<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Austria]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/austria/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Austria]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1005906/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Austria embarga un avión a Ryanair por no pagar la indemnización que le debe a una pasajera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/austria-embarga-avion-ryanair-no-pagar-indemnizacion-le-debe-pasajera_1_13060281.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a7d8bbf9-9a7e-4da6-882f-ee38d8547926_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Austria embarga un avión a Ryanair por no pagar la indemnización que le debe a una pasajera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El avión ha seguido operando, pero en el caso de que la compañía no pague los 890 euros que adeuda podría llegar a ser subastado</p><p class="subtitle">La amenaza de despido a una tripulante de Ryanair por ir a recoger a su hijo: la tarea aún pendiente de la conciliación</p></div><p class="article-text">
        Un avi&oacute;n de la aerol&iacute;nea de bajo coste Ryanair fue embargado el pasado d&iacute;a 9 debido al impago de una indemnizaci&oacute;n a una pasajera, seg&uacute;n ha confirmado este mi&eacute;rcoles el aeropuerto donde sucedi&oacute; el incidente, y ratifica el protocolo judicial que publica un diario austr&iacute;aco.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Exist&iacute;a la correspondiente orden judicial. Nosotros llevamos al agente judicial hasta la aeronave. All&iacute; realiz&oacute; su acto oficial y, como se ha mencionado, coloc&oacute; el sello de embargo (sobre el avi&oacute;n). Despu&eacute;s, el avi&oacute;n despeg&oacute; hacia Londres seg&uacute;n lo previsto&rdquo;, ha indicado a EFE Ingo Hagedorn, jefe de comunicaci&oacute;n del aeropuerto de Linz, a unos 180 kil&oacute;metros de Viena.
    </p><p class="article-text">
        El juzgado de la localidad de Traun, cercana a Linz, emiti&oacute; un protocolo que certifica que &ldquo;el 9 de marzo de 2026 se procedi&oacute; al embargo judicial de: 1 avi&oacute;n de pasajeros de Ryanair, matr&iacute;cula EI-EXE, modelo Boeing 737-8AS&rdquo;, seg&uacute;n publica el diario Ober&ouml;sterreichischen Nachrichten, el m&aacute;s le&iacute;do en la regi&oacute;n de Alta Austria, de la que es capital Linz.
    </p><p class="article-text">
        Ese medio se&ntilde;ala que Ryanair tiene la opci&oacute;n de abonar los 890 euros que debe: 355 de la indemnizaci&oacute;n m&aacute;s los intereses y gastos asociados al proceso.
    </p><p class="article-text">
        Si la compa&ntilde;&iacute;a no paga, el aparato podr&iacute;a ser incluso subastado.
    </p><p class="article-text">
        A preguntas de EFE sobre si la compa&ntilde;&iacute;a planea saldar la deuda, Ryanair se ha limitado a contestar que ninguno de sus aviones ha sido embargado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cualquier informaci&oacute;n que indique lo contrario ser&iacute;a objetivamente incorrecta&rdquo;, ha se&ntilde;alado sin dar m&aacute;s explicaciones sobre lo ocurrido.
    </p><p class="article-text">
        El embargo del avi&oacute;n se origin&oacute; en una reclamaci&oacute;n presentada por una mujer que deb&iacute;a viajar a Palma, capital de la isla espa&ntilde;ola de Mallorca, en julio de 2024 junto a dos acompa&ntilde;antes y que, debido al retraso de m&aacute;s de diez horas, busc&oacute; un vuelo alternativo que pag&oacute; de su bolsillo.
    </p><p class="article-text">
        Ryanair reembols&oacute; el precio del billete original pero no los 250 euros de indemnizaci&oacute;n por estos casos ni los que corresponde a los pasajeros por este tipo de retrasos ni los 105 de m&aacute;s que cost&oacute; el billete alternativo.
    </p><p class="article-text">
        Un agente judicial que se person&oacute; en el aeropuerto de Linz trat&oacute; incluso de cobrar la suma al piloto del avi&oacute;n, pero la tripulaci&oacute;n no dispon&iacute;a de efectivo, ya que los pagos a bordo se realizan &uacute;nicamente con tarjeta.
    </p><p class="article-text">
        Como consecuencia, el funcionario judicial procedi&oacute; al embargo formal del aparato, que no ha quedado de momento inmovilizado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/austria-embarga-avion-ryanair-no-pagar-indemnizacion-le-debe-pasajera_1_13060281.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Mar 2026 16:18:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a7d8bbf9-9a7e-4da6-882f-ee38d8547926_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1490722" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a7d8bbf9-9a7e-4da6-882f-ee38d8547926_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1490722" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Austria embarga un avión a Ryanair por no pagar la indemnización que le debe a una pasajera]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a7d8bbf9-9a7e-4da6-882f-ee38d8547926_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ryanair,Indemnización,Pasajeros,Austria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo Viena ha quitado espacio a los coches para dárselo a las personas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/365_dias/aparcar-viena-mision-imposible_1_13047031.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2d7bbc98-7c56-4897-890a-67b4b6e7abad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo Viena ha quitado espacio a los coches para dárselo a las personas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Convertir plazas de aparcamiento en la calle en espacios urbanos para el ocio, la conversación o el paseo. Esta es la medida estrella con la que Viena está consiguiendo una ciudad más vivible y preparada ante el cambio climático</p><p class="subtitle">Valdeluz, la “ciudad fantasma” y paradigma del “pelotazo” que cumple 20 años: “Fue la historia de un saqueo”</p></div><p class="article-text">
        En la calle Puchsbaumgasse del distrito diez de <a href="https://www.eldiario.es/temas/viena/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Viena</a>, un lado de la acera es previsible: estructuras de metal aparcadas en fila descansan en la v&iacute;a p&uacute;blica que se presenta escueta para los viandantes. Al otro lado de la acera: otro desfiladero de coches, esta vez m&aacute;s peque&ntilde;o. Donde antes hab&iacute;a tres plazas para aparcar ha brotado un oasis de plantas y bancos de madera donde los vecinos se sientan, charlan, fuman, leen o simplemente est&aacute;n. Es el fruto del esfuerzo de un grupo de residentes que, con la ayuda del Ayuntamiento, ha instalado este suspiro en medio del asfalto. El suceso no es exclusivo de la calle Puchsbaumgasse ni del distrito diez. Los <em>Gr&auml;tzloasen</em> se reiteran a lo largo de la ciudad y forman parte de una transformaci&oacute;n estrat&eacute;gica que busca liberar el espacio ocupado por los veh&iacute;culos y devolverlo a las personas.
    </p><p class="article-text">
        Los vieneses han sido testigos de los beneficios de una serie de medidas que han contribuido a que el n&uacute;mero de autom&oacute;viles en la ciudad haya pasado de representar el 40% en 1993 al 25% en 2025. Medidas en gran parte relacionadas con algo tan cotidiano como el hecho de poder aparcar o no un coche. Los <em>Gr&auml;tzloasen</em> son &uacute;nicamente un detalle de estos esfuerzos.
    </p><p class="article-text">
        La primera vez que en Viena se introdujo una pol&iacute;tica que limitaba el aparcamiento en lugares p&uacute;blicos no se hablaba con letan&iacute;a de la movilidad sostenible, aunque ya entonces el cambio clim&aacute;tico era una realidad. Sucedi&oacute; en 1993, cuando encontrar una plaza de aparcamiento en el centro se volvi&oacute; misi&oacute;n imposible, y se decidi&oacute; priorizar el estacionamiento a los residentes que abonaran una tarifa plana mensual. Desde entonces, los visitantes deb&iacute;an pagar por hora y contaban con un tiempo limitado para estacionar su coche. El objetivo en ese momento no era otro que mejorar la situaci&oacute;n de los residentes, pero se comprob&oacute; que la medida tambi&eacute;n pacificaba el tr&aacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        Funcion&oacute; durante una d&eacute;cada, pero conforme pasaba el tiempo, Viena crec&iacute;a en n&uacute;mero de habitantes y los barrios exteriores se rehabilitaban y volv&iacute;an populares, se repiti&oacute; la misma situaci&oacute;n. En varias zonas se alcanz&oacute; un nivel de ocupaci&oacute;n tan denso que ni siquiera cog&iacute;a el espacio para maniobrar la entrada o salida de una plaza. La administraci&oacute;n de Viena descubri&oacute; adem&aacute;s que hab&iacute;a personas que se desplazaban desde otros lugares (ciudades colindantes, Polonia, Chequia) para trabajar y que dejaban el coche aparcado durante toda una semana en esas &aacute;reas cercanas al centro.
    </p><p class="article-text">
        Aunque puede que la idea m&aacute;s radical fuera subvencionar, de forma m&aacute;s o menos indirecta, un abono anual mediante el dinero recaudado por los estacionamientos. Por ley, todos los ingresos que provienen de estos se destinan a desarrollar una movilidad alejada del uso del coche: gran parte va a parar a las mejoras en el transporte p&uacute;blico, y una porci&oacute;n menor a favorecer otras modalidades como nuevas infraestructuras para ciclistas. Esa combinaci&oacute;n &mdash;la ampliaci&oacute;n de la gesti&oacute;n del aparcamiento junto con un abono para el transporte p&uacute;blico muy barato y subvencionado por los propios conductores&mdash; supuso un aut&eacute;ntico terremoto en t&eacute;rminos de movilidad. En el primer a&ntilde;o desde su entrada en vigor, el uso del coche privado cay&oacute; un 6%, mientras que el transporte p&uacute;blico aument&oacute; hasta un 39%.
    </p><p class="article-text">
        El proceso no fue f&aacute;cil porque la rivalidad pol&iacute;tica siempre entra en juego. En este caso, por ejemplo, algunos distritos, donde recae la &uacute;ltima palabra, se negaron a aplicar restricciones. &ldquo;Pero mi predicci&oacute;n de que esto tendr&iacute;a un efecto domin&oacute; fue exactamente lo que ocurri&oacute;&rdquo;, se&ntilde;ala Vassilakou, aludiendo a los barrios que m&aacute;s tarde se sumaron por su cuenta a esta tendencia. Finalmente, en 2022 el Gobierno actual armoniz&oacute; la regulaci&oacute;n en todos los distritos de Viena: desde entonces, no existe aparcamiento callejero gratuito en ning&uacute;n rinc&oacute;n de la ciudad. Se requiere el permiso de residencia o un ticket de corta duraci&oacute;n. El coche solo puede estar aparcado un m&aacute;ximo de dos horas, y el precio es de 1,50 euros cada 30 minutos, aunque en 2026 subir&aacute; a 1,70 euros (una subida del 30%).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gesti&oacute;n de las plazas de aparcamiento tiene un gran impacto en el reparto modal [el porcentaje de viajes de cada transporte]. La proporci&oacute;n de modos de transporte respetuosos con el medio ambiente en Viena ha aumentado de manera constante, pasando del 60 % en 1993 al 75 % en 2024&rdquo;, explica el departamento de Desarrollo Urbano y Planificaci&oacute;n de Viena. Asimismo, el n&uacute;mero de coches ha disminuido en unos 13 distritos vieneses, seg&uacute;n la organizaci&oacute;n austriaca VC&Ouml;, dedicada a la movilidad sostenible. En 20 a&ntilde;os, el n&uacute;mero de coches por cada 1.000 personas en Viena ha disminuido de 402 a 363.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5a23f9b6-8a62-4a03-aaf2-b29a30c16ba4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5a23f9b6-8a62-4a03-aaf2-b29a30c16ba4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5a23f9b6-8a62-4a03-aaf2-b29a30c16ba4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5a23f9b6-8a62-4a03-aaf2-b29a30c16ba4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5a23f9b6-8a62-4a03-aaf2-b29a30c16ba4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5a23f9b6-8a62-4a03-aaf2-b29a30c16ba4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5a23f9b6-8a62-4a03-aaf2-b29a30c16ba4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La calle Argentinier con el espacio antes dedicado a los coches recuperado para las personas y bicicletas."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La calle Argentinier con el espacio antes dedicado a los coches recuperado para las personas y bicicletas.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pero no es oro todo lo que reluce. Para Gunter Emberger, jefe de la Unidad de Investigaci&oacute;n de Planificaci&oacute;n del Transporte e Ingenier&iacute;a del Tr&aacute;fico de la Universidad T&eacute;cnica de Viena, cuando la ciudad limit&oacute; el aparcamiento a los no residentes no repar&oacute; en qu&eacute; hacer con ese espacio que pod&iacute;a ser ocupado por los coches de los propios vecinos. &ldquo;Hay una diferencia enorme entre pagar 120 euros al a&ntilde;o por un permiso de residente y pagar 100 euros al mes por aparcar en un garaje. La ciudad tendr&iacute;a que haber tenido un concepto preparado en el caj&oacute;n, ya hubiera sido un plan para reconstruir esa calle, para convertir el espacio en una infraestructura ciclista, para plantar &aacute;rboles, lo que fuera&rdquo;, se&ntilde;ala Emberger.
    </p><p class="article-text">
        Vassilakou no cree que exista ese fen&oacute;meno en estampida de residentes que sacan sus coches del subterr&aacute;neo para aparcarlos al aire libre, pues la calle no ofrece la seguridad de un garaje. Pero coincide en que una vez que se dispone del espacio, hay que ocuparlo con otros usos. &ldquo;Algunos distritos han impulsado proyectos de renaturalizaci&oacute;n, peatonalizaci&oacute;n, aceras m&aacute;s amplias. Pero otros no&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        Uno de esos distritos es el 10, el segundo m&aacute;s densamente poblado de Viena, donde se ha construido la primera supermanzana de la capital austriaca, el Supergr&auml;tzl Favorite. El tr&aacute;fico de paso de los veh&iacute;culos ha sido eliminado de la zona, y las calles se han ensanchado a favor de peatones y ciclistas. Alrededor de la escuela del barrio, las calles son exclusivas para los peatones. 
    </p><p class="article-text">
        El asfalto se ha retirado y el material del suelo es ahora pavimento permeable y claro que repele el calor. Hay bancos, zonas con agua, &aacute;rboles, personas que se quedan y disfrutan de la calle y que no solo la atraviesan r&aacute;pidamente. La zona donde se encuentra el Supergr&auml;tzl se seleccion&oacute; en gran parte por el sobrecalentamiento que sufr&iacute;a y porque en ella hab&iacute;a una escuela que, preocupada por exceso de tr&aacute;fico y la seguridad de los ni&ntilde;os, as&iacute; como las molestias de ruido, ped&iacute;a desde hace a&ntilde;os un cambio urgente. &ldquo;Tambi&eacute;n fue muy importante que el alcalde de este distrito estuviera tan a favor de probar el proyecto&rdquo;, recalca Florian Lorenz, arquitecto paisajista de Studio Laut, el estudio responsable del concepto y proceso de participaci&oacute;n ciudadana de la supermanzana, as&iacute; como de su fase preliminar de urbanismo t&aacute;ctico. 
    </p><p class="article-text">
        Lorenz recuerda que al principio muchos vecinos estaban preocupados porque pensaban que no podr&iacute;an usar sus coches como antes. La realidad es que, aunque el tr&aacute;fico de paso no est&aacute; permitido, los vecinos s&iacute; pueden utilizar sus coches para entrar y salir de sus casas. &ldquo;A veces solo hay que explicar las cosas, muchas preocupaciones son muy f&aacute;ciles de aclarar&rdquo;, dice, y se&ntilde;ala que los procesos informativos y de participaci&oacute;n en todas las etapas del proyecto han sido fundamentales tanto para involucrar a los vecinos como para mejorar el dise&ntilde;o. &ldquo;Por un lado, hemos tenido gente diciendo que al haber m&aacute;s gente en la calle hay problemas de ruido, y es normal que esto sea un problema si est&aacute;s acostumbrado a una calle silenciosa donde antes solo hab&iacute;a coches aparcados. Tambi&eacute;n hemos recibido cr&iacute;ticas de que el proyecto no era lo suficientemente ambicioso, que se necesitaban m&aacute;s &aacute;rboles, o que segu&iacute;a habiendo tr&aacute;fico&rdquo;. Gracias a estos comentarios, por ejemplo, se han instalado grandes bolardos verdes para organizar el tr&aacute;fico y reemplazar la se&ntilde;alizaci&oacute;n m&aacute;s liviana que se hab&iacute;a instalado en un primer momento.
    </p><p class="article-text">
        Solo en el a&ntilde;o 2025 se impulsaron alrededor de 160 proyectos nuevos, de los cuales 110 ocuparon plazas de aparcamiento para transformarlas en peque&ntilde;as plazas de encuentro. La iniciativa debe ser propuesta y ejecutada por los vecinos, pero Lokale Agenda 21 Wien, un programa municipal de participaci&oacute;n ciudadana y desarrollo sostenible, es la que facilita, asesora y tramita los 5.000 euros de ayuda.
    </p><p class="article-text">
        Gabriele Teufl-Kral es una de esas ciudadanas que hace unos a&ntilde;os decidi&oacute; crear un Gr&auml;tzloasen en el distrito 16, ocupando una antigua plaza para coches junto a un parque. Teufl-Kral descubri&oacute; online esta iniciativa, intuy&oacute; el respiro que supondr&iacute;a para su zona dominada por los coches y reuni&oacute; a otros vecinos para idear un concepto que cumpliera con los requisitos del ayuntamiento: un espacio libre de consumo donde las personas se encuentren en igualdad de condiciones. Hoy, los vecinos de la zona se conocen &mdash;esto es para Teufl-Kral lo m&aacute;s importante&mdash; y las plantas y asientos de madera del <em>Gr&auml;tzloasen Blumenwiese im Park</em> (pradera de flores en el parque) son testigos de los talleres, mercadillos de segunda mano, comidas vecinales o sencillos encuentros y momentos de reposo.
    </p><p class="article-text">
        No fue f&aacute;cil convencer inicialmente a todos los residentes. &ldquo;La mayor&iacute;a estaba contenta, pero hab&iacute;a sobre todo personas mayores que dec&iacute;an que est&aacute;bamos quitando plazas de aparcamiento, que vendr&iacute;a gente a consumir drogas o a beber o a dormir all&iacute;. Cuando la gente grita es porque tiene miedo de lo desconocido&rdquo;, dice Teufl-Kral. Su remedio fue sencillo y eficaz: conversar. A veces las preocupaciones son pr&aacute;cticas. Por ejemplo, alguien tiene un familiar mayor al que debe recoger y necesita una plaza de aparcamiento cerca de su casa. &ldquo;Es interesante ver c&oacute;mo mientras gran parte del debate en torno a las plazas de aparcamiento es muy ideol&oacute;gico, cuando se trata de las Gr&auml;tzloasen, vemos que la discusi&oacute;n no es tan te&oacute;rica. La gente dialoga sobre esto y puede construir una relaci&oacute;n diferente en torno al tema&rdquo;, dice Halkic.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; ah&iacute; reside una de las claves en la lucha contra el lugar central que siguen ocupando los coches en todas las ciudades. Viena no es Par&iacute;s, no. Pero puede que haya encontrado su propio camino, implementando pol&iacute;ticas que demuestran c&oacute;mo un cambio gradual y participativo, impulsado tanto desde arriba como desde abajo, puede generar a largo plazo resultados visibles y, sobre todo, asumidos por las personas que, con sus diferencias e intereses muchas veces contrapuestos, pasan sus d&iacute;as en esas calles. &ldquo;Las ciudades resultan ser problemas de complejidad organizada, como las ciencias de la vida&rdquo;, dijo la gran urbanista Jane Jacobs en Muerte y vida de las grandes ciudades (1961). Esa es la lecci&oacute;n que deja Viena, con sus innovaciones e imperfecciones: dise&ntilde;ar desde cero la ciudad ideal es f&aacute;cil, reconstruir una ciudad real requiere de una imaginaci&oacute;n colectiva. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Celia Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/365_dias/aparcar-viena-mision-imposible_1_13047031.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Mar 2026 21:36:10 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2d7bbc98-7c56-4897-890a-67b4b6e7abad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="779443" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2d7bbc98-7c56-4897-890a-67b4b6e7abad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="779443" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cómo Viena ha quitado espacio a los coches para dárselo a las personas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2d7bbc98-7c56-4897-890a-67b4b6e7abad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Viena,Cambio climático,Aparcamientos,Coches,Atascos,Peatones,Movilidad sostenible,Austria,Urbanismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A nadie le amarga un dulce por Europa: los 5 postres más reconocidos en toda Austria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/nadie-le-amarga-dulce-europa-5-postres-reconocidos-austria-pm_1_12888171.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a9e177cd-cebc-439f-8d77-0a3495ce7a4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A nadie le amarga un dulce por Europa: los 5 postres más reconocidos en toda Austria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La repostería austríaca es puro arte, tradición y sabor en cada uno de estos bocados</p><p class="subtitle">A nadie le amarga un dulce por Europa: los 5 postres más reconocidos en toda Letonia</p></div><p class="article-text">
        Pocas cosas despiertan tanta unanimidad como un buen postre. Y si hablamos de los m&aacute;s c&eacute;lebres del continente, Austria juega en otra liga. Su historia culinaria, muy ligada a la herencia del Imperio austroh&uacute;ngaro y a la cultura del caf&eacute;, explica por qu&eacute; los postres de Austria siguen siendo hoy un referente europeo. Entre masas delicadas, rellenos cl&aacute;sicos y recetas afinadas durante siglos, estos cinco dulces abren la puerta a un universo donde el postre se toma con calma y respeto.
    </p><p class="article-text">
        En este recorrido por la reposter&iacute;a austriaca asoman nombres que cualquier viajero ha escuchado &mdash;o probado&mdash;: la Sachertorte, el strudel o el Kaiserschmarrn, dulces que han cruzado fronteras sin perder identidad. Austria puede dividirse por regiones alpinas o tradiciones locales, pero hay algo que la mantiene unida: su capacidad para convertir el dulce en una instituci&oacute;n cultural.
    </p><h2 class="article-text">1. Sachertorte</h2><p class="article-text">
        El postre m&aacute;s famoso del pa&iacute;s. Se trata de una tarta de chocolate rellena de mermelada de albaricoque y cubierta por una capa brillante de chocolate. Nacida en Viena en el siglo XIX, sigue siendo un s&iacute;mbolo de la pasteler&iacute;a austriaca.
    </p><h2 class="article-text">2. Apfelstrudel</h2><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7413079418148523297"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Uno de los grandes cl&aacute;sicos centroeuropeos. Fin&iacute;simas capas de masa envuelven un relleno de manzana, pasas y canela. Se sirve templado, a menudo acompa&ntilde;ado de salsa de vainilla o nata.
    </p><h2 class="article-text">3. Kaiserschmarrn</h2><p class="article-text">
        Un postre contundente y muy popular. Es una especie de tortita gruesa rota en trozos, servida con az&uacute;car glas y compota de frutas. Tradicionalmente asociado a la cocina alpina y a las comidas familiares.
    </p><h2 class="article-text">4. Linzer Torte</h2><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7317023746911390981"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Considerada una de las tartas m&aacute;s antiguas de Europa. Se elabora con una base de masa de frutos secos y se rellena con mermelada, normalmente de frambuesa o grosella. Es t&iacute;pica de celebraciones y pasteler&iacute;as tradicionales.
    </p><h2 class="article-text">5. Topfenstrudel</h2><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="6984506902201797894"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Similar al strudel de manzana, pero relleno de queso fresco tipo quark. Tiene una textura m&aacute;s cremosa y un dulzor moderado, y es habitual tanto como postre como merienda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/nadie-le-amarga-dulce-europa-5-postres-reconocidos-austria-pm_1_12888171.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Jan 2026 10:00:32 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a9e177cd-cebc-439f-8d77-0a3495ce7a4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1908325" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a9e177cd-cebc-439f-8d77-0a3495ce7a4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1908325" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[A nadie le amarga un dulce por Europa: los 5 postres más reconocidos en toda Austria]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a9e177cd-cebc-439f-8d77-0a3495ce7a4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Guía de viaje,Austria,Europa,Postres,Recetas,Recetas del mundo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los desfiles más terroríficos de la Navidad que dan que hablar en redes sociales: ¿Qué son y de dónde vienen los Krampus?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/desfiles-terrorificos-navidad-dan-hablar-redes-sociales-son-vienen-krampus-pm_1_12838490.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9b674904-58be-4818-a4c8-58a9b247da5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los desfiles más terroríficos de la Navidad que dan que hablar en redes sociales: ¿Qué son y de dónde vienen los Krampus?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Está basado en una leyenda como antagonista de San Nicolás y muestran el lado oscuro de la Navidad</p><p class="subtitle">La nueva tendencia de la Navidad que ha llegado a las casas y de la que todo el mundo habla: ¿de dónde viene la idea del elfo travieso?
</p></div><p class="article-text">
        El 6 de diciembre es festivo en Espa&ntilde;a por ser el D&iacute;a de la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola, pero en algunas zonas de Europa tambi&eacute;n lo es, aunque por una raz&oacute;n bien distinta y que tiene mayor relaci&oacute;n con la Navidad. Y es que es el 6 de diciembre cuando se festeja<strong> San Nicol&aacute;s</strong>, que trae regalos en la v&iacute;spera, a los ni&ntilde;os que se han portado bien.
    </p><h2 class="article-text">Los Krampus: el antagonista de San Nicol&aacute;s</h2><p class="article-text">
        <strong>San Nicol&aacute;s </strong>no viene solo ese d&iacute;a, sino que lo hace acompa&ntilde;ado de unas figuras diab&oacute;licas, cuyos desfiles en diferentes zonas de Europa, sobre todo Austria, Alemania o Hungr&iacute;a, ha despertado debate y pol&eacute;mica en redes sociales, que lo han llegado a comparar con un ritual sat&aacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        No lo son, por mucho que lo parezca, sino que son una tradici&oacute;n navide&ntilde;a con siglos de historia, en el que una criatura con aspecto de elfo m&aacute;s parecido a un monstruo forma parte del folclore, llamada Krampus, y que se encarga de la lista de los ni&ntilde;os que no se han portado bien.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, esta figura desfila junto a San Nicol&aacute;s en el llamado <strong>Krampuslauf</strong>, una cabalgata en la que aparecen personas disfrazadas de este personaje que recuerda a los atributos cl&aacute;sicos del demonio, como cuernos, aspecto aterrador, con cuerpo que es mitad cabra, y que generan una imagen de lo m&aacute;s aterradora que pocas veces relacionamos con la Navidad. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0a21f39e-c053-445b-86cb-472d952fd914_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0a21f39e-c053-445b-86cb-472d952fd914_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0a21f39e-c053-445b-86cb-472d952fd914_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0a21f39e-c053-445b-86cb-472d952fd914_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0a21f39e-c053-445b-86cb-472d952fd914_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0a21f39e-c053-445b-86cb-472d952fd914_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0a21f39e-c053-445b-86cb-472d952fd914_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una ilustración de Krampus, una criatura demoníaca del floclore de Europa Central que castiga a los niños malos durante la Navidad"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una ilustración de Krampus, una criatura demoníaca del floclore de Europa Central que castiga a los niños malos durante la Navidad                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Y es que la festividad navide&ntilde;a no fue siempre luz y color, sino que siempre ha tenido tambi&eacute;n una cara oscura, que en zonas de Alemania, Austria y Hungr&iacute;a se refleja en los Kramps, que se encargan de recordar a los ni&ntilde;os que las malas acciones tienen consecuencias, pero no solo van a por los que se han portado mal, sino tambi&eacute;n con los que tienen poco esp&iacute;ritu de Navidad.
    </p><h2 class="article-text">Los desfiles de Krampus: tradici&oacute;n, artesan&iacute;a y cultura</h2><p class="article-text">
        Los <strong>Krampus</strong> son as&iacute; los protagonistas de los desfiles, en los que tambi&eacute;n se cuela el <a href="https://www.eldiario.es/spin/gluhwein-vino-caliente-imprescindible-mercados-navidad-alemania-paises-europeos-pm_1_12834643.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gl&uuml;hwein</a> o las casta&ntilde;as asadas, y que ofrecen un punto m&aacute;s amable que el de la apariencia aterradora de estos personajes y del ruido ensordecedor que hacen los cencerros gigantes que portan en sus cinturas.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DRU59O9EUcC/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        La tradici&oacute;n de los desfiles de Krampus no solo tiene la misi&oacute;n de que los ni&ntilde;os aprendan la lecci&oacute;n, sino tambi&eacute;n el de ahuyentar los malos esp&iacute;ritus, en un ejemplo tambi&eacute;n de folclore local que se ha convertido en una especie de obra de teatro en la calle del que el p&uacute;blico forma parte.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, muchos de los trajes son elaborados de forma artesanal, que se aprecia sobre todo en las m&aacute;scaras que reciben el nombre de <strong>Larve</strong>, todo con un nivel de detalle profesional y a medida, en el que sobresalen tambi&eacute;n los vestidos a base de piel de oveja o cabra. Para ser Krampus, y evitar nivel de violencia descontrolada, se necesita una especie de carn&eacute; o permiso especial.
    </p><p class="article-text">
        Si se quiere disfrutar de un desfile de Krampus se recomiendan los pueblos del <strong>Tirol</strong> o <a href="https://www.eldiario.es/viajes/ciudad-centro-historico-patrimonio-humanidad-vio-nacer-mozart-salzburgo-austria-pm_1_12522332.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Salzburgo</a> y sus alrededores, donde la experiencia es m&aacute;s aut&eacute;ntica e impacta visualmente, sobre todo si se presencia por primera vez.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/desfiles-terrorificos-navidad-dan-hablar-redes-sociales-son-vienen-krampus-pm_1_12838490.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Dec 2025 16:35:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9b674904-58be-4818-a4c8-58a9b247da5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="53699" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9b674904-58be-4818-a4c8-58a9b247da5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="53699" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los desfiles más terroríficos de la Navidad que dan que hablar en redes sociales: ¿Qué son y de dónde vienen los Krampus?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9b674904-58be-4818-a4c8-58a9b247da5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Navidad,Tradiciones,Austria,Alemania,Folclore,Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La actriz que triunfó en Hollywood y que eclipsó su prolífica carrera como inventora: la apasionante vida de Hedy Lamarr]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/actriz-triunfo-hollywood-eclipso-prolifica-carrera-inventora-vida-hedy-lamarr-pm_1_12781605.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8b540149-38e2-4250-9b9a-e3e316cf5c20_16-9-discover-aspect-ratio_default_1130769.jpg" width="1207" height="679" alt="La actriz que triunfó en Hollywood y que eclipsó su prolífica carrera como inventora: la apasionante vida de Hedy Lamarr"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Llegó a participar en la Segunda Guerra Mundial como inventora para el ejército de Estados Unidos debido a que conocía secretos de las armas alemanas</p><p class="subtitle">La tumultuosa historia de la mujer que inspiró la imagen de 'los felices años veinte’: una estrella en continuo rechazo</p></div><p class="article-text">
        Protagoniz&oacute; el primer desnudo integral de la historia del cine, fue considerada una de las mujeres m&aacute;s bellas de <a href="https://www.eldiario.es/spin/actor-moda-exito-llego-inesperada-referente-lgtbi-jonathan-bailey-pm_1_12759793.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hollywood</a> y es tambi&eacute;n la figura detr&aacute;s del desarrollo de lo que hoy conocemos como Wifi, aunque en su d&iacute;a la tecnolog&iacute;a que invent&oacute; no recibiera el reconocimiento necesario. 
    </p><p class="article-text">
        Hablamos de <strong>Hedy Lamarr,</strong> una de las figuras m&aacute;s interesantes de la historia del cine, porque fue tambi&eacute;n una prol&iacute;fica inventora, aunque esta faceta la mantuvo en secreto mientras era una de las estrellas de la <strong>Metro Goldwyn Mayer</strong>, en un contrato que firm&oacute; en plena traves&iacute;a a Estados Unidos. Toda una vida apasionante que tuvo un reconocimiento tard&iacute;o.
    </p><h2 class="article-text">Hedy Lamarr, la superdotada que dej&oacute; la ingenier&iacute;a por el cine</h2><p class="article-text">
        <strong>Hedwig Eva Maria Kiesler</strong> naci&oacute; el 9 de noviembre de 1914 y pronto destac&oacute; por sus habilidades y su inteligencia, tanto que la familia descubri&oacute; que era una ni&ntilde;a superdotada, que decidi&oacute; estudiar ingenier&iacute;a. Todo iba seg&uacute;n lo establecido hasta que opt&oacute; por dejar la carrera y dedicarse al arte dram&aacute;tico, y se matricul&oacute; en la prestigiosa escuela del director <strong>Max Reinhardt</strong>. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1990807697848218025?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        As&iacute; fue como obtuvo sus primeros papeles en el cine alem&aacute;n, sobre todo en las comedias y dramas de producci&oacute;n checo-germana, hasta 1932, cuando fue producto de esc&aacute;ndalo sexual y censura al protagonizar el primer desnudo integral del cine en la pel&iacute;cula &lsquo;&Eacute;xtasis&rsquo;, de<strong> Gustav Machaty</strong>, que fue condenada por el propio Vaticano.
    </p><p class="article-text">
        No solo escandaliz&oacute; al p&uacute;blico general, sino tambi&eacute;n a su familia, que no dud&oacute; en aceptar la mano de su hija cuando la pidi&oacute; Fritz Mandl, magnate de la industria armament&iacute;stica que colabor&oacute; con <strong>Mussolini</strong> y <a href="https://www.eldiario.es/spin/fotografa-retrato-banera-hitler-cambio-imagen-guerra-lee-miller-pm_1_12126815.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hitler</a>, y al que condecoraron como &lsquo;ario honorario&rsquo; a pesar de su origen jud&iacute;o. No se cont&oacute; para nada con la joven, a la que esperaba su familia que enderezara, pero que fue v&iacute;ctima de unos celos terribles y un acompa&ntilde;amiento excesivo, tanto que volvi&oacute; a estudiar ingenier&iacute;a para matar su aburrimiento.
    </p><p class="article-text">
        Pero Kiesler sufr&iacute;a en ese matrimonio y no dud&oacute; en escaparse en cuanto pudo, hasta que consigui&oacute; embarcarse en un tren hacia Par&iacute;s para luego tomar un barco en Londres con destino Estados Unidos. En aquel trasatl&aacute;ntico llamado &lsquo;Normandie&rsquo; su vida dio un importante giro, pues coincidi&oacute; con <strong>Louis B. Mayer,</strong> que le ofreci&oacute; trabajo cuando segu&iacute;an abordo y fue as&iacute; como antes de llegar a su nuevo pa&iacute;s, la joven ya hab&iacute;a firmado su contrato con la Metro Goldwyn-Mayer y cambi&oacute; su nombre a Hedy Lamarr en homenaje a <strong>B&aacute;rbara La Marr</strong>, estrella del cine mudo.
    </p><h2 class="article-text">Rechaz&oacute; &lsquo;Casablanca&rsquo; y fue una prol&iacute;fica inventora en la sombra</h2><p class="article-text">
        As&iacute;, Hedy Lamarr se convirti&oacute; en una de las estrellas m&aacute;s reconocibles de Hollywood en la d&eacute;cada de los 30 y 40, con pel&iacute;culas como &lsquo;Cenizas del Amor&rsquo;, &lsquo;Sans&oacute;n y Dalila&rsquo; o &lsquo;Pasi&oacute;n que redime&rsquo;, pero tambi&eacute;n se le escaparon algunos papeles memorables como cuando rechaz&oacute; protagonizar &lsquo;<strong>Casablanca</strong>&rsquo; o cuando su nombre son&oacute; para ser Escarlata en &lsquo;<strong>Lo que el viento se llev&oacute;</strong>&rsquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1983630417258541224?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        A pesar de ello, el &eacute;xito no falt&oacute; para Lamarr, cuya carrera en Hollywood eclips&oacute; otra de sus facetas m&aacute;s importantes, como inventora, teniendo un papel clave en la Segunda Guerra Mundial como ayudante del ej&eacute;rcito de los Estados Unidos por tener informaci&oacute;n privilegiada del armamento de los alemanes, y por el invento de un sistema de detecci&oacute;n de torpedos teledirigidos junto al compositor <strong>George Antheil</strong>. Se basaron en un sistema musical de 88 frecuencias, y que, aunque en su d&iacute;a no se consider&oacute; relevante, fue vital en la crisis de los misiles de Cuba en los 60 y el m&eacute;todo que se emple&oacute; para el desarrollo del GPS o el Wifi.
    </p><p class="article-text">
        Con el paso del tiempo, sin embargo, Hedy Lamarr sufri&oacute; de adicci&oacute;n a la cirug&iacute;a est&eacute;tica y se volvi&oacute; clept&oacute;mana, por lo que se refugi&oacute; en su casa de Miami, hasta que su figura fue rescatada en la d&eacute;cada de los 90, cuando le dieron algunos homenajes y premios, hasta su fallecimiento el 19 de enero de 2000 a los 85 a&ntilde;os. Pidi&oacute; que sus cenizas se esparcieran por los bosques de Viena y en un memorial de la capital con su nombre. Austria, de hecho, le rindi&oacute; el honor de celebrar el D&iacute;a del inventor el 9 de noviembre en su honor, el d&iacute;a de su nacimiento.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/actriz-triunfo-hollywood-eclipso-prolifica-carrera-inventora-vida-hedy-lamarr-pm_1_12781605.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Nov 2025 17:30:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8b540149-38e2-4250-9b9a-e3e316cf5c20_16-9-discover-aspect-ratio_default_1130769.jpg" length="657635" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8b540149-38e2-4250-9b9a-e3e316cf5c20_16-9-discover-aspect-ratio_default_1130769.jpg" type="image/jpeg" fileSize="657635" width="1207" height="679"/>
      <media:title><![CDATA[La actriz que triunfó en Hollywood y que eclipsó su prolífica carrera como inventora: la apasionante vida de Hedy Lamarr]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8b540149-38e2-4250-9b9a-e3e316cf5c20_16-9-discover-aspect-ratio_default_1130769.jpg" width="1207" height="679"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cine,Hollywood,Actrices,Inventores,Wifi,Austria,Pioneros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Para ubicarte en el mapa: las zonas de Viena que debes conocer antes de ir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ubicarte-mapa-zonas-viena-debes-conocer-pm_1_12727846.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e4c2a690-3770-407f-bfa3-525cacb0cbdb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Para ubicarte en el mapa: las zonas de Viena que debes conocer antes de ir"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De Karmeliterviertel a Spittelberg: un recorrido por los barrios más emblemáticos y con más historia de Austria</p><p class="subtitle">Para ubicarte en el mapa: las zonas de</p></div><p class="article-text">
        Viena no es solo la ciudad de los valses, los palacios imperiales y la m&uacute;sica cl&aacute;sica. Es tambi&eacute;n una metr&oacute;poli vibrante y moderna, llena de contrastes, donde la historia se mezcla con la creatividad contempor&aacute;nea. Sus barrios &mdash;o&nbsp;<em>Gr&auml;tzel</em>, como los llaman los vieneses&mdash; son peque&ntilde;os mundos con personalidad propia: desde antiguos distritos jud&iacute;os y zonas aristocr&aacute;ticas hasta rincones bohemios repletos de arte y caf&eacute;s con encanto.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, te presentamos cuatro de los barrios m&aacute;s representativos de la capital austr&iacute;aca, perfectos para orientarte antes de tu visita y descubrir qu&eacute; hace de Viena una ciudad &uacute;nica.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-eF8n9wI7Xgo-7683', 'youtube', 'eF8n9wI7Xgo', document.getElementById('yt-eF8n9wI7Xgo-7683'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-eF8n9wI7Xgo-7683 src="https://www.youtube.com/embed/eF8n9wI7Xgo?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><h2 class="article-text">Karmeliterviertel: historia jud&iacute;a y aire bohemio</h2><p class="article-text">
        En el distrito de&nbsp;<strong>Leopoldstadt</strong>, junto al canal del Danubio, se encuentra el&nbsp;<strong>Karmeliterviertel</strong>, un barrio que combina herencia jud&iacute;a, esp&iacute;ritu art&iacute;stico y vida de mercado. Antes de la Segunda Guerra Mundial, esta zona era uno de los centros comerciales m&aacute;s pr&oacute;speros de la ciudad, repleto de tiendas, caf&eacute;s y teatros. Tras d&eacute;cadas de silencio, hoy vive un renacimiento que lo ha convertido en un punto de encuentro entre la tradici&oacute;n y la modernidad.
    </p><p class="article-text">
        El coraz&oacute;n del barrio es el&nbsp;<strong>Karmelitermarkt</strong>, un mercado de agricultores donde se mezclan puestos de productos frescos, panader&iacute;as&nbsp;<em>kosher</em>, florister&iacute;as y locales de comida internacional. Es el lugar ideal para desayunar entre vecinos y viajeros, rodeado de un ambiente multicultural.
    </p><p class="article-text">
        A pocos pasos, el&nbsp;<strong>Augarten</strong>&nbsp;ofrece uno de los parques m&aacute;s bellos y antiguos de Viena. Adem&aacute;s de su enorme jard&iacute;n barroco, alberga la&nbsp;<strong>f&aacute;brica de porcelana de Augarten</strong>, la m&aacute;s antigua de Austria, y el&nbsp;<strong>Muth</strong>, auditorio donde act&uacute;an los c&eacute;lebres Ni&ntilde;os Cantores de Viena.
    </p><p class="article-text">
        Y si te atraen las historias oscuras, no te pierdas el&nbsp;<strong>Museo del Crimen (Kriminalmuseum)</strong>, una curiosa colecci&oacute;n de casos policiales que van desde la Edad Media hasta los asesinos en serie del siglo XX.
    </p><h2 class="article-text">Servitenviertel: elegancia vienesa con sabor franc&eacute;s</h2><p class="article-text">
        Al otro lado del canal se extiende&nbsp;<strong>Servitenviertel</strong>, uno de los barrios m&aacute;s refinados de Viena, ubicado en el distrito de&nbsp;<strong>Alsergrund</strong>. Con sus fachadas elegantes, terrazas soleadas y caf&eacute;s de inspiraci&oacute;n parisina, es el sitio perfecto para disfrutar del lado m&aacute;s sofisticado de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; se respira calma y buen gusto. Los vieneses lo eligen para almorzar, hacer&nbsp;<em>brunch</em>&nbsp;o simplemente pasear. Entre sus imprescindibles destaca el&nbsp;<strong>Museo Sigmund Freud</strong>, instalado en la casa donde el padre del psicoan&aacute;lisis vivi&oacute; y trabaj&oacute; durante casi medio siglo. Sus estancias conservan objetos originales y documentos que permiten asomarse al pensamiento del doctor que cambi&oacute; la forma de entender la mente.
    </p><p class="article-text">
        Otro punto de inter&eacute;s es el&nbsp;<strong>Palacio de Liechtenstein</strong>, rodeado de jardines impecables y una arquitectura barroca que evoca el esplendor de los antiguos imperios. Y para los m&aacute;s golosos, la&nbsp;<strong>f&aacute;brica Xocolat</strong>&nbsp;es una parada obligatoria: all&iacute; se elaboran chocolates artesanales y se imparten talleres para aprender a prepararlos.
    </p><h2 class="article-text">Spittelberg: arte, color y vida de barrio</h2><p class="article-text">
        Situado en el distrito de&nbsp;<strong>Neubau</strong>,&nbsp;<strong>Spittelberg</strong>&nbsp;es el barrio m&aacute;s bohemio y rom&aacute;ntico de Viena. Sus calles estrechas, sus fachadas coloridas y sus patios llenos de flores lo convierten en un refugio para artistas, dise&ntilde;adores y amantes de la cultura.
    </p><p class="article-text">
        Muy cerca se encuentra el&nbsp;<strong>MuseumsQuartier</strong>, el complejo muse&iacute;stico m&aacute;s importante de la ciudad, con espacios como el&nbsp;<strong>Leopold Museum</strong>, el&nbsp;<strong>Mumok</strong>&nbsp;(Museo de Arte Moderno) o el&nbsp;<strong>Kunsthalle Wien</strong>. En sus plazas se respira un ambiente joven y creativo, ideal para tomar un caf&eacute; al sol o visitar una exposici&oacute;n improvisada.
    </p><p class="article-text">
        Durante el invierno, Spittelberg se transforma gracias a uno de los&nbsp;<strong>mercados navide&ntilde;os m&aacute;s encantadores de Viena</strong>: peque&ntilde;o, acogedor y lleno de luces, huele a casta&ntilde;as tostadas y vino caliente. Una postal viva del invierno vien&eacute;s.
    </p><h2 class="article-text">Gu&szlig;hausviertel: tradici&oacute;n, m&uacute;sica y modernidad</h2><p class="article-text">
        En el distrito de&nbsp;<strong>Wieden</strong>, el&nbsp;<strong>Gu&szlig;hausviertel</strong>&nbsp;resume lo que es Viena en estado puro: clasicismo y vanguardia. Aqu&iacute; conviven embajadas, caf&eacute;s hist&oacute;ricos, templos barrocos y espacios culturales que celebran la vida social de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        El s&iacute;mbolo m&aacute;s ic&oacute;nico del barrio es la&nbsp;<strong>Iglesia de San Carlos Borromeo (Karlskirche)</strong>, una joya barroca levantada en el siglo XVIII en agradecimiento por el fin de una epidemia de peste. Su c&uacute;pula verde y sus columnas inspiradas en Trajano son una de las im&aacute;genes m&aacute;s reconocibles de Viena.
    </p><p class="article-text">
        A pocos metros se encuentra el&nbsp;<strong>Museo de Viena</strong>, que acaba de reabrir sus puertas tras a&ntilde;os de reformas, con una colecci&oacute;n renovada que recorre la historia de la ciudad desde sus or&iacute;genes hasta la actualidad.
    </p><p class="article-text">
        Y si te gusta la buena comida, el barrio ofrece de todo: desde el&nbsp;<strong>Gasthaus Buchecker &amp; Sohn</strong>, ideal para probar cocina austriaca tradicional, hasta restaurantes contempor&aacute;neos como&nbsp;<strong>Z&rsquo;SOM</strong>, con propuestas m&aacute;s creativas y modernas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ubicarte-mapa-zonas-viena-debes-conocer-pm_1_12727846.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Nov 2025 06:30:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e4c2a690-3770-407f-bfa3-525cacb0cbdb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="87745" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e4c2a690-3770-407f-bfa3-525cacb0cbdb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="87745" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Para ubicarte en el mapa: las zonas de Viena que debes conocer antes de ir]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e4c2a690-3770-407f-bfa3-525cacb0cbdb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Guía de viaje,Viena,Austria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más allá de las grandes capitales: siete ciudades europeas llenas de encanto perfectas para escapar de las multitudes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/grandes-capitales-siete-ciudades-europeas-llenas-encanto-perfectas-escapar-multitudes_1_12644127.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f8a8cfa5-ea79-4de1-ac76-dceb12b250f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más allá de las grandes capitales: siete ciudades europeas llenas de encanto perfectas para escapar de las multitudes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De Liubliana a Plovdiv pasando por Breslavia, estas ciudades europeas no suelen estar en las listas más turísticas, pero esconden rincones que merecen mucho la pena conocer
</p><p class="subtitle">De la Silla del Rey al Torcal: siete rutas de senderismo con buenas vistas y poca dificultad para hacer en medio día </p></div><p class="article-text">
        Europa est&aacute; llena de destinos que todos reconocemos al instante: Par&iacute;s, Roma, Londres, &Aacute;msterdam&hellip; Ciudades espectaculares, pero tambi&eacute;n abarrotadas, caras y que transmiten la sensaci&oacute;n de conocerlas, aunque no hayamos estado. Viajar hasta all&iacute; sigue siendo interesante, claro, pero el bullicio y las colas interminables pueden acabar rob&aacute;ndoles parte del encanto.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, hay otras ciudades m&aacute;s peque&ntilde;as, discretas y menos visitadas que se quedan fuera de los grandes mapas tur&iacute;sticos. Lugares que sorprenden por su patrimonio, su ambiente relajado y su autenticidad. Ciudades donde todav&iacute;a es posible caminar sin empujones, encontrar terrazas llenas de vida sin necesidad de reservar con semanas de antelaci&oacute;n y descubrir rincones que no aparecen en todos los itinerarios. A menudo, adem&aacute;s, resultan m&aacute;s asequibles y c&oacute;modas de visitar.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; est&aacute;n Liubliana, acogedora y verde capital de Eslovenia; Nimes, con sus restos romanos en pleno sur de Francia; Graz, elegante y universitaria; Bergen, puerta de entrada a los fiordos noruegos; o Vilna, capital b&aacute;ltica de aire bohemio. A ellas podemos sumar Plovdiv, en Bulgaria, y Breslavia, en Polonia, para hablar de siete ciudades que demuestran que, al viajar, mirar m&aacute;s all&aacute; de lo t&iacute;pico puede ser todo un acierto.
    </p><h2 class="article-text">Liubliana (Eslovenia)</h2><p class="article-text">
        Peque&ntilde;a, acogedora y atravesada por un r&iacute;o lleno de terrazas, Liubliana tiene ese aire tranquilo que tanto se agradece en un viaje corto. La capital eslovena se recorre a pie sin complicaciones, entre plazas animadas, puentes con historia y un castillo medieval que vigila la ciudad desde lo alto. Adem&aacute;s, es una urbe joven, con mucho ambiente universitario, bicicletas por todas partes y un ritmo de vida que invita a quedarse m&aacute;s tiempo del previsto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cbfdb362-949e-485f-ad32-0d9dcb42f590_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cbfdb362-949e-485f-ad32-0d9dcb42f590_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cbfdb362-949e-485f-ad32-0d9dcb42f590_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cbfdb362-949e-485f-ad32-0d9dcb42f590_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cbfdb362-949e-485f-ad32-0d9dcb42f590_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cbfdb362-949e-485f-ad32-0d9dcb42f590_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cbfdb362-949e-485f-ad32-0d9dcb42f590_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El castillo medieval de Liubliana vigila la ciudad desde lo alto."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El castillo medieval de Liubliana vigila la ciudad desde lo alto.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La huella del arquitecto Jo&#382;e Ple&#269;nik est&aacute; en buena parte de sus rincones, desde el Puente Triple hasta el mercado central. Y a todo esto se suma el verde: parques, senderos junto al r&iacute;o y el Tivoli, el pulm&oacute;n de la ciudad. Liubliana no es solo un destino en s&iacute; mismo, tambi&eacute;n es un punto de partida perfecto para conocer los Alpes eslovenos, el lago Bled o las cuevas de Postojna.
    </p><h2 class="article-text">Nimes (Francia)</h2><p class="article-text">
        En el sur de Francia, Nimes sorprende con algunos de los restos romanos mejor conservados de Europa. Su anfiteatro es tan imponente que a&uacute;n hoy acoge conciertos y espect&aacute;culos (adem&aacute;s de hacer de coso taurino), mientras que la Maison Carr&eacute;e es un templo cl&aacute;sico que ha resistido casi dos milenios. Pasear por sus calles es hacerlo entre vestigios de la antigua Roma mezclados con plazas t&iacute;picamente provenzales y un ambiente relajado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7ed1287-958f-437a-93e3-790d2648bf91_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7ed1287-958f-437a-93e3-790d2648bf91_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7ed1287-958f-437a-93e3-790d2648bf91_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7ed1287-958f-437a-93e3-790d2648bf91_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7ed1287-958f-437a-93e3-790d2648bf91_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e7ed1287-958f-437a-93e3-790d2648bf91_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e7ed1287-958f-437a-93e3-790d2648bf91_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El anfiteatro de Nimes, uno de los mejor conservados de Europa."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El anfiteatro de Nimes, uno de los mejor conservados de Europa.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pero Nimes es m&aacute;s que historia antigua. La ciudad cuenta con museos modernos, terrazas soleadas y una gastronom&iacute;a que bebe de la cocina occitana y mediterr&aacute;nea. Sus jardines, como los de la Fontaine, ofrecen un respiro entre visita y visita. Y lo mejor: a diferencia de otras urbes francesas m&aacute;s famosas, aqu&iacute; se puede disfrutar de todo sin grandes aglomeraciones.
    </p><h2 class="article-text">Graz (Austria)</h2><p class="article-text">
        Austria no es solo Viena o Salzburgo. Graz, la segunda ciudad del pa&iacute;s, tiene un casco hist&oacute;rico declarado Patrimonio de la Humanidad, con palacios renacentistas, calles barrocas y la colina del Schlossberg como punto de referencia. Desde su torre del reloj se obtienen algunas de las mejores vistas de la ciudad, con tejados rojizos que se extienden hasta el r&iacute;o Mur.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/34524cd3-70e9-4818-90db-1fefee4f295d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/34524cd3-70e9-4818-90db-1fefee4f295d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/34524cd3-70e9-4818-90db-1fefee4f295d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/34524cd3-70e9-4818-90db-1fefee4f295d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/34524cd3-70e9-4818-90db-1fefee4f295d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/34524cd3-70e9-4818-90db-1fefee4f295d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/34524cd3-70e9-4818-90db-1fefee4f295d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La torre del reloj de Graz."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La torre del reloj de Graz.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Su ambiente universitario le da un aire joven y din&aacute;mico, visible en sus caf&eacute;s, mercados y en la vida nocturna. Adem&aacute;s, Graz sabe combinar lo cl&aacute;sico con lo contempor&aacute;neo, tal y como vemos en la Kunsthaus, un museo de arte moderno, con una arquitectura futurista, que contrasta con las fachadas hist&oacute;ricas que lo rodean. Una mezcla que hace de esta ciudad un destino diferente dentro de Austria.
    </p><h2 class="article-text">Bergen (Noruega)</h2><p class="article-text">
        Casas de madera coloridas y alineadas frente al muelle, monta&ntilde;as que rodean la ciudad y el mar siempre cerca: esa es la primera imagen que deja <a href="https://www.eldiario.es/viajes/bergen-colorida-puerta-fiordos-noruegos_1_8983336.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bergen</a>. El barrio de Bryggen, con sus antiguos almacenes hanse&aacute;ticos, es Patrimonio de la Humanidad y probablemente el rinc&oacute;n m&aacute;s fotografiado. Pero Bergen tambi&eacute;n tiene un ambiente relajado y marinero que se respira en su mercado de pescado y en sus caf&eacute;s junto al puerto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/09015209-bed4-484d-b3c3-356b24e97cbd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/09015209-bed4-484d-b3c3-356b24e97cbd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/09015209-bed4-484d-b3c3-356b24e97cbd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/09015209-bed4-484d-b3c3-356b24e97cbd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/09015209-bed4-484d-b3c3-356b24e97cbd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/09015209-bed4-484d-b3c3-356b24e97cbd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/09015209-bed4-484d-b3c3-356b24e97cbd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Bryggen al atardecer."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Bryggen al atardecer.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de su encanto urbano, Bergen es la puerta de entrada a los fiordos noruegos. Desde aqu&iacute; parten excursiones en barco que muestran algunos de los paisajes m&aacute;s espectaculares de Escandinavia. Y, sin embargo, la ciudad conserva un tama&ntilde;o manejable, f&aacute;cil de recorrer a pie o en funicular hasta el monte Fl&oslash;yen, desde donde tendr&aacute;s la mejor panor&aacute;mica de la ciudad.
    </p><h2 class="article-text">Vilna (Lituania)</h2><p class="article-text">
        Vilna sorprende en <a href="https://www.eldiario.es/viajes/que-ver-en-lituania-escapada_1_10236484.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lituania</a> por su mezcla de estilos y su aire creativo. Su casco antiguo, de callejuelas empedradas y plazas barrocas, es uno de los m&aacute;s grandes del este de Europa y est&aacute; repleto de iglesias de diferentes &eacute;pocas. Pasear por &eacute;l es descubrir catedrales, patios escondidos y rincones tranquilos, de esos que tanto cuesta encontrar en las ciudades europeas m&aacute;s concurridas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cfe43978-5478-449d-8647-212d78013611_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cfe43978-5478-449d-8647-212d78013611_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cfe43978-5478-449d-8647-212d78013611_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cfe43978-5478-449d-8647-212d78013611_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cfe43978-5478-449d-8647-212d78013611_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cfe43978-5478-449d-8647-212d78013611_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cfe43978-5478-449d-8647-212d78013611_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Plaza de la Catedral de Vilna."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Plaza de la Catedral de Vilna.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A todo esto se suma U&#382;upis, un barrio bohemio que funciona como &lsquo;rep&uacute;blica independiente&rsquo; dentro de la ciudad, con su propia constituci&oacute;n llena de art&iacute;culos curiosos. Arte callejero, talleres y galer&iacute;as completan el ambiente alternativo de Vilna, que combina lo hist&oacute;rico con una vida cultural muy viva.
    </p><h2 class="article-text">Plovdiv (Bulgaria)</h2><p class="article-text">
        Pocas ciudades en Europa pueden presumir de tener un pasado tan al alcance de la mano como Plovdiv. En pleno coraz&oacute;n de Bulgaria, sus calles guardan restos romanos de primer nivel, como el teatro al aire libre y el estadio, adem&aacute;s de ruinas tracias y medievales. Todo ello integrado en una ciudad que se siente cercana y f&aacute;cil de recorrer.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/788ae348-448a-4989-b931-1d6ed596a1dc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/788ae348-448a-4989-b931-1d6ed596a1dc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/788ae348-448a-4989-b931-1d6ed596a1dc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/788ae348-448a-4989-b931-1d6ed596a1dc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/788ae348-448a-4989-b931-1d6ed596a1dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/788ae348-448a-4989-b931-1d6ed596a1dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/788ae348-448a-4989-b931-1d6ed596a1dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Plovdiv rodeada de montañas y bosques."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Plovdiv rodeada de montañas y bosques.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El casco hist&oacute;rico, con casas de &eacute;poca otomana y callejones empedrados, es perfecto para pasear sin prisas. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, Plovdiv ha ganado protagonismo internacional (fue Capital Europea de la Cultura en 2019), pero todav&iacute;a conserva un ambiente tranquilo y precios m&aacute;s que razonables para comer, dormir y disfrutar de la vida local.
    </p><h2 class="article-text">Breslavia (Polonia)</h2><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n conocida como Wroclaw, esta ciudad polaca se levanta sobre islas conectadas por m&aacute;s de cien puentes, lo que le da un car&aacute;cter muy especial. Su Plaza del Mercado, con fachadas coloridas y un ambiente alegre, es el coraz&oacute;n de la ciudad y uno de los rincones m&aacute;s animados del pa&iacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/93ae0b01-4887-4ac1-9ce7-8e60deea1ad3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/93ae0b01-4887-4ac1-9ce7-8e60deea1ad3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/93ae0b01-4887-4ac1-9ce7-8e60deea1ad3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/93ae0b01-4887-4ac1-9ce7-8e60deea1ad3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/93ae0b01-4887-4ac1-9ce7-8e60deea1ad3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/93ae0b01-4887-4ac1-9ce7-8e60deea1ad3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/93ae0b01-4887-4ac1-9ce7-8e60deea1ad3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Breslavia, una ciudad hecha de islas."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Breslavia, una ciudad hecha de islas.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Pero Breslavia tiene tambi&eacute;n detalles &uacute;nicos: decenas de peque&ntilde;as estatuas de enanos repartidas por sus calles, iglesias g&oacute;ticas como la catedral de San Juan Bautista y un ambiente universitario que la llena de vida. Menos visitada que Cracovia o Varsovia, ofrece una experiencia diferente y m&aacute;s tranquila sin renunciar a la riqueza hist&oacute;rica y cultural de Polonia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/grandes-capitales-siete-ciudades-europeas-llenas-encanto-perfectas-escapar-multitudes_1_12644127.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Oct 2025 20:20:23 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f8a8cfa5-ea79-4de1-ac76-dceb12b250f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="656304" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f8a8cfa5-ea79-4de1-ac76-dceb12b250f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="656304" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Más allá de las grandes capitales: siete ciudades europeas llenas de encanto perfectas para escapar de las multitudes]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f8a8cfa5-ea79-4de1-ac76-dceb12b250f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Europa,Austria,Noruega,Eslovenia,Francia,Lituania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Invadiendo a los bárbaros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/invadiendo-barbaros_129_12621853.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d55ee972-c488-4739-a1b5-f32157f565e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1126310.jpg" width="1593" height="896" alt="Invadiendo a los bárbaros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con Lutero, la imprenta de Gutenberg dio el primer estirón; cuando el discurso de Benedicto XVI en Ratisbona, las redes sociales de Zuckerberg y otros empezaban a ensuciar sus primeros pañales. Hoy, la mierda ya rebosa hasta haberse convertido en amenaza para la salud pública. El invento de los tipos móviles ha demostrado con creces su utilidad y capacidad liberadora; al tinglado de los tipos duros dopados de esteriodes, testosterona y algoritmos trucados aún le queda mucho que demostrar</p></div><p class="article-text">
        He llegado a Berl&iacute;n. Entr&eacute; a la RFA (&iexcl;&Eacute;ramos tan j&oacute;venes cuando el nombre de Alemania eran siglas y el corresponsal estaba en Bonn!) por Baviera, procedente de Insbruck y, en seguida, me engulleron sus bosques de abetos enormes y los pr&iacute;stinos carriles para bicicletas que los atraviesan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En una de esas sombreadas rectas infinitas se me apareci&oacute; la imagen de Publio Quintilio Varo y sus legiones, avanzando pesadamente y casi en fila de a uno por la densa arboleda de Teotoburgo.&nbsp;Atra&iacute;do por el querusco Arminio (Hermann), hasta ese momento aliado de Roma, Varo condujo a sus tropas a una cat&aacute;strofe que disuadi&oacute; para siempre a los imperiales de penetrar en las inmensidades de Germania. &iexcl;Quintilio Varo, devu&eacute;lveme mis legiones!, dicen que estuvo sollozando de desesperaci&oacute;n durante meses el divino Augusto, aterrado porque los b&aacute;rbaros invadieran la Galia y la propia Italia.
    </p><p class="article-text">
        Con estos antecedentes, y superando mi justificado temor de latino y orgulloso heredero de Roma, penetr&eacute; en el&nbsp;<em>Barbaricum</em>&nbsp;confiando en que, al ingresar mucho m&aacute;s al este que Varo, mi suerte ser&iacute;a distinta. Ca&iacute; en la cuenta de que ya llevaba un par de d&iacute;as transitando por &eacute;l (desde el Tirol del Sur) y que hasta entonces, esa gente ruda y salvaje de las cr&oacute;nicas romanas me hab&iacute;a tratado exquisitamente, sobre todo los conductores, mucho m&aacute;s respetuosos con los ciclistas que los hispanos, galos y cisalpinos de las jornadas precedentes.
    </p><p class="article-text">
        El alem&aacute;n, al volante o al manillar, es paciente y cumplidor de la norma. Tal vez por eso, a sus planificadores urbanos no les ha hecho falta recurrir a la omnipresente, colonizadora de espacio y afrancesada moda de la rotonda, tan en boga en Espa&ntilde;a e Italia. En Alemania, el tradicional sem&aacute;foro contin&uacute;a siendo&nbsp;<em>chic y</em>&nbsp;el no va m&aacute;s en tendencias viales. Y eso que, a veces, en intersecciones de m&uacute;ltiples calles de doble sentido, las esperas son largas. Que sus conductores aguarden a la luz verde con mayor asiduidad y duraci&oacute;n no ha hecho, y que me desmientan la OCDE o el FMI, que Alemania haya visto reducida su productividad. Si las rotondas &mdash;urbanas o rurales&mdash; fueran esas minas de oro intangible que es el tiempo, Espa&ntilde;a e Italia ser&iacute;an los pa&iacute;ses m&aacute;s&nbsp;<em>cool</em>&nbsp;y competitivos del mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Baviera, la vida parece relajada (al menos en fin de semana), como en Austria, a la que atraves&eacute; en menos de un d&iacute;a por esa protuberancia occidental, que linda con Suiza y que los vencedores de la Gran Guerra le dejaron cual cola de rat&oacute;n en el proceso de descuartizamiento imperial de Versalles posterior a la gran carnicer&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Como en la onda de una piedra en el agua, los colosos alpinos van dando paso a monta&ntilde;as que sirven de envoltorio a id&iacute;licos lagos. Poco a poco, de sur a norte, el paisaje se transforma en colinas sucesivas que preceden a crestas cada vez m&aacute;s suaves. Llegando a Turingia, la llanura es casi total.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ya en Sajonia, vislumbro a lo lejos la aguja de la Iglesia de Todos los Santos de Wittenberg, en cuya puerta, el 31 de octubre de 1517, Mart&iacute;n Lutero clav&oacute; (o no) las decisivas 95 tesis que cambiaron la Historia para siempre.
    </p><p class="article-text">
        Tres d&iacute;as antes, en Ratisbona, hab&iacute;a recordado la c&eacute;lebre conferencia que pronunci&oacute; Benedicto XVI en 2006 en esa ciudad b&aacute;vara, maliciosamente interpretada por algunos l&iacute;deres de pa&iacute;ses musulmanes para dar a entender que el Papa acusaba al islam de ser una religi&oacute;n basada en la conversi&oacute;n forzosa y la violencia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/02fb7f7f-4328-42e2-a809-481302d384a9_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/02fb7f7f-4328-42e2-a809-481302d384a9_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/02fb7f7f-4328-42e2-a809-481302d384a9_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/02fb7f7f-4328-42e2-a809-481302d384a9_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/02fb7f7f-4328-42e2-a809-481302d384a9_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/02fb7f7f-4328-42e2-a809-481302d384a9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/02fb7f7f-4328-42e2-a809-481302d384a9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La bicicleta del autor ante la Catedral de Ratisbona."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La bicicleta del autor ante la Catedral de Ratisbona.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Ambos momentos coincidieron con el nacimiento de nuevos medios de comunicaci&oacute;n. Con Lutero y la Reforma, la imprenta de Gutenberg dio el primer estir&oacute;n; cuando el discurso pontificio, las redes sociales de Zuckerberg y otros empezaban a ensuciar sus primeros pa&ntilde;ales. Hoy, la mierda ya rebosa hasta haberse convertido en amenaza para la salud p&uacute;blica. El invento de los tipos m&oacute;viles ha demostrado con creces su utilidad y capacidad liberadora; al de los tipos duros, dopados de esteroides, testosterona y algoritmos trucados, a&uacute;n le queda mucho que demostrar.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Wittenberg me asalt&oacute; de nuevo la idea de la maravillosa pero tambi&eacute;n inquietante capacidad performativa de las palabras, del discurso como acci&oacute;n de Hannah Arendt y su fuerza tanto para inspirar e imaginar un mundo mejor como para desatar tempestades sociales y pol&iacute;ticas. Tuve N&uacute;remberg a tiro de piedra pero pas&eacute; de largo. A la vista de los pensamientos que me asaltan en cada escala de mi camino, creo que acert&eacute; evitando la hist&eacute;rica antesala oratoria del infierno en la Tierra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de ser cunas del protestantismo, lo que llama la atenci&oacute;n de Sajonia y Brandeburgo es la huella arquitect&oacute;nica de la RDA. Es la m&aacute;s evidente para un transe&uacute;nte que circula a 20 kil&oacute;metros por hora. Los bloques de paralelep&iacute;pedos habitados por la clase predestinada a esculpir el mundo seg&uacute;n las leyes inexorables de la Historia van apareciendo hasta en las peque&ntilde;as poblaciones. Hoy, esa misma clase, o al menos muchos de los parias de la Tierra que habitan tales colmenas humanas, votan a Alternativa por Alemania (AfD).
    </p><p class="article-text">
        Pedaleando entre antiguos campamentos de colonias de los Pioneros y hoteles con forma de hexaedro perfectamente liso, donde se alojaban los H&eacute;roes del Trabajo estajanovista que estaban construyendo el nuevo orden para el hombre nuevo, a este&nbsp;<em>flaneur</em>&nbsp;de la Revoluci&oacute;n lo iba invadiendo esa&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ostalgie" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>ostalgie</em></a>&nbsp;del que nunca experiment&oacute; ni las ventajas ni los rigores de aquel sistema.
    </p><p class="article-text">
        Uno proyecta en&nbsp;<a href="https://www.filmaffinity.com/es/film381846.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La vida de los otros</em></a>&nbsp;lo que hubiera podido ser la suya y se identifica con el gris funcionario obediente que esp&iacute;a, a veces con displicencia, a veces con envidia, la existencia &iacute;ntima de los m&aacute;s atractivos, brillantes y, por tanto, disolutos y disolventes elementos de una sociedad esquizofr&eacute;nica, que fomenta la excelencia hasta que se torna incontrolable y debe segarse o arrancarse de ra&iacute;z.
    </p><p class="article-text">
        Un r&eacute;gimen as&iacute; ten&iacute;a que colapsar a la fuerza. Y colaps&oacute;; no lo hundieron desde fuera, por mucho que lo intentaran. En cualquier caso, todos los sistemas acaban hundi&eacute;ndose cuando los supuestos cimientos de granito degeneran en pies de barro. El Imperio Persa de Ciro y Dar&iacute;o dur&oacute; 200 a&ntilde;os y Roma, casi un milenio (o dos, si incluimos a Bizancio); Egipto perdur&oacute; 30 siglos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aunque tengo ojeras por el cansancio, ahora que aquí no quedan muros (mientras se construyen en tantos lugares), me encuentro francamente bien en Berlín Este</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hoy, Europa est&aacute; cercada y los Estados Unidos viven sus horas m&aacute;s oscuras. China se ense&ntilde;orea desde el Extremo Oriente, que pronto dejar&aacute; de serlo, cuando el Imperio Celestial se erija en el centro del mundo y, en consecuencia, en el meridiano desde el que divisar y decretar por d&oacute;nde para el oeste y por d&oacute;nde, el este.
    </p><p class="article-text">
        Yo he llegado al oriente alem&aacute;n y aqu&iacute; me quedar&eacute; unos cuantos d&iacute;as, m&aacute;s all&aacute; de la Puerta de Brandeburgo y de Alexanderplatz. Me acoge y pasea por esta ciudad de los prodigios una de mis mejores amigas, que vive en Rigaer Strasse, a un paso de Karl-Marx-Allee, la gran avenida surgida de los escombros de la guerra y que, entre 1952 y 1961, se llam&oacute; Stalinallee. Ya empieza a refrescar pero todav&iacute;a no ha llegado la nieve. Aunque&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?si=uCqRBitE-sMRLBCC&amp;v=igpoHw6TQ5A&amp;feature=youtu.be" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tengo ojeras</a>&nbsp;por el cansancio, ahora que aqu&iacute;&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?si=PISb3S9G0Ag4fOFG&amp;v=efy5kogP1zA&amp;feature=youtu.be" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no quedan muros</a>&nbsp;(mientras se construyen en tantos lugares), me encuentro francamente bien en&nbsp;Berl&iacute;n Este.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignasi Muñoz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/invadiendo-barbaros_129_12621853.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Sep 2025 21:00:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d55ee972-c488-4739-a1b5-f32157f565e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1126310.jpg" length="314168" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d55ee972-c488-4739-a1b5-f32157f565e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1126310.jpg" type="image/jpeg" fileSize="314168" width="1593" height="896"/>
      <media:title><![CDATA[Invadiendo a los bárbaros]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d55ee972-c488-4739-a1b5-f32157f565e9_16-9-discover-aspect-ratio_default_1126310.jpg" width="1593" height="896"/>
      <media:keywords><![CDATA[País Valenciano,Berlín,Afd,Bicicletas,Alemania,Austria,Italia,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El grupo alemán Scout24 compra los portales Fotocasa y Habitaclia por 153 millones de euros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/grupo-aleman-scout24-compra-portales-fotocasa-habitaclia-153-millones-euros_1_12614687.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a29126e5-4dc7-48c3-8361-b1a9c52b2c0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El grupo alemán Scout24 compra los portales Fotocasa y Habitaclia por 153 millones de euros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La operación está sujeta a que se complete en los próximos meses la compra por parte del fondo de inversión sueco EQT del negocio de Adevinta, acordado en julio, y que incluye la adquisición de portales web españoles como Milanuncios, InfoJobs, Coches.net, Fotocasa y Habitaclia, entre otros activos</p><p class="subtitle">La falta de obra nueva y la demanda no residencial disparan la vivienda de segunda mano a cifras récord</p></div><p class="article-text">
        El grupo alem&aacute;n Scout24 ha anunciado este jueves la adquisici&oacute;n los portales inmobiliarios espa&ntilde;oles <a href="https://www.fotocasa.es/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fotocasa</a> y <a href="https://www.habitaclia.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Habitaclia</a> en una transacci&oacute;n valorada en cerca de 153 millones de euros.
    </p><p class="article-text">
        El grupo, que opera en Alemania y Austria trav&eacute;s de ImmoScout24, ha se&ntilde;alado en un comunicado que espera crear un ecosistema con 28 millones de visitantes &uacute;nicos al mes que facilitar&aacute; a los agentes del sector inmobiliario alemanes y espa&ntilde;oles el acceso a sus respectivos mercados.
    </p><p class="article-text">
        La operaci&oacute;n est&aacute; sujeta a que se complete en los pr&oacute;ximos meses la compra por parte del fondo de inversi&oacute;n sueco EQT <a href="https://efe.com/economia/2025-07-21/fondo-eqt-compra-negocio-espana-adevinta-fotocasa-infojobs-coches-net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del negocio de Adevinta</a>, acordada en julio, que incluye portales como Milanuncios, InfoJobs, Coches.net, Fotocasa y Habitaclia, entre otros activos.
    </p><p class="article-text">
        Scout24, cotizada en la Bolsa de Fr&aacute;ncfort, ha subrayado que Espa&ntilde;a es en estos momentos uno de los mercados inmobiliarios m&aacute;s atractivos de Europa y uno de los principales focos de la demanda internacional de propiedades.
    </p><p class="article-text">
        Fotocasa, fundada en 1999 y con sede en Barcelona, y Habitaclia, fundada en 2001 y con oficinas en Matar&oacute; (Barcelona), generan combinados m&aacute;s de 8 millones de usuarios activos al mes y listan cerca de un mill&oacute;n de propiedades inmobiliarias, ha se&ntilde;alado Scout24.
    </p><p class="article-text">
        Mientras que Fotocasa opera en el conjunto del mercado espa&ntilde;ol, Habitaclia est&aacute; m&aacute;s centrada en regiones costeras, incluidas Catalunya y Balears, zonas particularmente populares para los compradores internacionales.
    </p><p class="article-text">
        Ambos portales continuar&aacute;n operando bajo sus actuales denominaciones y se mantendr&aacute; el equipo de gesti&oacute;n a fin de asegurar su &laquo;profunda experiencia en el mercado local&raquo;, ha detallado Scout24.
    </p><p class="article-text">
        El grupo alem&aacute;n proyecta que ambos portales generen en torno a 60 millones de euros en ingresos este a&ntilde;o y un beneficio bruto de explotaci&oacute;n (ebitda) proforma de unos 11 millones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/grupo-aleman-scout24-compra-portales-fotocasa-habitaclia-153-millones-euros_1_12614687.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Sep 2025 18:07:40 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a29126e5-4dc7-48c3-8361-b1a9c52b2c0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3945081" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a29126e5-4dc7-48c3-8361-b1a9c52b2c0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3945081" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El grupo alemán Scout24 compra los portales Fotocasa y Habitaclia por 153 millones de euros]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a29126e5-4dc7-48c3-8361-b1a9c52b2c0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Alemania,Austria,Alquiler]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la hegemonía de Ducati a victorias imposibles: así es el GP de Austria de MotoGP]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/deportes/hegemonia-ducati-victorias-imposibles-gp-austria-motogp-pm_1_12532840.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/266b04ca-b465-4953-ba3c-5d54dd97604a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De la hegemonía de Ducati a victorias imposibles: así es el GP de Austria de MotoGP"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tendrá lugar del 15 al 17 de agosto en el circuito de Red Bull Ring - Spielberg</p><p class="subtitle">Moto GP regresa tras el parón de verano: cómo está el mundial con Marc Márquez como líder</p></div><p class="article-text">
        Enclavado en la regi&oacute;n de <strong>Estiria</strong>, rodeado de verdes colinas y un paisaje alpino que lo convierte en uno de los escenarios m&aacute;s singulares del Mundial, el <strong>Red Bull Ring es mucho m&aacute;s que un circuito</strong>. Desde su <strong>regreso a MotoGP en 2016</strong>, tras casi dos d&eacute;cadas fuera del calendario, el <strong>trazado de Spielberg ha sido sin&oacute;nimo de </strong><a href="" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><strong>carreras</strong></a><strong> intensas, duelos memorables y estrategias</strong> que han quedado grabadas en la memoria de los aficionados. <strong>Su historia arranca en 1969</strong>, cuando abri&oacute; como &Ouml;sterreichring; tras su remodelaci&oacute;n <strong>en 1996 pas&oacute; a llamarse A1-Ring</strong>, y <strong>en 2011 fue recuperado por Red Bull</strong> para devolverlo al centro de la escena del motor en <a href="https://www.eldiario.es/temas/austria/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Austria</a>.
    </p><h2 class="article-text">As&iacute; es el trazado</h2><p class="article-text">
        El Red Bull Ring presenta una <strong>configuraci&oacute;n corta y t&eacute;cnica</strong>: 4,35 kil&oacute;metros de longitud, 12 metros de ancho de pista y una recta principal que se extiende 810 metros. <strong>Tiene un total de 10 curvas</strong>, ocho a derechas y solo tres a izquierdas, y un desnivel de 65 metros que obliga a las <a href="https://www.eldiario.es/temas/motos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">motos</a> a cambios de carga constantes. La altitud de 677 metros sobre el nivel del mar no solo ofrece vistas espectaculares, sino que tambi&eacute;n influye en la mec&aacute;nica: motores y aerodin&aacute;mica se comportan de forma distinta respecto a otros trazados del calendario.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los elementos m&aacute;s reconocibles del Red Bull Ring es <strong>la gran escultura del toro</strong> que se alza en el centro del circuito, <strong>una estructura monumental de 18 metros de altura</strong> que se ha convertido en s&iacute;mbolo del Gran Premio. La &uacute;ltima gran modificaci&oacute;n lleg&oacute; en 2022 con la incorporaci&oacute;n de una chicane entre las curvas 2 y 3, dise&ntilde;ada para reducir la velocidad en un punto cr&iacute;tico y mejorar la seguridad, especialmente tras varios incidentes de alta velocidad en esa zona. Este cambio alarg&oacute; el trazado en unos 30 metros, pero no ha restado ni un &aacute;pice de emoci&oacute;n a las carreras.
    </p><h2 class="article-text">El rendimiento de Ducati en el Red Bull Ring</h2><p class="article-text">
        En lo deportivo, el GP de Austria <strong>2016 marc&oacute; un punto de inflexi&oacute;n: Andrea Iannone</strong>, saliendo desde la &lsquo;pole&rsquo;, <strong>firm&oacute; la primera victoria de Ducati en MotoGP desde Casey Stoner en 2010.</strong> Aquella carrera, con <strong>duelos cerrados entre Iannone, Andrea Dovizioso, Valentino Rossi y Jorge Lorenzo</strong>, puso fin a una sequ&iacute;a de seis a&ntilde;os para la marca de Borgo Panigale y dio inicio a un dominio casi absoluto en Spielberg. Ducati ha ganado ocho de las nueve ediciones disputadas desde entonces, convirti&eacute;ndose en el rival a batir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La edici&oacute;n de 2017</strong> ofreci&oacute; uno de los finales m&aacute;s apretados que se recuerdan. <a href="https://www.eldiario.es/spin/deportes/moto-gp-regresa-paron-verano-mundial-marc-marquez-lider-pm_1_12533369.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Marc M&aacute;rquez</strong></a><strong> y Andrea Dovizioso protagonizaron un duelo que se resolvi&oacute; en la &uacute;ltima curva</strong>, cuando el espa&ntilde;ol intent&oacute; un adelantamiento al l&iacute;mite que no fructific&oacute;. Dovizioso se llev&oacute; la victoria por apenas 0,176 segundos en una maniobra que se convirti&oacute; en instant&aacute;nea de culto para los aficionados. Dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, <strong>en 2019, el guion se repiti&oacute; con la misma pareja de protagonistas</strong>, esta vez con un <strong>ataque final del italiano que dej&oacute; a M&aacute;rquez segundo por 0,213 segundos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El circuito tambi&eacute;n ha sido <strong>escenario de sorpresas may&uacute;sculas, como el GP de Estiria 2020</strong>, cuando <strong>Miguel Oliveira</strong> aprovech&oacute; el &uacute;ltimo sector para <strong>arrebatar la victoria a Jack Miller y Pol Espargar&oacute;</strong> en una maniobra inesperada que le dio su primer triunfo en la categor&iacute;a reina. Y, por supuesto,<strong> la &eacute;pica de 2021 bajo la lluvia: Brad Binder </strong>decidi&oacute; no entrar a boxes para cambiar neum&aacute;ticos cuando el resto del grupo lo hizo, manteniendo su KTM en pista con gomas lisas sobre asfalto mojado y <strong>cruzando la meta con casi 13 segundos de ventaja</strong>.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1955585194028630210?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las batallas en pista, el Red Bull Ring tiene un car&aacute;cter t&eacute;cnico que condiciona cada carrera. La secuencia de curvas r&aacute;pidas y zonas de fuerte aceleraci&oacute;n favorece a motos potentes y estables en frenada, lo que explica en parte la hegemon&iacute;a de Ducati. Sin embargo, su exigencia en cambios de direcci&oacute;n y la limitada cantidad de curvas de izquierdas tambi&eacute;n premian la precisi&oacute;n y la resistencia f&iacute;sica de los pilotos, especialmente en carreras con temperaturas elevadas.
    </p><h2 class="article-text">Horario y d&oacute;nde ver el GP de Austria de MotoGP</h2><p class="article-text">
        El GP de Austria de MotoGP tendr&aacute; lugar <strong>del 15 al 17 de agosto en el circuito de Red Bull Ring - Spielberg</strong>. La sesiones de entrenamientos se celebrar&aacute;n el viernes 15 a las 10:45 horas la primera, y a las 10:10 horas del s&aacute;bado 16 la segunda. A las 10:50 horas arrancar&aacute; la clasificaci&oacute;n, mientras que a las 15:00 horas tendr&aacute; lugar la carrera al sprint. El domingo 17 a las 14:00 horas se celebrar&aacute; la carrera. Todas las sesiones se podr&aacute;n ver en DAZN.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/deportes/hegemonia-ducati-victorias-imposibles-gp-austria-motogp-pm_1_12532840.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Aug 2025 05:30:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/266b04ca-b465-4953-ba3c-5d54dd97604a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="307861" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/266b04ca-b465-4953-ba3c-5d54dd97604a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="307861" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De la hegemonía de Ducati a victorias imposibles: así es el GP de Austria de MotoGP]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/266b04ca-b465-4953-ba3c-5d54dd97604a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Motociclismo,Motos,Austria,Deportes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ciudad con un centro histórico Patrimonio de la Humanidad y que vio nacer a Mozart]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ciudad-centro-historico-patrimonio-humanidad-vio-nacer-mozart-salzburgo-austria-pm_1_12522332.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/718e985c-0624-467b-a917-b16e113481bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ciudad con un centro histórico Patrimonio de la Humanidad y que vio nacer a Mozart"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tiene varias atracciones turísticas como la casa natal de Mozart o los escenarios de ‘Sonrisas y lágrimas’</p><p class="subtitle">Más allá del castillo que inspiró a Disney: el conjunto de ‘sueños’ de Baviera que ha sido designado Patrimonio de la Humanidad</p></div><p class="article-text">
        Austria a nivel tur&iacute;stico en muchos casos es sin&oacute;nimo de <a href="https://www.eldiario.es/viajes/curiosa-ruta-viena-vida-beethoven-llena-mudanzas-pm_1_12384092.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Viena</a>, pero el pa&iacute;s centroeuropeo esconde muchas m&aacute;s joyas en su territorio y una de ellas es la ciudad de <strong>Salzburgo</strong>, cerca de la frontera con Alemania al noroeste del pa&iacute;s y siendo la cuarta localidad en n&uacute;mero de habitantes con m&aacute;s de 150.000 ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        Pero si por algo es conocida Salzburgo es por ser la cuna de uno de los mejores compositores de la historia de la m&uacute;sica, <strong>Wolfgang Amadeus Mozart</strong>, as&iacute; como por sus festivales, tener un centro hist&oacute;rico <a href="https://www.eldiario.es/viajes/impensable-lugar-interpretar-opera-wagner-cerca-viena-cantera-sankt-margarethen-im-burgenland-pm_1_12427001.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Patrimonio de la Humanidad</a> y que en sus calles y alrededores se rod&oacute; la cl&aacute;sica &lsquo;Sonrisas y l&aacute;grimas&rsquo;.
    </p><h2 class="article-text">El centro hist&oacute;rico de Salzburgo que es Patrimonio de la Humanidad</h2><p class="article-text">
        Desde 1996, el centro hist&oacute;rico de la ciudad de Salzburgo, en Austria, tiene el reconocimiento de <strong>Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO </strong>por el hecho de haber conseguido preservar un tejido urbano de riqueza cultural que va desde la Edad Media hasta el siglo XIX, con predominio del arte g&oacute;tico flam&iacute;gero, con influencia de los arquitectos italianos<strong> Vincenzo Scamozzi </strong>y <strong>Santini Solari </strong>con impronta barroca.
    </p><p class="article-text">
        Sus casas coloridas y sus dise&ntilde;os arquitect&oacute;nicos dan un buen panorama de paseo por sus calles, entre las que destaca la <strong>Getreidegasse</strong>, que es el coraz&oacute;n del casco antiguo, con varias cadenas de moda internacional y con la destacada casa natal de Mozart.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DNFZuaeKbih/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        En lo m&aacute;s alto se encuentra la fortaleza <strong>Hohensalzburg</strong> y que es el castillo m&aacute;s grande conservado de Europa Central que al estar en altura ofrece una vista panor&aacute;mica de la ciudad y sus alrededores, que tiene sus or&iacute;genes en 1077 por el arzobispo <strong>Gebhard</strong>.
    </p><p class="article-text">
        A su vez, otro de los puntos destacados es el barrio de la catedral de Salzburgo, con la catedral como monumento destacado de estilo barroco, donde fue bautizado <strong>Mozart</strong>, y en sus alrededores se incluye tambi&eacute;n la <strong>Archibad&iacute;a de San Pedro</strong> y los Salones de estado de la residencia.
    </p><h2 class="article-text">Casa Natal de Mozart y el Palacio de Mirabell</h2><p class="article-text">
        Fue en 1756 cuando <a href="https://www.eldiario.es/spin/nannerl-genio-mozart-no-pudo-gran-influencia-amadeus-pm_1_12004748.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Wolfgang Amadeus Mozart</a> naci&oacute; en la <strong>Casa Hagenauer</strong>, de color amarillo llamativo, en el n&uacute;mero 9 de la Getreidegasse, en pleno centro neur&aacute;lgico del caso antiguo y que es uno de los museos m&aacute;s visitados de Austria, con exposiciones con materiales &uacute;nico, recorrido por su &eacute;poca.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DGU2HVyxMjR/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        A las afueras de la ciudad se sit&uacute;a el <strong>Palacio de Hellbrunn</strong> de m&aacute;s de cuatro siglos de historia que se construy&oacute; en tan solo tres a&ntilde;os, toda una proeza para la &eacute;poca y que ofrece bonitos jardines y con sus llamativos juegos de agua en sus distintas fuentes. 
    </p><h2 class="article-text">El paisaje y el origen &lsquo;Sonrisas y l&aacute;grimas&rsquo;</h2><p class="article-text">
        Salzburgo no solo es conocida por ser la ciudad de <strong>Mozart</strong> y con su centro hist&oacute;rico Patrimonio de la Humanidad, sino tambi&eacute;n por ser el lugar de rodaje de la cl&aacute;sica pel&iacute;cula &lsquo;Sonrisas y l&aacute;grimas&rsquo;, y de sus alrededores. No solo sirvi&oacute; para ser el escenario de ella, sino tambi&eacute;n fue surgieron los hechos que dieron origen al largometraje, la verdadera familia Trapp.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ciudad-centro-historico-patrimonio-humanidad-vio-nacer-mozart-salzburgo-austria-pm_1_12522332.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Aug 2025 09:30:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/718e985c-0624-467b-a917-b16e113481bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="672179" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/718e985c-0624-467b-a917-b16e113481bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="672179" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La ciudad con un centro histórico Patrimonio de la Humanidad y que vio nacer a Mozart]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/718e985c-0624-467b-a917-b16e113481bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Austria,Turismo cultural,Patrimonio de la Humanidad,Europa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Detienen a seis activistas por irrumpir en el Festival de Salzburgo con pancartas por Gaza: "Detengan el genocidio"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/detienen-seis-activistas-irrumpir-festival-salzburgo-pancartas-gaza-detengan-genocidio_1_12494262.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dc8a056e-2908-4c5f-b729-40943af80f47_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Detienen a seis activistas por irrumpir en el Festival de Salzburgo con pancartas por Gaza: &quot;Detengan el genocidio&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El grupo de activistas interrumpieron la inauguración de uno de los festivales culturales más importantes de Europa con pancartas para denunciar el genocidio en Gaza: "La comida es un derecho, no un arma"</p><p class="subtitle">El asedio israelí recrudece la hambruna que se ensaña con los niños en Gaza: “Ya no queda nada”
</p></div><p class="article-text">
        Seis activistas propalestinos fueron detenidos este s&aacute;bado por interrumpir con gritos y pancartas la inauguraci&oacute;n oficial del Festival de Verano de Salzburgo, uno de los cert&aacute;menes de m&uacute;sica, teatro y &oacute;pera m&aacute;s importantes de Europa.
    </p><p class="article-text">
        Durante la intervenci&oacute;n del ministro austr&iacute;aco de Cultura, el socialdem&oacute;crata Andreas Babler, varias personas se levantaron del p&uacute;blico, accedieron al escenario y a la galer&iacute;a detr&aacute;s para colocar pancartas con lemas en alem&aacute;n e ingl&eacute;s como &ldquo;Detengan el Genocidio&rdquo;, &ldquo;Gaza libre&rdquo; o &ldquo;Detengan el arma (del) hambre. (La) Comida es un derecho, no un arma&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras colgaban sus pancartas, los activistas se dirigieron a gritos a los presentes, entre ellos numerosos pol&iacute;ticos austr&iacute;acos y algunos internacionales, y les acusaron de &ldquo;hip&oacute;critas&rdquo; y de tener &ldquo;sangre, sangre, sangre, en las manos&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1949089283559559305?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Las interrupciones del discurso de Babler duraron varios minutos, seg&uacute;n la retransmisi&oacute;n en directo de la radio televisi&oacute;n p&uacute;blica ORF.
    </p><p class="article-text">
        El ministro, considerado dentro del Gobierno austr&iacute;aco (formado por conservadores, socialdem&oacute;cratas y liberales) como m&aacute;s bien favorable a la causa palestina, ofreci&oacute; a los activistas mantener &ldquo;debates cr&iacute;ticos&rdquo; sobre la actualidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El arte como un verdadero debate, los festivales como un lugar para debates aut&eacute;nticos. Eso deber&iacute;a unirnos: entablar debates cr&iacute;ticos entre nosotros y, al mismo tiempo, tratar las cr&iacute;ticas leg&iacute;timas en un marco adecuado&rdquo;, dijo Babler.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la polic&iacute;a austr&iacute;aca, citada por la agencia de noticias APA, los seis detenidos hasta ahora no han revelado su identidad. 
    </p><p class="article-text">
        La polic&iacute;a se&ntilde;al&oacute; en un comunicado que todo indica que los activistas accedieron al acto de Salzburgo mediante entradas falsificadas, como si fueran empleados del Festival.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6e98ddb-9027-45ec-a04f-554be986c4e8_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6e98ddb-9027-45ec-a04f-554be986c4e8_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6e98ddb-9027-45ec-a04f-554be986c4e8_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6e98ddb-9027-45ec-a04f-554be986c4e8_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6e98ddb-9027-45ec-a04f-554be986c4e8_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b6e98ddb-9027-45ec-a04f-554be986c4e8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b6e98ddb-9027-45ec-a04f-554be986c4e8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los activistas colocando las pancartas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los activistas colocando las pancartas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Todo ello para un acto de alta seguridad, en el que estaba el presidente federal austr&iacute;aco, Alexander Van der Bellen, su hom&oacute;logo rumano, Nicusor Dan, y numerosos miembros del Gobierno austr&iacute;aco y otros dignatarios.
    </p><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s, la historiadora estadounidense Anne Applebaum, oradora invitada del acto de este s&aacute;bado, tambi&eacute;n reaccion&oacute; a las protestas diciendo que &ldquo;Israel debe cumplir el derecho humanitario internacional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Van der Bellen destac&oacute; en su discurso que es &ldquo;amigo de Israel&rdquo; pero eso no significa apoyar cualquier medida del Gobierno israel&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La situaci&oacute;n en Gaza es desoladora y de ninguna manera puede justificarse desde un punto de vista humanitario. Pero, por favor, no olviden octubre de 2023, el peor pogromo desde la posguerra&rdquo;, dijo el mandatario.
    </p><p class="article-text">
        Eso no es una justificaci&oacute;n de lo que est&aacute; ocurriendo en Gaza ahora, matiz&oacute; Van der Bellen, &ldquo;pero es un recordatorio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Austria es, junto con Alemania, Rep&uacute;blica Checa y Hungr&iacute;a, uno de los principales aliados de Israel en la Uni&oacute;n Europea y rechaza reconocer a Palestina como Estado, tal y como acaba de anunciar que har&aacute; en septiembre el presidente franc&eacute;s, Emmanuel Macron.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, los activistas emitieron un comunicado tras su protesta diciendo que &ldquo;el Festival de Salzburgo no debe convertirse en un lugar de la negaci&oacute;n&rdquo;, inform&oacute; APA.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Debe tomarse en serio el tan citado legado de sus fundadores y tomar posici&oacute;n: a favor de un alto el fuego inmediato y del fin del genocidio. Por eso, hoy, en el acto inaugural del Festival de Salzburgo, damos una se&ntilde;al en favor de Palestina&rdquo;, concluyeron. 
    </p><p class="article-text">
        El Festival de Salzburgo, cuya 105 edici&oacute;n de este a&ntilde;o durar&aacute; hasta el 31 de agosto, es junto con el Festival de Bayreuth (Alemania), el certamen de m&uacute;sica y teatro cl&aacute;sicos m&aacute;s importante de Europa. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/detienen-seis-activistas-irrumpir-festival-salzburgo-pancartas-gaza-detengan-genocidio_1_12494262.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Jul 2025 14:25:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/dc8a056e-2908-4c5f-b729-40943af80f47_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1096985" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/dc8a056e-2908-4c5f-b729-40943af80f47_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1096985" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Detienen a seis activistas por irrumpir en el Festival de Salzburgo con pancartas por Gaza: "Detengan el genocidio"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/dc8a056e-2908-4c5f-b729-40943af80f47_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Gaza,Palestina,Conflicto Palestina-Israel,Austria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bailando con Putin: cómo la exministra de Exteriores de Austria encontró un nuevo hogar en Rusia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/bailando-putin-exministra-exteriores-austria-encontro-nuevo-hogar-rusia_1_12436658.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9afdf262-5ba0-450c-a3ad-8977d0877631_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bailando con Putin: cómo la exministra de Exteriores de Austria encontró un nuevo hogar en Rusia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Karin Kneissl saltó a los titulares de todo el mundo cuando el día de su boda bailó un vals con el presidente ruso. Cinco años después se mudó a San Petersburgo en un escándalo que revela la oscura verdad sobre los lazos entre Viena y Moscú</p><p class="subtitle">Austria se suma finalmente a las expulsiones de diplomáticos rusos</p></div><p class="article-text">
        Los problemas empezaron con un gato muerto. Durante a&ntilde;os, los habitantes de Seibersdorf hab&iacute;an convivido amigablemente con su vecina m&aacute;s famosa; con sus m&aacute;s y sus menos. Cierto, se hab&iacute;a producido un incidente cuando una vecina se quej&oacute; del olor de sus caballos. Y s&iacute;, se hab&iacute;a o&iacute;do hablar de su falta de esp&iacute;ritu comunitario, de que se le daba muy bien dar &oacute;rdenes para los eventos del barrio, pero que en cambio nunca se ofrec&iacute;a para fre&iacute;r un schnitzel o colgar banderines. Pero, en general, se llevaban bien.
    </p><p class="article-text">
        Karin Kneissl ven&iacute;a de Viena, a aproximadamente una hora de distancia hacia el norte. Viv&iacute;a en Seibersdorf desde hac&iacute;a 20 a&ntilde;os. A su llegada, se hab&iacute;a mudado primero a un viejo apartamento desvencijado y m&aacute;s tarde compr&oacute; una casa cerca de la plaza central. Hab&iacute;a llegado como diplom&aacute;tica subalterna, luego se convirti&oacute; en periodista independiente y m&aacute;s tarde empez&oacute; a dar conferencias sobre relaciones internacionales en algunas de las instituciones m&aacute;s prestigiosas de Austria. Durante un breve periodo, tambi&eacute;n form&oacute; parte del consejo parroquial de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        En 2017, Kneissl se convirti&oacute; en <a href="https://www.theguardian.com/world/2017/dec/18/thousands-protest-as-far-right-ministers-enter-government-in-austria#:~:text=Kurz%E2%80%99s%20chancellory%20will%20oversee%20European%20affairs%2C%20and%20the%20foreign%20ministry%20post%20has%20been%20filled%20with%20an%20independent%20Middle%20East%20expert%20nominated%20by%20the%20Freedom%20party%2C%20Karin%20Kneissl." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ministra de Asuntos Exteriores de Austria</a>. Fue un nombramiento repentino y pill&oacute; a los habitantes de la ciudad por sorpresa. Sin embargo, cuando lo reflexionaron, les pareci&oacute; que ten&iacute;a sentido. Kneissl era una persona imprevisible; el tipo de persona que siempre estaba haciendo y diciendo cosas inesperadas. Nunca se sab&iacute;a sus pr&oacute;ximos pasos, as&iacute; que &iquest;por qu&eacute; no al Ministerio de Asuntos Exteriores austriaco?
    </p><p class="article-text">
        El incidente del gato tuvo lugar justo antes de que Kneissl aceptara el cargo, o al menos eso es lo que recuerda Franz P&uuml;reschitz, teniente de alcalde de la ciudad. Un d&iacute;a, Kneissl denunci&oacute; que alguien en la ciudad hab&iacute;a matado intencionadamente a su amado gato y, lo que es peor, hab&iacute;a dejado los restos de la pobre criatura en la puerta de su casa. Seg&uacute;n Kneissl, el asesinato de su mascota demostraba que todos los habitantes del pueblo se hab&iacute;an vuelto contra ella. Todos conoc&iacute;an su amor por los animales. Ten&iacute;a gallinas, perros, gatos y un peque&ntilde;o establo de ponis. Nada parec&iacute;a hacerla m&aacute;s feliz que pasar tiempo con ellos. Ahora uno de sus animales se hab&iacute;a convertido en blanco de ataque.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b6f397f-6f93-45a5-8aa7-1437e31ab3c0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b6f397f-6f93-45a5-8aa7-1437e31ab3c0_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b6f397f-6f93-45a5-8aa7-1437e31ab3c0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b6f397f-6f93-45a5-8aa7-1437e31ab3c0_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b6f397f-6f93-45a5-8aa7-1437e31ab3c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5b6f397f-6f93-45a5-8aa7-1437e31ab3c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5b6f397f-6f93-45a5-8aa7-1437e31ab3c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La exministra austríaca de Exteriores Karin Kneissl en una imagen de archivo. EFE/EPA/SERGEI CHIRIKOV"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La exministra austríaca de Exteriores Karin Kneissl en una imagen de archivo. EFE/EPA/SERGEI CHIRIKOV                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Kneissl nunca aclar&oacute; sus sospechas sobre el m&oacute;vil del asesinato, pero P&uuml;reschitz supuso que podr&iacute;a haber pensado que se deb&iacute;a a su reciente asociaci&oacute;n con la formaci&oacute;n ultraderechista Partido de la Libertad. En realidad, si esa era su teor&iacute;a, no ten&iacute;a mucho sentido: muchos en Seibersdorf votaban a los partidos conservadores y de extrema derecha de Austria. Seg&uacute;n P&uuml;reschitz, no hubo una conspiraci&oacute;n contra ella. &ldquo;Est&aacute; claro que fue un accidente; no somos asesinos de gatos&rdquo;, me dijo el a&ntilde;o pasado ante la entrada del que fuera el domicilio de Kneissl, con una expresi&oacute;n de incredulidad en el rostro.
    </p><p class="article-text">
        Kneissl no es una persona con la que a P&uuml;reschitz, ni a muchos otros habitantes de la ciudad, les guste relacionarse. Desde que se cas&oacute;, en 2018, es m&aacute;s conocida por haber invitado a Vlad&iacute;mir Putin a su boda y por haber bailado un vals con &eacute;l. Hasta ese momento, durante los 18 meses como ministra de Asuntos Exteriores, Kneissl era percibida como una figura marginal y con poco poder en el gabinete del canciller. Tras haber sido captada por una c&aacute;mara en su boda <a href="https://www.theguardian.com/world/2018/aug/18/cossacks-flowers-putin-austria-wedding-dance" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bailando con un l&iacute;der autoritario</a> y haciendo una genuflexi&oacute;n ante Putin, se hab&iacute;a convertido en una verg&uuml;enza internacional. Las im&aacute;genes de la reverencia de la pol&iacute;tica austriaca dieron la vuelta al mundo. 
    </p><p class="article-text">
        A mediados del a&ntilde;o siguiente ya hab&iacute;a abandonado el cargo y poco despu&eacute;s se traslad&oacute; a Francia y, m&aacute;s tarde, al L&iacute;bano. Finalmente se estableci&oacute; en Rusia, donde ahora dirige el Observatorio Geopol&iacute;tico de Cuestiones Clave de Rusia (Gorki) en la Universidad de San Petersburgo. Aparece regularmente en los medios de comunicaci&oacute;n estatales rusos, donde ha declarado que la UE sufre &ldquo;el colapso de todo Estado de Derecho&rdquo; y que Rusia ha <a href="https://tass.com/world/1920915" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ganado la guerra </a>en Ucrania. Es una admiradora de Putin, a quien en una entrevista de 2023 con la BBC describi&oacute; como &ldquo;el caballero m&aacute;s inteligente&rdquo; de todos los que ha conocido.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-1J1PYVDf9z4-8716', 'youtube', '1J1PYVDf9z4', document.getElementById('yt-1J1PYVDf9z4-8716'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-1J1PYVDf9z4-8716 src="https://www.youtube.com/embed/1J1PYVDf9z4?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Una de las razones por las que la historia de Kneissl es tan embarazosa para Austria es que evidencia la larga y lucrativa relaci&oacute;n del pa&iacute;s con Rusia que, incluso tres a&ntilde;os despu&eacute;s de la invasi&oacute;n a gran escala de Ucrania, <a href="https://apnews.com/article/austria-democracy-freedom-party-russia-kickl-espionage-a8e5e67808ad691d09e03fba10bacc4d" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sigue siendo m&aacute;s estrecha </a>de lo que muchas personas ajenas podr&iacute;an esperar. 
    </p><p class="article-text">
        A este pa&iacute;s alpino de 9 millones de habitantes, cuya Constituci&oacute;n obliga a <a href="https://www.eldiario.es/internacional/consiste-neutralidad-austria-punto-modelo-ucrania_1_8836930.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mantener la neutralidad en los asuntos internacionales</a>, le gusta verse a s&iacute; misma como mediadora entre el Este y el Oeste. Para los cr&iacute;ticos, se trata de una excusa para perseguir sus propios intereses. &ldquo;No entienden por qu&eacute; deber&iacute;an cambiar nada, porque todo les funciona perfectamente&rdquo;, afirma Anton Shekhovtsov, director del Centro para la Integridad Democr&aacute;tica de Austria, que vigila la influencia de los pa&iacute;ses autoritarios.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute;n esperando a que acabe la guerra para volver a las andadas con los rusos&rdquo;. Aunque Austria ha respaldado las sanciones de la UE, Rusia sigue siendo su <a href="https://www.lloydsbanktrade.com/en/market-potential/austria/investment" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">segundo mayor proveedor de inversi&oacute;n extranjera directa</a>, seg&uacute;n datos de 2024. Las empresas austriacas, como el Raiffeisen Bank International, no han empezado a reducir sus operaciones en Rusia hasta ahora, por detr&aacute;s de competidores como el brit&aacute;nico HSBC y el franc&eacute;s Soci&eacute;t&eacute; G&eacute;n&eacute;rale, que abandonaron r&aacute;pidamente el mercado ruso en respuesta a la invasi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el traslado de Kneissl a Rusia no era inevitable, y parece tener tanto que ver con las peculiaridades de su propio car&aacute;cter como con una profunda alineaci&oacute;n ideol&oacute;gica con el Kremlin. A lo largo de su carrera, Kneissl se ha visto a s&iacute; misma como una figura incomprendida, infravalorada y perseguida por su criterio independiente. En Rusia ha encontrado el respeto que, al parecer, hace tiempo que siente que se le debe.
    </p><p class="article-text">
        Una fuente que form&oacute; parte del c&iacute;rculo de Kneissl me dijo que todav&iacute;a la considera con cierta simpat&iacute;a, recordando la persona ambiciosa que fue cuando entraron juntos en el Ministerio de Asuntos Exteriores en 1990. &ldquo;Parece una persona muy triste, alguien que no est&aacute; contenta con c&oacute;mo le ha ido la vida&rdquo;, me dijo: &ldquo;Quer&iacute;a ser una persona brillante que contara con la aprobaci&oacute;n de todos y que la invitaran a dar conferencias en universidades importantes. No creo que quisiera ser una marginada&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Or&iacute;genes y ascenso de Kneissl</h2><p class="article-text">
        Cuando me puse en contacto con fuentes de dentro y fuera de Austria para este reportaje, la mayor&iacute;a respondieron a rega&ntilde;adientes. &ldquo;Nos convierte en el hazmerre&iacute;r&rdquo;, dijo una fuente que hab&iacute;a formado parte del c&iacute;rculo de amistades de la exministra y experto en pol&iacute;tica exterior. Pero cuando las fuentes profundizaban en la conversaci&oacute;n, a menudo se dejaban llevar por sus recuerdos. La confianza suprema de Kneissl, su extraordinaria fe en sus propias capacidades y su incapacidad para avergonzarse de su propio comportamiento segu&iacute;an dejando a la gente sin aliento. (Kneissl declin&oacute; ser entrevistada para este art&iacute;culo).
    </p><p class="article-text">
        Cuando entr&oacute; por primera vez en el Ministerio de Asuntos Exteriores austriaco, en marzo de 1990, como diplom&aacute;tica subalterna, Kneissl ten&iacute;a grandes ambiciones. Hija de un piloto, hab&iacute;a pasado parte de su infancia en Jordania, donde su padre pilotaba un avi&oacute;n del rey Hussein. De vuelta en Austria, anhelaba tener la edad suficiente para regresar a la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Estos a&ntilde;os de infancia no siempre fueron f&aacute;ciles para Kneissl, pero encontr&oacute; consuelo en su amor por los animales. No hace mucho, habl&oacute; conmovida de la relaci&oacute;n que tuvo durante su infancia con un perro b&oacute;xer que su padre trajo a casa. &ldquo;Yo cuidaba del perro y el perro cuidaba de m&iacute;&rdquo;, explic&oacute;. &ldquo;Porque cuando ten&iacute;a 10, 11, 12 a&ntilde;os, sinceramente, no habr&iacute;a logrado tirar para adelante sin mi mejor amigo. Siempre que hab&iacute;a un problema en el colegio hablaba con &eacute;l y sab&iacute;a que no me traicionar&iacute;a&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Su director de tesis, Hanspeter Neuhold, la recordaba como una persona trabajadora e inteligente, pero también algo intransigente. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Kneissl estudi&oacute; Derecho y &aacute;rabe en la Universidad de Viena. En su libro <em>Mi Oriente Medio</em>, publicado en 2014, Kneissl escribi&oacute; que aprendi&oacute; &aacute;rabe para entender el L&iacute;bano y &ldquo;por qu&eacute; hab&iacute;a fuego en Oriente Medio&rdquo;. Escribi&oacute; que hab&iacute;a estudiado con tanta intensidad y profundidad la regi&oacute;n que algunas personas, no especific&oacute; qui&eacute;n, le dijeron que era &ldquo;mucho m&aacute;s libanesa que los propios libaneses&rdquo;. Posteriormente realiz&oacute; un doctorado sobre las fronteras en Oriente Pr&oacute;ximo. Su director de tesis, Hanspeter Neuhold, la recordaba como una persona trabajadora e inteligente, pero tambi&eacute;n algo intransigente. El profesor recuerda que le sugiri&oacute; cambios en su trabajo y que no siempre fue obvio que ella los har&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Esta inquebrantable confianza en s&iacute; misma tambi&eacute;n impresion&oacute; a sus colegas del Ministerio de Asuntos Exteriores. Kneissl cre&iacute;a que Austria pod&iacute;a desempe&ntilde;ar un papel m&aacute;s importante en la pacificaci&oacute;n de Oriente Medio. Su comprensi&oacute;n de la pol&iacute;tica regional y sus conocimientos de &aacute;rabe &mdash;aunque se discute si Kneissl habla bien el idioma&mdash; le valieron un r&aacute;pido ascenso para trabajar en los informes sobre Oriente Medio. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque algunos colegas cre&iacute;an que era algo engre&iacute;da, otros llegaron a apreciarla. &ldquo;Era interesante, muy viajada, divertida y, como todos los j&oacute;venes que est&aacute;bamos all&iacute;, un poco rara&rdquo;, me dijo otro amigo de esa &eacute;poca que sigue en el Ministerio. El antiguo jefe del departamento de Oriente Medio y &Aacute;frica y antiguo embajador, Alexander Christiani, qued&oacute; impresionado por el intelecto de Kneissl y la apoy&oacute; cuando ascendi&oacute; r&aacute;pidamente para trabajar con el entonces Ministro de Asuntos Exteriores.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, este r&aacute;pido ascenso no fue suficiente para Kneissl. En 1998 decidi&oacute; dejar el Ministerio. Walter Gehr, un diplom&aacute;tico m&aacute;s veterano que llegar&iacute;a a ser jefe de gabinete de Kneissl, dijo que ella estaba &ldquo;frustrada por el bajo nivel intelectual del equipo&rdquo; e &ldquo;inc&oacute;moda con todos los hombres que la rodeaban y que le daban &oacute;rdenes&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> La calidad de sus reflexiones era a veces cuestionable, pero su visión crítica de la región —centrada en los peligros del islam político— encajaba fácilmente en la política conservadora del país.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Durante los a&ntilde;os siguientes, dio conferencias como invitada en algunos de los principales institutos acad&eacute;micos austriacos sobre asuntos de Oriente Pr&oacute;ximo y escribi&oacute; an&aacute;lisis para <em>Die Presse</em>, un diario austriaco, aunque se desvincul&oacute; del peri&oacute;dico despu&eacute;s de que los editores corrigieran sus textos. La calidad de sus reflexiones era a veces cuestionable, pero su visi&oacute;n cr&iacute;tica de la regi&oacute;n &mdash;centrada en los peligros del islam pol&iacute;tico&mdash; encajaba f&aacute;cilmente en la pol&iacute;tica conservadora del pa&iacute;s. En 2007 public&oacute; un libro, <em>La espiral de la violencia: Por qu&eacute; Oriente y Occidente no pueden llevarse bien</em>, pero no se vendi&oacute; bien. Durante estos a&ntilde;os pas&oacute; apuros econ&oacute;micos y tuvo que pedir dinero prestado a amigos.
    </p><p class="article-text">
        La suerte de Kneissl cambi&oacute; en 2012, con la publicaci&oacute;n de su libro<em> La testosterona hace pol&iacute;tica</em>. El libro sosten&iacute;a que una &ldquo;profunda frustraci&oacute;n sexual&rdquo; en los hombres &aacute;rabes era uno de los motores de la primavera &aacute;rabe, la oleada de protestas que hab&iacute;a desafiado a muchos reg&iacute;menes autocr&aacute;ticos en toda la regi&oacute;n. El libro no fue bien recibido por sus antiguos colegas y enfureci&oacute; a algunos acad&eacute;micos. &ldquo;Dentro del reducido grupo de expertos austriacos en Oriente Medio, las teor&iacute;as de Kneissl no se tomaron muy en serio&rdquo;, afirma Thomas Schmidinger, polit&oacute;logo y antrop&oacute;logo de la Universidad de Viena. &ldquo;Lo explicaba todo desde los &aacute;ngulos de la cultura y la religi&oacute;n, y de forma muy simplificada&rdquo;. Pero, dijo, esto es lo que hizo que sus ideas fueran tan populares. 
    </p><p class="article-text">
        El libro capt&oacute; la atenci&oacute;n de los medios de comunicaci&oacute;n, incluso en el extranjero. En una <a href="https://time.com/archive/7137968/testosterone-the-power-hormone/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista con la revista Time</a>, Kneissl explic&oacute;: &ldquo;Cuando se trata de relaciones internacionales, lo biol&oacute;gico o, si hablamos de hormonas, lo bioqu&iacute;mico, ha sido hasta ahora bastante subestimado&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> &quot;Todo el mundo conocía su sesgo ideológico, así que se podía trabajar muy bien con ella&quot;.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El siguiente libro de Kneissl, sus memorias, publicadas en 2014, no calm&oacute; a los cr&iacute;ticos que cre&iacute;an que sus opiniones sobre Oriente Medio eran reduccionistas. En el libro, sus comentarios pueden ser arrolladores y su actitud hacia las personas que conoci&oacute; en sus viajes recuerda a veces m&aacute;s a la de una aventurera de la &eacute;poca colonial que a la de una erudita moderna.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en 2015, cuando millones de personas que hu&iacute;an de la guerra y la persecuci&oacute;n llegaron a las puertas de Europa, y la migraci&oacute;n desde Oriente Medio se convirti&oacute; en un tema candente en la pol&iacute;tica austriaca, Kneissl se convirti&oacute; en una voz cada vez m&aacute;s prominente. Aparec&iacute;a regularmente en la radio &Ouml;sterreichischer Rundfunk (ORF) y gan&oacute; notoriedad por sus cr&iacute;ticas a la decisi&oacute;n de Angela Merkel de permitir la entrada en Alemania de m&aacute;s de un mill&oacute;n de solicitantes de asilo. 
    </p><p class="article-text">
        Para los productores de televisi&oacute;n, de quienes se esperaba que representaran los dos lados de cada cuesti&oacute;n, Kneissl era la experta ideal. Georg Renner, que trabajo como periodista pol&iacute;tico en Viena y entrevist&oacute; a Kneissl en varias ocasiones, lo explica as&iacute;: &ldquo;Todo el mundo conoc&iacute;a su sesgo ideol&oacute;gico, as&iacute; que se pod&iacute;a trabajar muy bien con ella&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Ingreso en la extrema derecha</h2><p class="article-text">
        Fue alrededor de 2006 cuando Kneissl conoci&oacute; a Heinz-Christian Strache, l&iacute;der del partido ultraderechista, a trav&eacute;s de uno de sus exalumnos, Johann Gudenus, que acabar&iacute;a siendo l&iacute;der adjunto del partido. Strache y Kneissl hicieron buenas migas y Kneissl empez&oacute; a hablar en actos junto a miembros del Partido de la Libertad, siempre asegur&aacute;ndose de subrayar que era una analista independiente y que no formaba parte del partido.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el Partido de la Libertad ha desempe&ntilde;ado un papel importante en la pol&iacute;tica austriaca desde los a&ntilde;os 80 y ha formado parte de gobiernos de coalici&oacute;n, no es dif&iacute;cil entender por qu&eacute; Kneissl habr&iacute;a querido distanciarse de &eacute;l. Fundado en 1956, comenz&oacute; su andadura como el hogar pol&iacute;tico de antiguos nazis, en un pa&iacute;s famoso por no haber asumido su oscuro pasado. &ldquo;Todav&iacute;a en 1990 el 43% de los austriacos pensaba que el nazismo 'ten&iacute;a lados buenos y malos&rdquo;, se&ntilde;alaba el historiador y escritor Tony Judt al hablar de la Europa de posguerra. El l&iacute;der del partido de 1986 a 2000, J&ouml;rg Haider, era hijo de dos devotos nacionalsocialistas y era famoso por declaraciones que parec&iacute;an trivializar los cr&iacute;menes de los nazis.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> A su regreso al Ministerio, la encontraron &quot;estrecha de miras&quot; y obsesionada con las quejas relacionadas con su carrera.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A partir de 2005, bajo el liderazgo de Strache, el Partido de la Libertad intent&oacute; distanciarse de su reputaci&oacute;n antisemita &mdash;aunque sigui&oacute; estando <a href="https://www.theguardian.com/world/2018/jan/25/austrias-far-right-fraternities-brace-for-protests-at-annual-ball" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vinculado a organizaciones</a> antisemitas&mdash;, al tiempo que hac&iacute;a campa&ntilde;a sobre un conjunto de cuestiones similares a las de otros partidos de extrema derecha de toda Europa, atacando la inmigraci&oacute;n, el islam y la UE. Y como muchos l&iacute;deres de la extrema derecha europea, Strache cultiv&oacute; un estrecho v&iacute;nculo con Mosc&uacute;. En 2016 viaj&oacute; a la capital rusa para firmar un &ldquo;<a href="https://www.rferl.org/a/russia-austria-freedom-party-pact-putins-party/28185013.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pacto de cooperaci&oacute;n&rdquo; </a>con el partido gobernante, Rusia Unida. En ese viaje, Strache pidi&oacute; el fin de las sanciones internacionales que se hab&iacute;an impuesto tras la anexi&oacute;n de Crimea por Putin en 2014.
    </p><p class="article-text">
        En las elecciones generales de 2017 Strache llev&oacute; al partido de la Libertad a su segundo mejor resultado hist&oacute;rico, al obtener el 26% de los votos. Sin embargo, los titulares de aquella noche se los llev&oacute; <a href="https://www.theguardian.com/world/2017/oct/15/sebastian-kurz-on-track-to-become-austrias-next-leader-projections-show" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sebastian Kurz</a>, el ni&ntilde;o prodigio de pelo engominado que, a sus 31 a&ntilde;os, llev&oacute; al conservador Partido Popular a la victoria. Los dos partidos acordaron formar un gobierno de coalici&oacute;n, con Kurz como canciller y Strache como vicecanciller.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d1bf3a20-c5c7-4d48-bb22-da55a7846d35_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d1bf3a20-c5c7-4d48-bb22-da55a7846d35_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d1bf3a20-c5c7-4d48-bb22-da55a7846d35_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d1bf3a20-c5c7-4d48-bb22-da55a7846d35_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d1bf3a20-c5c7-4d48-bb22-da55a7846d35_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d1bf3a20-c5c7-4d48-bb22-da55a7846d35_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d1bf3a20-c5c7-4d48-bb22-da55a7846d35_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Imagen de archivo del excanciller austriaco, Sebastian Kurz. EFE/EPA/CRISTIANO BRUNA"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Imagen de archivo del excanciller austriaco, Sebastian Kurz. EFE/EPA/CRISTIANO BRUNA                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El partido de Strache pas&oacute; a controlar varias carteras clave, entre ellas, el Ministerio de Asuntos Exteriores. Kneissl era la primera opci&oacute;n de Strache para liderarlo.  &ldquo;(a Kneissl) No le sorprendi&oacute; la oferta, pero no estaba completamente segura de querer aceptarla&rdquo;, me dijo entonces un confidente de Kneissl. Seg&uacute;n me cont&oacute;, Kneissl se sent&iacute;a inc&oacute;moda con el lado m&aacute;s extremista del Partido de la Libertad. Al final, seg&uacute;n esta versi&oacute;n, acept&oacute; el puesto para dejar su impronta en la pol&iacute;tica exterior austriaca. &ldquo;Por supuesto que lo acept&oacute;, era el primer sueldo fijo que recib&iacute;a en a&ntilde;os&rdquo;, afirm&oacute; otro excolega.
    </p><p class="article-text">
        En el cargo, Kneissl inaugur&oacute; una nueva forma de hacer las cosas. Envi&oacute; un comunicado para explicar que el Ministerio de Asuntos Exteriores admit&iacute;a mascotas, y sus dos perros b&oacute;xer babeantes empezaron a acompa&ntilde;arla a menudo al trabajo. Se paseaba por el Ministerio charlando con todos, desde los becarios hasta los mandos intermedios. &ldquo;Se met&iacute;a en partes del proceso burocr&aacute;tico que un ministro nunca tocar&iacute;a&rdquo;, me dijo un diplom&aacute;tico que trabaj&oacute; con Kneissl. &ldquo;Se met&iacute;a en los detalles de un memor&aacute;ndum cualquiera y lo elevaba m&aacute;s all&aacute; de lo necesario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para algunos, Kneissl era un soplo de aire fresco y mucho m&aacute;s accesible que muchos de sus colegas. &ldquo;Al principio me alegr&eacute; mucho de que volviera para romper la red de amiguismo del Ministerio&rdquo;, me dijo un diplom&aacute;tico austriaco. Sin embargo, tambi&eacute;n pod&iacute;a ser brusca y cr&iacute;tica con sus colegas. Para el diplom&aacute;tico, parec&iacute;a diferente de la persona &ldquo;abierta y liberal&rdquo; que hab&iacute;a sido antes. A su regreso al Ministerio, la encontraron &ldquo;estrecha de miras&rdquo; y obsesionada con las quejas relacionadas con su carrera.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> En las reuniones de Bruselas, los participantes se esforzaban por evitarla. Los estadounidenses la evitaban y se dirigían directamente a Kurz.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Kurz, el nuevo canciller, apenas ten&iacute;a tiempo para Kneissl. Su c&iacute;rculo &iacute;ntimo sab&iacute;a que, si quer&iacute;an presionar a Washington o Bruselas, no necesitaban intermediarios. Kneissl, por su parte, se sinti&oacute; marginada y tom&oacute; medidas que probablemente enfurecer&iacute;an a su jefe. 
    </p><p class="article-text">
        Se lanz&oacute; a establecer mejores lazos con Turqu&iacute;a, sabiendo que Kurz hab&iacute;a criticado p&uacute;blicamente al presidente, Recep Tayyip Erdo&#287;an. Por encima de todo, Kneissl quer&iacute;a que la tomaran en serio. Tras una d&eacute;cada de trabajo por cuenta propia, contratos de corta duraci&oacute;n y sueldos miserables, Kneissl sent&iacute;a que se hab&iacute;a ganado el derecho a ser escuchada. Decepcionada por la falta de rigor intelectual del Gobierno, a menudo interrump&iacute;a las reuniones del Gabinete dando largas conferencias sobre pol&iacute;tica nacional e internacional.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Kneissl ten&iacute;a la sensaci&oacute;n de que sus hom&oacute;logos pol&iacute;ticos en el extranjero no la respetaban. En un viaje diplom&aacute;tico a Francia, el Ministro de Asuntos Exteriores franc&eacute;s no la recibi&oacute;. En las reuniones de Bruselas, los participantes se esforzaban por evitarla. Los estadounidenses la evitaban y se dirig&iacute;an directamente a Kurz. Gehr recuerda que estos desaires hirieron profundamente a Kneissl. En su opini&oacute;n, &ldquo;no hab&iacute;a ning&uacute;n motivo para mostrar tanta antipat&iacute;a hacia ella&rdquo;. &ldquo;Fue un gran error de los pa&iacute;ses occidentales&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;nico lugar donde Kneissl recibi&oacute; la calidez que ansiaba fue en el Este. En una visita de Estado a Rusia en abril de 2018 habl&oacute; de la implicaci&oacute;n rusa en Siria con el ministro de Exteriores ruso, Sergu&eacute;i Lavrov, una figura que, seg&uacute;n Gehr, la acogi&oacute; con una mezcla de amabilidad y firmeza. El viaje tambi&eacute;n incluy&oacute; una reuni&oacute;n con Putin. Kneissl ocult&oacute; este encuentro a los medios de comunicaci&oacute;n, ya que cre&iacute;a que iban a por ella.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d74c3633-1e5c-4610-865f-606b8083f3af_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d74c3633-1e5c-4610-865f-606b8083f3af_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d74c3633-1e5c-4610-865f-606b8083f3af_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d74c3633-1e5c-4610-865f-606b8083f3af_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d74c3633-1e5c-4610-865f-606b8083f3af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d74c3633-1e5c-4610-865f-606b8083f3af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d74c3633-1e5c-4610-865f-606b8083f3af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Karin Kneissl y el ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, durante la conferencia &#039;el futuro de un mundo multipolar&#039;, celebrada en Moscú en noviembre de 2024"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Karin Kneissl y el ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, durante la conferencia &#039;el futuro de un mundo multipolar&#039;, celebrada en Moscú en noviembre de 2024                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Por aquel entonces, no hab&iacute;a nada inusual en que una ministra de Asuntos Exteriores austriaca se reuniera con Putin, pero el enfoque de Kneissl &mdash;merodear por Mosc&uacute;, dejando que el embajador austriaco explicara por qu&eacute; su ministra de Asuntos Exteriores no estaba en una gala programada&mdash; no lo era. Parec&iacute;a que disfrutaba siendo la estrella de su propia pel&iacute;cula. Dos meses despu&eacute;s, cuando Putin lleg&oacute; a Austria en visita de Estado, Kneissl le puso algo en las manos durante un acto en el Museo de Historia del Arte de Viena. Era una invitaci&oacute;n a su boda.
    </p><h2 class="article-text">Boda y genuflexi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Entre sus colegas hab&iacute;a consenso en que la maniobra de Kneissl era irresponsable y pon&iacute;a a Austria en una situaci&oacute;n delicada, pero en realidad nadie esperaba que el presidente ruso asistiera, hasta que el embajador ruso acudi&oacute; a la casa de Kneissl en Seibersdorf para anunciar que Putin aceptaba la invitaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El momento era especialmente inoportuno. Apenas unos meses antes, el exesp&iacute;a <a href="https://www.theguardian.com/news/2018/dec/26/skripal-poisonings-bungled-assassination-kremlin-putin-salisbury" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ruso Sergei Skripal </a>y su hija, Yulia, hab&iacute;an sido envenenados por agentes rusos en la localidad inglesa de Salisbury. En contraste con Alemania, Francia y Polonia, que hab&iacute;an <a href="https://www.theguardian.com/uk-news/2018/mar/26/four-eu-states-set-to-expel-russian-diplomats-over-skripal-attack" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">expulsado a diplom&aacute;ticos rusos </a>como respuesta al envenenamiento, Austria hab&iacute;a sido objeto de cr&iacute;ticas por negarse a hacer lo mismo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c00b633-3c90-49de-961b-615fecaeb8e4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c00b633-3c90-49de-961b-615fecaeb8e4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c00b633-3c90-49de-961b-615fecaeb8e4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c00b633-3c90-49de-961b-615fecaeb8e4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c00b633-3c90-49de-961b-615fecaeb8e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8c00b633-3c90-49de-961b-615fecaeb8e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8c00b633-3c90-49de-961b-615fecaeb8e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Imagen de archivo del exespía Serguéi Skripal."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Imagen de archivo del exespía Serguéi Skripal.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La boda se celebr&oacute; un caluroso d&iacute;a de agosto en un vi&ntilde;edo de monta&ntilde;a del sur de Austria. La novia lleg&oacute; en coche de caballos y visti&oacute; el tradicional <em>dirndl </em>de marfil; el novio, el empresario austriaco Wolfgang Meilinger, llevaba un elegante chaleco verde. Putin ocup&oacute; un lugar destacado en la ceremonia civil, donde se sent&oacute; en la mesa de la feliz pareja y brind&oacute; en alem&aacute;n. Entre sus regalos de boda figuraba un coro de cosacos, que hab&iacute;a hecho venir en avi&oacute;n para la ocasi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Durante el primer baile de la pareja como reci&eacute;n casados, Meilinger entreg&oacute; a su esposa a Putin, que la estaba esperando. <a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2018/aug/21/dance-vladimir-putin-austria-foreign-minister" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La pareja bail&oacute; </a>una versi&oacute;n de <em>El &uacute;ltimo vals</em> de Engelbert Humperdinck cantada por Gehr que, antes de convertirse en jefe de gabinete de Kneissl, ten&iacute;a, entre muchos otros trabajos, uno como cantante de jazz. Los colegas de Kneissl en el Gobierno miraban con nerviosismo los movimientos del reportero gr&aacute;fico de la Agencia Austriaca de Prensa que cubr&iacute;a el evento. &ldquo;El baile fue bastante bien hasta el final, pero cuando (Kneissl) hizo la genuflexi&oacute;n (ante Putin), pens&eacute;: ahora s&iacute; que estamos jodidos&rdquo;, me dijo uno de los excolegas de la exministra.
    </p><p class="article-text">
        En cuesti&oacute;n de horas, la foto de la reverencia apareci&oacute; en los telediarios. Los pol&iacute;ticos ucranianos montaron en c&oacute;lera y se preguntaron si Austria deb&iacute;a seguir abogando como actor neutral en las conversaciones de paz con Rusia. El Partido Socialdem&oacute;crata de Austria denunci&oacute; el incidente como &ldquo;susceptible de causar un da&ntilde;o duradero a la posici&oacute;n de Austria en pol&iacute;tica exterior&rdquo;. Der Standard public&oacute; el titular: &ldquo;El arrodillamiento de Kneissl ante Putin es una verg&uuml;enza&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;El baile fue bastante bien hasta el final, pero cuando (Kneissl) hizo la genuflexión (ante Putin), pensé: ahora sí que estamos jodidos&quot;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Kneissl no se disculp&oacute;. &ldquo;Quienes me conocen saben muy bien que no soy sumisa ante nadie&rdquo;, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=Uq60-WIhvbI" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">declar&oacute; a la BBC</a>. No era la primera vez que le costaba entender por qu&eacute; los dem&aacute;s no ve&iacute;an las cosas como ella. Tambi&eacute;n dijo que se trataba de un evento de car&aacute;cter privado y que la reverencia fue el gesto natural de una dama al final de un vals. En su opini&oacute;n, los pendientes de 50.000 euros que Putin <a href="https://www.euractiv.com/section/politics/short_news/putins-e50000-earrings-for-former-austrian-fm-spark-controversy/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">le regal&oacute;</a> eran un generoso gesto que, por supuesto, no ten&iacute;a que justificar como representante pol&iacute;tica de Austria y pod&iacute;a qued&aacute;rselos. 
    </p><p class="article-text">
        Menos de un a&ntilde;o despu&eacute;s Kneissl ya no ocupaba el cargo de ministra debido a otro esc&aacute;ndalo vinculado con la influencia rusa en Austria. Esta vez, afectaba al l&iacute;der del Partido de la Libertad. En 2019 se filtr&oacute; a la prensa una <a href="https://www.theguardian.com/world/2019/may/20/austria-ibiza-scandal-sting-operation-what-happened-why-does-it-matter" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">grabaci&oacute;n secreta de </a>Strache en la que aparec&iacute;a sentado en una villa de Ibiza con una mujer que se hac&iacute;a pasar por sobrina de un oligarca ruso. (Junto a Strache en el v&iacute;deo aparec&iacute;a Gudenus, el exalumno de Kneissl, que le hab&iacute;a presentado al l&iacute;der del partido en 2006). 
    </p><p class="article-text">
        En la grabaci&oacute;n, la mujer afirmaba estar interesada en comprar el principal tabloide de Austria y utilizarlo para impulsar el Partido de la Libertad de cara a las pr&oacute;ximas elecciones del pa&iacute;s. Strache la escuchaba con atenci&oacute;n y le dijo que, a cambio, pod&iacute;a ofrecerle lucrativos contratos p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        La historia fue un duro golpe para el Gobierno de Kurz y Strache dimiti&oacute; r&aacute;pidamente. Cuando Kurz destituy&oacute; al ministro del Interior, que pertenec&iacute;a al partido de la Libertad, para garantizar una investigaci&oacute;n adecuada del esc&aacute;ndalo, todos los ministros del Partido de la Libertad del gobierno dimitieron. Kneissl, aunque nombrada por el Partido de la Libertad, reiter&oacute; que, t&eacute;cnicamente, era independiente. Resisti&oacute; brevemente, pero un mes despu&eacute;s, una moci&oacute;n de censura <a href="https://www.theguardian.com/world/2019/may/19/austria-prepares-for-elections-after-ibiza-video-scandal-strache" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">puso fin al Gobierno de Kurz </a>y Kneissl se qued&oacute; sin trabajo.
    </p><h2 class="article-text">La ca&iacute;da</h2><p class="article-text">
        Tras la ca&iacute;da del Gobierno, Kneissl se encerr&oacute; en s&iacute; misma. &ldquo;Se qued&oacute; muy aislada y cada vez m&aacute;s triste&rdquo;, explica Margarete Schorn, una de las vecinas de Kneissl en Seibersdorf, que sol&iacute;a llevarle la compra durante este periodo. Kneissl empez&oacute; a tener problemas econ&oacute;micos. La asociaci&oacute;n de Kneissl con el Partido de la Libertad y con Putin dificult&oacute; su regreso al mundo de la ense&ntilde;anza y el periodismo. Su corto periodo en el cargo tampoco le permit&iacute;a acceder a una pensi&oacute;n ministerial. Cuando lleg&oacute; la pandemia de COVID, ya s&oacute;lo ten&iacute;a el dinero necesario para sobrevivir. Solicit&oacute; el fondo austriaco creado para la pandemia, pero le denegaron las ayudas, ya que sus ingresos anteriores eran demasiado elevados.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Kneissl veía sus desgracias como el resultado de una venganza sin rostro contra ella</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las relaciones personales de Kneissl empezaron a deteriorarse. Se hab&iacute;a peleado con Gehr en 2019 despu&eacute;s de que supuestamente la criticara por ser maleducada con los conductores del Ministerio que la llevaban y tra&iacute;an de Seibersdorf todos los d&iacute;as. Su relaci&oacute;n con su marido tambi&eacute;n se hab&iacute;a roto. Seg&uacute;n los medios, Kneissl le acus&oacute; de violencia dom&eacute;stica, algo que &eacute;l neg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Kneissl ve&iacute;a sus desgracias como el resultado de una venganza sin rostro contra ella. En 2020 abandon&oacute; Austria para siempre y se instal&oacute; en N&icirc;mes, en el sur de Francia, antes de trasladarse de nuevo al L&iacute;bano, donde consigui&oacute; ser contratada para dar algunas conferencias. Eugene Richard Sensenig, acad&eacute;mico y amigo de Kneissl, recordaba que en el L&iacute;bano ella se rode&oacute; de un grupo de amigos que la admiraban. Sin embargo, estaba preocupada y era recurrente que expresara que se hab&iacute;a sentido maltratada. 
    </p><p class="article-text">
        Sensenig la compadec&iacute;a. &ldquo;A las mujeres que trabajan duro y quieren ascender se las llama zorras y en cambio a los hombres, ambiciosos; y en su generaci&oacute;n, sin duda, se la consideraba una zorra&rdquo;, dijo. Se&ntilde;al&oacute; que Kneissl parec&iacute;a estar sometida a otros est&aacute;ndares: hab&iacute;a sido condenada al ostracismo por su decisi&oacute;n de asociarse al Partido de la Libertad, pero el Partido Popular, de centroderecha, que sigue siendo considerado parte de la respetable corriente dominante, no s&oacute;lo se hace eco de la ret&oacute;rica de la extrema derecha sobre la inmigraci&oacute;n y el Islam, sino que tambi&eacute;n la ha incluido dos veces en coaliciones de gobierno.
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o que dej&oacute; Austria, Kneissl empez&oacute; a escribir columnas de opini&oacute;n para el medio de comunicaci&oacute;n estatal Russia Today, en las que cubr&iacute;a Oriente Medio, energ&iacute;a y relaciones internacionales. Un a&ntilde;o despu&eacute;s fue nombrada <a href="https://www.theguardian.com/world/2021/jun/02/former-austrian-minister-given-seat-on-board-of-russias-rosneft" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para un lucrativo puesto en </a>el consejo del gigante petrolero ruso Rosneft (all&iacute; se uni&oacute; a otra notable figura pol&iacute;tica en el consejo: el excanciller alem&aacute;n <a href="https://www.theguardian.com/world/2023/may/11/ex-german-chancellor-criticised-for-attending-event-at-russian-embassy-gerhard-schroder" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gerhard Schr&ouml;der</a>). En 2022, cuando Rusia comenz&oacute; su invasi&oacute;n a gran escala de Ucrania, Kneissl se neg&oacute; a abandonar el consejo de Rosneft, hasta que se vio legalmente obligada a hacerlo cuando Rusia impidi&oacute; que ciudadanos de la UE ocuparan puestos ejecutivos o en el consejo.
    </p><p class="article-text">
        Su lealtad a Rusia pronto se vio recompensada. En 2023 se embarc&oacute; en un avi&oacute;n rumbo a San Petersburgo tras aceptar una invitaci&oacute;n para dirigir Gorki. Sus nuevos anfitriones incluso se tomaron la molestia de <a href="https://www.theguardian.com/world/2023/sep/14/karin-kneissl-austria-ex-foreign-minister-moves-to-russia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desviar un avi&oacute;n militar </a>de Siria al L&iacute;bano para transportar los ponis de Kneissl a Rusia.
    </p><h2 class="article-text">Nueva vida</h2><p class="article-text">
        Kneissl no es ni mucho menos la primera figura pol&iacute;tica austriaca que mantiene una relaci&oacute;n amistosa con la Rusia de Putin, incluso despu&eacute;s de la anexi&oacute;n de Crimea. Como <a href="https://www.newstatesman.com/world/europe/2022/04/austria-is-russias-tunnel-into-the-heart-of-europe" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">brome&oacute; un escritor</a>, &ldquo;Austria no tiene un Gerhard Schr&ouml;der, sino muchos&rdquo;. El excanciller austriaco Wolfgang Sch&uuml;ssel se sent&oacute; en el consejo del gigante energ&eacute;tico ruso Lukoil. Otro excanciller, Christian Kern, se sent&oacute; en el consejo de administraci&oacute;n de los Ferrocarriles Rusos. Sin embargo, tanto Sch&uuml;ssel como Kern abandonaron sus cargos tras la invasi&oacute;n de Ucrania. Kneissl, en cambio, se mud&oacute; a Rusia al a&ntilde;o siguiente.
    </p><p class="article-text">
        Es f&aacute;cil comprender el atractivo de Rusia para Kneissl: ofrece un nivel de seguridad y prestigio que no pod&iacute;a encontrar en ning&uacute;n otro lugar. En cambio, resulta m&aacute;s complejo entender qu&eacute; gana Rusia con ello. &ldquo;Muchos pol&iacute;ticos europeos que entran a formar parte de las estructuras rusas traen consigo una red de amistades o influencias, pero Kneissl no era nadie cuando dej&oacute; el cargo&rdquo;, me dijo Shekhovtsov. &ldquo;Mi hip&oacute;tesis es que, al apoyar a Kneissl, los rusos env&iacute;an un mensaje a otros altos funcionarios europeos: aunque no seas muy &uacute;til en tu pa&iacute;s, podr&iacute;a haber un lugar para ti en Rusia&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> En Rusia ha encontrado el respeto que, al parecer, hace tiempo que siente que se le debe.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En Rusia, Kneissl ha encontrado su lugar. En junio de 2024 <a href="https://tass.com/world/1801245" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">declar&oacute; a una agencia de noticias estatal </a>que Occidente ten&iacute;a planes para dividir Rusia, &ldquo;igual que se dividi&oacute; la Federaci&oacute;n de Yugoslavia&rdquo;. Aunque la declaraci&oacute;n apenas tuvo repercusi&oacute;n en Europa, en Rusia se present&oacute; como una seria advertencia de una aut&eacute;ntica iniciada pol&iacute;tica. &ldquo;La exministra austriaca de Asuntos Exteriores Kneissl confirma los planes de Occidente de dividir Rusia&rdquo;, fue el titular. Otros titulares recientes son &ldquo;Putin ten&iacute;a raz&oacute;n sobre la econom&iacute;a en 2023 - exministra austriaca de Asuntos Exteriores&rdquo; y, a principios de este mes, &ldquo;La exministra austriaca de Asuntos Exteriores aconseja a los rusos que abandonen sus ideas rom&aacute;nticas sobre Europa occidental&rdquo;. El verano pasado <a href="https://webtv.un.org/en/asset/k1a/k1arxw4nbf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">compareci&oacute; ante la ONU </a>para advertir contra el suministro de armas a Ucrania.
    </p><p class="article-text">
        Los examigos y colegas de Kneissl son conscientes de que las relaciones con la exministra tienden a ser vol&aacute;tiles. &ldquo;No me sorprender&iacute;a que acabara peleada con los rusos y acabara en Pek&iacute;n, Caracas o cualquier otro lugar&rdquo;, me dijo uno de ellos. Por ahora, sin embargo, Kneissl parece estar contenta. En un correo electr&oacute;nico reciente se negaba de nuevo a ser entrevistada, pero dec&iacute;a que hab&iacute;a empezado a rehacer su vida.
    </p><p class="article-text">
        A finales del a&ntilde;o pasado asumi&oacute; su &uacute;ltimo cargo como embajadora para la <a href="https://www.politico.eu/article/austrian-ex-minister-becomes-vladimir-putins-tiger-ambassador/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conservaci&oacute;n de los tigres siberianos</a>, una causa cercana al coraz&oacute;n de Putin y al de Kneissl. Los medios de comunicaci&oacute;n estatales informaron en diciembre de que hab&iacute;a visto un tigre durante su reciente visita a un parque nacional. En una breve entrevista, aprovech&oacute; la oportunidad para comparar las actitudes europeas y rusas ante tales depredadores, y se&ntilde;alar que Europa sal&iacute;a perdiendo en esta comparaci&oacute;n. En Rusia, &ldquo;a los osos, lobos y tigres no se les llama 'osos problem&aacute;ticos&rdquo;, dijo.: &ldquo;Forman parte de la vida. Esto es lo que yo llamo &lsquo;decir s&iacute; a la vida en Rusia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Emma Reverter
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amanda Coakley]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/bailando-putin-exministra-exteriores-austria-encontro-nuevo-hogar-rusia_1_12436658.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Jul 2025 20:14:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9afdf262-5ba0-450c-a3ad-8977d0877631_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1241587" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9afdf262-5ba0-450c-a3ad-8977d0877631_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1241587" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Bailando con Putin: cómo la exministra de Exteriores de Austria encontró un nuevo hogar en Rusia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9afdf262-5ba0-450c-a3ad-8977d0877631_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Rusia,Austria,Vladímir Putin,Extrema derecha,UE - Unión Europea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El impensable lugar Patrimonio de la Humanidad cerca de Viena en el que se va a interpretar una ópera de Wagner]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/impensable-lugar-interpretar-opera-wagner-cerca-viena-cantera-sankt-margarethen-im-burgenland-pm_1_12427001.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9c060ae4-40f4-4591-bf04-142a13f56fd6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El impensable lugar Patrimonio de la Humanidad cerca de Viena en el que se va a interpretar una ópera de Wagner"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El emplazamiento no solo muestra un escenario único, sino también se integra en la propia obra</p><p class="subtitle">La mentira del casco vikingo con cuernos se propagó gracias a una famosa ópera del siglo XIX
</p></div><p class="article-text">
        La creatividad lleva en muchos casos a que representaciones teatrales, conciertos o, en este caso, una &oacute;pera, tengan lugares para actuar que van m&aacute;s all&aacute; de los habituales teatros o salas espec&iacute;ficas creadas para la ocasi&oacute;n, y el clima favorable en verano invita a pensar escenarios peculiares y frescos para llevar a la cultura al aire libre.
    </p><p class="article-text">
        Esto es lo que han pensado en <strong>Sankt Margarethen im Burgenland</strong>, una localidad al sur de <a href="https://www.eldiario.es/viajes/viena-austria-semana-no-puedes-perder-capital_1_10595437.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Viena</a>, en la frontera con Hungr&iacute;a, y donde desde el 9 de julio van a tener una representaci&oacute;n nada habitual de una de las &oacute;peras m&aacute;s conocidas de Richard Wagner,<em> El holand&eacute;s errante</em>.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DKjXJ6vtS1k/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Se trata de la catera de la ciudad, un lugar en el que en verano son habituales los eventos culturales y que ofrece un espacio &uacute;nico donde se fusionan naturaleza y arte, a pocos kil&oacute;metros del <strong>lago Neusiedl</strong>, que sirve de frontera natural con Hungr&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La cantera de Sankt Margarethen im Burgenland: un lugar hist&oacute;rico como escenario cultural</strong></h2><p class="article-text">
        La cantera de Sankt Margarethen im Burgenland es un sitio hist&oacute;rico, <a href="https://www.eldiario.es/temas/patrimonio-de-la-humanidad/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO</a>, que funciona desde la &eacute;poca romana y que sirvi&oacute; de fuente de los materiales con los que se han construido gran parte de los edificios emblem&aacute;ticos de Viena, como es el caso de la Catedral de San Esteban. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un lugar &uacute;nico&rdquo;, afirma el director art&iacute;stico<strong> Daniel Serafin</strong> de la representaci&oacute;n de la &oacute;pera de <em>El holand&eacute;s errante</em> de <a href="https://www.eldiario.es/temas/wagner/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Wagner</a>, cuyos decorados est&aacute;n hechos para resistir viento y lluvia, a la vez que aprovecha la iluminaci&oacute;n natural del sol y de la noche, siendo una obra conectada con la naturaleza.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DKyyobwBJEN/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        De hecho, la propia cantera se ha ubicado como parte de los decorados, en una puesta en escena que ha requerido dos a&ntilde;os, para un escenario que tiene seis kil&oacute;metros de aparejos y tablas, 6.500 metros cuadrados de paneles de madera, 600 metros c&uacute;bicos de poliestireno, 42 toneladas de acero y aproximadamente medio mill&oacute;n de tornillos.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, la superficie de representaci&oacute;n es de 950 metros cuadrados, algunos objetos alcanzando los 22 metros de altura integrados en las rocas de la cantera de Sankt Margarethen im Burgenland, y sobre el que llegan a coincidir hasta 65 artistas a la vez.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, los trabajadores y artistas de la &oacute;pera <em>El holand&eacute;s errante </em>deben estar preparados para el calor o la noche al estar al aire libre y aprovechar los diferentes elementos de la naturaleza, en una representaci&oacute;n que durar&aacute; hasta el 23 de agosto en esta localidad austr&iacute;aca cerca de Viena.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/impensable-lugar-interpretar-opera-wagner-cerca-viena-cantera-sankt-margarethen-im-burgenland-pm_1_12427001.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Jun 2025 18:00:01 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9c060ae4-40f4-4591-bf04-142a13f56fd6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="176806" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9c060ae4-40f4-4591-bf04-142a13f56fd6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="176806" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El impensable lugar Patrimonio de la Humanidad cerca de Viena en el que se va a interpretar una ópera de Wagner]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9c060ae4-40f4-4591-bf04-142a13f56fd6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Austria,Ópera,Wagner,Patrimonio de la Humanidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La curiosa ruta por Viena de la vida de Beethoven llena de mudanzas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/curiosa-ruta-viena-vida-beethoven-llena-mudanzas-pm_1_12384092.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5c08b863-7f27-4f50-aa0f-d0d726a44c14_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La curiosa ruta por Viena de la vida de Beethoven llena de mudanzas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En más de tres décadas en Viena, el compositor llegó a vivir en 60 casas diferentes</p><p class="subtitle">La ciudad con un centro histórico Patrimonio de la Humanidad y que vio nacer a Mozart</p></div><p class="article-text">
        Uno de los aspectos menos conocidos de la vida de <strong>Ludwig van Beethoven</strong> es el hecho de que se llegara a mudar en m&aacute;s de 67 ocasiones, sin durar m&aacute;s de un a&ntilde;o en cada una de las viviendas que tuvo, algunas de ellas todav&iacute;a conservadas y otras derruidas.
    </p><p class="article-text">
        Pero esas m&aacute;s de seis decenas de casas que ocup&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/temas/beethoven/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Beethoven</a> en <strong>Viena</strong>, la actual capital de Austria, desde su llegada en 1792 para estudiar con Haydn, supone una interesante ruta para realizar por la ciudad como turismo cultural y que permite conocer m&aacute;s sobre la vida de uno de los compositores musicales m&aacute;s destacados.
    </p><p class="article-text">
        Ludwig van Beethoven naci&oacute; alrededor del a&ntilde;o 1770 en <strong>Bonn</strong>, pero con apenas 22 a&ntilde;os se mudar&iacute;a a Viena, capital musical del momento, para rodearse de los principales compositores. De hecho, con tan solo 17 a&ntilde;os hab&iacute;a estado ya a punto de hacerlo para aprender del mismo <strong>Wolfgang Amadeus Mozart</strong>, pero se quedar&iacute;a por la enfermedad de su madre, y cuando regres&oacute;, este ya hab&iacute;a fallecido.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La casa-museo Beethoven Heiligenstadt</strong></h2><p class="article-text">
        Tras llegar a Viena en 1792, Beethoven no se ir&iacute;a hasta su muerte en 1827, y una de sus viviendas m&aacute;s conocidas fue la de <strong>Heiligenstadt</strong>, en el distrito 19 de la ciudad, <strong>D&ouml;bling</strong>, a las afueras, en un entorno rodeado de vi&ntilde;edos y tabernas con terrazas que propici&oacute; la composici&oacute;n de la <em>Sinfon&iacute;a N&ordm;3</em>, tambi&eacute;n llamada <em>Heroica</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ffe063d-d405-49a8-8ecd-a05eee36bd97_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ffe063d-d405-49a8-8ecd-a05eee36bd97_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ffe063d-d405-49a8-8ecd-a05eee36bd97_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ffe063d-d405-49a8-8ecd-a05eee36bd97_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ffe063d-d405-49a8-8ecd-a05eee36bd97_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ffe063d-d405-49a8-8ecd-a05eee36bd97_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3ffe063d-d405-49a8-8ecd-a05eee36bd97_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Beethovenhaus es ahora una casa-museo en Viena donde se puede aprender sobre su vida en la ciudad."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Beethovenhaus es ahora una casa-museo en Viena donde se puede aprender sobre su vida en la ciudad.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Aqu&iacute; en la casa de <strong>Heiligenstadt</strong> tambi&eacute;n tuvo lugar uno de los episodios m&aacute;s oscuros y misteriosos del alem&aacute;n, cuando intent&oacute; suicidarse e incluso redact&oacute; una carta a modo de testamento que iba dirigida a sus hermanos, pero que guardar&iacute;a y no se descubrir&iacute;a hasta su muerte. Actualmente esta es la casa-museo del m&uacute;sico en Viena y que tiene una exhibici&oacute;n que permite conocer mejor su vida en la ciudad.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Pasqualatihaus: donde abri&oacute; una ventana para ver el Prater</strong></h2><p class="article-text">
        Uno de los motivos que se han apuntado de las continuas mudanzas de Beethoven es su car&aacute;cter irascible, que se volvi&oacute; m&aacute;s incontenible con el avance de su sordera, as&iacute; como sus extravagancias, y de esto es ejemplo lo que sucedi&oacute; durante su residencia en la llamada <strong>Pasqualatihaus</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Esta era una casa de su amigo<span class="highlight" style="--color:white;"> </span><strong>Johann Baptist</strong>, bar&oacute;n de <strong>Pasqualati</strong>, que le dejaba pasar all&iacute; temporadas, y que estaba en el cuarto piso de un edificio junto al ayuntamiento y al <strong>Burgtheater</strong>. Ten&iacute;a un problema, y era que hab&iacute;a que asomarse mucho para poder ver la zona del <strong>Prater</strong> desde all&iacute;.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/B8wfu0loanK/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Es por eso por lo que al compositor alem&aacute;n se le ocurri&oacute; construir una ventana nueva en el muro, sin pedir permiso, y en cuanto se enter&oacute; su amigo, lo ech&oacute;. A pesar de ello, acabar&iacute;an por solucionar el enfado y pasar&iacute;a m&aacute;s temporadas en esta casa, la m&aacute;s c&eacute;ntrica que se puede visitar, y en la que lleg&oacute; a componer algunas de sus obras m&aacute;s destacadas como <em>Para Elisa </em>o la &oacute;pera <em>Fidelio</em>.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Schwarzspanierhaus, la casa donde falleci&oacute; Beethoven</strong></h2><p class="article-text">
        Ludwig van Beethoven fallecer&iacute;a un 26 de marzo de 1827 en Viena, y lo hizo en la <strong>Schwarzspanierhaus</strong>, traducida como &lsquo;La casa de los espa&ntilde;oles negros&rsquo; debido a los monjes de <strong>Montserrat</strong> que hab&iacute;an sido los anteriores inquilinos del convento, que m&aacute;s tarde se usar&iacute;a como viviendas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/aa65b10d-0f8e-43a3-bf73-ac725379f3b8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/aa65b10d-0f8e-43a3-bf73-ac725379f3b8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/aa65b10d-0f8e-43a3-bf73-ac725379f3b8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/aa65b10d-0f8e-43a3-bf73-ac725379f3b8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/aa65b10d-0f8e-43a3-bf73-ac725379f3b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/aa65b10d-0f8e-43a3-bf73-ac725379f3b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/aa65b10d-0f8e-43a3-bf73-ac725379f3b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Así lucía la Schwarzspanierstraße 15 en 1902, antes de la destrucción del edificio original donde vivió Beethoven y también fue un convento."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Así lucía la Schwarzspanierstraße 15 en 1902, antes de la destrucción del edificio original donde vivió Beethoven y también fue un convento.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El edificio original, sin embargo, fue derribado en 1904, una decisi&oacute;n que ya fue controvertida en su d&iacute;a, pero se mantuvieron algunos aspectos en el archivo de Viena, como el suelo de madera que fue expuesto en una exhibici&oacute;n en el <strong>Kunsthistorisches Museum </strong>por el 250 aniversario del nacimiento del compositor.
    </p><p class="article-text">
        No se puede admirar el edificio original en el que vivi&oacute; Beethoven, pero all&iacute; se recuerda con una placa la importancia de este lugar, que aunque ahora se encuentra no muy lejos del ayuntamiento, en la Schwarzspanierstra&szlig;e 15, entonces estaba fuera de las murallas de la ciudad, y, adem&aacute;s, en su entrada tiene dos relieves de retratos, uno de ellos del propio compositor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrea Blez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/curiosa-ruta-viena-vida-beethoven-llena-mudanzas-pm_1_12384092.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Jun 2025 18:12:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5c08b863-7f27-4f50-aa0f-d0d726a44c14_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2603225" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5c08b863-7f27-4f50-aa0f-d0d726a44c14_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2603225" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La curiosa ruta por Viena de la vida de Beethoven llena de mudanzas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5c08b863-7f27-4f50-aa0f-d0d726a44c14_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Viena,Beethoven,Música,Historia,Turismo cultural,Austria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diez muertos en un tiroteo en una escuela en la ciudad austriaca de Graz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cinco-muertos-tiroteo-ataque-ciudad-austriaca-graz-medios-locales_1_12370871.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef230932-4ada-4455-9047-73d9806b3a6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diez muertos en un tiroteo en una escuela en la ciudad austriaca de Graz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor es, según han confirmado las autoridades, un antiguo alumno de 21 años que actuó con armas de fuego adquiridas legalmente</p></div><p class="article-text">
        Al menos diez personas &ndash;ocho alumnos, un adulto y el supuesto agresor&ndash; han muerto este martes en un tiroteo en un centro de ense&ntilde;anza secundaria de la ciudad austriaca de Graz, seg&uacute;n ha confirmado la alcaldesa, Elke Kahr.
    </p><p class="article-text">
        Entre los heridos hay varios alumnos y profesores heridos, muchos de los cuales han sido trasladados a hospitales. En total hay una docena de heridos, varios de ellos en estado cr&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n informa el medio <em>Kurier</em>, el atacante entr&oacute; supuestamente en dos aulas. El autor, seg&uacute;n han confirmado las autoridades, es un antiguo alumno de 21 a&ntilde;os sin antecedentes penales que actu&oacute; con armas de fuego adquiridas legalmente. 
    </p><p class="article-text">
        En principio, se asume la tesis de que actu&oacute; solo.
    </p><p class="article-text">
        El portavoz de la polic&iacute;a, Fritz Grundnig, ha dicho a la cadena p&uacute;blica ORF que se cree que el atacante se ha suicidado. Diferentes medios se&ntilde;alan que un cuerpo sin vida que fue localizado en los aseos podr&iacute;a ser el del atacante. 
    </p><p class="article-text">
        El ataque comenz&oacute; sobre las 10.00 de la ma&ntilde;ana en un centro adonde acuden alumnos a partir de 14 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Un portavoz de la Polic&iacute;a de Graz ha indicado que el centro escolar ha sido evacuado y que se est&aacute; registrando el edificio para descartar otros riesgos para la seguridad.
    </p><p class="article-text">
        Los alumnos y profesores han sido trasladados a otra ubicaci&oacute;n y se ha establecido un punto de reuni&oacute;n e informaci&oacute;n para los padres y madres de los estudiantes. La zona alrededor del centro escolar est&aacute; acordonada y vigilada por polic&iacute;as fuertemente armados, y se ha desviado el tr&aacute;fico.
    </p><h2 class="article-text">Tres d&iacute;as de luto</h2><p class="article-text">
        El canciller de Austria, el conservador Christian Stocker, ha declarado tres d&iacute;as de duelo nacional por el tiroteo en un centro de secundaria de la ciudad de Graz.
    </p><p class="article-text">
        En una rueda de prensa en Graz, Stocker ha informado que adem&aacute;s de los d&iacute;as de duelo, este mi&eacute;rcoles a las 10:00 (hora local) se guardar&aacute; un minuto de silencio en todo el pa&iacute;s en recuerdo de las v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con esta se&ntilde;al de luto nacional queremos enviar un poco de consuelo en estas horas oscuras a los familiares y allegados de las v&iacute;ctimas de este acto atroz. La solidaridad de todo el pa&iacute;s est&aacute; con ellos&rdquo;, ha declarado el canciller visiblemente conmovido. Stocker ha definido lo ocurrido como &ldquo;un d&iacute;a negro&rdquo; para Austria. &ldquo;No hay palabras para expresar el dolor, la incredulidad y la tristeza que siente toda Austria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de diez d&iacute;as se cumplen el d&eacute;cimo aniversario de un tiroteo en Graz &ndash;donde viven 300.000 habitantes al sur del pa&iacute;s&ndash; en el que murieron tres personas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE, elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/cinco-muertos-tiroteo-ataque-ciudad-austriaca-graz-medios-locales_1_12370871.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Jun 2025 09:10:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ef230932-4ada-4455-9047-73d9806b3a6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="948101" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ef230932-4ada-4455-9047-73d9806b3a6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="948101" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Diez muertos en un tiroteo en una escuela en la ciudad austriaca de Graz]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ef230932-4ada-4455-9047-73d9806b3a6a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Austria,Tiroteo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ola ultra gana terreno en Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ola-ultra-gana-terreno-europa_1_12325987.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/04e899e7-895f-44aa-8b39-286e29b5d4a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ola ultra gana terreno en Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La extrema derecha ha crecido en casi todos los países europeos que han celebrado elecciones generales desde 2023: ya se sitúa en torno al 30% en Francia, Rumanía y Austria, mientras se dispara en Países Bajos, Alemania y Portugal</p><p class="subtitle">Análisis - Qué ha pasado en las elecciones de Portugal: ultraderecha en máximos, izquierda en mínimos e inestabilidad a la vista
</p></div><p class="article-text">
        Tras la llegada al poder de Giorgia&nbsp;Meloni en Italia y los resultados hist&oacute;ricos en Suecia vino la entrada en el Gobierno de Finlandia. Despu&eacute;s, lograron la victoria en Pa&iacute;ses Bajos, una haza&ntilde;a que repitieron un a&ntilde;o despu&eacute;s en Austria. Consiguieron m&aacute;ximos en Francia y Alemania, pero no solo: la ola ultra se ha propagado por diferentes rincones del este al oeste de Europa, desde Ruman&iacute;a a Reino Unido, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/sondeos-pie-urna-anticipan-nueva-victoria-derecha-elecciones-portugal_1_12309035.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pasando por Portugal.</a>
    </p><p class="article-text">
        La extrema derecha ha crecido en casi todos los pa&iacute;ses europeos que han celebrado elecciones generales entre 2023 y 2025, seg&uacute;n el an&aacute;lisis de <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>, que ha examinado la evoluci&oacute;n del porcentaje de voto obtenido por las formaciones populistas de derecha radical en el continente a partir de datos de ParlGov y la lista de partidos de extrema derecha de Popu-list. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <link href="https://fonts.googleapis.com/css?family=Roboto:400,700|Encode+Sans:400,500,700&display=swap"
    rel="stylesheet">

<!-- Lo¡d3.js -->
<script src="https://d3js.org/d3.v4.js"></script>
<script src="https://code.jquery.com/jquery-latest.min.js" type="text/javascript"></script>
<script src="https://cdn.jsdelivr.net/npm/d3-delaunay@6"></script>
<script src='https://lab.eldiario.es/elections-maps/extrema-derecha-europa/actualizacion-2025/charts_extrema_derecha_min.js'></script>
<link href="https://lab.eldiario.es/elections-maps/extrema-derecha-europa/actualizacion-2025/charts_extrema_derecha.css" rel="stylesheet">




<br><!-- título -->
<h4 style="font-family:'Encode Sans',sans-serif;text-align:left;color:black;font-size:22px;font-weight:700">La extrema
    derecha avanza en casi toda Europa en las últimas elecciones
</h4>
<p style="font-size:14px;text-align:left;font-family:'Encode Sans',sans-serif;line-height:20px;color:#181818">
    Comparación del resultado de los partidos de extrema derecha en los países europeos que han celebrado elecciones
    desde enero de 2023 hasta la actualidad comparado con las anteriores elecciones celebradas entre 2018 a 2022
</p>


<div class="contenedor-variacion-extrema-derecha" id="contenedor-variacion-extrema-derecha">
    <div class="variacion-flechas-extrema-derecha" id="variacion-flechas-extrema-derecha"></div>
</div>

<p style="font-size:12px;text-align:left;font-family:'Encode Sans',sans-serif;line-height:20px;color:#181818;">Fuente:
    ParlGov, The PopuList, elaboración propia, web oficiales</p>

<br>

<script>
    (function () {
        d3.csv('https://lab.eldiario.es/elections-maps/extrema-derecha-europa/actualizacion-2025/derecha_cambio_ult_elecciones-act-2025.csv',
            function (data) {
                data.sort(function (x, y) {
                    return d3.ascending(+x.right_actual, +y.right_actual);
                })
                const charts = {};



                var tooltipPosition = 'absolute';

                var tooltip = d3.select("body")
                    .append("div")
                    .attr("id", "tooltip-info")
                    .style("position", tooltipPosition)
                    .style("z-index", "10")
                    .style("visibility", "hidden")
                    .style("color", "black")
                    .style("padding", "8px")
                    .style("background-color", "white")
                    .style("border-radius", "0px")
                    .style("font-size", "12px")
                    .style("font-family", "'Encode Sans'")
                    .style("box-shadow", "0 2px 2px 0 #ccc")
                    .style("border", "1px solid #ccc")
                    .style("margin-left", "2px")
                    .style("pointer-events", "none")
                    .style("line-height", "1.5");

                createArrowsFarRight(data, "extrema-derecha", charts, tooltip)
                window.addEventListener('resize', function (d) {
                    return createArrowsFarRight(data, "extrema-derecha", charts, tooltip)

                });


            })
    })();
</script>
    </figure><p class="article-text">
        Para este an&aacute;lisis, elaborado por primera vez en 2022, se ha seleccionado la lista de formaciones de derecha radical elaborada por Popu-list, un proyecto de cooperaci&oacute;n entre acad&eacute;micos y periodistas iniciado por <em>The Guardian </em>y revisado por m&aacute;s de 80 acad&eacute;micos. Al listado, cruzado con la base de datos de <a href="https://www.parlgov.org/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">ParlGov</a>, se ha sumado un an&aacute;lisis propio de este medio para las formaciones muy minoritarias, de reciente creaci&oacute;n y otros partidos ultras que no aparecen en <a href="https://popu-list.org/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Popu-list</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, hay que tener en cuenta que en muchos casos los partidos no permanecen fijos en el eje izquierda-derecha, sino que van evolucionando y movi&eacute;ndose seg&uacute;n las circunstancias y el contexto. Aunque estas formaciones difieren mucho unas de otras, el acad&eacute;mico Cas Mudde identifica tres grandes elementos comunes en todos ellos: 'nativismo', autoritarismo y populismo. Elementos que cada vez tienen m&aacute;s peso en los parlamentos nacionales de los pa&iacute;ses europeos. 
    </p><p class="article-text">
        Las excepciones a este ascenso se pueden contar con los dedos de una mano: Espa&ntilde;a, Estonia y Croacia &ndash;donde el partido DP perdi&oacute; porcentaje de voto pero forma parte de la coalici&oacute;n gubernamental&ndash;, as&iacute; como Eslovaquia y Polonia. Pero en estos dos &uacute;ltimos hay asteriscos: Eslovaquia est&aacute; gobernada por un primer ministro formalmente socialdem&oacute;crata que en la pr&aacute;ctica es conservador-nacionalista y est&aacute; sostenido por una fuerza ultra, mientras que Polonia, pese al giro que supuso la llegada de Donald Tusk al poder, sigue manteniendo un nivel muy alto de apoyo a los ultraconservadores (por encima del 44%), algo que volvi&oacute; a quedar patente <a href="https://www.eldiario.es/internacional/candidato-tusk-gana-primera-vuelta-presidenciales-polonia-medira-aspirante-ultraconservador-sondeos_1_12309203.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la primera vuelta de los comicios presidenciales del 18 de mayo.</a>
    </p><p class="article-text">
        Casos aparte son los de Irlanda, donde la extrema derecha a&uacute;n es residual, o Luxemburgo e Islandia, donde no hay partidos ultraderechistas de peso, pero s&iacute; tienen formaciones conservadoras con posiciones populistas o cada vez m&aacute;s radicales. Similar es el ejemplo de Lituania, que ha visto la irrupci&oacute;n de una nueva marca pol&iacute;tica, Amanecer de Nemunas, cuya ideolog&iacute;a es a&uacute;n un rompecabezas para los expertos y que ahora gobierna con los socialdem&oacute;cratas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de estos casos, el mapa de la ultraderecha en Europa dibuja un continente donde las formaciones superan el 10% de los votos en pr&aacute;cticamente todas las &uacute;ltimas elecciones legislativas celebradas en cada pa&iacute;s del continente.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <script src="https://d3js.org/d3.v4.min.js"></script>
<script src="https://unpkg.com/topojson-client@3"></script>
<script src="https://d3js.org/topojson.v3.min.js"></script>
<script src="https://d3js.org/d3-queue.v3.min.js"></script>
<link href="https://fonts.googleapis.com/css?family=Encode+Sans:400,500,600,700&display=swap" rel="stylesheet">
<script src=" https://cdnjs.cloudflare.com/ajax/libs/d3-legend/2.25.6/d3-legend.js" type="text/javascript"></script>
<script src="https://lab.eldiario.es/elections-maps/extrema-derecha-europa/actualizacion-2025/charts_extrema_derecha_min.js"></script>
<link rel="stylesheet" href="https://lab.eldiario.es/elections-maps/extrema-derecha-europa/actualizacion-2025/charts_extrema_derecha.css">


<br><!-- título -->
<h4 style="font-family:'Encode Sans',sans-serif;text-align:left;color:black;font-size:22px;font-weight:700">El mapa de
    la extrema derecha en Europa: cuántos votos tiene en cada país
</h4>
<p style="font-size:14px;text-align:left;font-family:'Encode Sans',sans-serif;line-height:20px;color:#181818">
    Porcentaje de votos obtenidos por fuerzas de extrema derecha en cada país en las últimas elecciones parlamentarias celebradas
</p>


<div id="div-containers-mapa-extremaderecha-paises">
    <div class="text-slide-mobile">
        Desliza para ver el mapa
        <img src="https://lab.eldiario.es/estaticos/mano_map.png" alt="mano" class="map-text__hand">
    </div>

    <div id="container-mapa-extremaderecha-paises">

        <!-- LEGEND -->
        <div class="legend-extremaderecha-paises-container">
            <div id="legend-extremaderecha-paises"></div>
        </div>
        <!-- END LEGEND -->
        <svg id="svg-mapa-extremaderecha-paises" width="100%" height="700" fill="none" stroke="#000"
            stroke-linejoin="round" stroke-linecap="round" class="mapa-ordenes-adoptadas"
            style="position: relative; overflow: hidden;top: 0px; left: 0px; right:0px; bottom:0px"></svg>
    </div>


</div>

<p style="font-size:12px;text-align:left;font-family:'Encode Sans',sans-serif;line-height:20px;color:#181818;">Fuente:
    ParlGov, The PopuList, elaboración propia, web oficiales</p>


<script>
    (function () {
        d3.queue()
            .defer(d3.json,
                "https://lab.eldiario.es/elections-maps/elecciones-europeas-2024/master/charts_eu/europe_countries.json"
            )
            .defer(d3.csv,
                "https://lab.eldiario.es/elections-maps/extrema-derecha-europa/actualizacion-2025/datos-ult-elecciones_updated_2025.csv"
            )
            .await(function (error, europe, datospaises) {


                // Agrupación de los datos por COUNTRY_ID y luego por YEAR
                var countriesExtremaDerecha = d3.nest()
                    .key(function (d) {
                        return d.iso2;
                    })
                    .object(datospaises);


                createMapextremaderecha(europe, countriesExtremaDerecha)




            })
    })();
</script>
    </figure><p class="article-text">
        La extrema derecha ha logrado avances en las urnas en m&aacute;s de una decena de comicios parlamentarios en el &uacute;ltimo a&ntilde;o y medio: ya se sit&uacute;a en torno al 30% en pa&iacute;ses como Francia, Ruman&iacute;a, Suiza y Austria; se ha disparado en Pa&iacute;ses Bajos; ha ganado apoyos en Bulgaria, Finlandia y Grecia y ha crecido a pasos agigantados en pa&iacute;ses del oeste del continente como Reino Unido, Alemania y Portugal, el &uacute;ltimo en sentir el acecho de la derecha radical.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el siguiente gr&aacute;fico se puede apreciar una panor&aacute;mica del avance de las formaciones ultras en los principales pa&iacute;ses europeos en la &uacute;ltima d&eacute;cada: de ser residuales a alcanzar mayor&iacute;as o ser decisivos para formar gobiernos.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <link href="https://fonts.googleapis.com/css?family=Encode+Sans:400,700|Roboto:400,500,700&display=swap"
    rel="stylesheet">

<link rel="stylesheet" href="https://lab.eldiario.es/elections-maps/extrema-derecha-europa/actualizacion-2025/charts_extrema_derecha.css">
<script src="https://d3js.org/d3.v4.js"></script>


<br><!-- título -->
<h4 style="font-family:'Encode Sans',sans-serif;text-align:left;color:black;font-size:22px;font-weight:700">El auge de
    la extrema derecha en cada país de Europa
</h4>
<p style="font-size:14px;text-align:left;font-family:'Encode Sans',sans-serif;line-height:20px;color:#181818">Evolución
    del porcentaje de voto en elecciones parlamentarias a cada partido desde los años 80 en los principales países
    europeos. Haz clic para ver el
    detalle
</p>
<p style="font-size:14px;text-align:left;font-family:'Encode Sans',sans-serif;line-height:20px;color:#181818"><span
        style="background-color:#000000;padding:2px;color:white">Extrema derecha</span>, <span
        style="background-color:#1BA3DB;padding:2px;color:white">conservadores y democristianos</span>, <span
        style="background-color:#E0201F;padding:2px;color:white">socialdemócratas</span>, <span
        style="background-color:#AA0440;padding:2px;color:white">izquierda</span> <span
        style="background-color:#40B6A4;padding:2px;color:white">verdes</span> y <span
        style="background-color:#F8D41C;padding:2px;color:black">liberales</span></p>

<div id="contenedor-curva-paises-voto">
    <div id="curvas-paises-voto" class="curvas-paises-voto"></div>
</div>
<p style="font-size:12px;text-align:left;font-family:'Encode Sans',sans-serif;line-height:20px;color:#181818;">Fuente:
    ParlGov, The PopuList, elaboración propia, web oficiales</p>

<br>
<script>
    (function () {
        //Read the data
        d3.csv("https://lab.eldiario.es/elections-maps/extrema-derecha-europa/actualizacion-2025/datos-paises-elecciones_updated_2025.csv",
            function (data) {

                // group the data: I want to draw one line per group
                var sumstat = d3.nest() // nest function allows to group the calculation per level of a factor
                    .key(function (d) {
                        return countryname(d.country_name);
                    })
                    .entries(data);

                sumstat.sort(function (a, b) {
                    return d3.ascending(a.key, b.key);
                });

                var tooltipPosition = 'absolute';

                var tooltip = d3.select("body")
                    .append("div")
                    .attr("id", "tooltip-info")
                    .style("position", tooltipPosition)
                    .style("z-index", "10")
                    .style("visibility", "hidden")
                    .style("color", "black")
                    .style("padding", "8px")
                    .style("background-color", "white")
                    .style("border-radius", "0px")
                    .style("font-size", "12px")
                    .style("pointer-events", "none")
                    .style("font-family", "'Encode Sans', sans-serif")
                    .style("box-shadow", "0 2px 2px 0 #ccc")
                    .style("border", "1px solid #ccc")
                    .style("margin-left", "2px")
                    .style("line-height", "1.5");


                updateChartEvol(sumstat, tooltip)
                window.addEventListener('resize', function (d) {
                    return updateChartEvol(sumstat, tooltip)
                });



            })
    })();
</script>
<script src="https://lab.eldiario.es/elections-maps/extrema-derecha-europa/actualizacion-2025/charts_extrema_derecha_min.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        Hace tiempo que Portugal, considerado en su d&iacute;a una excepci&oacute;n de la ola ultra en Europa, se dio de bruces con la advertencia de los expertos: ning&uacute;n pa&iacute;s es inmune a la extrema derecha. Todo comenz&oacute; en 2019, cuando el comentarista deportivo Andr&eacute; Ventura, antiguo candidato local del principal partido conservador, el PSD, abandon&oacute; la formaci&oacute;n para presentarse a las elecciones legislativas con un nuevo veh&iacute;culo, Chega, y un discurso bronco de ultraderecha que trasladaba a la discusi&oacute;n pol&iacute;tica el tono de la trifulca futbolera. Logr&oacute; 68.000 votos (el 1,29%) y un &uacute;nico esca&ntilde;o. Era solo el principio. En 2022, Chega subi&oacute; al 7,18%; y en 2024 se dispar&oacute; al 18%. La semana pasada volvi&oacute; a escalar al 22,5% y 58 diputados, que pueden convertirse en 60 cuando se cuente el voto de la emigraci&oacute;n el pr&oacute;ximo mi&eacute;rcoles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El de Chega &ldquo;es un voto de desafecci&oacute;n de grupos sociales populares&rdquo;, dice a <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> el soci&oacute;logo e historiador del Instituto de Ciencias Sociales de la Universidad de Lisboa Ant&oacute;nio Costa Pinto, que explica que la formaci&oacute;n ha ido captando apoyos tanto a derecha, inicialmente, como a izquierda, incluso de antiguos votantes socialistas e incluso comunistas. Seg&uacute;n su an&aacute;lisis, Chega &ldquo;se ha convertido en un atrapalotodo de protesta de derecha radical&rdquo; que recibe votos de la clase media. La pregunta a responder a partir de ahora es si Chega tiene techo o puede llegar a ganar unas elecciones. &ldquo;En las democracias europeas hay un umbral del 20% de los votos. Cuando la derecha radical lo supera y el centroizquierda y centroderecha no pasan del 30%, se convierten en un serio desaf&iacute;o&rdquo;, plantea el soci&oacute;logo.
    </p><p class="article-text">
        Alemania sinti&oacute; una sacudida<a href="https://www.eldiario.es/internacional/conservador-merz-gana-elecciones-alemania-ultraderecha-logra-historico-segundo-lugar-estimaciones_1_12077618.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> cuando la ultraderechista AfD subi&oacute; como la espuma</a> en las elecciones del pasado 23 de febrero, un hito en un pa&iacute;s profundamente consciente de su pasado nazi. A lomos de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/votantes-propulsan-ultraderecha-alemania-mierda_1_12075029.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una ret&oacute;rica xen&oacute;foba y ultraconservadora en un pa&iacute;s en recesi&oacute;n econ&oacute;mica</a>, Alternativa para Alemania se vio catapultada hasta el segundo puesto, doblando el porcentaje de voto que hab&iacute;a cosechado en 2021. El partido sell&oacute; un hist&oacute;rico 20,8%, bebiendo principalmente de antiguos abstencionistas, votantes conservadores y liberales. Sin embargo, el &lsquo;cord&oacute;n sanitario&rsquo; que rige la pol&iacute;tica alemana ha vuelto a dejar fuera a la formaci&oacute;n ultra, a duras penas, del Ejecutivo federal. Ahora gobiernan en coalici&oacute;n la conservadora CDU y los socialdem&oacute;cratas del SPD. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <link href="https://fonts.googleapis.com/css?family=Encode+Sans:400,700|Roboto:400,500,700&display=swap"
    rel="stylesheet">

<link rel="stylesheet" href="https://lab.eldiario.es/elections-maps/extrema-derecha-europa/actualizacion-2025/charts_extrema_derecha.css">
<script src="https://d3js.org/d3.v4.js"></script>


<br><!-- título -->
<h4 style="font-family:'Encode Sans',sans-serif;text-align:left;color:black;font-size:22px;font-weight:700">La
    ultraderecha en Alemania y Portugal, en máximos históricos
</h4>
<p style="font-size:14px;text-align:left;font-family:'Encode Sans',sans-serif;line-height:20px;color:#181818">Evolución
    del porcentaje de voto en elecciones parlamentarias a cada partido desde los años 80 en Alemania y Portugal. Haz clic para ver el
    detalle
</p>
<p style="font-size:14px;text-align:left;font-family:'Encode Sans',sans-serif;line-height:20px;color:#181818"><span
        style="background-color:#000000;padding:2px;color:white">Extrema derecha</span>, <span
        style="background-color:#1BA3DB;padding:2px;color:white">conservadores y democristianos</span>, <span
        style="background-color:#E0201F;padding:2px;color:white">socialdemócratas</span>, <span
        style="background-color:#AA0440;padding:2px;color:white">izquierda</span> <span
        style="background-color:#40B6A4;padding:2px;color:white">verdes</span> y <span
        style="background-color:#F8D41C;padding:2px;color:black">liberales</span></p>

<div id="contenedor-curva-paises-voto-alemania-portugal">
    <div id="curva-paises-voto-alemania-portugal" class="curvas-paises-voto"></div>
</div>
<p style="font-size:12px;text-align:left;font-family:'Encode Sans',sans-serif;line-height:20px;color:#181818;">Fuente:
    ParlGov, The PopuList, elaboración propia, web oficiales</p>

<br>

<script>
    (function () {
        //Read the data
        d3.csv("https://lab.eldiario.es/elections-maps/extrema-derecha-europa/actualizacion-2025/datos-paises-elecciones_updated_2025.csv",
            function (data) {

                // group the data: I want to draw one line per group
                var sumstat = d3.nest() // nest function allows to group the calculation per level of a factor
                    .key(function (d) {
                        return countryname(d.country_name);
                    })
                    .entries(data.filter(function (d) {
                        return d.country_name == "Portugal" | d.country_name == "Germany"
                    }));
                sumstat.sort(function (a, b) {
                    return d3.ascending(a.key, b.key);
                });

                var tooltipPosition = 'absolute';

                var tooltip = d3.select("body")
                    .append("div")
                    .attr("id", "tooltip-info")
                    .style("position", tooltipPosition)
                    .style("z-index", "10")
                    .style("visibility", "hidden")
                    .style("color", "black")
                    .style("padding", "8px")
                    .style("background-color", "white")
                    .style("border-radius", "0px")
                    .style("font-size", "12px")
                    .style("pointer-events", "none")
                    .style("font-family", "'Encode Sans', sans-serif")
                    .style("box-shadow", "0 2px 2px 0 #ccc")
                    .style("border", "1px solid #ccc")
                    .style("margin-left", "2px")
                    .style("line-height", "1.5");


                updateChartEvolSelectedCountries(sumstat, tooltip, "curva-paises-voto-alemania-portugal")
                window.addEventListener('resize', function (d) {
                    return updateChartEvolSelectedCountries(sumstat, tooltip,
                        "curva-paises-voto-alemania-portugal")
                });



            })
    })();
</script>
<script src="https://lab.eldiario.es/elections-maps/extrema-derecha-europa/actualizacion-2025/charts_extrema_derecha_min.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        En la vecina Austria, el Partido de la Libertad de Austria (FP&Ouml;) <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ultraderecha-impone-austria-primera-vez-segunda-guerra-mundial-sondeos_1_11687539.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue la fuerza m&aacute;s votada en las elecciones legislativas</a> de septiembre de 2024, culminando la primera victoria en unos comicios generales en el pa&iacute;s alpino desde la Segunda Guerra Mundial. El partido xen&oacute;fobo, que fue fundado en los a&ntilde;os 50 por antiguos nazis y se convirti&oacute; en la formaci&oacute;n ultra m&aacute;s fuerte de Europa a principios de los 2000 tras entrar en un gobierno de coalici&oacute;n con los conservadores, creci&oacute; hasta lograr el 28,8% de los votos comandado por Herbert Kickl, un l&iacute;der de dial&eacute;ctica radical que coquetea con expresiones del nacionalsocialismo. Tras desplomarse por una serie de esc&aacute;ndalos, se vio propulsada por el descontento con la gesti&oacute;n de la pandemia de COVID y el aumento de la inflaci&oacute;n. Aunque, a diferencia de Alemania, los acuerdos del partido con la derecha est&aacute;n normalizados, el partido no logr&oacute; formar un gobierno de coalici&oacute;n y, ahora mismo, su apoyo en los sondeos es a&uacute;n mayor que en los comicios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ruman&iacute;a <a href="https://www.eldiario.es/internacional/nicusor-dan-alcalde-bucarest-elegido-presidente-rumania-derrotar-candidato-ultranacionalista-primeros-sondeos_1_12309196.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue capaz de frenar al candidato ultranacionalista en las elecciones presidenciales</a> del 18 de mayo, pero George Simion, que se presenta como un defensor de los valores tradicionales y los &ldquo;verdaderos rumanos&rdquo;, ven&iacute;a de arrasar con el 41% de los votos en la primera vuelta. Su partido, AUR, tambi&eacute;n dobl&oacute; sus apoyos y acab&oacute; siendo segunda fuerza en los comicios parlamentarios del pasado diciembre. En conjunto, las fuerzas de extrema derecha se hicieron con m&aacute;s del 30% de las papeletas en aquella cita, en lo que se consider&oacute; un reflejo del descontento de la poblaci&oacute;n ante la corrupci&oacute;n, la pobreza y la gesti&oacute;n de los partidos dominantes.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <link href="https://fonts.googleapis.com/css?family=Encode+Sans:400,700|Roboto:400,500,700&display=swap"
    rel="stylesheet">

<link rel="stylesheet"
    href="https://lab.eldiario.es/elections-maps/extrema-derecha-europa/actualizacion-2025/charts_extrema_derecha.css">
<script src="https://d3js.org/d3.v4.js"></script>


<br><!-- título -->
<h4 style="font-family:'Encode Sans',sans-serif;text-align:left;color:black;font-size:22px;font-weight:700">El auge de
    la ultraderecha en Rumanía y Austria
</h4>
<p style="font-size:14px;text-align:left;font-family:'Encode Sans',sans-serif;line-height:20px;color:#181818">Evolución
    del porcentaje de voto en elecciones parlamentarias a cada partido desde los años 80 en Rumanía y Austria. Haz clic
    para ver el
    detalle
</p>
<p style="font-size:14px;text-align:left;font-family:'Encode Sans',sans-serif;line-height:20px;color:#181818"><span
        style="background-color:#000000;padding:2px;color:white">Extrema derecha</span>, <span
        style="background-color:#1BA3DB;padding:2px;color:white">conservadores y democristianos</span>, <span
        style="background-color:#E0201F;padding:2px;color:white">socialdemócratas</span>, <span
        style="background-color:#AA0440;padding:2px;color:white">izquierda</span> <span
        style="background-color:#40B6A4;padding:2px;color:white">verdes</span> y <span
        style="background-color:#F8D41C;padding:2px;color:black">liberales</span></p>

<div id="contenedor-curva-paises-voto-romania-austria">
    <div id="curva-paises-voto-romania-austria" class="curvas-paises-voto"></div>
</div>
<p style="font-size:12px;text-align:left;font-family:'Encode Sans',sans-serif;line-height:20px;color:#181818;">Fuente:
    ParlGov, The PopuList, elaboración propia, web oficiales</p>

<br>

<script>
    (function () {
        //Read the data
        d3.csv("https://lab.eldiario.es/elections-maps/extrema-derecha-europa/actualizacion-2025/datos-paises-elecciones_updated_2025.csv",
            function (data) {

                // group the data: I want to draw one line per group
                var sumstat = d3.nest() // nest function allows to group the calculation per level of a factor
                    .key(function (d) {
                        return countryname(d.country_name);
                    })
                    .entries(data.filter(function (d) {
                        return d.country_name == "Austria" | d.country_name == "Romania"
                    }));
                sumstat.sort(function (a, b) {
                    return d3.ascending(a.key, b.key);
                });

                var tooltipPosition = 'absolute';

                var tooltip = d3.select("body")
                    .append("div")
                    .attr("id", "tooltip-info")
                    .style("position", tooltipPosition)
                    .style("z-index", "10")
                    .style("visibility", "hidden")
                    .style("color", "black")
                    .style("padding", "8px")
                    .style("background-color", "white")
                    .style("border-radius", "0px")
                    .style("font-size", "12px")
                    .style("pointer-events", "none")
                    .style("font-family", "'Encode Sans', sans-serif")
                    .style("box-shadow", "0 2px 2px 0 #ccc")
                    .style("border", "1px solid #ccc")
                    .style("margin-left", "2px")
                    .style("line-height", "1.5");


                updateChartEvolSelectedCountries(sumstat, tooltip, "curva-paises-voto-romania-austria")
                window.addEventListener('resize', function (d) {
                    return updateChartEvolSelectedCountries(sumstat, tooltip,
                        "curva-paises-voto-romania-austria")
                });



            })
    })();
</script>
<script
    src="https://lab.eldiario.es/elections-maps/extrema-derecha-europa/actualizacion-2025/charts_extrema_derecha_min.js">
</script>
    </figure><p class="article-text">
        La victoria del partido de Marine Le Pen con el 33% <a href="https://www.eldiario.es/internacional/extrema-derecha-le-pen-gana-primera-vuelta-elecciones-legislativas-francia_1_11489725.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de los votos en la primera vuelta de las elecciones legislativas</a> del pasado verano en Francia caus&oacute; turbulencias en Europa. Envalentonada por el &eacute;xito en las europeas, la ultraderechista Agrupaci&oacute;n Nacional (RN) acarici&oacute; el poder, pero, contra todo pron&oacute;stico, la uni&oacute;n de las izquierdas logr&oacute; contener su ascenso y se convirti&oacute; en el primer bloque parlamentario gracias al <a href="https://www.eldiario.es/internacional/partidos-centro-e-izquierda-unen-francia-parar-le-pen-200-circunscripciones_1_11495170.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;frente republicano</a>&rdquo; que se tradujo en la retirada de candidatos progresistas y macronistas en ciertas circunscripciones. Aun as&iacute;, RN y sus aliados de la derecha fueron primeros en porcentaje de voto, con un hist&oacute;rico 37%, casi 20 puntos m&aacute;s que los que la formaci&oacute;n de Le Pen obtuvo en las anteriores parlamentarias, solo dos a&ntilde;os antes. Impulsado por una estrategia de normalizaci&oacute;n, el partido antiinmigraci&oacute;n ha protagonizado una subida constante en las urnas en la &uacute;ltima d&eacute;cada.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la vecina B&eacute;lgica, los ultras flamencos de Vlaams Belang avanzaron hasta cosechar el 13,8% de los sufragios en los comicios federales en junio del a&ntilde;o pasado, en un superdomingo electoral en el que el partido separatista y antiinmigraci&oacute;n gan&oacute; la mayor&iacute;a de los votos en las europeas. Aun as&iacute;, a su l&iacute;der, Tom Van Grieken, le supo a poco: se esperaba una victoria aplastante de la formaci&oacute;n, pero qued&oacute;, por poco margen, por detr&aacute;s de la derechista Nueva Alianza Flamenca (N-VA). Las fuerzas pol&iacute;ticas necesitaron casi ocho meses de tortuosas negociaciones para formar una coalici&oacute;n de cinco partidos que excluy&oacute; a Vlaams Belang.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <link href="https://fonts.googleapis.com/css?family=Encode+Sans:400,700|Roboto:400,500,700&display=swap"
    rel="stylesheet">

<link rel="stylesheet"
    href="https://lab.eldiario.es/elections-maps/extrema-derecha-europa/actualizacion-2025/charts_extrema_derecha.css">
<script src="https://d3js.org/d3.v4.js"></script>


<br><!-- título -->
<h4 style="font-family:'Encode Sans',sans-serif;text-align:left;color:black;font-size:22px;font-weight:700">Así ha
    subido la ultraderecha en Francia y Bélgica
</h4>
<p style="font-size:14px;text-align:left;font-family:'Encode Sans',sans-serif;line-height:20px;color:#181818">Evolución
    del porcentaje de voto en elecciones parlamentarias a cada partido desde los años 80 en Francia y Bélgica. Haz clic
    para ver el
    detalle
</p>
<p style="font-size:14px;text-align:left;font-family:'Encode Sans',sans-serif;line-height:20px;color:#181818"><span
        style="background-color:#000000;padding:2px;color:white">Extrema derecha</span>, <span
        style="background-color:#1BA3DB;padding:2px;color:white">conservadores y democristianos</span>, <span
        style="background-color:#E0201F;padding:2px;color:white">socialdemócratas</span>, <span
        style="background-color:#AA0440;padding:2px;color:white">izquierda</span> <span
        style="background-color:#40B6A4;padding:2px;color:white">verdes</span> y <span
        style="background-color:#F8D41C;padding:2px;color:black">liberales</span></p>

<div id="contenedor-curva-paises-voto-francia-belgium">
    <div id="curva-paises-voto-francia-belgium" class="curvas-paises-voto"></div>
</div>
<p style="font-size:12px;text-align:left;font-family:'Encode Sans',sans-serif;line-height:20px;color:#181818;">Fuente:
    ParlGov, The PopuList, elaboración propia, web oficiales</p>

<br>

<script>
    (function () {
        //Read the data
        d3.csv("https://lab.eldiario.es/elections-maps/extrema-derecha-europa/actualizacion-2025/datos-paises-elecciones_updated_2025.csv",
            function (data) {

                // group the data: I want to draw one line per group
                var sumstat = d3.nest() // nest function allows to group the calculation per level of a factor
                    .key(function (d) {
                        return countryname(d.country_name);
                    })
                    .entries(data.filter(function (d) {
                        return d.country_name == "Belgium" | d.country_name == "France"
                    }));
                sumstat.sort(function (a, b) {
                    return d3.ascending(a.key, b.key);
                });

                var tooltipPosition = 'absolute';

                var tooltip = d3.select("body")
                    .append("div")
                    .attr("id", "tooltip-info")
                    .style("position", tooltipPosition)
                    .style("z-index", "10")
                    .style("visibility", "hidden")
                    .style("color", "black")
                    .style("padding", "8px")
                    .style("background-color", "white")
                    .style("border-radius", "0px")
                    .style("font-size", "12px")
                    .style("pointer-events", "none")
                    .style("font-family", "'Encode Sans', sans-serif")
                    .style("box-shadow", "0 2px 2px 0 #ccc")
                    .style("border", "1px solid #ccc")
                    .style("margin-left", "2px")
                    .style("line-height", "1.5");


                updateChartEvolSelectedCountries(sumstat, tooltip, "curva-paises-voto-francia-belgium")
                window.addEventListener('resize', function (d) {
                    return updateChartEvolSelectedCountries(sumstat, tooltip,
                        "curva-paises-voto-francia-belgium")
                });



            })
    })();
</script>
<script
    src="https://lab.eldiario.es/elections-maps/extrema-derecha-europa/actualizacion-2025/charts_extrema_derecha_min.js">
</script>
    </figure><p class="article-text">
        En Reino Unido, Reform UK, el partido de Nigel Farage antes llamado Partido del Brexit, tiene ahora<a href="https://members.parliament.uk/members/commons?partyid=1036" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> cinco diputados de los 650</a> de la C&aacute;mara de los Comunes. En las elecciones generales de julio de 2024,&nbsp;se convirti&oacute; en el tercer partido m&aacute;s votado y Farage consigui&oacute; por primera vez un esca&ntilde;o para &eacute;l en el Parlamento nacional (fue eurodiputado cuando Reino Unido estaba en la UE). Debido al sistema electoral brit&aacute;nico, que penaliza a los partidos m&aacute;s peque&ntilde;os, <a href="https://commonslibrary.parliament.uk/2024-general-election-performance-of-reform-and-the-greens/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Reform logr&oacute; el 14% de los apoyos</a> en las generales, pero solo el 0,8% de los esca&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pese a su escasa representaci&oacute;n parlamentaria frente al resto de partidos, el grupo de extrema derecha <a href="https://www.eldiario.es/internacional/farage-razon-no-votes-politica-britanica-girado-extrema-derecha_129_12271158.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">domina el debate pol&iacute;tico</a> y es ahora el primero en intenci&oacute;n de voto: Reform tiene el 29% de apoyo frente al 22% del Partido Laborista, el 17% de los liberaldem&oacute;cratas y el 16% del Partido Conservador,<a href="https://d3nkl3psvxxpe9.cloudfront.net/documents/VotingIntention_MRP_Results_250519_w.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> seg&uacute;n la &uacute;ltima encuesta de YouGov</a>, que refleja la misma tendencia de otras. El retroceso es significativo para el actual Gobierno y muy notable para el Partido Conservador, que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/extrema-derecha-gana-concejales-inglaterra-nueva-diputada-costa-conservadores-laboristas_1_12265027.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en las &uacute;ltimas elecciones locales el 1 de mayo</a> ha sido sustituido en ayuntamientos de toda Inglaterra por Reform.
    </p><p class="article-text">
        Bulgaria celebr&oacute; en octubre de 2024 su s&eacute;ptima elecci&oacute;n en menos de cuatro a&ntilde;os, una inestabilidad pol&iacute;tica que ha favorecido a las candidaturas de extrema derecha. Un a&ntilde;o antes, en 2023, en Grecia, las formaciones ultras se hicieron con casi el 13% de los apoyos el pasado junio entre Espartanos &ndash;considerados herederos de Amanecer Dorado&ndash;, Soluci&oacute;n Griega y el fundamentalista Niki (Victoria).
    </p><h2 class="article-text">Los motores de la ola ultra</h2><p class="article-text">
        Los expertos suelen ser reacios a sacar conclusiones generales del comportamiento de los partidos de extrema derecha y advierten de que, al igual que otras formaciones pol&iacute;ticas, su suerte electoral puede cambiar de unas elecciones a otras y de un pa&iacute;s a otro, por lo que suele ser mejor analizar caso por caso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute; Steven Forti, historiador especializado en extrema derecha, identifica varias causas &ldquo;estructurales&rdquo; que van m&aacute;s all&aacute; de las coyunturales y explican, a grandes rasgos, el auge de los partidos de este tipo y el &ldquo;resentimiento&rdquo; de sus votantes: la primera es el aumento de las desigualdades &ndash;el achicamiento de la clase media, la precarizaci&oacute;n del trabajo y la &ldquo;ruptura del ascensor social&rdquo;&ndash;; la segunda es la &ldquo;reacci&oacute;n cultural&rdquo; a los avances en materia de igualdad de g&eacute;nero y del colectivo LGTBI y al fen&oacute;meno de la inmigraci&oacute;n, que las fuerzas ultras &ldquo;exacerban&rdquo; para capitalizar el malestar; y la tercera es &ldquo;crisis de representatividad y de las democracias liberales&rdquo; &ndash;el descontento con los partidos tradicionales, el aumento de la desconfianza hacia las instituciones democr&aacute;ticas, el incremento de la abstenci&oacute;n o, como factor de fondo, &ldquo;la atomizaci&oacute;n&rdquo; de la sociedad &ndash;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Representa, por tanto, esta ola ultra un cuestionamiento a la democracia liberal? &ldquo;Hasta hace poco, en general, lo que hab&iacute;a era una fatiga o un cierto desinter&eacute;s hacia la democracia, pero no posturas propiamente antidemocr&aacute;ticas en el electorado que escog&iacute;a opciones de extrema derecha. Esto, seg&uacute;n algunos estudios, estar&iacute;a cambiando actualmente, hay un cierto giro&rdquo;, responde Forti, profesor Titular de Historia Contempor&aacute;nea de la Universitat Aut&ograve;noma de Barcelona. &ldquo;Esta fatiga democr&aacute;tica, si no encuentra respuestas, puede transformarse en un rechazo tambi&eacute;n de la democracia liberal. Ahora no estamos en esa fase del todo, pero s&iacute; hay una serie de se&ntilde;ales que nos muestran que vamos hacia ese lado&rdquo;, dice el tambi&eacute;n autor de<em> Democracias en extinci&oacute;n. El espectro de las autocracias electorales</em> (Akal, 2024).
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Retroceso de los socialdem&oacute;cratas?</h2><p class="article-text">
        Paralelamente, lugares como Alemania y Portugal han visto un retroceso electoral de sus partidos de corte socialdem&oacute;crata. Sin embargo, en comparaci&oacute;n con los avances de la extrema derecha, esta es una tendencia menos generalizada en el continente desde 2023 y el comportamiento de las formaciones de centroizquierda var&iacute;a mucho entre pa&iacute;ses.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muy sonado fue el descalabro del SPD alem&aacute;n, que se hundi&oacute; en los comicios con el 16,4%, un m&iacute;nimo hist&oacute;rico fruto de la impopularidad del Gobierno de coalici&oacute;n de Olaf Scholz. De hecho, fueron los peores resultados de la historia del otrora prominente Partido Socialdem&oacute;crata desde finales del siglo XIX. La izquierda de Die Linke, en cambio, resucit&oacute; y recuper&oacute; algo de terreno perdido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Portugal, el Partido Socialista obtuvo la semana pasada, con el 23,4%, el tercer peor resultado electoral de la historia. Para encontrar un registro m&aacute;s negativo hay que remontarse a 1987. El descalabro es m&aacute;s llamativo si se tiene en cuenta que en 2022 hab&iacute;a cosechado una mayor&iacute;a absoluta con el 41,4%. Costa Pinto evita vincular el despegue de Chega con la ca&iacute;da del PS. &ldquo;Hay que tener cuidado con la teor&iacute;a de los vasos comunicantes&rdquo;, avisa, pues ambos fen&oacute;menos &ldquo;no tienen correspondencia&rdquo;. A su juicio, los motivos son &ldquo;coyunturales&rdquo; y obedecen m&aacute;s a que los problemas econ&oacute;micos de Portugal siguen sin resolverse y los electores tienden a culpar m&aacute;s al PS porque han gobernado durante siete de los &uacute;ltimos ocho a&ntilde;os y los conservadores solo uno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea, Forti recuerda que, pese a que es evidente que los partidos socialdem&oacute;cratas han perdido a parte de su electorado de clase trabajadora &ndash;en unos pa&iacute;ses m&aacute;s que en otros&ndash; la extrema derecha pesca sobre todo en los caladeros de votantes centroderecha o de la derecha tradicional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Austria, los socialdem&oacute;cratas del SP&Ouml; quedaron en tercera plaza con un 21,1% de los votos, su peor resultado de la historia en unas legislativas. En Ruman&iacute;a, el gobernante Partido Social Dem&oacute;crata (PSD) gan&oacute; las elecciones parlamentarias a finales del a&ntilde;o pasado, pero se dej&oacute; siete puntos porcentuales respecto a los anteriores comicios.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Sánchez, Icíar Gutiérrez, Víctor Honorato, María Ramírez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/ola-ultra-gana-terreno-europa_1_12325987.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 May 2025 20:59:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/04e899e7-895f-44aa-8b39-286e29b5d4a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="493291" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/04e899e7-895f-44aa-8b39-286e29b5d4a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="493291" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La ola ultra gana terreno en Europa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/04e899e7-895f-44aa-8b39-286e29b5d4a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Extrema derecha,Europa,Portugal,Alemania,Francia,Austria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De las guerras europeas a los roles de género: la mirada a la infancia que expone el problema de la educación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/guerras-europeas-roles-genero-mirada-ninos-austriacos-expone-problema-educacion_1_12274339.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/853c11ef-270c-48ff-ba93-648812bada1e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1117261.jpg" width="1913" height="1076" alt="De las guerras europeas a los roles de género: la mirada a la infancia que expone el problema de la educación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cineasta vienesa Ruth Beckermann presenta ‘Nuestra querida profesora’, un documental que acompaña a niños en el colegio durante tres cursos para mostrar sus visiones del mundo</p><p class="subtitle">'Adolescencia' y el uso del plano secuencia en la serie de Netflix, ¿recurso “narcisista” o necesario?</p></div><p class="article-text">
        El sistema educativo no solo tiene el potencial de desarrollar alas en los m&aacute;s j&oacute;venes, sino que debe tenerlo como obligaci&oacute;n. El asunto no es ninguna tonter&iacute;a: muchos ni&ntilde;os son v&iacute;ctimas de un sistema educativo que, en el proceso, acaba cortando sus alas y mermando sus expectativas de futuro. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/tres-cuatro-profesores-no-tiempo-trabajo-mitad-sufre-desgaste-emocional_1_12259524.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los profesores tambi&eacute;n sufren estas situaciones</a> igualmente adversas para ellos, teniendo que afrontar un <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/docencia-profesion-vez-dificil-ejerce-peores-condiciones_1_12159290.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">panorama desalentador</a> donde se contrata a un n&uacute;mero m&aacute;s reducido del personal que realmente se necesita, as&iacute; como sobrellevar unas tensiones sociales, ling&uuml;&iacute;sticas y econ&oacute;micas que afectan de manera directa a los alumnos.
    </p><p class="article-text">
        Sin profesores y sin financiaci&oacute;n, la situaci&oacute;n por la que pasan los sistemas educativos de gran parte del mundo merece una reflexi&oacute;n que, de llevar al cambio, no solo supondr&iacute;a un beneficio dentro de las aulas, tambi&eacute;n fuera de ellas. Sin embargo, cuando al &iacute;nfimo presupuesto y a la insuficiente plantilla de docentes le sumas una mayor&iacute;a de alumnado que llega a clase sin dominar la lengua vehicular, el problema se torna a&uacute;n mayor y el sistema deja de ser una herramienta de inclusi&oacute;n para convertirse en otro factor de desigualdad.
    </p><p class="article-text">
        Este problema, que por desgracia no es propio de un solo lugar, se vive a diario en el distrito de Favoriten, en el sur de Viena (Austria). All&iacute;, m&aacute;s del 60% de los ni&ntilde;os de las escuelas primarias no hablan alem&aacute;n como primera lengua, y esto desencadena una puerta de entrada alarmantemente pesimista para unos j&oacute;venes a los que les queda todo el futuro por delante. En estos ni&ntilde;os pone especial &eacute;nfasis la cineasta Ruth Beckermann (Viena, 1952), que ha pasado tres a&ntilde;os grabando en una clase de primaria de un colegio de Viena para reflejar en <em>Nuestra querida profesora</em>, que ahora estrena Filmin, los retos actuales que afronta la comunidad educativa en Europa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ed9af37-aaca-459b-8af4-957ec5a702dc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ed9af37-aaca-459b-8af4-957ec5a702dc_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ed9af37-aaca-459b-8af4-957ec5a702dc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ed9af37-aaca-459b-8af4-957ec5a702dc_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ed9af37-aaca-459b-8af4-957ec5a702dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ed9af37-aaca-459b-8af4-957ec5a702dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3ed9af37-aaca-459b-8af4-957ec5a702dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fotograma de ‘Nuestra querida profesora’"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fotograma de ‘Nuestra querida profesora’                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La directora alega a elDiario.es que es &ldquo;muy importante&rdquo; que se hable de estos temas, exponiendo con orgullo que el documental se proyecta &ldquo;todos los d&iacute;as en los cines de Austria desde hace ocho meses&rdquo;. All&iacute;, los profesores pasan solos la mayor parte del tiempo con m&aacute;s de 25 ni&ntilde;os, una realidad que no es &uacute;nicamente la de Viena. Infinidad de colegios de toda Europa sufren una falta de docentes en comparativa con los alumnos a los que imparten clase. Lejos de mejorar, la situaci&oacute;n empeora: &ldquo;Ahora las clases son incluso m&aacute;s grandes que cuando hicimos la pel&iacute;cula, con 27 o 30 ni&ntilde;os en un aula, pero sin suficientes profesores&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ruth Beckermann, que denuncia en la pel&iacute;cula c&oacute;mo las instituciones destinan poco presupuesto a la educaci&oacute;n, comenta que &ldquo;los ni&ntilde;os deber&iacute;an ir a la escuela mucho antes&rdquo;, siendo esta otra consecuencia del bajo nivel de gran parte de ellos. &ldquo;En vez de ir a los seis a&ntilde;os, tendr&iacute;an que ir como en otros pa&iacute;ses, cuando van a la escuela a los tres o cuatro a&ntilde;os y aprenden el idioma&rdquo;, dice Beckermann. De hecho, <em>Nuestra querida profesora</em> sigue a alumnos con dificultades para aprender el alem&aacute;n, reuniendo as&iacute; en una misma aula diferentes culturas de todo el mundo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vivimos en sociedades que ahora son muy diversas&rdquo;, cuenta la cineasta, algo que queda patente en el documental, cuya mayor particularidad es la confrontaci&oacute;n de las ideas que tiene cada ni&ntilde;o con respecto a su forma de entender lo que les rodea. Su maestra, Ilkay Idiskut, les acompa&ntilde;a en este viaje, invit&aacute;ndolos constantemente a compartir sus distintas visiones, como por ejemplo los roles de g&eacute;nero. En estas escenas, uno de los alumnos se r&iacute;e al pensar que una ni&ntilde;a pueda ense&ntilde;ar la tripa al ba&ntilde;arse. &ldquo;Puede decidirlo ella misma&rdquo;, le reprende la profesora. &ldquo;No si ella es una mujer&rdquo;, le responde el ni&ntilde;o, agregando que su padre &ldquo;decide por ella [su madre]&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f765356-a867-4544-9c2e-fae6240d8011_16-9-aspect-ratio_50p_1117263.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f765356-a867-4544-9c2e-fae6240d8011_16-9-aspect-ratio_50p_1117263.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f765356-a867-4544-9c2e-fae6240d8011_16-9-aspect-ratio_75p_1117263.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f765356-a867-4544-9c2e-fae6240d8011_16-9-aspect-ratio_75p_1117263.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f765356-a867-4544-9c2e-fae6240d8011_16-9-aspect-ratio_default_1117263.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0f765356-a867-4544-9c2e-fae6240d8011_16-9-aspect-ratio_default_1117263.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0f765356-a867-4544-9c2e-fae6240d8011_16-9-aspect-ratio_default_1117263.jpg"
                    alt="Fotograma de ‘Nuestra querida profesora’"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fotograma de ‘Nuestra querida profesora’                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Las ideas con las que crecen los j&oacute;venes, m&aacute;s a&uacute;n si se habla de infancia, acaban influyendo en su madurez y en la manera en la que se relacionan con los dem&aacute;s, lo que hace m&aacute;s significativas muchas de las conversaciones que mantienen en el aula. &ldquo;Mi padre dice que no puedes ense&ntilde;ar la tripa, que eso es pecado&rdquo;, confiesa otra ni&ntilde;a a lo largo del filme. A ella le sigue una compa&ntilde;era que insin&uacute;a que en su familia no nadan las mujeres, solo los hombres, porque era algo que a su abuela no le gustaba.
    </p><p class="article-text">
        Aunque Beckermann no est&aacute; de acuerdo con &ldquo;lo de que las mujeres no deban nadar&rdquo;, la cineasta se&ntilde;ala que &ldquo;es importante entender c&oacute;mo piensan otras personas e intentar encontrar una forma de confrontarlas con nuestra sociedad&rdquo;. Es por ello que la vienesa resalta la labor de la profesora Ilkay Idiskut, destacando que es &ldquo;muy buena debatiendo&rdquo;: &ldquo;En la pel&iacute;cula se ve que hay ni&ntilde;os machistas que creen que las mujeres no deben ir en bikini, y la profesora hace lo posible por confrontarlos con nuestros valores&rdquo;. &ldquo;Al final, todos los ni&ntilde;os fueron a nadar, as&iacute; que esto es positivo. Incluso si la madre no va a nadar, a la hija se le permiti&oacute; hacerlo, por lo que hay un progreso en cierto modo&rdquo;, indica.
    </p><p class="article-text">
        La directora expone que la cinta es resultado de &ldquo;las diferentes culturas que se juntan&rdquo;, e incluso se percibe c&oacute;mo los pensamientos machistas de muchos de los alumnos est&aacute;n influenciados por su entorno. Cuando se les pregunta en qu&eacute; trabajan sus padres, la mayor&iacute;a responde que su madre es ama de casa. Beckermann se posiciona en contra: &ldquo;Las mujeres no deber&iacute;an ser amas de casa. Pero claro, en la comunidad turca no hay muchas mujeres que vayan a trabajar y por eso no aprenden alem&aacute;n, lo que hace que sean los padres los que lleven a los ni&ntilde;os a la escuela. Para integrarse en una sociedad, no es bueno quedarse en casa. No creo que sea la mejor manera de vivir como mujer&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a26d66f8-c012-44a3-8a14-c4cf9fb9a9e3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a26d66f8-c012-44a3-8a14-c4cf9fb9a9e3_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a26d66f8-c012-44a3-8a14-c4cf9fb9a9e3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a26d66f8-c012-44a3-8a14-c4cf9fb9a9e3_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a26d66f8-c012-44a3-8a14-c4cf9fb9a9e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a26d66f8-c012-44a3-8a14-c4cf9fb9a9e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a26d66f8-c012-44a3-8a14-c4cf9fb9a9e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Fotograma de ‘Nuestra querida profesora’"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Fotograma de ‘Nuestra querida profesora’                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Asimismo, los ni&ntilde;os hablan con normalidad del conflicto de Ucrania y Rusia o sobre Siria, cuyas perspectivas tambi&eacute;n han sido moldeadas, como dice la directora, por lo que los ni&ntilde;os &ldquo;absorben&rdquo; de &ldquo;la televisi&oacute;n, los debates y sus padres&rdquo;, mezcl&aacute;ndolo as&iacute; &ldquo;con su propia fantas&iacute;a&rdquo;. &ldquo;Fue muy interesante&nbsp;porque algunos ni&ntilde;os explicaron muy bien la guerra de Ucrania, la OTAN y dem&aacute;s, y otros se inventaron un cuento&rdquo;, recuerda Ruth Beckermann. Si tratar estos temas con ellos asegura mejores generaciones futuras todav&iacute;a est&aacute; por ver, pues &ldquo;son demasiado peque&ntilde;os para saber c&oacute;mo se desarrollar&aacute;n m&aacute;s adelante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los dilemas principales en lo que se refiere a la educaci&oacute;n es la forma en que afectar&aacute;n &mdash;y ya est&aacute;n afectando&mdash; las nuevas tecnolog&iacute;as en el crecimiento de los ni&ntilde;os, que ahora crecen con ellas. El <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/adolescencia-plano-secuencia-serie-netflix-recurso-narcisista-necesario_1_12183144.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reciente estreno de </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/adolescencia-plano-secuencia-serie-netflix-recurso-narcisista-necesario_1_12183144.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Adolescencia</em></a> en Netflix puso el foco en una realidad peligros&iacute;sima: internet permite que los j&oacute;venes tengan acceso a cualquier tipo de informaci&oacute;n o contenido, incluyendo foros y p&aacute;ginas mis&oacute;ginas que transforman por completo su personalidad. &ldquo;Estaba interesada en mostrar a los ni&ntilde;os no solo en el aula, sino tambi&eacute;n lo que har&iacute;an con los tel&eacute;fonos, que no los sacan en el colegio&rdquo;, dice la cineasta, que aclara que &ldquo;no eran <em>smartphones</em>&rdquo; y solo les serv&iacute;an &ldquo;para filmar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Las p&eacute;simas condiciones de la educaci&oacute;n en numerosos pa&iacute;ses de Europa, como en este caso es Austria, hacen que Beckermann y <em>Nuestra querida profesora</em> miren de frente a las instituciones. &ldquo;Este es un problema pol&iacute;tico y demogr&aacute;fico&rdquo;, declara la directora, &ldquo;as&iacute; que los pol&iacute;ticos deber&iacute;an pagar mucho mejor a los profesores y no &uacute;nicamente a ellos, tambi&eacute;n necesitamos m&aacute;s trabajadores sociales, psic&oacute;logos...&rdquo;. La cineasta espera que el documental &ldquo;genere discusi&oacute;n&rdquo; y concluye deseando que sea &ldquo;divertido de ver&rdquo;: &ldquo;Me interesa la gente que va a ver pel&iacute;culas porque le gustan las buenas pel&iacute;culas, no solo por el contenido&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Gámiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cine/guerras-europeas-roles-genero-mirada-ninos-austriacos-expone-problema-educacion_1_12274339.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 May 2025 20:10:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/853c11ef-270c-48ff-ba93-648812bada1e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1117261.jpg" length="528294" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/853c11ef-270c-48ff-ba93-648812bada1e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1117261.jpg" type="image/jpeg" fileSize="528294" width="1913" height="1076"/>
      <media:title><![CDATA[De las guerras europeas a los roles de género: la mirada a la infancia que expone el problema de la educación]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/853c11ef-270c-48ff-ba93-648812bada1e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1117261.jpg" width="1913" height="1076"/>
      <media:keywords><![CDATA[Educación,Infancia,Niños,Niñez,Europa,Viena,Austria,Documental,Películas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hallan una fosa común con más de 100 legionarios romanos en este lugar de Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/hallan-fosa-comun-100-legionarios-romanos-lugar-europa-pm_1_12203226.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7c040b46-4ac1-42a8-b8e0-cc68df29cc8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hallan una fosa común con más de 100 legionarios romanos en este lugar de Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sorprendente descubrimiento se ha producido durante unas obras en Viena y podría reescribir parte de la historia militar del Imperio romano en la frontera danubiana</p><p class="subtitle">La iglesia española donde se hallaron el mayor número de momias está en Toledo</p></div><p class="article-text">
        Lo que parec&iacute;a una simple renovaci&oacute;n de un campo deportivo en el distrito de Simmering, en Viena, ha resultado ser uno de los <a href="https://www.eldiario.es/spin/descubren-irak-hachas-mano-1-5-millones-anos-historia-pm_1_12008746.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hallazgos arqueol&oacute;gicos m&aacute;s significativos</a> de los &uacute;ltimos a&ntilde;os en Austria. 
    </p><p class="article-text">
        Durante las obras realizadas en octubre de 2024, los operarios tropezaron con restos humanos que acabaron revelando una fosa com&uacute;n con aproximadamente&nbsp;<strong>150 esqueletos</strong>, todos ellos varones j&oacute;venes, enterrados de forma desordenada y <a href="https://www.eldiario.es/viajes/origen-nombre-espana-no-viene-hispania-andalus-historiador-pm_1_12122593.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sin los rituales propios de la &eacute;poca</a>.
    </p><h2 class="article-text">Vindobona, la huella romana bajo Viena</h2><p class="article-text">
        Los arque&oacute;logos del Departamento de Arqueolog&iacute;a de Viena, en colaboraci&oacute;n con la empresa Novetus GmbH, han determinado que los restos est&aacute;n vinculados a la antigua&nbsp;<strong>Vindobona</strong>, el asentamiento militar romano que precedi&oacute; a la actual capital austr&iacute;aca. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque los hallazgos romanos no son infrecuentes en la ciudad, este caso ha sido calificado como&nbsp;<strong>&ldquo;dram&aacute;tico&rdquo; e inusual</strong>, ya que se trata de una&nbsp;<strong>inhumaci&oacute;n masiva</strong>&nbsp;y no de una cremaci&oacute;n, que era el rito funerario predominante en el siglo I d.C.
    </p><h2 class="article-text">Cuerpos j&oacute;venes, sanos&hellip; y armados</h2><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis preliminar de los esqueletos ha revelado que los fallecidos eran varones de entre 20 y 30 a&ntilde;os, con buena salud general y una estatura media de 1,70 metros. 
    </p><p class="article-text">
        No se han detectado signos de enfermedades graves, pero s&iacute;&nbsp;<strong>heridas provocadas por armas</strong>: lanzas, dagas, espadas y proyectiles de ballesta. La hip&oacute;tesis de los expertos es clara: se trata de&nbsp;<strong>soldados ca&iacute;dos en combate</strong>, probablemente legionarios romanos.
    </p><p class="article-text">
        Entre los objetos hallados destacan&nbsp;<strong>un pu&ntilde;al con filigranas de plata</strong>, fragmentos de armaduras, piezas de cascos y clavos de calzado militar. Todo apunta a un&nbsp;<strong>episodio violento que oblig&oacute; a un enterramiento improvisado</strong>, lejos de los est&aacute;ndares ceremoniales del Imperio.
    </p><h2 class="article-text">Una batalla olvidada en el origen de Viena</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el arque&oacute;logo Martin Mosser, este hallazgo podr&iacute;a estar vinculado a un&nbsp;<strong>episodio b&eacute;lico que motiv&oacute; la ampliaci&oacute;n del fuerte romano de Vindobona</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Una teor&iacute;a que, de confirmarse, explicar&iacute;a parte de la <a href="https://www.eldiario.es/viajes/viena-austria-semana-no-puedes-perder-capital_1_10595437.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">configuraci&oacute;n urbana inicial de Viena</a> y el papel clave de este enclave en la defensa de la frontera del Danubio.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Michaela Kronberger, conservadora del Museo de Viena, ha subrayado que los pr&oacute;ximos an&aacute;lisis de ADN podr&iacute;an proporcionar datos fundamentales sobre&nbsp;<strong>la procedencia de los soldados y la composici&oacute;n &eacute;tnica de las tropas romanas</strong>&nbsp;en esta zona lim&iacute;trofe del Imperio.
    </p><h2 class="article-text">Un hallazgo que reescribe la historia</h2><p class="article-text">
        Los resultados de la excavaci&oacute;n y los primeros estudios han sido presentados en el Museo de Viena, donde ya se trabaja para documentar y conservar este ins&oacute;lito enterramiento colectivo. 
    </p><p class="article-text">
        La concejala de Cultura, Veronica Kaup-Hasler, lo ha definido como &ldquo;un hallazgo excepcional que ampl&iacute;a nuestro conocimiento sobre el pasado romano de la ciudad y sus ra&iacute;ces m&aacute;s profundas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, Viena vuelve a mirar bajo tierra, consciente de que cada rinc&oacute;n puede esconder&nbsp;<strong>un nuevo cap&iacute;tulo de su historia antigua</strong>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/hallan-fosa-comun-100-legionarios-romanos-lugar-europa-pm_1_12203226.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Apr 2025 08:00:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7c040b46-4ac1-42a8-b8e0-cc68df29cc8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="8748514" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7c040b46-4ac1-42a8-b8e0-cc68df29cc8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="8748514" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Hallan una fosa común con más de 100 legionarios romanos en este lugar de Europa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7c040b46-4ac1-42a8-b8e0-cc68df29cc8f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Viajeros,Guía de viaje,Turismo,Roma,Historia,Patrimonio Histórico,Memoria Histórica,Italia,Viena,Austria,Imperio Romano]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así es el pueblo austriaco de Hallstatt: tan bonito que China hizo su propia copia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblo-austriaco-hallstatt-bonito-china-hizo-propia-copia_1_12157443.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/445c9f8e-6f5f-4c04-a71b-058a0d8d9d36_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Así es el pueblo austriaco de Hallstatt: tan bonito que China hizo su propia copia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Rodeado de montañas, asomado a un lago de aguas cristalinas y famoso por sus minas de sal prehistóricas, este rincón de Austria enamora a primera vista</p><p class="subtitle">Praga en 48 horas: una guía completa para saber qué hacer, dónde ir y qué comer en un viaje de dos días</p></div><p class="article-text">
        Cuando pensamos en lugares que parecen sacados de un cuento, Hallstatt nos viene a la mente al instante. Este peque&ntilde;o pueblo austriaco, enclavado a orillas del lago Hallst&auml;tter See y abrazado por las monta&ntilde;as alpinas, tiene ese encanto que enamora a quienes sue&ntilde;an con viajar a un paisaje de cuento. Un lugar de callejuelas estrechas, casas de madera y donde el aire puro est&aacute; asegurado. Un pueblo tan bonito, tan id&iacute;lico, que desde hace unos a&ntilde;os tiene una r&eacute;plica en China, demostrando que su belleza va m&aacute;s all&aacute; de cualquier frontera.
    </p><p class="article-text">
        Durante siglos, este pueblo estuvo aislado y solo se pod&iacute;a acceder a &eacute;l en barco o por estrechos senderos. Su historia est&aacute; marcada por la explotaci&oacute;n de la sal, el llamado 'oro blanco' que se extrae aqu&iacute; desde el a&ntilde;o 5000 a.C. y dio origen a la llamada Cultura de Hallstatt, a caballo entre la Edad del Bronce y la del Hierro. En 1311 el pueblo se convirti&oacute; en una ciudad comercial y, aunque su econom&iacute;a sigue ligada a la sal, hoy el turismo es su principal motor. Como ver&aacute;s, ni siquiera hace falta preguntarse por qu&eacute;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Un paseo para descubrir Hallstatt</h2><p class="article-text">
        Hallstatt parece una postal, pero es 'de carne y hueso'. Y no, no decepciona ni aunque haga mal tiempo durante tu visita. Es un lugar cargado de historia, aunque son su ubicaci&oacute;n, su arquitectura y su entorno natural los motivos que llevan hasta &eacute;l a infinidad de turistas cada a&ntilde;o.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/43fec4a9-1b70-49db-9199-0e7a0da8fbf7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/43fec4a9-1b70-49db-9199-0e7a0da8fbf7_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/43fec4a9-1b70-49db-9199-0e7a0da8fbf7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/43fec4a9-1b70-49db-9199-0e7a0da8fbf7_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/43fec4a9-1b70-49db-9199-0e7a0da8fbf7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/43fec4a9-1b70-49db-9199-0e7a0da8fbf7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/43fec4a9-1b70-49db-9199-0e7a0da8fbf7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Paseos en barca en Hallstatt."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Paseos en barca en Hallstatt.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El lago Hallst&auml;tter See</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Al llegar, lo primero que llamar&aacute; tu atenci&oacute;n es el lago. Sus aguas cristalinas reflejan con todo lujo de detalles las monta&ntilde;as, el cielo y las edificaciones del pueblo, por lo que tendremos un espejo ante nuestros pies. Si te animas y quieres pasar de la contemplaci&oacute;n a la acci&oacute;n, siempre puedes embarcarte en una de sus peque&ntilde;as barcas que te permitir&aacute;n recorrer sus orillas y descubrir nuevos paisajes.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Recorrer el pueblo a pie</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Hallstatt no es grande, por lo que podr&aacute;s pasearlo de punta a punta tantas veces como te apetezca. Sus calles estrechas y empedradas, flanqueadas por casas de madera con balcones adornados con flores, te invitan a caminar sin prisa y a disfrutar de cada detalle. La Marktplatz, o plaza principal, es el coraz&oacute;n del pueblo. El lugar perfecto para sentarse a tomar algo y observar de cerca el ritmo tranquilo de sus vecinos.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La iglesia luterana y el osario</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Uno de los s&iacute;mbolos inconfundibles de Hallstatt es su iglesia luterana, cuya alta torre se refleja en las aguas del lago y se ha convertido en el icono del pueblo. Justo al lado, en lo alto de una colina, se encuentra la iglesia cat&oacute;lica acompa&ntilde;ada de un peque&ntilde;o osario. Este singular espacio alberga m&aacute;s de 1.200 calaveras decoradas a mano, una tradici&oacute;n que surgi&oacute; debido a la falta de espacio en los cementerios y que, con el tiempo, se convirti&oacute; en una peculiar forma de rendir homenaje a los antepasados.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El Museo de Hallstatt</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Para los amantes de la historia, una visita obligada es el museo local. Aqu&iacute; podr&aacute;s conocer la evoluci&oacute;n de Hallstatt, desde sus or&iacute;genes ligados a la miner&iacute;a de sal hasta la influencia que tuvo en la cultura de la Edad del Bronce. El museo alberga una colecci&oacute;n de artefactos y exposiciones que te permitir&aacute;n entender c&oacute;mo la extracci&oacute;n de sal no solo dio nombre al pueblo, sino que tambi&eacute;n fue la base de su prosperidad a lo largo de los siglos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/50b5fd83-d26e-4093-84f2-c2fcc91cb2f4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/50b5fd83-d26e-4093-84f2-c2fcc91cb2f4_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/50b5fd83-d26e-4093-84f2-c2fcc91cb2f4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/50b5fd83-d26e-4093-84f2-c2fcc91cb2f4_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/50b5fd83-d26e-4093-84f2-c2fcc91cb2f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/50b5fd83-d26e-4093-84f2-c2fcc91cb2f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/50b5fd83-d26e-4093-84f2-c2fcc91cb2f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Hallstatt desde las alturas."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Hallstatt desde las alturas.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text"><strong>Las mejores vistas de Hallstatt</strong></h2><p class="article-text">
        Hallstatt es tan bonito desde dentro como desde fuera, y para apreciarlo como es debido debemos alejarnos lo suficiente y as&iacute; verlo integrado en el espectacular entorno que lo rodea.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los lugares m&aacute;s reconocidos es el mirador de Gosaum&uuml;hlstra&szlig;e. Desde aqu&iacute; conseguir&aacute;s la imagen m&aacute;s cl&aacute;sica de Hallstatt: el pueblo enmarcado por el lago y rodeado de monta&ntilde;as. As&iacute; que ve con la idea de que desde all&iacute; har&aacute;s un buen n&uacute;mero de fotos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si prefieres verlo desde una perspectiva m&aacute;s elevada, entonces el Skywalk te espera. Este mirador, accesible mediante un funicular, se sit&uacute;a a unos 350 metros sobre el pueblo y ofrece una vista de 360&ordm; que abarca desde el lago hasta las cumbres alpinas. Es el sitio perfecto para hacerse una idea de la inmensidad del paisaje.
    </p><p class="article-text">
        Y para los m&aacute;s intr&eacute;pidos, el mirador de Five Fingers siempre est&aacute; ah&iacute;. Situado en una estructura met&aacute;lica que se extiende como una mano gigante sobre el vac&iacute;o, este punto de observaci&oacute;n te desaf&iacute;a a disfrutar de las vistas asom&aacute;ndote al abismo. Con sus cinco plataformas, este mirador es ideal para sentirte muy peque&ntilde;o en un paisaje enorme, rodeado de lagos y monta&ntilde;as.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/72e9d105-8fae-4b59-a5d7-e371457c2765_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/72e9d105-8fae-4b59-a5d7-e371457c2765_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/72e9d105-8fae-4b59-a5d7-e371457c2765_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/72e9d105-8fae-4b59-a5d7-e371457c2765_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/72e9d105-8fae-4b59-a5d7-e371457c2765_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/72e9d105-8fae-4b59-a5d7-e371457c2765_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/72e9d105-8fae-4b59-a5d7-e371457c2765_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El centro de Hallstatt."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El centro de Hallstatt.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">M&aacute;s all&aacute; del pueblo: un vistazo a los alrededores</h2><p class="article-text">
        Si tienes tiempo, te recomendamos que vayas un poco m&aacute;s all&aacute; del pueblo y te animes a descubrir paisajes y experiencias que complementar&aacute;n tu visita.
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que te proponemos hacer, por ser pr&aacute;cticamente imprescindible, es visitar las famosas minas de sal de Hallstatt. Est&aacute;n consideradas las m&aacute;s antiguas del mundo, se calcula que se explotan desde hace 7.000 a&ntilde;os, y llegar&aacute;s a ellas en el mismo funicular que te sube hasta el mirador Skywalk. Durante el recorrido guiado, que dura aproximadamente dos horas, se exploran t&uacute;neles subterr&aacute;neos, c&aacute;maras de extracci&oacute;n y exposiciones sobre la historia de la miner&iacute;a de sal. Curiosamente, no faltan toboganes para bajar de un nivel a otro tal y como hac&iacute;an los antiguos mineros.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los destinos cercanos es la cascada Waldbachstrub. Este salto de agua ofrece un espect&aacute;culo natural de gran fuerza y belleza. Ya de por s&iacute; la caminata hasta la cascada merece la pena, por lo que es un plan perfecto para los amantes del senderismo.
    </p><p class="article-text">
        Otra opci&oacute;n, totalmente diferente, es adentrarte en el mundo subterr&aacute;neo con una excursi&oacute;n a las cuevas de hielo de Dachstein. A trav&eacute;s de una visita guiada podr&aacute;s caminar por un recorrido en el que las formaciones de hielo han ido dando forma a diferentes salas, donde no faltan los juegos de luces que atraviesan el agua helada.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la regi&oacute;n de Salzkammergut, en la que se encuentra Hallstatt, es famosa por sus lagos. El Wolfgang See, por ejemplo, es otro destino cercano que merece una visita si quieres ir un poco m&aacute;s all&aacute; del Hallst&auml;tter See.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/98604ba2-1d9e-4111-8852-8ede6447406e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/98604ba2-1d9e-4111-8852-8ede6447406e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/98604ba2-1d9e-4111-8852-8ede6447406e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/98604ba2-1d9e-4111-8852-8ede6447406e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/98604ba2-1d9e-4111-8852-8ede6447406e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/98604ba2-1d9e-4111-8852-8ede6447406e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/98604ba2-1d9e-4111-8852-8ede6447406e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La arquitectura típica de Hallstatt."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La arquitectura típica de Hallstatt.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">El Hallstatt de China: una r&eacute;plica tan asombrosa como curiosa</h2><p class="article-text">
        La fascinaci&oacute;n por Hallstatt ha cruzado fronteras, tanto que en China se decidi&oacute; recrear este peque&ntilde;o pueblo austriaco en el centro de la ciudad de Huizhou. Bautizada como Hallstatt See - Huizhou, esta iniciativa urbana reproduce de manera sorprendente algunos de los elementos m&aacute;s caracter&iacute;sticos del original desde 2012.
    </p><p class="article-text">
        La r&eacute;plica incluye una copia del emblem&aacute;tico campanario, la fuente y otros detalles arquitect&oacute;nicos que hacen de Hallstatt un lugar tan especial. Caminar por estas calles, si conoces el Hallstatt original, asegura un importante choque cultural, pues por muy fiel que sea la r&eacute;plica, se a&ntilde;aden toques propios de la cultura china. La idea sin duda es extravagante, y aunque los austriacos en un principio se mostraron esc&eacute;pticos, han llegado a ver en esta iniciativa una oportunidad para fomentar el turismo en su regi&oacute;n.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Llegar a Hallstatt: un trayecto que vale la pena</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1bb0e2a7-9e15-4da2-93dc-aa3351eacd0c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1bb0e2a7-9e15-4da2-93dc-aa3351eacd0c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1bb0e2a7-9e15-4da2-93dc-aa3351eacd0c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1bb0e2a7-9e15-4da2-93dc-aa3351eacd0c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1bb0e2a7-9e15-4da2-93dc-aa3351eacd0c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1bb0e2a7-9e15-4da2-93dc-aa3351eacd0c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1bb0e2a7-9e15-4da2-93dc-aa3351eacd0c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Llegar a Hallstatt ya es toda una experiencia."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Llegar a Hallstatt ya es toda una experiencia.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Por donde est&aacute;, el viaje hasta Hallstatt ya es parte de la experiencia. Si te encuentras en Salzburgo, una opci&oacute;n recomendable es tomar el tren hasta la estaci&oacute;n de Hallstatt, seguido de un breve pero encantador trayecto en ferri que cruza el lago donde ya empezar&aacute;s a tomar conciencia del espectacular paisaje que te rodea. Otra posibilidad es combinar autobuses y trenes: desde Salzburgo puedes llegar a la cercana Bad Ischl y, desde all&iacute;, conectar con otro autob&uacute;s que te deje a pocos minutos caminando del coraz&oacute;n del pueblo.
    </p><p class="article-text">
        Si prefieres la libertad de tu propio veh&iacute;culo, ten en cuenta que el centro de Hallstatt es completamente peatonal. Esto significa que, al llegar en coche, tendr&aacute;s que dejarlo en uno de los parkings habilitados a las afueras y adentrarte a pie por las callecitas empedradas que dan forma a su casco urbano. Adem&aacute;s, una vez all&iacute; el coche no lo querr&aacute;s para nada, a no ser que despu&eacute;s contin&uacute;es tu viaje hacia otro destino.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblo-austriaco-hallstatt-bonito-china-hizo-propia-copia_1_12157443.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Mar 2025 21:21:58 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/445c9f8e-6f5f-4c04-a71b-058a0d8d9d36_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="311242" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/445c9f8e-6f5f-4c04-a71b-058a0d8d9d36_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="311242" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Así es el pueblo austriaco de Hallstatt: tan bonito que China hizo su propia copia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/445c9f8e-6f5f-4c04-a71b-058a0d8d9d36_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Austria,Europa,Turismo]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
