Los trucos que no fallan a la psicóloga Elena Daprá para cumplir sus objetivos cada año: “Si no tiene fecha, no existe”
Mantener unos hábitos saludables más allá del mes de enero puede hacerse cuesta arriba y, a veces, a pesar de conocer la teoría, no siempre conseguimos alcanzar la práctica. Para Elena Daprá, psicóloga sanitaria y experta en coaching, el éxito de los propósitos de año nuevo no reside en la fuerza de voluntad, sino en una planificación inteligente y en ser amable con uno mismo.
Su método comienza cada año con un ritual personal: comprar un cuaderno nuevo elegido con especial cuidado. “Lo escojo con mimo porque yo voy a estar en ese cuaderno durante todo el año, así que me mimo”, expresa la psicóloga.
Revisar antes de empezar
Antes de escribir nuevas metas, Daprá realiza un balance de lo pendiente: “Siempre repaso qué quedó en el aire de lo escrito el año anterior y reevalúo si está vigente, si quiero seguir con ello o si me quita excesiva energía”. Esta limpieza inicial permite que solo los objetivos con sentido personal lleguen a la lista definitiva.
“Aplico la misma estructura que enseño: fijar objetivos concretos, alcanzables, con fecha y con sentido personal”, defiende la psicóloga. Para ella, hay cuatro estrategias fundamentales para lograr lo propuesto:
Mínimos y máximos
La experta explica que uno de los pilares de su estrategia personal es evitar las expectativas irreales que genera la “fuerza ilusoria” del comienzo de año. En lugar de eso, utiliza un sistema de rangos: “Me propongo mínimos y máximos y eso hace que si cumplí los mínimos, que son fáciles de alcanzar… lo que venga después siempre es muy bienvenido y desde el propio autorrefuerzo”.
Eliminar la fricción
Si entre sus propósitos para 2026 están mantener una alimentación sana, que evite ultraprocesados, Daprá asegura que la logística, “el hacerlo fácil”, es clave para llevarlo a la práctica. “Planifico compras y comidas fáciles de preparar”, asegura, porque tiene claro que “la fricción mata hábitos”. A su vez, también destaca la importancia de ser flexible: “Si hay cenas, viajes o salidas de fin de semana, no hay culpa, hay compensación. La flexibilidad ayuda a sostener más que la rigidez”, sostiene.
El poder de la agenda
Para la experta, la organización es vital. “Si no tiene fecha, no existe”, sentencia. Por ello, bloquea a principio de año en su calendario desde viajes, que la nutren emocionalmente, hasta el tiempo necesario para un proyecto personal como escribir un libro. “La anticipación de esos momentos, además de ayudar a hacerlos viables, ya es bienestar”, valora.
Microhábitos
En lugar de grandes cambios bruscos, la psicóloga apuesta por la progresión. Por ejemplo, para consolidar su propósito de hacer ejercicio, comienza con apenas 20 minutos de estiramientos y dos clases de pilates a la semana durante dos meses. “Es alcanzable, se trata de instaurar la rutina, cuando he conseguido cumplir esos dos meses, aumento la frecuencia durante otros dos meses y al cumplirlo paso al objetivo final”, comparte Daprá. “No busco enamorarme del ejercicio, aunque a veces me sucede, sino del efecto de después: la regulación emocional, la energía y, algo que me encanta, la sensación en la ducha después del ejercicio”, reconoce la psicóloga. “Cada cual puede encontrar sus propios reforzadores”.
Más allá de una simple lista de tareas, Daprá entiende los propósitos como una herramienta de diseño personal que, lejos de obsesionar, debe ser flexible. “Para mí los propósitos u objetivos no son autoexigencia, son arquitectura. Se trata de diseñar la vida para que lo que importa tenga lugar”, resume.
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