<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Senegal]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/senegal/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Senegal]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1001254/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[La familia Diop no olvida a sus hijos y hermanos: 21 jóvenes de un mismo hogar desaparecieron en la ruta hacia Canarias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/familia-diop-no-olvida-hijos-hermanos-21-jovenes-hogar-desaparecieron-ruta-canarias_1_13262570.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9b917027-ebd0-4fb2-bce4-048dc0d364e8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La familia Diop no olvida a sus hijos y hermanos: 21 jóvenes de un mismo hogar desaparecieron en la ruta hacia Canarias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En septiembre de 2024, un cayuco localizado cerca de Dakar contenía unos 30 cuerpos de migrantes, de los cuales, muchos pertenecían a personas de una familia en Mbour</p><p class="subtitle">Un año del naufragio de un cayuco que dejó siete migrantes fallecidas en El Hierro, tres de ellas menores de edad
</p></div><p class="article-text">
        En el patio enterrado en arena de la casa de la familia Diop en <strong>Mbour (Senegal)</strong>, salpicada de l&iacute;neas para tender la ropa y rodeada de habitaciones de escasa altura revestidas de cemento reina el silencio. Solo las voces de los ni&ntilde;os peque&ntilde;os de la familia y los gallos recuerdan que la vida no se paraliz&oacute; del todo en esta casa humilde de techos de cinc. Por la puerta de la casa, que da frente al mar y a los cayucos de los pescadores, salieron 21 j&oacute;venes, todos hermanos y primos durante los primeros d&iacute;as de agosto de 2024. El 22 de septiembre de ese mismo a&ntilde;o, la localizaci&oacute;n de una patera a <strong>70 kil&oacute;metros de Dakar </strong>revel&oacute; que todos ellos hab&iacute;an partido hacia Canarias y hab&iacute;an fallecido durante la traves&iacute;a. Desde entonces, su familia se aferra a su recuerdo: &ldquo;Los echo mucho de menos. Me duele tanto que me cuesta incluso hablarlo&rdquo;, expresa Yatma Diop, hermano de uno de los fallecidos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los echo mucho de menos. Me duele tanto que me cuesta incluso hablarlo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El 9 de agosto de 2024, este grupo de j&oacute;venes se despidi&oacute; de su familia para ir a trabajar durante la temporada de pesca en Gambia, como hac&iacute;an con regularidad. Su familia comenta que se iban all&iacute; a trabajar y cuando terminaba la temporada, o cuando hab&iacute;a alguna festividad, regresaban a casa. Todos aseguran que ninguno de ellos confes&oacute; la intenci&oacute;n de cambiar de rumbo e ir Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Cuentan que el 12 de agosto, salieron de Gambia y, 41 d&iacute;as despu&eacute;s, la marina senegalesa localiz&oacute; una embarcaci&oacute;n con una treintena de cuerpos en su interior. En esa embarcaci&oacute;n, gracias a los v&iacute;deos que vieron sus familiares, estaban entre otros Mohamed Lamine, Mame Doudou, Qusseynou, Malamine, Pa Khoulame, Babou, Pa Mody, Maguette, Omar, Pape y Matam. 21 miembros de la familia Diop.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La familia Diop, como muchas en Senegal, es pol&iacute;gama. El padre de la familia ha tenido dos esposas y numerosos hijos, muchos de los cuales ya est&aacute;n casados y con familia. De ah&iacute; que la casa principal, est&eacute; siempre llena de gente.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pude ver el vídeo y vi los cuerpos. Conocía a muchas personas, entre ellas vi a mi hermano</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;El 12 de agosto sobre las 22 horas mi tel&eacute;fono son&oacute;. Era mi hermano, que me dec&iacute;a que estaba de camino para ir Espa&ntilde;a&rdquo;, recuerda Yatma. Al principio, pensaba que se trataba de una broma porque su hermano nunca le hab&iacute;a confesado su deseo de marcharse, pero le admiti&oacute; que, al ver la partida de todos sus primos, &eacute;l no pod&iacute;a quedarse atr&aacute;s. &ldquo;Despu&eacute;s esper&eacute; unas cuantas horas y volv&iacute; a llamarlo, pero estaba ilocalizable. Desde ese d&iacute;a ya no pude estar tranquilo&rdquo;, contin&uacute;a su relato. Al cuarto d&iacute;a sin noticias, se&ntilde;ala, sinti&oacute; una mala intuici&oacute;n. &ldquo;Desde entonces mi coraz&oacute;n lat&iacute;a muy fuerte y empec&eacute; a pensar que hab&iacute;a pasado algo malo&rdquo;, indica. Hasta que el 25 de septiembre una llamada de su madre lo apresur&oacute; a regresar a casa, ya que hab&iacute;an localizado una embarcaci&oacute;n donde estaba su hermano. &ldquo;Pude ver el v&iacute;deo y vi los cuerpos. Conoc&iacute;a a muchas personas, entre ellas vi a mi hermano, por supuesto&rdquo;, revela Yatma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su hermano Mohamed Lamine ten&iacute;a 27 a&ntilde;os y dos hijos peque&ntilde;os. Yatma cuenta que ten&iacute;a una relaci&oacute;n muy cercana y especial con &eacute;l, dorm&iacute;an en la misma habitaci&oacute;n y jugaban en el mismo equipo de f&uacute;tbol. &ldquo;Lo quiero m&aacute;s que a m&iacute; mismo, porque &eacute;l me ha apoyado much&iacute;simo&rdquo;. Explica que gracias al trabajo como pescador de Mohamed hab&iacute;a podido sufragar sus estudios, comprar el material escolar y pagar las inscripciones. Al mismo tiempo, su madre, apunta, est&aacute; bloqueada con la muerte de su hijo. &ldquo;Ella no puede hablar del tema&rdquo;, se&ntilde;ala.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Perder a un hijo, es duro, imagínate perder a dos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las l&aacute;grimas inundan los ojos de Anata Diop cuando habla de sus hijos, a los que menciona continuamente como <em>les enfants</em> (los ni&ntilde;os, en franc&eacute;s), aunque tuvieran 17 y 18 a&ntilde;os. &ldquo;Perder a un hijo, es duro, imag&iacute;nate perder a dos&rdquo;, dice mientras remarca el n&uacute;mero con su voz y forma con los dedos &iacute;ndice y coraz&oacute;n el s&iacute;mbolo del dos. Eran Gere y Mame Doudou. &ldquo;Ahora ya puedo hablar un poco sobre esto, porque antes no pod&iacute;a. Aunque hay d&iacute;as que ni como&rdquo;, confiesa. Nueve d&iacute;as despu&eacute;s de la &uacute;ltima vez que estuvieron en contacto, antes del 12 de agosto, empez&oacute; a preocuparse porque no hab&iacute;a vuelto a hablar con ellos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muchas noches, cuenta, se despertaba, sal&iacute;a de la cama y daba vueltas mientras se preguntaba: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; estar&aacute;n comiendo mis hijos? &iquest;Estar&aacute;n durmiendo bien?&rdquo;. Hasta que el 25 de septiembre conoci&oacute; la noticia. Confiesa que en alguna ocasi&oacute;n, uno de sus hijos le reconoci&oacute; su deseo de migrar por mar a Espa&ntilde;a porque en Senegal las condiciones de trabajo son complicadas y porque ten&iacute;a amigos en Europa que le contaban que ahora estaban mejor. Afirma que no estuvo de acuerdo y que de estar al tanto se hubiera opuesto. &ldquo;Yo no sab&iacute;a nada, porque si yo s&eacute; que los ni&ntilde;os se van a ir al mar, que son dos, yo no estoy loca. No los hubiera dejado ir&rdquo;, puntualiza.
    </p><p class="article-text">
        Anata est&aacute; divorciada, tiene un hijo y una hija peque&ntilde;os y trabaja como empleada de hogar por 40.000 francos CFA al mes, unos 60 euros. La contribuci&oacute;n econ&oacute;mica de sus hijos era indispensable para el mantenimiento de la familia. Pero, sobre todo, su madre habla de c&oacute;mo sus hijos llenaban la casa de alegr&iacute;a. Los recuerda como unos chicos muy trabajadores, muy valientes, amables, que hac&iacute;an re&iacute;r a la gente y &ldquo;dignos&rdquo;. &ldquo;Hemos pasado por &eacute;pocas duras, pero creo que lo m&aacute;s duro que nos ha tocado en la vida es esto. Yo le digo a mi hermana, que mis hijos son esas personas que vinieron al mundo solo de paso y se marcharon&rdquo;, revela.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tienes que regresar a casa, me dijo mi madre. Le pregunté por qué. Me respondió: tus hermanos están muertos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Junus trabajaba como temporero en un campo de manzanas en Sevilla cuando su madre lo llam&oacute; el 25 de septiembre. &ldquo;Tienes que regresar a casa, me dijo mi madre. Le pregunt&eacute; por qu&eacute;, mam&aacute;. Me respondi&oacute;: tus hermanos est&aacute;n muertos&rdquo;. Eran Pa Mody y Pathe, de 16 y 24 a&ntilde;os. Recuerda bien los d&iacute;as posteriores al 12 de agosto, ya que intent&oacute; comunicarse con sus hermanos, como hac&iacute;a normalmente y no obtuvo respuesta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante esos d&iacute;as, la pregunta que rondaba a la familia era &ldquo;&iquest;d&oacute;nde estar&aacute;n?&rdquo;. Junus rememora que sus hermanos ya le hab&iacute;an deslizado la idea de migrar a Espa&ntilde;a, le preguntaban por qu&eacute; no pod&iacute;an ir ellos tambi&eacute;n y, as&iacute;, ayudar as&iacute; a la familia. Y como muchos chicos de su edad, tambi&eacute;n so&ntilde;aban con conocer mundo y ver a su equipo favorito: &ldquo;A Pathe le gustaba el f&uacute;tbol, era del Bar&ccedil;a y quer&iacute;a ir a Barcelona para ir a ver un partido&rdquo;, se&ntilde;ala. Ahora, las condiciones de vida de la familia se han agravado. Perder dr&aacute;sticamente a 21 j&oacute;venes que aportaban econ&oacute;micamente en la casa, se nota. Amadou, que trabaja en la construcci&oacute;n en M&aacute;laga, que tambi&eacute;n perdi&oacute; a un hermano peque&ntilde;o en este siniestro, env&iacute;a dinero mensualmente a su padre para los gastos de la casa e imprevistos. Pero es insuficiente. &ldquo;No puedo ahorrar dinero porque todo lo mando a Senegal&rdquo;, comenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los bancos de cemento en forma de U, en frente de la casa, la familia se sent&oacute; durante muchos d&iacute;as con la mirada puesta en el mar, esperando que alguno de esos cayucos que en la distancia se aprecian como arcos alargados, fuera aquel que trajera de regreso a todos los j&oacute;venes Diop de la familia. Ahora, mientras cae la tarde, recuerdan a sus seres queridos, con quienes tantas veces jugaron al f&uacute;tbol, caminaron juntos al colegio o salieron a trabajar al mar. &ldquo;La casa estaba llena de gente y ahora est&aacute; vac&iacute;a. Ellos se fueron con todo y nosotros nos quedamos aqu&iacute;&rdquo;, se lamenta Amata.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/familia-diop-no-olvida-hijos-hermanos-21-jovenes-hogar-desaparecieron-ruta-canarias_1_13262570.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 May 2026 20:21:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9b917027-ebd0-4fb2-bce4-048dc0d364e8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="6606090" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9b917027-ebd0-4fb2-bce4-048dc0d364e8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="6606090" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La familia Diop no olvida a sus hijos y hermanos: 21 jóvenes de un mismo hogar desaparecieron en la ruta hacia Canarias]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9b917027-ebd0-4fb2-bce4-048dc0d364e8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Migraciones,Senegal,Canarias,Migracions]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En España y Senegal, ningún ser humano es ilegal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/espana-senegal-humano-ilegal_132_13247283.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cd511a20-177a-4909-acfe-7be8e347e80e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En España y Senegal, ningún ser humano es ilegal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Perdona que me ría, pero ambos sabemos que lo que no quieres es quedar mal con la gente blanca progresista a la que puedes chantajear emocionalmente con que no saben nada del continente ni las costumbres africanas. Ese argumento ya huele</p></div><p class="article-text">
        Hola, hermano. Ven, ahora que nadie nos est&aacute; viendo ni escuchando, vamos a hablar. &iquest;O es que nada tienes que decir? &iquest;En serio? &iquest;Te vas a quedar callado? Guau.
    </p><p class="article-text">
        Oh, que est&aacute;s molesto porque no voy a la boda de tu hermana en Senegal, despu&eacute;s de todo lo que hemos vivido dices&hellip; A m&iacute; tambi&eacute;n me duele no poder ir, despu&eacute;s de todo lo que hemos vivido. Despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os, no hab&eacute;is dicho ni una palabra sobre que podr&iacute;amos acabar en la c&aacute;rcel varios a&ntilde;os por&nbsp;la &nbsp;reforma del C&oacute;digo Penal. &iquest;De verdad no tienes nada que decir sobre castigar con hasta diez a&ntilde;os de prisi&oacute;n las relaciones entre personas del mismo sexo y criminalizar cualquier forma de &ldquo;promoci&oacute;n&rdquo; de la homosexualidad?
    </p><p class="article-text">
        Y no, ni he pasado demasiado tiempo en este lado del charco ni estoy siendo una exagerada. No tengo por qu&eacute; ocultar ni qui&eacute;n soy, ni mi pareja, ni mi trabajo, para evitar que me corrijan. Al fin y al cabo, soy una mujer, y al igual que a los hombres trans, s&oacute;lo somos vistas como personas confundidas que se aclaran la mente cuando paren. Bueno, si no te mata alguien en la calle antes.
    </p><p class="article-text">
        Y claro que te pongo esta cara, &iquest;c&oacute;mo te atreves? Te llenas la boca hablando de comunidad, de liberaci&oacute;n africana, mientras que al igual que la violencia sexual a las mujeres negras, esto es un no tema para ti. Bueno, si hay gente blanca delante, seguro que dir&iacute;as que es un tema complicado que no sabes c&oacute;mo abordar porque vivimos en un pa&iacute;s racista y bastante tienes encima para poder sobrevivir. 
    </p><p class="article-text">
        Perdona que me r&iacute;a, pero ambos sabemos que lo que no quieres es quedar mal con la gente blanca progresista a la que puedes chantajear emocionalmente con que no saben nada del continente ni las costumbres africanas. Ese argumento ya huele.
    </p><p class="article-text">
        Ah, &iquest;que yo soy una hip&oacute;crita tambi&eacute;n? &iquest;Por qu&eacute;? &iquest;Por el art&iacute;culo que escrib&iacute; sobre <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/burkina-faso-penaliza-homosexualidad-le-sorprende_132_12604477.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Burkina Faso?</a> &iquest;Pensaste que s&oacute;lo criticaba la mirada racista de Occidente sobre lo que pasa en nuestra casa?
    </p><p class="article-text">
        Mientras te falta tiempo para criticar (y con raz&oacute;n) las necropol&iacute;ticas europeas, la opacidad de Frontex, llorar a nuestros muertos por culpa de un sistema racista y gritar a todo pulm&oacute;n que &ldquo;ning&uacute;n ser humano es ilegal&rdquo;, te callas ante una ley que ilegaliza a otros seres humanos por existir tambi&eacute;n: por cumplir la norma colonial del modelo de familia en vez de estar en situaci&oacute;n administrativa irregular.
    </p><p class="article-text">
        Pfff, c&oacute;mo me vengas con el argumento del panafricanismo y la manera de existir africana, me levanto y me voy. &iquest;Ese bafio argumento es al &uacute;nico que te puedes agarrar para dormir bien por las noches?
    </p><p class="article-text">
        Mientras que en Botswana se han abolido las leyes coloniales que persegu&iacute;an las relaciones entre personas del mismo sexo, ay no, espera; &iquest;te est&aacute;s dando cuenta ahora que la homofobia fue una herramienta colonial europea para romper los h&aacute;bitos africanos en las relaciones interpersonales? Claro que s&iacute;, me sorprende que no hayas sabido verlo antes, porque se est&eacute; instrumentalizando el concepto anticolonial no significa que lo sea, la anticolonialidad libera, no fomenta cazas humanas.
    </p><p class="article-text">
        Pues ag&aacute;rrate a la silla, porque lo m&aacute;s importante es el elefante rosa fosforito de ne&oacute;n de la habitaci&oacute;n: qui&eacute;n ha pagado a las diputadas que fingen ser 100% (buenas y correctas) senegalesas mientras <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/washington-dakar-influencia-ultra-nueva-ley-colectivo-lgtbi-senegal_1_13114354.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se ba&ntilde;an en d&oacute;lares trumpistas</a>. Dime t&uacute; qu&eacute; hay de panafricanista en dejarse colonizar ideol&oacute;gicamente por la extrema derecha de Washington, &iquest;o es que el aumento de la supremac&iacute;a blanca no molesta tanto cuando hay muchos ceros en el cheque?
    </p><p class="article-text">
        Ah, vale, que es un problema de la sexta regi&oacute;n del continente (la di&aacute;spora africana), que no nos enteramos de nada. Muchas palabras para definir tu cobard&iacute;a. Al menos, s&eacute; valiente y di abiertamente que est&aacute;s de acuerdo con perseguir a tu propia sangre. Que tu hermano peque&ntilde;o est&eacute; en un matrimonio violeta para que dejasen de acosarle no hace que haya dejado m&aacute;gicamente de ser un g&oacute;or-jig&eacute;en.
    </p><p class="article-text">
        Te pareces a tu hermano mayor, que tanto critic&oacute; la injerencia europea y el robo de recursos naturales en nombre de la Cooperaci&oacute;n Internacional, pero no ha dicho ni m&uacute; sobre los nuevos acuerdos con Espa&ntilde;a. &iquest;No se supon&iacute;a que este iba ser el Gobierno que iba a mejorar la situaci&oacute;n del pa&iacute;s? Al menos eso nos dijisteis aqu&iacute; en Espa&ntilde;a, y todo sigue igual.
    </p><p class="article-text">
        Y perdona si te molesta, pero que le deis rienda suelta a que turistas europeos homosexuales infectaran de VIH a menores como si no hubiera turistas europeos (y europeas) heterosexuales que fueran de turismo sexual a Senegal con posibles menores. Pero qu&eacute; sabr&eacute; yo, que una menor o una chica extremadamente joven sea casada sospechosamente con alguien considerablemente mayor que ella, son tus costumbres abusivas y yo voy a seguir asque&aacute;ndolas.
    </p><p class="article-text">
        Puede que la liberaci&oacute;n africana con la que tanto dices so&ntilde;ar sea s&oacute;lo el anhelo de conseguir el privilegio de oprimir a otres, de ah&iacute; tu silencio c&oacute;mplice. Mientras tanto, homonacionalistas y el Occidente supremacista se frotan las manos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iliassou Olalla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/espana-senegal-humano-ilegal_132_13247283.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 May 2026 04:00:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cd511a20-177a-4909-acfe-7be8e347e80e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="275147" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/cd511a20-177a-4909-acfe-7be8e347e80e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="275147" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[En España y Senegal, ningún ser humano es ilegal]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cd511a20-177a-4909-acfe-7be8e347e80e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Senegal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Abdou, un senegalés desalojado por Albiol en Badalona, es deportado en pleno proceso de regularización]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/abdou-senegales-desalojado-albiol-badalona-deportado-pleno-proceso-regularizacion_1_13236088.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/acef4a4d-70b4-4b7d-99e7-14eaab394b8c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143420.jpg" width="5147" height="2895" alt="Abdou, un senegalés desalojado por Albiol en Badalona, es deportado en pleno proceso de regularización"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fue a firmar un documento a comisaría y allí fue detenido y, sin poder recoger sus pertenencias ni despedirse de sus allegados, fue subido a un avión con destino Dakar menos de 48 horas después. Ha pasado la noche en un banco porque no tenía dinero para viajar a su pueblo, situado a más de 200 kilómetros de la capital</p><p class="subtitle">Un senegalés desalojado por Albiol en Badalona es detenido en una “cita trampa” y será deportado en plena regularización</p></div><p class="article-text">
        Fue a una comisar&iacute;a de Badalona a firmar un documento y, en menos de 48 horas, estaba sentado en un banco en el aeropuerto de Dakar. Exhausto, desorientado y a&uacute;n sin saber qu&eacute; hacer, Abdou encendi&oacute; el tel&eacute;fono m&oacute;vil que le hab&iacute;a entregado un agente espa&ntilde;ol tras el aterrizaje del vuelo de deportaci&oacute;n que le mand&oacute; de regreso a su pa&iacute;s, Senegal, tras m&aacute;s de tres a&ntilde;os en Espa&ntilde;a y en pleno procedimiento extraordinario de regularizaci&oacute;n. Ten&iacute;a una nota de voz de &Agrave;ngela Valeiras, la m&eacute;dica jubilada que le acogi&oacute; durante d&iacute;as tras el famoso desaolojo del instituto abandonado B9. &Eacute;l le respondi&oacute;: &ldquo;Estoy un poco bien. No he dormido. Me he quedado en un banco esperando a que llegue el d&iacute;a&rdquo;, le dijo el senegal&eacute;s. &Eacute;l no es de la capital, sino de un pueblo situado a m&aacute;s de 200 kil&oacute;metros, no ten&iacute;a dinero suficiente para llegar a casa. 
    </p><p class="article-text">
        Abdou, uno de los migrantes afectados por el macrodesalojo instado por Xavier Garc&iacute;a Albiol (PP) de un instituto abandonado de Badalona, fue expulsado de manera expr&eacute;s a Senegal este martes despu&eacute;s de ser detenido el lunes cuando el senegal&eacute;s acudi&oacute; a una cita para firmar una serie de documentos, desde que la Polic&iacute;a ten&iacute;a retenido su pasaporte por contar con una orden de expulsi&oacute;n firme. Su caso fue denunciado por el Grupo de apoyo de las vecinas de la comunidad B9 de Badalona, que lo apoyaron desde el desalojo, y el colectivo Regularizaci&oacute;n Ya. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explic&oacute; a elDiario.es su abogada, Marta Llonch, el senegal&eacute;s fue detenido en una de las denominadas &ldquo;citas trampa&rdquo;, una pr&aacute;ctica denunciada por colectivos de migrantes y antirracistas, que consiste en la utilizaci&oacute;n de una cita policial de una persona migrante en situaci&oacute;n irregular para proceder a su expulsi&oacute;n por la v&iacute;a expr&eacute;ss, un procedimiento r&aacute;pido que permite la deportaci&oacute;n durante las 72 horas en que una persona puede ser detenida sin autorizaci&oacute;n judicial, siempre que exista una orden de expulsi&oacute;n firme, como es el caso de Abdou.
    </p><p class="article-text">
        Abdou acudi&oacute; a las dependencias como cada lunes y permaneci&oacute; detenido. En menos de 24 horas despu&eacute;s, el hombre fue trasladado bajo custodia policial al aeropuerto de Madrid y a las 20:30 horas fue subido a un vuelo con destino final Dakar y escala en Las Palmas. Seg&uacute;n ha contado el senegal&eacute;s a su abogada, en el avi&oacute;n hab&iacute;a muchos migrantes en su misma situaci&oacute;n. La letrada trata de contactar a diferentes personas u ONG que pudieran ayudar al senegal&eacute;s a su llegada al pa&iacute;s. &ldquo;Estaba triste, agradecido de que tanta gente se haya movilizado, y desorientado. Llego a las 4 de la ma&ntilde;ana, ha dormido en un banco y cuando he hablado con el segu&iacute;a al lado del aeropuerto&rdquo;, explica Llonch a elDiario.es. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de haber vivido en situaci&oacute;n de calle y haber sido desalojado del instituto abandonado de Badalona, Abdou fue acogido unos d&iacute;as por Valeiras, que le acompa&ntilde;&oacute; desde entonces en su proceso de arraigo en Espa&ntilde;a. Su historia&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/sociedad/jubilada-acoge-casa-migrantes-desalojados-badalona-he-dejado-llevar-corazon_1_12863482.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sali&oacute; publicada</a>&nbsp;entonces en varios reportajes que contaban la reacci&oacute;n de la se&ntilde;ora, que decidi&oacute; recibir a dos de los migrantes que hab&iacute;an quedado en situaci&oacute;n de calle. La mujer apenas ha pegado ojo esta noche. &ldquo;Estoy hecha polvo, estoy muy cansada. Hay ir digiriendo poco a poco&rdquo;, dice por tel&eacute;fono. &ldquo;No me pod&iacute;a dormir, fue un d&iacute;a. A la medianoche una compa&ntilde;era, de Badalona Acull me dijo que ya estaba camino de senegal. Ha sido realmente expr&eacute;ss&rdquo;, explica la jubilada, que estaba muy preocupada por perder el contacto con &eacute;l y no poder apoyarle al menos desde Espa&ntilde;a. &ldquo;Menos mal que mantiene el n&uacute;mero. Al menos, con el contacto, podemos seguir pendientes&rdquo;, a&ntilde;ade la doctora retirada. 
    </p><p class="article-text">
        Durante la ma&ntilde;ana, Valeiras ha conseguido enviar dinero a Abdou para que pueda volver a su pueblo. &ldquo;Estaba sin dinero. Le han dejado en Dakar, y &eacute;l no vive all&iacute; sino en un pueblo cerca de Saint Louis. Me dec&iacute;a que quer&iacute;a ir a su pueblo, con su madre&rdquo;, describe la mujer. 
    </p><p class="article-text">
        La jubilada, que le conoce, sabe el significado escondido en sus palabras: &ldquo;Dice que est&aacute; &rdquo;un poco bien&ldquo;. Ese &rdquo;poco bien&ldquo; significa que no est&aacute; bien... &Eacute;l siempre dice que est&aacute; bien. Nunca dice que est&aacute; mal, ni cuando en los peores momentos. Si dice &rdquo;bien, poco&ldquo;, es que estar bastante triste&rdquo;, explica la se&ntilde;ora con preocupaci&oacute;n, que traduce el espa&ntilde;ol que ha ido aprendiendo en su tiempo en Espa&ntilde;a. El senegal&eacute;s, cuando lleg&oacute; a Espa&ntilde;a, no sab&iacute;a ni leer ni escribir. &ldquo;Ha ido aprendiendo por su cuenta. En su situaci&oacute;n, habiendo estado en la calle era complicado, pero se esforzaba mucho&rdquo;, explica, cuando Abdou ya est&aacute; a m&aacute;s de 4.000 kil&oacute;metros de distancia. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>La detenci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        El ciudadano fue detenido este lunes a las 12:45 horas por &ldquo;infracci&oacute;n de la Ley de Extranjer&iacute;a&rdquo;, en concreto, &ldquo;por encontrarse irregularmente en territorio nacional&rdquo;, seg&uacute;n consta en el acta de detenci&oacute;n, a la que ha tenido acceso elDiario.es, sellada por la Jefatura Superior de Polic&iacute;a de Catalunya. 
    </p><p class="article-text">
        Horas antes de su detenci&oacute;n, la mujer jubilada mencionaba preocupada la cita m&eacute;dica que el senegal&eacute;s ha perdido tras su detenci&oacute;n, como si de su madre se tratase: &ldquo;Hoy mismo ten&iacute;a hora en el centro de salud, de seguimiento, por problemas ligados a todo el sufrimiento que vivi&oacute; cuando estuvo en la calle&rdquo;, dice la se&ntilde;ora por tel&eacute;fono. Su voz se corta cuando explica c&oacute;mo se llev&oacute; a cabo la detenci&oacute;n. &ldquo;No le cogieron por la calle, &eacute;l mismo fue a comisar&iacute;a para firmar. Yo le hab&iacute;a acompa&ntilde;ado a la comisar&iacute;a cuando le quitaron el pasaporte. Se presentaba cada lunes como nos dijeron. Qu&eacute; rabia siento, porque yo le dije 'por favor, ve cada lunes'. Nos hizo caso en todo y ahora se lo han quedado all&iacute;&rdquo;, dice. &ldquo;Me sabe fatal. &Eacute;l ha confiado en nosotros, en la abogada y en quienes le hemos ido acompa&ntilde;ado, y el resultado es este&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras su llegada a Espa&ntilde;a en cayuco a Tenerife hace unos tres a&ntilde;os, el senegal&eacute;s pidi&oacute; asilo. Durante un tiempo, tuvo permiso de residencia en el pa&iacute;s, con lo que pudo trabajar como ayudante de cocina en un restaurante. Posteriormente, perdi&oacute; los papeles al recibir la denegaci&oacute;n de su petici&oacute;n y trabaj&oacute; en el campo por temporadas. Sus escasos jornales espor&aacute;dicos, sin embargo, no eran suficientes para costear un techo bajo el que dormir. Despu&eacute;s de largas temporadas sin hogar, se aloj&oacute; en el institut ocupado B9, hasta su desalojo.
    </p><p class="article-text">
        El 17 de diciembre de 2025, los Mossos d'Esquadra desalojaron a centenares de migrantes que malviv&iacute;an en este instituto abandonado de Badalona.&nbsp;El desalojo del espacio,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/instituto-badalona-viven-400-migrantes-albiol-quiere-echar-necesitamos-vivienda-no-racismo_1_12672729.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ejemplo de la pobreza y el desamparo</a>&nbsp;que sufren muchos migrantes sin ayuda de las instituciones, fue instado por el alcalde de Badalona, Xavier Garc&iacute;a Albiol (PP). El d&iacute;a siguiente del desalojo, &Agrave;ngela apareci&oacute; en la vida de Abdou y lo acogi&oacute; junto a otro compa&ntilde;ero. La mujer les ofreci&oacute; su casa sin pensarlo demasiado,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/sociedad/jubilada-acoge-casa-migrantes-desalojados-badalona-he-dejado-llevar-corazon_1_12863482.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como inform&oacute; entonces ACN</a>. &ldquo;Me dej&eacute; llevar por el coraz&oacute;n ante una situaci&oacute;n muy desesperada&rdquo;, explic&oacute; en declaraciones recogidas por la Agencia. Los j&oacute;venes mostraron su gratitud aquellos d&iacute;as limpi&aacute;ndole la casa y cocin&aacute;ndole platos t&iacute;picos senegaleses antes de marcharse el domingo a un espacio habilitado por entidades y la Generalitat para darles cobijo.
    </p><p class="article-text">
        Abdou a&uacute;n no hab&iacute;a pedido la regularizaci&oacute;n porque estaba esperando el certificado de antecedentes penales de su pa&iacute;s, Senegal. El hombre carece de antecedentes penales en Espa&ntilde;a, pero s&iacute; cuenta con varios antecedentes policiales y &ldquo;dos procedimientos judiciales pendientes&rdquo; ligados a su etapa en situaci&oacute;n de calle.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n su abogada, se trata de un caso de &ldquo;usurpaci&oacute;n&rdquo; ligado a su entrada en un piso de la Sareb donde el joven entraba para ducharse. La otra causa tiene que ver con un delito contra salud p&uacute;blica, de cuando viv&iacute;a en situaci&oacute;n de sinhogarismo. &ldquo;Fue acusado injustamente, por motivos aparentemente de perfil &eacute;tnico-racial, porque estaba al lado de alguien que vend&iacute;a drogas y se le detuvo a &eacute;l tambi&eacute;n. Tiene muy buena defensa, no hab&iacute;a pruebas contra &eacute;l, pero el juicio ya no se llegar&aacute; a celebrar si le expulsan&rdquo;, sostiene su letrada. Este medio no ha podido confirmar de manera independiente su situaci&oacute;n legal.
    </p><p class="article-text">
        El trabajador social de Abdou estaba en proceso de cancelar varios antecedentes policiales que eran suscetibles de ser desactivados antes de solicitar la regularizaci&oacute;n, seg&uacute;n Valeiras. Sin embargo, tras conocer su detenci&oacute;n, su abogada de C&aacute;ritas, otra de las ONG que le apoyaba, ha registrado su regularizaci&oacute;n con los documentos con los que contaba por el momento, con la intenci&oacute;n de intentar frenar la inminente expulsi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nadie sabe bien lo que es vivir en la calle. En cuanto sali&oacute; de la calle dej&oacute; de tener causas. Estoy muy dolida. Se ha esforzado tanto, y hemos puesto tanto de nosotros mismos tambi&eacute;n su abogada, su trabajador social y yo para acompa&ntilde;arlo y que conseguiese lo que estaba consiguiendo... Abdou me lleg&oacute; a contar que estaba d&iacute;as y d&iacute;as sin salir de un rinc&oacute;n de la calle, sin poder ducharse, con una costra negra de suciedad. Fue v&iacute;ctima de agresiones racistas...&rdquo;, explic&oacute; la jubilada. Ahora, m&aacute;s tranquila pero muy cansada, Valeiras se consuela al menos con tener contacto con &eacute;l y poder seguir apoy&aacute;ndole en la distancia. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/abdou-senegales-desalojado-albiol-badalona-deportado-pleno-proceso-regularizacion_1_13236088.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 May 2026 12:48:36 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/acef4a4d-70b4-4b7d-99e7-14eaab394b8c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143420.jpg" length="11506119" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/acef4a4d-70b4-4b7d-99e7-14eaab394b8c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143420.jpg" type="image/jpeg" fileSize="11506119" width="5147" height="2895"/>
      <media:title><![CDATA[Abdou, un senegalés desalojado por Albiol en Badalona, es deportado en pleno proceso de regularización]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/acef4a4d-70b4-4b7d-99e7-14eaab394b8c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143420.jpg" width="5147" height="2895"/>
      <media:keywords><![CDATA[Regularización extraordinaria,Migrantes,Badalona,Senegal,Senegaleses,Xavier García Albiol,Deportaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las vidas truncadas de las familias de los migrantes acusados como patrones de patera: “Desde entonces mis sueños están rotos”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/vidas-truncadas-familias-migrantes-acusados-patrones-patera-suenos-rotos_1_13225132.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fe234404-9d9c-45c3-9c12-267230605ebd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las vidas truncadas de las familias de los migrantes acusados como patrones de patera: “Desde entonces mis sueños están rotos”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un migrante que viajó con su esposa y un señor de 50 años permanecen en prisión preventiva desde 2024 tras un tipo de proceso judicial cada vez más cuestionado por abogados y defensores de derechos humanos</p><p class="subtitle">Nunca había visto el mar y fue acusado de ser patrón de patera: “Entré en la cárcel injustamente y salí por justicia”
</p></div><p class="article-text">
        Mariama vio a su marido Sidy por &uacute;ltima vez el 5 de noviembre de 2024 en el Centro de Atenci&oacute;n Temporal para migrantes de <strong>El Hierro</strong>. Tras una peque&ntilde;a conversaci&oacute;n que mantuvieron, en la que le dec&iacute;a a su pareja que no lo hab&iacute;a podido ver el d&iacute;a anterior, Adama no pens&oacute; que desde entonces todas sus comunicaciones ser&iacute;an a trav&eacute;s del tel&eacute;fono. Souleymane y toda su familia, a&uacute;n no pueden creer que su primo Babacar, un hombre de 50 a&ntilde;os, reci&eacute;n llegado a Espa&ntilde;a, est&eacute; en prisi&oacute;n. Los dos hombres est&aacute;n acusados de <strong>pilotar la patera </strong>que los trajo a <strong>Canarias </strong>en 2024. El encarcelamiento de decenas de migrantes una vez desembarcan en el Archipi&eacute;lago, tras pasar por procesos judiciales cada m&aacute;s cuestionados por abogados y defensores de derechos humanos, impacta tambi&eacute;n en esposas, madres y hermanos: &ldquo;Lloro mucho y no paro de pensar&nbsp;porque mi marido no ha hecho nada&rdquo;, confiesa Mariama.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La historia de Mariama es una historia de huida. De Joal, Senegal, con 48 a&ntilde;os y cuatro hijos, relata entre l&aacute;grimas que su familia se opuso firmemente a su matrimonio con Sidy. A lo largo de 2024, la pareja decidi&oacute; instalarse en Gambia, por un lado para conseguir mayores ingresos econ&oacute;micos y, por otro, para estar lejos de la familia de ella, que la hostigaba regularmente por haberse casado con un hombre que sus hermanos mayores no hab&iacute;an elegido. En Gambia, Sidy trabajaba de pescador. Aqu&iacute; le comentaron unos meses despu&eacute;s de que una patera saldr&iacute;a rumbo a Canarias. &ldquo;Dijimos que no era seguro que nos qued&aacute;ramos en Senegal, que ten&iacute;amos que vivir nuestra propia vida y nuestro matrimonio sin que nadie nos moleste&rdquo;, recuerda. Sidy hab&iacute;a podido ahorrar algo de dinero fruto de su trabajo en el mar y decidieron que seguir&iacute;a trabajando un tiempo m&aacute;s para terminar de costear el viaje.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mariama recuerda que llegaron el 3 de noviembre a El Hierro. Despu&eacute;s de pasar 24 horas en el muelle, el tiempo que dur&oacute; la identificaci&oacute;n de la Polic&iacute;a, los tripulantes fueron derivados al CATE. Aqu&iacute; Mariama recuerda que quer&iacute;a estar con su marido, y que adem&aacute;s la Polic&iacute;a les hab&iacute;a hecho entrega de un documento que especificaba que eran marido y mujer, pero en el recurso, seg&uacute;n relata ella, le dijeron que deb&iacute;an permanecer separados, &eacute;l en m&oacute;dulo de hombres y ella en el de las mujeres. &ldquo;Mohamed me dijo que despu&eacute;s nos encontrar&iacute;amos. &Eacute;l pensaba que &iacute;bamos a reencontrarnos&rdquo;, rememora.
    </p><p class="article-text">
        Esa fue la &uacute;ltima conversaci&oacute;n que mantuvo con su marido en persona. Despu&eacute;s pasaron cuatro d&iacute;as en los que no tuvo noticias de &eacute;l, hasta que un amigo de la familia la llam&oacute; y le comunic&oacute; que Sidy se encontraba en la c&aacute;rcel de Tenerife II en prisi&oacute;n preventiva. Desde entonces se comunican muy de vez en cuando por tel&eacute;fono m&oacute;vil, ya que ella no ha podido ir a verlo al no tener papeles ni un trabajo con el que obtener ingresos. &ldquo;Ahora mismo no puedo realizar mis sue&ntilde;os. Desde que pas&oacute; esto mis sue&ntilde;os est&aacute;n rotos. Hemos venido juntos a Espa&ntilde;a para poder trabajar, vivir con tranquilidad y seguridad y con el tiempo traer a mis hijos&rdquo;, sostiene su mujer. El resto de la familia de Sidy tambi&eacute;n vive en la angustia desde noviembre de 2024. Mariama cuenta que no puede hablar con su suegra porque ambas rompen a llorar: &ldquo;Ella no puede ni hablar. Me dice que este es el final de su hijo y yo le respondo que no, que es el destino y que debemos rezar por &eacute;l&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Otra mujer sufre en la distancia el encarcelamiento de su marido. La esposa de Babacar vive en Ziguinchor, Senegal y debe alimentar ella sola a sus siete hijos desde que su marido parti&oacute; a Espa&ntilde;a y fue llevado a prisi&oacute;n en Tenerife. &ldquo;Es una mujer muy valiente porque se&nbsp;busca la vida; se va al puerto para comprar y vender pescado para sobrevivir. Pero no le llega, lo que gana es muy poco&rdquo;, cuenta Souleymane, el primo de Babacar desde Espa&ntilde;a. Como muchos otros migrantes, sali&oacute; de Senegal para mejorar sus condiciones de vida, pero un mes despu&eacute;s de llegar a El Hierro, la polic&iacute;a lo traslad&oacute; a Tenerife II. Souleymane cuenta que su primo pag&oacute; 450.000 CFA, unos 680 euros para llegar a Espa&ntilde;a. &ldquo;Cuando ya ten&iacute;a fecha para viajar a la Pen&iacute;nsula, se lo llevaron porque algunos tripulantes han dicho que &eacute;l era el patr&oacute;n, pero no lo es. Porque &eacute;l ha pagado; &eacute;l es cliente&rdquo;, se&ntilde;ala su primo.
    </p><p class="article-text">
        Souleymane cuenta que su primo se encuentra an&iacute;micamente &ldquo;muy mal&rdquo; porque sabe que ha dejado atr&aacute;s a su mujer con muchos hijos a cargo y sin recursos. Reconoce que al principio estaba a&uacute;n m&aacute;s desesperado y que con el paso del tiempo ha ido mentaliz&aacute;ndose:&nbsp;&ldquo;Tienes fe en que un d&iacute;a vas a salir, se te va levantando el &aacute;nimo, pero levantar el &aacute;nimo entre cuatro paredes no es nada f&aacute;cil&rdquo;. En el caso de Babacar se suma su edad. Cuando salga de prisi&oacute;n tendr&aacute; m&aacute;s de 50 a&ntilde;os, por lo cual le costar&aacute; mucho reengancharse a la vida laboral. &ldquo;Si sales de la c&aacute;rcel cuando a&uacute;n eres joven te queda mucho tiempo todav&iacute;a, pero si sales con 50 a&ntilde;os ya se te han ido las fuerzas las ganas y la energ&iacute;a&rdquo;, se lamenta. Sin padre ni madre, y con su mujer sobreviviendo en Senegal solo con la ayuda econ&oacute;mica de su primo, que de vez en cuando le envia dinero para que pueda hacer alguna llamada a &eacute;l, a su mujer y sus hijos: &ldquo;Imagina un hijo que no puede hablar con su padre&nbsp;y que si habla con &eacute;l es para solo un minuto. No es nada f&aacute;cil&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        *(Todos los nombres utilizados son ficticios para salvaguardar la identidad de los entrevistados)&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c0f7fc55-19aa-4cbb-93ff-002f4f357fc1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c0f7fc55-19aa-4cbb-93ff-002f4f357fc1_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c0f7fc55-19aa-4cbb-93ff-002f4f357fc1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c0f7fc55-19aa-4cbb-93ff-002f4f357fc1_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c0f7fc55-19aa-4cbb-93ff-002f4f357fc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c0f7fc55-19aa-4cbb-93ff-002f4f357fc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c0f7fc55-19aa-4cbb-93ff-002f4f357fc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cayucos en una playa de Senegal."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cayucos en una playa de Senegal.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Voluntarios que facilitan la vida en prisi&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        El &uacute;nico contacto con el exterior de muchos migrantes encarcelados por supuestamente haber dirigido una patera hasta Canarias es el tel&eacute;fono m&oacute;vil. Sin embargo, la posibilidad de comunicarse con sus seres queridos supone una traba m&aacute;s en su encierro. En este sentido, la Asociaci&oacute;n Rehoyando de Las Palmas Gran Canaria, a trav&eacute;s del proyecto Boza, entre otras acciones, presta apoyo emocional, facilitando el contacto del migrante son su familia. Uno de sus voluntarios, el p&aacute;rroco Jos&eacute; Antonio Ben&iacute;tez, se&ntilde;ala que se trata de una tarea a veces complicada puesto que el reglamento penitenciario exige la existencia de un contrato telef&oacute;nico para que se d&eacute; la comunicaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Imag&iacute;nate buscar un contrato de tel&eacute;fono de una persona en medio de una poblaci&oacute;n rural de Senegal o de Mauritania para que pueda entrar en contacto con la familia&rdquo;, recalca. Por ello, con un equipo de voluntarios y voluntarias, a trav&eacute;s de traductores online y de personas del continente africano que hablan <em>bambara </em>o <em>wolof</em>, se ponen en contacto con las familias y les piden un contrato o una factura que incluya al propietario de la l&iacute;nea telef&oacute;nica. &ldquo;Cuando el chaval entra en contacto con su familia, el nivel de estr&eacute;s baja autom&aacute;ticamente&rdquo;, manifiesta Ben&iacute;tez.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ellos no entienden por qu&eacute; se encuentran en esta situaci&oacute;n&rdquo;, revela el p&aacute;rroco, quien adem&aacute;s sostiene que este tipo de casos son los m&aacute;s dolorosos que ha visto en prisi&oacute;n. De la regularidad con la que visita a los j&oacute;venes ha extra&iacute;do que son j&oacute;venes que no solo est&aacute;n viviendo un duelo migratorio, sino que adem&aacute;s lo hacen en prisi&oacute;n acusados de un delito, cuyo procedimiento est&aacute; entredicho: &ldquo;Como dos o tres personas que iban en la patera lo acusen porque coincidan en la ronda de reconocimiento de que &eacute;l estuvo echando una mano o que estaba achicando agua, o porque ayud&oacute; a dar alimentaci&oacute;n o agua pues ya entras en prisi&oacute;n&rdquo;, apunta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute;s investigaciones solo se centran en los conductores. Y aunque lo fueran, estas personas son el eslab&oacute;n m&aacute;s d&eacute;bil de la causa. Ning&uacute;n mafioso, ning&uacute;n traficante de personas viene en las pateras&rdquo;, denuncia la abogada Sara Rodr&iacute;guez, quien defiende los casos de Sidy y Babacar, acusados de patronear la embarcaci&oacute;n. La Fiscal&iacute;a puede pedir para ellos 20 a&ntilde;os de prisi&oacute;n ya que cuatro de sus ocupantes fallecieron como consecuencia de la traves&iacute;a. Rodr&iacute;guez cuestiona que las &uacute;nicas pruebas que sustentan la causa hasta el momento son los testimonios de tres testigos, cuyos relatos se recogieron como pruebas preconstituida y las cuales &ldquo;previsiblemente sean las que se reproduzcan en el juicio oral si no se identifican y no se encuentran los testigos protegidos&rdquo;, detalla la letrada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otra cuesti&oacute;n a la que apunta Rodr&iacute;guez es al volcado de los tel&eacute;fonos m&oacute;viles de los migrantes: &ldquo;Se est&aacute;n realizando de manera indiscriminada y muchas veces sin justificaci&oacute;n&rdquo;, denuncia. Adem&aacute;s, a&ntilde;ade que se trata de un procedimiento con &ldquo;much&iacute;simas irregularidades&rdquo; por el cual la polic&iacute;a selecciona la informaci&oacute;n que considera relevante, se acude a una persona que realiza la traducci&oacute;n, pero a quien no se identifica a posteriori, y se incorporan como indicios conversaciones que no guardan relaci&oacute;n con el delito. &ldquo;Se pretende hacer ver que esto se hace en aras de defender a los migrantes cuando lo cierto es que hay una desprotecci&oacute;n. En mi opini&oacute;n, esto no suceder&iacute;a si no estuvi&eacute;semos hablando de algo relacionado con un tema tan pol&iacute;tico como son las migraciones&rdquo;, remata.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/vidas-truncadas-familias-migrantes-acusados-patrones-patera-suenos-rotos_1_13225132.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 May 2026 04:02:34 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fe234404-9d9c-45c3-9c12-267230605ebd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="6985063" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fe234404-9d9c-45c3-9c12-267230605ebd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="6985063" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las vidas truncadas de las familias de los migrantes acusados como patrones de patera: “Desde entonces mis sueños están rotos”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fe234404-9d9c-45c3-9c12-267230605ebd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Canarias,Migraciones,Senegal,Pateras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Washington a Dakar: la influencia ultra tras la nueva ley contra el colectivo LGTBI en Senegal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/washington-dakar-influencia-ultra-nueva-ley-colectivo-lgtbi-senegal_1_13114354.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7c0f5764-92b1-4aa5-9a1a-3f696895c59c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De Washington a Dakar: la influencia ultra tras la nueva ley contra el colectivo LGTBI en Senegal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Asociaciones vinculadas a la ultraderecha estadounidense promueven una ola reaccionaria en África, donde algunos países están endureciendo sus leyes anti-LGTBI en una dinámica que combina la influencia internacional con la política interna y la presión social</p><p class="subtitle">La fobia contra la comunidad LGTBI crece en Kenia ante la cruzada religiosa y política</p></div><p class="article-text">
        Ibrahima ten&iacute;a 12 a&ntilde;os cuando su padre decidi&oacute; que deb&iacute;a hacerse &ldquo;m&aacute;s hombre&rdquo;. Lo llev&oacute; a trabajar en la pesca, convencido de que el esfuerzo f&iacute;sico corregir&iacute;a lo que familia ve&iacute;a como una desviaci&oacute;n. &ldquo;Nunca me gust&oacute;. Yo quer&iacute;a otra vida, pero no ten&iacute;a elecci&oacute;n&rdquo;, recuerda hoy desde Francia en una conversaci&oacute;n con elDiario.es.
    </p><p class="article-text">
        Creci&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/temas/senegal/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en Senegal</a> en una familia profundamente religiosa, marcada por la figura de un padre im&aacute;n y por un entorno donde cualquier diferencia era castigada. En el barrio lo molestaban, lo se&ntilde;alaban y lo reduc&iacute;an a un insulto que ni siquiera entend&iacute;a. En casa, la violencia era una constante. &ldquo;Mi hermano mayor me golpe&oacute; varias veces, incluso una vez en el mar, donde pens&eacute; que iba a morir&rdquo;, relata. Desde muy joven, Ibrahima comprendi&oacute; que su identidad no ten&iacute;a espacio en el mundo que lo rodeaba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;os despu&eacute;s, en 2020, fue detenido junto a otros hombres acusados de &ldquo;actos contra natura&rdquo;. Pas&oacute; tres meses en prisi&oacute;n en condiciones extremas, hacinado con decenas de personas, sin poder dormir y bajo amenazas constantes y agresiones de otros reclusos. &ldquo;Pens&eacute; que no iba a salir de all&iacute;&rdquo;, dice. Hoy vive en Francia, adonde lleg&oacute; en 2024, intentando reconstruir una vida atravesada por la violencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su historia no pertenece al pasado, es el presente de Senegal. En marzo de 2025, la Asamblea Nacional aprob&oacute; una reforma del C&oacute;digo Penal que pena con hasta diez a&ntilde;os de prisi&oacute;n las relaciones entre personas del mismo sexo y criminaliza cualquier forma de &ldquo;promoci&oacute;n&rdquo; de la homosexualidad. La norma ampl&iacute;a la persecuci&oacute;n de activistas, organizaciones y cualquier persona que defienda los derechos LGTBI, e introduce sanciones econ&oacute;micas que pueden alcanzar los 15.000 euros, equiparando la homosexualidad a delitos como la zoofilia o la necrofilia.
    </p><h2 class="article-text">Una ola que recorre parte de &Aacute;frica</h2><p class="article-text">
        Senegal no es una excepci&oacute;n. De los 65 pa&iacute;ses que criminalizan la homosexualidad en el mundo, 33 est&aacute;n en &Aacute;frica. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, el continente ha vivido un endurecimiento acelerado de este tipo de legislaciones, en una din&aacute;mica que combina pol&iacute;tica interna, presi&oacute;n social y redes e influencias internacionales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uganda se convirti&oacute; en 2023 en el epicentro de esta regresi&oacute;n al aprobar una de las leyes m&aacute;s duras del mundo,<a href="https://www.eldiario.es/desalambre/homosexual-pais-acaba-incluir-pena-muerte-ley-anti-lgbti-no_1_10262072.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> con penas que incluyen la cadena perpetua e incluso la pena de muerte en casos de &ldquo;homosexualidad agravada&rdquo;</a>. Desde entonces, organizaciones de derechos humanos han documentado cientos de abusos, detenciones arbitrarias, agresiones f&iacute;sicas y campa&ntilde;as de persecuci&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        En Burkina Faso, la reforma de 2025 llega en un contexto de inestabilidad pol&iacute;tica cr&oacute;nica, con golpes de Estado recientes, presencia de grupos yihadistas y un Estado cada vez m&aacute;s debilitado fuera de la capital. En ese escenario, el endurecimiento de las leyes anti-LGTBI empuja al colectivo hacia la clandestinidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Parlamento de Ghana ha aprobado nuevas restricciones en una ley cuya versi&oacute;n anterior fue aprobada en 2024, pero no lleg&oacute; a entrar en vigor al no recibir el respaldo del entonces presidente Nana Akufo-Addo. Su sucesor, John Dramani Mahama, en el poder desde enero de 2025, s&iacute; ha mostrado apoyo a la iniciativa.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La huella de la derecha cristiana estadounidense</h2><p class="article-text">
        Tanto Senegal como otros pa&iacute;ses del continente africano comparten un elemento com&uacute;n denominador: la influencia de redes ultraconservadoras occidentales en esta ola legislativa contra el colectivo homosexual.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Senegal, la red And Samm Jikko Yi, clave en la presi&oacute;n para endurecer la ley, mantuvo contactos desde 2024 con <a href="https://africasacountry.com/2026/03/senegals-theater-of-morality?utm_source=acumbamail&amp;utm_medium=email&amp;utm_campaign=dosier-africa-lunes-23-de-marzo-de-2026" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">MassResistance</a>, una organizaci&oacute;n estadounidense con sede en Massachusetts que considera la homosexualidad una amenaza para la salud p&uacute;blica. MassResistance no es un actor marginal. En Estados Unidos ha impulsado campa&ntilde;as contra el matrimonio igualitario y los derechos de las personas trans, y forma parte de un entramado m&aacute;s amplio de organizaciones que exportan una agenda ultraconservadora a nivel internacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde la llegada de la Administraci&oacute;n Trump en Estados Unidos, el clima pol&iacute;tico en el pa&iacute;s ha reforzado las redes de ultraconservadores. De hecho, seg&uacute;n <a href="https://www.reuters.com/sustainability/society-equity/us-pro-family-group-worked-with-senegal-activists-pushing-anti-lgbt-law-2026-03-16/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Reuters</a>, el caso de Senegal es el primer caso documentado de un grupo estadounidense ayudando a sacar adelante una ley anti-LGTBI en &Aacute;frica desde la vuelta al poder de Donald Trump.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la agencia, esta organizaci&oacute;n asesor&oacute; a actores senegaleses en estrategias de movilizaci&oacute;n, comunicaci&oacute;n y presi&oacute;n pol&iacute;tica para impulsar la reforma legal. Este tipo de colaboraci&oacute;n incluye desde el dise&ntilde;o de campa&ntilde;as hasta el intercambio de materiales ideol&oacute;gicos y jur&iacute;dicos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> No somos nosotros los que amenazamos la economía ni la seguridad del país</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ibrahima </span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El caso de Senegal no es aislado. En Ghana, la misma organizaci&oacute;n ha participado en el debate legislativo y ha colaborado con activistas locales, mientras que otras plataformas como Family Watch International o CitizenGO, fundada por la asociaci&oacute;n espa&ntilde;ola HazteOir han organizado conferencias, financiado campa&ntilde;as y trabajado directamente con l&iacute;deres pol&iacute;ticos y religiosos en distintos pa&iacute;ses africanos, como han destapado<a href="https://www.thebureauinvestigates.com/stories/2022-09-25/unholy-alliance-the-far-right-religious-network-attacking-reproductive-and-lgbtq-rights" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> algunas informaciones period&iacute;sticas</a>. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, investigaciones por parte de organizaciones como <a href="https://www.opendemocracy.net/en/5050/africa-us-christian-right-50m/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Open Democracy</a> han documentado que desde 2007 al menos una veintena de grupos ultraconservadores cristianos estadounidenses han destinado decenas de millones de d&oacute;lares a organizaciones africanas en contra de las personas LGTBI. 
    </p><p class="article-text">
        Este entramado se articula en torno a lo que algunos investigadores denominan el movimiento transnacional &ldquo;pro-family&rdquo;, una red global que exporta marcos legales, discursos y estrategias pol&iacute;ticas. Aun as&iacute;, la paradoja es evidente. Mientras desde &Aacute;frica los discursos oficiales insisten en que la homosexualidad es una imposici&oacute;n occidental, parte de la ofensiva contra los derechos LGTBI tambi&eacute;n lo es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el recorte de la financiaci&oacute;n internacional de Estados Unidos a trav&eacute;s de la suspensi&oacute;n del programa USAID ha llevado a la reducci&oacute;n de programas considerados &ldquo;sociales o divisivos&rdquo;, sobre todo en el &aacute;mbito de la salud p&uacute;blica. En Senegal, la prevalencia del VIH es del 0,3% en la poblaci&oacute;n general, pero alcanza hasta el 49% entre hombres que mantienen relaciones sexuales con hombres en algunas zonas de Dakar. A partir de ahora, la criminalizaci&oacute;n del colectivo dificulta el acceso a tratamiento y prevenci&oacute;n, empuj&aacute;ndolos a la clandestinidad.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Crisis, desgaste pol&iacute;tico e instrumentalizaci&oacute;n de la moral</h2><p class="article-text">
        La aprobaci&oacute;n de la ley no puede entenderse sin el contexto econ&oacute;mico y pol&iacute;tico que atraviesa Senegal. El pa&iacute;s vive una situaci&oacute;n financiera cr&iacute;tica. Tras a&ntilde;os de gesti&oacute;n opaca, <a href="https://theconversation.com/senegals-crisis-why-debt-restructuring-may-be-the-least-bad-option-276663" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la deuda p&uacute;blica ha superado las cifras oficiales, superando el 100% del Producto Interior Bruto</a>, lo que ha obligado al Gobierno a hacer frente a pagos urgentes a acreedores internacionales para evitar el default. El peso de la deuda consume ya m&aacute;s de la mitad de los ingresos del Estado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias son visibles: becas estudiantiles impagadas, recortes en servicios p&uacute;blicos y un sistema universitario tensionado que han provocado protestas recurrentes. En febrero de 2026, <a href="https://www.africanews.com/2026/02/16/autopsy-shows-dead-senegal-student-suffered-multiple-traumas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la muerte del estudiante Abdoulaye Ba</a> durante una intervenci&oacute;n policial en una protesta por el retraso de becas volvi&oacute; a poner de relieve la fragilidad del modelo. El caso de Abdoulaye no es un caso aislado; al menos seis estudiantes han muerto en contextos similares en los &uacute;ltimos 25 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este clima de tensi&oacute;n se combina con un desempleo juvenil persistente y una creciente frustraci&oacute;n de los j&oacute;venes, que fueron clave en la llegada al poder de los <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ousmane-sonko-lider-opositor-prendio-calles-ahora-primer-ministro-senegal_1_11266411.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">actuales l&iacute;deres del pa&iacute;s, Bassirou Diomaye Faye y Ousmane Sonko en 2024</a>. Ambos encarnaban una promesa de ruptura con el sistema anterior y, dos a&ntilde;os despu&eacute;s, esa promesa se enfrenta a sus l&iacute;mites.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4eee8d13-8956-4dfd-a37a-a9692a8745ce_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1092805.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4eee8d13-8956-4dfd-a37a-a9692a8745ce_16-9-discover-aspect-ratio_50p_1092805.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4eee8d13-8956-4dfd-a37a-a9692a8745ce_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1092805.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4eee8d13-8956-4dfd-a37a-a9692a8745ce_16-9-discover-aspect-ratio_75p_1092805.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4eee8d13-8956-4dfd-a37a-a9692a8745ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_1092805.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4eee8d13-8956-4dfd-a37a-a9692a8745ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_1092805.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4eee8d13-8956-4dfd-a37a-a9692a8745ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_1092805.jpg"
                    alt="El primer ministro de Senegal Ousmane Sonko, en Dakar."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El primer ministro de Senegal Ousmane Sonko, en Dakar.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En este contexto, la ley contra la homosexualidad aparece como una herramienta pol&iacute;tica de bajo coste y alto rendimiento simb&oacute;lico. &ldquo;Hay muchos problemas m&aacute;s importantes en Senegal&rdquo;, apunta Ibrahima a elDiario.es. Desde su experiencia, la cuesti&oacute;n LGTBI ha sido utilizada como sustituto de esas respuestas que no llegan. &ldquo;No somos nosotros los que amenazamos la econom&iacute;a ni la seguridad del pa&iacute;s&rdquo;, insiste.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El propio calendario refuerza esta lectura. La aprobaci&oacute;n de la ley coincidi&oacute; con un momento de alta presi&oacute;n financiera sobre el Estado y un aumento de las cr&iacute;ticas internas. Dentro del propio Gobierno, la medida tambi&eacute;n cumple una funci&oacute;n de posicionamiento. Mientras Faye adopta una posici&oacute;n m&aacute;s institucional, centrada en la gesti&oacute;n econ&oacute;mica, Sonko, por su parte, y como principal impulsor de la ley, refuerza su liderazgo apelando a los &ldquo;valores africanos&rdquo; y la soberan&iacute;a cultural.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Ibrahima, es una l&oacute;gica clara: &ldquo;Se est&aacute; utilizando a las personas homosexuales para distraer a la poblaci&oacute;n&rdquo;. A su juicio, el Gobierno busca demostrar que cumple sus promesas en un terreno simb&oacute;lico, aunque no lo haga en lo econ&oacute;mico. &ldquo;Quieren decir que han hecho algo, aunque no sea lo m&aacute;s importante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando me detuvieron me encontr&eacute; con que el fiscal era hom&oacute;fobo, pero mi abogado, tambi&eacute;n. Ahora ese mismo abogado se ha convertido en un diputado de la Asamblea Nacional y ha apoyado iniciativas pol&iacute;ticas anti LGTBI. Est&aacute; claro que no tienes a nadie que te defienda&rdquo;, concluye.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Soraya Aybar Laafou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/washington-dakar-influencia-ultra-nueva-ley-colectivo-lgtbi-senegal_1_13114354.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 20:02:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7c0f5764-92b1-4aa5-9a1a-3f696895c59c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4341819" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7c0f5764-92b1-4aa5-9a1a-3f696895c59c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4341819" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De Washington a Dakar: la influencia ultra tras la nueva ley contra el colectivo LGTBI en Senegal]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7c0f5764-92b1-4aa5-9a1a-3f696895c59c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Senegal,Homofobia,África,HazteOir,Estados Unidos,Donald Trump,LGTBI]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marruecos gana en los tribunales: la CAF da por perdida la final de la Copa de África a Senegal por “incomparecencia”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/deportes/marruecos-gana-tribunales-caf-da-perdida-final-copa-africa-senegal-incomparecencia-pm_1_13077201.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/85e304b0-685f-494a-886b-d9b9368304a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Marruecos gana en los tribunales: la CAF da por perdida la final de la Copa de África a Senegal por “incomparecencia”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Comité de Apelación estima el recurso presentado por el organizador y le da el partido por ganado 3-0, pese a que lo perdieron 1-0</p><p class="subtitle">Quiere su quinta Vuelta a España y lo apuesta todo a esto: las sorprendentes declaraciones de Roglic lo confirman
</p></div><p class="article-text">
        <strong>Marruecos</strong> es el nuevo campe&oacute;n de la <strong>Copa de &Aacute;frica</strong>, pese a que perdi&oacute; la final en el terreno de juego con <strong>Senegal</strong> (1-0) el pasado 18 de enero. Esa es la <strong>pol&eacute;mica resoluci&oacute;n</strong> que acaba de anunciar el Comit&eacute; de Apelaci&oacute;n de la Confederaci&oacute;n Africana de F&uacute;tbol (CAF), que ha estimado el recurso presentado por la federaci&oacute;n marroqu&iacute;, a la que considera vencedora por 3-0.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica la CAF en un comunicado, la controvertida decisi&oacute;n se tom&oacute; en <strong>aplicaci&oacute;n del art&iacute;culo 82 y 84</strong> del reglamento de esta competici&oacute;n, que sanciona con la eliminaci&oacute;n del torneo a un equipo en varios supuestos, como abandonar el verde.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En aplicaci&oacute;n del Art&iacute;culo 84 del Reglamento de la Copa Africana de Naciones de la CAF (AFCON), la Selecci&oacute;n Nacional de Senegal fue declarada culpable de perder por <strong>incomparecencia</strong> el Partido Final de la Copa Africana de Naciones TotalEnergies CAF Marruecos 2025, registr&aacute;ndose el resultado del Partido como 3-0 a favor de la F&eacute;d&eacute;ration Royale Marocaine de Football (FRMF)&rdquo;, detallan en su escrito.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2034021397132153218?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Se estima as&iacute; la <strong>protesta presentada</strong> en su d&iacute;a por la Real Federaci&oacute;n de F&uacute;tbol de Marruecos (FRMF). Adem&aacute;s, a&ntilde;ade que todas las dem&aacute;s mociones o peticiones de amparo sobre lo sucedido en la final de la Copa de &Aacute;frica quedan desestimadas.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n del cuadro ganador no se ha hecho esperar. La Federaci&oacute;n Senegalesa de F&uacute;tbol (FSF) ha anunciado en otro comunicado que presentar&aacute; un recurso de apelaci&oacute;n contra la decisi&oacute;n del Comit&eacute; de Apelaci&oacute;n de la CAF, que considera &ldquo;injusta, <strong>sin precedentes e inaceptable</strong>, que desacredita al f&uacute;tbol africano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para defender sus derechos y los intereses del f&uacute;tbol senegal&eacute;s, la Federaci&oacute;n interpondr&aacute; un recurso de apelaci&oacute;n lo antes posible ante el <strong>Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) </strong>en Lausana&rdquo;, en Suiza, subray&oacute; el organismo rector del f&uacute;tbol senegal&eacute;s.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una final ganada por Senegal en el campo</strong></h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf655693-28aa-4295-b6e9-ee7f66648802_source-aspect-ratio_50p_1138904.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf655693-28aa-4295-b6e9-ee7f66648802_source-aspect-ratio_50p_1138904.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf655693-28aa-4295-b6e9-ee7f66648802_source-aspect-ratio_75p_1138904.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf655693-28aa-4295-b6e9-ee7f66648802_source-aspect-ratio_75p_1138904.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf655693-28aa-4295-b6e9-ee7f66648802_source-aspect-ratio_default_1138904.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf655693-28aa-4295-b6e9-ee7f66648802_source-aspect-ratio_default_1138904.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cf655693-28aa-4295-b6e9-ee7f66648802_source-aspect-ratio_default_1138904.jpg"
                    alt="Miembros de la selección de fútbol de Senegal celebrando la victoria en Dakar, Senegal"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Miembros de la selección de fútbol de Senegal celebrando la victoria en Dakar, Senegal                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La resoluci&oacute;n de la CAF ha sido igualmente ins&oacute;lita como el partido que se vivi&oacute; el pasado 18 de enero en el estadio Pr&iacute;ncipe Moulay Abdallah de Rabat ante 69.500 espectadores. Marruecos llegaba como favorita a la final de la Copa de &Aacute;frica, pero la igualdad reinaba en el marcador, hasta que el &aacute;rbitro pit&oacute; <strong>un cuestionado penalti </strong>a favor de Marruecos en el tiempo a&ntilde;adido, antes de la pr&oacute;rroga.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n del colegiado provoc&oacute; las protestas de Senegal, hasta el punto de que todos los futbolistas del equipo, menos el delantero Sadio Mane, <strong>se marcharon al vestuario como protesta</strong>, mientras Marruecos y el &aacute;rbitro permanecieron sobre el terreno de juego, poniendo en riesgo la finalizaci&oacute;n del partido. A la vuelta de los futbolistas, Brahim D&iacute;az lanz&oacute; y fall&oacute; el penalti. El encuentro se fue a la pr&oacute;rroga, donde Pape Gueye marc&oacute; el gol del triunfo de Senegal (1-0) en el tiempo extra, un tanto que vali&oacute; el t&iacute;tulo de campeones, ahora discutido desde los despachos de la federaci&oacute;n. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/deportes/marruecos-gana-tribunales-caf-da-perdida-final-copa-africa-senegal-incomparecencia-pm_1_13077201.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Mar 2026 09:35:11 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/85e304b0-685f-494a-886b-d9b9368304a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="12841637" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/85e304b0-685f-494a-886b-d9b9368304a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="12841637" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Marruecos gana en los tribunales: la CAF da por perdida la final de la Copa de África a Senegal por “incomparecencia”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/85e304b0-685f-494a-886b-d9b9368304a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Fútbol,Senegal,Marruecos,África]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Escándalo arbitral en la Copa África: la campeona Senegal se marchó del campo ante el doble 'robo' de Marruecos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/deportes/escandalo-arbitral-copa-africa-campeona-senegal-marcho-campo-doble-robo-marruecos-pm_1_12918403.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1bee9a8c-7857-4e5b-b7e2-08fff6243e88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Escándalo arbitral en la Copa África: la campeona Senegal se marchó del campo ante el doble &#039;robo&#039; de Marruecos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo nunca visto - El torneo africano cerró su edición con una imagen de desorden y protesta, pero también con la reafirmación de una selección que no cedió ante la adversidad</p><p class="subtitle">Jornada 7 de la Champions League: partidos, horarios, rival del Barcelona y cuándo juega el Real Madrid contra Mónaco</p></div><p class="article-text">
        La rivalidad entre selecciones africanas siempre deja partidos intensos y situaciones dif&iacute;ciles de olvidar. Cada edici&oacute;n de la<strong> Copa de &Aacute;frica </strong>muestra hasta qu&eacute; punto la competici&oacute;n se vive como una cuesti&oacute;n de orgullo nacional. Esa pasi&oacute;n desbordada fue la antesala de la final m&aacute;s controvertida de los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Senegal</strong> y <strong>Marruecos</strong> llegaron a Rabat con trayectorias s&oacute;lidas y la expectativa de un duelo equilibrado, pero el desenlace no se ci&ntilde;&oacute; a ninguna previsi&oacute;n. El t&iacute;tulo termin&oacute; en manos senegalesas, en medio de decisiones arbitrales discutidas y un ambiente que roz&oacute; el caos. Nada de lo ocurrido encaj&oacute; con la idea de una final ejemplar, y las extra&ntilde;as decisiones arbitrales convirtieron la gran final en un episodio que ser&aacute; recordado por su tensi&oacute;n m&aacute;s que por el juego.
    </p><h2 class="article-text">Senegal gana el t&iacute;tulo en una final al l&iacute;mite</h2><p class="article-text">
        Senegal conquist&oacute; su segunda Copa de &Aacute;frica tras imponerse en la pr&oacute;rroga a Marruecos en una <strong>final que estuvo cerca de suspenderse</strong>. Durante el partido se produjeron im&aacute;genes ins&oacute;litas, con Senegal ganando en casa del rival, en un partido que tuvo de todo y en el que los finalmente campeones estuvieron a punto de retirarse del campo al <strong>sentirse doblemente robados por las decisiones del &aacute;rbitro</strong>.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2012997629290963104?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El partido termin&oacute; con victoria por 1-0 gracias al gol de <strong>Pape Gueye</strong>, atacante del Villarreal, en un disparo que super&oacute; a Bono en el minuto 93. Antes de esa jugada, en lo que podr&iacute;a ser la &uacute;ltima acci&oacute;n de la final al estar por encima del a&ntilde;adido, un dudoso penalti se&ntilde;alado a favor de Marruecos en el descuento encendi&oacute; los &aacute;nimos, y el <strong>fallo de Brahim D&iacute;az evit&oacute; que la selecci&oacute;n anfitriona se proclamara campeona</strong>.
    </p><h2 class="article-text">El arbitraje provoc&oacute; un estallido de indignaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La tensi&oacute;n se hab&iacute;a acumulado desde los d&iacute;as previos. La <strong>delegaci&oacute;n senegalesa hab&iacute;a denunciado trato desigual </strong>a su llegada a Rabat, con problemas de alojamiento y limitaciones para entrenar en campos adecuados. Tambi&eacute;n critic&oacute; el reparto de entradas, que consider&oacute; injusto. Ese malestar aliment&oacute; la<strong> sensaci&oacute;n de agravio</strong> que estall&oacute; durante el partido.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2012994810093678771?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La primera gran pol&eacute;mica lleg&oacute; cuando el <strong>&aacute;rbitro anul&oacute; un gol de Senegal </strong>por una presunta falta sobre Achraf Hakimi. Pocos minutos despu&eacute;s, tras esa primera decisi&oacute;n incomprensible, el colegiado congol&eacute;s <strong>Ndala Ngambo se&ntilde;al&oacute; un penalti a favor de Marruecos</strong> por un leve contacto sobre Brahim D&iacute;az.
    </p><p class="article-text">
        El VAR intervino, pero ratific&oacute; la decisi&oacute;n, y el enfado senegal&eacute;s fue inmediato al entender que el toque no era punible. El seleccionador <strong>Pape Thiaw pidi&oacute; a sus jugadores que abandonaran el campo y casi todos le siguieron</strong>, salvo Sadio Man&eacute;, que permaneci&oacute; en el c&eacute;sped intentando convencerlos de volver.
    </p><p class="article-text">
        Brahim D&iacute;az, jugador del Real Madrid que prefiri&oacute; defender el pa&iacute;s de sus padres en vez de la Selecci&oacute;n espa&ntilde;ola, asumi&oacute; la responsabilidad de lanzar el penalti. Eligi&oacute; un<strong> golpeo a lo Panenka que detuvo Edouard Mendy </strong>con facilidad. Aquella acci&oacute;n cambi&oacute; el rumbo del partido y devolvi&oacute; la confianza a Senegal.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2013040068445733207?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Durante la pr&oacute;rroga, cuando Senegal ya ganaba y una fuerte tromba de agua ca&iacute;a sobre el estadio, se produjo una escena bochornosa que ha seguido circulando horas despu&eacute;s de la final. En un v&iacute;deo viral se observa c&oacute;mo<strong> varios recogepelotas intentan impedir que el portero senegal&eacute;s pudiera recibir una toalla seca </strong>para limpiarse los guantes. 
    </p><p class="article-text">
        El suplente <strong>Yehvan Diouf</strong>, situado detr&aacute;s de la porter&iacute;a, trat&oacute; de alcanz&aacute;rsela, pero varios j&oacute;venes forcejearon con &eacute;l para quit&aacute;rsela. En otra imagen se aprecia incluso a un<strong> jugador suplente de Marruecos coloc&aacute;ndose delante del guardameta</strong> para obstaculizar el gesto. El incidente reflej&oacute; el nivel de tensi&oacute;n que rode&oacute; todo el encuentro, con un clima hostil que fue m&aacute;s all&aacute; del terreno de juego.
    </p><h2 class="article-text">Marruecos se queda sin t&iacute;tulo y Senegal celebra bajo la lluvia</h2><p class="article-text">
        En la misma pr&oacute;rroga, Pape Gueye resolvi&oacute; la final con un potente disparo tras recibir el pase de Idrissa Gueye. El tanto dio a Senegal su <strong>segundo t&iacute;tulo continental,</strong> despu&eacute;s del conseguido en 2021. Marruecos, anfitriona y favorita, tendr&aacute; que seguir esperando de m&aacute;s de medio siglo sin conquistar el torneo. No obstante, s&iacute; ha ganado, pese a las dantescas im&aacute;genes, el<strong> premio al Fair Play</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El encuentro hab&iacute;a sido irregular desde el inicio. Senegal domin&oacute; el primer tramo, pero Bono, guardameta marroqu&iacute; del Al Hilal, evit&oacute; el gol en varias ocasiones. Detuvo un cabezazo de Pape Gueye y un disparo de Ilman Ndiaye tras un pase de Nicolas Jackson. Marruecos reaccion&oacute; despu&eacute;s del descanso, aunque sus principales figuras, como Achraf Hakimi o Abde, apenas lograron generar peligro.
    </p><p class="article-text">
        Las interrupciones fueron constantes. Un choque entre Neil El Aynaoui y Malick Diouf <strong>detuvo el partido m&aacute;s de diez minutos</strong> y enfri&oacute; el ritmo. Cuando parec&iacute;a encaminado a los penaltis, llegaron las decisiones arbitrales que transformaron el ambiente en tensi&oacute;n pura.
    </p><p class="article-text">
        El tiempo extra fue un ejercicio de resistencia f&iacute;sica y orgullo.<strong> Marruecos tuvo ocasiones para empatar </strong>con remates de En Nesyri y Aguerd, pero el larguero y la falta de precisi&oacute;n sellaron su derrota. Senegal celebr&oacute; con sus jugadores exhaustos en el c&eacute;sped, bajo la lluvia, y con un p&uacute;blico dividido entre la frustraci&oacute;n y el asombro de lo que acababan de ver. La final de Rabat sin duda quedar&aacute; como<strong> una de las m&aacute;s tensas y controvertidas en la historia </strong>reciente del f&uacute;tbol africano y, posiblemente, mundial.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/deportes/escandalo-arbitral-copa-africa-campeona-senegal-marcho-campo-doble-robo-marruecos-pm_1_12918403.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Jan 2026 13:47:49 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1bee9a8c-7857-4e5b-b7e2-08fff6243e88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="548388" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1bee9a8c-7857-4e5b-b7e2-08fff6243e88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="548388" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Escándalo arbitral en la Copa África: la campeona Senegal se marchó del campo ante el doble 'robo' de Marruecos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1bee9a8c-7857-4e5b-b7e2-08fff6243e88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Fútbol,África,Senegal,Marruecos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Senegal como salvavidas: la pesca artesanal andaluza busca mano de obra para no desaparecer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/senegal-salvavidas-pesca-artesanal-andaluza-busca-mano-obra-no-desaparecer_1_12851904.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/272c22b9-71a0-4285-940c-f0de2fc86658_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Senegal como salvavidas: la pesca artesanal andaluza busca mano de obra para no desaparecer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sector reclama más cuota de atún rojo y acuerdos para incorporar trabajadores extranjeros ante la falta de relevo generacional</p><p class="subtitle">En abierto - El artículo 'Qué baratas están las gambas' de elDiario.es Andalucía, premio de periodismo del sector pesquero andaluz</p></div><p class="article-text">
        En 15 a&ntilde;os, la flota artesanal andaluza ha perdido 600 barcos y busca en Senegal la mano de obra que no encuentra. La falta de relevo generacional, la invasi&oacute;n del alga asi&aacute;tica y la ca&iacute;da de especies clave han llevado al sector al l&iacute;mite. Ahora, los pescadores reclaman m&aacute;s cuota de at&uacute;n rojo y acuerdos para incorporar trabajadores extranjeros para evitar desaparecer por completo.
    </p><p class="article-text">
        La crisis que est&aacute; hundiendo a los pescadores artesanales andaluces avanza m&aacute;s r&aacute;pido que las decisiones que se toman en cualquier consejo de gobierno o reuni&oacute;n ministerial. Hay un alga que lo devora todo. Faltan trabajadores. Se pierden barcos. No hay suficiente cuota para compensar los gastos. El cambio clim&aacute;tico aleja las especies m&aacute;s rentables... &nbsp;La enumeraci&oacute;n de problemas que hace Nicol&aacute;s Fern&aacute;ndez, secretario de la Federaci&oacute;n de Cofrad&iacute;as de Pescadores de C&aacute;diz y presidente de la Red Iberoamericana de Pesca Artesanal de Peque&ntilde;a Escala, parece interminable. Pero no por eso deja de pelear. 
    </p><p class="article-text">
        Fern&aacute;ndez habla con indignaci&oacute;n y hast&iacute;o cuando se le pregunta por el papel de Europa en una crisis que ha pasado de coyuntural a estructural. &ldquo;Es urgente que Europa conozca la realidad del sector pesquero y deje de guiarse por bur&oacute;cratas con buenos lobbies en Bruselas. Algunos no han visto el mar ni para ba&ntilde;arse, pero est&aacute;n dirigiendo nuestro futuro&rdquo;, protesta.
    </p><p class="article-text">
        Hace 15 a&ntilde;os la flota andaluza contaba con m&aacute;s de 2.000 embarcaciones; hoy apenas quedan registradas 1.400. Seg&uacute;n Fern&aacute;ndez, &ldquo;toda esta flota da empleo directo a unas 7.300 personas y cinco veces m&aacute;s de forma indirecta. La comercializaci&oacute;n en primera venta supera los 181 millones de euros en nuestros puertos, pero son cifras que han ido cayendo poco a poco&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se pierden barcos y los pescadores que se jubilan no encuentran relevo. &ldquo;El sector primario se ha vendido a la juventud como profesiones de castigo: si no estudias, te vas al mar o al campo. Eso nos ha convertido en portadores de malas noticias, cuando deber&iacute;a ser un orgullo ser profesional de la pesca&rdquo;, lamenta.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Serios y trabajadores&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Propone &ldquo;una pol&iacute;tica de reconocimiento del sector, d&aacute;ndolo a conocer en centros educativos y dignificando la profesi&oacute;n&rdquo;, adem&aacute;s de buscar mano de obra extranjera. En ello trabajan organizaciones pesqueras, la federaci&oacute;n Fecopesca, la Junta y el Gobierno central. &ldquo;Ser&iacute;a muy importante formar a profesionales de zonas como Senegal que est&aacute;n acogidos en centros y ya conocen el sector porque han trabajado en &eacute;l. Son serios y trabajadores&rdquo;, defiende Fern&aacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        Faltan pescadores y tambi&eacute;n falta pescado. Al menos, las especies m&aacute;s habituales. &ldquo;Han desaparecido especies clave para la flota artesanal como el pez sable, el voraz, el jurel de fondo, la gallineta, la cherna, el pulpo... y otras se han reducido, como el borriquete, el bocinegro, la urta, el salmonete o la breca&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; encuentran entonces los barcos? En la franja del Estrecho a Conil, muchas algas y muchos atunes.
    </p><p class="article-text">
        El declive se ha agudizado con la invasi&oacute;n del alga asi&aacute;tica Rugulopteryx okamurae, que, adem&aacute;s de estropear los barcos, ha transformado los caladeros. &ldquo;Ha destrozado los fondos a levante y poniente del Estrecho, entre Estepona, Marbella y C&aacute;diz, colonizando pr&aacute;cticamente toda la costa como un manto que no deja criatura alguna con vida&rdquo;, denuncian los pescadores, que lamentan no haber sido escuchados para buscar soluciones.
    </p><p class="article-text">
        La gran reclamaci&oacute;n ahora son las cuotas de at&uacute;n rojo, una de las pocas especies cuya poblaci&oacute;n ha crecido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Hace unas semanas, en Sevilla, la ICCAT (Comisi&oacute;n Internacional para la Conservaci&oacute;n del At&uacute;n Atl&aacute;ntico) decidi&oacute; ampliar la asignaci&oacute;n europea un 17%, de 21.503 a 25.164 toneladas para el periodo 2026-2028.
    </p><h2 class="article-text">El &ldquo;peor a&ntilde;o conocido&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La Junta y la Federaci&oacute;n de Cofrad&iacute;as de C&aacute;diz han presentado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci&oacute;n una petici&oacute;n con datos sobre la situaci&oacute;n del sector artesanal para obtener parte de esa cuota. &ldquo;Es un informe muy exhaustivo. Explicamos que la lonja de Conil ha reducido desde 2015 a 2024 el volumen de toneladas en un 48,8% y el volumen econ&oacute;mico en un 24,7%. Pero lo m&aacute;s grave es que en los primeros diez meses de 2024 respecto a 2025 el descenso supera el 27%&rdquo;, asegura Fern&aacute;ndez, que lleva 40 a&ntilde;os administrando esta lonja. &ldquo;Es el peor a&ntilde;o conocido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Barbate est&aacute; a&uacute;n peor: sus barcos han tenido que desplazarse a Conil buscando aguas con menos algas. En los estudios enviados a la Secretar&iacute;a General de Pesca solicitan que, para la zona del Estrecho entre Conil y La Atunara (La L&iacute;nea), se otorguen unas 257 toneladas, para que ninguna embarcaci&oacute;n artesanal disponga de menos de 2.500 kilos de at&uacute;n anual. &ldquo;Eso significar&iacute;a recuperar ilusi&oacute;n y vida en Conil, Barbate, Tarifa, Algeciras y La Atunara&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los pescadores artesanales reprochan que las almadrabas, un sistema milenario, han acaparado el inter&eacute;s medi&aacute;tico y pol&iacute;tico en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Hoy hay cuatro (Barbate, Conil, Tarifa y Zahara), aunque el anuncio de m&aacute;s cuota ha animado a empresarios y al Ayuntamiento de Chiclana a plantear una quinta en Sancti Petri.
    </p><p class="article-text">
        Mientras la crisis se agudiza, agravada por los vaivenes del cambio clim&aacute;tico, el sector tambi&eacute;n colabora en estudios para mejorar los ecosistemas marinos y cuidar las aves, en coordinaci&oacute;n con instituciones cient&iacute;ficas. &ldquo;Estamos recuperando gorgonias y coral anaranjado para devolverlo al mar y tener un ecosistema m&aacute;s robusto y resistente&rdquo;, relata orgulloso Nicol&aacute;s Fern&aacute;ndez. Porque si alguien sabe cuidar el mar, es un pescador.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Espinosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/senegal-salvavidas-pesca-artesanal-andaluza-busca-mano-obra-no-desaparecer_1_12851904.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Jan 2026 05:01:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/272c22b9-71a0-4285-940c-f0de2fc86658_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="256440" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/272c22b9-71a0-4285-940c-f0de2fc86658_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="256440" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Senegal como salvavidas: la pesca artesanal andaluza busca mano de obra para no desaparecer]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/272c22b9-71a0-4285-940c-f0de2fc86658_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Senegal,Pesca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Senegal trata de estabilizar el petrolero con 39.000 toneladas de crudo ruso para evitar el riesgo medioambiental]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/internacional/senegal-trata-estabilizar-petrolero-39-000-toneladas-crudo-ruso-evitar-riesgo-medioambiental_1_12818652.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/032427e1-564a-4a03-afee-52c5359ffa14_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Senegal trata de estabilizar el petrolero con 39.000 toneladas de crudo ruso para evitar el riesgo medioambiental"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El buque `Mersin´ sufrió cuatro explosiones entre el 27 y 28 de noviembre de las cuales se desconoce su causa, aunque algunas fuentes apuntan a un ataque ucraniano</p><p class="subtitle">Mutismo oficial sobre el naufragio de un petrolero con 39.000 toneladas de crudo ruso
</p></div><p class="article-text">
        La Marina Nacional de Senegal y un equipo especializado en trabajos mar&iacute;timos est&aacute;n llevando a cabo labores de estabilizaci&oacute;n del petrolero <em>Mersin </em>accidentando en la costa de Dakar entre el 27 y el 28 de noviembre. Seg&uacute;n ha comunicado el Puerto Aut&oacute;nomo de Dakar, dependiente del Ministerio de Pesca y de la Econom&iacute;a Mar&iacute;tima de Senegal, a pesar de las condiciones de viento desfavorables en el mar, el buque permanece estable y bajo vigilancia constante. El petrolero, que se encuentra aproximadamente a 1.400 km de Canarias, carga en su interior 39.000 toneladas de crudo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El organismo portuario se&ntilde;ala que el objetivo de la intervenci&oacute;n es la protecci&oacute;n del medio ambiente, para lo cual han desplegado un dispositivo que busca prevenir cualquier riesgo que afecte al medio marino. En la zona se encuentra un equipo de buzos artificieros de la empresa Tous Travaux Sous-Marins que est&aacute; realizando intervenciones espec&iacute;ficas en el casco y cuenta con el apoyo de una embarcaci&oacute;n de la Marina Nacional, que garantiza una supervisi&oacute;n cercana y la seguridad del per&iacute;metro de intervenci&oacute;n. Con este despliegue conjunto se busca &ldquo;aplicar lo antes posible la soluci&oacute;n t&eacute;cnica m&aacute;s segura y adecuada para asegurar de forma definitiva el buque y su carga&rdquo;, matiza la nota.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El despliegue est&aacute; coordinado por la Alta Autoridad de la Seguridad Mar&iacute;tima (HASSMAR, por sus siglas en franc&eacute;s), que dirige todas las acciones en estrecha colaboraci&oacute;n con el Puerto Aut&oacute;nomo de Dakar y la Agencia Nacional de Asuntos Mar&iacute;timos (ANAM, por sus siglas en franc&eacute;s), tal y como se detalla en el comunicado. Tambi&eacute;n, asegura el organismo, se mantienen intercambios t&eacute;cnicos con los representantes del armador del buque. Por otra parte, tal y como se&ntilde;ala la Agencia EFE, la naviera responsable de la gesti&oacute;n t&eacute;cnica del petrolero, Besiktas Shipping, ha asegurado que la situaci&oacute;n se control&oacute; de inmediato y que no hubo heridos, ni v&iacute;ctimas mortales ni contaminaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El petrolero <em>Mersin </em>sufri&oacute; cuatro explosiones externas en la noche del 27 al 28 de noviembre cerca de la costa de Dakar, de las cuales se desconocen sus causas. Algunas fuentes relacionan este incidente con ataques de drones originarios de Ucrania, aunque no hay confirmaci&oacute;n oficial. Por otra parte, la tripulaci&oacute;n atribuy&oacute; la escora sufrida por el barco a una v&iacute;a de agua en la sala de m&aacute;quinas provocada por el nulo mantenimiento al que es sometido. Seg&uacute;n recoge el peri&oacute;dico <em>Le Monde</em> la investigaci&oacute;n no descarta ninguna pista, incluida el ataque ucraniano. El <em>Mersin</em> es un buque con bandera paname&ntilde;a, seg&uacute;n recoge la web Vessel Finder pero de propiedad turca. Tal y como informa la Agencia EFE, seg&uacute;n datos de la empresa de seguimiento mar&iacute;timo Kpler, el <em>Mersin</em> tiene un historial de transporte de petr&oacute;leo ruso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El <em>Mersin</em> es considerado un buque de la llamada <em>shadow fleet</em> (flota sombra), barcos viejos, con nulo o escaso mantenimiento, que navegan al margen de las exigencias internacionales para el tipo de carga que transportan. Son los que habitualmente se ocupan de transportar crudo de procedencia rusa para, de ese modo, eludir las sanciones de los organismos internacionales. Habr&iacute;a salido el 21 de agosto del puerto de Taman, en Rusia, seg&uacute;n informaciones de Le Monde y lleg&oacute; a Dakar el 2 de noviembre, tal y como refleja la web Vessel Finder.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta el momento no ha habido una reacci&oacute;n oficial por parte de Espa&ntilde;a ni de Canarias, teniendo en cuenta que en el caso de que se decretara la existencia de una marea negra, esta podr&iacute;a afectar a Canarias, a tan solo 1.400 kil&oacute;metros de la costa senegalesa. Por su parte, la Asociaci&oacute;n para el Desarrollo de Acciones Clim&aacute;ticas Integrales (ADACIS), liderada por el ambientalista Ezequiel Nav&iacute;o, ya se ha ofrecido al Gobierno de Canarias, este a&uacute;n no ha contestado formalmente por carecer de informaci&oacute;n consistente. Tampoco consta reacci&oacute;n oficial alguna del Gobierno de Espa&ntilde;a, al que tambi&eacute;n se ha hecho llegar un ofrecimiento similar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Greenpeace &Aacute;frica ha mostrado su preocupaci&oacute;n ante un hecho que no valoran como un evento aislado, sino que refleja una &ldquo;tendencia preocupante&rdquo; y un &ldquo;patr&oacute;n que se repite peligrosamente&rdquo;. Para la organizaci&oacute;n, las aguas senegalesas est&aacute;n expuestas a &ldquo;riesgos industriales insuficientemente anticipados&rdquo;. Y aunque valoran la reacci&oacute;n r&aacute;pida de las autoridades, critican que todav&iacute;a no hay respuestas a las preguntas esenciales para el p&uacute;blico y la protecci&oacute;n del medioambiente. 
    </p><p class="article-text">
        Por ello, desde Greenpeace &Aacute;frica reclaman a las autoridades competentes repuestas r&aacute;pidas sobre las causas reales del incidente, los potenciales riesgos para el medio marino, informaci&oacute;n sobre la eficacia real de la barrera anticontaminaci&oacute;n y cu&aacute;l ser&aacute; el destino del buque.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/internacional/senegal-trata-estabilizar-petrolero-39-000-toneladas-crudo-ruso-evitar-riesgo-medioambiental_1_12818652.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Dec 2025 17:01:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/032427e1-564a-4a03-afee-52c5359ffa14_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="45785" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/032427e1-564a-4a03-afee-52c5359ffa14_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="45785" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Senegal trata de estabilizar el petrolero con 39.000 toneladas de crudo ruso para evitar el riesgo medioambiental]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/032427e1-564a-4a03-afee-52c5359ffa14_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Senegal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Este es el curioso motivo por el que Gambia está completamente rodeada por Senegal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/curioso-motivo-gambia-completamente-rodeada-senegal-pm_1_12795478.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e1c239f5-138b-4b3f-9192-8232bee30ca1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1131184.jpg" width="2321" height="1306" alt="Este es el curioso motivo por el que Gambia está completamente rodeada por Senegal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una explicación histórica insólita que mezcla cañones, barcos y dos potencias europeas disputándose un mismo territorio</p><p class="subtitle">La playa de Ghana plagada de la ropa que creemos donar a África desde España</p></div><p class="article-text">
        Pocas fronteras del mundo son tan sorprendentes como la de Gambia. A simple vista, el mapa parece un puzzle mal encajado: un pa&iacute;s estrecho, alargado, que se adentra como una lengua de tierra siguiendo el curso del&nbsp;<strong>r&iacute;o Gambia</strong>, mientras todo a su alrededor pertenece a otra naci&oacute;n. Desde cualquier punto en el que uno est&eacute;, Senegal lo envuelve por completo. Hoy la imagen genera curiosidad, pero su origen es mucho menos geom&eacute;trico de lo que parece: fue trazado a golpe de ca&ntilde;&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Durante el periodo colonial, los brit&aacute;nicos y los franceses se disputaron la regi&oacute;n. Unos quer&iacute;an controlar el r&iacute;o; los otros buscaban dominar la costa y la franja interior del &Aacute;frica Occidental. El resultado final fue la creaci&oacute;n de un pa&iacute;s peculiar, angl&oacute;fono y estrech&iacute;simo, completamente dependiente de las sinuosidades del&nbsp;<strong>r&iacute;o Gambia</strong>, mientras el resto del territorio quedaba en manos francesas. Esa es, en esencia, la raz&oacute;n por la que hoy hablamos de&nbsp;<strong>Gambia rodeada por Senegal</strong>.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El r&iacute;o Gambia como l&iacute;nea de vida y  frontera</strong></h2><p class="article-text">
        La clave siempre fue el agua. Para los brit&aacute;nicos, controlar el curso del&nbsp;<strong>r&iacute;o Gambia</strong>&nbsp;significaba controlar la entrada al interior del continente y abrir una v&iacute;a comercial directa hacia las comunidades locales. La estrategia para fijar los l&iacute;mites fue sorprendentemente literal: subieron por el r&iacute;o en barco y, desde cubierta, dispararon sus ca&ntilde;ones hacia ambas orillas. Donde ca&iacute;a la bala de hierro, ah&iacute; se establec&iacute;a la&nbsp;<strong>frontera de Gambia</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El m&eacute;todo, tan rudimentario como contundente, dio lugar a la forma exacta que tiene el pa&iacute;s. Gambia adopt&oacute; la silueta del propio r&iacute;o, convirti&eacute;ndose en un territorio que depende completamente de su cauce. A ambos lados de esa l&iacute;nea improvisada qued&oacute; Senegal, entonces bajo dominio franc&eacute;s, y as&iacute; empez&oacute; a formarse el curioso enclave que hoy conocemos como&nbsp;<strong>Gambia rodeada por Senegal</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Lo que para las potencias europeas era un ejercicio de delimitaci&oacute;n territorial, para las comunidades africanas era algo muy diferente: un corte artificial. Las etnias y las familias que viv&iacute;an en esa regi&oacute;n no distingu&iacute;an entre un lado y otro del agua. Mandingas, fulas, wolof y jolas compart&iacute;an lenguas, costumbres, rutas comerciales y v&iacute;nculos familiares mucho antes de que existiera una frontera. El trazado colonial dividi&oacute; un mismo mundo en dos administraciones distintas.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/C0B9dHxoukj/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text"><strong>Historia colonial de Gambia</strong></h2><p class="article-text">
        La&nbsp;<strong>historia colonial de Gambia</strong>&nbsp;es inseparable de la presencia brit&aacute;nica. Tras establecer un fuerte en la desembocadura del r&iacute;o, el objetivo fue reforzar la ruta marcada por el agua y protegerla frente a otras potencias europeas. La&nbsp;<strong>colonizaci&oacute;n brit&aacute;nica</strong>&nbsp;transform&oacute; Gambia en un enclave estrat&eacute;gicamente peque&ntilde;o pero funcional, orientado al comercio fluvial y mar&iacute;timo.
    </p><p class="article-text">
        Francia, por su parte, consolid&oacute; su presencia en Senegal y en el interior del &Aacute;frica Occidental. Al controlar todo lo que rodeaba el r&iacute;o, dej&oacute; a Gambia aislada en un territorio angl&oacute;fono dentro de una gran regi&oacute;n franc&oacute;fona. Ese contraste se mantiene hasta hoy y explica muchas diferencias culturales y administrativas entre ambos pa&iacute;ses: lengua, sistema educativo, modelo legal, incluso la organizaci&oacute;n administrativa.
    </p><p class="article-text">
        El resultado de esa disputa es un pa&iacute;s min&uacute;sculo que no se parece a ning&uacute;n otro de su entorno. Y, sobre todo, una frontera que no responde a criterios culturales ni geogr&aacute;ficos, sino a la l&oacute;gica pragm&aacute;tica de dos potencias imponiendo sus intereses a miles de kil&oacute;metros de distancia.
    </p><p class="article-text">
        La paradoja es evidente: mientras la&nbsp;<strong>colonizaci&oacute;n brit&aacute;nica</strong>&nbsp;y la influencia francesa constru&iacute;an discursos nacionales distintos, los pueblos locales continuaban movi&eacute;ndose con naturalidad entre ambos territorios. Las ceremonias, las migraciones estacionales, el matrimonio y el comercio ignoraban completamente la nueva&nbsp;<strong>frontera de Gambia</strong>&nbsp;marcada por Europa.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/C0HnzW2I4Yq/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text"><strong>Un pa&iacute;s profundamente conectado con Senegal</strong></h2><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n hist&oacute;rica aclara por qu&eacute; Gambia tiene esa forma, pero tambi&eacute;n por qu&eacute; la convivencia actual entre ambos pa&iacute;ses es tan compleja como inevitable. La econom&iacute;a gambiana depende en gran parte del tr&aacute;nsito con su vecino, y Senegal necesita el corredor que atraviesa Gambia para conectar sus regiones del norte y del sur. El pasado marc&oacute; la geograf&iacute;a, y la geograf&iacute;a obliga hoy a una cooperaci&oacute;n constante.
    </p><p class="article-text">
        El v&iacute;nculo humano tambi&eacute;n se mantiene. Las comunidades que viven a ambos lados comparten idioma, parentesco y tradiciones. Las familias mandingas cruzan la frontera &mdash;en ocasiones invisible&mdash; para visitar a sus parientes; los pescadores wolof trabajan en playas distintas seg&uacute;n la temporada; los mercados siguen itinerarios que exist&iacute;an mucho antes del reparto colonial. La idea de dos pa&iacute;ses separados sigue siendo, para muchos, una construcci&oacute;n reciente.
    </p><p class="article-text">
        Mirar un mapa ayuda a comprender la dimensi&oacute;n de ese legado. En una regi&oacute;n donde las fronteras suelen ser l&iacute;neas rectas trazadas sin atender a la realidad del terreno, solo Gambia adopta la forma exacta de su r&iacute;o, como si el propio cauce hubiese escrito su destino. En parte, fue as&iacute;: el disparo de un ca&ntilde;&oacute;n marc&oacute; el l&iacute;mite, y la pol&iacute;tica colonial fij&oacute; el resto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/curioso-motivo-gambia-completamente-rodeada-senegal-pm_1_12795478.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 29 Nov 2025 08:00:40 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e1c239f5-138b-4b3f-9192-8232bee30ca1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1131184.jpg" length="681308" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e1c239f5-138b-4b3f-9192-8232bee30ca1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1131184.jpg" type="image/jpeg" fileSize="681308" width="2321" height="1306"/>
      <media:title><![CDATA[Este es el curioso motivo por el que Gambia está completamente rodeada por Senegal]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e1c239f5-138b-4b3f-9192-8232bee30ca1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1131184.jpg" width="2321" height="1306"/>
      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Viajeros,África,Gambia,Senegal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Absuelto el comisario investigado durante siete años por traer a España bolsos de una especie protegida en Senegal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/absuelto-comisario-investigado-durante-siete-anos-traer-espana-bolsos-especie-protegida-senegal_1_12586042.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d8b4b9f8-2b16-4e04-b4e0-cfbb178e7a86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Absuelto el comisario investigado durante siete años por traer a España bolsos de una especie protegida en Senegal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El tribunal resuelve que no se ha podido acreditar que los diez bolsos de serpiente de pitón incautados en Barajas al entonces agregado de Interior en Dakar tuvieran como fin su venta en un mercadillo del barrio de Salamanca de Madrid por la mujer y la cuñada del policía </p><p class="subtitle">Hemeroteca - Investigan a un comisario por contrabando de bolsos de serpiente protegida desde Senegal</p></div><p class="article-text">
        El comisario jubilado de la Polic&iacute;a Nacional Nicol&aacute;s Meca ha resultado absuelto en el juicio que se sigui&oacute; contra &eacute;l por un delito contra la protecci&oacute;n de las especies, por el que la Fiscal&iacute;a solicitaba para &eacute;l 18 meses de c&aacute;rcel e id&eacute;ntica condena para su esposa y su cu&ntilde;ada, igualmente absueltas. Hace ocho a&ntilde;os, en 2017, al comisario le fueron incautados en Barajas los diez bolsos, entre otro material procedente de mercadillos de Senegal, que supuestamente ten&iacute;an por destino el puesto de las otras dos acusadas en un mercadillo del acomodado barrio de Salamanca, en Madrid. La sentencia concluye que, pese a los indicios, no se puede probar que los bolsos incautados estuvieran destinados a su comercializaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El comisario Meca ocupaba en el momento de los hechos el puesto de agregado de Interior en la Embajada espa&ntilde;ola en Senegal, uno de los muchos destinos en el exterior que ans&iacute;an los mandos de la Polic&iacute;a Nacional y la Guardia Civil por gozar de elevadas remuneraciones. Tras tres a&ntilde;os de destino en Dakar, y en uno de sus viajes a Espa&ntilde;a, la Guardia Civil registr&oacute; el 10 de diciembre de 2016 el equipaje de Nicol&aacute;s Meca. Encontr&oacute; 35 bolsos de peque&ntilde;o tama&ntilde;o, algunos tipo monedero, de los cuales diez estaban confeccionados con piel de serpiente de pit&oacute;n de Seba, <a href="https://www.eldiario.es/politica/investigado-comisario-policia-contrabando-serpiente_1_3579027.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n desvel&oacute; elDiario.es</a>. Esta es una especie que requiere que sea expedido un permiso CITES, de exportaci&oacute;n o certificado de reexportaci&oacute;n que garantiza la legalidad y sostenibilidad del comercio internacional de especies amenazadas de flora y fauna. 
    </p><p class="article-text">
        Los guardias civiles comprobaron que el comisario no hab&iacute;a solicitado el permiso requerido para importar la decena de bolsos de serpiente de pit&oacute;n de Seba. La Guardia Civil se incaut&oacute; de los diez bolsos y la Agencia Tributaria impuso una multa al comisario de 6.000 euros por una infracci&oacute;n administrativa de contrabando. Ese mismo d&iacute;a, dos guardias civiles se personaron en el puesto que la mujer de Meca y su cu&ntilde;ada ten&iacute;an en el mercadillo &Eacute;lite de la calle Serrano de Madrid. La esposa del comisario y su hermana abrieron el negocio de ropa y complementos procedentes del continente africano una vez Meca hab&iacute;a sido destinado a Senegal. 
    </p><p class="article-text">
        El fallo del Juzgado de lo Penal n&uacute;mero 31 de Madrid establece que la acusaci&oacute;n de la Fiscal&iacute;a &ldquo;se aproxima demasiado al esquema de razonamiento de una conjetura&rdquo;. Y a&ntilde;ade: &ldquo;Se acepta que es plausible, pero se formula a partir de una suposici&oacute;n acerca del destino mercantil de los bolsos. Aun siendo innegable la l&oacute;gica presente en la tesis de la acusaci&oacute;n, est&aacute; desprovista de un soporte probatorio consistente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras la incautaci&oacute;n de los bolsos, la Fiscal&iacute;a hab&iacute;a presentado una querella y el comisario, su mujer y su cu&ntilde;ada resultaron imputados. Nicol&aacute;s Meca <a href="https://www.eldiario.es/politica/interior-destituira-comisario-contrabando-senegal_1_3576041.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue expedientado por el Ministerio del Interior y relevado de su puesto</a>. El mes anterior, otro polic&iacute;a hab&iacute;a sido interceptado en Barajas con bolsos que dijo eran para la mujer de Meca. El mando jubilado neg&oacute; que &eacute;l hubiera intervenido en ese hecho precedente y la sentencia ha establecido que no se pudo demostrar. Nicol&aacute;s Meca defendi&oacute; en el juicio que los bolsos que se le incautaron a &eacute;l eran para regalar entre su amplia familia, de 10 hermanos y 41 primos. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/117c42f3-850d-4e1c-8341-b080ac74f4b0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/117c42f3-850d-4e1c-8341-b080ac74f4b0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/117c42f3-850d-4e1c-8341-b080ac74f4b0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/117c42f3-850d-4e1c-8341-b080ac74f4b0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/117c42f3-850d-4e1c-8341-b080ac74f4b0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/117c42f3-850d-4e1c-8341-b080ac74f4b0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/117c42f3-850d-4e1c-8341-b080ac74f4b0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los bolsos incautados al comisario Meca en el aeropuerto de Barajas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los bolsos incautados al comisario Meca en el aeropuerto de Barajas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Al no haberse acreditado de forma concluyente que la introducci&oacute;n por el acusado en Espa&ntilde;a de diez bolsos confeccionados con piel de pyton sebe, sin contar con los permisos de exportaci&oacute;n e importaci&oacute;n legalmente establecidos, tuviera como finalidad inequ&iacute;voca la venta de dichos art&iacute;culos a trav&eacute;s del negocio comercial explotado por las otras dos acusadas, no es posible asumir como cierto que la conducta del se&ntilde;or Meca lesion&oacute; el bien jur&iacute;dico-penal especialmente protegido (...) la supervivencia de la fauna y la protecci&oacute;n necesaria de la biodiversidad y el equilibrio del ecosistema&rdquo;, refleja el fallo absolutorio. 
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n de la Fiscal&iacute;a de no recurrir ha elevado a firme la sentencia del Jugado de lo Penal n&uacute;mero 31 de Madrid, dictada en marzo de 2024. Meca estuvo de baja por una enfermedad que, seg&uacute;n su entorno, deriv&oacute; de los citados hechos. Posteriormente se jubil&oacute;. En el juicio, el comisario desliz&oacute; que la operaci&oacute;n de la Guardia Civil estuvo relacionada con el enfrentamiento que manten&iacute;a con su n&uacute;mero dos en la Embajada de Dakar, un mando del instituto armado. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Águeda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/absuelto-comisario-investigado-durante-siete-anos-traer-espana-bolsos-especie-protegida-senegal_1_12586042.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Sep 2025 20:53:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d8b4b9f8-2b16-4e04-b4e0-cfbb178e7a86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="207835" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d8b4b9f8-2b16-4e04-b4e0-cfbb178e7a86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="207835" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Absuelto el comisario investigado durante siete años por traer a España bolsos de una especie protegida en Senegal]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d8b4b9f8-2b16-4e04-b4e0-cfbb178e7a86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Agencia Tributaria,Policía,Senegal,Contrabando]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cirurgià de les 20 incubadores i els 2.000 nens operats al Senegal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/cirurgia-les-20-incubadores-i-els-2-000-nens-operats-senegal_1_12421087.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d4050217-b836-44dd-803e-d785866f4c76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El cirurgià de les 20 incubadores i els 2.000 nens operats al Senegal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El doctor Carlos Bardají organitza expedicions al país des de 2012, cadascuna amb 16 sanitaris, que assumeixen el cost dels seus desplaçaments i estada i construeixen els seus propis quiròfans </p><p class="subtitle">Viatjar per operar: sanitaris andalusos aterren a Gàmbia, el país amb un sol cirurgià pediàtric</p></div><p class="article-text">
        N&eacute;ixer prematurament al Senegal suposa m&eacute;s probabilitats de mort que de vida. Per aix&ograve; una de les missions de l'ONG Hope and Progress, fundada pel cirurgi&agrave; pedi&agrave;tric Carlos Bardaj&iacute;, de 70 anys, &eacute;s dotar d'incubadores a hospitals del pa&iacute;s, on ja ha instal&middot;lat 20 de les 200 fabricades per l'ONG Medicina Oberta al M&oacute;n, el creador de la qual, Pablo S&aacute;nchez Bergasa, ha estat guardonat amb el Premi Princesa de Girona Social 2025 d'entre 450 candidatures. En l'&uacute;ltima expedici&oacute;, cinc d'elles surten en el vol de Vueling 7886 des de Barcelona amb destinaci&oacute; Dakar (Senegal), empaquetades en maletotes, per a ser lliurades a l'Hospital Grand Mbour. La col&middot;laboraci&oacute; de la companyia a&egrave;ria suma el transport de l'equip hum&agrave; i un parell d'equipatges especials que qualsevol podria confondre per les seves dimensions amb bicicletes. &Eacute;s material sanitari per a la Creu Roja de la mateixa ciutat. La cadena hotelera Riu contribueix amb suport log&iacute;stic. 
    </p><p class="article-text">
        Aquest doctor realitza expedicions sanit&agrave;ries a &Agrave;frica des de fa 15 anys i es dedica a la cooperaci&oacute; pedi&agrave;trica amb nens estrangers des de fa 30. Va comen&ccedil;ar la medicina humanit&agrave;ria internacional al S&agrave;hara, despr&eacute;s d'operar a Tarragona durant una d&egrave;cada a nens refugiats que passaven estius a Espanya mitjan&ccedil;ant un programa d'acolliment pactat amb el Front Polisario. Arran d'aquestes viv&egrave;ncies, va fundar l'ONG F&ograve;rum Solidari amb el capell&agrave; de l'Hospital Joan XXIII i un pediatre neonat&ograve;leg. En el desert practicava primers auxilis a nens berbers i diagnosticava els casos de patologies operables, que despr&eacute;s intervenia a Espanya. &ldquo;Operava a nens sahrau&iacute;s, sempre sense saltar-me la llei de terminis de garantia i implantant programes de cap de setmana amb voluntaris sanitaris, &eacute;s a dir, altres cirurgians, anestesistes i infermeres&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Des de 2013 actua ininterrompudament al Senegal. Un amic dentista li va proposar anar a Burkina Faso, per&ograve; finalment va decidir anar a aquest pa&iacute;s per la seva estabilitat pol&iacute;tica, una democr&agrave;cia que l&rsquo;ha convertit en l'&uacute;nic d'&Agrave;frica que no ha sofert cops d'estat. All&iacute; ha operat, amb anest&egrave;sia general i gratu&iuml;tament, a prop de 2.000 nens. El metge organitza tres missions quir&uacute;rgiques a l'any, que porten aparellades sengles expedicions log&iacute;stiques i alguna m&eacute;s amb finalitats humanit&agrave;ries. En suma ja 59, de les quals 25 han estat quir&uacute;rgiques. En cadascuna d'elles participen 16 sanitaris, que assumeixen el cost dels seus despla&ccedil;aments i estada. Viatgen amb 700 quilos perqu&egrave; porten tot el material necessari i construeixen els seus propis quir&ograve;fans. A vegades operen en instal&middot;lacions decr&egrave;pites i tan ronyoses que ells mateixos s'arromanguen per a deixar-les impol&middot;lutes. Treballen 12 hores di&agrave;ries sense descans durant una setmana, sense ni tan sols parar per a menjar. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Carlos Bardají ha operat gratuïtament a prop de 2.000 nens al Senegal. En cada expedició participen 16 sanitaris, que assumeixen els costos de desplaçament i estada. Els professionals treballen 12 hores sense descans i construeixen els seus propis quiròfans</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4fd11d4-f76d-4879-8120-66eccc0d166c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x257y449.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4fd11d4-f76d-4879-8120-66eccc0d166c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x257y449.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4fd11d4-f76d-4879-8120-66eccc0d166c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x257y449.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4fd11d4-f76d-4879-8120-66eccc0d166c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x257y449.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4fd11d4-f76d-4879-8120-66eccc0d166c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x257y449.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4fd11d4-f76d-4879-8120-66eccc0d166c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x257y449.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d4fd11d4-f76d-4879-8120-66eccc0d166c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x257y449.jpg"
                    alt="Una operació de l&#039;equip mèdic realitzada amb la llum d&#039;un flexo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una operació de l&#039;equip mèdic realitzada amb la llum d&#039;un flexo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En 13 anys ha realitzat nou expedicions quir&uacute;rgiques a Thionck Essyl, vuit a Velingara, cinc a Saint Louis, dues a Kolda i una a Sanyang. Durant tres anys van deixar d'operar en Thionck Essyl perqu&egrave; Bardaj&iacute; va descobrir que feien pagar als malalts. Amb la seva labor sana a menors de malformacions cong&egrave;nites, tumors, h&egrave;rnies, seq&uuml;eles d'accidents i cremades o de terribles ablacions. Tamb&eacute; ha arribat a reconstruir penis en nens amb ambig&uuml;itat sexual f&iacute;sica. Set casos al Senegal, als quals afegeix 25 a Espanya. Les malformacions llastren el futur de la persona. N&eacute;ixer amb peus equinovars o peus zambos pot destruir la vida d'un nen, impedint la seva mobilitat i el seu desenvolupament vital. Habitualment &eacute;s tret del col&middot;legi i sofreix marginaci&oacute;, malgrat que el seu tractament &eacute;s tan simple i barat com la manipulaci&oacute; i enguixat de l'extremitat. En dos mesos les seves opcions hauran canviat un abisme. El llavi lepor&iacute; &eacute;s un altre defecte limitant que impedeix mamar al beb&egrave; i pot ser causa de malnutrici&oacute;, fins i tot extrema. L'operaci&oacute; m&eacute;s complexa que Bardaj&iacute; ha realitzat al Senegal va ser l'extirpaci&oacute; d'un tumor pulmonar que comprimia el cor i havia obert dues costelles emetent una prolongaci&oacute; externa. &ldquo;El nen va sobreviure i posteriorment l'he vist dues vegades i est&agrave; perfecte&rdquo;, compta. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c78ca15a-a1ff-4e6f-88b9-a98c0a5c512c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c78ca15a-a1ff-4e6f-88b9-a98c0a5c512c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c78ca15a-a1ff-4e6f-88b9-a98c0a5c512c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c78ca15a-a1ff-4e6f-88b9-a98c0a5c512c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c78ca15a-a1ff-4e6f-88b9-a98c0a5c512c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c78ca15a-a1ff-4e6f-88b9-a98c0a5c512c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c78ca15a-a1ff-4e6f-88b9-a98c0a5c512c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un nen de 2 anys, que patia un glioma intracranial, després de ser sotmès a una extirpació i una cirurgia plàstica."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un nen de 2 anys, que patia un glioma intracranial, després de ser sotmès a una extirpació i una cirurgia plàstica.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3d2c2b2-4d54-4a34-b6ce-fc5f00e903ba_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3d2c2b2-4d54-4a34-b6ce-fc5f00e903ba_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3d2c2b2-4d54-4a34-b6ce-fc5f00e903ba_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3d2c2b2-4d54-4a34-b6ce-fc5f00e903ba_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3d2c2b2-4d54-4a34-b6ce-fc5f00e903ba_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3d2c2b2-4d54-4a34-b6ce-fc5f00e903ba_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d3d2c2b2-4d54-4a34-b6ce-fc5f00e903ba_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Dits retrets per picadura de serp. Abans i després de l&#039;operació."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Dits retrets per picadura de serp. Abans i després de l&#039;operació.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Alta taxa de mortalitat infantil</strong></h2><p class="article-text">
        El grup es despla&ccedil;a a Saly. El voluntari Pablo S&aacute;nchez Camacho supervisa el muntatge i calibra les incubadores despr&eacute;s de rebre formaci&oacute; de l'enginyer hom&ograve;nim abans de sortir d'Espanya. El lliurament a l'hospital regional de Mbour es realitza amb un senzill cerimonial, enmig d'un passad&iacute;s. Assisteixen el director financer, el cap de servei de neonatologia i la presidenta del comit&egrave; de dones treballadores del centre sanitari. 
    </p><p class="article-text">
        La sala d'espera pr&egrave;via est&agrave; repleta de mares amb fills malalts. Algunes esperen a l'entrada tombades en el s&ograve;l sobre catifes. Una infermera pansa r&agrave;pid amb un nounat, encara impregnat de greix sebaci. En la fabricaci&oacute; d'aquestes bombolles de baix cost per a nins participen alumnes de Mec&agrave;nica i Electr&ograve;nica del centre d'FP Salesians de Pamplona. El seu ide&ograve;leg ha incorporat una targeta per a monitorar-les des d'Espanya i ajudar en remot per a qualsevol reparaci&oacute;. Una alarma indica fallades en el funcionament i el vapor s'aconsegueix amb unes simples ampolletes d'aigua mineral. Tenen, a m&eacute;s, sistema de fototer&agrave;pia.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x9lz9vk" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Aquests aparells marquen la difer&egrave;ncia entre continuar respirant o expirar. Ja han donat cinc a Kolda, cinc a Mbour, quatre a Saint Louis, tres a Velingara, una a Ziguinchor i una altra a Ossouye. El Senegal &eacute;s un pa&iacute;s amb altes taxes de natalitat (32,6 naixements per cada 1.000 habitants en 2021, uns 535.000 a l'any) i una elevada taxa de mortalitat infantil (29 per cada 1.000 nascuts vius), encara que la xifra oficial est&agrave; per sota de la realitat. L'Hospital Grand Mbour dona servei a una poblaci&oacute; de diversos centenars de milers de persones. Nom&eacute;s a la ciutat n'habiten 285.000, per&ograve; &eacute;s el de refer&egrave;ncia de la regi&oacute; i abasta una xifra d'almenys 800.000, encara que la realitat &eacute;s incalculable perqu&egrave; milers de naixements no es registren. &Eacute;s un centre p&uacute;blic, per&ograve; tots els malalts paguen.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/86245dc9-7b47-46ac-b3a0-aaf7ed841155_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/86245dc9-7b47-46ac-b3a0-aaf7ed841155_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/86245dc9-7b47-46ac-b3a0-aaf7ed841155_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/86245dc9-7b47-46ac-b3a0-aaf7ed841155_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/86245dc9-7b47-46ac-b3a0-aaf7ed841155_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/86245dc9-7b47-46ac-b3a0-aaf7ed841155_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/86245dc9-7b47-46ac-b3a0-aaf7ed841155_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un nen de 13 anys amb neurofibromatosi després de ser sotmès a una exèresi i plàstia nasal."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un nen de 13 anys amb neurofibromatosi després de ser sotmès a una exèresi i plàstia nasal.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Retrobament a la Creu Roja</strong></h2><p class="article-text">
        Cal aprofitar el viatge al m&agrave;xim i el programa preveu la visita a la Creu Roja, on donen dues lliteres plegables, dues grans farmacioles amb eines per curar, tres aparells de ressuscitaci&oacute; 'ambu' i un projector i material educatiu. La recepci&oacute; s'oficia de manera solemne, en un acte que es converteix en una festa. Desenes de nens uniformats amb els colors de l'entitat canten i ballen al so de tambors i palmes. Els responsables adults realitzen un simulacre de salvament d'una dona aparentment inconscient. Els directius lliuren una composici&oacute; fotogr&agrave;fica en agra&iuml;ment i les noies demanen fer-se selfies sense parar amb els voluntaris espanyols, que tamb&eacute; acaben sumant-se a la dansa. 
    </p><p class="article-text">
        En la visita a la Creu Roja mitjana Rouguiatou Bald&egrave;, una jove de 19 anys que Bardaj&iacute; ha apadrinat, perqu&egrave; la seva acci&oacute; sobrepassa la medicina. La seva mare, que va morir inesperadament fa cinc anys, treballava com a cuinera cap en les expedicions quir&uacute;rgiques del cirurgi&agrave; espanyol a Velingara. Un dia li va demanar que s'ocup&eacute;s de la seva filla si li passava alguna cosa i el metge, que no l'havia vist mai, la va buscar quan li van comunicar la seva mort. Li va trobar una fam&iacute;lia en Mbour i li paga els estudis en una destacada escola de cuina per a donar-li un futur. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9432009c-2643-4c5b-981a-82a93d83ff54_16-9-aspect-ratio_50p_1120520.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9432009c-2643-4c5b-981a-82a93d83ff54_16-9-aspect-ratio_50p_1120520.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9432009c-2643-4c5b-981a-82a93d83ff54_16-9-aspect-ratio_75p_1120520.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9432009c-2643-4c5b-981a-82a93d83ff54_16-9-aspect-ratio_75p_1120520.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9432009c-2643-4c5b-981a-82a93d83ff54_16-9-aspect-ratio_default_1120520.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9432009c-2643-4c5b-981a-82a93d83ff54_16-9-aspect-ratio_default_1120520.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9432009c-2643-4c5b-981a-82a93d83ff54_16-9-aspect-ratio_default_1120520.jpg"
                    alt="Nens beneficiaris de Creu Roja de Mbour a la recepció del material sanitari aportat per Hope and Progress."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Nens beneficiaris de Creu Roja de Mbour a la recepció del material sanitari aportat per Hope and Progress.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La seg&uuml;ent parada &eacute;s Pointe Sarene, on s&rsquo;estudien accions de col&middot;laboraci&oacute; sanit&agrave;ria en la zona, i de tornada a Mbour per a reunir-se amb el nou cap m&egrave;dic del districte, Jean J. Mallomar. La trobada es produeix de manera inesperada i la sorpresa &eacute;s maj&uacute;scula i providencial per a Bardaj&iacute; en escoltar el seu nom. La casualitat ha perm&egrave;s que coincideixin de nou. La primera vegada va ser a Tionk Essil fa 12 anys, quan el metge afric&agrave; no ocupava cap c&agrave;rrec. Tots dos es recordaven. El doctor Mallomar &eacute;s un tipus amable i sembla resolutiu. Es mostra molt receptiu davant les propostes del cirurgi&agrave; espanyol i es compromet a mediar amb el Ministeri per a la signatura d'un conveni amb Hope and Progress que faciliti les seves expedicions. Bardaj&iacute; ha de tramitar una infinitat de documents i peticions que li porten mesos per a cada missi&oacute;. L'avan&ccedil; seria extraordinari. De moment en t&eacute; dos a la vista, una a l'octubre i una altra al desembre, a Oussouye i Velingara, respectivament. 
    </p><p class="article-text">
        Bardaj&iacute; t&eacute; una destacada traject&ograve;ria professional que li va portar de l'Hospital Vall d'Hebron a l'Hospital P&uacute;blic de Navarra, on es va jubilar l'any passat com a cap de cirurgia pedi&agrave;trica. Per&ograve; continua actiu al Senegal amb una vitalitat inusitada. Amb 200 articles cient&iacute;fics a la seva esquena i m&eacute;s de 500 contribucions a congressos, ara se centra en les seves missions. El seu cap no atura. Mant&eacute; el repte de donar un impuls a un altre projecte que ja ha iniciat: la fabricaci&oacute; de pr&ograve;tesi en impressora 3D per a col&middot;locar a amputats. Ja ha implantat set exoesquel&egrave;tiques a discapacitats africans. 
    </p><p class="article-text">
        Encara t&eacute; pendent transportar l'ambul&agrave;ncia que SoliDar-CESAG li va aconseguir l'any passat gr&agrave;cies a la donaci&oacute; de Quir&oacute;nsalud Balears. Aix&iacute; els nens als quals opera no hauran de ser traslladats a les seves cases en una moto lligats amb una cingla. Un cap&iacute;tol que va comen&ccedil;ar amb la lectura d'un reportatge en un peri&ograve;dic. I potser amb aquest sorgeixen m&eacute;s benefactors que permetin ampliar la seva magna labor humanit&agrave;ria. 
    </p><p class="article-text">
        <em>La periodista autora d'aquest reportatge, professora i coordinadora del Servei SoliDar del Centre d'Ensenyament Superior Alberta Gim&eacute;nez (CESAG-Comillas), viatja des de Mallorca com a part de la comitiva.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángeles Durán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/cirurgia-les-20-incubadores-i-els-2-000-nens-operats-senegal_1_12421087.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Jun 2025 10:18:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d4050217-b836-44dd-803e-d785866f4c76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="235904" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d4050217-b836-44dd-803e-d785866f4c76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="235904" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El cirurgià de les 20 incubadores i els 2.000 nens operats al Senegal]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d4050217-b836-44dd-803e-d785866f4c76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Senegal,Medicina,Voluntariado,ONGs]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cirujano de las 20 incubadoras y los 2.000 niños operados en Senegal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/cirujano-20-incubadoras-2-000-ninos-operados-senegal_1_12409297.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d4050217-b836-44dd-803e-d785866f4c76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El cirujano de las 20 incubadoras y los 2.000 niños operados en Senegal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El doctor Carlos Bardají organiza expediciones al país desde 2012, cada una con 16 sanitarios, que asumen el coste de sus desplazamientos y estancia y construyen sus propios quirófanos</p><p class="subtitle">Viajar para operar: sanitarios andaluces aterrizan en Gambia, el país con un solo cirujano pediátrico</p></div><p class="article-text">
        Nacer prematuramente en Senegal supone m&aacute;s probabilidades de muerte que de vida. Por eso una de las misiones de la ONG Hope and Progress, fundada por el cirujano pedi&aacute;trico Carlos Bardaj&iacute;, de 70 a&ntilde;os, es dotar de incubadoras a hospitales del pa&iacute;s, donde ya ha instalado 20 de las 200 fabricadas por la ONG Medicina Abierta al Mundo, cuyo creador, Pablo S&aacute;nchez Bergasa, ha sido galardonado con el Premio Princesa de Girona Social 2025 de entre 450 candidaturas. En la &uacute;ltima expedici&oacute;n, cinco de ellas salen en el avi&oacute;n de Vueling 7886 desde Barcelona con destino Dakar (Senegal), empaquetadas en maletones, para ser entregadas en el Hospital Grand Mbour. La colaboraci&oacute;n de la compa&ntilde;&iacute;a a&eacute;rea suma el transporte del equipo humano y un par de equipajes especiales que cualquiera podr&iacute;a confundir por sus dimensiones con bicicletas. Es material sanitario para la Cruz Roja de la misma ciudad. La cadena hotelera Riu contribuye con apoyo log&iacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        Este doctor realiza expediciones sanitarias en &Aacute;frica desde hace 15 a&ntilde;os y se dedica a la cooperaci&oacute;n pedi&aacute;trica con ni&ntilde;os extranjeros desde hace 30. Empez&oacute; la medicina humanitaria internacional en S&aacute;hara, despu&eacute;s de operar en Tarragona durante una d&eacute;cada a ni&ntilde;os refugiados que pasaban veranos en Espa&ntilde;a mediante un programa de acogida pactado con el Frente Polisario. A ra&iacute;z de estas vivencias, fund&oacute; la ONG F&oacute;rum Solidario con el cura del Hospital Juan XXIII y un pediatra neonat&oacute;logo. En el desierto practicaba primeros auxilios a ni&ntilde;os bereberes y diagnosticaba los casos de patolog&iacute;as operables, que luego interven&iacute;a en Espa&ntilde;a. &ldquo;Operaba a ni&ntilde;os saharauis, siempre sin saltarme la ley de plazos de garant&iacute;a e implantando programas de fin de semana con voluntarios sanitarios, es decir, otros cirujanos, anestesistas y enfermeras&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Desde 2013 act&uacute;a ininterrumpidamente en Senegal. Un amigo dentista le propuso ir a Burkina Faso, pero finalmente decidi&oacute; ir a este pa&iacute;s por su estabilidad pol&iacute;tica, una democracia que le ha convertido en el &uacute;nico de &Aacute;frica que no ha sufrido golpes de estado. All&iacute; lleva operados, con anestesia general y gratuitamente, a cerca de 2.000 ni&ntilde;os. El m&eacute;dico organiza tres misiones quir&uacute;rgicas al a&ntilde;o, que llevan aparejadas sendas expediciones log&iacute;sticas y alguna que otra m&aacute;s con fines humanitarios. Suma ya 59, de las que 25 han sido quir&uacute;rgicas. En cada una de ellas participan 16 sanitarios, que asumen el coste de sus desplazamientos y estancia. Viajan con 700 kilos porque llevan todo el material necesario y construyen sus propios quir&oacute;fanos. En ocasiones operan en instalaciones decr&eacute;pitas y tan mugrientas que ellos mismos se arremangan para dejarlas impolutas. Trabajan 12 horas diarias sin descanso durante una semana, sin ni siquiera parar para comer. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Carlos Bardají ha operado gratuitamente a cerca de 2.000 niños en Senegal. En cada expedición participan 16 sanitarios, que asumen los costes de desplazamiento y estancia. Los profesionales trabajan 12 horas sin descanso y construyen sus propios quirófanos</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4fd11d4-f76d-4879-8120-66eccc0d166c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x257y449.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4fd11d4-f76d-4879-8120-66eccc0d166c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x257y449.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4fd11d4-f76d-4879-8120-66eccc0d166c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x257y449.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4fd11d4-f76d-4879-8120-66eccc0d166c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x257y449.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4fd11d4-f76d-4879-8120-66eccc0d166c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x257y449.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4fd11d4-f76d-4879-8120-66eccc0d166c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x257y449.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d4fd11d4-f76d-4879-8120-66eccc0d166c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x257y449.jpg"
                    alt="Una operación del equipo médico realizada con la luz de un flexo."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una operación del equipo médico realizada con la luz de un flexo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En 13 a&ntilde;os ha realizado nueve expediciones quir&uacute;rgicas en Thionck Essyl, ocho en Velingara, cinco en Saint Louis, dos en Kolda y una en Sanyang. Durante tres a&ntilde;os dejaron de operar en Thionck Essyl porque Bardaj&iacute; descubri&oacute; que hac&iacute;an pagar a los enfermos. Con su labor sana a menores de malformaciones cong&eacute;nitas, tumores, hernias o secuelas de accidentes, quemaduras y terribles ablaciones. Tambi&eacute;n ha llegado a reconstruir penes en ni&ntilde;os con ambig&uuml;edad sexual f&iacute;sica. Siete casos en Senegal, que suma a 25 en Espa&ntilde;a. Las malformaciones lastran el futuro de la persona. Nacer con pies equinovaros o pies zambos puede destruir la vida de un ni&ntilde;o, impidiendo su movilidad y su desarrollo vital. Habitualmente es sacado del colegio y sufre marginaci&oacute;n, pese a que su tratamiento es tan simple y barato como la manipulaci&oacute;n y enyesado de la extremidad. En dos meses sus opciones habr&aacute;n cambiado un abismo. El labio leporino es otro defecto limitante que impide mamar al beb&eacute; y puede ser causa de malnutrici&oacute;n, incluso extrema. La operaci&oacute;n m&aacute;s compleja que Bardaj&iacute; ha realizado en Senegal fue la extirpaci&oacute;n de un tumor pulmonar que comprim&iacute;a el coraz&oacute;n y hab&iacute;a abierto dos costillas emitiendo una prolongaci&oacute;n externa. &ldquo;El ni&ntilde;o sobrevivi&oacute; y posteriormente lo he visto dos veces y est&aacute; perfecto&rdquo;, cuenta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3d2c2b2-4d54-4a34-b6ce-fc5f00e903ba_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3d2c2b2-4d54-4a34-b6ce-fc5f00e903ba_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3d2c2b2-4d54-4a34-b6ce-fc5f00e903ba_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3d2c2b2-4d54-4a34-b6ce-fc5f00e903ba_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3d2c2b2-4d54-4a34-b6ce-fc5f00e903ba_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d3d2c2b2-4d54-4a34-b6ce-fc5f00e903ba_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d3d2c2b2-4d54-4a34-b6ce-fc5f00e903ba_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Dedos retraídos por picadura de serpiente. Antes y después de la operación."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Dedos retraídos por picadura de serpiente. Antes y después de la operación.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Alta tasa de mortalidad infantil</strong></h2><p class="article-text">
        El grupo se desplaza a Saly. El voluntario Pablo S&aacute;nchez Camacho supervisa el montaje y calibra las incubadoras tras recibir formaci&oacute;n del ingeniero hom&oacute;nimo antes de salir de Espa&ntilde;a. La entrega en el hospital regional de Mbour se realiza con un sencillo ceremonial, en medio de un pasillo. Asisten el director financiero, el jefe de servicio de neonatolog&iacute;a y la presidenta del comit&eacute; de mujeres trabajadoras del centro sanitario.
    </p><p class="article-text">
        La sala de espera previa est&aacute; repleta de madres con hijos enfermos. Algunas aguardan en la entrada tumbadas en el suelo sobre alfombras. Una enfermera pasa r&aacute;pido con un reci&eacute;n nacido, a&uacute;n impregnado de unto seb&aacute;ceo. En la fabricaci&oacute;n de estas burbujas para neonatos de bajo coste participan alumnos de Mec&aacute;nica y Electr&oacute;nica del centro de FP Salesianos de Pamplona. Su ide&oacute;logo ha incorporado una tarjeta para monitorizarlas desde Espa&ntilde;a y ayudar en remoto para cualquier reparaci&oacute;n. Una alarma indica fallos en el funcionamiento y el vapor se logra con unos simples botellines de agua mineral. Tienen, adem&aacute;s, sistema de fototerapia.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=x9lz9vk" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Estos aparatos marcan la diferencia entre seguir respirando o expirar. Ya han donado cinco en Kolda, cinco en Mbour, cuatro en Saint Louis, tres en Velingara, una en Ziguinchor y otra en Ossouye. Senegal es un pa&iacute;s con altas tasas de natalidad (32,6 nacimientos por cada 1.000 habitantes en 2021, unos 535.000 al a&ntilde;o) y una elevada tasa de mortalidad infantil (29 por cada 1.000 nacidos vivos), aunque la cifra oficial est&aacute; por debajo de la realidad. El Hospital Grand Mbour da servicio a una poblaci&oacute;n de varios cientos de miles de personas. S&oacute;lo en la ciudad habitan 285.000, pero es el de referencia de la regi&oacute;n y abarca una cifra de al menos 800.000, aunque la realidad es incalculable porque miles de nacimientos no se registran. Es un centro p&uacute;blico, pero todos los enfermos pagan.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/86245dc9-7b47-46ac-b3a0-aaf7ed841155_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/86245dc9-7b47-46ac-b3a0-aaf7ed841155_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/86245dc9-7b47-46ac-b3a0-aaf7ed841155_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/86245dc9-7b47-46ac-b3a0-aaf7ed841155_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/86245dc9-7b47-46ac-b3a0-aaf7ed841155_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/86245dc9-7b47-46ac-b3a0-aaf7ed841155_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/86245dc9-7b47-46ac-b3a0-aaf7ed841155_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un niño de 13 años con neurofibromatosis tras ser sometido a una exéresis y plastia nasal."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un niño de 13 años con neurofibromatosis tras ser sometido a una exéresis y plastia nasal.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Reencuentro en la Cruz Roja</strong></h2><p class="article-text">
        Hay que aprovechar el viaje al m&aacute;ximo y el programa prev&eacute; la visita a la Cruz Roja, donde donan dos camillas plegables, dos grandes botiquines con herramientas de cura, tres aparatos de resucitaci&oacute;n 'ambu' y un proyector y material educativo. La recepci&oacute;n se oficia de forma solemne, en un acto que se convierte en una fiesta. Decenas de ni&ntilde;os uniformados con los colores de la entidad cantan y bailan al son de tambores y palmas. Los responsables adultos realizan un simulacro de salvamento de una mujer aparentemente inconsciente. Los directivos entregan una composici&oacute;n fotogr&aacute;fica en agradecimiento y las chicas piden hacerse selfis sin parar con los voluntarios espa&ntilde;oles, que tambi&eacute;n acaban sum&aacute;ndose a la danza.  
    </p><p class="article-text">
        En la visita a la Cruz Roja media Rouguiatou Bald&egrave;, una joven de 19 a&ntilde;os que Bardaj&iacute; ha apadrinado, porque su acci&oacute;n sobrepasa la medicina. Su madre, que falleci&oacute; inesperadamente hace cinco a&ntilde;os, trabajaba como cocinera jefa en las expediciones quir&uacute;rgicas del cirujano espa&ntilde;ol en Velingara. Un d&iacute;a le pidi&oacute; que se ocupara de su hija si le pasaba algo y el m&eacute;dico, que no la hab&iacute;a visto nunca, la busc&oacute; cuando le comunicaron su muerte. Le encontr&oacute; una familia en Mbour y le paga los estudios en una destacada escuela de cocina para darle un futuro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9432009c-2643-4c5b-981a-82a93d83ff54_16-9-aspect-ratio_50p_1120520.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9432009c-2643-4c5b-981a-82a93d83ff54_16-9-aspect-ratio_50p_1120520.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9432009c-2643-4c5b-981a-82a93d83ff54_16-9-aspect-ratio_75p_1120520.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9432009c-2643-4c5b-981a-82a93d83ff54_16-9-aspect-ratio_75p_1120520.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9432009c-2643-4c5b-981a-82a93d83ff54_16-9-aspect-ratio_default_1120520.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9432009c-2643-4c5b-981a-82a93d83ff54_16-9-aspect-ratio_default_1120520.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9432009c-2643-4c5b-981a-82a93d83ff54_16-9-aspect-ratio_default_1120520.jpg"
                    alt="Niños beneficiarios de Cruz Roja de Mbour en la recepción del material sanitario aportado por Hope and Progress."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Niños beneficiarios de Cruz Roja de Mbour en la recepción del material sanitario aportado por Hope and Progress.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La siguiente parada es Pointe Sarene, donde se sondean acciones de colaboraci&oacute;n sanitaria en la zona, y de vuelta a Mbour para reunirse con el nuevo jefe m&eacute;dico del distrito, Jean J. Mallomar. El encuentro se produce de forma inesperada y la sorpresa es may&uacute;scula y providencial para Bardaj&iacute; al escuchar su nombre. La casualidad ha permitido que coincidan de nuevo. La primera vez fue en Tionk Essil hace 12 a&ntilde;os, cuando el m&eacute;dico africano no ocupaba ning&uacute;n cargo. Ambos se recordaban. El doctor Mallomar es un tipo amable y parece resolutivo. Se muestra muy receptivo ante las propuestas del cirujano espa&ntilde;ol y se compromete a mediar con el Ministerio para la firma de un convenio con Hope and Progress que facilite sus expediciones. Bardaj&iacute; tiene que tramitar un sinf&iacute;n de documentos y peticiones que le llevan meses para cada misi&oacute;n. El avance ser&iacute;a extraordinario. De momento tiene dos a la vista, una en octubre y otra en diciembre, en Oussouye y Velingara, respectivamente. 
    </p><p class="article-text">
        Bardaj&iacute; tiene una destacada trayectoria profesional que le llev&oacute; del Hospital Vall d'Hebr&oacute; al Hospital P&uacute;blico de Navarra, donde se jubil&oacute; el a&ntilde;o pasado como jefe de cirug&iacute;a pedi&aacute;trica. Pero contin&uacute;a activo en Senegal con una vitalidad inusitada. Con 200 art&iacute;culos cient&iacute;ficos a sus espaldas y m&aacute;s de 500 contribuciones a congresos, ahora se centra en sus misiones. Su cabeza no para. Mantiene el reto de dar un impulso a otra vertiente que ya ha iniciado: la fabricaci&oacute;n de pr&oacute;tesis en impresora 3D para colocar a amputados. Ya ha implantado siete exoesquel&eacute;ticas a discapacitados africanos. 
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n tiene pendiente transportar la ambulancia que SoliDar-CESAG le consigui&oacute; el a&ntilde;o pasado gracias a la donaci&oacute;n de Quir&oacute;nsalud Baleares. As&iacute; los ni&ntilde;os a los que opera no tendr&aacute;n que ser trasladados a sus casas en una moto atados con una cincha. Un cap&iacute;tulo que empez&oacute; con la lectura de un reportaje en un peri&oacute;dico. Y quiz&aacute; con este surjan m&aacute;s benefactores que permitan ampliar su magna labor humanitaria.
    </p><p class="article-text">
        <em>La periodista autora de este reportaje, profesora y coordinadora del Servicio SoliDar del Centro de Ense&ntilde;anza Superior Alberta Gim&eacute;nez (CESAG-Comillas), ha viajado desde Mallorca como parte de la comitiva de la ONG con fondos propios y aportaciones solidarias.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángeles Durán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/cirujano-20-incubadoras-2-000-ninos-operados-senegal_1_12409297.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Jun 2025 19:57:21 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d4050217-b836-44dd-803e-d785866f4c76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="235904" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d4050217-b836-44dd-803e-d785866f4c76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="235904" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El cirujano de las 20 incubadoras y los 2.000 niños operados en Senegal]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d4050217-b836-44dd-803e-d785866f4c76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Senegal,Medicina,Voluntariado,ONGs]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Audiencia revisa el caso del mantero senegalés tras dictar el TSJA que sin persecución policial "no habría" muerto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/audiencia-revisa-caso-mantero-senegales-dictar-tsja-persecucion-policial-no-habria-muerto_1_12254045.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/28a9271e-a0a8-4d8a-94ac-e9c0ecea2061_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Audiencia revisa el caso del mantero senegalés tras dictar el TSJA que sin persecución policial &quot;no habría&quot; muerto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El último recurso de la familia de Mamouth para intentar que se reabra la investigación judicial apunta a que los agentes que le persiguieron llevaron a cabo "un modus operandi peligroso causante de la muerte". Los jueces del TSJA, al archivar la querella contra el diputado José Ignacio García, han dicho que hubo "una actuación de la Policía Local sin la que no se habría producido el trágico suceso"</p><p class="subtitle">La jueza desvincula la muerte del senegalés que cayó al río Guadalquivir del “cercamiento” que le hicieron seis policías
</p></div><p class="article-text">
        Mamouth Bakhoum, el senegal&eacute;s de 43 a&ntilde;os que trabajaba en la venta ambulante en Sevilla, estaba &ldquo;exhausto y sin saber nadar, no volvi&oacute; a salir a flote&rdquo; aquella fat&iacute;dica tarde del pasado 29 de diciembre en la que fue perseguido por la Polic&iacute;a Local durante 1,6 kil&oacute;metros hasta ser v&iacute;ctima de un &ldquo;cercamiento&rdquo;, <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/jueza-desvincula-cercamiento-seis-policias-inmigrante-muerte-caer-rio-guadalquivir_1_12239710.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como la propia instructora ha reconocido</a>, antes de caer al r&iacute;o Guadalquivir y morir ahogado. 
    </p><p class="article-text">
        Su familia, a trav&eacute;s de su representaci&oacute;n legal, conf&iacute;a en que la Audiencia Provincial reabra una investigaci&oacute;n judicial que ya ha sufrido un <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/jueza-desvincula-cercamiento-seis-policias-inmigrante-muerte-caer-rio-guadalquivir_1_12239710.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">doble carpetazo</a>, ya que considera que los hechos podr&iacute;an ser constitutivos de un delito de imprudencia grave con resultado de muerte, o subsidiariamente un delito de imprudencia menos grave con resultado de muerte, as&iacute; como de un delito de omisi&oacute;n del deber de socorro y de un delito de prevaricaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; consta en el recurso subsidiario de apelaci&oacute;n, presentado contra el primer auto de archivo y al que ahora ha tenido acceso <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SevillaelDiario.es</a>, que viene a concluir que &ldquo;en la concatenaci&oacute;n de riesgos producida por la conducta de los agentes, el riesgo de que toda la persecuci&oacute;n provocara, dadas las circunstancias en que se produjo, la muerte del Sr. Bakhoum era altamente previsible&rdquo;. La familia y la comunidad senegalesa de Sevilla ha venido insistiendo en numerosas movilizaciones en que&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sevilla/millar-manifestantes-muerte-mamouth-bakhoum-senalan-instituciones-responsabilidad_1_11939584.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las instituciones tienen responsabilidad en la muerte de Mamouth</a>.
    </p><p class="article-text">
        El recurso ya est&aacute; tramitado desde hace tiempo pero, mientras la Audiencia lo estudia, el TSJA ha tomado en una importante decisi&oacute;n en una derivada de aquella tr&aacute;gica muerte: <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/jueces-frenan-querella-fiscalia-opiniones-diputado-andaluz-pretende-cambios-politicas_1_12293029.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha archivado la querella de la Fiscal&iacute;a por las opiniones de un diputado andaluz respecto a aquellos hechos</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Los jueces, al margen de legitimar la libertad de expresi&oacute;n de Jos&eacute; Ignacio Garc&iacute;a (Adelante Andaluc&iacute;a), entran de lleno en el debate abierto por el diputado, vislumbrando un profundo conocimiento y una clara empat&iacute;a respecto a la situaci&oacute;n de desprotecci&oacute;n que padecen y denuncian los inmigrantes en este pa&iacute;s, y los manteros en particular.
    </p><p class="article-text">
        Los jueces del TSJA argumentan que la expresi&oacute;n &ldquo;racismo institucional&rdquo;, pronunciada por el diputado andalucista, &ldquo;no es en absoluto un insulto ni una ofensa ni una injuria, sino un concepto pol&iacute;tico de muy larga tradici&oacute;n acu&ntilde;ado en la lucha contra las desigualdades por raz&oacute;n de raza, etnia u origen (...) utilizado reiteradamente como lema por los movimientos de apoyo al colectivo de inmigrantes que se dedican a la venta ambulante no autorizada (coloquialmente 'manteros') para criticar la consideraci&oacute;n de tal actividad como delito y la pol&iacute;tica de represi&oacute;n de la misma. Es, digamos, equiparable a expresiones como &rdquo;Justicia machista&ldquo; o &rdquo;patriarcal&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        El auto resume el caso en una frase rotunda, donde concluye que sin la persecuci&oacute;n policial la muerte del mantero senegal&eacute;s no se habr&iacute;a producido: Se trata de &ldquo;un leg&iacute;timo, aunque a su vez criticable, ejercicio de la libertad de expresi&oacute;n por un diputado dando voz a una reivindicaci&oacute;n de car&aacute;cter pol&iacute;tico y protestando por una actuaci&oacute;n de la Polic&iacute;a Local sin la que no se habr&iacute;a producido el tr&aacute;gico suceso&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        Pero, centr&aacute;ndonos en el recurso que ahora analiza la Audiencia, seg&uacute;n el relato de los hechos de la familia (que, salvo matices, es coincidente con lo expuesto por la jueza instructora del caso), hubo por parte de los agentes &ldquo;falta de previsi&oacute;n del riesgo&rdquo; que &ldquo;una persecuci&oacute;n de tan larga duraci&oacute;n podr&iacute;a provocar en el estado f&iacute;sico&rdquo; del senegal&eacute;s. &ldquo;Al acercarse a &eacute;l, una vez alcanzado, los agentes debieron prever la posibilidad de que tratara de colgarse del puente, como efectivamente hizo. Especialmente, cuando este se colg&oacute; del puente para escapar de sus captores, la previsi&oacute;n del riesgo debi&oacute; haberse agudizado, pues ambos pudieron prever que una persona agotada, cargada de bolsas, pod&iacute;a caer con facilidad al agua&rdquo;, expone el recurso contra <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/juzgado-archiva-caso-inmigrante-muerto-guadalquivir-justo-semana-despues-recibir-informe-policial_1_11995572.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el auto de 23 de enero por el que se acord&oacute; el sobreseimiento provisional y el archivo de las actuaciones</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El grado de previsibilidad de la situaci&oacute;n de riesgo resultaba m&aacute;s que representable al constatar que el Sr. Bakhoum llevaba varios kil&oacute;metros huyendo de los agentes y no hizo adem&aacute;n de entregarse en el puente; la posibilidad de que se colgara de este se hizo m&aacute;s que evidente cuando lo rodearon y no se entreg&oacute;, y finalmente result&oacute; perfectamente constatable cuando se colg&oacute; de este, sin que los agentes depusieran su actitud ni hicieran nada por ayudarle&rdquo;, detalla la familia en el extenso escrito sobre el que ahora deber&aacute; decidir la Audiencia de Sevilla.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Extremo agotamiento&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Lo &uacute;ltimo que ha dicho la jueza es que &ldquo;de lo actuado hasta la fecha, no consta ni tan siquiera indiciariamente esa relaci&oacute;n de causalidad que se invoca, entre la persecuci&oacute;n y cercamiento policial de la v&iacute;ctima en los bajos del puente y la ca&iacute;da al r&iacute;o de esta tras agarrarse al poste de amarre y deslizarse, falleciendo por ahogamiento, basada tan s&oacute;lo en simples conjeturas sobre el modo de producirse los hechos y sobre la supuesta previsi&oacute;n del resultado por los agentes, al hallarse la v&iacute;ctima agotada por la larga persecuci&oacute;n y por ir cargada con los hatillos, lo que seg&uacute;n la recurrente aumentaba el riego de caer con facilidad al agua, manifestaci&oacute;n no avalada en dato objetivo alguno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Bakhoum fue perseguido por los funcionarios de polic&iacute;a local desde la Avenida de la Constituci&oacute;n hasta el Muelle de Nueva York, aproximadamente una distancia de 1,6 km. Seg&uacute;n su familia, &ldquo;no pudo luchar por su vida, bien porque, efectivamente 'no sab&iacute;a nadar', bien porque, previsiblemente, su condici&oacute;n f&iacute;sica en ese momento, despu&eacute;s de haber huido durante 1,6 km y tras colgarse del noray de amarre sujetando las dos bolsas con las manos, era de extremo agotamiento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su representaci&oacute;n legal no oculta que el senegal&eacute;s hab&iacute;a sido condenado en diciembre de 2022 por un delito de atentado y dos de lesiones por unos hechos muy similares a los ocurridos ahora dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, con indicios de comisi&oacute;n de delitos contra la propiedad intelectual/industrial. En el atestado levantado en aquella ocasi&oacute;n, se hace menci&oacute;n a que cuatro d&iacute;as antes Bakhoum hab&iacute;a sido denunciado por delitos contra la propiedad intelectual/industrial en atestado anterior a ese. &ldquo;Estos hechos confirman la probabilidad de que la Unidad de Polic&iacute;a Tur&iacute;stica de la Polic&iacute;a Local del Ayuntamiento de Sevilla, a la que pertenec&iacute;an los agentes que requieren la identificaci&oacute;n del se&ntilde;or Bakhoum el pasado 29 de diciembre y que inician su persecuci&oacute;n, lo conocieran con antelaci&oacute;n a esos hechos y, por lo tanto, tuvieran tambi&eacute;n conocimiento de sus antecedentes penales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La familia del senegal&eacute;s fallecido considera que estar&iacute;amos ante &ldquo;una acci&oacute;n voluntaria no intencional o maliciosa por parte de los agentes&rdquo; que participaron en el acto final de la persecuci&oacute;n &ldquo;contra un conjunto de individuos de los que los agentes sospechaban que pod&iacute;an estar realizando venta ambulante no autorizada&rdquo;. &ldquo;No son los dos agentes presuntamente implicados en el acorralamiento de la v&iacute;ctima quienes intentan agarrarle y luego rescatarle, sino solo uno de ellos&rdquo;, detalla el escrito.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Como consecuencia de la conducta de los agentes&rdquo;</h2><p class="article-text">
        A su juicio, &ldquo;cab&iacute;a prever la posibilidad de que el cercado no desistiera de su intento de fuga, habida cuenta de las implicaciones que para &eacute;l pod&iacute;a suponer la entrega voluntaria: no solo una detenci&oacute;n o una infracci&oacute;n administrativa, circunstancias ambas que condicionar&iacute;an sus posibilidades de regularizaci&oacute;n administrativa de manera determinante, sino tambi&eacute;n la p&eacute;rdida de los bienes que portaba, hecho relevante si se tiene en cuenta la precaria condici&oacute;n econ&oacute;mica de quien se ve obligado a vender productos en la calle sin licencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No resultaba dif&iacute;cil contemplar la posibilidad de que el Sr. Bakhoum intentara huir, ni tampoco la de que lo hiciera, estando acorralado donde lo estaba, colg&aacute;ndose por el puente. De hecho, la constancia a trav&eacute;s de las comparecencias en los dos atestados policiales de los llamamientos a que 'se tranquilizara' indica con claridad que los agentes percib&iacute;an su nerviosismo y desesperaci&oacute;n, as&iacute; como percibieron su intenci&oacute;n de no entregarse voluntariamente&rdquo;, recoge el escrito.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La actuaci&oacute;n realizada por los agentes resultaba peligrosa, no permitida y al margen de las t&eacute;cnicas de detenci&oacute;n que pudieran contemplarse en los diferentes protocolos policiales&rdquo;, teniendo en cuenta que &ldquo;en su deber objetivo de cuidado se les exig&iacute;a la adopci&oacute;n de las medidas necesarias para no crear un peligro de muerte para el sujeto pasivo de su acci&oacute;n. Pero no las llevaron a cabo, sino que fueron las empleadas las causantes, por exceso, de la muerte&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se trata de funcionarios policiales y los hechos se refieren a una detenci&oacute;n en la que intervienen con un modus operandi peligroso causante de la muerte&rdquo;, dice el escrito, que apunta que &ldquo;los funcionarios estaban formados, deb&iacute;an estarlo, en el protocolo de detenci&oacute;n/retenci&oacute;n de una persona acorralada. Son agentes de la polic&iacute;a local, profesionales cualificados con exigencia de conocimiento de las t&eacute;cnicas de detenci&oacute;n o reducci&oacute;n de personas que puedan ejercer una resistencia a una detenci&oacute;n y con una preparaci&oacute;n exigible acerca de c&oacute;mo deben actuar y c&oacute;mo &rdquo;no deben actuar&ldquo;. No eran un particular que actuara con desconocimiento de t&eacute;cnicas de detenci&oacute;n. Sab&iacute;an hasta d&oacute;nde podr&iacute;a llegar y del riesgo de que sucediera lo que sucedi&oacute;, tal y como se produjeron los acontecimientos. Existi&oacute; la infracci&oacute;n de un deber de cuidado interno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En resumen, &ldquo;se produjo el resultado nocivo, concretamente, la muerte del Sr. Bakhoum, ahogado en el r&iacute;o Guadalquivir, como consecuencia de la conducta de los agentes (persecuci&oacute;n previa, que agot&oacute; las capacidades f&iacute;sicas del Sr. Bakhoum y cercamiento en torno a la orilla del r&iacute;o en el muelle, en situaci&oacute;n desesperada), con conocimiento del peligro o sin &eacute;l, como causa eficiente de la reacci&oacute;n de la v&iacute;ctima, y, con ella, la producci&oacute;n del resultado lesivo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Ramajo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/audiencia-revisa-caso-mantero-senegales-dictar-tsja-persecucion-policial-no-habria-muerto_1_12254045.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 May 2025 18:41:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/28a9271e-a0a8-4d8a-94ac-e9c0ecea2061_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="267315" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/28a9271e-a0a8-4d8a-94ac-e9c0ecea2061_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="267315" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Audiencia revisa el caso del mantero senegalés tras dictar el TSJA que sin persecución policial "no habría" muerto]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/28a9271e-a0a8-4d8a-94ac-e9c0ecea2061_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Senegal,Senegaleses,Venta ambulante,Policía Local]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La conexión entre el pescado que puede acabar en tu plato y el auge de llegada de migrantes senegaleses a Canarias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/conexion-pescado-acabar-plato-auge-llegada-migrantes-senegaleses-canarias_1_12291563.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ff4dc183-6c27-4735-8f97-0e1426f42cb6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Senegal pesca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un informe de la ONG Environmental Justice Foundation documenta el impacto de la pesca industrial descontrolada por parte de la UE y China en el aumento de las llegadas de migrantes senegaleses a Europa. Recientemente, dos organizaciones ecologistas demandaron a España por “no investigar ni sancionar” a barcos sospechosos de pesca ilegal</p><p class="subtitle">Aquí empieza el viaje que el pacto migratorio europeo quiere impedir: “Van a seguir intentándolo”</p></div><p class="article-text">
        Papa Sady, pescador senegal&eacute;s y padre de migrantes, lleva dedic&aacute;ndose a la industria pesquera desde el 85. Antes, explica, su trabajo diario era &ldquo;muy bueno&rdquo;, pero ahora su vida, como la de muchos otros locales, ha pasado a ser algo as&iacute;: sale con su peque&ntilde;o barco al mar, atosigado por gigantes buques de pesca extranjeros y, pese a que sabe que lo tiene muy dif&iacute;cil, permanece entre tres y cuatro d&iacute;as en el mar. Al desembarcar, la mercanc&iacute;a capturada ni siquiera es suficiente para recuperar los gastos del combustible. &ldquo;A d&iacute;a de hoy, vamos a pescar, pero no conseguimos peces&rdquo;, relata.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de uno de los casos recogidos por la organizaci&oacute;n sin &aacute;nimo de lucro <a href="https://ejfoundation.org/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Environmental Justice Foundation</a> (EJF) en su &uacute;ltimo informe, basado en entrevistas realizadas tanto en Senegal como en las Islas Canarias a personas senegalesas entre junio y julio de 2024, que se suma a su tecnolog&iacute;a para analizar las capturas por regiones. Seg&uacute;n el estudio, la sobrepesca y la pesca ilegal han provocado que el 57% de las poblaciones de peces explotadas<strong> </strong>en el pa&iacute;s africano se encuentren en &ldquo;estado de colapso&rdquo; lo que a su vez ha empujado el aumento de la salida de emigrantes senegaleses hacia Europa, <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/empieza-viaje-pacto-migratorio-europeo-quiere-impedir-seguir-intentandolo_1_11425996.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especialmente a trav&eacute;s de la ruta canaria</a>. 
    </p><p class="article-text">
        El sector pesquero de Senegal emplea aproximadamente al 3% de la poblaci&oacute;n activa, recuerda la ONG. &ldquo;Los pescadores artesanales se enfrentan a crecientes amenazas por m&eacute;todos de pesca destructivos como la pesca de arrastre de fondo&rdquo;, sostiene el informe. El bajo control de las actividades de las flotas industriales europeas y chinas, el aumento de los vol&uacute;menes de exportaci&oacute;n y la expansi&oacute;n de los usos no alimentarios, como la harina y el aceite de pescado, son parte de los factores que han reducido de manera significativa las poblaciones de pescado en Senegal.
    </p><p class="article-text">
        Karim Sall, presidente de la organizaci&oacute;n senegalesa AGIRE, asegura sentirse &ldquo;muy enfurecido&rdquo; cuando los pa&iacute;ses extranjeros &ldquo;se quejan&rdquo; de la inmigraci&oacute;n. &ldquo;Ellos son los verdaderos piratas. Lo que hacen es peor que la inmigraci&oacute;n clandestina. Nos jugamos la vida para ir, pero <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/migrar-europa-utilizar-cayuco-pescar_1_1784256.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ellos vienen aqu&iacute; a robarnos el pescado</a>. Saquean nuestros recursos para alimentar a sus propios habitantes mientras nosotros sufrimos&rdquo;, denuncia en una declaraci&oacute;n recogida por EJF.
    </p><p class="article-text">
        El sector pesquero senegal&eacute;s, tradicionalmente impulsado por el consumo local de peque&ntilde;os peces -como la sardina-, &ldquo;ha ido cambiando progresivamente hacia una econom&iacute;a impulsada por las exportaciones&rdquo;, explica el documento. La UE es el principal importador de Senegal de productos pesqueros -con base en su valor-, lo que representa un total de 208 millones de d&oacute;lares al a&ntilde;o de media entre los a&ntilde;os 2019 y 2022. Espa&ntilde;a, por su parte, es el mayor importador de productos pesqueros senegaleses en la UE, el 44% del total comunitario.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Antes, las personas que se dedicaban a la pesca pod&iacute;an ganar lo suficiente, pero a d&iacute;a de hoy los chicos j&oacute;venes lo pasan mal incluso para poder permitirse su propio desayuno&rdquo;, prosigue Papa. La industria pesquera es uno de los sectores econ&oacute;micos principales de Senegal, a la vez que un pilar para la seguridad alimentaria de los locales. Pero cada d&eacute;cada que pasa se tambalea m&aacute;s y m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Los testimonios recabados por la organizaci&oacute;n reafirman que el contexto pesquero actual es un factor importante en la decisi&oacute;n de migrar. Entre 2015 y 2020 se produjo un punto de inflexi&oacute;n en cuanto a ello, ya que fue &ldquo;cuando los pescadores empezaron a sufrir&rdquo;.<strong>&nbsp;</strong>El a&ntilde;o pasado, <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/10-457-personas-han-muerto-migrar-espana-2024-ano-mortifero_1_11925508.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">10.457 personas murieron en su intento de llegar a Espa&ntilde;a</a> &mdash;la mayor&iacute;a, en la llamada ruta atl&aacute;ntica&mdash;. Fue el a&ntilde;o m&aacute;s mort&iacute;fero jam&aacute;s registrado. De las v&iacute;ctimas, 1.538 eran menores.
    </p><p class="article-text">
        Abdoulaye, hijo de Papa Sady, es una de esas personas que se vieron abocadas a lanzarse a las aguas. Lo hizo en 2020. Tras 14 d&iacute;as en el mar, en los que su familia permaneci&oacute; en vilo, lleg&oacute; a las Islas Canarias. Sin embargo, algunos de sus compa&ntilde;eros nunca volvieron a pisar tierra: &ldquo;Ten&iacute;an los mismos sue&ntilde;os y prop&oacute;sitos que yo, pero nunca se materializaron. Murieron en el mar. Espero que sus almas vayan al para&iacute;so&rdquo;, relat&oacute; para EJF.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si el mar [de Senegal] fuera tan abundante como antes, puedo decir que esta situaci&oacute;n migratoria no ser&iacute;a as&iacute;. En 2006, los pescadores ni siquiera pensaban en ir a Europa&rdquo;, declara el joven. &ldquo;Toda la pesca que se supon&iacute;a que deb&iacute;amos tener la realizaban estos barcos... Y estos barcos pescan d&iacute;a y noche. Nunca paran&rdquo;, explica otro expescador.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/25d0a0b6-8b66-40ce-9cd8-d94554324e40_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/25d0a0b6-8b66-40ce-9cd8-d94554324e40_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/25d0a0b6-8b66-40ce-9cd8-d94554324e40_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/25d0a0b6-8b66-40ce-9cd8-d94554324e40_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/25d0a0b6-8b66-40ce-9cd8-d94554324e40_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/25d0a0b6-8b66-40ce-9cd8-d94554324e40_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/25d0a0b6-8b66-40ce-9cd8-d94554324e40_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un pequeño barco pesquero en medio de buques industriales extranjeros en las aguas de Dakar"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un pequeño barco pesquero en medio de buques industriales extranjeros en las aguas de Dakar                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">M&aacute;s all&aacute; de Senegal</h2><p class="article-text">
        Pero Senegal no es un caso aislado. &Aacute;frica Occidental es uno de los mayores &ldquo;puntos calientes&rdquo; del planeta en lo que se refiere a la pesca INDNR (pesca ilegal, no declarada y no reglamentada). Hace unas semanas,<strong> </strong><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/organizaciones-ecologistas-demandan-espana-no-investigar-sancionar-barcos-sospechosos-pesca-ilegal_1_12241795.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>dos organizaciones ecologistas internacionales emprendieron acciones judiciales contra las autoridades espa&ntilde;olas por, supuestamente, &ldquo;no investigar ni, en su caso, sancionar&rdquo; estas pr&aacute;cticas en la zona</strong></a><strong>.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;</strong>Esta pesca ilegal est&aacute; provocando el declive de las pesquer&iacute;as y, en algunos casos, su colapso total. Esto significa para las comunidades pobres la p&eacute;rdida de su seguridad alimentaria, sus medios de vida y sus empleos. En el entorno natural, esto implica una degradaci&oacute;n profunda. El ecosistema, su capacidad para sostener a las especies que lo habitan y, en &uacute;ltima instancia, de sostenernos a nosotros mismos, se est&aacute; degradando&rdquo;, explica Steve Trent, CEO y fundador de EJF.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una situaci&oacute;n bastante desastrosa, no solo en Senegal, sino en todo el mundo. La pesca est&aacute; en declive, colapsando pr&aacute;cticamente en todas partes, y se necesita una acci&oacute;n concertada y el liderazgo de los gobiernos ya&rdquo;, recalca.
    </p><p class="article-text">
        Las entrevistas con migrantes destacan, adem&aacute;s, sucesos como la destrucci&oacute;n de aparejos de pesca, colisiones y otros incidentes de violencia entre embarcaciones industriales y barcos artesanales, como la que cuenta Souleymane Sady: &ldquo;El problema con los buques chinos no es solo que pescan en nuestro mar, sino que nos causan da&ntilde;o&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“Los buques chinos destruyen nuestros materiales de pesca, a veces atropellan nuestros barcos, matan a algunas personas a bordo y luego huyen para que nadie sepa quién lo hizo” - </p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Souleymane Sady</span>
                                        <span>—</span> Migrante y ex pescador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Destruyen nuestros materiales de pesca, a veces atropellan nuestros barcos, matan a algunas personas a bordo y luego huyen para que nadie sepa qui&eacute;n lo hizo. A veces, si te acercas a hablar con ellos, te echan agua caliente. Y est&aacute;s indefenso, porque sus barcos son m&aacute;s grandes. Estaba aterrizando cuando mi padre me llam&oacute; para informarme de que [mi primo] hab&iacute;a tenido un accidente... Un barco los atropell&oacute; y se les abalanz&oacute;, rompiendo as&iacute; su embarcaci&oacute;n&rdquo;, relata.
    </p><h2 class="article-text">Exigen mayor transparencia</h2><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;</strong>Lo importante es comprender c&oacute;mo se produce la pesca ilegal&rdquo;, afirma Dame Mboup, l&iacute;der del programa regional de Global Fishing Watch en &Aacute;frica. Se trata de una organizaci&oacute;n sin &aacute;nimo de lucro que usa sat&eacute;lites y datos abiertos para monitorear la pesca global con el fin de combatir las actividades irregulares.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En muchos casos, los gobiernos carecen de los recursos para implementar eficazmente las medidas de monitoreo, control y vigilancia en sus aguas. En otros, puede haber una falta de armonizaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas pesqueras a nivel subregional. Y, finalmente, tambi&eacute;n puede haber una falta de compromiso por parte de algunos signatarios con los marcos de los acuerdos pesqueros. Esto conlleva a que los actores maliciosos tengan la oportunidad de comportarse de manera irresponsable y salirse con la suya con la pesca INDNR&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un estudio de 2024 publicado en <em>Nature</em> y dirigido por investigadores de Global Fishing Watch, alrededor del 75% de la pesca industrial no aparece en los sistemas p&uacute;blicos de monitoreo. Por eso, apunta, exigir que todos los buques compartan p&uacute;blicamente su ubicaci&oacute;n en el mar ser&iacute;a un cambio radical, ya que la transparencia act&uacute;a como elemento disuasorio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b300932-2a73-4c79-bd19-a94ee93e01ef_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b300932-2a73-4c79-bd19-a94ee93e01ef_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b300932-2a73-4c79-bd19-a94ee93e01ef_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b300932-2a73-4c79-bd19-a94ee93e01ef_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b300932-2a73-4c79-bd19-a94ee93e01ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0b300932-2a73-4c79-bd19-a94ee93e01ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0b300932-2a73-4c79-bd19-a94ee93e01ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Pescadores en la orilla de Joal-Fadiouth, localidad senegalesa"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Pescadores en la orilla de Joal-Fadiouth, localidad senegalesa                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Posibles soluciones</h2><p class="article-text">
        En este sentido, desde EJF alientan a la implementaci&oacute;n de la <a href="https://fisheriestransparency.net/wp-content/uploads/2024/09/2024-Charter-Report-ES.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carta Mundial para la Transparencia de la Pesca</a>. &ldquo;Consta de diez puntos f&aacute;ciles de poner en pr&aacute;ctica, log&iacute;sticamente alcanzables y financieramente accesibles. Si Senegal, China y la Uni&oacute;n Europea implementan esta carta para que todos podamos ver qui&eacute;n pesca, qu&eacute;, d&oacute;nde, cu&aacute;ndo y c&oacute;mo, se transformar&iacute;a la arquitectura de la gobernanza pesquera mundial&rdquo;, profundiza Trent.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si quieren un cambio sist&eacute;mico que pueda detener estos delitos, implementen la Carta Mundial para la Transparencia, aseg&uacute;rense de hacerlo r&aacute;pidamente, y casi de la noche a la ma&ntilde;ana podr&iacute;amos ver una transici&oacute;n hacia una pesca m&aacute;s sostenible, legal y &eacute;tica, no solo en Senegal, sino a nivel mundial&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, decenas de personas afectadas por estas pr&aacute;cticas, como Abdoulaye, siguen arriesgando una de las rutas migratorias m&aacute;s letales del mundo. &ldquo;Si esos barcos siguen operando en la zona, los problemas no har&aacute;n m&aacute;s que continuar&rdquo;, dice el joven. No quer&iacute;a, cuenta, acabar sufriendo las dificultades padecidas en el oficio por su padre. &ldquo;Si te haces a la mar y no pescas nada en todo el mes, a la larga te afectar&aacute; mentalmente. Estar&aacute;s obligado a pedir dinero prestado para vivir y lo &uacute;nico que tendr&aacute;s en mente al pescar ser&aacute;n tus deudas&rdquo;, concluye. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ariadna Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/conexion-pescado-acabar-plato-auge-llegada-migrantes-senegaleses-canarias_1_12291563.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 May 2025 07:04:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ff4dc183-6c27-4735-8f97-0e1426f42cb6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="25719484" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ff4dc183-6c27-4735-8f97-0e1426f42cb6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="25719484" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La conexión entre el pescado que puede acabar en tu plato y el auge de llegada de migrantes senegaleses a Canarias]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ff4dc183-6c27-4735-8f97-0e1426f42cb6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Inmigración,Pesca,Senegal,Canarias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La jueza desvincula la muerte del senegalés que cayó al río Guadalquivir del "cercamiento" que le hicieron seis policías]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/jueza-desvincula-cercamiento-seis-policias-inmigrante-muerte-caer-rio-guadalquivir_1_12239710.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c1463ff0-a6b5-4eb2-90ca-88f496c5d4aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La jueza desvincula la muerte del senegalés que cayó al río Guadalquivir del &quot;cercamiento&quot; que le hicieron seis policías"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El juzgado vuelve a archivar la investigación por el fallecimiento del vendedor ambulante Mamouth Bakhoum y descarta "relación de causalidad" entre "la persecución y cercamiento policial" y su fallecimiento por ahogamiento</p><p class="subtitle">El hermano del inmigrante muerto en el Guadalquivir pide las grabaciones de videovigilancia de la persecución policial
</p></div><p class="article-text">
        Segundo carpetazo judicial a la muerte de Mamouth Bakhoum, el senegal&eacute;s de 43 a&ntilde;os que trabajaba en la venta ambulante y que muri&oacute; ahogado en el r&iacute;o cuando trataba de huir de unos agentes de la Polic&iacute;a Local de Sevilla. La titular del Juzgado de Instrucci&oacute;n 17, en un auto fechado este 15 de abril, ha desestimado el recurso de reforma y subsidiario de apelaci&oacute;n contra<a href="https://www.eldiario.es/sevilla/juzgado-archiva-caso-inmigrante-muerto-guadalquivir-justo-semana-despues-recibir-informe-policial_1_11995572.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el auto de 23 de enero de 2025 por el que se acord&oacute; el sobreseimiento provisional y el archivo de las actuaciones</a>. 
    </p><p class="article-text">
        La familia de la v&iacute;ctima, que considera que loshechos pueden ser constitutivos de un delito de imprudencia grave con resultado de muerte, o subsidiariamente un delito de imprudencia menos grave con resultado de muerte, as&iacute; como de un delito de omisi&oacute;n del deber de socorro y de un delito de prevaricaci&oacute;n, tiene previsto acudir a la Audiencia Provincial para continuar recurriendo e insistir en que <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/millar-manifestantes-muerte-mamouth-bakhoum-senalan-instituciones-responsabilidad_1_11939584.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las instituciones tienen responsabilidad en la muerte de Mamouth</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;De las diligencias de investigaci&oacute;n practicadas sobre las circunstancias en que se produjo el fallecimiento de Mamouth Bakhoum, tras su ahogamiento en el r&iacute;o Guadalquivir, al que cay&oacute; tras la huida y persecuci&oacute;n por parte de agentes de la polic&iacute;a local que lo sorprendieron en la Avenida de la Constituci&oacute;n, junto a otros vendedores, ejerciendo la venta ambulante de productos presuntamente falsificados, no se desprende la existencia de base indiciaria para proseguir la imputaci&oacute;n por delito de homicidio bajo imprudencia grave o menos grave&rdquo;, zanja el auto, al que ha tenido acceso <a href="https://www.eldiario.es/sevilla/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SevillaelDiario.es</a>.
    </p><p class="article-text">
        La jueza se basa en los atestados de la propia Polic&iacute;a Local, de la Polic&iacute;a Nacional, del grupo de homicidios de la Brigada Provincial de Polic&iacute;a Judicial, y en las declaraciones de testigos a presencia policial y visionado de las im&aacute;genes captadas por las distintas c&aacute;maras de seguridad para asegurar que &ldquo;los &uacute;nicos datos objetivos evidencian que se produjo una intervenci&oacute;n policial en las inmediaciones de la Avenida de la Constituci&oacute;n contra personas que se hallaban ejerciendo la venta ambulante de productos presuntamente falsificados, produci&eacute;ndose una dispersi&oacute;n de los vendedores en direcci&oacute;n al Paseo Col&oacute;n, accediendo algunos de ellos a los bajos del muelle de Nueva York, en direcci&oacute;n al muelle de las Delicias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En ese punto del relato dice que el auto que a la altura de la Glorieta de los Marineros, cuatro agentes &ldquo;observaron a la v&iacute;ctima con dos hatillos andando por el muelle de las Delicias, por lo que accedieron a pie por el muelle de Nueva York y le siguieron para interceptarlo&rdquo;. &ldquo;Simult&aacute;neamente&rdquo; otros dos agentes accedieron en veh&iacute;culo por la Avenida Santiago Montoto hasta la entrada del Puerto de Sevilla, continuando a pie. Al llegar a la zona inferior del restaurante Maquiavelo, &ldquo;Mamouth detuvo su marcha al observar la presencia de los agentes e hizo amago de volverse, si bien al comprobar que los cuatro primeros agentes caminaban hacia &eacute;l desde la oposici&oacute;n opuesta a los otros dos agentes &rdquo;se aproxim&oacute; poco a poco a la zapata del r&iacute;o y sin atender las advertencias de los agentes de que se tranquilizara y tuviera cuidado con sus movimientos, se agarr&oacute; al noray de amarre, sin desprenderse de los hatillos, y se desliz&oacute;, ofreci&eacute;ndole los agentes la mano para que se agarrara, cosa que no hizo, solt&aacute;ndose y cayendo al agua con los hatillos&ldquo;. Acto seguido, dos de los agentes &rdquo;tras quitarse los chalecos antibalas, los zapatos y los cinturones se tiraron al agua, realizando varias inmersiones sin llegar a encontrar a la v&iacute;ctima. Personado el cuerpo de Bomberos doce minutos despu&eacute;s procedi&oacute; a la b&uacute;squeda del cuerpo&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras ese relato dice la jueza que &ldquo;de lo actuado hasta la fecha, no consta ni tan siquiera indiciariamente esa relaci&oacute;n de causalidad que se invoca, entre la persecuci&oacute;n y cercamiento policial de la v&iacute;ctima en los bajos del puente y la ca&iacute;da al r&iacute;o de &eacute;sta tras agarrarse al poste de amarre y deslizarse, falleciendo por ahogamiento, basada tan s&oacute;lo en simples conjeturas sobre el modo de producirse los hechos y sobre la supuesta previsi&oacute;n del resultado por los agentes, al hallarse la v&iacute;ctima agotada por la larga persecuci&oacute;n y por ir cargada con los hatillos, lo que seg&uacute;n la recurrente aumentaba el riego de caer con facilidad al agua, manifestaci&oacute;n no avalada en dato objetivo alguno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, &ldquo;no resultan indicios suficientes como para concluir la existencia indiciaria seria, efectiva y s&oacute;lida del il&iacute;cito penal de omisi&oacute;n del deber de socorro&rdquo; ya que &ldquo;de la causa se desprende que&rdquo; dos polic&iacute;as locales &ldquo;acudieron de forma inmediata en auxilio de la v&iacute;ctima, arroj&aacute;ndose al r&iacute;o un minuto despu&eacute;s de caer al agua Mamouth, tras quitarse los chalecos antibalas, los zapatos y los cinturones, realizando hasta seis inmersiones para recatarlo sin &eacute;xito&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-luLoe0WWDRE-4304', 'youtube', 'luLoe0WWDRE', document.getElementById('yt-luLoe0WWDRE-4304'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-luLoe0WWDRE-4304 src="https://www.youtube.com/embed/luLoe0WWDRE?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        &ldquo;De otro lado, no hay indicios bastantes para considerar que los hechos denunciados puedan constituir el delito de prevaricaci&oacute;n administrativa en su suerte de comisi&oacute;n por omisi&oacute;n, al haberse omitido de manera deliberada el protocolo para casos de emergencias&rdquo;, rechaza tambi&eacute;n el auto.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La inacci&oacute;n denunciada -omisi&oacute;n del protocolo de emergencias- no alcanza entidad criminal, fundamentalmente por dos razones. Primero, porque no se advierte un inter&eacute;s o beneficio propio para los agentes que intervinieron en los hechos. Segundo, para la prevaricaci&oacute;n no basta con la mera ilegalidad, sino que es preciso un plus de antijuridicidad, tanto si se trata de actividad reglada como discrecional, porque as&iacute; lo exige el principio de intervenci&oacute;n m&iacute;nima, que impide poner en marcha el derecho penal ante cualquier alteraci&oacute;n o desviaci&oacute;n de la actividad administrativa. El recurso no concreta ese necesario plus&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las diligencias instadas por la familia de Mamouth (testificales y oficios a la Polic&iacute;a Local del Ayuntamiento de Sevilla, entre otras) &ldquo;se consideran innecesarias e in&uacute;tiles a la vista de las diligencias de investigaci&oacute;n practicadas que permiten descartar la posible apreciaci&oacute;n de base indiciaria para mantener la imputaci&oacute;n por delito de homicidio imprudente, omisi&oacute;n del deber de socorro y prevaricaci&oacute;n que justifique la continuaci&oacute;n del procedimiento&rdquo;, concluye el auto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Ramajo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/jueza-desvincula-cercamiento-seis-policias-inmigrante-muerte-caer-rio-guadalquivir_1_12239710.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Apr 2025 09:06:04 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c1463ff0-a6b5-4eb2-90ca-88f496c5d4aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1880261" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c1463ff0-a6b5-4eb2-90ca-88f496c5d4aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1880261" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La jueza desvincula la muerte del senegalés que cayó al río Guadalquivir del "cercamiento" que le hicieron seis policías]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c1463ff0-a6b5-4eb2-90ca-88f496c5d4aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Senegaleses,Senegal,Río Guadalquivir,Venta ambulante]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Las Palmas a Dakar: cómo el hijo de un fusilado por el franquismo acabó en Senegal en su huida a Venezuela]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/palmas-dakar-hijo-fusilado-franquismo-acabo-senegal-huida-venezuela_1_12168448.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d1d9436f-e6c3-40dc-b8f3-98a183c11bd8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De Las Palmas a Dakar: cómo el hijo de un fusilado por el franquismo acabó en Senegal en su huida a Venezuela"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En un barco de pesca, el hijo del diputado comunista Eduardo Suárez llegó en 1949 al país africano, donde se estableció y continúa residiendo 76 años después</p></div><p class="article-text">
        En 1949 un velero con canarios que hu&iacute;an de la dictadura franquista y que ten&iacute;a como destino Venezuela se vio obligado a hacer escala en Dakar. Entre los pasajeros a bordo se encontraba el adolescente Eduardo Su&aacute;rez Socorro, hijo del diputado comunista en el Congreso durante la II Rep&uacute;blica Eduardo Su&aacute;rez Morales. En un &uacute;ltimo momento, la familia de Eduardo decidi&oacute; por una serie de circunstancias quedarse en Senegal donde comenzar&iacute;a una historia de uni&oacute;n que sobrevive 76 a&ntilde;os despu&eacute;s. &ldquo;Le debo mucho a los africanos. &Aacute;frica es mi patria&rdquo;, comenta con emoci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 6 de agosto de 1936, su padre, Eduardo Su&aacute;rez Morales, quien era militante comunista y miembro del Frente Popular y uno de los l&iacute;deres de la resistencia en Gran Canaria al golpe de estado del 18 de julio contra la II Rep&uacute;blica expir&oacute; su &uacute;ltimo aliento. A las 6 de la ma&ntilde;ana en el campo de tiro del ej&eacute;rcito de La Isleta (Las Palmas de Gran Canaria) fue fusilado junto a su compa&ntilde;ero el socialista Fernando Egea. Este episodio marcar&aacute; la vida de Eduardo, que en ese momento solo ten&iacute;a un a&ntilde;o. A partir de entonces, seg&uacute;n relata en sus memorias recogidas en el libro <em>De Las Palmas a Dakar, </em>comienza un aut&eacute;ntico calvario para su familia, ya que la persecuci&oacute;n no acab&oacute; con el fusilamiento de su padre. Su casa era una &ldquo;diana&rdquo; para los franquistas cada vez que se enteraban de que alg&uacute;n comunista visitaba de manera clandestina la ciudad y, adem&aacute;s, tanto su madre como su t&iacute;o, que era mas&oacute;n, eran continuamente convocados por las autoridades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con el temor de que sus hijos se vieran perjudicados, la madre de Eduardo decidi&oacute; poner rumbo a Am&eacute;rica, como muchos canarios que en aquel entonces se sub&iacute;an en los barcos fantasma con destino a Venezuela. El 30 de junio de 1949, Eduardo, su madre, su abuela, su hermana y su t&iacute;o con su familia se trasladaron hasta Maspalomas para embarcarse de madrugada en el velero <em>Mar&iacute;a del Pino. </em>Era un barco de pesca que hac&iacute;a recorridos entre islas y que Eduardo describe con dos m&aacute;stiles, sin aseo, sin motor y sin cabina. El viaje estaba pensado para unas cincuenta personas, pero finalmente fueron 127, de modo que hubo que racionar las provisiones. Se lavaban con agua del mar, solo pod&iacute;an beber una cantidad de agua que correspond&iacute;a al tama&ntilde;o de un vaso de licor y de vez en cuando se alimentaban con algunos peces que pescaban. &ldquo;La parte de abajo ven&iacute;a cargada de sal para despistar a las autoridades y despu&eacute;s le hab&iacute;an puesto una lona encima. All&iacute; iban acostados los que pod&iacute;an. Nosotros nos acostamos arriba, al lado del borde del barco&rdquo;, recuerda. Las condiciones eran tan complicadas que el nerviosismo se apoder&oacute; del pasaje en un momento del viaje y se produjo un incidente con armas de fuego incluidas, a ra&iacute;z del deseo de abandonar el barco de algunos tripulantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El peor trance vino a consecuencia de una tempestad que se origin&oacute; a la altura del norte de Senegal. Debido a las fuertes lluvias y al oleaje, el barco sufri&oacute; graves da&ntilde;os y un bulto golpe&oacute; fuertemente la cabeza de su abuela, que se qued&oacute; inmovilizada para siempre. Seg&uacute;n describe en sus memorias, tanto &eacute;l como otros j&oacute;venes se pasaban el d&iacute;a achicando agua de la bodega, hasta que al decimoctavo d&iacute;a de traves&iacute;a, el velero avist&oacute; la isla de Gor&eacute;e, a las puertas del muelle de Dakar, donde un velero canario les proporcion&oacute; un bid&oacute;n de 200 litros de agua. &ldquo;Est&aacute;bamos tan sedientos, que nos bebimos toda el agua en ese momento&rdquo;, cuenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Llegamos al muelle de Dakar y comenz&oacute; otra aventura con los queridos franceses, que no nos dejaban salir del muelle. Pensaban 'esos extranjeros'&rdquo;, comenta ri&eacute;ndose. Mientras el barco era reparado, su abuela fue hospitalizada en Dakar y los franceses dejaron que fuera acompa&ntilde;ada por su hija. La madre de Eduardo fue la &uacute;nica a la que le permitieron salir del puerto, mientras que &eacute;l y su hermana sobrevivieron a la intemperie tres meses: &ldquo;Mi hermana y yo viv&iacute;amos en el muelle como pobres diablos. Los senegaleses nos daban de comer y cuando iban al barco a cargarlo y bajaban, nos daban una parte de lo que ellos hab&iacute;an ganado. Y por eso salimos adelante&rdquo;. Se acuerda de los dos j&oacute;venes senegaleses que cada d&iacute;a lo recog&iacute;an para ir a desayunar<em> quinqueliba</em>, una infusi&oacute;n de hierbas, y pan. Comenta que fue aqu&iacute; donde empez&oacute; a aprender <em>wolof</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/75b22bc4-65f6-4d87-ae37-8749bdf66569_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/75b22bc4-65f6-4d87-ae37-8749bdf66569_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/75b22bc4-65f6-4d87-ae37-8749bdf66569_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/75b22bc4-65f6-4d87-ae37-8749bdf66569_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/75b22bc4-65f6-4d87-ae37-8749bdf66569_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/75b22bc4-65f6-4d87-ae37-8749bdf66569_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/75b22bc4-65f6-4d87-ae37-8749bdf66569_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Eduardo Suárez en su casa de Las Palmas de Gran Canaria, ciudad a la que viaja a menudo desde Dakar."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Eduardo Suárez en su casa de Las Palmas de Gran Canaria, ciudad a la que viaja a menudo desde Dakar.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Durante el tiempo que vivieron en el puerto de Dakar, durmieron bajo las lonas que los barcos usaban para envolver sus mercanc&iacute;as. Tambi&eacute;n recuerda que los domingos y festivos se acercaban los franceses con sus hijos para mostrarles las condiciones en las que viv&iacute;an, como si fueran un espect&aacute;culo. Mientras tanto, parte del pasaje embarc&oacute; en varios veleros canarios que hab&iacute;an hecho escala en Dakar y que m&aacute;s tarde pon&iacute;an rumbo al continente americano, mientras que el resto lo hizo en el <em>Mar&iacute;a del Pino</em>, una vez estuvo reparado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tal y como cuenta Eduardo, su madre no quiso embarcarse debido al estado de par&aacute;lisis en el que se encontraba la abuela. Finalmente, las autoridades francesas los dejaron salir del puerto y gracias a dos familias espa&ntilde;olas que viv&iacute;an en Dakar decidieron instalarse definitivamente en el pa&iacute;s. &ldquo;Nos dijeron que aqu&iacute; pod&iacute;amos tener trabajo y nos convencieron de quedarnos en Dakar. Aunque en realidad es que Dakar a m&iacute; me encant&oacute;&rdquo;, subraya. Gracias a estos contactos, el joven empez&oacute; a trabajar como electricista, en bricolaje dom&eacute;stico, despu&eacute;s en un taller de radiadores de coches, cre&oacute; una empresa de reformas y construcci&oacute;n y m&aacute;s tard&eacute; dirigi&oacute; una inmobiliaria. Los primeros a&ntilde;os en Dakar tambi&eacute;n recibieron apoyo de los masones establecidos en Senegal, a trav&eacute;s de una red que se hab&iacute;a activado gracias a su t&iacute;o. Adem&aacute;s, estudi&oacute; Derecho en la Universidad Cheikh Anta Diop de Dakar, fue c&oacute;nsul honorario de Burkina Faso y el Rey Felipe le otorg&oacute; en 2018 la medalla al m&eacute;rito civil. Tambi&eacute;n fue el primer presidente blanco para &Aacute;frica occidental del Club Rotary, una instituci&oacute;n que presta ayuda a menores o mujeres en situaci&oacute;n de vulnerabilidad en varios pa&iacute;ses del mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Reconoce que en sus primeros momentos en Dakar sent&iacute;a a&ntilde;oranza por sus a&ntilde;os de infancia y adolescencia, por las travesuras, los juegos y sus amigos, pero eso se esfum&oacute; con el tiempo. Por eso cuando le preguntan si se siente senegal&eacute;s o espa&ntilde;ol, no tiene una respuesta clara. &ldquo;Me siento senegal&eacute;s 100%. Canario un poco, sobre todo cuando voy&nbsp;donde est&aacute; la placa de mi padre al final de Las Canteras y cuando estoy en Moya. Pero en realidad me siento m&aacute;s africano que espa&ntilde;ol&rdquo;, concluye.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/palmas-dakar-hijo-fusilado-franquismo-acabo-senegal-huida-venezuela_1_12168448.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Mar 2025 04:01:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d1d9436f-e6c3-40dc-b8f3-98a183c11bd8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3033576" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d1d9436f-e6c3-40dc-b8f3-98a183c11bd8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3033576" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De Las Palmas a Dakar: cómo el hijo de un fusilado por el franquismo acabó en Senegal en su huida a Venezuela]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d1d9436f-e6c3-40dc-b8f3-98a183c11bd8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Migraciones,Memoria Histórica,Senegal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Saberes locales para frenar los efectos del cambio climático en Senegal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/internacional/saberes-locales-frenar-efectos-cambio-climatico-senegal_1_12137592.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eaa68b2f-9795-480b-91ef-3ab47e489359_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Saberes locales para frenar los efectos del cambio climático en Senegal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la toma de decisiones para mitigar la degradación medioambiental no siempre se han tenido en cuenta los conocimientos en ecología de las comunidades afectadas</p><p class="subtitle">Las otras víctimas de la falta de peces en Senegal: las mujeres transformadoras y vendedoras de pescado
</p></div><p class="article-text">
        Senegal es uno de los pa&iacute;ses del mundo m&aacute;s vulnerables al cambio clim&aacute;tico. La variedad de sus ecosistemas, sus m&aacute;s de 700 kil&oacute;metros de costa atl&aacute;ntica y encuadrada entre el Sahel y el bosque tropical, lo exponen m&aacute;s que otras zonas del planeta a la degradaci&oacute;n medioambiental. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, el aumento del nivel del mar ha borrado del mapa a cientos de hogares, han subido las temperaturas y se ha producido una fuerte desertificaci&oacute;n en zonas interiores, todo ello en un pa&iacute;s que depende econ&oacute;micamente de los recursos naturales. De modo que intentar frenar el impacto del cambio clim&aacute;tico en el pa&iacute;s se ha convertido en una tarea urgente. Desde hace a&ntilde;os numerosos organismos internacionales y nacionales han desarrollado planes de contenci&oacute;n o adaptaci&oacute;n, sobre todo para intentar frenar la erosi&oacute;n costera. Sin embargo, estas estrategias no siempre han tenido en cuenta los conocimientos de las poblaciones locales, a los centinelas de los saberes ancestrales que habitan estos territorios desde hace siglos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los conocimientos locales o end&oacute;genos son aquellos saberes localizados y situados, que han sido creados en un territorio determinado. &ldquo;Cada lugar tiene su particularidad y ha sido moldeado por sus hombres. Cada territorio se inscribe en una trayectoria de construcci&oacute;n social, cultural, pol&iacute;tica y econ&oacute;mica&rdquo;, matiza el director del Instituto de Gobernanza Territorial de la Universidad Cheikh Anta Diop de Dakar e investigador adjunto de la Universidad de Grenoble, Cheikh Abdoul Ahad. Por el contrario, define los conocimientos supranacionales como aquellos que se vinculan a una entidad u organizaci&oacute;n pol&iacute;tica: &ldquo;Es una sociedad muy tecnocr&aacute;tica&rdquo;, se&ntilde;ala. Sin embargo, ambos conocimientos no siempre van de la mano. &ldquo;Desde un punto de vista pol&iacute;tico, ha sido dif&iacute;cil integrar los conocimientos que no est&aacute;n validados por la ciencia y la academia. La validaci&oacute;n cient&iacute;fica de los saberes tiende a internacionalizarse&rdquo;, precisa el ge&oacute;grafo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El profesor recurre a lo que sucede en Saint Louis, uno de los territorios con mayor impacto medioambiental en el pa&iacute;s, cuya capital del mismo nombre es seg&uacute;n la ONU-H&aacute;bitat, la ciudad africana m&aacute;s poblada que sufre una mayor amenaza debido al aumento del nivel del mar. En Guet Ndar, uno de sus barrios, en 10 a&ntilde;os han desaparecido 800 metros de costa, tal y como revela la Agencia Francesa de Desarrollo. Esta zona ha servido de laboratorio para el desarrollo de pol&iacute;ticas medioambientales. En la Langue de Barbarie, una lengua de arena cercana a la ciudad de Saint Louis, el Gobierno de Senegal abri&oacute; en 2003 una brecha que permitir&iacute;a la salida del agua del R&iacute;o Senegal en &eacute;poca de lluvias. La apertura, que tuvo en sus inicios cuatro metros de ancho, cuenta hoy en d&iacute;a con 7 km y el desplazamiento forzoso de algunos pueblos que habitaban la zona. Por ello, Abdoul Ahad apuesta por intentar saber cu&aacute;l es la percepci&oacute;n del riesgo del cambio clim&aacute;tico entre los habitantes de esta zona y por dar a las relaciones humanas un papel m&aacute;s relevante en la toma de decisiones. &ldquo;Hay humanos y mitos sagrados alrededor del agua. Esa humanidad no hay que olvidarla, ni esos conocimientos que no figuran siempre en los conocimientos supranacionales&rdquo;, reivindica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, el profesor defiende la importancia de recurrir a la memoria de los pueblos originarios para buscar soluciones que pueden ser igualmente v&aacute;lidas. Apela a la &ldquo;geograf&iacute;a de lo vivido&rdquo;, la cual funciona como reservorio de estrategias adaptativas para luchar contra los efectos clim&aacute;ticos, y anima a conocer qu&eacute; dicen &ldquo;los guardianes de estos conocimientos e integrados en los dispositivos de gobernanza&rdquo;. Para ejemplificarlo, el profesor hace referencia a los habitantes de Doun Baba Di&egrave;ye, un pueblo de la regi&oacute;n de Saint Louis que ha atesorado durante siglos conocimientos s&oacute;lidos en geomorfolog&iacute;a e hidrolog&iacute;a y que hoy en d&iacute;a est&aacute; destruido tras la apertura de la brecha. Papa Ameth es el descendiente actual de una saga de expertos en geograf&iacute;a que se opuso firmemente a esta operaci&oacute;n, ya que seg&uacute;n los conocimientos y experiencia de la comunidad, esa franja de arena hac&iacute;a de muralla entre el oleaje y la orilla de su pueblo. Ameth reivindica que gracias a las experiencias hist&oacute;ricas heredadas de sus antepasados, &eacute;l tambi&eacute;n podr&iacute;a aportar soluciones ecol&oacute;gicas y resalta que es posible utilizar las observaciones lunares para predecir los niveles del mar a partir del calendario <em>wolof.</em>&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e3f9ee5-caff-48d1-aa3b-eae72060d6ad_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e3f9ee5-caff-48d1-aa3b-eae72060d6ad_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e3f9ee5-caff-48d1-aa3b-eae72060d6ad_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e3f9ee5-caff-48d1-aa3b-eae72060d6ad_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e3f9ee5-caff-48d1-aa3b-eae72060d6ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5e3f9ee5-caff-48d1-aa3b-eae72060d6ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5e3f9ee5-caff-48d1-aa3b-eae72060d6ad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vivienda abandonada en el litoral de Bargny, en la periferia de Dakar, debido a la erosión del mar. Alicia Justo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vivienda abandonada en el litoral de Bargny, en la periferia de Dakar, debido a la erosión del mar. Alicia Justo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La compatibilidad entre ambos conocimientos es, en principio, posible. Para Abdoul Ahad el uso de los conocimientos supranacionales no implicar&iacute;a reducir los conocimientos end&oacute;genos de las comunidades que &ldquo;han sido marginalizadas o invisibilizadas&rdquo;. Para ello, sostiene que &ldquo;lo justo ser&iacute;a que la comunidad cient&iacute;fica acepte ofrecer un lugar a la hospitalidad, a la generosidad y a los conocimientos end&oacute;genos&rdquo;. El profesor aboga por salir de la &ldquo;fragmentaci&oacute;n binaria entre saberes tradicionales y saberes cient&iacute;ficos&rdquo;, lo cual no obliga a borrar toda la herencia colonial, sino a repensar lo que contienen los archivos coloniales. &ldquo;No debemos asumir que todo lo que propone la ONU o lo que el Gobierno franc&eacute;s estableci&oacute; tras el fin de la colonizaci&oacute;n debe ser lo normal&rdquo;, destaca.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las organizaciones trabajan en soluciones basadas en la naturaleza</strong>
    </p><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n en defensa del medio ambiente JVE Senegal tambi&eacute;n busca colocar los saberes locales y basados en la naturaleza en el centro de sus proyectos. La responsable de evaluaci&oacute;n de proyectos de la entidad, Mairame Sy, tambi&eacute;n considera que las comunidades locales tienen mucho que decir a la hora de proponer soluciones para reducir el impacto del cambio clim&aacute;tico debido a que &ldquo;hay una relaci&oacute;n &iacute;ntima entre la naturaleza y el hombre&rdquo;. Entre otros proyectos, han desarrollado la Acci&oacute;n feminista por el clima en &Aacute;frica occidental, que busca mejorar las pr&aacute;cticas agroecol&oacute;gicas y la rehabilitaci&oacute;n de los ecosistemas desde un punto de vista interseccional, para lo que forman a mujeres en pr&aacute;cticas ecol&oacute;gicas y en saberes locales. Por otra parte, llevan a cabo tareas de sensibilizaci&oacute;n en centros educativos en zonas muy afectadas por las consecuencias del aumento del nivel del mar con el objetivo de crear conciencia c&iacute;vica en materia de protecci&oacute;n del medioambiente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n el proyecto SEDAD (Soluciones basadas en ecosistemas para una adaptaci&oacute;n sostenible) desarrolla varios proyectos en Senegal, Gambia y Mauritania siguiendo esta l&iacute;nea. Aliou Seydi, experto medioambiental y en soluciones basadas en la naturaleza de SEDAD, explica que han puesto en marcha varias t&eacute;cnicas que usan el entorno natural para mitigar los efectos asociados al cambio clim&aacute;tico, y sobre todo, contra la erosi&oacute;n costera. Para ello, han implementado varios sistemas de contenci&oacute;n en la costa a base de ramas de &aacute;rboles, que colocadas de manera perpendicular a las olas, atrapan los sedimentos; un sistema de cercas construido con juncos con el que han restaurado 140 metros de playa y diques de arena con vegetaci&oacute;n, que permiten frenar la invasi&oacute;n de agua salada en los cultivos de hortalizas y arroz.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/internacional/saberes-locales-frenar-efectos-cambio-climatico-senegal_1_12137592.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Mar 2025 05:31:11 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/eaa68b2f-9795-480b-91ef-3ab47e489359_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="8081930" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/eaa68b2f-9795-480b-91ef-3ab47e489359_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="8081930" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Saberes locales para frenar los efectos del cambio climático en Senegal]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/eaa68b2f-9795-480b-91ef-3ab47e489359_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Senegal,Cambio climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ibrahima y Magatte, "los únicos" que intentaron parar la paliza mortal a Samuel Luiz, hijos adoptivos de A Coruña]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/ibrahima-magatte-unicos-intentaron-parar-paliza-mortal-samuel-luiz-hijos-adoptivos-coruna_1_12083813.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/767d3309-50ac-49a9-9467-5ec688e69c5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ibrahima y Magatte, &quot;los únicos&quot; que intentaron parar la paliza mortal a Samuel Luiz, hijos adoptivos de A Coruña"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"No somos héroes, hemos hecho lo que teníamos que hacer", respondieron los jóvenes, emocionados, ante un salón de plenos abarrotado. "Nuestros padres, desde la pobreza, en la dureza de la vida de Senegal, plantaron y cultivaron en nosotros valores y por ellos estamos aquí"</p><p class="subtitle">Penas de entre 10 y 24 años de prisión para los cuatro condenados por el asesinato de Samuel Luiz en A Coruña</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;No somos h&eacute;roes, hemos hecho lo que ten&iacute;amos que hacer. Lo que tenemos son valores que ense&ntilde;aban unos padres desde Senegal&rdquo;. Emocionado y tras un largu&iacute;simo agradecimiento en el que no se dej&oacute; a nadie, Magatte N'Diaye quitaba m&eacute;rito a la &ldquo;admirable&rdquo; acci&oacute;n que los convirti&oacute;, a &eacute;l y a su amigo Ibrahima Diack, en hijos adoptivos de A Coru&ntilde;a por unanimidad de toda la corporaci&oacute;n municipal: su intervenci&oacute;n para tratar de poner fin, sin conseguirlo, a la paliza mortal que acab&oacute; con la vida del joven Samuel Luiz el 3 de julio de 2021. &ldquo;De aquel inferno que a&uacute;n nos duele como ciudad surgieron dos figuras admirables que estamos homenajeando aqu&iacute;&rdquo;, resumi&oacute; la alcaldesa, la socialista In&eacute;s Rey.
    </p><p class="article-text">
        En un abarrotado sal&oacute;n de plenos, en el que adem&aacute;s de los representantes institucionales y las ONGs ten&iacute;an un lugar preferencial las amigas y amigos de Samuel Luiz y los compatriotas de Magatte e Ibrahima, Rey comenz&oacute; su discurso en franc&eacute;s, lengua natal de los dos marineros, para alabar una &ldquo;solidaridad sin fronteras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Durante la paliza mortal, s&oacute;lo un par de personas acudieron en ayuda de la v&iacute;ctima&rdquo;, record&oacute; la alcaldesa. &ldquo;Fueron, adem&aacute;s, los que m&aacute;s ten&iacute;an que perder con esa actuaci&oacute;n&rdquo;, ya que en aquel momento se encontraban en Espa&ntilde;a en situaci&oacute;n irregular. A&uacute;n as&iacute;, &ldquo;no dudaron en jugarse el cuerpo&rdquo;, lo que los llev&oacute; a &ldquo;recibir alg&uacute;n golpe&rdquo; al intentar auxiliar a Samuel &ldquo;cuando ya estaba en el suelo, cubierto de sangre&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esa actitud fue reconocida por el Gobierno al concederles los papeles<a href="https://www.eldiario.es/desalambre/gobierno-regularizara-forma-extraordinaria-ciudadanos-senegaleses-intentaron-socorrer-samuel_1_8131528.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> &ldquo;de forma extraordinaria&rdquo;</a> <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/gobierno-regularizara-forma-extraordinaria-ciudadanos-senegaleses-intentaron-socorrer-samuel_1_8131528.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&#65279;</a>por su &ldquo;compromiso ciudadano, demostraci&oacute;n de humanidad y civismo encomiables&rdquo;. &ldquo;No pudieron salvarlo, pero s&iacute; ejercieron como salvadores de la bondad, altruismo puro&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; la regidora rememorando el d&iacute;a en el que A Coru&ntilde;a &ldquo;padeci&oacute; una cacer&iacute;a humana&rdquo; por &ldquo;la animadversi&oacute;n a la condici&oacute;n homosexual&rdquo; de la v&iacute;ctima.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ni la violencia ni la homofobia tienen cabida en nuestra sociedad&rdquo;, afirm&oacute; antes de distinguir entre &ldquo;la falsa valent&iacute;a del agresor y la honrosa valent&iacute;a del solidario&rdquo;. Por todo ello, &ldquo;Ibrahima y Magatte cuentan con el agradecimiento eterno de A Coru&ntilde;a, quedando ya en su historia y simbolizando tambi&eacute;n una propuesta de convivencia y futuro&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-D0gyDF1m6_A-3669', 'youtube', 'D0gyDF1m6_A', document.getElementById('yt-D0gyDF1m6_A-3669'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-D0gyDF1m6_A-3669 src="https://www.youtube.com/embed/D0gyDF1m6_A?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><h2 class="article-text">&ldquo;Si una persona necesita ayuda, te tienes que plantar&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Si las semillas son valores, lo que crece son valores&rdquo;, respondi&oacute; Magatte, el primero en intervenir tras recibir las placas acreditativas de su condici&oacute;n de hijos adoptivos. &ldquo;Desde la pobreza, nuestros padres, en la dureza de la vida de senegal plantaron y cultivaron en nosotros valores y por eso estamos aqu&iacute;&rdquo;. &ldquo;Si plantas arroz, no vas a cosechar yuca&rdquo;, refrend&oacute; su compa&ntilde;ero Ibrahima, quien insisti&oacute; en la importancia de la educaci&oacute;n, como la que le dieron en su casa: &ldquo;Si ves a una persona que necesita ayuda, sea lo que sea, te tienes que plantar&rdquo;, afirm&oacute; ante el aplauso de los asistentes.
    </p><p class="article-text">
        Antes, la alcaldesa hab&iacute;a recordado los lazos entre la ciudad y el pa&iacute;s africano. Los dos marineros crecieron &ldquo;cerca&rdquo; de la Escuela Coru&ntilde;a, abierta en Senegal hace 22 a&ntilde;o por la ONG Ecodesarrollo Gaia. Desde la primera fila del p&uacute;blico, sentado al lado de las amigas de Samuel que se agarraban las manos con fuerza, el impulsor de la entidad, el hist&oacute;rico activista Guillermo Fern&aacute;ndez-Obanza, contemplaba la escena emocionado, abrazado a su eterno bast&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ibrahima y Magatte son los &uacute;nicos africanos que forman parte del selecto grupo de hijos adoptivos de A Coru&ntilde;a. Inaugurado en 1868, ese listado suma 44 nombre. Entre los &uacute;ltimos estaban Jos&eacute; Antonio Villamor y Rodrigo Maseda, dos de los tres polic&iacute;as nacionales conocidos como <em>Os Heroes do Orz&aacute;n</em>, la playa coru&ntilde;esa donde murieron intentando rescatar, sin &eacute;xito, al joven Tomas Velicky. El tercero de los agentes fallecidos, Javier L&oacute;pez L&oacute;pez, fue reconocido como Hijo Predilecto, ya que era natural de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        El pasado 8 de enero, la Audiencia Provincial de A Coru&ntilde;a conden&oacute; a cuatro de los cinco acusados por el asesinato de Samuel Luiz. Las penas van de los 10 a los 24 a&ntilde;os de c&aacute;rcel. La condena m&aacute;s larga fue la de&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/galicia/joven-presuntamente-agarro-cuello-samuel-luiz-momento-le-lance-punetazos_1_11815246.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Diego M.M., quien inici&oacute; la agresi&oacute;n</a>&nbsp;aquella madrugada. La Justicia lo considera culpable de asesinato con la&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/galicia/testigos-declaran-escucharon-insultos-maricon-mierda-despues-paliza-samuel-luiz_1_11760579.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">agravante de discriminaci&oacute;n por motivos de orientaci&oacute;n sexual</a>. En el juicio los testigos coincidieron en que antes de empezar a golpear a la v&iacute;ctima le dijo: &ldquo;Para de grabar,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/galicia/testigos-declaran-escucharon-insultos-maricon-mierda-despues-paliza-samuel-luiz_1_11760579.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a ver si te voy a matar, maric&oacute;n</a>&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luís Pardo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/ibrahima-magatte-unicos-intentaron-parar-paliza-mortal-samuel-luiz-hijos-adoptivos-coruna_1_12083813.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Feb 2025 17:38:38 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/767d3309-50ac-49a9-9467-5ec688e69c5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="294711" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/767d3309-50ac-49a9-9467-5ec688e69c5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="294711" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ibrahima y Magatte, "los únicos" que intentaron parar la paliza mortal a Samuel Luiz, hijos adoptivos de A Coruña]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/767d3309-50ac-49a9-9467-5ec688e69c5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[A Coruña,Ayuntamientos,Homofobia,Inmigración,Senegaleses,Senegal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las otras víctimas de la falta de peces en Senegal: las mujeres transformadoras y vendedoras de pescado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/victimas-falta-peces-senegal-mujeres-transformadoras-vendedoras-pescado_1_12069592.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b602ff6b-51b7-4a20-828a-0a805f9d6e48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las otras víctimas de la falta de peces en Senegal: las mujeres transformadoras y vendedoras de pescado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La sobreexplotación de las aguas senegalesas ha provocado una drástica reducción de los recursos pesqueros, abocando a la desesperación a miles de mujeres que viven de este sector en el país
</p></div><p class="article-text">
        La llegada en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de personas migrantes de Senegal ha puesto el foco en la sobreexplotaci&oacute;n de las recursos pesqueros del pa&iacute;s por parte de grandes buques asi&aacute;ticos y europeos. La presencia de la flota extranjera deja sin oportunidades a los pescadores locales, quienes cuentan que se ven obligados a migrar siguiendo el rastro de los peces capturados en sus aguas. Sin embargo, hay otra parte importante del sector que sufre las consecuencias de la crisis pesquera en el pa&iacute;s. Las mujeres que transforman y venden pescado son el otro eslab&oacute;n de la cadena. Si los hombres no regresan del mar con peces, las mujeres no pueden procesarlos y ponerlos a la venta. El impacto a nivel econ&oacute;mico es considerable si se tiene en cuenta que miles de mujeres en Senegal mantienen a sus familias gracias a la actividad pesquera.
    </p><p class="article-text">
        El muelle de pesca de Joal es un reflejo del funcionamiento de esta cadena de suministro. La zona es un hervidero a las 12 del mediod&iacute;a. Los camiones frigor&iacute;ficos y las carretillas se entremezclan con decenas de personas que intentan vender o comprar pescado. Dos grupos de pescadores acaban de desembarcar y las mujeres van de un lado a otro para conseguir la mejor mercanc&iacute;a a un buen precio. Mahady lleva 25 a&ntilde;os trabajando en este punto. Est&aacute; divorciada y tiene cinco hijos. Se levanta a las 5 de la ma&ntilde;ana para estar a las 6 en el muelle, de donde no se ir&aacute; hasta caer la noche. Cuenta que hay d&iacute;as en los que puede ganar hasta 15 euros y que otras veces se marcha a su casa con la cartera vac&iacute;a. Cuando la jornada es buena y hay muchas capturas, alquila un cami&oacute;n y se marcha a Dakar a vender pescado en los mercados. Pero esto, cuenta, es cada vez menos habitual. &ldquo;Que dios me perdone, pero ahora mismo estamos en crisis porque no hay pescado&rdquo;, se lamenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La historia de Mahady la viven miles de mujeres en Senegal, desde el norte hasta el sur. En 2022, hab&iacute;a m&aacute;s de 45.000 personas registradas en el sector de la transformaci&oacute;n, de las que un 90% eran mujeres, seg&uacute;n Daba Diop, la presidenta de la Red de Mujeres de la Pesca Artesanal de Senegal. En Saint Louis, una ciudad de menos de 300.000 habitantes, solo en uno de los agrupamientos de transformadoras, el GIE Diambarou, hay m&aacute;s de 600 mujeres. Su secretaria, Yaram Fall, detalla que la mujer transformadora trabaja sin horario fijo y pr&aacute;cticamente todos los d&iacute;as de la semana. &ldquo;En esta sala hay mujeres que pasan la noche aqu&iacute;. Cuando recibimos el pescado alrededor de 19:00 o 20:00 ya no podemos ir a casa. T&uacute; no puedes decir que por la ma&ntilde;ana vas a hacer la transformaci&oacute;n sino que dependes del momento del desembarco&rdquo;, remarca.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9c30a094-fe74-4189-add3-84a72a2031b8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9c30a094-fe74-4189-add3-84a72a2031b8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9c30a094-fe74-4189-add3-84a72a2031b8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9c30a094-fe74-4189-add3-84a72a2031b8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9c30a094-fe74-4189-add3-84a72a2031b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9c30a094-fe74-4189-add3-84a72a2031b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9c30a094-fe74-4189-add3-84a72a2031b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Mahady en el muelle de pesca de Joal."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Mahady en el muelle de pesca de Joal.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Empieza a caer el d&iacute;a en el barrio pesquero de Guet Ndar y con el atardecer se vislumbran a cuentagotas algunos barcos que tocan tierra. En la zona trasera al punto de desembarco est&aacute; instalado el puesto de transformaci&oacute;n en el que trabaja sobre todo el GIE Diambarou.&nbsp; Una ligera neblina procedente de las brasas en las que se ah&uacute;ma el pescado indica que ya hay mujeres manos a la obra. El trabajo de la transformaci&oacute;n consiste en el procesamiento del pescado para su conservaci&oacute;n a trav&eacute;s de diferentes t&eacute;cnicas. Una parte de la mercanc&iacute;a procesada se destina al consumo local, sobre todo en la &eacute;poca de hibernaci&oacute;n de las especies marinas, y otra parte a la exportaci&oacute;n para los pa&iacute;ses vecinos como Benin, Ghana o Burkina Faso. La conservaci&oacute;n se realiza mediante el salaz&oacute;n, secando el pescado, guis&aacute;ndolo o ahum&aacute;ndolo.&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las mujeres del sector sostienen la econom&iacute;a familiar</strong></h2><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;Yo digo que estas mujeres son jefas de empresas. Una mujer que supervisa la educaci&oacute;n de los ni&ntilde;os, que asegura la salud, la comida diaria, y el resto de gastos es una mujer empresaria&rdquo;, subraya tambi&eacute;n Fall. Las mujeres transformadoras y vendedoras de pescado suelen acarrear con los gastos familiares de la casa, la escolarizaci&oacute;n de los hijos, las comidas diarias y las medicinas cuando alguien de la familia se enferma. Por ello, la reducci&oacute;n de las capturas y, por consiguiente, el incremento de los precios supone un duro golpe para la econom&iacute;a familiar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si ganas 3000 CFA (4,5 euros) y se lo das a tu familia para que pueda comprar arroz, aceite o lo que sea para comer o los gastos de la escolarizaci&oacute;n de los ni&ntilde;os, &iquest;c&oacute;mo vamos a ahorrar?&rdquo;, se pregunta Mahady. Pero adem&aacute;s, la escasez de pescado puede poner en riesgo la seguridad alimentaria de Senegal, tal y como alerta Aliou Ba, responsable de la campa&ntilde;a Oc&eacute;ano de Greenpeace &Aacute;frica, ya que en este pa&iacute;s la dieta diaria se compone mayoritariamente de pescado y arroz. &ldquo;Ellas son las que compran, venden y producen en el muelle, son las que aprovisionan el mercado local. Hoy en d&iacute;a, los consumidores est&aacute;n preocupados porque no hay mucho pescado. Porque incluso cuando se encuentra pescado, es caro&rdquo; se&ntilde;ala.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mujeres como Mahady, Yaram o Diapa saben que las causas de la reducci&oacute;n de pescado son como un monstruo gigante al que es dif&iacute;cil hacer frente. Aliou Ba enumera como uno de los principales motivos la sobreexplotaci&oacute;n de las aguas senegalesas en las que faenan tanto grandes buques (sobre todo asi&aacute;ticos despu&eacute;s de la finalizaci&oacute;n del acuerdo entre UE y Senegal) como barcos de pesca artesanal. Apunta tambi&eacute;n a la alta demanda internacional, lo que provoca que una gran parte del pescado de Senegal termine en la exportaci&oacute;n.&nbsp; Por &uacute;ltimo, hace referencia a las industrias que usan los peces capturados en estas aguas para producir harina y aceite de pescado destinados al comercio exterior como alimento de animales. Ante los precios competitivos de las grandes empresas, las mujeres transformadoras y vendedoras poco pueden hacer. Mahady recuerda que hasta hace pocos a&ntilde;os, una caja de pescado costaba entre 15 y 30 euros. Ahora, entre 90 y 100 euros. &ldquo;Esto es una suerte de competici&oacute;n entre el mercado local y el mercado internacional&rdquo;, apunta Aliou Ba.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la sobreexplotaci&oacute;n de las aguas de Senegal est&aacute; provocando que dejen de verse especies que hasta hace a&ntilde;os sol&iacute;an capturarse. Seg&uacute;n el documento de Greenpeace &Aacute;frica <em>Mal de mer,</em> la sardina, el jurel o la merluza negra son especies en un estado de sobreexplotaci&oacute;n. Mahady recuerda que antes pod&iacute;a vender mucho pulpo, calamar y barracuda. &ldquo;Antes con un pulpo pod&iacute;a ganar al d&iacute;a unos 70 euros. Ahora es muy dif&iacute;cil llegar a esa cifra. Dicen que el pulpo est&aacute; hibernando, pero lo cierto es que pasan los meses y no se encuentra. No hay pulpo, no hay calamar, no hay pescado. Esto es muy dif&iacute;cil para nosotras&rdquo;. Por ello, Mahady cuenta que algunas de sus compa&ntilde;eras han cogido esos mismos barcos de los que hoy apenas han venido con peces desde el mar, para migrar a Canarias. Reconoce que ella misma lo har&iacute;a. &ldquo;Yo no tengo los medios, pero si los tuviera, tambi&eacute;n partir&iacute;a&rdquo;, sostiene.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Justo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/victimas-falta-peces-senegal-mujeres-transformadoras-vendedoras-pescado_1_12069592.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Feb 2025 17:43:19 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b602ff6b-51b7-4a20-828a-0a805f9d6e48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3689296" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b602ff6b-51b7-4a20-828a-0a805f9d6e48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3689296" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las otras víctimas de la falta de peces en Senegal: las mujeres transformadoras y vendedoras de pescado]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b602ff6b-51b7-4a20-828a-0a805f9d6e48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Senegal,Pesca]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
