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    <title><![CDATA[elDiario.es - Envejecimiento]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/envejecimiento/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Envejecimiento]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Un estudio de Harvard identifica biomarcadores universales del envejecimiento en mamíferos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/estudio-harvard-identifica-biomarcadores-universales-envejecimiento-mamiferos-pm_1_13259124.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a1e6b56-30b4-4544-a3d6-04c416301b8a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un estudio de Harvard identifica biomarcadores universales del envejecimiento en mamíferos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La investigación analiza por primera el conjunto de moléculas de ARN de un organismo, en lugar de centrarse únicamente en modificaciones del ADN.</p><p class="subtitle">El envejecimiento no es lineal: cómo prepararse para los puntos de caída en picado</p></div><p class="article-text">
        A medida que envejecemos, aumenta el riesgo de enfermedades como el c&aacute;ncer, los problemas cardiovasculares o los trastornos neurodegenerativos, pero la ciencia todav&iacute;a no consigue explicar por qu&eacute; <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/frenar-envejecimiento_132_12910618.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algunas personas envejecen m&aacute;s r&aacute;pido que otras pese a tener la misma edad</a>. Ahora, un estudio internacional publicado en la revista<em>&nbsp;</em><a href="https://www.nature.com/articles/s41586-026-10542-3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nature</em></a>&nbsp;ha identificado <strong>biomarcadores universales del envejecimiento</strong> presentes en distintas especies de mam&iacute;feros.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n, liderada por la&nbsp;<strong>Universidad de Harvard</strong>&nbsp;y realizada junto a cient&iacute;ficos de Canad&aacute;, Alemania, Jap&oacute;n, Rusia y Suiza, ha desarrollado nuevos &ldquo;<strong>relojes </strong>moleculares&rdquo; capaces de hacer <strong>una estimaci&oacute;n de la edad biol&oacute;gica y la esperanza de vida</strong> a partir del an&aacute;lisis del <strong>transcriptoma</strong> (el conjunto de mol&eacute;culas de ARN activas en las c&eacute;lulas). 
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores analizaron <strong>m&aacute;s de 11.000 muestras de tejidos pertenecientes a humanos, ratones, ratas y macacos</strong>, y en total estudiaron m&aacute;s de <strong>25 tipos diferentes de tejidos</strong>, detectando patrones moleculares comunes entre especies y &oacute;rganos distintos. Estos patrones permitieron identificar &ldquo;firmas transcript&oacute;micas conservadas&rdquo;, es decir, se&ntilde;ales biol&oacute;gicas del envejecimiento pr&aacute;cticamente id&eacute;nticas entre mam&iacute;feros.
    </p><h2 class="article-text">Inflamaci&oacute;n, muerte celular y p&eacute;rdida de regeneraci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El estudio confirma que hay algunos <strong>procesos celulares que se intensifican claramente con el paso de los a&ntilde;os</strong>. Los cient&iacute;ficos observaron una mayor actividad de genes relacionados con la <strong>inflamaci&oacute;n</strong>, la <strong>senescencia celular</strong> y la <strong>apoptosis</strong>, el mecanismo de muerte celular programada. Todos ellos aparec&iacute;an m&aacute;s activados en c&eacute;lulas envejecidas.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, detectaron un descenso progresivo de los procesos regenerativos. Funciones relacionadas con la <strong>cicatrizaci&oacute;n</strong>, la <strong>diferenciaci&oacute;n celular</strong> o la <strong>s&iacute;ntesis de matriz extracelular</strong> reduc&iacute;an su actividad de manera constante en todas las especies analizadas. Los autores creen que esta combinaci&oacute;n entre inflamaci&oacute;n creciente y p&eacute;rdida de capacidad regenerativa es una de las <strong>claves biol&oacute;gicas del envejecimiento</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El estudio podría ayudar en el futuro a detectar enfermedades asociadas a la edad"
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                El estudio podría ayudar en el futuro a detectar enfermedades asociadas a la edad                            </span>
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        A partir de estos datos, el equipo <strong>desarroll&oacute; sus propios relojes moleculares multiespecie y multitejido</strong>, dise&ntilde;ados no solo para <strong>calcular la edad cronol&oacute;gica</strong>, sino tambi&eacute;n para <strong>predecir la mortalidad esperada</strong>. Seg&uacute;n los investigadores, la precisi&oacute;n obtenida es comparable a la de los relojes epigen&eacute;ticos de segunda generaci&oacute;n, considerados actualmente una de las herramientas m&aacute;s avanzadas para estudiar y predecir el envejecimiento biol&oacute;gico. A esto hay que a&ntilde;adirle que <strong>el transcriptoma refleja procesos celulares</strong> que est&aacute;n ocurriendo <strong>en tiempo real</strong>, lo que podr&iacute;a permitir evaluar de forma mucho m&aacute;s precisa c&oacute;mo responden los organismos a tratamientos antienvejecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, falta camino por recorrer. <strong>Jo&atilde;o Pedro de Magalh&atilde;es</strong>, investigador de la <strong>Universidad de Birmingham</strong>, se&ntilde;ala que estos biomarcadores &ldquo;podr&iacute;an ayudar a los investigadores a precisar qu&eacute; procesos se ven modulados por las intervenciones o las enfermedades&rdquo;, pero se&ntilde;ala que todav&iacute;a no est&aacute; claro si son la causa directa del envejecimiento o simplemente una consecuencia del mismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ana Guerrero</strong>, investigadora de la <strong>Universidad de Barcelona</strong>, considera que estos hallazgos podr&iacute;an ayudar a identificar personas con mayor riesgo de desarrollar enfermedades asociadas a la edad y mejorar su seguimiento cl&iacute;nico. Sin embargo, aclara que &ldquo;los resultados deben interpretarse con cautela&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/estudio-harvard-identifica-biomarcadores-universales-envejecimiento-mamiferos-pm_1_13259124.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 May 2026 09:30:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Envejecimiento,Harvard]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Irene Lebrusán, socióloga: “Siempre hablamos del gasto, pero no de lo que aportan las personas tras la jubilación”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/irene-lebrusan-sociologa-hablamos-gasto-no-aportan-personas-jubilacion_1_13186449.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/99fe2212-a203-4b6c-b5a9-55450750cdf9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Irene Lebrusán, socióloga: “Siempre hablamos del gasto, pero no de lo que aportan las personas tras la jubilación”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Profesora en la Universidad Autónoma de Madrid e investigadora del CENIE, destaca las "trampas", los prejuicios y los números interesados en el debate público sobre pensiones y envejecimiento</p><p class="subtitle">Cada euro público invertido en dependencia genera 1,6 euros a la economía española, según un estudio </p></div><p class="article-text">
        La mayor esperanza de vida habla de c&oacute;mo las personas mayores viven m&aacute;s, pero tambi&eacute;n de c&oacute;mo &ldquo;menos ni&ntilde;os y menos j&oacute;venes mueren&rdquo;. &ldquo;En el tema del envejecimiento hemos asumido muchos marcos como ciertos y, no es que sean absolutamente falsos, pero no cuentan toda la verdad&rdquo;, advierte Irene Lebrus&aacute;n (Madrid, 1984), doctora en Sociolog&iacute;a, profesora en la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid e investigadora en el CENIE. En medio de la escalada de <a href="https://www.eldiario.es/economia/subida-pensiones-resucita-debate-viabilidad-falso-conflicto-jovenes-mayores_1_9605523.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los discursos de enfrentamiento intergeneracional</a>, la especialista llama la atenci&oacute;n tambi&eacute;n sobre las &ldquo;trampas&rdquo; en algunos debates, como aquellos que solo ponen en la diana el gasto en pensiones, pero ignoran o invisibilizan otras muchas realidades, como por ejemplo lo que aportan las personas mayores &mdash;principalmente las mujeres&mdash; en cuidados no remunerados. 
    </p><p class="article-text">
        Lebrus&aacute;n, que fue investigadora postdoctoral en la Universidad de Harvard y ha centrado gran parte de su carrera en estudiar el envejecimiento y la vivienda, responde en esta entrevista con elDiario.es sobre algunos de los debates m&aacute;s recurrentes acerca de los retos econ&oacute;micos de una poblaci&oacute;n m&aacute;s envejecida. Como el aumento de gasto &mdash;sobre todo en pensiones, pero tambi&eacute;n en dependencia y cuidados&mdash; y la sostenibilidad de esta situaci&oacute;n con una pir&aacute;mide poblacional con menos j&oacute;venes. 
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a est&aacute; ante &ldquo;el mayor logro que puede conseguir cualquier sociedad&rdquo;, destaca la investigadora, como uno de los pa&iacute;ses del mundo con m&aacute;s esperanza de vida al nacer, <a href="https://www.ine.es/dyngs/Prensa/MNP2024.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de 84 a&ntilde;os</a>, solo por detr&aacute;s de Suiza y Jap&oacute;n, <a href="https://www.oecd.org/es/data/indicators/life-expectancy-at-birth.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n la OCDE</a>. &ldquo;Y en un contexto en el que deber&iacute;amos estar muy orgullosos y dando palmas, porque sobreviven m&aacute;s personas a todas las edades, porque incluso personas con enfermedades tienen mayor calidad de vida y viven m&aacute;s a&ntilde;os, lo que se destaca siempre es lo negativo. Para m&iacute; la pregunta es c&oacute;mo puede ser que en ese marco estemos &uacute;nicamente pensando en cuestiones tan negativas y con n&uacute;meros que muchas veces son falsos&rdquo;, a&ntilde;ade. O, como poco, tramposos. 
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, Irene Lebrus&aacute;n destaca c&oacute;mo habitualmente hay voces que reclaman la necesidad de aplicar reformas de pensiones, como si no se estuvieran ya aplicando multitud de cambios en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. &ldquo;La edad legal de jubilaci&oacute;n ya no es 65 a&ntilde;os en general, avanza hasta los 67 a&ntilde;os. Ya est&aacute; aumentando&rdquo;, recuerda.  
    </p><p class="article-text">
        Cuando se habla de lo &ldquo;altas&rdquo; que son las pensiones y lo &ldquo;bajos&rdquo; que son los salarios, se suele poner el foco en la insostenibilidad de las primeras respecto a los segundos. Lebrus&aacute;n pide mirar tambi&eacute;n en la otra direcci&oacute;n: &ldquo;&iquest;De qui&eacute;n depende que los salarios sean muy bajos? Ese planteamiento no lo veo nunca. O sea, se est&aacute; culpabilizando al Estado de algo que no tiene que ver con &eacute;l&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La soci&oacute;loga tambi&eacute;n advierte que se suele abogar por que las personas mayores alarguen sus carreras laborales, &ldquo;que se trabaje durante m&aacute;s a&ntilde;os&rdquo;, pero no se analiza qu&eacute; condiciones laborales tienen las empresas para este colectivo. Ni tampoco se cuestiona a las empresas &mdash;muchas de ellas multinacionales&mdash; que despiden de manera masiva a trabajadores de edades avanzadas, expuls&aacute;ndoles al paro en un momento en el que es muy complejo que vuelvan a reengancharse al mercado laboral. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A m&iacute; me parece bien que se prepare el clima laboral, es decir, que las empresas se adec&uacute;en a la permanencia de personas de m&aacute;s edad en el mercado de trabajo, de tal manera que esas personas que lo deseen puedan trabajar en mejores condiciones&rdquo;, subraya Lebrus&aacute;n. En cualquier caso, hay personas y trabajos que no pueden extender sus carreras laborales, por su penosidad o su estado de salud, recuerda la investigadora.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Irene Lebrusán, doctora en Sociología e investigadora especializada en envejecimiento.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">&ldquo;Ojo, que las personas mayores cuidan&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La investigadora destaca otra cara de la moneda que es mucho menos destacada en los medios y debates p&uacute;blicos: lo que aportan las personas mayores. &ldquo;Muchas veces se plantea el debate solo en t&eacute;rminos de gasto, pero no en t&eacute;rminos de cu&aacute;l es la aportaci&oacute;n de las personas mayores en edad de jubilaci&oacute;n&rdquo;, subraya Lebrus&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se dice siempre: a las personas mayores hay que cuidarlas. Ojo, las personas mayores cuidan&rdquo;, destaca la soci&oacute;loga, que subraya el gran peso de cuidados familiares que recae en las personas de m&aacute;s de 65 a&ntilde;os, &ldquo;sobre todo en las mujeres&rdquo;, que cuidan tanto de personas a&uacute;n m&aacute;s mayores (por encima de los 80 a&ntilde;os) como de beb&eacute;s y otros menores. &ldquo;&iquest;Cu&aacute;l ser&iacute;a el coste de esas personas mayores, mujeres, que est&aacute;n realizando esa labor de cuidados?&rdquo;, llama la atenci&oacute;n Lebrus&aacute;n. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> ¿Cuál sería el coste de esas personas mayores, mujeres, que están realizando esa labor de cuidados?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta semana, el Centro Internacional sobre el Envejecimiento (CENIE) ha presentado precisamente un informe &mdash;<em>El Derecho al Cuidado y la Econom&iacute;a de los Cuidados en Espa&ntilde;a</em>&mdash;<em> </em>que mide esta realidad y que estima que <a href="https://www.eldiario.es/economia/euro-publico-invertido-dependencia-genera-1-6-euros-economia-espanola-estudio_1_13212529.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el cuidado informal equivale a unos 3,2 millones de empleos a tiempo completo</a> y, en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os, las horas dedicadas se han multiplicado por 2,5. &ldquo;Ponerlo en valor significa reconocer un volumen cercano al 4% del PIB&rdquo;, destac&oacute; en la presentaci&oacute;n del estudio el economista Jorg&eacute; Ux&oacute;, uno de sus directores, junto a Nacho &Aacute;lvarez, profesor en la Universidad Complutense y ex secretario de Estado de Derechos Sociales. 
    </p><p class="article-text">
        Los cuidados en manos de estas mujeres mayores, no remunerados y a menudo invisibilizados, son un elemento indispensable para &ldquo;esa supervivencia de la sociedad y para que sigamos teniendo nuevos efectivos que entren en el mercado laboral&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que Lebrus&aacute;n lanza una pregunta al debate p&uacute;blico: &ldquo;&iquest;Cu&aacute;nto contribuyen las personas mayores a la conciliaci&oacute;n laboral y familiar que permiten no solo que las familias sobrevivan, sino que las propias empresas contin&uacute;en con sus horarios, que no se adecuan a las necesidades sociales generales? Esto tampoco lo hemos contabilizado&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Y no solo es una cuesti&oacute;n de cuidados. Reconociendo la jubilaci&oacute;n y los cuidados como un derecho de las personas mayores, estos tambi&eacute;n generan actividad y riqueza, en su condici&oacute;n de consumidores, pero tambi&eacute;n como usuarios de un sistema que crea empleos en la econom&iacute;a. El mencionado estudio del CENIE estima que <a href="https://www.eldiario.es/economia/euro-publico-invertido-dependencia-genera-1-6-euros-economia-espanola-estudio_1_13212529.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por cada euro p&uacute;blico invertido en el sistema de dependencia en 2023, se gener&oacute; 1,6 euros a la econom&iacute;a espa&ntilde;ola</a>. Adem&aacute;s, calcula una recaudaci&oacute;n a las arcas p&uacute;blicas de casi la mitad (49 c&eacute;ntimos) en impuestos y cotizaciones sociales. 
    </p><h2 class="article-text">Los prejuicios sobre productividad y el autoedadismo</h2><p class="article-text">
        Por otro lado, las personas mayores est&aacute;n trabajando cada vez m&aacute;s a&ntilde;os, como muestra la edad efectiva de acceso a la jubilaci&oacute;n, en aumento en los &uacute;ltimos a&ntilde;os (65,2 a&ntilde;os en abril cuando en 2019 era de 64,4 a&ntilde;os). 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Otra de las trampas es que se asume que las personas mayores son menos productivas. Error&rdquo;, sostiene la investigadora, que cita <a href="https://cenie.eu/sites/default/files/OxEcon_CENIE_ES.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un estudio para el CENIE de la Universidad de Salamanca y de Oxford Economics</a> que constat&oacute; la mayor productividad y resiliencia de las empresas que conservaron a su personal s&eacute;nior en la pasada crisis financiera. &ldquo;La cuesti&oacute;n es que se asumen muchos prejuicios sin ponerles datos en realidad, ni n&uacute;meros&rdquo;, subraya Lebrus&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si&nbsp;no cambiamos esas ideas, acabamos cayendo tambi&eacute;n en autoedadismo. Es decir, nos saboteamos, nos acabamos limitando a nosotros mismos porque tendemos a asumir que no podemos hacer cosas con determinadas edades. Y, as&iacute;, nos encontramos con las crisis de los 40, los 50... Esas ideas de: como tengo 50 a&ntilde;os ya no puedo, por ejemplo, ponerme a estudiar piano. Bueno, pues a lo mejor no acabas siendo un pianista profesional, pero qui&eacute;n dice que no puedes ponerte a estudiar piano a los 50 a&ntilde;os&rdquo;, explica la soci&oacute;loga. &ldquo;Ese autoedadismo nos impide desarrollar todo nuestro potencial&rdquo;, remata. 
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito de las empresas, tambi&eacute;n se interiorizan muchos prejuicios, que acaban penalizando a los trabajadores por su edad. Por ejemplo, cuando las compa&ntilde;&iacute;as se centran en lo que los empleados m&aacute;s mayores no pueden hacer, en lugar de en aquello en lo que sobresalen gracias a su mayor experiencia, as&iacute; como en la riqueza del intercambio y el trabajo conjunto con trabajadores m&aacute;s j&oacute;venes. &ldquo;Pero lo que hacemos es dividirnos m&aacute;s, alejarnos m&aacute;s y eso en realidad genera una p&eacute;rdida, que tambi&eacute;n es una p&eacute;rdida econ&oacute;mica&rdquo;, advierte Lebrus&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La investigadora defiende analizar &ldquo;la imagen completa&rdquo; en los debates sobre el envejecimiento y las personas mayores, reconociendo adem&aacute;s sus matices y desigualdades, y no &ldquo;desplazar responsabilidades a grupos poblacionales que en realidad tienen que ver con el sistema econ&oacute;mico&rdquo;. Ese que establece qu&eacute; salarios tenemos, a qu&eacute; hora salimos del trabajo y la imposibilidad de asumir el coste de la vivienda. &ldquo;Se plantean unos enfrentamientos que son falsos. Que el jubilado de tu barrio est&eacute; peor no significa que t&uacute; vayas a estar mejor. Esto no va de quit&aacute;rselo a unos para d&aacute;rselo a otros. No funciona as&iacute;&rdquo;, argumenta la soci&oacute;loga. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Irene Lebrusán, doctora en Sociología e investigadora sobre envejecimiento.                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Laura Olías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/irene-lebrusan-sociologa-hablamos-gasto-no-aportan-personas-jubilacion_1_13186449.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 May 2026 20:10:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Irene Lebrusán, socióloga: “Siempre hablamos del gasto, pero no de lo que aportan las personas tras la jubilación”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Jubilación,Envejecimiento,Pensiones,Sociología,Personas mayores,Cuidados familiares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Leticia Sala, escritora: “El poder envejecer en paz va a pertenecer solo a las clases más privilegiadas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/leticia-sala-escritora-envejecer-paz-pertenecer-clases-privilegiadas_1_13214642.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d9f2abc4-0a39-4dcd-8106-b7d38ecf99aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Leticia Sala, escritora: “El poder envejecer en paz va a pertenecer solo a las clases más privilegiadas”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora barcelonesa publica 'Dame veneno que quiero vivir. Skincare, bótox, miedo a envejecer y linaje femenino' en la colección Nuevos cuadernos de Anagrama, un ensayo sobre la presión estética que huye de los juicios y promueve la concienciación</p><p class="subtitle">El primer pinchazo: por qué cada vez más gente pasa de la crema antiarrugas a la jeringuilla</p></div><p class="article-text">
        Cuando parec&iacute;a que el sentido com&uacute;n ganaba la batalla a la cultura de la dieta, lleg&oacute; la obsesi&oacute;n por la piel inmaculada. Sin manchas, rojeces, marcas de acn&eacute; ni arrugas, por supuesto. Inyectarse b&oacute;tox o seguir una rutina de <em>skincare</em> de diez pasos se considera algo corriente. Sobre todo desde que <a href="https://www.eldiario.es/era/primer-pinchazo-vez-gente-pasa-crema-antiarrugas-jeringuilla_1_12208879.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;los pinchacitos&rsquo;</a> se han abaratado y la gama de cosm&eacute;ticos es casi inabarcable. Adem&aacute;s, hay una novedad: la edad para entrar en la rueda del rostro perfecto ha descendido <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/obsesionadas-skin-care-12-anos-he-visto-ninas-compraban-productos-retinol_1_10613208.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hasta la preadolescencia</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La escritora Leticia Sala, autora de t&iacute;tulos como <em>Los cisnes de Macy&rsquo;s</em> (Reservoir Books) y exitosa <em>newsletter </em><a href="https://leticiasala.substack.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Magical Thinking</em></a>, observ&oacute; este nuevo mandamiento est&eacute;tico y decidi&oacute; bucear en sus profundidades. De su investigaci&oacute;n naci&oacute; <em>Dame veneno que quiero vivir. Skincare, b&oacute;tox, miedo a envejecer y linaje femenino</em>, un ensayo publicado en la colecci&oacute;n Nuevos cuadernos de Anagrama. Una reflexi&oacute;n que huye de los juicios y promueve la concienciaci&oacute;n. &ldquo;Quiz&aacute; quien lo lea, la pr&oacute;xima vez que vea a su amiga, igual se lo plantee dos veces antes de <a href="https://www.eldiario.es/era/responder-amigas-critican-propio-peso-aspecto_1_13199475.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">decirle que tiene una arruga</a>&rdquo;&rsquo;, dice a elDiario.es. &ldquo;Tengo esperanza de que podamos hacer peque&ntilde;os cambios individuales que operan en la cotidianidad&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En los agradecimientos finales cuenta que aplaz&oacute; otros proyectos para sacar con premura este ensayo. &iquest;Por qu&eacute; tanta prisa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo pienso que los escritores podemos escribir desde miles de lugares: desde la memoria, desde la nostalgia, etc&eacute;tera. Pero hay un tipo de mirada, un tipo de impulso que surge cuando vemos un cambio en la realidad. Este libro viene de esa percepci&oacute;n, sent&iacute; que me hab&iacute;a ido al ba&ntilde;o un momento en medio de una peli y hab&iacute;a vuelto y ya no entend&iacute;a nada de la trama.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Habla de la violencia est&eacute;tica, que es un t&eacute;rmino que acu&ntilde;&oacute; la soci&oacute;loga especialista en Estudios de la Mujer Esther Pineda en 2012. &iquest;Qu&eacute; significa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pineda supo leer una realidad que probablemente nos ha pasado a muchas mujeres en los momentos m&aacute;s cotidianos. Por ejemplo, yo fui a hacerme un tratamiento facial, una hidrataci&oacute;n &lsquo;inocente&rsquo; y la esteticista me pregunt&oacute; si dorm&iacute;a de lado. Yo estaba muy impresionada por su capacidad de adivinar algo imposible de saber y ella me dijo: &ldquo;Es que no hace falta que me lo jures, tu escote habla solo&rdquo;. Ese comentario, supuestamente libre de malicia, ampli&oacute; una zona problem&aacute;tica de mi cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute; esto es la violencia est&eacute;tica. Yo planteo este ejemplo del escote para que cada persona que lo lea se lo lleve a su propia experiencia y se d&eacute; cuenta. Creo que hay mucho trabajo colectivo por hacer para cambiar el lenguaje, porque tiene unos efectos m&aacute;s profundos de los que quiz&aacute;s pensamos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Primero fue la cultura de la dieta, ahora la necesidad de la piel perfecta &iquest;Nos encontramos en un momento &aacute;lgido de violencia est&eacute;tica contra las mujeres?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que s&iacute;. Es curioso lo que ha llegado a cambiar este tema desde que mand&eacute; el libro a imprenta, aunque por suerte llegu&eacute; a comentar el tema del <a href="https://www.eldiario.es/temas/ozempic/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ozempic</a> en el texto. Hubo un momento donde parec&iacute;a que colectivamente est&aacute;bamos benefici&aacute;ndonos del <a href="https://www.eldiario.es/era/talla-mediana-tendencia-redes-desatado-debate-diversidad-corporal_1_12138425.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">movimiento </a><a href="https://www.eldiario.es/era/talla-mediana-tendencia-redes-desatado-debate-diversidad-corporal_1_12138425.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>body positive</em></a> y ve&iacute;amos a mujeres con diferentes cuerpos en campa&ntilde;as de publicidad, etc&eacute;tera. Pero, de pronto, lleg&oacute; la nueva obsesi&oacute;n por frenar el envejecimiento en el rostro y adem&aacute;s se le est&aacute; a&ntilde;adiendo la <a href="https://www.eldiario.es/era/eterno-retorno-culto-delgadez-extrema_129_10572891.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vuelta a la hiperdelgadez.</a> Ahora las dos, la piel y la figura, est&aacute;n en el foco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque tambi&eacute;n hay un enorme despertar, porque las mujeres hace much&iacute;simos a&ntilde;os que estamos d&aacute;ndole vueltas a esto. Hay miles de mujeres que est&aacute;n ahora denunciando en Espa&ntilde;a y en el resto del mundo aspectos relacionados con este tema. A ver qu&eacute; acaba pasando.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando le comenté a mis amigos que el bótox es un veneno, no lo sabían. Siento que no se están llegando a conocer sus efectos a medio o largo plazo; insisten en que el bótox es inocuo porque el cuerpo lo reabsorbe y se va, pero no es tan cierto</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Esa violencia est&eacute;tica est&aacute; promovida, en gran parte, por unos titanes muy complicados de vencer: la industria cosm&eacute;tica y la farmac&eacute;utica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es muy f&aacute;cil pensar que eres menos que una hormiga al lado de unos monstruos como la industria cosm&eacute;tica y el sector farmac&eacute;utico, que es de los m&aacute;s poderosos que existe. Encima van y se juntan, porque ya tenemos asimilado que si una crema es de farmacia, entonces es buena. Pero, al mismo tiempo, hay peque&ntilde;os movimientos que quiero creer que despertar&aacute;n un poquito la conciencia colectiva en ese aspecto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De hecho, hay gente que ya est&aacute; intentando que no exista la palabra &lsquo;antiedad&rsquo; [algunos medios, activistas y marcas]. Es horrorosa, porque la edad es lo que nos hace ganar a la muerte, ir ganando a&ntilde;os. As&iacute; que, como m&iacute;nimo, siempre es mejor que no haya una pasividad extrema de aceptar que envejecer est&aacute; mal, que las arrugas son el enemigo y conformarnos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El </strong><em><strong>skincare</strong></em><strong> se ha amparado bajo el paraguas del autocuidado. Un t&eacute;rmino un tanto tramposo. Se identifica como algo positivo, pero tambi&eacute;n puede convertirse en una obligaci&oacute;n cotidiana m&aacute;s.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sobre todo a las mujeres, que siempre hemos estado asociadas al cuidado: el que se supone que tengo que dar a mis hijos, a mis padres cuando sean mayores o a lo que sea, ahora es para m&iacute;. Pero como t&uacute; bien dices, es una trampa. Hay un momento en el libro en el que hago una peque&ntilde;a distinci&oacute;n entre lo que es autocuidado y lo que es esclavitud.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Creo que no hay nada de malo, sino que es precioso, hacer un ritual [de autocuidado] con nosotras mismas. Como ponerme una mascarilla el domingo por la noche y ver <em>Aqu&iacute; no hay quien viva</em> con mi pareja, por ejemplo. Solo faltar&iacute;a que tuviese que sentirme mal por eso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero es diferente que bajo esa premisa yo me someta a retoques que, o bien me dan miedo porque no me gustan las agujas, o bien no tengo muy claro los efectos que eso puede tener, o bien son car&iacute;simos y me estoy endeudando para llegar a ellos. Eso no es autocuidado, es otra cosa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace una comparaci&oacute;n del b&oacute;tox con la hero&iacute;na en cuanto a la adicci&oacute;n y la dependencia emocional. Podr&iacute;a asociarse tambi&eacute;n al efecto que pueden tener los ansiol&iacute;ticos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Totalmente, al final, es algo a lo que est&aacute;s enganchado, sea hero&iacute;na o lo que sea: tiene un efecto que dura solo un tiempo y necesitas volver a &eacute;l para volver a sentirlo. Despu&eacute;s de la epidemia de la hero&iacute;na en los 80, la adicci&oacute;n al tabaco, al tel&eacute;fono&hellip; meternos ahora en otra nueva igual es como para pens&aacute;rselo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando yo le coment&eacute; a mis amigos, que no viven en una cueva ni son tontos precisamente, que el b&oacute;tox es un veneno, no lo sab&iacute;an. Siento que no se est&aacute;n llegando a conocer los efectos m&aacute;s a medio o largo plazo, porque todo el rato insisten en que el b&oacute;tox es inocuo porque el cuerpo lo reabsorbe y se va. Por eso me extiendo en el texto citando a gente que ha investigado sobre el tema, porque no es tan cierto que el b&oacute;tox se acaba yendo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me sabe mal cuando veo a mi alrededor mujeres que esconden que se ponen bótox para no sentirse juzgadas. Como sociedad hemos impuesto que esa mujer tenga que parecer joven pese a su edad y encima lo tiene que esconder</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y luego que realmente tiene un efecto en nuestra forma de sentir, que eso es apabullante. Afecta en la forma en la que leemos las emociones de los dem&aacute;s y disminuye la ira. Hasta los a&ntilde;os 80, el diagn&oacute;stico &lsquo;histeria&rsquo; estaba totalmente ligado a la mujer en los libros de psicolog&iacute;a normales: no se nos permit&iacute;a enfadarnos y si nos enfad&aacute;bamos &eacute;ramos unas hist&eacute;ricas. Pues tal vez hay que plantearse si ponerse b&oacute;tox y que disminuya esa ira es una buena idea. Porque no nos hemos ganado la capacidad de enfado para que ahora venga un producto y nos la vuelva a quitar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aunque ya no sea un tema tab&uacute; y mucha gente diga abiertamente que se ha puesto b&oacute;tox, a&uacute;n se sigue culpabilizando, de alguna manera, a &lsquo;la v&iacute;ctima&rsquo; de haber seguido las normas del sistema.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        No se me hab&iacute;a ocurrido esta forma de decirlo, me encanta lo de que al final es culpabilizar a la v&iacute;ctima. Yo todo rato intento matizar que estoy dando esta informaci&oacute;n, pero no soy del culto antib&oacute;tox, porque me sabe mal cuando veo a mi alrededor mujeres que esconden que se lo ponen para no sentirse juzgadas. Como sociedad hemos impuesto que esa mujer tenga que parecer joven pese a su edad y encima lo tiene que esconder.
    </p><p class="article-text">
        Ponerse extremista ser&iacute;a otro modo de mantenernos separadas y una forma muy f&aacute;cil de que siguiera ganando el patriarcado y esas creencias, que por suerte las estamos desbancando ya, de que entre las mujeres nos llevamos mal. Dentro de darle una vuelta a lo del b&oacute;tox, no me gustar&iacute;a que una mujer se sintiera enjuiciada porque ser&iacute;a un fracaso de este libro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los inyectables son tambi&eacute;n una cuesti&oacute;n de clase. Con su extensi&oacute;n por abaratamiento y accesibilidad, quiz&aacute; finalmente quien no se los aplique ser&aacute; la gente que no tenga dinero o la que tengan tanto que puedan decidir no hacerlo sin que ello tenga consecuencias en su trabajo o su vida personal.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Absolutamente, me encanta esta observaci&oacute;n. En el libro menciono a Carlota Casiraghi y cito un art&iacute;culo en el que dec&iacute;an que iba como con la cara lavada y no se hab&iacute;a hecho nada, de forma positiva. Parece que el poder envejecer en paz va a pertenecer solo a las clases absolutamente m&aacute;s privilegiadas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Habla tambi&eacute;n de los de las ni&ntilde;as que empiezan con la rutina del </strong><em><strong>skincare</strong></em><strong> cuando son muy peque&ntilde;as, las &lsquo;Sephora Kids&rsquo;. &iquest;De d&oacute;nde sacan el dinero las ni&ntilde;as para comprar todos esos productos, por muy baratos que sean?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Has dado en el clavo con algo que yo no me pregunto en el libro pero, efectivamente, de alg&uacute;n lugar ha de salir ese dinero y ah&iacute; est&aacute; la responsabilidad, es ah&iacute; donde est&aacute; el foco. Y, por norma general, son los padres quienes dan ese dinero. Ya hay un consentimiento expreso o t&aacute;cito de que estos ni&ntilde;os accedan a estos productos aunque la dermatolog&iacute;a est&aacute; viendo m&aacute;s casos de dermatitis de los que nunca ha habido.
    </p><p class="article-text">
        No me gustar&iacute;a que una mujer que s&iacute; que ha recurrido a tratamiento se sintiera mal por este libro, pero en el colectivo de las ni&ntilde;as me parece que esa tolerancia ya no procede tanto. Yo creo que s&iacute; es importante levantar la voz un poco m&aacute;s alto y decir: &ldquo;Estas ni&ntilde;as son esponjas. Ahora mismo todo lo que hagan y lo que se les diga, no va a ser tan f&aacute;cil de que luego se lo quiten de su sistema&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Porque todo lo que te pasa en la infancia y en la adolescencia se te queda grabado para el resto de tu vida. S&iacute;, todos vamos a estar bajo ese paraguas de la presi&oacute;n est&eacute;tica, etc&eacute;tera; pero intentemos que no les llegue tan pronto, que puedan tener una infancia un poco inocente antes de enterarse de que su cuerpo va a ser una moneda de cambio para tantas cosas. Y me da mucha pena, por eso al final del libro hago esa menci&oacute;n a que quiz&aacute;s la madre es la primera <em>influencer.</em>
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todos vamos a estar bajo el paraguas de la presión estética, pero intentemos que [a las niñas] no les llegue tan pronto, que puedan tener una infancia un poco inocente antes de enterarse de que su cuerpo va a ser una moneda de cambio para tantas cosas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Explica que los beb&eacute;s aprenden a entender la realidad a trav&eacute;s de las caras de sus madres. Pero si el b&oacute;tox paraliza los m&uacute;sculos, esos rostros no se mueven.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay evidencia cient&iacute;fica de que el beb&eacute; necesita la emoci&oacute;n de su madre para sobrevivir. Necesitan verla re&iacute;r, fruncir el ce&ntilde;o, etc&eacute;tera, porque les est&aacute; ayudando a leer la realidad, es el puente para comprender este mundo en el que les han metido.
    </p><p class="article-text">
        Las chicas que ahora tienen 20 a&ntilde;os y est&aacute;n empezando con el baby b&oacute;tox para prevenir la aparici&oacute;n de arrugas, cuando decidan ser madres quiz&aacute; con 35 a&ntilde;os, llevar&aacute;n 15 con b&oacute;tox bajo la piel. Seguramente, habr&aacute;n tenido que aumentar la dosis y muy probablemente ah&iacute; habr&aacute;n perdido mucha expresi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Soy consciente que puede sonar dist&oacute;pico, pero no quer&iacute;a dejar de ponerlo. Y hago una menci&oacute;n al psicoanalista Massimo Recalcati, que dec&iacute;a que incluso le puede provocar una tremenda angustia al ni&ntilde;o no ver esas expresiones en la madre, porque &iquest;c&oacute;mo va a saber este beb&eacute; si es porque tiene una depresi&oacute;n o es porque usa b&oacute;tox?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El libro termina con una serie de propuestas individuales y colectivas. &iquest;Cu&aacute;les cree que son las esenciales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a lo colectivo, yo veo factible que la educaci&oacute;n empiece en los colegios. &iquest;Por qu&eacute; no hacemos que vengan dermat&oacute;logos a los colegios a explicarles que lo que est&aacute;n haciendo ahora tiene consecuencias el d&iacute;a de ma&ntilde;ana? Como se hizo en su momento con la educaci&oacute;n sobre salud sexual, que nos ense&ntilde;aban c&oacute;mo se pon&iacute;a un preservativo. Es posible que los chavales les escuchen antes a ellos que a sus padres.
    </p><p class="article-text">
        Y luego en las propuestas individuales es un poco lo de antes, que yo creo mucho en el efecto osmosis. Ojal&aacute; haya m&aacute;s conversaci&oacute;n social al respecto, si ahora mismo otras mujeres hubieran escuchado esta conversaci&oacute;n que estamos teniendo, estoy segura de que alucinar&iacute;an con la violencia est&eacute;tica que han recibido y algo peque&ntilde;o se transformar&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/leticia-sala-escritora-envejecer-paz-pertenecer-clases-privilegiadas_1_13214642.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 May 2026 20:19:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Leticia Sala, escritora: “El poder envejecer en paz va a pertenecer solo a las clases más privilegiadas”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estética,Bótox,Envejecimiento,Piel,Tendencias,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cada euro público invertido en dependencia genera 1,6 euros a la economía española, según un estudio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/euro-publico-invertido-dependencia-genera-1-6-euros-economia-espanola-estudio_1_13212529.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/646159ab-4941-424a-95ab-aa9d428eef98_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cada euro público invertido en dependencia genera 1,6 euros a la economía española, según un estudio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El informe, encargado por el Centro Internacional sobre el Envejecimiento (CENIE), estima que los cuidados informales equivalen a 3,2 millones de puestos de trabajo a tiempo completo</p><p class="subtitle"> ¿Y si se mira de otra manera el gasto en pensiones? Un estudio señala que es un “motor” del crecimiento económico </p></div><p class="article-text">
        Un gasto que es una inversi&oacute;n social, pero tambi&eacute;n econ&oacute;mica. La Universidad de Salamanca, a trav&eacute;s del Centro Internacional sobre el Envejecimiento (CENIE), ha presentado este lunes en Madrid el informe <em>El Derecho al Cuidado y la Econom&iacute;a de los Cuidados en Espa&ntilde;a</em>, una investigaci&oacute;n que calcula que el gasto en prestaciones de dependencia en 2023 gener&oacute; 1,6 euros a la econom&iacute;a por cada euro p&uacute;blico invertido. Adem&aacute;s, casi la mitad del gasto retorna a las arcas p&uacute;blicas a trav&eacute;s de cotizaciones e impuestos. 
    </p><p class="article-text">
        El trabajo ha sido dirigido por los economistas Nacho &Aacute;lvarez, profesor de la Universidad Complutense de Madrid y exsecretario de Estado de Derechos Sociales, y Jorge Ux&oacute; (UCM), que han participado este lunes en la presentaci&oacute;n de los resultados en el C&iacute;rculo de Bellas Artes de la capital, que ha cerrado el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy. 
    </p><p class="article-text">
        En un amplio an&aacute;lisis sobre el sistema de dependencia y de cuidados de larga duraci&oacute;n en Espa&ntilde;a, los autores se detienen en distintas variantes de esta pol&iacute;tica social. Desde un punto de vista econ&oacute;mico, por un lado estiman el impacto econ&oacute;mico de esta inversi&oacute;n p&uacute;blica y, por otro, tambi&eacute;n calculan cu&aacute;l el coste de los cuidados informales que abundan en Espa&ntilde;a y que recaen sobre todo en mujeres que se encargan de cuidar a familiares en situaci&oacute;n de dependencia.
    </p><p class="article-text">
        Juan Mart&iacute;n, director de CENIE, advirti&oacute; este lunes de que, &ldquo;cuando una sociedad no financia, ordena y reconoce el cuidado, no elimina el coste: simplemente lo desplaza, una factura que hoy recae especialmente sobre las familias, las mujeres, las personas en situaci&oacute;n de dependencia y quienes cuidan en condiciones de precariedad&rdquo;. As&iacute;, las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de dependencia tambi&eacute;n inciden en otra variable econ&oacute;mica clave: la reducci&oacute;n de la desigualdad. 
    </p><h2 class="article-text">Retorno econ&oacute;mico del gasto en dependencia </h2><p class="article-text">
        El estudio analiza qu&eacute; capacidad tiene la inversi&oacute;n p&uacute;blica en dependencia para generar bienestar, actividad, empleo e ingresos p&uacute;blicos. Los investigadores sit&uacute;an en 2023 un gasto inicial de 10.623 millones de euros en prestaciones de dependencia, que calculan que gener&oacute; un impacto total de 17.260 millones de euros sobre el PIB, lo que implica un multiplicador econ&oacute;mico cercano a 1,6. 
    </p><p class="article-text">
        Este resultado confirma que &ldquo;la inversi&oacute;n en cuidados de larga duraci&oacute;n tiene una capacidad significativa para estimular la actividad econ&oacute;mica m&aacute;s all&aacute; del propio sector sociosanitario&rdquo;, recoge el estudio. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sectores como el comercio, la hosteler&iacute;a, la construcci&oacute;n, la industria manufacturera, la energ&iacute;a o las actividades profesionales experimentan incrementos significativos de producci&oacute;n como consecuencia del gasto en cuidados&rdquo;, a&ntilde;ade la investigaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El estudio mide tanto efectos directos, como indirectos y el &ldquo;efecto inducido&rdquo;, &ldquo;ya que estos aumentos directos e indirectos de la producci&oacute;n generan rentas adicionales (los salarios correspondientes a los empleos necesarios para obtenerla y los beneficios empresariales) que, al gastarse, volver&aacute;n a incrementar la demanda. Esto acarrea nuevos aumentos del empleo y de la producci&oacute;n&rdquo;, recoge el informe.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, los autores subrayan que una &ldquo;parte sustantiva del gasto retorna a las administraciones p&uacute;blicas a trav&eacute;s de impuestos y cotizaciones vinculadas a la actividad y al empleo creados, reduciendo el esfuerzo fiscal neto&rdquo;. En concreto, por cada euro p&uacute;blico gastado en cuidados de larga duraci&oacute;n, las administraciones ingresan de vuelta &ldquo;49 c&eacute;ntimos&rdquo;, cifran. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Espa&ntilde;a ha construido su Estado del Bienestar sobre tres patas (sanidad, educaci&oacute;n y pensiones), pero la cuarta pata, los cuidados de larga duraci&oacute;n, no ha avanzado al mismo ritmo&rdquo;, ha afirmado Nacho &Aacute;lvarez, que ha destacado que &ldquo;renovar el Estado del Bienestar pasa por hacer efectivo el derecho al cuidado como un derecho exigible, en la realidad de las prestaciones y los servicios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El ministro Bustinduy ha destacado que &ldquo;la mejor manera de reforzar la democracia es a trav&eacute;s de la expansi&oacute;n del sistema de protecci&oacute;n social y la construcci&oacute;n de un sistema p&uacute;blico universal de cuidados que responda, en la pr&aacute;ctica, a las necesidades y a los deseos de la ciudadan&iacute;a&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El coste invisible de los cuidados informales</h2><p class="article-text">
        Por otro lado, el estudio tambi&eacute;n dedica un cap&iacute;tulo a estimar el coste de los cuidados informales en materia de dependencia, muy extendidos ante la insuficiencia del sistema p&uacute;blico y que recae principalmente en las mujeres, lo que supone un foco muy importante de desigualdad social y econ&oacute;mica. Las cuidadoras a menudo se ven expulsadas del mercado laboral o reducen sus jornadas para atender estos cuidados, que penalizan sus ingresos y su protecci&oacute;n social a futuro, como las pensiones de jubilaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El profesor Jorge Ux&oacute; ha explicado que &ldquo;el cuidado informal equivale a unos 3,2 millones de empleos a tiempo completo y, en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os, las horas dedicadas se han multiplicado por 2,5. Ponerlo en valor significa reconocer un volumen cercano al 4% del PIB&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El informe realiza una estimaci&oacute;n macroecon&oacute;mica de este valor de los cuidados informales de larga duraci&oacute;n, que sit&uacute;an &ldquo;entre el 3,6 &ndash; 4,7% del PIB seg&uacute;n el m&eacute;todo de coste de reemplazo&rdquo;. &ldquo;Esta estimaci&oacute;n pone de manifiesto la notable dimensi&oacute;n econ&oacute;mica de un trabajo que permanece mayoritariamente invisible en las cuentas nacionales. Adem&aacute;s, esta evidencia refuerza la idea de que expandir el sistema formal no solo protege derechos, sino que reduce costes sociales invisibilizados y redistribuye de manera m&aacute;s equitativa las cargas del cuidado&rdquo;, recoge el estudio.
    </p><p class="article-text">
        Sin restar valor a la reivindicaci&oacute;n del cuidado como un derecho social, &ldquo;vinculado a la dignidad, la autonom&iacute;a y la ciudadan&iacute;a&rdquo;, el documento llama tambi&eacute;n a poner el acento en su &ldquo;dimensi&oacute;n econ&oacute;mica de primer orden&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta doble perspectiva resulta imprescindible. El cuidado no es solo una obligaci&oacute;n moral ni &uacute;nicamente una pol&iacute;tica social; es tambi&eacute;n una actividad generadora de empleo, renta, retorno fiscal, cohesi&oacute;n territorial y bienestar colectivo. Invisibilizar su valor econ&oacute;mico ha sido uno de los grandes errores de los enfoques tradicionales. Ponerlo en el centro permite comprender mejor la verdadera estructura de nuestras econom&iacute;as&rdquo;, destaca el informe, en el que tambi&eacute;n participan como autores Fernando Bermejo, Ra&uacute;l del Pozo y Pablo Moya, de la Universidad de Castilla-La Mancha; Ricardo Molero y Laura P&eacute;rez Ortiz, de la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid; Paloma Villanueva, de la Universidad Complutense de Madrid; y Elia G&oacute;mez, de SIIS Centro de Documentaci&oacute;n y Estudios, Fundaci&oacute;n Egu&iacute;a Careaga.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Olías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/euro-publico-invertido-dependencia-genera-1-6-euros-economia-espanola-estudio_1_13212529.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 May 2026 15:54:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cada euro público invertido en dependencia genera 1,6 euros a la economía española, según un estudio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dependencia,Economía,Cuidados familiares,Envejecimiento]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un entrenador explica el tipo de ejercicios que hacer después de los 50: "A esta edad necesitas un estímulo real, no solo moverte"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/entrenador-explica-tipo-ejercicios-despues-50-edad-necesitas-estimulo-real-no-moverte-xp_1_13167359.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7da99757-973b-4495-8c52-8f5ab30be72c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ejercicios para hacer después de los 50 y mantener la fuerza física y la movilidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hacer ejercicio, especialmente de fuerza, es una receta casi mágica para frenar el envejecimiento, pero no hay que esperar a sentirse mayores, esto puedes hacer a partir de los 50 años 
</p><p class="subtitle">¿Qué ejercicios hacer para ganar masa muscular? Ideas sencillas para no desanimarse</p></div><p class="article-text">
        El paso del tiempo cambia nuestra biolog&iacute;a, muchas veces para peor, sin pedir permiso. A partir de los 50 a&ntilde;os, el cuerpo comienza a mostrar signos de desgaste que, aunque invisibles a simple vista, se manifiestan en gestos cotidianos: nos cuesta un poco m&aacute;s levantarnos de un sof&aacute; bajo, esa sensaci&oacute;n de que las piernas pesan al subir escaleras o menos seguridad al caminar. No es un mal d&iacute;a, ni pereza, ni falta de voluntad. Por detr&aacute;s est&aacute; la sarcopenia, la p&eacute;rdida de fuerza y masa muscular que, si no ponemos remedio, se produce con la edad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A los 50 no toca bajar el ritmo, toca volverse m&aacute;s fuerte&rdquo;, afirma Pablo G&oacute;mez, entrenador personal y creador de IFTraining, enfocado en personas mayores. &ldquo;El problema es que mucha gente sigue haciendo ejercicio suave, y eso no frena el deterioro. A esta edad necesitas un est&iacute;mulo real, no solo moverte&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        El envejecimiento llega a todo el mundo, pero a velocidades diferentes. A <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40678078/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nivel molecular</a>, nuestro tejido muscular sufre una verdadera cat&aacute;strofe. Los n&uacute;cleos de las c&eacute;lulas musculares se desorganizan, las mitocondrias (las centrales energ&eacute;ticas de la c&eacute;lula) comienzan a fallar y comienza un estado proinflamatorio que dificulta la reparaci&oacute;n de los tejidos despu&eacute;s del esfuerzo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El sistema nervioso tambi&eacute;n envejece. Se produce una p&eacute;rdida progresiva de las conexiones entre nervios y m&uacute;sculos, especialmente de las fibras de contracci&oacute;n r&aacute;pida, que son las que nos permiten reaccionar a tiempo para evitar una ca&iacute;da. A esto se suma un fen&oacute;meno llamado <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36018750/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">resistencia anab&oacute;lica</a>: despu&eacute;s de los 50, nos cuesta m&aacute;s construir m&uacute;sculo, y hace falta una mayor cantidad de prote&iacute;na y un est&iacute;mulo m&aacute;s potente (como el ejercicio de fuerza) para activar su crecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Aunque hombres y mujeres envejecen, tampoco lo hacen por igual. Para las mujeres, el declive neuromuscular ocurre de forma m&aacute;s temprana y abrupta debido a la menopausia. &ldquo;A partir de los 50, especialmente en mujeres con menopausia, el cuerpo cambia: se pierde masa muscular, baja la densidad &oacute;sea y aparece m&aacute;s debilidad progresiva&rdquo;, advierte L&oacute;pez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La dr&aacute;stica ca&iacute;da de estr&oacute;genos, efectos protectores sobre el m&uacute;sculo y los huesos, cae en picado en unos pocos a&ntilde;os. Por su parte, aunque los hombres suelen partir de un nivel de fuerza muscular m&aacute;s alto, se da un fen&oacute;meno conocido como la paradoja salud-sexo: <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/mujeres-viven-hombres-secretos-longevidad-femenina_1_12738349.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las mujeres viven m&aacute;s a&ntilde;os</a>, pero con peor salud y mayor fragilidad. 
    </p><h2 class="article-text">El ejercicio, el escudo contra el envejecimiento</h2><p class="article-text">
        La diferencia entre un envejecimiento saludable y uno fr&aacute;gil no est&aacute; en los genes, sino en el nivel de actividad f&iacute;sica. Las personas que practican ejercicio, y especialmente entrenamiento de fuerza, desaf&iacute;an a las estad&iacute;sticas, son capaces de <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39106083/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conservar o incluso ganar m&uacute;sculo</a>, reducir la inflamaci&oacute;n y los riesgos de enfermedades cr&oacute;nicas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El ejercicio de fuerza como base, ejercicios globales, trabajo en casa, pero bien hecho y progresi&oacute;n&rdquo;, recomienda L&oacute;pez como estrategia de entrenamiento a partir de los 50 a&ntilde;os. &ldquo;No es hacer m&aacute;s, es hacer mejor&rdquo;, puntualiza el entrenador.
    </p><p class="article-text">
        Contrariamente a la creencia popular, nunca es tarde para trabajar los m&uacute;sculos. Incluso en <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32740889/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">personas de 80 o 90 a&ntilde;os</a>, el entrenamiento de alta resistencia logra mejorar su funci&oacute;n y retrasar la discapacidad. No se trata de levantar grandes pesos como un culturista, sino de someter al m&uacute;sculo a una tensi&oacute;n cerca de su l&iacute;mite que fuerce su adaptaci&oacute;n, y el l&iacute;mite es diferente para cada persona. Este est&iacute;mulo mejora la comunicaci&oacute;n entre el cerebro y el m&uacute;sculo, frena la la p&eacute;rdida de las fibras r&aacute;pidas que nos salvan de una ca&iacute;da y <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12808611/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumenta la densidad de las mitocondrias</a>, devolviendo energ&iacute;a al cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, quedarse en casa en un sill&oacute;n puede tener consecuencias graves. Los riesgos de no ejercitarse a partir de los 50 van m&aacute;s all&aacute; de sentirse d&eacute;bil, ya que el sedentarismo acelera la p&eacute;rdida de m&uacute;sculo. Una investigaci&oacute;n reciente advierte que las personas mayores que no alcanzan los niveles m&iacute;nimos de actividad f&iacute;sica tienen <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38937702/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un riesgo tres veces mayor</a> de desarrollar sarcopenia grave, lo que hace que cualquier ca&iacute;da pueda terminar en una fractura. Es un c&iacute;rculo vicioso: se pierde movilidad, se pierde m&aacute;s m&uacute;sculo, aumenta a&uacute;n m&aacute;s la fragilidad y el riesgo de mortalidad prematura.
    </p><h2 class="article-text">Cinco ejercicios para frenar el envejecimiento despu&eacute;s de los 50</h2><p class="article-text">
        Aunque lo ideal es hacer ejercicio y estar en forma toda la vida, y a pesar de que el ejercicio mejora la forma a cualquier edad, cuanto antes se empiece, mayores ser&aacute;n los beneficios. Para las personas a partir de 50 a&ntilde;os&nbsp;el enfoque pr&aacute;ctico se basa en ejercicios de movimiento funcional, que reproducen gestos de todos los d&iacute;as, desde levantar una caja del suelo hasta subir escaleras. Estos son algunos ejemplos si ya tenemos una base de forma f&iacute;sica:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/sentadilla-aprovecha-beneficios-maximo-evita-lesiones_1_12068053.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">Sentadilla</a>: &ldquo;Es la base de todo&rdquo;, afirma L&oacute;pez. El entrenador recomienda bajar despacio y subir con fuerza, y si resulta demasiado f&aacute;cil, a&ntilde;adir peso, por ejemplo utilizando una mochila o garrafas de agua. El movimiento parte de la cadera, que se proyecta hacia atr&aacute;s, y las rodillas no deben superar las puntas de los pies. &ldquo;Si haces 20 f&aacute;cilmente, necesitas a&ntilde;adir m&aacute;s carga&rdquo;, recomienda L&oacute;pez.</li>
                                    <li>Zancadas: es un ejercicio b&aacute;sico para ganar fuerza y equilibrio. Para L&oacute;pez, se trata de un movimiento que hay que realizar de forma controlada, a&ntilde;adiendo peso poco a poco a medida que resulta m&aacute;s f&aacute;cil. De nuevo, la rodilla adelantada no debe superar las punta del pie, y es fundamental centrarse en doblar la pierna de atr&aacute;s para hacerlo bien.</li>
                                    <li>Subir escaleras o usar un escal&oacute;n o caj&oacute;n: &ldquo;Esto es la vida real&rdquo;, afirma L&oacute;pez. Para que el ejercicio sea efectivo, y nos permita progresar en fuerza y equilibrio, hay que subir con intenci&oacute;n, activando la pierna que nos impulsa hacia arriba, pero bajar lentamente.&nbsp;</li>
                                    <li><em>Mountain climber:</em> este ejercicio, tambi&eacute;n llamado escalador, se realiza boca abajo apoyado en las manos y las puntas de los pies, y llevando las rodillas hacia delante alternativamente. &ldquo;Es un muy buen trabajo de <em>core</em> y resistencia&rdquo;, afirma L&oacute;pez. Para el entrenador, es mejor hacerlo lento y controlado que r&aacute;pido, mantener el cuerpo estable y no perder la postura.</li>
                                    <li>Plancha: este ejercicio es b&aacute;sico para el <em>core,</em> el cintur&oacute;n abdominal que proporciona protecci&oacute;n a la espalda. Boca abajo, apoyados en los antebrazos y la punta de los pies, hay que mantener el cuerpo alineado, y el abdomen activo, a&ntilde;adiendo cada vez m&aacute;s tiempo. &ldquo;Hay que hacerlo bien, no aguantar por aguantar&rdquo;, advierte L&oacute;pez.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Pablo L&oacute;pez hace hincapi&eacute; en la importancia de a&ntilde;adir carga progresivamente en el entrenamiento, sea con pesas, mochilas o incluso garrafas de agua. &ldquo;Siempre con cabeza, sin carga no hay mejora&rdquo;, afirma. &ldquo;Caminar est&aacute; bien, pero si a los 50 no trabajas la fuerza, est&aacute;s perdiendo tiempo&rdquo;, concluye el entrenador.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/entrenador-explica-tipo-ejercicios-despues-50-edad-necesitas-estimulo-real-no-moverte-xp_1_13167359.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Apr 2026 15:32:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un entrenador explica el tipo de ejercicios que hacer después de los 50: "A esta edad necesitas un estímulo real, no solo moverte"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ejercicio físico,Envejecimiento]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Comer para vivir más y mejor: la obsesión por la longevidad y el rendimiento está cambiando nuestra alimentación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/comer-vivir-mejor-obsesion-longevidad-rendimiento-cambiando-alimentacion_1_13167574.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84890627-6e51-447a-ac68-b8cc520d9f8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Comer para vivir más y mejor: la obsesión por la longevidad y el rendimiento está cambiando nuestra alimentación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que comemos deja de percibirse únicamente como placer, hábito o necesidad y empieza a pensarse como una herramienta, una palanca para rendir más, para prevenir, para concentrarse, para recuperarse o para dormir mejor
</p><p class="subtitle">Casas sin cocina y más comida preparada: el círculo vicioso que explica cómo vivimos hoy</p></div><p class="article-text">
        La pasada edici&oacute;n de Alimentaria Barcelona, la gran feria de tendencias del sector alimentario que reuni&oacute; el pasado marzo en la capital catalana a marcas, distribuidores, fabricantes y expertos internacionales, dej&oacute; tambi&eacute;n una de las ideas m&aacute;s sugerentes del encuentro. No ten&iacute;a que ver con un ingrediente de moda, sino con una pregunta de fondo: &iquest;qu&eacute; significa hoy comer bien en una cultura obsesionada con vivir m&aacute;s?
    </p><p class="article-text">
        La feria funcion&oacute;, en ese sentido, como un buen term&oacute;metro de una conversaci&oacute;n que ya circula con fuerza en el sector. La salud ha dejado de ser solo una preocupaci&oacute;n m&eacute;dica para convertirse en una aspiraci&oacute;n cultural, un lenguaje de estatus y un nuevo criterio de consumo. Y en ese desplazamiento, lo que est&aacute; en juego no es solo qu&eacute; comemos, sino c&oacute;mo entendemos el propio acto de comer.
    </p><p class="article-text">
        Marius Robles, futur&oacute;logo, divulgador y escritor, puso palabras a esa idea durante una de las ponencias del programa. Su planteamiento es sencillo y reconocible. Durante a&ntilde;os, el lujo se asoci&oacute; a la posesi&oacute;n, a los s&iacute;mbolos visibles de riqueza o a las experiencias exclusivas. Hoy, sin embargo, empieza a emerger otro tipo de aspiraci&oacute;n. El nuevo lujo, seg&uacute;n esta l&oacute;gica, ya no es tanto tener m&aacute;s como vivir m&aacute;s y, sobre todo, vivir mejor.
    </p><p class="article-text">
        El cambio tambi&eacute;n es generacional. Si para los<em> boomers</em> la meta del bienestar estuvo durante d&eacute;cadas ligada a la estabilidad material, y para la generaci&oacute;n X y los <em>millennials </em>a las experiencias memorables, entre las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes el foco empieza a desplazarse hacia la optimizaci&oacute;n de la salud. Dormir bien, medir biomarcadores, entrenar, prevenir o ajustar la dieta a objetivos concretos dejan de ser h&aacute;bitos de nicho para convertirse en parte de un nuevo lenguaje aspiracional.
    </p><p class="article-text">
        La aspiraci&oacute;n ya no pasa solo por evitar la enfermedad, sino por exhibir cierto control sobre el propio cuerpo, la energ&iacute;a, la forma f&iacute;sica, el descanso o el <a href="https://www.eldiario.es/era/discurso-equilibrio-hormonal-toma-redes-venden-autocuidado-forma-disciplina_1_12515154.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">equilibrio hormonal</a>. En otras palabras, la salud como nuevo estatus. Ese giro cultural tambi&eacute;n altera la forma en que entendemos la comida. La alimentaci&oacute;n deja de percibirse &uacute;nicamente como placer, h&aacute;bito o necesidad y empieza a pensarse como una herramienta, una palanca para rendir m&aacute;s, para prevenir, para concentrarse, para recuperarse o para dormir mejor. La comida, por tanto, ya no compite solo con otra comida. Tambi&eacute;n compite con suplementos, aplicaciones, <em>wearables</em> &mdash;dispositivos electr&oacute;nicos inteligentes que se llevan sobre el cuerpo como accesorios o parte de la vestimenta&mdash;, pruebas diagn&oacute;sticas y protocolos de bienestar.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La aspiración ya no pasa solo por evitar la enfermedad, sino por exhibir cierto control sobre el propio cuerpo, la energía, la forma física, el descanso o el equilibrio hormonal. La salud como nuevo estatus</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos pasando de una econom&iacute;a del consumo a una econom&iacute;a del rendimiento&rdquo;, plante&oacute; Robles. En ese marco, el consumidor ya no se pregunta solo si un producto est&aacute; bueno, si es pr&aacute;ctico o si tiene un precio razonable. Ya no basta con que guste o encaje en el presupuesto. Ahora lo importante es qu&eacute; aporta, qu&eacute; mejora, qu&eacute; optimiza.
    </p><p class="article-text">
        Esta idea conecta con esa &ldquo;sociedad del cansancio&rdquo; popularizada por el fil&oacute;sofo Byung-Chul Han, en la que el agotamiento se ha convertido en una condici&oacute;n estructural del presente. En una cultura atravesada por la hiperexigencia, la productividad permanente y la promesa de una mejor versi&oacute;n de uno mismo, no extra&ntilde;a que el mercado premie cada vez m&aacute;s todo aquello que promete energ&iacute;a, concentraci&oacute;n, descanso o claridad mental.
    </p><p class="article-text">
        Eso ayuda a explicar por qu&eacute; en las baldas de los supermercados ganan peso categor&iacute;as como <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/desconcertante-auge-batidos-proteinas-han-pasado-bebida-pastosa-industria-multimillonaria_1_12769413.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la prote&iacute;na</a> &mdash;uno de los grandes temas de esta edici&oacute;n de Alimentaria&mdash;, los prebi&oacute;ticos, los <a href="https://www.eldiario.es/temas/probioticos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">probi&oacute;ticos</a>, el magnesio, la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/creatina-musculos-mejorar-longevidad-mejora-longevidad-cerebro_1_12343030.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">creatina</a> o los llamados alimentos funcionales. Tambi&eacute;n ayuda a entender el auge de contenido en internet relacionado con la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cosmos-abdomen-especialista-explica-diario-cuidar-microbiota-intestinal_1_12533233.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">microbiota</a>, la nutrici&oacute;n personalizada y las propuestas vinculadas al control gluc&eacute;mico, la saciedad o el bienestar mental. Pero la sobreabundancia de informaci&oacute;n no siempre despeja dudas. &ldquo;Nunca hubo tanta informaci&oacute;n sobre salud y alimentaci&oacute;n y, sin embargo, el consumidor parece m&aacute;s confundido que nunca&rdquo;, resumi&oacute; Robles durante su intervenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las redes sociales amplifican dietas, rutinas de ejercicio y soluciones r&aacute;pidas con una velocidad dif&iacute;cil de seguir. A cada estudio parece responderle otro que lo contradice. A cada tendencia le sucede una nueva promesa. El resultado es un mercado saturado de mensajes, donde conviven la ciencia, el marketing, la ansiedad por optimizarse y el espect&aacute;culo. En ese contexto, la longevidad avanza a la vez como aspiraci&oacute;n leg&iacute;tima y como terreno f&eacute;rtil para la exageraci&oacute;n. Toni Massan&eacute;s, director general de la Fundaci&oacute; Al&iacute;cia (laboratorio de alimentaci&oacute;n responsable), describe este momento como una etapa de &ldquo;l&iacute;o importante&rdquo;, marcada por la aceleraci&oacute;n de las modas, la obsesi&oacute;n por leer las etiquetas y una relaci&oacute;n cada vez m&aacute;s fragmentada con la comida.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Comemos significados, comemos valores, no solo nutrientes. Comer solo por salud no es sano</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Toni Massanés </span>
                                        <span>—</span> Fundación Alícia
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Uno de los vectores m&aacute;s visibles de esa transformaci&oacute;n es la irrupci&oacute;n de los f&aacute;rmacos GLP-1, con Ozempic y otros tratamientos similares como gran emblema cultural del momento. Estos medicamentos se perfilan como una fuerza capaz de alterar de forma profunda el ecosistema alimentario. No tanto por el debate farmacol&oacute;gico en s&iacute;, sino por una consecuencia muy concreta: la reducci&oacute;n del apetito. &ldquo;El mayor enemigo ahora que tenemos encima de la mesa es la ausencia de apetito&rdquo;, advirti&oacute; Robles.
    </p><p class="article-text">
        Si el apetito disminuye, se transforman tambi&eacute;n la frecuencia de consumo, el tama&ntilde;o de las raciones y la relaci&oacute;n emocional con la comida. Lo que hasta hace poco era abundancia, variedad o impulso puede dejar de tener el mismo sentido. En restauraci&oacute;n, por ejemplo, eso podr&iacute;a traducirse en men&uacute;s m&aacute;s breves, menos platos y una mayor exigencia sobre el valor de cada bocado. En gran consumo, podr&iacute;a acelerar la demanda de productos m&aacute;s densos en nutrientes, funcionales y orientados a la saciedad y al rendimiento.
    </p><p class="article-text">
        Ese movimiento ya empieza a traducirse en innovaci&oacute;n. Leyre Urtasun, responsable de Desarrollo de Producto del CNTA (Centro Nacional de Tecnolog&iacute;a y Seguridad Alimentaria), sostiene que el fen&oacute;meno GLP-1 no est&aacute; dando lugar tanto a una nueva categor&iacute;a cerrada de alimentos como a un cambio m&aacute;s profundo en la l&oacute;gica de dise&ntilde;o. &ldquo;El fen&oacute;meno GLP-1 acelera un cambio de fondo. La l&oacute;gica ya no es maximizar consumo, sino valor nutricional por ingesta&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        El cambio est&aacute; dejando de ser una hip&oacute;tesis. Seg&uacute;n Urtasun, ya hay estudios que &ldquo;detectan una reducci&oacute;n del gasto alimentario en los hogares con usuarios de agonistas GLP-1 de entre un 5% y un 6%, especialmente en <em>snacks </em>y productos altamente cal&oacute;ricos, y tambi&eacute;n se observa una menor frecuencia de consumo en restauraci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El consumo de estos f&aacute;rmacos no afecta solo a la cantidad de comida ingerida, sino tambi&eacute;n a la experiencia sensorial. Urtasun asegura que cada vez hay m&aacute;s indicios de que algunos usuarios perciben de otra forma sabores y texturas, de modo que factores como la palatabilidad, el tama&ntilde;o de la porci&oacute;n o la intensidad del sabor pasan a ser variables cr&iacute;ticas para la innovaci&oacute;n. En particular, las texturas muy grasas y los sabores excesivamente dulces pueden llegar a resultar desagradables para parte de estos usuarios. De ah&iacute; que advierta contra las respuestas precipitadas. &ldquo;El principal riesgo que afronta la industria es intentar responder demasiado r&aacute;pido a una tendencia compleja sin comprender plenamente qu&eacute; est&aacute; cambiando en el consumidor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que asoma aqu&iacute; es un cambio de fondo. Si una parte creciente de los consumidores come menos, pero exige m&aacute;s de cada ingesta, la l&oacute;gica del volumen de ventas pierde centralidad. Ese desplazamiento obliga a repensar productos, formatos y porciones, pero tambi&eacute;n abre una pregunta m&aacute;s profunda sobre el significado cultural de comer.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En una época marcada por la aceleración de las modas, la circulación vertiginosa de tendencias y la fragmentación de hábitos, comer sigue siendo también vínculo, cultura y placer</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No significa, necesariamente, el fin de la comida como espacio de disfrute, pero s&iacute; apunta a una fragmentaci&oacute;n del propio concepto de alimentaci&oacute;n. Toni Massan&eacute;s introduce aqu&iacute; una advertencia importante frente al entusiasmo funcionalista. &ldquo;Comemos significados, comemos valores, no solo nutrientes&rdquo;, resume. A su juicio, el problema no es que la salud gane peso en la conversaci&oacute;n alimentaria, sino que esa conversaci&oacute;n termine reduciendo la comida a una simple funci&oacute;n. &ldquo;Comer solo por salud no es sano&rdquo;, advierte.
    </p><p class="article-text">
        Frente a una cultura que mide la comida por lo que promete hacer por el cuerpo, Massan&eacute;s recuerda una dimensi&oacute;n a menudo olvidada. &ldquo;Lo mejor de la comida es la compa&ntilde;&iacute;a. Incluso lo m&aacute;s sano de la comida es la compa&ntilde;&iacute;a&rdquo;. Algo que en la Fundaci&oacute; Al&iacute;cia han comprobado en proyectos piloto en los que personas con soledad no deseada eran derivadas desde atenci&oacute;n primaria a comer varios d&iacute;as por semana en restaurantes de men&uacute;, con resultados positivos en su bienestar emocional. La idea, en el fondo, es sencilla. La comida tambi&eacute;n puede ser una forma de cuidado cuando recupera su dimensi&oacute;n relacional.
    </p><p class="article-text">
        Ese matiz es importante porque devuelve al centro una cuesti&oacute;n que el discurso de la optimizaci&oacute;n suele dejar en segundo plano. En una &eacute;poca marcada por la aceleraci&oacute;n de las modas, la circulaci&oacute;n vertiginosa de tendencias y la fragmentaci&oacute;n de h&aacute;bitos, comer sigue siendo tambi&eacute;n v&iacute;nculo, cultura y placer.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los GLP-1, la conversaci&oacute;n ya apunta a una frontera todav&iacute;a incipiente, pero cada vez m&aacute;s visible. Junto a la nutrici&oacute;n deportiva o al cl&aacute;sico <em>brain food</em>, la industria empieza a explorar nuevas promesas de funcionalidad, tambi&eacute;n en el terreno cognitivo. La hip&oacute;tesis, todav&iacute;a prospectiva, conecta con el auge de dispositivos que monitorizan sue&ntilde;o, actividad y otros marcadores fisiol&oacute;gicos. &ldquo;Si el cuerpo ya se cuantifica, el siguiente paso ser&iacute;a integrar esos datos en recomendaciones nutricionales cada vez m&aacute;s precisas&rdquo;, asegur&oacute; Robles. Una alimentaci&oacute;n menos gen&eacute;rica y m&aacute;s ajustada al estado biol&oacute;gico y cognitivo de cada persona. Algo en lo que coinciden tambi&eacute;n desde el CNTA.
    </p><p class="article-text">
        Todo parece apuntar a que, en una cultura marcada por el cansancio, el ruido y la exigencia de rendir, la comida deja de venderse solo como placer y bienestar, empieza a venderse, tambi&eacute;n, como una forma de seguir funcionando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sarah Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/comer-vivir-mejor-obsesion-longevidad-rendimiento-cambiando-alimentacion_1_13167574.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Apr 2026 14:01:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Comer para vivir más y mejor: la obsesión por la longevidad y el rendimiento está cambiando nuestra alimentación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Tendencias,Salud,Bienestar,Envejecimiento,Alimentación saludable]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Si no oyes bien, tu cerebro puede estar en peligro: cómo conservar la salud auditiva y cognitiva]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/si-no-oyes-cerebro-peligro-conservar-salud-auditiva-cognitiva_1_13134059.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fbd1a281-8212-450e-8c66-2a56a8732db9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Si no oyes bien, tu cerebro puede estar en peligro: cómo conservar la salud auditiva y cognitiva"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La sordera en la edad avanzada es mucho más que una molestia, puede afectar a la salud del cerebro
</p><p class="subtitle">¿Qué ejercicios hacer para ganar masa muscular? Ideas sencillas para no desanimarse</p></div><p class="article-text">
        Para una persona mayor, el cambio no parece tan importante al principio. Quiz&aacute; en las reuniones familiares ya no le resulta f&aacute;cil seguir el hilo de las conversaciones, y lo atribuye al ruido, o a lo mal que hablan los j&oacute;venes. Quiz&aacute; m&aacute;s adelante, cuando la sordera sea m&aacute;s evidente, se resigne. &ldquo;Para lo que hay que o&iacute;r&rdquo;, puede que comente. Pero lo que no es tan conocido es que la p&eacute;rdida de audici&oacute;n no solo es un inconveniente o una molestia, sus consecuencias van mucho m&aacute;s all&aacute; del o&iacute;do y pueden afectar a las capacidades del cerebro.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En fases iniciales, puede manifestarse con olvidos frecuentes, dificultad para seguir conversaciones o una menor agilidad mental. En estadios m&aacute;s avanzados, se ha relacionado con un incremento del riesgo de demencia, incluida la enfermedad de Alzheimer&rdquo;, explica la doctora Carmen Terr&oacute;n del equipo de neurolog&iacute;a del Hospital Universitario Sanitas La Zarzuela.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n <a href="https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/deafness-and-hearing-loss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos de la OMS</a>, se prev&eacute; que, para 2050, casi 2.500 millones de personas padezcan alg&uacute;n grado de p&eacute;rdida auditiva, y que m&aacute;s de 700 millones necesiten rehabilitaci&oacute;n. Seg&uacute;n la Confederaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Familias de Personas Sordas (FIAPAS), la p&eacute;rdida de audici&oacute;n por la edad, afecta ya al 80% de las personas mayores de 75 a&ntilde;os. El 75% de las personas que tienen discapacidad auditiva en Espa&ntilde;a son mayores de 65 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La p&eacute;rdida de audici&oacute;n presenta una mayor incidencia a partir de los 60 o 65 a&ntilde;os, en relaci&oacute;n con el envejecimiento progresivo del sistema auditivo. No obstante, su aparici&oacute;n no se limita a estas edades y puede manifestarse antes en funci&oacute;n de distintos factores&rdquo;, dice el otorrinolaring&oacute;logo Francisco M&aacute;rquez Dorsch.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En estadios más avanzados, se ha relacionado con un incremento del riesgo de demencia, incluida la enfermedad de Alzheimer</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carmen Terrón</span>
                                        <span>—</span> neuróloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Por qu&eacute; falla el o&iacute;do con los a&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        La p&eacute;rdida auditiva asociada a la edad, conocida m&eacute;dicamente como presbiacusia, no es solo volverse 'duro de o&iacute;do', sino un proceso complejo que afecta a las c&eacute;lulas ciliadas del o&iacute;do interno, el caracol o c&oacute;clea. Estas c&eacute;lulas, provistas de unos 'pelillos' microsc&oacute;picos, son las responsables de transformar las ondas sonoras en se&ntilde;ales el&eacute;ctricas que el cerebro interpreta. Pero a lo largo de la vida, estas c&eacute;lulas mueren por el simple paso del tiempo, pero tambi&eacute;n por la <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12697576/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exposici&oacute;n acumulada al ruido</a>, factores gen&eacute;ticos y problemas vasculares como la diabetes o la hipertensi&oacute;n, y no se regeneran.
    </p><p class="article-text">
        Los hombres tienden a perder audici&oacute;n antes y con mayor severidad que las mujeres, probablemente por una mayor exposici&oacute;n hist&oacute;rica a ruidos laborales. El <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK594247/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">factor de riesgo m&aacute;s determinante</a>, adem&aacute;s de la edad, es la exposici&oacute;n al ruido: desde conciertos hasta maquinaria, pasando por auriculares a todo volumen. La p&eacute;rdida casi siempre comienza afectando las frecuencias m&aacute;s agudas, lo que explica que la persona afectada oiga pero no entienda. Las palabras suenan confusas, como en un tel&eacute;fono con mala cobertura.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La p&eacute;rdida de audici&oacute;n en personas mayores no solo afecta a la capacidad de escuchar, sino que tambi&eacute;n puede condicionar la calidad de vida si no se detecta y aborda de forma adecuada&rdquo;, afirma el doctor M&aacute;rquez. &ldquo;Por un lado, puede influir en el equilibrio. El o&iacute;do interno participa en la orientaci&oacute;n espacial y, cuando existe deterioro, aumenta la inestabilidad al caminar y el riesgo de ca&iacute;das, con el impacto que eso tiene en la autonom&iacute;a. Adem&aacute;s, la dificultad para seguir conversaciones favorece el aislamiento social&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La pérdida de audición en personas mayores no solo afecta a la capacidad de escuchar, sino que también puede condicionar la calidad de vida si no se detecta y aborda de forma adecuada</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Francisco Márquez Dorsch</span>
                                        <span>—</span> otorrinolaringólogo 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La p&eacute;rdida de audici&oacute;n y el cerebro</h2><p class="article-text">
        En la edad avanzada, a medida que el o&iacute;do se deteriora, acecha otra epidemia: la de las enfermedades neurodegenerativas. Se estima que en Espa&ntilde;a m&aacute;s de 800.000 personas padecen Alzheimer, una cifra que, al igual que la p&eacute;rdida auditiva, se duplica cada cinco a&ntilde;os a partir de los 65, seg&uacute;n la <a href="https://www.sen.es/saladeprensa/pdf/Link412.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sociedad Espa&ntilde;ola de Neurolog&iacute;a</a>. Lo que la ciencia ha comenzado a desvelar es que las dos p&eacute;rdidas de funci&oacute;n, la auditiva y la cognitiva, est&aacute;n relacionadas.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, los m&eacute;dicos pensaron que p&eacute;rdida de audici&oacute;n y de memoria eran consecuencias naturales de la vejez. Ahora sabemos que la primera puede llevar a la segunda. Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38788800/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amplio metaan&aacute;lisis</a> de 2024 de m&aacute;s de 50 estudios y 1,5 millones de participantes concluy&oacute; de manera contundente que la p&eacute;rdida auditiva en la edad adulta aumenta el riesgo de demencia en un 35% y el de enfermedad de Alzheimer espec&iacute;ficamente en un 56%.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;c&oacute;mo se explica que no o&iacute;r bien pueda da&ntilde;ar el cerebro? Hay <a href="https://merit.url.edu/es/publications/hearing-loss-and-its-link-to-cognitive-impairment-and-dementia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">varias hip&oacute;tesis</a>, que probablemente act&uacute;an a la vez. &ldquo;Por una parte, la reducci&oacute;n de est&iacute;mulos auditivos implica una menor activaci&oacute;n de las &aacute;reas cerebrales implicadas en el procesamiento del sonido y del lenguaje. Esta falta de estimulaci&oacute;n sostenida puede favorecer una p&eacute;rdida progresiva de funci&oacute;n en determinados circuitos&rdquo;, explica la doctora Terr&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A esto se suma el llamado &ldquo;sobreesfuerzo cognitivo&rdquo;, un t&eacute;rmino que aclara la especialista: &ldquo;Cuando la audici&oacute;n falla, el cerebro destina m&aacute;s recursos a descifrar el mensaje, lo que reduce la capacidad disponible para otras funciones como la memoria o la comprensi&oacute;n global de la informaci&oacute;n&rdquo;. Este deterioro se ha podido observar en estas zonas del cerebro que se deterioran, <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0197458025001162?ref=pdf_download&amp;fr=RR-2&amp;rr=9e074471dab1abcb" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acumulando placas de beta-amiloide</a> y ovillos de prote&iacute;na tau, prote&iacute;nas asociadas con el Alzheimer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando alguien deja de o&iacute;r bien, deja de tener contacto con otras personas por la dificultad de mantener una conversaci&oacute;n. La soledad y la depresi&oacute;n, consecuencias directas de la sordera no tratada, son <a href="https://www.nia.nih.gov/news/loneliness-linked-dementia-risk-large-scale-analysis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">factores de riesgo</a> para el deterioro cognitivo.
    </p><h2 class="article-text">Los aud&iacute;fonos como protectores del cerebro</h2><p class="article-text">
        &ldquo;No siempre es posible evitar la p&eacute;rdida de audici&oacute;n asociada a la edad, pero s&iacute; se pueden adoptar medidas para reducirlo y frenar su progresi&oacute;n&rdquo;, dice el doctor M&aacute;rquez. &ldquo;Desde el punto de vista paliativo, la detecci&oacute;n precoz es clave. Ante la sospecha de dificultad para o&iacute;r, la valoraci&oacute;n por un especialista permite confirmar el diagn&oacute;stico y ajustar las medidas necesarias&rdquo;, recomienda el otorrinolaring&oacute;logo.
    </p><p class="article-text">
        Un <a href="https://jamanetwork.com/journals/jamaneurology/fullarticle/2799139" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis publicado en JAMA Neurology</a> con datos de m&aacute;s de 137.000 personas&nbsp;revel&oacute; que quienes utilizaban aud&iacute;fonos o implantes cocleares reduc&iacute;an su riesgo de deterioro cognitivo a largo plazo en un 19%. Incluso a corto plazo, el uso de estos dispositivos mejor&oacute; las puntuaciones en pruebas cognitivas generales en un 3%. &ldquo;En muchos casos, el uso de aud&iacute;fonos mejora la capacidad de comunicaci&oacute;n y facilita mantener la actividad social&rdquo;, corrobora el doctor M&aacute;rquez.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tambi&eacute;n es importante mantener actividades sociales. Participar en conversaciones y mantener rutinas que impliquen interacci&oacute;n, ayuda a sostener la estimulaci&oacute;n mental y reduce el riesgo de aislamiento&rdquo;, recuerda la doctora Terr&oacute;n. &ldquo;Cuando aparecen s&iacute;ntomas de &aacute;nimo bajo, irritabilidad o retraimiento, la valoraci&oacute;n por un profesional permite detectar un posible impacto en la salud mental y plantear un acompa&ntilde;amiento adecuado&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">También es importante mantener actividades sociales. Participar en conversaciones y mantener rutinas que impliquen interacción, ayuda a sostener la estimulación mental y reduce el riesgo de aislamiento</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Francisco Márquez Dorsch</span>
                                        <span>—</span> otorrinolaringólogo 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Otras investigaciones secundan estas conclusiones. Un estudio en Australia en 2026 encontr&oacute; que los aud&iacute;fonos se asociaban a <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41534012/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una reducci&oacute;n del 33% en el riesgo de demencia</a> a siete a&ntilde;os. Es importante tambi&eacute;n empezar pronto para evitar que el deterioro pueda progresar. En un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40824575/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de 2025</a> se observ&oacute; que las personas que comenzaron a usar aud&iacute;fonos antes de los 70 a&ntilde;os ten&iacute;an un 61% menos de riesgo de desarrollar demencia en comparaci&oacute;n con aquellas que, teniendo p&eacute;rdida auditiva, no los usaban. Por el contrario, iniciar el tratamiento despu&eacute;s de los 70 a&ntilde;os no mostr&oacute; el mismo nivel de protecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La prevenci&oacute;n, sin embargo, debe empezar mucho antes. A lo largo de toda nuestra vida, controlar la exposici&oacute;n al ruido evitar&aacute; la p&eacute;rdida de esas preciosas c&eacute;lulas ciliadas que se van para no volver con cada noche de concierto o discoteca. Aqu&iacute; los <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/importante-protejas-oidos-ruido-dia-dia_1_12940070.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tapones para los o&iacute;dos</a> son una necesidad. &ldquo;Conviene limitar la exposici&oacute;n a ruidos intensos a lo largo del d&iacute;a y utilizar protecci&oacute;n auditiva cuando sea necesario. Tambi&eacute;n resulta relevante el control de enfermedades cr&oacute;nicas, ya que algunas pueden afectar al funcionamiento del o&iacute;do interno&rdquo;, recuerda el doctor M&aacute;rquez, ya que la hipertensi&oacute;n, el colesterol desregulado y la glucosa en sangre elevada son factores de riesgo no solo para el coraz&oacute;n, sino <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38063267/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tambi&eacute;n para la audici&oacute;n</a>.
    </p><p class="article-text">
        Una vez que la p&eacute;rdida ya ha comenzado, la correcci&oacute;n temprana con aud&iacute;fonos es la medida de protecci&oacute;n por excelencia. &ldquo;Facilita la entrada de est&iacute;mulos sonoros y reduce el esfuerzo necesario para comprender el entorno, lo que contribuye a preservar la funci&oacute;n cognitiva&rdquo;, afirma la doctora Terr&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Usar el aud&iacute;fono no puede ser una cuesti&oacute;n de conveniencia o gusto personal. No hacerlo es una decisi&oacute;n que pone en riesgo la salud cerebral en los a&ntilde;os que siguen. Acudir al otorrinolaring&oacute;logo ante la menor sospecha, realizarse una audiometr&iacute;a y, si es necesario, ponerse el aud&iacute;fono, es un acto de responsabilidad con la salud personal.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            
<div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la <a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista Quo</a> y autor del libro <a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tu mejor yo</a>.<span id="true"></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/si-no-oyes-cerebro-peligro-conservar-salud-auditiva-cognitiva_1_13134059.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 19:38:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Si no oyes bien, tu cerebro puede estar en peligro: cómo conservar la salud auditiva y cognitiva]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Envejecimiento,Ruido]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni mentol, ni susurros: los consejos de una logopeda para ralentizar el envejecimiento del sistema fonador]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/logopeda-explica-consultar-medico-cambios-voz-edad-notarse-debil-inestable-xp_1_13149991.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5869dc7f-db87-41fc-8ff4-cd355d785c90_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni mentol, ni susurros: los consejos de una logopeda para ralentizar el envejecimiento del sistema fonador"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
La logopeda Alba Gómez Rodríguez explica cuándo consultar al médico por cambios en la voz: “Con la edad, puede notarse débil o inestable”
</p><p class="subtitle">Un psicólogo explica el método 2-7-30: la fórmula de repasos para estudiar y “vencer la curva del olvido” sin atracones </p></div><p class="article-text">
        Igual que se nos arruga la piel o perdemos agilidad en las articulaciones, nuestra laringe tambi&eacute;n padece el paso del tiempo. A menudo ignoramos que la voz tambi&eacute;n cumple a&ntilde;os y tiene su propio proceso de envejecimiento. Entender qu&eacute; cambios son naturales y cu&aacute;les esconden una patolog&iacute;a es fundamental para mantener nuestra calidad de vida comunicativa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con la edad, la voz puede notarse m&aacute;s d&eacute;bil y con menos fuerza, inestable o con menor claridad e intensidad de volumen&rdquo;, asegura Alba G&oacute;mez Rodr&iacute;guez, logopeda de la Asociaci&oacute;n P&aacute;rkinson Galicia-Coru&ntilde;a. &ldquo;Esto es debido a lo que denominamos presbifon&iacute;a, que forma parte del envejecimiento natural de la voz&rdquo;, aclara.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; casos pueden alertarnos?</h2><p class="article-text">
        La presbifon&iacute;a es el resultado de un proceso multifactorial donde todo el sistema fonador se ve comprometido. &ldquo;Este tipo de cambios en la voz pueden ser debidos a una reducci&oacute;n en la masa y elasticidad de las cuerdas vocales, a un aumento en la rigidez de los tejidos o a una disminuci&oacute;n de la capacidad respiratoria&rdquo;, explica la logopeda. &ldquo;Es decir, envejece todo el sistema que produce la voz&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no todos los cambios son naturales. La experta se&ntilde;ala que la frontera entre el envejecimiento fisiol&oacute;gico y un problema de salud que requiere intervenci&oacute;n profesional suele marcarla el impacto en el d&iacute;a a d&iacute;a: &ldquo;Debemos preocuparnos cuando estos cambios empiezan a afectar nuestra calidad de vida&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A nivel social, tener dificultad para que los dem&aacute;s nos entiendan al hablar; que notemos fatiga vocal y aparezca carraspeo constante; que la voz sea m&aacute;s d&eacute;bil y aireada; que existan s&iacute;ntomas asociados, como dificultades para tragar; que estos cambios sean progresivos con los a&ntilde;os&rdquo;, enumera G&oacute;mez Rodr&iacute;guez. Por tanto, si las transformaciones provocan aislamiento social, fatiga vocal, disfagia o empeoran nuestra calidad de comunicaci&oacute;n es recomendable consultar con un logopeda.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Gu&iacute;a de cuidados para la voz</h2><p class="article-text">
        A veces maltratamos nuestras cuerdas vocales sin darnos cuenta, apunta la especialista, que destaca &ldquo;fumar, ingerir alcohol, susurrar de forma prolongada, carraspear o estar en lugares con contaminaci&oacute;n ac&uacute;stica gritando de forma prolongada&rdquo; entre los h&aacute;bitos cotidianos que pueden da&ntilde;ar la voz.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Existe tambi&eacute;n la creencia falsa de que cuando estamos disf&oacute;nicos o con la garganta irritada, los caramelos de mentol o eucalipto pueden ayudarnos. Pero lo que producen este tipo de caramelos es lo contrario, resecan todav&iacute;a m&aacute;s la mucosa de las cuerdas vocales&rdquo;, advierte G&oacute;mez Rodr&iacute;guez, que si se quiere tomar caramelos recomienda decantarse por los de jengibre y lim&oacute;n. &ldquo;Tambi&eacute;n una buena hidrataci&oacute;n y la realizaci&oacute;n de vahos con vapor de agua o de suero fisiol&oacute;gico pueden ayudarnos en este proceso&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de acudir a terapia vocal en caso de contar con s&iacute;ntomas significativos, la especialista comparte tambi&eacute;n una serie de buenos h&aacute;bitos sencillos para mejorar la calidad vocal y prevenir el envejecimiento: &ldquo;Hacer ejercicio f&iacute;sico regular, mantener una buena nutrici&oacute;n, conseguir una buena hidrataci&oacute;n, mantener un patr&oacute;n respiratorio abdominal, es decir, inspirar inflando el abdomen y evitar el sobreesfuerzo vocal al hablar muy alto o gritar, por ejemplo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/logopeda-explica-consultar-medico-cambios-voz-edad-notarse-debil-inestable-xp_1_13149991.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 08:14:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ni mentol, ni susurros: los consejos de una logopeda para ralentizar el envejecimiento del sistema fonador]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Tercera edad,Envejecimiento]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué ejercicios hacer para ganar masa muscular? Ideas sencillas para no desanimarse]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ejercicios-ganar-masa-muscular-ideas-sencillas-no-desanimarse_1_13019730.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eac74c4f-5ab8-45be-9819-c0cbf0ca282b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué ejercicios hacer para ganar masa muscular? Ideas sencillas para no desanimarse"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
Los músculos responden al estímulo y son capaces de aumentar en fuerza y tamaño a cualquier edad, pero las personas mayores deben tomar precauciones adicionales 
</p><p class="subtitle">Un entrenador explica el tipo de ejercicios que hacer después de los 50: “A esta edad necesitas un estímulo real, no solo moverte”
</p><p class="subtitle">Cinco ejercicios que puedes hacer para fortalecer tu musculatura a partir de los 50 años</p></div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tengo 68 años y me gustaría saber qué ejercicios podría hacer para ganar masa muscular, sin que me resulten muy complicados, para no desanimarme</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jose F.</span>
                                        <span>—</span> lector de elDiario.es
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A los 68 a&ntilde;os un hombre ha recorrido un largo camino. Ha acumulado experiencias, sabidur&iacute;a y, quiz&aacute;s sin desearlo, tambi&eacute;n un compa&ntilde;ero silencioso: la sarcopenia, la p&eacute;rdida gradual de masa y fuerza muscular asociada al envejecimiento. Durante d&eacute;cadas, este proceso se acept&oacute; como una parte inevitable del envejecimiento, pero hoy se ha demostrado que se puede frenar y conseguir una mejor calidad de vida. La receta es simple: ejercicios de fuerza. 
    </p><p class="article-text">
        Los <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39663096/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios aleatorizados y controlados</a> han confirmado que el entrenamiento de fuerza es la mejor estrategia para contrarrestar los cambios del sistema neuromuscular durante el envejecimiento. Unos m&uacute;sculos m&aacute;s fuertes previenen la fragilidad, y con ello el riesgo de ca&iacute;das y fracturas, que a menudo llevan a la <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40670872/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dependencia y una muerte prematura</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la mejora en los m&uacute;sculos se traduce en una mejor salud en general: menos masa grasa, mejores niveles de colesterol, bajada de la presi&oacute;n arterial, menos inflamaci&oacute;n, glucosa en sangre m&aacute;s baja, y menos resistencia a la insulina. Todo esto <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39837589/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reduce el riesgo de muerte</a> en general, y el de padecer enfermedades cr&oacute;nicas como obesidad, diabetes enfermedades cardiovasculares, osteoporosis, c&aacute;ncer y <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41373296/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">enfermedades neurodegenerativas</a> como el alzh&eacute;imer. El entrenamiento de fuerza es un aut&eacute;ntico elixir de la juventud.
    </p><h2 class="article-text">Hacer ejercicio de fuerza m&aacute;s all&aacute; de los 60</h2><p class="article-text">
        Llegados a esta edad, el objetivo de las pesas no es esculpir un f&iacute;sico de culturista (aunque esto tambi&eacute;n es posible, como ha demostrado el japon&eacute;s <a href="https://www.instagram.com/toshisuke.kanazawa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Toshisuke Kanazawa</a>, que sigue ganando campeonatos a sus 87 a&ntilde;os), sino de recuperar la capacidad de levantarse del suelo sin ayuda, cargar la bolsa de la compra o subir unas escaleras sin tener palpitaciones.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La edad no es el problema. Lo importante es cómo ha vivido esa persona hasta ahora</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pablo Gómez</span>
                                        <span>—</span> entrenador especializado en personas mayores
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Lo primero que suelo decir es que la edad no es el problema. Lo importante es c&oacute;mo ha vivido esa persona hasta ahora&rdquo;, explica el entrenador Pablo G&oacute;mez, director de IFTraining.es, especializado en entrenamiento para personas mayores. &ldquo;No es lo mismo alguien de 65 que siempre ha sido activo que alguien de 62 que lleva a&ntilde;os sin moverse. Se empieza con una valoraci&oacute;n individual: c&oacute;mo camina, c&oacute;mo se levanta, c&oacute;mo gira, c&oacute;mo est&aacute; su equilibrio&rdquo;, aclara. 
    </p><p class="article-text">
        La edad tambi&eacute;n determina cu&aacute;l es la intensidad que se puede alcanzar: &ldquo;Est&aacute; claro cient&iacute;ficamente que hay que hacer trabajo de fuerza, el tema es c&oacute;mo&rdquo;, dice &Aacute;ngel Mart&iacute;n Castellanos, especialista en medicina deportiva. &ldquo;Una persona mayor siempre va a tener un nivel de tolerancia menor que otra persona m&aacute;s joven, pero el grado de intensidad viene marcado por cu&aacute;ntas series y cu&aacute;ntas repeticiones se hacen. No le vas a decir a una persona que haga una sola repetici&oacute;n al m&aacute;ximo de su fuerza. Tiene que hacer ocho, diez o doce con menos peso. Es suficiente para el mantenimiento de la salud&rdquo;, aclara.
    </p><p class="article-text">
        Los m&uacute;sculos de un hombre mayor, aunque responden al est&iacute;mulo del ejercicio de fuerza, lo hacen <a href="https://world.physio/congress-proceeding/age-and-sex-specific-anabolic-response-skeletal-muscle-resistance-exercise-meta" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de una forma m&aacute;s lenta</a>. Esto quiere decir que hay que tener paciencia y medir el &eacute;xito en las mejoras de la calidad de vida, no tanto en los kilos que se levantan. De este modo se evita uno de los mayores riesgos: las lesiones y complicaciones de salud.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El primer ladrillo es el reconocimiento m&eacute;dico y ver el estado de salud&rdquo;, aconseja Mart&iacute;n. &ldquo;Cuando te han dado el visto bueno, se pasa ya al centro deportivo donde un profesional de Ciencias del Deporte puede llevar a efecto tu programa, sabiendo que no tienes un problema de tensi&oacute;n, de colesterol y que tu coraz&oacute;n est&aacute; bien. Si no sabes eso, no puedes aplicar un plan de entrenamiento a todo el mundo por igual&rdquo;, explica el especialista. Para llegar a este punto, adem&aacute;s de las pruebas diagn&oacute;sticas habituales, y comprobar posibles interacciones con la medicaci&oacute;n, puede ser necesario una prueba de esfuerzo que dar&aacute; una medida del estado de forma de la persona.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay que tener paciencia y medir el éxito en las mejoras de la calidad de vida, no tanto en los kilos que se levantan. De este modo se evita uno de los mayores riesgos: las lesiones y complicaciones de salud</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">C&oacute;mo motivarse para hacer ejercicio de fuerza pasados los 60</h2><p class="article-text">
        El componente psicol&oacute;gico es m&aacute;s importante a&uacute;n a estas edades en las que se empiezan a perder capacidades. &ldquo;Hay algo que muchas veces olvidamos: el miedo&rdquo;, dice Pablo G&oacute;mez. &ldquo;Muchas personas mayores no est&aacute;n limitadas solo f&iacute;sicamente, est&aacute;n bloqueadas por miedo a caerse o a lesionarse. Si no trabajas eso, el m&uacute;sculo no avanza. La progresi&oacute;n tiene que ser gradual, segura y adaptada. No buscamos que levanten mucho peso. Buscamos que vuelvan a sentirse capaces. Cuando recuperan confianza, el cuerpo responde&rdquo;, a&ntilde;ade el entrenador.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11425527/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio sobre la adherencia</a> al entrenamiento en personas mayores concluy&oacute; que empezar en un entorno supervisado, con un grupo y un monitor, es fundamental para construir la autoeficacia, la confianza en &ldquo;soy capaz de hacerlo&rdquo;. La tecnolog&iacute;a tambi&eacute;n puede ser una aliada: los <a href="https://iris.unitn.it/handle/11572/99731" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">programas guiados a trav&eacute;s de aplicaciones</a> m&oacute;viles que registran el progreso son m&aacute;s efectivos que un papel con instrucciones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La motivaci&oacute;n no nace del ejercicio, nace del prop&oacute;sito&rdquo;, afirma G&oacute;mez. &ldquo;Casi todos llegan con frases como 'ya no estoy para esto', 'a mi edad es normal estar as&iacute;', mi trabajo empieza transformando ese discurso. No se trata de dar charlas motivacionales, sino de demostrar con hechos peque&ntilde;os que s&iacute; pueden mejorar. Que pueden subir escaleras mejor, que pueden levantarse sin ayuda, que pueden agacharse sin miedo. Cuando una persona mayor deja de tener miedo al movimiento, cambia algo muy profundo, y eso es lo que realmente engancha&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Si se respetan estas reglas, los resultados pueden ser extraordinarios. Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39579806/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis reciente</a> que revis&oacute; decenas de estudios controlados, revela que el entrenamiento de resistencia promueve la hipertrofia muscular en personas mayores de 65 a&ntilde;os, tanto al nivel del m&uacute;sculo como de las fibras individuales. Esto significa que puede volver a crecer a cualquier edad.
    </p><h2 class="article-text">Entrenar para ganar m&uacute;sculo despu&eacute;s de los 60</h2><p class="article-text">
        Una vez en buen estado de revista certificado por un m&eacute;dico, y con la motivaci&oacute;n correcta, hay que ponerse en marcha con un programa de ejercicios. Los m&aacute;s efectivos a cualquier edad son los programas que trabajan los grandes grupos musculares del cuerpo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que trabajar fundamentalmente gl&uacute;teos, cu&aacute;driceps e isquiotibiales, que son los ejercicios de sentadillas, <em>press</em> de banca como ejercicio de pecho, remo para la espalda, los hombros y muy importante tambi&eacute;n el <em>core,</em> la parte central del cuerpo y los abdominales, para hacer una prevenci&oacute;n de problemas de columna vertebral y lumbalgia&rdquo;, resume el especialista en medicina deportiva. &ldquo;Posiblemente es m&aacute;s recomendable el ejercicio con el propio peso corporal, o peso libre, porque te ayuda a una mejor coordinaci&oacute;n, pero no descartamos usar m&aacute;quinas si tienes un buen asesoramiento&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es más recomendable el ejercicio con el propio peso corporal, o peso libre, porque te ayuda a una mejor coordinación, pero no descartamos usar máquinas si tienes un buen asesoramiento</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ángel Martín Castellanos</span>
                                        <span>—</span> especialista en medicina deportiva
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cuando una persona no tiene costumbre de entrenar con pesas o resistencia, la idea es empezar con ejercicios muy b&aacute;sicos que permitan aumentar la dificultad progresivamente a medida que aumenta su confianza. G&oacute;mez recomienda estos cuatro ejercicios principales:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Sentarse y levantarse de una silla:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &ldquo;Es m&aacute;s importante que muchas m&aacute;quinas de gimnasio&rdquo;, dice el entrenador. Para quienes alcanzan un mejor estado de forma, la progresi&oacute;n puede llevar a prescindir de la silla o a&ntilde;adir peso.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Trabajo de equilibrio:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Una gran parte del trabajo de fuerza est&aacute; relacionado con el equilibro. &ldquo;Caminar en diferentes direcciones, o mantenerse sobre una pierna. Reducir el miedo a la ca&iacute;da cambia la vida&rdquo;, explica G&oacute;mez.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Resistencia manual:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Sin usar pesas, podemos ofrecer resistencia adicional a los ejercicios usando nuestro propio cuerpo, por ejemplo, empujando con una mano hacia abajo mientras se intenta vencer la resistencia con el brazo contrario. &ldquo;En lugar de depender solo de pesas, trabajamos generando resistencia con nuestras propias manos. Esto nos permite ajustar la intensidad en cada repetici&oacute;n, proteger articulaciones y adaptar el ejercicio al estado real del d&iacute;a. Es como trabajar con pesas, pero de forma mucho m&aacute;s controlada y vers&aacute;til&rdquo;.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Aprender a levantarse del suelo:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Ser capaces de levantarse del suelo sin ayuda es una <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ejercicio-predice-vas-tardar-morir-fuerza-flexibilidad_1_8708953.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">medida de la esperanza de vida</a>, ya que requiere una cierta capacidad f&iacute;sica en todo el cuerpo &ldquo;Muchos mayores tienen p&aacute;nico a no poder incorporarse tras una ca&iacute;da. Cuando aprenden a hacerlo progresivamente, su seguridad aumenta much&iacute;simo&rdquo;, concluye G&oacute;mez.
    </p><p class="article-text">
        En todos los casos, hay recomendaciones generales que ayudan a que el ejercicio sea m&aacute;s seguro y agradable. El calentamiento previo, con estiramientos din&aacute;micos, 'engrasa' las articulaciones. Prestar atenci&oacute;n al dolor punzante o agudo como una se&ntilde;al de que hay que parar inmediatamente, y respetar un tiempo de uno o dos d&iacute;as entre sesiones de fuerza del mismo m&uacute;sculo, ya que la recuperaci&oacute;n a esta edad no es tan r&aacute;pida como en personas m&aacute;s j&oacute;venes. &ldquo;El entrenamiento de fuerza en personas mayores no es una moda, es una herramienta para mantener independencia y calidad de vida&rdquo;, recuerda Pablo G&oacute;mez.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ejercicios-ganar-masa-muscular-ideas-sencillas-no-desanimarse_1_13019730.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Apr 2026 20:33:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué ejercicios hacer para ganar masa muscular? Ideas sencillas para no desanimarse]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ejercicio físico,Envejecimiento,Entrenamientos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Natalia Paz, nutricionista: "La inflamación es una respuesta de defensa de nuestro sistema inmunitario ante una agresión"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/natalia-paz-nutricionista-inflamacion-respuesta-defensa-sistema-inmunitario-agresion-xp_1_13134060.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b0eb45f9-ef6d-4e9d-8bfa-8595f390c6e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Natalia Paz, nutricionista: &quot;La inflamación es una respuesta de defensa de nuestro sistema inmunitario ante una agresión&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pescado azul, frutos rojos, aceite de oliva virgen extra o las crucíferas son algunos de los imprescindibles en nuestra despensa para prevenir la inflamación</p><p class="subtitle">Los trucos de una nutricionista para preparar ensaladas ligeras y saludables aprovechando el aliño </p></div><p class="article-text">
        La inflamaci&oacute;n es la forma en que el cuerpo se protege contra agentes da&ntilde;inos. Cuando las c&eacute;lulas se da&ntilde;an, el sistema inmunitario desencadena una respuesta inflamatoria para protegerlas durante el proceso de curaci&oacute;n. Natalia Paz, nutricionista y socia de <a href="https://www.nutricionvitoria.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nutrici&oacute;n Vitoria</a>, explica que la inflamaci&oacute;n es, en esencia, &ldquo;una respuesta de defensa de nuestro sistema inmunitario ante una agresi&oacute;n, un golpe, infecci&oacute;n o toxina&rdquo;. Este proceso de de inflamaci&oacute;n aguda para reparar las c&eacute;lulas da&ntilde;adas es necesario y forma parte del proceso de curaci&oacute;n. Por ejemplo, cuando nos torcemos el tobillo y se hincha, esa reacci&oacute;n es la forma en que el cuerpo cura la herida y previene da&ntilde;os mayores.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el problema aparece cuando la &ldquo;inflamaci&oacute;n es cr&oacute;nica de bajo grado porque el cuerpo detecta una amenaza constante y se mantiene en alerta permanente. Esto, a largo plazo, da&ntilde;a tejidos sanos y se asocia con enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y trastornos autoinmunes&rdquo;, advierte Paz. La inflamaci&oacute;n, por tanto, se vuelve <a href="https://www.mdpi.com/2073-4409/13/22/1906" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">perjudicial</a> cuando persiste porque supone un estr&eacute;s para el organismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El problema es que &ldquo;no duele ni presenta s&iacute;ntomas evidentes como rojez o dolor; puedes tener el organismo inflamado durante a&ntilde;os sin saberlo, mientras tus c&eacute;lulas sufren un desgaste acelerado&rdquo;, reconoce Paz. Este tipo de inflamaci&oacute;n puede producirse como respuesta a factores del estilo de vida. Por tanto, una forma de&nbsp;controlarla y reducirla es adoptar h&aacute;bitos de vida saludables.
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, y tal y como reconoce la nutricionista, &ldquo;la alimentaci&oacute;n es nuestra herramienta m&aacute;s poderosa para &lsquo;bajar el volumen&rsquo; de esa inflamaci&oacute;n. No se trata de un remedio m&aacute;gico de un d&iacute;a, sino de crear un entorno qu&iacute;mico favorable en el cuerpo&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Los top 5 de los alimentos antiinflamatorios</h2><p class="article-text">
        Diversos <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/21139128/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a> demuestran que la alimentaci&oacute;n puede desempe&ntilde;ar un papel fundamental en la inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica, bien porque que el cuerpo la produzca o porque la combata, ya que hay ciertos alimentos que &ldquo;luchan&rdquo; por nosotros. Elegir los ingredientes adecuados es una de las herramientas m&aacute;s eficaces para prevenir la inflamaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Para Paz, &ldquo;si tuvi&eacute;ramos que llenar la despensa con los imprescindibles antiinflamatorios, estos ser&iacute;an los ganadores&rdquo;:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>C&uacute;rcuma y jengibre:&nbsp;gracias a la curcumina de la primera y los gingeroles del segundo, estos alimentos act&uacute;an de forma similar a como lo hacen algunos analg&eacute;sicos naturales, afirma la nutricionista.&nbsp;</li>
                                    <li>Pescado azul: el salm&oacute;n, las sardinas o la caballa son ricos en omega-3, &ldquo;el &aacute;cido graso &lsquo;rey&rsquo; para frenar la inflamaci&oacute;n&rdquo;, reconoce Paz. Esta <a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s11010-020-03965-7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">investigaci&oacute;n</a> ha demostrado que los &aacute;cidos omega-3 desactivan los genes proinflamatorios del cuerpo y aumentan la capacidad de las c&eacute;lulas para eliminar componentes da&ntilde;inos.</li>
                                    <li>Frutos rojos: hablamos aqu&iacute; de ar&aacute;ndanos o frambuesas, alimentos que est&aacute;n cargados de antiocianinas que protegen las c&eacute;lulas del estr&eacute;s oxidativo y que frenan la producci&oacute;n de compuestos inflamatorios. </li>
                                    <li>Cruc&iacute;feras: alimentos como el br&oacute;coli o la coliflor contienen sulforafano, que ayuda a &ldquo;bloquear enzimas que causan destrucci&oacute;n articular e inflamaci&oacute;n&rdquo;, explica Paz. Adem&aacute;s, contienen altas concentraciones de vitaminas, minerales y antioxidantes asociados con la reducci&oacute;n de la inflamaci&oacute;n.</li>
                                    <li>Aceite de oliva virgen extra (AOVE): lo que conocemos como el &ldquo;&rsquo;oro l&iacute;quido&rsquo; contiene oleocantal, con efectos similares al ibuprofeno&rdquo;, afirma Paz. Este tipo de aceite se procesa m&iacute;nimamente y conserva m&aacute;s compuestos vegetales protectores, conocidos como polifenoles, que pueden ser eficaces contra la inflamaci&oacute;n y el dolor.&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Al introducir estos alimentos podemos ayudar al cuerpo a combatir la inflamaci&oacute;n de forma natural, ya que est&aacute;n repletos de nutrientes que lo permiten al fortalecer el sistema inmunitario y promover el bienestar general. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hablamos, por tanto, de una dieta antiinflamatoria beneficiosa para todo el mundo? Si bien la nutricionista reconoce que hay principios universales, muchas veces centrados en una dieta de estilo mediterr&aacute;neo, como el hecho de comer m&aacute;s vegetales, menos az&uacute;car y m&aacute;s grasas saludables, conviene recordar que la composici&oacute;n ideal de la dieta puede variar porque &ldquo;la nutrici&oacute;n es profundamente individual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esto significa que debemos prestar atenci&oacute;n a factores como la gen&eacute;tica y la microbiota de cada uno&nbsp;porque &ldquo;lo que para alguien es un superalimento &mdash;como el br&oacute;coli o las legumbres&mdash; para otra con una microbiota desequilibrada o sensibilidad digestiva puede causarle gases e inflamaci&oacute;n abdominal&rdquo;, afirma Paz.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n debe prestarse atenci&oacute;n al &ldquo;contexto vital de cada uno, ya que no necesita el mismo soporte nutricional un atleta de &eacute;lite que una persona con una enfermedad autoinmune o alguien con un alto nivel de estr&eacute;s laboral&rdquo;, reconoce la nutricionista. Por tanto, si bien la &ldquo;base antiinflamatoria es beneficiosa para todos, el ajuste adecuado debe personalizarlo un nutricionista&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; alimentos debemos evitar para prevenir la inflamaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Hay alimentos que, por el contrario, pueden promover la inflamaci&oacute;n. Lo admite Paz, seg&uacute;n la cual &ldquo;existen productos que act&uacute;an como &lsquo;gasolina&rsquo; para el fuego inflamatorio&rdquo;, como los az&uacute;cares refinados y las harinas blancas, que &ldquo;provocan picos de insulina que disparan citoquinas proinflamatorias; las grasas trans y los aceites vegetales refinados, presentes en los ultraprocesados y la boller&iacute;a; y el exceso de carnes procesadas como embutidos y carnes con muchos aditivos.
    </p><p class="article-text">
        Para Paz, &ldquo;en un mundo ideal los ultraprocesados no deber&iacute;an formar parte de la dieta, pero, m&aacute;s que una &lsquo;prohibici&oacute;n&rsquo;, que genera estr&eacute;s y tambi&eacute;n inflama, debemos hablar de prioridad&rdquo;. Esto significa que nuestra dieta debe basarse principalmente en alimentos saludables, lo que permite que &ldquo;nuestro cuerpo pueda gestionar, excepcionalmente, un capricho ocasional&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/natalia-paz-nutricionista-inflamacion-respuesta-defensa-sistema-inmunitario-agresion-xp_1_13134060.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Apr 2026 11:59:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Natalia Paz, nutricionista: "La inflamación es una respuesta de defensa de nuestro sistema inmunitario ante una agresión"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Salud,Comida,Aceite de oliva virgen extra,Pescado,Nutrición,Longevidad,Envejecimiento]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cinco actividades que reúnen los requisitos clave para un envejecimiento más saludable]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/forma-socializando-cinco-actividades-perfectas-envejecimiento-saludable_1_13120123.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5514960e-c966-49b1-ba7c-0a68608b6680_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cinco actividades para hacer en grupo, socializar y mantenerse en forma después de los 65"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada vez está más demostrada la importancia del ejercicio físico para envejecer con salud e independencia pero, además, hacerlo en grupo tiene beneficios adicionales 
</p><p class="subtitle">Actúa como alguien de tu edad, al menos respecto al ejercicio: te explicamos por qué</p></div><p class="article-text">
        Aunque sea una imagen muy com&uacute;n de la vejez, hay que acabar con el mito de que es una &eacute;poca de la vida en la que las personas se vuelven cada vez menos m&oacute;viles, postradas en un sill&oacute;n mirando a la calle por una ventana. Los &uacute;ltimos a&ntilde;os de la vida no tienen por qu&eacute; pasarse de forma est&aacute;tica y sin contenido. La f&oacute;rmula es m&aacute;s sencilla de lo que parece, y los estudios cient&iacute;ficos la avalan: moverse y, a ser posible, hacerlo en compa&ntilde;&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Un estudio de la <a href="https://agsjournals.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/jgs.19511" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Universidad de California en San Francisco</a> revel&oacute; que las personas mayores con un alto nivel de participaci&oacute;n social ten&iacute;an un 42% menos de riesgo de morir prematuramente en comparaci&oacute;n con quienes viv&iacute;an aisladas. Seg&uacute;n el an&aacute;lisis, la actividad f&iacute;sica es el principal factor que impulsa este beneficio, pero tambi&eacute;n existe el componente de la interacci&oacute;n social, que parece ralentizar el reloj biol&oacute;gico, manteniendo el cuerpo joven a lo largo de los a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El ejercicio en personas mayores ya no es una opci&oacute;n, sino una necesidad para mantener una vida saludable a medida que pasan los a&ntilde;os, y que debe incluir tanto ejercicios aer&oacute;bicos como ejercicios de fuerza. Un amplio <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41048273/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis confirma</a> que la pr&aacute;ctica regular de actividad f&iacute;sica tiene un efecto positivo en la salud f&iacute;sica y en la salud mental, pero, adem&aacute;s, un &ldquo;efecto de gran magnitud&rdquo; en la mejora de las interacciones sociales. Es decir, el ejercicio es una forma de socializar, y a su vez, socializar es una forma de motivar la pr&aacute;ctica del ejercicio en edades avanzadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El mayor obst&aacute;culo para las personas de m&aacute;s de 65 a&ntilde;os no suele ser la falta de ganas o conciencia, sino la falta de adherencia, y aqu&iacute; es donde el factor social tiene m&aacute;s relevancia. Una revisi&oacute;n sistem&aacute;tica de estudios comprob&oacute; que el <a href="https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/08901171241302925" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">apoyo social de familiares</a>, amigos y la comunidad es el factor que predice con mayor probabilidad que una persona mayor se mantenga activa y sea constante a la hora de hacer ejercicio. La presi&oacute;n del grupo, el compromiso de quedar con los amigos del parque o simplemente saber que alguien te espera en la clase de gimnasia, convierte el ejercicio m&aacute;s en una cita que en una obligaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; van cinco ejemplos de actividades dise&ntilde;adas para aunar el ejercicio f&iacute;sico y la participaci&oacute;n en actividades grupales para las personas mayores.
    </p><h2 class="article-text">Marcha n&oacute;rdica en grupo</h2><p class="article-text">
        Caminar puede resultar aburrido e <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ejercicio-menopausia_1_11778302.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ineficaz por s&iacute; solo</a> si no se aumenta la intensidad o se combina con otros ejercicios. Pero la marcha n&oacute;rdica, que utiliza bastones similares a los de esqu&iacute;, permite aumentar el ritmo con seguridad y <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23253654/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">activar m&aacute;s m&uacute;sculos del cuerpo</a>, al tiempo que alivia la carga en rodillas y caderas y mejora el equilibrio. Realizada en grupo, se convierte en una tertulia en movimiento. Los participantes mantienen un ritmo constante mientras conversan, convirtiendo un paseo de una hora en un evento social.
    </p><h2 class="article-text">Jardiner&iacute;a comunitaria</h2><p class="article-text">
        A menudo infravalorada, la jardiner&iacute;a es un ejercicio de intensidad moderada que trabaja la fuerza (al cavar o trasplantar), la resistencia (al mantener posturas y agacharse) y el control motor fino (al podar o injertar). Adem&aacute;s, participar en un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32030127/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">huerto urbano o en un jard&iacute;n comunitario</a> asegura una dosis de vitamina D por estar al aire libre, fomenta la cooperaci&oacute;n, proporciona una actividad con un prop&oacute;sito, y reduce la sensaci&oacute;n de soledad.
    </p><h2 class="article-text">La petanca y la Boccia</h2><p class="article-text">
        La petanca es un deporte asociado a la edad avanzada, y <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35949686/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por muy buenos motivos</a>. Se juega al aire libre, tiene una intensidad moderada, y requiere fuerza, precisi&oacute;n y estar en constante movimiento. Pero, &iquest;qu&eacute; ocurre con las personas con movilidad reducida? Para ellas est&aacute; <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40184378/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Boccia</a>, un juego inspirado en la variante italiana de la petanca, que permite jugar incluso desde una silla de ruedas. Es una actividad explosiva en cuanto a coordinaci&oacute;n y control neuromuscular, con un componente t&aacute;ctico y un saludable 'pique' entre los jugadores.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Taich&iacute; o Chi Kung en grupo</h2><p class="article-text">
        Considerada una forma de &ldquo;meditaci&oacute;n en movimiento&rdquo;, el taich&iacute; es especialmente beneficioso para el equilibrio y la prevenci&oacute;n de ca&iacute;das, as&iacute; como <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37768953/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mejoras en la movilidad</a>. Sin embargo, cuando se practica en grupo al aire libre, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29778251/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sus efectos beneficiosos se multiplican</a>. La sincronizaci&oacute;n de los movimientos lentos y la respiraci&oacute;n colectiva crean una sensaci&oacute;n de calma y armon&iacute;a que combate el estr&eacute;s. Adem&aacute;s, el formato de clase estructurada proporciona esa presi&oacute;n positiva del grupo que engancha a los participantes.
    </p><h2 class="article-text">Baile en l&iacute;nea y bailes de sal&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El baile es quiz&aacute;s la actividad m&aacute;s completa de todas las mencionadas, tanto desde el punto de vista de la mejora del estado de forma como de la conexi&oacute;n en grupos de personas interesadas. El baile no solo mejora la capacidad aer&oacute;bica, la fuerza y la flexibilidad, tambi&eacute;n exige memoria (recordar los pasos), una conexi&oacute;n f&iacute;sica y la coordinaci&oacute;n con otras personas. Un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11647066" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio reciente</a> encontr&oacute; que los grupos de baile desarrollan un sentido de apoyo mutuo que va m&aacute;s all&aacute; de la pista, y mejora tanto su salud f&iacute;sica como su bienestar emocional.
    </p><p class="article-text">
        A medida que envejecemos y perdemos facultades, hacer ejercicio puede convertirse en una obligaci&oacute;n y una carga m&aacute;s. Pero las endorfinas del ejercicio y la oxitocina de las relaciones sociales son las medicinas internas del cerebro que pueden dar la vuelta a esta situaci&oacute;n. Al hacer actividades en grupo, las personas mayores no solo desarrollan fuerza, resistencia y confianza, sino tambi&eacute;n una red de apoyo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Frías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/forma-socializando-cinco-actividades-perfectas-envejecimiento-saludable_1_13120123.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Apr 2026 19:45:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cinco actividades que reúnen los requisitos clave para un envejecimiento más saludable]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ejercicio físico,Envejecimiento,Salud,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿De verdad convivir con animales puede ayudarnos a vivir más tiempo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/convivir-animales-ayudarnos-vivir-tiempo_1_13087102.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7948c83b-ae57-4222-9400-d28bf50a15dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Los animales de compañía ayudan a vivir más tiempo? No tan rápido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algunos estudios parecen indicar que tener animales en casa, especialmente perros, aumenta la esperanza de vida, pero no está tan claro
</p><p class="subtitle">Cómo te avisa tu cuerpo cuando te faltan nutrientes como hierro, magnesio o vitamina D</p></div><p class="article-text">
        Los humanos llevan caminando juntos mucho m&aacute;s tiempo del que pensamos. Desde los primeros perros que se acercaron a los campamentos de cazadores-recolectores hace m&aacute;s de 15.000 a&ntilde;os, atra&iacute;dos por los restos de comida, hasta los gatos que se instalaron en los graneros de las primeras aldeas agr&iacute;colas para cazar ratones, tenemos una historia com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Durante siglos, los animales de compa&ntilde;&iacute;a eran habituales en el campo, pero en las ciudades eran un lujo de las &eacute;lites. En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, a medida que las familias se hacen m&aacute;s peque&ntilde;as, los animales han empezado a ocupar un espacio emocional cada vez m&aacute;s importante en las clases trabajadoras. En Europa, seg&uacute;n un informe de FEDIAF, en la mitad de los hogares hay <a href="https://europeanpetfood.org/about/statistics/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al menos un animal de compa&ntilde;&iacute;a</a>. En comparaci&oacute;n, seg&uacute;n Eurostat, <a href="https://ec.europa.eu/eurostat/web/products-eurostat-news/w/ddn-20250707-1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">solo una cuarta parte de los hogares</a> tienen ni&ntilde;os menores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta popularidad de los animales, especialmente perros y gatos, hace que cada vez tengan mayor repercusi&oacute;n los estudios sobre los beneficios de convivir con ellos. Un <a href="https://www.ahajournals.org/doi/10.1161/circoutcomes.119.005554" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis que aun&oacute; datos</a> de estudios desde los a&ntilde;os 50, con 3,8 millones de personas y una media de seguimiento de 10 a&ntilde;os, observ&oacute; que quienes ten&iacute;an perro ten&iacute;an un riesgo de muerte un 24% menor que quienes no lo ten&iacute;an.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es el &uacute;nico. Una revisi&oacute;n sistem&aacute;tica y <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31815850/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis de 2020</a>, que sum&oacute; datos de decenas de miles de participantes, encontr&oacute; que los due&ntilde;os de perros experimentaban una reducci&oacute;n en mortalidad cardiovascular, m&aacute;s a&uacute;n si ya hab&iacute;an sufrido un infarto (pero no los due&ntilde;os de gatos), y que los due&ntilde;os de animales de compa&ntilde;&iacute;a en general ten&iacute;an una frecuencia card&iacute;aca y presi&oacute;n arterial m&aacute;s baja. Sin embargo, no se encontr&oacute; una reducci&oacute;n de la mortalidad en general.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero siempre hay que recordar se trata de estudios de poblaciones, y no se puede establecer una relaci&oacute;n de causa-efecto. En un asunto tan emocional como la tenencia de animales, el riesgo es confundir los deseos con los datos.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La convivencia con animales y la esperanza de vida</h2><p class="article-text">
        Los perros parecen ser los principales portadores de buenas noticias para la salud, y es f&aacute;cil imaginar por qu&eacute;. Una buena parte de los beneficios para la salud de convivir con animales tiene que ver con cu&aacute;nto se mueven sus due&ntilde;os. Los estudios han comprobado que <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4535333/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quien tiene un perro suele caminar m&aacute;s</a>, y salir de casa aunque llueva o haga fr&iacute;o. Es decir, una actividad f&iacute;sica ligera, pero constante. Es el paseo matutino, la vuelta r&aacute;pida al mediod&iacute;a, el paseo m&aacute;s largo por la tarde son peque&ntilde;as dosis de movimiento que se acumulan a lo largo del d&iacute;a y <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31485564/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se asocian con menor presi&oacute;n arterial</a>, mejor regulaci&oacute;n de la glucosa y menos riesgo cardiovascular, incluso comparados con los due&ntilde;os de otros animales.
    </p><p class="article-text">
        En un estudio de la Universidad de Upsala, en Suecia, se observ&oacute; de nuevo que tener perro reduc&iacute;a el riesgo de muerte por cualquier causa y muerte por enfermedades cardiovasculares, especialmente en personas solas. Pero otros estudios han encontrado los agujeros en lo que fue un titular demasiado bueno para ser verdad. Al ajustar por factores como el nivel socioecon&oacute;mico, la dieta o el ejercicio, la reducci&oacute;n en mortalidad <a href="https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0216231" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se vuelve mucho m&aacute;s modesta</a> o incluso inexistente.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los perros parecen ser los principales portadores de buenas noticias para la salud, y es fácil imaginar por qué. Una buena parte de los beneficios para la salud de convivir con animales tiene que ver con cuánto se mueven sus dueños</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Los estudios de Upsala sobre perros son los que menos ajustes han realizado porque utilizan datos de registros y no han llevado a cabo ninguna otra recopilaci&oacute;n de datos&rdquo;, dice Konstantinos Christopoulos, investigador de la Escuela de Medicina de la Universidad de Atenas. Christopoulos es el autor de <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9638448/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio sobre tenencia de animales de compa&ntilde;&iacute;a y mortalidad</a> realizado con m&aacute;s de 23.000 personas mayores en toda Europa, que concluye que, cuando se ajusta por los otros factores, no hay una reducci&oacute;n de mortalidad para los due&ntilde;os de animales, y en ciertos casos, como los due&ntilde;os de p&aacute;jaros, la mortalidad puede aumentar.
    </p><p class="article-text">
        El ajuste de los resultados consiste en eliminar matem&aacute;ticamente la influencia de otros factores. &ldquo;Existe un efecto directo e indirecto muy dif&iacute;cil de estimar en los an&aacute;lisis de supervivencia&rdquo;, dice Christopoulos. &ldquo;La actividad f&iacute;sica mejora la salud, por lo que pasear a un perro podr&iacute;a, en teor&iacute;a, ayudar. Mi estudio intenta encontrar el efecto total y directo, y la mayor&iacute;a de los estudios tampoco encuentran ninguna asociaci&oacute;n tras los ajustes. Tambi&eacute;n hay muchos problemas de medici&oacute;n de la exposici&oacute;n: la esperanza de vida de un perro es corta, y yo no ten&iacute;a datos sobre si el perro mor&iacute;a al d&iacute;a siguiente o viv&iacute;a otros 15 a&ntilde;os&rdquo;, advierte.
    </p><h2 class="article-text">Los perros no alargan la vida, pero &iquest;pueden hacerla mejor?</h2><p class="article-text">
        El contacto f&iacute;sico con un animal, acariciarlo o simplemente sentir su presencia, se ha asociado en multitud de estudios con <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8580122/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">niveles m&aacute;s bajos de ansiedad</a> y depresi&oacute;n. Un estudio de este a&ntilde;o centrado en personas mayores encontr&oacute; que los due&ntilde;os de animales presentaban menos s&iacute;ntomas de depresi&oacute;n y <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12863244/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mayor bienestar psicol&oacute;gico</a> en general que los que no. La sensaci&oacute;n de compa&ntilde;&iacute;a, de ser necesarios para otro ser vivo y de tener una rutina diaria estructurada parece desempe&ntilde;ar un papel fundamental en ese efecto.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La manera en la que cuidamos a nuestros mayores hace que tengan esa sensaci&oacute;n de no ser &uacute;tiles a la sociedad y de sentirse solos, incluso rodeados de gente&rdquo;, dice la psic&oacute;loga cl&iacute;nica Vanesa Carral, de Dogtor Animal, una cl&iacute;nica especializada en la terapia con animales, especialmente con perros. &ldquo;Los perros tienen esa afinidad natural, y que reforzamos mucho, por el contacto con el ser humano. Simplemente el hecho de que lleguen moviendo el rabo y queriendo interactuar con ellos les hace sentir especiales&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El contacto físico con un animal, acariciarlo o simplemente sentir su presencia, se ha asociado en multitud de estudios con niveles más bajos de ansiedad y depresión</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los beneficios para la salud mental de un animal de compa&ntilde;&iacute;a no solo se extienden a las personas mayores. Alguien de mediana edad que pasa muchas horas frente al ordenador aumenta su actividad f&iacute;sica porque su perro necesita salir. Un adulto que vive solo encuentra en un gato una rutina de cuidado, juego y contacto f&iacute;sico que reduce su sensaci&oacute;n de aislamiento. Durante la infancia, convivir con perros est&aacute; asociado a interpretar mejor se&ntilde;ales no verbales, un aumento de la empat&iacute;a y <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12578733/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ser capaces de expresar sus problemas</a>, en lugar de internalizarlos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los adultos de todas las edades, los animales, y en especial los perros, se convierten en una buena excusa para tener m&aacute;s relaciones sociales. &ldquo;El perro es un facilitador social&rdquo;, afirma Carral. &ldquo;Salimos a la calle y nos sentimos menos solos porque los amigos de los perros tienen amigos humanos con los cuales hablamos. &iquest;Cu&aacute;l es el tema de conversaci&oacute;n? Pues empezamos por el perro, pero luego probablemente tambi&eacute;n de c&oacute;mo nos sentimos. Junto con hacer ejercicio, la vida social es un elemento muy importante que mejora la calidad de vida&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De nuevo, se trata de asociaciones que no siempre se cumplen. Algunos estudios han encontrado que los mayores muy dependientes o con mala salud pueden vivir la responsabilidad de <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36506656/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuidar de un animal como una carga</a>, tambi&eacute;n econ&oacute;mica, lo que se asocia con m&aacute;s s&iacute;ntomas depresivos. &ldquo;Hay factores excluyentes, como fobia a los perros, alergia, tener epilepsia no controlada, alguna inmunodeficiencia o conductas agresivas que puedan da&ntilde;ar a los animales&rdquo;, explica Carral. &ldquo;Como factores de inclusi&oacute;n buscamos personas que est&eacute;n motivadas y que les gusten los perros&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, los estudios indican que los beneficios de tener un animal son significativos cuando hay alguna carencia clara, sea falta de ejercicio, soledad o depresi&oacute;n. En estos casos, el animal podr&iacute;a estar sustituyendo parcialmente el apoyo social que en otros contextos ofrece una pareja o una familia. Cuando se ajusta por esos factores, y se compara con personas que se cuidan, alimentan y tienen m&aacute;s satisfacci&oacute;n vital, los animales no suponen mejoras adicionales.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/convivir-animales-ayudarnos-vivir-tiempo_1_13087102.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Apr 2026 19:32:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿De verdad convivir con animales puede ayudarnos a vivir más tiempo?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Envejecimiento,Salud,Perros,Gatos,Animales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Javier Yanguas, experto en envejecimiento: "Una solución para lo que viene sería una mili de cuidados"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/javier-yanguas-experto-envejecimiento-solucion-viene-seria-mili-cuidados_1_13084011.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2027a6d7-81fd-4184-911f-2b02438693cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139101.jpg" width="5469" height="3077" alt="Javier Yanguas, experto en envejecimiento: &quot;Una solución para lo que viene sería una mili de cuidados&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El psicólogo aborda un futuro de cambios demográficos profundos, agravados por una crisis en la que, asegura, impera el individualismo y no contempla la importancia de cuidar las relaciones sociales</p><p class="subtitle">Hacer un testamento vital a pesar de tener salud y menos de 40 años: “No es decidir cómo morir, sino cómo vivir”
</p></div><p class="article-text">
        Javier Yanguas (Donostia, 1963) cuid&oacute; de sus padres mientras estaban criando a sus propios hijos. A&ntilde;os antes, hab&iacute;a convivido con sus cuatro abuelos, &ldquo;en una casa rural, sin ba&ntilde;o en el caser&iacute;o&rdquo;, matiza. Conoce de primera mano los achaques de la edad, qu&eacute; significa envejecer y perder facultades, tanto las f&iacute;sicas como las mentales. Asimismo, ha convivido con la soledad, el miedo a la muerte, y el desconcierto de no reconocerse en esa persona ajada. Pero tambi&eacute;n ha conocido el acompa&ntilde;amiento y el cari&ntilde;o rec&iacute;proco. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por eso me dedico a lo que me dedico&rdquo;, dice este psic&oacute;logo, reconocido experto en envejecimiento, y director cient&iacute;fico del programa 'Gent Gran' de la Fundaci&oacute; 'la Caixa'. Yanguas cree en las sociedades cuidadoras, basadas en el principio de reciprocidad y el compromiso social. Asegura que es la &uacute;nica manera de subsistir a un futuro en el que las siguientes generaciones van a tener vejeces m&aacute;s largas habiendo tenido menos hijos para repartir los cuidados. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Prepar&aacute;ndome esta entrevista no he podido dejar de pensar en el libro </strong><em><strong>Las intermitencias de la muerte</strong></em><strong> de Saramago, que habla de un pa&iacute;s en el que, de repente, un 1 de enero, la gente deja de morir. Al principio, viene la alegr&iacute;a, pero despu&eacute;s llegan los problemas. Desde que las religiones dejan de tener sentido hasta las dificultades econ&oacute;micas. Para usted &iquest;la inmortalidad es deseable?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que la finitud nos hace plantearnos cuestiones relevantes. Sin la muerte, hay cosas que no tendr&iacute;an sentido. T&uacute; me hablas de Saramago y yo te voy a hablar del mito griego de Tit&oacute;n, el amante de Eos. Ella era inmortal y &eacute;l no, as&iacute; que le pidi&oacute; a Zeus que le hiciera inmortal. El problema es que no dej&oacute; de envejecer. Y Eos volvi&oacute; ante Zeus para pedirle que dejara morir a su amante. La moraleja es que lo que queremos no es vivir eternamente, sino el don de la eterna juventud. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En un siglo, </strong><a href="https://www.eldiario.es/redaccion/sueno-vida-eterna-nueva-revista-eldiario_132_13061192.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>la esperanza de vida en Espa&ntilde;a se ha alargado 20 a&ntilde;os</strong></a><strong>. Esto ha dado lugar a la aparici&oacute;n o a la proliferaci&oacute;n de enfermedades que antes no eran tan frecuentes, como el Alzheimer. &iquest;Estamos preparados para alargar tanto la vida?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil. Ayer estaba con una mujer de 99 a&ntilde;os, catedr&aacute;tica de la UNED, que estaba perfecta hasta hace dos a&ntilde;os, cuando se rompi&oacute; el f&eacute;mur. Antes era aut&oacute;noma y ten&iacute;a una vida muy activa, pero ahora necesita ayuda para todo, tiene que ir con tacataca y se est&aacute; dando cuenta de lo que significa ser mayor y estar limitada. 
    </p><p class="article-text">
        Pero ese no es el &uacute;nico ni el mayor problema de tener vidas largas. El verdadero problema es que, a mucha gente, se le agota el proyecto vital. Piensa que, si vives muchos a&ntilde;os, empiezas a perder a gente. Se muere tu pareja, te quedas sin amigos y tus hermanos y primos empiezan a fallecer tambi&eacute;n. Todos queremos vivir muchos a&ntilde;os, pero eso tiene un precio y no nos paramos a pensar en las consecuencias. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l puede ser el prop&oacute;sito de la vida, llegados a este punto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Depende de cada quien. Creo que es muy importante saber adaptarse. Entender que hay cosas que antes nos hac&iacute;an felices que ya no podr&aacute;n ser. Eso e intentar contar con el apoyo de gente, de la familia que quede, para que ayuden con las cosas que, inevitablemente, vamos a dejar de poder hacer.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que queremos no es vivir eternamente, sino el don de la eterna juventud</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Los cuidados, a menudo, son muy demandantes y no todas las familias pueden hacerse cargo de ellos. Adem&aacute;s, el tiempo de espera medio para acceder a una residencia en Catalunya es de cinco a&ntilde;os. &iquest;Se puede tener una buena vejez siendo pobre?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No es lo mismo la vejez teniendo dinero que sin tenerlo, pero el estado de salud o la vida social son igual de determinantes. Creo que puedes envejecer con salud y dinero, y acabar con una vida limitada. La vida es lo que haces con lo que tienes, a lo que aspiras. Y todo viene marcado por si te aferras o no a la nostalgia, si te comprometes con tus relaciones, proyectos y con el bien com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Vuelvo a los cuidados. La cadena de transmisi&oacute;n que dice que los hijos deben cuidar de sus padres est&aacute; muy asumida. &iquest;Usted cree que decidir no cuidar de un padre o un abuelo puede ser leg&iacute;timo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, es que yo, que he sido cuidado por mis padres, siempre he tenido ese deseo de reciprocidad. Veo as&iacute; la vida y creo que sin los dem&aacute;s no somos nada. Claro que el cuidado cuesta, que es complicado y que implica renuncias, pero tambi&eacute;n es el deseo de intentar que los otros se sientan mejor, de remediar problemas y expandir la vida. No s&oacute;lo es llevar a alguien al ba&ntilde;o, ducharle y darle de comer.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/joan-c-tronto-politologa-asusta-votante-trump-idea-hombre-tenga-cuidar_1_11771420.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Joan Tronto dice que cuidar es reparar, hacer la vida mejor</a>. Y por eso soy partidario de una sociedad cuidadora. No quiero una sociedad formada por individuos independientes que van a su aire. Claro que las relaciones humanas son complejas y no hay hijo que no decepcione, pareja que no aburra ni padre que no lastime alguna vez. Pero eso no es motivo para crear un mundo de personas solitarias.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tenemos que reparar las relaciones intergeneracionales y una solución sería instaurar una mili de cuidados</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Para llegar a esa parte m&aacute;s buc&oacute;lica de los cuidados es indispensable cubrir lo urgente, que es llevar a alguien al ba&ntilde;o, ducharle y darle de comer. Muchas familias, con trabajos precarios y problemas habitacionales, igual no tienen capacidad para ir m&aacute;s all&aacute; de lo imprescindible. &iquest;Qu&eacute; le reclamar&iacute;a usted al Estado para garantizar que los cuidados sean dignos para ambas partes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En las sociedades mediterr&aacute;neas, las personas cuidamos de nuestros hijos y de nuestros mayores seg&uacute;n un principio de reciprocidad. A m&iacute; me gusta ese tipo de sociedad, pero es verdad que el momento actual es complicado. Los <em>baby-boomers</em> hemos tenido menos hijos y, adem&aacute;s, las mujeres de mi generaci&oacute;n son las m&aacute;s formadas de la historia y econ&oacute;micamente independientes, cosa que es importante porque los cuidados siempre han reca&iacute;do mayoritariamente sobre ellas.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, aunque el nivel econ&oacute;mico en la vejez ha aumentado gracias a las pensiones &mdash;sin obviar que <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/envejecer-pension-no-alcanza-cuentas-no-salen-pedir-ayuda-hijos_1_12929661.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sigue habiendo pobreza</a>-, los j&oacute;venes est&aacute;n viviendo una situaci&oacute;n muy injusta porque crecen con las expectativas muy topadas. Eso hace que las relaciones intergeneracionales est&eacute;n muy tocadas. Todos hemos le&iacute;do libros sobre eso, como<em> </em><a href="https://www.eldiario.es/economia/analia-plaza-debate-generacional-queremos-bienestar-dependa-familia_128_12612532.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La vida ca&ntilde;&oacute;n</em></a><a href="https://www.eldiario.es/economia/analia-plaza-debate-generacional-queremos-bienestar-dependa-familia_128_12612532.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> [de Anal&iacute;a Plaza</a>]. Creo que tenemos que reparar esas relaciones y una soluci&oacute;n, aunque nadie me har&aacute; caso, ser&iacute;a instaurar una mili de cuidados. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Una mili de cuidados?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que los j&oacute;venes tengan la experiencia de cuidado, de la fragilidad. Partiendo de ah&iacute;, la vida se ve distinta. Cuando te das cuenta de que vivimos en una paradoja de la vulnerabilidad en la que necesitamos de los dem&aacute;s, todo cambia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esa mili de los cuidados tiene mucho que ver con la clase. Porque quienes vienen de familias trabajadoras, esas experiencias ya las tienen. Quien m&aacute;s quien menos ha cuidado de sus hermanos o ha vivido con sus abuelos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo crec&iacute; con mis cuatro abuelos en una casa rural, sin ba&ntilde;o en el caser&iacute;o, imag&iacute;nate. Y creo que, por eso, me dedico a lo que me dedico. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y no cree que estas experiencias pueden ser contraproducentes? Los cuidados, en algunas ocasiones, pueden ser traum&aacute;ticos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por lo general, seg&uacute;n diversas investigaciones que hemos hecho, las mujeres de <em>baby-boom</em> no quieren que sus hijos las cuiden. No creo que sea porque los cuidados en s&iacute; generen trauma, sino porque el cuidador tiende a sentirse muy solo. Por eso, respondiendo a tu pregunta inicial, creo que la sociedad debe ocuparse de facilitar los cuidados y cuidar de sus ciudadanos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nuestro modelo del bienestar está pensado para vejeces más cortas y así no llegaremos a todo el mundo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Pues volviendo a la pregunta inicial, viendo que vamos hacia un gran envejecimiento de la poblaci&oacute;n &iquest;no le exigir&iacute;a nada al Estado para que garantice que los cuidadores no se sientan solos ni sobrepasados?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que pedir&iacute;a es una conversaci&oacute;n valiente. Tendremos sociedades muy envejecidas, con vejeces muy largas que vienen sin manual de instrucciones. Nuestro modelo del bienestar est&aacute; pensado para vejeces m&aacute;s cortas y as&iacute; no llegaremos a todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Los que vamos a ser mayores dentro de 15 a&ntilde;os ya estamos aqu&iacute; y, excepto que pase algo que nos haga desaparecer, ya podemos calcular cu&aacute;l ser&aacute; el gasto en pensiones y se puede saber que no tendremos recursos para garantizar un sistema de cuidados suficiente. Vamos a tener problemas pero, como dice Theodor Khalifatides, el ser humano tiene la capacidad de no hablar de las cosas importantes. 
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                Javier Yanguas, psicólogo experto en envejecimiento, durante la entrevista con elDiario.es                            </span>
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        <strong>Cuando hablamos de los cambios demogr&aacute;ficos, solemos olvidar el descenso de la natalidad. Eso significa que muchas de las personas que llegar&aacute;n a viejas en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os no habr&aacute;n tenido descendencia. Si yo no tengo hijos, &iquest;qui&eacute;n me cuida?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esa es otra de las cosas importantes, porque nunca antes hab&iacute;a pasado. Todas las generaciones han tenido un grupo de personas sin hijos, como<a href="https://open.spotify.com/track/4l46Wq0ndtqKd0ctfCQY6y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://open.spotify.com/track/4l46Wq0ndtqKd0ctfCQY6y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>la tieta </em></a><a href="https://open.spotify.com/track/4l46Wq0ndtqKd0ctfCQY6y" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de Serrat</a>, que se qued&oacute; soltera. Pero es que ahora estamos ante una generaci&oacute;n que ha decidido voluntariamente no criar. Y eso es un problema, porque nuestros servicios sociales y sanitarios est&aacute;n dise&ntilde;ados pensando en la familia que hay detr&aacute;s del usuario. 
    </p><p class="article-text">
        Y el problema no es solo la falta de hijos, sino que el n&uacute;mero de personas a cargo se multiplica. Cada vez hay m&aacute;s divorcios, lo que supone que un hijo de padres separados que posteriormente han conseguido otras parejas podr&iacute;a tener que cuidar de cuatro personas mayores. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entonces, &iquest;qu&eacute; hacemos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Buena pregunta. Hay una postura na&iacute;f que dice que nos cuidaremos entre nosotros, que ya veremos. Pero eso es dif&iacute;cil. Claro que ir&aacute;s a ver a tu t&iacute;a o a la pareja de tu padre al hospital, pero &iquest;qui&eacute;n la cuidar&aacute; de verdad? Es algo que no queremos plantearnos, aunque tenemos que hacerlo. Simone de Beauvoir dec&iacute;a que nos negamos a reconocernos en el viejo que seremos y eso es un error. Lo dejamos todo para cuando es demasiado tarde. F&iacute;jate, el otro d&iacute;a estaba con un grupo de personas de 70 a&ntilde;os y ni siquiera ellos quer&iacute;an hablar de c&oacute;mo planteaban sus propios cuidados. Si a esa edad todav&iacute;a no has reflexionado sobre que la vida es finita, algo va mal.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estoy dispuesto a aceptar una carga impositiva alta porque no se puede tener los servicios suecos con los impuestos de aquí</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Eso podr&iacute;a estar cambiando. Seg&uacute;n datos de la Generalitat,</strong><a href="https://www.eldiario.es/catalunya/testamento-vital-pesar-salud-40-anos-no-decidir-morir-vivir_1_12179968.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong> el &uacute;ltimo a&ntilde;o hubo un 60% m&aacute;s de registros del Testamento Vital </strong></a><strong>y dos de cada tres corresponden a personas de menos de 60 a&ntilde;os.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso es una gran noticia, aunque el Testamento Vital no te obliga a decidir c&oacute;mo van a ser los cuidados, sino hasta d&oacute;nde quieres que lleguen. Si pasamos la responsabilidad de nuestros cuidados, deber&iacute;amos poderle allanar el camino a ese alguien. No s&oacute;lo en lo relativo a la toma de decisiones, tambi&eacute;n en lo econ&oacute;mico. Que cuidarte no les cueste dinero. 
    </p><p class="article-text">
        Me gustan los modelos del norte de Europa, con estados del bienestar amplios que protegen y compensan las desigualdades. Y estoy dispuesto a aceptar una carga impositiva alta porque no se puede tener los servicios suecos con los impuestos de aqu&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Adem&aacute;s de la crisis de los cuidados, otro mal que achaca la vejez es</strong><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/gobierno-aprueba-estrategia-combatir-soledad-no-deseada_1_13014994.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong> la soledad no deseada</strong></a><strong>, que va en aumento. &iquest;C&oacute;mo podemos evitarlo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil, porque caminamos hacia sociedades m&aacute;s solitarias. Est&aacute;n cambiando los usos del tiempo y cada vez tenemos menos disponibilidad. Preferimos llamar a nuestra abuela que ir a verla. <a href="https://www.eldiario.es/era/cultura-quedar-ponerse-dia-amigos-no-compartimos-vida-resumimos_1_12791667.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cuando quedamos con amigos, es para ponernos al d&iacute;a</a> porque hace mucho que no les vemos. Eso no es compartir la vida.
    </p><p class="article-text">
        Estoy totalmente en contra de los postulados actuales que han puesto tan de moda la paradoja de la felicidad. La felicidad no es alcanzable siempre, sino que te la trabajas, son momentos. Y otra cosa esencial de entender es que hay cosas m&aacute;s importantes que la felicidad propia e individual. Cuando cuid&eacute; de mi madre no era porque me apeteciera o me hiciera feliz, sino porque era lo que ten&iacute;a que hacer. Renunciar a tu tiempo no es agradable, pero hay cosas que valen m&aacute;s que tu bienestar. Cuando trivializamos el sufrimiento ajeno y banalizamos la felicidad propia, nacen sociedades solitarias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero la soledad no siempre se cura con compa&ntilde;&iacute;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, por supuesto. La exclusi&oacute;n se puede dar estando rodeado de gente. Muchas veces es algo que va por dentro, que tiene que ver con cuestiones m&aacute;s existenciales. Y volvemos al sentido de la vida en la vejez. El sentimiento de que ya no tienes nada que aportar, que no hay prop&oacute;sito, aparece mucho en el momento de la jubilaci&oacute;n. Y eso la compa&ntilde;&iacute;a no lo arregla necesariamente.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que hagamos con nuestros amigos en la edad adulta puede predecir, hasta cierto punto, la soledad en la vejez</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo hemos llegado a sociedades tan basadas en la productividad y en la centralidad del trabajo que nos de v&eacute;rtigo jubilarnos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Piensa que nuestra identidad va cosida a nuestra profesi&oacute;n. A mucha gente, ese cambio le pilla por sorpresa. Y mira que se puede predecir el d&iacute;a de la jubilaci&oacute;n. Por eso, yo defiendo que tenemos una responsabilidad a la hora de gestionar nuestras relaciones. Lo que hagamos con nuestros amigos en la edad adulta puede predecir, hasta cierto punto, la soledad en la vejez.
    </p><p class="article-text">
        Pero estamos perdiendo el compromiso social. Si es de noche, justo llegas de trabajar y te llama ese amigo que se acaba de divorciar, claro que no te apetece cogerle el tel&eacute;fono. Sabes que vas a estar una hora con &eacute;l y sus dramas. Pero oye, &iquest;a qu&eacute; te debes? Necesitamos generar comunidad. A veces hablo con gente del <em>baby-boom</em> y veo que muchos aspiran a vidas peque&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;A qu&eacute; se refiere?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A que no tienen responsabilidad para con el bien com&uacute;n. T&uacute; quieres vivir tranquilo, vale. Pero &iquest;qu&eacute; pasa con los menores migrantes que vienen solos? &iquest;Con el cambio clim&aacute;tico o la vivienda? &iquest;Con lo de Gaza, Ucrania o Ir&aacute;n? T&uacute; est&aacute;s en el mundo y tienes que entender que, si el mundo no est&aacute; bien, tampoco lo vas a estar t&uacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Est&aacute; planteando situaciones muy abrumadoras. Quiz&aacute;s, el aislamiento es un mecanismo de protecci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro, hay una parte de eso y una parte de individualismo. No vas a hacer nada para acabar con el drama en Gaza, pero s&iacute; puedes cogerle el tel&eacute;fono a ese amigo y estar para lo que haga falta. Esa es una militancia fant&aacute;stica: decirle que se venga a cenar a casa. Dormir&aacute;s dos horas menos de las que te gustar&iacute;a, pero llorar&eacute;is juntos y estrechar&eacute;is lazos. 
    </p><p class="article-text">
        Creo en la militancia de los cuidados. Y as&iacute; encaro mi futuro, porque no creo que la jubilaci&oacute;n tenga que ser la tierra prometida del descanso. Tenemos que dejar un legado para una sociedad mejor, y ese legado, para mi generaci&oacute;n, es el compromiso. Hubo otros que vivieron una guerra, que pasaron hambre y miseria. Nuestra vejez va a ser buena, pero a cambio hay que comprometernos. Te jubilas de la actividad laboral, no de los retos de la vida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/javier-yanguas-experto-envejecimiento-solucion-viene-seria-mili-cuidados_1_13084011.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Mar 2026 21:21:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Javier Yanguas, experto en envejecimiento: "Una solución para lo que viene sería una mili de cuidados"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Personas mayores,Envejecimiento,Eutanasia,Cuidados familiares,Residencias,Fundación La Caixa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Envejecimiento y actividad empresarial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/envejecimiento-actividad-empresarial_129_13056225.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a154700-4eb6-4530-83a0-26f9093590a2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Envejecimiento y actividad empresarial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El reto importante para las organizaciones es cómo afectará el envejecimiento a los costes laborales, a la capacidad de innovación tecnológica, la productividad y la sostenibilidad de la empresa; no podemos despreciar tanta experiencia, capital productivo formado, cuando tanta es la necesidad de mano de obra que algunos empresarios señalan</p></div><p class="article-text">
        El mayor envejecimiento relativo de nuestra sociedad es ya una realidad. Este no solo cuestiona las pol&iacute;ticas de protecci&oacute;n social hasta ahora vigentes, sino tambi&eacute;n la econom&iacute;a y la vida de las empresas, que deben adaptarse a la transformaci&oacute;n demogr&aacute;fica. La m&aacute;s evidente es la que se conoce como <em>silver economy</em>, por las nuevas necesidades que deben cubrirse: un &lsquo;pa&iacute;s para viejos&rsquo;, disponiendo estos de mayor capacidad adquisitiva que los j&oacute;venes y que confrontan nuevas aspiraciones de consumo &ndash; &iexcl;viajar! &ndash;, as&iacute; como nuevas demandas de productos (zapatos sin cordones, chaquetas m&aacute;s que jers&eacute;is, alimentaci&oacute;n m&aacute;s saludable). Pero la demograf&iacute;a tambi&eacute;n incide, como dec&iacute;amos, en la plantilla de las empresas, que deben reajustar sus recursos productivos a un capital humano &ldquo;diferente&rdquo;. Por un lado, los cambios sectoriales en las tasas de participaci&oacute;n espec&iacute;ficas por edad (ante prejubilaciones en algunos sectores, prolongaci&oacute;n de la vida laboral en otros) tienen un efecto desigual en la edad de la fuerza de trabajo deseable. Y hoy, la tecnolog&iacute;a expulsa trabajo no &ldquo;recalificable&rdquo; de mediana edad. 
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, de un lado, el reto importante para las organizaciones es c&oacute;mo afectar&aacute; el envejecimiento a los costes laborales, a la capacidad de innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, la productividad y la sostenibilidad de la empresa. Del otro, estamos ante una nueva realidad: hay quienes deben, pueden o quieren trabajar m&aacute;s a&ntilde;os de los prescritos gracias al aumento de su esperanza de vida. O bien las pensiones o la situaci&oacute;n econ&oacute;mica los empujan a hacerlo, promoviendo &iacute;ndices m&aacute;s elevados de participaci&oacute;n laboral y una vida activa m&aacute;s duradera. Las tasas de empleo de los trabajadores mayores de 55 a&ntilde;os difieren notablemente en Europa. Suelen ser significativamente m&aacute;s altas en el centro y norte de Europa (por ejemplo, Suecia 77,9 %, Alemania 71,4 % y Dinamarca 70,7 %) y m&aacute;s bajas en el sur y el este (por ejemplo, Grecia 41,1 %, Espa&ntilde;a 52,2 %). Adem&aacute;s de los problemas antes mencionados, los factores obligatorios o incentivos elevados a abandonar la fuerza de trabajo debido a las pensiones de la Seguridad Social explican el resto.
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que resulta necesario examinar las respuestas de los empresarios ante la nueva situaci&oacute;n, como son la modificaci&oacute;n de las condiciones laborales, las jornadas de trabajo, la adopci&oacute;n de distintas fases ocupacionales, etc., adem&aacute;s de los cambios exigibles en la regulaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas de jubilaci&oacute;n as&iacute; como las reformas de otras prestaciones laborales. No podemos considerar &ldquo;sana&rdquo; una sociedad que no compensa suficientemente a quien cotiza m&aacute;s a&ntilde;os voluntariamente, o que castiga a quien sabe que no &ldquo;amortizar&aacute;&rdquo; sus contribuciones por falta de periodos m&iacute;nimos de cotizaci&oacute;n, por m&aacute;s que sea la esperanza de vida que le reste. As&iacute; lo han se&ntilde;alado diversos estudios recientes. La mayor&iacute;a de ellos analiza c&oacute;mo var&iacute;a la participaci&oacute;n laboral y el tipo de trabajo realizado con la edad utilizando, por ejemplo, datos del Programa para la Evaluaci&oacute;n de Competencias de Adultos de la Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n y el Desarrollo Econ&oacute;micos (OCDE) o seg&uacute;n las Estrategias de Empleo en servicios p&uacute;blicos de la Uni&oacute;n Europea (PES-EU). Estos textos documentan que, en el futuro, la capacidad de realizar trabajo f&iacute;sico, comprensi&oacute;n lectora y num&eacute;rica o el uso de nuevas tecnolog&iacute;as se deteriorar&aacute; en las personas adultas. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Gracias a la experiencia acumulada, los trabajadores de mayor edad pueden desarrollar otras funciones a partir de una mayor capacidad para planificar, orientar y supervisar otras muchas actividades</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero gracias a la experiencia acumulada, los trabajadores de mayor edad pueden desarrollar otras funciones a partir de una mayor capacidad para planificar, orientar y supervisar otras muchas actividades. Con entornos laborales flexibles, a trav&eacute;s de esquemas de jubilaci&oacute;n que incorporen especificidades relativas a las habilidades de cada persona, referidas a distintas ocupaciones y/o acompa&ntilde;adas de un aumento de la formaci&oacute;n continua, deber&iacute;a ser posible ajustar las plantillas de nuestras empresas a los cambios demogr&aacute;ficos. Un trabajador de obra se le supone joven y fuerte; un camarero puede ser funcionalmente veterano. Una persona mayor dif&iacute;cilmente ser&aacute; jefe de inform&aacute;tica; pero puede ser un buen repartidor de almac&eacute;n. En algunos casos, personas mayores ayudan a colocar la compra de los clientes en el supermercado, auxiliando a los cajeros, lo que les permite un m&iacute;nimo de socializaci&oacute;n en pa&iacute;ses en los que la soledad mata.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, surgen preguntas que conviene abordar. Por el lado de la oferta, &iquest;qu&eacute; acciones necesita una empresa para afrontar la transformaci&oacute;n del capital humano necesaria para favorecer la continuidad deseada de participaci&oacute;n en el mundo laboral por parte de trabajadores y empresa? &iquest;C&oacute;mo proceder a la adecuaci&oacute;n de los puestos de trabajo en los diferentes estados de salud asociados a la edad, vistas las morbilidades prevalentes y los distintos perfiles de puesto de Trabajo que las nuevas tecnolog&iacute;as permiten? &iquest;No ser&iacute;a conveniente favorecer finales de trayectorias profesionales que permitan que estos se conviertan en trabajos aut&oacute;nomos a tiempo parcial o discontinuos que ayuden a mantener vidas activas y saludables?
    </p><p class="article-text">
        En algunas actividades, envejecimiento y productividad van de la mano; en otras, la brecha tecnol&oacute;gica dificulta las mejoras de productividad. A veces la innovaci&oacute;n empresarial compensa la discapacidad funcional vinculada al envejecimiento, ofreciendo segundas oportunidades. En nuestro pa&iacute;s, muchos servicios personales, incluida la hosteler&iacute;a, deber&iacute;an poder ofrecer esas segundas oportunidades a personas de mediana edad expulsadas de mercados en los que la tecnolog&iacute;a sustituye trabajo de menor valor a&ntilde;adido. Un valor a&ntilde;adido que, de manera flexible, podr&iacute;a encontrarse en personas residentes, integradas, con conocimientos ling&uuml;&iacute;sticos, que podr&iacute;an ahorrarnos subsidios de desempleo o prejubilaciones. Unos excedentes que deber&iacute;an contrastarse antes de explorar la ocupaci&oacute;n de nueva mano de obra inmigrante, que de otro modo habr&aacute; que acoger agravando a menudo los problemas de vivienda y escolarizaci&oacute;n. No podemos despreciar tanta experiencia, capital productivo formado, cuando tanta es la necesidad de mano de obra que algunos empresarios se&ntilde;alan. Y que sea debido al envejecimiento de la poblaci&oacute;n, cuando no estamos haciendo suficiente para retener nuestros mayores en el mercado de trabajo, suena cuando menos contradictorio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillem López-Casasnovas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/envejecimiento-actividad-empresarial_129_13056225.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Mar 2026 21:14:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Envejecimiento y actividad empresarial]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pensiones,Envejecimiento,Empresas,Empleo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué tiene que ver el magnesio con el envejecimiento humano y con qué alimentos puedes obtener este mineral todos los días]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/ver-magnesio-envejecimiento-humano-alimentos-puedes-obtener-mineral-dias_1_13042262.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/693c2e44-c9e5-4075-89f4-ec204f3fa353_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué tiene que ver el magnesio con el envejecimiento humano y con qué alimentos puedes obtener este mineral todos los días"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algunos frutos secos y legumbres, la pasta y el pan integral, el chocolate, los langostinos y las gambas, las judías o las espinacas son algunos de los alimentos que atesoran este micronutriente</p><p class="subtitle">El salmón está por todas partes: cinco motivos y cinco ideas infalibles para incluirlo en tus platos</p></div><p class="article-text">
        La alimentaci&oacute;n, nuestra forma de nutrirnos en el d&iacute;a a d&iacute;a, juega un papel esencial en nuestra salud durante todas las etapas de la vida. Y aunque solemos estar m&aacute;s pendientes de los macronutrientes (carbohidratos, prote&iacute;nas y grasas) a la hora de organizar nuestros men&uacute;s y crear platos saludables, es de vital importancia conocer aunque sea de manera general c&oacute;mo nos afectan los micronutrientes que contienen los alimentos que ingerimos. Algunos, como el calcio, el f&oacute;sforo, el magnesio o la vitamina D tienen mucho que decir cuando hablamos de la salud &oacute;sea y otras cuestiones relacionadas con el desarrollo biol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        Como apuntan en el estudio <a href="https://www.fen.org.es/anibes/index.php/es/ingesta_y_fuentes_alimentarias" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Anibes</a>, 'Antropometr&iacute;a, Ingesta y Balance Energ&eacute;tico en Espa&ntilde;a', elaborado por la Fundaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Nutrici&oacute;n (FEN), &ldquo;entre el 76 y el 79 por ciento de la poblaci&oacute;n reporta ingestas de calcio y magnesio menores al 80 por ciento de las recomendaciones de ingesta diaria nacionales&rdquo;. Para suplir esas carencias, y porque la deficiencia de este mineral es muy com&uacute;n en la vejez, es primordial conocer c&oacute;mo podemos incorporarlo en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Algunos frutos secos y legumbres, la pasta y el pan integral, el chocolate, los langostinos y las gambas, las sardinas, las jud&iacute;as o las espinacas, entre otros, son los alimentos que atesoran este micronutriente. As&iacute; que llenar nuestra nevera y despensa con estos ingredientes siempre ser&aacute; un buen gesto, aunque tambi&eacute;n existen suplementos en caso de que as&iacute; lo prescriba un m&eacute;dico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Llenar nuestra despensa de alimentos ricos en magnesio siempre será un buen gesto, aunque también se puede tirar de suplementos en caso de prescripción médica"
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            <span class="title">
                Llenar nuestra despensa de alimentos ricos en magnesio siempre será un buen gesto, aunque también se puede tirar de suplementos en caso de prescripción médica                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Probablemente est&eacute;s al tanto de c&oacute;mo el magnesio apoya nuestra funci&oacute;n muscular, y de los beneficios que aporta al descanso y la calidad del sue&ntilde;o. Pero no son sus &uacute;nicas bondades. Numerosos estudios cient&iacute;ficos apuntan a c&oacute;mo un buen aporte de magnesio ayuda a tener un envejecimiento m&aacute;s saludable. En la <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10892939/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> 'El magnesio y las caracter&iacute;sticas del envejecimiento' resaltan la importancia de este micronutriente en m&aacute;s de 600 reacciones enzim&aacute;ticas vinculadas con &ldquo;la producci&oacute;n de energ&iacute;a, la s&iacute;ntesis de prote&iacute;nas (...), el funcionamiento muscular y nervioso o la regulaci&oacute;n del ritmo cardiaco y el control de la presi&oacute;n arterial&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El estudio tambi&eacute;n analiza la influencia del magnesio en algunos marcadores del mecanismo biol&oacute;gico relacionados con el envejecimiento:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La estabilidad del ADN. En este trabajo, los investigadores relacionan una mayor ingesta de magnesio con la activaci&oacute;n de las enzimas de reparaci&oacute;n gen&eacute;tica, protegiendo al organismo del estr&eacute;s oxidativo.</li>
                                    <li>La inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica. Seg&uacute;n este estudio, &ldquo;la insuficiencia cr&oacute;nica de magnesio se relaciona con la generaci&oacute;n excesiva de marcadores inflamatorios y radicales libres, lo que induce un estado inflamatorio cr&oacute;nico&rdquo; al favorecer la producci&oacute;n de los radicales libres.</li>
                                    <li>Envejecimiento celular. En este punto, vinculan la carencia de magnesio con la aparici&oacute;n de los biomarcadores relacionados con c&eacute;lulas envejecidas, o con el &ldquo;desgaste de los tel&oacute;meros&rdquo;, secuencias de ADN y de prote&iacute;nas en los extremos de los cromosomas que funcionan como una especie de reloj biol&oacute;gico.</li>
                                    <li>Sistema inmune. Por &uacute;ltimo, tal y como recogen tambi&eacute;n en el estudio, el magnesio tambi&eacute;n es clave para proteger el sistema inmune y la producci&oacute;n de anticuerpos. Y concreta que un d&eacute;ficit significativo de este mineral puede favorecer algunas enfermedades como las cardiovasculares, metab&oacute;licas o diabetes tipo 2, adem&aacute;s de deterioro cognitivo. </li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">M&aacute;s magnesio, menos fragilidad</h2><p class="article-text">
        Otros <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1525861024007576" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a> han investigado la incidencia de un mayor consumo de magnesio en la fragilidad en las personas mayores. Este trabajo centr&oacute; sus investigaciones en una poblaci&oacute;n de 1.900 adultos mayores de 60 a&ntilde;os a los que se hizo un seguimiento de tres a&ntilde;os y medio. 
    </p><p class="article-text">
        El estudio concluy&oacute; que una mayor ingesta de magnesio s&iacute; que est&aacute; asociada a un menor riesgo de padecer fragilidad, diagnosticada cuando las personas objeto de investigaci&oacute;n sufr&iacute;an al menos tres de estos par&aacute;metros: p&eacute;rdida de peso de forma involuntaria, debilidad muscular, baja actividad f&iacute;sica, lentitud en la marcha o agotamiento f&iacute;sico. De hecho, seg&uacute;n los resultados que arroj&oacute; el estudio, el grupo que ingiri&oacute; m&aacute;s magnesio a trav&eacute;s de la dieta registr&oacute; un 57 por ciento menor de riesgo de sufrir fragilidad. Sin embargo, los propios investigadores anotaron que son necesarios m&aacute;s estudios para establecer una causa efecto.
    </p><h2 class="article-text">Alimentos ricos en magnesio</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Las semillas de calabaza tienen un alto contenido en magnesio                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de todos los efectos anteriores, la Fundaci&oacute;n Espa&ntilde;ola del Coraz&oacute;n <a href="https://fundaciondelcorazon.com/nutricion/nutrientes/839-magnesio.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recuerda</a> que el d&eacute;ficit de magnesio &ldquo;provoca fallos en el crecimiento, alteraciones en el comportamiento, irritabilidad, debilidad y p&eacute;rdida del control muscular&rdquo;. Y que su consumo favorece la salud de los huesos y dientes, adem&aacute;s de &ldquo;intervenir en la transmisi&oacute;n del impulso nervioso y en la relajaci&oacute;n muscular o en las acciones de la parathormona (hormona que interviene en la regulaci&oacute;n del metabolismo del calcio y del f&oacute;sforo), y la vitamina D del hueso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y en algunas <a href="https://www.intechopen.com/chapters/83139" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tablas nutricionales</a> podemos localizar el porcentaje de magnesio de los alimentos, un dato interesante para poder construir platos en los que est&eacute; presente este micronutriente. Anota algunos de ellos:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Alimentos con un alto contenido en magnesio. Las semillas encabezan este grupo, sobre todo las de calabaza, girasol o s&eacute;samo, que contienen aproximadamente 530, 358 y 350 mg de magnesio por cada 100 gramos. Le siguen algunos frutos secos, como por ejemplo los anacardos (292 mg) o las almendras (258 mg). Se considera que tienen tambi&eacute;n un alto porcentaje de magnesio el chocolate puro (350 mg), los cacahuetes (168 mg) y algunas legumbres, como la soja (250 mg), o los garbanzos (115).</li>
                                    <li>Con un contenido moderado. En este grupo podemos anotar algunos vegetales como las espinacas (con 90 mg de magnesio por cada cien gramos) o las acelgas (con 76 mg), as&iacute; como el pan integral (que contendr&iacute;a unos 77 mg), las lentejas (con 78 mg) o los mariscos, con 70.</li>
                                    <li>Con un bajo contenido. Algo menos contienen algunas frutas como los pl&aacute;tanos (27 mg), el salm&oacute;n (37 mg), el pollo (tambi&eacute;n 27 mg) o la patata (con 25 mg).</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Segura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/ver-magnesio-envejecimiento-humano-alimentos-puedes-obtener-mineral-dias_1_13042262.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Mar 2026 12:19:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué tiene que ver el magnesio con el envejecimiento humano y con qué alimentos puedes obtener este mineral todos los días]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/693c2e44-c9e5-4075-89f4-ec204f3fa353_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Salud,Envejecimiento,Tercera edad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Si tienes más de 60 años y problemas de articulaciones, esta rutina de calistenia es para ti]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/si-tienes-60-anos-problemas-articulaciones-rutina-calistenia_1_13024757.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e9bafa52-1549-4fe9-87b6-1a1053f4f326_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Si tienes más de 60 años y problemas de articulaciones, esta rutina de calistenia es para ti"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los ejercicios de calistenia se basan en usar el propio peso corporal para fortalecer los músculos y al mismo tiempo ganar agilidad, a cualquier edad
</p><p class="subtitle">El 'segundo corazón' está en tus pantorrillas: así mejora la circulación al caminar</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ntas flexiones en el suelo eres capaz de hacer? &iquest;Ninguna? Prueba las manos apoyadas en el mostrador de la cocina, o si tampoco es posible, en la pared. Cualquiera de esos ejercicios es uno de los b&aacute;sicos de calistenia, un sistema de entrenamiento que no requiere pesas ni gimnasio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La calistenia se basa en el uso del propio peso corporal para fortalecer los m&uacute;sculos y ganar agilidad, flexibilidad y mejorar la postura, con movimientos funcionales como empujar, tirar o saltar. Adem&aacute;s, como en el ejemplo de las flexiones, hay siempre una versi&oacute;n m&aacute;s accesible del ejercicio, lo que los hace perfectos para practicarlos en cualquier estado de forma y a cualquier edad, incluso por encima de los 60 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La vejez es cada vez menos una &eacute;poca de p&eacute;rdida de facultades f&iacute;sicas y mentales. Hay una revoluci&oacute;n silenciosa de personas mayores que est&aacute; rompiendo moldes y usando el ejercicio de fuerza para mejorar su cuerpo y su salud.
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo muy inspirador es <a href="https://www.youtube.com/channel/UC7_KfEGQk1OG-Bx6L0dkxtQ/videos" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lauren Bruzzone</a>. A sus 79 a&ntilde;os, esta abogada y profesora universitaria se ha convertido en un fen&oacute;meno viral por sus v&iacute;deos haciendo dominadas y movimientos de CrossFit y calistenia que otras personas m&aacute;s j&oacute;venes encontrar&iacute;an dificultades para hacer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque con anterioridad Bruzzone hab&iacute;a hecho ballet y ejercicio moderado, ya en la vejez decidi&oacute; darle un empuj&oacute;n a su forma f&iacute;sica. Como explica su <a href="https://www.instagram.com/p/DQ2InH-jY_a/?hl=en&amp;img_index=1" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrenador, Wesley James</a>, el objetivo era construir una base s&oacute;lida de control corporal, respiraci&oacute;n y estabilidad, demostrando que se puede progresar a cualquier edad.
    </p><h2 class="article-text">Las ventajas de la calistenia para las personas mayores</h2><p class="article-text">
        El envejecimiento implica cambios negativos en el sistema neuromuscular, y el principal riesgo es la sarcopenia, la p&eacute;rdida de masa muscular. Esto provoca a la larga osteoporosis, fragilidad, ca&iacute;das, fracturas, y con ello aumenta el riesgo muerte por otras enfermedades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el proceso de p&eacute;rdida de masa muscular se puede frenar con el ejercicio f&iacute;sico, en concreto con el entrenamiento de fuerza. Aunque los gimnasios con pesas y m&aacute;quinas pueden resultar intimidantes para las personas mayores, los ejercicios con el propio peso corporal est&aacute;n al alcance de todo el mundo, y adem&aacute;s son <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/cuatro-ejercicios-daran-beneficios-pesas_1_12240420.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tanto o m&aacute;s efectivos que las pesas</a>.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31100545/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio con personas mayores</a> en residencias que padec&iacute;an fragilidad encontr&oacute; que los ejercicios de calistenia o con bandas el&aacute;sticas permit&iacute;an mejorar y mantener la salud, el estado cognitivo, la independencia funcional y la estabilidad. Otro <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/25598234/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio en Jap&oacute;n</a> comprob&oacute; que los ejercicios de calistenia, incluso una sola serie de repeticiones, eran suficientes para mejorar la independencia y funcionalidad de las personas mayores, aun cuando no se produjera un aumento de la masa muscular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para aquellas personas mayores que sufren problemas en las articulaciones, como la artrosis, la idea de hacer ejercicio puede parecer contradictoria. Sin embargo, la evidencia cient&iacute;fica indica que es precisamente el ejercicio de fuerza el que puede mejorar la situaci&oacute;n. Otro estudio <a href="https://www.ijhsr.org/IJHSR_Vol.12_Issue.9_Sep2022/IJHSR04.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">compar&oacute; los ejercicios</a> de rehabilitaci&oacute;n normales para la artrosis con los ejercicios de calistenia y encontr&oacute; que la calistenia era m&aacute;s efectiva para reducir el dolor de las articulaciones. La calistenia fortalece la musculatura que rodea y protege la articulaci&oacute;n, creando un 'soporte' natural que reduce la carga directa sobre el hueso y el cart&iacute;lago.
    </p><h2 class="article-text">Un programa b&aacute;sico de calistenia para mayores de 60</h2><p class="article-text">
        La palabra calistenia proviene del griego<em> &ldquo;Kalos&rdquo;</em> (belleza) y <em>&ldquo;Sthenos&rdquo;</em> (fortaleza), y esto hace referencia a que se basa en movimientos naturales y funcionales que se realizan con gracia y agilidad. Aunque algunos ejercicios tienen una gran dificultad, esta metodolog&iacute;a se basa en la progresi&oacute;n, empezando con versiones muy suaves de los ejercicios e incrementando la dificultad a medida que el cuerpo se fortalece, siempre con una t&eacute;cnica correcta.
    </p><p class="article-text">
        Esta es precisamente la raz&oacute;n por la que es una buena estrategia para una persona mayor de 60 a&ntilde;os con articulaciones sensibles. Como siempre en estos casos, es imprescindible la consulta previa con un m&eacute;dico y un fisioterapeuta para detectar posibles contraindicaciones debidas a enfermedades o medicamentos. Despu&eacute;s, la supervisi&oacute;n de un profesional del deporte es fundamental para poder realizar estos ejercicios con seguridad y progresar m&aacute;s r&aacute;pidamente evitando las lesiones.
    </p><p class="article-text">
        Escuchar al propio cuerpo y atender al dolor punzante o agudo es una p&oacute;liza de seguros. Como hay ejercicios en los que habr&aacute; que apoyar las manos o tirar con ellas, las mu&ntilde;ecas requieren una atenci&oacute;n especial, ya que soportar&aacute;n una buena parte del peso. El objetivo es fortalecer poco a poco, no forzar.
    </p><p class="article-text">
        Estos son cuatro ejercicios b&aacute;sicos, que empiezan suavemente pero son muy efectivos, que pueden servir como puerta de entrada al mundo de la calistenia:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Sentadilla</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Una buena forma de empezar es sentarse en una silla o en el sof&aacute;. Con los pies firmes en el suelo y la espalda recta, hay que sentarse y levantarse sin apoyarse en las manos. Este movimiento, aparentemente sencillo, fortalece los gl&uacute;teos y cu&aacute;driceps, esenciales para caminar y mantener la postura, y favorece la estabilidad y la fuerza del<em> core, </em>el cintur&oacute;n abdominal. Cuando ya resulte sencillo, se pueden hacer las sentadillas en el aire, sin usar un asiento.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Flexiones en la pared</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En su versi&oacute;n m&aacute;s sencilla se comienza de pie, frente a una pared firme, se apoyan las palmas de las manos a la altura de los hombros y se flexiona lentamente los codos, acercando el pecho a la pared con el cuerpo recto, para volver a la posici&oacute;n inicial. Cuando se tiene m&aacute;s fuerza, se pueden apoyar las manos en una superficie elevada firme, como el mostrador de la cocina, manteniendo siempre el cuerpo en una l&iacute;nea recta. Despu&eacute;s, en un banco bajo, los m&aacute;s fuertes pueden llegar a hacerlas en el suelo como Lauren Bruzzone.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Puente de gl&uacute;teos</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Tumbados boca arriba, con las rodillas flexionadas y los pies apoyados en el suelo, se eleva la pelvis hacia el techo, contrayendo los gl&uacute;teos y el abdomen. Se mantiene la posici&oacute;n un par de segundos y se desciende controladamente. Este ejercicio fortalece tanto los abdominales como los gl&uacute;teos, isquiotibiales y la regi&oacute;n lumbar de la espalda, los m&uacute;sculos que forman la cadena posterior, que es la que nos mantiene erguidos.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Plancha</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La versi&oacute;n dif&iacute;cil consiste en ponerse boca abajo en el suelo y apoyarse con las manos o los codos, y con la punta de los pies, manteniendo el cuerpo recto, de la cabeza a los talones, todo el tiempo posible. Pero se puede hacer m&aacute;s asequible apoyando las manos en una mesa o en encimera de la cocina. Es un ejercicio global en el que se nota c&oacute;mo trabajan los abdominales, y que mejora la postura y la estabilidad general.
    </p><p class="article-text">
        La calistenia, practicada con prudencia y constancia, es una herramienta capaz de devolver a las personas mayores fuerza, seguridad y salud. Basta con unos minutos al d&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Frías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/si-tienes-60-anos-problemas-articulaciones-rutina-calistenia_1_13024757.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Mar 2026 21:23:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Si tienes más de 60 años y problemas de articulaciones, esta rutina de calistenia es para ti]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ejercicio físico,Envejecimiento]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El envejecimiento no es lineal: cómo prepararse para los puntos de caída en picado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/envejecimiento-no-lineal-prepararse-puntos-caida-picado_1_13005660.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17b25dea-ea64-43d2-8386-8d283d5323bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El envejecimiento no es lineal: cómo prepararse para los puntos de caída en picado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque pueda parecer que las arrugas y las canas aumentan por días, hay dos edades en las que el envejecimiento se acelera: "La famosa ‘crisis de los 40' no es puramente psicológica, hay una base biológica real, y tenemos una oportunidad de suavizar el impacto de esa ola antes de que llegue"
</p><p class="subtitle">¿Por qué las mujeres viven más que los hombres? Los secretos de la longevidad femenina</p></div><p class="article-text">
        Nos miramos al espejo y vemos los cambios: una cana m&aacute;s por aqu&iacute;, una arruga m&aacute;s por all&aacute;. El envejecimiento es inevitable, y las se&ntilde;ales que aparecen en nuestro cuerpo nos lo recuerdan d&iacute;a a d&iacute;a de forma constante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Constante? No tanto. Todos conocemos casos propios o ajenos en los que el envejecimiento parece que se acelera, y a una persona le 'han ca&iacute;do los a&ntilde;os encima de repente'. Y eso, seg&uacute;n varios estudios recientes, es exactamente lo que est&aacute; ocurriendo.
    </p><p class="article-text">
        La idea de que envejecemos de forma lineal y constante se debe, en parte, a los m&eacute;todos que utilizan los cient&iacute;ficos. Cuando se analiza datos, las herramientas matem&aacute;ticas que usan buscan trazar una l&iacute;nea recta en la gr&aacute;fica: cuando esto ocurre, esto otro aumenta o aquello disminuye.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero pocas cosas en la naturaleza siguen l&iacute;neas rectas. Las nuevas tecnolog&iacute;as en los laboratorios analizan las llamadas &oacute;micas, el conjunto de prote&iacute;nas de los genes, metabolitos y bacterias. Al mirar estos marcadores, los investigadores de Standford se dieron cuenta de que la gran mayor&iacute;a (un 81%) no cambiaba poco a poco, sino que se manten&iacute;an estables y, de repente, saltaban o ca&iacute;an en picado.
    </p><p class="article-text">
        Estos terremotos de la edad tienen fecha en el calendario. El principal descubrimiento del <a href="https://www.nature.com/articles/s43587-024-00692-2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de 2024</a> publicado en la prestigiosa revisa <em>Nature </em>es que el cuerpo humano no envejece de manera lenta y constante, sino que experimenta dos grandes &ldquo;acelerones&rdquo; u oleadas biol&oacute;gicas dr&aacute;sticas, situadas <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/biologia-explica-mayores-repente-44-60-anos_1_12516413.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alrededor de los 44 y los 60 a&ntilde;os</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo cierto es que es un hito poder poner una &lsquo;fecha&rsquo;&nbsp;a la biolog&iacute;a del envejecimiento, un proceso que hasta ahora se tend&iacute;a a ver como un declive relativamente lineal&rdquo;, dice Clea B&aacute;rcena, investigadora de la Universidad de Oviedo y parte del grupo que public&oacute; el trabajo seminal sobre los <em>hallmarks </em>o <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/marcadores-envejecimiento-mejorarlos_1_11393619.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">marcadores del envejecimiento</a>, dirigido por el doctor Carlos L&oacute;pez Ot&iacute;n. &ldquo;Aunque a&uacute;n se deben elucidar los mecanismos subyacentes, este estudio sugiere que se deba a una combinaci&oacute;n de factores evolutivos, como el fin de la etapa cl&aacute;sicamente reproductora, y de estilo de vida, relacion&aacute;ndolo principalmente con la dieta y el consumo de alcohol&rdquo;, comenta.
    </p><h2 class="article-text">Ca&iacute;das bruscas a los 44 y a los 60 a&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        Durante estos acelerones del envejecimiento, el cuerpo experimenta cambios dr&aacute;sticos en las mol&eacute;culas que intervienen en sus procesos biol&oacute;gicos b&aacute;sicos, y tambi&eacute;n en la composici&oacute;n de la microbiota. Durante la primera ca&iacute;da, a los 44 a&ntilde;os, el cuerpo experimenta cambios en mol&eacute;culas que afectan al metabolismo de las grasas, el alcohol y la cafe&iacute;na. Es decir, nos cuesta m&aacute;s quemar el michel&iacute;n despu&eacute;s del turr&oacute;n en Navidad, nos sienta peor el vino y el caf&eacute; nos quita m&aacute;s el sue&ntilde;o. Adem&aacute;s de estos cambios metab&oacute;licos, se produce una alteraci&oacute;n en las mol&eacute;culas que mantienen la integridad de la piel y los m&uacute;sculos, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/fotoenvejecimiento-efectos-sol-colageno-piel-protegernos_1_12468655.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especialmente el col&aacute;geno</a> y la elastina, junto con un aumento en los marcadores relacionados con el riesgo de enfermedades cardiovasculares: inflamaci&oacute;n, colesterol y resistencia a la insulina.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Durante la primera caída, a los 44 años, el cuerpo experimenta cambios en moléculas que afectan al metabolismo de las grasas, el alcohol y la cafeína</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El estudio coincide en las l&iacute;neas marcadas por los hallazgos del doctor L&oacute;pez Ot&iacute;n y su equipo, y los del reciente trabajo publicado <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/mujeres-viven-hombres-secretos-longevidad-femenina_1_12738349.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sobre la supercentenaria espa&ntilde;ola Maria Branyas</a>. &ldquo;Esas alteraciones masivas en el metabolismo de &aacute;cidos grasos y amino&aacute;cidos observados en el umbral de los 44 a&ntilde;os se corresponder&iacute;an con la desregulaci&oacute;n de nutrientes y la disfunci&oacute;n mitocondrial descrita en los <em>hallmarks&rdquo;,</em> explica B&aacute;rcena.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Quiere esto decir que el d&iacute;a de nuestro 44 cumplea&ntilde;os nos levantaremos hechos un despojo? No necesariamente. &ldquo;Una cosa es lo que dicen los las publicaciones y otra la realidad cl&iacute;nica&rdquo;, dice Iv&aacute;n Ib&aacute;&ntilde;ez, m&eacute;dico especializado en envejecimiento. &ldquo;Hay una bajada importante de las reservas fisiol&oacute;gicas a nivel card&iacute;aco, respiratorio, inmunitario, de las capacidades f&iacute;sicas y mentales, y esto es verdad. Lo que pasa es que puede ser cinco a&ntilde;os arriba o cinco a&ntilde;os abajo. Depende del estilo de vida que ha llevado cada persona&rdquo;, aclara.
    </p><p class="article-text">
        Aunque en un principio se sospech&oacute; que el punto de inflexi&oacute;n a los 44 era exclusivo de las mujeres debido a la perimenopausia, la evidencia muestra que los hombres tambi&eacute;n atraviesan estos mismos cambios biol&oacute;gicos a mediados de los 40. Es probable que este fen&oacute;meno sea una combinaci&oacute;n de factores biol&oacute;gicos internos y factores externos, como el estilo de vida y el estr&eacute;s, ya que esta etapa suele coincidir con picos de responsabilidad laboral y el cuidado simult&aacute;neo de hijos y padres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El siguiente aceler&oacute;n del envejecimiento, a los 60 a&ntilde;os, se caracteriza por una desregulaci&oacute;n de las mol&eacute;culas clave para el sistema inmunitario, la funci&oacute;n renal y el metabolismo de los carbohidratos. No es solo que los ri&ntilde;ones se vuelvan m&aacute;s ineficientes a la hora de filtrar la sangre, y que toleremos peor el az&uacute;car, sino que esta edad marca el inicio de la inmunosenescencia, un declive r&aacute;pido del sistema inmune que aumenta la vulnerabilidad a infecciones y el aumento de las c&eacute;lulas senescentes o c&eacute;lulas 'zombie'. Este aumento de los marcadores inflamatorios a los 60 se corresponde con el fen&oacute;meno <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/inflammaging-inflamacion-envejecimiento_1_11646670.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conocido como&nbsp;</a><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/inflammaging-inflamacion-envejecimiento_1_11646670.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>inflammaging</em></a><em>,</em> otro de los marcadores del envejecimiento.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El siguiente acelerón del envejecimiento, a los 60 años, se caracteriza por una desregulación de las moléculas clave para el sistema inmunitario, la función renal y el metabolismo de los carbohidratos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de estos cambios internos, a los 60 a&ntilde;os se observa un repunte dr&aacute;stico en el riesgo de padecer enfermedades cr&oacute;nicas como el Alzheimer, el Parkinson y patolog&iacute;as cardiovasculares. El aumento del riesgo no es lineal, sino exponencial a partir de esta etapa. Adem&aacute;s se intensifica el desgaste muscular (sarcopenia) y la p&eacute;rdida de integridad en la piel, procesos que ya hab&iacute;an comenzado en el pico de los 44 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo frenar el envejecimiento durante los acelerones</h2><p class="article-text">
        A&uacute;n no est&aacute; claro qu&eacute; parte de estos cambios son puramente biol&oacute;gicos o gen&eacute;ticos y cu&aacute;les est&aacute;n influenciados por el estilo de vida y el estr&eacute;s propio de esas etapas vitales, pero es evidente que, si podemos hacer algo para frenarlos, es cambiando nuestros h&aacute;bitos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi discurso es poco sexy&rdquo;, bromea Iv&aacute;n Ib&aacute;&ntilde;ez. &ldquo;Las bases son las que son y lo primero que tenemos que hacer es eliminar las cosas que acortan la vida como ser sedentarios, el tabaco, el alcohol y la exposici&oacute;n excesiva al sol. Despu&eacute;s, implementar las cosas que alargan la vida: el descanso reparador, el ejercicio f&iacute;sico de fuerza, pero sin descuidar la parte aer&oacute;bica, y tambi&eacute;n lo que se llama <em>neurobics</em> o gimnasia cognitiva. Vivir en sociedad, estar en contacto con la naturaleza, todo eso es lo que m&aacute;s est&aacute; descrito&rdquo;, recomienda.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La mejor intervención siempre será la que se lleve a cabo antes de que se produzcan esos cambios y sin duda será sobre nuestro estilo de vida, asegurando la actividad física y cuidando la alimentación</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Clea Bárcena</span>
                                        <span>—</span> investigadora de la Universidad de Oviedo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los investigadores de Stanford reconocen que factores como los traumas, las adversidades y los bajos niveles de actividad f&iacute;sica pueden acelerar el envejecimiento biol&oacute;gico. En &uacute;ltima instancia, estas ca&iacute;das bruscas pueden representar un punto de inflexi&oacute;n biol&oacute;gico en el que los mecanismos de reparaci&oacute;n del cuerpo se ven finalmente superados por la presi&oacute;n acumulada del da&ntilde;o molecular, y esos factores pueden ser los que dan el empuj&oacute;n hacia abajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero si el coche se dirige al precipicio, conviene empezar a frenar antes de llegar. &ldquo;La mejor intervenci&oacute;n siempre ser&aacute; la que se lleve a cabo antes de que se produzcan esos cambios y sin duda ser&aacute; sobre nuestro estilo de vida, asegurando la actividad f&iacute;sica y cuidando la alimentaci&oacute;n&rdquo;, dice B&aacute;rcena. &ldquo;La famosa &lsquo;crisis de los 40' no es puramente psicol&oacute;gica, sino que hay una base biol&oacute;gica real, y tenemos una oportunidad de suavizar el impacto de esa ola antes de que llegue&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>

    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/envejecimiento-no-lineal-prepararse-puntos-caida-picado_1_13005660.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Feb 2026 21:13:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El envejecimiento no es lineal: cómo prepararse para los puntos de caída en picado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Envejecimiento,Salud,Ejercicio físico,Estilo de vida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una entrenadora explica las marcas que dicen si estás en forma a los 50: "Tienes que ser capaz de hacer 15 sentadillas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/entrenadora-explica-marcas-dicen-forma-50-tienes-capaz-hacer-15-sentadillas-xp_1_12976735.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d02a9c9-166c-4e4b-a1e2-5b04d03b2a1b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Cuántas veces puedes levantarte de la silla en 30 segundos? Esta y otras marcas te dirán si estás en forma a los 50 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cincuentena es una edad que marca un antes y un después para muchas personas, y estar en forma a esta edad determina la salud en los años siguientes</p><p class="subtitle">Un preparador físico, sobre el reto viral de dar saltos por la mañana: “No es el mejor ejercicio para hacer al despertar” </p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, seg&uacute;n los estudios, las personas <a href="https://academic.oup.com/eurpub/article/18/3/339/518507" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hacen m&aacute;s ejercicio</a> y <a href="https://www.nature.com/articles/s43016-022-00594-9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se alimentan mejor</a>. Pero, a&uacute;n as&iacute;, al cruzar la frontera de los cincuenta, algo cambia. En el caso de las mujeres coincide con la menopausia, pero para los hombres tambi&eacute;n es <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9748037/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el inicio de los problemas de salud</a> que presagian otras dolencias m&aacute;s graves asociadas a la edad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero este punto de transici&oacute;n no es una condena, y tenemos m&aacute;s capacidad de la que creemos para influir en nuestra salud. El envejecimiento es inevitable, pero el ritmo al que nuestro organismo envejece se puede acelerar (con h&aacute;bitos poco saludables como fumar, babe alcohol o ganar peso) o frenar, con ejercicio y una alimentaci&oacute;n saludable.
    </p><p class="article-text">
        Llegar a los 50 en buena forma no es una cuesti&oacute;n cosm&eacute;tica (aunque esa puede ser una motivaci&oacute;n posible). Puede marcar una gran diferencia en la esperanza de vida y la salud en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de la vida. Es el concepto de <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/olimpiadas-centenarias-entrenar-ahora-envejecer-mejor_1_12919937.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las olimpiadas centenarias</a>: entrenar el cuerpo en la mediana edad para llegar a la vejez con salud y, sobre todo, independencia.&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tengo una alumna con 88 a&ntilde;os y no era capaz de levantarse de la silla sola&rdquo;, dice la entrenadora personas Alessandra Moreira Reis, de AS Personal Trailers, doctora en biomedicina y experta en programas de actividad f&iacute;sica para personas mayores. &ldquo;Ahora es capaz, tiene m&aacute;s independencia, camina m&aacute;s r&aacute;pido, ya no necesita su andador&rdquo;, relata.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo saber si estamos preparados? A los 50 hay una serie de pruebas f&iacute;sicas que nos dir&aacute;n si estamos en una forma f&iacute;sica suficientemente buena, o si debemos ponerle remedio lo antes posible con un programa de entrenamiento.&nbsp;&ldquo;La buena noticia es que esto es reversible, se puede cambiar por completo el cuadro de la persona&rdquo;, afirma Moreira. 
    </p><h2 class="article-text">Pruebas que superar a los 50</h2><p class="article-text">
        Estar en forma a los 50 es un prop&oacute;sito consciente, una prueba para la que es necesario prepararse, pero &iquest;c&oacute;mo sabemos si estamos en forma? Las autoridades sanitarias y los investigadores disponen de una herramienta para medir el estado de forma a distintas edades: el <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10993995/#sec2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">test de funcionalidad f&iacute;sica</a>. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las pruebas son iguales para todo el mundo, pero teniendo en cuenta el declive por la edad, las marcas van descendiendo a medida que pasan los a&ntilde;os. Para una persona entre 50 y 59 a&ntilde;os, estas ser&iacute;an las pruebas los resultados esperados:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Sentarse y levantarse: los participantes deben sentarse en el suelo y levantarse con la m&iacute;nima ayuda posible. La puntuaci&oacute;n perfecta es 10 (5 puntos por sentarse y 5 por levantarse). Una puntuaci&oacute;n de 8-10 indica una buena aptitud musculoesquel&eacute;tica. Es una <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ejercicio-predice-vas-tardar-morir-fuerza-flexibilidad_1_8708953.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">medida de la esperanza de vida</a>.</li>
                                    <li>Levantarse de una silla en 30 segundos: mide cu&aacute;ntas veces se puede levantar y sentar en una silla sin usar los brazos en ese tiempo. Una puntuaci&oacute;n inferior a 14 repeticiones puede indicar la necesidad de mejorar la fuerza en la parte inferior del cuerpo. Por encima de 22 se considera excelente.</li>
                                    <li>Prueba de flexi&oacute;n de brazos: n&uacute;mero de flexiones de b&iacute;ceps con peso en 30 segundos, normalmente con una pesa de 2,5 kilos para mujeres o de 3,6 kilos en hombres. Para personas de entre 50 y 59 a&ntilde;os, se considera bueno realizar entre 15 y 20 repeticiones.</li>
                                    <li>Levantarse y caminar 2,4 metros: se mide tiempo que se tarda en levantarse de una silla, caminar 2,4 metros, girar y volver. Por lo general, menos de 5 segundos se considera bueno, mientras que m&aacute;s de 9 segundos indica un alto riesgo de ca&iacute;das. Mide la agilidad y el equilibrio.</li>
                                    <li>Equilibrio sobre una pierna: capacidad para mantenerse de pie sobre una pierna sin apoyo. Para personas de entre 50 y 59 a&ntilde;os, se recomienda un objetivo de 37 segundos.</li>
                                    <li>Flexiones en el suelo en 30 segundos: mide la resistencia. Los objetivos t&iacute;picos para las personas de entre 50 y 59 a&ntilde;os son 10-12 flexiones para hombres o 7-10 para mujeres, si es necesario apoyando las rodillas.&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Estos son los m&iacute;nimos, pero no todo el mundo los alcanza. &ldquo;La prueba f&iacute;sica m&aacute;s b&aacute;sica es la de los 30 segundos levant&aacute;ndose y sent&aacute;ndose&rdquo;, dice Moreira. &ldquo;Para m&iacute; la persona tiene que ser capaz de hacer al menos al menos 15 sentadillas, pero he tenido clientes con 50 a&ntilde;os que no eran capaces&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otra prueba com&uacute;n es, simplemente, caminar, una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31851872/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prueba que los investigadores japoneses</a> han sistematizado para medir la independencia de las personas que han sufrido un infarto u otra enfermedad que requiera rehabilitaci&oacute;n. Durante la prueba la persona debe caminar la m&aacute;xima distancia posible durante 6 minutos. Se considera que es independiente si consigue superar los 300 metros, y el resultado es bueno a partir de los 500 metros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para quienes est&aacute;n en buena forma a los 50, es deseable <a href="https://marathonhandbook.com/whats-a-good-5k-time/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">correr 5 kil&oacute;metros</a> en menos de 35-40 minutos, para hombres, y en menos de 40-45 minutos, para mujeres, y ser capaces de hacer entre 20 y 30 sentadillas seguidas con su propio peso.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo mejorar la forma a los 50</h2><p class="article-text">
        Los resultados de estas pruebas se miden en percentiles, es decir, en qu&eacute; posici&oacute;n se encuentra uno frente al conjunto de otras personas de esa misma edad y sexo. Un resultado superior al percentil 50 quiere decir que estaremos por encima del 50% de las personas que hacen la prueba, e indica que nuestra edad funcional es menos que la que marca el DNI. Por el contrario, estar por debajo del percentil 50 indica que nuestro cuerpo funciona como si tuvi&eacute;ramos m&aacute;s a&ntilde;os de los que cumplimos, y puede ser necesario un programa de ejercicio.
    </p><p class="article-text">
        Para las personas que hayan ejercicio con anterioridad en su vida, la buena noticia es que les resultar&aacute; m&aacute;s f&aacute;cil volver a recuperar la forma. &ldquo;El m&uacute;sculo tiene memoria&rdquo;, afirma Moreira. &ldquo;Si una persona de 50 a&ntilde;os hac&iacute;a ejercicio y tuvo que parar por los motivos que fueran, esta persona va a tener m&aacute;s facilidad para recuperar su forma f&iacute;sica&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Pero nada de esto quiere decir que haya que abandonar si no se tuvo una juventud m&aacute;s deportista. &ldquo;Entreno a muchas mujeres que nunca han hecho ejercicio en la vida, y ni siquiera saben ni la t&eacute;cnica de un ejercicio. El proceso es un poco m&aacute;s lento porque como entrenadores tenemos que ense&ntilde;ar esa t&eacute;cnica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El ejercicio f&iacute;sico no es un capricho, sino una necesidad de la salud, en especial para las mujeres, para quienes, a partir de la cincuentena, la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ejercicio-menopausia_1_11778302.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">transici&oacute;n hacia la menopausia</a> conlleva una p&eacute;rdida acelerada de la masa muscular y la densidad &oacute;sea, adem&aacute;s de cambios en la grasa corporal y un mayor riesgo de enfermedades metab&oacute;licas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A las personas entre 50 y 60 a&ntilde;os siempre les digo que hagan los ejercicios b&aacute;sicos&rdquo;, recomienda Moreira. &ldquo;Son ejercicios multiarticulares: caminar en la cinta, sentadillas, remo y flexiones. Vas a trabajar los m&uacute;sculos de todo el cuerpo y en 15 minutos tienes un entrenamiento de fuerza y completo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados no son solamente est&eacute;ticos. El ejercicio f&iacute;sico, especialmente el de fuerza y el de intervalos de alta intensidad intermitente, reduce la inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica y promueve la autofagia, un proceso de &ldquo;limpieza celular&rdquo; <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/sms.70133" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asociado a la longevidad</a>. Combinado con una alimentaci&oacute;n rica en nutrientes y adecuada en prote&iacute;nas, no solo se construye m&uacute;sculo; se construye un cuerpo m&aacute;s sano eficiente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/entrenadora-explica-marcas-dicen-forma-50-tienes-capaz-hacer-15-sentadillas-xp_1_12976735.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Feb 2026 09:25:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una entrenadora explica las marcas que dicen si estás en forma a los 50: "Tienes que ser capaz de hacer 15 sentadillas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ejercicio físico,Envejecimiento,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Yolanda García, nutricionista: "La mayoría de las personas mayores no llegan a los requerimientos proteicos en la dieta"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/yolanda-garcia-nutricionista-mayoria-personas-mayores-no-llegan-requerimientos-proteicos-dieta-xp_1_12963955.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b251fe51-1612-4a13-b7db-06f863dc35c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Necesitas comer menos a medida que envejeces o solo mejor? Cómo ajustar tu dieta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nuestras necesidades fisiológicas evolucionan desde la infancia hasta el fin de la vida; consultamos con una profesional cómo debemos adaptar también nuestra manera de comer con los años</p><p class="subtitle">Cartas, dominó o ajedrez: qué tienen que ver los juegos de mesa y la demencia </p></div><p class="article-text">
        Hemos convivido con la idea de que, al envejecer, debemos comer cada vez menos, porque &ldquo;gastamos&rdquo; menos, al contrario que los ni&ntilde;os y adolescentes que necesitan un aporte constante de &ldquo;energ&iacute;a&rdquo;. En efecto, hay muchas personas que experimentan que, con los a&ntilde;os, su cuerpo ya no &ldquo;quema&rdquo; calor&iacute;as como antes. Pero la cuesti&oacute;n no es tanto la cantidad, sino la calidad y la densidad de nutrientes. De hecho, puede que necesitemos m&aacute;s, y no menos, de algunos de ellos.
    </p><p class="article-text">
        Nuestras necesidades fisiol&oacute;gicas evolucionan desde la infancia hasta el fin de la vida. En la infancia y juventud, el organismo est&aacute; en plena fase de construcci&oacute;n: crece, se repara r&aacute;pidamente y suele acompa&ntilde;arse de una actividad f&iacute;sica elevada. El cuerpo prioriza la energ&iacute;a para el movimiento y el desarrollo. Al llegar a la edad adulta, el crecimiento se detiene. Si dejamos de movernos, y no ajustamos la dieta, es normal que haya un exceso de energ&iacute;a que acaba almacen&aacute;ndose donde no queremos. 
    </p><p class="article-text">
        Pero es a partir de los 50 a&ntilde;os cuando los cambios se hacen m&aacute;s evidentes. El metabolismo basal, la energ&iacute;a que gastamos en reposo, disminuye. Antes se pensaba que tener un metabolismo m&aacute;s lento era una consecuencia directa de envejecer. Los estudios indican que esto <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9374375/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es cierto solo en parte</a>.&nbsp;No es solo por hacerse mayores, y no es algo inevitable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A medida que nos vamos haciendo mayores cambian las necesidades, sobre todo porque disminuye nuestra masa muscular. Que disminuya nuestra masa muscular va a hacer que nuestro metabolismo se ralentice y quememos menos calor&iacute;as en reposo&rdquo;, explica la nutricionista Yolanda Garc&iacute;a. Es decir, el sedentarismo y la p&eacute;rdida de masa muscular <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8140403/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">son la causa principal</a> de que gastemos menos calor&iacute;as con la edad y tengamos m&aacute;s probabilidades de ganar peso. 
    </p><p class="article-text">
        Las personas mayores que se mantienen activas y conservan su masa muscular con ejercicios de fuerza <a href="https://www.nia.nih.gov/news/how-can-strength-training-build-healthier-bodies-we-age" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no sufren un descenso tan acusado</a> del metabolismo.&nbsp;Aun as&iacute;, hay efectos inevitables de la edad: la capacidad de absorci&oacute;n de algunos nutrientes, como la vitamina B12 o el calcio, se reduce, y el cuerpo se vuelve menos eficiente para procesar las prote&iacute;nas, un proceso llamado <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36018750/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">resistencia anab&oacute;lica</a>.
    </p><h2 class="article-text">La prote&iacute;na no se recorta</h2><p class="article-text">
        Precisamente por la p&eacute;rdida de la eficiencia para absorber nutrientes, el papel fundamental de las prote&iacute;nas se hace m&aacute;s patente con los a&ntilde;os. A partir de los 40-50 a&ntilde;os el organismo comienza a perder masa muscular progresivamente, un proceso llamado sarcopenia. Esta p&eacute;rdida se acelera especialmente en las mujeres despu&eacute;s de la menopausia, debido a los cambios hormonales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para prevenir esta p&eacute;rdida de masa muscular conviene hacer dos cosas: consumir m&aacute;s prote&iacute;na y hacer m&aacute;s ejercicio de fuerza&rdquo;, afirma Garc&iacute;a. &ldquo;Las mujeres pierden masa muscular antes y de forma m&aacute;s brusca en la menopausia. En los hombres sucede m&aacute;s tarde y de una forma m&aacute;s progresiva&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Las prote&iacute;nas en la dieta son la fuente de amino&aacute;cidos, los materiales de construcci&oacute;n y reparaci&oacute;n de todos los tejidos del cuerpo, pero en especial del m&uacute;sculo. El tejido muscular es metab&oacute;licamente muy activo, es decir, &ldquo;consume&rdquo; m&aacute;s que otros. Por eso constituye una <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ganar-musculo-medida-envejecemos_1_12521472.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">defensa contra el aumento de peso</a> con la edad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero precisamente por la p&eacute;rdida de eficiencia al aprovechar las prote&iacute;nas, es necesario comer m&aacute;s cantidad. &ldquo;La mayor&iacute;a de las personas mayores no llegan a los requerimientos proteicos en la dieta&rdquo;, advierte Garc&iacute;a. &ldquo;Esto es cierto a cualquier edad, pero cuando nos vamos haciendo mayores es muy importante llegar a requerimientos proteicos para no perder m&uacute;sculo, ya que es m&aacute;s dif&iacute;cil recuperarlo&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40806046/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">r</a><a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40806046/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ecomendaciones m&aacute;s recientes</a> para personas mayores son consumir entre 1,0 y 1,2 gramos de prote&iacute;na por kilo de peso al d&iacute;a como m&iacute;nimo, y aumentar a 1,5 gramos o m&aacute;s si se es activo o se padecen ciertas enfermedades. Adem&aacute;s, la distribuci&oacute;n influye. M&aacute;s que un gran filete para la cena, es m&aacute;s efectivo repartir las prote&iacute;nas a lo largo del d&iacute;a: un yogur skyr en el desayuno, legumbres y pollo en la comida, pescado en la cena. Es una forma de enviar se&ntilde;ales constantes a los m&uacute;sculos para que se mantengan.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El control de los carbohidratos y grasas</h2><p class="article-text">
        &ldquo;En las personas mayores hay mayor consumo de grasas e hidratos de carbono y, adem&aacute;s, en la mayor&iacute;a de los casos son carbohidratos y grasas de mala calidad en forma de comida ultraprocesada&rdquo;, dice Garc&iacute;a. A medida que envejecemos, reducir estos caprichos y aumentar el consumo de legumbres, fruta y verdura se hace m&aacute;s importante porque ayuda a reducir el riesgo de enfermedades cr&oacute;nicas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Conviene que los hidratos de carbono que consuman sean complejos, como harinas integrales, patata o legumbres. Tienen m&aacute;s fibra, y eso hace que se digieran de una forma m&aacute;s lenta creando menos picos de glucosa, es decir, no disparan el az&uacute;car en sangre porque tienen un <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/significa-indice-glucemico-dieta_1_1591034.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iacute;ndice gluc&eacute;mico</a> menor&rdquo;, explica la nutricionista.
    </p><p class="article-text">
        Las frutas y verduras, adem&aacute;s, son una fuente de antioxidantes que combaten el estr&eacute;s oxidativo, que tambi&eacute;n est&aacute; en el origen de las enfermedades cr&oacute;nicas. &ldquo;Los antioxidantes son importantes a cualquier edad, pero justo lo que previenen son el envejecimiento de las c&eacute;lulas, as&iacute; que cuanto antes los incorpores a la dieta, mejor&rdquo;, recomienda Garc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Las fuentes de grasa tambi&eacute;n deben cuidarse a medida que pasan los a&ntilde;os. &ldquo;Hay que llevar una dieta rica en grasas saludables como huevo, aguacate o aceite de oliva&rdquo;, recomienda la nutricionista. &ldquo;Adem&aacute;s los &aacute;cidos grasos omega-3 son cardioprotectores, regulan el colesterol y los triglic&eacute;ridos en sangre, y disminuyen la probabilidad de padecer enfermedades cardiovasculares, infartos de miocardio o ictus&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Cambiar de h&aacute;bitos alimentarios cuando nos hacemos mayores no es cuesti&oacute;n de fuerza de voluntad o de los consejos del m&eacute;dico, sino de modificar el contexto. Comprar verdura y fuentes de prote&iacute;nas como carnes magras, pescado y huevos, y ponerlas a la vista en la nevera, y resistirse a los ultraprocesados y los dulces, o colocarlos en la estanter&iacute;a m&aacute;s inaccesible. Con la edad se aten&uacute;a la sensaci&oacute;n de sed, por lo que es importante bebe suficiente agua, algo que tambi&eacute;n nos ayudar&aacute; a regular el apetito.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/yolanda-garcia-nutricionista-mayoria-personas-mayores-no-llegan-requerimientos-proteicos-dieta-xp_1_12963955.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Feb 2026 09:20:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Yolanda García, nutricionista: "La mayoría de las personas mayores no llegan a los requerimientos proteicos en la dieta"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b251fe51-1612-4a13-b7db-06f863dc35c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Dietas,Alimentación,Envejecimiento,Comida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las "olimpiadas centenarias" o cómo entrenar ahora para envejecer mejor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/olimpiadas-centenarias-entrenar-ahora-envejecer-mejor_1_12919937.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/70f4fbb2-d2ef-4848-979d-1bcf76531ef0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las &quot;olimpiadas centenarias&quot; ¿pueden ayudarnos a vivir más años?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Empezar a prepararse físicamente para la vejez décadas antes puede alargar la vida, pero sobre todo la salud y la independencia en nuestros últimos años 
</p><p class="subtitle">¿Por qué el yoga es tan efectivo? La ciencia detrás de las posturas</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ntos a&ntilde;os crees que vas a vivir? Espa&ntilde;a tiene una de las esperanzas de vida m&aacute;s altas del mundo, 81,1 a&ntilde;os para los hombres y 86,3 para las mujeres, <a href="https://www.ine.es/ss/Satellite?L=es_ES&amp;c=INESeccion_C&amp;cid=1259926380048&amp;p=1254735110672&amp;pagename=ProductosYServicios/PYSLayout&amp;param1=PYSDetalle&amp;param3=1259924822888" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n datos del INE</a>, y se espera que aumente a&uacute;n m&aacute;s. Pero la preocupaci&oacute;n para muchas personas no es tanto el n&uacute;mero de a&ntilde;os que pueden llegar a vivir, sino la calidad de vida que tendr&aacute;n cuando lleguen a la vejez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo deseable ser&iacute;a vivir toda nuestra vida con salud f&iacute;sica y mental, de forma independiente y morir, a ser posible, de repente y sin dolor. Pero las estad&iacute;sticas dicen que por desgracia esto no es as&iacute;. La esperanza de vida con buena salud a los 65 a&ntilde;os es de unos 10 a&ntilde;os m&aacute;s, y a partir de esa edad la salud cae en picado, seg&uacute;n los <a href="https://www.csic.es/es/actualidad-del-csic/espana-combina-longevidad-record-con-desafios-en-atencion-la-dependencia-y-las-enfermedades-cronicas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos del CSIC</a>. M&aacute;s de la mitad de los mayores de 85 a&ntilde;os padece enfermedades cr&oacute;nicas, mientras que un 11% de los mayores de 65 a&ntilde;os est&aacute; en situaci&oacute;n de <a href="https://www.dsca.gob.es/es/comunicacion/notas-prensa/lista-espera-dependencia-baja-94-numero-personas-atendidas-alcanza-cifras" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dependencia</a> con limitaciones graves en su capacidad para realizar actividades cotidianas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que llegamos a la enfermedad tarde&rdquo;, dice la geriatra Macarena D&iacute;az de Bustamante Ussia a elDiario.es. &ldquo;Vivimos con mucho estr&eacute;s, sin pensar lo que hacemos y con el piloto autom&aacute;tico. No nos da tiempo ni a pararnos a cocinar ni a hacer deporte. Entonces, de repente tenemos sobrepeso, hipertensi&oacute;n y m&aacute;s riesgo de infartos&rdquo;, aclara.
    </p><p class="article-text">
        Pero igual que ahorramos para la jubilaci&oacute;n, podemos prepararnos con antelaci&oacute;n para la vejez. &ldquo;Si hacemos una inversi&oacute;n de j&oacute;venes, luego de mayores vamos a tener un envejecimiento m&aacute;s saludable&rdquo;, afirma la doctora D&iacute;az de Bustamante.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se ha venido comprobando consistentemente que el ejercicio y la dieta contribuyen a un envejecimiento saludable, pero estos son comportamientos individuales que necesitan de un contexto favorable para producirse</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carmen Rodríguez Blazquez</span>
                                        <span>—</span> investigadora del área de Enfermedades Neurodegenerativas del CIBER (CIBERNED) 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No siempre es tan f&aacute;cil. &ldquo;Se ha venido comprobando consistentemente que el ejercicio y la dieta contribuyen a un envejecimiento saludable, pero estos son comportamientos individuales que necesitan de un contexto favorable para producirse&rdquo;, explica la doctora Carmen Rodr&iacute;guez Blazquez, investigadora del &aacute;rea de Enfermedades Neurodegenerativas del CIBER (CIBERNED) y autora de un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35925982/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amplio estudio</a> sobre el envejecimiento activo en Espa&ntilde;a. &ldquo;Es necesario considerar la influencia de los determinantes sociales de la salud, como el nivel educativo y econ&oacute;mico, la situaci&oacute;n laboral, los roles de g&eacute;nero, el apoyo y la participaci&oacute;n social y los determinantes estructurales como los servicios sociosanitarios&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">El origen de las olimpiadas centenarias</h2><p class="article-text">
        Si nos dijeran que vamos a vivir hasta los 100 a&ntilde;os, &iquest;qu&eacute; nos gustar&iacute;a poder hacer? Sin duda, seremos ancianos, pero querremos ser capaces de caminar, viajar, jugar con los bisnietos, cultivar un huerto o simplemente levantarnos de la silla sin ayuda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El doctor Peter Attia, un m&eacute;dico estadounidense especializado en antienvejecimiento y autor del libro <em>Sin l&iacute;mites: la ciencia y el arte de la longevidad</em> lleg&oacute; a este concepto durante un funeral. Mientras desped&iacute;a a la madre de un amigo, Attia reflexion&oacute; sobre los &uacute;ltimos a&ntilde;os de esa persona, marcados por la incapacidad para hacer lo que m&aacute;s disfrutaba, como jugar al golf o trabajar en el jard&iacute;n, debido al declive f&iacute;sico. Su salud y su independencia hab&iacute;an acabado mucho antes que su vida.
    </p><p class="article-text">
        Attia hizo el c&aacute;lculo. Con las cifras en la mano, sabiendo cu&aacute;nta capacidad perdemos cada d&eacute;cada debido al envejecimiento, dio marcha atr&aacute;s y lleg&oacute; a una conclusi&oacute;n: para poder hacer esas cosas en la vejez, aunque no lleguemos a los 100 a&ntilde;os, es necesario estar en forma muchos a&ntilde;os antes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No se trata de vivir más años a cualquier precio, sino de vivir los años que tengamos con plenitud</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No se trata de vivir m&aacute;s a&ntilde;os a cualquier precio, sino de vivir los a&ntilde;os que tengamos con plenitud. Era un entrenamiento personal para el evento m&aacute;s importante de nuestra vida: llegar a ser ancianos aut&oacute;nomos, activos y felices. Con esto compil&oacute; una lista personal de las 18 pruebas de la &ldquo;olimpiada centenaria&rdquo; o el &ldquo;decathlon centenario&rdquo;: cosas tan simples como cargar las bolsas de la compra o poder levantarse del suelo sin ayuda.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La duraci&oacute;n de la vida y de la salud&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de las ideas del doctor Attia hay <a href="https://newsnetwork.mayoclinic.org/discussion/mayo-clinic-q-and-a-lifespan-vs-healthspan/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una distinci&oacute;n fundamental</a>. Se habla de <em>&ldquo;lifespan&rdquo;</em> (duraci&oacute;n de la vida) a la edad cronol&oacute;gica que alcanzamos al morir, y se enfrenta a <em>&ldquo;healthspan&rdquo;,</em> la duraci&oacute;n de la salud, que es el per&iacute;odo de nuestra vida que vivimos libres de enfermedades graves o discapacidad. Podemos vivir hasta los 90 a&ntilde;os, pero si estamos postrados o en una silla de ruedas sufriendo dolor intenso desde los 80, nuestra salud habr&aacute; terminado mucho antes de morir.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de lo que pudiera parecer, el envejecimiento en s&iacute; mismo no es el principal factor de riesgo para esa duraci&oacute;n de la salud. Hacerse mayor es un proceso biol&oacute;gico que afecta a todo el mundo, pero la velocidad a la que se produce depende sobre todo del estilo de vida. Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37354644/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio con datos de cientos de miles</a> de personas enumer&oacute; estos riesgos y encontr&oacute; que fumar, una dieta poco saludable, el sobrepeso y la obesidad, la falta de actividad f&iacute;sica y el alcohol eran los responsables de la 'muerte' prematura de la salud.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, las enfermedades cr&oacute;nicas como las cardiovasculares, el c&aacute;ncer, las enfermedades respiratorias y la diabetes, se han convertido en las principales causas de mortalidad a nivel mundial, representando <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34556664/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 71% de todas las muertes anuales</a>, seg&uacute;n una reciente revisi&oacute;n. Los autores indican que la medicina actual se centra en prolongar la vida, pero no cura las enfermedades subyacentes y, por lo general, se usa para controlar los s&iacute;ntomas o ralentizar la progresi&oacute;n de la enfermedad, en lugar de restaurar completamente la capacidad funcional. Esto conduce a per&iacute;odos prolongados de fragilidad, discapacidad y dependencia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los últimos diez años de vida suelen ser el escenario de una aceleración en la pérdida de capacidades, especialmente las físicas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os de vida suelen ser el escenario de una aceleraci&oacute;n en la p&eacute;rdida de capacidades, especialmente las f&iacute;sicas. La <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4066461/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sarcopenia</a>, la p&eacute;rdida progresiva de masa y fuerza muscular, puede llevar a perder hasta el 50% de la masa muscular a los 80. Esta debilidad produce un empeoramiento del metabolismo, haciendo a las personas <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36983804/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s vulnerables a la diabetes</a>, la hipertensi&oacute;n y las enfermedades cardiovasculares.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para las mujeres, la menopausia es un punto de inflexi&oacute;n importante, hace que nos pongamos las pilas, pero no hay que esperar a la menopausia&rdquo;, afirma la doctora D&iacute;az de Bustamante. &ldquo;La masa muscular es un escudo, es lo que digo a los pacientes para que entiendan que les protege de todo, de las enfermedades, de las ca&iacute;das, si tienen un tumor. Si tienen menos m&uacute;sculo, se asocia con peor pron&oacute;stico&rdquo;, a&ntilde;ade,
    </p><p class="article-text">
        En efecto, la debilidad muscular conduce al <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3964027/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&iacute;ndrome de fragilidad</a>, con lentitud al caminar, poca actividad, agotamiento y p&eacute;rdida de peso no intencionada. Las personas fr&aacute;giles tienen un riesgo mucho mayor de ca&iacute;das, lo que lleva a la hospitalizaci&oacute;n, m&aacute;s p&eacute;rdida de masa muscular, y m&aacute;s discapacidad.
    </p><p class="article-text">
        Mentalmente, tambi&eacute;n hay un declive, con un aumento de las enfermedades degenerativas como el Alzheimer y otros tipos de demencia. Lo que se ha podido comprobar en los &uacute;ltimos a&ntilde;os es que la p&eacute;rdida de m&uacute;sculo y capacidad f&iacute;sica est&aacute; <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37004309/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relacionada con las enfermedades neurodegenerativas</a> y, al mismo tiempo, mantener la fuerza y la forma f&iacute;sica <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11428675/#sec7-biology-13-00719" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">protege contra estas enfermedades</a>. Tambi&eacute;n ocurre al rev&eacute;s: proteger las capacidades cognitivas <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12541553/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">predice una vida m&aacute;s larga</a> con salud.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En las personas mayores recomendamos ejercicio multicomponente para que tengan fuerza, resistencia, equilibrio, potencia. Todo eso puede protegernos del deterioro cognitivo&rdquo;, comenta D&iacute;az de Bustamante.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La masa muscular es un escudo, es lo que digo a los pacientes para que entiendan que les protege de todo, de las enfermedades, de las caídas, si tienen un tumor. Si tienen menos músculo, se asocia con peor pronóstico</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Macarena Díaz de Bustamante Ussia </span>
                                        <span>—</span> geriatra
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La reserva funcional y c&oacute;mo construirla</h2><p class="article-text">
        Para poder llegar a los 80 o 90 a&ntilde;os con salud e independencia hay que empezar antes, mucho antes. Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/24787359/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio publicado en el British Medical Journal</a> <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/fuerza-agarre-importante-mejorarla_1_12520171.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">midi&oacute; la fuerza de agarre</a> como indicador de la fuerza f&iacute;sica, la velocidad para levantarse de una silla y el tiempo de equilibrio en pie en personas de 53 a&ntilde;os, y las sigui&oacute; durante a&ntilde;os. Quienes tuvieron peores puntuaciones ten&iacute;an un riesgo de mortalidad 3,68 veces mayor en los siguientes 13 a&ntilde;os, en comparaci&oacute;n con los que ten&iacute;an mejores resultados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La condici&oacute;n f&iacute;sica que tengamos en la vejez va a depender de nuestra vida anterior, ya que los factores de riesgo que provocan enfermedades cr&oacute;nicas y discapacidad se van acumulando&rdquo;, explica la doctora Rodr&iacute;guez. &ldquo;Por ejemplo, con una dieta no saludable e inactividad f&iacute;sica durante la infancia o adolescencia, es m&aacute;s probable desarrollar sobrepeso u obesidad e hipertensi&oacute;n durante la edad adulta y la vejez&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La mediana edad es la &eacute;poca clave para construir lo que Attia denomina &ldquo;reserva funcional&rdquo;. Es decir, aumentar nuestras capacidades f&iacute;sicas para que, cuando decaigan con la edad, todav&iacute;a sean suficientes. Si con 50 a&ntilde;os no somos capaces de subir un tramo de escaleras sin ahogarnos, &iquest;qu&eacute; esperamos que ocurra a los 80? La idea es estar en la mejor forma posible y que el declive progresivo con los a&ntilde;os empiece desde un punto m&aacute;s alto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;qu&eacute; capacidades f&iacute;sicas? El doctor Attia las resume en <a href="https://peterattiamd.com/training-for-the-centenarian-decathlon/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tres pilares</a>: <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/cardio-zona-2-influye-envejecimiento-saludable_1_11693999.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cardio de zona 2</a>, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/vo2-max-importante-mantenerte-joven_1_11576596.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">VO2 Max</a> (capacidad aer&oacute;bica), <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ejercicios-mejorar-equilibrio-estabilidad_1_11297928.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estabilidad</a> y <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ejercicio-menopausia_1_11778302.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fuerza</a>. No es un programa espec&iacute;fico, sino unas metas personales que cada persona debe establecer: cargar a un nieto, caminar dos kil&oacute;metros, levantarse sin ayuda, llevar las maletas en un viaje o subir escaleras.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ese punto se hace &ldquo;ingenier&iacute;a inversa&rdquo;, y el doctor Attia pone algunos ejemplos, que siempre deben particularizarse para cada caso. Para poder levantarse del suelo a los 80, hay que poder hacer sentadillas con peso a los 50. Para poder cargar con una maleta a los 80, hay que poder aguantar colgados de una barra a los 50 durante 30 segundos. Para poder caminar a los 80, hay que poder correr en zona 2 a los 50. Para no caerse a los 80, hay que poder mantenerse sobre una pierna 30 segundos con los ojos cerrados a los 50.  Aun as&iacute;, nunca es tarde para empezar. &ldquo;Las generaci&oacute;n de los mayores, en su mayor&iacute;a, no ha hecho ejercicio en su vida&rdquo;, dice la doctora D&iacute;az de Bustamante. &ldquo;Te hablo de personas de 80 o 90 a&ntilde;os, no ten&iacute;an la cultura del deporte que tenemos ahora. Cuesta convencerles de que tienen que usar unas pesas, pero hay que explicarles que eso puede permitirles que, por ejemplo, se puedan poner en pie para pasar de la cama al sill&oacute;n. Eso lo cambia todo. El cuidador de un paciente que es capaz de ponerse de pie tiene lo tiene mucho m&aacute;s f&aacute;cil&rdquo;, aclara.
    </p><p class="article-text">
        El ejercicio y la fuerza son los pilares del proceso, pero tambi&eacute;n hay otros factores importantes. &ldquo;Dieta sana, ejercicio, abandonar los h&aacute;bitos no saludables (alcohol, tabaco), tener <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ciencia-soledad-evitarla-aumentar-longevidad-salud_1_12789641.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relaciones sociales satisfactorias</a> y en general tener una vida activa y participativa&rdquo;, enumera la doctora Rodr&iacute;guez.&nbsp;&ldquo;Pero para esto es importante contar con pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que protejan la salud y el bienestar de la ciudadan&iacute;a, promoviendo la educaci&oacute;n, la participaci&oacute;n, la sanidad, la cultura y el deporte&rdquo;, puntualiza.
    </p><p class="article-text">
        No hay medallas ni trofeos, el premio ser&aacute; poder levantar en brazos a nuestros nietos. Cambiar la percepci&oacute;n del ejercicio de una obligaci&oacute;n desagradable a una inversi&oacute;n en felicidad puede hacer que la duraci&oacute;n de la vida y la salud se empiecen a igualar un poco m&aacute;s. Con una <a href="https://www.ine.es/jaxiT3/Tabla.htm?t=3199&amp;L=0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">edad media de la poblaci&oacute;n</a> en Espa&ntilde;a de 45 a&ntilde;os, el mejor momento para empezar a entrenar para las olimpiadas centenarias fue hace diez a&ntilde;os. El segundo mejor momento es hoy.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/olimpiadas-centenarias-entrenar-ahora-envejecer-mejor_1_12919937.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Jan 2026 20:58:45 +0000]]></pubDate>
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