<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Desahucios]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/desahucios/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Desahucios]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1002084/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[La Fórmula 1 anuncia un hotel en el bloque de Paquita, la mujer con párkinson a la que quieren echar para abrir pisos turísticos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/formula-1-anuncia-hotel-bloque-paquita-mujer-parkinson-quieren-echar-abrir-pisos-turisticos_1_13486790.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3d03203e-522f-4e29-89ce-51a5799443e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Fórmula 1 anuncia un hotel en el bloque de Paquita, la mujer con párkinson a la que quieren echar para abrir pisos turísticos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Uno de los alojamientos que Madring ofrece en su web oficial está en el edificio de La Latina donde vive la mujer de 82 años a la que una compañía intenta expulsar, sin negociación alguna, para dedicar todo el inmueble a alojamientos temporales. Estancias del inmueble tienen además órdenes de cierre del Ayuntamiento al operar sin licencia</p><p class="subtitle">Paquita, a sus 82 años y con parkinson, gana tiempo en su desahucio para poner pisos turísticos: “No es justo que me echen para ganar más”</p></div><p class="article-text">
        Uno de los alojamientos oficiales del <a href="https://www.eldiario.es/temas/gp-de-madrid-de-formula-1/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gran Premio de F&oacute;rmula 1 en Madrid</a>, un piso anunciado en la web oficial de Madring a trav&eacute;s de su apartado <em>hoteles</em>, se ubica en el mismo bloque donde estuvo a punto de producirse un dram&aacute;tico desahucio el pasado julio. Situado en el n&uacute;mero 6 de la calle Santa Ana, en la c&eacute;ntrica zona de La Latina, se trata del edificio donde reside Paquita. Una mujer de 82 a&ntilde;os, enferma de p&aacute;rkinson, que se enfrent&oacute; a un desalojo pese a no tener deudas y haber abonado todas sus mensualidades (superiores a 1.000 euros).
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, seg&uacute;n el listado de viviendas que ha clausurado la Agencia de Actividades del Ayuntamiento por operar sin licencia, varias viviendas de Uso Tur&iacute;stico deber&iacute;an estar cerradas. Pese a ello, no solo siguen operativas, sino respaldada por uno de los principales eventos de la ciudad (impulsado a su vez por el Gobierno auton&oacute;mico y el municipal).
    </p><p class="article-text">
        La empresa Tolesanta, <a href="https://www.eldiario.es/politica/tribunal-avala-cierre-pisos-turisticos-ruidosos-madrid-paz-tranquilidad-vecinos_1_13260201.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sancionada por los ruidos y molestias</a> que han generado algunos de sus alojamientos tur&iacute;sticos (algunos de los cuales llegaron a ser clausurados), pretende destinar a este uso el edificio donde vive Paquita. Por ello, no le dieron alternativa alguna para que ella y su hijo de 47 a&ntilde;os pudieran continuar all&iacute;, aunque hayan sido unos inquilinos intachables durante 28 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Desde el &aacute;rea de Urbanismo indican que en este emplazamiento &ldquo;se procedi&oacute; a dar ordenes de ceses a 12 viviendas de uso tur&iacute;stico&rdquo;. De ellas, &ldquo;siete restablecieron la legalidad ya que, tras las correspondientes visitas de comprobaci&oacute;n, pudo acreditarse que en ese momento ya no se ejercia la actividad de vivienda de uso tur&iacute;stico&rdquo;. Respecto de las 5 restantes, indican, &ldquo;se encuentran en tramitaci&oacute;n procedimientos de ejecuci&oacute;n forzosa, mediante la imposici&oacute;n de multas coercitivas a los efectos de hacer cumplir la resoluci&oacute;n de cese a los interesados&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Fuentes del departamento que lidera el concejal Borja Carabante tambi&eacute;n deslizan que el alojamiento podr&iacute;a aprovechar la figura del alquiler temporal, aunque en la pr&aacute;ctica sea uno tur&iacute;stico, para eludir la necesidad de operar con un permiso: &ldquo;El auncio de una vivienda en alquiler para los dias de la F1 podr&iacute;a cumplir con la normativa de arrendamientos urbanos consider&aacute;ndose un contrato de alquiler por temporada&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El drama de Paquita: &ldquo;Es nuestra casa de toda la vida&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Ad&oacute;nde me voy a ir con unas semanas de aviso?&rdquo;, se preguntaba en declaraciones a elDiario.es. &ldquo;Por aqu&iacute; no ha venido nadie ni me han dicho por qu&eacute; quieren que me vaya. Si quieren que pague m&aacute;s, podr&iacute;amos hablar&rdquo;, apostillaba, para exponer la falta de negociaci&oacute;n por parte de la compa&ntilde;&iacute;a propiedad del empresario Alexander Couret. En 2024, factur&oacute; m&aacute;s de 1,4 millones de euros. &ldquo;Esta es nuestra casa de toda la vida, aqu&iacute; han muerto mi madre y mi marido, esto es muy duro. Que me digan que les pague algo m&aacute;s y lo pactamos, pero que no nos echen despu&eacute;s de toda una vida. No hay derecho&rdquo;, lamentaba Paquita.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46f5a18c-6137-4020-8840-27e2072e5571_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x760y325.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46f5a18c-6137-4020-8840-27e2072e5571_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x760y325.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46f5a18c-6137-4020-8840-27e2072e5571_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x760y325.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46f5a18c-6137-4020-8840-27e2072e5571_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x760y325.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46f5a18c-6137-4020-8840-27e2072e5571_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x760y325.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46f5a18c-6137-4020-8840-27e2072e5571_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x760y325.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/46f5a18c-6137-4020-8840-27e2072e5571_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x760y325.jpg"
                    alt="Paquita, en el recibidor de su casa."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Paquita, en el recibidor de su casa.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Cuando la fecha del lanzamiento ya estaba fijada, un auto judicial de la Secci&oacute;n Civil del Tribunal de Instancia n&uacute;mero 36 de la capital <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/aplazado-desahucio-paquita-mujer-82-anos-parkinson-quieren-echar-poner-pisos-turisticos_1_13397709.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aplaz&oacute; el proceso</a> debido a la falta de un informe que verifique la situaci&oacute;n de vulnerabilidad y una posterior solicitud de vivienda alternativa a las administraciones. Pero la paralizaci&oacute;n es solo temporal, la amenaza permanece.
    </p><p class="article-text">
        Tolesanta ya he reconvertido la mayor&iacute;a de pisos del edificio donde residen Paquita y su hijo en alojamientos temporales. Como tal opera Biztrip Latina, el inmueble que <a href="https://hotels.madring.com/es/hotel-information/59819/Biztrip-Latina?utm_source=chatgpt.com" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se publicita en el portal oficial de Madring</a>. El precio es de 655 euros por persona y noche durante la celebraci&oacute;n del Gran Premio, con llegada el 11 de septiembre (d&iacute;a de inicio) y salida el 14 (un d&iacute;a despu&eacute;s de la carrera definitiva). En este per&iacute;odo, los promotores obtienen 1.965 euros con un solo visitante. Casi el doble de la renta mensual que abona Paquita, que ser&aacute; su vecina durante la estancia.
    </p><p class="article-text">
        Para la portavoz de M&aacute;s Madrid en Cibeles, Rita Maestre, este caso ejemplifica que la F&oacute;rmula 1 se aleja de las previsiones de &ldquo;prestigio&rdquo; prometidas por el alcalde Jos&eacute; Luis Mart&iacute;nez-Almeida: &ldquo;Lo que est&aacute; trayendo es un pelotazo econ&oacute;mico, como estamos denunciando, pero ahora tambi&eacute;n sabemos que es un pelotazo inmobiliario vergonzoso de dimensiones internacionales. Parece incre&iacute;ble, pero s&iacute;, en la web de la F1 se alquilan los pisos tur&iacute;sticos ilegales que hay en el edificio de la calle Santa Ana, 6, en el que vive &mdash;m&aacute;s bien resiste&mdash; Paquita. La vecina a la que intentaron desahuciar hace unos meses para convertir el edificio completo en hotel&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La F1 no ha creado el problema, pero mira por dónde, está poniendo foco internacional a que Almeida ha convertido Madrid en un parque temático para especuladores</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Rita Maestre</span>
                                        <span>—</span> Portavoz de Más Madrid en el Ayuntamiento
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;La cosa no acaba aqu&iacute;. El Ayuntamiento permite comercializar una VUT cesada por la Agencia de Actividades como alojamiento <em>oficial</em> de la F1. Ya tenemos el pack completo: un edificio residencial, paradigma del <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/lavapies-50-caso-explica-plan-reside-almeida-transforma-pisos-turisticos-19-viviendas-alquiler_1_13410404.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Plan Expulsa de Almeida</a>, convertido en negocio tur&iacute;stico con el sello internacional de la F1. &iexcl;Vaya casualidad, &iquest;eh?! Esto es el Plan Reside funcionando exactamente como avisamos desde M&aacute;s Madrid: mientras Almeida presume de proteger la vivienda, abre la puerta a que fondos buitre y operadoras tur&iacute;sticas se forren a costa de quedarse con edificios en el centro mientras expulsan a las vecinas y vecinos&rdquo;, expone la l&iacute;der de la oposici&oacute;n municipal.
    </p><p class="article-text">
        El Plan Reside separa a turistas de residentes, ya que proh&iacute;be los Airbnb dispersos en el coraz&oacute;n de Madrid y a cambio ofrece dedicar edificios enteros a los apartamentos tur&iacute;sticos, con ciertas condiciones. Fuera de la almendra central que circunscribe la M-30 (no es este caso), pueden habilitarse en bajos, s&oacute;tanos o primeras plantas. A priori parece m&aacute;s restrictivo que el Plan Especial de Hospedaje aprobado durante el mandato de Manuela Carmena, al que sustituye desde que entr&oacute; en vigor en septiembre de 2025, ya que permite viviendas tur&iacute;sticas en menos lugares. No obstante, ha abierto la puerta a una posibilidad que no exist&iacute;a: convertir edificios residenciales enteros en pisos tur&iacute;sticos, lo que puede suceder en <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/luz-verde-ayuso-plan-almeida-reordenar-pisos-airbnb-73-edificios-centro-podran-turisticos_1_12563869.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 73% de bloques de la almendra central de Madrid</a>, seg&uacute;n un estudio que public&oacute; el PSOE.
    </p><p class="article-text">
        Maestre opina que este controvertido anuncio es solo un reflejo simb&oacute;lico de una din&aacute;mica generalizada: &ldquo;Almeida sabe que los pisos tur&iacute;sticos de la calle Santa Ana son ilegales, pero no los cierra, como no cierra las miles de VUT en esta ciudad. En alg&uacute;n despacho de este Ayuntamiento a alguien le interesa que sigan abiertos&rdquo;. Y a&ntilde;ade: &ldquo;La F1 no ha creado el problema, pero mira por d&oacute;nde, est&aacute; poniendo foco internacional a que Almeida ha convertido Madrid en un parque tem&aacute;tico para especuladores. Exigimos a Almeida que cierre de inmediato los pisos tur&iacute;sticos ilegales, los de Santa Ana y todos los dem&aacute;s, y le exigimos explicaciones de cu&aacute;ntas viviendas se han sacado al mercado vinculadas al pelotazo de la F1&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El anuncio de Madring subraya las caracter&iacute;sticas de La Latina a nivel de gastronom&iacute;a o casticismo, esas mismas caracter&iacute;sticas que la especulaci&oacute;n hace tambalearse: &ldquo;Este apartamento est&aacute; situado en pleno centro de la ciudad, a pocos metros de la estaci&oacute;n de metro de La Latina, uno de los barrios m&aacute;s emblem&aacute;ticos y con m&aacute;s car&aacute;cter de Madrid. La Latina es conocida por su excelente escena de tapas, donde conviven tabernas tradicionales, bares hist&oacute;ricos y restaurantes modernos e innovadores. Es el lugar ideal para disfrutar de un aperitivo dominical o para recorrer El Rastro, el ic&oacute;nico mercadillo al aire libre de Madrid&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b217063b-c10b-4554-8948-15d9d91a76af_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b217063b-c10b-4554-8948-15d9d91a76af_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b217063b-c10b-4554-8948-15d9d91a76af_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b217063b-c10b-4554-8948-15d9d91a76af_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b217063b-c10b-4554-8948-15d9d91a76af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b217063b-c10b-4554-8948-15d9d91a76af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b217063b-c10b-4554-8948-15d9d91a76af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fotografía del anuncio de Madring en el piso del bloque de Paquita, una vivienda clausurada según la Agencia de Actividades."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fotografía del anuncio de Madring en el piso del bloque de Paquita, una vivienda clausurada según la Agencia de Actividades.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El texto destaca la &ldquo;ubicaci&oacute;n c&eacute;ntrica&rdquo; y &ldquo;excelentes conexiones&rdquo; de la estancia, aunque se tardan unos 50 minutos en llegar al entorno del Gran Premio en Ifema a trav&eacute;s del transporte p&uacute;blico. La propia p&aacute;gina indica que entre un punto y otro median 9,88 kil&oacute;metros.
    </p><h2 class="article-text">Madring dispara los precios (y las pol&eacute;micas) de la turistificaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Las pesta&ntilde;as del portal de Madring dirigidas a hoteles y <em>hospitality </em>ejemplifican la contribuci&oacute;n del proyecto a la turistificaci&oacute;n y el alza de precios de los alojamientos. El portal incluye apartamentos y hoteles pr&oacute;ximos a Ifema o Valdebebas, pero tambi&eacute;n en otros puntos de la ciudad, sobre todo en el centro. Con ello, muchos visitantes pueden conocer el resto de la ciudad aprovechando el viaje. La tarifa media se ha disparado un 69,60% y alcanza los 485 euros frente a los 286 de 2025, seg&uacute;n las cifras que maneja la plataforma de comercio hotelero Site Minder. La estancia media aumenta un 7,50%, para pasar de 2 d&iacute;as el a&ntilde;o pasado en las mismas fechas a 2,15 d&iacute;as en torno al evento.
    </p><p class="article-text">
        La de Paquita no es la primera controversia que ha surgido en torno a las viviendas tur&iacute;sticas y Madring. El PSOE de Madrid ha presentado una solicitud ante la Agencia de Actividades por la proliferaci&oacute;n de alojamientos temporales sin licencia cerca del circuito. Los precios en sus anuncios para los tres d&iacute;as de competici&oacute;n superan en muchos casos ampliamente los 10.000 euros. Una de las ofertas alcanza incluso los 17.000 (en una casa con cuatro habitaciones para seis personas), dentro de lo que el concejal Antonio Giraldo define como una &ldquo;clara l&oacute;gica especulativa originada por el propio Gran Premio&rdquo;. Queda por ver si, esta vez, la actuaci&oacute;n de la Agencia es eficaz.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Apoya el trabajo periodístico de Somos Madrid</a></h2>
  <p class="article-text">Esta información ha podido salir a la luz gracias a las personas que apoyan la edición local de Madrid en elDiario.es. Si tú también quieres y puedes hacerlo, <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://usuarios.eldiario.es/hazte_socio/?utm_source=somos&utm_campaign=eell&utm_medium=all&itm_n=despiece&itm_c=edicioneslocales&_gl=1*pjgoqu*_gcl_au*MjA0MDA0MDMyOS4xNzU4MjA3MjUw*_ga*NDk1OTIwNTcxLjE2NzM1MzAxMTE.*_ga_4RZPWREGF3*czE3NjEwMzI0MTUkbzQ2OSRnMSR0MTc2MTAzMjQyMiRqNjAkbDAkaDA.">hazte socia, hazte socio</a></span> y contribuye a sostener nuestro trabajo diario y a publicar exclusivas que cambien las cosas. Si ya tienes una suscripción, puedes hacer una aportación extra a la sección local de Madrid para apoyar las informaciones de proximidad, sobre lo que importa en el día a día de los habitantes de esta ciudad: <a href="https://usuarios.eldiario.es/perfil/cuota"  target="_blank">para hacerlo, entra en el apartado de 'tu cuota' en tu perfil privado</a>. Tu ayuda al periodismo local es importante.</p>
 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Hormigo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/formula-1-anuncia-hotel-bloque-paquita-mujer-parkinson-quieren-echar-abrir-pisos-turisticos_1_13486790.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Sep 2026 19:24:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3d03203e-522f-4e29-89ce-51a5799443e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="120322" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3d03203e-522f-4e29-89ce-51a5799443e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="120322" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Fórmula 1 anuncia un hotel en el bloque de Paquita, la mujer con párkinson a la que quieren echar para abrir pisos turísticos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3d03203e-522f-4e29-89ce-51a5799443e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[GP de Madrid de Fórmula 1,F1 - Fórmula 1,Especulación inmobiliaria,Alquiler turístico,Desahucios,Hoteles,Ayuntamiento de Madrid,José Luis Martínez-Almeida,PP de Madrid,Más Madrid,PSOE,Rita Maestre,Madrid,Vivienda,Alquiler,Inquilinos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Stop Desahucios celebra el aplazamiento de un desahucio en Irún y confía en que la familia compre la vivienda a Kutxabank]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/stop-desahucios-celebra-aplazamiento-desahucio-irun-confia-familia-compre-vivienda-kutxabank_1_13484282.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4999a290-f9fc-472d-9a38-5463e04dcb63_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x940y400.jpg" width="1200" height="675" alt="Stop Desahucios celebra el aplazamiento de un desahucio en Irún y confía en que la familia compre la vivienda a Kutxabank"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La plataforma explica que el abuelo de los niños, "con un gran esfuerzo", podría comprar la vivienda bajo las "condiciones ventajosas" que Kutxabank ha ofrecido</p><p class="subtitle">Desciende la compraventa en el mercado de vivienda de Gipuzkoa, con precios récord y sin datos actualizados de alquiler</p></div><p class="article-text">
        A finales de abril de este a&ntilde;o, la plataforma Stop Desahucios de Gipuzkoa dio a conocer la situaci&oacute;n de Lorena, una madre con cinco ni&ntilde;os a su cargo que iba a ser desahuciada el pr&oacute;ximo 7 de septiembre de la vivienda en la que reside. Ahora, gracias al acuerdo alcanzado con Kutxabank, propietaria del inmueble, el banco ha solicitado este mi&eacute;rcoles el aplazamiento del desalojo hasta el 30 de octubre, tras llegar a un acuerdo con la inquilina. Mientras transcurre ese tiempo, existe la posibilidad de que el banco y un familiar de Lorena cierre la compra de la vivienda.
    </p><p class="article-text">
        Lorena vive en este inmueble desde 2018 y, seg&uacute;n Stop Desahucios, los antiguos propietarios &ldquo;le ocultaron que ten&iacute;an instada por Kutxabank una demanda de desahucio por impago de la hipoteca&rdquo;. Esta situaci&oacute;n puso a Lorena y a su familia en una situaci&oacute;n de vulnerabilidad que no pudo ser protegida tras la ca&iacute;da del escudo social que buscaba evitar los desahucios de personas vulnerables. El pasado 26 de febrero, el Congreso de los Diputados vot&oacute; en contra de mantener la medida, instaurada durante la pandemia para evitar los desahucios en situaciones de vulnerabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica Kutxabank, Lorena se ha comprometido con la entidad bancaria y con el juez a dejar la vivienda antes del 30 de octubre. No obstante, todav&iacute;a existe la posibilidad de que pueda conservar su hogar. Stop Desahucios anuncia que el abuelo de los ni&ntilde;os, &ldquo;con un gran esfuerzo&rdquo;, podr&iacute;a comprar la vivienda bajo las &ldquo;condicones ventajosas&rdquo; que Kutxabank ha ofrecido. Tanto en la negociaci&oacute;n del aplazamiento como en la posibilidad de compra ha participado el Ayuntamiento de Ir&uacute;n, cuya intervenci&oacute;n es agradecida por la plataforma.
    </p><p class="article-text">
        Stop Desahucios califica la negociaci&oacute;n como &ldquo;una salida habitacional definitiva&rdquo; para Lorena y su familia, a pesar de que la compra todav&iacute;a no se ha cerrado. La plataforma celebra as&iacute; el punto y final a la &ldquo;insoportable amenaza de ser desahuciados&rdquo;. Por su parte, Kutxabank recuerda que &ldquo;ha mantenido durante todo el proceso una actitud de di&aacute;logo y colaboraci&oacute;n&rdquo;, buscando una &ldquo;una resoluci&oacute;n satisfactoria para todas las partes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n tambi&eacute;n ha servido de recordatorio para Stop Desahucios de que todav&iacute;a hay 16 personas vinculadas a la plataforma al borde del desahucio. Por ello, han convocado para este s&aacute;bado, a las 11.00 horas, una concentraci&oacute;n frente al kiosco del Boulevard de Donostia para seguir mostrando su apoyo a las personas afectadas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Laura Ferreira Niño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/stop-desahucios-celebra-aplazamiento-desahucio-irun-confia-familia-compre-vivienda-kutxabank_1_13484282.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Sep 2026 19:45:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4999a290-f9fc-472d-9a38-5463e04dcb63_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x940y400.jpg" length="436701" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4999a290-f9fc-472d-9a38-5463e04dcb63_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x940y400.jpg" type="image/jpeg" fileSize="436701" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Stop Desahucios celebra el aplazamiento de un desahucio en Irún y confía en que la familia compre la vivienda a Kutxabank]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4999a290-f9fc-472d-9a38-5463e04dcb63_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x940y400.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Gipuzkoa,Vivienda,Stop desahucios,Desahucios,Kutxabank,Desalojos,Mercado inmobiliario]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carmen y su hijo de 13 años, al borde del desahucio y sin alternativa: “Me siento abandonada por la administración”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/carmen-hijo-13-anos-borde-desahucio-alternativa-siento-abandonada-administracion_1_13432415.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/08f53468-264e-49f0-874f-dc3c764e8c56_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149002.jpg" width="1199" height="674" alt="Carmen y su hijo de 13 años, al borde del desahucio y sin alternativa: “Me siento abandonada por la administración”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta mujer de 45 años será expulsada de su casa el 15 de septiembre sin que el Ayuntamiento de Barcelona le brinde ninguna alternativa viable debido a la saturación de los servicios municipales
</p><p class="subtitle">Los activistas por la vivienda ocupan el vestíbulo del Ayuntamiento de Barcelona por la falta de alojamientos de urgencia</p></div><p class="article-text">
        En un bloque inacabable de pisos del barrio de Sant Mart&iacute;, en Barcelona, vive Carmen desde hace siete a&ntilde;os con su hijo de 13. Entr&oacute; de okupa porque se encontraba en la calle y, seg&uacute;n cuenta, nadie le ofrec&iacute;a nada. A&ntilde;os despu&eacute;s, ya asentada en el barrio, ve como el 15 de septiembre se ha fijado la fecha de su desahucio si tener una alternativa viable. 
    </p><p class="article-text">
        El fondo propietario del inmueble ha adquirido la propiedad y se niega a firmarle un alquiler social. &ldquo;Prefieren pagar la multa que les imponen por ser grandes tenedores&rdquo;, resume. En poco m&aacute;s de un mes, si nada lo frena, se quedar&aacute; en la calle con su hijo: &ldquo;No s&eacute; d&oacute;nde vamos a ir.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Justo delante del sof&aacute; enfundado en un collage de mandalas que preside el sal&oacute;n se observan fotos de Carmen con sus dos hijos, el otro ya mayor. Aunque el espacio es peque&ntilde;o, est&aacute; cuidado y cabe hasta un rinc&oacute;n de juego para su gato reci&eacute;n llegado a la familia: Botas, se llama. Nada m&aacute;s entrar se acurruca con Carmen, que cuando lleg&oacute; al piso se apa&ntilde;&oacute; cerrando una parte de la terraza para poder tener su propia habitaci&oacute;n. Y despu&eacute;s de mucho tiempo cuidando lo que ya es su hogar, ahora se ve fuera y desesperada. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ba821b6-da9b-492a-a90d-7277705eb40b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ba821b6-da9b-492a-a90d-7277705eb40b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ba821b6-da9b-492a-a90d-7277705eb40b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ba821b6-da9b-492a-a90d-7277705eb40b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ba821b6-da9b-492a-a90d-7277705eb40b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2ba821b6-da9b-492a-a90d-7277705eb40b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2ba821b6-da9b-492a-a90d-7277705eb40b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Carmen con su gato Botas en brazos mientras habla con nosotros."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Carmen con su gato Botas en brazos mientras habla con nosotros.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Su caso no es una excepci&oacute;n. En Barcelona, el Alojamiento Temporal de Urgencia (ATU) se ha convertido en el principal dispositivo municipal frente a la exclusi&oacute;n residencial, pese a estar concebido como un recurso puntual. En mayo de 2026 alojaba a 3.279 personas &mdash;1.087 unidades familiares&mdash;, de las cuales cerca del 85% eran familias con menores a cargo, seg&uacute;n datos del Ayuntamiento. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s del 76% acumulan estancias superiores a seis meses; un 5% lleva ya m&aacute;s de cinco a&ntilde;os dentro. El consistorio ha elevado el presupuesto de estos alojamientos de 34 millones de euros en 2023 a 43 en 2025.
    </p><p class="article-text">
        A Carmen, de momento, los servicios sociales solo le ofrecen tres d&iacute;as en un albergue. &ldquo;Ah&iacute; no se dan las condiciones para estar con un ni&ntilde;o&rdquo;, se lamenta. La otra v&iacute;a, la mesa de emergencia que reparte las viviendas, arrastra m&aacute;s de 700 familias y una espera media de cuatro a&ntilde;os. &ldquo;Durante la espera para un piso nadie te ofrece nada d&oacute;nde puedas vivir&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        El Ayuntamiento defiende que ha reforzado las ayudas para prevenir desahucios y facilitar alternativas, como una prestaci&oacute;n mensual de hasta 1.500 euros. Aunque en este caso, encontrar un alquiler se convierte en una quimera debido a sus condiciones de vulnerabilidad. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el consistorio admiten que la crisis habitacional &ldquo;hace muy dif&iacute;cil la disponibilidad de vivienda a precios asequibles&rdquo; y que existe una clara &ldquo;discriminaci&oacute;n inmobiliaria&rdquo; por razones socioecon&oacute;micas &mdash;y en otros casos, por razones raciales. Desde julio de 2025, solo 30 familias han conseguido salir de los alojamientos de urgencia con la nueva prestaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">La ley y la trampa</h2><p class="article-text">
        Carmen asegura que el fondo le ha ofrecido dinero para que se marche: inicialmente 19.000 euros, una cantidad que han reducido a 10.000 a cambio de entregar voluntariamente las llaves antes del desahucio. Pero Carmen no puede aceptarlo, ya que si cobra ese dinero tiene miedo de perder la renta garantizada (unos 1.000 euros con los que sobrevive). 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute; la ley y est&aacute; la trampa&rdquo;, zanja. Ocurre lo mismo con la prestaci&oacute;n municipal: solo la cobrar&iacute;a si le alquilaran una habitaci&oacute;n con contrato, algo muy dif&iacute;cil en un caso as&iacute;. Seg&uacute;n cuenta ella, les ha pedido que acepten un alquiler social, pero se han negado. Preguntados por este medio, Hipoges, la plataforma encargada de gestionar el inmueble, se ha negado a responder aludiendo a la &ldquo;confidencialidad de cada caso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No soporto que me hable ni que me mire nadie. Estoy al l&iacute;mite&rdquo;, admite Carmen, que reconoce estar &ldquo;desatada&rdquo;. Por eso mismo, su hijo se ha marchado a casa de unos familiares hasta que puedan resolver la situaci&oacute;n. El mayor ha vuelto para hacerle compa&ntilde;&iacute;a y ayudarla. &ldquo;Apenas duermo&rdquo;, explica esta mujer, que teme que, si se acaba plantando en una tienda de campa&ntilde;a en la calle, se quede sin su hijo: &ldquo;Ellos no lo protegen, no me dan una alternativa, y si est&aacute;s en la calle, te lo quitan&rdquo;, cuenta entristecida entre el ruido de los ventiladores que tratan de refrescar la casa. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e77627ec-0511-4a3d-8bae-62e7c75b26a3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e77627ec-0511-4a3d-8bae-62e7c75b26a3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e77627ec-0511-4a3d-8bae-62e7c75b26a3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e77627ec-0511-4a3d-8bae-62e7c75b26a3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e77627ec-0511-4a3d-8bae-62e7c75b26a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e77627ec-0511-4a3d-8bae-62e7c75b26a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e77627ec-0511-4a3d-8bae-62e7c75b26a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Carmen cuenta que atraviesa un estado de tensión emocional que la está llevando al límite."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Carmen cuenta que atraviesa un estado de tensión emocional que la está llevando al límite.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Ante el riesgo de perderla, hace poco m&aacute;s de un mes que Carmen se acerc&oacute; al sindicato de vivienda del barrio, que hasta entonces conoc&iacute;a solo como el local donde &ldquo;las se&ntilde;oras van a bailar&rdquo;. All&iacute; ha encontrado asesoramiento y, sobre todo, gente en su misma situaci&oacute;n. &ldquo;Te hace sentirte entendida y acompa&ntilde;ada. Es el &uacute;nico apoyo que tenemos&rdquo;, dice. Ahora se le ha sumado la abogada que la ayuda con el caso y sobre la que deposita todas sus esperanzas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me gustar&iacute;a pagar, pero pagar lo que puedo pagar, porque hay cosas que no las puede asumir nadie con un sueldo normal&rdquo;, narra Carmen, que solo quiere un alquiler asequible y vivir tranquila. De la administraci&oacute;n, en cambio, dice haberlo echado todo de menos. &ldquo;Me siento totalmente abandonada. Es como si no quisieran ver el problema&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        En el pasillo de la casa solo se observan los recuerdos t&iacute;picos de alguien que se siente como en su hogar. Un hogar que durante a&ntilde;os le ha permitido a Carmen poder configurar un proyecto de vida estable y un espacio de seguridad para sus hijos. Ahora, su sustento est&aacute; en peligro como el de muchas otras personas en la ciudad de Barcelona debido a la galopante crisis de precios en el mercado de la vivienda y la alta demanda que est&aacute; sufriendo la administraci&oacute;n. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Albert Aragonès]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/carmen-hijo-13-anos-borde-desahucio-alternativa-siento-abandonada-administracion_1_13432415.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Aug 2026 20:04:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/08f53468-264e-49f0-874f-dc3c764e8c56_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149002.jpg" length="608187" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/08f53468-264e-49f0-874f-dc3c764e8c56_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149002.jpg" type="image/jpeg" fileSize="608187" width="1199" height="674"/>
      <media:title><![CDATA[Carmen y su hijo de 13 años, al borde del desahucio y sin alternativa: “Me siento abandonada por la administración”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/08f53468-264e-49f0-874f-dc3c764e8c56_16-9-discover-aspect-ratio_default_1149002.jpg" width="1199" height="674"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Barcelona,Ayuntamiento de Barcelona,Alquiler,Desahucios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El juicio al gerente de Okupacción por supuesto acoso a una familia se pospone: podría ampliarse por delito continuado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/juicio-gerente-okupaccion-supuesto-acoso-familia-pospone-ampliarse-delito-continuado_1_13404794.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/836c6c0b-8a9a-42bb-9f00-4bfc02f46a39_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1403y257.jpg" width="1200" height="675" alt="El juicio al gerente de Okupacción por supuesto acoso a una familia se pospone: podría ampliarse por delito continuado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La existencia de una denuncia previa de los padres lleva al togado a estudiar si se inhibe y traslada las diligencias al primer Juzgado</p><p class="subtitle">Una empresa de desalojos, a juicio en Zaragoza acusada de acosar a una familia: “Tengo una hija de un año, es gente peligrosa”</p></div><p class="article-text">
        El juicio contra Jos&eacute; Antonio R. C., gerente de la empresa de desalojos Okupacci&oacute;n y acusado de acosar supuestamente a una familia con tres hijos para que abandonen el piso en el que est&aacute;n alquilados, pese a que est&aacute;n al d&iacute;a con los pagos y tienen contrato en regla, ha sido pospuesto. El motivo es que las partes han acordado que, ante la existencia de una primera denuncia de la madre &ndash;archivada y recurrida&ndash;, sea la titular del Juzgado donde recay&oacute; este escrito inicial la que resuelva. As&iacute;, la causa podr&iacute;a dar lugar a diligencias previas de investigaci&oacute;n por lo Penal al haberse prolongado en el tiempo el presunto acoso.
    </p><p class="article-text">
        Dos vecinos han corroborado a este peri&oacute;dico los gritos y las supuestas amenazas que profer&iacute;an los miembros de Okupacci&oacute;n para forzar a que la familia deje el piso. Hasta el punto de que la madre ha tenido que cogerse la baja m&eacute;dica y que los peque&ntilde;os no van al colegio por miedo. &ldquo;Me levantaba por la ma&ntilde;ana y me conectaba a la c&aacute;mara a las 7.00, a las 7.30, a las 7.59, porque sab&iacute;a que ven&iacute;an a las 8.00. Los escuchaba gritando, mi hija ten&iacute;a que salir al instituto y yo nerviosa perdida. Del trabajo me ten&iacute;a que ir con ataques de ansiedad y por eso me dieron la baja. As&iacute; no se puede vivir&rdquo;, explicaba. &ldquo;Nada justifica que mande a unos matones&rdquo;, dijo uno de estos vecinos, que explic&oacute; un episodio en el que los integrantes de Okupacci&oacute;n le interrumpieron el paso.
    </p><p class="article-text">
        Esa primera visita en abril dio lugar a una denuncia que fue archivada y posteriormente recurrida por la acusaci&oacute;n. Pero, tras sucesivas presiones desde Okupacci&oacute;n en el bloque de pisos de la Margen Izquierda, a finales de junio se produjo el segundo suceso que ahora es objeto de litigio. Ese d&iacute;a, la madre opt&oacute; por grabar con su m&oacute;vil la visita de los cuatro hombres. En un momento determinado, seg&uacute;n la denuncia, Jos&eacute; Antonio R. C. &ndash;vocal de Vox en el barrio zaragozano de Monta&ntilde;ana y que fue en listas por esta formaci&oacute;n en las pasadas municipales&ndash; le golpe&oacute; y le tir&oacute; el m&oacute;vil, justo antes de que otro de ellos &ndash;el exboxeador S. M.&ndash; hiciera adem&aacute;n de cargar contra la mujer, que ten&iacute;a a su hija de un a&ntilde;o agarrada a su pierna.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/53f8691e-a4b0-4d62-9499-f59816aac239_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/53f8691e-a4b0-4d62-9499-f59816aac239_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/53f8691e-a4b0-4d62-9499-f59816aac239_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/53f8691e-a4b0-4d62-9499-f59816aac239_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/53f8691e-a4b0-4d62-9499-f59816aac239_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/53f8691e-a4b0-4d62-9499-f59816aac239_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/53f8691e-a4b0-4d62-9499-f59816aac239_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cuatro capturas del vídeo que muestra el presunto acoso a la inquilina cuando estaba sola en la vivienda, con su hija de un año agarrada a ella."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cuatro capturas del vídeo que muestra el presunto acoso a la inquilina cuando estaba sola en la vivienda, con su hija de un año agarrada a ella.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Este peri&oacute;dico ha podido acreditar el episodio mediante un v&iacute;deo.
    </p><p class="article-text">
        Tanto la mujer como el gerente de Okupacci&oacute;n estaban citados este viernes en el Juzgado de Instrucci&oacute;n n&ordm;7 de Zaragoza para un juicio r&aacute;pido a Jos&eacute; Antonio R. C.por lesiones. Ah&iacute; se ha presentado con sus abogados tanto la pareja como el acusado, acompa&ntilde;ado este por otros dos miembros de la empresa de desalojos. La acusaci&oacute;n ha propuesto, ante la existencia de hechos similares, esperar a que el Juzgado de Instrucci&oacute;n n&ordm;10 resuelva el recurso y que incorpore la segunda denuncia. La defensa ha aceptado.
    </p><p class="article-text">
        Esto puede suponer, seg&uacute;n argumenta la acusaci&oacute;n, que se conviertan en diligencias previas de investigaci&oacute;n, lo que podr&iacute;a desembocar en un juicio con petici&oacute;n de penas de c&aacute;rcel al tratarse de un presunto delito continuado. Y conllevar&iacute;a tambi&eacute;n responsabilidades legales para la propietaria de la vivienda, M. C. R. H..
    </p><p class="article-text">
        Mientras, en la vista tambi&eacute;n se ha dado cuenta de una denuncia interpuesta por el gerente de Okupacci&oacute;n contra la mujer por supuestas lesiones. Jos&eacute; Antonio R. C. ha insistido en que no son ciertos los hechos y ha manifestado que posee v&iacute;deos que lo acreditan y que reserva para el juicio.
    </p><p class="article-text">
        Okupacci&oacute;n ofrece como servicios en su p&aacute;gina web la &ldquo;mediaci&oacute;n con inquilinos&rdquo;, la &ldquo;mediaci&oacute;n con okupas&rdquo;, &ldquo;consejer&iacute;a y vigilancia&rdquo; y &ldquo;limpieza de superficies&rdquo;. Naci&oacute;, seg&uacute;n explican, &ldquo;de las inquietudes de tres profesionales de la seguridad privada desde 1999 especializados en la seguridad personal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La firma fue contratada por M. C. R. H., que aspira a que los inquilinos dejen el piso para que lo pueda ocupar su madre, que seg&uacute;n dice se encuentra enferma en una residencia que no puede costear. En abril envi&oacute; al matrimonio un burofax manuscrito reflejando esta circunstancia. M. C. R. H. manifest&oacute; a este peri&oacute;dico que ya hab&iacute;a mandado otra comunicaci&oacute;n en enero por los supuestos impagos; sin embargo, la pareja niega tanto los impagos como el documento y la propietaria ha renunciado a acreditar su existencia a este diario.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Faci]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/juicio-gerente-okupaccion-supuesto-acoso-familia-pospone-ampliarse-delito-continuado_1_13404794.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Jul 2026 21:27:59 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/836c6c0b-8a9a-42bb-9f00-4bfc02f46a39_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1403y257.jpg" length="239680" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/836c6c0b-8a9a-42bb-9f00-4bfc02f46a39_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1403y257.jpg" type="image/jpeg" fileSize="239680" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El juicio al gerente de Okupacción por supuesto acoso a una familia se pospone: podría ampliarse por delito continuado]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/836c6c0b-8a9a-42bb-9f00-4bfc02f46a39_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1403y257.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Okupas,Desahucios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una inquilina guanya a una immobiliària que la va acusar de fer lloguer turístic per una foto de maletes a Eivissa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/inquilina-guanya-immobiliaria-acusar-fer-lloguer-turistic-per-foto-d-equipatges-eivissa_1_13399887.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/71b51a22-a58e-4f95-8ff7-30dd38d03874_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x484y215.jpg" width="1200" height="675" alt="Una inquilina guanya a una immobiliària que la va acusar de fer lloguer turístic per una foto de maletes a Eivissa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Malgrat que la llogatera ja havia abandonat l'habitatge i havia lliurat les claus, l'empresa exigia el pagament de 500 euros per cada dia transcorregut des de la resolució del contracte fins al lliurament efectiu de l'immoble. El tribunal assenyala que la societat no va acreditar l'existència de cap subarrendament</p><p class="subtitle">Els avisos dels veïns, les multes i el número de registre a Airbnb redueixen el lloguer turístic il·legal a Eivissa
</p></div><p class="article-text">
        L'Audi&egrave;ncia Provincial de les Balears ha rebutjat l'intent d'una empresa immobili&agrave;ria de desnonar una inquilina a Eivissa a la qual acusava de subarrendar l'habitatge per a &uacute;s tur&iacute;stic basant-se, fonamentalment, en una fotografia d'una persona amb maletes a les zones comunes i en diversos missatges de WhatsApp remesos per una ve&iuml;na. El tribunal conclou que les proves aportades per la societat no s&oacute;n suficients per acreditar que l'arrendat&agrave;ria explot&eacute;s l'immoble com a allotjament vacacional.
    </p><p class="article-text">
        La sent&egrave;ncia confirma &iacute;ntegrament la resoluci&oacute; del Jutjat de Primera Inst&agrave;ncia n&uacute;mero 4 d'Eivissa, que ja havia desestimat la demanda interposada per Lowestolf Norm SL, una societat constitu&iuml;da el 2015 els administradors de la qual figuren al capdavant de nombroses societats vinculades al sector immobiliari i tur&iacute;stic a l'illa. Encara que la inquilina ja havia abandonat l'habitatge durant la tramitaci&oacute; del procediment i va lliurar les claus l'octubre del 2023, l'empresa va mantenir la seva reclamaci&oacute; econ&ograve;mica i exigia el pagament de 50.000 euros, &eacute;s a dir, 500 euros per cada dia que, segons la immobili&agrave;ria, havia transcorregut des de la resoluci&oacute; del contracte fins al lliurament efectiu de l'immoble. 
    </p><p class="article-text">
        El litigi es va iniciar despr&eacute;s que la immobili&agrave;ria demand&eacute;s l'arrendat&agrave;ria en considerar que aquesta havia vulnerat el contracte en cedir o subarrendar l'habitatge a tercers per a &uacute;s tur&iacute;stic, una conducta expressament prohibida tant pel contracte com per l'article 8 de la Llei d'Arrendaments Urbans (LAU), que impedeix a l'inquil&iacute; subarrendar o cedir l'habitatge sense el consentiment escrit del propietari. 
    </p><p class="article-text">
        Segons l'empresa, la sospita va sorgir despr&eacute;s de les queixes d'una ve&iuml;na de la comunitat, a les quals s'afegia una fotografia presa a les zones comunes de l'edifici en les quals apareixia una dona amb maletes i bosses de gran mida. La immobili&agrave;ria entenia que aquests indicis demostraven que l'habitatge estava sent utilitzat per a lloguer vacacional i va decidir resoldre el contracte d'arrendament mitjan&ccedil;ant un burofax abans d'acudir als tribunals per reclamar el desnonament i una indemnitzaci&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        No obstant aix&ograve;, el tribunal considera que l'empresa no va aconseguir demostrar aquests fets, asseverant que l'&uacute;nica prova consistia en missatges de WhatsApp remesos per una ve&iuml;na i en diverses fotografies d'una dona amb maletes, elements que, per si sols, no permeten acreditar l'exist&egrave;ncia d'un subarrendament o d'una activitat de lloguer tur&iacute;stic.
    </p><p class="article-text">
        La sent&egrave;ncia dictada en primera inst&agrave;ncia ja indicava que, juntament amb la demanda, &ldquo;no es va aportar prova alguna d'aquests subarrendaments, aportant-se posteriorment una s&egrave;rie de wasaps i fotografies que no permeten tenir per acreditats els subarrendaments ni l'activitat de lloguer tur&iacute;stic al&middot;legada&rdquo;. &ldquo;Estem davant de missatges d'una ve&iuml;na i una fotografia d'una persona amb maletes per les zones comunes que no ens permeten tenir per acreditats els fets constitutius de la pretensi&oacute; actora, per la qual cosa la demanda ha de ser desestimada&rdquo;, afegia la resoluci&oacute;, confirmada &iacute;ntegrament per l'Audi&egrave;ncia. 
    </p><p class="article-text">
        El tribunal afegeix que l'empresa ni tan sols va proposar declarar com a testimoni la ve&iuml;na que va alertar dels fets ni el president de la comunitat de propietaris, malgrat que ambd&oacute;s podien haver aportat informaci&oacute; rellevant. Tampoc va incorporar els estatuts o acords comunitaris que, segons sostenia, prohibien expressament el lloguer tur&iacute;stic a l'edifici. 
    </p><p class="article-text">
        La sent&egrave;ncia, contra la qual cap recurs de cassaci&oacute; davant del Tribunal Suprem, tamb&eacute; posa en dubte un altre dels pilars de la demanda. Lowestolf Norm SL assegurava haver comunicat a l'arrendat&agrave;ria la resoluci&oacute; del contracte mitjan&ccedil;ant un burofax. No obstant aix&ograve;, l'Audi&egrave;ncia observa que la comunicaci&oacute; es va remetre a una adre&ccedil;a diferent de la que figurava en el contracte d'arrendament, per la qual cosa tampoc va quedar demostrat que la demandada tingu&eacute;s coneixement efectiu d'aquesta resoluci&oacute; contractual.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una penalitzaci&oacute; de 500 euros diaris</strong></h2><p class="article-text">
        L'empresa no nom&eacute;s pretenia recuperar l'habitatge. El contracte inclo&iuml;a una cl&agrave;usula que imposava una penalitzaci&oacute; de 500 euros per cada dia que transcorregu&eacute;s des de la resoluci&oacute; del contracte fins al lliurament efectiu de l'immoble, a m&eacute;s d'una altra indemnitzaci&oacute; equivalent a una anualitat de renda. Amb base en aquesta cl&agrave;usula, la immobili&agrave;ria va arribar a reclamar 50.000 euros malgrat que l'arrendat&agrave;ria ja havia abandonat el pis durant la tramitaci&oacute; del procediment.
    </p><p class="article-text">
        Encara que l'Audi&egrave;ncia no entra a valorar la legalitat d'aquesta penalitzaci&oacute;, s&iacute; que recorda que el jutjat de primera inst&agrave;ncia havia advertit que podria tractar-se d'una condici&oacute; abusiva en tractar-se d'un contracte signat entre una empresa i una consumidora. En qualsevol cas, considera innecessari pronunciar-se sobre aquesta q&uuml;esti&oacute; perqu&egrave; la demanda havia de desestimar-se pr&egrave;viament per falta de prova del suposat lloguer tur&iacute;stic.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/inquilina-guanya-immobiliaria-acusar-fer-lloguer-turistic-per-foto-d-equipatges-eivissa_1_13399887.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2026 16:14:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/71b51a22-a58e-4f95-8ff7-30dd38d03874_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x484y215.jpg" length="128765" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/71b51a22-a58e-4f95-8ff7-30dd38d03874_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x484y215.jpg" type="image/jpeg" fileSize="128765" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una inquilina guanya a una immobiliària que la va acusar de fer lloguer turístic per una foto de maletes a Eivissa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/71b51a22-a58e-4f95-8ff7-30dd38d03874_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x484y215.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Inmobiliarias,Mercado inmobiliario,Vivienda,Alquiler,Alquiler turístico,Alquiler vacacional,Desahucios,Inquilinos,Islas Baleares,Ibiza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una inquilina gana a una inmobiliaria que le acusó de hacer alquiler turístico por una foto de maletas en Ibiza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/inquilina-gana-inmobiliaria-le-acuso-alquiler-turistico-foto-maletas-ibiza_1_13399294.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/71b51a22-a58e-4f95-8ff7-30dd38d03874_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x484y215.jpg" width="1200" height="675" alt="Una inquilina gana a una inmobiliaria que le acusó de hacer alquiler turístico por una foto de maletas en Ibiza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A pesar de que la arrendataria ya había abandonado la vivienda y había entregado las llaves, la empresa exigía el pago de 500 euros por cada día transcurrido desde la resolución del contrato hasta la entrega efectiva del inmueble. El tribunal señala que la sociedad no acreditó la existencia de subarriendo alguno</p><p class="subtitle">Los chivatazos de los vecinos, las multas y el número de registro en Airbnb reducen el alquiler turístico ilegal en Ibiza
</p></div><p class="article-text">
        La Audiencia Provincial de Balears ha rechazado el intento de una empresa inmobiliaria de desahuciar a una inquilina en Eivissa a la que acusaba de subarrendar la vivienda para uso tur&iacute;stico bas&aacute;ndose, fundamentalmente, en una fotograf&iacute;a de una persona con maletas en las zonas comunes y en varios mensajes de WhatsApp remitidos por una vecina. El tribunal concluye que las pruebas aportadas por la sociedad no son suficientes para acreditar que la arrendataria explotara el inmueble como alojamiento vacacional.
    </p><p class="article-text">
        La sentencia confirma &iacute;ntegramente el fallo del Juzgado de Primera Instancia n&uacute;mero 4 de Eivissa, que ya hab&iacute;a desestimado la demanda interpuesta por Lowestolf Norm SL, una sociedad constituida en 2015 cuyos administradores figuran al frente de numerosas sociedades vinculadas al sector inmobiliario y tur&iacute;stico en la isla. Aunque la inquilina ya hab&iacute;a abandonado la vivienda durante la tramitaci&oacute;n del procedimiento y entreg&oacute; las llaves en octubre de 2023, la empresa mantuvo su reclamaci&oacute;n econ&oacute;mica y exig&iacute;a el pago de 50.000 euros, es decir, 500 euros por cada d&iacute;a que, seg&uacute;n la inmobiliaria, hab&iacute;a transcurrido desde la resoluci&oacute;n del contrato hasta la entrega efectiva del inmueble. 
    </p><p class="article-text">
        El litigio se inici&oacute; despu&eacute;s de que la inmobiliaria demandase a la arrendataria al considerar que &eacute;sta hab&iacute;a vulnerado el contrato al ceder o subarrendar la vivienda a terceros para uso tur&iacute;stico, una conducta expresamente prohibida tanto por el contrato como por el art&iacute;culo 8 de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), que impide al inquilino subarrendar o ceder la vivienda sin el consentimiento escrito del propietario. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la empresa, la sospecha surgi&oacute; tras las quejas de una vecina de la comunidad, a las que se a&ntilde;ad&iacute;a una fotograf&iacute;a tomada en las zonas comunes del edificio en las que aparec&iacute;a una mujer con maletas y bolsas de gran tama&ntilde;o. La inmobiliaria entend&iacute;a que esos indicios demostraban que la vivienda estaba siendo utilizada para alquiler vacacional y decidi&oacute; resolver el contrato de arrendamiento mediante un burofax antes de acudir a los tribunales para reclamar el desahucio y una indemnizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el tribunal considera que la empresa no logr&oacute; demostrar esos hechos, aseverando que la &uacute;nica prueba consist&iacute;a en mensajes de WhatsApp remitidos por una vecina y en varias fotograf&iacute;as de una mujer con maletas, elementos que, por s&iacute; solos, no permiten acreditar la existencia de un subarriendo o de una actividad de alquiler tur&iacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        La sentencia dictada en primera instancia ya indicaba que, junto a la demanda, &ldquo;no se aport&oacute; prueba alguna de dichos subarrendamientos, aport&aacute;ndose posteriormente una serie de wasaps y fotograf&iacute;as que no permiten tener por acreditados los subarriendos ni la actividad de alquiler tur&iacute;stico alegada&rdquo;. &ldquo;Estamos ante mensajes de una vecina y una fotograf&iacute;a de una persona con maletas por las zonas comunes que no nos permiten tener por acreditados los hechos constitutivos de la pretensi&oacute;n actora, por lo que la demanda debe ser desestimada&rdquo;, a&ntilde;ad&iacute;a la resoluci&oacute;n, confirmada &iacute;ntegramente por la Audiencia. 
    </p><p class="article-text">
        El tribunal a&ntilde;ade que la empresa ni siquiera propuso declarar como testigo a la vecina que alert&oacute; de los hechos ni al presidente de la comunidad de propietarios, pese a que ambos pod&iacute;an haber aportado informaci&oacute;n relevante. Tampoco incorpor&oacute; los estatutos o acuerdos comunitarios que, seg&uacute;n sosten&iacute;a, prohib&iacute;an expresamente el alquiler tur&iacute;stico en el edificio. 
    </p><p class="article-text">
        La sentencia, contra la que cabe recurso de casaci&oacute;n ante el Tribunal Supremo, tambi&eacute;n pone en duda otro de los pilares de la demanda. Lowestolf Norm SL aseguraba haber comunicado a la arrendataria la resoluci&oacute;n del contrato mediante un burofax. Sin embargo, la Audiencia observa que la comunicaci&oacute;n se remiti&oacute; a una direcci&oacute;n distinta de la que figuraba en el contrato de arrendamiento, por lo que tampoco qued&oacute; demostrado que la demandada tuviera conocimiento efectivo de esa resoluci&oacute;n contractual.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una penalizaci&oacute;n de 500 euros diarios</strong></h2><p class="article-text">
        La empresa no solo pretend&iacute;a recuperar la vivienda. El contrato inclu&iacute;a una cl&aacute;usula que impon&iacute;a una penalizaci&oacute;n de 500 euros por cada d&iacute;a que transcurriera desde la resoluci&oacute;n del contrato hasta la entrega efectiva del inmueble, adem&aacute;s de otra indemnizaci&oacute;n equivalente a una anualidad de renta. Con base en esa cl&aacute;usula, la inmobiliaria lleg&oacute; a reclamar 50.000 euros pese a que la arrendataria ya hab&iacute;a abandonado el piso durante la tramitaci&oacute;n del procedimiento.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la Audiencia no entra a valorar la legalidad de esa penalizaci&oacute;n, s&iacute; recuerda que el juzgado de primera instancia hab&iacute;a advertido de que podr&iacute;a tratarse de una condici&oacute;n abusiva al tratarse de un contrato celebrado entre una empresa y una consumidora. En cualquier caso, considera innecesario pronunciarse sobre esa cuesti&oacute;n porque la demanda deb&iacute;a desestimarse previamente por falta de prueba del supuesto alquiler tur&iacute;stico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/inquilina-gana-inmobiliaria-le-acuso-alquiler-turistico-foto-maletas-ibiza_1_13399294.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2026 14:26:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/71b51a22-a58e-4f95-8ff7-30dd38d03874_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x484y215.jpg" length="128765" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/71b51a22-a58e-4f95-8ff7-30dd38d03874_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x484y215.jpg" type="image/jpeg" fileSize="128765" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una inquilina gana a una inmobiliaria que le acusó de hacer alquiler turístico por una foto de maletas en Ibiza]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/71b51a22-a58e-4f95-8ff7-30dd38d03874_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x484y215.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Inmobiliarias,Mercado inmobiliario,Vivienda,Alquiler,Alquiler turístico,Alquiler vacacional,Desahucios,Inquilinos,Islas Baleares,Ibiza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Es una derrota para todas": ejecutado el desahucio de Blanca y su hija en Santander]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/derrota-ejecutado-desahucio-blanca-hija-santander_1_13398289.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a7c8400e-46a7-4cb8-963c-80ed25bd5c15_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147919.jpg" width="1941" height="1092" alt="&quot;Es una derrota para todas&quot;: ejecutado el desahucio de Blanca y su hija en Santander"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El desalojo realizado este miércoles deja en la calle a una familia en situación de "extrema vulnerabilidad" tras el rechazo de la inquilina a ser trasladada al albergue Princesa Letizia</p><p class="subtitle">Antecedentes - El Sindicato de Vivienda convoca una concentración para frenar el segundo intento de desahucio de una mujer y su hija en Santander</p></div><p class="article-text">
        La ciudad de Santander ha vuelto a ser escenario de la crudeza de la <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/colectivos-sociales-familias-afectadas-fondos-inversion-denuncian-olvido-articulo-47-constitucion-exigen-modelo-no-expulse-residentes_1_13281063.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">crisis de la vivienda</a>. A primera hora de este mi&eacute;rcoles, alrededor de las 7.15 horas, un despliegue de la Polic&iacute;a Nacional de dos furgones y siete agentes ha procedido a acordonar un per&iacute;metro de unos metros en torno al portal n&uacute;mero 20 de la calle Antonio L&oacute;pez en el centro de la ciudad. 
    </p><p class="article-text">
        Algo, al parecer, &ldquo;habitual&rdquo;, seg&uacute;n ha justificado pasadas las 8.30 horas a elDiario.es uno de los efectivos, para que posteriormente la comisi&oacute;n judicial pudiera realizar su trabajo. El agente se refer&iacute;a al desalojo de Blanca, su hija y su perro de la vivienda que esta ciudadana santanderina sexagenaria habita desde que ten&iacute;a 12 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la resistencia civil pac&iacute;fica convocada por el Sindicato de Vivienda de Cantabria, en cuya concentraci&oacute;n se han escuchado proclamas como &ldquo;todas bajo techo, la vivienda es un derecho&rdquo; o &ldquo; no nos va a callar la violencia policial&rdquo;, el desalojo se ha consumado pasadas las 10.30 horas, dejando a la familia en una situaci&oacute;n que Blanca define como de &ldquo;indefensi&oacute;n total&rdquo;. De nada ha servido la conversaci&oacute;n previa de Yolanda Ceballos, portavoz del Sindicato, con los miembros de la Comisi&oacute;n Judicial, para tratar de explicar la falta de soluci&oacute;n habitacional de esta familia que se ve abocada a una situaci&oacute;n de calle.
    </p><p class="article-text">
        La jornada de este mi&eacute;rcoles ha dejado un sabor amargo en el movimiento por la vivienda en Cantabria, entre los que hab&iacute;a tambi&eacute;n miembros de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH). A la ejecuci&oacute;n del desahucio se suma la denuncia del Sindicato de Vivienda sobre la <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/sindicato-vivienda-cantabria-denuncia-agresion-activista-durante-desahucio-santander_1_13397767.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">agresi&oacute;n sufrida por una de sus activistas</a> durante la carga policial para despejar la entrada del edificio que se ha producido a primera hora. 
    </p><p class="article-text">
        El sindicato ha querido dejar claro que lo ocurrido trasciende el caso individual de Blanca. &ldquo;Nosotras desde el Sindicato de Vivienda lo &uacute;nico que podemos decir es que es una derrota para todas, tanto para Blanca y su hija, como para quienes han puesto el cuerpo hoy para intentar evitar el desalojo&rdquo;, han valorado. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar del golpe an&iacute;mico que supone no haber podido frenar el lanzamiento y de ver c&oacute;mo la familia queda hoy sin techo, la organizaci&oacute;n mantiene su compromiso de lucha: &ldquo;La violencia policial no va a impedir que sigamos defendiendo el derecho de protesta y el derecho a una vivienda digna frente a la libertad para especular y hacer negocio de la miseria de otras&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Se han re&iacute;do en mi cara&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Visiblemente afectada y tras presenciar c&oacute;mo su hija sufr&iacute;a un ataque de ansiedad durante el proceso, Blanca ha denunciado ante los medios de comunicaci&oacute;n y decenas de activistas presentes lo que considera una traici&oacute;n por parte de las instituciones que deb&iacute;an protegerla. 
    </p><p class="article-text">
        Su cr&iacute;tica m&aacute;s feroz ha ido dirigida a su representaci&oacute;n legal de oficio: &ldquo;La abogada ha sido cobarde, no est&aacute; aqu&iacute;. Se ha vendido al propietario de esta vivienda&rdquo;, ha lamentado. Seg&uacute;n Blanca, esta ausencia ha sido determinante, ya que la letrada no habr&iacute;a tramitado la renovaci&oacute;n de su certificado de vulnerabilidad, un documento clave para frenar el lanzamiento.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xar8n8y" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        La inquilina sostiene que tanto los Servicios Sociales como la Consejer&iacute;a de Vivienda han &ldquo;ignorado&rdquo; sistem&aacute;ticamente sus recursos. Ambas subsisten con el Ingreso M&iacute;nimo Vital, ya que su hija est&aacute; en situaci&oacute;n de desempleo. &ldquo;Se me ha ninguneado, no se me ha hecho ning&uacute;n caso. Los Servicios Sociales se han re&iacute;do en mi cara&rdquo;, ha relatado con indignaci&oacute;n, subrayando que mientras le dicen que no hay parque p&uacute;blico disponible, ella tiene constancia de la existencia de &ldquo;2000 viviendas cerradas para gente como yo&rdquo;, ha clamado Blanca tras ser expulsada de su hogar. &ldquo;La Constituci&oacute;n dice que todo espa&ntilde;ol tiene derecho a una vivienda digna, &iquest;d&oacute;nde est&aacute;n la m&iacute;a y la de mi hija? Y la de mucha gente que est&aacute; en esta condici&oacute;n como yo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Para fiestas s&iacute; tenemos dinero&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La desesperaci&oacute;n de Blanca se acrecienta ante los plazos administrativos que no coinciden con la urgencia de quien se queda en la calle. Seg&uacute;n su testimonio, dispone de una calificaci&oacute;n habitacional desde el pasado 28 de abril, pero la respuesta institucional sigue estancada. &ldquo;La contestaci&oacute;n ha sido: esp&eacute;rate porque todav&iacute;a estamos calificando a los de febrero. O sea, me tendr&eacute; que esperar al a&ntilde;o que viene, si llego&rdquo;, ha lamentado la afectada frente al portal de la que hasta hoy era su casa.
    </p><p class="article-text">
        Blanca ha cargado duramente contra la gesti&oacute;n del Ayuntamiento de Santander, acusando al consistorio de &ldquo;lavarse las manos&rdquo; y priorizar el gasto en festejos sobre la necesidad de sus ciudadanos. &ldquo;Lo gastamos en fiestas; para eso s&iacute; tenemos dinero, pero no para dar casa a quien se lo merece&rdquo;, ha criticado. La sensaci&oacute;n de ser tratada como ciudadana de segunda categor&iacute;a ha sido una constante en su discurso, llegando a cuestionar si sus derechos como espa&ntilde;ola est&aacute;n siendo vulnerados frente a otros colectivos, en un momento de m&aacute;xima tensi&oacute;n emocional.
    </p><h2 class="article-text">La alternativa: el albergue municipal</h2><p class="article-text">
        La alternativa habitacional ofrecida por el Ayuntamiento de Santander para Blanca y su hija ha sido el Centro de Acogida Princesa Letizia, una opci&oacute;n que la familia ha rechazado. Blanca alega que no es un entorno &ldquo;seguro&rdquo; para dos mujeres solas, citando supuestos incidentes recientes de violencia y delincuencia en el centro.
    </p><p class="article-text">
        Tras el desalojo, Blanca y representantes del Sindicato de Vivienda han acudido a las dependencias municipales para pedir una soluci&oacute;n de emergencia que no pasara por el centro Princesa Letizia. Sin embargo, la respuesta institucional ha sido inflexible. Javier San Mill&aacute;n, del Sindicato de Vivienda, ha explicado que los responsables municipales &ldquo;han dado largas&rdquo; y finalmente han dado una respuesta negativa alegando que la soluci&oacute;n no depend&iacute;a directamente de ellos.
    </p><p class="article-text">
        En los Servicios Sociales, la respuesta ha sido un ultim&aacute;tum: o aceptan el ingreso en el Princesa Letizia o deber&aacute;n dormir en la calle. La opci&oacute;n de RedEnlace, otro recurso habitacional, ha quedado descartada por criterios t&eacute;cnicos, ya que la prioridad de dicho programa son mujeres con hijos menores de edad, y al ser la hija de Blanca mayor de edad, el sistema las excluye.
    </p><p class="article-text">
        Al cierre de esta informaci&oacute;n, Blanca, su hija y su perro se encuentran en la calle, sin una alternativa habitacional. El sindicato reconoce &ldquo;haber agotado todas las v&iacute;as institucionales posibles&rdquo; y la administraci&oacute;n, por ahora, solo ofrece un centro de acogida temporal, durante solo cuatro d&iacute;as, que la familia no considera una soluci&oacute;n digna.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bárbara Ferrer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/derrota-ejecutado-desahucio-blanca-hija-santander_1_13398289.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2026 13:13:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a7c8400e-46a7-4cb8-963c-80ed25bd5c15_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147919.jpg" length="320135" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a7c8400e-46a7-4cb8-963c-80ed25bd5c15_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147919.jpg" type="image/jpeg" fileSize="320135" width="1941" height="1092"/>
      <media:title><![CDATA["Es una derrota para todas": ejecutado el desahucio de Blanca y su hija en Santander]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a7c8400e-46a7-4cb8-963c-80ed25bd5c15_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147919.jpg" width="1941" height="1092"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Santander,Desahucios,Ley de la Vivienda,Stop desahucios,Sindicatos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Sindicato de Vivienda de Cantabria denuncia la agresión a una activista durante un desahucio en Santander]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/sindicato-vivienda-cantabria-denuncia-agresion-activista-durante-desahucio-santander_1_13397767.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6fd8e754-275b-4cd3-8dc5-5e7de0cae0f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Sindicato de Vivienda de Cantabria denuncia la agresión a una activista durante un desahucio en Santander"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este colectivo denuncia la "vulneración del derecho a la protesta" por parte de la Policía Nacional, que ha impedido el paso a las personas que "voluntaria y pacíficamente" iban a manifestarse</p><p class="subtitle">Antecedentes - El Sindicato de Vivienda convoca una concentración para frenar el segundo intento de desahucio de una mujer y su hija en Santander</p></div><p class="article-text">
        El Sindicato de Vivienda de Cantabria ha denunciado la agresi&oacute;n a una activista que milita en este colectivo durante una concentraci&oacute;n convocada este mi&eacute;rcoles en el n&uacute;mero 20 de la Calle Antonio L&oacute;pez de Santander para intentar parar un desahucio de una mujer y su hija, adem&aacute;s de cuestionar la &ldquo;vulneraci&oacute;n del derecho a la protesta&rdquo; por parte de la Polic&iacute;a Nacional, que ha impedido el paso a las personas que &ldquo;voluntaria y pac&iacute;ficamente&rdquo; iban a manifestarse.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha relatado esta organizaci&oacute;n sindical a trav&eacute;s de una nota de prensa, dos horas antes de que llegara la comisi&oacute;n judicial encargada de realizar el lanzamiento de la vivienda en la que Blanca y su hija viven desde hace a&ntilde;os, convocada para las 9.00 horas, dos furgones de la Polic&iacute;a Nacional con siete agentes han acudido de &ldquo;forma violenta&rdquo; al portal del domicilio. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La agente responsable del dispositivo judicial ha agredido f&iacute;sicamente a una militante del Sindicato de Vivienda a pesar de que ning&uacute;n miembro de la asamblea hab&iacute;a ejercido violencia ni opuesto resistencia frente a los agentes: Han llegado con los furgones, han salido todos r&aacute;pidamente y directamente nos han agredido. La agente me ha cogido del pelo y ha tirado intentando quitarme a la fuerza del portal de la vivienda&rdquo;, ha denunciado la activista del Sindicato de la Vivienda.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pedro Casares dijo que quer&iacute;a 'limpiar las calles de toda persona que quiera alterar el orden' y parece que ya ha empezado. A m&iacute; no se me ocurre nada que altere m&aacute;s el orden que echar a una familia de su casa y dejarla en la calle, o que por defender el derecho fundamental a una vivienda digna te echen a palos&rdquo;, ha explicado la militante afectada por esta situaci&oacute;n que denuncia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos informado a Delegaci&oacute;n de Gobierno, tanto de la flagrante vulneraci&oacute;n del derecho a protesta como de la agresi&oacute;n a nuestra compa&ntilde;era, y nos han animado a denunciarlo pero tampoco nos han dado ninguna soluci&oacute;n&rdquo;, ha apuntado otro militante del sindicato c&aacute;ntabro. &ldquo;La agente que ha agredido a la militante ha reconocido la agresi&oacute;n frente a los miembros de la asamblea, pero ha retirado su n&uacute;mero de placa del uniforme para continuar con el operativo policial&rdquo;, han advertido los miembros del Sindicato de Vivienda.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La vulneraci&oacute;n del derecho a la protesta que se est&aacute; efectuando contribuye a desplazar el foco de lo realmente importante en el dia hoy: una familia en situaci&oacute;n de vulnerabilidad est&aacute; a punto ser desahuciada de su casa sin alternativa habitacional, y sin que las instituciones sean capaces de dar una respuesta m&aacute;s all&aacute; de la violencia&rdquo;, han se&ntilde;alado los participantes en la concentraci&oacute;n convocada junto al portal del edificio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bárbara Ferrer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/sindicato-vivienda-cantabria-denuncia-agresion-activista-durante-desahucio-santander_1_13397767.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2026 09:02:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6fd8e754-275b-4cd3-8dc5-5e7de0cae0f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="198578" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6fd8e754-275b-4cd3-8dc5-5e7de0cae0f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="198578" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Sindicato de Vivienda de Cantabria denuncia la agresión a una activista durante un desahucio en Santander]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6fd8e754-275b-4cd3-8dc5-5e7de0cae0f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Vivienda,Desahucios,Ley de la Vivienda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aplazado el desahucio de Paquita, la mujer de 82 años con parkinson a la que quieren echar para poner pisos turísticos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/aplazado-desahucio-paquita-mujer-82-anos-parkinson-quieren-echar-poner-pisos-turisticos_1_13397709.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/829282bc-5752-4ab1-92b2-35f5b1bd6b01_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Aplazado el desahucio de Paquita, la mujer de 82 años con parkinson a la que quieren echar para poner pisos turísticos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Después de la enorme contestación vecinal y social generada por la noticia, la Justicia paraliza de momento el desalojo previsto para este miércoles hasta la emisión de un informe que verifique la situación de vulnerabilidad, aunque el barrio mantiene la movilización prevista</p><p class="subtitle">Paquita, a sus 82 años y con parkinson, a horas del desahucio para poner pisos turísticos: “No es justo que me echen para ganar más”</p></div><p class="article-text">
        El desahucio de Paquita, la mujer de 82 a&ntilde;os con parkinson a la que la promotora due&ntilde;a de su vivienda quiere expulsar para poner pisos tur&iacute;sticos, ha quedado aplazado. El desalojo estaba previsto para este mi&eacute;rcoles 22 de julio a las 11.45, pero hab&iacute;a comenzado a forjarse una gran contestaci&oacute;n social y vecinal en La Latina, castiza zona del centro de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        La suspensi&oacute;n fue trasladada en la noche del lunes al abogado de Paquita. El auto judicial de la Secci&oacute;n Civil del Tribunal de Instancia n&uacute;mero 36 de la capital, al que ha tenido acceso <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Somos Madrid</a>, acuerda aplazar el proceso debido a la falta de un informe que verifique la situaci&oacute;n de vulnerabilidad y una posterior solicitud de vivienda alternativa a las administraciones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se acuerda reiterar con car&aacute;cter urgente la emisi&oacute;n del informe solicitado, lo que deber&aacute;n notificar a este &oacute;rgano judicial a la mayor brevedad y en todo caso en el plazo m&aacute;ximo de diez d&iacute;as, suspendi&eacute;ndose cautelarmente el lanzamiento previsto&rdquo;, recoge el escrito judicial. As&iacute;, m&aacute;s all&aacute; de ese hiato de diaz d&iacute;as, no hay una nueva fecha fijada para el desahucio.
    </p><p class="article-text">
        La empresa Tolesanta, a la que las autoridades cerraron varios pisos tur&iacute;sticos por ruidos y molestias, quiere echar a la mujer pese a que paga 1.180 euros de alquiler. El Sindicato de Inquilinas de Madrid y la Asociaci&oacute;n Vecinal La Chispera han convocado una concentraci&oacute;n, que se mantiene, para defender a Paquita y que pueda quedarse definitivamente. Ella solicita al menos quedarse en la casa donde lleva viviendo desde hace 28 a&ntilde;os con su hijo, que ahora tiene 47, un tiempo m&aacute;s que le permita dar con una alternativa. &ldquo;&iquest;Ad&oacute;nde me voy a ir con unas semanas de aviso?&rdquo;, se preguntaba en conversaci&oacute;n con este peri&oacute;dico.
    </p><p class="article-text">
        Paquita y su hijo, transportista, no son una familia vulnerable en los t&eacute;rminios estrictos de la palabra, por mucho que ahora la Justicia les pida acreditar esa condici&oacute;n a la que les empuja el propio proceso: tienen ingresos de 3.000 euros al mes y estar&iacute;an dispuestos incluso a aumentar los 1.150 euros de alquiler que abonan cada mes. Pero los due&ntilde;os, la empresa Tolesanta SL, que tiene varios pisos tur&iacute;sticos, no le han dado alternativa. &ldquo;Por aqu&iacute; no ha venido nadie ni me han dicho por qu&eacute; quieren que me vaya&rdquo;, dice Paquita. &ldquo;Si quieren que pague m&aacute;s, podr&iacute;amos hablar&rdquo;, acepta.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Apoya el trabajo periodístico de Somos Madrid</a></h2>
  <p class="article-text">Esta información ha podido salir a la luz gracias a las personas que apoyan la edición local de Madrid en elDiario.es. Si tú también quieres y puedes hacerlo, <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://usuarios.eldiario.es/hazte_socio/?utm_source=somos&utm_campaign=eell&utm_medium=all&itm_n=despiece&itm_c=edicioneslocales&_gl=1*pjgoqu*_gcl_au*MjA0MDA0MDMyOS4xNzU4MjA3MjUw*_ga*NDk1OTIwNTcxLjE2NzM1MzAxMTE.*_ga_4RZPWREGF3*czE3NjEwMzI0MTUkbzQ2OSRnMSR0MTc2MTAzMjQyMiRqNjAkbDAkaDA.">hazte socia, hazte socio</a></span> y contribuye a sostener nuestro trabajo diario y a publicar exclusivas que cambien las cosas. Si ya tienes una suscripción, puedes hacer una aportación extra a la sección local de Madrid para apoyar las informaciones de proximidad, sobre lo que importa en el día a día de los habitantes de esta ciudad: <a href="https://usuarios.eldiario.es/perfil/cuota"  target="_blank">para hacerlo, entra en el apartado de 'tu cuota' en tu perfil privado</a>. Tu ayuda al periodismo local es importante.</p>
 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Hormigo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/aplazado-desahucio-paquita-mujer-82-anos-parkinson-quieren-echar-poner-pisos-turisticos_1_13397709.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2026 08:10:53 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/829282bc-5752-4ab1-92b2-35f5b1bd6b01_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="11000262" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/829282bc-5752-4ab1-92b2-35f5b1bd6b01_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="11000262" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Aplazado el desahucio de Paquita, la mujer de 82 años con parkinson a la que quieren echar para poner pisos turísticos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/829282bc-5752-4ab1-92b2-35f5b1bd6b01_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Desahucios,Pisos turísticos,Personas mayores,Parkinson,Vivienda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Sindicato de Vivienda convoca una concentración para frenar el segundo intento de desahucio de una mujer y su hija en Santander]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/sindicato-vivienda-convoca-concentracion-frenar-segundo-desahucio-mujer-hija-santander_1_13395051.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/82c56907-e841-46f7-aabe-ed4ee433296d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147841.jpg" width="559" height="314" alt="El Sindicato de Vivienda convoca una concentración para frenar el segundo intento de desahucio de una mujer y su hija en Santander"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Será este miércoles 22 de julio en la calle Antonio López número 20 de Santander, a partir de las 8 </p><p class="subtitle">Datos - 37 desahucios en Cantabria en el primer trimestre del año: treinta de ellos por no pagar el alquiler</p></div><p class="article-text">
        El Sindicato de Vivienda de Cantabria ha vuelto a convocar una concentraci&oacute;n este mi&eacute;rcoles 22 de julio a las puertas de una vivienda en la calle Antonio L&oacute;pez n&uacute;mero 20 de Santander, a partir de las 8.00 horas,con el objetivo de frenar de forma pac&iacute;fica<a href="https://www.eldiario.es/cantabria/aplazado-desahucio-mujer-hija-santander-concentracion-convocada-lunes_1_13340303.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el segundo intento de desahucio de una mujer y su hija</a>, quienes se enfrentan a un lanzamiento inminente tras la derogaci&oacute;n de la moratoria estatal que proteg&iacute;a temporalmente a familias vulnerables.
    </p><p class="article-text">
        Aunque se logr&oacute; aplazar el lanzamiento el pasado 29 de junio, la mujer y su hija vuelven a estar en riesgo de desahucio inminente &ldquo;sin ninguna alternativa habitacional&rdquo;, ha denunciado el sindicato c&aacute;ntabro, que ha realizado un llamamiento a la ciudadan&iacute;a de la zona y de toda Cantabria para que acuda a las puertas del domicilio para intentar frenarlo de manera pac&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha explicado el Sindicato de Vivienda, &ldquo;el propietario es un gran tenedor de viviendas en Cantabria y Catalu&ntilde;a&rdquo; y &ldquo;pretende el desalojo de la familia con vocaci&oacute;n lucrativa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Conseguimos el breve aplazamiento, pero nuestras predicciones se han cumplido: Blanca y su hija vuelven a estar a punto de quedarse en la calle tras una vida entera viviendo en esa casa y el &uacute;nico motivo es el af&aacute;n lucrativo del propietario. Pedimos a las vecinas y vecinos de Santander y alrededores que vengan a defender el hogar de Blanca. Por decencia, por dignidad, porque es de justicia social, por solidaridad y porque ma&ntilde;ana podemos ser cualquiera de nosotras. No puede ser que la libertad de unos para hacer de sus propiedades un negocio pase por encima de los derechos fundamentales&rdquo;, han sostenido desde la organizaci&oacute;n sindical.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Cantabria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/sindicato-vivienda-convoca-concentracion-frenar-segundo-desahucio-mujer-hija-santander_1_13395051.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jul 2026 09:56:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/82c56907-e841-46f7-aabe-ed4ee433296d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147841.jpg" length="87790" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/82c56907-e841-46f7-aabe-ed4ee433296d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147841.jpg" type="image/jpeg" fileSize="87790" width="559" height="314"/>
      <media:title><![CDATA[El Sindicato de Vivienda convoca una concentración para frenar el segundo intento de desahucio de una mujer y su hija en Santander]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/82c56907-e841-46f7-aabe-ed4ee433296d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147841.jpg" width="559" height="314"/>
      <media:keywords><![CDATA[Santander,Cantabria,Vivienda,Desahucios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Leonor, Josefa i centenars de persones majors es queden sense el seu casal després d'un desnonament: "Vam sortir amb el 'tacataca' i els cotxets"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/leonor-josefa-i-centenars-persones-majors-queden-sense-seu-casal-despres-d-desnonament-vam-sortir-amb-tacataca-i-els-cotxets_1_13386719.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/82af38ee-30cd-4dbd-9ad9-309177fc26a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1098y491.jpg" width="1200" height="675" alt="Leonor, Josefa i centenars de persones majors es queden sense el seu casal després d&#039;un desnonament: &quot;Vam sortir amb el &#039;tacataca&#039; i els cotxets&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mentre desenes d'usuaris participaven en un taller de memòria, una comitiva judicial i diversos efectius policials van irrompre al local, ubicat a Palma i que pertany a un banc. Les persones grans denuncien que cada vegada és més difícil ser autònoms i que es queden "sense lloc on anar"</p><p class="subtitle">Viure sense oficines bancàries ni caixers: "Ens tenen completament abandonats"
</p></div><p class="article-text">
        &Eacute;s mig mat&iacute; i el sol cau a plom sobre el barri palmes&agrave; de Son Cladera. Amb prou feines hi ha moviment als carrers, nom&eacute;s el murmuri que arriba des d'una petita pla&ccedil;a on, assegudes a la terrassa d'un bar de tota la vida, conversen diverses dones. Des de fa dues setmanes, aquest &eacute;s el seu punt de trobada habitual. L'anterior el van perdre el passat 2 de juliol, quan una comissi&oacute; judicial, acompanyada per agents de la Policia Nacional, va executar el desallotjament de La Cala, el local on, durant m&eacute;s de tres d&egrave;cades, van ballar, jugar al bingo, celebrar dinars populars i, sobretot, van trobar companyia. All&agrave; on, fins fa dues setmanes, els ve&iuml;ns entraven i sortien constantment, avui nom&eacute;s hi queda una persiana abaixada. &ldquo;Han llevat la diversi&oacute; a molta gent&rdquo;, lamenta Fidela, una de les antigues usu&agrave;ries.
    </p><p class="article-text">
        A Son Cladera, un barri de 7.500 habitants sorgit a mitjan anys seixanta arran de l'expansi&oacute; urbana de Palma, la ferida del desallotjament continua ben oberta. El que va comen&ccedil;ar com un litigi entre l'associaci&oacute; de gent gran i la propietat de l'immoble ha acabat convertint-se en el reflex d'un malestar m&eacute;s profund: el d'un ve&iuml;nat que veu desapar&egrave;ixer progressivament els espais que articulaven la vida comunit&agrave;ria i altres serveis b&agrave;sics, com les sucursals banc&agrave;ries. &ldquo;A m&eacute;s del casal, ens han llevat els dos bancs que ten&iacute;em. Ara depenem dels nostres familiars per poder anar a treure doblers&rdquo;, explica Fidela.
    </p><p class="article-text">
        Fidela Pedregal feia d&egrave;cades que estava vinculada al casal, que comptava amb m&eacute;s de 300 usuaris. Hi anava dues vegades per setmana &ldquo;per aix&ograve; del cap&rdquo; -en refer&egrave;ncia als tallers de mem&ograve;ria- i compartia les tardes amb altres ve&iuml;ns entre activitats, festes i partides de bingo. Asseguda a la terrassa del bar M&agrave;laga, on cada mat&iacute; es reuneix amb Josefa, Leonor i altres ve&iuml;nes que tamb&eacute; freq&uuml;entaven La Cala, lamenta que el tancament ha deixat moltes persones grans del barri &ldquo;sense cap lloc on anar-hi&rdquo;. Considera que, d'un dia per l'altre, ha desaparegut un espai que durant anys havia servit per combatre la soledat i mantenir activa la gent gran. &ldquo;Ens han abandonat&rdquo;, conclou.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A més del casal, ens han pres els dos bancs que teníem. Ara depenem dels nostres familiars per poder anar a treure diners</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Fidela</span>
                                        <span>—</span> Usuària de La Cala i veïna de Son Cladera
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3de770f-e429-479c-8f27-3230830dd8e1_4-3-aspect-ratio_50p_1147516.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3de770f-e429-479c-8f27-3230830dd8e1_4-3-aspect-ratio_50p_1147516.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3de770f-e429-479c-8f27-3230830dd8e1_4-3-aspect-ratio_75p_1147516.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3de770f-e429-479c-8f27-3230830dd8e1_4-3-aspect-ratio_75p_1147516.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3de770f-e429-479c-8f27-3230830dd8e1_4-3-aspect-ratio_default_1147516.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3de770f-e429-479c-8f27-3230830dd8e1_4-3-aspect-ratio_default_1147516.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f3de770f-e429-479c-8f27-3230830dd8e1_4-3-aspect-ratio_default_1147516.jpg"
                    alt="La persiana baixada del casal La Cala s&#039;ha convertit en el símbol d&#039;un barri que lamenta haver perdut el principal espai de socialització de les seves persones majors"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La persiana baixada del casal La Cala s&#039;ha convertit en el símbol d&#039;un barri que lamenta haver perdut el principal espai de socialització de les seves persones majors                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/68a77eeb-8378-4780-a49a-c668e9c10b70_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/68a77eeb-8378-4780-a49a-c668e9c10b70_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/68a77eeb-8378-4780-a49a-c668e9c10b70_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/68a77eeb-8378-4780-a49a-c668e9c10b70_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/68a77eeb-8378-4780-a49a-c668e9c10b70_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/68a77eeb-8378-4780-a49a-c668e9c10b70_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/68a77eeb-8378-4780-a49a-c668e9c10b70_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fidela Pedregal, antiga usuària de La Cala: &quot;Han tret la diversió de molta gent&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fidela Pedregal, antiga usuària de La Cala: &quot;Han tret la diversió de molta gent&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El passat 2 de juliol, mentre desenes d'usuaris participaven en un taller de mem&ograve;ria, la comitiva judicial i els efectius policials van irrompre a l'edifici per executar el llan&ccedil;ament. En q&uuml;esti&oacute; de minuts, les activitats van quedar interrompudes i els assistents van haver d'abandonar el local entre el desconcert i la incertesa. Els cartells de balls, excursions i tallers que encara pengen a les finestres s&oacute;n l'&uacute;nic vestigi de la intensa activitat que durant d&egrave;cades va acollir el casal, avui convertit en el s&iacute;mbol d'una realitat que va m&eacute;s enll&agrave; d'aquest cas i que planteja interrogants sobre el futur dels espais comunitaris per a la gent gran i la vulnerabilitat de nombroses associacions que desenvolupen la seva tasca social en immobles de titularitat privada.
    </p><p class="article-text">
        L'origen del conflicte es remunta al deute acumulat per l'anterior junta directiva amb la Fundaci&oacute; Sa Nostra, propiet&agrave;ria de l'immoble des del 2020. Despr&eacute;s de diversos impagaments del lloguer, la Fundaci&oacute; va iniciar un procediment judicial per recuperar la possessi&oacute; del local. El 2024, ambdues parts van assolir un acord que va permetre suspendre un primer llan&ccedil;ament i va donar marge a la nova junta gestora per intentar regularitzar la situaci&oacute; econ&ograve;mica. A canvi, l'associaci&oacute; assumia una s&egrave;rie d'obligacions, entre les quals el pagament d'un lloguer de 2.200 euros mensuals, una quantitat destinada a cobrir tant la renda ordin&agrave;ria com l'amortitzaci&oacute; progressiva del deute acumulat, que rondava els 30.000 euros. El pacte va ser avalat per l'assemblea de socis, tot i que una part dels associats s'hi va oposar en considerar que deixava l'entitat en una situaci&oacute; de vulnerabilitat davant la propietat. Finalment, per&ograve;, el desnonament es va acabar executant.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6eff20a4-0f48-453c-9367-a15ea4a2420e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6eff20a4-0f48-453c-9367-a15ea4a2420e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6eff20a4-0f48-453c-9367-a15ea4a2420e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6eff20a4-0f48-453c-9367-a15ea4a2420e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6eff20a4-0f48-453c-9367-a15ea4a2420e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6eff20a4-0f48-453c-9367-a15ea4a2420e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6eff20a4-0f48-453c-9367-a15ea4a2420e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Els usuaris de La Cala, concentrats a les portes del local després de ser desallotjats"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Els usuaris de La Cala, concentrats a les portes del local després de ser desallotjats                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        elDiario.es s'ha posat en contacte amb la Fundaci&oacute; Sa Nostra per con&egrave;ixer, entre altres q&uuml;estions, quines comunicacions va mantenir amb l'associaci&oacute; gestora en relaci&oacute; amb la data del desallotjament, quins incompliments concrets van motivar finalment l'execuci&oacute; del llan&ccedil;ament, si es van plantejar alternatives per evitar-lo un cop iniciat el procediment judicial i quin &uacute;s preveu donar a l'immoble a partir d'ara. Tanmateix, no ha obtingut resposta fins al moment de la publicaci&oacute; d'aquest reportatge.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Nom&eacute;s queden els metges i tres farm&agrave;cies&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Al costat de Fidela seu Josefa, que confessa que troba a faltar la rutina que durant anys va marcar les seves tardes. Anava al casal per jugar al bingo, comprar loteria i compartir unes hores amb els seus ve&iuml;ns, tot i que reconeix que evitava tornar sola a casa quan es feia fosc perqu&egrave; el trajecte li feia por. No va presenciar el desallotjament, ja que es va produir al mat&iacute;, per&ograve; ha reconstru&iuml;t el que va passar a partir dels relats dels seus antics companys i dels v&iacute;deos que van circular r&agrave;pidament pel barri.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hi havia persones que van haver de sortir de pressa amb el <em>tacataca</em> i els cotxets. Va ser una falta de respecte. Diuen que arreglaran la situaci&oacute;, per&ograve; no ho s&eacute;. M'han dit que ja han comprat el local per fer-hi pisos&rdquo;, afirma. Per a ella, el tancament del casal &eacute;s un episodi m&eacute;s del progressiu abandonament que, al seu parer, pateix Son Cladera. &ldquo;L'&uacute;nic que ens queda s&oacute;n els metges i tres farm&agrave;cies&rdquo;, lamenta, conven&ccedil;uda que les persones grans s&oacute;n les principals perjudicades.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1648282a-9606-477c-b536-661bd5cd8cab_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1648282a-9606-477c-b536-661bd5cd8cab_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1648282a-9606-477c-b536-661bd5cd8cab_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1648282a-9606-477c-b536-661bd5cd8cab_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1648282a-9606-477c-b536-661bd5cd8cab_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1648282a-9606-477c-b536-661bd5cd8cab_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1648282a-9606-477c-b536-661bd5cd8cab_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Josefa, sobre el desnonament: &quot;Hi havia persones que van haver de sortir de pressa amb el &#039;tacataca&#039; i els cotxets. Va ser una falta de respecte&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Josefa, sobre el desnonament: &quot;Hi havia persones que van haver de sortir de pressa amb el &#039;tacataca&#039; i els cotxets. Va ser una falta de respecte&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;M'han mort&rdquo;, afirma en la mateixa l&iacute;nia Isabel, a punt de fer 90 anys. Al portal de casa seva, a pocs metres del casal, descriu el tancament com un dur cop a la seva rutina. Recorda les tardes de bingo, els tallers de mem&ograve;ria i les converses que, fins fa tot just unes setmanes, omplien el local. Hi participava en les activitats de mem&ograve;ria i hi passava les tardes jugant al bingo abans de tornar a casa.
    </p><p class="article-text">
        Asseguda al costat de Fidela i Josefa, Leonor explica que estava vinculada al casal des de pr&agrave;cticament els seus inicis. Recorda que l'associaci&oacute; va comen&ccedil;ar en un local m&eacute;s petit abans de traslladar-se a l'edifici del qual ara ha estat desallotjada. &ldquo;Era molt gran: tenia un menjador enorme, una cuina enorme i un pati molt gran&rdquo;, rememora. Cada diumenge s'hi organitzaven dinars, s'hi celebraven festes i actes com la darrera missa rociera. &ldquo;Els dissabtes feien pa i bunyols. Ens donava la vida&rdquo;, recorda amb nost&agrave;lgia, resumint en una sola frase la intensa activitat social que durant d&egrave;cades va acollir el casal.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Els dissabtes feien pa i bunyols. Ens donava la vida</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Leonor</span>
                                        <span>—</span> Usuària de La Cala i veïna de Son Cladera
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddc3e101-fa53-4f08-af43-b651b5d06bc4_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddc3e101-fa53-4f08-af43-b651b5d06bc4_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddc3e101-fa53-4f08-af43-b651b5d06bc4_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddc3e101-fa53-4f08-af43-b651b5d06bc4_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddc3e101-fa53-4f08-af43-b651b5d06bc4_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddc3e101-fa53-4f08-af43-b651b5d06bc4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ddc3e101-fa53-4f08-af43-b651b5d06bc4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Isabel, que està a punt de fer 90 anys, descriu el tancament com un dur cop al seu dia a dia mentre evoca les tardes de bingo, els tallers de memòria i les converses"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Isabel, que està a punt de fer 90 anys, descriu el tancament com un dur cop al seu dia a dia mentre evoca les tardes de bingo, els tallers de memòria i les converses                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e827c0d-2a57-406c-964d-164365be9ef7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e827c0d-2a57-406c-964d-164365be9ef7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e827c0d-2a57-406c-964d-164365be9ef7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e827c0d-2a57-406c-964d-164365be9ef7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e827c0d-2a57-406c-964d-164365be9ef7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e827c0d-2a57-406c-964d-164365be9ef7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2e827c0d-2a57-406c-964d-164365be9ef7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Leonor: . &quot;Els dissabtes feien pa i bunyols. Ens donava la vida&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Leonor: . &quot;Els dissabtes feien pa i bunyols. Ens donava la vida&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        L'Ana tamb&eacute; troba a faltar la rutina que havia constru&iuml;t al voltant de La Cala. Hi jugava al bingo, llegia la premsa i, sobretot, hi trobava un espai on conversar amb les seves amigues. Ara confia que l'associaci&oacute; aconsegueixi un nou local on reprendre les activitats. &ldquo;Tant de bo en trobin un altre. &Eacute;s una pena el que ha passat&rdquo;, lamenta. Al seu parer, el tancament del casal se suma a la desaparici&oacute; d'altres serveis essencials a Son Cladera, com les oficines banc&agrave;ries, una circumst&agrave;ncia que, assegura, ha incrementat la depend&egrave;ncia de moltes persones grans. &ldquo;Ara depenen d'alg&uacute; que els dugui a algun lloc o que els faci les gestions&rdquo;, resumeix.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tant de bo trobin un altre local. És una pena el que ha passat</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ana</span>
                                        <span>—</span> Usuària de La Cala i veïna de Son Cladera
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Els barris no interessen&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        En un banc de la mateixa pla&ccedil;a, en Jos&eacute; i en Salvador xerren amb altres ve&iuml;ns. En Jos&eacute; lamenta que el tancament ha perjudicat persones grans com un dels seus familiars, que assistia amb freq&uuml;&egrave;ncia als tallers de mem&ograve;ria i que, despr&eacute;s del desnonament, ara dep&egrave;n que les seves filles l'acompanyin a un altre centre. &ldquo;Tot sol no hi pot anar&rdquo;, explica, conven&ccedil;ut que el desnonament ha complicat la vida quotidiana de molts usuaris que trobaven a La Cala un espai proper i accessible.
    </p><p class="article-text">
        En Salvador, per la seva banda, sost&eacute; que el problema reflecteix l'abandonament que, al seu parer, pateix Son Cladera. Lamenta la desaparici&oacute; de serveis al barri, critica la manca de pres&egrave;ncia policial i retreu a les administracions que no hagin trobat una soluci&oacute; abans del desnonament. &ldquo;Els barris no interessen&rdquo;, afirma. Tamb&eacute; defensa que l'associaci&oacute; havia aconseguit sanejar la seva situaci&oacute; econ&ograve;mica i considera que les persones grans han acabat pagant les conseq&uuml;&egrave;ncies d'un conflicte que, segons ell, s'hauria pogut resoldre d'una altra manera.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3823dc36-b50e-4234-87f4-6f905ff96f11_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3823dc36-b50e-4234-87f4-6f905ff96f11_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3823dc36-b50e-4234-87f4-6f905ff96f11_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3823dc36-b50e-4234-87f4-6f905ff96f11_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3823dc36-b50e-4234-87f4-6f905ff96f11_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3823dc36-b50e-4234-87f4-6f905ff96f11_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3823dc36-b50e-4234-87f4-6f905ff96f11_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="En Joan i en Diumenge conversen en un dels bancs de Son Cladera"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En Joan i en Diumenge conversen en un dels bancs de Son Cladera                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e19c4196-3762-442e-9ffe-a858e22b030e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e19c4196-3762-442e-9ffe-a858e22b030e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e19c4196-3762-442e-9ffe-a858e22b030e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e19c4196-3762-442e-9ffe-a858e22b030e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e19c4196-3762-442e-9ffe-a858e22b030e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e19c4196-3762-442e-9ffe-a858e22b030e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e19c4196-3762-442e-9ffe-a858e22b030e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La imatge d&#039;un veí sol a la plaça de Son Cladera resumeix el buit que, lamenten els seus antics usuaris, ha deixat el tancament del casal La Cala"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La imatge d&#039;un veí sol a la plaça de Son Cladera resumeix el buit que, lamenten els seus antics usuaris, ha deixat el tancament del casal La Cala                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>La junta gestora: &ldquo;Seguirem lluitant&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        La presidenta de la junta gestora de La Cala, Yusmelis Coronado, assegura que l'associaci&oacute; no dona la batalla per perduda. &ldquo;Continuarem lluitant&rdquo;, afirma en declaracions a elDiario.es, conven&ccedil;uda que encara hi ha opcions per recuperar el casal. Sost&eacute;, fins i tot, que el cas podria establir un precedent per a altres entitats. Coronado confia que el tancament no sigui definitiu, ja que, despr&eacute;s del llan&ccedil;ament, van rebre una comunicaci&oacute; del jutjat en qu&egrave; se'ls informava que revisaria la documentaci&oacute; del procediment i que els havia concedit un termini d'entre quatre i deu dies h&agrave;bils per fer-ho.
    </p><p class="article-text">
        Tot i aix&ograve;, lamenta que la resoluci&oacute; s'estigui endarrerint a causa del per&iacute;ode de vacances. &ldquo;Ens ho prendrem com unes vacances i esperarem, perqu&egrave; continuarem lluitant&rdquo;, assenyala, tot i que reconeix que l'espera &ldquo;es fa eterna&rdquo; per a uns usuaris que fa setmanes que no poden accedir al local.
    </p><p class="article-text">
        En aquest sentit, lamenta que qui m&eacute;s est&agrave; patint les conseq&uuml;&egrave;ncies del tancament s&oacute;n les persones grans. &ldquo;Ara no saben on anar&rdquo;, afirma. Explica que moltes hi acudien cada tarda per refugiar-se de la calor, compartir unes hores de companyia i participar en tallers o activitats l&uacute;diques. &ldquo;Els han pres aix&ograve;&rdquo;, lamenta. Al seu parer, el tancament del local s'afegeix a la desaparici&oacute; d'altres serveis b&agrave;sics del barri, com les sucursals banc&agrave;ries, una situaci&oacute; que, assegura, deixa molts ve&iuml;ns d'edat avan&ccedil;ada en una posici&oacute; de m&eacute;s depend&egrave;ncia. &ldquo;Els han deixat abandonats&rdquo;, conclou.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1a24c89-b267-4a99-bae7-f5028b927551_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1a24c89-b267-4a99-bae7-f5028b927551_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1a24c89-b267-4a99-bae7-f5028b927551_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1a24c89-b267-4a99-bae7-f5028b927551_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1a24c89-b267-4a99-bae7-f5028b927551_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1a24c89-b267-4a99-bae7-f5028b927551_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c1a24c89-b267-4a99-bae7-f5028b927551_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una veïna asseguda en un dels bancs del barri"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una veïna asseguda en un dels bancs del barri                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef97ac16-df22-4c85-bc2f-76a66d62d052_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef97ac16-df22-4c85-bc2f-76a66d62d052_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef97ac16-df22-4c85-bc2f-76a66d62d052_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef97ac16-df22-4c85-bc2f-76a66d62d052_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef97ac16-df22-4c85-bc2f-76a66d62d052_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef97ac16-df22-4c85-bc2f-76a66d62d052_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ef97ac16-df22-4c85-bc2f-76a66d62d052_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Façana del casal La Cala"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Façana del casal La Cala                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En els darrers anys s'han succe&iuml;t les protestes, les concentracions i les crides per evitar el desnonament de La Cala. Despr&eacute;s de con&egrave;ixer la demanda de desnonament, l'Associaci&oacute; de Ve&iuml;ns de Son Cladera es va bolcar en la defensa del casal i va comen&ccedil;ar a organitzar mobilitzacions i campanyes de suport per intentar aturar-ne el tancament. &ldquo;Avui s&oacute;n ells els qui fan fora; per&ograve; dem&agrave; tots serem grans i ens agradaria mantenir els nostres espais de conviv&egrave;ncia amb seguretat jur&iacute;dica i una pol&iacute;tica social humanit&agrave;ria, sabent que es respecten els drets i les obligacions de tothom&rdquo;, expressava l'entitat en un missatge dif&oacute;s a Facebook l'abril de 2024.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La presidenta de la gestora de La Cala, Yusmelis Coronado, lamenta que els qui més estan patint les conseqüències del tancament són els més grans: &quot;Ara no saben on anar&quot;. Explica que molts acudien cada tarda al casal per escapar de la calor, compartir unes hores de companyia i participar en tallers o activitats lúdiques</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Despr&eacute;s del desallotjament del casal, diversos socis i ve&iuml;ns de Son Cladera han fet p&uacute;bliques cartes obertes en qu&egrave; q&uuml;estionen tant l'actuaci&oacute; de la Fundaci&oacute; Sa Nostra com la gesti&oacute; de l'advocat de l'associaci&oacute;. Un dels socis, Juan S&aacute;nchez, retreu a la Fundaci&oacute; que trenqu&eacute;s amb el model de cessi&oacute; gratu&iuml;ta del local, vigent durant tres d&egrave;cades, despr&eacute;s d'assumir-ne la gesti&oacute; el 2020 i d'imposar un contracte de lloguer a l'associaci&oacute;. Segons explica, el deute es va generar durant el mandat de l'anterior junta directiva, que va deixar de pagar les rendes, i va ser la posterior junta gestora la que va assumir el comprom&iacute;s de sanejar la situaci&oacute; econ&ograve;mica i garantir la continu&iuml;tat de l'activitat del casal.
    </p><div id="fb-root"></div><script async defer src="https://connect.facebook.net/es_ES/sdk.js#xfbml=1&version=v19.0"></script><div class="fb-post" data-href="https://www.facebook.com/AvSonCladera/posts/pfbid02pNsbAGJAaow3cHZAykT6hbHxrVJot37mEqQPtGNHrpxEwzvLJkRB8TAH1WVTtSmTl?locale=es_ES"></div><p class="article-text">
        S&aacute;nchez defensa que, durant els dos &uacute;ltims anys, l'associaci&oacute; ha abonat pr&agrave;cticament tot el deute acumulat despr&eacute;s de duplicar la quota mensual que pagava a la Fundaci&oacute;. Per aix&ograve;, considera que el desallotjament no respon a un impagament, sin&oacute; a la voluntat de recuperar l'immoble. A la carta tamb&eacute; acusa la Fundaci&oacute; Sa Nostra d'haver aprofitat el contracte signat amb la junta gestora per recuperar el local i deixar &ldquo;al carrer&rdquo; m&eacute;s de 250 persones grans, una actuaci&oacute; que considera incompatible amb els fins socials que proclama l'entitat i que, al seu parer, contradiu l'esperit dels seus propis estatuts.
    </p><p class="article-text">
        D'altra banda, assegura que la voluntat majorit&agrave;ria de l'assemblea era esgotar totes les vies per continuar al local, inclosa la possibilitat de resistir-se al llan&ccedil;ament si calia. En refer&egrave;ncia a l'advocat de la junta gestora, li retreu no haver informat els socis de la data prevista per a l'execuci&oacute; del desnonament. &ldquo;Si hagu&eacute;s avisat del que faria el jutge, quan el jutge es va presentar al local l'hauria trobat ple de gent negant-se a sortir&rdquo;, escriu.
    </p><p class="article-text">
        Coronado, tanmateix, rebutja aquestes cr&iacute;tiques i assegura que el desallotjament va agafar per sorpresa fins i tot la mateixa entitat, ja que la comunicaci&oacute; judicial va arribar amb molt poc marge. Segons explica, el lletrat va rebre la notificaci&oacute; la tarda anterior i, quan van voler reaccionar, la comissi&oacute; judicial ja s'havia presentat al casal a primera hora del mat&iacute;. &ldquo;No va donar temps a res. No entenem que actu&iuml;n d'aquesta manera&rdquo;, lamenta. La presidenta de la junta gestora insisteix que la prioritat de l'entitat sempre ha estat defensar els interessos dels usuaris i assegura que continuaran lluitant per recuperar el local.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/896aa3e5-364d-4d86-8a36-e8eb52d0d371_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/896aa3e5-364d-4d86-8a36-e8eb52d0d371_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/896aa3e5-364d-4d86-8a36-e8eb52d0d371_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/896aa3e5-364d-4d86-8a36-e8eb52d0d371_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/896aa3e5-364d-4d86-8a36-e8eb52d0d371_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/896aa3e5-364d-4d86-8a36-e8eb52d0d371_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/896aa3e5-364d-4d86-8a36-e8eb52d0d371_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cartells d&#039;activitats que encara pengen de les finestres"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cartells d&#039;activitats que encara pengen de les finestres                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Possible cessi&oacute; municipal</strong></h2><p class="article-text">
        <strong>Per la seva banda</strong>, consultades per aquest diari, fonts de l'Ajuntament de Palma expliquen que el Consistori va posar, en el seu moment, el Casal de Barri de Son Cladera a disposici&oacute; dels responsables de La Cala, per&ograve; que l'entitat va rebutjar la proposta. L'Ajuntament recorda que el seu paper consisteix a cedir espais municipals perqu&egrave; s'hi puguin desenvolupar activitats.
    </p><p class="article-text">
        Coronado, tanmateix, retreu que el que es va posar sobre la taula va ser &uacute;nicament una sala insuficient per desenvolupar l'activitat habitual de La Cala. &ldquo;No era adequada per al que nosaltres fem&rdquo;, sost&eacute;. Assegura que t&egrave;cnics municipals van arribar a estudiar la possibilitat d'ampliar aquest espai, per&ograve; van concloure que no era viable. La presidenta de la junta gestora recorda que el casal acollia activitats di&agrave;ries i reunia un nombre d'usuaris molt superior al que podia assumir aquell equipament.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Desallotjament &ldquo;inhum&agrave;&rdquo; i &ldquo;antidemocr&agrave;tic&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        La Uni&oacute; d'Associacions de Mallorca (UAM) tamb&eacute; s'ha sumat a les cr&iacute;tiques pel desallotjament del casal de La Cala. En un comunicat p&uacute;blic signat pel seu president, Pere Felip Buades, l'entitat assegura que no pot quedar-se &ldquo;amb els bra&ccedil;os plegats&rdquo; davant el &ldquo;tancament inadequat i infame&rdquo; del local, &ldquo;m&agrave;xim tenint en compte que La Cala &eacute;s l'associaci&oacute; de persones grans que m&eacute;s activitats duu a terme&rdquo; i que aplega el nombre m&eacute;s gran de socis i s&ograve;cies de les Illes Balears. Tot i assegurar que respecta la resoluci&oacute; judicial que ha perm&egrave;s executar el llan&ccedil;ament, afirma que no la comparteix i la qualifica d'&ldquo;inhumana&rdquo;, &ldquo;anticristiana&rdquo;, &ldquo;antidemocr&agrave;tica&rdquo;, &ldquo;immoral&rdquo;, &ldquo;caciquil&rdquo; i &ldquo;il&middot;legal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aix&iacute; mateix, l'organitzaci&oacute; ha reptat p&uacute;blicament la Fundaci&oacute; Sa Nostra a mantenir un debat p&uacute;blic &ldquo;quan vulgui i on vulgui, amb la finalitat d'exposar lliurement i democr&agrave;ticament els respectius punts de vista&rdquo;. En la mateixa nota, adverteix que, si l'entitat declina participar-hi, interpretar&agrave; aquesta decisi&oacute; com una manca de voluntat d'oferir explicacions p&uacute;bliques sobre el cas.
    </p><p class="article-text">
        La UAM assenyala, a m&eacute;s, que aquest assumpte ser&agrave; abordat en el ple municipal d'aquest mes de juliol i sost&eacute; que tots els grups pol&iacute;tics tenen el deure de posicionar-se en defensa de l'associaci&oacute;. &ldquo;Aqu&iacute; no valdran les abstencions&rdquo;, afirma en un altre comunicat, en qu&egrave; considera que no donar suport a La Cala equivaldria a girar l'esquena a una entitat que defineix com a &ldquo;mod&egrave;lica&rdquo; i un &ldquo;referent&rdquo; del moviment associatiu de les Illes Balears.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1386b6b1-a78e-4298-b883-c28873126d92_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1386b6b1-a78e-4298-b883-c28873126d92_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1386b6b1-a78e-4298-b883-c28873126d92_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1386b6b1-a78e-4298-b883-c28873126d92_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1386b6b1-a78e-4298-b883-c28873126d92_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1386b6b1-a78e-4298-b883-c28873126d92_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1386b6b1-a78e-4298-b883-c28873126d92_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Façana de La Cala, ja amb les portes tancades"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Façana de La Cala, ja amb les portes tancades                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Manca de mobilitzaci&oacute; social</strong></h2><p class="article-text">
        Mentrestant, Stop Desnonaments Mallorca ha carregat durament contra el desallotjament del casal de persones grans de Son Cladera, que qualifica de &ldquo;brutal&rdquo;, i responsabilitza la propiet&agrave;ria de l'immoble del que ha passat. La plataforma recorda que durant els darrers anys ha donat suport a les reivindicacions de l'associaci&oacute; per conservar el local, difonent les convocat&ograve;ries i participant, en la mesura de les seves possibilitats, en les mobilitzacions organitzades en defensa del casal. Tot i aix&ograve;, el col&middot;lectiu tamb&eacute; marca dist&agrave;ncies amb la gesti&oacute; de l'actual direcci&oacute; de l'associaci&oacute;. Al seu parer, tant la majoria de la junta directiva com l'assemblea de socis que va donar suport a l'acord subscrit el 2024 amb la Fundaci&oacute; Sa Nostra &ldquo;es van equivocar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        L'organitzaci&oacute; lamenta que, en la reuni&oacute; en qu&egrave; es va aprovar aquell acord, prevalgu&eacute;s el criteri de l'advocat per damunt del d'altres socis que, tot i no ser juristes, comptaven, segons sost&eacute; el col&middot;lectiu, amb assessorament jur&iacute;dic i amb l'experi&egrave;ncia acumulada despr&eacute;s d'anys de lluita ve&iuml;nal. Al seu entendre, la direcci&oacute; tamb&eacute; es va equivocar en no tornar a convocar els socis per valorar l'evoluci&oacute; del conflicte i en optar per transmetre un missatge de tranquil&middot;litat mentre el procediment judicial continuava avan&ccedil;ant. Aix&iacute; mateix, sost&eacute; que la manca d'informaci&oacute; pr&egrave;via sobre la data del llan&ccedil;ament va impedir organitzar una mobilitzaci&oacute; ve&iuml;nal que, segons defensa, hauria pogut intentar evitar el desallotjament.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ddd62be-6965-40eb-b59e-7717f11a1d7a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ddd62be-6965-40eb-b59e-7717f11a1d7a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ddd62be-6965-40eb-b59e-7717f11a1d7a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ddd62be-6965-40eb-b59e-7717f11a1d7a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ddd62be-6965-40eb-b59e-7717f11a1d7a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ddd62be-6965-40eb-b59e-7717f11a1d7a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0ddd62be-6965-40eb-b59e-7717f11a1d7a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un dels carrers que vertebren Son Cladera"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un dels carrers que vertebren Son Cladera                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En aquest context, el col&middot;lectiu defensa que l'estrat&egrave;gia per recuperar el casal s'ha de basar en la mobilitzaci&oacute; social i en la col&middot;laboraci&oacute; entre entitats, i aposta per obrir una nova etapa sustentada en la unitat del barri. Amb aquest objectiu, ha demanat la convocat&ograve;ria d'una reuni&oacute; p&uacute;blica entre la junta de l'associaci&oacute; de persones grans, Stop Desnonaments SONKLA, l'Associaci&oacute; de Ve&iuml;ns de Son Cladera i qualsevol altre col&middot;lectiu o ve&iacute; que vulgui sumar-se a la defensa del casal.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esperem que, pel b&eacute; de l'associaci&oacute;, del casal i de les persones grans, la junta rectifiqui i passi a confiar en la mobilitzaci&oacute; del barri i en les aliances amb altres col&middot;lectius que volem donar suport a la recuperaci&oacute; del local i a la defensa d'un barri digne&rdquo;, subratlla. La plataforma reivindica la necessitat que les decisions puguin ser debatudes i q&uuml;estionades dins els moviments ve&iuml;nals i socials i reitera la seva disposici&oacute; a continuar donant suport a la recuperaci&oacute; d'un espai que considera fonamental per a la vida comunit&agrave;ria de Son Cladera.
    </p><p class="article-text">
        M&eacute;s enll&agrave; de la batalla judicial, Josefa, Ana, Isabel, Leonor i la resta d'usuaris del casal comparteixen una mateixa reivindicaci&oacute;: recuperar un espai que consideren imprescindible per mantenir viva la conviv&egrave;ncia a Son Cladera. Per a ells, La Cala no era nom&eacute;s un casal de persones grans; era el lloc on omplien les tardes, feien amistats i continuaven sentint-se part d'un barri que avui, diuen, &eacute;s una mica m&eacute;s pobre que fa dues setmanes. &ldquo;Jo ja vaig cap als noranta anys i aix&ograve; era l'&uacute;nic que tenia per sortir de casa&rdquo;, conclou Isabel.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros, Francisco Ubilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/leonor-josefa-i-centenars-persones-majors-queden-sense-seu-casal-despres-d-desnonament-vam-sortir-amb-tacataca-i-els-cotxets_1_13386719.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Jul 2026 06:47:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/82af38ee-30cd-4dbd-9ad9-309177fc26a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1098y491.jpg" length="1526799" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/82af38ee-30cd-4dbd-9ad9-309177fc26a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1098y491.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1526799" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Leonor, Josefa i centenars de persones majors es queden sense el seu casal després d'un desnonament: "Vam sortir amb el 'tacataca' i els cotxets"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/82af38ee-30cd-4dbd-9ad9-309177fc26a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1098y491.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Tercera edad,Personas mayores,Exclusión social,Ancianos,Movimientos sociales,Centros sociales,Acción social,Desahucios,Desalojos,Islas Baleares,Mallorca,Palma]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Leonor, Josefa y cientos de mayores se quedan sin su 'casal' tras un desahucio: "Salimos con el tacataca y los carritos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/leonor-josefa-cientos-mayores-quedan-casal-desahucio-salimos-tacataca-carritos_1_13381796.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/82af38ee-30cd-4dbd-9ad9-309177fc26a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1098y491.jpg" width="1200" height="675" alt="Leonor, Josefa y cientos de mayores se quedan sin su &#039;casal&#039; tras un desahucio: &quot;Salimos con el tacataca y los carritos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras decenas de usuarios participaban en un taller de memoria, una comitiva judicial y varios efectivos policiales irrumpieron en el local, ubicado en Palma y que pertenece a un banco. Las personas mayores denuncian que cada vez es más difícil ser autónomos y que se quedan "sin sitio a donde ir"</p><p class="subtitle">Vivir sin oficinas bancarias ni cajeros: “Nos tienen completamente abandonados”
</p></div><p class="article-text">
        Es media ma&ntilde;ana y el sol cae a plomo sobre la barriada palmesana de Son Cladera. Apenas hay movimiento en las calles, solo el murmullo que llega desde una peque&ntilde;a plaza donde, sentadas en la terraza de un bar de toda la vida, conversan varias mujeres. Desde hace dos semanas es su punto de encuentro habitual. El anterior lo perdieron el pasado 2 de julio, cuando una comisi&oacute;n judicial y varios agentes de la Polic&iacute;a Nacional ejecutaron el desalojo de La Cala, el local en el que, durante m&aacute;s de tres d&eacute;cadas, bailaron, jugaron al bingo, celebraron comidas populares y, sobre todo, encontraron compa&ntilde;&iacute;a. All&iacute; donde, hasta hace dos semanas, los vecinos entraban y sal&iacute;an, hoy solo queda una persiana bajada. &ldquo;Han quitado la diversi&oacute;n de mucha gente&rdquo;, lamenta Fidela, una de las antiguas usuarias.
    </p><p class="article-text">
        En Son Cladera, un barrio de 7.500 habitantes surgido a mediados de los sesenta al calor de la expansi&oacute;n urbana de Palma, la herida del desalojo a&uacute;n contin&uacute;a abierta. Y es que lo que comenz&oacute; como un litigio entre la asociaci&oacute;n de mayores y la propiedad del inmueble ha acabado convirti&eacute;ndose en la m&aacute;xima expresi&oacute;n de un malestar m&aacute;s profundo: el de un vecindario que llora la desaparici&oacute;n progresiva de los espacios que articulaban su vida comunitaria y la p&eacute;rdida de otros servicios b&aacute;sicos como las sucursales bancarias. &ldquo;Adem&aacute;s del casal, nos han quitado los dos bancos que ten&iacute;amos. Ahora dependemos de nuestros familiares para poder ir a sacar dinero&rdquo;, prosigue Fidela. 
    </p><p class="article-text">
        Fidela Pedregal llevaba d&eacute;cadas vinculada al casal, que contaba con m&aacute;s de 300 usuarios. All&iacute; acud&iacute;a dos veces por semana &ldquo;para lo de la cabeza&rdquo; -en alusi&oacute;n a los talleres de memoria- y compart&iacute;a las tardes con otros vecinos entre actividades, fiestas y partidas de bingo. Sentada en la terraza del bar M&aacute;laga, donde cada ma&ntilde;ana se re&uacute;ne con Josefa, Leonor y otras vecinas que tambi&eacute;n frecuentaban La Cala, lamenta que el cierre ha dejado a muchas personas mayores del barrio &ldquo;sin sitio a donde ir&rdquo;, recriminando que un espacio que durante a&ntilde;os sirvi&oacute; para combatir la soledad y mantener activa a la gente mayor haya desaparecido de un d&iacute;a para otro. &ldquo;Nos han abandonado&rdquo;, abunda.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Además del casal, nos han quitado los dos bancos que teníamos. Ahora dependemos de nuestros familiares para poder ir a sacar dinero</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Fidela</span>
                                        <span>—</span> Usuaria de La Cala y vecina de Son Cladera
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3de770f-e429-479c-8f27-3230830dd8e1_4-3-aspect-ratio_50p_1147516.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3de770f-e429-479c-8f27-3230830dd8e1_4-3-aspect-ratio_50p_1147516.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3de770f-e429-479c-8f27-3230830dd8e1_4-3-aspect-ratio_75p_1147516.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3de770f-e429-479c-8f27-3230830dd8e1_4-3-aspect-ratio_75p_1147516.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3de770f-e429-479c-8f27-3230830dd8e1_4-3-aspect-ratio_default_1147516.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f3de770f-e429-479c-8f27-3230830dd8e1_4-3-aspect-ratio_default_1147516.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f3de770f-e429-479c-8f27-3230830dd8e1_4-3-aspect-ratio_default_1147516.jpg"
                    alt="La persiana bajada del casal La Cala se ha convertido en el símbolo de un barrio que lamenta haber perdido el principal espacio de socialización de sus personas mayores"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La persiana bajada del casal La Cala se ha convertido en el símbolo de un barrio que lamenta haber perdido el principal espacio de socialización de sus personas mayores                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/68a77eeb-8378-4780-a49a-c668e9c10b70_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/68a77eeb-8378-4780-a49a-c668e9c10b70_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/68a77eeb-8378-4780-a49a-c668e9c10b70_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/68a77eeb-8378-4780-a49a-c668e9c10b70_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/68a77eeb-8378-4780-a49a-c668e9c10b70_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/68a77eeb-8378-4780-a49a-c668e9c10b70_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/68a77eeb-8378-4780-a49a-c668e9c10b70_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fidela Pedregal, antigua usuaria de La Cala: &quot;Han quitado la diversión de mucha gente&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fidela Pedregal, antigua usuaria de La Cala: &quot;Han quitado la diversión de mucha gente&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El pasado 2 de julio, mientras decenas de usuarios participaban en un taller de memoria, la comitiva judicial y los efectivos policiales irrumpieron en el edificio para ejecutar el lanzamiento. En cuesti&oacute;n de minutos, las actividades quedaron interrumpidas y los asistentes tuvieron que abandonar el local entre el desconcierto y la incertidumbre. Los carteles de bailes, excursiones y talleres que a&uacute;n cuelgan de las ventanas son el &uacute;nico vestigio de la intensa actividad que durante d&eacute;cadas acogi&oacute; el casal, reconvertido en el s&iacute;mbolo de una realidad que va m&aacute;s all&aacute; del caso y que plantea interrogantes en torno al futuro de los espacios comunitarios para las personas mayores y sobre la vulnerabilidad de numerosas asociaciones que desarrollan su labor social en inmuebles de titularidad privada.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En cuestión de minutos, las actividades quedaron interrumpidas y los asistentes tuvieron que abandonar el local entre el desconcierto y la incertidumbre</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El origen del conflicto se remonta a la deuda acumulada por la anterior junta directiva con la Fundaci&oacute; Sa Nostra, propietaria del inmueble desde 2020. Tras varios impagos del alquiler, la Fundaci&oacute; inici&oacute; un procedimiento judicial para recuperar el local. En 2024, ambas partes alcanzaron un acuerdo que permiti&oacute; suspender un primer intento de desalojo y dio margen a la nueva junta gestora para intentar regularizar la situaci&oacute;n econ&oacute;mica. A cambio, la asociaci&oacute;n asum&iacute;a una serie de obligaciones, entre ellas el pago de un arrendamiento de 2.200 euros al mes, una cantidad destinada a cubrir tanto la renta corriente como la amortizaci&oacute;n progresiva de la deuda acumulada, que rondaba los 30.000. El pacto fue respaldado por la asamblea de socios, pero una parte de los asociados se opuso al considerar que dejaba a la entidad en una posici&oacute;n de vulnerabilidad frente a la propiedad. El desahucio, finalmente, acab&oacute; por llegar. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6eff20a4-0f48-453c-9367-a15ea4a2420e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6eff20a4-0f48-453c-9367-a15ea4a2420e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6eff20a4-0f48-453c-9367-a15ea4a2420e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6eff20a4-0f48-453c-9367-a15ea4a2420e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6eff20a4-0f48-453c-9367-a15ea4a2420e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6eff20a4-0f48-453c-9367-a15ea4a2420e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6eff20a4-0f48-453c-9367-a15ea4a2420e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los usuarios de La Cala, concentrados a las puertas del local tras ser desalojados"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los usuarios de La Cala, concentrados a las puertas del local tras ser desalojados                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        elDiario.es se ha puesto en contacto con la Fundaci&oacute; Sa Nostra para conocer, entre otras cuestiones, qu&eacute; comunicaciones mantuvo con la asociaci&oacute;n gestora respecto a la fecha del desalojo, qu&eacute; incumplimientos concretos motivaron finalmente la ejecuci&oacute;n del mismo, si existieron propuestas o alternativas para evitarlo una vez iniciado el procedimiento judicial y qu&eacute; uso tiene previsto dar al inmueble a partir de ahora, pero no ha obtenido respuesta hasta el momento de la publicaci&oacute;n de este reportaje.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Solo quedan los m&eacute;dicos y tres farmacias&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Al lado de Fidela est&aacute; sentada Josefa, quien confiesa que echa de menos la rutina que durante a&ntilde;os marc&oacute; sus tardes. Acud&iacute;a al casal para jugar al bingo, comprar la loter&iacute;a y compartir unas horas con sus vecinos, aunque reconoce que evitaba volver sola de noche porque el camino hasta su casa le daba miedo. No presenci&oacute; el desalojo, ya que se produjo por la ma&ntilde;ana, pero ha escuchado a sus antiguos compa&ntilde;eros narrar lo sucedido, plasmado adem&aacute;s en varios v&iacute;deos que corrieron como la p&oacute;lvora. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hab&iacute;a personas que tuvieron que salir deprisa con el <em>tacataca </em>y los carritos. Fue una falta de respeto. Dicen que recompondr&aacute;n la situaci&oacute;n, pero no lo s&eacute;. Me han dicho que ya han comprado el local para hacer pisos&rdquo;, prosigue. Para ella, el cierre del casal es un cap&iacute;tulo m&aacute;s del progresivo abandono que, a su juicio, sufre Son Cladera. &ldquo;Lo &uacute;nico que nos queda son los m&eacute;dicos y tres farmacias&rdquo;, denuncia, convencida de que las personas mayores son las principales perjudicadas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1648282a-9606-477c-b536-661bd5cd8cab_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1648282a-9606-477c-b536-661bd5cd8cab_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1648282a-9606-477c-b536-661bd5cd8cab_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1648282a-9606-477c-b536-661bd5cd8cab_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1648282a-9606-477c-b536-661bd5cd8cab_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1648282a-9606-477c-b536-661bd5cd8cab_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1648282a-9606-477c-b536-661bd5cd8cab_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Josefa, sobre el desalojo: &quot;Había personas que tuvieron que salir deprisa con el tacataca y los carritos. Fue una falta de respeto&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Josefa, sobre el desalojo: &quot;Había personas que tuvieron que salir deprisa con el tacataca y los carritos. Fue una falta de respeto&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;A m&iacute; me han matado&rdquo;, afirma en la misma l&iacute;nea Isabel, a punto de cumplir 90 a&ntilde;os. En el portal de su casa, pr&oacute;ximo al casal, describe el cierre como un duro golpe a su d&iacute;a a d&iacute;a mientras recuerda las tardes de bingo, los talleres de memoria y las conversaciones que hasta hace apenas unas semanas llenaban el local. All&iacute; participaba en las actividades de memoria y pasaba ratos jugando al bingo antes de regresar a casa. 
    </p><p class="article-text">
        Sentada junto a Fidela y Josefa, Leonor explica que llevaba vinculada al casal desde pr&aacute;cticamente sus or&iacute;genes. Recuerda que el club comenz&oacute; en un local m&aacute;s peque&ntilde;o hasta trasladarse al edificio del que ahora ha sido desalojado. &ldquo;Era muy grande: ten&iacute;a un comedor muy grande, una cocina muy grande, un patio grande&rdquo;, rememora. All&iacute; se celebraban comidas dominicales, fiestas y actos como la &uacute;ltima misa rociera. &ldquo;Los s&aacute;bados hac&iacute;an pan y bollitos. Nos daba la vida&rdquo;, recuerda, resumiendo con nostalgia la intensa actividad social que albergabael edificio.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los sábados hacían pan y bollitos. Nos daba la vida</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Leonor</span>
                                        <span>—</span> Usuaria de La Cala y vecina de Son Cladera
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddc3e101-fa53-4f08-af43-b651b5d06bc4_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddc3e101-fa53-4f08-af43-b651b5d06bc4_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddc3e101-fa53-4f08-af43-b651b5d06bc4_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddc3e101-fa53-4f08-af43-b651b5d06bc4_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddc3e101-fa53-4f08-af43-b651b5d06bc4_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ddc3e101-fa53-4f08-af43-b651b5d06bc4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ddc3e101-fa53-4f08-af43-b651b5d06bc4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Isabel, quien está a punto de cumplir 90 años, describe el cierre como un duro golpe a su día a día mientras evoca las tardes de bingo, los talleres de memoria y las conversaciones"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Isabel, quien está a punto de cumplir 90 años, describe el cierre como un duro golpe a su día a día mientras evoca las tardes de bingo, los talleres de memoria y las conversaciones                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e827c0d-2a57-406c-964d-164365be9ef7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e827c0d-2a57-406c-964d-164365be9ef7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e827c0d-2a57-406c-964d-164365be9ef7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e827c0d-2a57-406c-964d-164365be9ef7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e827c0d-2a57-406c-964d-164365be9ef7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2e827c0d-2a57-406c-964d-164365be9ef7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2e827c0d-2a57-406c-964d-164365be9ef7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Leonor: . &quot;Los sábados hacían pan y bollitos. Nos daba la vida&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Leonor: . &quot;Los sábados hacían pan y bollitos. Nos daba la vida&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Ana tambi&eacute;n echa de menos la rutina que hab&iacute;a construido alrededor de La Cala. All&iacute; jugaba al bingo, le&iacute;a la prensa y, sobre todo, encontraba un lugar donde conversar con sus amigas. Ahora conf&iacute;a en que la asociaci&oacute;n consiga un nuevo espacio para retomar las actividades. &ldquo;Ojal&aacute; encuentren otro local. Es una pena lo que ha pasado&rdquo;, lamenta. A su juicio, el cierre del casal se suma a la desaparici&oacute;n de otros servicios esenciales en Son Cladera, como las oficinas bancarias, una circunstancia que, advierte, ha aumentado la dependencia de muchas personas mayores. &ldquo;Ahora dependen ya de alguien que les lleve a alg&uacute;n sitio o que les haga las gestiones&rdquo;, resume.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ojalá encuentren otro local. Es una pena lo que ha pasado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ana</span>
                                        <span>—</span> Usuaria de La Cala y vecina de Son Cladera
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Los barrios no interesan&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        En un banco de la misma plaza, Jos&eacute; y Domingo charlan con otros vecinos. Jos&eacute; lamenta que el cierre ha perjudicado a personas mayores como uno de sus familiares, que asist&iacute;a con frecuencia a los talleres de memoria y que, tras el desalojo, depende ahora de que sus hijas lo lleven a otro centro. &ldquo;Solo no puede ir&rdquo;, explica, convencido de que el desalojo ha complicado la vida cotidiana de muchos usuarios que encontraban en La Cala un espacio cercano y accesible.
    </p><p class="article-text">
        Salvador, por su parte, sostiene que el problema refleja el abandono que, a su juicio, sufre Son Cladera. Lamenta la desaparici&oacute;n de servicios en el barrio, critica la falta de presencia policial y reprocha a las administraciones no haber encontrado una soluci&oacute;n antes del desalojo. &ldquo;Los barrios no interesan&rdquo;, afirma Salvador, quien tambi&eacute;n defiende que la asociaci&oacute;n hab&iacute;a conseguido sanear su situaci&oacute;n econ&oacute;mica y considera que las personas mayores han terminado pagando las consecuencias de un conflicto que, entiende, podr&iacute;a haberse resuelto de otra manera.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3823dc36-b50e-4234-87f4-6f905ff96f11_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3823dc36-b50e-4234-87f4-6f905ff96f11_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3823dc36-b50e-4234-87f4-6f905ff96f11_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3823dc36-b50e-4234-87f4-6f905ff96f11_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3823dc36-b50e-4234-87f4-6f905ff96f11_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3823dc36-b50e-4234-87f4-6f905ff96f11_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3823dc36-b50e-4234-87f4-6f905ff96f11_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="José y Domingo conversan en uno de los bancos de Son Cladera"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                José y Domingo conversan en uno de los bancos de Son Cladera                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e19c4196-3762-442e-9ffe-a858e22b030e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e19c4196-3762-442e-9ffe-a858e22b030e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e19c4196-3762-442e-9ffe-a858e22b030e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e19c4196-3762-442e-9ffe-a858e22b030e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e19c4196-3762-442e-9ffe-a858e22b030e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e19c4196-3762-442e-9ffe-a858e22b030e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e19c4196-3762-442e-9ffe-a858e22b030e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La imagen de un vecino solo en la plaza de Son Cladera resume el vacío que, lamentan sus antiguos usuarios, ha dejado el cierre del casal La Cala"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La imagen de un vecino solo en la plaza de Son Cladera resume el vacío que, lamentan sus antiguos usuarios, ha dejado el cierre del casal La Cala                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>La junta gestora: &ldquo;Seguiremos luchando&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        La presidenta de la junta gestora de La Cala, Yusmelis Coronado, asegura que la asociaci&oacute;n no da la batalla por perdida. &ldquo;Seguiremos luchando&rdquo;, afirma en declaraciones a elDiario.es, convencida de que todav&iacute;a existen opciones para recuperar el casal. Sostiene, incluso, que el caso puede sentar un precedente para otras entidades. Coronado conf&iacute;a en que el cierre no sea definitivo dado que, tras el lanzamiento, recibieron la comunicaci&oacute;n de que el Juzgado revisar&iacute;a la documentaci&oacute;n del procedimiento y que &eacute;ste les ha otorgado un plazo de entre cuatro y diez d&iacute;as h&aacute;biles para hacerlo. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, lamenta que la resoluci&oacute;n se est&eacute; demorando por el periodo vacacional. &ldquo;Lo tomaremos como unas vacaciones y a esperar, porque seguiremos luchando&rdquo;, se&ntilde;ala, aunque reconoce que la espera &ldquo;se hace una eternidad&rdquo; para unos usuarios que llevan semanas sin poder acceder al local.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, lamenta que quienes m&aacute;s est&aacute;n sufriendo las consecuencias del cierre son las personas mayores. &ldquo;Ahora no saben d&oacute;nde ir&rdquo;, afirma. Explica que muchas acud&iacute;an cada tarde al casal para escapar del calor, compartir unas horas de compa&ntilde;&iacute;a y participar en talleres o actividades l&uacute;dicas. &ldquo;Les han cortado esto&rdquo;, lamenta. A su juicio, el cierre del local se suma a la desaparici&oacute;n de otros servicios b&aacute;sicos del barrio, como las comentadas sucursales bancarias, una situaci&oacute;n que, asegura, deja a muchos vecinos de edad avanzada en una posici&oacute;n de mayor dependencia. &ldquo;Los han dejado abandonados&rdquo;, concluye.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1a24c89-b267-4a99-bae7-f5028b927551_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1a24c89-b267-4a99-bae7-f5028b927551_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1a24c89-b267-4a99-bae7-f5028b927551_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1a24c89-b267-4a99-bae7-f5028b927551_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1a24c89-b267-4a99-bae7-f5028b927551_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c1a24c89-b267-4a99-bae7-f5028b927551_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c1a24c89-b267-4a99-bae7-f5028b927551_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una vecina sentada en uno de los bancos de la barriada"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una vecina sentada en uno de los bancos de la barriada                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef97ac16-df22-4c85-bc2f-76a66d62d052_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef97ac16-df22-4c85-bc2f-76a66d62d052_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef97ac16-df22-4c85-bc2f-76a66d62d052_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef97ac16-df22-4c85-bc2f-76a66d62d052_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef97ac16-df22-4c85-bc2f-76a66d62d052_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ef97ac16-df22-4c85-bc2f-76a66d62d052_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ef97ac16-df22-4c85-bc2f-76a66d62d052_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fachada del casal La Cala"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fachada del casal La Cala                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se han sucedido las protestas, las concentraciones y los llamamientos contra el desalojo de La Cala. Tras conocer la demanda de desahucio, la Asciaci&oacute;n de Vecinos de Son Cladera se volc&oacute; en la defensa del casal y comenz&oacute; a organizar movilizaciones y campa&ntilde;as de apoyo para tratar de frenar el cierre. &ldquo;Hoy son ellos a quienes echan a la calle; pero ma&ntilde;ana todos seremos mayores y nos gustar&iacute;a mantener nuestros espacios de convivencia con seguridad jur&iacute;dica y pol&iacute;tica social humanitaria, sabiendo que se respetan los derechos y obligaciones de todos&rdquo;, expresaba en un mensaje difundido en Facebook en abril de 2024.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La presidenta de la gestora de La Cala, Yusmelis Coronado, lamenta que quienes más están sufriendo las consecuencias del cierre son los mayores: &quot;Ahora no saben dónde ir&quot;. Explica que muchos acudían cada tarde al casal para escapar del calor, compartir unas horas de compañía y participar en talleres o actividades lúdicas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tras el desalojo del casal, varios socios y vecinos de Son Cladera han hecho p&uacute;blicas cartas abiertas en las que cuestionan tanto la actuaci&oacute;n de la Fundaci&oacute; Sa Nostra como la gesti&oacute;n del abogado de la asociaci&oacute;n. Uno de los socios, Juan S&aacute;nchez, critica que la Fundaci&oacute; rompiese con el modelo de cesi&oacute;n gratuita del local que hab&iacute;a estado vigente durante tres d&eacute;cadas tras asumir la gesti&oacute;n del inmueble en 2020 e imponer un alquiler a la asociaci&oacute;n. Como relata, la deuda se origin&oacute; durante la etapa de la anterior junta directiva, que dej&oacute; de abonar las rentas, y fue la posterior junta gestora la que asumi&oacute; el compromiso de sanear la situaci&oacute;n econ&oacute;mica y mantener la actividad del casal.
    </p><div id="fb-root"></div><script async defer src="https://connect.facebook.net/es_ES/sdk.js#xfbml=1&version=v19.0"></script><div class="fb-post" data-href="https://www.facebook.com/AvSonCladera/posts/pfbid02pNsbAGJAaow3cHZAykT6hbHxrVJot37mEqQPtGNHrpxEwzvLJkRB8TAH1WVTtSmTl?locale=es_ES"></div><p class="article-text">
        S&aacute;nchez defiende que, durante los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os, la asociaci&oacute;n ha abonado pr&aacute;cticamente toda la deuda acumulada al duplicar la cuota mensual que pagaba a la Fundaci&oacute;n, por lo que considera que el desalojo no responde a un impago, sino al inter&eacute;s de recuperar el inmueble. En la carta acusa adem&aacute;s a la Fundaci&oacute; Sa Nostra de haber aprovechado el contrato firmado con la junta gestora para hacerse con el local y dejar &ldquo;en la calle&rdquo; a m&aacute;s de 250 personas mayores, una actuaci&oacute;n que considera incompatible con los fines sociales que proclama la entidad y que, a su juicio, contradice el esp&iacute;ritu de sus propios estatutos.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, asegura que la voluntad mayoritaria de la asamblea era agotar todas las v&iacute;as para permanecer en el local, incluida la posibilidad de resistir al lanzamiento si fuera necesario. Dirigi&eacute;ndose al abogado de la gestora, le reprocha no haber informado a los socios de la fecha prevista para la ejecuci&oacute;n del desahucio. &ldquo;Si hubiera avisado de lo que har&iacute;a el juez, cuando el juez se present&oacute; en el local se lo habr&iacute;a encontrado lleno de gente neg&aacute;ndose a salir&rdquo;, escribe.
    </p><p class="article-text">
        Coronado, sin embargo, rechaza las cr&iacute;ticas y asegura que el desalojo cogi&oacute; por sorpresa incluso a la propia entidad, alegando que la comunicaci&oacute;n judicial lleg&oacute; con muy escaso margen. Seg&uacute;n afirma, el letrado recibi&oacute; la notificaci&oacute;n la tarde anterior y, para cuando quisieron reaccionar, la comisi&oacute;n judicial ya se hab&iacute;a presentado en el casal a primera hora de la ma&ntilde;ana. &ldquo;No dio tiempo a nada. No entendemos que act&uacute;en de esa manera&rdquo;, lamenta. La m&aacute;xima responsable de la gestora incide en que la prioridad de &eacute;sta siempre ha sido defender los intereses de los usuarios, por lo que, asevera, continuar&aacute;n luchando para recuperar el local.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/896aa3e5-364d-4d86-8a36-e8eb52d0d371_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/896aa3e5-364d-4d86-8a36-e8eb52d0d371_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/896aa3e5-364d-4d86-8a36-e8eb52d0d371_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/896aa3e5-364d-4d86-8a36-e8eb52d0d371_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/896aa3e5-364d-4d86-8a36-e8eb52d0d371_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/896aa3e5-364d-4d86-8a36-e8eb52d0d371_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/896aa3e5-364d-4d86-8a36-e8eb52d0d371_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Carteles de actividades que aún cuelgan de las ventanas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Carteles de actividades que aún cuelgan de las ventanas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Posible cesi&oacute;n municipal</strong></h2><p class="article-text">
        Por su parte, consultadas por este diario, fuentes del Ayuntamiento de Palma explican que el Consistorio, en su momento, puso a disposici&oacute;n de los responsables de La Cala el Casal de Barri de Son Cladera, pero que la propuesta fue rechazada por la entidad. El Ayuntamiento recuerda que su papel consiste en ceder espacios municipales para el desarrollo de actividades. 
    </p><p class="article-text">
        Coronado recrimina, sin embargo, que lo que se puso sobre la mesa fue &uacute;nicamente una sala insuficiente para desarrollar la actividad habitual de La Cala. &ldquo;No era adecuada para lo que nosotros hacemos&rdquo;, sostiene. Asegura que t&eacute;cnicos municipales llegaron a estudiar la posibilidad de ampliar ese espacio, pero concluyeron que no era viable. La presidenta de la gestora recuerda que el casal acog&iacute;a actividades diarias y reun&iacute;a a un n&uacute;mero de usuarios muy superior al que permitir&iacute;a ese emplazamiento.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Desalojo &ldquo;inhumano&rdquo; y &ldquo;antidemocr&aacute;tico&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        La Uni&oacute;n de Asociaciones de Mallorca (UAM) tambi&eacute;n se ha sumado a las cr&iacute;ticas por el desalojo del casal de La Cala. En un comunicado p&uacute;blico firmado por su presidente, Pere Felip Buades, la entidad asegura que no puede quedarse &ldquo;con los brazos cruzados&rdquo; ante el &ldquo;inadecuado e infame&rdquo; cierre del local, &ldquo;m&aacute;xime teniendo en cuenta que La Cala es la asociaci&oacute;n de <em>gent gran</em> [personas mayores en catal&aacute;n] que m&aacute;s actividades viene realizando&rdquo; y que aglutina al mayor n&uacute;mero de socios y socias de Balears. Aunque asegura respetar la resoluci&oacute;n judicial que ha permitido ejecutar el lanzamiento, se&ntilde;ala que no la comparte y la califica de &ldquo;inhumana&rdquo;, &ldquo;anticristiana&rdquo;, &ldquo;antidemocr&aacute;tica&rdquo;, &ldquo;inmoral&rdquo;, &ldquo;caciquil&rdquo; e &ldquo;ilegal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, la organizaci&oacute;n ha retado p&uacute;blicamente a la Fundaci&oacute; Sa Nostra a mantener un debate p&uacute;blico &ldquo;cuando quiera y donde quiera, con el fin de exponer libre y democr&aacute;ticamente los consiguientes puntos de vista por ambas partes&rdquo;. En la misma nota, advierte de que, si la entidad declina participar en ese debate, interpretar&aacute; esa decisi&oacute;n como una falta de voluntad para dar explicaciones p&uacute;blicas sobre el caso. 
    </p><p class="article-text">
        La UAM se&ntilde;ala adem&aacute;s que este asunto ser&aacute; abordado en el pleno municipal de este mes de julio y sostiene que todos los grupos pol&iacute;ticos tienen la obligaci&oacute;n de posicionarse en defensa de la asociaci&oacute;n. &ldquo;Aqu&iacute; no valdr&aacute;n las abstenciones&rdquo;, afirma en otro comunicado, en el que considera que no apoyar a La Cala equivaldr&iacute;a a dar la espalda a una entidad que define como &ldquo;mod&eacute;lica&rdquo; y un &ldquo;referente&rdquo; para el movimiento asociativo de Balears.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1386b6b1-a78e-4298-b883-c28873126d92_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1386b6b1-a78e-4298-b883-c28873126d92_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1386b6b1-a78e-4298-b883-c28873126d92_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1386b6b1-a78e-4298-b883-c28873126d92_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1386b6b1-a78e-4298-b883-c28873126d92_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1386b6b1-a78e-4298-b883-c28873126d92_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1386b6b1-a78e-4298-b883-c28873126d92_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fachada de La Cala, ya con las puertas cerradas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fachada de La Cala, ya con las puertas cerradas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Falta de movilizaci&oacute;n social</strong></h2><p class="article-text">
        Mientras tanto, Stop Desahucios ha cargado duramente contra el desalojo del casal de personas mayores de Son Cladera, que califica de &ldquo;brutal&rdquo;, y responsabiliza a la entidad propietaria del inmueble. La plataforma recuerda que durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha respaldado las reivindicaciones de la asociaci&oacute;n para conservar el local, difundiendo convocatorias y participando, en la medida de sus posibilidades, en las movilizaciones convocadas en defensa del casal. No obstante, el colectivo tambi&eacute;n marca distancias con la gesti&oacute;n de la actual direcci&oacute;n de la asociaci&oacute;n. En su opini&oacute;n, tanto la mayor&iacute;a de la junta directiva como la asamblea de socios que respald&oacute; el acuerdo suscrito en 2024 con la Fundaci&oacute; Sa Nostra &ldquo;se equivocaron&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n lamenta que, en la reuni&oacute;n en la que se aprob&oacute; aquel el acuerdo, prevaleciera el criterio del abogado frente al de otros socios que, pese a no ser juristas, contaban -asevera- con asesoramiento legal y con la experiencia acumulada de a&ntilde;os de lucha vecinal. A su juicio, la direcci&oacute;n tambi&eacute;n err&oacute; al no volver a convocar a los socios para valorar la evoluci&oacute;n del conflicto y al optar por transmitir un mensaje de tranquilidad mientras avanzaba el procedimiento judicial. Asimismo, sostiene que la falta de informaci&oacute;n previa sobre la fecha del lanzamiento impidi&oacute; organizar una movilizaci&oacute;n vecinal que, en su opini&oacute;n, podr&iacute;a haber tratado de evitar el desalojo. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ddd62be-6965-40eb-b59e-7717f11a1d7a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ddd62be-6965-40eb-b59e-7717f11a1d7a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ddd62be-6965-40eb-b59e-7717f11a1d7a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ddd62be-6965-40eb-b59e-7717f11a1d7a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ddd62be-6965-40eb-b59e-7717f11a1d7a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0ddd62be-6965-40eb-b59e-7717f11a1d7a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0ddd62be-6965-40eb-b59e-7717f11a1d7a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una de las calles que vertebran Son Cladera"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una de las calles que vertebran Son Cladera                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En este contexto, el colectivo defiende que la estrategia para recuperar el casal debe basarse en la movilizaci&oacute;n social y en la colaboraci&oacute;n entre entidades, por lo que propone abrir una nueva etapa basada en la unidad del barrio. Para ello, ha solicitado la celebraci&oacute;n de una reuni&oacute;n p&uacute;blica entre la junta de la asociaci&oacute;n de personas mayores, Stop Desahucios SONKLA (su rama en Son Cladera), la asociaci&oacute;n de vecinos y cualquier otro colectivo o vecino que quiera sumarse a la defensa del casal. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esperemos que por el bien de la asociaci&oacute;n, del casal, de los mayores, la junta rectifique y pase a confiar en la movilizaci&oacute;n del barrio y alianzas con otros colectivos que queremos apoyar la recuperaci&oacute;n del local y la defensa de un barrio digno&rdquo;, subraya. La plataforma reivindica la necesidad de que las decisiones puedan ser debatidas y cuestionadas dentro de los movimientos vecinales y sociales y reitera su disposici&oacute;n a seguir apoyando la preservaci&oacute;n un espacio que considera fundamental para la vida comunitaria de Son Cladera.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la batalla judicial, Josefa, Ana, Isabel, Leonor y el resto de usuarios del casal comparten una misma reivindicaci&oacute;n: recuperar un lugar que consideran imprescindible para mantener viva la convivencia en Son Cladera. Para ellos, La Cala no era solo un casal de personas mayores: era el espacio donde llenaban las tardes, hac&iacute;an amistades y segu&iacute;an sinti&eacute;ndose parte de un barrio que hoy, dicen, es un poco m&aacute;s pobre que hace dos semanas. &ldquo;Yo ya voy para noventa a&ntilde;os y esto era lo &uacute;nico que ten&iacute;a para salir de casa&rdquo;, concluye Isabel.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros, Francisco Ubilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/leonor-josefa-cientos-mayores-quedan-casal-desahucio-salimos-tacataca-carritos_1_13381796.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jul 2026 19:44:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/82af38ee-30cd-4dbd-9ad9-309177fc26a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1098y491.jpg" length="1526799" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/82af38ee-30cd-4dbd-9ad9-309177fc26a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1098y491.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1526799" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Leonor, Josefa y cientos de mayores se quedan sin su 'casal' tras un desahucio: "Salimos con el tacataca y los carritos"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/82af38ee-30cd-4dbd-9ad9-309177fc26a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1098y491.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Tercera edad,Personas mayores,Exclusión social,Ancianos,Movimientos sociales,Centros sociales,Acción social,Desahucios,Desalojos,Islas Baleares,Mallorca,Palma]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Comunidad de Madrid desahucia a la familia de Dulce, con un niño con síndrome de down: "¡No tenéis corazón!"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/nino-sindrome-down-familia-calle-vaciar-vivienda-social-corazon_1_13381040.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/60b1b645-a6d3-40f1-86b9-3440e0412633_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x403y563.jpg" width="1200" height="675" alt="La Comunidad de Madrid desahucia a la familia de Dulce, con un niño con síndrome de down: &quot;¡No tenéis corazón!&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La mujer, Herminio y sus hijos, tres de ellos menores de edad, han perdido la casa en la que llevan cinco años viviendo después de un desahucio en El Ruedo, un complejo de Moratalaz donde predominan las viviendas sociales. Este era el segundo intento de expulsarles y ha terminado llevándose a cabo, pese a que un día antes la propia ONU emitió un escrito instando al Gobierno a paralizar el desalojo u ofrecer una vivienda alternativa a la familia</p><p class="subtitle">Otro desahucio con menores moviliza a los vecinos de Moratalaz, que reciben in extremis el apoyo de la ONU</p></div><p class="article-text">
        Eran las 10.30 horas cuando se confirm&oacute; el peor de los pron&oacute;sticos: Dulce, Herminio y su familia ten&iacute;an que abandonar la casa en la que han vivido los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os de su vida. De poco sirvi&oacute; que a las siete de la ma&ntilde;ana empezaran a concentrarse decenas de personas frente al domicilio, en un bloque de viviendas sociales de El Ruedo (Moratalaz) donde ese d&iacute;a hab&iacute;a programado un desahucio. Esta pareja tiene cinco hijos, tres de ellos menores y uno, el m&aacute;s peque&ntilde;o, con s&iacute;ndrome de down y necesidades especiales a la hora de mantener una rutina fija. Pero ahora, despu&eacute;s de este segundo intento en un mismo mes, deber&aacute;n alternarse entre casas de familiares hasta dar con la soluci&oacute;n definitiva. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;Pueden estar orgullosos del trabajo que est&aacute;n haciendo! Dejar a cinco ni&ntilde;os en la calle es para volver a casa y darse golpes de pecho. &iexcl;No ten&eacute;is conciencia ni coraz&oacute;n!&rdquo;, grit&oacute; el padre de familia a los ocho agentes que conformaron un cord&oacute;n policial, tratando de contener a los manifestantes. Herminio abandon&oacute; su casa con l&aacute;grimas en los ojos y se hizo brevemente el silencio, por primera vez desde que los asistentes avistaron a lo lejos un furg&oacute;n de la Polic&iacute;a Nacional. Formando una cadena humana, los vecinos bloquearon el acceso hasta ser arrastrados por los efectivos all&iacute; presentes, que inicialmente trataron de persuadirles para abandonar el lugar. 
    </p><p class="article-text">
        Algunos cayeron al suelo; otros, terminaron enzarz&aacute;ndose verbalmente con la Polic&iacute;a hasta que, poco a poco, las esperanzas mermaron. A las puertas del domicilio hab&iacute;a, en ese momento, tanto miembros de organizaciones ciudadanas con experiencia en luchas sociales hasta vecinos de a pie, que conocen la zona y son en su mayor&iacute;a de etnia gitana, al igual que la familia expulsada. En declaraciones a Somos Madrid, Herminio confirma que han cambiado la puerta de su casa y tambi&eacute;n la cerradura, as&iacute; que solo queda mantenerse a flote y dividirse entre casas de familiares: &ldquo;Al menos, hasta que alguien escuche a la ONU&rdquo;, resalta.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, horas atr&aacute;s, los &aacute;nimos de Dulce y su familia hab&iacute;an dado un vuelco. El martes por la tarde, a un d&iacute;a de la segunda fecha de desahucio, un organismo de la ONU apoy&oacute; su causa y traslad&oacute; p&uacute;blicamente sus preocupaciones al Gobierno central. Pidi&oacute; frenarlo hasta llegar a una conclusi&oacute;n clara u ofrecerles una vivienda alternativa &ldquo;que se ajuste a sus necesidades&rdquo;, despu&eacute;s de que los aliados de Dulce enviaran una carta al Comit&eacute; de Derechos del Ni&ntilde;o (el brazo de Naciones Unidas para la Infancia) para denunciar su situaci&oacute;n, exponiendo que la &uacute;nica altermativa recibida desde la Administraci&oacute;n era una habitaci&oacute;n temporal en pisos compartidos. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ca01abf-6597-4208-a938-98f770da8e90_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ca01abf-6597-4208-a938-98f770da8e90_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ca01abf-6597-4208-a938-98f770da8e90_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ca01abf-6597-4208-a938-98f770da8e90_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ca01abf-6597-4208-a938-98f770da8e90_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9ca01abf-6597-4208-a938-98f770da8e90_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9ca01abf-6597-4208-a938-98f770da8e90_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Uno de los hijos de Dulce sale a saludar antes de que llegue la comisión judicial"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Uno de los hijos de Dulce sale a saludar antes de que llegue la comisión judicial                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6f0d9a8-0454-4dd1-be34-1c45badbf9f7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6f0d9a8-0454-4dd1-be34-1c45badbf9f7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6f0d9a8-0454-4dd1-be34-1c45badbf9f7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6f0d9a8-0454-4dd1-be34-1c45badbf9f7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6f0d9a8-0454-4dd1-be34-1c45badbf9f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a6f0d9a8-0454-4dd1-be34-1c45badbf9f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a6f0d9a8-0454-4dd1-be34-1c45badbf9f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Herminio, pareja de Dulce y uno de los desahuciados este martes"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Herminio, pareja de Dulce y uno de los desahuciados este martes                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El pasado 21 de mayo, el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo n&uacute;mero 14 del Tribunal de Instancia de Madrid autoriz&oacute; a la Comunidad de Madrid, a trav&eacute;s de la Agencia de Vivienda Social, a acceder a la vivienda &ldquo;ocupada ilegalmente&rdquo; por Dulce y su familia, tal como consta en el auto al que ha tenido acceso este peri&oacute;dico. Aunque hubo un primer intento el pasado 3 de julio, este logr&oacute; paralizarse a tiempo y dar algo de ox&iacute;geno a los apelados. Ni ella ni Herminio tienen contrato oficial del piso, seg&uacute;n aclaran las asociaciones vecinales implicadas en la protesta. No obstante, ambos &ldquo;han solicitado en m&uacute;ltiples ocasiones negociar un contrato de alquiler social para quedarse en ese piso&rdquo;. No lo consiguieron. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una habitaci&oacute;n no es opci&oacute;n para familias numerosas&rdquo;, lamentaba esta madrugada Jos&eacute;, el hermano de la afectada y uno de sus allegados m&aacute;s activos con la causa, refiri&eacute;ndose a la &uacute;nica alternativa que hasta el momento han recibido. Aunque en los d&iacute;as previos fue quien mantuvo m&aacute;s contacto con los medios de comunicaci&oacute;n, este mi&eacute;rcoles no pudo acudir a la protesta que el Sindicato de Vivienda de Moratalaz y otras asociaciones vecinales hab&iacute;an convocado frente a la casa de Dulce. Cuenta que justo le coincide con unas pruebas m&eacute;dicas para tratarse la epilepsia, por las que llevaba ocho meses esperando. A lo largo de la ma&ntilde;ana fue muy criticada la ausencia de miembros de Samur Social que asistieran a las familias, con m&aacute;s alternativas que una habitaci&oacute;n colectiva.  
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a97ab82-bd40-47e9-b2f4-e315702d606f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a97ab82-bd40-47e9-b2f4-e315702d606f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a97ab82-bd40-47e9-b2f4-e315702d606f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a97ab82-bd40-47e9-b2f4-e315702d606f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a97ab82-bd40-47e9-b2f4-e315702d606f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a97ab82-bd40-47e9-b2f4-e315702d606f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2a97ab82-bd40-47e9-b2f4-e315702d606f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Varias personas frente al domicilio de Dulce y Herminio"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Varias personas frente al domicilio de Dulce y Herminio                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Fuentes del &aacute;rea municipal de Pol&iacute;ticas Sociales, Familia e Igualdad &ndash;que gestiona este servicio de emergencias&ndash; confirmaron a Somos Madrid la presencia de estos efectivos en el domicilio, aunque este peri&oacute;dico no los ha localizado. &ldquo;Los servicios municipales ofrecieron a la familia un programa de alojamiento alternativo y Samur Social ha puesto a su disposici&oacute;n un recurso temporal, pero lo rechazaron&rdquo;, zanjan, refiri&eacute;ndose a lo que seg&uacute;n la parte afectada era una &uacute;nica habitaci&oacute;n para todos en un piso compartido. &ldquo;Seg&uacute;n trasladan, cuentan con alternativa familiar&rdquo;, a&ntilde;aden, a lo que los representantes vecinales especifican que se trata de &ldquo;un hueco para dormir en el sal&oacute;n de la madre de Dulce&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de la ma&ntilde;ana, en torno a medio centenar de personas llegaron a amontonarse en el lugar de la cita. Distintas organizaciones del barrio se han aliado para colaborar en la defensa del caso, tambi&eacute;n en los tribunales o acudiendo a instancias europeas. El martes por la noche, despu&eacute;s de recibir la misiva de la ONU y habiendo enviado un nuevo requerimiento a la Agencia de Vivienda Social, de car&aacute;cter regional &ndash;siempre seg&uacute;n la versi&oacute;n de las asociaciones&ndash;, decidieron probar un &uacute;ltimo recurso: solicitar medidas cautelar&iacute;simas ante el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Uno de los argumentos que m&aacute;s preocupan es la situaci&oacute;n del hijo peque&ntilde;o, que tiene S&iacute;ndrome de Down&rdquo;, explica a Somos Madrid una de las abogadas que colabora con la familia desde la Asociaci&oacute;n Apoyo (Fermad), que se ha unido a otras entidades como el Sindicato de Vivienda de Moratalaz, la Asociaci&oacute;n Caminar, Coordinadora de Barrios o una <a href="https://radiomoratalaz.org/" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">radio hiperlocal</a>. Fuentes del SVM relatan que ese mismo d&iacute;a, el martes, dos agentes de la Polic&iacute;a Nacional acudieron al domicilio de Dulce para &ldquo;hacerles desistir&rdquo; y pedirles que abandonaran el inmueble por cuenta propia. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/15609e25-f8a7-4d7b-a20e-a9201c3ae7d3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x556y117.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/15609e25-f8a7-4d7b-a20e-a9201c3ae7d3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x556y117.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/15609e25-f8a7-4d7b-a20e-a9201c3ae7d3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x556y117.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/15609e25-f8a7-4d7b-a20e-a9201c3ae7d3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x556y117.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/15609e25-f8a7-4d7b-a20e-a9201c3ae7d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x556y117.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/15609e25-f8a7-4d7b-a20e-a9201c3ae7d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x556y117.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/15609e25-f8a7-4d7b-a20e-a9201c3ae7d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x556y117.jpg"
                    alt="Un momento del desahucio en El Ruedo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un momento del desahucio en El Ruedo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/93a74d75-2a45-4ffa-8356-7cb6b82ed45b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/93a74d75-2a45-4ffa-8356-7cb6b82ed45b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/93a74d75-2a45-4ffa-8356-7cb6b82ed45b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/93a74d75-2a45-4ffa-8356-7cb6b82ed45b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/93a74d75-2a45-4ffa-8356-7cb6b82ed45b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/93a74d75-2a45-4ffa-8356-7cb6b82ed45b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/93a74d75-2a45-4ffa-8356-7cb6b82ed45b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los agentes despejan el acceso al domicilio para que entre la comisión judicial"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los agentes despejan el acceso al domicilio para que entre la comisión judicial                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las organizaciones vecinales hab&iacute;an citado a las siete de la ma&ntilde;ana a quienes pudieran acudir a la zona de El Ruedo, un complejo de viviendas sociales en los laterales de la M-30, frente al Parque de Roma. En las tres horas que transcurrieron hasta las 10, cuando estaba prevista la llegada de la comisi&oacute;n judicial, fueron llegando otros simpatizantes o vecinos. Lucila era una de ellas. Vecina de enfrente, acude al portal de Dulce d&iacute;as despu&eacute;s de paralizar su propio desahucio. &ldquo;Vivo con mi nieto, que solo tiene cuatro meses, y nuestro abogado logr&oacute; que aplazaran la fecha del desahucio. Pero tampoco tenemos alternativa, y solo vivimos a unos metros de aqu&iacute;&rdquo;, relata a Somos Madrid, acompa&ntilde;ada de su hijo y padre del menor. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los hijos mayores de Dulce bajaba a saludar poco antes del intento de desahucio. En ese momento, volvi&oacute; a narrar su periplo. &ldquo;Hay muchos prejuicios por el hecho de ser gitanos, y eso nos ha hecho m&aacute;s dif&iacute;cil el encontrar una casa donde vivir. Mi madre est&aacute; muy asustada porque son muchos los menores a su cargo. Esto es una injusticia&rdquo;, zanja, minutos antes del fat&iacute;dico desenlace. Pasadas las once, la marea humana comenz&oacute; a disiparse y el debate se traslad&oacute; al bar de al lado, en la misma calle y con el nombre de este complejo de viviendas en la M-30. Un d&iacute;a antes, la Selecci&oacute;n hab&iacute;a ganado a Francia dos a cero en el Mundial, pero all&iacute; quedaba una sensaci&oacute;n latente de derrota. &ldquo;Espa&ntilde;a no ha ganado nada&rdquo;, lleg&oacute; a escucharse. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Apoya el trabajo periodístico de Somos Madrid</a></h2>
  <p class="article-text">Esta información ha podido salir a la luz gracias a las personas que apoyan la edición local de Madrid en elDiario.es. Si tú también quieres y puedes hacerlo, <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://usuarios.eldiario.es/hazte_socio/?utm_source=somos&utm_campaign=eell&utm_medium=all&itm_n=despiece&itm_c=edicioneslocales&_gl=1*pjgoqu*_gcl_au*MjA0MDA0MDMyOS4xNzU4MjA3MjUw*_ga*NDk1OTIwNTcxLjE2NzM1MzAxMTE.*_ga_4RZPWREGF3*czE3NjEwMzI0MTUkbzQ2OSRnMSR0MTc2MTAzMjQyMiRqNjAkbDAkaDA.">hazte socia, hazte socio</a></span> y contribuye a sostener nuestro trabajo diario y a publicar exclusivas que cambien las cosas. Si ya tienes una suscripción, puedes hacer una aportación extra a la sección local de Madrid para apoyar las informaciones de proximidad, sobre lo que importa en el día a día de los habitantes de esta ciudad: <a href="https://usuarios.eldiario.es/perfil/cuota"  target="_blank">para hacerlo, entra en el apartado de 'tu cuota' en tu perfil privado</a>. Tu ayuda al periodismo local es importante.</p>
 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lourdes Barragán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/nino-sindrome-down-familia-calle-vaciar-vivienda-social-corazon_1_13381040.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Jul 2026 09:46:01 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/60b1b645-a6d3-40f1-86b9-3440e0412633_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x403y563.jpg" length="1641571" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/60b1b645-a6d3-40f1-86b9-3440e0412633_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x403y563.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1641571" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Comunidad de Madrid desahucia a la familia de Dulce, con un niño con síndrome de down: "¡No tenéis corazón!"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/60b1b645-a6d3-40f1-86b9-3440e0412633_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x403y563.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Desahucios,Viviendas sociales,IVIMA - Instituto de la Vivienda de Madrid,Moratalaz]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Otro desahucio con menores moviliza a los vecinos de Moratalaz, que reciben in extremis el apoyo de la ONU]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/desahucio-menores-moviliza-vecinos-moratalaz-reciben-in-extremis-respuesta-onu_1_13378547.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cbb2b136-36ea-4a05-967f-2963f26e634a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Otro desahucio con menores moviliza a los vecinos de Moratalaz, que reciben in extremis el apoyo de la ONU"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este miércoles por la mañana tendrá lugar el segundo intento de desalojar a Dulce y su familia. La vecina convive con tres hijos menores de edad y un pequeño con Síndrome de Down, pero la Agencia de Vivienda Social trata de recuperar el inmueble en el que permanecen desde hace cinco años. De hecho, tuvo que intervenir el Comité de Derechos del Niño</p><p class="subtitle">Desahucio de Adolfo en Vallecas: “multas” y “porrazos” contra el muro humano que quiso frenarlo en su casa y en Caixabank</p></div><p class="article-text">
        Mariano, Maricarmen, Adolfo y ahora, tambi&eacute;n Dulce. Madrid suma ya varios meses consecutivos con alguna amenaza de desahucio marcada en el calendario. Hubo casos muy medi&aacute;ticos y otros especialmente sangrantes, con perfiles vulnerables en el centro de la diana: jubilados, migrantes sin red de apoyo o familias enteras en el centro de la diana. Ahora, cuando el inicio del verano empieza a vaciar la ciudad, un nuevo intento de desalojo moviliza en Moratalaz: una de sus vecinas, Dulce, teme abandonar este mi&eacute;rcoles la casa en la que vive con sus cinco hijos, tres de ellos menores de edad y otro con S&iacute;ndrome de Down. 
    </p><p class="article-text">
        Su domicilio est&aacute; en la Avenida Doctor Garc&iacute;a Tapia, en un barrio del sureste madrile&ntilde;o. All&iacute; llevan cinco a&ntilde;os y,  hace poco m&aacute;s de una semana, vivieron un primer intento de desahucio impulsado por la Agencia de Vivienda Social de la Comunidad de Madrid (AVS), organismo que gestiona el parque p&uacute;blico regional. La AVS ha tratado de recuperar la casa ofreciendo una habitaci&oacute;n temporal como alternativa para Dulce y su familia, que ha elevado sus quejas a las Naciones Unidas con una carta al Comit&eacute; de Derechos del Ni&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        En el escrito denunciaban la &ldquo;incapacidad&rdquo; de las administraciones implicadas &ndash;Ayuntamiento de Madrid, Gobierno auton&oacute;mico y el Estado&ndash; para salvaguardar a su familia y atender las necesidades especiales de uno de sus hijos, Jos&eacute;, con tres a&ntilde;os y una alteraci&oacute;n gen&eacute;tica que afecta a su d&iacute;a a d&iacute;a. Varias organizaciones vecinales, entre ellas el Sindicato de Vivienda de Moratalaz u otras asociaciones de barrio, acudieron en masa a la cita del pasado 3 de julio, cuando finalmente lograron paralizar el desahucio y dar algo de ox&iacute;geno a la familia. Al menos, durante poco m&aacute;s de 10 d&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        Este 15 de julio han vuelto a citar a todo el que simpatice con la causa de Dulce a concentrarse desde las siete de la ma&ntilde;ana enfrente de su casa, para ejercer presi&oacute;n antes y despu&eacute;s de la llegada de una comisi&oacute;n judicial. Adem&aacute;s de las misivas enviadas a la ONU solicitando protecci&oacute;n a la Infancia, tambi&eacute;n se han presentado distintos recursos de defensa ante instancias judiciales y administrativas competentes, tal y como reivindican las entidades locales en un comunicado. 
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DaVQd2PADRx/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Sobre las v&iacute;as judiciales a&uacute;n desconocen si alguna de ellas lograr&aacute; paralizar la expulsi&oacute;n in extremis. Pero horas antes de la fecha marcada, la familia de Dulce recibi&oacute; una respuesta de la ONU. &ldquo;El Comit&eacute; [...] ha pedido al Estado parte que tome medidas para evitar posibles da&ntilde;os irreparables a los autores, suspendiendo el desalojo de la vivienda que actualmente ocupan mientras se considera esta comunicaci&oacute;n u otorg&aacute;ndoles una vivienda alternativa y adecuada a sus necesidades&rdquo;, reza el escrito, firmado por la responsable de Peticiones Dina Rossbacher. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque los partidarios de la continuidad de Dulce celebran el pronunciamiento de la ONU, nada garantiza que esto logre frenar el desahucio. De hecho, el propio texto da un margen de varios meses al Gobierno de Espa&ntilde;a para que presente sus observaciones: a m&aacute;s tardar, el 14 de enero de 2027. &ldquo;Con esta resoluci&oacute;n de la ONU, las vecinas y vecinos de Moratalaz esperan que la Agencia de Vivienda Social de la Comunidad de Madrid acate las medidas cautelares, suspenda el desahucio y atienda a los requerimientos de la ONU&rdquo;, lanzan las organizaciones por el derecho a la vivienda en un &uacute;ltimo comunicado, a la espera de que estos mecanismos de presi&oacute;n sirvan para desincentivar a la Agencia de Vivienda Social.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Apoya el trabajo periodístico de Somos Madrid</a></h2>
  <p class="article-text">Esta información ha podido salir a la luz gracias a las personas que apoyan la edición local de Madrid en elDiario.es. Si tú también quieres y puedes hacerlo, <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://usuarios.eldiario.es/hazte_socio/?utm_source=somos&utm_campaign=eell&utm_medium=all&itm_n=despiece&itm_c=edicioneslocales&_gl=1*pjgoqu*_gcl_au*MjA0MDA0MDMyOS4xNzU4MjA3MjUw*_ga*NDk1OTIwNTcxLjE2NzM1MzAxMTE.*_ga_4RZPWREGF3*czE3NjEwMzI0MTUkbzQ2OSRnMSR0MTc2MTAzMjQyMiRqNjAkbDAkaDA.">hazte socia, hazte socio</a></span> y contribuye a sostener nuestro trabajo diario y a publicar exclusivas que cambien las cosas. Si ya tienes una suscripción, puedes hacer una aportación extra a la sección local de Madrid para apoyar las informaciones de proximidad, sobre lo que importa en el día a día de los habitantes de esta ciudad: <a href="https://usuarios.eldiario.es/perfil/cuota"  target="_blank">para hacerlo, entra en el apartado de 'tu cuota' en tu perfil privado</a>. Tu ayuda al periodismo local es importante.</p>
 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lourdes Barragán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/desahucio-menores-moviliza-vecinos-moratalaz-reciben-in-extremis-respuesta-onu_1_13378547.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jul 2026 17:15:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/cbb2b136-36ea-4a05-967f-2963f26e634a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="323329" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/cbb2b136-36ea-4a05-967f-2963f26e634a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="323329" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Otro desahucio con menores moviliza a los vecinos de Moratalaz, que reciben in extremis el apoyo de la ONU]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/cbb2b136-36ea-4a05-967f-2963f26e634a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Desahucios,Moratalaz,Policía Nacional,Movilización social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alejandro se queda: la lucha vecinal contra Almeida para el desahucio de un hombre de 81 años en los apartamentos San Francisco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/alejandro-queda-lucha-vecinal-parado-desahucio-hombre-81-anos-piso-ayuntamiento_1_13378431.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb42409a-7dac-4021-9fc1-db127e1e4885_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x151y154.jpg" width="1200" height="675" alt="Alejandro se queda: la lucha vecinal contra Almeida para el desahucio de un hombre de 81 años en los apartamentos San Francisco"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Asociación La Chispera celebra la sentencia y exige que "se depuren responsabilidades, se repare el daño y se garantice que ninguna persona mayor vuelva a ser tratada así". Almeida avanza que su Gobierno estudia recurrir la resolución e insiste en la necesidad de los 61 desalojos por obras en la estructura: "No lo hacemos por capricho"</p><p class="subtitle">Un juez deniega a Almeida la autorización para echar a uno de los últimos residentes de los apartamentos San Francisco</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Alejandro ten&iacute;a raz&oacute;n. El tejido vecinal tambi&eacute;n. Y vamos a seguir hasta que se depuren responsabilidades, se repare el da&ntilde;o causado y se garantice que ninguna persona mayor vuelva a ser tratada de esta manera&rdquo;. Con esta contundencia cierra su escrito la Asociaci&oacute;n Vecinal La Chispera, remitido a los medios a los pocos minutos de que trascendiera una noticia por la que llevan meses luchando: este hombre de 81 a&ntilde;os podr&aacute; permanecer en su apartamento municipal para mayores del residencial San Francisco, en el n&uacute;mero 1 de la c&eacute;ntrica calle del Jerte. &ldquo;Le he ganado al sant&iacute;simo se&ntilde;or alcalde. Me puedo quedar aqu&iacute; hasta que me muera&rdquo;, ha festejado el propio Alejandro en un v&iacute;deo colgado en las redes sociales de la agrupaci&oacute;n vecinal.
    </p><p class="article-text">
        La noticia saltaba el pasado lunes. La Secci&oacute;n de lo Contencioso-administrativo del Tribunal de Instancia de Madrid deniega al Ayuntamiento de Madrid, liderado por Jos&eacute; Luis Mart&iacute;nez-Almeida, la autorizaci&oacute;n para desalojar temporalmente a uno de los &uacute;ltimos residentes de estos pisos cuya titularidad ostenta el Consistorio. Seg&uacute;n la resoluci&oacute;n, que es recurrible y por tanto todav&iacute;a no firme, el Gobierno de Cibeles no ha justificado con informes t&eacute;cnicos que las obras de rehabilitaci&oacute;n en el inmueble exijan vaciarlo por completo. Pese a ello, <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/ayuntamiento-madrid-amenaza-desalojar-pisos-municipales-cuatro-mayores-injusticia-social_1_13052353.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Ejecutivo de Almeida ha expulsado ya a 59 de los 61 residentes</a> en el edificio.
    </p><p class="article-text">
        La corporaci&oacute;n local se apoyaba en una nota interna de la Direcci&oacute;n General de Arquitectura y Conservaci&oacute;n del Patrimonio, fechada el 21 de abril de 2025, seg&uacute;n la cual &ldquo;el inicio de las obras contempladas en el proyecto no puede tener lugar si el edificio no se encuentra completamente libre de ocupantes&rdquo;. Para el juez, por contra, esta afirmaci&oacute;n &ldquo;no se encuentra suficientemente justificada&rdquo;: &ldquo;No consta en el expediente administrativo ni en la documentaci&oacute;n disponible o facilitada que exista un informe de naturaleza t&eacute;cnica&rdquo;. Esto es, un estudio donde se expliquen las razones por las que resulta &ldquo;imperativa&rdquo; la necesidad de desocupar por completo la construcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El auto deja claro que una medida de este tipo no puede concederse de forma autom&aacute;tica, sino que exige justificar su necesidad, su procedencia y su proporcionalidad. Una informaci&oacute;n que el Ayuntamiento no ha aportado&rdquo;, sostienen desde La Chispera. &ldquo;La resoluci&oacute;n subraya que ni en el escrito de solicitud ni en la documentaci&oacute;n aportada por la Administraci&oacute;n consta el hecho de que el residente se opusiera a abandonar su residencia, cuando se le intent&oacute; desalojar en junio de 2025. Esta omisi&oacute;n de informaci&oacute;n, afirma el juez, vuelve la solicitud improcedente&rdquo;, a&ntilde;aden desde esta entidad vecinal, que opera en la zona del distrito Centro popularmente conocida como La Latina.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DavJySBMe7B/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/reel/DavJySBMe7B/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/reel/DavJySBMe7B/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida por AV La Chispera (@avlachispera)</a></p></div></blockquote>
<script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        Pese al rev&eacute;s de los tribunales, Almeida ha insistido este martes en que &ldquo;hay problemas t&eacute;cnicos que afectan a la estructura y la estabilidad del inmueble&rdquo;. Recalca que &ldquo;hay otros dos autos anteriores de jueces que s&iacute; nos han dado la raz&oacute;n y han permitido que los vecinos se pudieran ir&rdquo;. Ocurri&oacute; tras las denuncias de algunos de los 59 residentes que ya abandonaron sus apartamentos. Para el regidor, &ldquo;la persona que quiere ocupar el piso debe saber que es necesario para garantizar la seguridad que se puedan ejecutar las obras, que le vamos a dar una alternativa como a la mayor&iacute;a de vecinos y que va a poder volver sin incremento de renta&rdquo;. &ldquo;No lo hacemos por capricho&rdquo;, ha dicho el alcalde, antes de adelantar que est&aacute;n &ldquo;estudiando&rdquo; un posible recurso &ldquo;si se dan las condiciones&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Dos a&ntilde;os de batalla legal</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos ante una decisi&oacute;n que frena una actuaci&oacute;n municipal mal planteada y que desautoriza un nuevo intento de avanzar por la v&iacute;a de la imposici&oacute;n&rdquo;, denuncian, despu&eacute;s de una gran movilizaci&oacute;n que comenz&oacute; en 2024. Las primeras notificaciones de desalojo llegaron en junio de aquel a&ntilde;o. En ellas se les comunicaba que ser&iacute;an reubicados transitoriamente en otras residencias de la Comunidad de Madrid. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, solo Alejandro Ib&aacute;&ntilde;ez y otra persona permanecen en el lugar. Desde La Chispera sostienen que la mudanza forzosa tendr&iacute;a duras consecuencias sociosanitarias para la vida de ambos.
    </p><p class="article-text">
        V&iacute;ctor Palomo, abogado del Centro de Asesor&iacute;a y Estudios Sociales (CAES) que ha gestionado la defensa de Alejandro, cuestiona las actuaciones ejecutadas por el equipo de Almeida: &ldquo;Se podr&iacute;a alegar que el ayuntamiento no ha seguido el procedimiento, que no se han hecho las cosas como se deber&iacute;an de hacer y, por tanto, podemos decir que aqu&iacute; ha habido unos intereses pol&iacute;ticos. No estaba bien justificado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por eso esta resoluci&oacute;n es tan importante. Porque confirma que resistir tiene sentido. Porque demuestra que hab&iacute;a razones humanas, sociales y jur&iacute;dicas para oponerse. Y porque lanza un mensaje pol&iacute;tico de fondo: el Ayuntamiento no puede actuar como si todo estuviera ya decidido mientras exige obediencia a quienes llevan dos a&ntilde;os sufriendo las consecuencias de una operaci&oacute;n opaca y lesiva&rdquo;, expone La Chispera en su comunicado.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La resolución lanza un mensaje político de fondo: el Ayuntamiento no puede actuar como si todo estuviera ya decidido mientras exige obediencia a quienes llevan dos años sufriendo las consecuencias de una operación opaca y lesiva</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Creen que la resoluci&oacute;n, emitida el pasado 2 de julio, &ldquo;tiene que marcar un punto de inflexi&oacute;n&rdquo;: &ldquo;El Ayuntamiento de Madrid debe abandonar de inmediato la estrategia de presi&oacute;n, desgaste y hechos consumados con la que ha gestionado este conflicto. No basta con encadenar decisiones administrativas y tratar despu&eacute;s de imponerlas por la fuerza. Cuando lo que est&aacute; en juego es la vivienda, la dignidad y la cida de personas mayores, la obligaci&oacute;n institucional es extremar las garant&iacute;as, la transparencia y el cuidado. Y eso es exactamente lo que no ha ocurrido en los Apartamentos San Francisco&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se ha sumado a las cr&iacute;ticas y a la congratulaci&oacute;n por la decisi&oacute;n judicial Rita Maestre, portavoz de M&aacute;s Madrid en Cibeles: &ldquo;Almeida se empe&ntilde;&oacute; en echar a los mayores para acometer obras en los apartamentos de San Francisco, en vez de hacerlas por fases y ofrecer alternativas como propusimos. La victoria judicial de Alejandro, de la mano de la asociaci&oacute;n vecinal La Chispera, debe marcar el regreso de todos los vecinos&rdquo;, ha publicado en Blue Sky. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Dos a&ntilde;os lleva Almeida anteponiendo cualquier cosa al bienestar de las personas mayores. Dos a&ntilde;os neg&aacute;ndose a arreglar los apartamentos plantas para no tener que sacarles de sus hogares. Constantemente se hacen obras en inmuebles residenciales, en hospitales y en edificios municipales. No por eso se desaloja el edificio entero. La victoria de Alejandro debe marcar el regreso de todos. Y Almeida tiene que habilitarles las casas de manera urgente, permitir su vuelta a los apartamentos y hacer lo que ten&iacute;a que haber hecho hace dos a&ntilde;os: ejecutar las obras por fases&rdquo;, ha incidido este lunes la concejala en declaraciones a los medios de comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ana Lima, concejala del PSOE, ha asegurado asimismo que el auto &ldquo;deja en evidencia&rdquo; al Gobierno de Almeida, al que ha reprochado que se sacara de sus viviendas a personas mayores &ldquo;cuando no hab&iacute;a un informe t&eacute;cnico que lo avalara&rdquo;. &ldquo;Ni hab&iacute;a riesgo de ruina inminente, ni hab&iacute;a riesgo de demolici&oacute;n, ni tampoco hab&iacute;a un informe t&eacute;cnico que avalara que no se pod&iacute;an hacer las obras con las personas dentro. Y, sin embargo, solo con una nota interna se decidi&oacute; arrancarles de sus hogares&rdquo;, ha manifestado. Lima ha acusado al alcalde de actuar con la &ldquo;m&aacute;xima dureza&rdquo; hacia los vecinos y ha afirmado que las personas afectadas fueron trasladadas a residencias sin que se estudiaran otras alternativas adecuadas a sus circunstancias. &ldquo;Esto no es una buena gesti&oacute;n, es opacidad, insensibilidad e irresponsabilidad pol&iacute;tica&rdquo;, ha aseverado la socialista en declaraciones a la prensa.
    </p><p class="article-text">
        Ni La Chispera ni el propio Alejandro van a quedarse aqu&iacute;, como subrayan en el comunicado: &ldquo;La lucha vecinal no termina con este auto. Tanto los residentes que permanecen en la residencia como aquellos que ya fueron desplazados siguen peleando para poder recuperar su vida cotidiana en el barrio. Desde la asociaci&oacute;n seguiremos exigiendo transparencia a la administraci&oacute;n, y se&ntilde;alando la responsabilidad pol&iacute;tica del Ayuntamiento. Tambi&eacute;n seguiremos pidiendo el comienzo inmediato de las obras, con el objetivo de que los residentes puedan volver lo antes posible y recuperar su vida y su autonom&iacute;a&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Suscríbete a las informaciones más cercanas</a></h2>
  <p class="article-text">Recibe las noticias más importantes de Madrid con un boletín escrito para ti, todos los viernes en tu correo. <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/">Apúntate aquí</a></span> y recíbelas junto a los mejores planes para el fin de semana. También puedes seguirnos desde tu red social preferida, en <a href="https://www.facebook.com/diariosomosmadrid/"  target="_blank">Facebook</a>, <a href="https://bsky.app/profile/somosmadrid.bsky.social" target="_blank">Bluesky</a> o <a href="https://www.instagram.com/somos.madrid/"  target="_blank">Instagram</a></p>
 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Hormigo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/alejandro-queda-lucha-vecinal-parado-desahucio-hombre-81-anos-piso-ayuntamiento_1_13378431.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jul 2026 13:51:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bb42409a-7dac-4021-9fc1-db127e1e4885_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x151y154.jpg" length="19569" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bb42409a-7dac-4021-9fc1-db127e1e4885_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x151y154.jpg" type="image/jpeg" fileSize="19569" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Alejandro se queda: la lucha vecinal contra Almeida para el desahucio de un hombre de 81 años en los apartamentos San Francisco]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bb42409a-7dac-4021-9fc1-db127e1e4885_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x151y154.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ayuntamiento de Madrid,Desahucios,Desalojos,Personas mayores,José Luis Martínez-Almeida,Justicia,Vecinos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los activistas por la vivienda ocupan el vestíbulo del Ayuntamiento de Barcelona por la falta de alojamientos de urgencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/activistas-vivienda-ocupan-ayuntamiento-barcelona-falta-alojamientos-urgencia_1_13378574.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/43fed4d2-d661-4316-9992-9556ab2d8cd4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147393.jpg" width="1280" height="720" alt="Los activistas por la vivienda ocupan el vestíbulo del Ayuntamiento de Barcelona por la falta de alojamientos de urgencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los manifestantes piden reunirse con la teniente de alcaldía Laia Bonet, pero desde el Gobierno municipal se niegan a conceder el encuentro hasta que no desalojen la entrada del consistorio</p><p class="subtitle">Barcelona cambia la atención a familias desahuciadas y priorizará las prestaciones </p></div><p class="article-text">
        Decenas de activistas y familias afectadas por la crisis de la vivienda han ocupado este martes el vest&iacute;bulo del Ayuntamiento de Barcelona como protesta por la saturaci&oacute;n de los alojamientos de emergencia para quienes sufren desahucios. 
    </p><p class="article-text">
        La acci&oacute;n se ha iniciado en la Plaza Sant Miquel y, poco despu&eacute;s de las 10:00 horas, los manifestantes han irrumpido sin incidentes en el vest&iacute;bulo del edificio, ante la mirada de sorpresa de los trabajadores del consistorio y de los grupos municipales. All&iacute; se han concentrado  m&aacute;s de una cincuentena de personas que han reclamado a gritos una soluci&oacute;n a la falta de pisos de emergencia. 
    </p><p class="article-text">
        La protesta, seguida de cerca por la Guardia Urbana, estaba convocada por la PAH, la Confederaci&oacute;n Sindical de Vivienda de Catalunya (COSHAC) y el Sindicato de Vivienda Socialista de Catalunya (SHSC)
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=xap49hq" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Justo pasadas las 10.15h, los representantes de las entidades se han reunido con Joan Ramon Riera, el comisionado de Vivienda del Ejecutivo municipal, que ha bajado al vest&iacute;bulo para conversar con los manifetantes. En ese encuentro, el representante pol&iacute;tico ha pedido a los sindicatos que, para poder cumplir con sus demandas, deb&iacute;an abandonar el vest&iacute;bulo del consistorio. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aqu&iacute; trabaja gente&rdquo;, les ha recordado. Pero la posici&oacute;n de los activistas ha sido tajante: &ldquo;Nos quedamos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Finalmente los activistas se han podido reunir con Raquel Gil, responsable del &aacute;rea de Derechos Sociales. Tras m&aacute;s de una hora, han obtenido el compromiso del consistorio de abrir una negociaci&oacute;n para atender a sus peticiones.
    </p><p class="article-text">
        El problema con los alojamientos de emergencia lleva meses enquistado. Los sindicatos y entidades por la vivienda denuncian que el nuevo modelo de ayudas econ&oacute;micas para familias desalojadas, que el Gobierno del PSC ide&oacute; como alternativa al desborde de los alojamientos de emergencia, es insuficiente. 
    </p><p class="article-text">
        Delia Cerare, portavoz de la PAH, ha detallado los motivos de la protesta: &ldquo;Hay muchas familias que han sido desahuciadas sin ninguna alternativa habitacional, a pesar de que la ley contempla los desahucios con realojamientos previos por parte de la administraci&oacute;n&rdquo;, ha proclamado. Tenemos much&iacute;simas familias en la calle, con ni&ntilde;os, gente mayor, y sin alternativa habitacional de ning&uacute;n tipo&ldquo;, ha a&ntilde;adido.
    </p><p class="article-text">
        Entre los manifestantes se encontraba Carmen Fargas, afectada directa. Fargas ocupa sin contrato, junto a su hijo de 13 a&ntilde;os, un piso que pertenece a un fondo de inversi&oacute;n que quiere desalojarlos sin ofrecerles alternativa. &ldquo;Lo m&aacute;ximo que nos pueden dar son tres d&iacute;as en un albergue con un menor&rdquo;, ha explicado. Seg&uacute;n su relato, en el Ayuntamiento le han dicho que se busque la vida, y al cobrar una renta garantizada sin n&oacute;mina, nadie le alquila una habitaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Los tres colectivos convocantes &mdash;PAH Barcelona, la COSHAC y el Sindicat d'Habitatge Socialista de Catalunya&mdash; han hecho p&uacute;blico un comunicado en el que atribuyen el problema con los alojamientos de emergencia a un cambio de modelo impulsado por el PSC desde su entrada en el Ayuntamiento, que seg&uacute;n denuncian ha supuesto la reducci&oacute;n de los Alojamientos Temporales de Urgencia (ATU) y un empeoramiento de las condiciones para las familias afectadas. 
    </p><p class="article-text">
        Los sindicatos sostienen que los desahucios aumentan en Barcelona por segundo a&ntilde;o consecutivo, algo que no ocurr&iacute;a desde 2013, mientras la inversi&oacute;n municipal en construcci&oacute;n de vivienda p&uacute;blica ha ca&iacute;do un 64,5% y la compra de vivienda por tanteo y retracto un 80%. Los sindicatos han presentado un pliego de diez exigencias al consistorio, entre las quales, declarar la emergencia habitacional o expropiar la vivienda vac&iacute;a y de uso tur&iacute;stico en manos de grandes tenedores.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Albert Aragonès]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/activistas-vivienda-ocupan-ayuntamiento-barcelona-falta-alojamientos-urgencia_1_13378574.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jul 2026 09:23:24 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/43fed4d2-d661-4316-9992-9556ab2d8cd4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147393.jpg" length="226697" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/43fed4d2-d661-4316-9992-9556ab2d8cd4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147393.jpg" type="image/jpeg" fileSize="226697" width="1280" height="720"/>
      <media:title><![CDATA[Los activistas por la vivienda ocupan el vestíbulo del Ayuntamiento de Barcelona por la falta de alojamientos de urgencia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/43fed4d2-d661-4316-9992-9556ab2d8cd4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147393.jpg" width="1280" height="720"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,PAH - Plataforma de Afectados por la Hipoteca,Ayuntamiento de Barcelona,Sindicato de Inquilinas,Desahucios,Manifestaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paralizan hasta el 15 de julio el desahucio en A Coruña de una mujer ucraniana y sus cuatro hijos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/paralizan-15-julio-desahucio-coruna-mujer-ucraniana-cuatro-hijos_1_13369294.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5bb43b22-8226-4713-80e6-5d252b9ffaf2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x411y348.jpg" width="1200" height="675" alt="Paralizan hasta el 15 de julio el desahucio en A Coruña de una mujer ucraniana y sus cuatro hijos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más de un centenar de personas se concentraron en el portal de la vivienda para evitar su desalojo</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Pagar por vivir en la miseria: así era la vida en el último piso trampa de Vigo desalojado por riesgo de incendio</p></div><p class="article-text">
        El desahucio de Marta, una mujer ucraniana, y sus cuatro hijos menores, en la calle Vicente Alexandre de A Coru&ntilde;a, ha sido paralizado y pospuesto hasta el pr&oacute;ximo mi&eacute;rcoles, d&iacute;a 15, a las 09.00 horas
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una soluci&oacute;n provisional&rdquo;, ha afirmado el abogado de la afectada, Antonio V&aacute;zquez, en declaraciones a los medios de comunicaci&oacute;n. &ldquo;Tenemos que presentar en Servicios Sociales del Ayuntamiento la solicitud firmada por Marta &ndash;su defendida&ndash; para que se le aplique el sistema de emergencia habitacional&rdquo;, ha explicado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un aplazamiento voluntario&rdquo;, ha especificado. De este modo, la parte ejecutante &ndash;el particular propietario de la vivienda&ndash; &ldquo;accede a suspender este acto hasta el mi&eacute;rcoles 15, a las 09.00&rdquo;. &ldquo;Tiene como &uacute;ltimo momento ese d&iacute;a y hora para la entrega de las llaves&rdquo;, ha concretado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c75e8b1a-9119-4bec-94e7-37edbc199487_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c75e8b1a-9119-4bec-94e7-37edbc199487_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c75e8b1a-9119-4bec-94e7-37edbc199487_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c75e8b1a-9119-4bec-94e7-37edbc199487_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c75e8b1a-9119-4bec-94e7-37edbc199487_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c75e8b1a-9119-4bec-94e7-37edbc199487_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c75e8b1a-9119-4bec-94e7-37edbc199487_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una persona se asoma al balcón de la vivienda que pretenden desahuciar"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una persona se asoma al balcón de la vivienda que pretenden desahuciar                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En cuanto al nuevo domicilio, facilitado por el ayuntamiento, ha avanzado que &ldquo;podr&iacute;a ser entregado ma&ntilde;ana &ndash;viernes&ndash; o el lunes&rdquo;. Podr&aacute; morar en &eacute;l, seg&uacute;n ha detallado, por &ldquo;un plazo de seis meses&rdquo; y con un &ldquo;compromiso de b&uacute;squeda activa de otra soluci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sus caracter&iacute;sticas no las conocemos, solo sabemos que es una vivienda compartida&rdquo;, ha se&ntilde;alado para recalcar que el consistorio les ha puesto &ldquo;entre la espada y la pared&rdquo;. &ldquo;Hasta hace unos minutos se negaron reiteradamente a concretar la direcci&oacute;n exacta para que pudi&eacute;semos evaluar si tiene unos requisitos m&iacute;nimos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, esta madre ucraniana ha salido a la ventana de su piso para agradecer el apoyo de la ciudadan&iacute;a. Lo ha hecho tras criticar que el consistorio &ldquo;cerr&oacute; los ojos&rdquo; ante su caso y no le ofreci&oacute; una alternativa &ldquo;hasta ayer&rdquo; y lo ha hecho, en su opini&oacute;n, &ldquo;para cubrirse las espaldas&rdquo;. &ldquo;Los Servicios Sociales est&aacute;n para proteger y ayudar y me estaban amenazando todo el rato&rdquo;, ha asegurado.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Muestras de apoyo</strong></h2><p class="article-text">
        Ha sido en un ambiente tenso, con m&aacute;s de un centenar de personas sentadas ante el portal del domicilio para tratar de impedir esta medida judicial. Estaban convocadas por la Plataforma polo Dereito &aacute; Vivenda y el Sindicato de Inquilinos de A Coru&ntilde;a. Tambi&eacute;n con presencia de m&aacute;s de una docena de agentes del Cuerpo Nacional de Polic&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Beatriz Garc&iacute;a, miembro de dicha plataforma, ha apuntado al &ldquo;af&aacute;n especulativo de la vivienda&rdquo;, en declaraciones a Europa Press. &ldquo;Hay mucha gente que necesita casa y no la tiene&rdquo;, ha aseverado. En este sentido, ha incidido en que &ldquo;nadie le alquila un piso a una refugiada de guerra con cuatro hijos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No solo se va a quedar sin casa sino tambi&eacute;n sin hijos porque la soluci&oacute;n que le dan es que cada hijo vaya a un centro de menores disperso por toda Galicia&rdquo;, ha denunciado. Y es que ambas organizaciones han dicho que la Xunta le comunic&oacute; a esta madre que si el desalojo &ldquo;se ejecuta sin una alternativa habitacional, retirar&aacute; la custodia de los menores y estos ser&aacute;n separados en distintos recursos de protecci&oacute;n&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Ayuda de la Xunta</strong></h2><p class="article-text">
        A este respecto, fuentes de la Xunta consultadas por Europa Press han trasladado que &ldquo;no hay un expendiente abierto en menores&rdquo; sobre este caso ya que &ldquo;en este momento, los ni&ntilde;os no est&aacute;n en situaci&oacute;n de desprotecci&oacute;n&rdquo;. Por ello, han negado que se haya &ldquo;comunicado nada a la familia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La primera informaci&oacute;n que recibimos sobre esta situaci&oacute;n fue hoy &ndash;jueves&ndash; a ra&iacute;z de un informe enviado por el Ayuntamiento de A Coru&ntilde;a&rdquo;, han expuesto, para apuntar que es el consistorio el que &ldquo;est&aacute; llevando este caso y le ha ofrecido una soluci&oacute;n habitacional&rdquo; a la afectada.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, han recalcado que el Gobierno auton&oacute;mico lleva &ldquo;tiempo trabajando con esta mujer&rdquo;. &ldquo;Tiene concedida una Risga &ndash;Renta de inclusi&oacute;n social de Galicia&ndash;, ha sido usuaria del programa de atenci&oacute;n en situaci&oacute;n de desahucio y se le tramit&oacute; un bono de alquiler social&rdquo;, han especificado.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, Antonio V&aacute;zquez, en declaraciones a Europa Press, ha explicado que la mujer lleva de alquiler dos a&ntilde;os en este piso. &ldquo;Inicialmente, contaba con una ayuda de la Cruz Roja que complementaba sus ingresos laborales reducidos y a ra&iacute;z de perder esa ayuda no pudo hacer frente a los pagos&rdquo;, ha relatado. &ldquo;La demanda de desahucio de la arrendadora concluy&oacute; con una sentencia de desalojo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Postura del Ayuntamiento</strong></h2><p class="article-text">
        As&iacute;, fuentes del consistorio herculino consultadas por Europa Press han manifestado que le han ofrecido &ldquo;adem&aacute;s de distintas ayudas sociales en estos a&ntilde;os, alternativas de vivienda en diversas ocasiones&rdquo;. &ldquo;La &uacute;ltima, ayer &ndash;mi&eacute;rcoles&ndash; pero no ha aceptado&rdquo;, han apostillado.
    </p><p class="article-text">
        El letrado ha tildado de &ldquo;inaudita&rdquo; la actuaci&oacute;n municipal. &ldquo;La reuni&oacute;n fue ayer, a menos de 24 horas del acto del desahucio&rdquo;, ha confirmado para criticar que se trat&oacute; de una &ldquo;mera oferta verbal, sin detallar la ubicaci&oacute;n y sus caracter&iacute;sticas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la portavoz del grupo municipal del BNG en el Ayuntamiento de A Coru&ntilde;a y candidata a la Alcald&iacute;a, Avia Veira, presente en la movilizaci&oacute;n, en declaraciones a los medios de comunicaci&oacute;n, ha hecho hincapi&eacute; en que &ldquo;el problema de la vivienda es muy gordo en esta ciudad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay 40 viviendas municipales pendientes de reparaci&oacute;n que, evidentemente, si estuvieran preparadas y el gobierno de In&eacute;s Rey estuviese comprometido con el derecho a la vivienda, Marta tendr&iacute;a un sitio donde ir y pagar un alquiler asequible&rdquo;, ha indicado.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, ha criticado que &ldquo;la Xunta, con competencias en este campo, no est&aacute; haciendo nada&rdquo; a pesar de los argumentos a este respecto aportados por el Ejecutivo gallego. &ldquo;No hab&iacute;a que trabajar contrarreloj sino con una soluci&oacute;n encima de la mesa desde que se conoce el desalojo&rdquo;, ha apostillado.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Movilizaci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        M&aacute;s de un centenar de personas, sentadas frente al domicilio, han coreado desde las 09.00 hasta las 11.00 horas lemas como 'alquiler social, derecho universal', 'contra el capitalismo y su violencia, ahora y siempre, resistencia' o 'hoy es Marta, ma&ntilde;ana puedes ser t&uacute;'.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en la ventana del piso colgaba una pancarta en la que se pod&iacute;a leer '12.000 euros para tutelar a cuatro menores, 0 euros para alternativa habitacional'.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Galicia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/paralizan-15-julio-desahucio-coruna-mujer-ucraniana-cuatro-hijos_1_13369294.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Jul 2026 16:07:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5bb43b22-8226-4713-80e6-5d252b9ffaf2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x411y348.jpg" length="155111" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5bb43b22-8226-4713-80e6-5d252b9ffaf2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x411y348.jpg" type="image/jpeg" fileSize="155111" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Paralizan hasta el 15 de julio el desahucio en A Coruña de una mujer ucraniana y sus cuatro hijos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5bb43b22-8226-4713-80e6-5d252b9ffaf2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x411y348.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Desahucios,A Coruña,Vivienda,Movilización social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una mujer y su hijo de cinco años, en riesgo de quedarse en la calle tras un desahucio en Sestao]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/mujer-hijo-cinco-anos-riesgo-quedarse-calle-desahucio-sestao_1_13359979.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/03fd2cd6-d211-4fae-ba27-623d4eee74db_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146825.jpg" width="1971" height="1109" alt="Una mujer y su hijo de cinco años, en riesgo de quedarse en la calle tras un desahucio en Sestao"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Es una trabajadora, que aunque tenga un salario precario hasta ahora no ha tenido problemas para pagar un alquiler, la cuestión es que ahora los precios están por las nubes y no encuentran ninguna habitación o vivienda disponible", lamentan en una concentración frente al Ayuntamiento de Sestao</p><p class="subtitle">Paralizado el desalojo de una mujer víctima de violencia de género y sus dos hijos mayores de edad en Elorrio
</p></div><p class="article-text">
        Teresa (nombre ficticio) y su hijo de cinco a&ntilde;os se quedaron sin hogar a principios de junio, despu&eacute;s de que el propietario de la casa en la que viv&iacute;an de alquiler rescindiera el contrato asegurando que necesitaba la vivienda para su uso personal. Cuando se produjo el desahucio, el Ayuntamiento de Sestao, dada la vulnerabilidad de la familia -el padre del menor 'desapareci&oacute;' de sus vidas antes de que naciera- puso a su disposici&oacute;n un recurso de vivienda temporal de urgencia, un hotel, en el que han podido vivir durante un mes, pero que este jueves, 9 de julio, deber&aacute;n abandonar. 
    </p><p class="article-text">
        La idea era que durante este tiempo la familia encontrara un hogar, pero Teresa, que trabaja en un supermercado y seg&uacute;n lamenta no cuenta con apoyo familiar, no ha encontrado un alquiler asequible para ella y su hijo. &ldquo;Estamos hablando de una mujer trabajadora, que aunque tenga un salario precario hasta ahora no ha tenido problemas para pagar un alquiler, la cuesti&oacute;n es que ahora los alquileres est&aacute;n por las nubes y no encuentran ninguna habitaci&oacute;n o vivienda disponible. Los que ha encontrado le piden una estabilidad financiera y no ven con buenos ojos que quiera alquilar una habitaci&oacute;n con un menor a su cargo, por lo que entendemos que los servicios sociales deber&iacute;an ayudarla&rdquo;, defiende Mireia Saiz portavoz de la plataforma Berri-Otxoak. 
    </p><p class="article-text">
        Este lunes decenas de personas se han concentrado frente al Ayuntamiento de Sestao para lograr una soluci&oacute;n. Teresa iba a asistir a dicha concentraci&oacute;n, pero no se ha visto con fuerzas suficientes despu&eacute;s de haberse reunido con la trabajadora social del Ayuntamiento. &ldquo;No le han ofrecido una alternativa, le han preguntado si tiene alguna amiga o alguien de su entorno con el que quedarse y se ha venido abajo, porque no tiene a nadie que pueda acogerle. Le han dicho que a lo largo de estos d&iacute;as la llamar&aacute;n para ofrecerle alguna otra alternativa temporal, pero no le garantizan nada. La mantienen en la incertidumbre sin saber si la semana que viene va a poder tener un techo donde dormir&rdquo;, lamenta Saiz. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n recuerda la activista, las propias administraciones son las encargadas de buscar una alternativa habitacional digna y estable cuando existe una vulnerabilidad acreditada como es este caso, con un menor de cinco a&ntilde;os sin hogar. &ldquo;El Ayuntamiento de Sestao dice que no tiene recursos, que no hay viviendas municipales disponibles, pero &iquest;d&oacute;nde est&aacute; la coordinaci&oacute;n efectiva entre administraciones de la que tanto hablan? Est&aacute;n los servicios sociales municipales, la Diputaci&oacute;n de Bizkaia, el Departamento de Vivienda del Gobierno vasco, Etxebide y Alokabide. &iquest;Ninguno puede tener una vivienda para esta familia?&rdquo;, se pregunta. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/214145b0-fff9-4002-8f32-6a9cbf601cff_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/214145b0-fff9-4002-8f32-6a9cbf601cff_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/214145b0-fff9-4002-8f32-6a9cbf601cff_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/214145b0-fff9-4002-8f32-6a9cbf601cff_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/214145b0-fff9-4002-8f32-6a9cbf601cff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/214145b0-fff9-4002-8f32-6a9cbf601cff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/214145b0-fff9-4002-8f32-6a9cbf601cff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vecinas de Sestao en la concentración de apoyo a una mujer y su hijo de cinco años desahuciados"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vecinas de Sestao en la concentración de apoyo a una mujer y su hijo de cinco años desahuciados                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Teresa, que tras la reuni&oacute;n con la trabajadora social ha tenido que entrar a su puesto de trabajo en un supermercado de la localidad vizca&iacute;na, se encuentra &ldquo;emocionalmente afectada&rdquo;. &ldquo;Hasta ahora se ha mostrado fuerte, sobre todo por su hijo, pero ve que se acerca el momento y que no hay alternativa y cada vez ve m&aacute;s real que puede quedarse en la calle con su ni&ntilde;o. Lo est&aacute; pasando realmente mal porque el impacto emocional y psicol&oacute;gico es muy duro. Ahora que el ni&ntilde;o ha acabado el colegio est&aacute; empezando a darse cuenta de todo y tambi&eacute;n est&aacute; angustiado por haber perdido la casa en la que viv&iacute;a&rdquo;, reconoce Saiz. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando le notificaron el desahucio Teresa acudi&oacute; a la plataforma Berri-Otxoak que trabaja contra la exclusi&oacute;n social principalmente en Barakaldo, pero tambi&eacute;n en otros municipios de la margen izquierda, donde Saiz reconoce que la situaci&oacute;n de la vivienda es &ldquo;cada vez m&aacute;s alarmante&rdquo;. &ldquo;Se est&aacute; normalizando que familias enteras vivan hacinadas en habitaciones. Es una realidad que no sale en los medios porque ellas mismas no quieren que se haga p&uacute;blica su situaci&oacute;n o que los vecinos se enteren. Estamos hablando de cuatro o cinco personas en una habitaci&oacute;n, con menores y personas mayores juntas, nietos, padres y abuelos en pocos metros cuadrados y compartiendo vivienda entre distintas familias. Estamos viendo verdaderas situaciones de emergencia habitacional que est&aacute;n siendo ocultadas y encubiertas y en la mayor&iacute;a de casos son personas que tienen sus trabajos y personas que est&aacute;n dejando de comer por poder pagar el alquiler&rdquo;, denuncia la activista. 
    </p><p class="article-text">
        Este peri&oacute;dico se ha puesto en contacto con el Ayuntamiento de Sestao gobernado en coalici&oacute;n por el PNV y el PSE-EE y ha trasladado que no se pueden ofrecer datos concretos de la familia por la Ley de Protecci&oacute;n de Datos, pero que &ldquo;en este tipo de casos el Ayuntamiento, dentro de su competencia, tramita todos los servicios que puedan corresponderle, ya sea garantizar estancias temporales que den margen de tiempo para buscar alternativas habitacionales, ayudas para hacer frente a la entrada o fianza de una nueva ubicaci&oacute;n o remitir solicitudes a otras instancias por ejemplo al Gobierno vasco para el acceso a una vivienda&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por lo pronto, Teresa, que prefiere no ofrecer su nombre real, se encuentra a la espera de una soluci&oacute;n que le permita contar con un techo m&aacute;s all&aacute; del pr&oacute;ximo 9 de julio, cuando previsiblemente ella y su hijo deber&aacute;n abandonar el hotel en el que se encuentran. Si no consiguen una soluci&oacute;n habitacional real, desde Berri-Otxoak no descartan realizar nuevas movilizaciones u otras acciones reivindicativas para conseguir un hogar para esta familia. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/mujer-hijo-cinco-anos-riesgo-quedarse-calle-desahucio-sestao_1_13359979.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Jul 2026 19:45:46 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/03fd2cd6-d211-4fae-ba27-623d4eee74db_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146825.jpg" length="528006" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/03fd2cd6-d211-4fae-ba27-623d4eee74db_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146825.jpg" type="image/jpeg" fileSize="528006" width="1971" height="1109"/>
      <media:title><![CDATA[Una mujer y su hijo de cinco años, en riesgo de quedarse en la calle tras un desahucio en Sestao]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/03fd2cd6-d211-4fae-ba27-623d4eee74db_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146825.jpg" width="1971" height="1109"/>
      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Sestao,Vivienda,Desahucios,Stop desahucios,Menores,Hogar,Sin hogar,Activistas,Activismo,Pobreza,Pobreza infantil,Exclusión,Exclusión social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Gobierno canario atendió a menos de la mitad de las 1.426 familias desahuciadas el año pasado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/gobierno-canario-atendio-mitad-1-426-familias-desahuciadas-ano-pasado_1_13355397.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1da0da94-6fb0-472c-abe7-a91f7aea34fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Gobierno canario atendió a menos de la mitad de las 1.426 familias desahuciadas el año pasado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el año 2025, el programa ‘Canarias ProHogar’ gestionó 351 solicitudes de familias en la provincia de Las Palmas y 320 en la de Santa Cruz de Tenerife, lo que supone un total de 671 familias</p><p class="subtitle">Desahucio masivo de Guía con más de 50 personas sin alternativa habitacional: “No sé dónde pasaré la noche”
</p></div><p class="article-text">
        El <strong>Gobierno de Canarias (Coalici&oacute;n Canaria-PP) </strong>atendi&oacute; a menos de la mitad de las familias que fueron <strong>desahuciadas</strong> en 2025. Seg&uacute;n una respuesta parlamentaria de la Consejer&iacute;a de Obras P&uacute;blicas, Vivienda y Movilidad a la diputada socialista Patricia Hern&aacute;ndez, el programa Canarias ProHogar gestion&oacute; 351 solicitudes de familias en la provincia de Las Palmas y 320 en la de Santa Cruz de Tenerife, lo que supone un total de <strong>671 familias atendidas </strong>en la Comunidad Aut&oacute;noma de Canarias. En ese mismo per&iacute;odo, seg&uacute;n datos del Consejo General del Poder Judicial, se produjeron un total de <strong>1.426 desahucios. </strong> 
    </p><p class="article-text">
        Se trata de lanzamientos que se produjeron en un contexto en el que a&uacute;n exist&iacute;a el escudo social antidesahucios del Gobierno estatal. Seg&uacute;n el CGPJ, la mayor&iacute;a de esos desahucios (1.129) se produjeron por imposibilidad de pagar el contrato de alquiler y el 224 fueron procedimientos de ejecuciones hipotecarias. 
    </p><p class="article-text">
        En concreto, Patricia Hern&aacute;ndez pregunt&oacute; por el n&uacute;mero de familias atendidas por los Servicios Sociales auton&oacute;micos en relaci&oacute;n con los procesos de desahucio en el &uacute;ltimo a&ntilde;o. En la respuesta de la Consejer&iacute;a se especifica que &ldquo;de acuerdo con la informaci&oacute;n facilitada por el Instituto Canario de la Vivienda, dicho organismo aut&oacute;nomo es el responsable de las competencias en materia de vivienda protegida en la Comunidad Aut&oacute;noma de Canarias. En este sentido, y aunque no forma parte de los servicios sociales auton&oacute;micos, gestiona el Programa Canarias ProHogar, incluido en el Eje 3 del Plan de Vivienda de Canarias 2020-2025 y desarrollado a trav&eacute;s de la Secci&oacute;n de Mediaci&oacute;n en Desahucios del propio instituto&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, se especifica que el objetivo del programa es atender de manera integral a las familias que se encuentren o puedan encontrarse en situaci&oacute;n de desahucio o lanzamiento, especialmente aquellas en situaci&oacute;n de vulnerabilidad socioecon&oacute;mica y sin acceso a recursos habitacionales. 
    </p><p class="article-text">
        Para ello, &ldquo;se realizan actuaciones de asesoramiento y mediaci&oacute;n, orientadas a evitar la p&eacute;rdida de la vivienda o, cuando no sea posible, buscar soluciones habitacionales alternativas, garantizando que no se produzca un lanzamiento sin intervenci&oacute;n previa de la administraci&oacute;n p&uacute;blica&rdquo;. Y agrega que el programa fue concebido bajo el principio de coordinaci&oacute;n entre todas las administraciones p&uacute;blicas canarias, cada una en su respectivo &aacute;mbito competencial. 
    </p><p class="article-text">
        Tras la incoaci&oacute;n de cada expediente, la Consejer&iacute;a explica que se inicia una fase de estudio y valoraci&oacute;n individual para determinar el cumplimiento de los requisitos de incorporaci&oacute;n al programa. 
    </p><p class="article-text">
        Una vez valorada favorablemente, asegura que se desarrolla una segunda fase que incluye actuaciones como &ldquo;asesoramiento, orientaci&oacute;n en recursos, solicitudes de paralizaci&oacute;n temporal de desahucios ante los juzgados, mediaci&oacute;n con entidades financieras, solicitud de pr&oacute;rrogas contractuales, valoraci&oacute;n de ofertas de alquiler social, informaci&oacute;n sobre ayudas al alquiler y, en caso de disponibilidad, oferta de alternativas habitacionales temporales adecuadas a las caracter&iacute;sticas de la unidad familiar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La respuesta de la Consejer&iacute;a de Vivienda se produce en un contexto de emergencia habitacional en Canarias en el que se han producido movilizaciones para reclamar medidas para garantizar el derecho en el acceso a una casa. 
    </p><p class="article-text">
        En una de las manifestaciones, <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/movilizacion-barrio-schamann-palmas-vivienda-digna-echando-familias-vulnerables-calle_1_13320299.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la abogada del Derecho al Techo Isabel Saavedr</a>a manifest&oacute; que &ldquo;estamos viviendo una oleada desde que decay&oacute; el escudo social, que desde luego es algo insoportable&rdquo;, porque antes &ldquo;los jueces pod&iacute;an agarrarse al decreto (de suspensi&oacute;n de los procedimientos de desahucios) que exist&iacute;a, pero al haber deca&iacute;do ese decreto, ahora los jueces no tienen d&oacute;nde agarrarse y est&aacute;n echando a familias vulnerables a la calle&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El retraso en informes de vulnerabilidad social,la falta de informaci&oacute;n o la burocracia ha hecho que muchas personas queden en un limbo. <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/informe-personas-vulnerables-falta-concrecion-ley-deja-limbo-canarias_1_11957607.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Colegio de Trabajo Social de Las Palmas advirti&oacute; </a>el a&ntilde;o pasado de que las nuevas prestaciones han disparado la solicitud de estos documentos y pide dotar equipos especializados para realizarlos. El conflicto de competencias entre administraciones hace peligrar ayudas b&aacute;sicas a la ciudadan&iacute;a. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jennifer Jiménez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/gobierno-canario-atendio-mitad-1-426-familias-desahuciadas-ano-pasado_1_13355397.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Jul 2026 19:45:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1da0da94-6fb0-472c-abe7-a91f7aea34fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="472896" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1da0da94-6fb0-472c-abe7-a91f7aea34fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="472896" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Gobierno canario atendió a menos de la mitad de las 1.426 familias desahuciadas el año pasado]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1da0da94-6fb0-472c-abe7-a91f7aea34fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Canarias,Desahucios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Gobierno de Almeida desahucia a una octogenaria y dos niños de un piso en Lavapiés por una deuda saldada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/gobierno-almeida-desahucia-octogenaria-ninos-piso-lavapies-deuda-saldada_1_13345618.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/301e65a5-7c2d-40b2-a0c7-d4900b6df55b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x269y475.jpg" width="1200" height="675" alt="El Gobierno de Almeida desahucia a una octogenaria y dos niños de un piso en Lavapiés por una deuda saldada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Empresa Municipal de la Vivienda y el Suelo de Madrid desalojó el 23 de junio a una familia de cinco miembros por una deuda de poco más de 3.000 euros generada durante la pandemia y pagada a lo largo del pasado año</p><p class="subtitle">Almeida, a vecinos de viviendas municipales amenazados con desahucios: “No era consciente de esto”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Es una injusticia lo que han hecho con ellos. Les han desahuciado aunque ya lo paralizaron varias veces y saldaron lo que deb&iacute;an&rdquo;. A la portavoz de la familia desalojada el pasado 23 de junio de su vivienda en la calle Sombrerer&iacute;a, en Lavapi&eacute;s, le cuesta tanto encontar una explicaci&oacute;n a lo ocurrido como contener la emoci&oacute;n que le genera. Un matrimonio, la octogenaria madre de la mujer y dos menores de 7 y 11 a&ntilde;os fueron forzados a abandonar su piso, propiedad de la Empresa Municipal de la Vivienda y el Suelo de Madrid (EMVS). Esto es, un organismo p&uacute;blico dependiente del Ayuntamiento que lidera Jos&eacute; Luis Mart&iacute;nez-Almeida.
    </p><p class="article-text">
        La entidad se parapeta en una deuda de apenas 3.129 euros que deriv&oacute; en un proceso judicial resuelto hace ya tres a&ntilde;os. De hecho, este diario ha podido constar que la familia sald&oacute; esa cantidad mediante varios pagos fraccionados a lo largo de 2025. La documentaci&oacute;n acredita que tampoco hay irregularidades en la subrogaci&oacute;n de la propiedad, al menos en el caso de la anciana desahuciada. Despu&eacute;s de la muerte de su marido, el cambio de titularidad qued&oacute; aprobado en junio de 2022 por la directora de Servicios Sociales y Atenci&oacute;n Ciudadana del Consistorio.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n sostiene la portavoz familiar, fue de hecho la muerte del patriarca lo que deriv&oacute; en esa deuda inicial: &ldquo;Intentaron pagar los recibos y cambiar de titular, per les exig&iacute;an que se hiciera con cita. Coincidi&oacute; con la pandemia, cuando era muy dif&iacute;cil lograrlas, y todo se complic&oacute; mucho sin ser culpa de ellos. Se junt&oacute; esa deuda de m&aacute;s de 3.000 euros y, en vez de negociarlo, ya les denunciaron para echarles&rdquo;. Cuenta que, despu&eacute;s del primer intento, el matrimonio removi&oacute; cielo y tierra para conseguir el dinero que saldase la deuda, adem&aacute;s de cumplir con las mensualidades vigentes. Lo consiguieron, pero a EMVS no le ha bastado para detener el procedimiento. Otra fuente pr&oacute;xima al caso va m&aacute;s all&aacute; y afirma que &ldquo;no les dejaron pagar&rdquo; y que &ldquo;les trataron como okupas sin serlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n m&aacute;s delicada es la de la anciana, que depende de un respirador constante debido a sus problemas de salud. Por el momento se aloja con otra de sus hijas, debido a la limitada movilidad de la que dispone por la bombona de ox&iacute;geno y a que &ldquo;se niega a irse sola a una residencia despu&eacute;s de pasar toda la vida con sus hijos&rdquo;. El resto de la familia se ha mudado por el momento a casa de otra allegada, ya que &ldquo;no se ha sabido nada de un alojamiento alternativo de emergencia&rdquo;. La portavoz alerta tambi&eacute;n de la situaci&oacute;n de la madre de familia: &ldquo;Est&aacute; muy mal. Casi no come, ha perdido bastantes kilos y atraviesa una depresi&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de volver a la que todav&iacute;a consideran su casa, ahora luchan por conseguir que se les devuelva el dinero abonado en 2025 si no se les permite regresar. No saben s&iacute; lo lograr&aacute;n: &ldquo;Se nos escapa. Es un proceso muy complicado&rdquo;. Aunque agradecen la labor de los abogados de oficio, lamentan que en el momento del desalojo se encontraban fuera de Espa&ntilde;a y desde que se produjo apenas han podido abordar los nuevos escenarios que se les presentan. &ldquo;Han pagado 10.000 euros desde 2023. Ese dinero no tendr&iacute;a que haberse cobrado&rdquo;, critican fuentes profesionales pr&oacute;ximas al caso.
    </p><h2 class="article-text">EMVS acelera los desahucios y recrudece sus formas ante la ca&iacute;da del escudo social</h2><p class="article-text">
        El desahucio culminado el d&iacute;a 23 estuvo precedido por un intento previo el pasado 11 de diciembre que ya hac&iacute;a presagiar este dr&aacute;stico escenario. Han incidido factores como &ldquo;la no generaci&oacute;n de una comunidad de vecinos en lucha&rdquo;. Observa otros procesos similares en marcha dentro de un bloque del que Ana Botella ya intent&oacute; desprenderse en 2013 (cuando puso la <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/blackstone-planea-revender-miles-pisos-protegidos-ana-botella-le-entrego-amenaza-no-renovar-contratos_1_13075911.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alfombra roja a la llegada de Blackstone a Madrid</a>): &ldquo;No quieren hablar, aunque el pr&oacute;ximo les puede tocar a ellos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Critica el aceler&oacute;n en el n&uacute;mero de desahucios en viviendas de EMVS con la ca&iacute;da del escudo social que proteg&iacute;a los desahucios a familias especialmente vulnerables. A ello hay que sumar la &ldquo;falta de mediaci&oacute;n&rdquo; en los &uacute;ltimos intentos de expulsi&oacute;n de estos afectados. Una &ldquo;irregularidad&rdquo;, dice, como el hecho de haber desalojado a la anciana octogenaria: &ldquo;El resto de la familia no aparece en el contrato, pero lo de la se&ntilde;ora no tiene sentido&rdquo;. Apostilla de hecho que cuando se ejecut&oacute; el lanzamiento quedaba pendiente de resoluci&oacute;n un segundo recurso de revisi&oacute;n de su expediente, despu&eacute;s de que un juzgado rechazase el primero.
    </p><p class="article-text">
        Desde EMVS trasladan a este diario que no ofrecen datos concretos sobre procedimientos espec&iacute;ficos en marcha, pero recuerdan que &ldquo;las viviendas son p&uacute;blicas, un bien de todos los madrile&ntilde;os y est&aacute;n sujetas a una normativa y un reglamento por cuyo cumplimiento EMVS Madrid tiene la obligaci&oacute;n legal de velar&rdquo;. Aseguran que la compa&ntilde;&iacute;a municipal &ldquo;solo inicia procedimientos judiciales ante incumplimientos contractuales; por generar problemas de convivencia o por ocupaciones ilegales, tanto forzadas como no forzadas; cesiones ilegales; subarriendos o impagos reiterados durante muchos a&ntilde;os sin voluntad de atender a planes de pago, y con deudas acumuladas de miles de euros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En esas circunstancias, argumentan, &ldquo;los servicios jur&iacute;dicos de EMVS Madrid cumplen con su deber de interponer demandas de desahucio para proteger los derechos de los solicitantes inscritos, que esperan la adjudicaci&oacute;n de una vivienda, as&iacute; como proteger el patrimonio municipal&rdquo;. Respecto de la subrogaci&oacute;n, apostillan, &ldquo;solo se produce cuando se cumplen los requisitos legales y contractuales que le son de aplicaci&oacute;n&rdquo;. En este caso, a excepci&oacute;n de los problemas de convivencia que seg&uacute;n otras fuentes an&oacute;nimas cercanas s&iacute; se han generado desde el entorno de los desahuciados, la documentaci&oacute;n descarta los dem&aacute;s argumentos aportados por la entidad. Es as&iacute; a tenor de la voluntad por cumplir con los planes de pago y oa regularizaci&oacute;n del cambio de titularidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo esto responde a una especulaci&oacute;n desmesurada de una EMVS que ha perdido el norte, que pasa por alto las vulnerabilidades y contribuye a la gentrificaci&oacute;n. Han externalizado el equipo de trabajadores sociales y jur&iacute;dicos que va a los barrios, mermando el n&uacute;mero de profesionales a pie de calle que pueden evitar estos desastres&rdquo;, expone una conocedora del caso que prefiere conservar su anonimato. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En vez de expulsar a las familias, lo que hay que hacer es regularizar su situaci&oacute;n mediante planes de pagos o ayud&aacute;ndoles a cumplimentar la documentaci&oacute;n que necesitan y a ordenar las carpetas que manejan&rdquo;, opina. Desde EMVS, ante las preguntas de Somos Lavapi&eacute;s, no confirman si a la familia desahuciada se le concedi&oacute; plan de pago alguno. 
    </p><p class="article-text">
        Luc&iacute;a Lois, concejala de M&aacute;s Madrid, considera en declaraciones a este peri&oacute;dico que Almeida &ldquo;ha convertido la EMVS en un casero insensible y deshumanizado que pone a las familias m&aacute;s vulnerables en la calle&rdquo;. &ldquo;D&iacute;a s&iacute;, d&iacute;a tambi&eacute;n, lo que deber&iacute;a ser un instrumento de pol&iacute;tica p&uacute;blica para garantizar que la gente tenga una vivienda digna se dedica a poner de patitas en la calle a quien m&aacute;s la necesita&rdquo;, denuncia. Cree que ya &ldquo;no es una an&eacute;cdota&rdquo;, sino que &ldquo;el alcalde lo ha convertido en una tendencia estructural, ya que EMVS ha pasado de tres desahucios en 2023 a 60 hace un a&ntilde;o y a 60 hasta el pasado abril&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Clama especialmente contra &ldquo;el detalle&rdquo; en algunos de estos desalojos, porque &ldquo;Almeida est&aacute; echando a la calle a gente por cantidades rid&iacute;culas, incluso por menos de 300 euros&rdquo;. &ldquo;Uno de cada cinco procedimientos est&aacute; por debajo de 5.000 euros. El PP est&aacute; utilizando el desahucio como una herramienta normalizada de gesti&oacute;n, incluso en situaciones perfectamente abordables con pol&iacute;ticas sociales. Hablamos de gente que est&aacute; intentando encauzar su situaci&oacute;n, que quiere pagar y regularizar sus situaciones y se encuentran con un muro que ni les escucha. Es una pol&iacute;tica despreciable, Almeida blinda a rentas m&aacute;s altas, utilizando el suelo p&uacute;blico para hacer viviendas para ricos, mientras pega un portazo y desahucia a la gente m&aacute;s vulnerable de sus casas&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        Parad&oacute;jicamente, el mismo d&iacute;a en que esta familia se vio forzada a abandonar su casa de EMVS, la  entidad llev&oacute; a cabo el primer sorteo de sus nuevas promociones para &ldquo;ingresos medios&rdquo;. Esto es, por encima de 68.000 euros anuales. 52 viviendas que dan una idea del nuevo modelo pretendido por la compa&ntilde;&iacute;a p&uacute;blica y de la gente que deja atr&aacute;s.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <aside class="news-outlook">
                
    
<h2 class="outlook-header"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/" style="color:black;">Suscríbete a las informaciones más cercanas</a></h2>
  <p class="article-text">Recibe las noticias más importantes de Madrid con un boletín escrito para ti, todos los viernes en tu correo. <span style="background-color:#f8e71c;"><a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/boletin/">Apúntate aquí</a></span> y recíbelas junto a los mejores planes para el fin de semana. También puedes seguirnos desde tu red social preferida, en <a href="https://www.facebook.com/diariosomosmadrid/"  target="_blank">Facebook</a>, <a href="https://bsky.app/profile/somosmadrid.bsky.social" target="_blank">Bluesky</a> o <a href="https://www.instagram.com/somos.madrid/"  target="_blank">Instagram</a></p>
 <p class="article-text"><hr/></p>
                                
            </aside>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Hormigo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/madrid/somos/lavapies/gobierno-almeida-desahucia-octogenaria-ninos-piso-lavapies-deuda-saldada_1_13345618.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Jul 2026 04:00:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/301e65a5-7c2d-40b2-a0c7-d4900b6df55b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x269y475.jpg" length="254223" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/301e65a5-7c2d-40b2-a0c7-d4900b6df55b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x269y475.jpg" type="image/jpeg" fileSize="254223" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Gobierno de Almeida desahucia a una octogenaria y dos niños de un piso en Lavapiés por una deuda saldada]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/301e65a5-7c2d-40b2-a0c7-d4900b6df55b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x269y475.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Desahucios,Desalojos,EMVS - Empresa Municipal de la Vivienda y el Suelo de Madrid,Ayuntamiento de Madrid,José Luis Martínez-Almeida,Más Madrid]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
