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    <title><![CDATA[elDiario.es - Trastornos del sueño]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/trastornos-del-sueno/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Trastornos del sueño]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Una psicóloga infantil explica todas las consecuencias de dormir con tus hijos: "Puede favorecer el apego seguro"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/paloma-garcia-aranda-psicologa-infantil-dormir-con-hijos-xp_1_13212172.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/69da290e-431c-43c0-a0c3-d76cfc114561_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una psicóloga infantil explica todas las consecuencias de dormir con tus hijos: &quot;Puede favorecer el apego seguro&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque el colecho tiene numerosos beneficios, consultamos con la especialista Paloma García Aranda cuáles son las claves para identificar cuándo puede empezar a dificultar la autonomía del menor</p><p class="subtitle">Una psicóloga explica cómo ayudar a los niños a gestionar sus notas: “Es importante separar el resultado de la relación”
</p></div><p class="article-text">
        El colecho, la pr&aacute;ctica de dormir en la misma cama o en una contigua a los hijos, es una pr&aacute;ctica ancestral presente en numerosas culturas que conlleva diversas implicaciones desde el punto de vista psicol&oacute;gico y familiar. No se trata de una decisi&oacute;n intr&iacute;nsecamente buena ni mala, sino que depende del contexto, las necesidades del ni&ntilde;o y el bienestar general de la familia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde el punto de vista psicol&oacute;gico, puede favorecer el apego seguro al proporcionar al ni&ntilde;o sensaci&oacute;n de protecci&oacute;n, cercan&iacute;a y regulaci&oacute;n emocional&rdquo;, afirma Paloma Garc&iacute;a Aranda, psic&oacute;loga infantil en <a href="https://psia.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centre PSIA</a>, que se&ntilde;ala que adem&aacute;s de reducir la ansiedad nocturna, compartir cama puede facilitar la lactancia materna y, en ciertos casos, mejorar el descanso general al reducir los despertares. 
    </p><p class="article-text">
        Una de las claves para que el colecho sea una experiencia positiva reside en la motivaci&oacute;n de los padres. &ldquo;Sus implicaciones dependen de c&oacute;mo se practique y de si responde a una elecci&oacute;n consciente o a una necesidad derivada de dificultades en el sue&ntilde;o&rdquo;, destaca Garc&iacute;a Aranda. &ldquo;Cuando se realiza de forma voluntaria y respetuosa, suele ser beneficioso; sin embargo, si se mantiene por dependencia o agotamiento familiar, puede generar dificultades en la autonom&iacute;a del menor y en la din&aacute;mica de la pareja&rdquo;, aclara. 
    </p><p class="article-text">
        Factores como el temperamento del ni&ntilde;o, siendo los m&aacute;s sensibles quienes m&aacute;s parecen beneficiarse, la consistencia de las rutinas y un entorno f&iacute;sico seguro son determinantes para que la experiencia no derive en un problema, seg&uacute;n la experta. Tambi&eacute;n es importante la edad del ni&ntilde;o, &ldquo;es m&aacute;s habitual y adaptativo durante los primeros a&ntilde;os de vida&rdquo;, subraya. 
    </p><h2 class="article-text">Las se&ntilde;ales de alerta</h2><p class="article-text">
        A pesar de sus beneficios, el colecho tambi&eacute;n puede presentar desaf&iacute;os. &ldquo;En algunos casos, puede fragmentar el sue&ntilde;o de los padres, generar cansancio acumulado, limitar la intimidad de la pareja o provocar interrupciones en el descanso del menor&rdquo;, advierte la psic&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        Existen indicadores de que dormir juntos podr&iacute;a estar interfiriendo negativamente en el desarrollo del ni&ntilde;o o en la armon&iacute;a familiar, Garc&iacute;a Aranda enumera: &ldquo;La dificultad persistente del ni&ntilde;o para dormir solo a edades avanzadas, la ansiedad intensa ante la separaci&oacute;n nocturna, los despertares frecuentes o el sue&ntilde;o poco reparador, la dependencia excesiva de la presencia parental, los desacuerdos entre los progenitores, el cansancio cr&oacute;nico en la familia o el rechazo del ni&ntilde;o a participar en actividades como campamentos o dormir fuera de casa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En estos casos, puede ser recomendable consultar con un profesional de la psicolog&iacute;a infantil para dise&ntilde;ar estrategias adaptadas a las necesidades de la familia&rdquo;, aconseja la especialista, que considera fundamental evaluar si el colecho contribuye al bienestar familiar o si, por el contrario, perjudica y agota. 
    </p><h2 class="article-text">La transici&oacute;n hacia la autonom&iacute;a</h2><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ndo es el momento de decir adi&oacute;s a la cama compartida? &ldquo;No existe una edad universalmente establecida, aunque muchos especialistas coinciden en que entre los dos y los tres a&ntilde;os el ni&ntilde;o est&aacute; preparado para iniciar la transici&oacute;n hacia su propia cama. Entre los cuatro y los cinco a&ntilde;os esta autonom&iacute;a suele consolidarse de manera natural&rdquo;, asegura Garc&iacute;a Aranda.
    </p><p class="article-text">
        Para que este cambio sea respetuoso y efectivo, la psic&oacute;loga recomienda que el proceso sea gradual, manteniendo rutinas predecibles y permitiendo el uso de objetos de apego, como un peluche o una manta en su propia habitaci&oacute;n: &ldquo;La clave es respetar el ritmo evolutivo del menor y evitar m&eacute;todos bruscos que puedan generar ansiedad&rdquo;. &ldquo;Se trata de acompa&ntilde;ar emocionalmente al ni&ntilde;o, reforzando positivamente sus logros, sin forzarlo ni ridiculizar sus miedos&rdquo;, valora la especialista.
    </p><p class="article-text">
        En &uacute;ltima instancia, la decisi&oacute;n debe basarse en el bienestar de la familia. &ldquo;La decisi&oacute;n m&aacute;s adecuada ser&aacute; aquella que garantice un descanso saludable, fomente la seguridad emocional y promueva progresivamente la autonom&iacute;a infantil&rdquo;, concluye Garc&iacute;a Aranda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/paloma-garcia-aranda-psicologa-infantil-dormir-con-hijos-xp_1_13212172.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jun 2026 15:01:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una psicóloga infantil explica todas las consecuencias de dormir con tus hijos: "Puede favorecer el apego seguro"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[familia,Niños,Sueño,Trastornos del sueño,Salud,Psicología,Crianza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una neuróloga repasa los límites de los tratamientos para el insomnio: "Las benzodiacepinas no dan un sueño natural"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/neurologa-repasa-limites-tratamientos-insomnio-benzodiacepinas-no-dan-sueno-natural-xp_1_13260444.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/35e189fe-1675-420b-8e75-83cdd85ed88d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una neuróloga repasa los límites de los tratamientos para el insomnio: &quot;Las benzodiacepinas no dan un sueño natural&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La especialista en sueño defiende la importancia de tratar de determinar cuál es la causa concreta del insomnio para poder actuar desde la raíz y resolver el problema</p><p class="subtitle">¿Existe la siesta perfecta? Un experto en sueño explica por qué 20 minutos pueden salvarte el día y dos horas arruinártelo </p></div><p class="article-text">
        Dormir las horas necesarias y que este sue&ntilde;o sea de calidad es de vital importancia para nuestra salud en general. Si no conseguimos dormir bien, se resiente la calidad de vida y, a largo plazo, se pueden agravar y hay mayor riesgo de algunas enfermedades como trastornos cardiovasculares, problemas mentales, demencia, hipertensi&oacute;n arterial, diabetes tipo 2 u obesidad. Tambi&eacute;n nuestras funciones cognitivas se ven afectadas, ya que baja la concentraci&oacute;n y la capacidad de atenci&oacute;n, mientras que el tiempo de reacci&oacute;n aumenta.
    </p><p class="article-text">
        El insomnio es uno de los trastornos del sue&ntilde;o m&aacute;s frecuentes: <a href="https://www.sen.es/saladeprensa/pdf/Link182.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 25-35% de la poblaci&oacute;n adulta</a> padece insomnio transitorio y entre un 10-15% de los espa&ntilde;oles &mdash;m&aacute;s de cuatro millones de adultos&mdash;, sufre insomnio cr&oacute;nico, seg&uacute;n la Sociedad Espa&ntilde;ola de Neurolog&iacute;a (SEN). Para estas personas, pasar la noche, dormir y descansar bien se convierte en todo un reto. En la mayor&iacute;a de los casos, y con el fin de tener una noche de sue&ntilde;o, muchas recurrir&aacute;n a un tratamiento farmacol&oacute;gico. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Algunas medicinas usadas alteran las fases de sue&ntilde;o&rdquo;, explica <a href="https://www.clinicacisne.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Celia Garc&iacute;a Malo</a>, neur&oacute;loga especialista en Medicina del Sue&ntilde;o, que apuesta por tratar de determinar siempre cu&aacute;l es la causa concreta del insomnio para poder actuar desde la ra&iacute;z y resolver el problema.  
    </p><h2 class="article-text">Tratar la ra&iacute;z detr&aacute;s del insomnio</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Hay otras opciones m&aacute;s fisiol&oacute;gicas respecto a c&oacute;mo se va regulando el sue&ntilde;o&rdquo;, dice Garc&iacute;a, y a&ntilde;ade que no siempre es necesario recurrir a medicamentos como las benzodiacepinas. Muchas veces, explica, detr&aacute;s del insomnio puede haber un origen psicol&oacute;gico relacionado con trastornos del estado de &aacute;nimo, ansiedad o depresi&oacute;n, incluso con enfermedades neurol&oacute;gicas como el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/causas-tratamiento-sindrome-piernas-inquietas-enfermedad-prevalente-valorada_1_12970409.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&iacute;ndrome de piernas inquietas</a> o trastornos respiratorios como la <a href="https://www.eldiario.es/era/no-son-ronquidos-aparece-apnea-sueno-detectarla_1_13068219.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">apnea del sue&ntilde;o</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Para tratar el insomnio, como pasa con cualquier otra enfermedad, es clave conocer primero la causa concreta e ir al origen del problema para descubrir qu&eacute; es lo que lo est&aacute; provocando. Sea cual sea de donde proceda, ya es posible iniciar el tratamiento, que en la mayor&iacute;a de los casos incluir&aacute; medidas como ajustes en los h&aacute;bitos de sue&ntilde;o, como&nbsp;mantener unos horarios regulares de sue&ntilde;o o evitar el uso de pantallas antes de acostarnos.
    </p><p class="article-text">
        Otro tratamiento recomendado es la terapia cognitivo-conductual, un tipo de tratamiento que las <a href="https://speciality.medicaldialogues.in/european-guideline-for-the-diagnosis-and-treatment-of-insomnia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gu&iacute;as cl&iacute;nicas europeas</a> recomiendan como opci&oacute;n de tratamiento de primera l&iacute;nea para el insomnio cr&oacute;nico. El <a href="https://www.infocop.es/wp-content/uploads/2026/03/Guia-Practica-TCCIC.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">objetivo</a> es restaurar la autorregulaci&oacute;n natural del sue&ntilde;o y, para ello, se act&uacute;a en los factores que mantienen el problema, en lugar de limitarse a tratar los s&iacute;ntomas.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de tratamiento integra estrategias conductuales, cognitivas y psicoeducativas y logra abordar el insomnio no solo como un s&iacute;ntoma aislado, sino como un trastorno con m&aacute;s implicaciones, lo que permite desarrollar un modelo de atenci&oacute;n m&aacute;s preventivo y sostenible.&nbsp; 
    </p><h2 class="article-text">Los l&iacute;mites del tratamiento farmacol&oacute;gico para dormir</h2><p class="article-text">
        Cuando nada de esto funciona, los profesionales pueden barajar la posibilidad de recurrir a los f&aacute;rmacos, en concreto benzodiacepinas, que son efectivos siempre y cuando se usen bien.&nbsp;Lejos de lo que dice la creencia popular, &ldquo;las benzodiacepinas no dan un sue&ntilde;o natural&rdquo;, reconoce Garc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si hacemos una comparaci&oacute;n con polisomnograf&iacute;a, una prueba usada para diagnosticar trastornos del sue&ntilde;o y que registra las ondas cerebrales, los niveles de ox&iacute;geno en sangre, la frecuencia card&iacute;aca y respiratoria y los movimientos de los ojos y las piernas, sin &lsquo;benzos&rsquo; y con &lsquo;benzos&rsquo;, veremos que el sue&ntilde;o es mucho m&aacute;s superficial con &lsquo;benzos&rsquo; y la arquitectura del sue&ntilde;o no es la misma que la sin &lsquo;benzos&rdquo;, advierte la neur&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&iacute; es verdad que estos medicamentos son &uacute;tiles para periodos de tiempo cortos, as&iacute; como cuando hay crisis de insomnio por ansiedad o por circunstancias estresantes concretas, pero nunca deber&iacute;an tomarse durante m&aacute;s de cuatro semanas porque a medio y largo plazo la calidad del sue&ntilde;o se empobrece mucho&rdquo;, aclara Garc&iacute;a acerca de un medicamento que siempre se debe consumir bajo prescripci&oacute;n m&eacute;dica y que requiere de una valoraci&oacute;n profesional &mdash;tanto al iniciar el tratamiento como al interrumpirlo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, si bien pueden tratar r&aacute;pidamente el insomnio grave, interfieren con los patrones naturales del sue&ntilde;o y alteran las etapas cruciales del descanso. Y, aunque tengamos la sensaci&oacute;n de que dormimos m&aacute;s tiempo, no nos sentiremos descansados del todo porque reducen el sue&ntilde;o profundo y alteran el ritmo natural de sue&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todas las benzodiacepinas act&uacute;an sobre el sue&ntilde;o como hipn&oacute;ticos, pero lo que hacen es favorecer un sue&ntilde;o superficial y quitan sue&ntilde;o profundo&rdquo;, explica la neur&oacute;loga. Esto explicar&iacute;a por qu&eacute;, seg&uacute;n la experta, algunas personas que las usan para dormir &ldquo;no descansan, y esto ocurre porque muchas veces la propia benzodiacepina altera la arquitectura del sue&ntilde;o&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otra limitaci&oacute;n de este tipo de tratamiento es que pueden <a href="https://www.mdpi.com/2035-8377/13/4/59" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desarrollar tolerancia</a> si su uso se prolonga en el tiempo, lo que a la larga se convertir&aacute; en un problema grave porque cada vez se tendr&aacute;n que usar dosis mayores si no se trata la causa subyacente. Esta dependencia, lejos de mejorar la situaci&oacute;n, puede crear nuevas dificultades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La experta alerta que Espa&ntilde;a es uno de los pa&iacute;ses con mayo consumo de benzodiacepinas del mundo, tal como demuestra este <a href="https://www.frontiersin.org/journals/pharmacology/articles/10.3389/fphar.2025.1547488/full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a>, a pesar de las <a href="https://www.aemps.gob.es/informa/circulares/medicamentosusohumano/seguridad-5/2000/circular-3-2000/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recomendaciones</a> existentes destinadas a prevenir su mal uso de la Agencia Espa&ntilde;ola de Medicamentos y Productos Sanitarios. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es algo sobre lo que estamos intentando hacer un llamamiento para controlarlo. La creencia de que &lsquo;me tomo un f&aacute;rmaco para dormir desde hace 20 a&ntilde;os' y lo consideramos normal no es la soluci&oacute;n para tratar el insomnio, ni mucho menos, porque debemos ir a la ra&iacute;z del problema&rdquo;, declara la neur&oacute;loga.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/neurologa-repasa-limites-tratamientos-insomnio-benzodiacepinas-no-dan-sueno-natural-xp_1_13260444.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 May 2026 11:59:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una neuróloga repasa los límites de los tratamientos para el insomnio: "Las benzodiacepinas no dan un sueño natural"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Trastornos del sueño,Descanso,Salud,Medicina,Salud mental,Ansiedad,Estrés]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Existe la siesta perfecta? Un experto en sueño explica por qué 20 minutos pueden salvarte el día y dos horas arruinártelo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/existe-siesta-perfecta-experto-sueno-explica-20-minutos-salvarte-dia-horas-arruinartelo-xp_1_13234904.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bcbf9667-4c0f-4a6d-b142-051e6af01217_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Existe la siesta perfecta? Un experto en sueño explica por qué 20 minutos pueden salvarte el día y dos horas arruinártelo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El catedrático de psicología Alfredo Rodríguez-Muñoz detalla las claves para que el descanso diurno sea una herramienta de recuperación
</p><p class="subtitle">Del número de despertares por la noche a la insulina: un médico analiza todos los efectos de ingerir azúcar para cenar</p></div><p class="article-text">
        Una p&eacute;rdida de tiempo, un clich&eacute; espa&ntilde;ol o un gesto de pereza... La siesta ha sido tradicionalmente denostada como enemiga de la productividad. Sin embargo, la ciencia est&aacute; redescubriendo este tipo de descanso diurno que realmente podr&iacute;a ayudar a mejorar el rendimiento cognitivo en medio de una jornada de trabajo. &iquest;Existe realmente una f&oacute;rmula para llevar a cabo la siesta perfecta?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No existe una siesta universal v&aacute;lida para todo el mundo, porque el sue&ntilde;o tambi&eacute;n tiene mucho de biograf&iacute;a personal: influye la edad, el cronotipo, las <a href="https://www.eldiario.es/era/neurologa-celia-garcia-comparte-claves-sueno-reparador-hay-pasar-fases-xp_1_13200437.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">horas dormidas por la noche</a> o incluso si uno tiene h&aacute;bito de dormir siesta&rdquo;, aclara Alfredo Rodr&iacute;guez-Mu&ntilde;oz, catedr&aacute;tico de Psicolog&iacute;a en la Universidad Complutense de Madrid, experto en sue&ntilde;o y autor del libro &lsquo;Dormir para vivir&rsquo;. &ldquo;S&iacute; sabemos que hay un patr&oacute;n que suele funcionar bien para la mayor&iacute;a: una siesta corta, de entre 10 y 30 minutos&rdquo;, concreta. 
    </p><h2 class="article-text">Dormir con reloj</h2><p class="article-text">
        Controlar los tiempos es tan importante, seg&uacute;n el experto, que confundir la siesta con &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/era/experto-explica-secreto-buen-descanso-despertador-semana-no-recupera-simplemente-pierde-xp_1_13179479.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una segunda noche</a>&rdquo; es uno de los errores m&aacute;s frecuentes. &ldquo;La clave est&aacute; en que la siesta no deber&iacute;a dejarte &lsquo;fuera de combate&rsquo;, sino devolverte algo de energ&iacute;a y claridad mental. Por eso, la buena siesta no es la que te anestesia la tarde, sino la que te la rescata&rdquo;, explica el catedr&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el descanso se prolonga en exceso, hay m&aacute;s probabilidades de que entremos en las fases de sue&ntilde;o profundo, de las que el cerebro no siempre despierta con agilidad. Es lo que los expertos denominan &ldquo;inercia del sue&ntilde;o&rdquo;, que Rodr&iacute;guez-Mu&ntilde;oz define como &ldquo;esa sensaci&oacute;n de aturdimiento, lentitud mental, mal humor o desorientaci&oacute;n tras despertarse&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al impacto de la siesta en el descanso nocturno, el experto lo compara con nuestra relaci&oacute;n con el hambre: &ldquo;Si 'picas' demasiado tarde, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/numero-despertares-noche-insulina-medico-analiza-efectos-ingerir-azucar-cenar-xp_1_13231841.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">luego cenas peor</a>&rdquo;. &ldquo;Por eso, una siesta de dos horas puede parecer maravillosa en el momento, pero convertirse en un peque&ntilde;o sabotaje para el sue&ntilde;o por la noche&rdquo;, analiza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La evidencia cient&iacute;fica muestra que siestas breves pueden mejorar el estado de alerta, el humor y el rendimiento cognitivo. A veces pensamos en la siesta como una simple costumbre cultural, pero en realidad es tambi&eacute;n una herramienta biol&oacute;gica bastante sofisticada&rdquo;, insiste Rodr&iacute;guez-Mu&ntilde;oz.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La hora clave</h2><p class="article-text">
        A menudo se asocia el momento de sopor que atravesamos a primera hora de la tarde con el <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/leticia-marin-dietista-nutricionista-picos-glucosa-problema-no-ocurran-sean-frecuentes-elevados-xp_1_13139210.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pico gluc&eacute;mico</a> o el trabajo de nuestro organismo en la digesti&oacute;n de los alimentos, sin embargo, el catedr&aacute;tico se&ntilde;ala que &ldquo;entre las 13.00 y las 16.00 horas nuestro cerebro tiene un peque&ntilde;o &lsquo;valle biol&oacute;gico&rdquo;. &ldquo;Es el famoso baj&oacute;n de despu&eacute;s de comer, aunque en realidad no depende solo de la comida: forma parte de nuestros ritmos circadianos&rdquo;, explica. Es en ese tramo, seg&uacute;n el experto, cuando la siesta cobra todo su sentido fisiol&oacute;gico. 
    </p><p class="article-text">
        Que el descanso se realice en ese tramo central del d&iacute;a es tan importante para su efectividad como que la duraci&oacute;n sea adecuada. &ldquo;Si alguien duerme la siesta a las siete de la tarde y luego no tiene sue&ntilde;o por la noche, el problema no es el insomnio, probablemente es la hora de la siesta&rdquo;, advierte Rodr&iacute;guez-Mu&ntilde;oz. As&iacute;, reduce la receta de una siesta &oacute;ptima a tres pilares principales: que sea corta, temprana y estrat&eacute;gica.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Parche o complemento?</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de sus beneficios para el rendimiento cognitivo o el humor, &iquest;la necesidad de una siesta diaria puede ser una se&ntilde;al de que descansamos mal por la noche? &ldquo;Si alguien necesita dormir dos horas cada tarde para funcionar, probablemente el cuerpo est&aacute; enviando un mensaje: falta sue&ntilde;o nocturno o quiz&aacute; hay un problema de descanso detr&aacute;s&rdquo;, asegura el catedr&aacute;tico, que defiende que &ldquo;en una sociedad que ha normalizado estar cansado, mucha gente cree que su agotamiento es normal porque todo el mundo est&aacute; igual&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El cansancio cr&oacute;nico no deber&iacute;a formar parte de nuestra vida cotidiana&rdquo;, resume tajante Rodr&iacute;guez-Mu&ntilde;oz, que defiende que la siesta debe entenderse como un complemento estrat&eacute;gico y no como un rescate permanente para una higiene del sue&ntilde;o deficiente. &ldquo;El problema no es dormir unos minutos durante el d&iacute;a, el problema es haber construido una sociedad donde descansar parece casi un lujo improductivo&rdquo;, concluye. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/existe-siesta-perfecta-experto-sueno-explica-20-minutos-salvarte-dia-horas-arruinartelo-xp_1_13234904.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 May 2026 08:06:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Existe la siesta perfecta? Un experto en sueño explica por qué 20 minutos pueden salvarte el día y dos horas arruinártelo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Trastornos del sueño,Descanso,Siesta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del número de despertares por la noche a la insulina: un médico analiza todos los efectos de ingerir azúcar para cenar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/numero-despertares-noche-insulina-medico-analiza-efectos-ingerir-azucar-cenar-xp_1_13231841.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b682c054-bfa9-4bcb-aee7-2fe7174f49e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Azúcar en la cena: ¿ayuda a dormir o se almacena como grasa?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En redes sociales se pueden encontrar quienes advierten contra los riesgos del azúcar antes de dormir y quienes proponen usarla como ayuda para conciliar el sueño, ¿qué hacer?</p><p class="subtitle">Las claves de una nutricionista para saber si un caldo envasado es saludable: “Algunos tienen menos de un 2% de pollo”</p></div><p class="article-text">
        Muchas personas que sufren insomnio o ansiedad nocturna saben que hay una llamada irresistible del frigor&iacute;fico que les lleva a buscar algo dulce a medianoche. A muchas, les funciona, y despu&eacute;s de esa chocolatina se duermen, pero como todo en biolog&iacute;a, no sale gratis.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los dos mensajes tienen parte de raz&oacute;n&rdquo;, explica el doctor Gontrand L&oacute;pez-Nava, especialista en obesidad y endoscopia bari&aacute;trica. &ldquo;Por un lado, comer por la noche es ansiol&iacute;tico y te ayuda a dormir. Por otro, comer az&uacute;car por la noche te&nbsp;hace almacenar grasa&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El az&uacute;car por la noche y sus efectos somn&iacute;feros</h2><p class="article-text">
        El az&uacute;car no es un somn&iacute;fero, pero tiene efectos indirectos que solo se explican a trav&eacute;s de la qu&iacute;mica del cerebro, como explica esta <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36211524/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n de estudios de 2022</a>. Los carbohidratos simples elevan r&aacute;pidamente la glucosa en sangre, lo que provoca la secreci&oacute;n de insulina, la hormona encargada de procesar la glucosa. La insulina, a su vez, hace que un amino&aacute;cido, el tript&oacute;fano, tenga m&aacute;s f&aacute;cil llegar al cerebro. All&iacute; se convierte en serotonina (un neurotransmisor asociado al bienestar y la calma) y, parcialmente, en melatonina, la hormona que regula el sue&ntilde;o. Este es el motivo por el que los <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/dormir-suplementos-cena-aumenta-niveles-triptofano-magnesio-melatonina-forma-natural_1_13182150.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alimentos ricos en tript&oacute;fano</a> ayudan a dormir. 
    </p><p class="article-text">
        Hay adem&aacute;s un efecto puramente mec&aacute;nico. &ldquo;Al comer, la sangre se va al aparato digestivo para hacer la digesti&oacute;n, y esa sangre deja de estar en el cerebro, lo que genera un estado de <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/endocrinologa-explica-mejor-paseo-siesta-despues-comer-reduce-pico-glucosa-xp_1_12995339.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">somnolencia despu&eacute;s de comer</a>&rdquo;, explica el doctor L&oacute;pez-Nava. &ldquo;Si la comida contiene az&uacute;car, el pico de insulina nos mete a continuaci&oacute;n en hipoglucemia y eso ayuda a la somnolencia&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; el az&uacute;car es peor de noche</h2><p class="article-text">
        El problema es que ese pico de insulina nocturno es muy diferente del que puede ocurrir a lo largo del d&iacute;a. Cuando estamos despiertos durante el d&iacute;a, la insulina env&iacute;a la glucosa a los m&uacute;sculos y al cerebro para sostener la actividad. Por la noche, con el organismo en reposo y el gasto energ&eacute;tico m&iacute;nimo, esa energ&iacute;a no tiene donde ir.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una cena a las doce de la noche engorda m&aacute;s porque el cuerpo est&aacute; en modo almacenamiento de energ&iacute;a, y la almacena en forma de grasa&rdquo;, explica el doctor L&oacute;pez-Nava. El mismo plato de pasta consumido a las dos de la tarde tiene un destino metab&oacute;lico diferente al de la misma raci&oacute;n a las once de la noche. La diferencia no est&aacute; en las calor&iacute;as sino en nuestro reloj interno.
    </p><p class="article-text">
        La sensibilidad a la insulina, es decir, la capacidad de procesar los az&uacute;cares, sigue un ritmo circadiano: es m&aacute;s alta por la ma&ntilde;ana y decrece a lo largo del d&iacute;a. Por la noche, el mismo pico de az&uacute;car en sangre requiere m&aacute;s insulina para ser procesado y tiene mayor probabilidad de almacenarse en forma de grasa.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo afecta el az&uacute;car al sue&ntilde;o profundo</h2><p class="article-text">
        Ese primer efecto somnoliento del az&uacute;car es solo el principio. &ldquo;La comida tard&iacute;a afecta mucho a la calidad del sue&ntilde;o, aumenta los microdespertares durante la noche, e impide que el cuerpo entre en fase de sue&ntilde;o profundo y sue&ntilde;o REM, es un sue&ntilde;o mucho menos reparador&rdquo;, advierte el doctor L&oacute;pez-Nava.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, estar haciendo la digesti&oacute;n mantiene la temperatura corporal elevada cuando deber&iacute;a bajar para facilitar el sue&ntilde;o profundo. Por otro, el pico de insulina y la hipoglucemia que sigue puede provocar <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/12627733/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">respuestas de estr&eacute;s</a> (liberaci&oacute;n de cortisol y adrenalina) que fragmentan el sue&ntilde;o en la segunda parte de la noche, justo cuando el organismo deber&iacute;a estar en las <a href="https://www.eldiario.es/era/neurologa-celia-garcia-comparte-claves-sueno-reparador-hay-pasar-fases-xp_1_13200437.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fases m&aacute;s reparadoras</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al d&iacute;a siguiente de dormir con una mala calidad de sue&ntilde;o, disminuye la fuerza de voluntad para mantener una dieta. Hay m&aacute;s tasa de abandono, de decir, bueno, pues hoy como de m&aacute;s, porque estoy m&aacute;s cansado&rdquo;, explica L&oacute;pez-Nava. Este es el c&iacute;rculo vicioso: la tableta de chocolate que ayud&oacute; a conciliar el sue&ntilde;o produce un sue&ntilde;o de peor calidad que genera m&aacute;s apetito al d&iacute;a siguiente, que se intenta calmar con m&aacute;s az&uacute;car. A largo plazo, aumenta el riesgo metab&oacute;lico y el riesgo de desarrollar resistencia a la insulina, obesidad y diabetes. 
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; cenar y cu&aacute;ndo</h2><p class="article-text">
        La soluci&oacute;n no est&aacute; en suprimir todos los hidratos de carbono de la cena ni en renunciar al efecto sedante que pueden tener, pero el tipo y la cantidad influyen mucho. &ldquo;Vamos a cenar algo sin az&uacute;car o con muy poca az&uacute;car, e intentar que el horario de nuestra cena sea m&aacute;s temprano, a las ocho y media o nueve, para que la digesti&oacute;n est&eacute; terminada cuando vayamos a dormir&rdquo;, recomienda el doctor L&oacute;pez-Nava.
    </p><p class="article-text">
        Otra distinci&oacute;n importante est&aacute; entre los <a href="https://www.mdpi.com/2072-6643/13/4/1283" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carbohidratos de alto y bajo &iacute;ndice gluc&eacute;mico</a>, es decir, los que se absorben m&aacute;s o menos r&aacute;pido. Los carbohidratos &ldquo;lentos&rdquo; de bajo &iacute;ndice gluc&eacute;mico como la verdura, los cereales integrales o las legumbres, todo en peque&ntilde;as cantidades, generan una respuesta de insulina m&aacute;s gradual que puede facilitar el sue&ntilde;o sin el rebote hipogluc&eacute;mico que nos despierta. 
    </p><p class="article-text">
        Si aparece el hambre nocturna, una peque&ntilde;a raci&oacute;n de prote&iacute;na (un yogur natural, queso fresco) o de grasa saludable (frutos secos) son saciantes sin disparar la insulina y sin interrumpir el sue&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        Las informaciones que aparecen en redes sociales buscan hacerse virales ofreciendo respuestas simples a problemas que no lo son. Como siempre, los especialistas nos pueden informar de los matices necesarios para entenderlo y estar mejor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/numero-despertares-noche-insulina-medico-analiza-efectos-ingerir-azucar-cenar-xp_1_13231841.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 May 2026 14:21:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del número de despertares por la noche a la insulina: un médico analiza todos los efectos de ingerir azúcar para cenar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trastornos del sueño,Dietas,Nutrición,Comida,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué nos cuesta más dormir el domingo y cómo remediarlo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/cuesta-dormir-domingo-remediarlo_1_13206666.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/41b79010-8a12-4b56-b7fe-76d7f31c73cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué es más difícil dormir el domingo, y cómo remediarlo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La del domingo es la peor noche de sueño de la semana para casi un tercio de la población, y no es casualidad</p><p class="subtitle">Las cinco cosas que debes hacer durante el día para dormir mejor por la noche, según los expertos en sueño</p></div><p class="article-text">
        Seg&uacute;n calcula <a href="https://www.sleepfoundation.org/sleep-news/one-third-of-adults-lose-sleep-to-sunday-scaries" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Sleep Foundation</a>, el 31% de la poblaci&oacute;n identifica el domingo como la noche m&aacute;s dif&iacute;cil de la semana para conciliar el sue&ntilde;o, un porcentaje muy superior al de cualquier otro d&iacute;a. Una encuesta similar de <a href="https://www.calm.com/blog/sunday-night-sleep-troubles" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">YouGov para la </a><a href="https://www.calm.com/blog/sunday-night-sleep-troubles" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>app</em></a><a href="https://www.calm.com/blog/sunday-night-sleep-troubles" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Calm</a> con m&aacute;s de 4.000 participantes anglosajones concluy&oacute; que tres veces m&aacute;s personas duermen mal el domingo que en cualquier otra noche. El jueves, en cambio, es la noche en que menos personas tienen dificultades.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s del insomnio dominical hay dos posibles causas que a menudo se dan a la vez. Por un lado, el reloj biol&oacute;gico alterado durante el fin de semana, y por otro, el estr&eacute;s anticipado del lunes.
    </p><h2 class="article-text">El <em>jet lag</em> social: cuando el fin de semana desajusta el reloj interno</h2><p class="article-text">
        El cuerpo humano tiene un reloj biol&oacute;gico, el sistema circadiano, que sincroniza los ciclos de sue&ntilde;o y vigilia con el entorno. La luz solar es el principal est&iacute;mulo que pone en hora este reloj. Pero cuando los horarios habituales de sue&ntilde;o cambian bruscamente, por ejemplo, por volar a otro pa&iacute;s con otro huso horario, se produce un desajuste.
    </p><p class="article-text">
        Sin ser tan dr&aacute;stico, eso es exactamente lo que ocurre cada fin de semana para millones de personas. El viernes y el s&aacute;bado por la noche muchos se acuestan m&aacute;s tarde y se levantan m&aacute;s tarde que entre semana. El reloj interno, que regula la secreci&oacute;n de melatonina y cortisol, se desplaza hacia un horario m&aacute;s tard&iacute;o. Este fen&oacute;meno se denomina <em>jet lag </em>social, y seg&uacute;n <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8707256/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la literatura cient&iacute;fica</a>, se estima que el 69% de los adultos experimenta al menos una hora de<em> jet lag </em>social cada semana.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, cuando intentamos ir a dormir a las 23:00 del domingo para levantarnos a las 7:00 el lunes, el cerebro no ha recibido todav&iacute;a suficiente se&ntilde;al de melatonina para inducir el sue&ntilde;o, porque el s&aacute;bado trasnochamos hasta las dos de la ma&ntilde;ana. Los <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9172912/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios sobre </a><a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9172912/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>jet lag</em></a><a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9172912/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> social</a> muestran que acostarse m&aacute;s tarde los fines de semana desplaza el pico de melatonina hacia delante en el tiempo, lo que hace dif&iacute;cil conciliar el sue&ntilde;o cuando intentamos recuperar el horario laboral.
    </p><h2 class="article-text">El miedo al lunes activa el sistema de alarma</h2><p class="article-text">
        El segundo mecanismo es psicol&oacute;gico. Cuando el domingo por la tarde la mente empieza a anticipar la jornada del lunes, las reuniones, los informes pendientes, los clientes que atender o los correos sin responder, el sistema nervioso se pone en alerta como si la amenaza fuera inminente. La am&iacute;gdala, la parte del cerebro encargada de detectar amenazas, no distingue entre un peligro real e inmediato y uno anticipado. 
    </p><p class="article-text">
        La am&iacute;gdala produce una subida del cortisol y la adrenalina aumenta la frecuencia card&iacute;aca y el estado de alerta general. Todo lo contrario de lo que necesitamos para quedarnos dormidos. Una <a href="https://www.thesleepjudge.com/sunday-scaries/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta entre profesionales</a> encontr&oacute; que entre el 76% y el 80% experimentaba alg&uacute;n grado de ansiedad anticipatoria los domingos por la tarde o noche, sobre todo a causa de las obligaciones del trabajo o el estudio.
    </p><p class="article-text">
        El efecto de contraste agrava la situaci&oacute;n. Mientras que el fin de semana significa ocio, autonom&iacute;a y relajaci&oacute;n, el lunes trae estructura, obligaciones y plazos. Cuanto mayor sea la diferencia entre la semana de trabajo y el fin de semana, m&aacute;s nos costar&aacute; la transici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, hay otros factores que juegan en nuestra contra durante el fin de semana. El consumo de alcohol, que es m&aacute;s elevado, aunque parezca relajante, afecta a la calidad del sue&ntilde;o y hace que esas horas de m&aacute;s en la cama no resulten tan reparadoras. Esa siesta larga despu&eacute;s de la comida del domingo reduce la presi&oacute;n de sue&ntilde;o por la noche, y se suma a todo lo anterior para provocar insomnio. Por &uacute;ltimo, podemos agravar a&uacute;n m&aacute;s la situaci&oacute;n si nos exponemos a las pantallas antes de dormir, bien sea con un marat&oacute;n de series o, peor a&uacute;n, intentando adelantar trabajo para la ma&ntilde;ana siguiente.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; hacer para dormir mejor el domingo</h2><p class="article-text">
        No es necesario renunciar al fin de semana, sino ajustar algunos h&aacute;bitos para evitar dar vueltas en la cama durante la noche del domingo. Estas son algunas recomendaciones:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Mantener el horario de despertar durante el fin de semana: la idea es<strong> </strong>no levantarse m&aacute;s de una hora despu&eacute;s de la hora habitual entre semana, aunque hayamos trasnochado la v&iacute;spera. El horario de despertar manda m&aacute;s sobre el reloj circadiano.</li>
                                    <li>Exponerse a la luz natural por la ma&ntilde;ana: salir a la calle o desayunar junto a una ventana en los primeros 30 minutos despu&eacute;s de levantarse el domingo acelera la sincronizaci&oacute;n del reloj biol&oacute;gico con el horario real.</li>
                                    <li>Hacer una lista de tareas el domingo por la tarde:<strong> </strong>si escribimos las tareas que nos esperan el lunes, es como si las descarg&aacute;ramos de nuestra cabeza y las dej&aacute;ramos en el papel, como han podido comprobar recientes <a href="https://www.sleepfoundation.org/sleep-news/one-third-of-adults-lose-sleep-to-sunday-scaries" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">investigaciones en psicolog&iacute;a cognitiva</a>.</li>
                                    <li>Planificar algo agradable para el lunes:<strong> </strong>la ansiedad anticipatoria se reduce si tenemos algo positivo en medio de todo el estr&eacute;s, como un desayuno especial, una llamada a un amigo o escuchar nuestro podcast o m&uacute;sica favoritos de camino al trabajo.</li>
                                    <li>La higiene del sue&ntilde;o del fin de semana:<strong> </strong>conviene evitar el alcohol y las siestas larga el domingo, as&iacute; las pantallas y luces brillantes <a href="https://www.eldiario.es/era/habito-no-mirar-movil-antes-de-dormir_129_10943852.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">al menos una hora antes de dormir.</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Entender por qu&eacute; nos cuesta conciliar el sue&ntilde;o el domingo es el primer paso para evitar los problemas de sue&ntilde;o y odiar los lunes un poco menos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HJXCMFAHVDRR0XBTRXNPY04S"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Frías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/cuesta-dormir-domingo-remediarlo_1_13206666.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 May 2026 20:11:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué nos cuesta más dormir el domingo y cómo remediarlo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Trastornos del sueño,Ocio,Dormir,Descanso,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La neuróloga Celia García comparte las claves para tener un sueño reparador: "Hay que pasar por todas las fases"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/neurologa-celia-garcia-comparte-claves-sueno-reparador-hay-pasar-fases-xp_1_13200437.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c04d9bb9-7287-401f-b658-a7868cbbf431_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La neuróloga Celia García comparte las claves para tener un sueño reparador: &quot;Hay que pasar por todas las fases&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando no descansamos bien, nos cuesta concentrarnos, nos sentimos más lentos en ciertas actividades e, incluso, nos hace más vulnerables a ciertas enfermedades</p><p class="subtitle">El secreto de un buen descanso está en el despertador, explica un experto en sueño: “No se recupera, simplemente se pierde”</p></div><p class="article-text">
        Dormir es un proceso natural que hacemos a diario y que permite que cuerpo y cerebro descansen. Es un proceso esencial e involuntario sin el cual no podemos funcionar eficazmente. Es tan imprescindible para nuestro organismo como comer, beber y respirar. Pese a ser tan importante, y seg&uacute;n datos de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Neurolog&iacute;a (SEN), un <a href="https://www.sen.es/saladeprensa/pdf/Link472.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">48% de la poblaci&oacute;n adulta</a> no tiene un sue&ntilde;o de calidad.
    </p><p class="article-text">
        Si bien a primera vista puede parecer un proceso corporal f&aacute;cil y simple, detr&aacute;s de esta aparente sencillez se esconde uno de los procesos corporales m&aacute;s complejos. Porque cuando dormimos ocurren muchas cosas: procesamos informaci&oacute;n, consolidamos recuerdos y llevamos a cabo diversos procesos que nos ayudan a funcionar durante el d&iacute;a. Por tanto, el cuerpo atraviesa diversos procesos y fases.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un sue&ntilde;o reparador suele ser el resultado de pasar suficiente tiempo en todas y cada una de las distintas fases del sue&ntilde;o. <a href="https://www.clinicacisne.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Celia Garc&iacute;a Malo</a>, neur&oacute;loga especialista en Medicina del Sue&ntilde;o, nos ayuda a entender mejor c&oacute;mo se estructura el sue&ntilde;o humano y nos explica si de verdad existe alguna fase en particular que sea especialmente importante. Porque si no descansamos bien y no tenemos un sue&ntilde;o reparador, lo notaremos: nos costar&aacute; concentrarnos, seremos m&aacute;s lentos en ciertas actividades e, incluso, nos hace m&aacute;s vulnerables a ciertas enfermedades.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Fases del sue&ntilde;o: aquello que sucede mientras dormimos</h2><p class="article-text">
        Cuando pensamos en dormir lo suficiente solemos centrarnos b&aacute;sicamente en la cantidad de horas. Sin embargo, y aunque la duraci&oacute;n del sue&ntilde;o es importante, no es el &uacute;nico factor. Es fundamental tambi&eacute;n considerar la calidad del sue&ntilde;o y si el tiempo que dedicamos a dormir es realmente reparador. Y aqu&iacute; es donde entran en juego las distintas fases del sue&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cada una de ellas produce cambios en nuestro cuerpo y, por tanto, cumple con una funci&oacute;n distinta. Como nos explica Garc&iacute;a, estas se dividen en &ldquo;la fase del sue&ntilde;o superficial, la de sue&ntilde;o profundo (o sue&ntilde;o de ondas lentas) y la fase de sue&ntilde;o REM, que es la de los movimientos oculares r&aacute;pidos&rdquo;. Cada una de estas fases contribuye a su manera a que nos despertemos descansados. &ldquo;Para tener un sue&ntilde;o de calidad hay que pasar por todas las fases de sue&ntilde;o como unas cuatro o cinco veces en forma de ciclos de sue&ntilde;o&rdquo;, explica Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todas son importantes, aunque se suele pensar que la m&aacute;s trascendental es la de sue&ntilde;o profundo o de ondas lentas. Sin embargo, aclara Garc&iacute;a, &ldquo;incluso la de sue&ntilde;o ligero tiene sus propias funciones y el tiempo que pasamos en cada una de ellas es indispensable para regular una serie de procesos fisiol&oacute;gicos que tiene lugar en nuestro cuerpo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; es el sue&ntilde;o profundo y la fase REM y qu&eacute; ocurre en cada una de ellas</h2><p class="article-text">
        Cada fase del sue&ntilde;o es necesaria para la salud en general. Esto no significa que la del sue&ntilde;o profundo sea especialmente importante y peculiar porque este sue&ntilde;o de ondas lentas &ldquo;es de gran reposo metab&oacute;lico, es cuando m&aacute;s baja la frecuencia card&iacute;aca, la tensi&oacute;n arterial y la respiraci&oacute;n es m&aacute;s profunda&rdquo;, admite Garc&iacute;a. Se trata de una fase en la que &ldquo;tienen lugar unos procesos muy importantes: refuerza el sistema inmunol&oacute;gico, revisa y fortalece nuestro estado metab&oacute;lico, cardiovascular&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta fase tiene que ver tambi&eacute;n con la &ldquo;consolidaci&oacute;n de la memoria, los recuerdos; la limpieza de desechos que se acumulan en el cerebro en las horas de vigilia, nos protege frente a algunas enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y, en el caso de ni&ntilde;os y deportistas, se regenera el tejido a nivel muscular, es muy importante en la recuperaci&oacute;n de lesiones o en el crecimiento de los ni&ntilde;os&rdquo;, admite Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no es la &uacute;nica que ejecuta funciones imprescindibles. Tambi&eacute;n la fase REM es peculiar e indispensable para que el sue&ntilde;o sea saludable. Si bien se trata de una fase muy distinta a la del sue&ntilde;o profundo porque la actividad cerebral es m&aacute;s similar a la vigilia, &ldquo;es la etapa en la que solemos so&ntilde;ar, se recuerdan las enso&ntilde;aciones, y es una fase relacionada con las emociones, con los estados de estr&eacute;s, ansiedad, estado de &aacute;nimo&hellip; adem&aacute;s tiene que ver con los recuerdos y con la selecci&oacute;n de qu&eacute; cosas memorizamos, qu&eacute; aprendizaje nos quedamos de lo que hemos vivido en el d&iacute;a a d&iacute;a, qu&eacute; cosas vamos a consolidar y cu&aacute;les vamos a olvidar&rdquo;, afirma Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo ello nos permite concluir, como admite Garc&iacute;a, que &ldquo;todas las fases son realmente importantes&rdquo; y que un ciclo ininterrumpido con la secuencia correcta de las fases es esencial para nuestro bienestar.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; hacer para lograr un sue&ntilde;o reparador</h2><p class="article-text">
        Los datos de la SEN revelan que uno de cada tres adultos espa&ntilde;oles se despierta con la sensaci&oacute;n de no haber tenido un sue&ntilde;o reparador. Para Garc&iacute;a, &ldquo;esto tiene muchos or&iacute;genes distintos, aunque lo m&aacute;s probable es que el sue&ntilde;o est&eacute; alterado y no hay una adecuada representaci&oacute;n de todas las fases de sue&ntilde;o&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que suele ocurrir cuando nos sentimos cansados al levantarnos es que hay una &ldquo;disminuci&oacute;n del sue&ntilde;o profundo y microdespertares o fragmentaci&oacute;n del sue&ntilde;o, y detr&aacute;s puede haber problemas como apnea del sue&ntilde;o o estados cr&oacute;nicos de estr&eacute;s y ansiedad, lo que provoca un sue&ntilde;o superficial y fragmentado&rdquo;, matiza Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todos podemos mejorar la calidad de nuestro sue&ntilde;o. Para muchos, basta con realizar peque&ntilde;os ajustes en el estilo de vida o actitud para dormir mejor. Y, aunque la cantidad es importante, debemos tener en cuenta que &ldquo;el sue&ntilde;o es un proceso muy din&aacute;mico que cambia a lo largo de la vida&rdquo;, explica Garc&iacute;a. No tiene las mismas necesidades de sue&ntilde;o un ni&ntilde;o de 8 a&ntilde;os que un anciano de 86 a&ntilde;os. Lo importante en cada caso es que &ldquo;la persona sienta que ha tenido un sue&ntilde;o de calidad y que ha pasado por todas las fases de sue&ntilde;o, m&aacute;s all&aacute; de lo que diga un reloj inteligente&rdquo;, advierte Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para conseguir un sue&ntilde;o reparador, &ldquo;una de las claves es priorizar el sue&ntilde;o como parte de nuestra salud&rdquo;, reconoce Garc&iacute;a. A partir, y en cuanto a la salud del sue&ntilde;o, &ldquo;todo lo que sea predecible para el cerebro suele ser bueno y esto pasa por mantener unos horarios de sue&ntilde;o m&aacute;s o menos regulares; tratar de generar contrastes durante el d&iacute;a (por la ma&ntilde;ana buscar sitios luminosos porque la luz nos sincroniza y la vigilia, movernos, comer a horas regulares) y por la tarde-noche intentar favorecer el descanso, intentar desconectar, evitar cosas que nos alteren y estresen&hellip; para que el cuerpo haga estas transiciones de forma progresiva porque son hormonas lo que nos regulan&rdquo;, reconoce Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El cuerpo es muy inteligente y &eacute;l mismo se va regulando&rdquo;, admite Garc&iacute;a, que reconoce que si no hemos dormido bien, por el motivo que sea, &ldquo;a la noche siguiente nuestro cuerpo hace un rebote de fase REM, hace much&iacute;sima m&aacute;s fase REM porque la ha perdido la noche anterior&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La especialista advierte, sin embargo, que &ldquo;si una persona no tiene un sue&ntilde;o reparador, y se levanta y no ha descansado, es importante consultar con un m&eacute;dico porque muchas veces puede haber un trastorno del sue&ntilde;o con un origen f&iacute;sico que no hay que normalizar y que tiene tratamientos muy concretos&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/neurologa-celia-garcia-comparte-claves-sueno-reparador-hay-pasar-fases-xp_1_13200437.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 May 2026 14:47:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La neuróloga Celia García comparte las claves para tener un sueño reparador: "Hay que pasar por todas las fases"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Descanso,Trastornos del sueño,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El conflicto entre lo que de verdad necesitamos para descansar y lo que recibimos del entorno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/edcreativo/diario-salud/conflicto-necesitamos-descansar-recibimos-entorno_1_13169403.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0ce002d3-61d3-4510-b531-dd659ef2fce8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El conflicto entre lo que de verdad necesitamos para descansar y lo que recibimos del entorno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los trastornos del ritmo circadiano son relativamente frecuentes y, a menudo, están infradiagnosticados</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, la calidad y la cantidad de sue&ntilde;o han empeorado. Aunque cada vez parece que se sabe m&aacute;s sobre el sue&ntilde;o y su importancia en la calidad de vida, las cifras no indican que sepamos c&oacute;mo hacerlo mejor. Seg&uacute;n datos de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Neurolog&iacute;a, un 48% de la poblaci&oacute;n adulta en Espa&ntilde;a no tiene un sue&ntilde;o de calidad. Los mismos datos indican que m&aacute;s de cuatro millones de espa&ntilde;oles padecen alg&uacute;n tipo de trastorno del sue&ntilde;o cr&oacute;nico y grave, y que los del ritmo circadiano son algunos de los trastornos del sue&ntilde;o m&aacute;s habituales entre la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para la Doctora Adriana G&oacute;mez Dom&iacute;nguez, especialista del Servicio de Neurofisiolog&iacute;a Cl&iacute;nica del <a href="https://www.hospitalinfantaelena.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hospital Universitario Infanta Elena</a>, que acaba de organizar la<em> Jornada del Sue&ntilde;o</em> para ofrecer pautas para mejorar los h&aacute;bitos de descanso saludables y promover una detecci&oacute;n precoz de los trastornos del ciclo circadiano, buena parte de este problema se debe a que &ldquo;vivimos en una sociedad de 24 horas que no respeta nuestros ritmos biol&oacute;gicos&rdquo;.
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            <span class="title">
                Doctora Adriana Gómez Domínguez, especialista del Servicio de Neurofisiología Clínica del Hospital Universitario Infanta Elena.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>El ritmo circadiano, el reloj central del cuerpo</strong></h2><p class="article-text">
        El ritmo circadiano es un verdadero reloj biol&oacute;gico interno ubicado en una regi&oacute;n del cerebro llamada hipot&aacute;lamo (concretamente, en el n&uacute;cleo supraquiasm&aacute;tico), que influye en diversas funciones biol&oacute;gicas como la temperatura corporal, la secreci&oacute;n hormonal y los ciclos de sue&ntilde;o y vigilia. &ldquo;Este ritmo sigue un ciclo de aproximadamente 24 horas y se sincroniza principalmente con la luz solar, lo que permite que nuestro organismo se adapte al ciclo d&iacute;a-noche&rdquo;, explica la Doctora G&oacute;mez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es, por tanto, el sistema que marca el comp&aacute;s de nuestro cuerpo y que debe mantenerse sincronizado con el entorno, con la luz como su principal se&ntilde;al reguladora. Cuando hay un desajuste entre nuestro ciclo de sue&ntilde;o/vigilia es cuando hablamos de trastornos del ritmo circadiano.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Trastornos del ciclo circadiano </strong></h2><p class="article-text">
        Los trastornos del ritmo circadiano se producen cuando el reloj interno se desincroniza con las demandas sociales o ambientales. Esta alteraci&oacute;n conlleva cambios en el sue&ntilde;o y el funcionamiento diurno. Como matiza G&oacute;mez, &ldquo;se produce un conflicto entre nuestra biolog&iacute;a y las exigencias externas, como los horarios sociales o laborales y el ciclo natural de luz y oscuridad. Este desajuste impide que el sue&ntilde;o y la vigilia ocurran en los momentos adecuados, lo que afecta tanto a la salud como al rendimiento diario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se produce este desajuste pueden aparecer problemas como insomnio, somnolencia diurna excesiva y una fatiga persistente que no mejora con el descanso, adem&aacute;s de &ldquo;problemas de concentraci&oacute;n, sensaci&oacute;n de &lsquo;niebla mental&rsquo; y alteraciones del estado de &aacute;nimo como irritabilidad o bajo &aacute;nimo&rdquo;, reconoce la Doctora G&oacute;mez, que matiza que &ldquo;una parte de los casos de insomnio en la poblaci&oacute;n general podr&iacute;a corresponder en realidad a alteraciones circadianas no identificadas, lo que sugiere que sean m&aacute;s comunes de lo que se diagnostica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esto no significa que, en un mundo de sue&ntilde;o ideal, todos tengamos que ir a dormir y levantarnos a la misma hora. Aqu&iacute; entra en juego el cronotipo de cada persona, es decir, &ldquo;la predisposici&oacute;n biol&oacute;gica a estar m&aacute;s activos en determinados momentos del d&iacute;a, que es lo que marca nuestro reloj interno&rdquo;, aclara la Doctora G&oacute;mez. Seg&uacute;n el cronotipo, una persona puede clasificarse como matutina o alondra, es decir, rinde mejor por la ma&ntilde;ana y se cansa antes por la noche; vespertina o b&uacute;ho, que funciona mejor a &uacute;ltima hora del d&iacute;a y le cuesta madrugar; intermedio o colibr&iacute;, el grupo m&aacute;s generalizado y que muestra un rendimiento m&aacute;s equilibrado a lo largo del d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Si bien tiene una base gen&eacute;tica, la experta afirma que var&iacute;a a lo largo de los a&ntilde;os: los ni&ntilde;os son m&aacute;s matutinos, los adolescentes m&aacute;s b&uacute;hos y, con la edad, volvemos a ser m&aacute;s alondras. Tambi&eacute;n se puede modular &ldquo;mediante el control estricto de la exposici&oacute;n a la luz y manteniendo horarios muy regulares&rdquo;, reconoce la Doctora G&oacute;mez.
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                Un hombre sentado al borde de la cama.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Causas y tratamientos de los trastornos del ritmo circadiano</strong></h2><p class="article-text">
        Los trastornos del ritmo circadiano se producen cuando el reloj biol&oacute;gico interno deja de sincronizarse con las se&ntilde;ales externas, sobre todo la luz. Esta desincronizaci&oacute;n puede deberse a varias causas: desde la biolog&iacute;a al estilo de vida, como el desfase horario, el trabajo nocturno, los horarios irregulares, la exposici&oacute;n excesiva a la luz artificial por las noches o la falta de actividad f&iacute;sica, as&iacute; como la insuficiente exposici&oacute;n a la luz natural. Un estilo de vida irregular o variaciones marcadas entre los d&iacute;as laborables y los fines de semana tambi&eacute;n contribuyen a esta alteraci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El tratamiento busca resincronizar el reloj biol&oacute;gico con el entorno y se basa en adoptar medidas de higiene de sue&ntilde;o saludable (horarios de sue&ntilde;o fijos, reducci&oacute;n del tiempo frente a pantallas por la noche y exposici&oacute;n a la luz natural por la ma&ntilde;ana). Para la Doctora G&oacute;mez, &ldquo;mantener horarios estables de sue&ntilde;o, comidas y actividad f&iacute;sica, as&iacute; como asegurar una buena exposici&oacute;n a la luz natural durante el d&iacute;a y reducir la luz artificial por la noche es clave para ayudar a sincronizar el reloj biol&oacute;gico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es &uacute;til la fototerapia, que usa luz artificial de intensidad controlada para ajustar el ciclo sue&ntilde;o-vigilia, y la metalonina, &ldquo;que ayuda a indicar al organismo cu&aacute;ndo debe iniciar la fase de sue&ntilde;o&rdquo;, afirma la Doctora G&oacute;mez.
    </p><p class="article-text">
        De no tratarse, este tipo de trastornos pueden ir m&aacute;s all&aacute; de problemas de sue&ntilde;o: pueden provocar cansancio e irritabilidad, pueden &ldquo;afectar el rendimiento cognitivo, la memoria y aumentar el riesgo de accidentes laborales o de tr&aacute;fico. A largo plazo se han relacionado con mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, obesidad y diabetes tipo 2, adem&aacute;s de que existe una asociaci&oacute;n con problemas de salud mental&rdquo;, advierte la Doctora G&oacute;mez. Por tanto, siempre en caso de sospecha, es clave acudir a unidades especializadas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mercè Palau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/edcreativo/diario-salud/conflicto-necesitamos-descansar-recibimos-entorno_1_13169403.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Apr 2026 03:00:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El conflicto entre lo que de verdad necesitamos para descansar y lo que recibimos del entorno]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Trastornos del sueño,Insomnio,Salud,Medicina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuántas veces es normal ir al baño por la noche, según una uróloga: “Hay que prestar atención al insomnio, ronquidos e hinchazón en las piernas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/veces-normal-bano-noche-urologa-hay-prestar-atencion-insomnio-ronquidos-e-hinchazon-piernas-xp_1_13152113.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/243cf528-17fa-41fa-84d4-976331f234fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuántas veces es normal ir al baño por la noche, según una uróloga: “Hay que prestar atención al insomnio, ronquidos e hinchazón en las piernas”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La experta Raquel González asegura que menos del 30% de las causas de este trastorno son urológicas y señala a problemas circulatorios, del sueño o malos hábitos como los verdaderos responsables de fragmentar el descanso
</p><p class="subtitle">Qué es el pensamiento rumiante, según una psicóloga: “Genera agotamiento y una mayor intensidad de las emociones negativas” </p></div><p class="article-text">
        Es una de las interrupciones m&aacute;s frecuentes del descanso y, a menudo, se acepta con resignaci&oacute;n, como si el paso del tiempo lo hiciera inevitable. Pero despertarse cada noche para orinar, puede apuntar a diversas patolog&iacute;as o, incluso, ser un s&iacute;ntoma evitable, que se&ntilde;ala h&aacute;bitos mejorables. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestro organismo est&aacute; dise&ntilde;ado para disminuir la producci&oacute;n de orina nocturna, de forma que podamos dormir de seis a ocho horas sin necesidad de levantarnos&rdquo;, asegura la doctora Raquel Gonz&aacute;lez, portavoz de la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Urolog&iacute;a. &ldquo;Con el envejecimiento natural, es habitual que podamos levantarnos una vez por la noche o de forma ocasional, por lo que es muy frecuente en la poblaci&oacute;n&rdquo;, explica Gonz&aacute;lez, que aclara que esa necesidad se denomina nicturia.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s que un problema de vejiga&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Uno de los datos que m&aacute;s llama la atenci&oacute;n es que rara vez estas visitas al ba&ntilde;o est&aacute;n estrictamente ligadas a problemas de vejiga o pr&oacute;stata. &ldquo;Existen muchas circunstancias que pueden inducir la aparici&oacute;n de nicturia, siendo menos del 30% de ellas de origen urol&oacute;gico&rdquo;, se&ntilde;ala la doctora Gonz&aacute;lez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Algunos trastornos urol&oacute;gicos tambi&eacute;n pueden presentar nicturia, como la vejiga hiperactiva o la obstrucci&oacute;n urinaria por el crecimiento prost&aacute;tico benigno o la estenosis de uretra&rdquo;, destaca la especialista, que igualmente apunta a las enfermedades cardiovasculares, los problemas de circulaci&oacute;n como las varices y, muy especialmente, los trastornos del sue&ntilde;o como la apnea obstructiva o el insomnio, entre otras posibles causas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No obstante, el factor m&aacute;s com&uacute;n suele depender de nosotros mismos: &ldquo;La ingesta excesiva de l&iacute;quidos, especialmente si es alcohol o bebidas con gas o si se produce a &uacute;ltima hora del d&iacute;a&rdquo; act&uacute;a, seg&uacute;n la doctora, como motivo directo.
    </p><p class="article-text">
        Gonz&aacute;lez menciona tambi&eacute;n la posibilidad de una &ldquo;poliuria nocturna&rdquo; en aquellas personas en las que &ldquo;la cantidad de orina que producen durante la noche aumenta mucho y supone m&aacute;s del 30% de la cantidad de orina de todo el d&iacute;a&rdquo;. Una condici&oacute;n que, avisa, puede estar vinculada tanto al envejecimiento como a fallos en el retorno venoso.
    </p><h2 class="article-text">Cu&aacute;ndo hay que preguntar al m&eacute;dico</h2><p class="article-text">
        Aunque se trate de una situaci&oacute;n extendida e incluso habitual con la edad, la experta es clara al situar la frontera de la normalidad: &ldquo;Cuando necesitamos levantarnos dos o m&aacute;s veces, es recomendable acudir a valoraci&oacute;n con nuestro m&eacute;dico de atenci&oacute;n primaria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La nicturia es un problema en el momento en el que afecta a la calidad de vida de la persona que la padece y se produce dos o m&aacute;s veces a lo largo de la noche, estando siempre precedido y seguido de sue&ntilde;o&rdquo;, establece la doctora Gonz&aacute;lez, que recomienda prestar atenci&oacute;n a se&ntilde;ales de alerta asociadas, como &ldquo;el insomnio, los ronquidos nocturnos, la hinchaz&oacute;n en las piernas, la dificultad para orinar o las p&eacute;rdidas urinarias&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El m&eacute;dico de familia es el primer escal&oacute;n para evaluar la salud general y determinar si estos episodios se deben a un mal h&aacute;bito o a patolog&iacute;as metab&oacute;licas como la diabetes, la hipertensi&oacute;n o la obesidad. &ldquo;Este especialista valorar&aacute; nuestra salud general y los s&iacute;ntomas asociados, determinando qu&eacute; cambios en el estilo de vida y recomendaciones podemos realizar y la necesidad de hacer un estudio m&aacute;s profundo y dirigido si es preciso&rdquo;, explica la ur&oacute;loga.
    </p><h2 class="article-text">Para evitar las interrupciones</h2><p class="article-text">
        La ur&oacute;loga es optimista ante la posibilidad de reducir al menos uno de esos episodios nocturnos introduciendo cambios sencillos en su rutina. &ldquo;En aquellas personas que beben gran cantidad de l&iacute;quidos y orinan mucha cantidad a lo largo de todo el d&iacute;a, se recomienda restringir la ingesta de l&iacute;quidos a 1,5 litros al d&iacute;a y evitar beber a partir de las 19 horas&rdquo;, advierte.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para los casos que puedan estar ligados a enfermedades metab&oacute;licas, como la hipertensi&oacute;n, la diabetes, la obesidad o incluso el tabaquismo, la doctora Gonz&aacute;lez recomienda un buen control de la mano del m&eacute;dico de atenci&oacute;n primaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En aquellas personas que presentan problemas para conciliar el sue&ntilde;o o son roncadores nocturnos, es importante descartar la presencia de un trastorno del sue&ntilde;o que pueda estar produci&eacute;ndolo&rdquo;, explica la experta, que recomienda mantener horarios regulares y evitar estimulantes o alcohol entre cuatro y seis horas antes de acostarse.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, para quienes puedan tener poliuria nocturna y produzcan m&aacute;s cantidad orina por la noche, la especialista aconseja la utilizaci&oacute;n de &ldquo;medias de compresi&oacute;n que lleguen hasta el muslo o hasta la cintura; la realizaci&oacute;n de ejercicio f&iacute;sico por las tardes, fundamentalmente caminar a ritmo r&aacute;pido; realizar el descanso a mediod&iacute;a tumbado con las piernas en alto, para favorecer el retorno venoso; y mantener un adecuado control del peso&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/veces-normal-bano-noche-urologa-hay-prestar-atencion-insomnio-ronquidos-e-hinchazon-piernas-xp_1_13152113.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Apr 2026 08:04:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuántas veces es normal ir al baño por la noche, según una uróloga: “Hay que prestar atención al insomnio, ronquidos e hinchazón en las piernas”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Sueño,Descanso,Trastornos del sueño]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las cinco cosas que debes hacer durante el día para dormir mejor por la noche, según los expertos en sueño]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/recomendaciones-expertos-sueno-para-dormir-mejor-noche_1_13091880.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f3d5e263-98cd-484d-8f7a-80994d653670_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las cinco cosas que debes hacer durante el día para dormir mejor por la noche, según los expertos en sueño"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La higiene del sueño no empieza una hora antes de acostarse, lo que hacemos durante el día determina cómo de bien o mal descansamos</p><p class="subtitle">Por qué madrugar no es bueno para todo el mundo, ni para todas las edades</p></div><p class="article-text">
        Cuando hablamos de higiene del sue&ntilde;o, solemos pensar en un ritual antes de acostarnos: bajar las luces, mantener el dormitorio oscuro, silencioso y fresco, evitar pantallas brillantes antes de dormir y reservar la cama para dormir y el sexo, y no para trabajar o ver series. Son recomendaciones probadas y corroboradas por numerosos estudios. Aunque por s&iacute; solas no sirven para curar <a href="https://www.eldiario.es/era/despiertos-cuatro-manana-insomnio-matinal_1_13047889.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el insomnio</a>, son una base m&iacute;nima para <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11610801/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mejorar la calidad del sue&ntilde;o</a> de las personas.
    </p><p class="article-text">
        Pero la preparaci&oacute;n para el sue&ntilde;o no puede limitarse a esos momentos antes de meterse en la cama. Lo que hacemos durante el d&iacute;a tiene una influencia mayor de lo que pensamos. Un ejemplo que resulta familiar a todo el mundo es la cafe&iacute;na. Si el primer caf&eacute; de la ma&ntilde;ana ayuda a empezar el d&iacute;a, los <a href="https://www.eldiario.es/era/experta-sueno-hora-ultimo-cafe-dia-prudente-seria-evitarlo-partir-media-tarde-xp_1_13064851.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">caf&eacute;s despu&eacute;s de la hora de comer</a> pueden hipotecar el descanso nocturno, y por tanto <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12373328/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el rendimiento del d&iacute;a siguiente</a>. Sin embargo, hay mucho m&aacute;s que caf&eacute; en nuestro d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En medicina del sue&ntilde;o se dice que el sue&ntilde;o se construye desde que nos despertamos&rdquo;, afirma la doctora Celia Garc&iacute;a Malo, neur&oacute;loga y coordinadora del Grupo de Estudio de Sue&ntilde;o de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Neurolog&iacute;a. &ldquo;No solo en las &uacute;ltimas dos horas antes de irnos a dormir, sino que desde que iniciamos el d&iacute;a, vamos a&ntilde;adiendo reguladores a nuestro sue&ntilde;o&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Los seres humanos somos animales diurnos y nuestra existencia est&aacute; regulada por un reloj interno en nuestro cerebro, los <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK519507/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ritmos circadianos</a>. Estos ciclos de 24 horas est&aacute;n sincronizados con la rotaci&oacute;n del planeta Tierra y regulados, principalmente, por la alternancia de luz y oscuridad, pero tambi&eacute;n hay otros factores. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una actividad del material gen&eacute;tico de nuestras c&eacute;lulas. Nuestros ciclos circadianos son de todo el d&iacute;a, no solo de cuando nos vamos a acostar&rdquo;, corrobora Manuel Mart&iacute;n-Loeches, catedr&aacute;tico de Psicobiolog&iacute;a de la Universidad Complutense de Madrid. &ldquo;Para que se segreguen las hormonas correspondientes en cada momento tiene que haberse cumplido un ciclo previamente&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El sueño se construye desde que nos despertamos (...) Desde que iniciamos el día, vamos añadiéndole reguladores</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Celia García Malo</span>
                                        <span>—</span>  neuróloga y coordinadora del Grupo de Estudio de Sueño de la SEN
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La luz por la ma&ntilde;ana</h2><p class="article-text">
        Nuestro reloj circadiano se 'pone en hora' con la luz que recibimos en la retina. Es el motivo por el que <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/evita-viajes-avion-destrocen-cuerpo_1_1166048.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sufrimos el</a><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/evita-viajes-avion-destrocen-cuerpo_1_1166048.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> jet lag</em></a> cuando hacemos un vuelo transoce&aacute;nico: la informaci&oacute;n de la luz no coinciden con el reloj interno en nuestro cerebro, y necesitamos unos cuantos d&iacute;as para ajustarlo. Por eso, la exposici&oacute;n a luz natural por la ma&ntilde;ana ayuda a sincronizar el reloj, y a adelantarlo si tenemos problemas porque trasnochamos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La luz solar es el regulador del ritmo circadiano m&aacute;s importante, es el que tiene m&aacute;s peso&rdquo;, explica la doctora Garc&iacute;a. Junto a los otros factores, activa los neurotransmisores y hormonas que nos preparan para la actividad, como el cortisol, la noradrenalina, la serotonina y la dopamina. &ldquo;Realmente tenemos que intentar concentrar la mayor exposici&oacute;n a la luz en la ma&ntilde;ana, para que luego al atardecer y en las &uacute;ltimas horas del d&iacute;a tengamos lo contrario, menos activaci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade la especialista. &ldquo;No toda la luz es igual, no puedes sustituir la luz natural con luz artificial, por lo menos no con la misma eficacia&rdquo;, matiza Mart&iacute;n-Loeches.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, <a href="https://www.eldiario.es/era/pantallas-dormir-no-luz-azul-roba-sueno_1_12631920.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la exposici&oacute;n a luz artificial intensa, especialmente azul</a>, en las &uacute;ltimas horas del d&iacute;a env&iacute;a al cerebro el mensaje de que &ldquo;todav&iacute;a es de d&iacute;a&rdquo;, retrasa la secreci&oacute;n de melatonina y desplaza el sue&ntilde;o hacia m&aacute;s tarde. Este es el problema de la vida moderna, <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12754674/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llena de pantallas</a> y luces artificiales brillantes a cualquier hora de la noche.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El ejercicio f&iacute;sico</h2><p class="article-text">
        El ejercicio f&iacute;sico es, probablemente, uno de los moduladores positivos m&aacute;s potentes del sue&ntilde;o. No se trata de tanto de hacer sesiones intensas en el gimnasio, sino de moverse de forma regular a lo largo del d&iacute;a, especialmente en las primeras horas de la ma&ntilde;ana. Una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10503965/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amplia revisi&oacute;n de estudios</a> lleg&oacute; a la conclusi&oacute;n de que el ejercicio de intensidad moderada reduc&iacute;a la latencia del sue&ntilde;o (el tiempo que tardamos en dormirnos) y mejoraba su calidad general, incluso mejorando los s&iacute;ntomas del insomnio.
    </p><p class="article-text">
        El cuerpo que se mueve durante el d&iacute;a parece enviar al cerebro el mensaje de que el descanso nocturno ser&aacute; bien recibido y necesario. &ldquo;La actividad f&iacute;sica por la ma&ntilde;ana corta el ciclo de secreci&oacute;n de melatonina, y la melatonina residual se guarda para la noche siguiente. Es l&oacute;gico que despu&eacute;s tengas m&aacute;s somnolencia porque has acumulado m&aacute;s potencia de melatonina&rdquo;, explica la doctora Garc&iacute;a Malo. Por la tarde o por la noche, los efectos no son tan beneficiosos. &ldquo;Tenemos que evitar la activaci&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/gimnasio-noche-mala-idea_1_12849889.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por la noche, ir al gimnasio no es muy recomendable</a>&rdquo;, advierte Mart&iacute;n-Loeches.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Controlar el estr&eacute;s</h2><p class="article-text">
        Aunque en nuestra sociedad no es habitual pasar fr&iacute;o, hambre o sentir agotamiento f&iacute;sico de manera sostenida en el tiempo, el d&iacute;a es una sucesi&oacute;n de peque&ntilde;os estresantes: correos urgentes, plazos, discusiones, atascos de tr&aacute;fico o noticias inquietantes. El efecto acumulativo en nuestro organismo eleva el nivel de activaci&oacute;n fisiol&oacute;gica y cognitiva. El sistema de alerta, que deber&iacute;a bajar la guardia seg&uacute;n avanza la tarde, se queda encendido. Muchas intervenciones en higiene del sue&ntilde;o que incluyen <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38263131/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">t&eacute;cnicas de relajaci&oacute;n</a>, control de est&iacute;mulos (como evitar el trabajo y las pantallas) y reestructuraci&oacute;n de h&aacute;bitos est&aacute;n destinadas crear una rutina que marque con suavidad el paso del d&iacute;a a la noche.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es de extra&ntilde;ar que cuando atravesamos &eacute;pocas de estr&eacute;s intenso, el sue&ntilde;o sea uno de los primeros en resentirse. &ldquo;El estr&eacute;s es un perturbador de sue&ntilde;o a todas horas, es el antagonista de todas las sustancias que promueven el bienestar y la relajaci&oacute;n&rdquo;, corrobora la doctora Garc&iacute;a. En la direcci&oacute;n contraria, los estudios han comprobado que cuando mejora la calidad del sue&ntilde;o, tambi&eacute;n mejora la salud mental y <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34607184/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disminuyen los s&iacute;ntomas de ansiedad y depresi&oacute;n</a>.
    </p><h2 class="article-text">El contacto social</h2><p class="article-text">
        Las interacciones sociales en las primeras horas del d&iacute;a act&uacute;an como<em> zeitgebers.</em> Esta palabra alemana se usa para referirse a <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC6492024" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los factores que &ldquo;dan la hora&rdquo;</a>, es decir, que ayudan a sincronizar el reloj circadiano. Los <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11262420/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios en modelos animales</a> muestran que interacciones sociales repetidas a la misma hora pueden llegar a arrastrar los ritmos de actividad incluso en ausencia de se&ntilde;ales luminosas. En humanos, la organizaci&oacute;n social de la ma&ntilde;ana (horarios de trabajo y escuela, rutinas compartidas, la primera comida del d&iacute;a) act&uacute;an como estas se&ntilde;ales para coordinar los ciclos de sue&ntilde;o y vigilia. &ldquo;Son reguladores que, cuando los aplicamos en las primeras horas del d&iacute;a, generamos un mayor contraste entre el d&iacute;a y la noche&rdquo;, apunta la doctora Garc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Prueba de esto es que, cuando existe un desajuste entre el horario social y el reloj interno, el llamado <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/jetlag-social-funcionas-mananas_1_3029919.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>jetlag</em></a><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/jetlag-social-funcionas-mananas_1_3029919.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> social</a>, la calidad del sue&ntilde;o empeora, <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10899945/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especialmente en personas j&oacute;venes</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La actividad física por la mañana corta el ciclo de secreción de melatonina, y la melatonina residual se guarda para la noche siguiente. Es lógico que después tengas más somnolencia porque has acumulado más potencia de melatonina</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Celia García Malo</span>
                                        <span>—</span> neuróloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">La alimentaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Las dietas muy ricas en az&uacute;cares simples y alimentos ultraprocesados se asocian con m&aacute;s despertares nocturnos y sue&ntilde;o m&aacute;s superficial <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36470114/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en estudios observacionales</a>. Una dieta con m&aacute;s fibra, verduras, frutas y grasas saludables se vincula con mejor sue&ntilde;o, as&iacute; como tript&oacute;fano, el amino&aacute;cido precursor de la melatonina que se encuentra sobre todo en la carne y los l&aacute;cteos.
    </p><p class="article-text">
        La interacci&oacute;n entre la dieta y el sue&ntilde;o es compleja, pero la inflamaci&oacute;n, las oscilaciones bruscas de glucosa en sangre y los problemas digestivos pueden interferir. &ldquo;Las comidas copiosas generan una distorsi&oacute;n en el sue&ntilde;o porque requieren una actividad extra para poder procesarlas y extraer sus nutrientes. Guardar un periodo de ayuno antes de acostarnos es recomendable&rdquo;, afirma Garc&iacute;a Malo.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no son estrictamente alimentos, la cafe&iacute;na y el alcohol que consumimos durante el d&iacute;a tienen efectos sobre el descanso nocturno. A pesar de que las personas metabolizan de forma diferente la cafe&iacute;na, hay l&iacute;mites, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/cafe-limites-consumo-cafeina_1_11509170.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tanto en la cantidad</a> como en la hora a la que se toma el &uacute;ltimo caf&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        El alcohol es m&aacute;s traicionero. Mucha gente piensa que puede ayudar a conciliar el sue&ntilde;o, pero, aunque puede ayudar a quedarse dormido, al avanzar la noche fragmenta el sue&ntilde;o y reduce el sue&ntilde;o reparador. Como la cafe&iacute;na, el alcohol tiene que eliminarse del organismo y puede tardar horas, por lo que se desaconseja consumirlo antes de dormir.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo ser&iacute;a, entonces, un d&iacute;a dise&ntilde;ado para favorecer el descanso nocturno? Podr&iacute;amos empezar con una exposici&oacute;n a la luz natural en las primeras horas, hablar con personas de nuestro entorno al despertar, hacer ejercicio en la primera mitad del d&iacute;a y comer la mayor parte de las calor&iacute;as antes de la cena. Acompa&ntilde;ando a todo esto, tratar de controlar el estr&eacute;s. &ldquo;Todo lo que podamos hacer a favor de organizar un poco mejor nuestra rutina y generar este contraste entre el d&iacute;a y la noche es positivo para el descanso&rdquo;, concluye la doctora Garc&iacute;a.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HJXCMFAHVDRR0XBTRXNPY04S"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/recomendaciones-expertos-sueno-para-dormir-mejor-noche_1_13091880.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Apr 2026 20:10:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las cinco cosas que debes hacer durante el día para dormir mejor por la noche, según los expertos en sueño]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Trastornos del sueño,Dormir,Descanso,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué madrugar no es bueno para todo el mundo, ni para todas las edades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/madrugar-no-bueno-mundo-edades_1_13098544.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/83604f7b-bd8f-47fe-874f-e24a6609f74b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué madrugar no es bueno para todo el mundo, ni para todas las edades"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Madrugar se considera a veces una virtud y una fortaleza moral, pero para algunas personas con un cronotipo distinto puede suponer incluso una merma para su salud
</p><p class="subtitle">Noctámbulos o madrugadores: ¿quién es superior según la ciencia?</p></div><p class="article-text">
        Eso de la &ldquo;Espa&ntilde;a que madruga&rdquo;, al igual que ese libro de autoayuda titulado <a href="https://www.eldiario.es/era/club-5-manana-madrugar-secreto-vida-mejor_1_11575431.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El club de las 5 de la ma&ntilde;ana,</a> se ha convertido en una <a href="https://www.eldiario.es/era/pavel-durov-telegram-hombres-de-alto-valor_1_11619601.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">posici&oacute;n ideol&oacute;gica</a>: madrugar no es solo una opci&oacute;n o una imposici&oacute;n, sino un deber. Quienes madrugan son trabajadores y disciplinados, quienes se quedan en la cama hasta m&aacute;s tarde, vagos e indolentes. Ganadores y perdedores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas ideas est&aacute;n siendo propagadas por una legi&oacute;n de <em>influencers </em>que suben a TikTok, Instagram o YouTube sus v&iacute;deos de &ldquo;mi rutina a las 5 AM&rdquo;. Emprendedores musculados que meditan, entrenan, leen, responden correos y han vivido tres vidas antes de que el resto haya apagado el despertador.
    </p><p class="article-text">
        Pero la biolog&iacute;a humana no entiende de v&iacute;deos virales, y la ciencia es tozuda con los hechos. Madrugar es un comportamiento dictado <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28364486/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en gran medida por nuestros genes</a> y nuestro entorno. Los estudios de cronobiolog&iacute;a indican claramente que madrugar no es bueno para todo el mundo ni para todas las edades. De hecho, para muchas personas, forzar ese horario puede ser da&ntilde;ino.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ya no es solo el hecho de dormir, sino todo lo que va asociado, como la concentraci&oacute;n o el rendimiento cognitivo. Hay personas que rinden much&iacute;simo a primeras horas de la ma&ntilde;ana y personas que hasta que no est&aacute; bien entrada la tarde no tienen su pico de concentraci&oacute;n. Todo eso viene fisiol&oacute;gicamente marcado&rdquo;, dice Mar&iacute;a de los &Aacute;ngeles Bonmat&iacute; Carri&oacute;n, profesora de del Departamento de Anatom&iacute;a y Psicobiolog&iacute;a de la Universidad de Murcia y autora del libro <em>Que nada te quite el sue&ntilde;o,</em> editado por Cr&iacute;tica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay personas que rinden muchísimo a primeras horas de la mañana y personas que hasta que no está bien entrada la tarde no tienen su pico de concentración. Todo eso viene fisiológicamente marcado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">María de los Ángeles Bonmatí Carrión</span>
                                        <span>—</span> Departamento de Anatomía y Psicobiología (UM)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Dime tu cronotipo y te dir&eacute; si te cuesta madrugar</h2><p class="article-text">
        En el centro de esta discusi&oacute;n est&aacute;n los cronotipos. El <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33804974/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cronotipo se puede definir</a> como la preferencia natural de cada persona por horarios m&aacute;s tempranos o m&aacute;s tard&iacute;os de sue&ntilde;o y actividad. Hay personas claramente matutinas, y otras claramente vespertinas, mientras que muchas otras est&aacute;n en alg&uacute;n punto intermedio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante mucho tiempo se pens&oacute; que esto era cuesti&oacute;n de costumbre o de disciplina, pero estudios recientes han demostrado que el cronotipo tiene <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28364486/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un fuerte componente gen&eacute;tico</a>. Grandes estudios de asociaci&oacute;n del genoma, con cientos de miles de participantes, han <a href="https://www.nature.com/articles/s41467-018-08259-7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">identificado m&aacute;s de 300 loci gen&eacute;ticos</a> relacionados con ser m&aacute;s de ma&ntilde;ana o de noche, muchos de ellos en genes implicados en la regulaci&oacute;n del reloj circadiano en el cerebro y en la retina. El cronotipo es un rasgo multidimensional, que afecta no solo al sue&ntilde;o sino tambi&eacute;n a <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/11379665/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ritmos de temperatura, cortisol</a>, alerta y otros sistemas fisiol&oacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        Desde una perspectiva evolutiva, esta diversidad tiene sentido. Una de las hip&oacute;tesis cl&aacute;sicas es la del <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28701566/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">centinela de la tribu</a>: en grupos humanos ancestrales de cazadores-recolectores, que viv&iacute;an expuestos a depredadores, era mala idea que todo el grupo se quedara dormido a la vez. Al estudiar poblaciones de cazadores-recolectores modernos se observa que, incluso sin luz artificial ni despertadores, rara vez todos duermen al mismo tiempo.
    </p><p class="article-text">
        La geograf&iacute;a tambi&eacute;n tuvo su influencia. &ldquo;El cronotipo del madrugador al parecer es una herencia neandertal&rdquo;, explica Manuel Mart&iacute;n-Loeches, catedr&aacute;tico de Psicobiolog&iacute;a de la Universidad Complutense de Madrid. &ldquo;Los&nbsp;neandertales aparecieron en Europa, donde hay muchas menos horas de luz que en &Aacute;frica. Hubo una variante gen&eacute;tica neandertal que les hac&iacute;a madrugar y estar dispuestos ya para la acci&oacute;n desde temprano por la ma&ntilde;ana. Pero no todo el mundo tiene esa variante&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">El <em>jet lag</em> social y los adolescentes trasnochadores</h2><p class="article-text">
        El <em>jet lag</em> social se describe como el desfase cr&oacute;nico entre el reloj interno de una persona y los horarios que le impone la sociedad, como la hora de entrar al trabajo o al instituto, como si volviera cada lunes de un viaje transoce&aacute;nico, despu&eacute;s de trasnochar el fin de semana.
    </p><p class="article-text">
        Un estudio con adultos mostr&oacute; que cada hora adicional de <em>jet lag </em>social <a href="https://aasm.org/social-jet-lag-is-associated-with-worse-mood-poorer-health-and-heart-disease/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se asociaba con peor estado de &aacute;nimo</a>, peor percepci&oacute;n de salud y mayor fatiga, as&iacute; como con un aumento del 11% en la probabilidad de tener enfermedad cardiovascular, incluso controlando por la cantidad total de sue&ntilde;o. En <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12556708/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Espa&ntilde;a, la cuesti&oacute;n se agrava a&uacute;n m&aacute;s</a>, ya que el horario oficial sigue desfasado respecto al horario solar, y el pa&iacute;s sigue en el huso horario equivocado.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El &#039;jet lag&#039; social se describe como el desfase crónico entre el reloj interno de una persona y los horarios que le impone la sociedad, como la hora de entrar al trabajo o al instituto</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los adolescentes son caso aparte. Quiz&aacute; recordemos que cuando est&aacute;bamos en el instituto, madrugar era un castigo, y los fines de semana pod&iacute;amos dormir hasta la hora de comer. Los estudios con adolescentes han encontrado que horarios <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4824552/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incompatibles con su cronotipo</a> tienen menos horas de sue&ntilde;o, m&aacute;s somnolencia diurna, peor rendimiento acad&eacute;mico y m&aacute;s s&iacute;ntomas emocionales. &ldquo;Los adolescentes tienen un ciclo hormonal que les hace dormir m&aacute;s horas de lo habitual. Luego, con la edad van disminuyendo las horas de sue&ntilde;o progresivamente&rdquo;, corrobora Mart&iacute;n-Loeches. Esto ha llevado a que en algunos pa&iacute;ses haya programas para ajustar los horarios de los institutos a esta realidad.
    </p><p class="article-text">
        Para los adolescentes este cambio tiene una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9665092/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">base hormonal y neurol&oacute;gica</a>. Seg&uacute;n explica Bonmat&iacute;, &ldquo;en la adolescencia se retrasa el pico de secreci&oacute;n de melatonina. Ese retraso hace que se retrase el inicio de sue&ntilde;o. Luego tambi&eacute;n hay cierto retraso en el propio reloj circadiano en el cerebro, y los adolescentes tienen m&aacute;s sensibilidad a la luz a &uacute;ltimas horas de la tarde, y eso le va a producir un mayor retraso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9665092/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis muestran</a> que, a partir de la secundaria, la mayor&iacute;a de adolescentes no alcanza las horas de sue&ntilde;o recomendadas cuando la entrada al instituto es demasiado temprana, y que retrasar la entrada, aunque sea una hora, mejora la situaci&oacute;n. Pero hay posibles complicaciones: &ldquo;Si retrasamos el momento del despertar de esos adolescentes, probablemente la somnolencia todav&iacute;a se va a retrasar m&aacute;s por la noche. La opci&oacute;n m&aacute;s equilibrada ser&iacute;a mantener la hora de entrada, pero quiz&aacute; poner asignaturas que no requieran un gran rendimiento cognitivo a primera hora&rdquo;, opina Bonmat&iacute;.
    </p><h2 class="article-text">Los problemas de madrugar a la fuerza</h2><p class="article-text">
        Cuando una persona que no es madrugadora de forma natural decide, o se ve obligada, a levantarse muy temprano, hay dos estrategias: acostarse antes o recortar horas de sue&ntilde;o. Lo primero, para muchos cronotipos vespertinos, es dif&iacute;cil: la melatonina empieza a elevarse m&aacute;s tarde, y el estado de alerta se mantiene hasta bien entrada la noche. Por eso&nbsp;tardan m&aacute;s en conciliar el sue&ntilde;o, la calidad del sue&ntilde;o se resiente y duermen menos horas. A largo plazo, esto no solo produce cansancio, sino que <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12433348/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">afecta a funciones cognitivas</a> como la memoria de trabajo y la atenci&oacute;n, incrementa la irritabilidad y se asocia a peores h&aacute;bitos de salud, como m&aacute;s consumo de cafe&iacute;na o comida poco saludable.
    </p><p class="article-text">
        Si la persona insiste en mantener un horario muy temprano durante semanas o meses, el organismo intenta adaptarse, pero esa adaptaci&oacute;n tiene un l&iacute;mite y un coste. La pregunta es: &iquest;puede una persona convertirse en madrugadora si se lo propone? La respuesta es, hasta cierto punto, s&iacute;, pero no todo el mundo en la misma medida, y no sin pagar alg&uacute;n precio. Se ha observado que intentar desplazar cr&oacute;nicamente el reloj circadiano con luz y horarios estrictos puede adelantar algo la hora de sue&ntilde;o y de despertar, pero muchas personas mantienen marcadores internos (como la temperatura m&iacute;nima nocturna) desfasados, se&ntilde;al de que el reloj central no ha cambiado tanto como los h&aacute;bitos externos. Esto incrementa la vulnerabilidad a trastornos del estado de &aacute;nimo y problemas metab&oacute;licos, as&iacute; como el <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40502800/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">riesgo de enfermedades cardiovasculares</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los estudios en cronotipos marcadamente vespertinos indican que, incluso con estas medidas, el cambio suele ser limitado y, sobre todo, reversible: en cuanto desaparecen las obligaciones, el reloj vuelve a su horario preferido</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hay intervenciones que ayudan a adelantar el reloj circadiano: exponerse a luz intensa por la ma&ntilde;ana, limitar la luz azul por la noche, mantener horarios de comida y actividad f&iacute;sica m&aacute;s tempranos, y ser constante con la hora de acostarse. Estas estrategias pueden adelantar algo la fase del sue&ntilde;o en muchas personas intermedias, acerc&aacute;ndolas a un patr&oacute;n m&aacute;s matutino sin grandes consecuencias negativas. Pero los estudios en cronotipos marcadamente vespertinos indican que, incluso con estas medidas, el cambio suele ser limitado y, sobre todo, reversible: en cuanto desaparecen las obligaciones, <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0149763423000830" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el reloj vuelve a su horario preferido</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay cierta controversia&rdquo;, dice Bonmat&iacute;. &ldquo;Hace unos a&ntilde;os se public&oacute; un protocolo para intentar hacer m&aacute;s matutina a gente que era vespertina. Parece ser que funcionaba y que la gente al final consegu&iacute;a tener un ritmo de vida m&aacute;s adaptado a sus obligaciones laborales. Pero otros estudios hablan de que forzar el comportamiento a unos horarios diferentes a los que marca nuestro cronotipo estar&iacute;a relacionado con una menor esperanza de vida&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nada de esto significa que las personas matutinas est&eacute;n equivocadas o que madrugar sea intr&iacute;nsecamente malo. Significa que hemos confundido durante a&ntilde;os una caracter&iacute;stica biol&oacute;gica, en parte gen&eacute;tica y moldeada por la evoluci&oacute;n, con una virtud moral. Para algunas personas y en determinadas circunstancias, levantarse muy temprano encaja de forma natural con su fisiolog&iacute;a y su entorno, y puede ser una fuente de bienestar. Para otras, sobre todo adolescentes y adultos con cronotipos vespertinos, madrugar de manera forzada es una pelea constante.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HJXCMFAHVDRR0XBTRXNPY04S"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/madrugar-no-bueno-mundo-edades_1_13098544.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Mar 2026 20:10:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué madrugar no es bueno para todo el mundo, ni para todas las edades]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trastornos del sueño,Sueño,Salud,Dormir,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuatro consejos de una experta en sueño para prepararnos ante el cambio de hora: “Así no ocurre en una sola noche”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/cuatro-consejos-experta-sueno-prepararnos-cambio-hora-no-ocurre-sola-noche-xp_1_13089335.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/805c065f-6731-4489-9782-60cc348bc35e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuatro consejos de una experta en sueño para prepararnos ante el cambio de hora: “Así no ocurre en una sola noche”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La doctora María José Martínez Madrid explica cómo sincronizar el reloj interno mediante modificaciones en los horarios antes del cambio oficial</p><p class="subtitle">Un nutricionista explica por qué tienes sueño después de comer: “La carga glucémica de la comida ha sido excesiva” </p></div><p class="article-text">
        El <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/adios-horario-invierno-llega-cambio-hora-2026-espana_1_13103346.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cambio de hora</a>, especialmente el de primavera, que tendr&aacute; lugar en la madrugada del pr&oacute;ximo domingo, suele representar un desaf&iacute;o para nuestro bienestar f&iacute;sico y mental porque implica perder una hora de sue&ntilde;o. Cuando los ritmos internos se alteran bruscamente, es com&uacute;n experimentar somnolencia, cansancio o dificultades para dormir.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestro organismo funciona con un reloj biol&oacute;gico interno que est&aacute; sincronizado principalmente por la luz natural&rdquo;, explica la doctora Mar&iacute;a Jos&eacute; Mart&iacute;nez Madrid, coordinadora del grupo de trabajo de Cronobiolog&iacute;a de la <a href="https://ses.org.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sociedad Espa&ntilde;ola del Sue&ntilde;o (SES).</a> Para evitar estos efectos, la medida m&aacute;s eficaz es una preparaci&oacute;n progresiva durante la semana anterior al cambio oficial, para que tu reloj interno se adapte con suavidad. 
    </p><h2 class="article-text">La estrategia de los 15 minutos</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Una estrategia sencilla es ir adelantando o retrasando los horarios de sue&ntilde;o unos 10 o 15 minutos cada d&iacute;a durante la semana previa&rdquo;, sugiere la doctora Mart&iacute;nez Madrid, que aconseja no esperar a la noche del cambio para modificar nuestros h&aacute;bitos diarios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este ajuste no debe limitarse solo a la hora de dormir y despertar; para que el cuerpo se sincronice correctamente, es fundamental desplazar tambi&eacute;n el horario de las comidas y otras rutinas diarias. &ldquo;De esta forma el cambio no ocurre de forma brusca en una sola noche, sino que el reloj biol&oacute;gico se va adaptando progresivamente&rdquo;, justifica.
    </p><h2 class="article-text">La importancia de la luz natural</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La exposici&oacute;n a luz natural por la ma&ntilde;ana es una de las herramientas m&aacute;s eficaces para reajustar el reloj biol&oacute;gico&rdquo;, afirma la especialista, que destaca que &ldquo;cuanto m&aacute;s consistentes sean los horarios y m&aacute;s contacto tengamos con la luz natural, m&aacute;s f&aacute;cil ser&aacute; que el organismo se sincronice con el nuevo horario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La luz del sol es el principal sincronizador de nuestro ritmo circadiano, pero Mart&iacute;nez Madrid insiste en la importancia de realizar actividad f&iacute;sica durante el d&iacute;a para favorecer el descanso nocturno y evitar las cenas tard&iacute;as o copiosas, adem&aacute;s de mantener horarios regulares de sue&ntilde;o.
    </p><h2 class="article-text">El control de estimulantes</h2><p class="article-text">
        Lo que hacemos en las &uacute;ltimas horas del d&iacute;a es crucial para una transici&oacute;n exitosa. En los d&iacute;as previos al cambio, la doctora recomienda moderar el consumo de cafe&iacute;na, evit&aacute;ndola especialmente <a href="https://www.eldiario.es/era/experta-sueno-hora-ultimo-cafe-dia-prudente-seria-evitarlo-partir-media-tarde-xp_1_13064851.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en las &uacute;ltimas horas de la tarde</a> para no dificultar la conciliaci&oacute;n del sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al uso de dispositivos electr&oacute;nicos, la especialista subraya la necesidad de &ldquo;reducir la exposici&oacute;n a pantallas y luz intensa por la noche, ya que pueden retrasar la producci&oacute;n de melatonina&rdquo;. Los m&oacute;viles o tabletas tambi&eacute;n son estimulantes de alg&uacute;n modo, ya que pueden hacer creer al cerebro que todav&iacute;a es de d&iacute;a y dificultar la adaptaci&oacute;n al nuevo horario.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Y las siestas?</h2><p class="article-text">
        Si sientes cansancio durante esta semana de ajuste, puedes recurrir a la siesta, Mart&iacute;nez Madrid pide precauci&oacute;n, para que no resten presi&oacute;n de sue&ntilde;o durante la noche: &ldquo;Las siestas deber&iacute;an ser cortas, de unos veinte minutos, y no muy tard&iacute;as&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo estas pautas y buscando una consistencia en los horarios, ser&aacute; mucho m&aacute;s f&aacute;cil que el organismo se sincronice con el nuevo horario sin sufrir el agotamiento t&iacute;pico de estos periodos estacionales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/cuatro-consejos-experta-sueno-prepararnos-cambio-hora-no-ocurre-sola-noche-xp_1_13089335.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Mar 2026 15:36:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuatro consejos de una experta en sueño para prepararnos ante el cambio de hora: “Así no ocurre en una sola noche”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Trastornos del sueño,Cambio horario,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No son solo ronquidos: cuándo aparece la apnea del sueño y cómo detectarla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/no-son-ronquidos-aparece-apnea-sueno-detectarla_1_13068219.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb50d749-c6d4-4758-b34e-6db27774021d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No son solo ronquidos: cuándo aparece la apnea del sueño y cómo detectarla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La apnea del sueño es una enfermedad con consecuencias muy graves para la salud física y mental, pero a menudo infradiagnosticada</p><p class="subtitle">Despiertos a las cuatro de la mañana: así es el insomnio matinal</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Podr&iacute;as dormir junto a un atasco de tr&aacute;fico? El nivel de ruido alcanza los 80 decibelios, suficiente para provocar da&ntilde;o auditivo si la exposici&oacute;n es prolongada. Pues bien, esos 80 decibelios es el nivel que pueden alcanzar los ronquidos, lo suficiente <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10109029/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para producir p&eacute;rdidas de audici&oacute;n</a>. No es de extra&ntilde;ar que quienes <a href="https://www.eldiario.es/era/dormir-alguien-ronca-puedes-pegar-ojo_1_12272248.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conviven con roncadores</a> tengan que recurrir a ponerse tapones.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los <a href="https://www.hospitalreyjuancarlos.es/idcsalud-client/cm/images?idMmedia=725050" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos</a> del Servicio de Otorrinolaringolog&iacute;a del Hospital Universitario Rey Juan Carlos, los ronquidos afectan a cerca del 45% de la poblaci&oacute;n en Espa&ntilde;a, aunque sea de forma ocasional. Pero m&aacute;s all&aacute; de las molestias, los ronquidos pueden ser la se&ntilde;al de algo m&aacute;s peligroso: la apnea del sue&ntilde;o.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Cuando roncar se convierte en no respirar</h2><p class="article-text">
        En el principio de todo est&aacute; el ronquido. Cuando nos dormimos, los m&uacute;sculos de todo el cuerpo se relajan, incluidos los que de la garganta. En algunas personas, esta relajaci&oacute;n estrecha el canal por donde pasa el aire: &ldquo;Los tejidos de las v&iacute;as a&eacute;reas superiores, es decir, las am&iacute;gdalas, la base de la lengua, el paladar, todo forma como un tubo de tejidos blandos que vibran cuando pasa el aire con resistencia y emite sonido&rdquo;, explica la doctora Leticia Juan Ruiz, experta en medicina dental del sue&ntilde;o y fundadora de Instituto Apnea y Ronquido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay factores como la congesti&oacute;n nasal por un resfriado, dormir boca arriba, el consumo de alcohol por la noche o la anatom&iacute;a de cada persona que pueden favorecer esta estrechez y, por tanto, los ronquidos. Pero mientras que el ronquido es un ruido continuo (aunque de volumen variable), la apnea del sue&ntilde;o se caracteriza por interrupciones completas de la respiraci&oacute;n. En la apnea obstructiva del sue&ntilde;o (AOS), la m&aacute;s com&uacute;n, la relajaci&oacute;n muscular es tan profunda que la garganta se colapsa y bloquea el paso del aire por completo. Este cierre puede durar diez segundos o m&aacute;s y repetirse cientos de veces cada noche. 
    </p><p class="article-text">
        Que no pase el aire significa que no se oxigene la sangre, algo que necesariamente pasa factura a la salud. &ldquo;Hay personas que lo padecen toda la vida y no tienen idea de que es as&iacute; hasta que sufren un infarto&rdquo;, comenta el doctor Carlos Egea, especialista en Neumolog&iacute;a y coordinador del&nbsp;A&ntilde;o&nbsp;SEPAR 2025/26 de los&nbsp;Trastornos Respiratorios&nbsp;del Sue&ntilde;o de la&nbsp;Sociedad Espa&ntilde;ola de Neumolog&iacute;a y Cirug&iacute;a de T&oacute;rax.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez que la respiraci&oacute;n se detiene, los niveles de ox&iacute;geno en sangre caen, obligando al coraz&oacute;n a trabajar m&aacute;s para bombear sangre. Este estr&eacute;s cardiovascular repetido es peligroso. La apnea obstructiva del sue&ntilde;o es un factor de riesgo bien conocido <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37382140/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para las enfermedades cardiovasculares</a> como la hipertensi&oacute;n arterial, ataques al coraz&oacute;n, ictus y arritmias, y se relaciona con un mayor riesgo de desarrollar <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36863747/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">diabetes tipo 2 y s&iacute;ndrome metab&oacute;lico</a>. &ldquo;Las bajadas de ox&iacute;geno son un cizallamiento tan importante de los vasos sangu&iacute;neos que pueden contribuir al desarrollo incluso del c&aacute;ncer&rdquo;, a&ntilde;ade el doctor Egea, refiri&eacute;ndose a un extremo que se ha podido comprobar en <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36868588/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios de poblaci&oacute;n</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay personas que lo padecen toda la vida y no tienen idea de que es así hasta que sufren un infarto</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carlos Egea</span>
                                        <span>—</span> neumólogo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la <a href="https://www.separ.es/apnea-sue%C3%B1o-alcanza" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sociedad Espa&ntilde;ola de Neumolog&iacute;a y Cirug&iacute;a Tor&aacute;cica</a>, la apnea del sue&ntilde;o supone el 50% de las visitas en las consultas de neurolog&iacute;a y, aunque afecta tradicionalmente m&aacute;s a los hombres, est&aacute;n aumentando los diagn&oacute;sticos entre las mujeres. Los ni&ntilde;os tambi&eacute;n pueden sufrirla. &ldquo;Si un ni&ntilde;o tiene las am&iacute;gdalas grandes y ronca, se levantar&aacute;. A diferencia de los adultos que se levantan somnolientos, se despierta como una moto porque no ha podido dormir bien. Si tardas mucho en diagnosticarla, puede condicionar su crecimiento&rdquo;, explica el doctor Egea, que a&ntilde;ade que en la actualidad se est&aacute;n viendo muchos casos en ni&ntilde;os.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los dispositivos CPAP son el tratamiento de referencia para los casos graves de apnea del sueño.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">C&oacute;mo detectar y tratar la apnea del sue&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        Cuando se padece apnea obstructiva del sue&ntilde;o, el organismo, al detectar la falta de ox&iacute;geno y el aumento de di&oacute;xido de carbono, env&iacute;a una se&ntilde;al de alarma al cerebro. Esto provoca un microdespertar y el cerebro ordena un jadeo o un resoplido que abra las v&iacute;as respiratorias. El ciclo de colapso, pausa, despertar y resoplido puede repetirse de cinco a 30 veces por hora, fragmentando el sue&ntilde;o y <a href="https://www.eldiario.es/era/aumentar-sueno-profundo-reparador_1_11327931.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reduciendo el sue&ntilde;o profundo</a>, que es necesario para la reparaci&oacute;n celular y la eliminaci&oacute;n de productos de desecho del cerebro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil que una persona se d&eacute; cuenta por s&iacute; sola de que tiene apnea, y las se&ntilde;ales de alarma se producen sobre todo durante el d&iacute;a. Una persona con apnea suele despertarse con la boca seca, dolor de cabeza y una profunda sensaci&oacute;n de cansancio, como si no hubiera pegado ojo. &ldquo;Los pacientes vienen por los ronquidos porque molestan a otra persona, pero el 90% presentan adem&aacute;s apneas&rdquo;, comenta la doctora Juan. &ldquo;Mucha gente tiene sue&ntilde;o durante el d&iacute;a, necesitan una siesta a mediod&iacute;a, se duermen en reuniones y piensan que es por el estr&eacute;s, pero no entienden que puede ser por el sue&ntilde;o&rdquo;, advierte la especialista.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se sospecha que algo no va bien, es fundamental acudir a un especialista en sue&ntilde;o. El diagn&oacute;stico se realizaba tradicionalmente mediante una prueba llamada polisomnograf&iacute;a, que requiere dormir en el hospital conectado a docenas de electrodos, pero en la actualidad puede realizarse en casa con una poligraf&iacute;a, que emplea dispositivos m&aacute;s sencillos que registran el ox&iacute;geno en sangre, el esfuerzo respiratorio y las fases del sue&ntilde;o durante toda la noche. &ldquo;Recibes el equipo en casa y un neum&oacute;logo informa las poligraf&iacute;as, y as&iacute; en tres d&iacute;as podemos tener los resultados&rdquo;, confirma la doctora Juan.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mucha gente tiene sueño durante el día, necesitan una siesta a mediodía, se duermen en reuniones y piensan que es por el estrés, pero no entienden que puede ser por el sueño</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name"> Leticia Juan Ruiz</span>
                                        <span>—</span> experta en medicina dental del sueño
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La buena noticia es que la apnea del sue&ntilde;o tiene tratamiento y, en la mayor&iacute;a de los casos, es altamente efectivo. El tratamiento de referencia, especialmente en casos m&aacute;s graves, es la m&aacute;quina CPAP (siglas de presi&oacute;n positiva continua en la v&iacute;a a&eacute;rea en ingl&eacute;s). Este dispositivo consiste en una mascarilla conectada por un tubo a una peque&ntilde;a bomba que genera un flujo de aire que mantiene la garganta abierta y evita los colapsos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hay alternativas m&aacute;s c&oacute;modas para quienes no toleran la CPAP o tienen casos m&aacute;s leves. El dispositivo de avance mandibular es una especie de f&eacute;rula dental que adelanta la mand&iacute;bula inferior durante el sue&ntilde;o, lo que desplaza la lengua hacia adelante y abre las v&iacute;as respiratorias. &ldquo;Muchas veces se combinan, hay pacientes que entre semana usan la CPAP y el fin de semana o para viajar se llevan el dispositivo&rdquo;, aclara la doctora Juan.
    </p><p class="article-text">
        En ciertos casos, cuando existe una anomal&iacute;a estructural como am&iacute;gdalas muy grandes o una mand&iacute;bula retra&iacute;da, se puede recurrir a la cirug&iacute;a para corregirlo, algo que puede mejorar mucho el diagn&oacute;stico y el desarrollo en ni&ntilde;os. &ldquo;El desarrollo cerebral en los primeros a&ntilde;os de vida puede verse afectado si est&aacute; fragmentado el sue&ntilde;o. Eso es relevante para colectivos como pacientes con s&iacute;ndrome de Down, autismo, d&eacute;ficit de atenci&oacute;n o trastornos que se traducen en una menor esperanza de vida&rdquo;, afirma el doctor Egea.
    </p><p class="article-text">
        Para los adultos, los cambios en el estilo de vida son tambi&eacute;n un factor fundamental y la p&eacute;rdida de peso est&aacute; entre los que m&aacute;s influye. &ldquo;Seg&uacute;n los estudios, una p&eacute;rdida de 20 kilos reduce el &iacute;ndice de apnea obstructiva en un 45%&rdquo;, comenta la doctora Juan. Otros factores, como el uso de alcohol, sedantes o la <a href="https://www.eldiario.es/era/dormir-boca-abajo-posturas-mejores-sueno-salud_1_12472991.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">postura al dormir</a> tambi&eacute;n pueden ser determinantes, tanto para la salud como para la mortalidad. &ldquo;Te mueres antes por no dormir que por no comer&rdquo;, afirma la especialista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El doctor Egea tambi&eacute;n apunta a esta influencia de la apnea del sue&ntilde;o en la esperanza de vida: &ldquo;Es muy probable que hoy est&eacute; naciendo un ni&ntilde;o que vaya a vivir 150 a&ntilde;os pero, claro, tiene que dormir lo suficiente, tiene que controlar el peso, tiene que hacer ejercicio y no tiene que tener apnea del sue&ntilde;o&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los ronquidos son a menudo objeto de bromas, pero la apnea del sue&ntilde;o es una enfermedad grave con profundas consecuencias para la salud f&iacute;sica y mental y que a menudo permanece sin diagnosticar. Reconocer las se&ntilde;ales de alarma y consultar con un especialista puede cambiar la vida para mejor a las personas que la padecen.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HJXCMFAHVDRR0XBTRXNPY04S"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/no-son-ronquidos-aparece-apnea-sueno-detectarla_1_13068219.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Mar 2026 21:38:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No son solo ronquidos: cuándo aparece la apnea del sueño y cómo detectarla]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trastornos del sueño,Dormir,Descanso,Sueño,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Despiertos a las cuatro de la mañana: así es el insomnio matinal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/despiertos-cuatro-manana-insomnio-matinal_1_13047889.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2f1341dd-6c18-48c3-98d9-0c71a85e8531_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Despiertos a las cuatro de la mañana: así es el insomnio matinal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Levantarse horas antes de que suene el despertador y no ser capaces de retomar el sueño es una variante del insomnio que se asocia principalmente a la vejez y a la depresión, pero no son los únicos factores</p><p class="subtitle">Las nueve cosas que debes chequear para saber qué falla en tu descanso</p></div><p class="article-text">
        Abres los ojos y miras el reloj. Son las cuatro de la ma&ntilde;ana, pero est&aacute;s totalmente alerta, y no puedes volver a dormir. Pasan as&iacute; las horas hasta que finalmente suena el despertador, de forma completamente in&uacute;til, porque sigues con los ojos como platos, y te levantas sin energ&iacute;as. Este es el insomnio terminal, un tipo de trastorno del sue&ntilde;o que afecta a muchas personas, <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3377480/pdf/nihms322966.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especialmente en la edad avanzada</a>.
    </p><p class="article-text">
        Este trastorno no se define por la dificultad de conciliar el sue&ntilde;o, ni por los despertares nocturnos, sino por un despertar precoz y sin vuelta atr&aacute;s que ocurre mucho antes de lo deseado, dejando a la persona atrapada en una vigilia forzada cuando el resto del mundo, o la pareja con la que comparte cama, a&uacute;n duerme.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Inicial, de mantenimiento y terminal: las variantes del insomnio</h2><p class="article-text">
        La ciencia del sue&ntilde;o clasifica las dificultades para dormir en <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8276022/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tres categor&iacute;as principales</a> que se asocian a distintos perfiles psicol&oacute;gicos y etapas de la vida. El insomnio inicial o de conciliaci&oacute;n, que es m&aacute;s com&uacute;n en adolescentes, suele ir de la mano con los <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/12505553/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trastornos de ansiedad</a>, donde una mente hiperactiva impide el inicio del descanso al meterse en la cama.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, el insomnio de mantenimiento se caracteriza por despertares frecuentes durante la noche y suele vincularse a ciertas dolencias, <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7065498/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como la hipertensi&oacute;n</a> o la menopausia. Sin embargo, el insomnio terminal, tambi&eacute;n llamado insomnio de despertar temprano, se asocia de manera muy estrecha con los trastornos del estado de &aacute;nimo, <a href="https://link.springer.com/chapter/10.1007/978-1-4757-9586-8_13" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en especial con la depresi&oacute;n</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En el caso del insomnio terminal, el despertar temprano no es solo un síntoma, sino que a menudo coincide con un estado de ánimo más negativo por la mañana</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Estos tipos no son una clasificaci&oacute;n estricta. &ldquo;Normalmente se dec&iacute;a que quienes se despertaban demasiado pronto por la ma&ntilde;ana y no pod&iacute;an volver a dormirse eran los depresivos&rdquo;, explica la doctora Francesca Ca&ntilde;ellas, psiquiatra especializada en medicina del sue&ntilde;o e investigadora del Instituto de Investigaci&oacute;n Sanitaria Illes Balears. &ldquo;Pero en estos a&ntilde;os he visto pacientes depresivos que tienen los tres tipos de insomnio, y pacientes ansiosos que tambi&eacute;n los tienen&rdquo;, advierte.
    </p><p class="article-text">
        En el caso del insomnio terminal, el despertar temprano no es solo un s&iacute;ntoma, sino que a menudo coincide con un estado de &aacute;nimo m&aacute;s negativo por la ma&ntilde;ana, posiblemente relacionado con una falla en la regulaci&oacute;n de las emociones durante el sue&ntilde;o REM y a veces la aparici&oacute;n de <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0165178104003063" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pesadillas intensas</a> que interrumpen el descanso justo antes del amanecer.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; nos despertamos antes de la hora</h2><p class="article-text">
        &ldquo;En la segunda mitad de la noche baja la melatonina, sube el cortisol y el sue&ntilde;o se hace m&aacute;s ligero&rdquo;, explica <a href="https://www.instagram.com/reels/DNvIuFGwuLG/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en su podcast</a> el profesor de neurolog&iacute;a Matt Walker, autor del libro <em>Por qu&eacute; dormimos </em>(editado en Espa&ntilde;a por Capit&aacute;n Swing). &ldquo;Peque&ntilde;os est&iacute;mulos que no te despertar&iacute;an a las once de la noche te sacan del sue&ntilde;o a las tres de la ma&ntilde;ana&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero el baile de neurotransmisores es el mecanismo, no el origen. Para comprender mejor por qu&eacute; surge este despertar precoz, el investigador Arthur Spielman propuso en los a&ntilde;os 80 <a href="https://insomnia.sleep-disorders.net/clinical/three-factors-model" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el modelo de las &ldquo;tres P&rdquo;</a>, que analiza los factores predispuestos, precipitantes y perpetuantes del insomnio. Entre los factores predispuestos se encuentran la gen&eacute;tica y los cambios biol&oacute;gicos propios del envejecimiento, donde el ritmo circadiano (nuestro reloj interno) <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5272178/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tiende a adelantarse</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este fen&oacute;meno com&uacute;n en las personas mayores, conocido como s&iacute;ndrome de fase de sue&ntilde;o avanzada, provoca que el cuerpo sienta sue&ntilde;o muy temprano en la tarde y, en consecuencia, despierte naturalmente en la madrugada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los factores precipitantes suelen ser eventos estresantes, como cirug&iacute;as o problemas m&eacute;dicos graves, mientras que los factores perpetuantes incluyen malos h&aacute;bitos como las siestas diurnas o pasar demasiado tiempo en la cama intentando dormir, lo que debilita el impulso natural del sue&ntilde;o para la noche siguiente.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En la segunda mitad de la noche baja la melatonina, sube el cortisol y el sueño se hace más ligero. Pequeños estímulos que no te despertarían a las once de la noche te sacan del sueño a las tres de la mañana</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Matt Walker</span>
                                        <span>—</span> Autor de &#039;Por qué dormimos&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La suma de estos factores hace que las personas mayores sean las que sufren con m&aacute;s frecuencia estos despertares prematuros. Con la edad el sue&ntilde;o se vuelve m&aacute;s ligero y fragmentado, reduci&eacute;ndose las etapas de sue&ntilde;o profundo. Adem&aacute;s, factores como la jubilaci&oacute;n, el aislamiento social y la reducci&oacute;n de la actividad f&iacute;sica pueden alterar los ritmos biol&oacute;gicos.&nbsp;Las enfermedades cr&oacute;nicas como la artritis o la diabetes, o los episodios de depresi&oacute;n grave tambi&eacute;n aumentan el riesgo para desarrollar este subtipo de insomnio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos que a&ntilde;adir la cronobiolog&iacute;a. Todos somos o <a href="https://www.eldiario.es/era/noctambulos-madrugadores-superior-ciencia_1_12691852.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s vespertinos o m&aacute;s matutinos, b&uacute;hos o alondras</a>&rdquo;, explica la doctora Ca&ntilde;elles. &ldquo;Si t&uacute; eres m&aacute;s alondra y tienes un problema de insomnio, es m&aacute;s normal que te despiertes m&aacute;s pronto por la ma&ntilde;ana. De hecho, lo primero que hacemos cuando tenemos un paciente que se queja de uno de estos problemas es ver su cronotipo&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Despertarse antes de la hora puede ser perjudicial para la la salud. Como ocurre en todos los casos de insomnio, se produce somnolencia durante el d&iacute;a, lo que afecta al rendimiento, aumenta el riesgo de accidentes y puede llevar a necesitar siestas durante el d&iacute;a, que solo agravan el problema.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El tratamiento del insomnio matutino</h2><p class="article-text">
        Aunque pueda parecer una soluci&oacute;n r&aacute;pida, los f&aacute;rmacos no son la primera l&iacute;nea de actuaci&oacute;n para la medicina moderna a la hora de tratar el insomnio. Muchos somn&iacute;feros, como zolpidem, est&aacute;n indicados para el inicio del sue&ntilde;o, pero sus efectos se han pasado ya a mitad de la noche. &ldquo;No vas a dar un f&aacute;rmaco que tiene una vida media de una hora y media. No tiene ning&uacute;n sentido&rdquo;, aclara la doctora Ca&ntilde;elles. &ldquo;Somos los campeones mundiales en consumo de f&aacute;rmacos, yo prefiero hablar de estrategias cognitivo-conductuales. Hay tantas variables que pueden influir que hay que dar un tratamiento muy personalizado&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad se priorizan intervenciones no farmacol&oacute;gicas como la Terapia Cognitivo-Conductual para el Insomnio (CBT-I por sus siglas en ingl&eacute;s), considerada tratamiento de referencia. Esta terapia incluye t&eacute;cnicas como <a href="https://stanfordhealthcare.org/medical-treatments/c/cognitive-behavioral-therapy-insomnia/procedures/sleep-restriction.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la restricci&oacute;n del sue&ntilde;o</a>, que busca limitar el tiempo que se pasa en la cama y que corresponda a las horas reales de sue&ntilde;o. Es decir, evitar por todos los medios quedarse en la cama despiertos 'comiendo techo', algo que hace que el cerebro asocie la cama al insomnio y la ansiedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, en estas intervenciones se promueve el control de est&iacute;mulos para fortalecer un v&iacute;nculo positivo entre el dormitorio y el descanso. La cama se debe convertir en un lugar reservado para el sue&ntilde;o (o el sexo) pero no para ver la televisi&oacute;n, comer o hablar de trabajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para el insomnio terminal en particular, se aplica a menudo la terapia de luz fr&iacute;a brillante al atardecer. Aunque en otros casos, como el insomnio de inicio del sue&ntilde;o, se desaconsejan las luces brillantes antes de acostarse, algunos estudios han comprobado que <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/16171276/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">solo con dos d&iacute;as de exposici&oacute;n</a> a una luz similar a la usada en el trastorno depresivo estacional se consigue corregir el reloj circadiano, permitiendo que la persona se mantenga despierta m&aacute;s tiempo y, de este modo, despierte m&aacute;s tarde por la ma&ntilde;ana.
    </p><p class="article-text">
        El doctor Walker <a href="https://www.instagram.com/reels/DGnZgJ2PX48/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recomienda</a> adem&aacute;s &ldquo;sacar a la mente de s&iacute; misma&rdquo; con ejercicios de respiraci&oacute;n o de meditaci&oacute;n, escuchar un podcast o una historia, junto a la restricci&oacute;n del tiempo en la cama. Esperando un poco m&aacute;s para dormir se consigue que el cuerpo &ldquo;genere somnolencia&rdquo;, lo suficiente para obligarlo a aprovechar el tiempo que le damos para dormir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como otras dolencias, el insomnio adopta muchas formas, y no puede abordarse con tratamientos generales. Si nos despertamos por la ma&ntilde;ana, la consulta con el especialista es la mejor forma de encontrar una soluci&oacute;n personalizada.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/despiertos-cuatro-manana-insomnio-matinal_1_13047889.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Mar 2026 21:16:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Despiertos a las cuatro de la mañana: así es el insomnio matinal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Insomnio,Trastornos del sueño,Depresión,Sueño,Dormir]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un estudio sobre el sueño del pez cebra busca avances en el tratamiento del insomnio en humanos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/estudio-sueno-pez-cebra-busca-avances-tratamiento-insomnio-humanos_1_13040934.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/51529190-682e-491f-b335-a36979c18a73_16-9-discover-aspect-ratio_default_1137912.jpg" width="2042" height="1148" alt="Un estudio sobre el sueño del pez cebra busca avances en el tratamiento del insomnio en humanos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una investigación internacional, con participación de un instituto del CSIC, ha identificado un circuito cerebral hasta ahora desconocido que actúa como "botón biológico" del sueño en esta especie de peces</p><p class="subtitle"> El estudio de los tumores en gatos domésticos ofrece nuevas claves para entender el cáncer humano </p></div><p class="article-text">
        Una investigaci&oacute;n sobre el pez cebra ha identificado un circuito cerebral hasta ahora desconocido que act&uacute;a como &ldquo;bot&oacute;n biol&oacute;gico&rdquo; del sue&ntilde;o en esta especie. El hallazgo &ldquo;podr&iacute;a tener aplicaciones futuras en el tratamiento del insomnio en seres humanos&rdquo;, asegura la delegaci&oacute;n del Consejo Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas (CSIC) en Galicia, que ha participado en el estudio a trav&eacute;s del Instituto de Investigaciones Marinas.
    </p><p class="article-text">
        El ensayo, expone, ofrece nuevas pistas sobre c&oacute;mo el cerebro decide cu&aacute;ndo dormir, seg&uacute;n informa Europa Press. El estudio 'Pth4 neurons define a novel hypothalamic circuit that promotes sleep via brainstem monoaminergic neurons', publicado recientemente en <em>Current Biology</em>, ha analizado la actividad un grupo de neuronas del hipot&aacute;lamo en larvas de peces cebra, especie ampliamente utilizada en investigaci&oacute;n biom&eacute;dica por compartir similitudes con el cerebro humano.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n, liderada desde el Instituto Tecnol&oacute;gico de California (CalTech), ha contado con la participaci&oacute;n del IIM-CSIC (Acuabiotec), la Universidad Estatal de California y la Universidad de Exeter. El equipo de investigaci&oacute;n identific&oacute; unas nuevas neuronas que expresan los genes Qrfp y Pth4 como promotoras del sue&ntilde;o en los peces. Durante el proceso se emplearon t&eacute;cnicas de edici&oacute;n gen&eacute;tica para examinar peces que carec&iacute;an del neurop&eacute;ptido Qrfp o Pth4, con el objetivo de determinar los efectos de cada uno de ellos en el sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados alcanzados revelan que el neurop&eacute;ptido Pth4 es responsable de activar el mecanismo de promoci&oacute;n del sue&ntilde;o mediante un doble sistema: la inhibici&oacute;n de las neuronas que impulsan la vigilia y la potenciaci&oacute;n de las que favorecen el descanso.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estas neuronas no act&uacute;an de manera aislada, sino que se comunican con otras regiones profundas del cerebro mediante neurotransmisores como noradrenalina y serotonina, lo que permite que el cerebro transite de forma progresiva de la vigilia al sue&ntilde;o, en un proceso mucho m&aacute;s din&aacute;mico y coordinado de lo que se pensaba&rdquo;, apunta el profesor de investigaci&oacute;n del CSIC y jefe del grupo Biotecnolog&iacute;a Acu&aacute;tica (Acuabiotec) del IIM-CSIC, Josep Rotllant.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n revela, adem&aacute;s, que estas neuronas se activan especialmente cuando el pez permanece despierto durante largos periodos de tiempo, formando parte del sistema que mide la necesidad acumulada de descanso. Este mecanismo garantiza la transici&oacute;n al sue&ntilde;o en momentos cr&iacute;ticos, protegiendo funciones vitales como la memoria, la reparaci&oacute;n celular y la regulaci&oacute;n energ&eacute;tica. &ldquo;Aunque los humanos no poseen exactamente la misma mol&eacute;cula, creemos que este circuito refleja un sistema evolutivo antiguo, compartido entre distintas especies, que ayuda a ahorrar energ&iacute;a y mantener el equilibrio del organismo, y cuya comprensi&oacute;n podr&iacute;a abrir nuevas v&iacute;as para tratar el insomnio y otros trastornos del sue&ntilde;o&rdquo;, a&ntilde;ade Rotllant.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Galicia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/estudio-sueno-pez-cebra-busca-avances-tratamiento-insomnio-humanos_1_13040934.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Mar 2026 16:41:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un estudio sobre el sueño del pez cebra busca avances en el tratamiento del insomnio en humanos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,CSIC - Consejo Superior de Investigaciones Científicas,Sueño,Trastornos del sueño]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estrategias para sobrevivir al turno de noche, según una psicóloga: "La sensación de descanso puede no ser reparadora"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/trabajar-noche-dormir-dia-psicologa-sensacion-descanso-no-reparadora-xp_1_13007112.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/db08e939-25c6-4e4f-b01c-44f9a12296ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estrategias para sobrevivir al turno de noche, según una psicóloga: &quot;La sensación de descanso puede no ser reparadora&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El efecto del trabajo a turnos o nocturno tiene que ver con la necesidad de cambiar el ciclo del sueño y, por tanto, de ir contra nuestro reloj natural
</p><p class="subtitle">Las recomendaciones de la especialista en sueño Anjana López para dormir mejor: “Hay que educar al cerebro” </p></div><p class="article-text">
        Para muchas personas, su d&iacute;a empieza cuando termina el de la mayor&iacute;a, cuando el resto se van a dormir. El trabajo nocturno no es solo un horario para muchas de ellas, sino un estilo de vida. En Espa&ntilde;a, y seg&uacute;n datos de la Encuesta de Poblaci&oacute;n Activa (EPA) de 2023, casi el 12% de los trabajadores ejerci&oacute; en <a href="https://www.ine.es/dyngs/Prensa/vsEPA2023.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">horario nocturno</a>, poco m&aacute;s de los que lo hicieron en 2022, y m&aacute;s hombres (un 14,3%) que mujeres (9,1%). Ya sea un trabajo en el sector sanitario, la seguridad p&uacute;blica, la hosteler&iacute;a, en log&iacute;stica o un sinf&iacute;n m&aacute;s de sectores, la interrupci&oacute;n del sue&ntilde;o puede parecer inevitable. Este tipo de horarios plantea diversos desaf&iacute;os en la vida diaria, y el sue&ntilde;o suele ser uno de los mayores.
    </p><p class="article-text">
        Se estima que hasta el 10% de los <a href="https://www.sleepfoundation.org/shift-work-disorder" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trabajadores a turnos</a> tienen dificultad para dormir o fatiga excesiva como consecuencia de este tipo de organizaci&oacute;n del trabajo, con horarios variables. Una de las claves para no ser v&iacute;ctimas de estos cambios tan demandante para nuestra salud, es dejar de intentar dormir como un trabajador con un horario normal, de nueve de la ma&ntilde;ana a cinco de la tarde, y empezar a dise&ntilde;ar un sistema que funcione para nuestra biolog&iacute;a, no contra ella.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, como explica Marta del Villar, psic&oacute;loga y directora del centro <a href="https://www.suenogalicia.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sue&ntilde;o Galicia</a>, &ldquo;biol&oacute;gicamente estamos dise&ntilde;ados para dormir de noche y estar activos durante el d&iacute;a. El trabajo nocturno, por tanto, es un desaf&iacute;o a esta m&aacute;xima&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Las consecuencias de dormir a contrarreloj</h2><p class="article-text">
        Nuestro cuerpo est&aacute; dise&ntilde;ado para la luz durante el d&iacute;a y el descanso por la noche, es decir, para dormir de noche. De ah&iacute; que trabajar de noche, incluso a turnos, se convierta en un conflicto biol&oacute;gico. Este desequilibrio interno se acumula r&aacute;pidamente y afecta a numerosos aspectos, desde c&oacute;mo nos sentimos en el trabajo hasta nuestra recuperaci&oacute;n. Para Del Villar, &ldquo;las consecuencias de dormir de d&iacute;a y trabajar de noche son de diversa &iacute;ndole&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; sucede esto? Porque nuestro reloj interno (ritmo circadiano) est&aacute; programado para mantenernos alerta durante el d&iacute;a y ayudarnos a relajarnos al anochecer. &ldquo;Al no poder usarse como marcador, es posible que el trabajador nocturno sienta las consecuencias de un sue&ntilde;o no reparador&rdquo;, afirma Del Villar.
    </p><p class="article-text">
        Porque los turnos de noche lo cambian todo: intentamos mantenernos despiertos cuando nuestro cuerpo necesita descansar y dormir cuando intenta estar alerta de forma natural. Los turnos de noche afectan a nuestro ritmo circadiano, los desajustan y esto provoca una &ldquo;desincronizaci&oacute;n con consecuencias a varios niveles&rdquo;, afirma Del Villar.
    </p><p class="article-text">
        Trabajar de noche se asocia con numerosas <a href="https://www.nature.com/articles/s42003-024-05962-8#Abs1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">repercusiones</a> para la salud, el sue&ntilde;o y el funcionamiento cognitivo. De acuerdo con este <a href="https://www.cdc.gov/niosh/blogs/2016/shift-work.html#:~:text=Night%2D%20and%20evening%2Dshift%20workers,ADL)%20than%20non%2Dsmokers." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a>, el 30% de los trabajadores nocturnos reconoce tener una mala calidad del sue&ntilde;o; el 61% tienen un sue&ntilde;o corto; m&aacute;s del 40% necesita m&aacute;s de 30 minutos para conciliar el sue&ntilde;o; el 18% sufren insomnio. &ldquo;Est&aacute; demostrado que el sue&ntilde;o diurno suele ser m&aacute;s corto y menos reparador, por tanto, la sensaci&oacute;n de descanso puede no ser reparadora&rdquo;, afirma Del Villar.
    </p><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s de todos estos s&iacute;ntomas, hay otras consecuencias, como &ldquo;trastornos digestivos, cambios en la dieta, aumento del tabaquismo y consumo de alcohol; en la mujer, incidencias en la salud reproductora; tendencia a sobrepeso por alteraciones del ritmo metab&oacute;lico; a nivel de salud mental, aumento del riesgo de depresi&oacute;n, ansiedad y otros trastornos emocionales&rdquo; afirma Del Villar.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n a <a href="https://link.springer.com/article/10.5664/jcsm.10480#d1e298" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">o</a><a href="https://link.springer.com/article/10.5664/jcsm.10480#d1e298" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tros problemas</a> como diabetes tipo 2, enfermedad coronaria y accidente cerebrovascular. Incluso, las investigaciones han descubierto que alterar el ritmo circadiano puede desencadenar cambios en el cuerpo a nivel molecular. Tanto es as&iacute; que en 2007 la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud consider&oacute; el trabajo por turnos un &ldquo;probable carcin&oacute;geno&rdquo; debido a una posible conexi&oacute;n entre el c&aacute;ncer y los turnos nocturnos.
    </p><p class="article-text">
        Estas consecuencias negativas son el resultado de la desalineaci&oacute;n circadiana, un t&eacute;rmino que se refiere al desajuste entre los tiempos de sue&ntilde;o y vigilia, el ciclo de luz y oscuridad y otros ritmos circadianos, como el fisiol&oacute;gico o el hormonal. Como advierte Del Villar, este desajuste tambi&eacute;n tiene un impacto &ldquo;a nivel familiar y social, ya que dificulta las relaciones familiares, por dificultad de conciliaci&oacute;n, cambios a nivel emocional, como irritabilidad, falta de paciencia, impulsividad o des&aacute;nimo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Estrategias para sobrevivir al turno de noche</h2><p class="article-text">
        Uno de los principales problemas de tener que dormir de d&iacute;a es que el sue&ntilde;o es menos reparador. &ldquo;Es importante adoptar unos h&aacute;bitos relacionados con el sue&ntilde;o, por tanto, para dormir se requiere &lsquo;enga&ntilde;ar al cerebro&rsquo;&rdquo;, afirma Del Villar. Un sue&ntilde;o de calidad requiere un entorno tranquilo, oscuridad y una temperatura adecuada. Para dormir bien durante el d&iacute;a es clave aislarse del ruido lo m&aacute;ximo posible e impedir que haya luz en la habitaci&oacute;n, ya que la oscuridad permite la secreci&oacute;n de melatonina, la hormona del sue&ntilde;o, mientras que la luz la bloquea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n la regularidad es esencial porque ayuda a mantener el reloj interno del cuerpo pese a los horarios irregulares. Por ejemplo, acostarse y despertarse a la misma hora todos los d&iacute;as estabiliza el ritmo circadiano, reduciendo as&iacute; las alteraciones del sue&ntilde;o. &ldquo;Si cuidar la higiene del sue&ntilde;o ya es importante, cuando hay un ritmo circadiano alterado, a&uacute;n lo es m&aacute;s&rdquo;, reconoce Del Villar, que aconseja adem&aacute;s:&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Evitar la actividad f&iacute;sica antes de dormir: si bien para sincronizar los ritmos biol&oacute;gicos es importante programar alguna actividad f&iacute;sica al aire libre todos los d&iacute;as, no es aconsejable hacerlo antes de dormir.</li>
                                    <li>Limitar el consumo de caf&eacute; y excitantes: es clave evitar &ldquo;compensar la somnolencia con caf&eacute;s u otros estimulantes&rdquo;, afirma Del Villar.</li>
                                    <li>Instaurar momentos y oportunidades para gestionar la vida familiar y social: adem&aacute;s de una adecuada formaci&oacute;n en optimizar el sue&ntilde;o y el descanso, es clave &ldquo;fomentar h&aacute;bitos saludables en nutrici&oacute;n, actividad f&iacute;sica y en el &aacute;mbito social&rdquo;, afirma Del Villar.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, para la especialista es clave &ldquo;establecer turnos adecuados, que permitan descansar lo suficiente. Por tanto, el uso de criterios ergon&oacute;micos como una &oacute;ptima duraci&oacute;n y distribuci&oacute;n de tiempos de trabajo y descanso, son relevantes&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/trabajar-noche-dormir-dia-psicologa-sensacion-descanso-no-reparadora-xp_1_13007112.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Feb 2026 08:44:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Estrategias para sobrevivir al turno de noche, según una psicóloga: "La sensación de descanso puede no ser reparadora"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Sueño,Trastornos del sueño,Psicología,Salud psicológica,Salud mental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las causas y tratamiento para el síndrome de piernas inquietas: "Es una enfermedad muy prevalente pero muy poco valorada"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/causas-tratamiento-sindrome-piernas-inquietas-enfermedad-prevalente-valorada_1_12970409.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/03c5fa55-ec09-48dd-854a-1210f954e052_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Síndrome de piernas inquietas: qué lo causa y cómo mejorar los síntomas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque pueda parecer una simple molestia, esta necesidad de mover las piernas por la noche es un trastorno neurológico conocido y que tiene solución
</p><p class="subtitle">El 'segundo corazón' está en tus pantorrillas: así mejora la circulación al caminar</p></div><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil de explicar para quien no lo ha experimentado. Te acuestas en la cama despu&eacute;s de un largo d&iacute;a, dispuesto a dormir, pero, tras apenas unos minutos, es imposible estar quieto. Es una sensaci&oacute;n profunda, molesta, como un hormigueo interno o una corriente el&eacute;ctrica, que solo se alivia moviendo las piernas. Das la vuelta, intentas no moverte, pero la sensaci&oacute;n es insoportable, y se hace a&uacute;n m&aacute;s intensa al reprimir el movimiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28613628/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&iacute;ndrome de piernas inquietas</a> (SPI), tambi&eacute;n conocido como enfermedad de Willis-Ekbom, es un trastorno neurol&oacute;gico sensoriomotor cr&oacute;nico. Es decir, afecta a los nervios, tanto a los que transmiten sensaciones como a los que hacen que se muevan los m&uacute;sculos. Se caracteriza por una urgencia irresistible de mover las extremidades, generalmente las piernas, acompa&ntilde;ada o causada por sensaciones desagradables y profundas, pero dif&iacute;ciles de explicar que se describen a veces como pesadez, irritaci&oacute;n o incluso dolor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una enfermedad muy prevalente pero muy poco valorada. Incluso el nombre parece que es algo banal, como un chiste&rdquo;, dice la neur&oacute;loga Laura Lillo. &ldquo;Pero hay muchas personas que lo pasan muy, muy mal. Y no solo es que no duermen, sino que no pueden ir al cine, al teatro o a cenar fuera porque tienen que estar de pie o levantarse. No pueden hacer un viaje en avi&oacute;n, y necesitan a veces un informe que les permitan sentarse en el pasillo para&nbsp;levantarse si lo necesitan&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Los s&iacute;ntomas &ldquo;suelen aparecer por la tarde o durante la noche, por lo que frecuentemente generan dificultad para conciliar el sue&ntilde;o, mantenerlo o volver a dormirse&rdquo;, explica la doctora Anna Sansalvador Millet, m&eacute;dico especialista en sue&ntilde;o de AdSalutem. &ldquo;Adem&aacute;s, muchos pacientes con SPI presentan movimientos peri&oacute;dicos de las piernas durante el sue&ntilde;o, lo que contribuye a la interrupci&oacute;n del sue&ntilde;o y a s&iacute;ntomas de insomnio&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es una enfermedad muy prevalente pero muy poco valorada. Incluso el nombre parece que es algo banal</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Laura Lillo</span>
                                        <span>—</span> neuróloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">El s&iacute;ndrome de piernas inquietas en el cerebro</h2><p class="article-text">
        Los s&iacute;ntomas siguen un patr&oacute;n circadiano: son inexistentes o leves por la ma&ntilde;ana, pero aumentan al final del d&iacute;a y durante la noche, especialmente en periodos de reposo como estar sentado o acostado. Las personas que lo padecen solo encuentran alivio si se mueven; al caminar, estirar o frotarse. Levantarse de la cama, ponerse de pie e incluso hacer flexiones tambi&eacute;n son formas de encontrar alivio, pero este suele ser temporal y la sensaci&oacute;n desagradable vuelve.
    </p><p class="article-text">
        La causa &uacute;ltima del esta dolencia no se comprende completamente, pero los datos apuntan al cerebro. En concreto el <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33880737/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sistema dopamin&eacute;rgico</a> del sistema nervioso central. La dopamina es un neurotransmisor con muchas funciones, entre ellas la motora. Los temblores de las personas que sufren Parkinson se deben, precisamente, a que les falta dopamina.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s puede haber una mala absorci&oacute;n del hierro en las neuronas. El hierro act&uacute;a como cofactor para la producci&oacute;n de dopamina. Si hay niveles bajos de hierro en el cerebro, incluso cuando los an&aacute;lisis de sangre dan niveles normales, falla el circuito y se desencadenan los s&iacute;ntomas. &ldquo;El traspaso de la sangre al cerebro a trav&eacute;s de la barrera hematoencef&aacute;lica est&aacute; alterado y el hierro no alcanza bien al sistema nervioso central&rdquo;, a&ntilde;ade la doctora Lillo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchos paciente con SPI presentan movimientos periódicos de las piernas durante el sueño, lo que contribuye a la interrupción del sueño y a síntomas de insomnio</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Anna Sansalvador Millet</span>
                                        <span>—</span>  médico especialista en sueño
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El tratamiento habitual eran agonistas dopamin&eacute;rgicos, es decir, f&aacute;rmacos que aumentaran los niveles de dopamina. &ldquo;Han sido la base del tratamiento para esta enfermedad durante d&eacute;cadas, era lo &uacute;nico que se conoc&iacute;a&rdquo;, confirma la doctora Lillo. &ldquo;Pero hoy sabemos que el tratamiento con estos f&aacute;rmacos empeora la enfermedad y hace que los s&iacute;ntomas aparezcan antes y se difundan a otras partes del cuerpo, no solo a las piernas sino al tronco o a los brazos&rdquo;, aclara.
    </p><p class="article-text">
        El tratamiento actual es muy diferente. &ldquo;Actualmente, el tratamiento son gabapentinoides, como gabapentina o pregabalina, que son antiepil&eacute;pticos, que inicialmente fueron dise&ntilde;ados para epilepsias y despu&eacute;s utilizados para el dolor, pero son eficaces y seguros en el s&iacute;ndrome de piernas inquietas&rdquo;, explica la doctora Lillo.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; hacer frente al s&iacute;ndrome de piernas inquietas</h2><p class="article-text">
        El diagn&oacute;stico del SPI no es sencillo. Hay que descartar que haya otras enfermedades o dolencias, como calambres, artritis o neuropat&iacute;as. No existe una prueba &uacute;nica para diagnosticar el SPI. El diagn&oacute;stico se basa en una entrevista cl&iacute;nica muy minuciosa donde el paciente describe los s&iacute;ntomas y se comparan con su historia m&eacute;dica y familiar, adem&aacute;s de un examen f&iacute;sico para descartar otras causas.
    </p><p class="article-text">
        Los profesionales distinguen entre dos tipos principales: el SPI primario o idiop&aacute;tico, que suele tener un fuerte componente gen&eacute;tico, ya que entre el 50% y el 60% de los pacientes tienen un familiar de primer grado que tambi&eacute;n lo padece, y el SPI secundario, que aparece como consecuencia de otra enfermedad o tratamiento.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los profesionales distinguen entre dos tipos principales: el SPI primario o idiopático, que suele tener un fuerte componente genético, ya que entre el 50% y el 60% de los pacientes tienen un familiar de primer grado que también lo padece</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Entre estas posibles asociaciones puede estar una deficiencia de hierro (con o sin anemia), algo muy com&uacute;n en embarazadas a partir del tercer trimestre, que precisamente tienen mayor riesgo de padecer el s&iacute;ndrome de piernas inquietas. Las enfermedades renales, sobre todo en pacientes con di&aacute;lisis, las neuropat&iacute;as y los medicamentos como antidepresivos, antihistam&iacute;nicos y f&aacute;rmacos antipsic&oacute;ticos tambi&eacute;n pueden dispararlo.
    </p><p class="article-text">
        La suplementaci&oacute;n con hierro es un punto de partida, pero hay que <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39324694/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">establecer los niveles en sangre</a> y a veces se requieren intervenciones cl&iacute;nicas como el hierro intravenoso. Un gran problema es la interacci&oacute;n de otros medicamentos habituales que tambi&eacute;n afectan al circuito de la dopamina: &ldquo;Casi todos los antidepresivos, los neurol&eacute;pticos, algunos betabloqueantes antihipertensivos, tratamientos contra las n&aacute;useas y v&oacute;mitos, como el Primper&aacute;n, y algunos compuestos comunes, como los antigripales, que contienen antihistam&iacute;nicos sedantes que pueden empeorar el s&iacute;ndrome&rdquo;, advierte la doctora Lillo.
    </p><h2 class="article-text">Las piernas inquietas y el sue&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        El s&iacute;ndrome de piernas inquietas es mucho m&aacute;s com&uacute;n de lo que se piensa. Un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11156251/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metaan&aacute;lisis global reciente</a> estima que afecta a aproximadamente 356 millones de adultos entre 20 y 79 a&ntilde;os, el 8% de la poblaci&oacute;n mundial, aunque solo el 2 o 3% son casos severos. Es m&aacute;s frecuente en mujeres y su prevalencia aumenta con la edad.
    </p><p class="article-text">
        La principal consecuencia y la m&aacute;s devastadora es que el s&iacute;ndrome de piernas inquietas no permite dormir. La necesidad de mover las piernas retrasa constantemente impide conciliar el sue&ntilde;o, y adem&aacute;s, <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK430878/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hasta el 80% de los pacientes</a> con SPI experimentan movimientos peri&oacute;dicos de las piernas durante el sue&ntilde;o en forma de sacudidas involuntarias y r&iacute;tmicas que fragmentan el sue&ntilde;o, aunque el paciente no sea consciente de ellas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El SPI es una causa frecuente pero infradiagnosticada de alteraciones del sue&ntilde;o. Los pacientes suelen presentar s&iacute;ntomas como dificultad para conciliar el sue&ntilde;o, despertares nocturnos y sue&ntilde;o no reparador, atribuy&eacute;ndolos f&aacute;cilmente a ansiedad o estr&eacute;s, lo que complica el diagn&oacute;stico y retrasa el tratamiento&rdquo;, aclara la doctora Sansalvador. &ldquo;A menudo estos pacientes consultan por insomnio sin asociarlo con las sensaciones en las piernas, lo que puede llevar a iniciar medicaciones para la ansiedad o el insomnio a pesar del riesgo de tolerancia y dependencia de estos f&aacute;rmacos&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A menudo estos pacientes consultan por insomnio sin asociarlo con las sensaciones en las piernas, lo que puede llevar a iniciar medicaciones para la ansiedad o el insomnio a pesar del riesgo de tolerancia y dependencia de estos fármacos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Anna Sansalvador Millet</span>
                                        <span>—</span> médico especialista en sueño
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Esta relaci&oacute;n es tan estrecha que en entornos donde los trastornos del sue&ntilde;o son frecuentes, como las cl&iacute;nicas psiqui&aacute;tricas, los casos de SPI se disparan. Un <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11612333/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio de 2024</a> encontr&oacute; que el 41,2% de los pacientes psiqui&aacute;tricos padec&iacute;a SPI, y estos presentaban una latencia de sue&ntilde;o (tiempo en dormirse) mucho mayor y una eficiencia del sue&ntilde;o mucho peor que los pacientes sin SPI.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El s&iacute;ndrome de piernas inquietas lleva habitualmente al insomnio, y tambi&eacute;n a un aumento de los <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38562425/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&iacute;ntomas de depresi&oacute;n y ansiedad</a>. Pero esto no quiere decir que el insomnio o los trastornos psiqui&aacute;tricos sean causa del SPI: &ldquo;Los mecanismos implicados son diferentes&rdquo;, corrobora la doctora Lillo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del tratamiento farmacol&oacute;gico, los <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39324694/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especialistas recomiendan</a> abordar tambi&eacute;n los factores del estilo de vida que pueden agravarlo. &ldquo;Las medidas no farmacol&oacute;gicas para disminuir los s&iacute;ntomas de SPI incluyen una buena higiene de sue&ntilde;o, evitar estimulantes o h&aacute;bitos t&oacute;xicos como el tabaco o el alcohol, realizar ejercicio regular (entrenamiento de resistencia o <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/tiempo-caminar-10-000-pasos-dia-metodo-japones-paseos-ejercicio-completo_1_12543496.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">caminatas</a>), evitar la inmovilidad prolongada, ba&ntilde;os tibios o estiramientos antes de dormir. Adem&aacute;s, optimizar comorbilidades como insuficiencia renal o apnea obstructiva del sue&ntilde;o tambi&eacute;n puede reducir los s&iacute;ntomas&rdquo;, recomienda la doctora Sansalvador.
    </p><p class="article-text">
        La dificultad para explicar los s&iacute;ntomas del s&iacute;ndrome de piernas inquietas hace m&aacute;s dif&iacute;cil considerar este problema como una verdadera enfermedad en lugar de una molestia anecd&oacute;tica. La buena noticia es que hay tratamientos eficaces. Un an&aacute;lisis de sangre y la entrevista cl&iacute;nica permitir&aacute;n al especialista dar un diagn&oacute;stico y recetar los f&aacute;rmacos que permitan recuperar la calidad de vida y mejorar la calidad del sue&ntilde;o.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HFSDFR890RA6K4CR4BC3DGV8"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>

    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/causas-tratamiento-sindrome-piernas-inquietas-enfermedad-prevalente-valorada_1_12970409.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Feb 2026 21:24:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las causas y tratamiento para el síndrome de piernas inquietas: "Es una enfermedad muy prevalente pero muy poco valorada"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trastornos del sueño,Neurología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las estrategias de la especialista en sueño Anjana López para dormir mejor: “Hay que educar al cerebro”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/estrategias-especialista-sueno-anjana-lopez-dormir-mejor-hay-educar-cerebro-xp_1_12993607.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fe26431c-fd3f-4257-b4d7-60a46fb7bc52_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las estrategias de la especialista en sueño Anjana López para dormir mejor: “Hay que educar al cerebro”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una neurofisióloga comparte sus hábitos de alimentación y horarios para un sueño de calidad</p><p class="subtitle">Una endocrinóloga explica por qué es mejor un paseo que una siesta después de comer: "Reduce el pico de glucosa"</p></div><p class="article-text">
        Descansar bien no es algo que siempre ocurra de forma espont&aacute;nea al cerrar los ojos; muchas veces se trata de un proceso que requiere preparaci&oacute;n. &ldquo;Yo siempre pongo el ejemplo de los beb&eacute;s: los beb&eacute;s no saben dormir, hay que ense&ntilde;arles. Siempre se les hace lo mismo, se les da un ba&ntilde;ito, se les da el biber&oacute;n y se les echa la cuna; es educar al cerebro en esa rutina previa al sue&ntilde;o&rdquo;, explica la doctora Anjana L&oacute;pez, neurofisi&oacute;loga cl&iacute;nica y miembro del grupo de trabajo de Insomnio de la <a href="https://ses.org.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sociedad Espa&ntilde;ola del Sue&ntilde;o</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al igual que se hace con los ni&ntilde;os peque&ntilde;os, los adultos tambi&eacute;n necesitan h&aacute;bitos que avisen al organismo de que el d&iacute;a ha terminado. Aqu&iacute; reside para la doctora L&oacute;pez la clave principal del sue&ntilde;o, que en su caso se relaciona con la lectura. &ldquo;Para m&iacute;, la lectura es la mejor rutina, porque es una manera de no estar delante de una pantalla y de buscar nuestro momento de relajaci&oacute;n previo al sue&ntilde;o&rdquo;, reconoce.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Pantallas s&iacute; o no?</h2><p class="article-text">
        En este sentido, la experta se muestra tajante sobre las <a href="https://www.eldiario.es/era/distracciones-actividades-lentas-psicologa-aroa-apraiz-indica-recuperar-atencion-seis-pasos-xp_1_12982789.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pantallas antes de dormir</a>: &ldquo;Estar con el m&oacute;vil en la cama, es una de las cosas que tenemos que evitar s&iacute; o s&iacute;&rdquo;. Para quienes no les gusta leer, la neurofisi&oacute;loga ofrece alternativas como &ldquo;darnos una ducha relajante antes de acostarnos, hacernos el skincare, preparar las cosas para el d&iacute;a siguiente, escuchar m&uacute;sica relajante o la radio&rdquo;. &ldquo;Se trata de buscar algo que nos guste, que sea nuestro momento de rutina previa al sue&ntilde;o y que nos ayude a educar a nuestro cerebro para que asimile que vamos a dormir y se prepare&rdquo;, aclara.
    </p><h2 class="article-text">Alimentaci&oacute;n y tiempos</h2><p class="article-text">
        Otra de las estrategias personales de la doctora L&oacute;pez es intentar cenar dos horas antes de meterse en la cama, ya que la estrategia nutricional tambi&eacute;n juega un papel determinante en la calidad del sue&ntilde;o. &ldquo;Una cena ligera, que no est&eacute; llena de carbohidratos, ni con muchas grasas y siempre sin alcohol&rdquo;, subraya. &ldquo;Pero no cenar tampoco es bueno&rdquo;, matiza.
    </p><p class="article-text">
        La especialista desmitifica la creencia popular de que el alcohol ayuda a descansar: &ldquo;Aunque pueda ayudar a iniciar el sue&ntilde;o por ser un depresor, luego ese sue&ntilde;o no es reparador porque no se llega al sue&ntilde;o profundo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Sincron&iacute;a con la luz natural</h2><p class="article-text">
        Finalmente, la doctora L&oacute;pez aboga por recuperar todo lo posible el ritmo biol&oacute;gico natural. Explica que &ldquo;somos relojes internos&rdquo; y que debemos <a href="https://www.eldiario.es/era/sigo-cansado-duerma-horas-levantarse-11-sueno-atrasado-no-natural-xp_1_12976145.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aprovechar los ciclos de luz y oscuridad</a>. Su recomendaci&oacute;n personal incluye intentar acostarse hacia las 22.00 o 22.30&#8239;h para &ldquo;a las 8:30 h estar ya activos aprovechando la luz natural&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mantener esta regularidad incluso los fines de semana, con una diferencia m&aacute;xima de una hora, es aconsejable, seg&uacute;n la experta, para no romper nuestro esquema biol&oacute;gico. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/estrategias-especialista-sueno-anjana-lopez-dormir-mejor-hay-educar-cerebro-xp_1_12993607.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Feb 2026 15:12:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las estrategias de la especialista en sueño Anjana López para dormir mejor: “Hay que educar al cerebro”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Alimentación,Sueño,Trastornos del sueño,Descanso,Siesta,Insomnio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una especialista aclara por qué sigues cansado aunque duermas más horas: “Levantarse a las 11 para recuperar sueño atrasado no es natural"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/sigo-cansado-duerma-horas-levantarse-11-sueno-atrasado-no-natural-xp_1_12976145.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/77f13ec4-15ea-4b0d-b05d-60ca0e26847f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una especialista aclara por qué sigues cansado aunque duermas más horas: “Levantarse a las 11 para recuperar sueño atrasado no es natural&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La neurofisióloga Anjana López explica por qué dormir mucho no es lo mismo que descansar y a qué debemos prestar atención para mejorar nuestro sueño
</p><p class="subtitle">Una entrenadora explica las marcas que dicen si estás en forma a los 50: “Tienes que ser capaz de hacer 15 sentadillas” </p></div><p class="article-text">
        &iquest;Te has despertado alguna vez con la sensaci&oacute;n de no haber descansado? &iquest;Has dormido hasta tarde y aun as&iacute; te has levantado cansado? Es una de las consultas m&aacute;s frecuentes que recibe la doctora Anjana L&oacute;pez, neurofisi&oacute;loga cl&iacute;nica y miembro del grupo de trabajo de Insomnio de la <a href="https://ses.org.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sociedad Espa&ntilde;ola del Sue&ntilde;o</a>: &ldquo;Es gente que a pesar de dormir bastantes horas, por la ma&ntilde;ana se levanta con sensaci&oacute;n de no haber tenido un sue&ntilde;o reparador y est&aacute;n preocupados porque se duermen, porque no rinden, porque no se concentran durante el d&iacute;a&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s calidad que cantidad</h2><p class="article-text">
        Cuando sucede esto, el problema suele residir en que el sue&ntilde;o no est&aacute; siendo de calidad debido a interrupciones de las que no solemos ser conscientes. &ldquo;Las apneas o las hipopneas son episodios que ocurren durante el sue&ntilde;o, en los que cogemos menos aire o dejamos de respirar, el ox&iacute;geno en sangre baja y, como mecanismo de defensa, el cerebro se despierta porque piensa que nos est&aacute; pasando algo&rdquo;, explica la doctora L&oacute;pez. &ldquo;Cuando eso ocurre muchas veces durante una noche, uno piensa que ha dormido perfectamente, pero realmente su cerebro se ha estado constantemente despertando y no ha descansado&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Otras causas vistas frecuentemente por la doctora en consulta incluyen el s&iacute;ndrome de piernas inquietas, en el que el movimiento constante del cuerpo impide llegar a las fases profundas del sue&ntilde;o, o el consumo de alcohol o ciertos f&aacute;rmacos sedantes. &ldquo;Son depresores del sistema nervioso que s&iacute; es verdad que nos ayuda a iniciar el sue&ntilde;o, pero luego ese sue&ntilde;o no es reparador porque se acortan las fases y no se llega al sue&ntilde;o profundo&rdquo;, apunta la especialista.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Es posible dormir demasiado?</h2><p class="article-text">
        Levantarse tarde o echarse una siesta m&aacute;s larga de lo habitual para tratar de recuperar horas no siempre es una buena opci&oacute;n. &ldquo;Lo que hay que intentar es llevar un ciclo de sue&ntilde;o lo m&aacute;s natural posible. Nos tenemos que intentar acostumbrar a dormir en el ciclo luz-oscuridad&rdquo;, aconseja la doctora L&oacute;pez, que identifica una tendencia a acostarse demasiado tarde ligada al uso de pantallas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tener horarios muy dispares entre los d&iacute;as laborales y los festivos no es sano, ya que descontrola nuestros relojes internos. &ldquo;Levantarse a las 11 o 12 de la ma&ntilde;ana para intentar recuperar el sue&ntilde;o atrasado no es natural. En ese momento del d&iacute;a, el cuerpo deber&iacute;a estar activo y aprovechando la luz solar&rdquo;, advierte la especialista.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay trastornos como la hipersomnia o tipos de narcolepsia que llevan al paciente a dormirse en situaciones inusuales y a tener &ldquo;un sue&ntilde;o fragmentado y de poca calidad&rdquo;, menciona la doctora L&oacute;pez.
    </p><p class="article-text">
        Muchas veces nosotros mismos boicoteamos nuestro propio descanso. Uno de los errores m&aacute;s comunes, antes mencionado, es recurrir al alcohol para conciliar el sue&ntilde;o, adem&aacute;s de las cenas copiosas o la ya mencionada falta de rutina horaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si a pesar de mantener una buena higiene del sue&ntilde;o y dormir las horas suficientes se sufren s&iacute;ntomas como la falta de concentraci&oacute;n, el cansancio extremo o la irritabilidad, la especialista anima a acudir a consulta. &ldquo;Yo siempre digo que, m&aacute;s que la sintomatolog&iacute;a nocturna, es la sintomatolog&iacute;a diurna a la que hay que atender&rdquo;, resume la doctora.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/sigo-cansado-duerma-horas-levantarse-11-sueno-atrasado-no-natural-xp_1_12976145.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Feb 2026 15:24:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una especialista aclara por qué sigues cansado aunque duermas más horas: “Levantarse a las 11 para recuperar sueño atrasado no es natural"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud,Sueño,Trastornos del sueño,Descanso]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Consultar con la almohada: así influye el sueño (o la falta de sueño) en la toma de decisiones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/consultar-almohada-influye-sueno-falta-sueno-toma-decisiones_1_12947580.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abb6b8e8-6971-4b3d-9b1d-7d2e785cd5e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Consultar con la almohada: así influye el sueño (o la falta de sueño) en la toma de decisiones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dormir mal no solo afecta a nuestra salud, sino que altera los procesos mentales por los que percibimos la realidad y tomamos decisiones 
</p><p class="subtitle">¿Soñar mucho nos deja más cansados? La relación entre los sueños intensos y el buen dormir</p></div><p class="article-text">
        Est&aacute;s pensando en aceptar esa oferta para un nuevo trabajo y dejar el que tienes, o quiz&aacute; firmar una hipoteca, ir a vivir a otro pa&iacute;s o <a href="https://www.eldiario.es/era/momento-dejarlo-pareja-aprendimos-javier-ambrossi-revuelta_1_12947311.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">romper con tu pareja</a>. Son todas decisiones con un gran peso, y que, con raz&oacute;n, describimos como cosas &ldquo;que nos quitan el sue&ntilde;o&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Parad&oacute;jicamente, el consejo habitual cuando nos enfrentamos a una decisi&oacute;n trascendente es &ldquo;cons&uacute;ltalo con la almohada&rdquo;. Es decir, irse a dormir y esperar a la ma&ntilde;ana siguiente para no tomar una decisi&oacute;n precipitada o equivocada. El mismo consejo se aplica cuando tenemos un conflicto que resolver (en el trabajo, con la pareja o la familia) o un problema complejo que requiere todas nuestras habilidades y concentraci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La sabidur&iacute;a popular apunta a un hecho comprobado cient&iacute;ficamente: nuestro cerebro funciona mejor cuando hemos dormido bien, y falla y no es de fiar despu&eacute;s de una noche en blanco. Aun as&iacute;, es un consejo que se desoye con frecuencia.
    </p><h2 class="article-text">El desgaste de tomar decisiones</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La falta de sue&ntilde;o interfiere de forma clara y medible con la toma de decisiones y con las regiones cerebrales implicadas en la l&oacute;gica, la reflexi&oacute;n y el control de impulsos&rdquo;, afirma la doctora Rybel Wix, especialista en neurofisiolog&iacute;a cl&iacute;nica y responsable de la Unidad de medicina de sue&ntilde;o en el hospital HM Sanchinarro. &ldquo;La falta de sue&ntilde;o s&iacute; nos vuelve m&aacute;s impulsivos y menos capaces de razonar de forma fr&iacute;a y reflexiva, lo que puede tener consecuencias importantes en la vida personal, profesional y en la seguridad vial&rdquo;, a&ntilde;ade. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Decidir es, en realidad, agotador para el cerebro. Implica sopesar opciones, prever consecuencias y gestionar emociones como el miedo al error. Por eso en neurociencia se habla de <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29569950/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fatiga de decisiones</a>. Si pasamos todo el d&iacute;a tomando decisiones en el trabajo y en la vida personal, llega un momento en que cada vez nos cuesta m&aacute;s, y algunas de estas decisiones son equivocadas. Este fen&oacute;meno se ha estudiado ampliamente en hospitales porque <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39922690/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">afecta a m&eacute;dicos y personal sanitario</a>, sobre todo tras largas jornadas de guardia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando una persona no est&aacute; durmiendo bien hay unas consecuencias a nivel cognitivo y a nivel emocional, y esto se refleja en c&oacute;mo se concentra, en c&oacute;mo se toma ciertas cosas&rdquo;, explica la psic&oacute;loga Conchi L&oacute;pez Cifuentes, de Aequa Psicolog&iacute;a, especializada en terapia cognitivo-conductual para el insomnio. &ldquo;La ansiedad, que es un motivo de consulta muy habitual, muchas veces tiene de base no dormir bien, el cuerpo est&aacute; constantemente en una lucha porque est&aacute; cansado y en estado de alarma&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La falta de sueño sí nos vuelve más impulsivos y menos capaces de razonar de forma fría y reflexiva, lo que puede tener consecuencias importantes en la vida personal, profesional y en la seguridad vial</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Dra. Rybel Wix</span>
                                        <span>—</span> neurofisiología clínica y medicina de sueño
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Podr&iacute;a parecer que nuestro cerebro est&aacute; procrastinando cuando piensa &ldquo;lo decido ma&ntilde;ana&rdquo;, y simplemente evitando la carga cognitiva de tomar una decisi&oacute;n, pero, en realidad, es una <a href="https://theconversation.com/can-you-sleep-your-way-to-better-decision-making-heres-what-the-science-says-242714" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estrategia</a> que nos puede ayudar. No se trata de dejar pasar el tiempo, sino de permitir que quien tome la decisi&oacute;n sea un cerebro en buen estado de funcionamiento despu&eacute;s de los procesos de reparaci&oacute;n, consolidaci&oacute;n y limpieza que ocurren durante la noche.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s emociones menos reflexi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Durante el sue&ntilde;o, especialmente en las fases de <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/cafe-enemigos-sueno-profundo-tomas-diario_1_12769584.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sue&ntilde;o profundo</a> y <a href="https://www.eldiario.es/era/sonar-deja-cansados-relacion-suenos-intensos-buen-dormir_1_12866390.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sue&ntilde;o REM</a>, el cerebro no est&aacute; desconectado. Est&aacute; realizando un trabajo de mantenimiento, reorganizaci&oacute;n y fortalecimiento de las conexiones neuronales relevantes, las que nos pueden ser &uacute;tiles, y descartando las irrelevantes. Adem&aacute;s, la corteza prefrontal, responsable de la funci&oacute;n ejecutiva, el pensamiento l&oacute;gico, el juicio y el control, se recupera de la fatiga diurna. Los <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">estudios indican</a> que el sue&ntilde;o profundo hace que esta parte del cerebro funcione mejor por la ma&ntilde;ana.
    </p><p class="article-text">
        La funci&oacute;n ejecutiva es precisamente la que nos permite planificar, resolver problemas, tener flexibilidad mental y controlar nuestros impulsos. Es la que nos dice &ldquo;no te comas ese pastel&rdquo; cuando queremos cuidar nuestro peso.&nbsp;Es lo que nos hace m&aacute;s reflexivos y prudentes. La falta de sue&ntilde;o pone en riesgo estas funciones.
    </p><p class="article-text">
        Una <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38181126/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amplia revisi&oacute;n en la revista cient&iacute;fica Sleep</a> concluye que la privaci&oacute;n de sue&ntilde;o deteriora de forma significativa la memoria de trabajo, esa 'pizarra' mental en la que guardamos temporalmente la informaci&oacute;n que estamos procesando, y la capacidad de razonamiento l&oacute;gico. El efecto es que perdemos la capacidad de concentrarnos. Pero hay algo m&aacute;s: nos volvemos m&aacute;s impulsivos.
    </p><p class="article-text">
        No dormir activa otra parte del cerebro, la am&iacute;gdala, el centro de procesamiento de las emociones, especialmente el miedo y la alerta. Distintas <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35699604/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones han visto</a> que la am&iacute;gdala no solo se hiperactivaba, sino que se <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40525051/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desconectaba de la corteza prefrontal</a>, es decir, de la parte que razona.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La combinaci&oacute;n de menor control ejecutivo y mayor reactividad emocional hace que las personas privadas de sue&ntilde;o prefieran recompensas inmediatas frente a beneficios a largo plazo&rdquo;, corrobora la doctora Wix. &ldquo;Toman decisiones m&aacute;s arriesgadas (por ejemplo, en contextos financieros o de conducci&oacute;n), tienen mayor impulsividad y menor capacidad para detenerse antes de actuar&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la pr&aacute;ctica, esto significa que, cuando no dormimos bien, las reacciones emocionales se desbordan. Una contrariedad laboral se percibe como una cat&aacute;strofe, un comentario neutro se interpreta como un ataque. &ldquo;Estamos m&aacute;s centrados en las emociones m&aacute;s desagradables, que son las que son m&aacute;s &uacute;tiles para la supervivencia&rdquo;, aclara L&oacute;pez. El cerebro, en efecto, prioriza las se&ntilde;ales emocionales negativas y de peligro, y <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/36212194/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumentan los niveles de cortisol</a>. Por eso, tras una mala noche, estamos m&aacute;s irritables, ansiosos y susceptibles. El mundo parece m&aacute;s hostil.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando una persona no está durmiendo bien hay unas consecuencias a nivel cognitivo y a nivel emocional, y esto se refleja en cómo se concentra, en cómo se toma ciertas cosas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Conchi López Cifuentes</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En ese estado buscamos gratificaciones inmediatas (como comernos una galleta m&aacute;s o comprar algo por el m&oacute;vil que no necesitamos) para aliviar la incomodidad. Un estudio mostr&oacute; que individuos privados de sue&ntilde;o encontraban <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23779051/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s atractiva la comida basura</a>, mientras que otros relacionan la p&eacute;rdida de sue&ntilde;o con <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8889956/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asumir mayores riesgos</a>.
    </p><h2 class="article-text">Dormir antes de decidir, desconectar antes de dormir</h2><p class="article-text">
        La cruel iron&iacute;a es que una decisi&oacute;n importante nos genera estr&eacute;s, ansiedad y rumiaci&oacute;n mental (darle vueltas a la cabeza), y este estado de hiperactivaci&oacute;n es el enemigo natural del sue&ntilde;o. Es un c&iacute;rculo vicioso: el estr&eacute;s nos quita el sue&ntilde;o, y la falta de sue&ntilde;o nos deja sin las herramientas para gestionar el estr&eacute;s y tomar buenas decisiones, lo que genera m&aacute;s estr&eacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo salir de esa trampa? Conchi L&oacute;pez explica que depende de cada caso: &ldquo;Hay personas que est&aacute;n teniendo problemas para dormir porque lo que les cuesta es desconectar. Nos pasa mucho con los m&oacute;viles. Si tengo una sobrecarga laboral, no se acaba cuando yo salgo por la puerta de mi trabajo, sino que tengo el m&oacute;vil de trabajo, el correo, me llaman o me escriben mensajes de WhatsApp. En estos casos habr&iacute;a que poner ciertos horarios y l&iacute;mites&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para otras personas, puede ser prioritario abordar el problema subyacente. &ldquo;Ver qu&eacute; pasa en tu vida para que el insomnio haya aparecido como s&iacute;ntoma. Encontrar algunas teclas que pueden tener impacto en el sue&ntilde;o. Si empiezas a estar un poquito mejor por la ma&ntilde;ana, ya no est&aacute;s tan irritable y la toma de decisiones tiene un margen mayor de de tranquilidad&rdquo;, comenta la psic&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        Una vez alcanzado un sue&ntilde;o m&aacute;s eficiente, se despliegan los efectos beneficiosos de &ldquo;consultar con la almohada&rdquo;. Seg&uacute;n explica la doctora Wix, &ldquo;Dormir despu&eacute;s de haber recibido informaci&oacute;n compleja mejora la capacidad de encontrar soluciones creativas y estrategias &oacute;ptimas, en comparaci&oacute;n con permanecer despierto. Por eso conviene evitar tomar decisiones importantes tras noches de sue&ntilde;o insuficiente o de alta fatiga. Si la decisi&oacute;n no es urgente, posponerla hasta haber descansado&rdquo;, concluye.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HJXCMFAHVDRR0XBTRXNPY04S"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <em>Dar&iacute;o Pescador es editor y director de la </em><a href="https://quo.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Revista Quo</em></a><em> y autor del libro </em><a href="https://www.amazon.es/Tu-mejor-Ciencia-controlar-cambiar/dp/B0FL79RMK5/ref=sr_1_2?crid=L6J1SA3GO7EF&amp;dib=eyJ2IjoiMSJ9.LeytnzsnZSHFVvq1tlD6Ty7X0BgOu1U-5jRjqjAIFEplCHXfRlMVdKANZEnM8-0-6q90VBqei92dKS8EtI6j4NHrZFjRCXNNMj_l9Zb5v1z_12wn_NTCO6lOvbznuS4Bi3tYFz4NCY0tC3FZ8MzJ1j5v2TUFbkty2q3njpFw9f7poRY5SLX3tMHEUbJubUePIViNU2lPRXO01niTWltCAM1KrRB3OgFh7KEoZ6wCPnIJkU-_v3yibrg1aebgbcMZf2vdRRDNljYiW63Dwe03niDB31VuQVFVlh6iQvu7HDM.gRGkthy6hZWRgz2lPx6YSDM7K9wZriTXwcXlD5cjkt8&amp;dib_tag=se&amp;keywords=tu+mejor+yo&amp;qid=1756156568&amp;sprefix=tu+mejor+yo%2Caps%2C78&amp;sr=8-2" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tu mejor yo</em></a><em>.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Pescador]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/consultar-almohada-influye-sueno-falta-sueno-toma-decisiones_1_12947580.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Feb 2026 21:49:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Consultar con la almohada: así influye el sueño (o la falta de sueño) en la toma de decisiones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trastornos del sueño,Psicología,Sueño,Descanso,Dormir,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Alarma suave o estridente? Cómo nos influye el sonido del despertador]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/alarma-suave-estridente-influye-sonido-despertador_1_12876638.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/66277b41-f7d3-45d7-8640-92c6cb465d27_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Alarma suave o estridente? Cómo el sonido del despertador influye en el despertar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si necesitamos que suenen las campanas del apocalipsis para despertarnos por la mañana, puede que estemos perjudicando nuestra salud y rendimiento durante el día
</p><p class="subtitle">¿Soñar mucho nos deja más cansados? La relación entre los sueños intensos y el buen dormir</p></div><p class="article-text">
        Los despertadores pueden ser los objetos cotidianos que m&aacute;s desagradables nos resultan cuando los utilizamos, incluso ahora que se han vuelto virtuales y son un sonido programado en nuestro tel&eacute;fono m&oacute;vil, que en contra de las pr&aacute;cticas de <a href="https://www.eldiario.es/era/nueve-cosas-debes-chequear-falla-descanso_1_12762799.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">higiene del sue&ntilde;o</a>, muchos dejan en la mesilla de noche.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, desde antes de que tuvi&eacute;ramos tel&eacute;fonos inteligentes, ya hab&iacute;a disparidad en los sonidos que la gente prefer&iacute;a para despertarse, y hoy se mantiene. Hay quien prefiere despertarse con la radio. Los despertadores modernos, y muchas aplicaciones para m&oacute;vil, nos permiten despertarnos con los sonidos de la naturaleza, desde un riachuelo a los p&aacute;jaros. Otros, quiz&aacute; por miedo a que se les peguen las s&aacute;banas, utilizan el sonido m&aacute;s estridente posible, a todo volumen, que los saca de la cama como si hubiera un incendio. Pero, &iquest;qu&eacute; opci&oacute;n es mejor?
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo influye el despertador en el despertar</h2><p class="article-text">
        El acto de despertar no es un interruptor que se enciende o se apaga. Es un proceso neuroqu&iacute;mico que nos lleva en una transici&oacute;n gradual, desde los estados de sue&ntilde;o profundo, con ondas cerebrales lentas, pasando por el sue&ntilde;o REM, en el que nuestro cuerpo est&aacute; paralizado, hasta la vigilia, en la que las ondas del cerebro se aceleran y el cuerpo se activa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Antes de los despertadores, nuestro cuerpo obedec&iacute;a a su reloj interno, el que lleva el famoso ritmo circadiano. Este reloj circadiano se encuentra en el llamado n&uacute;cleo supraquiasm&aacute;tico del hipot&aacute;lamo en el cerebro. Cada d&iacute;a, se pone en hora con la luz solar (por eso es tan importante exponerse a la <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/tu-mejor-yo/paseos-manana-dormir-mejor-noche_1_5961136.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">luz natural por la ma&ntilde;ana</a>).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por la ma&ntilde;ana, en los primeros 45 minutos del d&iacute;a, tambi&eacute;n se dispara la liberaci&oacute;n de cortisol, lo que se denomina la <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/15204030/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">respuesta de cortisol al despertar</a>. Esta hormona del estr&eacute;s tiene mala fama, pero en realidad la necesitamos para activarnos (el problema aparece si est&aacute; alta al acostarnos). El empuj&oacute;n hormonal hace que aumente gradualmente la presi&oacute;n arterial, la temperatura corporal y el estado de alerta. Adem&aacute;s, es posible que tambi&eacute;n nos ayude a <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39177247/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">regular los efectos</a> de las emociones negativas del d&iacute;a anterior, es decir, a empezar un nuevo d&iacute;a. &nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Despertar con ca&ntilde;onazos o con pajaritos</h2><p class="article-text">
        Cuando nos despertamos de forma natural, sin despertador, por ejemplo en un fin de semana, el proceso de alerta lo gestiona nuestro reloj interno. En cambio, cuando un sonido estridente, una vibraci&oacute;n brusca o un grito nos arrancan del sue&ntilde;o, especialmente si es en una fase profunda, se fuerza este mecanismo.
    </p><p class="article-text">
        El cuerpo interpreta ese est&iacute;mulo repentino como una amenaza. El sistema nervioso simp&aacute;tico se activa en modo 'lucha o huida', provocando una descarga masiva de adrenalina y cortisol. El coraz&oacute;n se acelera, la presi&oacute;n arterial se dispara y nos despertamos con una sensaci&oacute;n de confusi&oacute;n, ansiedad y, a veces, hasta con dolor de cabeza, pero nos despertamos. Es lo que querr&iacute;amos que ocurriera si estuviera ardiendo el edificio y sonara la alarma de incendios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero si el cortisol sube m&aacute;s de la cuenta, &iquest;tiene alg&uacute;n efecto sobre la salud? Analizando la respuesta del cortisol al despertar se ha visto que el cortisol sube m&aacute;s cuando la persona <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/19022335/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sufre m&aacute;s estr&eacute;s</a> durante el d&iacute;a, y que esta respuesta elevada puede <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/25179322/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">agravar los casos de depresi&oacute;n</a>. Es decir, necesitamos el cortisol para despertarnos, pero el exceso puede empeorar las cosas.
    </p><p class="article-text">
        Un <a href="https://www.researchgate.net/publication/391725995_Physiological_and_Cognitive_Effects_of_Alarm_Waking_and_Circadian_Disruption_A_Case_Study_on_Heart_Rate_Core_Temperature_and_Vigilance" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio reciente</a> descubri&oacute; que las alarmas para despertar, cuando interfer&iacute;an con el ciclo natural de sue&ntilde;o y vigilia, ten&iacute;an efectos negativos sobre la capacidad de reacci&oacute;n durante el d&iacute;a, y produc&iacute;an hasta hora y media de <em>jet lag</em> social, con todos sus efectos negativos para el rendimiento diurno.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El sobresalto de la alarma y la inercia del sue&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        Esto es lo que se denomina inercia del sue&ntilde;o: cuando un sobresalto nos saca del sue&ntilde;o profundo, nos sentimos aturdidos durante varias horas. Algo que mucha gente intenta compensar con el bot&oacute;n de posponer la alarma, aunque se ha comprobado que esta pr&aacute;ctica <a href="https://www.eldiario.es/era/cinco-minutos-afecta-sueno-posponer-alarma-constantemente_1_11970877.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">puede ser contraproducente</a>. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Varios estudios han analizado el efecto de diferentes alarmas en la inercia del sue&ntilde;o, que es una buena medida de si nos despertamos 'con el pie izquierdo'. Una <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7711682/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisi&oacute;n encontr&oacute;</a> que, para los ni&ntilde;os, las alarmas de baja frecuencia o las voces produc&iacute;an un mejor despertar (menos inercia) que las alarmas de alta frecuencia m&aacute;s estridentes, aunque la diferencia no se pudo encontrar en adultos. Las alarmas con m&uacute;sica, por su parte, bien con melod&iacute;as suaves o con canciones conocidas, funcionaron bien en general para facilitar un mejor despertar.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se han <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/24509892/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudiado los efectos</a> beneficiosos de simular el amanecer con luces que aumentan gradualmente, y son muy positivos. Programar las luces para que aumenten progresivamente en intensidad durante 30 minutos antes de que suene el despertador mejor&oacute; los resultados cognitivos en los participantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es f&aacute;cil entender que, si nuestro cerebro sale del sue&ntilde;o bajo los efectos del cortisol y la adrenalina, empezamos el d&iacute;a&nbsp;en modo supervivencia. Durante ese tiempo, el estado de alarma nos dificultar&aacute; las tareas que requieren concentraci&oacute;n, creatividad o placidez emocional.
    </p><p class="article-text">
        Al final, el mejor despertador que podemos programar es nuestro propio cuerpo. Acostarse y levantarse a la misma hora todos los d&iacute;as, incluso los fines de semana, estabiliza nuestro ritmo circadiano y hace que esa hora en la que suena el despertador coincida con la hora de despertar natural. Con eso, ya no es necesario que las trompetas del apocalipsis nos arranquen del sue&ntilde;o cada ma&ntilde;ana, puede ser el sonido del agua o los p&aacute;jaros.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01HJXCMFAHVDRR0XBTRXNPY04S"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Martín Frías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/alarma-suave-estridente-influye-sonido-despertador_1_12876638.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Jan 2026 21:15:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Alarma suave o estridente? Cómo nos influye el sonido del despertador]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sueño,Trastornos del sueño,Dormir,Descanso]]></media:keywords>
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