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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ilustración]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/ilustracion/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ilustración]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Una escuela de ilustración en un pueblo de La Rioja de 60 habitantes que recoge el legado del Scriptorium de San Millán de la Cogolla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/la-rioja/premios-km-0/escuela-ilustracion-pueblo-rioja-60-habitantes-recoge-legado-scriptorium-san-millan-cogolla_1_13045287.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/02cec68a-0e1a-40d2-8ce4-27514ad44181_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una escuela de ilustración en un pueblo de La Rioja de 60 habitantes que recoge el legado del Scriptorium de San Millán de la Cogolla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor Javier Sáez Castán prepara en San Torcuato "El Merendero", un estudio, taller de álbum ilustrado y galería de ilustración </p><p class="subtitle">Un mapa con 23 experiencias kilómetro cero a lo largo de toda La Rioja
</p></div><p class="article-text">
        Javier S&aacute;ez Cast&aacute;n es un ilustrador de libros con una consolidada trayectoria. Es el autor e ilustrador de m&aacute;s de una veintena de libros y especialista en el &aacute;lbum ilustrado, esas obras en las que imagen tambi&eacute;n cuenta la historia, que no solo son los cuentos infantiles, sino que tambi&eacute;n hay &aacute;lbumes ilustrados &ldquo;para todos los p&uacute;blicos&rdquo;, como le gusta definir a Javier S&aacute;ez. Ahora, un cambio de vida le ha tra&iacute;do a La Rioja y en su b&uacute;squeda de estudio, ha elegido San Torcuato, un pueblo de apenas 60 habitantes en La Rioja Alta, donde una gran casona le permitir&aacute; ampliar sus planes con una escuela de ilustraci&oacute;n y una galer&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        El proyecto ya est&aacute; en plena fase de ebullici&oacute;n. La actividad es fren&eacute;tica en las obras de construcci&oacute;n y reforma de la casa y en la programaci&oacute;n de talleres, puesto que Javier S&aacute;ez prev&eacute; que la actividad se ponga en marcha este mismo verano, ya que ha contado con financiaci&oacute;n del Gobierno de La Rioja para los &ldquo;proyectos piloto y emblem&aacute;ticos para el reto democr&aacute;tico&rdquo;, que establece unos plazos para que las ideas puedan empezar a funcionar.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y en qu&eacute; va a consentir 'El Merendero', el nombre que su promotor ha dado a este proyecto? &ldquo;Cuando algo todav&iacute;a no existe, hay una dificultad para ponerle nombre&rdquo;, puntualiza Javier S&aacute;ez, en referencia a que el proyecto est&aacute; vivo y admite muchas cosas. Por el momento, ser&aacute; una Escuela de Ilustraci&oacute;n o Taller de &Aacute;lbum Ilustrado, donde &eacute;l mismo y otros artistas invitados puedan ofrecer clases y talleres a p&uacute;blico de todos los niveles y de todas las edades. 
    </p><p class="article-text">
        Hasta llegar hasta su proyecto, este ilustrador ha pasado por casualidades y causalidades. Aunque ni naci&oacute; ni vivi&oacute; en La Rioja, ya ten&iacute;a un v&iacute;nculo especial con esta tierra. &ldquo;Desde hace veinte a&ntilde;os, mi mujer y yo pasamos una semana de vacaciones en el Monasterio Valvanera&rdquo;, un lugar que cuenta con su propia hospeder&iacute;a enclavada en plena Sierra de la Demanda, a veinte minutos del n&uacute;cleo urbano m&aacute;s cercano. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;,  cuando las circunstancias personales le trajeron a La Rioja y necesitaba un estudio, lo busc&oacute; en un pueblo de La Rioja Alta y dio con esta casa de San Torcuato, con apenas sesenta habitantes empadronados. &ldquo;Una casa antigua, grande, con un jard&iacute;n en un sitio muy bonito, que permit&iacute;a convertir una parte en escuela para compartir conocimientos y que otros amigos o especialistas tambi&eacute;n puedan hacerlo. Fue tomando forma y se me ocurri&oacute; incorporar tambi&eacute;n una galer&iacute;a de ilustraci&oacute;n&rdquo;, explica de c&oacute;mo creci&oacute; el proyecto.
    </p><p class="article-text">
        Aunque a veces se piensa que el ambiente cultural est&aacute; en las ciudades, Javier S&aacute;ez ten&iacute;a claro que su estudio ten&iacute;a que estar en un pueblo. &ldquo;Aunque el mercado del arte te lleva a los grandes centros urbanos, los talleres de los artistas siempre han buscado justo lo contrario, una especie de retiro, de concentraci&oacute;n, es un trabajo un poco monacal&rdquo;, justifica el artista. Tambi&eacute;n la naturaleza era importante para &eacute;l y el encinar de San Torcuato no le conoc&iacute;a antes. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Javier S&aacute;ez siente que enclavando su estudio en este lugar de La Rioja recoge las huellas de los ilustradores antepasados, que se establecieron en la misma Sierra de la Demanda. &ldquo;Adem&aacute;s del vino y el Camino de Santiago, en La Rioja tenemos a San Mill&aacute;n, con un patrimonio impresionante de libros ilustrados, de c&oacute;dices del siglo XI y XII y yo quiero seguir esas huellas&rdquo;, subraya. Por eso, aunque un taller de ilustraci&oacute;n en un peque&ntilde;o pueblo pueda parecer disruptivo, &ldquo;es una cosa nueva, pero tambi&eacute;n una cosa muy antigua&rdquo;. Y apunta: &ldquo;A eso en la Edad Media se le llam&oacute; escritorio o scriptorium y yo quiero abrir un scriptorium, que al mismo tiempo es una galer&iacute;a y al mismo tiempo es una escuela&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con todo ese legado y esos planes de futuro, nace 'El Merendero', que toma una palabra y un lugar muy riojano, el lugar donde juntarse con personas queridas a compartir tiempo, a veces acompa&ntilde;ado de un vino o un plato de comida. De hecho, el taller y la escuela se ubicar&aacute;n en el merendero que ten&iacute;a la casa, as&iacute; que el nombre del proyecto vino dado. &ldquo;Adem&aacute;s, soy consciente de que es algo muy riojano y yo quer&iacute;a echar ra&iacute;ces&rdquo;. Agradece la hospitalidad con las que el pueblo y toda La Rioja le han recibido y la curiosidad que ha despertado su proyecto. Ya tiene varios talleres previstos para este verano, sinergias con establecimientos del entorno y varios artistas invitados. Y sobre todo muchas ganas de llevar arte y cultura a un peque&ntilde;o pueblo de La Rioja ubicado en la misma sierra de donde salieron los primeros &aacute;lbumes ilustrados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Contenido patrocinado por el Gobierno de La Rioja</strong>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div>
<a href="https://web.larioja.org/">
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</a>
</div>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ester Fernández García]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Mar 2026 05:01:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una escuela de ilustración en un pueblo de La Rioja de 60 habitantes que recoge el legado del Scriptorium de San Millán de la Cogolla]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ilustración,Cultura,Medio rural,La Rioja]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Historias que entran por los ojos: las mejores ilustraciones de 2025 en elDiario.es]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/historias-entran-ojos-mejores-ilustraciones-2025-eldiario_3_12781849.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5d6a5293-3813-4a20-bed9-8e0f524c27b2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La actualidad dibujada: las mejores ilustraciones de 2025 en elDiario.es"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Reunimos las mejores ilustraciones publicadas este año, imágenes que interpretan de modo muy personal la actualidad que nos ha dejado este 2025 </p><p class="subtitle">Las mejores películas del siglo XXI, elegidas por 56 directores del cine español
</p></div><p class="article-text">
        Muchas de las cosas que pasan, y que llenan la mayor&iacute;a de las p&aacute;ginas de la prensa escrita, dejan su huella en la realidad f&iacute;sica. Es el caso del <a href="https://www.eldiario.es/madrid/somos/insolitas-fotos-dejo-gran-apagon-madrid_3_12255479.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gran apag&oacute;n</a> del mes de abril, de los <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/fotos-incendios-arrasan-espana_3_9098192.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incendios</a> que calcinaron Espa&ntilde;a este verano o de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/samar-abu-elouf-gana-world-press-photo-ano-retrato-nino-mutilado-ataque-israeli-gaza_1_12228733.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los estragos del genocidio israel&iacute; en Gaza</a>, sucesos que se despliegan ante la c&aacute;mara de los fotoperiodistas y terminan capturados en instant&aacute;neas, fortuitas o planificadas, a veces <a href="https://www.eldiario.es/internacional/kiev-prepara-firmar-eeuu-acuerdo-recursos-minerales-ucrania_1_12260667.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ic&oacute;nicas</a>, que forman el retrato gr&aacute;fico m&aacute;s inmediato de la actualidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero la realidad tiene otro lado, m&aacute;s dif&iacute;cil de percibir a simple vista, que los diarios tambi&eacute;n deben incluir en ese retrato que explica lo que ocurre a nuestro alrededor. Hablamos de temas m&aacute;s abstractos, o dif&iacute;ciles de situar en la l&iacute;nea temporal de la actualidad, como la frustraci&oacute;n de tener que volver a casa de tus padres tras una emancipaci&oacute;n interrumpida por el encarecimiento de la vivienda; los problemas de salud mental que afloran en nuevos rincones de nuestra sociedad; la persecuci&oacute;n neomacartista de Trump a sus enemigos ideol&oacute;gicos; la perplejidad que produce ser incapaz de entender una carta de la administraci&oacute;n; las diferentes formas de entender del amor hoy en d&iacute;a... 
    </p><p class="article-text">
        Historias tan variopintas como &eacute;stas se asoman visualmente a la pantalla o la p&aacute;gina impresa gracias al trabajo de los ilustradores, que con sus dibujos, collages o fotomontajes no solo acercan el contenido del texto al ojo del lector, sino que le ofrecen una mirada complementaria con la que enriquecer su lectura. Estas cuarenta ilustraciones reunidas a continuaci&oacute;n, una selecci&oacute;n de todas las publicadas este &uacute;ltimo a&ntilde;o en <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>, son una buena ocasi&oacute;n de comprobarlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Velasco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/historias-entran-ojos-mejores-ilustraciones-2025-eldiario_3_12781849.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Dec 2025 20:32:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Historias que entran por los ojos: las mejores ilustraciones de 2025 en elDiario.es]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ilustración,elDiario.es]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo la IA nos está devolviendo al oscurantismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ia-devolviendo-oscurantismo_129_12871993.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/670668ce-7e5e-486e-9a50-210468a7d9ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo la IA nos está devolviendo al oscurantismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Erich Fromm argumentó en 'El miedo  la libertad' (1941) que el ascenso del fascismo podría explicarse en parte por personas que prefieren renunciar a su libertad a cambio de la certeza tranquilizadora de la subordinación. La IA ofrece una nueva forma de renunciar a esa carga de tener que pensar y decidir por ti mismo</p></div><p class="article-text">
        El pasado verano, me encontr&eacute; luchando contra el tr&aacute;fico en las sofocantes calles de Marsella. En un cruce, mi amiga en el asiento del pasajero me dijo que girara a la derecha hacia un lugar conocido por su sopa de pescado. Pero la aplicaci&oacute;n de navegaci&oacute;n Waze nos indic&oacute; que fu&eacute;ramos recto. Cansado, y con el Renault convertido como una sauna sobre ruedas, segu&iacute; el consejo de Waze. Momentos despu&eacute;s, nos quedamos atrapados en un sitio de construcci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Un momento trivial, tal vez. Pero uno que capta quiz&aacute;s la cuesti&oacute;n definitoria de nuestra &eacute;poca, en la que la tecnolog&iacute;a toca casi todos los aspectos de nuestras vidas: &iquest;en qui&eacute;n confiamos m&aacute;s, en otros seres humanos y en nuestros propios instintos, o en la m&aacute;quina? 
    </p><p class="article-text">
        El fil&oacute;sofo alem&aacute;n Immanuel Kant defini&oacute; la Ilustraci&oacute;n como &ldquo;el elevaci&oacute;n del hombre de su inmadurez autoimpuesta&rdquo;. La inmadurez, escribi&oacute;, &ldquo;es la incapacidad de usar la comprensi&oacute;n de uno sin la gu&iacute;a de otro&rdquo;. Durante siglos, ese &ldquo;otro&rdquo; que dirig&iacute;a el pensamiento y la vida humana era a menudo el sacerdote, el monarca o el se&ntilde;or feudal, los que afirmaban actuar como la voz de Dios en la Tierra. Al tratar de comprender los fen&oacute;menos naturales, por qu&eacute; los volcanes entran en erupci&oacute;n, por qu&eacute; cambian las estaciones, los humanos buscaron respuestas en Dios. Al dar forma al mundo social, desde la econom&iacute;a hasta el amor, la religi&oacute;n sirvi&oacute; de gu&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Los humanos, argument&oacute; Kant, siempre tuvieron la capacidad de razonar. Simplemente no siempre hab&iacute;an tenido la confianza para usarla. Pero, con la Revoluci&oacute;n Americana y m&aacute;s tarde con la Revoluci&oacute;n Francesa, una nueva era estaba amaneciendo: la raz&oacute;n reemplazar&iacute;a a la fe, y la mente humana, libre de la autoridad, se convertir&iacute;a en el motor del progreso y de un mundo m&aacute;s moral. &iexcl;<em>Sapere aude</em>! &iexcl;Tengan valor para usar su propia comprensi&oacute;n!&ldquo;, inst&oacute; Kant a sus contempor&aacute;neos. 
    </p><p class="article-text">
        Dos siglos y medio despu&eacute;s, uno puede preguntarse si estamos volviendo a caer silenciosamente en la inmadurez. Una aplicaci&oacute;n que nos dice qu&eacute; camino tomar es una cosa. Pero la inteligencia artificial amenaza con convertirse en nuestro nuevo &ldquo;otro&rdquo;, una autoridad silenciosa que gu&iacute;a nuestros pensamientos y acciones. Estamos en peligro de ceder el coraje duramente ganado para pensar por nosotros mismos, y esta vez no a dioses o reyes, sino a unos algoritmos.
    </p><p class="article-text">
        ChatGPT se lanz&oacute; hace solo tres a&ntilde;os, y ya una encuesta global, publicada en abril, encontr&oacute; que el 82% de los encuestados hab&iacute;a usado IA en los seis meses anteriores. Ya sea para decidir el fin de una relaci&oacute;n o por qui&eacute;n votar, la gente est&aacute; recurriendo a las m&aacute;quinas para obtener asesoramiento. Seg&uacute;n OpenAI, el 73% de las solicitudes de los usuarios se refieren a temas no relacionados con el trabajo. Aun m&aacute;s intrigante que nuestra dependencia del juicio de la IA en la vida diaria es lo que sucede cuando dejamos que hable por nosotros. La escritura es ahora uno de los usos m&aacute;s comunes de ChatGPT, solo superado por las solicitudes pr&aacute;cticas, como el bricolaje o los consejos de cocina. La escritora estadounidense Joan Didion dijo una vez: &ldquo;Yo escribo para descubrir lo que estoy pensando&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; pasa cuando dejamos de escribir? &iquest;Dejamos de averiguarlo? 
    </p><p class="article-text">
        Es preocupante que algunas pruebas sugieran que la respuesta podr&iacute;a ser s&iacute;. Un estudio realizado por el Instituto de Tecnolog&iacute;a de Massachusetts utiliz&oacute; electroencefalograf&iacute;a (EEG) para monitorear la actividad cerebral de los escritores de ensayos que ten&iacute;an acceso a la IA, o a los motores de b&uacute;squeda como Google o a nada en absoluto. Aquellos que pod&iacute;an confiar en la IA mostraron la actividad cognitiva m&aacute;s baja y lucharon por citar con precisi&oacute;n su trabajo. Quiz&aacute;s lo m&aacute;s preocupante fue que, durante un par de meses, los participantes en el grupo de IA se volvieron cada vez m&aacute;s perezosos, copiando bloques enteros de texto en sus ensayos.
    </p><p class="article-text">
        El estudio es peque&ntilde;o e imperfecto, pero Kant habr&iacute;a reconocido el patr&oacute;n. &ldquo;La pereza y la cobard&iacute;a&rdquo;, escribi&oacute;, &ldquo;son las razones por las que una proporci&oacute;n tan grande de seres humanos permanece toda la vida en la inmadurez y por las que es tan f&aacute;cil para otros establecerse como sus guardianes. Es muy f&aacute;cil ser inmaduro&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Claro, el atractivo de la IA radica en su conveniencia. Ahorra tiempo, ahorra esfuerzo y, lo que es m&aacute;s importante, ofrece una nueva forma de descargar la responsabilidad. En su libro de 1941 '<em>Escape from Freedom</em>' ['El miedo a la libertad', en su traducci&oacute;n al espa&ntilde;ol], el psicoanalista alem&aacute;n Erich Fromm argument&oacute; que el ascenso del fascismo podr&iacute;a explicarse en parte por personas que prefieren renunciar a su libertad a cambio de la certeza tranquilizadora de la subordinaci&oacute;n. La IA ofrece una nueva forma de renunciar a esa carga de tener que pensar y decidir por ti mismo. 
    </p><p class="article-text">
        El mayor atractivo de la IA es que puede hacer cosas que nuestras mentes no pueden: examinar los oc&eacute;anos de datos y procesarlos a una velocidad sin precedentes. Sentado en el coche de Marsella, despu&eacute;s de todo, esta fue la raz&oacute;n por la que eleg&iacute; confiar en la m&aacute;quina en lugar de en mi amiga en el asiento del pasajero (una decisi&oacute;n que tom&oacute; como un insulto). Con acceso a todos los datos, seguramente la aplicaci&oacute;n debe saberlo mejor, o eso pens&eacute;. 
    </p><p class="article-text">
        El problema es que la IA es una caja negra. Produce conocimiento, pero sin necesariamente profundizar la comprensi&oacute;n humana. Realmente no sabemos c&oacute;mo la IA llega a sus conclusiones, incluso los programadores lo admiten. Tampoco podemos verificar su razonamiento con criterios claros y objetivos. As&iacute; que cuando seguimos los consejos de la IA, no nos guiamos por la raz&oacute;n. Estamos de vuelta en el reino de la fe. <em>In dubio pro machina</em>: en caso de duda, conf&iacute;a en la m&aacute;quina, que puede convertirse en nuestro futuro principio rector. 
    </p><p class="article-text">
        La IA puede ser un aliado formidable para los humanos en la investigaci&oacute;n racional. Puede ayudarnos a inventar drogas, o liberarnos de &ldquo;trabajos de mierda&rdquo;, o hacer nuestra declaraci&oacute;n de la renta, tareas que exigen poca reflexi&oacute;n y ofrecen poca satisfacci&oacute;n. Bienvenidas estas mejoras. Pero Kant y sus contempor&aacute;neos no defendieron el caso de la raz&oacute;n sobre la fe solo para que los humanos pudieran construir mejores estanter&iacute;as o tener m&aacute;s tiempo libre. El pensamiento cr&iacute;tico no se trataba solo de eficiencia, sino de una pr&aacute;ctica de libertad y emancipaci&oacute;n humanas. 
    </p><p class="article-text">
        El pensamiento humano es desordenado y est&aacute; lleno de errores, pero nos obliga a debatir, a dudar, a probar unas ideas contra otras y a reconocer los l&iacute;mites de nuestra propia comprensi&oacute;n. Genera confianza, tanto individual como colectivamente. Para Kant, el ejercicio de la raz&oacute;n nunca se trataba solo de conocimiento; se trataba de permitir que las personas se convirtieran en gestores de sus propias vidas y se resistieran a la dominaci&oacute;n. Se trataba de construir una comunidad moral basada en el principio compartido de la raz&oacute;n y el debate, en lugar de la creencia ciega. 
    </p><p class="article-text">
        Con todos los beneficios que aporta la IA, el desaf&iacute;o es este: &iquest;c&oacute;mo podemos aprovechar su promesa de inteligencia sobrehumana sin erosionar el razonamiento humano, la piedra angular de la Ilustraci&oacute;n y de la propia democracia liberal? Esa puede ser una de las cuestiones definitorias del siglo XXI. Har&iacute;amos bien en no delegar en la m&aacute;quina.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joseph de Weck]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ia-devolviendo-oscurantismo_129_12871993.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Dec 2025 20:26:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo la IA nos está devolviendo al oscurantismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia artificial,Ilustración,Fascismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Stephen King y Maurice Sendak, una unión inesperada (pero coherente) para revisar el cuento de 'Hansel y Gretel']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/stephen-king-maurice-sendak-union-inesperada-coherente-revisar-cuento-hansel-gretel_1_12814863.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/49fbbfa6-d30d-4816-b2e2-7625824e30df_16-9-discover-aspect-ratio_default_1131708.jpg" width="1335" height="751" alt="Stephen King y Maurice Sendak, una unión inesperada (pero coherente) para revisar el cuento de &#039;Hansel y Gretel&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se publica ‘Hansel y Gretel’, un cuento que el maestro del terror contemporáneo escribió para acompañar unas ilustraciones del mítico dibujante de monstruos
</p><p class="subtitle">Instrucciones para versionar (bien) un cuento de hadas
</p></div><p class="article-text">
        Es habitual que muchas obras literarias, desde cl&aacute;sicos a piezas breves desconocidas de grandes autores, vuelvan a las librer&iacute;as en forma de<a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/nueve-libros-futuros-ilustrados_1_3690211.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> libro ilustrado</a>. Las ilustraciones no se limitan a decorar el texto, sino que lo complementan, dialogan con &eacute;l de tal modo que el lector se sumerge en una experiencia distinta al leerlos. Porque cada creador le aporta una mirada subjetiva, &uacute;nica, y el lector ya no solo descubre la del escritor, sino que debe prestar atenci&oacute;n tambi&eacute;n a lo que ha visto el ilustrador en esas mismas palabras.
    </p><p class="article-text">
        Ese suele ser el proceso: primero el relato y luego las im&aacute;genes; o, si acaso, ambos a la vez, cuando escritor e ilustrador pueden avanzar de forma sincr&oacute;nica. El dibujante, por bueno que sea su trabajo, queda un tanto relegado, su nombre siempre por debajo en la cubierta, en ocasiones m&aacute;s peque&ntilde;o que el del escritor, aunque a menudo lo que empuja al p&uacute;blico a elegir esa edici&oacute;n en concreto son las ilustraciones, que lo convierten en un ejemplar de lujo, de esos que las librer&iacute;as no devuelven al distribuidor enseguida porque son id&oacute;neos para regalar, y lo seguir&aacute;n siendo en los a&ntilde;os sucesivos.
    </p><p class="article-text">
        La noticia es que, a veces, el proceso se invierte. Un ilustrador logra tanto prestigio que deja de ser el subordinado, y son los juntaletras los que quieren escribir para &eacute;l. Incluso juntaletras con legiones de lectores, que no tienen necesidad (ni econ&oacute;mica ni creativa) de sumar esta experiencia a su curr&iacute;culo. Ese es el origen de la nueva edici&oacute;n de <em>Hansel y Gretel</em> (Lumen, 2025, trad. Dar&iacute;o Z&aacute;rate Figueroa), para la que nada menos que el rey del terror,<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/larga-marcha-adaptacion-contundente-irregular-novelas-aterradoras-stephen-king_129_12761791.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Stephen King</a> (Portland, Maine, 1947), ha versionado este cuento ex profeso para complementar unas ilustraciones del a&ntilde;orado Maurice Sendak (Brooklyn, Nueva York, 1928-Danbury, Connecticut, 2012), autor de <em>Donde viven los monstruos</em> (1963).
    </p><h2 class="article-text"><strong>Afinidades electivas</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando me preguntaron si me interesaba escribir una nueva interpretaci&oacute;n de <em>Hansel y Gretel</em> adaptada (con libertad) [a los dibujos de Maurice Sendak], claro que me interes&oacute;. Nada m&aacute;s ver las im&aacute;genes, decid&iacute; intentarlo&rdquo;, explica King en la introducci&oacute;n al &aacute;lbum. Las ilustraciones formaban parte de la escenograf&iacute;a y el dise&ntilde;o de vestuario que Sendak hab&iacute;a creado para la &oacute;pera del compositor Engelbert Humperdinck basada en el cuento. Como sucede con m&aacute;s frecuencia de lo que se cree, este libro se debe, antes que a nadie, al equipo editorial que tuvo la idea de rescatar esas im&aacute;genes de ese &aacute;mbito restringido y pensar en un autor como King para insuflarles una nueva vida.
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                Ilustración del &#039;Hansel y Gretel&#039; de Stephen King y Maurice Sendak                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La sinergia Sendak-King va mucho m&aacute;s all&aacute; del reclamo comercial: salta a la vista, por poco que se les conozca, que existe una afinidad art&iacute;stica entre ambos. Sendak, aunque ilustr&oacute; todo tipo de libros, se hizo c&eacute;lebre por su imaginer&iacute;a oscura del universo infantil, con esas ilustraciones de monstruos y, en el caso de este <em>Hansel y Gretel</em>, con una bruja perversa, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/ana-maria-matute-nina-eterna-fascinada-bosques-guerra-le-hizo-perder-inocencia_1_12483686.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un bosque oscuro asfixiante</a> y una casa de caramelo con un rostro demon&iacute;aco. En cuanto a King, lleva m&aacute;s de medio siglo gan&aacute;ndose el calificativo de rey del terror; nadie como &eacute;l para escribir sobre ni&ntilde;os que caen en las garras de seres malvados.
    </p><p class="article-text">
        El propio autor de Maine lo confirma: &ldquo;En cierto modo, he pasado gran parte de mi vida escribiendo sobre ni&ntilde;os como Hansel y Gretel&rdquo;. Tambi&eacute;n reconoce la huella de Sendak, tanto en su obra, que lo inspir&oacute; para m&aacute;s de un trabajo, como para su propia vida, puesto que eran sus cuentos, populares entre los a&ntilde;os sesenta y ochenta, los que el matrimonio de Stephen y Tabitha King le&iacute;a a sus hijos cuando eran peque&ntilde;os. &ldquo;Estoy seguro de que hay por ah&iacute; muchos padres <em>boomers</em> [&hellip;] que se ven reflejados en nosotros y se alegran de poder leerles a sus nietos algo m&aacute;s de Sendak&rdquo;, a&ntilde;ade a prop&oacute;sito de esta edici&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Terror y literatura infantil</strong></h2><p class="article-text">
        Para un adulto, la esencia macabra de los cuentos populares en su versi&oacute;n original no es ninguna sorpresa. En cambio, hace tiempo que se instaur&oacute; la costumbre de dulcificarlos para los ni&ntilde;os, y no solo a trav&eacute;s de Disney, aunque su maquinaria comercial tenga m&aacute;s impacto, sino mediante cualquier cuento con dibujos de brujas de mejillas sonrosadas y final feliz sin demasiados contratiempos. El <em>Hansel y Gretel</em> de King y Sendak tambi&eacute;n llega a buen puerto, pero el camino es tan l&uacute;gubre &ndash;en lo visual y en lo ling&uuml;&iacute;stico&ndash; que conserva en buena medida el esp&iacute;ritu de la versi&oacute;n recogida por los Hermanos Grimm.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para m&iacute;, esa es la esencia de este cuento y, en realidad, de todos los <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/instrucciones-versionar-cuento-hadas_1_12672985.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuentos de hadas</a>: un exterior luminoso, un centro oscuro y terrible, y unos ni&ntilde;os valientes e ingeniosos&rdquo;, reflexiona King. Tal vez hay adultos que recelan de la idoneidad de este tipo de cuentos para los ni&ntilde;os, pero lo cierto es que en la infancia siempre ha existido una fascinaci&oacute;n por el terror, por lo desconocido. Ponerlos frente al peligro, en el marco seguro de la ficci&oacute;n, puede contribuir a canalizar el miedo, a prepararlos para afrontar las situaciones duras que les departe el futuro, como la muerte, el desamparo o las malas intenciones.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para mí, esa es la esencia de este cuento y, en realidad, de todos los cuentos de hadas: un exterior luminoso, un centro oscuro y terrible, y unos niños valientes e ingeniosos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Stephen King</span>
                                        <span>—</span> Escritor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        King tambi&eacute;n describe el arte de Sendak como &ldquo;luminoso por fuera y oscuro por dentro. O viceversa&rdquo;. &iquest;No es, acaso, una definici&oacute;n precisa de la vida? Los cuentos, y con ellos las ilustraciones de ese gran artista que fue Sendak, siguen interpelando al lector porque se ocupan, en el fondo, de emociones que todos conocemos, generaci&oacute;n tras generaci&oacute;n. Se ocupan del abandono, la soledad, la envidia, el miedo, los abusos, el trauma. Con un poco de suerte, de la superaci&oacute;n, la solidaridad, el afecto. Hay un aprendizaje, y mucho m&aacute;s complejo e interesante que el condescendiente &ldquo;No aceptes caramelos de extra&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En una &eacute;poca de ni&ntilde;os que crecen sobreprotegidos y la censura sobrevuela la industria de la literatura, con especial sa&ntilde;a cuando se trata de libros dirigidos al p&uacute;blico infantil, esta nueva versi&oacute;n de <em>Hansel y Gretel</em> es una declaraci&oacute;n de intenciones. Es la apuesta por dos creadores &uacute;nicos, subversivos, con un imaginario nada sospechoso de sumisi&oacute;n o &iacute;nfulas de adoctrinamiento. Las licencias que se toma King en la adaptaci&oacute;n resultan bienvenidas porque funcionan en su concepci&oacute;n del relato. Solo queda que los adultos est&eacute;n a la altura de la propuesta y traten a los ni&ntilde;os con la inteligencia, el respeto y el cari&ntilde;o que destilan las p&aacute;ginas de este t&aacute;ndem sensacional.
    </p><p class="article-text">
        Nota: <em>Hansel y Gretel</em> (Lumen, 2025) se recomienda para lectores a partir de 5 a&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Ros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/stephen-king-maurice-sendak-union-inesperada-coherente-revisar-cuento-hansel-gretel_1_12814863.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Dec 2025 20:51:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Stephen King y Maurice Sendak, una unión inesperada (pero coherente) para revisar el cuento de 'Hansel y Gretel']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Stephen King,Ilustración,Cuentos,Cuentos infantiles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['The Book', la guía para reconstruir la civilización tras un desastre nuclear que triunfó gracias al 'crowdfunding']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/the-book-guia-reconstruir-civilizacion-desastre-nuclear-triunfo-gracias-crowdfunding_1_12759239.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c98fb552-380f-47d4-b6e5-2a957ab80d70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;The Book&#039;, la guía para reconstruir la civilización tras un desastre nuclear que triunfó gracias al &#039;crowdfunding&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El proyecto, autofinanciado inicialmente a través de Kickstarter, es el tercero más exitoso en la historia de la plataforma y aterriza ahora en España de la mano de Duomo</p><p class="subtitle">Henry Kamen, historiador: “Unamuno y su generación eran unos completos ignorantes de la historia de España”</p></div><p class="article-text">
        No son muchas las veces en las que las ideas m&aacute;s alocadas terminan en proyectos de gran repercusi&oacute;n. Una de estas raras ocasiones fue cuando el empresario ruso Vsevolod Batishchev se vio atrapado por la pandemia en Jap&oacute;n en la primavera de 2020 y tuvo, en los inicios del confinamiento, la sensaci&oacute;n de que aquello pod&iacute;a ser el fin de la civilizaci&oacute;n mientras caminaba por las antes atestadas calles de Tokio, que en aquel momento yac&iacute;an totalmente desiertas.
    </p><p class="article-text">
        De sus elucubraciones de entonces naci&oacute; un libro &uacute;nico por sus dimensiones, peso y objetivos, as&iacute; como por la calidad de sus casi 700 ilustraciones: <a href="https://www.duomoediciones.com/libro/the-book/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>The book. La gu&iacute;a definitiva para reconstruir la civilizaci&oacute;n</em></a>, que ahora estrena la versi&oacute;n espa&ntilde;ola de la mano de Duomo Ediciones. Se trata de un libro visual, que combina textos, esquemas y mucha ilustraci&oacute;n, en la l&iacute;nea del <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/vuelve-librerias-casa-hojas-obra-terror-metafisico-vende-segunda-mano-1-750-euros_1_12322002.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recientemente reeditado</a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/vuelve-librerias-casa-hojas-obra-terror-metafisico-vende-segunda-mano-1-750-euros_1_12322002.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> Casa de hojas</em></a>, tambi&eacute;n por Duomo, que ha apostado por este tipo de proyectos de gran exigencia y complejidad. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n, por tem&aacute;tica, se asimila a <a href="https://www.penguinlibros.com/es/ciencia-y-tecnologia/11603-libro-abrir-en-caso-de-apocalipsis-9788499924724?srsltid=AfmBOopkSFdQQ-3UAcS5Y67UpMSnpDa_mydhrDv2hFqUsOIyxf37lUaO" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Abrir en caso de apocalipsis</em></a> (Debate, 2015), el visionario libro que desglosa cu&aacute;les son los conocimientos fundamentales necesarios para reconstruir nuestra civilizaci&oacute;n en las mismas circunstancias que consideraba Batishchev. Pero quiz&aacute;s lo m&aacute;s fascinante de esta obra sea el relato de su g&eacute;nesis: tanto c&oacute;mo se gest&oacute; la idea como el medio para conseguir el dinero para llevarlo a cabo, as&iacute; como los espectaculares resultados de la b&uacute;squeda de la financiaci&oacute;n, en la plataforma de <em>crowdfunding</em> Kickstarter, que cuenta el proyecto como uno de los m&aacute;s exitosos de su historia. 
    </p><h2 class="article-text">Vacaciones confinadas en Jap&oacute;n</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Fui con mi mujer a Tokio por turismo justo antes del confinamiento, totalmente ignorante, como tanta otra gente, de lo que se nos ven&iacute;a encima&rdquo;, cuenta por videoconferencia desde Dubai Batishchev, que desvela que cuando llegaron a la ciudad, todos los hoteles estaban cerrados, as&iacute; que las autoridades tuvieron que habilitar alojamientos para turistas atrapados. &ldquo;Estando encerrados all&iacute;, decidimos movernos a la isla de Naoshima&rdquo;, prosigue.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/655e710c-742d-4b75-a854-e4f81677baf8_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Se trata de la llamada &ldquo;isla del arte&rdquo; en el mar de Seto, entre las islas mayores de Honshu y Shikoku, un espacio con apenas un hostal en un entorno natural deshabitado en el que solo se puede circular andando o en bicicleta. En Naoshima se encuentran diversos museos pertenecientes a fundaciones privadas que atesoran importantes obras, adem&aacute;s de un parque escult&oacute;rico al aire libre en el que destacan las c&eacute;lebres calabazas de la artista pop Yayoi Kusama. Los japoneses van y vienen en ferry para pasar el d&iacute;a durante los fines de semana, pero entre semana apenas vive gente. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos fuimos all&iacute; a pasar el confinamiento porque nos permit&iacute;a movernos con total libertad&rdquo;, explica Batishchev, que asegura que pr&aacute;cticamente eran los &uacute;nicos habitantes de la isla en aquel momento. &ldquo;En aquel entorno me sent&iacute; una especie de Robinson Crusoe y comenc&eacute; a especular sobre c&oacute;mo ser&iacute;a un mundo sin todos los avances de la civilizaci&oacute;n, un mundo tal vez posnuclear en el que Rusia y EEUU o China hubieran apretado el bot&oacute;n&rdquo;. Seguidamente se pregunta: &ldquo;&iquest;Ser&iacute;a tal vez como Naoshima? Quiz&aacute;s no hiciera falta una guerra: puede que la misma pandemia, si los gobiernos perd&iacute;an el control, acabase con la humanidad&rdquo;, reflexiona. 
    </p><h2 class="article-text">El mundo necesita una gu&iacute;a para reconstruir la civilizaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        De aquellas enso&ntilde;aciones, Batishchev sac&oacute; una conclusi&oacute;n principal: &ldquo;No exist&iacute;a ninguna gu&iacute;a para reiniciar la civilizaci&oacute;n una vez desaparecida; para construir casas, calefacciones, neveras para conservar los alimentos, tambi&eacute;n para tejer vestidos, etc.&rdquo;. Asegura que se lo plante&oacute; &ldquo;medio en broma, pero tambi&eacute;n medio en serio; en plan de que tal vez no ser&iacute;a una mala idea crear una suerte de enciclopedia visual que permitiera hacerse una idea de c&oacute;mo funcionan los principales inventos de la humanidad&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Una ilustración de &#039;The book. La guía definitiva para reconstruir la civilización&#039;                            </span>
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        Fue al final de la pandemia, al regreso a su domicilio habitual, cuando este emprendedor contact&oacute; con un antiguo socio suyo, Timur Kadyrov, con el que hab&iacute;a compartido un negocio franquiciado de <em>escape rooms</em> en el pasado. &ldquo;Con la pandemia, l&oacute;gicamente, &eacute;l tambi&eacute;n hab&iacute;a sufrido mucho en el negocio, as&iacute; que estaba pensando en cambiar de sector cuando le coment&eacute; mi idea de la gu&iacute;a ilustrada&rdquo;, apostilla Batishchev que, no obstante, deja claro que plante&oacute; el proyecto como una distracci&oacute;n: &ldquo;Una propuesta editorial para un libro de ilustraciones que estimulara la curiosidad de quienes lo abrieran, como nos pasaba a todos en nuestra infancia [anal&oacute;gica] al abrir un tomo de aquellas voluminosas enciclopedias&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Al parecer, a Kadyrov la idea le gust&oacute;: &ldquo;Timur pens&oacute; que pod&iacute;a funcionar a nivel de negocio, que era un producto atractivo como libro de ilustraciones&rdquo;. El siguiente paso fue buscar financiaci&oacute;n, por lo que optaron por salirse de los circuitos editoriales tradicionales y apostar por la plataforma de <em>crowdfunding</em> Kickstarter. Contactaron para ello con un experto en estas operaciones llamado Artur Stelmakh, tambi&eacute;n ruso, que se convirti&oacute; en el tercer socio de la operaci&oacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">Tercer proyecto editorial m&aacute;s exitoso en Kickstarter</h2><p class="article-text">
        Cuenta Batishchev que una vez perfilado el proyecto, lo lanzaron a principios de 2021 a la plataforma. Entonces lleg&oacute; la sorpresa rotunda: &ldquo;Ten&iacute;amos presupuestado que el proyecto pod&iacute;a funcionar con 300.000 d&oacute;lares, pero en una sola semana hab&iacute;amos recaudado ya un mill&oacute;n&rdquo;. Posteriormente, alcanzar&iacute;an los 2,3 millones de d&oacute;lares en la que es la tercera operaci&oacute;n de este tipo m&aacute;s exitosa de la plataforma. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A partir de ah&iacute;, asumimos que el proyecto hab&iacute;a dejado de ser una broma y ten&iacute;amos que ponernos seriamente con &eacute;l&rdquo;, explica este emprendedor. &ldquo;Estuvimos meses reclutando ilustradores, dise&ntilde;adores, escritores... pero sobre todo hablando con cient&iacute;ficos&rdquo;, puntualiza. Aclara que &ldquo;las conversaciones con los cient&iacute;ficos nos consumieron la mayor parte del tiempo de trabajo&rdquo;, pero &ldquo;fueron fundamentales para tener el rigor necesario y el entendimiento de la base cient&iacute;fica de cada invento de la humanidad, de modo que nuestros ilustradores lo pudieran trasladar a sus dibujos para que fuera comprensible&rdquo;. 
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                Una ilustración de &#039;The book. La guía definitiva para reconstruir la civilización&#039;.                            </span>
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        Con la base cient&iacute;fica clara, procedieron a desarrollar todas las ilustraciones con una jerarqu&iacute;a que prioriz&oacute; los inventos m&aacute;s elementales para, con ellos, ir escalando en el desarrollo de lo que se dio a llamar <em>The Book. La gu&iacute;a definitiva para reconstruir la civilizaci&oacute;n</em>. Son cerca de 700 ilustraciones las que componen el libro en impresi&oacute;n de alta calidad a lo largo de 405 p&aacute;ginas, y cada una de ellas condensa meses de investigaci&oacute;n y trabajo de un equipo ingente de personas coordinadas online. 
    </p><h2 class="article-text">Un libro enorme</h2><p class="article-text">
        El problema era que el resultado fue un libro enorme, que mide 34,7 cent&iacute;metros de alto y 23,8 de ancho. Adem&aacute;s, pesa m&aacute;s de dos kilos y su precio de venta al p&uacute;blico alcanza los 120 euros. Con un producto as&iacute;, explica Batishchev, resultaba complicada una distribuci&oacute;n f&iacute;sica global mediante distribuidores tradicionales. As&iacute; que tuvieron que crear su propia empresa de publicaci&oacute;n y distribuci&oacute;n, a la que llamaron Hungry Minds (mentes hambrientas). Su logo es la cabeza de un hombre de finales del siglo XIX comi&eacute;ndose una bombilla. Hungry Minds tiene un equipo de una veintena de personas que trabajan distribuidas a lo largo y ancho del planeta y que se re&uacute;nen dos veces al a&ntilde;o en las oficinas centrales de Bali, donde vive Kadyrov.
    </p><p class="article-text">
        Para la impresi&oacute;n, pensaron, como la mayor&iacute;a de las grandes editoriales actualmente, en China, &ldquo;Timur [Kadyrov] visit&oacute; un par de imprentas y al final nos decidimos por una que ten&iacute;a, adem&aacute;s, unos enormes almacenes, de modo que pudiera almacenar nuestro libro&rdquo;, comenta el cofundador de Hungry Minds. Aun as&iacute;, reconoce que en la empresa de impresi&oacute;n terminaron almacenando los libros incluso dentro de las oficinas, dado su volumen. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una ilustración de &#039;The book. La guía definitiva para reconstruir la civilización&#039;."
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            <span class="title">
                Una ilustración de &#039;The book. La guía definitiva para reconstruir la civilización&#039;.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos vendido por el momento cerca de 400.000 ejemplares&rdquo;, principalmente utilizando canales de distribuci&oacute;n <em>online </em>diferentes a los tradicionales, incluidas plataformas como Amazon&ldquo;, presume el empresario ruso, que a&ntilde;ade que el libro se ha traducido al japon&eacute;s, espa&ntilde;ol, franc&eacute;s, ingl&eacute;s y h&uacute;ngaro. &rdquo;Pronto estar&aacute;n disponibles versiones en chino e italiano&ldquo;, apostilla con orgullo y subraya: &rdquo;Hace poco se ha lanzado la versi&oacute;n espa&ntilde;ola&ldquo;. 
    </p><p class="article-text">
        De todos modos, preguntado Batishchev sobre si cree que en caso de desastre nuclear la gu&iacute;a ser&iacute;a &uacute;til a los &uacute;ltimos supervivientes de la tierra para reconstruir la civilizaci&oacute;n, contesta con total sinceridad que no: &ldquo;Somos conscientes de que con nuestra gu&iacute;a no se puede reconstruir la civilizaci&oacute;n, porque no contamos c&oacute;mo conseguir todos los materiales adecuados, entre otras cuestiones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Adem&aacute;s, un libro tan voluminoso es dif&iacute;cil de cargar en caso de desastre nuclear&rdquo;, bromea. Pero reitera que puede resultar muy inspirador y entretenido de consultar, adem&aacute;s de suponer un gran est&iacute;mulo para la curiosidad. Con sus numerosos dibujos y esquemas, a los de cierta edad, sin duda <em>The book</em> nos har&aacute; sentir aquella lejana sensaci&oacute;n de fascinaci&oacute;n y curiosidad de nuestra infancia al abrir las voluminosas enciclopedias que atesoraban nuestros progenitores en sus solemnes anaqueles. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/the-book-guia-reconstruir-civilizacion-desastre-nuclear-triunfo-gracias-crowdfunding_1_12759239.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Nov 2025 21:27:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['The Book', la guía para reconstruir la civilización tras un desastre nuclear que triunfó gracias al 'crowdfunding']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Editoriales,Industria cultural,Ilustración,Crowdfunding,Kickstarter,Covid-19]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muere la ilustradora vitoriana Amaia Arrazola, autora de obras como 'Wabi sabi', 'El meteorito' o 'Totoro y yo']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/muere-ilustradora-vitoriana-amaia-arrazola-autora-obras-wabi-sabi-meteorito-totoro_1_12746345.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df8e9b57-d4c4-4035-86c4-defd238c82e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1129866.jpg" width="1080" height="607" alt="Muere la ilustradora vitoriana Amaia Arrazola, autora de obras como &#039;Wabi sabi&#039;, &#039;El meteorito&#039; o &#039;Totoro y yo&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Arrazola, quien ha fallecido en Barcelona a la edad de 41 años, ha ilustrado libros, cuentos, murales o escaparates y también ha sido la ganadora del concurso de carteles de las fiestas de La Blanca de Vitoria en 2024</p><p class="subtitle">Madres que crean y crían: ¿Cómo influye la maternidad en las obras artísticas vascas?
</p></div><p class="article-text">
        La ilustradora vitoriana Amaia Arrazola ha fallecido este mi&eacute;rcoles con 41 a&ntilde;os en Barcelona, donde resid&iacute;a desde el a&ntilde;o 2010. Arrazola, a pesar de estudiar Publicidad en la Universidad Complutense de Madrid, quiso dejar ese mundillo para dedicarse de lleno a la ilustraci&oacute;n. A partir de ah&iacute; ha trabajado con instituciones p&uacute;blicas y privadas y ha creado libros de ilustraciones como Wabi Sabi, la primera obra que ella misma escribe e ilustra, ya que hasta aquel momento, el a&ntilde;o 2018, se dedicaba m&aacute;s a ilustrar las historias de otros. 
    </p><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 2020 public&oacute; 'El meteorito', una obra que trata sobre la maternidad real contada en primera persona.&nbsp;La investigaci&oacute;n del Instituto Vasco de la Mujer (Emakunde) <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/madres-crean-crian-influye-maternidad-obras-artisticas-vascas_1_12693385.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Maternidades a debate en la producci&oacute;n cultural&rdquo;</a> publicada este octubre recoge el punto de vista de Arrazola sobre la maternidad. Cuando Arrazola fue madre y fue a una librer&iacute;a en busca de un libro que le sirviera de referencia, le dirigieron a la secci&oacute;n de autoayuda, algo que le desconcert&oacute; y donde no encontr&oacute; nada similar a lo que buscaba. Eso fue lo que le llev&oacute; a contar su propia historia y a ilustrar y explicar 'El meteorito' (nombre de su obra en referencia a su hijo) que impact&oacute; en su vida, como&nbsp;met&aacute;fora de su propia maternidad.  
    </p><p class="article-text">
        Su publicaci&oacute;n hizo que otras mujeres que sent&iacute;an que su propia maternidad no era tan ideal como se supon&iacute;a que ten&iacute;a que ser, la vieran como un nuevo referente m&aacute;s similar al propio, alejado del ideal y eso les hac&iacute;a en cierto modo empoderarse y formar su relato. &ldquo;Me acuerdo de una chica que yo la ve&iacute;a mucho por la calle con su hija y a m&iacute; me daba la sensaci&oacute;n de que estaba super bien. Yo dec&iacute;a &lsquo;esta no lo ha pasado como yo, porque la ve&iacute;a con la ni&ntilde;a con el porteo. Y yo &lsquo;&iquest;est&aacute;s bien?&rsquo; con esta empat&iacute;a que te da el haber sufrido y &lsquo;&iquest;todo bien con ella?&rsquo;, y ella &lsquo;s&iacute;, s&iacute;, s&iacute;&rsquo;. Y yo &lsquo;bueno, cualquier cosa me dices&rsquo;. Y cuando lo saqu&eacute; [el libro] me escribi&oacute; un p&aacute;rrafo y pens&eacute; que no fui suficientemente clara, y pens&eacute; que no dices lo mal que est&aacute;s. A lo mejor si hubiera dicho &lsquo;yo lo pas&eacute; fatal, &iquest;t&uacute; c&oacute;mo est&aacute;s pasando?&rsquo; Pero claro, yo de primeras no la conoc&iacute;a tanto. Y cuando yo saqu&eacute; el libro me escribi&oacute; por Instagram un p&aacute;rrafo de lo putas que lo estaba pasando y le dije &lsquo;si te he visto millones de veces por la calle &iquest;c&oacute;mo no me dices nada?&rsquo;&rdquo; se pregunta Arrazola en la investigaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ilustraciones del libro &#039;El meteorito&#039;, de Amaia Arrazola sobre su maternidad                            </span>
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        Dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde public&oacute; 'Totoro y yo', una biograf&iacute;a ilustrada del director de cine japon&eacute;s&nbsp;Hayao Miyazaki. Desde entonces ha trabajado en proyectos ligados a su ciudad natal, como el dise&ntilde;o del cartel de sus fiestas, con la creaci&oacute;n de su obra 'La bajada del Celed&oacute;n&rsquo;, cartel ganador del concurso de carteles de las fiestas de La Blanca de Vitoria en 2024 o, recientemente, un proyecto que ha tenido lugar este verano en el programa 'Cultura en el centro', impulsado por Ensanche 21 Zabalgunea, en el que Arrazola y otros artistas han ilustrado escaparates de la ciudad con el objetivo de destacar las figuras hist&oacute;ricas ligadas al Ensanche. 
    </p><p class="article-text">
        Su &uacute;ltima obra fue un mural ilustrado el pasado septiembre en un festival de arte de Strasbourg, en Francia al que la artista acompa&ntilde;&oacute; con una reflexi&oacute;n. &ldquo;Es curioso esto de los festivales. Viajas a un lugar lejano, a veces hablas el idioma, a veces no. No conoces la cultura, ni la comida, ni el lugar. Est&aacute;s sola. All&iacute; te dar&aacute;n alojamiento, te dar&aacute;n material y medios para que realices tu trabajo. Poco a poco, a medida que levantas tu mural hay otras cosas que se van construyendo: las personas que te rodean son colegas primero, conocidos a los dos d&iacute;as y amigos del alma despu&eacute;s. Durante pocos d&iacute;as vives en una especie de hurac&aacute;n intenso en el que solo existe lo que est&aacute;s pintando, la gente con la que convives, las bromas que os hac&eacute;is, las cervezas que os beb&eacute;is. Acabas el mural y todo se acaba. Te despides. Un poco de tristeza. Sabes que nunca m&aacute;s convivir&aacute;s siete d&iacute;as con esa mezcla concreta de personas. La experiencia es ef&iacute;mera pero las personas son reales. Te vuelves a tu casa agotada, nost&aacute;lgica, satisfecha de haber cumplido y, al mismo tiempo, una extra&ntilde;a sensaci&oacute;n de vac&iacute;o, un poco desorientada, &iquest;qu&eacute; acaba de pasar&rdquo;, conclu&iacute;a su reflexi&oacute;n, acompa&ntilde;ada de las fotograf&iacute;as de su experiencia. 
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                Cartel ganador del concurso de carteles de las fiestas de La Blanca de Vitoria en 2024                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/muere-ilustradora-vitoriana-amaia-arrazola-autora-obras-wabi-sabi-meteorito-totoro_1_12746345.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Nov 2025 12:09:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Muere la ilustradora vitoriana Amaia Arrazola, autora de obras como 'Wabi sabi', 'El meteorito' o 'Totoro y yo']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Gipuzkoa,Álava,Ilustración,Cultura,Fallecimientos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Françoise Mouly, la editora de cómics que llamó a los mejores talentos de España para las portadas de The New Yorker]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/francoise-mouly-editora-comics-llamo-mejores-talentos-espana-portadas-the-new-yorker-cat_1_12711503.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/59308776-981e-4c9b-8fee-bea00b2a29c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Françoise Mouly, la editora de cómics que llamó a los mejores talentos de España para las portadas de The New Yorker"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La directora de arte de la centenaria revista ha estado en el festival Kosmopolis de Barcelona con cuatro de los ilustradores e ilustradoras españoles responsables de más portadas de la publicación</p><p class="subtitle">Art Spiegelman: “No quiero que 'Maus' se use como herramienta de reclutamiento de Israel”</p></div><p class="article-text">
        Fran&ccedil;oise Mouly (Par&iacute;s, 1955) es mucho m&aacute;s que una editora y directora de arte de revistas. La biograf&iacute;a profesional de esta franco-estadounidense, hija de uno de los padres de la cirug&iacute;a est&eacute;tica, es clave para entender la evoluci&oacute;n del c&oacute;mic al otro lado del Atl&aacute;ntico a partir de los a&ntilde;os 80 gracias a su uni&oacute;n &ndash;sentimental, profesional y, sobre todo, editorial&ndash; con un gigante de la vi&ntilde;eta ilustrada underground como es <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/dibujante-art-spiegelman-revela-trabaja-joe-sacco-obra-genocidio-palestino_1_11933596.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Art Spiegleman</a>, autor de la m&iacute;tica obra <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/raton-desmemoria_129_12377785.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Maus</em></a>. 
    </p><p class="article-text">
        Juntos crearon en 1980 la revista <em>Raw</em>, refugio y lanzadera del c&oacute;mic de vanguardia neoyorquino, y por extensi&oacute;n estadounidense, a partir de aquel momento. Utilizaron para sus primeras portadas t&eacute;cnicas de coloraci&oacute;n europeas, hasta entonces inexistentes en el c&oacute;mic anglosaj&oacute;n, y con ello rompieron para siempre la est&eacute;tica imperante, creando una nueva escuela de la cual figuras como su buen amigo <a href="https://www.eldiario.es/cultura/chris-ware-dibujante-comic-e-ilustrador-no-sirve-de-nada-regular-ia-hemos-llegado-tarde-cat_1_12185750.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Chris Ware</a> son estandarte. 
    </p><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s all&aacute; de <em>Raw</em>, el segundo impacto de Mouly lleg&oacute; en 1993 cuando fue fichada como directora de arte de la revista semanal estadounidense <em>The New Yorker</em>, cargo que actualmente, 32 a&ntilde;os despu&eacute;s, sigue ostentando. Desde esta privilegiada posici&oacute;n, logr&oacute; cambiar de nuevo la historia de la ilustraci&oacute;n, en este caso en las portadas de revistas y diarios, dando entrada al arte, la alegor&iacute;a y la creatividad en un campo tan cerrado como era el de la informaci&oacute;n. Y lo hizo ampliando el espectro de portadistas a ilustradores de todo el mundo, siempre primando el talento art&iacute;stico. 
    </p><h2 class="article-text">Conversaci&oacute;n en Barcelona</h2><p class="article-text">
        Precisamente gracias a Ware y su residencia de seis meses en el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/cccb-30-anos-haciendo-preguntas-adecuadas_1_10947582.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centre de Cultura Contempor&agrave;nia de Barcelona</a> (CCCB), Mouly y Spiegelman han pasado por la ciudad condal durante la actual edici&oacute;n del <a href="https://kosmopolis.cccb.org/es/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">festival anual Kosmopolis</a> &ndash;la gran cita con la cultura en Barcelona&ndash;, con el fin de participar en varias charlas y conferencias. El programa incluye tambi&eacute;n la presencia del maestro del c&oacute;mic de terror <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/charles-burns-pesadilla-joven_1_10099525.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Charles Burns</a>.
    </p><p class="article-text">
        Una de estas charlas tuvo forma de conversaci&oacute;n entre Mouly y cuatro de sus portadistas espa&ntilde;oles fetiche, aquellos a quien ha utilizado con mayor asiduidad en los n&uacute;meros mensuales de la revista: <a href="https://www.eldiario.es/cultura/luci-gutierrez-premio-nacional-ilustracion-2023_1_10337373.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Luci Guti&eacute;rrez</a>, <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/javier-mariscal-nacionalismo-primario_132_2434178.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Mariscal</a>, <a href="https://www.eldiario.es/redaccion/eldiarioes-ana-juan-comprometidos-violencia_132_2014939.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ana Juan</a> y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/sergio-garcia-publicar-new-yorker-lento-complicado-delicia_1_9161563.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sergio Garc&iacute;a</a>. Entre ellos suman en total 50 portadas de la publicaci&oacute;n, adem&aacute;s de cuatro premios nacionales de ilustraci&oacute;n. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Una de las primeras portadas que diseñó Javier Mariscal para The New Yorker                            </span>
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        El estilo inconfundible de Mariscal se ha extendido al cine a merced de sus colaboraciones con Fernando Trueba en pel&iacute;culas como <em>Chico y Rita</em> o <em>Dispararon al pianista</em>. Adem&aacute;s, fue el dise&ntilde;ador de Cobi, la mascota de los Juegos Ol&iacute;mpicos de 1992 en Barcelona. Cuenta con 11 portadas en <em>The New Yorker:</em> la &uacute;ltima, la del centenario de la revista. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Ana Juan cuenta con una larga carrera que la vincula a publicaciones ic&oacute;nicas de la ya lejana movida madrile&ntilde;a, como <em>Madriz</em> o <em>La luna de Madrid</em>, para, desde all&iacute;, desarrollar colaboraciones en m&uacute;ltiples &aacute;mbitos. La ilustradora suma a su vez 24 portadas en <em>The New Yorker</em>; y dise&ntilde;&oacute; la portada del <a href="https://www.eldiario.es/redaccion/mujeres-nueva-revista-deeldiarioes_132_2238830.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">n&uacute;mero dedicado a las mujeres</a> de la revista de elDiario.es. 
    </p><p class="article-text">
        Respecto a la barcelonesa Luci Guti&eacute;rrez, es reconocida por su autor&iacute;a del manual de ingl&eacute;s ilustrado <a href="https://blackiebooks.org/producto/english-is-not-easy/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>English is not easy</em></a> (Blackie Books), adem&aacute;s de por sus m&uacute;ltiples colaboraciones con revistas y peri&oacute;dicos de todo el mundo. Cuenta con cinco portadas para <em>The New Yorker</em> y adicionalmente realiza en esta revista cada semana la ilustraci&oacute;n para la secci&oacute;n <em>Shouts &amp; Murmurs</em>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Xavi Serra, Luci Gutiérrez, Françoise Mouly, javier Mariscal, Ana Juan y Sergio García                            </span>
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        Finalmente, Sergio Garc&iacute;a destaca como incansable investigador adem&aacute;s de dibujante, ejerciendo de catedr&aacute;tico en la Facultad de Bellas Artes de Granada. Garc&iacute;a, que fue premio Nacional de Ilustraci&oacute;n en 2022, cuenta con diez portadas en <em>The New Yorker</em>. Por otro lado, en el &aacute;mbito anglosaj&oacute;n destaca por su libro <a href="https://www.toon-books.com/lost-in-nyc.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Lost in NYC. A subway adventure</em></a><em>,</em> realizado junto con Natja Spiegelman, hija de Fran&ccedil;oise Mouly. 
    </p><h2 class="article-text">Crear el anti-The New Yorker</h2><p class="article-text">
        &ldquo;A los pocos meses de ser contratada como directora de <em>The New Yorker</em>, [la periodista brit&aacute;nica] Tina Brown me llam&oacute; y nos reunimos; yo entonces estaba centrada en <em>Raw</em>&rdquo;, dijo Mouly durante la charla en Kosmopolis al respecto de su contrataci&oacute;n. La editora explic&oacute; que Brown, llegada en 1992, le dijo que &ldquo;las portadas y la est&eacute;tica de la revista eran muy antiguas, aburridas y previsibles, de modo que los lectores pod&iacute;an saber perfectamente cu&aacute;l ser&iacute;a el tema de portada de la semana siguiente&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tina me dijo que quer&iacute;a romper con esa din&aacute;mica y hab&iacute;a pensado en m&iacute; tanto por mis conocimientos en ilustraci&oacute;n como por mis contactos con muchos artistas originales y alternativos a trav&eacute;s de <em>Raw</em>, porque quer&iacute;a que yo creara un concepto ilustrativo que fuese una suerte de <em>anti-The New Yorker</em>, algo nada previsible y altamente creativo&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;. Una de las primeras figuras en las que pens&oacute; fue en Javier Mariscal que, justo tras las olimpiadas de Barcelona, hab&iacute;a adquirido un gran renombre internacional. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Portada de Luci Gutierrez, que presenta una estantería con la silueta de la isla de Manhattan                            </span>
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        Mouly reconoci&oacute; que el de Mariscal &ldquo;puede parecer por su estilo un trabajo muy informal, por su trazado y su detalle difuso&rdquo;, pero que, durante los a&ntilde;os que han trabajado juntos, se ha dado cuenta de &ldquo;la profunda abstracci&oacute;n esencialista que hay en cada una de sus ilustraciones&rdquo;. La editora record&oacute; que las primeras propuestas del valenciano le llegaron en un disco de memoria que pesaba varios megas: &ldquo;Hoy eso es insignificante, pero en ese momento era una cantidad de memoria muy grande y est&aacute;bamos acostumbrados a que los dibujantes nos mandasen pruebas en papel&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Mariscal se defendi&oacute; del comentario bromeando sobre los &ldquo;ilustradores esencialistas, que necesitan sentir el crujido de la pluma sobre el papel&rdquo; y, entre las risas del p&uacute;blico, coment&oacute; que hace apenas unos meses, tras cinco d&eacute;cadas de carrera, aprendi&oacute; el significado del c&oacute;digo de dureza de los l&aacute;pices. &ldquo;A m&iacute; me da lo mismo un l&aacute;piz anal&oacute;gico que otro digital, un papel o una tableta, lo que me interesa es el resultado final&rdquo;, remach&oacute;.
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            <span class="title">
                Portada diseñada por Ana Juan para The New Yorker                            </span>
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        Acto seguido, Mariscal pas&oacute; a explicar c&oacute;mo recibi&oacute; el primer encargo de Fran&ccedil;oise: &ldquo;Ten&iacute;a en la cabeza los dibujos de Saul Steimberg [hist&oacute;rico ilustrador de <em>The New Yorker</em>] como algo inalcanzable, un sue&ntilde;o, y de repente suena el tel&eacute;fono y es Fran&ccedil;oise que me pide propuestas para la portada...&rdquo;. &ldquo;Tard&eacute; en dejar de flipar&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; para despu&eacute;s decir: &ldquo;Y ahora estoy aqu&iacute; con ella, frente a Art [Spiegelman], cuyo nombre, Art, ya es un prop&oacute;sito en s&iacute; mismo; frente Chris [Ware], el mayor genio del c&oacute;mic, un hombre que de tan inteligente le arde el cerebro y le ha quemado los pelos dej&aacute;ndolo calvo&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Pedir lo que hay dentro de los ilustradores </h2><p class="article-text">
        Los cuatro ilustradores presentes en la charla junto a Mouly coincidieron en que, a pesar de la alta exigencia de la editora, que les deniega numerosas propuestas antes de aceptar una, el di&aacute;logo con ella siempre es fluido y amigable. &ldquo;Mirando mails de cuando publiqu&eacute; mi primera portada, me he dado cuenta de que no fue un llegar y besar el santo, sino que Fran&ccedil;oise me hab&iacute;a dicho que 'no' a muchas propuestas, pero no de una forma taxativa, sino siempre procurando que la siguiente propuesta fuera una mejora&rdquo;, explic&oacute; Luci Guti&eacute;rrez. 
    </p><p class="article-text">
        Ana Juan &ndash;de quien Mouly destac&oacute; &ldquo;su gran versatilidad a la hora de crear ilustraciones, que le permiten viajar de lo m&aacute;s banal a lo tr&aacute;gico&rdquo;&ndash;, corrobor&oacute; la versi&oacute;n de Guti&eacute;rrez y describi&oacute; c&oacute;mo han sido sus conversaciones con la editora a lo largo de todos estos a&ntilde;os: &ldquo;Siempre me ha empujado a no darle la propuesta que ella esperase sobre el tema de portada en cuesti&oacute;n, sino a buscar dentro de m&iacute; c&oacute;mo quer&iacute;a yo enfocar ese tema&rdquo;. Sergio Garc&iacute;a, a su vez, coincidi&oacute; en que &ldquo;Fran&ccedil;oise te hace sacar la propuesta de dentro y esto muchas veces lleva a un camino de rechazos que hace el proceso largo&rdquo;. &ldquo;Yo tard&eacute; a&ntilde;os en lograr que me aceptara una portada&rdquo;, asegur&oacute; el ilustrador granadino. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Portada de The New Yorker diseñada por Sergio García con motivo de la pandemia de Covid-19 en Estados Unidos"
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                Portada de The New Yorker diseñada por Sergio García con motivo de la pandemia de Covid-19 en Estados Unidos                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La editora reconoci&oacute; que le interesa &ldquo;este juego de propuestas y di&aacute;logo hasta lograr que [los ilustradores] saquen lo que llevan dentro como artistas&rdquo;, en referencia a las palabras de sus colegas de mesa, pero matiz&oacute; que &ldquo;las portadas de <em>The New Yorker</em> conllevan un proceso de verificaci&oacute;n muy profundo, desde el punto de vista legal y tambi&eacute;n desde su idoneidad, originalidad, etc.&rdquo;. Y este es el motivo de su alta exigencia. Cit&oacute; entonces una ic&oacute;nica portada de Mariscal en la que se ve el puente de Brooklyn desde una ventana. &ldquo;Es complicado con im&aacute;genes como esta, tan reproducidas y que pueden llevar a demandas por copia, por lo que debe verificarse su originalidad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el caso de Javier, concluimos que era original porque la ventana desde la que se ve el puente no existe, no hay ning&uacute;n edificio ah&iacute; que tenga esta perspectiva, y eso hizo que pasara el control legal&rdquo;, desvel&oacute; Por alusiones, Mariscal quiso comentar, bromeando que, en realidad, la portada &ldquo;es la fusi&oacute;n con Photoshop de dos im&aacute;genes de internet&rdquo;. Luego, m&aacute;s serio, expuso que cree en la copia como motor de la creatividad. &ldquo;Copiar mola&rdquo;, insisti&oacute; antes de dirigirse al moderador de la charla, el periodista Xavi Serra, coment&aacute;ndole: &ldquo;T&uacute; hablas catal&aacute;n porque lo copiaste de tu madre&rdquo;. &ldquo;La copia es la manera con la que se perpet&uacute;a la cultura&rdquo;, ha concluido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/francoise-mouly-editora-comics-llamo-mejores-talentos-espana-portadas-the-new-yorker-cat_1_12711503.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Oct 2025 20:30:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Françoise Mouly, la editora de cómics que llamó a los mejores talentos de España para las portadas de The New Yorker]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cómic,Prensa,The New Yorker,Ilustración,Arte,Nueva York,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las historias, luchas y resistencias de cinco mujeres palestinas, protagonistas en la Feria del Libro de Toledo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/historias-luchas-resistencias-cinco-mujeres-palestinas-protagonistas-feria-libro-toledo_1_12674184.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/01ae7b18-a91d-46d9-8188-12ba190f9a64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Toledo acoge un taller con institutos enfocado en mujeres palestinas: &quot;Buscamos ensalzar la paz por encima de la muerte y del conflicto&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La agencia UNRWA ha llevado a cabo esta iniciativa de la mano del ilustrador toledano, David Marto. Dos centros de la ciudad plasman en el papel la historia de cinco "luchadoras" refugiadas</p><p class="subtitle">Gloria, artesana palestina en la Feria Internacional de Toledo: “En Belén ya no tenemos ni turistas ni ingresos”</p></div><p class="article-text">
        La Feria del Libro de Toledo que se celebra este fin de semana ha acogido este viernes un taller centrado en la reedici&oacute;n del c&oacute;mic <em>Las mujeres en Palestina</em>, impulsado por la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina (UNRWA) y en el que ha colaborado el ilustrador toledano David Marto.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos trabajando el c&oacute;mic social desde la realidad de las mujeres refugiadas de Palestina,&nbsp;utilizando el c&oacute;mic 'Gaza Amal 2', de Susana Mart&iacute;n, que ha sido recientemente reeditado por UNRWA,&nbsp;continuando la historia de mujeres reales en la Franja de Gaza tras la ofensiva israel&iacute; de 2023&rdquo;, ha explicado la t&eacute;cnica de&nbsp;UNRWA&nbsp;Castilla-La Mancha, Ana S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        En la actividad, celebrada en la plaza de Zocodover, han participado cerca de un centenar de alumnos de primero y segundo de bachillerato de la Escuela de Arte de Toledo y el instituto El Greco.
    </p><p class="article-text">
        Las historias, luchas y resistencias de cinco mujeres palestinas han sido las protagonistas de las jornadas. Amal, una estudiante de periodismo que no ha podido finalizarlos; Hura, profesora en una escuela que se ha convertido en un refugio superpoblado; Khadira, con discapacidad auditiva, ha perdido a su hijo y sus hijas a causa de los bombardeos; Hazeem, una joven estudiante atleta que se qued&oacute; sin pierna despu&eacute;s de que una bomba destruyera su casa; y Nur, una reci&eacute;n nacida, sobrina de Hura, refugiada en una escuela de&nbsp;UNRWA.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los chavales y las chavalas pueden, de esta manera,&nbsp;crear historias nuevas, donde las mujeres son protagonistas, y&nbsp;no con una voz sumisa, sino como agentes, con historia propia y luchadoras&nbsp;que muestren la vida y no la muerte, superando el d&iacute;a a d&iacute;a y luchando para tener un futuro para ellas y para sus familias.&nbsp;De esta manera, lo que buscamos es ensalzar los derechos humanos y la paz por encima de la muerte y del conflicto&rdquo;, ha continuado S&aacute;nchez.
    </p><h2 class="article-text">La vida de estas mujeres plasmadas en c&oacute;mic</h2><p class="article-text">
        El ilustrador freelance y autor de c&oacute;mics toledano, David Marto, es el encargado de la parte creativa de la actividad. &ldquo;En el taller estamos primero dando unas nociones b&aacute;sicas de c&oacute;mic, cuatro recursos quiz&aacute;s, tipos de planos, &aacute;ngulos. A&nbsp;partir de ah&iacute; hemos repartido unas plantillas con cuatro o seis vi&ntilde;etas para que ellos puedan plasmar lo que les inspiran estas historias&rdquo; asegura el ilustrador.
    </p><p class="article-text">
        Durante la actividad, los y las estudiantes han plasmado en el papel a trav&eacute;s de la narraci&oacute;n gr&aacute;fica las historias y los desaf&iacute;os de estas cinco mujeres refugiadas de Palestina en la Franja de Gaza. &ldquo;Estamos mientras supervisando sus trabajos y escuchando lo que les inspiran.&nbsp;Est&aacute; siendo una experiencia muy bonita&rdquo;, ha declarado Marto.
    </p><p class="article-text">
        La jornada, enmarcada dentro de un proyecto financiado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y que ha unido arte, memoria y compromiso social, ha tenido como objetivo que los chicos y chicas &ldquo;disfruten, aprendan y&nbsp;que sensibilicen con sus historias&rdquo;, ha concluido el ilustrador toledano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Itziar Machicado Blanco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/historias-luchas-resistencias-cinco-mujeres-palestinas-protagonistas-feria-libro-toledo_1_12674184.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Oct 2025 13:04:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las historias, luchas y resistencias de cinco mujeres palestinas, protagonistas en la Feria del Libro de Toledo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Palestina,Cómic,Ilustración,Feria del Libro,Libros,mujeres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así será el nuevo museo que nos hará recorrer el Madrid ilustrado del siglo XVIII]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/sera-nuevo-museo-hara-recorrer-madrid-ilustrado-siglo-xviii-pm_1_12490380.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/668fd5c8-0973-44e5-b724-bfa928740656_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Así será el nuevo museo que nos hará recorrer el Madrid ilustrado del siglo XVIII"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La transformación del Palacio de El Capricho en un museo ofrecerá un recorrido por la vida y la cultura de la nobleza ilustrada de la capital</p><p class="subtitle">Estos son los 5 museos más visitados de España</p></div><p class="article-text">
        El <strong>Palacio de El Capricho</strong>, ubicado en el distrito de Barajas, Madrid, ser&aacute; transformado en un nuevo museo municipal que permitir&aacute; a los visitantes adentrarse en el <strong>Madrid ilustrado</strong> de los siglos XVIII y XIX. Este proyecto de rehabilitaci&oacute;n y musealizaci&oacute;n, que comenz&oacute; en 2023 y est&aacute; previsto para abrir en 2025, nos ofrece la oportunidad de explorar el esplendor de la <strong>nobleza ilustrada</strong> a trav&eacute;s de un recorrido por la historia, el arte y la cultura de la &eacute;poca. 
    </p><h2 class="article-text">Un museo que rescata la figura de la duquesa de Osuna</h2><p class="article-text">
        El <strong>nuevo museo del Palacio de El Capricho</strong> rendir&aacute; homenaje a la figura de <strong>Mar&iacute;a Josefa Alonso Pimentel</strong>, la <strong>duquesa de Osuna</strong>, una de las personalidades m&aacute;s influyentes de la <strong>Ilustraci&oacute;n espa&ntilde;ola</strong>. La duquesa fue la impulsora del palacio y los jardines, que se convirtieron en el centro de la vida cultural y art&iacute;stica de la &eacute;poca. A trav&eacute;s de objetos hist&oacute;ricos, documentos y recreaciones, los visitantes podr&aacute;n descubrir c&oacute;mo viv&iacute;a la nobleza en la transici&oacute;n del <strong>Antiguo R&eacute;gimen</strong> a una sociedad liberal, influenciada por las ideas <strong>ilustradas</strong> de Europa.
    </p><h2 class="article-text">La vida en el Palacio: arte, arquitectura y jardiner&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Uno de los grandes atractivos de este museo ser&aacute; la posibilidad de conocer el impacto de las nuevas corrientes art&iacute;sticas, arquitect&oacute;nicas y de jardiner&iacute;a de la &eacute;poca. <strong>El Palacio de El Capricho</strong>, dise&ntilde;ado siguiendo los modelos franceses, italianos e ingleses, ser&aacute; un viaje visual a trav&eacute;s del arte de la <strong>Ilustraci&oacute;n</strong>. Adem&aacute;s, se abordar&aacute; la influencia de estos estilos en la creaci&oacute;n de los jardines, un espacio &uacute;nico que combinaba la naturaleza con la belleza arquitect&oacute;nica. Este recorrido no solo ofrecer&aacute; una visi&oacute;n de la vida cotidiana de la <strong>nobleza madrile&ntilde;a</strong>, sino tambi&eacute;n una inmersi&oacute;n en las fiestas, conciertos y tertulias que el palacio acogi&oacute; durante m&aacute;s de dos d&eacute;cadas.
    </p><h2 class="article-text">El esplendor cultural de la duquesa de Osuna</h2><p class="article-text">
        <strong>El Capricho</strong> no solo fue un lugar de descanso para la aristocracia, sino tambi&eacute;n un <strong>centro cultural</strong> de primer nivel. La <strong>duquesa de Osuna</strong> organiz&oacute; tertulias literarias, representaciones teatrales y conciertos, en los que participaron figuras como <strong>Goya</strong>, <strong>Haydn</strong> o <strong>Morat&iacute;n</strong>. Este ambiente de intercambio intelectual y art&iacute;stico ser&aacute; recreado en el nuevo museo, permitiendo al visitante sentirse parte de esta vibrante &eacute;poca cultural.
    </p><h2 class="article-text">Un patrimonio en recuperaci&oacute;n: la inversi&oacute;n en la musealizaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La rehabilitaci&oacute;n del Palacio de El Capricho cuenta con una inversi&oacute;n de <strong>2,3 millones de euros</strong>, destinados a crear un espacio moderno y accesible que cuente con una <strong>narrativa expositiva</strong> centrada en la <strong>historia</strong> y la <strong>cultura</strong> del siglo XVIII y XIX. Esta inversi&oacute;n tambi&eacute;n permitir&aacute; la restauraci&oacute;n de elementos arquitect&oacute;nicos y la creaci&oacute;n de nuevas instalaciones museogr&aacute;ficas, que acercar&aacute;n a los madrile&ntilde;os y a los turistas a uno de los espacios m&aacute;s emblem&aacute;ticos de la ciudad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/sera-nuevo-museo-hara-recorrer-madrid-ilustrado-siglo-xviii-pm_1_12490380.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Jul 2025 05:00:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Así será el nuevo museo que nos hará recorrer el Madrid ilustrado del siglo XVIII]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Viajeros,Guía de viaje,Turismo,Turismo cultural,Museos,Ilustración]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Violeta Lópiz, Premi Nacional d’Il·lustració: “Em sorprèn que la gent sàpiga quin llibre serà un best seller”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/violeta-lopiz-premi-nacional-d-il-lustracio-em-sorpren-gent-sapiga-quin-llibre-sera-best-seller_1_12420362.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/52a031f3-102c-4c5b-8a56-80687fb386e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Violeta Lópiz, Premi Nacional d’Il·lustració: “Em sorprèn que la gent sàpiga quin llibre serà un best seller”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La il·lustradora començà a dibuixar per mor de la nostàlgia que li creava Eivissa, que va deixar quan tenia cinc anys. Està sorpresa pel guardó que acaba de concedir-li el Govern central per les dificultats que ha tengut per publicar a Espanya: “Els meus llibres més importants s’han impulsat des de fora”</p><p class="subtitle">Violeta Lópiz, Premi Nacional d'Il·lustració 2025</p></div><p class="article-text">
        Acaba de guanyar el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/x-premio-nacional-ilustracion-2025_1_12387632.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premi Nacional d&rsquo;Il&middot;lustraci&oacute;</a> i, paradoxa, explica que &eacute;s dif&iacute;cil topar amb els seus dibuixos xafardejant les prestatgeries d&rsquo;una llibreria espanyola. Quan pengi el tel&egrave;fon, la Violeta L&oacute;piz revisar&agrave; els seus arxius i comptar&agrave;: un, dos, tres, cinc, nou. Despr&eacute;s enviar&agrave; un missatge: &ldquo;&Eacute;s cert que al final s&rsquo;han publicat a Espanya molts m&eacute;s llibres dels que recordava&rdquo;. Ser&agrave; una nota aclaridora, per&ograve; no una esmena &ndash;total&ndash; al que va dir durant l&rsquo;entrevista: &ldquo;Els llibres m&eacute;s importants que he fet s&rsquo;han impulsat des de fora. Als Estats Units, principalment, i a Portugal, coses m&eacute;s petites. A Espanya hi ha molta precarietat. Les coedicions s&oacute;n complicades aqu&iacute;. Tot i que compten amb ajudes a l&rsquo;edici&oacute;, els editors volen tenir la novetat&rdquo;, explicava per tel&egrave;fon. &ldquo;Una coedici&oacute; vol dir que l&rsquo;editora americana va apostar pel projecte, per&ograve; algunes editorials s&rsquo;hi van sumar perqu&egrave; sortia m&eacute;s barat fer-ho plegats. Per&ograve; l&rsquo;aposta, i el risc m&eacute;s gran, i la ra&oacute; per la qual el projecte tira endavant, &eacute;s per l&rsquo;editorial americana&rdquo;, ampliar&agrave; per missatge.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;L&rsquo;editorial americana&rdquo; &eacute;s Enchanted Lion Books; <a href="https://enchantedlion.com/about-us" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">segons la seua p&agrave;gina web</a>, un segell independent ubicat a Brooklyn, Nova York, que, d&rsquo;en&ccedil;&agrave; la primavera del 2003, publica &ldquo;hist&ograve;ries ben explicades i il&middot;lustracions que amplien el sentit narratiu dels infants&rdquo;. Quatre obres de Violeta L&oacute;piz figuren al seu cat&agrave;leg. Totes han acumulat guardons. El 2018 i el 2021, <em>The New York Times</em> va considerar <a href="https://enchantedlion.com/all-books/the-forest" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Forest</em></a> &ndash;escrit per l&rsquo;itali&agrave; Riccardo Bozzi&ndash; i <a href="https://enchantedlion.com/all-books/the-true-story-of-a-mouse-who-never-asked-for-it" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The True Story of a Mouse Who Never Asked for It</em></a><a href="https://enchantedlion.com/all-books/the-true-story-of-a-mouse-who-never-asked-for-it" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>&ndash;escrit per l&rsquo;espanyola Ana Cristina Herreros&ndash; com els millors llibres il&middot;lustrats de literatura infantil. El 2023, va ser la xarxa novaiorquesa de biblioteques p&uacute;bliques qui va premiar <a href="https://enchantedlion.com/all-books/at-the-drop-of-a-cat" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>At the Drop of a Cat</em></a>. Aquest llibre el va escriure, en franc&egrave;s, la novel&middot;lista &Eacute;lise Fontenaille i va sortir per primera vegada de la impremta a l&rsquo;octubre del 2011, titulat <em>Les poings sur les &icirc;les</em> (&Eacute;ditions du Rouergue).
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                    alt="Portada i contraportada de l’edició distribuïda a la Xina de Les poings sur les îles, el llibre que més alegries li ha donat a la il·lustradora i que encara està inèdit a Espanya"
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                Portada i contraportada de l’edició distribuïda a la Xina de Les poings sur les îles, el llibre que més alegries li ha donat a la il·lustradora i que encara està inèdit a Espanya                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Tot i que s&rsquo;ha tradu&iuml;t al castell&agrave; a l&rsquo;Argentina (<a href="https://calibroscopio.com.ar/libro/a-carton-pintado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>A cart&oacute;n pintado</em></a><a href="https://calibroscopio.com.ar/libro/a-carton-pintado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, Planta Editora</a>), encara est&agrave; in&egrave;dit a Espanya. Una cosa inaudita, sobretot des que el passat 16 de juny el jurat va decidir que un dels premis m&eacute;s importants que concedeix el Ministeri de Cultura el guanyassin les mans de Violeta L&oacute;piz, que va n&eacute;ixer a Eivissa l&rsquo;any 1980, i va comen&ccedil;ar a dibuixar perqu&egrave; va perdre, molt prompte, el seu petit univers insular. Horta, fruiters, savines, pitreres, parets de pedra seca. La llum mediterr&agrave;nia que rebota als estanys saliners que, per la ubicaci&oacute; que d&oacute;na, tan a prop quedaven d&rsquo;una casa que recorda pintada de rosa. a il&middot;lustradora no deixar&agrave; d&rsquo;utilitzar s&iacute;mils amb animals i plantes durant tota la conversa. En escoltar-la, tamb&eacute; &eacute;s impossible no recordar-se d&rsquo;<em>El petit pr&iacute;ncep</em>.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<a href="https://www.periodicodeibiza.es/noticias/cultura/2013/01/25/90751/nina-dibujaba-para-recuperar-echaba-menos-eivissa.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En una entrevista que va concedir l&rsquo;any 2013 a la desapareguda edici&oacute; piti&uuml;sa del diari </a><a href="https://www.periodicodeibiza.es/noticias/cultura/2013/01/25/90751/nina-dibujaba-para-recuperar-echaba-menos-eivissa.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>&Uacute;ltima Hora</em></a>, va dir que havia comen&ccedil;at a dibuixar &ldquo;per recuperar les olors i els llocs que enyorava de l&rsquo;illa&rdquo;. Quant de temps va viure a Eivissa?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Cinc anys, molt poquet, per&ograve; marxar a viure a Madrid va ser molt dur. Estava tancada en mi mateixa. Crec que era per l&rsquo;abs&egrave;ncia de figueres, cabretes i m&oacute;n mar&iacute;. Em faltava la platja. Quan el Ministeri va comunicar la decisi&oacute; del jurat, des de l&rsquo;API (Associaci&oacute; de Professionals de la Il&middot;lustraci&oacute; de Madrid), de la qual som membre, em van dir que sentien el premi com a seu, i &eacute;s normal, perqu&egrave; &eacute;s on he crescut fins que, una mica m&eacute;s gran, vaig marxar a Berl&iacute;n. Aquestes ciutats s&oacute;n l&rsquo;arbre, per&ograve; el niu, el lloc on vaig n&eacute;ixer, &eacute;s Eivissa. I el niu &eacute;s una cosa que toca molt. Vivia amb la meua mare en una casa pagesa, molt gran, molt a prop de l&rsquo;aeroport. Jo entrava i sortia quan volia i, en marxar d&rsquo;all&agrave;, vaig perdre aquella llibertat. Just el que em deies de les olors...
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Vaig viure a Eivissa cinc anys. Anar-me’n a Madrid va ser molt dur. Estava tancada en mi mateixa. Crec que va ser per l’absència de figueres, cabretes i món marítim. Vivíem amb la meva mare en una casa pagesa, molt gran, molt a prop de l’aeroport. Jo entrava i sortia quan volia i, en marxar d’allà, vaig perdre aquesta llibertat</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ndash;Recuperar-les era una missi&oacute; impossible, per&ograve; la va convertir en una nena dibuixant.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, sempre estava amb el bol&iacute;graf a la m&agrave;, m&rsquo;encantava dibuixar. Despr&eacute;s tamb&eacute;. Els meus companys de la universitat tenen dibuixos meus; dibuixava als viatges: tenc quaderns s&uacute;per polits, de quan f&egrave;iem Interrail. Per&ograve; mai havia vist la il&middot;lustraci&oacute; com un possible ofici.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La il·lustradora defineix els seus dibuixos com a criatures diferents d’allò que és molt afinat, molt bo, molt perfecte."
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                La il·lustradora defineix els seus dibuixos com a criatures diferents d’allò que és molt afinat, molt bo, molt perfecte.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ndash;Va estudiar Magisteri musical. Res a veure o m&eacute;s a prop del que sembla de la il&middot;lustraci&oacute;?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Jo anava per alguna cosa cient&iacute;fica. M&rsquo;agradaven molt les matem&agrave;tiques, sobretot: he tengut m&eacute;s facilitat pels n&uacute;meros que per les lletres. La m&uacute;sica t&eacute; alguna cosa de matem&agrave;tica, oi?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, per&ograve; pensi que la il&middot;lustraci&oacute; &eacute;s companya de les ci&egrave;ncies. Especialment ho era abans de la invenci&oacute; de la fotografia.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&Eacute;s veritat. A la meua mare no li feia gaire gr&agrave;cia que em dedic&agrave;s al m&oacute;n art&iacute;stic. Vaig estudiar Magisteri musical, vaig fer classes, vaig decidir matricular-me per fer una llicenciatura en Hist&ograve;ria i Ci&egrave;ncies de la M&uacute;sica. Llavors em vaig convertir en una rata de biblioteca, res a veure amb jo. M&rsquo;agradava llegir partitures antigues, entendre coses, per&ograve; em vaig posar a estudiar unes tesis que se&rsquo;m van fer bola. Vaig comen&ccedil;ar, id&ograve;, a dibuixar de forma compulsiva. Com que no tenia ni idea de dibuixar molt b&eacute; del natural&hellip; Belles Arts, descartat. Aleshores, alg&uacute; em va parlar d&rsquo;una escola d&rsquo;il&middot;lustraci&oacute; que hi havia a Madrid. M&rsquo;hi agafaren i vaig ser feli&ccedil;. All&ograve; em quadrava del tot.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Es pot ser il&middot;lustrador sense haver estudiat Belles Arts?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Alguns venen de branques art&iacute;stiques, per&ograve; gaireb&eacute; tots han treballat en altres coses. <a href="https://www.instagram.com/iluros/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ilu Ros</a>, en hostaleria. <a href="https://www.instagram.com/isidroferrersoria/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Isidro Ferrer </a>ha estat pallasso, actor. Aix&ograve; es nota en el paper. Com m&eacute;s experi&egrave;ncia tengui un il&middot;lustrador, millor. Si ha set aviador, com Saint-Exup&eacute;ry, genial. Quan alg&uacute; t&eacute; hist&ograve;ries per explicar, &eacute;s millor que n&rsquo;expliqui quatre o cinc, no cinquanta. Es tracta d&rsquo;identificar-les.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="A Comptines et berceuses d’Amérique latine, la il·lustradora va retratar estampes del continent on viu des de fa uns anys"
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                A Comptines et berceuses d’Amérique latine, la il·lustradora va retratar estampes del continent on viu des de fa uns anys                            </span>
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        &ndash;Com desfulla la seua margalida?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Fins ara sempre he fet llibres amb textos d&rsquo;altres persones. Hi ha textos que m&rsquo;agraden, per&ograve; no s&eacute; quina imatge els pot acompanyar. Sempre dic que el text &eacute;s el test i jo hi plant la flor, adaptant-me a aquesta mida. La seua profunditat em marca un l&iacute;mit, per&ograve; a partir d&rsquo;aqu&iacute;, busco com vull. Potser surt un molsa, molt petita, o uns ceps que pugin fins dalt d&rsquo;un altre arbre. Tot dep&egrave;n de si vols anar molt a prop del text, estar-hi molt enganxada, o donar una sensaci&oacute; global amb tot el llibre.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El text és el test i jo hi planto la flor, adaptant-me a aquella mida</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                “A mi m’hi surt entendre el sentit del llibre i crear una història paral·lela; gran part de la meua feina funciona com un llibre mut”, diu la il·lustradora                            </span>
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        &ndash;Escollit el projecte, el m&eacute;s complicat &eacute;s triar qu&egrave; es dibuixa i qu&egrave; es deixa de dibuixar?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Com es pot, per exemple, il&middot;lustrar el dolor? &Eacute;s molt personal, cadasc&uacute; t&eacute; una imatge molt diferent, fruit de les seues experi&egrave;ncies. Fa falta deixar espai, es completa al cap del lector: que jo mostri el meu dolor no fa tant de mal. Aix&ograve; &eacute;s per a les revistes del cor. Tarkovski [a les seues pel&middot;l&iacute;cules] parlava molt amb els silencis: dones unes quantes puntades amb el dibuix, la resta de l&rsquo;emoci&oacute; l&rsquo;ha de construir el lector. Per dibuixar una ciutat, per exemple, faig una immersi&oacute; a trav&eacute;s de les analogies que tenen els llocs f&iacute;sics amb els emocionals, i amb el cos. Aix&ograve; m&rsquo;ha passat amb <em>Les poings sur les &icirc;les</em>, que &eacute;s molt po&egrave;tic i, alhora, explica una hist&ograve;ria molt rutin&agrave;ria: la relaci&oacute; d&rsquo;un g&uuml;elo, un senyor que en sap molt de plantes, amb el seu n&eacute;t. Les meues il&middot;lustracions, representant precisament aquest m&oacute;n vegetal, intenten explicar alguna cosa molt densa, travessant-la: l&rsquo;experi&egrave;ncia d&rsquo;aquest amor. No t&eacute; res a veure amb el text, per&ograve; transmet la sensaci&oacute; de travessar les capes d&rsquo;un jard&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Aquest estil no es valora al nostre pa&iacute;s? &Eacute;s per aix&ograve; que ha publicat menys a Espanya?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;A Espanya he eingut moltes ofertes editorials, per&ograve; amb unes condicions que no m&rsquo;interessaven: tard molt a fer els llibres. Hi ha, en general, molta necessitat de produir llibres perqu&egrave; hi ha un mercat que es dedica a produir-los. Em sorpr&egrave;n, per exemple, que hi hagi persones que s&agrave;piguen quin llibre ser&agrave; un <em>best seller</em>. Conec col&middot;legues als quals han cridat per il&middot;lustrar un llibre que es vendr&agrave; molt. &ldquo;Fes un llibre polit que cobrir&agrave; tot l&rsquo;aparador de la FNAC&rdquo;. Per&ograve; si no sabeu qu&egrave; far&eacute;, i si faig una patata frita? Hi ha una part comercial que &eacute;s una mica trista: la consumirem perqu&egrave; ja estem predestinats a consumir-la.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Conec col·legues als quals han cridat per il·lustrar un llibre que es vendrà molt. &#039;Fes un llibre polit que cobrirà tot l’aparador de la FNAC&#039;</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                A I Pani d’Oro della Vecchina la il·lustradora va representar la mort que acompanya una majora                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Els dubtes de la creaci&oacute;</strong></h2><p class="article-text">
        Violeta L&oacute;piz t&eacute; un <a href="https://violetalopiz.blogspot.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">web personal</a> d&rsquo;aspecte di&agrave;fan. No hi ha seccions ni pestanyes. El seu nom, en maj&uacute;scules menudetes, i la seua adre&ccedil;a de correu electr&ograve;nic apareixen en un marge. La cap&ccedil;alera &eacute;s un grup de personatges, acolorits i sense rostre, sobre un fons blanc, un conte mut. La columna principal cont&eacute; algunes fotografies, for&ccedil;a il&middot;lustracions &ndash;l&rsquo;art definitiu i, sovint, esbossos&ndash; acompanyades de text. &Eacute;s un bloc, d&rsquo;aquells que pareixien gaireb&eacute; extingits. En llegir-lo, el seu diari p&uacute;blic encaixa amb &ldquo;les descripcions&rdquo; que, segons diu la il&middot;lustradora, anota en quaderns i pantalles mentre fa feina. Confessions creatives.
    </p><p class="article-text">
        Aquestes l&iacute;nies les va escriure mentre dibuixava les il&middot;lustracions de <a href="http://violetalopiz.blogspot.com/2010/11/cuando-bruaa-me-invito-ilustrar-el.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Amigos do peito</em></a>, un recull de poemes de Claudio Thebas que l&rsquo;editorial portuguesa Brua&aacute; li va posar a les mans el gener del 2014:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quan em van convidar a il&middot;lustrar el poema, em va agradar per la seua simplicitat. Em va semblar tan senzill que vaig pensar que podria fer les il&middot;lustracions r&agrave;pidament (una cosa que intento sovint, per&ograve; que mai no aconsegueixo). La meua lentitud no &eacute;s altra cosa que la necessitat que t&eacute; el meu cervell de reformatar-se cada vegada que s&rsquo;enfronta a un projecte nou. De manera que s&rsquo;oblida de tot el que ha fet fins aleshores i necessita for&ccedil;a temps per reparar-se i tornar a produir. En aquells moments, em sent com una Buster Keaton maldestra muntant una tenda de campanya de les antigues. Aixeques un palet i et cau l&rsquo;altre; quan ja en tens tres drets, no arribes als claus i se&rsquo;t tornen a caure; quan nom&eacute;s et falta el quart, apareix un &oacute;s i has de sortir corrents. El meu proc&eacute;s &eacute;s for&ccedil;a ca&ograve;tic, em guio molt per la intu&iuml;ci&oacute;. Si em cans de documentar-me, em poso a dibuixar, o a escriure, i quan se m&rsquo;acaben les idees, torno a canviar de tasca, un truc que em va ensenyar la Linda Wolfsgruber en veure com em bloquejava&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Proves per a Amigos do peito, un llibre premiat pel país on va treballar la il·lustradora, Portugal                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El consell de <a href="http://www.lindawolfsgruber.at" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Wolfsgruber</a> &ndash;una artista nascuda a les valls del nord d&rsquo;It&agrave;lia on es parla alemany amb accent tirol&egrave;s&ndash; va fer efecte. El 2016, <em>Amigos do peito</em> va obtenir el Premi Ilustrarte que atorga la Biennal Internacional d&rsquo;Il&middot;lustraci&oacute; per a la Inf&agrave;ncia de Lisboa. L&rsquo;art de Violeta L&oacute;piz s&rsquo;ha pogut veure en exposicions d&rsquo;Espanya, els Estats Units, It&agrave;lia, Turquia, Israel, el Jap&oacute; i Corea del Sud. Aleshores, <em>El Cultural</em> ja l&rsquo;havia seleccionada com un dels deu noms a seguir de la il&middot;lustraci&oacute; espanyola, i <em>Les poings sur les &icirc;les</em> ja s&rsquo;havia posat en moviment gr&agrave;cies al talent de l&rsquo;animador Lu Bing.
    </p><p class="article-text">
        Aquella mutaci&oacute; del llibre que va catapultar la seua carrera li va permetre realitzar un projecte per a Whittle School &amp; Studios, un centre de formaci&oacute; &ldquo;global&rdquo; impulsat per l&rsquo;empresari Chris Whittle. Reuni&oacute; a Roma, estada creativa a Nova York, retribuci&oacute; &ldquo;generosa&rdquo;, elogis des de la Xina &ndash;pa&iacute;s que feia part de la iniciativa&ndash; per la capacitat d&rsquo;unir a les il&middot;lustracions el m&oacute;n occidental amb l&rsquo;oriental. Afalagaments que encara avui duen Violeta L&oacute;piz a pessigar-se d&rsquo;incredulitat. &ldquo;S&iacute;ndrome de la impostora?&rdquo; &ldquo;Un poc&rdquo;. Tant li fa que tengui m&eacute;s de 14.000 seguidors a un <a href="https://www.instagram.com/violetalopiz/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">compte d&rsquo;Instagram</a> on ha passat anys sense publicar, on no fa m&eacute;s de mitja dotzena de publicacions a l&rsquo;any, i on encara no ha anunciat que li han concedit un guard&oacute; que, a m&eacute;s de reportar-li l&rsquo;autonomia que li donen els 30.000 euros en met&agrave;l&middot;lic del premi, podria obrir-li portes que fins ara havien estat tancades. Quan se li demana qu&egrave; se sent en guanyar el Premi Nacional d&rsquo;Il&middot;lustraci&oacute;, confirma la seua sorpresa:
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Era com la fantasia d&rsquo;anar-te al llit amb l&rsquo;actor que t&rsquo;agrada, de veure&rsquo;l per la tele [riu].
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No s&rsquo;ho esperava? De deb&ograve;?
    </p><p class="article-text">
        &mdash;S&iacute;, hi poso il&middot;lusi&oacute; i estima en all&ograve; que faig, per&ograve; no tinc bones xarxes&hellip; A mi m&rsquo;han convidat a moltes coses i, com que vaig justa de sous perqu&egrave; tard molt a fer un llibre, no hi vaig. &Eacute;s cert que puc tenir aliats, m&eacute;s aviat internacionals, que han anat a Bolonya, a la fira del llibre infantil, i veuen la coher&egrave;ncia entre els meus treballs. Ha set molt agradable llegir els comentaris dels col&middot;legues que m&rsquo;han felicitat. &Eacute;s dif&iacute;cil escollir un candidat [per al Nacional d&rsquo;Il&middot;lustraci&oacute;]. Quan jo he estat jurat, vaig proposar en Max perqu&egrave; m&rsquo;encanta. El vaig contactar perqu&egrave; em pass&agrave;s m&eacute;s informaci&oacute; sobre la seua obra. Amb jo ning&uacute; es va posar en contacte.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“Hi pos il·lusió i estima a allò que faig, però no tenc bones xarxes. M’ha estat molt grat llegir els comentaris dels companys que m’han felicitat. És difícil triar un candidat [per al Premi Nacional d’Il·lustració]</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La il·lustradora, fotografiada mentre fa feina en uns dibuixos                            </span>
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        &ndash;Fins ara sempre ha il&middot;lustrat llibres a partir de textos &ndash;contes, poemes, llegendes&ndash; que ja alg&uacute; havia escrit.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Com que a mi no em surt il&middot;lustrar cada frase, sin&oacute; entendre el sentit del llibre i crear una hist&ograve;ria paral&middot;lela, parlar del mateix per&ograve; creant punts de connexi&oacute; entre les il&middot;lustracions i el text, una gran part de la meua feina funciona com un llibre mut. Em pareixen una meravella d&rsquo;en&ccedil;&agrave; la meva g&uuml;ela, que tenia molt bon gust a l&rsquo;hora d&rsquo;escollir llibres, me&rsquo;n va regalar un que es titulava <em>Hi havia una vegada un gos</em>. Els llibres muts obren la creativitat dels infants.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;De petits, ens surt de manera natural posar veu als dibuixos, donar vida als personatges. O, fins i tot, a les fotografies d&rsquo;un diari. Per&ograve; volia preguntar-li: aquest premi pot ser un impuls per portar al paper alguna idea que li ronda pel cap?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;La bandera &eacute;s ser honest amb un mateix. Amb la maternitat m&rsquo;he adonat que encara em queda molt cam&iacute; per rec&oacute;rrer. Parlava de les meues emocions i sentiments, per&ograve; hi ha moltes coses que no sabia que tenia. Ara les estic donant forma, les estic donant veu. R&agrave;bies, frustracions. Coses que ni sabia que hi eren i que han mogut els meus fils durant molts anys de manera inconscient. Aix&iacute; que crec que s&iacute;: ha arribat el moment. Jo sent les meues limitacions a l&rsquo;hora de dibuixar, intent no amagar-me (que em quedi com m&rsquo;hagi de quedar), per&ograve; compens el dibuix amb altres coses. He anat desenvolupant altres maneres d&rsquo;explicar, que no s&oacute;n nom&eacute;s el dibuix molt polit, molt bo, molt perfecte.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La bandera és ser honest amb un mateix. Amb la maternitat m’he adonat que encara em queda molt per recórrer. Parlava de les meves emocions i els meus sentiments, però tenc moltes coses que no sabia que tenia. Ara els estic donant forma, els estic donant veu. Ràbies, frustracions. Coses que ni sabia que tenia han mogut els meus fils durant molts anys de manera inconscient</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ndash;Com una veu que desafina per&ograve; canta amb art?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;. Un poc com al jazz, que sempre est&agrave; per sota de to. Aix&ograve; &eacute;s el <em>duende</em>, oi?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Per representar una ciutat, la il·lustradora es serveix de les connexions entre els espais físics i les emocions o el cos humà                            </span>
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        La refer&egrave;ncia flamenca li surt a la il&middot;lustradora en un dels bressols del g&egrave;nere: El Puerto de Santa Mar&iacute;a. &Eacute;s de visita, veient la fam&iacute;lia. Si Eivissa va ser el niu i Madrid (i Berl&iacute;n) l&rsquo;arbre, a Cadis hi t&eacute; les arrels. D&rsquo;all&agrave; ve el seu llinatge, que fa pinta de ser una marca art&iacute;stica feta a mida, per&ograve; &eacute;s el segon que apareix al seu DNI. El va heretar d&rsquo;aquella g&uuml;ela que li regalava hist&ograve;ries dibuixades a les quals feia falta posar paraules. Probablement, &ldquo;L&oacute;piz sigui una variant&rdquo;, diu ella, &ldquo;de Llopis&rdquo;, &ldquo;un llinatge poc com&uacute;, per&ograve; que es coneix a El Puerto&rdquo;. El seu castell&agrave; no t&eacute; trets d&rsquo;andal&uacute;s i, tanmateix, s&iacute; una tonada que va i ve, segons el que expliqui. &Eacute;s la del pa&iacute;s del prefix del seu m&ograve;bil. +51, Per&uacute;. Quan diu Cuzco, pronuncia <em>Cusco</em>.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Per qu&egrave; viu a la Vall Sagrada dels Inques?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Fa anys em va agafar un mal de cap molt fort (va durar un mes) i vaig fer una aturada, d&rsquo;il&middot;lustrar: &ldquo;No pot ser, hi ha alguna cosa que no em funciona&rdquo;. Vaig anar al Per&uacute; perqu&egrave; m&rsquo;agradava molt l&rsquo;art precolomb&iacute; i el volia veure. Tenia algun contacte, per&ograve;, en realitat, all&agrave; no coneixia ning&uacute;. Em vaig adonar que estava molt identificada amb ser il&middot;lustradora, que treballava moguda per un impuls de satisfer una mancan&ccedil;a d&rsquo;afecte, de ser vista. La il&middot;lustraci&oacute; em donava aix&ograve;&hellip; Per&ograve;, si no som il&middot;lustradora, &iquest;no som res? En escoltar la meua pr&ograve;pia frase vaig pensar: &eacute;s molt fort, no? Pensava que era el que havia de fer sempre i, no, jo puc rentar la roba al riu, fer-me una melmelada amb els fruits que reculli al bosc, puc fer altres coses. Estava allunyada del xivarri de les ciutats d&rsquo;Occident. En aquell moment no tenia parella, per&ograve; em van entrar moltes ganes de ser mare. Vaig connectar amb el meu &eacute;sser de mam&iacute;fera. Era una cosa que era completament oculta. La maternitat &eacute;s una trobada amb l&rsquo;ombra total, amb coses que un no coneix de si mateix. Un regal&agrave;s. Vaig pensar, de forma molt egoista, que no tendria temps ni sous per donar-ho als meus fills, que havia de mester m&eacute;s estabilitat, aquestes asenades que ens inventam, excuses, i que, en realitat, el m&eacute;s important &eacute;s que la persona estigui enamorada de la vida, i de donar vida, enfrontant-se a aquesta elecci&oacute;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Fa anys que vaig patir un mal de cap molt fort (va durar un mes) i vaig fer una aturada d’il·lustrar: “No pot ser, hi ha alguna cosa que no m’està funcionant”. Vaig anar a Perú perquè m’agradava molt l’art precolombí i volia veure’l</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ndash;Aquest par&egrave;ntesi es podria il&middot;lustrar?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, per&ograve; encara no ha sortit. Vaig tornar a la il&middot;lustraci&oacute; enfrontant-me a feinetes, per no perdre la m&agrave;. Em dona molt de plaer fer-les, per&ograve; no m&rsquo;impliquen com un llibre. M&rsquo;agradaria que tot aix&ograve; sort&iacute;s.
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                    alt="Na Luz, la filla de Violeta Lópiz, té una infància que a la il·lustradora li recorda la seua a Eivissa"
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                Na Luz, la filla de Violeta Lópiz, té una infància que a la il·lustradora li recorda la seua a Eivissa                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Un vincle balear que no es romp</strong></h2><p class="article-text">
        Violeta L&oacute;piz pareix posar-se tendra quan se la identifica com a &ldquo;il&middot;lustradora eivissenca&rdquo;. No ha perdut el vincle amb les Illes Balears. No nom&eacute;s per l&rsquo;admiraci&oacute; que sent per Francesc Capdevila i Gisbert (m&eacute;s conegut com a Max, un mallorqu&iacute; criat a Barcelona) ni pels &egrave;xits aconseguits amb <a href="https://www.librosdelasmalascompanias.com/la-verdadera-historia-de-la-rata" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La verdadera historia de la rata que nunca fue presumida</em></a> (Libros de Las Malas Compa&ntilde;&iacute;as, 2020): aquell llibre premiat a Nova York era una adaptaci&oacute; &ndash;lliure&ndash; de la rondalla que va recollir l&rsquo;Arxiduc Llu&iacute;s Salvador quan va visitar Mallorca. Una mostra de les &ldquo;feinetes&rdquo; que esmenta Violeta L&oacute;piz van ser els cartells per al festival <em>Can&ccedil;ons per la Mediterr&agrave;nia</em> de 2023. El p&uacute;blic que va assistir als concerts celebrats a ses Voltes de Palma hi va veure morenes, balenes, corbs marins. La mitologia mediterr&agrave;nia de la seu infantesa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El cartell de Cançons de la Mediterrània que va il·lustrar el 2023 és un dels projectes que mantenen vinculada la il·lustradora a les illes on va néixer"
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                El cartell de Cançons de la Mediterrània que va il·lustrar el 2023 és un dels projectes que mantenen vinculada la il·lustradora a les illes on va néixer                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Al Per&uacute;, amb la Luz, la seva filla, torna a viure al camp. La garrida t&eacute; sis anys i tota la llibertat del m&oacute;n. Entra i surt quan vol. El seu m&oacute;n est&agrave; fet de plantes, arbres, animals. &ldquo;S&rsquo;omple de formigues i li llegesc, en comptes de llibres il&middot;lustrats, novel&middot;les juvenils: <em>Ullal blanc</em>, <em>El h&ograve;bbit</em>, <em>El m&agrave;gic d&rsquo;Oz</em>. Els cl&agrave;ssics, que estic descobrint ara perqu&egrave; de petita era molt mala lectora, tenia els llibres per&ograve; gaireb&eacute; no els tocava&rdquo;. Entre aquella vall andina i la plana litoral on es va criar la mare hi ha milers de quil&ograve;metres de dist&agrave;ncia &ndash;i un clima, i una cultura, i un m&oacute;n diferents&ndash;, per&ograve; l&rsquo;ess&egrave;ncia &eacute;s la mateixa, encara que els temps siguin m&eacute;s r&agrave;pids. La casa peruana est&agrave; connectada a un internet &ldquo;cada volta millor&rdquo; i n&rsquo;hi ha, de pantalles. &ldquo;S&oacute;n meues&rdquo;, aclareix la il&middot;lustradora, &ldquo;per&ograve; Luz, a tu t&rsquo;agrada mirar la tele?&rdquo; &ldquo;Moooooolt, mooooooolt, mooooooolt&rdquo;, respon la petita. &ldquo;El so, la llum i el moviment... tot junt, &eacute;s fascinant&rdquo;, concedeix la mare. El futur no evita que hagi tornat, d&rsquo;alguna manera, a l&rsquo;illa on va n&eacute;ixer, &ldquo;com un salm&oacute; que remunta el riu&rdquo;, una illa que amb prou feines es pareix a la d&rsquo;ara fa quaranta anys.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Quantes voltes ha tornat a Eivissa despr&eacute;s d&rsquo;aquells cinc anys?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Unes cinc vegades? Quan va morir la meva mare, un any despr&eacute;s, i en un parell d&rsquo;ocasions m&eacute;s. All&agrave; hi ha les amigues de la meua mare.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Quina va ser l&rsquo;&uacute;ltima visita que vas fer a l&rsquo;illa? La vas trobar molt canviada?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Fa uns set anys. L&rsquo;esgl&eacute;sia de Sant Jordi continua al seu lloc, per&ograve; hi ha un canvi brutal de velocitat: passen avions cada cinc minuts.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Encara existeix ca vostra?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;No, l&rsquo;han enderrocada per fer l&rsquo;ampliaci&oacute; de les carreteres. Per&ograve; encara hi ha el safareig. Hi vaig passar quan ja estava enderrocada. Buscant-ne els rastres.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Sierra del Sol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/violeta-lopiz-premi-nacional-d-il-lustracio-em-sorpren-gent-sapiga-quin-llibre-sera-best-seller_1_12420362.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Jun 2025 07:22:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Violeta Lópiz, Premi Nacional d’Il·lustració: “Em sorprèn que la gent sàpiga quin llibre serà un best seller”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Ilustración,Arte,Ibiza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Violeta Lópiz, Premio Nacional de Ilustración: "Me sorprende que la gente sepa qué libro será un bestseller"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/violeta-lopiz-premio-nacional-ilustracion-sorprende-gente-sepa-libro-sera-bestseller_1_12419501.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/52a031f3-102c-4c5b-8a56-80687fb386e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Violeta Lópiz, Premio Nacional de Ilustración: &quot;Me sorprende que la gente sepa qué libro será un bestseller&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ilustradora empezó a dibujar por la nostalgia que le generaba Eivissa, que dejó cuando tenía cinco años. Está sorprendida por el galardón que acaba de concederle el Gobierno por las dificultades que ha tenido para publicar en España: "Mis libros más importantes los han impulsado desde fuera"</p><p class="subtitle">Violeta Lópiz, Premio Nacional de Ilustración 2025</p></div><p class="article-text">
        Acaba de ganar el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/x-premio-nacional-ilustracion-2025_1_12387632.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Premio Nacional de Ilustraci&oacute;n</a> y, paradoja, explica que es dif&iacute;cil tropezar con sus dibujos curioseando los estantes de una librer&iacute;a espa&ntilde;ola. Cuando cuelgue el tel&eacute;fono, Violeta L&oacute;piz revisar&aacute; en sus archivos y contar&aacute;: uno, dos, tres, cinco, nueve. Luego mandar&aacute; un mensaje: &ldquo;Es cierto que al final se han publicado en Espa&ntilde;a muchos m&aacute;s libros de los que recordaba&rdquo;. Ser&aacute; una nota aclaratoria, pero no una enmienda &ndash;total&ndash; a lo que dijo durante la entrevista: &ldquo;Los libros m&aacute;s importantes que he hecho se han impulsado desde fuera. En Estados Unidos, principalmente, y en Portugal, cosas m&aacute;s peque&ntilde;as. En Espa&ntilde;a hay mucha precariedad. Las coediciones son complicadas aqu&iacute;. A pesar de que cuentan con ayudas a la edici&oacute;n, los editores quieren tener la novedad&rdquo;, explic&oacute; por tel&eacute;fono. &ldquo;Una coedici&oacute;n significa que la editora americana apost&oacute; por el proyecto, pero algunas editoriales se le unieron porque sal&iacute;a m&aacute;s barato hacerlo juntos. Pero la apuesta, y el riesgo m&aacute;s grande, y la raz&oacute;n por la que el proyecto sale adelante, es por la editorial americana&rdquo;, ampliar&aacute; por mensaje. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La editorial americana&rdquo; es Enchanted Lion Books; <a href="https://enchantedlion.com/about-us" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n su p&aacute;gina web</a>, un sello independiente ubicado en Brooklyn, Nueva York, que, desde la primavera de 2003 publica &ldquo;historias bien contadas e ilustraciones que expanden el sentido narrativo de los ni&ntilde;os&rdquo;. Cuatro obras de Violeta L&oacute;piz figuran en su cat&aacute;logo. Todas han acumulado galardones. En 2018 y 2021, The New York Times consider&oacute; <a href="https://enchantedlion.com/all-books/the-forest" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Forest </em></a>&ndash;escrito por el italiano Riccardo Bozzi&ndash; y <a href="https://enchantedlion.com/all-books/the-true-story-of-a-mouse-who-never-asked-for-it" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The True Story of a Mouse Who Never Asked for It</em></a><a href="https://enchantedlion.com/all-books/the-true-story-of-a-mouse-who-never-asked-for-it" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>&ndash;escrito por la espa&ntilde;ola Ana Cristina Herreros&ndash; como los mejores libros ilustrados de literatura infantil. En 2023, fue la red neoyorquina de bibliotecas p&uacute;blicas quien premi&oacute; <a href="https://enchantedlion.com/all-books/at-the-drop-of-a-cat" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>At the Drop of a Cat</em></a><a href="https://enchantedlion.com/all-books/at-the-drop-of-a-cat" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">.</a> Ese libro lo escribi&oacute;, en franc&eacute;s, la novelista &Eacute;lise Fontenaille y sali&oacute; por primera vez de la imprenta en octubre de 2011 titulado como <em>Les poings sur les &icirc;les </em>(&Eacute;ditions du Rouergue). 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Portada y contraportada de la edición distribuida en China de &#039;Les poings sur les îles&#039;, el libro que más alegrías le ha dado a la ilustradora y que sigue inédito en España."
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                Portada y contraportada de la edición distribuida en China de &#039;Les poings sur les îles&#039;, el libro que más alegrías le ha dado a la ilustradora y que sigue inédito en España.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Aunque se ha traducido al castellano en Argentina (<a href="https://calibroscopio.com.ar/libro/a-carton-pintado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>A cart&oacute;n pintado</em></a><a href="https://calibroscopio.com.ar/libro/a-carton-pintado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, Planta Editora</a>), sigue in&eacute;dito en Espa&ntilde;a. Algo inaudito, sobre todo desde que el pasado 16 de junio el jurado decidi&oacute; que uno de los premios m&aacute;s importantes que concede el Ministerio de Cultura lo ganaran las manos de Violeta L&oacute;piz, que naci&oacute; en Eivissa, en 1980, y empez&oacute; a dibujar porque perdi&oacute;, muy pronto, su peque&ntilde;o universo insular. Huerto, frutales, sabinas, pitreras, <em>parets de pedra en sec</em>. La luz mediterr&aacute;nea que rebota en los estanques salineros que, por la ubicaci&oacute;n que da, tan cerca quedaban de una casa que recuerda pintada de rosa. La ilustradora no dejar&aacute; de utilizar s&iacute;miles con animales y plantas durante toda la conversaci&oacute;n. Al escucharla tambi&eacute;n es imposible no recordar <em>El principito.</em>
    </p><p class="article-text">
        &ndash;En una <a href="https://www.periodicodeibiza.es/noticias/cultura/2013/01/25/90751/nina-dibujaba-para-recuperar-echaba-menos-eivissa.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista que concedi&oacute; en 2013 a la desaparecida edici&oacute;n pitiusa del peri&oacute;dico</a><a href="https://www.periodicodeibiza.es/noticias/cultura/2013/01/25/90751/nina-dibujaba-para-recuperar-echaba-menos-eivissa.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> </em></a><a href="https://www.periodicodeibiza.es/noticias/cultura/2013/01/25/90751/nina-dibujaba-para-recuperar-echaba-menos-eivissa.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Uacute;ltima Hora</a> dijo que hab&iacute;a empezado a dibujar &ldquo;para recuperar los olores y los lugares que echaba de menos de la isla&rdquo;. &iquest;Cu&aacute;nto tiempo vivi&oacute; en Eivissa?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Cinco a&ntilde;os, muy poquito, pero irme a vivir a Madrid fue muy duro. Estaba encerrada en m&iacute; misma. Creo que fue por la ausencia de higueras, cabritas y mundo mar&iacute;timo. Me faltaba la playa. Cuando el Ministerio comunic&oacute; el fallo del jurado, desde la API (Asociaci&oacute;n de Profesionales de la Ilustraci&oacute;n de Madrid), de la que soy miembro, me dijeron que sent&iacute;an el premio como suyo, y es normal, porque es donde he crecido hasta que, un poco m&aacute;s mayor, me fui a Berl&iacute;n. Esas ciudades son el &aacute;rbol, pero el nido, el lugar donde nac&iacute;, es Ibiza. Y el nido es algo que toca mucho. Viv&iacute;a con mi madre en una casa payesa, muy grande, muy cerca del aeropuerto. Yo entraba y sal&iacute;a cuando quer&iacute;a y, al irme de all&iacute;, perd&iacute; esa libertad. Justo lo que me dec&iacute;as de los olores&hellip;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Viví en Ibiza cinco años. Irme a Madrid fue muy duro. Estaba encerrada en mí misma. Creo que fue por la ausencia de higueras, cabritas y mundo marítimo. Vivía con mi madre en una casa payesa, muy grande, muy cerca del aeropuerto. Yo entraba y salía cuando quería y, al irme de allí, perdí esa libertad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ndash;Recuperarlos era una misi&oacute;n imposible, pero le convirti&oacute; en una ni&ntilde;a dibujante.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, estaba siempre con el bol&iacute;grafo en la mano, me encantaba dibujar. Despu&eacute;s tambi&eacute;n. Mis compa&ntilde;eros de universidad tienen dibujos m&iacute;os; dibujaba en los viajes: tengo cuadernos s&uacute;per bonitos cuando nos &iacute;bamos de Interrail. Pero nunca hab&iacute;a visto la ilustraci&oacute;n como posible oficio. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La ilustradora define sus dibujos como criaturas distintas a lo muy afinado, muy bueno, muy perfecto."
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            <span class="title">
                La ilustradora define sus dibujos como criaturas distintas a lo muy afinado, muy bueno, muy perfecto.                            </span>
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        &ndash;Estudi&oacute; Magisterio musical. &iquest;Nada que ver o m&aacute;s cerca de lo que parece de la ilustraci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Yo iba por algo cient&iacute;fico. Me gustaban las matem&aacute;ticas, sobre todo: he tenido m&aacute;s facilidad para los n&uacute;meros que para las letras. La m&uacute;sica tiene algo de matem&aacute;tico, &iquest;no?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, pero piense que la ilustraci&oacute;n es compa&ntilde;era de las ciencias. Especialmente, lo fue antes de que se inventara la fotograf&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Es verdad. A mi madre no le hac&iacute;a mucha gracia que me dedicara a lo art&iacute;stico. Estudi&eacute; Magisterio musical, di clases, decid&iacute; meterme para hacer una licenciatura en Historia y Ciencias de la M&uacute;sica. Entonces me convert&iacute; en una rata de biblioteca, nada que ver conmigo. A m&iacute; me gustaba leer partituras antiguas, entender cosas, pero me met&iacute; a estudiar unas tesis que se me hicieron bola. Entonces me puse a dibujar de forma compulsiva. Como no ten&iacute;a ni idea de dibujar muy bien al natural&hellip; Bellas Artes, descartada. Entonces, alguien me habl&oacute; de una escuela de ilustraci&oacute;n que hab&iacute;a en Madrid. Me cogieron y fui feliz. Aquello me encajaba perfectamente.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;Se puede ser ilustrador sin haber estudiado Bellas Artes?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Algunos vienen de ramas art&iacute;sticas, pero casi todos han trabajado en otras cosas. <a href="https://www.instagram.com/iluros/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ilu Ros</a>, en hosteler&iacute;a. <a href="https://www.instagram.com/isidroferrersoria/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Isidro Ferrer</a> ha sido payaso, actor. Eso se siente en el papel. Cuanta m&aacute;s experiencia tenga un ilustrador, mejor. Si ha sido aviador, como Saint-Exup&eacute;ry, genial. Cuando uno tiene historias que contar, es mejor que cuente cuatro o cinco, no cincuenta. Se trata de identificarlas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                En &#039;Comptines et berceuses d&#039;Amérique latine&#039;, la ilustradora retrató estampas del continente en el que vive desde hace unos años.                            </span>
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        &ndash;&iquest;C&oacute;mo deshoja su margarita?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Hasta ahora siempre he hecho libros con textos de otras personas. Hay textos que me gustan, pero no s&eacute; qu&eacute; imagen les puede acompa&ntilde;ar. Siempre digo que el texto es la maceta y yo planto la flor, adapt&aacute;ndome a ese tama&ntilde;o. Su profundidad me da un l&iacute;mite, pero a partir de ah&iacute;, busco como quiero. Quiz&aacute;s salga un musgo, muy peque&ntilde;o, o una enredadera que se suba hasta lo alto de otro &aacute;rbol. Todo depende de si quieres ir muy cerquita del texto, y estar muy pegada a &eacute;l, o dar una sensaci&oacute;n global con todo el libro. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El texto es la maceta y yo planto la flor, adaptándome a ese tamaño</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;A mí me sale entender el sentido del libro y crear una historia paralela, gran parte de mi trabajo funciona como un libro mudo&quot;, dice la ilustradora."
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                &quot;A mí me sale entender el sentido del libro y crear una historia paralela, gran parte de mi trabajo funciona como un libro mudo&quot;, dice la ilustradora.                            </span>
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        &ndash;Escogido el proyecto, &iquest;lo m&aacute;s complicado es elegir qu&eacute; se dibuja y qu&eacute; se deja de dibujar?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;C&oacute;mo se puede, por ejemplo, ilustrar el dolor? Es muy personal, cada uno tiene una imagen muy diferente, fruto de sus experiencias. Hay que dejar espacio, se completa en la cabeza del lector: que yo ense&ntilde;e mi dolor no duele tanto. Eso es para las revistas de prensa rosa. Tarkovsky [en sus pel&iacute;culas] hablaba mucho con los silencios: das unas cuantas puntadas con el dibujo, el resto de la emoci&oacute;n la tiene que construir el lector. Para dibujar una ciudad, por ejemplo, hago una inmersi&oacute;n a trav&eacute;s de las analog&iacute;as que tienen los lugares f&iacute;sicos con los emocionales, y con el cuerpo. Eso me ha pasado con <em>Les poings sur les &icirc;les</em>, que es muy po&eacute;tico y, a la vez, cuenta una historia muy rutinaria: la relaci&oacute;n de un abuelo, un se&ntilde;or que sabe mucho de plantas, con su nieto. Mis ilustraciones, representando precisamente ese mundo vegetal, tratan de contar algo muy denso, atraves&aacute;ndolo: la experiencia de ese amor. No tiene nada que ver con el texto, pero transmite la sensaci&oacute;n de atravesar las capas de un jard&iacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;Ese estilo no se valora en nuestro pa&iacute;s? &iquest;Por eso ha publicado menos en Espa&ntilde;a?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;En Espa&ntilde;a he tenido muchas ofertas de editoriales, pero con unas condiciones que no me interesaban: tardo mucho en hacer los libros. Hay, en general, mucha necesidad de producir libros porque hay un mercado que se dedica a producirlos. Me sorprende, por ejemplo, que haya personas que sepan qu&eacute; libro va a ser un <em>best seller</em>. Conozco a colegas a los que les han llamado para ilustrar un libro que se va a vender mucho. &ldquo;Haz un libro bonito que va a cubrir toda la vitrina de la FNAC&rdquo;. Pero si no sab&eacute;is qu&eacute; voy a hacer, &iquest;si hago una patata frita? Hay una parte comercial que es un poco triste: la vamos a consumir porque ya estamos predestinados a consumirla.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Conozco a colegas a los que les han llamado para ilustrar un libro que se va a vender mucho. &#039;Haz un libro bonito que va a cubrir toda la vitrina de la FNAC&#039;</p>
          </div>

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            <span class="title">
                En &#039;I Pani d&#039;Oro della Vecchina&#039; la ilustradora representó a la muerte que acompaña a una anciana.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Las dudas de la creaci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Violeta L&oacute;piz tiene una <a href="https://violetalopiz.blogspot.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">web personal</a> de aspecto di&aacute;fano. No hay secciones ni pesta&ntilde;as. Su nombre, en may&uacute;sculas chiquititas, y su direcci&oacute;n de correo electr&oacute;nico, aparecen en un margen. La cabecera son un grupo de personajes, coloridos y carentes de rostro, sobre un fondo blanco, un cuento mudo. La columna principal, algunas fotos, bastantes ilustraciones &ndash;el arte definitivo y, a menudo, bocetos&ndash; acompa&ntilde;adas de texto. Es un blog, de los que parec&iacute;an casi extinguidos. Al leerlo, su diario p&uacute;blico encaja con &ldquo;las descripciones&rdquo; que, seg&uacute;n dice la ilustradora, anota en cuadernos y pantallas mientras trabaja. Confesiones creativas. 
    </p><p class="article-text">
        Estas l&iacute;neas las escribi&oacute; mientras dibujaba las ilustraciones de <a href="http://violetalopiz.blogspot.com/2010/11/cuando-bruaa-me-invito-ilustrar-el.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Amigos do peito</em></a>, un poemario de Claudio Thebas que la editorial portuguesa Brua&aacute; puso en sus manos en enero de 2014: 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando me invitaron a ilustrar el poema, me gust&oacute; por su simplicidad. Me pareci&oacute; tan sencillo que pens&eacute; que podr&iacute;a hacer las ilustraciones r&aacute;pidamente (algo que intento a menudo, pero que nunca consigo). Mi lentitud no es otra cosa que la necesidad de mi cerebro a formatearse cada vez que se enfrenta a un proyecto nuevo. De manera que se olvida de todo lo que ha hecho hasta entonces y necesita bastante tiempo para ser reparado y conseguir que produzca de nuevo. En esos momentos, me siento como una torpe Buster Keaton montando una tienda de campa&ntilde;a de las viejas. Levanto un palito y se me cae el otro; cuando tengo tres arriba, no alcanzo los clavos y se me vuelven a caer; cuando ya solo me falta el cuarto, viene un oso y tengo que salir corriendo. Mi proceso es bastante ca&oacute;tico, me gu&iacute;o mucho por la intuici&oacute;n. Si me canso de documentarme, me pongo a dibujar, o a escribir, y cuando se me acaban las ideas, vuelvo a cambiar de tarea, un truco que me ense&ntilde;&oacute; <a href="http://www.lindawolfsgruber.at/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Linda Wolfsgruber</a> al ver cu&aacute;nto me bloqueaba&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Pruebas para &#039;Amigos do peito&#039;, un libro premiado por el país donde fue a trabajar la ilustradora, Portugal."
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                Pruebas para &#039;Amigos do peito&#039;, un libro premiado por el país donde fue a trabajar la ilustradora, Portugal.                            </span>
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        El consejo de <a href="http://www.lindawolfsgruber.at/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Wolfsgruber</a> &ndash;una artista nacida en los valles del norte de Italia que hablan alem&aacute;n con acento tirol&eacute;s&ndash; surti&oacute; efecto. En 2016, <em>Amigos do peito </em>obtuvo el Pr&eacute;mio Ilustrarte que concede la Bienal Internacional de Ilustra&ccedil;&atilde;o para a Inf&acirc;ncia de Lisboa. El arte de Violeta L&oacute;piz se ha visto en exposiciones de Espa&ntilde;a, Estados Unidos, Italia, Turqu&iacute;a, Israel, Jap&oacute;n, Corea del Sur. Para entonces, <em>El Cultural</em> ya la hab&iacute;a seleccionado como uno de los diez nombres a seguir en la ilustraci&oacute;n espa&ntilde;ola y <em>Les poings sur les &icirc;les </em>se hab&iacute;a puesto en movimiento gracias al talento del animador Lu Bing.
    </p><p class="article-text">
        Esa mutaci&oacute;n del libro que catapult&oacute; su carrera le permiti&oacute; realizar un proyecto para Whittle School &amp; Studios, un centro de formaci&oacute;n &ldquo;global&rdquo; impulsado por el empresario Chris Whittle. Reuni&oacute;n en Roma, estancia creativa en Nueva York, retribuci&oacute;n &ldquo;generosa&rdquo;, piropos desde China &ndash;pa&iacute;s que coparticipaba en la iniciativa&ndash; por reunir en sus ilustraciones lo occidental con lo oriental. Agasajos que a Violeta L&oacute;piz todav&iacute;a le llevan a pellizcarse de incredulidad. &ldquo;&iquest;S&iacute;ndrome de la impostora?&rdquo; &ldquo;Un poco&rdquo;. Da igual que tenga m&aacute;s de 14.000 seguidores <a href="https://www.instagram.com/violetalopiz/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en una cuenta de Instagram</a> donde ha estado a&ntilde;os sin publicar, donde no publica m&aacute;s de media docena de veces al a&ntilde;o, donde todav&iacute;a no ha anunciado que le han dado un galard&oacute;n que, adem&aacute;s de reportarle la autonom&iacute;a que otorgan los 30.000 euros en met&aacute;lico del premio, podr&iacute;a abrirle puertas que hasta ahora han estado cerradas. Cuando se le pregunta qu&eacute; se siente al ganar el Premio Nacional de Ilustraci&oacute;n confirma su extra&ntilde;eza:
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Era como la fantas&iacute;a de acostarse con el actor que te gusta, de verlo por la tele [r&iacute;e].
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;No se lo esperaba? &iquest;Para nada?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, le pongo ilusi&oacute;n y cari&ntilde;o a lo que hago, pero no tengo buenas redes&hellip; A m&iacute; me han invitado a muchas cosas y, como estoy raspada de dinero porque produzco un libro cada tanto, no voy. Puedo tener aliados, es cierto, m&aacute;s internacionales, que han viajado a Bolonia a su feria del libro infantil, y ven la coherencia entre los trabajos. Me ha sido muy grato leer los comentarios de los colegas que me han felicitado. Es dif&iacute;cil elegir a un candidato [para el Nacional de Ilustraci&oacute;n]. Cuando he sido jurado, propuse a Max porque me encanta, le contact&eacute; para que me pasara m&aacute;s informaci&oacute;n sobre su trabajo. Conmigo nadie se puso en contacto.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Le pongo ilusión y cariño a lo que hago, pero no tengo buenas redes. Me ha sido muy grato leer los comentarios de los colegas que me han felicitado. Es difícil elegir a un candidato [para el Premio Nacional de Ilustración]</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La ilustradora, fotografiada mientras trabaja en unos dibujos.                            </span>
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        &ndash;Hasta ahora siempre ha ilustrado libros tomando como punto de partida textos &ndash;cuentos, poemas, leyendas&ndash; que ya estaban escritos.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Como a m&iacute; no me sale ilustrar cada frase, sino entender el sentido del libro y crear una historia paralela, hablar de lo mismo, pero creando puntos de conexi&oacute;n entre las ilustraciones y el texto, gran parte de mi trabajo funciona como un libro mudo. Me parecen una pasada desde que mi abuela, que ten&iacute;a muy buen gusto para elegir libros, me regal&oacute; uno que se titulaba <em>Hab&iacute;a una vez un perro</em>. Los libros mudos abren la creatividad de los ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;De peque&ntilde;os nos sale de forma natural ponerle voces a los dibujos, encarnar a los personajes. O, incluso, a las fotograf&iacute;as de un peri&oacute;dico. Pero quer&iacute;a preguntarle: &iquest;este premio puede ser un espaldarazo para llevar al papel alguna idea que le ronde la cabeza?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;La bandera es ser honesto con uno mismo. Con la maternidad me he dado cuenta que todav&iacute;a me queda mucho por recorrer. Hablaba de mis emociones y mis sentimientos, pero tengo muchas cosas que no s&eacute; que las tengo. Ahora les estoy dando forma, les estoy dando voz. Rabias, frustraciones. Cosas que no sab&iacute;a ni que ten&iacute;a, han movido mis hilos durante muchos a&ntilde;os de manera inconsciente. As&iacute; que creo que s&iacute;: ha llegado el momento. Yo siento mis limitaciones a la hora de dibujar, intento no esconderme (que me quede como me tenga que quedar), pero compenso el dibujo con otras cosas. He ido desarrollando otras maneras de contar que no solamente es el dibujo muy afinado, muy bueno, muy perfecto. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La bandera es ser honesto con uno mismo. Con la maternidad me he dado cuenta que todavía me queda mucho por recorrer. Hablaba de mis emociones y mis sentimientos, pero tengo muchas cosas que no sé que las tengo. Ahora les estoy dando forma, les estoy dando voz. Rabias, frustraciones. Cosas que no sabía ni que tenía, han movido mis hilos durante muchos años de manera inconsciente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;Como una voz que desafina pero canta con arte?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;. Un poco como en el jazz, que siempre est&aacute; por debajo de tono. Eso es el duende, &iquest;no? 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Para representar una ciudad, la ilustradora se sirve de las conexiones entre los espacios físicos y las emociones o el cuerpo humano."
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            <span class="title">
                Para representar una ciudad, la ilustradora se sirve de las conexiones entre los espacios físicos y las emociones o el cuerpo humano.                            </span>
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        La referencia flamenca le sale a la ilustradora en una de las cunas del g&eacute;nero: El Puerto de Santa Mar&iacute;a. Est&aacute; de visita viendo a la familia. Si Eivissa fue el nido y Madrid (y Berl&iacute;n) el &aacute;rbol, en C&aacute;diz est&aacute;n sus ra&iacute;ces. De all&iacute; viene su apellido, que parece una marca art&iacute;stica hecha a medida, pero es el segundo que aparece en su DNI. Lo hered&oacute; de aquella abuela que le regalaba historias dibujadas a las que hab&iacute;a que ponerles palabras. Probablemente, &ldquo;L&oacute;piz sea una variante&rdquo;, dice ella, &ldquo;de Llopis&rdquo;, &ldquo;un apellido poco com&uacute;n, pero que se conoce en El Puerto&rdquo;. Su castellano no tiene trazas de andaluz y, sin embargo, s&iacute; una tonada que viene y que va, dependiendo de lo que cuente la frase. Es la del pa&iacute;s que proviene el prefijo de su m&oacute;vil. +51, Per&uacute;. Cuando dice Cuzco pronuncia <em>Cusco</em>.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;Por qu&eacute; vive en el Valle Sagrado de los Incas?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Hace a&ntilde;os me dio un dolor muy fuerte de cabeza (dur&oacute; un mes) e hice un par&oacute;n de ilustrar: &ldquo;No puede ser, hay algo que no me est&aacute; funcionando&rdquo;. Fui a Per&uacute; porque me gustaba mucho el arte precolombino y quer&iacute;a verlo. Ten&iacute;a alg&uacute;n contacto, pero, en realidad, all&iacute; no conoc&iacute;a nadie. Me di cuenta que estaba muy identificada con ser ilustradora, que trabajaba por un impulso a satisfacer una carencia de cari&ntilde;o, de ser vista. La ilustraci&oacute;n me daba eso&hellip; &iquest;pero si no soy ilustradora no soy nada? Al escuchar mi frase pens&eacute;: es muy fuerte, &iquest;no? Pensaba que era lo que ten&iacute;a que hacer siempre y, no, yo puedo lavar mi ropa en el r&iacute;o, hacerme una mermelada con los frutos que recoja en el bosque, puedo hacer otras cosas. Estaba alejada del bullicio de las ciudades de Occidente. En ese momento no ten&iacute;a pareja, pero me entraron muchas ganas de ser madre. Conect&eacute; con mi ser de mam&iacute;fera. Era algo que estaba totalmente oculto. La maternidad es un encuentro con la sombra total, con cosas que uno no conoce de s&iacute; mismo. Un regalazo. Pens&eacute;, de forma muy ego&iacute;sta, que no iba a tener tiempo o dinero para d&aacute;rselo a mis hijos, que necesitaba m&aacute;s estabilidad, esas chorradas que nos inventamos, excusas, y que, en realidad, lo m&aacute;s importante es que la persona est&eacute; enamorada de la vida, y de dar vida, enfrent&aacute;ndose a esa elecci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hace años me dio un dolor muy fuerte de cabeza (duró un mes) e hice un parón de ilustrar: &#039;No puede ser, hay algo que no me está funcionando&#039;. Fui a Perú porque me gustaba mucho el arte precolombino y quería verlo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;Ese par&oacute;n podr&iacute;a ilustrarse?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;S&iacute;, pero todav&iacute;a no ha salido. Volv&iacute; a la ilustraci&oacute;n enfrent&aacute;ndome a trabajillos, para no perder la mano. Me da mucho placer hacerlos, pero no me involucran como un libro. Me gustar&iacute;a que saliera todo eso.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Luz, la hija de Violeta Lópiz, tiene una infancia que a la ilustradora le recuerda a la suya en Eivissa."
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                Luz, la hija de Violeta Lópiz, tiene una infancia que a la ilustradora le recuerda a la suya en Eivissa.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Un v&iacute;nculo balear que no se rompe</strong></h2><p class="article-text">
        Violeta L&oacute;piz parece enternecerse cuando se le identifica como &ldquo;ilustradora ibicenca&rdquo;. El v&iacute;nculo con las Illes Balears no lo ha perdido. No s&oacute;lo a causa de su admiraci&oacute;n por Francesc Capdevila i Gisbert (m&aacute;s conocido como Max, un mallorqu&iacute;n criado en Barcelona) y de haber cosechado alegr&iacute;as con <a href="https://www.librosdelasmalascompanias.com/la-verdadera-historia-de-la-rata" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La verdadera historia de la rata que nunca fue presumida</em></a> (Libros de Las Malas Compa&ntilde;&iacute;as, 2020): aquel libro que premiaron en Nueva York era una adaptaci&oacute;n &ndash;libre&ndash; de la <em>rondalla</em> que recogi&oacute; el Arxiduc Llu&iacute;s Salvador cuando visit&oacute; Mallorca. Una muestra de los &ldquo;trabajillos&rdquo; que cita Violeta L&oacute;piz fueron los carteles para el festival Can&ccedil;ons per la Mediterr&agrave;nia de 2023. El p&uacute;blico que acudi&oacute; a los conciertos celebrados en ses Voltes de Palma vio morenas, ballenas, cormoranes. La mitolog&iacute;a mediterr&aacute;nea de su infancia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El cartel de Cançons de la Mediterrània que ilustró en 2023 es uno de los proyectos que mantienen vinculada a la ilustradora a las islas donde nació.                            </span>
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        En Per&uacute;, con Luz, su hija, vuelve a vivir en el campo. La ni&ntilde;a tiene seis a&ntilde;os y toda la libertad del mundo. Sale y entra cuando quiere. Su mundo est&aacute; hecho de plantas, &aacute;rboles, animales. &ldquo;Se reboza de hormigas y le leo, en vez de libros ilustrados, novelas juveniles: <em>Colmillo blanco</em>, <em>El hobbit</em>, <em>El mago de Oz</em>. Lo cl&aacute;sico, que estoy descubriendo ahora porque de peque&ntilde;a era muy mala lectora, ten&iacute;a los libros, pero apenas los tocaba&rdquo;. Entre aquel valle andino y la llanura litoral en la que se cri&oacute; la madre hay miles de kil&oacute;metros de distancia &ndash;y un clima, y una cultura, y un mundo diferentes&ndash;, pero la esencia es la misma, aunque los tiempos sean m&aacute;s r&aacute;pidos. La casa peruana est&aacute; conectada a un internet &ldquo;cada vez mejor&rdquo; y hay pantallas. &ldquo;Son m&iacute;as&rdquo;, aclara la ilustradora, &ldquo;pero Luz, &iquest;a ti te gusta ver la tele?&rdquo; &ldquo;Muuuucho, muuuuucho, muuuuuucho&rdquo;, responde la ni&ntilde;a. &ldquo;El sonido, la luz y el movimiento&hellip; todo junto, es fascinante&rdquo;, concede la madre. El futuro no evita que haya vuelto, de alguna manera, a la isla en la que naci&oacute;, &ldquo;como un salm&oacute;n que remonta el r&iacute;o&rdquo;, una isla que apenas se parece a lo que era hace cuarenta a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;Cu&aacute;ntas veces ha vuelto a Eivissa despu&eacute;s de aquellos cinco a&ntilde;os?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;Unas cinco veces? Cuando falleci&oacute; mi madre, un a&ntilde;o despu&eacute;s, y en un par de ocasiones m&aacute;s. All&iacute; est&aacute;n las amigas de mi mam&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;Cu&aacute;l fue la &uacute;ltima visita que hizo a la isla? &iquest;La encontr&oacute; muy cambiada?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Har&aacute; unos siete a&ntilde;os. La iglesia de San Jorge sigue en su sitio, pero hay un cambio brutal de velocidad: pasan aviones cada cinco minutos.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;Sigue existiendo vuestra casa?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;No, la han derruido para hacer la ampliaci&oacute;n de las carreteras. Pero est&aacute; todav&iacute;a la alberca. Me pas&eacute; por all&iacute;, cuando ya estaba derribada. Buscando trazas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Sierra del Sol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/violeta-lopiz-premio-nacional-ilustracion-sorprende-gente-sepa-libro-sera-bestseller_1_12419501.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Jun 2025 19:27:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Violeta Lópiz, Premio Nacional de Ilustración: "Me sorprende que la gente sepa qué libro será un bestseller"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Ilustración,Arte,Ibiza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Violeta Lópiz, Premio Nacional de Ilustración 2025]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/x-premio-nacional-ilustracion-2025_1_12387632.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ff05afee-d8ed-4935-881a-3ee26f189f91_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Violeta Lópiz, Premio Nacional de Ilustración 2025"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El jurado ha destacado "su gran creatividad, estilo atmosférico y envolvente, de clara evocación poética y por hacer de cada proyecto una nueva exploración de expresión artística y estética visual única”</p><p class="subtitle">El colectivo literario Wu Ming: “Nuestro objetivo es hacer cultura anteponiendo la obra a cualquier fetichismo del autor”</p></div><p class="article-text">
        Violeta L&oacute;piz ha sido galardonado con el Premio Nacional de Ilustraci&oacute;n 2025. El jurado ha valorado a la ilustradora por su &ldquo;su gran creatividad, estilo atmosf&eacute;rico y envolvente, de clara evocaci&oacute;n po&eacute;tica y por hacer de cada proyecto una nueva exploraci&oacute;n de expresi&oacute;n art&iacute;stica y est&eacute;tica visual &uacute;nica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, el jurado ha se&ntilde;alado que Violeta L&oacute;piz &ldquo;engrandece el lenguaje del &aacute;lbum ilustrado mediante un juego en el que busca explotar los recursos pl&aacute;sticos, gr&aacute;ficos y narrativos que este tiene como herramienta. Cada trabajo de L&oacute;piz ofrece un universo nuevo con el que, a trav&eacute;s de una estructura sencilla, clara y delicada, nos permite tocar con nuestras propias manos otros mundos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El premio, concedido por el Ministerio de Cultura, est&aacute; dotado de 30.000 euros. Violeta L&oacute;piz toma el relevo en el galard&oacute;n a Pep Montserrat, ganador del a&ntilde;o pasado, que fue reconocido por su &ldquo;gran capacidad de construir significados que van m&aacute;s all&aacute; del simple despliegue visual con una voz propia y reconocible&rdquo;, as&iacute; como tambi&eacute;n por &ldquo;la maestr&iacute;a t&eacute;cnica, la versatilidad y apertura hacia diversos campos de la ilustraci&oacute;n gr&aacute;fica que han hecho de &eacute;l un referente indiscutible para numerosos profesionales&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El jurado del premio</h2><p class="article-text">
        El jurado ha estado presidido por Mar&iacute;a Jos&eacute; G&aacute;lvez Salvador, directora general del Libro, del C&oacute;mic y de la Lectura del Ministerio de Cultura; y como vicepresidente ha actuado Jes&uacute;s Gonz&aacute;lez Gonz&aacute;lez, subdirector general de Promoci&oacute;n del Libro, la Lectura y las Letras Espa&ntilde;olas. 
    </p><p class="article-text">
        Como vocales han actuado Carmen Segovia Moreno, propuesta por la Asociaci&oacute;n Profesional de Ilustradores de Catalu&ntilde;a; Luis Nieto Cano (Luis Demano), por la Asociaci&oacute;n Profesional de Ilustradores de Valencia; Rub&eacute;n Jim&eacute;nez Mart&iacute;n (El Rubencio), por la Asociaci&oacute;n Profesional de Ilustradores de Madrid; Miguel Cuba Taboada, por la Asociaci&oacute;n Gallega de Profesionales de la Ilustraci&oacute;n; Mar&iacute;a Altuna Lizarraga, por la Asociaci&oacute;n Profesional de Ilustradores de Euskadi; Lara Esperante Ingelmo (La Chica de la Cinta), por la Federaci&oacute;n de Asociaciones de Ilustradores Profesionales (FADIP); M&oacute;nica Alonso Riveiro, por el Centro de Estudios de G&eacute;nero de la UNED; Jos&eacute; Luis Turina de Santos, por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando; Almudena Su&aacute;rez Jim&eacute;nez, por la Organizaci&oacute;n Espa&ntilde;ola para el Libro Infantil y Juvenil (OEPLI); Cristina Dur&aacute;n Costell, por el Ministerio de Cultura; y Pep Monserrat, autor galardonado en la convocatoria de 2024.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioes Cultura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/x-premio-nacional-ilustracion-2025_1_12387632.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Jun 2025 15:33:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Violeta Lópiz, Premio Nacional de Ilustración 2025]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Ilustración,Premios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paula Bonet pinta el año que diluvió en València: "Con Chirbes entablas una relación incluso física con tus muertos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/paula-bonet-pinta-ano-diluvio-valencia-chirbes-entablas-relacion-fisica-muertos_1_12327027.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4e28cd42-71c4-4249-b727-24372a8a3b6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Paula Bonet pinta el año que diluvió en València: &quot;Con Chirbes entablas una relación incluso física con tus muertos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ilustradora presenta 'El año que nevó en Valencia' (Anagrama, 2025) en visitas a un minúsculo museo en el que habitó antes de huir de la ciudad a la que retorna de la mano del escritor que le cambió la vida</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Rafael Chirbes, los diarios del novelista que “no podía ser escritor sin Marx” </p></div><p class="article-text">
        &ldquo;A m&iacute; me parec&iacute;a que aquella guerra de la que hablaban a&uacute;n no hab&iacute;a concluido del todo&rdquo;. El escritor <a href="https://www.eldiario.es/temas/rafael-chirbes/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rafael Chirbes</a> (Tavernes de la Valldigna, 1949 - Beniarbeig, 2015) narr&oacute; con la mirada del ni&ntilde;o hu&eacute;rfano de familia de vencidos el invierno dist&oacute;pico, nevado y n&oacute;rdico en una Val&egrave;ncia resacosa de la posguerra, con &ldquo;aquellas misteriosas edificaciones sobre cuyas cegadas puertas aparec&iacute;a escrita la palabra REFUGIO&rdquo;. Casi como un <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/hector-german-oesterheld-desafiante-creador-eternauta-asesinado-dictadura-videla_1_12282493.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eternauta</a> mediterr&aacute;neo. El relato, una de las m&aacute;s bellas obras de Chirbes, se sit&uacute;a poco antes de la <em>riu&agrave;</em> que arras&oacute; en 1957 la ciudad, enmudecida en pleno franquismo y en la que <a href="https://elpais.com/espana/2024-11-08/cuando-ni-las-piedras-hablan.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">solo las piedras pod&iacute;an hablar</a>: &ldquo;Era tanto como si se hundiera Valencia, o como si se borrase del mapa: bueno, unos meses m&aacute;s tarde estuvo a punto de desaparecer del mapa la ciudad, por culpa de una inundaci&oacute;n&rdquo;. Despu&eacute;s de la riada, t&eacute;cnicamente DANA, que ha dejado 228 fallecidos y una atm&oacute;sfera terrible de degradaci&oacute;n, tristeza y miseria moral como no se viv&iacute;a desde la dictadura, la pintora y escritora Paula Bonet (Vila-real, 1980) ha publicado <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/intervenciones/el-ano-que-nevo-en-valencia/9788433929556/IN_1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El a&ntilde;o que nev&oacute; en Valencia</em></a>, una obra ilustrada que recupera el brev&iacute;simo relato de Rafael Chirbes y que inaugura la nueva colecci&oacute;n de Intervenciones de la editorial Anagrama. &ldquo;Con Chirbes consigues entablar una relaci&oacute;n incluso f&iacute;sica con tus muertos, con las personas amadas que ya no est&aacute;n&rdquo;, dice la pintora, un soleado d&iacute;a de finales de mayo, en el piso del barrio de Russafa que habit&oacute; hace tiempo y que sirve de min&uacute;sculo museo privado y, al mismo tiempo, abierto al p&uacute;blico para las visitas &mdash;&iacute;ntimas, con peque&ntilde;os destacamentos de admiradores del trabajo de ambos autores&mdash; durante una entrevista con elDiario.es en la que asoma constantemente el entusiasmo por la dur&iacute;sima mirada y la prosa del fallecido narrador. Y tambi&eacute;n, en cierta manera, la a&ntilde;oranza por un escritor que le cambi&oacute; la vida: &ldquo;Leyendo a Rafael Chirbes lo que me sucedi&oacute; fue que entend&iacute; qui&eacute;n era yo&rdquo;.&nbsp;El di&aacute;logo transcurre bajo la atenta mirada del retrato de la bisabuela de la artista, que bien podr&iacute;a ser un personaje de Chirbes (y que, de hecho, lo es). &ldquo;He querido&nbsp;amontonar, tambi&eacute;n, en un piso que podr&iacute;a ser perfectamente el escenario del relato, a todos mis muertos&rdquo;, explica Bonet.  
    </p><p class="article-text">
        La pintora se top&oacute; con la obra de Chirbes en una afortunada casualidad, enfrascada en su proyecto de <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/narrativas-hispanicas/la-anguila/9788433999214/NH_669" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La anguila</em></a> (Anagrama, 2021), en un &ldquo;momento complicado en el que ve&iacute;a que me pod&iacute;a engullir&rdquo;, seg&uacute;n relata. &ldquo;Aunque fuera una tarde&rdquo;, recuerda, &ldquo;decid&iacute; alejarme de m&iacute; leyendo. Busqu&eacute; un libro peque&ntilde;ito, una cosa que no me ocupara demasiado tiempo, me di cuenta de que si cog&iacute;a cualquier libro de mi librer&iacute;a no me iba a alejar de m&iacute;, entonces sal&iacute; a la calle, fui a una librer&iacute;a y busqu&eacute; algo alejado&rdquo;. Ah&iacute; estaba la primera edici&oacute;n de <em>El a&ntilde;o que nev&oacute; en Valencia</em>, segundo t&iacute;tulo de la colecci&oacute;n Nuevos Cuadernos Anagrama. 
    </p><p class="article-text">
        El relato de Rafael Chirbes (con su evocaci&oacute;n de cuando el t&iacute;o Antonio se lo llevaba de pesca en el pueblo y de aquella &ldquo;cesta de anguilas&rdquo; en la que &ldquo;met&iacute;a la mano y tocaba aquellos cuerpos fr&iacute;os y resbaladizos&rdquo; que, a pesar de que le daban &ldquo;miedo&rdquo; y &ldquo;asco&rdquo;, no &ldquo;pod&iacute;a&rdquo; evitar &ldquo;tocarlos&rdquo;) supuso el descubrimiento de un autor al que, inexplicablemente, a&uacute;n no hab&iacute;a llegado: &ldquo;Un hombre mucho mayor que yo, valenciano como yo, con un conflicto con su tierra como yo; me doy cuenta de que hay veces que, para cambiar tu vida, necesitas saber qui&eacute;n eres&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <em>El a&ntilde;o que nev&oacute; en Valencia</em>, como la novela <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/narrativas-hispanicas/la-buena-letra/9788433947154/NH_329" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La buena letra</em></a>, &ldquo;contiene todo Chirbes&rdquo;, sostiene Paula Bonet: &ldquo;Est&aacute; la posguerra, est&aacute;n las relaciones familiares, est&aacute; la homosexualidad, est&aacute; el paisaje y la carne, est&aacute;n los sangu&iacute;neos, est&aacute; lo que se pudre, est&aacute;n las injusticias, est&aacute; la especulaci&oacute;n inmobiliaria. Tuve que volver a leerlo para empezar a ver todas esas capas&rdquo;. De hecho, lo reley&oacute; un n&uacute;mero disparatado de veces (&ldquo;No puedes leer a Chirbes una sola vez&rdquo;, advierte su ilustradora).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La pintora y escritora Paula Bonet.                            </span>
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        El proceso para elaborar las pinturas del libro en una nueva edici&oacute;n, de tapa dura y gran formato, fue m&aacute;s complejo de lo que pod&iacute;a parecer a simple vista y se alarg&oacute; varios a&ntilde;os. &ldquo;A m&iacute;&rdquo;, recuerda Bonet, &ldquo;me suced&iacute;a cuando empec&eacute; a pintar, que me pon&iacute;a los pasodobles que se escuchan en la fiesta de cumplea&ntilde;os del t&iacute;o Pablo, que es la que se celebra en este libro, y yo volv&iacute;a a ser una ni&ntilde;a y volv&iacute;a a estar con mi abuelo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Los cuadros de Paula Bonet, al igual que la reciente <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/celia-rico-adapta-chirbes-contar-mujeres-posguerra-cuya-labor-coser-guisar-callar_1_12260633.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adaptaci&oacute;n a la gran pantalla de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/celia-rico-adapta-chirbes-contar-mujeres-posguerra-cuya-labor-coser-guisar-callar_1_12260633.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La buena letra, </em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/celia-rico-adapta-chirbes-contar-mujeres-posguerra-cuya-labor-coser-guisar-callar_1_12260633.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">protagonizada por Loreto Maule&oacute;n</a>, permiten poner cara a los personajes de Rafael Chirbes (tambi&eacute;n la serie basada en la novela <em>Crematorio</em>, con Pepe Sancho en un papel de despiadado constructor que le ven&iacute;a que ni pintado). 
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Hay una cosa muy hermosa que est&aacute; en <em>La buena letra,</em> que habla de la compasi&oacute;n y de los que no tienen y dan m&aacute;s que los que tienen. Habla de la compasi&oacute;n desde un sitio muy bestia, es como si &eacute;l consiguiera desplegarse, alejarse de quien es, de cu&aacute;les son sus or&iacute;genes, de qui&eacute;n es su familia, y los pudiera ver desde fuera. Y no recuerdo la frase exacta pero dice algo as&iacute; como: de los que se ten&iacute;a que sentir compasi&oacute;n era de ellos. Ellos sintiendo compasi&oacute;n de otros que todav&iacute;a ten&iacute;an menos, pero es que no ten&iacute;an nada. En la pel&iacute;cula, Celia Rico lo resuelve muy bien con las naranjas, c&oacute;mo cocinaban con pieles de naranja, c&oacute;mo hac&iacute;an tortilla sin huevo. Y tambi&eacute;n la luz y la sombra, no hay tonos medios. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La edición ilustrada de &#039;El año que nevó en Valencia&#039; inaugura la colección Intervenciones de Anagrama."
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            <span class="title">
                La edición ilustrada de &#039;El año que nevó en Valencia&#039; inaugura la colección Intervenciones de Anagrama.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En la singular exposici&oacute;n de Russafa, est&aacute;n &ldquo;estos antepasados que nos miran desde las paredes&rdquo;, reflexiona Paula Bonet. &ldquo;Los personajes que en el momento de la fiesta estaban vivos est&aacute;n pintados sobre un tipo de tela y con una intenci&oacute;n y los que est&aacute;n ya muertos, est&aacute;n pintados sobre una tela m&aacute;s gruesa y con otra intenci&oacute;n, acerc&aacute;ndome m&aacute;s a ese recuerdo fotogr&aacute;fico y no tanto a todas las capas que intento construir en el resto de personajes&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Colgados en las paredes del ef&iacute;mero museo, los antepasados observan a los visitantes: &ldquo;Est&aacute; pasando algo muy bello que no esperaba, sinceramente, sobre todo con las visitas que estoy haciendo, que es que la gente se queda conmocionada. Y me doy cuenta de que venimos todos de un sitio muy parecido. Esta herida, que <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/el-diari-de-la-cultura/languida-escribira-mierda-profundizas-decir_132_2467280.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el poeta Mart&iacute; Sales</a> me dec&iacute;a espero que no sea la tuya, es la de muchos y la de muchas y tenemos que ser capaces de poder (para abrazar nuestros or&iacute;genes y para abrazarnos y para poder vivir con dignidad) ser capaces de alejarnos, como hace Chirbes, para poder narrarnos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La artista se&ntilde;ala una de las obras:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/9a295891-b94c-4ec7-9f10-f2e193df7fe9_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        &mdash;Ah&iacute; hay capas y capas, los lunares de la camisa est&aacute;n pintados no s&eacute; cuantas veces, primero con pincel, luego con estos gomets de ni&ntilde;os, luego la veladura reventada con el sansodor que construy&oacute; aquella textura que acaba pareciendo una mantilla. Ha sido muy bello tambi&eacute;n, mientras pintaba, entender que no pod&iacute;a usar todo esto que me daba el blanco de zinc con el sansodor, que se me craquelaba de manera que era como escarcha. Que no quedara como algo anecd&oacute;tico, sino que se integrara y tuviera sentido. Y no abusar tampoco de ning&uacute;n tipo de efecto. Yo eso es lo que veo en la obra de Chirbes cuando habl&aacute;bamos de los paralelismos. Yo jugaba mucho con esas lenguas, una vez que estaba pintada la pieza y que estaba seca, pon&iacute;a la veladura y le echaba el disolvente, jugaba a ir inclin&aacute;ndolo para que la lengua de pintura, m&aacute;s diluida con el disolvente o con el aceite, lamiera a los personajes como el agua de la playa nevada de la Malva-rosa. Todo el rato he ido buscando tambi&eacute;n el ritmo del relato. Tiene mucho ritmo y entras y sales y te tira y para; y ese final y ese principio tambi&eacute;n. Mientras pintaba buscaba eso. Luego el formato: yo pienso que <em>El a&ntilde;o que nev&oacute; en Valencia</em>, igual que <em>La buena letra</em>, es un libro b&aacute;sicamente sobre el hambre, sobre la necesidad, sobre el no tener. 
    </p><p class="article-text">
        En la obra de Chirbes emerge, irremediablemente, la memoria de un pa&iacute;s y de varias generaciones destrozadas por el trauma de una posguerra que el autor define a la perfecci&oacute;n, en una entrada del 12 de agosto de 2004 del <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/rafael-chirbes-diarios-novelista-no-podia-escritor-marx_1_8548581.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primer tomo de sus </a><a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/rafael-chirbes-diarios-novelista-no-podia-escritor-marx_1_8548581.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Diarios</em></a><em>,</em> con la figura &mdash;central&mdash; de su progenitora: &ldquo;En las fotos de fines de los a&ntilde;os veinte, mi madre aparece vestida como cualquiera de las muchachas de las clases modestas neoyorquinas que protagonizan las pel&iacute;culas de aquellos a&ntilde;os, el pelo a lo <em>gar&ccedil;on</em>, escote cuadrado, tac&oacute;n ancho, falda charlest&oacute;n... Apenas un decenio despu&eacute;s, en las fotos de la posguerra, aparece una vieja enlutada y triste, se dir&iacute;a que han transcurrido cuarenta a&ntilde;os entre una y otra fotograf&iacute;a, y que lo han hecho de forma inversa; que el tiempo ha corrido velozmente al rev&eacute;s, y la mujer de la foto de posguerra es la abuela de la jovencita vestida con aquella falda de talle bajo que pusieron de moda las muchachas que bailaban charlest&oacute;n&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; emerge, plantado en la exposici&oacute;n, otro de los cuadros de Paula Bonet: &ldquo;Esta se&ntilde;ora&nbsp;es mi bisabuela, que est&aacute; all&iacute; pintada al lado del beb&eacute;. Ella es la madre, pero lo sostiene otra se&ntilde;ora.&nbsp;Mi bisabuela se qued&oacute; viuda con dos beb&eacute;s y acab&oacute; sobreviviendo a base de vender leche, que aguaba evidentemente, y de cultivar. Yo la escuchaba de peque&ntilde;a c&oacute;mo ten&iacute;a que seguir trabajando, porque si no no iba a llegar. Y se pon&iacute;a unos higos en la bolsa y c&oacute;mo la echaba adelante y, cuando llegaba al higo, se lo com&iacute;a y segu&iacute;a trabajando. Cuando ten&iacute;a la regla, llevaba un pa&ntilde;uelito y se iba limpiando y no dejaba de trabajar. Yo eso lo escuch&eacute; de mi bisabuela.&nbsp;Y no desde la queja, ella lo contaba como cualquier otra an&eacute;cdota&rdquo;. &nbsp; 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Paula Bonet: &quot;Me doy cuenta de que venimos todos de un sitio muy parecido&quot;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Los paisajes del Rafael de la infancia y del Chirbes adulto, <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/profecia-rafael-chirbes-crematorio-mafia-corrupcion-costa-valenciana_1_6621395.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esa destrozada textura de la Marina Alta devorada por la especulaci&oacute;n inmobiliaria de una irrreparable fase tard&iacute;a del capitalismo</a>, tambi&eacute;n se asoman en las reflexiones de Paula Bonet, cuando recuerda sus a&ntilde;os de estudio en Val&egrave;ncia, en un ambiente intelectual a la inversa, trufado de maestros que eran exactamente lo contrario al escritor; una banda complacida que, en plena hegemon&iacute;a de la derecha, o bien miraba para otro lado o, directamente, se prestaban alegremente a la nueva causa de los gobernantes clept&oacute;cratas (o cosas a&uacute;n peores).
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Yo ten&iacute;a 17 a&ntilde;os cuando llegu&eacute; aqu&iacute; y me entregu&eacute;, tambi&eacute;n lo pongo en el ep&iacute;logo, a la vida y al mundo y, adem&aacute;s, en la Facultad de Bellas Artes, con una sed y con unas ganas y con una confianza en el mundo que me destroz&oacute;. Y estoy segura de que, en parte, fue porque llegu&eacute; al mal sitio. Yo me rodeaba de una serie de intelectuales que pensaba que eran de izquierdas y abiertos y modernos. Y eran todo lo contrario.&nbsp;El otro d&iacute;a, hablando con Alfons Cervera, le dec&iacute;a: &iquest;d&oacute;nde estabais? Claro, para m&iacute; es muy curioso (y&nbsp;es ingenuo que me parezca curioso) que yo no tuviera acceso a la obra de Chirbes cuando llegu&eacute; con toda esa sed a Val&egrave;ncia y cuando, adem&aacute;s, el amor que siento por mi tierra y por mi lengua es evidente.
    </p><p class="article-text">
        Aquella &eacute;poca de acumulaci&oacute;n originaria de capital, que dir&iacute;a Chirbes, tambi&eacute;n enlaza con el presente. Del actual 'molt honorable' heredero de aquel ciclo zaplanista y de su papel en la DANA del pasado 29 de octubre, el d&iacute;a que diluvi&oacute; en Val&egrave;ncia, la artista lamenta: &ldquo;Es que es muy bestia, lo que sucedi&oacute; es muy grave, c&oacute;mo se gestion&oacute; en aquel momento fue grav&iacute;simo, pero c&oacute;mo sigue la gesti&oacute;n ya es...&nbsp;Es que no hay una palabra para definirlo&rdquo;.  
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Hay mucha belleza en ese pantano&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Rafael Chirbes falleci&oacute; de un c&aacute;ncer de pulm&oacute;n el verano de 2015, dejando hu&eacute;rfanos a sus m&aacute;s vehementes lectores, que lo hab&iacute;an le&iacute;do con sed y con una suerte de disciplinado af&aacute;n bolchevique. Fue algo as&iacute; como aquello de Leonard Cohen que <a href="https://www.youtube.com/watch?v=NEoLWSLl_sk" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cantaba Morente</a>: Oye, esta no es manera de decir adi&oacute;s. Los <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/rafael-chirbes-diarios-novelista-no-podia-escritor-marx_1_8548581.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tres voluminosos tomos de sus </a><a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/rafael-chirbes-diarios-novelista-no-podia-escritor-marx_1_8548581.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Diarios</em></a> vinieron a suplir dicha orfandad, destripando p&oacute;stumamente a un mis&aacute;ntropo a su manera, un hombre tierno y mortalmente fumador, un f&eacute;rreo marxista, un cult&iacute;simo cin&eacute;filo e impenitente lector y un excepcional prosista (a la altura de sus m&aacute;s admirados referentes literarios: Gald&oacute;s, Valle Incl&aacute;n, Max Aub, Juan Eduardo Z&uacute;&ntilde;iga o Carmen Mart&iacute;n Gaite... la lista es larga). 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La pintora y escritora Paula Bonet, autora de &#039;La anguila&#039;."
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                La pintora y escritora Paula Bonet, autora de &#039;La anguila&#039;.                            </span>
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        Qui&eacute;n le iba a decir que, por fin, una artista como Paula Bonet acabar&iacute;a, una d&eacute;cada despu&eacute;s de su muerte, ilustrando <em>El a&ntilde;o que nev&oacute; en Valencia</em>, una obra que el autor siempre quiso ver pintada. Bonet, por su parte, sigue leyendo otras afinidades electivas y la extensa bibliograf&iacute;a de Rafael Chirbes, tras haberse empapado de sus ensayos literarios y sus cr&oacute;nicas de viajes, haber saboreado <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/narrativas-hispanicas/mimoun/9788433971807/NH_72" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Mimoun</em></a> y <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/narrativas-hispanicas/paris-austerlitz/9788433998026/NH_555" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Par&iacute;s-Austerlitz</em></a> y haber sobrevivido a la pantanosa miseria moral que narra en <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/narrativas-hispanicas/crematorio/9788433971562/NH_418" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Crematorio</em></a><em> </em>y<em> </em><a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/narrativas-hispanicas/en-la-orilla/9788433997593/NH_512" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>En la orilla</em></a><em>.</em> &ldquo;Es muy bello todo lo que estoy recibiendo de esta pulsi&oacute;n&rdquo;, dice la pintora. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando se tir&oacute; de cabeza al mundo literario de Chirbes, pens&oacute;: &ldquo;Reconozco esta voz, me est&aacute; nombrando, quiero entrar en esta herida&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Antes de despedirse en el piso de Russafa, dice: &ldquo;Vuelvo a la pintura, que eso ha sido otro de los grandes regalos y vuelvo a mi ciudad, de la que me fui huyendo. Y vuelvo, adem&aacute;s, con algo bello, por m&aacute;s doloroso que sea, porque yo creo que esto est&aacute; en la obra de Chribes, esto que dec&iacute;a que no era ni psic&oacute;logo ni cura y que no ten&iacute;a por qu&eacute; edulcorar la realidad. Pero tambi&eacute;n hay mucha belleza en ese pantano&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El escritor Rafael Chirbes contempla el paisaje de la comarca de la Marina Alta poco antes de su fallecimiento.                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Lucas Marco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/paula-bonet-pinta-ano-diluvio-valencia-chirbes-entablas-relacion-fisica-muertos_1_12327027.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 May 2025 20:59:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Paula Bonet pinta el año que diluvió en València: "Con Chirbes entablas una relación incluso física con tus muertos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Comunitat Valenciana,País Valenciano,Literatura,Paula Bonet,Rafael Chirbes,DANA,Valencia,Cultura,Ilustración]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ilu Ros, ilustradora: "Estamos haciendo de la ciudad un sitio cada vez menos habitable"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/ilu-ros-ilustradora-haciendo-ciudad-sitio-vez-habitable_1_12304418.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ab56ec72-6385-4c69-9546-10b61a73e94f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1117920.jpg" width="2434" height="1369" alt="Ilu Ros, ilustradora: &quot;Estamos haciendo de la ciudad un sitio cada vez menos habitable&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras el fenómeno editorial que supuso 'Federico', la ilustradora publica 'Una casa en La Ciudad', una autobiografía ilustrada sobre los ocho años que vivió en Londres</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Estoy en el avi&oacute;n volando a la ciudad. No he vuelto desde que regres&eacute; a Espa&ntilde;a hace tres a&ntilde;os, ocho meses y diecisiete d&iacute;as. Cuando lo hice promet&iacute; que volver&iacute;a pronto&rdquo;, con esta cita la novelista gr&aacute;fica Ilu Ros (Mula, 1985) se anticipa a un reencuentro. Era el a&ntilde;o 2023 y volv&iacute;a a Londres, la metr&oacute;polis brit&aacute;nica donde hab&iacute;a vivido durante ocho a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Antes de 2008, &ldquo;estudiar una carrera&rdquo; y &ldquo;encontrar un trabajo&rdquo; eran dos conceptos entre los que se pod&iacute;a trazar una l&iacute;nea casi recta, casi inmediata, en muchos casos. Los <em>millennials</em> pasaron sus a&ntilde;os formativos bajo la promesa del porvenir. Una promesa que se rompi&oacute; tras el pelotazo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Una casa en La Ciudad</em>, de la ilustradora murciana, es una fotograf&iacute;a de lo que pas&oacute; despu&eacute;s: la migraci&oacute;n forzosa disfrazada de aventura,  precariedad y desarraigo. Pero tambi&eacute;n es la construcci&oacute;n -o reconstrucci&oacute;n- de la identidad, un encuentro de la vocaci&oacute;n y la elecci&oacute;n de otra familia, a miles de kil&oacute;metros de casa.
    </p><p class="article-text">
        Ros ha publicado esta novela autobiogr&aacute;fica despu&eacute;s de imprimirse <em>Cosas Nuestras</em>, un aut&eacute;ntico homenaje a nuestros mayores y la cultura popular, y el &eacute;xito editorial de <em>Federico</em>, una carta de amor a la vida y obra de Garc&iacute;a Lorca que conquist&oacute; a m&aacute;s de 25.000 lectores. Tambi&eacute;n ha ilustrado la obra del autor granadino en <em>Una trilog&iacute;a rural, </em>que abarca <em>Bodas de sangre, Yerma </em>y<em> La casa de Bernarda Alba.</em> Y es que el trabajo de Ilu Ros siempre ha estado ligado a la memoria. Esta semana ha vuelto a su tierra a presentar <em>Una casa en La Ciudad </em>(Lumen, 2025), tanto en Mula como en en la capital murciana.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para este libro, viajaste a Londres en busca de inspiraci&oacute;n, &iquest;qu&eacute; significa esta ciudad para ti?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me volv&iacute; a finales de 2019 pensando en que volver&iacute;a a menudo a Londres porque sigo teniendo amigos all&iacute; y era una ciudad en la que hab&iacute;a vivido. Se hab&iacute;a convertido en mi casa durante esos a&ntilde;os y, sin embargo, tard&eacute; casi cuatro a&ntilde;os en volver. Cuando estaba en el aeropuerto, me di cuenta de que no la hab&iacute;a echado de menos.
    </p><p class="article-text">
        No tengo nada en contra de la ciudad, fui muy feliz all&iacute;, pero tambi&eacute;n viv&iacute; momentos muy dif&iacute;ciles.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;ndo surgi&oacute; la idea de </strong><em><strong>Una casa en La Ciudad</strong></em><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Comenc&eacute; a pensar en este libro en el 2019, que es cuando volv&iacute; de Londres. Llevaba ocho a&ntilde;os viviendo all&iacute;, soy de la generaci&oacute;n que nos fuimos con la crisis del 2008 a buscarnos la vida donde fuese y como fuese. Llegu&eacute; a la capital brit&aacute;nica en 2011 y solo quer&iacute;a quedarme un a&ntilde;o. En cambio, acab&eacute; pasando ocho. Fui tomando notas sabiendo que quer&iacute;a hablar de mis a&ntilde;os all&iacute;, pero no sab&iacute;a c&oacute;mo. En 2023 vuelvo. Es el momento que se ve reflejado en el libro. Cuando vuelvo de nuevo a la ciudad de Londres, me reencuentro con ella y, ah&iacute;, comienza el libro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Interior de &#039;Una casa en La Ciudad&#039;                            </span>
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        <strong>En la obra reh&uacute;yes de nombrar a Londres, la llamas </strong><em><strong>La Ciudad</strong></em><strong>. &iquest;A qu&eacute; se debe?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el libro aparece la ciudad de Londres, es una protagonista m&aacute;s, pero solo sobre el dibujo.
    </p><p class="article-text">
        Es una ciudad muy grande, hostil, dif&iacute;cil, donde se vive con mucha precariedad. Pero otras ciudades grandes como Par&iacute;s, Barcelona, Madrid o, incluso Murcia, tambi&eacute;n son as&iacute;. Parece que estamos haciendo de la ciudad un sitio cada vez m&aacute;s inhabitable.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo es la vuelta para el que marcha?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil. En ese tiempo conoc&iacute; a much&iacute;sima gente, tanto amigos como compa&ntilde;eros de trabajo. Estuve trabajando primero en un hotel, limpiando, y luego en la hosteler&iacute;a, en una tienda de zumos y una cafeter&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Cuando vuelves a Espa&ntilde;a te das cuenta de que los dem&aacute;s han seguido su vida. T&uacute; tambi&eacute;n has seguido la tuya y, a veces, esas dos partes ya no encajan tan bien.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro has conservado el boceto a l&aacute;piz, &iquest;a qu&eacute; se debe esta decisi&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hago boceto a l&aacute;piz y no suele borrarlo despu&eacute;s. Este libro lo he hecho en digital mayoritariamente, aunque el color es anal&oacute;gico. Tambi&eacute;n hay unos <em>collage</em> digitales con una base anal&oacute;gica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La autora muleña Ilu Ros, firmando dedicatorias de sus libros junto con el alcalde de este municipio murciano, Juan Jesús Moreno                            </span>
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        <strong>La generaci&oacute;n </strong><em><strong>millenial</strong></em><strong> tiene la peculiaridad de haber vivido bajo la promesa del &eacute;xito si segu&iacute;an un plan establecido. Luego vino la crisis del 2008, &iquest;c&oacute;mo ha influido en tu obra y trayectoria profesional?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;ramos todos esos ni&ntilde;os que tuvimos acceso a la universidad y a much&iacute;simas cosas, pero la crisis econ&oacute;mica cort&oacute; todo eso. Estudi&eacute; dos carreras universitarias y cuando termin&eacute; ten&iacute;a 26 a&ntilde;os. Me fui a Londres porque no pod&iacute;a volver a casa de mis padres, quer&iacute;a independizarme.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo lo comparar&iacute;as con otra situaci&oacute;n igual de tr&aacute;gica, la de las nuevas generaciones, que saben desde el principio que hay poca esperanza de entrar en el mercado laboral?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nosotros [<em>los millenial</em>] s&iacute; que cre&iacute;amos que &iacute;bamos a ir a mejor. Creo que los chavales de hoy en d&iacute;a tienen una visi&oacute;n del futuro muy negativa, pero porque se lo estamos poniendo muy dif&iacute;cil. Me da mucha pena.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esa &eacute;poca fue un momento en el que se un&iacute;a la b&uacute;squeda de un trabajo &lsquo;delotuyo&rsquo; -vocacional- con la lucha por poder trabajar, &iquest;c&oacute;mo se compaginaban esas dos cuestiones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por aquel entonces, acced&iacute;as a la universidad cuando muchos familiares no hab&iacute;an tenido antes esa posibilidad. Era para conseguir un buen trabajo &lsquo;delotuyo&rsquo;. En casa dije que me iba a Inglaterra para trabajar &lsquo;delom&iacute;o&rsquo;, pero me fui a trabajar de lo que fuese porque en Espa&ntilde;a pr&aacute;cticamente no me pod&iacute;a mantener.
    </p><p class="article-text">
        Se me juntaba que hab&iacute;a estudiado Bellas Artes y luego Comunicaci&oacute;n Audiovisual y no ten&iacute;a claro que era lo m&iacute;o. Se supone que tienes que construir una carrera trabajando y, claro, no hab&iacute;a posibilidades de estudiar una carrera trabajando en un momento as&iacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Interior de &#039;Una casa en La Ciudad&#039;                            </span>
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        <strong>Cuando llegaste a Londres dejaste de dibujar, &iquest;por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que me vi en una situaci&oacute;n de precariedad que me arras&oacute;. En aquel momento lo primordial era sobrevivir y vivir en esa ciudad tan grande, encontrar trabajo, aprender ingl&eacute;s, intentar encontrar amigos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Dejaste otras cosas de lado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siempre hab&iacute;a le&iacute;do desde ni&ntilde;a y era algo que me gustaba much&iacute;simo. Pero dej&eacute; de leer, b&aacute;sicamente, porque como quer&iacute;a aprender ingl&eacute;s, no iba a leer libros en espa&ntilde;ol. Y como no sab&iacute;a ingl&eacute;s, deje de leer.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hablemos de ese naranja sobre negro, el que utilizas para plasmar esas expectativas u opiniones del que se qued&oacute; en Espa&ntilde;a, &iquest;por qu&eacute; esos colores?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esas frases son ese ruido mental que est&aacute; a lo largo de todo el libro. Aparecen sobre un fondo negro y en naranja, son muy estridentes. Son esa voz de la conciencia: unas veces son cosas que te dices a t&iacute; misma, otras representan lo que te dicen los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Conociste el &eacute;xito con </strong><em><strong>Federico</strong></em><strong>, la biograf&iacute;a ilustrada de Lorca. &iquest;Qu&eacute; supuso para ti su publicaci&oacute;n? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Nunca pens&eacute; que tendr&iacute;a tanta buena acogida. Cuando hice 'Federico' sent&iacute; v&eacute;rtigo porque era abarcar la figura de Garc&iacute;a Lorca, que era muy querida. Era uno de nuestros mejores poetas, alguien muy grande. Y yo me sent&iacute;a muy peque&ntilde;a, pero lo hice desde el punto de vista de una ilustradora, una dibujante que estaba enamorada de la obra de Lorca.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; es tan importante recordar la la vida y la obra de Lorca, adem&aacute;s de la de tantas personas que fueron represaliadas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tenemos que cuidar mucho nuestra memoria hist&oacute;rica, b&aacute;sicamente, porque cuando no se tiene memoria se suele volver a repetir la historia. La figura de Federico Garc&iacute;a Lorca hay que recordarla por su contexto hist&oacute;rico y por su obra, que es maravillosa y grandiosa, no solo en Espa&ntilde;a, sino a nivel internacional.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elisa M. Almagro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/ilu-ros-ilustradora-haciendo-ciudad-sitio-vez-habitable_1_12304418.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 May 2025 20:21:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ilu Ros, ilustradora: "Estamos haciendo de la ciudad un sitio cada vez menos habitable"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Murcia,Ilustración,Novela gráfica,Londres,Precariedad,Precariedad laboral,Federico García Lorca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La edición independiente y la bibliodiversidad se citan en Ciudad Real en la sexta edición del encuentro Litterae]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/ciudad_real/edicion-independiente-bibliodiversidad-citan-ciudad-real-sexta-edicion-encuentro-litterae_1_12293662.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ce34f270-2b28-49ef-9127-ca5dbd9abf18_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La edición independiente y la bibliodiversidad se citan en Ciudad Real en la sexta edición del encuentro Litterae"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Unas jornadas en las que se reúnen todos los agentes implicados en el proceso de producción del libro y que se celebrará en la capital ciudadrealeña los días 16 y 17 de mayo</p><p class="subtitle">Toledo, esa gran roca sobre la que dormita un reptil, en la obra de Luis Béjar, “uno de los mejores narradores del país”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Se trata de un evento que re&uacute;ne a todos los eslabones de la cadena de producci&oacute;n del libro, aunque centrado en editoriales independientes y nuevos escritores&rdquo;, son las palabras de Ascensi&oacute;n Almod&oacute;var, coordinadora de Litterae, un encuentro literario que se celebra los d&iacute;as 16 y 17 de mayo en la C&aacute;mara de Comercio de Ciudad Real. 
    </p><p class="article-text">
        La sexta edici&oacute;n en la capital ciudadreale&ntilde;a tiene como objetivo dar visibilidad a proyectos emergentes y &ldquo;reunir a todos los implicados en la creaci&oacute;n del libro, ya que normalmente cada uno tiene congresos por separado&rdquo;, explica la coordinadora de las jornadas en la entrevista que ha mantenido con <strong>elDiario.es Castilla-La Mancha</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Una cita con editoriales, traductores, ilustradores y escritores que quiere favorecer y tejer redes, dado que son los principales agentes en la cadena de producci&oacute;n y publicaci&oacute;n de libros. 
    </p><h2 class="article-text">Una apuesta firme por la bibliodiversidad</h2><p class="article-text">
        Litterae 2025 es mucho m&aacute;s que unas jornadas profesionales: es una plataforma de reflexi&oacute;n, conexi&oacute;n y acci&oacute;n para defender el derecho a un sector del libro m&aacute;s justo, diverso y sostenible. 
    </p><p class="article-text">
        Un espacio que reconoce, escucha y cuida a quienes construyen cultura desde los m&aacute;rgenes, sin renunciar a la excelencia ni a la transformaci&oacute;n, explican sus impulsores.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los grandes grupos editoriales marcan lo que vamos a leer, porque inundan las librer&iacute;as de novedades d&iacute;a tras d&iacute;a, tienen much&iacute;simos recursos. A menudo las grandes editoriales se rigen por criterios econ&oacute;micos, si se dan cuenta de que un clich&eacute; vende sacan libros como rosquillas. Por eso es importante que existan las editoriales independientes, para que favorezcan esta diversidad. Ellas cuidan m&aacute;s su cat&aacute;logo y al autor&rdquo;, expone Almod&oacute;var a este medio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Litterae es un espacio para dar voz a quienes sostienen el sector del libro desde fuera de los grandes focos, desde la periferia, desde la independencia&rdquo;, ha se&ntilde;alado Ascensi&oacute;n Almod&oacute;var. &ldquo;Venimos a hablar de sostenibilidad, de diversidad, de inteligencia artificial, de derechos, de internacionalizaci&oacute;n de peque&ntilde;os autores, de editoriales independientes... temas que definen el presente y el futuro del libro, y que pocas veces tienen cabida en otros eventos del sector&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ha subrayado tambi&eacute;n la necesidad de defender la bibliodiversidad &ldquo;c&oacute;mo se defiende la biodiversidad: con pol&iacute;ticas, recursos y propuestas reales&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ascensión Almodóvar, coordinadora de Litterae en la jornada de presentación en la Cámara de Comercio de Ciudad Real                            </span>
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        El secretario de la C&aacute;mara de Comercio Jos&eacute; Mar&iacute;a Cabanes pone el foco en la importancia de acoger un evento nacional de este nivel en una ciudad como Ciudad Real, y no en los circuitos tradicionales de Madrid o Barcelona: &ldquo;Esta cita sit&uacute;a a Ciudad Real en el mapa de la innovaci&oacute;n editorial y cultural. Apostar por encuentros de este tipo es apostar por el talento, la cooperaci&oacute;n empresarial y la dinamizaci&oacute;n del sector creativo desde un lugar estrat&eacute;gico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde el Ayuntamiento, el concejal de Cultura Pedro Lozano destaca el compromiso institucional con un evento que &ldquo;no solo habla de libros, sino de los desaf&iacute;os que compartimos como sociedad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Litterae convierte la ciudad en un lugar de encuentro profesional, pero tambi&eacute;n en un altavoz para las transformaciones sociales necesarias. Desde aqu&iacute;, desde lo local, proyectamos una mirada global y comprometida con los grandes debates del presente en el sector cultural, analizando las nuevas tendencias y la irrupci&oacute;n de las nuevas tecnolog&iacute;as, como la Inteligencia Artificial o el nuevo modelo de imprentas en el mundo del libro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Debemos poner en valor que las industrias culturales permite la creaci&oacute;n y consolidaci&oacute;n de empleo transversal a numerosas profesiones (correctores, editores, traductores, ilustradores, &hellip;) de manera descentralizada de las grandes ciudades, focos principales, hasta la fecha, donde se concentraba la producci&oacute;n editorial&rdquo;, destaca Lozano.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Una de las mesas redondas de Litterae 2024                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Un programa diverso y de impacto para pensar el futuro del libro</h2><p class="article-text">
        Durante los d&iacute;as 16 y 17 de mayo, profesionales de todos los eslabones de la cadena del libro &mdash;editoriales, librer&iacute;as, autores, traductores/as, bibliotecas, distribuidoras, plataformas y medios especializados&mdash; se dar&aacute;n cita en la C&aacute;mara de Comercio de Ciudad Real para participar en mesas redondas, talleres pr&aacute;cticos, encuentros, p&oacute;dcast en directo y sesiones de networking.
    </p><p class="article-text">
        Entre los temas destacados, figuran desde la sostenibilidad del sector, con expertas como Silvia Mart&iacute;nez (FSC Espa&ntilde;a) o Coral Calero (UCLM), el impacto de la inteligencia artificial, abordado desde el prisma legal, &eacute;tico y creativo por figuras como Javier Guti&eacute;rrez (VEGAP) o Marta S&aacute;nchez-Nieves (ACE Traductores), las consecuencias de la DANA de 2024 en editoriales y librer&iacute;as valencianas, una llamada de atenci&oacute;n sobre la vulnerabilidad del sector cultural frente a situaciones de crisis o la internacionalizaci&oacute;n de la literatura espa&ntilde;ola, con ponentes de Brasil, Canad&aacute; y Portugal. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se ver&aacute; reflejada la defensa de las voces diversas y olvidadas en el &aacute;mbito literario, en una mesa con Luc&iacute;a Mbom&iacute;o, Pedro Ramos, Isa&iacute;as Fanlo y Antonio Liu Yang y la supervivencia del libro en la era digital, con presencia de entidades clave como CEGAL, CELESA y Distriforma.
    </p><h2 class="article-text">Talleres, podcasts y un encuentro con Christian G&aacute;lvez</h2><p class="article-text">
        El programa incluye tambi&eacute;n talleres formativos sobre marketing editorial, presentaci&oacute;n de manuscritos y proceso de edici&oacute;n, con especialistas como Quique Olmos, Silvia Reig (Levoir), &Aacute;ngel Miranda y Alicia Gonz&aacute;lez Sterling.
    </p><p class="article-text">
        Tres podcasts literarios &mdash;Libroteca, El Llavero y Luna Roja&mdash; grabar&aacute;n en directo desde el evento, convirtiendo el <em>micro abierto </em>en un espacio &aacute;gil y plural para visibilizar iniciativas y proyectos emergentes.
    </p><p class="article-text">
        Y como broche de oro, el viernes 16 a las 19 horas, el conocido presentador de televisi&oacute;n y autor Christian G&aacute;lvez se encontrar&aacute; con sus lectoras y lectores en el Centro Cultural Antiguo Casino.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Culturas de Castilla-La Mancha]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/ciudad_real/edicion-independiente-bibliodiversidad-citan-ciudad-real-sexta-edicion-encuentro-litterae_1_12293662.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 May 2025 11:43:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La edición independiente y la bibliodiversidad se citan en Ciudad Real en la sexta edición del encuentro Litterae]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Escritores,Editoriales,Cultura,Ciudad Real,Ilustración,Podcast]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los ‘paleoartistas’ españoles que mejor imaginan a los animales que poblaron una vez la Tierra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/paleoartistas-espanoles-mejor-imaginan-animales-poblaron-vez-tierra_1_12235274.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e36c6956-1dcf-4e34-a37c-8a4e7268e994_16-9-discover-aspect-ratio_default_1116056.jpg" width="3082" height="1734" alt="Los ‘paleoartistas’ españoles que mejor imaginan a los animales que poblaron una vez la Tierra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Considerados a sí mismos como artistas a la par que paleontólogos, varios españoles están a la cabeza de este tipo de ilustración científica cuyas obras se pueden observar en diversos museos de todo el mundo</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Tres niños descubren un raro fósil de 'Tyrannosaurus rex' juvenil, un hallazgo científico ‘de película’</p></div><p class="article-text">
        Cuando uno visita un museo arqueol&oacute;gico o paleontol&oacute;gico, seguramente quede impresionado por los esqueletos de los grandes animales que poblaron la Tierra hace millones de a&ntilde;os. Desde hace d&eacute;cadas, a los llamativos y colosales huesos se les unen los dibujos de estos animales prehist&oacute;ricos, claves para entender la apariencia de aquellos seres vivos ya extintos. En Espa&ntilde;a, varias personas se dedican a esta labor de recomposici&oacute;n cient&iacute;fica y sus obras forman parte de exposiciones en diversos museos del mundo. &iquest;C&oacute;mo sabemos de qu&eacute; color eran esos animales? &iquest;Podemos llegar a saber qu&eacute; m&uacute;sculos ten&iacute;an? &iquest;De qu&eacute; forma se mov&iacute;an?
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Mauricio_Ant%C3%B3n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mauricio Ant&oacute;n</a> es uno de los nombres m&aacute;s conocidos en este peculiar sector. Desde hace tres d&eacute;cadas colabora con el departamento de Paleobiolog&iacute;a del Museo Nacional de Ciencias Naturales del CSIC, en Madrid, donde se pueden apreciar muchas de sus reconstrucciones. &ldquo;Tendr&iacute;a unos siete a&ntilde;os cuando me empec&eacute; a fijar en las ilustraciones de animales prehist&oacute;ricos que aparec&iacute;an en revistas por fasc&iacute;culos o en libros de divulgaci&oacute;n&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        Este trabajador aut&oacute;nomo desde 1989 que ha logrado vivir de sus dibujos cient&iacute;ficos estudi&oacute; Bellas Artes en Caracas. Ni siquiera se planteaba la posibilidad de dedicarse a la ilustraci&oacute;n paleontol&oacute;gica hasta que un golpe de suerte, una casualidad, una serendipia, le marc&oacute; el camino. &ldquo;Yo hac&iacute;a exposiciones con mis obras de tinte surrealista. Era 1987 y expon&iacute;a en una conocida galer&iacute;a de arte ligada a la Movida Madrile&ntilde;a cuando unos estudiantes de biol&oacute;gicas se pararon ante uno de mis cuadros a debatir qu&eacute; clase de animal hab&iacute;a representado&rdquo;. Le hablaron de su profesor de Paleontolog&iacute;a, el reconocido <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Luis_Sanz" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jos&eacute; Luis Sanz</a>, referente en <a href="https://www.eldiario.es/temas/dinosaurios/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dinosaurios</a>, y se puso en contacto con &eacute;l.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Medición de un hueso de un animal que vivió hace millones de años para poder dibujarlo."
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            <span class="title">
                Medición de un hueso de un animal que vivió hace millones de años para poder dibujarlo.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Avanzar por capas</h2><p class="article-text">
        As&iacute; fue c&oacute;mo este bilba&iacute;no nacido en 1961 comenz&oacute; su andadura en el mundo de la ilustraci&oacute;n paleontol&oacute;gica. &ldquo;Lo primero que hacemos es un estudio minucioso de la anatom&iacute;a de los animales, analizamos los esqueletos y poco a poco a&ntilde;adimos todo lo que se ha perdido, como el tejido blando no conservado en el registro f&oacute;sil&rdquo;, enuncia. Es una labor muy detallista en la que la comparaci&oacute;n con otros animales actuales juega un papel determinante: &ldquo;La idea es ir a&ntilde;adiendo capas hasta que llegamos a una hip&oacute;tesis de c&oacute;mo era ese animal. Despu&eacute;s podemos hacer diferentes representaciones de &eacute;l en distintas posturas y actitudes&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo primero que hacemos es un estudio minucioso de la anatomía de los animales, analizamos los esqueletos, y poco a poco añadimos todo lo que se ha perdido</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mauricio Antón</span>
                                        <span>—</span> Paleoartista del Museo Nacional de Ciencias Naturales del CSIC 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ant&oacute;n ha reproducido dibujos de animales que vivieron hace unos 500 millones de a&ntilde;os, en el Prec&aacute;mbrico y C&aacute;mbrico, y ha ganado el premio <a href="https://vertpaleo.org/lanzendorf-national-geographic-paleoart-prize/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;"><em>Lanzendorf-National Geographic Paleoart</em></span></a>, uno de los reconocimientos a nivel mundial m&aacute;s importantes en este campo. Sus obras abordan casi toda la historia geol&oacute;gica del planeta hasta el final del Pleistoceno, hace unos 10.000 a&ntilde;os, y se pueden observar en museos como el Arqueol&oacute;gico y Paleontol&oacute;gico de la Comunidad de Madrid en Alcal&aacute; de Henares, el Museo Nacional de Altamira y el Museo Paleontol&oacute;gico de Castilla-La Mancha, en Cuenca. Sus dibujos tambi&eacute;n han viajado internacionalmente y sus obras se han disfrutado en ciudades como Washington, en Estados Unidos, o Dar es-Salam, en Tanzania.
    </p><h2 class="article-text">Mucho antes de los dinosaurios</h2><p class="article-text">
        <a href="https://illustraciencia.info/portafolio/roc-olive-pous/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Roc Oliv&eacute;</a> vive en Sabadell y tambi&eacute;n se dedica profesionalmente al paleoarte. En su caso, desde peque&ntilde;o fue un amante de los dinosaurios. Nacido en 1981, termin&oacute; estudiando Bellas Artes &ldquo;porque no era muy buen alumno y no pude cursar paleontolog&iacute;a&rdquo;, admite. Desde entonces se dedica a dibujar la ciencia: animales y plantas, ya est&eacute;n extintos o sean actuales. M&aacute;s tarde curs&oacute; un m&aacute;ster en Paleontolog&iacute;a y ahora estudia Biolog&iacute;a en la UNED.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Antes de los dinosaurios existieron unos animales que ahora nos parecerían rarísimos. Para llegar a las partes blandas de estos animales te puedes volver loco</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Roc Olivé</span>
                                        <span>—</span> Paleoartista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Su primer encargo le lleg&oacute; a trav&eacute;s de un profesor de ilustraci&oacute;n. &ldquo;Me dijo que buscaban a alguien en el <em>Aquarium</em> de Barcelona para dibujar algunos animales. Estuve una d&eacute;cada colaborando con ellos. Luego me sali&oacute; otra oportunidad ya ligada al paleoarte al entrar en contacto con el Instituto Catal&aacute;n de Paleontolog&iacute;a&rdquo;, recuerda. En esta instituci&oacute;n Oliv&eacute; ha ido perfeccionando la t&eacute;cnica. &ldquo;Realmente antes de los dinosaurios existieron unos animales que ahora nos parecer&iacute;an rar&iacute;simos, con formas muy bizarras. Para llegar a las partes blandas de estos animales te puedes volver loco&rdquo;, introduce.
    </p><h2 class="article-text">El color sale de las mol&eacute;culas</h2><p class="article-text">
        Por eso, el dibujante intenta ser &ldquo;muy conservador&rdquo; a la hora de ilustrar estas partes que no se pueden apreciar en los f&oacute;siles. En cuanto al color, los grandes avances cient&iacute;ficos tambi&eacute;n han ayudado a encontrar c&eacute;lulas pigmentarias gracias a los microscopios de barrido. En este sentido, <a href="https://www.uah.es/es/estudios/profesor/Oscar-Sanisidro-Morant/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Oacute;scar Sanisidro</a> apunta que existe una rama de la paleontolog&iacute;a, la paleontolog&iacute;a molecular, que analiza los restos de mol&eacute;culas de estos animales que permiten hallar pistas sobre el color de los animales extintos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Existen unos pequeños orgánulos, los melanosomas, como bolitas que están en las plumas, que les dan color. Según su tamaño, orientación y forma, en comparación con los pájaros actuales, podemos saber sus colores</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Óscar Sanisidro</span>
                                        <span>—</span> Profesor de Ecología en la Universidad de Alcalá (UAH)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &Eacute;l es profesor de Ecolog&iacute;a en la Universidad de Alcal&aacute; (UAH) y en sus incursiones en la naturaleza, desde peque&ntilde;o, dibujaba en acuarela los animales que se encontraba. Cuando estudiaba Biolog&iacute;a en la Universidad de Valencia le lleg&oacute; el primer encargo. &ldquo;Un profesor me dijo que necesitaba una ilustraci&oacute;n de unos lagartos, y as&iacute; comenc&eacute;&rdquo;, comenta a sus 42 a&ntilde;os antes de volver sobre c&oacute;mo conocer el color de animales que vivieron hace millones de a&ntilde;os. &ldquo;Existen unos peque&ntilde;os org&aacute;nulos, los melanosomas, como bolitas que est&aacute;n en las plumas, que les dan color. Seg&uacute;n su tama&ntilde;o, orientaci&oacute;n y forma, en comparaci&oacute;n con los p&aacute;jaros actuales, podemos saber sus colores&rdquo;.
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                El material de trabajo de Óscar Sanisidro.                            </span>
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        En cambio, en el caso del color de los mam&iacute;feros, Sanisidro se&ntilde;ala que la &uacute;nica informaci&oacute;n de la que disponen actualmente procede de las pinturas rupestres. &ldquo;Hablamos de una antig&uuml;edad de cientos de miles de a&ntilde;os en los que hemos perdido gran parte del &aacute;rbol de la vida de estos animales&rdquo;, apuntilla.
    </p><h2 class="article-text">De lo anal&oacute;gico a lo tridimensional</h2><p class="article-text">
        El m&eacute;todo de creaci&oacute;n, dice Ant&oacute;n, ha variado a lo largo del tiempo, sobre todo con la llegada de la tecnolog&iacute;a. En una &eacute;poca en la que todo era anal&oacute;gico, no exist&iacute;a otra forma de preparar los dibujos que bas&aacute;ndose en fotograf&iacute;as y la observaci&oacute;n directa de los f&oacute;siles. &ldquo;Yo viajaba a los museos de historia natural del mundo armado con mi libreta para tomar todas las medidas precisas de los f&oacute;siles&rdquo;, ilustra. As&iacute;, primero realizaba un dibujo anat&oacute;mico en el que quedaban articulados todos los huesos del animal. Despu&eacute;s, a trav&eacute;s de capas superpuestas con papel semitransparente, a&ntilde;ad&iacute;a los tejidos blandos hasta llegar a la piel.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Dibujo de Mauricio Antón expuesto en el Museo Arqueológico y Paleontológico de la Comunidad de Madrid.                            </span>
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        Sanisidro, tambi&eacute;n ganador del premio <em>Lanzendorf-National Geographic Paleoart Prize</em> y cuyas obras pueblan las paredes de museos en Alemania, Estados Unidos y Jap&oacute;n, a&ntilde;ade que m&aacute;s de la mitad del tiempo que ocupa la elaboraci&oacute;n de un dibujo se dedica a conocer la anatom&iacute;a del animal, compararlo con distintas especies y tener informaci&oacute;n del &aacute;rbol de familia, ya que dependiendo de d&oacute;nde se ubique en ese &aacute;rbol los m&uacute;sculos ir&aacute;n de una forma u otra, ejemplifica. Los avances tecnol&oacute;gicos han posibilitado que la reconstrucci&oacute;n del animal pueda llevarse a cabo mediante un modelado tridimensional, a&ntilde;ade el profesor de la UAH, que permite la posibilidad de observar al animal en movimiento.
    </p><h2 class="article-text">Maravillas del patrimonio&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Ant&oacute;n considera que su labor es especialmente importante para los m&aacute;s peque&ntilde;os, que &ldquo;todav&iacute;a tienen esa fantas&iacute;a en la que no se distingue lo cient&iacute;fico y lo art&iacute;stico&rdquo;. A trav&eacute;s de los dibujos, este artista bilba&iacute;no considera que los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as pueden llegar a interesarse por &ldquo;todas las maravillas de nuestro patrimonio natural y paleontol&oacute;gico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de haber viajado por numerosos yacimientos paleontol&oacute;gicos, Sanisidro recalca que la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica alberga algunos de los m&aacute;s importantes del mundo. &ldquo;Ese patrimonio est&aacute; localizado en zonas del interior, despobladas, dejadas de lado por el turismo de masas&rdquo;, comenta. Por eso, concluye al decir que &ldquo;esta es una oportunidad perfecta para revitalizar estas regiones que necesitan atractivos de otro tipo, porque debemos destacar que tenemos el patrimonio suficiente para continuar siendo pioneros de Europa&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/paleoartistas-espanoles-mejor-imaginan-animales-poblaron-vez-tierra_1_12235274.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 May 2025 20:20:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los ‘paleoartistas’ españoles que mejor imaginan a los animales que poblaron una vez la Tierra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Ilustración,Dinosaurios,Fósiles,Museos,Prehistoria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Kate Beaton, ilustradora: "El ambiente de amenaza que sobrevuela las petrolíferas te hace estar siempre alerta"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/kate-beaton-ilustradora-ambiente-amenaza-sobrevuela-petroliferas-alerta_1_12226198.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/912146d8-fe3f-4280-957a-60c7cb487e86_16-9-discover-aspect-ratio_default_1115855.jpg" width="3672" height="2066" alt="Kate Beaton, ilustradora: &quot;El ambiente de amenaza que sobrevuela las petrolíferas te hace estar siempre alerta&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La artista canadiense se ha convertido en una de las voces más destacadas del cómic social a raíz del éxito de su novela gráfica autobiográfica 'Patos'</p><p class="subtitle">Palacios del pueblo, wikipedias, bibliotecas y archivos: la cultura libre y gratuita que busca salirse del mercado</p></div><p class="article-text">
        Kate Beaton (Mabou, Canad&aacute;, 1983) es actualmente una prestigiosa <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/10-mejores-comics-2024_1_11912239.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">autora de c&oacute;mics</a>, pero en 2005 era una graduada en Historia y Antropolog&iacute;a sin blanca. Para poder pagar su cr&eacute;dito universitario, Beaton, procedente de una comunidad empobrecida,&nbsp;tom&oacute; una decisi&oacute;n complicada: cogi&oacute; sus b&aacute;rtulos y se plant&oacute; en las plataformas petrol&iacute;feras de Alberta, en busca de un contrato sustancioso que le resolviera la papeleta. 
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; le esperaban temperaturas de hasta 50 grados bajo cero&nbsp;y un entorno laboral muy hostil para las mujeres: lleg&oacute; a ser agredida sexualmente en dos ocasiones. La canadiense cont&oacute; su experiencia en <em>Patos</em> (2023, Norma Editorial), una novela gr&aacute;fica de cuatrocientas p&aacute;ginas que ha sido premiada en los cert&aacute;menes m&aacute;s prestigiosos del mundo del c&oacute;mic.
    </p><p class="article-text">
        Beaton ha estado de gira por primera vez en Espa&ntilde;a aprovechando la salida al mercado de <em>La tiburonilla</em>, un &aacute;lbum ilustrado que conjuga denuncia ecologista y&nbsp;feminismo, tambi&eacute;n publicado por Norma. Destinado a un p&uacute;blico infantil, <em>La tiburonilla</em> es el &uacute;ltimo libro realizado hasta la fecha por su autora, que cuenta ya con una larga carrera que se prolonga durante m&aacute;s de una d&eacute;cada y que comenz&oacute; con el webc&oacute;mic de humor <em>Hark! A vagrant</em> (un recopilatorio hom&oacute;nimo con una selecci&oacute;n de las tiras fue publicado en Espa&ntilde;a por Ponent Mon en 2013), que se convirti&oacute; en un &eacute;xito fulgurante&nbsp;en los tiempos en los que Tumblr era la plataforma favorita para compartir el arte en Internet. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al principio, fue todo muy gradual. Cuando empec&eacute;, era feliz en mi peque&ntilde;o rinc&oacute;n de Internet. Pero aquello se fue haciendo m&aacute;s y m&aacute;s grande y fue dif&iacute;cil de manejar. Llegu&eacute; a pensar que ten&iacute;a que contestar a todos los comentarios, incluso a los de los <em>trolls.</em> Pero todo se hizo tan grande que hacer aquello era inmanejable. Todos los que empezamos en aquellos tiempos aprendimos a lidiar con el p&uacute;blico en tiempo real, pero s&iacute; que descubrimos pronto que era mejor ignorar seg&uacute;n qu&eacute; mensajes y centrarnos en nuestra comunidad, en quienes entend&iacute;an realmente nuestro trabajo&rdquo;, comenta Beaton.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/497b51b9-beb1-4ae9-b44e-3618bbf922b6_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El humor de la ilustradora era fresco, intelectual y no exento de activismo: desde un lugar tan insospechado como los c&oacute;mics online, <em>Hark! A vagrant</em> reivindicaba una revisi&oacute;n del canon masculino de la literatura. &ldquo;Para m&iacute; fue muy natural, porque lo que m&aacute;s me interesaba durante mi formaci&oacute;n universitaria era fijarme en las vidas de los silenciados, de las minor&iacute;as, de las mujeres. Incorporarlo a mi trabajo fue muy sencillo, y hacerlo con humor fue deliberado, las historias se cuentan y perduran mejor con humor&rdquo;, confiesa la autora.
    </p><p class="article-text">
        Aunque continu&oacute; trabajando en su webc&oacute;mic, Beaton se labr&oacute; una exitosa carrera como autora infantil (su libro <em>La princesa y el poni</em> se convirti&oacute; en una serie de animaci&oacute;n), pero la necesidad de contar su estancia en las arenas bituminosas de Alberta y lo que tuvo que enfrentar all&iacute;&nbsp;la llev&oacute; a dibujar su multipremiada novela gr&aacute;fica. Beaton, como persona migrante que fue en aquel momento, confiere una especial importancia a las conexiones que se tejen con las historias: &ldquo;Cuando dejas atr&aacute;s tu hogar para trabajar, encuentras que tu experiencia es com&uacute;n a gente de tantos y tantos sitios diferentes, y todas ellas tienen sus propias historias personales. Pero hay muchos puntos en com&uacute;n: la pena por dejar atr&aacute;s el hogar, los problemas de comunicaci&oacute;n, los problemas de dinero&hellip; Contar tu historia personal ayuda a que personas que en principio no tienen mucho que ver entre s&iacute; se vean reflejadas en otras narrativas&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Páginas del interior de &#039;Patos&#039;                            </span>
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        El trabajo en la plataforma petrol&iacute;fera era tan extenuante que al principio ni pensaba en dibujar su experiencia. &ldquo;Cuando volv&iacute; a casa, mis recuerdos eran muy desordenados, era muy dif&iacute;cil convertir todo aquello en un c&oacute;mic. Aunque la necesidad de contarlo se iba haciendo cada vez m&aacute;s fuerte. Pasaron m&aacute;s de diez a&ntilde;os, pero as&iacute; tuve la oportunidad de mejorar mis habilidades como artista, cada vez ten&iacute;a m&aacute;s confianza en mi trabajo. Hice unas tiras de prueba, vi que funcionaba, y me puse a ello&rdquo;, dice la ilustradora. 
    </p><p class="article-text">
        La naturaleza fragmentaria del c&oacute;mic, el discurso en vi&ntilde;etas, fue ideal para su manera de trabajar. &ldquo;Es cierto que algunos lectores se sienten algo confusos con la estructura del libro, porque no hay una voz de una narradora, o cambio de escenario de manera abrupta, pero es que as&iacute; funciona la memoria, y quer&iacute;a ajustarme lo m&aacute;ximo posible a mi verdad, y es as&iacute; como lo recuerdo, no de manera lineal&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        El compromiso de Beaton con la verdad le llev&oacute; a no esconder los episodios m&aacute;s dram&aacute;ticos: durante su estancia en Alberta, sufri&oacute; abusos sexuales en dos ocasiones. &ldquo;No haberlo contado hubiera arruinado mi prop&oacute;sito al dibujar este c&oacute;mic. El ambiente de amenaza que sobrevuela por ese entorno te hace estar siempre alerta, sabes que algo va a pasar, pero no sabes cu&aacute;ndo. Y cuando finalmente ocurre, no est&aacute;s preparada. Adem&aacute;s, yo era muy joven&rdquo;, reconoce. Pese a la dureza de los hechos, la canadiense realiza en el libro un considerable ejercicio de comprensi&oacute;n de sus agresores. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La dibujante Kate Beaton                            </span>
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        &ldquo;Creo que la gente que trabaja all&iacute; no se comporta de la misma manera que lo har&iacute;a en casa. Se convierten en otras personas. Es como si, salvando las distancias, fueran a la guerra. Es un escenario donde funcionan otras reglas, otra manera de funcionar. Y eso es algo tambi&eacute;n he escuchado decir a trabajadores de las plataformas, que no les gustaba c&oacute;mo eran all&iacute;, quienes eran all&iacute;&rdquo;, dice Beaton. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estoy hablando de gente que se ocultaba en armarios en las habitaciones de compa&ntilde;eras, o que probaban a ver qu&eacute; puertas no ten&iacute;an cerrojo para entrar sin avisar. Y muchos de ellos ven&iacute;an de donde ven&iacute;a yo, de la zona de Cape Breton. Es una estructura de trabajo que te deshumaniza. Con esto no quiero decir que no fueran responsables de lo que hicieron, pero yo necesitaba respuestas y pensar en ellos de esta manera me ayud&oacute;&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Patos</em>, Beaton tambi&eacute;n se preocupa por el medio ambiente. El nombre del c&oacute;mic tiene su origen en un incidente en el que miles de aves murieron al posarse en una laguna con residuos qu&iacute;micos procedentes de las extracciones petrol&iacute;feras donde ella trabajaba: &ldquo;En Canad&aacute;, la contaminaci&oacute;n que suponen las arenas petrol&iacute;feras es un tema que est&aacute; sobre la mesa, y adem&aacute;s se acercan elecciones, ambos candidatos lo llevan en el programa y hay voces que piden que las energ&eacute;ticas paguen m&aacute;s por sus actividades&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La dibujante Kate Beaton                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;El problema es que Alberta, que tradicionalmente era una regi&oacute;n muy pobre, habitada por granjeros, se enriqueci&oacute; s&uacute;bitamente por el petr&oacute;leo, y ahora forma parte de su cultura. Es muy dif&iacute;cil hablar sobre conservacionismo con ellos. Y tienes que sumar el factor Trump y sus aranceles. Hay un sentimiento de nacionalismo que considera que Canad&aacute; tiene que ser autosuficiente energ&eacute;ticamente, as&iacute; que el debate parte desde posiciones muy extremas&rdquo;, contin&uacute;a diciendo la ilustradora.
    </p><p class="article-text">
        Y en <em>La tiburonilla</em> tambi&eacute;n habla sobre ecologismo, esta vez para un p&uacute;blico infantil. &ldquo;No creo que los c&oacute;mics infantiles deban tener necesariamente un &lsquo;mensaje&rsquo;, pero me gusta hablar sobre cosas que me interesan, da igual si me va leer una ni&ntilde;a o un adulto. Mi regi&oacute;n es una regi&oacute;n pesquera, muy preocupada por la gesti&oacute;n de sus recursos, y creo que los pescadores son los primeros en preocuparse por su entorno&rdquo;, alega. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La sobreexplotaci&oacute;n de la pesca en mi regi&oacute;n caus&oacute; mucha pobreza, y ahora que se est&aacute; recuperando, hay un inter&eacute;s decidido en respetar el medio. Quer&iacute;a hablar de esto en mi libro, defender a los trabajadores. Son los que estaban por encima en la pir&aacute;mide, los grandes empresarios, los que se lucraron esquilmando los recursos. &iexcl;As&iacute; que si hay alg&uacute;n mensaje en mis libros infantiles, que sea contra las grandes corporaciones!&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Ríos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/kate-beaton-ilustradora-ambiente-amenaza-sobrevuela-petroliferas-alerta_1_12226198.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Apr 2025 19:42:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Kate Beaton, ilustradora: "El ambiente de amenaza que sobrevuela las petrolíferas te hace estar siempre alerta"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Libros,Novela gráfica,Ilustración]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A Miyazaki no se le toca: las imágenes estilo Ghibli hechas con IA enfadan a los autores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/miyazaki-no-le-toca-imagenes-estilo-ghibli-hechas-ia-enfadan-autores_1_12178662.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9e6f5432-b58f-46b6-8c91-88f5445b072d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1114689.jpg" width="1997" height="1123" alt="Fotograma (real) de la película &#039;La princesa Mononoke&#039;, de Hayao Miyazaki"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De criticar el consumo 'fast food' de imágenes a condenar que se "triture el trabajo" del estudio liderado por el maestro Hayao Miyazaki; ilustradores, animadores y diseñadores critican un uso de la IA popularizado hasta en las redes de 'La Revuelta' y la Casa Blanca</p><p class="subtitle">Cumbre franquista en Madrid para recordar el 'Día de la Victoria' con un ‘regalo’ para los diputados: un libro que defiende el golpe
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora buscas <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/studio-ghibli-recibira-historica-palma-oro-honorifica-festival-cannes_1_11297566.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ghibli</a> en Google y tienes que hacer <em>scroll</em> para encontrar un fotograma de verdad&rdquo;. El motivo: la actualizaci&oacute;n del generador de im&aacute;genes que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/xavier-nueno-investigador-delegar-memoria-tecnologia-implica-perder-control-cat_1_12059831.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ChatGPT</a> puso en marcha la semana pasada, permitiendo a sus usuarios transformar sus fotograf&iacute;as imitando la est&eacute;tica del estudio de animaci&oacute;n japon&eacute;s fundado por <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/maestro-cine-animacion-hayao-miyazaki-inaugurara-festival-san-sebastian-the-boy-and-the-heron_1_10449904.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hayao Miyazaki</a>. Tal fue la proliferaci&oacute;n de instant&aacute;neas recreando los fotogramas de obras como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/chihiro-claves-pelicula-animacion-xxi_1_3483477.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El viaje de Chihiro</em></a><em>, </em><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/treinta-razones-redescubrir-vecino-totoro_1_1765044.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Mi vecino Totoro</em></a> y <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/municipios/santa_cruz_de_la_palma/castillete-ambulante-divulga-culturas-japonesa_1_1385938.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El castillo ambulante</em></a>, que <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/lucha-enemistad-bomba-precision-historia-detras-oferta-elon-musk-openai_1_12044045.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sam Altman</a> director de OpenAI, tuvo que salir a dar explicaciones en X sobre los fallos que hab&iacute;a comenzado a dar la herramienta. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vamos a introducir temporalmente algunos l&iacute;mites de tarifas mientras lo solucionamos&rdquo;, anunci&oacute; el domingo. &ldquo;&iquest;Pod&eacute;is relajaros generando im&aacute;genes? Esto es una locura. Nuestro equipo necesita dormir&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; despu&eacute;s. Pero ha dado igual, las redes ya estaban &ndash;y siguen&ndash; inundadas de pseudofotogramas de Ghibli. Hasta las cuentas de programas como <a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/rtve-recula-estrategia-revuelta-semifinales-copa-rey-marc-giro-damnificado_1_12178782.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Revuelta</em></a>, la <a href="https://x.com/WhiteHouse/status/1905332049021415862" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Casa Blanca</a> y el Ayuntamiento de Valladolid se hab&iacute;an sumado a la ola. &ldquo;Se est&aacute; normalizando el<em> fast food </em>[comida que se prepara en muy poco tiempo] de las im&aacute;genes&rdquo;, lamenta ante este peri&oacute;dico el dibujante <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/david-rubin-haber-hecho-fuego-mercado-americano-hay-generar-industria-espana_128_9734133.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">David Rub&iacute;n</a>. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;M&aacute;s all&aacute; de la vulneraci&oacute;n de los derechos de autor, el uso de la IA est&aacute; llevando a la banalizaci&oacute;n de la creatividad. Se est&aacute; acostumbrando a la gente a no darle valor a la imagen&rdquo;, se&ntilde;ala, &ldquo;porque de repente hay una cosa que en segundos crea una, mejor o peor. No hay un trabajo, una idea o intenci&oacute;n detr&aacute;s art&iacute;stica o colectiva&rdquo;. Tambi&eacute;n utiliza el concepto<em> fast food</em> la autora de c&oacute;mic y gestora cultural Mireia P&eacute;rez, que compara a quien genera dibujos con IA como el que &ldquo;pasa por una experiencia de comida r&aacute;pida. No tiene en cuenta lo que hay detr&aacute;s porque no le interesa. Lo usa porque lo tiene a mano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nacho Subirats, ilustrador y animador, que trabaj&oacute; como asistente de direcci&oacute;n en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/robot-dreams-joya-demuestra-animacion-muda-no-ninos_1_10741999.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Robot Dreams</em></a> de <a href="https://www.eldiario.es/murcia/cultura/pablo-berger-espana-francia-cinematografica_1_2564455.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pablo Berger</a>, comenta que ver a &ldquo;miles de influencers pasando sus fotos al estilo Ghibli&rdquo; es &ldquo;solo una muestra m&aacute;s de lo que es la sociedad actual: un engranaje enorme dispuesto a consumir cantidades ingentes de lo que sea para ser el primero, el m&aacute;s guay, el m&aacute;s 'innovador', en el menor tiempo posible&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        I&ntilde;igo Jim&eacute;nez, que particip&oacute; igualmente en la producci&oacute;n de la cinta animada espa&ntilde;ola, considera lo sucedido como &ldquo;un insulto&rdquo; a las pel&iacute;culas de su infancia que le llevaron a dedicarse a este sector: &ldquo;Ghibli siempre ha sido un estudio de referencia que se caracteriza sobre todo por el trabajo y esfuerzo que ponen en cada fotograma, trabajados a mano, de forma tradicional, y prestando una atenci&oacute;n m&aacute;xima hasta el m&aacute;s m&iacute;nimo detalle. Que ahora con un simple comando puedas realizar imitaciones de dicho trabajo tan minucioso, me parece una falta de respeto&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1905521063556968873?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Mireia P&eacute;rez lamenta que, independientemente de las implicaciones &ldquo;est&eacute;ticas y ecol&oacute;gicas&rdquo;, se est&eacute; &ldquo;generando una especie de lugar visual com&uacute;n&rdquo;. Para la artista, estas im&aacute;genes, &ldquo;que son como raras y al mismo tiempo realistas, est&aacute; generando sus propios c&oacute;digos est&eacute;ticos&rdquo;. Algo que afecta directamente a sus trabajos: &ldquo;No queremos parecernos a la IA. Aunque algunos lo est&aacute;n aprovechando y usando como herramienta, est&aacute;n consiguiendo que su propio estilo se diluya&rdquo;. Una herramienta que describe como &ldquo;fagocitadora de creatividad&rdquo;. &ldquo;Parece que hoy en d&iacute;a todo se basa en producir lo m&aacute;ximo en el m&iacute;nimo tiempo posible, dejando de lado todo lo dem&aacute;s, para sacar todo el beneficio posible&rdquo;, rechaza el ilustrador I&ntilde;igo Jim&eacute;nez.
    </p><p class="article-text">
        Nacho Subirats expone su propio ejemplo para enmarcarse en la misma tesis: &ldquo;Yo personalmente estoy lleno de imperfecciones, como lo que dibujo, y cada una de estas peque&ntilde;as imperfecciones son lo que creo que dan raz&oacute;n de ser al arte y a quienes somos como artistas. A m&iacute; no me interesa ver c&oacute;mo alguien (o una m&aacute;quina) copia perfectamente el estilo de otro artista&rdquo;, valora. Por el contrario, opta por interesarse por &ldquo;su interpretaci&oacute;n, c&oacute;mo es el mundo a trav&eacute;s de sus ojos y lo que ha aprendido (o no) a lo largo de su vida&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Atacar&rdquo; precisamente a Ghibli</h2><p class="article-text">
        Esta no es la primera pol&eacute;mica que surge en torno a la IA. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/ilustradores-exigen-editoriales-dejen-ia-portadas-robo-grande-historia_1_10992145.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ilustradores</a>, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/inteligencia-artificial-sacude-negocio-traduccion-maquinas-son-baratas-personas_1_10727449.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">traductores</a> y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/grupo-figurantes-niega-les-escaneen-rodaje-avisar-querian-ahorrarse-jornada-trabajo_1_11764012.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">actores de figuraci&oacute;n</a>, por citar solo unos ejemplos de los sectores art&iacute;sticos que han emitido sus quejas y preocupaciones, llevan tiempo reclamando la regularizaci&oacute;n del uso de la IA para proteger sus derechos de autor&iacute;a y laborales. 
    </p><p class="article-text">
        Esta vez es el sector del cine de animaci&oacute;n el afectado, a trav&eacute;s de uno de los estudios de animaci&oacute;n m&aacute;s importantes del mundo. &ldquo;Todo robo cometido por OpenAI deber&iacute;a molestarnos por igual, pero el caso de Hayao Miyazaki es especialmente odioso, la obra que se ha comido su vida es un acto contra los atajos tecnol&oacute;gicos, es artesan&iacute;a militante&rdquo;, escribi&oacute; en Bluesky el cineasta <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/nacho-vigalondo-no-vale-pelicula-respeto-mujeres-despues-conducta-toxica_1_12069868.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nacho Vigalondo</a>. &ldquo;No es otra baratija para que hag&aacute;is <a href="https://www.eldiario.es/cultura/polemica-carteles-carnaval-parecidos-destapa-mundo-cientos-concursos-acusaciones-ia_1_10897723.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carteles de carnaval</a>, FUERA&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; mostrando su rechazo el director de <em>Daniela Forever</em> y <em>Colossal.</em>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="bluesky-embed" data-bluesky-uri="at://did:plc:kpfypjknzuo6lo7j2stsrxgp/app.bsky.feed.post/3llgy4r56gc2m" data-bluesky-cid="bafyreihhv3mnf26ji6jnc7lpgm6rxg25vgeco3qjxbupx3wsqqzrvoxlqe" data-bluesky-embed-color-mode="system"><p lang="es">Todo robo cometido por OpenAi debería molestarnos por igual, pero el caso de Hayao Miyazaki es especialmente odioso, la obra que se ha comido su vida es un acto de resistencia contra los atajos tecnológicos, es artesanía militante. No es otra baratija para que hagáis carteles de carnaval, FUERA.</p>&mdash; Nacho Vigalondo  (<a href="https://bsky.app/profile/did:plc:kpfypjknzuo6lo7j2stsrxgp?ref_src=embed">@vigalondo.bsky.social</a>) <a href="https://bsky.app/profile/did:plc:kpfypjknzuo6lo7j2stsrxgp/post/3llgy4r56gc2m?ref_src=embed">28 de marzo de 2025, 15:02</a></blockquote><script async src="https://embed.bsky.app/static/embed.js" charset="utf-8"></script>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Que durante estos d&Iacute;as las redes se hayan inundado de im&aacute;genes generadas con IA con el aspecto de la obra de Miyazaki hace que se normalice la utilizaci&oacute;n de una tecnolog&iacute;a que est&aacute; destruyendo la industria creativa a escala global y que es un desastre medioambiental en s&iacute; misma&rdquo;, escribi&oacute; en la misma l&iacute;nea el dibujante y animador I&ntilde;igo Maestro, que recuerda en declaraciones a elDiario.es: &ldquo;Lo que ha sucedido con Miyazaki lleva pasando m&aacute;s de dos a&ntilde;os con diferentes artistas. A pesar de las quejas generalizadas de quienes nos dedicamos al mundo del arte, este asunto no ha tenido apenas difusi&oacute;n medi&aacute;tica fuera de los entornos creativos, hasta ahora&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de haber afectado a otros tantos nombres, este ilustrador y dise&ntilde;ador gr&aacute;fico comenta que &ldquo;han afinado la tecnolog&iacute;a para intentar imitar al estilo de un artista muy concreto, que adem&aacute;s de ser muy querido y respetado por una audiencia mucho m&aacute;s amplia, su filosof&iacute;a de vida y obra, profundamente activista con los derechos humanos y la <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/arboles-gritan-dolor-morir-lecciones-studio-ghibli-planeta-llamas_1_9190363.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">naturaleza</a>, chocan frontalmente con las nocivas pr&aacute;cticas de estas empresas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La ilustradora Medusa Dollmaker ha sido otra de las voces cr&iacute;ticas con lo sucedido, a lo que se ha referido como &ldquo;triturar&rdquo; el trabajo de Ghibli: &ldquo;Hacerlo para vomitar memes es una traici&oacute;n precisamente a lo que representa el estudio y el que siempre ha sido su mensaje: valorar los recursos, la naturaleza, las peque&ntilde;as cosas y las actividades creativas&rdquo;. La artista afirma que quienes han usado los filmes de la instituci&oacute;n liderada por Miyazaki &ldquo;para esta mierda no ha entendido su mensaje y les importa un pito. Solo quiere medrar para normalizar la IA, de forma que puedan monetizar un producto que nadie ha pedido. De tratar de generar una necesidad que ya estaba cubierta y solo est&aacute; consiguiendo llenar internet de ruido vac&iacute;o&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La gente que ha usado los trabajos del estudio de Miyazaki para esta mierda no ha entendido su mensaje y no le importa un pito. Solo quiere medrar para normalizar la IA</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Medusa Dollmaker</span>
                                        <span>—</span> Ilustradora, artesana y joyera
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El propio Hayao Miyazaki fue cr&iacute;tico con la IA hace a&ntilde;os, en unas declaraciones emitidas en 2016. &ldquo;Estoy muy disgustado. Si de verdad quieres hacer cosas espeluznantes, adelante. Yo nunca incorporar&eacute; esta tecnolog&iacute;a en mi trabajo. Para m&iacute; esto es un insulto a la vida misma&rdquo;, expuso el director japon&eacute;s.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        &ldquo;La gente lo ve como un juguete, una oportunidad incluso para quien de repente se cree artista&rdquo;, critica David Rub&iacute;n, que incide en recordar que, al hacerlo, &ldquo;se eliminan las preguntas que se hacen a la hora de crear&rdquo;. &ldquo;No nos estamos dando cuenta de lo que se pierde. Lo que nos hace humanos es nuestra capacidad de crear y emocionar&rdquo;, recuerda, adem&aacute;s de advertir sobre las implicaciones econ&oacute;micas: &ldquo;La IA es el sue&ntilde;o h&uacute;medo del turbocapitalismo. Un robot que no se queja, que puede estar trabajando 24 horas los siete d&iacute;as de la semana&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La IA es el sueño húmedo del turbocapitalismo. Un robot que no se queja, que puede estar trabajando 24 horas los siete días de la semana</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">David Rubín</span>
                                        <span>—</span> Ilustrador
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, recuerda que, pese a la falsa apariencia, &ldquo;tampoco sale barato, a nadie. Cada imagen consume litros de agua y electricidad. Es un ataque tremendo a la ecolog&iacute;a y a los recursos para hacer cosas que no valen nada&rdquo;. &ldquo;Se est&aacute; denigrando la profesi&oacute;n de una manera muy alegre, con una, no me gusta llamar herramienta, que usa el trabajo de autores profesionales, y encima el resultado es una horterada&rdquo;, critica Mieria P&eacute;rez.
    </p><h2 class="article-text">La responsabilidad de 'La Revuelta' </h2><p class="article-text">
        Entre los usuarios que compartieron en sus redes sus im&aacute;genes imitando los fotogramas de Ghibli est&aacute; <em>La Revuelta</em>, en cuya cuenta de Facebook, en una publicaci&oacute;n que incluye hasta quince im&aacute;genes de momentos destacados del formato (la <a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/la-revuelta-videoclip-amaia-tengo-un-pensamiento-tve-asi-se-hizo-13-musicos-24-coristas-40-extras-3-dias-ensayo_1_11917126.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hist&oacute;rica actuaci&oacute;n</a> de Amaia Romero, las Campanadas que presentaron <a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/broncano-lalachus-reaccionan-resolucion-denuncia-campanadas-juez-tenia-cosas-importantes_1_12163835.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">David Broncano y Lalach&uacute;s</a> y la &uacute;ltima <a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/aitana-hablo-depresion-le-costado-le-gusten-hombres-limites-puso-netflix_1_12068441.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">visita de Aitana</a> entre ellos), modificadas por ChatGPT. &ldquo;Una pena que se menosprecie y se torpedee el trabajo de grafistas, dibujantes, ilustradores, escritores, una pena y una decepci&oacute;n&rdquo;, respondi&oacute; a la publicaci&oacute;n un seguidor.
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            <iframe src="https://www.facebook.com/plugins/post.php?href=https%3A%2F%2Fwww.facebook.com%2Fpermalink.php%3Fstory_fbid%3Dpfbid02qu4s9wYbuZiSmPDYxBU4t5Dv6mhCrvferhutRbrcwF5HWHsKLvZkHdjDFS3ue3gml%26id%3D61563978460749&show_text=true&width=500" width="500" height="250" style="border:none;overflow:hidden" scrolling="no" frameborder="0" allowfullscreen="true" allow="autoplay; clipboard-write; encrypted-media; picture-in-picture; web-share"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Sois muy grandes, pero aqu&iacute; la hab&eacute;is cagado pero bien, pagad a un autor para estas cosas y hacedle un homenaje a Miyazaki, seguro que presupuesto tendr&eacute;is para ello. Y cuando se usa la IA hay que ponerlo, que encima enga&ntilde;&aacute;is a la gente&rdquo;, coment&oacute; otro. 
    </p><p class="article-text">
        El dibujante David Rub&iacute;n es igualmente cr&iacute;tico con la publicaci&oacute;n de <em>La Revuelta</em>. &ldquo;Me apena que un programa que hace gente progresista, con empat&iacute;a, que se preocupa por temas sociales y que tiene una sensibilidad que no tienen otros, y que ve much&iacute;sima gente; no se paren a pensar dos minutos en todo lo que conlleva&rdquo;, afirma el ilustrador que, aunque reconoce que &ldquo;nadie lo hizo con mala intenci&oacute;n&rdquo;, esa &ldquo;pura ignorancia&rdquo; para quienes llevan &ldquo;a&ntilde;os denunciando estos atropellos creativos y a la propiedad intelectual es una pena&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1905332049021415862?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        David Rub&iacute;n comenta que &ldquo;est&aacute;n fomentando todav&iacute;a m&aacute;s su uso y el perjuicio que est&aacute; causando, y poni&eacute;ndose al nivel de gente como <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/trump-dice-hay-metodos-buscar-tercer-mandato-casa-blanca-pese-limite-constitucional_1_12178205.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Donald Trump</a> que usa la cuenta oficial de la Casa Blanca para lanzar mensajes racistas usando im&aacute;genes hechas con IA&rdquo;. I&ntilde;igo Jim&eacute;nez valora que cuando entidades con mayor poder de comunicaci&oacute;n como <em>La Revuelta </em>hacen uso de estas herramientas &ldquo;muchas veces no son conscientes de lo que pueden provocar&rdquo;. &ldquo;En vez de animar a que la gente consuma, contrate o apoye el trabajo de los artistas, est&aacute; ayudando al hecho de que perdamos ese aspecto fundamental del ser humano a favor de que lo haga una m&aacute;quina&rdquo;, expone.
    </p><p class="article-text">
        Este peri&oacute;dico se ha puesto en contacto con la productora (El Terrat) y la cadena (TVE) que emite el programa, pero no ha obtenido respuesta.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; hacemos con la IA</h2><p class="article-text">
        La soluci&oacute;n a este debate en torno a qu&eacute; hacer con una tecnolog&iacute;a que, desde hace ya tiempo, parece haber llegado para implantarse, aunque todav&iacute;a no se haya decidido bien c&oacute;mo regularla, no tiene por qu&eacute; pasar por condenarla, rechazarla por completo ni cerrar los ojos como si no estuviera ya instaurada como una realidad. 
    </p><p class="article-text">
        El animador Nacho Subirats opina que el uso de la IA puede ser &ldquo;interesante&rdquo; si se &ldquo;genera de un modo responsable&rdquo; y para llevar a cabo labores &ldquo;m&aacute;s mec&aacute;nicas&rdquo;, como &ldquo;rellenar de color cada uno de los 24 fotogramas del que se compone un segundo de animaci&oacute;n&rdquo;. Tareas que define como &ldquo;m&aacute;s aburridas, menos complejas, por las que todos hemos empezado y que beneficiar&iacute;a en cuanto a rapidez, pero que en realidad como artista no suponen una amenaza&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Clip de &#039;Robot Dreams&#039;                            </span>
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        Bas&aacute;ndose en su propio ejemplo con la laureada <em>Robot Dreams</em>, por la que optaron al Oscar a Mejor pel&iacute;cula de animaci&oacute;n, indica que de haber sucedido algo parecido a la tecnolog&iacute;a usada para imitar a Studio Ghibli aplicada a su pel&iacute;cula, &ldquo;no significa que pueda hacer una obra&rdquo; como la suya, &ldquo;que involucra no solo un guion excepcional como el de Pablo Berger, sino un mont&oacute;n de artistas uniendo fuerzas para sacar adelante algo que luego se transmite m&aacute;s all&aacute; de la propia obra&rdquo;. &ldquo;Como lo que hace el gran maestro Mizayaki, que no solo es una imagen bonita, sino una profunda necesidad humana de contar una historia desde un lenguaje art&iacute;stico propio&rdquo;, argumenta.
    </p><h2 class="article-text">Sustituir (o no) las mentes creativas</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la exigencia de una regulaci&oacute;n del uso de la IA, y de la &ldquo;pena&rdquo; por comprobar que posibilitar el uso masivo de una herramienta como la que ha plagado las redes de im&aacute;genes imitando a Ghibli, Mireia P&eacute;rez defiende que, independientemente de su popularidad, tienen un l&iacute;mite. &ldquo;Se puede ocultar, denigrar, empeorar o minusvalorar, pero no sustituir. Una IA nunca va a sustituir el trabajo de una mente creativa, pero atenta contra los derechos de los profesionales. Porque la gente no lo tiene en cuenta, al contrario, se suben en la ola de la IA como si esto fuera a revolucionar el mundo. Y no lo va a revolucionar, esto es un cutrer&iacute;o&rdquo;, sentencia.
    </p><p class="article-text">
        Sobre la 'convivencia' con la IA, el animador Nacho Subirats se muestra &ldquo;optimista&rdquo;, ya que conf&iacute;a en que &ldquo;la industria se acabar&aacute; ajustando a esta 't&eacute;cnica' sin dejar de lado a creadores y artistas que a&ntilde;adan ese valor humano que tanta falta hace hoy en d&iacute;a&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura García Higueras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/miyazaki-no-le-toca-imagenes-estilo-ghibli-hechas-ia-enfadan-autores_1_12178662.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 31 Mar 2025 20:30:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A Miyazaki no se le toca: las imágenes estilo Ghibli hechas con IA enfadan a los autores]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia artificial,Películas,Redes sociales,Ilustración,Animación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mariana Bellido, modelo de dibujo: "Lo único que tenía para salir adelante eran unas pestañas postizas y una minifalda"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/mariana-bellido-modelo-dibujo-unico-tenia-salir-adelante-pestanas-postizas-minifalda_1_12171520.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7101add4-d61e-4151-97d3-2834f77554bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_1114549.jpg" width="4340" height="2441" alt="Mariana Bellido, modelo de dibujo: &quot;Lo único que tenía para salir adelante eran unas pestañas postizas y una minifalda&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La mujer que sirvió de inspiración a grandes ilustradores del cómic como Josep Maria Beà, Pepe González o Enrique Torres repasa su ajetreada vida desde que llegó a Barcelona con apenas siete años</p><p class="subtitle">El anterior 'La gente habla' - Ricardo Rodrigo, propietario de RBA: “El Che y yo tuvimos con Fidel discusiones que llegaron al borde de la agresión física”
</p></div><p class="article-text">
        Mariana Bellido (Fuente &Aacute;lamo, 1947), llega a la entrevista andando con dificultad y vestida de cuero negro. Se ha torcido el pie al salir de casa y ahora le duele mucho, pero es m&aacute;s de hablar con alegr&iacute;a que de callar y sufrir. Dice que luego ir&aacute; al m&eacute;dico para ver qu&eacute; le ha pasado. Es un esc&aacute;ndalo de persona: &ldquo;Yo era un esc&aacute;ndalo. No me dejaban andar por la calle&rdquo;. Pero, &iquest;no te sent&iacute;as agredida, Mariana? &ldquo;Solo por la guardia civil, cuando estaba con Josep Maria dentro del coche, y se acercaban y nos enfocaban con las linternas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su marido, Josep Maria Be&agrave;, es uno de los dibujantes m&iacute;ticos de la historieta europea. Series como <em>Historias de taberna gal&aacute;ctica </em>y <em>En un lugar de la mente</em> marcaron a miles de lectores y han influido en creadores actuales del c&oacute;mic, del cine y de la literatura. Mariana fue modelo de Be&agrave; y de otros dibujantes en un mont&oacute;n de tebeos. Pepe Gonz&aacute;lez y Enrique Torres, que hac&iacute;an las portadas de <em>Vampirella</em> para Estados Unidos, se inspiraban a veces en fotos de Mariana de manera reconocible. Aunque, oficialmente, posaba de modelo para <em>Vampirella</em> la bailaora de Gorafe, Juana de Haro. La vampira de buen coraz&oacute;n de los tebeos de miedo era del sur de la vieja pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Pero Marina Bellido no es ninguna vampira. Al contrario, da su sangre en todo lo que hace y su reflejo est&aacute; en la carrera y en la obra de todos quienes la han tratado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iexcl;Qu&eacute; chulada, Mariana, qu&eacute; jovencita est&aacute;s en esta foto de modelo!</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Es que he sido jovencita, cari&ntilde;o!
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iexcl;T&uacute; has sido una </strong><em><strong>sex symbol</strong></em><strong> de los tebeos! &iquest;C&oacute;mo empezaste?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mira, yo vine a Barcelona muy peque&ntilde;a. Antes, viv&iacute;amos en un pueblito de Murcia, Fuente &Aacute;lamo. Era un pueblo con casitas. En cada casa ten&iacute;a una amiga, y las puertas estaban siempre abiertas. Nosotras &iacute;bamos al colegio como la Heidi por el campo. Entonces, cuando a los siete a&ntilde;os me dijeron que ten&iacute;a que irme a Barcelona, sent&iacute; que estaba a punto de perder todo lo que conoc&iacute;a. Pero me aseguraron que me iba a encantar, porque en Barcelona hab&iacute;a muchos jardines y mucha luz. As&iacute; que, en 1956, llegu&eacute; a la estaci&oacute;n de Francia. Yo esperando ver los jardines, y me encontr&eacute; con una Barcelona gris, sucia y oscura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tus padres ven&iacute;an a trabajar.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mi padre se vino antes que nosotras. Ten&iacute;a la sastrer&iacute;a del pueblo y unas oficialas que trabajaban para &eacute;l. Todo el mundo iba all&iacute; a hacerse los trajes, pues era la &uacute;nica sastrer&iacute;a. Pero nunca sab&iacute;a cu&aacute;ndo iba a cobrar. Le dec&iacute;an: &ldquo;Luis, el traje de la boda de mi hijo ya te lo pagar&eacute;, porque me he quedado sin dinero&rdquo;. Mi padre nos miraba a mis hermanas y a m&iacute;, y se preguntaba: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; futuro les espera a estas criaturas?&rdquo;. En aquel momento, &eacute;ramos tres hermanas, y luego fuimos cuatro. Dio la coincidencia de que hab&iacute;a un se&ntilde;or que veraneaba en el pueblo, y que ten&iacute;a una gran finca. Era de Barcelona, y se llamaba el marqu&eacute;s de Galtero. Mi padre y &eacute;l ten&iacute;an muy buena relaci&oacute;n, y le dijo que le gustar&iacute;a irse a Barcelona. El marqu&eacute;s habl&oacute; con uno de los directores de la Seat, y le dieron a elegir entre tres puestos en la empresa. Como a mi padre le encantaba tener poder, escogi&oacute; el puesto de encargado de orden y vigilancia. Ten&iacute;a alma policial.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;D&oacute;nde os instalasteis al llegar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues cuando mi padre ya llevaba un tiempo en Barcelona, llam&oacute; a mi madre y le dijo: &ldquo;Vendedlo todo all&iacute; y veniros&rdquo;. Entonces, nos vinimos la abuela, que era suegra de mi padre, mis hermanas, mi madre y yo. Y fuimos a casa de mis t&iacute;os, que viv&iacute;an detr&aacute;s de la plaza de toros de la Monumental. Yo no ve&iacute;a jardines por ninguna parte. Mis t&iacute;os nos alojaron con mucho cari&ntilde;o, hasta que encontramos una casa. El mismo d&iacute;a que llegamos, me dijeron: &ldquo;Mientras guarda tu madre las maletas, baja a comprar&rdquo;. &iexcl;Amigo m&iacute;o! Yo nunca hab&iacute;a estado en una finca con escaleras y con puertas. Mientras sal&iacute;a, pensaba que no iba saber volver. No recordaba en qu&eacute; puerta estaba. Y tuve la sensaci&oacute;n de que en Barcelona estaba perdida. Aqu&iacute; no conoc&iacute;a a nadie.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero luego tuvisteis vuestra propia vivienda.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, y entonces lleg&oacute; la luz. Mis padres cogieron un piso con una terraza muy grande, y nos fuimos a vivir juntos toda la familia. As&iacute; empec&eacute; a descubrir que Barcelona no era tan oscura. Nos fuimos a la parte de abajo de la monta&ntilde;a de Montju&iuml;c, por el lado donde est&aacute; la estatua ecuestre del Sant Jordi desnudo, que es de Llimona. Era la calle Sant Fructu&oacute;s. Y tambi&eacute;n volv&iacute; a ir al colegio, y empec&eacute; a tener amigas. As&iacute; empec&eacute; a amar Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; era lo que m&aacute;s te gustaba?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que hab&iacute;a much&iacute;simas cosas para elegir. En el pueblo solo hab&iacute;a una tienda de cada cosa. Aqu&iacute;, iba andando al colegio, que lo ten&iacute;a a tres calles, y pasaba por una panader&iacute;a y ve&iacute;a que ten&iacute;a cruasanes. Todo eso me gustaba much&iacute;simo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando llegué a Barcelona, esperaba ver jardines y me encontré una ciudad gris.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Descubriste entonces la moda?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El cine, la moda, todo eso lo descubr&iacute; muy pronto. Mi primer trabajo fue en el mundo de la moda. Pero, antes, en mi casa se hab&iacute;an montado una empresa sumergida. Mi madre era bordadora, mis dos hermanas mayores tambi&eacute;n, y bordaban los uniformes de los trabajadores de la Seat, de la cerveza Damm... A m&iacute; me daba mucha pena que me mandaran al colegio, cuando ellas se quedaban escuchando a Elena Francis por la radio. Encima, me dec&iacute;an: &ldquo;Al volver del colegio, trae el pan&rdquo;. As&iacute; dej&eacute; de querer ir a la escuela. Porque ve&iacute;a que ellas se quedaban juntas escuchando la radio, y conmigo solo contaban para mandarme a hacer los recados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No te gustaba estudiar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No me gustaba nada en absoluto. Iba a un cole de barrio, que lo llevaba un cura. Mi madre era una fan&aacute;tica religiosa. Era el colegio de la iglesia de Santa Dorotea, un sitio muy aburrido. El cura nos vigilaba en el patio para que no nos mezcl&aacute;ramos con los ni&ntilde;os. Desde muy peque&ntilde;a, nunca he dejado que me supervisen. Siempre he tenido una necesidad de libertad imperiosa. Es innata. En aquel colegio me agobiaba, y en mi familia me sent&iacute;a disminuida. Despu&eacute;s de mucho insistir y mucho llorar, cuando ten&iacute;a 13 a&ntilde;os, mis padres me dijeron: &ldquo;Si ya no quieres estudiar m&aacute;s, qu&eacute;date en casa; pero te ponemos una m&aacute;quina, y a bordar&rdquo;. Yo les dije: &ldquo;&iexcl;Tampoco!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; quer&iacute;as hacer?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No quer&iacute;a estar bordando de la ma&ntilde;ana a la noche, sin salir a la calle. Y encima, el s&aacute;bado se distribu&iacute;a la limpieza de la casa, y solo quedaba el domingo para salir un ratito. Yo no ten&iacute;a referencias de otras experiencias, pues siempre hab&iacute;a vivido all&iacute;, pero algo a m&iacute; me dec&iacute;a que hab&iacute;a otras formas de vivir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No sent&iacute;as que te estabas escaqueando de las obligaciones familiares?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. En absoluto. Yo notaba una sensaci&oacute;n de que ten&iacute;a que haber otras formas de vida, y de que esa no era la que me gustaba. As&iacute; que le dije a mi madre que no quer&iacute;a bordar. Y mi madre dec&iacute;a: &ldquo;Si no has querido estudiar y no quieres bordar, te tendr&aacute;s que ir a una f&aacute;brica. Levantarte a las cuatro de la ma&ntilde;ana. Y este es un trabajo de se&ntilde;oritas, est&aacute;s en tu casa&rdquo;. Pero yo pensaba: &ldquo;Yo no soy se&ntilde;orita. Yo no soy se&ntilde;orita&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hab&iacute;a escapatoria?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Busqu&eacute; en el peri&oacute;dico, y un d&iacute;a vi que hab&iacute;a una escuela de maniqu&iacute;es en Barcelona, en la calle Rossell&oacute;. Ya ten&iacute;a 15 o 16 a&ntilde;os. Y me dije: &ldquo;Pues, aqu&iacute;, como estoy delgada, igual pego&rdquo;. As&iacute; que empec&eacute; a decirle a mis padres que quer&iacute;a apuntarme, porque era una escuela profesional, y al acabar los cursos te daban un diploma, y as&iacute; podr&iacute;a tener trabajo. Insist&iacute; tanto que, al final, mi padre le dijo a mi madre: &ldquo;Va, Celia, acomp&aacute;&ntilde;ala, total, como le van a decir que no&rdquo;. O sea, mi padre siempre estimulando.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero le sali&oacute; el tiro por la culata.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque fui y me dijeron que acababa de empezar un curso, al que pod&iacute;a sumarme. Mis padres se quedaron a cuadros. Al poco, en la agencia me dijeron: &ldquo;Estamos preparando el concurso de Miss Barcelona. Si quieres, te puedes presentar&rdquo;. No sabes lo contenta que me puse.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Te preparaste a tope para el concurso.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Iba todos los d&iacute;as. Me ense&ntilde;aban a caminar recta. Nos dec&iacute;an: &ldquo;Imaginaos que llev&aacute;is un libro en la cabeza y que no se os puede caer&rdquo;. Nos correg&iacute;an la manera de andar... Tambi&eacute;n nos ense&ntilde;aban un poco de maquillaje. Cuatro tonter&iacute;as. Pero a m&iacute; me gustaba porque pensaba que era distinto, y que me daba la opci&oacute;n de no quedarme trabajando en mi casa y de aprender algo diferente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Te fue bien?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Qued&eacute; dama de honor de Miss Barcelona. Tengo un v&iacute;deo. El original est&aacute; guardado en Televisi&oacute;n Espa&ntilde;ola. Siempre que se lo ense&ntilde;o a alguien, digo: &ldquo;Pero he cambiado. Ha llovido mucho desde entonces, y ahora s&eacute; lo que significa pasear con un n&uacute;mero&rdquo;. Entonces no era consciente, pero lo cierto es que estaba rodeada de vejestorios, y se&ntilde;ores gordos, mientras paseaba con un numerito por el Sal&oacute;n Rosa, en el paseo de Gr&agrave;cia, en medio de una cena. Los hombres com&iacute;an y las modelos desfil&aacute;bamos por la pasarela, que estaba alzada, para que nos vieran bien los vejestorios que ten&iacute;an que votarnos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Te daba repel&uacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Entonces no, porque para m&iacute; era una forma de salir de mi casa y de librarme de ir a la f&aacute;brica. A partir de aquel momento, empezaron a llamarme para participar en cabalgatas, las maniqu&iacute;es &iacute;bamos con una carroza. Encima, como en aquellos d&iacute;as se impuso la moda<em> op art,</em> nos hac&iacute;an unos vestidos muy llamativos. Nosotras &eacute;ramos las de la agencia de modelos, que era la que hab&iacute;a, y luego puso otra Teresa Gimpera.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Con el tiempo, he comprendido lo que significa desfilar por la pasarela con un número.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo era la vida en la escuela?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;as que ir defendi&eacute;ndote de todo. Y eso que la llevaba un matrimonio. Cuando yo llegu&eacute; para preguntar, tuve que pasar una entrevista. Y cuando me dijeron que estaba admitida, me hicieron entrar en el despacho del director para hablar con &eacute;l. Y el director va y me dice &ldquo;Si&eacute;ntate aqu&iacute;, en sus piernas, y cu&eacute;ntame&rdquo;. Y yo le contest&eacute;: &ldquo;No, si quiere que le cuente se lo cuento, pero sin sentarme ah&iacute;&rdquo;. Y su mujer, rondado por la escuela.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Lo pasaste mal?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, porque yo ya era una guerrera desde peque&ntilde;ita, y de joven, y de siempre. Yo, lo que quer&iacute;a lo hac&iacute;a; pero me lo ve&iacute;a venir. Y lo que no quer&iacute;a, no quer&iacute;a. El caso es que nunca m&aacute;s me dijo que me sentara encima de &eacute;l. Pas&eacute; el examen y me saqu&eacute; el t&iacute;tulo de modelo. Y como era menor de edad, me sal&iacute;an much&iacute;simos trabajos. De modelo de punto, fotograf&iacute;as para marcas, desfiles para empresas de ropa..., cosas as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; dec&iacute;a tu padre?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mi padre era muy reacio a que yo entrara en ese mundo; pero, cuando vio que en un desfile yo cobraba como &eacute;l en un mes, tuvo que callarse. Igual ganaba 4.000 o 5.000 pesetas al mes, y esto solo con 16 a&ntilde;os. Lo que pasaba es que como mi padre era de la secci&oacute;n de orden y vigilancia, y su hija era menor de edad, yo siempre llevaba al guardia conmigo, mi padre siempre al lado. Iba con una cara como diciendo: &iexcl;Cuidado! La verdad es que me proteg&iacute;a, pero tambi&eacute;n era un poco un incordio, tanto para la empresa como para m&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tan joven y ganando tanto dinero, &iquest;eras feliz?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. Porque, en ese momento, empec&eacute; a encontrar a faltar todos los a&ntilde;os de estudios y aprendizaje que no hab&iacute;a tenido. Hab&iacute;a ah&iacute; un vac&iacute;o brutal, y yo me daba cuenta. Sab&iacute;a que ten&iacute;a que prepararme para estar m&aacute;s completa, para tener m&aacute;s confianza en m&iacute;. Entonces, apareci&oacute; Be&agrave;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;T&uacute; ya estabas en el mundo del c&oacute;mic?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Qu&eacute; va! Yo fui un canje. Yo ten&iacute;a un amigo, que era el hermano de Isidre Sola, el locutor de radio, que era la voz de <em>Taxi Key,</em> y que hab&iacute;a sido novio de la Massiel. Bueno, pues este, Javier, era el hermano peque&ntilde;o. &Eacute;ramos como amigos del colegio, aunque &eacute;l no iba a ese colegio, pues estaba en un estadio superior. Pero s&iacute; ven&iacute;a a la parroquia de Santa Dorotea, porque la madre era portadora del estandarte de la iglesia. Era tan beata como la m&iacute;a. Imag&iacute;nate qu&eacute; dos huesos para roer. El caso es que empezamos los dos a salir. Hab&iacute;amos ido alguna vez al cine, que si la manita, que si tal, pero nada. Y &eacute;l era muy amigo de Be&agrave;. Y le dijo: &ldquo;Mira, Josep Maria, yo tengo una amiga que est&aacute; muy bien, pero no puedo hacer nada con ella porque su madre y la m&iacute;a se conocen mucho. &iquest;Por qu&eacute; no hacemos una cosa? T&uacute; haces una fiesta, yo te la presento y, si te gusta, me la cambias por una de las tuyas&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; te parece, muy feminista?
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                Bellido, en su domicilio de Barcelona.                            </span>
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        <strong>&iquest;Te gust&oacute; Be&agrave; desde el principio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Claro! Hubo flechazo. Yo, que iba con chicos de mi edad, de mi colegio, me encontr&eacute; con Josep Maria, que ten&iacute;a 7 a&ntilde;os m&aacute;s que yo. Y yo comparaba a los ni&ntilde;os que conoc&iacute;a con Be&agrave;, que me vino a buscar con su 600, y una corbata de flores, que la llamaban la corbata Antoine, se las tra&iacute;a de Londres el Toutain (Josep Toutain, propietario de la agencia Selecciones Ilustradas donde trabajaba Be&agrave;). Imag&iacute;nate. Me deslumbr&oacute;. Josep Maria era un dibujante profesional, un artista. Ya hab&iacute;a hecho la mili. Era muy pijo. Sus padres eran burgueses y de derechas, y nunca supieron que su hijo era de izquierdas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Viste en &eacute;l a una persona con formaci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Vi todo lo que me pod&iacute;a ense&ntilde;ar ese hombre a todos los niveles. Era culto a todos los niveles, y era mayor que yo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Sent&iacute;as complejo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pero contrat&eacute; a una profesora particular. Le expliqu&eacute;: &ldquo;Mire, es que mi novio me lleva a unas reuniones con unas personas muy politizadas, y no entiendo nada, y me quedo callada. Cuando salgo, le pregunto, y me lo explica todo muy bien, pero no es plan&rdquo;. Y la profesora me dijo: &ldquo;No te preocupes. T&uacute; compra distintos peri&oacute;dicos de distintas tendencias. Y trae cada ma&ntilde;ana estos peri&oacute;dicos y los vamos leyendo. Lo que t&uacute; no sepas, o te interese, lo comentamos&rdquo;. Yo ten&iacute;a una voluntad de hierro para aprender, y as&iacute; fui comprendiendo. Pero, adem&aacute;s, Josep Maria siempre se port&oacute; conmigo maravillosamente bien y nunca me hizo sentir mal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Has aprendido con el tiempo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Entonces yo no era como soy ahora, que no me da miedo hablar y me digo: &ldquo;Mira, esto es lo que soy yo&rdquo;. Pero, en aquella &eacute;poca, lo &uacute;nico que yo ten&iacute;a para defenderme, para abrirme puertas, era mi f&iacute;sico. Lo &uacute;nico que yo ten&iacute;a para salir adelante eran unas pesta&ntilde;as postizas y una minifalda. Sin embargo, eso no me hac&iacute;a feliz en absoluto. Al contrario, me daba mucha pena, porque pensaba: &ldquo;Dentro de m&iacute;, yo tengo m&aacute;s cosas que dar. No soy solo esto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Estabas conforme con tu aspecto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mi aspecto era una forma de encubrir mi insatisfacci&oacute;n personal. Lo que yo quer&iacute;a era entrar en ese otro mundo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mi aspecto era una forma de encubrir mi insatisfacción personal.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; dejaste el trabajo de modelo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque aquello no era una vocaci&oacute;n, era un salto. Se dieron varios episodios que me fueron alejando del modelaje. Una vez, me llamaron para participar en un concurso donde ten&iacute;a la posibilidad de que me hicieran modelo exclusiva para una marca. Nos citaron en el restaurante La P&eacute;rgola, en Montju&iuml;c. Era una cena y yo ten&iacute;a que salir en el desfile. Y fui tan contenta con Josep Maria. Pero en la puerta le dijeron a &eacute;l que no pod&iacute;a pasar. Y les dije que me borraran de la lista, porque yo me iba con &eacute;l. Todo eso me hizo dejarlo. Ve&iacute;a que tampoco ese era mi mundo. Be&agrave; me dec&iacute;a que no lo hiciera por &eacute;l; pero, desde siempre, yo tengo muy claro lo que quiero hacer.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y a d&oacute;nde fuiste?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a vi que ped&iacute;an una encargada para una galer&iacute;a de arte en la Rambla de Catalunya, con Diputaci&oacute;, que se llamaba Sennacheribbo. Ahora est&aacute;n la calle Enric Granados. En aquel mismo local, ten&iacute;an otra secci&oacute;n, que era la librer&iacute;a italiana. El caso es que fui, me hicieron una serie de pruebas del tipo c&oacute;mo enmarcar&iacute;as esto, d&oacute;nde lo pondr&iacute;as..., y empec&eacute; a trabajar al momento. Todo lo que sab&iacute;a de cuadros y pintura lo hab&iacute;a aprendido de Be&agrave;, que tambi&eacute;n es pintor y, antes de casarnos, hab&iacute;a estudiado en Par&iacute;s con unos herederos de la Academia Julian, por donde pasaron muchos grandes de la pintura francesa. Cuando nos casamos, &eacute;l ten&iacute;a 28 y yo ten&iacute;a 21.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay una relaci&oacute;n art&iacute;stica entre ser modelo de modas y trabajar en una galer&iacute;a de pintura.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pero hubo un paso intermedio entre ambos trabajos, que fue cuando, a los 15 d&iacute;as de casarnos, muri&oacute; el padre de Be&agrave; y le dej&oacute; las tiendas en herencia. Vend&iacute;an juguetes, carritos de beb&eacute;, cunas, art&iacute;culos de deporte... Una tienda estaba en la calle Creu Coberta, en el tramo de Hostafrancs, y la otra en la calle del Call, en el barrio g&oacute;tico. Esa tienda era preciosa, con un artesonado modernista... Todav&iacute;a existe. Pero Josep Maria no quer&iacute;a llevarlas, y yo le dije: &ldquo;Pues yo tambi&eacute;n quiero ser libre como t&uacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En Sennacheribbo tratabas con artistas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro, estuve 14 a&ntilde;os trabajando all&iacute;. Era maravilloso. Fue una escuela de aprendizaje. Hac&iacute;amos marcos a medida y muchos pintores quer&iacute;an que fuera yo quien les enmarcase los cuadros. Conoc&iacute; a Antonio Saura. &iexcl;Qu&eacute; guapo era Saura! &iexcl;Ten&iacute;a un aura ese hombre! Y much&iacute;simo a F&eacute;lix Revello de Toro. Victoria de los &Aacute;ngeles tambi&eacute;n era clienta, y fue ella quien me anim&oacute; a escuchar &oacute;pera. Y, adem&aacute;s, fue aqu&iacute; donde aprend&iacute; a hablar catal&aacute;n. Me ayudaron todos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; la dejaste?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque Be&agrave; dej&oacute; la revista <em>Rambla</em> por problemas con su socio. Era una revista de c&oacute;mics que hab&iacute;a tenido mucho &eacute;xito. Cuando se fue, decid&iacute; que ten&iacute;a que ayudarle a montar su propia editorial. As&iacute; que le dije: &ldquo;No te preocupes, ponemos una editorial t&uacute; y yo, y me voy de Sennacheribbo. Yo me encargo de toda la parte comercial, y t&uacute; de la art&iacute;stica&rdquo;. De este modo, naci&oacute; Editorial Intermargen, que fue una aventura que arranc&oacute; muy bien, hasta que empezamos a perder dinero.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ten&iacute;as experiencia previa como editora?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, pero yo siempre he ido as&iacute; por la vida. Si que hay que montar una editorial, se entera una de c&oacute;mo se monta una editorial, d&oacute;nde te tienes que dar de alta, qu&eacute; hay que hacer, con qui&eacute;n hay que hablar, y adelante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Podr&iacute;a decirse que tambi&eacute;n has sido la agente de Be&agrave;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aparte de su relaci&oacute;n con Toutain, siempre le he hecho yo de agente a Josep Maria. Desde que me conoci&oacute;, se lo he repetido: &ldquo;Mira, lo que yo s&eacute; hacer, puede hacerlo mucha gente. Pero lo que t&uacute; puedes hacer, no; porque eso es un arte que t&uacute; tienes, que no se puede transpolar. Por lo tanto, a m&iacute; no me importar&aacute; hacer cosas que me gusten, pero que vayan en apoyo a que t&uacute; puedas hacer aquello te guste&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No sent&iacute;as que pon&iacute;as tu vida al servicio de la suya?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute;? Son mis decisiones. Y yo siempre he tenido muy en cuenta toda la ayuda que &eacute;l me proporcion&oacute; para darme otro nivel de de conocimiento y otras relaciones. Por eso he sido yo muy generosa. Siempre he celebrado sus &eacute;xitos como m&iacute;os, porque tambi&eacute;n lo son un poco, o m&aacute;s que un poco.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Vivisteis en Castelldefels en la &eacute;poca de las drogas y el rock.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, pero yo no tomaba nada de droga nunca. Es que no quise ni probarla. Soy una persona que s&eacute; que, si pruebo algo que me gusta, no tengo voluntad. Voy a aquello que me gusta, a repetir. No me fiaba de m&iacute;, me conoc&iacute;a. As&iacute;, que mejor no probarla. En Castelldefels viv&iacute;a Pete Sinfield, que hab&iacute;a sido letrista de King Crimson, y nos hicimos muy amigos. Montamos una pandilla. Pete organizaba fiestas particulares en una discoteca que se llamaba El Mosquito, e invitaba a sus amigos que andaban por Espa&ntilde;a de concierto. Ven&iacute;an Roxy Music... Mucha gente. Era fant&aacute;stico.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Siempre he celebrados los éxitos de mi pareja como míos.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; os fuisteis de all&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por lo que te he dicho. Porque todo el mundo consum&iacute;a y hab&iacute;a de todo en bandejas. Coca, cristal l&iacute;quido... Ibas a una fiesta, y te recib&iacute;an pregunt&aacute;ndote &iquest;qu&eacute; quieres, subir o bajar? Te ofrec&iacute;an lo que quisieras. Y enseguida empezaron a morirse uno detr&aacute;s de otro. Todo tipo de muertes. Se estampaban por la carretera al salir de una fiesta. Un d&iacute;a me qued&eacute; mirando dentro de mi casa, y le dije a Josep Maria: &ldquo;&iquest;Te das cuenta de que todos los camellos de Castelldefels han estado aqu&iacute;? Si en este momento hay una redada, con el tipo de gente que nos visita no salimos&rdquo;. Josep Maria siempre ha tenido mucha curiosidad por conocerlo todo. Y yo me sent&iacute;a absolutamente aislada. A m&iacute; me gustaba estar con &eacute;l, ir a comer juntos, irme a la playa con &eacute;l... Sin embargo, hubo un momento en que siempre iba sola. Adem&aacute;s, me daba miedo viajar en coche en seg&uacute;n qu&eacute; condiciones. Hasta que al final le dije: &ldquo;Mira, nos estamos jugando la vida. T&uacute; decides. O te quedas con el rollo de Castelldefels, pero entonces te quedas sin m&iacute;, o dejamos Castelldefels y nos vamos juntos&rdquo;. Y dej&oacute; Castelldefels y seguimos viviendo pl&aacute;cidamente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo es tu vida pl&aacute;cida actual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        He estudiado. Despu&eacute;s de cuidar a mi suegra, que estuvo cuatro a&ntilde;os viviendo con nosotros, muri&oacute; a los 97 a&ntilde;os, dulcemente, durmiendo, me apunt&eacute; a la escuela de adultos para sacarme el graduado escolar. Y, cuando lo obtuve, me prepar&eacute; para el acceso a la universidad. Lo aprob&eacute; y me matricul&eacute; en Periodismo, en la rama de Humanidades, en la Universitat Pompeu Fabra. Pero solo aguant&eacute; un a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Dejaste la universidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La empec&eacute; con 60 a&ntilde;os y ahora tengo 77. Era la mayor de mi curso de largo, las que m&aacute;s se me aproximaban eran treinta&ntilde;eras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Fue por eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. Fue porque me decepcion&oacute;. Cre&iacute;a que iba a descubrir que la gente estaba movilizada, y me encontr&eacute; que estaba llena de ni&ntilde;os Dios. Cuando hab&iacute;a que hacer una huelga, la gente se iba al cine. Le dije a un profesor: &ldquo;He venido buscando una revoluci&oacute;n para mejorar o para cambiar algo, y no la encuentro&rdquo;. Su respuesta fue: &ldquo;Tienes una idea muy rom&aacute;ntica de la universidad&rdquo;. Esa forma de ense&ntilde;ar me desmoron&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ay, Mariana. &iquest;Has visto la pel&iacute;cula de Bob Dylan? Trata de un artista que solo se ha sido fiel a s&iacute; mismo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Algo de eso hay. En la universidad, un profesor les dec&iacute;a a los estudiantes que hay que trabajar para los peri&oacute;dicos sin tener en cuenta si son de derechas o de izquierdas, que hay que amoldarse. Fue entonces cuando lo dej&eacute;. Yo no voy a dejar de ser yo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Pérez Andújar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/mariana-bellido-modelo-dibujo-unico-tenia-salir-adelante-pestanas-postizas-minifalda_1_12171520.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Mar 2025 21:21:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mariana Bellido, modelo de dibujo: "Lo único que tenía para salir adelante eran unas pestañas postizas y una minifalda"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cómic,Ilustración,Barcelona,Transición española]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La artista pionera del cine de animación detrás de 'La Cenicienta', 'Peter Pan' o 'Alicia en el País de las Maravillas']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/artista-pionera-cine-animacion-detras-cenicienta-peter-pan-alicia-pais-maravillas-pm_1_12173710.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e04bd738-8f0a-46e2-a968-c8403f93792a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La artista pionera del cine de animación detrás de &#039;La Cenicienta&#039;, &#039;Peter Pan&#039; o &#039;Alicia en el País de las Maravillas&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mary Blair fue precursora de uno de los estilos que definieron la Edad de Plata de Disney</p><p class="subtitle">De damisela en apuros a guerreras sin novios: así han cambiado los personajes femeninos de Disney en 100 años</p></div><p class="article-text">
        En pleno siglo XXI, la factor&iacute;a <strong>Disney</strong> sigue animando las infancias a trav&eacute;s de su cine, cuyo &uacute;ltimo estreno, el <em>live action </em>de Blancanieves y los siete enanitos, lo transporta directamente a sus or&iacute;genes, del que fue el primer largometraje de animaci&oacute;n en 1937. Otras cintas ic&oacute;nicas, tambi&eacute;n adaptaci&oacute;n de uno de los m&aacute;s famosos cuentos de hadas,<em> La cenicienta</em>, est&aacute; de actualidad al cumplirse 75 a&ntilde;os de su estreno en este 2025. Un filme que tuvo como principal creativa a una mujer que fue toda una pionera por su peculiar estilo, y que marcar&iacute;a una gran etapa en la empresa del rat&oacute;n Mickey Mouse.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Mary Blair, una ilustradora pionera en Disney</strong></h2><p class="article-text">
        Cuesta entender el cine de animaci&oacute;n sin Disney, y esta sin cl&aacute;sicos como <em>La Cenicienta </em>o <em>Peter Pan</em>, que fueron obra de una artista que fue toda una pionera en una sociedad dif&iacute;cil, y que es una de las ilustradoras y artistas m&aacute;s importantes de la compa&ntilde;&iacute;a, uno de esos grandes nombres vinculados en sus m&aacute;s de cien a&ntilde;os de historia.
    </p><p class="article-text">
        Hablamos de <strong>Mary Blair</strong>, nacida como Mary Robinson, en un pueblo de Oklahoma, Estados Unidos, en 1911. El contexto y la situaci&oacute;n familiar no eran propensos para algo m&aacute;s que lo que se esperaba entonces en una mujer en una sociedad tradicional, pero todo cambi&oacute; cuando se mud&oacute; junto a su familia a Texas, siendo all&iacute; donde conseguir&iacute;a una beca para el Instituto de Arte Chouinard de Los &Aacute;ngeles.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Ser&iacute;a en esta instituci&oacute;n donde descubrir&iacute;a y conectar&iacute;a con el que entonces era un g&eacute;nero incipiente y todav&iacute;a por desarrollar, la animaci&oacute;n, de la que aprender&iacute;a de los grandes nombres del momento. As&iacute; lleg&oacute; su gran oportunidad al ser contratada por <strong>Disney</strong> en la d&eacute;cada de los 40, aunque los inicios no ser&iacute;an nada f&aacute;ciles para la artista, que se tuvo que ir abriendo paso poco a poco.
    </p><p class="article-text">
        Sus primeros trabajos en la compa&ntilde;&iacute;a, de hecho, no ser&iacute;an un &eacute;xito. Particip&oacute; en el proyecto de coloraci&oacute;n de <em>Pinocho</em>, segundo largometraje de animaci&oacute;n de la empresa, y tambi&eacute;n fue parte del proyecto de una primera versi&oacute;n que se plante&oacute; de la historia de <em>La dama y el vagabundo</em>, que nunca ser&iacute;a publicada, as&iacute; como tuvo un papel menor en Dumbo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La Cenicienta o Peter Pan: la gran huella de Mary Blair en Disney</strong></h2><p class="article-text">
        La gran ocasi&oacute;n para Mary Blair en Disney llegar&iacute;a al realizar un viaje a Latinoam&eacute;rica junto a sus compa&ntilde;eros, siendo la &uacute;nica mujer en esa expedici&oacute;n, con la misi&oacute;n de documentarse y recabar informaci&oacute;n para las siguientes pel&iacute;culas, que seguir&iacute;an la misi&oacute;n gubernamental ordenada por <strong>Roosevelt</strong> y que la factor&iacute;a acogi&oacute;. Esta se basaba en acercarse a los pa&iacute;ses vecinos a trav&eacute;s del cine, utilizar su cultura y efectuar pel&iacute;culas que hicieran de propaganda para que la imagen de Estados Unidos agradara all&iacute;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1228743030724681728?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        De esta misi&oacute;n salieron dos de los proyectos en los que participar&iacute;a Mary Blair, ya dejando huella de su peculiar arte conceptual, que fueron <em>Saludos Amigos</em>, siendo supervisora de arte, y <em>Los tres caballeros</em>. En estos filmes ya se pudo apreciar el estilo rompedor que propon&iacute;a en el cine de animaci&oacute;n y que no se ve&iacute;a por entonces.
    </p><p class="article-text">
        Esto hizo que en la <strong>d&eacute;cada de los 50</strong>, Mary Blair tomara el mando en proyectos que supusieron una edad de plata en la factor&iacute;a Disney, con grandes &eacute;xitos que se convirtieron en cl&aacute;sicos como fue el caso de <em>La Cenicienta</em>, estrenada en 1950, <em>Alicia en el pa&iacute;s de las maravillas</em>, de 1951, y <em>Peter Pan</em>, en 1953.
    </p><p class="article-text">
        En todas estas pel&iacute;culas, Mary Blair dej&oacute; impronta de su particular estilo, partiendo de escenas conceptuales, siendo <em>La Cenicienta</em> la primera en la que marcar&iacute;a su dise&ntilde;o con colores de contraste, y una bidimensionalidad que no se hab&iacute;a visto hasta entonces en la animaci&oacute;n. Tras estos &eacute;xitos, la ilustradora dejar&iacute;a la compa&ntilde;&iacute;a para ir por libre y trabajar en el &aacute;mbito del marketing publicitario. Sin embargo, volver&iacute;a a trabajar para Disney, a petici&oacute;n expresa del propio Walt que era admirador de su obra y talento, a trav&eacute;s del dise&ntilde;o de una atracci&oacute;n para uno de sus parques,<em> It&rsquo;s a small world</em>, que cont&oacute; con la colaboraci&oacute;n de Unicef dentro de la Feria Mundial de 1964 en Nueva York. Blair morir&iacute;a en julio de 1978 debido a una hemorragia cerebral.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/artista-pionera-cine-animacion-detras-cenicienta-peter-pan-alicia-pais-maravillas-pm_1_12173710.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Mar 2025 16:46:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La artista pionera del cine de animación detrás de 'La Cenicienta', 'Peter Pan' o 'Alicia en el País de las Maravillas']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Disney,Historia,Ilustración,Arte,mujeres]]></media:keywords>
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