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    <title><![CDATA[elDiario.es - Alimentación saludable]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/alimentacion-saludable/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Alimentación saludable]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Dieta antiinflamatoria para todos los bolsillos: los alimentos que protegen tu salud y no cuestan una fortuna]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/dieta-antiinflamatoria-bolsillos-alimentos-protegen-salud-no-cuestan-fortuna_1_13139134.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3654dbd5-bb9b-4b5a-ab94-e775191d9390_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dieta antiinflamatoria para todos los bolsillos: los alimentos que protegen tu salud y no cuestan una fortuna"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La dieta antiinflamatoria que se propaga en redes sociales se basa en alimentos caros y exóticos, aquí algunas alternativas más asequibles e igual de saludables
</p><p class="subtitle">Natalia Paz, nutricionista: “La inflamación es una respuesta de defensa de nuestro sistema inmunitario ante una agresión”</p></div><p class="article-text">
        La salud se ha convertido en el tema preferido de muchos <em>influencers, </em>j&oacute;venes y con cuerpos atl&eacute;ticos, que exaltan las virtudes de su dieta saludable con una palabra: antiinflamatoria. Teniendo en cuenta que la inflamaci&oacute;n est&aacute; <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39078396/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">detr&aacute;s de muchas enfermedades cr&oacute;nicas</a>, es muy probable que queramos imitarlos. Pero entonces empiezan a preparar el men&uacute; con salm&oacute;n, aguacate, aceite de oliva virgen extra de primera presi&oacute;n, ar&aacute;ndanos, pan de quinoa y masa madre, y berza rizada. Si hacemos cuentas, descubrimos que esos tambi&eacute;n son algunos de los alimentos m&aacute;s caros del supermercado. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vivimos pensando <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/comer-vivir-mejor-obsesion-longevidad-rendimiento-cambiando-alimentacion_1_13134491.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que comer bien es un lujo</a>, y que cuidar nuestra salud es una cuesti&oacute;n de rascarse el bolsillo. Pero no todos los alimentos caros son saludables, y no todos los alimentos saludables son caros.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; es la inflamaci&oacute;n y c&oacute;mo la combate la comida</h2><p class="article-text">
        Cuando se habla de inflamaci&oacute;n y salud, por lo general no se trata de la inflamaci&oacute;n aguda, esa respuesta beneficiosa que se produce cuando nos damos un martillazo en el dedo, y que nos ayuda a curar una herida o a combatir una infecci&oacute;n. Es la <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK493173/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica de bajo grado</a>, un enemigo silencioso que, con el tiempo, se convierte en el caldo de cultivo de enfermedades cr&oacute;nicas como la diabetes tipo 2, las enfermedades cardiovasculares, ciertos tipos de c&aacute;ncer o las enfermedades neurodegenerativas.
    </p><p class="article-text">
        Esta parte es cierta: la inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica depende en gran medida de nuestros h&aacute;bitos de vida, y en concreto de la dieta. Se sabe que una dieta rica en grasas saturadas, grasas trans o az&uacute;cares refinados tiene como resultado una mayor producci&oacute;n de mol&eacute;culas proinflamatorias. Pero <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK597377/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una dieta antiinflamatoria</a> no es una lista de alimentos prohibidos, sino un cambio de ingredientes: es rica en frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, frutos secos, pescados azules y aceite de oliva virgen extra, mientras que limita el consumo de carnes procesadas, carbohidratos refinados y alcohol.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los estudios m&aacute;s rigurosos, como el <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28684083/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ensayo cl&iacute;nico PREDIMED</a>, comprobaron que la llamada <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/dieta-mediterranea-no-crees-debes-comer-beneficiar-salud_1_11601318.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dieta mediterr&aacute;nea</a> permite reducir los niveles de citoquinas inflamatorias, a su vez previniendo que las c&eacute;lulas inflamatorias se peguen a las paredes de las arterias, el paso inicial en el desarrollo de la aterosclerosis. Los alimentos antiinflamatorios act&uacute;an, por tanto, como mensajeros qu&iacute;micos que regulan la inflamaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">No todos los superalimentos son caros</h2><p class="article-text">
        Ciertos alimentos se han ganado el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/mito-superalimentos-dieta-no-hay-ingredientes-magicos_1_12895805.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">t&iacute;tulo de &ldquo;s&uacute;per&rdquo;</a> por su concentraci&oacute;n de nutrientes, como el salm&oacute;n salvaje, rico en &aacute;cidos grasos omega-3, los ar&aacute;ndanos, por sus antioxidantes, o la col rizada (kale), por su densidad en vitaminas y enzimas. Sin embargo, su popularidad, y factores geopol&iacute;ticos como los aranceles, las guerras y los problemas de transporte internacional, han inflado sus precios hasta convertirlos en productos casi de lujo.&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        Pero, por cada superalimento caro, existe una alternativa econ&oacute;mica igual o incluso m&aacute;s potente en su efecto antiinflamatorio. Aqu&iacute; la despensa y el congelador se convierten en aliados, ya que hay muchos alimentos enlatados y congelados que nos pueden aportar los mismos nutrientes. Estos son algunos ejemplos:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Pescado azul:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Si el salm&oacute;n fresco se escapa de tu presupuesto, el at&uacute;n o las sardinas en conserva son una opci&oacute;n excelente. Son ricos en los mismos &aacute;cidos grasos omega-3 antiinflamatorios, con la ventaja de ser m&aacute;s econ&oacute;micos, tener una larga vida &uacute;til y estar listos para consumir.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Frutos rojos:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Los ar&aacute;ndanos frescos pueden ser prohibitivos, pero las los frutos rojos congelados (ar&aacute;ndanos, frambuesas, moras) son mucho m&aacute;s asequibles. Su congelaci&oacute;n inmediata tras la cosecha preserva sus antioxidantes, lo que los convierte en un complemento perfecto para batidos, yogures o gachas de avena.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Verduras de hoja verde:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Aunque la col rizada (kale) est&aacute; de moda, las espinacas o las acelgas congeladas son una alternativa humilde y con una densidad nutricional similar de vitaminas y fibra a una fracci&oacute;n del precio.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Frutos secos:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Las nueces o anacardos pueden ser caros, pero podemos obtener beneficios similares en prote&iacute;nas, grasas saludables y minerales de una legumbre: los cacahuetes (siempre que no sean fritos). La crema de cacahuete sin az&uacute;cares ni grasas a&ntilde;adidas es una opci&oacute;n que podemos guardar en la nevera a buen precio.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Aguacates:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Es cierto que este fruto es rico en &aacute;cidos grasos monoinsaturados y fibra, pero podemos conseguir todo eso de unas verduras variadas asadas, que se pueden comprar congeladas, y rociadas con aceite de oliva.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Cereales integrales:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La quinoa es estupenda, pero el arroz integral o la avena lo son tambi&eacute;n. Combinar varios de estos cereales permite completar su perfil de prote&iacute;nas, y adem&aacute;s la avena es rica en betaglucanos, un tipo de fibra soluble saludable.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Legumbres:</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Las lentejas, los garbanzos y jud&iacute;as son, probablemente, los alimentos antiinflamatorios m&aacute;s infravalorados. Son una fuente incre&iacute;ble de prote&iacute;na vegetal, fibra y folatos, y su precio es muy bajo, sobre todo si se compran en seco.
    </p><h2 class="article-text">Recetas con alimentos antiinflamatorios que no se salen del presupuesto</h2><p class="article-text">
        Para demostrar que esta teor&iacute;a se puede llevar a la pr&aacute;ctica, he aqu&iacute; tres platos que encajan dentro de una dieta antiinflamatoria, pero con ingredientes de econom&iacute;a de guerra:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Del poke de quinoa y salm&oacute;n al bol de at&uacute;n con arroz integral: haciendo esta simple sustituci&oacute;n y a&ntilde;adiendo verduras de temporada asadas (como boniato, br&oacute;coli o zanahoria) y un ali&ntilde;o de aceite de oliva y lim&oacute;n, tendremos un plato igual de saciante, rico en omega-3 y fibra, y mucho m&aacute;s barato.</li>
                                    <li>Del batido de kale, ar&aacute;ndanos y leche de almendras al de espinacas congeladas, frutos del bosque congelados y avena: ponemos en la batidora un pu&ntilde;ado generoso de espinacas congeladas, otro de frutos rojos congelados (ar&aacute;ndanos, fresas o moras), una cucharada de copos de avena y agua o leche para conseguir un desayuno completo con todos los antioxidantes y la fibra.</li>
                                    <li>De la cena de salm&oacute;n con pur&eacute; de coliflor a la tortilla de sardinas con patata y zanahoria: se sustituye el caro salm&oacute;n por una lata de sardinas en aceite de oliva, y en lugar del pur&eacute; de coliflor, preparamos el de toda la vida con patatas y zanahorias. Aderezamos con un poco de ajo y perejil, y conseguimos un plato altamente antiinflamatorio por poco dinero.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Combatir la inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica no significa dejarse el sueldo en el supermercado. Con un poco de conocimiento, cualquiera de las alternativas, m&aacute;s baratas y tradicionales, puede alimentarnos de forma saludable.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Frías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/dieta-antiinflamatoria-bolsillos-alimentos-protegen-salud-no-cuestan-fortuna_1_13139134.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Apr 2026 20:15:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dieta antiinflamatoria para todos los bolsillos: los alimentos que protegen tu salud y no cuestan una fortuna]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación saludable,Ahorro doméstico,Compras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Comer para vivir más y mejor: la obsesión por la longevidad y el rendimiento está cambiando nuestra alimentación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/comer-vivir-mejor-obsesion-longevidad-rendimiento-cambiando-alimentacion_1_13134491.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84890627-6e51-447a-ac68-b8cc520d9f8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Comer para vivir más y mejor: la obsesión por la longevidad y el rendimiento está cambiando nuestra alimentación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que comemos deja de percibirse únicamente como placer, hábito o necesidad y empieza a pensarse como una herramienta, una palanca para rendir más, para prevenir, para concentrarse, para recuperarse o para dormir mejor
</p><p class="subtitle">Casas sin cocina y más comida preparada: el círculo vicioso que explica cómo vivimos hoy</p></div><p class="article-text">
        La pasada edici&oacute;n de Alimentaria Barcelona, la gran feria de tendencias del sector alimentario que reuni&oacute; el pasado marzo en la capital catalana a marcas, distribuidores, fabricantes y expertos internacionales, dej&oacute; tambi&eacute;n una de las ideas m&aacute;s sugerentes del encuentro. No ten&iacute;a que ver con un ingrediente de moda, sino con una pregunta de fondo: &iquest;qu&eacute; significa hoy comer bien en una cultura obsesionada con vivir m&aacute;s?
    </p><p class="article-text">
        La feria funcion&oacute;, en ese sentido, como un buen term&oacute;metro de una conversaci&oacute;n que ya circula con fuerza en el sector. La salud ha dejado de ser solo una preocupaci&oacute;n m&eacute;dica para convertirse en una aspiraci&oacute;n cultural, un lenguaje de estatus y un nuevo criterio de consumo. Y en ese desplazamiento, lo que est&aacute; en juego no es solo qu&eacute; comemos, sino c&oacute;mo entendemos el propio acto de comer.
    </p><p class="article-text">
        Marius Robles, futur&oacute;logo, divulgador y escritor, puso palabras a esa idea durante una de las ponencias del programa. Su planteamiento es sencillo y reconocible. Durante a&ntilde;os, el lujo se asoci&oacute; a la posesi&oacute;n, a los s&iacute;mbolos visibles de riqueza o a las experiencias exclusivas. Hoy, sin embargo, empieza a emerger otro tipo de aspiraci&oacute;n. El nuevo lujo, seg&uacute;n esta l&oacute;gica, ya no es tanto tener m&aacute;s como vivir m&aacute;s y, sobre todo, vivir mejor.
    </p><p class="article-text">
        El cambio tambi&eacute;n es generacional. Si para los<em> boomers</em> la meta del bienestar estuvo durante d&eacute;cadas ligada a la estabilidad material, y para la generaci&oacute;n X y los <em>millennials </em>a las experiencias memorables, entre las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes el foco empieza a desplazarse hacia la optimizaci&oacute;n de la salud. Dormir bien, medir biomarcadores, entrenar, prevenir o ajustar la dieta a objetivos concretos dejan de ser h&aacute;bitos de nicho para convertirse en parte de un nuevo lenguaje aspiracional.
    </p><p class="article-text">
        La aspiraci&oacute;n ya no pasa solo por evitar la enfermedad, sino por exhibir cierto control sobre el propio cuerpo, la energ&iacute;a, la forma f&iacute;sica, el descanso o el <a href="https://www.eldiario.es/era/discurso-equilibrio-hormonal-toma-redes-venden-autocuidado-forma-disciplina_1_12515154.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">equilibrio hormonal</a>. En otras palabras, la salud como nuevo estatus. Ese giro cultural tambi&eacute;n altera la forma en que entendemos la comida. La alimentaci&oacute;n deja de percibirse &uacute;nicamente como placer, h&aacute;bito o necesidad y empieza a pensarse como una herramienta, una palanca para rendir m&aacute;s, para prevenir, para concentrarse, para recuperarse o para dormir mejor. La comida, por tanto, ya no compite solo con otra comida. Tambi&eacute;n compite con suplementos, aplicaciones, <em>wearables</em> &mdash;dispositivos electr&oacute;nicos inteligentes que se llevan sobre el cuerpo como accesorios o parte de la vestimenta&mdash;, pruebas diagn&oacute;sticas y protocolos de bienestar.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La aspiración ya no pasa solo por evitar la enfermedad, sino por exhibir cierto control sobre el propio cuerpo, la energía, la forma física, el descanso o el equilibrio hormonal. La salud como nuevo estatus</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos pasando de una econom&iacute;a del consumo a una econom&iacute;a del rendimiento&rdquo;, plante&oacute; Robles. En ese marco, el consumidor ya no se pregunta solo si un producto est&aacute; bueno, si es pr&aacute;ctico o si tiene un precio razonable. Ya no basta con que guste o encaje en el presupuesto. Ahora lo importante es qu&eacute; aporta, qu&eacute; mejora, qu&eacute; optimiza.
    </p><p class="article-text">
        Esta idea conecta con esa &ldquo;sociedad del cansancio&rdquo; popularizada por el fil&oacute;sofo Byung-Chul Han, en la que el agotamiento se ha convertido en una condici&oacute;n estructural del presente. En una cultura atravesada por la hiperexigencia, la productividad permanente y la promesa de una mejor versi&oacute;n de uno mismo, no extra&ntilde;a que el mercado premie cada vez m&aacute;s todo aquello que promete energ&iacute;a, concentraci&oacute;n, descanso o claridad mental.
    </p><p class="article-text">
        Eso ayuda a explicar por qu&eacute; en las baldas de los supermercados ganan peso categor&iacute;as como <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/desconcertante-auge-batidos-proteinas-han-pasado-bebida-pastosa-industria-multimillonaria_1_12769413.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la prote&iacute;na</a> &mdash;uno de los grandes temas de esta edici&oacute;n de Alimentaria&mdash;, los prebi&oacute;ticos, los <a href="https://www.eldiario.es/temas/probioticos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">probi&oacute;ticos</a>, el magnesio, la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/creatina-musculos-mejorar-longevidad-mejora-longevidad-cerebro_1_12343030.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">creatina</a> o los llamados alimentos funcionales. Tambi&eacute;n ayuda a entender el auge de contenido en internet relacionado con la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cosmos-abdomen-especialista-explica-diario-cuidar-microbiota-intestinal_1_12533233.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">microbiota</a>, la nutrici&oacute;n personalizada y las propuestas vinculadas al control gluc&eacute;mico, la saciedad o el bienestar mental. Pero la sobreabundancia de informaci&oacute;n no siempre despeja dudas. &ldquo;Nunca hubo tanta informaci&oacute;n sobre salud y alimentaci&oacute;n y, sin embargo, el consumidor parece m&aacute;s confundido que nunca&rdquo;, resumi&oacute; Robles durante su intervenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las redes sociales amplifican dietas, rutinas de ejercicio y soluciones r&aacute;pidas con una velocidad dif&iacute;cil de seguir. A cada estudio parece responderle otro que lo contradice. A cada tendencia le sucede una nueva promesa. El resultado es un mercado saturado de mensajes, donde conviven la ciencia, el marketing, la ansiedad por optimizarse y el espect&aacute;culo. En ese contexto, la longevidad avanza a la vez como aspiraci&oacute;n leg&iacute;tima y como terreno f&eacute;rtil para la exageraci&oacute;n. Toni Massan&eacute;s, director general de la Fundaci&oacute; Al&iacute;cia (laboratorio de alimentaci&oacute;n responsable), describe este momento como una etapa de &ldquo;l&iacute;o importante&rdquo;, marcada por la aceleraci&oacute;n de las modas, la obsesi&oacute;n por leer las etiquetas y una relaci&oacute;n cada vez m&aacute;s fragmentada con la comida.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Comemos significados, comemos valores, no solo nutrientes. Comer solo por salud no es sano</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Toni Massanés </span>
                                        <span>—</span> Fundación Alícia
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Uno de los vectores m&aacute;s visibles de esa transformaci&oacute;n es la irrupci&oacute;n de los f&aacute;rmacos GLP-1, con Ozempic y otros tratamientos similares como gran emblema cultural del momento. Estos medicamentos se perfilan como una fuerza capaz de alterar de forma profunda el ecosistema alimentario. No tanto por el debate farmacol&oacute;gico en s&iacute;, sino por una consecuencia muy concreta: la reducci&oacute;n del apetito. &ldquo;El mayor enemigo ahora que tenemos encima de la mesa es la ausencia de apetito&rdquo;, advirti&oacute; Robles.
    </p><p class="article-text">
        Si el apetito disminuye, se transforman tambi&eacute;n la frecuencia de consumo, el tama&ntilde;o de las raciones y la relaci&oacute;n emocional con la comida. Lo que hasta hace poco era abundancia, variedad o impulso puede dejar de tener el mismo sentido. En restauraci&oacute;n, por ejemplo, eso podr&iacute;a traducirse en men&uacute;s m&aacute;s breves, menos platos y una mayor exigencia sobre el valor de cada bocado. En gran consumo, podr&iacute;a acelerar la demanda de productos m&aacute;s densos en nutrientes, funcionales y orientados a la saciedad y al rendimiento.
    </p><p class="article-text">
        Ese movimiento ya empieza a traducirse en innovaci&oacute;n. Leyre Urtasun, responsable de Desarrollo de Producto del CNTA (Centro Nacional de Tecnolog&iacute;a y Seguridad Alimentaria), sostiene que el fen&oacute;meno GLP-1 no est&aacute; dando lugar tanto a una nueva categor&iacute;a cerrada de alimentos como a un cambio m&aacute;s profundo en la l&oacute;gica de dise&ntilde;o. &ldquo;El fen&oacute;meno GLP-1 acelera un cambio de fondo. La l&oacute;gica ya no es maximizar consumo, sino valor nutricional por ingesta&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        El cambio est&aacute; dejando de ser una hip&oacute;tesis. Seg&uacute;n Urtasun, ya hay estudios que &ldquo;detectan una reducci&oacute;n del gasto alimentario en los hogares con usuarios de agonistas GLP-1 de entre un 5% y un 6%, especialmente en <em>snacks </em>y productos altamente cal&oacute;ricos, y tambi&eacute;n se observa una menor frecuencia de consumo en restauraci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El consumo de estos f&aacute;rmacos no afecta solo a la cantidad de comida ingerida, sino tambi&eacute;n a la experiencia sensorial. Urtasun asegura que cada vez hay m&aacute;s indicios de que algunos usuarios perciben de otra forma sabores y texturas, de modo que factores como la palatabilidad, el tama&ntilde;o de la porci&oacute;n o la intensidad del sabor pasan a ser variables cr&iacute;ticas para la innovaci&oacute;n. En particular, las texturas muy grasas y los sabores excesivamente dulces pueden llegar a resultar desagradables para parte de estos usuarios. De ah&iacute; que advierta contra las respuestas precipitadas. &ldquo;El principal riesgo que afronta la industria es intentar responder demasiado r&aacute;pido a una tendencia compleja sin comprender plenamente qu&eacute; est&aacute; cambiando en el consumidor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que asoma aqu&iacute; es un cambio de fondo. Si una parte creciente de los consumidores come menos, pero exige m&aacute;s de cada ingesta, la l&oacute;gica del volumen de ventas pierde centralidad. Ese desplazamiento obliga a repensar productos, formatos y porciones, pero tambi&eacute;n abre una pregunta m&aacute;s profunda sobre el significado cultural de comer.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En una época marcada por la aceleración de las modas, la circulación vertiginosa de tendencias y la fragmentación de hábitos, comer sigue siendo también vínculo, cultura y placer</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No significa, necesariamente, el fin de la comida como espacio de disfrute, pero s&iacute; apunta a una fragmentaci&oacute;n del propio concepto de alimentaci&oacute;n. Toni Massan&eacute;s introduce aqu&iacute; una advertencia importante frente al entusiasmo funcionalista. &ldquo;Comemos significados, comemos valores, no solo nutrientes&rdquo;, resume. A su juicio, el problema no es que la salud gane peso en la conversaci&oacute;n alimentaria, sino que esa conversaci&oacute;n termine reduciendo la comida a una simple funci&oacute;n. &ldquo;Comer solo por salud no es sano&rdquo;, advierte.
    </p><p class="article-text">
        Frente a una cultura que mide la comida por lo que promete hacer por el cuerpo, Massan&eacute;s recuerda una dimensi&oacute;n a menudo olvidada. &ldquo;Lo mejor de la comida es la compa&ntilde;&iacute;a. Incluso lo m&aacute;s sano de la comida es la compa&ntilde;&iacute;a&rdquo;. Algo que en la Fundaci&oacute; Al&iacute;cia han comprobado en proyectos piloto en los que personas con soledad no deseada eran derivadas desde atenci&oacute;n primaria a comer varios d&iacute;as por semana en restaurantes de men&uacute;, con resultados positivos en su bienestar emocional. La idea, en el fondo, es sencilla. La comida tambi&eacute;n puede ser una forma de cuidado cuando recupera su dimensi&oacute;n relacional.
    </p><p class="article-text">
        Ese matiz es importante porque devuelve al centro una cuesti&oacute;n que el discurso de la optimizaci&oacute;n suele dejar en segundo plano. En una &eacute;poca marcada por la aceleraci&oacute;n de las modas, la circulaci&oacute;n vertiginosa de tendencias y la fragmentaci&oacute;n de h&aacute;bitos, comer sigue siendo tambi&eacute;n v&iacute;nculo, cultura y placer.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los GLP-1, la conversaci&oacute;n ya apunta a una frontera todav&iacute;a incipiente, pero cada vez m&aacute;s visible. Junto a la nutrici&oacute;n deportiva o al cl&aacute;sico <em>brain food</em>, la industria empieza a explorar nuevas promesas de funcionalidad, tambi&eacute;n en el terreno cognitivo. La hip&oacute;tesis, todav&iacute;a prospectiva, conecta con el auge de dispositivos que monitorizan sue&ntilde;o, actividad y otros marcadores fisiol&oacute;gicos. &ldquo;Si el cuerpo ya se cuantifica, el siguiente paso ser&iacute;a integrar esos datos en recomendaciones nutricionales cada vez m&aacute;s precisas&rdquo;, asegur&oacute; Robles. Una alimentaci&oacute;n menos gen&eacute;rica y m&aacute;s ajustada al estado biol&oacute;gico y cognitivo de cada persona. Algo en lo que coinciden tambi&eacute;n desde el CNTA.
    </p><p class="article-text">
        Todo parece apuntar a que, en una cultura marcada por el cansancio, el ruido y la exigencia de rendir, la comida deja de venderse solo como placer y bienestar, empieza a venderse, tambi&eacute;n, como una forma de seguir funcionando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sarah Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/comer-vivir-mejor-obsesion-longevidad-rendimiento-cambiando-alimentacion_1_13134491.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2026 20:18:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Comer para vivir más y mejor: la obsesión por la longevidad y el rendimiento está cambiando nuestra alimentación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Tendencias,Salud,Bienestar,Envejecimiento,Alimentación saludable]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los trucos de una nutricionista para preparar ensaladas ligeras y saludables aprovechando el aliño]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/trucos-nutricionista-preparar-ensaladas-ligeras-saludables-aprovechando-alino-xp_1_13124438.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b227eb12-d58d-415e-a465-9c9094b16c78_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los trucos de una nutricionista para preparar ensaladas ligeras y saludables aprovechando el aliño"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las ensaladas son las reinas del menú de primavera y verano, pero es fácil pasarse con los ingredientes y el aderezo, y que se queden cortas de nutrientes y largas de calorías
</p><p class="subtitle">Ni milagros, ni suplementos: una nutricionista indica qué alimentos ayudan a retrasar el envejecimiento de la piel </p></div><p class="article-text">
        El buen tiempo y las ensaladas van de la mano como el pan y el tomate. Con la subida de las temperaturas, baja el apetito, y sube la necesidad de hidratarse. Apetecen alimentos m&aacute;s frescos y ligeros, y la ensalada es la reina de las cenas en casa en primavera y verano. Un plato que, bien construido, puede ser una comida completa, en lugar de un acompa&ntilde;amiento, repleta de nutrientes. Sin embargo, tambi&eacute;n podemos caer en la trampa con los ali&ntilde;os y convertir una comida saludable en una bomba de calor&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Son muchas las ventajas nutricionales de las ensaladas. Las verduras de hoja verde, el ingrediente que solemos usar como base, contienen nitratos que favorecen la dilataci&oacute;n de los vasos sangu&iacute;neos y <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0022316622001560?via=ihub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mejorar la circulaci&oacute;n y la fuerza muscular</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero hay mucho m&aacute;s, ya que una ensalada puede ser un concentrado de fibra, vitaminas y fitonutrientes que tienen un impacto directo en nuestra salud cardiovascular y digestiva. Las verduras aportan agua en abundancia, facilitan la digesti&oacute;n y ayudan a regular el ritmo intestinal. Incluso tienen la virtud de neutralizar compuestos indeseables como los productos finales de <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3704564/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">glicaci&oacute;n avanzada</a>, que afectan a la salud cardiovascular, y que se minimizan cuando hay verduras amargas como la r&uacute;cula o la escarola.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los vegetales crudos propios que lleva una ensalada dan mucho volumen, mucha sensaci&oacute;n de saciedad y tienen que ser la parte principal&rdquo;, explica la nutricionista cl&iacute;nica Mar&iacute;a Carmen Japaz. &ldquo;Y siempre, cuanto m&aacute;s variados los colores, ser&aacute; mejor, porque estaremos aport&aacute;ndonos diferentes vitaminas y antioxidantes&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><h2 class="article-text">Ensaladas pobres en nutrientes pero ricas en calor&iacute;as</h2><p class="article-text">
        No toda ensalada es sin&oacute;nimo de alimentaci&oacute;n saludable. Existe un error com&uacute;n que convierte a este plato en un desierto nutricional: la ausencia de prote&iacute;nas. Cuando una ensalada se limita a unas hojas de lechuga iceberg, rodajas de tomate y un chorrito de aceite y vinagre, estamos ante un plato incompleto que, lejos de saciar, probablemente termine generando ansiedad y picoteo pocas horas despu&eacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hay que olvidar la parte proteica, pero que lleve la menor grasa posible&rdquo;, recomienda Japaz. &ldquo;Por ejemplo, huevo, pollo, que el queso sea magro y ligero, el at&uacute;n al natural o escurrido, y evitar fritos, rebozados y empanados, todo en su forma m&aacute;s ligera y b&aacute;sica&rdquo;, a&ntilde;ade la experta.
    </p><p class="article-text">
        Incluso con las mejores intenciones, podemos pasarnos de calor&iacute;as en nuestra ensalada a&ntilde;adiendo un exceso de alimentos que, aunque sean saludables y nutritivos, deben usarse con moderaci&oacute;n. &ldquo;A veces se descuida la parte proteica, y se agrega aguacate, frutos secos o semillas. Son alimentos que podemos incluir, pero en cantidades peque&ntilde;itas, no pueden ser el segundo protagonista del plato aparte de la verdura, porque nos van a aportar much&iacute;simas calor&iacute;as y van a ser deficiente en prote&iacute;nas&rdquo;, advierte Japaz. 
    </p><h2 class="article-text">El ali&ntilde;o para equilibrar la ensalada</h2><p class="article-text">
        El ali&ntilde;o no es un mero adorno, es el veh&iacute;culo que permite ensamblar los sabores y, si se elige bien, equilibrar nutricionalmente el conjunto de la ensalada. El aceite de oliva virgen extra es una la base indiscutible para cualquier ali&ntilde;o saludable por su contenido en &aacute;cidos grasos monoinsaturados, excelentes para la salud cardiovascular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el aporte de grasas es necesario para ayudar a absorber las vitaminas liposolubles presentes en las verduras. Para equilibrar los sabores, podemos a&ntilde;adir otros ingredientes que apenas aportan calor&iacute;as sin miedo: vinagre, sal, mostaza, especias o hierbas.
    </p><p class="article-text">
        No se puede decir lo mismo de las ensaladas comerciales o los ali&ntilde;os de supermercado. Muchos de estos productos que se venden como opciones saludables esconden aut&eacute;nticas bombas cal&oacute;ricas: quesos ultraprocesados, embutidos ricos en grasas saturadas, picatostes fritos, frutos secos caramelizados y, sobre todo, salsas industriales cargadas de az&uacute;cares a&ntilde;adidos y grasas de baja calidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras que una cucharada de ali&ntilde;o comercial para ensalada puede contener hasta 50 kcal (y rara vez nos conformamos con una sola) el equivalente hecho en casa no pasa de las 20. &ldquo;Las salsas que vienen preparadas son productos que salen caros en todos los sentidos. Tendr&iacute;amos que dar recursos a la gente, porque con un poco de yogur, un poco de lim&oacute;n y alguna especia tienes una salsa casera f&aacute;cil, econ&oacute;mica, rica y con ingredientes de calidad&rdquo;, recomienda Japaz. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los restaurantes, las ensaladas se pueden convertir en golosinas. &ldquo;Esa ensalada que comemos fuera que nos encant&oacute;, &iquest;qu&eacute; pasa? Pues que tiene much&iacute;simos az&uacute;cares, porque suelen hacerse aderezos que llevan miel o el vinagre de M&oacute;dena, o incluso glutamato de sodio&rdquo;, comenta la nutricionista.
    </p><p class="article-text">
        El otro ingrediente olvidado son las hierbas y especias, ya que son <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/hierbas-complementar-nutricion_1_8899910.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">concentrados de nutrientes</a>, incluso cuando usamos las hierbas secas y en peque&ntilde;as cantidades. &ldquo;Si le pones una pizca de perejil, albahaca, un poquito de curry, un poquito de comino, todo suma. Adem&aacute;s, el paladar tambi&eacute;n se educa, esa diversidad que buscamos nos hace volver a sabores m&aacute;s naturales&rdquo;, explica Japaz.
    </p><h2 class="article-text">Tres ensaladas completas y sabrosas con su ali&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        As&iacute;, la clave est&aacute; en combinar ingredientes que se complementen y elegir ali&ntilde;os que potencien sin pasarnos. Estos son tres ejemplos aplicando las sugerencias anteriores: 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Ensalada tibia de garbanzos, verduras y pollo con ali&ntilde;o de curry: es un ejemplo de plato &uacute;nico equilibrado. Se puede hacer con garbanzos ya cocidos, pechuga de pollo a la plancha en tiras, r&uacute;cula o espinacas frescas, calabac&iacute;n salteado, cebolla morada, tres o cuatro tomates secos y una cucharada de semillas de calabaza. El ali&ntilde;o se prepara mezclando medio yogur natural con una cucharadita de aceite de oliva virgen extra, el zumo de medio lim&oacute;n, mostaza y una generosa pizca de curry y comino.&nbsp;</li>
                                    <li>Ensalada de espinacas, mel&oacute;n y jam&oacute;n con vinagreta de mostaza: con una base de espinacas baby frescas, se complementa con jam&oacute;n serrano cortado fino, medio aguacate en dados, un pu&ntilde;ado de nueces troceadas, unas tiras de cebolla y dados de mel&oacute;n. Para el ali&ntilde;o, se elabora una vinagreta con mostaza de Dijon, aceite de oliva virgen extra, vinagre de manzana, sal y pimienta.</li>
                                    <li>Ensalada de pepino, rabanitos y huevo con ali&ntilde;o de lim&oacute;n y hierbas: partiendo de un pepino en rodajas finas y escarola, se a&ntilde;aden dos huevos duros, rabanitos laminados y cebollino fresco. El sencillo ali&ntilde;o se hace mezclando aceite de oliva virgen extra, zumo de lim&oacute;n y sal de hierbas.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La ensalada no tiene que ser aburrida ni convertirse en un postre, con un poco de planificaci&oacute;n en la compra, tu salud notar&aacute; la diferencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/trucos-nutricionista-preparar-ensaladas-ligeras-saludables-aprovechando-alino-xp_1_13124438.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2026 07:53:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los trucos de una nutricionista para preparar ensaladas ligeras y saludables aprovechando el aliño]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación saludable,Verduras,Alimentación,Comida,Cocina,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo te avisa tu cuerpo cuando te faltan nutrientes como hierro, magnesio o vitamina D]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/avisa-cuerpo-faltan-nutrientes-hierro-magnesio-vitamina-d_1_13103086.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a5165982-c754-4182-987a-7bb4604bf4aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo te avisa tu cuerpo cuando te faltan nutrientes como hierro, magnesio o vitamina D"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque las deficiencias nutricionales graves son raras en nuestro contexto, ciertos nutrientes se escapan de nuestra dieta y su falta produce síntomas que debemos vigilar
</p><p class="subtitle">Claves para prepararse para la temporada de alergias
</p></div><p class="article-text">
        Los marineros de hace cinco siglos ten&iacute;an un riesgo laboral que pod&iacute;a llevarlos a la tumba: el escorbuto. Esta enfermedad, com&uacute;n en la era de las grandes rutas de navegaci&oacute;n, entre 1550 y 1850, fue responsable de la <a href="https://www.usni.org/magazines/naval-history-magazine/2021/february/finding-cure-scurvy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muerte de dos millones de marineros</a> entre los siglos XVI y XVIII. Los largos viajes imped&iacute;an el acceso a frutas y verduras frescas, lo que provocaba una grave deficiencia de vitamina C (&aacute;cido asc&oacute;rbico) en pocos meses. Lo malo es que la vitamina C no se descubrir&iacute;a hasta 1930. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a pr&aacute;cticamente no hay escorbuto en el mundo desarrollado. Tampoco son frecuentes&nbsp;el raquitismo, la pelagra, el bocio, el beriberi u otras enfermedades que aparec&iacute;an por falta de micronutrientes, es decir, vitaminas y minerales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La fortificaci&oacute;n de alimentos, la diversificaci&oacute;n de la dieta y los avances en salud p&uacute;blica han convertido esas dolencias graves en rarezas. Sin embargo, las <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6775441/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">deficiencias siguen estando presentes</a>, quiz&aacute; no tan graves como hace 200 a&ntilde;os, pero igualmente insidiosas. La causa no es ahora la desnutrici&oacute;n, sino la malnutrici&oacute;n. La comida es abundante, pero no siempre contiene los nutrientes que nuestro cuerpo necesita. Especialmente cuando se trata de la llamada comida basura.
    </p><h2 class="article-text">El d&eacute;ficit de hierro y sus se&ntilde;ales</h2><p class="article-text">
        En los pa&iacute;ses desarrollados hay tres d&eacute;ficits de micronutrientes a la cabeza: el hierro, el magnesio y la vitamina D. No suelen llegar a convertirse en anemias ni raquitismos graves, pero su prevalencia es motivo de alarma. Se estima, por ejemplo, que la deficiencia de hierro afecta a unos <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40159291/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2.000 millones de personas en el mundo</a>, al 14% de los adultos en Estados Unidos y a un 6% de la poblaci&oacute;n en Espa&ntilde;a, seg&uacute;n datos de la <a href="https://www.sehh.es/noticias/101359-la-sehh-es-noticia/126050-la-sehh-se-suma-al-dia-mundial-del-deficit-de-hierro-y-alerta-sobre-su-impacto-en-la-salud" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sociedad Espa&ntilde;ola de Hematolog&iacute;a y Hemoterapia</a> (SEHH).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las deficiencias siguen estando presentes, quizá no tan graves como hace 200 años, pero igualmente insidiosas. La causa no es ahora la desnutrición, sino la malnutrición</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;La deficiencia de hierro es la m&aacute;s com&uacute;n en el mundo&rdquo;, afirma la endocrin&oacute;loga Beatriz Iglesias. &ldquo;La mayor&iacute;a de las veces cuando estas deficiencias son leves no aparece ning&uacute;n s&iacute;ntoma. Cuando el d&eacute;ficit de hierro es m&aacute;s importante, puede producir una anemia&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como tambi&eacute;n advierte la SEHH, la anemia representa el estadio m&aacute;s avanzado del d&eacute;ficit de hierro, mientras que los niveles bajos, incluso en ausencia de anemia, tambi&eacute;n tienen s&iacute;ntomas. El hierro es un elemento clave para transportar el ox&iacute;geno a cada c&eacute;lula de nuestro cuerpo. Cuando empieza a escasear, el organismo empieza a funcionar a menos revoluciones. A corto plazo, la se&ntilde;al m&aacute;s com&uacute;n es una fatiga inexplicable y una sensaci&oacute;n de niebla mental o <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40159291/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dificultad para concentrarse</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es la deficiencia que m&aacute;s veo en consulta, sobre todo en mujeres deportistas, que empiezan a notar un cansancio que persiste, palidez, se puede caer el pelo o tener las u&ntilde;as m&aacute;s fr&aacute;giles&rdquo;, explica el nutricionista Guillermo G&oacute;mez Vera, de la cl&iacute;nica CEMTRO.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK448065/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anemia ferrop&eacute;nica</a>, es decir, por d&eacute;ficit de hierro, se pueden manifestar con ca&iacute;da del cabello, palpitaciones, palidez, el s&iacute;ndrome de piernas inquietas, manos fr&iacute;as y otros s&iacute;ntomas m&aacute;s espec&iacute;ficos como la&nbsp;pica, un deseo compulsivo por comer sustancias no nutritivas, como el hielo o la tierra.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El hierro es un elemento clave para transportar el oxígeno a cada célula de nuestro cuerpo. Cuando empieza a escasear, el organismo empieza a funcionar a menos revoluciones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Si la fatiga es constante y se acompa&ntilde;a de palidez en la parte interna de los p&aacute;rpados o las u&ntilde;as quebradizas y con forma de cuchara, es hora de consultar a un m&eacute;dico y hacer los an&aacute;lisis de sangre correspondientes. 
    </p><h2 class="article-text">Cuando falta el magnesio&nbsp;</h2><p class="article-text">
        El magnesio es el mineral de la tranquilidad. Participa en m&aacute;s de <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11444808/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">300 reacciones enzim&aacute;ticas</a>, es imprescindible para que los nervios transmitan sus se&ntilde;ales, la relajaci&oacute;n muscular y la salud del coraz&oacute;n. Sin embargo, su d&eacute;ficit es dif&iacute;cil de identificar y empieza con un ligero aumento de la irritabilidad, tensi&oacute;n muscular o espasmos ocasionales en los p&aacute;rpados.
    </p><p class="article-text">
        A medio plazo, la falta de magnesio se hace m&aacute;s evidente. Los calambres musculares nocturnos, especialmente en las pantorrillas, son un cl&aacute;sico. Pueden tambi&eacute;n aparecer hormigueos (parestesias) y una sensaci&oacute;n general de debilidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por desgracia esto tambi&eacute;n hace dif&iacute;cil diagnosticar su d&eacute;ficit. La falta de magnesio se puede observar como media en entre el 3% y el 10% de la poblaci&oacute;n general, pero el porcentaje sube a <a href="https://www.nejm.org/doi/10.1056/NEJMra1510603" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entre el 10% y el 30% de las personas</a> con diabetes, y entre el 10% y el 60% de las personas hospitalizadas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El magnesio puede aparecer en concentraciones muy diferentes, porque forma parte de much&iacute;simas reacciones dentro del cuerpo y depende de la situaci&oacute;n&rdquo;, explica G&oacute;mez Vera. &ldquo;Se puede notar por calambres, sensaci&oacute;n de cansancio, irritaci&oacute;n o la sensaci&oacute;n de que no se llega a conciliar bien el sue&ntilde;o&rdquo;, comenta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se puede notar por calambres, sensación de cansancio, irritación o la sensación de que no se llega a conciliar bien el sueño</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Guillermo Gómez Vera</span>
                                        <span>—</span> nutricionista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En estudios de poblaciones la deficiencia cr&oacute;nica de magnesio se ha asociado con un mayor riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular y <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39861373/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muerte por cualquier causa</a>. Curiosamente, el magnesio y la vitamina D trabajan en equipo; un d&eacute;ficit de magnesio puede <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/24228832/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">impedir que el cuerpo active la vitamina D</a> que consumimos o producimos en la piel. Si sufrimos calambres frecuentes y sin causa aparente, junto con palpitaciones, conviene analizar los niveles de magnesio.
    </p><h2 class="article-text">La gran deficiencia de vitamina D</h2><p class="article-text">
        La vitamina D es m&aacute;s una hormona que una vitamina. La sintetizamos en nuestra piel cuando se expone al sol. Pero, incluso en los pa&iacute;ses que disfrutan de m&aacute;s horas de sol, como Espa&ntilde;a, la vida en oficinas ha hecho que la deficiencia sea muy habitual. A corto plazo, un d&eacute;ficit de vitamina D <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/19835345/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">produce un cansancio similar</a> al de la deficiencia de hierro, acompa&ntilde;ado a veces de dolor lumbar, debilidad y dolores musculares, dolor de huesos y una mayor susceptibilidad a resfriados e infecciones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los s&iacute;ntomas aparecen cuando el d&eacute;ficit es ya grave pudiendo originar un raquitismo en los casos m&aacute;s importantes, aunque raro en nuestro medio&rdquo;, explica la doctora Iglesias. &ldquo;Los s&iacute;ntomas son deformidad &oacute;sea y dolor, erupci&oacute;n dental con esmalte de mala calidad, bajos niveles de calcio, debilidad muscular o fracturas frecuentes, adem&aacute;s de posibles repercusiones en el sistema inmune&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El estado de ánimo también se ve afectado por la falta de vitamina D, con tendencia a la melancolía o a síntomas depresivos, lo que ha hecho que se utilice como suplemento en el tratamiento de estas afecciones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El estado de &aacute;nimo tambi&eacute;n se ve afectado por la falta de vitamina D, con tendencia a la melancol&iacute;a o a s&iacute;ntomas depresivos, lo que ha hecho que <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35816192/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se utilice como suplemento</a> en el tratamiento de estas afecciones. La vitamina es necesaria para fijar el calcio en los huesos, y sin ella se produce raquitismo en los ni&ntilde;os y osteoporosis en adultos. Tambi&eacute;n se relaciona con <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38824035/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mayor riesgo de enfermedades</a> autoinmunes, ciertos tipos de c&aacute;ncer y problemas cardiovasculares. En este caso, la voz de alarma la dan los huesos.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo comer para evitar deficiencias</h2><p class="article-text">
        La buena noticia es que estas deficiencias son, en su mayor&iacute;a, reversibles y prevenibles. En ocasiones un facultativo deber&aacute; recetar suplementaci&oacute;n, pero la prevenci&oacute;n pasa por la cocina de cada d&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para obtener suficiente hierro de la dieta las fuentes m&aacute;s eficaces son las de hierro &ldquo;hemo&rdquo;, de mayor absorci&oacute;n, como carnes rojas magras, h&iacute;gado, mariscos y pescados. El hierro de las fuentes vegetales &ldquo;no hemo&rdquo; como lentejas, espinacas o tofu se absorbe peor.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Adem&aacute;s de las carnes rojas, hay opciones de prote&iacute;na vegetal, como las legumbres o el trigo, pero es necesario tomarlas con vitamina C&rdquo;, advierte G&oacute;mez, ya que esta vitamina incrementa la absorci&oacute;n del hierro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Las legumbres, frutos secos y semillas son fuentes de hierro y magnesio"
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            <span class="title">
                Las legumbres, frutos secos y semillas son fuentes de hierro y magnesio                            </span>
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        Los alimentos m&aacute;s ricos en magnesio son, en general, los menos procesados: frutos secos, semillas, legumbres, cereales integrales, pl&aacute;tanos y chocolate negro. Incluir un pu&ntilde;ado de frutos secos al d&iacute;a es una de las estrategias m&aacute;s simples y efectivas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se recomienda realizar m&aacute;s actividades al aire libre, ya que la exposici&oacute;n solar es la responsable del 90% de la s&iacute;ntesis de vitamina D&rdquo;, aclara la doctora Iglesias. &ldquo;Lo recomendable es una exposici&oacute;n solar de unos 15 minutos diarios en cara y brazos&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La vitamina D la tenemos tambi&eacute;n en l&aacute;cteos y pescados grasos&rdquo;, comenta G&oacute;mez. Sin embargo, dada la dificultad para alcanzar niveles &oacute;ptimos solo con dieta, la suplementaci&oacute;n est&aacute; muy extendida y es segura bajo supervisi&oacute;n m&eacute;dica. &ldquo;En poblaci&oacute;n de riesgo como son los lactantes menores de un a&ntilde;o se realiza actualmente prevenci&oacute;n a nivel nacional con 400UI de vitamina D diarias desde los 15 d&iacute;as de vida hasta cumplir el a&ntilde;o&rdquo;, explica la doctora Iglesias.
    </p><p class="article-text">
        Por desgracia, los alimentos ultraprocesados son muy pobres en nutrientes, incluyendo los mencionados. Un plato lleno de verduras, prote&iacute;nas de calidad, frutos secos y grasas saludables es una buena garant&iacute;a. Las se&ntilde;ales sutiles de nuestro cuerpo pueden ser algo m&aacute;s que estr&eacute;s o cansancio, tambi&eacute;n pueden avisarnos de que nos falta algo en la dieta.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/avisa-cuerpo-faltan-nutrientes-hierro-magnesio-vitamina-d_1_13103086.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2026 10:01:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo te avisa tu cuerpo cuando te faltan nutrientes como hierro, magnesio o vitamina D]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación saludable,Vitaminas,Salud,Nutrición,Suplementos dietéticos,Suplementos vitamínicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En qué consiste la dieta atlántica: las claves saludables de la prima desconocida de la dieta mediterránea]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/consiste-dieta-atlantica-claves-saludables-prima-desconocida-dieta-mediterranea_1_13095022.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a92101a-6a05-4579-8318-83df78cd4fea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En qué consiste la dieta atlántica: las claves saludables de la prima desconocida de la dieta mediterránea"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con su máximo exponente en Galicia y el norte de Portugal, este patrón alimenticio tiene varios puntos en común con la dieta mediterránea: es tradicional, saludable y sostenible, y está basada en el consumo de alimentos frescos, mínimamente procesados, de temporada y de cercanía</p><p class="subtitle">La dieta mediterránea no es lo que crees: ¿qué debes comer para beneficiar tu salud?</p></div><p class="article-text">
        La gastronom&iacute;a del norte tiene una buena fama indiscutible, pero su recetario tradicional o lo apetitoso de sus materias primas no implica solo 'comida rica', sino un pasaporte para mejorar la salud integral y ayudar en la prevenci&oacute;n de enfermedades. Mucho m&aacute;s desconocida que <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/dieta-mediterranea-no-crees-debes-comer-beneficiar-salud_1_11601318.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la dieta mediterr&aacute;nea</a>, la dieta atl&aacute;ntica tiene mucho que ense&ntilde;arnos. Comencemos por definirla adecuadamente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es el patr&oacute;n alimentario caracter&iacute;stico de los pa&iacute;ses ba&ntilde;ados por el oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico, con su m&aacute;ximo exponente en Galicia y en el norte de Portugal, lo que se conoce seg&uacute;n algunos autores como la dieta atl&aacute;ntica del sur de Europa&rdquo;, explica Rosaura Leis, vicepresidenta de la Fundaci&oacute;n Dieta Atl&aacute;ntica y presidenta del Comit&eacute; Cient&iacute;fico de esta misma organizaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este patr&oacute;n tiene varios puntos en com&uacute;n con su prima mediterr&aacute;nea: es tradicional, saludable y sostenible y est&aacute; basada en el consumo de alimentos frescos, m&iacute;nimamente procesados, de temporada y de cercan&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">La pir&aacute;mide de la dieta atl&aacute;ntica: mucho mar, patata, fruta, verdura y queso</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica Rosaura Leis, seguir una dieta atl&aacute;ntica implica el consumo a diario de cereales &mdash;fundamentalmente <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/puedo-reconocer-alimento-integral-verdad_1_2164328.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">integrales</a>, de menor &iacute;ndice gluc&eacute;mico y m&aacute;s riqueza en fibra&mdash;, patata, frutas y verduras &mdash;m&aacute;s frecuentemente del g&eacute;nero<em> Brassica, </em>el de las coles y repollos&mdash;; l&aacute;cteos &mdash;especialmente queso&mdash; y aceite de oliva, &ldquo;tanto para ali&ntilde;ado como para cocinado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en la parte relativa a las prote&iacute;nas, la dieta atl&aacute;ntica bebe del mar (y del r&iacute;o): su aporte proteico procede sobre todo de pescado, moluscos y crust&aacute;ceos. Tambi&eacute;n incluye tres o cuatro raciones semanales de carne, especialmente cerdo y ternera, pero con una composici&oacute;n nutricional caracter&iacute;stica &mdash;son terneras amamantadas y no de cebamiento&mdash;. Por &uacute;ltimo, pero no menos importante, las legumbres, como las lentejas y los garbanzos, tambi&eacute;n tienen un gran peso en los men&uacute;s diarios, as&iacute; como los frutos secos, encabezados por casta&ntilde;as y nueces.
    </p><p class="article-text">
        La forma en que se preparan estos alimentos importa y mucho. &ldquo;Mucho m&aacute;s vapor, cocci&oacute;n, plancha y guisado que fritura&rdquo;, destaca en cuanto a la t&eacute;cnica culinaria Rosaura Leis, tambi&eacute;n catedr&aacute;tica de Pediatr&iacute;a, coordinadora del Comit&eacute; de Nutrici&oacute;n y Lactancia Materna de la AEP y coordinadora de Gastroenterolog&iacute;a, Hepatolog&iacute;a y Nutrici&oacute;n Pedi&aacute;trica del Hospital Cl&iacute;nico Universitario de Santiago. Tampoco hay que olvidarse del papel del agua, procedente en Galicia y Portugal &ldquo;de importantes y numerosos manantiales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al ampararse en el consumo de alimentos de proximidad y temporada, el planeta es otro gran beneficiado, ya que son ingredientes con una huella de carbono m&aacute;s reducida. &ldquo;Por otra parte, la huella h&iacute;drica es tambi&eacute;n baja, ya que es poca en el pescado, un alimento principal en nuestra dieta&rdquo;, anota Leis, poniendo de manifiesto que numerosos estudios han evidenciado que la dieta atl&aacute;ntica no solo es saludable para el individuo, sino tambi&eacute;n para el medio ambiente.
    </p><h2 class="article-text">El impacto positivo de los men&uacute;s atl&aacute;nticos</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Las principales causas de enfermedad y de muerte actualmente se asocian con estilos de vida no saludables, entre los que la dieta juega un importante papel. Abandonar el consumo de alimentos ricos en grasa saturada y trans y en az&uacute;cares simples, y adherirse a la dieta atl&aacute;ntica, consumir alimentos de alta densidad nutricional, con un aporte importante de &aacute;cidos grasos omega-3, vitaminas, minerales y componentes funcionales, supone una mejor salud cardiometab&oacute;lica&rdquo;, recuerda Rosaura Leis.
    </p><p class="article-text">
        Hay varios estudios realizados en el norte de Portugal, donde se evidencia que la adherencia a la dieta atl&aacute;ntica del sur de Europa (descrita por nueve componentes) se asocia a menor riesgo de infarto agudo de miocardio.
    </p><p class="article-text">
        Leis apunta a que en Galicia merece una menci&oacute;n especial el <a href="https://galiat6mas7.com/es/index.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> GALIAT, primer ensayo cl&iacute;nico realizado con dieta atl&aacute;ntica en familias de una poblaci&oacute;n fundamentalmente rural y desde la atenci&oacute;n primaria, y cuyos resultados se han publicado en revistas cient&iacute;ficas de alto impacto. Destaca que la intervenci&oacute;n durante seis meses se asocia a mejor&iacute;a del &iacute;ndice de masa corporal &mdash;indicador indirecto de adiposidad u obesidad, del HDL-c y de biomarcadores del metabolismo de los hidratos de carbono, como la resistencia a la insulina&mdash;.
    </p><p class="article-text">
        Otra <a href="http://google.com/search?q=NUTRIAGE&amp;oq=NUTRIAGE&amp;gs_lcrp=EgZjaHJvbWUyCQgAEEUYORiABDILCAEQABgKGAsYgAQyCwgCEAAYChgLGIAEMgsIAxAAGAoYCxiABDILCAQQABgKGAsYgAQyCwgFEAAYChgLGIAEMgcIBhAAGIAEMgcIBxAAGIAEMgcICBAAGIAEMgsICRAAGAoYCxiABNIBBzQ3NWowajSoAgCwAgA&amp;sourceid=chrome&amp;ie=UTF-8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> relevante al respecto es el NUTRIAGE, un estudio realizado en Galicia y norte de Portugal, en el que se analizan los efectos que la dieta atl&aacute;ntica tiene sobre la salud de los mayores institucionalizados, observ&aacute;ndose que un elevado &iacute;ndice de masa corporal y el d&eacute;ficit de determinados nutrientes se asocia con un mayor deterioro neurol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        Y cabe mencionar otro estudio realizado por el Instituto de Investigaci&oacute;n Sanitaria de Santiago de Compostela (IDIS) y <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35421213/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado</a> en<em> Advances in Science</em>, que concluye cu&aacute;les son los principios esenciales de la dieta atl&aacute;ntica que impactan positivamente en la epigen&eacute;tica, la funci&oacute;n cardiovascular y la longevidad. Cabe citar la hidrataci&oacute;n, una gastronom&iacute;a balanceada con alto valor biol&oacute;gico de las comidas &mdash;de las que est&aacute;n ausentes las grasas ultraprocesadas y dulces, con gran protagonismo del huerto y el mar&mdash;, estilo de vida activo, bienestar psicol&oacute;gico <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ciencia-soledad-evitarla-aumentar-longevidad-salud_1_12789641.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y compa&ntilde;&iacute;a</a>. Sentarse alrededor de una mesa, saborear los alimentos, compartir y charlar tambi&eacute;n es clave en la ecuaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En resumen, siguiendo la dieta atl&aacute;ntica, se tiene un menor riesgo de sobrepeso y/u obesidad, de un perfil lip&iacute;dico m&aacute;s aterog&eacute;nico, de hipertensi&oacute;n y de resistencia a la insulina, mientras que se ganan papeletas para un envejecimiento m&aacute;s saludable, &ldquo;libre de enfermedad y con mejor calidad de vida, al disminuir la fragilidad&rdquo;, realza la investigadora. La Fundaci&oacute;n Espa&ntilde;ola del Coraz&oacute;n tambi&eacute;n la <a href="https://fundaciondelcorazon.com/blog-impulso-vital/2385-dieta-atlantica-otra-opcion-cardiosaludable-.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recomienda</a> como opci&oacute;n cardiosaludable.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Merluza a la gallega.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Empieza por la cocina de la abuela</h2><p class="article-text">
        Si est&aacute;s perdido y no sabes c&oacute;mo empezar a implementar esta dieta, mira hacia tus mayores. &ldquo;Si eres gallego, ac&eacute;rcate a la cocina de la abuela, es salud para ti&rdquo;, apunta Rosaura Leis, remarcando que la cocina atl&aacute;ntica es sencilla, ya que sus procesos culinarios respetan la composici&oacute;n nutricional de los alimentos. &ldquo;Por ejemplo, una merluza a la gallega se prepara con cachelos &mdash;patata cocida, muchas veces con monda&mdash; y ajada, una salsa elaborada con aceite de oliva, ajo y piment&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Llena tu cesta de la compra de pescados, legumbres y mariscos, verduras del g&eacute;nero<em> Brassica</em> &mdash;recuerda, la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/recetas-con-coles-beneficios_1_11981074.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">familia de las coles</a>&mdash;, casta&ntilde;as, ternera gallega y patata&ndash;, y pon alg&uacute;n recetario tradicional en el estante de tu cocina. <em>A car&oacute;n do lume. El alma de la cocina gallega</em> (M&oacute;nica Prego), <em>El gran libro de la cocina gallega</em> del programa <em>Larpeiros</em> de la Televisi&oacute;n de Galicia &mdash;con 500 platos regionales, incluyendo aperitivos, legumbres, pescados, carnes y postres&mdash;&nbsp;o<em> Cocina gallega tradicional </em>de Matilde Felpeto Lagoa son algunos ejemplos de biblias culinarias que llevar&aacute;n la magia atl&aacute;ntica a tus fogones. El propio grupo de investigaci&oacute;n de Rosaura Leis tambi&eacute;n ha elaborado recetarios como <em>Men&uacute;s saludables en el comedor escolar</em>.
    </p><p class="article-text">
        Para terminar, cabe destacar una preocupante p&eacute;rdida de adherencia de los pa&iacute;ses atl&aacute;nticos a esta dieta en todas las edades, un fen&oacute;meno paralelo a lo que sucede en el caso de la dieta mediterr&aacute;nea y de lo que ya advert&iacute;a la FAO en 1970. &ldquo;Se est&aacute;n consumiendo alimentos ricos en az&uacute;cares simples, grasa saturada y trans, y se observa un descenso del consumo de pescado y otros alimentos caracter&iacute;sticos de nuestro patr&oacute;n, de elevada densidad nutricional&rdquo;, advierte Leis, citando como ejemplo el <a href="https://www.analesdepediatria.org/es-analisis-cuantitativo-ingesta-nutrientes-ninos-articulo-S169540331400455X" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> ALSALMA en m&aacute;s de 1.700 ni&ntilde;os, el cual pone de manifiesto que alrededor del 50% no consum&iacute;an dos raciones de pescado a la semana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el estudio ESNUPI, realizado recientemente en ni&ntilde;os de 1 a 10 a&ntilde;os, observa que un porcentaje importante presenta un consumo excesivo de grasa saturada, a la vez que no se cumple la ingesta recomendada de grasa poliinsaturada. &ldquo;Es el momento para la acci&oacute;n: se hace necesario establecer estrategias de promoci&oacute;n de la adherencia a nuestro patr&oacute;n alimentario tradicional atl&aacute;ntico, ya desde los primeros momentos de la vida&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Núñez-Torrón Stock]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/consiste-dieta-atlantica-claves-saludables-prima-desconocida-dieta-mediterranea_1_13095022.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 21:07:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En qué consiste la dieta atlántica: las claves saludables de la prima desconocida de la dieta mediterránea]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación saludable,Alimentación,Comida,Galicia,Portugal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Es mejor cocinarlos en casa o comprarlos preparados? Seis platos típicos, a examen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/mejor-cocinarlos-casa-comprarlos-preparados-seis-platos-tipicos-examen_1_13075321.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/06f3846f-20fe-4328-8336-86dbb929420a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Comparativa: qué platos merece la pena comprar preparados y cuáles hacer tú en casa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque cocinar suele salir más barato que comprar la comida preparada (y es más saludable), hay casos en los que puede compensar tenerlo hecho 
</p><p class="subtitle">En primera persona - He estado diez días sin tomar nada de azúcar y esto es lo que ha cambiado</p></div><p class="article-text">
        El consumo de platos preparados en Espa&ntilde;a no deja de batir r&eacute;cords. Seg&uacute;n los <a href="https://www.hoyplatospreparados.es/prensa/notas-de-prensa/el-consumo-de-platos-preparados-en-el-hogar-crece-un-38-impulsado-por-su-calidad-variedad-y-comodidad/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos</a> presentados por la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Fabricantes de Platos Preparados (Asefapre), los hogares espa&ntilde;oles adquirieron m&aacute;s de 715.000 toneladas de estos productos durante 2025, lo que representa un incremento del 3,8% respecto al a&ntilde;o anterior. Esta tendencia, sostenida durante toda una d&eacute;cada, sit&uacute;a el consumo individual en 18 kilogramos por persona al a&ntilde;o. Detr&aacute;s de estas cifras se encuentra otra realidad: <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/casas-cocina-comida-preparada-circulo-vicioso-explica-vivimos-hoy_1_12795098.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cada vez cocinamos menos</a>.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a es uno de los pa&iacute;ses avanzados donde la gente cocina m&aacute;s a diario, <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1878450X25000861" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aproximadamente un 60%</a>, seg&uacute;n los &uacute;ltimos estudios. Esto quiere decir que el olor de la<a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/si-tortilla-patatas-cuajada-tres-trucos-imprescindibles-evitar-errores_1_13055073.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> tortilla de patatas</a>, las <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/chorizo-pimenton-ingrediente-habitual-lentejas-darles-toque-sabroso_1_12039971.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lentejas</a> o el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/comer/bizcocho-calabaza-yogur-receta-facil-preparar-postre-sencillo-jugoso_1_12673036.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bizcocho de yogur</a> sigue animando las cocinas, pero aun as&iacute; hay ocho millones de personas en el pa&iacute;s, cuatro de cada diez, que no cocinan nunca o casi nunca.
    </p><p class="article-text">
        La falta de tiempo y los estilos de vida acelerados son los principales culpables de este abandono relativo de la cocina. Pero cada vez m&aacute;s el dilema entre cocinar tambi&eacute;n se libra en el supermercado, donde, seg&uacute;n el estudio de Asefapre, la pizza refrigerada o congelada, las patatas fritas congeladas, los platos de pasta y los platos de carne ya preparados est&aacute;n creciendo a&ntilde;o tras a&ntilde;o, y tambi&eacute;n en calidad, lo que hace pensar dos veces si merece la pena por precio y comodidad comprar los ingredientes y cocinar en casa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El popular cocinero de la cuenta La cocina de Santiago en redes sociales comparaba recientemente el <a href="https://www.tiktok.com/@lacocinadesantiaguini/video/7253849938663050523" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gazpacho casero con el comprado en la tienda</a>. El gazpacho comercial costaba unos 3,50 euros, lo mismo que los ingredientes por separado, aunque seg&uacute;n el<em> influencer</em> &ldquo;por sabor me quedo con el de casa mil veces&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El coste de preparar un plato en casa va m&aacute;s all&aacute; de los ingredientes. Para el gazpacho se trata solo de unos minutos de batidora, pero en los platos guisados u horneados hay que sumar el coste de la energ&iacute;a. Un horno encendido o una placa vitrocer&aacute;mica a&ntilde;aden entre 30 y 50 c&eacute;ntimos a la hora a la preparaci&oacute;n. Un ciclo de lavavajillas, otros 50 c&eacute;ntimos en electricidad y unos 20 c&eacute;ntimos en detergente (lavar a mano cuesta m&aacute;s caro en agua y energ&iacute;a). Son peque&ntilde;as cantidades, pero se van sumando. Adem&aacute;s, si no usamos los electrodom&eacute;sticos eficientemente, el gasto aumenta a&uacute;n m&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para salir de dudas, merece la pena comparar algunos platos emblem&aacute;ticos en las cocinas espa&ntilde;olas y comprobar si compensa o no prepararlos en casa.
    </p><h2 class="article-text">El pollo asado</h2><p class="article-text">
        Un recurso infalible para comidas r&aacute;pidas. Un pollo entero asado en la secci&oacute;n de cualquier supermercado ronda los 6-7 euros. En casa podemos comprar un pollo fresco por aproximadamente 4-5 euros, pero debemos sumar el gasto energ&eacute;tico del horno durante una hora larga, el aceite, la sal y las especias. Si valoramos nuestro tiempo, la diferencia se estrecha peligrosamente. El verdadero ahorro solo llega si compramos el pollo en oferta o si, adem&aacute;s, aprovechamos las sobras para otras preparaciones.
    </p><h2 class="article-text">El gazpacho</h2><p class="article-text">
        El gazpacho, como ve&iacute;amos, se encuentra en una situaci&oacute;n de empate. Una botella de un litro de gazpacho de calidad ronda los tres euros y sus ingredientes incluyen aceite de oliva virgen extra y vinagre de Jerez Reserva. Prepararlo en casa requiere un kilo de tomates, medio pepino, un tercio de pimiento, media cebolla, ajo, aceite, vinagre y sal. Dependiendo de la temporada y de si encontramos ofertas, el coste oscilar&aacute; entre los tres y los cuatro euros. Aqu&iacute; la decisi&oacute;n se toma por el sabor y la comodidad.
    </p><h2 class="article-text">La crema de verduras</h2><p class="article-text">
        La Organizaci&oacute;n de Consumidores y Usuarios (OCU) <a href="https://www.ocu.org/alimentacion/alimentos/guia-de-compra/guia-de-compra-de-cremas-de-verduras" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">analiz&oacute; 36 variedades de supermercado</a> y concluy&oacute; que, en general, son productos saludables con buena composici&oacute;n nutricional. Podemos encontrar una crema de calabaza aceptable por unos dos euros. Hacerla en casa nos costar&aacute; aproximadamente lo mismo si compramos las verduras de temporada, aunque con la ventaja de controlar exactamente los ingredientes y el punto de sal.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La tortilla de patatas</h2><p class="article-text">
        Con los huevos cada vez m&aacute;s caros, el coste real de elaborar una tortilla de patatas casera para cuatro personas con 700 gramos de patatas, 300 gramos de cebolla, aceite de oliva virgen extra y seis huevos puede ponerse por encima de los cuatro euros. Esto antes de a&ntilde;adir el coste energ&eacute;tico del fuego durante el pochado y el cuajado. Las tortillas ya preparadas pueden tener precios incluso menores, pero tambi&eacute;n habr&aacute; que calentarlas antes de consumirlas.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El guiso de carne</h2><p class="article-text">
        Un estofado de carne y verduras es un plato reconfortante que adem&aacute;s se puede preparar con antelaci&oacute;n y dura varios d&iacute;as. Sin embargo, lo podemos encontrar en un supermercado por unos 5-6 euros por raci&oacute;n. Prepararlo en casa requiere carne de ternera para guisar (unos 8-10 euros el kilo), patatas, zanahorias, cebolla, vino tinto y muchas horas de cocci&oacute;n lenta. A cambio, una olla bien llena puede dar de comer a una familia numerosa o proporcionar <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ideas-comer-bien-taper_1_10275150.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">varios d&iacute;as de t&aacute;per</a>. Por eso en el precio por raci&oacute;n el guiso casero gana por un amplio margen, pero tambi&eacute;n necesita de planificaci&oacute;n y unas horas en la cocina que no todo el mundo puede dedicar.
    </p><h2 class="article-text">El bizcocho casero</h2><p class="article-text">
        Un bizcocho industrial de calidad aceptable ronda los 2-3 euros. Hacerlo en casa implica comprar huevos, harina, az&uacute;car, aceite o mantequilla y levadura. Si partimos de cero, la inversi&oacute;n inicial supera con creces el precio del producto terminado, pero no usaremos el paquete completo. Si consideramos que esos ingredientes los tenemos habitualmente en la despensa, el bizcocho casero puede salir pr&aacute;cticamente por el coste de los huevos y la energ&iacute;a del horno. Lo que no tiene precio es el aroma que sale de la cocina mientras se est&aacute; horneando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La elecci&oacute;n entre el plato preparado y el casero no es solo cuesti&oacute;n de dinero. Aunque algunos platos preparados est&eacute;n acerc&aacute;ndose en calidad y sabor a los caseros, cocinar tiene otros <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36299246/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">beneficios para la salud y el medio ambiente</a>, como disminuir el desperdicio de alimentos y el uso de envases. Comprar aquello que tiene una elaboraci&oacute;n m&aacute;s tediosa puede salir a cuenta, pero el gazpacho y la tortilla de patatas, si puede ser, mejor en casa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Frías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/mejor-cocinarlos-casa-comprarlos-preparados-seis-platos-tipicos-examen_1_13075321.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Mar 2026 21:38:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Es mejor cocinarlos en casa o comprarlos preparados? Seis platos típicos, a examen]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Cocina,Alimentación saludable,Consumo,Ahorro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los hospitales de Castilla-La Mancha instan a la ciudadanía a llevar hábitos saludables en el Día Mundial del Riñón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/hospitales-castilla-mancha-instan-ciudadania-llevar-habitos-saludables-dia-mundial-rinon_1_13064036.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a22bdee5-8395-4fe3-9272-1936620f0f68_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los hospitales de Castilla-La Mancha instan a la ciudadanía a llevar hábitos saludables en el Día Mundial del Riñón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los especialistas señalan que en la actualidad, la Enfermedad Renal Crónica es la "quinta causa de muerte en España", y está aumentando por factores como está aumentando por su relación directa con la diabetes, enfermedad cardiovascular, obesidad, hipertensión arterial y el tabaquismo</p><p class="subtitle">El Sindicato Médico de Castilla-La Mancha se suma a la nueva huelga estatal de médicos del 16 al 20 de marzo</p></div><p class="article-text">
        Varios hospitales de Castilla-La Mancha han animado a la ciudadan&iacute;a a llevar h&aacute;bitos de vida saludables que ayuden a frenar la Enfermedad Renal Cr&oacute;nica (ERC), con motivo del D&iacute;a Mundial del Ri&ntilde;&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El Servicio de Nefrolog&iacute;a del Hospital General Universitario de Ciudad Real atiende en la actualidad a 221 pacientes en hemodi&aacute;lisis, treinta de ellos en di&aacute;lisis peritonal, y supervisa a 345 personas que viven con un ri&ntilde;&oacute;n trasplantado, dato que ha dado a conocer el nefr&oacute;logo Alberto Mart&iacute;nez Calero en la rueda de prensa convocada.
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;nez Calero y el presidente de ALCER en Ciudad Real, Pablo Le&oacute;n, han aprovechado esta conmemoraci&oacute;n, instituida hace veinte a&ntilde;os para instar a la ciudadan&iacute;a a llevar h&aacute;bitos de vida saludables que ayuden a frenar la Enfermedad Renal Cr&oacute;nica (ERC), una &ldquo;epidemia silenciosa&rdquo; que est&aacute; aumentando por su relaci&oacute;n directa con la diabetes, enfermedad cardiovascular, obesidad, hipertensi&oacute;n arterial y el tabaquismo.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Alberto Mart&iacute;nez Calero, en Ciudad Real hay dos mil personas con un porcentaje de filtrado glomerular, la cantidad de sangre que los ri&ntilde;ones filtran por minuto, inferior al 30%, por lo que son firmes candidatos a acabar siendo pacientes de la unidad de hemodi&aacute;lisis.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que el nefr&oacute;logo del HGCR haya reiterado la necesidad de que la poblaci&oacute;n mantenga una buena salud general con una alimentaci&oacute;n adecuada y ejercicio regular.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Pablo Le&oacute;n ha se&ntilde;alado que la mortalidad por ERC ha crecido significativamente en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, y de seguir su ritmo de crecimiento se convertir&aacute; en la quinta causa de muerte en Espa&ntilde;a en 2040. Ante esta situaci&oacute;n, ALCER ha querido hoy concienciar a la sociedad de la gravedad de esta patolog&iacute;a e incidir en la necesidad de que todas las administraciones p&uacute;blicas realicen m&aacute;s esfuerzos para avanzar en su prevenci&oacute;n y en un diagn&oacute;stico precoz.
    </p><h2 class="article-text">Donaci&oacute;n de &oacute;rganos</h2><p class="article-text">
        De su lado, la gerente del &Aacute;rea Integrada de Guadalajara, Elena Mart&iacute;n, ha animado a la donaci&oacute;n de &oacute;rganos en un pa&iacute;s como Espa&ntilde;a, &ldquo;generoso y solidario&rdquo;, ya que cuando la enfermedad renal avanza, &ldquo;el trasplante es la mejor opci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la presidenta de ALCER Guadalajara ha alertado de la necesidad de adoptar medidas para frenar el avance de la enfermedad renal, que va camino de convertirse en &ldquo;la quinta causa de muerte en Espa&ntilde;a&rdquo;. Sonia Pe&ntilde;uelas ha insistido en &ldquo;la prevenci&oacute;n, la detecci&oacute;n precoz y la educaci&oacute;n sanitaria para mejorar la calidad de vida de las personas con enfermedad renal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Respecto al lema de este a&ntilde;o, 'Salud Renal para todos: cuidando a la gente, protegiendo el planeta', ha incidido en la sostenibilidad y en la necesidad de tratamientos eficientes y menos contaminantes. En este sentido, el jefe de Nefrolog&iacute;a del Hospital Universitario de Guadalajara, Gabriel de Arriba, ha subrayado la apuesta por la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente en los tratamientos.
    </p><p class="article-text">
        El doctor De Arriba ha recordado que la nueva unidad de Hemodi&aacute;lisis del Hospital Universitario de Guadalajara es pionera al implantar un nuevo sistema de preparado del &aacute;cido de di&aacute;lisis, que permite su preparaci&oacute;n in situ eliminando el uso de garrafas y contribuyendo a reducir residuos.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, ha expresado el orgullo de que &ldquo;en el &uacute;ltimo a&ntilde;o 21 personas han recibido un trasplante renal en Guadalajara, una cifra r&eacute;cord&rdquo; y por todas las mejoras en los tratamientos y en la atenci&oacute;n a los pacientes renales, as&iacute; como por la colaboraci&oacute;n con las instituciones y con las asociaciones de pacientes, aspectos &ldquo;por los que estamos muy orgullosos y queremos seguir mejorando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La supervisora de Nefrolog&iacute;a, Susana Rosa, ha apuntado la importancia del &ldquo;ejercicio f&iacute;sico, controlar la tensi&oacute;n y el az&uacute;car, comer comida real y no ultraprocesados y beber agua y no refrescos ni bebidas energ&eacute;ticas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, se ha referido al compromiso del SESCAM, del Hospital de Guadalajara y el servicio de Nefrolog&iacute;a con &ldquo;lo ecosostenible, con tecnolog&iacute;as que nos permiten ahorrar agua y envases y apostando por terapias domiciliarias, con ventajas medioambientales y que a los pacientes les aporta calidad de vida y mejora su vida personal y laboral&rdquo;. &ldquo;Cuidar nuestro ri&ntilde;&oacute;n hoy es invertir en nuestro futuro&rdquo;, ha concluido.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, en representaci&oacute;n de todo el personal implicado en la labor de donaci&oacute;n y trasplantes, el coordinador m&eacute;dico de trasplantes del Hospital de Guadalajara, Borja Mariblanca, ha agradecido la solidaridad de donantes de &oacute;rganos y familias, que permitieron que el pasado a&ntilde;o se llevaran a cabo siete donaciones multiorg&aacute;nicas en Guadalajara y que en lo que va de a&ntilde;o ya se hayan producido tres donaciones de este tipo.
    </p><h2 class="article-text">Alc&aacute;zar de San Juan</h2><p class="article-text">
        El Hospital Universitario Mancha Centro ha celebrado otro acto organizado por la Gerencia de Atenci&oacute;n Integrada de Alc&aacute;zar de San Juan, junto a la asociaci&oacute;n ALCER Ciudad Real, con el objetivo de sensibilizar a la poblaci&oacute;n sobre la importancia de la prevenci&oacute;n, el diagn&oacute;stico precoz y el cuidado de la salud renal.
    </p><p class="article-text">
        En el acto conmemorativo ha participado la concejala del Ayuntamiento de Alc&aacute;zar de San Juan, Ana Isabel Abeng&oacute;zar; el gerente del &Aacute;rea Integrada de Alc&aacute;zar de San Juan, Lucas Salcedo; la jefa del Servicio de Nefrolog&iacute;a del Hospital Universitario Mancha Centro, Rebeca Garc&iacute;a Agudo; y la gerente de ALCER en la provincia de Ciudad Real, Mari Carmen Salcedo.
    </p><p class="article-text">
        El gerente del &Aacute;rea Integrada ha expresado que &ldquo;la prevenci&oacute;n y el diagn&oacute;stico precoz son fundamentales para frenar el avance de la enfermedad renal cr&oacute;nica y mejorar la calidad de vida de las personas que la padecen&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lucas Salcedo tambi&eacute;n ha puesto en valor el trabajo que desarrolla el Servicio de Nefrolog&iacute;a del Hospital Universitario Mancha Centro y el compromiso de sus profesionales con la atenci&oacute;n a los pacientes renales.
    </p><p class="article-text">
        De su lado, Ana Isabel Abeng&oacute;zar ha puesto en valor la labor que desarrolla la asociaci&oacute;n ALCER tanto en el &aacute;mbito de la concienciaci&oacute;n social como en el acompa&ntilde;amiento a pacientes y familias.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la jefa del Servicio de Nefrolog&iacute;a del hospital, Rebeca Garc&iacute;a Agudo, ha explicado que la detecci&oacute;n y el tratamiento precoz de la enfermedad renal son determinantes para retrasar su progresi&oacute;n y disminuir el riesgo cardiovascular asociado a esta patolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La gerente de ALCER Ciudad Real, Mari Carmen Salcedo, ha recordado que la enfermedad renal cr&oacute;nica es conocida como la &ldquo;epidemia silenciosa&rdquo;, ya que en muchas ocasiones se desarrolla sin s&iacute;ntomas en sus fases iniciales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Europa Press]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/hospitales-castilla-mancha-instan-ciudadania-llevar-habitos-saludables-dia-mundial-rinon_1_13064036.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Mar 2026 18:13:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los hospitales de Castilla-La Mancha instan a la ciudadanía a llevar hábitos saludables en el Día Mundial del Riñón]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Hospitales,Enfermedades,Salud,Alimentación saludable]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo la forma en que pones la mesa puede ayudarte a comer mejor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/forma-pones-mesa-ayudarte-comer-mejor_1_13034475.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a949945f-4b02-45a4-bd69-96bde5b40fc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo la forma en que pones la mesa puede ayudarte a comer mejor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los platos, cubiertos, manteles o incluso los colores del comedor influyen en cómo percibimos los sabores de la comida y nuestro apetito 
</p><p class="subtitle">He estado diez días sin tomar nada de azúcar y esto es lo que ha cambiado</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Crees que decides lo que vas a comer por tu propia cuenta? Aun sin saberlo, estamos sujetos a la influencia de nuestro entorno: ese anuncio de pasta, pasar por delante de un restaurante, un recuerdo de la infancia o estar en compa&ntilde;&iacute;a de amigos nos pueden impulsar a comer unas cosas y no otras, o a comer en mayor o menor cantidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sabiendo esto, es f&aacute;cil entender que la forma en que ponemos la mesa, el mantel, la cuberter&iacute;a, la vajilla, la iluminaci&oacute;n o incluso la decoraci&oacute;n tambi&eacute;n influyen a la hora de decidir, consciente o inconscientemente, c&oacute;mo comer. Algo en nuestro interior nos dice que no es igual poner el mantel de tela, los platos de porcelana y las copas de cristal que comer con un tenedor de pl&aacute;stico directamente de la lata, de pie frente a la nevera, y los estudios cient&iacute;ficos han podido comprobarlo. Entender esta influencia es una herramienta muy poderosa para mejorar nuestra relaci&oacute;n con la comida.
    </p><h2 class="article-text">El color, la forma y el tama&ntilde;o de los platos</h2><p class="article-text">
        El color de la vajilla es una de esas se&ntilde;ales con un poder sorprendente, algo que saben bien los restaurantes. Tradicionalmente, asociamos ciertos colores con sabores espec&iacute;ficos: el rojo con el dulce o el picante, el verde con la acidez o el amargor. Esta programaci&oacute;n cerebral hace que esperemos un tipo de sabor antes incluso de probar el alimento, lo que puede realzar o disminuir la experiencia gustativa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero la influencia va mucho m&aacute;s all&aacute; de la expectativa. Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29679981/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio comprob&oacute;</a> que el color del plato puede alterar de manera significativa la cantidad de energ&iacute;a que ingerimos. En esta investigaci&oacute;n, un grupo de mujeres comi&oacute; pasta con salsa de tomate en platos del mismo tama&ntilde;o, pero de diferentes colores: blanco, rojo y negro. Quienes utilizaron platos rojos o negros consumieron alrededor de 1100 kcal, frente a las que usaron platos blancos, que se quedaron en 945 kcal.
    </p><p class="article-text">
        Otro estudio <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11241694/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tambi&eacute;n pudo comprobar</a> que los alimentos servidos en platos de colores vivos se percib&iacute;an como m&aacute;s caros y sabrosos, mientras que los platos blancos parec&iacute;an tradicionales y aburridos. En este mismo ensayo se comprob&oacute; el efecto del tama&ntilde;o y la forma de los platos. Los platos grandes afectaban a la percepci&oacute;n de la cantidad de comida: cuando aumentaba el tama&ntilde;o del plato, se consideraba que la raci&oacute;n era m&aacute;s peque&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este efecto del plato grande frente al plato peque&ntilde;o se ha estudiado con detalle. Un trabajo reciente comprob&oacute; que tiene mucho que ver con <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12147059/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">c&oacute;mo nuestro cerebro predice la saciedad</a> que nos va a producir a partir de las im&aacute;genes. Cuando la raci&oacute;n de comida nos parece m&aacute;s peque&ntilde;a, se produce menos saciedad y es m&aacute;s probable que despu&eacute;s comamos entre horas, independientemente del contenido en calor&iacute;as. Por eso se recomienda comer en platos peque&ntilde;os para controlar mejor la ingesta.
    </p><p class="article-text">
        Una parte de este efecto se debe a la llamada ilusi&oacute;n de Delboeuf. Esta ilusi&oacute;n &oacute;ptica explica c&oacute;mo percibimos el tama&ntilde;o de un c&iacute;rculo (nuestra comida) en relaci&oacute;n con otro c&iacute;rculo conc&eacute;ntrico que lo rodea (el plato). Hay estudios que han comprobado que <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3947396/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una misma cantidad de alimento</a> parece m&aacute;s peque&ntilde;a sobre un plato de borde ancho, y m&aacute;s abundante sobre un plato de borde muy fino o sin borde, donde la comida ocupa una proporci&oacute;n visual mayor del total.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay m&aacute;s. Una investigaci&oacute;n <a href="https://link.springer.com/article/10.1186/2044-7248-2-27" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicada en la revista Flavour</a> revel&oacute; que el sabor percibido de un alimento, como una tarta de queso, se modifica al cambiar los platos. Los participantes del estudio calificaron el pastel como m&aacute;s dulce e intenso cuando se serv&iacute;a en platos redondos y blancos, mientras que otros atributos, como la percepci&oacute;n de calidad, tambi&eacute;n se vieron potenciados en platos negros y cuadrados. 
    </p><h2 class="article-text">Mantel, servilleta o cubiertos: el atrezo de la comida</h2><p class="article-text">
        Cuando comemos no solo estamos mirando el plato. La escenograf&iacute;a completa de la comida, que incluye la mesa, los utensilios, el mantel y las servilletas, tambi&eacute;n env&iacute;a mensajes a nuestro cerebro que afectan al comportamiento, algo que, de nuevo, explotan a su favor los restaurantes.
    </p><p class="article-text">
        Los colores c&aacute;lidos sobre la mesa, como los rojos, naranjas y amarillos (quiz&aacute; te suena de una conocida cadena de hamburgueser&iacute;as) son estimulantes. Estos tonos <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12651177/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">despiertan el apetito y predisponen a la ingesta</a>. Por el contrario, los tonos fr&iacute;os como el azul promueven la calma y no suelen asociarse con la abundancia de comida, por lo que son menos comunes en los comedores.
    </p><p class="article-text">
        Los cubiertos y otros utensilios tambi&eacute;n tienen un papel en la experiencia de comer. El material del que est&aacute;n hechos puede interactuar con nuestro sentido del gusto. Por ejemplo, al comparar la <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/j.1745-459X.2011.00351.x" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reacci&oacute;n de las personas al comer yogur</a> con una cuchara de pl&aacute;stico o una de acero, los participantes prefirieron la de acero. Los cubiertos m&aacute;s pesados y con dise&ntilde;os atractivos tambi&eacute;n hac&iacute;an que los comensales <a href="https://www.researchgate.net/publication/281002829_Cutlery_matters_heavy_cutlery_enhances_diners'_enjoyment_of_the_food_served_in_a_realistic_dining_environment" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">percibieran la comida como m&aacute;s sabrosa</a>. &nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El comedor, el escenario de la comida</h2><p class="article-text">
        Un restaurante elegante tiene luces bajas, colores neutros y materiales como madera o textiles, mientras que un bar de carretera nos recibe con luces fluorescentes, suelos de baldosas y mesas laminadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A menudo pasamos por alto la influencia de la iluminaci&oacute;n en la experiencia de la comida. Mientras que la luz tenue y c&aacute;lida, invita a comer m&aacute;s despacio, la luz blanca y brillante de los establecimientos de comida r&aacute;pida, acelera el ritmo de la comida.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, un estudio se&ntilde;ala que la <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4871543/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">luz azulada</a> puede hacer que cambie la respuesta metab&oacute;lica del organismo a la comida, y que el pico de glucosa despu&eacute;s de comer sea m&aacute;s pronunciado, al tiempo que en otros ensayos la luz azul <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41097608/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reduc&iacute;a el apetito</a>. Es decir, aunque la luz fr&iacute;a pueda favoreer que comamos menos, la misma comida puede aumentar m&aacute;s r&aacute;pidamente el az&uacute;car en sangre.
    </p><p class="article-text">
        Sabiendo esto, &iquest;c&oacute;mo poner la mesa?. Estas son algunas recomendaciones:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Si buscamos comer algo menos, los platos peque&ntilde;os y de color blanco pueden ayudarnos. Para impresionar a las visitas, los platos grandes de colores oscuros.</li>
                                    <li>El mantel y servilletas de colores c&aacute;lidos como rojos y anaranjados abren el apetito, mientras que los colores fr&iacute;os como el azul lo calman.</li>
                                    <li>Los cubiertos de metal y m&aacute;s pesados hacen que la comida parezca m&aacute;s eleborada y sabrosa, son ideales para las cenas con amigos.</li>
                                    <li>La iluminaci&oacute;n tenue y c&aacute;lida har&aacute; que comamos m&aacute;s despacio y tengamos una respuesta de glucosa m&aacute;s lenta, por lo que son ideales en la cena mientras que la luz fr&iacute;a nos invita a comer r&aacute;pido y sufrir una subida de az&uacute;car m&aacute;s pronunciada, lo que nos hace falta por la ma&ntilde;ana.</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Frías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/forma-pones-mesa-ayudarte-comer-mejor_1_13034475.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Mar 2026 21:02:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo la forma en que pones la mesa puede ayudarte a comer mejor]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Alimentación saludable,Comida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sarai Alonso, nutricionista: "No existe una pauta concreta sobre cuántas veces hay que comer a lo largo del día"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/sarai-alonso-nutricionista-no-existe-pauta-concreta-veces-hay-comer-dia-xp_1_13044783.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5b72f533-0eb7-4289-a945-0bbbe091d747_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sarai Alonso, nutricionista: &quot;No existe una pauta concreta sobre cuántas veces hay que comer a lo largo del día&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante los últimos años se ha reproducido el mito de que las pequeñas comidas frecuentes, repartidas a lo largo del día, pueden servir para acelerar el metabolismo e incluso perder peso
</p><p class="subtitle">El nutricionista Sergio Baleato explica la importancia de la vitamina D: “Gran parte de la población tiene niveles bajos”</p></div><p class="article-text">
        Si observamos a nuestros primos evolutivos los grandes simios, veremos que pasan el d&iacute;a comiendo. &iquest;No ser&iacute;a esa una forma m&aacute;s natural, en lugar de nuestros consabidos desayuno, comida y cena?&nbsp;A lo largo de los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha reproducido el mito de las peque&ntilde;as comidas frecuentes, repartidas a lo largo del d&iacute;a, para acelerar el metabolismo e incluso perder peso. Pero los datos son tozudos, y los mitos son eso, y no verdades. Las calor&iacute;as y la calidad de nuestra alimentaci&oacute;n siguen ganando la partida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La creencia popular sosten&iacute;a que nuestro metabolismo era como una chimenea: para mantenerla encendida, hab&iacute;a que echarle le&ntilde;a de forma constante. Este comportamiento se llama &ldquo;grazing&rdquo;, en ingl&eacute;s (pastar, como el ganado) o &ldquo;nibbling&rdquo; (mordisquear).
    </p><p class="article-text">
        La teor&iacute;a es que, si cada comida requiere energ&iacute;a para ser digerida (por el efecto t&eacute;rmico de los alimentos), cuantas m&aacute;s comidas se hagan, m&aacute;s energ&iacute;a se gastar&aacute; en total. Adem&aacute;s, se argumentaba que, al evitar largos periodos de ayuno en el d&iacute;a, se preven&iacute;a el &ldquo;modo de hambruna&rdquo; del cuerpo, que te&oacute;ricamente ralentiza el metabolismo para conservar energ&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">Comer muchas veces, comer pocas veces, comer una sola comida</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, los estudios que desmienten las ventajas de picar a todas horas est&aacute;n ah&iacute; desde hace a&ntilde;os. Ya en 1997, una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/9155494/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n de estudios</a> encontr&oacute; que no hab&iacute;a ninguna, y que las personas con restricci&oacute;n de calor&iacute;as perd&iacute;an el mismo peso sin que importara cu&aacute;ntas veces com&iacute;an al d&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No existe una pauta concreta sobre cu&aacute;ntas veces hay que comer a lo largo del d&iacute;a&rdquo;, afirma la nutricionista Sarai Alonso, especializada en psicolog&iacute;a de la nutrici&oacute;n. &ldquo;Es necesario ajustarlo a los horarios por ejemplo laborales o de sue&ntilde;o, la rutina de actividad f&iacute;sica, las emociones o el estr&eacute;s, el cansancio, y, sobre todo a las necesidades corporales de ese momento&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        En el otro extremo, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha popularizado el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/ayuno-intermitente-16-horas_1_10295707.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ayuno intermitente</a> c&oacute;mo una forma de regular el apetito y mejorar la salud. Una forma popular es la llamada 16:8, que supone hacer las comidas dentro de una ventana de ocho horas durante el d&iacute;a &mdash;por ejemplo, de 12 a 8 de la tarde&mdash; y ayunar el resto del tiempo, lo que implica saltarse el desayuno o la cena. En su forma m&aacute;s extrema se encuentra la dieta OMAD (One Meal A Day, una comida al d&iacute;a), que consiste en concentrar toda la ingesta cal&oacute;rica del d&iacute;a en una sola comida.
    </p><p class="article-text">
        Aunque se ha observado que estos periodos m&aacute;s largos de ayuno pueden <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29754952/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mejorar la sensibilidad a la insulina</a> y reducir los niveles de az&uacute;car en sangre, propiciando la utilizaci&oacute;n de las grasas, y menor inflamaci&oacute;n, no hay evidencia de que ayuden a perder peso. Como ocurre habitualmente, lo que comemos es <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/importante-comes-comes_1_10871795.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s importante que cu&aacute;ndo</a> lo comemos. Adem&aacute;s, estas dietas pueden ser <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0531556513001186" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dif&iacute;ciles de mantener a largo plazo</a>, ya que aumentan la sensaci&oacute;n de hambre. Seg&uacute;n Alonso, &ldquo;al tener pocas ocasiones para comer, nuestro cerebro lo interpreta como cierta restricci&oacute;n alimentaria, con lo que luego hay m&aacute;s riesgo de comer de forma impulsiva o tener atracones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para la nutricionista, las diferentes comidas a lo largo del d&iacute;a &ldquo;responden a una demanda energ&eacute;tica, o quiz&aacute;, a una regulaci&oacute;n emocional. Por lo tanto, asegurarnos que a lo largo del d&iacute;a aparezcan en diferentes ocasiones ser&aacute; lo m&aacute;s adecuado para tener una relaci&oacute;n m&aacute;s tranquila con la comida&rdquo;, recomienda.
    </p><h2 class="article-text">Cuando comer m&aacute;s veces resulta beneficioso</h2><p class="article-text">
        Si el mantenimiento del metabolismo no es la raz&oacute;n, &iquest;por qu&eacute; comer m&aacute;s veces al d&iacute;a? El caso m&aacute;s claro es el de personas con problemas de salud como las personas que han pasado por una cirug&iacute;a bari&aacute;trica o &ldquo;reducci&oacute;n de est&oacute;mago&rdquo;, que no pueden ingerir grandes vol&uacute;menes de comida de una sola vez. Tambi&eacute;n puede ser beneficioso para personas con diabetes, ya que distribuir la ingesta en comidas m&aacute;s peque&ntilde;as y frecuentes puede ayudar a prevenir picos y bajadas bruscas de glucosa en sangre.
    </p><p class="article-text">
        Para los deportistas, especialmente aquellos enfocados en ejercicios de fuerza y ganar m&uacute;sculo, aumentar la frecuencia de comidas resulta pr&aacute;ctico para &ldquo;forzarse&rdquo; a comer m&aacute;s prote&iacute;nas a lo largo del d&iacute;a, y optimizar su efecto anab&oacute;lico. Tambi&eacute;n puede ser una estrategia &uacute;til para controlar el apetito, ya que algunas personas encuentran que comer cada pocas horas les ayuda a domar la ansiedad y a evitar atracones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es importante intentar educar a nuestro est&oacute;mago a que estas comidas est&eacute;n reguladas en cuanto a horarios y lo que se toma&rdquo;, recomienda Alonso. &ldquo;Intentar que no pasen m&aacute;s de tres horas entre comidas ser&iacute;a lo ideal. Adem&aacute;s de tener una previa planificaci&oacute;n que no sea r&iacute;gida&nbsp;que nos facilite ideas de qu&eacute; tomar en esos momentos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los alimentos que comemos tienen aqu&iacute; una gran importancia. En la vida real, aumentar la frecuencia de comidas suele llevar a un aumento de la ingesta cal&oacute;rica total, pero debido a que se comete un error b&aacute;sico: reducir la ingesta en las comidas principales, con lo que se tiene hambre entre horas, y esas comidas &ldquo;extra&rdquo; se convierten en un picoteo constante de alimentos muy cal&oacute;ricos, como frutos secos o golosinas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su lugar, planificar el men&uacute; del d&iacute;a puede equilibrar las calor&iacute;as con las necesidades del d&iacute;a, para lo que la consulta con un especialista en nutrici&oacute;n puede ser de gran ayuda. &ldquo;Tener varias oportunidades al d&iacute;a para comer nos permite introducir alimentos que no encajen tan bien en otros momentos, como por ejemplo las frutas, los frutos secos, una tostada de pan con tomate y jam&oacute;n, yogur&hellip;&rdquo;, explica Alonso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La frecuencia de las comidas es una herramienta m&aacute;s, no un reto de redes sociales que hay que superar, ni por exceso ni por defecto. Comer la cantidad adecuada, de los nutrientes que nuestro cuerpo necesita, y evitar la comida de baja calidad, es una receta que no falla.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/sarai-alonso-nutricionista-no-existe-pauta-concreta-veces-hay-comer-dia-xp_1_13044783.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Mar 2026 08:57:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sarai Alonso, nutricionista: "No existe una pauta concreta sobre cuántas veces hay que comer a lo largo del día"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación saludable,Comida,Alimentación,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Consumo prohibirá la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/consumo-prohibira-venta-bebidas-energeticas-menores-16-anos_1_13018487.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d3889d8a-b375-4ebb-aada-9cce41de4ce1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Consumo prohibirá la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La normativa que desarrollará el Ministerio abarcará también a menores de 18 años cuando las bebibas contengan más de 32 miligramos de cafeína por 100 mililitros</p><p class="subtitle">Distintas normas para una misma lata: el cerco a las bebidas energéticas avanza en las comunidades a falta de una regulación nacional</p></div><p class="article-text">
        El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 prohibir&aacute; la venta de bebidas energ&eacute;ticas a los menores de 16 a&ntilde;os. As&iacute; lo ha anunciado su titular, Pablo Bustinduy, en declaraciones a los medios antes de una reuni&oacute;n con la Gasol Fundation. La normativa que desarrollar&aacute; el Ministerio abarcar&aacute; tambi&eacute;n a menores de 18 a&ntilde;os cuando las bebibas contengan m&aacute;s de 32 miligramos de cafe&iacute;na por 100 mililitros.
    </p><p class="article-text">
        Bustinduy afirma que la medida cuenta con &ldquo;un amplio apoyo social&rdquo;, y ha aludido al bar&oacute;metro sobre publicidad de alimentos y bebidas energ&eacute;ticas elaborado por la AESAN (Agencia Espa&ntilde;ola de Seguridad Alimentaria y Nutrici&oacute;n) y, seg&uacute;n el cual, nueve de cada diez personas en Espa&ntilde;a est&aacute; de acuerdo con esta prohibici&oacute;n. Y ha destacado que en este dato se incluye un apoyo tambi&eacute;n muy alto de los j&oacute;venes, un 88,3% de los encuestados entre 18 y 35 a&ntilde;os, apoyan prohibir las bebidas energ&eacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        El Minsiterio argumenta adem&aacute;s que esta iniciativa va en l&iacute;nea con las medidas que est&aacute;n adoptando diferentes pa&iacute;ses europeos como Alemania, Noruega, Letonia, Polonia, Hungr&iacute;a o Lituania. En Espa&ntilde;a tambi&eacute;n hay normativas auton&oacute;micas como la de la Xunta de Galicia y el del Principado de Asturias, lo que &ndash;a juicio de Consumo&ndash; refuerza la importancia de armonizar esta legislaci&oacute;n a nivel estatal y favorecer as&iacute; la unidad de mercado.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/galicia/ley-prohibe-consumir-bebidas-energeticas-menores-galicia-entra-vigor-marzo-multas-3-000-euros_1_12891615.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Galicia tom&oacute; la delantera</a>&nbsp;el pasado 7 de enero al publicar una ley que equipara estos productos al alcohol, con la que prohibir&aacute; su venta y consumo a menores de 18 a&ntilde;os bajo multas, que estar&aacute;n entre 200 euros por consumo y 15.000 euros por sanciones graves de suministro, a partir de marzo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A su vez, el proyecto de ley que tramita el Parlamento de la contigua Asturias prev&eacute; situar este&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/asturias/asturias-prohibe-consumo-bebidas-energeticas-menores-16-anos_1_12704065.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">l&iacute;mite de edad en los 16 a&ntilde;os</a>, con sanciones tambi&eacute;n similares a las del alcohol o el tabaco, que oscilan entre el apercibimiento y multas de hasta 600 euros por infracciones leves como el consumo y pagos de 10.000 euros en casos graves o incluso el cierre de establecimientos y hasta 100.000 euros en casos de distribuci&oacute;n a gran escala.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n el Govern balear ha comunicado estar trabajando en una ley, todav&iacute;a embrionaria, para regular el consumo de estas bebidas en menores; y otras comunidades, como Catalunya o Euskadi, lo tienen en sus planes, aunque todav&iacute;a no hayan comunicado ning&uacute;n nuevo paso.
    </p><p class="article-text">
        En marzo de 2023 se cre&oacute; un grupo de trabajo entre la Administraci&oacute;n General del Estado y los gobiernos auton&oacute;micos para valorar posibles medidas a adoptar a nivel nacional en esta l&iacute;nea. El primer paso fue aprobar un Real Decreto que proh&iacute;be la venta de&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/gobierno-limita-alimentos-insanos-menus-escolares-saca-refrescos-bolleria-colegios_1_12222568.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bebidas azucaradas y energ&eacute;ticas</a>&nbsp;en cafeter&iacute;as o m&aacute;quinas&nbsp;<em>vending</em>&nbsp;de los centros escolares el pasado mes de abril.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/consumo-prohibira-venta-bebidas-energeticas-menores-16-anos_1_13018487.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Feb 2026 10:08:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Consumo prohibirá la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación saludable,Bebidas azucaradas,Salud,Ministerio de Consumo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El investigador Luis Garegnani, sobre la eficacia del ayuno intermitente para adelgazar: “No es una solución mágica”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/investigador-luis-garegnani-eficacia-ayuno-intermitente-adelgazar-no-solucion-magica-xp_1_13003183.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e6479116-3d86-457b-8873-659eff85083e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El investigador Luis Garegnani, sobre la eficacia del ayuno intermitente para adelgazar: “No es una solución mágica”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una revisión científica ha evaluado 22 estudios para determinar la efectividad de esta práctica para perder peso en adultos con sobrepeso u obesidad</p><p class="subtitle">Una endocrinóloga explica por qué es mejor un paseo que una siesta después de comer: “Reduce el pico de glucosa”</p></div><p class="article-text">
        El ayuno intermitente se ha colado, desde hace varios a&ntilde;os, entre las tendencias m&aacute;s populares para quienes tratan de perder peso. La pr&aacute;ctica consiste en alternar periodos de consumo nulo de calor&iacute;as, el ayuno, con periodos de ingesta normal en diferentes proporciones. Ahora, una <a href="https://www.cochranelibrary.com/cdsr/doi/10.1002/14651858.CD015610.pub2/full/es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n sistem&aacute;tica publicada en la Biblioteca Cochrane</a> ha puesto a prueba su eficacia real frente a otras dietas hipocal&oacute;ricas tradicionales en pacientes adultos con sobrepeso y obesidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con la evidencia actual es dif&iacute;cil emitir una recomendaci&oacute;n general&rdquo;, asegura a <a href="//elDiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> Luis Garegnani, del departamento investigador del Hospital Italiano de Buenos Aires y l&iacute;der de esta revisi&oacute;n sobre el ayuno intermitente. &ldquo;No parece ser mejor que otras dietas para perder peso, pero tampoco parece ser peor, aunque los resultados de las investigaciones sean inciertos&rdquo;, explica. Su trabajo indica que los efectos de este m&eacute;todo son similares a los de una simple dieta con restricciones cal&oacute;ricas, aunque con frecuencia se publicite como un m&eacute;todo superior o m&aacute;s eficaz.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En comparaci&oacute;n con los consejos diet&eacute;ticos habituales, el ayuno intermitente puede dar lugar a poca o ninguna diferencia en la p&eacute;rdida de peso o la calidad de vida&rdquo;, concluye el estudio. Por lo tanto, Garegnani apunta que &ldquo;probablemente los profesionales de la salud y las personas que viven con sobrepeso u obesidad van a tener que analizar y decidir si usan o no el ayuno intermitente en cada caso en particular&rdquo;. Porque no hay diferencias &ldquo;cl&iacute;nicamente relevantes&rdquo;, seg&uacute;n el propio investigador, ni en cuanto a la p&eacute;rdida de peso ni en cuanto a la salud general de los pacientes.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Efectos adversos e incertidumbres&nbsp;</h2><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n se&ntilde;ala posibles efectos secundarios leves como fatiga, dolor de cabeza, mareos, n&aacute;useas y hambre excesiva derivados del ayuno intermitente. No obstante, no hay evidencia cient&iacute;fica suficiente para hablar sobre la seguridad de este m&eacute;todo a largo plazo. El estudio afirma que &ldquo;el ayuno intermitente puede tener poco o ning&uacute;n efecto sobre los eventos adversos, pero la evidencia es muy incierta&rdquo; debido a limitaciones en los m&eacute;todos de investigaci&oacute;n actuales y la escasa cantidad de participantes.
    </p><p class="article-text">
        Sobre esto, Garegnani advierte que, aunque no se detectaron grandes riesgos, existe mucha variabilidad entre los estudios. Por ello, su mensaje para quienes buscan una soluci&oacute;n r&aacute;pida es claro: &ldquo;El ayuno intermitente no es una soluci&oacute;n m&aacute;gica&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Alternativas probablemente m&aacute;s eficaces</h2><p class="article-text">
        La evidencia sugiere que el ayuno intermitente es simplemente una herramienta m&aacute;s disponible, pero no necesariamente la mejor. La decisi&oacute;n de utilizarlo debe ser personalizada, evaluando la sostenibilidad, la incertidumbre sobre sus efectos y la disposici&oacute;n individual de cada paciente.
    </p><p class="article-text">
        Como concluye el investigador, la popularidad del ayuno intermitente y su difusi&oacute;n en medios y redes sociales &ldquo;no deber&iacute;a desviar la atenci&oacute;n de otras intervenciones probablemente m&aacute;s eficaces, como la actividad f&iacute;sica, la educaci&oacute;n para la elecci&oacute;n de alimentos saludables y la mejora en la calidad de la dieta en general&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/investigador-luis-garegnani-eficacia-ayuno-intermitente-adelgazar-no-solucion-magica-xp_1_13003183.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Feb 2026 09:22:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El investigador Luis Garegnani, sobre la eficacia del ayuno intermitente para adelgazar: “No es una solución mágica”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Alimentación,Alimentación saludable,Comida,Dietas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más que un bocata de atún: tres versiones del bocadillo clásico para una cena rápida y completa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/bocata-atun-tres-versiones-bocadillo-clasico-cena-rapida-completa_1_12996998.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/969d526f-bb22-4598-92df-f62e31f315ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_1136808.jpg" width="1333" height="750" alt="Más que un bocata de atún: tres versiones del bocadillo clásico para una cena rápida y completa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todos pueden preparar un bocata de atún, pero pocos pueden elaborar una versión de este clásico deliciosa y apetecible</p><p class="subtitle">Cuatro platos calientes y nutritivos que puedes preparar con garbanzos de bote</p></div><p class="article-text">
        Preparar un buen bocata es un arte infravalorado. Se trata de un plato que depende por completo de la ejecuci&oacute;n del cocinero y de la calidad de los ingredientes, por lo que las costuras fruto de una mala elaboraci&oacute;n quedan visibles. En el caso del de at&uacute;n, la tarea es doblemente poco agradecida. Debido a que se suele utilizar at&uacute;n en conserva, muchos asumen que es un plato cuya elaboraci&oacute;n consiste en apilar unos ingredientes sobre otros. Nada m&aacute;s lejos de la realidad: un bocata de at&uacute;n no siempre est&aacute; en riesgo de ser demasiado seco, demasiado aceitoso, o con un sabor demasiado plano. Y es que, todos pueden preparar un bocata de at&uacute;n, pero pocos pueden elaborar una versi&oacute;n de este cl&aacute;sico deliciosa y apetecible. Para facilitarte la tarea, te proponemos tres versiones del bocata de at&uacute;n para una cena r&aacute;pida y completa. 
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con la <a href="https://www.fen.org.es/MercadoAlimentosFEN/pdfs/atun.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Nutrici&oacute;n</a> (FEN), el at&uacute;n es un pescado azul, rico en &aacute;cidos grasos omega-3. No solo eso, tiene una proporci&oacute;n de prote&iacute;nas de alto valor biol&oacute;gico (23 gramos por cada 100 de producto), superior incluso a las carnes. Tambi&eacute;n es fuente de vitaminas y minerales, entre las que destacan las vitaminas del grupo B, B6, niacina, D y B12.
    </p><p class="article-text">
        Antes de comenzar, debes saber que una de las claves para el &eacute;xito de un buen bocadillo es dejar las reglas y definiciones fuera de la cocina. En otras palabras, no dudes en explorar con distintos tipos de ingredientes, empezando por el pan. Chapata, brioche, de molde o de perrito, cada uno tiene unas caracter&iacute;sticas que pueden aportar o restar a este plato. Es por ello que aconsejamos que ignores, por ejemplo, las fronteras que separan a un bocata de un sandwich, a fin de poder explorar las bondades de un buen bocadillo de at&uacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">Pan brioche con at&uacute;n, hummus y pepinillo</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Pan brioche con atún, hummus y pepinillo"
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            <span class="title">
                Pan brioche con atún, hummus y pepinillo                            </span>
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        Si buscas una reinterpretaci&oacute;n m&aacute;s completa y saludable del cl&aacute;sico bocata de at&uacute;n y mayonesa, debes saber que no hay nada como este pan brioche con at&uacute;n, hummus y pepinillo. El hummus tiene como ingrediente principal los garbanzos, un alimento con un alto contenido de prote&iacute;na de origen vegetal. No solo eso, tambi&eacute;n es fuente de calcio y posee un alto contenido de hierro, magnesio, potasio, f&oacute;sforo. Es por ello que la propia <a href="https://movimientoactivate.aesan.gob.es/ACTIVATE/come-sano/comemos-bien.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Agencia Espa&ntilde;ola de Seguridad Alimentaria y Nutrici&oacute;n</a> (AESAN) recomienda una receta similar, con el hummus como ingrediente principal.
    </p><p class="article-text">
        El pan de brioche tostado es blando, pero denso, por lo que resistir&aacute; a la humedad del at&uacute;n y el hummus sin remojarse. Necesitar&aacute;s los siguientes ingredientes para preparar este bocadillo:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Una lata de at&uacute;n</li>
                                    <li>Tres cucharadas de hummus: puedes comprarlo en tu comercio generalista de confianza o prepararlo casero. Para tener hummus para varias ocasiones, solo tendr&aacute;s que triturar 400 gramos de garbanzos cocidos, seis cucharadas de agua, un ajo peque&ntilde;o pelado, cinco cucharadas de zumo de lim&oacute;n, media cucharadita de comino, media cucharadita de sal, dos cucharadas de tahini y otras dos de aceite de oliva.</li>
                                    <li>Cuatro pepinillos</li>
                                    <li>Pan brioche</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Para preparar este bocadillo, solo tendr&aacute;s que tostar dos rebanadas de pan brioche. Mientras, mezcla el hummus con los pepinillos picados. Por &uacute;ltimo, monta el bocadillo untando el hummus y los pepinillos, coron&aacute;ndolos con at&uacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Bocadillo de ensaladilla de at&uacute;n con tomate y r&uacute;cula</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Bocadillo de ensaladilla con tomate y rúcula"
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                Bocadillo de ensaladilla con tomate y rúcula                            </span>
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        Para un bocadillo divertido y lleno de sabor, no hay nada como este de ensaladilla, tomate y r&uacute;cula. No solo es f&aacute;cil de preparar, tambi&eacute;n es la forma perfecta de aprovechar las sobras del d&iacute;a anterior. Si buscas apurar la ensaladilla que te ha sobrado de comidas anteriores, no dudes en preparar este bocata. Remata la receta con tomates y r&uacute;cula, que le aportar&aacute;n al bocata unos matices interesantes. Necesitar&aacute;s los siguientes ingredientes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Pan de tu elecci&oacute;n: puede ser de molde o de barra, pero aseg&uacute;rate de que sea lo suficientemente consistente como para retener la humedad de la ensaladilla</li>
                                    <li>Tres cucharadas de tu ensaladilla favorita: puedes reutilizar los restos de tu ensaladilla del d&iacute;a anterior o mezclar una patata cocida grande con una cucharada de variantes, dos de variantes, una lata de at&uacute;n, un huevo cocido y una pizca de sal</li>
                                    <li>Tres tomates cherry</li>
                                    <li>Un pu&ntilde;ado de r&uacute;cula lavada</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Para preparar este bocata, solo tendr&aacute;s que montar todos los ingredientes juntos. Como hemos comentado, puedes utilizar cualquier tipo de ensaladilla para este plato. La ensaladilla rusa liga a la perfecci&oacute;n con el sabor de la r&uacute;cula, mientras que la de marisco ensalza los matices del tomate cherry.
    </p><h2 class="article-text">Bocata de bechamel de at&uacute;n y gambas</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Bocata de bechamel y gambas                            </span>
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        Para una interpretaci&oacute;n caliente del cl&aacute;sico bocata de at&uacute;n, te proponemos uno de bechamel de at&uacute;n y gambas. Se trata de una elaboraci&oacute;n sencilla, perfecta para cenas. Se puede comer en el momento o dejar que se enfr&iacute;e para disfrutarlo templado. Necesitar&aacute;s los siguientes ingredientes para preparar esta receta:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Pan de tu elecci&oacute;n: en este caso, un buen pan de perrito es tu mejor baza, puesto que retendr&aacute; la salsa sin que se derrame y facilitar&aacute; el consumo de este bocata</li>
                                    <li>Una cucharada de harina de trigo</li>
                                    <li>Un vaso de leche semidesnatada</li>
                                    <li>Cuatro gambas cocidas</li>
                                    <li>Una lata de at&uacute;n</li>
                                    <li>Aceite de oliva</li>
                                    <li>Eneldo</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Para preparar esta receta, comienza dorando la harina en una cazuela con dos cucharadas de aceite de oliva. Tras esto, a&ntilde;ade poco a poco la leche, y ve removiendo hasta que la salsa espese. Tras esto, a&ntilde;ade las gambas cocidas, el at&uacute;n y el eneldo. Para terminar, monta la bechamel dentro del bocata.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Segura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/bocata-atun-tres-versiones-bocadillo-clasico-cena-rapida-completa_1_12996998.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Feb 2026 08:50:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más que un bocata de atún: tres versiones del bocadillo clásico para una cena rápida y completa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Recetas,Recetas de cocina,Comida,Alimentación saludable,Cocina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Gobierno regulará la publicidad de alimentos infantiles insanos: "Tienen un efecto nocivo en la salud"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/gobierno-regulara-publicidad-alimentos-infantiles-insanos-efecto-nocivo-salud_1_12993800.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7f3c8c39-fe96-41c4-9a6f-dbebeb108c45_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Gobierno regulará la publicidad de alimentos infantiles insanos: &quot;Tienen un efecto nocivo en la salud&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Bustinduy ha hecho este anuncio en la presentación del Barómetro sobre la publicidad de alimentos y bebidas energéticas, que constata que el 79% de la población española está de acuerdo en prohibir este tipo de anuncios</p><p class="subtitle">El consumo de alimentos ultraprocesados se triplicó en España en tres décadas: “Deben etiquetarse como el tabaco”</p></div><p class="article-text">
        El ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, ha anunciado este lunes que en las pr&oacute;ximas semanas har&aacute; p&uacute;blica una propuesta normativa para regular la publicidad de alimentos insanos <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/comemos-ultraprocesados-falta-tiempo-bolsillo-son-culpables_1_12857026.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;que tienen un efecto nocivo&rdquo;</a> en la salud de los ni&ntilde;os y adolescentes.
    </p><p class="article-text">
        Bustinduy ha hecho este anuncio en la presentaci&oacute;n del Bar&oacute;metro sobre la publicidad de alimentos y bebidas energ&eacute;ticas elaborado por AECOC Shopperview para la Agencia Espa&ntilde;ola de Seguridad Alimentaria y Nutrici&oacute;n (Aesan), que constata que el 79 % de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola est&aacute; de acuerdo en prohibir este tipo de publicidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A d&iacute;a de hoy en Espa&ntilde;a, cada ni&ntilde;o es bombardeado con m&aacute;s de 4.000 anuncios publicitarios de comida insana al a&ntilde;o, casi 11 al d&iacute;a solo en el medio televisivo. Si contamos otros canales, ese n&uacute;mero llega hasta 30 anuncios diarios&rdquo;, ha alertado el ministro.
    </p><p class="article-text">
        Unos datos, seg&uacute;n Bustinduy, que confirman que la sociedad espa&ntilde;ola es plenamente consciente del problema que supone la exposici&oacute;n de los menores a la publicidad de productos insanos, y ha subrayado la importancia de proteger a la poblaci&oacute;n escolar de este tipo de anuncios.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En Espa&ntilde;a, un 80 % de las ni&ntilde;as, los ni&ntilde;os y los adolescentes consumen alimentos y bebidas no saludables, pero son aquellos que est&aacute;n m&aacute;s expuestos con mayor frecuencia a la publicidad de estos alimentos, los que los consumen en mayor proporci&oacute;n&rdquo;, ha advertido Bustinduy.
    </p><p class="article-text">
        En concreto, ha dicho, los menores en entornos m&aacute;s vulnerables se ven m&aacute;s expuestos a este &ldquo;bombardeo constante de miles de impactos de una publicidad extraordinariamente agresiva, dise&ntilde;ada espec&iacute;ficamente para desarrollar patrones de conducta y comportamiento que, por su edad, muchas veces no tienen siquiera los elementos necesarios para poder distinguir el contenido publicitario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Bustinduy ha asegurado que los poderes p&uacute;blicos tienen la obligaci&oacute;n de garantizar un entorno seguro para todos los menores que est&aacute;n expuestos &ldquo;sin ning&uacute;n tipo de barrera a una serie de pr&aacute;cticas comerciales y publicitarias que antepone el lucro y el inter&eacute;s privado de una serie de actores econ&oacute;micos y comerciales al inter&eacute;s general&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese es el objetivo que persigue la nueva regulaci&oacute;n que Consumo quiere presentar en las pr&oacute;ximas semanas, ha aseverado el ministro, que ha recordado que esta acci&oacute;n normativa se une al real decreto de comedores escolares saludables y sostenibles y al que busca garantizar los m&aacute;s altos est&aacute;ndares de alimentaci&oacute;n saludable en espacios p&uacute;blicos como hospitales y residencias. &ldquo;Es una cuesti&oacute;n de salud p&uacute;blica&rdquo;, ha concluido Bustinduy.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE, elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/gobierno-regulara-publicidad-alimentos-infantiles-insanos-efecto-nocivo-salud_1_12993800.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Feb 2026 10:35:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Gobierno regulará la publicidad de alimentos infantiles insanos: "Tienen un efecto nocivo en la salud"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación saludable,Salud pública,Consumo,Pablo Bustinduy]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tres recetas fáciles de desayunos nutritivos y saciantes que querrás aprenderte de memoria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tres-recetas-faciles-desayunos-nutritivos-saciantes-querras-aprenderte-memoria_1_12974306.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c469b589-dde9-4b4d-b2fa-5aa728fd2857_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2897y0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tres recetas fáciles de desayunos nutritivos y saciantes que querrás aprenderte de memoria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A base de tostadas, vegetales y proteínas de buena calidad, con yogures combinados con fruta y cereales integrales o en forma de bizcocho saludable, preparar la primera ingesta diaria de forma completa y deliciosa está al alcance de tu mano</p><p class="subtitle">Qué comer en febrero: cuatro platos principales y un postre con las frutas y verduras de esta temporada</p></div><p class="article-text">
        L&aacute;cteos, frutas y vegetales, cereales integrales y otros alimentos igualmente nutritivos como los frutos secos, las legumbres o los huevos y otras prote&iacute;nas de origen animal son algunos de los ingredientes que deber&iacute;an estar presentes en un desayuno saludable. La primera comida del d&iacute;a, en la que rompemos el ayuno de la &uacute;ltima ingesta del d&iacute;a anterior, se recomienda que cubra al menos un 20 o 25 por ciento de nuestras necesidades diarias de nutrientes y que nos aporte entre 300 y 500 calor&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        Es decir, entre un 15 y un 25 por ciento de la energ&iacute;a total que necesitamos para afrontar la jornada; adapt&aacute;ndose, eso s&iacute;, al grupo de edad, sexo y tipo de actividades de cada persona, seg&uacute;n recoge la Fundaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de la Nutrici&oacute;n (FEN) en el estudio '<a href="https://sennutricion.org/media/Publicaciones/Informe_DND_19_marzo_2019_VW.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Recomendaciones nutricionales para un desayuno adecuado'</a> realizado de la mano del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci&oacute;n (MAPA) y la Real Academia de Gastronom&iacute;a (RAG).
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n este informe, esta comida &ldquo;es la que m&aacute;s contribuye en hidratos de carbono en comparaci&oacute;n con otras comidas del d&iacute;a, mientras que la ingesta de prote&iacute;nas y l&iacute;pidos es menor&rdquo; cuando deber&iacute;a ser m&aacute;s variado y equilibrado y contener, por lo menos, estos cuatro grupos de alimentos:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>L&aacute;cteos: como leche, yogur o queso</li>
                                    <li>Fruta o vegetales: siempre que se pueda frescos y de temporada</li>
                                    <li>Cereales: mejor integrales y bajos en az&uacute;cares</li>
                                    <li>Otros alimentos como aceite de oliva virgen extra, prote&iacute;nas magras, huevos, frutos secos o legumbres</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Y aunque el 85 por ciento de la poblaci&oacute;n asegura desayunar, esta ingesta en Espa&ntilde;a solo aporta entre el 16 y el 19 por ciento de la energ&iacute;a total diaria, cuando la recomendaci&oacute;n es de entre el 20 y el 25 por ciento, seg&uacute;n el estudio '<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30231551/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antropometr&iacute;a, Ingesta y Balance Energ&eacute;tico en Espa&ntilde;a</a>' tambi&eacute;n de la FEN. En este informe se recoge que tan solo un 25 por ciento de los espa&ntilde;oles realiza un desayuno completo, que el 37 por ciento lo hace de &ldquo;forma aceptable&rdquo; y el 38 por ciento hace un desayuno &ldquo;incompleto&rdquo; basado en alimentos como el caf&eacute;, el pan, las galletas o la boller&iacute;a. Si est&aacute;s dentro de este grupo, toma nota de estas recetas muy saludables, equilibradas y nutritivas para tener tres desayunos en mente y poder prepararlos de forma alternativa durante la semana sin aburrirte.
    </p><h2 class="article-text">El desayuno cl&aacute;sico, con tostadas</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Las tostadas con huevos u otras proteínas con una opción rápida y saludable bien combinada"
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            <span class="title">
                Las tostadas con huevos u otras proteínas con una opción rápida y saludable bien combinada                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Los desayunos cl&aacute;sicos, bien equilibrados, funcionan a la perfecci&oacute;n. Eso s&iacute;, hay que hacerlos variados y con ingredientes de buena calidad. Escoge un pan a poder ser de masa madre e integral y prepara un par de tostadas por persona. Puedes completarlas con un par de huevos revueltos, cocidos o a la plancha con algunas verduras como espinacas o tomate. Puedes prepararlo, por ejemplo, como una tortilla con verdura. 
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;ade a tu desayuno una cucharada de aceite de oliva virgen extra, o un poco de aguacate para obtener grasas saludables. Alguna fruta, como una naranja o un kiwi. Y, si te apetece, un vaso de leche o de bebida vegetal, o bien un caf&eacute; con leche. Este desayuno te aportar&aacute; aproximadamente unas 400 calor&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        En este caso, puedes sustituir tambi&eacute;n los huevos por cuatro lonchas de pavo o 150 gramos de tofu a la plancha, en funci&oacute;n de tu tipo de dieta o las preferencias de ese d&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">Bol de yogur con frutas y avena</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los desayunos con yogur, fruta y cereales admiten muchas variaciones"
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            <span class="title">
                Los desayunos con yogur, fruta y cereales admiten muchas variaciones                            </span>
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        Este desayuno se prepara muy r&aacute;pidamente, es supercompleto, cargado de energ&iacute;a, delicioso y muy digestivo. Vas a necesitar entre 150 y 200 gramos de yogur griego, k&eacute;fir o alguno vegetal enriquecido con prote&iacute;nas, alguna fruta de tu elecci&oacute;n (por ejemplo, un pl&aacute;tano, una manzana que puedes cocinar en el microondas o 100 gramos de ar&aacute;ndanos o frambuesas), entre 30 y 40 gramos de avena o alguna granola saludable y una cucharada de postre de mantequilla de cacahuete o unos 10 gramos de frutos secos picados o de ch&iacute;a remojada, que aporta tanto prote&iacute;nas vegetales de muy buena calidad, como grasas saludables y fibra. Con este desayuno, rico en antioxidantes, obtendr&aacute;s tambi&eacute;n unas 400 calor&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        Si te apetece preparar tu propia granola en casa, apunta esta receta muy r&aacute;pida y sencilla. Para dos o tres raciones necesitar&aacute;s estos ingredientes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Entre 100 y 120 gramos de copos de avena integral</li>
                                    <li>30 gramos de frutos secos de tu elecci&oacute;n (nueces, avellanas, almendras o anacardos, en trozos)</li>
                                    <li>Una cucharadita de semillas de calabaza</li>
                                    <li>Una cucharada de postre miel o sirope de agave para endulzar (opcional)</li>
                                    <li>Una cucharada de postre de aceite de oliva virgen extra o de coco</li>
                                    <li>Media cucharada de postre de canela en polvo</li>
                                    <li>De forma opcional, puedes a&ntilde;adir 10 gramos de gotas de chocolate negro</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Junta en un bol todos los ingredientes menos el chocolate y el aceite. Mientras, ve precalentando el horno a 160 &deg;C. A la mezcla anterior, le a&ntilde;adimos el aceite y el endulzante que hayamos escogido. En una bandeja de horno con papel vegetal extendemos toda nuestra granola y lo horneamos 15 minutos removiendo cada cinco. Una vez fuera del horno dejamos enfriar para que se quede crujiente e incorporamos el chocolate. 
    </p><h2 class="article-text">Bizcocho saludable para un d&iacute;a con ganas de dulce</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Desayunar un bizcocho también es muy buena opción si lo preparamos con buenos ingredientes"
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                Desayunar un bizcocho también es muy buena opción si lo preparamos con buenos ingredientes                            </span>
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        Desayunar dulce no est&aacute; re&ntilde;ido con desayunar de forma saludable, teniendo en cuenta todas las recomendaciones anteriores. Hay muchas opciones de hacerlo, una de ellas es preparando este bizcocho r&aacute;pido y muy completo (ingredientes para dos raciones):
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Un par de huevos, siempre que se pueda camperos</li>
                                    <li>15 gramos de harina de avena y otros 15 de harina de almendras molidas</li>
                                    <li>Un pl&aacute;tano maduro para endulzar</li>
                                    <li>Una cucharada de postre de aceite de oliva virgen extra o de coco</li>
                                    <li>Media cucharada de postre de canela en polvo y otra media de polvo de hornear</li>
                                    <li>De manera opcional puedes a&ntilde;adir un pu&ntilde;ado de nueces molidas, una cucharada de cacao o unos ar&aacute;ndanos</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Vamos a coger un recipiente apto para microondas y vamos a triturar dentro el pl&aacute;tano. A&ntilde;adimos los huevos, mezclamos, e incorporamos las harinas, la canela y el polvo de hornear. Mezclamos todo muy bien. Si queda seco, puedes a&ntilde;adir un chorrito de leche o de bebida vegetal. En este punto, a&ntilde;ade tambi&eacute;n los frutos secos, el cacao o la fruta si es que has decidido hacerlo. Introduce en el microondas tres minutos a la m&aacute;xima potencia. Deja reposar un poquito y listo para un desayuno energ&eacute;tico. Puedes completarlo con un poco de yogur. Este desayuno te aportar&iacute;a unas 300 o 350 calor&iacute;as en funci&oacute;n de los ingredientes que escojas o la cantidad de yogur. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Segura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tres-recetas-faciles-desayunos-nutritivos-saciantes-querras-aprenderte-memoria_1_12974306.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Feb 2026 11:33:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tres recetas fáciles de desayunos nutritivos y saciantes que querrás aprenderte de memoria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Comida,Alimentación,Alimentación saludable,Cocina,Recetas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Brócoli y alcachofas a la carbonara: una receta para mantener los buenos propósitos más allá de enero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/brocoli-alcachofas-carbonara-receta-mantener-buenos-propositos-enero_1_12949112.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f6045ba2-f9ba-41c5-83a3-367d040c5d1f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Brócoli y alcachofas a la carbonara: una receta para mantener los buenos propósitos más allá de enero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tanto la alcachofa como el brócoli son dos de las verduras más apreciadas nutricionalmente en la dieta mediterránea; juntas en un mismo plato aportan una gran dosis de antioxidantes, fibra y mucha saciedad</p><p class="subtitle">Garbanzos con langostinos: el potaje casero, nutritivo y fácil de hacer</p></div><p class="article-text">
        Enero es indiscutiblemente el mes de los <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/trucos-no-fallan-psicologa-elena-dapra-cumplir-objetivos-ano-si-no-fecha-no-existe-xp_1_12920681.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">buenos prop&oacute;sitos</a>, que en lo terrenal suelen concentrarse en mejorar nuestra forma f&iacute;sica manteniendo una vida activa, hacer alg&uacute;n tipo de deporte o apuntarse al gimnasio y comer mejor, llenar nuestra despensa de alimentos m&aacute;s sanos y nutritivos, organizarnos a la hora de escoger los men&uacute;s semanales y preparar platos equilibrados. Para este objetivo sumar m&aacute;s verduras a nuestras recetas siempre es una opci&oacute;n ganadora. 
    </p><p class="article-text">
        Y hacerlo con conciencia de lo que consumimos, un paso m&aacute;s. Por eso, llenar la cesta de la compra con verduras de temporada, y a ser posible de proximidad, es una de las mejores decisiones que puedes tomar cuando vayas tachando ingredientes de tu lista de ingredientes semanales. De esta manera no solo favoreces al comercio local y reduces el impacto ambiental, las verduras que consumas ser&aacute;n m&aacute;s econ&oacute;micas, tendr&aacute;n mejor sabor, estar&aacute;n m&aacute;s frescas y conservar&aacute;n mejor todos sus nutrientes, como demuestran algunos <a href="https://scijournals.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/jsfa.2825" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a> centrados en c&oacute;mo algunas vitaminas y antioxidantes se reducen cuando las verduras son procesadas y almacenadas durante un tiempo prolongado.
    </p><p class="article-text">
        Si est&aacute;s en el equipo de los buenos prop&oacute;sitos pero ya se te est&aacute; haciendo cuesta arriba, toma un poco de impulso y busca ideas de recetas que adem&aacute;s de ser sanas y equilibradas, resulten deliciosas al paladar. Comer sano no tiene por qu&eacute; estar re&ntilde;ido con comer rico o con tener que pasar horas con el delantal puesto en la cocina. Te proponemos una versi&oacute;n verde de la tradicional carbonara italiana. Pero en lugar de utilizar pasta, vamos a prepararla con alcachofas y br&oacute;coli, ambas de temporada, y la salsa original, con yemas de huevo, en lugar de la adaptaci&oacute;n que se hace en muchas casas con nata de cocinar. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque en muchos hogares espa&ntilde;oles se ha versionado esta salsa con la nata, en realidad solo lleva tres ingredientes mucho m&aacute;s humildes: huevo, queso pecorino y panceta, en Italia, guanciale. Si tienes dificultad para encontrar el queso pecorino, se puede sustituir sin problema por el parmesano. La salsa en s&iacute; no tiene dificultad, pero es verdad que hay que saber qu&eacute; pasos hay que seguir y en qu&eacute; orden. En la receta original se cuece la pasta mientras se doran los trozos de panceta y se reservan. Cuando la pasta ya est&aacute; en su punto y la hemos escurrido, se devuelve a la olla y se vierte la mezcla de las yemas batidas junto con el queso. Con el calor de la propia pasta reci&eacute;n hecha se va cuajando el huevo. En este momento, a&ntilde;adimos la panceta a tiras ya dorada, m&aacute;s queso y unos toques de pimienta.
    </p><p class="article-text">
        Ambas verduras, tanto la alcachofa como el br&oacute;coli, son dos de las m&aacute;s apreciadas nutricionalmente en la dieta mediterr&aacute;nea. Juntas en un mismo plato aportan una gran dosis de antioxidantes, fibra y mucha saciedad. La <a href="https://www.fen.org.es/MercadoAlimentosFEN/pdfs/alcachofa.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alcachofa</a> contiene elevadas cantidades de minerales como el potasio o el f&oacute;sforo. De hecho, seg&uacute;n la Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Nutrici&oacute;n (FEN), &ldquo;el potasio contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso y de los m&uacute;sculos, mientras que el f&oacute;sforo lo hace con el mantenimiento de los huesos y dientes en condiciones normales&rdquo;.  Adem&aacute;s, contiene fibra y unos compuestos que, aunque en peque&ntilde;as cantidades, tienen efectos fisiol&oacute;gicos muy beneficiosos, seg&uacute;n la FEN: se trata de los esteroles y la cinarina, que ayudan a disminuir el colesterol LDL.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el <a href="https://www.fen.org.es/MercadoAlimentosFEN/pdfs/brecol.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">br&oacute;coli</a> es rico en fibra, minerales y vitaminas como la C y folatos (vitamina B9). Seg&uacute;n indica la FEN, &ldquo;tambi&eacute;n es fuente de potasio el cual contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso y de los m&uacute;sculos&rdquo;, de antioxidantes y al contar con una elevada proporci&oacute;n de azufre, &ldquo;tiene propiedades antimicrobianas e insecticidas&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Una carbonara diferente</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La carbonara original se prepara con huevo, y no con nata"
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            <span class="title">
                La carbonara original se prepara con huevo, y no con nata                            </span>
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        Vamos a ver c&oacute;mo combinar ambas verduras en el mismo plato, en una receta de carbonara italiana algo peculiar, pero que da muy buenos resultados y que no te dejar&aacute; indiferente. Adem&aacute;s, la preparaci&oacute;n no requiere grandes tiempos ni ser un experto en la cocina. Estos son los ingredientes que vas a necesitar para un par de buenas raciones:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Medio br&oacute;coli grande</li>
                                    <li>Cuatro alcachofas</li>
                                    <li>Cuatro yemas de huevo, mejor camperos</li>
                                    <li>Unos 50 gramos de queso parmesano</li>
                                    <li>Cinco dientes de ajo</li>
                                    <li>Sal y pimienta al gusto, tambi&eacute;n puedes a&ntilde;adir nuez moscada</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Vamos con la preparaci&oacute;n. En primer lugar, vamos a limpiar y preparar las alcachofas. Lo que haremos ser&aacute; retirar las hojas externas, seguidamente pelamos el tallo, las cortamos en cuartos y las ponemos en una olla a cocer durante unos diez minutos. Mientras se hacen las alcachofas vamos a limpiar bien el br&oacute;coli e iremos separando sus brotes, mejor cuanto m&aacute;s peque&ntilde;os. Los hervimos tambi&eacute;n, pero solo har&aacute;n falta un par de minutos.
    </p><p class="article-text">
        En un recipiente batimos las yemas de huevo (no tires las claras, puedes reservarlas en la nevera hasta cuatro d&iacute;as para otra preparaci&oacute;n) con el parmesano rallado o en polvo y un poquito de agua de la cocci&oacute;n de las alcachofas e incorporamos las verduras cocidas y bien escurridas. En una sart&eacute;n doramos con cuidado de que no se quemen los ajos laminados y a&ntilde;adimos el resto de la mezcla, las verduras con el huevo y el parmesano, con el calor residual de la sart&eacute;n y el fuego ya apagado, removemos unas cuantas veces hasta que el huevo vaya cuajando y la salsa empiece a espesar. Con todo listo, servimos en un plato y si queremos podemos cubrirlo con unos taquitos de jam&oacute;n serrano o cualquier otro complemento que te apetezca. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Segura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/brocoli-alcachofas-carbonara-receta-mantener-buenos-propositos-enero_1_12949112.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Jan 2026 11:18:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Brócoli y alcachofas a la carbonara: una receta para mantener los buenos propósitos más allá de enero]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Recetas de cocina,Comida,Cocina,Alimentación saludable]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Boniato y batata son lo mismo? Cómo cocinar al horno este tubérculo rico en fibra y vitamina A]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/boniato-batata-son-cocinar-horno-tuberculo-rico-fibra-vitamina_1_12939571.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/397392d1-ef18-47cc-94fe-88f83badddc6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Boniato y batata son lo mismo? Cómo cocinar al horno este tubérculo rico en fibra y vitamina A"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Existen diferencias visuales y de sabor entre estas dos raíces dulces, así como la mejor manera de cocinarlas al horno conservando sus nutrientes</p><p class="subtitle">Las cinco claves para cocinar un caldo casero sabroso y nutritivo</p></div><p class="article-text">
        Los tub&eacute;rculos de ra&iacute;z dulce son un alimento habitual en muchas dietas por su contenido nutricional y su adaptabilidad en distintas preparaciones. Se utilizan tanto en platos salados como en recetas dulces, y su disponibilidad en mercados y supermercados facilita que se incorporen con regularidad en la alimentaci&oacute;n diaria. Son una fuente de carbohidratos, fibra y micronutrientes, lo que los convierte en un alimento &uacute;til para quienes buscan mantener una dieta equilibrada.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de su consumo frecuente, la variedad de nombres con los que se comercializan estos tub&eacute;rculos genera confusi&oacute;n entre los consumidores. La denominaci&oacute;n puede variar seg&uacute;n el pa&iacute;s o la regi&oacute;n y no siempre refleja diferencias significativas en sus propiedades nutricionales. Conocer las caracter&iacute;sticas de cada variedad permite identificar mejor sus usos en la cocina y aprovechar sus beneficios de manera adecuada. 
    </p><h2 class="article-text">&iquest;El boniato y la batata son lo mismo?</h2><p class="article-text">
        A nivel bot&aacute;nico, boniato y batata corresponden a la misma especie, <em>ipomoea batatas</em>. Sin embargo, presentan diferencias visibles que permiten identificarlos. La m&aacute;s evidente es el color: el boniato suele tener piel y pulpa claras, mientras que la batata tiene la piel rojiza y la pulpa de un naranja intenso. Tambi&eacute;n existen diferencias de sabor, ya que el boniato es m&aacute;s suave y menos dulce. 
    </p><p class="article-text">
        Estas diferencias de apariencia y sabor influyen en su uso en la cocina. El boniato se utiliza en preparaciones que requieren un sabor delicado, mientras que la batata puede aportar un sabor dulce m&aacute;s intenso y un contraste visual en los platos. Pese a estas distinciones, ambos tub&eacute;rculos son nutritivos y vers&aacute;tiles, y la elecci&oacute;n entre uno u otro depende de la preferencia personal y de la disponibilidad regional. 
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo cocinar al horno este tub&eacute;rculo</h2><p class="article-text">
        Cocinar boniato o batata al horno permite conservar gran parte de sus nutrientes y resalta su dulzor natural sin necesidad de a&ntilde;adir az&uacute;cares. Para lograr una cocci&oacute;n uniforme, se recomienda elegir tub&eacute;rculos de tama&ntilde;o similar y lavarlos para eliminar restos de tierra o impurezas. Dependiendo de la preferencia, se pueden mantener con piel, que contiene fibra, o pelarlos antes de cortarlos en rodajas, gajos o cubos, lo que facilita que el calor penetre de manera homog&eacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        El horno debe precalentarse a 200&#8239;&deg;C y los trozos deben colocarse sobre una bandeja sin superponerse, asegurando que el aire caliente circule correctamente. Para mejorar la textura y favorecer un dorado uniforme, se puede a&ntilde;adir una peque&ntilde;a cantidad de aceite de oliva, aunque esto es opcional. Los condimentos tambi&eacute;n son opcionales y pueden incluir sal, pimienta u otras especias suaves seg&uacute;n la preferencia, sin afectar el valor nutricional del tub&eacute;rculo.
    </p><p class="article-text">
        El tiempo de cocci&oacute;n var&iacute;a entre 40 y 55 minutos, dependiendo del tama&ntilde;o y grosor de los trozos. Es recomendable remover los trozos a mitad de la cocci&oacute;n para asegurar que todas las piezas se tuesten de manera uniforme. Una vez cocidos, el interior debe estar tierno al pincharlo con un tenedor y la superficie ligeramente dorada. Adem&aacute;s de consumirse como guarnici&oacute;n, los trozos horneados pueden incorporarse a ensaladas templadas, platos de verduras o recetas que requieran un aporte de carbohidratos complejos y fibra. Este m&eacute;todo de preparaci&oacute;n permite mantener su contenido de vitamina A y otros micronutrientes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/boniato-batata-son-cocinar-horno-tuberculo-rico-fibra-vitamina_1_12939571.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Jan 2026 14:25:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Boniato y batata son lo mismo? Cómo cocinar al horno este tubérculo rico en fibra y vitamina A]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Recetas,Cocina,Alimentos,Comida,Alimentación saludable]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Comerte el arcoíris: lo que el color de la fruta y la verdura nos dice sobre sus nutrientes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/comerte-arcoiris-color-fruta-verdura-dice-nutrientes_1_12891666.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b1c7e62e-9185-4b58-b2bc-9741b2110f98_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Comerte el arcoíris: lo que nos dice el color de la fruta y la verdura sobre sus nutrientes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los colores de frutas y verduras no son solamente atractivos, nos dan información valiosa sobre su contenido en nutrientes 
</p><p class="subtitle">Cómo te avisa tu cuerpo cuando te faltan nutrientes como hierro, magnesio o vitamina D</p></div><p class="article-text">
        &iquest;De qu&eacute; color es tu comida? Hay algunos colores que asociamos inmediatamente a la alimentaci&oacute;n, como el rojo, el amarillo, el marr&oacute;n o el blanco. No es casualidad que estos sean los colores de la pizza, el chocolate, las patatas fritas y los perritos calientes. En cuanto introducimos frutas y verduras en la dieta, la paleta se ampl&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Los alimentos ultraprocesados, que ya representan dos tercios de las calor&iacute;as que consumen los estadounidenses, est&aacute;n conquistando el mundo, y en Espa&ntilde;a han pasado <a href="https://www.dsca.gob.es/es/comunicacion/notas-prensa/consumo-retirara-ultraprocesados-alimentacion-infantil-hospitales" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en dos d&eacute;cadas del 11% al 32%</a> de presencia en nuestra dieta. Comer sano se pone cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil y hacen falta gu&iacute;as sencillas. Por eso los nutricionistas y educadores han recurrido al color.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La expresi&oacute;n &ldquo;c&oacute;mete el arco&iacute;ris&rdquo; es una invitaci&oacute;n a introducir una variedad de alimentos frescos en nuestra dieta, e incluso se ha convertido en un <a href="https://www.todayiatearainbow.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">juego para ni&ntilde;os</a>. Pero, &iquest;por qu&eacute; la variedad de color es un indicador de mayor calidad nutricional? La respuesta est&aacute; en la qu&iacute;mica de las plantas.
    </p><h2 class="article-text">Los colores de las plantas</h2><p class="article-text">
        Los pigmentos que dan a un tomate su rojo intenso, a una zanahoria su naranja vibrante o a un ar&aacute;ndano su azul viol&aacute;ceo son, en su mayor&iacute;a, potentes antioxidantes y fitoqu&iacute;micos que las plantas producen para protegerse. Pero, para nosotros, consumirlos los convierte en una poderosa defensa contra el envejecimiento celular y las enfermedades cr&oacute;nicas.
    </p><p class="article-text">
        Comer antioxidantes ayuda a nuestro organismo a neutralizar los&nbsp;radicales libres, mol&eacute;culas corrosivas que son el resultado del funcionamiento normal del cuerpo, pero que se disparan cuando hay inflamaci&oacute;n. Los antioxidantes protegen contra el&nbsp;estr&eacute;s oxidativo&nbsp;y el da&ntilde;o celular, lo que fortalece el sistema inmunitario y reduce el riesgo de enfermedad cardiovascular, cerebral y de la piel, como explica la <a href="https://fundaciondelcorazon.com/blog-impulso-vital/3250-antioxidantes-ique-son-y-para-que-sirven.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n Espa&ntilde;ola del Coraz&oacute;n</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7473347/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n publicada en 2019</a> concluy&oacute; que el color, analizado mediante visi&oacute;n artificial, puede usarse como una gu&iacute;a para seleccionar alimentos y aumentar la ingesta diaria de antioxidantes. La mayor capacidad antioxidante, seg&uacute;n el estudio, correspond&iacute;a a las frutas y verduras de tonos morados, rojos y azules, ricas en los antioxidantes llamados antocianinas.
    </p><p class="article-text">
        Los <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29885291/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carotenoides</a>, por ejemplo, son los responsables de la gama de color que va del amarillo al rojo. El betacaroteno de la calabaza, la lute&iacute;na de los pimientos amarillos o el licopeno del tomate pertenecen a esta familia. En nuestro organismo, algunos tienen funciones espec&iacute;ficas: el betacaroteno se convierte en vitamina A, necesaria para la visi&oacute;n, mientras que la luteina y la zeaxantina forman parte del pigmento macular de nuestros ojos, protegi&eacute;ndolos de la degeneraci&oacute;n. Por eso tomar carotenoides est&aacute; asociado a una mejor salud ocular, cognitiva y cardiovascular, y pueden prevenir algunos tipos de c&aacute;ncer.
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                Los colores de frutas y verduras nos informan sobre qué nutrientes contienen                            </span>
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        Si nos vamos al otro extremo del arco&iacute;ris, los tonos azules, morados y rojos intensos corresponden a otra familia de antioxidantes: las antocianinas. Estos compuestos son flavonoides, solubles en agua, y dan color a las moras, las uvas tintas, la col lombarda y las berenjenas, entre otros alimentos. Protegen a las plantas de la radiaci&oacute;n ultravioleta y los animales, y <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8308553/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en nuestro organismo</a> tienen un gran poder antioxidante y antiinflamatorio. Por eso se han asociado a una reducci&oacute;n del riesgo y los s&iacute;ntomas de diabetes, enfermedades cardiovasculares y neurodegenerativas.
    </p><p class="article-text">
        No podemos olvidarnos del color verde, que como es bien sabido, se debe a la clorofila, el pigmento que produce la fotos&iacute;ntesis en las plantas. El beneficio directo de la clorofila como antioxidante en humanos es menos potente que los anteriores, pero el color verde es un anuncio de la presencia de otros nutrientes que necesitamos, como vitamina K, necesaria para la coagulaci&oacute;n y la salud &oacute;sea, vitaminas C y E, folato, minerales y tambi&eacute;n carotenoides. Las <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40863121/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">verduras de hoja verde</a> son fuentes concentradas de todos estos compuestos beneficiosos.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo comer m&aacute;s colores</h2><p class="article-text">
        Comer alimentos de colores variados no es solo un juego. La <a href="https://www.who.int/tools/elena/interventions/fruit-vegetables-ncds" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud</a> (OMS) recomienda consumir m&aacute;s de 400 gramos de frutas y verduras al d&iacute;a para mejorar la salud general y reducir el riesgo de las enfermedades m&aacute;s comunes, es decir, las cardiopat&iacute;as y el c&aacute;ncer. La OMS calcula que la ingesta inadecuada de estos alimentos, especialmente por el aumento de los alimentos ultraprocesados, fue responsable de 3,9 millones de muertes en el mundo en 2017.
    </p><p class="article-text">
        La pr&oacute;xima vez que vayamos por el pasillo de los productos frescos del supermercado, en lugar de recurrir siempre a la lechuga y el tomate, podemos dejarnos llevar por el color. Estos son algunos de los que podemos incorporar a nuestra dieta:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Rojos y rosados: tomates, sand&iacute;a, pimiento rojo, fresas. Buscamos el licopeno.</li>
                                    <li>Naranjas y amarillos: zanahorias, boniato, calabaza, naranja, pimiento amarillo, para conseguir nuestra raci&oacute;n de carotenoides.</li>
                                    <li>Verdes: espinacas, br&oacute;coli, kiwi, berzas rizadas (kale), esp&aacute;rragos, que nos traen cargamentos de vitaminas y minerales.</li>
                                    <li>Azules y morados: ar&aacute;ndanos, moras, uvas negras, berenjena, col lombarda, para que no falten las antocianinas.</li>
                                    <li>Blancos y marrones: tambi&eacute;n cuentan, como el ajo, cebolla, coliflor o champi&ntilde;ones, que aunque no sean tan llamativos tienen compuestos beneficiosos como la alicina.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Nuestros ojos evolucionaron para ver el color porque somos omn&iacute;voros y necesit&aacute;bamos distinguir bien entre los alimentos que nos conviene comer o no. Aprovechemos esta capacidad para proteger nuestro organismo de enfermedades y comer m&aacute;s sano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Frías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/comerte-arcoiris-color-fruta-verdura-dice-nutrientes_1_12891666.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Jan 2026 20:56:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Comerte el arcoíris: lo que el color de la fruta y la verdura nos dice sobre sus nutrientes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Frutas,Verduras,Nutrición,Alimentación,Alimentación saludable]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Crema de romanesco: cómo preparar esta verdura de sabor suave y forma espectacular]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/crema-romanesco-preparar-verdura-sabor-suave-forma-espectacular_1_12926433.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb03b52b-e208-49b4-b79c-0ab05ecdf3b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Crema de romanesco: cómo preparar esta verdura de sabor suave y forma espectacular"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El romanesco es una verdura muy versátil, que se puede consumir tanto en crudo como cocinada; en ensaladas, con legumbres o cereales, en tortillas o en forma de salsa </p><p class="subtitle">Salsa española, de tomate o de zanahoria: tres guarniciones perfectas para acompañar las albóndigas</p></div><p class="article-text">
        Si alguna vez has visto en el mercado de tu barrio o en el lineal del supermercado una especie de coliflor, pero de color verde claro y con una singular forma c&oacute;nica con patrones geom&eacute;tricos, se trata del romanesco, una verdura que pertenece a la familia de las brasic&aacute;ceas, como el br&oacute;coli, el repollo o la col rizada. Sus tonalidades y su peculiar estructura la convierten en una de las verduras m&aacute;s llamativas del huerto en la temporada de oto&ntilde;o e invierno. A pesar de que parece un h&iacute;brido del br&oacute;coli y la coliflor, este vegetal es bot&aacute;nicamente distinto aunque s&iacute; que est&aacute;n los tres conectados. De hecho, es una variedad de la coliflor.
    </p><p class="article-text">
        Su origen lo encontramos en Italia, en la regi&oacute;n del Lacio. De hecho su nombre, romanesco, significa &ldquo;de Roma&rdquo; o &ldquo;a la manera romana&rdquo;, y encontramos referencias a su cultivo desde el siglo XVI en tratados agr&iacute;colas como la <em>Opera dell'Agricoltura</em>, de Agostino Gallo, en la que se habla de &ldquo;coliflores verdes con cabezas c&oacute;nicas&rdquo;. Por lo que no se trata de una variedad moderna, sino de una selecci&oacute;n de plantas de la agricultura tradicional. Lo que s&iacute; es m&aacute;s moderno es su denominaci&oacute;n, romanesco, que se consolid&oacute; en el siglo XX para introducirlo en el mercado exterior italiano.
    </p><p class="article-text">
        Nutricionalmente, es muy similar a la coliflor, con un alto contenido en vitamina C, algunos <a href="https://www.researchgate.net/publication/283396698_Nutraceutical_profile_in_italian_varieties_of_cauliflower_Brassica_oleracea_L_subsp_botrytis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios cient&iacute;ficos</a> respaldan tambi&eacute;n su elevada concentraci&oacute;n en fibra, lo que ayuda al tr&aacute;nsito intestinal, y de otras vitaminas como la K, as&iacute; como de minerales como el potasio. Tambi&eacute;n es fuente de glucosinolatos, con propiedades antioxidantes.
    </p><h2 class="article-text">Del huerto, a la mesa</h2><p class="article-text">
        El romanesco es una verdura muy vers&aacute;til, que se puede consumir tanto en crudo como cocinada. En crudo funciona muy bien para a&ntilde;adirlo a ensaladas. Lo &uacute;nico que tendr&aacute;s que hacer en este caso es limpiarlo bien y separarlo en ramilletes, al igual que har&iacute;as con la coliflor o con un br&oacute;coli. Combina muy bien con frutos secos o tomates secos en conserva, y ali&ntilde;os con aceite de oliva virgen extra o lim&oacute;n. Otra forma de tomarlo crudo es cortarlo en l&aacute;minas y servirlo con apio y bastones de zanahoria para untar pat&eacute;s vegetales, como el hummus. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque en crudo garantizamos que mantiene intactas todas sus propiedades, puede resultar algo indigesto para algunas personas. Si queremos consumirlo cocinado, podemos echar mano de varias t&eacute;cnicas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Al vapor. Es la mejor forma si queremos evitar comerlo en crudo. Con unos 5 minutos, es suficiente. Solo queremos darle un toque para que quede algo tierno por dentro pero mantenga su firmeza. Con este m&eacute;todo se conservan muy bien tambi&eacute;n vitaminas y minerales, as&iacute; como su sabor. Podemos utilizarlo para ensaladas templadas o como guarnici&oacute;n de otro plato principal.</li>
                                    <li>Asado. Esta t&eacute;cnica tambi&eacute;n es de las mejores. Queda muy jugos y la textura queda crujiente. Lo que haremos ser&aacute; separarlo en ramilletes y hornearlo entre 20 y 25 minutos a 180 &deg;C. </li>
                                    <li>Salteado. No lo vamos a cocinar mucho, solo durante unos minutos. Entre cinco y ocho minutos. Queda muy bien como ingrediente para un wok con otras verduras. Podemos aromatizarlo con ajos o guindillas, jengibre o c&uacute;rcuma, o utilizar alguna salsa como la de soja.</li>
                                    <li>Cocido. Es la forma menos recomendada de todas, ya que parte de las vitaminas pasan al caldo, por lo que mejor hacer cocciones cortas, de unos 10 minutos. Utilizaremos el caldo sobrante para alguna crema o sopa. Para minimizar la p&eacute;rdida de algunas vitaminas lo que haremos ser&aacute; emplear la m&iacute;nima cantidad de agua y apagar el fuego en cuanto las verduras empiecen a estar tiernas. </li>
                            </ul>
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                    alt="Hay muchas formas de consumir esta verdura, tanto cruda como cocinada"
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            <span class="title">
                Hay muchas formas de consumir esta verdura, tanto cruda como cocinada                            </span>
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        El romanesco es muy vers&aacute;til y adem&aacute;s de en ensaladas o guarniciones, queda muy rico combinado en platos con legumbres o cereales. Tambi&eacute;n resulta delicioso en un gratinado con bechamel y queso, en alg&uacute;n pesto o pat&eacute; vegetal o en tortillas o quiches. Pero, sin duda, una de las recetas en las que m&aacute;s brilla es en las cremas de verduras, muy apetecibles para esta &eacute;poca del a&ntilde;o para entrar en calor con una comida repleta de nutrientes.
    </p><h2 class="article-text">Receta de crema de romanesco con manzana y frutos secos</h2><p class="article-text">
        De esta receta resulta una combinaci&oacute;n de sabores muy completa y suave, con el dulzor de la manzana. Adem&aacute;s se puede tomar tanto fr&iacute;a como caliente y puedes completarla con un huevo cocido desmenuzado, un poco m&aacute;s de manzana o avellana picada, unos tacos de jam&oacute;n serrano o unos dados de tofu o salm&oacute;n. Las posibilidades son infinitas, seg&uacute;n tus gustos y lo que tengas en la despensa. Estos son los ingredientes que necesitas para preparar seis raciones abundantes:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Un romanesco</li>
                                    <li>Tres manzanas</li>
                                    <li>Un puerro, solo la parte blanca</li>
                                    <li>Una cebolla</li>
                                    <li>Un litro de caldo de verduras (puedes comprarlo ya preparado)</li>
                                    <li>Un par de yogures griegos</li>
                                    <li>75 gramos de avellanas u otro fruto seco</li>
                                    <li>Sal y pimienta al gusto</li>
                                    <li>Aceite de oliva virgen extra</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Lo primero es picar finamente tanto el puerro como la cebolla y rehogarlos con un chorrito de aceite de oliva hasta que empiecen a dorarse. En ese momento a&ntilde;adiremos el romanesco separado en arbolitos y la manzana cortada en cubos. Sin parar de remover para que no se pegue, lo dejamos cocinarse todo junto al menos unos 10 minutos m&aacute;s. Seguidamente, cubrimos con caldo de verduras y lo dejamos unos 7 minutos m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En ese punto comprobamos la textura del romanesco. Tenemos que poder aplastarlo con un tenedor pero que ofrezca algo de resistencia, hay que evitar sobrecocerlo. Retiramos del fuego, adicionamos uno de los yogures, salpimentamos y batimos. Y ya est&aacute; listo. Para servirlo, a&ntilde;adimos al plato de crema una cucharada del otro yogur junto con la avellana picada y los dem&aacute;s <em>toppings </em>que hayamos escogido para hacer m&aacute;s completa esta receta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Segura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/crema-romanesco-preparar-verdura-sabor-suave-forma-espectacular_1_12926433.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Jan 2026 11:08:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Crema de romanesco: cómo preparar esta verdura de sabor suave y forma espectacular]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Recetas de cocina,Comida,Cocina,Verduras,Alimentación saludable]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El mito de los superalimentos: por qué en la dieta no hay ingredientes mágicos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/mito-superalimentos-dieta-no-hay-ingredientes-magicos_1_12895805.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ce950bce-9f64-48c9-a410-469940a03131_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El mito de los superalimentos: por qué en la dieta no hay ingredientes mágicos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los superalimentos no siempre son tan "súper" como crees, son más caros, menos sostenibles y otros productos de todos los días pueden darte los mismos beneficios
</p><p class="subtitle">Cómo combinar alimentos con proteínas vegetales, según un nutricionista: “Puedes obtener todo lo necesario en una dieta vegana” </p></div><p class="article-text">
        Si decimos quinoa, bayas de goji, ar&aacute;ndanos o aguacates, en nuestra cabeza seguramente aparecen seguidos de expresiones como &ldquo;saludable&rdquo;, &ldquo;nutritivo&rdquo;, o &ldquo;te da energ&iacute;a&rdquo;. Son alimentos casi m&aacute;gicos, que se presentan en redes sociales y p&aacute;ginas de Internet como superalimentos (<em>superfoods</em>, en ingl&eacute;s), algo as&iacute; como los superh&eacute;roes de la cesta de la compra. Parece que no hay una <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/ingredientes-convertir-smoothie-comida-completa-nutricionista-resultar-practico-xp_1_12851250.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">receta de </a><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/ingredientes-convertir-smoothie-comida-completa-nutricionista-resultar-practico-xp_1_12851250.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>smoothie</em></a><em> </em>en Instagram o TikTok que no contenga al menos alguno de ellos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;de verdad existen ingredientes con poderes extraordinarios para mejorar la salud, o se trata simplemente de una astuta campa&ntilde;a de marketing alimentario y mitolog&iacute;a digital para intentar presentar atajos y excusas que hagan m&aacute;s sencillo comer sano?
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; alimentos son &ldquo;s&uacute;per&rdquo; y por qu&eacute;</h2><p class="article-text">
        El t&eacute;rmino <em>superfood</em> &mdash;superalimento, en ingl&eacute;s&mdash; se introdujo en los a&ntilde;os 90 para designar una categor&iacute;a especial de alimentos con supuestas propiedades nutricionales superiores a los dem&aacute;s, pero no hay una definici&oacute;n cient&iacute;fica o comercial clara. Un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9914617/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">an&aacute;lisis cient&iacute;fico de 2023</a> que analiz&oacute; 45 p&aacute;ginas web encontr&oacute; que se consideraba &ldquo;superalimento&rdquo; a nada menos que 136 ingredientes distintos. La lista es tan amplia que pierde sentido, pero incluye algunos de los m&aacute;s conocidos y m&aacute;s citados en Internet: kale (berza rizada), espinacas, salm&oacute;n, ar&aacute;ndanos, aguacate, semillas de ch&iacute;a, frutos secos, legumbres, l&aacute;cteos fermentados y ajo, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Las propiedades de estos alimentos tambi&eacute;n se presentan con el aura de la tradici&oacute;n ancestral y ex&oacute;tica. Las semillas de ch&iacute;a eran el <a href="https://www.canr.msu.edu/news/chia_seeds" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alimento de los guerreros aztecas</a>, que la quinoa era el <a href="https://www.otago.ac.nz/botany/outreach/schoolstudents/quinoainca#:~:text=Chenopodium%20quinoa%20(keen-wa;,same%20diseases%20that%20attack%20cereals." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">grano madre de los incas</a> o que la c&uacute;rcuma lleva milenios us&aacute;ndose en la <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK92752/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">medicina ayurv&eacute;dica</a>. Estas historias, aunque culturalmente relevantes, se emplean para sostener las propiedades y efectos extraordinarios de estos alimentos y, por qu&eacute; no decirlo, su elevado precio.
    </p><p class="article-text">
        El problema, como se&ntilde;ala la doctora en Ciencia y Tecnolog&iacute;a de los Alimentos Jara P&eacute;rez Jim&eacute;nez, investigadora del CSIC, en un reciente v&iacute;deo es que &ldquo;se ha demostrado que, o bien no existe evidencia cient&iacute;fica sobre estas propiedades especiales, o son equivalentes a las que tienen alimentos m&aacute;s comunes&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tomemos el ejemplo de las famosas bayas de goji, conocidas por sus antioxidantes, como el betacaroteno o la astaxantina. Sin embargo, esos mismos compuestos los encontramos en abundancia en las ciruelas rojas, o las zanahorias, a un precio mucho menor y sin necesidad de importarlas de China.
    </p><p class="article-text">
        Esta es la primera ca&iacute;da del mito: las propiedades nutricionales de los llamados superalimentos, aunque las tienen, no son exclusivas. La quinoa, alabada por ser un alimento vegetal que proporciona prote&iacute;na completa y una gran cantidad de fibra, no es mucho m&aacute;s nutritiva que los garbanzos, con un alto <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/significa-digestibilidad-proteinas-importa-dieta_1_11474750.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iacute;ndice de digestibilidad</a>, combinados con arroz. Si buscamos los <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/ciencia-matcha-mejor-tipos-prepararlo-aprovechar-propiedades_1_12612395.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">antioxidantes del t&eacute; matcha</a>, como las catequinas, las encontraremos tambi&eacute;n en una manzana con su piel.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Guillermo G&oacute;mez Vera, nutricionista de la cl&iacute;nica CEMTRO, coincide en que &ldquo;La definici&oacute;n de &lsquo;superalimento&rsquo; no es estrictamente cient&iacute;fica, es solo marketing&rdquo;. Para el experto &ldquo;no existen efectos milagrosos en estos alimentos que, aunque son saludables, no compensan una dieta desequilibrada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los alimentos llamados &ldquo;s&uacute;per&rdquo; tampoco pasan el examen nutricional con sobresaliente. Una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29557436/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n sistem&aacute;tica</a> analiz&oacute; 113 estudios de intervenci&oacute;n en humanos sobre el impacto de 17 superalimentos en factores de riesgo de s&iacute;ndrome metab&oacute;lico (la combinaci&oacute;n de alta presi&oacute;n arterial, resistencia a la insulina y niveles de colesterol alterados). Los autores concluyen que no hay evidencia suficiente que indique que estos alimentos mejoran el riesgo de enfermedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El riesgo adicional es que la gente que recibe los mensajes de salubridad de estos alimentos ex&oacute;ticos pueda pensar que compensan una mala dieta. &ldquo;La salud no depende de un alimento de manera aislada, sino del conjunto de lo que comemos a diario. Pensar que un solo producto puede prevenir enfermedades o mejorar la salud en s&iacute; mismo, no es una expectativa realista&rdquo;, afirma G&oacute;mez Vera.
    </p><h2 class="article-text">El coste invisible de los alimentos</h2><p class="article-text">
        La obsesi&oacute;n por los superalimentos tiene otras consecuencias menos visibles. En primer lugar, encarece artificialmente la alimentaci&oacute;n saludable. Se crea la percepci&oacute;n err&oacute;nea de que estar sano es caro, cuando alimentos b&aacute;sicos como las legumbres, los cereales integrales o las <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/alimentos-invierno-comer-sano-nutricionista-mejor-verduras-variadas-xp_1_12793125.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">verduras de temporada</a> son accesibles e igualmente saludables.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, muchos de estos alimentos tienen una huella ecol&oacute;gica considerable. Por ejemplo, el aceite de coco, que se ha a&ntilde;adido recientemente a la lista de superalimentos, se produce a gran escala en lugares como Indonesia y Filipinas, provocando destrucci&oacute;n de h&aacute;bitats y <a href="https://www.cell.com/current-biology/fulltext/S0960-9822(20)30746-6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p&eacute;rdida de biodiversidad</a>, adem&aacute;s del desplazamiento de cultivos tradicionales. Por si fuera poco, sus beneficios para la salud <a href="https://theconversation.com/5-claims-about-coconut-oil-debunked-85320" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute;n en entredicho</a> y, como afirma P&eacute;rez Jim&eacute;nez en <a href="https://theconversation.com/superalimentos-exoticos-de-verdad-no-pueden-faltar-en-nuestra-dieta-195821" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Conversation</em></a><em>,</em> &ldquo;es mucho m&aacute;s caro que el mejor aceite de oliva virgen extra que podamos adquirir&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Significa esto que debemos evitar el kale, las semillas de ch&iacute;a o los ar&aacute;ndanos? En absoluto. Todos ellos son nutritivos y saludables, y efectivamente contienen altas concentraciones de nutrientes beneficiosos, como las vitaminas, los antioxidantes o los &aacute;cidos grados omega-3. El estudio de 2023 sobre la informaci&oacute;n en la web concluye que, aunque la informaci&oacute;n suele presentarse de forma muy simplificada, &ldquo;generalmente no es err&oacute;nea&rdquo;, y el consumo de estos alimentos &ldquo;puede tener efectos saludables como parte de una dieta equilibrada&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Sustituir superalimentos por alimentos del s&uacute;per</h2><p class="article-text">
        El patr&oacute;n de alimentaci&oacute;n general es lo que predice de forma abrumadora los resultados positivos para la salud. Un <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35258870/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amplio estudio</a> de distintos patrones alimentarios lleg&oacute; a la conclusi&oacute;n esperada: el menor riesgo de enfermedad y la menor mortalidad se asociaba al mayor consumo de verduras, legumbres, frutas, frutos secos, cereales integrales, pescado, carne magra o aves de corral, aceite de oliva, pescado y marisco. En cuanto a las cosas a evitar, aparecieron los az&uacute;cares, las carnes procesadas, grasas saturadas y el alcohol.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no hay superalimentos, s&iacute; puede haber una dieta &ldquo;s&uacute;per&rdquo; con la combinaci&oacute;n de alimentos frescos de todos los d&iacute;as. Unas legumbres con verduras, un pescado con una ensalada de tomate y aceite de oliva y unas almendras componen un conjunto con un valor nutritivo que ning&uacute;n ingrediente individual, por muy ex&oacute;tico que sea, va a poder igualar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchos son de los m&aacute;s comunes y baratos&rdquo;, corrobora G&oacute;mez Vera. &ldquo;La mayor&iacute;a de verduras de hoja verde, legumbres, frutos secos, frutas, huevos, pescado o aceite de oliva son muy densos nutricionalmente, es decir, que aportan gran cantidad de nutrientes vitaminas, minerales, fibra o grasas saludables por calor&iacute;a&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Como ejemplo, estas son algunas de las sustituciones que podemos hacer:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Bayas de goji: contienen polifenoles y betacaroteno, que podemos obtener igualmente de las ciruelas (pasas o frescas) y las zanahorias.&nbsp;</li>
                                    <li>Kale o col rizada: tiene un alto contenido en vitaminas C, K, A, fibra y minerales como hierro y calcio, igual que las acelgas y el br&oacute;coli, que conseguiremos m&aacute;s f&aacute;cilmente y a mejor precio.</li>
                                    <li>Quinoa: aporta prote&iacute;na completa, fibra, magnesio y hierro, pero no m&aacute;s que los garbanzos y lentejas, cuyas prote&iacute;nas podemos completar con arroz.</li>
                                    <li>Salm&oacute;n: es una fuente muy rica de &aacute;cidos grasos Omega-3, prote&iacute;na y vitamina D, pero se ha puesto a un precio escandaloso. Podemos obtener los mismos beneficios de las sardinas o las caballas, frescas o en lata.</li>
                                    <li>Espirulina: este polvo azul de algas es un concentrado de hierro, prote&iacute;na y antioxidantes, pero se consume en peque&ntilde;as cantidades. Los mismos nutrientes los encontraremos en las espinacas, berros y otras verduras de hoja verde, que no son azules, pero son mucho m&aacute;s baratas.</li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la <a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Revista Quo</a> y autor del libro<a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Tu mejor yo</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/mito-superalimentos-dieta-no-hay-ingredientes-magicos_1_12895805.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Jan 2026 21:58:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El mito de los superalimentos: por qué en la dieta no hay ingredientes mágicos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Alimentación saludable,Alimentación sostenible,Superalimentos,Comida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo combinar alimentos con proteínas vegetales, según un nutricionista: "Puedes obtener todo lo necesario en una dieta vegana"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/combinar-alimentos-proteinas-vegetales-nutricionista-puedes-obtener-necesario-dieta-vegana-xp_1_12907932.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dce9613f-328e-44b6-ab66-1b782aa24a40_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La proteína vegetal simplificada: estrategias para combinar alimentos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Conseguir suficientes proteínas de una dieta basada solo en vegetales no es tan fácil, estas son algunas estrategias para conseguirlo 
</p><p class="subtitle">La nutricionista Vanesa Cortés defiende el valor nutricional de la pasta 'al dente': “En España se cuece mucho la pasta” </p></div><p class="article-text">
        Cada vez hay m&aacute;s personas que deciden aumentar la cantidad de alimentos de origen vegetal en su dieta. Seg&uacute;n datos de la consultora <a href="https://www.lantern.es/blog/el-movimiento-plant-based-en-espana-entre-la-consolidacion-y-los-nuevos-retos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lantern</a>, alrededor de un 11% de la poblaci&oacute;n adulta en Espa&ntilde;a sigue alg&uacute;n tipo de dieta vegetal, lo que incluye 3,8 millones de flexitarianos (que comen carne y pescado solo ocasionalmente), 620.000 vegetarianos que comen l&aacute;cteos y huevos, y 200.000 veganos que solo comen alimentos vegetales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los principales mitos respecto a la alimentaci&oacute;n basada en plantas es que no es posible conseguir suficientes prote&iacute;nas, ya que las prote&iacute;nas vegetales no bastan. Pero actualmente esta creencia se ha desmentido. &ldquo;Puedes obtener todo lo necesario sin problema en una dieta vegana, lo que pasa es que hay varios limitantes&rdquo;, dice el nutricionista Nicol&aacute;s Usandizaga, especializado en educaci&oacute;n nutricional. En efecto, conseguir las prote&iacute;nas suficientes con una dieta &uacute;nicamente vegetal es posible, pero no es f&aacute;cil, sino un desaf&iacute;o que requiere tener claro ciertos conceptos de nutrici&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; necesitamos prote&iacute;nas</h2><p class="article-text">
        Las prote&iacute;nas se asocian con la pr&aacute;ctica del deporte, lo que puede explicar por qu&eacute; hay quien cree que las prote&iacute;nas &ldquo;te dan energ&iacute;a&rdquo;. En realidad, de los macronutrientes (prote&iacute;nas, grasas y carbohidratos), las prote&iacute;nas son las que nuestro organismo casi nunca emplea como combustible. Incluso cuando hacemos ejercicio intenso, <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/sms.70038" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">solo se descompone un 3%</a> de las prote&iacute;nas que comemos para usarlas como combustible. 
    </p><p class="article-text">
        El motivo es que las prote&iacute;nas son muy valiosas y quemarlas es un desperdicio que solo se justifica en casos de emergencia, como la desnutrici&oacute;n. Durante la digesti&oacute;n, las prote&iacute;nas se descomponen en amino&aacute;cidos, mol&eacute;culas que <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33050961/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">necesitamos como material de construcci&oacute;n</a> para todas las c&eacute;lulas de nuestro cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        El cuerpo humano no es est&aacute;tico, sino que est&aacute; en constante renovaci&oacute;n. La piel se renueva por completo cada mes, el h&iacute;gado cada a&ntilde;o &mdash;aproximadamente&mdash;, y la pared interna del intestino cada cinco d&iacute;as. Ese proceso de recambio de c&eacute;lulas que mueren y son sustituidas necesita los amino&aacute;cidos para construir los remplazos, adem&aacute;s de hormonas y enzimas imprescindibles para que funcione la maquinaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el caso de las c&eacute;lulas que forman los m&uacute;sculos, cuando hacemos ejercicio se producen microrroturas que m&aacute;s tarde hay que reparar. Con suficiente est&iacute;mulo y suficiente cantidad de prote&iacute;nas en la dieta, los m&uacute;sculos se mantienen e incluso crecen. Si falta el ejercicio y las prote&iacute;nas, perdemos masa muscular, lo que trae numerosos problemas de salud, especialmente <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6370503/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a </a><a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6370503/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">medida que envejecemos</a>: obesidad, diabetes, riesgo cardiovascular y <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37209044/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mayor mortalidad</a>.
    </p><h2 class="article-text">Cu&aacute;ntas prote&iacute;nas necesitamos</h2><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, <a href="https://iris.who.int/server/api/core/bitstreams/b7c5ec43-bc59-4b38-b702-3f0e96a06fa1/content" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la recomendaci&oacute;n</a> fue consumir 0,8 gramos de prote&iacute;na por kilo de peso corporal al d&iacute;a. Esta cifra, establecida hace d&eacute;cadas, se dise&ntilde;&oacute; para prevenir la deficiencia en la poblaci&oacute;n general, y especialmente en los pa&iacute;ses en desarrollo. Sin embargo, los avances m&aacute;s recientes indican que esa es una cantidad m&iacute;nima para evitar la enfermedad, no una cantidad recomendada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5477153/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sociedad Internacional de Nutrici&oacute;n Deportiva</a> sugiere que las necesidades reales, especialmente para personas activas, mayores o en procesos de recuperaci&oacute;n, pueden oscilar entre 1,4 y 2 gramos por kilo y d&iacute;a. Otras medidas m&aacute;s precisas de las necesidades ponen estas cifras <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/27109436/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entre 1,5 y 2,2 gramos</a>,&nbsp;es decir, el doble o m&aacute;s de la medida m&iacute;nima, y los deportistas pueden necesitar superar esas cantidades
    </p><p class="article-text">
        La raz&oacute;n es doble: primero, porque una ingesta m&aacute;s alta ayuda a preservar y construir masa muscular, un tejido metab&oacute;licamente muy activo imprescindible para la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/ejercicios-fuerza-envejecimiento-edad_1_11244751.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">salud a largo plazo</a>. Y segundo, porque la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/significa-digestibilidad-proteinas-importa-dieta_1_11474750.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">calidad y digestibilidad de la prote&iacute;na</a> que consumimos var&iacute;a, lo que nos obliga a ser un poco m&aacute;s generosos con las cantidades cuando estas provienen mayoritariamente del reino vegetal.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No, es solo que el requerimiento es mayor, sino que la forma de aportarlo es m&aacute;s compleja&rdquo;, comenta Usandizaga. &ldquo;Si la cantidad m&iacute;nima es 0,8, para los veganos es m&aacute;s bien 1,2&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">Prote&iacute;nas completas y prote&iacute;nas vegetales</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Tu cuerpo no necesita la prote&iacute;na en s&iacute;, sino los componentes de la prote&iacute;na, los amino&aacute;cidos&rdquo;, explica Usandizaga. &ldquo;La carne de origen animal o los l&aacute;cteos, por ejemplo, siempre contienen todos los amino&aacute;cidos que nuestro cuerpo no puede sintetizar, pero los vegetales no siempre tienen todos&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando a una fuente de prote&iacute;nas vegetales le falta un amino&aacute;cido, o no lo contiene en cantidad suficiente, afecta a su digestibilidad, es decir, a la capacidad de nuestro organismo para aprovecharlas. Si falta una &ldquo;pieza&rdquo;, el organismo no es capaz de sintetizar las prote&iacute;nas que necesita con la misma eficacia.
    </p><p class="article-text">
        Hay pocas fuentes vegetales que contengan todos los amino&aacute;cidos esenciales en cantidad suficiente: quinoa, amaranto, soja, trigo sarraceno y semillas de c&aacute;&ntilde;amo. Por el contrario, hay muchos vegetales que tienen una cantidad significativa de prote&iacute;nas: legumbres (lentejas, garbanzos, alubias, guisantes), frutos secos y semillas (almendras, cacahuetes, pipas de calabaza, ch&iacute;a), cereales integrales (avena, arroz integral) y derivados de la soja (tofu, tempeh, edamame).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los estudios indican que estos alimentos pueden proporcionar una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6893534/#sec8-nutrients-11-02661" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cantidad suficiente de prote&iacute;nas</a> para mantener la salud. El truco aqu&iacute; es combinar esas fuentes de forma que consigamos prote&iacute;nas de alta calidad y digestibilidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las lentejas tienen buena cantidad de lisina, pero les falta metionina&rdquo;, dice Usandizaga. &ldquo;La metionina la tiene, por ejemplo, el arroz. De ah&iacute; el plato de lentejas y arroz que aporta prote&iacute;nas completas&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">Combinar y suplementar</h2><p class="article-text">
        La digestibilidad de la prote&iacute;na vegetal tambi&eacute;n suele ser algo menor que la animal, debido a la presencia de fibra y otros compuestos que pueden interferir en su absorci&oacute;n, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/comer/antinutrientes-como-afectan-salud_1_1166543.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llamados antinutrientes</a>. Esto no es necesariamente malo, ya que la fibra es beneficiosa y los antinutrientes se pueden reducir remojando y cocinando las legumbres, por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los mitos es que necesitamos hacer estas combinaciones de fuentes vegetales en la misma comida, pero en algunos estudios se ha comprobado que no es as&iacute;. Nuestro <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S000629522200168X" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">h&iacute;gado act&uacute;a como un gestor</a> de los amino&aacute;cidos disponibles, y es capaz de reciclarlos para completar los que recibe de la dieta, aunque sea m&aacute;s tarde en el d&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La estrategia, por tanto, es hacer combinaciones, bien en el mismo plato, o a lo largo del d&iacute;a. Estos son algunos ejemplos tradicionales y muy reconocibles:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El hummus (garbanzos, legumbre) untado en pan de pita (trigo, cereal)</li>
                                    <li>Un plato de lentejas (legumbre) con arroz integral (cereal)</li>
                                    <li>Un bol de avena (cereal) con leche de soja (legumbre) y unas nueces (frutos secos)</li>
                                    <li>Un taco con frijoles (legumbre) en una tortilla de ma&iacute;z (cereal).</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Queda, eso s&iacute;, el problema de la cantidad de prote&iacute;nas. Para una persona deportista de 70 kilos que necesite 1,5 gramos por kilo y d&iacute;a, eso supondr&iacute;a 105 gramos de prote&iacute;na en la dieta, algo que podemos obtener f&aacute;cilmente de dos pechugas de pollo y un lomo de salm&oacute;n. Pero si queremos llegar a esa cantidad comiendo vegetales necesitar&iacute;amos un un kilo de tofu o un kilo de lentejas hervidas. Por eso algunos deportistas veganos recurren a los batidos de <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/medias-verdades-the-game-changers_1_1241373.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prote&iacute;na vegetal concentrada</a>, generalmente de guisante y arroz, para completar su ingesta. &ldquo;Una buena prote&iacute;na concentrada de guisante o incluso de c&aacute;&ntilde;amo o soja es muy buena opci&oacute;n&rdquo;, concluye Usandizaga.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/combinar-alimentos-proteinas-vegetales-nutricionista-puedes-obtener-necesario-dieta-vegana-xp_1_12907932.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Jan 2026 13:45:04 +0000]]></pubDate>
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