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    <title><![CDATA[elDiario.es - Senegal]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/senegal/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Senegal]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[La Armada de Senegal rescata a 124 migrantes a bordo de un cayuco en alta mar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/armada-senegal-rescata-124-migrantes-bordo-cayuco-alta-mar_1_13575819.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/402385b7-ea2d-4baa-8c27-2e9e0b366389_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Armada de Senegal rescata a 124 migrantes a bordo de un cayuco en alta mar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ocurrió a unos 37 kilómetros de la costa de Djiffère", una localidad del país africano</p><p class="subtitle">La llegada de migrantes de forma irregular a Canarias cae un 44,5% hasta septiembre
</p></div><p class="article-text">
        La Marina de Senegal ha rescatado a 124 migrantes que navegaban a bordo de un cayuco en alta mar, seg&uacute;n inform&oacute; este viernes la Armada de este pa&iacute;s de &Aacute;frica occidental.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este jueves 8 de octubre de 2026, la Marina Nacional rescat&oacute; a una piragua que transportaba a 124 migrantes en situaci&oacute;n irregular, a unos 37 kil&oacute;metros de la costa de Djiff&egrave;re&rdquo;, una localidad de la Peque&ntilde;a Costa senegalesa, afirm&oacute; la Armada en un escueto comunicado publicado en sus redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los migrantes fueron desembarcados en la Base Naval Almirante Faye Gassama (de Dakar) y puestos a disposici&oacute;n de las autoridades competentes&rdquo;, agreg&oacute; la Armada senegalesa, sin facilitar m&aacute;s detalles sobre el estado o identidad de esas personas.
    </p><p class="article-text">
        Aunque las autoridades no precisaron el destino de la embarcaci&oacute;n, Senegal es un pa&iacute;s de tr&aacute;nsito y origen para los migrantes que llegan de manera irregular a las Islas Canarias.
    </p><p class="article-text">
        La ruta migratoria entre la costa africana y las islas espa&ntilde;olas est&aacute; considerada una de las m&aacute;s peligrosas del mundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Efe]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/armada-senegal-rescata-124-migrantes-bordo-cayuco-alta-mar_1_13575819.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Oct 2026 13:39:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Armada de Senegal rescata a 124 migrantes a bordo de un cayuco en alta mar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migraciones,Canarias,Senegal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hondarribia dice que el hombre al que disparó un policía estuvo a "escasos centímetros" de acuchillar a una ertzaina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/hondarribia-dice-hombre-disparo-policia-estuvo-escasos-centimetros-acuchillar-ertzaina_1_13557724.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ec332cec-936c-4d4e-9c85-a0d57eb2623b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x958y215.jpg" width="1200" height="675" alt="Hondarribia dice que el hombre al que disparó un policía estuvo a &quot;escasos centímetros&quot; de acuchillar a una ertzaina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En un informe, el Ayuntamiento sostiene que el agente efectuó varios disparos "con el fin de evitar el apuñalamiento"</p><p class="subtitle">El Ayuntamiento de Hondarribia se une a las protestas que denuncian "asesinato policial" por la muerte de un hombre</p></div><p class="article-text">
        El <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/agente-policia-hondarribia-mata-disparo-hombre-intentaba-agredir-ertzaina_1_13545259.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hombre que muri&oacute; en Hondarribia el pasado d&iacute;a 28 de septiembre abatido por disparos de un agente de la Polic&iacute;a local</a> de la localidad guipuzcoana se abalanz&oacute; sobre una ertzaina con un cuchillo sin alcanzarla por &ldquo;escasos cent&iacute;metros&rdquo;. El var&oacute;n de 46 a&ntilde;os cay&oacute; al suelo tras lanzar el ataque y, tras incorporarse, volvi&oacute; a enfrentarse a los agentes y golpe&oacute; a uno de ellos que portaba un escudo, &ldquo;rompiendo este por la mitad&rdquo;. Es la versi&oacute;n que recoge el informe remitido por el Ayuntamiento de Hondarribia a la Comisi&oacute;n de Control y Transparencia de la Polic&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Apunta que el pasado 28 de septiembre, a las 19:13 horas, los agentes de la Polic&iacute;a local recibieron varias llamadas de la central de coordinaci&oacute;n en las que se les comunicaba que un hombre se encontraba en la calle de San Pedro de la localidad guipuzcoana esgrimiendo un cuchillo. A su llegada, localizaron al hombre con el cuchillo en la mano y en &ldquo;actitud amenazante&rdquo;, en presencia de numerosas personas. Al lugar acudieron tambi&eacute;n agentes uniformados de la Ertzaintza. Los agentes de ambos cuerpos intentaron tranquilizar al hombre, a quien ya conoc&iacute;an, sin conseguirlo.
    </p><p class="article-text">
        Tal y como se&ntilde;ala el informe, que recoge Europa Press, mientras apartaban a las personas de la zona, algunas de las cuales se refugiaban en los bares por temor a ser agredidas, los agentes fueron acompa&ntilde;ando al hombre hacia el final de la calle de San Pedro, utilizando un escudo como protecci&oacute;n. Al llegar al final de dicha calle, el hombre comenz&oacute; a correr y se detuvo unos metros m&aacute;s adelante, en la calle Itsas Argi. En ese momento, se gir&oacute; hacia los agentes, &ldquo;levant&oacute; el cuchillo de forma amenazante y se abalanz&oacute;&rdquo; sobre una agente de la Ertzaintza. El hombre cay&oacute; al suelo tras lanzar el ataque, sin llegar a alcanzar a la agente con el cuchillo por &ldquo;escasos cent&iacute;metros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras incorporarse, volvi&oacute; a enfrentarse a los agentes y golpe&oacute; a uno de ellos que portaba un escudo, &ldquo;rompiendo este por la mitad&rdquo;. La agente que hab&iacute;a sufrido el ataque comenz&oacute; entonces a golpear al hombre desde atr&aacute;s con su defensa. En ese momento, el hombre se gir&oacute; de nuevo y corri&oacute; tras ella con el cuchillo en la mano, con &ldquo;intenci&oacute;n de apu&ntilde;alarla&rdquo;. Ante esta situaci&oacute;n, un agente de la Polic&iacute;a local que presenci&oacute; la agresi&oacute;n efectu&oacute; varios disparos contra el hombre, justo antes de que alcanzara a la agente, &ldquo;con el fin de evitar el apu&ntilde;alamiento&rdquo;. El hombre cay&oacute; al suelo y los agentes le practicaron maniobras de reanimaci&oacute;n cardiopulmonar. Posteriormente fue asistido por los servicios de emergencia, aunque finalmente falleci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La Comisi&oacute;n, que se reuni&oacute; tras lo sucedido, ha procedido de oficio al estudio e informe sobre los hechos, ha pedido al Consistorio hondarribiarra que informe sobre la eventual incoaci&oacute;n de actuaciones judiciales de investigaci&oacute;n que pudiera producirse acerca de los hechos y que remita una copia del informe o informes de investigaci&oacute;n interna abiertos para el esclarecimiento de lo sucedido, as&iacute; como una copia del atestado policial elaborados.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, ha solicitado que env&iacute;e un informe detallado de forma cronol&oacute;gica sobre las circunstancias de la actuaci&oacute;n policial en el que se describan con precisi&oacute;n la conducta desarrollada por la persona fallecida, la actuaci&oacute;n de los agentes intervinientes y la justificaci&oacute;n operativa del uso del arma de fuego.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n que informe del lugar exacto en el que se produjo el incidente, as&iacute; como si en dicho lugar se encontraban instaladas c&aacute;maras de videovigilancia que pudieran haber recogido la actuaci&oacute;n policial y de si los agentes intervinientes en la actuaci&oacute;n policial portaban c&aacute;maras de cuerpo y, en caso afirmativo, si las utilizaron, as&iacute; como una copia de las grabaciones que se hubieran realizado y una transcripci&oacute;n de las comunicaciones establecidas por radio entre los agentes actuantes y su Centro de Mando y Control.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Euskadi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/hondarribia-dice-hombre-disparo-policia-estuvo-escasos-centimetros-acuchillar-ertzaina_1_13557724.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Oct 2026 15:02:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hondarribia dice que el hombre al que disparó un policía estuvo a "escasos centímetros" de acuchillar a una ertzaina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gipuzkoa,Hondarribia,Policía Local,Policías locales,Senegaleses,Senegal,Ertzaintza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia de un menor que quedó tetrapléjico retrata 30 años de migraciones a Canarias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/historia-menor-tetraplejico-migraciones-canarias_1_13527325.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/136054ca-c167-403e-a424-b8526d833ac2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia de un menor que quedó tetrapléjico retrata 30 años de migraciones a Canarias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El libro 'Olas como montañas', entrelaza episodios de la vida de Gibbi Jallow, su infancia en Gambia, sus sueños, su familia, el viaje en cayuco y su recuperación médica, con algunos de los principales hitos de la migración irregular hacia las islas desde la llegada de la primera patera a Fuerteventura en 1994 hasta la última crisis migratoria en 2024</p><p class="subtitle">Binta llegó a Canarias desde Senegal persiguiendo el viento: “Quería mis propias alas para poder volar y decidir sobre mi cuerpo”
</p></div><p class="article-text">
        <strong>Gibbi Jallow</strong> sobrevivi&oacute; a cinco d&iacute;as de traves&iacute;a en cayuco desde<strong> Senegal </strong>hasta <strong>Canarias </strong>cuando ten&iacute;a 14 a&ntilde;os. El mar le perdon&oacute; la vida en la Ruta Atl&aacute;ntica, pero semanas despu&eacute;s una ola en una playa de Fuerteventura le rompi&oacute; el cuello contra la arena y lo dej&oacute; <strong>tetrapl&eacute;jico</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Su historia, marcada por el dolor cr&oacute;nico, la adaptaci&oacute;n a una nueva vida y la distancia con su familia en Gambia, centra el libro <em><strong>Olas como monta&ntilde;as</strong></em>, de la periodista <strong>Loreto Guti&eacute;rrez Prats</strong>, presentado este lunes en <strong>Casa &Aacute;frica</strong>, en Las Palmas de Gran Canaria.
    </p><p class="article-text">
        La autora ha explicado a los periodistas que comenz&oacute; a documentarse para escribir sobre los 30 a&ntilde;os de la ruta migratoria canaria, pero el proyecto cambi&oacute; cuando conoci&oacute; a Jallow a trav&eacute;s de Calixto Herrera, psicopedagogo de la Direcci&oacute;n General de Protecci&oacute;n a la Infancia y la Familia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La periodista Loreto Gutiérrez (i), acompañada del también periodista Nicolás Castellano (d).                            </span>
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        &ldquo;Tuve claro que era una historia que merec&iacute;a ser contada y que hab&iacute;a que contarla&rdquo;, ha explicado Guti&eacute;rrez, quien ha definido la obra como &ldquo;un periodismo reposado&rdquo;, alejado de la urgencia informativa.
    </p><p class="article-text">
        El libro entrelaza episodios de la vida de Jallow &ndash;su infancia en Gambia, sus sue&ntilde;os, su familia, el viaje en cayuco y su recuperaci&oacute;n m&eacute;dica&ndash; con algunos de los principales hitos de la migraci&oacute;n irregular hacia Canarias desde la llegada de la primera patera a Fuerteventura en 1994 hasta la &uacute;ltima crisis migratoria en 2024, cuando llegaron m&aacute;s de 43.000 personas al archipi&eacute;lago.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Su historia no es solo la de un drama personal. Es tambi&eacute;n la expresi&oacute;n de muchas otras: la de quienes emprenden el viaje, la de quienes sobreviven y la de quienes, aun alcanzando la orilla, contin&uacute;an enfrent&aacute;ndose a enormes dificultades&rdquo;, narra la autora de 'Olas como monta&ntilde;as' en la introducci&oacute;n de la obra.
    </p><p class="article-text">
        Jallow lleg&oacute; en cayuco a El Hierro y luego fue trasladado a Fuerteventura, donde sufri&oacute; el accidente que cambi&oacute; su vida mientras jugaba en la playa con otros menores del centro de acogida.
    </p><p class="article-text">
        Ha pasado dos a&ntilde;os hospitalizado en el Hospital Insular de Gran Canaria y actualmente reside en el centro de atenci&oacute;n integral a las personas con necesidades especiales Ciudad San Juan de Dios, en Las Palmas de Gran Canaria.
    </p><p class="article-text">
        Calixto Herrera, que lo conoci&oacute; durante un programa de acompa&ntilde;amiento emocional en el hospital, ha asegurado que el joven ya forma parte de su familia. Jallow lo considera a &eacute;l como su padre.
    </p><p class="article-text">
        Preguntado por la realidad de Jallow, Herrera cuenta que &ldquo;es dif&iacute;cil&rdquo;: &ldquo;Como &eacute;l mismo dice: 'Mi vida no es f&aacute;cil', porque tiene que llevar un dolor neurop&aacute;tico que es cr&oacute;nico y hay veces que el dolor gana, gana la partida y viene la desesperanza, viene la tristeza, pero ah&iacute; estamos. Y hay momentos en los que la valent&iacute;a, la generosidad y la fuerza de Gibbi van ganando el partido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Bajo una de las fotograf&iacute;as que recopila el libro, Jallow, que por su dificultad para hablar no se ha dirigido hoy a la prensa, dice: &ldquo;S&eacute; que nunca volver&aacute; a caminar, pero a veces tengo que esforzarme para no pensar en ello&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El viceconsejero del Gabinete del Presidente de Canarias, Octavio Caraballo, quien tambi&eacute;n fue una de las piezas del puzzle para que Loreto Guti&eacute;rrez conociera la historia del adolescente, ha declarado que historias como la de Gibbi ayudan a mostrar las realidades que enfrentan los migrantes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En su caso muy dram&aacute;tica, porque se queda tetrapl&eacute;jico en Fuerteventura, solo, sin su familia, aunque con un hermano que vive aqu&iacute;, y cre&iacute;amos que era conveniente que esa historia se conociese&rdquo;, ha agregado.
    </p><p class="article-text">
        Caraballo ha se&ntilde;alado que el libro, adem&aacute;s de intercalar la historia de Jallow con la historia de los 30 a&ntilde;os de la llegada de la primera patera a las islas, tambi&eacute;n hace alusi&oacute;n a las migraciones canarias hacia Am&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos sentimos orgullosos de la &eacute;pica del viaje de nuestros abuelos y, en cambio, cuando nos referimos a las migraciones actuales, utilizamos otro tipo de perspectiva, y nosotros creemos que esa perspectiva no se puede perder&rdquo;, ha se&ntilde;alado.
    </p><p class="article-text">
        Cuenta Guti&eacute;rrez en la introducci&oacute;n que el t&iacute;tulo procede de una frase pronunciada por el propio Jallow una tarde desde la cama del Instituto Guttmann de Neurorrehabilitaci&oacute;n, en Barcelona, &ldquo;mientras describ&iacute;a el viaje entre muros de mar que a sus ojos parec&iacute;an monta&ntilde;as&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La autora asegura que el libro se podr&iacute;a seguir escribiendo indefinidamente &ldquo;porque la vida de Gibbi, como el devenir de la ruta migratoria atl&aacute;ntica, se escribe en presente continuo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, concluye, &ldquo;la historia que aqu&iacute; se cuenta no acaba en la &uacute;ltima p&aacute;gina, solo se detiene en un recodo del camino&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/historia-menor-tetraplejico-migraciones-canarias_1_13527325.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Sep 2026 18:57:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La historia de un menor que quedó tetrapléjico retrata 30 años de migraciones a Canarias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migraciones,África,Senegal,Canarias,Ruta canaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Senegal y Mauritania interceptan a más de 750 personas que intentaban llegar en tres cayucos a Canarias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/senegal-mauritania-interceptan-750-personas-intentaban-llegar-tres-cayucos-canarias_1_13463123.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0644b9d5-3789-4a66-99b2-75c5c3e8c232_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Senegal y Mauritania interceptan a más de 750 personas que intentaban llegar en tres cayucos a Canarias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Algunos de los migrantes rescatados por la Armada senegalesa presentaban graves problemas de salud  </p></div><p class="article-text">
        Las autoridades de Senegal y de Mauritania han informado durante las &uacute;ltimas horas de la intercepci&oacute;n de m&aacute;s de 750 migrantes que intentaban llegar a Canarias por v&iacute;a irregular a trav&eacute;s del Atl&aacute;ntico.
    </p><p class="article-text">
        La Armada senegalesa ha publicado este domingo que localiz&oacute; el s&aacute;bado una embarcaci&oacute;n con 210 personas a bordo, algunas de ellas con graves problemas de salud. Otros 246 migrantes fueron rescatados cerca de la costa senegalesa.
    </p><p class="article-text">
        Mientras, la Guardia Costera de Mauritania ha informado del rescate de 315 personas el mi&eacute;rcoles en una embarcaci&oacute;n de madera que hab&iacute;a partido de Gambia con varios menores a bordo.
    </p><p class="article-text">
        Estos pa&iacute;ses son punto de partida habitual de los migrantes que pretenden llegar a las islas Canarias en una peligrosa traves&iacute;a desde la costa senegalesa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Europa Press]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/senegal-mauritania-interceptan-750-personas-intentaban-llegar-tres-cayucos-canarias_1_13463123.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Aug 2026 08:44:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Senegal y Mauritania interceptan a más de 750 personas que intentaban llegar en tres cayucos a Canarias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migraciones,Senegal,Canarias,Mauritania,Inmigración]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cheikh Amadou Bamba, el líder que luchó pacíficamente contra la colonización francesa en Senegal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/internacional/cheikh-amadou-bamba-lider-lucho-pacificamente-colonizacion-francesa-senegal_1_13461511.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d227d8fc-b9f7-4e55-8db0-833d53bff248_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cheikh Amadou Bamba, el líder que luchó pacíficamente contra la colonización francesa en Senegal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A diferencia de otros referentes de liberación y resistencia como Nelson Mandela o Mahatma Gandhi, el líder religioso senegalés es escasamente reconocido fuera de su país</p><p class="subtitle">Sani Ladan, activista: “España no reconoce su pasado esclavista y colonial porque es un pasado manchado de sangre”
</p></div><p class="article-text">
        La violencia fue de los signos caracter&iacute;sticos de la <strong>colonizaci&oacute;n francesa </strong>en &Aacute;frica. En ese contexto de sangre, imposiciones y nuevas estructuras de poder, sobresali&oacute; una figura que luch&oacute; contra los colonizadores franceses sin coger un arma, que uni&oacute; a sus seguidores mediante el conocimiento y defendi&oacute; a trav&eacute;s de la palabra la soberan&iacute;a de su pueblo. A diferencia de otros referentes de liberaci&oacute;n y resistencia como <strong>Nelson Mandela o Mahatma Gandhi</strong>, el <strong>senegal&eacute;s Cheikh Amadou Bamba</strong> es escasamente reconocido fuera de su pa&iacute;s, y, al igual que estos l&iacute;deres, fue encerrado y, adem&aacute;s, desterrado por su oposici&oacute;n a la administraci&oacute;n francesa. &ldquo;&Eacute;l dec&iacute;a algo muy importante y es que quien ofende jam&aacute;s tendr&aacute; paz, quien se vengue jam&aacute;s tendr&aacute; paz&rdquo;, se&ntilde;ala<strong> Ibrahima Thioub,</strong> historiador especializado en la etapa moderna y contempor&aacute;nea de<strong> &Aacute;frica</strong> y vicerrector de la Universidad de Touba, <strong>Senegal</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Su figura viene ligada a su <strong>oposici&oacute;n pac&iacute;fica</strong> a la violencia colonial ejercida por <strong>Francia</strong> en el siglo XIX y por ser el fundador de la rama musulmana del<strong> </strong><em><strong>mouridismo.</strong></em> Amadou Bamba naci&oacute; en torno a 1852 en la ciudad de Mbacke, Senegal. Su infancia y adolescencia estuvieron marcadas por la violencia ejercida por el poder colonial en Senegal y por las diferentes guerras de religi&oacute;n protagonizadas por las facciones isl&aacute;micas de la zona. &ldquo;&Eacute;l fue capaz de encontrar una respuesta a la pregunta de c&oacute;mo preservar la identidad musulmana de la sociedad en un contexto colonial, pero sobre todo en un contexto de violencia&rdquo;, resume Thioub. &Eacute;l concibi&oacute; que la &uacute;nica respuesta era la paz. &ldquo;No solo busca eliminar la alienaci&oacute;n colonial, sino tambi&eacute;n la violencia de los estados nacidos de los yihadistas o de los movimientos reformistas yihadistas&rdquo;, agrega el historiador.
    </p><p class="article-text">
        Pronto comenz&oacute; a tener una gran comunidad que segu&iacute;a sus pasos. La administraci&oacute;n francesa ten&iacute;a miedo de su poder de convocatoria, al ver que cada vez m&aacute;s seguidores se un&iacute;an a su palabra: &ldquo;&Eacute;l concienciaba a los senegaleses sobre su futuro, su vida y respecto a su soberan&iacute;a. Por lo tanto, &eacute;l hablaba contra todas esas ideas que ten&iacute;an los colonizadores&rdquo;, apunta Amdy Moustapha Mback&eacute;, uno de los gu&iacute;as de la mezquita de Touba. El especialista agrega que ante esta situaci&oacute;n, los gobernadores franceses le escribieron varias cartas alert&aacute;ndole sobre la situaci&oacute;n, a lo que &eacute;l siempre respond&iacute;a que no estaba interesado en una guerra contra los franceses: &ldquo;&Eacute;l dec&iacute;a que no era su convicci&oacute;n matar a nadie o hacerle da&ntilde;o a alguien&rdquo;, aclara Mbacke.  De cualquier modo, fue acusado en 1895 por el poder colonial de alterar el orden p&uacute;blico y desterrado durante siete a&ntilde;os a Gab&oacute;n y despu&eacute;s a Mauritania. Una vez que la administraci&oacute;n francesa le permiti&oacute; regresar a Senegal, lo someti&oacute; a encierro domiciliario hasta su fallecimiento, en Diourbel el 19 de julio de 1927. &ldquo;La colonia lo ha juzgado con una visi&oacute;n del pasado. Mientras &eacute;l iba construyendo una comunidad con una mirada hacia el futuro, la colonia lo ha juzgado con los ojos del pasado. Y eso va a crear una tensi&oacute;n entre ellos&rdquo;, mantiene Thioub. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, su presencia y convicciones hab&iacute;a dejado una profunda huella en algunas regiones de Senegal. Fund&oacute; la ciudad de Darou Salam (la ciudad de la paz), un barrio de la actual Touba, la ciudad santa del pa&iacute;s y tambi&eacute;n fundada por &eacute;l. Al mismo tiempo, sus seguidores, con &eacute;l en la distancia, hab&iacute;an continuado con sus ense&ntilde;anzas. &ldquo;Incluso despu&eacute;s de su regreso del exilio a  Darou Salam, en 1903, los informes dicen que &eacute;l hab&iacute;a conseguido congregar a&uacute;n a m&aacute;s gente, a m&aacute;s disc&iacute;pulos. Y eso provocaba a&uacute;n m&aacute;s miedo&rdquo;, cuenta Mbacke. Su exilio, por lo tanto, no hizo sino potenciar su misticismo. Seg&uacute;n los informes coloniales redactados por los administradores franceses Victor Leclerc y Martial Henri Merlin, a Cheikh Amadou Bamba se le requiri&oacute; en varias ocasiones para preguntarle si estaba preparando una<em> yihad</em> (guerra santa) a lo que &eacute;l respondi&oacute;, tal y como se&ntilde;ala Mbacke, que &eacute;l era un combatiente que luchaba contra s&iacute; mismo para tener valores humanos y para alcanzar los valores del islam, pero no para tomar armas contra la poblaci&oacute;n. &ldquo;&Eacute;l hablaba de la <em>yihad</em> de la pluma, del saber. Pero cuando le preguntaron &iquest;est&aacute;s preparando la yihad? &Eacute;l dijo que s&iacute;. Entonces, para la administraci&oacute;n colonial, &eacute;l no solo era sospechoso, sino que adem&aacute;s lo admit&iacute;a&rdquo;, a&ntilde;ade Thioub.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El dec&iacute;a que el islam no era enfrentarse ni tener conflicto con personas de otras religiones o ideolog&iacute;as, sino que el islam es la paz y vivir juntos. &Eacute;l dec&iacute;a que nuestro enemigo es el mal que hay en nosotros y que hab&iacute;a que combatirlo&rdquo;, sostiene Mback&eacute;. En cualquier caso, su visi&oacute;n fue m&aacute;s all&aacute; de la religi&oacute;n. Criticaba el modo de vida que pasaba por el simple consumo de objetos y que por su producci&oacute;n causan el destrozo de la naturaleza y llamaba a centrarse en todo aquello que es realmente humano, como la producci&oacute;n literaria, la producci&oacute;n cultural, el pensamiento o la fe. &ldquo;La lecci&oacute;n de Cheikh Amadou Bamba es una lecci&oacute;n de soberan&iacute;a, de paz y de poner por delante el saber, ya que el saber no destruye la naturaleza&rdquo;, recalca Thioub. 
    </p><p class="article-text">
        La figura de Cheikh Amadou Bamba resalta al mismo tiempo por su gran producci&oacute;n literaria. Lleg&oacute; a escribir miles de libros sobre distintas tem&aacute;ticas, como religi&oacute;n, ciencias o astronom&iacute;a. Seg&uacute;n se&ntilde;ala Mback&eacute;, muchos de ellos contin&uacute;an en manos de Francia. &ldquo;Era una enciclopedia. Conoc&iacute;a pr&aacute;cticamente las ciencias religiosas, las ciencias naturales y ten&iacute;a conocimientos muy profundos de esas ciencias&rdquo;, revela el gu&iacute;a de la mezquita. A pesar de todo ello, el l&iacute;der religioso no es tan conocido fuera de sus fronteras. Para el vicerrector de la Universidad de Touba, esto puede deberse a la creaci&oacute;n de las jerarqu&iacute;as raciales durante la colonizaci&oacute;n, a que sus textos se divulgaron en &aacute;rabe y sus ense&ntilde;anzas, en el idioma mayoritario de Senegal, el <em>wolof</em>. Todo lo contrario ocurre en Senegal, donde es una figura venerada y respetada por millones de personas. Una muestra es la gran peregrinaci&oacute;n multitudinaria a su ciudad, Touba, que conmemora la partida al exilio del l&iacute;der religioso y que cada a&ntilde;o paraliza una buena parte del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Una vez que regres&oacute; de su destierro, y aun con la administraci&oacute;n francesa poni&eacute;ndole el ojo, continu&oacute; con sus ense&ntilde;anzas desde varias regiones del pa&iacute;s, sumando m&aacute;s seguidores a esta rama senegalesa del islam. &ldquo;Como historiador, me quedo particularmente fascinado por este an&aacute;lisis que hizo de la situaci&oacute;n y c&oacute;mo hablaba de que ten&iacute;amos que trabajar por la paz. Despu&eacute;s de tres siglos de tr&aacute;fico de esclavos y de robos, de conquistas coloniales que destruyeron los pueblos, de estados teocr&aacute;ticos y de yihadistas que matan a un gran n&uacute;mero de personas, &eacute;l hablaba de paz. De este modo, tambi&eacute;n vemos que su programa es realmente actual&rdquo;, asevera Thioub. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/internacional/cheikh-amadou-bamba-lider-lucho-pacificamente-colonizacion-francesa-senegal_1_13461511.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Aug 2026 04:01:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cheikh Amadou Bamba, el líder que luchó pacíficamente contra la colonización francesa en Senegal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colonización,Senegal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Binta llegó a Canarias desde Senegal persiguiendo el viento: “Quería mis propias alas para poder volar y decidir sobre mi cuerpo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/binta-llego-canarias-senegal-persiguiendo-viento-queria-propias-alas-volar-decidir-cuerpo_1_13460233.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c50635d2-0308-432f-8695-1035232c9c53_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1352y390.jpg" width="1200" height="675" alt="Binta llegó a Canarias desde Senegal persiguiendo el viento: “Quería mis propias alas para poder volar y decidir sobre mi cuerpo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La adolescente de 15 años ha escrito un libro en el que narra las razones para migrar, sueños, tristezas y aprendizaje de su trayecto migratorio</p><p class="subtitle">Thiaroye sur mer, uno de los epicentros de salidas de migrantes hacia Canarias, 20 años después: “2006 fue el año de la catástrofe”
</p></div><p class="article-text">
        En Colibantang el viento levanta la arena roja de sus caminos. En este <strong>pueblo de Senegal</strong>, el aire le llega en forma de susurro a Binta, una ni&ntilde;a que a&uacute;n no lo sabe, pero que estar&aacute; destinada a dejar a su familia y su pueblo en busca de un futuro mejor. Para ello, har&aacute; como otros muchos j&oacute;venes del pa&iacute;s y pondr&aacute; rumbo a Europa. Mientras, en su pueblo, muchas otras ni&ntilde;as la mirar&aacute;n como una referente. Finalmente, <strong>Binta</strong> consigue llegar a Canarias, comienza una nueva vida como menor tutelada en Gran Canaria y decide con 15 a&ntilde;os poner por escrito todo lo que vivi&oacute; antes de salir, sus sue&ntilde;os, sus tristezas y su aprendizaje. En<em> </em><em><strong>La hija del viento</strong></em><em>, </em>Binta cuenta a trav&eacute;s de textos en prosa y verso las vivencias de una ni&ntilde;a de Senegal que decidi&oacute; romper con lo que se esperaba de ella: &ldquo;Yo quiero tener mis propias alas para poder volar, para poder ser libre y decidir sobre mi cuerpo. En mi casa eso es casi imposible de conseguir, de poder vivir libre siendo ni&ntilde;a, siendo mujer&rdquo;, detalla. 
    </p><p class="article-text">
        Binta se cri&oacute; en una casa de una familia numerosa, con ocho hermanos por parte de padre y siete por parte de madre y posteriormente, los hijos de algunos de ellos. Aunque fue a la escuela cor&aacute;nica, recuerda que no pudo ir al colegio para aprender a leer y a escribir y que gracias a una prima francesa, pudo tener algunos conocimientos sobre escritura y lectura. Su vida transcurr&iacute;a en la tranquilidad y monoton&iacute;a de un pueblo del interior de Senegal, donde miraba a los ni&ntilde;os jugar al f&uacute;tbol y a ella se le encend&iacute;a la chispa de la ilusi&oacute;n. Sin embargo, esto no era lo que se esperaba de ella. &ldquo;Mi sue&ntilde;o siempre ha sido ser futbolista, y en mi pueblo era casi imposible jugar a la pelota siendo mujer. Esta es una de las cosas que me ayud&oacute; mucho a llegar aqu&iacute;&rdquo;. Rememora los momentos en los se un&iacute;a a otros ni&ntilde;os para jugar a la pelota pero se re&iacute;an de ella. Su madre, cuenta, no dec&iacute;a nada &ldquo;pero su mirada lo dec&iacute;a todo&rdquo;, apunta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Binta en Teror, el municipio de Gran Canaria donde reside con su familia de acogida. Foto: Alicia Justo"
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                Binta en Teror, el municipio de Gran Canaria donde reside con su familia de acogida. Foto: Alicia Justo                            </span>
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        Binta sab&iacute;a desde peque&ntilde;a que su futuro no ser&iacute;a muy diferente al de sus hermanas mayores. Todas fueron casadas muy j&oacute;venes, se encargan de llevar sus casas y ya son madres. &ldquo;Decid&iacute; irme para no acabar como mi hermana, que cumpli&oacute; 26 a&ntilde;os el mes pasado y ya tiene cinco hijos. Yo veo eso un poco absurdo para m&iacute;, porque yo no quer&iacute;a vivir eso, yo ten&iacute;a un pensamiento diferente&rdquo;, recalca. Todas sus reflexiones siempre las guard&oacute; para ella. Binta confiesa que desde muy peque&ntilde;a aprendi&oacute; a callar y a observar: &ldquo;Cuando yo era muy peque&ntilde;a observaba much&iacute;simas cosas dentro de mi casa y del pueblo, y empezaron esas ideas de irme de casa, porque mi cuerpo necesitaba algo diferente&rdquo;, comenta.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo quiero tener mi propias alas para poder volar, para poder ser libre y decidir sobre mi cuerpo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Binta</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Binta se march&oacute; de casa en 2023. Primero fue hasta la ciudad de Thies y despu&eacute;s a Mbour, una localidad costera de Senegal desde donde parten muchos cayucos. Cogi&oacute; la patera una noche sin luna, como relata en su libro. Era la &uacute;nica ni&ntilde;a. Durante diez d&iacute;as, el miedo y la esperanza calaron sus huesos. Hasta que lleg&oacute; en noviembre de ese mismo a&ntilde;o a Tenerife, donde estuvo tres meses en un centro de menores y la trasladaron a Teror, en Gran Canaria. En las p&aacute;ginas de su libro, menciona que durante el trayecto vio morir a compa&ntilde;eros. De ah&iacute;, que confiese que los peores momentos que ha vivido en Canarias son las noches en vela recordando las mismas noches que pas&oacute; en la patera. &ldquo;Muchos compa&ntilde;eros han sufrido, otros se quedaron all&iacute;. Eso no pod&iacute;a olvidarlo y ten&iacute;a la cabeza muy pesada. Y aunque ten&iacute;a mucha gente que me ayudaba, no he podido conseguir dormir algunas noches pensando en todo lo vivido all&iacute; en el mar&rdquo;, confiesa. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Binta en Teror, el municipio de Gran Canaria donde reside con su familia de acogida. Foto: Alicia Justo                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;La familia que me acogi&oacute;, el mayor regalo que me ha ofrecido la vida&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Binta comenz&oacute; pronto a materializar uno de sus sue&ntilde;os. Cuenta que lo primero que dijo despu&eacute;s de llegar es que quer&iacute;a jugar al f&uacute;tbol hasta que la llevaron a un club de otro municipio de Gran Canaria, en Arucas. All&iacute; le ense&ntilde;aron a patear una pelota y conoci&oacute; a una chica que ser&iacute;a una persona muy importante en su vida. Gracias a Leyre, ahora Binta tiene una familia de acogida, vive con los padres de su amiga, a quienes ella llama mami y pap&aacute;. &ldquo;Primero estuve con Leyre en el mismo club y despu&eacute;s en la misma clase. Poco a poco la amistad se convirti&oacute; en algo m&aacute;s grande, que es ser mejores amigas y despu&eacute;s ser hermanas&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Se conocieron en el club, pero despu&eacute;s se reencontraron en la clase del instituto de Teror donde Binta estudia. All&iacute; Leyre se le acerc&oacute; para decirle que la conoc&iacute;a, se pusieron a hablar y se sentaron juntas. &ldquo;Me invit&oacute; a su casa porque ten&iacute;amos que hacer un trabajo y como ella no pod&iacute;a venir al centro, fui a su casa. Despu&eacute;s de eso siempre iba con ella, y su madre se encari&ntilde;&oacute; conmigo, y el padre tambi&eacute;n y decidieron que fuera a vivir con ella&rdquo;, se&ntilde;ala. A diferencia de muchos menores extranjeros que han llegado solos a Canarias y que residen en centros y est&aacute;n tutelados por el gobierno auton&oacute;mico, la familia de acogida de Binta la ha recibido como una m&aacute;s en su casa, lo que repercute en el bienestar de la ni&ntilde;a. &ldquo;La familia que me acogi&oacute;, que me abri&oacute; sus puertas, ha sido el mayor regalo que me ofreci&oacute; el mundo, la vida; es mi mayor felicidad porque ahora estoy m&aacute;s tranquila&rdquo;, indica. Binta contin&uacute;a con sus estudios y este pr&oacute;ximo curso pasar&aacute; a primero de bachiller, mientras lo compagina con el f&uacute;tbol. Se&ntilde;ala entre risas que es fan del Bar&ccedil;a y, como muchas adolescentes, admira a la exjugadora de este equipo, Alexia Putellas: &ldquo;Ella es mi referente, es la reina y sigo so&ntilde;ando con poder conocerla alg&uacute;n d&iacute;a&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Binta con su libro &#039;La hija del viento&#039;. Foto: Alicia Justo                            </span>
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        Al mismo tiempo, Binta tambi&eacute;n escribe y lee mucho. Uno de sus gu&iacute;as ha sido Mario Benedetti, de quien confiesa que ha le&iacute;do mucho, y de quien tiene sus libros. Los poemas del uruguayo le sirvieron para observar la estructura y poder crear ella sus versos. Mediante estos textos, Binta quiso poner por escrito todas esas ideas que llenaban su cabeza y las cuales nunca hab&iacute;a dejado escapar. &ldquo;El libro naci&oacute; cuando decid&iacute; no callar m&aacute;s y de querer expresarme de otra forma, porque me costaba un mont&oacute;n poder mirar a la cara y explicar lo que realmente siento&rdquo;. Adem&aacute;s, se&ntilde;ala que este libro tambi&eacute;n tiene el objetivo de que la gente pueda conocer &ldquo;la vida real de una ni&ntilde;a africana, de una mujer, de una migrante&rdquo;, detalla. 
    </p><p class="article-text">
        En Colibantang, cuenta que tampoco le dan tanta importancia a que haya podido escribir un libro, pero su madre s&iacute; est&aacute; contenta. &ldquo;Ella me dijo que est&aacute; feliz si yo estoy bien. Al saber que yo estoy bien, que he podido conseguir algo bueno, porque le envi&eacute; las fotos y los v&iacute;deos que hemos hecho en la presentaci&oacute;n en Casa &Aacute;frica, pues, se qued&oacute; muy contenta&rdquo;. Sus otras seguidoras son las ni&ntilde;as del pueblo, para quien Binta es una referente. Ella confiesa que no busca ser un modelo a seguir mientras no consiga su objetivo: &ldquo;Lo que quiero es poder cambiar la mentalidad de esa gente, de los padres que casan a las ni&ntilde;as temprano y que las ni&ntilde;as vean que pueden hacer algo m&aacute;s que ser mujeres de casa, que levantarse, barrer, fregar, lavar, dar a luz y ya est&aacute;&rdquo;, subraya. A ella fue el viento, de lo cual sent&iacute;a que le dec&iacute;a que su vida pod&iacute;a ser de otra manera y el que la llev&oacute; hasta aqu&iacute;: &ldquo;Desde peque&ntilde;a yo pensaba que era el viento que me susurraba que me fuera, que me ten&iacute;a que ir. Por eso, b&aacute;sicamente el viento simboliza para m&iacute; la libertad, ser libre&rdquo;, concluye.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Poema </strong><em><strong>La hija del viento sue&ntilde;a</strong></em></h2><p class="article-text">
        Despu&eacute;s del vuelo, el sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de soltar cadenas, la mirada se eleva
    </p><p class="article-text">
        y toca estrellas que antes no sab&iacute;a nombrar. 
    </p><p class="article-text">
        Soy la hija del viento que sue&ntilde;a
    </p><p class="article-text">
        con cielos abiertos y mares en calma, 
    </p><p class="article-text">
        con palabras que se posan como p&aacute;jaros
    </p><p class="article-text">
        en la rama de mi pecho. 
    </p><p class="article-text">
        Sue&ntilde;o para volver a m&iacute;, 
    </p><p class="article-text">
        para acariciar a la ni&ntilde;a que fui, 
    </p><p class="article-text">
        para decirle que ahora puede cerrar los ojos
    </p><p class="article-text">
        sin miedo a la oscuridad. 
    </p><p class="article-text">
        (..)
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/binta-llego-canarias-senegal-persiguiendo-viento-queria-propias-alas-volar-decidir-cuerpo_1_13460233.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Aug 2026 04:00:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Binta llegó a Canarias desde Senegal persiguiendo el viento: “Quería mis propias alas para poder volar y decidir sobre mi cuerpo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migraciones,Canarias,Senegal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Thiaroye sur mer, uno de los epicentros de salidas de migrantes hacia Canarias, 20 años después: “2006 fue el año de la catástrofe”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/thiaroye-sur-mer-epicentros-salidas-migrantes-canarias-20-anos-despues-2006-ano-catastrofe_1_13447999.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d30c9d81-3dd4-4d3f-93ac-49112fd4e34d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1061y571.jpg" width="1200" height="675" alt="Thiaroye sur mer, uno de los epicentros de salidas de migrantes hacia Canarias, 20 años después: “2006 fue el año de la catástrofe”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En esta localidad a las afueras de Dakar aún se sienten las huellas que dejó la primera crisis de los cayucos</p><p class="subtitle">La familia Diop no olvida a sus hijos y hermanos: 21 jóvenes de un mismo hogar desaparecieron en la ruta hacia Canarias
</p></div><p class="article-text">
        Se cumplen 20 a&ntilde;os de la conocida <strong>crisis de los cayucos.</strong> En 2006, <strong>Canarias</strong> se convirti&oacute; en el principal punto de entrada de los migrantes que part&iacute;an de <strong>&Aacute;frica</strong> con la intenci&oacute;n de alcanzar <strong>Europa</strong>. Durante ese a&ntilde;o, m&aacute;s de 30 mil personas desembarcaron en las costas canarias y se desencaden&oacute; una crisis que puso los cimientos de la gesti&oacute;n migratoria actual: refuerzo de los CIE, deportaciones, c&aacute;rceles en terceros pa&iacute;ses o la primera gran operaci&oacute;n de Frontex para controlar los flujos migratorios. Uno de los principales pa&iacute;ses de salida fue Senegal. Fue el a&ntilde;o del lema <em><strong>Bar&ccedil;a o Barshak</strong></em><strong> (Barcelona o morir) </strong>y de los miles de pescadores que cogieron los mismos cayucos con los que sal&iacute;an a faenar, pero en este caso, con la intenci&oacute;n de llegar a las Islas. Ese a&ntilde;o, hubo una localidad senegalesa que concentr&oacute; a un gran n&uacute;mero de migrantes que se marcharon en b&uacute;squeda de mejores oportunidades: <strong>Thiaroye sur mer,</strong> una zona a las afueras de <strong>Dakar,</strong> donde hoy se sigue mirando al mar con una mezcla de fe y desesperanza.  
    </p><p class="article-text">
        Frente a la playa y a decenas de cayucos fondeados en un mar en calma, un grupo de pescadores se afana en remendar sus redes de pesca. Todos ellos han tenido alg&uacute;n tipo de experiencia con la migraci&oacute;n: tienen un familiar en Europa o lo han intentado en alguna ocasi&oacute;n. Tambi&eacute;n frente a esta escena, est&aacute; la casa de Mamadou Baye, de 62 a&ntilde;os, y uno de los primeros en desembarcar en Canarias en 2006. Fue en marzo y recuerda que la embarcaci&oacute;n, con 42 personas, lleg&oacute; por sus propios medios a las 16:00 horas a una playa del sur de Tenerife. Hab&iacute;a salido de Mauritania el mi&eacute;rcoles 15 de marzo y llegaron una semana despu&eacute;s. Una vez tocaron costa, la polic&iacute;a los identific&oacute; y fueron trasladados al campamento de las Ra&iacute;ces: <strong>&ldquo;Recuerdo el fr&iacute;o. Dejabas una botella de agua por la noche y al d&iacute;a siguiente estaba congelada. En ese momento, tanto yo como mis compa&ntilde;eros dec&iacute;amos que quer&iacute;amos volver&rdquo;</strong>, apunta. Tambi&eacute;n recuerda que fue un trabajador del recurso quien les dej&oacute; un tel&eacute;fono a &eacute;l y varios compa&ntilde;eros para poder llamar a sus familias en Senegal. &ldquo;Pude llamar a mi mujer ya que imaginaba que mi familia tendr&iacute;a miedo porque no sabr&iacute;an si yo estaba muerto&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Mamadou Baye consiguió llegar a Canarias y después se trasladó a Lleida, donde tuvo que vivir sin papeles 11 años."
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                Mamadou Baye consiguió llegar a Canarias y después se trasladó a Lleida, donde tuvo que vivir sin papeles 11 años.                            </span>
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        Mamadou est&aacute; en Thiaroye sur mer para pasar las vacaciones con su familia. Vive en Zaragoza y trabaja como soldador. Despu&eacute;s de Tenerife, fue trasladado a Barcelona y de all&iacute; se march&oacute; a Lleida, donde resid&iacute;a un amigo. En esta localidad, pas&oacute; 11 a&ntilde;os trabajando en el campo, mayoritariamente recogiendo manzanas. Cuenta que trabajaba tres meses seguidos durante la temporada y el resto del a&ntilde;o iba una semana y lo paraban un mes: &ldquo;Por si hac&iacute;an una inspecci&oacute;n, que no me vieran&rdquo;, relata. Mamadou estuvo todo este tiempo sin papeles. Pudo regularizar su situaci&oacute;n en 2017, se mud&oacute; a Zaragoza y ha podido trabajar con contrato desde entonces. Mientras tanto, en Senegal estaban su mujer y sus tres hijos, que pasaron 11 a&ntilde;os sin poder verlo. Su hijo Moussa, de 26 a&ntilde;os y estudiante de marketing, cuenta que no tiene grabado el momento en el que su padre se march&oacute; porque ten&iacute;a 6 a&ntilde;os pero s&iacute; que reconoce que ha sido muy dif&iacute;cil vivir sin uno de sus padres. Lo que s&iacute; puede describir es el d&iacute;a que regres&oacute;: &ldquo;Yo le preguntaba mucho por tel&eacute;fono si iba a regresar alg&uacute;n d&iacute;a. Y cuando vino en 2017 fue muy emocionante. Recuerdo que lo vi m&aacute;s mayor&rdquo;, se&ntilde;ala. La mujer de Mamadou tambi&eacute;n reconoce que vivieron unos a&ntilde;os duros cuando no sab&iacute;a en qu&eacute; momento &eacute;l podr&iacute;a regresar: &ldquo;Fueron muchos a&ntilde;os de estr&eacute;s. Pero mi familia, que es muy generosa y mis hijos han hecho mucho m&aacute;s f&aacute;cil la distancia. De todos modos, yo siempre pensaba que mientras hay vida, hay esperanza&rdquo;, sostiene.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Tamabra es una de las mujeres que se quedó viuda tras la crisis de los cayucos de 2006."
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                Tamabra es una de las mujeres que se quedó viuda tras la crisis de los cayucos de 2006.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Miles de desaparecidos </strong></h2><p class="article-text">
        En las calles de <strong>Thiaroye sur mer</strong> se palpa que la vida no es f&aacute;cil. Los edificios se han construido de manera contigua por la falta de terreno y el espacio que queda entre ellos es tan reducido que en algunos tramos sus vecinos deben pasar de lado. Las moscas, los corderos y los excrementos invaden las calles: &ldquo;&iquest;T&uacute; crees que se puede vivir as&iacute;?&rdquo;, inquiere Moustapha Diouf mientras se&ntilde;ala a un animal que se cruza entre sus pies. Es un vecino de esta zona y presidente de la Asociaci&oacute;n de J&oacute;venes Repatriados de Thiaroye Sur Mer, que busca sensibilizar sobre los riesgos de coger un cayuco pero, que al mismo tiempo, reconoce que las condiciones del barrio animan a muchos j&oacute;venes a querer marcharse. En aquel momento, seg&uacute;n un informe de la Organizaci&oacute;n Internacional de las Migraciones (OIM) un 80% de la poblaci&oacute;n de esta localidad estaba desempleada. Hoy en d&iacute;a, las cosas no han cambiado mucho.
    </p><p class="article-text">
        De aquellos que no llegaron, muchos ya estaban casados, de modo que en 2006, muchas mujeres de Thiaroye sur mer se convirtieron en viudas. Tambara es una vecina de la zona que estaba casada en aquel momento y ten&iacute;a una hija de cinco a&ntilde;os. Su marido, Mbaye Sarr, se march&oacute; en febrero desde Mauritania. Hab&iacute;a visto que algunos conocidos hab&iacute;an llegado y &eacute;l quer&iacute;a mejorar las condiciones de vida de su familia: &ldquo;Me llam&oacute; por tel&eacute;fono y me dijo que ese d&iacute;a por la noche se embarcaba para irse&rdquo;. A los pocos d&iacute;as, empez&oacute; a sospechar que la embarcaci&oacute;n pudo haber naufragado ya que en el pueblo ya hab&iacute;an tenido noticias de otros chicos que no llegaron. &ldquo;Todos los j&oacute;venes que entraron en Europa llamaron por tel&eacute;fono. De &eacute;l no hab&iacute;a nada&rdquo;, rememora. Cuenta que los a&ntilde;os posteriores a su desaparici&oacute;n fueron dif&iacute;ciles porque hab&iacute;a gastos que asumir como el colegio o la alimentaci&oacute;n de su hija. &ldquo;Los primeros a&ntilde;os lo record&eacute; mucho, lo pas&eacute; mal. Despu&eacute;s, pues fui olvidando poco a poco&rdquo;, reconoce. Las cifras de desaparecidos no son exactas ya que muchas personas salen sin comunic&aacute;rselo a sus familias, pero seg&uacute;n una cifra aproximada de la Asociaci&oacute;n Pro derechos humanos de Andaluc&iacute;a, ese a&ntilde;o pudieron desaparecer en su camino hacia Canarias m&aacute;s de un millar de personas. De ellos, solo unos pocos han podido ser enterrados y se encuentran en cementerios de Gran Canaria, Tenerife, El Hierro o Fuerteventura. Parad&oacute;jicamente la hija de Tambara y de Babacar se propuso hace unos a&ntilde;os, cuando se reactiv&oacute; la ruta canaria, coger un cayuco para llegar a las mismas islas que su padre no lleg&oacute; a pisar. Tal y como agrega Diouf, algunos j&oacute;venes que han llegado a Canarias en los &uacute;ltimos a&ntilde;os son hijos de migrantes desaparecidos en 2006. 
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                Thiaroye sur mer.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Ahora el lema es que es mejor morir en el mar&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        La otra cara de la migraci&oacute;n en la ruta canaria la tienen los deportados. Fue en 2006 cuando se firm&oacute; el acuerdo bilateral de readmisi&oacute;n entre Espa&ntilde;a y Senegal. En aquel momento, el Gobierno de Rodr&iacute;guez Zapatero incluso suscribi&oacute; un acuerdo de repatriaci&oacute;n de menores de edad senegaleses. Unos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, en 2009, tambi&eacute;n se ampli&oacute; el tiempo m&aacute;ximo de estancia en un Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) que pas&oacute; de 40 a 60 d&iacute;as. Moustapha Diouf, el presidente de la Asociaci&oacute;n de J&oacute;venes Repatriados de Thiaroye Sur Mer y pescador, cuenta que fue de esos j&oacute;venes que tras llegar a Canarias fue trasladado al CIE de Barranco Seco para despu&eacute;s ser devuelto. &ldquo;Llegu&eacute; de noche al aeropuerto de Dakar y de ah&iacute; me fui a Thiaroye. Llegu&eacute; a las 4:00 de la ma&ntilde;ana a mi casa y cuando mi hija me vio se asust&oacute;&rdquo;, cuenta. Al d&iacute;a siguiente, el recibimiento de su familia marcar&iacute;a el nuevo periodo de Diouf en su localidad. &ldquo;Por la ma&ntilde;ana sal&iacute;, pero nadie habl&oacute; conmigo, porque la gente se avergonz&oacute;, incluso mi esposa se avergonz&oacute;, porque sab&iacute;an que yo me hab&iacute;a ido de all&iacute; para trabajar, para ganar dinero y que salieran de la miseria&rdquo;.
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                Thiaroye sur mer                            </span>
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        Diouf revela que termin&oacute; divorci&aacute;ndose de su mujer ya que ella no aceptaba lo que para muchos era un fracaso. La &uacute;nica persona de su familia que le mostr&oacute; su apoyo fue su madre, quien lo anim&oacute; a empezar de cero. &ldquo;Me dijo &lsquo;t&uacute; eres joven, eres un hombre, no es el fin del mundo. Vuelve a trabajar. Si ma&ntilde;ana Dios dice que vas a entrar a Europa, lo har&aacute;s&acute;&rdquo;, rememora. En otro de esos vuelos, vino Souleymann, que ahora sobrevive gracias a una peque&ntilde;a tienda de <em>sow</em>, una leche cuajada. &ldquo;Cuando llegu&eacute; al aeropuerto de Dakar me dieron un bocadillo y 10.000 cfa (15&euro;)&rdquo;, relata. 
    </p><p class="article-text">
        Lleg&oacute; a Canarias en octubre de 2006 y pag&oacute; cerca de 500 euros. Su familia, que vive en otra regi&oacute;n del pa&iacute;s, no le retir&oacute; la palabra pero &eacute;l s&iacute; siente la presi&oacute;n de buscarse la vida en otro lugar d&oacute;nde pueda ganar m&aacute;s dinero. Diouf, sentado junto a otros pescadores que tambi&eacute;n conocen de cerca la ruta canaria de la migraci&oacute;n, ve que las cosas poco han cambiado. &ldquo;2006 fue el a&ntilde;o de la cat&aacute;strofe. En ese a&ntilde;o se dec&iacute;a<em> Bar&ccedil;a o Barshak</em>. Sin embargo en 2024, la gente dice que <strong>morir en el mar es mejor que morir al lado de nuestras madres.</strong> Aqu&iacute; nadie quiere quedarse sin ganar dinero. Nadie&rdquo;, recalca.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/thiaroye-sur-mer-epicentros-salidas-migrantes-canarias-20-anos-despues-2006-ano-catastrofe_1_13447999.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Aug 2026 20:04:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Thiaroye sur mer, uno de los epicentros de salidas de migrantes hacia Canarias, 20 años después: “2006 fue el año de la catástrofe”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Senegal,Migraciones,Canarias,Ruta canaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aguas de Murcia refuerza su compromiso social: más de 200 gafas rumbo a Senegal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/aguas-murcia-refuerza-compromiso-social-200-gafas-rumbo-senegal_1_13428984.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3652dc70-419a-43f0-8f2d-c51adc44150d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148737.jpg" width="3980" height="2239" alt="Aguas de Murcia refuerza su compromiso social: más de 200 gafas rumbo a Senegal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La plantilla de Aguas de Murcia vuelve a demostrar su implicación solidaria colaborando con la ONG Azul en Acción en el proyecto 'El Milagro de Ver', destinado a mejorar la salud visual de las poblaciones rurales en Senegal</p></div><p class="article-text">
        Aguas de Murcia reafirma su vocaci&oacute;n de servicio p&uacute;blico y compromiso social, extendiendo su labor solidaria m&aacute;s all&aacute; de sus fronteras. En la sede central de la empresa, la directora general, Inmaculada Serrano, junto a representantes de la ONG, ha formalizado la entrega de m&aacute;s de 200 gafas graduadas. Estas ser&aacute;n enviadas por Azul en Acci&oacute;n a Senegal para contribuir a su labor humanitaria en el pa&iacute;s africano. Esta iniciativa se enmarca dentro del proyecto 'El Milagro de Ver', una campa&ntilde;a que, en colaboraci&oacute;n con la Facultad de &Oacute;ptica y Optometr&iacute;a de la Universidad de Murcia, busca paliar las carencias en salud ocular y visual en la regi&oacute;n de Thies (ciudad de Mbour), Senegal. 
    </p><p class="article-text">
        El proyecto no solo contempla la graduaci&oacute;n y donaci&oacute;n de gafas, sino que incluye actuaciones oftalmol&oacute;gicas cr&iacute;ticas como consultas, tratamientos y cirug&iacute;as de cataratas y glaucoma, fundamentales para devolver la autonom&iacute;a y la calidad de vida a cientos de personas.
    </p><p class="article-text">
        La donaci&oacute;n de estas lentes &ldquo;es una muestra m&aacute;s de la orientaci&oacute;n social que define a Aguas de Murcia&rdquo;. La empresa, en el ejercicio de su Responsabilidad Social Corporativa (RSE), mantiene un compromiso firme con el entorno, participando activamente en proyectos que generan un impacto positivo tanto a nivel local como internacional. En palabras de la directora general Inmaculada Serrano, &ldquo;para nosotros, la solidaridad es una responsabilidad inherente a nuestra actividad. No solo trabajamos para asegurar un recurso vital como el agua, sino que queremos ser un motor de cambio que ayude a quienes m&aacute;s lo necesitan, ya sea en nuestro entorno m&aacute;s cercano o en pa&iacute;ses donde el acceso a la sanidad b&aacute;sica es un desaf&iacute;o diario&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esta labor internacional se suma a la amplia trayectoria de la ONG Azul en Acci&oacute;n, nacida en Murcia en el a&ntilde;o 2000, que desde 2007 ha tratado a m&aacute;s de 48.000 pacientes y realizado cerca de 4.500 cirug&iacute;as en m&aacute;s de 15 pa&iacute;ses de &Aacute;frica, Asia y Latinoam&eacute;rica. Las gafas recogidas en la sede central de Aguas de Murcia formar&aacute;n parte del stock que el equipo de profesionales sanitarios voluntarios &mdash;procedentes de destacados hospitales de toda Espa&ntilde;a&mdash; llevar&aacute; consigo en su pr&oacute;xima expedici&oacute;n a Senegal el pr&oacute;ximo mes de septiembre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiariomurcia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/aguas-murcia-refuerza-compromiso-social-200-gafas-rumbo-senegal_1_13428984.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Aug 2026 07:56:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Aguas de Murcia refuerza su compromiso social: más de 200 gafas rumbo a Senegal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Aguas de Murcia,Solidaridad,Senegal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La profecía pendiente de Pelé: ¿ganará un país africano el Mundial?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/profecia-pendiente-pele-ganara-pais-africano-mundial_1_13323261.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a457f0d3-4fbb-4cef-8fd5-fadcd2b5b570_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La profecía pendiente de Pelé: ¿ganará un país africano el Mundial?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las limitaciones económicas, políticas e institucionales y el talento exportado lastran a muchas selecciones de África y sin embargo las primeras jornadas del Mundial refuerzan la sensación de que el triunfo de un combinado africano en la Copa del Mundo ya no es una utopía</p><p class="subtitle">Haití, el emocionante (y breve) Mundial de un país roto</p></div><p class="article-text">
        Pel&eacute; predijo en una ocasi&oacute;n que &ldquo;una naci&oacute;n africana ganar&aacute; la Copa del Mundo&rdquo;. Eso s&iacute;, situ&oacute; esa conquista antes del a&ntilde;o 2000 lo que invalida, en sentido estricto, su profec&iacute;a. Esa largu&iacute;sima espera no responde a la falta de talento del f&uacute;tbol africano, sino a una suma de factores que trascienden el terreno de juego; un camino marcado por un sinf&iacute;n de obst&aacute;culos estructurales, aunque tambi&eacute;n por una enorme dosis de dignidad y exigencia.
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;frica sigue reivindic&aacute;ndose en este Mundial, y pocos ejemplos lo ilustran mejor que la alegre Cabo Verde. La peque&ntilde;a naci&oacute;n insular disputa por primera vez una fase final del torneo. Y lo que comenz&oacute; como una sorpresa descomunal &mdash;<a href="https://www.eldiario.es/mundial-2026/debutante-cabo-verde-resiste-asedio-espana-gol_1_13305267.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su empate ante Espa&ntilde;a</a>&mdash; ha adquirido tintes de cuento de hadas con guion s&oacute;lido tras repetir resultado frente a Uruguay. Los caboverdianos afrontan ahora el partido del viernes contra Arabia Saud&iacute; con fundadas esperanzas de victoria, aunque quiz&aacute; ni siquiera la necesiten para alcanzar la siguiente ronda.
    </p><p class="article-text">
        La historia de Cabo Verde encierra una singularidad fascinante: hay m&aacute;s caboverdianos viviendo fuera del pa&iacute;s que dentro. Y fue precisamente en esa vasta di&aacute;spora donde la federaci&oacute;n encontr&oacute; buena parte del talento que hoy sostiene a la selecci&oacute;n m&aacute;s inesperada del torneo. De hecho, incluso uno de estos futbolistas, <a href="https://www.bbc.com/sport/football/articles/c7590ln3l06o" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Roberto Lopes, fue contactado a trav&eacute;s de redes sociales profesionales como LinkedIn</a>, en una suerte de reclutamiento global que ha dado forma a un equipo reci&eacute;n salido de un cascar&oacute;n fascinante. 
    </p><p class="article-text">
        Cabo Verde, por supuesto, no es la &uacute;nica selecci&oacute;n africana que est&aacute; demostrando una solidez sorprendente en el Mundial. Portugal no pudo superar a la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo, que hizo historia al anotar su primer gol en un Mundial. Brasil no pudo con la potente Marruecos, una de las grandes favoritas que ya fue cuarta en el anterior campeonato. Costa de Marfil derrot&oacute; 1-0 a Ecuador y Ghana venci&oacute; 1-0 a Panam&aacute; en Toronto. &Aacute;frica arranc&oacute; el Mundial 2026 con cuatro de sus seis selecciones debutantes sumando puntos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>M&aacute;s presencia africana que nunca</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay m&aacute;s historias africanas que nunca en este Mundial (las de Argelia, Cabo Verde, Costa de Marfil, la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo, Egipto, Ghana, Marruecos, Senegal, Sud&aacute;frica y T&uacute;nez) porque el continente ha duplicado su presencia en el torneo al pasar de cinco a diez representantes. Es cierto que esa mayor presencia responde en parte a los intereses de <a href="https://www.eldiario.es/mundial-2026/gianni-infantino-tres-mundiales-capo-fifa-servicio-dinero_1_13293682.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gianni Infantino</a> por ampliar la competici&oacute;n a 48 equipos para incrementar beneficios. Pero tambi&eacute;n es cierto que el nuevo reparto de plazas responde a la reivindicaci&oacute;n hist&oacute;rica de un continente que durante d&eacute;cadas denunci&oacute; que el acceso estaba dise&ntilde;ado para favorecer a Europa y Sudam&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        La plaza adicional en juego a trav&eacute;s del <em>play off</em> intercontinental ha permitido, por ejemplo, el regreso de la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo a un Mundial cincuenta a&ntilde;os despu&eacute;s de su &uacute;nica participaci&oacute;n. La selecci&oacute;n era entonces Zaire y jugaba bajo la f&eacute;rrea autoridad del dictador Mobutu Sese Seko. Tras encajar dos derrotas en sus primeros encuentros de aquel Mundial del 74, los jugadores recibieron una advertencia inequ&iacute;voca desde el r&eacute;gimen: una goleada por m&aacute;s de cuatro goles ante Brasil tendr&iacute;a consecuencias graves para ellos y para sus familias. Varios hombres de la guardia presidencial de Mobutu se hab&iacute;an presentado en su hotel, cerrado a cal y canto para que no hubiese testigos directos de la amenaza. 
    </p><p class="article-text">
        Con Brasil dominando 3-0 en el marcador, lleg&oacute; una de las im&aacute;genes m&aacute;s c&eacute;lebres de la historia de los Mundiales. Corr&iacute;a el minuto 79 cuando los brasile&ntilde;os se dispon&iacute;an a lanzar una falta cerca del &aacute;rea. Mientras todos aguardaban el disparo, el defensa zaire&ntilde;o Mwepu Ilunga abandon&oacute; la barrera de forma repentina, corri&oacute; hacia el bal&oacute;n y lo despej&oacute; con todas sus fuerzas antes de que el rival pudiera ejecutar el lanzamiento. Durante a&ntilde;os, aquella escena fue utilizada como prueba de la supuesta ignorancia t&aacute;ctica de los futbolistas africanos. En realidad, era la expresi&oacute;n desesperada de un equipo paralizado por el miedo y sometido a una presi&oacute;n insoportable.
    </p><p class="article-text">
        El r&eacute;gimen de Mobutu hab&iacute;a explotado el &eacute;xito de la selecci&oacute;n mientras esta serv&iacute;a a la propaganda oficial. Sin embargo, cuando el equipo se convirti&oacute; en s&iacute;mbolo del fracaso, sus jugadores fueron abandonados a su suerte. La historia de Zaire sigue siendo una de las m&aacute;s elocuentes sobre las dificultades que durante d&eacute;cadas acompa&ntilde;aron al f&uacute;tbol africano lejos de los terrenos de juego.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El boicot que comenz&oacute; a cambiarlo todo</strong></h2><p class="article-text">
        En el Mundial de Inglaterra 1966, la distribuci&oacute;n de plazas reflejaba con crudeza los desequilibrios del f&uacute;tbol internacional. De los 16 cupos disponibles, diez correspond&iacute;an a Europa, cuatro a Sudam&eacute;rica y uno a Norteam&eacute;rica. El puesto restante deb&iacute;a decidirse en una &uacute;nica eliminatoria que enfrentaba a todas las selecciones de &Aacute;frica, Asia y Ocean&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La Confederaci&oacute;n Africana de F&uacute;tbol (CAF), fundada apenas nueve a&ntilde;os antes, consider&oacute; aquella f&oacute;rmula una injusticia manifiesta. Sus dirigentes reclamaron a la FIFA una plaza directa para el continente, argumentando que el reparto vulneraba los principios de igualdad y competitividad que la propia organizaci&oacute;n dec&iacute;a defender. Pero la reivindicaci&oacute;n trascend&iacute;a lo deportivo. Para decenas de pa&iacute;ses reci&eacute;n independizados, obtener presencia en el mayor escaparate futbol&iacute;stico del planeta supon&iacute;a tambi&eacute;n una forma de reconocimiento pol&iacute;tico y de afirmaci&oacute;n internacional frente a las antiguas potencias coloniales.
    </p><p class="article-text">
        La FIFA, presidida entonces por el ingl&eacute;s Stanley Rous, rechaz&oacute; la propuesta. La respuesta africana fue inmediata e hist&oacute;rica. Las quince selecciones afiliadas a la CAF se retiraron en bloque de la fase de clasificaci&oacute;n, acompa&ntilde;adas por Siria y Corea del Sur en se&ntilde;al de solidaridad. Nunca se hab&iacute;a producido un boicot tan amplio y coordinado en el f&uacute;tbol internacional.
    </p><p class="article-text">
        La protesta marc&oacute; un antes y un despu&eacute;s. A partir del Mundial de M&eacute;xico 1970, &Aacute;frica obtuvo por fin una plaza directa. M&aacute;s tarde, Sud&aacute;frica fue expulsada de la FIFA debido al apartheid, y el brasile&ntilde;o Jo&atilde;o Havelange derrot&oacute; a Rous en las elecciones presidenciales gracias, en gran medida, al respaldo de las federaciones africanas. El continente hab&iacute;a descubierto su capacidad para organizarse, negociar y ejercer influencia dentro de las estructuras del f&uacute;tbol mundial.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El brillo africano bajo los problemas estructurales</strong></h2><p class="article-text">
        La paradoja del f&uacute;tbol africano contempor&aacute;neo es evidente. Mientras sus futbolistas brillan cada fin de semana en los mejores clubes de Europa, muchas de sus selecciones contin&uacute;an enfrent&aacute;ndose a obst&aacute;culos que sus competidores rara vez conocen. Problemas econ&oacute;micos, infraestructuras insuficientes, inestabilidad institucional o federaciones con recursos limitados siguen condicionando el desarrollo de sus proyectos deportivos.
    </p><p class="article-text">
        El caso de Senegal es quiz&aacute; el m&aacute;s ilustrativo. Semanas antes del inicio de este Mundial, su seleccionador, Pape Thiaw, se neg&oacute; a embarcar en el vuelo que deb&iacute;a trasladar al equipo desde Dakar. Llevaba meses sin percibir su salario y trabajaba sin un contrato formal. No es una excepci&oacute;n. Los internacionales senegaleses a&uacute;n no han cobrado las primas correspondientes a la conquista de la Copa &Aacute;frica ni las derivadas de la clasificaci&oacute;n para este Mundial. Durante la concentraci&oacute;n, adem&aacute;s, han expresado su malestar por las condiciones del hotel de Nueva Jersey y por la alimentaci&oacute;n proporcionada por la organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y, pese a todo, el talento sigue emergiendo sobre el c&eacute;sped. &Aacute;frica lleva d&eacute;cadas produciendo algunos de los mejores futbolistas del planeta, en una factor&iacute;a inabarcable que luego rentabilizan otros. Marruecos derrib&oacute; una barrera hist&oacute;rica al alcanzar las semifinales de Qatar 2022 y demostr&oacute; que su techo competitivo ya no es una hip&oacute;tesis, sino una realidad tangible. La pregunta ya no parece ser si una selecci&oacute;n africana puede llegar a una final mundialista, sino cu&aacute;ndo lo har&aacute;. Quiz&aacute; la respuesta llegue el pr&oacute;ximo 19 de julio. Aunque, parad&oacute;jicamente, muchos de los aficionados africanos que llevan d&eacute;cadas so&ntilde;ando con ese momento dif&iacute;cilmente podr&iacute;an presenciarlo en directo. Los visados y el precio de las entradas constituyen una nueva barrera, otra m&aacute;s, en un camino lleno de tapias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/profecia-pendiente-pele-ganara-pais-africano-mundial_1_13323261.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Jun 2026 19:01:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La profecía pendiente de Pelé: ¿ganará un país africano el Mundial?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[África,Fútbol,Marruecos,Mundial de fútbol,Ghana,Futbolistas,Congo,Cabo Verde,Egipto,Sudáfrica,FIFA,Apartheid,Senegal,Costa de Marfil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Senegal, donde el islam y el cristianismo conviven pacíficamente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/internacional/senegal-islam-cristianismo-conviven-pacificamente_1_13320249.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3ffd9ee5-9e42-4665-96e8-9d94c8e8a1cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Senegal, donde el islam y el cristianismo conviven pacíficamente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con un 94% de musulmanes y un 5% de católicos, el país eligió como su primer presidente de la democracia a un hombre católico y a cada fiesta religiosa acuden los creyentes de ambas confesiones</p><p class="subtitle">Cómo viven los migrantes el Ramadán en los centros de acogida de Canarias: “Es muy difícil celebrarlo lejos de la familia”
</p></div><p class="article-text">
        La convivencia entre religiones dentro de un mismo pa&iacute;s siempre es un reto, aunque hay lugares donde esta tarea es una de sus se&ntilde;as de identidad. Senegal es un pa&iacute;s con un 94% de musulmanes y un 5% de cat&oacute;licos, donde sus creyentes comparten festividades, ceremonias o cementerios. La estampa en muchas localidades es la de mezquitas que se intercalan con algunas iglesias y la de la llamada al rezo musulm&aacute;n sonando al un&iacute;sono con el repique de las campanas. Para el pa&iacute;s, es una realidad con arraigo hist&oacute;rico. &ldquo;Es un legado, una herencia que recibimos de nuestros antepasados, de nuestros padres, y que nos ha llevado hoy en d&iacute;a a esta coexistencia religiosa en Senegal&rdquo;, remarca el sacerdote de la isla de Gor&eacute;e y encargado del di&aacute;logo interreligioso de la Archidi&oacute;cesis de Dakar, Alphonse Birame Ndour.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es un legado, una herencia que recibimos de nuestros antepasados, de nuestros padres, y que nos ha llevado hoy en día a esta coexistencia religiosa en Senegal</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Kine, de religi&oacute;n musulmana, es una vecina de Dakar, que dos veces al a&ntilde;o celebra con sus amigos cristianos sus festividades cat&oacute;licas. &ldquo;El 15 de agosto, para el d&iacute;a de la Asunci&oacute;n de la Virgen, unos amigos cristianos nos invitan a m&iacute; y a mi familia a su casa en Joal. All&iacute; comemos, bebemos y mientras ellos se van a la misa, nosotros los ayudamos preparando el cerdo. Tambi&eacute;n celebro el lunes de Pascua con otros amigos que viven en Dakar, que me invitan a su casa a comer&rdquo;, confiesa. Como ella, otros musulmanes celebran la Navidad o las peregrinaciones cristianas del pa&iacute;s y los cat&oacute;licos acuden al <em>Magal</em> de Touba, una peregrinaci&oacute;n musulmana, y se unen a la fiesta del cordero. &ldquo;Senegal es as&iacute;: celebramos juntos. Los musulmanes vamos a sus fiestas y ellos vienen a las nuestras&rdquo;, recalca Kine.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los ejemplos de estas buenas relaciones entre cat&oacute;licos y musulmanes lo representan ciertas figuras, como el Khalifa de Bambilor, Thierno Amadou Ba, una autoridad musulmana de las afueras de Dakar que lleva a&ntilde;os de intercambio y de trabajo para fomentar el di&aacute;logo interreligioso. El a&ntilde;o pasado, tras la proclamaci&oacute;n del Papa Le&oacute;n XIV, viaj&oacute; al Vaticano para reunirse con la m&aacute;xima autoridad de la Iglesia cat&oacute;lica, recibe con regularidad en su comuna a los representantes de la Archidi&oacute;cesis de Dakar y, adem&aacute;s, es reconocido porque su padre luch&oacute; por la construcci&oacute;n de un cementerio para cat&oacute;licos en el municipio. &ldquo;En Senegal no tenemos tensiones que vayan al extremo. Aqu&iacute; cada uno vive la religi&oacute;n a su manera, con una mentalidad abierta&rdquo;. Amadou Ba recalca al mismo tiempo, como ejemplo de cohabitaci&oacute;n, la existencia de varios cementerios mixtos, donde tumbas de musulmanes y cristianos comparten espacio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para el profesor de Historia Moderna de la Universidad de Zinguinchor Ambroise Dj&eacute;r&eacute; Mendy los cementerios mixtos son excelentes lugares de observaci&oacute;n de estas relaciones sociales. Pone como ejemplo, los camposantos de Joal Fadiouth y de Santhiaba, en Ziguinchor: &ldquo;Demuestran la profundidad de los lazos entre musulmanes, cristianos y seguidores de la religi&oacute;n tradicional local que, en algunas localidades, descansan en un mismo per&iacute;metro f&iacute;sico y social como para mantener una sociabilidad <em>post-mortem</em>&rdquo;, detalla. Adem&aacute;s, agrega que los fieles de las diferentes religiones colaboran puntualmente en el mantenimiento de los cementerios separados y destaca el caso del l&iacute;der musulm&aacute;n <em>mouride</em> Serigne Modou Kara Mback&eacute;, cuyos seguidores participan en la limpieza de las malas hierbas de los cementerios cat&oacute;licos en las v&iacute;speras del D&iacute;a de Todos los Santos.
    </p><p class="article-text">
        La convivencia se aprecia tambi&eacute;n en muchas familias. Mendy subraya que las familias plurirreligiosas son numerosas en el pa&iacute;s, especialmente en las pertenecientes a las culturas <em>serer</em> y <em>diola</em>: &ldquo;Estas familias constituyen tambi&eacute;n laboratorios de un di&aacute;logo vivido desde abajo en la vida cotidiana, entre personas que comparten el mismo patio, las mismas comidas, celebran juntas los momentos festivos y superan colectivamente las dificultades&rdquo;, sostiene. Por ello, le gusta recordar las palabras que el presidente del pa&iacute;s, Abdou Diouf, pronunci&oacute; durante la visita del Papa Juan Pablo II a Senegal en 1992: &ldquo;La tolerancia (...) es la consideraci&oacute;n del otro y de su diferencia&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Senegal ha sido forjado por ese espíritu de apertura, de comprensión del otro y de aceptación del otro. Es por eso que ha sido una gran facilidad para Senegal aceptar ser gobernado por un católico, mientras que el 95% de la población era musulmana</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Los senegaleses tienen una inteligencia social. Cada vez que hay una fiesta en Senegal, ves que hay una pr&aacute;ctica social creada para fortalecer esta coexistencia&rdquo;, revela el investigador de la Universidad Cheikh Anta Diop de Dakar y director del Congreso de Diplomacia religiosa de la misma universidad, Demba Thilel Diallo. Esta realidad se explica por el pasado. El primer presidente de Senegal tras la descolonizaci&oacute;n francesa, en 1960, fue L&eacute;opold S&eacute;dar Senghor, un cat&oacute;lico que gobern&oacute; el pa&iacute;s durante veinte a&ntilde;os. En una sociedad con una fuerte presencia religiosa y m&uacute;ltiples confederaciones musulmanas, la elecci&oacute;n de un l&iacute;der &ldquo;neutro&rdquo;, fue para Thilel un golpe maestro. Para esta aceptaci&oacute;n, el profesor apunta a la cooperaci&oacute;n entre los diferentes grupos culturales del pa&iacute;s. &ldquo;Senegal ha sido forjado por ese esp&iacute;ritu de apertura, de comprensi&oacute;n del otro y de aceptaci&oacute;n del otro. Es por eso que ha sido una gran facilidad para Senegal aceptar ser gobernado por un cat&oacute;lico, mientras que el 95% de la poblaci&oacute;n era musulmana&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mendy va m&aacute;s all&aacute; y se remonta a la &eacute;poca de la colonizaci&oacute;n francesa en Senegal para explicar el posible origen de esta coexistencia religiosa. El historiador cuenta que en 1870 los <em>marab&uacute;es</em> (l&iacute;deres religiosos del islam) deb&iacute;an&nbsp;enviar a sus alumnos a la escuela francesa por la tarde. Sin embargo, seg&uacute;n relata, muchos optaron por la escuela dirigida por los religiosos cat&oacute;licos en detrimento de la escuela laica. &ldquo;Se puede ver en la elecci&oacute;n de los padres musulmanes y de los <em>marab&uacute;es</em> una disposici&oacute;n a colaborar en torno a un proyecto religioso fundado en la fe com&uacute;n en dios, en detrimento de un sistema que se construye al margen de dios&rdquo;, indica.
    </p><p class="article-text">
        Hay m&aacute;s elementos que explican la cohesi&oacute;n. Aunque la poblaci&oacute;n senegalesa est&eacute; pr&aacute;cticamente dividida entre musulmanes y cat&oacute;licos, todos ellos tienen de base las creencias animistas. &ldquo;En muchos lugares, el islam y el cristianismo no lograron borrar los usos y costumbres que funcionaban como un cemento social y facilitaban el di&aacute;logo, a pesar de la pluralidad religiosa. Por ejemplo, entre los <em>serer</em>, el <em>Dakh</em> es un ritual que une a todas las mujeres casadas de un pueblo sin distinci&oacute;n de religi&oacute;n para implorar la lluvia&rdquo;, especifica Mendy.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, han jugado un papel fundamental los l&iacute;deres religiosos de ambas confesiones. Thilel enumera varios episodios a lo largo de la historia en los que los gu&iacute;as religiosos han marcado el comportamiento de la sociedad. Por ejemplo, durante la epidemia de peste de Dakar en 1914, muchos habitantes de la ciudad rechazaron la vacunaci&oacute;n hasta que el l&iacute;der musulm&aacute;n El Hadji Malick Sy se vacun&oacute; y convenci&oacute; a la poblaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n durante la Segunda Guerra Mundial, ante la movilizaci&oacute;n de Francia, muchos religiosos prefirieron enviar a sus hijos al frente para evitar conflictos entre los colonizadores y la sociedad.&nbsp;Mendy a&ntilde;ade que ya en 1889 se produjo una de las primeras colaboraciones entre sacerdotes y <em>marab&uacute;es</em> en Saint-Louis, la primera capital de Senegal, durante la primera edici&oacute;n de una peregrinaci&oacute;n cat&oacute;lica en 1888 y con motivo de la construcci&oacute;n de la primera capilla en ese lugar. Tambi&eacute;n en la actualidad, los l&iacute;deres religiosos suelen intervenir ante determinados eventos, como huelgas o&nbsp;para aliviar tensiones pol&iacute;ticas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El sacerdote Birame Ndour reconoce que la religi&oacute;n cat&oacute;lica es respetada en el pa&iacute;s: &ldquo;Ser minor&iacute;a no significa que una religi&oacute;n no deba ser respetada&rdquo;, sentencia. El sacerdote de Goree recurre al elemento principal de ambos credos para llamar a la coexistencia: &ldquo;Todos esos pa&iacute;ses que persiguen a creyentes, les quiero decir que Dios es amor. <em>Allah</em> es el Dios del amor. Nosotros seremos juzgados por el amor que hemos dado y por buscar cambiar el mundo gracias al amor&rdquo;. Para Amadou Ba es clave el tipo de islam practicado en el pa&iacute;s, el que sigue la corriente suf&iacute;, la cual hace hincapi&eacute; en la moral, el perd&oacute;n y la tolerancia &ldquo;Yo el consejo que doy es que hay que abrir el esp&iacute;ritu. Que vivir fraternalmente no significa romper tu fe&rdquo;, concluye.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/internacional/senegal-islam-cristianismo-conviven-pacificamente_1_13320249.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Jun 2026 04:01:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Senegal, donde el islam y el cristianismo conviven pacíficamente]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Senegal,Islam,Cristianismo,Dakar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La familia Diop no olvida a sus hijos y hermanos: 21 jóvenes de un mismo hogar desaparecieron en la ruta hacia Canarias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/familia-diop-no-olvida-hijos-hermanos-21-jovenes-hogar-desaparecieron-ruta-canarias_1_13262570.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9b917027-ebd0-4fb2-bce4-048dc0d364e8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La familia Diop no olvida a sus hijos y hermanos: 21 jóvenes de un mismo hogar desaparecieron en la ruta hacia Canarias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En septiembre de 2024, un cayuco localizado cerca de Dakar contenía unos 30 cuerpos de migrantes, de los cuales, muchos pertenecían a personas de una familia en Mbour</p><p class="subtitle">Un año del naufragio de un cayuco que dejó siete migrantes fallecidas en El Hierro, tres de ellas menores de edad
</p></div><p class="article-text">
        En el patio enterrado en arena de la casa de la familia Diop en <strong>Mbour (Senegal)</strong>, salpicada de l&iacute;neas para tender la ropa y rodeada de habitaciones de escasa altura revestidas de cemento reina el silencio. Solo las voces de los ni&ntilde;os peque&ntilde;os de la familia y los gallos recuerdan que la vida no se paraliz&oacute; del todo en esta casa humilde de techos de cinc. Por la puerta de la casa, que da frente al mar y a los cayucos de los pescadores, salieron 21 j&oacute;venes, todos hermanos y primos durante los primeros d&iacute;as de agosto de 2024. El 22 de septiembre de ese mismo a&ntilde;o, la localizaci&oacute;n de una patera a <strong>70 kil&oacute;metros de Dakar </strong>revel&oacute; que todos ellos hab&iacute;an partido hacia Canarias y hab&iacute;an fallecido durante la traves&iacute;a. Desde entonces, su familia se aferra a su recuerdo: &ldquo;Los echo mucho de menos. Me duele tanto que me cuesta incluso hablarlo&rdquo;, expresa Yatma Diop, hermano de uno de los fallecidos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los echo mucho de menos. Me duele tanto que me cuesta incluso hablarlo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El 9 de agosto de 2024, este grupo de j&oacute;venes se despidi&oacute; de su familia para ir a trabajar durante la temporada de pesca en Gambia, como hac&iacute;an con regularidad. Su familia comenta que se iban all&iacute; a trabajar y cuando terminaba la temporada, o cuando hab&iacute;a alguna festividad, regresaban a casa. Todos aseguran que ninguno de ellos confes&oacute; la intenci&oacute;n de cambiar de rumbo e ir Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Cuentan que el 12 de agosto, salieron de Gambia y, 41 d&iacute;as despu&eacute;s, la marina senegalesa localiz&oacute; una embarcaci&oacute;n con una treintena de cuerpos en su interior. En esa embarcaci&oacute;n, gracias a los v&iacute;deos que vieron sus familiares, estaban entre otros Mohamed Lamine, Mame Doudou, Qusseynou, Malamine, Pa Khoulame, Babou, Pa Mody, Maguette, Omar, Pape y Matam. 21 miembros de la familia Diop.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La familia Diop, como muchas en Senegal, es pol&iacute;gama. El padre de la familia ha tenido dos esposas y numerosos hijos, muchos de los cuales ya est&aacute;n casados y con familia. De ah&iacute; que la casa principal, est&eacute; siempre llena de gente.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pude ver el vídeo y vi los cuerpos. Conocía a muchas personas, entre ellas vi a mi hermano</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;El 12 de agosto sobre las 22 horas mi tel&eacute;fono son&oacute;. Era mi hermano, que me dec&iacute;a que estaba de camino para ir Espa&ntilde;a&rdquo;, recuerda Yatma. Al principio, pensaba que se trataba de una broma porque su hermano nunca le hab&iacute;a confesado su deseo de marcharse, pero le admiti&oacute; que, al ver la partida de todos sus primos, &eacute;l no pod&iacute;a quedarse atr&aacute;s. &ldquo;Despu&eacute;s esper&eacute; unas cuantas horas y volv&iacute; a llamarlo, pero estaba ilocalizable. Desde ese d&iacute;a ya no pude estar tranquilo&rdquo;, contin&uacute;a su relato. Al cuarto d&iacute;a sin noticias, se&ntilde;ala, sinti&oacute; una mala intuici&oacute;n. &ldquo;Desde entonces mi coraz&oacute;n lat&iacute;a muy fuerte y empec&eacute; a pensar que hab&iacute;a pasado algo malo&rdquo;, indica. Hasta que el 25 de septiembre una llamada de su madre lo apresur&oacute; a regresar a casa, ya que hab&iacute;an localizado una embarcaci&oacute;n donde estaba su hermano. &ldquo;Pude ver el v&iacute;deo y vi los cuerpos. Conoc&iacute;a a muchas personas, entre ellas vi a mi hermano, por supuesto&rdquo;, revela Yatma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su hermano Mohamed Lamine ten&iacute;a 27 a&ntilde;os y dos hijos peque&ntilde;os. Yatma cuenta que ten&iacute;a una relaci&oacute;n muy cercana y especial con &eacute;l, dorm&iacute;an en la misma habitaci&oacute;n y jugaban en el mismo equipo de f&uacute;tbol. &ldquo;Lo quiero m&aacute;s que a m&iacute; mismo, porque &eacute;l me ha apoyado much&iacute;simo&rdquo;. Explica que gracias al trabajo como pescador de Mohamed hab&iacute;a podido sufragar sus estudios, comprar el material escolar y pagar las inscripciones. Al mismo tiempo, su madre, apunta, est&aacute; bloqueada con la muerte de su hijo. &ldquo;Ella no puede hablar del tema&rdquo;, se&ntilde;ala.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Perder a un hijo, es duro, imagínate perder a dos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las l&aacute;grimas inundan los ojos de Anata Diop cuando habla de sus hijos, a los que menciona continuamente como <em>les enfants</em> (los ni&ntilde;os, en franc&eacute;s), aunque tuvieran 17 y 18 a&ntilde;os. &ldquo;Perder a un hijo, es duro, imag&iacute;nate perder a dos&rdquo;, dice mientras remarca el n&uacute;mero con su voz y forma con los dedos &iacute;ndice y coraz&oacute;n el s&iacute;mbolo del dos. Eran Gere y Mame Doudou. &ldquo;Ahora ya puedo hablar un poco sobre esto, porque antes no pod&iacute;a. Aunque hay d&iacute;as que ni como&rdquo;, confiesa. Nueve d&iacute;as despu&eacute;s de la &uacute;ltima vez que estuvieron en contacto, antes del 12 de agosto, empez&oacute; a preocuparse porque no hab&iacute;a vuelto a hablar con ellos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muchas noches, cuenta, se despertaba, sal&iacute;a de la cama y daba vueltas mientras se preguntaba: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; estar&aacute;n comiendo mis hijos? &iquest;Estar&aacute;n durmiendo bien?&rdquo;. Hasta que el 25 de septiembre conoci&oacute; la noticia. Confiesa que en alguna ocasi&oacute;n, uno de sus hijos le reconoci&oacute; su deseo de migrar por mar a Espa&ntilde;a porque en Senegal las condiciones de trabajo son complicadas y porque ten&iacute;a amigos en Europa que le contaban que ahora estaban mejor. Afirma que no estuvo de acuerdo y que de estar al tanto se hubiera opuesto. &ldquo;Yo no sab&iacute;a nada, porque si yo s&eacute; que los ni&ntilde;os se van a ir al mar, que son dos, yo no estoy loca. No los hubiera dejado ir&rdquo;, puntualiza.
    </p><p class="article-text">
        Anata est&aacute; divorciada, tiene un hijo y una hija peque&ntilde;os y trabaja como empleada de hogar por 40.000 francos CFA al mes, unos 60 euros. La contribuci&oacute;n econ&oacute;mica de sus hijos era indispensable para el mantenimiento de la familia. Pero, sobre todo, su madre habla de c&oacute;mo sus hijos llenaban la casa de alegr&iacute;a. Los recuerda como unos chicos muy trabajadores, muy valientes, amables, que hac&iacute;an re&iacute;r a la gente y &ldquo;dignos&rdquo;. &ldquo;Hemos pasado por &eacute;pocas duras, pero creo que lo m&aacute;s duro que nos ha tocado en la vida es esto. Yo le digo a mi hermana, que mis hijos son esas personas que vinieron al mundo solo de paso y se marcharon&rdquo;, revela.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tienes que regresar a casa, me dijo mi madre. Le pregunté por qué. Me respondió: tus hermanos están muertos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Junus trabajaba como temporero en un campo de manzanas en Sevilla cuando su madre lo llam&oacute; el 25 de septiembre. &ldquo;Tienes que regresar a casa, me dijo mi madre. Le pregunt&eacute; por qu&eacute;, mam&aacute;. Me respondi&oacute;: tus hermanos est&aacute;n muertos&rdquo;. Eran Pa Mody y Pathe, de 16 y 24 a&ntilde;os. Recuerda bien los d&iacute;as posteriores al 12 de agosto, ya que intent&oacute; comunicarse con sus hermanos, como hac&iacute;a normalmente y no obtuvo respuesta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante esos d&iacute;as, la pregunta que rondaba a la familia era &ldquo;&iquest;d&oacute;nde estar&aacute;n?&rdquo;. Junus rememora que sus hermanos ya le hab&iacute;an deslizado la idea de migrar a Espa&ntilde;a, le preguntaban por qu&eacute; no pod&iacute;an ir ellos tambi&eacute;n y, as&iacute;, ayudar as&iacute; a la familia. Y como muchos chicos de su edad, tambi&eacute;n so&ntilde;aban con conocer mundo y ver a su equipo favorito: &ldquo;A Pathe le gustaba el f&uacute;tbol, era del Bar&ccedil;a y quer&iacute;a ir a Barcelona para ir a ver un partido&rdquo;, se&ntilde;ala. Ahora, las condiciones de vida de la familia se han agravado. Perder dr&aacute;sticamente a 21 j&oacute;venes que aportaban econ&oacute;micamente en la casa, se nota. Amadou, que trabaja en la construcci&oacute;n en M&aacute;laga, que tambi&eacute;n perdi&oacute; a un hermano peque&ntilde;o en este siniestro, env&iacute;a dinero mensualmente a su padre para los gastos de la casa e imprevistos. Pero es insuficiente. &ldquo;No puedo ahorrar dinero porque todo lo mando a Senegal&rdquo;, comenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los bancos de cemento en forma de U, en frente de la casa, la familia se sent&oacute; durante muchos d&iacute;as con la mirada puesta en el mar, esperando que alguno de esos cayucos que en la distancia se aprecian como arcos alargados, fuera aquel que trajera de regreso a todos los j&oacute;venes Diop de la familia. Ahora, mientras cae la tarde, recuerdan a sus seres queridos, con quienes tantas veces jugaron al f&uacute;tbol, caminaron juntos al colegio o salieron a trabajar al mar. &ldquo;La casa estaba llena de gente y ahora est&aacute; vac&iacute;a. Ellos se fueron con todo y nosotros nos quedamos aqu&iacute;&rdquo;, se lamenta Amata.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/familia-diop-no-olvida-hijos-hermanos-21-jovenes-hogar-desaparecieron-ruta-canarias_1_13262570.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 May 2026 20:21:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La familia Diop no olvida a sus hijos y hermanos: 21 jóvenes de un mismo hogar desaparecieron en la ruta hacia Canarias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migraciones,Senegal,Canarias,Migracions]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En España y Senegal, ningún ser humano es ilegal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/espana-senegal-humano-ilegal_132_13247283.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cd511a20-177a-4909-acfe-7be8e347e80e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En España y Senegal, ningún ser humano es ilegal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Perdona que me ría, pero ambos sabemos que lo que no quieres es quedar mal con la gente blanca progresista a la que puedes chantajear emocionalmente con que no saben nada del continente ni las costumbres africanas. Ese argumento ya huele</p></div><p class="article-text">
        Hola, hermano. Ven, ahora que nadie nos est&aacute; viendo ni escuchando, vamos a hablar. &iquest;O es que nada tienes que decir? &iquest;En serio? &iquest;Te vas a quedar callado? Guau.
    </p><p class="article-text">
        Oh, que est&aacute;s molesto porque no voy a la boda de tu hermana en Senegal, despu&eacute;s de todo lo que hemos vivido dices&hellip; A m&iacute; tambi&eacute;n me duele no poder ir, despu&eacute;s de todo lo que hemos vivido. Despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os, no hab&eacute;is dicho ni una palabra sobre que podr&iacute;amos acabar en la c&aacute;rcel varios a&ntilde;os por&nbsp;la &nbsp;reforma del C&oacute;digo Penal. &iquest;De verdad no tienes nada que decir sobre castigar con hasta diez a&ntilde;os de prisi&oacute;n las relaciones entre personas del mismo sexo y criminalizar cualquier forma de &ldquo;promoci&oacute;n&rdquo; de la homosexualidad?
    </p><p class="article-text">
        Y no, ni he pasado demasiado tiempo en este lado del charco ni estoy siendo una exagerada. No tengo por qu&eacute; ocultar ni qui&eacute;n soy, ni mi pareja, ni mi trabajo, para evitar que me corrijan. Al fin y al cabo, soy una mujer, y al igual que a los hombres trans, s&oacute;lo somos vistas como personas confundidas que se aclaran la mente cuando paren. Bueno, si no te mata alguien en la calle antes.
    </p><p class="article-text">
        Y claro que te pongo esta cara, &iquest;c&oacute;mo te atreves? Te llenas la boca hablando de comunidad, de liberaci&oacute;n africana, mientras que al igual que la violencia sexual a las mujeres negras, esto es un no tema para ti. Bueno, si hay gente blanca delante, seguro que dir&iacute;as que es un tema complicado que no sabes c&oacute;mo abordar porque vivimos en un pa&iacute;s racista y bastante tienes encima para poder sobrevivir. 
    </p><p class="article-text">
        Perdona que me r&iacute;a, pero ambos sabemos que lo que no quieres es quedar mal con la gente blanca progresista a la que puedes chantajear emocionalmente con que no saben nada del continente ni las costumbres africanas. Ese argumento ya huele.
    </p><p class="article-text">
        Ah, &iquest;que yo soy una hip&oacute;crita tambi&eacute;n? &iquest;Por qu&eacute;? &iquest;Por el art&iacute;culo que escrib&iacute; sobre <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/burkina-faso-penaliza-homosexualidad-le-sorprende_132_12604477.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Burkina Faso?</a> &iquest;Pensaste que s&oacute;lo criticaba la mirada racista de Occidente sobre lo que pasa en nuestra casa?
    </p><p class="article-text">
        Mientras te falta tiempo para criticar (y con raz&oacute;n) las necropol&iacute;ticas europeas, la opacidad de Frontex, llorar a nuestros muertos por culpa de un sistema racista y gritar a todo pulm&oacute;n que &ldquo;ning&uacute;n ser humano es ilegal&rdquo;, te callas ante una ley que ilegaliza a otros seres humanos por existir tambi&eacute;n: por cumplir la norma colonial del modelo de familia en vez de estar en situaci&oacute;n administrativa irregular.
    </p><p class="article-text">
        Pfff, c&oacute;mo me vengas con el argumento del panafricanismo y la manera de existir africana, me levanto y me voy. &iquest;Ese bafio argumento es al &uacute;nico que te puedes agarrar para dormir bien por las noches?
    </p><p class="article-text">
        Mientras que en Botswana se han abolido las leyes coloniales que persegu&iacute;an las relaciones entre personas del mismo sexo, ay no, espera; &iquest;te est&aacute;s dando cuenta ahora que la homofobia fue una herramienta colonial europea para romper los h&aacute;bitos africanos en las relaciones interpersonales? Claro que s&iacute;, me sorprende que no hayas sabido verlo antes, porque se est&eacute; instrumentalizando el concepto anticolonial no significa que lo sea, la anticolonialidad libera, no fomenta cazas humanas.
    </p><p class="article-text">
        Pues ag&aacute;rrate a la silla, porque lo m&aacute;s importante es el elefante rosa fosforito de ne&oacute;n de la habitaci&oacute;n: qui&eacute;n ha pagado a las diputadas que fingen ser 100% (buenas y correctas) senegalesas mientras <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/washington-dakar-influencia-ultra-nueva-ley-colectivo-lgtbi-senegal_1_13114354.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se ba&ntilde;an en d&oacute;lares trumpistas</a>. Dime t&uacute; qu&eacute; hay de panafricanista en dejarse colonizar ideol&oacute;gicamente por la extrema derecha de Washington, &iquest;o es que el aumento de la supremac&iacute;a blanca no molesta tanto cuando hay muchos ceros en el cheque?
    </p><p class="article-text">
        Ah, vale, que es un problema de la sexta regi&oacute;n del continente (la di&aacute;spora africana), que no nos enteramos de nada. Muchas palabras para definir tu cobard&iacute;a. Al menos, s&eacute; valiente y di abiertamente que est&aacute;s de acuerdo con perseguir a tu propia sangre. Que tu hermano peque&ntilde;o est&eacute; en un matrimonio violeta para que dejasen de acosarle no hace que haya dejado m&aacute;gicamente de ser un g&oacute;or-jig&eacute;en.
    </p><p class="article-text">
        Te pareces a tu hermano mayor, que tanto critic&oacute; la injerencia europea y el robo de recursos naturales en nombre de la Cooperaci&oacute;n Internacional, pero no ha dicho ni m&uacute; sobre los nuevos acuerdos con Espa&ntilde;a. &iquest;No se supon&iacute;a que este iba ser el Gobierno que iba a mejorar la situaci&oacute;n del pa&iacute;s? Al menos eso nos dijisteis aqu&iacute; en Espa&ntilde;a, y todo sigue igual.
    </p><p class="article-text">
        Y perdona si te molesta, pero que le deis rienda suelta a que turistas europeos homosexuales infectaran de VIH a menores como si no hubiera turistas europeos (y europeas) heterosexuales que fueran de turismo sexual a Senegal con posibles menores. Pero qu&eacute; sabr&eacute; yo, que una menor o una chica extremadamente joven sea casada sospechosamente con alguien considerablemente mayor que ella, son tus costumbres abusivas y yo voy a seguir asque&aacute;ndolas.
    </p><p class="article-text">
        Puede que la liberaci&oacute;n africana con la que tanto dices so&ntilde;ar sea s&oacute;lo el anhelo de conseguir el privilegio de oprimir a otres, de ah&iacute; tu silencio c&oacute;mplice. Mientras tanto, homonacionalistas y el Occidente supremacista se frotan las manos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iliassou Olalla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/espana-senegal-humano-ilegal_132_13247283.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 May 2026 04:00:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En España y Senegal, ningún ser humano es ilegal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Senegal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Abdou, un senegalés desalojado por Albiol en Badalona, es deportado en pleno proceso de regularización]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/abdou-senegales-desalojado-albiol-badalona-deportado-pleno-proceso-regularizacion_1_13236088.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/acef4a4d-70b4-4b7d-99e7-14eaab394b8c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143420.jpg" width="5147" height="2895" alt="Abdou, un senegalés desalojado por Albiol en Badalona, es deportado en pleno proceso de regularización"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fue a firmar un documento a comisaría y allí fue detenido y, sin poder recoger sus pertenencias ni despedirse de sus allegados, fue subido a un avión con destino Dakar menos de 48 horas después. Ha pasado la noche en un banco porque no tenía dinero para viajar a su pueblo, situado a más de 200 kilómetros de la capital</p><p class="subtitle">Un senegalés desalojado por Albiol en Badalona es detenido en una “cita trampa” y será deportado en plena regularización</p></div><p class="article-text">
        Fue a una comisar&iacute;a de Badalona a firmar un documento y, en menos de 48 horas, estaba sentado en un banco en el aeropuerto de Dakar. Exhausto, desorientado y a&uacute;n sin saber qu&eacute; hacer, Abdou encendi&oacute; el tel&eacute;fono m&oacute;vil que le hab&iacute;a entregado un agente espa&ntilde;ol tras el aterrizaje del vuelo de deportaci&oacute;n que le mand&oacute; de regreso a su pa&iacute;s, Senegal, tras m&aacute;s de tres a&ntilde;os en Espa&ntilde;a y en pleno procedimiento extraordinario de regularizaci&oacute;n. Ten&iacute;a una nota de voz de &Agrave;ngela Valeiras, la m&eacute;dica jubilada que le acogi&oacute; durante d&iacute;as tras el famoso desaolojo del instituto abandonado B9. &Eacute;l le respondi&oacute;: &ldquo;Estoy un poco bien. No he dormido. Me he quedado en un banco esperando a que llegue el d&iacute;a&rdquo;, le dijo el senegal&eacute;s. &Eacute;l no es de la capital, sino de un pueblo situado a m&aacute;s de 200 kil&oacute;metros, no ten&iacute;a dinero suficiente para llegar a casa. 
    </p><p class="article-text">
        Abdou, uno de los migrantes afectados por el macrodesalojo instado por Xavier Garc&iacute;a Albiol (PP) de un instituto abandonado de Badalona, fue expulsado de manera expr&eacute;s a Senegal este martes despu&eacute;s de ser detenido el lunes cuando el senegal&eacute;s acudi&oacute; a una cita para firmar una serie de documentos, desde que la Polic&iacute;a ten&iacute;a retenido su pasaporte por contar con una orden de expulsi&oacute;n firme. Su caso fue denunciado por el Grupo de apoyo de las vecinas de la comunidad B9 de Badalona, que lo apoyaron desde el desalojo, y el colectivo Regularizaci&oacute;n Ya. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explic&oacute; a elDiario.es su abogada, Marta Llonch, el senegal&eacute;s fue detenido en una de las denominadas &ldquo;citas trampa&rdquo;, una pr&aacute;ctica denunciada por colectivos de migrantes y antirracistas, que consiste en la utilizaci&oacute;n de una cita policial de una persona migrante en situaci&oacute;n irregular para proceder a su expulsi&oacute;n por la v&iacute;a expr&eacute;ss, un procedimiento r&aacute;pido que permite la deportaci&oacute;n durante las 72 horas en que una persona puede ser detenida sin autorizaci&oacute;n judicial, siempre que exista una orden de expulsi&oacute;n firme, como es el caso de Abdou.
    </p><p class="article-text">
        Abdou acudi&oacute; a las dependencias como cada lunes y permaneci&oacute; detenido. En menos de 24 horas despu&eacute;s, el hombre fue trasladado bajo custodia policial al aeropuerto de Madrid y a las 20:30 horas fue subido a un vuelo con destino final Dakar y escala en Las Palmas. Seg&uacute;n ha contado el senegal&eacute;s a su abogada, en el avi&oacute;n hab&iacute;a muchos migrantes en su misma situaci&oacute;n. La letrada trata de contactar a diferentes personas u ONG que pudieran ayudar al senegal&eacute;s a su llegada al pa&iacute;s. &ldquo;Estaba triste, agradecido de que tanta gente se haya movilizado, y desorientado. Llego a las 4 de la ma&ntilde;ana, ha dormido en un banco y cuando he hablado con el segu&iacute;a al lado del aeropuerto&rdquo;, explica Llonch a elDiario.es. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de haber vivido en situaci&oacute;n de calle y haber sido desalojado del instituto abandonado de Badalona, Abdou fue acogido unos d&iacute;as por Valeiras, que le acompa&ntilde;&oacute; desde entonces en su proceso de arraigo en Espa&ntilde;a. Su historia&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/sociedad/jubilada-acoge-casa-migrantes-desalojados-badalona-he-dejado-llevar-corazon_1_12863482.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sali&oacute; publicada</a>&nbsp;entonces en varios reportajes que contaban la reacci&oacute;n de la se&ntilde;ora, que decidi&oacute; recibir a dos de los migrantes que hab&iacute;an quedado en situaci&oacute;n de calle. La mujer apenas ha pegado ojo esta noche. &ldquo;Estoy hecha polvo, estoy muy cansada. Hay ir digiriendo poco a poco&rdquo;, dice por tel&eacute;fono. &ldquo;No me pod&iacute;a dormir, fue un d&iacute;a. A la medianoche una compa&ntilde;era, de Badalona Acull me dijo que ya estaba camino de senegal. Ha sido realmente expr&eacute;ss&rdquo;, explica la jubilada, que estaba muy preocupada por perder el contacto con &eacute;l y no poder apoyarle al menos desde Espa&ntilde;a. &ldquo;Menos mal que mantiene el n&uacute;mero. Al menos, con el contacto, podemos seguir pendientes&rdquo;, a&ntilde;ade la doctora retirada. 
    </p><p class="article-text">
        Durante la ma&ntilde;ana, Valeiras ha conseguido enviar dinero a Abdou para que pueda volver a su pueblo. &ldquo;Estaba sin dinero. Le han dejado en Dakar, y &eacute;l no vive all&iacute; sino en un pueblo cerca de Saint Louis. Me dec&iacute;a que quer&iacute;a ir a su pueblo, con su madre&rdquo;, describe la mujer. 
    </p><p class="article-text">
        La jubilada, que le conoce, sabe el significado escondido en sus palabras: &ldquo;Dice que est&aacute; &rdquo;un poco bien&ldquo;. Ese &rdquo;poco bien&ldquo; significa que no est&aacute; bien... &Eacute;l siempre dice que est&aacute; bien. Nunca dice que est&aacute; mal, ni cuando en los peores momentos. Si dice &rdquo;bien, poco&ldquo;, es que estar bastante triste&rdquo;, explica la se&ntilde;ora con preocupaci&oacute;n, que traduce el espa&ntilde;ol que ha ido aprendiendo en su tiempo en Espa&ntilde;a. El senegal&eacute;s, cuando lleg&oacute; a Espa&ntilde;a, no sab&iacute;a ni leer ni escribir. &ldquo;Ha ido aprendiendo por su cuenta. En su situaci&oacute;n, habiendo estado en la calle era complicado, pero se esforzaba mucho&rdquo;, explica, cuando Abdou ya est&aacute; a m&aacute;s de 4.000 kil&oacute;metros de distancia. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>La detenci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        El ciudadano fue detenido este lunes a las 12:45 horas por &ldquo;infracci&oacute;n de la Ley de Extranjer&iacute;a&rdquo;, en concreto, &ldquo;por encontrarse irregularmente en territorio nacional&rdquo;, seg&uacute;n consta en el acta de detenci&oacute;n, a la que ha tenido acceso elDiario.es, sellada por la Jefatura Superior de Polic&iacute;a de Catalunya. 
    </p><p class="article-text">
        Horas antes de su detenci&oacute;n, la mujer jubilada mencionaba preocupada la cita m&eacute;dica que el senegal&eacute;s ha perdido tras su detenci&oacute;n, como si de su madre se tratase: &ldquo;Hoy mismo ten&iacute;a hora en el centro de salud, de seguimiento, por problemas ligados a todo el sufrimiento que vivi&oacute; cuando estuvo en la calle&rdquo;, dice la se&ntilde;ora por tel&eacute;fono. Su voz se corta cuando explica c&oacute;mo se llev&oacute; a cabo la detenci&oacute;n. &ldquo;No le cogieron por la calle, &eacute;l mismo fue a comisar&iacute;a para firmar. Yo le hab&iacute;a acompa&ntilde;ado a la comisar&iacute;a cuando le quitaron el pasaporte. Se presentaba cada lunes como nos dijeron. Qu&eacute; rabia siento, porque yo le dije 'por favor, ve cada lunes'. Nos hizo caso en todo y ahora se lo han quedado all&iacute;&rdquo;, dice. &ldquo;Me sabe fatal. &Eacute;l ha confiado en nosotros, en la abogada y en quienes le hemos ido acompa&ntilde;ado, y el resultado es este&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras su llegada a Espa&ntilde;a en cayuco a Tenerife hace unos tres a&ntilde;os, el senegal&eacute;s pidi&oacute; asilo. Durante un tiempo, tuvo permiso de residencia en el pa&iacute;s, con lo que pudo trabajar como ayudante de cocina en un restaurante. Posteriormente, perdi&oacute; los papeles al recibir la denegaci&oacute;n de su petici&oacute;n y trabaj&oacute; en el campo por temporadas. Sus escasos jornales espor&aacute;dicos, sin embargo, no eran suficientes para costear un techo bajo el que dormir. Despu&eacute;s de largas temporadas sin hogar, se aloj&oacute; en el institut ocupado B9, hasta su desalojo.
    </p><p class="article-text">
        El 17 de diciembre de 2025, los Mossos d'Esquadra desalojaron a centenares de migrantes que malviv&iacute;an en este instituto abandonado de Badalona.&nbsp;El desalojo del espacio,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/instituto-badalona-viven-400-migrantes-albiol-quiere-echar-necesitamos-vivienda-no-racismo_1_12672729.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ejemplo de la pobreza y el desamparo</a>&nbsp;que sufren muchos migrantes sin ayuda de las instituciones, fue instado por el alcalde de Badalona, Xavier Garc&iacute;a Albiol (PP). El d&iacute;a siguiente del desalojo, &Agrave;ngela apareci&oacute; en la vida de Abdou y lo acogi&oacute; junto a otro compa&ntilde;ero. La mujer les ofreci&oacute; su casa sin pensarlo demasiado,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/sociedad/jubilada-acoge-casa-migrantes-desalojados-badalona-he-dejado-llevar-corazon_1_12863482.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como inform&oacute; entonces ACN</a>. &ldquo;Me dej&eacute; llevar por el coraz&oacute;n ante una situaci&oacute;n muy desesperada&rdquo;, explic&oacute; en declaraciones recogidas por la Agencia. Los j&oacute;venes mostraron su gratitud aquellos d&iacute;as limpi&aacute;ndole la casa y cocin&aacute;ndole platos t&iacute;picos senegaleses antes de marcharse el domingo a un espacio habilitado por entidades y la Generalitat para darles cobijo.
    </p><p class="article-text">
        Abdou a&uacute;n no hab&iacute;a pedido la regularizaci&oacute;n porque estaba esperando el certificado de antecedentes penales de su pa&iacute;s, Senegal. El hombre carece de antecedentes penales en Espa&ntilde;a, pero s&iacute; cuenta con varios antecedentes policiales y &ldquo;dos procedimientos judiciales pendientes&rdquo; ligados a su etapa en situaci&oacute;n de calle.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n su abogada, se trata de un caso de &ldquo;usurpaci&oacute;n&rdquo; ligado a su entrada en un piso de la Sareb donde el joven entraba para ducharse. La otra causa tiene que ver con un delito contra salud p&uacute;blica, de cuando viv&iacute;a en situaci&oacute;n de sinhogarismo. &ldquo;Fue acusado injustamente, por motivos aparentemente de perfil &eacute;tnico-racial, porque estaba al lado de alguien que vend&iacute;a drogas y se le detuvo a &eacute;l tambi&eacute;n. Tiene muy buena defensa, no hab&iacute;a pruebas contra &eacute;l, pero el juicio ya no se llegar&aacute; a celebrar si le expulsan&rdquo;, sostiene su letrada. Este medio no ha podido confirmar de manera independiente su situaci&oacute;n legal.
    </p><p class="article-text">
        El trabajador social de Abdou estaba en proceso de cancelar varios antecedentes policiales que eran suscetibles de ser desactivados antes de solicitar la regularizaci&oacute;n, seg&uacute;n Valeiras. Sin embargo, tras conocer su detenci&oacute;n, su abogada de C&aacute;ritas, otra de las ONG que le apoyaba, ha registrado su regularizaci&oacute;n con los documentos con los que contaba por el momento, con la intenci&oacute;n de intentar frenar la inminente expulsi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nadie sabe bien lo que es vivir en la calle. En cuanto sali&oacute; de la calle dej&oacute; de tener causas. Estoy muy dolida. Se ha esforzado tanto, y hemos puesto tanto de nosotros mismos tambi&eacute;n su abogada, su trabajador social y yo para acompa&ntilde;arlo y que conseguiese lo que estaba consiguiendo... Abdou me lleg&oacute; a contar que estaba d&iacute;as y d&iacute;as sin salir de un rinc&oacute;n de la calle, sin poder ducharse, con una costra negra de suciedad. Fue v&iacute;ctima de agresiones racistas...&rdquo;, explic&oacute; la jubilada. Ahora, m&aacute;s tranquila pero muy cansada, Valeiras se consuela al menos con tener contacto con &eacute;l y poder seguir apoy&aacute;ndole en la distancia. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/abdou-senegales-desalojado-albiol-badalona-deportado-pleno-proceso-regularizacion_1_13236088.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 May 2026 12:48:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Abdou, un senegalés desalojado por Albiol en Badalona, es deportado en pleno proceso de regularización]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Regularización extraordinaria,Migrantes,Badalona,Senegal,Senegaleses,Xavier García Albiol,Deportaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las vidas truncadas de las familias de los migrantes acusados como patrones de patera: “Desde entonces mis sueños están rotos”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/vidas-truncadas-familias-migrantes-acusados-patrones-patera-suenos-rotos_1_13225132.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fe234404-9d9c-45c3-9c12-267230605ebd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las vidas truncadas de las familias de los migrantes acusados como patrones de patera: “Desde entonces mis sueños están rotos”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un migrante que viajó con su esposa y un señor de 50 años permanecen en prisión preventiva desde 2024 tras un tipo de proceso judicial cada vez más cuestionado por abogados y defensores de derechos humanos</p><p class="subtitle">Nunca había visto el mar y fue acusado de ser patrón de patera: “Entré en la cárcel injustamente y salí por justicia”
</p></div><p class="article-text">
        Mariama vio a su marido Sidy por &uacute;ltima vez el 5 de noviembre de 2024 en el Centro de Atenci&oacute;n Temporal para migrantes de <strong>El Hierro</strong>. Tras una peque&ntilde;a conversaci&oacute;n que mantuvieron, en la que le dec&iacute;a a su pareja que no lo hab&iacute;a podido ver el d&iacute;a anterior, Adama no pens&oacute; que desde entonces todas sus comunicaciones ser&iacute;an a trav&eacute;s del tel&eacute;fono. Souleymane y toda su familia, a&uacute;n no pueden creer que su primo Babacar, un hombre de 50 a&ntilde;os, reci&eacute;n llegado a Espa&ntilde;a, est&eacute; en prisi&oacute;n. Los dos hombres est&aacute;n acusados de <strong>pilotar la patera </strong>que los trajo a <strong>Canarias </strong>en 2024. El encarcelamiento de decenas de migrantes una vez desembarcan en el Archipi&eacute;lago, tras pasar por procesos judiciales cada m&aacute;s cuestionados por abogados y defensores de derechos humanos, impacta tambi&eacute;n en esposas, madres y hermanos: &ldquo;Lloro mucho y no paro de pensar&nbsp;porque mi marido no ha hecho nada&rdquo;, confiesa Mariama.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La historia de Mariama es una historia de huida. De Joal, Senegal, con 48 a&ntilde;os y cuatro hijos, relata entre l&aacute;grimas que su familia se opuso firmemente a su matrimonio con Sidy. A lo largo de 2024, la pareja decidi&oacute; instalarse en Gambia, por un lado para conseguir mayores ingresos econ&oacute;micos y, por otro, para estar lejos de la familia de ella, que la hostigaba regularmente por haberse casado con un hombre que sus hermanos mayores no hab&iacute;an elegido. En Gambia, Sidy trabajaba de pescador. Aqu&iacute; le comentaron unos meses despu&eacute;s de que una patera saldr&iacute;a rumbo a Canarias. &ldquo;Dijimos que no era seguro que nos qued&aacute;ramos en Senegal, que ten&iacute;amos que vivir nuestra propia vida y nuestro matrimonio sin que nadie nos moleste&rdquo;, recuerda. Sidy hab&iacute;a podido ahorrar algo de dinero fruto de su trabajo en el mar y decidieron que seguir&iacute;a trabajando un tiempo m&aacute;s para terminar de costear el viaje.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mariama recuerda que llegaron el 3 de noviembre a El Hierro. Despu&eacute;s de pasar 24 horas en el muelle, el tiempo que dur&oacute; la identificaci&oacute;n de la Polic&iacute;a, los tripulantes fueron derivados al CATE. Aqu&iacute; Mariama recuerda que quer&iacute;a estar con su marido, y que adem&aacute;s la Polic&iacute;a les hab&iacute;a hecho entrega de un documento que especificaba que eran marido y mujer, pero en el recurso, seg&uacute;n relata ella, le dijeron que deb&iacute;an permanecer separados, &eacute;l en m&oacute;dulo de hombres y ella en el de las mujeres. &ldquo;Mohamed me dijo que despu&eacute;s nos encontrar&iacute;amos. &Eacute;l pensaba que &iacute;bamos a reencontrarnos&rdquo;, rememora.
    </p><p class="article-text">
        Esa fue la &uacute;ltima conversaci&oacute;n que mantuvo con su marido en persona. Despu&eacute;s pasaron cuatro d&iacute;as en los que no tuvo noticias de &eacute;l, hasta que un amigo de la familia la llam&oacute; y le comunic&oacute; que Sidy se encontraba en la c&aacute;rcel de Tenerife II en prisi&oacute;n preventiva. Desde entonces se comunican muy de vez en cuando por tel&eacute;fono m&oacute;vil, ya que ella no ha podido ir a verlo al no tener papeles ni un trabajo con el que obtener ingresos. &ldquo;Ahora mismo no puedo realizar mis sue&ntilde;os. Desde que pas&oacute; esto mis sue&ntilde;os est&aacute;n rotos. Hemos venido juntos a Espa&ntilde;a para poder trabajar, vivir con tranquilidad y seguridad y con el tiempo traer a mis hijos&rdquo;, sostiene su mujer. El resto de la familia de Sidy tambi&eacute;n vive en la angustia desde noviembre de 2024. Mariama cuenta que no puede hablar con su suegra porque ambas rompen a llorar: &ldquo;Ella no puede ni hablar. Me dice que este es el final de su hijo y yo le respondo que no, que es el destino y que debemos rezar por &eacute;l&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Otra mujer sufre en la distancia el encarcelamiento de su marido. La esposa de Babacar vive en Ziguinchor, Senegal y debe alimentar ella sola a sus siete hijos desde que su marido parti&oacute; a Espa&ntilde;a y fue llevado a prisi&oacute;n en Tenerife. &ldquo;Es una mujer muy valiente porque se&nbsp;busca la vida; se va al puerto para comprar y vender pescado para sobrevivir. Pero no le llega, lo que gana es muy poco&rdquo;, cuenta Souleymane, el primo de Babacar desde Espa&ntilde;a. Como muchos otros migrantes, sali&oacute; de Senegal para mejorar sus condiciones de vida, pero un mes despu&eacute;s de llegar a El Hierro, la polic&iacute;a lo traslad&oacute; a Tenerife II. Souleymane cuenta que su primo pag&oacute; 450.000 CFA, unos 680 euros para llegar a Espa&ntilde;a. &ldquo;Cuando ya ten&iacute;a fecha para viajar a la Pen&iacute;nsula, se lo llevaron porque algunos tripulantes han dicho que &eacute;l era el patr&oacute;n, pero no lo es. Porque &eacute;l ha pagado; &eacute;l es cliente&rdquo;, se&ntilde;ala su primo.
    </p><p class="article-text">
        Souleymane cuenta que su primo se encuentra an&iacute;micamente &ldquo;muy mal&rdquo; porque sabe que ha dejado atr&aacute;s a su mujer con muchos hijos a cargo y sin recursos. Reconoce que al principio estaba a&uacute;n m&aacute;s desesperado y que con el paso del tiempo ha ido mentaliz&aacute;ndose:&nbsp;&ldquo;Tienes fe en que un d&iacute;a vas a salir, se te va levantando el &aacute;nimo, pero levantar el &aacute;nimo entre cuatro paredes no es nada f&aacute;cil&rdquo;. En el caso de Babacar se suma su edad. Cuando salga de prisi&oacute;n tendr&aacute; m&aacute;s de 50 a&ntilde;os, por lo cual le costar&aacute; mucho reengancharse a la vida laboral. &ldquo;Si sales de la c&aacute;rcel cuando a&uacute;n eres joven te queda mucho tiempo todav&iacute;a, pero si sales con 50 a&ntilde;os ya se te han ido las fuerzas las ganas y la energ&iacute;a&rdquo;, se lamenta. Sin padre ni madre, y con su mujer sobreviviendo en Senegal solo con la ayuda econ&oacute;mica de su primo, que de vez en cuando le envia dinero para que pueda hacer alguna llamada a &eacute;l, a su mujer y sus hijos: &ldquo;Imagina un hijo que no puede hablar con su padre&nbsp;y que si habla con &eacute;l es para solo un minuto. No es nada f&aacute;cil&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        *(Todos los nombres utilizados son ficticios para salvaguardar la identidad de los entrevistados)&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Cayucos en una playa de Senegal.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Voluntarios que facilitan la vida en prisi&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        El &uacute;nico contacto con el exterior de muchos migrantes encarcelados por supuestamente haber dirigido una patera hasta Canarias es el tel&eacute;fono m&oacute;vil. Sin embargo, la posibilidad de comunicarse con sus seres queridos supone una traba m&aacute;s en su encierro. En este sentido, la Asociaci&oacute;n Rehoyando de Las Palmas Gran Canaria, a trav&eacute;s del proyecto Boza, entre otras acciones, presta apoyo emocional, facilitando el contacto del migrante son su familia. Uno de sus voluntarios, el p&aacute;rroco Jos&eacute; Antonio Ben&iacute;tez, se&ntilde;ala que se trata de una tarea a veces complicada puesto que el reglamento penitenciario exige la existencia de un contrato telef&oacute;nico para que se d&eacute; la comunicaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Imag&iacute;nate buscar un contrato de tel&eacute;fono de una persona en medio de una poblaci&oacute;n rural de Senegal o de Mauritania para que pueda entrar en contacto con la familia&rdquo;, recalca. Por ello, con un equipo de voluntarios y voluntarias, a trav&eacute;s de traductores online y de personas del continente africano que hablan <em>bambara </em>o <em>wolof</em>, se ponen en contacto con las familias y les piden un contrato o una factura que incluya al propietario de la l&iacute;nea telef&oacute;nica. &ldquo;Cuando el chaval entra en contacto con su familia, el nivel de estr&eacute;s baja autom&aacute;ticamente&rdquo;, manifiesta Ben&iacute;tez.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ellos no entienden por qu&eacute; se encuentran en esta situaci&oacute;n&rdquo;, revela el p&aacute;rroco, quien adem&aacute;s sostiene que este tipo de casos son los m&aacute;s dolorosos que ha visto en prisi&oacute;n. De la regularidad con la que visita a los j&oacute;venes ha extra&iacute;do que son j&oacute;venes que no solo est&aacute;n viviendo un duelo migratorio, sino que adem&aacute;s lo hacen en prisi&oacute;n acusados de un delito, cuyo procedimiento est&aacute; entredicho: &ldquo;Como dos o tres personas que iban en la patera lo acusen porque coincidan en la ronda de reconocimiento de que &eacute;l estuvo echando una mano o que estaba achicando agua, o porque ayud&oacute; a dar alimentaci&oacute;n o agua pues ya entras en prisi&oacute;n&rdquo;, apunta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute;s investigaciones solo se centran en los conductores. Y aunque lo fueran, estas personas son el eslab&oacute;n m&aacute;s d&eacute;bil de la causa. Ning&uacute;n mafioso, ning&uacute;n traficante de personas viene en las pateras&rdquo;, denuncia la abogada Sara Rodr&iacute;guez, quien defiende los casos de Sidy y Babacar, acusados de patronear la embarcaci&oacute;n. La Fiscal&iacute;a puede pedir para ellos 20 a&ntilde;os de prisi&oacute;n ya que cuatro de sus ocupantes fallecieron como consecuencia de la traves&iacute;a. Rodr&iacute;guez cuestiona que las &uacute;nicas pruebas que sustentan la causa hasta el momento son los testimonios de tres testigos, cuyos relatos se recogieron como pruebas preconstituida y las cuales &ldquo;previsiblemente sean las que se reproduzcan en el juicio oral si no se identifican y no se encuentran los testigos protegidos&rdquo;, detalla la letrada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otra cuesti&oacute;n a la que apunta Rodr&iacute;guez es al volcado de los tel&eacute;fonos m&oacute;viles de los migrantes: &ldquo;Se est&aacute;n realizando de manera indiscriminada y muchas veces sin justificaci&oacute;n&rdquo;, denuncia. Adem&aacute;s, a&ntilde;ade que se trata de un procedimiento con &ldquo;much&iacute;simas irregularidades&rdquo; por el cual la polic&iacute;a selecciona la informaci&oacute;n que considera relevante, se acude a una persona que realiza la traducci&oacute;n, pero a quien no se identifica a posteriori, y se incorporan como indicios conversaciones que no guardan relaci&oacute;n con el delito. &ldquo;Se pretende hacer ver que esto se hace en aras de defender a los migrantes cuando lo cierto es que hay una desprotecci&oacute;n. En mi opini&oacute;n, esto no suceder&iacute;a si no estuvi&eacute;semos hablando de algo relacionado con un tema tan pol&iacute;tico como son las migraciones&rdquo;, remata.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/vidas-truncadas-familias-migrantes-acusados-patrones-patera-suenos-rotos_1_13225132.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 May 2026 04:02:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las vidas truncadas de las familias de los migrantes acusados como patrones de patera: “Desde entonces mis sueños están rotos”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Canarias,Migraciones,Senegal,Pateras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Washington a Dakar: la influencia ultra tras la nueva ley contra el colectivo LGTBI en Senegal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/washington-dakar-influencia-ultra-nueva-ley-colectivo-lgtbi-senegal_1_13114354.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7c0f5764-92b1-4aa5-9a1a-3f696895c59c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De Washington a Dakar: la influencia ultra tras la nueva ley contra el colectivo LGTBI en Senegal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Asociaciones vinculadas a la ultraderecha estadounidense promueven una ola reaccionaria en África, donde algunos países están endureciendo sus leyes anti-LGTBI en una dinámica que combina la influencia internacional con la política interna y la presión social</p><p class="subtitle">La fobia contra la comunidad LGTBI crece en Kenia ante la cruzada religiosa y política</p></div><p class="article-text">
        Ibrahima ten&iacute;a 12 a&ntilde;os cuando su padre decidi&oacute; que deb&iacute;a hacerse &ldquo;m&aacute;s hombre&rdquo;. Lo llev&oacute; a trabajar en la pesca, convencido de que el esfuerzo f&iacute;sico corregir&iacute;a lo que familia ve&iacute;a como una desviaci&oacute;n. &ldquo;Nunca me gust&oacute;. Yo quer&iacute;a otra vida, pero no ten&iacute;a elecci&oacute;n&rdquo;, recuerda hoy desde Francia en una conversaci&oacute;n con elDiario.es.
    </p><p class="article-text">
        Creci&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/temas/senegal/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en Senegal</a> en una familia profundamente religiosa, marcada por la figura de un padre im&aacute;n y por un entorno donde cualquier diferencia era castigada. En el barrio lo molestaban, lo se&ntilde;alaban y lo reduc&iacute;an a un insulto que ni siquiera entend&iacute;a. En casa, la violencia era una constante. &ldquo;Mi hermano mayor me golpe&oacute; varias veces, incluso una vez en el mar, donde pens&eacute; que iba a morir&rdquo;, relata. Desde muy joven, Ibrahima comprendi&oacute; que su identidad no ten&iacute;a espacio en el mundo que lo rodeaba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os despu&eacute;s, en 2020, fue detenido junto a otros hombres acusados de &ldquo;actos contra natura&rdquo;. Pas&oacute; tres meses en prisi&oacute;n en condiciones extremas, hacinado con decenas de personas, sin poder dormir y bajo amenazas constantes y agresiones de otros reclusos. &ldquo;Pens&eacute; que no iba a salir de all&iacute;&rdquo;, dice. Hoy vive en Francia, adonde lleg&oacute; en 2024, intentando reconstruir una vida atravesada por la violencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su historia no pertenece al pasado, es el presente de Senegal. En marzo de 2025, la Asamblea Nacional aprob&oacute; una reforma del C&oacute;digo Penal que pena con hasta diez a&ntilde;os de prisi&oacute;n las relaciones entre personas del mismo sexo y criminaliza cualquier forma de &ldquo;promoci&oacute;n&rdquo; de la homosexualidad. La norma ampl&iacute;a la persecuci&oacute;n de activistas, organizaciones y cualquier persona que defienda los derechos LGTBI, e introduce sanciones econ&oacute;micas que pueden alcanzar los 15.000 euros, equiparando la homosexualidad a delitos como la zoofilia o la necrofilia.
    </p><h2 class="article-text">Una ola que recorre parte de &Aacute;frica</h2><p class="article-text">
        Senegal no es una excepci&oacute;n. De los 65 pa&iacute;ses que criminalizan la homosexualidad en el mundo, 33 est&aacute;n en &Aacute;frica. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, el continente ha vivido un endurecimiento acelerado de este tipo de legislaciones, en una din&aacute;mica que combina pol&iacute;tica interna, presi&oacute;n social y redes e influencias internacionales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uganda se convirti&oacute; en 2023 en el epicentro de esta regresi&oacute;n al aprobar una de las leyes m&aacute;s duras del mundo,<a href="https://www.eldiario.es/desalambre/homosexual-pais-acaba-incluir-pena-muerte-ley-anti-lgbti-no_1_10262072.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> con penas que incluyen la cadena perpetua e incluso la pena de muerte en casos de &ldquo;homosexualidad agravada&rdquo;</a>. Desde entonces, organizaciones de derechos humanos han documentado cientos de abusos, detenciones arbitrarias, agresiones f&iacute;sicas y campa&ntilde;as de persecuci&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        En Burkina Faso, la reforma de 2025 llega en un contexto de inestabilidad pol&iacute;tica cr&oacute;nica, con golpes de Estado recientes, presencia de grupos yihadistas y un Estado cada vez m&aacute;s debilitado fuera de la capital. En ese escenario, el endurecimiento de las leyes anti-LGTBI empuja al colectivo hacia la clandestinidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Parlamento de Ghana ha aprobado nuevas restricciones en una ley cuya versi&oacute;n anterior fue aprobada en 2024, pero no lleg&oacute; a entrar en vigor al no recibir el respaldo del entonces presidente Nana Akufo-Addo. Su sucesor, John Dramani Mahama, en el poder desde enero de 2025, s&iacute; ha mostrado apoyo a la iniciativa.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La huella de la derecha cristiana estadounidense</h2><p class="article-text">
        Tanto Senegal como otros pa&iacute;ses del continente africano comparten un elemento com&uacute;n denominador: la influencia de redes ultraconservadoras occidentales en esta ola legislativa contra el colectivo homosexual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Senegal, la red And Samm Jikko Yi, clave en la presi&oacute;n para endurecer la ley, mantuvo contactos desde 2024 con <a href="https://africasacountry.com/2026/03/senegals-theater-of-morality?utm_source=acumbamail&amp;utm_medium=email&amp;utm_campaign=dosier-africa-lunes-23-de-marzo-de-2026" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">MassResistance</a>, una organizaci&oacute;n estadounidense con sede en Massachusetts que considera la homosexualidad una amenaza para la salud p&uacute;blica. MassResistance no es un actor marginal. En Estados Unidos ha impulsado campa&ntilde;as contra el matrimonio igualitario y los derechos de las personas trans, y forma parte de un entramado m&aacute;s amplio de organizaciones que exportan una agenda ultraconservadora a nivel internacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde la llegada de la Administraci&oacute;n Trump en Estados Unidos, el clima pol&iacute;tico en el pa&iacute;s ha reforzado las redes de ultraconservadores. De hecho, seg&uacute;n <a href="https://www.reuters.com/sustainability/society-equity/us-pro-family-group-worked-with-senegal-activists-pushing-anti-lgbt-law-2026-03-16/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Reuters</a>, el caso de Senegal es el primer caso documentado de un grupo estadounidense ayudando a sacar adelante una ley anti-LGTBI en &Aacute;frica desde la vuelta al poder de Donald Trump.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la agencia, esta organizaci&oacute;n asesor&oacute; a actores senegaleses en estrategias de movilizaci&oacute;n, comunicaci&oacute;n y presi&oacute;n pol&iacute;tica para impulsar la reforma legal. Este tipo de colaboraci&oacute;n incluye desde el dise&ntilde;o de campa&ntilde;as hasta el intercambio de materiales ideol&oacute;gicos y jur&iacute;dicos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> No somos nosotros los que amenazamos la economía ni la seguridad del país</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ibrahima </span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El caso de Senegal no es aislado. En Ghana, la misma organizaci&oacute;n ha participado en el debate legislativo y ha colaborado con activistas locales, mientras que otras plataformas como Family Watch International o CitizenGO, fundada por la asociaci&oacute;n espa&ntilde;ola HazteOir han organizado conferencias, financiado campa&ntilde;as y trabajado directamente con l&iacute;deres pol&iacute;ticos y religiosos en distintos pa&iacute;ses africanos, como han destapado<a href="https://www.thebureauinvestigates.com/stories/2022-09-25/unholy-alliance-the-far-right-religious-network-attacking-reproductive-and-lgbtq-rights" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> algunas informaciones period&iacute;sticas</a>. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, investigaciones por parte de organizaciones como <a href="https://www.opendemocracy.net/en/5050/africa-us-christian-right-50m/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Open Democracy</a> han documentado que desde 2007 al menos una veintena de grupos ultraconservadores cristianos estadounidenses han destinado decenas de millones de d&oacute;lares a organizaciones africanas en contra de las personas LGTBI. 
    </p><p class="article-text">
        Este entramado se articula en torno a lo que algunos investigadores denominan el movimiento transnacional &ldquo;pro-family&rdquo;, una red global que exporta marcos legales, discursos y estrategias pol&iacute;ticas. Aun as&iacute;, la paradoja es evidente. Mientras desde &Aacute;frica los discursos oficiales insisten en que la homosexualidad es una imposici&oacute;n occidental, parte de la ofensiva contra los derechos LGTBI tambi&eacute;n lo es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el recorte de la financiaci&oacute;n internacional de Estados Unidos a trav&eacute;s de la suspensi&oacute;n del programa USAID ha llevado a la reducci&oacute;n de programas considerados &ldquo;sociales o divisivos&rdquo;, sobre todo en el &aacute;mbito de la salud p&uacute;blica. En Senegal, la prevalencia del VIH es del 0,3% en la poblaci&oacute;n general, pero alcanza hasta el 49% entre hombres que mantienen relaciones sexuales con hombres en algunas zonas de Dakar. A partir de ahora, la criminalizaci&oacute;n del colectivo dificulta el acceso a tratamiento y prevenci&oacute;n, empuj&aacute;ndolos a la clandestinidad.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Crisis, desgaste pol&iacute;tico e instrumentalizaci&oacute;n de la moral</h2><p class="article-text">
        La aprobaci&oacute;n de la ley no puede entenderse sin el contexto econ&oacute;mico y pol&iacute;tico que atraviesa Senegal. El pa&iacute;s vive una situaci&oacute;n financiera cr&iacute;tica. Tras a&ntilde;os de gesti&oacute;n opaca, <a href="https://theconversation.com/senegals-crisis-why-debt-restructuring-may-be-the-least-bad-option-276663" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la deuda p&uacute;blica ha superado las cifras oficiales, superando el 100% del Producto Interior Bruto</a>, lo que ha obligado al Gobierno a hacer frente a pagos urgentes a acreedores internacionales para evitar el default. El peso de la deuda consume ya m&aacute;s de la mitad de los ingresos del Estado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias son visibles: becas estudiantiles impagadas, recortes en servicios p&uacute;blicos y un sistema universitario tensionado que han provocado protestas recurrentes. En febrero de 2026, <a href="https://www.africanews.com/2026/02/16/autopsy-shows-dead-senegal-student-suffered-multiple-traumas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la muerte del estudiante Abdoulaye Ba</a> durante una intervenci&oacute;n policial en una protesta por el retraso de becas volvi&oacute; a poner de relieve la fragilidad del modelo. El caso de Abdoulaye no es un caso aislado; al menos seis estudiantes han muerto en contextos similares en los &uacute;ltimos 25 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este clima de tensi&oacute;n se combina con un desempleo juvenil persistente y una creciente frustraci&oacute;n de los j&oacute;venes, que fueron clave en la llegada al poder de los <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ousmane-sonko-lider-opositor-prendio-calles-ahora-primer-ministro-senegal_1_11266411.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">actuales l&iacute;deres del pa&iacute;s, Bassirou Diomaye Faye y Ousmane Sonko en 2024</a>. Ambos encarnaban una promesa de ruptura con el sistema anterior y, dos a&ntilde;os despu&eacute;s, esa promesa se enfrenta a sus l&iacute;mites.
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                El primer ministro de Senegal Ousmane Sonko, en Dakar.                            </span>
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        En este contexto, la ley contra la homosexualidad aparece como una herramienta pol&iacute;tica de bajo coste y alto rendimiento simb&oacute;lico. &ldquo;Hay muchos problemas m&aacute;s importantes en Senegal&rdquo;, apunta Ibrahima a elDiario.es. Desde su experiencia, la cuesti&oacute;n LGTBI ha sido utilizada como sustituto de esas respuestas que no llegan. &ldquo;No somos nosotros los que amenazamos la econom&iacute;a ni la seguridad del pa&iacute;s&rdquo;, insiste.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El propio calendario refuerza esta lectura. La aprobaci&oacute;n de la ley coincidi&oacute; con un momento de alta presi&oacute;n financiera sobre el Estado y un aumento de las cr&iacute;ticas internas. Dentro del propio Gobierno, la medida tambi&eacute;n cumple una funci&oacute;n de posicionamiento. Mientras Faye adopta una posici&oacute;n m&aacute;s institucional, centrada en la gesti&oacute;n econ&oacute;mica, Sonko, por su parte, y como principal impulsor de la ley, refuerza su liderazgo apelando a los &ldquo;valores africanos&rdquo; y la soberan&iacute;a cultural.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Ibrahima, es una l&oacute;gica clara: &ldquo;Se est&aacute; utilizando a las personas homosexuales para distraer a la poblaci&oacute;n&rdquo;. A su juicio, el Gobierno busca demostrar que cumple sus promesas en un terreno simb&oacute;lico, aunque no lo haga en lo econ&oacute;mico. &ldquo;Quieren decir que han hecho algo, aunque no sea lo m&aacute;s importante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando me detuvieron me encontr&eacute; con que el fiscal era hom&oacute;fobo, pero mi abogado, tambi&eacute;n. Ahora ese mismo abogado se ha convertido en un diputado de la Asamblea Nacional y ha apoyado iniciativas pol&iacute;ticas anti LGTBI. Est&aacute; claro que no tienes a nadie que te defienda&rdquo;, concluye.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/washington-dakar-influencia-ultra-nueva-ley-colectivo-lgtbi-senegal_1_13114354.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 20:02:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De Washington a Dakar: la influencia ultra tras la nueva ley contra el colectivo LGTBI en Senegal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Senegal,Homofobia,África,HazteOir,Estados Unidos,Donald Trump,LGTBI]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marruecos gana en los tribunales: la CAF da por perdida la final de la Copa de África a Senegal por “incomparecencia”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/deportes/marruecos-gana-tribunales-caf-da-perdida-final-copa-africa-senegal-incomparecencia-pm_1_13077201.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/85e304b0-685f-494a-886b-d9b9368304a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Marruecos gana en los tribunales: la CAF da por perdida la final de la Copa de África a Senegal por “incomparecencia”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Comité de Apelación estima el recurso presentado por el organizador y le da el partido por ganado 3-0, pese a que lo perdieron 1-0</p><p class="subtitle">Quiere su quinta Vuelta a España y lo apuesta todo a esto: las sorprendentes declaraciones de Roglic lo confirman
</p></div><p class="article-text">
        <strong>Marruecos</strong> es el nuevo campe&oacute;n de la <strong>Copa de &Aacute;frica</strong>, pese a que perdi&oacute; la final en el terreno de juego con <strong>Senegal</strong> (1-0) el pasado 18 de enero. Esa es la <strong>pol&eacute;mica resoluci&oacute;n</strong> que acaba de anunciar el Comit&eacute; de Apelaci&oacute;n de la Confederaci&oacute;n Africana de F&uacute;tbol (CAF), que ha estimado el recurso presentado por la federaci&oacute;n marroqu&iacute;, a la que considera vencedora por 3-0.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica la CAF en un comunicado, la controvertida decisi&oacute;n se tom&oacute; en <strong>aplicaci&oacute;n del art&iacute;culo 82 y 84</strong> del reglamento de esta competici&oacute;n, que sanciona con la eliminaci&oacute;n del torneo a un equipo en varios supuestos, como abandonar el verde.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En aplicaci&oacute;n del Art&iacute;culo 84 del Reglamento de la Copa Africana de Naciones de la CAF (AFCON), la Selecci&oacute;n Nacional de Senegal fue declarada culpable de perder por <strong>incomparecencia</strong> el Partido Final de la Copa Africana de Naciones TotalEnergies CAF Marruecos 2025, registr&aacute;ndose el resultado del Partido como 3-0 a favor de la F&eacute;d&eacute;ration Royale Marocaine de Football (FRMF)&rdquo;, detallan en su escrito.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2034021397132153218?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Se estima as&iacute; la <strong>protesta presentada</strong> en su d&iacute;a por la Real Federaci&oacute;n de F&uacute;tbol de Marruecos (FRMF). Adem&aacute;s, a&ntilde;ade que todas las dem&aacute;s mociones o peticiones de amparo sobre lo sucedido en la final de la Copa de &Aacute;frica quedan desestimadas.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n del cuadro ganador no se ha hecho esperar. La Federaci&oacute;n Senegalesa de F&uacute;tbol (FSF) ha anunciado en otro comunicado que presentar&aacute; un recurso de apelaci&oacute;n contra la decisi&oacute;n del Comit&eacute; de Apelaci&oacute;n de la CAF, que considera &ldquo;injusta, <strong>sin precedentes e inaceptable</strong>, que desacredita al f&uacute;tbol africano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para defender sus derechos y los intereses del f&uacute;tbol senegal&eacute;s, la Federaci&oacute;n interpondr&aacute; un recurso de apelaci&oacute;n lo antes posible ante el <strong>Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) </strong>en Lausana&rdquo;, en Suiza, subray&oacute; el organismo rector del f&uacute;tbol senegal&eacute;s.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una final ganada por Senegal en el campo</strong></h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Miembros de la selección de fútbol de Senegal celebrando la victoria en Dakar, Senegal                            </span>
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        La resoluci&oacute;n de la CAF ha sido igualmente ins&oacute;lita como el partido que se vivi&oacute; el pasado 18 de enero en el estadio Pr&iacute;ncipe Moulay Abdallah de Rabat ante 69.500 espectadores. Marruecos llegaba como favorita a la final de la Copa de &Aacute;frica, pero la igualdad reinaba en el marcador, hasta que el &aacute;rbitro pit&oacute; <strong>un cuestionado penalti </strong>a favor de Marruecos en el tiempo a&ntilde;adido, antes de la pr&oacute;rroga.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n del colegiado provoc&oacute; las protestas de Senegal, hasta el punto de que todos los futbolistas del equipo, menos el delantero Sadio Mane, <strong>se marcharon al vestuario como protesta</strong>, mientras Marruecos y el &aacute;rbitro permanecieron sobre el terreno de juego, poniendo en riesgo la finalizaci&oacute;n del partido. A la vuelta de los futbolistas, Brahim D&iacute;az lanz&oacute; y fall&oacute; el penalti. El encuentro se fue a la pr&oacute;rroga, donde Pape Gueye marc&oacute; el gol del triunfo de Senegal (1-0) en el tiempo extra, un tanto que vali&oacute; el t&iacute;tulo de campeones, ahora discutido desde los despachos de la federaci&oacute;n. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/deportes/marruecos-gana-tribunales-caf-da-perdida-final-copa-africa-senegal-incomparecencia-pm_1_13077201.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Mar 2026 09:35:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marruecos gana en los tribunales: la CAF da por perdida la final de la Copa de África a Senegal por “incomparecencia”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fútbol,Senegal,Marruecos,África]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Escándalo arbitral en la Copa África: la campeona Senegal se marchó del campo ante el doble 'robo' de Marruecos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/deportes/escandalo-arbitral-copa-africa-campeona-senegal-marcho-campo-doble-robo-marruecos-pm_1_12918403.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1bee9a8c-7857-4e5b-b7e2-08fff6243e88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Escándalo arbitral en la Copa África: la campeona Senegal se marchó del campo ante el doble &#039;robo&#039; de Marruecos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo nunca visto - El torneo africano cerró su edición con una imagen de desorden y protesta, pero también con la reafirmación de una selección que no cedió ante la adversidad</p><p class="subtitle">Jornada 7 de la Champions League: partidos, horarios, rival del Barcelona y cuándo juega el Real Madrid contra Mónaco</p></div><p class="article-text">
        La rivalidad entre selecciones africanas siempre deja partidos intensos y situaciones dif&iacute;ciles de olvidar. Cada edici&oacute;n de la<strong> Copa de &Aacute;frica </strong>muestra hasta qu&eacute; punto la competici&oacute;n se vive como una cuesti&oacute;n de orgullo nacional. Esa pasi&oacute;n desbordada fue la antesala de la final m&aacute;s controvertida de los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Senegal</strong> y <strong>Marruecos</strong> llegaron a Rabat con trayectorias s&oacute;lidas y la expectativa de un duelo equilibrado, pero el desenlace no se ci&ntilde;&oacute; a ninguna previsi&oacute;n. El t&iacute;tulo termin&oacute; en manos senegalesas, en medio de decisiones arbitrales discutidas y un ambiente que roz&oacute; el caos. Nada de lo ocurrido encaj&oacute; con la idea de una final ejemplar, y las extra&ntilde;as decisiones arbitrales convirtieron la gran final en un episodio que ser&aacute; recordado por su tensi&oacute;n m&aacute;s que por el juego.
    </p><h2 class="article-text">Senegal gana el t&iacute;tulo en una final al l&iacute;mite</h2><p class="article-text">
        Senegal conquist&oacute; su segunda Copa de &Aacute;frica tras imponerse en la pr&oacute;rroga a Marruecos en una <strong>final que estuvo cerca de suspenderse</strong>. Durante el partido se produjeron im&aacute;genes ins&oacute;litas, con Senegal ganando en casa del rival, en un partido que tuvo de todo y en el que los finalmente campeones estuvieron a punto de retirarse del campo al <strong>sentirse doblemente robados por las decisiones del &aacute;rbitro</strong>.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2012997629290963104?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El partido termin&oacute; con victoria por 1-0 gracias al gol de <strong>Pape Gueye</strong>, atacante del Villarreal, en un disparo que super&oacute; a Bono en el minuto 93. Antes de esa jugada, en lo que podr&iacute;a ser la &uacute;ltima acci&oacute;n de la final al estar por encima del a&ntilde;adido, un dudoso penalti se&ntilde;alado a favor de Marruecos en el descuento encendi&oacute; los &aacute;nimos, y el <strong>fallo de Brahim D&iacute;az evit&oacute; que la selecci&oacute;n anfitriona se proclamara campeona</strong>.
    </p><h2 class="article-text">El arbitraje provoc&oacute; un estallido de indignaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La tensi&oacute;n se hab&iacute;a acumulado desde los d&iacute;as previos. La <strong>delegaci&oacute;n senegalesa hab&iacute;a denunciado trato desigual </strong>a su llegada a Rabat, con problemas de alojamiento y limitaciones para entrenar en campos adecuados. Tambi&eacute;n critic&oacute; el reparto de entradas, que consider&oacute; injusto. Ese malestar aliment&oacute; la<strong> sensaci&oacute;n de agravio</strong> que estall&oacute; durante el partido.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2012994810093678771?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La primera gran pol&eacute;mica lleg&oacute; cuando el <strong>&aacute;rbitro anul&oacute; un gol de Senegal </strong>por una presunta falta sobre Achraf Hakimi. Pocos minutos despu&eacute;s, tras esa primera decisi&oacute;n incomprensible, el colegiado congol&eacute;s <strong>Ndala Ngambo se&ntilde;al&oacute; un penalti a favor de Marruecos</strong> por un leve contacto sobre Brahim D&iacute;az.
    </p><p class="article-text">
        El VAR intervino, pero ratific&oacute; la decisi&oacute;n, y el enfado senegal&eacute;s fue inmediato al entender que el toque no era punible. El seleccionador <strong>Pape Thiaw pidi&oacute; a sus jugadores que abandonaran el campo y casi todos le siguieron</strong>, salvo Sadio Man&eacute;, que permaneci&oacute; en el c&eacute;sped intentando convencerlos de volver.
    </p><p class="article-text">
        Brahim D&iacute;az, jugador del Real Madrid que prefiri&oacute; defender el pa&iacute;s de sus padres en vez de la Selecci&oacute;n espa&ntilde;ola, asumi&oacute; la responsabilidad de lanzar el penalti. Eligi&oacute; un<strong> golpeo a lo Panenka que detuvo Edouard Mendy </strong>con facilidad. Aquella acci&oacute;n cambi&oacute; el rumbo del partido y devolvi&oacute; la confianza a Senegal.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2013040068445733207?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Durante la pr&oacute;rroga, cuando Senegal ya ganaba y una fuerte tromba de agua ca&iacute;a sobre el estadio, se produjo una escena bochornosa que ha seguido circulando horas despu&eacute;s de la final. En un v&iacute;deo viral se observa c&oacute;mo<strong> varios recogepelotas intentan impedir que el portero senegal&eacute;s pudiera recibir una toalla seca </strong>para limpiarse los guantes. 
    </p><p class="article-text">
        El suplente <strong>Yehvan Diouf</strong>, situado detr&aacute;s de la porter&iacute;a, trat&oacute; de alcanz&aacute;rsela, pero varios j&oacute;venes forcejearon con &eacute;l para quit&aacute;rsela. En otra imagen se aprecia incluso a un<strong> jugador suplente de Marruecos coloc&aacute;ndose delante del guardameta</strong> para obstaculizar el gesto. El incidente reflej&oacute; el nivel de tensi&oacute;n que rode&oacute; todo el encuentro, con un clima hostil que fue m&aacute;s all&aacute; del terreno de juego.
    </p><h2 class="article-text">Marruecos se queda sin t&iacute;tulo y Senegal celebra bajo la lluvia</h2><p class="article-text">
        En la misma pr&oacute;rroga, Pape Gueye resolvi&oacute; la final con un potente disparo tras recibir el pase de Idrissa Gueye. El tanto dio a Senegal su <strong>segundo t&iacute;tulo continental,</strong> despu&eacute;s del conseguido en 2021. Marruecos, anfitriona y favorita, tendr&aacute; que seguir esperando de m&aacute;s de medio siglo sin conquistar el torneo. No obstante, s&iacute; ha ganado, pese a las dantescas im&aacute;genes, el<strong> premio al Fair Play</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El encuentro hab&iacute;a sido irregular desde el inicio. Senegal domin&oacute; el primer tramo, pero Bono, guardameta marroqu&iacute; del Al Hilal, evit&oacute; el gol en varias ocasiones. Detuvo un cabezazo de Pape Gueye y un disparo de Ilman Ndiaye tras un pase de Nicolas Jackson. Marruecos reaccion&oacute; despu&eacute;s del descanso, aunque sus principales figuras, como Achraf Hakimi o Abde, apenas lograron generar peligro.
    </p><p class="article-text">
        Las interrupciones fueron constantes. Un choque entre Neil El Aynaoui y Malick Diouf <strong>detuvo el partido m&aacute;s de diez minutos</strong> y enfri&oacute; el ritmo. Cuando parec&iacute;a encaminado a los penaltis, llegaron las decisiones arbitrales que transformaron el ambiente en tensi&oacute;n pura.
    </p><p class="article-text">
        El tiempo extra fue un ejercicio de resistencia f&iacute;sica y orgullo.<strong> Marruecos tuvo ocasiones para empatar </strong>con remates de En Nesyri y Aguerd, pero el larguero y la falta de precisi&oacute;n sellaron su derrota. Senegal celebr&oacute; con sus jugadores exhaustos en el c&eacute;sped, bajo la lluvia, y con un p&uacute;blico dividido entre la frustraci&oacute;n y el asombro de lo que acababan de ver. La final de Rabat sin duda quedar&aacute; como<strong> una de las m&aacute;s tensas y controvertidas en la historia </strong>reciente del f&uacute;tbol africano y, posiblemente, mundial.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/deportes/escandalo-arbitral-copa-africa-campeona-senegal-marcho-campo-doble-robo-marruecos-pm_1_12918403.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Jan 2026 13:47:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Escándalo arbitral en la Copa África: la campeona Senegal se marchó del campo ante el doble 'robo' de Marruecos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fútbol,África,Senegal,Marruecos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Senegal como salvavidas: la pesca artesanal andaluza busca mano de obra para no desaparecer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/senegal-salvavidas-pesca-artesanal-andaluza-busca-mano-obra-no-desaparecer_1_12851904.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/272c22b9-71a0-4285-940c-f0de2fc86658_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Senegal como salvavidas: la pesca artesanal andaluza busca mano de obra para no desaparecer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sector reclama más cuota de atún rojo y acuerdos para incorporar trabajadores extranjeros ante la falta de relevo generacional</p><p class="subtitle">En abierto - El artículo 'Qué baratas están las gambas' de elDiario.es Andalucía, premio de periodismo del sector pesquero andaluz</p></div><p class="article-text">
        En 15 a&ntilde;os, la flota artesanal andaluza ha perdido 600 barcos y busca en Senegal la mano de obra que no encuentra. La falta de relevo generacional, la invasi&oacute;n del alga asi&aacute;tica y la ca&iacute;da de especies clave han llevado al sector al l&iacute;mite. Ahora, los pescadores reclaman m&aacute;s cuota de at&uacute;n rojo y acuerdos para incorporar trabajadores extranjeros para evitar desaparecer por completo.
    </p><p class="article-text">
        La crisis que est&aacute; hundiendo a los pescadores artesanales andaluces avanza m&aacute;s r&aacute;pido que las decisiones que se toman en cualquier consejo de gobierno o reuni&oacute;n ministerial. Hay un alga que lo devora todo. Faltan trabajadores. Se pierden barcos. No hay suficiente cuota para compensar los gastos. El cambio clim&aacute;tico aleja las especies m&aacute;s rentables... &nbsp;La enumeraci&oacute;n de problemas que hace Nicol&aacute;s Fern&aacute;ndez, secretario de la Federaci&oacute;n de Cofrad&iacute;as de Pescadores de C&aacute;diz y presidente de la Red Iberoamericana de Pesca Artesanal de Peque&ntilde;a Escala, parece interminable. Pero no por eso deja de pelear. 
    </p><p class="article-text">
        Fern&aacute;ndez habla con indignaci&oacute;n y hast&iacute;o cuando se le pregunta por el papel de Europa en una crisis que ha pasado de coyuntural a estructural. &ldquo;Es urgente que Europa conozca la realidad del sector pesquero y deje de guiarse por bur&oacute;cratas con buenos lobbies en Bruselas. Algunos no han visto el mar ni para ba&ntilde;arse, pero est&aacute;n dirigiendo nuestro futuro&rdquo;, protesta.
    </p><p class="article-text">
        Hace 15 a&ntilde;os la flota andaluza contaba con m&aacute;s de 2.000 embarcaciones; hoy apenas quedan registradas 1.400. Seg&uacute;n Fern&aacute;ndez, &ldquo;toda esta flota da empleo directo a unas 7.300 personas y cinco veces m&aacute;s de forma indirecta. La comercializaci&oacute;n en primera venta supera los 181 millones de euros en nuestros puertos, pero son cifras que han ido cayendo poco a poco&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se pierden barcos y los pescadores que se jubilan no encuentran relevo. &ldquo;El sector primario se ha vendido a la juventud como profesiones de castigo: si no estudias, te vas al mar o al campo. Eso nos ha convertido en portadores de malas noticias, cuando deber&iacute;a ser un orgullo ser profesional de la pesca&rdquo;, lamenta.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Serios y trabajadores&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Propone &ldquo;una pol&iacute;tica de reconocimiento del sector, d&aacute;ndolo a conocer en centros educativos y dignificando la profesi&oacute;n&rdquo;, adem&aacute;s de buscar mano de obra extranjera. En ello trabajan organizaciones pesqueras, la federaci&oacute;n Fecopesca, la Junta y el Gobierno central. &ldquo;Ser&iacute;a muy importante formar a profesionales de zonas como Senegal que est&aacute;n acogidos en centros y ya conocen el sector porque han trabajado en &eacute;l. Son serios y trabajadores&rdquo;, defiende Fern&aacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        Faltan pescadores y tambi&eacute;n falta pescado. Al menos, las especies m&aacute;s habituales. &ldquo;Han desaparecido especies clave para la flota artesanal como el pez sable, el voraz, el jurel de fondo, la gallineta, la cherna, el pulpo... y otras se han reducido, como el borriquete, el bocinegro, la urta, el salmonete o la breca&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; encuentran entonces los barcos? En la franja del Estrecho a Conil, muchas algas y muchos atunes.
    </p><p class="article-text">
        El declive se ha agudizado con la invasi&oacute;n del alga asi&aacute;tica Rugulopteryx okamurae, que, adem&aacute;s de estropear los barcos, ha transformado los caladeros. &ldquo;Ha destrozado los fondos a levante y poniente del Estrecho, entre Estepona, Marbella y C&aacute;diz, colonizando pr&aacute;cticamente toda la costa como un manto que no deja criatura alguna con vida&rdquo;, denuncian los pescadores, que lamentan no haber sido escuchados para buscar soluciones.
    </p><p class="article-text">
        La gran reclamaci&oacute;n ahora son las cuotas de at&uacute;n rojo, una de las pocas especies cuya poblaci&oacute;n ha crecido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Hace unas semanas, en Sevilla, la ICCAT (Comisi&oacute;n Internacional para la Conservaci&oacute;n del At&uacute;n Atl&aacute;ntico) decidi&oacute; ampliar la asignaci&oacute;n europea un 17%, de 21.503 a 25.164 toneladas para el periodo 2026-2028.
    </p><h2 class="article-text">El &ldquo;peor a&ntilde;o conocido&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La Junta y la Federaci&oacute;n de Cofrad&iacute;as de C&aacute;diz han presentado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci&oacute;n una petici&oacute;n con datos sobre la situaci&oacute;n del sector artesanal para obtener parte de esa cuota. &ldquo;Es un informe muy exhaustivo. Explicamos que la lonja de Conil ha reducido desde 2015 a 2024 el volumen de toneladas en un 48,8% y el volumen econ&oacute;mico en un 24,7%. Pero lo m&aacute;s grave es que en los primeros diez meses de 2024 respecto a 2025 el descenso supera el 27%&rdquo;, asegura Fern&aacute;ndez, que lleva 40 a&ntilde;os administrando esta lonja. &ldquo;Es el peor a&ntilde;o conocido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Barbate est&aacute; a&uacute;n peor: sus barcos han tenido que desplazarse a Conil buscando aguas con menos algas. En los estudios enviados a la Secretar&iacute;a General de Pesca solicitan que, para la zona del Estrecho entre Conil y La Atunara (La L&iacute;nea), se otorguen unas 257 toneladas, para que ninguna embarcaci&oacute;n artesanal disponga de menos de 2.500 kilos de at&uacute;n anual. &ldquo;Eso significar&iacute;a recuperar ilusi&oacute;n y vida en Conil, Barbate, Tarifa, Algeciras y La Atunara&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los pescadores artesanales reprochan que las almadrabas, un sistema milenario, han acaparado el inter&eacute;s medi&aacute;tico y pol&iacute;tico en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Hoy hay cuatro (Barbate, Conil, Tarifa y Zahara), aunque el anuncio de m&aacute;s cuota ha animado a empresarios y al Ayuntamiento de Chiclana a plantear una quinta en Sancti Petri.
    </p><p class="article-text">
        Mientras la crisis se agudiza, agravada por los vaivenes del cambio clim&aacute;tico, el sector tambi&eacute;n colabora en estudios para mejorar los ecosistemas marinos y cuidar las aves, en coordinaci&oacute;n con instituciones cient&iacute;ficas. &ldquo;Estamos recuperando gorgonias y coral anaranjado para devolverlo al mar y tener un ecosistema m&aacute;s robusto y resistente&rdquo;, relata orgulloso Nicol&aacute;s Fern&aacute;ndez. Porque si alguien sabe cuidar el mar, es un pescador.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Espinosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/senegal-salvavidas-pesca-artesanal-andaluza-busca-mano-obra-no-desaparecer_1_12851904.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Jan 2026 05:01:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Senegal como salvavidas: la pesca artesanal andaluza busca mano de obra para no desaparecer]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Senegal,Pesca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Senegal trata de estabilizar el petrolero con 39.000 toneladas de crudo ruso para evitar el riesgo medioambiental]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/internacional/senegal-trata-estabilizar-petrolero-39-000-toneladas-crudo-ruso-evitar-riesgo-medioambiental_1_12818652.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/032427e1-564a-4a03-afee-52c5359ffa14_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Senegal trata de estabilizar el petrolero con 39.000 toneladas de crudo ruso para evitar el riesgo medioambiental"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El buque `Mersin´ sufrió cuatro explosiones entre el 27 y 28 de noviembre de las cuales se desconoce su causa, aunque algunas fuentes apuntan a un ataque ucraniano</p><p class="subtitle">Mutismo oficial sobre el naufragio de un petrolero con 39.000 toneladas de crudo ruso
</p></div><p class="article-text">
        La Marina Nacional de Senegal y un equipo especializado en trabajos mar&iacute;timos est&aacute;n llevando a cabo labores de estabilizaci&oacute;n del petrolero <em>Mersin </em>accidentando en la costa de Dakar entre el 27 y el 28 de noviembre. Seg&uacute;n ha comunicado el Puerto Aut&oacute;nomo de Dakar, dependiente del Ministerio de Pesca y de la Econom&iacute;a Mar&iacute;tima de Senegal, a pesar de las condiciones de viento desfavorables en el mar, el buque permanece estable y bajo vigilancia constante. El petrolero, que se encuentra aproximadamente a 1.400 km de Canarias, carga en su interior 39.000 toneladas de crudo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El organismo portuario se&ntilde;ala que el objetivo de la intervenci&oacute;n es la protecci&oacute;n del medio ambiente, para lo cual han desplegado un dispositivo que busca prevenir cualquier riesgo que afecte al medio marino. En la zona se encuentra un equipo de buzos artificieros de la empresa Tous Travaux Sous-Marins que est&aacute; realizando intervenciones espec&iacute;ficas en el casco y cuenta con el apoyo de una embarcaci&oacute;n de la Marina Nacional, que garantiza una supervisi&oacute;n cercana y la seguridad del per&iacute;metro de intervenci&oacute;n. Con este despliegue conjunto se busca &ldquo;aplicar lo antes posible la soluci&oacute;n t&eacute;cnica m&aacute;s segura y adecuada para asegurar de forma definitiva el buque y su carga&rdquo;, matiza la nota.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El despliegue est&aacute; coordinado por la Alta Autoridad de la Seguridad Mar&iacute;tima (HASSMAR, por sus siglas en franc&eacute;s), que dirige todas las acciones en estrecha colaboraci&oacute;n con el Puerto Aut&oacute;nomo de Dakar y la Agencia Nacional de Asuntos Mar&iacute;timos (ANAM, por sus siglas en franc&eacute;s), tal y como se detalla en el comunicado. Tambi&eacute;n, asegura el organismo, se mantienen intercambios t&eacute;cnicos con los representantes del armador del buque. Por otra parte, tal y como se&ntilde;ala la Agencia EFE, la naviera responsable de la gesti&oacute;n t&eacute;cnica del petrolero, Besiktas Shipping, ha asegurado que la situaci&oacute;n se control&oacute; de inmediato y que no hubo heridos, ni v&iacute;ctimas mortales ni contaminaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El petrolero <em>Mersin </em>sufri&oacute; cuatro explosiones externas en la noche del 27 al 28 de noviembre cerca de la costa de Dakar, de las cuales se desconocen sus causas. Algunas fuentes relacionan este incidente con ataques de drones originarios de Ucrania, aunque no hay confirmaci&oacute;n oficial. Por otra parte, la tripulaci&oacute;n atribuy&oacute; la escora sufrida por el barco a una v&iacute;a de agua en la sala de m&aacute;quinas provocada por el nulo mantenimiento al que es sometido. Seg&uacute;n recoge el peri&oacute;dico <em>Le Monde</em> la investigaci&oacute;n no descarta ninguna pista, incluida el ataque ucraniano. El <em>Mersin</em> es un buque con bandera paname&ntilde;a, seg&uacute;n recoge la web Vessel Finder pero de propiedad turca. Tal y como informa la Agencia EFE, seg&uacute;n datos de la empresa de seguimiento mar&iacute;timo Kpler, el <em>Mersin</em> tiene un historial de transporte de petr&oacute;leo ruso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El <em>Mersin</em> es considerado un buque de la llamada <em>shadow fleet</em> (flota sombra), barcos viejos, con nulo o escaso mantenimiento, que navegan al margen de las exigencias internacionales para el tipo de carga que transportan. Son los que habitualmente se ocupan de transportar crudo de procedencia rusa para, de ese modo, eludir las sanciones de los organismos internacionales. Habr&iacute;a salido el 21 de agosto del puerto de Taman, en Rusia, seg&uacute;n informaciones de Le Monde y lleg&oacute; a Dakar el 2 de noviembre, tal y como refleja la web Vessel Finder.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta el momento no ha habido una reacci&oacute;n oficial por parte de Espa&ntilde;a ni de Canarias, teniendo en cuenta que en el caso de que se decretara la existencia de una marea negra, esta podr&iacute;a afectar a Canarias, a tan solo 1.400 kil&oacute;metros de la costa senegalesa. Por su parte, la Asociaci&oacute;n para el Desarrollo de Acciones Clim&aacute;ticas Integrales (ADACIS), liderada por el ambientalista Ezequiel Nav&iacute;o, ya se ha ofrecido al Gobierno de Canarias, este a&uacute;n no ha contestado formalmente por carecer de informaci&oacute;n consistente. Tampoco consta reacci&oacute;n oficial alguna del Gobierno de Espa&ntilde;a, al que tambi&eacute;n se ha hecho llegar un ofrecimiento similar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Greenpeace &Aacute;frica ha mostrado su preocupaci&oacute;n ante un hecho que no valoran como un evento aislado, sino que refleja una &ldquo;tendencia preocupante&rdquo; y un &ldquo;patr&oacute;n que se repite peligrosamente&rdquo;. Para la organizaci&oacute;n, las aguas senegalesas est&aacute;n expuestas a &ldquo;riesgos industriales insuficientemente anticipados&rdquo;. Y aunque valoran la reacci&oacute;n r&aacute;pida de las autoridades, critican que todav&iacute;a no hay respuestas a las preguntas esenciales para el p&uacute;blico y la protecci&oacute;n del medioambiente. 
    </p><p class="article-text">
        Por ello, desde Greenpeace &Aacute;frica reclaman a las autoridades competentes repuestas r&aacute;pidas sobre las causas reales del incidente, los potenciales riesgos para el medio marino, informaci&oacute;n sobre la eficacia real de la barrera anticontaminaci&oacute;n y cu&aacute;l ser&aacute; el destino del buque.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/internacional/senegal-trata-estabilizar-petrolero-39-000-toneladas-crudo-ruso-evitar-riesgo-medioambiental_1_12818652.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Dec 2025 17:01:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Senegal trata de estabilizar el petrolero con 39.000 toneladas de crudo ruso para evitar el riesgo medioambiental]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Senegal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Este es el curioso motivo por el que Gambia está completamente rodeada por Senegal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/curioso-motivo-gambia-completamente-rodeada-senegal-pm_1_12795478.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e1c239f5-138b-4b3f-9192-8232bee30ca1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1131184.jpg" width="2321" height="1306" alt="Este es el curioso motivo por el que Gambia está completamente rodeada por Senegal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una explicación histórica insólita que mezcla cañones, barcos y dos potencias europeas disputándose un mismo territorio</p><p class="subtitle">La playa de Ghana plagada de la ropa que creemos donar a África desde España</p></div><p class="article-text">
        Pocas fronteras del mundo son tan sorprendentes como la de Gambia. A simple vista, el mapa parece un puzzle mal encajado: un pa&iacute;s estrecho, alargado, que se adentra como una lengua de tierra siguiendo el curso del&nbsp;<strong>r&iacute;o Gambia</strong>, mientras todo a su alrededor pertenece a otra naci&oacute;n. Desde cualquier punto en el que uno est&eacute;, Senegal lo envuelve por completo. Hoy la imagen genera curiosidad, pero su origen es mucho menos geom&eacute;trico de lo que parece: fue trazado a golpe de ca&ntilde;&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Durante el periodo colonial, los brit&aacute;nicos y los franceses se disputaron la regi&oacute;n. Unos quer&iacute;an controlar el r&iacute;o; los otros buscaban dominar la costa y la franja interior del &Aacute;frica Occidental. El resultado final fue la creaci&oacute;n de un pa&iacute;s peculiar, angl&oacute;fono y estrech&iacute;simo, completamente dependiente de las sinuosidades del&nbsp;<strong>r&iacute;o Gambia</strong>, mientras el resto del territorio quedaba en manos francesas. Esa es, en esencia, la raz&oacute;n por la que hoy hablamos de&nbsp;<strong>Gambia rodeada por Senegal</strong>.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El r&iacute;o Gambia como l&iacute;nea de vida y  frontera</strong></h2><p class="article-text">
        La clave siempre fue el agua. Para los brit&aacute;nicos, controlar el curso del&nbsp;<strong>r&iacute;o Gambia</strong>&nbsp;significaba controlar la entrada al interior del continente y abrir una v&iacute;a comercial directa hacia las comunidades locales. La estrategia para fijar los l&iacute;mites fue sorprendentemente literal: subieron por el r&iacute;o en barco y, desde cubierta, dispararon sus ca&ntilde;ones hacia ambas orillas. Donde ca&iacute;a la bala de hierro, ah&iacute; se establec&iacute;a la&nbsp;<strong>frontera de Gambia</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El m&eacute;todo, tan rudimentario como contundente, dio lugar a la forma exacta que tiene el pa&iacute;s. Gambia adopt&oacute; la silueta del propio r&iacute;o, convirti&eacute;ndose en un territorio que depende completamente de su cauce. A ambos lados de esa l&iacute;nea improvisada qued&oacute; Senegal, entonces bajo dominio franc&eacute;s, y as&iacute; empez&oacute; a formarse el curioso enclave que hoy conocemos como&nbsp;<strong>Gambia rodeada por Senegal</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Lo que para las potencias europeas era un ejercicio de delimitaci&oacute;n territorial, para las comunidades africanas era algo muy diferente: un corte artificial. Las etnias y las familias que viv&iacute;an en esa regi&oacute;n no distingu&iacute;an entre un lado y otro del agua. Mandingas, fulas, wolof y jolas compart&iacute;an lenguas, costumbres, rutas comerciales y v&iacute;nculos familiares mucho antes de que existiera una frontera. El trazado colonial dividi&oacute; un mismo mundo en dos administraciones distintas.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/C0B9dHxoukj/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text"><strong>Historia colonial de Gambia</strong></h2><p class="article-text">
        La&nbsp;<strong>historia colonial de Gambia</strong>&nbsp;es inseparable de la presencia brit&aacute;nica. Tras establecer un fuerte en la desembocadura del r&iacute;o, el objetivo fue reforzar la ruta marcada por el agua y protegerla frente a otras potencias europeas. La&nbsp;<strong>colonizaci&oacute;n brit&aacute;nica</strong>&nbsp;transform&oacute; Gambia en un enclave estrat&eacute;gicamente peque&ntilde;o pero funcional, orientado al comercio fluvial y mar&iacute;timo.
    </p><p class="article-text">
        Francia, por su parte, consolid&oacute; su presencia en Senegal y en el interior del &Aacute;frica Occidental. Al controlar todo lo que rodeaba el r&iacute;o, dej&oacute; a Gambia aislada en un territorio angl&oacute;fono dentro de una gran regi&oacute;n franc&oacute;fona. Ese contraste se mantiene hasta hoy y explica muchas diferencias culturales y administrativas entre ambos pa&iacute;ses: lengua, sistema educativo, modelo legal, incluso la organizaci&oacute;n administrativa.
    </p><p class="article-text">
        El resultado de esa disputa es un pa&iacute;s min&uacute;sculo que no se parece a ning&uacute;n otro de su entorno. Y, sobre todo, una frontera que no responde a criterios culturales ni geogr&aacute;ficos, sino a la l&oacute;gica pragm&aacute;tica de dos potencias imponiendo sus intereses a miles de kil&oacute;metros de distancia.
    </p><p class="article-text">
        La paradoja es evidente: mientras la&nbsp;<strong>colonizaci&oacute;n brit&aacute;nica</strong>&nbsp;y la influencia francesa constru&iacute;an discursos nacionales distintos, los pueblos locales continuaban movi&eacute;ndose con naturalidad entre ambos territorios. Las ceremonias, las migraciones estacionales, el matrimonio y el comercio ignoraban completamente la nueva&nbsp;<strong>frontera de Gambia</strong>&nbsp;marcada por Europa.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/C0HnzW2I4Yq/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text"><strong>Un pa&iacute;s profundamente conectado con Senegal</strong></h2><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n hist&oacute;rica aclara por qu&eacute; Gambia tiene esa forma, pero tambi&eacute;n por qu&eacute; la convivencia actual entre ambos pa&iacute;ses es tan compleja como inevitable. La econom&iacute;a gambiana depende en gran parte del tr&aacute;nsito con su vecino, y Senegal necesita el corredor que atraviesa Gambia para conectar sus regiones del norte y del sur. El pasado marc&oacute; la geograf&iacute;a, y la geograf&iacute;a obliga hoy a una cooperaci&oacute;n constante.
    </p><p class="article-text">
        El v&iacute;nculo humano tambi&eacute;n se mantiene. Las comunidades que viven a ambos lados comparten idioma, parentesco y tradiciones. Las familias mandingas cruzan la frontera &mdash;en ocasiones invisible&mdash; para visitar a sus parientes; los pescadores wolof trabajan en playas distintas seg&uacute;n la temporada; los mercados siguen itinerarios que exist&iacute;an mucho antes del reparto colonial. La idea de dos pa&iacute;ses separados sigue siendo, para muchos, una construcci&oacute;n reciente.
    </p><p class="article-text">
        Mirar un mapa ayuda a comprender la dimensi&oacute;n de ese legado. En una regi&oacute;n donde las fronteras suelen ser l&iacute;neas rectas trazadas sin atender a la realidad del terreno, solo Gambia adopta la forma exacta de su r&iacute;o, como si el propio cauce hubiese escrito su destino. En parte, fue as&iacute;: el disparo de un ca&ntilde;&oacute;n marc&oacute; el l&iacute;mite, y la pol&iacute;tica colonial fij&oacute; el resto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/curioso-motivo-gambia-completamente-rodeada-senegal-pm_1_12795478.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Nov 2025 08:00:40 +0000]]></pubDate>
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