0_541746850.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">l'estudi sobre islamof&ograve;bia encarregat pel mateix consistori que recomanava l'obertura d'una gran mesquita</a>] per a les comunitats religioses, per&ograve; pot donar-li suport per a petites adaptacions si l'espai est&agrave; en unes condicions dolentes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aix&iacute; mateix, tamb&eacute; s&rsquo;augmentaran un 7% les ajudes que reben les entitats religioses. Aix&ograve; suposar&agrave;, de retruc, refor&ccedil;ar l&rsquo;Oficina d&rsquo;Afers Religiosos (OAR) que, des de l'any 2005, assessora les entitats religioses de la ciutat en tots els processos que duen a terme relacionats amb l&rsquo;Ajuntament de Barcelona. El consistori destinar&agrave; a aquest espai 35.000 euros en els pr&ograve;xims tres anys. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&rsquo;ent&eacute;n la&iuml;citat no com l&rsquo;abs&egrave;ncia del fet religi&oacute;s en l&rsquo;espai p&uacute;blic, sin&oacute; com el marc de relacions segons el qual, des de la democr&agrave;cia i la garantia dels drets fonamentals, totes les expressions de consci&egrave;ncia (religioses o no) poden conviure en plena igualtat i respecte&rdquo;, ha concl&ograve;s aquest dilluns Lola L&oacute;pez en compareixen&ccedil;a, poc abans que representants jueus, isl&agrave;mics, evang&egrave;lics i cat&ograve;lics valoressin com a positiva la iniciativa del consistori.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yeray S. Iborra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/barcelona-protocol-discriminacions-entitats-religioses_1_3781831.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Oct 2016 17:14:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c7b4b287-d507-4c4f-9dce-f6bd3c76ac88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="244356" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c7b4b287-d507-4c4f-9dce-f6bd3c76ac88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="244356" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Barcelona crea un protocol per evitar discriminacions a entitats religioses a l'espai públic]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c7b4b287-d507-4c4f-9dce-f6bd3c76ac88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ajuntament de Barcelona,Jaume Asens,Lola López,Racisme]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Barcelona clama per acollir les persones refugiades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/barcelona-clama-acollir-persones-refugiades_1_4092835.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b58bcbcf-6d36-47d3-9186-3722d95a8f06_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Manifestació &quot;Prou Racisme&quot; per l&#039;acollida de refugiats"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La manifestació convocada per les entitats antiracistes i de suport als refugiats omple els carrers de la capital catalana</p></div><p class="article-text">
        Milers de persones han recorregut aquest dissabte els carrers de Barcelona per demanar l'obertura de portes a les persones refugiades. Col&middot;lectius feministes, isl&agrave;mics, LGTBI, antifeixistes, de mem&ograve;ria i especialment antiracistes s'han sumat a la convocat&ograve;ria d'Unitat contra el Feixisme i el Racisme amb el suport de la Comissi&oacute; Catalana d'Ajuda al Refugiat, SOS Racisme i Stop Mare Mortum per dir &ldquo;Prou racisme&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/711237530889396225?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La Generalitat de Catalunya i l'Ajuntament de Barcelona, que s'han ofert en diverses ocasions per acollir refugiats i reclamen al govern de l'Estat que no hi posi barreres, han fet acte de pres&egrave;ncia. Diputats de Junts pel S&iacute;, Catalunya S&iacute; que es Pot, PSC i la CUP tamb&eacute; han participat en la protesta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/18e6a9fa-56c4-4c4f-8bd7-d021e063b15a_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/18e6a9fa-56c4-4c4f-8bd7-d021e063b15a_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/18e6a9fa-56c4-4c4f-8bd7-d021e063b15a_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/18e6a9fa-56c4-4c4f-8bd7-d021e063b15a_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/18e6a9fa-56c4-4c4f-8bd7-d021e063b15a_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/18e6a9fa-56c4-4c4f-8bd7-d021e063b15a_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/18e6a9fa-56c4-4c4f-8bd7-d021e063b15a_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        El recorregut de la manifestaci&oacute;, que ha acabat a la platja de Barcelona, s'han fet diverses accions reivindicatives, per criticar des del colonialisme &ndash;amb capoeira davant del monument en record a l'esclavista Antonio L&oacute;pez&ndash; fins a la LGBTif&ograve;bia o el racisme &ndash;aquesta setmana <a href="http://www.eldiario.es/catalunyaplural/protagonitza-denuncies-discriminacions-agressions-racistes_0_495900795.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SOS Racisme ha denunciat la cronificaci&oacute; del racisme a Catalunya</a>&ndash;, o reivindicant la cultura gitana amb rumba.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/66d4dd06-1aac-4f19-931d-80da5295cecb_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/66d4dd06-1aac-4f19-931d-80da5295cecb_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/66d4dd06-1aac-4f19-931d-80da5295cecb_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/66d4dd06-1aac-4f19-931d-80da5295cecb_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/66d4dd06-1aac-4f19-931d-80da5295cecb_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/66d4dd06-1aac-4f19-931d-80da5295cecb_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/66d4dd06-1aac-4f19-931d-80da5295cecb_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        La manifestaci&oacute; ha acabat a la platja de la Barceloneta amb un acte simb&ograve;lic. Mentre al voltant de 15.000 persones arribaven al final de la manifestaci&oacute; i moltes se sumaven al mosaic de colors sobre la sorra, actuacions de rap i poesia reivindicatius tancaven la jornada.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/711248175215067137?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[João França]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/barcelona/barcelona-clama-acollir-persones-refugiades_1_4092835.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Mar 2016 19:59:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b58bcbcf-6d36-47d3-9186-3722d95a8f06_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="243421" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b58bcbcf-6d36-47d3-9186-3722d95a8f06_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="243421" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Barcelona clama per acollir les persones refugiades]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b58bcbcf-6d36-47d3-9186-3722d95a8f06_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Racisme]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
